Sentencia No.

C-225/95
DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO-Naturaleza
imperativa/IUS COGENS
El derecho internacional humanitario ha sido fruto esencialmente de unas
prácticas consuetudinarias, que se entienden incorporadas al llamado
derecho consuetudinario de los pueblos civilizados. Por ello, la mayoría de
los convenios de derecho internacional humanitario deben ser entendidos
más como la simple codificación de obligaciones existentes que como la
creación de principios y reglas nuevas. sí, esta !orporación, en las
sentencias citadas, y en concordancia con la más autorizada doctrina y
"urisprudencia internacionales, ha considerado que las normas de derecho
internacional humanitario son parte integrante del ius cogens. hora bien, al
tenor del artículo #$ de la !onvención de %iena de &'(' sobre el derecho de
los tratados, se entiende por norma ius cogens o norma imperativa de
derecho internacional general )una norma aceptada y reconocida por la
comunidad internacional de Estados en su con"unto cono norma que no
admite acuerdo en contrario y que sólo puede ser modificada por una norma
ulterior de derecho internacional general que tenga el mismo carácter). Por
ello, seg*n este mismo artículo de la !onvención de %iena, todo tratado que
contradiga esos principios es nulo frente al derecho internacional. Esto
explica que las normas humanitarias sean obligatorias para los Estados y las
partes en conflicto, incluso si +stos no han aprobado los tratados respectivos,
por cuanto la imperatividad de esta normatividad no deriva del consenti,
miento de los Estados sino de su carácter consuetudinario.
DERECHO INTERNACIONAL-Alcance de su imperatividad
-a obligatoriedad del derecho internacional humanitario se impone a todas
las partes que participen en un conflicto armado, y no sólo a las .uerzas
rmadas de aquellos Estados que hayan ratificado los respectivos tratados.
/o es pues legítimo que un actor armado irregular, o una fuerza armada
estatal, consideren que no tienen que respetar en un conflicto armado las
normas mínimas de humanidad, por no haber suscrito estos actores los
convenios internacionales respectivos, puesto que la fuerza normativa del
derecho internacional humanitario deriva de la universal aceptación de sus
contenidos normativos por los pueblos civilizados y de la evidencia de los
valores de humanidad que estos instrumentos internacionales recogen. 0odos
los actores armados, estatales o no estatales, están entonces obligados a
respetar estas normas que consagran aquellos principios mínimos de
humanidad que no pueden ser derogados ni siquiera en las peores
situaciones de conflicto armado.
DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO-Incorporación
automática al ordenamiento
En !olombia no sólo el derecho internacional humanitario es válido en todo
tiempo sino que, además, opera una incorporación automática del mismo )al
ordenamiento interno nacional, lo cual, por lo demás, es lo congruente con el
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carácter imperativo que, seg*n ya fue explicado, caracteriza a los principios
axiológicos que hacen que este cuerpo normativo integre el ius cogens.
BLOQUE DE CONSTITUCIONALIDAD
El bloque de constitucionalidad está compuesto por aquellas normas y
principios que, sin aparecer formalmente en el articulado del texto
constitucional, son utilizados como parámetros del control de
constitucionalidad de las leyes, por cuanto han sido normativamente
integrados a la !onstitución, por diversas vías y por mandato de la propia
!onstitución. 1on pues verdaderos principios y reglas de valor
constitucional, esto es, son normas situadas en el nivel constitucional, a
pesar de que puedan a veces contener mecanismos de reforma diversos al de
las normas del articulado constitucional stricto sensu.
RE!ALENCIA DE TRATADOS DE DERECHOS HUMANOS
El *nico sentido razonable que se puede conferir a la noción de prevalencia
de los tratados de derechos humanos y de derecho internacional humanitario
es que +stos forman con el resto del texto constitucional un )bloque de
constitucionalidad) , cuyo respeto se impone a la ley. En efecto, de esa
manera se armoniza plenamente el principio de supremacía de la
!onstitución, como norma de normas, con la prevalencia de los tratados
ratificados por !olombia, que reconocen los derechos humanos y prohíben
su limitación en los estados de excepción. !omo es obvio, la imperatividad de
las normas humanitarias y su integración en el bloque de constitucionalidad
implica que el Estado colombiano debe adaptar las normas de inferior
"erarquía del orden "urídico interno a los contenidos del derecho
internacional humanitario, con el fin de potenciar la realización material de
tales valores.
ROTOCOLO II-Aplicabilidad/SOBERANIA/ESTADO SOCIAL
DE DERECHO/RIMACIA DE LOS DERECHOS
INALIENABLES
El Protocolo 22 no vulnera la soberanía nacional, ni equivale a un
reconocimiento de beligerancia de los grupos insurgentes. En la medida en
que las partes enfrentadas en un conflicto armado ven limitados los medios
legítimos de combate, en función de la protección de la persona humana, esto
implica que la soberanía ya no es una atribución absoluta del Estado frente a
sus s*bditos, ni una relación vertical entre el gobernante y el gobernado,
pues las atribuciones estatales se encuentran relativizadas y limitadas por los
derechos de las personas. Esto significa que se sustituye la idea clásica de
una soberanía estatal sin límites, propia de los regímenes absolutistas, seg*n
la cual el príncipe o soberano no está atado por ninguna ley 3Princips
-egibus solutus est4, por una concepción relativa de la misma, seg*n la cual
las atribuciones del gobernante encuentran límites en los derechos de las
personas. Pero este cambio de concepción de soberanía en manera alguna
vulnera la !arta pues armoniza perfectamente con los principios y valores de
la !onstitución. En efecto, esta concepción corresponde más a la idea de un
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Estado social de derecho fundado en la soberanía del pueblo y en la primacía
de los derechos inalienables de la persona.
DERECHO A LA A"/ORDEN UBLICO/CON!I!ENCIA
ACI#ICA
5esde una perspectiva constitucional, la paz no debe ser entendida como la
ausencia de conflictos sino como la posibilidad de tramitarlos pacíficamente.
6a esta !orporación había se7alado que no debe ser la pretensión del Estado
social de derecho negar la presencia de los conflictos, ya que +stos son
inevitables la vida en sociedad. -o que sí puede y debe hacer el Estado es
)proporcionales cauces institucionales adecuados, ya que la función del
r+gimen constitucional no es suprimir el conflicto ,inmanente a la vida en
sociedad, sino regularlo, para que sea fuente de riqueza y se desenvuelva de
manera pacífica y democrática). Por consiguiente, en relación con los
conflictos armados, el primer deber del Estado es prevenir su advenimiento,
para lo cual debe establecer mecanismos que permitan que los diversos
conflictos sociales tengan espacios sociales e institucionales para su pacífica
resolución. En ello consiste, en gran parte, el deber estatal de preservar el
orden p*blico y garantizar la convivencia pacífica.
HUMANI"ACION DE LA GUERRA
El derecho humanitario en manera alguna legitima la guerra. -o que busca
es garantizar que las partes en contienda adopten las medidas para proteger
a la persona humana. -as normas humanitarias, le"os de legitimar la guerra,
aparecen como una proyección de la b*squeda de la paz, que es en el
constitucionalismo colombiano un derecho y un deber de obligatorio
cumplimiento, lo cual confiere nuevas bases constitucionales al Protocolo 22.
Esto obviamente no significa, como bien lo destaca el 8inisterio P*blico, que
las normas humanitarias sólo se puedan y deban aplicar en escenarios de
una eventual negociación, pues ellas son obligatorias per se para las partes
en un conflicto armado. demás, la aplicación del derecho internacional
humanitario no menoscaba la responsabilidad del gobierno de mantener o
restablecer el orden p*blico, como lo precisa el artículo $9 del Protocolo 22.
CLAUSULA MARTENS
El preámbulo incluye tambi+n lo que la doctrina internacional ha conocido
como la )!láusula 8artens), esto es, el principio seg*n el cual )en los casos
no previstos por el derecho vigente, la persona humana queda ba"o la
salvaguardia de los principios de la humanidad y de las exigencias de la
conciencia p*blica.)
OBLACION NO COMBATIENTE-Protección/DERECHO
INTERNACIONAL HUMANITARIO-Obligaciones de las partes en
conflicto
-a ausencia de una determinada regla específica en el Protocolo 22 relativa a
la protección a la población civil o a la conducción de las hostilidades no
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significa, en manera alguna, que el Protocolo est+ autorizando tales
conductas a las partes enfrentadas. En efecto, las normas de otros convenios
de derecho internacional humanitario que sean compatibles con la naturaleza
de los conflictos no internacionales se deben, en general, considerar
aplicables a los mismos, incluso si ellas no aparecen en el Protocolo 22,
puesto que ,se reitera, las normas codificadas en este campo aparecen como
una expresión convencional de principios de ius cogens que se entienden
automáticamente incorporados al derecho interno colombiano.
DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO-Aplicación de
normas
-a aplicación de tales normas a los conflictos armados internos es a*n más
evidente, por cuanto la !onstitución se7ala que )en todo caso se respetarán
las reglas del derecho internacional humanitario). demás, incluso en
aquellos casos en los cuales no exista norma escrita, las víctimas de los
conflictos armados no internacionales se encuentran protegidas por los
principios de humanidad, seg*n se desprende no sólo de la !láusula 8artens
sino del artículo ': de la !arta, el cual expresa la misma filosofía de esta
cláusula pues precisa que )la enunciación de derechos y garantías
contenidos en la !onstitución y en los convenios internacionales vigentes, no
debe entenderse como negación de otros que, siendo inherentes a la persona
humana, no figuren expresamente en ellos.)
OBEDIENCIA DEBIDA
!omo es necesario conciliar la disciplina castrense con el respeto de los
derechos constitucionales, es inevitable distinguir entre la obediencia militar
)que se debe observar por el inferior para que no se quiebre la disciplina y la
que, desbordando las barreras del orden razonable, implica un seguimiento
ciego de las instrucciones impartidas por el superior;.
OBEDIENCIA DEBIDA
/o se puede invocar la obediencia militar debida para "ustificar la comisión
de conductas que sean manifiestamente lesivas de los derechos humanos, y en
particular de la dignidad, la vida y la integridad de las personas, como los
homicidios fuera de combate, la imposición de penas sin "uicio imparcial
previo, las torturas, las mutilaciones o los tratos crueles y degradantes. Esta
conclusión no sólo deriva de la importancia de estos valores en la
!onstitución colombiana y en el derecho internacional humanitario sino que,
además, coincide con lo prescrito por otros instrumentos internacionales en
la materia que obligan al Estado colombiano.
AMNISTIA/DELITO OLITICO
El Protocolo 22 no está obligando al Estado a conceder obligatoriamente
amnistías, ya que la norma establece *nicamente que las autoridades
)procurarán) conceder este tipo de beneficios penales. demás, este artículo
del Protocolo 22 tampoco ordena al Estado a amnistiar todos los delitos
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cometidos durante la confrontación armada, puesto que simplemente se7ala
que la amnistía será )lo más amplia posible). 6, finalmente, teniendo en
cuenta las consideraciones hechas en el punto anterior, es obvio que esas
amnistías se refieren precisamente a los delitos políticos o conexos, puesto
que +sos son los que naturalmente derivan de )motivos relacionados con el
conflicto). Esto significa entonces que el Estado colombiano se reserva el
derecho de definir cuáles son los delitos de connotación política que pueden
ser amnistiados, si lo considera necesario, para lograr la reconciliación
nacional, una vez cesadas las hostilidades. Es pues una opción política
perfectamente compatible con la !arta, puesto que +sta establece que el
-egislador podrá en todo momento )conceder, por mayoría de dos tercios de
los miembros de una y otra !ámara y por graves motivos de conveniencia
p*blica, amnistías o indultos generales por delitos políticos) 3!P art. &#<,&=4.
demás, la posibilidad de que se concedan amnistías o indultos generales
para los delitos políticos y por motivos de conveniencia p*blica es una
tradición consolidada del constitucionalismo colombiano, puesto que ella se
encuentra en todas nuestras constituciones de la historia republicana, desde
la !arta de &>?& hasta la actual !arta.
RE#$E%&e'iente No. L.A.T.-()(

Re*i+i,n con+tit-ciona. 'e. /0otoco.o a'iciona. a
.o+ Con*enio+ 'e Gine10a 'e. 22 'e a3o+to 'e 29)94
0e.ati*o a .a &0otecci,n 'e .a+ *5cti6a+ 'e .o+
con7.icto+ a06a'o+ +in ca08cte0 inte0naciona.
90otoco.o II:/ ;ec;o en Gine10a e. < 'e =-nio 'e
29>>4 ? 'e .a Le? 2>2 'e. 2@ 'e 'icie610e 'e 299)4
&o0 6e'io 'e .a c-a. +e a&0-e1a 'ic;o 0otoco.o.
Ma3i+t0a'o onente$ ALEAANDRO MARTBNE"
CABALLERO.

Te6a+$- La nat-0a.eCa i6&e0ati*a 'e .a+ no06a+
;-6anita0ia+ ? +- inte30aci,n en e. 1.oD-e 'e
con+tit-ciona.i'a'.
-La a&.ica1i.i'a' 'e. 0otoco.o II ? .a +o1e0an5a
'e. E+ta'o co.o61iano.
- H-6aniCaci,n 'e .a 3-e00a ? 'e0ec;o a .a &aC.
- La &0otecci,n 'e .a &o1.aci,n no co61atiente ?
.a+ o1.i3acione+ 'e .a+ &a0te+ en con7.icto.
Santa Fe de Bogotá diecioc!o "#$% de ma&o de mil novecientos noventa & cinco
"#''(%)
*a +orte +onstitucional de la ,ep-blica de +olombia integrada por su
Presidente .os/ 0regorio 1ernández 0alindo & por los 2agistrados .orge
Arango 2e34a Antonio Barrera +arbonell 5duardo +ifuentes 2u6oz +arlos
0aviria 74az 1ernando 1errera 8ergara Ale3andro 2art4nez +aballero Fabio
2orón 74az & 8ladimiro Naran3o 2esa
48
EN NOMBRE DEL UEBLO
E
OR MANDATO DE LA CONSTITUCION
1a pronunciado la siguiente
SENTENCIA
5n la revisión de constitucionalidad del 9Protocolo adicional a los +onvenios de
0inebra del #: de agosto de #';' relativo a la protección de las v4ctimas de los
conflictos armados sin carácter internacional "Protocolo II%9 !ec!o en 0inebra $
de 3unio de #'<< & de la *e& #<# del #= de diciembre de #''; por medio de la
cual se aprueba dic!o Protocolo proceso >ue fue radicado con el No) *)A)?)-
@;@)
I. ANTECEDENTES
2. De. te%to .e3a. o1=eto 'e 0e*i+i,n$
LEY Nº 171 DEL 16 DE DICIEMBRE DE 1994
Por medio de la cual se aprueba el )P@A0A!A-A 52!2A/- -A1
!A/%E/2A1 5E B2/EC@ 5E- &? 5E BA10A 5E &':', @E-02%A
- P@A0E!!2D/ 5E -1 %E!0281 5E -A1 !A/.-2!0A1
@85A1 12/ !@F!0E@ 2/0E@/!2A/- 3P@A0A!A-A 224),
hecho en Binebra el > de Gunio de &'==.
EL CONGRESO DE COLOMBIA
%isto el texto del )P@A0A!A-A 52!2A/- -A1 !A/%E/2A1 5E
B2/EC@ 5E- &? 5E BA10A 5E &':', @E-02%A -
P@A0E!!2D/ 5E -1 %E!0281 5E -A1 !A/.-2!0A1 @85A1
12/ !@F!0E@ 2/0E@/!2A/- 3P@A0A!A-A 224), hecho en
Binebra el > de Gunio de &'==.
3Para ser transcritoH 1e ad"unta fotocopia del texto íntegro del
instrumento 2nternacional mencionado, debidamente autenticado por el
Gefe de la Aficina Gurídica del 8inisterio de @elaciones Exteriores4.
PROOCOLO II ADICIONAL A LOS CON!ENIOS DE GINEBRA
DE 1" DE AGOSO DE 1949# RELAI!O A LA PROECCI$N DE
LAS !%CIMAS DE LOS CON&LICOS ARMADOS SIN
CAR'CER INERNACIONAL.
PRE'MB(LO
49
-as ltas Partes contratantes,
@ecordando que los principios humanitarios refrendados por el artículo
$ com*n a los !onvenios de Binebra del &? de agosto de &':'
constituyen el fundamento del respeto a la persona humana en caso de
conflicto armado sin carácter internacionalI
@ecordando, asimismo, que los instrumentos internacionales relativos a
los derechos humanos ofrecen a la persona humana una protección
fundamentalI
1ubrayando la necesidad de garantizar una me"or protección a las
víctimas de tales conflictos armados,
@ecordando que, en los casos no previstos por el derecho vigente, la
persona humana queda ba"o la salvaguardia de los principios de la
humanidad y de las exigencias de la conciencia p*blica,
!onvienen en lo siguienteH
I(LO I
')*i+o ,e- ./esen+e P/o+oco-o
AR%C(LO 1º. ')*i+o ,e 0.-ic0ci1n )0+e/i0-.
&9. El presente Protocolo, que desarrolla y completa el artículo $ com*n
a los !onvenios de Binebra del &? de agosto de &':', sin modificar sus
actuales condiciones de aplicación, se aplicará a todos los conflictos
armados que no est+n cubiertos por el artículo &9 del Protocolo adicional
a los !onvenios de Binebra del &? de agosto de &':' relativo a la
protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales
3Protocolo 24 y que se desarrollen en el territorio de una lta Parte
contratante entre sus fuerzas armadas y fuerzas armadas disidentes o
grupos armados organizados que, ba"o la dirección de un mando
responsable, e"erzan sobre una parte de dicho territorio un control tal
que les permita realizar operaciones militares sostenidas y concertadas y
aplicar el presente Protocolo.
?9. El presente Protocolo no se aplicará a las situaciones de tensiones
internas y de disturbios interiores, tales como los motines, los actos
esporádicos y aislados de violencia y otros actos análogos, que no son
conflictos armados.
AR%C(LO ". ')*i+o ,e 0.-ic0ci1n .e/son0-.
&9. El presente Protocolo se aplicará sin ninguna distinción de carácter
desfavorable por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión o
creencia, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social,
fortuna, nacimiento u otra condición o cualquier otro criterio análogo
50
3denominada en adelante )distinción de carácter desfavorable)4, a todas
las personas afectadas por un conflicto armado en el sentido del artículo
&9.
?. l fin del conflicto armado, todas las personas que hayan sido ob"eto
de una privación o de una restricción de libertad por motivos
relacionados con aqu+l, así como las que fuesen ob"eto de tales medidas
despu+s del conflicto por los mismos motivos, gozarán de la protección
prevista en los artículos #9 y (9 hasta el t+rmino de esa privación o
restricción de libertad.
AR%C(LO 2º. No in+e/3enci1n.
&9. /o podrá invocarse disposición alguna del presente Protocolo con el
ob"eto de menoscabar la soberanía de un Estado o la responsabilidad
que incumbe al gobierno de mantener o restablecer la ley y el orden en el
Estado o de defender la unidad nacional y la integridad territorial del
Estado por todos los medios legítimos.
?9. /o podrá invocarse disposición alguna del presente Protocolo como
"ustificación para intervenir, directa o indirectamente, sea cual fuere la
razón, en el conflicto armado o en los asuntos internos o externos de la
lta Parte contratante en cuyo territorio tenga lugar ese conflicto.
I(LO II
/0+o 4u)0no
AR%C(LO 4. G0/0n+50s 6un,0)en+0-es.
&9. 0odas las personas que no participen directamente en las
hostilidades, o que hayan de"ado de participar en ellas, est+n o no
privadas de libertad, tienen derecho a que se respeten su persona, su
honor, sus convicciones y sus prácticas religiosas. 1erán tratadas con
humanidad en toda circunstancias, sin ninguna distinción de carácter
desfavorable. Jueda prohibido ordenar que no haya supervivientes.
?9. 1in per"uicio del carácter general de las disposiciones que proceden,
están y quedarán prohibidos en todo tiempo y lugar con respecto a las
personas a que se refiere el párrafo &9H
a4 los atentados contra la vida, la salud y la integridad física o mental
de las personas, en particular el homicidio y los tratos crueles tales como
la tortura y las mutilaciones o toda forma de pena corporalI
b4 los castigos colectivosI
c4 la toma de rehenesI
d4 los actos de terrorismoI
51
e4 los atentados contra la dignidad personal, en especial los tratos
humillantes y degradantes, la violación, la prostitución forzada y
cualquier forma de atentado al pudorI
f4 la esclavitud y la trata de esclavos en todas sus formasI
g4 el pilla"eI
h4 las amenazas de realizar los actos mencionados.
$9. 1e proporcionarán a los ni7os los cuidados y la ayuda que necesiten
y, en particularH
a4 recibirán una educación, incluida educación religiosa o moral,
conforme a los deseos de los padres o, a falta de +stos, de las personas
que tengan la guarda de ellosI
b4 se tomarán las medidas oportunas para facilitar la reunión de las
familias temporalmente separadasI
c4 los ni7os menores de &# a7os no serán reclutados en las fuerzas o
grupos armados y no se permitirá que participen en las hostilidadesI
d4 la protección especial prevista en este artículo para los ni7os
menores de &# a7os seguirá aplicándose a ellos si, no obstante las
disposiciones del apartado c4, han participado directamente en las
hostilidades y han sido capturadosI
e4 se tomarán medidas, si procede, y siempre que sea posible con el
consentimiento de los padres o de las personas que, en virtud de la ley o
la costumbre, tengan en primer lugar la guarda de ellos, para trasladar
temporalmente a los ni7os de la zona en que tengan lugar las
hostilidades a una zona del país más segura y para que vayan
acompa7ados de personas que velen por su seguridad y bienestar.
AR%C(LO 7. Pe/son0s ./i30,0s ,e -0 -i*e/+0,.8
&9. demás de las disposiciones del artículo :9, se respetarán, como
mínimo, en lo que se refiere a las personas privadas de la libertad por
motivos relacionados con el conflicto armado, ya que est+n internadas o
detenidas, las siguientes disposicionesH
a4 los heridos y enfermos serán tratados de conformidad con el artículo
=9I
b4 las personas a que se refiere el presente párrafo recibirán, en la
misma medida que la población local, alimentos y agua potable y
disfrutarán de garantías de salubridad e higiene y de protección contra
los rigores del clima y los peligros del conflictos armadosI
52
c4 serán autorizadas a recibir socorros individuales o colectivosI
d4 podrán practicar su religión y, cuando así lo soliciten y proceda,
recibir la asistencia espiritual de personas que e"erzan funciones
religiosas, tales como los capellanes,
e4 en caso de que deban traba"ar, gozarán de condiciones de traba"o y
garantías análogas a aquellas de que disfrute la población civil local.
?9. En la medida de sus posibilidades, los responsables del
internamiento o la detención de las personas a que se refiere el párrafo
&9 respetarán tambi+n, dentro de los límites de su competencia, las
disposiciones siguientes relativas a esas personasH
a4 salvo cuando hombres y mu"eres de una misma familia sean alo"ados
en com*n, las mu"eres estarán custodiadas en locales distintos de los
destinados a los hombres y se hallarán ba"o la vigilancia inmediata de
mu"eresI

b4 dichas personas serán autorizadas para enviar y recibir cartas y
tar"etas postales, si bien su n*mero podrá ser limitado por la autoridad
competente si lo considera necesario.
c4 los lugares de internamiento y detención no deberán situarse en la
proximidad de la zona de combate. -as personas a que se refiere el
párrafo &9 serán evacuadas cuando los lugares de internamiento o
detención queden particularmente expuestos a los peligros resultantes
del conflicto armado, siempre que su evacuación pueda efectuarse en
condiciones suficientes de seguridadI
d4 dichas personas serán ob"eto de exámenes m+dicosI
e4 no se pondrán en peligro su salud ni su integridad física o mental,
mediante ninguna acción u omisión in"ustificada. Por consiguiente, se
prohibe someter a las personas a que se refiere el presente artículo a
cualquier intervención m+dica que no est+ indicada por su estado de
salud y que no est+ de acuerdo con las normas m+dicas generalmente
reconocidas que se aplicarán en análogas circunstancias m+dicas a las
personas no privadas de libertad.
$9. -as personas que no est+n comprendidas en las disposiciones del
párrafo &9, pero cuya libertad se encuentre restringida, en cualquier
forma que sea, por motivos relacionados con el conflicto armado, serán
tratadas humanamente conforme a lo dispuesto en el artículo :9 y en los
párrafos &9 a4, c4 y d4 y ?9 b4 del presente artículo.
:9 1i se decide liberar a personas que est+n privadas de libertad,
quienes lo deciden deberán tomar las medidas necesarias para
garantizar la seguridad de tales personas.
53
AR%C(LO 6. Di-igenci0s .en0-es.
&9. El presente artículo se aplicará al en"uiciamiento y a la sanción de
infracciones penales cometidas en relación con el conflicto armado.
