1971 ,46

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h#lECEDEWlEs SOBRE EL60,10 til EHO «M.19 DESOROLLO u

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REPUBLICA DE CHILE

Oficina de Planificación Nacional
SERIE ¡ - 1 / ODEPLAN / PLANES SEXENALES

Plan de la Economía Nacional 1971-76

Antecedentes sobre el Desarrollo Chileno 1960-70
ODEPLAN
BIL 1 OTECA CASIL. A 9142 SANTIAGO - ti-iLE

Santiago de Chile 1971

(c) Oficina dc Planificación Nacional, 1971 Inscripción NQ 39.413 Impreso en los talleres de Soc. Impr. Camilo Ilenríquez Ltda. General Gana 1415 Santiago

DR. SALVADOR ALLENDE GOSSENS
PRESIDENTE DL

LA RtPIBI.IcA

Por lo tanto, es preciso ampliar la propiedad social y construirla con Una nueva mentalidad. Las expropiaciones de los medios de producción más importantes Perinitirán lograr el grado de cohesión del aparato público imprescindible para los grandes objetivos nacionales. ¡)e a/ii que uno (le los criterios generales para definir el área de propiedad social es la necesidad (le concebirla (Orno 1171 10(10 único, integrado, capaz (le generar 10(105 sus potencialidades en corto y mediano plazo. Esto implica la urgencia de establecer un sistema de planificación que asigne los excedentes económicos a las distintas tareas de la producción. Este año hemos coto en zado a est md lt;a r dicho riste,na creando O rgan os Asesores como los Consej os Nacionales y Regionales (le Desarrollo; se ha formulado el Plan Anual 1971 ' durante- el resto (le! (1O los organismos de planifio'zción elaborarán el Plan de la Economía Nacional 1971-76. Es nuestro propósito que ningún proyecto de inversión se lleve adelante si no está incluido en los planes que (entra/mente aprobará el Gobierno. Así pondremos fin a la improvisación e iTero os organizando la planificación socialista, en curnplim ien lo con el Programa (le la Unidad Popular. La existencia (le la propiedad socializada requiere, por definición, (le un método planificador capaz y efectivo dotado de la suficiente fuerza institucional. .

Las grandes acciones que tenemos por del(1,lte se enfrentarán con la identificación responsable y esforzada (le nuestro trabajador consigo mismo, con sus auténticos intereses, (/IIC van mucho más allá (le los pequeños o grandes problemas de este día, de este roes o de este año. En la integración (le los trabajadores y (le su representante político, el Gobierno Popular, tenemos un instrumento invencible. Los que viven de su trabajo tienen hoy en sus manos la dirección política del Estado. Suprema responsabilidad. La construcción del nuevo régimen social encuentra en la base, en el pueblo, su actor y su juez. Al Estado corresponde orientar, organizar y dirigir, pero (le ninguna 7flaflera reemplazar la voluntad de los trabajadores. Tanto en lo económico como en lo político los propios trabajadores deben detentar el poder de decidir. Conseguirlo será el triunfo de la revolución. Por esta meta combate el pueblo. Con la legitimidad que da el respeto a los valores democráticos. Con la seguridad que da un programa. Con la fortaleza (le ser mayoría. Con la pasión del revolucionario. Venceremos" 1•

'Extractado del Primer Mensaje del Presidente Allende ante el Congreso Pleno el 21 de mayo de 1971,

VII

P RES EN T A C 1 0 N

El Gobierno Popular ha venido formulando, desde el comienzo de su Periodo, el presente Plan (le la Economía Nacional 1971-76, a través del Sistema Nacional de Planificación establecido en ci Decreto N9 180 (le CflCO de 1971. De conformidad con este mecanismo, corresponde a la Oficina (le Planificación Nacional armonizar y compatibilizar los planes, programas y proyectos de los diferentes sectores económicos (a cargo (le los ministerios y entidades descentralizadas) y de las regiones geográfico-económicas (a cargo ele las Oficinas Regionales (le Planificación) en un Plan Global (le Desarrollo. El Plan de la Economía Nacional 1971-76 contiene la estrategia, los planes concretos, los programas y proyectos específicos correspondientes al período presidencial. La estrategia económica y social aquí indicada es Una expresión ele la estrategia política y administrativa contenida en el Programa Básico de la Unidad Popular. En e! diseño (le las estrategias globales y regionales, la armonización P o l í tico-técnica se realizó en consulta coi, los partidos de la Unidad Popular a nivel nacional y provincial. En la formulación (le este Plan han participado los trabajadores organizados a diferentes niveles; en algunas provincias tomaron parte en los Comités Comunales (le Planificación creados al efecto; además, en todas las provincias participaron los Comandos Provinciales ele la Central Unica (le Trabajadores y, a nivel nacional, la Central Unica de Trabajadores. Con los antecedentes técnicos recogidos, con las opiniones formuladas en innumerables asambleas y grupos de trabajo del sector laboral, se ha formulado el Primer Borrador del Plan de la Economía Nacional. La presente publicación tiene por objeto ha er llegar a los organismos (le masas y a las entidades ejecutoras dci Sector p úbl ico una \ ¡Sión (le cOfljLlfltO sobre el contexto del Plan. Esta versión del Plan tiene por finalidad recoger nuevas iniciativas Y t l)0rtaci0nes, para hacer (le él una auténtica expresión de la voluntad popular. También se ha realizado un fm uctífero diálogo con las Fuerzas Armadas, con las cuales ODEPLAN y diversos ministerios tienen mecanismos permanentes ele consulta. En este aspecto se ha logrado una armonización de los objetivos de desarrollo nacional y de seguridad nacional. Los planes sexenales de desarrollo ele las Fuerzas Armadas están integrados al Plan ele la Economía Nacional, conforme al pensamiento (le que no es posible ampliar la seguridad nacional Ix

que tanipoo es 1)OSiblC impulsar ci sin el (lcsarrollo econórnico y social y. desarrollo económico-social sin la participación de las Fuerzas Armadas. La presente versión del Plan induye 16 volúmenes. El primero Contiene los antecedentes acerca del desarrollo experimentado en la década 1960-70; el segundo incluye la estrategia global del Pian 1971-76 y versiones resumidas de los planes agropecuarios, mineros, industriales, (te transportes, educacionales, etc. Desde el tercero al decimocuarto se incluyen los planes por regiones; el decimoquinto se refiere a la reforma administrati v a necesaria para hacer del área de propiedad social ci sector más dinám o de la economía y el pivote fundament a¡ para hacer posible el cumplimiento del Plan, y el decimosexto se refiere al plan de asistencia técnica intCnla( ioiiai (I U C apoyará los esfuerzos nacionales (le desarrollo. En la elaboración de estos docum en t os han partk ipado ah cdcdor (le 2.000 profesionales y técnicos de todo ci país y de todas las reparticiones públicas. Es esencialmente el fruto del trabajo (te equipos técnicos en estrecho contacto con otros trabajadores que tienen la responsabilidad del proceso productivo. En cada capitulo se deja constancia de la colaboración prestada por los diversos ministerios, servicios y empresas y se reitera el agradecimiento por la eficaz labor cumplida. También han contribuido en forma importante diversos organismos internacionales (Naciones Unidas. Banco Interamericano, etc.) y misiones técnicas (le países amigos, tanto (le países socialistas como capitalistas, en la preparación de numerosos proyectos incorporados en este Plan. Sobre la base de las prioridades del presente Plan sexenal se ha elaborado el programa de asistencia técnica internacional que el Gobierno de Chile somete a consideración de los organismos internacionales y países amigos. Completada la labor de planificación a mediano plazo, la Oficina de Planificación Nacional colaborará en la confección (le los Planes Anuales correspondientes y cii la tarea de coordinación en la ejecución (le los mismos y en la formulación de proyectos (le desarrollo.

GoNzALo MARTNER Ministro l)irector de Planificación Nacional

x

INDICE
!NTRODU(:c!oN Al, DESARROLLO (:1 l!1.ENO
PARlE 1

- xxi

EL DESARROLLO ECONOMICO
C Al-¡ 1 1 e it 1

LAS 'lENl)EN(:lAs 1)1: L.k l'Rol)('CCloN N \:loN.i.
1. LA Evol.t(:r(x 1)1:1. PRoUL(;10 (;LoC.R.l1c() RRI' lo

2

3. El, l)ESllNO i)E lA a) EJ toIlsIllio) pohiji u

l.\ l'RUDt'(Jl\il.D 1)1']. '1'R.I1.j I'ROi)i'CCION ........... 5 pi hado b) la ¡iis&'r.tón .. e) FI iIItrI(alllI)jo COlI CI 1 Xt(- iOl ............. ti) i)isl ¡1,1k jóji tui il'gI (SI'

1. los lA(:IORES IE1. (:RE(:I.\IIFNTO EU)No\ItCo 1.1. Los c!(',,,e;z/to 0l1!(.?l0Il!ot

a) Las cxi'oita 11)0(5 t) El gasto fiscal
e) los ZtU!Itcntus tic la i'ohI.tjii e la ¡nl Itientia de la estIoctItra del cuflSufflO d) El proe-so thl Cl5(111114'nttl ' los .atitl,ios tit la estructura tecnológica 4.2. ¡jj ainJliaeiñii (le la caPacidad /irodcjjt a y su Juoicia,,i ¡en fo .

a) 1_a respuesta de los itis'elsionistas ........... h) El aI,orrit y so çaoaljíacjóti hacia la itts('rsióii ........ 5.AP RE(:IACION SOBRE El. DECENIO 1960 - 1970 c.% 1' 1 (1 lA LACION
1 1 1 II

2 5 5 6 lo 14 17 17 18 20 22 23 24 24 26 30

33 33 $5 36 37

1. Pl'RIOIX) 196(1 . 1161 1962 2. I'ERIOI)() W63-1961 4. PERIODO 1967- 197u
3. I'ERlUt)() I 111 . l')66

e.si'í 1 t.I.O itt 1..\ l)lSURIBLt,ION 1)1-L. 1 ( R 150 (:.\MIJIOs EN l..\ ES FR[CitR.\ IlE 1 .\ I)l51 RIBUCION ...... e) Rcmittutaeiones al tuabajo de eiuipkados y , obreros ........
a) Sueldos. itici LIS ciulo sus rcspc(l ivos apor t es pat tonales b) Salarios. incluyendo 5115 rcsptctlsos 1I(IOItCS patronales .......

12 42 42 42 15 46 46 47 49 49 55 56

9

EVOI.L'CION REAL. 1)E l..\S REMUNERACIONES POR PERSONA OCUPADA a) Remuneraciones al trabajo (le ctiuj tleados N obreros ........ h) Remuneración a los tiahajadorcs por cuenta propia c) Remuneración neta de propietarios y emplca(!oicS ........ d) Ingreso nacional por persona ocupada ...........

(1) Renititicración a 1 iahaj:uions por citeilta propia e) RctI111!I1ratiI',n 011.1 tic I)lOi)ktilriOS ('ulli>l('a(lOICS ..... E) Breve ana lisis ,t'J cot'[içtcl te de las icm IIII(1O iones por It a bajadores sobre ingreso rt ((00 ;t 1 por persona ocupada ............

XI

. 3. DISTRIBUCION SECTORIAL DEL INGRESO a) La participación de los distintos sectores en ci ingreso geográfico b) El ingreso geográfico por persona ocupada en los sectores económicos

57 57 57

CAPITUt.O

IV

LA OCUPACION . 1. NIVEL, DE OCUP.tCION a) Ocupación por categoría .............. b) Ocupación del sector público ............. c) Ocupación regional 2. LA ABSORCION DE MANO DE OBRA ........... a) Absorción de mano de obra total y scctorial . . b) Absorción de mano de obra regional 3. DESOCUPACION Y SUBEMPLEO a) Desocupación abierta entre los activos ........... b) Desocupación abierta entre los inactivos e) Subempleo y desocupación equivalente ........... d) Población ocupada que trabaja a jornadas inferiores a la normal y subempleo visible efectivo e) Subempleo invisible en sectores no agropecuarios f) Desocupación equivalente .............. 4. APRECIACION DE CONJUNTO SOBRE EL DESEMPLEO

65 6 6$ 68 69 70 70 72 76 78 78 79 79 81 83 84

CAPITULO V

EL DESARROLLO TEcN0LO(;lCO 1. LA INFLUENCIA INTERNACIONAL a) Licencias y rovalties b) Importación de equipos extranjeros c) Tecnología adherida a las inversiones extranjeras ..... La cooperación técnica internacional y Otros medios de transferencia de conocimientos libres' 2. LA CAPACIDAD TECNOI.O(.ICA INTERNA 3. EL RECURSO hUMANO DE ALTO NIVEL . . . . a) La expansión unisersitaria b) La formación internacionalizante supCrior e) Desajuste ofcrtadcmanda del recurso humano calificado 4. LA .\PLICACIONT ECNOLOGICA

89 89 89 90 90 90 92 96 96 97 97 98

PARTE II

LOS SECTORES PRODUCTIVOS

99

CAPITULO 1

AGRICULTURA. SILVICULTURA Y PESCA 1. LA AGRICULTURA ..... a) La tenencia de la tierra b) Política de precios y comercialización

99 99 loo 101

XII

c) d) e) f) g) h)

Políticas de infraestructura agropecuaria La producción agropecuaria . La fuerza de trabajo agrícola . El nivel de ingresos del trabajador agrícola El nivel tic vida del campesino La emigración rural

101 102 103 105 105 106 107

2. LOS PROGRAMAS DE RIEGO 3. SECTOR FORESTAL

110 a) Los recursos forestak ...............no b) Principales aspectos del desarrollo forestal ..........111

4. PESCA a) Introducción .................lis b) Aporte del sector icsca al producto geográfico bruto (tB) y su evolución 113 c) Evolución de la captura y su composición ......... 114 d) F.structuia productiva del sector pesca ........... 117 e) Infraestructura portuaria ..............120 1) Sistema de comercialización interna ...........121

CAPITULO It MINERIA

123

CARACTERISTICAS DEL SECTOR MINERO a) Aspectos generales b) Producción e) Aporte al producto geográfico bruto . d) Participación en los ingresos tributarios e) Ocupación í) Balanza de pagos Exportaciones ..... MINERIA DEI. COBRF........ a) El mercado cuprífero ........ b) Precios del cobre ......... e) Mediana minería ......... d) Pequeña minería ......... e) Producción f) Exportaciones g) Valores retornados Tributación ..... Andes Copper Mining Co. Chile Exploration Co. El Teniente Exótica Andina Compañía de Cobre Chuquicamata, S. A. Compañía de Cobre Salvador, S. A. h) Costo legal de producción ....... i) No retornos .......... j) Programas de expansión de la gran minería del cobre En Chuquicamata En Exótica

123 123 124 124 125 125 125 126 126 128 130 130 131 134 135

137 137 137

XIII

fl
En El Salador En El 1 ru ho 3. MINERIA 1)1.1. hIERRo . a) Produnión b) Mercados a que se destina la producción de hierro e) Ocupación 4. MINERIA DEI. SALITRE Y DEL YODO a) Evolución en el decenio ...... li) Mercados que abastece la industria salitrera c) Ocupación 5. MINERIA DEL CARBON a) Aspectos generales b) Producción c) Mercado (i) Ocupación e) Productividad 1) Precios Y costos en el carbón 141 141 142 143 144 144 145 146 147 147 147 148 148 149 149

CAPITULO Ilt LA INDUSTRIA MANUFACTURERA

151

1. I..A EVOLUCION IIISTORICA 2. LA PRODUCCION INDUSTRIAL EN E!, l'ER101)() DE 1960-1970 . 3 EVOLUCION TECNOLOGICA 1 EL SECTOR INDUSTRIAL. POR RAMA DE ACTIVIDAD ...... 5. EXPORTACIONES E IMPORTACIONES DE PRODUCTOS DE ORIGEN INI)t'STRIAL 6. DESTINO DE LA PRODI'CCIONINI)LSFRIAI.

151 151 '53 156 159 162 162 163 163 163 163 167 1(;:) 170 170 176 177 181 181 181 183 183 183 184 184 18.5

a) \'rutas intermedias h) Productos (Ir uso final c) Exportaciones (1) Inversión e) Consumo 7. F.VOLUCION DE LOS PRECIOS INDUSTRIALES EN El. PERIODO 1960-1970

...............
. ............. ............. ............... .......... ............... ........... ............. ........... ..............
XIV

5. LA INVERSION EN EL SECTOR lNl)I.'S... Rl. (1969l970) ...... a) La invei sión social (póblh a) b) [a inversión directa industrial c) La inversión indirecta in d ust rial (1) La inversión privada 9. OCUPACION EN EL PERIODO 1960-1970 a) Ocupación por tipos (le establecimientos b) Ocupación por ramas c) Productividad por tipos de industrias d) Absorción de la mano (le obra e) Capacitación (le la mano de obra

10. EVOLUCION DE LA ORGANIZACION SINDICAL Y LAS REMUNERACIONES EN El. DECENIO DE 1970 a) La organización sindical b) Evolución de las 1-emuncraciouies rl) el decenio 19150-1969 ......

PARTE III

LOS SECTORES DE INFRAESTRUCTURA

189

CAPITULO 1

LOS TRANSPORTES 1. ASPECTOS GENERALES 2. TRANSPORTE FERROVIARIO ............ a) Transporte de carga ....... b) Transporte de pasajeros c) Infraestructura y. ferroviario d) Otras instalaciones .......... e) Material rodante ferroviario f) Material rodante de carga y pasajeros .......... g) Inversiones Ir) Organización (le la empresa y recursos humanos ....... i) Stocks de líricas férreas j) Metropolitano 3. TRANSPORTE CAMINERO ............ 3.1. Transpoiz, caminero de carga a) Organización del transmite cantinero de carga 1,) Parque de vehículos ile carga ............ c) Servicios ofrecidos

189

189 195 195 199 202 202 203 203 204 205 206 207 207 208 208 209 209 5.2. Transporte camillero di , Pasajeros .. . 210 a) Organización de la ptødtucióti 210 1)) Servicios ofrecidos 210 c) Parpo de vuli icu los del tI .tIIto1 Ir aiii melo de pasajelos . 210 3.3. ¡(1 sed VidI! 211 4. lRANSN)R]F. MARI l IM() . . . 214 4.1 . lOA uf cnt one que y " 9 0,171 y e nec / zola ej /0 ni- ! a) telnet t,jaz jg una 214 a) Sriljsccieraría de Tiaiipottes del \littistiijo (Ir Obras Públicas y Transportes 214 b) I)ireetión del litoral (!z j elitiitztjo de l)ufiia Nacional (DtRrI mm) 214 e) Miitmstci iO (le! Ttaloi jo 214 d) Servicie> (le Aduanas .. 214 4.2. Empresas nazirras 215 a) flota nas irra ........ 215 b) Cabotaje . 216 c) Servicio exterior- .......... 218 4.3. insI it notan es q nc operan los le tice los . 222 4.4. Actividades de carga y descargo de ¡a orne .... 224 conclusion e s 225 TRANSPORTE AEREO .............. 225 5.1. Marro institucional ............... 226 a) Organismos internacionales 226 1,) Instituciones nacionales 226 c) 1 nst i tucioncs q eme const ru set i it ti lJest TIme tu ra 227 d) Instituciones que concu tren mita rgi na Imen te 227 e) Empresas que operan en (1 país ....... 227 5.2. Organización de ¡as emPresa.s 227 a) Linea Aérea Nacional . ...... 227 b) Empresas privadas de tratlspoi te aéreo 228 c) Material de vuelo ......228 xv

d) Infraestructura e) Tarifas f) Recursos humanos
5.3. Servicios Prestados

a) Transporte de pasajeros b) Transporte de carga
5.4. Construcción de aeroPuertos

229 230 230 230 230 233 235

CAPITULO II ENERGIA

236 236 237 257 237 240 242 243 243 245 243 253 253 253 255 253 257 257 257 258 258 258 259 259 260 261 261 262 271 271 271 272 274

1) ELECTRICIDAD 2) PETROLEO 3) CARBON 4) GAS 1. ELECTRICIDAD a) Sistema iistercOflecta(I() b) Capacidad instalada c) Generación eléctrica d) Consumo bruto de energía e) Valor de la energía 2. PETROLEO a) Exploraciones b) Producción de derivados del petróleo ....... c) Consumo d) Ventas 5. CARBON a) Generalidades b) Ubicación de los yacimientos, y tipos de carbón c) Usos (1) Reservas e) Producción f) Productividad g) Consumo y ventas h) Mano de obra i) Fusión I.ota.Schwagcr j) Precios k) Impuestos indirectos que gravan el precio del carbón 4. GAS
4.1. Gas corriente

............ ............. ...............

............... ..............

a) Precio del gas corriente ......... h) Sustitución del gas corriente por gas licuado o kerosene 4.2.
Construcción de centrales 1 obras de energía eléctrica
1

CAPITULO III OBRAS DE RIEGO CAPITULO IV

. 276

OTRAS CONSTRUCCIONES
1. OBRAS DE PAVIMENTACION URBANA

281 281 . 282 283

2. OBRAS SANITARIAS 3. CONSTRUCCION NO HAIIIlA(:IONAL xv'

PARTE IV

LOS SECTORES SOCIALES

.

.

293

CAPITULO 1

LA P()BI.ACION CHILENA

.

.

293

I. c:RF.CIMIF.Nro 1)EMOGRAFICO 2. DISTRIBtCION POR EDADES 3. COMPOSICION POR SEXO 4. POBI.ACION RURAL Y URBANA 5. POB1.ACION POR REGIONES

• • • . .

.293 . 293 294 • 294 . 295

CAPII'UJo It

LA EDtJ(;A(:ION

. 296

EDUCACION REGULAR DE NIÑOS 1.1. Análisis de los principales indu adores educativos en ci (li'(euic, 1960-1969 297 a) Evolución de matriculas y población cscolariiada .......297 b) Estructura por edades y cursos ...........2(9 c) (le [asasreten(• iÓlI e índice (le wteitçión (fl IIWI (OIIoIU' ......ou d) Auxilios escolares e) Construcciones escolares .............302 f Gasto fiscal .. gasto público .............'302 1.2. Resumen de los Principales /irob!e,nas (tetecta(iOs en ¡a rducaei(n regular de nidos 302 '5 F.DUCACION UNIVERSITARIA .............303 3. El)UCACION Y CAPACI1ACION DE A1)111—IOS .........305 4 CONSII)ERACION FINA1...............306

CAPITULO III

LA SALUD PUBLICA

308

1. CONCEPTO DE SALUD ..... 2. ORGANIZACION DEL SECTOR 2.1. Sector PiiWico 2.2. Sector privado 3. PRODUCCION DE SERVICIOS 4. PRESTACIONES OTORGADAS 4.1. Atención /io.spitaleu ¡a . -1.2. .4lención abierta 1.3. Atención odontológica . 4.4. Labor epidemiológica . 4.5. Alimentación uplemen tana 4.6. Higiene ambiental 5. RECURSOS UTILIZADOS . 5.1. Gasto Público en salud . 5.2. El sector salud en las cuentas nacionales 5.3. Recursos humanos 5.4. Recursos físicos ......

308 308 309 310 311 311 311 312 312 315 314 314 315 315 31.5 316 316

XVII

. 6. NIVEL DE SALUD 6.1. Tasa de mortalidad general y causas principales de muerte infantil y causas principales de muerte 6.2. Tasa de mortalidad 7. CONCLUSIONES

317 317 319 320

CAPÍTULO IV

LA VIVIENDA

322

1. 2. 3. 4. 5.

LA POLITICA HABITACIONAL EN EL DECENIO LA CONSTRUCCION DE VIVIENDAS LA INVERSION EN VIVIENDAS EL ESFUERZO ESTATAL Y El. PRIVADO EL DEFICIT HABITACIONAL .....

322 325 328 328

CAPÍTULO V

LA SEGURIDAD SOCIAL

336

1. LA SEGURIDAD SOCIAL EN LA ECONOMIA NACIONAL ...... 336 337 1.1. Población Protegida 337 a) 1.a población aseguiada activa 338 La b) - población asegurada Pasiva e) Las cargas familiares .............. 338 340 1.2. Remuneraciones de cotización 1.3. ingresos y egresos globales de la seguridad social comparados con el producto 342 geográfico bruto 345 1.4. Seguridad social, costo (lc producción y uso de mano de obra . 2. RIESGOS CUBIERTOS ............... 346 353 354 355 356 ............ 356 3. ANTECEDENTES FINANCIEROS 356 3.1. Sistema de financiamiento 357 a) Aportes teóricos de los sectores 359 Aportes reales de los sectores ............ b)
2.1. Asignaciones familiares 2.2. Cesantía 2.3. Pensiones del trabajo 2.4. Accidentes 2.5. Salud 350

CAPÍTULO VI

EL TURISMO

361

Y CULTURALES 1. RECURSOS NATURALES 2. FLUJOS TURISTICOS a) Turismo receptivo b) Turismo interno ............ ?.. INGRESOS Y EGRESOS POR CONCEPTO DE TURISMO 4. EQUIPAMIENTO E INFRAESTRUCTURA Equipamiento para el alojamiento

361 362 362 364 365 .366 366

XVIII

PARTC y

LA POLITICA ECONOMICA Y FINANCIERA
('AI'ÍEULO 1

369

369 1. CONCEPTO Y LIMITES ¡)El. SECTOR PL'BI.l(:O 369 2. ORGANIZACION DEI. SECTOR PUBLICO .......... 370 3. El. SECTOR PUBLICO COMO PRODUCTOR. INVERSOR, CONSUMIDOR Y DEMANDANTE DE MANO DE OBRA ........... 372 3.1. El sector Públi('(, rozno productor 372 3.2. La inzerión pública 574 a) 1 .a ¡n versión pública dircçt a ............ 374 l) la inversión p 61)1 ¡ca indirecta 374 c) la inversión 1 61)1 ¡ca sectorial ............ 375 3.. El serlol 1 u!) 1)) 0 (0100 con s umidor j(lOr ........... 582 3.4. El sector Público con,e, ¿lr,nanílanie de mano de ob,-n ...... 383 4. El. SECTOR PUBLICO EN SU EXPRESION PRESUPUESTARIA . 386 4.1. El .ecio; fiscal ................ 386 a) Ingresos fiscales ............... 386 h) Los egresos ................ 387 4.2. LI sector público 387 a) Ingresos 387 b) Egresos .............. 388
CAPÍTL: lo II

LA POLITICA FISCAL

LA POLITICA MONETARIA 1. LAS POI.ITICAS MONETARIAS Y CREDITICIAS EN EL PERIODO 1960-1970 a) Lineas (le (l'(dit() según Presupuesto de caja ......... b) Présaizios populares ............... ) Ciéditos Paht la ooiistrticción ele %I%i(n(lZ)S ('ÇØflóIll jças ....... (1) Préstamos para la adquisición de bienes de capital de origen nacional e) P ('(st amos de fornen (O de exportaciones 1) Líneas cli,- ci ditos (le t,aissforiiiacjoiii iricltisi rial g) Rcdt-s,iiento agrícola y (le vinos ............ 2. ANAI.ISIS DE ¡A EVOI.I'CION DE LOS MEDIOS DE PAGO OTRAS VARIABLES MONETARIAS 2.1. Em W()fl Primaria 2.2. Medios (le mIgo. 2.3. Colocaciones 2.4. Crasidi;zro 3. DESTINO DE I.AS COLOCACIONES EN CONCENTRACION Y I)ISTRIBUCION (;EOCR.•u-ICA 3.1. Distribución de las colocaciones bancarias por actividad económica 3.2. Concentración del crédito (lireclo ((rl sistema monetario (:1 sector Privado no financiero

400 400 401 402 402 402 402 402 403 403 405 404 405 405 40; 405

406 3.3. Distribución regional del crédito l,aoo-nrio en in neia chilena ..... 407

CAPÍTULO

III
408 408 408 410

ANALISIS GLOBAL DEL SECTOR MONETARIO Y FINANCIERO a) Periodo 1960-1964 1)) Periodo 1964-1970 c) Conclusiones -

XIX

CAPITULO IV

POLITICA I)F. COMERCIO EXTERIOR t..s TRANSACCIONES CORRIENTES 1.1. El intercambio externo .............. a) Periodo 19601964 b) Periodo 1965-1970 EXPORTACIONES E IMPORTACIONES ........... a) Las exportaciones ................ Is) Las importaciones EVOLUCION DEL COMERCIO EXTERIOR CHILENO POR PAISES Y AREAS 1)E JNTERES a) Asociación Latinoamericana de libre Comercio (ALAL(:) ....... b) Subregión Andina ................ c) Estados Unidos de Amiica d) Europa .................. e) Otros paises ................. 1) Antecedentes parciales sobre competitividad de las exportaciones chilenas EL MOVIMIENTO DE CAPITALES ............ a) Balanza de Pagos ................ - ----1» Efecto fleto de inversiones y depreciación externa - e) Endeudamiento en moneda extranjera ........... (1) Utilización y amortización de créditos externos ......... e) Las inversiones extranjeras

412 412 412 412 416 419 419 420 430 430 431 431 432 432 432 435 437 437 438 441 441

2.

3-

4.

CAPÍTULO y

POI.ITICA DE REMUNERACIONES 1. REMUNERACIONES MEDIAS POR TRABAJADOR 1.1. Remuneración media de cotización 1.2. Indice de sueldos y salarios ..... 1.3. Remuneraciones minmtnas legales .

447 449 449 450 451

xx

INTRODUCCION AL DESARROLLO CHILENO

La sociedad y la economía chilenas han evolucionado en el marco periférico y satélite a los centros de dominación capitalista, logrando un grado promedio de crecimiento económico relativamente alto dentro (le América latina, y a la vez un desarrollo de la organización institucional y ciertos avances culturales y sociales, si bien es cierto que se ha mantenido secularmente una gran desigualdad de oportunidades para los diversos grupos sociales.

EL DESARROLLO IlJsroR!c() Se ha destacado por algunos autores que Chile logró una temprana organización formal de las instituciones hacia 1830. Se pudo llegar a un régimen (le estabilidad política que afianzó cI predominio de la clase terrateniente, en el período conservador que duró hasta 1860, pero que introdujo, sin embargo, algunos elementos (le política progresista en lo económico. Hubo políticas proteccionistas y se expandió la actividad del Estado (primeros ferrocarriles públicos en América latina, por ejemplo) La actividad empresarial minera en ci salitre, desarrollada por empresarios nacionales, embrión (le la burguesía interna, abrió un camino de expansión económica vinculado a las exportaciones de materias primas, a las que se sumaron las agrícolas, determinando una ampliación (le la clase dominante, dando paso en lo político al régimen liberal (1860-1920), y creando un proletariado organizado (le ideología socialista en la región norte del país. La guerra del Pacífico sirvió indudablemente para afianzar el sentido de nacionalidad y la organización institucional, consolidando la estructura de poder cte la nueva burguesía minera y (le administración del comercio exterior, en alianza con la oligarquía terrateniente. La riqueza de los recursos mineros determinó, sin embargo, que, desde principios del siglo, estas actividades fuesen objeto de la penetración del capital foráneo en gran escala, de origen inglés, con técnicas de explotación altamente mecanizadas, produciendo el avasallamiento y la alianza de los empresarios nacionales y grupos dirigentes, lo que les permitía, en un papel secundario y acomodaticio, obtener un nivel de vida suficientemente alto para detentar ci poder económico y el prestigio social. Se fue conformando así la oligarquía chilena urbana que se sumó a la terrateniente, también ligada por exportaciones agrícolas al exterior, y ambas a la cultura y formas de vida, primero europeas y luego norteamericanas, a través de sus consumos obtenidos con las importaciones que permitían el intercambio externo. En esta entrega al capital extranjero influyó también la filosofía económica que favorecía la entrada de recursos externos directos así como el endeudamiento progresivo. xx'

; la crisis del salitre después dc la invención dci salitre sintético en la primera guerra mundial sucedió, en el esquema exportador, la explotación del cobre, en la que se permitió también la entrada masiva del capital externo, esta vez norteamericano, para emprender la explotación en gran escala de los grandes yacimientos que requerían (le técnicas muy mecanizadas en un volumen de actividad muy superior a las explotaciones superficiales (le alta ley iniciadas por empresarios chilenos. En esta misma época se otorgan las grandes concesiones externas (le yacimientos de hierro, cuya explotación en gran escala comienza, sin embargo, mucho más tarde. El sistema exportador primario sufre una primera crisis en la primera guerra mundial, con fuertes dificultades de importación y baja de ingresos públicos derivados del descenso de exportaciones, iniciándose una industrialización incipiente y la formación (le un proletariado urbano. En 1920, la masa obrera y los grupos medios urbanos llevan al poder a un gobierno con un esquema de reivindicaciones sociales que dio por resultado el crecimiento (le partidos de izquierda aun antes de haber el país avanzado en su industrialización. Es a partir (le los años 20 que comienzan a desarrollarse grupos sociales medios. La crisis mundial (le los años SO afectó profundamente a la economía chilena tan ligada al comercio exterior, determinando una política consciente (le protección a la industria nacional ante la necesidad (le sustituir importaciones, dando las bases para la creación (le una industria (le carácter monopólico y concentradora (le ingresos tanto por la naturaleza de los bienes a producir como por ¡a tecnología importada (lUC requerían. En lo político se avanzó en la alianza del proletariado con los grupos medios, lográndose el triunfo del Frente Popular en 1938. Bajo ese gobierno se concretaron importantes avances sociales y se fundó la coro, organismo que sticesivamCnte fue creando una serie de industrias básicas (;NDEsA, CAP, ENAP, IANSA) que permitieron un rápido crecimiento industrial. Paralelamente se acentuó el proceso de urbanización y de proletarización. El Frente Popular no logró consolidar, sin embargo, una acción profunda de cambios en la estructura del poder económico, el que se fue fortaleciendo al amparo de la protección indiscriniinada a la industrialización sustitutiva de los bienes de consumo conspicuo de los grupos de altos ingresos. Posteriormente los partidos populares pierden cohesión, sucediéndose gobiernos de alianza de grupos medios con los grupos oligárquicos, en que se paSan al sector privado empresas industriales creadas por la CORFO y se sigue promoviendo la inversión extranjera no sólo en la minería, sino también en las industrias dinámicas. El pueblo, mientras tanto, queda al margen del proceso aumentando los grupos marginales despolitizados que no son absorbidos N" el sistema económico 1)roducti\o ) carecen, por lo tanto, (le organización concentrándose cii la provisión de servicios que sólo representan un desempleo encubierto, o manteniéndose en franca desocupación y miseria. XXII

Esos grupos apoyan o ayudan a elegir, en la década de los 50, sucesivamente a un gobierno populista y a un gobierno conservador que promete orden económico y trabajo. Aparecen en este período fuerzas políticas de centro, que crecen rápidamente en los grupos medios desengañados, en los pobladores marginales y en el campo con un ideario reformista que se presenta como alternativa al socialismo, que en el intertanto gana en fuerza y cohesión. La década 1960-70 es una etapa importante en la historia económica de Chile por los esfuerzos que desarrolla la burguesía nacional, con amplio apoyo del extranjero, para activar la economía e introducir algunas modificaciones estructurales encaminadas a darle viabilidad al capitalismo chileno y la consiguiente frustración a que llegan sus esfuerzos al finalizar el período. Primero un gobierno conservador ensaya hasta 1964 ci fortalecimiento de la burguesía industrial, agropecuaria, comercial y financiera mediante una política de restricción en los salarios, precios estimulantes y amplios créditos externos; sin embargo, este ensayo político es resistido por la población y se da paso en 1965 a un régimen de corte reformista en sus comienzos, que inicialmente encamina una redistribución de ingresos, amplía los servicios sociales y abre paso a una reforma agraria, pero que a la mitad (le su trayectoria vuelve atrás para terminar en una gestión en la que se persigue el desarrollo de la clase empresarial manufacturera, comercial y financiera, aplicando una P olítica financiera y económica de corte tradicional. En el lapso de una década, el pueblo chileno conoció mejoramientos parciales, a veces de tipo institucional, pero rápidamente la inflación y la redistribución del ingreso fueron retirando en términos reales el poder de compra asalariado, 5111 proporcionar empleo suficiente, o retrotrayendo a los grupos sociales a sus anteriores posiciones, con la resultante global (le que al finalizar los diez años la participación de los trabajadores en el ingreso nacional siguió siendo la misma. La frustración en que desembocan los ensayos mencionados coexiste con el estancamiento económico, con una amplia desocupación, con una creciente desnacionallza( ión (le la industria, con una inflación crónica y una desigual repartición (le la riqueza y el ingreso y la creciente marginación (le vastos sectores populares. Pese a que Chile recibió una cuantiosa ayuda externa (tina (le las nis elevadas del mundo en términos per cípita) y que el precio del cobre fue el nis alto registrado en la historia (lel país, una estrategia (le desarrollo que no se proponía modificar a fondo las estructuras económicas y sociales, fue incapaz de generar un excedente para acumulación significativa y orientarlo hacia actividades verdaderamente prioritarias, como ser la producción material de bienes agropecuarios, minerales, manufacturas, etc. Al revés, se prefirió el camino fácil de retocar superficialmente algunas estructuras, utilizar el excedente del cobre en ventajas para las compañías extranjeras las que retiraron del país el mayor volumen de utilidades que se haya conocido, a la par que se ampliaban los servicios.

XXIII

EL MODELO DE DESARROLLO CHILENO EN LOS SESENTA

Es a partir de la permanencia (le factores estructurales retardatarios, como la distribución de las tierras, el dominio extranjero en las minas, Ja desnacionalización de la industria, la concentración financiera, etc., que puede entenderse por qué los factores que tradicionalmente significaron algún crecimiento económico no operaron en forma persistente en la economía chilena. La teoría desarrollista que asigna gran trascendencia al comercio exterior y a los términos del intercambio, no ha sido capaz de interpretar lo ocurrido en la década. Las restricciones que impuso en décadas pasadas el comercio exterior no se hicieron presentes y sin embargo la economía chilena continuó estancada, pese a algunos crecimientos modestos observados en algunos años. Es el peso de las estructuras vigentes, a[ianiadas por una alianza de la burguesía industrial, financiera y comercial criolla con los intereses imperialistas, lo que en definitiva marcará el signo del estancamiento chileno, y caracterizará el tipo de contradicciones que son ostensibles en la década pasada. La debilidad intrínseca del sistema se manifestó en este período en que los grupos dominantes fueron incapaces de darle dinamismo al crecimiento, permitiendo por un lado la extranjerización creciente de las actividades y, por otro, traspasando su responsabilidad en cuanto a la generación del ahorro al Estado, el que se ve obligado a subir su financiamiento directo e indirecto de la inversión bruta desde un 17% en 1960 a un 75% en 1970. En las secciones que vienen se discutirán los rasgos fundamentales del modelo de desarrollo vigente hasta el año 1970.

1. DEPENDENCIA EXTERNA, EXTRANJERIZACTON Y RELACIONES
ECONOMICAS CON EL EXTERIOR

Como se ha visto anteriormente, la economía chilena ha estado ligada fuertemente al sistema económico internacional del mundo capitalista. Esta ligazón tiene su origen primario en las relaciones de intercambio comercial, pero la apertura que éste implica al sistema económico de los países dominantes de esa área trasciende en mucho el mero intercambio de bienes. En primer lugar está la entrada de formas de vida foránea que se introduce a través de las importaciones que, como gran parte de la producción nacional, están orientadas a satisfacer la demanda de los grupos de altos ingresos. En segundo lugar está la entrada de capitales extranjeros en forma de inversiones directas que estaba tomando la forma de tina progresiva desnacionalización de no sólo la tradicional actividad minera, sino que también de las actividades industriales y financieras. En tercer lugar la penetración indiscriminada de tecnologías altamente intensivas en capital, y que por lo tanto generan bajo volumen de empleo, que se efectúa tanto a través de las inversiones extranjeras directas como en las industrias sustitutivas de los bienes de consuXXIV

mo importados, así como también mediante la cada vez más difundida práctica de producir internamente con el USO (le licencias y marcas, incluso para bienes de producción simple; lo que implica además un cuantioso egreso (le divisas por su USO. En cuarto lugar está el progresivo endeudamiento con los países capitalistas que, si bien puede haber ayudado en ocasiones a acelerar el crecimiento económico, ha ido tomando un volumen de tal magnitud que su servicio (amortizaciones e intereses) compromete una proporción creciente (le la capacidad para importar, de modo que es dudoso el beneficio neto (le esta política. Esto es especialmente cierto si se considera que muchos (le CSOS préstamos son más fáciles (le obtener para determinadas actividades, lo (111C en definitiva se convierte en una orientación externa a una P (le la inversión (1 II C compromete además recursos (orn plcmcntaiios internos; una gran parte de los créditos más accesibles (le organismos intcrtIa( ionales se Orientan hacia la inversión en infraestructura con preferencia sobre las directamente productivas, lo que determina (JLIC su amortización gravita sobre la economía interna antes (le que ésta genelu los recursos suficientes para servirla. Las cifras (le que se dispone (oulirmnan plenamente las afirmaciones anteriores. En lo que respecta al volumen (le la:, importaciones, en relación al producto geográfico bruto, ha fluctuado en la última (létada en alrededor (le un 1504, observándose una tcim(tentia creciente en los últimos años. Por otra parte, a pesar de los esfuerzos realizados en materia de sustitución (le importaciones, al considerarla en términos netos, ésta ha sido negativa. En efecto, mientras el producto geográfico bruto ha evolucionado, para el decenio, a una tasa promedio anual (le un -1,3( , ,,, las importaciones lo han hecho en un 6. En todo (aso, la situación en términos (le balanza omercial fue evolucionando favorableimicntc cii los últimos años, pero no derivada (le liii esfuerzo imU})Ortmflte en 11105 (le il uiiiei nos del voltillicil tísico exportado, Sino que lund;iinen ti¡ lmente (lCl)i(lO a la co y untura favorable (le] precio (tel cobre cii el mercado internacional. Es así como en 1969 esta situación se tradujo cii un saldo positivo de 220 millones de dólares En materia de entrada (le capitales externos cii el pci jodo comprendido entre los años 1960 y 1969, se comprueba (1C hubo inversiones directas por un monto de 900 millones de dólares, lo que representa un 11 ,3, de la inversión geográfica bruta total del período. Ellas han sido crecientes en ci período y en los últimos años prácticamente han duplicado las inversiones de los años iniciales, a lo (IUC hay que agregar la acentuación de nuestra dependencia tecnológica. Esas cifras son bastante impresionantes, pero lo son mucho más las del aumento del endeudamiento neto con el exterior, puesto que prácticamente se ha casi quintuplicado en el mismo período pasando (le 598 millones de dólares en 1960 a alrededor de 3.000 millones de dólares en 1970, si se consideran tanto la (leuda del sector público como la del privado, si bien hay un saldo pendiente de utilización que asciende a 700 millones de dólares. Como se comentó anteriormente, esta escalada de endeudamiento y sus condiciones (le plazo e intereses impusieron una carga tan extraordinariamente alta xxv

que determinaron una salida de divisas por concepto de intereses, en el mismo período. (1LIC alcanzó a 577 millones (le dólares, lo que da Un saldo neto entre utilización efectiva de créditos y SU5 servicios de sólo 1.123 millones de dólares. En el rubro inversiones directas las remesas de utilidades alcanzaron a 839 millones de dólares, que sumados a 873 millones por concepto (le depreciaciones originaron una salida de divisas de 1.712 millones (le dólares, lo que determina una salida neta (le 812 millones de dólares. De los cálculos anteriores se desprende que la entrada neta total para el país, originada por los movimientos Cii ambos sentidos (le inversiones directas y préstamos, en la década (le los sesenta solamente, ascendió a 311 millones de dólares; sin embargo, ello ha significado que cada chileno esté endeudado en 300 dólares.

2. LA CONCENTRA ClON DE LA PROPIEDAD La concentración (lel ingreso tiene origen en la concentración de la propiedad, tanto (le la tierra, de los activos industriales y (le los mecanismos de comercialización, así como de los organismos financieros. La concentración de la propiedad agraria y sus perniciosos efectos econónucos y sociales es ampliamente conocida y aceptada por la mayoría de la población la necesidad (le tina reforma profunda ya consagrada en la legislación anterior a la ascensión al poder del Gobierno de la Unidad Popular. Por este motivo, el análisis se concentrará en algunos indicadores del grado de concentración (le la propiedad en el resto de la economía. Los antecedentes sobre concentración que tienen una mayor cobertura sectorial se refieren a las sociedades anónimas, que es la forma predominante que han adoptado en Chile las actividades económicas de mayor volumen, debido a las ventajas tributarias que se ha concedido a esta forma jurídica de organización capitalista. Un estudio rc( ¡ente ' sobre el grado (le concentración en estas sociedades en las diversas actividades y en la posesión de sus acciones muestra que 284 sociedades (que representan un 17% del total (le sociedades anónimas) poseen el 78% ( le los activos existentes en el total (le sociedades anónimas. En esas sociedades dominantes los 10 mayores accionistas 2 son propietarios en cada una de las empresas (le más del 90% de las acciones en casi el 60% de dichas sociedades, como se observa en el cuadro que se inserta a continuación. En el cuadro 1 se observa además que en el 85% de las sociedades, los 10 mayores accionistas de cada empresa poseen más del 50% de las acciones. Si el análisis se concentra en el sector industrial, que es ci más importante para este tipo de sociedades, se pueden dar los siguientes antecedentes.
1 Carretón y Cisternas: "Algunas Características del Proceso (le Toma de Decisiones en la Gran Empresa: La Dinámica (le Concentración'. Servicio de Cooperación Técnica. 0DEPLAN. Marzo de 1970. 2 Ver cuadro I.

XXVI

Un estudio clasifica a las CmpI eSaS más grandes, entre las sociedades anónimas como dominantes, y llega a la conclusión de que un 27% (le ellas poseen el 82% del capital total, el 80% de los activos totales y tienen ingresos brutos (le explotación (le Ufl 76% (le] total (le las sociedades anónimas industriales existentes en el año 1968. (;u(ld,() Nil / Porcentaje sobre ci total (le acciones poseídas por los 10 mayores accionistas en las 271 sociedades anónimas más grandes (le Chile en el año 1966
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abajo hacia arriba

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9

98,16 95.58 92.26 90,41 86,72 84.87 79.70 73.06 66,42 59.41

10 5 14 18 18 19 161 271

Sin datos o no ubicados TOTAL.

185 10000

Si se pasa ahora a iodo el sector manufacturero (establecimientos industriales con5 o más ocupados) , estudios (le ODEPLAN muestran que 130 establecimientos (que representan el 1.2% del total de establecimien tos) , entre los que están comprendidos aquellos más grandes que copan alrededor de un 35% del valor agregado (le cada rama industrial, Poseen un 39% del capital fijo, y se apropian un 37% (le los excedentes brutos, definidos como aquella parte del valor agregado que son ingreso no asalariado, lo que reafirma los antecedentes de la misma naturaleza ya publicados por ODEPLAN en el Plan Anual de 1971. En el sector comercio mayorista, la Encuesta Continua ( le Comercio y Servicios que realiza el Instituto Nacional de Estadísticas muestra que, en el año 1967, doce (le las firmas distribuidoras más grandes (0,5% del total) efectuaron el 44% de las ventas totales de los mayoristas. En lo que respecta al comercio minorista, el '1,6 11 ¿ de las firmas realizaba ci 26% de las ventas totales. Reforzando el poder económico indicado en las cifras anteriores, se tiene que, en el año 1970, el más grande de los 26 bancos privados nacionales controlaba el 32% de las colocaciones totales; y los otros 4 más grandes el 25,4% de ellas. Como ya se indicó en el Plan 1971, 60 accionistas poseían en 1965 el
3 (,ahriel (,asi( 8.: ''(uiscentú I'nirrt.stamirnto y Dcsnacionttjtacjoii co Id Industrid
Manufacturera". Facultad de Ciencias Económicas. Universidad de Chile, 1971,

XXVII

p1,,, de las acciones bancarias totales y 200 a cionistas ci 34",,(le ellas. En 1968, 51 deudores (0,4% del total) obtenían el 25% del crédito; un 1,5% obtenía un '11%. mientras 9UC el 28% de los deudores sólo tenía acceso a un
2.6% del total (le los créditos.

Todo lo anterior es la CXCSIÓfl (le una cstru( tilia altamente monopólica (imis estrictamente, oligopólica) , ( lC es la (aractcristica estructural sol)rcsalicnte del sisteilia y (¡tic tiene StIS rai(es Cli la iiil incuRia directa e ideológica del sistema capitalista mundial en que se ha (lesclivileltO la ecomunnía chilena. Junto al monopolio se dan los niveles más altos de lilet aniiación y tccnoy. ( liversifita(IOS (IUC ¡o'ía 'nmoitcrua'', (pie produce los bienes más elaborados N se entronizan en las pautas de consumo, vía comercio internacional con 1o3 paises desarrollados. Estas actividades, que coniientali siendo monopolios al iniciarse tina prodtición nueva en la economía, siguen manteniendo en alto grado ese carácter, ya que logran ejercer con gran failidad las conocidas prácticas (le obstaculización a la entrada (te otros empresarios en esas ramas, determinando además que el progreso té( nico (1C ellas podrían acarrear (y que no hacen efecti o en muchos casos por iflCficiefl(ia) no SC difunda al resto (le la economía, en el que coexisten un sector de tC( nología intermedia y otro (le tecnología atrasada, con muy poca iniluencia recíproca. Todos los antecedentes anteriores muestran feliacientemente qtic en la economía chilena un pequeño grupo (te personas controla las actividades económicas en sus diferentes facetas, la producción, la distribución y las actividades financieras, lo que les ha permitido altísimos niveles (le ingreso personal y familiar, el prestigio social que ello acarrea y, por muchos años, el haber ejercido una influencia muy grali(le en la vida política por diversos medios (1uC proporiOna el dinero, especialmente los (le propi1gt1(lí1 y (ornunicacu)n (le masas. Por impresionantes (JtlC sean CsOS (latos, no reflejan todo el grado (le concen t ración de la propiedad en ma ll os (le un determinado gru)o de personas (lile al)arcc cn vinculados sutesi amen te a ulla gama muy anil)lia de actividades, ( ¡tic incluyen siempre las bancai ias \ financieras, que ha sido el instrumento de extensión y consolida ióu (le] poder adquirido. Así lo demuestran diversos estudios que se han (fe( tuado Cli los últimos años 1.

3. LA CON CENTRA ClON DEL INGRESO

Gran parte del resultado lin.il (le la ;u tividad eohlÓmRa se expresa en tel 1llillOS de la apropiación del ingreso generado en la misma por los diferentes grupos sociales, determinando así los niveles (le vida de esos grupos en su parte más significativa. A pesar de la importancia de esos indicadores, no hay todavía
4 Entre otros, por Ricardo Lagos, Oscar Ganetón. Jaime Cisternas. Alberto Martínez, Sergio Aranda, Gabriel Gasic.

XXVIII

estudios definitis os sobre ellos, sino resultados parciales obtenidos mediante IifltCstICO El cuadro II cotil ictie el rcsilt ado de los cálculos preliminares efectuados. La extraña di i';iótt de lo'; tramos restoli a al convertir una escala (le tramos en escudo.'; a Ulla ('fl SLtet(loS vitales. Si se analizan las cifras correspondientes al total de la población ocupada (incluyendo cu este concepto a los empleadores) se constata que casi 1.265.000 l N0n 1 S , la Illitad de la poliltción ocupada (un 47%) . recibe ingresos inferioes a un sueldo vital, estando en este grupo un 67.6% (le los obreros, un 8.1', (le los empleados. un52.9°, de los trabajadores por cuenta propia y menos de un 1 o <', (le los empleadores, obteniendo todo ci gru1)o sólo un 12% del ingreso total. En los tres tramos sigiticol les, (l tt C comprenden a los que reciben ingresos entre uno y poco nits de do'; sueldos vitales, se encontraría algo mis (le Ufl tercio (le la pohlu ión ocupada (33,6%) , con un ingreso correspondiente a un 22,1% del total. En este tramo cae el 27,3% (le los obreros, que sumados al transo anterior dan que un 80.6''', (le ellos tiene ingresos inferiores a 2,2 sueldos vitales. En este segundo transo (I ncI tan algo n1s (le la mitad de los empleados (51,W ,1 ,^) . cerca del 3 0<, ',',de los trabajadores por cuenta propia y (le un 8 1 ", de los eni1)leadoo'cs. Entre 22 y 5,2 sueldos vitales se encuentra una escala descendente de la población ocupada total (l tO C ( onipremide ¡l 15% de la misma que obtiene un 20,4 11 ' del ingreso total, como sólo un 'l" de los obreros, un 30,6% de los empleados, un 16,1 , (le los tr ab ajadores por citen ta propia y un 29,1% de los cml)leadoleS. Futre 5 y 10 sueldos sitales se cncuentmt sólo un 3,1% (le la población ocupada, l t mC se lles a un l 2,89° , (tel ingreso s. contiene sólo al 12% restante tic los obreros y un 1.1 1, 41, > (le los trabajadores por cuenta propia, un 5.6°, (le los empleados y un 35 1, t',de los empleadores. \íis arriba, en la escala de ingresos, desaparecen los obreros, y hay un 1)'(11m'ñ() nú leo (le enopleadios y traba j ad ores por cuenta propia, estando el grueso de los ingresos coticen t raito en los empleadores. hasta llegar a un grupo de alrededor (le 300 J)ClSOIit'; (li t U 1 i('IICIO mlii ingreso promedio tIc alrededor de 17.3 ¡iii 1 Iones de escudos cada tina, o sea, 381 vitales. Si se torna el tramito (le ingresos superiores ;l sueldos vitales. qtme es el
Fi istiteijee tl1', lic j i tete etc. — lit n:etiet:ele,:e es it rcatiiado en loase a ]¡l nacional itt ligates pala ttopósiti ieitiltj1etc.. rIte iiiaila por la l)iirccieSn Nadojeal de Estadísticas ('ti i(i(. la 01111e .413 itiiteiiiieIje'i .e 10.00 lloigair'. tIltiU . s \ tiuhanos. (laudo origrul .0 (10)5 t'sttielioç. linee sobit . 1W t"U ttauueii de lueglosee eaue'gotia OctIt)aCiÚue(t ) (OttO de ingresos fatutitt.euo'. 'iii t lalelies ..\ tal iii ele tsei oe.eett.oelee-, !oeliel( tíos tic-saetees al total ele la (le etp.eda y CII. Iiis testilt.iolies glietiales te la, eeeiel;es tt.leioue;eIes, se loan cfctoi;eelo cjlutotos i°t( Iiiiijitjies (lite selle, sin tiiileaigie. elelleiisli,tiRees clii ouiltii cte iciagreituiel tic tos fcteóoiiriios que Se (tui(t(I0 (S110eli.It. loes tiroteos .lIIl s tt. ( t ite se Icaro tic) loo o Los jiras tmturstrates, iota ite-vamias al total. (101ishieto rol itnelit.00 Les ditriericLes e1011e rl ingrese) total de las cimeultas tiadoualcs itis totales de bes rugieseis oom estratos 5 (alegoría eecttpa ¡olla], a los gr ieos rue110rrsauiates de a It os i i1gt'S0S que ele'l,ielautoe'mu te repmesroouados en la Itoliest ra y luego, el abrir lees trainees, a moet te! de he, iCogrrsos s0110e'rior('s a tinco sueltos italrs, col, Itoíom rotaciones adj e icetialos obrelliolas ele e'.I;eetjstieas trjIet(t;oijas

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sueldo tope fijado por el gobierno popular para los cargos más altos de la administración pública, se tiene que habría cerca de 9.000 personas en esa categoría, 5.600 de las cuales serían empleadores, 1.800 trabajadores por cuenta propia y 1.500 altos empleados, todos los cuales percibirían un 24,39% del ingreso total, con un promedio por persona de 17.476 escudos mensuales, o sea, 46,8 sueldos vitales. En los cuadros III, IV y V se ha realizado un desglose (le las cifras anteriores para tres sectores económicos: el agropecuario, la industria y el resto de la economía. Se destaca inmediatamente el sector agropecuario como aquel en que se extreman las características (le concentración y disociación social. En efecto, en vez del 47% de la población ocupada (jLIC quedaba en el tramo (le incrios de un sueldo vital para el t o t al de la población, aquí esta en ese tramo el 81,607, (le la p oblación OUtIpa(la del sector, la ( ¡tic ( oml)I ende al 86,3% (le los obreros, uit 72,1% (le los trabajadores por cuenta propia (la mayoría de los minifundiarios) y sólo un 3.4% de los empleados y un 1,9% (le los empleadores. Otra característica del sector, que indica su atraso relativo respecto al resto (le la economía, es la atomización (le! ingreso entre los distintos tramos hasta llegar al superior, (le iuuis tic 6 vitales, (ltiC comprende sólo a un 7% (le la población que se lleva un 18% del ingreso total, cncontriIuiose en este tramo un 40% <le los empleadores y solamente un 1,9% de los trabajadores por cuenta propia y un 1I', (le los empleados. En la industria manufacturera, la distribución del ingreso es semejante a la del promedio (le la economía, pero ms con ingresos ms altos, proporcionalmente en los diferentes estratos (le población, y más concentrada en el estrato (le mayores ingresos en el que se encuentra el 54% (le] ingreso total, en contraposición a un '11,8% del prome(lio de la economía, lo que demuestra que el grado (le monopolio en este sector es bastante grande. El resto (le los sectores constituye un caso intermedio, que si bien tiene una menor proporción (le población en el estrato inferior que la industria, el resto (le la población se encuentra mejor distribuido entre los diferentes estratos, alcanzando en el (le mayor ingreso a (oncentrarse un 39,4% (le los ingresos totales, con un 4% (le la población ocupada. La distribución del ingreso por tramos y categorías ocupacionales analizadas anteriormente muestra un aspecto muy importante de la distribución, el que tiene que ver con los niveles relativos de sueldos y salarios en relación al ingreso no asalariado. Para analizar las implicaciones de esos indicadores, en términos de los niveles (le vida (le los grupos sociales es necesario, sin embargo, referirse a los ingresos reunidos P°t los diversos grupos familiares. Se cuenta para este análisis con el segundo tic los estudios unuestrales realizados por la Dirección Nacional (le Estadísticas en 1968, que clasifica en tramos los ingresos de una muestra de 10.430 hogares con una cobertura nacional. El cuadro II fue confeccionado en base a los resultados de esa muestra, conservando para el total de familias la distribución porcentual tic ella y ajusXXXI

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tando la suma del ingreso total que se obtiene, tramo por tramo, con el total del ingreso obtenido de las cuentas nacionales, cargando la diferencia al grupo de más altos ingresos, tal como se hizo en el caso anterior. Esto se justifica por la poca representatividad que tienen los grupos de más altos ingresos en este tipo de estudios muestrales. Habría que haber ajustado también el número de familias en esos tramos, lo que no se hizo por carecer de criterios objetivos para ello, pero en todo caso ese ajuste es menor en importancia frente a los resultados globales. Llama la atención, de inmediato, en dicho cuadro, la extremada concentración de población en los dos primeros tramos y de ingresos en el último, lo (WC constituye la manifestación objetiva del grado (le concentración del ingreso a que llegó la economía chilena en un año reciente. En efecto, 28,3 0f (le los hogares con un tamaño familiar medio de 4,5 personas, contaban en 1968 con ingresos totales de sus miembros inferiores a un sueldo vital, lo que (la una disponibilidad de algo más de 1/7 (le sueldo vital por persona, para atender a sus necesidades de vida. Este grupo alcanza a recibir solamente un 4.8% del ingreso, lo que indica una situación relativa menos favorable que la del promedio de América latina, en que se estima que un 20 0,' de la población de menores ingresos percibe un 4% del ingreso total. En el tramo de 1 a 2 sueldos vitales por familia se encuentra un 32,3% de las familias con un tamaño familiar medio de '1,5 personas que se llevan un 12,4% del ingreso total. En conjunto, por lo tanto, el 60,6% de los hogares tienen ingresos totales inferiores a 2 sueldos vitales, logrando captar sólo un 17,2% del ingreso total. El tercer tramo, que queda todavía bajo el promedio de la economía (que es del orden de 3,8 vitales por familia) , comprende a un 18% (le las familias con un 11,8% del ingreso, y el cuarto, donde están las familias de ingreso promedio, comprende un 7,6% del total con un 6,9% (Id ingreso. Si se agregan a este nivel a todas las familias comprendidas en un tramo que corresponde a las que tienen un promedio igual o inferior al promedio de la economía, se llega a que en esa situación estaría un 86,2% de todas ellas. con un ingreso correspondiente al 35,9 11/ del total. Los tramos siguientes, entre 4 hasta 10 sueldos vitales, son de escasa y decreciente significación, comprendiendo a un 11,8% de las familias, que se llevan un 18,2% del ingreso total. En el último tramo se encuentran unas 37.000 familias (que representan un 2% del total) con ingresos superiores a 10 sueldos vitales, pero que se apropian de un 45,9% del total del ingreso. No se dispuso de antecedentes para abrir más este último tramo, como se hizo Con los ingresos por categoría ocupacional, pero se puede inferir (te esos datos que un pequeño grupo de familias capta alrededor de un tercio de los ingresos totales con un ingreso promedio por familia extremadamente elevado.

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Cuadro Ni' VII

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Como conclusión de todos estos antecedentes, se tiene que el fenómeno de la concentración del ingreso en un pequeíio grupo, con otro extremo de una gran mayoría -situada co la escala inferior de ingresos de menos (le Ufl sueldo vital en el caso chileno, coloca al país en un lugar conspicuo frente incluso a países (le menor crecimiento económico relativo de América latina, lo que demuestra que el avance económico alcanzado se ha hecho, en gran parte, a costa de la concentración y exclusión de una parte apreciable de la fuerza de trabajo. En los estratos inferiores a 2,2 sueldos vitales se encuentra, como ya se comentó anteriormente, un 80,6° de los obreros. Es importante destacar también que analizando el coeficiente medio de personas ocupadas por hogar, que se incluye en el cuadro III, es en los estratos inferiores a los dos sueldos vitales por hogar donde se encuentran los coeficientes ¡mis bajos (1,13 en el (le O a 1 y 1,41 en el de 1 a 2), en comparación con el el promedio de 1,51 y (le 2.02 del tramo de '1 a 5 sueldos vitales. Ello es una demostración elocuente (te lo excluyente del sistema económico y social, ya que es la gran masa obrera la CI LIC tiene menos oportunidades efectivas (le empleo, adeniís (le que por su bajo nivel de vida en esos estratos es muy difícil que trabajen simtiltincamentc el hombre y la mujer, ya que no tienen posibilidades (le servicio doméstico ni organizaciones (como salas-cunas y servicios de alimentación) para el cuidado de los hijos.

4. EL ESTiLVCA4iIIEN70 DE LOS SECTORES PRODUCTIVOS

La economía chilena era monopólica, dependiente y excluyente socialmente. A estas caracterí s ticas hay que agregar que además llegó a ser una economía estancada. Es importante anotar que la insuficiencia (le la capacidad para imxxxv"

portar, a la cual generalmente se atribuía ci lento crecimiento, no constituyó en este periodo un escollo importante, ya (It IC ella fue rCciente, tanto por los z'umentos en el precio del cobre como por los flujos de capitales externos, ya sea en forma de inversiones directas o mediante préstamos. La crisis de crecimiento, ci agudizainiento de las tensiones 5O( jales, ci recrudecimiento del proceso inflacionario y el desempleo que se manifiestan desde 1967 en adelante, i no puede imputarsc a esa causa sino que a los problemas estructur a les N [ anotactos en las secciones anteriores. La agricultura no ha jugado un papel dinámico en el desarrollo económico del país. De un aporte al producto geográfico bruto de 17% en 191() disminuyó a alrededor del 7% en 1970, la 1)ol)laCióII ocupada (1UC ascendía a un 40% del total era a fines (le la década (le los sesenta de un 25%, la producción por habitante a fines (le los años sesenta era más (le un 5% inferior a la (11C tenía el chileno en el año 1940. Lo anterior se tradujo en un insuficiente abastecimiento de productos agropecuarios para el consumo de la población y de insumos básicos para la industria manufacturera O1UC se manifiestan en fuertes presiones sobre la balanza de pagos y que se ha ido agudizando paulatinamente; en efecto, de un déficit en la balanza comercial agropecuaria ascendía a 45 millones (le dólares en 1960, ya en 1968 alcanzaba a más de 130 millones de dólares. Por otra parte, el escaso desarrollo agropecuario no ha proporcionado oportunidades de trabajo suficientes, produciéndose un desplazamiento (le la población (le las áreas rurales hacia los centros urbanos, buscando ocupación y remuricraciofles más elevadas que permitan el acceso a niveles de vida más altos. Esto como un reflejo (le la desigual distribución del ingreso en el sector y en relación con el resto de la actividad económica. El valor agregado por persona el agro es el rnás bajo (le toda la economía en el período 1960-1969 ocupada en el y la mayoría de la población ocupada en el sector percibe remuneraciones por debajo de un sueldo vital. En contraste con este cuadro, diversos estudios técnicos realizados en Chile coinciden en estimar que el país posee recursos agropecuarios como para dar alimentos básicos a la población chilena. El país tiene una disponibilidad de tierra cultivable por habitante muy superior a la (le países europeos y asiáticos. Es la distribución de la tierra y su tenencia lo que explica en gran medida la desigualdad de ingresos y el ineficiente manejo de los cultivos. El 1,30,, de las explotaciones concentraba el 66 11 ¿ (le la propiedad agrícola, mientras que ci 62 11,, de las explotaciones controlaba solamente el 1,8% de la superficie total. Durante el último decenio, como un paliativo al conjunto de circunstancias adversas existentes en el medio rural, se dictaron numerosas disposiciones legales, entre las cuales cabe destacar el salario mínimo campesino, la sindicación agrícola, pago de (lías de lluvias, la ley de inaniovilidad, la igualación del salario mínimo agrícola con el industrial, pago (le la semana corrida, la jornada (le ocho horas, eu. Peto dentro (le este conjunto (le acciones deben destacarse: Pr imero, la promulgación de la segunda ley de reforma agraria N 16.610, que permitió regular en forma más expedita la distribución y texxxv"

Peflcia de la tierra, el desarrollo campesino y la distribución de aguas, entre otras muchas materias; y segundo, la elaboración del Plan (le Desarrollo Agropecuario 1965-1980 como un intento (le coordinación de programas productivos. En ci proceso de reforma agraria se hicieron 1.112 expropiaciones al 31 de diciembre (le 1970, con cuatro millones (le hectáreas desde Tarapacá hasta Magallanes. De éstas, 290.600 fueron (le riego, 602.100 de secano arable y 3,2 millones (le Secano no aI!l)lc. Una estimación a base (le hectáreas de riego básico p'miía afirmar, en forma muy aproximada, que el área reformada correspondería en 1970 a un 15% (le la superficie agrícola. En 1.142 predios se organizaron unos 782 asentamientos, con Una superficie (le 3,2 millones de hectáreas; un 27" de ellos tienen superficies superiores a las 2.000 hectáreas. Se beneficiaron en conjunto más de 32.000 familias. La reforma agraria fue, sin embargo, costosa e insuficiente. En el gasto consolidado del sector público, a la agricultura le correspondió el 2,8 y 4,9% en los años 1965 y 1968, respectivamente. El 10,4 1'¿ (le la inversión pública destinada a la agricultura en 1965, se elevó al 126 1,' Ó en 1970. En general, se hizo un intento por sacar al sector del estancamiento y a su población de la situación de marginalidad en que vivía, pero ci esfuerzo no fue suficiente. Con igual ritmo de avance de la reforma agraria, considerando los latifundios o predios susceptibles de ser expropiados que había al 31 de diciembre de 1970, se hubiera prolongado el proceso por casi un decenio más, con la secuela de fricciones y efectos depresivos que ya se habían producido en el sector no reformado. Además, una superficie cercana a las 800.000 hectáreas expropiadas no se constituyó en asentamientos y algunos predios pernianecieron años sin que se lli icra la toma (le posesión (le ellos. En la comercialización se obtuvieron ciertos logros al controlarse algunos. márgenes de comercialización, pero la Empresa de Comercio Agrícola constituyó un poder de compra muy limitado que dejó a muchos productores a merced (le canales inadecuados de coniercializacióii. Con los actuales sistemas de comercialización se producen, además, pérdidas cuantiosas por mermas en la deficiente manipulación (le los productos. Aun cuando la zona central del país es una de las áreas agrícolas mejor dotadas del mundo, el recurso tierra requiere (le una buena utilización. Los pro mmas de riego fueron ampliados, pero la puesta en riego ha sido insuficiente; no se hizo un aprovechamiento más intensivo (le las obras básicas de riego 'a construidas y tampoco de los terrenos susceptibles de ser regadós. Además, terrenos ya regados se mantuvieron con pastos naturales. En cuanto a la estructura (le cultivos en la zona central, que por su calidad y condiciones climáticas es apta para ci desarrollo frutícola y o' cultivos intensivos, han tenido lugar cambios adversos: cultivos extensivos como el trigo, la avena y el centeno, que se ( ultivaban en 1960 en un 42.2, 7,5 y 14,8%, respectivamente/ alcanzaron en 197() a un 52, 16,3 y 15,3%, respectivamente. Mientras en el país las siembras (le trigo bajaron en el decenio en 90.000 hectáreas, en la zona central se sembraron 30.00() hectáreas más que las efectuadas a comienzos de XXXIX

la década. Estas cifras muestran la irracionalidad con que se ha venido cultivando la tierra en Chile durante la década pasada. La investigación agropecuaria no se ha ajustado eficientemente a los planes nacionales de desarrollo agropecuario. En parte se ha debido a la falta de una buena coordinación institucional y así la agricultura chilena ha carecido del necesario aporte (le la investigación para lograr un desarrollo agropecuario vigoroso y adecuado a los recursos naturales del país. Tampoco ha existido una integración entre la investigación y la asistencia técnica, agravada por problemas de poca comunicación de los centros de investigación con los usuarios directos. Por otra parte, la población ocupada en la agricultura presenta bajísimos niveles (le calificación y aún más bajos niveles de productividad e ingreso. El 92%, (le la población sólo había cursado uno o más años (le educación primaria; un 95% de la población estaba formado por obreros, familiares no remunerados y trabajadores por cuenta propia, que presentaban bajos niveles de calificación; sólo un 2,8';, cran profesionales o empleados que tenían educación media o superior, mientras en el total de la fuerza (le trabajo del país ellos fueron un 22,8%. El número tic ancianos y adolescentes ocupados en la agricultura era un 25%, mientras en la población ocupada total ellos fueron un 15,2%, porcentaje que es aún menor en los sectores no agrícolas. El ingreso medio por persona ocupada en la agricultura, alcanzó sólo al 29% del promedio del ingreso por persona ocupada del país, situación que se s ¡o agravada por una muy niala distribución (le él. Pow máS del 80% de la población agrícola nacional percibía en 1967 una remuneración promedio de medio sueldo vital y un 5% concentraba ci 34% del ingreso del sector. Pero aun en los tramos más altos, ci ingreso promedio agrícola era inferior al p'medio correspondiente a otros sectores. De esta manera esta población, pi su ubicación, sus características educacionales y su nivel (le ingresos, estuvo prácticamente marginada como masa consumidora del país en un mercado (1UC ya era bastante estrecho. Estas condiciones extremas hicieron que el campesinado tomara conciencia de su situación y pusiera mayor empeño en su organización. La agricultura experimentó convulsiones sociales y políticas en la década de los años 60. Los esfuerzos de reforma agraria fueron insuficientes y costosos; la política de precios no permitió mejorar los términos del intercambio con el resto de la economía. El déficit alimenticio continuó siendo grave, pese a las crecientes importaciones de alimentos que ya llegaron a constituir la cuarta parte del valor total de las importaciones; la producción física agrícola aumentó menos que la población; la producción bovina fue también inadecuada. Dado el lento desarrollo de la producción bovina, se puso énfasis en los sustitutos; por ejemplo, el desarrollo de la producción de carne de ave tuvo un aumento de 143% entre 1965 y 1970; los otros sustitutos pecuarios sufrieron bajas en su producción, pese a la campaña de desarrollo porcino que se realizó con la colaboración (le los asentamientos. El cuadro global de la agricultura chilena en la década de los años 60 XL

revela una frustración social y ¡ l VCZ proyectó efectos de estaflcarniCnto económico a través de la distracción dc divisas y gasto público creciente, contrastados con resultados productivos negativos, estimulando así la inflación y (letenotando los niveles alimenticios (le grandes masas de chilenos qe sufrieron los efectos de la desnutrición, las enfermedades y el l) ertn a nente encarecimiento del costo de la vida. Es en la minería, la principal riqueza natural con que cuenta el país, donde se concentró la avidez dcl capital internacional, determinando una vergonzosa sujeción del país en el uso de su principal fuente de divisas. El caso de la gran minería del cobre es ci más ilustrativo al respecto. Desde el año 1922, con una inversión inicial (le sólo tres y medio millones de dólares y sucesivas rcinvcrsiones de una pequeña parte de las utilidades. los dos c on sorcios extranjeros que explotaban los yacimientos de la gran minería del cobre no retornaron una cifra del orden de los 4.000 millones de dólares, ejerciendo además un control absoluto sobre la producción, comercialización y precios, (le acuerdo coti las conveniencias internacionales (le esos consorcios que operan en varias partes del inundo. Las sucesivas renegociaciones destinadas a conseguir que dichas empresas aumentaran sus inversiones y le dieran cierta continuidad a la producción, han constituido sucesivos actos de entrega de la soberanía y la dignidad nacionales, determinando que la extraordinaria riqueza proveniente de la alta ley (le los minerales chilenos no fuese aprovechada en beneficio nacional, sino que constituyó la base lesiva de utilidades que se pueden calificar de excesivas bajo cualquier estándar internacional y en especial en relación a los márgenes que esas mismas empresas han obtenido en otros países. La incidencia interna (le las explotaciones mineras en gran escala no ha sido dinámica para Chile, no obstante ser la actividad más importante en cuanto a la generación de divisas, puesto que su producción se destina fundamentalmente al increado externo y 110 constituyó una actividad que diera dinamismo a la producción industrial de bienes intermedios corno tampoco ha tenido grandes efectos difusores (le tecnología hacia el resto de la economía; por otra parte, considerándolo como sector generador de ingresos y sus efectos sobre la demanda, aparte de los ingresos tributarios que tienen gran importancia en las entradas fiscales y financian un gran volumen (tel gasto público, su aporte al olumen de sueldos y salarios pagados en la economía es relativamente bajo, corno consecuencia de la tecnología (le alta densidad de capital y productividad de la mano de obra que utiliza. La industrialización chilena fue un proceso inducido como reacción a factores externos adversos a la economía, como la crisis de los años treinta y la segunda guerra mundial, orientándolo liada la sustitución de importaciones de bienes consumidos por una minoría (le la población de altos ingresos. Estas circunstancias originaron la adopción (le técnicas (le producción (le los centros industriales más desarrollados y la exigencia (le medidas proteccionistas indiscriminadas que permitieron el desarrollo ulterior (le este tipo (le industrias. Estos elementos obviamente desembocaron en la conformación (le XLI

una estructura de producción Con carácter monopólico, guiada fundamentalmente a la manufactura de una gran diversidad de bienes con características suntuarias y cu y o mercado es reducido, lo que obliga a mantener grandes márgenes de capacidad instalada sin utilizar por la adopción de tecnologías adecuadas a otra realidad económica, lo que gravita además sobre la capacidad de absorción (le empleo. La concentración del capital y (le la producción industrial inherente al monopolio y que constituye característica significativa del sector industrial chileno, fue paralelamente afianzado por el control (le los mecanismos financieros y por la utilización del Estado, como instrumento de protección y de financiamiento por parte de un pequeño grupo banquero industrial. En efecto, (le acuerdo con los datos proporcionados por el Censo Manufacturero de 1967, no más (le 11() (le los 1.325 establecimientos medianos y gran(les generaban el 40% del valor agregado total de este grupo y se apropiaban del 38% del excedente total del mismo. El empleo proporcionado por esos 140 establecimientos no alcanzaba, por otra parte, al 3101 del total proporcionado por los establecimientos medianos y grandes. Cabe señalar que los establecimientos medianos y grandes representan solamente el 4,1% del total de establecimientos del sector (32.000) y generan el 70% del valor agregado por la industria. Entre los años 1960-1966, la producción industrial aumentó a una tasa promedio anual tic 7% y en los años 1967-1970 sólo en 2,1%. El desarrollo industrial (le los primeros años y el práctico estancamiento (le los últimos, se producen con importantes cambios en la estructura de la producción industrial. Es así corno la oferta industrial se adecua a una demanda interna orientada hacia el consumo (le bienes durables y corrientes de tipo moderno con características suntuarias, resultado tic una muy regresiva distribución de ingresos. Los estímulos de la construcción y las medidas de incentivos estatales para la exportación fueron elementos impulsadores (le la producción industrial de bienes intermedios, CUYO desarrollo es también significativo. No ha sucedido lo mismo con la producción de bienes de capital o (le inversión, ya que -gran parte de la demanda por dichos bienes ha sido abastecida con importaciones. El proceso de concentración industrial fue acompañado de importantes cambios tecnológicos, traduciéndose en una mayor mecanización y un alto nivel medio de calificación (le la mano de obra, pero a su vez significó la generación de cada vez menores ocupaciones. Por otra parte, la evolución de los precios de los bienes industriales, en el largo plazo, se muestra similar a la de los ¡)recios medios tic la economía, lo que significó para los empresarios monopolistas mantener su ritmo creciente de ingresos reales en la medida que disminuían sus costos de producción, al incorporar nuevas tecnologías y posibilitar ci aumento de productividad.

XLII

5. DESARROLLO LV4RMOXICO 1)E LA INFRAESTRUCTURA Es sabido que Chile posce cuantiosos rcculsos energé t icos; las caídas (le agua, el carbón y ci gas natural son recursos para desarrollar una amplia infraestructura para la industrialización. El sector electricidad es ci más desarrollado dentro (le los recursos energéticos; es así como en la década 1960-1970 la plO(lticciófl (le electricidad aumentó en (II a de los efectos (le la sequía, lo (1UC trajo como COUSCCUCUC1.i (JUC la generación Ii idráulica experimentara lina baja, llegando a ser sólo el '51,6 1, ¿ del total. Li nom-nial aba)ter ¡ni ¡en t() se rciorzó en ese año con un mere7(; Cii la uciiciiicióui térmica. luCilIO del La capadd;ul iliStala(la se aumentó cii un 1 00' , , oiitribuyciido a ello la Puesta en servicio tIc las plantas térni icas (le Renca (1962) , con 100.000 k\V de potencia, y Ven t;uivas (196-1) coii 115.000 k\V, ambas (le cIii[i-:c IRA, y las hidráulicas de Pulhinque (1962) con .18.600 kW: Isla (1963-1964) , con 68.000 k\V, y Rapcl (1968) , con 280.000 kW (las tres (le ENDESA) , que en conjunto aumentaron ci potencial cmi 611.600 kW durante el período. Con la estatización (le cImlrl-:cTRA, ci Estado pasó a controlar el 97,61,1¿ sector clectri idad (un 66 1 , om:s y un 31 ,2° C11ILECTRA) A su ve,, la ¡)lO(lUccióll de petróleo aumentó en un 71,8% en el decenio, aun cuando en los últimos años se ha producido una situación (le estancamiento. El consumo nacional ha pasado (le 1,7 millones a 1,4 millones tic fl5(lOS cúbicos, peo el porcentaje de crudo nacional bajó del 67', a 49.9%. El USO (le petróleos crudos importados ha ido en aumento (lcbi(lo al estancamiento de la producción interna y al aumento de la demanda en una tasa del orden del 8% acumulativo anual. Un cambio en la situación se producirá sólo si se descubren nuevos yacimientos. En cuanto a fuentes (1C abastecimiento importado, I:NAm' ha seguido una política (le (versificación importando tic Venezuda, Colombia y el Golfo Pérsico. En materia de carbón, al comparar los años 1960 y 1970 se ve que su producción es prácticamente la misma. Dentro del período, el año (le mayor producción fue 1962 con un 211 llhh alto que 1960. El estancamiento de esta actividad se debe a que los costos (le producción son altos, determinando precios que no le perliuiten competir con las otras fuentes de energía, restringiéndose su USO cada vez más. El desarrollo de los diferentes medios de transporte en Chile ha sido descquilibrado debido a la falta (le planificación, (l tl C se ha tradut ido en una autonomía excesiva cii las decisiones (le in\ cisión P' parte (le las principales empresas que operan en el sector. Esto, 11111(10 a la especial configuración geográfica del territorio nacional, que ha( e que los recorridos principales sean en sentido longitudinal, ha derivado en un (laro paralelismo en el transporte ferroviario, caminero, marítimo y aéreo. Los hechos anteriores han configurado una estructura (le fuerte competencia interna entre los thitjmt tos medios, con i nuy bajas tasas (le utilización de la tapatidati instalada, proporcionando un servicio ineficiente y con altos costos, XLIII

SI1 UC SC

ha;i l)us(a(Io tina coni1ilcmciitai Rial1 (fue peruhita aprovechar las ventajas comparativas (le cada lino de ellos. Es así como se ha dacio el estancamiento (le los servicios ferroviarios y de transporte marítimo, aun cuando este tipo (le servicios es especialmente eficiente en el transporte a larga distancia, y un crecimiento accicrado del transporte aéreo y caminero. En síntesis, se puede afirmar que la espontaneidad que ha caracterizado la actividad del sector se ha traducido en una irracionalidad de sus operacioncs y en un desperdicio (le recursos puesto que presta servicios deficientes a la población y no satisface los requerimientos de la actividad económica, para el norm al (lcscnvolvim icnto de ésta. La actividad (le la construcción que incluye edificación habitacional, cdifi anón no habitacional y obras (te ingeniería, tuvo una tasa de crecimiento acumulativo anual de 2,5 1,' Ó . En la década existen (los períodos, el comprendido entre los años 196() y 1963, que registra altas tasas (le crecimiento (cercanos al 12% cii proniC(lio) y un segundo período (1964-1970) en que prácticamente se mantiene el nivel máximo alcanzado en los primeros años (le la década. El auge cx1)criIflClltadO por esta actividadenlos primeros años nlcscansó la it iniciati\ a de inversionistas privados que aprovecharon fuiidaiuciiialineiitc en l las ventajas especiales de tipo tributario y financiero que ofrecía el DFL 2; con postcriori(la(l esta sil nadón se revierte descansando la mayor iniciativa en el sector público. Durante ci decenio el sector público creció a una tasa acumulativa anual (le un l,'3%, mientras que el sector privado evolucionó a una tasa ¡)IomC(11O anual (le 0,6%. El sector de la construcción partAn ipa en una proporción bastante alta en la formación (le apital fijo del país, constituyéndose cii la principal actividad productoi a (le bienes de capital (le origen nacional; en el período 1960-1970 se registra tilia participación superior al 58% de la inversión total del país. 1i producción (le insumos para el sector no se constituyó en un obstáculo para el normal desarrollo (le su actividad; por el contrario, existió durante todo el período capacidad instalada mayor que la necesaria para cubrir los requerimientos del período. Un fenómeno análogo sucedió en lo que respecta al empleo sectorial, ci que ha sido muy fluctuante en el período, destacándose ci importante rol que juega el nivel (le actividad (le la construcción en los niveles que alcanza la desocupación urbana. En el período se registró una desocupación promedio anual de 15 1, 'Í, respecto (le la fuerza de trabajo que se estima en alrededor de 220.000 personas.

6. SERVICIOS SOCIALES DEFICITARIOS Y DE CARACTER PATERNALISTA Sobre el Estado convergió una doble demanda por educación: la demanda social y la derivada (le los requerimientos de la actividad económica, que determinaron la necesidad (le contar con una estructura educativa que permitiera XLIV

la mayor atención de personas y que asegurara la permanencia y continuidad en el sistema. La educación regular de niños, que comprende los niveles parvulario, básico y medio, fue sometida a un proceso de reforma en el año 1965, que modificó la duración de los ciclos educativos, el contenido de los programas, los sistemas de evaluación y promoción y los métodos (le enseñanza. El sistema regular se caracterizó, durante el período 1960-1969, por una rápida expansión de matrículas ¿a (le 1965 1 que permitió aumentar la escolarización desde un 54,1 a un 67,9% (le la l)o 1) 1 aci( (le 5 a 19 años, aun cuando el déficit educacional alcanzó a más de un millón (le niños; por un escaso desarrollo de la educación partml:irim. con una atención del 3,5% (le la población de O a 5 años en 1969 (2% en 1960) ; por una alta escolarización, sobre el 90%, entre el primo y , quinto añ o básico, disminuyendo m rápidamente a partir del sexto; y por un aumento en la escolarización cii la enseñanza me (le la población (le 15 a 19 años en 1969. dia hasta ¡¡¡a El mayor desarrollo (le los tres niveles de la educación regular (le niños lo absorbió principalmente el Estado, que logró captar más del 75% (le la matrícula. En el sistema educativo regular se observaron altas tasas de repetición y deserción a través (le los doce cursos (le enseñanza que determinaron una baja retención escolar (así, por ejemplo, (le 100 niños ingresados a la enseñanza básica en 1961, sólo 32 egresaron cii 1969) . Las repeticiones hacen que se distorsione la distribución (le edades en los cursos, encontrándose así un alto porcentaje de niños con retraso pedagógico (hasta 50% en los cursos de 79 y 89 básico, por ejemplo) Las mayores presiones por educación tuvieron como respuesta una ampliación cuantitativa de la base del sistema educativo, la que debido a una débil política asistencial, (Id de vista (le la cali(lad y OpOli Un RIad (le las prestaciones, no permitiendo paliar las diferencias socio-económicas (le los educandos, por lo que el sistema no pudo ser continuo y articulado. La reforma educacional no fue un proceso planificado y, en consecuencia, no fue implementada consecuentemente, lo que determinó déficit en la capacidad instalada, que a pesar del aumento de las construcciones dio como resultado problemas (le hacinamiento, distorsiones en la administración (sobrecarga de alumnos por profesor, atraso en el pago (le remuneraciones, tramitación en las contrataciones, etc.) e inadecuación (le la estructura administrativa a las nuevas necesidades. La reforma educacional significó destinar a la educación un 2,8% más del gasto fiscal total. La educación universitaria se desarrolla fuertemente entre 1960 y 1969, incorporando a 46.000 nuevos alumnos, llegando a un total (le 70.580 alumnos en 1969, absorbiendo el Estado el 66,2%. Los recursos estatales destinados a la educación universitaria privada crecieron rápidamente, por lo que del total de gastos de ellas el Estado financió el 70%; este crecimiento fue más rápido que para las universidades estatales. El desarrollo de la educación universitaria en el decenio anterior se caXLV

ractcrizó por la descoordinación entre las diferentes universidades, que originó problemas de duplicidad de carreras y, en consecuencia, mala utilización de los recursos destinados a las regiones, y de proli fcra ión de centros universitarios a través del país. En materia (le capacitación de adultos se realizó una labor más continuada a partir de 1966 con la creación de 1NACAP. El Instituto de Educación Rural e INACAP capacitaron a 120.000 personas en el decenio, y el Ministerio de Educación entregó educación básica y media a 130.000 personas en 1969. A pesar de estos logros, el desarrollo alcanzado en la educación (le adultos es insuficiente y cubre sólo a un 5,2% (le la población ocupada. El nivel (le salud alcanzado en Chile, en términos internacionales comparativos, es deplorable como resultado del sistema económico y social imperante, que generó profundas diferencias de clase en términos de concentración del ingreso, de los niveles de educación (bajísimos para la mayoría tic la población), en pésimas condiciones de vivienda y saneamiento del medio (le las personas con menor nivel de ingreso, etc. El principal problema (le salud del país es la alta tasa (le mortalidad infantil, cuyo descenso no sólo pudo lograrse con la aplicación de recursos netamente sanitarios, sino con la modificación de las causas estructurales enunciadas anteriormente. Claramente, los problemas asociados con la mortalidad infantil precisan de cambios significativos en ci nivel nutritivo (le la mayor parte de la población de niños. junto con la necesidad de modificar las causas profundas que alteran la salud, es necesario también reorientar los recursos directamente empleados en el sector. En efecto, nuevamente se aprecia en este sector la influencia del sistema capitalista imperante en el país sobre la organización de las instituciones y la asignación relativa de los recursos. Cerca del 50% del total de los recursos del sector se emplearon en el sector privado, que entrega una medicina solamente curativa, a un número restringido (le personas que tiene un poder de compra adecuado, ya (1UC los costos son muy elevados. Por otra parte, el sector público no otorga igualdad (le beneficio a los diferentes beneficiarios ni llega a cubrir a toda la población, como sería deseable. junto con la asignación de recursos poco eficiente, entre sectores público y privado y dentro del propio sector público, se presenta una desigual distribución regional de los recursos, lo que acentúa las diferencias entre ciases, ya las zonas rurales, con mayoría de población cie muy bajos que justamente es en las ingresos, donde la carencia de recursos sanitarios es mayor. Estas breves consideraciones ponen (le manifiesto la necesidad de enfrentar los problemas (le salud desde varios frentes: mejorar la asignación de los recursos netamente sanitarios, modificar la distribución relativa del ingreso, apoyar las acciones sanitarias con educación masiva al respecto, modificar el medio ambiente, lo que significa mejorar las condiciones tic vivienda, agua potable, vías de acceso, etc. Entre los años 1960 y 1970 se inició en el país la construcción de un total de 391.000 viviendas. De éstas, 216.000 han sitio iniciadas por el sector público XLVI

y el resto por el sector privado. En el período se inició un total de 25 millones (le metros cuadrados de viviendas, de los cuales 11 millones corresponden a iniciativa del sector público (14%) y 14 millones (56%) a la del sector privado. El mayor número de viviendas iniciadas se obtuvo en los años 1965 y 1968, con más de 50.000 de ellas, y el menor número de viviendas iniciadas y proyectadas, cerca de 20.000, fue alcanzado en 1964. Se observa una considerable fluctuación anual en el número de viviendas proyectadas e iniciadas, debido en parte a la falta de planificación del sector. En todo caso, ci sector privado ha tenido en este sentido un comportamiento ¡mis uniforme que el sector público, y contribuyó así a darle a la construcción de viviendas una mayor estabilidad. Se constata, adeniás, que el sector público sufrió fuertes contracciones en el número (le viviendas iniciadas, en especial en los años de cambios (le gobierno (1964 y 1970) La inversión en viviendas ha aumentado, estimándose SU crecimiento en un 4,1% anual, correspondiendo un 6,5% al sector público y 0,8% al privado. La participación del sector público ha ido haciéndose cada vez más importante en la construcción de viviendas. Es así como ya a partir de 1965 la inversión pública supera a la privada. A pesar de que aumentó en gran medida el número (le viviendas construidas, en comparación a decenios anteriores, debido en gran parte a la dictación del DFL. 2 y al mayor énfasis del Estado en inversiones en vivienda, el déficit habitacional no ha disminuido. Es más, a pesar del esfuerzo realizado, éste no ha sido suficiente ni siquiera para paliar en parte el problenia habitacional existente. Es así como se calculaba en 1960 un déficit habitacional de aproximadamente 406.000 viviendas, y para 1970 se estima en cerca de 585.000. Dentro del aspecto financiero fue trascendente el papel que adquirió el Sistema Nacional (le Ahorro y Préstamo. Es así como en el año 1970 intervino en el financiamiento del 53% (le los metros cuadrados de viviendas iniciadas por los sectores público y privado en conjunto. El análisis de los aspectos mencionados en forma sintetizada en esta Introducción se hace en los capítulos que vienen a continuación.

XLVII

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T i: j

EL DESARROLLO ECONOMICO

(; A P ¡ T E 1. ()

1

LAS TENDENCIAS DE LA PRODU(:CloN NACIONAL

1. LA EtOLUCJO DEL PRODUCTO (;EOGI?AFJ(;o BRUTO

En el análisis del crecimiento de la productui icria ('II la Úl tilia década se destacan u itidamen te dos períodos: tui 1 j i' período que (omprende tk'stie el año 1960 hasta el año 1966, en el tuial prevalece un riLuiuo moderado (le a uinei u to del producto geográfico bruto, aicaniándose un promedio (le 5,4" por año: y un segundo período que C1IIM'C el trienio 1967-1969, que se caracteriza porque la tasa (le crecimiento desciende bruscamente (oil respecto a los años anteriores, lográndose un crecimiento anual tic apenas 2.8%. Para todo el decenio resulta un ritmo medio (le aumento de un 4,3%. Entre 1960 y 1969 la participación relativa

(le los sectores J)10(.1Wt0ECs de bienes en el producto geográlic() bruto ha aumentado Iigerauuuente como consecuencia de un desarrollo más rápido de estos sectores sobre los sectores cuya producción está constituida predominantemente por servicios. En promedio, los pr meros se han expandido durante ci período a una Lasa de 4,7% por año, y los segun(los lo han hecho a una tasa de Sin embargo, hasta el año 1966 la brecha entre ambos cre( imientos era mayor: los sectores productores de bienes aumentaron su aporte en un 6% anual y los sectores (le servicios en un 4% anual.

(:ui'uhc

_S51.)

J

Vamiatiomies an uilcs del gasto del producto geográfico bruto
(un POicCflIajc) Set (Ó1e' /n oil Itctw e
de bienes
o

Sectores p, od,trto,e de selvicios
/ u

Gasto del producto gt ogrdfico bruto
o

I9l 1962 1963 1961 1966 1967 1968 P(i) Pi omned ¡o

7,8
5.2

4.8 2,0
4,1

6,2 5.0
4,7

5,2 3,0 7.1 3.0 1,8 '.9
4.7

3,0 7.1 6,9 1,6
1,1

4.1 4.3

4.2 5.0 7.0 2,3 2,9 3.1 4,5

Fuente: Ol)EPLAN.

1

Los sectores que más rápidamente se han expandido en el decenio son transportes y el sector financiero, que alcanzan tasas medias anuales de 9,1% y 8,9%, respectivamente. Los sectores electricidad, gas y agua y la industria manufacturera también han alcanzado tasas relativamente elevadas, 6,9% el primero y 6,0% el segundo. En el extremo opuesto se sitúan los sectores tradicionalmente rezagados, corno soii la agricultura, con una tasa media anual de 2,6%, y el sector propiedad de viviendas, que aumentó sólo a 2,0% por año. Aunque estos rezagos obedecen a causas muy diferentes, las cifras citadas son un primer indicio de algunos de los problemas que han caracterizado a la economía chilena en el período, como la escasez de abastecimientos alimenticios de origen nacional y un incremento sostenido en el déficit habitacional. Si se observan las cifras del producto expresadas por habitante 1, se advierte un aumento de 19,3% en 1969 respecto de 1960, aumento que corresponde a un ritmo medio de crecimiento anual de 2,0%. Con esta tasa se necesitan 10 años para alcanzar el nivel del

Cuadro NQ 2

Crecimiento del producto geográfico bruto por sectores ( porncdio 1960-1969)
Agricultura
Pesca

2,6
5,3

Minería Industrias Construcción Electricidad, gas y agua Transportes y comunicaciones Comercio Servicios financieros Propiedad de ViViCfl(laS Administración pública Servicios Fuente: ODEPLAN.

4,4 6,0 3,7 6,9 9,1
4,3

8,9 2,0 3,0 3,5

producto por habitante que actualmente tiene Argentina, uno de los países que tiene un mayor ingreso por habitante en América latina, y se necesitan más de 30 años para alcanzar el actual nivel de los países económicamente más avanzados del área occidental.

2. JA PRODUCTIVIDAD DEL TRABAJO El crecimiento que se registra para el gasto del producto geográfico bruto en el período 1960-1969, que ascendió en total a un 48,5%, se explica fundamentalmente por una ampliación de la base productiva en lo que se refiere a mayores niveles de ocupación y, en menor medida, por un incremento en la productividad media de la población ocupada. Es decir, los aumentos de la producción se han debido más a un incremento importante en el número de personas que desempeñan alguna actividad productiva que a un mejoramiento sustancial en la producción por persona, fruto
1 Sin incluir el ajuste por la variación de precios (lt.1 intercambio.

del uso de técnicas de producción más eficientes o de una mayor preparación y especialización (le la mano de obra. Así, del aumelito del producto en el período el 60% puede interpretarse como el resultado de la ampliación cte la base productiva, definida de esta manera: Ja mayor productividad de la mano de obra explica el 32% del aumento total y el 8% restante ha sido consecuencia de un más rápido desarrollo de actividades de alta productividad en relación a actividades menos productivas 2•
2 En términos estadísticos, el 8% refleja la diferencia que se obtiene calculando el Indice de productividad con ponderaciones fijas o ponderaciones variables, respectivamente.

2

Por otra parte, el aumento del producto por habitante, de un 19,3 11" en el decenio, además de ser un resultado directo del avance tecnológico mencionado, está influido también por la mayor proporción de población ocupada dentro (le la población total. Es decir, el número de inactivos por cada persona que trabaja es menor a fines del decenio que a comienzos de él. La incorporación de técnicas de producción ( l (IC implican un mayor rendimiento de la ulano de obra, flO ha tenido una evolución paralela en todas las actividades económicas. A juzgar por la trayectoria que ha seguido el valor agregado por persona, en general han Len(h(lo a agravarse las grandes disparidades que existen entre las productividades sectoriales, y también las productividades de las diversas ramas dentro de un mismo sector. Las cifras del cuadro siguiente revela¡¡ clara-

mente cuál era la situación en los anos 1960 y 1969. Uno de los contrastes más significativos se encuentra al comparar la agricultura (00 la mayoría de los otros sectores. Es así (0100 actualmente un trabajador agrícola en la misma unidad de tiempo rinde menos (le la sexta parte de lo que produce un trabajador en la minería y menos de la décima parte (le lo que produce un trabajador en la ro ida(l. La industria muestra una pro. (t tI(tiVi(la(l tte está por sobre el promedio de la economía. En cambio, llama la atención la alta productividad con que aparece el sector comercio. A veces estas disparidades son un (flcjo fidedigno (le las profundas diferencias de estructura tecnológica, pero otras veces son una demostración más de los efectos provo.t(b)S P0F l.s fueiías nionopólicas l IC a( túan en 1:1 ecotiouit ¡a, Ya SC:I en el mercado de hielO 5 y sei ¡(0)5 0 en el mercado del trabajo.

Cuadro NO 3

Valor agregado por persona ocupada (cifras en tui ks tic (SCII(I(,S tIc 1
1960

Agricultura Pesca Minería Industria Construcción Electricidad Transportes y C"lflUiii(aCi011rS Comercio Servicios financieros Gobierno
Servicios

2.256 3.967 14.973 7.773

2.765 3.526 20.768 9.715 5.645 29.746 5368

5.448 18.148 3.564

12.913 18.762 7.380 3.491

11.168 27.970 7.891 3.595 6.900

Promedio Fuente: ODEPI.AN.

5.817

3

Las diícrenctas que se observan en las productividades sectoriales, que serían aún más profundas en un análisis que considere una mayor desagregación en las actividades económicas, constituyen barreras difíciles de franquear para promover una mayor igualdad en la distribución (le] ingreso y se han traducido en presiones constantes sobre los precios corno medio de obtener ganancias relativas con el objeto (le compensar la baja productividad. Estas presiones podrán ir en aumento en la medida que cambien las condiciones del mercado del trabajo, especialmente la relación entre trabajadores urbanos y rurales. En cuanto a la evolución de la productividad por sectores, la electricidad, los transportes y la minería son los que han mostrado un ma y or dinamismo. En cambio, en los sectores (le la pesca y la construcción, además de
Cuadro NP 4

mostrar tina trayectoria ni uy osilanie, prácticamente mantienen una tendencia estacionaria, y en el sector comercio la tendencia e:; a una definida declinación. El índie de valor agregado por persona ocupada para toda la economía, es en 1969 un 11% mayor (1t1C en 1960. Este l'l% es ci promedio entre un aumento de 260' que corresponde a los sectores productores de bienes y (le un 2% (jtIC corresponde a los sectores productores (le servicios. Todo esto está mdi(ialdo que, cada vez más, los sectores que producen servicios, al expandirse a un ritmo semejante que los restantes, han debido ser los principales sectores absorbedores de mano de obra y en una proporción bastante mayor de la que cabría esperar en un proceso normal dc desarrollo.

Indice (le productividad por persona ocupada
(Base 1960 = 100) 1961 Agricultura Pesca Minería Industria Consti ncc jón Electricidad, gas y agua Transporte y coniunic. COIXICICio Servicios financieros Administración Pública
Smicios

1962 105,3 79,1 112,7 111,0 110,1 113,2 120,8 98,0 84,5 98,7 110,3 105,9 109$ 101,8

1963 108,1 70,4 124,7 112.1 116,5 119.1 128,0 99,1 1122 94.8 99,3 107.7 114.1 101,3

1961 116.0 98.7 128,8 115,6 95,9 119.6 112.1 94,8 82,4 99,7 103,6 108,3 116,3 100,2

1965 110,0 83,0 126,6 116.0 100,3 127,4 1572 94,9 90,7 103,3 110,1 109,6 115,4 103,6

1966 118.0 94,9 137,6 120,9 94,7 Í42.2 159,7 97,4 99,0 104,4 111,0 113,6 121,3 105,7

1967 121,4 82,2 138,1 122.8 100,3 165,3 153,4 91,6 103,6 105.3 101,7 112,6 124,1 100,8

1968 125.8 102.2 139,9 123,4 1012 154,1 155,6 88,3 112,0 103,6 100,7 112,8 125,6 99.6

1969 122,6 88,9 138,7 125,0 103.6 163,9 1562 86,5 149,1 106,9 103,0 113,9 125,8 101,8

Promedio Sectores prod. de bienes Sectores prod. de servicios Fuente: OI)El'L.\N.

107.6 77.8 102,8 101,9 111,8 103.2 104,3 105,6 93,3 97,6 106,0 103.9 104.2 103,5

La im apacidad de los sectores productivos básicos para absorber el rápido crecimiento de la fuerza (le trabajo ha sido una de las características sobresalientes de la economía chilena durante el decenio comentado. La explicación de este hecho se encuentra en el 4

relativamente lento crecimiento de estos sectores más que en el empleo de técnicas ahorradoras (le mano (le obra, cuya aplicación no constituye aún un caso muy generalizado. Esta situación necesariamente debe traducirse en desocupación disfrazada, dándose

origen a ocupaciones con una productividad marginal muy baja O a veces nula en aquellos sectores que son más vulnerables a este fenómeno, como son la niavoría (le los sectores de servicios. De este modo, la estructura artificial del empleo que se ha ido crean(lo, es una fuente a(liCiOflaI (le presiones ¡ti.3. El. DESTINO DE LA I'ROI)UCCION a) El
COflSU Pilo /)úbliCO ' f)ut'ado.

flacionarias (uando, frente al mejoramiento del ingreso real de algunas actividades como consecuencia de los aumentos en la productividad, las personas ocupadas en sectores con una productividad que no aumenta intentan ci efecto de demostración obtener tambin un incremento en su ingreso real.

En el decenio 1960-1969, (lel total del pro(lucIogeográfico bruto, más (le un W30,fue destinado a satisfacer necesidades inmediatas (le la población. Así, el ritmo (le crecimiento del cOnsunto total fue cercano ¡ti 5 ll ó anual, lo que ha significado que ci consumo por Ita bit ante haya evolucionado a más del 2% P1 flC(li0 anual. Dei total del consunto, alrededor (le un 13% corresponde a la satisfacción (le necesidades colectivas, que se manifiestan a través del gasto cii Onsunto del 5C br público. Los gastos (lCstina(loS a cubrir estos fines presentan tina tendencia creciente expresados en moneda de poder adquisitivo constante, especia hiten te en los últimos años, debido al iiicremento en los desembolsos ocasionados por los progianias 14t11)eFmtflielItilles en materia de salud y educación. La mayor parte (le los gistos en consumo del sc( lot' público han estado (OliSt it tudos por rem tineraciones a empleados y obreros, aproxini adamcntc en un y ci saldo han sido compras de bienes \ servicios. El resto del consumo, o sea la mayor parte. (unió la forma (le gastos piivados \' atimentó a (lila lasa (le 1,7'', promedio anual. Esta lasa (oml)iiiada ('Oil la (1UC ('Ori'eS})OIidC al consumo público, resultó ma yor que la corresJ)OlRliClite al ( recimiento (le! gasto (le! 1) 10 (lucto geográfico bruto y ha sido posible Sostenerla, en parte, por un mejoramiento en la telación de precios del intercambio reforzado

por un 1 ) ti la ti no endeudamiento con el exterior y, en ciertas ocasiones, con un menor ritmo en la formación de capital. pesar (le lo señalado en el párrafo ante1 ior, la re1)rescntatividad del consumo privado en ci producto geográfico bruto, expresa. (los am bos conceptos en moneda de cada año, Ji t tcin 1 ido a disinin tur en el transcurso del )crio(i() a (OflsC('LlCII(ia (Idi menor incremento tic experimentaron los precios (le los bienes (le consunto, (le tal manera que del volumen total (le gastos en la economía a fines del de( cn io se destinaba a consumo privado una It'0orci('11 niás baja qtie en años anteriores. La Cst 111(1 lila (lel consumo según la naturaleza (le los bienes y servicios se alteró signi Iii at ivarnen te entre 1960 y 1969. El gasto Sd OFiCIit() cada vez más hacia bienes menos es.,n(iaics en desmedro (le aquellos (lt1C son más cscfl( ¡ales o básicos. En efecto, mientras cl gasto en los primeros aumentó a una tasa I'tle(lia an tial de 6,6% (que en los últimos ( uatro años alcan ió a 8,3 1 ) , ci gasto en biei;cs básicos se iitcrcmcutó a un promedio de por año. Entre los bienes menos esenia lrs. los que tienen origen en la industria son los (¡tic más rápido se han expandido, supclan(Io el 10% anual. Este ¶FtI() alunentú su participación en ci consumo privado de un 17.5% en 1960 a un 27,3% en 1969. Observando la evolución (le los diferentes tipos de gastos co consumo privado, se desprende Sin considerar el aumento ole la población (]L1C a los rubros básicos, ('Otilo ahtncntición y vis ictida, se orientó una peque5

ña parte (le los aumentos del ingreso real. A vestuario y calzado se destinó una parte importante basta el año 1966, pero posteriormente disminuyó su consumo aun en términos absolutos. En cambio, el rubro "otros artículos manufacturados" muestra un alza sostenida en el transcurso del período. Esta siCuadro NP 5

tuación es el reflejo de una característica que paulatinamente se hace más definida en la estructura del consumo nacional, que en forma acelerada tiende a volcarse hacia bienes durables o bienes no siempre imprescindibles, en desmedro muchas veces de la satisfacción de necesidades inmediatas.

Variaciones anuales del gasto en consumo privado
1961
Alimentos, bebidas )' tabaco Vestuario y calzado Otrçs artkulos n,anuf. Gastos en vivienda Servicios TOTAL

1

1962

1963

196/

1965

1966

197

1968

1969 Promedio

5,7
18,5 5,3 2,9 4,4 6,9

-0,9 4.0 11,3 8,7 -2,3 2,5

0,1 10.7 14,6 0,1 1,5 4,8

11,0 -1,0 5,0 2,4 4,6 5,8

-1,6 4.8 4,8 0,0 5,1 2,1

12.6 12,2 16,0 3,8 6,1 112

1,1 -6,6 14,0 3,7 4,5 3,5

4.1 -7,8 9,0 2.3 -2,6 3,1

-0,5 2.5 1I,6 2,7 -02 3.3

3.5 4,1 102 3,0 2,9 4.8

Fuente:ODEPLAN. a Incluye el gasto en consumo de los no residentes.

Cuadro NP 6

Composición porcentual del gasto en consumo privado,,
1960
Alimentos, bebidas y tabaco Vestuario y calzado Otros articulos nianufact. Gastos en vivienda Servicios TOTAL 372 13.9 17,5 9,3 22,5 100,0

1961
36,8 15,4 17,2 9,0 21,6 100,0

1962
35,5 15,6 18,7 9,5 20,7 100,0

1963
34.0 16,5 20,4 9,1 20,0 100,0

196/
35,6 15,5 20,3 8,8 19,8 100,0

1965
34,3 15,9 20,8 8,6 20,4 100,0

1966
34,8 16.0 21,7 8,0 19,5 100,0

1967
34,0 14,5 23,9 8,0 19,6 100,0

1968
34,3

1969
33,0 12,8 27,3 7,9 19,0 100.0

12,9 25,3
8,0 19,5 100,0

Fuente: ODEPLAN. a Incluye el gasto en consumo de los no residentes.

b) La inversión. El aumento de la capacidad productiva de la economía obtenido a través de las adiciones netas de capital fijo, ha sido bastante regular y se ha efectuado a una tasa de alrededor del 4%. Esto implica que las notorias fluctuaciones en el ritmo de crecimiento de la economía en su conjunto, no han repercu6

tido con gran intensidad sobre la formación de capital. Existe una relativa constancia en la inversión bruta dentro del producto geográfico bruto, alrededor del 17% considerando las variaciones de existencias, y poco menos de 16% eliminando dichas variaciones. Sin embargo, a partir de 1966 los incrementos de las inversiones brutas de capital fijo comen-

zaron a ser menores de lo que eran antes de esta fecha, con excepción del año 1968, en (l I C mostraron una recuperación. La parte más importante de la inversión en capital fijo ha estado constituida por construcciones, y ci resto, menos de la mitad, co¡respondió a maquinarias y equipos. Entre las primeras predomina lo que se llama "otras construcciones y obras", que contienen básicamente obras de infraestructura, siguiéndole en importancia la construcción (le viviendas.
Cuadro N9 7

En el segundo grupo el componente importado representa alrededor del 80% del total, que es el reflejo de la incipiente industria nacional en materia de bienes de capital. Prácticamente, todos los pequeños cambios que muestra la estructura de la inversión obedecen más bien a hechos circunstanciales que afectaron a la actividad económica antes que al tipo (le crecimiento que Ita tenido la economía chilena.

Composición de la inversión geográfica bruta en capital fijo
(En millones de escudos de cada año. Composición porcentual) 1960 I. Construcc. y otras obras 58,8 31,5 18,1 13,4 27,3 412 34,3 6,9 100,0 1961 54,2 26,6 12.6 14,0 27,6 45,8 38,7 7,1 100,0 1962 592 29,0 18,5 10,5 30,2 40,8 31,9 8,9 100,0 1963 61.1 32,6 19,6 13,0 28,5 38,9 29,9 9,0 100,0 1961 59,3 30.6 16,2 14,4 28.7 40,7 30,7 10.0 100,0 1965 63.1 34,1 ¡7,9 16,2 29,0 36,9 28,2 8,7 ¡00,0 1966 61,2 32,8 18,6 14,2 28,4 38,8 30,6 8,2 100.0 1967 56,9 30,8 17,3 13,5 26.1 43,1 34,2 8,9 100,0 1968 54,7 31,0 18,8 12,2 23,7 45,3 33,4 11,9 ¡00,0 1969 57,0 32,5 20,8 11,7 24,5 43,0 34.3 8,7 100,0

Edificios
Viviendas Edificios no rcsid. Otras construc. y obras 2. Maquinarias y equipos Importadas Nacionales TOTAL Fuente: ODEPLAN.

