ENTREVISTA A DOÑA ROSA ALBINA ACEVEDO, Y DON GUILLERMO

BRAVO ACEVEDO, HIJA Y NIETO RESPECTIVAMENTE DEL HÉROE,
ALBINO ACEVEDO, SOLDADO DEL BATALLÓN CURICÓ, QUIEN
COMBATIERA EN ALGUNAS BATALLAS DE LA GUERRA DEL PACÍFICO







Un hombre, un soldado, la historia de un héroe que hemos querido sacar del inmerecido
olvido para otorgarle el sitial que se merece. Albino Acevedo es su nombre y él como
tantos otros, combatió con bravura y decisión en la cruenta Guerra del Pacífico.

Hoy, gracias a la técnica periodística denominada entrevista, hemos obtenido datos
importantísimos de la vida de este hombre. Quienes han aportado con dicha información
y a quienes agradecemos el tiempo y la disposición para con nosotros son, en primer
lugar, el profesor de historia de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación
y nieto del héroe, Don Guillermo Bravo Acevedo y la hija póstuma del combatiente, Doña
Rosa Albina Acevedo, quien como hemos dicho, no conoció a su padre ya que éste falleció
el 9 de Noviembre de 1926 y ella solo llegó a este mundo en Abril de 1927, es decir,
cuatro meses después del deceso de su progenitor, por lo tanto todo lo que aquí nos
relata, es producto de lo que alguna vez oyó por parte de su madre y hermanos.

De los 11 hijos que Don Albino tuvo, solo quedan 4 vivos (todas mujeres), pero
lamentablemente, las hermanas mayores, se encuentran en un nivel de ancianidad que les
imposibilita acordarse del tema.

De esta manera damos inicio a esta segunda entrevista de esta nueva sección donde
conversamos acerca de historia y actualidad, presente y pasado de un hombre y un Chile
que busca mantener las buenas relaciones con sus vecinos del norte y demostrarle al
mundo entero que a pesar de las rencillas que alguna vez tuvimos, se puede avanzar por
un bien común. Nuevamente esperamos que todos quienes lean estas preguntas y
respuestas, queden satisfechos con ellas.


Don Guillermo: ¿En que Batallón habría combatido su abuelo?

Él combatió por el Batallón Curicó, en la campaña de Lima. Peleó por Chile en la batalla de
Chorrillos y ahí fue herido en la pierna, a la altura de la rodilla, por lo tanto en la batalla
de Miraflores, el 15 de Enero de 1881, no pudo participar y luego del triunfo, mi abuelo
entró a la ciudad de Lima en un carro de enfermería. Más tarde se recuperó, pero quedó
cojo, por lo tanto no pudo participar de la campaña de la Sierra, sin embargo se mantuvo
en Lima por tres años, 9 meses y 9 días hasta que el total del Ejército regresó a Chile.

¿Él habría partido al teatro de operaciones, apenas se produjo el conflicto en 1879?

No. Él partió a la guerra entre 1880 y 1881. Finalizada la batalla de Tacna, él ingresó al
contingente militar.

¿Por qué habría decidido enrolarse en el Ejército?

Yo creo que se enroló más bien porque fue un llamado general que hubo para la juventud
de la época y ellos respondieron a ese llamado. Yo no conozco las motivaciones
personales de mi abuelo, porque lamentablemente no lo conocí, pero me imagino que su
decisión se debió por una cuestión de espíritu general que había en el momento. Ahora lo
que sí recuerdo es haber visto en la casa de mi abuela, su uniforme, una espada, un kepí y
desgraciadamente cuando mi abuela falleció, se perdieron esas cosas. Yo era muy chico y
hoy lamento que se hayan perdido porque sin duda hoy serían una reliquia.
Mi abuelo siguió en el Ejército paralelo de los veteranos y siguió ascendiendo como todos
los que participaron en ese Ejército, simbólico por cierto. Cuando él participó en la guerra
era soldado raso, pero después, yo supongo que tuvo algún grado porque tenía espada, y
las espadas tengo entendido las usaban los oficiales...Recuerdo haber visto en varias
oportunidades el uniforme, me acuerdo perfectamente porque me llamaba mucho la
atención el pantalón rojo, chaqueta azul y kepí rojo con azul y por cierto había una
espada. Yo por eso saco las conclusiones que fue así.