?9 /o se impondrá condena ni se e"ecutará pena alguna respecto de una
persona declarada culpable de una infracción, sino en virtud de
sentencia de un tribunal que ofrezca las garantías esenciales de
independencia e imparcialidad, en particularH
a4 El procedimiento dispondrá que el acusado sea informado sin
demora de los detalles de la infracción que se le atribuya y garantizará
al acusado, en las actuaciones que precedan al "uicio y en el curso de
+ste, todos los derechos y medios de defensa necesariosI
b4 nadie podrá ser condenado por una infracción si no es sobre la base
de su responsabilidad penal individualI
c4 nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de
cometerse no fueran delictivos seg*n el derechoI tampoco se impondrá
pena más grave que la aplicable en el momento de cometerse la
infracciónI si, con posterioridad a la comisión de la infracción, la ley
dispusiera la imposición de una pena más leve, el delincuente se
beneficiará de elloI
d4 toda persona acusada de una infracción se presumirá inocente
mientras no se pruebe su culpabilidad conforme a la leyI
e4 toda persona acusada de una infracción tendrá derecho a hallarse
presente al ser "uzgadaI
f4 nadie podrá ser obligado a declarar contra sí mismo ni a confesarse
culpable.
$9. 0oda persona condenada será informada, en el momento de su
condena, de sus derechos a interponer recurso "udicial y de otro tipo, así
como de los plazos para e"ercer esos derechos.
:9. /o se dictará pena de muerte contra las personas que tuvieren
menos de &> a7os de edad en el momento de la infracción ni se e"ecutará
en las mu"eres encinta ni en las madres de ni7os de corta edad.
#9 la cesación de las hostilidades, las autoridades en el poder
procurarán conceder la amnistía más amplia posible a las personas que
hayan tomado parte en el conflicto armado o que se encuentren privadas
de la libertad, internadas o detenidas por motivos relacionados con el
conflicto armado.
I(LO III
9e/i,os# en6e/)os : n;u6/0gos
54
AR%C(LO 7. P/o+ecci1n : 0sis+enci0.
&9 0odos los heridos, enfermos y náufragos, hayan o no tomado parte en
el conflicto armado, serán respetados u protegidos.
?9 En toda circunstancia serán tratados humanamente y recibirán, en
toda la medida de lo posible y en el plazo más breve, los cuidados
m+dicos que exi"a su estado. /o se hará entre ellos distinción alguna que
no est+ basada en criterios m+dicos.
AR%C(LO <. B=s>ue,0.
1iempre que las circunstancias lo permitan, y en particular despu+s de
un combate, se tomarán sin demora todas las medidas posibles para
buscar y recoger a los heridos, enfermos y náufragos a fin de protegerlos
contra el pilla"e y los malos tratos y asegurarles la asistencia necesaria,
y para buscar a los muertos, impedir que sean despo"ados y dar destino
decoroso a sus restos.
AR%C(LO 9º P/o+ecci1n ,e- .e/son0- s0ni+0/io : /e-igioso.
&9 El personal sanitario y religioso será respetado y protegido. 1e le
proporcionará toda la ayuda disponible para el desempe7o de sus
funciones y no se le obligará a realizar tareas que no sean compatibles
con su misión humanitaria.
?9. /o se podrá exigir que el persona sanitario, en el cumplimiento de su
misión, d+ prioridad al tratamiento de persona alguna salvo por razones
de orden m+dico.
AR%C(LO 1? P/o+ecci1n gene/0- ,e -0 )isi1n )@,ic0.
&9 /o se castigará a nadie por haber e"ercido una actividad m+dica
conforme con la deontología, cualesquiera que hubieren sido las
circunstancias o los beneficiarios de dicha actividad.
?9 /o se podrá obligar a las personas que e"erzan una actividad m+dica
a realizar actos ni a efectuar traba"os contrarios a la deontología u otras
normas m+dicas destinadas a proteger a los heridos y a los enfermos, o a
las disposiciones del presente Protocolo, ni a abstenerse de realizar
actos exigidos por dichas normas o disposiciones.
$9 reserva de lo dispuesto en la legislación nacional, se respetarán las
obligaciones profesionales de las personas que e"erzan una actividad
m+dica, en cuanto a la formación que puedan adquirir sobre los heridos
y los enfermos por ellas asistidos.
:9 reserva de lo dispuesto en la legislación nacional, la persona que
e"erza una actividad m+dica no podrá ser sancionada de modo alguno
55
por el hecho de no proporcionar o de negarse a proporcionar
información sobre los heridos y los enfermos a quienes asista o haya
asistido.
AR%C(LO 11 P/o+ecci1n ,e uni,0,es : )e,ios ,e +/0ns.o/+e
s0ni+0/ios.
&9 -as unidades sanitarias y los medios de transporte sanitarios serán
respetados y protegidos en todo momento y no serán ob"eto de ataques.
?9 -a protección debida a las unidades y a los medios de transporte
sanitarios solamente podrá cesar cuando se haga uso de ellos con el
ob"eto de realizar actos hostiles al margen de sus tareas humanitarias.
1in embargo, la protección cesará *nicamente despu+s de una intimación
que, habiendo fi"ado cuando proceda un plazo razonable, no surta
efectos.
AR%C(LO 1" Signo ,is+in+i3o.
Ca"o la dirección de la autoridad competente de que se trate, el signo
distintivo de la cruz ro"a, de la media luna ro"a o del león y sol ro"os
sobre fondo blanco será ostentado tanto por el personal sanitario y
religioso como por las unidades y los medios de transporte sanitarios.
5icho signo no deberá ser utilizado indebidamente.
I(LO I!
Po*-0ci1n ci3i-
AR%C(LO 12. P/o+ecci1n ,e -0 .o*-0ci1n ci3i-.
&9 -a población civil y las personas civiles gozarán de protección
general contra los peligros procedentes de operaciones militares. Para
hacer efectiva esta protección, se observarán en todas las circunstancias
las normas siguientes.
?9 /o serán ob"eto de ataque la población civil como tal, ni las personas
civiles. Juedan prohibidos los actos o amenazas de violencia cuya
finalidad principal sea aterrorizar a la población civil.
$9 -as personas civiles gozarán de la protección que confiere este 0ítulo,
salvo si participan directamente en las hostilidades y mientras dure tal
participación.
AR%C(LO 14 P/o+ecci1n ,e -os *ienes in,is.ens0*-es .0/0 -0
su.e/3i3enci0 ,e -0 .o*-0ci1n ci3i-.
Jueda prohibido, como m+todo de combate, hacer padecer hambre a las
personas civiles. En consecuencia, se prohibe atacar, destruir, sustraer o
inutilizar con ese fin los bienes indispensables para la supervivencia de
56
la población civil, tales como los artículos alimenticios y las zonas
agrícolas que los producen, las cosechas, el ganado, las instalaciones y
reservas de agua potable y las obras de riego.
AR%C(LO 17 P/o+ecci1n ,e -0s o*/0s e ins+0-0ciones >ue con+ienen
6ue/A0s .e-ig/os0s.
-as obras o instalaciones que contienen fuerzas peligrosas, a saber las
presas, los diques y las centrales nucleares de energía el+ctrica, no serán
ob"eto de ataques, aunque sean ob"etivos militares, cuando tales ataques
puedan producir la liberación de aquellas fuerzas y causar, en
consecuencia, p+rdidas importantes en la población civil.
AR%C(LO 16 P/o+ecci1n ,e -os *ienes cu-+u/0-es : ,e -os -ug0/es ,e
cu-+o.
1in per"uicio de las disposiciones de la !onvención de -a Kaya del &: de
mayo de &'#: para la Protección de los Cienes !ulturales en caso de
!onflicto rmado, queda prohibido cometer actos de hostilidad dirigidos
contra los monumentos históricos, las obras de arte o los lugares de
culto que constituyen el patrimonio cultural o espiritual de los pueblos, y
utilizarlos en apoyo del esfuerzo militar.
AR%C(LO 17 P/o4i*ici1n ,e -os ,es.-0A0)ien+os 6o/A0,os.
&9 /o se podrá ordenar el desplazamiento de la población civil por
razones relacionadas con el conflicto, a no ser que así lo exi"an la
seguridad de las personas civiles o razones militares imperiosas. 1i tal
desplazamiento tuviera que efectuarse, se tomarán todas las medidas
posibles para que la población civil sea acogida en condiciones
satisfactorias de alo"amiento, salubridad, higiene, seguridad y
alimentación.
?9 /o se podrá forzar a las personas civiles a abandonar su propio
territorio por razones relacionadas con el conflicto.
AR%C(LO 1< Socie,0,es ,e soco//o : 0cciones ,e soco//o.
&9 -as sociedades de socorro establecidas en el territorio de la lta
Parte contratante, tales como las organizaciones de la !ruz @o"a 38edia
-una @o"a, -eón y 1ol ro"os4, podrán ofrecer sus servicios para el
desempe7o de sus funciones tradicionales en relación con las víctimas
del conflicto armado. -a población civil puede, incluso por propia
iniciativa, ofrecerse para recoger y cuidar los heridos, enfermos y
náufragos.
?9 !uando la población civil est+ padeciendo privaciones extremadas por
la falta de abastecimiento indispensables para su supervivencia, tales
como víveres y suministros sanitarios, se emprenderán, con el
consentimiento de la lta Parte contratante interesada, acciones de
57
socorro en favor de la población civil, de carácter exclusivamente
humanitario e imparcial y realizadas sin distinción alguna de carácter
desfavorable.
I(LO !
Dis.osiciones 6in0-es
AR%C(LO 19 Di6usi1n.
El presente Protocolo deberá difundirse lo más ampliamente posible.
AR%C(LO "? &i/)0.
El presente Protocolo quedará abierto a la firma de las Partes en los
!onvenios seis meses despu+s de la firma del cta .inal y seguirá
abierto durante un período de doce meses.
AR%C(LO "1 R0+i6ic0ci1n.
El presente Protocolo será ratificado lo antes posible. -os instrumentos
de ratificación se depositarán en poder del !onse"o .ederal 1uizo,
depositario de los !onvenios.
AR%C(LO "" A,4esi1n.
El presente Protocolo quedará abierto a la adhesión de toda Parte en los
!onvenios no signataria de este Protocolo. -os instrumentos de adhesión
se depositarán en poder del depositario.
AR%C(LO "2 En+/0,0 en 3igo/.
&9 El presente Protocolo entrará en vigor seis meses despu+s de que se
hayan depositado dos instrumentos de ratificación o de adhesión.
?9 Para cada Parte en los !onvenios que lo ratifiquen o que a +l se
adhiera ulteriormente, el presente Protocolo entrará en vigor seis meses
despu+s de que dicha Parte haya depositado su instrumento de
ratificación o de adhesión.
AR%C(LO "4 En)ien,0s.
&9 0oda alta Parte contratante podrá proponer una o varias enmiendas al
presente Protocolo. El texto de cualquier enmienda propuesta se
comunicará al depositario, el cual, tras celebrar consultas con todas las
ltas Partes contratantes y con el !omit+ 2nternacional de la !ruz ro"a,
decidirá si conviene convocar una conferencia para examinar la
enmienda propuesta.
58
?9 El depositario invitará a esa conferencia a las ltas Partes
contratantes y a las Partes en los !onvenios, sean o no signatarias del
presente Protocolo.
AR%C(LO "7. Denunci0.
&9 En el caso de que una lta Parte contratante denuncie el presente
Protocolo, la denuncia sólo surtirá efecto seis meses despu+s de haberse
recibido el instrumento de denuncia. /o obstante, si al expirar los seis
meses la Parte denunciante se halla en la situación prevista en el artículo
&9, la denuncia no surtirá efecto antes del fin del conflicto armado. -as
personas que hayan sido ob"eto de una privación o de una restricción de
libertad por motivos relacionados con ese conflicto seguirán no obstante
beneficiándose de las disposiciones del presente Protocolo hasta su
liberación definitiva.
?9 -a denuncia se notificará por escrito al depositario. Este *ltimo la
comunicará a todas las ltas Partes contratantes.
AR%C(LO "6. No+i6ic0ciones.
El depositario informará a las ltas Partes contratantes y a las Partes en
los !onvenios, sean o no signatarias del presente Protocolo, sobreH
a4 las firmas del presente Protocolo y el depósito de los instrumentos de
ratificación y de adhesión, de conformidad con los artículos ?& y ??.
b4 la fecha en que el presente Protocolo entre en vigor, de conformidad
con el artículo ?$I y
c4 las comunicaciones y declaraciones recibidas de conformidad con el
artículo ?:.
AR%C(LO "7 Regis+/o.
&. Lna vez haya entrado en vigor el presente Protocolo, el depositario lo
transmitirá a la 1ecretaría de las /aciones Lnidas con el ob"eto de que
se proceda a su registro y publicación, de conformidad con el artículo
&<? de la !arta de las /aciones Lnidas.
?. El depositario informará igualmente a la 1ecretaría de las /aciones
Lnidas de todas las ratificaciones y adhesiones que reciba en relación
con el presente Protocolo.
AR%C(LO "<. eB+os 0u+@n+icos.
El original del presente Protocolo, cuyos textos árabe, chino, espa7ol,
franc+s., ingl+s y ruso son igualmente aut+nticos, se depositará en poder
del depositario, el cual enviará copias certificadas conforme a todas las
Partes en los !onvenios.
59
EL S(SCRIO CE&E DE LA O&ICINA C(R%DICA DEL
MINISERIO DE RELACIONES EDERIORES
9 A C E C O N S A R E
Jue la presente reproducción es fiel fotocopia tomada del texto
certificado del )PROOCOLO ADICIONAL A LOS CON!ENIOS DE
GINEBRA DEL 1" DE AGOSO DE 1949# RELAI!O A LA
PROECCI$N DE LAS !%CIMAS DE LOS CON&LICOS
ARMADOS SIN CAR'CER INERNACIONAL FPROOCOLO IIGH#
hecho en Binebra el > de "unio de &'==, que reposa en los archivos de la
Aficina Gurídica de este 8inisterio.
5ada en 1antaf+ de Cogotá, a los veinticuatro 3?:4 días del mes de marzo
de mil novecientos noventa y cuatro 3&'':4.
9ECOR ADOL&O SIN(RA !ARELA
Gefe Aficina Gurídica
@8 -EB21-02% 5E- PA5E@ PLC-2!A
P@E125E/!2 5E - @EPLC-2!
1/0 .E 5E CABA0, 5.!.
P@AC5A. 1A8M01E - !A/125E@!2D/ 5E- KA/A@C-E
!A/B@E1A /!2A/- P@ -A1 E.E!0A1 !A/1020L!2A/-E1.
3.do.4 !E1@ B%2@2 0@LG2--A
82/210@ 5E @E-!2A/E1 EN0E@2A@E1.
3.do.4 /AE8E 1/E/ 5E @LC2A
D E C R E AE
@02!L-A P@28E@AH pru+base el )P@A0A!A-A 52!2A/-
-A1 !A/%E/2A1 5E B2/EC@ 5E- &? 5E BA10A 5E &':',
@E-02%A - P@A0E!!2D/ 5E -1 %E!0281 5E -A1
!A/.-2!0A1 @85A1 12/ !@F!0E@ 2/0E@/!2A/-
3P@A0A!A-A 224), hecho en Binebra el > de Gunio de &'==.
60
@02!L-A 1EBL/5AH 5e conformidad con lo dispuesto en el artículo
&9 de la -ey =O de &'::, el )P@A0A!A-A 52!2A/- -A1
!A/%E/2A1 5E B2/EC@ 5E- &? 5E BA10A 5E &':', @E-02%A
- P@A0E!!2D/ 5E -1 %E!0281 5E -A1 !A/.-2!0A1
@85A1 12/ !@F!0E@ 2/0E@/!2A/- 3P@A0A!A-A 224,
hecho en Binebra el > de GL/2A de &'==, que por el artículo &9 de esta
-ey se aprueba, obligará al país a partir de la fecha en que se
perfeccione el vínculo internacional respecto del mismo.
@02!L-A 0E@!E@AH -a presente -ey rige a partir de la fecha de su
publicación.
E- P@E125E/0E 5E- KA/A@C-E 1E/5A 5E - @EPLC-2!
GL/ BL2--E@8A F/BE- 8EGE
E- 1E!@E0@2A BE/E@- 5E- KA/A@C-E 1E/5A 5E -
@EPLC-2!
PE5@A PL8@EGA %EB
E- P@E125E/0E 5E - KA/A@C-E !F8@ 5E
@EP@E1E/0/0E1
-%@A CE/E5E002 %@B1
E- 1E!@E0@2A BE/E@- 5E - KA/A@C-E !F8@ 5E
@EP@E1E/0/0E1
52EBA %2%1 0.L@
REP(BLICA DE COLOMBIA 8 GOBIERNO NACIONAL
COM(N%I(ESE Y P(BL%I(ESE
ECECJESE previa revisión de la !orte !onstitucional, conforme al
artículo ?:&,&< de la !onstitución Política.
1/0.M 5E CABA0F 5.!., a lo &( 52!. &'':
E- 82/210@A 5E BAC2E@/A,
KA@!2A 1E@P L@2CE
E- %2!E82/210@A 5E @E-!2A/E1, E/!@B5A 5E -1
.L/!2A/E1 5E- 5E1P!KA 5E- 82/210@A 5E @E-!2A/E1
EN0E@2A@E1,
61
!82-A @E6E1 @A5@EBLEP
E- 82/210@A 5E GL102!2 6 5E- 5E@E!KA,
/M10A@ KL8CE@0A 8@0E/EP /E2@
E- !A8/5/0E BE/E@- 5E -1 .LE@P1 82-20@E1,
E/!@B5A 5E -1 .L/!2A/E1 5E- 5E1P!KA 5E- 82/210@A
5E 5E.E/1 /!2A/-,
Beneral KE@//5A !82-A PQR2B
2. Inte0*enci,n 'e A-to0i'a'e+ F1.ica+
2.2 Inte0*enci,n 'e .a 0e+i'encia 'e .a Re&F1.ica Sec0eta05a A-05'ica4
O7icina 'e. A.to Co6i+iona'o &a0a .a aC ? .a Con+e=e05a 'e De0ec;o+
H-6ano+.
5l ciudadano +arlos 5duardo 2edell4n Becerra en su calidad de Secretario
.ur4dico de la Presidencia de la ,ep-blica & en concepto 3ur4dico concertado
con la +onse3er4a Presidencial para los 7erec!os 1umanos & la Oficina del Alto
+omisionado para la Paz defiende la constitucionalidad del tratado ba3o
revisión & de su le& aprobatoria)
5l ciudadano luego de mostrar la regularidad del trámite de la *e& #<# de
#''; cita la sentencia +-(<;A': de esta +orporación seg-n la cual 9las reglas
del derec!o internacional !umanitario son !o& -por voluntad eBpresa del
+onstitu&ente- normas obligatorias per se sin ratificación alguna previa o sin
eBpedición de norma reglamentaria9) 5sto le lleva entonces a concluir >ue la
aprobación del Protocolo II de #'<< por el +ongreso de la ,ep-blica con base
en el pro&ecto de le& presentado por el 0obierno 9no !ace otra cosa >ue
obedecer las normas constitucionales al incorporar a la legislación nacional
dic!o tratado internacional & al comunicar a la comunidad internacional de
estados >ue +olombia se compromete a respetar & a !acer respetar sus normas)9
7e otro lado este ciudadano considera >ue las normas del Protocolo II de #'<<
armonizan con las normas constitucionales vigentes) Además seg-n su criterio
conforme al art4culo :#; de la +arta el 0obierno está obligado en todo tiempo
a respetar el derec!o internacional !umanitario) Por consiguiente como el
Protocolo Adicional II de #'<< !ace parte de estas normas !umanitarias 9la
ad!esión de +olombia a dic!o tratado internacional puede mirarse como la
obediencia de un mandato constitucional)9
62
Finalmente el ciudadano considera >ue estas normas tienen una importancia
vital en el conteBto colombiano puesto >ue ellas no sólo permiten proteger a la
población no combatiente sino >ue además favorecen la solución negociada del
conflicto armado) 5sto eBplica entonces >ue el 0obierno !a&a 9proclamado su
compromiso unilateral de respetar & !acer respetar dic!as normas & de !onrar
ese compromiso mediante la adopción de una pol4tica !umanitaria claramente
definida para favorecer a la población civil afectada por los enfrentamientos
armados en particular a los desplazados para garantizar a las personas >ue
>ueden fuera de combate el respeto de sus derec!os fundamentales & para
sancionar a >uienes sean responsables de infracciones contra 7I1)9 +onclu&e
entonces el ciudadanoC
)Es así como el Protocolo 22 de &'== se convierte en un vigoroso
instrumento social y "urídico para la aplicación práctica de la política
humanitaria anunciada por el gobierno, pues al amparo de sus preceptos
y en el escenario del agudo conflicto que afecta a nuestro país, se podrá
materializar el primordial ob"etivo de aliviar los sufrimientos propios de
la confrontación y sus secuelas, humanizándola y aportando la urgida
viabilidad a la eventual adopción de acuerdo ad,hoc que observen
principios humanitarios en el proceso por alcanzar la paz.)
2.2 Inte0*enci,n 'e. De7en+o0 'e. -e1.o.
5l ciudadano .aime +órdoba ?rivi6o en su calidad de 7efensor del Pueblo
interviene en el proceso para defender la constitucionalidad del tratado ba3o
revisión) Seg-n su criterio el Protocolo II armoniza con la +onstitución pues
9es corolario del principio del respeto por la dignidad !umana fundante de
nuestra institucionalidad & desarrollo de la proscripción constitucional de la
crueldad frente a cual>uier ser !umano)9 5n efecto las normas del tratado
buscan !umanizar el conflicto armado a fin de >ue los actores enfrentados 9se
vean en la obligación de restringir la violencia & proteger a las personas no
combatientes9)
5stas normas del Protocolo II >ue seg-n el 7efensor prevalecen en el orden
interno "+P art) 'D% no sólo concuerdan con los principios & valores esenciales
de la +onstitución sino >ue además son de enorme importancia para la vida
nacional pues protegen a la población civil & facilitan una solución negociada
del conflicto armado colombiano) 5n efecto seg-n el ciudadano +órdoba
?rivi6oC

H-a 5efensoría del Pueblo ha venido se7alando que mientras llega el
momento de acordar la paz, las partes en conflicto deben concertar la
humanización de la guerra y el respeto a quienes no participan en las
hostilidades pues, en el difícil camino de la b*squeda de la convivencia,
nada acercará tanto a los combatientes como el hecho de ponerse de
acuerdo en no hacer da7o alguno a las personas protegidas por el
derecho humanitario.
63
0anto la regulación de los medios y m+todos empleados para hacer la
guerra, con el fin de limitar el uso de la fuerza por quienes se enfrentan
en la contienda, como la protección de las víctimas de la guerra
3heridos, miembros de la población civil4, exigiendo en todo tiempo y
lugar se distinga entre los combatientes y no combatientes, son
prescripciones del protocolo 22 que tienen por finalidad hacer menos
inhumanos y dolorosos los conflictos armados interiores.
El Protocolo 22 puede constituirse en el espacio temático com*n en el
cual lograr el primer acercamiento real de los enfrentados y a partir
del cual se puede detener la espiral ascendente de da7o y venganza, con
niveles cada vez mayores de crueldad y deshumanización que soporta
nuestra nación.H
2.G Inte0*enci,n 'e. Mini+te0io 'e Re.acione+ E%te0io0e+ ? 'e. Mini+te0io
'e De7en+a Naciona..
5n escrito con3unto los ciudadanos +amilo ,e&es ,odr4guez -en su calidad de
8iceministro de ,elaciones 5Bteriores- & Fernando Botero Eea -en su calidad
de 2inistro de 7efensa Nacional- intervienen en el proceso para defender la
constitucionalidad del Protocolo II & de su le& aprobatoria puesto >ue esta
-ltima fue regularmente eBpedida)
As4 luego de !acer una rese6a de la evolución del derec!o internacional
!umanitario estos ciudadanos consideran >ue el tratado ba3o revisión debe ser
interpretado en consonancia con los +onvenios de 0inebra de #';' puesto >ue
9tal como lo dispone eBpresamente en su art4culo #F el Protocolo II
complementa & desarrolla las condiciones de aplicación del art4culo DF com-n
de los cuatro convenios de 0inebra sin modificarlas)9
7esde el punto de vista material estos ciudadanos luego de estudiar las
diferentes obligaciones >ue el tratado impone a las partes en conflicto
consideran >ue 9el Protocolo II coincide con el contenido aBiológico &
normativo de la +onstitución Pol4tica de +olombia9 por lo cual debe ser
declarado eBe>uible) As4 el preámbulo del tratado 9esboza >ue la esencia de
este instrumento es el respeto por la persona !umana lo cual armoniza con el
contenido aBiológico de la +arta +onstitucional en la cual la persona es el pilar
del ordenamiento 3ur4dico & por ende del poder pol4tico9) Igualmente el
Protocolo II busca la !umanización de los conflictos armados & la protección de
los derec!os !umanos & libertades fundamentales de las personas afectadas por
los mismos ob3etivo 9plenamente concordante con la +arta de 7erec!os
incorporada en el t4tulo II de nuestra +onstitución Pol4tica & con las
disposiciones de los tratados sobre 7erec!os 1umanos a >ue se refiere la +arta
en los art4culos 'D & ';)9
Seg-n estos ciudadanos este instrumento internacional no erosiona la soberan4a
del 5stado colombiano ni implica el reconocimiento de beligerancia a los
grupos subversivos puesto >ue la aplicación del derec!o internacional
!umanitario no produce ning-n efecto sobre el status de las partes en conflicto
tal como lo establece eBpresamente el art4culo DF com-n de los +onvenios de
64
0inebra) Además se6alan estos ciudadanos el art4culo DF del Protocolo
salvaguarda de manera amplia la soberan4a de los 5stados pues 9se preservan
intactas las facultades >ue poseen sus autoridades leg4timas "el gobierno% tanto
para Gmantener o restablecer la le& & el ordenG como para Gdefender la unidad
nacional% & la integridad territorialG por todos los medios leg4timos)9 5l
Protocolo II no limita entonces la soberan4a del 5stado ni la obligación
constitucional del presidente de la ,ep-blica de conservar en todo el territorio
el orden p-blico & restablecerlo donde fuere turbado) ?ampoco es seg-n estos
ciudadanos un instrumento >ue legitime intervenciones de potencias
eBtran3eras puesto >ue 9pro!ibe de manera eBpresa la invocación del Protocolo
como 3ustificación para intervenir Gsea cual fuere la razónG tanto en el conflicto
armado como en los asuntos internos o eBternos del 5stado de >ue se trate
respetando as4 los principios constitucionales >ue rigen las relaciones eBteriores
de +olombiaH
2.). Inte0*enci,n 'e. Mini+te0io 'e Sa.-'.
