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De los siete pecados capitales a los trastornos de personalidad
FUENTE: INTERPSIQUIS. 2001; (2) Carmen López León Psiquiatra USM. Denia. Col:2305 Alicante, España. PALABRAS CLAVE: Escolástica, Pecado Capital, Trastorno de Personalidad, Narcisismo [otros artículos] [5/2/2001] Establecemos un paralelismo entre lo que la Escolástica definió como Pecado Capital y lo que actualmente se define como Trastorno de Personalidad, y a la vez una reflexión sobre el cambio que a través de la historia se ha ido produciendo en la conceptualización de ciertos modos desadaptativos de entender la vida que resultan, cuando menos, conflictivos para los demás.

INTRODUCCIÓN El objetivo de este trabajo es, tanto establecer un paralelismo entre lo que la Escolástica medieval define como Pecado Capital y lo que actualmente la Psiquiatría entiende como Trastorno de Personalidad, como efectuar una reflexión sobre el cambio que a través de la historia se ha ido produciendo en la calificación y conceptualización de determinadas conductas, actitudes, formas de entender la vida y de relacionarse con el entorno, que resultan, cuando menos, conflictivas para los demás. Recordemos que la Medicina Clásica toma en consideración la enfermedad mental en sus manifestaciones más aparentes; pero al hablar de temperamentos, predominio de humores y elementos, está estableciendo solamente una clasificación de lo que se considera la forma predisponente para obrar de tal o cual manera, para entender cómo reaccionará tal o cual individuo. Así, las personas eran clasificadas según los cuatro temperamentos concordantes sanguíneo, colérico, melancólico y flemático- que se consideraban indicativos de su orientación emocional. El funcionamiento de la personalidad alcanzaba un nivel óptimo al alcanzar la "crasis", la interacción apropiada de las fuerzas internas y externas. El concepto de "areté" o de virtud era entendido precisamente en un sentido semejante al de justicia o "diké", y se consideraba como la disponibilidad del individuo ante una comunidad en la que a cada uno de los géneros y estamentos correspondía una función. Pero, paralelamente a una sociedad constituida en términos legislativos y racionales, la

considera que el hombre es incapaz de evitar el pecado. es decir. En la literatura místico-religiosa. con personajes ficticios tan dramáticos.y las transgresiones morales -sacrilegioscomo manifestaciones emocionales de la personalidad. En el contexto del hombre medieval. el que los comete. si bien se subraya la relación entre la violación de estos principios y el castigo consiguiente de los dioses como parte inevitable del destino del hombre. estas pasiones se consideran pecados. que es algo consustancial con él mismo. pero en absoluto lo achaca a ningún tipo de enfermedad física o mental. de la misma forma que lo que hoy llamamos Trastornos de Personalidad tiene unos límites imprecisos. carga sus tintas en lo moral. en base a influencias incontrolables para los hombres. con su insistencia en la corrupción de la naturaleza humana. es una primera aproximación de la Escolástica a una clasificación de la psicología humana. la idea de que el alma no podía enfermar. la amargura. El Protestantismo. por lo que la insania era fundamentalmente una enfermedad somática. el resentimiento o la impulsividad a factores somáticos. porque los teólogos se percataron de que eran origen de otros muchos. en la imputabilidad de sus actos. sentimientos. del demonio. El saber esotérico. en caso contrario. para calificarlos adecuadamente con arreglo a un cuerpo doctrinal y filosófico basado fundamentalmente en la Teología. pasiones y actitudes humanas. parricidios. individuo eminentemente religioso que vive en relación a la divinidad y sus leyes. agónicos y alienados que dan salida a la expresión de las prohibiciones sociales -incestos. por lo tanto no alienación ni locura) y que privan de la Gracia. Alberto Magno atribuye los rasgos de carácter como la timidez. las conductas. . Durante la Edad Moderna. el pensamiento científico natural no puede considerar a la personalidad desviada como patológica. Al mismo tiempo. también desarrolla otras muchas conductas y actitudes indeseables. La Escolástica dedica un interés especial al desarrollo y tipificación de cada uno de estos pecados o vicios capitales. nos ofrece una clasificación de las personalidades basada en la influencia de los astros que se ha mantenido vigente hasta la actualidad. es decir. muy próximo por otro lado a lo religioso. Consideramos que esta primera clasificación de la conducta humana imputable (pues para hablar de pecado ha de haber libertad en el consentimiento. Se categorizan como Pecados Capitales por Gregorio el Magno hacia el año 600. como tratando de encontrar unos criterios definitorios en los que encuadrar los pensamientos. si las pasiones son tan intensas que interfieren el razonamiento.2 filosofía platónica pretende diseñar un plan para la explicación del desorden y para acceder a lograr una ética a nivel personal. porque suelen coexistir en un mismo individuo rasgos disfuncionales que pertenecen simultáneamente a varios de ellos. la enfermedad del alma es el pecado. en un intento más de justificar. la literatura está ofreciendo las grandes obras trágicas. la categorización de conductas desviadas que hacen sufrir al individuo y crean malestar en la comunidad se entienden como pecados derivados de la intervención de las fuerzas del mal. Era central en la teoría de la psicopatología postulada por Alberto Magno y Tomás de Aquino. del desarrollo de la vida armónica y en paz.