La inversión efectuada por el sector público ha representado cerca del 50 17, de Ja inversión geográfica bruta. La mayor parte de esta inversión está constituida por lo que puede estimarse como inversión directamente productiva, en el sentido de que acrecienta en forma directa la capacidad de producción de alguna unidad productiva específica. Las otras inversiones, que toman generalmente la forma de obras (le infraestructura son, en volumen, menos importantes y representan alrededor del 10% de la inversión geográfica bruta. Las cifras existentes revelan que las obras de infraestructura fueron en aumento hasta el año 1964 y más tarde su importancia co-

menzó a declinar, especialmente en los años 1967 y 1968. En este último año constituyeron sólo un 72% de lo que habían sido en 1964. El descenso señalado fue una consecuencia directa del énfasis que el gobio-no de la época le dio a cada tipo de inversión, puesto que, en forma paralela, la inversión pública directamente productiva fue acrecentando su importancia. El examen de las cifras sobre inversión demuestra que, a medida que avanzó el período, fue el sector público el que hizo los mayores esfuerzos por acrecentar la capacidad de producción de la economía nacional. En los últimos años, más del 407. de las inversiones, 7

Cuadro N9 8
Inversión pública en obras de infraestructura a (En millones de e'.udos)
Millones de escudos de, cada año
196() 1961 162 265 365 1966 1967 1968 437 472 556 1962 1963 1964 1965 64 €8 101 ,>17rP la jnc 'r,,sirin grogrd . ,Slillones de rsrudo.s de 1965 ('(ci hmía en (aital fijo 9,9 306 336 366 $65 330 297 265 8,6 11,6

217
227

11.2

12,6 12,8 11.5 9.9 8.3

Fuente:

roe l mi tías (motos. m uelles, pisimdli Los, bodegas. deíensas, instalaciones elsclricas Y vías férreas) , obras d" vialidad (lit Irut:'s y cantinas) . obras sanitalias (agua potable, alcan tan! lado y defensa) , aeródromos, oras de nejol amiento urbano, obras inunicipaks. aictamión tic aguas stibtcrrncas.

( ) l)EI'í .,iN.

Com prende obras de riego (cm balses y canales) . obras

de las que pueden considerarse empresas, fue sostenido directamente por ci sector público. Esta afirmación mantiene su validez por sus

cara(tcrísti( as particulares, aun CxcluyCfl(lO (le las cifras sobre inversión la construcción (le Niviendas,

Cuadro N 9 Inversión J)ÚbIna clirectamcntc 1)l0dtictl'a (En tui iii siles (le escudos)
sIi1/wces de esc,ulo.s di cada año 1962
1963 1964 1965 1966 1967 1968

% sobe la
itt 11(11

(it capital

icnecsic;l geográfica fijo
36,1

318 447 693 1.011 1.438 1.763 2.659

31.0 32.8 35,4 37,9 37.0 39,8

Fuente: O1)El'LAN.

Hasta ahora la inversión pública que acrecienta directamente la capacidad de producción, ha estado radicada fundamentalmente en sectores de servicios y (le utilidad pública. Entre los sectores productores de bienes, sólo en la minería ci sector público ha tenido als

pula importancia como inversionista, en tan. lo que en la agricultura y en la industria ha mostrado ulla escasa significación. Se desprende de los antecedentes sobre la materia que entre 1960 y 1969, no obstante el elevado volumen de inversión pública efec-

tuado, el sector que se comenta no alcanzó a constituirse en un agente motor determinante y inovilizador (le inversiones que se tradujetan por sí solas en una ampliación (le la capacidad productiva (le la economía, puesto
(:1/odIo 'Vi' 10 l'ai'ti(i1)acióIl (le la ¡ifl'Cl' j ófl f)ÚbliÇa directa. ni ente productiva cii la inversión geogril fi bruta 1 96i (''; 1)I'Ufl'(!j() ¡ .\gricultuili \Iincria !;idiitiia
(014511 ULÁi()II

2.1

1,9
1

1

Ek'ctrk ¡(Lid. gas agii.i (ouIcIçIo y sil vit isis fii:all& j i os rroiiirdact de 1 iaIisj,s ' i Ss'i '.i(¡os
fas

62,0 40,1 1 .1 a 342 82.0

h ¡rucIa
c(itIIIlJla:Iciii:sr s

Fu:-uir: OI)FPl.N. (tUI' j)ÚI)li(0 ('O iii aa t!r( sl( ',: l a iitóunna ¿Ir este s:'cior. a çu'sai qiui uiii ¡iO-uI'l(fl ilac.l s' ti Issasa Sil propiedad al 3(4,101 I' isatis.
• 1 4 lilil'
5

iI gIstii (III

ILiliji ;lci('Iia

944€' 01)4-11(4.

que su participación en sectores l)iSiC0S, ('Omo agricultura e industria, fue (le escasa relevancia. Si la inversión privada en estos últimos sectores respondiese en forma paralela a la formación de ( apital en las restantes actividades, el hecho señalado no habría tenido estos efectos ma y or importancia .A1 no prodizcirse dicho para Iclismno, la inversión en ciertas urcas estratégicas para ci crecimiento ha quedado hasta ahora rezagada. En lo q tic se refiere a inversión })l j sada, puede decirse que entre 1962 y 1969, periodo para el cluil existe infoiniación confiable, representó algo miS del 50 0 de la inversión geográfica bruta en capital fijo. S i , partidpIción e l , el producto geográfico bruto fue ligeramente decreciente entre estos años y fluctuó alrededor (le Ufl 8",. Al expresar la inversión privada en moneda de poder adquisiti v o constante se observa (I UC tuvo un incremento promedio anual (le aproxiiiiadamente 3,5 11 . - partir (le 1965 se aprecia Un aumento ms acelerado cmi lo que correspon. (le a niaquinarias y equipos. En lo que respecta a C(lificación, exceptuando el año 1963, l:is variaciones han sitio bastante bajas, ya sea cuando son positivas o cuando son negativas.

(:iuz(h() XV 11 1ri ersión pris ada cii
A tU)

al)ituul fijo
/5 'sse s ¿le sIr ((1(1,, año
",

.1 si/al ss: iii

07441(4 ('II

sobre la ¡:ii 'e 43 U' 74 es/n liii fijo

.sob, el j.'iodu€-to geográfico b ruto

1962 1961 196 1

454 832 1,153

52.0 57.8 51,6 51,8 50.6 33.1 51,9

8.0

9,9 9.0 8,3 7.7
.4

1965 1966 ¡967

1.182

1.918 2.526 3.471

19(38

7,9

Fuente: OIJEI'LAN.

11

Cuadro N9 12

Composición (le la inversión privada en capital fijo
(Cifras en millones de escudos de 1965) -

Edificios y Otras obras
Millones de escudos
1960 1961 1962 1963 1064 1965 1966 1967 1968 I'ronicdio Fuente: O1)EPLAN. 638 622 %

variación anual
—2,5 —5,9 54,7

Maquinaria a Millones de % variación anual escudos

Total Millones de escudos
%

variación anual

585
905 808 704 661 673 679

774 710 670 778 816 881 972 —8,3 -5,6 16,1 4.9 8,3 10,0 4,2

1.359 1.615 1.478 1.482 1.477 18,8 -8,5 0,3

-10,7 -12,9 —6.1 1,8 0,9 2,4

—0,3
5,4 6,0 3,6

1.557
1.651

a No existen cifras para inversión en maquinaria r'gtin sector público o privado para los años 1960 y 1961.

La declinación ocurrida a fines del decenio en las empresas del sector privado, qtic se aprecia más claramente al excluir las inversiones realizadas cts esta época por las empresas de la gran minería del cobre fruto (le los convenios con el gobierno chileno, es uno de los rasgos más sobresalientes de la economía del período. Insistiendo sobre lo que se ha señalado en párrafos anteriores, esto no significa una respuesta negativa de los agentes inversores privados en el proceso de crecimiento, puesto que, aunque lentamente, estos agentes han continuado acrecentando la capacidad (le producción instalada. Sin embargo, el lento ritmo señalado es insuficiente para asegurar en el futuro próximo una expansión que tienda a solucionar los problemas económicos más graves con que se enfrenta el país. En consccuent ja, el esfuerzo de inversión realizado por el sector público, al radicarse fundamentalmente en sectores de infraestructura y terciarios, no ha sido complementado con un esfuerzo similar por parte del sector privado para cubrir áreas de la producción que en ese momento eran de su responsabilidad. No obstante lo anterior, al finalizar el 10

decenio, una proporción importante de capaddad instalada en la industria no era aprovechada, quedando por lo tanto al margen del proceso productivo. De aquí que las razones del escaso crecimiento de la producción, el cual se ha acentuado en los últimos años, en una primera aproximación, no aparece como una consecuencia directa de una insuficiente formación de capital, sino que la relación puede llegar aun a ser inversa. Por esto, uno de los problemas a investigar, además de la limitada acumulación, es la falta de elementos que hayan incentivado una mayor producción.
e) El intercambio con el exterior.
LAS EXPORTACIONES Y LAS IMPORTACIONES

La economía chilena tradicionalmente ha sido en un alto grado dependiente del comercio exterior. Tanto las exportaciones como las importaciones constituyen una fracción importante del producto geográfico bruto. Sin embargo, un aspecto favorable que es conveniente destacar y que rompe una tradición de muchos años, es el hecho de que a con-

secuencia del mejorantidnto relativo (lel precio de las exportaciones (le Chile en el mercado internacional durante el transcurso de los últimos años, el saldo negativo para el intercambio con ci exterior que existía a prili(ipios del decenio, se transformó en un saldo
cuadro \' ¡ Exportaciones e importaciones 1960- 1969

positivo a fines (le! mismo. La parte de la producción nacional que se ha vendido en ci exterior representó un 13,9% como pro. Porcióli media sobre el producto geográfico bruto, y aumentó a una tasa bastante irregular cuyo promedio es cercano al 5% anual.

1060

1%1

1963

/'

6

106/

19t

1 0ó',

1967

1968

1969

I'.irtic. cii d I'(;B () Va 11.1(101 it'S 1)01 CCitt tiates
anu;ilts

'itt t( itilli':

13,3
a-

12.1
2,8

11,7 5.7 13,2

13,0 11 . 3 5,!

12.9 9,8 13,9
4.2

14,0 6,3 13,2 3,6

15,5

15,0 7,1 13,5 -3,1

15,0 0,8 14,1 8,5

16,9 5,5 14,2 11,0

5,8 14.3 26,8

la

16,1

2.2

Las ini portaciones totales It tu evolucionado a tina lasa media anual (le 6,4%, represe representando) un 14,5% del producto geográfico bruto. Sus variaciones anuales han sido muy tes corno respuesta a desabasteciinicnfluct ua ntes tos internos, a di crsas políticas (le fijación (le tipo de caml)io o a grados variables de restricción de las importaciones. 1 ,as exportaciones. cuya mayor parte ha estado constituida por bienes, han tenido su base cu los productos (le la minería, los cuales pan icipan con un 85% en el total. Los piottzctos industriales alcanzan en el peno(lo St'Ih) al II % en promedio y los productos de origen agropecuario y del mar, que cusminitven paulatinamente su participación, han representado a comienzos del período cerca del 6%y en sus postrimerías un poco iu5s del «2"'. Si se torna en cuenta que sólo un producto, el cobre, elevó su representatividad en el año 1969 al 80% de las exportaciones de bienes, se concluye que Chile con-

tiiiúa siendo un país monoexportador de materias primas y, por lo tanto, muy vulnerable a las fluctuaciones del mercado internacional. En este mismo sentido, si se considera adeiI)S las exportaciones chilenas provienen en su mayor porcentaje de la minería, nuesho país no es ajeno a las características que presentan los países POCO desarrollados y que se manifiestan en que son proveedores de P Otoltio tos primarios para el mercado internacional. Además, habría que agregar que tienen restringido su mercado externo debido a las limitaciones que se colocan para comerciar Con los países socialistas. La especialización de las exportaciones en productos que además de su producción est5ti destinados casi exclusivamente a satisfac.r necesidades (lel mercado externo, ha traído como consecuencia que existan dentro del país actividades con una alta productividad, pero con una tecnología que difiere fundamentalmente, en cuanto a nivel de desarrollo,
11

a 1' (jul '' emplea en otras actividades que orientan su producción al mercado interno. De este modo, aparte de la vulnerabilidad que esta situación encierra, se concluye que el dcsarrollo de dichas actividades de expor-

t.( ióit, tefliefl(lO la enorme Cnt .ija desde el

punto de vista de la obtención (le divisas, no alcaniaion a constituir una base de sustenta(111 sólida para garantizar un proceso (le crecimiento económico acelerado como ha ocurrido en otros paises del área.

Cuadro N9 11 Composición porcentual (le las exportaciones de bienes

-
Miucros .grop(Tiiarios Industrialeç 'rol.•\E.

1960 86.6 5.1 8,3 100,0

1961 84.1 5,9 9.7 100,0

1962 87,2 5,4 7,4 100,0

1961 87.1 5.3 7,6 100,0

1061

1965

1966 84,1 2,4 13.5 100,0

1967 88,0 2,7 9.3 100,0

1968 87,3 2,8 9,9 100,0

1969 89,3 2,2 8.5 10010

y del mar

81,1 4.5 11,1 100.0

81,5 3,4 15.1 100.0

F'iu ni,: ()DEPI 'sN.

tl analizarse la composición de las importaciolles según (lrst ¡III) económico, se compru('l)., que más (le la mitad del total de los bienes importados fueron materias primas que se utilizaron cii la pro(lIi(Ción interna; cerca de la tercera parte fueron bienes que contribuyeron a incrementar la capacidad productiva de la economía en forma de maquinarias y equipOs, y ci resto, la parte más pequeña, corresponde a bienes que satisfacen nctesida(lcs inmediatas (le la población, es de ir, bienes de consumo. A pesar (le esta estructura de las importaciones, que además en una pliniera visión aparece relativamente
Cuadro N' 15

constante, existen grandes cambios internos cii cada grupo que se derivan de sustituciones y también, a veces, de nuevos requerimientos; de tal modo, los bienes específicos que se importan no son siempre los mismos a comienzos que a fines del período. De esta manera no se desprende, necesariamente, de la estructura contentada, tina falta (le dinamismo en el proceso de sustitución de importaciones. Sin embargo, la escasa proporción de los bienes de consumo sobre el total de importaciones revela que la etapa de la sustitución fácil ya ha sido prácticamente su1)cma(1a.

Composición porcentual de las im porta iones de bienes
196()

1%! 11.7 32.2 53.1 1000

1962 11.6 33,0 52.4 100.0

1961

1061 11.6 29.5 58.9 100,0

¡Q6Ç

1966 13.0 27,3 59.7 100.0

1967 14-1 29.6 56.0 100.0

1968 14.6 32.6 52.8 100.0

1969 13.1 29,1 57,5 100,0

Consulno

16.2

(:aI)ii;1 In icrmcd ios TOTAL

26,5 57.3 100.0

15.1 26.1 58.5 100.0

2.8 25.7 61,5 l00,()

()l)El'L'sN.

12

Lii este último sentido cabe destacar que en ci decenio se acentuó el proceso de sustitución de importaciones ya iniciado en una época anterior y en forma paulatina se fue SUstituyendo la compra en el extranjero (le bienes de consumo durable, ciertos bienes de capital, materias primas industriales y también algunos bienes t on oi igcu en la agricultira. Aquellos bienes importados que 1)UedCIi asiinilarse también a los que se producen i u tcriiainciitc, representaban en el año 1962 la ifra de 240 millones de dólares y en 1966 alcanzaron la Suma de 390 uiiil Iones de dólares. Por lo tanto, si este cuadro se proyecta a fines del período, puede a firin arse que todavía existe una cantidad apreciable (le bielies susceptibles (le sustituirse por producción interna, para lo cual sólo hasta ampliar la (-Mala (le producción, sin contar aquellos otros 110 SC producen en el país pueden ta iii biéui comenzar a producirse en el caSu) (le (JtI las (ondiciones del mercado nacional lo permitan. Lo; hechos anotados revelan que, a pesar del proceso de sustitución acelerado, no se logró reemplazar a todos los bienes que se pretendía sustituir y cuya importación, en ittgal- de reducirse, se vio fuertemente increnientada. Es este el caso de los automóviles, entre otros ar tí( ulos, cuya importación en los últimos años ha sido bastante mayor que en 1960, no obstante el rápido crecimiento (le la intitistija automotriz nacional. La situación en materia de bienes importados de origen agropecuario es muy diferente (le la anterior. No obstante los logros alcanzados Cii la economía interna en cultivos tales como remolacha y oleaginosas, las ¡niportaciones productos agrícolas han aumentado a una tasa de alrededor de 7% anual, iii II ti ida incluso por bienes competitivos como son la carne (le vacuno, el trigo y los productos lácteos. De todo esto, se deduce que la sustitución

no ha atenuado el elevado ritmo de crecinhlento (le las importaciones y, en muchas (>portuuii(ladcs, Lis han estimulado, Es el caso de los grandes volúmenes (le partes y piezas tic tichen ser ¡ III ernadas anualmente para abastecer a muchas industrias que se han instalado con el objeto (le sustituir un bien final, pero con un grado (le integración nacional distante del 100%. Existen numerosas situa( iones en que el valor (le las importaciones (le partes y piezas supera con creces al valor de los bienes terminados que han sido reemplazados originalmente, a consecuencia (le la explosiva demanda (1L1C por estos últiIHOS ha surgido en el país.

LOS PRECIOS 1)11. IN IFRCAMIII()

La relación de precios del intercambio no mostró varia( iones muy marcadas hasta el año 1964 y, a partir (le 1965, comenzó un rápido ascenso (le los precios de las exportaciones chilenas, los que con algunas fluctuaciones alcanzaron un nivel que superó en más del 50% los precios obtenidos a mediados del período y que están notablemente por sobre el alza experimentada por los precios que afectaron a las importaciones. Esta favorable relación significa que !) ara mantener un volumen (le importaciones similar al de 1960, habría bastado en 1969 exportar aproximadamente las dos terceras partes (le lo que se exportaba en el pri- año. El mejoramiento de la relación de 1n-c:ios del intercambio que puede atribuirse a la significativa elevación cii el precio del cobre en el mercado internacional y a incrementos reducidos en los precios de los bienes y servicios que Chile compra a otros países, Ita incidido en un alivio para las tensiones que existían como derivación del prolongado desequilibrio del comercio exterior.

13

Indice de la relación (le precios del iniercambio
1960 1 '/ 1902 196 196•1 1
o

1h

1

90
1 132,8

1969

100,0

97,8

103,-!

96,8

102,5

11'LS

1-11,0

128,4

153,9

Los altos precios que han prevalecido en los últimos años para las exportaciones chilenas se han reflejado en un mayor poder de compra en el exterior que, al concretarse, ha permitido elevar la disponibilidad de bienes y servicios para uso interno, ya sea en consumo o en inversión. 1)e esta manera, la mayor disponibilidad ha alcanzado en los últimos años a más de un 67, del total de lo que se produce internamente, lo que se tradujo en un mejoramiento del producto por habitante que es mayor en 33% (le lo que habría correspondido a una situación no afectada por la variación de los precios del intercambio. En otras palabras, el aumento del nivel de

vida medio que en ci transcurso del período se aproxima a 25%, habría sido sólo de un 190/,', que resulta al contemplar exclusivamente ci aumento (le la producción interna. Al margen (le los efectos recién señalados, ci alta de los precios del cobre ha venido a aliviar una difícil situación de balanza de pagos al provocar la mayor entrada de divisas. También este fenómeno ha tenido repercusiones en otras áreas de la economía, como es ci presupuesto fiscal, proveyendo de recursos al gobierno por montos elevados y sustancialmente mayores que los históricos en lo (li m e se refiere a tributación a la minería del tobre.

Variación acumulada de la disponibilidad de bienes y sersicios por efecto de la relación de ¡)rcc Íos del intercambio
1%! 1962 196 1961 1965 1966 2,9 1967 1968 1969

0,6 a CalcuL* ila tomo

—0,8

0,5

II

—1,1

0,6

22

porcentaje sobre ci gasto del PGB. en forma de pagos a factores proporcionados por agentes no residentes del país. Los mayores pagos significan haber pasado de 75 millones (le dólares en 1960 a 244 millones de dólares en 1969, que proporcionalmente representan un 14% y un 19%, respectivamente, (le las exportaciones totales.

LOS PAGOS POR FACTORES AL EXTERIOR

Tanto el fenómeno comentado en los párrafos anteriores como las obligaciones derivadas (le un paulatino endeudamiento con el exterior, han repercutido, ostensiblemente en el volumen de recursos enviados al exterior Pagos netos por factores primarios al exterior
1960 1961 1962

196

19.4

1965

1966

1967

1968

1969

Millones de dólares % sobre exportaciones

75 13.8

77 14,3

90 15,6

90 15,1

103 15,2

126 16,3

185 18,8

214 21,6

217 21,1

244 19,1

( 1) Distribución del ingreso.

El análisis de las cifras sobre distribución del ingreso, según provenga del trabajo asala14

riado o de otras fuentes, revela que durante el último decenio alrededor de la mitad del ingreso geográfico correspondía a remuneraciones de empleados y obreros, y la otra mi-

tad a los restantes pagos a factores. Sin embargo, a través del período se distingue para el primer concepto una tendencia, en lo que se refiere a su participación en el ingreso geográfico, descendente hasta el año 1964 y creciente después de ese año. Los otros pagos a factores, al ser el complemento de los mencionados, muestran tendencias contrarias. Un examen cte los diversos componentes (le las remuneraciones a empleados y obreros revela que los sueldos representabati un 26% en 1960 y un 27,27, en 1969. Este aumento se explica en gran parte por un simple canibio de status (le casi 100 mil personas, que (le obreros calificados pasaron a ser considerados, para los efectos previsionales, como empleados. Influyen también sobre el aumento los mejoramientos sustanciales en los ingresos reales (le algunos servicios públicos que se consideraban postergados, como son los casos (le los empleados de salud, educación, fuerzas atinadas, carabineros y otros. La evolución de la participación de los salarios ha sido mucho más regular que la de los sueldos. Sin embargo, ésta ha disminuido de 18,4% en 1960 1960 a 16,2% en 1969, disminución que en una medida importante se explica por el fenómeno ya señalado en el párrafo anterior. Un hecho que corrobora lo afirmado hasta aquí es el escaso aumento en el número de
Cuadro N9 16

obreros entre 1960 y 1968, igual a un 13%, frente al notable incremento (le la población cte empleados, que aumentó en 45%. En el mismo período los sueldos medios han mejorado a una tasa anual de alrededor de 1,7%, mientras los salarios medios lo han hecho a una tasa anual de 2,5%. El mayor mejoramiento (le los últimos es un reflejo de la política que se siguió a partir de 1965 y consistió en la igualación del salario míninio campesino con el salario mínimo industrial y, a la vez, del mayor control sobre el cumplimiento de los mínimos establecidos. Como los sueldos y salarios medios en conjunto han evolucionado a una tasa muy semejante a la del producto nacional bruto por habitante, se está comprobando una vez más que los frutos del mayor nivel económico del país se han repartido en forma bastante proporcional, aunque no necesariamente justa, entre empleados y obreros por una parte, y otros trabajadores y rentistas por otra. Al comparar la población media de empleados y obreros sobre la población ocupada total, se obtiene un P orcentaje de alrededor de 779, que puede considerarse elevado en relación al que existe en otros países con un similar nivel (le desarrollo y se encuentra más cerc:ino (le lo que corresponde a economías con un ingreso por habitante notablemente mayor.

Composición porcentual del ingreso geográfico por tipo de compensación
1960 1961 25,5 1962 190), ¡061

1065 25,3
17,5

1966

1967

1968

1969

Sueldos Salarios Aportes patronales en cajas de previsión Remuneración al trabajo de empleados y obreros Otros pagos a factores Ingreso geográfico Fuente: ODFJ'LAN.

26,0 18,4 7.2
51,6

17,9 7,3 50,7 49,3 100,0

25,2 17,7 6.8 49,7 50,3 100,0

23,6
17,2 6,5

23,2 16,8 6,8 46,8 53,2 100,0

26,0 16,8 8,1 50,9 49,1 100,0

26,9
16,5

28,0
16,5

27,2 16,2 7.7 51,1 48,9 100,0

7,7 50,5 49,5 100,0

7,7 51,1 49,9 100,0

7.8 52,3 47.7 100,0

47,3
52,7

48,4 100,0

100,0

15

En lo referente al origen de los sueldos y salarios pagados, es importante destacar que aproximadamente la mitad (lel total de los sueldos del país se generan en la administración pública y defensa y en el sector servi(ios, actividades en las cuales el sector público tiene una participación mayoritaria y decisiva. En consecuencia, la política del gobierno en relación a la remuneración de sus empleados ha sido determinante para este aspecto de la distribución del ingreso. En cambio, en materia (le salarios es mucho más importante el sector industrial, puesto que cerca (le! 40% (lel total de salarios tiene su origen en este seuor. Si a esta cifra se le agregan las remuneraciones de los obreros que laboran en los restantes sectores productores (le bienes, agricultura, minería y construcción, se llega a un 75% de los salarios. Son entonces los sectores productores de bienes los que determinan prácticamente el monto (le salarios en el país. Si se suman para cada actividad económica los sueldos y salarios más los aportes patronales a las cajas de previsión para obtener el total (le la remuneración al trabajo de empleados y obreros, se llega a que en los sec-

tores productores de bienes, excepto la construcciúti, estas remuneraciones pocas veces alcanzan a sobrepasar el 40 11,', del ingreso ge. neracio en la actividad. En contento represenlan sólo alrededor de un 30% y en construcción un poco niiks del 60 1" ') . En los restantes sectores son generalmente más del 70%. Esto viene a significar que en los sectores productivos básicos los sueldos y salarios constituen tifla proporción ms pequeña del costo, en relación al valor agregado, que en sectores secundarios o (le servicios. La encuesta nacional sobre ingresos fuiiiliares realizada por la Dirección de Estadística y Censos en el año 1968, revela que existe una gran concentración de los ingresos familiares en los tramos bajos. Es así como más del 60% (le los hogares perciben ingresos inferiores a (los sueldos vitales, correspondiéndole sólo un 28% de los ingresos totales. Por otra parte, apenas un 14% (le los hogares perciben más (le 4 vitales y les corresponde un l2'' (lel ingreso total. En el extremo superior, un 2°, (le los hogares encuestados recibe el 12,5% (le los ingresos. El cuadro siguiente revela en detalle esta situación.

Cuadro N' 17

Distribución (le hogares e ingresos por tramos (le sueldos vitales
irau,o de stH(a PAIS % ingresos hogares 29.8 31.6 17,6 7,4 4-5 2,9 2,7
1,5

A REA URBANAARE A RURAL. % ingresos % hogares ' ingresos ", hogares 19,3 30.6
21.5 9,-) ti,'

Menos de 1 sueldo vital
De 1 a 2 sueldos vitales De 2 a 3 Dc3,t4 -. De 4 a 3 Dc5a(, Detia.S 1)eSalt) Más (le 10 Total o promedio

2,0 100,0

7,6 20,1 18,9 11,2 8,7 7,1 8,0 5,9
12,5

1.0 3.8
99

100,0

3,0 100,0

1.0 1 ti, 1 18,9 11,8 9.7 7.9 9,3 7,0 15,3 ¡00,0

46.6 33,5 11,4 3,9 1,8 1,2 0.9 0,4 0,3 100,0

19,0 32,8 19,1 9,2 5,5
4-5

4.2 2.5 3,2 100,0

Fuente: ODEPLAN.

16

La simple observación de las cifras confirma lo seíala(lo en páginas anteriores, en el sentido (l Il C los ingresos generados en el área rural, los cuales se (lerivan fundamentalmente (le la agricultura, son ostensiblemente menores que los de las áreas urbanas. El ex:tmcii del uadro revela que es justamente en las Zonas rurales donde existe una mayor conccntra ión de familias en los tramos bajos de lelita. FI t alá(tel &Ie la ('stitittlLra tic distribución tic ingresos cmi Chile, «l poi' los antecedentes .itados, lla repercutido hondamente sobre la actividad productiva y, en general, sobre el proceso (le desarrollo del país. Al concentrarse la fracción más importante (le L población cii tramos de ingresos muy bajos, cualquier esfuerzo que se haya realizado en materia de industrialización basada en la piodtmccióxi de artículos (le consumo no esen(jales, tomo son en la actualidad la mayoría (le los bienes durables y otras manufacturas dirigidas a estratos (le ingresos medianos y altos, se ha encontrado con un mercado potciit ial limitado para una escala de produccióli económica. En más más (le alguna ocasión, la expansi ón del mimercado para CStO.s bienes

ha sido en detrimento del consumo de bienes inlprcs( iiidibles. En otras palabras, esta gran masa de familias con ingresos bajos, que aún no han satisfecho sus necesidades de consumo hási o, no ha COflstitL)j(lO Una base sólida pa l a el desarrollo de una industria que está orientada liada capas que pueden gozar de un n¡% el (le sida relativamente elevado. En definitiva, se trata de que es difícil imponerle un patrón de consumo que corresponda a tapas ¡)$ivikgiadas y minoritarias de la poi)la( ¡óii a :(lUellas familias que conforman la IIIa)oría y que perciben un nivel de ingreso (ILIC apenas les alcanza pa cubrir las necesidades más esenciales. Sin desconocer algunos problemas (le i njusticia social que traclicioutaltitemite han existido y quc muchas veces 1)0 se han atacado en profundidad, al considerar que gran parte (le la población activa está ligada a actividades (le baja productivi. ilad, como ya se ha comentado en páginas Iueriores, se infiere que no ha sido fácil remimediar esta situación recurriendo exclusivanieui te a medidas de carácter legal incapaces (le remover por sí solas tina estructura proti 11(1 ¡%a inadecua da (lile es, en último térmi110, la que ha (lado origen a este fenómeno.

4. LOS ¡"ACTORES DE CRECIMIENTO ECONOMICO 4.1. l.os
F1.ElF.NTOs AUTÓNOMOS.

Una vez conocida la evolución de las prinipalcs variables macroeconómicas, es necesario explicar cuáles han sido las fuerzas que han determinado hechos tales como la tasa (le (re( imiento indicada, la distribución del ingi eso o la estructura productiva, para señalar solamente algunos (le los aspectos más significativos. El panorama descrito en páginas anteriores es el resultado de la acción interdependiente de UI) conjunto (le elementos que influyen sobre el fui ionamiento de la economía generando 2.—Antecedentes,

un proceso causal que ahora interesa estudiar cii algunas tic sus etapas. En ci análisis de dichos elcnicmmtos es conveniente indagar con iiiayor éntasis sobre aquellos que han tenido una in fluencia preponderante y sobre los cuales en el futuro próximo es posible actuar para guiar el curso de la actividad económica. 1' ain biii interesa detectar aquellos elcmciitOS t tiYo ( onu l)ort a nhien(o futuro, aunque no sea maniobrable en el corto o mediano plazo, tic algún modo puede preverse con el objeto de incorporarlos, junto con los anteriores, a (II) marco integral de funcionamiento de la economía, fatilitando así la formulación de 17

las acciones concretas que permitan lograr los objetivos que deliberadamente se planteen. En este contexto se investigarán aquellos factores que promuevan o faciliten la expresión y la expansión tanto de la demanda como de la oferta, dando lugar a la generación del producto y a una creación de ingresos y su respectiva distribución entre los diversos agentes que participan en el proceso. De este modo, como lo que interesa despejar es sólo una explicación del desarrollo de la economía cii un lapso reducido, no se ahondará cii una interpretación integral e histórica del desenvolvimiento de la economía chilena, sino que sólo se bosquejará una explicación que resida en aquellos fenómenos, aun a veces de carácter circunstancial o de acción tempo ral, susceptibles de ser manejados o controlados con ci objeto de conducir la actividad económica hacia donde las mayorías nacionales lo decidan. Es cierto (ILIC si se considera un lapso prolongado, se concluye que la oferta y la demanda por bienes y servicios han tendido a influenciarse recíprocamente, en cuanto a volumen y en cuanto a estructura. Sin embargo, es importante distinguir para el análisis (le corto o mediano plazo, cómo han sido los movimientos y cuál ha sido en el fondo el elemento más dinámico que ha provocado la movilización del otro. Aquellos elementos que inducen una expansión de la demanda han estado representados fundamentalmente por las exportaciones, el gasto público, los aumentos de la población y ciertos cambios tecnológicos que se traducen en una demanda adicional y autónoma por bienes de capital. Detectar algún movimiento autónomo de la oferta es más difícil, pues se trata de una oferta fuertemente influida por formas monopólicas, pero aun así es posible identificar casos de algunas expansiones que han creado su propio mercado, y que residen generalmente en acciones deliberadas del sector pú18

blico que se traducen en aumentos de la producción de sus empresas y ocasionalmente de empresas privadas. También en relación a la expansión autónoma de la oferta pueden incluirse aquellos casos afectados por factores climáticos, como las cosechas agrícolas, u otras situaciones excepcionales de menor cuantía. Todos estos factores que impulsan una mayor oferta están necesariamente ligados al proceso de formación de capital y constituyen parte de él. Como se advierte hasta aquí, la existencia de un potencial de ahorro no se ha incorporado al análisis como elemento causal y posteriorniente se incluye sólo como factor condicionante. Dicho potencial, como se dice más adelante, no ha representado un factor dinámico, puesto que no ha sido suficiente para provocar por sí solo el crecimiento. En otras palabras, una expansión de la oferta requiere (le una expansión de la capacidad de las empresas para lo cual es necesario un volumen de ahorro adecuado; sin embargo, cuando sólo se ha contado con un volumen adecuado de ahorro no se ha garantizado automáticamente tina mayor formación de capital y, por lo tanto, una mayor producción. Así puede concluirse que en este trabajo la interpretación del crecimiento de la economía se basa en que la decisión para invertir ha sido en parte independiente del ahorro o de los incentivos de orden tributario o crediticio que hayan existido en un momento determinado y ha sido directamente dependiente de las condiciones del mercado. En las páginas siguientes se hace un breve comentario de cada uno de los principales elementos mencionados como factores expansivos y que han dado lugar a condiciones faorables o desfavorables del mercado para promover el crecimiento de la economía. a) Las exportaciones. Las condiciones del mercado internacional para las materias primas que Chile vende al

exterior han sido en general bastante favorables para el país durante el último decenio. El consumo mundial de cobre se ha expandido a una tasa anual (le alrededor de 4% a consecuencia de los prolongados conflictos bélicos y del crecimiento de algunas economías desarrolladas. La participación de Chile en la producción mundial de cobre ha sido (le aproximadamente un 14 17, que se espera se incrementará como derivación de las inversiones realizadas en las principales explotaciones de la gran minería. El segundo producto cii importancia, desde el punto de vista del volumen de exportaciones, el hierro, se encontró hasta 1965 con un mercado bastante favorable, pero posterior. mente comenzaron a primar algunas desventajas comparativas provenientes de la lejanía geográfica con respecto a los mercados consumidores, provocando un estancamiento en las exportaciones de este mineral. En lo que se refiere a los nitratos naturales, el mercado internacional, a la inversa del cobre, se ha hecho cada vez más restringido, lo que se tradujo en que para los últimos años las exportaciones de este producto son alrededor de un 70% de lo que eran en 1960. Las exportaciones no tradicionales, fundamentalmente consistentes en bienes de un más difícil acceso al mercado internacional, han requerido movilizar esfuerzos de los productores nacionales con algunos éxitos parciales. Aun así, estos esfuerzos no siempre han sido suficientes para lograr un volumen de ventas en el exterior que signifique una transformación de la estructura de las exportaciones. En general se trata de productos de características muy distintas a los primarios de origen minero, puesto que se encuentran con un mercado externo muy complejo y competitivo y, a la vez, son productos que se destinan en su mayor parte a satisfacer la demanda interna y, por lo tanto, la parte exportada constituye sólo una pequeña fracción de la producción. Según el punto de vista con que

se analice, esta última Característica se con. vierte a veces en un aspecto favorable y otras veces en un aspecto desfavorable. Las exportaciones (le origen agropecuario necesariamente han debido reducirse con el objeto de abastecer el mercado interno, a causa de una producción que se expande a un ritmo que no cubre el aumento (le la demanda interna. En cambio, los bienes (le origen industrial, con un mercado local estable en la mayoría de los casos, casi han triplicado el volumen exportado a comienzos del decenio, registrándose una alza violenta en el año 1964 y manteniendo un nivel elevado en los años posteriores. En los últimos años del decenio comenzó a bosquejarse tina nueva forma de enfrentar el comercio exterior. En este sentido, el intercanibio comercial orientado ahora en una perspectiva regional, aunque no ha tenido repercusiones tic significación hasta el moniento, abre nuevas posibilidades para el fu[tiro. El papel desempeñado por las exportaciones como elemento expansivo puede de esta manera resunuirse en una tasa de crecimiento inedia para todo el período 1960-1969 de un 4,9%. Esta tasa ha sido ligeramente superior a la del producto geográfico bruto, que en el periodo alcanzó a un 4,3% promedio anual. Las condiciones de precio en que se ha vendido nuestro cobre en el exterior, como ya se ha señalado en páginas anteriores, han mejorado sustancialmente en el transcurso del período. Sin embargo, desde el punto de vista de las ampliaciones de capacidad para hacer frente a una mayor producción estimulada por los mejores precios, puede afirmarse que dichos incentivos han gravitado sólo sobre una parte marginal de la producción de cobre en la pequeña y mediana minería al permitir la explotación de minerales de más baja ley. Para la producción de la gran minería, prácticamente los mejores precios existentes en los últimos años han tenido un pa19

pci neutral cuino elemento activador de una mayor producción puesto que las decisiones sobre ci nivel (le la producción y fundamentalmente sobre la inversión, han recaído sobre productores que son inversionistas simultáneamente en diversos países, y por lo tanto en dichas decisiones han prevalecido generalmente razones distintas de las que aquí se haii señalado. Si en los últimos años se han realizado inversiones en las explotaciones de la gran minería del cobre ha sido como consecuencia directa (le una política gubernamental ajena a la situación (le precios de ese momento. Un factor que limita los efectos sobre el resto de la economía en la mayor parte de las exportaciones chilenas, se desprende de que éstas tienen origen en una actividad como la minería, con escaso impacto difusor sobre otros sectores. A la vez, como la mayor parte (le estos productos provienen de empresas de propiedad cte extranjeros que están sujetas a remesas de utilidades y otros pagos al exterior y a una cuota importante (te tributación, sus efectos derivados sobre la denianda, como consecuencia de la generación (le nuevos ingresos, no son tan directos como en otras actividades, por ejemplo la agricultura o la industria. Fina miente y siempre en relación al comercio exterior, conviene mencionar el efecto global que han tenido las importaciones durante el periodo. El significativo incremento medio de éstas, cte alrededor de un 6,4% anual, se constituye en un atenuante para los estímulos que se derivan de la expansión de las exportaciones. A pesar del importante proceso de sustitución, las presiones adicionales que han recaído sobre las importaciones, consecuencia fundamentalmente del escaso desarrollo agropecuario y (le la estructura del consumo, fueron de una magnitud considerable y se convirtieron en causa del notable 20

incremento que experimentaron las compras al exterior en varios de los años estudiados.

h) El t(iS(() fiscal.

El gasto realizado por lo que se denomina el sector fiscal, ha tenido durante el decenio una importancia decisiva como elemento que asigna recursos y crea las condiciones para ampliar ci mercado, ya sea provocando la expansión de la demanda en forma directa o en forma indirecta a través (le los efectos multiplicadores o ya sea aumentando el acervo de capital (le la economía por medio de la creación (le una infraestructura adecuada para el desenvolvimiento (le la producción en general o por mecho del traspaso (le recursos financieros al sector privado para aumentar directamente su dotación (le capital. El gasto fiscal ha sido utilizado por los diferentes gobiernos como una herramienta efectiva de po -líticaeonómprglsbjetivoqu en cada oportunidad se han trazado y sus repercusiones se hicieron sentir notablemente sobre la actividad econçiuica en general y la actividad productiva en particular, a veces incetitivanclo su expansión y otras veces limitando su mercado. Eii escudos cte cata año, el gasto fiscal registra un aumento de 1.387% entre 1960 y 1969 y el producto geográfico un aumento cte 1.4210, en el mismo período. Cabe hacer notar que cte la cifra del gasto fiscal se. hann excluido aquellos gastos que no repercute directamente sobre el mercado interno de bienes y servicios, como son los cine se destinan a ctiiuplir obligaciones derivadas de la deuda con el exterior o aquellas que impliquen operaciones con el Sector monetario. No obstante la similitud que se aprecia en la evolución de ambos conceptos, tomando el período en su conjunto existen mnovimierL-

crédito u otros mecanismos, ha encontrado d) El proceso de crecimiento y los cambios su expresión efectiva. en la ¿'st ruct ura tecnológica. No obstante lo anterior, comparando este factor con otros comentados con anterioridad, Los cambios tecnológicos han influido soexportaciones y gasto fiscal, puede afirmarse ¡)re el crecimiento de la actividad económica que, según los antecedentes disponibles, ha a través de mecanismos tales como el proceso sido un elemento cuyo impacto sobre la acti- de sustitución de importaciones, modificacjovación del proceso productivo no ha alcan- nes en las técnicas de producción y la introzado la trascendencia de aquellos factores. ducción de nuevos productos al mercado naMás que los aumentos mismos de la pobla- cional. De los elementos mencionados, el de ción, ha sido la evolución (le los hábitos de mayor significación es el primero, cuyas caconsumo los que han infundido un cierto di- racterísticas principales ya se comentaron al nanlismo en el sector de la producción. El analizar las importaciones. Este factor, consicambio (le orientación de los gastos de con- derado como elemento autónomo, se diferensumo, guiados cada vez más hacia bienes du- cia de los comentados anteriormente puesto rabies, han obligado a los productores a ade- que, aparte de afectar directamente la produc. cuar la estructura de la oferta realizando im- ción, incide también directamente sobre la portantes inversiones en aquellas áreas en inversión aumentando el acervo de capital de donde la demanda experimentó un compor- la economía. tamiento explosivo. Para estos efectos basta De los comentarios realizados en páginas sólo mencionar el ritmo de aumento de la anteriores con respecto a la sustitución de demanda por bienes durables, que ha sido importaciones, se deduce que ha existido una de más de un 15% por año como promedio característica común para muchas actividades del período. y que ha ejercicio su influencia notoriamente El examen de las cifras sobre composición en el desarrollo de éstas. Cuando comenzó el del consumo revela que sus cambios no pue- proceso de sustitución de los bienes de conden ser explicados en su totalidad por el nt- sumo, en esa época en su mayoría prescindimo de crecimiento del ingreso medio por ha . bies, el monto sustituible fue generalmente bitante o por resultados de medidas tendien- muy reducido, pero constituyó un estimulo tes a distribuir en mejor forma el ingreso, inicial prácticamente decisivo para la matesino que obedecen, en gran parte, al apareci- rialización de las inversiones correspondienmiento de nuevos hábitos (le consumo que, tes. No obstante el exiguo mercado con que en cierto modo, constituyen tina imitación de contaron en el comienzo estas actividades, al lo que sucede en países económicamente más poco tiempo de la puesta en marcha, los efecavanzados. Los ejemplos de los productos pro- tos de las alteraciones de los hábitos de convenientes de la industria electrónica o auto- sumo aparecieron en escena, volcándose gran motriz, así como de la industria de la llama- parte de las demandas adicionales sobre las da línea blanca (refrigeradores, lavadoras, nacientes industrias, provocando su rápida etc.), son una clara demostración de lo que expansión, que en términos cuantitativos suha ocurrido en el decenio. El desarrollo de peró con creces al estímulo inicial. De este estas actividades, beneficioso en general para modo los incentivos de producción creados el proceso de crecimiento, ha limitado sin por la sustitución de importaciones han sido embargo el desarrollo de actividades conside- la causa original de las inversiones respectiradas tradicionales, cuya demanda en muchos v as, y aunque no puede atribuírsele la explicasos apenas logró cubrir los aumere la . población. posterior, sin lugar a if

OOEPLAN 'o
e*L1.A SAMt.GO 4O

2$

dudas lii sido un elemento dinámico que repercutió ostensiblemente sobre la economía del país durante todo ci período. A comienzos del decenio fueron paiti:tilarmente bienes de consumo y algunas materias primas asociadas a su producción los bienes (1 UC indujeron la sustitución, pero posteriormente, y en especial en los últimos años, el notable incremento (le la producción de las industrias que elaboraban estos bienes creó un mercado que echó las bases para la sustitución de partes y piezas en una proporción importan te, iflifi;ufl(IOsC una nueva etapa Cli el proceso. etapa (I UC cii la actualidad conserva su plena vigencia. En razón (le (!LIC CII la economía chilena el factor escaso y por lo tanto caro es todavía ci capital, la incorporación (le nuevas técnicas de 1)ro(iticciófl o innovaciones no se ha tOflStitUi(l() aún en un elemento que genera por sí solo una demanda adicional por bienes de capital con el objeto de reemplazar equipos construidos para una técnica menos avanzada antes (le que finalice su vida útil. En algunas ocasiones, sin embargo, este fenónieno ha sido incentivado a través de la política laboral, la cual ha traído por consecuencia que ni tichas empresas prefieren renovar sus equipos im ahorrar el empico de mayor cantidad dc mano de obra, evitando las rigideces impuestas por la legislación pertinente. Aun así, los efectos (le esta conducta empresarial se han visto debilitados, va que sicinpre han existido otras empresas, niiis pequeúas y tic menos recursos financieros, que han adquirido los elementos (lCsCcliadOS con el objeto tic 110 realizar tina inversión más co,tosa. Ratil i la escasa iii iliieiicia ejercida por los cambios tecnológicos la SitUulcion (le Chile en lo que se refiere al desarrollo de tecnologías propias. Puesto q tic durante todo ci pcilO(l() a!LtIiLadO Se (OIISCL\t.) la característica tradicional en el sentido de que en el país la investigación tecnológica ha sido excesiva24

mente restringida, dificultando por coiistgu idi te la 1)Cmaildtite innovación en materia (le tecnologías apropiadas (le I)I 0 t1(ic(iói. Al mismo tiempo, cabe mencionar el total divorcio que ha existido entre la investigación tecnológica que realizan las universidades y otros centros (le estudios y su ulterior aplicación en la industria, la minería y otras actiidadcs. Como cii el caso anterior, la introducción de productos nuevos al mercado, al margen (le los que sustituyen productos de importación, es también un reflejo directo de la incipiente investigación de tecnologías originales que existe en el país. Por este motivo, su influencia sobre las nuevas inversiones ha si(lo casi nula y no se le puede atribuir un carácter dinámico para el crecimiento.

11.2. LA AMPLIACIÓN DE LA CAPACIDAD PRODUCTIVA Y SU FINANCIAMIENTO.

a) La respucsta (le los i?1VCISiOfliS(aS. Los elementos autónomos coincritados en las páginas anteriores actúan generalmente a través de la demanda, creando las condiciones para inducir a las empresas productoras a realizar inversiones que les permitan ampliar su capacidad instalada tic producción para satisfacer los requerimientos tic esa demanda en expansión. Desde este punto de vista, es muy importante señalar cuál ha sitio durante la década la respuesta de los inversionistas frente al comportamiento tic los denientos motores. Los antecedentes ya dtados sobre la formaióii (le capital, al expresarlos en términos de expansión tic la capacidad productiva, llevan a la conclusión de que esta capacidad mostró Lilia tendencia bastante regular que se suite1 iia en un aumento medio anual de .1,1 ,. De aquí se desprende que la formación de capital, a pesar de algunas fluctuaciones que

tos diferentes cutre ellos cuando se analizan las series año a año, movimientos que se compcnsan a Jo largo del decenio. Esto puede apreciarse a partir de la relación entre ci ín-

dice (le variación anual del gasto fiscal y el índice (te variación anual del gasto del producto geográfico bruto, lo que se muestra en ci cuadro siguiente:

Rei;u ión en! re el índice de Variación an tia 1 del gasto fiscal ' ci índice (le variación anual del producto geo g ráfico bruto
196,9
0.99 1.06 0.91 0.97 1.16 lOO 0.111 102

1969
0.92 - -

P,omedio
1.00

Al examinar ci gasto fiscal (cii nioneda (le J)ÓdCF a(t(ltlisiti o constante) en forma independiente del producto geográfico bruto con ci Objeto (le obtener alguna coti 1 usión a urca de la cuantía del estímulo que esta variable ha significado para la producción, se observa un ritmo de crecimiento elevado hasta 1966 posteriormente, una tendencia a decrecer aun en términos absolutos. Ceittraiido la ateni ión en las variaciones anuales, se (lesprende que el nivel del gasto realizado cii 1966 fue ci mayor (le todo el periodo. La no. table elevación del gasto que comenzó cii 1965 y continuó en 1966, fue una consecuencia directa de la política de remuneraciones quic se aplicó en esos años a los trabajadores del sector público y de los gastos ocasionados por programas impulsados por el gobierno cii materias como educación y reforma agraria u otros programas de asistencia a la agricultura. Sin embargo, en los años siguientes es-

taS políticas no se mantuvieron con lit la misma intensidad y simultncamente se restringieioii gastos que tenían 1)01' fin incrementar el capital social básico, provocando la situación ya señalada (le menor nivel del gasto. Al inargcii (le los efectos que pueden haber significado los gastos fiscales, es conveniente examinar también lo que ha sucedido con los ingresos Iis(aJcs . En promedio, durante el Peri o do 1960-1969 ci ingreso fiscal ha evolucionado a una tasa (le 7,1 0 ¿ anual, que es ina oc que la cot-responcliente a los egresos. Esta corriente también bit experimentado fluctuaciones nitiy diversas de año en año, puro aun así muestra mayor regularidad que ci ( olucepto a It tenOr. La ampliación de la base impositiva para 111(1(1105 ti'iI)titOS indirectos los repetidos íitlnICl)tos (te las tasas, a la vez (ltic una ma y or fiscalización tributaria, expli(an Cli gran medida ci sustancial aumento de los iniesos 1 iscales.

Variación anual del gasto ' del i igieso lica 1 c(; tfras calculadas SOI)R s:LloIes c\presados cli iiiiii,'da de tu'dei ;ick1tiijijso L(IisuaUue)
1961 19o2
11.7 2.0

1%
- -0,6

/9()/
1.2 1.1

/ 965

¡ O"s

1 ''7

M,N

190
1.6

Promedio
4,6 7.1

Gastos Ingresos -----

1,6 9,9

- 6!)
2 3,8 16.0 1.8

7,6

0.6

Se desprende de lit 9 cifras • del cuadro anterior que.. u partir del año 1 967, las tendencias de- . hi :do cotricntes que se .onlClflall son battnte divergentes. Este fenómeno, i) r0 (l tucLO (le políticas ya ieseñadus, provocó tina pan-

Sit -li.acto(e!),'Irsjnu con gasu o f j sc:i 1. I'oi lo lauu un, se (le el aq tiid los i ngrcns (lile ( Ol)St cfl(tCtl(lalfl el sector InOuietal -j o o afectan a sectoreS no residentes. El endeudamiento COl) el sector privado no monetario se inclu ye don lO del COU( c i no de ingreso fiscal asi defillido.
El (OII(('I)iO

de iigieso Fis(al

que ;iqí se ha j lIouuuoglico el ci de hill) CXCIII iulo todos il%Vi'll idi liS COri

21

latina reducción (lel déficit fiscal, haciéndolo mínimo en 1969. El déficit fiscal en relación al producto geográfico bruto ha representado en promedio un 4,2% y se ha financiado con préstamos externos o préstamos del sector monetario. Sin embargo, para los efectos que

aquí interesan no es necesario analizar la consecuencia de ambos tipos de endeudamiento, ya que, no obstante su importancia en otros tópicos de la economía, su influencia sobre la amplitud del mercado es en este sentido nula.

Porcentaje del déficit fiscal sobre el producto geográfico bruto
1960
5.1

1%1
-1,3

1962

196
4,9

1964 43

1965
5,0

1966 5.0

1967
3,0

1968
2.5

1969
1,3

Promedio
42

6,0

Los antecedentes expuestos hasta aquí no permiten obtener una conclusión definitiva acerca de la relación entre política de ingresos y gastos del sector fiscal y el crecimiento de la economía, puesto que éste es el resultado cte la acción de múltiples elementos, allas páginas gunos de los cuales se estudian en las siguientes. Sin embargo, es útil destacar el marcado paralelismo en las tendencias con que evolucionan estas variables. Así por ejemplo, la caída del déficit fiscal en los últimos años del período es coincidente con el notorio descenso experimentado por la tasa de expansión (le la economía. Aun cuando estos juicios no pueden ser definitivos por las razones indicadas, es importante señalar desde ya la decisiva responsabilidad que le ha cabido al sector fiscal en la determinación de uno de los elementos expansivos del mercado, el cual por sus características aparece como uno de los más manejables. La restricción del mercado creada por este conducto coexistió con una capacidad productiva (le las empresas en la mayoría de las ramas (le actividad económica utilizada sólo parcialmente y no existen razones valederas para pensar que la demanda generada por el gasto gubernamental hubiera incidido fundamentalmente sobre sectores con una oferta caracterizada por su inelasticidad. Esta situación puede interpretarse como el resultado de una política fiscal que consideró sólo excepcionalmente sus derivaciones sobre
99

la actividad productiva y puso todo su énfasis en lograr un equilibrio presupuestario, que se entendía como una sana política, a fin cte reducir el ritmo de incremento en los precios que aquejaba a la economía chilena. Sin embargo, puede observarse que aun cuando se lograron algunos éxitos en lo que se refiere a la disminución de los montos de déficits fiscales, se produjo una aceleración del proceso inflacionario al finalizar el decenio. lo(10 esto es el reflejo de una acción del gobierno destinada a proporcionar a la población algunos servicios básicos que son de su responsabilidad y que descuidó los propósitos (te lograr una rápida expansión de la economía por medio de los mecanismos que estaban a disposición del sector fiscal.

c) Los aumentos de la población y la cia de la estructura del consumo.

influen-

La tasa media anual del aumento de la población total del país, alrededor de un 2,4%, constituyó una presión adicional sobre la demanda por bienes y servicios de consumo. Los incrementos en el número de habitantes fueron presiones potenciales que requirieron encontrar un financiamiento adecuado para expresarse realmente en los mercados. Al parecer, no han existido en el período obstáculos serios que hayan anulado este factor expansionista y de alguna manera, a través del

se aprecian en las adiciones marginales, en gran medida han obedecido a un ritmo histórico de crecimiento ( ]el producto más bien a la evolución de la economía en el corto plazo. Por Otra parte, las cifras disponibles Sobre la capacidad ociosa que existe en la ma y oría dc las ramas de la economía confirmati ]-,l opinión (111C se refiere a l)0Ci5 veces las instalaciones cii forma de edificios, i1I;4q uiiiarias o cqti ¡pos se constituyeron cii ¡iii obstáculo insalvable pala laS 1)iCSIO11CS de (iefl1afldt. Todos los ante rciciitcs existentes hacen pensar que generalmente las inversiones han ido a ]¿l (le los incen ti 'os (le mercado, y que cuando estos 1 iali disminuido uido su intensidad, cuii algún retardo las nuevas inversiones tafllbicll ( onienzaroii a declinar, COmO Su(echo (Oil lic in versión privada en los ú Itimnos años del (ICCCUiO. Esto Cstalia e Xl)lica n(lo (¡tic el deterioro del ritmo de alimento de la producción liii obedecido ;l distintos que la escasez (le capa( idad productiva de la economía : más cxatalnciitc, ci menor ritmo de formación de esta ú It ini a ha sido una IeS1)UCSla al en)pOl)rcciilI idi t() de los incentivos iii(lisiduales. Distinguiendo ¡; l de capital según los agentes inversores, cutre sector público V sector privado, Se (oIlclulye que el coinportancicnto de (ada uno de ellos ha toiiiado facuas diferentes. Mientras la inversión efectuada por cl sector 1)úl)liCO Se fliafltivo a través de todo el período conio una rcl;idón mu ci y esi a he de¡ producto geográfico bruto, la inversión pris;tcla ¡nuestra paulatinaiiieiite 1111 ligero decrecimiento como proporción del mismo coiu epto. Aun así, la incisión privada ah ;iii,ii uiia Lasa media (le iiu icnlCilR) aiiiiai ( dic alio al l". Un hecho sigil it c ti ivo (jue conviene señaes (jLiC en los últimos años la inversión privada conserva su t a sa (le crecimiento de comienzos del periodo ;l de las inversiones realizadas l) 01 la gran minería

del cobre. Como estas inversiones fueron impulsadas por el Estado con aportes del gobierno chileno y de empresas extranjeras, el sector privado nacional es ajeno a ellas. De este modo se concluye que el esfuerzo de inversión realizado realmente por ci sector pri. ado nacional es menor en los últimos años (le lo que revelarían a prilmicra vista las cifras expuestas. De todo ello se deduce ciuie ha sido el seelor público el que ha logrado mantener el nivel de la inversión total, especialmente en los últimos años. A este respecto on\ iene repetir que este sector, totalmente autónomo en las decisiones sobre inversión, ha orientado su acción generalmente ;l (lC conforman el capital social (le la economía o a actividades que proporcionan algún tipo de servicio básico, como salud, educación, Nisiclida, etc. Al disminuir la participación del sector privado se haii resentido actividades que prcolom ma nteinente producen bienes, muchos de ellos esenciales, hecho que si lijen es cierto hasta fines del decenio no dio lugar a rigideces importa tites (le la oferta, compromete sin embargo el desarrollo futuro. En la perspectiva de un plazo más amplios queda finalmente la impresión (le que los iiiCntiVos CcoilómicoS para instalar equipos (le capital en el caso che los empresarios l)riva(los considerados individualmente, al estar rda(iOiiadOs (Oil SU propia rentabilidad en lugar (le un criterio basado en el interés de la comuitidad, han p1011105 RIO cii muchos casos la aplicinión de formas de produi ión iuásav ini/a(las, sustituyendo equipos aún en uso cii industrias preexistentes. Esta conducta cml)rcs 1 ri 1 l ¡¡.l la extensión (le la capacidad productiva de la economía deja¡¡(lo :l portil u Les (oil ¡ingentes de la población al margen del proceso de la l)r0(ltI((1(11. La situa( Ufl tampoco ha sido remediada por los agentes públicos, puesto que su preocupación en esta materia se desvió a otras áreas y excepcionalmente a algunos grandes com25

plejos industriales (caso (le la industria petroquímica) , siempre insuficiente para lograr sincronizada (le capital a trauna aplicación sincronizada vés de toda la economía concordante con una alta tasa de crecimiento del producto. 1)) El ahorro y su canalización hacia la
inversión.

En cuanto al financiamiento de las nuevas inversiones realizadas en el período, se observan notables cambios en la contribución que hace cada sector. En general, ha sido el sector privado el que ha aportado la cuota mayor; sin embargo, el sector público aumentó en forma paulatina su participación aportando al finalizar el decenio una fracción impor-

tante del ahorro total. La contribución realizada por el sector externo disminuyó sustancialmente en los últimos años, alcanzando una cifra poco significativa en 1969. La situación con respecto al sector externo viene a comprobar el hecho de que el endeudamiento con el exterior se ha debido fundamentalmente al desequilibrio de la balanza comercial, además de las apreciables remesas que se han enviado al extranjero en compensación a los factores de la producción aportados por residentes de otros paises. Las necesidades de capitales externos han estado relacionadas, entonces, fundamentalmente con los requerimientos de divisas y con la incor• poración de nuevas tecnologías, en otros casos.

Cuadro NP 18

Composición porcentual del ahorro geográfico
Ahorro privado Ahorro público Ahorro externo

1960 1961 1962 1963 1964 1963 1966 1967 1968 1969 Fuente: ODEPLAN.

57,9
50,6

64,6 50,9 60,4 66,8
55,2

48,4 48,8 54,9

19,8 18,6 16.3 25,0 23.9 26,1 36.4 40,7 37,6 39,6

22,3 30,8 19,1 24,1 15,7 7,1 8,4 10,9 13.6 5.5

Lo más significativo del cambio en la estructura del ahorro lo constituye el esfuerzo realizado por el sector público para elevar su capacidad de ahorro. En parte, esto es el resultado de la política fiscal reseñada anteriormente y que tendió a lograr un equilibrio presupuestario, lo cual incidió en la generación de un mayor margen para financiar los gastos de capital del gobierno con ingresos corrientes propios. Esta aseveración se com26

prueba al analizar la relación entre ahorro público y producto nacional, relación que prácticamente se duplicó a fines del periodo con respecto a su inicio. El ahorro privado en relación al producto nacional fluctuó en torno al 10% hasta el año 1964, aumentando su participación a más del 12% en 1965, para decaer en los años siguientes.

Cuadro NQ 19

Porcentaje del ahorro sobre el producto nacional
Ahorro privado
1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 ¡969 10,2 9,4 10.3 9,6 10,7 12,4 10,1 7.7 8.1 9,4

Ahorro Público
3-5 3,5 2,6 4,7 4,3 4,8 6,7 6,5 6,3 6,7

Ahorro nacional
13,7 12,9 12,9 14,3 15,0 17,2 16,8 14,2 14,4 16,!

Ahorro externo
3,9 5,7 3,1 4,5 2,8 1,3 1,5 1.7 2,3 0,9

Fuente: ODEPLAN.

Las oscilaciones producidas en los ahorros de los diferentes sectores no se repitieron en las inversiones que cada uno de ellos realizó. Los continuos cambios de posición (le los agentes en materia de financiamiento fueron la contrapartida a las fluctuaciones de los ahorros. Así por ejemplo, el sector privado, que autofinanció sus inversiones en 1962, 1964 y 1965, pasó a captar ahorros de otros
Cuadro NQ 20

sectores en el resto de los años. Por su parte, el sector público año a año tendió en una mayor proporción al autofinanciamiento de sus inversiones; los antecedentes disponibles revelan que en los primeros años del decenio financiaba alrededor de la tercera parte de sus inversiones con ahorros propios y a fines del decenio más del 80%.

Porcentaje del ahorro sobre la inversión geográfica bruta
Sector privado
1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 122,! 84,0 106.2 115,8 95,1 86,6 94,9

Sector Público
34,6 63,4 55.5 61,6 86,7 92,3 82,8

Fuente: ODEPLAN.

El esfuerzo interno de ahorro, reflejado en el concepto de ahorro nacional, superó al ritmo de crecimiento de la inversión. El ahorro nacional ha aumentado a una tasa media anual de 7,2% y la inversión geográfica bru-

ta en alrededor de un 4,0%, lo cual explica que tampoco el ahorro representó un obstáculo para elevar el nivel de las inversiones y confirma la hipótesis de que estas se materializaron al margen de la existencia de un 27

potencial de ahorro depcn(11eI1(lo esencialmente (le otros factores que son los predominantes. Por otra parte, ci ahorro privado no parece haber sido demasiado sensible al proceso inflacionario, puesto que sus movimientos no siempre adquirieron la intensidad que cabría esperar (le los cambios en los ritmos (le crecimiento (le los precios. Esto no significa que la inflación no haya afectado a la generación (le ahorros, pero habría que disponer de ma)-ores antecedentes para concluir acerca de la forma y grado como recíprocamente se influyen ambas variables.

En materia dIc instrumentos financieros para canalizar los ahorros hacia la inversión, se observa en el período un escaso desarrollo de a t i uellos que constitu y en típicamente valores financieros, como las diferentes clases de bonos a las acciones de sociedades anónimas; sin embargo, aquellos otros instrumentos que consisten generalmente en depósitos en instituciones especializadas u otros activos finanderos no transables en el mercado correspondiente, experimentaron un rápido aumento a iravs (le casi (0(10 el período.

Cuadro NP 21

Indicadores de ahorro privado
1962 1963 1961 i 19í,' 1968 1969

en inilionts de escudos de cada año % sobre la inversión gcogniíiczt bruta

Montos iCI1)tIl1dO'

311 34,9

401 25,9

58 25,1

8(R) 24.6

1.348 3t}.2

1.898 373

2.883 40.4

4.822 46,1

Fiicntc: ODEPl..N.

No obstante que los indicadores de ahorro privado que aquí se han incluido no reflejan necesariamente volúmenes equivalentes de ahorros canalizados hacia la inversión, su tendencia creciente durante el período revela (]tIC la captación (le recursos desde los sectores privados, consumidores o productores, ha constituido una fuente (le financiamiento que cada vez adquiere mayor importancia. La orientación de los ahorros a través de estos mecanismos fundamentalmente ha recaído sobre el sistema (lcp('sttos en cuentas de al101iO en el bancario, no tradu kndosc en consecuencia en una movilización directa de ahorros hacia

la inversión. La captación dc recursos para la construcción de viviendas ha adquirido una importancia creciente, a juzgar por los depósitos mantenidos en las instituciones creadas con este fin; su representatividad aumentó de 11% en 1962 a un 41% en 1969. Otras formas (le instrumentos financieros, como los bonos y otros valores, no han alterado su %olumen en forma sustancial y han conservado permanentemente escasa represen tat ividad. Cabe sefialar entonce el éxito' que hañ tenido los 'instrumentos (le' ahorro reajts(ab1e, es decir (1t1elIos que de iilgtin mairtiiñ tienen el poder adquisitivo 'de Lt moneda.

28

Ni' 22 Composición porcentual de los indicadores del ahorro privado según destino
Cuadro 1962 1963 1961 1965 1966 19ó7 1968 1969

\ iknd,t 1 ti.9
1,1% 1Il'('In)!I('S

1 IIII( aIiii('flhl) acoito PIalo '101 U. 1 tI('IItr:
()

9,5 79,6 100,0

15,2 6,3
78,5

100,0

21,0 4,1 74,9 100,0

28.0
2.7

69,3 100,0

29,8 2,8 67,4 100,0

32,3
2.8 64,9

36,9 1,8
58,3

100,0

100,0

43,8 7,5 48,7 100,0

l)El'1..N,

• El financiamiento (le las empresas a través de emisiones de pago de las sociedades anóniinas inscritas en bolsa, ha sido una fuente (It' recursos secundaria, pticsto que Ita representado apenas un poco más del 1% de la inversión geográfica bruta.
L a s transacciones de valores bursátiles, un judit ador más del grado de desarrollo del nici'cado financiero, no han movilizado gran (';mtida(I de recursos y se han fundamentado
(:u(ld'ro X9 23

especialmente en operaciones de carácter especulativo. Desde 1966 el volumen de operaciones experimentó un notable deterioro y rc( k'n se recuperó ligeramente en 1969, pero sin alcanzar los niveles reales que existían en años anteriores, la misma situación depresia del mercado para los valores bursátiles se refleja en el indice de cOti/a ión de acciones, uvas variaciones después de 1964 han sido negativas y sólo muestran una recuperación en 1968.

Operaciones de valores mobiliarios -
1 ,a?oaccio,zes de unCiOneS (fIIIone.0 de escu(1os) Induce decolización - ¿u' un ci ouue's - Aunu'nto (le capital pagado de las S. imoffin en boLsa (.%Iillones de escudos) -

1960 P161 1902 1963 1961 1965 1960 1967 196$ 1969

30,1 27,3 44,4 91,8 115,4 117,7 73,1 65,0 94,6 144,8

34,4

38,6 40,5 80,7 101,3 100,0 81,1 82,8 106,8

12,8 33,9
348

39,2 38» 16,7 26.3

I"u&'ntt': 01)FP 1.\ N. El sector público, además de contribuir con una importante cuota a la inversión destinando recursos a obras de infraestructura o inviriindo en capital fijo en empresas estata-

les, ha financiado un importante volumen de la inversión privada a través (le préstamos o aportes (le capital. Antes de 1966, entre un 6% y un 10% del total del ahorro, geográfico 29

fue canalizado en esta forma hacia empresas privadas: después de 1966 dicho porcentaje se elevó drásticamente hasta alcanzar una cifra por sobre el 15% en 1969. Este notable esfuerzo del sector público en parte se vio influido por la política cuprera del gobierno y que se tradujo en voluminosos aportes reaCuadro N9 24

lizados por CODELCO a las sociedades mixtas de la minería del cobre. De todas maneras es un rasgo característico de la actividad pública en los últimos años del decenio el de dar cada vez más importancia a esta forma de inversión, en detrimento de la inversión guiada directamente a sus propias empresas o a obras (le infraestructura.

Inversión indirecta del sector público
Inversión indirecta (Millones de escudos) 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 Fuente: O1)EPLAN. 61 86 103 113 187 298 589 1.050 1.748 Inversión geográfica bruta (Millones de escudos) 858 890 1.547 2.222 3.254 4.465 5.072 6.936 7,1 9,7 6.7 5,1 5,7 6,7 11,6 15,1

5. APRECIA ClON SOBRE EL DECENIO 1960-1970 El período comprendido entre los años 1960 y 1970 se caracteriza por no presentar cambios significativos en el acontecer económico y muestra un ritmo de crecimiento similar al de períodos precedentes. Sin embargo, penetrando con alguna profundidad en el estudio del comportamiento de ciertas variables, se descubre cierto quebrantamiento en la segunda parte del decenio que se inicia en 1967 alterando la velocidad de crecimiento de la economía. Presentando en un esquema integrado los antecedentes entregados en páginas anteriores, se observa una relación estrecha entre el ritmo de crecimiento de la actividad productiva, la evolución de los factores dinámicos del desarrollo aquí considerados y el proceso de acumulación. Entre los elementos autónomos de la demanda agregada, las exportaciones constitu30

yeron uno de los factores más dinámicos, puesto que durante el período, especialmente en la segunda parte, existieron condiciones ventajosas para la colocación de materias primas en el mercado internacional que se reflejaron en los volúmenes exportados y en sus correspondientes precios. Empero no se produjo un desplazamiento sustancial en favor de bienes manufacturados, acentuándose en el período la dependencia de las exportaciones primarias y manteniendo a la economía en una situación altamente inestable por las posibles fluctuaciones de los precios internacionales. Por otra parte, el incremento de la capacidad productiva del sector exportador —relevante sólo al final del período— tuvo su origen fundamentalmente en una decisión gubernamental, más que en la propia iniciativa

(le los productores privados. En otras palabras, las exportaciones como elemento autónomo permitieron una mejor utilización de la capacidad instalada y no un significativo incremento de las inversiones. El gasto fiscal, como factor expansionista, mostró un comportamiento bastante irregular, que se explica en gran parte por los cambios en el ritmo de aumento en el nivel de precios, y sus efectos netos en el incremento (le la demanda global fueron cada vez menores a medida que se acentuaba la política de equilibrio presupuestario. El gasto fiscal como instrumento incentivador no fue utilizado expresamente y sólo tuvo efectos positivos cuando debió incrementarse en razón de otras políticas gubernamentales, tales como las de desarrollo educacional, salud y reforma agraria. A partir de 1967 se inició una política fiscal restrictiva, reforzada por la mantención de la tendencia alcista de los ingresos tributarios, lo que provocó una disminución de la demanda global y un debilitamiento en la inversión pública. El proceso de sustitución de importaciones, ya en desarrollo desde mucho antes de 1960, fue agotando las posibilidades de sustitución fácil de bienes (le consumo durable. A fines del decenio este proceso se orienta a la sustitución de bienes intermedios, generalmente componentes de bienes finales ya sustituidos, y se ve facilitado por la apertura de mercados regionales y por el explosivo aumento (le la demanda interna por dichos bienes. La acumulación de capital, como respuesta a la actuación (le los factores autónomos comentados, presentó un ritmo de aumento medio muy similar a la evolución (le dichos factores. El importante aporte del sector público a la inversión estuvo guiado a cubrir áreas de servicios básicos y de infraestructura, quedando por tanto sectores como agricultura e industria sujetos exclusivamente a la iniciativa privada, sin perjuicio del apoyo crediticio estatal a determinadas ramas y de otras

medidas indirectas. La disminución que se observó en el ritmo de crecimiento de la inversión privada a fines del decenio, no afectó aparentemente la capacidad de oferta, puesto que simultáneamente existió una capacidad ociosa bastante significativa en varias de las ramas (le la producción. Es necesario destacar que ha significado un escollo para una mayor extensión (le la inversión la estrechez del mercado que se deriva (le la existencia de gran parte de la población con un ingreso excesivamente bajo. Conviene recordar que, según lo señelado en páginas anteriores, alrededor del 80% (le las familias percibían un ingreso inferior a tres sueldos vitales. La falta de participación del sector público en el proceso de acumulación de estos sectores no permitió mejorar la situación producida o atenuar sus efectos. La evolución de los factores autónomos, así como el destino de la inversión pública y la poco sincronizada inversión privada, en la cual prevalecieron criterios de rentabilidad individual, llevaron a un desequilibrio entre la formación de capital, el nivel tecnológico y la ocupación de mano de obra. Este desequilibrio se reflejó en las grandes disparidades que existen entre las productividades sectoriales y en el exagerado número de desocupados o subocupados con que terminó el decenio. En el sentido señalado se destaca el hecho de que la absorción del avance tecnológico por parte (lel sector empresarial, especialmente en materia (le combinación de recursos productivos, a veces ha ido más allá de lo conveniente para el mejor uso de esos recursos, agravando la situación crónica de cesantía de la mano de obra. Al respecto, cabe hacer notar que frecuentemente las medidas tomadas en el campo de la legislación laboral, en forma aislada de un contexto integral de desarrollo, crearon los estímulos necesarios para promover el empleo de técnicas inadecuadas de producción.

En materia (le financiamiento para la ¡tiversión, a pesar (le ciertos desajustes y alteraciones cii la esti tutuma del ahorro, los antecedentes globales permiten concluir en principio que no se han presentado obstáculos que se consideren determinantes para un bajo ritmo de capitalización. Si el volumen del ahorro no ha sido mayor, se explica en gran medida por la falta (le oportunidades para inversiones adicionales que aparezcan con rentabilidad atractiva. Finalmente, puede señalarse que durante el decenio se produjo un paulatino debilitamiento (le los efectos (le elementos que duran te ni ticho tiempo constituyeron escollos uu(lLciommales para el normal crecimiento económico. Tal es el caso de las limitaciones de-

rivadas (le las relaciones comerciales con el exterior y de la insuficiente pro(lucci('nl agropecuaria. La presión sobre la disponibilidad (le divisas, ejercida p1 Una (Icmflanda P°' bienes y servicios importados en rápido y permanente ascenso, ha encontrado una contrapartida en la satisfactoria expansión de las exportaciones y ademas cii la segunda parte del decenio en un notable mejoramiento de la relación de términos (le intercambio. El déficit (le bienes alimenticios originado en una producción agropecuaria limitada durante todo el período » se suplió con inipor[aciones, las que, como se ha dicho, aminoraron las repercusiones (le los efectos creados por el rezago del sector.

32

CAPÍTULO IT

Lzt INFLACION

Para estudiar la inflación co la década 1960-1970 es conveniente distinguir diversos
1. PERIODO 1960 - 1961 - 1962

períodos, que corresponden a diversos esfuerzos (le estabilización.

En estos años se observa un ritmo (le (reimiento en el nivel de los precios sustancialmente inferior al de los otros años del decenio y cuya explicación se encuentra fundamentalmente en la política de estabilización (jtiC se venía siguiendo desde fines (le 1958 hasta el año 1960. Esta política (le estabilización se inició con el objetivo de alcanzar un crecimiento fuerte en la oferta de bienes y servicios, elemento que se suponía decisivo para la expansión del proceso inflacionario y cuyas causas se centraban en análisis tales como que el sector asalariado había elevado paulatinamente su nivel de consumo sin que la oferta lo hiciera en la misma medida. Esto se complementaba por el hecho (le que las empresas se suponían fuertemente gravadas con cargas tributarias y prcvisionales, tanto por acciones del gobierno como por exigencias (lel sector laboral, y que, en definitiva, las llevaban a una situación (le descapitalización. De aquí que se argumentara la necesidad de liberar a la economía (le las formas (le restricción que estaban vigentes y de ir a tina reducción en e! grado (le intervenión, que entre otras cosas llevaría a que el sistema (le precios funcionara más acorde con las leves del mercado. A estos elementos se le sumaban la reorganización del sistema canihiario a base (le un tipo (le cambio único, la eliminación de aquellas disposiciones que condicionaban o restringían los movimientos (le capitales en lo monetario, la suspensión (le los controles, quedando los salarios sujetos a las libres negociaciones entre el sector laboral y el empresarial. .—Antcccdcn les ...

Estas medidas (le estabilización logran su efecto máximo a partir del primer trimestre de 1960, siendo esta tendencia aún más acentuada para los precios al por mayor. Estas tendencias se mantienen hasta fines del año 1962, en que las presiones inflacionarias acumuladas en este período hacen que el ritmo de crecimiento de los precios llegue a tasas del 27,7, para los precios al por menor y (le! 26,8 0 para los precios al por mayor, ambos al comparar las variaciones entre diciembre de 1962 y el mismo mes en 1961. En la aplicación de esta política de estabilización es importante distinguir la etapa en (¡tic los esfuerzos centrales estaban dirigidos a la reactivación (le la economía y a reducir el grado (le intervención del Estado y aquella en que aparecen como objetivos fundamentales la inversión y la estabilidad, lo que implicó la revisión de las medidas anteriores. Las primeras medidas que se adoptaron consistían en devaluar y crear un sistema de cambio único y fijo, dando libertad al sistema bancario para que se efectuaran operaciones con moneda extranjera. Por otra parte, existía la intención de incentivar al máximo las exportaciones, tanto (le manufacturas como de productos agropecuarios, con ni cd idas adicionales que no dieron los resultados esperados. A esto debe sumarse la situación del precio del cobre» que a pesar (le tener un repunte que dura hasta mediados de 1960, posteriormente sufre una caída que llega en 1961 a tina situación de contracción y a un decrecimiento en el ritmo (le expansión de las exportaciones. Todo esto conduce a que a 33

fines de 1961 se produzca una aguda crisis de reservas, lo que representa volver a la doble existencia de los mercados de corredores y bancarios, a reponer algunas de las restricciones en ci flujo de divisas, etc. La política monetaria se usó como complemento (le lo anterior, lo que implicó cambiar los controles directos por los movimientos en las tasas de encaje y de interés. Con respecto a los depósitos fiscales, éstos se concentraron en el Banco del Estado, creando la Cuenta Unica Fiscal. A lo anterior tichen agregarse las medidas que tenían como objetivo atraer y operar con monedas extranjeras, o sea la emisión (le bonos en dólares que hizo el gobierno. Todo esto llevó a una expansión de las variables monetarias a tasas mayores que las mostra(las por los indicadores inflacionarios. En general, la política monetaria tenía como puntos centrales el permitir que los aumentos de la inversión fueran efectivos, como también asegurar que la demanda global se mantuviera en los límites permitidos por la disponibilidad interna de bienes y servicios y por el uso racional de las reservas internacionales. La política fiscal fue un instrumento utilizado en el esquema de reactivación de la economía y como apoyo al proceso de inversión y originó una fuerte expansión del gasto público, incrementándose tanto los gastos corrientes como los de inversión (aunque en mayor proporción estos últimos). Para financiar ci déficit fiscal se utilizó el sistema de recurrir a los créditos externos, lo que proporcionó los mecanismos adecuados para contraer la expansión de los medios de pago, como asimismo para asegurar las corrientes tic bienes importados para satisfacer las necesidades no cubiertas con producción interna. La deuda pública (en moneda extranjera) alcanzó a fines de 1962 a ser cerca del doble del valor de las exportaciones, siendo en 1959 menor a una vez ese valor. Por otra parte, aun cuando se registraron cambios en el sistema tributario, la carga im34

positiva aumentó lentamente, siendo importante señalar que disminuyeron los aportes relativos de los tributos a la gran minería y se elevaron los que gravaban a las personas (patrimonial) y a las empresas nacionales. La política de reajustes se abandonó después de los primeros años, orientándola en 1960 dentro de los marcos generales de la política (le estabilización y retrasando los reajustes anuales. Asimismo, se abandonó la práctica de dejar los reajustes (que no fueran los niveles mínimos legales) a la libre negociación del sector empresarial y del laboral, fijándolos de manera general a través de leyes. Se utilizó también la acción de eximir determinados pagos previsionales para otorgar no sólo un mayor ingreso disponible a los trabajadores, sino que además para reducir el costo de los empresarios. Además, se dictaron normas especiales destinadas a evitar la concentración monopólica y también la especulación en el campo de los precios, aun cuando en el área del abastecimiento y del nivel de precios lo fundamental radica en la política de importaciones de bienes de consumo que contribuye a la reducción de las presiones inflacionarias. En la evaluación (le esta política en el período 1960-1962, no se pueden dejar a un lado factores tales como el sismo de mayo de 1960, que se expresa en lo económico en una aceleración del gasto público particularmente en el de capital, y en la adopción de me(iidas crediticias especiales. A lo anterior deben agregarse factores políticos importantes, especialmente en el área de las luchas de la clase trabajadora por mejorar sus niveles de vida, lo que culmina con la promulgación de una ley general de reajustes de Lucidos y salarios. Por otra parte, el quiebre del sistema interamericano, con el surgimiento de Cuba socialista que implicó la entrada en vigencia de la Alianza para el Progreso, o sea una mayor colaboración financiera de Estados Unidos

para ci resto de Latinoamérica, y que tuvo en Chile una acogida favorable, se tradujo en definitiva en mayores créditos externos. En forma general, se puede establecer que durante este período la economía tuvo un cierto lapso de estabilidad en lo que a niveles de precios se refiere, una de cuyas causas se encuentra por una parte en las menoi es presiones por el lado (le los costos y, por la otra, debido a menores presiones por el lado de la demanda, espe ialmente del sector asalariado, corno consecuencia de la política de reajustes seguida en este período. En el ritmo inflacionario mismo se observa que este período de relativa estabilidad tiene (lila duración aproximada de dos años desde el último triiiies(re de 1960, hasta el último trimestre del 62, en que el ritmo se eleva de un 4% al 27% en un plazo (le tres meses. Este impacto fue superior en los precios al por

mayor, los que presentan una desaceleraci6n más fuerte en el período 1959-60, lo que junto al retraso en la aplicación de los reajustes redundó en menores presiones en los precios al por menor. En el año 1962, cuando la situación de las reservas internacionales y el nivel de abastecimiento basado en importaciones hacen crisis, a lo que se suma la fuerte devaluación originada en la situación del comercio exterior, el eiidctidaniiento en moneda extranjera, COmO las presiones por mayores reajustes (tC realizó la clase trabajadora, produjeron la quiebra del esquema de estabilización que se venía desarrollando y, en definitiva, no alcanzaron a ciar una solución con carácter periianciite a los factores básicos que inciden en el proceso. A partir (le 1962 el ritmo inflacionario se incrementa de un 2701. al 45% y 50%.

2. PERIODO 1963-190.1

La característica fundamental de la política económica de este período se centra en otros objetivos que no son los de estabilización, sino los (le capitalización y ahorro. Los propósitos antinflacionistas se abandonaron a fines (le 1962, dada la imposibilidad de contener el alza (le los precios. Es así como la gestión económica de estos dos años careció de coherencia dentro de un objetivo estabilizador, por cuanto ésta se tradujo en la aplicación cte políticas con efectos contradictorios: estabilizadores y alcistas. Por una parte, se restringió el gasto público a fin (le disminuir el déficit y endeudamiento fiscal, se atenuó la carga tributaria, y el tipo (le cambio se ajustó a una tasa inferior al crecimiento de los precios internos. Por otra parte, se impusieron mayores restricciones a la importación de bienes, se elevó la tasa de interés, y se expandic-

ion fuertemente los medios de pago, lo cual redundó en medidas inflacionarias. Todo esto dio por resultado el que los indicadores de precios reflejaran las tasas más altas de crecimiento de la década. La variación en el íii dice cte precios al consumidor entre diciembre y diciembre fue de 45,4% y de 38,4%, 1 espectivamente, para 1963 y 1964; y la variación promedio anual para el mismo índice, fue (le 44,3% y 46,0%, respectivamen. te. A su vez, el índice de los precios al por mayor creció muy por encima del anterior, situación que se refleja más claramente en la variación promedio anual, la que alcanzó a un 53.7% y a un 50,6° ) , durante 1963 y 1964, respectivamente. Dentro de los componentes de los precios al por mayor, los de los bienes industriales son los que registraron un incremento más notable.

35

3. PERIODO 1965-1966

Esta etapa coincide con el inicio de un nuevo período presidencial co el que la estabilización es uno de los objetivos primor(hales del programa de gobierno que se propone, a partir (le 1965, abatir la inflación en cuatro años. La política económica se basa sobre un diagnóstico que da como causalidad del fenómeno inflacionario las deficiencias estructurales del funcionamiento de la economía y sociedad nacionales que darían origen a dos tipos de inflación: una de demanda o (le gasto, y otra de costos. La prinlera derivada de la insuficiencia (le oferta y, la segunda, derivada principalmente por la tasa de ganancia del sector empresarial. Dentro de este esquema se diseñó una estrategia tendiente a elevar la oferta de acuerdo con la demanda, y a bajar gradualmente los factores de costos. Esta política se propuso disminuir en el primer año los factores de demanda, y en los dos siguientes, los factores (le costos. Para lograr el primer objetivo, la política se basaría en compatibilizar la oferta con cl gasto total, en contener y reorientar el ritmo de consumo, en controlar los medios de pago y evitar que los ajustes de salarios y el incremento de las utilidades sobrepasara determinada tasa compatible (00 los unes de redistribución y estabilización. Para abatir la inUación de costos se propuso reajustar los salarios en un 100% del alza de los precios al consumidor del año anterior, y reajustar el tipo de cambio y las utilidades industriales en la variación que experimentarían los precios en el periodo (le vigencia, lo que haría que el grupo asalariado mejorara su participación relativa en el ingreso y disminuyera la de los empresarios. La principal acción ejercida en los distintos campos fue la siguiente: En el área de los precios. Ajustes de precios en forma discriminatoria, para evitar que se produjeran alzas por escasez. Se fijaron ma36

yores tasas de ajuste para los precios de los productos agropecuarios que para los productos industriales; se controlaron estrictamente los precios de los bienes de mayor ponderadón en el índice de precios al consumidor; se importaron bienes esenciales y se estimuló la creación de cooperativas y otras iniciativas orientadas a disminuir los costos de comercialización. Política de reajustes de sueldos y salaros. Se usaron tres instrumentos: a) ajustes diferenciados en las remuneraciones nivelando el salario mínimo agrícola con el industrial; se ieajustaron todas las remuneraciones en 1965 en un 100% según el alza del costo de la vida. En 1966 se dieron reajustes diferenciados. En 1967 el ajuste de remuneraciones para el sector privado se dejó a la libre negociación; 1)) se estimuló la organización sindical y la presentación (te peticiones económicas; c) se tendió a reducir las diferencias en las asignaciones familiares. La política monetaria tenía por función la regulación y control (le los medios de pago, de modo de evitar problemas en la producción y en la inversión por falta de liquidez. Se fijó una expansión mínima en la emisión, igual a la suma entre la tasa de crecimiento del producto y la tasa de inflación programa(la. Para controlar los medios de pago se hizo uso (le las tasas de encaje e interés, para regular la emisión secundaria y elevar el costo del dinero. No obstante, las posibilidades de regulación cte estos instrumentos se vieron comprometidas por el incremento del movimiento de divisas, y los flujos monetarios se expandieron por sobre los programados. Conjuntamente, se reorganizó el instrumental monetario para orientar el crédito hacia las actividades prioritarias (le la política económica. No obstante, se siguieron aplicando las formas crediticias tradicionales, las que controlaron una mayor cantidad (le circulan.

te que las nuevas. De todos modos hubo una i Corien (ación del crédito hacia la industria, en desmedro del sector agrícola. En ci comercio exterior se mantiene una (levaltlación periódica (tel tipo (te cambio, a medida que crecen los precios internos, lo & ual, complementado itdcniá.s con ci crédito, debería producir un gran estímulo a las exportaciones. Por otra parte, se racionalizaron las importaciones coii recargos adicionales al arancel, en lugar (le los depósitos en bonosdólares, y se redujeron los costos para aquellas importaciones destinadas a resolver proI)lcnias (le escasez o de alzas cii los precios intCYOOS. Además, la situación (le coyuntura externa con un extraordinario incremento Cfl el precio del cobre e incremento (le las exportaciones, permitió el financiamiento de las importaciones destinadas a desacelerar la tasa inflacionaria. Con respecto a la política fiscal, al empezar la política (te estabilización el gasto público se i ncremen tó notablemente, en especial los gastos corrientes, a fui (le concretar los objetivos de reforma (jtIC perseguía el progl'a. ma de gobierno. Así, ditratite 1965 y 1966, la expansión del gasto alcanzó a un 19,5% y a un 13,8%, respectivamente. Por el lado de los ingresos, durante estos dos años se elevaron las entradas fiscales mediante impuestos progresivos. En 1965 se aliaron los ingresos tributarios mediante impuestos directos, y en 1966, mediante impuestos del comercio exterior. Estas serian a grandes rasgos las medidas adoptadas en los distintos campos y que cara( terizaron a la política estabilizadora. Du-

rante el primer año, los instrumentos empleados y los objetivos perseguidos obedecieron a un conjunto relativamente coherente de medidas y propósitos, que consultaban tanto los fines antinflacionarios como de reforma y redistribución. Respecto a los primeros, que forman el objetivo de este análisis, las medidas adoptadas condujeron a un proceso (le estabilización relativa durante los años 1965 y 1966, donde en el primero se desaceleraron más rápidamente los precios al por mayor que al por menor, y en 1966 los precios al por mayor tienden a desacelerarse más lentamente (ver cuadros 25 y 26). Se puede observar una mayor resistencia a la desaceleración en los precios por parte del sector industrial, los que se colocan por sobre los agropecuarios a partir (le 1966, y por sobre el promedio (le los precios al por menor y al por mayor. Por otra parte, las tasas obtenidas (le crecimiento en los precios, comparadas con las tasas programadas (le inflación, dan para 1965 una diferencia de un 3,6% y de un 22,50 ) , respectivamente para los precios al por mayor y al por menor. En 1966, esta diieren( ia es igual al 13,3% en los precios al por menor (no se especificó para ese aiio una nieta (le crecimiento para los precios al por mayor) - En cuanto a los precios sectoriales, los aumentos promedios también superaron a los programados. Los precios agrícolas excedieron con respecto a lo programado en un '192% en 1965 y en un 46,8% en 1966. Los precios industriales excedieron de los límites lijados en un 47,4% en 1965 y en un 109,6% cmi 1966.

1. PERIODO 19o7 - 1970

A partir (te 1967. se distrajo la atención de los objetivos generales, para concciitrarla cii los efectos producidos por ci instrumental aplicado, con lo (jtiC se produjo una desar.

iculación cii la política económica adoptada y el proceso inflacionario se escapó a (0(10 control, sufriendo un fuerte repunte a partir (le 1968. Los instrumentos son opera37

dos en función de la coyuntura y de la propia dinámica que ellos han ido obteniendo. Ya en 1969, se abandonaron las intenciones de reducir gradualmente la inflación y los esfuerzos se concentraron en el sentido de mantener una tasa (le inflación que bordeara el 30%. La acción ejercida en los distintos campos se puede sintetizar brevemente. En el área de los precios no se ejerce una política de control coherente. Se continúa la tendencia de frenar los precios (le los bienes con mayor ponderación en el indice, pero menos intensivamente que en los (los años anteriores. La política (le control (le precios se debilita, quedando sujeta a la presión de los grupos de mayor poder, especialmente de los industriales. En cuanto a los salarios, la presión sindical hace que desde 1968 el reajuste a las remuneraciones no sea inferior al alza del costo de la vida. La tendencia inflacionaria disminuye el poder adquisitivo de los salarios. En el aspecto monetario, la política adquiere una inclinación liberal, permitiendo que la emisión secundaria tomara una mayor intensidad, debido a un debilitamiento en la tasa de encaje. En 1968 y 1969 se observa una nueva expansión de los medios (le pago, aunque a menores tasas que en 1965-1966, y en 1970 se expanden más fuertemente. El tipo de cambio se continúa manejando mediante devaluaciones periódicas. Se tiende a apoyar a la agricultura mediante el crédito; no obstante, el sector industrial continúa siendo más favorecido en este sentido, pero observándose una extraordinaria concentración de los créditos en este sector. En cuanto a la política fiscal, los instrumentos de ella, a partir de 1967, tienden a perder dinamismo y a hacerse más consecuentes con una política tradicional de estabilización y a desligarse de los objetivos de redistribución y reforma. Durante 1967 el gasto se contrae bruscamente al 0,1%, después de una 38

tasa (le expansión del 19,5% y del 13,8% en 1965 y 1966, respectivamente, por cuanto se consideró que esta herramienta constituía más bien una variable inflacionaria que una variable mediante la cual podría lograrse un objetivo redistributivo. Esto produce una gran repercusión en la actividad de la construcción, la cual decae bruscamente, contrayendo gran parte de la actividad económica. El PGR crece en un 1,2%, en circunstancias que venía creciendo en un 6,5% y un 10,1% durante 1965. En 1968 y 1969 se registran incrementos moderados en el gasto público, expandiéndose más fuertemente durante 1970. Esta contracción del gasto público además afecta a los programas de reformas, especialmente a la reforma agraria, la que disminuye paulatinamente en intensidad. Por el lado (le los ingresos públicos, prima la idea (le "fatiga tributaria", con lo cual se debilitan los impuestos directos, alcanzando mayor ponderación los indirectos, en especial el de compraventa. La medición (le los resultados de la gestión económ i ca da para 1967 un leve recrudecimiento en la inflación, la que se refleja en las variaciones diciembre a diciembre más quc en las variaciones anuales promedias, llegando a un 21,9% y un 19,7%, respectivamente, para los precios al consumidor y al por mayor. Desde 1968 el proceso sufre un repunte. Al tomar tanto las tasas de variación promedia anual como las variaciones de diciembre a diciembre, se puede ver el crecimiento más intenso de los precios al por mayor que al por menor, colocándose los primeros por sobre los segundos, lo que refleja que la acción sobre el proceso inflacionario está orientada a través de medidas de abastecimiento y controles de precios, agotándose la política de estabilización. De hecho, como se enunció anteriormente, se abandonaron las intenciones de reducir el proceso, y los esfuerzos se concentraron en el sentido de mantener una tasa de inflación de alrededor del 30%.

Finalmente, puede observarse que, a través de todo ci período 1965-1970, es el sector industrial el que mayor resistencia opone a la contención de la espiral inflacionaria, y que durante todos los años, a excepción de 1965
Cuadro N9 25

y 1969, los precios de los productos industriales crecen por encima del promedio de los precios al por menor y por mayor y por sobre los agrícolas.

Ritmo inflacionario
(Tasa de variación)
¡'RECIOS AL CONSUMIDOR Variación ¡'ariación dic. - dic. pro,nedio anual 5,4 9.7 27.7 45.4 38,4 25,9 17,0 21,9 27.9 29,3 34,9 11.6 7,7 13,9 44,3 46,0 28,8 22,9 18.1 26.6 30,7 32,5 PRECIOS POR MAYOR Variación Variación dic. - dic. prouu'dio anual 1,6 1,6 26,8 45,4 43,7 24,5 19,6 19,7 33,1 39,4 33,7 5,3 0.8 8.3 53,7 50,6 24,3 22.9 19.3 30,5 36,5 36.1 TIPO DE CAMBIO Mercado Mercado libre corredores cambiario

Año 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970

-0,4 0,0 66,6 72.0 6,4 16,7 24.3 22.5 37.2 29,8 33,1

0,4 0.0 8,7 642 26,6 31,9 26,3 27,2 54.9 322 28,7

Fuente: Dirección (le Estadística y Censos.

Cuadro IVO 26

Variaciones anuales promedias (le precios
Año Del indice de precios al por menor 11.6 7.7 13,9 44,3 46,0 28,8 22,9 18,1 26.6 30,7 32,5 De comfrnnentes dci indice de Precios al por mayor Productos Productos Productos nacionales industriales agropecuarios 8,6 0,5 10,2 47,0 51,6 33,1 26,9 19,7 27.6 36,2 36,6 2,9 0,9 9,3 52,9 55,5 28,0 28,3 22,8 30.9 35,6 37,2 18,7 0,6 13,0 43.9 51,6 37,3 25,7 15,9 24,4 41,0 36,0

1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970

59

(:, q il,o N' 27 Variaciones promedias anuales de precios
(Porceti tajes) 1960 1961 1962 1963 /90 1965 1966 1967 1968 199 1970

1. COMPONENTES DEL. INI). DE PRECIOS POR MAYOR A. Nario,,afr •
8.6 0,5 10,2 47,0 51.6 33.1 26.9 19.7 27,6 36,2 36,6

'pecuarios

18.7

0.6

13.0

43.9

51.6

37.3

25.7

15.9

24,4

41.0

36.0

2. Industriales 3. Mineros B. !,n/)(,rIado

2.9 0,9 9,3 52,9 55.5 28.0 28.5 22.8 30,9 35,6 1,3

7,2

- 1,7

4,5

50,6

40,3

46,9

24,3

15.8

21,7

29.2

29,0

- 12

1,1

4,2

682

48,6

7,0

13,0

18,6

38,7

37,4

34,4

II. cOMI'()NENrF.s DEL INI). I)}: ¡'RECIOS POR MENOR A. Alimentos B. l'it'ienda
14,7 9,9 17,1 49,8 50,3 29 22,5 14,5 25,5 30,7 35,4

9,3

7,2

10,5

312

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10,5

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CAP í T U L 0 111 LA DISTRIBUCION DEL INGRESO

1. CAMBIOS EN LA ESTRUCTURA DE LA DISTRJBUCION

En este capítulo se analiza la distribución del ingreso nacional por tipos de compensación. Se comienza estudiando la composición del ingreso nacional (en escudos de cada año) (le acuerdo al tipo de compensaciones. Luego se examina la composición porcentual de acuerdo al mismo criterio. El análisis de la evolución de los índices antes mencionados se hará básicamente en función (le (105 nuevos índices, a saber: a) Un índice que muestra las variaciones de cada categoría ocupacional (empleados, obreros, etc.) dentro del total de población ocupada, y b) Un índice que muestra la evolución del cuo(idnte entre ingreso por habitante por ti0 (le compensación (ej.: sueldos-empleados; salarios-obreros, etc.) sobre el ingreso nacional por persona ocupada. La evolución de cada tipo de remuneración se muestra aquí por separado. a) Sueldos, incluyendo sus respectivos aportes
patronales.

luego a la alza en 1965-1968) de la participación (le los sueldos dentro del ingreso nacional, está (lada por los movimientos que muestra la tasa de sueldos por empleado con respecto al ingreso nacional por persona ocupada, la cual muestra una fuerte tendencia a la baja desde 1960 a 1964 y luego una recuperación en los años 1965-1968, con una leve disminución en 1967. La pérdida de participación de los sueldos dentro del ingreso nacional observada en 1969, se explica fundamentalmente por la disminución de la participación de los empleados dentro de la población ocupada en ese año, ya que la tasa de sueldos por empleado con respecto al ingreso nacional por persona ocupada muestra un leve repunte con respecto a 1968. 1)) Salarios, incluyendo SUS respectivos aportes patronales.

Su participación relativa dentro del ingreso nacional muestra una baja continuada en los años 1960-1964, siendo 30,2% en ci primer año y llegando a 27,2% en el último. Desde 1965 comienza a crecer este porcentaje hasta 1968, año en que alcanza su máxima participación dentro del ingreso en el período considerado (33,4%), para luego mostrar una pérdida (le participación en 1969. Dentro del período 1960-1968 se puede observar una tendencia creciente de la proporción de empleados sobre el total de población ocupada desde 20,9% en 1960 a 24,7% en 1968. Por lo tanto, la explicación de las variaciones (primero a la baja 1960-1964, y 42

Los salarios, a1 igual que los sueldos, muestran una pérdida de participación continuada dentro del ingreso nacional entre los años 1960 y 1961, desde un 22,7% en el primer año hasta un 20,7% en 1964. En este período la proporción de obreros dentro de la población ocupada señala una disminución también continuada, desde un 54,25. en 1960 a un 50,0% en 1964. Esta causal de pérdida para la participación de los salarios se ve reforzada por la disminución de la tasa de salarios relativa al ingreso por persona ocupada entre los años 1960 y 1963, en un 1,7%. En 1964 esta tasa relativa señala una leve recuperación que, sin embargo, no basta para compensar o superar el efecto disminutivo por el lado de la población. Es así como los salarios continúan, entre 1963 y 1964, como

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se observó anteriormente, con su pérdida (le participación en ci ingreso nacional. En el año 1965 los salarios observan un aumento en su participación, alcanzando la que tenían en 1961, es decir 22,0% 1, aunque levemente inferior a la de 1960 (22,7%), que es la más alta de todo el período en estudio. El mejoramiento experimentado en 1965 se debe exclusivamente al fuerte aumento (aproxiinadamente 9%) que se aprecia en la tasa (le salarios relativa al ingreso por persona ocupada 2. Este aumento compensa y, aún más, supera los efectos negativos que produce la disminución de la proporción de obreros en la población ocupada, la que continúa para 1965. Desde 1966 en adelante, a excepción (le 1968, en c1tie muestran una leve alza de participación, los salarios comienzan a perder nuevamente su importancia dentro del ingreso nacional, hasta llegar en 1969 a un 20,7%, que, juntamente con las participaciones registradas en 1967 y 1964, son las más bajas observadas en el decenio en estudio.
Cuadro N9 31

Para casi todo este período, es decir entre 1966 y 1968, la proporción obreros dentro de la población ocupada continúa registrando disminuciones3 , que tomadas acumuladamente desde 1960 a 1968 significan una pérdida de participación en la población ocupada de alrededor de 9%. Sólo en 1969 recuperan aproximadamente un 2% en su participación (ver cuadro 32). Después del fuerte aumento experimentado por la tasa relativa de salarios en 1965, ésta comienza a decrecer desde 1966 a 1969. Sólo en 1968 se observa un alza de un 5% con respecto al año anterior ", lo que trae consigo la leve recuperación de los salarios dentro del ingreso nacional, que se señalaba en párrafos anteriores. Esta recuperación resulta leve, pues, como también se observaba anteriormente, la proporción de obreros disminuye en más de 1% en 1968, neutralizando en gran parte el efecto positivo de la tasa relativa de salarios.

Población ocupada por categoría ocupacional
(Miles

de personas) Trabajadores Por Empleados Empleadores cuenta propia 34,8 35,2 33,7 34.6 35,6 36.7 37,8 39,4 43,6 43,8 472,7 488,6 5 10. 1 532,0 555.1 585,0 608.1 621,4 644,0 645,6 4842 509,7 531.7 551.8 580,6 611,3 637,8 683,3 712,6 698,1 Fa,niliares no remunerados 69,5 77,5 84.2 94,0 101,9 112,8 129,7 157,5 174,2 157,8 Empleados + obreros 1.740.0 1.747,6 1.778,0 1.813,6 1.853.7 1.889,0 1.927,1 1.993.6 2.017,6 2.073,9

Año 1960 1961 1962 1963 1964 1965
1966

Obreros 1.255,8 1.237,9 1.246,3 1.261.8 1.273.1 1.277.7 1.289,3 1.310,3 1.305.0 1.375,8

Total 2.317.0 2.348,9 2.406,0 2.474,2 2.546.3 2.623,5 2.702,7 2.811,9 2.879,4 2.921,1

1967 1968 1969

Fuente: ODEPLAN.

1 Esto debido principalmente a la nivelación del salario ni in imo agrícola con el salario ni ini mo industrial. 2 Esto debido principalmente a la nisclación del salario ni ¡u ¡mo agrícola con el salario ni in imo industrial. 3 Desde 1964. especialmente, se produce un traslado de numerosos imponentes del Servicio de Seguro So-

cial (obreros calificados) a otras cajas de previsión para cinpk'aclos, principalmente, la Caja de Previsión de Empleados Particulares.
4 En 1968 esta tasa relativa alcanza su máximo valor en el decenio.

44

Cuadro NP 32

Composición porcentual (le la población ocupada por categoría ocupacional
Año 196(1 1)6I 962 1961 ljt'5 ¡967 1968 '.5 '.4 1.'I '.4 1.4 1.4 1,4 1.5 1.5 Trabajadores por Empleadores cuenta propia Empleados 20,! 20,8 21,2 21.5 21,8 22,3 22.5 22.1 22.4 22,1 20,9 21.7 22,1 22,3 22,8 23,3 23.6 24,3 24.7 23,9 Obrew.ç 51.2 52,7 51,8 51,0 50,0 '18,7 17,7 '16,6 45.4 47,' Empleados + obreros 75,1 74.4 73,9 73,3 72,8 72,0 71,3 70,9 70,1 71,0 Fa ,n iliare.ç y otros 3.0 3,3 3,5 5,8 4,0 4,3 4.8 6,0 5,4 Total 100,0 ¡00.0 100,0 100,0 100,0 100,0 100.0 100,0 100,0 100,0

1

tieuiie:

(:t;m(l o N'' 31.

Finalmente, en 1969 las variaciones (le los índices explicativos son exactamente opuestos a lo ocurrido en 1968. Mientras la proporción de obreros sube, la tasa relativa de salarios baja más fuertemente y el efecto conjunto pioduce en definitiva la disminución (le la proporción de salarios, que ya se mencionó (fl párrafos anteriores.

e)

Remuneraciones al Ira bajo de empleados y obreros.

Este tipo de remuneración agrupa los suel(los y salarios más los aportes patranales correspondientes. Como se recordará, en el análisis realizado en las secciones a) y b) , tanto la participación de los sueldos como la de los

Cuadro \'P 33

Ingresos per Cií I) iia por categoría ocupacional e ingreso nacional P' persona ocupada (En escudos de cada año)
Sueldos + aportes Patr. Año Empleados Obreros Salarios + aportes patr. Remo, al Irab. de LE. y 00. LE. y 00. Re'm, trabjs. cta. propia Tbjs. Por cta. propia Rem. neta a /iroiet. Emplea- dores 15.603 18.125 27.626 '16.387 74.803 83.188 106.610 144.162 175.619 278.082 Ingreso nacional Pob. ocuP. 1.326 1.579 1.872 2.681 3.978 5.381 7.263 9.036 11.934 16.997

1918) 1.919 1.105 935 1 .412 1961 2.188 660 1.100 ¡.629 962 2.484 778 1.288 1.727 1963 3.304 1.105 1.774 2.226 ¡964 4.742 1.652 2.620 3.203 1963 6.921 2.427 3.881 4.451 1966 9.643 3.261 5,375 5.617 1967 11.967 3.991 6.725 6.588 1968 16.131 5.526 9.272 8.106 1969 23.028 7.462 12.708 10.997 Fuente: Cuadros No 29 '. 31.

45

salarios dentro del ingreso nacional disminuyen entre 1960 y 1964, por lo que al considerar estas remuneraciones en conjunto se observa, como es lógico, la misma tendencia, es decir desde un 52,9%, con que estas remuneraciones participaban en el ingreso nacional en 1960, disminuyeron a un 47,9% en 1964, o sea un 5% de pérdida. Tanto la proporción de empleados más obreros dentro de la po -blaciónoupdmtsaeloy salarios relativa al ingreso por persona ocupada disminuyeron entre 1960 y 1964, siendo ambas causales de la pérdida de participación de las remuneraciones de empleados y obreros en el ingreso nacional. Entre 1965 y 1968 se observa una recuperación (le la participación de las remuneraciones de empleados y obreros en el ingreso %, que % hasta un 54,4 0 nacional desde un 52,0 0 significa la más alta participación de estas remuneraciones en el ingreso nacional en todo el decenio. Como la proporción de empleados más obreros dentro de la población ocupada continúa con su tendencia a la baja, la explicación del fenómeno se encuentra en el fuerte aumento de la tasa de sueldos y salarios relativa al ingreso nacional por persona ocupada, la que supera en casi un 17% a la registrada en 1964 y en un 10,2% a la de 1960. En 1969 disminuye la participación de estas remuneraciones en el ingreso nacional a un 53,1%, debido a la baja de la tasa relativa de remuneraciones de estos trabajadores, pues la proporción de empleados más obreros denota el único aumento de todo el período, que no es, sin embargo, suficientemente notorio para compensar la calda de la tasa relativa de sueldos más salarios. d) Remuneración a trabajadores por cuenta
propia.

ja en la tasa relativa (le ingresos por cada trabajador por cuenta propia, en relación al ingreso por persona ocupada, mientras el por(cntaje de trabajadores en esta categoría aumenta su participación en la población ocupada. Sólo en el año 1965 se observa una recuperación en la posición relativa de las rentas de estos trabajadores , causada tanto por el continuado aumento relativo del porcentaje de trabajadores, como por el mejoramiento relativo experimentado por la tasa de remuneraciones en este año. Desde 1966 en adelante vuelve a observarse una pérdida relativa (4,1 0%) de la proporción de remuneraciones de estos trabajadores en el ingreso nacional, la que se explica por la baja en la tasa relativa de remuneraciones, que solamente en los años 1967 y 1969 se ve apoyada por una disminución en el porcentaje de trabajadores por cuenta propia dentro de la población ocupada. En los años 1966 y 1968 el porcentaje de obreros denota un leve repunte, el que no es suficiente para contrarrestar la fuerte disminución de la tasa relativa de remuneraciones en esos años. e) Rem uneración neta de propietarios y
empleadores.

Desde 1960 a 1964, a excepción de 1961 (en que disminuye su participación levemente), se puede comprobar una marcada ganancia en la participación relativa en el ingreso nacional de este grupo de personas, a saber: desde un 17,7% en 1960 hasta alcanzar un 26,3% en 1964. Cabe hacer notar que, en este período, es este grupo el único que manifiestamente mejora su posición relativa en el ingreso nacional en desmedro del resto de los grupos de trabajadores.
5 Sin rmbargo, esta participación en el ingreso nacional es aún inferior a la observada en 1960, 1961 y 1962, las que corresponden a las más altas participaciones de estas remuneraciones, para todo el decenio.

En el período 1960-1964 este ítem pierde participación relativa en el ingreso nacional, causado principalmente por una marcada ba46

El porcentaje de empleadores dentro de la población ocupada se mantiene casi constante a través de todo el período analizado (19601969), por lo cual el causante directo del mejoramiento en la posición relativa dentro del ingreso nacional hasta 1961 es el aumento (a excepción de 1961) de la tasa (le remuneraciones relativa, la que experimenta un alza acumulada entre 1960 y 1964 de alrededor de un 60%. Las remwicra(:iones netas a propietarios y empleadores, es conveniente recordar, están constituidas por arrendamientos de propiedades no habitacionales, sueldos patronales, intereses, rentas de sociedades anónimas (dividendos y utilidades no distribuidas) y rentas de sociedades colectivas y cooperativas. Además debe hacerse notar que estos ingresos globales corresponden tanto a empleadoles corno a propietarios, reniunerándose en conjunto su trabajo como el aporte de capital que hacen al proceso productivo. En otros términos, se ha asignado a este grupo ele la población ocupada (empleadores) rentas que en arte pueden corresponder a otros grupos de la población ocupada como también de grupos que no están cii ella, como son los rentistas. Si se li:rcc el análisis de la participación de estas cOnipciisaciones dentro del ingreso nacional, se pueden deducir conclusiones válidas en su conjunto, pero no acontece lo mismo con las conclusiones que Se pueden extraer para este tipo de remuneraciones por habitante ocupado, corno en el caso de los cuadros 34 y 35. En los años 1965 y 1966 la participación relativa (le este grupo en el ingreso nacional baja, teniendo como única causal la disminución en la Lasa relativa ele remuneraciones. Sin embargo, entre 1967 y 1969 se puede observar una recuperación en la posición relativa dentro del ingreso nacional, la que nuevamente se debe al incremento de los ingresos por empleador relativos al ingreso nacio-

nal por persona ocupada, a excepción de 1968, en que estos señalan tina baja, la que se compensa con el alza (le la proporción de este grupo en la población ocupada, lo que resulta en definitiva en un mantenimiento de la posición relativa de estas remuneraciones entre 1967 y 1968 (22,3%). Luego, en 1969, se recuperan (a un 24,57, del ingreso nacional), como ya se señaló anteriormente. f) Breve análisis del coeficiente (le las re,nuneraciones por trabajador sobre ingreso nacional por persona ocupada.

Del análisis realizado en secciones anteriores se puede deducir que en la generalidad de los casos la evolución de la participación de los distintos tipos de remuneraciones en el ingreso nacional se explica por las variaciones del coeficiente de las remuneraciones por trabajador sobre dicho ingreso por persona ocupada y solamente en casos aislados por las variaciones ele la proporción de trabajadores (por tipos) sobre la población ocupada. Es interesante, entonces, detenerse brevemente en el estudio ele este coeficiente. Si nos remitirnos al cuadro 34 podemos observar que cii promedio para los años 19601 969 los sueldos por empleado son 1,3 veces 0 ingreso promedio por persona ocupada, mientras los salarios por obrero son 0,4 veces y las remuneraciones por trabajado¡- por cuenta propi r, 0,8 veces. Se destaca el notorio desnivel de las remuneraciones por empleador que en promedio para el período son 15 veces el ingreso medio por persona ocupada 6, mientras las remuneraciones conjuntas por empleado y obrero y también por trabajador por cuenta propia promedian menos de una vez el ingreso por persona ocupada (0,71% y 0,83%,respectivamente) O Lo que es susceptible de disininuirse al considerar también otros percepmorts de estas rentas constituidos princi1)aliiei1tc por rentistas, los que se encuentran fuera de la fuerza de trabajo.

47

Cuadro NQ 3-1

Relatión de las remuneraciones per cápita por categoría ocupacional, con el ingreso nacional por persona ocupada
Sueldos + aportes patr. EL. YN Pob. ocup. Salarios + aportes pair. 00. YN Pub. ocuP. Re,,;. al irab. de EL. y 00. EL. y 00. YN Po!;. ocu/. Re,;,. neta Re,n. it;js. cia. p ,oP ta a propietarios E,npleadore Tbjs. cia. prop. YN Y4V Po!,. oc;; !'. Pob. ocup. YN Pub. ocuP. YN Pub. ocuP. 1,000 1,000 1,000 1,000 1,000 1,000 1,000 1,000 1,000 1,000 1,000

Año

1,767 1 1,065 0,705 0,419 1,447 1960 11,479 1,052 0,697 0,418 1.386 1961 14,757 0,923 0,688 0,416 1,327 1962 17,502 0.83(1 0,662 0,412 1,232 1963 18,801 0,805 0,659 0,415 1,192 1964 15,460 0.827 0,721 0,451 1,286 1965 14,683 0,773 0,740 0,449 1,328 1966 15,954 0,729 0,744 0,442 1,324 1967 14,716 0,679 0,777 0,463 1,352 1968 16,361 0,647 0,748 0,439 1.355 1969 Promedio 1960-69 1,323 0,432 0,714 0,831 15,129

Fuente: Cuadro NQ 33.

Cuadro N9 35

Indices de las relaciones entre remuneraciones per cápita por categoría ocupacional, con el ingreso nacional por persona ocupada
(Año 1960 = lOO) Sueldos + aportes pair. EL. YN Pob. ocu. 100.0 95,8 91.7 85,1 82,4 88,9 01,8 91,5 93,4 95,6 Salarios + aportes pali, 00. )N Pob. ocup. 100,0 99,8 99,3 98,3 99,0 107,6 107,2 105,5 110,5 104.8 Rem. al hab. de EE. y 00. FE. Y 00. YN Pob. ocup. 100,0 98,9 97,6 93,9 93,5 102,3 105,0 105,5 110,2 106.1 Re,,;. ibis. cia. propia Tbjs. cta. proP. YN Pob. ocup. 100,0 96,9 86,7 77,9 75,6 II,, 72,6 68,5 65,8 60,8 Reo,. ,,eta a propietarios Empleadores YN Pob. ocup. 100,0 97,6 125,4 147,0 159,8 131,4 124,8 135,6 125,1

Año

Pob. ocup. YN Pob. ocup. 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100.0

1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967

1968 1969

139,0

Fuente: Cuadro N9 31.

48

Cuadro NP 36

Evolución del índice de precios al consumidor
(PrØinetJjo años) Variación Promedio anual (o;,) 11,6 7.7 '3.9 44.3 46,0 28,8 22,9 18,1 26,6 10.7 Tasa de affle'rafj(jfl ()

4 6o 196(1 1962 1963 1964 1 965 1166 1)67 1968 1969 Fuente: ¡NE.

¡PC (19; S - 10() '54.7 166.6 189,7 273,7 399,5 514.7 632,'I 747,' 916.1 1.236,1

'PC (1965 = 100) 30,1 32,4 36,9 53.2 77,6 100,0 122,9 145,2 183,8 240,2

33,6 80.5 218,7 3,8 37.4 -20,5 -21,0 47.0 15.4

2. F1'()I11,'C!oN RIAL DE I.AS REMUNERACIONES PO!? PERSONA OCUPADA

El análisis de la evolución (le los distintos tipos (te remuneraciones por persona ocupad a se hace aquí en términos reales, es decir, cleílitctados por el índice (le precios al consumidor pioniedio año, comparándolos con la evolución (le las remuneraciones básicas (suel(10 vital, salarios ini!) irnos industrial y agrí. (ola) donde corresponda. a) Rem une) a cion es y obreros.
(ti

liib4'ijo (le empleados

Si se toma el índice (le las remuneraciones por irabajadoi' en térnhinos reales, se observa que éste aumentó cii los años 1961 y 1962 a tasas de 9,3% y 2,8°, respectivamente. En el año 1963 muestra una disminución de 4,5%, pala luego aumentar sucesivamente entre los años 1964 a 1969. (Ver cuadro 39) . Cabe hacer notar que las mayores tasas (le crecimiento se observan en los años 1965 y 1966, alcanzando 15,011,) y 12,6%, respectivamente. El mejoramiento acumulado por habitante (le estas remuneraciones a empleados y obre4.-Antccednts..,

ros entre 1960 y 1969, fue (le 70,3%. (Ver cuadro 38) Con respecto a los sueldos por empleado, éstos señalan sólo en 1961 un mejoramiento, para luego mostrar una pérdida en los años 196$ y 196 .1, siendo la P rimera (le Ufl 7,8% de deterioro con respecto al año anterior. En los años siguientes se registra una recuperación en términos reales (¡tic es notoria en 1965 y 1966, lo que les permite en 1969 mostrar un mejoranhielito acumulado con respecto ¿l 96() (le un 50,4%. (Ver cuadros 38 y 39). Los salarios P°t obrero muestran mejora. inieii tos con ti u uos, pero a tasas muy dispares en el período 1960-1969, resaltando el año 1965, cii que la tasa tic aunien to animal es (le 14P ' ' ú, la más alta del decenio. La excepción la ciistjtu'e el año 1963, en el que este tipo tic remuneraciones pierde, en términos reales, tina tasa anual del 1,4 1 El mejoramiento acumulado para los salarios por obrero entre 1960 y 1969 CS de un 68.2%, resultando más acentuado que el de los sueldos, el que experimenta en el mishhh() p erío do un mejora49

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miento (le sólo un 50,4% 1 corno se señaló anteriormente. (Ver cuadros 38 y 39) Es interesante hacer tira comparativo tic la evolución (le las remuneraciones promedias al trabajo (le empleados y obreros, con los reajustes legales otorgados en cada año, mostrados por ci comportamiento del sueldo vital (provincia tic Santiago) , salarios mínimos industrial y agrícola. Tanto las remuneraciones promedias por trabajador como las remuneraciones básicas se estudian en términos reales, dellactadas ambas por el índice de pret ios al consumidor promedio anual. Se usó este método para deflactar con el objeto de visualizar tanto las variaciones del poder dquisit ivo promedio anual de las remuneu.(ones básicas y efectivas (promedias P°" bajadoi) año a año, como el mejoramiento o deterioro acumulado durante todo el Período 1960-1969).
Cuadro N9 10

Sueldo por empleado versus sueldo vital (Tasas de variación anuales reales)
Sueldo vital (Provincia Santiago) 1961 1962 1963 1961 1965 1966 1967 1968 1960 6,8 - 8.0 —11,4 - 0,3 7,3 2,4 - lO - 3.7 - 2,1 24,6 Sueldo promedio por empleado 5,9 0,0 - 7.8 - 1,5 132 13.3 5,0 6.5 9,2

Fuente: Bolc'tincs iiien'uules del Banco Central s
O1)E}'I..N.

do esto en términos nominales, lo que da en términos reales reajustes (le 6,8% y 21,6%, respectivamente. A pesar de este último reajuste semestral, la ganancia real de poder ad(1uiSitivo de un empleado promedio fue sólo del En el año 1962 el sueldo vital pierde poder adquisitivo con respecto a 1961 (- 8,00',), debido a la fuerte tasa (le aceleración del proceso inflacionario (80,5%) es decir, de un 7,7% de inliación promedio anual en 1961, ésta aumenta a 1 3,9° en 1962. ( Ver cuadro 36). A pesa¡- de este reajuste legal en términos reales, que va en desmedro de los empleados, estos trabajadores mantienen su poder adquisitivo en este año seguramente con mejoramientos de ren uneraciones extralegales. En los años 1963 y 1961 hay. un deterioro tanto en el sueldo ' ital real (01110 en el sueldo real promedio por empleado ocupado. En estos años el ritmo de inflación es iiiuy fuerte (44,3% y 46,00,', anual, cuadro 36), y lo que es más importante, la aceleración del proceso inflacionario para 1963 es de un 218,7%, lo que produce una pérdida notoria en el poder adquisitivo de ambas remuneraciones en ese año, con un - ll,'l% de pérdida para el sueldo vital y taza 7,8% para el sueldo pro. medio P°' empleado 7 . En 1961 el alza prome(]¡o anual de precios alcanza tira la ms alta (le todo el decenio, pero la tasa de aceleración n Uaionaria disminuye a un 3,8%, con lo que también disminuyen las pérdidas reales de poder adquisitivo del sueldo vital (-0,30 , y del sueldo promedio por empleado (- 1,5%) - En los años 1965 y 1966 se observa un mejoramiento tanto en el sueldo vital como en el sueldo promedio en términos reales. En estos años la tasa de inflaEsto cnnfiiina Lo hipótesis planteada en ''Políticas de Remuneraciones en (:hile''. versión preliminar, sep. tk'iiil,ro- 1968, (le J. R. Ramos, Instituto de Economía y Planificación, pág. 35. que (toce: períodos con fuerte aceleración de la inflación llevarán a disminuciones en las rewuileracwncs reales ( ...) : e inversariente. en períodos (te furtc- desaceleración de la iii Flación ( las reniuneraciones reales van a ie000k-r a aioinentai".

Es necesario aclarar que en 1960 no hubo reajuste para el sueldo vital, por lo que en 1961, y a modo de compensación, hubo dos leyes (le reajuste: a partir de enero de un 15% y posteriormente a partir de julio de un 16,6% sobre el sueldo vital de enero, toe')

ción se dcsacelera a un ritmo (le 37,4% y - 20,5%, con lo que nuevamente se cumple la hipótesis Planteada en la nota 7. (Ver cua. ciro 36) El mejoramiento experimentado por ci sueldo prOnlc(liO ¡cal es visiblemente iiiís fuerte que el del sueldo vital, es cici1, para 1965 un 13,20,> frente a 7,$% P°'' el sueldo vital ' p3ra 1966, 5,5 veces mayor, lo que deja de 1l1;iiiifiesto que los mejoramientos se lograron ex ¡'a legal N . probablemente (IChIlo a 1.1 fuerza sindical de este grupo de trabajadores. Los años 1967, 1968 y 1969 señalan, por un lado, disminuciones del sueldo vital real, de - 1,0%, - 3,7% r - 2,1%, en tanto que ci sueldo real promedio muestra alzas anuales (le 5,0%, 6,5% y 9,20,, respectivamente. Esto confirma plenamente las ase veraciones 91 ' aparecen Cfl "Políticas de Remuneraciones en Chile" (versión preliminar) de J . R. Ramos, que afirman (jUC el sueldo vital, los salarios mínimos y las leyes de reajuste SOU pobres indicadores de lo que le sucede a las remuneraciones (le los trabajadores y que las políticas (le ¡('11111 neraciones no parecen haber tenido un impacto impOl-t ante en las va(;iiad,-o N1 •fJ

naciones efectivas (le las remuneraciones al trabajo. Si se compara la situación (le 1960 con la (le 1969, se puede comprobar que el sueldo prolne(lio por cmplea(lo denota a través de todo el período una nlCjora acumulada en su poder adquisitivo (le 50,4% (ver cuadro 38) en tanto que el sueldo vital sólo muestra una ilIdjoi'a (le .i,00; acumulada para igual periodo. (Ver (ua(lro 42) . Si se hace una breve reseña (le las políticas de reajuste del sueldo iial, se l)t I e(1e observar que desde 1963 en adelante el reajuste (1L I C experimenta el sud(lo vital equis ale al 100% del alza del costo (le la vida del año anterior medido a través del índice (le precios al consumidor diciembre - diciembre. (Ver cuadro 4-1). En el año 1960 no 11111)0 reajuste, habiendo existido en el año 19.559 una inflación (le 33,30, por lo que en el año 1961, y a modo de compensaióii, el reajuste fue de 15% y 3'!, 1 para el per y segundo semestres respectivamente, habiendo UILI inflación en el año anterior de sólo 5,1%. En el año 1962 el reajuste del suel(lo si tal ¡Hl fue del tipo compensatorio al piles alcanzó 4,8%, mientras el alza (le Precios del periodo anterior fue de 9,7 11¿. (Ver
ula(1I') -li)

Sueldos y salario

hsitus !.\'l)ICFS 1i.4SE 1960=100 Suc 1d0 vi/al Sa/rojo i- Salario ,ufn i(Pro r. .S/gv .c oo ¡'cd,, '1 rial ,no agrícola
732 100,0 100.0 115.0-134,1 110,6 179.5 261,0 361,3 451,9 532.2 648,7 829,7 100.0 65,6 91.0 100.0 110.0 140,8 198.3 301,6 515,6 648,3 75 8, 3 924,3 1.182,1

¡.\ ESCUDOS 1)!-: (:41)1 Sueldo vital Salario nc :nz- Sal it,, mf,, i1 ¡-'mc'. Sigo.) mo i', di (rio 1 ino agrícola (cita 1 jo, (diario)
12.10 1959 1960 57,55 57,55 66,18-77,17 1962 1903 1961 19W> 1 '166 1907 80,91 103,32 150,23 207,92 261.77 306,27 373,31 177,50 0,872 0,872-1,010 1,272 1,621 2,360 3.261 4.101 4,800 5,85! 7.183 0,115

0,576
0,633 0.696 0.891 1255 1,900 3.261 4,101 4.800 5,851 7.483

lfli,8
1969 Fuente

100.0119,3 115.0 186.2 270,6 374,3 470,6 530.5 671.0 858,1

Itoli'iiiics fllcIlSUaI('s (1(1 Ramo Cciii ral s O1)EPI A

Cuadro N' 42

Sueldos y salarios básicos

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EN ESCUDOS DE 1965 (De/lactados ¡PC promedio anual) Salario mini- Salario mini- Sueldo vital mo agrícola nio industrial (['ros'. Sigo.) 1060 1961 1062 1963 1961 1965 1966 1967 1968 1969 101,20 204,26.238-18 219,27 194,21 193,60 207,92 212,99 210,93 203,12 199,79 2,897 2,691-3,210 3,447 3,053 3,041 3,264 3,339 3,306 3,183 3.115 2,103 2,148 2,415 2,359 2,460 3,264 3,339 3.306 3,183 3,115

INDICES 'REALES" Base 1960I00 Salario miniSalario mini- Sueldo nial mo agrícola mo industrial (Prov. Sigo.) 100.0 106,8-124,6 114,7 101,6 101,3 108.7 111,1 110,3 106,2 104.0 100,0 92,9-110,8 119,0 105,4 105,0 112.7 115,3 114,1 109.9 107,5 100,0 102,1 114,8 112,2 117,0 155.2 158.8 157.2 151,4 148,1

Fuente: Boletines mensuales del Banco Central y ODEPLAN.

(;uadri, N' 4; Salarios mínimos industrial y agrícola versus salario promedio por obrero
(Tasas de variación anuales reales) Salario ,iiíniiitO industrial 1961 1962 1963 1961 19135 1966 1967 196$ 1969 - 7.1 7,4

Salario mínimo agrícola* 2,1 12,4 - 2,3

Salario promedio 10,3
3,4 - 1,4

10.8

-11,4

- 0,4

7,3 2,3 - 1,0 - 3,7 - 2,2

32,6 2,3 - 1,0 - 3,7 -22

4.3

2,5 14,0 9,5 3,6 0,4 3,3

Fuente: Cuadros N.oa 43 y 39. a Promedio para el país, calculado cii la Disisión de Agricultura de ODEPLAN.

En 1961 se dictan dos leyes de reajuste, una para cada semestre, al igual como sucedió wn el sueldo vital. El poder adquisitivo del salario promedio mejora en 10,3%, mientras el mejoramiento de los salarios mínimos promedio-año era mudo más reducido, lo que nuevamente prueba que las políticas de remuneraciones no se reflejan en las variadones del salario promedio efectivo. De todos

modos, la ganancia de poder adquisitivo (lel salario promedio (mayor a la legal) se debe principalmente a la desaceleración del proceso inflacionario en este año (- 33,6%). En 1962, a pesar de un fuerte mejoramiento del salario real mínimo agrícola (12,4%) y una mediana alza del salario mínimo industrial real (7,4%) , el salario promedio efectivo sólo aumenta su poder adquisitivo en

Esto podría quedar explicado por la fuerte Lasa de aceleración de la inflación, que alcanza un 80,5% en ese año. En 1963 se observa una disminución del poder adquisitivo del salario promedio de un - 1,4% e igual tendencia muestran los salarios mínimos con diferentes magnitudes, efectos causados nuevamente por la alta tasa de aceleración de la inflación (218,7%) en ese año. En el año 1964 se registra una recuperación del poder adquisitivo del salario promedio (2,5%) e igual comportamiento sigue el salario mínimo agrícola (1,30,) . en tanto el salario mínimo industrial señala Una leve pérdida de poder adquisitivo (- 0,4 1ÍÓ ) . En este año, según se recuerda, la Lasa de aceleración de la inflación disminuye a un 3,8%. En 1965 el salario mínimo agrícola sufre un fuerte incremento real (32,6%). debido a que se niveló por ley al salario mínimo industrial. Esto podría explicar en parte el fuerte incremento del poder adquisitivo del salario promedio por obrero en 1965 (14,0%), el más alto de todo el decenio en estudio. Además en este año el proceso inflacionario disminuye en un - 37,40/¿. (Ver cuadro 36) . En 1966 continúa el proceso (le desaceleración (le la inflación (-20,5%) y los salarios mínimos aumentan en 2,3%. El salario promedio, por su parte, gana en térfimos reales en un 9,3%. En los años 1967, 1968 y 1969 el salario promedio real aumenta, en tanto los salarios básicos pierden poder adquisitivo, con lo que se cumple la hipótesis (le que el impacto de los reajustes legales sobre los reajustes efectivos es mínimo. En cuanto a la variación real acumulada a través (le todo el período 1960-1969, el salario mínimo industrial muestra un mejoramiento aumulado de casi 7,5%, el salario mínimo agrícola (le 48,15. (ver cuadro 42) y el salario promedio de 68,2% (ver cuadro 38). Por lo que se ve, al igual que con los sueldos, las ganancias efectivas superan en mucho a las legales. Si se hace una breve reseña de las políticas de reajuste del salario

mínimo industrial y agrícola, se observa que en 1960, con una inflación de 33,3% en el año anterior, estos salarios mínimos no tienen compensación legal de esa pérdida de poder adquisitivo 8• (Ver cuadro 44). En 1961 y 1962 los reajustes legales superan al 100% de inflación en años anteriores a fin de compensar las pérdidas sufridas en 1960. Desde 1963 a 1965 el salario mínimo industrial queda sometido al 100% de reajuste del alza del costo de la vida del año anterior, pero el salario mínimo agrícola se reajusta a tasas bas. tante superiores al alza del costo (le la vida, como puede apreciarse en el cuadro 44. En los años 1966, 1967, 1968 y 1969, ambos salarios mínimos obtienen un reajuste equivalente al 1001Y. del alza del costo de la vida en el año anterior, que, como se dijo, está medido por el aumento del índice de precios al consumidor diciembre-diciembre.
b) Remuneración a los tmbajadores por Cuenta propia.

Con respecto a estos trabajadores, la remuneración promedia por trabajador, aunque muestra leves mejoramientos en ciertos años, si se considera su evolución acumulada se observa una pérdida de poder adquisitivo entre 1960 y 1969 de 2,4%. (Ver cuadros 38 y 39). Cabe hacer notar que éste es el único grupo de trabajadores que muestran una pérdida acumulada de sus remuneraciones en términos reales en el decenio, lo cual podría ser explicado por la escasa fuerza laboral derivada de la inexistencia de organizaciones sindicales que los agrupen.
c) Remuneración neta de propietarios y empleadores.

Los empleadores muestran una fuerte ganancia de poder adquisitivo en sus ingresos.
El salario mínimo industrial no tiene reajuste en 1960, y el salario mínimo agrícola solamente de un 9,9%.
55

Entre los años 1960 y 1964, ésta es de 86,0% acumulada. (Ver cuadro 38) . Solamente en el año 1965 sufren una pérdida real anual de 13,7%. (Ver cuadro 39) Luego, desde 1966 a 1969, comienzan a recuperar su posición anualmente hasta alcanzar en 1969 un 123,311,', (le crecimiento acumulado (le sus ingresos con respecto a 1960. (Ver cuadro 38) d) Ingreso nacional por persona ocupada Entre 1960 y 1969 ci ingreso real por persona ocupada mejora año a año, a excepción de 1963, donde pierde un 0,7% con respecto al año anterior (como se puede ver en el cuadro 39) . El mejoramiento acumulado en términos reales del ingreso por persona ocupada en 1969, con respecto al existente en 1960, es de 60,6%. (Ver cuadro 38).
(:110(1-o N' -Ii

Es interesante hacer una comparación de la evolución acumulada del ingreso promedio por persona ocupada con respecto a la evolución acumulada (le las remuneraciones por grupos de trabajadores, entre 1960 y 1969. Ya se mencionó anteriormente quc ci ingreso promedio por persona ocupada aumenta en 60,6% en términos reales. En este mismo período la remuneración promedia por empleador aumenta en 123,30¿ respecto a 1960, en tanto que los empleados y obreros mejoran en 70,3% su situación. Por último, los únicos trabajadores que muestran una pérdida real (- 2,4%) al final del período son los trabajadores por cuenta propia (como se puede ver en el cuadro 38)
9 Los obreros en un 68,2% y im empleados en un 50,4.

Sueldos y salarios básicos y tasa (le inflación
POR(;í.VrAJE DE REAJUSTES CON RESPECTO .4SO ANTERIOR

Año

Prov. Santiago 0,0
13,0-34,1 4,8

Sueldo vital

,zzo iziduzi rial

Salario ,níni-
0,0 0,0-19.3
22.3

Salario mini- mo agrícola
9,9

Tasa de inflación
dic. - dic.

año anterior
33,3

1960 1961 1962 1963
1964 1965

10,0 28.0 40,8
52.1

5,4 9.7 27,7
45,4 38,4

27,6
45,4 38,4 23,9

27.7
45,3 38,3

71,0 2),7 17,0
21,9

1966 1967 1965
1969

25.7 17,0 21,9 27.9

25.9 17.0
21,9 27.9

17.0 21,9
27.9

27,9

Fmicntc: Rr.lm'tincs Banco Ccntuii para sueldo vital y sa ario mínimo indtisuiai. ()l)F.PLAN. División Agricultura, para salario ni:ziumo agrícola (promedio país) ]NE. iara lasa inflación (índi(e precios consti u idnr dicicznbre - diciembre) -

56

3. DISTRIB UCION SECTORIAL DEL ¡XC I?ESO a) La parlicipaión (le los distintos Sectores en el ingreso geográfico.

Los Set Lores que más han aumentado su participación a través del período 1960-1969 son: (ver cuadros 15 y 1(¡) 5cm br 7. Metálicas básicas, que aumentan de un 1,2% a un 2,3%, . Sector 9. Mecánicas y metalúrgicas, que in(rcnl en tan su participación (le 4,0% a 7,1%. Vale la pena hacer notar que estos sectores, aunque tienen una baja participación dentro del ingreso geográfico, son los que han aumentado su participación a una mayor tasa, lo que demuestra el dinamismo de estos sectores en la economía. Los sectores que más han disminuido su participación en el período 1960-1969 son los siguientes: (ver cuadros 45 N. Sector 1. Agricultura, que bajó (le un 12,1% a un 7,5% de participación. Sector 6. Minerales no metálicos, tIc 1,5% a 1,0% tIc participación, y Sector 12. Propiedad de s ivienda, que aunque primero aumenta (le 0,7 11¿ a en 1961, baja sucesivamente su partk ipauón, llegando a 0,1% en 1969. Como se puede ver más adelante, la disminución ('u la participación del sector agrícola puede explicarse por las bajas rcm uneraciones por personas O( upadas. las cuales no han aumentado en igual proporción que en los derniís sectores, lo cual además ha producido un proceso de emigración del sector agrícola a sectores más dinámicos de la economía.
1)) El ingreso geográfico por persona ocupada en los sectores económicos.

Los 3 sectores de niás altaparticipación en el año 1960, CII orden de prioridad, son: Sector 15. 10 Comercio y Sen ido más Administración Pública y Defensa. Sector 1 Agricultura. y Sector 4. Industria (le alimentos, bebidas, tabacos, textiles, vestuario y cuero. En el año 1960 tenían 31,6%, 12,11',y 11,5% (le participación. Pero a través del tiempo muestran una clara tendencia a disminuir su participación, alcanzando un 29,4%, 7,511¿ y 9,6%, respectivamente, en 1969. En este año cl 'sector 2. Minería del cobre, des¡)taza al sector agrícola P a sando a ocupar SU lugar, y los sectores 15 y . mato ienen su posición de importancia, conservando ¡a P y 33 prioridad. Por otro lacio, los sectores de menor parti. (i1)aciÓn en el ingreso geográfico son: Sector II. Electricidad, gas y agua, con una participación promedio a través del período de 1 y que aumfletlta levemente su participación a través (le los años 1960-1969. Sector 6. Minerales no metálicos, que en promedio participan en un 1 en el origen del ingreso geográfico, con una tendencia a disminuir la participación a través del tiempo. Sector 7. Industrias metálicas básicas, que a partir de 1964 aumentan su participación y en promedio en ci período 1 960-1969 originan el 1,6% del ingreso geográfico. Numeración dr la c!asificacjón a fl scctorcs en

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Se pueden clasificar los sectores económide acuerdo al ingreso geográfico que ge57

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neran por cada persona ocupada, en varios grupos: lir (Rtp() 1)c muy alto nivel de ingreso por persona ocupada abarca el sector 2. Minería del cobre, solamente. Su ingreso por persona ocupada cii 1960 es 5,6 veces el ingreso por persona ocupada promedio para el país y llega a ser 7,4 veces en 1969. Durante el decenio ci ingreso por persona ocupada en el sector 2. Minería del cobre aumenta en términos reales en 78,8%.
29 G Rupo

5. Maderas, muebles, papel, imprentas y otras. 6. Minerales no metálicos. 9. Mecánicas y metalúrgicas. 10. Construcción. 13. Transporte, almacenaje y comunicaciones. II. Educación y salud. lj. Comercio y Set vicio niás Administración PtL)1ica y Defensa. Todos estos sectores poseen la característica de tener un ingreso por persona ocupada 2 VCCCS menor que el ingreso promedio por persona ocupada para la economía (salvo el sector 6, que en los años 1960-1961 supera este límite) durante el decenio analizado. Dentro de este grupo de sectores hay algunos que muestran una clara tendencia a mejorar sus ingresos por persona ocupada, como es el caso de los sectores 3, 5 y 9. En el resto de los sectores pueden observam-se alzas y bajas en los ingresos por persona ocupada, no mostrando una clara tendencia ya sea al mejoramiento o al desmejoramiento.

l)c alto nivel de ingreso por persona ocupada, comprende los sectores: 7. Metálicas básicas. S. Caucho, químicas, petróleo, carbón, y 11. Electricidad, gas y agua. Sus ingresos promedios l) 01 persona ocupada cii 1960 son 2,9, 3,1 y 2,3 veces el ingreso promedio por persona ocupada para toda la economía, llegando a ser 3,6, 3,1 y 3,4 veces, i cspectivamentc, en 1969. En términos reales aumenta ci ingreso por persona ocupada durante el período 1960-1969 en un 70,7% en el sector 7. Metálicas básicas; en 37,4% en el sector 8. Industrias del caucho, químicas, petróleo y carbón; y en un 102,2% en el sector 11. Electricidad, gas y agua. 3cr citipo De mediano nivel de ingreso por persona ocupada, comprende los siguientes sectores: 3. Minería del hierro y otras faenas mineras, 4. Industria (le alimentos, bebidas, tabacos, textiles, vestuario y cuero.

49

GRUPO

El ( uai solamente incluye al sector 1. Agricultura, se caractei ita por tener un muy bajo ingreso por P)11a ocupada, (jtiC equivale en el año 1960 a un 39,6 1,' Ó del ingreso por persona ocupada promedio para el país y en el año 1969 disminu)c a un 30,0% del mismo. \'ale ]¿l anotar que la población ocupada en el sector 1. Agricultura sobre el total de población ocupada disminuye año a año, desde un 30,7% en 1960 a un 24,6% en 1969 solamente H . ( Ver (ua(lro 48)
Esto CS peckimanien le explicable, dada la baj ¡si. ma las.I de ingreso por persona wuj )acIa (u el sector. Id (1(IC entre OLIOS factores ¡la inducido el I)IOCCSO de emitigración del campo a las ciudades.

61

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Corno e puede apreciar en ci cuadro 49, ci ingreso geográfico por persona ocupada en la agricultura (en escudos de 1965) alcanza en 1960 su mínimo de E° 1.779. El máximo se logra en los años 1965, 1966 y 1967 12, en los cuales alcanza alrededor de E° 2.150 promedio, lo que equivale a un aumento (i 20,9% sobre el mínimo. En cuanto al ingreso geográfico por persona ocupada promedio para la economía,

muestra una clara tendencia al crecimiento, salvo en 1967, en que se observa una baja de 4,3% con respecto al año anterior. (Ver cuadro 49). En 1960 son E° 4.493 y en 1969 son E° 6.092 (escudos de 1965), lo que significa para el período una tasa (le crecimiento de 35,6% en términos reales. Durante el período 1960-1969 el ingreso geográfico crece en un 70,9% en términos reales (ver cuadro 47), y la población ocupada en 26,1% (ver cuadro 48).

2 Dbido al alza que experimenta el salario mínimo agrícola, el cual es nivelado por le y , al salario iiimn j ino industrial desde 196.

64

C A 1' 1 1 t 1. 0 IV

LA OCUPACION

1. .VIVEÍ. 1)1'. OC('PACiO.V Fu el an.Uisis de la ocupación es necesario ('Stu(iiat' aspet tos relacionados con la ocupa(¡(')¡l total y sectorial del país, con la ocupatóti por ttegoiía y, con la ocupación regio":'] CII el período 1960-1970. En este lapso, las \) ¡I(IOfl'5 cxperiiiicntattas RO!' la ocu1)a(ión (ti los (1 ¡si ¡fi 7)5 SC( bit's SC 11 tiestran en el (LIa(lr() 50. Fi análisis (le la ocupación total y sectorial sus reiaiones con ci producto geográfico muto p'' iten est a blecer algunas características tic la utiliiatióii (te los recursos liuma11()5 en el periodo 1960-1969. La población t upada de¡ país creció en un 26,1 11 ¿ en el l)ctíO(10 considerado. Este aumento de la población ocupada es cii ierLL medida una resultante tic LIII (IL'( ¡III iciltO del producto geo. grzíht() l)Itit() igttal a 58%. La relación planteada entre estas dos variables, ocupación y pt od iztto, requiere un análisis (te las tendeii¡as (I( las tasas (le cr ecimiento anual de aml)IS

variables. (Ver índices (le crecimiento,

tiatiro 58) En l:t variación p0r'citttt1 anual (le la pobla ción ocupada se observa una tendencia asCIi( ten te entre los años 1961 y 1967. En este t'iltjino año esta variación alcanza a 1,0% y constituye la Varia( ióii 11IS alta (le tO(iO el período considerado. En el año 1968, la variación porcezi r tial corresponde a un 2,1%, en 1969 a 1,6% y en 1970 a 2,5%. Esta tendencia accndentc de la variación de la ocupación entre los años 1960 . 1967, no coincide con la tendencia fluctuante del producto gcogifico bruto entre esos años. Ello puede observarse más especialmente en el año 1966, en que el producto geogTífico bruto tiene un incremento II) II)' superior :tl (le los años anteriores (10,1%) y en qtie sin embargo la ocupación mantiene su incremento en un nivel igual al de los años anteriores. (Cuadro 51)

(.',ia,ho ,\T 51 Variación porcentual anual tic lap oblación ocupada y del producto geográfico bruto. 1960-1070
Po1 10(7071 0('71/)ada total ¡ arsaclon /,07(e'7717101 anual PGJI en moneda con.'taute (escudos de 196) (escudos 1 07l0clo7z Paleen 1 tial ¿777 7701

1960 1961 1 1962 1 ¶163 1961 1!165 1966 1967 1968 1969 1970 1,4 2,4 2,8 2,9 3,0 3,0 4.0 2.4 1,6 6.I 5,7 4,0 4,8

6,5
10.1 1.2 3,5 5,3

2,5

1: tn.Iit t. : ODEPLAN.

Cuentas

nioii1s de Chile

M0,1969.

5.—Antccedcn Les...

65

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Cuadro NP 52

Variación porcentual anual de la población ocupada por sectores económicos. 1960-1970
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1963
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1964
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1965
2,0 1,9 6,0 -0,3 1,6 6,1 3,0 1,4 3,0

1966
1,1 4,1

1967
'1,5

1963
-1,8 0.5 1,9

1969
-0,6 3,4 1,1 2.1 6,0 3.5 0.5 1,6

1970
0,9 1.5 2.2 3.2 5,4 4,9 2,1 2.5

TOTAL

Agricultura Minería Industria Construcción Elect., gas y agua Comercio Transporte Servicios

-3,2 2,6

6,6 3,9 1,9 2.0 4,0 1.7 1,4

-3,4 2,4 17,0 0,9 5,1 7,1 0,8 2,4

-3,3 3,1 -0,1 6,5 5,4 3.0 3,6 2,8

0,2
1,7

0,4 1,3

-9,3

-0,3 -0,8 7,8 3,6 5,0 2,4

-4,8 6.4 1,0 3-') 3,0

0,0 6,8 1,0

8,5
4,0

Fuente: ()1)FPI AN. Si se considera la variación porcentual en tO(lO el período (le la población ocupada en cada sector económico, se observa que el sector comercio presenta un crecimiento notablemente más alto que todos los sectores económicos. En cambio los sectores minería y agricultura presentan la variación porcentual más baja de toda la actividad económica en
Cuadro NP 53

el período considerado. Es notable que los sectores comercio y minería, que presentan un crecimiento de la población ocupada tan diferente, experimenten un crecimiento del producto geográfico bruto muy semejante entre sí. Esta situación puede observarse en el cuadro 53.

Crecimiento de la población ocupada y del PGB en cada sector económico. 1960-1969
Población ocupada Variación porcentual 1960 - 1969 PCB en moneda constante Uariacidn porcentual 1960 - 1969
25,4 46,5 68,1 36,6 79,1 50,5 115,7 32,5

Agricultura Minería Industria Construcción Electricidad, gas y agua Comercio Transporte Servicios

2,9

5,6 33,5 31,8 9,3 64,6 38,1 31,7

Fuente: ODEP[.AN. Cuentas Nacionales de Chile 1960-1969. La comparación señalada anteriormente refleja principalmente la estructura tecnológica diferente del proceso productivo en ambos sectores. En minería hay una gran diferencia entre el crecimiento de la productividad y el

crecimiento de la ocupación. La productividad aumenta en 38,7% y la ocupación en 5,6%, en el período 1960-1969. Además, el impacto ocupacional de las inversiones específicas es sumamente escaso. Por ejemplo, el
67

(le 'El Teniente", que absorbe casi un 50% de¡ total de las inversiones progra¡nadas, es decir, una inversión de 230,2 millones de dólares, no incrementa la ocupación, dado que se producirán traslados de una planta a otra (ver cuadro 58) En el sector comercio, el crecimiento (le la ocupación va acompañado generalmente (le una disminución en la productividad, pues es uno de los sectores que absorbe con mayor facilidad la oferta (le trabajadores derivada de los problemas de cesantía y (Id proceso migratorio alnpo - ciudad. Si¡ o upa(i6n aumentó en 64,6% y su productividad disminuyó en 8,6% en el período 1960-1969. (Ver cuadro 58) a) Ocupación Poy ctilegoiíü. La descripción (le la ocupación por categoría ocupacional también permite conocer indirectamente la utilización de los recursos humanos, por cuanto la evolución (le estas categorías refleja algunos factores legales, económicos y sociales (111C están iflfltiyefl(lo en la situación ocupacional. La evolución de la Ocupación en las diferentes categorías muestra un aumento significativo del grupo (le los empleados, especialmente si se compara con el (le los obreros. Los empleados aumentaron en un 45,1%, mientras que los obreros sólo lo hicieron en un 4,11,1,Ó en el período 1960-1968 1, Este gran aumento (le la ategoría (le empleados se debe especialmente a dictámenes legales que permitieron a gran número (le trabajadores pasar (le la categoría obrera a la categoría de empleado. Ejemplo (le esto es el hecho de que los empleados aumentaron cii mayar porcentaje en el período 1960-1967 en aquellas actividades que justamente representan el menor crecimiento del empleo cii ese período; tales actividades fueron minería y servicios de utisóh) M' cu('Illa con la t I.lificaCión por categorías a 1968. iuna1s hasta

período 1960-1967 los lida(l pública. En empleados crecieron en un 92,9% en el sec,71,',, en los servicios tor minería y en u de utilidad pública.
Cuadro XY 51

Porcentaje (le crC inlicnto de la población ocupada en cada ( atCgoría ocupacional. 1960-1968
Empleadores '1 'ral}:(j adores por Ctit-mi pio p ia Empleados Obreros Familiares Y OlIOS '1'O'L1. iucuiu: Ol)EPl.N. 32,5 ?8,3 45,1 4,1 144,3 24,3

Por otra parte, si se onsi(lcran todas las categorías ocupacionales. el mayor crecimiento porcentual del período lo experimenta el grupo (le los familiares no remunerados. Este grupo aumenta en un 144,5% en el período 1960-1968. El crecimiento de este grupo es mayor en las actividades relacionadas con servicios y coniei°ciO, lo que corrobora en cierta medida el alto subempleo estimado en estos sectores, que es causa cii parte (le la baja productividad observada en ellos. 1)) Ocupación del sector público. ocupación del sector pú 1)1k o alcanzaba en 1970 a -101.100 personas. Eii este total están incluidas tanto las personas que trabajan en la administración central del Estado como el (le las empresas estatales 2 . La ocupación del sector público representaba en 1970 un 1311 1Í Ó (le la población ocupada total. Este porcentaje era en 1964 <le 12,1%, con la sola
La Las cifras que al)arcc.0 CII (51(' ¡LICItO OSLlfl Centradas al ints tic julio. ]>or It, tanto uuo figuran las ¡Huesas ,-unpresas del Fstadu qut- stlugtn a partir de s"i't itfII u nt' de 1970.

1

0(11 pit(

68

excepción (Id ¡¡¡lo 1965, en que tuvo un in(rcmetIt() bastante fuerte. El número de perMflIIS Ocupadas Cil el sector pL'II)liCO ha cree¡do ptií( ticamente al mismo ritmo que la ocupación total del país. Esto ha significado que la proporción sobre ci total de la ocupación se ha inaiiteiiido Cli t011i() a un valor (le 13,3<,Í, (Ver cuadro 55)
Cuadro N1' 55

)

()cupacu$n regional.

El análisis comparativo (le la ocupación en el Gran Santiago y en el país complementa el estudio (le la utilización cte los recursos humanos en una perspectiva regional.

Población o upada (Miles d e personas)

co el

sector pó 1)1 ico y privado. 1961-1970 y 1 ry fr
300,2 350.7 337.1; 370.3 382,7 2.237,1 2.546.3 /, l y r y,

Sr

,S((UT

¡fi, 'tido

Ocu/raei u (ala!

196 1 1965 ¶ 66

2.272,8 2.313,1 2.441,6 2.496.6 2.531,7 2.593,1
1 R

2.623.5

2.702,7
2.811.9

1967 1 96S

1 96!l 1970 1964

389.4
401.1

2.921,1 2.991.2

12,1

9 I( II )?)

'

003CCntlIdl)
87,9 86.6 86,7 86,8 86,7 86,7 86,6

100.0 100,0 100.0 100,0 100,0 100,0 100,0

'3.4 '3.3 13,2 13.3 13,3 1 S.l

1966 1967 1968 1969 ¡970

()t)EPI.¼N.

La ocupación total y sectorial del Gran Santiago presenta algunas diferencias notables (on la situación (Idi país. En primer lugar, la ocupación en el período 1960-1969 experiincntó un crecinhieli to total igual a 39,1%, quc es superior al aumento de la población ocupada en todo el país. En segundo lugar, la tendencia tic la variación anual de la ocupación del Gran Santiago no es continuamente ascendente como la observada en el paíS, sino que es de carácter muy fluctuante. a liaiiia udc) la ma nr variación en el año 1962 (OIl LIII aulilent() igual a 6,1%. Finalmente, la gran disparidad entre el crecimiento de la población ocupada en el sector comercio y el

resto de los sectores de la actividad económica dci país, no se observa en el Gran San. tiago. En esta región, y sin considerar las actitividactes agrícolas y mineras por no constituir actividades representativas en la región, los SC( tores transporte y Comercio presentan porcentajes de crecimiento mi¡) , semejantes. El sector transporte aumentó su población ocupada en 52,7" ,, y el sector comercio en 51,30-, ) en el período 1960-1970. En los sectores industria ' SC1 ictus se observiti variaciones porcentuales tic todo el período alrededor del 35% y -17%; CII cambio en construcción el incremento total del período es (le 3)l,2' , ') . (Ver cuadros 60 y 61). 69

En relación a la ocupación por categoría, se observa que en el Gran Santiago la situación es semejante a la del país. En efecto, en esta región los empleados crecen en un 88,8% y los obreros en un 19,6 0-1 en el período 1960-1970. Las razones son también y principalmente de tipo legal. (Ver cuadro 62). Es importante destacar que los porcentajes (le crecimiento de los empleados y obreros del Gran Santiago son mayores que los porcentajes correspondientes a estas categorías ocupacionales a nivel nacional. Aunque no se cuenta con mayores antecedentes respecto a los empleados y obreros por actividades económi-

cas en esta región, se puede afirmar que estos mayores porcentajes de crecimiento están de acuerdo con la mayor importancia relativa que han tenido los sectores servicios, industria y comercio en la actividad económica del Gran Santiago en el período 1960-1970. Las razones básicas de la disparidad entre la situación ocupacional del país y del Gran Santiago residen en la concentración de la población en esta última región, concentración que ha dado origen a un gran desarrollo de las actividades de tipo terciario que presentan en general una baja productividad.

2. LA ABSORCION DE MANO DE OBRA

El proceso de absorción de mano de obra total, sectorial y regional, sumado a la situación ocupacional ya analizada, permite tener una amplia visión de la capacidad del sistema económico para aprovechar eficazmente los recursos humanos del país. Los factores netamente económicos como monto y tipo de inversiones y sistema tecnológico utilizado (medido a través de la productividad) han influido en este proceso de absorción de mano de obra. Algunas medidas de política laboral y de política económica también han modificado, directa e indirectamente, la estructura resultante de absorción de mano de obra. El análisis de estos factores y medidas de políticas permitirá obtener un cuadro del proceso de absorción de mano de obra en el periodo 1960-1970. a) Absorción de mano de obra total y
sectorial.

El sistema económico imperante en el país 70

ha crcado, en el período 1960-1970, 677.200 nuevas ocupaciones. A través del período mencionado las ocupaciones generadas han ido aumentando año a año, y en 1967, que es ci año en el cual se observa la variación porcentual más alta del período en la población ocupada total, estas nuevas ocupaciones alcanzan una cifra igual a 109.200. Del total de estas nuevas ocupaciones del año 1967, 56.400 corresponden al sector servicios. El proceso de absorción de mano de obra adquiere mayor importancia si se analiza a través de los diversos sectores que componen la actividad económica. La distribución porcentual del incremento neto de la ocupación total revela que el sector servicios proporcionó el mayor número de nuevas ocupaciones en el período 1960-1970. Otro sector que también tuvo una participación efectiva en relación a la creación de ocupaciones es el sector comercio. Esta situación se puede observar en el cuadro 56,

Cuadro N9 56

Distribución porcentual de las nuevas ocupaciones creadas en el período 1960-1970
%

Agricultura Minería Industria Construcción Electricidad, gas y agua Comercio Transporte Servicios TOTAL Fuente: ODEPLAN.

4,0 LO 222 6,9 0,1 28,2 8.0 29,6 100,0

La gran absorción de mano de obra por parte de los sectores servicios y comercio revela la facilidad de estas actividades para captar aquella mano de obra derivada principalmente de la fuerza de trabajo y de cesantes que no logran incorporarse a otras actividades, dada la insuficiencia dinámica del proceso productivo en conjunto. De esta forma se establece un cierto equilibrio entre la demanda de mano de obra ejercida por actividades que requieren escasa especialización, y la oferta, que cuenta con muy poca calificación. Esta especie de equilibrio desplaza parte del volumen de desocupación existente hacia el subempleo, problema que será analizado más adelante. La facilidad de absorción de mano de obra de estos sectores comercio y servicios se traduce en disminución de la productividad en el período 1960-1969 en el sector comercio (baja en 8,6%) y en mantención en el sector servicios. La situación característica de los sectores comercio y servicios no es el resultado sólo de la insuficiencia dinámica de todo el proceso productivo, sino que también de la inadecuada absorción de mano de obra que ha ejercido el sector industrial en el período considerado. La industria absorbió un 22,2% de las nuevas ocupaciones creadas en el período 1960-1970.

Este porcentaje de absorción de mano de obra es en gran parte resultado de la diversidad de impactos ocupacionales que generan las inversiones realizadas en el sector. Los impactos ocupacionales dependen del tipo de producto y del grado de tecnificación que existe en el subsector en el cual se lleva a cabo el aumento de la capacidad instalada. En el periodo 1963-1967 sólo en dos subsectores, industrias del papel e industrias del cuero, el aumento ocupacional superó el crecimiento (le la capacidad instalada. En las primeras, la población ocupada creció en 34,7% y la capacidad instalada en 10,0%. En las segundas, la ocupación aumentó en 37,0% y la capacidad instalada en 20,0%. En cambio, y en el mismo período, las inversiones realizadas en las imprentas y en las empresas de manufacturas diversas no sólo no crearon nuevas ocupaciones, sino que incluso se produjo una disminución en Ja población ocupada. En las imprentas la capacidad instalada se estima que aumentó en un 80%, mientras que la población ocupada disminuyó en un 2%. En las manufacturas diversas también se produce un aumento de la inversión igual a un 80%, pero la ocupación disminuye en un 18%. En el resto de los subsectores, en general, la Ocupación crece en monto semejante o en menor proporción que el aumento de la capacidad instalada 3. La falta de concordancia que existe entre el proceso de absorción de mano de obra y las exigencias del desarrollo social del país, no sólo puede atribuirse al lento ritmo de crecimiento total de la economía y de algunos sectores en especial, sino que es necesario destacar los efectos negativos sobre el empleo producidos por una serie de medidas aisladas de política laboral y algunas medidas de política económica. Entre las primeras deben señalarse las medidas relacionadas con la le3 Ver op. cit. social de Chile,

ODEPL.AN .

El desarrollo económico y

71

gislacion de estabilidad sobre el empleo. La aplicación (le esta legislación Ita fomentado los contratos por obra vendida, el pago (le horas extraordinarias, los honorarios y en general todos los sistemas que no implican emplear Personas en forma permanente. También ha actuado en contra (le la iniciativa (le ampliación (le empresas instaladas contra la experimentación de nuevas líneas de producción que signifiquen u ucvas contrataciones (le trabajadores. Por otra parte,como resultado de esta legislación ha disnuituido el ntmo (le contrataciones en la mediana y pequeña empresa, y se han creado las bases para la sustitución del trabajador por maquinaria. Esta sustitución del trabajador también es resultante del mecanismo (le fijación de remuIiCFaCiOflCS y del mecanismo de financiamiento (le la seguridad social. Ambos tipos (le olecanisnios han creado una distorsión en el mercado (lel trabajo, al elevar su costo relativo y al constituir en la práctica el factor (le producción con más alta tributación. Entre las medidas (le política económica, dos ejemplos pueden citarse. El primero se refiere a la política (le industrialización orientada hacia "grandes complejos industriales" con un reducido empleo (le mano de obra. El otro ejemplo es la Política externa de integración, que con ci fin de competir en el mercado (le ALALC (ICI)C modernizar la industria con la consiguiente reducción o mantención del empIco
4.

mayor ahsoncióii de fliano (le obra. Pero en el Gran Santiago el sector servicios tiene una importancia relativa mayor aún (lttC en todo el país. El set br servicios absorbe un 47,1% (le las nuevas oupaciones creadas en la economía del Gran Santiago. Adeniás, en ci Grau Santiago la iillpOrt alicia relativa del sector industria es mayor (1UC cii el País ). Cii cambio, ci sector (OIUCIcio tiene un papel menos iillpoItíiiitc CII ('SI it región que si SC considera el nivel nacional. El set toi' trial creó en este 1)erio(k, (]ti iliumi tu tic ocupaciones corrcspouidicutics al 2,0'';, y el sector comercio origi rió ocupatiouics correspondientes al 17,7 1 '¿ (le todas las nuevas ocupaciones creadas en ci Gran Santiago. El alto porcentaje (le absorción (le mano (le obra por la industria, en ci Gran Santiago, es reflejo (le la concentración industrial del País, aunque en los últimos años hay una serie (le medidas que tienden a descentralizar la localización de la industria. Resultado de estas medidas es la distribtición regional (le las ocupaciones generadas por las nuevas industrias autorizadas por DIRINCO en los años 1968 y 1969, donde la provincia (le Santiago sólo absorbe el 36,9% y el 31.5%, respectivamente. (le esas nuevas ocupaciones.

13)

Absorción de mano de obra regional

El proceso (le absorción (le mano (le obra en el Gran Santiago es semejante en cuanto a los sectores que se destacan i°' su importancia relativa en la creación de ocupaciones. Esto es, los sectores ser; i(ios, industria y comercio son los sectores que presentan una Cit. c;hiic.
El (lcsarlollo ccotlóuhiCO

\rr (u). s()CiII (le

OOEPLN.

V

La política tIc in cisión pública tanhl)iéfl se ha orientado en ese sentido. De la inversión (JL1C este sector ha hecho en industrias en el último tiempo, tanto directa como indirectamente, en Santiago sólo se ha concentrado el 20-1% en 1965, el 11,1 '', en 1966, el 2% en 1967 y el 20,6", en 1968. Es más, la inversión del sector público se ha canalizado, fundamentalmente, a grandes proyectos que Por utilizar materia prima regional están destinados a ejercer un impacto de consideración sobre las áreas cii que están localizadas, )' también hacia industrias que, aunque no elaboran materias primas regionales, producen

72

(;uailu .\

Y

57

Ocupaciones gctic'rad;is por las aLltOIil;uioncs Iii 1 tUI (('III aje)

de iii' CISIÓn in(ltIsl1'ial
MIS ¡'/69 15,7 1.2 13.1 31.5 2.7
11,11 lis

1.

lii .t'tt

H. III.
I\'.

\iiinfaga'.ta ,\ta atita

27.1

0,8

\ .ti).iIdJ() '.
( )'I 1 ggitis

Z.M. S.iuit higo ( li li.iii.t
lIto tIlo

'tu.

Sulile, (ouu'plu'tiI .. \iauco.

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1.3 IX. \ luiS 1.1 5 (>501111) X. 1 ,lantjuihiic', ( Iijoo XI. 'tiagallaites 10 I.\I.. l'.\IS
lituutle: (1l)F:l'1..\. It l b 0!iIl(J tic (lCuIU)Ii() inutiustuiji

lis 313.9 7.1 0.7 12.7 3.1 1.0 0.0 100,0 en
II jwiiotlo

1.6 4.1 14 05 100,1)

1963-197o. .Sautti.igo, 1970.

l)iCIICS

inteinicdjos,

(111C S()lI

LItilií.id(1s

1)01

agrupe llana cli Lis regiones conipienti i(las entre las pr0i11 ¡as de 01 Iiggiiis y Magallanes. Ejemplo para la segunda situación es Li ¡inI usti la penoquímica tic la IC"iim \'ilp.i. raísi) - .\.oncug ita y Bio-Bío

Oil as iIl(tLIs1IiaS ( I UC (lCt)CIdfl instalarse

]])¡sino en en la región. EjcIIIJ)Ios del primer caso SOfl lOS Ja'oyc( (OS tic celulosa
t'ti LIS

regio-

nes ).latilc y Bio-Bío, las Pl a ntas de azúcar (le rcinoLicli,i
CII

las rCt.jol1cS Bio-Bío ) los ilIdiIstrIas de base 'ter (DFPI... la pdliti(a de tiesariotilut iuoltusiii.ut (It (1 periodo 1965 . 1970. Santiago. 1970.

l,a!40s \' toda ]:l la

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(;uadio V 55 1n crsiún y OCU l )iIliOIl el] Pro
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Vr I/7ü( ili it tu/ii iona i
(.\1' de lei

llt!."n,,'s de ' (olores

El I&'ti iCII IC 1'I.in EX.IM1 .tndin.0 Exút i a \II1l)ii.)Li()Iu Rouiiu't .ul S.igasca Michilla Dos es Santa Rosa SaO llocttschuld Cima Mines '1' () '1' A 1. I'tteutt': a
()l)FI'I,.'s\,

STO 70,1 :is,o 13.2 6,1 5,1) 2,6 1,7 173,8

II 1.7111) 551) 301) '$1) -100 1:15 150 175 130 7.020

En El 'I&'lll(Iute 110 St' j'I(HIUtiI; 'I iliIiI111!0 cii

el

t'iiiplco. 73

Cuadro N9 59 I'oblación ocupada por categoría ocupacional. 1960-1968
(Miles (I r personas)
1960 1961 1962 1963 1964 1963 1966 1967 39,4 1968 46,1

Empleadores Trabajadores por cuenta propia Empleados Obreros onos Faluiliales

34,8 472,7 184,2 1.255,8 69.5 2.317.0

35,2 488,6 509,7 1.237,9 77,5 2.318,9

33,7 510,1 531,7 1.246,3 84,2 2.106,0

34,6 532.0 551,7 1.261,9 94,0 2.4742

35,6 555.1 580.6 1.273.2 101.8 2.516,3

367 585,0 611.3 1.275,1 115.4 2.623,5

37,8 608,1 637.9 1.289,2 129,7 2.702,7

lorA'.
Fuente: O1)El'lAN.

621,4 683,3 1.310,3 157,5 2.811,9

653,6 702,5 1.307,2 169,9 2.879,3

Cuadro N 9 60 Población ocupada por sectores económicos Gran Santiago. 1960-1970 - Promedios anuak (Miles (le personas)
]9Mn /961 1962 1963 190 190 1966 1967 1968 1969 1970

6.1 Agricultura 2,7 Minería 190,3 Industria 37,7 Construcción 99,5 Comercio 45,9 Transporte 288,3 Scrsi(-ios 1.0 Act. lIC) l)iclI CS1)CCif. 671,6 lOTA!.

6,1 3,4 188.5 35,3 103,6 48,1 300,5 0,8 686.1

6.2 2.3 195,4 40,3 122,0 49.6 311,5 0,3 727,9

7.5 1,8 197,6 43,5 120.4 51,1 3222 0,4 744,2

s.9 2,3 210,6 52,7 116,7 '1.4 320.1 1,0 761.1

6,8 2,3 234.8 44,9 120,7 50,2 336.2 0,2 795,9

7,2 2,9 237,9 49,6 127,8 53.4 318,8 0,3 827,6

9.0 2,4 243,6 47,5 130,7 57,7 366,5 0,3 857,5

9,2 2,6 248,6 43,6 137,1 63,7 384,6 1,3 889,9

6,9 2,9 258,4
44,1

5,0 2,9 256,4
49,5

150,6 68,5 401,9 1,1 934,4

150,6 70.1 423,8 12 959,5

Fuente: Uuivciddad de Chile, Instituto de Economía y Planificación. Ocupación y Desocupación Gran Santiago. fl I't011IC(!i') de junio - septiembre - diciembre.

Cuadro N' (;/

Tasas porcentuales (le crecimiento anual de la población ocupada por sectores económicos Gran Santiago. 1960-1970
1960 1961 1961 1962 1962 1963 1963 1964 1964 1965 1965 1966 1966 1967 1967 1968 1968 1969 1969 1920

Agricultura rslincria Industria Constimción Comeicio Transporte Servicios TOTAl.

- 25.9 - 0,9 - 6,4 4.1 4,8 4,2 2.2

1,6 - 32,3 3,7 14,2 17.8 3,1 3.7 6.1

21,0 -21,7 1.1 7,9 - 1,3 3,0 3,4 22

18,7 27,8 6,6 21,1 - 3,1 - 3,3 - 0,7 2,3

23.6 - 11,5 - 14,8 3,4 1,6 5.0 4,6

5,9 26,1 1,3 10,5 5,9 6,4 3.7 4,0

25.0 - 17,2 2,4 - 4,2 2,3 8,1 5.0 3,6

2.2 8,3 2,1 - 82 4.9 10,4 4,9 3,8

-25,0 11,5 3,9 1,1 9,8 7,5 4,5 5,0

-27.6 - 0,8 122 2,3 5,4 2,7

Fuente: Unisersidad de Chile, Instituto de Economía y Planiíicación. Ocupación y Desocupación Gran Santiago.

74

Cuadro N9 62 Población ocupada por categoría ocupacional Gran Santiago. 1960-1970 - P toincd ios anuales (Miles de pri donas)
1960 1961 1962 1963 1061 10(,5 1966 1967 1968 1969 1970

Empleadores 'rra baja dores por cuenta propia Einplca(105 Obreros Fainjliar('s y otiOs TOTAL }ucntc: O1)EPLAN.

21,8 130,6 200,3 304,8 13,6 671,7

24,4
122,9

25,3 139,3
226.7

22,5 139,3
235,5

18,5 138,8 239.8 317,9 16,1 761,1

17,3 115,7 256,1 357,9 15.8 795,9

19,2 157,6 271 0 313,2 16,7 827,6

19,7 151.4 288,9 378,5 16,0 857,5

18,3 161,2 316,3
372.9

24,1 176,1 341,5
371,8

20,3 175,8 377,1 364,6 21,6 959,3

217,4 307,8 13,1 691,1

319,6 16,9 727,9

327,1 19,6 741.2

16,2 889,9

20,8 934,4

Cuadro N( 63 Aumento neto de la población ocupada p' rautas de actividad económica. 1960-1970 (MiIs (le personas)
1960 1961 1%! 1902 1062
1963

196 1961

/961 00

196 19'6

1966 1967

1967 1968

1968 1969

1969 1970

1960 1970

Agricultura Minería Industria Construcción Elect., gas y agua Comercio Tiansporte Scivkios TOTAL I'ucnlc: OI)EPL.AN.

- 22,5 2,4 27,1 5,1 0.2 5,2 4,8 9,6 31.9

-0,9 -3,2 10,7 23.0 0,1 13,5 9.0 4.9 57,1

16.3 -3.0 14,1 -0,1 0.7 15.1 4.0 21,1 68,2

- 14,2 3,0 13,4 30,3
0.5

17,0 4,8 17.3 72.1

20.0 1,7 28.8 -5.7 0,2 18,9 4,2 9.1 77,2

7,9 0,2 21.0 3,2 -0,6 21,0 1,5 25.0 79,2

32.3 0,4 6,7 - 17,3 0,0 21,0 6,7 56,4 109,2

- 13.6 0,5 10.2 - 0,5 -0,1 292 5,6 36,! 67,4

- 4.7 3,2 6,1 3,5 - 24.3 5.6 3,8 41.8

6,3 1 12,2 5,5 - 23,0 8.2 16,4 73,1

26,9 6.7 150,3 47,0 1,0 1912 54.4 199.7 677,2

Cuadro X' óI Aumento licto de la población ocupada por rama de actividad económica Gran Santiago. 1960-1970 (1ilrs de personas)
1960 1961 1961 1962 1962 1963 1063 1961 1961 1965 1965 1966 1966 1967 1967 1968 1968 1969 1969 1970 1960 1970

Industria Construcción Comercio Transporte Servicios

- 1,8 -2.4 4,1 2.2 12,2

6.9 5,0 18,4 1.5 11.0

2,2 3,2 -1,6 1.5 10,7

13.0 9.2 -3,7 -1,7 -2,1

24,2 -7.8 4.0 0.8 16.1

3.1 4.7 7,1 3.2 12,6

5,7 -2,1 2.9 4,3 17,7

5,0 -3,9 6,4 6,0 18,1

9$ 0,5 13.5 4$ 17,3

-2.0 5,4 - 1,6 21,9

66,1 11,8 51.1 24,2 155,5

Ftjniç; lj n j vcrsj dad de Chile, Instituto de Economía y Planificación. Ocupación y Desocupación Gran Santiago.

75

f. ¡4-,SOCUPACION Y SUBEMPLEO a aflaliidI el nR el tic (IesOcuiia( ion y

subempleo (lel país, se recurre :1 tres indica(lores: i) El nivel (le dcsocupa( ion o desocupación abierta entre los 1( ti' os; u) La (icso(upa( ióti :(l)icrta entre los inicti\Os, y El subempleo, II it' determina ci tTadO i) ¡¡ de (lcSO(uJ)at ¡Oil eq Lii valcii LC. La desocupa loo abierta entre los activos COI'rcspoiflle a la tasa tIc desocupación que corrientemente se encuentra en las encuestas de ocupación y desocupación (Instituto de Economía e Instituto Nacional (le EstadístiPara este imlkador se tiene información durante todo el decenio 1960-1969. Con ci fin (le proítindiiiir más en el concepto de dcsocu1 «lii. se desarrollaron los OlIOS (lOS indicadores titados, esto es, la desocupación abierta entre los inactivos y la desocupación equivalente, listos indicadores fueron calculados sólo para ci año 1967, debido a la carencia (le información para otros años. ¡ ,a t asa (le desocupación abierta entre los activos tiene su más alto nivel en el año 1961 A partir tic este año, (ofl tilia tasa del
Cua(1 ro N 65

se observa tina daia tendencia descendente hasta ci año 1967 en itic la desocupación llega a su nivel más bajo, 1,7%, para luego tomar un ritmo ascendente llegando en 1969 a un 6%. Aun cii números absolutos se produjo una reducción en el número (le desocupados entre los años 1960 y 1967, incrementándose luego en 1968 y 1969; en todo caso, esto significa que la economía nacional ha creado en el período un número mayor tic ocupaciones titic el incremento tic la población activa. La desocupación existente entre los inactivos (en el año 1967) puede estimarse en 1,6% de la población activa efectiva, cifra que corresponde a 48.600 personas. Una tercera forma tic desocupación se encuentra entre la pobla. Ción ocupada misma: la ocupación disfrazada o subocupación. Existen trabajadores cuya produui idad resulta inferior a una cierta productividad considerada mínima o cuyos ingre. sos al trabajo se encuentran por debajo tic un determinado nivel, con lo cual se genera cierto grado tic subocupación. Traducida la subocupación del año 1967 a su equivalente en desocupación, la Lasa tic desocupación equivalente asciende a 9,5% de la población activa efectiva, COfl un equis alente tic 286.400 personas.

Nivel de desocupación
(Año 1967) Miles de personas Tasa de desocupación a

l)eociipacióii al)i((tJ cune los 1(iiSOS l)c.mm upar ion a bici 1 a entre los i na( ti' os

3. 1)csocupación equivalente ¿derivada del
siileimi IS ICO en los ocupados) J)cs Li paciólI Mal
)'Ol)l.iciófl

140,0 48,6 286,1 475,0 2.95 1,9 48,6 3.000,5

4.7 1.6 9,5 15,8

ac i Is a

miii VOS consid r.t o dCsocu pados (o desocupación abierm.i entre los inacti'Os) 4. Población activa efectiva Itienie: ODEPLAN. u Número de des copados 76

(OtilO

pOIu('iltajC de la población activa efectiva.

Adicionados estos tres grupos de desocupados —desocupación abierta entre los activos, desocupación abierta entre los inactivos y desocupación equivalente—, la desocupación total (-¡l año 1967 asciende a 1 f,8" de la población activa efectiva, lo (fUC equivale a 175.000 personas desocupadas. (Cuadro LiS) Como ya se expresó, la información disponible no permite cuantificar la desocupación total, considerando los tres factores citados, a lo largo del período; pelo puede estimarse que, de haberse mantenido la tasa (le desocu. pat ión abierta entre los inactivos y la tasa (le deso upación equivalente, la tendencia de la serie de desocupación total habría seguido la tendencia de la desocupación abierta entre los activos. Existen posibilidades de qtie lo anterior se ha y a (lado. Primero, la tendencia descendente (le la desocupación abierta entre los activos, (jite Ita significado absorción de desocupados, tendría (ltiC haberse traducido en incentivo ;ii ;t que los desocupados entre los inactivos, i educ idos a la calidad de tales por desaliento I'cs})ccto al mercado laboral, se integrasen nuevamente al mercado. En segundo lugar, y en el mismo sentido, podría estar operando el incremento real que han experimentado las remuneraciones —especialmente las del sector agrícola— y ciertas garantías sociales al trabajador. Existe un tercer elemento (1UC está presiouan(io en sen tido contrario, es dccii, tendiendo a hacer de esta desocupación en[re los inactivos una tasa ascendente. Coticretaniente es el caso (le las mujeres, que frente a determinados cambios SO( ialcs y condiciones físicas que se han ido crcaiicio, se van ondicioiiando para integrarse al mercado laboral. Respecto a la desocupación equivalente pueden observarse elementos que permiten estimar tendencia en ambos sentidos. Por un lado, la distribución (le la población que se incorporó a las actividades laborales en el penodo 1960-1969 está indicando falta de opor-

tunidades (le trabajo. Es necesario tener presetite que un 58' de los titievos ocupados fue ;l no piod ilctivo.s, (Ohio comercio y servicios, en tanto (jtIC la población ocupada en esos sectores correspondía en el año 1960 a sólo 36,2°. La rigidez cjtic dentitestrami los sectores productivos ( , ¡ l generación (le puestos (le trabajo, cspeeialnieiite en los sectores construcción, electricidad, gas y agua e industria niisnia, está lleVau(l() it la absorción (le mano de obra CII condiciones ie slII)ocUpación \iSil)Ie e invisible. El alto crecinlicnimo tic los sectores terciarios conlirnia lo anterior; resulta bastante elocuente observar el incremento del sector comercio (64,6' en el el período 1960-1969), don(lc la ma)or l )ro l) or c i óil del incremento corresponde a trabaja(lores iiitipciidieiites, grupo que con iO(la seguridad tiene, en su mayor parte, una mliii) baja produti ividad. Por otro lado, el sector agrícola ha tenido cii el período 1960-1 fl9 LIII i hi( rermientomu uy ieducitl() (2,9') , qLie en il(hnleros absolutos corresponde a tilia a(ti(ioil (le 20.600 nuevos ocupados. Esta cilla resulta interior ¡l desocupacióli equivalente del se(U)I. Lomimo es muy poco posible que toda la nueva incorp o ración tic trabajadores se prooiuica cii condiciones de sil l)uctlpación. y especialinente en consideración consideración a que este sector ha ido (lbiiliiiU)Cii(iO SU tasa de (recinhiento, e incluso, Cli algunos años, Ita sido expulsor de lilailo de obra, la desocupación equivalente en la la agricultura podría tener una disutimi ución, O a lo más illamitelierse constante. La población activa lihci ada de este sector está incorpoiándose con tO(la seguridad en lo urbano a los sectores comercio y scr icios, segu¡amente en alto grado de suf)ocupaciuil; por tanto, el resultado liital Podría ser de [maspaso de subocupación de un sector a otro, manteniéndose más o menos (oiismaImte la tasa de desocupación C(l tiiVa l CIlt e total a través del período. 77

a) Desocupación abierta entre los activos A niel nacional, el número de desocupados abiertos entre los activos se incrementa entre los años 1960 a 1962, especialmente por retraimiento muy marcado en la ocupación del sector agrícola; a partir de ese año la desocupación disminuye en forma acelerada hasta 1967, volviendo a aumentar nuevamente en 1968 y 1969. (Cuadro 66). A nivel regional sólo existe información para la serie completa 1960-1969, sobre la zona del Gran Santiago. Esta serie presenta disminución en el número de desocupados hasta 1963, comenzando luego a incrementarse; no obstante, la tasa de desocupación en el año

1969 es inferior a la de 1960, aunque el número al)SOIUtO (le desocupados es superior. De la comparación (le las tasas de desocupación abierta para el Gran Santiago y resto del país, puede deducirse una concentración (le la desocupación en el Gran Santiago a par. tir del año 1967. La fuerte migración de la población activa en ese año y el siguiente hacia el Gran Santiago en razón de la sequía y la incapacidad del sistema económico de esta área para crear el número de ocupaciones que ello habría requerido, explican en gran parte este hecho (la población activa se incrementó en el Gran Santiago, entre 1960 y 1 0 , en tanto el total del país 1969, en un 37 1/ lo hace sólo en un 25%)

Cuadro N9 66

Desocupación abierta entre los activos
(Número de desocupados y lasa de desocupación) NUMERO DE DESOCUPADOS Gran Santiago b Total Imis i (miles) 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1965 1969 177,3 204,4 207,6 2012 192,4 180,7 174,4 140,0 149,3 186,7 54,0 48.7 40.2 39,7 422 45,6 46,6 55,5 572 61,2 TASA 1)E L)ESOCUPACION Gran Santiago d Total país c (%) 7,1 8,0 7,9 7,5 7,0 6,4 6,1 4.7 4,9 6.0 7,4 6,6 52 5,1 5,2 5,4 5.1 6.1 6,0 6.1 211 (%) 30,4 23,8 19,4 19,7 21,9 252 26,7 39,6 38.3 32,8

a ',

ODEPLAN.

b y 1 Universidad de Chile, Instituto de Economía. Ocupación y Desocupación Gran Santiago.

Desocupados como porcentaje de la población activa.

b) Desocupación abierta entre los inactivos. A través del análisis anterior se detectó la existencia de desocupación entre la población inactiva en edad de trabajar. El número de 78

desocupados entre los inactivos ascendía en el año 1967 a 48.600 personas, cifra que equivale al 1,6% de la población activa efectiva. (Ver cuadro 67)

Cuadro N° 67
Año
Desocupados entre los i;zacljT'os Población wi ita efec1ia (f) () = (1+2) Tasa de dewcupacjón

Población activa a

(lo)

1967

48,6

2.951,9 3.000,5 1,6

Fuente: ODEPLAN.
a Población

activa: CELADE.

c) Subempleo y desocupación equivalente.

La incapacidad del sistema económico para generar la cantidad de puestos de trabajo necesarios para absorber la totalidad de población activa efectiva induce a la contratación de esta población en condiciones de subempleo. Este subempleo puede ser visible e invisible. El subempleo resultante estimado en cada una de las dos categorías no es sumable, en razón de que puede existir un alto grado de correlación en cuanto a las personas mismas cubiertas por ambos tipos de subempleo. La subocupación total queda entonces determinada por aquella subocupación que resulte más elevada. La subocupación invisible sólo pudo estimarse parcialmente. Para el sector agrícola fue imposible su cuantificación por la escasa confiabilidad (le las cifras de remuneraciones del sector.

d) Población ocupada que trabaja a jornadas inferiores a la normal y subempleo visible efectivo.

Del total de población ocupada que trabaja a jornadas inferiores a la normal en el año 1967 —173.000 personas—, sólo se encuentran en condiciones de subocupación visible

efectivo el 48% —83.000—. El 52% restante debe considerarse como ocupados plenos, debido a que no manifiestan interés por más trabajo y, por tanto, no constituyen subempIcados efectivos en la medida que el estado es voluntario. (Cuadros 68, 69 y 70). Mirado desde un punto (le vista global, puede decirse que el 2,9 11I Ó (le la población ocupada y el 2,8% (le la población activa efectiva trabajan en condiciones de subempleo visible efectivo o involuntario. El subempleo total, tanto voluntario como involuntario, alcanza en 1967 al 6,2% de la población ocupada total 5,8% (le la población activa efectiva. La población ocupada (¡tic trabaja jornadas inferiores a la normal está compuesta en su mayor parte por mujeres (60%,), pese a la menor participación femenina en la población ocupada total. Sectori:ilmentc, la mayor concentración de subocupados voluntarios e involuntarios se da en las actividades de servicios e industria (38% y 28%, respectivamente). En ambos sectores el sexo fomenino aporta el mayor tióniero (le ocupados a jornadas inferiores a la normal: 76% del total (le subocupados en servicios y 72% en industria; corresponde a su vez a estos sectores ser los (le mayor concentración femenina (reúnen el 81% del total de la ocupación femenina en condiciones (le ocupación inferior a la normal) . (Cuadro 68)
NI

79

.V° OS Pohla iuil (1< L11)a(Ia que trabaja de 1 a 3-1 horas sciiiauiles sin onsiderar trabajo. Año 1961 ( '.l iI s iii 11('rsna.)
(:1(,(l1,()

SU

piefCi'Cll( ia pOl' más

¡jo 'riiiu;S
% .5,,

'II JI I?I.S
' •5.1'

'J07'.41.

Agri tItua Minina
IIldI,iii.I

i(u (:i Elruiiddad (:oiIi('r( j o '1FItISi)ffl ir Set 1 ut ¡os -ti ti', it1a,lr s no bien especificadas 'IUI.tL Población ocupada I' hI .¡¡(¡¡;.a I'I(.'CI i a 1-nt-tite: Ol)EPI.AN.

13,1 0,3 13,6 6,3 1)1 11,9 8.9 15,9 0,1 70.2

67,9 100,0
28,2

- 34,5
0,1

98,4 100,0 48,9 96,6 24,4 50,0 40,5

- 12.1 0,3 49,5 (),I 103,2

32.1 - 71,5 1,6 - 51.1 3,1 75,6 50,0 59,5

19.4 0,3 48,1 6,4 0,1 24.3 9,2
65,4

100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100.0 100,0 100,0 100,0 100,0

0.2 173,4 2.511 ,9 3.000,5

Proporción del sLI l ) CI1l1)lC() visible efectivo dentro de la población O(LljXt(la que trabaja (le 1 a 34 1101 Is semanales. Año 1967 (Miles (k- Personas) Iloni br',t I'ol)laciót 1 1( II ;1 le 1 ra )aja Ir 1 a 31 horas seto anales l)1t'o j si lile eíi'ctj', o o pohla ión ocupada que trabaja de 1 a 34 hutas si-inaitales y desea más trabajo Par&ciitztj&'
111

(:iutdro NI , 69

Iujeres 103.2 44.7 43,3;,

Total

70.2 38.2 54,4 r;,

173,4 82,9 47,8%

Si I)t'lIl

1- tiente: ( oatlros N. ' 68 ' 70.
M

.\n:ili,ado por sexo, se observa que sólo el ,0< Í, de las mujeres (IUC trabajan menos de 3 ,5 ¡toras desean tina mayor jornada, es decir st' el1(tlCflL1'tI1 ('II (:OndiCiófl de subempleo (-fcclivO, en t anto que en los hombres esta cifi a alcanza al 51 '. Respecto a SLI estructura por sexo y actividad económica, la población ocupada en con80

d i ción de subempleo visible efectivo mantiene tina distribu( ión muy similar a la del total de personas (1t1C trabajan menos (le 35 horas semanales: concentración (le subocupación en las actividades de servicios e industria y ma y or composición femenina que masculina, aunque con una pequeña (liSmiflUción en el nivel femenino.

Cuadro

70

PobIa ión o upada que trabaja de 1 a 34 horas semanales y manifiesta interés 1) 01 mus horas de trabajo, o "subempleo visible efectivo". Año 1967
(Mies dc l'LI'ouas) ¡IO.IIIIRIS Al tJIR/J,

'JOTA!.

.g ricu It Miiuría

Ui

Industi ja
(:01151

iuccicSn

:1,.) 0.2 8.0 4.9

81,' 100,0 32,3 97,9 54.7

1,3 16,8 0,1 4,5 0.2 21,8 - 11,7

tsr,
67,7 2.1 45,3 3,3 73,1 -

I'It' ti 1 ¡dad
Comenio 1 1 ZI

6,8 0.2 24,8 5,0 10,0 6,3 29,7 0,1 82,9 2.811,9 3.000,5

1151)1)1 It.
7 1)
110

Strs ¡dos .ttlividadcs ('si>ecificadas
lIjen

26,6 100,0 46,1

100,0 100.0 100,0 100.0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0

TOTAL
Población ocupada l'obl. activa ch'ctis a

0.1 38,2

}tletltt

ODFI'L.-N.

La c()mposi( ióim (le los ocupados que trabajan a jornadas iii [eriores a la normal, segúli su posición ir»' más trabajo, está demos(raudo la necesidad de puestos de trabajo con horario inferior al que aquí se considera como normal, por cuanto permite la ocupación de personas, en especial mujeres, que, por determinadas talones, no pueden ocuparse den(ro (te Ufl horario completo. La no existencia de eSOS PtiestOS conduciría a que gran parte de este 52% de población subocupada voluntaijainente o que trabaja menos de 35 horas y no desea más trabajo pasa a formar parte de la población inactiva con deseos de traba( 0n el consiguiente efecto que sobre la generación del producto ello puede significar. e) Subempleo invisible en sectores no
agropecuarios.

El subempleo invisible en el sector agropeuaiio no pudo estimarse por falta de confiabilidad en los antecedentes estadísticos disponibles. Ello es causa de que sólo se presente G.-Antecedentes...

a continuación la cuantificación del subempleo invisible en los sectores no agropecuarios. El subempleo invisible en los sectores no agropecuarios, medido en términos de ingreso al trabajo humano, afectaba en 1967 al 44% de su población ocupada -a 915.000 trabajadores-. El mayor subempleo se produce en los Sectores industria y construcción (50%); se debe ello a la alta composición (le obreros en sil población ocupada, lo que ind mida blemen te aunien ta la proporción de trabajadores con remuneración inferior al vital. (Cuadro 71) Llama la atención la alta subocupación existente en las actividades cte servicios y comercio, en circunstancia que la composición (le obreros de esos sectores es minoritaria; la sUl)ocUpación en servicios asciende al 47% de su pobla jón ocupada, siendo los obreros del set (01' sólo el 13 1, 0 de la ocupación; en la actividad comercio, la subocupación asciende a 34,0%, en tanto los obreros son sólo el 18% de la ocupación. 81

Cuadro NQ 71
Subempleo invisible en los sectores no agropecuarios". Afio 1967 (Miles de personas)
Sv,-in' de actividad Población subetnpleada jflvj3jbfr 40,7 Pol, aein ocupada 94.0 53'l,4 % de la población ocupada que se encuentra s uhocuf,ada 43,3 50,4 50,3 16.9 34,4 30,0 47.4 44,4

Minas y canteras Industria construcción Electricidad gas y agua Comercio Transporte Servicios
TOTAL

269,4

85,0 2,0 129,0 46,9 342,0

169,0 11,9

375.0

156.2 721,4 2.061,9

915,0

Fuente: Ol)EPLAN. a l.:¡ población suhocupada corresponde a las peronas ocupadas cii actividades no agrícolas según ganan (Lis nii'tisuales normales en efectivo en su ocupaciói. para los tramos cu y a remuneración mensual 11. t1uida es inferior a 300 escudos del año 1967. Los antecedentes anteriores están demostrando la incorporación de población activa, en alto grado de subempleo, a los sectores servicios y comercio. Se trata en el fondo de una alternativa a la desocupación que resulta de la falta de capacidad de los sectores productivos para absorber parte del incremento de la población activa más aquella que en algunos años se ha liberado de la agricultura. La mayor absorción (le esta desocupación se produce en la categoría ocupacional "trabajadores por cuenta propia"; en el sector comercio el 38% de su población ocupada corresponde a esta categoría. Es necesario aclarar que con la aplicación de la metodología usada, la subocupación estimada en los diversos sectores, y especialmente en servicios, resulta superior a la subocupación efectiva. Ello se debe a que las estadísticas que sirven de base de cálculo sólo están referidas a nivel de ingresos, sin relacionarlos con la duración de la jornada de trabajo. No se distingue entre las personas que realizan jornadas completas y ganan por 82 ello menos de la cantidad mínima aquí fija. da (un vital Empleado) , de las personas que realizan jornadas menores a la normal por propia preferencia y reciben por ello ingresos proporcionalmente inferiores al mínimo. Dentro de un cálculo más preciso de la subocupación, debe eliminarse esta última categoría de población, por cuanto no constituyen subocupación. Lo anterior se demuestra al observar la distribución tic la población subempleada visible en servicios; de las 65.000 personas que trabajan a jornadas inferiores a la normal (menos de 35 horas semanales), 36.000 no desean más trabajo. Dado el nivel de ocupación en esta actividad, seguramente gran parte de su población que trabaja menos de 35 horas y no tiene preferencia por más trabajo debe, a su vez, ganar menos (le un sueldo vital; ello lleva a una subocupación efectiva inferior a la subocupación aquí calculada. En base a lo anterior, y dada la alta proporción (le "población ocupada (lite trabaja (te 1 a 34 horas semanales y no desea más

trabajo" dentro del total de ocupados a jornadas inferiores a la normal (52%) (ver cuadro 69), puede asegurarse que el subempleo invisible aquí estimado (44,4% de la población ocupada) (ver cuadro 71) corresponde a una cifra máxima de subocupación total, pese a que, por los conceptos antes expuestos, la metodología empleada tiende a miniiniiarla.
E) Desocupación eq uit ' a len te.

Las estimaciones de subempleo efectuadas 1j1 cali tilar su equivalente en desocupación. Es decir, traduciendo a desocupados

pleitos o totales la proporción subempleada de las personas que se encuentran en situación de subempleo voluntario visible e invisible, se puede calcular la "desocupación equia le u te". Para el sector agrícola, en que no fue calculada la subocupación invisible, la desocupación equivalente se estimó en forma indirecta a través del número (le jornadas de ti-abajo ijijano requeridas por cada hectárea según i° (le (1111 iV() o tipo de ganado. El porcentaje (le desocupación (lije representa esta deSOt Ilpa ión equivalente, sobre la fuerza de trabaj o efectiva, asciende a 9,5% en el año 1 (Cuadro 72)

Cuadro NP 72

Desocupación equivalente por sectores económicos. Año 1967
(1) Población ocupada (Miles) Sector agricola Sector no agrícola
750,0 2.061,9 94,0 (2)

Desol zijuuión equivalente (Miles)
(32,2

(2/1)
% 8,3 10,8 11,2 11.2 12,6 4,1 6,1

Mincrla lndu.stiia Construcción Electricidad Comercio Transporte Servicios
TOTAl.

554,4
11,9 169,0

224,2 10,5

59,8

21.3 r,

o.

375,0 1562 721,4 2.811,9 2.951,9 48,6 3.000,5

134

95,9
286,4

8.6 13,3 10,2

Población activa Inactivos considerados desocupados Población activa efectiva Tasa de desocupación equivalente (%) Fuente: O1)EPEAN.

9,5

Si se compara la desocupación equivalente sectorial con su respectiva población ocupada, la mayo¡- desocupación entre los ocupados se concentra en las actividades no agrícolas (10,8%) ; en el sector agrícola esta tasa es de 8,3%. Dentro del sector no agrícola la mayor

tasa corresponde a servicios (13,3% de su población ocupada) » siguiendo a continuación construcción (12,6%) y minería e industria con ci mismo porcentaje (11,2%). Los otros sectores tienen tasas bastante menores. El número absoluto de "desocupados equi83

valentes" asciende a 286.100 v ; el mayor aporte a esta cifra corresponde al sector servicios (95300) , seguido por industria (59.800) y, en tercer lugar, agricultura (62.200) ; los restantes sectores tienen aportes bastante infe1 OFCS.

desocupación equivalente quedan explicadas por lo ya expuesto en el capítulo sobre subocupación; asimismo, quedan sujetas a todas las limitantes ahí expresadas lo que permite afirmar que la desocupación C(1uivalente aquí dada corresponde a 1111:1 cifra máxima.

Estas estimaciones globales y sectoriales de

4. APRECIA ClON DE CONJUNTO SOBRE EL DESEMPLEO

El desempleo de la fuerza (le trabajo es uno (le los factores más visibles de la forma como ha funcionado la estructura económica chilena, organizada bajo los moldes del capitalismo dependiente. Su magnitud y características son un resultado del reducido nivel de actividad que ha logrado la economía chilena en los últimos decenios; entre 1940-49 el producto geográfico por habitante subió en 2%, en 1950-59 sólo en 1, 1 1,1 ¿ y en la década 19601970 llega nuevamente a un 2%. En los últimos cuatro años el producto geográfico bruto aumentó apenas en 1,1%, una de las tasas más bajas en el mundo actual, todo ello a pesar (le que el país dispone ele una capaddad instalada de producción (equipos, maquinarias, tierras, fábricas, instalaciones y obras de infraestructura) y de una gran poteneialidad humana. Converge a la situación anterior Ja importación indiscriminada (le tecnología extranjera diseñada para ahorrar mano ele obra, como consecuencia (le la dependencia en que ha vivido el país. Este factor ha anulado, desde el punto de vista del empleo, los efectos que podrían haber tenido

las inversiones que se han realizado en los ttltiiuos años. Los aspectos meiicwndos anteriormente han conducido a tasas ele desocupación abierta ele ha magnitud siguiente:
Cuadro 73
Gran Santiago 7.4 6,6 52 5,1 5,2 5,4 5, 6,1 6,0 6,1 7,1

Tasas (le desocupación
Total pais 1960 1061 1062 1965 1964 1906 1967 1968 1969 1970 7,1 8.0 7.9 7,5 7,0 (1,1 6,1 4,7 4,9 5,0 6,0

7 m: necesario aclara¡ una '('/ itis que este total no corresponde a personas que pueden identificarse con un nombre y apellido; es la suma o el equivalente de la parte subcinpkada de la jornada de trabajo de todas las personas que se encuentran en situación de subempleo, que traducida a jornadas de trabajo totales equivalen a 286.400 personas.

Estas cifras, preparadas por ODEPLAN y el Instituto ele Economía y Planificación, revelan que las tasas más altas ele desempleo se produjeron a nivel (le todo el país en los años 1960 a 1964, y que los esfuerzos de reducción que se observan en los años 1967-68 se debilitan hacia fines del decenio. Con respecto al Gran Santiago, se observa un incremento del desempleo 'a partir de 1964 (5,2%), cul-

84

minando el ascenso del desempleo en el año 1970 con un 7,1%. Según estimaciones, más (le Oil 35% (lel desempleo nacional se encuentra ubicado en Santiago como consecuencia (le la cm igntción de fueria (le trabajo desde ('1 1 CtO del país liaci;t la capital. La CStrtu tilia de la producción nacional ha venido niodificmndosc en el último decenio; se ha producido una disminución del ritmo de crecimiento de los sectores de producción (le bienes (agricultura, minería, manufactui;L y ( iiiistitictión) , lo (jtiC ha inducido a un ;,iiiiiciito del empleo en los servicios, donde ¡ IR! USo ha disminuido la piodtici ¡ violad. En efecto, si se observa la estructura de absoron (le mano (le obra se comprueba que han tlisniimitiido las oportunidades ocupacionales en los sectores productores (le bienes, llegándose durante el período 1967-70 a (I IIC ms tIel 70% de las personas (IUC se ocuparon lo hk icion en servicios.
Cu a dro Y' 7 1 Coni 1)OSi(ióFi (le la empleos. 1960-1970

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18.5 10. 71,2

Scrvito.s básicos Otro'. seraos
TO1.L

1(10.0

100.0

100,0

Esto significa que las ocupaciones en los sectores de bienes han crecido a tasas menores (lite el incremento poblacional, como asimismo que, con excepción del período 1964-67, las oportunidades totales de la economía fl() lor.tron acompañar el ritmo de crecimiento (le la fucria (le trabajo. En otras palabras, no "Ó10 110 se absorbía la olesotupación. sino que adeinís el sistema era im. apaz de proporcionar oportunidades (11 LlJ)( jonales productivas it miles de j óv('lm('s que año a año 1)usc:mn tral)ajO.

Otro indicador significativo se encuentra cuando se observa la absorción (le mano de obra J)01' categorías ocupauonalcs. La mayor proporción del incremento de ocupaciones totales correspondió a las categorías de trabajadores por cuenta propia. domésticos y familiares no remunerados. Es particularmente llamativo que siendo la categoría de familiares reinttneraolos el 3% del ;mbsoi'l)ido el 20% total de población ocupadad e 196aya ocupada () h o más de¡ incremento ocupacional total del ú1timo decenio. Este fenómeno es importante. va que esta categoría ocupacional sirve como mecanismo de absorción del desempleo disfrazado. Otro hecho significativo es que se ha venido considerando la existencia de tina superpoblación trabajadora sin tomar en cuenta SUS dimensiones regionales. No es necesai jo detenerse aquí para citar otra vez los coiio(idos índices (le desocupación y supel-expiotación de los trabajadores (le las áreas urbanas. Basta recordar que junto con los niveles (le desocupación abierta en el Gran Santiago, ya en octubre de 1970 dichos niveles llegaban a una cifra (le alrededor del 10% en Conceptióii y l'alcahuano y de 17% en Lota y Coronel. ODEPI.AN, a fines de 1969, señaló que de mantenerse las tendencias (le crecimiento económico en vigencia la lasa de desempleo subiría hacia 1975 a una cifra cercana al 7,5% y a 9% en 1980. a pesar (le que se suponía que el empleo cii servicios continuaría creciendo a una tasa elevada. Fmi lo (jite se refiere específicmitientc al Gran Santiao, (le tilia observio ión más cuidadosa (le las encuestas del Instituto (le Economía de la Universidad (le Chi le titmnbién queda claro que el pm'oIletiia del desempleo y su tendencia hacia la agudización ha sido tina característica histórica y que su empeoramiento más significativo se produjo en las postrimerías del dei-en II) anterior Ci) efecto, si Junto con los desocupados se observa la composición de 85

los inactivos, especialmente aquellos con deseos de trabajar, puede comprobarse que en conjunto ambos grupos de personas han tenido en los últimos años una persistente tendencia a aumentar y produciéndose solamente cambios de composición entre esos dos grupos. Esto es más evidente si se compara la
Cuadro N' 75

encuesta de septiembre con la de diciembre (le 1970. Si bien los desocupados aumentaron entre esas dos fechas de 66.700 a 86.800, las personas con deseos de trabajar entre los inactivos bajaron de 184.600 a 166.800. Esto queda mis en evidencia en el cuadro siguiente:

Estructura de las personas sin trabajo. 1970
Septiembre (Miles) % (Miles) Diciembre %

1.t)csocupados 2. Personas con deseos de trabajar 3. Suma total hacerlo algunos meses al año.

66,7 184,6 251,3

26,5
73,5

86,8 166,8
253,6

342 65,8 100,0

100,0

a No se incluen aquellos que desean trabajar todo el año pelo menos de 20 horas semanales y los que desean

El sistema social ha creado mecanismos que ocultan el desempleo, lo que se refleja en la distorsión de la estructura de la ocupación con un crecimiento desmesurado del empleo en las actividades de servicios y aumento relativo de la población dependiente. En suma, si se analiza el último decenio (1960-1970) se ve que la economía del país funcionó con las tasas más altas de desocupación entre los años 1960-1964, bajando entre 1964-1967, pero a costa (le un aumento del subempleo en las actividades agropecuarias y de servicios, acentuándose la expansión desmesurada del empleo en estos últimos y de las personas desocupadas que figuran entre los inactivos, al mismo tiempo con una tenciencia hacia el aumento de la tasa de desocupación abierta; esto por razones de que la capacidad de los mecanismos anteriores por ocultar el desempleo tiende aceleradamente a agotarse. En términos de cifras estimadas ello significa que la desocupación abierta comprendía a fines de 1970 a unas 260,000 8t;

personas, junto a las cuales habría que considerar 150.000 aproximadamente que figuran como inactivos pero que desean trabajar, y además un déficit de otras 600.000 ocupaciones para las personas que, si bien están empleadas, lo hacen en actividades "marginales". En términos regionales, una aproximación burda señalaría que el 40% de la desocupación abierta se encuentra en la provincia de Santiago (104.000), un 11% en Valparaíso (28.600), 10% en Concepción y Arauco (26.000), 117, en Cautín y Valdivia (28.600). 8% en Atacama y Coquimbo (20.800) y 6% en Tarapacá y Antofagasta (15.600). De modo que el 86% de la desocupación abierta se encuentra en estas 10 provincias y el saldo (36 .400) se distribuye entre las demás provincias del país. En cuanto al Gran Santiago, el análisis de las encuestas del Instituto de Economía de la Universidad de Chile señalan con cierta precisión dos hechos bien claros:

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(;,i,uI,o V° 77 lasas (le desocupación co ci Gran Santiago
u . (;'sa u - 1 usran ¡ aI,a' /4riou lr.s jo fer I' ve:

1958 JUIli() 1959

9,5 10,1 7,1 7.3

8 .1 9.2 6,1 6.3

1,3 1,2 1.0 1,1

Ma 11(1
junio

1960 Abril Junio Sepi jet u bi e a DR ieiubre 1961 Mm ., o Juluil) 1970 Sc I

8,0 7,2 7.0
7.6

6.6
6.5

1,4 0,7 0,8
1,5

6.2
6.2

7.1
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5,3

1.0
1.1

p jenulure bre Diciembre

.3

6.6

1.7

' (

6,1 1,1 1.2.

uuiuieuu,a encuesta d isrñ.uula ro 19611: quedan 7.3 respect isa Ruelu (u.

apoyo " confianza ha tCIli(lO (le los sectores privados, especialmente monopól os, nacionales e internacionales. y participación pletia (le los grupos políticos de derecha. Más aún, como se observa en el c(ta(lro 76, si solamente se considerase a los cesantes las cifras no sólo son mayores en 1 ¶) y 1959, sino que adcin;s entre 1960 y 1961 fluctúan sobre el 6'. nivel IUtI similar a la (le dkicmbre (le 1970. u) Si ¡unto con los (lesol upados se observan los inactivos (oil (li-seos de trabajar S, fácilmente comprobable que tOn)i(I1(lOSe cii olijunto ambos grupos han tenido históricamente —por lo menos desde 1967 que se cuenta con información (le C5C tipo— a aumentar y se agudiza muy especialmente entre septiembre (le 1969 y s el) ticml)rc (le 1970, no diferenciándose mayormente la situación (le esta fcdia con la de diciembre (le 1970.

i) Las tasas de desocupación más altas a quc se ha llegado tuvieron lugar en 1958 y 1959, años de inicio del gobierno que mayor

S Sin iunluiu aquellos qui- desean trabajar todo el año pero menos de 20 horas semanales y los que desean hacerlo algunos meses al año.

88

CAPÍTULO V

EL DESARROLLO 1'ECNOLOGICO

1. LA L\FL('EXCM

¡xTr;nxl(:!oxAL

(i)i)jUIit() tIc J)UtClu 1.1. 5 tIC ((iiisorttos intern;i(ioli;(I(s eutitrol;tii (11 glall iiie(Ilda el iuCl(a(IO iuiiittii;il tlt' la IC( iioloia. ,\d1,is, las IIIVCI it)li(s ( 1 (11' du lios ¡aj',cs elnpresas ponen en j tieo (u el .it ea (le la ¡ii_ esi iga jón y desarlolk), ah antail ni ('les esPC( tt ( tl l 4 1t' e ilflj)OSil)ICS (IC iCJ)( OdiRil CII países (01)10 ci nuestro. Uno de los efctos 1)LiS notables (ltIC se derisa de este cree tel) te II) tetés en la tecnología es la velocidad cada ve/ mayor que adquiere el proceso (le iliflOVa ióii tét lIRa Ci) el plano flitifl(lial. Por esta causa, Chile, al igual que otros países subdesarrollados, experinienta tul retraso tecnológico cada vez mayor en relación a los países desarrollados, con el consecuente agravamiento (lCl PI0 c'5 0 (le (lC})CI)dCI)(ia técnica y económica del extranjero. A este retraso relativo se le denomina ''brcha'' tecnológica, y afecta CII forma negativa al país. Uno de los efectos más claros y explícitos (le esta situación de dependencia lo (olisl itilycli los acuerdos de ro) alijes y. y en general la transiercIu la tecnológica pagada. La transferencia tecnológica ha sido realizada a través de tres mecanismos (lifeiCfltCs:
tIi

te (le las ('Iiipl esas norteamericahas transliaciol) ale s, es la menos adaptable a las (011dR ¡oiles inipelantes en (liile, puesto lIC (IR has tecnologías. CI) el mejor de los (aSOS, 5(' adaptan Il al tani hIn (Id mercado, pero asi II Uhi a a las propor iones tic los factores internos existentes Cii los países receptores. De las tres formas de transferencia tecnológica descritas, la iiiis perjudicial es la últinl a (iii) , (¡tic (DIII les a un mayor grado de dependencia tecnológica y una mayor concentración del conocimiento técnico. En general debe evitarse la transferencia conjunta del 'paquete'' (capital - tecnología - capacidad empresarial) , que se introduce a través (le las iiivcrsiolles cxli a!ijCias y ( lCl crédito externo. Lo pe realmente interesa controlar ele dicho ''paquete'' es la tecnología, y no sólo el capital, como se ha postulado hasta ahora. A continuación se intentará hacer un balance de la tecnología transferida al país a través de estos protedil)lieI) tos.
1 C pi i)\ CIII CI)
1

,i) Lircii( U1S '' ,O)at(7C3,

Los acuerdos 1 C51)CCtO a licencias y proe(liflhielILOS técnicos (know.11ow) u) La importación de maquinarias y herrain ien tdS. ¡ti') Las inversiones extranjeras y la transfcrcn(ia tic 1)0( ctliiuiciitos tC(IIiCOS, ináqui. has y llerranl iciltas (IIIC ('1q ilete'' tic tecnología) Esta transferencia
[Ce

nológica, generalincn-

En 1969, por este oncepto, se gastó mSs en maquinaria eléctri i (15,8"",) l)lO(l(It tos IIIiCOS 110 industriales (19,0" <',) y material de transporlc (9,8°,) . En (llant a los países de origen ni,is importantes, está Estados Unidos (15,9,) y luego Alemania. Inglaterra y, todos con alrededor (le un II e;utlj uno. Puede observarse cii este aspecto la extra(>t(iinalia cOitici(leIl( ia con las áreas y regiotics de actividad (le los grandes Consorcios internacionales, tic que se habló en la prime89

ra St'C( ¡Ofl (le este infornl('. Esta suposición está confinada por la nómina de licenciados y licenciantes actuales en ci proceso (le transferencia tecnológica chilena. b) un pmiación (le equipos cxl tan jeros. Es I)OSil)lC hacer un CiílUUl() (le la tecnología. cspcc ia buen te en ci urea de la iuigeul ¡cría. que Se iilcorj)ora a través (le la inl1)ortaCión (le C911ÍO5 extranjeros.

(1) La coopewicidn técnica internacional y otros medios de transferencia (le con ociiflienlos "libres". Se reconocen tres medios de transferencia del conocimiento "libre", a saber: i) [a información técnica en forma (le libros, periódicos y otras publicaciones en ¡ re tul ación. u) El (lesplazauniento de personas entre países, incluyendo la inmigración y regreso (le emigrantes, visitas (le estudio y otros viajes. iii) Los programas (le cooperación técnica (ni ti ¡t y bilaterales, oficiales y privados) Estos sistemas (le transferencia son altamente beneficiosos, siempre y cuando el país que los reciba haya establecido una capacidad suficiente para aprovechar y multiplicar internamente los conocimientos transferidos por estos medios. Chile ha aprovechado en forma abundante este mecanismo de transferencia, especialmente durante el último quinquenio; una prueba (le ello es el abundante recurso de asistencia técnica canalizada a través del gobierno, que se tradujo en un creciente movimiento (le becados:
1 E\isten cuatro calo pos [ti o da titen tales de con (roi(rSiíl cutre los intereses (le las grandes compañías ¡ iii ('rilaciotia lc- y los intereses ,!c las empresas tiacio,,;,lcs con I sJccto a las inversiones extranjeras: FI problema ikI libre acc eso a la información ti teln(i,ra (U las ctIuu)rcsas mixtas (control de la ado iii j a rae ¡óo) u) La falta total de interés de las sociedades transnacionales por estimular gastos j ote, nos de investigación y desarrollo (Rl)) en los países en que operan sus sil i iii ri as ( ont rol de la tecnología). iii) ¡0 toma de posesión por ( a I)jta les extranjeros lc empresas nacionales, para eliminar la competencia u crear iota base cómoda para nuevas operaciones ( 001 rol del capital y iI mercado) b) Fi especial interés que de it ilest ni el capital extranjero en sectores claves de la economía que, según el criterio y el sentimiento nacional, deben pertenecer al Estado (cootrol de sectores estratégicos) Frente a rsta política de los grsnslcs inieres"s internacionales, los países en vías de desarrollo deben responder con tina capacidad orgarti,ada de (capital. trcnoroia.aulniinistración) propios y con un estricto control sobre las inversiones extranjeras.

ItIlCI. .1,0) 1960 1961 1962 1 Q6,3 1961 1965 1966 1967 I!'GS ¡1•11 a (u 880 822 749 717 807 914 1.002 1.207

x lE \1 nici; 2.226 2.933 2.740 2.496 2.390 2.690 3.046 3.340 4.023

II-A1: itlSCtsi('iK'S Cii equipos iitlIK)ttadOS (en mOlo11(5 (It' (SCII(IOS (k' 1965). b Rl! CE: ecu so liii titano calificado equivalente a la
leS ic,!nía

transht'ida (en uiño'i:.ttsional)

c) Tecnología adherida a las inversiones extranjeras. No existe información suficiente como para h:u ci- un cálculo sobre la tecnología cxtranjcu.t que se introduce a través (le las in\CI S1OI1CS y ( rédito externo, pero Se puede suponer que ésta es la mayor causa (le la dependencia tecnológica en (jtIC se encuentra nuestro país. En Aeneral, la transferencia implícita de tecnología alcanza siempre niveles superiores a la explícita (patentes y royalties) , y constituye por lo común motivo de controversia entre los intereses (le las grandes compañías in(erna( ionalcs y los intereses del país 1, 90

Jiknio

Becados

1964 - 1965 I96-1967 1968-1969 • 1969

1.095 1.542 1.566 4.203

iii) Que sç obligue a un período (le maduración profesional, a través del trabajo en Chile, antes de salir a estudiar al extranjero. iv) Que en lo posible salgan los becarios en equipo o grupo y no individualmente. Lii este aspecto normativo y reglamentario se han realizado grandes avances en el dccc. n u, pero aún quedan reformas por hacer. Ahora, (it ((tanto a lit (le cerebros, se puede olJseri 1 proporción de la mis• itia 110 es importante (1.088 en el período 1962-1968, es decir ci l,8( ' I¿ de la fuga de (Cr(I)ros latilioalneri( ana) ;sin embargo, en lo utah tat ivo dicha cilligra( ión afecta en forma iiiipoit;iiitc del total) al área (le la ingciiicrí;i, que, como se sabe, es un factor fun(lanicil tal para el desarrollo (le la producción. El fenómeno más importante del (lecenio en este (ampo es sin duda el carácter de depiitlencia tecnológica que afecta a nuestro país, y la incapacidad en sostener un esfuerzo organizado (le sustitución de las importaciones de tecnologías. Pero a esto debe agregarse un fenómeno aún más importante, y (¡tic es la mentalidad (le dependencia científica )' técnica (1 LI C Se advierte a través de los becados que se envían, los expertos que se traen, las licencias y royalties que contratan, Y los polos (le interés científico que se defi. iten. Fn todos estos casos se repite un denomiu itior (onlún, y que es una fuerte preferen(ia por Estados Unidos, seguida de una preferencia más moderada por Alemania, Inglaterra y Francia. Hacia los países de Latinoaniéri exis te un interés muy débil y casi iitilo en el área tecnológica: no obstante esto, se demuestra interés por estudiar dentro de Chile, aunque no en alta proporción. El problema, como se señaló anteriormente, nace de la universidad a la que le asiste una gran responsabilidad en la situación tecnológica vivida por Chile en el pasado decenio, 91

En la actualidad. el movimiento (le becas oscila en alrededor de un millar al año, sien(lo los sectores 1fl1S favorecidos los de educación, salud y agricultura, en ese orden. No obstante, las preferencias en cuanto a re1 uerim ien tos se encuentran en ingeniería (20%) y biología (9,8%) . Esto estaría señalando aparentemente una desorientación en el uso de la asistencia técnica, especialmente en cuanto a la gran área (le iencias y tccnologias de la ingeniería, que es indispensable para el desarrollo futuro (le Chile. Ahora bien, si el movimiento de profesionales puede ser beneficioso para el país, por el aporte técnico que significa, también enderra un grave riesgo. Ha quedado (lemostrado que la formación superior en Chile tiene un carácter "internacionalizante'; es decir, liga al estudiante a la técnica con mayor fuerza que a la realidad nacional con la cual, cii definitiva, está comprometido. l)c allí que se produzca un desajuste O "alienación" del profesional universitario, al entrar a su campo laboral. Esta es una (le las causas principales de la emigración profesional, según un estudio desarrollado por FLACSO 2, Por ello es necesario observar las debidas precauciones en este aspecto y que pueden ser las siguientes: i) Mantener un compromiso con el becario (ya existe a través del estatuto del becario) u) Que la beca esté integrada a un pro. grama (le actividades del becario.

'Algunos aspectos teóricos ' empíricos del éxodo de ptoí&sionalcs ctiiIcos". FLAGSO ODEFL.AN UNESCO, 1970.

2. LA CAPACIDAD TLCNOLOGICA INTERNA La capacidad tecnológica chilena es potencialtuente alta si se compara con otros paises. En efecto, se ha formado un gran número de centros de investigación, algunos de gran calidad, y diversificados sobre todas las áreas del conocimiento. El personal científico y tecnológico es bastante experimentado y cuenta con una alta formación técnica. A este respecto sólo existen cifras para 1967 (cEnA) y para 1969 (coNIcYT) y que se presentan en los siguientes cuadros. De las cifras (le ellos puede apreciarse una fuerte expansión del potencial científico (medido en términos de personal científico y
G r ufrn - di s ciplina ricoh/ida Ca. exactas y naturales Tc. y Ca. Ingeniería PCT 1 9 6 7 OCT b Tasa credmaculo

Jte,?I

1967

1969

Número de centros Personal científico-técnico (total) Personal por centro

186 2.214 11.9

291 4.415 15,2

56,3 99.4 27,7

tecnológico), pero producido en gran parte por una multiplicación de los centros de investigación más que por la expansión del tamaño de los mismos. Desglosado esto por sectores científicos, se tiene lo siguiente:
1 9 6 9
P(I a OCT i'GT

Taso crecimiento a OCT

Tc. y Ca. Médicas Tc. y Ca. Agropecuarias TOTAL

1.105 379 339 891 2.214

90 37 36 23 186

1.955 679 1.163 618 4.415

136 52 65 38 291

76.9 79,2 243.1 58.1 99.4

51.1 40.5 80,6 65.2 56.5

a PCT: personal científico y tecnológico total. b OCT: organizaciones cientificas y tccnológias.

De estos datos puede apreciarse que gran parte de la expansión corresponde al área de la medicina. Distribución porcentual Universidad -Gobierno
PERSO.'s.IL Grupo - Di3ci1ina ¡ rs

Ahora, en cuanto a la distribución por sectores institucionales, la situación es la siguiente:

Q 6 7

1' 1 s

r
GO

ORGANISMOS ¡969 1 9 6 7 G GO ES !.S

C. exactas y naturales
re. y Ca. Ingeniería TuCs. Médicas

87 98 40 62 81 100 80

13
14

85
75

15
25

'Ir. e Cs. Agropecuarias Ca, Sociales Ca. jurídicas y Mm. Hum. Bellas Artes TOTAL

85,3

14,5

2 60 38 19 - 20

97,3

2,7

95 71 63 90 100 83

5 29 37 10 17

Puede apreciarse una fuerte preponderania (IdI sector educación superior sobre el gobierno, la que tiende a disminuir. En cuanto 92

a la participación de las empresas productivas en el área de la investigación, ésta es insignificante.

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Hasta esta parte del informe se ha (lescrilo Li (;ipacidacl del Sistema científico y tecnológico (llilenO: sin eluhialgo (lel)C aclararse (IUC esta capacidad LS sólo potencial, puesto (1LIC para tra(tucirsC CII términos r eales (lCt)C estar ligada a la aplica ióii tecnológica rn isma. Durante el decenio pasado ha podido apreciarse en Chile un gran crecimiento en las actividades (le investigación científica, pero no así en las (le innovación y aplicación técnica, que SU)) el) definitiva las que repercuten favorablemente cii el desarrollo económico En efecto, si se compara la situación chile]'¿l con la de otros países más desarrollados, se llega a la conclusión de que el potencial científico, (jue se halla integrado al potencial productivo en dichos países, se encuentra -en el (aso chileno- segregado del mismo. Con el agravante (le que no existen los mecanismos y motivaciones suficientes para orientar y transferir los resultados de la invcstiga(ióII a la aplicación tecnológica concreta.

os con ci fin (le lograr una redistribución del oidcui (le TW' ES.50' (.O Y i'. ej ('1 npl o.
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(EP) Lrnp. Produci. 53,0 '12,3 7,9 73,8 52.7 11,2 52,3 70,5 70,6 - - (01) Otras insi, 12,7 1.6 2,9 1,7 -

-
Alcillallia Bélgica 1'E. tt'. Plancia haba japón Reino luido Suecia (:lllLE '67 (hilE '69

28,4 11,2 12,7 28,8 44.2 31.7 9,1 11,5 85,5 80,0

¡1.9 St 6 10.6 18,5 14,6 11,3 20,1 14,6 14,5 20,0

Además (le hacer efectivo el potencial latente (IUC existe en ciencia y tecnología, se advierte otra nieta derivada del análisis del de(Cilio, Y (111C (S la racionalización del esfuerzo científico, para lograr mayores niveles de cfiCiel)( ia.
Eh cuadro siguiente sirve auiá tisis.

Esto señala que, en lo sucesivo, Chile

de-

berá reasignar sus recursos (le investigación a través (te mecanismos directos e indirectos, orientándolos a tareas ' programas específiGrupa - disciplina ( xcta, IlailIlalt's T.y (s. Ingeiticria y Cs. Médicas 1'. y (:.Ag ¡as TO1'.I, I'CT/oc'r !'c;/sj » ; 12,4 10.2 9,1 17,1) 11,9 0,64 0,61 0,62 (1.42 0,58 AM! 8,1 5,5 9.9 (LO 7,5

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a ra ilustrar este

L.\i

EE/PC'J' PRS/J'cT M/P(;J' ;i, c 0,91 0,7:1 1 $1 0,93 1,01 26,3 59.9 12.1 13.0 32,1 10,7 12.5 22,0 25,8 15,0

1(1,1 121 7.7 1 1 " 12$9% 8,4 13% 9.6 12%

PC 1/OC. 1 : jte,.oci,cl iecctjík, ¡01 cicitIo (II' iccvesuigu jón (In)lIlclijl1 I'(sl'(.: iopo itic hi iutç:ial c-'r (OIt tsltidit,', (le PosIgc.ido. (1)11 c'st)c tu a ¡os que 'lo iilO'u. t\ IzO' ', ccti;it,cli, k I\Jftc i'tI( ¡3 (lI iIV'slig.Ic ¡('(II. I'.\l . años 1)l0Ill('(i j () itt ('X l)&' l hilda itiOfr'sioii.th l(O;ll. }:E/l'CI': ¡air. ' Ilt; e chi lwr'.onal que 'e encuentra iIcuciI_uiuio tu d xii_Iuujcli. i'Rs/P(: 1: relación tulle ci iulsctu:,l cfi' isjt.iitii, \ ti 1)1150)131 (iruuiiího. M/PC1': ¡)lOil)t'di(l tic' sll l )eificie por il1r'stigacloc. (.F/I'(:l: l ) 1IIfltcdio de asto tttl.iI ¡InI ii)sustigahu. 3 ''1_a úIIi( 3 poscl;iIclatl ( l ile tienen los Paises ci) Amrli( a l,i ti ca de dc'íeiuderst' de ¡os efectos de una polit na ¡ II (t'ruac boa 1 de 51,51 ji tirión y ahorro (It' lilatel ¡as ¡)¡¡¡)las naln cales, es dcsa notla u att ivaluente SU 1ntoa iris c'suigazcóic tecnológica, encontrando nuevos lIsos jiala --(ls 1)IOdi)dtOs y ntojtiititftt las cOrcospflccof ¡tilles t(' cc)1(ZlS ( it' 1)IOdtICdióII, En Il))):), ci (011OCillih'!Ito geiuou.ocio fuera del atiui asiullilacli) en forma eficiente, 5611) ¡)ilC(le SrlVir para it-solver pa, le de los problemas tocateriales que plato lo-a tI atraso de A,nrica Ial ma. Pci-o existen icuuu (Ibas 3uc-as, (01110 la (le los recursos materiales, en 911' (5 lItt)'s,lltd IIIIa acción prmIilaIia pata el desarrollo itt llel c:op:iiidail t ic i11I)(O5aciócl original''. 'u tc:s uriel:cctt': '' ... 3 col)s,r, j i'cc j a de foitit'uitar lilIa capacidad de i n novación original al en aquellos SecInris o disciplinas que t'st1iI relai ioiiadas roo necesi cf ades iac ion ales o regionales (le ¡) ii unc'ra prioriclail 5:) u-a pou-qin' u' necesita desaru-ollar en ellas nuevos prodtu los y procesos, que ¡lo pueden ser obtenidos ('Tu 011as partes, O al')fl fllz'us, porque la acción desa I101ialla el) los ¡ta ÍS('S más ¡ivani:tdos es con traprod u (('Ii ti '' . l':x Ira ido del I)oci, Inculto Ne 2, parto' 11, de la 'F.surategia par! rl T)t'sari ollo Tecnológico (le América latill.C, (:i•jo lntr'taneiic;oiio (:ultural (ele.) jtuuiiti 1 I6i.

95

El cuadro presentado está indicando un taIII;tI)tI rcducido en los centros de investigación,

País

PRS/PCT 1,04

en promedio, lo cual exige actividades de integración programática; además, pueden observarse índices adecuados en cuanto a estudios y experiencia de los investigadores. En carulsio, los índices de recursos humanos, físícos N , financieros asignados por investigador son redin itios y estarían indicando un bajo rendimiento de los científicos por esta causa. Una comparación nos permitirá precisar esto:

(:hile '67 .\ttstria Alejuiatija ¡Sé lgk a España Francia (;rt'ia holanda Italia

2,2
4,6

2,7 1,2 3,1 1,4 4,9 1,2

3. El. RECURSO HUMANO DE ALTO vlJ'El. El beneficio de una tecnología bien aplica(la sólo puede lograrse si se dispone de un recurso humano de alto nivel, capaz no sólo de investigar y crear nuevas técnicas, sino que también de aplicarlas con la madurez suficiente, a la solución (le los problemas de la realidad nacional. El aporte de la educación en este aspc to es tun(lanlental 4. Las características más importantes en la formación universitaria en el decenio son, fundamentalmente, la elevada tasa de crecimiento (1UC ha sostenido, su orientación ''internacion;tliíanie", y la falta de una programación adecuada para responder a la demanda económica y social.
4 1 odos c' .tos paises (se refiere a los países desarrollados) disfrutan de un & reciiniento económico acelerado con pleito empleo, y una tasa de inflación relativamente baja. Este desempeño no habría sido po sible si no hubieran existido sistemas de enseñanza bien concebidos, en especial a nivel técnico medio, que peuniteli a la vez aumentar en forma permanente la productividad de la inulto de obra y trasladar con relatia facilidad la multo de obra de la agricultura a sectores productivos Iná s telacionados con la investigación y el desarrollo. El crecimiento impresionante de otros sectores demuestra que la calidad de la educación, tecnología y exploración de los recursos, aunado a la calidad de la capacidad empresarial, son los ins trumen tos litás importantes para alcanzar el crecimiento económico con estabilidad de precios. . . ". Extractado de "El mercado de capitales, tecnología e información en la región.-.", Miguel S. Wionczek. Revista ile Cotitercio Exterior, febrero 1971. México.

a) ¡-a expansión un,ve,s,1(n'za. 1 a expansión universitaria verificada en el (j ni u q uen io 1964-1969 arroja un índice del 221.35%, muy superior al crecimiento promedio (le toda la educación chilena, que en igual pe l íodo arrojó una expansión del 136,11%. Ahora bien, si se compara para 1966 la ma trk ula universitaria chilena con la mat rícula superior latinoamericana, se podrá observar que Chile se ha desarrollado más allá del promedio en este aspecto.

l.alinoanie;ica
(196)
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Chile
(1966) 89.4% 8,1%

Chile
(1969) 85,6% 11,3% 3,1%

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81.2% 1(3,6%

29

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2,5%

Igualmente puede señalarse que en 1970 la relación (le estudiantes de nivel superior por cada 1.000 habitantes es de 7,87%, lo que constituye un índice muy alto comparado con los demás países latinoamericanos.

1)) 1.0 formación ''inler,,ocionalizanie"

supcIwr. 1.a expansión cuantitativa (le la universidad chilena, en el pasuto decenio, no se ha tra(tu( ido cii tui desarrollo "cualitativo'' igualmente rápido. En consecuencia, todo este esfue p io desarrollado en el ;rCa (le la educación superior ]la significado la "1)iOdticciÓfl" de un gran contingente de profesionales, que han suto preparados no cii raión de que (onsti tucn Liii elemento di n;uiii ico (te transformación de la sociedad, sino que más bien Obe(lCCiCfla los patrones académicos vigentes que tienen tina fuerte iii It ueiuia tCcnocrit ica iiiciii a c j o u al De esta forma, el profesional tiende a tigarse uiís a la (liscil)lina científica que al problema nacional, pro(lu( iendo una ''tensión' migratoria, primero del medio rural al urbano, luego de las ciudades menores a la metrópolis Y. finalmente, de Chile a los países desarrollados . Este proceso migratorio es altamente pci judicial. pues impide la difusión del belicljcj() (le la ciencia y la técnica ItaLia todos los sectores de la comunidad, conintraiido el potencial profesional en los cciiti OS tiriXi 1105 niiis poblados. U n hecho concreto lo (Oiistitti\e el (lC más cte la mitad del i ectirso litiIflai)o (le alto nivel de Chile se Concentra cii Santiago. (lago. (Se define operaciona lnieii te el recurso humano ano (le alto nivel (01110 profesionales (le '1 y más años de estu(ios uit i versitarios) ( ) 1)rsa juste oferta - denuinda del recurso h umano (.1 (alifi((ZdO. Según los resuhados del estudio ''oferta y demanda de personal de nivel superior" 8, puede observarse un superávit o equilibrio en Ver CStUdi0 FiACM) - ODFi'i.SN - cNiscxj sobre emigración de profesionales. 1970. 6 E.Superintendencia Schu-fclhein, de Educación.
1969.

la mayoría (le las profesiones, que es notable en el uI'ea de la pedagogía, derecho y sociología. Existe, en cambio, un fuerte déficit estimado cii cuanto a técnicos (34% de la oferta 1969). l)ic ho déficit (le técnicos significa hoy en día una relación de 1,24 técnicos por cada iligeilicro , lo (lLlC impide un adecuado aproechiam ien Lo del recurso humano calificado disponible, y en consecuencia retrasa el desarrollo tecnológico (le importantes sectores. Por otra parte, una encuesta de INACAP

A R E A Produc- Adminis- Total cióu tracióu
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Menos de 4 años univ. a
4 y más años univ.
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Menos de 4 años univ.
4 y más años univ.
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73,6 26,4

72,3 27.7

72.8 27,2

Menos de 4 años univ.
4 y más años (miv.

16,3 16,3

72,8 27,2

82,3 17,7

Fuente: INACAP, 1970 a Incluye primaria, secundaria, media profesio nal, y universitaria de menos de 4 años.

muestra que el déficit de técnicos se da no sólo cii los de nivel universitario, sino que también a nivel medio profesional.

7 Se lisa ii uiliiino ingeniero' para agrupar al re:lnsc, iiiiiiiaiio de alto nisel del sector ingenieria. s En la encul-si a de i NAC.i' al sector itiaiiiifaii u reto tic Santiago. Valparaíso y Concepción, puede api-cejar

se la excesiva concentración de profesionales de nivel en las superior las crTIl)resas, la ma y or parte de los cuales se han desplazado hacia el área de administración de las iii isijias. recargando así el sistema central y los gastos generales.

7.—Antecedentes...

97

4. LA APLICA ClON TECNOLOGICA

La innovación técnica, Pr0cb0 de un esfuerzo científico nacional, ha sido muy P01)rC en la década (le! 60, en comparación a la investigación realizada en los centros e institutos. En cambio, se ha adquirido tecnología extranjera a través de diferentes medios, fundamentalmente porque significa la utilización de la inversión y el crédito externo, que respalda a dichas transferencias. Esta actitud favorable a la dependencia, por parle de los empresarios que prefieren la tecnología 'hecha", explica el cxtraiio comportamiento entre la productividad (le la mano (le obra y la proporción (le personal calificado que puede observarse en ci decenio. También influye en este fenómeno la incapacidad tecnológica (lel país, producto de una orientación académica en la investigación y un sistema educativo poco eficiente, desde el punto

(le vista de la calificación efectiva (le la mano (le obra 9.
9 Si bien existe un nivel de instrucción (años de enseñanza cursados) aceptable en la mano de obra no puede decirse lo mismo de su calificación laboral (conocimientos y habilidades para el trabajo) En efecto, la c)Iicntación de la enseñanza presenta una tendencia general más académica que práctica, desde ci nivel unís bajo hasta los niveles superiores. l'ot ejemplo, tu ci priuuu&'r nivel de alfabetización puede traiisforuivarse a un grupo de cesantes analfabetos cii un grupo de cesantes alfabetos, sin que con ello se haya modificado la productividad potencial de la persona alfabetizada. El vértice del asunto parece ser el reemplazo del aprendizaje pasivo y técnico (aprender escuchando) por el aprendizaje activo y práctico (aprender lsacien do cosas) Un país en que la mano de obra posea, como mínimo, un cierto grado de calificación útil para el trabajo, estará en buenas condiciones para iniciar un proceso de elevación de la productividad y de mejoramniento de su tecnología. Debe tenerse en cuenta. también, que este aumento en la mano de obra calificada permite una mayor facilidad de desplazamiento de dicha mano de obra entre los sectores.

98

PARTE 11

LOS SECTORES PRODUCTIVOS

CAPÍTULO 1

AGRICULTURA, SILVICULTURA Y PESCA

1. LA AGRICULTURA

Esta actividad absorbe una cuarta parte de la población ocupada (lel país y (le ella vive y depende, por distintas razones, un taje aún mayor de la población total del país, es decir la población rural. Es además la fuente básica del abastecimiento para el consumo humano y controla la casi totalidad de los recursos naturales renovables, que influyen en el largo plazo no sólo en algunas modificaciones del clima, sino también en la provisión de agua para la población y la industria. Aun en las condiciones (le estancamiento general que se ha observado en la agricultura, su aporte al producto geográfico bruto fue de en 1969. La agricultura se ha caracterizado por un desarrollo insuficiente que ha perjudicado el desarrollo económico y social del país. El sector ha sido incapaz de proveer el incremento de alimentos requeridos por el desarrollo, presionando fuertemente sobre las importaciones. Así, las importaciones agropecuarias que durante décadas han venido creciendo, en los nueve años del decenio del sesenta aumentaron en un 68%, en especial las correspondientes a productos agrícolas que se incrementaron en casi un 80%, contribuyendo al desequilibrio de la balanza (le pagos y utilizando valiosos recursos necesarios para la importación de bienes de capital para el desarrollo, aumentando así la dependencia externa. Por otra parte, el escaso desarrollo y mala utilización de los recursos impidieron que la actividad fuera capaz de absorber el cred-

iuento vegetativo de la población campesina. Se originó así una situación de subocupación Tle se camactcr,Ó por niveles de vida extra. om dinariamentc bajos, Con pésimos niveles (le esos agravados pot- una niala distribución. Esto ocasionó una migración ¡lacia las citada(les donde las personas, al no encontrar las J)Osil)ili(lades (le ocupación buscadas ni las mí it ¡mas (olIdiciolles (le urbanización, Originaion UIt iiii turón (le iii ¡seria alrededor de los en tros urbanos (le mayor atracción. Esto ha tenido repercusión en el resto (le los sectores, e-.s i)e(ialniellte en el itid ustrial, al mantener iiiigiriadt tIc la masa (Olistim¡dora una parte illipOrtante tle la población, estrechando aún iteis el miiercatlo (le por sí reducido. Entre las causas más visibles del estancamiento del sector se destaca el mal aprove. (- hanliento ele los recursos agrícolas, tierra, capital y también de la mano de obra disponible. En la estructura de la producción se aprecia la importancia que han tenido los cultivos extensivos o menos productivos por hectárea. Además, parte de la superficie regada se ha destinado a pastos naturales y cuando se aprovechó la provisión de agua disponible se hizo con prácticas de riego inadecuadas, lo que tuvo por consecuencia una baja eficiencia en el uso de ella. Muchas de las costosas inversiones en obras básicas de riego, que hubieran permitido mejorar la productividad (le importantes superficies, no se han podido utilizar por la falta ele inversiones complementarias para la puesta en riego. En lii construcción (le obras básicas se ha avanza99

do mis rápidamente que en la puesta en riego, agravándose en esta forma cada vez más la subutilización de las inversiones correspondientes. La explotación poco racional del bos(JuC y una insuficiente reforestación, unidas a cultivos en terrenos poco apropiados hechos por campesinos que no disponían de suficiente tierra, ha provocado problemas de erosión irreparables o muy difíciles de solucionar en el corto plazo. Además de estas zonas con problemas de erosión grave, un porcentaje importante de las tierras agrícolas presentan un cierto grado de erosión latente. El proceso de tecnificación ha sido lento y la capitalización insuficiente. Esto último fue especialmente acentuado en el área no reformada durante el último quinquenio, como consecuencia del proceso de reforma agraria. El uso de insumos tecnológicos (fertilizantes, semillas certificadas, pesticidas) ha tenido una incidencia limitada, ya que si bien hubo un aumento notorio al comienzo de la década, en el segundo período su uso fue fluctuante y con tendencia al estancamiento. En las áreas en que se ejecutó la puesta en riego, no se logró el aprovechamiento integral (lel elemento agua porque no se hicieron las labores de tecnificación del regadío y desarrollo agropecuario necesarios. Aquí habría que agregar que la gran mayoría de los productores carece de espíritu empresarial y en muchos de ellos persiste la idea de que la agricultura es un sistema de vida en el que concurren su propiedad, su profesión, su habitación y sus costumbres.

a) La tenencia de la tierra.

Tanto en el problema (le los bajos ingresos para importantes sectores de la población agrícola, como en la productividad del sector, está presente la estructura de la propiedad y el sistema cte tenencia. Cerca de la mitad de 100

la población rural económicamente activa disponía (le tierras, pero alrededor (le la tercera parte poseía una extensión tan pequeña que no le alcanzaba para su sustento, ni para ocupar eficientemente su capacidad de trabajo. Un reducido número (le Pr opietario s poseía grandes extensiones cuyos cultivos no absorbían un volumen adecuado (le mano de obra. Esto significa la existencia de un gran número (te predios de tamaño inadecuado y un pequeño número cte propietarios con una o más explotaciones cte tamaño excesivo que concentran una gran proporción cte la propiedad agrícola del país. Por otra parte, un gran número (le propietarios dispone cte áreas demasiado pequeñas para ser explotadas racionalmente. Igual distribución se observa en la superficie regada, cuya tercera parte se concentra en un reducido núniero (le explotaciones. El sistema (te tenencia de la tierra ha sido inadecuado para la explotación (le un gran número (te predios que se han trabajado en arriendo, con medieros, por administración, etc. Estos precarios sistemas (te tenencia han impedido o constituido una falta de incentivo para establecer las rotaciones cte cultivos convenientes, tecnificar la explotación y hacer las inversiones correspondientes. En gran medida, es la distribución de la tierra y su tenencia lo que explica la desigualdad de ingresos y el ineficiente manejo (le los cultivos. Unas 157 mil explotaciones, o sea el 62%, poseían en 1965 el 1,4% de la superficie agrícola del país, lo que significaba que más (te un 501, de ellas no bastaban para el sustento cte una familia. Por otro lacto, al 1,3% de las explotaciones correspondía el 73% de la propiedad agrícola. Respecto a su tenencia, unas 20 mil explotaciones estaban (lactas en arriendo y 35 mil en medias, aparte que un porcentaje de las 7.80() explotaciones con administrador tenían patrones ausentistas. Durante el decenio, como un paliativo al conjunto de circunstancias adversas existentes

en el medio rural, se logró la dictación de numerosas disposiciones legales, entre las cuales cabe destacar el salario mínimo canipesi. no, la sindicación agrícola, pago de (lías de lluvias, la ley de inaniovilidad, la igualación del salario mínimo agrícola con el industrial, pago (le la semana corrida, la jornada de ocho horas, etc. Pero hay (¡tic poner (le relieve dos i calizaciones: la prom ulgación (le la segunda ley de reforma agraria N9 16.640, que permiió regular en forma más expedita la distribución (le la tierra, el desarrollo campesino, lj tenencia (lc la tierra y la distribución de agila, etc. La otra fue la clabora ióii del Plan de Desarrollo Agropecuario 1965 - 1980 como un intento de coordinar programas productivos. (1 proceso de reforma agraria se hicieron 1.412 expropiaciones al 31 (le diciembre de 1970, con cuatro millones de hectáreas desde Tarapacá hasta Magallanes. De éstas, 290.600 fueron (le i - CO, 602.100 ole secano arable y 3,2 millones ole secano no arable. Una estimación a base de hetireas ole riego básico permitiría afirmar, cii forma muy aproxilllít(lit, el área i eforniada correspondería en 1970 a un 15% de la superficie agríola. En 1.112 predios se organizaron tinos 782 asentamientos, (on una superficie (le 3,2 millones (le hectáreas, (le las cuales un 27% de ellas tienen superficies superiores a las 2.000 hectáreas, beneficiándose en conjunto más de 32.000 familias. La reforma agraria fue, sin embargo, costosa e insuficiente. En el g;Lto consolidado del seo br público, a la agritilttira le correspondió ci 28% y el 4,9% en los años 1965 y 1968, respectivamente. El 10.1`¿ (le la inversión pública destinada a la agrio tiltura en 1965, se elevó al 12,6% en 1970. En t(lleraI, se hizo iiii intento por sacar al se br del estancamiento y a su población de la situación (le bflargi na hi(la(l (ti °l tic vivía, pero el esi ucrio 11<) [LIC stiíio iefltC. Con igual nt1110 de aViihl(e (le la reforma agraria, conSi(lern(f() los Lii ifundios o predios susceptibles de

ser expropiados que había al 31 (le diciembre de 1970, se hubiera prolongado ci proceso casi un decenio, con la secuela de fricciones y efectos depresivos que ya se hablan prodtio ido en el sector no reformado. Además, una superficie cercana a las 800.000 hectáreas expropiadas no se constituyeron en asentamientos y algunos predios permanecieron años sin que se hiciera la toma de posesión (le ellos. b) Política de precios )' comercialización. Para orientar su acción agropecuaria, el sector público utilizó alrededor (le 25 instituciones que dependen de varios ministerios y que en diferentes formas tienen que ver con la agricultura. Inlpulsó, además, una política de pre cios de estímulo, pci-o no logró material¡zar una política de precios remunerativos y (le sustentación que pretendía mejoramientos en términos reales respecto a 1966. Hacia fiies del decenio, en el periodo 1960-1969, el deflactor de precios del producto geográfico bruto agrícola muestra una pérdida del orden del 19% respecto al deflactor del producto geográfico total. En la comercialización se obtuvieron ciertos logros al controlarse algunos márgenes de ella, pero la Empresa de Comercio Agrícola constituyó un poder (le compra muy limitado, que dejó a muchos productores a merced (le canales inadecuados de comercialización. Con los actuales sistemas de comercialización se producen, además, pérdidas cthantiosas por meinias en la deficiente manipulación (le los productos.
o-) Políticas de infraestructura agropecuaria.

Aun cuando la zona central del país es una de las áreas agrícolas mejor dotadas del niundo, el recurso tierra requiere de una mejor utilización. Los programas (le riego fueron ampliados, P e to la puesta en riego ha sido insuficiente; no se hizo un aprovechamiento 101

más intensivo de las obras básicas de riego ya construidas y tampoco de los terrenos susceptibles cte ser regados. Además, terrenos ya regados se mantuvieron con pastos naturales. En cuanto a la estructura (le cultivos en la zona central, que por su calidad y condicioties climáticas es apta para el desarrollo [nitícola y otros cultivos intensivos, han tenido lugar cambios adversos. Cultivos extensivos corno el trigo, la avena y el centeno, que se cultivaban en 1960 en un 42,2, 7,5 y 14,8% respectivamente alcanzaron en 1970 a un 52. 16,3 y 15,30,f, respectivamente. Mientras en el país las siembras (le trigo bajaron en el decenio en 90 mil hectáreas, en la zona central se sembraron 30 mil hectáreas más que las efectuadas a comienzos del decenio. Estas cifras muestran la irracionalidad con que se ha venido cultivando la tierra en Chile durante la década pasada. La investigación agropecuaria no se ha ajustado eficientemente a los planes nacionales de desarrollo agropecuario. En parte se ha debido a la taita de una buena coordinación institucional de modo que la agricultura chilena ha carecido del necesario aporte de la investigación para lograr un desarrollo agropecuario vigoroso y adecuado a los recursos naturales del país. Tampoco ha existido una integración entre la investigación y la asistencia técnica, agravada por problemas de poca comunicación de los centros de investigación con los usuarios directos. La estructura de la tierra, el escaso ritmo alcanzado por la reforma agraria, el deficiente uso de las tierras regadas y el atraso en la puesta en riego y la insuficiente investigación, son aspectos infraestructurales que comprometieron la producción agropecuaria.

ci) La producción agropecuaria. En la agricultura trabaja una cuarta parte (le la población Qcupadpi del país y vive o 102

depende de ella una proporción aún mayor de la población total. También es interesante considerar que al poseer una parte importante (le la superficie del país, la propiedad agrícola representa un 40 0'f del territorio nacional y controla los recursos agrícolas renovables. Su adecuada conservación depende en el largo plazo, en mayor o menor medida, de los cambios en la provisión de agua y condiciones ecológicas en extensas zonas del país. Pero, en general, el manejo y conservación de los recursos agrícolas siguió siendo primitivo. La agricultura ha estado, pues, muy lejos (te jugar un papel dinámico en el desarrollo económico del país. El aporte de la agricultura al ingreso geográfico bruto, que era de alrededor de un 17% en 1940, bajó a poco más (te un 7% en 1969. La población ocupada, que fue cercana al 40% de la del país, alcanzaba a fines de la década del 60 sólo a un 2%. Todo esto ocurrió no como consecuencia de un gran desarrollo global de la economía, sino porque la agricultura se debilitó aún más en la década de los 60. Se produjo un éxodo hacia los centros urbanos que no correspondía al grado de desarrollo alcanzado por la economía nacional, ni de la agricultura en especial. El escaso desarrollo agropecuario no proporcionó oportunidades de trabajo suficientes, produciéndose el desplazamiento hacia los centros urbanos. Como consecuencia de todo lo anterior, la producción agrícola por habitante a fines de los años 60 era más de un 5% inferior a la que le correspondía al chileno que vivió en el año 1940. La crisis agropecuaria chilena es corroborada por mayores antecedentes. Durante el último decenio la producción física agrícola aumentó en un 23,7% al tiempo que la población lo hacia en un 27,3%, es decir, no alcanzó a cubrir el aumento vegetativo de la población y menos aún el efecto del gasto por habitante de las personas, que aumentó en los últimos 9 años en un 21%. La producción

durante el decenio tuvo diversos altibajos. Hasta 1965 se mantuvo un bajo nivel de producción con crecimientos pequeños y muy irregulares; la producción (te 1965 fue baja, siendo éste un mal año agrícola. En 1966 hubo un fuerte aumento de la producción que alcanzó un nivel de un 20,7 1' ) superior al de 1960; pero este nuevo nivel se mantuvo estacionario on algunas fluctuaciones hasta 1970. Estas fluctuaciones se debieron J)rincipalmcnte a la Sequía, que frenó el crecimiento (le la producción pecuaria en 1968 y 1)iOdLijO una fuerte baja en la producción agrícola de 1969. El comportamiento de la producción pecuaria y agrícola fue muy diferente; mientras lit pr ini era tu ticst ra un crecimiento sostenido de un 26'', acumulativo anual, para alcanzar un aumento del orden del 30% en el decenio tcnéii pasado, la producción agrícola ha sido irrcgular. Aun así registra cii 1970 un nivel cercano al 20 11,) superior al año 1960, pero inferior a la producción de los años 1966, 1967 y 1968. Tras estos resultados está también la (liSm inución de la superficie cultivada: 1,4 millones (le hectáreas en 1960, 1,28 millones en el período 196-1-1966 y 1,25 millones en 1970. Aparte de las plantaciones frutales y de los cultivos l)rinciPa1mCItC industriales que han mostrado la más franca tendencia al crecimiento, pero que aún no son muy significativos en el total, el resto de los cultivos cii general tu uestra u una con tracción en la superficie cultivada que es el indicador más directo del nivel (le actividad del sector agrícola. Estimando uiii índice ci uc considera la distinta ponderación que le corresponde a los diversos cultivos, la superficie trabajada por la agricultura ha disminuido en un 9% en los últimos (hez años. Pero han sido los aumentos de los rendimientos (de un 28,7% promedio) los que han permitido compensar los bajos niveles de la superficie sembrada. El rubro cereales ha registrado los mejores rendimientos y muy especialmente el maíz, Tam-

bién se destaca el mejoramiento (le la productividad (le la remolacha azucarera. Pero denno (le este conjunto de aumentos positivos, la papa se ha mantenido con el mismo rendimiento (le 1963 o inferiores, pese a que las posibilidades técnicas son favorables. I.a deficiente provisión cte atinicntos prodm idos en el país ha 1)ies jonado sobre el coiflCi(iO exterior: las importaciones agropecuarias crecieron hasta 1969 en un 68%, las agrícolas en un 78%, acercándose a una quinta l)iC (le las importaciones totales del país. Las exportaciones agropecuarias continuaron estancadas cii la última década y su participación en el total (le las exportaciones del [) ;ti,', bajó tIc 6.1% en 1960 a un 2,6% en 1969. Con las iniportacioncs agropecuarias se ha logrado abaste cr Liii tOnstimo que aumentó aceleradamente Aun así, ci déficit cte ;ulimenta itoi (kl pueblo era superior al 20% en 1961-65, estiiuiacto a base de los requerimientos liuínirnos establecidos por el Servicio Nacional (le Salud, pero se redujo en forma muy moderada hacia el año 1969.

e) La fuerza de trabajo agrícola. A la oferta insuficiente (le productos agropecuarios se agregaron los bajos niveles de productividad e ingresos (le esta actividad, niuiy inferiores a los niveles alcanzados en los otros sectores (le ]¡l nacional. Este último problema es tanto más grave si se considera que una proporción apreciable (te la población del país depende (le la actividad agropecuaria, ya que en ella laboran alredc(tor de 730M00 personas que representan el 25% (le la población activa del país. La población ocupada en la agricultura aumentó en menos de 4% durante el último decenio, lo que resulta insignificante si se compara con el crecimiento vegetativo tic la población (27%) o con el aumento de la fuerza de tra103

bajo (290J ; adcnis, este aumento no ha sido rctilar, sino que ha estado sujeto a continu:is y acentuadas fluctuaciones. La estagnación de la ocupación en la agricultura no es un hecho reciente, aun cuando se acentuó en el último decenio, y la participación del sector en la ocupación total ha disminuido de 35% en 1910 a 30 1` en 1960 y a un 25% en 1970. Año a año, el sector agropecuario ha venido perdiendo importancia como fuente (le trabajo y pese a una demanda creciente derivada del acelerado crecimiento vegetativo de Ii población este problema se ha acentuado por el estado estacionario (le la actividad agropecuaria, que adenis (le fornen Lar el proceso migratorio a las ciudades ha contribuido a crear en el agro un estado (le subocupación y baja productividad que ha suni ido a la población rural en condiciones económicas, sociales y culturales cte máxima postergación. Esto se ha traducido en bajísimos niveles de ingreso y peores condiciones (le vida. Por las con(li( iOflC5 en que i'c gran parte cte lapoblación rural y la naturaleza (le su actividad no se advierte la desocupación existente, pero ella se manifiesta en miles de explotaciones minifundiarias qti' por su reducido tamaño no permiten el l)l no empico de la fuerza (le trabajo (le sus prOpict:irios y por la estacionalidad de las actividades del agro que sólo permiten el 1)lclo empico tIc la mano de obra durante unos pocos meses del año. Esto, unido al escaso desarrollo técnico r a la insuficiente capitalización del sector, contribuyen a explicar 1:1 baja productividad y los bajos niveles de ingreso. Por otra parte, ci deterioro relativo (le lo', pre( ¡os agr ícolas contribuye a reducir aún más su ingreso y esta situación se agrava por li regresiva distribución (tel ingreso que se aprecia en ci sector. La productividad media por hombre ocupacto en la agricultura equivale al 37% de 1 productividad inedia de la economía, y, in104

greso promedio por persona ocupada alcanz.i sólo a un 291'¿ del ingreso promedio por persona ocupada en el pi ís. El retraso relativo se acentuó en el último decenio. a (lOe en 1960 la productividad agrícola equivalía al 38% de la productividad media de la economía y el ingreso por persona ocupada correspondía al 40% del ingreso l)roillCcliO. El bajo nivel del ingreso agrícola, se explica en Parte por la índole (tel trabajo no calificado que realizan la mayor parte (le los trabajadores del agro y por su ba j o nivel de educación. El 92% de los cilnipcsinos sólo ha tirsado, como niixinto, educación primaria, y hay un 20% de analfabetos. El 50 0 ¿ (le la población activa agrícola son obreros, ocupación que en genel al en la actividad agrícola rcqui re escasa calificación. El 25% son trabajadores independientes (¡tic laboran en terrenos propios o niedierias y que en una alta proporción tienen ingresos bajísimos a veces infciiorcs al de los obreros. El 20% (te los trabajadores agrícolas son familiares que no perciben remuneraciones; el 1,80' son patroilcs o propietarios, sólo un 2,8' son emplea(los y un 0,2% profesionales técnicos o afines, que cii el paíi representan sólo un 5,3%. La proporción (le obreros a empleadores es 11111cho iiiiís alta en el sector agrícola que Ja registrada en la economía en Sti conjunto, lo que permitiría afirmar que es una fuente potencialnientc importante para la absorción de mano (le obra. El sector agrícola es una de las actividades donde se da una mayor proporción del trabajo de tipo familiar no reinuncraclo. En efecto, el 72% (le los familiares nO reniuncrados que trabajan en el país se concentran en el sector. En relación con el total de población ocupada. en la agricultura laboral) entre el 25 k' y el 301,0 (le los empleadores, trabajadores por cuenta propia )' obreros y sólo un 3% de los empleados. Durante el decenio ha aumentado el número de trabajadores independientes y fimiliares no remunerados, especialmente estos últimos; en

cambio, ha disminuido el número (le obreros y empleadores. El 99 1",,(le la población activa que trabaja en el sector agrícola se dedica a las labo res propias del sector )' sólo Un 1 ° rcaliia labores conexas de transporte u otras.

f) El nivel de ingresos (lel trabajador
agrícola.

Aun otiando se considere el factor de calificación y educación, ci nivel de ingresos del trabajador agrícola icsitita inferior al (le otras auividades. El trabajador agrícola no calificado gaiiaba aproximadamente un 75°, del ingreso promedio similar en otros sectores y esta misma situación se da en el caso (le los trabajadores de nivel 11IC(iiC). En general, Se pUe(le decir que considerando los grados de calificación, las remuneraciones del sector agrícola resultan notoriamente inferiores a las olc las restantes acti idades, discriminación que afecta fundamen LI Inico te a los obreros y, los (le u is el medio. El sueldo CID dio ole LIII cm picado agrícola es un 60', del slIel(i() ¡)iOi1lC(ljo) (le la e(OilOflhja ) ci salario piomcd jo de ti o obrero agrícola C(1 u iva le al 50' (le didio salario promedio. Los niveles (le educación )' catCorías de ciii pico condicionan en cierta medida la distribución de ingresos cii el sector. El nivel dc ingreso más ¡Aio corresponde a la categoría de empleadores o patrones cu o ingreso promedio es más de dos veces superior al sueldo protitedio de un empicado, más de cuatro veces superior al ingreso promedio de un trabajador por ( tICiit propia y equivale a (liCt seces la reni uiieracióri promedio (le un obrero agrícolaDentro (te cada tina (le estas (alegorías exisIVII Si¡ vci notorias diferencias de ingreso. Iitdas al mayor o menor grado (le calificaiiii y a lii desigual dis ri inicióti de la j-oI)i e( i1 (l de la tierra. Estos factores conforman la distribución de ingresos del sector. El 90% (le la población agrícola percibe remuncra-

(iones inf.riores a un sueldo vital, con un promedie de mecho sueldo vital por persona y un 5% tienen ingresos que fluctúan entre tino y (los sueldos vitales. En el otro extremo, ci 1% (le la pol)la( ión ocupada de más altos ingresos concentra el 11% del ingreso agrícola y percibe un ingreso promedio equivalente a 23 veces el ingreso medio (le! 90% (le la población agrícolaa 70 veces el ingreso iiicdio del obrero agrícola (le más bajos itigrCsos. Si se cuiisj(Icra el 5% con mejores ingresos, se advierte oi u e disponen (le! 31% del ingreso generado en el sector. Esta ( onccntra(u ') II del ingreso es más alta que la (L I C se da en otros sectores.

g) El nir'eI de vida del campesino. El bajo nivel de salarios es sólo un aspecto del bajo estándar (le vida que sufre la mayor parte (le la población campesina, qtic a lo largo de decenios se ha rnantcni(lo en condiciones (le máxima postergación económica, social y cultural, viviendo totalmente al margen de los avances que el progreso coloca al servicio (le la población urbana. El alto porcentaje de campesinos con niveles mínimos (le instrucción, que los coloca en situación desventajosa para mejorar su nivel de productividad e ingreso y para competir en el merado laboral, cii gra u parte se debe a que el 95 1,' 0 (le la pobla( ión agrícola reside en áreas rurales que adolecen en gran parte de estaI)leciflhiCntos educacionales. A pesar (le que en los últimos años ha habido un notorio avance cii este aspecto. en 1970 la enseñanza básica, en relación con la pol1aeio'ii total en edad escolar, continuaba atendiendo prc-fcrenteniente al área urbana, siendo) la proporción (le matriculados en esta área (le UO 33% suPcri or a la proporo ion (jLIC se daba en el área rural. Lo mismo puede decirse respecto a la tasa (le analfabetismo, que es muy superior en el el área rural, 19,8%. 105

Si bien se desarrollaron esfuerzos tendientes a reducirla, éstos resultaron más efectivos en el área urbana, donde el problema era más reducido y se disponía de mayores facilidades para llevar a cabo la campaña de alfabetización. Respecto a la enseñanza media, su concentración en las zonas urbanas resulta aún más acentuada, lo que implica mayores problemas y un mayor costo (le este servicio para el agricultor. Dado el bajo nivel de ingreso que existe cii el agro, esta localización (le los establecimientos educacionales reduce la posibilidad (le acceso a la enseñanza a un alto porcentaje de la población rural. En 1969, el 98,1 1", (le las matrículas de enseñanza media se concentraban en zonas urbanas y sólo el 1,6% estaba disponible en las zonas rurales. Por cada 100 matrículas en enseñanza básica existían 17 matrículas (le enseñanza media en las zonas urbanas y menos (le una en las zonas rurales. Las posibilidades de acceso de la población rural a la Universidad son aún más reducidas. A vía de ejemplo, se puede apreciar que en 1967 sólo un W. del alumnado de la Universidad de Chile eran hijos (le agricultores, CaIllpCSifloS y pescadores, en circunstancias que estos últimos representaban el 26% de la población activa. Del alumnado de la sede de Santiago de la Universidad de Chile, sólo 1,2% provenía de las provincias eminentemente agrícolas de Maule, Arauco, Bío-Bío, Malleco y Aysén, que en conjunto reúnen 9,4% (le la población del país. Considerando todas las sedes de la Universidad de Chile y todas las carreras, sólo hay 34 alumnos de Aysén, 27 (le Arauco, 41 de Bío-Bío y 56 de CauUn, de los 21.800 que respondieron a la encuesta. Al igual que sucede con la educación, la población agrícola se encuentra desatendida en lo que respecta al resto de los servicios básicos tales como salud, vivienda y agua potable.
106

En lo que se refiere a la salud, la mayor parte (le los médicos y de los servicios sanitarios se concentran en las áreas urbanas. En 1967 en Santiago había alrededor de un médico por cada 900 habitantes; en Arauco que era la región peor atendida, esta relación era (le 8.759 habitantes por cada médico. Santiago con un 36% (le la población dispone del 61% (le los médicos; en el otro extremo las provincias de Arauco, Bio-Bío, Tarapacá, Atacama y Chiloé eran las peor atendidas, con una proporción de un médico por 8.000 a 5.000 habitantes, aun cuando la relación médico-habitante y la desigualdad de ésta, había mejorado entre 1961 y 1967. La mortalidad infantil que ha tendido a disminuir en el país (122 por mil nacidos vivos en 1960 y 78 en 1969), y se mantiene en un bajo nivel en Lontué, Valparaíso, Aconcagua y Tarapacá, es muy alta en las provincias preeminentemente agrícolas que se alejan (le la zona central más poblada, desde Chillán a Puerto Natales. La dotación de camas es también marcadamente reducida en las zonas rurales y netamente baja en Chiloé, Maule, Arauco, BfoBío y Aysén. Referente a los servicios esenciales como el agua potable, que en las áreas urbanas sirven a un porcentaje elevado de la población, en las zonas rurales alcanzan a atender sólo a un 6,7%. En conferencias internacionales se aspiraba o pretendía alcanzar metas del 50% de atención a la población rural. Respecto al alcantarillado la situación es aún más desfavorable.

h) La emigración rural

El estancamiento del sector agropecuario, el bajo nivel de ingreso que caracteriza a es-

te sector, y las malas condiciones de vida a que se ve reducido el campesinado, han provocado un proceso migratorio a las ciudades. La búsqueda de una gama más amplia de posibilidades de trabajo ha sido ci factor principal que ha originado este proceso, pero las entajas (le la vida moderna y de¡ progrreso, que no llegan al camj, han constituido tamnbien un fuerte elemento de atracción. Si bien, el aumento relativo (le la población urbana y la disminución de la población rural OflstituVefl una consecuencia natural del desarrollo, el acentuado proceso de urbanización que se aprecia en el caso chileno, requiere la explicación adicional en el escaso desarrollo de¡ sector agropecuario, (jtld ha Impedido a este sector absorber la mano (le obra disponible. Este fenómeno migratorio ha afectado principalnlcnte a la fuerza de trabajo (le edad mediana, con 1)lCnO uso de su capacidad de trabajo, quedando en el agro una alta proporción de ancianos y de adolescentes. Los ancianos y adolescentes representan ci 84% de la población activa del agro, en tanto

en el resto de los sectores su participación alcanza sólo a un 19%. Aun cuando la naturaleza de la actividad parece justificar una alta proporción de hombres en 1:1 población activa correspondiente, eles es un t )0rcemt1j e muy elevado y per. fume suponer (1C entre la población que cmni:ra existe ulla alta proporción de mujeU. la mayor parte (te las (:mlalcs se concentrarían posterior uuucu te en la prestación (le servicio (tOu1l(Sti(O. El acelerado proceso lii igratorio del campo a la ciudad, el bajo nivel de calificación de la ión de extran ión campesina y el (lesarrol lo in su ficieuute de los sectores productios industriales y de servicios para absorber este auuuueuito (le la 1)01)htciótl, unido al insuficiente (telirollo urbano, contribu yeron a (DIC un alto porcentaje de esta población cuuujtró, no euu(;ontlara las couudi& adecuadas para trabajar y para vivir, pasando a constituir un contingente de población urbaha subocupada, con bajísimos niveles de ingreso y que ViVCn en condiciones altamente insatisfactorias.
(llid
1 pi)l1( (1UC jOuleS

2. LOS PROGRAMAS DE RIEGO

De las 5,1 millones de hás. arables existentes en el país, alrededor de un tercio se encuentra desde Cautín al sur y no necesita riego; 1,1 millones se considera que no es económico regar, por lo que la superficie económicamente regable se reduce a 2,5 millones de hás. Al año 1965 estaban bajo canales de riego 1.965.000 hás., aun cuando el 44% de ellas disponían de riego en forma eventual. La superficie de riego permanente, con 85% de seguridad, era de sólo 1.090.649 hás. En 1970 esta superficie se incrementó en 80,055 hás.,

de las cuales el 52% se incorporó gracias a la iniciativa estatal y el 18% por iniciativa privada. Las zonas más beneficiadas en cuanto al incremento (le SU superficie regada fueron la zona del Norte Grande y las provincias de Santiago y Bío-Bio, que experimentaron incrementos (le superficie regada del 10%, 23% y 13%, respectivamente. En la actualidad existen más o menos 800.000 hás. bajo canales, pero que cuentan con riego en forma eventual, lo que indica por un lado la ausencia (le obras de regulación en las corrientes y, por otro lado, una superficie ma107

yor (1uC la posible (le regar por los canales actuales y con los recursos de agua de que disponen. En el país, el desarrollo (le los recursos hídricos con fines de regadío no ha obedecido a una política integral y a menudo al definir criterios de prioridades se consideraba solamente la calidad económica de los proyectos, dándosele escasa importancia a los efectos indirectos y al factor multiplicador de la economía, característico (le este tipo de proyectos. Más aún, ha sido muy frecuente la intromisión de la política contingente en asuntos netamente técnicos. La construcción de las obras básicas se ha caracterizado por la lentitud con que se han realizado, determinada por la escasez e irregularidad de la asignación de recursos a la Dirección de Riego, institución responsable de ellas, lo que a su vez refleja la indecisión existente en el sector estatal respecto a la política de regadío a seguir y respecto al criterio de prioridades de las diferentes acciones emprendidas por él. Esto último se reflejó claramente en la iniciación de ciertas obras y su posterior paralización, lo cual significó el uso de recursos valiosos que podrían haber sido utilizados para terminar otras obras (le mayor importancia. En el primer quinquenio de la década anterior, la labor de la Dirección de Riego se concretó en la terminación (le obras menores de regadío que permitieron incorporar 42.750 nuevas hás. y mejoraron otras 41.100 hás. Además se continuó la construcción (le obras básicas de gran envergadura, aunque a un ritmo bastante lento, y se inició la construcción de otras (embalse Coihueco) Entre los numerosos planes y programas de riego elaborados en los últimos años, cabe destacar el que se incluye en el Plan de Desarrollo Agropecuario 1965-80, que pretendió corregir las deficiencias y anomalías que hasta ese momento presentaba ci desarrollo de los recursos hídricos del país. Como resulta108

do (le él, el segundo quinquenio es mucho más dinámico en cuanto a la construcción de obras básicas (le riego. El plan daba una alta prioridad a la tcrm ¡ Itación hasta 1970, de nueve obras principales, la ma yoría (le las (:ualcs se había iniciado en la década dci 50. Ellas eran cuatro embalses y 6 sistemas (le canales. (1uC permitirían aumentar la capacidad de embalse en 1.502 millones de m e incorporar 47.500 hectáreas nuevas y 290.800 mejoradas. Para cumplir estos objetivos se J)ogriI' la asignación de recursos a la Dirección (le Riego. Se incrementarían fuertemente durante el quinquenio, especialmente en el año 1969, incremento que sería del orden del 35%, lo que no sólo no se cumplió, sino que se obsersó un estancamiento de las asignaciones, de manera que al año 1969 ellas fueron iguales que las del año 1960. Pese a lo anterior, se terminaron obras de gran envergadura, entre las (-u:iics cabe destacar los embalses El Yeso, Paloma y Digna (JIIC permitieron paliar, especialmente el primero, en parte los efectos (le la aguda sequía que afectó al país en el año 1968. Se aumentó la capacidad de embalse del país en 1.210 millones de m 3 (60%) , además de permitir la incorporación potencial (le 33.000 hás. nuesas y 196.200 hás. mejoradas, lo que equivale al 84% y el 68%, respectivamente, de lo programado en el plan. La inversión total de la Dirección (le Riego ascendió a 1.261,4 millones de escudos (E') año 1969) en la década pasada; el 54% se realizó en el segundo quinquenio, caracterizada por fluctuaciones e irregularidades. A pesar del monto de la inversión, no fue suficiente para cumplir las metas fijadas en el Plan de Desarrollo Agropecuario, pero sí perniitió la terminación de las obras básicas ya mencionadas y por lo tanto la utilización de cuaimtiosas inversiones acumuladas. Más grave aún que la lentitud de la construcción de las obras básicas de riego, es el largo tiempo que permanecen improductivos

los terrenos beneficiados por dichas obras. Hasta el año 1965 el proceso (le puesta en riego fue realizado exclusivamente por particulares los cuales no mostraron la diligencia necesaria, ni contaron con el crédito y la asistencia técnica (111C requiere la transformación (le una agricultura de secano a otra de riego. FI plan ya mencionado 'e daba la pri. WCr;t prioridad a este problema. El organis. tu() responsable sería el SAG, que contaría Ofl ti apoyo de otros organismos y en conjunto participarían en el desarrollo agropeenano de un área determinada. En la práctica ninguna institución ha asumido la responsabilidad (le promover y apo) ar en sus dis ersos aspectos la puesta en riego y desarrollo agropecuario de las áreas favorecidas con las obras de regadío construidas por el Estado. El sG en ci úhinio quinquenio realizó la puesta cii riego de aproximaclaniente 23.700 iiis., lo que es insuficiente si se con-

sidera que una sola de las obras terminadas, canales Bío-Bío Sur, II etapa, incorporaba 18.000 hás. (le fluCVO riego. Con el objeto (le disponer de un esquema institucional que permitiera resolver los nuInerosos problemas que comprende la realización de los proyectos de riego, el plan promovió una serie de medidas que se materializaron en la ley 16.640. Se creó la Empresa Nacional (le Riego, organismo autónomo que se encargaría de la planifica ión, estudio, construcción y explotación de las obras de riego, y la Dirección General de Aguas que se encargaría de la investigación, control y distribución de los recursos hídricos. A pesar (le representar ésto un positivo avance en materia institucional, la primera institución no se ha materializado y sus funciones las realiza transitoriamente la Dirección de Riego, mientras que la segunda institución recién empezó a funcionar a fines de 1969.

Cuadro Ni,Si

Obras terminadas en el período 1965- 1970
llora /l¡- l'ii'r neja drognif:ca Capacidad eniha1,' n0 Capar. ni ilr 1, is. A iii Nuevas Alejorad. iuiciac. Año término

A. Obras ya en construcción en 1965: - Embalse Paloma - Embalse El Yeso - Embalse Digna - Canal Bfo . Bío Sur II Etapa - Canal BioBio Sur lii Etapa B. Obras construidas en el período 1965-1970: - Regadío Copiapó TOTAL. PAIS Fuente: Memorias anuales \IOPT. 109 Copiapó Atacama 1.210 millones 39,8 7.0 196,2 1967 1970
i .i ruar i Cx1 u ¡11 bo 710 millones

1,5 13,5 18,0 6.8

5,8 120.0 15,4 - -

1959 1953 1954 1954 1954

1967 1967 1968 1967 1970

\Iaipo Maule Bio-Bío Bioflio

Santiago Linares Bío-Bfo Malleco

250 millones 220 millones -

Cuadro NQ 82

Obras programadas para terminarse en ci pet'íO(IO 1965 - 1970
Hoya ói- (lrogrdfu'a Provincia Ca/meidad embaLo' in ?

a Año Ca/mc. ,njles luis. Mejorad. iniciac. Año

término

A. Obr;o ya en construcción en 1965: - Embalse Paloma - Embalse El Yeso - Canal Maule Norte - Canal Maule Sur - Embalse Digua - Embalse Coiliucco - Río-Río Sur II Etapa - Bio-Rfo Sur III Etapa B. Obras iniciadas después de 1965: —Regadío Copiapó

Linsarí Maipo Maule Maule Linares Itata Bío-Bio Bío-Bfo

Coquimbo Santiago Talca Linares Linares Ñublc Bfo'Bío Malleto

740 millones 250millones — - 220 millones 292 millones - -

1,5 3,1 0.2 13.5 4,4 18,0 6,8

538 120,0
54.0

1959

1953 1954
1954

38,5 15,4
2,1 - -

1954
¡964 1954

1954

Copiapó

Atacama

7.0

1967

Fuente: Ol)EPA. a Metas postuladas jwr el Plan de Desarrollo Agropccuai io 1965 -1980.

3. SECTOR FORESTAL Según ci censo agropecuario de 1955, había en el país 423.000 hás. de plantaciones forestales; 3,632.000 hás. de selvas y bosques naturales y 4.618.000 hás. de montes naturales, matorrales y renovales; vale decir, a esa fecha se explotaba menos del 75% de la superficie económicamente explotable, situación que se mantiene hasta la fecha. Las plantaciones forestales correspondían a 8.000 hás. (le álamos; 81.000 hás. de eucalipto; 342.000 hás. de coniferas (principalmente pino insigne) y el resto de otras especies de menos significación; la mayor parte de estas plantaciones pertenecían a propietarios privados; 15% eran de propiedad de instituciones ele previsión y menos del 1% pertenecían al Fisco. En cuanto a la superficie boscosa, natural; el 65% de más fácil acceso y mayor

a)

Los recursos forestales.

La actividad forestal representa una fuente potencial (le recursos, hasta ahora poco ex1)10 tl (la y mal aprovechada. La superficie apta para la forestación abarca alrededor de 12 millones de hás., lo que representa casi un 161" del territorio nacional. La superficie cubierta por especies forestales comprende alrededor (le 16 millones de hectáreas, (le las cuales 5,4 millones corresponden a selvas comerciales o aptas para ser aserradas; 9 millones corresponden a montes; 0,3 millones a bosques artificiales, y 1,7 millones a selvas no comerciales, pero (le esta superficie sólo un 75%, 12 millones de hectáreas, resulta económicamente explotable. 110

valor era de propiedad privada; el '15% res. talite pciteiiecía al Estado corno reserva forestal y se explotaba a través (le concesiones y contratos a particulares. Las especies naturales más explotadas son: raulí, coigiie, roble, tepa, ulmo, olivillo, laurel, mañ ¡o, alerce, pino, araucaria y otros. La importancia económica de la explotación forestal es considerable, tanto desde el punto (te vista de la producción (le madera y celulosa, como por la influencia que los recursos forestales ejercen en el medio ambiente como agentes reguladores de las condiciones climáticas y como defensa frente a los feimómenos (le erosión, embancamiento de los ríos, avance de las (lunas, etc. Desde el punto de vista (le la producción, resulta fácil evaluar la importancia de los recursos forestales si se consideran los múltiples usos de la madera, tomo materia prima de gran utilización en la edificación de vivien(las, elaboración de muebles, cajonerías y envases, durmientes de ferrocarril, postes conductores, además de postes para enmaderar minas, cierros, fósforos, lápices, etc., a los cuales habría que agregar su utilización como combustibles. Finalmente, cabe destacar la difusión tic las plantaciones de pino (le gran adaptación a las condiciones ambientales chilenas, y que Constituyen Una materia prima óptima para la elaboración de la celulosa y el papel a base (le madera, lo que abre amplias perspectivas futuras (le fil mercado en extensión a nivel nacional e internacional, especialmente en lo que respecta al mercado latinoamericano. b) Principales aspectos (lel desarrollo
forestal.

En general, se aprecia un relativo estancamiento de la actividad forestal que no guarda relación con el crecimiento observado en la demanda (le madera aserrada y celulosa. Esto se manifiesta en un lento proceso de re-

forestación que resulta insuficiente para repi I1 er el agotamiento de los bosques deriva. (10 tic su explotación industrial y de las pérdidas 1)1'0c1iiC1itCs por incendios, plagas u otras causas, lo que ha originado una tlismimiución (le las reservas forestales difícil de siihaiiar en (1 corto plazo, por su enorme cuan tía. En el período 1940-1954, se aprecia un auge de la actividad forestal con volúmenes crecientes (le reforestación anual. Las plantaciones anuales promedio en el quinquenio 19501951 triplicaron el volumen anual alcanzado en ci primer quinquenio de 1910. En cambio, en los años siguientes, hay una notable declinación (le la reforestación que disminuye año a año; es así como las plantaciones anuales realizadas en e! período 1960-1964 son inferiores a las observadas en los peores años de la década (le! 10. Esta situación depresiva de la actividad forestal hizo necesaria la intervención del Estado, a fin de elevar la tasa de re! orestación. En esta forma hay un incremento sustancial de las plantaciones anuales en los años 1965 a 1969, que duplican los máximos alcanzados en los mejores años anteriores.Sin embargo, cabe destacar que, a pesar del gran avance que implica, este aumento de la reforestación resulta aún insud ficiente para contrarrestar el éficit (le arrastre en la existencia de reservas forestales; adeniás a partir (le 1966 el esfuerzo realizado iell(lC a disminuir, observándose Únicamente una tendencia levemente decreciente en el volumen de plantaciones anuales. Hasta el año 1963, la mayor parte de la madera aserrada provenía (le bosques naturales O autóctonos, tóctonos, pero desde 1964 en adelante, la mayor producción corresponde a maderas de coníferas; en la temporada de 1967-1968 este último rubro representaba el 64% de la ma(lera aserrada. Si bien es cierto que este cambio en la composición de la producción se (lebe a que ni tichas áreas reforestadas principal111

mente con pino insigne llegaron al período (le madurez apto para la explotación, no es menos cierto que la extinción del bosque nativo y su lenta recuperación, constituyen la principal causa de esta baja en la producción de maderas autóctonas aserradas en el país. El lento aumento de la reforestación resulta tanto más perjudicial si se considera que a él se agrega una demanda creciente de producióu (le madera, como lo demuestra el elevado y sostenido dinamismo de la industria (le papel y celulosa, cuya producción anual casi se triplicó en el último decenio. En igual período la producción anual de madera presenta un incremento de 50%. En cambio se observa tina declinación de los productos primarios como leña, carbón y postes de madera. En términos generales, el sector primario (le la auividad forestal ha venido transfiriendo excedentes a la industria, debido al deterioro relativo y a los bajos precios de la materia proveniente del bosque; esto ha originado la depresión económico-social de esta actividad y del habitat rural, y el deterioro consiguiente de los recursos naturales. La destrucción irracional del bosque nativo de larga y costosa recuperación amenaza con el estancamiento de la industria del aserrío de maderas duras de uso preferente en la construcción, y el desaparecimiento forestal de los suelos montañosos en que se presenta el bosque autóctono, acrecentando los peligros de erosión, inutilización (le cursos de agua, e inundación que afectan negativamente la productividad de la tierra. Por su parte, a los niveles (le producción alcanzados por la industria del papel y celulosa, las 300 a 400 mil hás. cubiertas con plantaciones (le coníferas resultarán insufi-

cientes en el corto plazo. Esto significa que se expone a esta rama (le la producción industrial, que en 197() alcanzó una exportación (le alrededor (le 30 millones de dólares, a disminuir su ritmo de crecimiento, o incluuna paralización parcial, si no tuvieran éxito los programas de reforestación y de incorporación (le nuevas plantaciones al inven• trio actual. Al respecto, conviene tener presente que por tratarse de una especie introducida, este tipo de plantaciones está sorneti(lO a un riesgo permanente de devastación por plagas o enfermedades. Como se puede apreciar, existe una marcada disociación entre el lento desarrollo y la situación económica depresiva de la silvicultura y el acentuado dinamismo de las industrias forestales; de seguir así, esta situación P uede comprometer el desarrollo de esta rama industrial. El marco institucional en que se desarrolla esta actividad ha contribuido a este desequilibrios por la falta de coordinación entre la política agraria y la política indos! mial en materia forestal; además la preeminencia de la iniciativa privada en el sector, ha contribuido a orientar la actividad con un criterio de rentabilidad privada, sin considerar el beneficio social. Los pobladores rurales, y en general, los obreros forestales han sido los más afectados por la regresividad ele la explotación forestal, debido al carácter estacional e inestable de su trabajo y a las desfavorables condiciones climáticas en que se desempeñan, a lo que hay que agregar que generalmente carecen de los servicios mínimos asistenciales, escuelas, viviendas, etc., y que al finalizar la expIotacióii irracional ele los bosques, corren el riesgo (le quedar en terrenos totalmente improductivos.

112

4. PESCA

a)

Jflh?0(lUCCjófl.

Fu el cOnteXto latiuioainericauio, Chile ha llegado a sci• tuno de los países de maor pro. (1 ucción pesquera.
Así en 1970, según antecedentes del mii,

de las 11 .500.00 toneladas de captura, 1.300.000 orrespoui(licron a n uestro país y 9.000.00() ji! Perú. Es (Iccir, el volumen de la CSt uma ¡onal lue may or que el de 10(105 los países de la región, exceptuando el Perú. El nivel de extracción pesquera de este último (P IC cS uno de los ma y ores (lel mundo, se destina casi el) su totalidad a Ja fabricación, lo (IIIC no ocurre en nuestro país, en donde a P' (le que este tipo (le pesca es mayoritamio, una proporción apreciable del volumen total se destina al consunto interno. Así es cómo Chi le eXliil)e el nivel más alto de consumo (le I) ro( Iu ( t0s (lel mar en América latina con 18 kgs. habitante, comparados (Oil los 5,5 kgs. para el resto (le los países de la región. Sin embargo, esta etapa del desarrollo pes(jti(1O chileno debe ser considerada sólo como el punto de partida para alcanzar flI)0i es imivelus productivos. En efecto, el sector pesquero, de acuerdo con el potencial (le SUS recursos, llegará a ser tino (le los más importantes (le la economía chilena mediante la incorporación, por un Lulo de la tecnología inocleriia y, por el otro, con la corrección (le las fallas que se observan en el aparato productivo e institucional, derivadas (le la falta de una política integral (le desarrollo sectorial. !.o anterior se comprueba al considerar si bien es cierto qtie se han superado importantes obstáculos en lo que respecta a la demanda, tales como el cambio favorable en la preferencia de los consumidores l) o1 los alimentos de origen marítimo, se observan 8.—Antecedentes...

Por el lado (le la oferta y de los elementos (jiiC la apo y an, innumerables fallas, a saber: i) l'oca (liV(2SificU ión y/o bajo nivel tecnológico de las i n dustrias pesqueras, lo que implica, a su ve,, un freno a la expansión de las exportaciones; u) ¡ ])suficiente e inadecuada estructura portuaria, iii) 1 ud iciel) le Sistema de coniercialiiación interna; iv) Capad Ladón t' nka que no cubre todos los niveles, etc. l'or último, cabe destacar que como resultado ile lo anterior y frente al rápido desarrollo tecnológico (le esta industria que está l igada a la exportación de harina de pescado, 'a la a rtesanal permanece prácticamente (-stancada. Esto trae como consecuencia de (J tle tul) importante (ontingente de fuerza ¡)r(alim( ti a, a tras S (le todo el país, esté margitta(lO del p(eso de desarrollo económico. social. b) Aporte del sCCtOr pesca al producto geográfico bruto (P(;II) y su evolución.

La participación de este sector en el PGB durante el período 1960-1970, Ita permaneci(lo casi estacionaria, fluctuando en alrededor del 0,32°, lo cual indica un ritmo similar de crecimiento que el observado para el resto (le la economía. A partir del año 1961, se observan fuertes fluctuaciones explicadas, en parte, por la inestabilidad cíclica cii la pesca (le la principal especie que es la anclioveta. Cabe hacer flotar que en los casos de empresas integradas, las cifras (le aporte al P611 l)ro% icnen solailidUte (le la actividad extractiva aislada de la iudustmializaciómi del mismo. De este modo es posible aprcciar que durante el período en refccn ia, la actividad pesquera, a pe113

sar de algunos esfuerzos aislados, sigue un proceso de lento desarrollo que no guarda relación con la magnitud y variedad de los recursos existentes ni con las necesidades de alimentos proteicos que requiere el país.
Cuadro N9 83

c) Evolución de ¡a captura y su composición.

Participación del sector pesca en el PGB
(Millones de escudos para cada año) POR total 4.160 4.707 5.677 8.410 12.743 17.956 25.043 32.881 44283 63.438 91.43311 PGB sector pesca 13 13 18 21 37 56 97 107 182 203 286a Importancia relat ¡va (%) 0,31 0.28 0.32 0.25 0,29 0,31 0,39 0,32 0.41 0,32 0,31'

Año 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970

Fuente: ODEPLAN. a Datos preliminares.

El volumen de extracción de pescado y mariscos durante el período 1960-1970, se ha más que duplicado. Sin embargo, al eliminar el efecto de la extracción de especies para la exportación, tales como la anchoveta, el camarón y el langostino, se advierte la notable influencia que ellas han tenido en el nivel general. Así, por ejemplo, el año 1966 que marca el máximo nivel de extracción de dichas especies, el índice general acusa un aumento substancial con respecto al año 1965, en comparación con un descenso del volumen destinado al mercado interno compuesto por gran variedad de especies. En los años siguientes se nota un estancamiento en los productos para exportación ya mencionados y un mejoramiento de la extracción para el mercado interno, lo cual se explica por los aumentos de capacidad de las plantas reductoras de la zona de Talcahuano y por el incremento del consumo en estado fresco (terminal pesquero de Santiago, etc.).

Cuadro N9 84

Indice de extracción de productos del mar. 1960-1970
(Composición por destino) PRINCIPALES ESPECIES DE EXPORTA ClON b a Subt ola! 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 100,0 153,3 257,4 319,2 552.7 259.5 645,4 417.4 597,0 444.7 444,4 100,0 97,4 115,9 120,3 156,4 197,9 235,3 281,2 268,3 276,6 377,3 100,0 135,7 212,8 256.5 427,9 240,0 516,3 374,4 493.4 392,0 423.3 A DEMANDA INTERNA PRINCIPALMENTE e Mariscos Subt ola! Pescado 100,0 83,5 94.4 104,8 118,5 124.8 120,8 125,4 155,3 138,4 212,6 100,0 113,8 137.1 162,8 188,2 161,2 166,3 200,1 213,5 171,6 172,7 100,0 90,2 104.0 117,9 134,2 132,8 131,0 142,1 152,9 147,8 201,3 GENERAL INDICE ER N Subtotal Mariscos Pescado 100,0 93,7 118,4 136,4 182,4 144,5 198,0 168,3 203,3 163,9 216,7 100,0 110,2 132,6 160.4 214,5 170,0 233,0 198,0 239,1 212,7 235,3 100,0 97,6 124.7 140,4 182,1 150,4 193,9 180,1 208,5 175,6 2212

Fuente: ODEPLAN. Elaborado con informaciones de la Dirección de Pesca y Caza. a Sólo incluye anchoveta para reducción. b Camarones y langostinos para exportación congelados. C Incluye principalmente especies destinadas al consumo interno, ya sea directo (fresco) o industrializado (conservas, congelado, harina, etc.), y pequeña3 cantidades de especies para exportación, ya sea en conservas u otro medio de industrialización cuya dcsagrcgación es dificil.

114

Los volúmenes de pesca pie muestra el cuadro 81 representan más de las tres cuartas partes del valor a precio de playa. Estas cifras completan la visión dada por los indices y sirven para explicar algunos casos especiales. En efecto, la anchoveta que durante el período se consolida como la principal especie, acusa en los últimos años un estancamiento derivado de la limitación de la capacidad productiva de la industria reductora de la zona norte, lo que ocasionó graves problemas financieros a las nacientes empresas. La Corporación de Fomento, aval de las operaciones realizadas por esta industria, se hizo cargo de los activos y pasivos de gran parte de dichas empresas, realizando al mismo tiempo un proceso (le racionalización de la producción que incluyó el cierre (le algunas plantas y traslado (le otras a la zona de Talcahuano. Esto produjo un fuerte aumento (le la extracción de otras especies susceptibles de reducción, tales como la merluza, juzel, sardina y otras, destinadas a la producción de harina para consumo interno, como se puede observar en el cuadro 84. Este proceso ha intensificado la utilización de especies finas en la industria de reducción, lo que está atentando en contra de un uso más racional de las mismas. El caso más notable y que tiene una evidente gravedad, es el que está ocurriendo con la merluza, como lo demuestran las cifras del año 1968 de la Dirección de Pesca y Caza. 1. Pescado no procesado (consumo fresco) 36.771 tons. 2. Pescado industrializado 93.650 tons. a) Harina y aceite 84.359 b) Congelado 5.356 c) Seco-salado 2.104 d) Otras formas de industrialización 1.831 Desembarque total 130.421 tons.

De aquí se desprende que algunas formas de industrialización, tales como el congelado, no han sido desarrolladas convenientemente, con lo que se está perdiendo la oportunidad (le incorporar un mayor valor agregado a esta especie, olvidando asimismo que este tipo de industrialización tiene, aparte del mercado interno, un mercado externo en evidente expansión. Por otra parte, las cifras antes menciona(las aportan otros antecedentes que ayudan a formarse una visión más completa de lo que ha sido la actividad pesquera en los últimos años. Las cifras correspondientes a la captura, según su utilización, está dividida en dos grupos: pesca destinada a industrialización y pesca destinada al consumo fresco. Esta última, compone gran parte del consumo interno del producto del mar, alcanzando en términos absolutos niveles (le gran importancia en la dieta alimenticia promedio de los chilenos. Sin embargo, si estas cifras se comparan con aquellas correspondientes a pescados y mariscos industrializados de consumo interno, se advierte que éstos están muy por debajo del consumo en estado fresco. Así, por ejemplo, para el año 1968 se tiene a 1 1o xim adam ente:
Cuadro N9 85

Pesca industrializada de consumo interno
(Toneladas)
pe s cados - Congelados (Se exporta en pequeña proporción) - Conserva (íd.) - Otras formas de industrialización b) Afarisco s - Congelados (exportación) — Conserva (se exporta en pequeña proporción) - Otras formas de industrialización Total de especies industrializadas a)

34.600 6.200
25.300

3.100 19.600 100 54.300

}uente: Dirección de Pesca y Caza.

115

Las 51.300 toneladas corresponden aproximadamente al equivalente en materia prima del consumo interno de pescados y mariscos en conservas, congelados y otras formas de industrialización (ah ornado, seco, salado, etc.). Frente a las 111.500 toneladas destinadas al conurno fresco, aquel volumen aparece bastante reducido a pesar del notable aumento experimentado durante el período. Aún más, si se observa la composición de las formas de industrializar los productos del mar para COnSUmO interno, se advierte la escasa participación de los productos congelados y Otras formas de industrialización, frente a las conservas que representan más del 80% del volumen total. De lo anterior, es posible pen-

sar que el gTan potencial de consumo inter. no de productos del mar depende de su industrialización, ya (111C el consumo en estado fresco, a pesar de los imperfectos sistemas de comercialización y transporte imperantes, ha alcanzado niveles bastante considerables. En otros paises, con un iimayor desarrollo de la industria pesquera, algunas formas de industrialización, tales corno el ahumado, seco-salado, congelado y otros, tienen un volumimen de consumo superior a las conservas, lo que, en general, hace variar la relación entre el consumo fresco e industrializado, lo cual a su vez se traduce en niveles de consu1110 por habitante, muy , superiores al chileno.

Cuadro X9Só

Volumen (le extracción (le las principales especies. 1960-1970
(Miles de toneladas) ¡Qóó 1 W1 7 19ó 19(,91, 19»,b

1960

1961

19b2

1963

1961

1965

Anchoveta Merluza Congrio Sierra Sardina Jurel Camarón Langostino Alineja Cholga Loco Erizo

169,0 79.(J 5.5 6,1 23,6 6,2 2,6 8,1 2.1 7,0 2.4 2,1

259,1 75,1 3.9 4.6 26,5 5,4 2.3 8,1 1.8 10,2 2,3 2.2

435,0 935 3.7 7,6 24.6 9,0 4.3 8,0 2,3 12,7 3.1 2,7

539,4 102,0 5,9 9,6 27,9 8.7 3,6 9.2 3,7 14,6 4,5 2,8

934,0 73,1 4,5 13,3 37,4 10,3 5,9 10,7 6,1 16,6 4,4 3,3

458,5 106,1 2,9 13,8 43,0 12,7 5$ 15,3 6,3 11,2 3,6 2,5

1.090,8 94,4 3,4 10,9 62,1 17.6 11,4 13,4 0,7 15,3 3,4 2,6

7115.4 811,1 3,4 6.7 122.1 26.4 10.0 20,0 s.s 23,6 4.1 2.9

1.019,3 130,4 3,1 11, 97,0 24,1 lOS 19.0 11.8 13,8 4.5 3.5

751,5 72,0 3.4 11.7 110,0 16,6 8.1 21.4 9,4 11 ,5 3.6 3.9

751.0 100,0 2,5 7,0 60,7 99.1 8.5 32,0 9,5 12,3 3,2 4,0

Fuente: Dirección de t'. Negro y colomado.
L,

.t '

Caía.

(:ifias pi:clin illarcs.

1,16

Cuadro N9 8, Utilización (le la CXI rac( ion J)cS(1tlCra Miks (k toncladzI%)
19W 1. 1.\1)L'SrR/A1.IYAI)() 271.0 255.7 19o1 372,2 347.8 0.6 10.0 336.0 1.2 21.1 1962 580.6 546.8 12 11,4 5312 3,0 33.8 796 682,7 648,6 10 13.0 623.2 11.1 31.2 11.4 20.1 2,7 -- 79.5 57,1 2 2. 1 762,2
¡Q(7l

1965 619.6 580.7 7,2 V1,6 551,2 3,7 38,9 18,7 21)2 - - 89,1 62.3 26,8 708,7

IQoo 1.295.0 1.216.3 7,8 21.5 1.216.0 It) 18,7 22,8 25.4 0,1 0,1 88.1 62.8 25.6 1.383,1

196 957.9 907,4 6.3 25.1 871.5 1.2 50,5 28.5 21.6 0.1 - 91.9 61.6 33.3 1.052,8

1968 1.281.4 1.234,6 6.2 25,3 1.200.0 3.1 46.8 26.3 19.6 0.6 0,1 1113 72,5 39,0 1.392.9

1.069,7 1.030,7 1.4 17,0 1.010,2 2,1 39,0 III 21,7 2,8 0,! 91,6 62,9 28.7 1.161.3

a) Pescado - Congelado - Conserva harina (princip. para exportac.) -- Ouas foinias du iiicliistri.ili,atióu
5 lansc0s -

1.1
7.3 246,7 0.6 18.3

-

Congelado (plimip. para exportación) Conserva harina Otras formas (It
industrialización

8.6
7,6 2.0 0,1 65.7 48,9 16,8 339,7

9.1
13,7 1,6 - 57.5 41,0 16.5 429.7

10.6
19,2 3,8 0.2 62.6 44.2 18.4 643.2

2. CONSUMO FRESCO

a Pescado 6) Mari.co '1 0 '1' A 1.

I)i reción tir 1'i's a ', (a71

(1) Estructura productiva (fr! sector Pesca. A través de la ('orn posición del valor bruto (le producción según origen es posible tener una visión (le los cambios ocurridos en la estructura productiva del sector.
(;iituho ss
CII

Corno se ve, a partir de 1962 se inicia tina ma yor participación (le las empresas en el valor bruto de producción del sector pesca, cuya explicación se encuentra en la incorporación de nuevas empresas dedicadas a la e 5ca de anchoveta en la zona norte. De igual

Participación (En Porcentajes)

lit grileración del producto
Pesca arleiva/ Empresas 1?eaquera5 a 4S,5 17.8 33,4 58.6 60,7 53,7 60.2. 53.2 60,2

modo, aunque en menor proporción, la pesca dci camarón
NI

para exportación ha

1960 1961
1962 190 1961

5I, 5.2.2
14.6 -iii 39,3 46,3 39,8. 46.8 39,8

influido cii dicho cambio. Por su parte, la pesca de tipo artesanal ha ido perdiendo importancia relativa en forma apreciable. Esta misma situación se refleja claramente al considerar la composición de la fuerza de trabajo ligada a la pesca según los últimos datos disponibles.

1965
1966 1967 1968

h'iueiitr

014I 1 1 N. l'jttpr('s.ls de a)Oiakres y flotas de in(Iustrias.

117

Cuadro NÇ' 89

Ocupación en actividades pesqueras
(En número de personas)
Tripulantes de flotas pesqueros e Pescadores artesanales 8390 8.915 9.114 9.416 Obreros y empleados de industrias pesqueras Toal

1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966

2.154 2.348 2.620 2.925 3.274 3.755 3.040

10.522 10.818 12.296

4.652 5.321 5.799 7.077 6.946 8.254 9.053

15.396
16.584 17.533 19.418 20.742

22.827 24.389

Fuente: Dirección de Pesca y Caza. a Esta ocupación se asimila en su mayor parte a la flota perteneciente a empresas pesqueras.

De estas cifras es posible deducir que existe un distanciamiento cada vez mayor, en términos de la productividad de la mano de obra, entre los dos sectores mencionados, lo que se puede apreciar en el siguiente cuadro:
Cuadro NQ 90

Productividad de la mano de obra Valor bruto de producción por persona ocupada
(En escudos de cada año)
PESCA Empresas Pescadores pesqueras a artesanales Promedio sectos industria

1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966

1.061 1.053 1.145 1.358 2.018 3.263 4.265

5.997 3.670 4.956 6.190 10.018 10.913 26.137

5.872 6.050 7.169 10.743 16.657 21.459 28.972

Fuente: ODEPLAN. a Sólo personas dedicadas a faenas extractivas.

Como se puede apreciar, la actividad pesquera en nuestro país es desarrollada por dos sectores de características muy diversas. Por un lado, la pesca ligada a las empresas que principalmente industrializan los productos del mar, ya sea para exportación o para el mercado interno. Este tipo de pesca se reali118

za en barcos de mayor capacidad y que cuentan, en muchos casos, con implementos más modernos. Su actividad se desarrolla preferentemente en Anca, Iquique, San Antonio y Ta Icahuano. Por su parte, la pesca artesanal se dedica principalmente a la extracción de especies finas para consumo fresco. Además, como actividad complementaria, se ocupa de la extracción de algas y, en los últimos años, a faenas de cultivo artificial de mariscos en algunas zonas del país. La pesca artesanal es realizada a través de todo el país, concentrándose en 188 caletas. Debido a ocasionales faltas de trabajo, el pescador artesanal alterna su actividad principal desempeñándose ya sea como minero en el norte, como estibador en el centro o bien como campesino en el sur. Las 90 mil tons./año que este sector captura representan, por su gran valor unitario, una fuente importante de ingresos que, paradojalmente, no se traduce en un beneficio proporcionalmente justo para dichos pescadores. Así, se calcula que alrededor de 100.000 personas se benefician con el evidente mayor esfuerzo de unos 15.000 pescadores artesanales 1•
1 Comisión Coordinadora del Sector Pesca. Subcomisión Pesqueria Artesanal. Marzo 1971.

Otro elemento de gran significación para caracterizar los dos estratos productivos de la pesca, lo constituye la composición de la flota pesquera. Según un estudio del Instituto de Fomento Pesquero (IF0P), para el año
Cuadro NO 91

1965, la capacidad de las embarcaciones arte. sanales es menor de 10 toneladas de registro bruto (TRB). De acuerdo con dicha situación la composición de la flota pesquera por tipo de barco y por zona, sería:

Composición de la flota pesquera
(En número de embarcaciones)
Zonas MAYORES DE 10 TRB Sub total Acero Madera MENORES DE 10 TRB Subtotal Con motor Sin motor

1. Tarap;sc - Antofagasta II. Atacama - Coquimbo III. Aconcagua - Santiago IV. Colchagua - Ñuble V. Concepción - Cautín VI. Valdivia - Chilo VIL Ay.sn - Magallanes TOTAL Fuente: IFOP 1965.

251 13 63 6 67 21 6 427

226 5 45 - 17 - - 293

25 8 18 6 50 21 6 134

674 677 855 110 2.847 981 187 6.331

340 260 561 44 545 226 79 2.055

334 417 294 66 2.302 755 108 4.276

Dicha flota, en términos generales, tenía el
Cuadro NO 92

siguiente valor según el estudio mencionado:

Valor de la flota pesquera. 1965
(Miles de dólares)
Empresas Pesqueras A. Embarcaciones
A

Pesca artesanal b

Total

1. Primarias (pesqueras) 2. Secundarias (faenas complementarias) B. Redes TOTAL

41.038 744 4.014 45.796

5.671 - 954 6.625

46.709 744 4.968 52.421

Fuente: JFOP 1966. a Corresponde a 427 embarcaciones mayores de 10 TRB. 5 Corresponde a 6.331 embarcaciones mcnorcs de 10 TRB.

La diferencia entre los dos estratos mencionados, es apreciable. En efecto, según los datos disponibles, el valor medio de las embarcaciones pertenecientes a las empresas pesqueras, ascendió en ci año 1965 a US$ 96.000; en cambio, para la flota artesanal sólo llegó a poco más de US$ 900. La flota de las empresas pesqueras ha sido analizada por el Instituto de Fomento Pesquero mediante un inventario realizado en 1965; no ha ocurrido

lo mismo con el sector artesanal, del cual sólo existe información parcial y discontinua. Por último, es interesante destacar la composición del grupo de embarcaciones mayores de 10 TRB, también llamada Flota Industrial. El crecimiento de esta flota se ha debido, en gran parte, a las embarcaciones anchoveteras de la zona norte. En los años posteriores a 1965 y con motivo de la crisis derivada de la desaparición de la anchoveta, 119

se produjo tina ci ism ¡ ni içióti (le la capacidad de pesca (le esta especie, parte de la cual fue trasladada a Talcaituano con el fin de destinarla principalmente a la pesca de merluza.
Cuadro N9 93

e) Infraesiruci ura /oil nuria. La aCtii(ht(l pCs(jucrit industrial y gran parte (le la artesanal en nuesro país, se han desarrollado en forma anexa a las zonas portuarias de tipo comercial de los principales puertos chilenos. El crecimiento de esta úl(miii, COmO asimisnio la propia actividad pesquera industrial, está creando interferencias. que en algunos casos como los de Valparaíso, San Antonio y Talcaltuamio, requieren a corto plazo una solución de tipo integral. Esto implica la creación, en algunas zonas, (le puertos pesqueros it t e, además de contar con las facilidades adecuadas para el ctnbarqtie y deSCIiI barque, posean barrios industriales, instalaciones para reparaciones de barcos, infraestructura para la comercialización de productos frescos, etc.

Evolución de la flota jsj tiera industrial 1960- 1965 (En n i'nsro '1'- cmh:ii (aein'u
Jipo de pe..ei 1. Red de ((5(T) - .\in huvrta - Sardina - flniiito y atbts 2. Ar,açlre - sIrrlst,a - Ca ni arón y laligoslili(1 3. Red de enmalle 4. flecoleccwn mariscos 5. Caza ballena ¡(),#)
1965

36

-
35 16 6 13 13

223 72 lO 36 37 ti 22 16

Fuente: 1 FOP 1966.

ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES ZONAS PESQUERAS

SRI CA

No Se producen interferencias entre las diversas actividades del puerto, ya tute la unclustriali'ación (le las especies destinadas a las plantas reductoras (le anchoveta, que constituyen ci principal volumen de pesca, se realiza a través de bombas absorbentes desde balsas o lanchones. Por su parte, las embarcaciones fondean a la gira, fuera del recinto portuario, lo cual también evita interferencias mayores. En general, el puerto de Arica ofrece facilidades adecuadas a la pesca, y se espera que esta situación se mantenga en el futuro debido a la disminución de la flota anchovetera.
IQU iQCl

y renovación (le flota y l) 0 sC(, además, un barrio industrial (El Colorado) que permite absorber futuras am pliacioncs. Además, no existen problemas (le interferencias entre las actividades pesqucras s, Por su parte, las actividades portuarias de la pesca artesanal se centralizan en las caletas El Caletiche N. la primera de las cuales dispone de muelle, cámara (le mantención, puestos de venta, energía eléctrica y agua.
ANT0FAGA5rA

Este puerto cuenta con buenas facilidades de atraque, capacidad suficiente (te reparación 420

En este puerto no existen facilidades adecuadas para las faenas portuarias de la pesca destinada al consumo fresco. Por otra parte, se observan interferencias con la actividad del puerto comercial, las que se intensificarán en el futuro como consecuencia de los convenios del intercambio con Argentina y (le las excelentes perspectivas que posee la industria con-

servera de la zona, como así t;mhl)in la explotación (le nuevas CSpCCiCS, tales como la aguh jilla y el tiburón. Fi barrio industrial se enticntra a 7 knis. del lugar de dcscnibarqtie (le la pesca, (tiC ('5ta til)fl ado mi el puerto winercial. En las cci ( mías (le dicho l)arrio no existen (Ofldi( iones portuarias adecuadas, 1)01 lo (iC Se hace Ilcusaltu csi iidiai la reloualiiacióii del (0iIl)1Cj() l) c S(l'l0 indtistiial, es deor. la instala( mii (le 1111 I)(' I R) I)('s(htiCiu
(.OQUIMB()

rirán importantes modificaciones en todo ch complejo pcsqtii-o tic este puerto. Esto último, unido al cre imniento de la actividad comercial del puerto, ocasiona serias interferencias que hacen necesaria la aplicación de una política raional (le iii iliLaCión del área por. tual-la. I.;i solución del lle1i1t de ¡;l fraestrtiçlira P 0t uiari;t })C5(1 uiera está sup editada tada a losiguientes factores: decisión respecto ¡l Ul)it al ión (le la industria peqiiera de \'a11)alJÍso, y pta nes rel;t(iona(ios on ci transporte inarítinio comen ial. En todo caso, (lehalo al auge (reciente de la pesca en San \m1tom1io, se hace necesario (l uir, junto a la creación de un barrio industrial, se mejoren suistallo ialmiicnte las iiistalaiones portuarias pesqueras.
lA [CAIII ANO

No obstante las menores perspectivas (le aumento que l)0S(C la iittis i(lad pnquaa de esta zona, es necesario racionalizar y ampliar las íaiilitlades portuarias para dichas faenas, Con lo cual se cvii ai-á que ellas sigan interfien el mU mm unto (le barcos comerriendo el ciales.
V.-slPARAISO

No es posible esperar grandes aunien los tIC la actividad })CS(1 uiCra (le Valparaíso, ya que el recurso en su iiia vor 1)iiitC ¡10 })rOViCflC del área (le influcn( it del Pi t'it. Sin embargo, a causa (le la inminente modernización de la Ilota artesanal y de la ( reciente a(tivi(lad (0mcrcia 1 del l)t1Ci u, es necesario mulopt ai- una solución respecto a la localización futura (le la actividad pesquera. l,;( pa(a at tesaiial ( a¡etas El Membrillo y Portales) IiO posee ¡11 LIClles de atraquic, por lo que los pesidores deben sarar sus embarcaciones en la playa.
S.•5s ANTONIO

El puerto de Talcali utano es el segundo centro fle la md ims ria p aq uera. nacional y el priiiieio respecto a la pesca artesanal y variedad (le especies capturadas. Si a esto se agrega la creciente actii-ida(i comercial del l)1 1e 1to derivada (id auge industrial (le la zona, se explica la gran interfcrcn ia que se produce entre las clivcrs:is labores portuarias. Con el cIesplazani ieuto (le las actividades pesqueras del P uert o de San Vicente, esta situación va está haciendo (risis, lo cual requiere tilia rápida soltici(')ii del P roblem a mediante la creación del puerto pesquero a tualuiente en estudio.
1) de .I.s1('nu1 coni ('1(1(1 ltza;ón interna.

El .írc;u p esqu era de Sait .ntoiiio es muy fas ura ble, especia linche cii relación a la nicrhija, camarón y langostino. La urgente necesidad de reorientar el uso industrial de gran(les volúmenes de inerluia —a tualmeittc cies1 ¡liados

Sin lugar a dudas, uno (le los CM olios más serios para ci ¡ oriii al (lesenvolvinl icnto del sector pesquero ha sido la (-stru( tulia (le COnierciaiiiat ioui de l)ro(i11( tos del mar, especialmente (le aquellos (lC consumo fresco que ftintiamen taimen te provienen de los pescadores artesanales, La Comisión Coordinadora del Sector Pesquero, encargada tic organizar los 121

a reducción—, como asinlisflio por la

industrialización tic nuevas especies, se reque-

trabajos previos de centralización y coordinación de los organismos que formarán el futuro Ministerio del Mar, ha evacuado un informe que contiene una descripción de la situación que impera al respecto. Al definir el sistema actual, dice en síntesis: i) Que la estructura del comercio de productos frescos del mar está formada por una cadena (le intermediarios, desde el puerto o caleta de desembarque hasta la entrega del producto al detallista y a los consumidores. (Ver cuadro 81) II) Que no existe una información adecuada y amplia, ya que ella es exclusiva del grupo de comerciantes mayoristas, razón por la cual las operaciones se realizan con evidente ventaja para ellos. iii) Que, consecuente con lo anterior, se pro. duce una gran descoordinación entre los despachos y las necesidades de los consumidores. iv) Que el Terminal Pesquero de Santiago es un lugar (le recepción, almacenamiento (frío) e inspección de los productos. En ningún caso participa en la comercialización propiamente tal.
Y) Que el sistema señalado permite juegos especulativos por parte de los intermediarios a través de regularizaciones artificiales de abastecimiento, creando alzas, sobreprecios y ventas condicionadas según sean sus intereses.

mayorista a través del control que éste ejerce de la mercadería y de las frecuentes entregas a crédito. vi¡) Que también el radio de acción de la dependencia que ejercen los mayoristas afecta a los pescadores artesanales, quienes se endeudan fuertemente con dichos mayoristas, lo que éstos aprovechan para debilitar sus organizaciones cooperativas. vi¡¡) Que además existen dos grupos de intermediarios con fines exclusivamente especulativos: los "rifleros" y los "polleros". Los primeros son mayoristas ocasionales que aprovechan situaciones favorables del mercado para especular. Los denominados "polleros" son mayoristas de playa que concentran la pesca blanca de origen industrial comprándola a los tripulantes a precios muy favorables y revendiéndola posteriormente a precio de plaza o a un valor inferior. ix) Que, en síntesis, el sistema favorece desproporcionadamente a los dueños del capital, y permite que un reducido número de personas maneje todo el proceso de compraventa y, en cierta medida, también la producción y la extracción. Frente a ellos, los 15.000 pescadores artesanales que realizan el mayor esfuerzo productivo aparecen en franca inferioridad por su enorme dispersión geográfica, su bajo nivel de organización y por sus innumerables problemas socio-económicos.

vi) Que lo anterior crea una fuerte dependencia del comercio detallista respecto del

122

CAPÍTULO II
Ml NERI A

1. CARACTERISTICAS DEL SECTOR MINERO a) Aspectos generales. La minería chilena está constituida por minerales metálicos tales como el cobre, el hierro, el mercurio, la plata, etc., y por no metálicos como el carbón, el azufre, el petróleo y otros de menor importancia. Sin embargo, la actividad minera se ha concentrado en el desarrollo de unos pocos productos (cobre, hierro, salitre, carbón), desconociéndose, inclusive para algunos productos, las potencialida(les de desarrollo existentes. Esta estructura poco diversificada se ha originado por las condiciones que prevalecieron en el mercado internacional, las que han provocado la orientación de la inversión, principalmente extranjera, hacia la producción de aquellos rubros para los cuales la magnitud de la demanda externa asegura el máximo de rentabilidad. Esto es lo que ha ocurrido con el cobre, el hierro y el salitre, principales productos del sector. El interés del capital extranjero por estos minerales deriva de la demanda de los mismos en los países desarrollados, por la abundancia, calidad y posibilidades de explotación a bajos costos de los yacimientos chilenos. Este capital cuyo dominio abarca tanto las fases de producción, procesamiento y comercialización de las materias primas minerales nacionales es a la vez propietario de empresas manufactureras extranjeras que utilizan como insumo dichas materias primas, lo que ha convertido al sector minero chileno en verdadero apéndice de las economías del país de origen del capital. Aun cuando el sector minero ha tenido un papel fundamental en el desarrollo de la economía chilena, lo que le ha permitido disponer de las divisas necesarias para la expansión económica, su situación de dependencia ha significado que las decisiones y las políticas que determinan su desarrollo se han tomado, la mayoría (le las veces, sin considerar el interés del país. Asevera esta afirmación el hecho de que las empresas extranjeras hayan orientado sus actividades casi exclusivamente a la extracción de minerales, sin llevar a efecto un proceso (le manufacturación de ellos. El destino de la producción minera ha sido casi exclusivamente al mercado externo, y sólo una parte insignificante se consume en el país o es industrialmente elaborada para usos posteriores. Este hecho ha significado que el sector minero sea muy sensible a cualquier cambio en las economías de los países desarrollados, ya que la magnitud del mercado interno para estos productos no actúa como factor aminorador de las fluctuaciones del mercado internacional. Otro factor que incide en la vulnerabilidad (lel sector minero es la política de fijación de precios que, al ser determinada por el mercado internacional, queda fuera del control interno. Por haberse orientado la actividad minera a la exportación, las inversiones se constituyen en una actividad aislada, sin mayor relación con el resto de las actividades económicas. Inclusive, en muchos casos ese aislamiento es físico, razón por la cual las economías externas que pudiesen generar pierden validez. En gran medida, la mantención de los privilegios de que han gozado los inversionistas extranjeros se debe a la escasa preocupación que ha habido de parte de los diferentes gobiernos para controlar esta actividad por medio de las instituciones que, directa o indirectamente, tienen relación con la política del sector minero. En la actualidad existen apro123

xinla(lanwnte (lO(C organismos (IUC administran los distintos instrumentos de política minera, sin existir ninguna coordinación entre ellos dada la carencia de una política integral para el sector. Esto ha significado Lilia utilización poco racional de los recursos tanto humanos como inatcriales (le que disponen las instituciones.

b) Producción. La producción sectorial en ci periodo 19601970 muestra un crecimiento de casi un 36%, lo que señala un aumento anual promedio de 3%. Sin embargo, ya cii los años 1960-66 dicho indicador dio tui incremento de 36%, s decir, un crecimiento anual promedio de 5,3%. Esto refleja un claro estancamiento de la producción en los últimos años. La producción sectorial, que creció en forma continua y sostenida en el periodo 19601966, muestra un retroceso en los años 1967 y 1968. y si bien en estos dos últimos años se logró cierta recuperación, ésta significó a lo sumo mantener los niveles alcanzados en el año 1966. Este cambio de la tendencia en la cvoludón de la producción y la situación de estancamiento en la actividad, obedece a las siguientes causas: i) En el cobre, producto principal del sector, la producción de la pequeña y mediana minerías crece cii forma sustancial durante todo el período, y los volúmenes (le producción alcanzados en 1969 casi triplican los del año 1960. Este incremento en la producción de cobre se ve reducido por el relativo estancamiento ocurrido en la gran minería a partir del año 1966, lo que incide en forma determinante tanto en la evolución de este metal como en la situación global del sector. Por esta razón, la producción total del sub sector cobre ha permanecido prácticamente estacionaria en los últimos años.
124

u) En cuanto al hierro se refiere, los problemas derivados (le la demanda internacional son determinantes del estancamiento en la actividad a partir del año 1966. iii) En cuanto al problema salitrero, las causas determinantes de la menor producción cii esta actividad han sido las dificultades surgidas para la colocación del producto en el mercado internacional. iv) Con respecto al carbón, su producción ha disminuido en forma paulatina a lo largo del período ante un mercado en continuo descenso debido a la sustitución de este mineral por otras formas de energía. c) Aporte al producto geográfico bruto. El aporte del sector minero al producto geográfico bruto oscira en el período en alrededor del 100, Gran parte de este aporte corresponde al subsector cobre (70%) y, fundamentalmente, a la gran minería, que participa en el total con un 60%. El aporte de esta actividad (cobre) ha crecido considerablemente debido a los mejores precios y a cierto mayor proceso en el país para el producto exportado. El valor agregado sectorial en los años 1960-1969 muestra un crecimiento real (le 46,5%, lo que da un 4,2% acumulativo 1.niia1 promedio. Comparando estas cifras con los incrementos en la producción, se observan diferencias que pueden atribuirse a las siguientes causas: i) A cierto cambio en la estructura productiva que ha hecho desaparecer actividades con tecnologías que ocupan gran cantidad de insumos, y a un mayor desarrollo de aquellas empresas que ocupan una menor cantidad de los mismos, ya sea por expansión de activida(les o bien. por instalación de faenas nuevas. ii) A un mayor proceso de los producto-, liiales que iilWlican mi mayor valor agregado, sin que esto signifique un mayor volumen de producción física,

(1) Participación en los ingresos tributarios.

se hilo extensivo para todas las empresas de la Gran Minería. e)
Ocupación.

Durante ci período 1960-1970 ci sector minero proporciona, en promedio, alrededor del de los ingresos tributarios fiscales. La participación utilicra está onstituida, principJliliCiitC, por Li tiihuta(ión de la Gran Millena (id (Ol)rC, que provee cerca del 100% (le los ingresos tributarios cii iiioiieda extranjera y más del 12% del total de dichos inglesos. FI poicen taje resta ni e del aporte (le la mihería corresponde a la tributación cii mone(la nacional, impuestos direc t os e indirectos (renta, compraventa 51 otros), (jtiC Se aplican a las actividades del sector. Este porcentaje 11,1 ido disminuyendo basta desaparecer prácticamente, de manera que Li ¡):lrticipación del sector en los últimos años deriva casi totalmente de la Gran Minería del Cobre, que tributaba, hasta el año 1966, tic acuerdo con la ley 11.828. Esta modalidad fue modificada ese año con la promulgación de la ley , 16.425 y' posteriormente, la 16.621, que establecen la nueva foriiia (le tril)titar (le las empresas privadas y (le las sociedades mixtas que las misnias autorizan formar. La formación (le la Sociedad Minera Mixi t "El Teniente' origina la participación fiscal cii las utilidades a partir de 1967, la que se extiende posteriormente en 1969 a las empresas del grupo Anaconda con la negociación ) ioiiiiación de las Sociedades Anónimas Mitici as Mixtas 'El Salvador" y "Chuquicama. la ' . Conjuntaniente con este mayor control por P:trtc del Estado y la participación en las utilidades, se logra obtener además para Cliile iiii:i iiiayor participación en los los altos pre(105 (le! cobre en el mercado mundial. En efecto, en la misma negociación las empresas i econocicron a la Corporación del Cobre, como dividendo preferencial y garantizado, un por en taje del mayor pio que se obtuviera en la venta tic cobre sobre el ¡)recio de 40 centavos a los costos de ese año. Este acuerdo

El sector minero no coiistitue una fuente (Ii u u lilica de trabajo a ni el nacional, ya que sólo Significa P oco más de un 3% (99.200 personas en 1970) del empleo total. La baja ocupación deriva, principalmente, de la utilización en las grandes empresas del cobre y tic! hierro (le tecnologías intensivas en el uso de] capital. Sin embargo, a nivel regional la Ocupación del sector iiiihiCi() obra gran inipurtancia, va que en iii tichas lonasconstituye la actividad principal y las posibilidades (le ocupación alternativa son escasas. La actividad uprífera constituye la principal fuente (le ocupación del sector, proporcionando más del 40% de la ocupación (le la actividad minera; la sigue en importancia la minería del carbón, que participa en el total (Oil Ufl porcentaje cercano al 1 En el período, ci iiúiiiero (le PCS0i5 ocupadas aumentó en un 7%, produciéndose cambios importantes cii ( tian lo a la ocupación de las distintas actividades mineras. i) La actividad cuprífera es la única que absorbe mano de obra en el período 19601970, mostrando en ese período un aumento en la Ocupación (le '1-1%, tanto en las grandes empresas (orno también cii las medianas y pequeñas. u) La ocupación en la minería del hierro muestra tendencias muy similares a la producción, registrándose a partir de 1966 un (ontinno descenso en el personal ocupado. iii) Las crisis del carbón y del salitre han provocado disminuciones fuertes (le la ocupación en ambas actividades. f) Balanza de pagos.
Exportaciones.

Durante el período los P rod ucto s mineros piopoi-cionaii Liii promedio de alrededor del 125

85% del total de las divisas provenientes de las exportaciones de bienes. Dentro de este porcentaje, el cobre participa en un 70%, el hierro en un 9% y el resto de los minerales, en los que se destacan las exportaciones de salitre y yodo, proporcionan alrededor del 7%. Los productos industriales, que siguen en importancia relativa a los de la minería, proporcionan solamente el 10% del total de las divisas. Los productos agropecuarios y del mar proveen el 4% restante. Esta estructura se ha mantenido sin mayores variaciones durante estos años, lo que significa que el país continúa siendo exportador de productos primarios, y que las exportaciones mantienen su característica de escasa diversificación, ya que las de un solo producto tienen una incidencia decisiva en el total. Esta situación, junto al hecho de que prác. ticamente toda la producción minera se destina al exterior, trae como consecuencia la extrema vulnerabilidad de la economía chile-

na derivada de las fluctuaciones de las economías desarrolladas. Esto se agrava por el hecho de que los mercados chilenos, que han sido los del área occidental, muestran frecuentes oscilaciones en su crecimiento. La colocación de los productos mineros y los precios de los mismos en el exterior, son determinados fundamentalmente por las condiciones del mercado internacional derivadas (le los países industrializados. Así, los precios a los cuales se venden las exportaciones chilenas están influidos por factores exógenos y que están fuera de control. El precio del cobre juega un papel fundamental. Pese a que la producción minera ha permanecido prácticamente estacionaria en los últimos años, su efecto se ha visto aminorado por el mejoramiento sustancial de los precios del cobre en el mercado internacional. Aun cuando los valores de exportación de salitre, yodo y hierro han disminuido el valor de las exportaciones mineras, en su conjunto han aumentado.

2. MINERÍA DEL COBRE a) El mercado cuprífero. La demanda mundial (le cobre (excluida el área socialista) aumenta en los años 19601970 en un 45,3%, observándose un crecimiento acelerado en el período 1960-1966 y un crecimiento más moderado en los años 1967-1970. En los años 1960-1966 el consumo se expande a una tasa anual promedio de 4,8%. Ello se explica por el crecimiento industrial de las economías desarrolladas y, fundamentalmente, por el conflicto bélico que origina fuertes presiones en la demanda durante todo este período. Estados Unidos, que consume alrededor del 40% del total de cobre, aumenta su consumo entre 1960-1966 en un 77,61%, alcanzan126 do en 1966 el nivel máximo de la década (2.140.900 toneladas métricas). El elemento determinante es la guerra de Vietnam, que se tradujo en una fuerte demanda adicional. La demanda fuera de los Estados Unidos se manifiesta poco favorable entre los años 19601962, observándose una tendencia de crecimiento lento en 1963 y claramente acelerado a partir de 1964. El consumo en los años 19671970 crece a una tasa promedio anual de solamente 3,9%. El consumo norteamericano muestra una disminución en relación a 1966, ya que en los años siguientes la presión de la demanda para los fines de la defensa se estabilizó, disminuyendo el consumo de 24.500 toneladas métricas mensuales a 18.500 en el segundo semestre de 1969, todo esto a raíz de

un cambio gradual en la política norteamericana en Vietnan En Europa Ja actividad económica experimenta una baja en los años 1966 y 1967, observándose un estancamiento en el sector industrial, situación que se acusa en las cifras de consumo de cobre. El proceso de recuperación se inicia claramente en 1968, continuando en 1969, lo que se traduce en aumentos en el consumo de metal rojo en esos años. Estados Unidos (primer consumidor del mundo) y el mercado europeo representan un 75% del consumo mundial de cobre refinado, siendo por ello decisivo en el total el consumo del sector industrializado del área occidental. En el Japón, segundo consumidor del mundo (excluyendo el consumo del bloque socialista), el fenómeno de la expansión industrial se manifiesta en forma ininterrumpida en los últimos diez años. En este período el consumo ha aumentado en un un 248%. En el inundo no industrializado el cobre consumido representa alrededor del 11 1%, sin variaciones significativas en el decenio analizado. En 1970 se observa una disminución en el ritmo de expansión del sector industrializado. siendo significativa la relativa impermeabilidad del mercado ante el clima de creciente beligerancia en el Medio Oriente y la continuidad (le las hostilidades en Asia (Cambodia y Vietnam). El factor determinante en la tendencia del mercado del cobre es el panorama económico no sólo en Estados Unidos, sino también en Europa. En la crítica situación económica que viven los principales países desarrollados este año, está el origen de las condiciones depresivas que afectaron el mercado del cobre a partir de marzo de 1970, y que se mantuvieron hasta fines de año. La producción mundial de cobre primario (excluida el área socialista) crece en los años 1960-1969 a una tasa promedio anual de 30/,, observándose un aumento relativamente ma-

yor en los años 1964-1969 que en el período 1960-1964. Este comportamiento de la actividad cuprera se explica por el alza sostenida del precio del metal en el mercado (le Londres a partir de 1964, lo que ha provocado tina considerable expansión (le la producción mundial. Por su parte, la de cobre refinado aumenta en el mismo período en un 135,5%, lo que señala un promedio anual de 3,4%, mostrando también un incremento relativamente mayor en los años 1964-1969. En general, no se observan cambios importantes en la estructura de la producción mundial (primaria y refinado) . Estados Unidos continúa siendo el primer productor de cobre primario y refinado, con una participación del 25 y 30%, respectivamente, con una baja considerable en 1967 debido a la prolongada huelga que afectó a las empresas cupríferas (le ese país a partir (le la segunda mitad del año 1967 y que tuvo una duración de ocho meses. Chile participa en el total de la producción primaria con tira (le alrededor de un 14%, sin mostrar mayores cambios durante el decenio. La producción chilena de cobre refinado representa un promedio de 6,2% del total mundial, denotando un incremento a partir de 1966, como consecuencia del aumento de refinación en Chile. Al analizar la relación oferta-demanda en los años 1960-1969, se observa, en general, una situación de precario equilibrio que ha traído como consecuencia la tendencia alcista en el precio manifestada en los últimos años. Ello deriva del hecho de que, si bien la producción aumenta, no lo hace en forma significativa ni con la rapidez necesaria para satisfacer la mayor demanda originada por el auge económico. Se produce así una relativa insuficiencia en la capacidad de refinación, la que no permite incrementar las disponibilidades de cobre refinado a un ritmo similar a la expansión en el consumo. Influyen también 127

esta rcla(,loIl entre la producción y el consumo los conflictos laborales y las tensiones polí ticas que afectan algunos años el normal abastecimiento del mercado. Esta situación se agudiza en los años 1 y 1969 y se traduce cii los altos precios de Venta (le! ('Obre en esos anos. El área socialista juega un papel importante, lauto CII la producción como en el consumo. La Unión Soviética se ha convertido en ci segundo procltt tor en el inundo de cobre puiniai ¡o. 0011 alrededor de un 1 5 <,", del total
CII

mundial. 1. Al margen de la demanda norma) (lel área occidental, el área socialista es también un factor comprador importante, tanto cii el utiercaolo ole Londres, como es el caso de (It lila. ( ( ) fll() en ('OmpraS directas, sistema (IUC (5 usado normalmente por los compradores de Liii opa oriental. La t'ksS participa con un II '', en el o ouisunlo total ele cobre refiuiado en el ui,undo, constituyéndose en el setuiido consumidor después de Estados U nidos.

Cuadro NP 94

Minería (le! cobre. Producción 1960 - 1970
(liks de toneladas)

Gran Slinrrw
1960 1961 1962 1163 1961 1965 1966 1967 1968 1969 1970 -180 481 511 509 528 196 538 537 519 540 535

'%1uIiana ¡ti ineria
34 53 64 79 87 86 97 94 107 110

Pequriei \1,ue, ia
23 17 19

10141.
537 551 594 605 6.113 606 664 664 666 692

I,:cI,ce 1960=100
100 103 111 113 118 113 124 124 124 129

17
18 24 29 33 40 42

1- tiente: Sci ido de Nfillas.

h) ¡")('( (OS

del (obl'('.

En la actualidad Chile vende la producción (le cobre de la gran minería al precio de productores chilenos que es hoy equivalente al valor contado de la Bolsa (le Metales de Londres, y que es el precio al que se han cotizado en estos años las ventas de la mediana y pcqtieña minerías. Futre 1960 Y enero (le 1964, las ventas de cobre de la gran minería a Estados Unidos se efectuaron al precio de grandes producto128

res norteamericanos, y al resto de los merca(los se cotizaron al precio ''scttlement" de la Bolsa (le Metales (le Londres. Durante estos años, el precio de grandes productores norteamericanos es superior al de la Bolsa de Metales (le Londres en alrededor ele 2 ctvs./lb. Ambas wtizadones se mantienen relativamente estables en este período. En el mercado norteamericano la liquidación (le las reservas estratégicas para hacer frente a la fuerte expansión (le la demanda, es el elemento determinante en la estabilización del precio. La

intervención de los productores en el resto del mercado mundial (restricciones en la pro. ducción) atenúa la tendencia relatjainente en la 000 favorable dc'iiiiintla, estabilizando así los precios. A partir de enero de 1 )1i4, el fuerte aunientu en la demanda del nictal origina un alza sostenida en las cotizaciones tic la Bolsa de Metales de Londres, por ci desequilibrio entre la oferta y la demanda. En el mismo mes de enero se (Tea el "r io de grandes pro. ductores''. Los grandes productores ni uIi(iiales, temerosos (le que las altas cotizaciones trajeran consigo una sustitución del cobre, fijan sus precios a niveles iiiis bajos que los de la Bolsa (le Metales (le Londres. El precio de productores chilenos registra cii 1 961 Ufl promedio (le 31,68 CtvS71i).; el precio de grandes productores norteamericanos muestra el mismo año LIII promedio (le 32,34 ctvs/lb., mientras el promedio de la Bolsa de Metales (le Londres alcanza a 43,99 itvs.Jlb. En 1965 las ventas a Estados Unidos se hacen también al precio de productores diilenos, observíndose promedios anuales muy Semejantes con el precio de grandes productores norteamericanos. En 1966, mediante un convenio cori el gobierno estadounidense, se estableció (1LIC el precio (le venta it Estados Unidos sería de 36 tvs/lb., valor iii cual se vendió todo el año a ese país. Las ventas fuera (le los Estados Unidos se hicieron a LIfl precio promedio (le 51,18 ctvs/lb. de cobre uno. El ''precio de grandes lmit1ti(t o it's'', distinto del usado en las transacciones (le la Bolsa (le Metales (le I.Ofl(lres por los productores marginales (mediana minería (le Chile y ciertas minas africanas (le altos costos) rige entre 1964 y mediados de 1968. La distorsión producida en la estructura internacional de precios del cobre (frente a un "precio (le productores" relativamente estable entre 1961 y 1966 y a una tendencia 9,—Antecedentes. --

fuertemente alcista en la cotización del nlercacto marginal) determinó a fines de 1966 la adopción, por parte (le los grandes productores, de la cotización a futuro de la Bolsa (le Metales tic Londres. En octubre tIc 1966 el precio (le productores chilenos se coloca a la par con el precio a futuro (90 (lías) de la Bolsa (le Metales de Londres y el total de las exportaciones (le cobre (le la gran minería en 1967 y hasta mayo cte 1968, se cotizaron sobre la base (le este precio. En 1968 1968 la tendencia alcista del precio fue notablemente mis aceleiada en la P osición contacto que (le futuro, ton las consiguientes repercusiones negativas para los exportadores que, como Chile, vendían a la cotización a futuro. Esta situación planteó nuevas distorsiones, lo que indujo a la equivalencia, a partir tic junio cte 1968, del precio (le productores y el precio de contado de la Bolsa de Metales tic Londres. La minería del cobre, desde el punto de vista legal, se clasifica en: gran minería, me(liana minería y pequeña minería. Se entiende por gran minería las empresas "que produzcan dentro del país cobre buster, refinado a fuego o electrolítico, en cualquiera de sus formas, en cantidades no inferiores a 75,000 toneladas métricas anuales, mediante la explotación y beneficio cte minerales tic producción propias o tic sus filiales o asociados". En Chile existen tres empresas pertenecientes a la gran minería, las cuales, hasta fines de 1966, eran explotadas totalmente por capitales foráneos, lo que se traducía en una fuerte salida de divisas por concepto (le no retornos. El gobierno anterior se fijó como nieta aumentar sustancialmente la producción (le obre, como asimismo participar en la actividad productiva. Para el cumplimiento (te estas metas se confeccionó un Programa tic Expansión que significaba una inversión aproximada (le 534,6 millones de dólares y la constitución tic sociedades mixtas entre el Estado 129

chileno y las empresas extranjeras que explotaban los yacimientos de la gran minería, siendo éstas las siguientes: i) Sociedad Minera El Teniente S. A., constituida en agosto de 1966, en la cual el Estado chileno es propietario del 51% de las acciones, correspondiendo el 49% restante a la Braden Copper Co. Dicha sociedad produce blíster y refinado a fuego. u) Compañía de Cobre Chuquicamata S. A., constituida el 19 de enero (le 1970. El Estado chileno es socio mayoritario (51% de las acciones) en la explotación del mineral; el resto de las acciones son de propiedad de Ana-

conda Copper Co. y produce cobre blíster y electrolítico. iii) Compañía de Cobre El Salvador S. A., constituida el 19 de enero de 1970, siendo el Estado chileno poseedor del 51% de las acciones y Anaconda Copper Co. del 49% restante. Produce cobre blíster y electrolítico. iv) Compañía Minera Exótica S. A., sociedad mixta entre el Estado chileno y el Grupo Anaconda. En esta sociedad el Estado chileno es dueño del 25% de las acciones. Este yacimiento entró en explotación en diciembre de 1970.

Cuadro N9 95

Cobre. Cotizaciones
(Centavos de dólar la libra) Bolsa de Metales de Londres Contado vendedor 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 30.773 28.709 29.265 29.500 43.98 58.642 69.465 51.127 56.101 66.563 64.196 Estados Unidos Domestic 32.053 29.921 30.600 30.600 31.960 35.017 36.170 38.250 41.850 47.530 58.260 Chile

30.773 28.709 29.260 29.500 81.676 30.060 54.180 49.630 53.340 66.560 64.200

Fuente: CODELCO.

c) Mediana minería. Corresponden a este grupo las empresas cuya producción anual no supera las 75.000 toneladas métricas y cuyo capital es superior a 70 sueldos vitales anuales escala A del departamento de Santiago. Está constituida por numerosas empresas que prácticamente pertenecen todas al área privada, con excepción de la Compañía Minera Cerro Negro, que per130

tenece, en más de un 95%, a ENAMI y CORFO, y la Compañía Minera Andina, que entró a producir en agosto de 1970, y en la cual el Estado chileno es propietario del 30% de las acciones. d) Pequeña minería. Se incluyen aquí las empresas cuyo capital no sea superior a 70 sueldos vitales anuales

escala A del departamento de Santiago, y siempre que no sean sociedades anónimas. Constituida por empresas o personas independientes, en general nacionales, cuya producción es de escasa magnitud y que reciben asistencia técnica y crediticia dC CORFO y ENAMI, %Cfl(lCn además su producción a esta última, la que se encarga (le procesarla y coniercializa rl a. La Empresa Nacional de Minería, entidad estatal formada en marzo de 1960 a través de la fusión de la Caja (le Crédito Minero con la Fundición Paipotc, tiene como actividad fundamental el desarrollo (le la minería en general. Para el cumplimiento de esta nieta, realiza dos funciones específicas: operaciones y fomento. La primera de ellas comprende la compra de minerales en sus distintas formas a productores mineros y luego el procesamiento de los mismos. Para este efecto dispone de agencias de compras en distintas zonas del país, (le plantas (le concentración (por flotación y por lixiviación) , fundiciones y refinería. La función (le fomento comprende el Otorgamiento (le asistencia técnica y crediticia a los productores mineros que la requieran, para el normal desarrollo (le sus explotaciones. De esta breve descripción de las labores desarrolladas por ENAMI se observa la existencia (le un vacío en la actividad netamente productiva. que esta empresa efectúa. Por el hecho de que prácticamente no posee ningún yacimiento, el abastecimiento de productos para sus instalaciones depende de un núcleo (le productores que trabajan casi en su totalidad con altos costos de explotación, siendo por lo tanto su producción muy sensible al precio del cobre. Para subsanar en parte esta situación se decidió la formación de sociedades mixtas entre ENAMI y las empresas o productores particulares, fórmula que, a la luz de los hechos, no ha significado una solución al problema. Otra medida adoptada, que consistió en la formación de cooperativas mineras

con el fin de que se produjera una baja en los costos mediante un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles, ha sido desarrollada en escasa magnitud, por lo que es indispensable que ENAMI se preocupe con prioridad (le intensificar la formación de estas cooperativas mineras.

e) Producción. La producción total de cobre primario de Chile, es decir, la suma de las producciones (le la gran minería y (le la pequeña y mediana minerías, observa una tendencia moderada de aumento en el período 1960-1969, que fue (le 28,9%; es decir, un crecimiento acumulativo anual de 2,9%. La producción cuprífera se ha incrementado en forma casi constante entre los años 1960 y 1966, manteniéndose estancada durante los años 1967 y 1968, con una leve recuperación en el año 1969. En el período 19601966 la producción creció a una tasa de 3,6% acumulativo anual promedio. Para el período 1960-1969 dicha tasa desciende al 2,9% acumulativo anual, que debe compararse con el 3,8% en que se increinentó el consumo mundial de cobre, lo que ha significado algún deterioro en la participación de Chile en el mercado mundial. Es interesante hacer notar que el incremento de producción chilena, inferior a la del consumo mundial, se ha combinado con un fuerte aumento de las capacidades (le fundición y refinación. Esto ha significado un mejoramiento relativo de la posición (le Chile en cuanto a la colocación en el mercado mundial de productos de mayor terminación e inmediato uso en la industria manufacturera sin necesidad de un proceso de refinación. i) Gran minería. La gran minería del cobre muestra un leve aumento en la producción en la década del 60 (12%), observán131

(lose un relativo estancamiento de la actividad a partir de 1966. Esta situación parece derivar de cierto copanhientO de la capacidad instalada de extracción y concentración manifestada en los últimos años y, especialmente, en 1967 y 1968. Sin embargo, se observan cambios significativos en la composición de la producción por tipo de producto, lo que ha hecho aumentar en forma muy notoria la participación relativa de la producción de cobre electrolítico (de un 30,7% en 1960 a un 52% en 1970), reduciéndose, por consiguiente, la producción de blístcr. Este cambio ha sido posible debido a que en 1965 se puso en marcha la refinería de Potrerillos y la construcción de una refinería en Chuquicamata. La capacidad de producción de precipitación electrolítica y blíster en conjunto, muestra un aumento de 28% en los años 19611969, observándose en el mismo período un desenso cercano al 20% en la capacidad de refinación a fuego. La capacidad de refinación electrolítica, por su parte, señala un incremento sustancial. Una idea acerca de las razones del estancamiento en la producción la da la estadís(na de capacidad de tratamiento de la gran minería; en 1961 ésta fue (le 143.000 toneladas (le iuineral por día, aumentando en 1962 a 160.000 y en 1965 a 170.000 toneladas, manteniéndose prácticamente el mismo nivel en 1969 (173.000 toneladas de mineral diarias). En los años 1960-1969 las leyes de minerales extraídos, en general han descendido, a excepción de los sólfuros de Chuquicamata, lo que también ha sido un factor limitante para los incrementos (le producción. Los programas ele expansión (le la gran miuería del cobre iniciados en 1967, significarán los siguientes niveles de producción en las distintas empresas en 1972:
132

El Teniente Chuquicamata El Salvador Exótica Andina

280.000 t.m. 353.700 t.ni. 99.700 t.m. 102.000 t.m. 61.000 t.m.

Simultáneamente a este objetivo (le incrementar la producción, va unido un crecimiento sustancial de la refinación en Chile de gran parte ele ella. A este fin, los programas contemplan aumentos en la refinación electrolítica, mediante la construcción de una nueva refinería en Chuquicainata que entró a producir en 1969, y la construcción de una tercera nave en la refinería electrolítica de El Salvador, que empezó a operar en 1968. Con ello la capacidad (le refinación electrolítica aumenta, entre los años 1966 y 1969, en un 176%. Los programas (le expansión quedaron prácticamente terminados en 1970. Cierto atraso en los proyectos de construcción, conflictos laborales y fallas técnicas en las minas e instalaciones, inl1)licaron que la producción efectiva en 1970 contrastara fuertemente con la cifra programada. u) Pequeña y mediana minerías. La pequeña y mediana minerías muestran una participación creciente en la producción total de cobre. En 1960 este estrato aportaba el 10,6% de la producción y en 1969 aportó el 22% ele la misma. El incremento de producción de la mediana y pequeña minerías en el período 1960-1969 ha sido de un 166,7%, lo que da una Lasa acumulativa anual de 11,3% promedio. Este significativo aumento fue posible debido al fuerte incremento de las capacidades de extracción, tratamiento y fundición, motivado por la iniciación de actividades (le empresas (le tipo mediano y por la ampliación y modernización (le otras. Incidió también en forma notoria el estímulo que

significó para los pequCiioS y niedianos productores la ampliación (le capacidad de fundición, la creación de capacidad de refinación (le la Empresa Nacional de Minería y los exceptionales precios internacionales logrados por el cobre durante te los años 1966, 1967, 1968 y 1969. En CI tleceiiiø del 60 la f)rod LIC (iófl tic bi íster crece en un 60% (alimento (le capacidad (le la fundición Cliagres y puesta en marcha de la fundición Ventanas) , y la de concentrados y precipitados en un 29,6%. A partir (le 1961 se inicia la producción (le cobre refinado a fuego en la Empresa Minera Mantos Blancos, que alcanza cii 1970 a 28.000 toneladas métricas. En 1966 se inicia ¡a producción (le cobre electrolítico con la puta en marcha de la refinería de Ventanas con una capacidad intia1 (le 84.000 toneladas métricas. La capacidad (le tratamiento cii las plantas de lixiviación y flotación del sector aumenta en más de un 100% en los años 1960-1970. Ha sido factor determinante en estos incrementos de la capacidad productiva la acción estatal que ha financiado, avalado y estimulado las inversiones que se han concretado en el sector, y especialmente el fuerte estímulo que se le dio a la actividad en los años 1965-1970. La política del gol)iern() anterior en lo relativo al cobre no sólo se lintitó a la gran minería, sino que parte importante de la estrategia correspondió tanhi)ién a la pequeña y mediana minerías. En efecto, se fijó como nieta alcanzar tina piodtii (ióFl (le 1.200.000 toneladas de cobre fino, (le las cuales 220.000 deberían corresponder a la pequeña y mediana minerías. Para este fin, el gobierno tomó diversas medidas con el objeto de estimular fuertemente la actividad (lel sector, destacándose en este sentido la acción reali,'ada a tra\ és de I;aM!, así como también el impulso directo al sector de la mediana minería independiente.

A fin de incentivar la producción de la pequeña y mediana minerías, en los años 19641969 la ayuda crediticia y técnica prestada por ENAMI a la actividad aumenta en un 9801,. Las compras (le minerales (en toneladas de cobre fino) por parte de lINAMI aumentan en los años 1961-1970 en un 120%, más que duplicándose la capacidad de compra cii el quinquenio 1966-1970. En los años 1964-1970 ENAMI construye y pone en marcha las plantas de flotación de "Cabildo" y "Manuel Antonio Matta", y las plantas (le lixiviación "José Antonio Moreno" y "Osvaldo Martínez', aumentando también la capacidad de algunos establecimientos instalados. Ello determina en esos años un fuerte incremento en la capacidad de beneficio (flotación y lixiviación) (le los establecimientos del sector, como asimismo tic los precipitados y concentrados producidos por las plantas. Las fundiciones de Paipote y Ventanas incrementan su capacidad conjunta entre los años 1964-1970, tic 6.000 a 7.800 toneladas mensuales, aumentando sustancialmente la carga tratada. En el año 1968 se formula un plan de expansión para ENAMI y el sector tic la pequeña y mediana minerías relacionado con esa empresa. El programa contempla una inversión tic 84 millones de dólares, siendo su objetivo duplicar la producción de cobre del sector, basándose para esto cii diversos proyectos de desarrollo regional, los que no sólo aumentan la producción de minerales, sino que, además, permiten un mejoramiento tic los sistemas de producción y ci crecimiento en las capacidades de tratamiento de minerales. Sin embargo, este plan de expansión ha sufrido un fuerte retraso en su desarrollo, debido a la lentitud en la elaboración detallada de los proyectos considerados. Con respecto al sector (le la mediana minería independiente (que opera separada133

mente de ENAMI) es preciso destacar las inversiones realizadas para poner en marcha la Sociedad Mixta Carolina de Michilla y Sagasca y la expansión (le la Compañía Minera Disputada de Las Condes, lo que tendrá impactos en la producción del sector a partir de 1971.

nuyendo su participación en los últimos años, aumentando, en cambio, el tanto por ciento de las ventas a América latina y otros mercados. La mediana y pequeña minerías efectúan ventas al área socialista, siendo la cantidad exportada muy insignificante con un nivel máximo en 1965 de 5.000 toneladas y con un promedio para el período, (le 2.300 toneladas métricas. El valor (le las ventas crece en el período 1960-69 de 31,8 a 205,2 millones de dólares, observándose un continuo aumento especialmente acelerado en los últimos años. Este fuerte incremento se explica por: el alza continua en el precio del cobre; el aumento substancial en la cantidad exportada, y por ¿cambio en la composición del tipo de productos exportados. u) Gran minería del cobre. Las exportaciones físicas de la gran minería del cobre aumentan en los años 1960-1970 en un 11,51/% y representan, en promedio, alrededor del 84% del total de las exportaciones cupríferas. El valor de las exportaciones de cobre de la gran minería aumenta en los años 1960-1970 en un 152,8 % . En los años 1960-1965 no se observan mayores variaciones en dicho valor que, en promedio, asciende a 280,7 millones de dólares. Los precios de venta del producto y el tonelaje exportado, tampoco presentan mayores fluctuaciones en estos años. En el período 1965-1970 el valor promedio de las exportaciones es de 514 millones de dólares con un incremento continuo y fuerte en los valores anuales. El sustancial incremento en los últimos años deriva: de la tendencia alcista en el precio, iniciada en 1965; del incremento en la cantidad exportada entre los años 1965-1970 (19%), como también por la mayor participación del cobre electrolítico dentro del total de cobre exportado.

f) Exportaciones. Prácticamente la totalidad de la producción de cobre chileno va a los mercados externos, destinándose sólo un 4% al consumo nacional. Las ventas están orientadas principalmente al mercado europeo al que se vende más del 70% del total de las exportaciones, siendo Alemania, Inglaterra, Francia e Italia los principales países compradores. Estados Unidos constituye el segundo mercado comprador con alrededor de un 15% del total. El porcentaje restante se destina a América latina (principalmente a Argentina) y a otros mercados, donde Japón es el principal consumidor. Esta misma composición del destino (le las ventas, que sufre pocas variaciones durante el período 1960-70, se observa al analizar las que efectúa la Gran Minería en forma separada. El valor de las exportaciones de cobre chileno aumenta en los años 1960-69 en un 198%. La mediana minería incrementa su participación en el total de las exportaciones (en valor y en cantidad), de un 10% a más de un 20%, observándose en este estrato, aumentos porcentuales substancialmente mayores que en la Gran Minería.
i) Pequeña y mediana minerías del cobre.

Las ventas físicas de cobre aumentan en los años 1960-1970 en un 184,9%. El principal consumidor es el mercado europeo con un promedio para el período de un 56%, dismi134

g) Valores retornados.

CHILE EXPLORATION CO.

Tributación Una de las principales fuentes de retornos al país de la actividad cuprera y una importante partida del financiamiento fiscal, lo constituyen los tributos pagados por la Gran Minería del Cobre. Una breve descripción de las modificaciones a las normas tributarias aplicables a este estrato en ci período considerado, se establecen en la ley 11.828 del 5 de mayo de 1955, y son las siguientes: i) Tasa fija de 50 11" sobre las utilidades; u) Sobretasa variable de 25% aplicable a las utilidades correspondientes a la producción básica (95 0 ' del promedio de la producción (le cada empresa durante los años 1949 a 1953, ambas inclusives) , que se reduce proporcionalmente al aumento de la producción sobre la respectiva cifra básica para cada eropresa a porcentajes de: a) 0,125% por cada 1% de aumento de la producción, hasta que éste sea del 50% sobre la cifra básica, y b) 0,375% por cada 1% (le crecimiento de la producción, cuando los incrementos alcancen el 50% y hasta un tope (le! 100% de la cifra básica, a partir del cual sólo tributan el 50111',Ó de las utilidades; iii) Recargo del 5% sobre los impuestos a la renta; iv) Impuesto adicional a la renta del 8% (le las rentas imponibles. El 15 de abril de 1967, a través de la ley 16.624 fue modificada la norma tributaria de las grandes empresas (lel cobre, fijándose sistemas particulares de tributación en los siguientes términos:

Durante el período de expansión: a) Tasa fija de 52,5% sobre las utilidades; 13) Sobretasa variable de 33 % aplicable a las utilidades de la producción básica que se reduce proporcionalmente al crecimiento de la actividad sobre la respectiva cifra básica, a razón (le 0.105% por cada 1% de aumento de la producción hasta que éste sea de 50%. c) 0,495% por cada 1% de aumento de la producción, cuando los incrementos sean superiores al 50% de la cifra básica y hasta que alcancen al 1007, de dicha cifra. Cuando los aumentos de producción superen el 100% de la cifra básica, tributará solamente la tasa fija de 52,5% sobre utilidades.

EL TENIENTE

a) Tasa fija de 20% sobre la utilidad bruta; b) Participación fiscal de 51% sobre utilidades netas; e) Impuesto adicional de 30% sobre dividendos (le la Braden Copper Co. d) No afecto a sobretasa variable.

EXÓTICA

a) Tasa fija de 15% sobre la utilidad bruta; b) Participación fiscal de 25% sobre la utilidad neta; c) Impuesto adicional de 30% sobre dividendos correspondientes a Anaconda.

ANDES COPPER MINING CO.

ANDI N A

a) Tasa fija (le 50% sobre utilidades. b) No afecta a la sobretasa variable.

a) Tasa fija de 155. sobre la utilidad
bruta; 135

Ii) Participación fiscal de 30% sobre la utilidad neta; c) Impuesto adicional (le 30(',, sobre dividendos de Cerro Corporat ion. Posteriormente, con la nacionalización pactada con la Chile Exploration Co. y la Andc Copper Co., las sociedades mixtas que se constituyeron, quedaron sujetas al siguienterégimen tributario:

COMPAÑÍA DE COBRE

CIIUQtICAMATA, S. A

a) Tasa fija de 301/, sobre las utilidades; 1)) Impuesto adicional (le 32% sobre dividendos de la Chile Exploration Co.; c) Participación fiscal de 51% sobre la utilidad neta; (1) Participación en sobreprecio.

COMPAÑÍA DE COBRE SALVADOR, S. A.

a) Impuesto a la renta (le 29%; b) impuesto adicional de 30% sobre las utilidades (le la Andes Copper Co.; c) Participación fiscal (le 51% sobre la utilidad neta; (1) Participación fiscal en sobreprecio. El sobreprecio se empezó a aplicar simnultáneamente a todas las empresas de la Gran Minería del Cobre. De acuerdo a las tasas que se han ido aplicando a las empresas de la Grau Minería del Cobre a través de las distintas leyes, es evidente que han recibido ciertas ventajas con las modificaciones tributarias, ya que, a excepción de la Cía. de Cobre El Salvador, las otras dos empresas no han logrado duplicar la producción promedio de los años 1949 a 1953, con lo cual, (le haber seguido rigiendo la ley 11.828, estarían afectas a la sobretasa variable de 25% Considerando el caso de El Teniente, que a partir (le 1967 obtuvo un tratamiento tri136

butario diferente como consecuencia de l formación (le la sociedad mixta, al aplicar la ley 11.828 debería haber pagado al Fisco, como empresa netamente extranjcra, el 78,13% (le la utilidad bruta (considerando en promedio tina producción superior en 28% a la cifra básica) Sin embargo, como sociedad mixta, en que el Fisco es (LUdiO (IdI 51% (le las acciones, éste sólo recibe en total, ci 72,56';, de la utilidad bruta (sin incluir sobreprecio, ya que éste empezó a regir sólo a partir de mediados (le 1969) En el CSO (le la Chile Exploration Co., con la aplicación de la ley 11.828 (considerando una producción superior en un 84% a la producción básica) , el Estado chileno recibe ci 71,3% de la utilidad bruta: con la ley 16.424 recibe ci 58,4% y, posteriormente, con la nacionalización pactada, el 76 1 68% (sin incluir sobreprecio) Andes Copper Mining Co., la cual dobló su capacidad productiva con respecto a la producción básica, debería entregar al Estado chileno, considerando los distintos sistemas tributarios, los siguientes porcentajes: 60,5 % Ley N <Y 11.828 5 0, 0 % Ley N Y 16.424 Nacionalización pac75,65% (sin incluir sotada breprecio)

De acuerdo con las situaciones descritas, es posible deducir que los dueños de la ex Braden Copper Co., fueron los que recibieron las mayores ventajas con la chilenización eectuada a principios (le 1967.

EL TENIENTE:

Ley 11.828 Soc. Mixta

78.13% 72,561,'Ú

CHILE EXI'LORAi°ION CO.:

Ley 11.828 71,3 Ley 16.121 58,11 Na ionalizacióii pa('tada 76,68°, (sin sobreprecio)
SA[.5ADOR

60,5 ', Ley 11.828 1.cy 16.12'1 50,0 " Nacionalización pattada 75,65" (, (sin sobreprecio) h) Costo legal de producción. Los retornos por concepto de ('05tO legal (le l)r 0(1 t l ('ti( 11 , niticsti'a II 110 incremento en ci periodo 1960-1968 de un 91.6",. mientras qUC la producción físi a crece CII igual período en sólo un 8.1 . El fuerte incremento del costo legal se explica, en primer lugar, por ilU atiniento real de las remuneraciones y por un cambio en la composición de los insumos cii favor de materias primas nacionales. Las rciii ti iiIaCioiWS pagadas en moneda nacional en 1960 (incluveli(lo sueldos y salarios y excluyendo el rol oro) , correspondían a 1.75 centavos (le dólar la libra de cobre producido, y en 1968 alcanzan a 8.75 centavos (le dólar la libra (le cobre procltic ido. Es decir, hubo un incremento (le un 81,2% lo que, Cli ttrininos reales, coiiiparado con el aumenlo de sueldos y salarios (le la economía en su OlijUlitO, di un 32,8 1';, de crecimiento. Las compras cii ci país para operación, que sería el otro ítem incluido en el costo legal (le pro. ti tic ( ¡ Óii, Cian en 1960 (le 3,13 centavos de (II)lar la libra (le ('obre fino l)r0(1t1c ido, N en 1968 dicha relación es (le 6,94 centavos de dólar la libra. Sin cm l)argo, cabe hacer notar que si bien es cierto hubo un cambio en la omposición (le insumos entre nacionales e importados, los insumos totales utilizados

medidos en centavos de dólar la libra de cobre fino producido, aumentan en términos nominales en un 43,3% en el período 19601968, y en términos reales en un 37,5%. La ocupación en la Gran Minería aumenta en un 34,1% en el período 1960-1968 y la producción física en igual período crece en sólo un 8,1%. Esto significa, aparentemente, tilia disminución (le la productividad por persona ocupada, la cual en 1960 fue (le 29,4 tOhiS. de cobre fino por persona ocupada y en 1968 <le 23,2 tons. de ('obre fino por persona ocupada. Sin cmhargo, hay dos factores importantes (jLlC inciden en esta esta baja aparente de la productividad: a) Disminución de las leyes de minerales extraídos, y b) Cambio en la composición de la producción en favor del cobre electrolítico, el T I C, por ser un producto de mayor elaboración, implica más utilización (le mano de obra que la producción de cobre blister. Estos dos factores también son explicativos de la ma yor utilización (le insumos. i) No retornos. Los valores no retornados se mantienen prácticamente estacionarios durante el período 1960-1965. En 1966 experimentan un fuerte incremento (62,617, en relación a 1965) el que se explica casi en su totalidad, por el aumento en las utilidades (86,6% superiores a las (le 1965) a consecuencia del mayor precio del cobre y a una mayor produ:ión. J) Programas de expansión de la Gran 111 ¡nerja del Cobre. liii 1966 se firmaron los llamados Convenios del Cobre entre el Gobierno y las empresas de la Gran Minería, con el objeto de incrementar fuertemente la producción y aprovechar así las condiciones favorables del
137

mercado mundial. Estos convenios implicaron un vasto plan de inversiones, las cuales comenzaron a efectuarse en 1967, a excepción de la Cía. Minera Andina que realizó parte de ellas con anterioridad. Las inversiones a efectuarse en cada empresa consultaban las siguientes obras:

lbs y segunda etapa de la Refinería Electro. lítica; iii) Ampliación (le la Central Eléctrica Barquito.
EN EL TENIENTE:

EN CIIUQUICAMATA:

i) Construcción (le una nueva Refinería Electrolítica, con capacidad (le refinación de 180.000 tons. cortas anuales; u) Ampliación de la Central Eléctrica de Tocopilla; iii) Renovación de la Planta de Oxidos para tratar el mineral oxidado proveniente de Exótica; iv) Ampliación de instalaciones de beneficio; y) Reemplazo del transporte ferroviario por sistema de correas transportadoras; vi) Instalación de tuberías para suministro de agua industrial e instalaciones complementarias.

i) Expansión de instalaciones extractivas y desarrollo de nuevas zonas de explotación; u) Construcción de un nuevo túnel de acarreo y acceso a la mina, con sistema ferroviario para transporte de personas y de materiales, que conectará la mina con el nuevo concentraclor de Colón; iii) Construcción de una nueva planta de concentración en Colón; iv) Ampliación substancial de las instalaciones de la Fundición de Caletones; y) Ampliación de la capacidad de generación de energía eléctrica; vi) Aumento de suministro de agua industrial; vi¡) Construcción de una carretera desde i'%facllalí a Colón y Caletones; Vi¡¡) Instalaciones complementarias.
EN RÍO BLANCO:

EN EXÓTICA:

i) Prospección, exploración y preparación de la mina, con remoción de aproximadamente 80 millones de toneladas de estéril; u) Instalaciones industriales (estación de chancado primario, sistema de correas transportadoras entre la mina y la Planta de Oxidos de Chuquicaniata, edificios para talleres y oficinas) iii) Adquisiciones (le equipos y otros.
EN EL SALVADOR:

i) Desarrollo y preparación de un sector de la mina; u) Ampliación de la fundición de Potreri138

i) Preparación y desarrollo para la extracción, perforación del pique principal de servicio y túnel de conexión con la sección chancado terciario de la planta; u) Obras industriales: planta de tratamiento (chancado, transporte del mineral, molienda y flotación), tuberías para el transporte de concentrados hasta Los Andes, planta de filtros, tranque de relaves; iii) Servicios generales: distribución de energía eléctrica, abastecimiento de agua industrial y potable, caminos interiores. Además de las inversiones industriales y de infraestructura, se incluye la realización de planes habitacionales. Las inversiones totales

autorizadas por decretos ascienden a 534 mi¡Iones 652 mii dólares, excluyendo el Plan Habitacional Grupo Anaconda. Sin embargo, es interesante destacar las fuentes de financiamiento (le estas inversiones, puesto que el 79,9% (le ellas es financiado a través de cré-

ditos. De acuerdo a los convenios suscritos con las empresas, éstas, según se destacó anterior. mente, obtuvieron rebajas tributarias. Sin embargo, no invirtieron casi absolutamente nada de fondos propios, agregándose a esto que el aval de las empresas fue el Estado chileno.

Cuadro N( 9ó

Programa de expansión de las empresas (le la minería del cobre
(Cifras en dólares)
Empresas Inversión autorizada I.VI'ERSIONES REALIZADAS 1968 1969

1967

1970

Cia. Minera Andina Soc. Minera El Teniente Andes Copper Chile Explora6ois Exótica TOTAL Plan llabitacional Anaconda

157.000.000 230.241.000 10.304.000 99.107.000 38.000.000 534.652.000 67.500.000

18.159.000 12.224.000 5.535.000 26.577.000 15.038.000
77.533.000

29.590.000 78.353.000 3.967.000 42.267.000 11.787.000 166.324.000 9.163,000

35.558.000 91.308.000 1.976.000 36.456.000 11.578.000 176.876.000 11.130.000

32.912.000 57.101.000 1.220.000 42.196.000 6.007.000 109.133.000 19.666.000

5.633.000

Fuente: CODELCO. a En 1966 hay una itiveisión de US$ 16.744.000 correspondiente a la Cía. Minera Andina.

Cuadro N' 97

Programa (le expansión de las empresas de la minería del cobre
Inversiones realizadas en el país. (Cifras en dólares)
1967 1968 1969 1970

Cía. Minera Andina Soc. Minera El Teniente Andes Copper Chile Exploration Cía. Minera Exótica Total Proyectos Plan Habitacional Total Programas Fuente: CODELCO.

8.776.000 10.720.000 1.177.000 11.024.000 4.832.000 36.529.000 5.633.000 '12.162.000

14.729.000 50.102.000 2.071.000 15.296.000 6.466.000 88.664.000 9.163.000 97.827.000

18335.000 50.420.000 1.230.000 8.697.000 6.493.000 85.375.000 11.130.000 96.505.000

21.521.000 42.910.000 508.000 22.682.000 2328.000 90.149.000 19.666.000 109.815.000

139

Cuadro NO 98

Programa de expansión de las empresas (le la minería del cobre
Inversiones realizadas en el exterior. (Cifras en dólares) 1967 Cía. Minera Andina Soc. Minera El Teniente Andes Copper Chile Eploration Cía. Minera Exótica Total Proyectos Plan 1 labitanonal loia1 Programas Fuente: CO1)ELCO. 9.385.000 1.504.000 4.358.000 15.553.000 10206.000 41.004.000 - 41.004.000 1965 14.861.000 28.251.000 1.896.000 27.331.000 5.321.000 77.660.000 - 77.660.000 1959 17.023.000 40.888.000 746.000 27.759.000 5.085.000 91301.000 - 91.501.000 1970 11.391.000 14.191.000 712.000 19.514.000 3.479.000 49.287.000 42.498.000

Cuadro NO 99

Financiamiento del programa total de inversiones del cobre
(En miles de dólares) C. CHILE EXPLORATION COMPANY Inversión Financiamiento a) Crédito Eximbank b) Fondos propios 99.107 99.107 30.000 69.107

A. SOCIEDAD MINERA EL TENIENTE S. A.

Inversión ¡'inancia,nicn (o a) Crédito Eximhank b) Crédito Braden Copper Co. e) Crédito CODELCO (1) Crédito Braden a e) Crédito CODELCO b

230.241 230.241 110.016 80.000 23.700 12.743 3.782

a Este préstamo lo realizará Braden con los intereses del crédito de US$ 80.000. b Este préstamo lo realizará CODELCO con los intercss del préstamo por US$ 23.700.

D. ANDES COPPER MINING COMPANY Inversión Finan ciamieno

10.304 10.304

B. ( O,IPAÑIA MINERA ANDINA

157.000 Inversión 157.000 Financiamiento 14.700 Aporte (le capital de Cerro Paseo a) 6.300 b) Aporte de capital de CODELCO 56.355 e) Créditos de Eximbank 16.135 (1) Créditos de Sumitomo 16.000 Créditos (le Sumitomo e) f) Crédito de CODF.I.CO y Cerro Corp. 31.700 9.500 g) Crédito de Cerro Corp. y Andina 6.510 Ji) Pagarés

E. COMPAÑIA MINERA EXO TICA Inversión 1 inanciamiento a) Crédito Eximbank h) Aporte (le Anaconda e) .porte de CODELCO (1) Otros

38.000 38.000 21.000 11.250 3.750 2.000

Fuente: Banco Central. Balanza de Pagos 1967.
140

3. MINERIA DE HIERRO

a) Producción.

La producción de minerales de hierro se encuentra concentrada en las provincias de Atacama y Coquimbo. Hasta 1954 había so. lamente un yacimiento en explotación. El Tojo, de la Bethlehem Chile Iron Mines Co., cuya producción oscilaba entre 1 a 2 millones de toneladas de mineral al año. Posteriormente, a consecuencia de la fuerte expansión de la demanda en los mercados externos consuinidores de este mineral y del alía considerable en los precios, se incentivó en Chile la explotación cte yacimientos (le menor tamaño, produciéndose un aumento constante en la producción. Las empresas productoras de minerales de hierro han pertenecido, prácticamente en su totalidad, a capitales privados nacionales y extranjeros, siendo la única excepción el mineral dc Algarrobo que pertenece a la Compañía de Acero del Pacífico. Desde el punto (le vista legal, la minería del hierro se clasilica en grande, mediana y pequeña minerías. La gran minería formada por la Bethlehein Chile Iron Co., explota los yacimientos de El Tofo y Romeral, y tiene niveles de producción del orden de los 3 millones de toneladas métricas. La mediana minería constituida por: CAP (Mineral Algarrobo) con producciones aproximadas a los 3 millones de toneladas; Cía. Minera Santa Fe, la cual muestra un decrecimiento de su producción a partir de 1967, llegando ca la actualidad a niveles del orden de las 950 mil toneladas; Cía. Minera Santa Bárbara, que en 1968 adquirió la mayoría de las acciones de la Cía. Minera Santa Fe, tiene una producción cercana a las 550.000 toneladas; Cía. Minera San Andrés, que explota el yacimiento Cerro Imán, subsidiaria de las Cías. Mineras Santa Bárbara y Santa Fe, con niveles de producción del orden de las 1.300.000 toneladas; y por último, Cía. Mi-

nera Atacama que, a partir de 1966, muestra una política clara de reducción de su actividad productiva, la cual actualmente es del orden de las 230.000 toneladas métricas anuales. La pequeña minería está constituida por pequeñas explotaciones que venden, prácticamente la totalidad de su producción, a las empresas arriba mencionadas. Los sistemas de explotación utilizados difieren bastante entre grupos de empresas. Por ejemplo, las de Bethlehem, CAP y Santa Fe, poseen sistemas de explotación mecanizados al máximo y tienen también plantas de chancado y concentración. Normalmente no se produce la colpa". El resto de las empresas clasificadas anteriorniente como mediana minería, poseen a veces sistemas de explotación similares a los recién descritos, pero en general no tienen plantas de chancado y concentración y utilizan métodos selectivos un tanto manuales. La pequeña minería, practica explotaciones exclusivamente de selección y en forma básicamente manual, que tienden a lograr productos con una elevada ley. La producción de hierro en la década del 60, se puede dividir claramente en dos períodos que muestran tendencias diametralmente opuestas a nivel global. En el período 19601966 se nota un sostenido crecimiento de la producción (102,2%). El desarrollo explosivo de la misma en este período, se explica por la continuación del crecimiento sostenido de la demanda de este producto por parte de los países siderúrgicos que se inicia aproximadamente en 1952. Esto favorecía notoriamente a los minerales chilenos dada sus excelentes leyes y la ubicación de los yaci, mientos cercanos a los puertos de embarque. A partir de 1967 adelante, se nota una reduc. ción de la producción que en el período 19661970 es del orden (le un 7,8%. La demanda 141

internacional también en este caso es determinante del receso de la producción chilena, y en ello han incidido factores tales como: descubrimiento y explotación de nuevas regiones productoras y los cambios en la calidad de los minerales exigidos por los consumidores. Esto significó una disminución de la importancia del mineral en colpas de alto contenido de metal y un precio elevado, aumentando la demanda por materiales de menor tamaño y mejor clasificados. Las reservas probadas (le minerales de hierro en Chile, alcanzan a 960 millones de toneladas aproximadamente. Las reservas probables y posibles pueden estimarse en 1.710 millones de toneladas. En estos valores están consideradas las prospecciones realizadas en los yacimientos Santa Clara, Romeral, Boquerón Chañar y Cerro Negro. Sin embargo, el volumen de reservas probadas que tiene una escasa importancia a nivel internacional, representa el 0,4% de las reservas mundiales, y considerando las reservas probables alcanzarían al 0,9% del total 1• b) Mercados a que se destina la producción
de hierro.

Como es sabido, prácticamente más del 86% de la totalidad de la producción de minerales de hierro va a satisfacer la demanda de mercados externos. Las ventas están orientadas principalmente hacia Japón y Estados Unidos, representando el primero de ellos, /,, (le las exportacioaproximadamente el 76 0 nes totales, y el segundo, el 20%. Los otros países compradores (le mineral de hierro chileno son Alemania y Argentina, pero esta demanda ha ido en franco decrecimiento. En efecto, en 1960 consumían el 11,5197¿ y 4,5%, respectivamente, del total de las exportaciones, mientras que en 1969 sólo consumieron el 1,9 y 1,4%, respectivamente.
1 Rubén Dávila. la Minería del Hierro en Chile. Boletín Minero NQ 698.

Los principales problemas que presenta el mercado internacional comprador (le minerales de hierro chilenos, se pueden sintetizar en: i) La distancia hasta los centros de consumo. El transporte marítimo es un elemento que incide fuertemente en el costo final (le! producto. La situación se agudiza más aún porque para transportar el mineral hasta los consumidores, es necesario cruzar el Canal de Panamá en donde se compra una limitación al tamaño de los buques. u) No existe un mineral estándar en relación a sus características físico-químicas, como por ejemplo en el caso del cobre. Esto hace que junto con establecerse el precio de acuerdo al contenido (le hierro, se fijen también premios y castigos para las gangas e impurezas del mineral. iii) Un fuerte porcentaje del mercado es para minerales "cautivos". Por este motivo, en gran parte del mercado no juegan libremente las fuerzas de oferta y demanda. Los minerales libres, por tanto, dependen de los contratos que se obtengan. iv) Considerada por un lado la gran competencia existente entre los países abastecedores de hierro, como asimismo las exigencias cambiantes de los países compradores, se hace cada vez más urgente la necesidad de estudiar nuevas formas tecnológicas que se adapten a nuestras condiciones y que permitan, además, utilizarlas como herramientas de negociación de los productos chilenos. La producción en Chile de minerales de hierro, a nivel mundial, no tiene mayor relevancia, ya que representa sólo el 1,7%. Sin embargo, desde el punto de vista nacional, donde representa una fuente de trabajo en zonas que no existen actividades alternativas de ocupación de la mano de obra, aporta divisas cercanas a los 70 millones de dólares, por lo que el desarrollo de la actividad tiene una importancia indiscutible.

142

Cuadro N° 100 Minería del hierro. Producción 1960-1970
(Miles de toneladas)

Año
1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970

Gran Minería
1.521 1.468 2.011 1.828 2.433 2.866 3.193 2.553 3.283 3.178 2.976

Mediana Minería
4.520 3.064 3.846 4.857 5.657 8.135 8.174 7.012 7.123 6.531 6.333

Pequeña Minería

TOTAL
6.041

Indice 1960=JOO
100 116 134

2.157 2.235 1.822 1.763 1.144 816 1.219 1.509 1.815 1.955

6.989 8.092 8.507 9.853 12.145 12.213 10.784 11.915 11.524 11.264

141 163 201 202 178 197 191 186

Fuente: Servicio de Minas.

Cuadro NP 101 Entregas de minerales de hierro a CAP
(Toneladas métricas de minera¡) 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969

.............. .............. .............. .............. .............. .............. .............. .............. .............. ..............

413.475 475303 559.326 664.251 699.627 684.728 606.889 668.997 857.712 947.263

ducción total. Esto muestra claramente la necesidad de industrializar la minería del hierro y buscar otras formas de industrialización aparte de productos siderúrgicos, a fin de lograr incorporar un mayor valor agregado. c) Ocupación. El personal ocupado en la minería del hierro muestra tendencias muy similares a la producción. En 1961 era (le 4.638 personas, llegando en 1965 a 8.523, es decir un crecimiento de 83,9%. Sin embargo, a partir de 1966 se produce un descenso en ese personal, siendo en 1969 de 6.462 personas. La disminución de ocupación en esta actividad se debe a políticas deliberadas (le las empresas por problemas surgidos principalmente en el mercado internacional, en cuanto a la calidad exigida, problemas de precios, etc. Esta reducción de personal produce fuerte impacto a nivel regional (provincias de Atacama y Coquimbo), por no existir fuentes alternativas de trabajo. Esto obliga a la participación directa del Gobierno en esta actividad, a fin de evitar que influyan únicamente criterios de beneficio privado.
143

Fuente: (:M'.

El mercado nacional está representado por las entregas de mineral de hierro que efectúa la Bethiebem Iron Mines Co., a la Cía. de Acero del Pacífico para la usina de Huachipato. La cantidad de mineral destinada al mercado nacional muestra una clara tendencia ascendente, aumentando de 413,5 mil toneladas en 1960, a 947,3 mil toneladas en 1969 (un incremento de un 129%). Sin embargo, a pesar del gran incremento de la demanda nacional, las entregas de mineral de hierro apenas representan el 8,4 0 /', de la pro-

La productividad en la minería del hierro, medida en términos de días-hombre trabajador (excluyendo huelgas), muestra diferencias apreciables entre las distintas empresas. Las productividades más altas se detectan en la Compañía de Acero del Pacífico, lo que es bastante explicable si se toma en consideración que es una de las empresas más nuevas (inicia su producción en abril de 1961), y que por ello sus actividades se encuentran altamente mecanizadas. Bethlchem Chile Iron Mines Co., muestra tina productividad descendente, lo cual se debe a las reducciones de productividad en Romera!, siendo en El lujo ¡)rácticafliente constante. A nivel de estrato, la pequeña minería muestra las productividades más bajas, lo que es bastante lógico por el hecho de ser este estrato de una mecanización bastante incipiente e incluso, en algunos casos nula. Sin embargo, entre gran y mediana minerías no existen diferencias substanciales, lo que co-

rroljoraría ci hecho (le que los sistemas (le explotación utilizados, en uno y otro caso, no difieren en forma significativa. Las remuneraciones promedios pagadas por la Betlilehem Chile li'on Mines Co., en el penodo 7960-1969 en términos nominales, creten a una tasa mucho menor que el índice general de sueldos y salarios, como asimismo que el índice del sector. En términos de poder adquisitivo del año 1960, se puede concluir que el poder adquisitivo de los trabajadores en 1969, es exactamente igual al que poseían cii 1960, es decir no han tenido un incremento real en sus remuneraciones. Tomando en consideración la minería del hierro en su conjunto, a pesar de tener los sud(los y salarios un crecimiento inferior a los registrados en la economía en general y a los del sector minero en particular, registran un incremento del poder adquisitivo en el penodo 1963-1969 de un 2,2% acumulativo anual.

4. MINERÍA DEL SALITRE Y YODO a) Evolución en el decenio. El salitre chileno, que cii cierta época fue la principal fuente de divisas y de ingresos tributarios para el Fisco, se ha transformado por varios decenios en una actividad que presenta serios problemas a la economía nacional. La industria salitrera se encuentra concentrada en las provincias de Tarapací y Antofagasta. La actividad productiva hasta el año 1968, era efectuada en un 77,4% por el sector privado extranjero (Compañía Salitrera Anglo-Lautaro ubicada en la provincia de Antofagasta), y el resto por la Compañía Salitrera Victoria, filial de CORFO (ubicada en la provincia de Tarapacá, departamento (le Iqui(ue, que aporta tira de la producción) , y la Cía. Salitrera Iquique, institución privada nacional (localizada en la provincia 144 de Antofagasta, departamento de Taltal, que aporta el 4,2% restante) En diciembre de 1954, (lada la situación crítica (le esta industria, se firmó un convenio entre el Gobierno de Chile y la compañía salitrera Anglo-Lautaro y las compañías salitreras Victoria e Iquique, paralizando esta última sus actividades en abril de 1960) Este convenio se denominó Referéndum Salitrero y fue ratificado a través (le la Ley N Q 12.033 (le 1956. En él se establecía el estanco del salitre en favor del Estado. La producción estaba a cargo de las compañías afiliadas a la Corporación de Ventas del Salitre y Yodo, entidad responsable (le la comercialización de este mineral y sus subproductos. Además, el citado Referéndum establecía garantías y franquicias a las empresas productivas con el propósito de que ellas mateniali-

zaran inversiones a tras (S (le las cuales pudieran echar las bases de utia iilclustria (1tiílfliCa pesada. Si bien es cierto (I II C el monto de iiiersiones (I n c se conh l)ruiilctieron a realizar, se efectuó l)rin(ipalmcilte parte de la Atiglo-Lautaro, y a que las (oinpaíií;is salitreras Victoria e Iquique paralizaron ni ticho antes (le que caducara el Relcinduni, el objetivo tl tl C se tenía en vista no ( tiniplió con el fin que se perseguía, ¡)tICS dichas inversiones se orientaron solanwii te hacia la obtención del Iilíximo (le refl(tiflhieil to desde el punto de vista empresarial pri ado extranjero. Este estatuto legal (te] salitre (Referéndum Salitrero) caducó el 30 (le junio (le 1968 sin que se obtuvieran las nietas para las ((lates lI:tl)ía Si(tO convenido. De ahí (ILIC surgiera la idea de intervención del Estado en calidad de socio en una Sociedad Minera Mixta. Esta sociedad tiene como —objeto principal la exploración, la extracción, la explotación, la producción, el beneficio y el comercio de minerales no ferrosos ck 'acirniCntos propios o ajenos a la producción, comercio y transporte de substancias y elementos no ferrosos, de cualquiera naturaleza, que de ellos se extraigan o elaboren, en especial (le aquellos rdaCioila(IOS con el desarrollo de la inorg;hiica y de fertilizantes — . El capital (le esta sociedad minera mixta pertenece en tui 37.5% a la Corporación (le Fomento de la Producción y el resto (62,5%) a la Compafi ia Salitrera Anglo-Lautaro. La producción (le salitre en el decenio muestra un franco retroceso registrando tiuua disminución de un en el período 19601970. Si en lugar de tomar el año 1960, que no se puede considerar como año normal, dado el elevado número de conflictos laborales que afectó a la industria del salitre, se toma como base el año 1961, la disminución en la producción es aún ni uclio mus acentuada, 39,7%. Las razones explicativas (le este continuo I0.—Antt'cctlentcs...

de la producción en el decenio, se P ttC (lcfl sintetizar en: i) Problemas laborales. u) Cía. Salitrera Anglo-Lautaro substituye u n a parte de la producción de nitrato (le SO(io por sulfato de sodio. iii) Cierre (le la Couii1):tñía Flor (le Chile en 1966 (producción anual de aproximadamente 13.000 toneladas) La cOlulpOsición (le la producción por tipo de salitre no muestra en realidad variaciones en el decenio, representando el salitre potásico alrededor d el 10% del total (le la producción. En la actualidad, la capacidad anual de 1)10dlticci1i (le la industria salitrera es del orden de las 850.000 toneladas de nitrato. La producción de yodo, que es el principal subproducto que se obtiene en la industria del salitre, se incrementó en el decenio en un 21,8%. Solamente se verifica una baja en la producción en 1968, motivada por las huelgas que afectaron, primeramente a la Compañía Anglo-Lautaro y, posteriormente, a la Sociedad Química y Minera de Chile S. A.
(ICSCCIIS()

b) Mercados que abastece la industria
salitrera.

Es por todos conocida la persistente disminución de la p arti c i pa ción del salitre en el consumo mundial de abonos nitrogenados. El l) ri ) ci I)u1 l problema que presenta el salitre chileno para competir en el mercado munchal con fertilizantes nitrogenados sintéticos, es la marcada diferencia (le precios que existe, la que, medida en términos de unidades tic nitrógeno contenido, se traduce cii que el precio del salitre chileno, es superior cii más de un 30% al cte los abonos nitrogenados sintéticos 1• Por esta razón , de no lograrse una reducción substancial en los costos de producción de salitre, las posibilidades de colo1

Rubeti Bórqucz.
145

car este producto en el exterior serán cada vez menores. Sin embargo, aunque el salitre chileno es más oneroso que el sintético, su utilización presenta ciertas ventajas para determinados tipos (le cultivo (remolacha azucarera, horticultura), por ser de un rendimiento muy superior, justificándose por ello su uso a pesar de su mayor precio. Las exportaciones de salitre muestran, a través del decenio, una tendencia descendente ubicándose actualmente en niveles cercanos a las 600.000 toneladas. Los principales países importadores (le salitre chileno, en orden descendente, son: Estados Unidos, Holanda y España, los que en conjunto absorben casi el 70% de las exportaciones. La agricultura chilena consume anualmente alrededor (le 240.000 toneladas de salitre, (le las cuales entre un 65 y un 70% correspon(le a salitre sódico. La distribución interna a los usuarios de salitre, se realiza a través del Banco del Estado de Chile. Corno es sabido, el precio de venta es bonificado directamente por el Fisco a los productores. ) Ocupación. El personal ocupado en la minería del salitre muestra un descenso de 16,2% entre los Cuadro 102 Minería del salitre. Producción 1960 - 1970
(Miles de toneladas) Año 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 Anglo- Laularo 955 926 956 1.004 1.010 889 703 525 642 550 Victoria 112 116 123 124 99 122 132 125 111 89 Alemania 28 40 39 32 33 37 35 29 28 31

años 1962-1970. Sin embargo, si se considera el período 1962-1966, la reducción de personal es sólo de un 2,7% (1.468 personas) . En ci año 1967 se produce la principal disminución del personal ocupado en esta actividad, manteniéndose ese nivel hasta la actualidad. Las causas explicativas se pueden puntualizar en: i) Paralización (le la Cía. Salitrera Flor de Chile a fines de 1966 (ocupación aproximada de 450 personas). u) Reducción de personal en la Oficina María Elena, de la Cía. Salitrera Anglo-Lautaro (aproximadamente 800 personas), como consecuencia de la reorientación de las operaciones en esta Oficina iniciada en octubre (le 1966, y consistente en la reducción de la producción de salitre, reemplazándola en igual cantidad por producción de sulfato de
SO(IiO.

iii) Reducción paulatina de personal en Cía. Salitrera iquique. Si bien a nivel nacional la disminución de personal no tiene gran repercusión, a nivel regional sí que produce un fuerte impacto, ya que las posibilidades de nuevas fuentes de trabajo son prácticamente nulas. Esta es una de las principales causas que obligan a realizar todo el esfuerzo posible para otorgar dinamismo a la industria salitrera en Chile.

Flor de Chile 15 20 17 13 13 13 - - - -

Total 930 1.110 1.102 1.135 1.173 1.155 1.061 870 679 781 670

Indice 1960=100 100 119 118 122 126 124 114 94 73 84 72

Fuente: Servicio de Minas.
146

5. MINERÍA DEL CARBON

a) Aspecios generales. Chile explota yacirnieiitos carboníferos en tres lonas del país. Bahía de Arauco: (Provincias de Concepción-Arauco) donde se encuentran los yacimientos de carbones pesados o hullas, que concentran alrededor del 95% cte la producción y entregan carbones altanien te volátiles de buena calidad (6.300 a 7.200 k. cal/kg) Operan en esta zona las empresas LotaShwager, Colico Sur, Victoria de Lcbu, Pupuco, Plegaria y Nueva Aurora. Las reservas (le la zona, en conjunto, pueden estimarse CII alrededor de 100 millones (te toneladas. Provincia (le Valdivia: provee alrededor del 2% del mercado total con reservas Iiinnadas. Provincia de Magallanes: abastece un 3% M mercado y las reservas estimadas son ai)undla n t ísi mas. Este 5% de la producción corresponde a carbones livianos o lignitos, de calidad bastante inferior a los de Concepción-Arauco, tanto en poder calorífico (4.500 a 5.500 k. cal/kg) , como en estabilidad, lo que hace difícil su almacenamiento y utilización. Por este motivo, las explotaciones cte Valdivia y Magallanes se han dedicado fundamentalmente a abastecer mercados locales. En estas provincias operan las empresas: Loreto, Caupohicán, Catam tu un y otras. La industria carbonífera nacional ha mantenido durante el decenio una producción decreciente (te acuerdo a un mercado también en disminución, y la actividad se ha visto afectada por una profunda crisis que se ha ido agravando paulatinamente. La (lisis del carbón se originó por un cambio en el comportamiento (le la demanda, y la falta de medidas (le política tendientes a subsanar la situación. En los años 1950-1956 se originó un continuo incremento de las ne-

cesidades (le carbón, incentivando a las empresas Lota y Schwager a efectuar un programa (le expansión de su producción a 2 milloncs (le toneladas. Este programa, que se inició en 1957, fue financiado con préstamos del n11F (US$ 21.800.000) y créditos otorgados por CORFO. Coincide con el inicio del programa, un cambio en la tendencia del mercado, nianifestindose un descenso continuo en la demanda de carbón, que obedece a las siguientes causas: Cambios experimentados en la estructura de la energía. Evolución desfavorable del precio del carbón en relación a sus substitutos. Avances tecnológicos en ciertos sectores que tienden a c'.esplazar el carbón. La crítica situación financiera derivada cte la baja del iner:ado, llevó en 1963 a la fusión (le las empresas Lota y Schwager. b) Producción. La producción física en los años 1960-1970 ha oscilado en torno a las 1.600.000 toneladas, con fuertes fluctuaciones en algunos afios que se originaron I) ri1 cip: l1neIte PCr problemas laborales que inciden en forma notoria en la producción de la actividad. La variación 1970-1960 señala un descenso (le un 1,1%; esta cifra no es indicativa de la tendencia en la producción, dado que en el año 1960 la producción fue excepcionalmente baja porque la actividad se vio afectada por una huelga en las minas (le Lota y Schwager que duró 97 días, y p01 otra que afectó a las minas de Arauco y que tuvo una duración cte 67 días. Tomando la variación 19701961 la producción física muestra un descenso de 17,8%. El ritmo decreciente (te la demanda determinó el cierre de algunas faenas que resultaban anticconómicas pi sus altos 147

costos y un mercado en paulatino descenso. Pupunahue, ubicada en la provincia de Valdivia, Peckct Harbour que producía cerca del 60% de la producción total de la provincia (le Magallanes, y otras faenas de menor tamaño ubicadas en la misma provincia, paralizaron sus actividades a lo largo de este período. Empresas como Pilpilco y Plegarias muestran disminuciones paulatinas en su producción por agotamiento de sus reservas a corto plazo. La producción ha sido suficiente para abastecer el mercado interno, a excepción de las importaciones de CAP de carbones especiales para la fabricación de coque siderúrgico, y de las importaciones realizadas en los años 1968 y 1969 para suplir el déficit de energía hidráulica, a consecuencias de la sequía, con generación termoeléctrica. Esto implicó un aumento en la demanda (le carbón que no pudo ser satisfecha con la producción nacional dada la rigidez de la oferta en el corto plazo.

c) Mercado. La producción del carbón se dedica en forma casi exclusiva al mercado nacional; la cantidad que se exporta es insignificante. El precio desventajoso del carbón en relación a sus substitutos y los avances tecnológicos, han originado un proceso de substitución de este mineral por otras formas energéticas en la mayor parte de los usuarios. Durante el período, ha disminuido el uso del carbón en el transporte ferroviario y naviero; también se ha visto restringido su empleo para producir gas y para calefacción central. Asimismo, la minería del norte ha reducido su consumo al mínimo, y las exportaciones prácticamente han desaparecido (cifras inferiores a las 1.000 toneladas) . Como productor de calor industrial ha sido desplazado por el petróleo combustible. Sólo su 148

empico para generar electricidad ha aumentado debido a la construcción (le centrales tcrmoeléctricas (le! Sistema Interconectado, aminorando en parte la caída tic la demanda. Las ventas han oscilado en torno a las 1.500.000 toneladas, de las cuales casi el 80% han sido efectuadas por la carbonífera 1,otaSchwager y el resto por las ululas de Arauco principalmente. El mercado (lel carbón está conformado por un gran núiiiero tic pequeños usuarios con un consumo estable y regular. Existe, asimismo, un pequeño número tic grandes consumidores entre los cuales se cuenta el sector electricidad, cuyos consumos son bastante aleatorios, pues las variaciones cliináticas producen cambios importantes en la generación térmica y, por lo tanto, variaciones considerables en los consumos (le carbón. En los años de sequía los consumos del sector electricidad fueron substancialmente mayores (más de 100%) que en un año normal. La participación (lel carbón en el consumo bruto total de energía ha disminuido paulatinamente. En 1940 la actividad carbonífera proveía el 31,3% del total (le la energía consumida; en 1950 proporciona solamente un y en los años 1960-1969 la participación disminuye de un 16,4% a un 15,6 1` con un repunte en los años 1967 y 1968 por efectos de la sequía.
(i) Ocupación.

La franca crisis que ha afectado a esta actividad en estos años, ha tenido un fuerte ¡nipacto En efecto, entre los años 1960-1970 la ocupación ha disminuido en un 28%; (le Ufl total de 18.735 en 1960 llegó solamente a 13.634 en 1970. La empresa LotaSchwager (Inc proporciona más del 70% tic! total (le la ocupación en ci carbón, en este período bajó su contingente laboral de 14.105 a 9.678, aun cuando el año 1967 tuvo que

a ornen tar su pel -solial por reducción (le la jornada de trabajo. Las mejoras (le productividad derivadas del mayor equipamiento, unidas a la disminución (le la producción y a la situación 1 )0 ( 0 favorable tic la actividad, significaron este importante descenso en la Ocitj)a ión. Li leSt() de las empresas del ( arbón también disminuyen su personal ocupado en más del 10( ' '¿. La causa inmediata está en el cidnc (lealgunas faenas de pequeñas y inedianas dimensiones por resultar anticconórnicas. Debido a modificaciones en la legislación laboral durante el período, se ha producido Liii caflhl)iO en la proporción de empleados y obreros por el paso de éstos a empleados. En el año 1960 estos úht irnos constituían un 8% del total del personal, representando en 1970 un 20%. Esta disminución en la ocupación licL agravado el problema (le la cesantía en las zonas carboníferas, principalmente en Con(C1x ión-Ai-a U) q nc represen La lino de los bolsones (le desocupación m;ís pronunciados del país. Esto ha significado para la zona: i) Un .J(lIflCntO en la desocupación (iebi(1O a la no existencia (le fuentes alternativas de trabajo ya la baja califica ión (lel personal c1111)leado en la a(ttvida(l carbonífera. i i) Una disminución del ingreso por habitante regional que es uno (le los más bajos (lel país.

i) Lota-Schwagei-. El programa de mecanización produjo incrementos en la productividad pese a la disminución de la producción. En los años 1960-1966 la productividad aumenta en más de un 40%, produciéndose el año 1967 un brusco decrecimiento por reducción de la jornada de trabajo. El mejoramiento de los años 1968 y 1969 es sólo relativo, ya que no logra alcanzar los niveles anteriores. u) Resto. El resto de las empresas muestra una disminución de la productividad a lo largo del período. Las condiciones técnicas de estas minas difieren muy poco de las del decenio anterior.

f) Precios y costos en el carbón.

Uno (le los factores que ha incidido en forma importante en la baja del mercado del carbón, es el precio desventajoso de este mineral en relación a sus substitutos. A partir (le! año 1962, los precios han ido en continuo aumento, sobrepasando en 1964 al (lel petróleo combustible principal de substitución. Este crecimiento constante en los precios, tiene relación con los aumentos en los costos (le producción en esta actividad, por las siguientes causas: i) El descenso del mercado, que ha hecho aumentar el costo unitario (lel producto por la capacidad subutilizada. u) Reducción de la jornada de trabajo y los aumentos (le remuneraciones. Estas, que representan más del 60 1'¿ de los gastos de producción, han subido estos años, en términos reales, a una Lasa (le] 7% anual, sin que se hayan conseguido aumentos substanciales en Ja productividad. El mejoramiento de sueldos y salarios en la actividad, ha sido bas. 149

e) P,oducf,z'idd.

Al analizar la evolución (le la productividad cii ¡a minería del carbón en los años 1960-1969, tOnian(lo la relación producción diaria por honi bre 0ct11)adO 'y' considerando M)liInCi)tC los (lías (le explotación, es preciso hacer tina distinción entre la empresa LotaSchwager y el resto (le las empresas carboníferas.

taiite mayor que el mejoramiento que señala el Indice general para la economía y ci índice para el sector minero. Pese a estos incrementos, el nivel de remuneraciones de los trabajadores del carbón, es bajo comparado con el de otras actividades industriales. iii) La carga financiera a los créditos utilizados en el programa de ampliación, ha
Cuadro NV 103

provocado un incremento considerable en ci costo de producción, apenas reducido por el aumento de productividad derivado de la mecanización. Estos problemas de costos han afectado fundamentalmente a la principal empresa del carbón: la Compañía Carbonífera LotaScliwager.

Minería del carbón. Producción 1960-1970
(Miles de toneladas netas)

Loto - Schwogr
1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 952 1.198 1.278 1.168 1.257 1.211 1.136 1.045 1.112 1.187 1.006

Resto 414 424 444 436 420 417 406 352 363 371 371

Total 1.366 1.622 1.722 1.601 1.677 1.628 1.542 1.397 1.473 1.558 1.377

Indice 1960=100 100 119 126 117 123 1 19 113 102 108 114 10!

Fuente: Servicio (le Minas.

150

CAPÍTILO III

LA INDUSTRIA MANUFACTURERA

1. LA 1-1'OLUCIOX IJISTORICA

La industria manufacturera urera nacional ha tenido un desarrollo que se puede considerar similar al experimentado por otros países que atraviesan o han pasado por condiciones socio-económicas semejantes, según indicadores que se desprenden de algunos estudios empíricos realizados para conjuntos (le países. Esta consideración se refiere, tanto al aporte al producto en términos porcentuales que ha realizado la actividad fabril, como por su crecimiento relativo comparado con el de la economía en su conjunto. En un estudio acerca del proceso de industrialización de Chile 1, se señala que el aporte al producto generado por la industria fabril, alcanza una mayor participación de lo que podría haberse esperado, (le acuerdo a los indicadores utilizados como medios de comparación para medir el grado de desarrollo de los países. Esta mayor participación del sector, sobre aquella definida como normal de acuerdo al desarrollo general de la economía, es especialmente notable a principio del siglo, y decrece en los años siguientes, alcanzando un valor mínimo hacia el año 1952 para lograr, posteriormente, una parcial recuperación. En términos generales. aun cuando no exista consenso acerca de la magnitud exacta del proceso de crecimiento del producto indus-

trial, éste habría sido algo superior al 4% acumulativo anual, en promedio, entre los años 1915 hasta la actualidad. El ritmo de crecimiento industrial mencionado no es continuo; muy por el contrario, muestra algunas crisis que resaltan en dos períodos. El primero va desde el año 1916 al año 1930 y, el segundo, desde 1953 a 1958. Ambos períodos son seguidos por años de mayor crecimiento. Esta discontinuidad de crecimiento, corresponde a las diversas presiones que ha soportado la economía nacional y que han ido configurando, entre otras cosas, el tipo de industrialización surgido en el país. Por lo tanto, ligado a acontecimientos internos o externos al país (como por ejemplo la crisis mundial del año 1930 y la segunda guerra mundial, etc.), es posible detectar tendencias o etapas bien diferenciadas del proceso de industrialización, especialmente relacionada, con el tipo de bienes que se incorporan a la producción nacional. El desarrollo experimentado por el sector durante los años 60, corresponde a una primera etapa (te crecimiento relativamente rápido iniciada a partir del año 1958, que fue posterior a un período de estancamiento. La segunda etapa, se inicia en el año 1967 y se caracteriza por una declinación de la tasa de expansión del sector.

2. LA PRODUCCION INDUSTRIAL EN EL PERIODO DE 1960-1970

Durante el período 1960-1970 han influido arios factores en el comportamiento del pro.
1 (w¡: : M(It1(tOS fol Tnal ,' .s (II' tndtist riali/ación en Chile. 1967. Oscar Muño.': Crecimiento ill(tustrial (k (:hik 1911-1965''.

ceso productivo manufacturero. Se destacan preferentemente aquellos que, con mayor énfasis conforman las características de este proceso. Uno de los factores importantes que han condicionado el proceso de industrializa151

ción, ha sido ci comportamiento de la demanda. También se 'la producido un cambio en la estructura productiva del sector, que presenta algunas situaciones favorables, así como también algunas limitaciones para el futuro desenvolvimiento del sector. Con relación a la demanda interna, como condicionante de la producción industrial, ésta se ha caracterizado por una clara orientación hacia el consumo. Además, ha habido un cambio en los padrones (le consumo de las personas, destacándose la importancia adquirida por los bienes de uso durable prescindibles e, incluso, de bienes de consumo corriente de tipo moderno. La situación descrita, se explica en parte por el llamado "efecto demostración', cuyo impacto se ha visto facilitado por la incorporación de medios de difusión y comunicación que se han desarrollado durante el período analizado. La demanda por bienes de consumo corriente más imprescindibles, ha tenido un crecimiento irregular durante todo este período. Así, por ejemplo, en los años 1965 y 1966 se produjo una expansión notable de este mercado, derivada principalmente de las medidas de política de distribución de ingresos. Pero en los años posteriores, específicamente 1967 y 1968, se produjo una disminución en la demanda de esos productos. Un aspecto importante y que se relaciona con la demanda interna ya mencionada, y que diferencia esta década del 60 con el período anterior, es que se presenta como un periodo más expansionista que restrictivo. Se aprecia que los años (le mayor expansión monetaria coinciden con el aumento mayor de la producción industrial. La demanda interna (le bienes intermedios, ha influido positivamente en este tipo de producción. Así, por ejemplo, la demanda derivada del sector construcción, produjo un fuerte impacto sobre productos como el cemento, maderas, siderúi gicos, etc. En cambio, la demanda intermedia derivada (le las industrias que produ152

cen bienes (le consumo durable y (le inversión, ha sido abastecida en mayor grado con importaciones. Si se compara el crecimiento que tuvo la producción entre los años 1967 y 1960, con el aumento de las importaciones intermedias, se tiene una diferencia notable. La prifllera creció en 59,3 1"- y las importaciones en más de 75 01 . La demanda externa ha tenido un comportamiento favorable, especialmente a partir de 1964, lo que ha influido en el crecimiento de las exportaciones industriales, pero no ha tenido una diversificación proporcional, caracterizándose por incidir en las producciones (le exportaciones tradicionales (cobre semnielaborado, papel, celulosa y maderas, harina de pescado y conservas) El cambio en la estructura productiva ha sido característico del proceso (le industrialización durante la década 1960-1970. Este cambio se ha orientado a la expansión de industrias intermedias y (le COflSU0 durable, sustentándose, en grado importante, en el comportamiento presentado por la demanda. Esta evolución presenta situaciones positivas y también desfavorables. Entre las primeras 5C (lel)e mencionar (l1C la exagerada estructura horizontal de la producción se modifica, generando mejores condiciones que le dan un mayor dinamismo al proceso industrial. Además, se han empleado tecnologías más avanzadas que en los años anteriores y se ha mejorado la productividad (le la mano de obra, lográndose un aumento (le ella en más de un 250,, en términos de valor agregado por persona ocupada. Uno (le los aspectos favorables de este tipo de cambio de estructura productiva, es la orientación que toma la producción hacia el consumo (le bienes durables, acompañada de tina producción intermedia (le bienes ya existentes y, en menor incidencia, orientada a la producción de consumo habitual. Todo esto se traduce en timia presión por el abastecimiento de bienes importados, especialmente

(le capital fijo y de insumos, con el consiguiente efecto negativo en la Balanza de Pagos. La situación descrita anteriormente, ten(Iría su explicación en el exagerado proteccionismo existente para estos productos, en especial para los bienes (le consumo durable, lo cual ayuda a mantener ineficiencias dentro de las industrias, con la consiguiente elevación (le los precios que, comparados con otros bienes de producción interna Cuino (le similares de otros países. configuran una situación comparativa poco halagadora. Se agudiza esta situación al estimular una producción bastante diversificada de bienes similares (le consumo durable, determinada por

la estrechez del mercado nacional, que repercute en la adopción de escalas de producción antieconómicas. La utilización de tecnologías más avanzadas, además (le haber presentado aspectos ventajosos, como los mencionados en párrafos anteriores, también obliga a emplear una mayor densidad de capital, lo cual induce a intensificar la estructura monopolística, cuya implantación se ve facilitada por el redil(¡do tamaño del mercado efectivo, generando una dependencia subordinada de algunas industrias que impide, en casos importantes, la materialización (le los efectos multiplicadores, en toda su magnitud que, por su naturaleza, podrían generar las industrias dinámicas.

3. E'OLUCION TECNOLO GIGA Durante el período comprendido entre los años 1960 a 1968 se produjo un aumento substancial (le! producto )' producción por persona ocupada en cl sector manufacturero. Por otra parte, el consumo de energía eléctrica aumentó bastante más que la actividad productiva, en tanto que los antecedentes de inversión, parecieran indicar un aumento del capital fijo similar al experimentado por la producción. Estos antecedentes globales, señalan Un cambio tecnológico importante en el sector, lográndose una mayor mecanización en términos relativos a nivel global y un niCuadro N 9

el mecho más alto de calificación de los factores productivos. El mayor crecimiento (le actividades que utilizan técnicas más complejas y más especializadas y, en consecuencia, que requieren de una mayor intensidad de capital y mayor calificación (le la mano de obra, tienen por consecuencia la elevación de los promedios (le producción y capital fijo p01' persona ocupada. Las cifras (le los cuadros siguientes muestran ci aumento experimentado por el consumo (le energía eléctrica y por los promedios (le producto y producción por persona ocupada.

101 - ¡

Valor bruto (le producción por persona ocupada (En miles de es(udos de 1965)
1960 Industria de consumo habitual 1 udusi u ia diná20.1 26.6 11,2 19.5 1961 20,2 26,2 11.9 19,6 ¡062 1963 21,3 27,3 13.8 21.3 1061 21,5 34,1 14,1 22,0 196 21,0 31.7 14,1 21.4 1966 1967 1965' 22,8 31.5 17,9 23,5 1969 a 19702 22,9 32,7 18,3 23.9 22,1 32,3 18,2 23,3

21,4 29.3 13,1 21.1

22,9 33,0 16,4 23,4

22.6 31.0 17,6 23,2

mujea jnlernlc(lia Consumo durable
Y (le capital TOTAl.

Fuente: O1)EPI.AN.
a Cálculos provisorios.

153

Cuadro Ns" 101-JI

Valor agregado por persona ocupada
(En miles de escudos de

1965) 19(11 1962 1963 196/ 1965 1966 1967 1968 196,9a 1970a

1960
Industria de conStlilI() habitual Industria dinánika intcrincdia Consumo (1 urable ) (le capital 1'OJAL 5,8 7,9 12,7 7.1

7.1

7,6

7,6

7,6

7,7

8,2

8.1

8,0

8,1

7,9

215

14.0

13,1

16,1

15,3

15,5

14,9

14,8

15,3

15,3
9,8 9.9

6.2 8,0

6$ 8,6

7,1 8,8

7,3 9,1

7,8

8.9 9,8

9,6 9,8

9,6 9.8

9,8 10,0

9,2

Fuente: ODEI'I.AN. Cálculos pro%isorios.

Cuadro Ni' 101 - III

Indice de consumo de cliergía eléctrica
1960
100,0

1961
106,6

1962
118,3

1963
132,0

1964
149,0

1965
154,9

1966
171,5

1967
186,9

1968
198,1

1969
213,8

1970
233,7

Fuente: Sociedad de Foiitcuto Fabril.

Lo más sobresaliente corresponde al extraordinario aumento del producto por persona ocupada en las industrias de consumo durable y de capital, que se produjo entre los años 1960 y 1970. En cambio, los otros grupos de empresas experimentaron un aumento más bajo en su producción por hombre ocupado. Considerando que a la producción de bienes de consumo durable y de capital, se le atribuyen normalmente mayores exigencias de carácter tecnológico, parece indicar que los bajos niveles (le productividad, reflejan una estructura productiva que sólo ha integrado algunos portes, los más simples, del proceso de producción del bien final. Las industrias dedicadas a la fabricación de productos (le consumo habitual, no muestran cambios significativos en sus niveles de producto y producción por persona ocupada, excepto el grupo de las industrias diversas (agrupa. 154

ción 39) que tiene la influencia de la industria del plástico. Por otra parte, en el grupo de industrias intermedias se produce un fuerte aumento en las manufacturas (le papel, celulosa y caucho, observándose en los restantes, aumentos más moderados, pero que, en todo caso, mantienen, para el grupo un nivel medio muy superior al promedio del sector industrial. Los aumentos de la productividad del trabajo señalados para el sector, van aparejados a una intensificación en la disponibilidad de bienes de capital fijo por persona ocupada, que podría alcanzar de un 12 a un 30 por ciento de la existente el año 1960. Si se considera que el monto de la inversión geográfica bruta en la industria, durante el período 1960-1968, fue del orden de los 3.800 millones de escudos del año 1965, lo que representa aproximadamente un 70% del valor del

capital del afío 1960, ello implicaría un au mento de la disponibilidad por persona (le 32 1". Por otra parte, si SC Supone que ha existido un retiro de capital del orden de los 1.400 millones de escudos, ci aumento del capital por persona sólo habría sido de un 12%. Con el fin de medir la capacidad productiva, es importante descontar aquellos bienes que ya no son útiles y (1t1C corresponden a retiro de capital, pero es IiCccsal-iO considerar que los nuevos iR tivos tic los recinplazan, seguramente serán de una capacidad productiva mayor. En consecuencia, es razonable suponer que la capacidad P i0ct11ct ia ha attmentado más que lo que implicaría una maCuadro N9 105 Capital fijo e inversión (tii iiiilloncs (le escudos de 1
19450 ¡Qñl

yor dotación de capital por persona de 12%, ya que se ha producido además un cambio en la calidad de los bienes de capital. Los cuadros siguientes se refieren a una eslunación del capital fijo del sector por agrupación industrial y por persona ocupada, y ¿l inversión del período. Se observa que existe cierta relación entre la disponibilidad de capital por persona y los niveles de P' 0 ductividad dci trabajo en las distintas agruiones, como tambkim destaca en las cifras (le inversión, la participación creciente del sector público, ya sea cii forma directa o a través (le recursos financieros traspasados al sector privado para fines (le inversión.

19ó2

196

/961

1965

19ño

1967

19s,S

Inversión geográfica bruta Inversión en reposición Inversión neta Inversión pública d Inversión privada d
a O1)E1'L'tN.

-1,501) 161 289

367b 127 240 50 317

311 197 141 12 299

357 159 198 81 27(i

106 138 268 169 237

472 153 319 196 276

561 lSOc III 221 340

450c 150c 300 188 262

450c

150
300

Inversióii geogiafira hitita (-¡l fijo. 1962-1966. b Ot)EPL.tN. Capital a salor de reeiisplaio en la industi ¡a. e Kstiistacions. d ODEI'I.,\N. Análisis de las tCil(1(iitiZlS (le los ingresos - gastos del SCttOr 1)úhli(O ('it el ttiiudo 1962-1967.

Cuadro N9 106 Capital total a valor de rccmnplai.o (iiidtisti ia 1abril) ..-\ño 1960
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20. 21. 22. 23.

Alimenticias Bebidas Tabacos Textiles 2-1. Vestuario y calzado 26. Muebles 28. Imprentas y editoriales 39. Diversas

17.190 216.396 61.850 18.091 44.700 18.151

2.023.718 563.768 190.478 57.830 730.943 208.058 60.919 150.708 61.014

155

(Continuación de la página anterior) -
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DINA IICA INTERMEDIA 25. Maderas 27. Papel y pulpa de papel

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Cuero Caucho Químicas Derivados del petróleo y carbón Minerales no metálicos Metálicas básicas Productos metálicos Maquinaria no eléctrica Maquinaria eléctrica Materiales (le transporte

845.339 58.130 121.600 28.675 35.894 132.455 48.087 193.274 226.924 225.934 66.624 22.334 31.125 102.851 1.672.472

2.817.001 195.414 409.939 96.350 120.72-1 444.632 162.281 650.752 766.909 761.269 224.272 75.030 114.798 347.169 5.631.988

10.880 2.435 21.320 5.311) 12.377 9.739 19.235 13.422 22.922 2.722 2.686 1.423 3.074 3.276 4.053

36.641 8.1-12 81.988 17.843 41.629 32.691 64.912 45.191 77.466 9.172 9.043 4.779 10.312 11.056 13.650

CONSUMO DURABLE Y DE CAPITAL

TODO EL SECTOR

Fuente: ODEPLAN.

4. EL SECTOR INDUSTRIAL POR RAMA DE ACTIVIDAD La producción manufacturera industrial entre los años 1960 a 1966, se caracterizó por una rápida expansión, mostrando un aumento promedio anual de 7% 2 En cambio, en ci segundo período de la década (le! 60, que parte del año 1967, la producción del sector industrial experimentó una notoria contracción, estimándose un aumento de sólo 2,4 como promedio anual, situación que culmina en el año 1970 en que el incremento con respecto al año anterior fue menor ile! 1,0%. El período 1960 - 1966, además (le un cre. C j tflicnlo relativamente intenso hasta el año 1966, se caracteriza por un cambio importante (le la estructura productiva del sector en favor (le producciones de bienes de uso intermedio, de capital y, fundamentalmente, de bienes (le consumo durable. Las manufacturas tradicionales a entre los
8: coiusidcrauu los salores agregados del sector in(IUSLI ial. (Cuad FOS 102 y 103)

años 1967-1970, tuvieron un bajo crecimiento en su producción, que alcanzó a 0.85% como promedio anual. En cambio, en los años anteriores, aumentaron en 5,5%. Su estructura (le producción no tuvo variaciones significativas, manteniendo algunas fluctuaciones a través del período. A su vez, las industrias manufactureras intermedias 1, elevaron su actividad productiva, rcciendo en 6,1% como promedio anual durante los años 1960-1970, siendo el período 1960-1966 el que se caracterizó por una mayor expansión, logrando un incremento substantivo (le SU productividad. En los primeros años (le la década, la industria del papel y celulosa, se presentó como una rama de alta
Ciitspoii' a las luid uusu rias siguientes: alimentilis (20) hOidas (21) ; tabaco (22) textiles (23) %tstttíit-i(> s (alzado (2-1) ni uthIcs (26) ; imprentas rilitorialcs >2.> : ili sas (29) u sonde a las lunas siguientes: madera y corcho (25) papel celulosa (27) cuero (29) ; caucho (3o); quilulicu (31); derivados del petróleo %. (32) : minerales no metálicos (33) y metálicas

básicas (3-1)

156

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expansión, al igual que la industria del caudio y química. Esta última provocada por la evolución técnica y las mayores necesidades que se han producido en la industria y en la economía del país en general. Las industrias denominadas dinámicas o de capital y de inversión , aumentaron su producción en 4,7% como promedio anual, jIIIfltCfliCn(IO con esto su participación crec i e n te (]entro (le la estructura productiva den(ro del sector manufacturero industrial. La rama industrial productiva (le material de transporte ha experimentado un alto crecimiento en su producción, logrando una evolución que alcanza al 11,4% anual, du-

rante todo el período. En esto ha influido, funclanientalmente, la industria automotriz, (jLIC ha logrado aumentar su producción en forma considerable. También ha sido importante la expansión que han tenido las industrias productivas (le bienes (le USO y consumo d u rable, como por ejemplo, los productos (le la línea blanca en general y la electrónica, como son los refrigeradores, cocinas, estufas, radios, televisores, etc. En cambio, los bienes de capital como las maquinarias, a pesar de (1 LI C también crecieron en forma considerable, no presentan la misma importancia debido a que SU nivel de actividad, es aún incipiente.

. EXPORTACIONES E JM!'ORTACIONES ¡)E PRODUCTOS ¡)E
ORIGEN INDUSTRIAL

Las exportaciones de origen industrial aumentaron paulatinamente durante el periodo 1960-1970. En el aiio 1960 el valor de las exportaciones fue (le 38,9 millones de dólares, y en ci año 1970 alcanzó a 108,3 millones. Esto equivale a un aumento (le! 180%. Las exportaciones en Su mayor porcentaje comprenden los bienes (le industrias intermedias, que venden productos al exterior, que provienen de actividades primuarias tanto extractivas como agrícolas, y que no tienen Una muy intensa transformación. En todo caso, se aprecia claramente que es la industria productora de papel y celulosa la que participa con la mayor cuota (le exportación durante todo el decenio. Los productos que provienen de los metálicos básicos, como el cobre semielaborado, tienen grandes fluctuaciones en el mercado internacional. Los productos que provienen de la industria alimenticia representan una cuota esti5 COl lcslunmde a industrias que se agrupan en las SiuicIItcs anias: productos metálicos, maquinaria y (-qtliI)o 00 eléctrico (36) maquinaria y equipo elécti ¡(0 (37) iiia(criaks y equipo de transporte (38).

mmmablc de exportación a través de todos los años, siendo el resto (le las exportaciones de escasa importancia por su pequeño volumen. Las importaciones (le bienes (le origen industrial hami sido cada vez mayores debido, principalmente, a las necesidades que han tenido las industrias nacionales de abastecerse (le materias primas y bienes de inversión. El aumento (le las importaciones ha sido, desde 1960 a 1970, de más del 100%, siendo este incremento mucho más significativo que el alza (le las exportaciones, debido a que en términos monetarios las importaciones de bienes industriales son ocho veces mayores que las exportaciones. Las industrias nacionales han debido recurrir al mercado externo para satisfacer sus necesidades de abastecimiento de materias primas. Así, por ejemplo, las importaciones de productos químicos (insumos básicos) para la industria nacional, han tenido un gran crecimiento debido a la gran expansión de la industria química nacional y a la utilización (le productos químicos que se han operado en otro tipo de industrias. Las necesidades de
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un constante aumento de las importaciones de productos de uso y consumo habitual, especialmente en el rubro alimenticio, que es ci que tiene mayor incidencia del grupo.

6. DESTINO DE LA PRODUCCION INDUSTRIAL

La producción de las industrias nacionales puede tener diferentes usos. En primer lugar, se puede destinar al consumo final (deman(la final) o al consumo intermedio (deman(la intermedia). La producción destinada para la demanda final, puede cubrir las deman(las para el consumo de las personas o instituciones sin fines de lucro, el consumo del Gobierno, la inversión, las exportaciones y lo que se denomina la variación de las existencias. Por otro lado, la demanda intermedia, es la producción de origen nacional que constituye los insumos utilizados, ya sea por el mismo sector manufacturero, como por el resto de los sectores (le la economía del país.

a) Ventas intermedias. Estas ventas corresponden a un porcentaje un poco superior al 40 0-1 del total del valor (le la producción, cifra que ha experimentado sólo pequeñas fluctuaciones, dependiendo su nivel relativo, en alguna medida importante, del grado de especialización que exista entre los distintos establecimientos fabriles. En el caso de los bienes importados, su importancia relativa es mayor y, en algunos años, ha superado la mitad del valor de las importaciones de manufacturas.

Cuadro N9 111

Origen y destino de los bienes industriales
(En porcentajes)
PflOI)LCCIOX NACIONAL * Demanda Demanda Total fina! iniennedia - - - - 37,6 41,6 41,9 43,7 45,4 43,6 - - - - - 62,4 58,4 58,1 56,3 56,6 5 6, 4 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 PR ODUCCION IMPORTADA b Demanda final Capital Consumo 20,8 172 17,4 17,8 13.4 14,9 15,2 13,8 11,5 10,8 13,2 36,0 38,3 40,7 32.7 35,9 30.6 33,0 36,7 43.9 41,3 41,3

A mio 1960 1961 1962 1965 1964 1965" 1966 1967 1968 1969 1970

Demanda inte' ,nedia 43,2 44,5 41,9 49,5 50,7 54,5 51.8 49,5 44,6 47,9 43,5

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Fuente: ODEPLAN. " Producción nacional cmi valor mle precio de productor. Impoilaciones en Valor CIE. e Producióii nacional valorada a precios de usuario.

162

Las materias prinias industriales de origen importado, tuvieron entre los años 1960 y 1967 un importante aumento, (le tal modo que en el el año 1966 las importaciones fueron niás (le 2 veces el valor (le 1960. Sin embargo, esto 110 significa iiie exista una insuficiente 1)ro(lu( (ióii interna (le l)iCflC5 intermedios generalizados, 'ya cjtie las iniportaciones Se concentraron en unos pocos productos. Las importaciones ele productos quíin icos aumentaroil su represen lit tividad en el total (le las materias pi iiiias, desde un 20' ci año 1960 a un -11 ,3' los años 1969 y 1970. h) Productos de uso final. El C0i111)OIICII tC más ¡m portante te de las ven. tas finales corresponde, indudablemente, al c:oflstimo (le las personas, que tuvo un auludiR) (u ci período ligeramente superior al 65%, sin considerar el (OiiStliil() importado. Los otros (oniponenteS del destino de la producción inicina, la inversión y las exportaciones , - 11 ,1 1 uaiulo tuvieron aumentos relativos niayol'es por SU magnitud, tienen escasa incidencia. () Expoi'la lOfl(S. El vol unten de las exportaciones industriales representa una baja participación en relación a la producción (le! sector. Pero ha mostrado en los los últimos años, especialmente a partir (le 1964 liii dinamismo que significó un aumento cercano al 100 ;, entre los años 1960 y 1967, aún (lCScolitafldO las exportaciones (le cobre semielaborado que en los años 196-1, 1965 'y 1966 representó un alto porcentaje del total (le exportaciones. AUfl cuando la mayor parte (le las agrupaciones industriales exportan en alguna medida, se observa que una fracción cercana al 80% (Id total, ha est((l() compuesto por exportaciones (le las industrias alimenticias, (le papel, celulosa y metálicas básicas.

d)

Inversión.

Atin cuando se han iniciado algunos programas para la fabricación de cierto tipo de bienes de capital en el país, la producción. interna (le estos bienes es baja, y corresponde, en su mayor parte, a productos con baja incorporación de tecnología. A pesar de ello, la evolución (le este estrato de la demanda Lirial mal-ca un importan te avance, ya que hasta el año 1968 aumentó en 97% respecto al año 1960, creciendo también su participación en la inversión en maquinarias y equipos, de 17,611?C> en 1960 1960 a 18,91i'C, en 1968. 1968. Sin embargo, no puede concluirse que se esté produciendo un pro( eso (le substitución de importaciones (le bienes (le capital, ya que entre aquellos (le origen nacional e importado existe. en la mayoría (le los casos, una relación ele complenientaridad.

e)

Consu?no.

Creció cii forma sostenida durante los años 1960 ;l excepto en los años 1963, 1964 y 1968 en que prácticamente se estagna, y alcanza en 1970 un nivel (le 65% más alto que en el año 1960. El componente importado del consumo en -aloi- CIF muestra un comportamiento irregular, pero en todo caso aumenta menos que el nacional: en cambio, valora(lo a precio (le usuario aun cuando su evolución sigue siendo irregular, muestra un aumento mayor. De este modo, la evolución de sus componentes nacional e importado, indica que aun cuando no ha existido un crecimiento paralelo (le ellos, el consumo final mantiene un grado similar de dependencia (le las importaciones. Las cifras disponibles, correspondientes al consumo del Gobierno, se refieren a la demanda (le manufacturas (le origen nacional que realiza el Gobierno general, y comprenden, ftindainen talmente, Administración Pú163

1)1 ¡ca, Defensa, Carabineros, municipalidades y otras reparticiones. Los productos que compren(le esta demanda, se refieren básicamente a mobiliario para oficinas, vestuario (uniformes) , y productos alimenticios. Su importaneia relativa es escasa y, en relación al con5111115) (le las personas. ha fluctuado entre el y el 2.',. Es ci componente más importante del destino (le la disponibilidad inCuadro N 112

terna (le manufacturas. Los períodos en que ci consumo de las personas de origen nacional se ha iiicrcincn tado en forma significativa, han coincidido con los de mayor expansión de la producción industrial, según se aprecia en el cuadro siguiente, pero no ha implicado necesariamente un aumento paralelo en las importaciones de bienes de con5111110.

Ingreso peisoiial slis})OIlil)IC y (OflSUI11() tic l)iClICS industriales
(Tasas de crecimiento anuales)
196

1962

1963

1961 8.8

196

1966

1967

1968

Ingreso C) t pci ,oual ck nianufar tui as (oiisu nacionales e illintadas De origen nacional1 D e origen i ¡ Valor ¡mito de proditeción industrial
ifli' Ih (ii%pOiIil)l(' u 01)011 I(I()

14,0 11,4 10,9 18,0 7,0

4,2 12,6 11,5 25,9 10,0

-

0.5

1,4 9,0 2,6 18,2 3,0

9,3
8,5

0,2
7.9 6,3

1,8 0,7 2,5 -19,9 3,2

- 1,9 - 0,1 -20.5 4,4

2,0 3,0 -11.6 6,2

14.7 6,6 11,3

31,6 2,7

1 tiente: ODEPLN. s l)eflaii ado por ¡-1 iI,-ílactnr iiiiplíci lo dri gasto en consumo de las personas.

A su ve,, el consumo de las personas pareicra vijicularse, (le alguna manera importante, con la evolución del ingreso disponible de las personas, con las políticas en materia de i1n1urtaciones y con la diferente composición del ingreso. La vinculación del primer elememo mcm ionado con el consumo, puede aples iarse en el cuadro anterior, en tanto que la idas iAn (le los otros elementos, podría servir para explicar las divergencias entre consumo e ingreso, especialmente en los años 1962. 1964 y 1965. Rcspc tu a la cstru( 1 ura (lel consumo, es posible apreciar enormes diferencias con respecto a las distintas categorías o grupos de productos. El consumo (le los productos provenientes sic las industrias tradicionales, experimentó un aumento (le 41,9% entre los años 1960 y 1968, en tanto que el consumo de Lis itul ust rias intermedias creció en 14

y en 220% el consumo de artículos durables. Esto significa un notable cambio, no sólo en la estructura del consumo, sino que en la (le 10(10 el sector industrial. Las cifras que se indican en los cuadros 108 y 109 representan la evolución del consumo de las personas. las cifras anteriores, estarían reflejando algunas características importantes respecto a Li composición de la demanda de consumo. En primer lugar, se observa un crecimiento similar entre el gasto en consumo total de las personas, el gasto en manufacturas alimenticias, en particular, y el proveniente de las industrias tradicionales en general. Aún más, (le acuerdo a los antecedentes (le producción, las industrias alimenticias básicas muestran un muy lento crecimiento que se mantiene muy por debajo del aumento del gasto en consumo total (le las personas. Lo anterior

Cuadro 'VQ 113

Destino (le las iiin u

uias
1965 s.i ILK .1 )flC(Ífl% (It' (I,tIaII(')

(Cifras tu (IliltolIt's (1(' ('S(ulI(s Ili'

.4 ,?t>

f)rrsonas

(o,çn;Fto gobierno
111.5 111.5 111.5 141,5 111.5 119,9 144.9 179,7 204,3 210,7

Cun.s u tu o de, bienes importados

¡Fu e) ,siófl

1ni'erjón nacional
113.0 178.)) 228,5 252.0 271,0 2P1,2 2 13. 1 270, 3, 281.7 289.8 289.5

de bienes imporlado.s
668,0 Ss0,0 822.0 7.19,0 717.0 807,0 911,0 1.002,0 1.207.0 1.348.2 1.488,7

¡nt'er5id,z total
811,0

Exortaciones
126,0

1960 1901 1962 1963 1961 1965 1966 1967 1968 1969 1970

5.18 14 6.082.9 6.783,9 6.777,0 6.9833 7.56539 8.220.8 8.736,4 8.950,6 9.184.1

430,2 507.7 639.1 508,1 449,0 531.0 566.7

715,8
597,0 705,4 890,5

9.056,2 a 210,5

1 .058.() 1.050,5 1.001.0 988.0 1056.2 1.157,1 1.272.3 1.488.7 1.638,0 1.778.2

131,7 117.8 124,0 264,8 324.7 372,6 260,3 297,5 317.1 334,8

Fiuutc: Ol)EPI.AN. 1 Las ifi.s coirespoudientr's

a los años 1960, 1961, 1963, 1961, 1969

1970 son cstjIna(las.

Cuadro N' 11.1

Consuino (IC las
(En inillotic.'s th

l)('I11i

s( FICtOS de

1960

1961

1962
5.456 2.928 2.288 240

J% 7
5.383 2.832 2.290 20) 555 810 6.777

1961
5.113 2.970 2.226 247 580 960 6.983

1965
5.768 3.127 2.382 258 817 981 7.566

1966
6.123 3.348 2.512 203 947 1.151 8.221

1967
6.153 3.585 2.573 296 1.020 1.264 8.736

1968
6.465 3,755 2.365 945 1.053 1.133 8.951

I.\ ), 11L11)i( ¡DXI IF',
011(11 jI. ids
\ 5)
1 .1

II' 5 Iii tI('blcS
varias

¡\ /./.j,fJ;[)/45

lliloi i.tks

(;O.\'SLM() DL'RAIIJ.F 1 () '1 .'t L

2.576 1.791 189 481 447 5.4S4

1556 5.036 2.760 2.073 203 511 533 6.083

587
741 6.784

\ ' ,ti jit iOt)CS

intiilcs
1960

1961 10,5
7.1 15.7 7,6 6.9 19.2 10,9

1962

1961 1.3 3.3
0.1 8,5 -. 13.3 - 0,1

1961
1,1 - 2,8
- .5,1 1,6

1965
0.0
7,0 4,! 10,9

1966
6.2 7.1 5.! 1.8 15.9 17.3 11.7

1967
54 7,1 2.4 12,5

1968
0.2 4.7 - 8,1 16,7 3,2 13.1 2,5

IX!). T1/.'ll)IC!O.\A1 i:s
.\Ijiiunlit laS ' estuario V Ill1j('l)l('S Editorialts y sanas

-
- -

8.3
0.! 10,4 182 14,1 39.0 11,5 -

-
-

IXn:RMI:1)IAs
(O's'S( 310 r)(n4n!!:

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11,3
2.6

9.8 6,3

11 - 3 • 1 • o '1 .\ ,0

165

istiuti.ira
I%U
INI). TRADICIONALES 3.1 '17,0 32,7 3.4 8,7 8,2 100(1

190
82,8 45.4 34,1 3.3 8.4 8,8 100,0

1962

1963

1961
77.9 12,5 31,9 3,5 8,3 13,7 100,0

1065

1966
71.5 40.7 30.6 11.5

1967
73,8 41,0 29.5 3.4 11.7 14.5 100,1)

1968 72,2 41,9 26,4 3,9 11.8 16,0 100,0

80,479,1 43,2 33.6 3.5 8,7 10,9 100.0 41,8 33,8 3,8 8.2 12.4 I00,()

Alimenticias Vestuario 'y muebles Editoriales y varias
INTERMEDIAS CONSUMO DURABLE TOT Al,

76.2 41,3 31,5 3.1 10.8

13,0 100,0

14 ,0 100,0

1 iidiçc
1960
!.\'D. TRADICIONALES 1000 100.0 100.0 100.0 100,0 100.0 100.0

1961
110.5 107.1 115,7 107,4 106.9 119,2 110,9

1902 119,8 113,7 127,7 127.0 122.0 1632 123,7

1963 118,2 109.9 127,9 137,6 115,4 187,9 123,6

1961 119,5 115,3 124,3 130,7 120,6 214,8 127,3

1965 126.6 1213 133,0 136,5 169.9 219,5 138,0

1966 131.1 130.0 110,3 139,2 196.9 25 7. 5 149,9

1967 141,6 139,2 143,7 156,6 212,1 282,8 159,3

1968 141,9 145,8 132,0 182,5 218,9 320,6 163,2

Alimenticias

Vestuario y muebles F.ditoriaks y %arias
¡XiE101LI)IAS CONSUMO DURABLE TOTA L

Fuente: ODEPLAN.

contrasta con el fuerte incremento del gasto en consumo durable. Un segundo aspecto se refiere a la alta significación que tiene el consumo importado y SU COfli posición. Aun cuando a partir de filies del año 1962 se establece un control más severo, no se ha logrado disminuir significativamente su importancia relativa. Al mismo tiempo, se observa una mayor expansión de las importaciones de productos alimenticios, alcanzando en los años 1962, 1965, 1966, 1967 y 1970, especialmente, altos niveles, aun cuando se observan aumentos significativos en la oferta nacional de estos bienes en los mismos años. En consecuencia, tonsiderando la evolución del consumo importado y nacional, se podría llegar a pensar que, a excepción de 166

algunos años, no ha existido, por una parte, un proceso redistributivo (le ingresos lo suficientemente importante como para elevar el consumo básico de origen industrial por encima del gasto en consumo total de las personas, o bien que los distintos estratos perceptores (le ingresos muestran una alta preferencia por bienes (le consunto superior. Al mismo tiempo, se aprecia que a pesar de quo el crecimiento de la demanda por productos alimenticios de origen manufacturero no ha Si(lO elevado, se ha hecho necesario en los años en que aumenta iiifts rpi(lo (jttC el promedio del período, reforzar la oferta cOfl ¡mportantes volúmenes (le importaciones. Esto úliiiuo podría estar seiithuiido titie, antes que una debilidad del sector fabril, ha existido un fuerte limitante para SU expansión en el sector agropecuario.

7. EVOLUCJON DE LOS PRECIOS INDUSTRIALES EN EL PERIODO 1960 - 1970

Durante la década 1960-1970, la evolución de los precios de los bienes industriales iii tiestra un paralelismo a largo plazo con el coniportamiento de los precios medios (le la economía, representados por el índice deflactor in)1)líci(o del gasto del producto geográfico bruto (t).1. (tel G. P.G.B.) 6 Esta tendencia podría considerarse pOCO normal, debido a (iC el sector industrial corresponde a activid;ides más permeables a la absorción tecnológica que el resto cte la economía, lo que posibilitaría una mayor 1)roducti ¡dad y, J)oI lo tanto, una disminución relativa de los precios. Durante los años 1961, 1962, 1965, 1966 y 1967, los precios industriales aumentaron en menor proporción que el promedio de la eco noinía. Estos años corresponden a períodos de crecimiento relativamente altos de la producción industrial. En cambio, durante los años restantes del decenio, sucede lo contrario. La comprobación (le este fenómeno, más la mantención a largo plazo de la relación de precios con el promedio de la economía, puede ser considerada como una consecuencia de una estructura productiva industrial con características monopolísticas, que en relación a los precios actúa de modo que los ingresos reales de los capitalistas no se deterioren, e incluso, mantengan un cierto grado de expansión aun en los períodos de menor crecimiento (le la producción. En este sentido, durante la década, sólo en los años 1961, 1965, 1966 y 1967 los precios industriales suben en una proporción menor que los costos (le producción. Esos años corresponden a los mayores aumentos de la actividad productiva (excepto 1967, especialmente a partir del segundo semestre) - En cambio, durante los demás años en que sucede lo contrario, (:udo
115.

los períodos críticos, es decir, aquellos en que los precios aumentan en mayor medida en relación a las alzas cte costo, coinciden con aquellos en que se manifiesta más claramente tiIL( recesión productiva, como ser durante los años 1963 y 1968. Estas disminuciones en la producción no obedecen, en la generalidad de los casos, a incapacidad de oferta, sino que, básicamente, corresponden a una contracción (le la demanda, derivada fundamentalmente de la aplicación de políticas antiinflacionarias de carácter restrictivo. Los aumentos de precios de productos industrialos dos últimos años, 1969 y 1970, coles en los rresponden a la tendencia iniciada a partir del segundo semestre (le 1967, derivada de la aplicación de una política cte precios antinflacionaria restrictiva. El proceso inflacionario se intensifica debido a la limitación (le la demanda, y los precios industriales aumentan en mayor medida que los costos de producción lo que permite a los empresarios industriales mantener un ritmo creciente cte ingresos, eso sí que con algunas excepciones También ha caracterizado el comportamiento y evolución de los precios industriales, la mayor intensidad que han alcanzado los aumentos de precios de los productos de consumo durable y de capital, destacándose en este aspecto los materiales y equipos de transporte. Entre los bienes intermedios, se destaca el aumento de los precios que han tenido las maderas y los productos metálicos básicos. En cambio, los bienes de uso o consumo habitual, han mantenido un ritmo de crecimiento de precios más lento, especialmente en los productos alimenticios.
7 Esta afirmación se fundamenta con la coniparación (le los a u ni cnt os de precios de productos ii d ustriales ion indicadores (le sueldos y salarios (isv) , y precio de moneda cxtmaiijema.

Indice (It

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167

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('St(js l)iCiiCs. lo (IUC les da un carácter tic nioilopóhcas, y a la significación que tiene pa. la ellas el 1)FOtCCCiOU 151110 interno. Adem ás,
SOti afectadas en menor gra. (lo por los controles (le precios, que aquellas (pic producen l)iCUCS tic consuiiio habitual.

estas industrias

8. 1.1 I.VILI?SJUV LV 115 LCVR J.\ fl.'.STRl1 (I')óO - 1970)
La
1(5 fn

¡ii\('isiuii (5 1111(1 tIc los iii.ís i1iillUittii_

tole', i )l(1(iti( Ii vos. En ti i d¡( bUS factores, ( . i ilaihijo, la 1) 1 odtictii 1(1,1(1 tIt1 hiliSiil() y 1.1 Jhs cisión es esta óltiiii. i la (uit' juega c l J)ic1a)lldCr.lIitC y es ci ac,ciitc clilel to que
lbs 1) 1 1 tInte ll(IfltaI l,is iiictas (le desaiiollo que e pueden traducir cii r¡[11105 acelerados tic ti C(iiIii('iit(i, ( aiiibius (le estritI tuta l)I o (luCti su. etc. De ('Sil (ICS(Fi l)CUI11 SL' th'iitice ( i ti C CII liii plan tic la ro plazo los 111011 tos tic inversión (lcl)clI estar (laia1IICIIIC ( iiaiitilicatios y lota iitttios, Cii u)lliOl iiiitiaci ;i Lis nietas que se pielisail alt atizar.

(1(51)1 ())i)iCiOI1eS liisióiicas ' J)rOglamar 10(11 lilia pulítita (le iiis Cisiones para el larLis
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Todo It) CX1)LICStO, exige que se CtlCntc (Oil Liii SiStCllia (le estadísticas de inversión, con• i ¡hitas, (DI) fia i)lCs y completas. Desgraciadaniel lic, ¡lo (0111 amos en el sector industria ni oii esta(iÍst ¡(as continuas, ii (011 fiables, ni (tinipletas. Todos los trabajos hechos St)l)rC inversión 1 iasi a el i]lohileiito, 5011 Cst iniaciones llenas tic sitpiiCsIOS, aproximaciones y otras OIlsidCla( iones arbitrarias, convirtiéndose en cifras dc baja Coi)fiabili(lati ) muy le j os tic seronio una base para la planificación (iCi1tilica. Incluso, en algiilius casos, se extrapolan cifras, Na cii su mayoría calculadas con un margen grande (le error. Ciiuilcs han sido las causas? En alguna forma 110 se puede criticir a k)S autores, (ores, 1 tiC 1h11) gastado mucha energía re:iiicio modelos ele cálculos. quc 5011 5 CrtiitdeloS ingenios del cerebro humano. El
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dística se niodeiniza CII menor proporción, lo que permite satisfacer las nuevas necesidades tic Iii planificación. Esta es una contradicción parcial que debe resolverse para ci l)tiCfl funtionanhieilto y desarrollo de la ciencia de la planificación. Las críticas constructivas que aquí se formulan, irán corroborándose a lo largo ticl trabajo.
a) La inversión 5oia/ (Pública).

Para esta parte del trabajo se contó con la inforinacion que proporcionan los Balances Consolidados del sector público de Chile de la Dire ción (le Presupuestos del Ministerio de Hacienda. Estos antecedentes presentan algunas deficiencias. Las cifras son simplemente presupuestos (le inversión y 110 gastos reales. Además, sobre la base de estos antecedentes, es imposible saber el destino de estos inon tos (proyecto nuevo, ampliación, reposición) . Por otro lado, es una información muy agregada, que no permite conocer los presupuestos por ramas y menos por tipo de ele. mdii tos estructurales (construcciones, maquinarias y equipos, etc.) . Por tanto, estos antecedentes no cumplen con los requisitos necesarios para determinar ci monto anual que se incorpora al stock (le capital. Esta inversión pública presupuesta(Ia, puede ser en un año superior o inferior a la formación de capital fijo. Como no existen otros antecedentes, nos vemos en la obligación (le ocupar la inversión social en el sector industrial, como el único indicador para analizar la participa. dicho sector. Por último, ción del Estado en dicho estas informaciones tienen sus funciones específicas para otros objetivos, por lo que su utilización en este trabajo deberá revestir un carácter circunstancial. En ci futuro habrá que crear una Estadística (le la Inversión que realmente sirva para la planificación. Del análisis de la inversión pública por sectores, se deduce que la asignación de fondos a la industria ha sitio muy irregular, ocupan170

do por monto, ci penúltimo lugar en 1962 con el 2,87% (le! total de la inversión pública, proporción que ha mejorado alcanzando en los últimos años los altos porcentajes de 10,64 1'¿ en 1969 y (le 12,51% en 1970. (Cuadro 115). Entre las instituciones que reciben aportes (le inversión pública en el sector manufacturero, se destacan COREO que recibe cerca del 50" ) , siguiéndole en importancia la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) que absorbe más (IdI 18% del total. (Cuadro 118) b) La inversión directa industrial. Esta inversión corresponde a los recursos financieros (1uC el Estado destina a la adquio coiistrticción de bienes de capital dentro de las propias empresas del sector. Las observaciones que se hicieron con respecto a la inversión pública, se hacen extensivas para este tipo (le inversión, que es una parte integrante de la primera. A pesar de todas las deficiencias que presentan estos datos sobre la inversión, sirven de antecedente para analizar la participación del Estado en el sector industrial. Mediante la determinación de la tasa o ritmo real (le crecimiento de la inversión directa total del país (social) , VCOS que durante el decenio esta inversión tiende a estancarse. El crecimiento mayor se observó en 1962 y alcanzó a más del 30% de aumento. Posteriormente, esta tasa no se ha manifestado, observándose, por el contrario, profundas caídas (le la inversión directa como ocurrió en los años 1963 y 1967. Además esto nos está indicando una irregularidad en la asignación tic estos montos, los que, de ningún modo, mantienen un aumento sostenido. Un caso similar ocurre con la inversión directa en la industria. En efecto, la tasa (le crecimiento muestra profundas oscilaciones, lo que no se manifiesta en la inversión directa total. La primera presenta síntomas de recuperación

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los últimos años, según se plie(le observar en ci cuadro respectivo. (Cuadro 118) Ahora al analizar la participación (le la inversión directa pública en el sector industrial con relación al total de dicha inversión, podemos COlti 1 rlar (lLl( presenta depresiones y recuperaciones, lo que parece indicar que hace falta una política de desarrollo eco. nóni ico continuada que, indudablemente, tendría repercusión en la inversión directa estatal. Estos programas de desarrollo del sector deben estar bien definidos, para asegurar una distribución anual rítmica y racional de los fondos estatales. En los últimos años la Industria Azucarera Nacional S. A. (IANs.$), la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) y Petroquímica Chilena, han absorbido más del 80°, de los montos totales. (Cuadro 114).
CII

c) La inversión in directa industrial Esta es una contribución del sector estatal al financiamiento (le la inversión bruta en capital fijo que realiza el sector privado. Como el antel ior, es un concepto de origen presupuestario. Esta inversión indirecta se materializa por medio de los créditos que otorga el Estado, por intermedio de COREO, a las cmpi esas privadas para capital fijo. (Cuadro 120). Este es un buen instrumento para

reorientar al sector i iudusttia 1 privado hacia las metas 1)1anifica(las por rl Estado. Desgraciadamente, hasta ci nuonucli lo iii) se ha helio efc tia esta pOIíii(a debido a la falta de un t rol, llegándose iii luso i ignorar ci dest ino ira! d(' Mi LISO. 1,a iIivCrSiUn indirecta alcanza a alrededor del 10', del total de la inersión pública. Pero se a1ffe(ia una recuperación de ella en dcsnledr() de la inversión directa. (Cuadro 121). La in\c'1sion judit ('( ta Se (lii ige en un alto a las cnuprcs:is que producen ahlUCtitoS, I)Cl)i(l.IS, tabacos, textiles, estuario y uero y, en su expresión porcentual, es mayor al 37,. (Cuadro 122) En los año. 1964-1967 las inversiones indirectas se han incrementado en íoriiia nitiy marcada en las lamas mecánicas y metalúrgica, absorbiendo 1115 tic¡ 2% de Ja inversión indirecta total industrial. Si bien es cierto que los montos reales (le inversión indirecta son menores a los de la inversión directa, la primera se Ita incrementado (le manera más rápida en el último decenio. Esto significa una participación cada (lía ma y or del Estado en el financiatniento (le la inversión privada que se dirige a la wmpra (le activos fijos. Indicaría también 1ue el gasto en inversión realizada por el sector privado ha seguido una tendencia opuesta. \Tolveremnos sobre este L('nia cuando tratemos la inversión iri'1i.

Cuadro NP 121-1 Inversión pública en el sector industria
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talios, pare iales, sino <1tie ineficientes. En electo, no existe uniforni idad a1tiiia cii los Ira bajos (IUC se liati hecho sobre la iiiatcria. 1.o (fLIC Se ha I'CaIiL)ti() SOti tílcttlos independientes ICII Les, illuflulpati bies por estructura, monto,
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(1) La ?fli'(')'.sión /))l 'ad(l

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1.0 iiiiís recoinenda ble sería cm petar de cecieaIi(l() una estadística de inversión para

Ls imiosi 1)11.' res1x,in ic.'i a la pregunta de la sido ci moflir) de la inversión lea1 i/i(Lt CU ci SCCLOI industrial 1)IiVa(IO desde
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ci sector privado con tina estructura )' pjd icidad 11omog'tfleas. Una de las in forni aciones (011 jtte se cuenta, es un ¡ tiven tarjo de proyectos o programas en los ('ualcs licite participación CORlO ;l d(' crt'ditos, aval o aportes, y el Banco del Estado mediante (It(liR)S. Esta ¡CCOIC((ión de pt'OVCCtOs se vie ne haciendo a ir tiel año 1968. Se tiene 177

]!)(¡0 a 1970. Al empezar este trabajo se habló, cii general, sobre las deiiciencias (1tle presentaba la información SOI)IC inversión en la ifl(1(151 ii:t.

Todo It) escrito al 1es1)CCLO es poco,

\t (jliC los antecedentes no son sólo fraginen.

12—Antcccdctitcs...

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Cuadro N9 124

Proyectos privados
(Lii millones de esiudos de cada año y rnillons de dólares) 1969 PRIMER .S'.iI1l'/?L Inversión total Total ESCUd os Dólares (55 su/os 51 16 8,7 0,2 138 18 167 3 67 8,9 156 238 190 P1Ul!/! SElFN7llF Ini'e',sió,, ¡vial Ca,, hilad
/'WVSC!OS

Cantidad /florecto CORFO llam o (1(1 Estado Ministerio de Economía 'IOl'AL 25 8

Escudv 219 56 258 533

l)e;lare.ç 13,0 0,6 0,2 15,8

Total escudos 407 63 261 731

65

Insiste: (:ORFO. Tasa de 151151)1v: 106 9 : 1 L°SS

E' lo; I970 : 1 US$ = E" 12,21.