5l ciudadano Alonso 0ómez 7u>ue en su calidad de 2inistro de Salud
defiende la constitucionalidad del Protocolo II pues seg-n su criterioC
)Es incuestionable que el documento consagra una muy altruista
intención de humanizar los conflictos armados de carácter interno
tratando de dispensar a la población civil, a los heridos, enfermos y
náufragos y en general a toda persona que por virtud de tales
enfrentamientos resulte afectada directa o indirectamente, un
tratamiento acorde con la dignidad del ser humano y proteger los
derechos y garantías mínimas consagradas en la declaración de los
5erechos Kumanos y demás disposiciones ulteriores sobre la materia.
-os preceptos que integran el articulado del Protocolo dicional en
comento, tienen estrecho vínculo filosófico con la función humanitaria
que le corresponde cumplir al campo de la medicina en general y a la
actividad que constitucional y legalmente le compete adelantar al
8inisterio de 1alud en particular, por lo que confiamos en que será un
instrumento *til para el logro del anhelado derecho a la paz.)
G. Inte0*enci,n ci-'a'ana.
G.2. Inte0*enci,n 'e .a C0-C Ro=a Co.o61iana.
5l ciudadano 0uillermo ,ueda 2onta6a Presidente de la +ruz ,o3a
+olombiana interviene en el proceso para defender la constitucionalidad del
Protocolo II)
5l ciudadano efect-a un atento eBamen de los antecedentes !istóricos >ue
llevaron a >ue la comunidad internacional de 5stados adoptara en #'<< el
Protocolo II & de ellos se desprende >ue el -nico ob3etivo fue ampliar las
garant4as para la protección de la población civil en situaciones de conflicto
armado no internacional) 5sto muestra seg-n este ciudadano >ue sólo la
65
ignorancia !a llevado a ciertos sectores 9a calificar el protocolo II como
GProtocolo guerrilleroG eBpresión >ue resume el elevado grado de politización
>ue !a tomado la discusión en +olombia)9
Posteriormente el ciudadano analiza el ámbito de aplicación del Protocolo II &
conclu&e >ue no es correcto afirmar >ue este instrumento internacional se
apli>ue -nicamente en casos de guerra civil &a >ue /sta 9es sólo una categor4a
o tipo de conflicto armado interno9) Seg-n su concepto la restricción del
Protocolo II a los casos de guerra civil abierta le !ar4a perder gran parte de su
razón de ser en la actualidad pues la noción de conflicto armado interno es
muc!o más amplia >ue la de guerra de civil &a >ue !a& conflictos con
caracteres o elementos fluctuantes o más fleBibles >ue las clásicas guerras
civiles) +onclu&e entonces el ciudadano intervinienteC
)-a distinción entre guerra civil y conflicto armado interno
propiamente dicho trae consigo dos venta"asH por una parte establece
claramente que no se necesita un nivel de intensidad, duración,
control territorial y generalización tal como el de la guerra civil para
que sean aplicadas las normas humanitarias del Protocolo 22 y por
otra, contribuye a controvertir el argumento bandera de sus
detractores, al precisar que el reconocimiento del estatuto de
beligerancia es otorgado por terceros Estados o por la comunidad
internacional, con base en las circunstancias específicas que rodean
a uno y otro tipo de conflicto, mas no por la adopción y aplicación de
las disposiciones de este instrumento.
En efecto, la protección y asistencia conferida por el Protocolo 22 a
las víctimas de los conflictos armados internos, obra con
independencia de la mayor o menor extensión territorial en donde
ocurra. sí, una zona del país puede no ser ob"eto de control
territorial por parte de los grupos opositores, o escenario de
enfrentamiento armado, pero si a título de e"emplo, allí se encuentra
población civil desplazada por causa del conflicto o se produce una
detención, esas personas tendrán derecho a exigir del Estado y en
general de las partes en conflicto el respeto de las garantías que
ofrece este instrumento.)
?odo lo anterior lleva al ciudadano interviniente a considerar >ue la aplicación
del Protocolo II 9no puede supeditarse a criterios >ue delimiten con eBactitud la
eBtensión geográfica del territorio nacional cubierta por la presencia de los
grupos armados opositores9)
7e otro lado considera este ciudadano >ue el Protocolo no erosiona la
soberan4a del 5stado colombiano &a >ue la eventual falta de control territorial
>ue pueda tener el 0obierno & la parcial implantación de organizaciones
insurgentes es una situación >ue deriva de condiciones ob3etivas & no 9del
!ec!o de aprobar o aplicar el Protocolo II9) Además no 9se puede decir >ue la
aprobación de este instrumento implicar4a establecer 3ur4dicamente zonas
vedadas para la presencia del 0obierno & su Fuerza P-blica puesto >ue ese
66
mandato constitucional está salvaguardado eBpresamente por el art4culo DF del
Protocolo9)
5ntra posteriormente el ciudadano a analizar las personas >ue se encuentran
protegidas por el Protocolo & conclu&e >ue 9son a>uellas >ue se encuentran
afectadas por el conflicto armado interno o las >ue no participan directamente
en las !ostilidades9) 5sto le permite en particular se6alar >ue no pueden ser
ob3eto de ata>ue militar por cuanto no son en sentido estricto combatientes
9las personas >ue contribu&en ideológica & pol4ticamente a la causa de las
organizaciones alzadas en armas ni a>uellos >ue perteneciendo a la fuerza
P-blica desempe6an tareas >ue no contribu&en directamente a la venta3a militar
como puede ser el caso del soldado >ue adelanta una campa6a ecológica o
simplemente se encuentra de licencia9)
5l ciudadano considera de vital trascendencia la protección de los no
combatientes por cuanto en los conflictos internos 9las partes enfrentadas
tienden a estigmatizar sectores de la población como adeptos colaboradores o
simpatizantes de una & otra9) 5sta protección se eBtiende a las personas
privadas de libertad >uienes tienen derec!o a gozar de las garant4as 3udiciales
establecidas por el Protocolo) Sin embargo sobre este punto precisa el
ciudadano intervinienteC
)Esa disposición está especialmente pensada para regular la
conducta de las autoridades civiles y militares del gobierno
establecido que pueden contar con tribunales regularmente
constituidos, pero, por el contrario, no es fácil que el mando rebelde
pueda disponer de tribunales regularmente constituidos, asegurar
las garantías "udiciales requeridas en relación con las personas que
hubieren caído en su poder, salvo que controlasen poblaciones
importantes y los "ueces de +stas actuasen aplicando las normas
dictadas por las autoridades rebeldes. pesar de estas dificultades
los rebeldes estarían obligados en todo caso a no llevar a cabo una
e"ecución o imponer una pena privativa de libertad sin previo "uicio).
Finalmente & despu/s de analizar en detalle los diversos deberes &
pro!ibiciones >ue el Protocolo II impone a las partes en conflicto el ciudadano
conclu&e >ue sus normas 9tienen clara inspiración en los postulados /ticos
filosóficos pol4ticos & !umanitarios de nuestra +arta Fundamental9 por cuanto
no sólo aten-an las consecuencias del conflicto armado sino >ue abren el
camino a la paz >ue es un derec!o constitucional) Además seg-n su criterio
cada una de las normas !umanitarias del Protocolo II tiene su correlativo
respaldo o fundamento en eBpresas disposiciones de la +onstitución Pol4tica
por lo cual conclu&e >ue para la +ruz ,o3a +olombiana 9el Protocolo II de
#'<< adicional a los +onvenios de 0inebra no sólo se a3usta materialmente a la
+onstitución Pol4tica sino >ue la enri>uece & desarrolla al contemplar precisas
garant4as para el respeto & protección de los derec!os fundamentales en
situaciones de conflicto armado interno)9
G.2 Inte0*enci,n 'e .a A+ociaci,n Co.o61iana 'e A-0i+ta+ De6,c0ata+.
67
*os ciudadanos 0elasio +ardona Oscar 0onzález Iz>uierdo & +arlos Alfonso
2oreno Novoa intervienen para defender la constitucionalidad del Protocolo II)
Seg-n su criterio este instrumento internacional debe ser relacionado con el
art4culo :: de la +arta >ue consagra la paz como un derec!o & un deber
obligatorio cumplimiento puesto >ue el Protocolo II está encaminado 9a la
civilización del conflicto >ue debe tener como resultado final la paz pues antes
de la +arta de #$$= no era más >ue un postulado teórico para convertirse en la
nueva constitución en una obligación del 5stado para obtener la realidad social
de alcanzarla por>ue sin paz no !a& desarrollo no !a& sosiego ni prosperidad
para la comunidad)9 Además este instrumento internacional tiene como base
esencial el respeto a la persona !umana & de los derec!os !umanos por lo cual
seg-n estos ciudadanos 9interpreta fielmente los derec!os & deberes regulados
en nuestro 5statuto +onstitucional)9
G.G Inte0*enci,n 'e. /Co6itH Naciona. De !5cti6a+ De La G-e00i..a -
!i'a/
5l ciudadano Fernando Antonio 8argas Presidente del 9+omit/ Nacional de
84ctimas de la 0uerrilla - 8I7A9 interviene en el proceso con el fin de >ue se
declaren inconstitucionales tres art4culos del Protocolo II)
Seg-n su criterio el art4culo #F del Protocolo por su ambigua redacción
erosiona la soberan4a estatal puesto >ue acepta la eBistencia misma de los
conflictos armados internos con lo cual se termina 9legitimando Ga prioriG a
grupos armados irregulares & terroristas cu&o ob3etivo es el cambio del sistema
democrático)9 5sto viola los art4culos #F & :F de la +onstitución &a >ue seg-n
el ciudadano interviniente este documento internacional promueve 9el acceso a
las le&es de la guerra con sus beneficios a grupos armados >ue atentan contra
nuestro 5stado 7emocrático participativo & pluralista & >ue no tienen el menor
respeto por la dignidad !umana9) 7e esa manera agrega el interviniente 9los
grupos subversivos en +olombia atentando & violando permanentemente los
principios derec!os & deberes de los asociados verán legitimada su actividad
antidemocrática al poder enmarcar o encasillar su accionar criminal en el
enunciado del art) # numeral # de la le& #<#A'; con lo >ue al ratificarse de esta
manera el Protocolo II no se garantizar4an los fines esenciales del 5stado)9
Finalmente considera el ciudadano 8argas >ue la aprobación del art4culo #F
implica un reconocimiento gratuito por parte del 5stado de una porción 9del
territorio a los grupos armados irregulares & por consiguiente de3ar4a en el
abandono a sus moradores >uienes correr4an como parte accesoria de lo
principal acto >ue de por s4 ra&ar4a en el ámbito del derec!o penal pero por
sobre todo se pone en grave peligro lo principios de mantener la unidad de la
nación la integridad territorial & la soberan4a violando los Arts) # : D ; '
#D :; ($ <: $: '= #@# #@: de nuestra +onstitución Nacional)9
7e otro lado el ciudadano tambi/n considera contrario a la +arta el numeral (F
del art4culo =F el cual consagra >ue 9a la cesación de las !ostilidades las
autoridades en el poder procurarán conceder la amnist4a más amplia posible a
las personas >ue !a&an tomado parte en el conflicto armado9) Seg-n su criterio
68
esta norma implica una impunidad inaceptable pues no importa la conducta de
los actores en conflicto 9al final de este se les dará la amnist4a más amplia9) Se
interroga entonces el ciudadanoC
)En que quedan los crímenes atroces y de -esa humanidadS. demás
de ver asesinar a nuestros "ueces a manos de los violentos, por qu+
ahora y con un sólo párrafo se les quiere maniatar para que no
cumplan con su deber !onstitucional de aplicar "usticiaS 6 porqu+
3sic4 se trata de vulnerar tan gravemente el sagrado derecho a la
"usticia del pueblo !olombianoS. demás la amnistía de"a de ser una
potestad del Estado o una gracia, para convertirse en un compromiso
pactado con antelación. Es una inhumana )patente de corso), que
permitirá la realización de los más espantables 3sic4 crímenes en
nuestro país. Es la negación de la "usticia y un acto de histórica
irresponsabilidad para con la nación !olombiana.)
Finalmente considera el ciudadano >ue tambi/n es inconstitucional el art4culo
#D >ue consagra >ue 9la población civil & las personas civiles gozarán de
protección general contra los peligros procedentes de operaciones militares9)
Seg-n su criterio 9en la práctica los combatientes & terroristas serán en realidad
población civil usando de ella & eBponi/ndola gravemente a sufrir las
consecuencias del enfrentamiento9) 5n efecto seg-n el intervinienteC
)Es interesante comprobar que el protocolo 22, -ey &=&T':,, no
obliga o impulsa a los grupos armados irregulares a diferenciarse de
la población civil, al igual que el Protocolo 2. -o que en la práctica
pone en grave peligro la vida de los civiles no combatientes y por
tener el carácter de -ey, atenta gravemente contra la vida, honra,
bienes, derechos y libertades y por lo tanto no sirve a la comunidad
ni asegura la convivencia pacífica ni la vigencia de un orden "usto y
mucho menos garantiza el respeto a la dignidad humana. Por lo tanto
viola los rts. & y ? de la !onstitución /acional.)
G.). Inte0*enci,n 'e .a Co6i+i,n An'ina 'e A-0i+ta+ Secciona. Co.o61iana
*os ciudadanos +arlos ,odr4guez 2e34a & .os/ 2anuel Barreto integrantes de
la +omisión Andina de .uristas Seccional +olombiana intervienen en el
proceso para defender la constitucionalidad del Protocolo II por cuanto
consideran >ue este instrumento protege la dignidad !umana en situaciones de
conflicto armado & puede servir al acercamiento de las guerrillas & el 5stado en
un eventual proceso de paz todo lo cual 9coincide con los principios & derec!os
consagrados en la +onstitución9)
Seg-n su criterio las reglas del Protocolo II son obligatorias en +olombia
incluso antes de >ue se perfeccione la ratificación de este instrumento
internacional 9debido a >ue su fuerza vinculante se deriva simplemente del
!ec!o de !acer parte del código m4nimo aplicable en los conflictos armados
internos & eBternos universal e inveteradamente aceptado por las naciones es
decir el ius gentium9) Pero eso no significa en manera alguna seg-n los
69
intervinientes >ue la aprobación de este tratado no tenga importancia por
cuanto de esa manera se 9consolida la fuerza normativa & pol4tica del derec!o
internacional !umanitario9) Además esta aprobación del Protocolo II & su
revisión constitucional permiten avanzar en la definición de los alcances del
derec!o internacional !umanitario en +olombia) 5n efecto seg-n estos
ciudadanosC
)l comparar el texto de la -ey &=& de &'':, que aprueba el
Protocolo 22 adicional a los !onvenios de Binebra, con el texto de la
!arta .undamental, corresponde a la !orte !onstitucional explicitar
en detalle el contenido de este tratado internacional con el fin de
garantizar a las personas la máxima protección que puede ofrecerles
el derecho internacional humanitario en caso de conflicto armado
interno. El Guez de constitucionalidad, en las circunstancias
históricas que hoy se viven en !olombia y en desarrollo del deber de
las autoridades de velar por los derechos de todas las personas
residentes en el país, está llamado a realizar una labor de
interpretación que permita que el Protocolo 22 sea adoptado con
todas sus consecuencias.)
7e otro lado estos ciudadanos consideran >ue es de especial inter/s 9la
cuestión de la responsabilidad de los grupos guerrilleros por la violación del
derec!o internacional !umanitario9 puesto >ue si no se garantiza 9el respeto de
la normatividad !umanitaria por uno de los bandos en conflicto su contenido
estar4a su3eto a una escasa aplicación9) Sin embargo estos ciudadanos aclaran
>ue 9ello no se debe a >ue la obligatoriedad del Protocolo II est/ su3eta a la
reciprocidad de las partes sino al !ec!o de >ue en cuanto las partes tienen
pretensiones pol4tico-militares ambas tienen una misma responsabilidad por la
violación del protocolo II)9 Por ello) los intervinientes consideran >ue las
obligaciones del Protocolo cubren tambi/n a las organizaciones insurgentes)
Seg-n su criterioC
) pesar de que la guerrilla diga por principio desconocer el r+gimen
legal vigente, no puede sustraerse a las normas consuetudinarias
humanitarias internacionales, expresión de la cual es la codificación
realizada en el Protocolo 22. !on todo, los distintos grupos
guerrilleros han aceptado expresamente en distintas ocasiones
someterse a los preceptos del derecho humanitario. Ello debe
hacerse de manera incondicional, es decir, sin evitar las obligaciones
que se derivan de la totalidad de su contenido, sin acudir a
interpretaciones a"enas al sentido que la ha ido dando su aplicación
universal, y sin su"etar sus deberes al respeto por el contrario de las
normas humanitarias.)
Finalmente seg-n los ciudadanos la aprobación del Protocolo II en virtud del
deber de garant4a de los derec!os !umanos consagrados en la +onstitución
implica una adecuación de parte de la normatividad interna a los principios
contenidos en este instrumento internacional) Por ello consideran >ue 9la +orte
+onstitucional puede !acer un llamado al +ongreso & al 2inisterio de 7efensa
70
entre otras instancias para >ue a3usten la legislación vigente a las
consecuencias de la incorporación de este tratado9)
G.5. Inte0*enci,n 'e .a Con7e0encia E&i+co&a. 'e Co.o61ia.
5l ciudadano Pedro ,ubiano Sáenz Presidente de la +onferencia 5piscopal de
+olombia interviene en el proceso con un eBtenso escrito destinado a defender
la constitucionalidad del Protocolo II)
5l ciudadano comienza por se6alar >ue seg-n lo !a indicado la +onferencia
5piscopal desde noviembre de #'$' 9el 7erec!o de 0entes rige aun sin
necesidad de ser reconocido por un ordenamiento legal alguno9) 5ste criterio
seg-n el interviniente coincide con la sentencia +-(<;A': por lo cual es l4cito
concluir >ue el Protocolo II es actualmente 9aplicable en +olombia no en virtud
de estar vinculada la Nación al teBto positivo cuanto de encontrarse sometida a
esos principios >ue !acen parte del 7erec!o natural de gentes & de los cuales el
Protocolo II es una eBpresión formal & positiva9)
5sta conclusión deriva además de la plena coincidencia entre el tratado ba3o
revisión & la +onstitución ) As4 seg-n el preámbulo del Protocolo II el 7erec!o
internacional !umanitario se basa en el respeto a la persona !umana en caso de
conflicto armado & seg-n la +arta la ,ep-blica de +olombia está 9fundada en
el respeto de la dignidad !umana9 "art) #F +)P)%) 9I+ómo podr4a -se interroga el
ciudadano- plantearse una oposición entre el Protocolo II & la *egislación
interna incluida la +artaJ9
Igualmente las relaciones eBteriores de +olombia se fundamentan en el
reconocimiento de los principios de 7erec!o internacional "art) 'F +)P)%)
9I+ómo podr4a plantearse -se interroga nuevamente el interviniente- un
conflicto entre los principios del 7erec!o de gentes codificados en el Protocolo
II & la legislación interna >ue eBpresamente reconoce a nivel constitucional la
vigencia del 7erec!o internacional !umanitario "cfr) art) :#; : +)P)%J9
7e otro lado seg-n el ciudadano el Protocolo II incorpora la llamada +láusula
2artens seg-n la cual 9para los casos no previstos en el 7erec!o vigente la
persona !umana permanece ba3o la salvaguardia de los principios del 7erec!o
de gentes >ue resultan de los usos establecidos entre las naciones civilizadas
del principio de !umanidad & de las eBigencias de la conciencia p-blica9) 5sto
significa seg-n el ciudadano ,ubiano Sa/nz >ue incluso si se admitiera >ue el
Protocolo II no es derec!o positivo vigente en +olombia de todos modos 9la
persona !umana se encuentra salvaguardada en el conflicto interno >ue padece
nuestro pa4s por los principios de !umanidad >ue tal tratado reconoce9)
5sta cláusula 2artens es además congruente con el art4culo '; constitucional
&a >ue /ste 9constitu&e un eBpreso reconocimiento & aceptación
constitucionales de todos los derec!os >ue son in!erentes a la persona !umana
est/n o no reconocidos positivamente & teniendo presente >ue el 7erec!o
internacional !umanitario es el reconocimiento de un m4nimo de tales derec!os
para los conflictos armados se puede válidamente concluir >ue la +onstitución
71
reconoce & acepta los principios contenidos en el Protocolo II a pesar de no
encontrarse /ste en cuanto tratado vigente para +olombia)9
?odo esto lleva al ciudadano a se6alar >ue en +olombia opera una
incorporación automática del derec!o internacional !umanitario & a sugerir >ue
estas normas tienen rango supraconstitucional por lo cual la función del 3uez
constitucional en este caso no es tanto la de eBaminar la conformidad del
Protocolo con la +onstitución pues en este espec4fico caso 9la guarda de la
integridad & supremac4a de la +onstitución consistirá en interpretarla de una
manera tal >ue no resulte incompatible con el Protocolo II9)
*uego de este estudio de la 3erar>u4a de las normas !umanitarias en el derec!o
colombiano el ciudadano ,ubiano Sáenz procede a analizar la evolución del
derec!o internacional !umanitario & su congruencia con las doctrinas católicas
sobre la guerra) As4 seg-n su criterio la Iglesia +atólica reconoce >ue 9la
guerra no !a sido desarraigada de la !umanidad -& >ue- mientras eBista el riesgo
de una guerra & falte una autoridad internacional competente & provista de
medios eficaces no se podrá negar una vez agotados todos los recursos
pac4ficos de la diplomacia el derec!o de leg4tima defensa a los gobiernos9) Sin
embargo prosigue el ciudadano 9la Iglesia amonesta gravemente sobre este
recursoC 9sepan los !ombres de !o& >ue !abrán de dar mu& seria cuenta de sus
acciones b/licas9 & >ue 9se !an de considerar con rigor las condiciones estrictas
de una legítima defensa mediante la fuerza militar9)
Posteriormente el ciudadano estudia el contenido material del Protocolo II &
se6ala >ue /ste debe ser interpretado no como un teBto aislado sino en armon4a
con los principios de derec!o !umanitario tal & como lo recuerda la +láusula
2artens) 5n efecto seg-n el ciudadano ,ubiano Sa/nz el Protocolo II 9se
compone de un Preámbulo & :$ art4culos un n-mero significativamente menor
en comparación con el Protocolo I & los cuatro +onvenios de 0inebra) 5ste
!ec!o reafirma la naturaleza de m4nimos esenciales >ue tienen las garant4as
recogidas en el Protocolo & su condición de no agotar todos los principios de
!umanidad aplicables en los conflictos internos)9
5l ciudadano estudia entonces el problema de la aplicación material del
Protocolo II) As4 recuerda >ue si bien en el derec!o clásico de la guerra el
reconocimiento de beligerancia constitu4a una condición para la aplicación de
las normas !umanitarias esto !a cambiado &a >ue el art4culo DF com-n a los
+onvenios de 0inebra de #';' establece >ue 9se aplica automáticamente el
7erec!o Internacional en casos de conflicto armado no internacional9 sin >ue
sea 9necesario el reconocimiento de beligerancia9) 5sto significa entonces >ue
la declaratoria de beligerancia es una institución desueta)
Sin embargo seg-n el ciudadano ,ubiano Sáenz 9el Protocolo II cu&a
intención original era desarrollar el art4culo DF com-n a la culminación de la
+onferencia 7iplomática t/rmino siendo desarrollo parcial & restrictivo)9 5n
efecto seg-n este ciudadanoC
72
)8ientras el artículo $9 com*n se refiere, sin más, a los conflictos
armados no internacionales, el Protocolo establece una serie de
condicionesH
, que el conflicto se desarrolle en el territorio de una lta Parte
contratante.
, que ocurra entre sus fuerzas armadas y fuerzas armadas disidentes
o grupos armados organizados.
, que esos grupos armados organizados tengan una dirección de un
mando responsable,
, que esos grupos e"erzan sobre una parte de dicho territorio un
control tal que les permita realizar operaciones militares sostenidas y
concertadas y aplicar el presente Protocolo.)
