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FUNDAMENTOS PARA UNA “TEORÍA PURA DEL
DERECHO AGRARIO” CONTEMPORÁNEO
(PARTE I)
FOUNDATIONS FOR A “PURE THEORY OF
AGRICULTURAL LAW” CONTEMPORARY
(PART I)
Ricardo Zeledón Zeledón
1
Resumen: En este artículo, dividido en dos partes, el autor trata de demostrar cómo
la “Teoría pura del Derecho agrario” constituye un intento visionario hacia el futuro,
dentro del Derecho agrario contemporáneo, para vincular la Ciencia del Derecho
con la Filosofía del Derecho. En este sentido, tiene como objetivo depurar el
Derecho agrario de toda “contaminación” extraña al preciso contenido de la
materia con una visión de Tridimensionalismo epistemológico, donde el nuevo
estudio del objeto, el método, las fuentes y la interpretación van a permitir el
resurgimiento de la disciplina tomando en cuenta todos los nuevos factores y
dimensiones.
Palavras-chave: Derecho Agrario. Teoria Pura del Derecho. Epistemología Jurídica.
Abstract: In this article, in two parts, the author tries to show how the “pure theory
of agricultural Law” is a visionary attempt to the future, within the contemporary
agrarian law, to link the Science of Law with the Philosophy of Law. In this
sense, aims to refine the agrarian law of any “contamination” foreign to the
precise content of the subject with a vision of epistemological Tridimensionalism,
where the new study of the object, method, sources and interpretation will allow
the discipline resurgence taking into account new factors and dimensions.
Keywords: Agricultural Law. Pure Theory of Law. Law Epistemology.
1
Presidente Emérito de la Unión Mundial de Agraristas Universitarios Presidente del Comité
Americano de Derecho agrario.
16
Sumario: 1. Premisa: frente a los problemas de desconocimiento del nuevo agrarista
en relación con los argumentos fundamentales de la Misión de la disciplina es
necesario impulsar una “Teoría pura del Derecho agrario” contemporáneo. 2.
El Derecho agrario es cultura, es y se está haciendo. Es un Derecho que produce
Derecho y sobre este aún más Derecho, en razón de las exigencias de la Sociedad
contemporánea. 3. En una “Teoría pura del Derecho agrario” se impone dominar
su historia: su origen, formación y desarrollo. Diferentes acepciones de lo agrario.
Diferencia entre Derecho agrario como sistema jurídico y como Ciencia. 4.
Obligación metodológica de conocer el debate histórico sobre autonomía y
especialidad, entre las Escuelas Clásicas de la disciplina, de Giangastone Bolla y
Ageo Arcangeli. 5. Exigencia metodológica de identificar la Escuela Moderna del
Derecho agrario de Antonio Carrozza, como etapa superior de las escuelas clásicas,
y sus aportes metodológicos y científicos: desde los institutos, la agrariedad, el
objeto y el método. 6. La Escuela Moderna del Derecho agrario logra superar
una serie de problemas, como el de la autonomía y la especialidad, a través de la
respuesta metodológica del estudio por institutos y la superación de los principios
generales. 7. La noción del ciclo biológico o de la agrariedad como símbolo de
la teoría general del Derecho agrario. 8. El problema del objeto y el método
como inicio a una labor científica. 9. El Derecho agrario AAA (de la agricultura,
la alimentación y el ambiente), como etapa intermedia o de tránsito, plagada de
errores y equivocaciones jurídicas especialmente con la intromisión de los
conceptos de lo agroambiental y agroalimentario. Búsqueda del contenido
verdadero. 10. El surgimiento del Derecho agrario contemporáneo, como etapa
de síntesis y proyección de las Escuelas agraristas. Diferencias de fondo y
similitudes de forma y objetivos con la “Teoría pura del Derecho” de Hans Kelsen.
El Tridimensionalismo epistemológico: del tratamiento del objeto, el método,
las fuentes y la interpretación como fundamentos para una “Teoría pura del
Derecho agrario”. El tema del contenido. La interpretación jurídica como parte
de la “Teoría pura del Derecho agrario”.
1. La Teoría pura del Derecho agrario constituye un intento visionario hacia el
futuro, dentro del Derecho agrario contemporáneo, para vincular la Ciencia
del Derecho con la Filosofía del Derecho, para “depurarlo” de toda
“contaminación” extraña al preciso contenido de la materia con una visión
de Tridimensionalismo epistemológico, donde el nuevo estudio del objeto,
el método, las fuentes y la interpretación van a permitir el resurgimiento de
la disciplina tomando en cuenta todos los nuevos factores y dimensiones,
sin afectarlo en su verdadero ser, en su metodología, sus avances científicos
y su historia. Esta teoría conviene impulsarla, al menos en sus elementos
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“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
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más salientes, y aunque sea consciente de constituir un esfuerzo preliminar
para enmendar el rumbo desorientado de los últimos años como
consecuencia de la improvisación, y las ocurrencias, a falta de un
conocimiento profundo de los valiosos avances científicos por donde se venía
dirigiendo. Esto significa comenzar revelando todos sus elementos, desde
los más sencillos hasta los más complejos, desde los acontecimientos
evolutivos donde es necesario ilustrar las posiciones de los autores más
preclaros de los últimos 90 años hasta las oposiciones planteadas a ellos.
En algunos casos a cada elemento mostrado se deja un interrogante porque
es imposible dar una respuesta acertada o satisfactoria, y en otros los
argumentos sometidos al análisis y reflexión tienden a evitar la
contaminación por lo que se muestran más definitivos, en cuanto a
convencimiento, para seguir laborando, en este nuevo Siglo, con un Derecho
agrario cada vez más depurado, con una construcción de verdadera
arquitectura de gran belleza, altura y profundidad.
En efecto, en forma alarmante, y con mayor frecuencia, se encuentra
en el Derecho agrario un desconocimiento muy grave de sus fundamentos,
su objeto, su método, sus fuentes, su contenido, su historia
2
, su sistemática,
tanto del mismo Derecho agrario como de sus institutos fundamentales. A
2
COSTATO, Luigi, Per una storia del Diritto agrario, publicado en Rivista di Diritto agrario, 2003, I,
p.75, por ejemplo ubica el nacimiento de la materia, en cuanto sea “un conjunto de normas
referidas al bien tierra y los productos que el hombre obtiene de ella y considera que hasta hace
pocos siglos atrás la tierra era el objeto más apreciado entre aquellos poseíbles por el hombre, y
los productos agrícolas la mayor parte de aquellos utilizables por la humanidad, que ha fundado
la sobrevivencia sobre ellos, utilizándoles como fuente casi exclusiva de su alimentación y
protección de la intermperie. Antes GROSSI, Paulo, La nascita del Diritto agrario come scienza,
publicado en Rivista di Diritto agrario, 1977, p. 464 a 465 con su concepción de historiador
erudito, ubica el nacimiento del Derecho agrario cuando hubo juristas en Italia capaces de
separarse del pensamiento civilista tradicional, de su método exegético, pero no obstante que
desde la mitad del ochocientos se enseña en los manuales “legislación agraria” o “legislación
rural”, esos estudios aún no son válidos para ubicar la génesis del agrario. Empero él profundiza
en el nacimiento del Derecho agrario como ciencia. En este sentido el autor ubica ese momento
cuando el jurista, frente a la realidad existente, técnica y socioeconómica, tan particular de la
agricultura y de su organización, le surge la conciencia que lo lleva a un discurso científico
característico de la autonomía sustancial, lo cual ocurre en Italia al final de ochocientos, porque
se encuentran construcciones sistemáticas. Identifica un derecho clásico y también el derecho
de la tradición romanista resuelto en la propiedad solitaria el problema de la relación del hombre
con los bienes, pero se ubican posteriormente cuando se observa una lectura de la experiencia
bajo dos perfiles: uno histórico y otro empírico, sin embargo para Grossi una reflexión agrarista
puede nacer y proyectarse solo en una cultura jurídica liberada de los esquemas vinculados a
los criterios propiamente clásicos (refiriéndose a la extraordinaria valía de este último autor
véase la obra ALPA, Guido, Paolo Grossi, Roma, Laterza, 2011).
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falta del conocimiento indispensable que debe dominar el agrarista,
fácilmente vincula sus estudios a una temática cada vez más alejada de lo
que viene siendo su verdadero contenido con el avance de los aspectos
económicos y sociales, como antes, sino también de todas las nuevas
dimensiones de la materia
3
que le agigantan para incursionar en errores
conceptuales unas veces con argumentos ya superados y en otras ocasiones
completamente desvinculados de lo propiamente agrario
4
. Ello se nota tanto
en las obras individuales como en los Congresos internacionales
5
. Los
organizadores aprueban los títulos de los Congresos sin un análisis científico
previo, sin calcular el grado de impacto, confusión científica y metodológica
en un público cada vez menos estudiado y desconocedor de la trayectoria
de la evolución del Derecho agrario contemporáneo, cuya mentis iuris
lamentablemente corre el riesgo de ser deformado en el verdadero sentido
del desarrollo histórico de la disciplina.
Por esa razón se han creado tantos conceptos (subjetivos) de lo que es
el Derecho agrario llamados a confundir la verdadera filosofía de la materia.
3
Para todo véase ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Les nouvelles dimensions du Droit agraire, presentado
como ponencia al III Congreso Mundial de la Unión Mundial de agraristas universitarios
(UMAU), celebrado en Paris, Nantes y Poitier, en septiembre de 1994, publicado en Amenagement
rural et agricultura, commerce international et agricultura. Role de l’etat en agricultura, p. 257, ahora
ampliado en el libro ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Derecho agrario contemporáneo, Curitiba,
Juruá, 2009, p. 45 a 173, y como libro independiente en Derecho agrario. Nuevas dimensiones,
Curitiba, Juruá, 2002, y también Derecho agrario. Nuevas dimensiones, publicado en San José
de Costa Rica, Investigaciones Jurídicas, 2008.
4
Esto opera sobre todo con la alimentación y el ambiente como si fueran parte de su contenido
en una visión agroalimentaria o agroambiental, y no agrario y alimentario o agrario y ambiental.
En cuanto a lo ambiental es la corriente nacida y seguida a partir de la doctrina argentina desde
principios del siglo pasado al estudiarse el derecho agrario dentro de las cátedras de Derecho
de los recursos naturales, más tarde como Derecho ambiental, que posteriormente tuvo un
gran auge con la Cumbre de Rio de Janeiro, de 1992, cuando se trató al ambiente como estrategia
para el desarrollo. Y en cuanto a la alimentación primeramente por las políticas de la Unión
Europea en cuanto a la sanidad de los productos agropecuarios, encontrándose la primera obra
en una publicación del Instituto di Diritto agrario internazionale e comparato (IDAIC), de
Florencia, Il sistema agro-alimentare e la qualitá dei prodotti-Profili tecnici, economici e giuridi,
correspondiente a las Actas del Convenio celebrado en Verona, los días 25 y 26 de noviembre
de 1992, publicado bajo ese mismo nombre en la Nuova serie di pubblicazioni del IDAIC, Giuffré,
Milano, 1993 (bajo el cuidado de Eva Rock BASILE y Alberto GERMANÓ).
5
Los temas del XII Congreso Mundial de Derecho agrario de la UMAU, celebrado en Nitra,
Eslovenia, del 5 al 8 de junio del 2012, e igual ocurrió en XI Congreso Mundial de la misma
UMAU., celebrado en Toledo, del 8 al 11 de junio del 2010 con su título consagrado en el libro
Agricultura transgénica y calidad alimentaria. Análisis de Derecho comparado, Castilla La
Mancha, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, 2011. Esto puede evidenciar un
retroceso científico de la disciplina donde ni se menciona al Derecho agrario AAA o el Derecho
agrario contemporáneo. Solo se incursiona en un tema de ocasión.