el liberalismo en la economía y el puritanismo en religión. unidas a la predisposición del individuo. Encontramos aquí el inicio de la corriente exculpatoria de la responsabilidad del pecador que no es sino un individuo pasional que hace sufrir inevitablemente. De nuevo la ruptura con la norma. especialmente. disposición moral e impulsos naturales normales sin trastorno llamativo del intelecto o de las facultades de conocimiento y raciocinio y. pero dándole al pecado. suponen un cambio substancial en la concepción de la importancia que tienen las pasiones en la salud mental. . Por otro lado. es una exponente más de la íntima relación entre el pecado y las desviaciones de la personalidad y la conducta humana. una connotación de fatalidad que no hace sino acentuar el sufrimiento del héroe. hambruna. Puesto que la brujería consiste fundamentalmente en una transgresión del orden existente. Así es definido por Pirchard (1837) este concepto: “una locura consistente en una perversión mórbida de los sentimientos.. harían que fácilmente se la considere como "pecadora". por exhibir unos rasgos tan disfuncionales y desadaptativos que no pueden por menos que llevar a una peripecia vital azarosa y dramática. sin ninguna ilusión o alucinación insana”. cuya significación para la historia de la psiquiatría no vamos a tratar aquí. al igual que los Trastornos de Personalidad se hacen más patentes cuanto mayor es la demanda de adaptación hacia el sujeto por parte del medio. en estos casos. se trataría de una enfermedad del alma en sus atributos morales. El fenómeno de la brujería que aparece en el siglo XIV y se extiende hasta el XVII. y Huarte de San Juan en su obra “Examen de Ingenios” (1574) establece una primera clasificación de la personalidad. cabría identificar a la bruja con la persona que cumple uno de los criterios básicos en el Trastorno de Personalidad que es la inadaptación o mala adaptación a las demandas sociales y del entorno . pero esta vez considerada como un triunfo de la afectividad sobre la razón y por lo tanto con una perspectiva hasta cierto punto "positiva". Pero si se perfila lo que hasta principios del siglo XIX se califica de insania moral. por lo que las dificultades que una persona con un Trastorno de Personalidad tiene para conseguir y mantener una adecuada actividad productiva. Pinel es el primero en hablar de tratamiento moral para equilibrar estas pasiones. hábitos. El romanticismo entroniza como héroes de sus producciones literarias a personajes que hoy podemos calificar de Trastornos de Personalidad. El final del siglo XVIII y el XIX. peste. inclinaciones. temperamento. toda vez que es él. pobreza y migraciones. e identifica pasión con emociones. Estas "personalidades desviadas" no dudan de ser calificadas como pecadores por sus creadores. identifican el trabajo con la moralidad y el ocio con el pecado.Este fenómeno se puso de manifiesto especialmente en un periodo de elevado estrés relacionado con guerras. el que sufre en primera instancia por sus rasgos de personalidad.3 El concepto de "insania moral" aparece por primera vez en Jerónimo Cardano (15011567) . afectos.

La presencia habitual de una estructura de personalidad no excluye según Kurt Schneider su variabilidad. el modelo sociológico ha clasificado a estas personas. en 1907. Lo más que se puede hacer es mostrar. fortalecidos. queda la posibilidad de la autoconfrontación frente a una completa determinación por parte de factores pertenecientes a la disposición y al mundo circundante. que ciertos rasgos sean frenados. Kraepelin incluyó un amplio abanico de tipos predispuestos a las actividades criminales y describió detalladamente los denominados “tipos holgazanes.. no se les puede poner la etiqueta diagnóstica de que son enfermedades o causa de enfermedades. lo que nos acercaría a la idea de que el "pecado" puede ser corregido y el "pecador" dejar de serlo. no como malvadas o enfermas. cuando Kraepelin describe cuatro personalidades psicopáticas con un carácter predominante de aberración moral. buscadores de problemas y otros caracteres de mala reputación”. Entre las personalidades mórbidas. Kurt Schneider considera que a parte del punto vista de cómo se encuentra "subjetivamente" el individuo existen los puntos de vista éticos en relación a la conducta desarrollada por éste. es decir. destacar propiedades que aparecen en estos sujetos y que los caracterizan de una manera llamativa. y no una norma de valor. queda cierto espacio de juego para la libertad. mentirosos. a las personalidades. desde esta época el concepto de "inferioridad psicopática" que trataría de encontrar una exculpación para la responsabilidad de sus actos. El hecho de que la personalidad sea un continuo dinámico permite. debilitados o educados. subrayar. aún con estas connotaciones. vemos que los Trastorno de Personalidad han tenido diversos enfoques según tres direcciones o modelos: el modelo religioso-legal que ha considerado a las personas con Trastorno de Personalidad como inmorales o malvadas. A lo largo del siglo XX. . las experiencias. Kurt Schneider relativiza el criterio de lo perenne y constante. no excluye oscilaciones y cambios que se producen en el transcurso del desarrollo y del despliegue de una personalidad y que dependen de factores pertenecientes al mundo circundante. Pero. vivencias y destinos. o sea. Kurt Schneider no contempla la patología de la personalidad como precursora de otros trastornos mentales.4 A finales del siglo XIX. impulsivos. Ribot (1890) y Queyral (1896) intentan formular una tipología caracterial a modo de las clasificaciones botánicas. estafadores. Las personalidades anormales efectuarían por doquier transiciones hacia las personalidades que llamamos normales sin que sea posible señalar un límite que separe unas de las otras. Para Kurt Schneider la norma que da la medida del concepto genérico de personalidades anormales es la norma del término medio. sin que por ello tengamos en la mano algo comparable a los síntomas de enfermedad". como personalidades mórbidas que tienden a la criminalidad y a otras actitudes desviadas. según Kurt Schneider. A diferencia de sus contemporáneos. se perfil a. Es a principios del siglo XX. sino que la concibe como entidades separadas de estos: "A los sujetos. Debemos a Kurtz Schneider la primera clasificación de las personalidades anormales sobre la que luego se construirán los modelos Trastornos de Personalidad.