¿A que edad se habría enrolado su abuelo?

A los 20 años de edad aproximadamente...Cuando volvió se casó con mi abuela.

¿Cuantos matrimonios tuvo su abuelo?

Uno...(La señora Rosa irrumpe manifestando que su padre tuvo 2 matrimonios y que del
primero quedó viudo)...Don Guillermo retoma la respuesta, expresando: Yo lo que sé, es
que una vez vi la libreta de matrimonio y me llamó mucho la atención porque mi abuelo se
casó después de la Ley de Registro Civil del año 1885...No sabía que el abuelo había
tenido un matrimonio anterior.

Me imagino que usted aunque haya sido hija póstuma del héroe, escuchó en más de
alguna oportunidad alguna historia o anécdota de su padre. Si se acuerda de alguna, ¿nos
la podría relatar por favor?

Mi mamá contó alguna vez que mi padre cuando luchó en la batalla de Chorrillos, se vio
en un momento dado, rodeado de cadáveres, que tuvo que pelear en esas condiciones
viendo muchos muertos a su alrededor, pero tenía que sobreponerse y seguir luchando.
Sin embargo esa situación lo marcó mucho, por toda la vida sin duda.

Señora Rosa: Antes que comenzara la entrevista, usted me contaba que su padre habría
participado también en la toma del Morro...¿Es realmente efectivo eso?

Bueno eso es lo que contaba mi mamá, hoy es imposible corroborarlo, pero, sí,
efectivamente en más de alguna oportunidad, escuché que mi padre y parte de las tropas
chilenas, caminaron toda la noche por detrás del Morro. Ella cuenta que dejaron unas
fogatas prendidas para despistar a los peruanos que estaban en la cima. Así fue posible
sorprenderlos en la madrugada. Mi madre también decía que a mi padre lo hacían beber
vino con pólvora para darse fuerza.

¿Pero la "chupilca del diablo" tiene bastante de mito?...

Bueno, eso contaba mi mamá...
Guillermo: Por los estudios e investigaciones que he realizado, efectivamente habría sido
un brebaje que existió, algunos mezclaban vino con pólvora y otros la mezclaban con
agua ardiente. De alguna manera tenían que encontrar energía, y esa era una forma de
obtenerla.

Señora Rosa: ¿Que sentimientos le causa saber que usted es hija de un ex combatiente de
la Guerra del Pacífico?

Me siento muy orgullosa y cuando me acuerdo me emociono mucho. Que mi padre haya
luchado por Chile, me pone nerviosa, me da escalofríos. Me imagino que es por la misma
sangre que llevo por dentro. Vibro entera cuando pienso que mi papá estuvo allá en el
norte. Siempre ando diciendo que soy hija de un veterano del 79. A los Carabineros a
quien sea, les digo, No, cuidadito conmigo, miren que mi papá combatió en la guerra
(Risas), y la gente no me cree, pero cuando eso pasa yo siempre ando con un documento
que lo acredita. Una vez cuando fui al Morro de Arica, me querían hacer pagar para entrar
al museo que está en la cumbre y yo les dije que no iba a pagar porque era hija de un
veterano...Ellos me respondieron que todos los que venían aquí decían lo mismo, pero
cuando les comprobé que era cierto, los militares se cuadraron y me dijeron: "¡Por favor!,
adelante señora".

¿Usted sabe a que se dedicaba su padre antes de enrolarse?

A la agricultura, era agricultor en la zona de San Fernando, específicamente Colchagua.
Más bien de San Vicente de Tagua-Tagua hacia la cordillera de la costa, en la localidad de
Tunca.


¿Y a que se habría dedicado cuando volvió?

Siguió en la agricultura, murió siendo agricultor. Él administraba el campo de un hermano
donde tenían viñas, tenían muchas propiedades, hacían vino, aguardiente, etc.



¿Cuando su padre volvió de la guerra, el Gobierno de la época y los posteriores lo
ayudaron, o a ustedes como descendientes directos de él, económicamente hablando?


No, nunca se preocuparon, salvo cuando murió, que lo velaron con una bandera chilena,
con honores. Y de ahí le comenzaron a dar a mi mamá un montepío, que fue muy poco.
Cada 5 años se supone que el montepío va ascendiendo pero mi mamá nunca hizo los
trámites para subir el montepío, así es que nos quedamos así, con esa pensión tan
mínima.

