Procesos en la polis ateniense.

Poder, Democracia y estado del Derecho I Las fuentes y los relatos Los procesos que tomo como punto de partida en mi exposición son dos. Uno el que tiene lugar tras la batalla naval que en el 406 ane enfrentó a atenienses y espartanos en las islas Arginusas, del que la tradición nos legó dos relatos !i" #l que en la Bibliteca histórica xiii, 101, 1 escribe $iodoro %&culo. !ii" #l que en Helénicas i, 7, 1-34 redacta 'enofonte. #ste (ltimo aporta información acerca del proceso que se sigue, posteriormente en Atenas contra los estrategos vencedores en la batalla. Lo que interesa para nuestra exposición se encuentra en el texto de 'enofonte y tiene que ver con la actuación de %ócrates durante el desarrollo del proceso. Los )ec)os a los que estamos )aciendo referencia tienen lugar durante el segundo d&a. #n palabras de Luciano *+nfora , el n(cleo del conflicto que est+ teniendo lugar es el siguiente “(..) La prop esta !e "alixeno recla#aba n $oto % e !eci!iera en blo% e la s erte !e to!os los &enerales arresta!os. 'n proce!i#iento clara#ente ile&al. (ero, )rente a tal ob*eción, el ++p eblo soberano,, rei$in!icó s propio !erecho a estar por enci#a !e la le-.-.
./ #n 'na pro)esión peli&rosa. La $i!a coti!iana !e los )ilóso)os &rie&os, pag. ,0 ./ 12resently #uryptolemus, t)e son of 2eisianax, and ot)ers served a notice of indictment on *allixenus, insisting t)at )is proposal 3as unconstitutional, and t)is vie3 of t)e case 3as applauded by some members of t)e assembly. 4ut the majority kept crying out that it was monstrous if the people were to be hindered by any stray individual from doing what seemed to them right. And 3)en Lysicus, embodying t)e spirit of t)ose cries, formally proposed that if these persons would not abandon their action, they should be tried by the same vote along with the generals: a proposition to 3)ic) t)e mob gave vociferous assent5 and so t)ese 3ere compelled to abandon t)eir summonses. Again, 3)en some of t)e 2rytanes678 ob9ected to put a resolution to t)e vote 3)ic) 3as in itself unconstitutional, *allixenus again got up and accused t)em in t)e same terms, and t)e s)outing began again. :;es, summons all 3)o refuse,: until t)e 2rytanes, in alarm, all agreed 3it) one exception to permit t)e voting. This obstinate dissentient was Socrates, the son of Sophroniscus, who insisted that he would do nothing except in accordance with the law !"#,

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#l segundo proceso es el que tras el 9uicio y encarcelamiento de %ócrates tiene lugar cuando, seg(n el relato de 2latón, *ritón acude a la c+rcel y le propone a %ócrates la fuga. #n este caso el n(cleo se encuentra explicitado en un pasa9e del di+logo "ritón 1Sócrates.- .i&o lo si& iente, #/s bien pre& nto01 las cosas % e se ha con$eni!o con al& ien % e son 2 stas ha- % e hacerlas o ha- % e !arles na sali!a )alsas3 Critón.- Ha- % e hacerlas.!"riton 44e3 " #n ambos procesos )ay un elemento com(n %ócrates y dos acciones que mantienen una misma dirección incumplir lo dispuesto por los acuerdos tomados en com(n, los nomoi, pero en sentidos distintos. #n el primer caso se produce una apropiación y uso de la voluntad ciudadana por parte de un grupo mayoritario, y que culmina en la reali<ación del acto. #n el segundo se produce una apropiación y uso del t=rmino y del sentido de lo 9usto que pretende 9ustificar la fuga, pero se lleva a cabo. #sas dos acciones > praxis > presentan un rasgo com(n son un e9ercicio de poder4 que aspiran a e9ecutarse. A)ora bien, para no caer en un e9ercicio de anacronismo es necesario que expongamos, antes de continuar, el r=gimen > politeia - en cuyo seno tienen lugar los antedic)os procesos II Demokratíia #l r=gimen que con la expresión demokratíia rige en la polis de Atenas cuando tienen lugar los procesos anteriormente expuesto es la culminación de un movimiento cuyos inicios cabe situar en los efectos que