7e otro lado el ciudadano ,ubiano Sáenz muestra >ue la soberan4a del 5stado
colombiano no se ve afectada por la aplicación del Protocolo II puesto >ue /ste
establece >ue ninguna de sus disposiciones puede ser utilizada con la finalidad
de >ue un 5stado intervenga en los asuntos de otros o >ue se menoscabe 9la
soberan4a de un 5stado o la responsabilidad >ue incumbe al gobierno de
mantener o restablecer la le& & el orden en el 5stado o de defender la unidad
nacional & la integridad territorial del 5stado por todos los medios leg4timos9)
?odo esto armoniza con el art4culo 'F de la +arta >ue fi3a como fundamento de
las relaciones eBteriores entre otros la soberan4a nacional & el respeto a la
autodeterminación de los pueblos)
Procede entonces el ciudadano a analizar los art4culos ;F al #$ >ue consagran
las formas de protección a la población no combatiente & muestra >ue todas
ellas son perfectamente congruentes con los valores principios & derec!os
consagrados en la +onstitución)
As4 el art4culo art4culo ;F obliga a las partes en conflicto a distinguir entre
combatientes & no combatientes a fin de proteger a estos -ltimos) Seg-n el
ciudadano este trato diferente es constitucional pues 9>uienes no combaten
directamente en razón de esa condición f4sica se encuentran en una
circunstancia de debilidad manifiesta9 por lo cual ser4a in3usto no distinguir
entre unos & otros) Además todas las protecciones de este art4culo coinciden
con normas constitucionales)
Igualmente los art4culos (F & =F protegen a las personas privadas de la libertad
o >ue van a ser ob3eto de un 3uicio penal por medio de una serie de garant4as
>ue seg-n el ciudadano ,ubiano Sáenz son una eBpresión del respeto a la
dignidad de la persona !umana & a varios de sus derec!os inalienables como la
vida la libertad religiosa & de eBpresión la salud la seguridad la intimidad
derec!os >ue ampliamente tutela nuestro ordenamiento constitucional)
5l t4tulo III protege a los !eridos enfermos & náufragos & 9constitu&e -seg-n el
interviniente- una aplicación del principio constitucional de la solidaridad
"preámbulo% de los deberes de solidaridad & !umanidad "art) '(:%K as4 mismo
una garant4a espec4fica al derec!o a la salud "art) ;'% del derec!o fundamental
de libertad religiosa "art) #'% & de la inviolabilidad del secreto profesional "art)
<;%)9
73
5l t4tulo I8 regula uno de los aspectos esenciales del derec!o !umanitario pues
protege a la población civil lo cual encuentra seg-n el interviniente perfecto
sustento constitucional) 5s cierto se6ala el ciudadano >ue no siempre es fácil
9distinguir la población civil de los combatientes en el caso de un conflicto
armado interno -como el >ue sufre +olombia-9 pero eso no 3ustifica las acciones
in!umanas cometidas contra poblaciones inermes puesto >ue si bien la
distinción se torna más dif4cil no obstante no es imposible) 5n efecto seg-n el
ciudadano ,ubiano SáenzC
)En los instrumentos positivos de 5erecho 2nternacional Kumanitario
no existe una definición de qu+ es la población civil. 1in embargo,
puede ser ilustrativo del pensamiento de la !onferencia 5iplomática
sobre la @eafirmación y 5esarrollo del 5erecho 2nternacional
Kumanitario plicable en los !onflictos rmadosH el artículo ?# del
proyecto de Protocolo 22, que fue inicialmente aprobado en la
primera sesión de &'=:, pero que no llegó a ser parte del texto final.
0al proyecto establecíaH
&. Es considerado como civil toda persona que no es miembro de las
fuerza armadas o de un grupo armado organizado.
?. -a población civil comprende a todas las personas civiles.
$. -a presencia en el seno de la población civil de personas aisladas
que no responden a la definición de persona civil, no priva a esta
población de su cualidad.
:. En caso de duda, la persona será considerada como civil).
5sta protección de la población civil implica tambi/n la protección de los bienes
civiles) Por ello seg-n el ciudadano ,ubiano Sáenz era desafortunada la
reserva del Senado >ue fue rec!azada por la +ámara de ,epresentantes seg-n
la cual 9incluso contra la naturaleza de las cosas & los criterios ob3etivos
se6alados el 0obierno nacional tuviera la facultad de fi3ar sub3etiva & por ende
en algunos casos arbitraria >ue es un ob3etivo militar)9
5sta protección a la vida & a la población civil es tan fuerte en el Protocolo II
>ue no se pueden atacar incluso si son ob3etivos militares ciertas instalaciones
>ue contengan fuerzas peligrosas >ue puedan causar p/rdidas importantes en la
población civil) 9Obs/rvese nuevamente -se6ala el ciudadano- como en este
caso en consonancia con art4culo (F de la +arta la razón de !umanidad
-proteger las vidas- prima sobre las razones de 5stado -naturaleza de ob3etivo
militar de una obra-)9
Posteriormente el ciudadano ,ubiano Sáenz analiza la protección contra el
desplazamiento forzado >ue constitu&e seg-n su criterio un elemento de gran
importancia en +olombia) 5n efectoC
)El Episcopado colombiano en la reciente investigación )5erechos
Kumanos y 5esplazamiento 2nterno en !olombia), de cuyo informe
final se anexa copias oficiosas, mas no oficiales por encontrarse en
74
prensa, ha constatado la gravedad de esta problemática en el actual
conflicto armado colombiano.
-a investigación ha concluido que en nuestro país existen entre
#::.><& y (?=.=?< personas desplazadas por razones de violencia en
los *ltimos diez a7os, lo que en promedio significa &<>.$<& hogares,
aproximadamente el ?U del total de la población. Es decir, en los
*ltimos diez a7os uno de cada (< colombianos fue obligado a migrar
por factores violentos.
El =&U de las personas forzosamente desplazadas son "óvenes
menores de ?# a7os y el ?:U de los hogares tenían a mu"eres por
cabeza de familia, de ellas $'.$&( habían perdido en forma violenta a
sus esposos o hi"os con anterioridad al desplazamiento. Lnos &#=<
hu+rfanos ni7os o "óvenes abandonados han asumido la
responsabilidad del n*cleo familiar.
-a investigación concluyó que )la principal causa del desplazamiento
en !olombia tiene relación con la violencia política generada a
partir del conflicto armado interno que enfrenta el Estado con grupos
insurgentes, con la consiguiente violación de los derechos humanos y
las transgresiones al derecho internacional humanitario). 0eniendo
presente que en $?U el desplazamiento obedece a la acción de dos o
más actores armados, se concluyó que la guerrilla era responsable
del $&.>=U de las migraciones forzosas, los paramilitares del
?&.<>U, las milicias populares del $.>:I y por parte de las fuerzas
del Estado, que las .uerzas 8ilitares eran responsables del &'.#(U,
la Policía del #,:? y el 51 del &.#>U..
En cuanto a los hechos violentos que obligan al desplazamiento
forzoso, la investigación del Episcopado concluyó que el :(U
provenía de amenazas 3de muerte4, el &(.':U de homicidios, el
&&.?:U de atentados, el (.&?U de desalo"os, el :.=(U de torturas, el
$.(# de coacciones y el ?.<#U de bombardeos.
Finalmente el ciudadano analiza el art4culo #$ del convenio seg-n el cual
entidades como la +ruz ,o3a pueden ser utilizadas para la protección de las
v4ctimas) Seg-n su criterio este art4culo 9establece un ofrecimiento mas no una
imposición >ue va&a en contra la soberan4a nacional)9 Pero lo cierto es >ue
estos 9organismos de socorro como el suministro de v4veres por parte de ellos
lo mismo >ue las iniciativas de la población civil para recoger & cuidar los
!eridos enfermos & náufragos constitu&en un leg4timo e3ercicio del deber
constitucional de Gobrar conforme al principio de solidaridad respondiendo con
acciones !umanitarias ante situaciones >ue pongan en peligro la vida o la salud
de las personasG) "art) '(%9)
A partir de todo lo anterior el ciudadano ,ubiano Sáenz considera >ue la +orte
no sólo debe declarar eBe>uible el Protocolo II sino >ue se debe abstener 9de
formular interpretación restrictiva alguna >ue pueda fundar reserva o
declaración al momento de la ad!esión)9 Además solicita a esta +orporación
75
9>ue en la parte resolutiva eBpresamente declare >ue los principios !umanitarios
contenidos en el Protocolo II vinculan actualmente a la ,ep-blica sin >ue obste
para ello la circunstancia de no encontrarse perfeccionado para la nación el
correspondiente v4nculo 3ur4dico internacional)9
G.@. Inte0*enci,n 'e. Docto0 Ci0o An3a0ita Ba0,n
5l ciudadano +iro Angarita Barón interviene en el proceso para defender la
constitucionalidad del Protocolo II)
+omienza este ciudadano por se6alar >ue conforme a los criterios
desarrollados por la +orte +onstitucional en la sentencia +-(<;A': el derec!o
internacional !umanitario 9no es otra cosa >ue la codificación del n-cleo
inderogable de normas m4nimas de !umanidad >ue rigen en los conflictos
armados & >ue como tales constitu&en un valioso instrumento 3ur4dico para
lograr la efectividad plena del principio de la dignidad !umana aun en las más
dif4ciles & !ostiles circunstancias vale decir precisamente cuando es ob3eto del
más abierto desaf4o a su vigencia & concreción)9 5n efecto este derec!o
recuerda a los actores armados en conflicto 9la eBistencia de su n-cleo
inderogable de normas m4nimas de !umanidad >ue rigen & ad>uieren toda su
vigencia en los conflictos armados como >uiera >ue ellas son tambi/n
instrumentos de salvaguardia & efectividad de la dignidad !umana)9
?odo esto eBplica entonces seg-n este ciudadano el carácter
supraconstitucional del derec!o !umanitario as4 como su automática
incorporación al ordenamiento colombiano tal & como lo se6aló la +orte
+onstitucional en la precitada sentencia)
Posteriormente el ciudadano Angarita Barón analiza el contenido material del
tratado ba3o revisión con el fin de mostrar su conformidad con la +arta) Seg-n
su criterioC
H!uando el preámbulo del Protocolo 22 consagra que en los casos no
previstos por el derecho vigente la persona humana queda ba"o la
salvaguardia de los principios de la humanidad y de las exigencias
de la conciencia p*blica, hace efectivo ni más ni menos que el
principio de respeto pleno de la dignidad humana 3!P. rt. &4 que
tan fecundos desarrollos ha venido teniendo en la "urisprudencia de
la !orte a partir de la vigencia de la !onstitución de &''&.
El ámbito de aplicación personal del Protocolo 22 se ci7e
estrictamente a las, exigencias propias del derecho a la igualdad
3!P. rt. &$4.
El Protocolo 22 respeta igualmente la soberanía de los Estados que,
como es bien sabido, es el fundamento de las relaciones exteriores de
!olombia 3!PTrt. '4.
76
-as garantías fundamentales, del trato humano así como las normas
a dar protección y asistencia a los heridos, enfermos y náufragos
coinciden materialmente con regulaciones de nuestra !arta vigente
tales, como los artículos &&, :' y ?&:.
-a protección de la población civil que dicho Protocolo establece es
no sólo la expresión y compromiso con la vida y salud sino tambi+n
manifestación concreta del significado y protección de la dignidad
humana en el ámbito de los conflictos armados. En consecuencia,
responde a los mismos principios y valores que el !onstituyente de
&''& plasmó en los artículos & y &&.
-a protección de los bienes culturales y de los lugares de culto que
establece el protocolo 22 obedece en lo fundamental a los propósitos
de salvaguardar el patrimonio cultural y la libertad de cultos que
nuestra !arta vigente ha recogido en sus artículos >, =< y &'.
0odas las anteriores razones muestran la plena compatibilidad entre
las normas del Protocolo 22 y la !onstitución de &''&.H
Finalmente el ciudadano considera >ue eBiste identidad entre la filosof4a
contenido & propósito de los Protocolos I & II de 0inebra por lo cual 9es claro
>ue al Protocolo II le son aplicables en lo fundamental las mismas conclusiones
a >ue llegó la +orte +onstitucional cuando profirió su pronunciamiento de
eBe>uibilidad del protocolo I9 conclusiones >ue seg-n su criterio deben
entonces ser reiteradas en este caso)
G.>. Inte0*enci,n 'e. Docto0 Ao+H E'-a0'o U6aIa Men'oCa.
5l ciudadano .os/ 5duardo Lma6a 2endoza interviene en el proceso para
defender la constitucionalidad del Protocolo II)
5l ciudadano comienza por efectuar un análisis del Protocolo II & del derec!o
internacional !umanitario con el fin de destacar >ue esa normatividad !a
recibido amplia aceptación a nivel mundial) As4 en particular el ciudadano cita
un documento del +I+, "+omit/ Internacional de la +ruz ,o3a% seg-n el cualC
)l &# de "unio de &''$, los !onvenios de Binebra de &':' habían
sido ratificados por &>& Estados, es decir, la casi totalidad de la
comunidad internacional. !iento %einticinco Estados eran Partes en
el primer Protocolo adicional a los !onvenios de Binebra y &&( en el
segundo. 0reinta y seis habían ratificado la !onvención de &'><
sobre prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas
convencionales y >? la !onvención de &'#: para la protección de los
bienes culturales.)
Posteriormente el ciudadano Lma6a 2endoza estudia el valor de esa
normatividad internacional en el ordenamiento colombiano & considera con
base en la sentencia +-(<; de #'': de la +orte +onstitucional & las doctrinas
77
de la +orte Internacional de la 1a&a >ue las normas del protocolo II recogen
principios del derec!o consuetudinario de los pueblos por lo cual ellas son
obligatorias en +olombia incluso antes de la aprobación formal de este
instrumento internacional)
Finalmente el ciudadano interviniente analiza la constitucionalidad material del
tratado ba3o revisión & conclu&e lo siguienteC
)!oincide totalmente el instrumento internacional con la
!onstitución Política, tal como Lstedes lo consideraron en su
momento acerca, del Protocolo 2, como quiera que está orientado el
que ahora se somete a examen, a proteger la integridad de la
población civil y salvaguardar la dignidad humana en las
circunstancias de una guerra, existiendo al tiempo todo un con"unto
de principios en el que, artículo tras artículo en ese catálogo de la
!arta, se ordena en esencia lo mismo, por e"emplo, en lo relativo a la
protección consignada de manera especial para los ni7os, para los
indefensos, para la conservación de lo nuclear de la familia,
prohibi+ndose v. gr. los tratos inhumanos, degradantes o crueles y
los atentados a la vida.)
Por todo lo anterior el ciudadano considera >ue la +orte +onstitucional debe no
sólo declarar la constitucionalidad del Protocolo II sino >ue además 9debe
abogar por concreciones inmediatas en la esfera legal & de la administración
para >ue el Protocolo II no >uede en el plano de los tantos instrumentos >ue no
realizan los principios constitucionales al no estar reglados dotados de
posibilidad con mecanismos ciertos >ue activen su naturaleza)9 5n efecto seg-n
este ciudadano gran parte de las normas de este tratado &a se encuentran en el
ordenamiento 3ur4dico colombiano por lo cual debe concluirse >ue su
realización práctica se debe a >ue no !a eBistido la voluntad pol4tica necesaria
para !acerlas efectivas)
). De. conce&to 'e. 0oc-0a'o0 Gene0a. 'e .a Naci,n.
5n su concepto de rigor el Procurador 0eneral de la Nación solicita declarar
constitucional el Protocolo II as4 como la *e& #<# de #''; >ue aprueba ese
instrumento internacional)
5n primer t/rmino el Procurador considera >ue tanto la celebración del
Protocolo como el trámite de su le& aprobatoria se !icieron de acuerdo a los
procedimientos previstos por la +onstitución por lo cual no encuentra ninguna
tac!a de inconstitucionalidad desde el punto de vista formal)
5so permite entonces al 2inisterio P-blico entrar al análisis material del tratado
ba3o revisión) Para ello el Procurador destaca >ue el Protocolo II !ace parte del
7erec!o Internacional 1umanitario & es un desarrollo de los +onvenios de
#';' como lo muestra el !ec!o de >ue 9no se puede ser parte en el Protocolo II
sin ser parte en los +onvenios de 0inebra)9 Por ello seg-n su criterio el
art4culo DF com-n constitu&e 9la matriz & el referente obligado & necesario para
78
la comprensión de la naturaleza & alcance de las normas del Protocolo II9)
A!ora bien dice el 2inisterio P-blicoC
)El artículo $9 com*n contiene un estatuto mínimo de 5erechos
Kumanos ,vg. de normas orientadas hacia la protección de la
persona humana,, que en todo caso deben ser respetados en
circunstancias de conflicto armado no internacional. En cuanto tal,
constituye ,como todo el 5erecho 2nternacional Kumanitario,, en los
t+rminos del artículo #$ de la !onvención de %iena sobre el 5erecho
de los 0ratados, una cristalización convencional del ius cogens, de
manera que sus preceptivas hacen parte del 5erecho 2nternacional
Beneral ,derecho consuetudinario, y son de carácter imperativo ,vg.
no disponibles por acuerdo en contrario ni en denuncia, e imponen
obligaciones e/g0 o)nes e incondicionales, que tienen como
correlato la existencia de derechos no renunciables.)
Por ello seg-n la 8ista Fiscal debe concluirse >ue tambi/n el Protocolo II es
)ius cogens) de automática incorporación al derec!o interno colombiano como
lo reconoció la +orte en la sentencia +-(<;A':)
5ste carácter de ius cogens del 7erec!o Internacional 1umanitario en general
& del Protocolo II en particular comporta seg-n el Procurador 9la vinculación
universal de sus principios & preceptivas9) 5sto eBplica 9>ue no sólo el 5stado
como parte >ue es en los convenios sino tambi/n los grupos armados
organizados >ue le disputan el poder est/n obligados a respetarlos)9 5sto
obviamente no eBclu&e 9>ue los insurgentes !agan declaraciones unilaterales en
el sentido de comprometerse de cara a la sociedad a regir su comportamiento de
conformidad con sus normas) Antes por el contrario tales declaraciones deben
ser entendidas como deseables)9
?odo lo anterior permite al Procurador concluir >ue el Protocolo como
desarrollo del art4culo DF com-n armoniza con la +onstitución) 5n efecto seg-n
su criterioC
)5e la misma manera que la !onstitución colombiana de &''& es
expresión y desarrollo del principio de )la dignidad de la persona
humana) 3artículo &94, tambi+n el Protocolo 22 ,y el artículo $9
com*n, está apuntalado sobre la idea de unos mínimos humanitarios
inderogables a partir de los cuales ni siquiera en circunstancias de
guerra ,imperio de la razón instrumental, la persona humana puede
ser tratada como simple )medio) y como )ob"eto).
En id+ntica forma a como la !onstitución !olombiana está , a trav+s
de su instauración como derechos fundamentales 3artículo &&, &?, &:
y &=4,, orientada, de manera general, hacia la protección de la vida,
la integridad, la dignidad y la libertad, tambi+n el Protocolo 22 ,como
el artículo $9 com*n, se ocupa antes que nada de la defensa de la
vida, la integridad física y moral, la dignidad, la libertad ,por lo
menos como exclusión de la esclavitud y de la prostitución etc.,, de
los no,combatientes ,vg. enfermos, heridos, náufragos y población
79
civil, 3artículo :94. *n más, en lo que ata7e a estos valores
fundamentales tambi+n el Protocolo 22, como la !onstitución, hace un
+nfasis especial en la protección de los ni7os y de las familias
3artículo :?, :$ y ::4, así que exige la educación y prohibe el
reclutamiento de los primeros hasta los &# a7os etc., y busca evitar la
desintegración de las segundas, entre otras cosas, a trav+s de
gestiones para reuniones de padres e hi"os y de la regulación de los
desplazamientos internos de población etc., 3artículo :9, numeral $9 y
artículo &=4.
Kasta la propiedad privada, el patrimonio cultural y el ambiente
sano, tan caros a nuestro constitucionalismo liberal,burgu+s y
ecológico 3artículos #>, :' y =?4, están amparados por el Protocolo
22, en cuanto los excluye, en t+rminos generales, del concepto de
)ob"etivo militar) etc., 3artículos &:, &# y &(4.)
Sin embargo seg-n la 8ista Fiscal conviene precisar >ue las normas del
Protocolo no eBisten eBclusivamente para la !umanización del conflicto armado
pues 9sus dictados !umanitarios se orientan tambi/n de conformidad con la
+onstitución "art4culos ::% !acia la promoción de la paz & lo >ue es tanto o más
importante son proclives a las soluciones negociadas)9 5n efecto seg-n el
2inisterio P-blico el reconocimiento del derec!o !umanitario por los partidos
armados en conflicto 9implica &a de por s4 un principio de relativización de las
enemistades) Al fin & al cabo el reconocimiento rec4proco de la !umanidad
-vg) de la dignidad de la persona !umana etc)- entre los enemigos representa la
condición m4nima de posibilidad para >ue se establezca entre ellos el diálogo
as4 >ue se pueda poner en marc!a eventualmente una negociación de paz)9
5sta preferencia estructural del derec!o !umanitario por las soluciones
negociadas se ve confirmada por un análisis de su !istoria tanto a nivel
internacional como en +olombia) Sin embargo precisa el Procurador 9ello no
significa por supuesto >ue sólo resulte aplicable en escenarios de negociación
sino sólo >ue constitu&e un instrumento mu& -til en circunstancias en >ue las
partes en conflicto por una u otra razón se encuentran dispuestas a buscar una
salida negociada a la conflagración)9
Seg-n la 8ista Fiscal el Protocolo II no vulnera la soberan4a nacional ni
e>uivale a un reconocimiento de beligerancia de los grupos insurgentes) *os
temores en este campo derivan de confusiones & e>u4vocos sobre la noción de
beligerancia pues desde los +onvenios de #';' es claro >ue la aplicación de
las normas !umanitarias 9de3a de estar condicionada al reconocimiento de un
estatuto de beligerancia9) 5sto es a-n más claro seg-n el Procurador si se tiene
en cuenta >ue 9tanto el art4culo DF com-n a los ; convenios de 0inebra de #';'
como el art4culo DF del Protocolo II son eBpl4citos & claros en lo >ue ata6e a su
determinación de >ue su vigencia no var4a el status 3ur4dico de las partes & de
>ue sus disposiciones no podrán ser invocadas para menoscabar la soberan4a ni
para 3ustificar ning-n tipo de intervención)9
*o >ue s4 es indudable seg-n la 8ista Fiscal es >ue el 7erec!o Internacional
1umanitario implica en armon4a con la +onstitución un cambio de perspectiva
80
de la idea de soberan4a la cual &a no es absoluta pues está relativizada &
limitada por los derec!os de las personas) 5s más seg-n el ProcuradorC
) diferencia de lo que sucede con el derecho p*blico interno, en
general, y con el derecho penal interno, en particular, los cuales
suelen refle"ar el punto de vista anacrónico y vertical de la soberanía
del Estado, el Protocolo 22, adopta más bien el punto de vista
horizontal de la soberanía popular y de la sociedad civil ,en cuanto
población civil,. Ello, por supuesto, tiene profundas implicaciones
"urídicas, en la medida en que comporta la adopción de una
perspectiva más bien equidistante y sim+trica respecto de los partidos
armados en conflicto en lo que ata7e a la calificación y el
"uzgamiento de los crímenes contra el 5erecho 2nternacional
Kumanitario.
Esta perspectiva humanitaria y descentrada respecto de la idea
obsoleta de una soberanía del Estado ,que no del Pueblo vg. de la
sociedad,, involucra por supuesto, un cuestionamiento de la misma,
pero se trata, como ya se expresó de un cuestionamiento
perfectamente congruente con los nuevos desarrollos constitucionales
en la materia.H
?ampoco considera el Procurador >ue la presencia de entidades neutrales como
la +ruz ,o3a Internacional sea un riesgo para la soberan4a colombiana puesto
>ue es discrecional del 5stado solicitar o no sus servicios) 5s más las gestiones
de estas entidades suelen ser tan importantes >ue sin ellas 9puede volverse 4rrita
la vigencia del 7erec!o Internacional 1umanitario9) Además m-ltiples
eBperiencias ense6an >ue su participación 9en tareas de 8eedur4a sobre el
cumplimiento de las normas !umanitarias puede revestir una importancia
capital en escenarios de negociaciones de paz)9
Posteriormente el Procurador analiza el rango del Protocolo II en el es>uema
constitucional colombiano) Seg-n su criterio es claro >ue conforme a los
art4culos 'F :#; & 'D de la +arta este tratado ocupa un rango preferente en el
orden 3ur4dico colombiano) Sin embargo considera >ue dic!a prevalencia no
puede ser interpretada como una suerte de supra-constitucionalidad) 5n efecto
seg-n la 8ista FiscalC
)-a armonización del artículo '$ con las exigencias del artículo :9
constitucional sobre la prevalencia de la !arta .undamental sobre
toda otra norma conduce más bien a la necesidad de postular una
integración horizontal 3bloque de constitucionalidad4 entre los
tratados internacionales sobre derechos humanos y las disposiciones
de la !onstitución, sobre el horizonte de un modelo dualista
moderado de articulación entre el 5erecho 2nternacional y el
5erecho !onstitucional. /ótese, en este mismo sentido, cómo las
normas constitucionales sobre reforma de la !arta no tienen prevista
la posibilidad de que el Bobierno o el !ongreso, de manera separada
o de consumo, realicen reformas constitucionales mediante la
aprobación y ratificación de tratados internacionales.)
