Universidad Autónoma de Yucatán

Facultad de Ingeniería


Mecánica de Fluidos:
antecedentes y actualidad.















Jorge García Sosa
Armando Morales Burgos
Eduardo José Escalante Triay
Noviembre 2002

ii
Índice









Introducción 1

Edades antigua y media:
antecedentes y evolución del uso del agua 4

Edad moderna: estudios iniciales
sobre hidráulica e hidrodinámica 8

Edad contemporánea:
nacimiento de la Mecánica de Fluidos 20

Avances recientes y futuro
de la Mecánica de Fluidos 24

Conclusiones 28

Bibliografía 30


1
Introducción










La materia se encuentra en cualquiera de los tres estados físicos: sólido, líquido o
gaseoso; la materia que se encuentra en los estados líquido y gaseoso, la
conocemos comúnmente como fluido.

El conocimiento de los fluidos es de gran interés para los ingenieros, puesto que la
descripción de un gran número de fenómenos requiere conocer el comportamiento
de los mismos; los fenómenos son tan variados que podemos encontrarlos en
cualquier escala: a gran escala, en la atmósfera y los océanos, y en escalas
pequeñas, en los flujos sanguíneo y respiratorio del cuerpo humano.

El agua siempre ha sido un elemento vital para el desarrollo de la humanidad, por
lo que hombre siempre trató de captar, conducir y distribuir este líquido vital con el
menor esfuerzo, por lo que desde la edad antigua siempre se interesó en los
principios que rigen el movimiento de los fluidos. Sin embargo, en sus inicios sus
conocimientos fueron limitados, prácticamente todos de tipo empírico, puesto que
éstos los obtenían con base en observaciones, la repetición de procedimientos
basados en prueba y error, etc. Destacan en esta época los avances logrados por
las culturas helénica y romana.

2
Posteriormente, hacia el siglo XVIII, la gran cantidad de matemáticos y físicos de
la época permitió el desarrollo de principios que se aplicaban a los fluidos
permitiendo soluciones analíticas de los mismos, con base en diversas
suposiciones simplificatorias, que en muchos casos estaban alejadas de la
realidad.

Actualmente se han logrado unificar las dos tendencias: una práctica, la
Hidráulica, cercana a la realidad y basada ampliamente en la experimentación
pero sin todo el rigor matemático, y otra, totalmente teórica, la Hidrodinámica, con
características opuestas a la anterior. La integración de ambas tendencias se logra
con el surgimiento de la mecánica de fluidos, que es una disciplina en la cual se
aplican los principios generales de la mecánica para conocer el comportamiento
de los fluidos, tanto en reposo como en movimiento. En la figura 1, puede verse un
diagrama de los diversos ingenieros y científicos que contribuyeron a la evolución
de la hidráulica y la hidrodinámica, hasta llegar a la mecánica de fluidos actual.

Podemos decir que el conocimiento de los fluidos se inicia con los primeros
planteamientos de Arquímedes para la estática de los líquidos y continúa
actualmente con las ecuaciones de Navier-Stokes, que son ecuaciones
diferenciales parciales, simultáneas y no lineales, para las cuales no existe, a la
fecha, una solución general.


3








Figura 1.
Desarrollo histórico de la mecánica de fluidos.
1400 1500 1600 1700 1800 2000 1900
.......
100 200 A.C. ...
.......
...
Los romanos
desarrollan un amplio
sistema de
abastecimiento de
agua en Roma, y
convierten a la
hidráulica más en un
arte que en una
ciencia.
Leonardo da Vinci, es el primer científico que
utiliza la observación como herramienta y Galileo
Galilei es el primero en utilizar la
experimentación en sus estudios de la
aceleración gravitacional. Con esto se fijan las
bases del método científico: hipótesis,
observación y experimentación.
Surge la
Mecánica de
Fluidos, como
resultado de la
obtención de
la teoría de la
capa límite;
con esto se
concilian los
objetivos de la
Hidráulica y la
Hidrodinámica.
Un importante número de científicos y matemáticos desarrolla diversos principios que dan origen
a la Hidrodinámica; en forma paralela, la Hidráulica se desarrolla más como un arte que como una
ciencia. Se desarrollan las ecuaciones de Cauchy, de Navier-Stokes, de continuidad, de la energía,
de Bernoulli, de la cantidad de movimiento, etc.
Durante este período surgen dos tendencias opuestas: la Hidráulica, que utiliza en una forma
práctica los principios de hidrostática, de energía, de continuidad, etc., aplicando diversos
coeficientes de corrección y ajuste para lograr la coincidencia de dichos principios con la
realidad; y la Hidrodinámica, que se aplica a fluidos ideales (fluidos no viscosos ) y utiliza
ampliamente las matemáticas.
Con el
surgimiento de
la computado-
ra, se aplican
ampliamente
los métodos
numéricos,
originando la
Dinámica de
Fluidos
Computacio-
nal.
Obtención del
principio de
Arquímedes, sentando
las bases de la
hidrostática. Los
estudios, en esta
época, se orientan
más hacia la teoría que
a la observación y a la
experimentación.