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“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
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En este sentido resulta obligatorio plantearle a los agraristas reorientar el
rumbo para poner más atención a los temas formulados para constituir
instrumentos para la construcción de una teoría general para el Derecho
agrario contemporáneo o mejor una “Teoría pura del Derecho agrario”
6
.
Conviene releer, dominar, compenetrarse con los argumentos más
importantes escritos por las Escuelas Clásicas, Moderna, el Derecho AAA
como etapa intermedia o de tránsito, y la Contemporánea en su historia
para abordar los aportes formulados en este Siglo para el impulso de una
actualización disciplinaria
7
más vinculada con la Filosofía del Derecho como
ha ocurrido con el Derecho en general.
Porque, si se recuerda, hasta el encuentro del Derecho agrario con los
derechos humanos
8
, ubicable en el famoso Congreso celebrado en Lima y
6
Con el nombre Escuela de Viena o de la Teoría pura del Derecho se conoce la doctrina de uno
de los juristas más polémicos e interesantes del Siglo pasado, Hans Kelsen. En él se encuentra
dos influencias básicas: 1) neo kantinana ya que toma de Kant la distinción entre el mundo del
ser y el del deber ser, la preocupación por lo metodológico como paso previo a la investigación
y los conceptos básicos de lo normativo, y, 2) la positivista en su preocupación por hacer “ciencia
jurídica” y no “filosofía, con eliminación de toda referencia a la Justicia, caracterizado por el
subjetivismo axiológico y su negativa a considerar otra realidad que no sea la fenoménica.
Con la Teoría pura del Derecho coloca un método estrictamente normativo, separando toda
consideración a la Ética, la Sociología o la Política. Su atención se dirige toda a lo normativo
porque no es posible elaborar un concepto universal de Justicia. Dos diferencias tiene esta
construcción con su Teoría general del Estado: 1) ir dirigida a los problemas característicos de
teoría general del Derecho, 2) el ser mucho más breve, asequible al gran público lector de obras
de Derecho. Para todo véase KELSEN, Hans, Teoría pura del Derecho, Madrid, Editorial
Trotta, 2011. Esta edición a cargo del Catedrático Gregorio Robles ofrece una traducción fiel
de la Reine Rechslehre, aportando además a la obra concreta la bibliografía y pensamiento de
Hans Kelsen. Resulta altamente interesante ver también, KELSEN, Hans. Autobiografía, Bogotá,
Universidad Externado de Colombia, 2008.
7
Este es un principio básico, que se desarrollará oportunamente, consistente en que “se debe
dominar lo metodológico del Derecho agrario como paso previo a la investigación y sus
conceptos básicos”. Y viene siendo planteado desde el inicio del trabajo.
8
Los derechos humanos constituyen un tema de primera importancia en los ámbitos político y
jurídico de nuestros días. Difícilmente podremos encontrar algún partido político, gobierno u
organización internacional que no demuestre tenerlos en cuenta al formular sus pretensiones.
En efecto, el contexto actual ya no tolera un discurso político que se presente como una amenaza
a los derechos humanos. Los órdenes jurídicos europeos y latinoamericanos han reflejado esta
tendencia. Sus Constituciones suelen proteger los derechos humanos por medio de un catálogo
de derechos fundamentales que consagra su contenido. Las demás normas del orden jurídico
deben ser interpretadas y aplicadas teniéndolos como referencia. De ellos se puede decir que
ocupan la cúspide de la cultura jurídica de los Estados europeos y latinoamericanos. Son su
concepto central. Pero el aprecio político-jurídico de que disfrutan no es proporcional a su
eficacia. Hay muchos problemas que superar, como dificultades conceptuales, resistencias
institucionales o la apatía ciudadana. Únicamente la intervención coordinada de los actores
comprometidos con la comprensión y eficacia de los derechos humanos podrá eliminar los
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“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
20
Cuzco, bajo ese nombre que constituía una investigación del Instituto
Interamericano de Derechos Humanos, adscrito a la Corte Interamericana
de Derechos Humanos que dirigía en 1987
9
, fue posible humanizarlo y
descubrir un conjunto de fuentes axiológicas capaces de vincular ambas
disciplinas para asentar una interpretación más completa.
Eso ha sido lo ocurrido con toda la Ciencia del Derecho en su estrecha
relación con la Filosofía del Derecho, después del surgimiento constitucional
de los derechos humanos, después de la terminación de la Segunda Guerra
Mundial, cuando cayeron los sistemas totalitarios del Nazismo y el
Fascismo, luego el Franquismo, y más recientemente del Comunismo
mismo. Con el movimiento de la consolidación democrática el Derecho, y
también el agrario en lo particular, deben seguir esos planteamientos
pertenecientes ahora al concierto universal de las naciones, para concebir
un Ser Humano ubicado en el centro de toda preocupación jurídica,
consecuencia de la cristalización de más y más derechos humanos que le
son otorgados
10
trayendo como consecuencia a su vez más y más libertades.
En este breve ensayo solamente se podrán subrayar preliminarmente
algunos elementos básicos de la Teoría pura del Derecho agrario, para ir
organizando la senda
11
del Derecho agrario contemporáneo, su Misión, sus
obstáculos teóricos y prácticos actuales. La presente publicación es un gesto notable en este
sentido. Para todo véase BAEZ, Narciso, Problemática de los derechos humanos fundamentales
en América Latina y Europa (Madrid, Marcial Pons, 2012).
9
Para el caso concreto de nuestra disciplina véase como la primera obra clásica: Derecho agrario
y derechos humanos, Lima, Editorial Cuzco, 1987.
10
Independientemente de las posiciones tradicionales de los privatistas en cuanto a la calificación
de la disciplina, a mi criterio el Derecho privado es el derecho de las libertades del ser humano,
cuya normativa básica dispone una serie de conductas, relaciones e institutos, pero son los
privados con su libertad los llamados a conformarlo, y entre más libertades más Derecho privado
hay en un determinado ordenamiento jurídico: ZELEDÓN Zeledón, Ricardo. Derecho privado
para la Sociedad contemporánea, San José, Contemporánea, 2010.
11
La senda del Derecho es una de las principales y más populares obras de la literatura jurídica
estadounidense. Con esta conferencia, pronunciada en 1897 ante un grupo de estudiantes de
la Facultad de Derecho de la Universidad de Boston, el juez Holmes sentará los cimientos
para los nuevos desarrollos de la ciencia jurídica norteamericana en las siguientes décadas. En
el contexto de una sociedad en rápida transformación, en el que las fórmulas jurídicas
individualistas tradicionales se mostraban incapaces de ofrecer respuestas eficientes a los
acuciantes problemas sociales del país, esta obra esbozará, bajo la influencia del pragmatismo
filosófico, una concepción instrumental del Derecho en la que las normas y las instituciones
jurídicas serán evaluadas en función de sus consecuencias. En el marco de estas coordenadas
intelectuales, La senda del Derecho ofrecerá aportaciones seminales para el análisis jurídico.
Aportaciones tales como la elección del punto de vista del bad man como perspectiva
fundamental de aproximación a la experiencia jurídica o el enfoque decisional y predictivo del
Derecho que será explotado posteriormente por el realismo jurídico americano. Asimismo,
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“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
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funciones, sus características, en suma su fin, contribuyendo a determinar
los verdaderos temas que le corresponden y los que le son completamente
extraños, y por ende ajenos a cualquier preocupación científica, para señalar
cómo se fue configurando primero la metodología, luego se dieron los
primeros pasos científicos hasta llegar al verdadero inicio del tratamiento
científico a partir del estudio epistemológico del objeto y el método, tendiente
a encontrar un sistema completo, coherente, susceptible de ser también
completado al proponer explícitamente una sistemática
12
, para ello ha sido
necesario reseñar las etapas por las cuales ha ido evolucionando, como modo
de continuar reflexionando en cada paso y reflexionando sobre esa “Teoría
pura del Derecho agrario” contemporáneo que trataré de ocuparme en el
futuro en un esfuerzo más amplio y completo, para decir las cosas en forma
más sencilla y accesible a un público mayor, como he iniciado mi labor a
través de la Colección Derecho agrario contemporáneo, en un esfuerzo por la
sencillez y omitir innumerables citas bibliográficas que quizá muchas veces
nada interesan a los nuevos cultores del Derecho agrario, solo a nosotros
los agraristas constructores de la Ciencia del Derecho agrario
13
.
someterá a revisión la concepción tradicional de la función judicial, poniendo al descubierto
los juicios de valor que subyacen detrás de las aparentemente impecables operaciones lógicas
de aplicación del Derecho. HOLMENS, Oliver Wendell Jr., La senda del Derecho. Madrid,
Marcial Pons, 2012.
12
En el ámbito general mis publicaciones del libro Sistemática del Derecho agrario han seguido las
ideas de SAVIGNY, Friedrich Karl von, Sistema del Derecho romano actual, Granada, Comares,
2005, SAVIGNY, Friedrich Karl von, Metodologia Jurídica, Buenos Aires, Valletta Ediciones,
2004, y en alguna forma VON IHERING, Rudolf, El espíritu del Derecho romano en las diversas fases
de su desarrollo, Granada, Comares, 2° ed., 2005. Porque al estudiar sistemáticamente el Derecho
romano le dieron nacimiento al Derecho civil. Publiqué esa obra como una de las más importantes
de mi vida (eliminando todas las citas de los artículos seleccionados para evitar un libro voluminoso
que no se publicara ni comprara por los lectores ius agrarios). Conoció la vida en Costa Rica,
México, Brasil y Colombia. Sistemática del Derecho agrario se publico en Costa Rica (San José,
Guayacán, 2002) con el prólogo redactado por el Presidente del Comité Americano de Derecho
agrario Fernando Brebbia. También en México (México, Porrúa, 2002). En Brasil la Editorial
me propuso publicarlo en dos tomos: Derecho agrario y derechos humanos (Curitiba, Juruá,
2003) con prólogo de Maria Celia Dos Reis, Presidenta de la Asociación Brasileña de Derecho
agrario, y Derecho agrario. Nuevas dimensiones con prólogo del máximo escrito brasileño
Luterode Paiva Pereira (Curitiba, Juruá, 2003). A la publicación colombiana le tengo un especial
cariño por contener una de las presentaciones más amplias, bellas, plagada de sonoras palabras
que solo Otto Morales Benitez pudiera escribir tan poéticamente, con sus características de gran
pensador, escritor, pero sobre todo hombre rebosante de amor (Medellín, Centro Editorial
Universidad Cooperativa de Colombia, 2005).
13
Para todo véase, aunque antiguo, el fundamento que en el futuro seguirá esta obra estará en
SAVIGNY, Friedrich Karl von, De la vocación de nuestro siglo para la legislación y la para la Ciencia
del Derecho, Granada, Comares, 2008.
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“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
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2. Por el verdadero sentido de lo que es el Derecho agrario, distinto en su
orden jurídico, como en su doctrina, su legislación, y el verdadero sentido
de su metodología y su Ciencia es por donde aparentemente debería
comenzar a formularse algunos elementos de lo que podría llegar a constituir
una “Teoría pura del Derecho agrario”.
El Derecho agrario
14
no es el conjunto acabado de libros de una
biblioteca, o la bibliografía, para referirlo más ampliamente, de obras propias
más muchas otras de tantas otras ramas del Derecho sobre las cuales debe el
jurista tener una amplia Cultura para comprender toda la materia. Ni tampoco
es todo el conjunto normativo de un país, o de una región, o de varias regiones,
todas distintas con diferentes orientaciones económicas, sociales y culturales,
emitidas en diferentes momentos históricos. Menos puede ser una colección
de sentencias judiciales promulgadas a nivel nacional o regional.
