Escritura de mujeres

“Sin siempre ni jamás,
Es darle guerra a esta paz.”
Callejeros, Sed (2001)


Nuestra condición de mujeres nos atraviesa pero nuestra identidad se va construyendo
con avances y retrocesos, con contradicciones. Hay algo que nos hace semejantes (similares)
pero la construcción de la subjetividad está sujeta a muchos factores, secundarios si se quiere,
que hacen a la heterogeneidad. No es lo mismo ser una mujer indígena que una campesina -
aunque muchas sean ambas cosas-, que una obrera, un ama de casa, una aristócrata o una
intelectual. Dice Rigoberta Menchú (1983:271):
En toda mi narración yo creo que doy una
imagen de (mi pueblo). Pero, sin embargo, todavía
sigo ocultando mi identidad como indígena. Sigo
ocultando lo que yo considero que nadie sabe, ni
siquiera un antropólogo, ni un intelectual, por más
que tenga muchos libros no saben distinguir todos
nuestros secretos.
En ese sentido considero que la escritura de mujeres es diversa, hay multiplicidad de
leguajes, géneros, objetivos, e interculturalidad; hay mujeres machistas, feministas, femeninas,
conservadoras, liberales, racionales, materialistas, etc.
¿Cómo salir del paradigma?
Por esto la literatura feminista, como militancia política, como experiencia
transformativa debe estar, en mi opinión, en función de la hibridez. Contrapongo esta
posición a las tendencias universalistas del feminismo metropolitano, expresado en la
Argentina por algunos grupos troskistas como Las Rojas o Pan y Rosas. No logran salir del
paradigma moderno universalista cuyas consecuencias – y principal objetivo- es la
invisibilización del otro, su negación, su des-historicidad; Santiago Castro Gomez llama a esta
construcción epistemológica de las Ciencias Sociales violencia epistémica.
Esta violencia es ejercida también sobre la voz de las mujeres ocultándola. Se nos vedó
por muchos años el espacio público de la política, de la oratoria, de los lugares de decisión, de
los espacios de poder, relegándonos al ámbito privado.
Se desarrolló y se transformó el lenguaje femenino en lo privado, en la casa, con los
hijos, con otras mujeres y, por supuesto, en disputa permanente con un lenguaje patriarcal,
que, producto de su incomprensión, reviste a la mujer con un velo de misticismo y brujería.
Una de las conclusiones que sacó un compañero, después de leer La mujer habitada de
Gioconda Belli fue: “No sabía que las mujeres pensaban así (…) igual me aburrió por su forma
de escribir”. A mí me pasó todo lo contrario, hallé n su escritura una forma de aprehender el
mundo que me resulta familiar.
La deconstrucción de los discursos patriarcales, como mecanismo de control
emocional, político, económico, etc. deben desentrañar la situación de opresión. Esto no
implica, para mí (o no debería implicar) la negación de un lenguaje masculino –no vamos a
cometer el mismo error-. La mujer debe liberarse en sí y para sí, pero no para imponerse al
otro e invertir los factores del binomio, sino para entrar en diálogo con él, transformarlo y
transformarnos.
Hipótesis de diferentes escrituras de mujeres:




Escritura de mujeres
Feministas: asumen la literatura en
su función política, de relaciona en
general con temas o debates
feministas (Gioconda Belli, La mujer
habitada)
Escritura femenina de estilo de
estilo masculino:
 Virginia Woolf comienza a
desvincularse del pensamiento
masculino: Orlando.
 Silvina Ocampo –debate- Los
sueños de Leopoldina.
De lectura femenina (Jauss-
Teorías de la recepción) ¿Cómo se
establece que una lectura es
femenina? ¿Es medible? ¿Importa?
¿Es individual o colectiva o ambas?
De lenguaje femenino: (Crítica
feminista Norteamericana- Rorty)
Puede correr el riesgo de la
incomunicación. Hipótesis: no se
opone a otras variantes, por ejemplo
la feminista.
Características:
 Meta- escritura (Nélida Piñon -
2004-, Voces del desierto: 191)
 Ciclicidad ≠ Tiempo lineal (¿Son
opuestos? ¿Es realmente el tiempo
cíclico propio de la mujer?
¿Termina reproduciendo la
polaridad?
 Intertextualidad
 Polifonía
 Cuestionamiento a la primacía
del racionalismo
Género femeninos:
 Autobiografía y testimonio: La
monja de Alférez; Sor Juana,
Respuesta a Sor Filotea.
 Libro de cocina: Juana Manuela
Gorriti (1980), Cocina ecléctica.
 Crónica contemporánea.
Temáticas femeninas: