Caracas, 23 de febrero de 2007

Ley contra el Acaparamiento, la especulación, el boicot y otras conductas
que afecte el consumo de los alimentos o productos sometidos a control
de precios.
En Gaceta Oficial número 38.628 del 16-2-2.007 fue publicado el Decreto
con rango, valor y fuerza de Ley Especial de Defensa Popular contra el
Acaparamiento, la especulación, el boicot y cualquier otra conducta que
afecte el consumo de los alimentos o productos sometidos a control de
precios (LECAEB).
A pesar de la situación que se ha vivido recientemente en relación al
desabastecimiento de bienes y servicios de primera necesidad, en nuestra
opinión la promulgación del referido texto no tiene justificación y sólo se ha
creado otro instrumento para el abuso y la discrecionalidad, además de
constituir una violación a la Constitución Nacional, lo que en definitiva no
es mas que un obstáculo normativo para la implementación de los controles
y sanciones preexistentes, que son en buena parte prácticamente idénticos
a los recién promulgados.
La afirmación anterior parte de un aspecto que pareció ser obviado al
momento
de la promulgación del decreto; la Ley de Protección al Consumidor y al
Usuario (LPCU), publicada hace menos de 3 años y cuyo reglamento aún no
ha sido reformado conforme a esta Ley. El objeto de la LPCU abarca sin duda
el que fue consagrado en el artículo 1 de la LECAEB, es decir la defensa,
protección y salvaguarda de los derechos e intereses de los consumidores y
usuarios, lo que según la lógica interpretación del artículo 6 de la LPCU
incluye
el libre consumo de los alimentos o productos sometidos a control de precios.
Partiendo de la premisa anterior, nos encontramos frente a dos instrumentos
normativos destinados a regular la misma situación y que además están
destinados a los mismos sujetos, ya que la definición legal de Proveedor de
la LPCU equivale al artículo 3 de la LECAEB. Por otra parte, las funciones
del
INDECU se solaparon con las del Órgano o Ente competente del Ejecutivo
Nacional sobre la materia, aún por nombrarse.
©2007, Escritorio Jurídico Echeverria & AsociadosEn igual sentido, creemos que lo
referente a la creación de los Comités de
Contraloría Social para el Abastecimiento (CCSA) es absolutamente
innecesario
y contraproducente, ya que la LPCU incluye todo un capítulo destinado a la
representación, consulta y participación ciudadana. En relación a esto,
debemos
señalar que de acuerdo a lo previsto en el numeral 1° del artículo 7 de la
LECAEB los CCSA podrán, sin orden judicial, ingresar a los locales
comerciales
a fines de comprobar el abastecimiento de alimentos sometidos al control
de precios, lo que creemos vulnera la garantía de la inviolabilidad del
domicilio
prevista en el artículo 47 de la Constitucional Nacional.
Asimismo, vemos con preocupación la redacción del artículo 12 de la
LECAEB
ya que allí se establecen de manera etérea los requisitos para la procedencia
de medidas preventivas; esta potestad del Ejecutivo debe estar sometida a
una presunción razonable de la comisión de alguna infracción y a la
inminencia
de un daño irreversible.
Por otra parte, es una clara violación al principio de legalidad, la inclusión
en un Decreto Ley de sanciones penales, ya que ello está reservado por
disposición expresa de la Constitución, a la Ley formal, es decir el acto que
emana de la Asamblea Nacional como cuerpo legislador. Debemos mencionar
igualmente que, aunque con penas inferiores, todos los tipos penales incluidos
en la LECAEB están igualmente tipificados en la LPCU, con excepción del
Boicot, cuyo supuesto de hecho creemos está comprendido dentro del delito
de Alteración Fraudulenta de Condiciones de Oferta y Demanda contenido
en el artículo 135 de la LPCU. En todo caso, ahora existen dos cuerpos
normativos con diferentes penas que sancionan la comisión de los delitos de
Acaparamiento, Especulación, Alteración Fraudulenta de Precios y
Contrabando
de Extracción, frente a lo que según el único aparte del artículo 25 de la
Constitución Nacional, debería aplicarse la mas favorable. Otro aspecto de
naturaleza penal que debe ser destacado, es la cuantiosa agravante prevista
en el artículo 25 de la LECAEB según la cual, las penas serán aumentadas en
el doble cuando la comisión de los delitos tenga por objeto afectar la