Y desde luego está muy lejos de ser las complejas realidades de
producción, o de hambre por falta de producción. Y por tal no es Derecho
alimentario, preocupado por el control higiénico sobre los productores de
los alimentos que van a adquirir los consumidores, como tampoco es derecho
ambiental porque esta disciplina se refiere a la conservación de la naturaleza
cuando en el Derecho agrario tiene una especialidad dentro de sí mismo
constituido por el Derecho forestal en tanto la actividad silvícola se ejerce
empresarialmente.
En el agrario puede haber principios generales o una axiología, incluso
normas, propias de lo alimentario o de lo ambiental, pero sigue siendo
Derecho agrario, sin que cambie de nomenclatura
15
. En una “Teoría pura
14
Agricoltura e Diritto. Scritti in onore di Emilio Romagnoli, Milano, Giuffré, 2000 constituye la obra
colectiva más sobresaliente sobre ambos argumentos donde se encuentran analizados los temas
centrales desde todos los puntos de vista, en una forma bien organizada con una visión
absolutamente completa. Pueden verse también los trabajos significativos: GALLONI, G.,
Nuove linne di orientamento e di modernizzazione dell‘agricoltura, in Dir. e giur. agr. E dell‘ambiente,
2001, 494, Carrozza, Antonio, Noción de Derecho agrario, en el libro CARROZZA, Antonio,
ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Teoría General e institutos de Derecho agrario, Buenos Aires, Astrea,
1990, que constituye la puesta al día del artículo del autor de la voz Diritto agrario publicado en
Novissimo Digesto italiano, Apéndice, vol. III, CARROZZA, Antonio, Diritto agrario “1980”
(prospetto di sintesi) publicado en Giurisprudenza agraria italiana, 1980, p. 135 y CARROZZA,
Antonio, ROMAGNOLI, Emilio, L´orientamento attuale del diritto agrario, publicado en Rivista
di Diritto agrario, 1974, p. 741.
15
Aunque en la etapa intermedia entre la Escuela Moderna y el Contemporáneo exista la que he
identificado, después del 2005, como Derecho Agrario AAA, que es de tránsito, época de
cambios, con confusiones en la ubicación histórica y quebrantos por desconocimiento de los
conceptos fundamentales del original Derecho agrario en evolución. El planteamiento se
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“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
23
del Derecho agrario” contemporáneo es muy importante demostrar lo
erróneo científicamente de las denominaciones recientes de Derecho
agroambiental o Derecho agroalimentario tanto o más de otras nomenclaturas
prácticas como Derecho agrofinanciero, Derecho del territorio, Derecho del espacio
rural, Derecho rural agrosostenible, Derecho de los agrocombustibles, Derecho
agroindustrial, Derecho agrocomercial, Derecho de los agronegocios, porque el
agrario es el aquel que lleva en su seno la empresa agraria, es un derecho
dinámico, de actividad y no estático de propiedad, conlleva una determinada
producción y cría de animales, producción y cultivo de vegetales, con
actividades específicas, cuyo cambio de nombre no puede verificarse
sencillamente porque surjan uno o varios argumentos novedosos que
irrumpen en el campo del Derecho, de la solidaridad internacional, de
cambio de Cultura, o de los negocios, como ha ocurrido en el surgimiento
de las nuevas dimensiones de la disciplina.
El Derecho agrario es Cultura. Se encuentra constituido por un
conjunto muy complejo de conocimientos derivados del Tridimensionalismo
epistemológico
16
(Derecho desdoblado en un derecho formal o normativo,
y en un derecho material constituido por hechos y valores), el cual en su
tratamiento académico, científico, filosófico ingresa en la mentis iuris de la
Sociedad jurídica, y es tenido como tal, aún cuando en cada caso no refiera
a una serie de normas específicas y concretas con una cierta redacción exacta
para lograr conocer la mentalidad del legislador, porque la disciplina, en su
especialidad o autonomía, siempre se ha desligado del viejo criterio de que
si no se encuentra en las leyes no está en el Derecho: quod non est in lege non
est in jure.
Debe admitirse siempre, como sucede hoy en la mayoría de las ramas
jurídicas, que el agrario es una de esas disciplinas de pocas normas, in progress,
encuentra en ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Derecho agrario contemporáneo y el Derecho
Agrario AAA, en el Discurso Académico dictado en el X Congreso Mundial de la Unión
Mundial de Agraristas Universitarios (UMAU), celebrado en Rosario, Argentina, del 4 al 7 de
noviembre del 2008, publicado en Revista Estudios Agrarios, Procuraduría Agraria, México,
Año 15, Nº 40, 2009, p. 9-26, publicado en la Revista de la Asociación costarricense cultores
del Derecho Agrario, Derecho Agrario Contemporáneo. Agricultura- Ambiente-Alimentación,
Investigaciones Jurídicas, San José, 2009, p. 13-37, y en Revista Judicial, San José, 2009, Nº
92, p. 27-40
16
Para ver como se desarrolla el Tridimensionalismo epistemológico consúltese en ZELEDÓN
Zeledón, Ricardo, Objeto, método, fuentes e interpretación (Tridimensionalismo epistemológico) (San
José, Contemporánea, 2011).
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
24
en un proceso de internacionalización de sus normas, como brillantemente
ha sostenido Pietro Romano Orlando
17
, hacia un ius comunis, como también
hoy se plantea para el Derecho constitucional, para el Derecho privado,
para el Derecho comercial, para todas las ramas jurídicas tradicionales o
novedosas, porque ante la morosidad del legislador en la producción de las
normas más necesitadas por los ciudadanos los cambios en los Tribunales
Constitucionales y en los Organismos internacionales
18
, va creando una
orientación generalizada de Cultura que ingresa en el mundo del Derecho
aunque sea sin tocar el tamiz del legislador (que solo se ocupa del control
político, de la permanencia en el poder, de los presupuestos, con una
ignorancia generalizada que tampoco permiten a otros impulsar la Misión
para la cual fueron nombrados por los ciudadanos), conformando esa
Cultura el bloque de constitucionalidad y legalidad.
El Derecho agrario es y se está haciendo. Y el que fue sigue siendo
con una visión diferente. El agrario es un Derecho que produce Derecho y
sobre este aún más Derecho en razón de las exigencias de la Sociedad
contemporánea. La Cultura del Derecho agrario obliga necesariamente a
conocer con más atención el sistema de formación de las fuentes y no solo
las fuentes mismas.
Quienes, como es muy usual en estos tiempos, se arriesgan a lanzar
definiciones de Derecho agrario
19
están cometiendo el error de identificar
un objeto en proceso de cambio, en consecuencia esas definiciones
20
son
transitorias, son como el Iceber cuyas paredes y la zona supra marina van
cayendo poco a poco en tanto su rumbo se acerca a aguas más cálidas,
mostrando solo una parte pequeña fuera de la superficie y ocultando su
17
ORLANDO, Pietro Romano, Il proceso di internazionalizzazione del Diritto agrario, Perugia,
Universitá degli Studi di Perugia, 1995, y Derecho agrario comunitario e internacional, Bogotá,
Universidad Externado de Colombia, 2007.
18
Estos a su vez se encuentran en un proceso profundo de cambio comenzando por las Naciones
Unidas, de donde se ramifican casi todos. Las reformas han acompañado el desarrollo desde
su origen. La ONU ha tenido que realizar constantes mejoras en su funcionamiento para
adaptarse a los cambios que se han ido produciendo en la comunidad internacional. El mundo
actual es diferente al de la época en la que se fundó. Para todo véase Una nueva organización
de Naciones Unidas para el Siglo XXI (Madrid, Editorial Biblioteca Nueva, Madrid, 2007).
19
Para todo véanse las interesantísimas reflexiones en la obra ícono del Derecho agrario:
CARROZZA, Antonio, Problemi generali e profili di qualificazione del Diritto agrario (Milano,
Giuffré, 1975) p. 2 a 58.
20
Siempre sobre el tema de la definición resulta altamente ilustrativo el estudio donde se señalan
los resultados obtenidos por el derecho agrario a través de las definiciones: CARROZZA, Antonio,
Breve storia del diritto agrario attraverso le definizioni, en Rivista di Diritto Agrario, 1989, p. 359.
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
25
mayor parte en el océano. Porque la definición, para que fuere tal, requiere
necesariamente tener tres elementos: el objeto de la disciplina ubicado en
su centro, otro al principio encargado de decir qué es y otro al final capaz
de indicar qué no es el Derecho agrario: el riesgo entonces está en un objeto
cambiante. Además, como ya se ha indicado la exigencia de la formular
una definición es un falso problema
21
de la disciplina como muchos otros.
3. En una “Teoría Pura del Derecho agrario” se impone conocer la historia
del Derecho agrario. Inicialmente debe superarse el error muy difundido
de desordenar los diferentes criterios acuñados a partir de él. Esto es, para
conocer el origen, formación y desarrollo de la disciplina debe aclararse la
distinción entre Derecho agrario como sistema normativo, como doctrina,
como legislación, como Ciencia, como conjunto de realidades, como
jurisprudencia e incluso como la axiología referida a él. No todos son
Derecho agrario y varios unidos a otros sí lo son.
Sobradamente conocido es que el agrario no es el Derecho de la
propiedad, mucho menos el de la tierra. Porque en el centro del Derecho
civil se encuentra la propiedad. En el Derecho comercial los contratos. En
el Derecho de Trabajo la subordinación. Y en el núcleo del agrario se
encuentra la empresa agraria
22
, en tanto un conjunto de actividades
21
“Toda época propone una diversa graduación de los problemas científicos. Ayer fueron los de
la autonomía, hoy son los del objeto. No tomamos en cuenta el problema de la definición que
consideramos un falso problema, si la investigación es dirigida a la definición por la definición
misma”. CARROZZA, Antonio, La ciencia del derecho agrario: problemas de objeto y método,
en CARROZZA, Antonio y ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Teoría General e Institutos de Derecho
agrario, Buenos Aires, Astrea, 1990, p. 104.
22
Una bibliografía representativa de la doctrina actual puede ser: ALESSI, R., L’impresa agricola,
Milano, Giuffré, 2° ed., 2010, L´impresa agrícola, nel volumen Il Diritto privato dell‘unione europea,
bajo el cuidado de Tizziano, Volume XXVI, tomo II, del Trattato di diritto privatto, diretto da
Bessone, 2 ed. Torino, 2005, p.1234 ss., La nozione di impresa agrícola e le recenti tendenze della
legislazione italiana, en Riv. Dir. Comm., 1996, I, p. 395; Ascarelli, T., L´importanza dei criteri
tecnici nella sistemazione delle discipline giuridiche e il diritto agrario, en Scritti in memoria di A.
