Sigmund Freud

Hombre de naturaleza esencialmente antisocial: Para Freud el ser humano nace con tendencias amorales y antisociales sobre las cuales no se tiene control durante muchos años. El niño es considerado como poseedor de una perversidad polimorfa que se ve reflejada en los actos faltos de pudor, deseos sádicos e incestuosos además de su relación negativa con el padre del mismo sexo en el conflicto edipico. Freud no cree en un instinto gregario, de hecho explica el origen de los grupos humanos como consecuencia del parricidio y el incesto. La ley penal entonces, tendría como misión, más que condenar acciones reprobables socialmente, luchar contra tentaciones evidentes “toda prohibición, debe ocultar un deseo”

Aporte hereditario: algunos discípulos explican que la diferencia entre hombres delincuentes y no delincuentes es debido a factores educacionales. Freud planteara que aspectos antisociales pueden ser explicados por factores hereditarios, nombrando la “constitución hereditaria inalterable” que sería un aspecto genético que no es posible cambiar.

Motivaciones inconscientes: Existe una incidencia de pulsiones inconscientes que se controlan de manera imperfecta. Si el conflicto edipico (asociado al control normativo) no es superado de manera optima, habrá una mala internalización de los valores y un sentimiento de culpa. Para Freud en todo acto delictual, el sentimiento de culpa es anterior a este, en resumen el delincuente busca aliviar este sentimiento de culpa generada por la mala superación del conflicto edipico, a través del castigo que se le proporciona por realizar un delito.

Semejanza entre delincuente y neurótico: El Edipo seria el conflicto central de la neurosis, y de las tendencias antisociales, la diferencia entre ambos estaría en que el neurótico se castiga a sí mismo con ciertos síntomas y el delincuente castigaría a la sociedad con sus actos, buscando su propio castigo.

Escasa utilidad de la pena: Para Freud las causas de los actos delictivos son búsquedas de auto castigo o satisfacción de pulsiones inconscientes, entonces se puede concluir que las penas que se le proporcionan como castigo en el sistema actual, serian ineficientes para

distinto seria que se buscaran las verdaderas motivaciones del delincuente para realizar estos actos y los significados simbólicos de los elementos asociados al delito. Los factores exógenos mencionados no constituyen en si las reales causas del delito. fealdad. además nota en los criminales una falta de sentimiento de vergüenza. Adler toma la idea de Freud la concepción de crimen como auto castigo unido con el deseo de entrar en la cárcel. mimo excesivo. quien afirma que las principales características del criminal grave en especial el homicida serian la “debilidad” y el “autoengaño” que en mayor medida corresponderían a la inseguridad. temor a la vida y dependencia de la madre. siendo según el auto el mimo el motivo más frecuente entre todos. siendo este en muchos casos suficiente para impedir la realización de un acto criminal. mereciendo continuar como un ser vivo. llevando a comprender al individuo en su correlación con las circunstancias sociales. En los criminales late un sentimiento de inferioridad disfrazado de fortaleza.tratar los actos delictivos. el peligro se haya mas bien en el desarrollo y evolución del sentimiento de comunidad. huida de las realidades vitales. aunque se llegue a admitir . El autor a base de investigaciones sostiene que dentro de la trayectoria vital del criminal se encuetan junto a la actividad precoz y mal empleada. etc. autor del libro “psicología del homicidio”. Plantea que en los criminales aparece un grave sentimiento de inferioridad (minusvalías orgánicas. abandono parental. Adler toma en consideración los factores exógenos.) unido a un sentimiento de comunidad de escaso desarrollo. los cuales se vinculan a fracasos con la comunidad. rasgos hostiles y falta de sentimiento de comunidad. sentimiento de inferioridad. Alfred Adler Adler percibe en los criminales obscuros sentimientos de inferioridad. De modo que muchas veces el delito es la única forma de que el individuo pueda creer en su mismo y obtener el poder que Adler menciona. Adler rechaza la noción lombrosiana de criminal nato y el de la visión del criminal por sentimiento de culpa planteada por Freud. Andreas Bjerre. inferioridades orgánicas el mimo o el descuido que conlleva a una vida criminal. También le da importancia al sentimiento de comunidad. En conclusión se puede observar como la visón adleriana admite un encuentro y una reciproca potenciación de elementos personales y ambientales. fue de gran influencia para la psicología criminal. seguridad y un aparente poderío.