seguridad
integral de la nación, desestabilizar las instituciones democráticas o generar
alarma que amenace la paz social.
Hay que mencionar sobre la aplicación de las disposiciones penales, que no
©2007, Escritorio Jurídico Echeverria & Asociadosqueda claro cuales serán las atribuciones
de los CCSA y si sus actuaciones
tendrán algún valor de cara a la investigación penal, conforme a lo dispuesto
en el Código Orgánico Procesal Penal y si con base en ellas se pudiere
eventualmente proceder a una aprehensión flagrante según lo dispuesto en
el artículo 248 del texto adjetivo penal.
Por último, llama poderosamente la atención lo dispuesto en el único aparte
del artículo 4 de la LECAEB, según el cual el Ejecutivo Nacional puede, sin
que sea necesario formalidad alguna, expropiar mediante decreto por razones
de seguridad y soberanía alimentaría, lo que nos lleva a preguntarnos ¿Qué
puede ser objeto de expropiación? y ¿Cuáles son las condiciones para ello?
Pareciera entonces que la LECAEB es una Ley inútil, habida cuenta que sólo
la expropiación y las medidas cautelares son aspectos realmente novedosos
y su regulación es confusa y peligrosa.
Si necesita información adicional no dude en contactarnos a través del correo electrónico
informacion@echeverriayasociados.comVisión General
Ley especial de defensa popular contra el acaparamiento, la especulación, el boicot y cualquier otra
conducta que afecte el consumo de los alimentos o productos sometidos a control de precio.
COMENTARIOS A LA NUEVA LEY ESPECIAL DE DEFENSA POPULAR CONTRA EL ACAPARAMIENTO,
LA ESPECULACIÓN, EL BOICOT Y CUALQUIER OTRA CONDUCTA QUE AFECTE EL CONSUMO DE
LOS ALIMENTOS O PRODUCTOS SOMETIDOS A CONTROL DE PRECIO
(Gaceta Oficial No. 38.862 del 31-01-2008)
Tomado de la PRESENTACIÓN
La primera edición de este trabajo fue realizada con el único propósito de servir de guía de
introducción a la Ley Especial de Defensa Popular contra el Acaparamiento, la Especulación, el
Boicot y cualquier otra conducta que afecte el consumo de los alimentos o productos sometidos a
control de precios. Fue elaborada, pues, cuando la Ley no había sido aplicada en la práctica. Se
trató de un trabajo teórico, que señalaba las dudas que planteaba la Ley -que no eran pocas- y las
posibles soluciones.
La situación actual es bastante diferente. La Ley ha tenido una importante aplicación práctica y las
dudas entonces señaladas han manifestado, actualmente, las complejas aristas que rodean la
aplicación de la Ley. Asimismo, en febrero de 2008, el texto fue objeto de puntuales reformas que
afectaron, básicamente, su ámbito de aplicación. Esta segunda edición pretende recoger la
experiencia práctica en la aplicación de la Ley, así como las reformas concretas introducidas.
Asimismo, la Ley es situada en el contexto actual de la intervención pública en la economía, con
especial referencia a la técnica de planificación y al Plan de Desarrollo de la Nación 2007-2013.
No es novedad en Venezuela la regulación de la conducta del proveedor para prevenir ilícitos
relacionados con los bienes declarados de primera necesidad o sometidos a control de precio. De
hecho, para entender la nueva Ley, deben tenerse en cuenta sus antecedentes, y muy
especialmente, la Ley Contra el Acaparamiento y Especulación, de 1947, de la cual es tributario el
texto vigente. Regulación que exterioriza una tensión que no es, tampoco, novedosa entre
nosotros: nos referimos a la tensión entre la libertad de empresa y la intervención pública en la
economía.
Esa tensión se ha resuelto, históricamente, mediante la supremacía de la segunda sobre la
primera, como lo evidencia el prolongado régimen de excepción al cual fue sometida la libertad de
empresa, y que permitió desarrollar un desordenado régimen de control deprecio. La Ley Especial
de Defensa Popular contra el Acaparamiento tiene la virtud de haber sido dictada en plena
vigencia constitucional de la libertad económica. Con lo cual, ella tiene un reto, nada despreciable:
demostrar que es posible desplegar medidas efectivas de control sobre los alimentos o productos
sometidos a control de precio o declarados de primera necesidad, en respeto al sistema de
economía social de mercado reconocido en el Texto de 1999.
La Unión, marzo de 2008