?omado de la traducción que reali<a H. G. Dakyns del texto de 'enofonte @ ./ #n .i/lo&os 5, ed. 4.*.A. nB @7, p+g. .0@ 4 ./ 1!.." llamamos po!er !pol&tico" a la capacidad !.." para influir o causar en los dem+s partes la e9ecución de las operaciones precisas para orientarse seg(n sus prolepsis !.."en la p+g. ,00 del (ri#er ensa-o sobre las cate&or6as !e las “"iencias (ol6ticas7 de Austavo 4ueno !,CC,"

producen las disposiciones tomadas por el DEFGH IJKHLMKN O / arconte epónimo > $racón. A)ora bien, los aspectos ya no sólo reactivos, sino propiamente constitutivos este r=gimen > politeia - aparecen a partir de la actividad pol&tica > praxis > de %ólon. %us seisachtheia, disposiciones, transformaron los marcos tradicionales que marcaban qui=nes y cómo pod&an actuar pol&ticamente. Pas es con la actividad pol&tica de *l&stenes cuando tiene lugar la institución de la demokratíiais como r=gimen > politeia - en Atenas. *l&stenes reali<a una radical redefinición del marco tradicional. ; lo )ace transform+ndolo, no destruy=ndolo. As& las fratias y las gen=, elementos nucleares se conservan, al tiempo que son despla<adas al reubic+rselas dentro del demos > demos /, unidad administrativa de car+cter territorial creada por *l&stenes. La pertenencia a estas unidades viene determinada exclusivamente por la residencia. *ada !e#os tiene al frente a un !e#ar8a, y posee un +gora. La polis ateniense constar+ de cien. Los !e#oi, a su ve<, quedan subsumidos en una institución ya existente la tribu5 =stas las transforma tambi=n *l&stenes, as& pasan de las cuatro tradicionales a die<. 2ara evitar que en su seno se organicen partidos regionales estar+n constituidas por tres demoi distintos > uno de la montaQa, otro de la llanura y uno m+s de la costa. Adem+s reestructura el resto de las instituciones. As& el e9=rcito constar+ de die< unidades, una por tribu con un estratego al frente, la boule > el *onse9o > pasa a constar de O00 miembros, O0 por tribu, etc. *abe afirmar, por tanto, que el r=gimen ateniense que llega )asta nosotros denominado demokratíia no puede ser considerado un &obierno !el p eblo en el sentido en que esta expresión se usa a partir de las revoluciones americana y francesa. III $oder, %emocracia y estado del %erecho #n el apartado anterior quedó claro que el r=gimen ateniense no puede ser acreditado con el t=rmino moderno de gobierno del pueblo, )acerlo es puro anacronismo.
arconte epóni#o era el que daba nombre para las crónicas al aQo correspondiente por ser el magistrado principal.
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*abe, sin embargo )ablar, a partir de los procesos expuestos en la primera parte, de las relaciones e inevitables tensiones que en el seno de cualquier democracia > ya antigua, ya moderna, etc. / se dan entre el poder pol&tico y el estado del $erec)o. Adem+s los procesos acontecidos en la polis ateniense muestran un rasgo estructural que permite afirmar el car+cter inevitable de las mencionadas tensiones. #l r=gimen que resulta de la actividad pol&tica de *l&stenes permite una elaboración de acuerdos, nomoi, en el seno de y para la polis ateniense con un mayor grado de participación que los reg&menes anteriores. %abemos que este modo puso de manifiesto que los ciudadanos deb&an disponer de un poder )acer, es decir, de un saber poder )acer que previamente no exist&a. #l saber )acer previo no resultaba del todo adecuado, ya que )ablar ante una asamblea ciudadana es distinto a )ablar ante un grupo de iguales, ya fuesen de sangre, ya de patrimonio. #scribe *astoriadis en diversos lugares6 y en relación con la demokratíia ateniense que el n(cleo de =sta es el )ec)o de ser la comunidad7 a trav=s de un proceso com(n, la que toma e instaura acuerdos, nomoi, para todos los miembros. $e modo que es necesaria una formación espec&fica 0 para saber )acer pol&tica participativamente. As& mismo afirma que el mayor reto es el ligado a la ubris, es decir, al fracaso en la pronesis >autolimitación > necesaria para saber poder )acer en un r=gimen > politeia - caracteri<ado por la ausencia de acuerdos necesarios, inamovibles y en el que, en