Arcangeli, Cedam, Padova, I, 1939, p. 21, CAMPOS SCAFF, Fernando, Aspectos Fundamentais
da empresa Agrária, Sao Paulo, Malheiros Editores, 1997, CASADEI, E., Le nuove produzione
agricole nell‘esperienza giuridica italiana, in Riv. Dir. Agr., 1983, I, 103 ss; CARROZZA, Antonio,
Modello teorico e sviluppo reale del diritto dell’impresa agricola, publicado en Rivista Trimestrale di
diritto e procedura civile, 1978, p. 1275, COSTATO, L., Criterio agrobiologico e coltivazione del terreno,
en el libro de A. Massart (a cura di) Impresa zootecnica e agrarietà, Milano, Giuffré, 1989, p. 49,
GALLONI, G., Agricoltura (diritto dell‘), nei Dizionari del dir. priv., IV, Dritto agrario dirigido por
Antonio CARROZZA, Milano, Giuffré, 1983, p. 11, y su importantísima obra Lezioni sul diritto
dell‘impresa agricola, Napoli, 1984, p. 252, GERMANÓ, A., L‘impresa agricola, in Diritto e giur.
agraria e dell‘ambiente, 2001, p. 506, L‘impresa zootecnica, in L‘impresa zootencinca e agrarietà, a
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
26
organizadas económicamente por el empresario agrario para la producción
y cría de animales y vegetales, dentro de un ciclo biológico de agrariedad
23
cuyas actividades otrora conexas por el desarrollo mismo lo han convertido
en un Derecho de Trinidad conformado por el derecho de la agricultura
24
o
fitotécnico
25
, el derecho zootécnico
26
y el derecho forestal referido al cultivo
y la corta de árboles en un ciclo de larga duración, ejercido
profesionalmente
27
(absolutamente diferente al de conservación, propio del
Derecho forestal). Y también difiere del Derecho comercial en cuyo seno se
encuentran los contratos mercantiles, de intercambio de bienes y servicios,
donde este tipo de empresario se interpone entre las actividades del productor
y del consumidor para la obtención de ganancias por la intermediación.
Con estas aclaraciones es posible dejar claro metodológicamente que
no se puede afirmar la existencia de un Derecho agrario desde siempre. Por
el contrario solo aparece, como sucedió con el Derecho comercial y el
Derecho del trabajo, cuando aparecieron una serie de fenómenos
económicos, sociales o culturales, tal sería el caso de la agricultura pero
cura di Massart, Milano, 1989, p. 111, GOLDONI, M., Coltivatore diretto, in Digesto delle discipline
privatiche. Sezione civile, Vol II, 1988, p. 527, Lipari, N., La communione tacita familiare (spunti di
reflessione), n Rivista di diritto agario, p. 1053, PANUCCIO, V., Impresa (dir. priv.), in Enc. dir.,
XX, 1970, 621, PERA, G., Dirigente d‘impresa o d‘azienda, in Nss. D.I., App., II, Torino, 1981,
spec. 1098, PETRELLI, L., Studio sull‘impresa agricola, Milano, Giuffré, 2007, p. 217,
PISCIOTTA, G., La produzione agricola, in Manuale di diritto privato europeo, a cura di C.
Castronovo e S. Mazzamuto, Milano, 2007, Vol. III. Spec. P. 131 e ss., PISCIOTTA, G., LA
responsabilità per danno da prodotto e la produzione agricola con metodo biologico, in Il dir. dell‘agr.,
1993, 99 e ss., RAGUSA MAGGIORE, G., Imprenditore agricolo e imprenditore comerciale: il
diaframma sta per cadere, in Dir. Fall., 1984, I, 585 ss., ROMAGNOLI, E., L‘impresa agricola, in
Tratatto de diritto privado, dirigido por Rescigno, 15/2, Torino, 1986, sez. I, cap. IV., Impresa
agricola, in Nss. D.I., App., IV, Torino, 1981, spec. P. 23 ss., Agricoltura (nozione giuridica di), in
Digesto delle discipline privatistiche. Sezione civile, p. 212, Il “fondo” nell‘art. 2135, vecchio e nuovo,
codice civile, in Dir. e Giur. Agr. e dell‘ambiente, 2001, 497 e ss., Frontiere legislative fra agricoltura e
industria in ceralicoltura‘80, Catania, 1983, p,46, ROOK BASILE, E., Impresa agricola e concorrenza,
Giuffré, Milano, 1988, p. 25, SCOGNAMIGLIO, R., Considerazioni sulla nozione di impresa
agricola, en Rivista dir. lav., 1974, I, 340, WINKLER, W., Le recents developpements de la doctrine
du droit agrarie dans la Republique Federele d‘Allemagne, en Metodi e contenuti del diritto agrario
moderno, Giuffré, Milano, 1986, p. 348 e ss.
23
CARROZZA, Antonio, La noción de lo agrario (agrarietá). Fundamento y extensión, en Jornadas
italo españolas de Derecho agrario, Salamanca-Valladolid, 1976, p. 305.
24
CARROZZA, Antonio, Agricoltura (teoria generale) publicado en Digesto IV, Torino, 1987, p. 17.
25
MASSART, Alfredo, Contributo alla determinazione giuridica di agricultura, publicado en Rivista
di Diritto agrario, 1974, p. 312, y El concepto jurídico de agricultura, en el libro Síntesis de
Derecho agrario, San José, Sapienza, 1991, p. 5.
26
CARROZZA, Antonio, Agrarietá ed impresa zootécnica, publicada en Atti del convegno Impresa
zootécnica e agrarietá, Pisa, 19-21 de marzo de 1987, Milano, Giuffré, 1989, p. 345.
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
27
destinada a un mercado con el uso de los avances de la revolución industrial,
cuando surgieron sus primeras disposiciones jurídicas, pero nunca en
periodos relativamente antiguos cuando surgieron normas referidas a la
propiedad o la tierra. Porque el agrario constituye un hito relativamente
nuevo, ubicable históricamente en un periódo post capitalista y nunca como
el Código civil, o figuras similares en cuyo centro se ubicó a la propiedad en
diversas épocas precapitalista, aún cuando hay autores, especialmente
civilistas, quienes dan una ubicación del origen del Derecho agrario no en
su realidad jurídica sino en relación a los libros publicados sobre la materia
28
.
Debe precisarse en la tarea indicada, entonces, cuándo se ubica la
verdadera génesis de la disciplina. El Derecho agrario como sistema
27
ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, El contenido del Derecho agrario contemporáneo (a la luz de la “Teoría
pura del Derecho agrario”), San José, Contemporánea, 2012.
28
Natalino Irti ubica las primeras manifestaciones de la ciencia que estudia el derecho agrario
en las investigaciones realizadas en Italia a finales del siglo XVIII y principios del XIX,
específicamente por un grupo de juristas que se dieron al estudio profundo de la normativa
agraria dictada, llamados, por las características comunes y homogeneidad del planteamiento,
la Escuela Toscana. Posiblemente como modo de diferenciarse de la Escuela Napolitana que
estudió los demanios y los usi civici.
Irti localiza los primeros estudios del derecho agrario en la Toscana leopoldina del siglo XVIII
pues Pietro Leopoldo se convierte en duque de la Toscana (coincidiendo precisamente con la
influencia de los círculos del iluminismo y de audaces reformas de carácter político y económico)
quien pide a la Academia de Georgofili en 1766 que estudie y discuta el modo de mejorar y
ampliar la agricultura; de ahí nacen una serie de medidas legislativas que tienen a abolir los
antiguos vínculos con el comercio de los tratantes de granos, eliminar las prestaciones serviles
de los campesinos y la renta de terrenos de entres eclesiásticos y laicos de los que surgen
nuevas categorías de propietarios.
En este ámbito de estudios económicos y reformas legislativas se inicia el despertar por la
profundización de las normas agrarias por parte de los juristas. Sobresalen Gregorio Fierli que
hizo una serie de ensayos sobre las acciones edilicias, sobre mano de obra no utilizada, y sobre
la división de bienes entre campesinos; estas obras tuvieron influencia notable en las decisiones
jurisprudenciales, así como en la práctica y el foro. Con mayor penetración en el análisis y
gran capacidad de sistematización se encuentra la obra de GEROLANO POGGI quien elaboró
el Piano d´istituzioni agrarie, que es un esquema de desarrollo de la materia unido al esbozo de
un Código Rural: sostuvo la autonomía legislativa del derecho agrario, sobre todo a través de
la promulgación de un Código Rural, por sobre científica. El hermano, Enrico Poggi, en 1859
fue ministro de gobierno toscano y elaboró su Cenni storici delle leggi sull´agricoltura dai tempi
romani fino ai nostri (Firenze, 1845-1848) que reúne muchos datos y referencias doctrinarias. E
igualmente deben citarse a Napoleon Pini que en 1841 editica en Florencia su Saggio di un corso
di legislazione rurale. “. Las excelentes referencias históricas proviene de Irti, Natalino, Le due
scuole del Diritto agrario, publicado en Rivista di Diritto agrario, 1975, p. 3 a 55. Ver también
ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Vicisitudes de la teoría general del Derecho agrario en América
Latina, en CARROZZA, Antonio y ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Teoría General e Institutos
de Derecho agrario, p. 139-140.
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
28
normativo surge a partir de tres factores, según lo referí desde hace muchos
años
29
:
a) Uno económico
30
, constituido por el fenómeno histórico del
capitalismo
31
, cuando por primera vez se utilizan las máquinas, los insumos,
los químicos para aumentar la productividad también en el sector de la
agricultura
32
porque en esta nueva etapa histórica no solo los bienes y servicios
son llevados al intercambio en un ámbito mayor, actividades propias del
comerciante, sino además toda la agricultura constituye una especial actividad
productiva para destinarla al mercado
33
, después de la revolución industrial.
b) Otro factor de carácter jurídico, denominado la ruptura de la unidad
del Derecho privado
34
, se presenta cuando el Código civil, en tanto lex generalis,
29
Ello ocurrió en mi artículo ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, El origen del moderno Derecho agrario
en Temas de Derecho agrario Europeo y Latinoamericano, San José, FIDAC, 1982, p. 10.
30
Sobre el impacto de la economía en el Derecho pueden verse las recientes obras LANDES,
William y otros, Análisis económico del Derecho, Bogotá, Siglo del Hombre Editores, 2011 y
QUEROL ARAGÓN, Nuria, Análisis económico del Derecho, Madrid, Fiec, 2010.
31
El capitalismo introduce, aparte de la división de la sociedad en clases, la categoría de la tierra
como instrumento de producción a la par del trabajo y el capital, y los fenómenos económicos
que originan su nacimiento (en cuanto a relaciones de producción determinadas) condicionan,
en general, el proceso social, político y espiritual, marcando el progreso de la formación
económica de la sociedad. En cuanto al aspecto agrario se refiere, la revolución industrial
afecta también a la agricultura: una vez superados los avances del siglo XVII del uso del abono
animal, la práctica del barbecho y la alternatividad de cosechas, la agricultura del siglo XX
continúa haciendo progresos notables sobre todo porque se intensifican los drenajes, se
descubren los abonos químicos, y se comienza un acelerado desarrollo en todos los campos
con la intervención de la maquinaria agrícola, que implica, en el plano social, la destrucción
definitiva de la comunidad medieval y el desplazamiento de la agricultura colectiva por el
sistema “moderno” de cultivo individual. Pero fundamentalmente el capitalismo obliga a
replantear la concepción de la agricultura: ahora va estar en función del mercado, de la
masificación de la producción agrícola. Es el capitalismo y su filosofía el que va a ocasionar la
ruptura de la unidad del derecho privado: ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Vicisitudes de la
teoría general del Derecho agrario en América Latina, en CARROZZA, Antonio y ZELEDÓN
Zeledón, Ricardo, Teoría General e Institutos de Derecho agrario, p. 141-142.
32
BALLARÍN Marcial, Alberto, El papel del Derecho agrario. La modernización de la agricultura,
Madrid, Ministerio de Medio Ambiente, 2010, también publicado en portugués con traducción
de ALENCAR Mello Proenca, O papel do Direito agrário. A modernização da agricultura,
Pelotas, Editora da Universidade Católica de Pelotas, 2010.
33
Para todo véase la parte referida al análisis económico del Derecho, en ULEN, Thomas, Law
and economics, London, Prentince Hall, 2008.