ACAPARAMIENTO
Este concepto se usa en el contexto de la Economía y las finanzas
públicas.
Práctica monopolística tendiente al encarecimiento de un Producto mediante la
congelación de su Oferta, antes de que lleguen al Mercado de Consumo, con el fin
de venderlos cuando los Precios de los mismos resulten superiores a los actuales.
El acaparamiento se fundamenta entonces, en la previsión de un aumento de la
Demanda y es una práctica especulativa. Sin Embargo, quien acapara corre el
riesgo de equivocarse en sus suposiciones y perder parte de los activos que ha
invertido en la Compra, con lo cual se convierte en un demandante como cualquier
otro que concurre al Mercado.
Sin Embargo, cuando se realiza en volúmenes muy amplios, se entiende como una
práctica monopólica que muchos países condenan de diversas maneras.
Para que un Bien pueda ser acaparado se requiere que la Oferta no pueda
aumentar rápidamente en el Tiempo en respuesta al aumento de los Precios que
produce el Acaparamiento y, además, que no tenga sustitutos próximos. Por otra
parte la Cantidad Demandada, debe disminuir menos que proporcionalmente ante
los aumentos del Precio -es decir, debe ser una Demanda Inelástica- ya que de
otro forma el acaparador no podrá vender sus inventarios con Beneficio para sí.
Estas condiciones han hecho que, históricamente, sólo se hayan acaparado sólo
cierto tipo de Bienes, como productos agrícolas por ejemplo, que cumplían con
estas características.
El acaparamiento sólo es posible en mercados pequeños, donde no existen
suficientes oferentes y las comunicaciones son escasas e imperfectas. En un
Mercado abierto y global, como en la actualidad, el acaparamiento es una práctica
poco provechosa, ya que es posible recurrir a otros oferentes de otras partes del
planeta. Por esto no ocasiona perjuicios reales al Consumidor, y puede
considerárselo como un modo más de regular la Oferta de mercancías y los Precios
de las mismas.

BOICOT ECONÓMICO
Este concepto se usa en el contexto de la Economía y las finanzas
públicas.
Acción concertada consistente en la negativa total o parcial de tener Intercambio
económico, o en tratar de obstaculizar el Desarrollo normal de la Actividad
Productiva o comercial.
Se puede presentar en el plano internacional en contra de ciertos países o en el
plano nacional en contra de una o varias empresas o en contra de un gobierno.
Ssu objetivo es obligar a los afectados a ceder ante las pretensiones de quienes
imponen esta sanción o forzarlos a aceptar determinadas condiciones.
Que es la especulación?
Especulación es un vocablo que nos encontramos en cualquier conversación económica
cada tres frases, bien para usarlo como designio de los males económicos que nos
afectan, bien para sustentar o apoyar ciertos movimientos económicos de una manera
relativamente sutil. No obstante, sobre la especulación, su definición y función
económica, poco se habla y por este motivo, vamos a dedicar esta semana nuestros
Conceptos de Economía a la especulación.
La especulación se define como el conjunto de operaciones comerciales o financieras
destinadas a obtener un beneficio económico, basándonos exclusivamente
en las variaciones de precios en el tiempo. Esta definición incluiría dentro de la
especulación a cualquier inversión, ya sea realizada en activos materiales, inmateriales
o activos financieros, pero se acuerda definir como especulación a las inversiones que
se realizan sin tener ningún tipo de control sobre la gestión de los activos en los que se
realiza la inversión.