Desde 1918 se dedica a la educación correccional de jóvenes delincuentes. en cambio. Es decir. el delincuente no es sincero consigo mismo y busca una causa para su crimen. Freud afirma que el sentimiento de culpa se conecta a “restos inconscientes” del complejo de Edipo Ferenczi afirma que los factores externos no tienen nexo causal alguno con el delito. se refiere al delito por sentimiento de culpabilidad. August Aichhorn Es uno de los pioneros en aplicar al territorio criminológico la teorización y trabajo de terreno. Expone que todo niño en etapa de desarrollo exige la satisfacción directa de sus instintos primarios. el delincuente racionaliza lo que de verdad es irracional. y si el autor fuese sincero debería confesar que el mismo ignora porque cometió tal delito. De los jóvenes delincuentes que se dedicaba Aichhorn. Para Aichhorn la superación de carencias afectivas e influencias negativas.que los factores internos como por ejemplo el sentimiento de inferioridad es fundamental para el desarrollo de una vida criminal no asume un total predominio de los factores endógenos Sandor Ferenczi Ferenczi es el primer discípulo de Freud que aplica sus nociones a la problemática del delito. El segundo aporte consiste en una primera clasificación de delincuentes desde el punto de vista psicoanalítico. si la criminalidad se atribuye a una debilidad del Yo (real) cabe hablar de criminales neuróticos y cuando se detecta un yo social corresponde a una tercera variedad. cuando en realidad es incomprensible y carente de motivos psíquicos. En este punto la educación tendría como tarea llevar al niño de un estado antisocial a un estado social. son fundamentales en la educación de jóvenes delincuentes para un Súper-Yo normal y vigoroso. La primera. ambos guardaban en común un comportamiento inadaptado que vendría de . Es el primer autor en concebir la noción de un criminal carente de Súper-yo en el plano teórico. se agrupaban en neuróticos y en disociales. se postula que si en un sujeto predomina el yo instintico (Ello) nos encontramos ante un delincuente genuino. sin saber el mundo que le rodea. tesis planteada por Freud en 1915 contemplando el sentimiento de culpa como la motivación para el delito. dentro de su ensayo del año 1992 se pueden encontrar dos importantes reflexiones. lo que en un adulto seria denominada como actitud antisocial.

Ya que Aichhron planteaba que “el carácter y la intensidad del vinculo libidico del niño a las personas de su primer medio ambiente están entre los factores más determinantes de su vida posterior”. que todas las identificaciones posteriores (profesores. Sin embargo. que es la aparición en el campo de la conciencia de un afecto hasta entonces reprimido.una insuficiente satisfacción de la libido en la primera infancia. el afecto demostrado por la profesora provoca transferencia. De acuerdo a la noción de Super-Yo criminal que más tarde desarrollaran Alexander y Staub”. Solo mediante el afecto. el establecimiento de la transferencia y la identificación positiva que permitirá la sublimación y la compensación. el debilitamiento de los impulsos sadomasoquistas. en este ultimo expone que este se forma gracias a las relaciones con los padres en la primera infancia. da a conocer varios resultados de esta transferencia en el que el psiquiatra o el pedagogo son las figuras identificatorias que permiten un adecuado desarrollo del SúperYo. paciencia y sobre todo comprensión pueden alcanzarse la abreacción. En 1925. Aichhorn planteaba que un niño estaba condenado a transformarse en antisocial cuando éste se cría en una familia de criminales y asimila sus valores. expone sobre los cambios que deberían hacer en las escuelas de entrenamiento desde cambios formales hasta actitudinales para humanizar la atmósfera institucional del reformatorio. En 1948 en un ensayo denominado “ Delincuencia bajo una nueva luz” Aichhorn reitera que una de las causas de la inadaptación es la perturbación del equilibrio libidico: la necesidad de amor satisfecha escasa o excesivamente y que la segunda causa se refiere al Súper-Yo. Que con la transferencia positiva se alcanzaran los resultados correccionales que se esperan. ello y super-yo. a lo cual el aprovechamiento del proceso de transferencia cumpliría un rol de terapia fundamental. la apertura de la “tierna libido” reprimida hacia un objeto apropiado (cathexis). Si el Super-Yo es demasiado poderoso y ahoga los impulsos que surgen del Ello. personajes literarios. La inadaptación puede derivar también de un conflicto entre yo. etc) constituirían un aporte alrededor de tal núcleo y que este no se desarrollara si los niños carecen del amor que necesitan y se enfrentan a padres que los descuidan o son indiferentes. en el caso de los disociales seria más compleja. la niña demuestra un “sentimiento de culpabilidad inconsciente” y se cumple la meta correctiva. el resultado . una niña que no manifiesta arrepentimiento ni siquiera ante la muerte de la madre. Para esto la técnica utilizada en el joven delincuente que se clasificaba como neurótico se originaría solo del reemplazo del padre que está ausente desde un punto de vista psicoanalítico. En 1923 en uno de sus ensayos. Como ejemplo de un caso mencionado. debido a que en ellos existiría un conflicto con la sociedad por lo que seria forzoso quitar la desconfianza a esta.