nivel expresivo (palabra) y nivel conductual (obra u omisión) . se le insta modificar su conducta o hábitos vitales. DE LOS SIETE PECADOS CAPITALES Vamos a tratar ahora de referirnos a los elementos de paralelismo que encontramos entre el concepto de pecado y el de Trastorno de Personalidad 1.. sentido último de la vida. 4. según la doctrina escolástica el pecado original nos condiciona a ser pecadores. 3. palabra. como capacidades y determinaciones fijas y la elección libre de tal o cual opción en un estar anticipándose al futuro. Y el paradigma supremo del amor.Pasemos luego a analizar el concepto de libertad. es el amor a Dios. obra u omisión.. 5. La personalidad es historia. del aprendizaje social.. 2.Insisten mucho los Padres de la Iglesia en la tristeza que acompaña al pecado: con una concepción teológica se interpreta como causada por el alejamiento de Dios que es el Bien Supremo. porque se aparta del plan de Dios.Al pecador se le ofrece el tratamiento “moral” o educativo. un sentimiento de vacío e infelicidad para cuyo origen se ofrecen explicaciones desde las diversas corrientes psicológicas. tras el Sacramento de la Penitencia. la historia de este permanente proceso dialéctico entre necesidad y libertad (Kierkegaard). conozca el patrón predominante de ésta y sus respuestas y los modifique acercándose a pautas más sanas de reacción. liberado de su culpabilidad por el arrepentimiento y propósito de enmienda. recordemos que se habla de que se puede pecar de pensamiento.. Como dice Von Gebsattel “el psicópata se encuentra incapacitado frente al amor”. al faltarle el contacto con Dios.. nosotros nos limitamos únicamente a subrayar que el Trastorno de Personalidad causa al individuo un malestar vital. al igual que el sujeto afecto de un Trastorno de Personalidad presenta un patrón desadaptativo que le impide vivir en paz y armonía con su entorno afectivo y social. lo que se equipararía a lo disposicional. de esta especie de lucha entre lo que nos viene dado. los niveles en los que se manifiestan.En primer lugar. pero también existe la libertad para elegir entre el bien y el mal. siendo incapaz de asumir la experiencia de la angustia existencial y del ser-relativamente-a-la-muerte.5 sino necesariamente como marginales desviantes con respecto a los usos sociales dominantes y la psicología académica que ha concebido los Trastorno de Personalidad como extremos del continuo de las dimensiones normales de la personalidad. El tratamiento del Trastorno de Personalidad se enfoca desde la psicoterapia a equilibrar polaridades (Millon) con un planteamiento cognitivo-conductual que sugiere al sujeto que analice sus patrones de conducta. al temperamento de cada uno de nosotros.El pecador está imposibilitado para desarrollar su existencia conforme a un plan armonioso y en paz. y ya hemos visto como todos los autores hablan del continuo entre la personalidad normal y la desviada en función de una interacción del individuo y su entorno. . lo que nos parece superponible a los niveles en los que se manifiesta el Trastorno de Personalidad: nivel cognitivo (pensamiento).

La omnipotencia del Narcisista. “la gran cantidad de configuraciones y uniones individuales convierte en un rareza que una propiedad ejerza un dominio tan completo y caracterice de un modo tan profundo a un sujeto que sea posible nombrar certeramente a este con el nombre de una sola propiedad”. por último. casi diríamos que son pecados “somáticos”. ni siquiera para el mal. Hemos establecido el orden de presentación de los Pecados buscando una coherencia interna basada en el nivel fenomenológico más evidente en cada uno: así nos parece que la Soberbia y la Envidia tienen un asiento fundamental en el plano noético. las similitudes que creemos encontrar entre cada uno de los siete Pecados Capitales y el correspondiente Trastorno de Personalidad.. que ellos definieron como la pérdida de la Gracia. con la salvedad de que se trata de una identificación en base tanto a rasgos conductuales como estructurales y cognitivos. y que los pecados no eran sino la expresión de una única falta primordial. En ambos casos se trataría de quedarse atrapado en un presente vacío e inauténtico que impide la capacidad de proyectarse. menos delimitada. existe un “desarrollo psicopático” de la personalidad por el que el individuo se va haciendo cada vez más inadaptado y desviado al reforzar los patrones disfuncionales en su interacción con el mundo.6 6. la Avaricia tiende ya un puente hacia lo material. corporal y conductual. Pero parece evidente que en la mente de los Escolásticos.Y. la Escolástica hace hincapié en que Pecado Capital es el que “es cabeza y raíz de otros” y que unos pecados se entrelazan con los otros habitualmente: “los que tienen estos vicios de ordinario tienen otros”. la Gula y la Lujuria se anclan básicamente en lo corporal. como reconocimiento de la imposibilidad de acotar. y otro con inercia y pasividad. pudiendo un mismo individuo cometer varios de ellos simultánea o sucesivamente. son conductuales. y la Ira y la Pereza. uno con hiperactividad y explosividad. en las ideas y pensamientos. una característica única. en los Trastornos de Personalidad consideramos que el Narcisismo patológico deriva en las manifestaciones de los Trastornos y que igualmente se pueden deslizar de unos a otros . puede ser mucho más compleja. al igual que se habla de una “carrera del pecador” en la que parece que éste se va hundiendo cada vez más en la miseria moral. con todas las posibles gradaciones entre unos patrones y otros. la desconfianza del Paranoide trata de ser estabilizada con hipercontrol Obsesivo y la angustia insoportable de los Compulsivos perfeccionistas que reprimen la agresividad de la que se culpabilizan puede invertir la polaridad acercándose a la plasticidad de lo Histriónico. aparentemente. al considerar que se caía frecuentemente en varios de ellos. Planteamos ahora. elegir y decidir hacia la trascendencia. Está claro que la realidad del ser humano con el que nos encontramos cada día. De la misma manera. Igualmente. en un ser humano. en un mismo intento de . brevemente. Como dice Kurt Schneider. estaba presente la observación de que existía una relación íntima entre los niveles cognitivo. se convierte fácilmente en hostilidad Paranoide cuando la realidad le pone sus límites.

Encontramos pues. En el relato bíblico Luzbel es el más hermoso de los ángeles. Podemos superponer lo que supone la fantasía narcisista de omnipotencia. por soberbia. La indiferencia afectiva del Antisocial y su total falta de empatía tienen mucho en común con la frialdad y el distanciamiento del Esquizoide. brillantez o belleza imaginarias y presenta comportamientos o actitudes arrogantes y soberbias. poder. Así la Escolástica pone la Soberbia a la cabeza de todos los vicios. no quiere tener una individualidad que le separaría de Dios. ángel caído al rebelarse contra Dios. Los esfuerzos desesperados del Ángel Malo luchando contra Dios. más de lo que merece”. Siguiendo igualmente a Freud. se repiten en cada Narcisista en su afán desesperado de seguir sintiéndose omnipotente. . que “rehusa sujetarse a Dios como si fuera contra su dignidad y quiere vivir a su antojo como si no tuviera necesidad de Dios”. Según Freud. se tiene por único y especial. recordamos que desde el punto de vista analítico. la de sumisión y la de rebeldía. aún a costa de su condenación. en quien es patente. para seguir siéndolo. “se tiene por digno. Dios y el Diablo en un principio eran idénticos. Los fracasos de esta manipulación y la dificultad en tolerar la frustración llevan al dominio de la impulsividad del Límite en busca constante de satisfacción inmediata que puede traspasar la barrera de lo Antisocial si domina la agresividad.7 manipulación del entorno. ansía identificarse con el poder absoluto del Creador. generadora del mal por antonomasia. aún a costa de la más absoluta soledad real. por otro lado el tremendo repliegue narcisista. al igual que el Narcisista se queda fijado en la fantasía de la omnipotencia. como una sola figura disociada en dos. como los Escolásticos captaron el patrón de grandiosidad que late en el fondo del Trastorno Narcisista de Personalidad. es decir. la entiende como “desear más excelencia de la que a uno le conviene”. que el deficiente desarrollo del narcisismo primario ha ido deslizándose desde los extremos de la omnipotencia al repliegue a través de las distintas formas de manifestarse en los diferentes Trastornos de Personalidad. Vemos pues. precisa encarnar su antítesis. al querer emularle y alcanzar su grandeza. Este patrón de grandiosidad exige una admiración excesiva. en la relación con el padre aparecen asimismo estas dos instancias. es una imagen especular de Dios que. alberga fantasías de éxito ilimitado. para no separase de Él. SOBERBIA - TRASTORNO NARCISISTA La Soberbia es entendida por la Iglesia como el Pecado Capital por excelencia ya que se considera como el origen de la existencia del Demonio. “quiere ser estimado y loado de los otros”. que forman así un continuo como define Kurt Schneider. conjurando así la amenaza de perdida o abandono por parte del objeto. a lo que en el relato bíblico supone el momento en que Luzbel se enfrenta Dios para ser como Él.

en este juego especular del bien del otro que es el reflejo del bien que el sujeto desearía poseer y que interpreta maliciosamente que le ha sido usurpado. sin ver que no se atreve a disfrutar del mismo precisamente para no identificarse con el otro odiado. y es rivalidad fraterna con respecto a un Padre-Dios al que se ama y se teme como objeto supremo de una pulsión imposible y culpable. en la que se hace bien patente como el individuo está pendiente de los “bienes” de los que disfruta “el otro”. Y junto a ello la profunda tristeza de la incapacidad de amarse a sí mismo para poder amar en el otro el reflejo del yo. el amor de Dios. como elegido del padre. Se cuestionan las intenciones de los demás. las escrituras de propiedad. el amor del Padre. Analíticamente Freud interpreta que se trata de la pulsión homosexual reprimida la que convierte el amor en odio y este en amenaza para el sujeto. inesperada. las monedas. Porque el afán de poseer bienes materiales y riqueza del avaro supone un mecanismo de defensa ante la angustia de la carencia. se les quitara a ellos”. tenemos la clave de lo que significa el Trastorno Paranoide: la percepción amenazadora del otro como usurpador del bien supremo. al tener en cuenta que es lo que late en el fondo de ese “daría su alma por acaparar” que indican los Santos Padres. Y el odio y la tristeza es pecado. en la que haya que tomar decisiones sin un plan previo y preconcebido. la fidelidad y los sentimientos de ese otro a quien se envidia por poseer aquellos bienes de los que se carece y a los que se cree merecedor. la lealtad. En esta definición. los valores . Y. comprobando rutinariamente. el odio de Caín hacia Abel no es más que un desplazamiento del odio al padre visto como objeto persecutorio. En la tragedia bíblica de Caín y Abel. Y la carencia es el miedo a sentirse sin recursos de todo tipo para afrontar cualquier situación nueva.8 ENVIDIA - TRASTORNO PARANOIDE Dice la Escolástica: “hay hombres a los que pesa todo el bien que tiene el prójimo. La envidia sólo existe en función de un “otro” y lo paranoide implica un patrón de desconfianza y suspicacia que interpreta maliciosamente a los “otros” al proyectar en ellos las instancias hostiles del sujeto. El avaro cuenta su dinero de una forma compulsiva. está más identificado con él. y la honra que se les hace. como si el bien del otro. AVARICIA - TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO Hemos identificado la Avaricia definida por la Escolástica como “deseo desordenado de tener bienes exteriores” con el Trastorno Obsesivo-Compulsivo. Pero tras esta proyección amenazadora se esconden las instancias hostiles hacia el padre que el individuo identifica con el “otro” en cuanto que el otro. porque con ello piensan que quedan ellos menguados. casi diríamos que ritualmente.