A nivel financiero, una acción especulativa se entiende como la inversión que se realiza
en activos que no garantiza la seguridad de retorno del activo adquirido ni tampoco
asegura el beneficio esperado por la inversión realizada. En esta línea, debemos tener
presente que ganar o perder es realmente sencillo, dado que un movimiento
especulativo genera tanto beneficios como pérdidas dentro del movimiento de
capitales. Por tanto, los movimientos especulativos no presentan siempre
rentabilidades positivas, tal y como se quiere hacer ver a nivel coloquial desde muchos
frentes no especializados en economía.
¿Por qué es necesaria la especulación?

Actualmente, nos encontramos en una tesitura económica que señala directamente a
los especuladores como los causantes de los grandes males de los mercados financieros
y las perversas consecuencias que tienen sobre el empleo y el crecimiento económico.
Pero dentro de cualquier configuración económica, es necesario que alguien asuma los
riesgos inherentes a las operaciones económicas.
Imaginemos por ejemplo el mercado de materias primas, en el que los precios fluctuan
en función de las previsiones de las cosechas o futuras extraciones petrolíferas. Si un
año, la climatología ha sido adversa y se requieren nuevas zonas para realizar cultivos
que nunca se han llevado a cabo, los agricultores pueden no estar dispuestos a afrontar
el riesgo de la inversión en un terreno que no saben su productividad o no disponen de
los medios económicos suficientes para llevar a cabo el sostén de la cosecha.
Vender anticipadamente la cosecha a un fondo de inversión puede ser una vía para que
la producción se pueda llevar a cabo, afectando directamente al precio de la materia
prima en el mercado dado que se transfiere la capacidad negociadora del
precio al inversor que financia la cosecha. Si este especulador no invirtiera en
esta cosecha, asumiendo el riesgo de la pérdida de la misma, no tendríamos finalmente
las materias primas.
El punto más importante de la función especulativa dentro de los mercados lo
encontramos en el aseguramiento del precio de la producción en el futuro. En
multitud de ocasiones, nos encontramos con que los productores primarios que se
reflejan en el activo financiero, quieren fijar de antemano el precio futuro de la
producción para no asumir las variaciones de precios que se puedan derivar de las
variaciones en la oferta y demanda del bien en cuestión. En estos casos, los mercados
de futuros representan el vehículo especulativo que cumple con la función de satisfacer
las necesidades de los productores de dichas materias primas.
La dotación de liquidez y la financiación de
los estados

El segundo gran punto de los movimientos especulativos lo tenemos dentro de los
movimientos que dotan de liquidez a los mercados financieros y posibilitan
a la vez la financiación de estados, entes públicos y empresas con emisiones de deuda a
distintos plazos.
Tal y como está definida la especulación, adquirir una letra del tesoro o un bono de una
empresa, es un movimiento especulativo puro y duro dado que el inversor sólo
persigue el rendimiento de la operación sin poder entrar en la gestión económica del
ente. Tengamos presente que la distribución monetaria entre ahorro e inversión se
encuentra desplazada y cualquier ente económico necesita liquidez para llevar a cabo
sus operaciones comerciales y financieras.
Los rendimientos que se pagan por estos movimientos de fondos están íntimamente
relacionados con las garantías de devolución del principal en el caso de las empresas o
con las previsiones de crecimiento, recaudación y control del gasto público para el caso
de entes públicos, como son los estados, CCAA o ayuntamientos.
En esta línea, la garantía o afianzamiento de las inversiones mediante Credit Default
Swaps o recurrir a las subastas como métodos para colocar los activos financieros
dentro de los mercados de capitales son los vehículos más usados para conseguir el
funcionamiento real de la economía.
La función de liquidez del mercado, es una función imprescindible para el
funcionamiento correcto de la economía. La liquidez del mercado garantiza que se
maximiza el precio más eficiente y más bajo para cualquier operación, sin la necesidad
de esperar para que la operación se efectúe. Más liquidez implica más demanda y,
como consecuencia, mejor precio y una realización mucho más rápida de la operación.
La realización de operaciones de manera consecutiva es la que faculta el movimiento
de la economía de manera directa con la influencia de oferta y demanda necesaria para
que el mercado funcione.
El riesgo, el factor impredecible