Se vislumbra
la aplicación
de la
ingeniería
hidráulica con
criterios de
sustentabili-
dad.
Sextus Julius Frontinus
(40 - 103 D.C.)
Leonardo da Vinci
(1452 - 1519)
Galileo Galilei
(1564 - 1642)
E. Torricelli
(1608 - 1647)
Edme Mariotte
(1620 - 1684)
Blaise Pascal
(1623 - 1662)
Sir Isaac Newton
(1642 - 1727)
Henri de Pitot
(1695 - 1771)
Daniel Bernoulli
(1700 - 1782)
Leonhard Euler
(1707 - 1783)
Antoine Chezy
(1718 - 1789)
C. L. M. H. Navier
(1785 - 1836)
Augustin L. de Cauchy
(1799 - 1869)
Henri P. Darcy
(1803 - 1858)
Julius Weisbach
(1806 - 1871)
Robert Manning
(1816 - 1897)
George Gabriel Stokes
(1819 - 1903)
Osborne Reynolds
(1842 - 1912)
Edgar Buckingham
(1867 - 1940)
Ludwig Prandtl
(1875 - 1953)
Lewis Ferry Moody
(1880 - 1953)
Theodore von Kármán
(1881 - 1963)
Arquímedes
(287 - 212 A.C.)

4
Edades antigua y media:
antecedentes y evolución del uso
del agua








En la edad antigua (4000 A.C. – Siglo V) destacan dos civilizaciones: la Griega y la
Romana. La primera tuvo grandes avances en el planteamiento de la estática de
los líquidos y, la segunda, en la construcción de sistemas de captación,
conducción y distribución de agua en sus ciudades.

El griego que realizó el mayor número de contribuciones a la hidráulica fue el
matemático siciliano Arquímedes (287-212 A.C.) que estableció los principios de
empuje hidrostático y de flotación, así como la construcción de una bomba de
extracción de agua conocida como bomba de tornillo (Figura 2).

Es muy común la anécdota, aún cuando se considera apócrifa (Rouse H., 1983)
en la cual el rey Hieron le encarga a Arquímedes la verificación del contenido del
oro de su corona, puesto que el orfebre podría haber sustituido el oro que le fue
entregado por algún otro metal o aleación durante su fabricación. Se dice que
estando Arquímedes en un baño público, formuló su primera ley de la hidrostática
–un cuerpo sumergido en un fluido, recibe un empuje vertical igual al peso del
fluido desalojado- y como resultado de su descubrimiento, olvidándose de ponerse

5
sus ropas, salió a la calle gritando ¡Eureka! ¡Eureka!, que en griego quiere decir
¡Lo encontré!



Figura 2.
Bomba de tornillo de Arquímedes.

La civilización romana, según consta en los tratados del Sextus Julius Frontinus
(40 – 103 D.C.), autor de “De aquis urbis Romae” –“En relación con la aguas de la
Ciudad de Roma”- describe el abastecimiento a Roma, así como las leyes
relacionadas con su uso; los romanos desarrollaron ampliamente los sistemas de
captación, conducción y distribución en Roma; aun cuando se han destacado
ampliamente sus acueductos, debido a que son los únicos vestigios bien
conservados de dichos sistemas, debe hacerse mención a la distribución del agua
en Roma, misma que se realizaba mediante tuberías de plomo –de ahí el nombre
actual de las personas que se dedican al manejo de tuberías, plomeros-, así como
fuentes y baños públicos. La figura 3 muestra un baño público de la ciudad de
Roma.


6

Figura 3.
Diagrama de un baño público romano.

Puede decirse que aunque los romanos desarrollan ampliamente sus sistemas de
agua, no realizaron ninguna contribución importante para entender el
comportamiento de los fluidos.

Durante la edad media (Siglo V – Siglo XVI), también conocida como la época del
oscurantismo, no se tuvieron avances en el conocimiento de los fluidos.

Fue hacia el final de la edad media e inicio de la edad moderna (Siglo XVII – Siglo
XVIII), cuando afamados científicos e ingenieros como da Vinci, Mariotte, Pascal,
Newton, Euler, Bernoulli, Navier, Darcy, Manning, realizan grandes aportaciones
teóricas y experimentales para el desarrollo de la hidráulica y la hidrodinámica;
Ambas disciplinas, la hidrodinámica con un corte teórico, y la hidráulica con una
orientación práctica y aplicada, son antecedentes de la mecánica de fluidos, con

7
enfoques diferentes. Debe destacarse que aunque casi todos los científicos e
ingenieros tenían interés en la física y las matemáticas, también se interesaron en
una gran cantidad de fenómenos naturales y del cuerpo humano, así como en las
artes.

Fue durante el Renacimiento cuando el genio italiano, Leonardo da Vinci (1452 –
1519), enfatiza la importancia de la observación de la naturaleza, por lo que en
relación con la hidráulica describe detalladamente fenómenos de chorro, ondas y
de turbulencia (Figura 4) y sugiere diseño de maquinaria hidráulica; fue el primero
en formular correctamente el principio de continuidad –la velocidad de un flujo
varía en forma inversamente proporcional al área de la sección transversal del
mismo-.


Figura 4.
Detalles de ondas y del flujo turbulento.