Cuadro N9 125

Calendario de inversiones (le proyectos privados ;sprobado cii 196$ - 1970
(En millones sic escudos de (ada aiv ', inilloties (l' dólatus) 1 Ca lrn (1(1; ¡e, ele' in 'cesio,, es c:ORFO Banco sIel Estado Miii isteiio de Economía TOTAl. 1tit'ist&': (: )l ( 639 82,2 1.462 E se udrn 590 49 9 6 9 'ro, al ese udos 1.370 92 E 'sudas 620 54 155 829 ¡ 9 7 0 Total e'scu!c,s 1 82 157 1.798

Dólares 78,0 4,2

¡),l,,,e's 87,7 2,3 0.2 90.2

Cuadro Nt' 126

Cifras porcentuales (le las fuentes de financiamiento del sector privado industrial
.S E C '1' 0 ¡1 1' U ¡4 E ¡ U O Prssta'r(, A/corte B. del Tole:! CORi ,') (:01110 Aduana l',sta(lo Parcial 25,75 61 .5 5,66 7,07 100,00 32,10 Fuente: OLFIPLAN. 179 33.78

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información (le este último año, pero no la citalelilos porque no es comparable con los antecedentes disponibles para los años 1969 Y 1970, debido a que figuran todos los pro. yertos aprobados hasta esta fecha. Después (le 1968 se empezó a llevar la información sem estra 1 nien te. Del análisis (le estos inventarios, nuevamente se obtienen sólo indicadores parciales (nimento del número de proyectos, monto (le gastos, financiamiento (le los mismos, etc.) , pero (le ninguna manera se muestra una adición real total al stock de capital del sector, por el hecho de que son programas (le inversión sobre los cuales no existe un control para obligar a su cumplimiento. De esta forma se comprueba que en el primer semestre (le 1970 ci número de proyectos y su monto de inversión han aumentado con respecto al primer semestre (le 1969. (Cuadro 124). Como no se cuenta con otros antecedentes para determinar, aproximadamente, las inversiones del sector privado en estos últimos años, ha sido necesario sumar los montos que se programan en el calendario anual de inversiones. De esta forma se obtuvieron algunas cifras que, a nuestro parecer, son de baja confial)ili(tad y sólo sirven como punto de referencia del monto (le la inversión privada. (Ver cuadro 125) . En él se apreda que se

produjo un aumento del monto total de inversiones en 1970 con respecto a 1969. Pero en realidad no se puede generalizar sobre to. da la inversión privada, porque sólo se trata de una parte del total de la misma. Por lo (lenlás, no se conoce a cuánto asciende ci monto de la inversión privada. La participación que tiene el Estado en el financiamiento de estos proyectos es mayor al 30, y por la tendencia que manifiesta la inversión indirecta, se puede afirmar que ese porcentaje aumentará. El resto del monto que se financia con capitales privados y extranjeros guarda una proporción porcentual casi equitativa. (Ver cuadro 126) Después de analizar en forma separada la inversión pública Y privada, sería lógico obtener la suma general (le la inversión bruta en el sector. No se puede obtener el valor neto por cuanto no se conoce la inversión en reposición. Sin embargo, no es posible indicar una cifra sobre cuál es el monto real (le las inversiones anuales en el sector industrial. Sumando las supuestas inversiones privadas más las inversiones directas estatales, se podría decir que las efectuadas en 1969 son de 1.810 millones de escudos de cada año, y en 1970 de 2.546 millones (le escudos de cada año. Como hay un margen grande de error en estas cifras, citamos para su comparación la importación de bienes de capital del sector industria. (Cuadros 127 y 128)

Cuadro NO 127 Importación de bienes (le (apil al Sector industria
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I962 -1002
5 - - 6.371 152.919

1963
4.035 3 - 5.226 134.332 6.019 146.615

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2.477 183.271 II .038 202.339

1.751 199.031 15.549 224.032

:l
101 Al. Fiaiitt:

7.336 131.173 ol)F:l 4 .AN.

7.289
170.586

180

Cuadro N9 128

Importación l)jCflCS de capital Sector iil(lLzsti a
(Miles (It' (S(td(IS (k td.j ,iiio

i'r,i
1.760 33 31 35 37 38 39 iO1At. 2.565 123.565 7.695 137.600 6 -

I062
7.008 9 .-- -

1961
7.557 6 - - 9.788 245.985 11.273 274.609 - 18.730 378.128 16.075 422.00,5 9.072 -

1W5
13.263 - -- - 5.7.33 133.96() 21.976 474.932

1066

1967
23.223 - - 428 8.8119 1.001.325 78.227 1.112.012

1968
23.8,09 14 489 241 18.467

4.133 7 - -

21.962 - -- - 0.797 724.837 43.655 800.251

10. 1.1 1 173.179 9.SSIJ 197.357 267.761 12.763 298.697

1.473.750
82.530 1.599.303

Fuente:

O 1)EP lAN. 1 USS 11)19; 1962 : 1 1S 1.751; 1961 S 1.t73; 1 USS - 2.373; 1965 : 1 tSS - 3,131; 1966 : 1 US.S = 3.955: 1967 : 1 LSS = 5.031; 1968 : 1 US 5 6,787. 1963 : 1 t

Tasa de cambio: 1960 : 1 [Ç - 1.019: 1961

9. OC(JPACJO.V EN El. PERIODO !wa .

El diagnóstico de recursos humanos en el sector industrial, para la década 1960-1970, se fundamenta, por la importancia del factor trabajo, como único elemento productivo capaz de crear valores nuevos, reproducir la fuerza de trabajo y, además, para crear un excedente que promueva el desarrollo económico del país. Los objetivos que se persiguen a través de este trabajo son los siguientes: i) Análisis (le la evolución cte la ocupación cii el sector. u) Estudio sobre capacitación y perspectivas de evolución.
;i) ()rupaciói /)o) /)QS

Según otros antecedentes , durante ci lapso (0fl11)relldi(lo entre los años 1960 y 1968, el crecimiento fue de sólo 29,8 1 '¿, aumentando, cii consecuencia, la producción media por persona a una tasa promedio acumulativa anual (le 2,5%. 1.0 (1UC sí resulta significativo en la comparación censal es el aumento de la ocu1auóii en los grandes estableclinientos (para los cuales hay menor posibilidad de error por
orn isióit censal). especialmente en el caso de lis industrias (le bienes de consumo durable

de capital (agrupaciones ciiu 35 a 38 g ), en quc prácticamente el empleo se habría triplicado.
1)) Otu/)aiOn por roznas
1

de ('Sil biccimien io.

.l comparar los antecedentes del censo industrial del año 1957 con los resultados del precenso tIC 1967, se obtiene un aumento en la ocupación de 76,9% en los establecimientos ( P IC ocupan cinco o más personas, cifra que, indudablemente, sobreestima el aumento real, Na que es levemente superior al incremento de la producción en dicho período.

Considerando los antecedentes ICS sobre poblaion ocupada por sectores económicos, proporcionados por la División de Recursos 1-funianos de ODEPLAN, para los años 1960-1970, '
1.st IUItt( 1(111 iii' 'igta (le (:lasificaciór litietitat ional
t

ti (iii: O

1 nitoi liii,.

liultisi

ial

uad i os 129

y 130.

181

las nuevas ocupaciones generadas en las industrias tradi< j onales, intermedias y dinámicas habrían sido (le un 26,6, 50,0 y 53,4%, respectivamente, en relación al año 1960 que, en valor absoluto, significan 67, 39 y 44 mil nueCuadro N9 129

vas ocupaciones. Estas, al ser comparadas con el aumento de la población económicamente activa del período, corresponden al 21,6% de ellas 11,

Remuneraciones al trabajo. Ocupa( ión de l sector industrial 1960-1970 (Cifras en miles <l' escudos (le cada año y miles de personas, respectivamente)
Se(forr. Re,nune,'acjón 20, 21, 22 23, 24. 29 26, 25, 27 30. 31. 32 33. 34 35, 36, 37, 38 28, 39 1mj71ro 20. 21. 22 23, 24, 29 26. 25. 27 30.31,32 33. 31 35, 3(i, 37. 38 28. 39 Fu'nte: O1)EI'L.N.
19110

1961 379.3 75.2 91.1 45,2 28.0 43,1 75.7 20,7 439.8 62.0 156.1 50,7 20.7 27.3 90.2 22.8

1962 453,0 87,7 97,2 56,9 33,8 58,4 94,8 24,2 450.4 63.8 154,5 60.0 21.1 28.9 96,9 252

1963 675,4 129,6 144,1 84,9 48,6 87,1 143,8 37,3 464,5 692 154,6 61,3 21,9 28,8 101.3 27,4

1964 1.018,8 199,2 209,0 124,2 81,3 124,3 228.0 52,8 477,9 73,1 153,4 61,5 22.5 29.6 107.6 27.2

1965 1.455,5 253,0 323,1 172,3 131,1 155,2 328,8 92,0 505,6 81,9 139,5 70,3 24,1 31.6 115.1 22,9

1966 2.071.6 360,8 467.7 247,7 189,8 230,3 446,9 128,2 515,9 84,3 162,0 70,8 25,3 33,2 117,2 23,1

1967 2.803,6 477.4 600,4 302.7 276,0 295,9 662,5 188.7 534,3 87.7 165,1 70,6 30,0 35,2 117.7 28,0

1968 4.238,3 699,3 791,3 522.0 409,2 569,7 948,8 298,0 544,4 88,7 164,8 71,3 30,7 35,8 122,7 30,4

1969 6.182,4 937,8 1.107,5 838,1 615,0 814,9 1.420,8 448,3 550,7 87,7 167.5 70,8 30,8 37,1 124,8 32,0

331,4 65.6 80,() 39,6 20.8 40,5 61.2 17,7 412,6 58,1 145.6 58,3 19.0 24.3 830 21,3

(;zi(,dy() \To 1 Remuneraciones mechas sector industrial 1960 - 1970
(En
CSCU(IoS de

cada año por persona ocupada)
/%(/

.S,'elo,e

1961 1.212,9 5S3,6 741,6 1.352,6 1.589.7 839,2 907,9 862,4

1962 1.374,6 629,1 948.3 1.601,9 2.020,8 988,6 960,3 1.005,8

1963 1.872,8 9322 1.384,9 22192 3.024,3 1.419,5 1.361,3 1.454,0

1961 2.725.0 1.362.5 1.925,6 3.613,3 4.199,3 2.119.0 1.941,2 2.131,8

1965 3.089,1 2.025,7 2.444,0 5.439.8 4.911,4 2.856,6 4.017,5 2.878,8

1966 4.291,8 2.887,0 3.498,6 7.502,0 6.942,8 3.813,1 5.549,8 4.015,5

1967 5.443,6 3.636.6 4.287,5 9.200,0 8.406,3 5.628.7 6.739,2 5.247,2

1968 7.883,9 4.801,6 7.321,1 13.329,0 15.913.4 7.732,7 9.802,6 7.785,3

1969 10.693,3 6.611,9 11.8375 19.967.5 21.965,0 11.384,5 14.009,4 11.226,9

20. 21, 22 23, 24. 2') 25, 26, 27 30, 31, 32 33, 31 35, 36. 37, 38 28, 39 MEDIA TOTAL

1.111,9 519,5 679.2 1.410.1 1.931,3 737.3 728.4 803.2

Fuente: ODEPLAN.
11 ODEPLÁN, Proyecciones de la Población de Chile. 1960 2000. El aumento de la población económicamente activa habría sido, entre los años 19601970, de 695 mil personas,

182

c) Productividad por tipos (le industrias.

La productividad de la mano de obra ocupada en las industrias tradicionales, refleja un incremento de 10% en el año 1970 resPeCto de 1960, y para el período en promedio es de E° 21,7. El nivel más alto alcanzado se dio en 1960, llegando a ser de E° 22,9, medido en escudos de 1965. Esta cifra indica un aumento en relación a 1960 de sólo 13,9% y, respecto del año anterior, de 9,6%. Este incremento es un reflejo (le una leve recupera(lón económica existente en este año, que se indica a través del crecimiento de 11,3% alcanzado por el valor bruto de la producción iiidtistrial en este año y que en valor absoluto equivale a 1.228 millones de escudos de 1965 12 En las industrias intermedias se verifica una pro(I tic tividid promedio de E° 30,7 más alta que en las anteriormente analizadas, como consecuencia (le una técnica en general más intensiva en capital. Los niveles más altos (le producción por hombre se alcanzan en los años 1961 y 1969, siendo de E° 33,4 y E° 32,7, respectivamente (medidos en escudos de 1965). La productividad de la mano de obra ocupada en las industrias productoras de caucho (llirante el año 1966 fue de E° 60,9, hecho (1LIC, ciertamente, influyó en la elevación del alor bruto de la producción de la rama, llegando a ser éste de 218 millones de escudos (le 1965. Dada esta situación favorable, en 1967 se experimenta un crecimiento de la ocupación bajando la productividad a sólo E° 38,2, la que se mantiene con poca variación hasta 1970. En el caso de las industrias dinámicas, la productividad en promedio alcanza a E° 15,1.
(1) Absorción de la mano de obra.

rificada en cada UHO (le los años comprendidos en el período analizado. Esta ha sido de 18% en 1960 y, a través de todos los años siguientes, de un 19%. De los incrementos ocupacionales anuales, el sector ha tenido una participación cada vez menor, siendo critico el año 1967, que sólo absorbe el 6,1 1% del aumento total ocupacional. Por otra parte, la mayor absorción de las nuevas ocupaciones se verifica en los sectores servicios y comercio que, del total de nuevas ocupaciones para el período 1960-1970, absorben el 29,611' y el 28,2 1', , respectivamente. El sector industria absorbe el 22% de aquél. De esto se concluye que aunque existe una tendencia decreciente en la absorción de los aumentos ocupacionales en el sector industria, éste ha captado una parte importante de ellos a través (le todo este periodo. Además, se pue. (le decir que a través de la absorción de la mano de obra por este sector se está manifestando algún grado de urbanización dado que las industrias tienden, en general, a ubicarse en centros urbanos próximos a los mercados (le consumo y a los centros que otorgan servicios generales. Por otro lado, y debido a que la mayor parte de las nuevas ocupaciones son absorbidas por los sectores servicios y comercio, que desarrollan actividades que por sus características son poco productivas, se hace necesario fomentar una Política tendiente a incrementar la ocupación en sectores agrícolas, minero e industrial con una más alta productividad y rendimiento económico. e) Capacitación de la mano de obra. Dadas las características del desarrollo económico moderno, las industrias requieren, cada vez en mayor grado, de mano de obra especializada. Las deficiencias de un sistema educacional industrial, incapaz de proporcionar mano de obra con conocimientos tecnológicos al nivel de los requerimientos de la 18

El sector industrial ha tenido una participación constante sobre la ocupación total ve12

Fuente: División Industria ODEI'LAN.

jntltistiia nociciiia y din,innci, hicieron sur. gil- la necesidad tic Ufl instituto tic capacitación r1)i(LL (le obreros: INACAL'. A continua(ion se presexitit uii alIIiSiS CSLI(iiStiC() (le los cgrcsatlos (Oil especial ización de tipo industrial a través (le !NACAI'. El total de egresados con capacitación industrial a través del pnodo 1 60-l97O alcanza a 50.122 personas dentro tic un total (le 151.155 que egresaron tic INACAI'. La capacitación se realiza a través tic una a(ciolI (lirecta del Instituto en centros y empresas mediante instructores, y a través de

ulla a ¡ón indirecta CII HU i(htdcs tic adicstraUI iCiltu, tloiidc esta institución sólo presta asistencia té tuca y asesoría. Dadas las perspectivas tic desarrollo indus. trial y la (-reciente demanda 1)01' mano de obra calificada tiue este proceso ti LCIi, se ad iertc la necesidad de revisar el sistellia cdtica( ional i ud ustnial, (le modo (itiC pueda culfli)iir Con los rc( j ucrilllientos eCOIlóiluicos y sociales del U UCVO siStCina, Capaci taiido fluano tIc obra a tl'aéS de LIII estudio sistCIiIiti( o yactualizado a luis litievas técnicas iiidustiialcs apli adas.

10. ElOLUCION DE LA ORGANIZACÍON SINDICAL Y LAS REMLVERACIONES EN EL DECENIO DL 1970 U P rese n t e estudio tiene como objetivo hacer un análisis (le la evolución del número de afiliados en ci sector industrial y su relación con otras variables, tales COO ci crecimiento tic las remuneraciones reales. Se presenta también un análisis parcial de la afilia(- ¡(')¡l sindical a federaciones, insistiendo en la imperiosa necesidad tic la rorinación de los sindicatos únicos por agrupación industrial, como una poderosa herramienta que ayude a los trabajadores a ordenar los planteamien tos de peticiones salariales y que conduzca a Lilia iuiaor igualdad en los beneficios de todos los trabajadores de SLI rama, corno tamflbién la organización que Permita expresar, en forma adecuada, sus inquietudes de participadón en el proceso de construcción del soci al isn io. (::iad,o N9 1;! Número (le afiliados a los Sill(ii( atos N. tepics('ntativiciatl sititiit al en tliveisos países. 1966
País Chile A filiación liacion si , i . cIrce,? 1 14111 (mili. el (i/jadeee' 01 3.2 10.7
7.11

iii' afiliados en lela ui,, u, la P una ele II oleaje, lO 10

Fraiiei.i
Jicóti USA

Alemania i : t.dsral 1 totanda Italia Gian Bi-taña Suecia 1-ut'iiit-:
'Ilse

1.2 7,0 10,0 1,5

20 27 .1(1

F.conoinlst, 3 st-ietie't,ilo' 1906, cii truciltra 5 Te)ICSCnl.ttiVidad del sitieliseli,ne en tinte''. F i(i1CISI() /ap.iti S.

a) La (fl(I/1 /:U j wI .5 iii

dual.

La oIgaluización sillilical (hilda ha alcani,tdo in veles de madure, y representatividad uot;Il)ic's. En los cuadros (1L1C se presentan a
çoiitiitiacióii se puede observar esta realidad indiscutible:

Las cifras oficiales que (la la CUT de afiliados a ella, es bastante Superior. Según estos alitccc(ldntcs 13 , la Cul' ( olltal)a cli 196$ con 711300 trabajadores sindicalizados, lo que representaba un 3'P,' (le la fuerza de trabajo para ese año. Estos niveles se han alcanzado itiediante LIII creini icnto sostenido a pi it ir de 1)61, (Jt!C SC niaiuiliesta CII UU auiuieIIte) del número de afiliados y de los siiidicaios acti!IIF,t', s,iol:eic'.'. Doc. Jf,iw tic' ''NLI,sS c y,It la IX Coi,fcu.iuia Nacional. \lpeiaize. 1971.

a

184

(11(1

os. Esta 132.

Sil uaciun

puede

Ul)S(I

Sarse en ci cita-

Las diferentes agrupaciones industriales poseen distintos grados de organización y representatividad; es así como la existencia (le SIi(li(alos ('unicoS y federaciones es limitada. A se incorporan los siguientes l) a lt ir de 1968 sindicatos: Sindicato Utuico (le Trabajadores tic! Cenucn 1(1: ( oi fcderu ión Nacional de Traiii ja(lOI'CS (1(1 Plástico; Cotilcdcracióii de Sindi LI tus (II' ii Industria A,.ticarcra Naional ( LIII ledet a ióii tic lllllpIe1IdoS (le It Il1(lIIstL la %b)litiCi a y Fideos; Feticratióti NIciutual (Le! Dulce; Fcdci ,i ióti 'saciotial tic Cristales y Vidrios; Federación Nacional (le Siiudit 11(1)5 Profesionales de Empleados de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartulles; Confederación Nacional (le Trabaja(lores Metalúrgicos y Sindicato Nacional de Fábricas (le Aceite, mostrando con esto un aValice Chi ci logro de los OI)jCti\ OS señalados cii el V Congreso (le la CI 1'. La lev que Otorga finatitiani ien (0 a la cc r peruiiitirá reforzar su estructura administratia tanto cii SUS niveles sectoriales ((11110 Cli los tegionalcs. En los nivcles sectoriales los siiic,licatos úlli(os por illiulistrial dcbcu liii ser reforzados para cumplir su función de organismos iiuerniedios que relacionen a los trabajadores dc las ciniicsa industriales tuti la CUT hi:o
(. 011111.

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tic estos avalo es ci 111(15 lIiliCIIt() siniuicnii ti laví.t ciilreiita rantics tLiii-

(ti I 1.1(115 i ti soli ticsta. .tdas p01 sus dirigentcs, Es así (01110 Cli (LIII 1IIli(Iitos Oti(¡,¡ les (le L¡ &L I • . se J)laUlC.Il)a (LIC IslaRios todas ía lejos (le ( uI1tII (Oil LIII 11105 ilIlleIltO sindical (huta! lo \ sólido, (¡tic agILI)C a la ifllflCI1SL iiiIui j a tic los trabajadores. Si bien tcncmos IlII;i (SI ItI( (Lila unitaria a nis el superior de la 1 1 IC(lCFa( iones, la base siIi(li( ii siLue clispeisa diS i(lida en gral! u UIIICF() de pcquc1105 siiidit .ltoS (le CIhI1)ICS(S, Sili contactos 11111tuos y, por lo tanto, sin posibilidades (le moViii/IcluR y de lucha (licat p1 objetivos counes' I 1 ls jioi (Sta iaiii que l.i (.1 1 li,t ¡)l.Itllc.h(iL) cii tiituchios cOngi esos la iiiii>et Risa iiccsirlad de liii iii.ii sindicatos Ú1IRUS ¡>01 1 .uiila de acti\ idad cwiióinica, conlo ci 1111(110 I11S efecti51.1 (le I>()i((I Sili(IiCatOS tuet tCS )tr.l (j(IC esto ,i' iitle a los tral)aja(lol ( • s ('II la consecución (le
5(15 thetas \ a (l il e tciit;iii tilia Cierta ho-

Los silI(lic.ltOS a nivel de Clupiesus, los sindicatos úliiCOS por rama industrial y, cii general, la ut gali ilaciÓn de los trabajadores, persiguen en la a tualidad objetivos mucho más afll l)iiOS (lile la lucha Icis indicativa. 1011(0 lo han plaluteIRlo sus dirigentes. La Ol'glIllitaciúll sindical es ahora 1111 iiiStItIIiIClltO para Canihiar ]-.l sociedad y posibilitar de esta manera la tolis(rucciúuh del socialismo. b) /' 'olio ¿vil
(1C las Cj ¿(W'L(lCiO?ZC.s cii

ci

decenio 1960 - 190.
La mli (leticia tic los si ndica tos cii la elevación de los niveles de villa de los trabajado185

IIIogclI(i(Ia(l (le 1 Iiil)ajo.
1 1

DIln1nllI

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IiIlciIiI( it

\.0 cina!

1171.

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iiIdi(.tI(.

res, es uno de los principales elementos que mos ili,aii a los empleados y obreros, Cfl UIt contexto capitalista de lucha reivindicativa. Al analizar el decenio 1960-1969 se puede observar una gran similitud entre la evolución de las remuneraciones reales y el aumento (le la afiliación sindical; ambas series presentan (los períodos muy marcados: uno des(le 1960 a 1961 y el otro de 1964 adelante. En el primero, tanto las remuneraciones reales como la afiliación sindical permanecen estancadas, mientras que en ci segundo existe un aumento notable entre ambas. (Cuadro 135) . Sin embargo, las remuneraciones al factor trabajo permanecen constantes en cuanto a su participación en el valor agregado, lo que india que el resto de las remuneraciones a los factores productivos creció cii igual magCuadro NO 133

nitud (cuadro 134), lo que hace suponer que las utilidades de los empresarios industriales crecieron en igual intensidad. Al observar el aumento de las remuneraciones en forma desagregada, se puede apreciar que el único conjunto de agrupaciones que presenta un crecimiento sostenido en todo el decenio, lo constituyen las industrias productoras (le bienes de consumo durable y de capital, seguidas de cerca por las indus. tiias (le la madera, el papel y los muebles. Por otra parte, el conjunto formado por las industrias metálicas básicas y de minerales no metálicos, son las únicas que presentan una pérdida real en este período, siendo también las de mayor nivel absoluto de remuneraciones medias tanto en 1960 como en 1969 (cuadro 133).

Crecimiento real (le las remuneraciones dci sector industrial
(Base

1960 = 100) ¡960 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0 1961 101$ 98,5 101,7 89,0 76,3 105,6 115,6 99,6 107$ 1962 112,0 93,3 113,8 92,6 85,2 109.3 107,4 102,0 122.7 1963 95,7 96,4 115.9 89,4 89,0 109,4 106,2 102,8 176,0 1961 94,9 96.0 109,8 99,2 84,2 111,3 103.2 102.7 258.3 1965 83,5 116,2 108.1 115,9 76,4 116,4 165,7 107,7 332$ 1966 94,4 128,5 126,0 130,1 87,9 126,5 186,3 122,3 408,9 1967 101.3 137,0 130.7 135,0 90,1 158,0 191.5 135,2 483,1 1968 115,9 142,8 176,2 154,5 134,6 171,4 220,0 158.4 611.8 1969 120,3 1505 218.1 1772 142,2 193,2 240,5 174,9 799,3

Sectorc 20. 21, 22 21, 21, 29 25, 26, 27 30, 31, 32 33, 34 35. 36. 37. 38 28, 39 lOrA 1. i.P.C.

1 uçIici': ODEl'1..N, DEC.

Cuaibo NO 131

Cuadro NO 135

Pan ici jación de las reimi uncraciofleS en cl thom' agregado en los años que se indican
.Serior 20, 21, 22 23, 21. 29 25, 26, 27 30. 31, 32 33, 34 35, 36, 37. 38 28, 39 1960 35,1 30,3 38.7 26,7 35,3 41.7 33,3 34,2 1969 29,4 36,3 34,7 31,1 39,5 34,3 37,0 34,2

Participación (le los conjuntos de agrupaciones que se indican en el total de remuneraciones
Sectores 20. 21, 22 23. 24, 29 25, 26, 27 30, 31, 32 33, 34 35. 36. 37. 38 28, 39 Fuente: ODEPLAN. 1960 19,8 24,1 12.0 8.1 12.2 18,5 5,3 1969 15,2 17,9 13,6 9,8 13.2 23,0 7,3

Fuente: O1)EPLAN.

)86

Cuadro 1V'. 136

Número de afiliados
% de autnen!(, del número de afiliados
100.0 97,0 1962 1963 1961 99,9 '38,7 ¡031 111.4 132,1 1967 1968 ¡969 141.1 1020 102,8 102,7 107,7 l°3 100,0 0/ de annieuto de las re,nune- raciones reales

Año
¡960 1961

Los sectores que pagaron mayor monto de remuneraciones totales difieren en 1060 y 1960. En 1060 los textiles, calzado y vestuario ocuparon ci primer lugar, seguidos de las in(lustrias alimenticias, de bebidas y tabaco. En 1969 ci Prm.r lugar lo poseen las industrias productoras de bienes de capital y de consumo durable y, cii segundo lugar, quedan las industrias productoras de textiles, vestuario y calzado k, de cuero (cuadros 132
y 135).

1965
1966

135.2 158,1 174,9

ii/l II"
(11a(IIo 133 y llicliltiria cjlI(I.i.

-
Iucziic:

-

a (le un rimeii Iletamen te cas Pi t ali 1 en el período 1960-196 .1 no puede 'r;ijcno al estan(amlento que presentaron los traba j a d o res en ese periodo. La nefasta poliii(a de ieaj listes y los ataques a las orga. nhzaciolies siitilicalcs lograron frenar momenliI1eamcntc el avance que cii el gobierno rcforiiiita iguieiitc pudo hacerse efectivo.
1 . ji iii UdUCI

187

PARTE 1 1 1

LOS SECTORES DE INFRAESTRUCTURA

CA 1' 1 .1 U T. 0

¡

LOS 1'R.\NSPORTES

1. ASPECTOS (JE\Li?AI.L' El sector transportes es prestatario (le IIFI servicio (lave para la C( 0110111 ía (le un país. Para que el desarrollo econóliiic() sea equilibrado a través de 10(k) ci territorio, (ICbCII existir sistemas expeditos de transportes que permitan una kí(11 movilidad (le la mano de obra, uliaterias Pluh15, productos elaborados Y que estos traslados sean hc lios en foima 0 ) Ort t Ii la y a Uli Costo su ¡al tu íil ¡mo. Por otro lado, las rC(1CS de ti Fi spOIi es (lel)Cil cumplir el Ol)j(tiVO de integlu 1011 SO( ial y e( Oil()IuIiCJ (¡entro del país ) ( 00 (1 resto (Idi uiitiiidu. La (ala teristi(a (le Ser Ufl sector prestatario (le scrviciOs para ci jesto de los sectores l) r0 rn l)liCa que su-(lIitvos)'decuafnl,i (ICciIiliCilt() O (lesa u ollo no sea autónomo; esto significa que la capacidad de transportes debe estar determinada y planificilda tic acuerdo a las necesidades (le los sectores (1W 1 iVOS y ( OlIStului iduies, ¡fc tal forma que lu> se dificulte la (115111 l)tlCióuI tic j nstinn» \ du(toS por falta de i11C(liO5 (te transportes. 1_a configuración geográfica (le Cli ile ha determinado un SistCIna (le transportes con redes paralelas orientadas de norte a sur y, por lo t iultO, altamente COm l)d t ji iVaS y con bajas tasas de utilización. Ello conduce a un transporte costoso, especialmente porque las distancias a recorrer son largas y sirven a poblaciones POCO densas y también por el nivel de Producción relativamente bajo. Por ser ci scrs icio de transporte un servicio público, el Estado tiene una fuerte ipación, ya sea controlando ) orientando la actividad misma O 11 través (le las empresas estatales que prest::il el Seivu lo ..úui iiiiís, las inversiones cts infraestructura 500 vil (le( tiiadas su totalidad por ¡1 Estado. Eus ci transporte feu IOVhlFiO la participación estatal es ni uy elevada; así vemos como la Empresa (le Ferrocarriles del Estado efectúa más dci 80% (le! total (le! tráfico ferroviario, En cambio, cii ci transporte taiui ¡ itero de pasajelos su participación ('5 fui finta y se efectúa por medio (le la Empresa (le i ' r:uuisportes ColectiVos (1(1 Lsta(lO (1 u) ' l)It'511 S(I\I( ji) tiibaiio ('II las Citl(l,t(les de ;u11u[agast.i, Val p:lra isa, Sa uit iago y ( :once1x tón, SuS alcanzar ci 101, de los pasajeros ¡ rauisporiados en esas ciudades. liii el transporte ulla it tino la participación ° del Estado se efectúa a través de dos empresas: Empresa Marítima del Estado (naviera) y Empresa Portuaria de Chile (organismo o perador (le J)tierto) ; la pii nuera, con una baja. pait (ipa(.ión en la carga transportada y, la segunda, operando los pu incipales puertos del país. Fui el sector utlCO. cf Estado, por medio de Línea Airea Nacional, transporta más (Id 8 de los pasajeros y casi el l5' de la carga. Durante el decenio estas cmpreas estatales han sido deficitarias, lo que ha requerido de un fuerte aporte fiscal para cubrir sus costos de operación. La característica un ipal (le los transportes cii Chile es que los distintos medios son altamente competitivos y, por lo tanto, no se aprovechan las ventajas (!UC tiene cada ¡1110 (le ellos ((iii respecto a I) r0 ( i t t ctos espe(Íficos,
189

o LIrriCIi(IO entonces un desarrollo desequilibrado cien ti U (fcl set ter. El transporte (amincro ha sitio ci más beneficiado con esta competencia. Con respecto al transporte de carga, éste se ha oi ¡entado preferentemente al transporte caminero, debido a que sus tarifas son menores y el tipo (te servicio que presta es flexible. \1ienti:is los Ferrocarriles (le! Estado han iii-

(renleiltacio su carga en sólo un 3% anual y el transporte marítimo ha disminuido en un el transporte caminero ha aumentado en El transporte aéreo, aunque tiene una baja participatión y su carga se basa en productos (jLiC pueden absorber altos costos de transportes, ha tenido un aumento de un 8,5%. La distribución de la carga interna por ca(la medio (le transporte es la siguiente:

Cuadro NQ 136

Carga transportada por los distintos medios ¡I'.CC. DEL E.
A rio
1960 1961 1962 1963 1961 1965 1966 1967 1968 1909

Miles de toneladas
8.818 8.193 9.315 10.519 11.124 12.370 14.097 12.781 13.318 13.530

<48,4 42.5 41,3 42,0 435 44,6 47,3 13,6 423 43,4

CAMINERO Miles de toneladas
6.690 7.648 9.072 10.043 10.368 10.841 11.119 11.973 12.666 12.831 36,8 39.7 40,3 40,1 39,5 39,1 37,3 40,8 40,3 41,2

MARiE/MO Miles de toneladas
2.689 3.440 4.148 4.482 4.445 4.533 4.587 4.588 5.410 4.782 14,8 17,8 18,4 17,9 17,0 16,3 15,4 15.6 17,3 15,3

TOTAL Miles de toneladas
18.192 19.281 22.535 25.044 26.237 27.744 29.803 29.342 31.394 31.149

Fuente: 1' ¡'CC. del Estado, O1)EPI.AN y Asociación Nacional de Armadores (ANA) No se ilI&lu)c tma,ispultc aéreo por ser cifras pequeñas.

En el período ha disminuido la participación de los Ferrocarriles del Estado en el transporte interno (de 48,4% a 43,4%); ha aumentado la del transporte caminero (de 36,8% a 41,2 1`) y se ha mantenido la del transporte marítimo. El gráfico 1 nos muestra claramente la competencia existente entre el transporte caminero y el ferroviario. Las series anteriores incluyen algunos productos en ('1 medio ferroviario y marítimo 190

que no son competitivos. Tenemos así que Ferrocarriles del Estado incluye en las toneladas transportadas el mineral de hierro desde Algarrobo a Guayacán, y el transporte marítimo incluye el de minerales y combustibles. Depurando las series de estos productos tenemos lo siguiente:

1 Sólo carga general.

Gráfico 1
Participación (le cada medio en las toneladas de carga totales transportadas

5(

-y

4C

3

30

25

20

15

10

5

e

61 62 63 64 65 66 67 68 69
Fuente: Cuadro anterior
(NY 136).

191

Cuadro NP 137 Carga transportada pu,

lOS

j()S (1 ¡ ¡ u tos medios

A fu

F1'.CC. DI':!. P.a Miles de " toneladas 5.765 5.377 5.821 6.223 6.459 6.503 7.120 6.568 6.666 6.808 43,8 39.2 37,1 36.8 37.0 36,4 37$ 31.6 3319 3-1.1

C.4.1 t I.Ni E R 0 b \Iilel dr tun e hola ' 6A90 7.648 9.072 10.043 10.368 10.841 11.119 11.973 12.666 12.831 50.9 55.8 58.3 59.5 59,3 60,7 5 9, 1 631 61.3 61.1

-

.%IA 1111/MO Miles de 1 une/odas 695 676 675 621 650 515 572 4-14 318 297

-

TOTAL .\l,leç ole tuouladas 13.150 13.701 15.568 16.887 17.477 17.859 18.811 18.985 19.680 19.936

1960 li 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969

1.3 3.7 3.7 2,9 2.3 1.8 1 .5

1-iicrite:

FF.CC. tul Esiit. ol)l-:t'l..\ a Excluido el tuatispoite lo' niito'iales nr luiero por la Red Norte. b IIICIUSC Svr5i(io Pú1)l)) y 11rIsl. Sólo carga genvial.

En este caso es m:s dc'linitiva la participación (lel transporte canhilicro, con una tendencia ascendente, mientras el ferroviario y el marítimo (liSflhiflU)'Cfl. El transporte marítimo tiene una baja participación en lo que

se refiere a ionelatlas transportadas, pero las distan ias recorridas por esa carga son mayores (DIC CII los (II lOS medios, por lo que si se consideran las toneladas-kilómetro se tienen las ( U ras (le! ctla(lrO 138.

Cuadro Ni' 13$ 1'one1adas-ki1ónlCtio transportadas P°1' cada medio
¡-ecl (n'iari), rail!. (a,nine'l u ¡ni!!. ?olariti,,io iii!!!. Jota! ,,,jl!. Ferrm'iao ji, a iii!!!. (no, iii ti o iii,!!.
'ti a,!!

ir,,

,,ull.

'lota! ,ro!!!.

¡061) 1969

1.608 18,3

2.17-1 14.2

2.676 30.1 5.132 33,5

-1.50951.3 8.018 52,3

8.793 15.324

1.373 28,9 1.755 21.4

2.676 56.1 5.132 71.4

695 14,7 297 •11 3

4.744 7.184

distancia media en 1969
(kIflS.)

161

400

1.676

258

400

1.000

Itiente: Ferrocarriles del Estao!o, ()l)El'l.AN '. AN A. a Sin incluir rni,oc'ialcs oir lun o oir la Red \oo*ic. 1, Sin incluir iii i iuo'u a los ', o ouui 1)11511)1(5,

192

(.)(;JIH)

II

P,ut u ¡J)( lóIl de cada niedio en la (alga transportada, excluyendo minerales de hierro en 1 F.0 ( . del Estado, llIiIIcFaks \ (Oflhl)USt j l)ICS en malÍtiIm)

60 55 50 45 40 35 30 25 20 15 10 5 o 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 años
1

uUR:

(t:nlio

uIIeI

r (N

117)

13.—Antecedentes. ..

193

Este cuadro nos indica que el transporte marítimo es el que transporta la mayor cantidad de toneladas-kilómetro en el caso en que se incluyan las mercaderías competitivas 2 y la menor si éstas no se consideran. En este caso es más acentuado el incremento (le la participación (tel transporte caminero, sobre todo en desmedro del marítimo. El gran auge del transporte caminero se debe, como se dijo anteriormente, a las bajas tarifas de este servicio, al gran impulso que se le ha dado con importaciones masivas de vehículos y al mejoramiento significativo en la infraestructura caminera (esta última de cargo fiscal, sin conocerse en qué medida los impuestos a este servicio cubren estos costos) En el transporte de pasajeros ha tenido un gran impulso el transporte caminero debido a la flexibilidad del servicio ofrecido, que lo hace más atractivo para los usuarios. Los Ferrocarriles del Estado tuvieron un incremento promedio de un 2,1% anual y el transporte aéreo (le un 5,4%. Con respecto al transporte de mercaderías cte comercio exterior, éste se realiza esencialmente por el medio marítimo. El decenio se ha caracterizado por Una disminución permanente en la participación (le las naves nacionales, manteniéndose los niveles de carga transportada, mientras que el tonelaje de este servicio ha aumentado significativamente. Aunque la cifra de carga aérea internacional transportada es insignificante en sí, vale la pena destacar que este tipo de transporte ha tenido un desarrollo muy dinámico, que alcanza a un 26,9% anual. El transporte internauonal de pasajeros lo realizan las líneas aéreas extranjeras y la Línea Aérea Nacional. Esta última ha incrementado fuertemente sus servicios como consecuencia de la política de apertura hacia el exterior que caracteriza los últimos años del decenio, traduciéndose en
Minerales de hierro en minerales y combustibles en

incrementos del orden de 14,1% anual, correspondiéndole a los últimos cinco años un incremento promedio (le un 29,30,' . Los problemas básicos a que se ha visto enfrentado el sector transportes son los siguientes: i) Falta de una política general del sector que permita una orientación de las mercaderías hacia aquellos medios de transportes en que el costo social sea mínimo. Esto ha significado que las inversiones se orienten en forma ineficiente, resultando gravosas para la economía del país, sobre todo si se consideran los elevados montos a que alcanza la construcción (te infraestructura. Esta falta de po -líticahevdounmptciaerlos distintos medios y no a una cOtU1)Iemefltaciófl que permita aprovechar ventajas comparativas. u) El transporte caminero ha tenido un trino preferencial, sobre todo en el transporte de carga, donde no existe control alguno del servicio prestado en cuanto a tarifas, recorridos, e incluso en lo referente a (1ujCfl puede operar en este servicio. iii) La falta de una autoridad portuaria que coordine y controle los diversos servicios prestados a las naves y a las mercaderías en los puertos, se ha traducido en altos costos portuarios y, por consiguiente, en elevados fletes. iv) Las empresas estatales han sido permanentemente deficitarias, debido a que en mudios casos prestan servicios de carácter social; a que no existe una política tarifaria congruente y a fidias (te administración y coordinación internas. y) Las empresas estatales han sido excesiamente autónomas en sus decisiones de inversión, pues aunque dependen directamente de la Subsecretaría de Transportes, ésta no ha sido capaz de orientarlas y controlarlas. La oficina sectorial del Ministerio de Obras Públicas y Transportes tampoco ha tenido las

Ferrocarriles del Estado: marítimo.

194

hcrraniieiit;ts necesarias que le l) et 1) 1i ta1 plau ¡1 tc,tr tI (lCSarI011O (OOI(liJi.I(t() (le estas empresas. vi) La Línea Aérea Nacional, con su plan

de ieI)OV1ciófl de flota, Ita logrado i tio:remcnti¡ ' - fuertemente sus servicios internacionales, pero en cambio no Ita dado el ifllj)uISO necesario al servicio nacional.

2. TRANSPORTE FERRO liARlO El transporte ferroviario (le servuio público es i-ea li,ado principalmente por la Empresa (le Ferrocarriles del Estado (rr.cc. del i':.) , la tic transporta alrededor (le LII) 80°, del total de toneladas-kilómetro (le carga, \ más tIc un 95% (le los pasajeros-kilómetro (jtiC se ni()vi lizan por ferrocarril en el país. Aquí se consideran a los 1.- 1: . cc. del Estado como totalmente identificados con el sector transporte ferroviario. El resto de los ferrocarriles existentes en el país son tic escasa importancia y están directamente ligados a otras actividades pt0(l tictivas, en especial la ni incría. Dichos fciro-arriles son en su totalidad partictilares, it ex(cpcióll (tel i.c. Puente Alto a El Voluit, que es el único de carácter fiscal no admi u ist ruido por la Empresa. l•i-'.CC. (tel Estado. Empresa a cargo (le LIfl (tire( tor designado por el Presidente (le la República y supervigilado por el gobierno (al igual(¡tic el resto (le los ferrocarriles) a través de la Subsecretaría (le Transportes del Ministerio de Obras Públicas y Transportes. Los i•r.cc. del Estado atienden los servicios (le transporte (le carga y pasajeros en el país nle(liante una red que se extiende en los siguientes sectores: Red Norte, desde Pueblo FI tindulo a Nogales (excluye La Calera) Red Sur, comprende desole Valparaíso a l'uerio Montt. Ferrocarriles anexados, integrados por los siguientes recorridos: i) 1(uique-Pueblo 1 fundido, con los siguientes desvíos: Iquique-Pintados; PintadosPueblo 11 undido y Augusta Victoria-SocoinPa Ú) Anca-La Paz. iii) 1 ransantljito .\Iendoia)
a)

PO1

Juncal (Los Andes-

1,a ?lsbortc (1('

((/

El análisis (te] decenio (lel total de toncl:i(las-kilómetro (le carga comercial transportada por la Empresa da un promedio de crecimiento (le (111 3 anual; es decir que el incremento prácticamente se ha mantenido, lo que se debe a la fuerte competencia del transporte caminero con la importación masiva (le Cmiones en los aiíos 1956-57 y 1960-61 ci noy table aumento de la capacidad (le su infraestructura. A pesar (le esto, la carga ferroviaria a umentó hasta 1966, año en que se transportaron 2.221 toneladas-kilómetro El año 1967 prescrita una fuerte disminución, pero en los años siguientes se )to(tttjo una recuperación hasta llegar a 1970, en que nuevamente se presenta tina baja. Debido a las diferentes carauerísticas que piscntan las redes, es preciso analizadas poi separado: i) Red Norte. En esta red el transporte de minerales (le hierro representa un 85% del truílico total en toneladas-kilómetro. El tráfico de hierro utiliza tramos cortos de la red (un 20 11 ¿) con una elcv;tol: t intensidad d— 0(111 :1c'1 (le ella. L a Red Norte y el F.C. de Iquique a Pueblo Hundido muestran una estabilización des(le 1966 en el tráfico de minerales (le hierro, y fluctuaciones importantes en la carga general. Durante 1968 el atinidlito (le la carga general fue provocado por la sequía que ori195

ginó un transporte masivo (le ganado, aumentando la carga (le 1,5 millones de toneladaskilómetro a 9,4 millones. El tráfico normal para la zona norte, sin considerar la sequía,
(;)áJzo 111

es (le un volumen (le alrededor de 50 millo¡les (le toneladas-kilómetro. En ci gráfico 111 podemos apreciar la evolución del tráfico:

Red Norte
(Millonrs (le tu (hIdsktI(lu(t
u)

600 500 400 300 200 100 o 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 años
Fuente: Fvrrocariile' tk-I Ftado.

fl9 (;iíad)o Caiga transportada. Red Norte FF.CC . del E.
(Mil Lotus (le 1 oneladas-k i tú' i ( 1 0)
%Iinerafr.s ¿Ir lije,,,, Carga general

A ñu

Total

1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970

211 185 208 268 324 396 393 385 -119

58 67 88 78 61 62 46 59 65

305 269 252 296 346 385 458 439 445 484 502

Como se puede observar, la evolución del tráfico (le minerales de hierro ha sido notable, y se espera que siga creciendo (la disminución de 1968 se debió a cambios de itinerarios y no a baja (le producción) . Cabe sefialar que los i-t-.cc. del Estado desde 1963 (exceptuando 1965) han transportado más del 5O°, del total de la producción nacional de hierro, lo que podemos ver en el cuadro que Viene a continuación. Se espera que ci trnspÜrtC dc mincral (le hierro siga creciendo (le acuerdo con los programas (le las compañías mineras que consideran importantes aumentos en sus producciones. La Compañía de Acero del Pacífico instalará una planta de concentración de mi-

Fuente: Fc-(xrriIcs del Estido.

196

Cuadro X(' 110

Prmi tm ion (le hierro. Proporción transporta. (1,1 por ferrocarril
1'; iNI U( !(?1 ;uonoJ ii lic, ti
6.9) 8,09

ncalcs de It ierro en Puerto (;ti.uold,t, cerca de 1-Itiasco, N. minerales llegarán de las minas El Algarrobo y Boquerón Chañar. La (.o ulI,afu j a Minera Santa Bárbara (Santa Fe) 1 ant l)iI 1 J)I'oVCcta atimen tos Considerables en

Ji

(1?IS/WFtC

'lo
961 1962

fi;,

oa;,,' j
2.82
3.49 .13(1 '1,97

f;'"rocarril
40,3

43,2
50.5

196:11 8,51 1961 1965 1966 1967 1968 1969 Iu,'tit;: 9,85 12.72 12.21 10.78 11,92

50,1
46,5 57,0 56.5

producción, la ( 1 LL C \- i tiene cOnipl'ornetida ((Ji) empresas japonesas y norteamericanas. u) Red Sur. En 1970 ci transporte (le la Red Sur ¡epresentó un 709 o del total de LoSU

5,87
6.98 6,21 6.63

55.7
55,8

12.00 a 6,70 Fe;; otar;ilcs ' t ,,,açiúu, F. k1

Estado.

a

neliulas . kilónietro de caiga movilizadas por ferrocarril. Este movimiento mostró una rccupcua(ióuu hasta 1966, decreciendo al año si4itieiite cii un 12,5",; en 1968 presenta un incremento (J tic, en gran parte, se debió a los efectos de la sequía, siendo decre( ¡entes los años W69 )' 1970.

Cuadro Ni' 111 Transporte de carga en la Red Sur - (Millones de toncla;las-kiló;n;'tro) ¡q,,t;
(::;ig; 1.233 19451
1.157

1962 1.270

196;
1.491

1961
1.547 1.656

/i)hf,
1.678

1967
1.168

J"Ó,ç
1.601

1969
1.370

1970
1.480

Fuente: Fcrrocai ; ¡ les del Estado.

(;rafh u 11

Total tOil('l(IaS-kilómUt

I(i

en li Red Si¡¡-

1.70 1.60 1.50

-o

1.40 1.30 j 1.20( 1.10( (
DO bi bZ 63 64 Fuente: Ferrocarriles di E'.., lo.

65 66 67 68 69 70 arios
197

El transporte de la Red Sur presenta una gran diversificación de la carga movilizada. En general, se observa una continua baja de los productos manufacturados y una especialización en los servicios (le carga masiva al efectuar el transporte puerta a puerta mc(liante desvíos. También se observa un traspaso cada vez mayor (le tráfico al transporte caminero, lo que presenta ventajas en cuanto a la seguridad (le la carga transportada, una mayor rapidez, servicio puerta a puerta, etc. l'or ejemplo, la madera SC transporta progresivamente en un mayor volumen en camiones. La Empresa deberá agilizar rápidamente su política comercial y, a la vez, mejorar ci servicio que ofrece, para poder mantener su actual clientela y captar un mayor tráfico de carga. La Empresa transporta alrededor (le un 80% del trigo que ECA importa al país, desde
(:tzadr() N9 142

los puertos a los silos (le ECA, 'y de la produciofl nacional moviliza cerca (le un 30', con recorridos muy cortos. Si esta carga se transportara a granel ) no ensacada como se ha hecho hasta ahora, sería ma y or aún la participación cte la Empresa cii su transporte, ya qtte presenta ventajas frente al camión. De la madera en bruto 1 : ci ro( ;i rr i ies transporta pero tina parte apreciable de la procluccioli, su participación ha ido decreciendo. En ci transporte del cnieiito. Ferrocarriles tiene una fuerte com ¡)ctcil( ia caul i iiera, peto las fluctuaciones cii este tráfico se deben tanibién a la producción que varía de acuerdo con la construcción. El carboncillo l)r e sc flt a un fuerte aumento durante 1968 y 1969 debido a la sequía, por lo que se movilizaron trenes-blocks especiales entre Lota-Coronel y la planta termoeléctrica de Renca.

Evolución del transporte (le algunos cte los prin ipales productos (le carga en la Red Sur
(P = Producción; T = Miles de toneladas; 1-K = Millones de toneladas-kilómetro) Vn¡dad Trigo (Incluye importación) P T -K Madera en bruto T 1' T-K P -r T-K P T T-K P -r T-R 1960 1.053 451 119 374 287 113 463 336 122 835 267 85 597 382 77 1961 1.111 519 112 406 269 139 469 335 132 005 193 76 610 415 88 1962 1.271 407 117 526 296 172 558 410 153 1.117 218 84 020 491 92 196 1.611 488 1-16 1961 1.521 602 177 1965 1.516 628 171 437 318 195 426 314 148 1.188 376 113 964 135 99 1966 1.704 661 168 III) 288 168 502 329 167 1.361 411 125 903 478 102 1967 1.654 7-16 lOS 325 189 121 409 302 112 1.203 130 99 836 515 119 1968 1.614 6115 155 245 183 117 - 288 165 1.251 401 101 953 653 215 1969 1.500 57 164 260 190 122 235 112 1.3(10 150 97 950 607 218

478 488 294 . 304 180 176 548 393 156 1.169 303 108 905 619 115 444 323 136 1.267 369 120 952 527 III

Vacunos (Animal y carne)

Cemento

Carboncillo

1 neme: Fermocarriles dçl Estado.

198

iii) Ferrocarriles anexados. La carga transportada por los ferrocarriles anexados es de es (asa importancia (la de I(lt I i(11 1 C a Pueblo 11 undido se considera junto con la Red Norte) El Transandino transporta principalmente ganado (ICS(IC Argentina y , en los
Cuadro \' 113

últimos afios, ha adquirido relativa importancia el transporte de productos de integración en el Arca de Libre Comercio. El ferrocarril Arica - La Paz depende exclusivamente del tráfico internacional con Bolivia a través (1(1 l)lC1to de Anca.

Carga transportada por ferrocarriles anexados
(Millones de toiicladas-kilói;iet id)

/ g S')
1

1961
11

1962
II

1963
11

196-1
12 4

19ó5
14 4

1966
16 4

1967
20

1968
26 9

1969
27 8

1970 *
33 10

\i 11.1 - It P,u ]iansaiidino

6

S

5

5

1-tiu111t:

a

lii ic(ai-)-ll( (1(1 l-siatlo, Ciflas c'si iui;l(!'.

b) Transpo rte

(fC

pasa ¡('lOS.

de dichos medios y lo seria más aún si mejorara su servicio. i) Red Norte. En la evolución del tráfico del decenio, presenta estabilidad basta 1064 y, a partir (le 1965, empieza una tendencia decreciente que continúa en 1970. En la Red Norte el transporte (le pasajeros ha sido el siguiente:

El transporte de pasajeros, al igual que la carga, presenta diferencias entre la Red Norte y la Red Sur por las características (le la Vía y (le la zona. En la Red Norte difícilmente se podrá competir con el transporte caminero y ci aéreo; en cambio, en la Red Sur, Ferrocarriles es fuertemente competitivo
Cuadro N0 111

Pasajeros transportados en la Red Norte de Ferrocarriles del Estado
1
05 (lliI V, /Ó2 193 ¡96! 1965

1966
511

1967 480
69 144

1968
470

1969
173

1970
470

662

6-17

693

620

1' asa

os- k i Ióm ii ro 128 ISU 126 190 121 191 129 186 tOS 171 PIR 172 76 120 54 114 49 104

(iiiillo:ics Distancia nicda (kms.)

Fuente: le irocarri les del

Los pasajeros-kilómetro transportados en la Red Norte presentan un decrecimiento (le casi un 10,0%,promedio anual para el decenio. Esta es una consecuencia (le la competen-

cia carretera derivada de la excelente ruta l):1111meriCana , del gran desarrollo (le la aviación comercial y, además, debido al dficiente servicio ferroviario. La pérdida del trans199

porte es ma y or aún si oiisidcramos ci fuerte aumento (le la población que experimenta la zona norte. En la Red Norte podemos distinguir (los tramos con sus respectivas características: des(le La Calera hasta La Serena-Coquimbo, en (I U C la Empresa ofrece servicios (le corta y mediana distancia con trenes convencionales y automotores, y el tramo de La Serena al norte, en donde la longitud (le la Vía SU
Gróf:io E'

ma la mamitelli ión hacen sumamente lento el tráfico. Por lo tanto, el transporte hasta La Serena podría todavía competir con los demás medios de transportes, pero mio así ci de La Serena al norte, donde lo más conveniente seria terminar (oIl dicho tráfico. Debe señalarse I(lefl1áS (1UC del total (le pasajeros que la Empresa trallsl)0lt a en (1 norte, sólo LIII J0",, sol) de larga distancia (iliás (le 100 kilóinctros)

Red Norte. pasajeros-kilómetro

150 j 125 100 75
j 50 25 o 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 aTlos
Fuente: Ferrocarriles riel Estado.

u) Red Sur. El tráfico (le pasajeros representa un 95, del total (le pasajeros transportados por la Empresa y SUS características Sol) muy diferentes a las (le la Red Norte. El itinerario presenta varias alternativas (le trenes y automotores, tanto hacia Valparaíso como hacia el sur. En la mediana y corta distancias se ofrece un servicio de automotores rápido y confortable, además (le los trenes ordinarios. En la vía hacia Valparaíso, el ferrocarril pre. sCflta una desventaja frente al tráfico caini-

nero, debido al tendido (le SLI línea, problema que se ¡la agudizado más aún con la P ues Lo Piado. -taensrvicodlú En la ruta al sur, en los recorridos (le laigit distancia, la Empresa Cuenta con (()ches dormitorios y comedores (1uC atraen l M1l ) hiC() iiiiiique tarifa sea mayor. La electrificación y el riel soldado perinitirámi una ma yor velocidad (le los trenes, y l) o(lr1n competir entonces con la rapidez (te los buses.

200

RCSpC Iii a los iania lcs, el P'' l)Ii( O l)FCfiCli la 1 lexi I)i1i(la(l (le los SClViCiO (le iuitiobtises urales, que cuentan (011 tina inasor ÍFC(LICIl(¡a V sin irasliordos. El ir;msIortC (-alniner()

ha sido a(cntuado mil Id los (aflnIl()s transvcisalcs.

N'

iIlIClIta( ¡1)11 (le

El siguiclile gráfico muestra la esolticiózi (le! tIli( O (le pasajeros CO la Red Sur.

(;tíJi .i 11 1l'a!i( o de

ts j Cros

de Li Red Sui

2 20(

2.00(
1.90( 180C 1.70C 160C 1 500

111 11 it:

60 61 6 iii (JI .111 II. III! l.iiiIi

63 64 65 66 67 68 69 70

años

Ciwch'o 's 115 '!IInSpOrtc (lc })as.ljCIi i de la Red Sur 1 4,2
I.i,i Ii it ' iiiilcs li /

'li

¡l
19,'

1

/ 'b

/ ')',

/ it;

/ 96:

1 9(,9

19715

11.1

13.11

102

.)i7

lii.:;

110

I.l'.i JI (J-kikJiiICI it, IT I)ii.tin it iiiciiii (kiii.) 811.6 1.70'l S2$ 1.771 82.8 1.82i 87,3 2.055 $),3 1.925 05.1 1.113 92.6 11196 ¶18.5 2.132 102.0 2.181 105,8

1

iiti:

Iciiu&.tirii&

del

J.,,i:i.

Se )tIC(lc Ol)SCIVJI (1 U C (ICS(lC 1961 a 196.5 se prescilla LIII alia CI] (1 II a Ils l) Orte ; 9hIC 1966 196, 7 5011 JIlus dC( rc( icIIiCs, j)aIa crnpciar ;

Fc(

uperarse cii 1968, (un LII la tCIi(lCia ia (j LIC ofltint'ia CO 1970. En los dos últimos años se los nis cics anteriores. En el 201

1011() SOl)IC l )dS;Ir

de(enio, el tráfico aumentó en un 3, promedio anual. iii) Ferrocarriles anexados. La cantidad de pasajeros movilizados por el F.C. Transandino y ci F.C. Anca - La Paz es de escasa im(:uad;o 'VC li(

portancia y se ha mantenido prácticamente estable. El Transandino tiene un fuerte competidor en el transporte caminero, sin contar con el aéreo. La evolución (le dichos tráfi(os es la si -guient:

Pasajelos-kil('>lnCtr() transport a dos por ferrocarriles anexados ( \1 illfltftS
00 1961
'

1962

191)3

1961

196

1966

1967

1968

1969

1970a

Anca . La Paz

ri

5

Transandino

4

3

2

6 2

6 3

5 3

6 3

5 4

3 3

3
5

6 4

Fuente: Ferrocarriles del Estado. Cifras estimadas.

c) Infraestructura y equipo ferroviario. i) Infraestructura ferroviaria. Comprende las vías férreas y las instalaciones fijas como: niaestranzas, sistemas (le comunicaciones y edificios en general.
Cuadro Ni? 147

u) Vías férreas. La Empresa ofrece sus servicios a lo largo de una red (le 6.748,57 kms. de vía principal y 1.470,32 kms. de desvíos (situación al 22 de abril de 1971) , distribuida de la siguiente manera:

Kilómetros de vías férreas (le Ferrocarriles del Estado
f'ia rinci/al Ano. Red Sur Red Norte Ferrocarril Anca Ferrocarril Iquique - Pueblo Hundido Ferrocarril Transandino T O T A 1, 1 tiente: Ferrocarriles del Estado. 3686,50 1.480,72 206,52 1.304,26 70,57 6.748,57 Desv,o.s
A,fls.

Total
Kins.

1.057,03 149,14 39,50 212,03 12,62 1.470,32

4.743,53 1.629,86 246,02 1.516,29 83,19 8.218,89

Del total, 525 kms. corresponden a sectores de la red que atiende servicios internacionales en el F.C. Anca - La Paz, Antofagasta Salta (tramo Augusta Victoria - Socompa) y Transandino. El resto forma la red longitudinal, que va de Iquique a Puerto Montt. Los ramales (le la red central suman 1.470,32 kms. 202

d) Otras instalaciones. Este rubro se refiere a las instalaciones fijas con que cuenta la Empresa, como son maestranzas y talleres destinados al mantenimiento, reparación y conservación del equipo rodante y de tracción, puentes, señalizaciones, etc. Ferrocarriles tiene ocho maestranzas y

it IiCVC talleres donde laboran alrededor (le 6.000 operarios. No todos ellos cuentan con las instalaciones adecuadas \' los equipos y maquinarias paja desarrollar sus funciones. Presentan una baja productis Riad, no satisfacen las necesidades (te la Empresa, la que a itientido debe recurrir a empresas partictilales, lo (ltiC eleva ci (05to (le mantención. Considerando el volumen (le C( 111505 iiivol (Rl a(los Cli (li( Itas instalaciones, se lime necesaria tina rcorgaliita( j('ilj l) a r.i agilitar SUS [(111(11)IICS y ildC( thai las a laS reales necesidades (le 1:1 Empresa. Los actuales planes de infriicstructuta se refieren a la conservación y icnova(1011 (le la vía CXistCfltC V fl() a la (OItStIiI(cihi (le huevas líneas férreas. 1-lay que agregar que sería necesario el levan tainien to (le algunos ramales antieconómicos y cuya existencia ya no se justifica.
¿lÍa/crtil Jerrovia e)rodante
;ju.

La Empresa cuenta, adcrnís, con autornotores para el transporte (le pasajeros con tracción incorporada (le tipo diesel y eléctrica, La existencia al 31 (le diciembre (le 1970 era la siguiente:
Cuadro N' 119

Existencia de automotores en la Empresa (le l"eiiocjrrj les del Esi at lo
(tui tota,! Eléct iR (15 !)iescl-mrc3nicos TOTAL 19 23 12 ¡'o/coria total (IlI' 31.100 8.460 39.560

1 ucntc: Ferrocarriles (te¡ Estado.

Material (le tracción. Ferrocarriles del Estado ofrece su servicio mediante tres tipos de tracción: Tracción eléctrica. Tramo Valparaíso - Santiago - Laja, ramal -,l Los Andes y F.C. Transandino. Tracción diesel. Red Norte. F.0....ka - La Paz, en algunos sectores del F.C. (le Iquique a Pueblo Hundido y en ciertos Servicios y raivalcs (le la Red Sur. Tracción vapor, principalmente al sur (le la estación (le San Rosendo.
Cuadro Y' 1-ls

Los automotores operan principalmente en el servicio suburbano (le Valparaíso y Viña. del Mar, y además sirven el tráfico Santiago Talca. La introducción (le automotores cii el tráfico interurbano ha logrado acortar los tiempos (le viajes. Gracias a Su rapi(leI. Ita aumentado la rotación (le ellos, captando un mayor volumen de público. f) Material rodante de carga y pasajeros. La Empresa al 31 (le diciembre (le 197() disponía de 843 coches que representan aIrede(lor (le 70.000 asientos, y 12.100 carros con una capacidad (le unas 270.000 toneladas (le carga. De estos carros, alrededor (le un 20', se destina a requerimientos internos. Se ha continuado (un el p10gra11tt (le construcción de este material y la evolución hasta el año 1969 es la siguiente:
Cuadro N II 150

Capacidad de tracción de la Em presa (le Ferrocarriles del Estado al 31-XII-1970
Tipo de loco t,ioto, a Vapor 1)tcsd FItctiicas 101Al. Cantidad 403 235 121 759 ¡o! ('neja lo! al (HP) 392.616 208.120 278.108 $79.141

Incorporación (le eqUIpOS en Ferrocarriles del Estado
IPor u ni talles) 1965 (arras Ilugies 1-14 - ¡') 267 71 ]9t>7 257 60)) /91,,( 296 1.11)9 0,0 239 130 Total a la fecha 1.203 2.510

Fuente: lerrocaijiles de! Eslado.

Fuente: Ferrocarriles del Estado.

203

g) Int'crsiones.

Durante 1960 los Ferrocarriles del Estado pusieron en marcha un programa de inversiones destinado en parte a la renovación de bienes y, fundamentalmente, a la adquisición (te carros (le carga y (O(lieS (le pasajeros y para los trabajos de canhl)io cii la curicladura. Ot ca parte se destinó a lograr un incremento (le 1 a})acidad y una rcctu(( ión de los costos de operación mediantc la dcc tril icacióii de Uli sector inhl)oltaIl te (le su rc(l, dieselizado de otro y la señalización automática. El desarrollo del programa ha significado en el aspecto económico una mayor eficiencia en las operaciones y la incorporación de la Empresa al avance tecnológico. 1-la permitido también mantener una capacidad (le transporte y el fuerte desarrollo de un sector (te la industria metalúrgica, abriendo nuevos mercados y promoviendo el desarrollo de personal técnico y la incorporación de mano (te obra especializada. Los principales proyectos de inversión realizados por la Empresa desde la puesta en marcha de SU programa de modernización, son los siguientes: Electrificación Red Sur. Renovación de la vía. Señalización. Adquisición de locomotoras y automotores. Adquisición de equipo rodante. Proyectos varios. i) Electrificación. Consiste en Li electrificación (le la Red Sur en ci sector coniprendiclo entre Santiago y Laja; a octubre (le 1970 se encuentran terminados 1.031 knis. de vía que corrCS1)ofldefl a: Mapocho - Puerto, Llay-Llay Los Andes, Alameda a Laja y Los Andes a Frontera. La obra ha consistido, fundamentalmente, en el tendido de la línea de contacto sobre postación (le concreto en plena vía y marcos metálicos en las estaciones. Los tramos indicados están electrificados con un Sistema cte corriente wntinua a 3.000 volts, 204

alimentado por 16 subestaciones fijas, tubica. cias entre Espejo y Bulncs, y una móvil, las que a su vez toman la energía eléctrica de los sistemas de CIIILEC IRA y ENDESA. Otro elemento importante es la central (le telecomando instalada en Curicó, que permite la operación a distancia de las subcstaciones. u) Renos ación (le la vía. El proyecto (le renovación de la vía consiste básicamente en ci cambio cte enriclacliura en la Red Sur por rieles de mayor peso por unidad (le longitud (capaces de soportar mejor el deterioro) , y soldados en forma continua, y un sistema de sujeción elástica de la vía. Esto permitirá aumentar la velocidad (le los trenes, una mejor mantención del material rodante y un mayor confort a los pasajeros. iii) Señalización. Consiste en la instalación (le un sistema (le señalización automática en el sector Talca - Puerto Mouitt. El programa contempla la instalación (le control de tráfico centralizado (cTc) , para el cual ya se encuentran en el país los equipos necesarios, y se están desarrollando los proyectos técnicos por una firma extranjera. La materialización de este proyecto permitirá tina mayor velocidad para los trenes y la supresión de un considerable número de cambiadores y movilizadores en las estaciones. iv) Adquisición de locomotoras y automotores. Consiste en dotar a la Empresa de lo. coniotoras y automotores eléctricos para atender los nuevos tramos electrificados de la red, reemplazando los equipos che tracción antiguos que operaban en el sector electrificado Santiago - Valparaíso. Acieniás se ha contemplado un proceso de reemplazo de locomotoras a vapor por locomotoras diesel, en los sectores no electrificados (le la Red Sur y en la Red Norte. El programa original se encuentra completo y consulta la adquisición de 46 locomotoras eléctricas, 3 automotores de lujo, 5 automotores corrientes y 113 locomotoras diesel (63 para la Red Sur y 50 para la Red Norte).

y) Adquisición (le equipo rodante. Este proyecto que considera, fundamentalmente, la tCflO\ :i( ión del equipo de carga, ha sido sometido a varias revisiones que permitirán determinar las necesidades reales de la Empresa de acuerdo a los criterios de reemplazo de equipo y a las previsiones de tráfico para los próximos años. i) Proyectos varios. Transformaciones de estaciones, comunicaciones, construcción de esta(ioiiCs y obras civiles. h) Organización de la Em presa ' recursos humanos. i) Organización. La autoridad máxima (le la Empresa es el Director, (lel qtie dependen directamente 4 subdirecciones, el Secretario (;enei:iI, la Oficina (le Planificación y los Ibmatios ferrocarriles anexados. Las subdireccio!ICS, :i su vez, comprenden los siguientes depa r[aincn tos: Sulidirección de Operaciones: Departamento Tracción y Maestranzas, Departamento Vías y Obras, Departamento Transporte. Subdirccción Comercial: Departamento Finalizas, J)cpartainenu) (le Comercio, Departamento (le Materiales y Almacenes. Subdireccióii Adutinistrativa: l)epartanien(o Jurídico, Servicio Relaciones Industriales. Sulidire ión de Ingeniería: Servicio Señales, Departamento (le Ingeniería - Servicio Renovación de Vías, Ser sitio Electrificación. FF.CC . anexados: Anca - La Paz, Transan(lillo p01' Juncal, Iquique - Pueblo Hundido. Los ferrocarriles anexados cuentan con aclniinistración y contabilidad propias, según facultades que el Director de la Empresa otorga a Sus respectivos administradores. Esta estructura ¡lo concuerda con la actual situación (le la Empresa frente a los demás medios (le transporte. Entre los factores más relevantes nc influyen en dicha estructura, tenemos: el tamaño (le la Empresa (en ella trabajan más (le 21.000 personas) ; estatuto jurídico de cm-

presa estatal; años que lleva funcionando, y el esquema (le división del trabajo que proviene (le las actividades técnicas específicas que debe desarrollar para prestar sus servicios. Lo anterior ha deterin inado algunas car:icterísticas iIn l)Ortantes de la actual organización: poca flexibilidad al cambio; existencia (le unidades prácticamente aisladas que se desvían del objetivo central (le la Empresa; excesivo i espeto a la carrera funcionaria; falta de una autonomía comparable a otras empresas (le transporte. 1.OS directivos (le la Empresa, conscientes (le las dificultades (l t iC presenta la organización actual, han efectuado algunos cambios internos tendientes a mejorar los sistemas de infoIlIlacióll y contables asesorados 1) 0 1' 1:1 Misión Soft'erail. Entre las tareas niás iiliportantes que la Empresa debe enfrentar en el futuro, [eneflios: política omercial agresiva que le permita captar a clientes potenciales; continuar con el proceso (le iflstittk ionalizar la planificación a todos los niveles (le la Empresa; reducción o supresión de servicios en líneas deficitatias; mayor integración (le los trabajadores Cli la gestión de la Empresa, de manera cjtie tengan una participación activa cii la modifica ció n (le las ftlll iones de producción; y, en general, un mejoramiento (le la eficiencia operativa, económica y financiera. u) Re tusos llLlflhitl)OS. La Empresa de los Ferrocarriles del Estado representa una de las mayores fuel/as laborales del país, p01' la caiitidad (le personal que ocupa. Las organizaciones gremiales tienen un lugar importante dentro de la Empresa )' juegan un rol primorchal en el l t r1or:1ma sindical chileno. Los principales gremios que agrupan al personal son: Federación Santiago Watt, con alrededor (le 2.200 afiliados. Unión de Obreros Ferroviarios, formada por operarios cte la Empresa con 11.000 afiliados. 205

Federación (le Empleados Ferroviarios (le Chile, integrada por los empleados (le transporte. Se compone de 2.500 afiliados. Federación de Em pletos de Departamentos, con 2.600 afiliados. Existen además otras agrupaciones greiniaPersonal ocupado en Ferrocarriles del Estado
A ño
1960 1961 1962 1963 1961 1965 1966 1967 1968 1969 1970

les que integran a sectores mis reducidos (le personal, COO jefes (le talleres, inspectores. choferes, etc. La evolución (la personal en el decenio la podemos apreciar en el siguiente cuadro:

Cuadro NP 151

pJR.SONA 1. DE PLANTA Sul.,iolal Operarios Fin picados
8.793 8.841 9.181 9.359 9.596 10.108 11.817 14.453 14.350 14.462 14.680 15.899 16.109 16.454 16.358 16.039 14.980 12.583 9.267 9.111 8.931 8.718 24.692 24.950 25.658 25.717 25.635 25.088 24.400 23.720 23.461 23.393 23.397

A ((i(ICH tales
2.431 2.593 1.885 1.554 690 328 645 693 813 833 1.319

Total 27.123 27.543 27323 27.271 26.325 25.416 25.045 24.413 24.274 24.226 24.716

Fuente: Ftrrocarriks ileI Estado. La disminución del personal de planta de la Empresa empezó el año 1965 y ha coincidido con la política (le recuperación impuesta en los últimos años. Dicho proceso no continuó en 1970, ya que se mantuvo con respecto al año anterior.
i) Stocks de lineas férreas.

I)c la observación del cuadro siguiente, se desprenden las siguientes consideraciones:
Cuadro NY 152

La diferencia existente entre los años extremos del período arroja para los Ferrocarriles del Estado un aumento de 675 kms. y una reducción de 60 kms. en los ferrocarriles particulares. En los primeros, el crecimiento promedio anual ha sido de 67,5 kms. y, en total, SU porcentaje (le auniento ha sido de 8,9% en el periodo. En los ferrocarriles particulares ha llal)idO una reducción de 4,56% a través de todo el período, que probablemente se deba al interés que hay de parte de las empresas propietarias cte reemplazar este transporte ferroviario p01 transporte caminero. Los Ferrocarriles del Estado han encauzado parte importante de sus recursos hacia la electrificación de aquellas líneas férreas que tienen mayor importancia económica. En el año 1970 el stock existente en líneas férreas es menor al del año anterior, pues se reduce en 445 kms., debido al desmantelamiento de algunos tramos. Los valores de producción para este rubro, para cada año, son los siguientes:

StO( ks (le líneas férreas (En kilómetros de vías)
A ño 1960 1961 1962 1963 1961 1965 1966 1967 1968 1969 1970 Ferrocarriles del Fiado 7.513 8.101 8.320 8.311 8.307 8.307 8.318 8.422 8.653 8.663 8.218

Ferrocarriles particulares 1.316 1.316 1.281 1.310 1.310 1.310 1.256 1.256 1.256 1.256 - 1.256a

Fuente: 1nida(l de Planiticación de Transportes. O DEP LA N a Cifras estimadas. 206

Cuadro N9 153

Valores de producción de líneas férreas. 1960-1969
1960
En miles de escudos de cada año
En

19l

1962

1963

1961

190

1966

19ó7

1968

4.73

1 12. 8 19

2.958

15.296

15.$80

27.100

17.290

54.777

53.073

45.802

¡iiiles de (SCU16.154
42.873

des de 1965

8.991

31.668

21.961

27.100

12.942

33.981

25. 2 13

16.071

Se observa en estos valores una fuerte variación entre los distintos años, se producen alzas superiores al 200<" o y bajas del orden (tel 80j entre años consecutivos. j) illetropoliiano. Durante ci año 1970 se iniciaron con gran intensidad los trabajos (le construcción relacionados con la línea 1 del Metro (le Santiago. Se comienzan las obras en diversos tramos de esta línea, que primitivaniente iría desde San Pablo - Neptuno, en Barrancas, hasta las proximidades del edificio La Portada, en Vitacura. En la actualidad se ha acortado este trazado, y en sil presente se contempla alcanzar hasta la zona de las Torres cte Tajamar en Providencia. Esta es una obra (le gran envcrgulura, tanto en su aspecto físico y constructivo corno en el financiero. Es considerada como una necesidad imperiosa para ci desarrollo racional de la capital. Los trabajos necesarios son complejos, se liará indispensable la construcción (le túneles, estaciones, un edilicio P ar a el comando central, subestaciones, etc. En cuanto a los equipos, se rcquic.

i en para la primera etapa 137 carros para conformar 25 trenes. La capacidad de los trenes será de 1.100 pasajeros cada uno, y se calcula que, inicialmente, transportarán 400 mil pasajeros por cha. Se ha intensificado el estudio (te la línea 2, que irá desde Vivaceta hasta el paradero 12 en Departamental, y que deberá servir a una parte muy importante de la población forinada por sectores económicos más modestos. Se contempla en total la construcción de 5 líneas, las que deberán quedar terminadas en un plazo (le 20 años. Se calcula (I U C Si Se contara con un financiamiento adecuado se podría disminuir este período hasta en 12 años, es decir, el plazo (le construcción se reduciría a 8 años. Existe un acuerdo con el gobierno francés y la firma sorrru de ese país para la adquisición (le equipos por un vmlor aproximado a los 50 millones de dólares, suma correspondiente a un P rést1110 que (le ese gobierno ha obtenido el Estado chileno. Se está discutiendo la posibilidad (le ampliar hasta cerca del 50 la participación (le la coinpoumente uiacional del equipamiento necesario.

3. TRANSPORTE CAMINERO Se entiende por transporte caminero el servicio cte traslado de carga efectuado en camiones y ci de pasajeros realizado por buses. Las características particulares (le los transportes de carga y de pasajeros aconsejan analizarlos por separado, pero antes señalaremos brevemente algunos (le los puntos que tienen en común:
207

1.0% vehículos (tanto camiones como buses) ofrecen sus servicios a lo largo (le todo el país, y su inversión corresponde casi en su totalidad a la iniciativa 1)riVada, ya que la única CXCC( ión es la Empresa (lC Transportes Colectivos (le! Estado, que presta SUS servicios en las ciudades de Antofagasta, Valparaíso, Santiago y Concepción (su participación no es muy relevante, ya que transporta menos de un 10 1,' Ó del transporte urbano de pasajeros) El Estado ejerce control sobre este tipo de transporte (al igual que en los otros medios) a través (le la Subsecretaría (le Transportes del Ministerio de Obras Públicas y Transportes. Dicha Subsecretaría es la encargada de autorizar y controlar las tarifas, los recorridos y las importaciones (le vehículos destinados al transporte de carga y (le pasajeros. El control es más directo en el caso (le! transporte caminero (le pasajeros pero no ocurre lo mismo para los camiones, que por la naturaleza de su servicio no están sujetos a itinerarios y las tarifas generalmente se fijan (le común acuerdo estre el usuario y el transportista. Se ha tratado de superar este problema con la creación (le! Registro Unico del Transportista, tiyo proyecto de ley hasta el momento se entientra en estudio. Este medio de transporte usufructúa (le una infraestructura adecuada, cuyo costo de construcción y mantenimiento es (le responsabilidad fiscal. Se hace necesario efectuar un estudio de costos, para determinar si este transporte paga la infraestructura o no; de no ser así, estaría en abierta ventaja frente a los demás medios de transporte. Finalmente, podemos añadir que a ambos los caracteriza una falta casi absoluta (le información respecto a sus funciones (le producción y contables. La implantación del boleto como especie valorada para el transporte caminero de pasajeros en todo el país, no se controla, salvo el caso (le Santiago, Valparaíso y Concepción. 208

3.1. FR

. NsPowrr c,\r'aINF.Ro ni: CARGA.

Este tipo de transporte reúne ulla serie (le condiciones que lo hacen atractivo frente a los usuarios, como son: servicio puerta a puerta, lo que elimina los trasbordos y minimiza el manipuleo (le la carga: flexibilidad en la operación, pues el camión tiene acceso a todos los puntos unidos por una carretera; tarifas bajas, gracias a la gran diversidad (le camiones ((le 3 a 30 toneladas (le carga útil) lo que permite disminuir los costos (le explotación. Lii el decenio 1960-1970, el transporte caminero (le carga ha sido ci medio más d iná -micograslntuió(eacr 1)aiianlericana y a las facilidades (le importación (le camiones. Este transporte ha estado en mejores condiciones para absorber la mayor parte del aumento de tráfico de larga distancia generado en el país y, además, debido al tipo (le servicio (ILIC ofrece, ha desplazado hacia él ciertas cargas de larga distancia de cabotaje y (le ferrocarriles. 1'ambién ha aumentado en las distancias medias, gracias al desarrollo de la red caminera transversal idimentadora del eje norte y sur. a) Organización del transporte caminero (le
carga.

Este es un sector heterogéneo, formado por distintos tipos (le empresas. Primero tenemos que distinguir entre transporte de servicio público y transporte privado realizado por particulares, e industrias (1uC transportan sus propias mercaderías para lo cual cuentan con su camión o flota. Los organismos gremiales que agrupan a los empresarios son dos: Asociación Nacional de Dueños (le Camiones y Confederación de Dueños de Camiones. La más representativa es la Asociación, pues ella agrupa a la totalidad de las empresas mayores que operan a larga distancia y parte de los pequeños empresarios.

Entre los problemas que aquejan al transporte caminero (le carga se destacan: i) Confusión entre el transporte público y el privado. u) Confusión en materia de transporte 1)úbli o a larga distancia, distancia niedia, urbano y suburbano. iii) Fallas de la organización sindical que no puede subsanar la calidad personal sobresaliente (le algunos dirigentes. iv) Falta (le deíini:ión y reglamentación (le 1;ts brutalidades del flete. ') Sistema (le autorización (le importaciones. El Banco Central y la Subsecretaría de Transportes tienen poder para aceptar y reducir las entradas (le vehículos en Chile; las facultades (le cada Organismo no est't1i CStal)le( idas en forma muy clara. vi) Derechos (le aduana Cleva(iOS, pero a la Vez gozan (le una legislación (le CXCC1)Ciófl, como son las zonas francas (le Anca, Iquique y Cililoé y, además, exclusión total o parcial (le derechos a favor (le ciertas categorías (le actividades (cooperativas, minería, explotaciones agrícolas, etc.) . El resultado (le esta po -líticahsdounmexciv(ltransportistas. La competencia se basa en la rebaja de tarifas, que perjudica a la larga tanto a los mismos empresarios como a la colectividad. Mala utilización de los vehículos, que se tra(lu(c en elevados gastos (le transportes y rentabilidad mediocre, la que a veces suele ser negativa. El Estado no tiene control sobre las operadones (le los transportistas, ni conocimiento (le la utilización y existencia del material que utilizan, ya que se carece de una información estadística rigurosa, tanto de la actividad de dichos transportistas como también de la estructura del parque de vehículos empleados en el transporte. (La única información al respecto fue el censo de vehículos motorizados efectuado en el año 1967 por ODEPLAN, a raíz del cual se obtuvo solamente alrededor de un 50<Í<',(le la información). La creación del fi14.-Antecedentes...

(Itero (le vehículos motorizados y la Ley del Transportista tienen como finalidad conocer y icgimlaritar la a liS idad del transporte cami11(10 (le ca roa.
h) Parque
tIC

ch u u los de carga.

Se tiene una información global de él y es la pmoporciomm:1(Ia por la Dirección (le Estadística y Censos. la serie para el decenio es la Siguien te:
Cuadro
1960
36.114

151
1961
3.70i

Parc i tic (le canm ¡OUCS
/Ç92 1963
11.069

1961
43.372

1965
46.311

1966
47.791

1967
5 1. 1615

1565'

1Q6V
60.44

1070 A
62.069

;.luu

lututi:
'

Instituto 1& Estidía ca. Estittiado.

El parque Ita crecido en un 5,8% promedio anual. No se tiene un conocimiento exacto (le la estructura de dicho 1)1 1 (1 ue, sólo se cuenta con informaciones parciales; una de ellas es el censo de 1967 hecho por OOEI'LAN y una encuesta realizada en 1968 por la Secretaría Ejecutiva del Comité (le Planificación de 'Iran sportes. De los vehículos observados se llegó a las siguientes conclusiones: i) Alrededor de un 25 1/I Ó del parque son camiones de 10 toneladas y mis, y se dedican al transporte de larga distancia. u) Vehículos medianos (le 6 a 8 toneladas no presentan uso especializado y correspon(ten casi a un 50% del parque. iii) El menor porcentaje (10%) correspon. (le a los vehículos livianos (le 2,5 ¡l toneladas. c) Servicio ofrecido. Las toneladas-kilómetro transportadas por el transporte caminero (le carga desde 1960 a 1970, SOfl las siguientes:
209

Cuadro NY 155

Carga irinsportada por camiones"
(Millones (le Lo!wla(lzI,kilómetro)
1960
1.997

1061 2.283 1967

1962
2.708

1963
2.998

1964
3.095

1965
3.236

1966 '3.319

1968

1969
3.830

¡9701'
3.926

3.574

3.781

Fuente: ()1)EPLAN. a Sólo S(tVICiO I)Úl)1iC0.

b Estimado.

Se observa que presentan un crecimiento del 7,1% promedio anual. Esta serie es la estimada por ODEPLAN y corresponde a las toncladas-kilómetro transportadas por camiones de servicio público y que representan alrededor de un 30% del total del parque. Las estimaciones realizadas por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes consideran el total del parque en servicio, calculando 5.080 millones de toneladas-kilómetro para el año 1968. Por lo tanto, si la serie anterior se amplifica en un 34%, obtendríamos la correspondiente a las toneladas-kilómetro movilizadas por el transporte caminero. 3.2. TRANSPORTE CAMINERO DE PASAJEROS. a) Organización (le la producción. i) Empresas. Su tamaño depende del tipo de servicio que ofrecen. En el transporte interprovincial operan grandes empresas con un número importante de vehículos, poseyendo las mayores entre 30 y 75 buses. Su organización administrativa, comercial y de explotación les permite: ofrecer vehículos en buen estado y modelos nuevos; instalaciones terminales apropiadas; estricto cumplimiento de los horarios; disponer de talleres de mantención y reparación bien equipados y eficientes. El transporte interprovincial es el servicio por vehículos más sencillo y las empresas varían desde el dueño-empresario hasta aquellos que cuentan con 10 vehículos corno promedio. Una situación similar se da en el transporte urbano de pasajeros, en donde ade210

más existe tina empresa estatal (ETCE) que las generalidades del ya fue mencionada en las transporte caminero. u) Organización gremial. El Sindicato de Empresarios Rurales representa a las empresas (le transporte interurbano de pasajeros frente al Estado, en lo que se refiere a importaciones, tarifas y recorridos. Los empresanos (le transporte urbano también están agrupados en sindicatos que tienen igual fin al idad. iii) Fiscalización del transporte caminero de pasajeros. Como ya dijimos anteriormente, la legislación y fiscalización del sector depende (le la Subsecretaría de Transportes, que tiene como función la fijación de tarifas y de recorridos y el otorgamiento de permisos de los mismos (sean urbanos o suburbanos) . En provincias reemplazan a la Subsecretaría de Transportes las Juntas Provinciales Regula(loras del Tránsito, cuya acción es limitada dentro de la jurisdicción, no tienen poder resolutivo y su función es representar a la Subsecretaria, que es la (Jile, en definitiva, otorga los recorridos. 1)) Servicios ofrecidos. Durante los diez últimos años el transporte caminero de pasajeros ha experimentado un desarrollo sostenido; ello se debe, en gran parte, a las características de los servicios ofrecidos, ya que SU tecnología le ha permitido adaptarse a los requerimientos (le los usuariosA lo anterior debemos añadir la expansión de la red vial y el mejor estado de los caminos, lo (e permitió ofrecer viajes confortables, mayor velocidad y además servicios con tarifas relativamente más bajas que Otros medios de transporte.
c) Parque de vehículos (lel transporte caminero (le pasajeros.

Al igual que en el transporte caminero de larga, se carece (le información estadística al

respecto, y la única que existe es sobre el parque total que fue proporcionada por la Dirección de Estadística y Censos. La serie para el decenio es la siguiente:
Cuadro N9 156

Parque de vehículos (le pasajeros (buses)
1960 5.515 1966 10.365 1961 1962 1963 9.149 1969 13.384 1964 9:.12 1965 10.707 1970* 13.688 66718.742 1967 11.284 1968 12.329

Fuente: Instituto de Estadística. a Estimado. El parque de microbuses y autobuses creció en el decenio en un 9,9% promedio anual. La estructura y edad del parque sólo se conoce por estimaciones, basadas en encuestas realizadas en el sector. Respecto a la edad de los buses, debemos distinguir entre los interprovinciales, con menos de 6 años de uso, y los microbuses y taxibuses que tienen un gran porcentaje de elementos antiguos, con alrededor de un 60% de él con más de 6 años. Este problema se ha solucionado, en parte, con la internación de 2.800 chasis, microbuses y taxibuses entre 1966 y 1967. Además, la Subsecretaría de Transportes ha reglamentado el aspecto relacionado con la edad de los vehículos en circulación, obligando a retirar del servicio aquellas máquinas que se encuentren obsoletas y cuyo costo de mantención es elevado y que además representan un peligro para la comunidad. Pasajeros. Analizaremos la evolución del tráfico caminero de pasajeros por zonas, ya que cada una de ellas tiene características propias. i) Zona norte. Un descenso del tráfico ferroviario y el estancamiento del aéreo permitió al transporte caminero de pasajeros, gracias a la pavimentación de la Carretera Panamericana y al aumento del parque de buses, satisfacer una demanda no captada por los otros medios y un traspaso de parte de la servida

por ferrocarriles y aviones a un servicio más apropiado a la demanda actual. Se espera que continúe el crecimiento en el transporte caminero, pero a una Lasa menor porque el proceso de abastecimiento intensivo de la demanda, hasta entonces insatisfecha, tiende a estabilizarse. u) Zona centro. El crecimiento del transporte público caminero (le pasajeros es más lento que en las otras zonas; sin embargo, su Lasa (te crecimiento es mayor que la del transporte ferroviario, debido en parte a la competencia del automóvil cuyo parque aumentó sostenidaniente en los últimos años. Además, la terminación del túnel Lo Prado mejoró sustancialmente las posibilidades del transporte caminero. iii) Zona sur. El transporte caminero presenta Un crecimiento, pero a una tasa decreciente, (lCl)i(1O a que el volturten de demanda insatisfecha disminuye paulatinamente. En cambio, el aéreo aumenta su oferta y sus ser\ icios pueden captar la demanda servida por el transporte caminero y ferroviario.
1.3. LA Ril) S-IAI..

De acuerdo a las informaciones obtenidas a través del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, el patrimonio vial a fines del período que se analiza se componía de:
cansinos

Pavitisei:to superior ................... Estabilizados y ripiados ................ Tierra ................................

7.530 kinm. 25.900 37300 70.950 kms.

Túneles Lo I'rado (no terminado) ............ Zapata ................................ Angostura ............................ La Calavera ......... . ................ Chacabuco (no terminado) ... . ........ la Grupa ........................ . ... 2,75 kms. 1.22 0,34 0,50 2,05 1,28 7,94 knas.

211

Puentes Hormigón y acero Mixtos hormigón - acero - madera Madera y provisorios . . . 52,89 knis. 41,29 30,89 125,07 kms.

Se acompañan los cuadros correspondientes de construcciones de caminos y sus variaciones anuales, los stocks de caminos en los distintos años del periodo con sus variaciones, la composición porcentual de los mismos (considerando los tipos) y la disponibilidad de caminos. Datos semejantes, pero referidos a puentes, van a continuación de los anteriores. Si comparamos el stock (le caminos del año 1970 con el del año 1060, se observan las siguientes variaciones:
Cuadro N9 157

tando de este modo en 3.935,50 kms. ci stock de este tipo de caminos en ci período. Traducido a porcentaje, ci crecimiento fue de 17,91% en el periodo. Como promedios anuales se obtienen las siguientes cifras: 393,55 kms. y 1,791%. iii) Caminos de tierra. El stock de 1960, de 32.782,95 kms. se convierte en 1970 en 37.500 kms., aumentando en 4.717,05 kms. en este período, lo que corresponde a un incremento de 14,38%. El crecimiento promedio anual es (le 471,70 kiiis. y en porcentaje, (le 1,438%. La composición porcentual del stock de caminos, en relación al tipo de éstos, ha variado en la siguiente forma:
Cuadro N9 158

Stock de caminos
(Composición porcentual_)_ ¡'avinlen- lo s ub e - Año
1 ¿01

Stock de caminos
(Kilómetros) Pavimen- lo supe- rio, 3.158,61 7.530 Estabili:0(105 \

Estabilízado.t n»iad(o 37.9 36.5

Tierras 56,6 52,9

Total 100,0 100,0

Arlo 1960 1970

ripiados 21.964.50 25.900

Tierras 32.782.951 37.500

Total 57.906,06 70.930

1960 1970

5,5 10,6

Fuente: MOP1'. Dirección de Vialidad.

Fuente: MOPT.

En el período el stock aumentó en 13.024,06 kms., que equivale a un crecimiento de un 22,4901 para el total del período. Estas cifras implican que, en promedio, anualmente se incrementó el stock en 1.302,40 kms., que corresponde a un aumento anual porcentual del 2,249%. Las variaciones habidas, considerando los distintos tipos de caminos, son las siguientes: i) Para caminos de pavimento superior, se pasa de 3.158,61 kms. a 7.530 kms. Por lo tanto, aumenta en el período el stock de este tipo de caminos en 4.371,39 kms., lo que equivale a un incremento de 138,39%. Anualmente, en promedio, el stock de caminos de este tipo aumentó en 437,13 kms. ji) Caminos estabilizados y ripiados. De 21.964,50 kms. se pasa a 25.900 kms., aumen212

Durante ci periodo, prácticamente se ha duplicado la participación (le los caminos de pavimento superior dentro del total del stock. El cambio que se ha experimentado en relación al stock (le caminos se visualiza más claramente si se relaciona con la población y con los vehículos existentes.
Cuadro N g 159

Disponibilidad de caminos
Kms. de caminos con pavimento superior por ca- da 10.000 ha- tan tes 1960 1970
4,1

Kms. de caminos por cada 10.000 habitantes 75,4 72,5

7,7

Se observa un aumento considerable en la relación de kms. de caminos de pavimento superior/ 10.000 habitantes, ya que de 4,1 pa-

sa a 7,7% que corresponde a un 87,8% de in. cremento. La relación krns. de caminos/10.000 habitantes ha bajado levemente en un 3,85% en ci total del período. En relación a los vehículos. se tienen las siguientes cifras: "!I 160 Disponibilkladde caminos
(:itdro 2\

Longitud de caminos con PavimentO r:or (k cada 1.000 vehículos 1960 1970 24,8 25.1

Longitud total de ca,ninos (k 705.) /OT cada vehículos ,hjculos 454.2 236.4

Estimando en 300.000 los vehículos existen (es en ese año. Cu':dio Ni'161 Stock de puentes
(En metros Hoya(es)

El reducido aumento (le 21,8 a 25,1 se explica 1)01' ci crecimiento de 138,39% en los atninos de pavimento superior y de 136,22% de crecimiento aproximado en el número de '.ch íc u los. Asi1nisino, lit disiiiiiitiçión de 151,2 a 236,4 se explica por el aumento del total de kms. (le Caminos en un 22,49% y el de vehículos, (otilo atitcs se indicara, en un 136,22% aproxitii;jdo. Como conclusión, se debe destacar el esfuci-,o realizado en el mejoramiento de la calidad (le los caminos, ya que los de pavimento Superior se incrementan en un 138,39% en el período. Respecto a puentes, la situación actual 'y' la existente a comienzos del período, es la siguíenle:

.1 a 190 1970 Fuente:

110? :n igón y are 33.928.10 52.890.00 M01't'. Dirección ,lr

. ¡adera.s 26.913,97 30.890.00

Ifin inigón. ,,zdcras 11.707,15 41.290.00

y mixtos
21.115.0 -

Totales 9994.82 125.070

\ialida,t. Sc observa un marcado mejoramiento en la ctliitl de los puentes, ya que el tipo de es1rti 1 uvas de calidad superior tiene una mayor ponderación dentro del stock actual de l)tm cntc s del país. En cuanto a su disponibilidad, si se analiza la relación metros lineales dc puentes por cada 10.000 habitantes y metros lineales (le puentes (le hormigón por cada 10.000 habitantes, se tiene la siguiente reiac ión Disponibilidad de puentes
-¡lo 'u igón y ,u',deras u, ix tu s39,1 33,1 Metros lineales de /' 'uentes por 10.000 habitantes Total 100,00 100,00
FI1cf7ft:

El aumento total de 25.075,18 metros lineales corresponde a un crecimiento (le 25,07% para el período, lo que representa un aumento promedio anual de 2.507,51 metros lineales. Es importante comprobar que ci gran crecimiento se produce en puentes (le mejor calidad. Es así corno éstos aumentan en 18.961,60 metros lineales, que equivalen a un 75,62% del total (le] incremento cii los metros lineales de stock (le puentes. La composición porcentual en metros lineales de puentes de diversas calidades, ha variado en ci período en forma equitativa. 162 Stock cte MiCntcS
Cuadro N9

-

-

-
A ñ o

7a1

)o,(J,tl,:tl' - ?,fa !e, a 27.0 24,7

Puentes de hor,nj. gai Por 10.000 44,2 54,0 --

- llo, m igiin

1960

I)60 1970
,U,-I1tc:

73.9 '122
.IOJ'!.

10,1 27,9 .\I01'1. -

21-3

Mientras que en la primera relación se observa una ligera baja, en la segunda se comprueba un significativo mejoramiento. En relación a los túneles, este tipo de obras son, en general, de larga duración y de gran

costo. Las obras de este tipo más importantes en ejecución en el período que se analiza, son los túneles Lo Prado y Chacabuco, con una extensión de 2.750 y 2.050 metros lineales, respectivamente.

4. TRANSPORTE MARITIMO El sector marítimo agrupa a todos los organismos, instituciones y empresas cuyas actividades están relacionadas directamente con el transporte marítimo. Pueden citarse: instituciones que regulan y controlan la actividad marítima; empresas navieras; instituciones que operan los puertos; actividades de carga y descarga de las naves. b) Dirección del Litoral del Ministerio de
Defensa Nacional (mREcuT) -

4.1. INSTITUCIONES QUE REGULAN Y CONTROLAN LA

Acrivip Al)

MARÍTIMA.

Cumplen Wfl esta función las siguientes ifls(itUCiOflCS del Estado:
a) Subsecretaria de Transportes del Ministerio de Obras Públicas y Transportes.

De esta Subsecretaría dependen directamente (los empresas estatales que prestan servicios en el sector marítimo: Empresa Marítima del Estado (EMPREMAR) y la Empresa Portuaria de Chile (t MI'ORCHI), siendo la primera una empresa naviera y la segunda una institución que opera los puertos. Además, la Subsecretaría de Transportes es la encargada de controlar y supervigilar el servicio naviero, correspondiéndole otorgar las autorizaciones para compra de naves por parte de los navieros privados; las autorizaciones de recorridos; las fijaciones de tarifas y, en general, todo aquello que tenga relación con el aspecto comercial de la marina mercante, especialmente con la eficiencia del servi(-io. l4

Esta institución tiene, entre otras funciones, las de proteger la seguridad de la vida humana en el mar, mantener en buenas condiciones los elementos de señalización marítima, administrar las comunicaciones marítimas, controlar la calidad profesional de la dotación de las naves y conceder los permisos de embarque de oficiales y tripulantes. Para cumplir con sus funciones, la Dirección del Litoral está organizada en Capitanías de Puertos y presta los siguientes servicios: i) Pilotaje y práctica, en que la DIRECLIT toma a su cargo la nave en su acceso a puerto y navegación en canales, respectivamente. u) Recauda los derechos de faros y balizas que deben pagar las naves que navegan en el litoral chileno, ya sean nacionales o extranjeras. Este derecho se cancela una vez al año y está en proporción a la capacidad de ellas. iii) Recibe las naves a su llegada a puerto en su calidad de policía marítima.
e) Ministerio del Trabajo.

Esta institución determina y autoriza los permisos y matrículas de los trabajadores marítimos, que son los que prestan servidos a las naves en las operaciones de carga y descarga. d) Servicios de Aduanas. Esta institución no efectúa un control directo sobre las naves, sino sobre la mercadería. A la llegada del barco, sella pañoles y cort inas, efectúa visitas de fondeo, etc,

4.2. EMPRESAS NAVIERAS. Las empresas navieras son las que efectúan el transporte propiamente tal y pueden ser nacionales y extranjeras. El Estado participa por medio (le la Empresa Marítima del Estado. Se distinguen (los tipos de servicios en ci transporte Inarítino: ¡) Servicio de cabotaje, que es el transporte (le OICI ( Rl('ríIs Clii re l) LlertOS (tel litoral ila(ioIlal, transporte que está reservado a naves nacionales, pudiendo la Subsecretaría de Transportes autorizar servicios específicos a las naves extranjeras cuando las nacionales no pticdari hacerlo, y u) Servicio exterior, que consiste en el transporte de nlcrca(lcrías hacia o desde el exterior. Este tipo de transportes lo realizan tanto naves nacionales (OlflO extranjeras. Existen acuerdos internacionales que reservan a cada país el transporte del 5051, de su carga, tanto (te importación como de exportación, pero Chile participa en una proporción muy inferior, corno se vera más adelante. Por otro lado, tanto el servicio de cabotaje corno el de servicio exterior están clasificados en cinco rubros de ineraderías, que son: carga general, combustibles, minerales a granel, carbón y carga frigorizada. Las distintas cm¡cis navieras se han especializado en cada uno (le estos tipos de transportes. a) Flota naviera. 1 .a capa i(lad de transporte marítimo ha aumentado considerablemente en el el período: de 260.211 nwr a 127.903 DWT, habiéndose mantenido el número de naves, lo que significa que actualmente existen naves de más capacidad. El gran aumento de la flota se produce en el año 1970, en que la Empresa Marítima del Estado adquiere barcos por una capacidad de 92.433 DWT.

Cuadro N9 161

Flota naviera
1960 1970 Naves DWT Naves DWT Carga general Combustibles Minerales Carbón Srrvido exterior TOTAL 22 2 2 8 11 45 49.554 39.800 34.528 44.088 92.214 260.214 14 5 2 4 20 45 35.364 115.074 34.528 28.940 215.997 427.905

Fuuii o': Siihsecrcca ria <te Transportes.

La propiedad de la flota ha sitio en su mayor parte privada. Hasta el año 1969 el sector privado representó más del 90% de ella, situación que varía algo el año 1970, bajando esta participación a 73,5%, debido al meremento (le la flota de EMPREMAR. liii el sector pri'u1o, el capital naviero está concentrado en tres empresas: Sudamericana (le Vapores. Compañía de Navegación Interoceánica y Sociedad de Navegación Petrolera, esta última de propiedad, en partes iguales, de las dos primeras. Estas compañías se dedican al transporte de minerales, combustibles y (le servicio exterior, servicios más rentables que carga general y carbón. La proporción de la flota de propiedad de estas empresas navieras ha sido la siguiente:
1960 64.0 16 69,0 19ó1 58.()
1967

1962 61,6 19eS 70.3

1963 69.4 1969 77.1

1964 70,6 1970 64,9

1965 69,9

70.9

Estas tres compañías fueron aumentando su participación en la propiedad de la flota hasta el año 1969, debido a que ellas incrementaron su capacidad y a que pequeñas empresas navieras han ido disminuyendo su flota. Cambia la situación en el año 1970, en que FM PREMAR alimenta considerablemente su capacidad. La composición (le de la flota de acuerdo al servicio que prestan, también ha experimen215

tado variaciones significativas, mostrando aumentos en la flota (le servicio exterior y combustibles y grandes disminuciones en carga general y carbón, acorde con las variaciones en la carga transportada, como se verá más adelante.
Cuadro N9 165

Cuadro NQ 166

Carga transportada
(Miles (le toneladas) ¡960 Carga general Combustibles Minerales Carbón TOTAL. Furuit 695 1.051 377 566 2.699
1969

Distribución (le la flota por tipo de servicios
(Por son tOs
1960 1970

297 2.762 1.187 536 4.782

Asociación '.d( innal cl& Armadores.

Carga general Carbón Minerales Combustibles Servicio exterior TOTAL.

19.1 16.9 13,3 15,3 35,4 lOO

8$ 6.7 8,0 26,3 40,2 100

La evolución (le este servitio cii ci periodo puede verse en el gráfico siguiente: El transporte de carga general ha disminui(lo considerablemente y en forma permanente. Actualmente este servicio lo presta la Empresa Marítima del Estado, i)tiCS por tratarse de un servicio deficitario las empresas privadas no se interesan en 1. El medio marítimo no compite en forma favorable coii el medio terrestre cii este tipo de carga, debido a las altas tarifas derivadas (le los subidos costos portuarios y a los costos de operación elevados por el hecho (le operar con barcos que requieren tripulación excesiva. Se agrega a esto el hecho (le que el sistema de tarifa es inadecuado, corno cOliSCctifl( ia (le lo cual los usuarios transportan por vía marítima aquellas cargas de tarifa reducida, utilizando para las otras otro medio más económico, sin contar con que otros medios, como el carretero, son más atractivos debido a su flexibilidad y al servicio puerta a puerta que prestan. El transporte (le combustibles y minerales ha experimentado grandes aumentos, ya que Ot las distancias y los olúmencs no es competitivo con otros medios. El transporte de combustibles lo efectúa la Sociedad de Navegación Petrolera (que cuenta con 1 naves con tina capacidad de 141.700 Dwl) , en virtud (le un onvenio privado entre esta empresa y la Empresa Nacional de Petróleo. El transporte de minerales lo efectúa la Compañía Sudanicricana de Vapores, también en virtud de un contrato privado con la Compañía (le Acero

Fuente: Subsecretaria de Transportes.

La nave (le mayor taniaiio la 1 )OSCC la Sociedad (le Navegación Petrolera y está destinada al transporte de combustibles, con una capacidad (le 58.200 DWT. En general, esta empresa posee las naves de mayor capacidad derivada del servicio que presta, fluctuando sus tres naves restantes entre 23.000 y 30.00() DWT. Las naves dedicadas al comercio exterior tienen una capacidad que fluctúa entre 10.000 y 17.000 DWT. En lo que se refiere a la edad de las huyes, se ha producido un mejoramiento en el período, ya que Cli 1960 el 43,6 11'¿ la flota era menor de 10 años y en 1970 alcanza al 5l,2'/ , debido esencialmente a las adquisiciones hechas por EMPREMAR en 1970. El servicio exterior es el que cuenta con una mayor proporción de flota menor de 10 años: 76,3 por ciento; el transporte de la carga general se realiia en naves más antiguas, ya (jUC sólo el 26,5°, de la flota dedicada a este servicio cuenta con menos (le 10 años; el transporte (le minerales y de carbón es el (JUC j)O5CC la flota más antigua, toda superior a 10 años. b) Cabotaje. En el siguiente cuadro se puede apreciar la situación (le los distintos tipos de servicios en los años 1960 y 1969. 216

Gráfico UI

Indices de carga transportada
1 = IDO)

32( 3°c 28( 26C 24C 22C 20C lec 160 140 120 100 80 60 40
1 ucn

R:

.\scIa( I()I 1 \ Jciøi iii lIC

1 «¡1 «ICS.

del Pacífico. En estos rOn tratos los usuarios !l)sorl)Ci1 todos los COStOs del iiaio y garantizan una rentabilidad a la empresa naviera. El transporte (le ea¡ I)Ofl ha tenido fluctua(iones, lo (1UC está direcl ¡iinciitc ligado a la producción. Este mineral se transporta desde

la provincia de Concepción hasta San Antomo. Valparaíso ) puertos nortinos. En general, no comitc con otros medios debido a la distancia y a los volúmenes. En el año 197() 1 MI'REMAR adquiere las naves de la Compañía Naviera Aratico y oI)tici1c un contrato para 217

el transporte (le! mineral, la que no ha sido una buena política en razón de que los barcos carboneros eran demasiado antiguos y, por ende, de altos costos. Por este motivo es que EMPREMAR tiene en proyecto la adquisición de naves carboneras. La Empresa Marítima del Estado no ha jugado el papel que le corresponde en el tráfico naviero. En ci aspecto financiero, ha sido permancntcmentc una empresa deficitaria debido al tO de transporte que efectúa (cabotaje (le carga general) y a la desorganización y falta de coordinación interna, además de la inexistencia (le una política clara sobre ci transporte en general. En ci año 1970 adCuadro N9 167 - 1

quiere material para participar en el transporte (le grandes y de servicio exterior, pero aún no se conocen los resultados de esas actividades. c)
Servicio exterior.

Como se dijo anteriormente, existen acuerdos internacionales que reservan a cada país ci transporte del 50% de sus mercaderías de importación y exportación. En nuestro país, más (le! 90% de las mercaderías de comercio exterior se transportan por el medio marítimo. En los siguientes cuadros vemos la situación de la carga de importación y exportación transportada en el decenio:

Transporte marítimo. Importación
(Miles de toneladas-fletes) 1960 Caiga general Combustibles Frigoritada A granel TOTAL 882 981 53 429 2.345 1961 1.081 744 46 392 2.263 1962 1.047 1.287 40 436 2.810 1963 931 1.148 39 379 2.497 1961 830 1.306 31 480 1.647 1965 1.115 1.522 26 549 3.212 1966 1.117 2.057 49 903 4.126 1967 1.149 2.007 61 693 3.910 1968 961 1.689 69 1.001 3.810 1969 1.423 2.472 70 1.157 5.122

Fuente: Subsecretaria de Transportes.

Cuadro NQ 167 - Ji

Exportación
(Miles de- toneladas-fletes) 1960 Caiga gcucr.tl Combustibles Frigorizada A granel TOTAl. 972 - 67 5.654 6.693 1961 966 64 6.866 7.896 1962 972 17 67 8.196 9.252 1963 1.050 46 86 8205 9.387 1961 1.131 61 78 9.941 11.211 1965 1.008 33 97 11340 12.487 1966 1.666 22 52 10.653 12.393 1967 1.329 40 40 11.678 13.087 1968 1.325 25 49 10.928 12.327 1969 1.381 27 43 11.670 13.121

Fuente: Subsecretaría de Transportes.

Interesa conocer la participación de las naves nacionales en este trafico. El siguiente 218

gráfico nos muestra la situación del transporte de mercaderías por naves chilenas,

Gráfico VIII

Participación (le las naves chilenas en el comercio exterior (Porcentajes) •f. £

40
35 30 25 20 15 10
............. ......... ' Total Comercio exterior
_—'Exportación

.4 • •
%s. I• b

... ••..

IPOrtocion

5 o

60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 años
Fuente: Subsecretaría (lC Tr:iu'j'oi leS.

Como se ve, la participación de las naves nacionales en ci tráfico internacional muestra tina tendencia decreciente sostenida, siendo más acentuada en el tráfico de importación. En los afios 1960 y 1969 las naves chilenas participan de la siguiente manera en ci servicio exterior:
Cuadro

En términos absolutos la carga transportada ha sido la siguiente:

Cuadro N' 169
'E'rát ico marítimo (te servicio exterior
Miles le loneladasfletes (JC tnfsor1ación y exjorfacid,z 9.118 10.160 11.061 11.886 13.854 15.699 16.520 17.043 16.152 18.270 En na v es chilenas 1.877 1.044 1.808 1.685 1.795 1.636 2.013 1.653 1.490 1.808

.4 ,o 1960 1961 1962 1963 1961 1965 1 1.166 1967 1968 1969

X9

16,1

Participación de las naves chilenas en el tráfico de servicio exterior (En porcentajes)
1966 1969

Importación Exportación
TOTAL

38,1 14,5 20,6

13.1 7,8 9.9

Vente; Sub secretaría de Transportes.

1 ucn te; Su bseçrct asi

1c Transportes.

219

mientras la carga transportada tanto (le importación COfliO de exportación, se ha diipItca(l0 en el período, las naves nacionales transportan en el año 1069 prácticamente la misma carga que en 1960. Es conveniente analizar cii forma separada
Cuadro N9 170

la carga de importación y (le exportación y por tipos de carga, ya (JUC la situación es diferente para cada uno de ellos. i) Exportación. La participación (le las na'cs chilenas en el tráfico de exportación se aprecia en el gráfico siguiente:

c:argi transportada por naves chilenas
(Miles de toneladas- íIci (5)

A
1960 1961 1962 1963 1961 1965 1966 1967 1968 1969

UTA (; ¡O 's MP () Caiga Frigo- Cosss it iii . Total rizada eenrrai (;ran.-i tibie
¡ 367 258 225 308 312 317 476 278 381 335 1-15 23 - 3 27 6 -16 87 9 8 5 5 372 426 403 332 276 307 323 330 282 435 983 715 633 648 650 634 856 709 680 793

EX POR T A C Cas ga 1- ugn- Com bus- gestera) rizada tibie Granel
684 900 851 753 832 744 707 595 452 589 8 2 - 10 9 10 - - - 12 7 6 8 9 7 5 5 7 4 28S 322 318 276 296 2-19 415 334 342 412

O N TOtOl
081 1.229 1.175 1.037 1.145 1.002 1.157 944 810 1.015

3
-1 II 14 14 15

3
8

Ftit-ite: Subsecretaria dr 1ranspøttes.