los pactos que no admiten demora en su cumplimiento llevan al avaro a conductas que no dudaron en ser considerados “viciosas” por los Escolásticos. considerada como Pecado Capital por los Escolásticos. sino que supone también el deleite en “cualquier abundancia y superfluidad de las cosas corporales”. sugestionabilidad y comportamiento seductor. inciden sobre la importancia que los temas relacionados con la sexualidad han tenido como objeto de controversia y han supuesto como forma de ejercer un control sobre el individuo.9 bancarios. late un fondo de inconstancia. ha asumido de éste los aspectos de teatralidad. teniendo en cuenta que parecían anteponer la necesidad de acaparar a la salvación de su alma. de liberalidad. . Todas estas características que configuran una personalidad anclada en el presente. por la meticulosidad. El avaro “está dispuesto a hacer cualquier injusticia a trueque de adquirir riqueza”. tratando de asegurarse así frente a un futuro incierto y angustioso. El avaro y el Obsesivo lo son en pos de la seguridad. la “inconstancia”. No obtiene placer en el goce y disfrute de sus bienes sino en su posesión. sean en relación con Dios o con los hombres. los documentos firmados. son corazas que constriñen al Obsesivo y al avaro. Los Escolásticos fueron conscientes de que la Lujuria no sólo supone el desenfreno en los apetitos carnales o venéreos. efímeros. la “preferencia por los bienes del siglo” y el “horror al futuro”. Este Trastorno de Personalidad que se ha diferenciado del diagnóstico clásico de Histeria. teatralidad e inautenticidad que hace anteponer las satisfacciones inmediatas y superficiales a los vínculos profundos. LUJURIA -TRASTORNO HISTRIÓNICO Tanto la Lujuria. deseosa de gozar inmediatamente de los placeres. la “pérdida del control de la mente”. la rigidez y la obstinación en sus planteamientos. El afán por el orden. Tanto en la Lujuria como en el Trastorno de Personalidad Histriónico. A los Escolásticos parecía preocuparles especialmente el protagonismo que “lo carnal” adquría en el contexto de la Lujuria porque esto apartaba al individuo de Dios. superficial y cambiante. Para el Obsesivo. la angustia ante la incertidumbre del futuro hace que pierda una perspectiva trascendente aferrado a la miseria de unos bienes materiales de por sí. como la Histeria desde la Medicina Clásica. la falta de espontaneidad. pero como no es para gozar de ella encuentra mecanismos de defensa racionalizadores que justifican a sus ojos esta injusticia. si bien no participa de los síntomas de conversión y disociativos. los plazos inapelables y la dictadura de la letra impresa. con poca capacidad para posponer la satisfacción y con emotividad exagerada están presentes el Trastorno de Personalidad Histriónico. lo escrupuloso de su quehacer diario.

GULA - TRASTORNO LÍMITE La Gula quizás sea uno de los Pecados Capitales más actuales. considerando que en nuestro medio. el individuo Límite se encuentra en el punto más regresivo de los Trastornos de Personalidad. para convertirse posteriormente el alimento en “objeto malo”. aquellos que en la Edad Media serían catalogados como pecadores por la Gula. lo que induce a maniobras autodestructivas. por el aspecto que hay en estos individuos de pérdida del control en cuanto a la impulsividad. Esta plasticidad que se percibe como inconstancia.10 En la Personalidad Histriónica nos encontramos con que el cuerpo adquiere un protagonismo expresivo. Sin capacidad para posponer su apetito desordenado. y que no serían sino personas que trataban de aferrarse a la gratificación oral como forma de calmar una impresionante angustia y soledad. que “ponía en peligro la salud de éste por el exceso” y que “suponía no guardar las necesarias maneras en el comer y en el beber”. El entorno social actual anatemiza al comedor compulsivo y menosprecia al obeso. en consecuencia. con una total plasticidad incluso a nivel gestual para obtener la recompensa narcisista que necesita. considerando que “daba prioridad a esta satisfacción corporal por encima de las necesidades reales del cuerpo”. el establecimiento de unas relaciones objetales maduras. para los Escolásticos. La Gula cubrirá la faceta de satisfacción inmediata de las necesidades. La angustia ante el abandono real o imaginario late en el fondo de la mayoría de los comedores compulsivos. Identificamos la Gula con el Trastorno Límite de personalidad. Carecen de los adecuados canales de sublimación. como la Gula era percibida como uno de los vicios más “primarios” en que podía caer un ser humano. la Gula era sinónimo de desorden en el control de los apetitos. y el comer en exceso genera tanta o más culpabilidad que generaría el pecado de la Gula en la Edad Media. que los aproxima a niveles psicóticos. por la tendencia al abuso de sustancias y de alimentos de forma dañina para sí mismos y por los sentimientos crónicos de vacío del sujeto que le llevan a necesitar colmarse a cualquier precio. con arrebatos de irritabilidad y malhumor si no se sacian sus necesidades. con lo que la tolerancia a la frustración de sus demandas narcisistas es muy baja y tiende a satisfacerse regresando a niveles de oralidad. La organización interna de la Personalidad Límite revela la debilidad de la estructura del Yo. IRA - TRASTORNO ANTISOCIAL . impide. los trastornos de la alimentación han tomado un protagonismo importante.