34
El fundamento de la ruptura de la unidad del derecho privado acontece porque la codificación
napoleónica resolvería el derecho de la tierra en el derecho civil, en el derecho de la propiedad,
con el problema de que en materia comercial aparecen las categorías de unidad y actividad,
manteniéndose la tierra en la esfera de la voluntad del individuo. La crisis es más clara al
profundizar el contenido del derecho subjetivo (el centro para de la voluntad a la relación
individuo-bien), las necesidades humanas y la naturaleza del bien, la diferencia entre bienes
de consumo y bienes de producción. La propiedad pasa de poder de la voluntad a poder
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
29
fue incapaz de resolver los problemas de la agricultura; entonces comenzaron
a surgir gran cantidad de leyes especiales llamadas a resolver esa dificultad,
por eso al agrario se le identifica con la normativa especializada y no
codificada, operando primero un fenómeno muy complejo de adherirse las
nuevas leyes al Código civil para dar paso al Derecho privado, secundado por
otro fenómeno casi inmediato de decodificación cuando comenzó a romperse
esa unidad y surgir nuevas ramas jurídicas, pero, al igual como ocurrió con el
derecho laboral y el comercial, cada uno surgió con gran independencia salvo
cuando fuere necesario recurrir a la lex generalis en tanto representación del
Derecho romano para identificar las estructuras propias de todo el derecho:
el primer ejemplo es el de la propiedad y las propiedades
35
, la propiedad
correspondiente a la estructura del derecho general o Derecho romano, y las
propiedades consecuencia de la legislación especial: propiedad agraria,
propiedad industrial, propiedad urbanística, propiedad de las aguas,
propiedad étnica, etc.
c) Un tercer factor es derivado de la evolución del esquema jurídico
constitucional
36
, cuando en las Constituciones liberales, caracterizadas por
contener solo los derechos individuales o clásicos de libertad
37
evolucionó
con la incorporación de los derechos colectivos, económicos, sociales y
culturales
38
, sin negar los primeros sino agrandando el núcleo de protección
para los individuos, con ambos tipos de derechos humanos: que se
complementan y no se niegan entre sí. Esto, con la nomenclatura reciente
económico: ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Vicisitudes de la teoría general del Derecho agrario
en América Latina, en CARROZZA, Antonio y ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Teoría General
e Institutos de Derecho agrario, p. 142-143.
35
Existe una diferencia entre propiedad como estructura y las propiedades como funciones de
esa estructura. La propiedad es la general, la civil, la proveniente de la estructura del derecho
romano, de la lex generalis. Las propiedades especiales provienen de la normativa especial, de
donde se origina la propiedad agraria. La propiedad agraria coincide con la estructura pero se
identifica en su función. La obra clásica en este tema la constituye PUGLIATTI, Salvatore, La
propietá e le propietá (con riguardo particolare alla propieta terriera), en Atti del Terzo Congresso Nazionale
di Diritto Agrario, Milano, Giuffré, 1954.
36
VICIANO Pastor, Roberto, Estudios sobre el nuevo constitucionalismo latinoamericano,
Valencia, Editorial Tirant lo Blanch, 2012, De vergottini, Giuseppe, Diritto costituzionale
comparato, Padova, Cedam, 2011.
37
HERRERO LÓPEZ, Juan Manuel, Constitución y ordenamiento jurídico, Madrid, Centro de
estudios financieros, 2012, ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Derecho privado para la Sociedad
contemporánea.
38
ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Derecho privado para la Sociedad contemporánea,
ABRANONOVICH, Víctor-Courtis, Christian, Los derechos sociales como derechos exigibles,
Madrid, Editorial Trotta, 2004.
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
30
actual del Derecho constitucional como el paso del Estado liberal de Derecho
hacia el Estado social de Derecho
39
, es decir cuando en las constituciones
ocurre la evolución de la existencia de los derechos humanos de la primera
generación conformados por los derechos liberales, clásicos o individuales de
libertad, a los cuales se suman los derechos humanos de la segunda generación,
constituidos por los económicos, sociales y culturales
40
de libertad.
Entonces, queda claro metodológicamente como el agrario como
sistema normativo, como se ha indicado, no es precapitalista como el civil,
sino post capitalista. Y por ende con los factores mencionados tanto del
Derecho privado como del Derecho constitucional, debe admitirse su origen
entre finales del Siglo XIX y principios del XX.
Tradicionalmente se ha sostenido la aparición del Derecho agrario
en 1922. Cuando Giangastone Bolla fundó la Rivista di Diritto agrario, en el
invierno de ese año, y comenzó a impartir la primer cátedra de la materia
en Pisa en otoño
41
. Desde luego que tal afirmación constituye más una
marcada deferencia de admiración y respeto por el Maestro Bolla por todo
cuanto hizo por esta disciplina tanto en Italia como a nivel internacional.
Pero en sentido estricto resulta comprensible su errónea fundamentación.
Obras referidas a un viejo Derecho de la tierra o de la propiedad se
encuentran desde el Siglo XVIII y XIX tanto en Francia, como en Alemania,
Italia y España. Pero desde luego, en buena tesis de principios, dichas obras
no corresponden al agrario, como quizá tampoco tantos Códigos rurales
encontrados en casi toda Europa y parte de América del Sur después de la
Revolución Francesa, cuando se promulgó el Code Rural francés pues como
ha sido siempre la tradición gala con ese término no se refiere a un Derecho
empresarial agrario, sino a un criterio sociológico referido al mundo fuera
de las ciudades.
En cuanto a la Ciencia del Derecho agrario
42
también hay confusiones
al identificarla con la doctrina agrarista, constituida por el conjunto de libros
39
CARBONELL, Miguel, Una historia de los derechos fundamentales, México, Porrúa, 2010, Zeledón
Zeledón, Ricardo, Derecho privado para la Sociedad contemporánea.
40
GRIMM, Dieter, Constitucionalismo y derechos fundamentales, Madrid, Editorial Trotta, 2006.
41
Esta afirmación se encuentra en casi toda la manualística del Siglo XX, en especial la posterior
a 1942, pero entre muchísimos véase el trabajo de historiador GROSSI, Paulo, La nascita del
Diritto agrario come scienza, e Irti, N., Le due scuole.
42
CARROZZA, Antonio, La scienza del diritto agrario el il problema dell’oggetto (considerazioni
introduttive), presentado al XII Congreso europeo di diritto agrario e Colloquio del Comité Européen de
Droit rural, Ferrara 11-13 de mayo de 1982, Ferrara, 1986, p.170.
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
31
llamados a describir, sea el ordenamiento jurídico agrario o los institutos
principales dedicados a la enseñanza universitaria
43
. La doctrina agraria podría
identificarse con la manualística. Entre estos Manuales los hay de dos tipos:
los primeros encargados de comentar el ordenamiento jurídico, los segundos
son libros de libros, es decir confeccionados sobre las fuentes de obras
anteriores de las cuales, unas veces sí y otras veces no, se citan los autores de
donde viene lo escrito. Esto evidentemente no puede señalar el inicio de la
Ciencia del Derecho agrario porque los manuales no tienen nada de científicos,
salvo algunas obras sobre las cuales se hará referencia más adelante.
En 1990, cuando escribí con Antonio Carrozza el libro Teoría general e
institutos de Derecho agrario, en Argentina, de gran difusión en toda el
continente como ningún otro, calificada como la obra más conocida de su
género en toda América Latina, formulé una frase sencilla que fue muy
bien acogida por mi Maestro: “Desde el punto de vista metodológico, la
identificación del objeto del Derecho agrario es condición sine que non para
iniciar cualquier planteamiento de teoría general, científico o de sistemática,
por ello su adecuada identificación permite la cientificidad de la materia.
En consecuencia, históricamente cualquier planteamiento verificado antes
de la determinación del objeto del Derecho agrario es pre científico y, desde
luego teóricamente cualquier planteamiento verificado sin la determinación
43
Entre tantos, de los manuales conocidos por la doctrina general, de tradición, de Europa y de
Anérica Latina podrían citarse: BASSANELLI, Enrico, Corso di Diritto agrario (Milano, Giuffré,
1946), CICU, Antonio, Corso di diritto agrario (Milano, Giuffreé, 1937), ARCANGELLI, Ageo,
Istituzioni di diritto agrario. Parte generale (Roma, Soc. Foro italiano, 2° ed., 1936), BOLLA,
Giangastone, Scritti di diritto agrario (Milano, Giuffré, 1963), CARRARA, Giovanni, Corso di
diritto agrario (Firenze, Poligrafica Universitaria, 1937), CARROZZA, Antonio, Gli istituti del
diritto agrario (Milano, Giuffré, 1962), BALLARÍN Marcial, Alberto, Derecho agrario (Madrid,
Editorial Revista de Derecho privado, 1965), DE LOS MOZOS, José Luis, Estudios de Derecho
agrario (Madrid, Tecnos, 1972), SANZ JARQUE, Juan José, Derecho agrario (Madrid, Roduero,
1975), MENDIETA Y NUÑEZ, Lucio, El problema agrario en México (México, Porrúa, 14° ed.,
1977), CHAVES PADRÓN, Martha, El derecho agrario en México (México, Porrúa, 4° ed., 1976),
TORMINN Borges, Paulo, Institutos basicos do Direito agrário (S. Paulo, Iuriscredi, 1972),
GARVARINI Islas, Guillermo, Derecho rural argentino (Buenos Aires, 1924), PÉREZ LLANA,
Eduardo, Derecho agrario (Santa Fe, Castelvi, 1963), VIVANCO, Antonino, Teoría del Derecho
agrario (La Plata, Jurídica, 1967) e Introducción al estudio del Derecho agrario (Buenos Aires, La
Facultad, 1954), PIGRETTI, Eduardo, Teoría jurídica de los recursos naturales (Buenos Aires,
Cooperadora de Derecho y ciencias sociales, 1965), BREBBIA, Fernando, Temas de Derecho
agrario (Rosario, Zeus, 1974), Giménez LANDÍNES, Víctor, La reforma agraria integral (Caracas,
Instituto Agrario Nacional, 1970), CASANOVA, Ramón Vicente, Derecho agrario (Una doctrina
para la reforma agraria venezolana) (Mérida, Universidad de los Andes, 1967), SALAS
MARRERO, Oscar y Barahona Israel, Rodrigo, Derecho agrario (San José, Universidad de Costa
Rica, 1972).
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
32
del objeto es acientífico”
44
. Debo señalar, sin embargo, la ignorancia de
parte de la doctrina, especialmente europea, con este criterio avanzado de
la identificación del objeto como condición científica, pues en otros
Congresos Internacionales escuché muchos conocidos agraristas
confundiendo el objeto con el contenido
45
.
4. Desde los inicios del Siglo pasado se planteó un debate, histórico, una de
las páginas más bellas de nuestra disciplina
46
nada de antiguo porque
mantiene su plena vigencia actual. El debate es de obligatorio conocimiento,
no en su síntesis, sino en la lectura de las razones expuestas por sus propios
autores, para determinar si el Derecho agrario constituye una rama jurídica
autónoma, o, si por el contrario, es una rama especializada del Derecho
privado con ciertas particularidades. Esos ensayos llenos de entusiasmo
científico están ahí como oferta científica para que cada uno de los agraristas
individualmente puedan razonarse una respuesta al interrogante inicial sobre
la naturaleza jurídica del Derecho agrario, base cultural necesarísima para
poder acercarse a la comprensión de una “Teoría pura del derecho agrario”.
Este planteamiento lo formuló G. G. Bolla en el Programma de la Rivista
di Diritto agrario, en el primer ejemplar de 1922, y el debate se encuentra en
las páginas de la Rivista entre 1928 y 1931. No resulta arriesgado considerarla
como la primera luz de una incipiente Ciencia del Derecho agrario.
Participaron juristas de muchas ramas jurídicas para dar respuesta a la
pregunta: ¿si el Derecho agrario era autónomo o no?