8
Edad moderna:
estudios iniciales
sobre hidráulica e hidrodinámica








Así como da Vinci remarca la importancia de la observación, Galileo Galilei (1564
– 1642) incorpora la experimentación al estudio de los fenómenos naturales,
especialmente en sus estudios de la aceleración gravitacional. Inicialmente
Galileo, estuvo interesado en estudiar medicina, pero posteriormente los
abandona y se dedica al estudio de la ciencia y las matemáticas, para las cuales
tenía gran talento. Su contribución principal a las ciencias, fue la incorporación de
la experimentación en el estudio de las mismas.

Un discípulo de Galileo, Evangelista Torricelli (1608 – 1647), fue el primero en
realizar un experimento para demostrar que la presión atmosférica determina la
altura a la cual se eleva en fluido en un tubo invertido sobre dicho fluido; este
concepto condujo al desarrollo del barómetro. También probó que, para un tanque,
la descarga en un orificio es proporcional a la raíz cuadrada de la altura del líquido
sobre el orificio.

En Francia, el científico Edme Mariotte (1620 – 1684), realiza un gran número de
experimentos relacionados con los fluidos; destacan la utilización de un túnel de

9
viento, sus mediciones hidrológicas sobre el río Sena y sus estudios sobre la
elasticidad del aire. En la misma época, Blas Pascal (1623 – 1662) se interesa en
los trabajos de Torricelli sobre presión atmosférica, clarificando los principios del
barómetro y de la distribución de presiones. A la fecha, este último principio –la
presión en un punto para un fluido en reposo, o en movimiento, es independiente
de la dirección, siempre y cuando no se presenten esfuerzos tangenciales– se
conoce como la Ley de Pascal.

Un destacado científico inglés de la época, Isaac Newton (1642 – 1727) quien
estableció la ley de gravitación universal –“los cuerpos se atraen con fuerzas
directamente proporcionales al producto de sus masas e inversamente
proporcionales al cuadrado de las distancias entre ellos”–, realizó diversos
experimentos sobre la resistencia que se presenta en los cuerpos en movimiento,
debido a la viscosidad, la inercia y la elasticidad de los fluidos; también descubrió
la contracción de los chorros en descarga libre. Un contemporáneo alemán de
Newton, Gottfried Wilhelm von Leibniz (1646 – 1716) planteó un primer modelo del
principio de la energía, pero sin considerar la energía cinética del fluido; se
considera que ambos crearon la rama de las matemáticas conocida como
“cálculo”. Aunque ambos incursionaron en el conocimiento de los fluidos, sus
principales trabajos los realizaron en las matemáticas y la física.

Una célebre familia de científicos suizos realizó grandes aportaciones al
conocimiento de los fluidos (Véase la figura 5); dos de ellos, destacan
principalmente: Johan Bernoulli y su hijo Daniel.

Johan, fue un científico que impartió clases en universidades alemanas, donde
inspiró a sus estudiantes, el interés hacia el estudio de las matemáticas; sin
embargo, aun cuando fue muy capaz y competente, también fue sumamente
conflictivo y problemático. Se dice que en cierta ocasión plagió a su hermano
Jacob, la solución correcta de algunos problemas matemáticos; asimismo, acusó
injustamente a su hijo Daniel, de no haberle dado los créditos correspondientes de

10
gran número de ideas que éste desarrollaba en su libro “Hidrodinámica”, puesto
que las ideas plasmadas en dicho libro eran de trabajos realizados por él en 1732,
que es una fecha anterior a la publicación del libro de Daniel. Sus trabajos más
destacados fueron realizados en el cálculo exponencial, la trigonometría, la
determinación de trayectorias ortogonales, el planteamiento del trabajo virtual. Se
cree que fue el primero en asignar la letra “g” a la aceleración de la gravedad; en
1743, publicó su libro “Hidráulica”.



Figura 5.
Árbol genealógico de la familia Bernoulli.

Daniel Bernoulli fue el segundo hijo de Johan y contemporáneo e íntimo amigo de
Leonhard Euler, con quien trabajo en colaboración; aun cuando sus primeros
estudios los realizó en medicina, posteriormente se dedicó a las matemáticas y a
la física, especialmente a la hidrodinámica, siendo él quien acuñó el término.

Sus trabajos más importantes fueron presentados en su libro “Hidrodinámica”,
publicado en 1738, en el cual planteaba las bases para un gran número de
desarrollos posteriores como la teoría cinética-molecular de los gases y la ley de la
conservación de la energía. En dicho libro trataba las propiedades básicas de los

11
fluidos, así como la presión, la densidad y la velocidad en diversos conductos y
establecía las relaciones fundamentales para enunciar la ecuación, conocida como
de Bernoulli, aunque no la declara en forma explícita: “... la presión ejercida por un
fluido es inversamente proporcional a la velocidad del flujo”, en dicho libro. La
figura 6, muestra la portada de dicho libro.

Conjuntamente con Euler, apoyándose en sus conocimientos médicos, fueron los
primeros científicos en interesarse por el flujo sanguíneo. Para investigarlo,
realizaron experimentos en los perforaban pequeños orificios en las paredes de
tuberías con extremos abiertos y observaron que la altura que alcanza el fluido de
la tubería estaba relacionada con la presión. Johan desarrolló diversos estudios
sobre el movimiento de los músculos, en los que debe destacarse la aplicación del
cálculo diferencial a problemas biológicos; por lo anterior, tanto Johan como Daniel
Bernoulli son considerados como pioneros en los campos de la hemodinámica y la
mecánica muscular.