Finalmente, tal y como se puede concluir después de un análisis racional de la
especulación; el riesgo intrínseco a la emisión de cualquier activo generará en el futuro
fluctuaciones en los precios que podrán favorecer o perjudicar al especulador o tenedor
directo del activo. En esta línea, los Gobiernos están buscando fórmulas para regular
la especulación y los movimientos de capitales, mediante los planteamientos
del establecimiento de la Tasa de Tobin o mediante la prohibición de las operaciones
en corto, como vías que invierten en activos temporales o contratos de futuros que fijan
valores inferiores a los presentes sobre determinados activos financieros.
La realidad es que cualquier regulación severa sobre los mercados financieros
afectará directamente a la liquidez existente y a los costes reales de
financiación de los estados y empresas. El combustible principal de la economía
es el dinero y sus tenedores son los que deciden realmente lo que quieren hacer con él,
los riesgos que quieren asumir y los rendimientos que esperan obtener por los riesgos
que asumen frente a la pérdida.
Por último, las críticas que se fundamentan frente a los movimientos especulativos de
los mercados, siempre señalan como culpables del encarecimiento del precio al
movimiento especulativo mediante un alza del precio del activo frente su nivel real de
precio. Esta afirmación implica de entrada que conocemos de antemano cual va a ser el
precio real de cualquier activo en el futuro, cuestión que es impredecible basándonos
sólo en la variación de precios. La estabilidad de precios y la ausencia de volatilidad
directa en el valor de transacción viene asegurada por la propia existencia de la
especulación dado que si no existieran los movimientos especulativos no existiría
absolutamente ninguna previsión del valor del activo en el futuro.
En esta línea, la volatilidad en los precios sería tan elevada que las transacciones
comerciales con precios fijados de antemano serían impensables dado que la
distribución del riesgo que asumen los especuladores dentro de los mercados sería
distribuida por igual a todos los agentes que intevienen dentro del circuito económico.
Se puede concluir que es impensable un sistema económico que elimine la
especulación dado que la asunción del riesgo no puede ser distribuida por igual entre
los agentes que intervienen con distinta capacidad económica.
supuesto, -ta adj.
1 Que no es verdadero pero se pretende hacer pasar por cierto: el supuesto rey suplantó al
verdadero.
NOTA En esta acepción, va antepuesto al sustantivo.
2 Que es posible que sea cierto o verdadero, pero no se ha demostrado: el supuesto culpable de
los hechos va a ser juzgado.
— s. m.
3 Idea, juicio o teoría que se supone verdadera, aunque no se haya demostrado o confirmado, y a
partir de la cual se extrae una consecuencia o una conclusión. hipótesis.

por supuesto Indica la completa certeza que se tiene en lo que se expresa o la rotundidad de la
afirmación que se hace: por supuesto que iremos esta tarde al cine.
supuesto que Indica la causa o el motivo de una cosa que se ha dicho: no temía mi rechazo,
supuesto que había sido informado de mi reacción.
Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.

supuesto, -ta
adj. Pretendido, falso, pseudo.
m. Objeto que no se expresa en la proposición, pero es aquello de que depende la verdad de ella.
Hipótesis.
Por supuesto. loc. adv. Ciertamente.
Supuesto que. loc. conj. causal y consecutiva. Puesto que.
FILOS. Todo ser que es principio de sus acciones.
GRAM. y LÓG. Persona o cosa de la que se afirma o niega algo.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

supuesto, -ta (su'pwesto, -ta)
abreviación
aparente que es hipotético y no puede ser afirmado con certeza Según ella, soy el supuesto
causante de sus males.

supuesto
sustantivo masculino
suposición hipótesis en que se basa una teoría, argumentación o investigación El supuesto de que
parte su argumentación es falaz.
dar por supuesto - considerar como cierta una cosa Dio por supuesto que sus amigos lo ayudarían.
por supuesto -
a. introduce un comentario que está en consonancia con lo expresado anteriormente Por supuesto
que ya ganó el puesto pero debe trabajar duro para mantenerlo.
b. se usa para expresar consentimiento Por supuesto que quiero que me acompañes
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