La explicación de este debate tiene una sencilla, según la cual para que
el Derecho agrario fuere autónomo debería demostrar una autonomía
legislativa, académica y científica, cuya respuesta afirmativa a todos los
requisitos daba un resultado positivo. Pero esa explicación por sencilla resulta
insuficiente y carente de sentido profundo requerido para explicar el problema
en sí. Esta es la que se procederá a analizar en este ensayo.
A partir de este gran debate surgen las dos primeras escuelas
clásicas: la primera de G. G. Bolla con la tesis autonomista, y la de Ageo
44
ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Determinaciòn del Objeto y método, publicado en el libro de
coautoría: CARROZZA, Antonio y ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Teoría General e Institutos
de Derecho agrario, p. 113.
45
ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, El contenido del Derecho agrario contemporáneo, San José,
Contemporánea, 2012.
46
ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Autonomía y Especialidad, publicado en CARROZZA, Antonio
y ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Teoría General e Institutos de Derecho agrario, p. 41.
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Arcangeli
47
sosteniendo que el agrario no obstante tener una serie de
particularidades específicas, era parte del Derecho privado, así como su
método y sus fuentes
48
.
La primera Escuela, la de la autonomía, encabezada G.G. Bolla,
sostiene el tecnicismo de la materia, lo que dio base para caracterizarla
como una concepción donde confluyen elementos históricos, criterios
económicos y motivos ideológicos con influencia recíproca, la cual debería
llamarse Escuela clásica del Derecho agrario autónomo. Mientras la segunda
Escuela, de Arcangelli, en el debate se levanta como la tesis negadora de la
autonomía, para sostener la especialidad de la materia, en cuanto el agrario
tiene elementos muy particulares de la agricultura, pero no existen motivos
jurídicos para afirmarla respecto del Derecho privado, denominándosele la
Escuela Jurídica
49
, o mejor la Escuela clásica del Derecho agrario de la
especialidad, quienes admiten los elementos de la empresa agraria.
A) La Escuela clásica del Derecho agrario autonomista fue encabezada por
G.G. Bolla. Su justificación se encuentra en el tecnicismo de la materia. En
1928 consideró al “tecnicismo todo particular de la actividad agraria, la
especial función y la consecuente disciplina de los factores aplicables a la
producción agrícola (tierra, trabajo y capital), la peculiaridad de algunos
institutos jurídicos, que llevados a la especial economía adquieren una
condición propia aconsejan no retardar más la investigación”
50
. Más tarde,
en 1933, profundizó el tema
51
al tratar la transformación de la propiedad: la
disciplina de la actividad agrícola se diferencia de la del derecho común
52
,
47
Me ha causado una gratísima impresión el discurso lleno de sapiencia, y posterior publicación,
de Marco Goldoni en relación con la trayectoria y la personalidad de Ageo Arcangeli, donde se
dan a conocer gran cantidad de información sobre este gran jurista que falleció tempranamente
en 1935, y quien aún hoy sus planteamientos formulados en las primeras décadas del siglo pasado
tienen gran validez por la pureza de su concepción privatista, contrario incluso a los civilistas
clásicos, dentro de la doctrina histórica del Derecho agrario: GOLDONI, Marco, Ageo Arcangeli
giusagrarista, en Ageo Arcangeli l´uomo, la vita, l´impegno scientifico, Pisa, AICDA, 1996, p. 29.
48
Sobre el particular véase Irti, Natalio, Le due scuole, publicado en Rivista di Diritto agrario, 1975.
49
IRTI, Natalino, Le due scuole, p. 25 y 41.
50
BOLLA, G.G. Nota introduttiva, publicado en Rivista di Diritto agrario, 1928, p. 53.
51
BOLLA, G.G., L’ordinamento giuridico dell’agricoltura e le sue nuevo esigenze sistematiche, en Rivista
di Diritto agrario, 1933, p. 435.
52
Sostiene Bolla que sobre todo se encuentra circunscrita “la esfera de aplicación de las normas:
en particular el espíritu de las personas (lo rural) y de la industria; único es el fin de las leyes:
la producción; autónoma de la fuente primaria del ordenamiento jurídico de la agricultura: la
costumbre nace de la práctica y de los intereses de la especial actividad elevándose poco a
poco a dignidad de ley” BOLLA. G.G., Lórdinamento giuridico dell’agricoltura e le sue nuevo
esigenze sistematiche, p. 439.
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
34
pues se basa en la unidad económica del fundo, factor esencial sobre el que
se encuentran todas las diversas y complejas relaciones
53
, porque la hacienda
de la economía agraria moderna se identifica al fundus instructus de los
romanos, alrededor del fundo, y al conjunto de bienes organizados para el
ejercicio de la actividad agrícola, donde confluyen todas las relaciones, tanto
técnicas como jurídicas
54
, concluyendo “la sistemática del Derecho agrario
debe apoyarse sobre esta realidad económica e histórica y el ius proprium de
la agricultura debe ser … el reglamento jurídico del rus y del fundus (el suelo
y la hacienda agraria) como institutos específicos que ocupan un puesto
preeminente en la producción agrícola
55
.
Bolla no andaba solo tras la búsqueda de un criterio indiscutible de
autonomía, sino más bien buscaba un aspecto mucho más importante capaz
de calificar al agrario como un sistema coherente, completo, orgánico. La
sistematización se debe ajustar más al fenómeno técnico, por eso
metodológicamente se acepta, dentro del agrario, una confluencia de normas
privadas y públicas, y no sigue el viejo criterio de Gaio y de los pandectistas
para profundizar en un sistema más idóneo para lo técnico
56
, partiendo de
la existencia de una coordinación de normas públicas y privadas,
considerando los institutos bajo esa doble influencia, tesis impugnada como
absolutamente errada por los negadores a su vez de la autonomía
57
quienes
solo admiten el tratamiento de lo privado por los privatistas, nunca una
base de normas públicas y privadas.
Brevemente se pueden reseñar algunos de los temas más importantes
encargados de reflejar plenamente esta toma de posición por parte de Bolla,
con sus seguidores posteriormente fundadores de la Escuela clásica del
Derecho agrario autónomo.
a) Son las fuentes por sus particularidades con gran influencia del
derecho romano y el comparado, y de mantener el ambiente histórico y
económico. En tal sentido no se debe recurrir a fuentes
58
de otras disciplinas,
53
BOLLA, G.G., L´ordinamento giuridico dell’agricoltura e le sue nuevo esigenze sistematiche, p. 435.
54
BOLLA, G.G., L´ordinamento giuridico dell’agricoltura e le sue nuevo esigenze sistematiche, p. 454
55
BOLLA, G.G., L´ordinamento giuridico dell’agricoltura e le sue nuevo esigenze sistematiche, p. 456.
56
ASCARELLI, Tulio, L’importanza dei criteri tecnici nella sistemazione delle discipline giuridiche,
ponencia presentada y publicada en Atti del Primo Congreso Nazionale di Diritto Agrario, Firenze,
Ricci, 1936, p. 103.
57
ASCARELLI, Tulio, L’importanza dei criteri tecnici nella sistemazione delle discipline giuridiche, p.
102-104.
58
Un aporte interesante de la doctrina latinoamericana se encuentra en HORNE, Bernardino,
Fuentes del Derecho agrario, en Rivista di Diritto agrario, 1948.
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
35
aún en ausencia de normas agrarias, porque sería negarlo, lo que debe hacer
el intérprete es recurrir a las normas consuetudinarias en unos casos, y en
otros al derecho romano y comparado. Para Bolla las costumbres agrarias
constituyen las fuentes más importantes de la disciplina, no solo en cuanto
el Código civil las reclame, sino por su infinita existencia en la realidad, “en
el ambiente histórico económico que es su presupuesto: aparecerán entonces
los institutos y los principios jurídicos salidos a manar la producción agraria
en los diferentes sistemas económicos y del complejo de aquellos institutos
y de aquellos principios la individualidad y características, la razón histórica
de los particulares ordenamientos jurídicos agrarios”
59
b) Encuentra en los contratos
60
elementos autónomos porque el criterio
técnico es esquemáticamente aplicable en la definición y clasificación de
ellos, pues están tanto en la génesis histórica como en la disciplina actual
íntimamente ligados al desarrollo del factor técnico-económico, por ello la
tutela no nace del legislador sino de los fenómenos productivos radicando
su autonomía en la tipicidad de la causa
61
consistente en el goce del complejo
unitario funcional cuya estructura y continuidad se refleja en todos los
derechos y obligaciones
62
.
c) El fundo en el agrario es más que objeto, es un bien definido por su
función eminentemente productiva
63
, debiendo sus titulares dirigir, guiar o
administrarlo rectamente conforme las buenas normas técnicas y su
progreso
64
, limitado en la concepción clásica de los derechos fundamentales
de concebirlo como un derecho de propiedad, cuando es un bien para la
producción independientemente del título de su titular en cuanto debe velarse
por la unidad y mantenimiento del fundus instructus, en cuanto base de la
empresa agrícola alrededor de donde giran los otros factores de la
producción
65
, capital y trabajo.
59
BOLLA, G.G., Le consuetudine agrarie, publicado en Scritti di Diritto agrario, Milano, Giuffré,
1963, p. 248-249.
60
BOLLA, G.G., Contratto agrario, en Nuovo Digesto italiano, Torino, Utet, 1936, y en Scritti di
diritto agrario, Milano, Giuffré, 1963, p. 391-448.
61
BOLLA, G.G., Contratto agrario, en Scritti di diritto agrario, en Nuovo Digesto italiano, y en Scritti
di diritto agrario, p. 391-448.
62
BOLLA, G.G., Contratto agrario, p. 427, 429, 431, 447-, 448.
63
BOLLA, G.G., Contratto agrario, p. 429.
64
BOLLA,G.G., Contratto agrario, p. 429.
65
Ver BOLLA, G.G., Il fondo nei suoi aspetti giuridici, en Atti del primo Congresso Nazionale di Diritto
agrario, p. 266-290; La disciplina giuridica del fondo come unità agraria, en Scrititi di diritto agrario,
p. 449-480).
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
36
d) Sobresale el tema de la producción
66
en cuanto todas las normas
referidas a la agricultura tienen un sentido teleológico relacionado con el
momento objetivo y subjetivo de la actividad agraria. Por ello las líneas
fundamentales del ius proprium, es decir todas las normas referidas a la
producción (de origen privado o público) en cuanto normas propias de la
agricultura tiene un sentido finalista relacionado con el momento objetivo
y subjetivo de la actividad económica; el ius proprium de la agricultura tienen
para Bolla no solo un espíritu de búsqueda para responder afirmativamente
a la tesis autonómica, sino, principalmente, la necesidad de fundar, bajo el
tecnicismo, un criterio sistemático y metodológico
67
para demostrar la
existencia y completes del entero sistema.
Conviene además recordar el contenido de los planteamientos de otros
seguidores de la tesis autonomista, pese a lo episódico de su participación
sin la continuidad y profundidad de Bolla, pero ellos jugaron un importante
papel en algunos aspectos sobresalientes.
Brugi
68
también orienta su pensamiento por el tecnicismo de la materia,
descubre la existencia de intereses especiales de la agricultura y de los
agricultores, con absoluta preeminencia en la economía nacional, los cuales
no son enteramente satisfechos por el derecho civil, planteando la necesidad
de imponer en la legislación agraria futura un mayor énfasis en el interés
público, el cual debe tener prioridad sobre el individual aceptando en esta
forma la necesidad de la autonomía en cuanto la materia agraria requiere de
un especial tratamiento jurídico. Por otra parte Luzzatto
69
señala como la
naturaleza esencialmente económica y específica de la actividad agraria
requiere de criterios orgánicos y sistemáticos susceptibles de convertirse en
respuesta adecuada a esa actividad, frente a la incapacidad del derecho civil.