Figura 6.
Portada del libro de Hidrodinámica de Daniel Bernoulli.

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Leonhard Euler (1707 – 1783), suizo de nacimiento, fue uno de los escritores más
prolíficos en el campo de las matemáticas de esa época; fue alumno de Johan
Bernoulli y amigo de Daniel Bernoulli. Aunque sus aportaciones principales fueron
en las matemáticas puras, también realizó aportaciones a la Hidrodinámica tales
como la descripción de la presión en el flujo de los fluidos, la formulación de las
ecuaciones básicas del movimiento de fluidos que posteriormente serían
conocidas como el teorema de Bernoulli; también introdujo el concepto de
cavitación y algunos principios asociados a la turbomaquinaria. Se considera que
él utilizó por primera ocasión diversos términos tales como la letra “e” para
designar a los logaritmos de base natural, la letra “i” para la raíz cuadrada de (-1),
la letra griega “π” para pi, la letra griega “Σ” para designar a las sumatorias, etc.

El ingeniero francés Antoine Chezy (1718 – 1789), abordó un amplio rango de
trabajos de ingeniería civil, incluidos los puentes y las calles de París. Chezy y un
colega, Perronet, se dieron a la tarea de determinar el gasto que podían derivar
del río Yvette hacia la ciudad, pero querían realizar dicha determinación basados
en métodos analíticos más que en experiencias obtenidas a escala real. Chezy
construyó un modelo del río con un canal de madera, de aproximadamente 200 m
de longitud, 1.30 m de ancho y 0.52 m de profundidad, en el cual realizó diversas
pruebas para determinar los factores que influyen en el gasto de un canal. De sus
pruebas derivó la primera fórmula para flujo uniforme en canales, considerando
que la fuerza de resistencia del flujo por unidad de área es proporcional al
cuadrado de la velocidad, multiplicada por una constante de proporcionalidad. La
expresión que obtuvo es:

RS C V =

donde: V: velocidad del flujo;
C: constante de proporcionalidad que varía entre 31 y 44;
R: radio hidráulico, que es el area de flujo entre el perímetro mojado;
S: pendiente longitudinal del canal.

13
Esta expresión, Chezy la obtuvo en 1776; posteriormente Robert Manning (1816 –
1897), un ingeniero irlandés, combinó los resultados de gran número de
experimentos realizados por Weisbach, Saint Venant, Darcy, Bazin, Ganguillet,
Kutter, etc., en una fórmula sencilla que se ajustaba a las velocidades de flujo
observadas en los canales. La fórmula, presentada en 1889, era:


2 / 1 3 / 2
S CR V =

donde: V: velocidad del flujo;
C: coeficiente de rugosidad, que varía en función de las
características del canal;
R: radio hidráulico, que es el area de flujo entre el perímetro mojado;
S: pendiente longitudinal del canal.

Esta fórmula sigue utilizándose actualmente y muestra lo empírico de la hidráulica,
que es una de las áreas que se desarrolló ampliamente debido a la necesidad de
resolver diversos problemas relacionados con el agua.

Henri de Pitot (1695 – 1771), ingeniero francés y miembro del Cuerpo de Puentes
y Caminos (Corps des Ponts et Chaussées) realizó diversas aportaciones en
áreas de la ingeniería, las matemáticas y la ciencia. En el área de la hidráulica,
una de sus mayores aportaciones fue la creación de un dispositivo para medir la
velocidad del flujo en conductos que es conocido como el “Tubo de Pitot” (Figura
7). Este dispositivo consta de dos aberturas: una cara abierta en la dirección
opuesta al flujo y otra cara ubicada en un ángulo de 90° con respecto a la
dirección del flujo; ambos tubos están conectados en sus extremos opuestos a un
manómetro, de tal manera que la diferencia entre la presión dinámica del primer
tubo y la presión estática del segundo, puede ser medida. Con la diferencia de
presión obtenida y aplicando el teorema de Bernoulli, podemos obtener la
velocidad:


14

ρ
) ( 2
1 2
p p
V

=

donde: V: velocidad del flujo;
p
2
: presión dinámica;
p
1
: presión estática;
ρ: densidad del fluido.

Aunque fue considerado una innovación en su tiempo, presentaba diversas
deficiencias que dificultaban su uso, entre otras, la falta de un análisis teórico del
instrumento, ya que Pitot realizaba diversas lecturas de un cuerpo que transitaba
en el flujo y preparaba unas tablas de calibración cuya precisión era cuestionable;
las lecturas del instrumento debían realizarse en el flujo, por lo que su uso era
lento e incómodo; no se tenía un claro entendimiento de la influencia de la forma
del tubo en el desempeño del mismo; etc.


Figura 7.
Tubo de Pitot.