11 Para los Escolásticos. el estado irascible es una actitud constante del individuo antisocial. Esta impulsividad. en este caso en la conducta que se manifiesta en enojo. se está perfilando la orientaciónn organicista en base a hallazgos EEG y neurobiológicos que hablarían de un “temperamento irascible”. últimamente. que no se encuentran razones que justifiquen una conducta que desborda de tal manera los límites. al decir que “no atiende preferentemente a la razón”. irritabilidad y agresividad. la moral burguesa. es decir. vemos que el individuo presenta habitualmente. como la consideramos actualmente. la falta de sentimientos. de empatía. Carga pues los tintes la Escolástica. con peleas físicas repetidas y agresiones. sería el Trastorno de Personalidad que más frecuentemente se ha identificado con una falta en el terreno de la ética. la ira sería pues una de las conductas más aparentes y habituales de este patrón. a partir de este distanciamiento y falta de vibración emocional que se precisa para implicarse en los otros. PEREZA - TRASTORNO ESQUIZOIDE La Escolástica hace mención a la Acedia. es decir. es sobre el que se acuñó el termino psicopatía que aún hoy permanece en el imaginario popular y al que primero atribuyeron los psicopatólogos el término de “insania moral” considerando una carencia de “sentimientos morales y naturales”. trata de contraponer más la Pereza con la diligencia y la laboriosidad. de indiferencia a los halagos y . Llevado de esta irascibilidad arrolla los derechos de los demás sin tener en cuenta las consecuencias de sus actos ni tomar en consideración el daño que causa en los otros. como sin fuerzas para cumplir los deberes para con Dios y para con el prójimo. el abandono de las obligaciones por esta indiferencia y desinterés por todo. creemos que estaba ya en la mente de los Escolásticos al definir la Ira como vicio capital. En el Trastorno Antisocial. Este Trastorno de Personalidad es sobre el que se ha centrado preferentemente la discusión sobre la imputabilidad de determinadas conductas delictivas. flojos. Pero. la Ira es “una pasión del apetito sensitivo que no atiende a razón”. Posteriormente. pero considerando que existe un trasfondo de sentimiento. la falta de satisfacción a obrar. en su formulación clásica se incide en el tedio. La frialdad afectiva. caracterizándola fundamentalmente por la "tristeza o hastío ante los bienes espirituales y el esfuerzo que implica su consecución". que posteriormente se convirtió en Pereza. si bien. venganza y agresión. Es decir. para comprometerse. con el pecado. se les queda el agravio fijo en la memoria y no se les olvida y con gran obstinación procuran venganza y no hay como sacarles de ello". La tendencia a ser tibios. Nos parece que esta perspectiva es la que identifica la Pereza con el Trastorno Esquizoide. “pasión sensitiva” y falta de control por parte de la razón. Ya se la describe como una “locura breve” diferenciando a “los que de cualquier cosa se enojan. tan característica del Trastorno Antisocial.

puesto que en una sociedad donde la vida contemplativa. era privilegiada y aureolada de santidad. Por eso las sociedades han tratado de etiquetarlo. es un avaro. ya sea al propio individuo. encarnado en el Diablo y sus seguidores. en efecto. ya no les pillará desprevenidos aquello que venga de él y ya no hará tanto daño.12 a las críticas del Esquizoide configuran un modelo de personalidad que a los Escolásticos les pareció alejados de Dios precisamente por su incapacidad de realizar el esfuerzo necesario en el cumplimiento de sus deberes religiosos unido a la imposibilidad de sentir la satisfacción de la comunidad espiritual. retirado. y el dolor también. un Compulsivo. parece que en el imaginario popular reaparece la tendencia a interpretar lo terribles sucesos de violencia y crueldad que inundan los noticiarios como un resurgimiento del Mal. Desde la estética “gore” en el cine y en la literatura. por ende. es un soberbio. CONCLUSIÓN Hay quien ha observado que en las últimas décadas del siglo XX ha habido un resurgimiento del interés por el Demonio. en el sentido existencial del término. Hemos querido plantear este trabajo. ni mucho menos. como una reflexión a cerca de lo que existe de “malo” en el fondo de la personalidad humana. hasta la proliferación de sectas satánicas. sabrán a que atenerse. que es interesante hacer notar que supieron diferenciar los Santos Padres la falta de productivida material pero con una adecuada capacidad para ocuparse de los bienes espirítuales. La maldad siempre ha tenido un atractivo especial para el hombre. Es decir. podemos . Si podemos comprender. con lo que hoy catalogariamos de sujeto esquizoide en el que hay. La Acedia preocupaba profundamente a los Escolásticos. así con mayúsculas. y. queda el consuelo (¿?) de que pagará por ello con la condenación eterna si no se arrepiente y rectifica. es un Paranoide. sus conductas y también sus sentimientos estarán claros para los demás. clarificarlo. siempre que estuviera cerca de Dios. entendiendo por malo aquello que causa dolor. controlar el mal y el dolor estamos más tranquilos. un Narcisista. ya sea a su entorno o a la sociedad entera si las circunstancias lo favorecen. Paralelamente también se ha ido prestando mayor interés desde la psicopatología académica a los Trastorno de Personalidad que se han ido enriqueciendo y perfilando en las sucesivas ediciones de los DSM a partir de las ya citadas formulaciones de Kurt Schneider a mediados del siglo pasado. La maldad y el dolor han tenido que ser explicados y justificados para poder convivir con ellos sin que la angustia sea excesiva. Si decimos: es un Caracterial. no chocaría el individuo que permanece inactivo. un aplanamiento afectivo que le impide un compromiso auténtico con Dios. es decir. especialemente en los monasterios. Si se dice: es un envidioso. sin ánimo de ser exhaustivos. para poder contenerlos en unos límites que nos parezcan comprensibles. encuadrarlo y nombrarlo de tal manera que sea posible hablar de ello dentro de un orden. El arte ha sabido entenderlo así desde la antigüedad como veíamos en los personajes de la tragedia griega. aislado del mundo y sus afanes.