frente a dicha situación. En la exageración de los rasgos anales de carácter se encontraría una gran arte las cualidades antisociales (persistencia testaruda. de autonomía y testarudez. ignorado o piensa que el criminal ha tratado de expresar algo diverso a lo que supone su acto. afán de independencia). la justicia solo explora las motivaciones superficiales y por excepción sospecha algún elemento escondido. el excesivo mimo en la etapa oral da base para impaciencias tercas o brutales. la etapa anal confiere un sentimiento de poderío. pueden surgir una psicosis o una inadaptación psicótica. la criminalidad es un fenómeno humano general (salvo unos pocos casos de personalidades “degeneradas” incapaces de adaptación social). La aproximación psicológica para estos autores supone una investigación profunda y nuevos métodos que no pueden ser satisfechos por la psicología anterior a Freud (abstracta y filosófica) ya que solo consideraba el Yo consciente que a su vez representa una parte pequeña del aparato psíquico y descansa sobre la base de los instintos y representaciones inconscientes y depende de ellos. La forma de solución de dichos conflictos . La adaptación comienza después de la victoria sobre el complejo de Edipo en su periodo de latencia. La acción humana del delito. de placer. Cuando el niño se hace dueño de la acción de su esfínter habría dado el primer paso decisivo en su adaptación social al asimilar una “instancia impeditiva”. pero solo si se aprecia lo superficial. se acentúan así los impulsos de independencia. Si no logra esta adaptación (que sería exógena) hace que el criminal transforme sus instintos en delitos. criminales y no criminales son semejantes en lo somático y anímico. mejores posibilidades en los delincuentes habrían evitado el delito. precisamente la del criminal psicótico. identifica una parte de ser con el reclamo de quienes lo educan. mientras que el hombre sano dispone de escapes para su criminalidad reprimida. Si el Ello abruma al Yo. Para Franz Alexander y Hugo Staub. de independencia. En las diversas etapas de la libido se hallan las bases para los comportamientos desajustados. el producto consistirá en una perversión o en una inadaptación equivalente a ella. Las diferencias radican en el desarrollo de la vida. Si en tal caso se presenta una regresión. depende de las pulsiones del inconsciente y ellas (en su mayor parte) son desconocidas por el sujeto.será una neurosis o una inadaptación neurótica. Al crecer el niño debe relacionarse con los adultos y su relación con padres y hermanos se erige un problema central en el desarrollo. que el niño se autootorga. Franz Alexander y Hugo Staub La crisis de la justicia se vincula al desconocimiento de los reales móviles del delito.

