CLAVES PARA UNA DIRECCIÓN DE EQUIPOS EXITOSA

Dirigir grupos en deportes colectivos, en los que obtener resultados depende de tantos factores, es
una tarea harto difícil teniendo en cuenta que sobre ello no existe una verdad absoluta y lo que a
algunos les funciona en determinados momentos a otros, que ponen la misma actuación, no les da
el mismo resultado, por lo que atreverse a organizar una lista de claves para la dirección de
equipos se presenta poco realista.

Teniendo esto en cuenta, creo que es posible, estudiando a las grandes personalidades del
liderazgo, partir de una serie de claves que pueden ayudarnos a los entrenadores a conseguir una
dirección de equipo exitosa.


1. DAR EJEMPLO

Un líder debe predicar con el ejemplo, porque esto será mucho más efectivo que cualquier discurso
que pronunciemos, y si no llevamos a cabo lo que decimos nuestras palabras pierden toda la
credibilidad.

Un aspecto muy importante dentro de este punto es la imagen, hay que tener una buena imagen,
actuar de manera coherente con cada decisión que se toma y cuidar las formas sin perderlas en
ningún caso, y mucho menos en público.

La capacidad de actuar de forma ordenada y perseverante ayuda a conseguir objetivos marcados,
por lo que mantener la disciplina es un valor fundamental con el que debe contar un buen director
de grupo.


2. ESTABLECER NORMAS E INSTAURAR HÁBITOS SALUDABLES

Al principio de cada proyecto se deben establecer una serie de normas que todos deben cumplir en
todo momento y sin excepción, ya que cualquier duda en su cumplimiento puede hacer desaparecer
la credibilidad del entrenador.

A la hora de designar las normas podemos hacer que participen los jugadores, les gustará sentirse
involucrados en el proyecto y de esta forma serán más responsables a la hora de acatar dichas
normas, ya que han sido establecidas, en parte, por ellos mismos.

En la aplicación de las normas no se deben dejar cabos sueltos, hay que ser justos pero flexibles.
Hay una frase que define esto a lo que me refiero: "sé justo antes que ser generoso, pero sé
humano antes de ser justo".

Tan importante como las normas, es fomentar los buenos hábitos: puntualidad, correcto
comportamiento en las tareas grupales,... Todo ello creará una buena salud en el conjunto del
equipo.


3. SABER ESCUCHAR Y DIALOGAR

Saber escuchar y saber observar, dejando que los jugadores se expresen con libertad, es muy
importante para conocer a cada uno de los componentes del grupo y anticiparse a posibles
conflictos. De esta manera podremos mantener la armonía en el colectivo.

La comunicación en las relaciones personales es muy importante, intentando convencer de
nuestras ideas a nuestro interlocutor mediante razonamientos, nunca imponiéndole nuestras
creencias.


4. POR CONVENCIMIENTO MEJOR QUE POR IMPOSICIÓN

Hoy en día el mejor sistema de enseñanza es mediante el convencimiento y el diálogo, no por
imposición y a base de gritos y órdenes estrictas cómo se hacía en nuestra sociedad hace unas
décadas.

Es bastante evidente que las cosas que se aprenden con agrado se hacen mejor y se interiorizan
más rápido que cuando nos las imponen. En definitiva, es importante tener presente que la
autoridad moral es mucho más valiosa que los galones.

De alguna forma hay que intentar motivar a los jugadores porque esto mejora el rendimiento con
respecto a una actitud apática, y tenemos que ser capaces de hacer crecer, personal y
profesionalmente, a cada uno de los componentes del grupo, tanto jugadores como colaboradores.

El orden lleva al éxito, la apatía al fracaso. El entrenador podrá perdonar que se juegue bien o
mal pero nunca que los jugadores no se esfuercen.


5. LA PEOR PALABRA UTILIZADA ES YO

No hablar nunca en primera persona del singular, y en todo caso, hacerlo solo para
responsabilizarse de un fracaso, nunca para atribuirse el éxito. Se pueden utilizar experiencias
pasadas para explicar situaciones actuales con la intención de presentarlas gráficamente pero
nunca vanagloriándose de triunfos obtenidos.


6. AYUDANTES LEALES Y FIELES

En el fútbol moderno un entrenador debe tener un buen cuerpo técnico. Antes el entrenador lo
hacía todo, ahora, sin embargo, se rodea de especialistas sobre los que delega tareas y
responsabilidades, compartiendo también con ellos el protagonismo. Los entrenadores deben de
ser conscientes de que no pueden abarcarlo todo.

Es importante que toda la información de que dispone el equipo (contrincantes, estrategias,...) esté
a disposición de la totalidad del cuerpo técnico para su posterior análisis y evaluación, con total
transparencia y confianza, porque siempre cuatro ojos ven más que dos. Para ello debemos
rodearnos de colaboradores leales y discretos y darles confianza, apoyo y libertad para
desempeñar su trabajo.


7. INDEPENDIENTE ANTE LA TOMA DE DECISIONES

Como he mencionado antes, se debe escuchar a todos y nunca impartir doctrinas sobre nuestras
creencias, ya que en el mundo del deporte caben todas las opiniones, porque, como dije al
principio, no hay una verdad absoluta. Sin embargo, a la hora de tomar decisiones, la última
palabra es únicamente del entrenador, que debe hacerlo sin precipitarse, después de estudiar
minuciosamente la situación y aplicando en todo momento el sentido común . En el caso de tomar
una decisión errónea hay que reconocerlo, corregirlo y realizar autocrítica, una equivocación no
tiene porque provocar injusticias.

Por último, no hay que olvidar que la única forma de aprender es tomando decisiones,
equivocándose y haciéndose responsable de ellas y que el liderazgo, ante todo, es responsabilidad
en los actos y en la toma de decisiones.


8. TRANQUILIDAD ANTE EL FRACASO Y EL ÉXITO

Una actitud serena, tanto en el éxito como en el fracaso, hace ver al grupo que no está todo
perdido, y que siguiendo con el trabajo constante se puede volver a la senda correcta.

Hay que ser comprensivo, cordial y flexible dentro de lo posible, ya que mantener la paciencia y la
calma en las situaciones adversas ayuda a tomar decisiones adecuadas. En resumen, en los
momentos difíciles hay que mantener la calma, la disciplina y las buenas costumbres, reforzando
positivamente aquello que hayamos hecho bien.


9. NO SE GANA SIEMPRE

Tenemos que tener claro que nunca debemos engañarnos a nosotros ni a los jugadores y sobre todo
hablar con claridad sobre nuestras virtudes y nuestros defectos.

Para hacer cualquier corrección a algún futbolista debemos hacerlo personal y directamente,
haciéndolo de forma sencilla, clara y con intención. Para el refuerzo positivo, sin embargo, nos
dirigiremos a todo el colectivo.


10. OPTIMISMO Y PENSAMIENTO POSITIVO

Ver el lado bueno de las cosas ayuda a crear un entorno positivo y que, las críticas que tengamos
que realizar, en su gran mayoría sean constructivas y no destructivas.

Hay que tener presente que los seres humanos no somos lógicos, sino emocionales, por lo que la
alegría y la cordialidad se transmiten más rápidamente que las emociones negativas. Cuando en
un grupo las emociones son encaminadas hacia el lado positivo, el porcentaje de consecución de
las metas llega a cotas muy elevadas.


11. FORMACIÓN, UNA GRAN HERRAMIENTA

Cómo en cualquier otro campo o área profesional, una buena formación, constante y continuada,
es la herramienta más potente con la que cuenta un entrenador para sostener y hacer avanzar su
proyecto a corto y largo plazo.