¿Usted también recibe un montepío no?

Si, pero son solo 25 mil 500 pesos para cada hermana, somos cuatro, imagínese usted
¿¡no es una vergüenza!?. Yo fui al Ministerio de Defensa para ver que podía hacer para
obtener alguna mejora en el salario pero me dijeron que no, que mi padre solo había sido
soldado y que eso lo tendría que haber hecho mucho antes.
Guillermo: Yo creo que en el "Ejército simbólico" de los veteranos, él ascendió algunos
grados, ahora no sé si eso habrá tenido algún efecto económico, pero si así fue, sucedió
mientras estuvo vivo, pero para los descendientes, solo les tocó lo que mi tía acaba de
señalar.
Ahora yo sí me acuerdo que nos llevaban, a mi hermana y a mí, siendo muy chico, a las
fiestas que realizaban los descendientes de veteranos en calle Carmen o a la piscina
militar, donde está el Parque O'Higgins hoy día y nos hacían onces y fiestas infantiles
donde uno tenía que ir disfrazado, etc.

Señora Rosa: ¿Que opina usted del Ejército actual?, en el sentido de si se ha preocupado
por los descendientes de su padre, como usted

Nada. Nos ha olvidado completamente. Anteriormente para la conmemoración de la
batalla de Chorrillos el 13 de Enero, nos invitaban a ceremonias, ponían unas sillas, nos
saludaba un Comandante y punto, sería todo. La tradición aun se mantiene pero ya no
vamos, no nos invitan tampoco. Antes íbamos las hermanas, pero hace como 8 años que
ya no vamos. Nos han olvidado en todo...¿¡Qué beneficios tenemos nosotros aparte del
hospital militar!?. ¡Más encima nos descuentan!. El Ejército tampoco nunca trasladó los
restos de mi padre a Santiago, me siento decepcionada de ellos. Uno lleva la sangre y no
tenemos nada más, ningún beneficio, ni siquiera una tumba perpetua para mi papá. Yo
estuve yendo con el Círculo Femenino de la Guerra del Pacífico para ver que posibilidad
había de tener uno, pero nada de nada.


¿Donde está sepultado ahora su padre señora Rosa?

En el cementerio de Tunca. Fíjese que cuando yo era chica, mi mamá nos llevaba al
cementerio todos los días primero, era muy emocionante aunque no lo haya conocido.


¿No le interesaría acercarse a alguna autoridad civil o militar contándole acerca de su
condición de hija de veterano, para recibir de alguna manera un tipo de ayuda?

La otra vez yo fui a preguntar al Ministerio de Defensa por que el papá no podría haber
tenido una pensión más alta, pero le repito, me dijeron que mi padre había quedado solo
como soldado por lo tanto no nos correspondía más que eso, así que estoy decepcionada.
La otra vez pensaba en ir a hablar incluso con el Presidente Lagos para decirle que, como
es posible que nosotras siendo hijas de un veterano del 79, que siendo muy pocas,
estemos tan abandonadas...
Guillermo: Yo tengo un amigo, Belfor Portal Valenzuela, su abuelo fue también soldado
raso en la guerra, él vive en Iquique ahora, pero este veterano llegó a General, porque
cuando volvió de la zona del conflicto siguió ascendiendo y a este caballero siempre lo
invitaban para las distintas ceremonias, lo vestían con su uniforme de General, lo
sentaban en la tribuna de honor y mi amigo, siendo muy pequeño, lo sentaban al lado.
Este señor habría fallecido en la década del 60', siendo ya muy viejito.


¿Por que cree que hubo tanta diferencia entres ese héroe y su abuelo?

No sé, me imagino que como el caballero era de Iquique...no sé. En todo caso nosotros no
nos fijábamos mucho en ese tipo de cosas, solo nos sentíamos orgullosos de ser
descendientes de un veterano, eso es todo. Una vez recuerdo que para un 21 de Mayo,
nos juntamos con mi amigo y con un nieto de Arturo Prat, recuerdo que estuvimos
hablando del tema y fue muy emotivo.


¿Siente que su padre fue un héroe Señora Rosa?

Claro que si pues...La forma como que se peleaba antes no es como ahora que hay mayor
tecnología y esas cosas, antes no era lo mismo...Y dicen que mi papá era chiquito,
moreno, bajito pero sumamente aniñao.

¿Usted mantiene fotos de él, algún retrato por ejemplo?

Nada, nada, yo no se oye que pasó con las fotos, no se que habrá hecho mi mamá con
todo eso...A mí me crió un hermano de mi papá, yo nací en poder de él y a él yo le dije
papá hasta que murió hace 10 años, él me contó que mi verdadero padre había peleado
en la guerra...Él también se llamaba Albino, mi mamá le puso Albino a mi hermano mayor
y a mí también.

Señora Rosa, y la pregunta va para usted también Don Guillermo ¿Sienten que las
personas y los jóvenes en particular han olvidado de alguna manera los sucesos de la
Guerra y a todos los que lucharon por una causa que creyeron justa?

Rosa: Yo pienso que ya no hay interés en eso...
Guillermo: Mira, yo creo que efectivamente hay un olvido y pasa por los sistemas
culturales que existen hoy día. No obstante yo tengo algunas experiencias bastante
significativas. Por ejemplo, un alumno, una vez estaba haciendo su práctica pedagógica y
le tocó el tema de la Guerra del Pacífico, entonces con el profesor guía, con el
metodologo, le dijimos "Mira, esta es una materia bastante complicada, no le pongas a tu
exposición tanto nacionalismo porque puede ser contraproducente". Él aceptó y comenzó
a exponer y recuerdo perfectamente que tenía un mapa y comenzó a disertar sobre la
campaña marítima y luego la terrestre, entonces cada vez que el Ejército chileno ocupaba
un lugar, él colocaba en dicho mapa, una banderita chilena y así fue avanzando.
Finalmente cuando dice, "Chile ocupó Lima" y coloca la bandera en dicha ciudad, esto fue
increíble, me llamó mucho la atención, ya que toda la clase se levantó, comenzaron a
gritar y aplaudir. Entonces, pasa mucho porque el profesor tiene un efecto multiplicador
de las cosas. Si a ti no te enseñan estas cosas, no con un afán nacionalista sino como una
cosa objetiva y dándole un sentimiento de identidad, ten por seguro que la gente y la
juventud principalmente, tendría otro pensamiento y sentimiento respecto al tema. Yo te
aseguro que todos esos niños que estaban ese día en aquella clase (Tesis), recuerdan el
hecho perfectamente.



O sea, a su juicio ¿estaría fallando el sistema educacional, principalmente los profesores
de historia de este país?

Yo creo que es el sistema, por ejemplo yo hago clases de historia de Chile en la
Universidad y estas materias yo se las explico en forma general y les doy a leer material.
Hoy día, el interés está centrado en otras cosas como por ejemplo la formación general, la
ciudadanía, la democracia, derechos humanos, entonces uno tiene que ir seleccionando.

Señora Rosa: ¿Que más sabe de su padre, mantuvo amigos en la guerra, perduró esa
amistad al volver. Sabe como fue su vida en campaña?

La verdad no es mucho lo que sé, solo algunas cosas de oídas como por ejemplo que se
sentía muy solo en el Norte por estar tan lejos de su familia y más encima enfermo, en
recuperación. Además tengo entendido que hizo, obviamente varios amigos, y muchos de
estos murieron en las batallas.
Guillermo: Claro, como dije al principio a mi abuelo en la batalla de Chorrillos le llegó un
proyectil en la rodilla, ésta le habría quebrado la rótula y por eso su convalecencia en
Lima, durante los primeros 3 meses, por eso no habría participado de la campaña de la
Sierra, más tarde volvió en 1884 después de la ocupación, llegó y se casó entre los años
1887 y 1888 después de la Ley de Registro Civil, y eso es súper importante porque los
cónyuges que se casaban tenían que optar por casarse por la Iglesia o por el Civil, el
matrimonio legal era el civil y quienes lo hacía por la Iglesia igual quedaban de alguna
manera, casados porque así lo decía la tradición. El problema era cuando tenían que
inscribir a los hijos, porque si no estaba reconocido en el matrimonio laico, no podían
inscribir los hijos, porque no había matrimonio. Esto no solo le pasó a mi abuelo, sino que
a miles de chilenos. Cuando se fue a casar una de las primeras hijas en 1910 o 1912, ella
fue a inscribir su matrimonio como cualquier persona, le dijeron "Señora, usted no está
inscrita, usted no existe legalmente", estaba bautizada, inscrita en la parroquia pero en el
civil no figuraba, no tenía identidad, porque no estaba inscrita por lo tanto los padres
tenían que inscribirla. Para el 50% de la población chilena de la época era normal eso. Hoy
día, eso no tiene ninguna importancia, porque los jóvenes se van a vivir, no hay una
sanción social, pero en la época era más complicado y eso se debía a una situación de
orden jurídico religioso y las estadísticas lo comprueban. En el año 1884 se realizaron en
Chile aproximadamente 11 mil matrimonios, y cuando se promulga y se publica la Ley se
realizaron alrededor de 5 mil, entonces uno dice ¿Bueno y los otros?, porque normalmente
esto va subiendo en cantidad, y ¿Por qué disminuyó?, bueno, porque la mitad no se casó
por el civil, siguió casándose por la Iglesia, porque en la sociedad de la época, todo lo que
tenía relación con el Estado, lo laico, era cosa del diablo, no era una cuestión normal,
normal era casarse por la Iglesia, y resulta que esta última entidad te daba solo el
sacramento, pero por el civil uno firmaba el contrato de matrimonio y eso es lo que vale.