“vaga”. se convertirá en libido objetal con la maduración del individuo para investir a los objetos de carga afectiva. pensemos en el mal cotidiano. pero con matizaciones. pareja o hijos?.13 incluso. en base a ciertas alteraciones neurobiológicas encontradas en los Trastorno de Personalidad que los acercarían a lo psicótico. que hagan de él una persona encantadora. La Psiquiatría tampoco ha encontrado todavía solución al “tratamiento” de los Trastorno de Personalidad Las psicoterapias de muy diversas orientaciones. seguimos en la misma disyuntiva que se planteaba la Teología cristiana sobre si el pecado (el mal) es innato y consustancial al ser humano. de alguna manera trata de modificar el fondo endógeno de la personalidad. en un acto de magnanimidad. hermanos. Y así como para la Teología. ¿sería adecuado que no le justificaran con un diagnóstico psiquiátrico y simplemente se apartaran de él hasta que tocara fondo y se pusiera a la tarea de “redimirse”. en principio a aquel que es capaz de dar el primer paso para pedir ayuda y la psicofarmacología. innata. justificar y perdonar (¿?) aquello que nos hace sufrir por causa de su Trastorno de Personalidad y además podemos esperar de los profesionales de la Salud Mental que le “curen”. que no diagnosticada en muchos casos. de cambiar? Si. Nos parece apreciar que el elemento que puede cambiar el pronóstico de un Trastorno de Personalidad es la presencia en la personalidad del individuo de una estructura suficientemente desarrollada o bien no tan desestructurada para mantener de alguna manera la capacidad de amar. sin alcanzar a aquellas conductas que llegan a los Tribunales. que le cambien. que los teólogos identifican con el amor a Dios y la psicología identifica con la libido. Y volvemos a encontrar aquí al Amor por antonomasia. “viciosa”. tratan de ayudar. y el que salva al hombre y al mundo convertido en respeto y amor fraterno por la intervención del Hijo. Hay Trastornos de Personalidad más “curables “ que otros. en el dolor del día a día. “maniática”. Porque a nuestro entender.. Y es en este desarrollo de la libido narcisista a la libido objetal donde encontramos las . cargada de omnipotencia. la libido narcisista. con la persona a quien su entorno llama “mala persona”. En consecuencia. Tampoco las leyes vigentes llegan a ninguna conclusión definitiva sobre la imputabilidad/inimputabilidad de ciertos actos delictivos cometidos por quien puede ser diagnosticado de Trastorno de Personalidad y ello da lugar a interminables debates técnicos que se acaban decantando en base quizás más a criterios de interés político o sociológico del momento que científico. de un Trastorno de Personalidad. o bien puede ser eliminado por el bautismo y limpiada la conciencia una y otra vez por la penitencia hasta que el pecador recupere la Gracia. Pero. ¿Sería posible que este mismo entorno le exigiera responsabilidades por el daño que causa a sus padres. la Gracia es el amor de benevolencia que Dios tiene a los hombres. (tesis seguida preferentemente por la Reforma). “de mal genio”. ¿hemos psiquiatrizado el mal?. ¿se trata de un mecanismo de defensa de la sociedad para justificar lo injustificable?. según los católicos.. en la tortura que supone la convivencia con una persona diagnosticable.