piromanía). delincuentes profesionales. Formado el Súper yo. mas diferentes en dinámica que en contenido psicológico: ambas demuestran incapacidad de la solución social de lo problemas familiares (si bien son distintas las formas de exteriorización del conflicto). que se vincula con la formación del Súper Yo. vagabundos. La criminalidad es. sin Súper –Yo. entendidas ambas como defectos de la adaptación social. En el acto fallido la tendencia asocial reprimida aprovecharía descuidos del Yo (seria una motivación inconsciente). criminal o adaptado. admitiendo las tendencias inadaptadas del Ello. el Yo percibe la acción como ajena. En otras acciones criminales el Yo es seducido por mecanismos de dolor o racionalizaciones. pero no es capaz de frenarla. el conflicto niño adulto. que solo se inhibe frente al poder social.La respuesta se busca en “en la fuerza relativa de las tendencias impeditivas sociales frente a la presión de las exigencias instintivas no dominadas”. El caso extremo correspondería a delitos por sentimiento de culpabilidad. Alexander y Staub dicen que el problema radica en primera instancia por que la mayoría de los adultos se mantiene cierta dependencia de la instancia moral entre los modelos externos que le impusieron y por otra parte en que los neuróticos y criminales no existen una formación unitaria entre Yo. se transforma en un conflicto interno YoSúper Yo: al miedo a la castración sucede el miedo a la conciencia. mientras que en las acciones criminales explicitas variaría la participación del yo consciente. El paralelo neurótico criminal hace plantearse en los autores la siguiente pregunta ¿Por qué uno se satisface con la fantasía mientras que el otro no es capaz de renunciar al delito? . En este punto surge un paralelismo entre neurosis y delito. una culpa anterior se enlaza con un delito relativamente inocente que conduce al castigo inconscientemente deseado. por el influjo de una “moralidad criminal”. En el criminal neurótico algunos delitos surgirían por autocoacción (cleptomanía. el sujeto con fusión en una unidad del Yo y del Súper-Yo. . por tanto. El primer problema conduce a debilitar la confianza en la autoridad y un descenso en las defensas morales del sujeto. un fenómeno general humano y únicamente puede reprimirse por la fuerza conjunta del dolor imaginado y el dolor real”. como resultado del segundo problema el Yo tiende a volver su independencia frente al Súper-Yo. Súper-Yo criminal tendrían maleantes. Tales puntos de vista permiten a los autores postular un continuo entre los dos tipos polares concebibles solo teóricamente: uno el criminal puro. De esta forma se podría “comprender el contenido psíquico de la acción criminal por el psicoanálisis de los neuróticos”. El criminal neurótico es auxiliado en su acción por ciertos mecanismos psíquicos que debilitan la influencia impeditiva del Súper-Yo en pro de la satisfacción instintiva del Ello. Ciertos sueños. que prefiere el interés de la sociedad al suyo propio. síntomas y ensoñaciones corresponden a una verdadera criminalidad imaginaria de personas bien adaptadas. otro.determinara su futuro: sano o enfermo.Súper-Yo.

Los autores mencionan la proyección. sufrimiento. Las fantasías inconscientes y la relación ambivalente con el primer objeto le permiten al lactante proyectar hacia afuera los impulsos de amor y destrucción. generaran angustia y desadaptación. De acuerdo a esto las fantasías agresivas del niño y las frustraciones que imponen los adultos. que alumbre el tribunal. donde existirían opuestos llamados pecho bueno y pecho malo. racionalización. en lo demás. en los primeros meses de vida se formarían aspectos básicos del yo y se estructuraría el súper yo. y deberá excluir el pecado de narcisismo. Los pechos de la madre tienen suma importancia simbólica. actuación sintomática delictuosa. Melanie Klein Los orígenes de la conducta están antes del conflicto edipico. la indagación ha de aplicarse asi a las cuotas causales del Yo. es decir. .Yo y el Ello y la responsabilidad ha de fundarse en el grado de participación del Yo. Sucediendo esto antes que la rivalidad sexual que se desarrolla en el conflicto edipico según Freud. Para los autores surge la necesidad de un diagnostico criminal psicoanalítico. habría que apelar en los jóvenes a la educación y en lis adultos al tratamiento psicoanalítico. el criterio de libre albedrio y considerar que es injusto culpar a un hombre por lo ocurrido en su inconsciente . e introyectar un pecho bueno y pecho malo que se instalan en el núcleo del súper yo. el Súper.