15
Debido a la muerte de su padre, el francés Claude Louis Marie Henri Navier (1785
– 1836), desde la edad de ocho años quedó al cuidado de su tío Emiland Gauthey,
quien era un destacado ingeniero civil en Francia; como consecuencia de esta
relación, Gauthey tuvo gran influencia sobre Claude Navier; otros personajes que
tuvieron influencia en la formación de Navier fueron Fourier, en las matemáticas, y
Auguste Comte –fundador de la Sociología y el Positivismo- , en su formación
social y política. Navier, miembro del Cuerpo de Puentes y Caminos (Corps des
Ponts et Chaussées), fue el primero en desarrollar una teoría de puentes
suspendidos, los cuales siempre habían sido construidos empíricamente; el mayor
proyecto que construyó fue un puente sobre el río Sena, que debido a la falta de
apoyo municipal terminó como un fracaso; también fue consultor del gobierno
francés sobre ingeniería, especialmente sobre caminos y ferrocarriles. Su gran
cantidad de reportes hace patente su gran habilidad como ingeniero con un amplio
sentido social. Así, sus investigaciones en ingeniería, especialmente en los temas
de elasticidad y mecánica de fluidos, sentaron las bases hacia una ciencia de la
ingeniería, que en aquél entonces era completamente empírica. Navier es
recordado actualmente, no como el famoso constructor de puentes e ingeniero
que fue en su época, sino por las ecuaciones de Navier-Stokes de la dinámica de
fluidos; aunque no comprendía con precisión los esfuerzos cortantes que se
generaban en un fluido, a partir de los trabajos de Euler, obtuvo en 1821 dichas
ecuaciones para fluidos incompresibles, y para fluidos viscosos en 1822.

Otro destacado ingeniero francés, Henry P. Darcy (1803 – 1858), modificó el tubo
inicialmente concebido por Pitot, eliminando un gran número de sus
inconvenientes, con lo que impulsó el trabajo de otros investigadores de la
hidráulica, especialmente de canales. Sin embargo, su principal contribución a la
hidráulica fue establecer la ecuación que rige el movimiento del agua en medios
porosos; la ecuación se conoce como la ley de Darcy:


L
dh
KA Q =

16
donde: Q: gasto que circula;
K: constante de proporcionalidad dependiente del medio poroso;
A: área transversal de flujo;
dh: variación de la carga hidráulica en la dirección del flujo;
L: longitud recorrida por el flujo.

Para realizar sus experimentos y obtener dicha ley utilizó el dispositivo que se
muestra en la figura 8; actualmente a dicho dispositivo se le da el nombre de
permeámetro. La ley de Darcy es válida siempre y cuando el medio poroso sea
homogéneo e isótropo y esté totalmente saturado.


Figura 8.
Dispositivo utilizado por Henry Darcy.

17
En este período puede observarse que debido a la influencia de Cuerpo de
Puentes y Caminos (Corps des Ponts et Chaussées) de Francia, la hidráulica tuvo
un gran desarrollo y los franceses fueron líderes indiscutibles en el mismo, aunque
los ingleses y alemanes también realizaron aportaciones importantes.

Las ecuaciones obtenidas por Navier fueron nuevamente desarrolladas, con un
mejor entendimiento de los esfuerzos que se generaban, por el Barón Augustin
Louis de Cauchy (1789 – 1857) y por George Gabriel Stokes (1819 – 1903). El
francés Cauchy fue más matemático que hidráulico; en las matemáticas algunas
de sus aportaciones son el establecimiento de las bases para el estudio de
funciones complejas, el estudio de grupos de permutación, la convergencia y
divergencia de series infinitas, etc. Sin embargo, una gran cantidad de sus
trabajos son aplicados ampliamente en la hidrodinámica, como lo son la ecuación
de Cauchy que considera los esfuerzos cortantes que se generan en un fluido, las
ecuaciones de Cauchy-Rieman que se utilizan en los análisis de flujos ideales,
entre otros.

El irlandés Stokes investigó sobre el movimiento de fluidos incompresibles y los
esfuerzos cortantes generados en fluidos en movimientos, desarrollando el
concepto de “fricción interna”, con lo que obtuvo las ecuaciones básicas de la
dinámica de fluidos: las ecuaciones de Navier-Stokes; éstas ecuaciones son tan
complejas que sólo se pueden aplicar a flujos sencillos y no existe ninguna
solución general de la misma. Estos estudios los desarrolló en forma
independiente y simultánea a los realizados por Navier, Poisson y Saint Venant,
pero los suyos pudieron ser aplicados a los medios continuos y a los sólidos
elásticos.

También derivó analíticamente varias relaciones entre flujos que variaban desde
ondas mecánicas hasta resistencia viscosa, particularmente para esferas. Con
esto obtuvo su ley de la viscosidad, misma que permitió el establecimiento de la

18
Hidrodinámica como ciencia. Su nombre se asocia a diversas leyes físicas,
ecuaciones y teoremas.

El desarrollo de la industria a finales del siglo XIX dirigió la atención de los
científicos hacia los gases y otros líquidos distintos del agua. Así, los estudios se
orientaron hacia la dinámica de fluidos y a la resistencia al flujo que ofrecen los
fluidos.

Julius Weisbach (1806 – 1871), de origen alemán, discípulo de Mohs -alemán
mineralogista quien creo la escala de dureza que lleva su nombre- fue orientado
por éste hacia el estudio de las matemáticas y la física. Inicialmente impartió
cursos relacionados con las matemáticas y la mineralogía, pero parece ser que
como resultado de una visita a la exposición industrial de París en 1839, se
interesó en la hidráulica, donde realizó sus trabajos más importantes.