Grd fico IX

Participación de las naves chilenas en el transporte de exportación o'

'o t

40
Combustibles

35 30 25 20 15
--
%

Cargo General

10 5
s. ..Graneles

01
220

1

1

1

60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 años

1 uentc: Subsecretaría de Transportes.

El mayor volumen (le exportación está da. (lopor los graneles, que alcanza en 1969 a 11.670.000 toneladas. En este tipo de carga las naves chilenas tienen una baja participación (menos del 10%) y la tendencia es decreciente en casi todo ci periodo; cii el año 1969, las naves chilenas transportan 589.000 toneladas, (orrcspondiendo a un 5,0% del total transportado. Esto se debe a que las CXpOrta(iOIICS (le hierro se transportan en su totalidad en naves extranjeras. El salitre se movilizaba hasta 1969 en naves arrendadas por (:ovExs., ( 1 LI C para estos electos se consideraban naves nacionales. Desde 1970, EMPREMAR se hace cargo de este transporte. En ci servicio de transporte (le exportación

(le carga general es donde las naves chilenas han tenido ma y or participación; alrededor del 30% con fluctuaciones en el período: la mavor alcanzó a 33-1% en 1961 y la menor a 21,7" cii 1965. Los (OnIb(IStil)les eni i eiaio n .1 exportarse en 1962 y sus volúmenes .5011 pequeios. En este caso la participación de las llaves chilenas ha sido muy inestable. Igual cosa sucede con la carga frigorizada. u) Importación. La situación (le las impor(iones fue más favorable a principios del período. El siguicn te gráfico muestra la ¡)ulrtiCipación (le las naves chilenas en los distintos tipos de carga.

Gráfico X
Participación de las naves Itiletias en el transporte (le importación o, 'o

80 70 60 50
40 30 20 10 o
1

1 \1

1 / // 1 1 /

Cargo Gen e r a l 'Gronee

- -• 1'

....-.-

Combustib1e u

60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 años
fuente: Subsecretaría (te 'I)aIIsportrs.

221

la tendencia en la participación de las naVes chilenas en carga (le importación es decreciente, llegándose cii el año 1969 a transportar un volumen menor que en 1960. La situación más crítica la presenta el transporte de grandes, que de una participación del 85,5% en ci año 1960, llega a sólo el 28,9% cii 1969. También la carga general presenta tendencia decreciente. El mayor volumen (le importaciones está dado por los combustibles, cuyo transporte lo realizan casi en su totalidad naves extranjeras, ya que las naves chilenas participan en menos de un 5% y en forma muy irregular. Podemos concluir que la situación del transporte marítimo en el servicio exterior es muy desmedrada, con una tendencia descen(lente en la participación de las naves nacionales y una mantención en el volumen de carga transportada. Esta situación es aún más grave si se piensa que en el período 1960-1969 la flota (le servicio exterior ha aumentado de 92214 DWT a 143.194 DWT, esto es, en 55,2%. No consideramos el aumento de la flota en el año 1970, pues aún no contamos con información sobre los resultados del transporte.
iii) Empresas que efectúan este tráfico. Dos

ta (le esta compa6(a disminuye mucho y se incorporan las naves graneleras de EMPKEMAR, que tomarán el servicio de cOVENSA. Las compañías privadas son subvencionadas por el Estado por intermedio del draw-back, que en este caso consiste en vender los dólares ingresados por fletes a un precio más elevado que la compra de divisas, a fin de cubrir costos (le intereses y amortizaciones.

43. INSTITUCIONES QUE OPERAN LOS PUERTOS.

son las compañías navieras que efectúan el tráfi(o de comercio exterior en el decenio: Compañía, Sudamericana de Vapores y Compañía de Navegación Interoceánica. Además COVENSA contrató naves para el transporte de graneles, las que en el análisis anterior se consideraron como naves chilenas. Las rutas atendidas son las siguientes: Compañía Sudamericana de Vapores: Chile ¡USA (Atlántico) ; Chile/Golfo de México; Chile/Europa. (Liverpool, Amberes, Amsterdam, Rotterdam, Bremen, Flainburgo) ; a Baltimore (con fierro) ; a Norfolk (con carbón) La Compañía de Navegación Interoceánica atiende el servicio intermedio de los puertos desde el Perú hasta Brasil, recorriendo el cono sur (le Sudamérica. En el año 1970, la flo222

Otro aspecto del transporte marítimo son los servicios portuarios prestados tanto a las naves como a las mercaderías. El servicio a las naves consiste en el atraque de ellas a los muelles, estadía, aprovisionamiento de agua, etc. Estos servicios son cancelados por las compañías navieras y forman parte del costo del flete. El servicio prestado a las mercaderías es (le cargo del dueño de las mismas. Estos servicios se pueden definir como sigue: i) El desembarque o embarque prestados a las mercaderías puede ser directo, esto es, de la nave a carros de ferrocarril o vehículos ubicados al costado del buque para su retiro in. mediato de los recintos portuarios; o indirecto, en que se desembarca o embarca la mercadería, se deposita en tierra y se traslada a los depósitos de almacenamiento y otros. u) En los casos de desembarque o embarque indirecto, se presta el servicio de almacenamiento, que consiste en el depósito de las nicicaderías en sitios descubiertos o en almacenes. Existen (los tipos (le puertos: los de servicio público y los privados. Estos últimos sirven generalmente al embarque y/o desembarque especializado de minerales y combustibles y son de propiedad de las empresas productivas. Los puertos de servido público son administrados por una empresa estatal autónoma: la Empresa Portuaria de Chile (EMPOR.

ciii) . que en la actualidad administra los siguiclius puertos, con sus caracterizaciones de embarque: Anca: que embarca y desembarca mercaderías a Bolivia; Iquique: salitre y fosfato; Antofagasta: cobre del minera! de Chuquicama[a; Coquim 1)0: hierro; Valparaíso: pereciblcs y cobre refinado (le Ventanas; San Antonio: cobre minerales (le El Teniente; Talcahuano: carga general; Valdivia: carga general, con
Cuadro N9 171

¡)Oc() movimiento; Puerto Montt: maderas; Chacabuco: carga general; Punta Arenas: ganadería. El mayo! 1 r'ifico I) o1'tLIal'io es! S coi I(Cfl trado en los puertos de San Antonio )' Valparaíso (50% aproximadamente) , siguiéndoles en importancia Antofagasta y Coquimbo (157, cada tino) La movilización portuaria en el decenio ha sido la siguiente:

Carga movilizada - Empresa Portuaria (le Chile
(Miles de toneladas) A ñ o 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 Internación 1.061 1.219 1.175 858 836 1.110 1.267 1.248 1.372 1.703 1.563 Ex Por/ación 1.332 1.331 1.303 1.605 1.550 1,310 1.228 918 964 933 933 Cabotaje embarque 629 502 461 492 517 477 483 460 329 263 256 Cabotaje desrnibg,, que 1,138 1.153 1.191 1.305 1.357 1.256 1.205 1.116 1.018 869 837 Tránsito internacional

Total 4.160 4.208 4.130 4.566 4.542 4,448 4.475 4.170 4.069 4.175 3.769

306 282 295 292 398 386 407 178

Fuente: Empresa resa Pon ua 1 .1 tIn'

Como se ve, la movilización portuaria muestra UI! (kScCIlSO a partir del año 1965, debido esencialmente al cabotaje, lo que se justifica J)oI' la disminución del transporte de carga general que es el tipo de mercadería (l tIC se moviliza por los puertos (le EMPORCHI. El descenso en las exportaciones se debe a ci tie a principios del decenio se exportaba mineral (le hierro por el puerto (le Coquimbo, y posteriormente se hizo por puertos priva(los. La EMPORCIII financia sus costos de operación con el cobro de tarifas por los servicios que presta y con subvenciones fiscales. Sus gastos (le capital son financiados también con aportes fiscales. Los costos de operación tic-

nen la cara( terística (le ser fijos, pues máS del 80% de ellos corresponden a rc,iluneraciones. Una de las causas que han influido en la dis,ninuc. ión (le! transporte de cabotaje han sido los :iltos costos portuarios. Ellos se deben J)I iii ( i pa Im (It te a: i) Existe un tarifado de remuneraciones sumamente complicado y difícil (le controlar. Las remuneraciones (le los obreros portuarios son elevadas, lo que recientemente en el puerto de Anca obligó a limitar los salarios al tope (le la administración pública. u) las construcciones e instalaciones complenientarias (bodegas, maestraiizas, accesos) 223

están en mal estado, lo que afecta seriamente la explotación (le los 1)UCrIOS.
(li(iOIlC5

Cuadro X' 172

Personal ocupado ('Ii t( 1 i\ i(lil(ICS de carga N, descarga
Plan la frS Total

iii) El equipo portuario está en malas Cono es insuficiente. lo que también pericii el servicio. judica i ) 1 s faenas portuarias no se realizan en forma ( ontinua y hay mnuClu) tiempo no aprovediado (ICI)idO a los diferentes horarios en que laboran los distintos grupos (le trabajadores que concurren: gremios marítimos, portuarios, aduana. 'y ) No ha existido una política portuaria clara que permita especializar ciertos puertos y, por ende, disminuir sus costos cte operación.

Estibadores Rto TolAl.
Fuente:

1.831) I.Ol( 2.816

I 26S 819

1.284 3.66

C;niira Marítima k Chile.

.1.4.Ac rivlr,Ar)Es DE CARGA 5 DESCARGA DE LA NAVE. El otro servicio que participa es el de los trabajadores marítimos, que laboran en 24 puertos y que estáis organizados en sindicatos, por gremios y por puertos que están afiliados a organizaciones nacionales. La característica esencial de este grupo de trabajadores independientes es que laboran en forma ocasional y discontinua sin obligación de asistencia. Las faenas se realizan por cuadrillas que solicita la Cámara Marítima según las necesidades (le las naves que se van a servir. Estas cuadrillas se forman de acuerdo a una lista existente, llamando primero a los trabajadores (le planta, luego a los suplentes y, si con éstos aún no se obtienen las cuadrillas necesarias, se llama a los pincheros. Cada puerto posee una dotación de trabajadores de planta, los que cuentan con una matrícula permanente que se mantiene por el hecho de trabajar un día cada seis meses, y una dotación de suplentes, cuya matrícula se renueva por el mismo período. El número de trabajadores de planta y suplentes en 1970 se indica en el siguiente cuadro.
224

El número cte los 1)inchcros no es posible obtenerlo, pues trabajan en forma sumamente discontinua y no están registrados por no contar con las matrículas respectivas; en todo caso, es significativamente ma yor (1tie los matriculados. El trabajo (le los marítimos está directamente relacionado (mn la carga y descaiga de lo nave, existiendo una gran especialización. 1.os máS im 1)0't am) tCS son: i) Estibadores: que son las personas que estiban y desestiban la carga dentro del barco. ii) Empleados de bahía: que SOil los encargados cte las cuadrillas (le estibadores en lo que se refiere a control de la carga. iii) Marineros: que son los encargados de abrir y cerrar las escotillas y (tejar limpio el barco después de manipulada la mercadería. iv) Amarractores: son los que amarran y desamarran el barco en el puerto. y) Cuidadores: que son los encargados de cuidar la mercadería. vi) Embaladores: son los que arreglan lo; bultos que se desamarran al embarcarlos o desembarcarlos. Estos trabajadores no (tientan con salario base, sino que sus remuneraciones están directamente relacionadas con el trabajo que realizan. Por otro lacto, no tienen ninguna obligación (le asistencia. El pago cte este servicio lo realiza el armador y forma parte del costo del flete. Una de las razones de los altos fletes del transporte marítimo es, precisamente, el alto costo de estos servicios, que en el caso del transporte de carga general repre-

senta alrededor del 40 0 % del costo total. Esencialmente, esto se debe a un tarifado engorroso, en el caso de los estibadores, y a una dcscoordinacjón de horarios entre los distintos servicios que se prestan en los puertos.

conclusiones. Podemos concluir que el transporte marítimo ha experimentado un descenso en los scrvu ¡OS prestados, con excepción de minerales y combustibles, debido a que sus costos no son competitivos con otros medios. Las principales causas de estos elevados costos son: i) Ausencia de una autoridad marítima que coordine y racionalice los distintos servicios que se prestan, tanto en lo que se refiere a las jornadas (le trabajo como al tarifado. u) Utilización de naves poco adecuadas para el caso del cabotaje de carga general, que requieren de tina tripulación numerosa. iii) Exceso de organismos y entidades que participan, ya sea directa o indirectamente, en el transporte marítimo. iv) Instalaciones y equipos portuarios ineficientes o insuficientes Y, por último; y ) No existencia (le una política general que permita que cada medio efectúe aquellos transportes para los que posee ventajas comparativas. A través del análisis del período se observa

un gran esfuerzo realizado en especial en las siguientes provincias, de acuerdo con la importancia de las inversiones realizadas en ese lapso: i) En la provincia (le Tarapacá, en el puerto de Anca fundamentalmente, y también en el (le Iquique. u) En Llanquihue, en el puerto (le Puerto Mon tt. iii) En Concepción, en los puertos (le Talcahuano, 1'onié y San Vicente. iv) En la provincia de Valparaíso, en especial en el l) 1 0 de Valparaíso. y) En la provincia (le Santiago, principalmente en el puerto (le San Antonio. vi) En Antofagasta, tanto en obras (le renovación como complementarias. vii) En Chiloé, en especial en el puerto de Castro. viii) En la provincia tIc Coquimbo, con diversas obras en Los Vilos, Pichidangui y otros. Estas obras han sido realizadas por la Dirección de Obras Portuarias, dependiente del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, ya sea por contratos o por administración directa. Esta Dirección realiza además labores (le estudio, proyección, reparación y conservación (le las instalaciones portuarias de todo el país. Todos los trabajos realizados han permitido a los puertos nacionales poder afrontar en mejor forma las exigencias a que son sometidos.

5. TRANSPORTE AEREO La configuración geográfica del país ha significado que, en general, los medios de comunicación hayan tomado una característica particular, que es la (le ubicar sus recorridos prcferencialmente en sentido longitudinal. Así, Se advierte un claro paralelismo en el transporte ferroviario, caminero, marítimo y aéreo. Las cuatro vías de comunicación son paralelas y se encuentran a tan escasa distancia que 15—Antecedentes. se ha producido una fuerte competencia entre ellas. Sin embargo, existe en la geografía nacional un conjunto (le factores que indican a ciertos tipos de transporte como los más apropiados para determinadas zonas. Así es como la velocidad de recorrido y la facilidad para vencer obstáculos naturales, como montañas y zonas desérticas despobladas y las largas distancias, han llevado a usar el aeropla22

no cada vez en mayor proporción. Con ello se ha logrado incorporar a la economía del país vastas regiones hasta ahora inaccesibles o con muy escasa comunicación con las zonas más centralizadas. Además, la rapidez del transporte aéreo ha permitido incluir en el comercio de estas zonas productos que, por su carácter de perecibles o por el riesgo que significa el transporte por otro medio, no habían sido comerciados. A pesar de este importante aumento del tráfico aéreo en sí, éste no ha logrado mejorar aún su posición relativa con respecto a los otros medios de transporte, pero si tomamos en cuenta el tráfico regional a determinados puntos del país, el sector aéreo adquiere mayor preponderancia. Un caso típico de esta situación es la provincia de Aysén, en que una gran cantidad de los productos necesarios para las ciudades de la provincia son llevados por vía aérea. Finalmente, hay que destacar que aunque el tráfico en toneladas de carga o número de pasajeros es bajo, el valor unitario de los productos transportados absorbe en muchos casos estas diferencias, haciendo que la importancia relativa del sector, tomando en cuenta el costo y el valor de los productos, aumente bastante (ejemplo: medicinas o ciertos tipos de mariscos que, aunque signifiquen poco peso en kilogramos, tienen un alto valor comercial)

a) Organismos internacionales.

La Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI), de la cual Chile es miembro desde el año 1944, tiene como función, en líneas generales, desarrollar los principios y la navegación aérea internacional en el mundo, garantizar el cumplimiento de los derechos de los estados contratantes, fomentar la seguridad de los vuelos, el desarrollo de las rutas aéreas, aeropuertos y ayudas a la navegación aérea. La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (¡ATA), que es una entidad privada internacional, tiene por fin realizar la unidad en la explotación del transporte aéreo internacional, regulando entre las líneas afiliadas a ella sus relaciones comerciales y de explotación (tarifas, condiciones (le transporte, etc.) estableciendo ciertos principios y reglas. De ella forman parte LAN como miembro activo Y LADECO como miembro asociado.
b) Instituciones nacionales.

5.1.

MARCO INSTITUCIONAL.

Múltiples organismos e instituciones participan y/o afectan en alguna forma el funcionamiento del sistema aéreo. Tenemos, en el plano internacional: OACI y ¡ATA, y en el nacional: Junta de Aeronáutica Civil, Dirección de Aeropuertos, Dirección de Aeronáutica, Ministerio de 1-lacienda (con la Dirección de Presupuestos y la Superintendencia de Aduanas) y Ministerio de Relaciones Exteriores. 226

Las instituciones que regulan la aviación civil son: junta de Aeronáutica Civil. Este organismo depende del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, dirige la aviación comercial en el país y tiene como principales funciones las de autorizar los servicios aéreos nacionales e internacionales, proponer las tarifas para los primeros e informar al Ministerio de Defensa Nacional sobre las tasas aeronáuticas. Debe, además, estudiar y proponer los proyectos de convenios internacionales sobre servicios aéreos y otorgar las autorizaciones correspondientes, aprobar los programas de ayuda a la aeronavegación y conocer los programas de construcción de aeropuertos. Dirección de Aeronáutica. Este organismo depende del Ministerio de Defensa Nacional y tiene como finalidad administrar los aeropuertos públicos, controlar el tránsito aéreo

y proporcionar los servicios de ayuda a la aeronavegación .Adems, la responsabilidad de inspeccionar las aeronaves y otorgar licencias a las personas que trabajan en el transporte aéreo.
c) Instituciones que construyen infraestructura.

(ión pesquera, minera, etc. (no se considerai iii en el presente diagnóstico) Operadores extranjeros que llegara Chile, que Sólo operan en rutas internacionales (no se wnsiderarán era presente diagnóstico) -

5.2. ORGANIZACIÓN 1)E LAS EMPRESAS.

La Dirección de Aeropuertos depende del Ministerio de Obras Públicas y Transportes y es la responsable (le proyectar, construir y conservar la infraestructura aérea, de acuer(10 a las normas establecidas en el Plan General (le Aeropuertos y Aeródromos. d) Instituciones que concurren
marginalmente.

Ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción. Debe aprobar las tarifas del tráfico aéreo a solicitud de la Junta de Aeronáutica Civil. Ministerio de Relaciones Exteriores. Partícipa en la formulación de convenios internacionales de tráfico aéreo. Superintendencia de Aduanas. Vigila la entrada (le las especies al país.
e) Empresas que operan era país

La empresa estatal LAN-Chile es la empresa aérea nacional (le mayor tamaño, absorbe el 90% del total (le pasajeros-kilómetro y el 45% del total (le toneladas-kilómetro. En el servicio internacional tiene la casi totalidad del transporte icaliiado por operadores nacionales, tanto en carga como en pasajeros. Futre las empresas privadas de servicio regular de carga y pasajeros se destaca la Línea Aérea del Cobre (I.Ai»:co) , que absorbe casi ci 10% restante (le los pasajeros-kilómetro nacionales, y es la empresa privada de mayor importancia. El resto de las empresas privadas se dedican, en gran parte, sólo al servicio de carga.

a) Línea Aérea Nacional.

Operadores nacionales, que proveen el servicio de transportes. Línea Aérea Nacional (LAN), empresa de carácter estatal que provee de servicio nacional de carga y pasajeros y opera además servicios en rutas internio. nales. Empresas privadas, que proveen servicio regular de carga y pasajeros en algunas rutas nacionales. Además operan en rutas internacionales en Argentina en transporte de carga. Empresas privadas (le taxis aéreos (no se considerarán en el presente diagnóstico). Empresas privadas de fumigación, prospec-

Es un organismo estatal, cuya orgdnización actual se registra era decreto con fuerza de ley N9 8 y en el decreto supremo N9 260, del año 1970, donde se establece que es una empresa comercial del Estado, de administración autónoma y con personalidad jurídica propia. Tiene como objetivo el comercio del transporte aéreo y todo cuanto tenga relación, directa o indirectamente, con dicha actividad dentro y fuera del país. Sus relaciones con el gobierno se canalizan a través de la Subsecretaría de Transportes del Ministerio de Obras Públicas y Transportes. Su organización obedece a un reordenamiento (le unidades y funciones, iniciado por la actual Dirección y que corresponde a la siguiente estructura básica.
227

OFERTA DE SERVICIOS DE LAN

nacionales y 17 ciudades del extranjero que abarcan 13

Ofrece sus servicios de vuelos regulares al norte y al sur del país, tanto en carga como en pasajeros, manteniendo además servicios regionales como el de Puerto Montt y el de Punta Arenas. Estos servicios, según las rutas geográficas, se pueden diferenciar en 3 rutas:
Santiago al norte. Ofrece servicios directos

CIUDADES SERVIDAS EN CHILE

y semidirectos o caleteros, es decir, vuelos con una escala intermedia o ninguna, y vuelos con dos o más escalas intermedias. De Santiago al norte, LAN enfrenta la competencia en pasajeros de las empresas privadas en Antofagasta y Calama, y en Antofagasta, Calama, Iquique y Anca en carga.
Santiago al sur. Igual que en el caso ante-

Aiica, Iquique, 1.'ocopilla, Ci1ama, Antofagasta, Taltal, Chañaral, Copiapó, Vallenar, La Serena, Isla de Pascua, Santiago, Concepción, Los Angeles, Victoria, Temuco, Valdivia, Osorno, Puerto Monit, Ancud, Castro, Citaitén, Futaleufó, Alto Palena, Balmaceda, Chile Chico, Punta Arenas, Porvenir, Cerro Sombrero.

(:ItDADI:S SERVIDAS EN EL EXTRANJERO

rior, existen los dos tipos de vuelos. Los directos y semidirectos alcanzan hasta Punta Arenas, mientras que los que hacen escala llegan hasta Puerto Montt.
Rutas regionales, Una ruta parte desde Puerto Montt y sus vuelos más largos llegan hasta Punta Arenas. La otra, parte desde Punta Arenas y llega a Porvenir, Cerro Sombrero y Puerto Williarns. Debido a las características de los vuelos, condiciones climáticas y de pistas, estas rutas sólo son servidas por aviones DC-3. En los últimos años, LAN ha expandido sus rutas internacionales con el fin de integrar a Chile con los países latinoamericanos, por una parte, y llegar a otros continentes, por la otra. En 1963 incorpora a Ecuador en su ruta a Estados Unidos; en 1966 inaugura la ruta Puerto Montt-Bariloche; en 1967 extiende su ruta al norte hasta Nueva York e inaugura sus vuelos a Isla de Pascua; en 1968 prolonga su ruta al Pacífico sur hasta Tahití; en 1969 inicia sus servicios a Cali (Colombia) Asunción (Paraguay) y Río de Janeiro (Brasil) . En 1970 inaugura la ruta del Atlántico sur llegando hasta Madrid, París y Frankfurt. En la actualidad, LAN opera en 29 ciudades

Nueva York, Miami, Panamá, Cali, Guayaquil, Lima, Asunción, Mendoza, Buenos Aires, Bariloche, Río Gallegos, Montevideo, Río de Janeiro. Papeete, Madrid, París, Frankfurt. 1)) Empresas privadas de transporte aireo. Son administradas en general por sus propietarios, que han sido pioneros de la aviación. Operan con aeronaves de mediana capacidad y se dedican casi exclusivamente al transporte de carga, con excepción de LADECO, que también realiza el servicio de pasajeros. Su organización es elemental y su zona de operaciones es, en general, la comprendida entre Puerto Montt y Punta Arenas, y en el tráfico que se centra en Anca, Iquique, Potrenillos, Calarna y Antofagasta, principalmente.
c) Material (le vuelo.

Flota aérea de servicio público. Distinguiremos tres grupos de acuerdo al tamaño de la flota':
1 No inclu ye los taxis aéreos.

228

Lm/n e ''o Grupo 1 LAN

Tipo de aión

Cantidad

t0eing 707 Boeing 727-100 1tO(iiig 727-! 00 C Caravelli' VI-It 1 Iawk'r Siihllcv 7-I8 Doiighis I)C-6 11 I)ouglas 1)C-6 A DC-3 ix:-n B 1)C-3 TI 1t,',cli

2 2 1 3 9 4 1 8 2 2 2

Grupo 2 LADECO

aumentar notablemente la oferta (le servicios tanto de pasajeros como de carga. rx tiene importantes instalaciones de mantención y reparación en el aeropuerto de Los Cerrillos, donde realiza el mantenimiento completo de aviones Douglas DG - 3 y DC - 6; también cuenta con talleres pequeños de maestranza, en Antofagasta, Concepción y Puerto \lontt. La revisión completa de los Caraveile, Avro y Boeing deben realizarse en el extranjero. ol) Infrae.sl 111(1 ura. Marco geográfico. La red (le aeródromos nacionales está determinada P' la topografía montañosa y la particular configuración geográfica del territorio nacional y está constituida por: 1) Una línea troncal de aeropuertos a lo lat go del territorio. u) Dos sistemas regionales, en Puerto Montt y Punta Arenas, respectivamente. iii) Una red (le pequeñas canchas repartidas en todo el país. 1-] aeropuerto es un conjunto (le terminal (le pasajeros y carga, pistas, losas (le estacionamiento y pistas (le rodaje y radioayudas. Hay sólo seis aeropuertos en ci país para recibir aviones Boeing, en tanto que el resto sólo pmtedc aceptar DG - 6 y Car avalle en general. Sólo en nueve (le ellos se puede realizar tráfico nocturno, siendo los restantes sólo para móvimiento diurno. En general, puede decirse que el 70% de la iiifrasti-uctmira sólo admite bpçración de aviones medianos (DC - 6, - Caravelle) y chi cos (DG - 3. Avro, C - -16) - Los aerópuertos están constituidos por tilia pista (le limitdi capa( ¡(¡.id (le operación y (le instalaciones restringi(las (le terminal. Esto, jumo 1 éxiskt'lcia (le una inversión desordenada en infraestructura, ha tenido- -cómo :consecuiicia el prolongar las pistas cada cierto tiempo para adecuarlas a las necesidades del nuevo mate229

Grupo 3 8 empresas particulares

DC-6 A Curtiss C-16 DG-sR DCS A-TI lockheed Acrocomander

1 10 1 2 1

FuTitr:

Plan operacional 1971 (versión preliminar' Situación y Perspcctias de Desarrollo del So mr Transportes. 1963-1970.

Si ol)servanios los grupos 2 y 3, se puede on(lLIir que las empresas privadas tienen una flota (le i11iS dC 20 años de antigüedad, lo que hace muy alto su costo de mantención y limita la oferta de servicios. Ninguna línea posee aviones Jet y sólo (los (le ellas tienen DG - 6 B (r.nEco y solAs'rRAL; esta última lo adquirió porque tiene asegurado ci transporte de carga (le la Lanera Austral) . La mayoría (le los aviones (le las empresas particulares son reparados por convenio en los talleres y maestranza de LAN. LAN-Chile, en cambio, posee una gran concentración de flota y como ha estado en un proceso (le renovación, ha ido reemplazando a través de estos años, y sobre todo en ci último período, los Gonvair 3-10 - 410, DG - 3 ) l)C 6 por a' iones A i'o, Cara y dic y Btieing 707 y 727. lo que le iii - pC'IU t ido, por un lado, disminuir en PU'C los altos costos de mantención (le la flota antigua y, por otra.

rial de vuelo, ha provocado problemas de circulación cte carga por no existir bodegas y elementos (le manipulación de carga adecuados, y ha llevado a la construcción de terminales (le excesiva capacidad en puntos de escasos flujos y con mínimas perspectivas de desarrollo. Además, existe un desconocimiento técnico sobre mantención de infraestructura, lo que acarrea inversiones cuantiosas en renovación de parte o la totalidad de las pistas consideradas, pues su deterioro es tal que no es posible la reparación. Cabe hacer notar que en este período se construyeron aeropuertos como Mataveri, el de Balmaceda y la obra que ha requerido de mayores inversiones, el aeropuerto de Pudahuel, que fue inaugurado en 1967 y cuya construcción respondió a la urgente necesidad de contar con un aeródromo adecuado al aterrizaje y despegue de aviones Jet que efectúan vLIclos internacionales. e) Tau fas. En el transporte aéreo se determinan las tarifas para pasajeros y carga nacional en base a los costos de LAN-Chile, las que al quedar aprobadas se hacen extensivas a las demás líneas aéreas particulares, lo que puede significar ingresos injustificados a estas empresas. A partir de 1965, el estudio que realiza LAN en este sentido tiende a lograr una recuperación de sus tarifas, como consecuencia del plan de autofinanciamiento que persigue. No existe una tarifa única, sino que están diferenciadas por tramos, por zonas o por productos. Las tarifas internacionales las fija IATA y son las mismas para cualquier linea asociada.

bora en este sector. A diciembre de 1970 el número de trabajadores ascendía a 3.565, que se distribuían según las actividades que realiza LAN: 1.219 personas en el programa de ventas (34,2%), 703 en operaciones (19,7%), 742 en mantenimientos (20,8%) y 901 personas en administración (25,3%,). También se pueden agrupar de acuerdo a las áreas geográficas en que laboran, y así tenemos en el ámbito nacional 573 personas (16,1%) (incluye todas las unidades de funcionamiento del país, exceptuando la capital). En la ciudad de Santiago, en que se consideran 4 agencias (Nacional, Buines, Providencia e Internacional) y 2 estaciones aéreas (Ce. rrillos y Pudahuel) y los servicios centrales, trabaja un total de 2.394 personas (67,1%). Por último, LAN tiene en el extranjero 598 funcionarios, lo que significa un 16,8%.
53. Sravicios PRESTADOS.

a) Transporte de pasajeros. El transporte de pasajeros nacional es realizado en un 85% por Línea Aérea Nacional (LAN) y el 15% lo desarrolla casi exclusivamente la Línea Aérea del Cobre (LADECO) Los pasajeros-kilómetro han tenido un crecimiento acumulado de un 54,3% y un aumento promedio de un 5,4%, correspondiendo un 4,1% de incremento a LAN y un 20,3% a las líneas aéreas particulares. Es interesante señalar que ha variado la importancia relativa del tráfico aéreo de las zonas norte y sur, pues ha sido esta última la que ha tenido un crecimiento importante que obedece a los planes de expansión orientados a las regiones de Puerto Montt, Chiloé y Aysén. En la ruta sur, casi se han triplicado los pasajeros-kilómetro con respecto al año 1960; en cambio, en la red norte los pasajerós .kilómetro en los últimos años se han mantenido estacionarios y más bien con tendencia a ja baja

fl Rerursos humanos.
LAN-Chile es la empresa de transporte aéreo con mayor número de empleados y obreros, ya que ocupa más del 90% del total que la219

Gráfico XI

Transporte nacional de pasajeros
(Millones de pasaj(-ros-kilómetro)

40C 35C 30C 25C 8C 60 40 20 o 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 &.os

Fuente: Línea Aérea Nacional y un a (!(' Aeronáutica

Cuadro Ni'173

Transporte aéreo nacional de pasajeros
(Millones de pasajeros-kilómetro) ¡'articula res 4,9 4,6 5,1 4.6 5,3 6.8 7,9 11,6 14,8 15,7 16,7 95.1 95.4 91.9 95.4 94,7 93.2 92,1 88,4 85.2 84.3 83,3 13.0 13,0 135 12.9 19.6 26,0 30,3 48,8 55,7 63.4 72,1

Año 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970

I.4\ 254.0 267.7 251,5 266.7 349.1 354.8 353,5 373,5 319,8 341.1 359,2

Total 267.0 280.7 265.0 279,6 368,7 380,8 383,8 422,3 375,5 404,5 431,3

El transporte aéreo internacional de pasajeros se realiza casi en su totalidad por LAN, ya que LADECO, que es la empresa privada que también opera en este tipo de transporte, no alcanza a cubrir el 1% del total. Los pasajeros-kilómetro internacionales han tenido un crecimiento acumulado de un 114.1° y un aumento promedio de un 14,4%, siendo mayor este incremento a partir del año 1967 (con excepción del año 1968, en que LAN se vio afectada por una huelga que duró 80 (lías), lo que obedece a la incorporación de aviones modernos a la flota aérea de LAN y a las nuevas rutas que se han abierto con el fin de integrar a Chile con otros paises americanos y, últimamente, con Europa. 23

Fuente: junta de Acromititica Civil y estadísticas de Línea Aérea Nacional. s Jnc1ue sólo pasajeros rentados,

Si (omparamos los porcentajes (le crecimientos en las rutas nacionales e internacionalcs, podemos apreciar que se ha incentivaS

do el auge (lel transporte aérCo internacional, Cli (tcsnlcdro (lel na ional, ya que este último muestra tasas (le aumento mucho menores.

Cuadro N 171 Transporte aéreo in tcrnacioila 1 Línea Aérea Nacional
(Millones de pasajcros-kilóiiiclio) 1960 119.0 I9/ 117,8 1962 99,8 !%3 101,6 1961 142,8 1965 130,4 1966 158,5 1967 254,9 1908 210,7 1969 347,8 1970 436,5

Gráfico XII Línea Aérea Nacional - Pasajeros (Millones de pasajciOs-kiIóiiicLro)

450 400 350 300 250 200 150 lOO 50 o
60 61
62 63 64 65 66 67 68 69 70 años

1- ucntc: Linca .crca Nacional.

999

h) Transporte de carga.

su participación si se considera que en ci año 1960 representaban sólo un 50%. Las toneladas-kilómetro han tenido un crecimiento acumulativo (le un 84,8% y un aumento promedio de un 8,5%, atribuyéndose el alza esencialmente it los años 1962, 1963 y 1961. Aunque durante los primeros años del decenio ci crecimiento fue mayor en la región nortc, últimamente la zona sur ha tenido importantes crecimientos (JLIC obedecen principalmente a la Política de desarrollo regional de esta zona.

El transporte aéreo tiene muy poca significación en el total del transporte (le carga. Se utiliza este tipo de transporte para algunos productos específicos que son capaces (le absorber Un alto costo (le traslado y que necesitan un medio rápido, corno televisores, Prod uct os eléctricos, incdic;tinentos, revistas, Ct. El transporte de carga nacional es realiza(lo en la actualidad en un '10% por LAN y en un 60% por operadores privados nacionales; es decir, estos últimos han ido aumentando

Gráfico XIII

Transporte (le carga nacional
(Miles (le t ond aWis kl lóme u

res

1

Ic

6 4 o

60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 años
Junta (le .'\crou;i ut j i a Civil.

Fuente: Linca Aérea Nauorial

233

Cuadro N9 175

Transporte aéreo nacional de carga
(Millones de toneladas-kilómetro)
Pariku' Año JAN

a

% lares 50,0 48,1 42,3 41.2 43.() 51,1
54.5

% 50,0 51,9 57,7 58,8 57,0 48.9 45.5 46,2 57.7 555 65,8

Total

1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970

6,0 5,3 5,8 7.3 9.8 11,8 12.6 12,9 9,3 10,5 9,1

6,0 5,7 7,9 10,4 13.0 11,5
10,5

53,8 42,5 44.5 36.2

11,1 12,7 13.1 16,0

12,0 11,0 13,7 17,7 22,8 25,1 23,1 24,0 22,0 23,6 25,1

Fuente: Junta (le Aeronáutica Civil y estadísticas de LAN. a Incluye carga propiamente tal, correo y exceso de equipaje. Cuadro N9 176

El servicio de carga internacional lo presta en un 87% la Línea Aérea Nacional, y el res[ante 13% lo cubren las empresas aéreas particulares. Es interesante señalar que este tipo de transporte ha presentado fuertes incrementos en el decenio, tanto por parte de la línea aérea estatal como por el sector privado. Así vemos como las toneladas-kilómetro internacionales muestran crecimientos acumulados de un 268,8% y un promedio de un 26,9%, correspondiéndole un 27.3% a LAN y un 37% a las particulares. Este incremento, que a partir de 1968 es bastante más importante, puede atribuirse en parte a la incorporación de nueva flota, especialmente el Boeing 727 que adquirió LAN para destinarlo al transporte de carga internacional.

Transporte aéreo internacional. Línea Aérea Nacional
(Millones de toneladas -kilómetro)
1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970

Carga

5,0

3,5

3,7

4,3

3,1

3,8

5,4

6,5

132

23,6

22,5

Gráfico XIV

Transporte de carga de Línea Aérea Nacional
(Miles de toneladas-kilómetro)

26 24

INTERNACIONAL

%<"

--.

8
---e---

•1'

NACIONAL

2
1 L 1

60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 oño Fuente: Línea Aérea Nacional, 234

5.4. CONSTRUCCIÓN DE AEROPUERTOS.

Se ha producido en el decenio analizado un fuerte crecimiento en las comunicaciones aéreas. Como ejemplo de lo anterior se cita el hecho de que sólo entre 1966 y 1967 se duCuadro Nt' 177

plicó el tráfico nacional de pasajeros y se quintuplicó ci tonelaje de carga aérea. Estas circunstancias han hecho necesario ampliar, aumentar y mejorar los aeródromos del país. Las cifras obtenidas para los valores de protiucción en aeropuertos, son las siguientes:

Valores (iC producción en acropuer tos
1960 En miles de escudos de cada año En miles de escudos de 1965 1961 1962 1963 /%I
I% 5

/%6

197

1968

1969

875 2.986

1.740 7.598

3.725 11.322

5.839 12.039

7.569 10.169

10.991 10.994

33.398 26.193

45.807 28.416

31.013 14.733

37.269 13.077

1 tiente: MOPT. Dirección de Aeropuertos.

Se ha perdido el fuerte incremento logrado en los valores de producción de los años 1966 y 1967, por lo que se hará necesario aumentar fuertemente estos valores para los próximos años, por las circunstancias antes señaladas. La Dirección de Aeropuertos es la institución encargada de realizar estudios, proyectos, construir, reparar y mejorar los aeropuertos y aeródromos del país. Las principales obras realizadas, medidas a través de las inversiones que se han ido haciendo en ellas entre los años 1965 y 1970 (años (le los (¡e se tiene información) , serían las siguientes: aeródromo (le Pudahuel en Santiago, Carriel Si¡¡- en Concepción. Balmaceda y Puerto Ay. sén en la provincia (le Aysén, Pichoy en Valdivia, Cañal Bajo en Osorno, Mataveri en Isla (le Pascua.

Esta institución Ita gastado en infraestructura aérca las siguientes sumas:

Cuadro .N9 178

Infraestructura (le pLicitos aéreos
(En millones de escudos de 1968) 1965 1966 1967 1968 1969 1970 Construcción Mantención TOTAL 36,3 52.6 45,5 31.8 24.1 29,9 13,2 13,5 10,6 12,1 6,4 7,9 48,4 65.8 59,0 42.4 30,5 37,8

Fuente: Ministerio (le Obras Públicas y Transportes.

El significativo esfuerzo realizado ha hecho posible atender el fuerte incremento del tránsito aéreo de los últimos años.

235

C A P Í T U L 0 11

ENERGIA

No obstante que su aporte al producto de economía es bastante bajo (de] orden del 2') , la energía es un factor decisivo en el desarrollo económico y, según sea la magfliund que de ella se disponga, puede estimularlo u obstaculizarlo. Conviene tener presente, además, que la energía no es sólo un factor de producción, sino que está considerada también como un bien tic consumo y, por ende, puede constituirse en un elemento fundamental de bienestar.
la

de las formas que reviste. Su consumo por parte (le la población depende del nivel de ingreso disponible por habitante y de la forma conio éste se distribuye. El sector energía comprende cuatro subscctores, que Son: 1. Electricidad. 2. Petróleo. 3. Carbón. 4. Gas.

La productividad (le las diversas actividades económicas actúa en función directa de las cantidades (le energía que se empleen y

1. ELECTRICIDAD

Es el subsector más desarrollado de los cuatro. En el decenio ha incrementado su producción en un 61% (cuadro 179), pese a las dificultades de la sequía. Debido a ésta, la generación hidráulica experimentó una baja en 1968 llegando a sólo el 51,6% del total. El abastecimiento normal se reforzó en ese año con un aumento en la generación térmica del 27% con respecto al año anterior. La capacidad instalada, por su parte, acrecentó su potencia en un 100%. A esto contribuyó la puesta en servicio de las plantas térmicas de Renca (1962), con 100.000 kW de potencia, y Ventanas (1964), con 115.000 kW, ambas de CHILECTRA. A las indicadas se deben agregar las hidráulicas de Pulluique (1962), con 48.600 kW; Isla (1963-1964), con 68.000 kW, y Rapel (1968), con 280.000 kW. Estas tres plantas tic ENDESA incrementaron, en conjunto, el potencial en 611.600 kW durante el período. Dentro del sistema interconectado, las líneas conductoras de energía tu236

vieron un incremento de 1.176,8 kms. Al término del período la potencia instalada estaba distribuida en la forma siguiente:
ENDESA CHILECTRA Cía. Gen, de Electricidad Industrial Cía. Nacional de F. Eléctrica Estimación autoproductorcs 66,4 97,6 31.2 1,0 0,1 1,3 100,0

Con la estatización de CHILECTRA, ci Estado ha pasado a controlar el 97,6% del subsector electricidad. Su valor de producción en 1960 fue dl 51% dei total y, en 1970, éste alcanzó a un 71% del total. La población ocupada (ver cuadro 181) dentro del período, aumentó sólo en un 13% y, dentro del total, pasó /0 en 1960 a un 26,4% en 1970. de un 20,5 0 (Cuadro 182).

2. PETROLEO El objetivo básico de esta actividad es la (le descubrir nuevos yacimientos o nuevas zonas productoras con el fin de abastecer el consumo nacional, por un lado, y poder exportar, por el otro. Contribuirá a esto último la planta (le Posesión, que permitirá exportar 220.000 toneladas de gas licuado. En el período aumentó en un 71,8% la producción (le petróleo crudo (ver cuadro 179), pero se podría decir que en los últimos años se ha producido una situación de estancamiento. El consumo nacional ha pasado de 1.727.000 a 4A04.00() 11.3 y el % (le crudo nacional bajó del 67,0 a 49,9%. El uso (le petróleos crudos importados ha ido en aumento debido al estancamiento (le la producción interna y al crecimiento de la demanda (le estos productos a una tasa (lel orden del 3. CARBON Al comparar los años 1960 y 1970 (ver cuadro 179) , se ve que su producción es prácticanicute la misma. Dentro del período, el año de mayor producción fue 1962, con un 26,1% más alto que en 1960. El retroceso en esta actividad se debe a los altos costos de producción, lo que, a su vez, ha producido un alza de los P re cios. Esto ha traído como consecuencia también la electrificación de una setic de actividades y principalmente de los feirocarijies. Pese a su estancamiento y de haber partido con valores cte producción más o nichos similares al del petróleo (ver cuadro -1. GAS Este sector es el que aporta el valor más bajo cte la producción: 9,7% en 1960 para llegar a sólo un 4,9% en 1970. Su producción (cuadro 179) en el período llegó hasta un 15,1% sobre la cantidad producida en 1960 y, finalmente, en 1970 quedó en sólo un 8% por sobre 1960. Su población ocupada ha permanecido prácticamente estacionaria (cuadro 237 180), se ve que los precios le han sido más favorables, pues su valor de producción fue un 36,4% más alto que el del petróleo, que tuvo un incremento en 1970 igual al 71,8%, permaneciendo estacionario el del carbón. La población ocupada en este sector (ver cuadro 181) se ha reducido en un 27,3% y su importancia dentro del total ha bajado de un 631,, en 1960 a un 52% en 1970 (ver cuadro 182). Con la estatización de Lota-Schwagcr, el 96% de la producción de esta actividad ha pasado a manos del Estado. 8% acumulativo anual. Un cambio en la situación se producirá sólo si se descubren nuevos y acimientos. En cuanto a fuentes de abastecimientos, la Empresa Nacional de Petróleo ha seguido en este sentido una política de diversificación, importando estos productos de Venezuela, Colombia y el Golfo Pérsico. La producción (le petróleo ha pasado de 29,9 millones (le escudos en 1960 a 354,7 millones (le escudos en 1970; es decir, del 20% del total del valor de la producción del sector energía en 1960, a un 10,1% en 1970. Los otros sectores se han desarrollado más rápidaniente. La población ocupada (ver cuadro 181) tuvo un descenso hasta 1961, y luego se recuperó para llegar a un 22,8% por sobre la cifra (le 1960. Su producción dentro del total ha pasado de un 11,8% en 1960 a un 16,5% en 1970 (ver cuadro 182)

181), bajando de 1.400 a 1.300 personas, y su incidencia dentro del total del sector es del orden del 5% (cuadro 182). Es ésta la única actividad que está totalmente en manos privadas. El hecho de que su actividad se haya mantenido prácticamente estacionaria, se debe a las limitaciones (le orden geográfico (abastece sólo zonas urbanas) y, además, porque ha existido un claro proceso (le sustitución del consumo de gas corriente por el (le gas licuado debido al menor precio por caloría que tiene este último.
Cuadro Ni' 179

Dentro del sector energía, lo más positivo que se puede destacar en el período es el de haberse formado una clara conciencia en los organismos de gobierno que tienen atingencia con el sector, acerca de la responsabilidad para afrontar el problema. En el presente año se ha creado el Comité para la Coordinación y Desarrollo de la Energía, organismo que deberá tener en cuenta, permanentemente, la realidad económico-social del país en relación a la actividad energética, de manera de poder prever su demanda y formular una política global sobre la materia.

Producción
Año 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 GENERA ClON ELECTRICA Indice GWh 4.592 4.880 5.286 5.623 5.928 6.131 6.662 6.892 6.916 7.134 7.398 100,0 106,3 115,1 122,5 129,1 133.5 145,1 150,1 150,6 155,4 161,1 PETR OLEO CRUDO PRODUCCION BRUTA DISPONIBILIDAD DE GAS PARA CONSUMO DE CARBON PRODUCIDO Millones m.3 Indice Indice Miles lons. Miles tu. 5 Indice 1.150 1.473 1.858 2.100 2.176 2.020 1.976 1.967 2.177 2.122 1.976 100,0 128,1 161.6 182,6 1892 175,6 171,6 171,0 189,3 184,5 171,8 1.471 1.764 1.855 1.719 1.790 1.727 1.652 1.496 1.611 1.704 1.470 100,0 119,9 126.1 116,9 121,7 117,4 112,5 101,7 109,5 115.8 99,9 147,0 151,6 164,4 160,9 159,7 162,8 167,7 166,8 160,8 169,2 158,8 100,0 105,1 111,8 109,4 108,6 110,7 114,1 113,5 109,4 115,1 108,0

Fuente: CORFO . OL)EPLAN.

Cuadro Ni' 180

Valor producción
ELECTRICIDAD

Millones
Año 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 de escudos 76,1 91.7 103,6 145,8 249,7 407.6 571,6 719,8 964,5 1.559,1 2.493.5 Indice 100,0 120.5 136,2 191,6 328,3 535.7 751,4 946.1 1.267,8 2.019,4 3.277,7

P E T II OLE O Millones Indice de escudos 29,9 36,0 35,1 58.9 89,1 137,0 141.5 149,5 210,7 266,3 354.7 100,0 120,3 1172 196,2 297,2 457,4 472,6 499,4 703,6 889,4 1.184,7

CARBO N Millones Indice de escudos 28,8 34.9 34,8 53,3 80,5 113,7 151,1 187.8 268,2 4042 483,9 100.0 121,2 120,7 185,0 2792 394,6 524,3 651,4 930,5 1.402.4 1.678,7

G A S

Millones de escudos 14,4 16,1 16.7 21,6 34,1 50,4 63,7 83,3 92,8 131,4 170,7

Indice 100,0 111,6 116,4 150,1 256,8 5502 442,5 578,8 645,1 913,3 1.186,8

Fuente: ODEPLAN.

238

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Cuadro N° 182

% población ocupada sobre total sector energía
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1. ELECTRICIDAD

El cFC ICfltC del país exige, a SU vez, un fuerte desarrollo (le SUS recursos energéticos y, dentro (le éstos, es (le primordial importancia la producción de energía eléctrica. (Cuadro 183) En general, la dciiiancla de energía eléctrica se duplica aproximadamente cada diez años, ocurriendo lo mismo con las instalaciones en un lapso similar. Por eso es indispensable estudiar en forma anticipada una planificación que señale i r a el futuro tos programas de instalaciones que, técnica y económicamente, satisfagan esas necesidades.

La base o guía para la formulación (le los programas (le construcción (le nuevas obras (le generación, transmisión y distribución, es el llamado 'Plan (le electrificación del país'' aprobado en 1912 P°" la Corporación (te Fomento (le la Produa ión y por el cual se ha guiado ENDESA, que es el organismo técnico encargado (le desarrollarlo, Una parte (ante cte las labores de planificación general que lleva a efecto ENDESA consiste en mantener al día dicho plan, no sólo i t i'a permitir la programación racional de sus propias obras, sino que también para colaborar con otros organismos y empresas, propendiendo así a (1UC la electrificación del país se estudie y se desarrolle en forma ordenada y sistemática.

GENERALIDADES REJ.A TI VAS A DIVISIONES GEOGRAFICAS

Según el Plan de Electrificación y ateniéndose principalmente a las características plil. viométricas e hidrológicas, se ha dividido el país en siete Regiones Geográficas que abarcan las siguientes áreas (cuadros 185 y 187) l Región Geográfica: (le Anca a Chañaral. 2 Región Geográfica: cte Caldera a Salamanca. 31.1 Región Geográfica: de Los Vilos a Parral. 4 Región Geográfica: (le San Carlos a Curacautín. Región Geográfica: (le Lautaro a Puerto 5 Mon u. 6' Región Geográfica: las provincias de Chiloé y Aysén. 240

71 Región Geográfica: la provincia (le Magallanes. puede observarse en el mapa. Esta división De acuerdo a este Plan, el primer paso consistió en el desarrollo de sistemas regionales; el segundo, su interconexión.
III

Región. Comprende los territorios del

paralelo 18 al 27, latitud sur, y alberga al 5% de la población del país. Tiene zonas semidesérticas y sus recursos hidroeléctricos son pequeños. Los centros de consumo quedan distantes entre sí y su electrificación se ha orientado por sectores aislados en forma de sistemas locales. /

El grueso (le la producción de energía eléctrica está en manos de los autoproductores formados por las grandes empresas del cobre y del salitre, que han construido sus propias plantas termoeléctricas. Las principales centi ales son las de Tocopilla (168.952 kW) Chuquicamata (26.718 MI), Pedro (le Valdivia (25.750 kw), María Elena (20.250 kW), Coya Sur (12.000 kW), y Barquitos (50.762 kW). En las ciudades niís importantes, el servi(10 ¡)t'Il)iiCO es atendido or la FNDESA, cuyas plantas en su mayoría son térmicas (Anca, Iquique y Antofagasta) . En Tocopilla y Calama la energía es suministrada por la Chile F.xpioration Co. En esta región la potencia eléctrica instalada se ha incrementado en un 21,6% entre los años 1960 y 1969, y la generación, en igual período, ha aumentado en un 11%. 1.a potencia instalada en la región es de! 20,7% (lel total del país y la generación para 1969 fue del 20,8% del total. 2' Región. Se extiende entre los paralelos 27 y 32, latitud sum, y coniprcnde las provincias de Atacama y Coquimbo, excluyendo el departamento de Chañaial y la comuna (le Los \'ilos. Si¡ población CS (le alrededor del 5,5% del país. Es una región agrícola-minera con limitados recursos hidráulicos. Gran parte (le los establecimientos mineros tienen sus propias plantas y constituyen el grupo (le los autoproductores. Las principales plantas de la región son Paipote (2.560 kW) , Cruz Grande (7.450 kW) y Romeral (2.800 kW) El servicio público esta, en si¡ mayor parte, a cargo (le la F.NDLSA y cuenta con las centrales de Huasco (16.000 kW), Guayacán (3.600 kW) y Los Molles (16.000 kW). Esta última es hidráulica y las (los Primeras, térmicas. La potencia eléctrica instalada aumentó en el decenio en un 2001", y la generación en un 41,3%. Igual que en la región anterior, se ve que existe la posibilidad de aumentar los consumos en la región de acuerdo a los aumen16.—Antecedentes. - -

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3 g Región. Se extiende desde Los Vilos hasta la provincia (le Linares, y abarca el 57,6% de la población del país. Es por esto la región más densamente poblada, la más industrializada, la de mayor importancia y la más desarrollada de Chile. Los autOprO(lUctOreS de mayor jerarquía corresponden a las industrias del papel (Puente Alto, 8.200 kW) azúcar (Viña del Mar, 12.300 kW); cemento (La Calera, 2.000 kW) petróleo (Concón, 5.000 kW) ; metalurgia y minería del cobre (Las Ventanas, 11.480 kW; Coya, 29.160 kW, y Pangal, 19.200 kW). El servicio público ha experimentado un gran desarrollo en los últimos años debido a la instalación de centrales hidroeléctricas y térmicas realizadas por la ENDESA (Rapel, 280.000 kW, e Isla, 68.000 kw), y CHILECTRA (Ventanas, 115.000 kW, y Renca, 100.000 kW). Las empresas de servicio público están formadas por la Compañía Chilena de Electricidad Ltda., la Compañía General de Electricidad Industrial, la Compañía Nacional (le Fuerza Eléctrica y la Empresa Nacional de Electricidad S. A. La potencia eléctrica instalada ha tenido en el decenio un aumento de 113,9%, y la generación un incremento de 66,2% para igual período. Comprende un 59,1 07 de la potencia instalada del país y genera un 54,8% del total. 4 Región. Comprende las provincias de Ñuble a Malleco y tiene una población igual al 16,6 7. de la población nacional. Es una región muy industrializada y, en su mayor parte, recibe la energía directamente de ENDESA. Entre los autoproductores están la ENAP (5.000 kW), Huachipato (5.800 kW), la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (Bío-Bío, 5.250 kW, y Laja, 32.950 kw), y JANSA en Cocharcas (4.480 kw). La distribución en las ciudades y pueblos está a cargo de la Compañía General de Electricidad Industrial, la Empresa Eléctrica de la Frontera, las Cooperativas de Electrificación Rural y 242

algunos distribuidores locales. La potencia instalada tuvo en el período una variación del 9,8 1,' Ó , y la generación un incremento del 2,9%. Si¡ potencia instalada alcanza al 10,6% del país y su generación al 13,9% del total. 5 9 Región. Se extiende desde la provincia (le Cautín hasta Llanquihue, con un 12,2% de la población del país. El único autoproduc. mr es ¡ANSA en Llanquihue (3.000 klN). En el servicio público la principal central es la da Pullinque, instalada en 1962 (48.600 kW). Su potencia en el período se vio aumentada en un 101% y su generación en un 354,4%. Tiene sólo un 4,7% de la potencia instalada del país y genera el 7,7% del total. ó Región. Comprende Chiloé y Aysén y ontiene el 1,7% de la población. Su potencia instalada y consumo medio por habitante al año, son los más bajos del país. La obra mas importante realizada en esta región en el período, fue la unión en 1965 de la isla de Chiloé con el continente mediante un cable submarino a través del canal de Chacao, permitiéndole así recibir energía de la 5 Región. La potencia instalada aumentó en el decenio en un 94,3% y la generación en un 88,5%. El porcentaje más bajo del país respecto de potencia instalada lo tiene esta región y es de 0,4%. La generación, por su parte, es sólo de un 0,1% de la del total del país. 79 Región. Comprende la provincia de Magallanes y contiene sólo el 0,9% de la población total del país. El servicio público está a cargo (le ENDESA y el muís importante autoproductor es ENAP. Su potencia en el decenio aumentó en un 112.9%, y su generación en un 114.7 11 '. Participa con un 1,1 07 de la po -tenciasldpíyun0,8%elagneración.
a) Sistema interconectado.

Se entiende por Sistema Interconectado el conjunto de centrales generadoras, líneas de transmisión y centros de consumo, unidos

eléctricamente entre sí, de modo que la energía pueda desplazarse dentro de él para obtener un mejor aprovechamiento de la potencia disponible en función de las necesidades del consumo. Este sistema abarca desde Huasco a Puerto Montt, territorio que ocupa el 90, (le la población del país. La potencia eléctrica instalada en el Sistema Interconectado comprende el 61,4% de la del país y un 77,1% (le la generación total en el año 1969. Las centrales generadoras del Sistema Interconectado están incluidas en el cu:tdro 186.

c) Generación ekiclrica.

La generación eléctrica acusa en el período (ver cuadro 191) un alza del 61,1%, y dentro (le ella ha aumentado la termoeléctrica en 95,1% y la hidroeléctrica en 42,5%, de lo que se desprende que la participación hidroeléctrica ha bajado de un 64,8% en 1960 a un 57,3% en 1970. En el primer quinquenio fue de LIII 632%, cii promedio, y, en el segundo, tic un 57,90!.

(1) Consumo bruto (le energía

(ver cuadro

b) Capacidad 1 ¡isla/ada. La capacidad eléctrica instalada en el país (ver cuadro 181) ha aumentado entre los años 1960 y 1970 en un 92%, lo que significa un crecimiento neto (te 1.047 MXV. De esta capacidad instalada correspondían en 1960: 594 MWs a centrales hidroeléctricas (52%) y 548 MWs a centrales térmicas (18%). En 1970 se aprecia una menor capacidad hidroeléctrica instalada, pues baja a un 48,56% y sube la capacidad termoeléctrica a 51,5%. Esa menor capacidad hidroeléctrica se debió a la sequía. De esta capacidad instalada, las empresas (le servicio público dispusieron del 52,4% en 1960 y (le un 65,5 111 en 1970. Durante el decenio, la capacidad eléctrica del servicio público ha experimentado un crecimiento de un 140% y la (le los autoprocluctores, de un 38,1%. La ENI)ESA, por su parte, aumentó en el período SL! capacidad instalada en un 162,5% (ver cuadro 188). Hasta 1960, su capacidad instalada hidráulica era de 376.240 kW. En el decenio alimenta en 479.000 para quedar en 855.000 kW al término de 1970, lo que acusa un aumento de 127,3%. La térmica, por su parte, pasó de 27.000 a 204.000, con un aumento del 645,61%.

189)

Fi cønumo ha pasado de 4.592 GWh en 1960 a 7.398 GkS 7 h en 1970, lo que implica LIII mayor (Olistillio del orden del 61% más (P I C en 1960. Los porcentajes más altos del OIILIIiiO (le Li I)IociLIcciÓIi tIC ENDESA y filiales (ver ( uadro 190) lo tienen, en orden detreciente: la industria (26,2%), el consumo residencial (25,8%) , el consumo rural (12,8 por ciento) y el comercial (12,1%)

e) Valor (le la energía.

Las características técnicas de la producción y distribución de la electricidad hacen de esta industria UII monopolio natural. De acuerdo con las disposiciones contenidas en la Ley General de Servicios Eléctricos, las tarifas son fijadas por la Comisión de Tarifas, previo informe (le la Dirección de Servicios Eléctricos. El cuadro 192 nos indica que el precio medio entre 1960 y 1970, en pesos constantes (te] año 1970, pasó de 108,76 pesos por kWh a 221,73 pesos por kWh, lo cual indica que se ha duplicado el valor de la energía en el decenio. 243

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Cuadro N9 186

Centrales generadoras del sistema interconectado de ENDESA en 1970
Potencia en kW al 31 - XII -1970 Generación MWh

Región

T i p o

21 Huasco Guayacin Los Molles

Vapor carbón Diesel 1 lidrocléctrjca de pasada

16.000 3.600 16.000

65.506 1.483 16.976

3 Rape¡

Hidrockctrica de embalse Ilidroel&trica de Pasada 1 lidrocléctrica de pasada IIi(lrocl(ctrica de pasada ¡ lklroekctrica de embalse Hidroel&trica de pasada

350.000 76.800 76.800 9.500 101.400 68.000

502.687 374.692 9.417
62.754

Sauzal 500/seg. Sauzal 600/scg. Sauzalito Cipreses Isla

393.663 423.195

41 Bocamina a

Vapor carbón 1-li(lroeléc(rica dC embalse Vapor carbón

125.000 136.000

213.620 577.689 4.138

Abanico Lebu b

7.250

5 Pullinque Pilinaiquén

Ilidroekctrica dr pasada llidroel&trica de pasada

48.600

242.333
264.849

33.040

TOTAL. SISTEMA INTERCONECTADO

993.190c

3.152.002d

Fuente: ENDESA, estadísticas (ODIC) año 1970.
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Entró en funcionamiento en junio de 1970. Entró en funcionamiento en mario de 1970. 93,7% del potencial total de ENDESA.

d 94,17, de la generación total de ENI)ESA.

247

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Cuadro N' 189

Consumo bruto (le energía eléctrica en el país
(Valores en GWh) SERVICIO PUBLICO Indice cantidad 2.503 2.708 2.955 3.271 3.501 3.721 4.062 4.353 4.386 4.644 4.988 100,0 1082 118,1 130,7 139,9 148,7 162,3 173,9 1752 185,5 199,3 AUTOPRODUCTORES indice Cantidad 2.089 2.172 2.331 2.352 2.427 2.410 2.600 2.539 2.530 2.490 2.410 100,0 104,0 111,6 112,6 116.2 115,4 124.5 121,5 121,5 119,2 115,4 T O T A L Indice Cantidad 4.592 4.880 5.286 5.623 5.928 6.131 6.662 6.892 6.916 7.134 7.398 100,0 106,3 115,1 122,5 129,1 133,5 145,1 150,1 150,6 155,4 161,1 % servicio público 54,5 55,5 55,9 582 59,1 60,7 61,0 632 63,4 65,0 66,2

Año 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970

Fuente: CORFO, ODEPLAN.

Cuadro N9 190

Distribución del consumo de ENDESA y filiales. Año 1970
MWh Residencial Comercial Industrial Rural a F. fiscal L. 1.. y F. municipal Alumbrado público Riego Otros TOTAL 145.586 68.556 147.817 72.217 61.595 1.702 47.266 13.687 6.314 564.740 % 25,8 12,1 26,2 12,8 10.9 0,3 8.4 2,4 1,1 100,0

Fuente: ENDESA ODIC, estadísticas al 31-XII-1970: energía facturada. a El consumo rural se desglosa: 15,6% residencial 5,1% comercial 79,3% industrial 100,0%

250

Cuadro N9 191

Generación eléctrica en el país
(Valores en GWh)

(;I±.\l•fl.1 (:IO,\'

AÑO
1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970

TFRMOLÍL(. TRIGA Cantidad Indice
1.615 1.739 1.974 2.219 2.205 2.177 2.494 2.639 3.348 3.110 3.156 100.0 107,7 122,2 137,4 136,5 134,8 154,4 163,3 207,3 192,6 195,4

(;l\ ERA C IO;\ lIII)RGEf.EC TRIGA Can ijdad Indice
2.977 3.141 3.312 3.404 3.724 100.0 105,5 111,3 114,3 125,1

(;I.\' 1 RA(;IOX

iOTA!. (.au fhfad
4.592
4.880 5.286 5.623 5.028 129,1 122,5 115,1 106,3

Indice
100,()

% hidra. eléctrica
64,8

64,4
62,7 60,5 62,8

3.954
4.168

132,8 140,0 112.9 119,9 135,2 142,5

6.131

133,5 145,1 150,1 150,6 155,4 161,1

64,5 62,6 61,7 51,6 56,4 57,3

6.662 6.892 6.916 7.131 7.398

4.255
3.568 4.024 4.242

Fuente: CORFO, ODEPLAN.

251

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2. PETROLEO

El petróleo y sus derivados juegan un papel importante en el consumo global de energía, y su participación ha ido en aumento en los últimos años. Este aumento progresivo de esta forma energética se debe principal. mente a razones tecnológicas y a motivos de índole económica. La actividad extractiva del petróleo crudo en el país, por su parte, se encuentra en una situación (le estancamiento en los últimos años. Entre 1960 y 1970 ha habido un aumento del 71,9% (ver cuadro 193) , con una prociticción de 1.976.000 metros cúbicos. Las mayores producciones del decenio corresponden a 1964 con 2.176.000 metros cúbicos y a 1968 con 2.177.000 metros cúbicos. Las importaciones, por su parte, han llegado a ser mayores (1L1C la extracción nacional. La perforación de pOZOS ha sido bastante irregular. En 1960 ella fue de 56, para ascender a 105 en 1962, declinar a 34 en 1966, repuntar hasta 95 en 1968 y quedar en 63 en 1970, con el agravante de Un gran número de 1 )0/Os secos (ver cuadro 19.1)
a) Exploraciones.

satisfacer toda la demanda interna y a exportar cuando ello sea posible (cuadro 195) Las refinerías, tanto de gasolina y otras plan. las, se han ido desarrollando conforme al crecimiento (le la demanda total. Para satisfacerla se han hecho las importaciones que se indican en el cuadro 196. Al usar la producción de gas natural (le Magallanes, ha habido opción para exportar propano y butano, cuyas cantidades llegaron en 1964 a un máximo cte 93.000 metros cúbicos. (Ver cuadro 197) ) Consuin o. Al observar los cuadros 198 y 199 vemos que los l)ri1iPt1es rubros cte consumo son el petróleo diesel y el petróleo combustible, duplicando este último al diesel. De la observadón de estos cuadros fluye además el hecho de un constante aumento del consumo en ci (IC(CIIiO (I LI C consideramos. (1) Ventas. Las Ventas de los derivados del pci róleo SOl) he( 11,1s por las compañías Copec, Esso y Shell (ver cuadro 200) , ;u usando volúmenes de 5 ") [ 11s decrecientes (le acuerdo al orden en Tic han sido no mbradas. Las ventas directas (le 1:NAI' a los consumidores (ver cuadro 201) indican (jUC los ma yores consumidores son las (oItlJ)aiiías del cobre.
Ciuuho ¿ve 1 03 Prod ucción, ini poi tas: ión 'y' exportación (le J)Ctl'óic() (ludo (En I ni les de metros cúbicos) P1 (It! 11((Z7i ili•io
vii el juliá

En la actualidad los mayores esfuerzos en materia (le exploración se encauzan a una zona de Magallanes diferente (le la actualmente productora, al distrito terciario y a la plataforma submarina de la costa central-sur del país. Las últimas exploraciones han permitido ubicar petróleo en Tierra del Fuego, en Bandurrias y en Estancia Nueva, lo que permitiría aumentar las reservas del distrito de Spri ngh i 11. En general, las exploraciones geofísicas practicadas no han permitido descubrir nuevas zonas que permitan asegurar para el futuro un adecuado abastecimiento al país.
b) Producción de derivados del petróleo.

¡ Ui/lOt - 10(100

¡ xpor. lar

La producción (le derivados del petróleo ha sido orientada por una política destinada a

1950 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970

loo
1.150 1.473 1.858 2.100 2.176 2.020 1.976 1.966 2.177 2.122 1.976

-
588 495 686 464 501 782 1.417 2.029 1.865 2.465 2.385

77 -

Fuente: ENAP y Ministerio ili- Minería. 253

Cuadro NO 191

Producción de petróleo crudo y pozos perforados
(En miles (le metros cúbicos)

POZOS
A6o Petróleo Gas

PERFORADOS Secos Total

PETROLEO CRUDO PRODUCIDO Indice Miles m,S

Antes de 1960 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970

192 2 45 •10 36 45 15 6 27 37 25

86 7 15 34 21 8 7 6 7
15

237 21 22 31 38 45 21 22 31
43

56 82 105
95

98 43 34 65
95

9

37

71 63

4.420 1.150 1.473 1.858 2.100 2.176 2.020 1.976 1.967 2.177 2.122 1.976

100,0 128,1 161,7 182,6 189,3 175,7 171,9 171,1 189,4
184.6

171,9

Fuente: EN\1'.

Cuadro N9 195

Producción nacional de derivados
(En miles de metros cúbicos y toneladas)
1962 1963 1961 1965 1966 1967 1968 1969 1970

1960

1961

(slwj 93 octanos

Gasolina 81 octanos Gasolina aviación Kerosene aviación Kerosene l'etróleo diesel Petróleo ccnnbust. N° 5 Petróleo combust. NO 6 Gas licuado

41 666 38
175

62 681 52 188 319 138 272 96

96 842 70 255 396 171 465
147

116 786 59 292 420 172 438 230

137 828 66 304 487 194
454

130 885 51

194
953

233 1.074

45 323 576 243 633 346

45

247 1.114 36 394

294 136 186 66

288

297 481 207 392 293

367 630 255 838 478

725 284 909 467

295 1.247 36 22 407 727 308 924 510

Fuente: Conipañfas distribuidoras. Estados Mensuales de Aduanas, Superintendencia de Aduanas, ENAP. Nota: Petróleo combustible N Q 6 y gas licuado, en toneladas; resto, en metros cúbicos. Las gasolinas y kerosene son importados exclusivamente por las compañias distribuidoras: el gas licuado por ENAP: el petróleo diesel y petróleo combustible N O 6 por varios importadores.

254

Cuadro N° 196
I mportación (le derivados del petróleo en el

Cuadro N9 197 1x 1) or tacioncs (le derivados del petróleo

período

1960-1970
Volumen Pequeñas cantidades requcridas para regulación estacional del abastecimiento. Volúmenes mayores (le los producidos en ci país. Fracción del consumo total que no alcanza a producirse en el país.

(En miles de metros cúbicos) A ño 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 ¡"tiente: ENAP. Propano 14 II 18 25 21 9 10 19 18 17 Butano 4 9 18 59 69 46 42 51 28 24 Total 18 21 35 84 93 55 52 70 45 41

Producto Gasolina 81 octanos Kerosene Gas licuado Gasolinas aviación Kerosene aviación Petróleo diesel Petróleos combustibles

El único que se Ita exportado es el gas licuado a presión. Fuente: ENAP.

Cuadro N° 198
Consumo total de petróleo diesel y combustible en el país (En miles (Ic metros cúbicos) P TROLE O D ¡ ESE L Producción luz por- Variación Total nacional tación de stock consumo 1910 1950 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 - - 303 327 404 427 492 486 566 631 725 726 30 125 69 82 87 95 95 105 127 70 72 95 8 9 32 18 20 16 49 11 39 26 28 - 8 22 116 339 391 470 505 538 580 664 675 769 829 PLTROf.f() COMBUSTIBLE Producción ¡ni por- Variación Total nacional ladón de stock consunto -- - 398 Sol 751 730 771 714 1.039 1.253 1.193 1.232 607 817 778 792 643 612 785 735 671 332 298 213 - 3 36 30 219 192 75 247 75 202 98 28 176 610 781 1.146 1.074 1.203 1.298 1.308 1.374 1.508 1.487 1.519 1.621

Fuente: EN.\P y Ministerit, de Minería.

255

Cuadro NP 199

Importaciones (le derivados del 1)CLFÓIC0
(En miles
de

iiittFOS túl,iíflS Y toneladas)
1960 1961

1962

1963

1964

1965

1966

1967

1968

1969

1970

Gasolina 81 octanos Gasolina aviación Kerosene aviación Kerosene Petróleo dicscl Petróleo COml)USt. N Q 6 Gas licuado

13 45 - 90 69 763 -

57 12 23 76 83 776 -

1 9 31 29 87 630 -

24 3 27 5 95 630 -

- 16 36 25 94 769 -

22 20 43 12 105 720 -

- 25 74 19 127 658 19

- 80 90 - 70 316 7

- 13 100 - 72 283 15

14 125 95 202 26

Fuente: Compañías distribuidoras, Estados Mensuales de Aduanas. Superintendencia de Aduanas, ENAP. Nota: Petróleo combustible NQ 6 y gas licuado, en toneladas: resto, en metros cúbicos. Las gasolinas y kerosenes son importados exclusivamente por las compañías distribuidoras; el gas licuado por ENAP; ci petróleo diesel y petróleo combustible N 12 6 por varios importadores. Cuadro NP 200

Ventas por compañías distribuidoras. 1969
COPEC

(Volúmenes anuales cii metros cúbicos y toiwlaas) 113.483 640.718 198.500 313.419 76.863 60.982 - - 5.664

ESSO

SHELL

TOTAL

Gasolina 93 octanos Gasolina 81 octanos Kerosene Petróleo diesel Petróleo combustible NQ 5 Petróleo combustible N Q 6 Gasolina aviación Kerosene aviación Gasolina industrial

94.717 352.888 126208 137.225 86.272 32.974 37.011 96.278 7.172

76.886 251.882 83.004 178.891 47.888 74.127 7.200 31.200 1.200

285.086 1.245.488 407.712 629.535 207.023 168.083 44.211 127.478 14.036

Fuente: Coni pa ñ ías d ist i ib u id oras. Petróleos combustibles, en toneladas; resto, en metros cúbicos. Cuadro NP 201

Ventas directas de ENAP a consumidores. Año 1969
leo die5el

PETROI.EO COMBUSTIBLE
NO 5 NO 6

Minera El Salvador Minera Chuquicamata Miner:t Exótica El Teniente Mantos Blancos Betblclicm Chile Compañía de Acero del Pacífico. Empresa Nacional de Minería Ferrocarril Antofagasta a Bolivia Cía. Manufac. de Papeles y Cartones Inforsa Cbilectra Rancho Marina Mercante TOTA L

23.905 31.776 1.590 10.547 7.186 12.500 11.572 - 2.694 - - - 50 101.910

- - - - - - - - 72.953 1.095 - - 74.048

113.305 356.485 79.550 128.744 42.797 8.900 25.399 755.180

Fuente: ENAP. Petróleo diesel en metros cúbicos; petróleos combustibles en toneladas. 256

3. CARBON a) Generalidades. b) Ubicación de los yacimientos y tipos de
carbón.

La industria carbonífera ha manifestado en los últimos años un marcado descenso. En el período 1960-1969 el promedio anual de producción fue de 2.136.000 toneladas con un máximo de 2.177.000 toneladas en el año 1952. En el período 1960-1970 el promedio de pro(IUCCiófl fue de 1.660.000 toneladas con un máximo (le 1.855.000 toneladas en el año 1962. El grueso de la producción se produce en la zona de Concepción y es de alrededor de un 950 % de la producción nacional. El descenso de la actividad carbonífera ha influido también sobre el nivel ocupacional, el que en 1960 fue sólo de un 92,6% del que existía en 1955, año desde el cual comienza a bajar en forma casi constante hasta llegar en 1970 a un 67,4% de la cifra de 1955, y a un 72,8% (le la cifra de 1960. La gran cantidad de personas empleadas en las minas carboníferas de la región, nos está reflejando la importancia que ellas tienen desde el punto de vista social y económico, pues cualquier disminución de sus actividades deprime el nivel de empleo e ingresos. La crisis planteada en la industria carbonífera ha movilizado a los diversos sectores nacionales que tienen atingencia con el problema en la búsqueda de alguna solución. Factores tales como los costos de explotación, tecnología empleada, existencia (le reservas abundantes, fluctuaciones ocupacionales, posibilidades de mercado y otros, deben ser debidamente considerados al delinear una política sobre la materia. Un primer intento para afrontar las dificultades lo realizaron las compañías de Lota y Schwager al fusionarse, tratando de mejorar las técnicas usadas y abaratar los costos para abrir nuevos mercados al producto e intensificar los ya existentes. 17.—Antecedentes. -.

Existen yacimientos carboníferos prácticamente a lo largo de todo el territorio nacional y son de distinto tipo, según la edad geológica de su formación. Carbones del triásico (le escasa potencialidad y los más antiguos, se ubican en Atacamí¡, Concepción y Arauco. Su explotación no tiene mayor significación. Carbones del incásico-cutáseo con yacimientos en la zona central; la ubicación de sus mantos no posibilita una explotación económica. Carbones del terciario son los que tienen importancia económica. De ellos hay dos tipos: los nco terciar ios, ubicados en Valdivia, Osorno y Llanquihue, y los coterciarios, ubicados en Arauco y Concepción y también en la l)ro'i nia (le Magallanes. En cuanto a las calidades que se producen, son dos: 1) El carbón pesado o hulla, que posee una mínima proporción de humedad y mayor poder calorífico. Tiene un mayor contenido (le carbono fijo, deja menor cantidad de cenizas y contiene una baja proporción de materias volátiles. Los carbones livianos, por su parte, poseen mayor proporción de humedad, menor poder calorífico, más cenizas y materias volátiles. Su producción alcanzaba al 10% de la producción nacional en 1952 y Lirquén aportaba la mayor parte de este tipo. Poi- la calidad (le sus carbones, las cuencas (le Concepción y Arauco son las que más se han desarrollado, y como los carbones son mejores en Lota-Sdiwager, la producción es allí mayor (ver cuadro 202). Pese a lo anterior, los carbones extraídos en la zona no son tan nobles como los de Estados Unidos, Inglaterra y Europa continental, pero igualan o superan en calidad a los del resto de América latina. 257

Los yacimientos de explotación de Concepción y Arauco cubren en los últimos años ci 95% de la producción y son los que proveen (le carbón pesado. Los yacimientos de LotaSchwager cubren las tres cuartas partes de la producción nacional y están ubicados en la bahía (le Coronel. Sus vetas son submarinas y se encuentran a varios cientos de metros de profundidad. Existen además cuatro yacimientos que no llegan al mar. Tres de ellos en Arauw: Colico Sur, Plegarias y Pilpilco, y el otro en Lebu: Victoria (le Lebu. Ellos aportan ci 20% (le la producción nacional. Las explotaciones se realizan con diferentes gra(os tecnológicos; las más grandes requieren de instalaciones que exigen gran densidad de capital por las distancias a los frentes de trabajo y profundidad a la cual se efectúan. Lota-Suhwagcr posee perforaciones verticales • "piques" y algunas perforaciones inclinadas • "chiflones". Las explotaciones menores se realizan mediante "chiflones". c) Usos. Los principales usuarios son los ferrocarriles, la navegación comercial y la armada; también se le emplea en fundiciones, plantas termoeléctricas y en la producción de gas. Con la instalación de la usina de Huachipato su consumo se vio también incrementado. Sin embargo, el carbón nacional debe ser mezclado coii carbón importado de mejores características en una proporción de un 35%. Dado que los habituales usuarios han ido buscando sistemáticamente sustitutos del carbón, es necesario abrir nuevas expectativas en formas de explotación hasta ahora no usadas suficientemente, como ser la producción de coque metalúrgico y la generación (le energía. El carbón podría aprovecharse también en su industrialización para la obtención (le productos derivados. Con las actuales instalaciones y algunas mejoras técnicas, se podría au258

mentar también la eficiencia, lo que sería de indudable beneficio económico y social y permitiría afianzar para el futuro la situación carbonífera. En general, se puede decir que el proceso de sustitución se ha debido, fundamentalmente, a los avances tecnológicos, como la electrificación (le los ferrocarriles y al precio desventajoso del producto en relación a sus sustitutos.
(1) Reservas.

Las reservas de carbón pesado en las provincias (le Concepción y Arauco ascenderán a las siguientes cifras: 72 millones de toneladas a la vista y 103 millones de toneladas probables. Respecto a las posibles, se indica que los mantos abarcan 2.000 kilómetros cuadrados fuera del mar. En cuanto al carbón liviano, sólo se estima en un millón probable, más las posibilidades submarinas. Las estimaciones anteriores no obedecerían a la realidad, por cuanto son resultados de estudios basados en la observación de sólo un 5% de los mantos explotados, en tanto que del 95% restante se ignoran sus posibilidades. e) Producción. Las variaciones de la producción están supeditadas a las fluctuaciones del mercado del carbón y a que las compañías no utilizan completamente su capacidad instalada. A partir de 1950, la producción ha ido en constante baja y se puede decir que ella se ha reducido en un tercio. La producción de 1960 ha sido la más baja del decenio (ver cuadro 203). La causa de la baja en este año se debió a las huelgas que afectaron a Lota-Schwager. Con el objeto de no paralizar algunos servicios de utilidad pública, fue necesario importar carbón desde Estados Unidos fuera del que se importa normalmente para Huachipato. En el período 1960. 1965 la producción mecija fue de 1.721.000 toneladas, bajando en el

período 1966-1970 a 1.587.000 toneladas. A la producción bruta hay (JLIC restar el consumo propio (le las compañías, lo cual da la producción neta (ver uadro 204) . Este consumo es el que la industria ocupa CII sus operaciones productivas, más el que reparte gratuitamente entre su personal. Este consumo oscila cutre un 9,1 y iiii 5,7 1 ';, de la productión bruta ) es Liii pmo superior a las 100.000 toneladas anuales. El grueso de la producción (ver cuadro 197) está en manos de 1.c a-Solcwagci, (LiC (1(1 70,8'; en 1960, ha pasado a un (le la j)iO(lIi(( ¡óii iiatioiu;il, sigtiic'iitlole cii iniportailcia la Zulia (le .\iatiCO, (]UC en 196() aportaba el 24,2% (le la producción tld país, pa bajar y tener (ii pioiiictlio no más allá del 20%. Colico Sur (5 la mayor, y su aporte s. es (le alrededor del 8%. con un 5% en proniedio. I'csc a Su baja 1iioluccióii, su actividad es de gran iniportamia par t la provincia (le Arauco. ya (lu(' octipaii más (IdI 17% (le la población activa y más dci 32%, si no consideráramos Id agricultura. Por ello, al abordar (1 l) 1ol ) l r n1a arbonífero en ci corto y mediano plazos, es ne esario consideralque la minería del carbón en dicha provincia no puede cesar o disminuir su actividad sin agravar el problema (le ocupación e ingresos. Atendiendo al tamaño, el carbón producido se clasifica en tres tipos: granado, carboncillo y común. Esta clasificación tiene importancia para los efectos del consumo. Se prefiere el tipo granado por ser más entero y más manejable, y por eso se le considera de primera calidad. Al carboncillo, por su parte, se le considera de segunda calidad y, por último, está el común, qu:' se produce para el consumo doméstico del personal (le las compañías. El granado es ci de mayor precio y la proporción en que se produce depende fundamentalmente (le los métodos de trabajo, el traspaleo o movimiento del producto. Un buen sistema de lavado l)tl e(1 e aumentar, además, la alidad del carbón al permitir una

reducción cci la cantidad de cenizas. El grueso del carbón granado se produce en Lota y llega casi a un 50% de su producción neta; Schwager, por su parte, pro(111cc sólo un 36%.
1) Produciiidad.

El año 1960 se caracteriza por tener el rendimiento más bajo del período, y en los úllimos años se han llegado a aumentar los rendiionto el¡ pl01i1e(li() en un 5017,, (ver cuadro 206) . Esto estaría incluido en una mayor capacidad potencial (le producción. Las niejoras tienen relación, fundamentalmente, con las técnicas más perfeccionadas emplea(las Cci las diversas compañías, especialmente en los fi entes tes de trabajo y en el transporte del mineral. Los más altos rendimientos se registran en los piques (le Lota, que llegan casi al doble del promedio nacional y son casi el cuádruple de Victoria (Lebu) , que tiene el rendimiento más bajo por barretero-día. (os niavores rendimientos contribuyen a bajar los costos de producción. Sin embargo, el prol)lellla subsiste si no hay mercados suficientes (I U C estimulen la producción (le carbón. De otro modo, la baja o el estagnamien. to en el volumen de la producción implica reducción (le personal o de la jornada de trabajo.
g) Consumo y ventas.

Lo primero que se debe hacer con respecto a la producción bruta es restar ci consumo propio destinado a abastecer gratuitamente de carbón a su personal y al consumo de otros sectores ajenos a las compañías. Este consumo propio es, en promedio, del 75%, habiendo llegado a un máximo de 91% en 1961. Al hablar de producción se habla de la producción neta que resulta de restar el consumo propio. La oferta de carbón está forma(la por esta producción neta más los stocks. (Ver cuadro 207) 259

Los consumidores más importantes son los servicios de utilidad pública, rubro compuesto principalmente por ferrocarriles, gas y electricidad, que ascendía aproximadamente a un 45% en 1960, para llegar a un 52% en 1970. La razón principal está en el incremento del uso en la generación termoeléctrica, a pesar de la baja sustancial en ferrocarriles, que ha reducido a la mitad su consumo. El saldo del consumo va a la minería e industria metalúrgica. La baja en ferrocarriles se debe principalmente a la electrificación de la red sur y al reemplazo (le las locomotoras a carbón por locomotoras a petróleo. El costo del carbón tripli a al del petróleo. En cuanto a la electrificación, ésta es más económica que el diesel pasada una cierta intensidad de tráfico. La elección del sistema dependería fundamentalmente del precio del carbón, y para mantener el uso de este combustible habría que ofrecerlo a un precio como mínimo igual al del petróleo. Dentro del sector industrial, uno de los principales consumidores es la Compañía de Acero del Pacífico (CAP) (ver cuadro 208), la cual tiene necesidades del orden de las 400 mil toneladas en promedio con un consumo nacional del 54%. El uso de carbón importado obedece al hecho (le que el nacional da un coque más blando que el de procedencia extranjera. El consumo de carbón para la producción de energía eléctrica está sujeto al tipo de año hidrológico que se presente. Los años secos determinan un mayor consumo de carbón debido a que las plantas térmicas deben suplir las deficiencias hidrológicas que se presenten. No obstante que es menor la generación de energía eléctrica en las plantas hidroeléctricas que en las plantas térmicas a carbón, será indispensable contar con ellas para los casos de emergencia que puedan presentarse. En todo caso, el consumo de carbón podrá aumentar en el futuro pensando en los conswnos del segundo alto horno de Huachi260

pato y en el consumo de las plantas termoeléctricas de carácter suplementario que deberían existir para el caso de las deficiencias hidrológicas. Los aumentos se estiman en unas 250.000 toneladas. En el ámbito nacional, el principal competidor del carbón es el petróleo por su menor precio; y frente al carbón importado la competencia está en la calidad del combustible importado necesario para la siderúrgica, (DIC es uno de los grandes consumidores.
Ji) Mano (le obra.

1.:i ocupación en la industria carbonífera se ha reducido en un 27,8% dentro del período (ver cuadro 209). Al desglosarla en obreros y empleados, los primeros bajaron en un 87% y los segundos aumentaron en un 82,9%. La (omposición en 1960 fue de un 92% de obre/, de empleados. En 1965 la proros y un 8 0 porción de obreros sobre el total de la fuerza laboral fue de 90,9% y la de empleados de 9,1%, para llegar en 1970 a un 80% de obreros y un 20% de empleados. De la observación del cuadro 209 fluye también que la estabilidad ocupacional de los empleados es relativamente más alta que la de los obreros, los cuales han experimentado una variación mucho más drástica. La relación obrero/empicado era de 16,2 en 1950, 11,4 en 1960, 10,0 en 1965 y 3,9 en 1970. La proporción de obreros por empleados en el período 1960 a 1965 fue, en promedio, de 10,8, para bajar bruscamente a un 5,2 en el período 1966 a 1970, con lo cual se reduce a la mitad. La explicación está en la mecanización de los frentes de trabajo como un medio de abaratar los costos y a una serie de leyes que hicieron cambiar de calidad a los obreros, pasando a ser empleados particulares (electricistas, mecánicos, torneros, inatriceros, gásfiter naval, etc.) Tanto en la zona de "ta y Schwager como en Arauco, la importancia de la actividad carbonífera es determinante, ya que al dis-

minuir el ritmo de producción provoca un impacto inmediato en la ocupación. Por su asentamiento y Ja tradición minera del obrero del carbón, el desplazamiento hacia otras formas de trabajo se hace muy lentamente. Además, esta migración hacia otras actividades depende (te la capacidad de absorción por los otros sectores. Pese a ser Lota y Schwager los centros de mayor importancia, los yacimientos de Arauco tienen también importancia al comparar Ja población activa del carbón con el total (le la población activa (le CSOS centros mineros. (Cuadro 210)
i) Fusión Lola-Schwager.

La fusión (le Lota y Schwager se hizo a instancias (le! gobierno para aprovechar mejor las instalaciones y disminuir los gastos generales. La fusión se realizó teóricamente en enero de 1968, pero el trabajo en conjunto se inició sólo a comienzos (le 1964. La razón básica (le esa medida tuvo por fin abaratar los costos que se habían alzado mucho, debido principalmente a que los reajustes (le jornales y (le precios no se hacían en la misma época. Otra de las causas de la fusión fue la disminución de la demanda y la intención de mejorar las técnicas de producción. En esta Situación, Schwager entró en desventaja, pues sus costos eran más altos. Finalmente, con la estatización de las compañías se espera emplear nuevos procedimientos de producción para aumentar así la productividad, reducir los costos, mejorar Ja calidad y con ello aumentar las ventas.
j) Precios

venido en calidad de asesor en la fijación de los precios la Corporación de Fomento de la Producción. Consecuente con la crisis por que atraviesa la industria carbonífera a raíz de la disminución de la demanda ocasionada por la tenciencia a sustituir este combustible por formas energéticas más eficientes y económicas, la política (le precios ha consistido en fijarlos al nivel mínimo necesario para generar los recursos necesarios al desarrollo y operación (le las empresas carboníferas (ver cuadros 212 y 213) . En cuanto a los precios, son variables según sea que el carbón se entregue puesto en carro-camión-mina, puesto en carro-camión San Antonio o Valparaíso o bien puesto en industria granel-Santiago. Al comparar los diferentes precios se observa una clara tendencia al alza a partir (le 1963, fundada en un aumento de los costos. En general, la incidencia (le los costos de transporte es del '10% para Santiago y de un 20% para San Antonio y Valparaíso. La evolución de los costos en Lota-Schwager ha sido, en términos (le índices, la siguiente:
Año
1960 1961 1962 1963 1964 196 1966 1967 1968 % .... . 100,0 94,1 94,4 88,2 89,3 103.1 116,8 125,5 128,3

.................................. ............. . ......................... ....................................... ....................................... ....................................... ........................................ ....... . ............................... ... . ................................... .......................................

Nota: No

se tiene información para los años 1969 y 1970.

Hasta 1960 el precio del carbón era fijado por las propias compañías carboníferas, con rebajas a determinados consumidores (gas, ferrocarriles, etc.) a solicitud gubernamental. Posteriormente, el carbón se incluyó entre los artículos declarados de primera necesidad (precio fijado por la Dirección de Industria y Comercio). En los últimos años ha inter-

En las cifras se aprecia una baja hasta 1964, para repuntar en 1965 y continuar ascendiendo hasta 1968. Los costos de administración en el período 1960-1965 fueron, en promedio, de 80,8%, indicando los dos últimos años un marcado descenso, para llegar en 1965 a 73,2% del to261

tal E¡i ci período siguiente, 1966-1968, el promedio (le los costos de producción fue de 77,0% del total. La depreciación y castigos fueron en aumento, desde 6,4% en 1960 a 14,1% en 1965, con un promedio (le 9,9% en el período. De 1966 a 1968 se mantienen prácticamente estables y alcanzan un promedio (le 1 3.5%. Los gastos de depreciación suben y son altos porque las inversiones del proyecto de mecanización y concentración han originado desembolsos por concepto de depreciación e intereses (le créditos sumamente elevados y que corresponden a capacidades de producción de casi el doble de la utilizada. También se han incrementado los costos (le las remuncradones, que han subido por encima del aumento (le productividad. Las remuneraciones han aumentado en los últimos años, en promedio, en un 7.7% acumulativo anual en términos reales. (Cuadro 211). El nuevo tipo (le jornada de trabajo también ha contribuido a este incremento (le los costos a partir (le 1967. Finalmente, indicaremos que los gastos financieros haui subido de 1,8% del total en 1960 a 10,8% en 1965; posteriormente, empiezan a bajar hasta llegar a 7,4% del total (le los costos. Frente a (-osto (recientes, el precio real del carbón permaneció prácticamente estable hasta 1964, originando pérdidas, por lo que hubo necesidad de alzarlo para que las empresas contaran con los recursos indispensables para operar. A raíz de las diferencias de calidades, los precios medios de venta por tonelada FOB luma en 1969 fueron los siguientes:
Escudos por tonelada Relación Lota-Schwager

En cuanto a las minas (le Arauco, sus costos son ligeramente inferiores a los de LotaSchwager, de ahí que sus precios sean también más bajos. k) impuestos indirectos que gravan el precio
del carbón.

El carbón, por su situación especial, es una de las formas de energía que está menos gravada con impuestos que recargan su precio de venta. En efecto, el decreto con fuerza de ley N') 3, de 1959, estableció que las ventas (le carbón estaban exentas del pago del impuesto a la compraventa. La ley N9 16466, de 29 (le abril de 1966, estableció un impuesto del 1% sobre ci precio de la facturación, excluyendo las ventas a los Ferrocarriles del Estado y a la Empresa Nacional de Minería.
Cuadro N9 202-1

Producción según tipos de carbón
Carbones pesados (hullas) CONCEPCION Carbones livianos (ligniios) t'ALDZVIA

Lota Schwagcr
ARAUCO

San Pedro de Catainutún Pupunahue
MAGALLANES

Colico Sur Pilpilco Victoria de Lebu Plegarias Nueva Aurora San José Los Ríos

Loreto Santa Rosa Caupo1ic%ii Otras

Cuadro 202 - 11

Producción bruta de carbones. 1969
(En miles de toneladas)
Toneladas

Lota•Schwager Colico Sur Pilpilco Vicwria

229 207 211 219

100,0 90,5 92,2 95,5

Carbones pesados o hullas Carbones livianos o lignitos T O T A L

1.635,5 68.4 1.703,9

96,0 4,0 100,0

Fuente: Ministerio de Minería, Servicio de Minas del Estado.

262

4

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Cuadro NP 204

Distribución del consumo propio en Lota-Schwager Arauco. 1963
(Toneladas) Generación electricidad industrial Lota Schwagcr Colico Sur Pilpilco Victoria de Lebu Plegarias TOTAL % 137 16.655 16,7 568 285 1.615 16.349 16,4 14.247 2.271 Transporte e in- dustria.s y otros sectores 7.845 6.636 Reparto gratuito personal 36.375 19.941 4.068 3.931 420 1.700 66.435 66,9

Total 58.467 28.848 4.068 4.499 705 2.852 99.439 100,0 58,8 29,0 4,1 4,5 0,7 2,9 100,0

Fuente: Ministerio de Minería.

Cuadro NP 205

Producción bruta de carbón por zonas
(En miles de toneladas> Prod. bruta total 1.932,6 2.216,7 1.470,9 1.763,7 1.854,7 1.718,7 1.788,8 1.727,0 1.6522 1.496,0 1.611,3 1.703,9 % Lota Schwager % sobre total Arauco 74,3 80,1 70,8 74,8 75,1 73,8 75,8 74,9 74,5 75,6 76,7 77,5 242 19,6 20,1 20,9 19,3 20,0 20,5 21,7 19,7 18,4

Año 1910 1950 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969

Lota Schwager 1.435.3 1.775.1 1.039,9 1.319,5 1.392,8 1.268,0 1.354.5 1.293,7 1.230,9 1.130,6 1.236,3 1.320,9

Lirqun y otros 119,6 132.6 - - - - - - - - - -

Zona Arauco 228,4 197.1 355,9 344,9 372,9 359,1 345,5 345,4 3382 324,4 317,1 314,0

Zona Zona Valdivia Magallanes 45,4 33,0 20,8 33,6 31,5 30,5 33,3 30,7 312 232 19,5 28,5 103,9 78,9 53,8 65,7 57,5 61,1 55,5 572 51,9 17,8 38,4 40.5

Zona Santiago - - 0.5 - - - - - - - - -

Fuente: Ministerio de Minería, Servicio de Minas del Estado.

264

Cuadro N9 206

Rendimiento de las faenas productoras y (lías explotación
(En toneladas) Por obrero interior li mina incluido barreteros (días explotación) 5.701 6.510 6.777 6.384 6.856 7.403 7.512 7.042 7.827 7.600 287 296 295 297 290 293 298

Año 1960 1961 1962 1963 1961 1965 1966 1967 1963 1969

Por obrero total a faena (días calendario) 0.380 0,438 0,480 0.469 0,491 0,518 0,544 0,515 0,516 0.569

Por barretero e (días explotación) 0.565 0,638 0,693 0,726 0,769 0.794 0,828 0,760 0,786 0,792

Días explotación

Fuente: Ministerio de Nfinctia, Sc vkio de Minas del Estado. a Considera a todos los obreros de la compañía.
h e

Los que trabajan en el intel ior de la mina, incluyendo barrctcros. El barretero es ci que trabaja el mineral en el frente de trabajo.

265

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Cuadro X 208

Consunrn dc carbón por CM' (En miles de toneladas)
Carbón naeioual

Carbón
1 ¡ll/)(lr/,1(l1) ',

l'ottil

Indice

1960 1961

139,3 195,2

37,!

235,9

62,9 '11.2

375,2 331,8 382.7 308,5 401,3 362,8 382,5

100,0 88,4 102,0 106,2 107,0 96,7 101,9 115,0 121,7

58,8 60,7 60.2 60,4 60,0 (10,0

136,6

1962 1963 1964 1965

232.3 210.0 212,3 217,7 229,5

150,4 158,5

39,3 30,8 39.6 40,0 -10,0 -10.3

159,0 145,1

1966 19(37

153,0 173,7

27,9 210.!

59,7 52.6 30.3

'131.6 156,5

216,4 327,6

-17,1

1969

1l2, t'

69.7

'170,1

125.4

Fn--uutr:
b

Mini'teiio de Mitictía. S'ivicio de Minas del Estado.
a 1 uclgis uIt- 97

u El bajo Couisuulio de caubón nacional se debió

días iii 1 ni a s.
qu1

El bajo consumo o se debió a icdist ci bución de la 1 'reducción i 'ni la

que afectó al país.

267

Cuadro Ni' 209

Mano de obra y ausentismo
D F Al A N O OBREROS Indice Año 1950 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 17.930 17.227 15.377 14.302 13.153 12.860 12.490 11.516 11.236 10.999 ''.479 10.877 104,1 100,0 89,3 83.0 76,4 74,7 72,5 66,8 65,2 63,8 66,6 63,1 O B R A EMPLEADOS Indice N9 1.105 1.508 1.415 1.304 1.248 1.162 1.246 1.603 2.090 2.267 2.477 2.757 73,3 100,0 93,8 86,5 82,8 77,1 82,6 106,3 138.6 150,3 164,3 182,8 T O T A L Indice .VQ 19.035 18.735 16.792 15.606 14.101 14.022 13.736 13.119 13.326 13.266 13.956 13.634 101,6 100,0 89,6 83,3 76,7 74,8 73.3 70,0 71,1 70,8 74.5 72,7 AUSENTISMO OBRERO Ina.sisAsisten- lentes les % 15.695 14.934 13.465 12.475 11.361 11.021 10.556 9.685 9.479 9.332 9.418 2.235 2.293 1.912 1.827 1.792 1.839 1.934 1.831 1.757 1.667 2.061 12,5 13,3 12,4 12,8 13,6 14,3 15,5 15,9 15,6 15,2 17,9

j e s 1' o r e e u t a 1950 1960 1965 1970 94,2 92,0 90.9 79,8 5,8 8,0 9,1 20,2 100.0 100,0 100.0 100,0

Relación empleados/obreros 16,2 11,4 10,0 4,0

Fuente: Ministerio de Minería, Servicio de Minas del Estado.

Cuadro N i' 210

Ocupación laboral en 1970
EMPLEADOS % 1.ota . Scltwagcr Minas de Arauco Valdivia y Magallanes TOTAL GENERAL 2.422 318 17 2.757 87,9 11,5 0,6 100,0 7.236 3.396 225 10.877 OBREROS Total 66,7 31,2 2,1 100,0 9.678 3.714 242 13.634 Relación obrero! empleado 3,0 10,7 13,2 3,9

Cifras relativas Lota-Shwager Minas de Arauco Valdivia y Magallanes TorAl.

Empleados 25,0 88,6 7.0 20,2

Obreros 75,0 91.4 93,0 79,8

Total 100,0 100,0 100,0 100,0

Fuente: Ministerio de Minería, Servicio de Minas del Estado. 268

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1960 1961 1962 19113 1 i5 1966 1967
11

L`/tonelada

Indice

1969 H 1970
1 U(:.(

19,02 19,02 20,16 31,85 16,10 67.67 96,38 119,00 159,60 229,33 311,30
\Iítij;,i jo tI

100,0 100,0 107,6 167,5 242.4 355,9 506,7
625,7

839,1 1.205,7 1.636.7

Estado.

Minas, Servicio dr Minas (Id

4. GAS

4.1. (,.s

CORRIENTE,

La prO(ltl iióii y (liStlil)UCiófl de gas corriente CSti cii nuestro país en manos (le las enipresas l)iiva(las (ver (ua(lr() 211). Las Comj)añías J)ro(luctoras de gas corriente son la Compañía de Gas (le Santiago y la Conipafifa (le (;a de Valparaíso y Antofagasta. El gas de (añería o gas corriente se obtiene del gas de hulla y por "cracking" (le hidrocarburos con una l)CqIJefia proporción (le gas licuado inyectado. El servicio es proporcioiiado sólo en las áreas urbanas de Santiago, Valparaíso, Antofagasta y Concepción. En esta i'iltima la compañía sólo lo distribu ye, no lo 1)1o(lLlc(', P UC S adquiere el gas (le la CAP, jtIC es tina mezcla de gas cobrería y de alto horno. En esa iona el gas se distribuye sólo cii las ciudades de Concepción, Talcahuano, Lirquén y Peii o. Estas (los últimas ciudades lo consumen para fines industriales. Si ol)servailios las cifras (le gas producido y (liSti ¡huido del cuadro 215, comprobamos que los consumos de este combustible se han

mantenido )iíct icamen te estacionarios, a pe. sar del iC im icii do (le la población. En 1 )56 ci gas corriente representaba un 20 1 ,, (le! (OiiSLifliu total (le hustibles (loiii5t i,us cii el país (kei osune. gas licuado ' gas (orriclite) . En el año 1 H6 dicho ponen. taje había bajado a sólo un i0,,. siendo de sólo 3,6", su iflCi(iciicia ('II el consumo neto global tio' energía. Fuera (le las limitaciones o1c orden geogrifico (red en zonas urbanas) y (le capacidad productiva, ha CXiSti(lØ un proceso de sustitución del gas corriente por ci gas licuado, mot i vado por el menor precio 1)0 1' (abría (le este úitinio (ver cuadros 216 y 217).
(DIII

a)

¡'U'CiO

(lel gas corrzenj('.

Las tarifas (le gas se fijan de acuerdo a las disposiciones contenidas en la 1 General (le Ser icios (le Gas (DFI. N9 323, de 1931) y sus reglamentos. Dichas disposiciones legales establecen como liase (le iegtila( ¡( 'lii de las tarifas el capital inniovihi,ado de las empresas.
.Cy

271

Las tarifas son fijadas por decreto del Ministerio (le! Interior, previo informe a la Superin tendencia de Servicios Eléctricos, Gas y Telecomunicaciones. Los precios se fijan por separado para cada una de !as cuatro ciuda(les que tienen servicio de gas de cañería, estableciendo tramos de consumo de acuerdo al monto; en Concepción se han establecido. adeni;ís, tarifas para consumos nocturnos. En el precio del gas corriente incide fundamentalmente ci valor de los combustibles usados en su producción principalmente el costo del carbón. Por este motivo se han introducido nuevas técnicas de producción, tales como e! "cracking" de hidrocarburos que consigue reducir los costos.
b) Sustitución de gas corriente por gas licuado o kerosene.

E! hecho (le que el gas corriente sea sustituido por el gas licuado, es poco conveniente para nuestro economía, porque cuando el gas licuado rebasa en un año determinado los

niveles (le producción (le !as refinerías nacionales, se hace necesario recurrir a la producción de Magallanes o a importaciones. Cualquiera (le estas alternativas tiene un costo social muy alto para el país, puesto que ambas se traducen en una pérdida neta de divisas. La sustitución del gas corriente por kerosene corresponde especialmente a las modernas instalaciones (le calefacción doméstica, las que han aprovechado su bajo precio. Para evitar que esto ocurra, se han restringido las ventas (le kerosene domiciliario y las que son superiores a 100 litros. En 1970 se comenzó a promover el consumo (le gas corriente en la industria y calderas (le calefacción, mediante la introducción en los pliegos (le tarifas (le gas de un precio rebajado para estos consumos. El gas corriente es, pues, una de las formas energéticas que muestra claramente la interrelación que hay entre ellas, razón por la cual las decisiones técnico-económicas que se adopten en una rama del sector, condicionan generalmente las restantes.

Cuadro NQ 211

Producción y localización (le las empresas productoras (le gas corriente
Capacidad productoia en miles de P71. 3 diarios Cracking Carbón

1' bi ración

Empresa

Capital

Total

% del nercado a 72

Santiago Valparaíso y Antofagasta Concepción

CASCO

Privado

170

220

390

CASVALFO CASCON

Privado

113

-

113

13 15

Privado

TOTAL PAIS

283

220

503

100

Fornir: CORFO. a Concepción sólo distribuye lo comprado a CAP.

272

Cuadro NP 215 Producción y distri lución (le gas corriente
(En ::iiIloiws dc metros cúbicos)

.4 ,

Gas (U!/ u::: !o

(;AS PRODUCTO Garbo,: (,ad, ing

I.VYFC(:lOX Gas lunado

TOTA!. GAS Prod. ' adq.

GAS DiZribucidn

6 A S C O 1961 1965 IHi6 1967 1969 I')70 106,3 109,9 85,2 76,2 70,4 59,4 48,2 3,1 2,9 3,1 3.3 2,8 6,0 6,6 109,4 112,8 117,5 116,9 112,7 121,0 111,3 104,7 104,7 113,0 111,4 107,5 113,4 102,7

29,2 37,4 39,5 55,5 56,4

(. A S y A L 1' 0 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 24.3 24,1 23,7 23,1 21,9 21,8 20,8 - - - - - - - 0,5 0,5 0,5 1,1 1.0 0.8 0,9 24,8 24,6 21.2 21,2 22,9 22,2 21,8 21,5 20,9 20,9 20.0 19,0 18,8 18,5

(. A S 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 1.8 1,8 1,8 1.8 1,7 1,6 1,4

A N U O F A (; A Si' A - - - - - - - 0,02 0,02 0,02 0,03 0,03 0.02 0,01 1,8 1,8 1,8 1,8 1,7 1,6 1,4 1,6 1,6 1.8 1,5 1,4 1,2 1,0

CAS 1964 1963 1966 1967 1968 1969 1970 23,6 23,6 23,8 23,9 22.9 23,8 24.3 23,6 - - - - - -

C.

N - - - - - - -

E PCI O N - - - - - - 23,6 23,6 23,9 23,9 22,9 23,8 24,3 20,1 20,1 21.1 21,4 20,0 21,1 21,2

i"uente: (:ORFO.

18.-Antecedentes...

273

Cuadro N9 216

Consumo de gas corriente, kerosene y gas licuado en la provincia de Santiago (Eii to p uladas <I pCtIókO aprovechable)
Año 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 Gas corriente 36.646 36.176 39L138 40.409 39.283 40.301 42.234 41.798 40.332 42.547 48.166 heroene 45.412 47.882 50.380 53.439 54.590 57.284 58.687 62.70! 60.399 68.597 73.609 Gas licuado 4.671 13.044 22.210 31.340 41.676 59.337 82.966 105.225 117.652 131.719 149.282

Fuente: COR}O.

Cuadro N 217

Precio del gas corriente, kerosene y gas licuado en la provincia (le Santiago
(En escudos de 1970/Tia) Año 1960 1961 1962 1963 1964 ¡965 1966 1907 1968 1969 1970 (;(5
(OP

iente

KerOCflC 2.264 2.103 1.844 1.916 1.880 1.641 1.475 1.470 1.449 1.425 1.416

Gas licuado 2.451 2.283 2.145 2.176 1.993 1.671 1.472 1.485 1.485 1.485 1.214

2.718 2.522 2.403 2.370 2.829 2.597 2.699 2.931 2.749 3.109 3.100

Fuente: CORlO.

4.2. CoNsTRuccióN DE CENTRALES Y OBRAS DE
ENERGÍA ELÉCTRICA.

La principal institución que ejecuta este tipo de obias es ENDESA, filial de CORFO. Las más importantes centrales hidroeléctricas y termoeléctricas en construcción o terminadas en el período han sido: Central Chapiquiña en Tarapacá, Central Térmica (le Huasco en Atacama, Central Rape] en Santiago, Central Isla en Tal(.¡, Central El Toro en Nuble, Central Térmica de Bocamina en Coronel, 274

Central Pullinque en Valdivia, Central Puerto Aysén en Aysén. Además de estas obras principales, se han ejecutado ampliaciones de centrales, subestaciones, líneas (le transmisión y otras obras. La labor desarrollada por ENDESA entre 1960 y 1969 ha significado incrementar la potencia instalada en centrales, en un 110% en el penodo, pasando de 402.700 kW en 1960 a 847.300 kW en 1969. El sistema de transmisión primario, constituido por líneas de alta tensión, alcanza en 1969 a 9.104 kms. Con respecto a obras de distribución, se construyeron en el mismo período 6.366 kms. de -.íricas de alta tensión y 1.452 kms. (le líneas de baja tensión, incrementándose la capacidad (le transformación en 147.383 KVA. Como institución encargada de llevar a cabo el Plan de Electrificación del país, ENDESA, a través de la construcción de nuevas obras, ha incrementado en forma apreciable la capacidad de generación, transformación y transmisión de energía, permitiendo abastecer en forma adecuada los consumos siempre crecientes del país. Por otra parte, la labor realizada por CHILECTRA muestra también un fuerte crecimiento, tanto en su potencia instalada en centrales como en líneas (le distribución y alumbrado público. Con respecto a este aumento en líneas de distribución y alumbrado público, se puede considerar como el resultado de gran número (le nuevas urbanizaciones iniciadas en la provincia de Santiago. Entre las principales obras ejecutadas por CIIILECTRA, se destacan la construcción de la Planta Termoeléctrica (le Ventanas, (le 115 mil kW; el muelle de descarga (le carbón para la misma planta, con tina longitud (le 533 metros, y la construcción (te la Planta Termoeléctrica de Renca, de 100.000 kW. La inversión en obras eléctricas en el período 1960-1969 muestra una tendencia creciente hasta 1964, decreciendo posteriormente. En el valor bruto de producción en construc-

cióu no se considera la adquisición (IC maquinarias y equipos destinados a generación de energía. El llas t o Cfl (0i15t1ti((iófl cOrreSpOfldiente a CIliI.}.C1RA y EXMSA es el siguiente:

Las cifras anteriores nos indican que la inversión promedio en el período alcanzó a 1-14,3 ni iliones (le escudos anuales. La tendenc ia decreciente mostrada a partir (le
1965, se

Cuad ro X' 218
Itis ersioiies en construcciones de obras el(ctri( ls en el período 19(iO-1969
Año AbUmws (le (SCIU j (, (le I95

podría explicar por el hecho (le que cilLi.EcTRA no inició nuevos proyectos (le gran enverga(lilia (centrales generadoras) en la segunda mitad del decenio, realizando sólo obras destinadas fundamentalmente a complementar las instalaciones existentes, tales como la construcción (le subcstacioiies y el desarrollo de nuevas redes (le distribución y alumbrado público para atender los nuevos consumos. Cabe hacer presente que la mayor parte (le la inversión en este tipo (le obras la ejecuta
ENDE-

t')tiu

$2,6

1963 I!164 1965
190i I !167

1968 I'lGO

117,7 152,9 10 ,5 163.2 157.3 1.7 157.3 148,9 104 I.442,! ENDESA CIIILE(;TRA.