A su juicio, ¿sienten ustedes que la guerra sirvió para algo?

Guillermo: Bueno, históricamente si, porque lo único que hizo Chile fue, a mi juicio,
cautelar su territorio. De acuerdo a las cartas de la Colonia, Chile llegaba desde el río Loa
hasta el Cabo de Hornos, entonces lo único que hace es cautelarlo ante todos los
problemas que habían tenido con la "panes" expansionistas de la Confederación Perú
Boliviana, por los problemas de ocupación económica, militar y política de Bolivia,
entonces Chile lo único que hace es reivindicar un poco sus derechos territoriales
históricos conservando su identidad nacional. Ahora, los resultados de la guerra,
obviamente fueron para Chile, beneficiosos porque no solamente ganó un espacio
territorial sino que la riqueza que estaba en ese espacio, el salitre, que sirvió para
sostener la expansión de la economía chilena desde 1880 hasta mediados de la segunda
década del 1900, así que desde ese punto de vista es importante. Ahora con respecto a la
situación de hermandad latinoamericana fue malo. Los países quieren reconocer los
territorios que según ellos les corresponde por tradición. Hay Tratados hay Leyes,
documentación muy antigua que demuestran eso, que Chile tenía su territorio
perfectamente definido. Por otra parte, en ese momento de la guerra, hubo que sacrificar
otra cosa...Como teníamos dos frentes de guerra, una en el norte y otra en el sur con
Argentina, era seguro que no podíamos hacer frente a los dos, por lo que hubo que firmar
el Tratado de límites de 1881, donde se le cedió al país Trasandino más de un millón y
medio de kilómetros de territorio. Pero eso fue una cuestión prácticamente de
sobrevivencia, porque luchar en dos frentes era insostenible.

Por lo que usted dice, ¿Bolivia nunca habría tenido salida al mar?

No. Bolivia nunca tuvo salida al mar, porque ese país proviene de la Audiencia de Charcas
y esta corresponde al Alto Perú. Chile siempre limitó al norte con Perú, con el Virreinato
de Lima o del Perú como se quiera llamar. Siempre limitó al norte con aquel país. Si usted
se fija en un mapa, la Audiencia de Charcas queda en el alto Perú, entonces forma parte
del Virreinato, pero como es una división administrativa aparte, está circunscrito a la
Sierra, por lo tanto no tiene acceso al mar. Y hay mapas bolivianos que así lo demuestran
y yo los he visto.

¿Que opinión tenía su padre de los enemigos de aquella época?

Mi papá estaba orgulloso de su actuación en la guerra. Según lo que contaba mi mamá, mi
padre decía: "Les ganamos bien a esos cholos malditos"...Si hay algo que me sucede
cuando pongo la bandera para el 18 de Septiembre, me da una cosa así, como escalofríos,
me emociono mucho. Lo mismo me sucede cuando voy a la Iglesia de Santo Domingo en
esos días y tocan la canción nacional, me dan ganas de llorar...por algo será, la sangre tira
como dicen por ahí...

Y hoy, que han transcurrido los años y los ánimos están calmados entre Chile y sus
vecinos del Norte, ¿que opinión tiene de Peruanos y Bolivianos?