Una de las ecuaciones más utilizadas actualmente para determinar las pérdidas
de energía por esfuerzos cortantes, comúnmente conocidas como pérdidas por
fricción, conjuntamente con Darcy lleva su nombre, la ecuación de Darcy-
Weisbach:


g
V
D
L
f h
f
2
2
=

donde h
f
: pérdidas de energía por fricción;
f: factor de fricción;
L: longitud de la conducción;
D: diámetro del conducto;
V: velocidad del flujo;
g: aceleración de la gravedad.


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Esta ecuación fue conocida con este nombre más o menos a mediados del siglo
XX, pero aunque solamente se mencionan a dos investigadores, en su desarrollo
han participado muchos más; entre otros podemos mencionar a Chezy, Poiseuille,
Hagen, Reynolds, Fanning, Prandtl, Blasius, Kármán, Nikuradse, Colebrook,
White, Rouse y Moody.

Los antecedentes más remotos de la ecuación mencionada tienen su origen en los
trabajos de Chezy, cuando uno de sus discípulos, Gaspard Clair Francois Marie
Riche de Prony, la desarrolla en una de sus primeras formas, incluyendo ciertos
factores de fricción empíricos, similares a los propuestos por Darcy y Fanning,
posteriormente. En forma paralela al desarrollo de la hidráulica, la viscosidad y los
flujos laminares fueron definidos por Jean Poiseuille y Gotthilf Hagen, mientras
Osborne Reynolds, en 1883, establecía los rangos de flujos laminares, de
transición y turbulentos; en los inicios del siglo XX, Ludwig Prandtl y sus
estudiantes Theodore von Kármán, Paul Blasius y Johnann Nikuradse trataban de
realizar predicciones analíticas del factor de fricción utilizando consideraciones
teóricas y de tuberías de rugosidades uniformes. Estos trabajos fueron
complementados con los análisis de tuberías comerciales realizados por
Colebrook y White en 1939. Sin embargo, la ecuación de Darcy-Weisbach no fue
de gran utilidad hasta que se logró, en 1944, el desarrollo del diagrama de Moody,
que integró toda la información sobre tuberías lisas y comerciales, así como los
diversos regímenes de flujo. Desde un punto de vista práctico, la ecuación
mencionada se hizo popular con la aparición de los cálculos electrónicos.

20
Edad contemporánea:
nacimiento de la
Mecánica de Fluidos








Osborne Reynolds (1842 – 1916), realizó experimentos originales en muchos
campos de la hidráulica tales como cavitación, modelos de similitud en ríos,
resistencia en tuberías, etc.; asimismo, diseñó un equipo que permite distinguir en
el caso de las tuberías, cuando un flujo es de régimen laminar o de régimen
turbulento; el número adimensional utilizado para distinguir los diversos tipos de
regímenes mencionados se conoce como el número de Reynolds:

υ
l V
R
e

=

donde
R
e
: número de Reynolds;
V: velocidad del flujo;
l: longitud característica del conducto;
ν: viscosidad cinemática del fluido.


21
Reynolds fue un matemático graduado en Cambridge en 1867 y fue el primer
profesor de ingeniería en Manchester en 1868. Sus trabajos iniciales fueron sobre
electricidad y magnetismo, pero pronto de concentró en la hidráulica y la
hidrodinámica; en 1886, formuló una teoría de lubricación con la que a los tres
años siguientes desarrolló el marco matemático utilizado en el estudio de la
turbulencia.

Lewis Ferry Moody (1880 – 1953) desarrolló innovaciones en el campo de la
maquinaria hidráulica; el más conocido de sus trabajos consistió en la integración
de las diversas ecuaciones para el cálculo de pérdidas de fricción en tuberías en
los diversos regímenes de flujo, en un diagrama que se conoce como el diagrama
de Moody.

Edgar Buckingham (1867 — 1940 ) estimuló con base en su teorema, el teorema
Pi de Buckingham, el interés en los Estados Unidos de Norteamérica para el uso
del análisis dimensional, con objeto de reducir los costos de la experimentación y
la interpretación y extrapolación de los resultados.

Ludwig Prandtl (1875 – 1953) fue un ingeniero con una gran visión para el
entendimiento de los fenómenos físicos, así como con una inusual capacidad para
expresarlos en una forma matemática simple. Prandtl fue el más capaz
investigador y profesor de la Universidad de Hanover en 1901; desde 1904 hasta
1953, participó como profesor de mecánica aplicada en la Universidad de
Göttingen, donde estableció una escuela de aerodinámica e hidrodinámica que
alcanzó renombre mundial.

El descubrimiento de Prandtl, en 1904, de la teoría de la capa límite es
considerado como uno de los eventos más importante que se han dado en toda la
historia de la mecánica de fluidos, por lo que a Ludwig Prandtl se le ha dado el
nombre de “Padre de la Mecánica de Fluidos Moderna”. Antes del descubrimiento
de Prandtl de la capa límite no había la herramienta adecuada para resolver

22
problemas de dinámica de fluidos, por lo que el interés se centraba en la solución
problemas prácticos de ingeniería naútica, balística e hidráulica.