F

s. (más del 75' en promedio durante el período).

275

CAP Í TU LO 111

OBRAS DE RIEGO

Las obras construidas por el Estado han permitido el riego de una superficie calculada en 448.463 hectáreas (cifras al año 1969). La Dirección de Riego es la institución que tiene la responsabilidad del estudio, construcción y explotación de las obras de riego, y de la recuperación y saneamiento de los terrenos agrícolas del país. Para la realización de estos propósitos utiliza diversos tipos de contratos, todos ellos consultados en sus reglamentos y también ha contratado estudios de obras específicas. Para estas importantes labores ha debido hacer inversiones anuales de considerable magnitud. Del análisis de las cifras disponibles se obtiene un promedio anual de 126.434.400 escudos (le 1969, ol)sCrVáfldoSC una notoria va-

nación en las cifras. Se puede ver, inclusive, que entre algunos años consecutivos hay difereiulas del orden del 28%, pero en general ,ir últimos años del período las cifras son bastante similares a las de los primeros años del mismo. Las obras son de larga duración y su período (le construcción y financiamiento abarca varios años. Esta misma razón hace que se manifieste tina fuerte concentración anu:d de inversiones en determinadas provinia d(1 país. Las mayores inversiones del período han sido realizadas en las provincias de ( ;o(1uimbo, Linares y Maule en orden desenciente. Estas han sido aproximadamente el el 18% y ci 17%, respectivamente, del total cte las inversiones del período. Existe una [tiente concentración en determinadas pru iucias, por las razones antes mencionadas.

Cuadro N9 219

Resumen de las inversiones anuales en obras por provincias de la Dirección de Riego
(En iniks (le escudos (le 1969) Provincia Tarapacá Antofagasta Atacama Coquimbo Aconcagua Valparaíso Santiago O'Higgins Colchagua Curicó Talca Maule Linares ub1e Concepción Arauco BIo-Río 1960 10.671,6 237,5 - 13.202,3 - - 7.837,0 982,8 - - 6.961,5 - 39.844,4 - - - 8.443,9 1961 10.967,4 707,3 - 7.560,9 - - 4.772,3 - - - 9.308,8 - 33.4712 - - - 12.812,9 1962 5.519,8 766,0 - 25.436,4 - - 5.437,2 - - - 9.282,4 - 22.079,4 - - - 19.203,1 1963 2.484,1 2.396,1 - 49.863,3 - - 10.826,5 - - - 14.929,2 - 14.508,6 - - - 21.931,7 1W'! 123,5 3.393,0 - 49.24,5 - - 12.798,5 - - - 22.431,5 - 15.034,5 1.419,5 - - 12.990,3 1905 - 3.609,6 - 67.553,8 - - 12.655,9 - - - 30.176.8 - 16.936,3 3.677,5 - - 8.333,7 1966 - 2.012,8 - 58.887,4 - - 12.432.8 - - - 31.440.9 - 25.856,1 2.847,8 - 4.877.7 1967 1968 - - 6.453,3 23.314,5 - - 2.057,8 - - - 9.405.8 - 23.475,4 3.318,2 - - 2.220,5 1969 6.885,0 3.612,0 24.479,0 16.122,0 13.205,0 8.918,0 -

- 1.623,4 27.552,6 - - 8.138.2 - - - 19.766,9 - 18.871,5 2.509.8 - - 4.816,7

(Pasa a la página siguiente)

276

((;oii

inii:tción III' la ¡>1iiia anterior)
1960 1.007,4 815,7 1.7690 1961 - - - 1962 480,6 1.276,7 - 1963 - 616,1 - 19"I 1.894.7 - - 1965 6.237,9 - - 1966 1.887,2 - - 1967 1.441,8 - - 1968 - - - 1969 3.857,0 -

Provincia

Malleco Cautín Valdivia Osorno 1.lanquiliiie
CliiIo

- -
-

- -
-

- -
-

- -
-

-
-

- -
-

- -
-

- -
-

- -
-

-

A y sén - Magallanes - Otros gastos cii el país 16.277.6
TO- .\1.

- -
20.560,8

- -
11.862,3

- -
16.156,6

- -
16.376,8

- -
27.822.6

- -
45.473,4 165.716,1

- -
37.4722 122.193,1

38.274.3 30.698,0

108.050,7 100.161.6 101.313,9 133.712,2 136.886,3 176.984,1

108.519,8 107.776,0

Fuente'. MOl' 1.

Entre los tLOS (le obras mis importantes (I UC })crletlecen a las labores propias de la Dire( ciún (le Riego. se (lCbCI) mencionar los cmhalses. Estos eran 20 en total CII 1960, con una (al)aCi(ia(l (le 2.039.500.000 metros cúbicos. En la actualidad se contabilizan 26, con una apacidatl (le 3.247.881.000 m. 3 , es decir, se ha obtenido un incremento (le Ufl 59,24% en el Volumen embalsado total del país. Los nis iuiportantes embalses que existen en nuestro territorio son, en orden descenCuadro NO 220

dente. desde el Pu1110 de vista de su capacidad, los Siguientes: Laguna del Maule, con 1.120.000.000 (le m.; Paloma, con 740.000.000 de ma; El Yeso, con 250.000.000 (le rn. 3 ; Digua, con 220.000.000 de m. 3 ; Cogotí, con 150.000.000 de tu. 3 , y Recoleta, con 100.381.000 m.. El resto (le los embalses tiene cada uno tic ellos una capacidad inferior a los 100 millones de metros cúbicos. Los embalses existentes en el país, considerando capacidades y volúmenes embalsados, son los siguientes:

Obras de riego. Capacidad y volumen enhl)alsadO

.\o mb re

Capacidad

¡969

¡ olu,n(n embaLsado al 30 de junio 1970
mil

(3

itas .t Lagunas iltI lina Laguna Chica Laguna Grande

42.171.000 in
5(0

mil ¡Ti., 0.00 0.00 0.00 0.20 0.00 0.00 0.00 0.00

m3

1.3 Laguna Reoleta Cogot Paloma Ctilino Purísima

3.000.000 7.500.000 37.300.000 40.164.000 100.381.000 150.000.000 740.000.000 8.583.200 2.352.000

0.00 2.00 0.00 3.80 1.00 0.00 4.00 0.00 0.00

(Continúa en la página siguiente)

277

(De la página anterior) Uolu,nen embaLsado al 30 de junio 1969 Pitana Lo Orozco Lo Ovalle Perales de Tapihue Runguc 1-1 uech si u El Yso Cerrillo-, de Ley-tia Lolol El Planchón Laguna del Maule Bullileo Digua Tu tu'.cn Tucapel Hucichucico TOTAL Fuente: MOPT . l)irccción de Riego. 2.125.000 5.518.000 13.526.000 11.612.000 2.400.000 30.000.000 250.000.000 2.723.000 6.386.000 70.000.000 1.420.000.000 60.000.000 220.000.000 16.500.000 410.000 5.200.000 0.00 0.00 0.00 0.00 64.000 S/ Da tos 90,7 SI Datos 5/ Datos S / Datos 404 mil 59 mil Da tos S/L)atos 5/Datos S/Datos 1070 0.00 0.00 0.00 0.00 25.000 rn3 S/l)atos 148 mil 5/Datos S/ Datos S/ Datos 417 mil 19 mii 21.000.000 5/flatos 5/Datos 5/Datos

Nombre

Capacidad

.247.88i.000 rn 3 618.700 m 5 21.620.800 ma

En la actualidad se cuenta con 1.360.000 hectáreas regadas equivalentes, lo que haría necesario incorporar hasta el año 1983 un total de 870.000 hectáreas. Se menciona el año 1983 y no 1991 debido a que las obras básicas deben ser completadas con 8 años de anticipación para que las zonas beneficiadas entren en plena producción. La Dirección de Riego dispone de los proyectos necesarios para llevar adelante estos propósitos.

Si se analizan las cifras obtenidas (le los valores (le producción ele la Dirección de Riego, expresadas en moneda constante (le 1965, se manifiesta muy claramente la baja (I EIC se ha ido produciendo después del año 1965. En los últimos tres años considerados (1967, 1968, 1969) , los valores obtenidos son los más bajos de todo el decenio. Se hará, pues, necesario modificar esa tendencia con el objeto de lograr las nietas antes señaladas.

Cuadro N' 221

Valores de producción de la Dirección (le Riego
(En miles de escudos (le 1965 1966 45.027 1961 41201 1962 42.231 1967 56.613 1964 58.256

1965 66.138 Fuente: MOPT.

1966 11.549

1967 28.S3

1968 24.537

1969 26.268

278

C)u' (o o) -. o

iiiiiii
o

co

o)

C.D O)

C.D C.D O)

U) C.D O)

iiiiÇiIIIiiI
o' w u,
G)

C.D O)

C.D o)
1

u
C.D

1

o)

4

-

(O O)

u

E

1

1

1

1

1

1

1

Ui
r

c

Se dispone (le los siguientes antecedentes que permiten conocer las necesidades del país en materia de riego: i) De la superficie territorial total de 757 mil kms. 2 , 502.000 kms. 2 son estériles, 118.000 kms. 2 son forestales y 137.000 kms. 2 corresponden a superficie agrícola. u) De estos 137.000 kms.2, 54.000 kms. 2 son suelos arables y 83.000 lo son (le praderas. De los 54.000 arables, 14.000 están ubicados en la región sur del país, donde no es necesario el riego artificial. Quedan así 40.000 kms. 2 de sucios arables en donde se hace necesario, en alguna medida, disponer de riego artificial. iii) De los 10.000 kms. 2 (4.000.000 de hectáreas) , se riegan actualmente 1.100.000 hectáreas; 865.000 hectáreas son regadas en forma eventual. La diferencia (le 2.035.000 hectá-

reas de secano se descomponen en 1.500.000 hectáreas de terrenos en que el riego no resulta económico, y el resto de 535.000 son las que se pueden incorporar a las áreas regadas. iv) En resumen, la situación se presentaría en la siguiente forma: el país podría contar con una superficie regada en forma permanente de 2.500.000 hectáreas, que estaría formada por, 1.100.000 hectáreas que cuentan con riego permanente, con 865.000 que reciben riego en forma eventual, y con 535.000 que se pueden incorporar a las áreas regadas. y) Se espera que hacia 1991 se pueda contar con un total de 2.167.000 hectáreas con riego permanente, que corresponderían a 1.100.000 hectáreas regadas actualmente en forma permanente, a las 865.000 que lo son en forma eventual y a 212.000 hectáreas de las 535.000 antes citadas.

280

CAPÍTULO IV

OTRAS CONSTRUCCIONES

1. OBRAS 1)E PA T'JMENTA(:JoN URBANA hasta 1965 inclusive, era la Dirección de Pavimentación Urbana, dependiente del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, la ms) it lI(ióIl encargada (le ejecutar ¡OS trabajos correSl)o ndientcs a su función. En el cuadro siguiente se ciItIcgan los antecedentes que existen al respecto: iio d la Vi' menda y Urbanismo, ci organismo (jtlC (0:11 inúa desarrollando este tipo de fun(ioneS, como se ve en el cuadro 224.

Cuadro Ni , 223 (:o,Istl - t(( j oIles anuales de l:i 1)ireuión (le Pa' ¡no iitacón Url,aii.i. 1966-1969
.4 u 1966 1967 1968 19119

Clkizil(,3
786.30 1 1)1) 797.138,08 315.187,1)0 811.030,00

Aceras
286.945,00 247.387,58 218.857,00 172.979,00

Cuadro N' 222
(onstrticç j oncs anuales (le la Dirección (le Pavimentación Urbana. 1961-1965
(En menos Os cuadrad Aun
Os)

u: MINV 1
Ca/ad,,.s ,lccra.s

1061 1962 1963 1964 1965

533.24136 855.959,86 1.041.207,10 1.029.226,30 800.79470

238.311,69 282.197,53 550.364,10 287.02100 291.653,90

Las instituciones antes mencionadas han sido las encargadas (le construir, conservar, re. parar, a(llu ilustrar y cobrar tanto los trabajos relac i011a(lOs Con pavimentos de aceras como de caltadas y soleras de la mayor parte (le las ()llitinas ( ¡el país. Las inversiones anuales de la 1)irección (le Pavimentación (le Obras Urbanas han sido las siguientes, expresadas en miles (le escudos (le 1965:

Iu'iitc:M()I'

1.

s1zs adelante, en 1966, es la Corporación de Obras Urbanas, dependiente del Ministe-

/1),))
23.3 '7,8

1%!

J962

19ó;

196/
29.520.9

1965

18.1)01.3

27.949,8

33.552.7

29.530.2

mS

Se observa una a fi ier te concen 1 I'ac ¡ ('Hl (le las ersiones, fundamentalmente en Santiago,

con aproximadamente el 33°, del total, y en Valparaíso con el lO al l2. También SC observa concentración de las inversiones en Concepción y Valdivia. El monto de la inversión contemplada en esos años ha i(1O variando,

producicndose a h4llnas diferencias importanles ('Ii años consecutivos; es así como entre 1 ¶161 y 1962 la inversión crece en mis de un 50 En el cuadro 221 se indican los siguientes valores (le prolt ción en pavimentación urbana;

281

Cuadro Nt' 221

Valor de producción (le la Dirección (le Pavimentación Urbana
1960 1961 1962 - 1963 196

1965
25.490

1966

1967

1968

1969

En iisiks de cscu(LOS de cada año En miles de escuslOs (le 1965

1.947

4.151

8.358

15.706

20.800

27.218

35.985

37..537

59.278

6.645

13.817

25.404

3 2.5 18

28.769

25.490

20.373

22.323

17.832

20.799

Fuente: MOPT y MINVU.

Las cifras anteriores indican una tendencia hacia la disminución de los valores de pro2. OBRAS SANITARIAS

ducción a partir de 1963 en adelante.

En obras sanitarias también intervienen dos organismos diferentes que dependen de distintos ministerios. Es así como debe considerarse la labor de la Dirección de Obras Sanitarias, dependiente del Ministerio (le Obras públicas Transportes, y la Corporación de Obras Urbanas, que depende del Ministerio de la Vivienda y Urbanismo. Dentro del rubro obras sanitarias, son de fundamental trascendencia los trabajos de agua potable, tanto en lo que se refiere a obras generales, es decir, captaciones, estanqucs, plantas de filtros, etc., como con respecto a las redes de agua potable. Respecto a la importancia relativa que ha ido teniendo la Dirección de Obras SanitaCuadro Nt' 225

rias dentro del Ministerio (le Obras Públicas y Transportes, se obscr a que en el período que se analiza experimenta una reducción, pues desde una participación del 14 1" en los comienzos de la serie, cii las inversiones anuales, pasa al 7% en los últimos años analizados. Esta institución debe desarrollar labores de estudio, proyección, construcción, reparación, conservación, explotación, mejoramiento y administración (le los servicios de agua potable, alcantarillado y desagüe. Desde el año 1966 adelante, la Corporación de Obras Urbanas también ha realizado obras y labores similares a las anteriores. En el cuadro silas realizaciones de ambas guiente se indican las instituciones:

Construcción (le obras sanitarias
Agua potable (k???. de matrices) COl Alcantarillado (km. co/retores) COl]
Const. esIanq

DOS
1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 139 380 294 277 - 120 115 197 160 143

Totales
139 380 294 277 - 120 163 234 266 246

DOS
185 260 106 108 - 122 105 102 45 34

Totales
185 260 106 108 122

urs (cap. en ni DOS

13.000 9.501 10.640 25.675 22.137

18 37 106 103

- 21 128 115

105 123 173 149

Fuente: MOP NI 282

El desarrollo producido en la construcción dc viviendas ha implicado una necesidad urgente (le dotar de los servicios sanitarios corrcspondicntcs a las nuevas poblaciones, y es por eso que la Dirección (le Obras Sanitarias Y la Corporación (le Obras Urbanas han debido construir las obras necesarias para estos Cuadro N' 22ñ Valores (le P I o l ttcción en obras sanitarias
19 ' 1
En Infles (k esi U. (los de cada año En inikç (le CSCU(1OÇ (lC 1965

efectos. Se debe destacar también la labor desarrollada por ambas instituciones en el saneamiento sanitario de poblaciones provisorias existentes ) 7 (le los campamentos (le radicación en los (JUC se ha atendido ese tipo de necesidades. En ci cuadro 226 se muestran los valores (le producción, en obras sanitarias.

1962 -

1963

1961

1961966

1967

19681969

7.439 25.839

12.861 13.023

9:-85 29.131

19.57 41.112

35.268 48.780

51.307 54.307

46.841 35.061

77.032 47.787

83.146 134.785 39.499 47.293

Fuente: MOPT y , MINVU.

Se puede observar en ci cuadro 226 una notoria irregularidad en los valores obtenidos entre años consecutivos en que se producen

variaciones (le importancia, lo que da lugar a fluctuaciones considerables.

3.

GONSTRU(;(;/ox \'O HABITACIONAL
estatal, y ci organismo a cargo (le la proyección y supervigilancia de la construcción de las mismas es el Ministerio (le Obras Públicas y Transportes. Los C(lifi(iOS destinados a salud pública son, en su ma y or parte, obras dependientes de la Sociedad Constructora de Establecimientos 1 lospitalarios. Asimismo las de educación dependen para su construcción en su mayor parte (le la Sociedad Constructora (le Establecimientos Educacionales. Estas dos sociedades son empresas privadas desde el punto de vista (le su Constitución, pero los recursos de ambas provienen, fundamentalmente, (le leyes especiales. Además en sus directorios tienen representación mayoritaria representantes del gobierno. Se debe agregar que también tienen participación en la construcción de este tipo 283

En esta clasificación se incluye una gran variedad de obras (le distinto origen Cts Cuanto a su iniciativa, financiamiento ), a los USOS a que scríii destinadas. Se pueden agrupar den (ro (le este rubro las obras destinadas a servicios públicos o sociales, entre los cuales se deben incluir: defensa, policía, justicia, administración civil, transporte esparcimiento. y pública y cduLas obras destinadas a salud Cd( ion inclu yen: hospitales, l) OS t aS , policlínicus, asilos, salas-cunas, escuelas I )rit111 i ;1 s \' secundarias, universidades, guarderías infaiiilcs y parvitlarios. Se deben agregar ambiéu las edificaciones destinadas a turismo y esparcimiento, que comprenden hoteles, moteles, campings, campos deportivos, gimnasios. Las edificaciones destinadas a servicios públicos o sociales son, co general, (le iniciativa

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de obras instituciones tales COfll() la Corpo. rac ióii de la \ivIen(l y otras ligadas al MiIlisterio (le la \'ivienda y tI rl)anisino. l.os edificios comerciales e industriales dependen principalmente de la iniciativa y filIaticjlilIiCntO (IC! sector privado, aunque también hay obras de este rubro que se construyen gracias a iniciativas (le organismos de(IC la ViViCfl(Ia y Urbanismo o de empresas sentifiscales tales Como tNI)FSA, ENAI', ENAMI y otras.

tros cuadrados construidos, es en general sup..rior un un 60' 1 , a la del sector l)t'tl)lico. Ásimisnuo, se manifiesta olaraniciite la mayo?atención (l t i C reciben las obras de comercio e industria de P arte del se tor privado, que aiuualnientc proyecta entre 10 y 30 veces más nictros cuadrados destinados a estos fines que C! sector 1)úbli(o. Por otra parte, la participación (le este último sector es mayor en las obras signadas (0010 "otros destinos'', ya que $u participación cii este rubro es anualmente entre 2 y 5 veces mayor que la del sector pri\ a(lo. Si se cotis j dertii los totales de metros cuadrados (le (Oiist ItiCciótI ¡lo habitational del período 1960-19704 se contabiliza un total de 5.931.178 metros cuadrados; (le éstos, 3.819.804 metros cuadrados corresponden al sector privado ' 2.111.374 al sector público y, en por(eiitajcs, 6140 al sector privado y 35,60"z al público. Del total de los metros cuadrados de (onstruccióil no liabitac j onal iniciada p0r el sector público o proyectada por el sector privado, el 61 3 T,¿ corresponde a comercio e industrias y el 38,21 <,l ,> a otros destinos. Se observan ma ores fluctuaciones ptit años consecutivos en estos rubros en el sector poI)IRO (lile en el I)Iivado. El cuadro 228 q cte sigue entrega informau'n pina los sectores público y privado en cuanto a UN va lot es (le producción cii edificación iio liahitaciotial, para los distintos años del período que se analiza, expresados cii ]ir¡les de escudos de 1965. En el período se observa tilia Lasa inedia cte crecimiento (le 2,41/1,¿ (se ha calculado esta Lasa cii función de un promedio geométrico). Se puede apreciar tanil)iéfl un crecimiento casi sostenido en las cifras hasta el año 1965, en que se llega al valor mxinio. Luego, desde el año siguiente se produce tina baja sostenida, para terminar con una recuperación en el último año del período considerado. La participación de los sectores público y privado es variada, pero en promedio corres-

pendientes (Id Mlilisteri()

Las empresas constructoras están capacitadas para proveer a los sectores industriales y comerciales (le los edificios y locales que éstos requieran, y los metros cuadrados que de estas obras se ((Instru y an dependen fundamentalmente de las tiecesiclades, expectativas y posibilidades (le financiamiento que tengan los sectores industriales y comerciales. En la actualidad se reconoce que el cquipain ien to urbano se debe ir desarrollando C(l tlilib radaiticnte con los planes de vivienda Y servicios 1)úblicos, como partes integrantes (le un todo. Tanto es así que, incluso en los últitutos años, los organismos internacionales han agregado a los P r éstaillos para el finan€0111 un

ciamiento de viviendas el de su e(uipanhiento it ario. El (tiadro 227 que se acompaña indica los

metros cuadrados construidos en el período, considerando los sectores privados y 1)ÚbliCOS. Del análisis del mismo se observa entre los años 1 ¶16O y 1965 LIII continuo aumento (le los metros cuadrados de edificación no habitacional, tanto (le los proyectados por el sector pri\a(l() (Otilo los i niciados por el sector
1)L'tt)licO. En

los años siguientes existen fluctuaciones en las cifras totales, y tienden estabilizarse cii los dos últimos (1969-1970) Tornando el año inicial del período, 1960 y 1961 el que indica mayores cifras a este respecto, refleja un aumento de 92,7511 en los metros cuadrados que se consideran. La l) a rticil)ucióI) (lel sector privado en la edifica(ióti no habitacional, expresada en me-

285

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ponde al P ri nlcro un 40% del total, cifra más o menos similar a la (fue se obtenía al considerar los metros cuadrados construidos por aflhl)O.s sectores. La relación que se observa dentro (le! penodo 1960-1970 entre edificación liabitacional y ili) liabitacional, (la valores del 80%, aprox in1a(l111te11te, para.la primera (le ellas cii relación al total de ambas. Dentro de las instituciones que tienen maOF I1tl(.ipación CII la construcción (le edi)
CII el sector públiw, se encuentra la Dirección (le Arquitectura, dependiente del Ministerio (le Obras Públicas y Transportes, Con iii) utl)OFt apio. xiiiiado (tel 15% del total (le los metros (tIt-

escolares, (le gobierno y de Carabineros e Investigaciones. Los edificios destinados a turismo y esparcimiento son tanto (le iniciativa pri v ada como pública. Dada la situación acnial del país, se observa un mayor interés, cii especial (te parte de organismos estatales, por aumentar las edificaciones destinadas a ('StOs fines. Una (le las instituciones fl)áS importa!)t(S que opera dentro del rubro edificación no habita cional, es la Sociedad Constructora (le Esrableciniieiitos Educacionales. Su participación dentro de la edificación (le establecini ¡Cn tos escolares cii el país, es import ant ísima. Se cuenta con los siguientes antecedentes en (-Llanto a metros cuadrados iniciados para los años que se indican, obtenidos de las memonas (le esa institución:

1k aciones no habitacionales

(Irados iniciados por este sector. Fiiiidameii. talniciite, su acción va destinada a edificios

Cuadro N 229 Metros ((ladrados tIc (onSLrLl(c ióii itii( iados aiiu.iimente por la Sociedad Constructora (le Esta ble( ¡ni ientos Educacionales ( `n muno s umail nulos)
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151.479

79.000

I.a participación de este tipo (le obras es muy alto dentro del total de metros cuadra( l os iniciados por el sector público en los di\ Crsos años. Las cifras indican, asimismo, una fuerte variación entre los metros cuadrados iniciados en los diferentes años. El año 1967 se habría iniciado la cifra máxima (tel penodo analizado, con 202.328 metros cuadrados, y la cifra nIiI)ilfla del mismo periodo se Itabría (lado en los años 1964 y 197() con aproximadamente 79.000 metros cuadrados. Dentro (le las edificaciones que ejeduta la Socieda(l Constructora (le Establecimientos Educacionales se incluyen: locales nuevos y ampliaciones destinadas a enseñanza básica y inedia, obras especiales y obras menores. El número y destino de las obras (1 UC Se inician anualmente varían fuertemente.

Fi total de metros cuadrados iniciados en todo el período es (le 1.531.310 metros cuadrados, (01) una capacidad total aproximada de 481.165 alumnos (considerando un solo turno en las escuelas urbanas) Como se indicara anteriormente, la Direc(ión de Arquitectura también construye edificios escolares, pero en cantidades muy inferiores a las (le la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales, ya que en general el aporte de aquélla es inferior al 10% de lo que construye esta última. Otra institución (le gran trascendencia dentro de las ligadas a la construcción de edificaciones no habitacionales es la Sociedad Constructora de Establecimientos Hospitalarios. De las memorias de la misma se han obtenido los siguientes datos en cuanto a obras terminadas en cada año:

287

2V" 230 )hras tcrniiiiaclas :flhI;IITI1CUEC 1)01 la Sociedad (:onsti u( tora de Estable( iLUiCULOS Hospitalarios
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A io 1960 1961 1962 1963 1961 1965 1966 1967 1968 1969 1970

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Sii/,erficic e,¡¡ficada (2)

38.029 42.383 16.005 40.874 45.984 56.211 22.192 34.891 27.932

investigaciones, edificios (le justicia, deportes, bomberos, varios, obras nicisotes. No sólo realiza labores de nuevas construcciones, sitio que además cjccuta trabajos de reparación y mantención (le edificios (le servicios públicos. Su acción va destinada a todo tipo de obras (le arquitectura de utilidad nacional. Asimismo, realiza estudios y proyectos. Fundamentalmente, sus esfuerzos van encaminados hacia la construcción de Ol)raS escolares, servicios públicos y equipamiento comunitario en general. La Dirección de Arquitectura realiza inversiones en obras a través de todo el país, de acuerdo a las prioridades que ha estimado a niveles provinciales y por líneas de producción. Se acompaña el cuadro 231 y el gráfico XVI como las inversiones en obras por provincias en el período 1960 . 1969, último año para el que existe información disponible. A través de los distintos años se nota una cierta estabilidad en las cifras, exceptuando el año 1965, en que la inversión se eleva hasta Lilia cantida(l no igualada en ningún otro ole! período. Se comprueba, asimismo, que las inversiones cte la Dirección de Arquitectura en las distintas provincias del país varían muy fuertemente entre los diversos años, y se puede apreciar así que en provincias en las cuales en un año se invierte el 2,45% del total, al año siguiente se gasta en las mismas provincias el 10.16% de todas las inversiones para ese año. Del 65% de los metros cuadrados construidos por esta institución, aproxiniaclainente el 17% está destinado a establecimientos educacionales y a servicios públicos propiamente tales; el 7% a carabineros y militares, y el resto a tribunales y cárceles, construcciones varias y deportivas. (Datos hasta 1965). La participación de las inversiones en la Dirección de Arquitectura, en general, son inferiores al 10% del total de las que realiza el Ministerio ole Obras Públicas y Transportes.

e No hay información disponible.

Se observa (1 UC en el año 1967 se inicia el mayor número (le metros cuadrados del pedocto en que se dispone (le información, año en que se triplica en exceso la iniciación míninia (le 16.005 metros cuadrados del año 1961. Entre las obras se incluyen hospitales, consultorios, postas, postas rurales y otros. En los nueve años considerados .se contabiliza un total (le 143 obras con 324.501 metros cuadrados . Si se desea expresar estos valores en un equivalente aproximado de número de camas, se llega a cifras del orden de 6.518 Ufli(la(tcs. En cifras aproxiniadas, se han terminado 16 obras de este rubro, con una superficie pronle(llo anual de 36.055 metros cuadrados. Como antes se indicara, dentro del sector público) le cabe una participación fundamental a la Dirección (le Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, en la edificación no habitacional. Esta institución hace importantes inversiones anualmente en este rubro. Es así como construye: edificios escolares, edificios de gobierno, carabineros e 288

Cuadro N9 231 Inversiones en obras por provincias de la Dirección de Arquitectura en 1969 (En miles de escudos de 1969)
P;ouiticin 'lar apac.l 1960
2.537,3 4.978,3 1.541,4 1.190,8

1961
2.217,9 7.426,8 1.228,4 1.367,5 913,8 3.089,4 22.910,3 1.362,6 ¡.264,2 1.095,1 516,3 ¡.077,2 979,7 4.572.3 12.056,0 738,2 1.317.1 3.865,8 5.122,7 2.052,0 2.871,5 9.0513) 3.898,3 1.823.6 3.613,8

1962
2.354,4 3.987,0 995,1 2.527.1 907,9 1.385,6 20.230,7 795,3 1.488,5 141,2 1.625,7 1.173,8 466,4 1.592,1 8.354,9 2.316,1 1.083,7 4.240,1 3.654,4 4.644,2 2.189,2 4.436,9 4.059,1 1.398,4 4.258,2

1963
3.084,6 4.537,9 1299,8 3.860,2 722,3 1.888,0 20.781,0 371,1 1.347,2 220,1 566,2 2.869,9 400,5 1.341,3 4.191,7 159,4 1.769,2 1.998,1 5.730,1 4.066,0 2.404,9 2.183.9 3.967,3 1.846.0 2.076,8

1961
2.389,0 4.528,5 1.155,7 1.297,7 3.135,3 5.227,0 19.221,5 1.089,1 ¡.389,7 1.600,3 1.637,3 2.650.0 591,5 2.286,7 13.276,9 1.856,1 1.711,8 2.913.6 7.391,2 5.997,6 4.806,8 2.081,0 2.948,4 909,0 3.877.9

1965
2.166,8 3.873,0 1.952,7 3.986,3 3.117,6 5.849,3 21.185,3 2.125,7 799,7 756,1 2.008,7 1.788,1 1.383,0 2.455,5 19.309,3 2.302,0 2.053.5 2.463,6

1966
1.534,0 5.798,1 5.970.0 2.546,4 10.101,2 3.572,0 9Y9-1,7 928.9 557,6 2.879,3 191,2 591,7 1.915,9 3.27 1.7 6.255,2 1.963,9 2.931.5 ¡.435,8 6.762,5 3.457.0 2.156.6 5.367,6 2.087,8 2.7 37 .9 5.149,7

1957
2.160,9 4.608,0 2.345,0 2.363,5 2.570,0 3.700,4 11.120,5 807,2 1.534,4 1.451,2 603,0 405,7 1.796,9 2.805,8 6.739,4 523.5 3.301.4 1.185,5 3.119,6 4.960,0 4.315,6 3.371,5 2.274 .7 2.29(3,9 7.918,7

1968
1.984,0 7.932,9 1.038,9 3.290,9 3.898,4 3.007,4 15.986,5 201,3 1.720,5 373,9 1.505,5 264,3 1.234,5 3.401,6 5.912,2 382,6 3.946.7 1.229,7 2.497,1 4.585,2 4.092,2 3.121,1 3.01 0,0 2.65 1,6 3.'124,3

1969
9.423,2 5.610,8 1.165,2 3.818,9 3.805,6 4.719,0 23.921,2 455,4 1.391,1 722,5 820,5 688,7 1.676,9 1.891,8 2.823,2 1.122,3 1.393,3 2.749.! 2.204,5 4.227,7 2.444.8 3.262,3 1.245.5 2.691.1 2.873.5

Ancotagasta A tacaba
Coquimbo

Aconcagua Valparaíso Santiago 011 iggins (;olchagua Curicó
1 alca

2.409,5
6.036,0 16.220,3 1.419,3 1.458,6 1.037.7 613,4 710,1 871,4 3.471,7 6.066,3 ¡.237,5 930,4 i.0(18,8

Maule Linares
ublc

concepción Ata Lico
lIjo-lIjo l%la lic-co

Cau Lío Valdivia Osorno 1 .lJncl ni It nc
(.liiloc

5.083,5
3.312,0 1.158,9 6.193,3 3.007,1 913,2

lo. 156,0
5.423,3 5.230,2 4.081,5 2.731,8 1.531,8 4.012.9

Magallanes Otros gastos en el país
TOTAl.

2.604,4

1.885,1 78.07139 96.432,4 90.304,0 75.568,6 95.969,9 113.626,9 90.658.2 78.882,3 80.693,3

2.896.1 90.044,2

Fuente:
I)eílactot :

MOPT.

Indice de precios al por masor.

Adcms de las instituciones antes citadas, que pertenecen al sector público y que tienen relación con la edificación no habitacional, se deben citar otros organismos del mismo sector y que también efectúan labores relacionadas coii esta actividad. Son variados y los nis importantes son: la Corporación de la Vivienda, ligada al Ministerio (le la Vivienda y Urbanismo en la parte de su actividad relacionada con equipamiento comunitario; Gobierno Central, con obras destinadas a los distintos ministerios; Universidad de 19.-Antecedentei...

Chile, que realiza construcciones para sus dicesas facultades; Universidad Técnica del Estado, que opera en forma más o menos similar a la Universidad de Chile en este aspecto; Servicio Nacional de Salud, con obras ligadas a su especialidad (hospitales, clínicas, postas) ; instituciones del sector transporte y comunicaciones, tales como Ferrocarriles, Empresa Portuaria de Chile, Línea Aérea Nacioital, etc., también construyen edificios no habitacionales; p01' último, dentro del sector público, debe niencionarse a las municipali289

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dades, que hacen un aporte trascendente en este rubro, l)re0cPáI0Se en especial de aquellas obras que específicamente sirven a los propósitos (le esas entidades, como son locales, edificios de esparcimiento y reparaciones menores. Como se indicara previamente, es el sector privado el que tiene el mayor aporte de metros cuadrados construidos y de miles de escudos invertidos en edificios no habitacionales.

Dentro del sector privado también se incluyen, ligados a estas labores, obras relacionadas con la agricultura, que para algunos años corresponde al 70% del total de las inversiones que el sector privado realiza en edificaciones no habitacionales. De mucha menor importancia son las inversiones que en este aspecto realiza el sector privado en la actividad de transporte y comunicaciones (teléfonos, cables, telegramas y radio, transportes marítimos)

291

1' A R T E 1

y

LOS SECTORES SOCIALES
CAPÍTULO 1

LA POBLACION CHILENA

La población es una variable de fundamental importancia para el análisis de los recursos humanos; por esta razón, se P resenta un breve análisis (le las cifras de población total y sus componentes para el decenio 1960-1970.
1. CRECIMIENTO I)EMOGRAFICO

Las cifras de población utilizadas fueron elaboradas por el Centro Latinoamericano de Demografía (CELADE) y ratificadas por la Dirección de Estadística y Censos y ODEPLAN 1•

La pt)l)l;I( jón total d el país en el año 1960 fue (le 7.683.200 personas, cifra que se obtuvo al (orlcgir la población detectada por el xii Censo de Población del 28 de febrero (le 1960, en un 5,1%,correspondiente a la omisión ecusal y centrada al 30 <le junio del mismo año. En el año 1970 la población del país alcanza a 9.780.100 habitantes2, lo que significa una variación de 27,3% en el decenio. El ritmo (le crecimiento es del orden del 2,5% acumulativo anual en el qt1qucnio 1960-1965, y (le] 2,41,', acumulativo anual en el quinquetilo siguiente. Los cambios demográficos están sujetos a la evolución <le la mortalidad, (le la fecundidad y (le los movimientos migratorios. En el decenio estudiado la mortalidad sigue la tendencia a la baja (le los decenios anteriores, pero en forma menos marcada. En el 2. DISTRIBUCION POR EDADES La distribución por edades de la población muestra que el país cuenta con una población joven, aunque el porcentaje ole menores de 15 años baja de 39,9 a 39,3% entre los
1 las definiciones de los conceptos que aparecen en ci texto (le este trabajo, van en el anexo definiciones. 2 Proyección elaborada por CELADE.

período 1960-1965, la tasa de mortalidad es de 11,6%, y en el quinquenio 1965-1970, de 9,1%. Por otra parte, a partir de la evolución (le la fecundidad en el sexenio 1961-1966, que ha observado un descenso importante, se preveía que la tasa bruta (le reproducción para el año 1970 sería del orden del 2,11 11,'. Para los años 1960 y 1965 la tasa es de 2,50% y (le 2,34%, respectivamente. Es necesario hacer notar que el crecimiento vegetativo real de la población en este período, será menor aún que las tasas estimadas en la proyección; esta aseveración estaría confirmada por las primeras estimaciones del xiii Censo de Población de 1970. Las proyecciones de población serán corregidas cuando se obtengan las cifras oficiales de este último Censo.

años 1960-1970. En este hecho se ve claramente la influencia de una menor tasa de natalidad estimada para los últimos cinco años del período. Además, la tasa de crecimiento anual de los menores de 15 añosen el período 1960-1965 es igual a 2,7%, y en el quinquenio siguiente baja a 1,9%. 293

Distribución por edades de la población total y tasas de crecimiento anual
Edad 0 - 14 15 - 64 65 y más TOTAL 1960 3.066.193 4.285.656 331.343 7.683.192 1965 3.501.171 4.822.908 383.062 8.707.741 1970 3.817.355 5.487.402 445.343 9.780.100 Tasas de crecimiento % 196511970 196011965 2,7 2,4 2,9 2,5 1,9 2,6 3,1 2,4

Cuadro N9 231 -1

Fuente: ODEPLAN . CELADE. 'Proyecciones de la población de Chile, 1960-2000".

3. COMPOSICION POR SEXO La composición por sexo de la población en el decenio 1960-1970 prácticamente no ha variado. Pero sí es importante destacar que la tasa anual de crecimiento de la población masculina baja de 2,5 a 2,4% en los quinquenios 1960-1965 y 1965-1970; en cambio, para los mismos períodos la tasa anual de crecimiento de la población femenina aumenta (le 2,2 a 2,3%.

4. POBLA ClON RURAL Y URBANA El análisis de la población rural y urbana revela que en el período 1960-1970 la concentración urbana ha aumentado, por cuanto ci porcentaje de población urbana sobre la población total ha crecido de 68,2% en 1960 a 74,2% en 1970. Es importante destacar que en los dos quinquenios del período la tasa de crecimiento anual de la población rural se mantiene en un nivel del 0,3%, mientras que en el caso de la población urbana esta tasa baja de un 3,6% a un 3,1% entre los quinquenios 1960-1965 y 1965-1970. La falta de antecedentes no permite analizar la composición de estas tasas de crecimiento de la población urbana y rural, a fin de determinar la proporción que corresponde al crecimiento vegetativo y al proceso de migración.

Cuadro N9 232

Población urbana y rural. 1960-1970
Población Año 1960 1965 1970

rural
2.445.914 2.481.454 2322.782

Población urbana 5.237.278 6.226.287 7.257.318

Población total 7.683.192 8.707.741 9.760.100

Porcentaje pohI. rural 31,8 28,5 25.6

Porcentaje pobi. urbana 62 71,5 74,2

Total 100 100 100

Fuente: CELADE - ODEPLAN. "Proyecciones de la población de Chile, 1960-2000". Santiago, 1968.

294

5. POBLA ClON POR REGIONES

El país Ita sido dividido en once regiones para efectos de los programas y estudios. Cada región se compone de una o más provincias con características similares en varios aspectos. Esta regionalización da una aiTiplia visión de cómo se distribuye la población total en el territorio nacional en tres años: 1960, 1965 y 1970. El mayor número de 1 tabi tantes se halla cii la zona metropolitana (provincia de Santiago) , (111e en el año 1960 representaba un 33% (le la I) olJla( : t ó il nacional, aumenta a 34,5% en el año 1965 y llega cii 1970 a 36,1% de la población del país (ver cuadro 233) Es decir, Se observa que hay una alta concentración en la capital y sus alrededores. Las razones de esta concentración ión son conocidas, algunas de ellas son: tina gran parte del sector industrial se encuentra en esta zona, lo que da una mayor expectativa de trabajo a la población; la concentración del Poder Ejecutivo en la provincia (le Santiago; la atracción que significa un gran centro urbano para el resto del país, y otras.
Cuadro N' 233

Le sigue en importancia por su número de habitantes la vii región (que comprende las provincias (le Nuble, Concepción, Arauco, Bío-Bío y Malleco) con un 17,1% de la población del país en el año 1960, con un 17% en el año 1965 y con un 16,9 0` en el año 1970. O sea que se observa un leve descenso paulatino en la participación relativa de la región en la población total. Esta región es principmlnmciite industrial, agrícola y minera y * ucnta con yacimientos de carbón, hierro (Arauco) y oro. En general, las actividades mineras no absorben en gran proporción la mano (le obra, produciéndose así una fuerte presión sobre la actividad industrial. Al igual (jLte la vii región, las 1-estantes regiones del país ac usan una tendencia decreciente en su participación relativa con respecto a la población total. Esto significa que la población seguirá concentrándose principalmente en la zona metropolitana (provincia de Santiago), principal polo de atracción del país.

Población total por regiones l rit los años 1960, 1965 y 1970
(Miles (le personas) Regiones la rapac5 Antolagasta Atacama y Cquimbo Aconcagua y Valparaíso Santiago 0 , 1 liggins y Colchagua Curicó, ralca, Linares y Maule Suble, Concepción, Arauco, Bío-Bio y Malleco Cautín Valdivia y Osorno llanquihue. Chiloé y Aysén Magallanes TOTAL 190 130,6 445.6 791,4 2.535.5 430,3 583,9 1.313,8 '114.9 422,6 315,0 76,8 7.683,2
222,8

1965 1.7 2,9 5.8 10,3 33,0 5,6 7,6 17,1 5,4 5,5 4,1 1,0 100,0

%1970 1,6 2,9 5,8 10,0 34,5 5,4 7,6 17,0 4,9 5.3 4,0 1,0 100,0 145,7 279.2 558,6 981,0 3.529,1 494$ 719,6 1.652,0 438,6 502,4 376,2 102,9 9.780,1

% 1,5 2,9 5,7 10,0 36,1 5,1 7,4 16,9 4,5 5,1 3,8 1,0 100,0

II. 111. lv,
Z.M. V. VI. VII. VIII. lx. x. xl.

136,0 249.0 507.5 874,9 3.008,5 468,3 659,0 1.477,3 427,9 462,2 347,3 89,9 8.707,8

95

CAPÍTULO 11 LA EDUCACION

La educación es un servicio esencial que el Estado debe entregar a toda la comunidad. Sobre el Estado converge una doble demanda: por un lacio, la demanda social proveniente (le las mayores aspiraciones de la comunidad por incorporarse a los conocimientos y a la cultura; y, por el otro, la demanda económica derivada del hecho (le que la educación facilita la adecuación de los recursos humanos ante el cambio tecnológico. Para satisfaccr esta doble demanda, se requiere de una estructura educativa que permita la mayor atención (le personas y que asegure la permanencia y continuidad en el sistema. En la atención de estas demandas participan los sectores público y privado. En el primero se encuentran las siguientes institucioncs:Ministcrio de Educación Pública, organismo encargado (le la programación, coordinación y control de la enseñanza básica y media; Universidades (le Chile y Técnica del Estado, destinadas a la formación de profesionales y técnicos de nivel superior; Instituto Nacional de Capacitación Profesional, a cargo del adiestramiento, capacitación y especialización de los trabajadores; junta Nacional

de Auxilio Escolar y Becas, encargada de la asistencia social y económica de los educan(los, y Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales, que realiza las inversiones en construcciones necesarias para el desarrollo de la actividad educacional de niel básico y medio. En el sector privado se hallan los colegios, acadeni ias, universidades e institutos que, en parte, son financiados por la vía de la subvención estatal. En el último decenio el aporte al producto geográfico bruto del sector educación sentó un comportamiento similar al crecimiento del producto geográfico bruto total, lo que determinó la mantención de la importancia rclativa del sector (algo superior al 3%). El mayor desarrollo experimentado por el sector público durante el período 1960-1969, reflejado en el aumento de su participación en el total (le matrículas (de un 68 a un 76%) y en la fuerte expansión de los aportes fiscales, determinó la disminución de la participación del sector privado en el valor bruto de producción de este sector, del 43 al 26% entre 1960 y 1969.

EDUCACION REGULAR DE NIÑOS

En el análisis de la educación regular de niños se distinguen dos períodos, cuya separación la determina la reforma educacional dictada a fines de 1965. La estructura educacional existente hasta 1965 comprendía los niveles parvulario, primario y medio (con la enseñanza secundaria y profesional). De estos tres niveles, el segundo era obligatorio para los niños de 7 a 12 ó 13 años. En la enseñanza media se diferenciaba claramente el contenido humanístico de la enseñanza secun296

daria y el contenido técnico de la enseñanza profesional. Esta estructura educacional presentaba serias deficiencias provenientes de programas educativos muy antiguos, orientados hacia la adquisición de mayores conocimientos intelectuales y, generalmente, hacia la prosecución de estudios superiores. Las necesidades de ampliar la base educativa, de entregar algún grado de calificación en el curso del primer nivel obligatorio de enseñanza, de lograr un desarrollo integral de la personali.

Liad del educando, (le orientar la enseñanza hacia lo técnico y (le crear una conciencia de no despreciar el trabajo manual, se concretaron en la definición, en 1965, (le Ufl proceso de reforma educacional que se inició en 1966 con la creación del 79 año básico que, al año siguiente, se conipletó con un ciclo básico (le ocho años de duración. La (St ILICI tira educacional reformada actualntcu tc cii \ igciicia com prende la educación l);isj( (01) ()( ho años (le (l(lr:lcióll, y la cflseñaai.t ni('di:i (Oil (1(15 Illo(Iali(ia(ics: científicoV (é(uico . 1)rofcSiOnal, (0n una dtii.l( itiii (le cuatro .LIIOS. 1 .os obj " il-0.1
1 ina(los

1.1. ArÁt.isis

DL LOS PRINCIPALES INDICADORES EN EL DECENIO

}DtCA'rlvos

1960-1969.

El análisis comprenderá los siguientes indicadores del (lesIrrollo de los tres niveles edu(ali\ s: parvulario, básico y medio.

) E?'o/U(zÓu de ,natri'culas y población escolc,izada. (Ver cuadros 234 y 235) Dui-,tt1l' el periodo 1960-1965 hubo un mo(k'i'a(lO a Llilietu to (le matrículas, tilas, sobresaliendo Cl año 1965, que presentó los mayores creciilliciltos a CoilsCcIiCilcia (le las campañas edo;ts (1(1 ohiui'iio anterior, las que permi. ]¡(Ton tilia mayor i licOrpOra(ión al primer
ttl\

en la reforma dcsj (lar satisfacción a las ne(esi(la(ics

antcrioiiru u te cii tiiicitdas, a fin de lograr una (oliti n uiolad de la educación en los diferentes u is eles, siiiificaroii Lilia modificación cii los 0Ut('fli(los curriculares; cii la (iura( ióii (le los culos; cii los liiéto(IOS (le enseñanza y cii la cv;lltlacióil Y P i ' 011 i 0 (i( ' t1. No existe todavía proceso cvaluat ivo sobre el cumplimiento (k' LI U Iuts objetivos.
Mi

básico y a otros cursos (le este mismo u iivcl ..t partir de 1965 se produjo un crecilii idi Lo sustcnido LIC matrículas que dieron cono) entre resi u tado, otu os, el aumento (le la población c: olarizada cii los tres niveles desde tui 51,1% en 1960 a un 67,9% en 1969 (ki tramo (le 5 it 19 años. Si bien este aUinenl) c :uceptable, se debe recalcar ojtic cii el año

(LlYs0

Cuadro A' 29-1

F:(ituo-u(-ióui i citilai' ole ni¡-l os: itottiíctml:us ¡96O-M70 (Cifias cii iii des)
M E 1) (.¡í',u 1 ¡fico- ¡ Tru, t(o.4

A ?0 1960 1961 1962 1963 1964 1955 1966 1967 1968 1969 1970a

'0/(0 ¡'Í

I;,ou o 1.161$ 1.193.1 1.253,9 1.309.4 1.354 .5 1.528,7 1.735.7 1.837.! 1.934.5 1980$ 2.064 .5

IIu,u',nitica 161.9 170.1 178,1 187,8 197,7 218,3 116.5 128.2 153,! 178.9 193.1

1', ofr.sjono/ 59.7
65,8

vi /1(0/ 6.7 6.1 6.7 7,3 8.3 7.6 ii 6,6 6,5 4,4

Sutil ((III! 228.3 242.3 257.3 275.4 290,6 319.6 164.0 186,1 229.3 269.3 292,9

Total 1.4 19,6 1.469,8 1.550,9 1.625.0 1.688,9 1.897,0 1.951.2 2.077.8 2.221,5 2.306,4 2.420.7

29.5 3-II 39,7 10.2 43.8 48,7 SI .5 51,6 57.7 56,3 63.3

72.5 80,3 8-1.6 93.7 12.0 51.3 69,7 86,0 99.8

Fuente: Superintendencia de Educación, Sección Estadística. Boletines Anuales.
a Estimado.

297

Cna(ho N 9 235

Edtica ion regulo (le niños: escolarización poi- niveles ( 1;) 1 P° t:tiI tajis)
A ¡jo ¡'art o /at ja Botica Media Total

13,5 1960 15.2 1961 17,0 I)62 16,7 1 1 163 17.7 196-1 19,1 1965 20.1 1966 21,3 1167 22.4 1 , 168 21.7 1969 1.3 1970 12

86.6 86,2 87,8 89.)) 89,2 97.8 86,2 88.7 91,3 91.3 93,5

21-1 22,0 22,7 23,6 21.1 25,7 18.1 20.3 24,3 27.8 29.3

54,1 54,3
55,5

56,1 56,9 62,0 61,8 64,1 67.0 67,0 69,8

Fin-nt'.': CFI \ 1 )E. ' ilsi iiii:ición de población". it Etiiitado. 1'iivula1i.i: 5 años. 11.sira: 1960-196,,p 6 a 12 años.
1966-1970 6 a 14 años.

Media: 1960-1965 13 a lO años.
1966-1970 15 a 19 años.

1969 ci déficit educacional alcanzó a 1.089.600 personas que no tuvieron oportunidad de llegar O (le continuar en la escuela, en primer lugar porque no había locales escolares donde demandar matrícula; en seguida, porque una V('i ingresado a la escuela el alumno tenía (1t1C abandonarla, p ues debido a las malas (Oilili( iones socio-económicas en que vivía se veía obligado a trabajar; y, por último, ¡)oi9UC ti rendimiento cic sus estudios no le perinii ía seguir avanzando en ci ciclo básico, (0(10 cstO originado en una mala alimenta(ion e inadecuada vivienda, por la carencia de Útiles. etc. que la asistencia social y econ()nhica que el sistema escolar le brindaba no 1cU;uu paliar. El P l0(CS0 (le expansión cuantitativa de iii atriculas presentó las siguientes característi (as: La ma y or proporción de matrículas correspondió a la enseñanza básica, con una incidencia descendente en el decenio (90 a 85%); 298

le siguió la educación científico-humanista (6 a 8%), la técnico-profesional (2 a 45¿) y, por último, la educación parvularia con un 2,5%. Esta estructura mejoró levemente en 1969, debido a un mayor desarrollo de la educación profesional. La C0m1)oSiCiófl de matrículas anteriormente señalada puso muy poco énfasis en el desarrollo de la educación parvtilaria, pues no se la dotó de los recursos suficientes tanto humanos como materiales y financieros, lo que trajo consigo un bajísimo porcentaje (le atención de la población de O a 5 años ( 2 11¿ en 1960 y 3,517(, en 1969). La expansión (le la enseñanza básica logró tina alta escolarización cercana al 95% en 1969 del grupo comprendido entre los 6 y los 14 años, edades normales para completar ci ciclo. Esta cifra que parecería altamente promisoria, en la realidad se ve descompensada si se toma en cuenta que en la educación básica hay alumnos que tienen más de las edades normales para completar el ciclo, lo que lleva a sobreestimar la escolarización. Por esta razón, al analizar la escolarización por tramos tic edad se debe considerar que a partir de los 11 años, ella empieza a descender (85%) lo que indica que es sólo en la base del sistema donde la escolarización alcanza los mejores niveles. Lo expresado anteriormente señala que las aspiraciones por educarse que tiene una parte (le la población sólo se satisfacen hasta ci 59 o 69 año básico, lo que no se puede considerar aceptable. Este hecho es principalmente válido en las zonas rurales. La mayor expansión de la enseñanza media determinó el aumemo en la escolarización (le 18,45. en 1966 a 27,8% en 1969, del grupo comprendido enti-e los 15 y 19 años. La composición de la matrícula (le este nivel educativo se modificó orientándose hacia la educación técnico-profesional, de tal manera que la incidencia de esta modalidad sobre la matrícula total de la enseñanza media aumentó de un 29% en 1966 a 34% en 1970. La escolarización alcanzada

se puede considerar aceptable; sin embargo, ci análisis de ella por edades indica un cies(Cuso a través del ciclo, alcanzando niveles bajísimos a la altura de los 18 y 19 años (25 y 11%, respectivamente) El análisis de la escolarización indica que el sistema educativo actual no es capaz de retener a tina gran cantidad de niños ingresados al l)rilllci aii() básico, como consecuencia (le las diferencias económicas y sociales (le la j)o1)la(1ót). En efecto, la estructura C(Oiióiii ¡ca prevaleciente ('fl el decenio 1)0 ha p -mitcloas!RInzrubedimiento debido a las deficiencias CII su Capacidad intelectual, todo esto como producto (le la desnutrición Y P O ITItIC ci Sistema capitalista existente no ha sitio capaz de asegurarle la permanencia y continuidad en ci sistema educativo. Una segunda característica (le este lroccso dice relación con el esfuerzo que realizó el Estado para dar satisfacción a la creciente demanda. En el nivel básico, el sector fiscal absorbía en 1960 al 69,4% (le la matrícula y en 1969 alcanzó a un 76,1%. En ci nivel medio lit Participación del sector fiscal aumentó tic 61,1% en 1960 a 76,3% en 1969. En cuanto a la educación par'u1aria, dicha participación se mantiene cercana al 77% a través (le! (1CcCfliO. b) Estructura por Cda(IC5 y cursos. (\'er cuadro 236) I,;i inadecuada estructura de edades por cursos determinó un creciente atraso pedagógico a medida que se avanzaba en el ciclo básico. En el período 1960-1970 se produjo un mejoramiento en la edad de ilicorpora(iófl a la educación básica, lo que unido a la promoción automática significó que, en 1970, algo más del 3051, (le los alumnos matriculados en el primer año básico tuvieran edades superiores a los 7 años. Sin embargo, los últimos cursos de la educación básica (79 y

S9 años) aumentaron la proporción (le alunifl05 COl) edades superiores a las normales paFa IIm l) iirlo s. El atraso pedagógico afectó en 1970 a más del 50% (le esos alumnos como (oIISCctieflcia tic su tardía incorporación a la educación y de las altas tasas (te repetición a través tic los cursos. En la enseñanza niedia el mayor orc:ci .tjc tIC alumnos atrasados con respecto a la ((Ltd tic i!I,i,1(5() SC dio en el primer año medio. Futre 1H66 y 1970 se acentuó el atraso 1) ct1a : ' 4i ct) Cii este nivel educativo, (iel)jdO a (jile el atraso del Cid It) bálco se traspasó ir nivel. Las iuiloi'iiiat iOI1CS Csta(iís!icas (liSponi1)1(5 i nditaui que cii ci (teten ¡O SC produjo un uit cjoraui ¡en [tu dc la cs olai iiación por edades, la altura de los () años (de liii a tui 517% cutre 1966 y 1970) , y también a prt ir de los 11 años hacia arriba, couiio resultado de la ma y or ep;uiisióii de la enseñanza inedia, si bien ella continúa siendo luaja aún.

en

(.'uaduo \T() 230
1( j tu:uciu'uui regular t!c niños: ('(i;t(ICS 1962. 1966 y 1970 (Ciflas en iiiii.'s)
I(i1(1 ¡'.62

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2265

23.0 139,8 228.3
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13
11 15 16 17

1218
101,0 09.8 103 311

1702
138,2 97.0 635 41.1 262

201.3
176.1 138.9

121,5
85,

1$ 15

21.0 11.6

13.8

48.9 26.1

1

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ti tu ¡sUrjo tic Ed oración,
E'.uiwatio.

299

En d tramo de 8 a 12 años se alcanzaron escolarizaciones superiores al 90%, disminuyendo rápidamente a medida que se avanzaba en cada edad, esto como consecuencia del fuerte abandono escolar, llegándose en este sentido a sólo un 14% de escolaridad en la edad (le 19 años en 1970. El logro de una mayor escolarización en las edades más avanzadas, sólo será posible en la medida en que los educandos cuenten con una asistencia social y económica permanente.
e) Tasas de retención e índice de retención en una cohorte. (Ver cuadro 237)

c)

Enscñaniatécnico-profesional
1965
• IV

1966 26,7 72,4 80,0

1967 29,7 78,9 84,9

1968 33.7 76,7 80,8

1969 33,2 71,0 79,6

1 9 29 2 9 • 3' 1:t

27.0 68,7 85,7

ntc: Mjni'Lcrio de Educación. Matriculas Por Cursos.

Las tasas (le retención que miden la proporción (le alumnos de un curso y año determinados en relación a la matrícula del curso y año anteriores, indicadas en el conjunto de promoción y repetición, fueron crecientes entre 1966 y 1968. En 1969 esas tasas son inferiores a los años anteriores para los cursos comprendidos entre el 29 y 79 básico y en la enseñanza técnico-profesional.
Ciiadio N') 237

Educación regular (le niños: tasas de retención (Cifras un I)OrC'fltIjcS) i) Enseñanza t)fISi(a
1965

1966 68,5 89,0 87,1 81.6 81.9
95,7

1967 76,0 91.8 91.3 87.0 86.1 98.4 80,4

1968 80,5 94,5 92,8
89,5

1969 81,1 91,6 90,8 86,4 86,0 84,8 88,0

1° 2 9 76.5 97.1 2 9 39 39.49 94,9
40 59

87.9

50 . 60 69 79
70 89

90.7 80,2 79.6

79,1

89,5 86,7 87.8

b)

Encñan,a Cicul ííicohutuanísi ¡ca
1965 1966 55,6
973

1967 552 95.6 77,3 81,8

1968 57,6 94,5 79,1 80,2

1969 58,0 81,1 82,1 86,3


19

lO

56,1
95.5

20 39 -

20 Y
lO

77.1 78,2

77.4 79,6

En la educación básica la tasa de retención más baja se da entre el 19 y el 2 9 básicos, que en 1969 alcanzó a un 81 111' ); es decir, que de 100 alumnos matriculados en 19 básico en 1968, sólo 81 estarían en 29 en 1969, cifra que puede ser inferior si se considera que incluye a los repitentes de ese curso. Entre 1966 y 1968 se observó un crecimiento en las tasas (le retención de los egresados del 89 básico orientados hacia la educación técnico-profesional; en efecto, en 1969 por cada 100 alumnos (le 89 básico, 33 pasaron al primero medio técnico-profesional. Los índices de retención bruta en una cohorte, (lIiC dan una magnitud aproximada de deserción (no depurada en los repitentes que se incorporan a otra cohorte), son bajísimos, sin mostrar modificaciones positivas en el período analizado. En la educación básica los índices (le retención para la cohorte 19601967 indican que de 100 alumnos ingresados al 19 básico en 1960, sólo 29 terminaron el 89 ao en 1967, alcanzando este egreso en la cohorte 1962-1969 a 32 alumnos. En la educación científico-humanista la deserción disminuyó de 40 a 35% en las cohortes 1965-1968 y 1966-1969. En la educación técnico-profesional, (le 100 alumnos ingresados en 1965, sólo 41 terminaron en 1968, des(endiendo el egreso en 1969 a 32. Estos indicadores muestran que las dos primeras deficiencias que se deben atacar rápidamente para lograr una mayor retención, son la repetición y la deserción, aunque la discusión tiene como causal la primera. Una

300

vez mis se comprueba que la expansión cuantitativa de matrículas y la escolarización tomada globalnwnte, no son los indicadores más adecuados para evaluar el proceso educativo.

(1) Auxilios escolares. (Ver cuadro 238) La necesidad de dar igualdad de oportunidades ante la educación, (le lograr en alguna medida flfl,t mayor retención y a fin de paliar las diferencias económicas y sociales de los alumnos, se dio mayor énfasis a la labor (le la Junta Nacional (le Auxilio Escolar y Becas. Esto se tradujo en una fuerte expan. Si 'HI (le las raciones diarias de desayunos y almuerzos otorgados en 1964, creándose al mismo tiempo ca 1965 los programas de becas, préstamos, distribución de vestuario, atención médico-dental, colonias escolares, etc. El crecimiento sostenido de las prestaciones determinó tina mayor proporción de al um noS atendidos. Sin embargo, en 1969 la atención con desayunos y almuerzos creció más lentamente ( l tl C la matrícula por cubrir, a consecuencia de algún Incjolamieiito cualitativo

introducido en la alimentación. El mayor re^ 1 ; e qtle se dio al programa (le alimentación trajo como resultado que en 1969 se atendiera al 68,8% de los alumnos de 19 a 69 básicos con desayunos y al 33,8 17. con almuerzos, en comparación con el 42,9 y 15,1%, rcspectivanlente, en 1965. En materia de becas a alumnos de 79 y 89 y enseñanza media, el número de ellas significó atender al 3,5 111 de la matrícula respe(t iva, llegándose al 3,4% en 1969. Si bien el número de becas casi se duplicó en el peiíodo 1965-1969, se estima ( 1 LIC el porcentaje de atención es demasiado bajo, dadas las diferencias s ocio-económicas de los alumnos y a la necesidad imperiosa de aumentar la retención dentro del sistema. Si a lo anterior se tillen antecedentes (le ineficiencias en la distribución (le los alimentos, mala calidad (le las prestaciones y largas tramitaciones en la obtención de las becas y préstamos, se con(luye que será necesario revisar los mecanisnios de ejecución (le la política asistencial pala que se traduzca en un elemento ( l tiC coad. uvc realmente al ma y or rendimiento y retenión escolar.
b ásicos

Cuab'c, NP 238 junta Na(iOlIal (le Auxilio Escolar y Becas p icipales prestaciones (Ci fi:ts iii ni les)
1965
1.

1966 838,0 1.525,5 54,9 357,0 1.525,5 23,4 20,8 3742 5,6 2.7 48,9 5,5

19(,7 1.055,4 1593,1 66,2 528.7 1.593,1 33.2 25.7 430,1 6,0 3,8 55,7 6,8

1968 1.174,1 1.676,5 70.1 576,7 1.676,5 34.4 292 487,3 6,0 4,8 62,0 7,7 1.180,0 1.714,4 68.8 580,0 1.714,4 34,3 535,7 6.4 6,5 70,6 9,2

11. 1. 11. 1. 11. 1. II.

Fk'sa) (tilos Matri 111 as a
1/1I

Almuerios Matrículas a
1111

Becas Matrículas b
1/11

Préstamos Matrkulas .
1/lI

655,2 1.528,7 42,9 230,5 1.528,7 15.1 17,6 319,6 5,5 2,0 41.8 4,8

Fuente: Junta Nacional di' Auxilio Escolar y Becas. Bok'tjii Informativo, a Matrículas ¡Y a 69. b Matrículas 7. 89 y media. c Matrículas universitarias. 301

e) construcciones escolares. Dur.intc ci decenio, la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales realizó una labor permanente y sostenida, la que, sin embargo, no fue suficiente para cubrir las nuevas necesidades planteadas por la expansión cuantitativa de matrículas y ci déficit de locales educacionales de arrastre, a pesar de la utilización a dos turnos (a veces hasta tres) de la capacidad instalada en las zonas urbanas. Si a la riíl)i cl a expansión cuantitativa se agregan las presiones originadas por el proCCSO (le urbanización rápida y desordenada en torno a las grandes ciudades, y la carencia de un planeamiento integral de la educación, se llega a 1969 con una situación deficitaria de capacidad para 108.210 alumnos en la educación básica fiscal, y para 15.000 niños en la educación parvularia, déficits calculados sobre la base (le las niatriculas ya atendidas 1. En la
GzLadr() N9 239

educación media, si bien a nivel global no existía un déficit (capacidad utilizada al máxiIuO) , a nivel local se producen, en cambio, grandes deficiencias. f) Gasto fiscal y gasto público. (Ver cuadro 239). La fuerte expansión de matrículas; el auniento de las subvenciones a la educación particular; el desarrollo de otros niveles educativos (universitario) ; la puesta en marcha de la reforma educacional; el acuerdo magisterial; las mayores necesidades de profesores, material didáctico, construcciones, etc., dieron como resultado un fuerte crecimiento del gasto fiscal y público destinado a educación, lo que hizo aumentar la importancia relativa del sector en el gasto fiscal total, de 13,9% en 1961 a 16,7% en 1969, y en el gasto público, (le 8,8 a 10,6%.

Gasto fiscal y gasto Pl0
Ko ni

II IOIICS

de escudos de cada año) (;

A S

O

(1)
A ño
1161 l'162 1963 1964 1965 1966

!.dIICO(iVfl
139.7 175,1 233.6 373.8 392.3 881,2 1.174.2 -

1SC14L (II) 1/11 Total F
1.007,5 1.298,3 1.727,7 2.378,3 3.991,7 5.693,3 6.015,8 9.692,1 14.037,7 13,9 13,5 13,5 15,7 14.8 15.5 17,0 16.7 16,7

GASTO (1) ¡ilucación
159,9 199,2 261.6 424,4 683,8 1.019.8 1.406,1 2.011.3 3.033,2

PUBLICO
(11)

Total
1.817,9 2.303,9 3.169,8 4.553,0 7.162,6 10.173,3 13.470,2 19.273,4 28.745,1

1/fi 8,8 8,6

8,3
9,3

9,5
10,0 10,4 10,4 10,6

1968 191i9

1.617,2 2.3115

Fuente: oficina itt' Presupuestos. Balances (:onsolidados de la Hacienda Pública.

1.2. RI':sur1EN DE siros.

LOS PRINCIPALES PROBLEMAS

DETECTADOS EN LA EDUCACIÓN RECULAR DE

i) La solución al problema de déficit educacional se abordó a través de una importan1

No se ha considerado la población en edad escolar

que no está iiicoiporada al sistema. El cálculo se ha realizado a nivel nacional, lo que compensa los déficit con cintos stiperavit en las diferentes localidades.

te expansión cuantitativa, que no fue respaldada por una política asistencial eficiente y rápida. La estructura económica existente en ci decenio no permitía que se diera la igualdad de oportunidades ante la educación en cuanto a ingreso y permanencia, ya que niños mal alimentados, viviendo en malas condiciones, con escasos recursos económicos, etc., no podían lograr un buen rendimiento. A

302

Consecuencia (le ello, se producen fuertes re. p u iones que llevan al abandono de la escuela y, por tanto, la retención del Sistema es bajo. Si no existe esta política asistencial, no se puede pretender hablar (le un sistema e(lticativo continuo y articulado. u) La reforma educacional no fue ci fruto (le un proceso planificado, razón p ' la cual flO pttdo ser aplicada. Por este motivo, se P rodu j eron excesos en el número (le alumnos por profesor, hacinaul ien to, mala distribución de material didáctico, etc. Por otra parte, la estructura administrativa del Ministerio de Educación no se adecuó a la nueva estructura planteada por la reforma, lo que trajo como consecuencia distorsiones en la administración (le la educación (por ejemplo, 6 cursos de la enseñanza básica dependían (le la Dirección (le Educación Primaria y 2 (le la Dirección de Educación Secundaria; había inestabilidad en los cargos, atrasos en los nombramientos y en el pago de remuneraciones, etc.). Asimismo, esas distorsiones se reflejaban en las formulaciones presupuestarias que impedían el funcionamiento (Id presupuesto-programa (por ejemplo, las remuneraciones (le los planes extraor(liilarios se realizaban con cargo al presu p ue sto (le capital, etc.) La reforma educacional no ha pasado aún por un Proceso (le evaluación, por lo que se hae necesario revisar, a la luz de algunos resultados, si se han cumplido los objetivos tan claramente definidos en los documentos (le reforma, como asimismo si los contenidos curriculares, los procesos (le promoción y evaluación son los adecuados, y si los sistemas de clases realmente son activos o los alumnos solamente son receptores (le conocimientos.

Realiza¡- este proceso es realmente importane si se tiene en cuenta que la escuela debe ser la que forme al alumno y promueva en él su participación en ci proceso (le marcha hacia ci sucialismiio. Por último, es necesario te. rice en consideración que en la formulación (le la reforma no se contó con el concurso de las bases d el sector educación, es decir, profesores, l) a ( 1m '( s , apoderados y alumnos. iii) La r ápida expansión de la enseñanza media y la baja incidencia de la educación té(n i c O_ l)r O i e SiOnal proveniente de las deficientes condiciones (le empleo (le los mandos medioS, (lCt cern ipresión Fi a u una cada vez mayor por ingresar a las universidades. Ante la incapacidad (le éstas para absorber tal cantidad de personas, se produce una fuerte presión en las fuentes (le trabajo, a la vez que se fonicunta Ja proliferación de instituciones privadas que entregan toda suerte (le cursos rápidos cjtic (Tan corno resultado una insatisfac iún en las aspiraciones (le los jóvenes. iv) Necesidad de revisar la estructura aduhiulistrativa actual (Idi Ministerio, que entraba, muchas veces, la acción rápida (le SU cometido, a la vez que no está definida adecuadamente la dependencia de instituciones ' (ld l )artauuentos existentes (así, por ejemplo, SC separan ítull( iones (le presupuesto y planise u ni tan dcpartanieuitos (le crédito.¡ externos cori ad(1uisicióui (le material (lidcti(O. ele.) . Esta necesidad se acentúa al considerar que es el Ministerio de Educación el que cuenta (Oil el ni ayor número de funcionarios de toda la Administración Pública (77.800 personas cii 1969) y cuya acción ¡¡le¡(le en el 20 11 ¿ (le la población del país.

2. EDUCA ClON UNIVERSITARIA (Ver cuadro 240). La educación universitaria se imparte a través (le dos universidades estatales: la Un¡versidad de Chile y la Técnica del Estado, y cuico universidades privadas: Católica de
303

Cuadro 'Vt' 2 10

Fdticaión utiiversiti.: n:ttiictiI.s 1960-1960
(:flj(. ,• I(ia(!es 19M)
12.413

1961
13.372 2.401

1962

190
15.238 3.836 19.071

1961

1965

1966
23.457 7.649 31.106

1967 27.060
8.482

1968
30.968 9.310 40.278 8.034 4.128

1979
33.904 11.820 45.724 8326

U. de Chile IT Técnica del Estado SU W1'OIA L U. Católica (le Santiago IT. Católica (ju \'alparaisO U. del Norte U. Técnica F. Santa Maria U. k (:oncpl i(ni U. Austial SUBT()lAl.

2.907
15.320

3.440
2.182 293

15.773 3.705 2.452 411

13.428 3.249 16.677

17.379
3.705 21.084

3.954 2.656

4.415

292

293
2.685 293

394 346

2.610 360 9.207 176

9.839

2.928 234 10.512 359

2.768 479 365 3.171 11.679 302

5.309 2.756 568
360 3.138 603

6.185 25.912 6.323 3.114

19.727

6.567
3.967 971

35.542

7.162 4.286

732 385

1.413 484 5.189 1.028

1.575 5.651

4.808 2.011 739 6.461 1.330 23.875 909 80

427 4.639 744 17.3 15

566

4.230 662 15.146 443

¡2.734

Escuelas (kl)Cfl(li(tt tus del SNS (:ui Roja Chilena 1 O '1 A 1,

373

525

19.562 541)
55.653

1.186 21.140 558

24.703

25.612

27.548

31.1)55

34.191

41.501

48.946

61.976

70.588

Fuente: 1 usti ttltO de 1 Oves! ig:u iones Estadísticas. Bokt mes anuales. Santiago, Católica (le Valparaíso, del Norte, Técnica Federico Santa María y las de Concepción y Austral. En el decenio se produjeron nlO(lifiCaCiOfleS sustanciales en la estructura (le algunas universidades, como resultado de los procesos de reforma en las Universidades de Chile, (le Concepción, Técnica del Estado y Católica de Chile, que se han reflejado en una incorporación activa (le los diferentes estamentos universitarios (profesores, alumnos, administrativos, etc.) en la toma (le decisiones, a la vez que en la estructuración sobre la base (le departamcntos (le las cátedras comunes en las diferentes carreras. Modificaciones importantes en las formas (le entregar la educación universitaria se produjeron en algunas universidades como la Católica de Chile, Técnica del Estado, la de Chile, que implantaron los sistemas (le créditos que permitieron una mayor retención en las escuelas, observándose por esto que las repeticiones no se constituyeron en un elemento principal de deserción. Durante el decenio anterior se observó una fuerte expansión en la matrícula universitaria, (le un 185,7%, que, en números absolu304 tos, significó pasar (le 24.703 a 70.580 alumnos, cutre 1960 y 1069. La mayor expansión (le matrículas se dio en ci sector fiscal, que de un 62,7% de incidencia sobre el total de matrícula en 1960, pasó al 66,2% en 1961 2• A partir de 1963 se produjeron crecimientos sostenidos de matrícula (superiores al 10%) sobresaliendo el año 1965 con más del 200%, a raíz (le la mayor expansión (le la Universidad Técnica del Estado y de la creación de cuatro centros regionales de la Universidad (le Chile en Anca, Iquique, Talca y Osorno. La Universidad de Chile, durante el decenio, absorbió aproximadamente el 50', de la matrícula universitaria total. Esta universidad creó durante el período 1960-1969 ocho centros universitarios, a saber: Temuco (1960) La Serena (1961), Antofagasta (1963), Anca, Iquique, Talca, Osorno (1965) y Ñuble (1968), los que permitieron incorporar a este nivel de enseñanza gran parte de los alumnos del último curso de enseñanza media con las provincias. El desarrollo de los centros universitarios significó el aumento de la in2 J11( luida
sNs y

inatrlcula (le escuelas dependientes del Cruz Roja.

Ci(lCnCia de ellos sobre la matrícula total de la universidad, de un 1,4% en 1960 a un 27,6% en 1969. En estos centros se ofrecen 31 carreras profesionales de dos a cinco años de duración, orientadas principalmente a Ja educación técnica y pedagógica. En orden decreciente de importancia, medida a través (le su matrícula, siguen a la Universidad de Chile la Técnica del Estado con 17%, Católica de Santiago con 1201 y la de Concepción (011 9%. En el proceso de expansión de matrículas se observó una modificación positiva en la estructura por áreas de enseñanza, siendo las de educación, tecnología y ciencias sociales las que absorbieron una mayor cantidad de alumnos (70 1 %) . Las áreas de salud y cte derecho disminuyeron fuertemente su importancia dentro del total de matrículas. Con respecto al crecimiento de las matrículas y subvenciones, cabe destacar un hecho importante que se dio en el período 19651969, y es que, a través (le los recursos del Estado, más del 70% de los gastos universitarios privados se financiaron mediante los aportes fiscales. En efecto, mientras la participación de las universidades privadas sobre el total de las matrículas universitarias disminuye de un 37,3 a un 34,3%, la participación de citas sobre los recursos fiscales destinados a la educación superior aumentó de un 19,2 a un 32,2% entre 1965 y 1969. A nivel uni-

versitario se comprueba que las universidades Austral y Técnica Federico Santa María alcanzaron la mayor disponibilidad de recursos fiscales por alumno. El desarrollo de la educación universitaria en el decenio anterior, se caracterizó por la clescoord i nación entre las diferentes universidades, lo que originó problemas de duplicidad de carreras y, en consecuencia, mala utilización de los recursos destinados a las regiones y la proliferación de centros universitarios a través de! país. Por ejemplo, existen (CII (ros universitarios geográficamente cercanos en Anca, Iquique, Antofagasta, Copiapó, La Serena, etc. Asimismo, en las mismas ciudades se ofrecen carreras similares. Así, por ejemplo, en Anca la Universidad de Chile y l:i del Norte entregan educación (le párvulos; en Antofagasta llegan a tres las carreras semeja rites; en Valparaíso existen tres universida(les, dos de las cuales duplican la mayoría (te las carreras; etc. Es necesario, entonces, replaii tear la distribución geográfica cte la edu(:i( in superior para que ci tamaño y dispers i ó n 110 sean causales de uim mal funcionamiento e( oiióiii U 0. ASinhisillo, es indispensable hacer un estudio acerca de las carreras un iversi 1 arias que se deben impartir, con el objeto (le evitar la duplicidad y, a la vez, onien [arlas hacia la satisfacción de las necesidades (le desarrollo económico y social de las provincias.

3. EI)UCA ClON Y CAPA CITACION DE ADULTOS (ver cuadro 241) Esta forma de enseñanza se imparte a traés de! Ministerio de Educación (educación básica y media), JNACAP e instituciones de ministerios y del sector privado (capacitación de adultos) . Entre 1960 y 1964 el Ministerio de Educadón impartió educación primaria media y, a partir de 1965, incorporó la edicación para el desarrollo de la comunidad. Durante el período 1962-1970 las matrículas 20.—Antecedentes... atendidas en los niveles básico y medio aunicutaron de 32.500 a 129.776 personas. El INAcA p entregó a los trabajadores cursos de formación, capacitación, especialización, complememtación y programas sociales. Para realizar su labor contó con 21 centros de capacitación a lo largo del país, y creó cursos y unidades móviles a fin de llegar a las comunidades más apartadas del país. En el período 305

1960-1969 egresaron un total de 88.897 aluninos. Hasta 1966 la capacitación se realizó a través del Servicio de Cooperación Técnica (21.473 egresados) y, a partir del segundo semestre de 1966, inicia sus funciones el INACAP, alcanzando entre ese año y 1969 un total de 67.424 egresados.
Cuadro NQ 211

Educación de adultos: egresados
Año 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 1969 1970 MINEI)UC s/d s/d 52.526 45.660 40.722 72.746 95.946 98.879 119.506 s/d 129.776 ¡NACAP 64 684 1.051 2.522 8.277 8.895 13.942 16.163 16.545 20.774 -- s/d

-IER a 955 2.146 1.750 2.231 2.677 3.145 3.194 4.308 5.282 5.502 s/d

--

Fuente: MINEDUC: Visitación (le Adultos. INACAP: 1)ivisión l'resupucstOs y Costos. Sección Esad ist ¡ca. 1 ER : Publicación. a Instituto (le Educación Rural.

La capacitación de los campesinos se realizó, en parte, a través del Instituto de Educación Rural, el que contó con más de 30 centrales de estudios, de las cuales egresaron,

desde 1960 a 1969, 31.190 campesinos de los cursos de capacitación básica, oficio, prácticas agrícolas e instructores rurales. Considerando que la fuerza de trabajo presenta características tales como: bajos niveles de instrucción (9,8% de analfabetos, 20% con instrucción sólo hasta el 49 año básico 3), necesidad de aumentar su productividad y un nivel de escolaridad promedio de apenas 5,5 años de estudios, es importante expandir la educación y capacitación de adultos. La acción realizada por las tres instituciones anteriores significó alcanzar una proporción de personas capacitadas so/ o en bre la población ocupada, de sólo 5,2 0 1969. Durante el decenio, la educación de adultos fue impartida a través de diferentes instituciones, lo que hace pensar en la necesidad de estructurar la educación de adultos corno una actividad dependiente del MINEDUC, para dar solución integral a los problemas planteados por la proliferación de instituciones privadas que tienen a su cargo la educación básica y media o la capacitación de adultos, de esta manera se podrá coordinar la utilización de instalaciones en las instituciones dedicadas a la educación de adultos a fin de lograr su mejor aprovechamiento.

4.

CONSIDERA ClON FINAL

Durante el decenio anterior hubo un avance positivo en algunos indicadores educativos del país. Sin embargo, a raíz de las diferencias socio-económicas de la población, derivadas del sistema capitalista existente, se mantiene un gran déficit educacional agravado por el hecho de tener altas tasas de repetición y deserción que determinan una escasa retención. En consecuencia, el nivel educativo promedio de la población es bajo. La política asistencial llevada a efecto no fue suficiente para resolver estos problemas, por
306

lo que es indispensable revisar dicha política a fin de mejorar la calidad y oportunidad de las prestaciones. En cuanto a la educación superior, será necesario estudiar, a la luz de las necesidades de recursos humanos y de desarrollo económico y social regional, la orientación de las carreras y distribución geográfica de ellas. Esto se podrá realizar en la medida en que exista una institucionalización de la planifica3 Informaciones para 1967.

ción dentro del sector, que extienda también su acción a todo el sector privado. En materia (le educación de adultos, habrá que replantear los objetivos que ésta deberá cumplir y la forma de realizarla, utilizando las instituciones ya existentes. Cabe agregar, por último, que el sector no sólo está obligado a actuar en los tres frentes señalados, sino que debe tener en consideración también (le que existe una parte de

la población (1UC requiere de una atención mayor (le la que ha recibido hasta ahora, y es la que se refiere a la educación de los niños en situación irregular y deficientes mentales. Además, es importante señalar que en Un proceso en marcha hacia el socialismo, es indispensable y cada vez más urgente, atender a los niños desde los primeros años de vida, sictido ésta Una tarea que debe ser en(arada en su totalidad por el Estado.

307

(APíTUI.O 1 1 1 L\ SALUD PUBLICA

1. CONCEPTO DE SALUD

El concepto de salud ha sido definido como Uli estado (le completo bienestar físico, mental y social del individuo, y no sólo como la ít(lsCflCia (le enfermedad. Es este un (oncepto muy amplio, que vincula el bienes1,11 , personal con las condiciones de vida geiicralcs de un país. Aunque cada hombre ;lj)Ort.I una SUSCC1)til)ilida(l individual a las enfermedades, derivada de condiciones genéticas y licredi [arias, la salud, así definida, es twa resultante de las interrclaciones entre el hombre y su mecho ambiente. Existen factores ii;itur;iles que afectan la salud, provenientes de la geografía y el clima de los países y que sirven de base para la radicación de múltiples vectores de enfermedad como por ejemplo, temperaturas muy variables, regímenes (le lluvias, fauna, flora, etc. Además, se presentan una serie de factores sociales, entre los tic destacan la distribución y concentración poblauonales y actitudes sociológicas propias de la vida en comunidad, que alteran la salud de las personas. Sin embargo, frente a estos factores causales, se plantean diversos agentes que, si bien tienen un doble efecto, ya sea que existan escasos o abundantes, permiten defender el estado (le salud de los individuos. Estos agentes tienen que ver con la nutrición, la vivienda, el vestuario y, especialmente, con un conjunto de recursos netamente sanitarios, como personal médico y para médico que pueda aplicar tecnologías cien-

tíficas adecuadas en la curación y prevención de las enfermedades, construcciones hospitalarias y de atenciones abiertas diversas, recursos financieros para que éstas funcionen, etc. La existencia de todos estos agentes depende, fundamentalmente, de cual sea el niel (le desarrollo que haya alcanzado un país. Junto con existir agentes que permiten defender la salud (le las personas, deben considerarse dos variables fundamentales que, en forma significativa, determinan el uso de di(IIOS agentes. Se trata de la educación y el ingreso por habitante y su distribución, que posibilitan tanto el uso debido cte aquéllos, como su relativa accesibilidad. Tradicionalmente, se ha pensado que un aumento en el monto de los recursos que un país destina a los servicios de salud, tiene repercusiones claras sobre el nivel de salud de los habitantes; pero el problema consiste en dilucidar en qué medida puede la tecnología (te salud pública producir algún cambio en los niveles de salud, si éstos van asociados con las condiciones sociales y económicas de un país. De lo ya expuesto, se deduce que la salud es un proceso dinámico, en el cual interactúan múltiples variables de diversos sectores y que, por lo tanto, las acciones específicas de salud no bastan, por sí solas, para modificar los factores básicos que determinan el nivel de la misma.

2.

ORGANIZA ClON DEL SECTOR

Debido a ttie la salud es un proceso que requiere (le una atención continua, se han estructurado en el sector público instituciones 808

que otorgan servicios; en el sector privado la atención se presta mediante la relación profesional de la salud - paciente, ejercida pri-

'adamcn te en consultorios, clínicas y laboratorios, fO integrados en su mayoría.

2.1. SF:ciok I't'RLiCO, La 1)1)1 iga U ¡Oil tic 01 O14 1 a t cii ci ories tic Salti(i que tiene ci Sector pó 1>1 u o, emana (te la Constitmión Política del Estado, que cii su art ictilo ¡U establece: "Es deber del Estado ciar por la salud pública y bienestar higiénico (tel país'. fli(O niecanisnios tic! sistema (le previsión social dilleno, li;in entregado protección CCOnúm ica (con dii tiidad del ingreso) y acciones lné(licas preventivas y curativas para cubrir del riesgo (le enfermedad a tina parte iluportailte (le la población. Como las cajas de previsión soti múltiples y cubren riesgos diferentes, operando tic acuerdo a distintas formas (le financiamiento, la cobertura (le población en cuanto a riesgos de salud que generan necesidad tic asistencia médica, (lista mucho de ser universal, quedando grupos importantes tic la poblaciónsin la debida protección. Al respecto, la legislación nacional ha dado como resultado una yuxtaposición (le institu. ciones que prestan diferentes modalidades (le atent ióii en el Sector público, generando (liscriniinaciones entre los diferentes grupos tic beneficiarios. La ley N9 6.17-1 del año 1938, llamada tic Medicina Preventiva, constituyó Un impora u te logro en la seguridad social de nuestro país. Su objetivo es 'vigilar el estado de salud de los imponentes tic las diferentes instituciones (le previsión y adoptar las medidas necesarias para descubrir y tratar oportunamente aquellas enfermedades cuya terapéutica precoz resulta más económica e impide el desarrollo de complicaciones irreversibles (tuberculosis y sífilis) y aquellas en que una adaptación del trabajo a la capacidad física del individuo permite prolongar la vida activa (afecciones cardiovasculares y enfermeLÁIS

dades profesionales) ''. Quedan, además, com prendidas en esta ley el cáncer y el glaucoma. Esta ley, (le Medicina Preventiva, si bien fue promulgada hace ya tres decenios, constituye aún una excelente herramienta de protección del trabajador, que no ha sido bien a lirovecliada y cuya aplicación va siendo post(igada Por las aU(IO1ICS curativas. Para administrar las prestaciones de esta ley, se ha responsabilizado, fundamentalmente, a dos instituciones: Servicio Nacional de Salud, (reado por Ley N? 10.383 de 1952 y Servicio Medico Nacional de Empleados, creado por I)FI, 32 , 1.552 de 1912, modificado en 1960, que refundió los servicios médicos de diversas cajas tic previsión. La Ley N9 10.383 que creó el Servicio Nacional (le Salud, confirió a éste la obligación (le otorgar atención preventiva y curativa a los obreros imponentes del Servicio de Seguro Social. sus familiares y a los indigentes, a(lemás de desarrollar acciones de salud pública dirigidas a toda la población del país. Esta última obligación, fue reafirmada por el Código Sanitario. El Servicio Médico Nacional de Empleados tiene p or función principal administrar los l)CIlClicios (le Ja Le)' de Medicina Preventiva (le todos los empleados tic! país. En cuanto a prestaciones tic medicina curativa, hasta 1968 ólo las otorgaba, a través de médicos funcio¡larios, a los empleados públicos y sus familiares, quedando desprotegidos los empleados r t rtirIilares del país y sus cargas. Para paliar (sta carencia (le legislación protectora, estos cmplca(ios organizaron sistemas de bienestar que incluían atención médica con el sistema de bonos e incluso pago de medicamentos. En algunos casos, empresas que operaban en puntos alejados del país o que tenían un considerable número de empleados, construyeron hospitales y consultorios, organizándose así servicios médicos que actúan por administración delegada, atendiendo también a obreros imponentes del Servicio de Seguro 309

Social, con un despliegue mayor de recursos que el Servicio Nacional de Salud y el Servicio Médico Nacional de Empleados. Esto ha colocado a algunos grupos de trabajadores en situación (le privilegio respecto al resto (ENAP, Anaconda, Braden, etc.). Además, otros organismos públicos, como Fuerzas Armadas y Carabineros, Ferrocarriles del Estado, mantienen consultorios y hospitales independientes en las grandes ciudades, utilizando en provincias, los recursos del Servicio Nacional (le Salud. En 1968, parte de este panorama de atención médica que generaba grandes grupos no protegidos, se modificó mediante la dictación (le la Ley NQ 16.781, de Medicina Curativa, que asegura a todos los empleados del país y sus cargas familiares, la cobertura de riesgos por enfermedades comunes. La atención médica se otorga mediante funcionarios del SERMENA o el sistema de libre elección de los médicos, con atención ambulatoria en la consulta privada y en domicilios y hospitalización en establecimientos del SNS o en clínicas privadas. El porcentaje mayor del costo de las atenciones, es cubierto por el Fondo de Ayuda Médica creado por la ley, y el menor, por el empleado. Anteriormente, en 1967, se promulgó la Ley N9 16.744 de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, que estableció que esos riesgos deben cubrirse con recursos provenientes de un seguro social obligatorio. Con ella, se amplió la población protegida contra esos riesgos, a más del 80% de los asegurados activos acogidos a instituciones de seguridad social, y se responsabilizó, fundamentalmente, en cuanto a dictación de normas y atención de recuperación, al S.N.S. Además, esta ley permite el funcionamiento de mutuales privadas, las cuales, por el hecho de reunir a un cierto número de trabajadores, pueden otorgar atención de recuperación a través de establecimientos propios, aparte de administrar también los otros be310

neficios de la ley. Sin embargo, esta situación crea privilegios para algunos grupos y además produce ineficiencia en la utilización de los recursos, dificultades de control en la aplicación de la ley, etc. Como puede apreciarse, la obligación del Estado de "velar por la salud pública y bienestar higiénico del país", se ha cumplido en forma poco adecuada, tanto desde el punto (le vista de amplitud de la cobertura de población, como de igualdad de beneficios y uso (le los recursos. No existe una línea clara de generación de organismos que se pueda apreciar en la labor legislativa, ya que iniciativas de integración de servicios, como son la Ley de Medicina Preventiva, la creación del Servicio Nacional de Salud, las modificaciones del Código Sanitario, que entregan la mayor parte de la responsabilidad en materia de salud en el país al S.N.S., etc., se ven contrarrestadas por las leyes de reciente creación en el quinquenio 65-70, de Medicina Curativa y de Accicientes del Trabajo, que distraen importantes recursos captados por el Estado hacia el sector privado que persigue esencialmente fines (le lucro.

2.2. SECTOR PRIVADO.

De manera totalmente distinta que en el sector público, en el sector privado se dan diferentes modalidades de atención que responden más bien a la capacidad de compra de servicios, que a las necesidades de las personas. Como se señaló anteriormente, las principales atenciones a través de la relación profesional - paciente, se dan en consultorios, clínicas y laboratorios privados, que otorgan los servicios a cambio de aranceles cuyo mínimo es fijado legalmente por acuerdo con los colegios profesionales (fundamentalmente médicos, dentistas y matronas), que velan por

mantener y mejorar la situación en materia de ingresos de sus miembros. La atención privada pone especial énfasis en los aspectos curativos y es de un costo muy elevado, por lo que sólo puede llegar a un número restringido de personas. Por ejemplo, informaciones proporcionadas por un estudio del Ministerio de Salud 1, permiten estimar que en 1968 ci costo de la consulta privada era un 70% superior a la realizada por ci Servi(jo Nauional de Salud, organismo que debe incurrir de por sí en altos costos para funcio3. PRODUCCION DE SERVICIOS La población, dada la naturaleza de los problemas (le salud, requiere una atención constante a través de toda la vida, de tal mo(lo que la demanda P0tCnCih1 por servicios de salud está constituida por las necesidades de toda la población del país, debiendo variar la complejidad o especialización de los servidos, según los cuadros de morbi-mortalidad y la estructura de edades de esa población. Sin embargo, existen una serie cte variables que determinan que la demanda satisfecha sea ni ucho menor que la potencial. Entre ellas, se pueden mencionar: el acceso relativo a las prestaciones legalmente instituidas por el sistema previsional vigente; el nivel de ingreso de las familias, que determina su ca1. PRESTACIONES OTORGADAS
1.1. ATENCIÓN HOSPITALARIA.

nar a lo largo de todo el país, debido a la extensa maquinaria burocrática que debe movilizar. Con la puesta en marcha de la Ley de Medicina Curativa, se puso al alcance de los empleados y sus familiares (más de un millón y medio de personas) este tipo de atención que. además (le su elevado costo, tiene el agravante de no ser una prestación integral que cubra tanto los aspectos preventivos como los curativos, facilitando además el Estado la obtención de ingresos al sector privado.

paci(lad (le compra de servicios en el sector privado si no son atendidas en el sector público; factores sicológicos y culturales que influyen sobre el grado de percepción que las personas tienen sobre sus estados de morbilidad; la existencia de medios de comunicación, transporte y vías, que faciliten el acceso a los centros de salud, etc. En todo caso, han sido los organismos pertinentes del sector público, especialmente el Servicio Nacional de Salud, los que se han propuesto modificar la oferta de prestaciones de salud en el decenio, tratando (le aumentar la cobertura de población atendida. Para cumplir esta labor, la principal limitación ha sido el volumen de recursos disponibles, tanto financieros como humanos.

Se observa en el período 1962-1969, que aproximadamente el 90% de los egresos hospitalarios se produjo en los establecimientos públicos que administraban cerca del 90% de las camas hospitalarias disponibles en el país. Si bien los egresos hospitalarios totales 'Recursos Humanos. OPEI'LAN,

tuvieron cierto incremento, éste sólo ha perinitido mantener la cobertura de población, a que el promedio de chas-estada por habitante, se ha mantenido en 1,2 durante casi tocho el período. El porcentaje (le ocupación de las camas de los establecimientos del Servicio Nacional de Salud, que se considera como un indica-

dor (le productividad de los recursos hospitalarios, ha sido superior a 80% entre 1963 y 1967, disminuyendo levemente en 1968 y 1969. Se puede decir que este porcentaje de ocupación está dentro (le los límites de productividad aceptables, en término de comparaciones internacionales. Aunque las estadísticas sobre egresos y díasestada hospitalarios producidos en los establecimientos privados son muy deficientes, es posible observar que el promedio de días-estada por egreso en tales establecimientos, es bastante menor qtie en los establecimientos públicos. Esto indicaría que en los dos sectores existen políticas de hospitalización muy diferentes. Esta situa( uni puede estar motivada por la diferencia (le aranceles, ya que al paciente priva(li) le resulta muy oneroso estar un penodo largo en una clínica; o I)iCfl, porque este mismo paciente tiene buenas condiciones en su vivienda como para continuar sus tratani jentos (lomiciliariamente. En el caso de los establecimientos públicos, a menudo la hospitalización de un enfermo es motivada, no sólo por la morbilidad urgente que presenta, sino también porque los beneficiarios tienen tan mala situación socio-económica, que es preferible retenerlos en los hospitales para evitar agravar las causas de la enfermedad, que están fuertemente asociadas con dicha situación. No sería arriesgado suponer entonces, que si las condiciones generales de vida de la mayoría de la población mejorasen, tal vez el rendimiento de las camas hospitalarias podría ser mayor, al reducir el promedio de días-estada por egreso.

cimientos públicos del país, aumentaron en un 50 1", aproximadamente. Cerca de la mitad de este incremento, sin embargo, fue absorbido por el crecimiento poblacional del período, de tal modo que el mejoramiento en términos por habitante no fue tan significativo. Si bien no se dispone de información estadística sobre el número de consultas otorgadas por el sector privado, algunas estimaciones permiten suponer que la disponibilidad de horas médicas para el ejercicio liberal de la profesión, ha ido disminuyendo en el período, desde un 50% en los primeros años, a menos del 40% al final del mismo, debido al incremento de las horas funcionarias. La encuesta de salud del estudio de Recursos Humanos ya mencionado, estima que sólo un tercio del total de las consultas del país se realizó mediante el ejercicio privado de la medicina. Si esta proporción se hubiera mantenido en el decenio, el aumento del índice de consultas por habitante producido por agregación de la actividad privada al esfuerzo de producción del sector público, no habría sido muy importante.

4.3. ATENCIÓN ODONTOLÓGICA. Aunque no se dispone de información completa sobre la salud dental de los chilenos, existe consenso entre los especialistas acerca de que ésta se encuentra muy deteriorada. La percepción que las personas tienen sobre sus estados de enfermedad dental, está muy relacionada con su nivel de ingreso y, por lo tanto, con su relativo nivel socio-cultural. En general, debido a la escasa disponibilidad de recursos, a la reducida oferta de servicios del sector público y a la ignorancia sobre la gravedad de estas enfermedades, las personas de bajos ingresos (la mayoría del país), sólo acuden al dentista en casos de urgencia, cuando el único tratamiento posible es la extracción.

4.2. ATENCIÓN ABIERTA. La actividad más importante de la atención abierta es la consulta médica. En el periodo 1960-1969, las consultas médicas otorgadas por algunos de los principales estable-

Existen (los fuentes prill(ipalcs (le producción de atenciones odontológicas, que SOfl el Servicio Nacional (le Salud y la atención priada. La encuesta (le salud (le 1968, realizada por el Ministerio (le Salud, permite estimar (l il e sólo un 2P° de la a tención odoiitoes rcali/a(ta por , 60', ,
( ' II

minuido bruscamcn te, ya (1UC de 30,4 defun('Iones po r 100 . 000 habitantes en 1961, pasó a 3,5 (-¡l disminuyendo, además, el núlUCIO de casos declarados de dicha enfermedad. Los ('sJ)C(iahist;Is CII nutrición, insisten en (l ile todas las enfermedades infecciosas atacan (t)) 11UIOl lIrSQ, () ( le muerte a los niños y !(lLtltuS d('SitLItIi(ios. Por esta razón, SC Sil LIC IllCjorítIIdo la II tItii( 1011 (le la niñez, se tilti ilia (le Iics!4() 110 solo ((mIra una o dos ensino fertncda(l('s, jj5 lo que ('Oil t Fa \ • 101/:1 tU 1' 1:1 la labor cJ)i(lcm iológica. .l respecto, es itit('resalite mostrar una iiiformación q tic rea firnia lo chicho anteriorILICIItC Y ( Llilipara la iiiortalidad por saranlj)iótl ('OIl lit (liSJ)OI1 ¡ bilidad (le gramos de pI'otCíIi;i de origen animal por habitante-día, cii 5 países, en 1961.

y cerca (le un la ('OlistIlta privada, a la cual sólo
Cl S.N.S.

i(IICU acceso las persollas (le estratos (le iiigI'cso IIIC(liO y alto. l'tI('dc de( irse (lile la labor desarrollada cii Cl 1)('rio(l() pOF Cl S.N.S., res cia ciClÉ0 cambio

en h política (le atención. En efecto, comparan d o ci 1)C1íO(l() 196-1-1968 respecto 111 (le 1960-1963, los in(renlctltos relativos (le olituraciones y prótesis han Sido ma yores (IIIC los (le cxtratc iOI1CS, lo (lile (illicre decir (jUC han auiiieiitado con niavor énfasis las acciones (le re( uperación que los tratamientos mutilantes. Sin embargo, la mayoría (le las consultas cfccttla(l:ts son motivadas aún por necesida(les (le extracción. Como medida complementaria en la pre('ilción cte las caries dentarias, el sector púl)li( 1) li;i promovido la fluoración del agua potable, existiendo hasta 1968, fli5 (le 60 locahi(la(lcs protegidas por dicha medida, des(le Aconcagua al sur.

Cuadro NV 212
Taso mortalidad /507 .saram/)jósI (/or 100 mii Iiabi/(Iz,f''s) 0,2
04 0,4

¡'sil,
Estados Unidos (:tnad;i 1T rllguav (:Itilc

Gramos de protema ani,nal (por habitante/dia 66
66

-1.1. LABOR l:PII»,MI0LÓ(;ICA.

l'çtt;itloi

38,1 5,0

62 27 16

l.a labor cpidcllliológica desarrollada pm el Sc'i'vicio Nacional (le Salud para prevenir cnfeirncd:idcs ( OlitagiOsas, ha aLlflieIltd(lO moderadamente ('II el periodo. El promedio anual de inmunizaciones del período 19651969 ha superado en un 291 0 al promedio del período 1960-1964. Como un ejemplo (le la efectividad (le la labor epidemiológica puede mencionarse el cambio en la tasa de mortalidad por sarampión. Desde 1964, año en que se empezó a aplicar la vacuna antisarampionosa en Chile, ]¿l de mortalidad por sarampión ha dis-

Si bien es (iCho (lile niediaiitc la aplicaion (le it vacuna alitisarampionosa descendió considerablemente la tasa (le mortalidad por ('Sta enfermedad, esta labor debe reforzarse con otras medidas preventivas especialmente las que digan relación con el mejoramiento de la nutrición, ya que al comparar con la mortalidad por enfermedades carenciales (déficit vitamínico, marasmo, etc.) , se aprecia que la importancia (le estas últimas, es mayor que la (le algunas enfermedades iiifecciosas.

313

Cuadro N9 213 Número (le CSOS

(le mortalidad en Chile por

ria para paliar en forma significativa el déficit nutricional existente.

diversas causas
Alio Carenciafrs Difteria Tifoidea Poliomielitis 1963 1961 1966 1966 1967 270 249 283 314 297 246 181 121 94 59 190 172 194 148 130 53 64 43 27 20 4.6. HIGIENE AMBIENTAL.

Lo expuesto pretende destacar que no basta aumentar la labor epidemiológica, sino, además, es necesario corregir las causas profundas que producen y agravan los estados de morbilidad, labor que no corresponde al sector Salud únicamente.

1.5. ALIMENTACIÓN SUPLEMENTARIA.

Como una acción de fomento de la salud, destinada a aumentar la ingestión de proteínas de origen animal, el S.N.S. ha distribuido leche alimenticia a madres embarazadas y niiios menores de cinco años. En el período 1960 . 1964, el promedio anual entregado fue de 7.503,9 tons. de leche en p1"° aumentando considerablemente a 13.265,4 tons. en el período 1965-1969, lo que significó incrementar de 3,9 kilos por habitante entregados, a 6,2 entre ambos períodos según las estimaciones de la probable población beneficiaria. Si se considera que la disponibilidad proteica (le origen animal en el país, ha sido inferior a 30 gramos por habitante-día en cir(unstancias de que países más desarrollados disponen de más del doble de esa cantidad, y si 1 kilo de leche sólo contiene 32 gramos (le proteína puede decirse que, en todo caso, por apreciable que haya sido el esfuerzo de duplicar la cantidad de leche entregada a los beneficiarios, está muy lejos de ser satisfacto314

Las acciones (I UC el Servicio Nacional de Salud realizó en materia de higiene ambiental se orientaron principalmente hacia el control (le alimentos para el consumo en lugares públicos a la aplicación del Código Sanitario en cuanto a normas de saneamiento básico y a la promoción y ejecución directa de algunas obras (le saneamiento. Cabe destacar como resultado del control de alimentos, la disminución de muestras de alimentos considerados no aptos para el consumo. El S.N.S. ha desarrollado desde 1962 un convenio con UNICEF, para un programa de dotación de bombas de extracción de agua potable y letrinas a pequeños poblados o viviendas dispersas del área rural, entre Copiapó y Puerto Montt. Además, a través de su Oficina de Saneamiento Rural, en convenio COfl el BID, está desarrollando desde 1964, un programa de instalación de sistemas de agua potable en 200 poblados rurales de 200 a 1.000 habitantes, desde Coquimbo a Bfo-Bio. Desde 1964 hasta 1968, se instalaron 100 sistemas de agua potable en otros tantos pobla(lOS.

Desafortunadamente, no existe información fidedigna que permita apreciar la evolución del porcentaje (le población urbana y rural cubierta con agua potable y alcantarillado en el decenio. Es importante destacar el hecho de que los esfuerzos que el sector público hace al respecto, son descoordinados y no están integrados en una política definida de ataque al problema. Actúan en este sentido tanto el Ministerio de Obras Públicas, como el Ministerio de Vivienda y el Servicio Nacional de Salud. Estimaciones disponibles para 1964, indican que un 67,1% de la pobla/, de la población ru ción urbana y un 7,1 0

i-al, estarían cubiertos con agua potable; en cuanto a alcantarillado, sólo un 42,8% de la población urbana y un 7,3% de la población rural dispondrían de él. Esta situación dista mucho de las metas especificadas en 1961 en el Plan Decenal de Salud (le la Carta (le Punta del Este, en ci cual los gobiernos americanos establecieron las metas a alcanzar en 10 años. Estas metas

significaban cubrir en el decenio, tanto en a', ua potable como en alcantarillado, al 70% de la población urbana y al 50% de la pobla(iófl rural. Las malas condiciones de saneamiento del medio, justamente. constituyen agravantes para los estados cte niorbiliclad, especialmente los que afectan a la niñci, por lo cual es ui , en te Liii mejoramiento.

5. RECURSOS UTILIZADOS
5.1. (;As-ro PÚBLICO EN SALUD.
(:oadro 2V' 211

( ' ,isto público en salud La tendencia del Gasto Público en Salud, expresado como porcentaje del Gasto Público total, ha sido levemente fluctuante entre 7 y S°, en el decenio, lo que indica una mantención (le la importancia relativa del gasto en salud hecho por ci sector público. Es interesante señalar que los gastos corrientes representan cerca del 90% del Gasto Público en Salud, con escasa participación (le los gastos (le capital en el total. El rubro de gasto corriente más significativo, son las remuneraciones al personal del sector.
5.2. lii.
SECTOR SALUD EN LAS CUENTAS NACIO-

(:iíris un millones de escudos de cada año)

Ano

(;a.to t)dbliro en .salud [Al

Gasto Porcentaje del gasto público público en salud total sol;rr el gasto [Ffl público totai JA/B]

NALES.

1960 1961 1962 1963 1961 1965 1966 1967 1968 1969

115.6 134,3 182,0 229.5 329,7 600,1 742,0 964.9 1 .339.7 2. 140,51

1.507,2 1.817,8 2.303.9 3.169,8 1.553,0 7.162,6 10.173,3 13.470,2 19.273.4 28.744,9

7,7 7,4 7,9 7,2 7,2 8,4 7,3 7,2 7,0 7,4

El aporte al producto geográfico del sector Salud, ha permanc ido relativamente constante en el decenio, variando de 2,8% a 3,1% entre 1960 y 1969, lo que señala que la evolución del sector ha sido similar a la del conjunto (le las actividades en (lidio período. Puede considerarse el valor bruto de producción del sector Salud como indicador del gasto total que el país hace en este rubro. Entre 1960 y 1968, este gasto, en términos por habitante tuvo uu incremento real de 21,6%, lo que revela que ciertos cambios en la (teman(la presionaron por una mayor oferta de servicios, tanto públicos como privados.

Dentro del valor bruto de producción total del sector Salud, es (le gran interés destacar que los gastos del sector privado han fluctuado en el decenio cutre 41 y 47%, gasto que no corresponde a la magnitud (le los servicios (PIC el sector privado entrega. Si al valor bruto de producción del sector Salud priva. da, se agregaran los gastos de las personas en farmacia, que no están consideradas en el cálculo, el gasto del sector Salud privada sobrepasaría al dci sector público. 315

5.3. Rict'sos

HUMANOS.

La disponibilidad (le médicos, que constituye uno de los principales recursos humanos calificados para la atención (le la salud, se puede analizar a través de la relación habitantes por médico. Algunas investigaciones específicas, señalan cierto mejoramiento de d julia relación. En 1961, la relación habitan. s por médico alcanzó a 1.732 y descendió a 1.606 habitantes por médico en 1967; ha disminuido además, en el mismo periodo, la amplit ud de variación (le este índice en las provincias del país. En 1961 oscilaba entre 906 habitantes por médico en Santiago y 11.613 en Chiloé, mientras que en 1967, el margen de variación era de 938 habitantes por médico en Santiago, a 8.759 en Arauco. Sin embargo, las provincias de Santiago, Valparaíso, Magallanes y Concepción siguen ocupando los cuatro primeros lugares, respectiamcnte, en los dos años señalados, lo cual significa que la desigual distribución geográfica se sigue manteniendo. Esta situación se confirma en 1967, año en que el 71,4% de los médicos ejercía en localidades de 100.000 o más habitantes y sólo un 3,5% en localidacies (le menos (le 5.000 habitantes. Se ha podido estimar, además, que en el decenio, se ha modificado la distribución de las horas-médico-diarias disponibles entre el sector público y el sector privado aumentando las horas funcionarias del sector público aproximadamente de un 50% a cerca del 60". quedando 40% de dichas horas para ejercicio privado en 1969 (suponiendo 8 horas de trabajo (le los médicos) Si en promedio el sector privado en el decenio ha contado con el 50% de las horas de trabajo de los médicos, deberla haber producido similar proporción de actividades que el sector público, a lo menos en consulta médica. Esto no es así, sin embargo, como se vio en el punto B ATENCIÓN ABIERTA, lo que confirma la diferente productividad del recurso 316

hora-médico, en términos (le número de atenciones otorgadas. En cambio, el costo de éstas es mucho más alto que en el sector público, lo que frena la demanda. En relación con el mejor rendimiento del iccurso médico, que tiene un alto costo de preparación, en el sector público se señala la necesidad urgente de aumentar el número de profesionales, tales como las enferme. ras, matronas, tecnólogos médicos y otros (Ccli ¡0)5 (JtIe, junto con el médico, constituyen el equipo de salud y que podrían sustituir a éste en muchas tareas, reservándole só1<) aquellas que requieran su especialización.

5.1. RECURSOS FÍSICOS

(ver cuadro 245).

El principal indicador (le los recursos físicos (le que dispone el sector, es el número de camas hospitalarias disponibles. Entre 1960 y 1968 1 el total (le camas hospitalarias aumentó en un 8%; sin embargo, la relación habitantes por cama aumentó de 217 en 1960 a 244 en 19