Yo no comulgo con ellos...Incluso me da rabia con los chilenos por haberles entregado
Tacna. Pero si ese territorio, esa ciudad, fue ganada, tendría que haber permanecido para
Chile...
Guillermo: Hay registros del año 1907 que la población de Tacna aparece censada como
chilena y en 1920 todavía aparecen algunos mapas donde aun esa ciudad forma parte de
Chile y no se dan a conocer para evitar abrir viejas heridas...



Usted como profesor universitario de Historia, ¿cual es a su juicio, el pensamiento que
tiene la mayoría de peruanos y bolivianos acerca de Chile y sus nacionales?

Yo creo que todavía nos consideran imperialistas, prepotentes y que les hemos quitado lo
que legítimamente les correspondía. Como te digo, yo soy profesor de historia y he visto
los textos de historia de la enseñanza media de Perú y Bolivia y en realidad son bastante
insidiosos. Pero a nivel de colegas de Universidad, como por ejemplo la Universidad de
Lima es otra la situación, o sea, nosotros hablamos y nunca quizá nos vamos a poner de
acuerdo pero tampoco somos insidiosos.

Usted comentaba que ellos nos trataban de imperialistas...quizá hasta cierto punto
sea verdad, ¿no cree usted eso?

Bueno ellos dicen eso porque les quitamos las tierras, ahora, estábamos en guerra, pero el
imperialismo se mueve por muchas razones. Una de las razones es la guerra, otras son los
intereses económicos. Ahora con todas las inversiones que hay con Chile y los países
limítrofes, como que resalta un poco más esa característica.

Para finalizar, ambos comentaban que se sentían olvidados por el Gobierno, por el Ejército
y por la gente en general, tanto ustedes como aquellos que lucharon por Chile en la
Guerra del Pacífico. ¿Que sienten en definitiva el saber que un grupo de personas, en su
mayoría jóvenes, se juntan solo por sentimiento y por dar un reconocimiento a todos esos
héroes olvidados?

Rosa: Yo me siento orgullosa que gente que ni siquiera es familiar se preocupe de ellos y
por extensión de nosotros...
Guillermo: Yo creo que es una muy buena idea, iniciativa. Es una contribución a la
identidad nacional que está bastante olvidada en estos tiempos. Los problemas de la
sociedad globalizada es que se pierde la identidad, entonces hay que buscar referentes
que reafirmen esa nacionalidad, pero no con el sentido nacionalista, digamos exacerbado
ni menos cizañero. Solo hay que demostrar que pertenecemos a una sociedad que tiene
tales características, entonces hay que buscar estos referentes, y estos se pueden
encontrar en pasajes de la historia, situaciones que nos ligue culturalmente, acercarnos a
los habitantes originarios, la multiculturalidad, o sea, hay muchas formas de lograr eso y a
mí me parece fantástico que personas jóvenes se interesen por esto, pero insisto, con un
sentido nacionalista sano no con ese nacionalista exacerbado que te lleva al odio y a
combatir al otro. Por ejemplo eso se ve mucho en Santiago donde existen en la actualidad
más de 80 mil peruanos y la población por lo general los acepta y ese es el sentido que
debe primar, aceptar al otro con sus diferencias conservando claro está, la identidad.

De esta manera culmina una nueva entrevista a descendientes de un héroe chileno, como
sin duda lo fue el soldado del Batallón Cívico Movilizado "Curicó", Albino Acevedo.
Queremos agradecer a la Señora Rosa y a Don Guillermo Bravo A. Quienes mostraron una
cooperación a toda prueba. Siempre se manifestaron agradecidos por la iniciativa del
creador del sitio www.laguerradelpacifico.cl por el aporte entregado a la cultura nacional y
aglutinar a todos quienes por respeto y admiración, desean dejar en lo más alto de la cima
a aquellos que lucharon por una causa que consideraron justa. Muchas Gracias por la
disposición y las ganas de aportar con la experiencia y los importantísimos datos
entregados. Sin duda que esta donación de información, será el inicio para que muchas
otras familias de veteranos se abran a contar sus experiencias brindándoles además, una
tribuna de reconocimiento a tantos héroes que permanecen desplazados por la historia .
Recordemos que todos aquellos que se dirigieron al teatro de operaciones (Chilenos,
Peruanos y Bolivianos), merecen el respeto y la admiración de su gente. Una vez
más...¡Muchas Gracias!