La teoría de capa límite nos permite analizar los flujos dividiéndolos en dos
regiones: una primera región, que es la mayor parte del mismo es considerara
esencialmente como un flujo con potencial, mismo que ha sido estudiado por la
hidrodinámica; otra región, es una pequeña parte del flujo que está cerca de la
superficie del cuerpo y es donde dominan los efectos viscosos. Esta última región,
que es una delgada capa, es conocida como la capa límite. Conceptualmente, la
teoría de la capa límite de Prandtl permite conciliar la hidrodinámica y la hidráulica;
así, un apropiado entendimiento de la teoría de la capa límite nos permite
entender como una pequeña viscosidad y una pequeña región viscosa afectan las
características globales del flujo. Una aplicación práctica de la teoría de la capa
límite nos ayuda al entendimiento de los mecanismos de fricción en superficies y
de transferencia de calor.

Theodore Von Kàrmàn (1881 – 1963), húngaro de nacimiento, fue uno de los
investigadores más importantes de la mecánica de fluidos del siglo XX, así como
del uso de las matemáticas y de las ciencias básicas en la aeronáutica y en los
vuelos aeroespaciales; su Laboratorio de Aeronáutica del Instituto de Tecnología
de California se convirtió en la década de los 50’s en el Laboratorio de Propulsión
a Chorro de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por
sus siglas en inglés).

Al término de sus estudios de ingeniería, en 1902 en la Universidad Tecnológica
de Budapest, trabajó en la misma hasta el año de 1906. Posteriormente dejó
Budapest para continuar sus estudios en Göttingen y visitó París, donde vió
algunos de los primeros vuelos de aviones, lo que lo motivó a la aplicación de las
matemáticas en la aeronáutica. En 1911, realizó un análisis de los vórtices
alternados que se originan en la parte posterior de un cuerpo para un fluido en

23
movimiento, los cuales son conocidos como la calle de vórtices de Von Kármán o
vórtices de Von Kármán (Figura 9).




Figura 9.
Vórtices de Von Kármán.

Sus principales contribuciones a la mecánica de fluidos fueron sus estudios sobre
los fenómenos de resistencia en superficies, turbulencia y ondas.


24
Avances recientes y futuro
de la Mecánica de Fluidos









En fechas recientes debido al advenimiento de computadoras de mayor potencia
de cálculo, se ha iniciado el desarrollo de un área que permite la solución de las
ecuaciones de Navier-Stokes mediante diversos métodos numéricos; esta área se
ha nombrado como la Dinámica de Fluidos Computacional (CFD, por sus siglas en
inglés, Computational Fluid Dynamics). Esta rama de la ciencia tuvo su origen en
la industria aeroespacial.

La física de cualquier flujo está gobernada por tres principios fundamentales: el
uso de la segunda ley de Newton permite la determinación de la aceleración del
flujo, conservando su masa y su energía.

Cuando la segunda ley de Newton es expresada en forma vectorial, el número de
ecuaciones diferenciales que rigen el movimiento de los flujos se incrementa a
cinco. Estas ecuaciones son conocidas como las de Navier-Stokes, de continuidad
y de cantidad de movimiento; las primeras se obtuvieron al principio del siglo XIX.
Debido a la complejidad de las ecuaciones antes mencionadas, éstas fueron
resueltas para casos específicos como serían el flujo laminar entre placas
paralelas fijas, el flujo de Couette, el flujo de Hagen-Pouiseuille, entre otros.

25
Los métodos numéricos aplicados en la actualidad iniciaron su desarrollo en la
década de 1970 y aun continúa. De las diversas técnicas disponibles para
encontrar la solución numérica de las ecuaciones diferenciales rectoras del flujo de
fluidos, los tipos siguientes son los más comunes:
Método de las diferencias finitas;
Método del elemento o volumen finito;
Método del elemento límite.

En cada uno de estos métodos el campo de flujo continuo es descrito en términos
de valores discretos para puntos específicos del mismo. Con esta técnica, las
ecuaciones diferenciales se sustituyen por un conjunto de ecuaciones algebraicas
que se pueden resolver con una computadora.

En todos los métodos anteriores, el campo de flujo se descompone en un conjunto
de pequeños elementos de fluido. Las ecuaciones de conservación de masa, de
energía y de cantidad de movimiento son escritas de forma apropiada para cada
elemento, y el conjunto de ecuaciones algebraicas resultantes se resuelve
numéricamente para el campo de flujo.

El número, tamaño y forma de los elementos están dictados parcialmente por la
geometría particular del flujo y por las condiciones de flujo para el problema en
cuestión. A medida que aumenta el número de elementos, el número de
ecuaciones algebraicas simultáneas a resolver crece rápidamente. No es raro
encontrar problemas que implican 10,000 elementos y hasta 50,000 ecuaciones,
esto es, puesto que para cada elemento se plantean cinco ecuaciones, el número
de éstas, será cinco veces el número de elementos de la malla. Estos sistemas de
ecuaciones sólo se han podido resolver mediante el empleo de computadoras de
alta velocidad de procesamiento.

El gran número de soluciones obtenidas resulta difícil de interpretar en su forma
numérica, por lo que se han desarrollado técnicas de procesamiento de dichos

26
resultados con el objeto de poderlos visualizar utilizando códigos de colores o de
líneas.

Así podemos decir, que la definición del número de elementos de la malla, el
planteamiento de las ecuaciones algebraicas y su solución forman parte de una
primera etapa que se conoce como “pre-procesamiento”; la visualización de los
resultados en imágenes constituye la segunda parte que se designa como “post-
procesamiento”.