Debe destacarse la posición de Zanobini
70
. Él plantea como lo agrario
no es patrimonio de una determinada rama del derecho, sino, más bien, es
el producto de un conjunto de normas, tanto de derecho privado como de
derecho público, referidas a la agricultura
71
, centrando el criterio de la
66
BOLLA, G.G., Le basi giuridiche della produzione agraria, publicado en Rivista di Diritto agrario,
1975, p. 33.
67
En este sentido IRTI, Natalino, Le due scuole, p. 33.
68
BRUGI, Per l´autonomia del diritto agrario, publicado en Rivista di Diritto agrario, 1928, p. 184.
69
LUZZATTO, Ancora l´autonomia del diritto agrario, publicado en Rivista di Diritto agrario, 1928,
p. 376.
70
ZANOBINI, Il problema dell´autonomia del diritto agrario, en Rivista di Diritto agrario, 1928, p. 370.
71
ZANOBINI, Il problema dell´autonomia del diritto agrario, p. 229.
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
37
autonomía en las particularidades de esa actividad. Para él se trata,
particularmente, de un planteamiento orientado básicamente a promover
la singularidad del derecho agrario frente a la unidad formal del entero
sistema. He aquí donde se busca individualizar la autonomía.
También debe destacarse el futurista planteamiento de Parella quien,
al igual de Zanobini, ofrece aspectos novedosos. Comprende la dimensión
del derecho agrario como el instrumento jurídico de la producción
72
,
sugiriendo garantizar su incremento, destacando el papel cardinal de la
hacienda agraria como organización técnica impersonal del agricultor
dirigida a la producción.
En síntesis, observando lo señalado por los aliados de Bolla, son dos
los lineamientos generales descubiertos: por una parte, el reconocimiento de
la presencia de factores económicos, sociales y políticos concretos
impregnando la materia en un determinado tecnicismo; y, también, como
consecuencia de lo anterior, una cierta singularidad y particularidad de las
normas agrarias (no sólo privadas, o no sólo públicas, sino más bien públicas
y privadas) de donde se invoca su autonomía. Pero el criterio siempre se limita
al ordenamiento jurídico y a ofrecer posibilidades para su mejoramiento.
B) La escuela clásica del Derecho agrario de la especialidad, negadora de la
autonomía y sostenedora de la especialidad dentro del Derecho privado,
fue impulsada por Ageo Arcangeli. Para él en la misma forma como el
Código civil y el Código Mercantil hicieron dos disciplinas del Derecho
privado, en la misma forma para el agrario inducen a mantener, por las
mismas razones y las mismas exigencias, al derecho agrario como derecho
privado y el estudio del derecho agrario como doctrina privatista
73
. El agrario,
estando al lado del civil y el comercial, estarán conformando el entero
sistema del derecho privado, aún cuando la agricultura se ha dejado
abandonada por sus cultores
74
.
Igualmente hay una serie de fundamentos jurídicos para negar la
autonomía y sostener la especialidad del agrario dentro del Derecho privado
por parte de Arcangelli.
72
PARELLA, Il sistema del diritto agrario, en Rivista di Diritto agrario, 1929, p. 22.
73
ARCANGELI, A., Il diritto agrario e la sua autonomía, publicado en Rivista di Diritto agrario,
1928, p. 8.
74
ARCANGELI, A., Il diritto agrario e la sua autonomía, p. 8.
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
38
a) El formalismo es como se enfrenta el problema de la autonomía y
no como un problema de forma sino de sustancia
75
. Porque lo que le da el
carácter de autónomo a una materia es la existencia de principios generales
propios y exclusivos, capaces de distinguir la materia de todas las demás
76
.
“Estos principios generales deben ser comunes porque de lo contrario los
institutos de la disciplina estarían libres de todo vínculo y sería imposible
su unidad, y deben ser propios o especiales porque solo en esa forma le
darían y deben ser propios o especiales porque solo en esta forma le darían
el carácter de autónoma a la rama, de lo contrario habría que afirmar que el
conjunto de las ramas jurídicas es lo autónomo y no ellas entre sí”
77
. A la
luz de estos principios es que debe ser juzgada la pretendida autonomía de
la materia desde el punto de vista jurídico.
b) Con el formalismo se critica como una serie de ramas jurídicas, en
los últimos años, ha comenzado a afirmar su autonomía propia, con solo
regular una determinada realidad social o técnica
78
: en estos años la tendencia
a multiplicar el número de las ciencias jurídicas es evidente y por cierto no
confortante
79
porque al final traerá consecuencias dañosas para la ciencia
del derecho y la eficacia de los principios generales
80
. “Frente a esta actitud
debe reforzarse, como ha venido sucediendo la unidad del derecho privado,
evitando que a este movimiento natural se interpongan obstáculos
artificiales”
81
. Es en esta forma comprensible como, con un criterio motivado
en la unidad del Derecho privado, la tesis de la autonomía es vigorosamente
combatida por Arcangeli. Las diferencias con el tecnicismo son claras y el
enfrentamiento franco y abierto.
c) La especialidad en relación con el método y las fuentes. Un aspecto
clave desarrollado por el defensor de la especialidad se fundó en la necesidad
de declarar la unidad del método jurídico. Porque no es posible que el legislador
75
ARCANGELI, A., Il diritto agrario e la sua autonomía, p. 10.
76
ARCANGELI, A., Il diritto agrario e la sua autonomía, p. 10.
77
ARCANGELI, A., Istituzioni di diritto agrario, Roma, Foro Italiano, 2º ed., 1936, p. 15.
78
En cuanto al aspecto técnico Arcangeli critica la autonomía del Derecho marítimo, defendido
por SCHIALOJA, Antonio, La sistemazione scientifica del diritto maritimo, publicado primero en
Rivista di Diritto agrario, 1928, p. 7, y luego en Rivista di Diritto commerciale, 1928, p. 7 y más
profundamente se puede analizar el libro del mismo autor Sistema del diritto della navigazione, p.
34. La crítica de Arcangeli se encuentra en ARCANGELI, A., Istituzioni di diritto agrario,
Roma, Foro italiano, 2° ed., p. 15.
79
ARCANGELI, A., Istituzioni di diritto agrario, p. 15.
80
ARCANGELI, A., Istituzioni di diritto agrario, ibid.
81
ARCANGELI, A., Istituzioni di diritto agrario, ibid.
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
39
vaya a considerar los elementos técnico económicos, como lo hace Bolla,
traduciéndolos de las normas comunes. En tal sentido, sostiene, el agrario no
va a tener un problema grave, va a gozar de la suerte de contar con un método
jurídico: el método del Derecho privado, porque el método de estudio del
Derecho es uno solo, aún cuando en sus aplicaciones después asuma actitudes
particulares; en síntesis la necesidad del conocimiento concreto de la función
económica o social, en su estructura técnica no es exclusiva de una u otra
rama jurídica, porque vale en general para todo el Derecho
82
.
Por otra parte la denominada Escuela clásica del Derecho agrario de
la especialidad, se mantiene fiel al sistema tradicional de Gaio referido al
trío personae, res, actiones, a pesar de las particularidades del Derecho agrario,
ignorando los aspectos referidos a tratar con bienes productivos, no solo
estáticos o de consumo, y tener un fin destinado a la producción, es decir
no se trata de bienes de goce sino de ejercicio.
También existe una clara toma de posición por parte de los negadores
de la autonomía en cuanto a las fuentes del Derecho agrario, sosteniendo
que a falta de identificación de los principios generales, el agrario no tendrá
ningún problema grave porque las fuentes propias son las del Derecho
privado ubicables en el Código civil, en el entendido que se aplicarán salvo
que exista norma concreta encargada de resolver la situación
83
. Como no
puede sostenerse un problema en la jerarquía de las fuentes, porque no lo
hay, le resultan aplicables las del Codice civile
84
, y respecto de las normas
consuetudinarias aludidas por Bolla sostiene Arcangeli simplemente se
resuelven siguiendo el Código civil en cuanto se aplican en caso de no existir
norma concreta para resolver el caso.
d) La afirmación más categórica suya contra los autonomistas resulta
contundente al sostener que ninguno de los defensores de la autonomía
han demostrado la existencia siquiera de un principio general del Derecho
agrario. Esta va a ser una máxima condenatoria contra los autonomistas
quien en aquellos tiempos ni siquiera hurgaron en el reto si se trataba de
principios generales ius naturalistas o ius positivistas, apegados a los criterios
exegéticos propios de los civilistas clásicos, con un gran desconocimiento
muy grande en el ámbito de la Filosofía del Derecho (que va a ser la yeta
82
ARCANGELI, A., Istituzioni di diritto agrario, p. 139.
83
ARCANGELI, A., Istituzioni di diritto agrario, p. 76.
84
ARCANGELI, A., Istituzioni di diritto agrario, p. 78-79.
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
40
tura de toda una vida de condena por la falta de dominio incluso de a cuál
corriente filosófica pertenecía uno y otro).
Resulta interesante destacar la tesis de Vitta
85
en su posición adversa
a la autonomía. Defendiendo la unidad del derecho reclama reiteradamente
a los autonomistas la falta de demostración de principios generales necesarios
para la formación de la ciencia del derecho, señalando, contra la posición
de Zanobini, como la coincidencia de elementos privados y públicos no
permite, sino más bien obstaculiza, la formación de un cuerpo autónomo
de doctrina jurídica y de principios generales
86
.
Frente a este planteamiento Arias replicó que el derecho agrario no
puede ser analizado sólo desde el punto de vista formal; más bien éste,
junto con la política y la economía, ejercita una profunda acción de disciplina
sobre las relaciones colectivas
87
.
El resultado de la discusión aún no termina. Se traduce evidentemente
en el primer triunfo de la especialidad antes de 1942. Aún cuando pareciera
numéricamente minoritaria la tesis de Arcangeli, en verdad los siguientes
cultores del derecho agrario se inclinaron durante varias décadas por el
criterio de la especialidad. Esta es la tesis de los civilistas Carrara, Cicu,
Palazzo y Bassanelli, quienes, después de la muerte de Arcangeli, en 1935,
y antes de la promulgación del Código Civil en 1942, parecen seguir el
planteamiento formal sin atender los criterios de Bolla.
Gran cantidad de agraristas de todo el mundo se involucraron en este
debate clásico
88
, tratando de formular un conjunto de principios generales
capaces de permitir la afirmación de un derecho agrario autónomo. Y cada
tanto los civilistas escribían un artículo sacando cuentas de la falta de
demostración de la existencia de esos principios, por considerar los
redactados como una desiderata, provenientes del ordenamiento jurídico,
faltos de elementos jurídicos por ser técnicos, económicos o sociales
89
. Como
85
VITA, La controversia del diritto agrario, en Rivista di Diritto agrario, 1929, p. 193.
86
VITA, La controversia del diritto agrario, p. 193.
87
ARIAS, Il diritto agrario, en Rivista di Diritto agrario, 1928, p. 198.
88
Resulta interesante como la discusión de la autonomía tuvo también su impacto en América
Latina: al respecto pueden verse MUGABURU, Raúl, La teoría autonómica del Derecho agrario,
Santa Fe, 1933, insigne precursor del tema fuera de las fronteras italianas y AMADEO, T., La
autonomía del derecho agrario, Buenos Aires, 1938.
89
Uno de los últimos en pronunciarse en este sentido lo fue el civilista vinculado al Derecho
agrario, LUNA SERRANO, A., La formación dogmática del concepto de Derecho agrario,
publicado en Rivista di Diritto agrario, 1972, p. 514-519. Sostiene que “Para la construcción de
todo el concepto de derecho agrario hay que partir de la socialización del derecho privado (…)
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
41
se verá más adelante, el surgimiento de la Escuela Moderna del Derecho
agrario planteó superar esta trampa cambiando de metodología.