81
*uego del anterior eBamen de la naturaleza & constitucionalidad del Protocolo
II el Procurador estudia los problemas de su aplicación & aplicabilidad al
conflicto interno colombiano)
As4 la 8ista Fiscal analiza las condiciones previstas por el art4culo #F &
considera >ue los grupos guerrilleros colombianos actuales en general las
cumplen) 7e un lado los alzados en armas tienen un mando responsable &
capacidad para realizar operaciones sostenidas & concertadas como lo
demuestra 9la eBistencia de una dirección capaz de planear & de desarrollar
ofensivas militares en una amplia & dispersa base territorial a trav/s de sus
distintos frentes)9 Seg-n su criterio 9la regionalización creciente -vg)
fragmentación- del movimiento guerrillero & la autonom4a relativa de sus frentes
-sobre todo de los más bandolerizados- no constitu&e todav4a un argumento
contra la evidencia de >ue las guerrillas colombianas tienen una comandancia
nacional relativamente efectiva)9
7e otro lado seg-n el Procurador la eBigencia de control territorial debe ser
interpretada de manera amplia & no de acuerdo al paradigma de la guerra
clásica entre los 5stados puesto >ue el Protocolo II fue concebido para
conflictos dentro de los 5stados) 5n tales circunstancias se6ala la 8ista FiscalC
)1upuesto que el Protocolo 22 existe para ser aplicado, acaso resulta
necesario entender que el dominio territorial al cual aluden sus
dictados puede ser un dominio territorial nómada, vale decir, un
dominio territorial edificado sobre la libre conservación de las vías
de circulación y sobre el control social ,vg. sobre la consolidación
de un adentro y un afuera sociales,. -o anterior implica la
aceptación de que los dominios territoriales guerrilleros son
porosos y aun, intermitentes.
En cualquier caso no cabe duda de que la guerra de guerrillas
colombiana sigue siendo todavía, a pesar de la creciente inserción
urbana y aun, a pesar de la creciente bandolerización de los grupos
insurgentes, una guerra orientada por un proyecto estrat+gico de
)sustitución de Estado), así que procede ,por lo menos en principio,
a trav+s de la construcción, consolidación y ampliación progresiva
de dominios territoriales. !on otras palabras, la guerra colombiana
de guerrillas es, dominantemente, guerra por el dominio del espacio,
y en ning*n caso, como el terrorismo estrat+gico, guerra por el
dominio del pensamiento. -a circunstancia de que la debilidad
relativa de la guerrilla frente al Estado determine que los
insurgentes hayan debido limitar sus aspiraciones de dominación
territorial a ciertas regiones no constituye un argumento contra las
observaciones anteriores.)
5n todo caso considera el Procurador >ue los re>uisitos de aplicabilidad del
art4culo #F son eBigencias máBimas >ue pueden ser renunciadas por los 5stados
puesto >ue este tratado es un desarrollo & complemento del art4culo DF com-n a
los +onvenios de 0inebra de #';' & /ste fue concebido como 9un m4nimo
82
!umanitario aplicable a todo conflicto armado no internacional >ue superara por
sus caracter4sticas e intensidad los simples disturbios & tensiones interiores9)
Puede entonces el 5stado aplicar este instrumento internacional sin >ue se
cumplan las eBigencias máBimas del art4culo #F 9cuando est/ en su intención
aplicar los m4nimos !umanitarios contenidos en el art4culo DF com-n &
desarrollados en el Protocolo II)9
5l Pocurador tambi/n considera >ue es constitucional la posibilidad de
desarrollar las normas !umanitarias por medio de acuerdos especiales entre las
partes contendientes tal como lo prev/ el art4culo DF com-n) 5n efecto seg-n
su criterio estos acuerdos no pretenden autorizar transgresiones a los m4nimos
!umanitarios sino >ue reconocen >ue de facto 9dic!as transgresiones
constitu&en el pan de cada d4a de manera >ue resulta sensato & acorde con la
idea de 1umanidad asumir compromisos con /nfasis especiales en la
perspectiva de >ue cada vez sean menos & más restringidos los ámbitos & los
tipos de la barbarie)9 5sto no significa aclara el 2inisterio P-blico >ue tales
acuerdos sean necesarios &a >ue ideal /tico a alcanzar es 9la vigencia
incondicional & universal de las normas !umanitarias del i-+ co3en+-)9 Sin
embargo un acuerdo especial es no sólo 9una clara posibilidad 3ur4dica
contemplada eBpresamente por el art4culo DF com-n9 sino >ue además 9se trata
de una posibilidad 3ur4dico-pol4tica especialmente -til en conteBtos de
negociaciones de paz en la medida en >ue contribu&e no sólo a aliviar la suerte
de las v4ctimas de la guerra sino tambi/n a favorecer consensos & a acrecentar
la confianza rec4proca entre los enemigos)9
Finalmente para el Procurador las normas del Protocolo son en los t/rminos
del art4culo $( de la +onstitución de aplicación inmediata de manera >ue no
re>uieren de reglamentación adicional para su aplicación por parte de todas las
autoridades) Sin embargo ello 9no obsta por supuesto para >ue el +ongreso de
la ,ep-blica si lo tiene a bien & con miras a precisar me3or el contenido & el
alcance de la pro!ibiciones establecidas en los :$ art4culos >ue constitu&en el
Protocolo II reglamente & desarrolle por v4a legislativa los tipos penales
correspondientes)9 5llo plantea el problema de a >uien debe corresponder en el
5stado la sanción de las infracciones contra el derec!o !umanitario) Seg-n la
8ista Fiscal corresponde más al esp4ritu del 7erec!o Internacional
1umanitario entregar tal competencia a los 3ueces civiles) 5n efecto seg-n el
ProcuradorC
) diferencia de la Gusticia castrense, la cual está condenada casi
ineluctablemente a la condición de )"uez y parte) en el conflicto
armado, la "usticia civil puede fungir como una suerte de terceros
neutral frente a los partidos armados en conflicto. El "uez civil,
mucho me"or que el "uez militar, puede ser pensado como un
representante del punto de vista equidistante y sim+trico de la
sociedad civil frente a los enemigos militares propiamente dichos.
/ótese, en este contexto, cómo una de las peculiaridades del 5erecho
2nternacional Kumanitario, en general, es la de que restringe el
concepto de enemigo, exclusivamente a los enemigos armados. En tal
sentido y desde su perspectiva humanitaria, tanto la idea de la lucha
83
de clases como )guerra) de clases, propia de un -eninismo hirsuto
que mira en el )burgu+s) a un enemigo militar, como la llamada
)5octrina de 1eguridad /acional) con su idea de que tambi+n las
bases sociales y políticas de los grupos guerrilleros, como parte que
son de la )subversión legal), son tambi+n enemigos militares, ,vgr.
ob"etivos militares constituyen patologías ideológicas insostenibles.)
II- #UNDAMENTO AURBDICO
Co6&etencia ? .o+ a.cance+ 'e. cont0o. 'e .a Co0te.
#- *a +orte +onstitucional es competente para la revisión del 9Protocolo
Adicional a los +onvenios de 0inebra del #: de agosto de #';' relativo a la
protección de las v4ctimas de los conflictos armados sin carácter internacional
"Protocolo II%9 & de su le& aprobatoria conforme al ordinal #@ del art4culo :;#
de la +arta) M como lo !a se6alado en repetidas ocasiones esta +orporación
/ste es un control previo completo & automático de constitucionalidad del
pro&ecto de tratado & de su le& aprobatoria por razones de fondo & tambi/n de
forma) 5sto significa >ue el control de la +orporación versa 9sobre el contenido
material normativo del tratado as4 como sobre el de le& aprobatoria tanto por
razones de forma como de fondo9
#
) Por eso en esta sentencia se revisará tanto
la regularidad del trámite de la le& aprobatoria como el contenido de la misma
& del Protocolo II)
2. E%a6en 7o06a. 'e .a +-+c0i&ci,n 'e. t0ata'o ? 'e. t086ite 'e .a .e? 2>2
'e 299).
:- 5l 9Protocolo Adicional a los +onvenios de 0inebra del #: de agosto de
#';' relativo a la protección de las v4ctimas de los conflictos armados sin
carácter internacional "Protocolo II%9 fue aprobado por consenso de los pa4ses
participantes en la +onferencia 7iplomática sobre la ,eafirmación & 7esarrollo
del 7erec!o Internacional 1umanitario Aplicable en los +onflictos Armados la
cual se reunió en 0inebra Suiza en cuatro per4odos de sesiones entre #'<; &
#'<< con la participación de +olombia)
5n el eBpediente no aparece si la persona >ue actuó a nombre del 5stado
colombiano & suscribió el acuerdo ten4a competencia para !acerlo) Sin embargo
obra en el mismo confirmación presidencial del teBto del tratado ba3o eBamen
efectuada con anterioridad a su presentación al +ongreso) 5sta confirmación
presidencial conforme al derec!o de los tratados codificado en la +onvención
de 8iena de #'=' en su art4culo $F subsana cual>uier eventual vicio de
representación del 5stado) 5ste principio es totalmente aplicable en el derec!o
constitucional colombiano no sólo por>ue el art4culo 'F de la +arta da especial
importancia a los principios del derec!o internacional sino además por>ue
corresponde al Presidente de la ,ep-blica como 3efe de 5stado dirigir las
relaciones internacionales & celebrar con otros 5stados & entidades de derec!o
#
+orte +onstitucional) Sentencia No) +-(<; del :$ de octubre de #'':) 2)P)C 7r) +iro Angarita
Barón)
84
internacional tratados o convenios "+P art) #$' ord) :F%) 5s natural entonces >ue
la confirmación presidencial subsane los vicios de representación durante el
trámite de suscripción del tratado) Por consiguiente considera la +orte >ue no
!ubo irregularidades en la suscripción del mencionado tratado por el 5stado
colombiano)
D- 5l pro&ecto de le& aprobatoria de un tratado debe comenzar por el Senado
por tratarse de un asunto referido a las relaciones internacionales "inciso final
art4culo #(; +P%) *uego sigue el mismo trámite & debe reunir los mismos
re>uisitos de cual>uier pro&ecto de le& ordinaria se6alados por los art4culos
#(< #($ & #=@ de la +onstitución a saberC
- ser publicado oficialmente por el +ongreso antes de darle curso en la comisión
respectivaK
- surtir los correspondientes debates en las comisiones & plenarias de las
+ámaras luego de >ue se !a&an efectuado las ponencias respectivas &
respetando los >uórums previstos por los art4culos #;( & #;= de la +onstituciónK
- respetar los t/rminos para los debates previstos por el art4culo #=@ de oc!o
d4as entre el primer & segundo debate en cada +ámara & >uince entre la
aprobación del pro&ecto en una de las +ámaras & la iniciación del debate en la
otraK
- & !aber obtenido la sanción gubernamental)

*uego la le& aprobatoria del ?ratado debe ser remitida dentro de los seis d4as
siguientes para su revisión por la +orte +onstitucional)
;- A!ora bien el 53ecutivo presentó al Senado a trav/s del 2inistro de
,elaciones 5Bteriores el pro&ecto de le& por la cual se aprueba el 9Protocolo
Adicional a los +onvenios de 0inebra del #: de agosto de #';' relativo a la
protección de las v4ctimas de los conflictos armados sin carácter internacional
"Protocolo II%9 suscrito en 0inebra el $ de 3unio de #'<<) 5l pro&ecto fue
publicado en la 0aceta del +ongreso No) #:D del #< de agosto de #''; &
repartido a la +omisión Segunda +onstitucional del Senado en donde fue
radicado como pro&ecto ;;
:
) *a ponencia fue presentada & publicada el #< de
agosto de #'';
D
& el pro&ecto fue aprobado por la comisión Segunda el D@ de
agosto de #'';
;
) *uego fue presentada & publicada la correspondiente ponencia
para el segundo debate en el Senado
(
& fue aprobado por la plenaria el #D de
septiembre de #''; sin ninguna modificación
=
)
Posteriormente el pro&ecto fue enviado a la +ámara de ,epresentantes en
donde fue radicado como =D & luego de >ue se publicara la ponencia para
:
Seg-n certificación del Secretario 0eneral del Senado de la ,ep-blica incorporada al eBpediente "AneBo
Folio #;%)
D
Ib4dem)
;
Seg-n certificación del Secretario 0eneral de la +omisión Segunda del Senado de la ,ep-blica incorporada
al eBpediente "AneBo Folio #D %)
(
Seg-n certificación del Secretario 0eneral del Senado de la ,ep-blica incorporada al eBpediente "AneBo
Folio #; %)
=
Ib4dem)
85
primer debate
<
fue aprobado sin modificaciones en la +omisión Segunda el #=
de noviembre de #'';
$
) 2ás tarde se publicó la ponencia para segundo debate
'
& el pro&ecto fue aprobado en la plenaria el ( de diciembre de #'';
#@
) *uego el
pro&ecto fue debidamente sancionado como le& #<# de #''; el #= de
diciembre de #''; tal como consta en la copia aut/ntica incorporada al
eBpediente "Folio #$%) *a *e& fue entonces remitida a la +orte +onstitucional el
#' de diciembre de #''; para su revisión)
5s de m/rito advertir >ue en el debate realizado en la +omisión Segunda del
Senado se de3ó una constancia sobre algunas reservas >ue un grupo de
Senadores >uer4an >ue se tuviera en cuenta en la ad!esión al instrumento
internacional en proceso de aprobación) *a plenaria del Senado de la ,ep-blica
aprobó la le& con base en la ponencia presentada por el Senador 0uerra 7e *a
5spriellaK en dic!a plenaria se sometió a aprobación del pleno del Senado como
proposición la constancia >ue se !ab4a !ec!o en la +omisión Segunda del
Senado) *a +ámara de ,epresentantes recibió el pro&ectoK en la +omisión
Segunda +onstitucional de la +ámara se designaron ponentes a los 1)
,epresentantes 2anuel ,amiro 8elás>uez A) *uis Fernando 7u>ue & Adolfo
Bula >uienes presentaron ponencia para primer debate) Previamente la
+omisión !ab4a realizado una sesión p-blica para o4r diversas opiniones de
funcionarios estatales & de la sociedad civil sobre esta iniciativa legislativa)
Aprobado en la +omisión Segunda de la +ámara sin constancia o
proposiciones >ue formularan reservas fue discutido & aprobado en sesión
plenaria de la +ámara con base en la ponencia favorable de los ,epresentantes
8elás>uez 7u>ue & Bula) *a +ámara en pleno aprobó el pro&ecto de le& sin
ning-n tipo de reservas) Para conciliar la diferencia entre lo aprobado por cada
una de las cámaras del +ongreso los respectivos presidentes designaron una
comisión para el efecto la cual presentó su informe a la plenarias respectivas)
Sometido a discusión el informe de los conciliadores /ste fue aprobado en las
sesiones plenarias) 5n dic!o informe los conciliadores consideraron >ue la
proposición >ue se !ab4a aprobado en la plenaria del Senado deb4a ser
desestimada) 5n consecuencia el +ongreso de la ,ep-blica aprobó el Protocolo
II de #'<< sin reserva alguna)
*a le& #<# de #''; cumplió entonces las formalidades previstas por la
+onstitución & el reglamento del +ongreso)
La nat-0a.eCa 'e. 'e0ec;o inte0naciona. ;-6anita0io4 +- ca08cte0
i6&e0ati*o a ni*e. inte0naciona. ? a ni*e. inte0no.
(- 5l tratado ba3o revisión !ace parte de las normas del derec!o internacional
!umanitario por lo cual la +orte considera necesario antes de eBaminar el
contenido concreto de las disposiciones del Protocolo II comenzar por reiterar
& precisar sus criterios sobre los alcances de esta normatividad en el
constitucionalismo colombiano para lo cual servirán los criterios se6alados por
<
0aceta del +ongreso No) ::@ del :$ de noviembre de #'';)
$
Seg-n certificación del Secretario 0eneral de la +omisión Segunda de la +ámara de ,epresentantes
incorporada al eBpediente "AneBo folio ##%)
'
0aceta del +ongreso No) ::= del : de diciembre de #'';)
#@
Seg-n acta del ( de diciembre de #''; correspondiente a la plenaria de la +ámara de ,epresentantes
incorporada al eBpediente "AneBo folio #:= %)
86
la +onvención de 8iena sobre el derec!o de los tratados aprobada por
+olombia por la *e& D: de #'$()

=- 5n relación con el derec!o de los conflictos armados la doctrina tradicional
sol4a distinguir entre el llamado derec!o de la 1a&a o derec!o de la guerra en
sentido estricto codificado en los +onvenios de la 1a&a de #$'' & #'@< & cu&a
finalidad tradicional !a sido regular la conducción de las !ostilidades & los
medios leg4timos de combateK & de otro lado el 7erec!o de 0inebra o derec!o
internacional !umanitario en sentido estricto cu&o ob3etivo es proteger a
>uienes no participan directamente en las !ostilidades) 5sto podr4a !acer pensar
>ue cuando la +onstitución !abla del derec!o !umanitario sólo está !aciendo
referencia al llamado 7erec!o de 0inebra) Pero ello no es as4 &a >ue la
doctrina considera >ue actualmente no se puede oponer ta3antemente esos dos
derec!os &a >ue desde el punto de vista lógico la protección de la población
civil -ob3etivo clásico del derec!o internacional !umanitario en sentido estricto-
implica la regulación de los medios leg4timos de combate -finalidad del
tradicional derec!o de la guerra- & viceversa) Además a nivel normativo !a
operado una cierta absorción del derec!o de la 1a&a por el derec!o de 0inebra
como lo demuestra la amplia regulación de los medios de combate por el t4tulo
III del Protocolo Facultativo I a los +onvenios de 0inebra de #';') Finalmente
los dos elementos >ue 3ustificaban la distinción entre estos dos derec!os a
saber las discusiones sobre el derec!o a !acer la guerra "ius 0, *e--u)% & sobre
el estatuto 3ur4dico de las partes !an perdido gran parte de su significación 3ur4-
dica & su valor doctrinario) 5n efecto el derec!o de la 1a&a consideraba
necesario estudiar en especial en los conflictos armados internos si un actor
!ab4a ad>uirido el derec!o a !acer la guerra pues se estimaba >ue la decla-
ratoria de beligerancia

constitu4a un re>uisito necesario para >ue se pudiesen
aplicar las normas >ue regulan los conflictos b/licos) A!ora bien la +arta de las
Naciones Lnidas -con pocas eBcepciones- !a pro!ibido el recurso a la guerra
##
& -como se verá más en detalle posteriormente- las +onvenciones de 0inebra &
sus Protocolos suprimieron la declaratoria de beligerancia como re>uisito de
aplicabilidad de sus normas) Por eso la actual doctrina considera >ue ambas
ramas del derec!o de los conflictos armados pueden ser englobadas ba3o la
denominación gen/rica de derec!o internacional !umanitario) As4 seg-n el
doctrinante +!ristop!e SNinarsOiC
)Es lógico considerar que ambas ramas del clásico Vius in belloV
constituyen aquello que contin*a vigente en el derecho internacional,
despu+s de la prohibición del recurso al uso de la fuerza...
El derecho internacional humanitario es un con"unto de normas inter,
nacionales, de origen convencional o consuetudinario,
específicamente destinado a ser aplicado en los conflictos armados
internacionales o no internacionales, y que limita, por razones
humanitarias, el derecho de las partes en conflicto a escoger
libremente los m+todos y los medios utilizados en la guerra 35erecho
de la Kaya4, o que protege a las personas y a los bienes afectados
35erecho de Binebra4.
##
?anto el preámbulo como el art4culo :F eBclu&en el recurso a la guerra como mecanismo para zan3ar
las disputas internacionales) Sólo se admite la guerra defensiva en caso de agresión "art4culo (#% o las
medidas de fuerza dictaminadas por el +onse3o de Seguridad "+ap4tulo 8II de la +arta%)
87
5efinido de esta manera, el derecho internacional humanitario
"ustifica plenamente su denominación más t+cnica de Vderecho
internacional aplicable en situaciones de conflictos armadosV
#:
).
As4 tambi/n lo !a entendido esta +orporación en anteriores decisiones
#D
en las
cuales consideró >ue en el constitucionalismo colombiano el derec!o
internacional !umanitario debe ser entendido de manera amplia esto es como
el derec!o de los conflictos armados el cual comprende las dos ramas
tradicionalesC el derec!o internacional !umanitario en sentido estricto & el
derec!o de la guerra) 5n efecto seg-n la +orte 9en resumen el derec!o
internacional !umanitario contiene normas >ue limitan el derec!o de las partes
en conflicto a elegir libremente los medios & m/todos utilizados en combate as4
como disposiciones encaminadas a proteger a las v4ctimas & a los bienes
susceptibles de verse afectados por un conflicto armado)
#;
9
<- 5l derec!o internacional !umanitario !a sido fruto esencialmente de unas
prácticas consuetudinarias >ue se entienden incorporadas al llamado derec!o
consuetudinario de los pueblos civilizados) Por ello la ma&or4a de los
convenios de derec!o internacional !umanitario deben ser entendidos más
como la simple codificación de obligaciones eBistentes >ue como la creación
de principios & reglas nuevas) As4 esta +orporación en las sentencias citadas
& en concordancia con la más autorizada doctrina & 3urisprudencia
internacionales !a considerado >ue las normas de derec!o internacional
!umanitario son parte integrante del ius cogens. A!ora bien al tenor del
art4culo (D de la +onvención de 8iena de #'=' sobre el derec!o de los
tratados se entiende por norma ius cogens o norma imperativa de derec!o
internacional general 9una norma aceptada & reconocida por la comunidad
internacional de 5stados en su con3unto cono norma >ue no admite acuerdo en
contrario & >ue sólo puede ser modificada por una norma ulterior de derec!o
internacional general >ue tenga el mismo carácter9) Por ello seg-n este mismo
art4culo de la +onvención de 8iena todo tratado >ue contradiga esos
principios es nulo frente al derec!o internacional) 5sto eBplica >ue las normas
!umanitarias sean obligatorias para los 5stados & las partes en conflicto
incluso si /stos no !an aprobado los tratados respectivos por cuanto la
imperatividad de esta normatividad no deriva del consentimiento de los
5stados sino de su carácter consuetudinario) Al respecto di3o esta +orporaciónC
)En síntesis, los principios del derecho internacional humanitario
plasmados en los !onvenios de Binebra y en sus dos Protocolos, por
el hecho de constituir un catálogo +tico mínimo aplicable a
situaciones de conflicto nacional o internacional, ampliamente
aceptado por la comunidad internacional, hacen parte del ius cogens
o derecho consuetudinario de los pueblos. En consecuencia, su
fuerza vinculante proviene de la universal aceptación y
reconocimiento que la comunidad internacional de Estados en su
con"unto le ha dado al adherir a esa axiología y al considerar que
no admite norma o práctica en contrario. /o de su eventual
#:
+!ristop!e SNinarsOi) 7ireito Internacional 1umanitario) Sao PauloC ,evista dos tribunais #''@ pp
D@- D#)
#D
8er sentencia +-(<;A': & +-@$$A'D en ambas 2)P +iro Angarita Barón)
#;
Sentencia +-(<;A':) 2)P +iro Angarita Barón
88
codificación como normas de derecho internacional, como se
analizará con alg*n detalle mas adelante. 5e ahí que su respeto sea
independiente de la ratificación o adhesión que hayan prestado o
de"ado de prestar los Estados a los instrumentos internacionales que
recogen dichos principios.
El derecho internacional humanitario es, ante todo, un catálogo
axiológico cuya validez absoluta y universal no depende de su
consagración en el ordenamiento positivo.