Los !o#inios !el ho#bre0 las encr ci*a!as !el laberinto Aedisa ,C00, en concreto RRLa polis griega y la creación de la democraciaSS5 as& mismo, Lo % e hace a 9recia 1. .e Ho#ero a Her/clito. :e#inarios 14;<-14;3 La creación h #ana 55 T*# .006, en concreto los seminarios cuatro y cinco 7 ./ Uue la comunidad tome en com(n los acuerdos no quiere decir que todos los )abitantes participen en ese proceso. 2ues lo designado con el t=rmino habitantes agrupa a un con9unto de seres )umanos mayor que el de quienes participan, designados con el t=rmino polites. A)ora bien esta desigualdad entre )abitantes y polites existente en la polis de Atenas es un rasgo estructural, as& )oy en d&a en el r=gimen pol&tico espaQol )ay una desigualdad entre )abitantes y ciudadanos. 0 ./ La experiencia )abida en Atenas llevó a que se decidiese, por e9emplo, que cuando la ecclesia > asamblea > deliberaba y decid&a sobre un conflicto con un vecino los ciudadanos que )abitaban en la frontera no pod&an votar dado que sus intereses particulares condicionaban su voto sobre lo com(n. V%e imaginan que eso se asumiese )oy en d&a en el caso, por e9emplo, de la ubicación de una l&nea de alta tensión, una c+rcel, un trasvase, etc.W V$e qu= formación se trataW
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consecuencia, rige la imprecisión en lo relativo a los fines que proXyectan, gu&an, definen, etc. nuestras existencias / bios. ;a Aristóteles en su =tica a >icó#aco afirma que no )ay manual alguno de educación ciudadana, por no ser esta, la actividad pol&tica ciudadana, una poiesis > una t=cnica > sino una pracis, es decir una actividad esti de twn kaq enasta kai twn esxatwn ta prakta como escribe en YZ ,, ,,4.b, es decir, una acción que atiende a realidades singulares. 2or lo que, respecto a la formación que la incumbe )a escrito un poco antes YZ 0 ,,4.a 1!.." aition d[oti kai twn kaq ekasta estin h fronhsis, a ginetai gnwrima ec empeirias, neos d[ empeiros ou\ estin plahqos gar xronon poiei thn empeirian !.."- $e modo que sólo a trav=s del trato cotidiano, de los ritmos de la polis, de la participación en instituciones cabe se de el desarrollo de un buen saber poder )acer > fronesis /. ?ales dificultades no niegan la inexistencia del mismo, como expone 2latón en su di+logo Políiticos. Las tensiones, pues, que en el r=gimen democr+tico ateniense se imponen en relación a los contenidos, en relación a los conocimientos, etc. cabe afirmar que son estructurales a cualquier r=gimen pol&tico participativo. #n todos ellos no )ay m+s freno a la desmesura, a la falta de autocontrol > sea individual, sea de una parte o partido, o sea de la mayor&a > que el saber estar )aciendo lo que )ay que )acer, como fue el caso de %ócrates. Lo que tampoco es garant&a alguna, sino mera posibilidad de freno. #scribe Telipe Part&ne< Par<oaC que la experiencia ateniense que se reflexiona en el di+logo platónico Políticos muestra que el n(cleo 1!.." del no#os consiste precisamente en que =ste re)use continuamente ser fi9ado !.."- por lo que 1!.." la politi8? té8hne no pueda estar ad)erida a fi9ación alguna del no#os !..". ]o )ay, por tanto ni discurso ni acción pol&ticamente correcta m+s all+ de la respuesta que aspira a ser adecuada a la coyuntura > kairos. $e nuevo, pues, el riesgo in)erente a que en la comunidad se imponga la falta de prudencia, la desmesura, de modo que o bien particulares, o bien grupos, o bien mayor&as quieran acordar que su voluntad, y solo su voluntad es norma. Lo que de )ec)o ser&a una dictadura.

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@ estras !e (latón Abada !.007", p+g. C.