La entrada de un nuevo modelo al sistema: Ley de transformación. Zohar Shavit.

Se propone explicar la forma en la que los nuevos modelos se integran a un sistema cultural
dado. Se mencionan dos conceptos opuestos que se han utilizado para explicar dicho fenómeno: en
términos de revolución o en términos de evolución. En el primer caso, la historia es descrita como una
serie de períodos que, de repente e insospechadamente, se tornan diferentes. En el caso contrario, se
valoran los hitos precedentes de cada nuevo incidente y se conciben los cambios como una
reformulación de lo previo.

Surge la pregunta sobre cómo estas dos concepciones pueden coexistir en armonía. Para ello, se
señala, ambas teorías deben ser aceptadas simultáneamente. Esto es posible con la ayuda de las
diferentes concepciones de los procesos históricos los que se han desarrollado tanto en semiótica
cultural como en filosofía de la ciencia (Kuhn 1962).

La concepción semiótica permite describir el cambio no como una revolución inesperada, sino
como algo semióticamente presumible, y por otro lado, detectar los cambios que lentamente toman
lugar y modifican distintivamente al sistema. La autora busca dar a conocer su trabajo en semiótica
cultural y sugerir una supuesta “ley de transformación”. Tal ley explica lo que usualmente caracteriza
los cambios dentro del sistema. La autora propone que un nuevo modelo solo puede infiltrarse en el
sistema utilizando un disfraz.

Ello se basa en las siguientes hipótesis:

1. Un nuevo modelo entra al sistema en un proceso lento en el cual los nuevos elementos y funciones
que se diferencian entre aquel modelo y lo previo son solo gradualmente integradas (estructuradas).

2. Más específicamente: cuando el proceso de emergencia de un nuevo modelo dentro del sistema
comienza, el nuevo modelo no entra, y no puede entrar, como una completa novedad.

3. Primero, solo algunos de los nuevos elementos son introducidos dentro del sistema, y en efecto, son
solo los que cumplen, o son capaces de cumplir, funciones previamente establecidas.

4. Aquellas funciones son realizadas por elementos que ya pudieron haber sido reemplazados por
nuevos elementos o por elementos que originalmente existian en el sistema.

5. Esta situación multielemental resulta de la tendencia de los sistemas a la redundancia de funciones,
es decir, a que las mismas funciones sean realizadas por diferentes elementos, un estado que es típico
en períodos de vacilación.

6. En otras palabras, los elementos son forzados a realizar funciones existentes. Ellos cumplen
funciones bajo un disfraz. El disfraz hace que sea difícil reconocer dichos elementos como nuevos,
tanto para el sistema como para los destinatarios. Ello es un factor decisivo para el ingreso de nuevos
elementos en el sistema sin ser reconocidos como nuevos. Se ejemplifica con un nuevo organo
transplantado en un cuerpo: solo será rechazado si es reconocido como algo nuevo.

Todo sistema en una cultura debe renovarse y cambiar para sobrevivir. Si los cambios son detectados,
entonces el elemento nuevo será rechazado para proteger lo existente, a pesar de que ello signifique la
muerte del sistema.

7. EL disfraz de las funciones es lo que permite a los nuevos elementos entrar en el sistema que ya
existe en la cultura. Sin embargo, dichos elementos pueden cumplir, luego, nuevas funciones o añadir
nuevos elementos que realicen nuevas funciones que reemplacen las existentes.

8. Esta es la escena que Tynjanov describe al caracterizar el cambio histórico, es decir, la etapa en la
que un elemento con funciones y características diferentes es distinguido en el sistema. Desde el punto
de vista literario, usualmente esta es la etapa en la que el modelo es reconocido como nuevo.

9. La visión de Tyanjanov es válida si uno examina la etapa en la cual un cambio es reconocido en el
sistema. Además, desde el punto de vista de la vida literaria esto es usualmente la etapa en la cual el
modelo será reconocido como nuevo y también la etapa en la cual la amarga lucha del nuevo modelo
comienza.

10. Sin embargo, si vemos el proceso no desde el punto de vista de reconocimiento sino más bien de las
tácticas, es decir, si examinamos no la etapa de reconocimiento, sino la en que el nuevo modelo
comienza a ser trazable, entonces podemos argumentar que este proceso empieza mucho antes, es decir,
cuando las funciones comienzan a moverse por el sistema.

La lucha en torno a un nuevo modelo ya no involucra el problema de la existencia del modelo, sino más
bien la lucha por su status, a saber, su intento por llegar al centro y apoderarse de él. El sistema
intentará, inútilmente, hacerlo regresar a la periferia. Por ello es tan difícil evitar un cambio o
revolución.

Regresando a la pregunta por la coexistencia de la contradicción evolución – revolución, se postula que
esta ley explica esa coexistencia y la justifica. La respuesta a esta aparente contradicción es muy simple:
ambas visiones son válidas. Cada una es válida en diferentes momentos del sistema, desde diferentes
perspectivas temporales.

Si se analiza la estructura del sistema, se descubre que no ha cambiado mucho. Ello se explica por las
estrategias de entrada de los nuevos modelos: los nuevos modelos deben parecer familiares o
identificables con modelos existentes previamente.

Como regla, debe señalarse que cuando los modelos y su funcionamiento cambian el sistema, entonces
surge un nuevo período del sistema. Esta ley de transformación es muy simple y global.

Existen factores importantes en las transformaciones históricas: el sistema literario, a saber, el
productor, los textos y el receptor.

1. del receptor: La realizacion de un texto es posible solo si el receptor se siente familiarizado con la
mayoría de los componentes del texto. La transferencia de la teoría apoya que, por regla general, un
nuevo y desconocido texto es traducido por su receptor en un conjunto de nociones familiares.

2. del productor: todo escritor tiene dos opciones: 1. escribir dentro de un modelo establecido o 2.
manipular dicho modelo y que su texto sea, luego, aceptado el un nuevo modelo.

3. el texto: esta ley cuenta para el relativamente alto orcentaje de nuevos elementos y funciones
requeridas por un texto o incluso un modelo para ser aceptado como nuevo.