#(
)
$- 5l respeto del derec!o internacional !umanitario es un asunto >ue interesa a
la comunidad internacional como tal como lo demuestra la creación el #< de
noviembre de #''D en la 1a&a de un tribunal internacional para 3uzgar los
cr4menes cometidos en la guerra civil en la antigua Mugoslavia) 5n efecto la
+orte de la 1a&a se encargará de 3uzgar a trav/s de este tribunal integrado por
once magistrados de diferentes pa4ses a >uienes !a&an ordenado o cometido
cr4menes de guerra o violaciones al derec!o internacional !umanitario desde
#''# en ese territorio)
?odo lo anterior permite entonces concluir >ue la obligatoriedad del derec!o
internacional !umanitario se impone a todas las partes >ue participen en un
conflicto armado & no sólo a las Fuerzas Armadas de a>uellos 5stados >ue
!a&an ratificado los respectivos tratados) No es pues leg4timo >ue un actor
armado irregular o una fuerza armada estatal consideren >ue no tienen >ue
respetar en un conflicto armado las normas m4nimas de !umanidad por no
!aber suscrito estos actores los convenios internacionales respectivos puesto
>ue -se repite- la fuerza normativa del derec!o internacional !umanitario deriva
de la universal aceptación de sus contenidos normativos por los pueblos
civilizados & de la evidencia de los valores de !umanidad >ue estos
instrumentos internacionales recogen) ?odos los actores armados estatales o no
estatales están entonces obligados a respetar estas normas >ue consagran
a>uellos principios m4nimos de !umanidad >ue no pueden ser derogados ni
si>uiera en las peores situaciones de conflicto armado)
'- ?ampoco puede uno de los actores armados alegar el incumplimiento del
derec!o !umanitario por su contrincante con el fin de eBcusar sus propias
violaciones de estas normas &a >ue las limitaciones a los combatientes se
imponen en beneficio de la persona !umana) Por eso este derec!o tiene la
particularidad de >ue sus reglas constitu&en garant4as inalienables estructuradas
de manera singularC se imponen obligaciones a los actores armados en
beneficio no propio sino de tercerosC la población no combatiente & las v4ctimas
de ese enfrentamiento b/lico) 5llo eBplica >ue la obligación !umanitaria no se
funde en la reciprocidad pues ella es eBigible para cada una de las partes sin
!allarse subordinada a su cumplimiento correlativo por la otra parte puesto >ue
el titular de tales garant4as es el tercero no combatiente & no las partes en
conflicto) Al respecto esta +orte &a !ab4a se6alado >ue 9en estos tratados no
opera el tradicional principio de la reciprocidad ni tampoco -como lo pone de
#(
Sentencia +-(<;A':) 2)P +iro Angarita Barón)
89
presente la +orte Internacional de .usticia en el caso del conflicto entre 5stados
Lnidos & Nicaragua- son susceptibles de reserva
#=
9)
+olombia cuenta con el !onor de ser una de las primeras naciones
independientes en !aber defendido el principio de >ue la obligación !umanitaria
no se funda en la reciprocidad) 5n efecto muc!o antes de >ue en 5uropa se
suscribieran los primeros +onvenios de 0inebra o de la 1a&a el *ibertador
Simón Bol4var firmó con el 0eneral 2orillo un 9tratado de regulación de la
guerra9 con el fin de 9economizar la sangre cuanto sea posible9) 5ste convenio
seg-n el 3urista franc/s .ules Basdevant es uno de los más importantes
antecedentes del derec!o de los conflictos armados a nivel mundial puesto >ue
no sólo contiene cláusulas pioneras sobre trato !umanitario de !eridos
enfermos & prisioneros sino además por>ue constitu&e la primera aplicación
conocida de las costumbres de la guerra a lo >ue !o& llamar4amos una guerra de
liberación nacional
#<
) Pocos meses despu/s el :( de abril de #$:# Bol4var
envió una proclama a sus soldados por medio de la cual les ordenaba respetar
los art4culos de la regularización de la guerra) Seg-n el *ibertador 9aun cuando
nuestros enemigos los >uebranten nosotros debemos cumplirlos para >ue la
gloria de +olombia no se mancille con sangre9"subra&as no originales%
#$
)
#@- 5n el caso colombiano estas normas !umanitarias tienen además especial
imperatividad por cuanto el art4culo :#; numeral :F de la +onstitución dispone
>ue 9en todo caso se respetarán las reglas del derec!o internacional
!umanitario9) 5sto significa >ue como &a lo se6aló esta +oporación en
+olombia no sólo el derec!o internacional !umanitario es válido en todo tiempo
sino >ue además opera una incorporación automática del mismo 9al
ordenamiento interno nacional lo cual por lo demás es lo congruente con el
carácter imperativo >ue seg-n &a fue eBplicado caracteriza a los principios
aBiológicos >ue !acen >ue este cuerpo normativo integre el ius cogens.
#'
9 Por
consiguiente tanto los integrantes de los grupos armados irregulares como
todos los funcionarios del 5stado & en especial todos los miembros de la
Fuerza P-blica >uienes son destinatarios naturales de las normas !umanitarias
están obligados a respetar en todo tiempo & en todo lugar las reglas del
derec!o internacional !umanitario por cuanto no sólo /stas son normas
imperativas de derec!o internacional "ius cogens% sino además por>ue ellas
son reglas obligatorias .e/ se en el ordenamiento 3ur4dico & deben ser acatadas
por todos los !abitantes del territorio colombiano) M no pod4a ser de otra
manera pues las normas de derec!o internacional !umanitario preservan a>uel
n-cleo intangible & evidente de los derec!os !umanos >ue no puede ser en
manera alguna desconocido ni si>uiera en las peores situaciones de conflicto
armado) 5llos encarnan a>uellas 9consideraciones elementales de !umanidad9 a
las cuales se refirió la +orte Internacional de .usticia en su sentencia de #';'
sobre el estrec!o de +orf-) No se puede entonces eBcusar ni ante la comunidad
internacional ni ante el ordenamiento 3ur4dico colombiano la comisión de
conductas >ue vulneran claramente la conciencia misma de la !umanidad como
los !omicidios arbitrarios las torturas los tratos crueles las tomas de re!enes
#=
+orte +onstitucional) Sentencia +-(<;A':) 2)P +iro Angarita Barón)
#<
8er Ale3andro 8alencia 8illa) De0ec;o ;-6anita0io &a0a Co.o61ia. BogotáC 7efensor4a del
Pueblo #''; pp ;$ & ss)
#$
Simón Bolivar) Obras +ompletas) *a 1abanaC 5ditorial *eBC #';< ?omo II p ##<D)
19
Sentencia C-574/92. M.P Ciro Angarita Barón.
90
las desapariciones forzadas los 3uicios sin garant4as o la imposición de penas
ex,post facto)

La inte30aci,n 'e .a+ no06a+ 'e 'e0ec;o inte0naciona. ;-6anita0io en -n
1.oD-e 'e con+tit-ciona.i'a'.
##- Lna vez analizada la naturaleza e imperatividad del derec!o internacional
!umanitario entra la +orte a estudiar el lugar >ue dentro de la 3erar>u4a
normativa ocupan a>uellos convenios >ue en esta materia !a&an sido
aprobados & ratificados por nuestro pa4s)
Para ello conviene tener en cuenta >ue estos convenios !acen parte en sentido
gen/rico del corpus normativo de los derec!os !umanos puesto >ue tanto los
tratados de derec!os !umanos en sentido estricto como los convenios de
derec!o !umanitario son normas de ius cogens >ue buscan ante todo proteger
la dignidad de la persona !umana) Son pues normatividades complementarias
>ue ba3o la idea com-n de la protección de principios de !umanidad !acen
parte de un mismo g/neroC el r/gimen internacional de protección de los
derec!os de la persona !umana) *a diferencia es entonces de aplicabilidad
puesto >ue los unos están dise6ados en lo esencial para situaciones de paz
mientras >ue los otros operan en situaciones de conflicto armado pero ambos
cuerpos normativos están concebidos para proteger los derec!os !umanos) As4
esta +orporación &a !ab4a se6alado >ue 9el derec!o internacional !umanitario
constitu&e la aplicación esencial m4nima e inderogable de los principios
consagrados en los teBtos 3ur4dicos sobre derec!os !umanos en las situaciones
eBtremas de los conflictos armados)
:@
9
A!ora bien el art4culo 'D de la +arta establece la prevalencia en el orden
interno de ciertos contenidos de los tratados de derec!os !umanos ratificados
por +olombia) 5sta +orte !a precisado >ue para >ue opere la prevalencia tales
tratados en el orden interno 9es necesario >ue se den los dos supuestos a la vez
de una parte el reconocimiento de un derec!o !umano & de la otra >ue sea de
a>uellos cu&a limitación se pro!iba durante los estados de eBcepción9
:#
) 5n
tales circunstancias es claro >ue los tratados de derec!o internacional
!umanitario como los +onvenios de 0inebra de #';' o el Protocolo I o este
Protocolo II ba3o revisión cumplen tales presupuestos puesto >ue ellos
reconocen derec!os !umanos >ue no pueden ser limitados ni durante los
conflictos armados ni durante los estados de eBcepción) Además como lo
se6aló esta +orporación en la revisión del Protocolo I & como se verá
posteriormente en esta sentencia eBiste una perfecta coincidencia entre los
valores protegidos por la +onstitución colombiana & los convenios de derec!o
internacional !umanitario puesto >ue todos ellos reposan en el respeto de la
dignidad de la persona !umana) 5n efecto esta +orte &a !ab4a se6alado >ue
9las disposiciones del derec!o internacional !umanitario >ue tratan sobre el
mane3o de las personas & las cosas vinculadas a la guerra como las >ue se6alan
la forma de conducir las acciones b/licas se !an establecido con el fin de
20
Sentencia C-574/92. M.P Ciro Angarita Barón.
21
Sentencia C-295/93 M.P. Carlo !a"iria #$a%
91
proteger la dignidad de la persona !umana & para eliminar la barbarie en los
conflictos armados9
::
)
#:- A partir de todo lo anterior se conclu&e >ue los convenios de derec!o
internacional !umanitario prevalecen en el orden interno) Sin embargo Icuál es
el alcance de esta prevalenciaJ Algunos doctrinantes & algunos intervinientes en
este proceso la !an entendido como una verdadera supraconstitucionalidad por
ser estos convenios normas de ius cogens) 5sto puede ser válido desde la
perspectiva del derec!o internacional puesto >ue conforme al art4culo :< de la
+onvención de 8iena sobre el derec!o de los tratados una Parte no podrá
invocar las disposiciones de su derec!o interno como 3ustificación del
incumplimiento de un tratado) +on menor razón a-n podrán los 5stados invocar
el derec!o interno para incumplir normas de ius cogens como las del derec!o
internacional !umanitario) Pero desde la perspectiva del derec!o constitucional
colombiano esta interpretación debe ser matizada puesto >ue la +onstitución
es norma de normas "+P art) ;F%) I+ómo armonizar entonces el mandato del
art4culo 'D >ue confiere prevalencia & por ende supremac4a en el orden interno
a ciertos contenidos de los convenios de derec!os !umanos con el art4culo ;F
>ue establece la supremac4a no de los tratados sino de la +onstituciónJ
*a +orte considera >ue la noción de 9blo>ue de constitucionalidad9
proveniente del derec!o franc/s pero >ue !a !ec!o carrera en el derec!o
constitucional comparado
:D
permite armonizar los principios & mandatos
aparentemente en contradicción de los art4culos ;F & 'D de nuestra +arta)
5ste concepto tiene su origen en la práctica del +onse3o +onstitucional Franc/s
el cual considera >ue como el Preámbulo de la +onstitución de ese pa4s !ace
referencia al Preámbulo de la +onstitución derogada de #';= & a la 7eclaración
de 7erec!os del 1ombre & del +iudadano de #<$' esos teBtos son tambi/n
normas & principios de valor constitucional >ue condicionan la validez de las
le&es) Seg-n la doctrina francesa estos teBtos forman entonces un blo>ue con el
articulado de la +onstitución de suerte >ue la infracción por una le& de las
normas incluidas en el blo>ue de constitucionalidad comporta la ineBe>uibilidad
de la disposición legal controlada) +on tal criterio en la decisión del #= de 3ulio
de #'<# el +onse3o +onstitucional anuló una disposición legislativa por ser
contraria a uno de los 9principios fundamentales de la ,ep-blica9 a >ue !ace
referencia el Preámbulo de #';=)
+omo vemos el blo>ue de constitucionalidad está compuesto por a>uellas
normas & principios >ue sin aparecer formalmente en el articulado del teBto
constitucional son utilizados como parámetros del control de constitucionalidad
de las le&es por cuanto !an sido normativamente integrados a la +onstitución
por diversas v4as & por mandato de la propia +onstitución) Son pues verdaderos
principios & reglas de valor constitucional esto es son normas situadas en el
nivel constitucional a pesar de >ue puedan a veces contener mecanismos de
reforma diversos al de las normas del articulado constitucional stricto sensu.
::
Sentencia +-#<'A';) 2P +arlos 0aviria 74az)
:D
Sobre esta noción ver *ouis Favoreu 95l blo>ue de constitucionalidad9 en ,evista del +entro de 5studios
+onstitucionales) No ( pp ;= & ss) Igualmente .avier Pardo Falcón) 5l +onse3o +onstitucional Franc/s)
2adridC +entro de 5studios +onstitucionales #''@ pp ##( & ss)
92
5n tales circunstancias la +orte +onstitucional coincide con la 8ista Fiscal en
>ue el -nico sentido razonable >ue se puede conferir a la noción de prevalencia
de los tratados de derec!os !umanos & de derec!o internacional !umanitario
"+P arts 'D & :#; numeral :F% es >ue /stos forman con el resto del teBto
constitucional un 9blo>ue de constitucionalidad9 cu&o respeto se impone a la
le&) 5n efecto de esa manera se armoniza plenamente el principio de
supremac4a de la +onstitución como norma de normas "+P art) ;F% con la
prevalencia de los tratados ratificados por +olombia >ue reconocen los
derec!os !umanos & pro!4ben su limitación en los estados de eBcepción "+P art)
'D%)
+omo es obvio la imperatividad de las normas !umanitarias & su integración en
el blo>ue de constitucionalidad implica >ue el 5stado colombiano debe adaptar
las normas de inferior 3erar>u4a del orden 3ur4dico interno a los contenidos del
derec!o internacional !umanitario con el fin de potenciar la realización material
de tales valores)
E. 0otoco.o II4 e. a0t5c-.o G co6Fn ? e. 0e+&eto 'e .a +o1e0an5a naciona..
#D- 5ntra entonces la +orte a analizar la constitucionalidad de las normas
espec4ficas del tratado ba3o revisión) As4 el preámbulo & el art4culo #F se6alan
>ue el Protocolo II es un desarrollo del art4culo DF com-n a los +onvenios de
0inebra del #: de agosto de #';') Además seg-n los art4culos :@ & :: un
5stado no puede ser parte del Protocolo II si no !a ratificado esos cuatro
+onvenios de 0inebra de #';') Por consiguiente como bien lo se6ala el
2inisterio P-blico el art4culo DF com-n constitu&e la matriz & el referente
obligado para la comprensión de la naturaleza & alcance de las normas del
Protocolo II)
5ste art4culo DF com-n -aprobado por +olombia por medio de la *e& (F de
#'=@ ratificado el $ de noviembre de #'=# & cu&a constitucionalidad no se
discute en esta sentencia- contiene una serie de obligaciones para las partes en
conflicto las cuales son reproducidas & ampliadas por el articulado del
Protocolo II) 5llas son entonces estudiadas posteriormente en esta sentencia)
Pero este art4culo tambi/n contiene otras cláusulas espec4ficas de gran
trascendencia para la interpretación del Protocolo II)
#;- 7e un lado el art4culo DF com-n se6ala >ue la aplicación de sus
disposiciones 9no surtirá efectos sobre el estatuto 3ur4dico de las partes en
conflicto9) 5sta pe>ue6a frase implicó en su momento una verdadera
revolución 3ur4dica puesto >ue permitió >ue en los conflictos internos la
aplicación de las normas !umanitarias de3ara de estar subordinada al
reconocimiento de beligerancia de los insurrectos)
5n efecto antes de los +onvenios de 0inebra de #';' un sector de la doctrina
consideraba >ue el derec!o de los conflictos armados sólo operaba una vez >ue
el 5stado en cuestión o terceros 5stados !ubiesen reconocido la beligerancia
de los alzados en armas) 5sto significa >ue para >ue un grupo rebelde pudiera
ser considerado su3eto de derec!o internacional !umanitario era necesario >ue
93
se le reconociera previamente como verdadero su3eto de derec!o internacional
p-blico puesto >ue en t/rminos mu& elementales la declaratoria de
beligerancia confiere a los rebeldes o grupos armados irregulares un derec!o a
!acer la guerra en igualdad de condiciones & con iguales garant4as
internacionales >ue el 5stado) +on tal declaratoria los beligerantes de3an
entonces de estar su3etos al orden 3ur4dico nacional & el conflicto interno se
transforma en una guerra civil >ue se rige por las normas propias de las guerras
interestatales &a >ue los alzados en armas son reconocidos &a sea por el propio
5stado &a sea por terceros 5stados como una 9comunidad beligerante9 con
derec!o a !acer la guerra) 5n esa situación a>uellos beligerantes >ue sean
capturados por el 5stado gozan automáticamente & de pleno derec!o del
estatuto de prisioneros de guerra & por ende no pueden ser penados por el solo
!ec!o de !aber empu6ado las armas & !aber participado en las !ostilidades
puesto >ue la declaratoria de beligerancia les !a conferido el derec!o a ser
combatientes)
+omo es obvio esa situación comportó la inaplicación de las normas
!umanitarias en los conflictos no internacionales puesto >ue la declaratoria de
beligerancia afecta profundamente la soberan4a nacional) Por ello los
+onvenios de #';' distinguieron rigurosamente entre la declaratoria de
beligerancia & la aplicación del derec!o !umanitario al se6alar >ue sus
disposiciones no pod4an ser invocadas para modificar el estatuto 3ur4dico de las
partes) 5sta frase corta entonces de ra4z cual>uier e>u4voco sobre la posibilidad
de >ue el derec!o !umanitario pueda erosionar la soberan4a de un 5stado) 5n
efecto ella significa >ue la aplicación por parte de un 5stado de las normas
!umanitarias en un conflicto interno no implica el reconocimiento de
beligerancia de los alzados en armas)

Por consiguiente en un conflicto armado no internacional los alzados en armas
son su3etos de derec!o internacional !umanitario puesto >ue están obligados a
respetar las normas !umanitarias &a >ue /stas son normas de ius cogens
imperativas para todas las partes del conflicto) Pero esos rebeldes no devienen
por la sola aplicación del derec!o !umanitario su3etos de derec!o internacional
p-blico puesto >ue siguen sometidos al derec!o penal interno del 5stado
respectivo & pueden ser penados por !aber tomado las armas e incurrido en
perturbación del orden p-blico) +omo dice el 3urista c!ileno 1ernán
2ontealegre 9el derec!o !umanitario coeBiste con el derec!o interno el >ue
recibe su aplicación general & no afecta la condición 3ur4dica de las partes
contendientes respecto a su posición legal o ilegal ante el recurso a la fuerza)
:;
9
5l 5stado sigue entonces detentando el monopolio 3ur4dico leg4timo de la
coacción mientras >ue los alzados en armas >uedan sometidos a las penas
previstas para delitos como la rebelión o la sedición)

#(- 5ste principio es complementado por el art4culo DF del tratado ba3o revisión
el cual protege ampliamente la soberan4a de los 5stados) 5n efecto este art4culo
DF del Protocolo II se6ala >ue no pueden invocarse las disposiciones del tratado
como 3ustificación de intervenciones eBtran3eras o 9con el ob3eto de menoscabar
la soberan4a de un 5stado o la responsabilidad >ue incumbe al gobierno de
:;
1ernán 2ontealegre) *a seguridad del 5stado & los derec!os !umanos) Santiago de +!ileC Academia de
1umanismo +ristiano #'<' p (=D)
94
mantener o restablecer la le& & el orden en el 5stado o de defender la unidad
nacional & la integridad territorial del 5stado por todos los medios leg4timos)9
5sto permite concluir >ue el Protocolo II no vulnera la soberan4a nacional ni
e>uivale a un reconocimiento de beligerancia de los grupos insurgentes) 5s pues
e>uivocada la apreciación de algunos intervinientes seg-n la cual la aplicación
del Protocolo II implicar4a la legitimación por el 5stado colombiano de los
grupos armados irregulares &a >ue la aplicación de las normas !umanitarias no
surte efectos sobre el estatuto 3ur4dico de las partes) As4 el 0obierno en la
eBposición de motivos del pro&ecto de le& aprobatoria de este instrumento
internacional se6aló en forma acertadaC
)-o que es importante es que en la práctica internacional no hay
ning*n e"emplo conocido de que un Estado que haya adherido al
Protocolo empiece a ver cómo terceros Estados se apoyan en este
hecho para entrar a reconocer como beligerantes a grupos
subversivos que operen en el territorio del primero. Es más, con o
sin el Protocolo 22, el reconocimiento de la beligerancia se puede
producir en cualquier momento, sin importar si el Estado en el cual
operan dichos grupos es o no parte en dicho instrumento.
5ada la evolución del 5erecho 2nternacional a este respecto, si uno
o varios Estados perciben en un momento dado que está dentro de
sus intereses estrat+gicos o políticos reconocer a un grupo
guerrillero operando en otro Estado, son libres de hacerlo en
cualquier momento, asumiendo las consecuencias que ello generaría
en sus relaciones con el Estado territorial. 5e otra parte, vale la
pena resaltar que el ob"etivo principal del Protocolo 22 es proteger a
las víctimas del conflicto, limitando los excesos de quienes participan
directamente en las hostilidades.
:(
)
#=- *o anterior no >uiere decir >ue el derec!o !umanitario no tenga ning-n
efecto sobre la concepción de la soberan4a puesto >ue como bien lo se6ala
el 2inisterio P-blico estas normas presuponen un cambio de perspectiva de
la relación entre el 5stado & sus ciudadanos) 5n efecto en la medida en >ue
las partes enfrentadas en un conflicto armado ven limitados los medios
leg4timos de combate en función de la protección de la persona !umana esto
implica >ue la soberan4a &a no es una atribución absoluta del 5stado frente a
sus s-bditos ni una relación vertical entre el gobernante & el gobernado
pues las atribuciones estatales se encuentran relativizadas & limitadas por los
derec!os de las personas) 5sto significa >ue se sustitu&e la idea clásica de
una soberan4a estatal sin l4mites propia de los reg4menes absolutistas seg-n
la cual el pr4ncipe o soberano no está atado por ninguna le& 3Princips
-egibus solutus est4, por una concepción relativa de la misma seg-n la cual
las atribuciones del gobernante encuentran l4mites en los derec!os de las
personas) Pero este cambio de concepción de soberan4a en manera alguna
vulnera la +arta pues armoniza perfectamente con los principios & valores de
la +onstitución) 5n efecto esta concepción corresponde más a la idea de un
:(
95Bposición de motivos al pro&ecto de le& por medio del cual se aprueba el Protocolo adicional a los
+onvenios de 0inebra del #: de agosto de #';' relativo a la protección de las v4ctimas de los conflictos
armados sin carácter internacional9 en Gaceta 'e. Con30e+o) No #:DA'; #< de agosto de #''; p <)
95
5stado social de derec!o fundado en la soberan4a del pueblo & en la primac4a
de los derec!os inalienables de la persona "+P arts #F DF & (F%)
#<- 7e otro lado el art4culo DF com-n se6ala >ue las partes en conflicto podrán
realizar acuerdos especiales con el fin de vigorizar la aplicación de las normas
!umanitarias) ?ales acuerdos no son en sentido estricto tratados puesto >ue no
se establecen entre su3etos de derec!o internacional p-blico sino entre las partes
enfrentadas en un conflicto interno esto es entre su3etos de derec!o
internacional !umanitario) Además la validez 3ur4dica de las normas
!umanitarias no depende de la eBistencia o no de tales acuerdos) Sin embargo
tales acuerdos responden a una pretensión pol4tica perfectamente razonable
puesto >ue la vigencia práctica & efectiva del derec!o internacional !umanitario
depende en gran medida de >ue eBista una voluntad & un compromiso reales
de las partes por respetarlo) 5sto no significa obviamente >ue la obligación
!umanitaria est/ su3eta a la reciprocidad &a >ue ella eBiste de manera
independiente para cada una de las partes tal como se vio en el fundamento 'F
de esta sentencia) Sin embargo parece deseable pol4ticamente >ue eBistan esos
compromisos rec4procos &a >ue de esa manera se asegura una ma&or aplicación
progresiva de las normas !umanitarias del Protocolo II) 5n tal conteBto la
realización de los acuerdos especiales puede fortalecer esos compromisos entre
las partes & favorecer la puesta en marc!a de mecanismos de verificación >ue
logren en la práctica un creciente cumplimiento de las obligaciones
!umanitarias por las partes enfrentadas) Por ello la +orte +onstitucional
coincide con el 2inisterio P-blico en >ue el 0obierno >uien es el responsable
de la preservación del orden p-blico "+P art) #$' numerales DF & ;F% puede
efectuar tales acuerdos especiales con el fin de !acer más efectiva la aplicación
del derec!o internacional !umanitario & su cumplimiento real por las partes
enfrentadas) 5n efecto esos acuerdos especiales son no sólo una clara
posibilidad 3ur4dica contemplada eBpresamente por el art4culo DF com-n cu&a
vigencia no se discute sino >ue además como lo se6ala el 2inisterio P-blico
son -tiles para aliviar la suerte de las v4ctimas de la guerra favorecer consensos
& acrecentar la confianza rec4proca entre los enemigos para la b-s>ueda de la
paz)
#$- 5n ese mismo orden de ideas la +orte +onstitucional considera >ue la
eventual presencia de entidades neutrales como la +ruz ,o3a Internacional o
similares prevista por el art4culo DF com-n a los +onvenios de 0inebra de #';'
& por el art4culo #$ del Protocolo II no constitu&e un riesgo para la soberan4a
del 5stado colombiano puesto >ue es discrecional del 5stado solicitar o no sus
servicios o aceptar o no sus ofrecimientos) 5s más la +orte coincide con la
8ista Fiscal en >ue las gestiones de estas entidades puede ser fundamental para
>ue el derec!o internacional !umanitario tenga una efectividad práctica & no
simplemente una validez normativa) Además la eBperiencia internacional
ense6a >ue la participación de estas instituciones en tareas de verificación sobre
el cumplimiento efectivo de las normas !umanitarias puede potenciar no sólo la
!umanización de los conflictos armados sino tambi/n favorecer la b-s>ueda de
la paz)
96
E. 0otoco.o II4 .a ;-6aniCaci,n 'e .a 3-e00a4 .a &0otecci,n 'e .a 'i3ni'a'
;-6ana ? e. 'e0ec;o-'e1e0 'e .a &aC.