La obtención de imágenes permite una mejor comprensión del comportamiento de
los flujos que se dan en la realidad; la siguiente figura ilustra lo descrito
anteriormente y muestra el flujo de un líquido a través de una válvula de mariposa.



Figura 10.
Visualización de resultados para el flujo de una válvula de mariposa.

Puesto que las ecuaciones de Navier-Stokes rigen el movimiento de todo tipo de
flujo -desde los flujos sanguíneos hasta los grandes flujos oceánicos-, la dinámica
de fluidos computacional (CFD) es una herramienta esencial en casi todos los
campos de las ciencias de la ingeniería, especialmente en la predicción del clima,
tratándose de flujos ambientales.

27
Como ya hemos mencionado, puesto que para los diversos flujos que se
presentan, el comportamiento físico de los mismos varía ampliamente, los
algoritmos de solución también difieren para cada campo de aplicación.
Especialmente en el caso de flujos externos, para poder obtener predicciones
razonables -como sería la predicción del clima- es necesaria la participación de un
gran número de expertos en el área; así, la formulación de modelos de CFD –la
selección de parámetros, las simplificaciones de la geometría y las condiciones de
frontera del problema- requiere experiencia e intuición, además del conocimiento
del área.

Es importante considerar que aunque el uso de los métodos numéricos y la
computadora, ha permitido disminuir los tiempos de cálculo de sistemas de
ecuaciones diferenciales, así como la visualización de los resultados obtenidos, no
debemos perder de vista la importancia de la comprensión adecuada de los
fenómenos que ocurren y afectan a los fluidos como serían la viscosidad, la
velocidad, el desarrollo de la capa límite, las condiciones de frontera e iniciales,
etc.



28
Conclusiones









Del análisis de la información anterior, puede observarse que el manejo del agua
para el desarrollo de la civilización siempre fue una preocupación constante, por lo
que se hicieron esfuerzos sostenidos tanto en la parte práctica y aplicada como en
el análisis teórico y matemático del almacenamiento y conducción del agua.

En la edad antigua, la principal preocupación estaba orientada hacia el
almacenamiento y conducción del agua con fines de consumo y riego;
posteriormente, hacia fines de la edad media y en la edad moderna, debido a la
revolución industrial con la llegada de las máquinas de vapor, el objeto de estudio
fue ampliado, manejándose otros fluidos y no exclusivamente agua. Es en la edad
contemporánea, con el advenimiento de los motores de combustión interna y el
desarrollo de la aeronáutica, cuando se hace necesario una mejor comprensión de
los fenómenos relacionados con los fluidos, a fin de diseñar adecuadamente
diversos sistemas de transporte (terrestre, marítimo y aéreo), así como de
conducción y almacenamiento de una gran cantidad de fluidos.

Personajes como Arquímedes, Sextus Julius Frontinus, Leonardo da Vinci, Edme
Mariotte, Antoine Chezy, Henri P. Darcy, Robert Manning, entre otros, fueron los
impulsores de la parte práctica y aplicada del manejo del agua y las estructuras
que la conducen; en la parte teórica y matemática, intervinieron Sir Isaac Newton,

29
Galileo Galilei, Leonhard Euler, los Bernoulli, Ludwing Prandtl, Theodore von
Kármán, etc. Todas las aportaciones de los individuos mencionados
anteriormente, más muchos otros que se escapan a nuestro estudio, permitieron
que el manejo de los fluidos que se inició como un arte, actualmente sea toda una
ciencia.

A fin de tener una mejor comprensión del estudio de los fluidos, es importante el
conocimiento de las aportaciones del gran número de personas que contribuyeron
a su desarrollo, desde que se concibe como un arte, en donde el objetivo principal
es la utilización del agua para la sobrevivencia de la civilización, hasta nuestros
días, en donde los fluidos aparecen en una gran cantidad de fenómenos de la vida
diaria, por lo que se hace necesaria la comprensión detallada de los diversos
mecanismos que los afectan. Por tanto, es importante que los profesores y
estudiantes de esta área, los conozcan para una mejor compresión, como ya
hemos dicho, y desde luego una valoración adecuada de su importancia.

Actualmente, es una preocupación constante de toda la ingeniería lograr un
desarrollo sustentable. La aplicación de la mecánica de fluidos a la ingeniería da
como resultado la ingeniería hidráulica y una de sus preocupaciones actuales es
lograr la utilización de los recursos hidráulicos sin desequilibrar nuestro ambiente.
Tecnológicamente se han logrado grandes avances, pero sin la debida previsión
en relación con las afectaciones que pudieran producir las obras hidráulicas –
embalses, captaciones de agua subterránea, redes de distribución y recolección
de aguas, etc.- o los fenómenos naturales de este tipo -erosión costera, la
influencia de las mareas en los acuíferos, huracanes, etc.-; en algunos casos,
estas afectaciones son debidas a descuidos y en otros, a falta de conocimiento de
dichos fenómenos. Así, debemos fomentar en los estudiantes, particularmente, y
en la sociedad, en general, a través de diversos mecanismos y medios de
comunicación, el conocimiento y las afectaciones que producen las obras de
ingeniería hidráulica, a fin de crear una conciencia de crítica constructiva.


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