Se contrapone la paciencia a la ira. tendría que aprender estrategias para potenciar su independencia sin sentirse abandonado. Al avaro le sugieren largueza. ser capaz de introspección y conseguir tolerar la ansiedad existencial sin huir a la superficialidad. nos hablan de la caridad. pero hay que enseñarles a actuar con espontaneidad. pensamiento-sentimiento. así el enfoque terapéutico tratará de que el paciente internalice la aceptación empática por parte del terapeuta de sus fallos y deficiencias. no utilizar a los otros como medio de gratificación buscando constantemente el estímulo de acaparar una nueva fuente de atención. con generosidad y largueza. las polaridades entre las que oscila el paciente Límite: dolor-placer. proporciona una oportunidad de evaluar su propia valía de una forma realista como nunca tuviera en sus aprendizajes tempranos. y la caridad no es sino amor. largueza a la hora de arriesgarse. la terapia estructurada les funciona. pasividad-actividad. Fomentar en el Obsesivo la posibilidad de perder la seguridad proporcionada por el acaparar y acumular “bienes” de cara a futuros desastres y aceptar que abrirse a la posibilidad del dolor. La actitud terapéutica de que los errores son inevitables y por lo tanto humanos. desprendiéndose de todas las corazas defensivas con las que se han protegido de los cambios y novedades. En el terreno de la lujuria. el primer objetivo de la terapia es librar a los Paranoides de la desconfianza demostrándoles que pueden compartir con otras personas sus ansiedades sin sufrir el maltrato o la humillación. Nos parece también interesante. ¿Intento de equilibrar polaridades? Seguramente. sino a través de la mirada de los demás. el desengaño y el fracaso. Pero castidad también significa tener la capacidad de estar solo. Con la templanza los Escolásticos definen con una sola palabra todo lo que tratamos de conseguir y equilibrar en el paciente Límite. y así . Manipulador y necesitado de gratificación. Es decir. es la única esperanza para una recompensa auténtica. hacer de nuevo una referencia a la Escolástica cuando nos indica que a cada uno de estos siete “vicios” corresponde una virtud. Entonces no sólo percibirán el mundo desde su perspectiva. El Histriónico debe corregir la tendencia a satisfacer todas sus necesidades recurriendo a los demás. es decir. entendemos que la paciencia comparte etimológicamente la raíz de las palabras “padecer” y “padecimiento”. valerse por sí mismo para lograr satisfacciones más duraderas y con una perspectiva de mayor profundidad y trascendencia. aunque resulta uno de los Trastornos de más difícil tratamiento. que pueden querer y ser queridos. contraponen la humildad. templar. En el campo de la envidia. poniendo unos límites claros a la intervención terapéutica y unos objetivos de control de sus impulsos (apetitos) mediante técnicas de feed-back.14 formas patológicas de desarrollo de la personalidad. Intentamos equilibrar. a la hora de plantear las modalidades tácticas de psicoterapia para cada uno de los Trastornos. A la soberbia. Como son pacientes y cumplidores. proponen castidad.

sus características. Temas de Hoy (1994).I.15 consideramos que la orientación terapéutica sería conseguir que el individuo Antisocial fuese capaz de sufrir con y por los demás. arrepentimiento. Ed. La religión católica propone contricción. K. C. Ed. por amores que remecen profundamente. haciendo grandes esfuerzos para adaptarse a un mundo que no entienden ni les entiende. LÓPEZ IBOR. Pero. tratar de buscar recompensas no a costa del sufrimiento ajeno. SADOCK. La psiquiatría ofrece técnicas psicoterapéuticas basadas en lo psicodinámico. que este permanente juego entre “sí mismo” y “rol” sólo termina con la muerte.: ¿Cómo fabrica una bruja? Ed. pero a través del cambio. los hombres y las mujeres que exhiben un Trastorno de Personalidad al igual que los etiquetados como pecadores según los criterios de la moral cristiana. Fundación Archivos de Neurobiología (1997). en ambos casos se apela al apoyo del entorno afectivo y los recursos psicosociales del sujeto. le exigen diligencia. KAPLAN. por cierto.. . ya sea por golpes de fortuna. es decir. lo cognitivo y lo conductual. en consecuencia. Masson (2000). E. YUDOFKY. et al: La Envidia. Aunque no debemos olvidar que la personalidad es histórica y mantiene. Ed. Ed. TALBOT: DSM-IV -Tratado de Psiquiatría.J. HALES. incrementar la sensibilidad hacia las necesidades y sentimientos de los demás y. Popesa (1976). de cualquier manera. propósito de enmienda y penitencia para quedar limpio de pecado. en el que no pueden dejar de sufrir y hacer sufrir. elevar el nivel de energía y promover las capacidades expresivas. al que culpan de todas sus desdichas y. tuviera la capacidad de experimentar empatía.: Historia de la Locura en España. por conversiones religiosas o por violentos encuentros con Dios. siguen siendo personas que se debaten entre los imprecisos límites del bien y el mal. Al perezoso. Masson (1998) SCHNEIDER. MILLON. J. Ed. Activar el aplanamiento afectivo del Esquizoide para incrementar su capacidad para experimentar sentimientos. BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA CASTILLA DEL PINO. B. nosotros intentamos mostrarle la posibilidad de movilizarse para la búsqueda de gratificaciones y la evitación del dolor.: Trastornos de la Personalidad.: Psicopatología Clínica. H. de esta forma.: Tratado de Psiquiatría. Ayudar al paciente a identificar sus emociones y modificar sus cogniciones pobres y desvinculadas.J. Se trata de incrementar la orientación hacia los otros. y siempre hay posibilidades para este cambio. Las técnicas comportamentales resultarán efectivas si mejora mínimamente el nivel basal energético. Alianza Editorial (1994) GONZÁLEZ DURO. T. Salvat (1989). y.

VARIOS: Historia de la Psicofarmacología. Fray Enrique: Suma de la Teología Moral y Canónica.16 SHORTER. E. . VILLALOBOS. Imprenta de Bernardo de Villa-Diego. Ed. Editor: Demetrio Barcia (1999). J & E (1999).: Historia de la Psiquiatría. Madrid (1682).

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