#'- 5l preámbulo del Protocolo II tambi/n se6ala >ue los principios
!umanitarios 9constitu&en el fundamento del respeto a la persona !umana en
caso de conflicto armado sin carácter internacional9) M luego agrega >ue es
necesario 9garantizar una me3or protección a las v4ctimas de tales conflictos
armados9 lo cual muestra con claridad >ue la finalidad del Protocolo II es la de
proteger a las v4ctimas de los conflictos armados no internacionales pues este
tratado busca disminuir los estragos de la guerra al imponer a las partes
enfrentadas obligaciones !umanitarias destinadas a preservar a la persona
!umana en las dif4ciles condiciones de un conflicto armado no internacional)
5sta protección de la dignidad & los derec!os de la persona en los conflictos
armados internos armoniza plenamente con los principios constitucionales & en
especial con el valor >ue funda la institucionalidad colombiana a saber el
respeto de la dignidad !umana & el reconocimiento de la primac4a de los
derec!os inalienables de la persona "+P arts #F & (F%) 5Biste entonces una
perfecta coincidencia de finalidades entre la +onstitución colombiana & el
tratado ba3o revisión pues es indudable >ue la identidad >ue deriva de la
dignidad !umana debe prevalecer sobre las diferencias >ue enfrentan a los
combatientes
:@- *a perspectiva de la !umanización de la guerra no significa en manera
alguna >ue el Protocolo II est/ legitimando la eBistencia de los conflictos
armados internos o el recurso a los instrumentos b/licos por grupos armados
irregulares como e>uivocadamente lo sostiene uno de los intervinientes) 5n
efecto como &a se se6aló en esta sentencia la aplicación del derec!o
internacional !umanitario no menoscaba la responsabilidad del 0obierno de
preservar el orden p-blico por lo cual se mantiene el deber del 5stado
colombiano & en particular de la Fuerza P-blica de garantizar la convivencia
pac4fica entre los ciudadanos & asegurar la paz "+P Preámbulo & arts :F & ::%)
Al respecto esta +orporación &a !ab4a se6aladoC
)-a organización política tiene como fin primordial la convivencia
pacífica. -a paz fue uno de los principales fines buscados en el nuevo
consenso social, al punto de ser llamado ese cuerpo )la !onstituyente
de la paz). 32ntervención del constituyente 8isael Pastrana Correro
ante la Plenaria de la samblea /acional !onstituyente4.
-a convivencia pacífica es un fin básico del Estado 3!P art. ?4 y el
móvil *ltimo de la actividad militar de las fuerzas del orden
constitucional. -a paz es, además, presupuesto del proceso
democrático, libre y abierto, y condición necesaria para el goce
efectivo de los derechos fundamentales. El lugar central que ocupa
en el ordenamiento constitucional llevó a su consagración como
derecho y deber de obligatorio cumplimiento 3!P art. ??4
:=
.)
:=
Sentencia ?-(D'A':) 2P 5duardo +ifuentes 2u6oz)
97
A!ora bien desde una perspectiva constitucional la paz no debe ser entendida
como la ausencia de conflictos sino como la posibilidad de tramitarlos
pac4ficamente) Ma esta +orporación !ab4a se6alado >ue no debe ser la
pretensión del 5stado social de derec!o negar la presencia de los conflictos &a
>ue /stos son inevitables la vida en sociedad) *o >ue s4 puede & debe !acer el
5stado es 9proporcionales cauces institucionales adecuados &a >ue la función
del r/gimen constitucional no es suprimir el conflicto -inmanente a la vida en
sociedad- sino regularlo para >ue sea fuente de ri>ueza & se desenvuelva de
manera pac4fica & democrática9
:<
) Por consiguiente en relación con los
conflictos armados el primer deber del 5stado es prevenir su advenimiento
para lo cual debe establecer mecanismos >ue permitan >ue los diversos
conflictos sociales tengan espacios sociales e institucionales para su pac4fica
resolución) 5n ello consiste en gran parte el deber estatal de preservar el orden
p-blico & garantizar la convivencia pac4fica)
Lna vez ocurrido un conflicto la !umanización de la guerra no descarga
tampoco al 5stado de su responsabilidad de restablecer el orden p-blico para lo
cual cuenta con todos los recursos 3ur4dicos proporcionados por el
ordenamiento puesto >ue como se se6aló anteriormente en esta sentencia la
aplicación del derec!o internacional !umanitario no suspende la vigencia de las
normas nacionales)
:#- 5sto muestra con claridad >ue el derec!o !umanitario en manera alguna
legitima la guerra) *o >ue busca es garantizar >ue las partes en contienda
adopten las medidas para proteger a la persona !umana) M a su vez como bien
lo se6alan la 8ista Fiscal los representantes gubernamentales & otros
intervinientes esta !umanización de la guerra tiene una especial trascendencia
constitucional en la b-s>ueda de la paz) 5n efecto de manera insistente la
doctrina nacional e internacional !an se6alado >ue las normas !umanitarias no
se limitan a reducir los estragos de la guerra sino >ue tienen una finalidad tácita
>ue puede ser en ocasiones muc!o más preciosaC esta normatividad puede
tambi/n facilitar la reconciliación entre las partes enfrentadas por>ue evita
crueldades innecesarias en las operaciones de guerra) 7e esa manera al
reconocer una m4nima normatividad aplicable una m4nima racionalidad /tica el
derec!o internacional !umanitario facilita un reconocimiento rec4proco de los
actores enfrentados & por ende favorece la b-s>ueda de la paz & la
reconciliación de las sociedades fracturadas por los conflictos armados)
As4 lo entendió a nivel teórico Pant cuando enfrentó al problema de cómo
aplicar el derec!o de gentes a la guerra >ue para este pensador era un estado de
naturaleza una situación de ausencia de orden & derec!o) Pant encontró una
respuestaC 9!a& >ue !acer la guerra seg-n principios tales >ue sea siempre
posible salir de ese estado natural & entrar en un estado 3ur4dico9
:$
) 5sto ni más
ni menos significa >ue la aplicación del derec!o internacional !umanitario
facilita el restablecimiento de la paz)) 5 igualmente a nivel práctico el
presidente de los 5stados Lnidos *incoln fue de la misma opinión) 5n efecto
durante la 0uerra de Secesión *incoln adoptó el :; de abril de #$=D la Orden
0eneral No #@@ por medio de la cual puso en vigor el primer código militar
destinado a !umanizar un conflicto armado interno) +onocida como el +ódigo
:<
Sentencia +-(<DA'; del :< de octubre de #'';) 2)P Ale3andro 2art4nez +aballero)
:$
5mmanuel Pant) 0inci&io+ 6eta75+ico+ 'e. 'e0ec;o. Buenos AiresC 5ditorial Americalee #';D p #'@)
98
de *ieber pues fue redactada por el 3urista Francis *ieber esta orden pro!4be
todas las prácticas contrarias a las costumbres de la guerra civilizada no sólo
con el fin de a!orrar sufrimiento !umano durante las !ostilidades sino además
por>ue es necesario eBcluir seg-n lo dice el art4culo #= de esa normatividad
9todo acto de !ostilidad >ue !aga innecesariamente dif4cil el retorno a la paz9)
5sto muestra entonces >ue las normas !umanitarias le3os de legitimar la guerra
aparecen como una pro&ección de la b-s>ueda de la paz >ue es en el
constitucionalismo colombiano un derec!o & un deber de obligatorio
cumplimiento "+P art) ::% lo cual confiere nuevas bases constitucionales al
Protocolo II) 5sto obviamente no significa como bien lo destaca el 2inisterio
P-blico >ue las normas !umanitarias sólo se puedan & deban aplicar en
escenarios de una eventual negociación pues ellas son obligatorias per se para
las partes en un conflicto armado) Además la aplicación del derec!o
internacional !umanitario no menoscaba la responsabilidad del gobierno de
mantener o restablecer el orden p-blico como lo precisa el art4culo DF del
Protocolo II)
La /C.8-+-.a Ma0ten+/ ? .a 0e.aci,n 'e. 0otoco.o II con e. con=-nto 'e
no06a+ 'e 'e0ec;o inte0naciona. ;-6anita0io.
::- 5l preámbulo inclu&e tambi/n lo >ue la doctrina internacional !a conocido
como la 9+láusula 2artens9 esto es el principio seg-n el cual 9en los casos no
previstos por el derec!o vigente la persona !umana >ueda ba3o la salvaguardia
de los principios de la !umanidad & de las eBigencias de la conciencia p-blica)9
5sta cláusula indica >ue el Protocolo II no debe ser interpretado de manera
aislada sino >ue debe ser constantemente relacionado con el con3unto de
principios !umanitarios puesto >ue este tratado es simplemente un desarrollo &
una concreción de tales principios a los conflictos armados no internacionales)
Por consiguiente la +orte +onstitucional considera >ue la ausencia de una
determinada regla espec4fica en el Protocolo II relativa a la protección a la
población civil o a la conducción de las !ostilidades no significa en manera
alguna >ue el Protocolo est/ autorizando tales conductas a las partes
enfrentadas) 5n efecto las normas de otros convenios de derec!o internacional
!umanitario >ue sean compatibles con la naturaleza de los conflictos no
internacionales se deben en general considerar aplicables a los mismos
incluso si ellas no aparecen en el Protocolo II puesto >ue -se reitera- las normas
codificadas en este campo aparecen como una eBpresión convencional de
principios de ius cogens >ue se entienden automáticamente incorporados al
derec!o interno colombiano seg-n lo determinó esta +orporación en anteriores
decisiones)
:D- As4 ninguna de las normas convencionales de derec!o internacional
!umanitario eBpresamente aplicables a los conflictos internos -a saber el
art4culo DF com-n & este protocolo ba3o revisión- regula en detalle los medios
leg4timos de combate & la forma de conducción de las !ostilidades) Sin
embargo la doctrina internacional considera >ue estas reglas provenientes del
derec!o de la guerra son aplicables a los conflictos armados internos puesto
99
>ue /sa es la -nica forma de verdaderamente proteger a las eventuales v4ctimas
de tales conflagraciones)
5n efecto el < de abril de #''@ en ?aormina Italia el +onse3o del Instituto
Internacional de 7erec!o 1umanitario aprobó una declaración sobre las
9normas de derec!o internacional !umanitario relativas a la conducción de las
!ostilidades en los conflictos armados no internacionales9
:'
) Seg-n esta
declaración >ue puede ser considerada la eBpresión más autorizada de la
doctrina internacional en este campo son aplicables a los conflictos no
internacionales las reglas sobre conducción de las !ostilidades >ue en función
del principio de proporcionalidad limitan el derec!o de las partes a elegir los
medios de guerra con el fin de evitar los males superfluos o innecesarios) Por
consiguiente si bien ninguna de las normas convencionales eBpresamente
aplicables a los conflictos internos eBclu&e los ata>ues indiscriminados o la
utilización de ciertas armas la 7eclaración de ?aormina considera >ue esas
pro!ibiciones -en parte consuetudinarias en parte convencionales- sobre
utilización de armas >u4micas o bacteriológicas minas trampas balas dum dum
& similares se aplican a los conflictos armados no internacionales no sólo
por>ue ellas !acen parte del derec!o consuetudinario de los pueblos sino
además por>ue ellas son una obvia consecuencia de la norma general >ue
pro!4be lanzar ata>ues contra la población civil)
:;- 5n el caso colombiano la aplicación de tales normas a los conflictos
armados internos es a-n más evidente por cuanto la +onstitución se6ala >ue
9en todo caso se respetarán las reglas del derec!o internacional !umanitario9
"+P art) :#; ord :%) Además incluso en a>uellos casos en los cuales no eBista
norma escrita las v4ctimas de los conflictos armados no internacionales se
encuentran protegidas por los principios de !umanidad seg-n se desprende no
sólo de la +láusula 2artens sino del art4culo '; de la +arta el cual eBpresa la
misma filosof4a de esta cláusula pues precisa >ue 9la enunciación de derec!os &
garant4as contenidos en la +onstitución & en los convenios internacionales
vigentes no debe entenderse como negación de otros >ue siendo in!erentes a
la persona !umana no figuren eBpresamente en ellos)9
La a&.ica1i.i'a' 'e. 0otoco.o II en Co.o61ia.
:(- 5l art4culo #F regula el ámbito de aplicación material del Protocolo II &
establece unos re>uisitos 9ratione situationis9 más estrictos >ue el art4culo DF
com-n a los +onvenios de 0inebra #';') 5n efecto mientras >ue el art4culo DF
com-n regula todo conflicto armado interno >ue desborde el marco de los
disturbios interiores o las tensiones internas el Protocolo II eBige >ue los
grupos irregulares tengan un mando responsable & un control territorial tal >ue
les permita realizar operaciones militares concertadas & sostenidas & aplicar las
normas !umanitarias)
:'
8er el teBto de tal declaración en ,evista Interna cional de la +ruz ,o3a ) Septiembre- Octubre #''@ No #@#
pp ;D;-;D$)
100
5stas eBigencias del art4culo #F podr4an dar lugar a largas dis>uisiciones
3ur4dicas & emp4ricas destinadas a establecer si el Protocolo II es aplicable o no
en el caso colombiano) *a +orte considera >ue esas discusiones pueden ser
relevantes a nivel de los compromisos internacionales del 5stado colombiano)
Sin embargo frente al derec!o constitucional colombiano la +orte conclu&e
>ue tal discusión no es necesaria pues tal como lo se6ala el concepto del
2inisterio P-blico los re>uisitos de aplicabilidad del art4culo #F son eBigencias
máBimas >ue pueden ser renunciadas por los 5stados &a >ue el Protocolo II es
un desarrollo & complemento del art4culo DF com-n a los +onvenios de 0inebra
de #';') A!ora bien la +onstitución colombiana establece claramente >ue en
todo caso se respetarán las reglas del derec!o internacional !umanitario "+P art)
:#; numeral :F%) 5sto significa entonces >ue conforme al mandato
constitucional el derec!o internacional !umanitario inclu&endo obviamente el
Protocolo II se aplica en +olombia en todo caso sin >ue sea necesario estudiar
si el enfrentamiento alcanza los niveles de intensidad eBigidos por el art4culo #F
estudiado)
5n ese mismo orden de ideas el ordinal segundo de este art4culo se6ala >ue el
Protocolo II no se aplica 9a las situaciones de tensiones internas & de disturbios
interiores tales como los motines los actos esporádicos & aislados de violencia
& otros actos análogos >ue no son conflictos armados9) *a +orte considera >ue
/ste tambi/n es un re>uisito de aplicabilidad en relación con los compromisos
internacionales del 5stado colombiano pero >ue frente al derec!o
constitucional colombiano prima la perentoria regla del art4culo :#; ordinal :F)
Por consiguiente frente a situaciones de violencia >ue no ad>uieran
connotación b/lica o las caracter4sticas de un conflicto armado las eBigencias
de tratamiento !umanitario derivadas del derec!o internacional !umanitario de
todas formas se mantienen) *as normas !umanitarias tiene as4 una pro&ección
material para tales casos pues pueden tambi/n servir de modelo para la
regulación de las situaciones de disturbios internos)5sto significa >ue en el
plano interno la obligatoriedad de las reglas del derec!o !umanitario es
permanente & constante pues estas normas no están reservadas para guerras
internacionales o guerras civiles declaradas) *os principios !umanitarios deben
ser respetadas no sólo durante los estados de eBcepción sino tambi/n en todas
a>uellas situaciones en las cuáles su aplicación sea necesaria para proteger la
dignidad de la persona !umana)
5ste art4culo será entonces declarado constitucional en el entendido de >ue
!ace referencia a las condiciones de aplicabilidad Protocolo II frente al derec!o
internacional pero >ue no modifica el claro mandato constitucional seg-n el
cual 9en todo caso se respetarán las reglas del derec!o internacional
!umanitario9)
:=- 5l art4culo :F se6ala el ámbito de protección del Protocolo II & establece
>ue sus disposiciones cubren a todas las personas afectadas por un conflicto
armado sin discriminaciones desfavorables norma >ue coincide plenamente
con el principio de igualdad consagrado en el art4culo #D de la +arta por lo cual
es claramente eBe>uible)
101
:<- 5l art4culo DF como &a se vio proporciona amplias salvaguardas a la
soberan4a nacional de los 5stados puesto >ue establece >ue la aplicación del
derec!o internacional !umanitario no menoscaba la soberan4a del 5stado ni la
responsabilidad del mismo de preservar el orden & mantener la unidad nacional
& la integridad territorial) Además esta norma consagra el principio de no
intervención seg-n el cual no se pueden invocar las normas !umanitarias para
>ue un 5stado 3ustifi>ue la intervención en los asuntos internos de otro) 5sto
armoniza plenamente con el art4culo 'F de la +arta seg-n el cual +olombia
fundamenta sus relaciones eBteriores en el respeto de la soberan4a nacional & la
autodeterminación de los pueblos)
E. &0inci&io 'e 'i+tinci,n ent0e co61atiente+ ? no co61atiente+.
:$- Lno de las reglas esenciales del derec!o internacional !umanitario es el
principio de distinción seg-n el cual las partes en conflicto deben diferenciar
entre combatientes & no combatientes puesto >ue estos -ltimos no pueden ser
nunca un ob3etivo de la acción b/lica) M esto tiene una razón elemental de serC
si la guerra busca debilitar militarmente al enemigo no tiene por >u/ afectar a
>uienes no combaten &a sea por>ue nunca !an empu6ado las armas "población
civil% &a sea por>ue !an de3ado de combatir "enemigos desarmados% puesto
>ue ellos no constitu&en potencial militar) Por ello el derec!o de los conflictos
armados considera >ue los ata>ues militares contra esas poblaciones son
ileg4timos tal & como lo se6ala el art4culo ;$ del protocolo I aplicable en este
aspecto a los conflictos internos cuando establece >ue las partes 9en conflicto
!arán distinción en todo momento entre población civil & combatientes & entre
bienes de carácter civil & ob3etivos militares & en consecuencia dirigirán sus
operaciones -nicamente contra ob3etivos militares9)
5l art4culo ;F del tratado ba3o revisión recoge esa regla esencial para la efectiva
!umanización de cual>uier conflicto armado puesto >ue establece >ue los no
combatientes est/n o no privados de libertad tienen derec!o a ser tratados con
!umanidad & a >ue se respeten su persona su !onor sus convicciones & sus
prácticas religiosas)
:'- 5ste art4culo ;F tambi/n adelanta criterios ob3etivos para la aplicación del
principio de distinción &a >ue las partes en conflicto no pueden definir a su
arbitrio >uien es o no es combatiente & por ende >uien puede ser o no ob3etivo
militar leg4timo) 5n efecto conforme a este art4culo ;F el cual debe ser
interpretado en armon4a con los art4culos (@ & ;D del protocolo I los comba-
tientes son >uienes participan directamente en la !ostilidades por ser miembros
operativos de las fuerzas armadas o de un organismo armado incorporado a
estas fuerzas armadas) Por ello este art4culo ;F protege como no combatientes
a 9todas las personas >ue no participen directamente en las !ostilidades o >ue
!a&an de3ado de participar en ellas9) Además como lo se6ala el art4culo (@ del
Protocolo I en caso de duda acerca de la condición de una persona se la
considerará como civil) 5lla no podrá ser entonces ob3etivo militar) 5s más el
propio art4culo (@ agrega >ue 9la presencia entre la población civil de personas
cu&a condición no responda a la definición de persona civil no priva a esa
población de su calidad de civil9) 5n efecto tal & como lo se6ala el numeral DF
102
del art4culo #D del tratado ba3o revisión las personas civiles sólo pierden esta
calidad & pueden ser entonces ob3etivo militar -nicamente 9si participan
directamente en las !ostilidades & mientras dure tal participación)9
La+ o1.i3acione+ 'e0i*a'a+ 'e. &0inci&io 'e 'i+tinci,n.
D@- 5sta distinción entre población combatiente & no combatiente tiene
consecuencias fundamentales) As4 en primer t/rmino tal & como lo se6ala la
regla de inmunidad del art4culo #D las partes tienen la obligación general de
proteger a la población civil contra los peligros procedentes de las operaciones
militares) 7e ello se desprende como se6ala el numeral :F de este art4culo >ue
esta población como tal no puede ser ob3eto de ata>ues militares & >uedan
pro!ibidos los actos o amenazas de violencia cu&a finalidad principal sea
aterrorizarla) Además esta protección general de la población civil contra los
peligros de la guerra implica tambi/n >ue no es conforme al derec!o
internacional !umanitario >ue una de las partes involucre en el conflicto armado
a esta población puesto >ue de esa manera la convierte en actor del mismo con
lo cual la estar4a eBponiendo a los ata>ues militares por la otra parte)
D#- 5sta protección general de la población civil tambi/n se materializa en la
salvaguarda de los bienes indispensables para su supervivencia los cuales no
son ob3etivos militares "art) #;%) ?ampoco se pueden utilizar militarmente ni
agredir los bienes culturales & los lugares de culto "art) #=% ni atentar contra las
obras e instalaciones >ue contienen fuerzas peligrosas cuando tales ata>ues
puedan producir p/rdidas importantes en la población "art) #(%) Finalmente el
Protocolo II tambi/n pro!4be ordenar el desplazamiento de la población civil
por razones relacionadas con el conflicto a no ser >ue as4 lo eBi3an la seguridad
de las personas civiles o razones militares imperiosas) M en este -ltimo caso el
Protocolo establece >ue se deberán tomar 9todas las medidas posibles para >ue
la población civil sea acogida en condiciones satisfactorias de alo3amiento
salubridad !igiene seguridad & alimentación) "Art) #<%9
D:- *a protección !umanitaria se eBtiende sin discriminación alguna a los
!eridos enfermos & náufragos !a&an o no tomado parte en las !ostilidades)
Para tal efecto el Protocolo II ordena >ue se tomen todas las medidas posibles
para buscar & recoger a los !eridos enfermos & náufragos a fin de protegerlos &
asegurarles la asistencia necesaria "art) $F%) 7eberán entonces ser tratados
!umanamente & recibir en toda la medida de lo posible & en el plazo más breve
los cuidados m/dicos >ue eBi3a su situación "art) <F%)
5stas normas de asistencia !umanitaria a los !eridos enfermos & náufragos
implican obviamente la concesión de garant4as e inmunidades a las personas
encargadas de llevar a cabo tales tareas razón por la cual el Protocolo II
protege al personal sanitario & religioso "art) 'F% as4 como a la actividad m/dica
"art) #@% & a las unidades & medios de transporte sanitario "arts ## & #:% los
cuales deberán ser respetados en todo momento por las partes enfrentadas)
DD- *a +orte +onstitucional considera >ue las anteriores normas destinadas a
proteger a la población civil a los combatientes desarmados as4 como a los
103
!eridos enfermos & náufragos armonizan plenamente con la +onstitución & en
particular con la protección de la vida la dignidad & la libertad de las personas
"+P arts #F :F & ##F% valores >ue aparecen como uno de los fundamentos
esenciales del 5stado colombiano) Ma esta +orporación !ab4a establecido >ue
9independientemente de la situación 3ur4dica de normalidad o anormalidad
pol4tica la sociedad civil v4ctima de la confrontación armada debe ser protegida
por parte del 5stado)9
D@
)
5n el caso colombiano además la aplicación de esas reglas por las partes en
conflicto se revela particularmente imperiosa e importante puesto >ue el
conflicto armado >ue vive el pa4s !a afectado de manera grave a la población
civil como lo demuestran por e3emplo los alarmantes datos sobre
desplazamiento forzado de personas incorporados a este eBpediente) 5n efecto
la +orte no puede ignorar >ue seg-n las estad4sticas aportadas por el
5piscopado +olombiano más de medio millón de colombianos !an sido
desplazadas de sus !ogares por razones de violencia & >ue seg-n esta
investigación la principal causa del desplazamiento tiene >ue ver con las
violaciones al derec!o internacional !umanitario asociadas al conflicto armado
interno)
D;- 5n ese orden de ideas la +orte no comparte el argumento bastante
confuso de uno de los intervinientes para >uien la protección a la población
civil es inconstitucional por cuanto los combatientes podr4an utilizar a esta
población como escudo con lo cual la eBpondr4an 9a sufrir las consecuencias
del enfrentamiento9) Por el contrario la +orte considera >ue como
consecuencia obligada del principio de distinción las partes en conflicto no
pueden utilizar & poner en riesgo a la población civil para obtener venta3as
militares puesto >ue ello contradice su obligación de brindar una protección
general a la población civil & dirigir sus operaciones de guerra eBclusivamente
contra ob3etivos militares)
Además la simulación del estatuto de población civil para !erir matar o
capturar al adversario constitu&e un acto de perfidia >ue se encuentra proscrito
por las reglas del derec!o internacional !umanitario tal & como lo se6ala con
claridad el art4culo D< del Protocolo I) 5s cierto >ue el Protocolo II no pro!4be
eBpl4citamente a las partes enfrentadas este tipo de conductas pero como &a se
se6aló anteriormente en esta sentencia ello no significa >ue est/n autorizadas
por cuanto este tratado debe ser interpretado en armon4a con el con3unto de
principios !umanitarios) M como lo se6ala la 7eclaración de ?aormina la
pro!ibición de la perfidia es una de esas normas generales relativas a la
conducción de las !ostilidades >ue es aplicable en los conflictos armados no
internacionales)
La+ 3a0ant5a+ ? &0o;i1icione+ 7-n'a6enta.e+.
