“El aislamiento [de América Latina luego de estallido de la Guerra en 1914] respecto de los mercados europeos favoreció la penetración comercial

norteamericana, que ya contaba con el variado respaldo de una incipiente red bancaria, líneas marítimas regulares hacia el sur del continente y una eficiente cadena de información y propaganda (…) La incapacidad de los proveedores tradicionales contribuyó a orientar la demanda hacia los fabricantes norteamericanos” Pag. 15 y 16. “Paralelamente a la expansión comercial y el aflujo de empréstitos [se invirtió en el cuatrieno 1914-1928 mucho más que en el período que abarcan los años 1914-1925], los intereses norteamericanos en Uruguay se consolidan mediante una corriente de inversiones directas, diversificadas en plantas armadoras de autos, (…) fábricas de cemento, (…), frigoríficos y plantas envasadoras, (…) bancos, (…) y empresas petrolíferas” Pág. 17. “Desde la primera guerra mundial los sucesivos gobiernos fueron mostrándose más bien abiertos hacia el capital norteamericano, especialmente por su fuerte influencia en la expansión de los sectores industriales público y privado. Por otro lado, se presentaba como una alternativa viable al histórico monopolio británico. Sin embargo, el balance general de las relaciones con el vecino del norte pueden catalogarse como ambiguas, dado que a pesar de los grandes beneficios que su influencia representaba en el país, no se ocultaba dentro de los círculos políticos e intelectuales nacionales el malestar que sucintaban los crudos métodos del imperialismo que acompañaban a dicha expansión económica” Cita mía. Cfr. Pág. 20. “A la distancia, Baldomir parece haber sido más bien el instrumento ocasional para procesar los inevitables cambios que reclamaba el frente opositor interno; y a la vez el intérprete de los apremios que la situación internacional planteaba a un pequeño país desguarnecido y dependiente” Pág. 175. “[Baldomir] represent[ó] en su momento el canal de transición adecuado hacia la normalización democrática. Sus actuaciones en el gobierno más significativas -y entre ellas aún las más discutidas- no deslucen esa imagen: el pleito con le herrerismo, la ruptura con el Eje y el golpe en 1942, son coherentes entre si y con el propósito de reinstitucionalizar el país. Tales revelan asimismo una estrecha identificación con la conducta internacional que ha adoptado el país, fiel a los dictados del panamericanismo en la guerra” Pág. 176. “La gravitación de los factores externos resultará decisiva en el ocaso del terrismo. La continuidad del régimen de marzo -que concedía a la minoría herrerista un marge de

“Con todo. interrumpidas desde 1935” Pág. La ofensiva alemana en el frente oriental comienza a estancarse sin haber alcanzado objetivos decisivos. y si uruguay rehusa participar en el conflicto con fuerzas militares propias.poder suficiente como para paralizar la acción del Poder Ejecutivo frenando el cumplimiento de acuerdos esenciales. 184.. 182.representaba un escollo insalvable frente al alineamiento internacional del gobierno. (. “En su epicentro europeo la guerra da un decisivo vuelvo en 1943. indentificado sin reservas con los programas de cooperación interamericana crecientemente dependientes de las iniciativas de los Estados Unidos” Pág. Los ejercitos del Pacto Tripartito. El coloradismo salía fortalecido en su conjunto. que no había concurrido a las urnas desde 1931” Pág. pero especialmente el sector batllista. afrontan luego un desastre total en Stalingrado. y a la vez reanuda finalmente relaciones con la Union Sovietica. 218 ..) La situación internacional se inclina decididamente a favor de los aliados. la restauración de 1942 tenía un acentuado tono partidario. reconoce al Comité Nacional Francés de Liberación. que habían sufrido sus primeras derrotas en El Alamein y Birmania. continúa en cambio desarrollando una intensa acción diplomática: entre mayo y noviembre de 1943 rompe relaciones con el gobierno de Vichy.