Metodológicamente lo importante de este debate histórico es que
derivado de él, unos y otros deberán tomar posición respecto de su escogencia
por una u otra tesis. Y desde luego con cualquiera de las opciones existentes
tendrá una metodología específica, la cual conlleva la escogencia no solo
de la autonomía o la especialidad, sino su coherencia con la línea de
pensamiento escogido, en cuanto al objeto, el método, las fuetes, e incluso
la forma de interpretar el Derecho agrario.
Esto significa que para comprender la Teoría pura del Derecho agrario
se ha debido pasar por este debate, y sea cual sea la escogencia de una u otra
escuela, se debe ser coherente metodológicamente con los planteamientos
existentes para comprender la disciplina, tanto internamente como en
relación con otras disciplinas.
5. Solo hasta cuando la ciencia del derecho agrario cumplió 40 años
se produjo una escisión importantísima en la doctrina como para nutrir el
tema. Se puede, para 1962, ubicar la gestación de la Escuela Moderna del
derecho agrario
90
, diferenciable de la doctrina clásica, configurándose
realmente en 1972, al cumplir la Rivista di Diritto Agrario sus 50 años.
Esta avanzadilla del derecho civil que es el derecho agrario, que viene a ser la realización
definitiva de aquella más honda motivación del derecho agrario de la agricultura, que es la
satisfacción de la exigencia de la justicia social en el sector económico agrario ha de
proporcionar, sin duda una renovación del derecho civil (…) es posible que esta consecución
de la justicia social que se quiere lograr con la nueva ordenación de la agricultura determine
un cierto acercamiento del derecho mercantil (…) determinará que el que hoy llamamos derecho
agrario por referencia a su objeto material se irá convirtiendo en un apartado del derecho
mercantil (…) y es de suponer que esta evolución diseñada llegará a tener actividad, el derecho
agrario vendría a ser un capítulo del derecho económico, comprendido dentro del derecho
civil” (p. 517-519). Para Luna Serrano el Derecho agrario no es ni el derecho de la agricultura
ni el derecho de la empresa agraria, sino el derecho del empresario agrícola: “no veo
inconveniente en configurar., incluso formalmente, el derecho agrario como derecho del
empresario agrícola, ya que este desarrolla su actividad dentro de la empresa agraria (entendida
como institución), cuyo concepto, aunque de manera no definitiva, se ha configurado ya en el
derecho mercantil, en términos generales, y creo que acaso pueda ya afirmarse que está en
vías muy próximas de elaborarse en el derecho agrario, como organización, comprendiéndose
dentro del mismo los tres perfiles que caracterizan a la empresa: sujeto (empresario),objeto
(hacienda) y actividad económica de participación en la producción y en el mercado
(explotación)”, p. 510.
90
Para encontrar sus características, que se dirán aquí, publiqué hace muchos años el artículo
ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, La escuela moderna del Derecho agrario, publicado en Revista
Judicial, San José de Costa Rica, 1984, N° 30, p. 159.
Campo J urídico, vol. 2, n. 1, p. 15-44, maio de 2014
ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
“Teoría Pura del Derecho Agrario” Contemporáneo (Parte I)
42
Posteriormente van a ocurrir muchos hechos científicos con una
dimensión desconocida anteriormente susceptibles de encontrar en la
división nuevas e interesantes explicaciones.
Las “dos escuelas” de la doctrina clásica identificadas por Irti van a
conformar la doctrina clásica del derecho agrario. Pero su vida se limita a
pocas décadas porque luego de estas “dos escuelas clásicas” toma cuerpo
una nueva, la Escuela Moderna del Derecho agrario encabezada por Antonio
Carrozza, cuyos discípulos, ahora no sólo italianos sino además muchos
otros de Europa y América latina, buscan forjar una teoría general para la
materia, con un criterio mucho más científico.
Pero son varios los aspectos históricos necesarios de explicar para
comprender como se justifica una división como la planteada.
Para 1962, debido a su avanzada edad, Bolla ha perdido su beligerancia,
y muerto prematuramente uno de sus alumnos más cercanos, Frassoldati,
asisten regularmente a Villa Bolla en Florencia, sus jóvenes discípulos Emilio
Romagnoli, Natalino Irti, Paolo Grossi y Antonnio Carrozza, quienes luego
asumirían las funciones de la Rivista di Diritto Agrario y del Instituto di Diritto
Agrario Internazionale e Comparato, además de su compromiso científico
con la disciplina.
La ruptura inicial con la doctrina clásica opera precisamente en 1962
cuando Carrozza plantea el tema de los institutos
91
para superar la discusión
sobre los principios generales del derecho agrario. En primer lugar parece
dejar en claro que éstos, si se han de encontrar, deben ser estrictamente
positivos; es decir, se descarta la posición ius naturalista, con lo cual el ámbito
de discusión se reduce.
Carrozza, en concreto, ha demostrado, impulsando el tema de la teoría
general
92
en todas sus facetas como la exigencia de los principios generales
del derecho agrario es un falso problema, por lo menos como fue planteado
por Arcangeli, pues conviene dirigir todos los esfuerzos por senderos que
permitan vislumbrar una meta segura, no por el camino de los principios
91
CARROZZA, Antonio, Gli istituti del diritto agrario, Milano, Giuffré, Vol. I, 1962 y Vol. II, 1970.
92
CARROZZA, Antonio, Per una teoría generale del diritto agrario, publicada en Rivista di Diritto civile,
1973, p. 238, Problemi di teoria generale del diritto agrario, en Esperienze e prospettive del diritto agrarioin
Italia e nell’ URSS, Milano,Giuffré, 1975, luego en español Problemas de teoría general del derecho
agrario, en Temas de Derecho agrario europeo y latinoamericano, San José, Fidac, 1982.
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ZELEDÓN, Ricardo Z. Fundamentos para una
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porque quienes se han aventurado en él no han llegado a un lugar seguro,
sino, más bien, se encuentran cada vez más perdidos
93
.
La obra continúa, pero no es sino pocos meses después de la muerte
física del Padre del derecho agrario, Giangastone Bolla, ocurrida en 1971,
cuando Carrozza cristaliza la Escuela Moderna del derecho agrario
94
. Esto
ocurre al plantear su teoría de la agrariedad en noviembre de 1972. Logra
así dar a la ciencia una respuesta intuida por Bolla pero que no pudo formu-
lar, concibiendo una “noción extrajurídica del fenómeno agrario” consis-
tente “en el desarrollo de un ciclo biológico, vegetal o animal, ligado direc-
ta o indirectamente al disfrute de las fuerzas o de los recursos naturales, el
cual se resuelve económicamente en la obtención de frutos, vegetales o ani-
males, destinados al consumo directo, sea como tales o bien previa una o
múltiples transformaciones”
95
.
Bolla resucita científicamente dentro de la nueva concepción, pero lo
hace por medio de Carrozza, no sólo en la reivindicación del tecnicismo,
sino, principalmente en cuanto la línea de argumentación conduce de ahora
en adelante a la construcción de una teoría general
96
.
El resultado final ha sido la división de los agraristas en dos grandes
sectores: los agraristas civilistas cuya tesitura, en líneas generales, no coincide
con los planteamientos de Arcangeli. Para ellos con el agrario el ordenamiento
jurídico les ofrece mayores posibilidades, aunque admitan incluso el tratamien-
to del derecho agrario por institutos, aceptan la presencia de una cierta agra-
riedad en la normativa, pero su método sigue siendo el del Derecho privado y
consideran al agrario dentro del derecho privado. Por otra parte, los agraristas
puros, pertenecientes a la Escuela Moderna del derecho agrario, donde cada
vez más se suman los autonomistas, seguidores de Bolla, encuentran en la teo-
ría general una respuesta coincidente con sus planteamientos.
93
ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Autonomía y especialidad, en el libro conjunto CARROZZA,
Antonio, ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, Teoría general e institutos de Derecho agrario, p. 63.
94
ZELEDÓN Zeledón, Ricardo, La Escuela Moderna del Derecho agrario, publicado en Revista
Judicial, San José, Costa Rica, 1984, N° 30, p. 159.
95
El concepto desarrollado por Carrozza constituye el corolario del capítulo “La noción de lo agrario”,
en CARROZZA, Antonio, Problemi generali e profili di qualificazione del diritto agrario, p. 74.
96
Carrozza es alumno de Bolla, sin embargo no es producto de la escuela técnico económica,
sino que en Pisa su maestro es Funaioli quien pertenece a la escuela jurídica de Arcangeli,
criticó en forma aguada la inexistencia de principios específicos y exclusivos del derecho agrario
distintos de los informadores de otras materias (FUNAIOLI, Giovanni, Corso di Diritto agrario,
Pisa, Pellegrini, 1948, p. 21), de donde se comprende una formación que proviene de ambas
escuelas clásicas. Este doble origen científico se mantuvo siempre pues Carrozza siempre fue
profesor de Derecho privado y Derecho agrario.
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Debe indicarse que para esa época, independientemente del problema
autonómico, para unos el derecho agrario era el derecho de la agricultura y
para otros el derecho de la empresa agraria. Antes de la terminación de la
segunda guerra mundial la concepción dominante se inclinaba a calificarlo
como el derecho de la agricultura
97
por la presencia de una marcada afluencia
de normas provenientes de la legislación especial, generalmente de carácter
público, así como la marcada influencia de las normas consuetudinarias.
Por otra parte, con la promulgación del Codice civile italiano de 1942, a partir
de Italia y con influencia en el resto de Europa se plantea metodológicamente
la aparición de un cierto derecho de la empresa agraria elaborada por algunos
destacados juristas dentro de los que debe mencionarse la figura ceñera de
Lorenzo Mossa
98
, y la doctrina posterior, desde Fulvio Maroi en 1942
99
,
hasta Giovanni Galloni en 1961
100
, salvo muy pocas excepciones, se
configura al agrario como el derecho de la empresa agrícola incluyendo a
Bolla quien originalmente indicó como concepto central al fundo
101
,
caracterizada la empresa como una unidad productiva e institución-cosa.
Conviene ahora perfilar cuáles serían los planteamientos de la Escuela
Moderna, y, concretamente, cómo podría ser vista la discusión entre
autonomía y especialidad con las orientaciones establecidas por este nuevo
movimiento.
| Observação do Editorial: a segunda parte do presente artigo será publicada em
Campo Jurídico – Revista de Direito Agroambiental e Teoria do Direito, Vol. 2, nº 2,
prevista para outubro de 2014. |
Recebido em: 19 de janeiro de 2014.
Aceito em: 28 de fevereiro de 2014.
97
GIORGIANNI, M., Il diritto agrario tra il passato e l’avenire, publicado en Rivista di Diritto agrario,
1964. I, p. 23, ASCARELLI, T., L’importanza dei criteritecnici nella sistemazione delle discipline
giuridiche el il diritto agrario, en Atti del Primo Congresso nazionale di diritto agrario, Firenze, Ricci,
1935, p. 107.
98
Entre la inmensa obra suya puede verse principalmene MOSSA, L., Scienza e metodi del diritto
commerciale, en Rivista di diritto civile, I, p 97, y Significado del nuevo derecho mercantileuroeo,
en Revista de derecho merantil, N° 196, p. 6.
99
MAROI, F., L’agricoltura nel Libro dellavoro nel nuovo Codice civile, en Rivista di Diritto agrario,
1942, I, p. 123.
100
GALLONI, G., Lezioni di diritto agrario (d,. Ciclostil.), Firenze, Universitá di Firenze, 1961, p. 1.
101
BOLLA, G.G., Il fondo nei suoi aspetti giuridici, L’ordinamento giuridico dell’agricoltura e le sue
nuove esigenze sistematiche, Il problema della terra, en Atti del primo Convegno internazionale di
diritto agrario, p. 3.
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