D(- 5l art4culo ;F del tratado ba3o revisión no sólo ordena una protección
general a los no combatientes sino >ue en desarrollo al art4culo DF com-n a los
+onvenios de 0inebra de #';' consagra una serie de pro!ibiciones absolutas
D@
Sentencia ?-;D'A':)
104
>ue pueden ser consideradas el n-cleo esencial de las garant4as brindadas por el
derec!o internacional !umanitario)
As4 el numeral #F pro!4be ordenar >ue no !a&a supervivientes) Por su parte el
numeral :F literal a% se6ala >ue están pro!ibidos 9los atentados contra la vida la
salud & la integridad f4sica o mental de las personas en particular el !omicidio &
los tratos crueles tales como la tortura & las mutilaciones o toda forma de pena
corporal9) *os literales b% c% d% & f% de ese mismo numeral proscriben los
castigos colectivos la toma de re!enes los actos de terrorismo el pilla3e & la
esclavitud & la trata de esclavos en todas sus formas) Igualmente el literal e%
eBclu&e 9los atentados contra la dignidad personal en especial los tratos
!umillantes & degradantes la violación la prostitución forzada & cual>uier
forma de atentado al pudor9) Finalmente el literal !% pro!4be la amenaza de
realizar cual>uiera de estos actos mencionados)
*a +orte considera >ue estas pro!ibiciones encuentran perfecto sustento
constitucional pues no sólo armonizan con los principios & valores de la +arta
sino >ue incluso prácticamente reproducen disposiciones constitucionales
espec4ficas) As4 los mandatos de los literales a% & e% coinciden con la
protección a la dignidad & a la vida & la pro!ibición de la tortura & los tratos
crueles in!umanos o degradantes establecidos por la +arta "+P arts ## & #:%)
M el literal f% sobre la esclavitud es prácticamente id/ntico al art4culo #< de la
+onstitución)
D=- 5stas pro!ibiciones del derec!o internacional !umanitario por su v4nculo
evidente & directo con la protección a la vida la dignidad & la integridad de las
personas tienen además una consecuencia constitucional de gran
trascendencia puesto >ue ellas implican una relativización en función de estos
trascendentales valores constitucionales del principio militar de obediencia
debida consagrado por el inciso segundo del art4culo '# de la +arta) 5n efecto
esta +orporación &a !ab4a se6alado >ue como es necesario conciliar la
disciplina castrense con el respeto de los derec!os constitucionales es
inevitable distinguir entre la obediencia militar 9>ue se debe observar por el
inferior para >ue no se >uiebre la disciplina & la >ue desbordando las barreras
del orden razonable implica un seguimiento ciego de las instrucciones
impartidas por el superior)
D#
9 7i3o entonces la +orte +onstitucionalC
)sí, en virtud del criterio que se de"a expuesto, bien podría negarse
un subalterno a obedecer la orden impartida por su superior si ella
consiste en infligir torturas a un prisionero o en ocasionar la muerte
fuera de combate, pues seme"antes conductas, por su sóla
enunciación y sin requerirse especiales niveles de conocimientos
"urídicos, lesionan de manera abierta los derechos humanos y chocan
de bulto con la !onstitución.
/o podría interpretarse de otra manera el concepto de o/,en Kus+o#
perseguido por la !arta Política, seg*n su preámbulo, ni entenderse
de modo diverso el artículo '$ constitucional, a cuyo tenor )los
tratados y convenios internacionales ratificados por el !ongreso, que
D#
+orte +onstitucional) Sentencia ?-;@'A': del $ de 3unio de #'':) 2)P .os/ 0regorio 1ernández 0alindo)
105
reconocen los derechos humanos y que prohiben su limitación en los
estados de excepción, prevalecen en el orden interno).
1eg*n el !onvenio de Binebra 2, del &? de agosto de &':', aprobado
por la -ey #a. de &'(< 35iario Aficial /o. $<$&>4, que las ltas
Partes !ontratantes se comprometieron a respetar y a hacer respetar
)en todas las circunstancias), existen infracciones g/03es# contra las
cuales los estados han de tomar oportunas medidas. Entre ellas se
enuncian, a título de e"emplo, )el homicidio intencional, la tortura o
los tratos inhumanos, incluidos los experimentos biológicos, el hecho
de causar deliberadamente grandes sufrimientos o de atentar
gravemente contra la integridad física o la salud, la destrucción y la
apropiación de bienes, no "ustificadas por necesidades militares y
efectuadas a gran escala, ilícita y arbitrariamente) 3artículo #<4.
Abligado en esos t+rminos el Estado colombiano, mediante un
convenio internacional que, por otra parte, es hoy fuente
interpretativa sobre el alcance de los derechos y deberes de rango
constitucional 3artículo '$ !onstitución Política4, mal podría
prohi"arse actualmente una concepción absoluta y ciega de la
obediencia castrense.

-os anteriores conceptos no deben entenderse como la posibilidad
constitucional de que toda orden militar pueda ser discutida por
quienes la reciben, ya que eso representaría una ruptura del
concepto de autoridad, cuyo fundamento reside en la normatividad en
que se apoya este fallo para sostener la obligatoriedad del servicio y
la indispensable disciplina que exigen los altos fines se7alados por la
!onstitución a las .uerzas rmadas
D:
.)
5stas consideraciones muestran >ue no se puede interpretar el art4culo sobre la
obediencia militar debida "+P art) '#% en forma aislada sino >ue es necesario
determinar su sentido de manera sistemática) 5s pues necesario poner en
relación este principio con los otros principios derec!os & deberes consagrados
por la +arta & en particular se re>uiere armonizar su alcance con las
obligaciones m4nimas impuestas a las partes en conflicto por el derec!o
internacional !umanitario con el fin de proteger en todo momento la dignidad &
la integridad de la persona !umana puesto >ue la obediencia militar no puede
ser ciega frente a órdenes claramente contrarias a estos valores) Ma esta
+orporación !ab4a se6alado >ue la fuerza irradiadora de los derec!os
fundamentales 9por el lugar prioritario >ue ocupan en el orden pol4tico
económico & social 3usto limita entre otros el alcance del art4culo '# de la
+onstitución9
DD
)
5n tales circunstancias una conclusión se imponeC no se puede invocar la
obediencia militar debida para 3ustificar la comisión de conductas >ue sean
manifiestamente lesivas de los derec!os !umanos & en particular de la
dignidad la vida & la integridad de las personas como los !omicidios fuera de
combate la imposición de penas sin 3uicio imparcial previo las torturas las
D:
Ibidem)
DD
Sentencia ?-;D'A':) 2P 5duardo +ifuentes 2u6oz)
106
mutilaciones o los tratos crueles & degradantes) 5sta conclusión no sólo deriva
de la importancia de estos valores en la +onstitución colombiana & en el
derec!o internacional !umanitario sino >ue además coincide con lo prescrito
por otros instrumentos internacionales en la materia >ue obligan al 5stado
colombiano) As4 lo consagra por e3emplo la 9+onvención contra la tortura &
otros tratos o penas crueles in!umanos & degradantes9 de las Naciones Lnidas
la cual fue suscrita por nuestro pa4s el #@ de abril de #'$( aprobada por la *e&
<@ de #'$= ratificada el $ de diciembre de #'$< & por ende en vigor para
+olombia desde el < de enero de #'$$) 5l art4culo :F ordinal DF de esta
+onvención la cual prevalece en el orden interno puesto >ue reconoce
derec!os >ue no pueden ser suspendidos en los estados de eBcepción "+P art)
'D% establece ine>u4vocamente >ue 9no podrá invocarse una orden de un
funcionario superior o de una autoridad p-blica como 3ustificación de la
tortura9)
D<- 5l numeral DF del art4culo ;F del tratado ba3o revisión confiere un
tratamiento privilegiado a los ni6os con el fin de darles el cuidado & la a&uda
>ue /stos necesitan sobre todo en relación con la educación & la unidad
familiar) Igualmente se se6ala >ue los menores de #( a6os no serán reclutados
en las fuerzas o grupos armados & no se permitirá >ue participen en las
!ostilidades) *a +orte considera >ue esa protección especial a los ni6os
armoniza plenamente con la +onstitución puesto >ue no sólo ellos se
encuentran en situación de debilidad manifiesta "+P art) #D% frente a los
conflictos armados sino >ue además la +arta confiere prevalencia a los
derec!os de los ni6os "+P art) ;;%) Por ello esta +orporación &a !ab4a se6alado
>ue conforme a las normas !umanitarias & a la +onvención de los derec!os del
ni6o las partes en conflicto deben abstenerse de reclutar a menoresde >uince
a6os
D;
)
La &0otecci,n a .a+ &e0+ona+ &0i*a'a+ 'e .i1e0ta' ? .a+ 3a0ant5a+ &ena.e+.
D$- 5l art4culo (F tambi/n establece unas protecciones suplementarias para
a>uellas personas >ue est/n privadas de la libertad o /sta se encuentre restringida
por motivos relacionados con el conflicto armado) As4 el ordinal primero
establece obligaciones m4nimas en relación con la atención m/dica la
alimentación el agua la salubridad las convicciones religiosas & la igualdad en
el traba3o) Por su parte las obligaciones del ordinal segundo están dirigidas a los
responsables del internamiento >uienes deben aplicarlas dentro de los l4mites de
su competencia & en la medida de sus posibilidades) *a +orte considera >ue estas
obligaciones suplementarias impuestas a las partes en conflicto son no sólo
perfectamente razonables sino >ue constitu&en una protección especial de la
dignidad & la integridad de >uienes por las restricciones a su libertad se
encuentran en situaciones de debilidad manifiesta) Son pues disposiciones >ue
armonizan perfectamente con la +onstitución)
D'- 5l art4culo =F se aplica al en3uiciamiento & a la sanción de las infracciones
penales cometidas en relación con el conflicto armado & consagra unas garant4as
con el fin de asegurar la independencia e imparcialidad de los tribunales >ue
D;
8er sentencia +-(##A';) 2P Fabio 2orón 74az)
107
impongan las penas) *a norma establece el principio de la legalidad del delito la
pena & el proceso as4 como la regla de favorabilidad en materia criminalK
igualmente consagra la presunción de inocencia el principio de responsabilidad
individual & una serie de garant4as para el e3ercicio del derec!o de defensa como
la posibilidad de interponer recursos & no incriminarse)
*a +orte encuentra perfectamente a3ustados a la +onstitución la eBigencia de
estos re>uisitos pues se trata de los elementos m4nimos necesarios para >ue el
derec!o penal armonice con los derec!os !umanos re>uisito sine qua non para
>ue la imposición de sanciones penales sea leg4tima desde el punto de vista de
los valores protegidos por la +arta) 5n efecto esta +orte &a !ab4a se6alado >ue
los derec!os constitucionales son el fundamento & l4mite del poder punitivo)
Fundamento por>ue el ius punendi debe estar orientado a !acer efectivos esos
derec!os & valores constitucionales) M l4mite por>ue la acción punitiva no puede
desconocer los derec!os & la dignidad de las personas
D(
)
;@- 5l numeral ;F de este art4culo =F establece l4mites a la imposición de la pena
de muerte norma >ue se >ueda corta frente al perentorio mandato del art4culo
## de la +arta seg-n el cual no sólo el derec!o a la vida es inviolable sino >ue
en +olombia no !a& pena de muerte) *a +orte considera sin embargo >ue ello
no vicia de inconstitucionalidad este numeral puesto >ue esta disposición está
destinada a limitar la aplicación de la pena capital en a>uellos pa4ses >ue la
mantienen) 5s una norma >ue impone restricciones & no >ue confiere
atribuciones por lo cual no se puede entender >ue ella está facultando a las
partes en el conflicto colombiano a aplicar la pena capital a >uienes no sean
menores de #$ a6os mu3eres encinta o madres de ni6os de corta edad puesto
>ue en +olombia -se reitera- la pena de muerte no es admisible en ning-n caso
no sólo por>ue ella está pro!ibida por la +arta sino además por>ue conforme
al art4culo ;F numeral DF de la +onvención Interamericana aprobada por
+olombia por la *e& #< de #'<: 9no se restablecerá la pena de muerte en los
5stados >ue la !an abolido9) 5n tal entendido este numeral será declarado
eBe>uible)
La c.8-+-.a 7ac-.tati*a +o10e conce+i,n 'e a6ni+t5a+ a. ce+e 'e .a+
;o+ti.i'a'e+4 &o0 6oti*o+ 0e.aciona'o+ con e. con7.icto a06a'o.
;#- 5l numeral (F del art4culo =F se6ala >ue una vez terminadas las !ostilidades
9las autoridades en el poder procurarán conceder la amnist4a más amplia posible
a las personas >ue !a&an tomado parte en el conflicto armado o >ue se
encuentren privadas de la libertad internadas o detenidas por motivos
relacionados con el conflicto armado)9
Lno de los ciudadanos intervinientes considera >ue esa norma es
inconstitucional por>ue implica una impunidad inaceptable &a >ue de
antemano se estar4an amnistiando cr4menes atroces) Además seg-n su criterio
la concesión de las amnist4as de3ar4a de ser una potestad del 5stado para
convertirse en un compromiso pactado con antelación & en una 9patente de
corso9 para los delitos cometidos con ocasión del conflicto armado)
D(
8er sentencia +-@D$A'(
108
;:- *a +orte no comparte esta opinión pues considera >ue la interpretación del
ciudadano de los alcances de este art4culo es e>uivocada) 5n efecto para
comprender el sentido de esta disposición es necesario tener en cuenta cuál es
su finalidad en un convenio de derec!o !umanitario destinado a ser aplicado en
los conflictos internos puesto >ue ese tipo de normas no se encuentra en los
tratados !umanitarios relacionados con los conflictos internacionales) As4 si se
estudia atentamente el Protocolo I sobre guerras internacionales en ning-n
lugar se encuentra una disposición relativa a la concesión de amnist4as e
indultos entre las partes enfrentadas una vez concluidas las !ostilidades a
pesar de >ue ese tratado tiene más de cien art4culos) Además la disposición del
Protocolo I >ue consagra las garant4as procesales a saber el art4culo <( tiene
una redacción casi id/ntica al art4culo =F del Protocolo II pero eBclu&e
cual>uier referencia a las amnist4as)
5sta omisión del Protocolo I no es un olvido inadvertido ni implica >ue
a>uellos combatientes >ue !a&an sido capturados por una de las partes
>uedarán privados de la libertad incluso despu/s de !aber concluido el conflicto
armado) 5sa omisión tiene una clara 3ustificación &a >ue en el caso de las
guerras internacionales los combatientes capturados por el enemigo gozan
automáticamente & de pleno derec!o del estatuto de prisioneros de guerra tal &
como lo se6ala el art4culo ;; del Protocolo I & el art4culo ;F del +onvenio de
0inebra III de #';' relativo al trato debido a los prisioneros de guerra) A!ora
bien como &a se se6aló en esta sentencia una de las caracter4sticas esenciales
de >uienes gozan del estatuto de prisionero de guerra es >ue ellos no pueden ser
penados por el solo !ec!o de !aber empu6ado las armas & !aber participado en
las !ostilidades puesto >ue si los 5stados están en guerra se considera >ue los
miembros de los cuerpos armados respectivos tienen derec!o a ser
combatientes) *a parte >ue los captura -nicamente puede retenerlos con el fin
de disminuir el potencial b/lico del enemigoK pero no puede sancionarlos por
!aber combatido) Por consiguiente si el prisionero de guerra no !a violado el
derec!o !umanitario entonces una vez finalizadas las !ostilidades deberá ser
liberado & repatriado sin demora tal & como lo se6ala el art4culo ##$ de la
citada +onvención de 0inebra III) M si !a violado el derec!o !umanitario
entonces deber4a ser sancionado como criminal de guerra si se trata de
infracciones graves o podr4a recibir otros castigos por las otras infracciones >ue
!a&a cometido pero no podrá en ning-n caso ser penado por !aber sido
combatiente)
No es pues necesario >ue los 5stados una vez concluida una guerra
internacional se concedan amnist4as rec4procas pues los prisioneros de guerra
deben ser automáticamente repatriados) 5n cambio en los conflictos armados
internos en principio los alzados en armas no gozan del estatuto de prisioneros
de guerra & están por consiguiente su3etos a las sanciones penales impuestas
por el 5stado respectivo puesto >ue 3ur4dicamente no tienen derec!o a
combatir ni a empu6ar las armas) Si lo !acen entonces están cometiendo por
ese solo !ec!o delitos como la rebelión o la sedición los cuales son
109
sancionados por el orden 3ur4dico estatal &a >ue como se se6aló anteriormente
la aplicación del derec!o internacional !umanitario en un conflicto interno no
implica reconocimiento de beligerancia ni modifica el estatuto 3ur4dico de las
partes en conflicto ni suspende la vigencia del derec!o penal estatal)
Precisamente por eso el Protocolo II eBtiende en el inciso segundo del art4culo
:F la protección !umanitaria a a>uellas personas >ue sigan privadas de la
libertad por motivos relacionados con el conflicto interno) M /sa es una de las
razones esenciales por las cuales esta +orte !a considerado >ue el Protocolo II
le3os de vulnerar la soberan4a del 5stado colombiano es profundamente
respetuoso de la misma por lo cual se adec-a a la +onstitución)
5n tales circunstancias como en un conflicto interno en principio los alzados
en armas no gozan del estatuto de prisioneros guerra se entiende el sentido de
una disposición destinada a procurar >ue la autoridad en el poder conceda una
amnist4a lo más amplia posible por motivos relacionados con el conflicto una
vez concluido el mismo &a >ue de esa manera se puede lograr una me3or
reconciliación nacional)
;D- 5n ese orden de ideas es pues claro >ue el Protocolo II no está obligando al
5stado a conceder obligatoriamente amnist4as &a >ue la norma establece
-nicamente >ue las autoridades 9procurarán9 conceder este tipo de beneficios
penales) Además este art4culo del Protocolo II tampoco ordena al 5stado a
amnistiar todos los delitos cometidos durante la confrontación armada puesto
>ue simplemente se6ala >ue la amnist4a será 9lo más amplia posible9) M
finalmente teniendo en cuenta las consideraciones !ec!as en el punto anterior
es obvio >ue esas amnist4as se refieren precisamente a los delitos pol4ticos o
coneBos puesto >ue /sos son los >ue naturalmente derivan de 9motivos
relacionados con el conflicto9)
5sto significa entonces >ue el 5stado colombiano se reserva el derec!o de
definir cuáles son los delitos de connotación pol4tica >ue pueden ser
amnistiados si lo considera necesario para lograr la reconciliación nacional
una vez cesadas las !ostilidades) 5s pues una opción pol4tica perfectamente
compatible con la +arta puesto >ue /sta establece >ue el *egislador podrá en
todo momento 9conceder por ma&or4a de dos tercios de los miembros de una &
otra +ámara & por graves motivos de conveniencia p-blica amnist4as o indultos
generales por delitos pol4ticos9 "+P art) #(@-#<%) Además la posibilidad de >ue
se concedan amnist4as o indultos generales para los delitos pol4ticos & por
motivos de conveniencia p-blica es una tradición consolidada del
constitucionalismo colombiano puesto >ue ella se encuentra en todas nuestras
constituciones de la !istoria republicana desde la +arta de #$:# !asta la actual
+arta)
La con+tit-ciona.i'a' 'e .a+ 'i+&o+icione+ 7ina.e+ 'e. 0otoco.o II.
110
;;- 5l art4culo #' establece >ue 9el presente Protocolo deberá difundirse lo más
ampliamente posible9) *a +orte considera >ue esta norma es no sólo
perfectamente compatible con la +onstitución sino de vital importancia por
cuanto el conocimiento del derec!o internacional !umanitario es un re>uisito
esencial para su respeto por las partes enfrentadas) Por ello no sólo este tratado
sino todos los convenios de derec!os !umanitario confieren especial
trascendencia a la labor de divulgación de las normas !umanitarias no sólo
entre las partes enfrentadas sino tambi/n entre la población civil para >ue esta
-ltima conozca sus derec!os frente al conflicto armado) Además en la medida
en >ue las normas !umanitarias !acen parte del blo>ue de constitucionalidad se
debe entender no sólo >ue el 5stado debe divulgarlas sino >ue su estudio es
obligatorio en las instituciones educativas "+P art) ;#%)
5n particular la +orte encuentra indispensable el conocimiento por parte de los
miembros de la Fuerza P-blica de las normas !umanitarias no sólo por ser
ellos naturales destinatarios de esta normatividad sino además por>ue la propia
+onstitución se6ala >ue se les deberá impartir la ense6anza de los derec!os
!umanos "+P art) :::%)
;(- *os art4culos :@ a :$ se refieren a aspectos procesales del Protocolo II
puesto >ue regulan las formalidades de firma "art) :@% ratificación "art) :#%
ad!esión "art) ::% entrada en vigor "art) :D% & enmienda del Protocolo II "art)
:;% as4 como los mecanismos de notificación "art) :=% registro "art) :<% & los
teBtos aut/nticos del mismo "art) :$%) *a +orte +onstitucional encuentra >ue
estos procedimiento se adec-an plenamente a los principios generales del
derec!o internacional de los tratados regulados por la +onvención de 8iena de
#'=' & aceptados por +olombia "art) 'F +)P)% por lo cual los encuentra
conformes a la +onstitución)
?ampoco encuentra la +orte ninguna ob3eción constitucional al procedimiento
de denuncia del Protocolo II regulado por el art4culo :( seg-n el cual si la
Parte denunciante se !alla en un conflicto armado no internacional la denuncia
no surtirá efecto antes del fin del conflicto armado & las personas privadas de
libertad por motivos relacionados con ese conflicto seguirán beneficiándose de
las disposiciones del presente Protocolo !asta su liberación definitiva) 5n
efecto este mecanismo no sólo está previsto por el derec!o internacional de los
tratados sino >ue además busca fortalecer la protección de los derec!os & la
dignidad de las v4ctimas de los conflictos armados por lo cual armoniza
plenamente plenamente con la +onstitución)
;#- Por todo lo anterior la +orte +onstitucional considera no sólo >ue el
Protocolo II coincide con los valores principios derec!os & deberes
consagrados en la +onstitución por lo cual será declarado eBe>uible en la parte
resolutiva de esta sentencia sino) además >ue su aprobación & ratificación
constitu&e como bien lo se6alan los representantes gubernamentales >ue
intervinieron en este proceso la obediencia por los poderes constituidos a los
mandatos de la +arta)
111
5n ese mismo orden de ideas tambi/n será declarada eBe>uible la *e& #<# del
#= de diciembre de #''; &a >ue /sta aprueba el mencionado Protocolo II "art)
#F% & se6ala >ue el convenio sólo obligará al pa4s cuando se perfeccione el
respectivo v4nculo internacional "art) :F% lo cual concuerda perfectamente con
los principios generales del derec!o de los tratados "+P art) 'F%) *a +orte
precisa sin embargo >ue el !ec!o de >ue el Protocolo II como instrumento
convencional sólo entre en vigor & ad>uiera obligatoriedad internacional para
+olombia seis meses despu/s de la ratificación de este instrumento
internacional por el Presidente de la ,ep-blica seg-n lo se6ala el art4culo :D
del propio Protocolo no implica en manera alguna >ue las partes en el
conflicto armado colombiano puedan 3ur4dicamente ignorar sus obligaciones
!umanitarias puesto >ue como lo se6ala el art4culo :#; numeral :F de la
+arta en +olombia 9en todo caso se respetarán las reglas del derec!o
internacional !umanitario9) M esto significa >ue como esta +orporación &a lo
se6aló en la sentencia +-(<;A': & lo !a reiterado en esta sentencia 9las reglas
del derec!o internacional !umanitario son !o& -por voluntad eBpresa del
+onstitu&ente- normas obligatorias per se sin ratificación alguna o sin
eBpedición de norma reglamentaria9)
III. DECISIJN
5n m/rito de lo eBpuesto la +orte +onstitucional de la ,ep-blica de +olombia
en nombre del pueblo & por mandato de la +onstitución
RESUEL!E$
0i6e0o$ 7eclarar 5Q5RLIB*5 el 9Protocolo adicional a los +onvenios de
0inebra del #: de agosto de #';' relativo a la protección de las v4ctimas de los
conflictos armados sin carácter internacional "Protocolo II%9 !ec!o en 0inebra
el $ de 3unio de #'<<)
Se3-n'o$ 7eclarar 5Q5RLIB*5 la *e& #<# del #= de diciembre de #''; por
medio de la cual se aprueba el 9Protocolo adicional a los +onvenios de 0inebra
del #: de agosto de #';' relativo a la protección de las v4ctimas de los
conflictos armados sin carácter internacional "Protocolo II%9)
C,&ie+e4 co6-n5D-e+e4 noti75D-e+e4 cF6&.a+e e in+H0te+e en .a Gaceta 'e .a
Co0te Con+tit-ciona..
112
AOSE GREGORIO HERNKNDE" GALINDO
Presidente
AORGE ARANGO MEABA ANTONIO BARRERA
CARBONELL
2agistrado 2agistrado
EDUARDO CI#UENTES MULO" CARLOS GA!IRIA
DBA"
2agistrado 2agistrado

HERNANDO HERRERA !ERGARA ALEAANDRO MARTBNE"
CABALLERO
2agistrado 2agistrado
#ABIO MORJN DBA" !LADIMIRO NARANAO
MESA
2agistrado 2agistrado

MARTHA !ICTORIA SKCHICA DE MONCALEANO
Secretaria 0eneral
113