UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI

EDUCA INTERACTIVA Pág

50





VALORACION DE TITULOS


OBJETIVO.
Analizar y comprender el proceso de valoracion de titulos en el mercado de capitales y los
instrumentos finacieros que intervienen.

5.1 INTRODUCCIÓN
Invertir en Bolsa significa seleccionar sociedades dentro del mercado, es decir valorar los títulos.
Para valorar con efectividad los títulos aparte de conocer el marco macroeconómico indispensable
para comprender las evoluciones globales del mercado (expansión o recesión en el ciclo
económico, variaciones de los tipos de interés, tipos de cambio, etc.), es necesario recoger la
información que haya disponible sobre las sociedades y luego analizarla.
La valoración de un título se basa en el estudio de los resultados pasados, presentes y futuros de la
sociedad (análisis fundamental); en la relación entre la cotización y los datos contables de la
sociedad (análisis bursátil) y finalmente en la evolución de la cotización y en las curvas que forman
en los gráficos (análisis técnico).
A corto y a medio plazo, el análisis técnico y el análisis bursátil son las dos técnicas básicas que
complementándose con el análisis fundamental, permiten enfocar todos los estudios de análisis y
predicción bursátil. Por el contrario a largo y muy largo plazo, el análisis fundamental es la técnica
de valoración básica.
Realizamos en este capítulo un estudio bastante somera al análisis técnico por indicadores
esperando que sea una ayuda para poder seleccionar con éxito sus inversiones en bolsa haciendo
hincapié que será necesario que Ud. profundice sus conocimientos en estos temas en los que
mediante este modesto aporte los iniciamos.
Sabemos que la bolsa no es una ciencia exacta y que ningún sistema de análisis asegura el éxito al
cien por cien, pero también sabemos que un mejor conocimiento del mercado, de sus
características y de sus métodos de análisis son hoy en día imprescindibles para cualquier inversor
que espera obtener beneficios en bolsa.
Esperamos que los indicadores y osciladores técnicos junto con sus conocimientos y experiencia en
bolsa, más la ayuda y consejos de su Agente de Bolsa y las SAB, sea el preludio de una etapa
fructífera en los mercados de valores nacionales.
CAPITULO V
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI




EDUCA INTERACTIVA Pág


51
5.2 CLASIFICACIÓN
5.2.1 ANÁLISIS FUNDAMENTAL
Se basa en los datos (balances, cuentas de resultados) publicados por las propias empresas o por las
previsiones sobre los mismos obtenidos por las agencias y sociedades de bolsa (previsiones de
ventas, beneficios, etc.). Son datos a veces difíciles de obtener a tiempo y siempre dependen de la
objetividad de la propia empresa o agencia de análisis (balances falseados, análisis erróneos).
Este tipo de análisis utiliza los estados financieros de las empresas, datos del sector económico en el
que operan, estudios de mercado, datos relativos a la economía general, datos socio-políticos, etc.
Consecuentemente, el análisis fundamental exige disponer de muchos datos, de mucho tiempo y de
complejos conocimientos para poderlo efectuar. Se utiliza la técnica del "Top-Down", empezar a
analizar la economía mundial, luego por regiones, luego por país estudiando la variables
macroeconómicas, luego escogiendo los mejores sectores y por último escoger a la empresa que se
va a analizar.
5.2.2 ANÁLISIS BURSÁTIL
Proporciona indicadores basados en los resultados de las empresas y su relación con la
cotización, número de títulos en bolsa, etc. Un ejemplo conocido es el PER que es la relación
entre la cotización del día y el beneficio por acción. Son datos fáciles de obtener y que se pueden
actualizar con rapidez, permitiendo comparar las diferentes sociedades y seleccionar la mejor.
Otra herramienta conocida es la Tasa Interna de Retorno.
5.2.3 ANÁLISIS TÉCNICO
El análisis técnico es un sistema de predicción bursátil que determina la evolución de la cotización
de un título en función de su comportamiento en los mercados de valores, es decir valora
exclusivamente la cotización pasada y presente para predecir la cotización futura. A veces de
forma complementaria también considera el volumen de contratación, así como diversas medias
móviles de la cotización.
Los defensores del análisis técnico argumentan que el mercado mismo, mejor que nadie,
proporciona la mejor información sobre la evolución futura que puede tener él mismo y los
respectivos títulos que lo integran.
Los precios del mercado son la SINTESIS de absolutamente todas las expectativas acerca de la
dinámica de la economía; de sucesos socio-políticos,etc.. El análisis técnico se centra en el
estudio del mercado en sí mismo. El mismo mercado descuenta TODAS las variables que puedan
afectarle, entre ellas las estudiadas a través del análisis fundamental. Las premisas de las que
parte el análisis técnico son: - El mercado ofrece la suficiente información para poder predecir sus
tendencias. - Los precios se mueven siguiendo unas determinadas tendencias, movimientos o
pautas. - Lo que ocurrió en el pasado ocurrirá en el futuro (has escuchado alguna vez lo de "
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI


EDUCA INTERACTIVA Pág

52
...Pueblo que olvida su pasado está condenado a repetirlo…)
A través del análisis técnico (AT)se trata de preveer los cambios de tendencia del mercado, o de
un título en particular, para poder tomar decisiones de compra o venta beneficiosas. Por tanto,
este análisis persigue la anticipación a un cambio de tendencia que provocará una decisión que
se mantendrá hasta que se anticipe un nuevo cambio de tendencia. El AT se inició en Japón,
hace siglos, cuando los mercaderes no tenían mayor información que los mismos precios de los
productos agrícolas. En USA, las empresas no estaban obligadas a proporcionar información
sobre sus estados financieros y prácticamente la única información disponible era la del propio
mercado (precios, volumenes, etc.).
5.2.3.1 Análisis Gráfico o Chartismo:
Generalmente se confunde el análisis técnico con el análisis gráfico o chartismo, siendo este
último solo una parte del primero. El chartismo se basa exclusivamente en el estudio de las
figuras que dibujan las cotizaciones en un gráfico bursátil (chart).
Tiene su origen en los años treinta, ya que la amplitud y profundidad de la crisis de 1929
generaron nuevas reflexiones tendentes a aportar otras técnicas de análisis y predicción en
bolsa que mejorasen la información obtenida por el análisis fundamental. El objetivo de esta
técnica de análisis es determinar las tendencias de las cotizaciones e identificar los movimientos
que realizan cuando cambia esta tendencia. Para obtener resultados se basa exclusivamente en
el estudio de las figuras que dibujan sus cotizaciones. Este conjunto de figuras gráficas se hallan
minuciosamente estudiadas y codificadas, indicando cada una de ellas la evolución futura de las
cotizaciones con un factor de riesgo determinado. El chartismo es una técnica muy conocida y de
fuerte arraigo, ya que goza de un buen prestigio entre la mayoría de inversores en bolsa, sobre
todo en el corto plazo.
¿Qué es un chart?
La palabra chart en inglés significa gráfico. En bolsa se llama chart al gráfico en el que se representan
las cotizaciones de una empresa o de cualquier título que cotice en un mercado financiero (bonos,
materias primas, etc.). En el eje vertical del gráfico se colocan las cotizaciones, y en el eje horizontal los
días o sesiones de cotización, aunque a veces en lugar de días (según la antigüedad con lo que se
quieran analizar las cotizaciones de una empresa), se comprimen a semanas, meses e incluso años.
Colocando en cada día o sesión la cotización correspondiente se forma la curva de cotizaciones. Esta
curva permite analizar la evolución de un título a través del tiempo, es decir se puede ver si está en
máximos o mínimos, si ha subido o bajado mucho en las últimas sesiones, etc. Además la curva de
cotizaciones es el elemento básico, en que se apoya el chartismo o análisis gráfico, el cual estudia las
figuras que forma la curva de cotizaciones (cabeza hombros, doble techo, etc.) y basándose en estas
figuras, determina la tendencia de las cotizaciones.
Generalmente el chart de la cotización se acompaña de otros charts complementarios que ayudan a
analizar la curva de las cotizaciones. Habitualmente en la base de chart y con la misma escala de
sesiones se añade el chart de volumen de negociación de la empresa es decir la cantidad de títulos que
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI




EDUCA INTERACTIVA Pág


53
se han negociado, expresado generalmente en número de títulos o en dinero. También se acompaña, a
veces, de indicadores u osciladores técnicos, que son otra herramienta del análisis técnico.
¿Qué es una resistencia?
Es un nivel de la cotización, que dentro de una tendencia alcista, concentra la oferta de títulos necesarios
para frenar una subida de las cotizaciones e incluso para producir recortes en los precios. Cuando se
agota o desaparece la oferta de títulos, se rompe la resistencia y la cotización prosigue su subida.
Generalmente cuando se rompe una resistencia, esta se convierte en un futuro soporte para la cotización
en eventuales nuevas caídas. Para considerar que una resistencia ha sido rota, esta ruptura ha de ser
superior al tres por ciento del valor de la cotización, no pudiéndose dar por confirmada la rotura hasta
que supera este nivel. No hay que olvidar la importancia del volumen en estas rupturas, el volumen de
negocio nos da una idea de la fuerza del mercado en el momento de traspasar una resistencia. Si la
resistencia ha sido rota con un volumen de contratación sensiblemente superior a las sesiones
anteriores, la posibilidad de éxito de la nueva tendencia alcista es muy elevada. Si la ruptura se produce
con un volumen igual o inferior al de las sesiones precedentes, el éxito de la ruptura es escaso y habrá
que esperar un nuevo intento.
La fortaleza de una línea de resistencia es mayor cuanto más veces rebotan las cotizaciones en ella sin
lograr superarla, y también cuanto mayor tiempo permanece vigente. A cambio, cuanto más fuerte es la
resistencia, más potencial alcista tendrá la cotización cuando consiga romperla. Habitualmente cuando la
cotización rompe una resistencia, tiene una rápida y corta subida, seguida de una caída hasta las
cercanías de la resistencia y es después de esta caída cuando se produce el movimiento alcista
definitivo. El descenso antes del alza definitiva se conoce como pull back y es el momento que se debe
aprovechar para comprar.
¿Qué es el chartismo?
El chartismo es un sistema de análisis y pronóstico bursátil, que forma parte del análisis técnico. Se basa
exclusivamente en el estudio de las figuras que dibuja la curva de cotizaciones en un gráfico bursátil
(chart). Como ya se mencionó, tiene su origen en los principios de siglo y se afianzó en los años treinta,
ya que la amplitud y profundidad de la crisis de 1929 generaron nuevas reflexiones tendentes a aportar
otras técnicas de análisis en bolsa, que mejorasen la información obtenida por el análisis fundamental.
En Europa se dio a conocer a partir de los años cincuenta, y en España empezó a utilizarse a partir de la
década de los setenta. El chartismo, que se puede traducir como análisis gráfico, prescinde
completamente del valor intrínseco que puede tener una acción, de los resultados de la empresa, de las
noticias sobre la misma, etc. Centra toda su atención en la cotización, y en menor medida en el volumen
de negociación, con estos datos, el analista técnico, dispone de dos elementos que no admiten mucha
manipulación y que son fáciles de obtener.
El objetivo del chartismo es determinar las tendencias de las cotizaciones (es decir si esta en fase alcista
o bajista) e identificar los movimientos que realiza la curva de cotizaciones cuando cambia de tendencia
(es decir cuando pierde la fase alcista y pasa a bajista, y viceversa). Para obtener resultados se basa
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI


EDUCA INTERACTIVA Pág

54
exclusivamente en el estudio de las figuras que dibujan sus cotizaciones. Este conjunto de figuras se
hallan minuciosamente estudiadas y codificadas, indicando cada una de ellas la evolución futura de las
cotizaciones con un factor de riesgo determinado.
El chartismo se basa en tres premisas:
• Todos los factores que afectan a una empresa se reflejan, y son descontados, por la cotización.
• Las cotizaciones se mueven por tendencias.
• Los movimientos de las cotizaciones siempre se repiten.
Teniendo en cuenta estas premisas, el análisis chartista, mantiene que conociendo la cotización, no es
necesario analizar las causas que la mueven, siendo suficiente identificar con claridad la tendencia de la
cotización y vigilar los movimientos de la misma para controlar y anticiparse a cualquier cambio de
tendencia.
¿Qué es la curva de cotizaciones?
Al colocar en un chart, las sucesivas cotizaciones de un título, se forma la curva de cotizaciones. Es decir
la curva de cotizaciones es el conjunto sucesivo de cotizaciones de un título expresados en un gráfico o
chart. Esta curva permite analizar la evolución de la cotización a través del tiempo, es decir se puede ver
si está en máximos o mínimos, si ha subido o bajado mucho en las últimas sesiones, etc. Además la
curva de cotizaciones es el elemento básico, en que se apoya el chartismo, el cual estudia los dibujos y
figuras que forma la curva de cotizaciones (figuras chartistas) para predecir la tendencia de la cotización
o los futuros cambios de tendencia.
¿Qué es un hombro cabeza hombro?
Es una de las figuras más típicas y fiables del chartismo, e indica un cambio de la tendencia alcista a
bajista. Es consecuentemente una figura de cambio de tendencia.
Su nombre proviene de la semejanza de la cabeza y hombros de una persona. Se caracteriza por
comenzar con un pico (primer hombro), seguido de un segundo pico más alto que el primero (cabeza), y
finaliza con un tercer pico de altura semejante al primero (segundo hombro).
En esta figura, se llama línea de clavícula o neckline a la línea recta, generalmente horizontal, que se
forma al unir el punto más bajo del descenso del primer hombro con el punto más bajo del descenso de
la cabeza. Una línea de clavícula o neckline descendente señala la debilidad técnica de un título.
La simetría y sobre todo el volumen son muy importantes en este tipo de figura chartista. El volumen se
desarrolla según la siguiente secuencia: en el primer hombro, la cotización aumenta siempre
acompañada de un volumen creciente y superior a la media, alcanzando el primer pico, y sufriendo
después un descenso con un volumen menor hasta completar el primer hombro. En la cabeza, la
cotización vuelve a subir y el volumen debe acompañar la subida, aunque en proporción algo menor que
en el primer hombro, y en la fase de descenso de la cabeza, el volumen es bajo. En el segundo hombro,
se produce el tercer aumento de las cotizaciones, con un volumen débil que se mantiene en la posterior
caída hasta formar totalmente el segundo hombro.
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI




EDUCA INTERACTIVA Pág


55
En los puntos de unión de la cabeza con cada uno de los hombros, dibujamos la línea de clavícula
(neckline), y la figura de cabeza hombros queda completada cuando la caída del segundo hombro corta
esta línea, añadiendo el tres por ciento de margen de seguridad, tendremos la figura conformada. No hay
que olvidar la importancia del volumen en estas rupturas, pues el volumen de negocio nos da una idea
de la fuerza del mercado en el momento de romper una línea de soporte. Si la línea de clavícula
(neckline) ha sido rota con un volumen de contratación sensiblemente superior a de las sesiones
anteriores, la posibilidad de éxito de la figura es muy elevada, del orden del 70 al 90%. Si la rotura se
produce con un volumen igual o inferior al de las sesiones precedentes, el éxito de la ruptura es escaso.
Después de completarse y confirmarse una figura de hombro cabeza hombro, la curva de cotizaciones
desciende de forma rápida y el descenso es tanto más acusado cuanto más fuerte haya sido la subida
previa a la formación de la figura. Para determinar el objetivo del descenso, se traza una línea entre el
pico de la cabeza y la línea de clavícula (neckline), es decir se dibuja la altura de la cabeza con respecto
a la línea de clavícula (neckline). Siempre que haya habido un alza anterior a la figura de hombro cabeza
hombro, el descenso después del punto de ruptura será igual o mayor que esta línea que representa la
altura de la cabeza.
Como es habitual en la mayoría de las figuras chartistas, al principio de la caída puede darse una
especie de reacción técnica (pull back) que volverá a acercar las cotizaciones hasta la línea de clavícula
(neckline), y hasta puede tocarla y pararse momentáneamente en ella, pero finalmente la curva de
cotizaciones caerá de nuevo, con mayor volumen y rapidez hasta alcanzar su objetivo de caída.
¿Qué es el chart del volumen?
Generalmente el chart de la cotización se acompaña de otros charts complementarios que ayudan a
analizar la curva de las cotizaciones.
Habitualmente en la base del chart de las cotizaciones, y con la misma escala de sesiones, pero con
menor altura, se añade el chart del volumen de negocio, es decir el chart en el que consta la cantidad de
títulos que se han negociado en la sesión, expresado en número de acciones o en dinero.
Gráficamente, el volumen se representa mediante unas líneas o barras verticales (histograma), cuya
altura es el volumen de negociación de cada sesión.
El volumen de negociación, es un dato muy importante en el chartismo, pues nos informa de la fuerza y
fiabilidad del movimiento que realiza la cotización, así un volumen elevado ratifica y confirma dicho
movimiento, mientras que un volumen reducido le resta importancia.
¿Qué son y cuantos tipos de triángulos existen?
Los triángulos son formaciones chartistas muy habituales y fáciles de encontrar. Son figuras de
confirmación de tendencia, aunque en algunas ocasiones determinadas marcan un cambio de tendencia.
Los triángulos se pueden clasificar, según su forma, en triángulos simétricos; triángulos invertidos;
triángulos ascendentes y triángulos descendentes. Todos los triángulos se producen cuando la curva de
cotizaciones oscila en movimientos ascendentes o descendentes, siendo estas oscilaciones cada vez
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI


EDUCA INTERACTIVA Pág

56
menores (excepto en el triángulo invertido, en el que las oscilaciones son cada vez mayores).
Estas oscilaciones, permiten dibujar una línea de soporte y otra de resistencia, que coinciden en un
punto, formando un triángulo, lo que da nombre a la figura.
¿Qué es un pull back?
Después de completarse una figura chartista, la cotización sale rápidamente al alza o a la baja, según el
tipo de figura, pero rápidamente cambia de sentido y vuelve hacia su origen en una especie de reacción
técnica.
Este movimiento de retorno, se llama pull back, y puede producirse como tirón de vuelta. En el caso de
un escape alcista, la vuelta del pull back constituye el momento ideal de compra, y lógicamente en el
caso de una figura bajista, el pull back es el momento idóneo para vender, saliendo de esos títulos antes
de la caída de las cotizaciones.
El pull back, se produce en la confirmación de casi todas las figuras chartistas, y se trata de un
movimiento habitual, que no tiene que infundir recelo, ni dudas sobre el movimiento principal de la futura
tendencia.
¿Qué es una banderita?
Son figuras de consolidación de tendencia. La duración de estas figuras es bastante corta y suelen durar,
como máximo, dos o tres semanas.
Las banderitas suelen formarse en tendencias alcistas, y se componen de una subida brusca y con un
fuerte volumen, y a continuación la curva de cotizaciones fluctúa ligeramente a la baja, según dos líneas
paralelas, que forma un corto y estrecho canal descendente, tomando la apariencia de una pequeña
bandera. Se trata de un descanso de las cotizaciones, y al final la cotización se dispara de nuevo al alza.
Las banderitas, tienen dos fases perfectamente delimitadas.
En una primera fase se forma el mástil de la banderita: las cotizaciones suben con gran celeridad, a la
vez que el volumen de cotización tiene grandes incrementos. Las órdenes de compra superan con
claridad a las órdenes de venta, y el abundante papel que sale al mercado es fácilmente absorbido por el
dinero, la cotización sube casi verticalmente hasta que finalmente las realizaciones de beneficios acaban
deteniendo el empuje alcista.
En la segunda fase, se forma la banderita propiamente dicha: el volumen desciende notablemente, sobre
todo en las pequeñas formaciones alcistas dentro de la bandera.
Por último, en el escape hacia arriba, que confirma la figura, y que se produce cuando se perfora la
pequeña línea de resistencia que forma la bandera propiamente dicha, hay una gran cantidad de
volumen de negocio, lo cual a su vez puede servir para confirmar la fiabilidad de la rotura. La duración de
estas figuras es bastante corta, y no duran más de dos o tres semanas. Hay que seguirlas muy de cerca,
preferiblemente con charts diarios.
También con estas figuras se puede hallar un precio objetivo, el cual se calcula que ha de ser, al menos
la altura del mástil de la banderita. También existen banderitas en las formaciones bajistas, aunque son
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI




EDUCA INTERACTIVA Pág


57
menos frecuentes. Su comportamiento es simétrico, y la forma de calcular sus precios objetivos es
idéntica, pero al revés.
Un caso particular de las banderitas, lo constituyen los estandartes o gallardetes. Son análogos a las
banderitas, solo que la bandera propiamente dicha no esta delimitada por dos líneas paralelas, si no por
dos líneas que se estrechan formando un pequeño triángulo. El comportamiento del volumen, precio
objetivo, etc. son los mismos que en la formación de las banderitas. Por ejemplo Faes (ver chart 7)
estaba en fase bajista desde su salida a bolsa, hasta que entre los meses de noviembre y enero formo
un doble suelo, que se confirmó al traspasar la cotización al alza el nivel de las 7.000 ptas.
Posteriormente la curva de cotizaciones formo un clásico pull back y en el posterior escape alcista ha
formado una banderita, la cual ya ha tenido a su vez su confirmación y posterior escapa alcista, al
romper al alza, la corta línea de resistencia que delimita el extremo superior de la banderita, y cuyo
precio objetivo teórico, la ha de llevar a superar ligeramente sus máximos históricos. El volumen se ha
comportado de forma concordante, creciendo en el mástil y en el escape, y disminuyendo en la
formación de la banderita.
¿Qué es una directriz bajista?
Si observamos un chart, podemos comprobar que las cotizaciones se mueven siguiendo tendencias.
Esto significa que durante un cierto periodo de tiempo las cotizaciones tienden a seguir una trayectoria
que es predominantemente ascendente o descendente.
Si la trayectoria es descendente, nos encontramos en una tendencia bajista, el origen de la cual, esta en
que hay más vendedores que compradores. Una vez definida una tendencia bajista, la directriz bajista,
es la línea que une los máximos que se forman en los picos de la curva de cotizaciones, es decir, la
directriz bajista es la línea que guía las cotizaciones a la baja, y que en ningún momento es superada por
la cotización. No siempre la línea directriz bajista, adopta la forma de una línea recta única, pues a veces
la directriz bajista es una sucesión de directrices bajistas con pendientes cada vez más acentuadas.
Es muy importante identificar cuando se rompe la línea directriz bajista, pues es el preludio de una nueva
fase alcista, que se debe aprovechar para comprar con decisión. Hemos visto que la línea directriz
bajista, queda definida como la línea que une los sucesivos máximos de los picos descendentes de la
curva de cotizaciones, luego se produce la rotura de la directriz, cuando un nuevo máximo de un pico,
supera la línea directriz bajista, por ser más alto que el anterior. Para considerar que una directriz bajista
ha sido rota, esta ruptura ha de ser superior al tres por ciento del valor de la cotización, no pudiéndose
dar por confirmada la rotura hasta que supera este nivel. No hay que olvidar la importancia del volumen
en estas rupturas, el volumen de negocio nos da una idea de la fuerza del mercado en el momento de
traspasar la directriz bajista.
La fortaleza de una directriz bajista es mayor cuanto más veces rebotan las cotizaciones en ella sin
lograr superarla, y también cuanto mayor tiempo permanece vigente. A cambio, cuanto más fuerte es la
directriz bajista, más potencial alcista tendrá la cotización cuando consiga romperla. Habitualmente
cuando la cotización rompe una directriz bajista, tiene una rápida y corta subida seguida de una caída
hasta las cercanías de la resistencia (pull back), y es después de esta caída cuando se produce el
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI


EDUCA INTERACTIVA Pág

58
movimiento alcista definitivo.
¿Que es la teoría de Dow?
Charles H. Dow creo en 1884 dos medias o índices sectoriales para la Bolsa de New York, que llamó
Dow Jones Industrial Average (índice del sector industrial) y Dow Jones Transport Average (índice del
sector de transporte).
Con estos índices, pretendía establecer un indicador de la actividad económica, ponderando dicha
actividad a través de la evolución de determinados sectores en el mercado bursátil. Charles H. Dow
mantenía que el auge de la actividad económica implica una mayor producción de las empresas
industriales, que al incrementar sus beneficios ven incrementadas la demanda de sus acciones y
consecuentemente sus cotizaciones. Esta expansión lleva un efecto de arrastre al resto de sectores,
cuyas empresas empiezan a tener beneficios, y mejoran también sus cotizaciones.
Basándose en estos índices, Charles H. Dow, formuló su teoría, en la cual se basa todo el análisis
técnico moderno y por supuesto el chartismo. Los puntos básicos de la Teoría de Dow son:
1. Los índices lo reflejan todo. Todos los factores posibles que afectan a la cotización de las
sociedades que cotizan en la bolsa de New York están descontados por estos índices, que valoran
todas las noticias, datos e incluso desgracias naturales.
2. Los mercados se mueven por tendencias. Las tendencias pueden ser alcistas: cuando los
máximos y mínimos son cada vez más altos o bajistas: cuando los máximos y mínimos son cada
vez más bajos. A su vez las tendencias pueden ser primarias, secundarias o terciarias, según su
duración.
3. Principio de confirmación. Para confirmar una tendencia es necesario que los dos índices
coincidan con la tendencia, es decir los dos índices han de ser alcistas o bajistas a la vez.
4. Volumen concordante. Si el mercado es alcista el volumen se incrementara en las subidas y
disminuirá en los descensos de los precios. Por el contrario si la tendencia es bajista, el volumen
será más alto en las bajadas y se reducirá en las subidas. Es decir el volumen acompaña a la
tendencia.
5. Sólo se utilizan las cotizaciones de cierre. La Teoría de Dow, solo utiliza las cotizaciones de
cierre, sin tener en cuenta los máximos o mínimos de la sesión.
6. La tendencia esta vigente hasta su sustitución por otra tendencia opuesta. Hasta que los dos
índices no lo confirman, se considera que la tendencia antigua sigue en vigor, a pesar de los signos
aparentes de cambio de tendencia. Este principio intenta evitar cambios de posición prematuros.
Estos principios están plenamente vigentes en la actualidad, y como hemos dicho todo el análisis
técnico y chartista se basa fundamentalmente en la Teoría de Dow. Hoy el promedio Dow Jones de
valores industriales, es el índice más conocido en América y en todo el mundo.
Pero existen otras facetas menos conocidas del análisis técnico, como pueden ser, las Ondas de
Elliot o los indicadores y osciladores técnicos, los cuales se hacen cada vez más populares en el
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI




EDUCA INTERACTIVA Pág


59
complejo mundo del análisis y predicción bursátil.
5.2.3.2 Indicadores y Osciladores Técnicos
Un indicador u oscilador técnico es la representación gráfica de una relación matemática entre
variables bursátiles (generalmente cotizaciones), que según su tendencia, cambio de sentido o
corte de líneas de referencia, indica el momento de compra o de venta de un título. Se entiende
por oscilador técnico un indicador que varía solo del cero al cien por cien.
La principal ventaja de los indicadores y osciladores técnicos es su sencilla utilización y fiabilidad en la
toma de decisiones, destacando la fácil lectura de sus señales de compra y ventas, muy claras y
concretas, por lo que toda valoración de títulos (principalmente a corto y medio plazo) debería estar
complementada por esta vertiente del análisis técnico.

Tipos de indicadores y osciladores técnicos
Existen muchos tipos de indicadores y osciladores técnicos y continuamente se crean nuevos
indicadores que desaparecen tan rápido como se crearon. No existe un indicador universal que sirva
para cualquier título o situación del mercado, por lo que es conveniente utilizar más de un indicador u
oscilador técnico para valorar una sociedad en un momento determinado.
En las bolsas los que dan mejor resultados son el RSI (Relative Strenght Index) conocido como Indicador
de Fuerza Relativa es un indicador que mide en cada momento la fuerza con que actúa la oferta y la
demanda. El RSI se expresa en porcentaje, es decir es un oscilador que se mueve entre el cero (cero
por ciento) y el cien (cien por cien), siendo cincuenta (cincuenta por ciento) la zona neutra.
Matemáticamente la expresión del RSI es: RS = suma cotiz. Sesiones subidas / suma cotiz. Sesiones
bajadas siendo n el número de sesiones de bolsa que se incluyen en la suma. El valor de n es variable
aunque generalmente se usa el RSI construido a catorce días (RSI14), es decir se tiene en cuenta para
los cálculos las cotizaciones de las últimas catorce sesiones.
Un sistema todavía más efectivo para asegurar las señales de compra o venta del RSI es utilizar las
señales de un segundo indicador u oscilador técnico. Un indicador complementario del RSI muy efectivo
es el MACD (Moving Average Convergence-Divergence) que se puede traducir como Convergencia-
divergencia de medias móviles, es un indicador que mediante el cruce la línea del indicador (Macd) y de
su media móvil (Sign) proporciona señales de compra o venta. El Macd se mueve alrededor de una línea
central o línea cero, sin límites superior o inferior. Hay que tener en cuenta que el Macd, al igual que el
resto de indicadores genera sus señales de compra o venta después del cambio de signo de la
cotización, por lo que no se puede comprar o vender en los extremos máximos o mínimos de la misma si
no un poco más tarde cuando el descenso o ascenso de la cotización arrastra al indicador.
Existen otros indicadores que también deben conocerse como son el Estocástico, (Sthocastic) que tiene
su origen en las series estocásticas aplicadas por primera vez en los años cincuenta a los mercados
financieros y dadas a conocer públicamente a principio de los ochenta. El Estocástico es una variable
estadística que se basa en la posición de la cotización con respecto a los máximos y mínimos de la
misma en un periodo de tiempo determinado. El Estocástico es un oscilador que se mueve entre 0 y 100
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI


EDUCA INTERACTIVA Pág

60
y que mediante el cruce de la linea del oscilador (K) y de su media móvil (%D) proporciona señales de
compra o de venta. También podemos mencionar el Momentum, el cual está basado en la cotización y
su diferencial con otra cotización pasada.
Una vez mencionados el RSI, el Macd, el Estocástico y el Momento, que son indicadores y osciladores
técnicos que dependen de la cotización, señalaremos la última generación de indicadores técnicos, que
son aquellos que dependen del volumen de negociación, el Balance de Volúmenes (Volume on
Balance) es un indicador que a través de sencillas sumas y restas proporciona el "saldo vivo" de los
títulos que en una determinada sesión "están" en el mercado. y el de Avance-Retroceso.
Una técnica de valoración que complementa perfectamente el análisis de indicadores y osciladores
técnicos es el análisis de medias móviles, ayudan a eliminar el "ruido" producido por los altibajos diarios
de los precios. Ya que atenúan las fluctuaciones y ayudan a identificar la tendencia y los posibles
cambios de dirección. Se pueden calcular medias móviles de índices de un conjunto de títulos (selectivo)
o bien de cotizaciones de un título aislado. El plazo de cálculo de las medias puede ser corto, medio o
largo.
5.2.3.3 Otros indicadores
Existen muchos indicadores y osciladores técnicos que se han ido creando a partir de los años
cincuenta, de los cuales los más conocidos son: Alpha-Beta Trend Channel, Average True
Range, D-Trend, Norton High-Low Indicator, Oil Crack Spread, Open Interest, Point and
Figure, Shift Spread, Willians %R, etc.
Estos indicadores y osciladores técnicos los hemos citado por su nombre en inglés pues muchos
de ellos no tienen una traducción admitida de forma general y sólo son conocidos y empleados
en círculos muy reducidos y especializados, pues generalmente obliga al uso de programas
informáticos muy complejos y costosos.
También existen otros indicadores mucho más complejos que se pueden aplicar al pronóstico
bursátil, algunos de ellos hechos a la medida de algunos títulos y situaciones del mercado. Por
ejemplo el Estocástico de periodo muy corto y amortiguado, aplicado al índice general en fases
bajistas de la bolsa o el Estocástico aplicado sobre el RSI en títulos especulativos, etc.
Pero el análisis técnico por indicadores también se puede aplicar, además de a las cotizaciones y sus
volúmenes, a una de las variables más características de las bolsas, como son sus índices selectivos
(Perú), el Ibex 35 (España), el Dow Jones (USA), etc. Como ejemplo destacaremos el Indice de avance y
retroceso (Advance and declive index).
Indice de avance y retroceso
Detrás de este índice hay una filosofía muy clara y fácil de aplicar sobre todo conociendo la confección
de la mayoría de los índices, ya que dentro de estos índices cada valor ponderará dependiendo del
volumen de negocio del año anterior. De esta forma los movimientos de unos pocos valores (los blue
chips) marcarán el camino del índice.
Sin embargo existe otra forma de entender los índices y su confección. Según la teoría de Dow, cuando
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI




EDUCA INTERACTIVA Pág


61
comienza una tendencia y empieza a subir la cotización de algunos valores, más pronto o más tarde
habrá un "contagio" posterior al resto de valores, lo que indicará que no es un alza solitaria, sino que es
la totalidad del mercado el que sube, y es la señal de que estamos en una fase alcista de la bolsa.
El Indice de avance y retroceso relaciona de forma matemática los títulos que suben, los que bajan y los
que repiten cambio, sin ningún tipo de ponderación sobre sus componentes, por lo que refleja la marcha
general del mercado, sin dejarse influenciar en exclusiva por unos pocos valores de elevada ponderación
dentro del índice.

LA CLAVE PARA HACER FORTUNA EN LA BOLSA
El uso de los gráficos (Charts) ha sido el más importante instrumento para analizar las inversiones en
bolsa. Los primeros chartistas fueron los japoneses, que en 1730 introdujeron las operaciones
normalizadas con contratos de FUTUROS de arroz. Los agentes japoneses mediadores desarrollaron un
buen número de métodos para explotar la sicología de los mercados, utilizando los gráficos de velas
("lamparas susurrantes").
El Chartismo apareció por primera vez en Occidente en 1880, con el "método del libro". En 1900-1902,
el fundador del Wall Street Journal, Charles Henry Dow, publicó en dicho periodico una serie de artículos
sobre el comportamiento de las cotizaciones de las acciones. Su interés inicial fue usar los análisis del
mercado de valores para prever la evolución de la economía pero, en la práctica, los agentes
mediadores de los mercados de valores han utilizado sus razonamientos mucho más que los
economistas. Sus modelos fueron claros indicios de alarma de los hundimientos de 1929 y 1987 (New
York Stock Exchange).
5.3 TEORIA DE DOW
Una de las innovaciones de Dow fue que él (en 1984) había empezado a dibujar (graficar) un índice
de la formación de la cotización para un grupo de valores destacados (Blue-Chips). Más adelante,
en 1896, refundió un número de acciones industriales para formar "Indice Industrial (hoy de 30
acciones, solo sobrevive la acción de General Electric)" y unas cuantas acciones de ferrocarriles
para formar el "Indice Ferroviario (hoy se llama Indice de transportes)". Esto le facilitó un valioso
instrumento de análisis para el estudio de la idiosincracia del mercado y la formulación de sus
reglas.
La Teoría de Dow como se ha visto anteriormente, comprende las SEIS OBSERVACIONES siguientes:
1. "Los índices de los valores actualizan todo por adelantado" Juntos, los participantes en el mercado
tienen toda la información de importancia para interpretar un valor bursátil y este conocimiento se
actualiza en las fluctuaciones de las cotizaciones del mercado. Mientras el mercado sea más
grande, más validez tendrá esta observación.
2. "El mercado tiene tres Movimientos, descritos como Primarios, Secundario y Terciario" Las
fluctuaciones de las cotizaciones son siempre una consecuencia de estos tres tipos de movimiento,
que actúan simultáneamente, pero no necesariamente en la misma dirección. Los mayores
movimientos son los primarios, que son tendencias que se prolongan durante varios años.
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI


EDUCA INTERACTIVA Pág

62
Un mercado alcista primario se inicia cuanto toda la peor información se ha actualizado (reflejado)
en la formación de un precio o cotización y empiezan a germinar las primeras esperanzas de una
recuperación en el futuro. Esto se llama la Primera Fase del mercado alcista.
En la Segunda Fase del mercado se confirman estas esperanzas y la economía evidencia una
mejora tangible.
La Tercera Fase de la tendencia primaria refleja un exagerado optimismo sin base alguna de
realidad. Un mercado bajista primario tiene estas tres mismas fases, solo que viceversa.
Un movimiento Secundario dura tres semanas a varios meses y frecuentemente comprende una
corrección de un tercio a dos tercios de la fase primaria precedente.
Un movimiento Terciaro dura menos de tres semanas. Es relativamente sensible a las
perturbaciones exógenas estocásticas y tiene poca o ninguna importancia para la predicción de
otros movimientos.
3. "Las zonas de apoyo y de resistencia dan señales sobre las cotizaciones"
Cuando las cotizaciones fluctúan dentro de un intervalo estrecho durante dos o tres semanas, o más,
puede haber una "acumulación" de valores entre los pocos profesionales (antes de un aumento) o
una "distribución" de valores a los muchos aficionados (antes de una caída).
4. "El volumen apoya el precio"
El significado de una fluctuación de precio como señal se ve reforzado si aparece con un gran
volumen (número de acciones negociadas). El volumen sigue la dirección de la tendencia y si el
volumen es grande cuando el mercado sube y pequeño cuando el mercado baja, esto indicará que el
mercado irá para arriba.
5. "Una tendencia se debe confirmar mediante crestas (techos) y fosas (pisos)"
Una tendencia alcista se mantiene intacta mientras que todas las nuevas crestas y fosas se
mantengan subiendo. Consecuentemente, una tendencia bajista se mantiene intacta mientras que
todas las crestas y fosas se mantengan bajando.
6. "Ambos índices deben confirmar una tendencia bursátil"
Una tendencia inicial en un mercado de valores no adquiere credibilidad hasta que ambos índices (el
Industrial y el de Transportes, según la teoría de Dow) haya iniciado el movimiento precursor de la
tendencia.
5.4 LOS CRASH
En una aproximación al fenómeno bursátil no se puede dejar de analizar la historia de los crash. Su
estudio en realidad, es algo sumamente instructivo. En las fases alcistas se va generando un estado
de euforia que degenera en las burbujas especulativas. A modo de "ideología" que justifique la
burbuja se van tejiendo una serie de mitos sobre el funcionamiento de los mercados financieros,
mitos que son aceptados por una masa de participantes en el mercado cegados por la codicia.
El crash no solo tira por tierra los mitos, poniendo de manifiesto su falsedad. Además se lleva por
delante a los incautos que creyeron en ellos. Conocer la historia de los crash permite conocer estos
mitos y estar preparados ante ellos.
El historiador por excelencia de los crash, J.K.Galbraith, escribió lo siguiente en el prefacio a la
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI




EDUCA INTERACTIVA Pág


63
edición española de su libro intitulado "Breve historia de la euforia financiera"
“...En este último cuarto de siglo, y especialmente en la última década, la larga, variada y a
menudo desastrosa historia económica de España ha culminado en una era de notables éxitos.
España ha gozado de un alto y sostenido crecimiento económico, y su tenor de vida ha
progresado admirablemente. En otro tiempo fuente de voluntariosa y barata mano de obra para el
resto de Europa occidental, hoy España demanda idéntico suministro de trabajadores de la vecina
Africa. Esto, no cabe duda, brinda el escenario y el decorado apropiados para el optimismo, que
podría convertirse en la euforia descrita en estas páginas. [...] Así pues, me sentiría feliz si creyera
que logro hacer alguna contribución, por humilde que sea, para prevenir los excesos económicos
que conducen al inevitable día del desencanto y del gran desastre. Esta es la modesta esperanza,
o tal vez debería decir ligeramente inmodesta, que he depositado en este libro."
De todos los grandes crash de la historia el más famoso fue el de Wall Street en 1929. A diferencia de
otros, la crisis de 1929 es sumamente conocida, su existencia forma parte de la "cultura general" de la
gente. Hay muchas referencias y estudios, incluso un testimonio.
Wall Street – 1929 - Testimonio de una vivencia personal
Conocemos este testimonio debido a que su autor fue una persona famosa, aunque no en el
ámbito de los mercados financieros. Había nacido en una familia muy humilde. Cuenta, no sé si
con exageración literaria: "El dinero no me llegaba fácilmente en aquellos días de mi juventud. Mi
asignación consistía en cinco centavos semanales que gastaba cuidadosamente". Un día se
encontró un anuncio en el periódico: "Se necesita muchacho cantante para protagonizar número
de variedades. Comida, alojamiento y cuatro dólares a la semana." Como bien dice: "Para un
muchacho cuya asignación eran cinco centavos cada siete días, cuatro pavos parecían un
pasaporte para la Casa de la Moneda". La gira terminó como el rosario de la aurora: "Sin dinero,
sin empleo, con un mínimo de talento y lejos, muy lejos del hogar". Pero siguió adelante con
testarudez, y desde la nada se fue labrando una fama como actor cómico, un oficio muy
importante según su filosófica observación: "Calculo que no existen ni un centenar de
comediantes de primera fila, hombres o mujeres en todo el mundo. Son material mucho más caro
y valioso que todo el oro y las piedras preciosas del mundo. Pero como hacemos reír, no creo que
la gente comprenda verdaderamente lo necesarios que somos para que el mundo conserve su
equilibrio."
A mediados de los veinte, muy joven aún, había logrado ser rico y famoso. Ganaba dos mil
dólares a la semana. Hoy en día es una suma respetable. En aquella época era una fortuna, el
sueldo de una estrella de Broadway. Todo iba bien hasta que apareció en su vida la especulación
bursátil. Lo que sigue es un extracto del capítulo de sus memorias cuyo título es harto expresivo:
"De como fui protagonista de las locuras de 1929" "Muy pronto un negocio mucho más atractivo
que el teatral atrajo mi atención y la del país.
Era un asuntillo llamado mercado de valores. Lo conocí por primera vez hacia 1926. Constituyó
una sorpresa muy agradable descubrir que era un negociante muy astuto. O por lo menos eso
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI


EDUCA INTERACTIVA Pág

64
parecía, porque todo lo que compraba aumentaba de valor. No tenía asesor financiero ¿Quién lo
necesitaba? Podías cerrar los ojos, apoyar el dedo en cualquier punto del enorme tablero mural y
la acción que acababas de comprar empezaba inmediatamente a subir. Nunca obtuve beneficios.
Parecía absurdo vender una acción a treinta cuando se sabía que dentro del año doblaría o
triplicaría su valor.
Mi sueldo semanal era de unos dos mil, pero esto era calderilla en comparación con la pasta que
ganaba teóricamente en Wall Street. Disfrutaba trabajando en la revista pero el salario me
interesaba muy poco. Aceptaba de todo el mundo confidencias sobre el mercado de valores.
Ahora cuesta creerlo pero incidentes como el que sigue eran corrientes en aquellos días.
Subí a un ascensor del hotel Copley Plaza, en Boston. El ascensorista me reconoció y dijo: -
Hace un ratito han subido dos individuos. Peces gordos, de verdad. Vestían americanas cruzadas
y llevaban claveles en las solapas. Hablaban del mercado de valores y, créame, amigo, tenían
aspecto de saber lo que decían. No se han figurado que yo estaba escuchándoles, pero cuando
manejo el ascensor siempre tengo el oído atento. ¡No voy a pasarme toda la vida haciendo subir y
bajar uno de estos cajones! El caso es que oí que uno de los individuos decía al otro: "Ponga todo
el dinero que pueda obtener en United Corporation" [...] Corrimos hacia el vestíbulo, entramos en
el despacho del agente y en un santiamén compramos acciones de United Corporation por valor
de ciento sesenta mil dólares, con una garantía del veinticinco por ciento.
Para los pocos afortunados que no se arruinaron en 1929 y que no estén familiarizados con Wall
Street, permitanme explicar lo que significa esa garantía del veinticinco por ciento. Por ejemplo, si
uno compraba ochenta mil dólares de acciones, sólo tenía que pagar en efectivo veinte mil. El
resto se le quedaba a deber al agente. Era como robar dinero. [De forma similar funciona en la
actualidad el mercado de compras a crédito en España, con una garantía del treinta y cinco por
cien. Las cantidades tomadas a crédito suponen el pago de intereses.
En los años previos al crash de 1929, los tipos de interés de estos préstamos oscilaron entre el 5 y
el 12 por ciento anual, una cantidad insignificante comparada con los "beneficios" que se obtenían
vía subidas de precios. Nota de E.G.] [...] Ahora vengo de Wall Street y allí no se habla de otra
cosa que del Cobre Anaconda. Se vende a ciento treinta y ocho dólares la acción y se rumorea
que llegará hasta los quinientos. ¡Cómprala antes de que sea demasiado tarde! Lo sé de muy
buena tinta. [...] Eramos propietarios de doscientas acciones de estos valores que rezumaban oro.
El agente incluso nos felicitó. Dijo: - No ocurre a menudo que alguien entre con tan buen pie en
una Compañía como la Anaconda.
El mercado siguió subiendo y subiendo. Cuando estábamos de gira, Max Gordon, el productor
teatral, solía ponerme una conferencia telefónica cada mañana desde Nueva York, sólo para
informarme de la cotización del mercado y de sus predicciones para el día.
Dichos augurios nunca variaban. Siempre eran "arriba, arriba, arriba". Hasta entonces yo no
había imaginado que uno pudiera hacerse rico sin trabajar. Max me llamó una mañana [...] -¿Por
qué no abandonas el teatro y olvidas esos miserables dos mil semanales que ganas? Son
calderilla. Tal como manejas tus finanzas, aseguraría que puedes ganar más dinero en una hora,
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI




EDUCA INTERACTIVA Pág


65
instalado en el despacho de un agente de valores, que los que puedes obtener haciendo ocho
representaciones semanales en Broadway. Max -contesté-, no hay duda de que tu consejo es
sensacional. Pero al fin y al cabo tengo ciertas obligaciones con Kaufman, Ryskind, Irving Berlin y
con mi productor Sam Harris.
Los que por entonces no sabía era que Kaufman, Ruskind, Berlin y Harris también compraban a
crédito y que, finalmente, iban a ser aniquilados por sus asesores financieros.[...] -Max, ¿cuanto
tiempo durará esto? Max repuso, utilizando una frase de Al Jolson. -Hermano, ¡todavía no has
visto nada! Lo más sorprendente del mercado, en 1929, era que nadie vendía una sola acción. La
gente compraba sin cesar.
Un día, con cierta timidez, hablé a mi agente acerca de este fenómeno especulativo. - No sé gran
cosa sobre Wall Street - empecé a decir en son de disculpa- pero, ¿qué es lo que hace que esas
acciones sigan ascendiendo? ¿No debiera haber alguna relación entre las ganancias de una
compañía, sus dividendos y el precio de venta de sus acciones? Por encima de mi cabeza, miró a
una nueva víctima que acababa de entrar en su despacho y dijo: - Tiene mucho que aprender
acerca del mercado de valores. Lo que usted no sabe respecto a las acciones serviría para llenar
un libro. - Oiga, buen hombre -repliqué-. He venido aquí en busca de consejo. Si no sabe usted
hablar con cortesía, hay otros que tendrán mucho gusto en encargarse de mis asuntos. Y ahora.
¿qué estaba usted diciendo? Adecuadamente castigado y amansado, respondió: - Tal vez no se
dé cuenta, pero éste ha cesado de ser un mercado nacional. Ahora somos un mercado mundial.
Recibimos órdenes de compra de todos los países de Europa, de América del Sur e incluso de
Oriente. Esta mañana hemos recibido de la India un encargo para comprar mil acciones de
Tuberías Crane. [...]
Mientras el mercado seguía ascendiendo hacia el firmamento, empecé a sentirme cada vez más
nervioso. El poco juicio que tenía me aconsejaba vender, pero, al igual que todos los demás
primos, era avaricioso. Lamentaba desprenderme de cualquier acción, pues estaba seguro de
que iba a doblar su valor en pocos meses. [...] - Precioso, ¿Tienes algunas Goldman-Sachs? -
Dulzura -respondí (a este juego pueden jugar dos)-, no sólo no tengo ninguna, sino que nunca he
oído hablar de ellas ¿Qué es Goldman-Sachs? ¿Una marca de harina? Me cogió por ambas
solapas y me atrajo hacia sí. Por un momento pensé que iba a besarme. - ¡No me digas que
nunca has oído hablar de las Goldman-Sachs! -exclamó incrédulamente-. Es la compañía de
inversiones más sensacional de todo el mercado de valores. Luego consultó su reloj y dijo: -Hum.
Hoy es demasiado tarde. La Bolsa está ya cerrada. Pero, mañana por la mañana, nene, lo primero
que tienes que hacer es coger el sombrero y correr al despacho de tu agente para comprar
doscientas acciones de Goldman-Sachs. Creo que hoy ha cerrado a 156 ¡y a 156 es un robo! [...]
Entonces empecé a pasarme las mañana instalado en el despacho de un agente de Bolsa,
contemplando un gran cuadro mural lleno de signos que no entendía. A no ser que llegara
temprano, ni siquiera me era posible entrar. Muchas de las agencias de Bolsa tenían más público
que la mayoría de los teatros de Broadway. Parecía que casi todos mis conocidos se interesaran
por el mercado de valores..
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI


EDUCA INTERACTIVA Pág

66
La mayoría de las conversaciones se limitaban a la cantidad que tal y tal valor había subido la
semana pasada, o cosas similares. El fontanero, el carnicero, el panadero, el hombre del hielo,
todos anhelantes de hacerse ricos, arrojaban sus mezquinos salarios -y en muchos casos sus
ahorros de toda la vida- en Wall Street.
Ocasionalmente, el mercado flaqueaba, pero muy pronto se liberaba la resistencia que ofrecían
los prudentes y sensatos, y proseguía su continua ascensión. De vez en cuando algún profeta
financiero publicaba un artículo sombrío advirtiendo al público que los precios no guardaban
ninguna proporción con los verdaderos valores y recordando que todo lo que sube debe bajar.
Pero apenas si nadie prestaba atención a estos conservadores tontos y a sus palabras idiotas de
cautela. Incluso Barney Baruch, el Sócrates de Central Park y mago financiero americano, lanzó
una llamada de advertencia. No recuerdo su frase exacta, pero venía a ser así: "Cuando el
mercado de valores se convierte en noticia de primera página, ha sonado la hora de retirarse." [...]
Un día concreto, el mercado comenzó a vacilar. Unos cuantos de los clientes más nerviosos
fueron presas del pánico y empezaron a descargarse. Eso ocurrió hace casi treinta años y no
recuerdo las diversas fases de la catástrofe que caía sobre nosotros, pero así como al principio
del auge todo el mundo quería comprar, al empezar el pánico todo el mundo quiso vender.
Al principio las ventas se hacían ordenadamente, pero pronto el pánico echó a un lado el buen
juicio y todos empezaron a lanzar al ruedo sus valores que por entonces solo tenían el nombre de
tales. Luego el pánico alcanzó a los agentes de Bolsa, quienes empezaron a chillar reclamando
garantías adicionales. Esta era una broma pesada, porque la mayor parte de los accionistas se
habían quedado sin dinero, y los agentes empezaron a vender acciones a cualquier precio.
Yo fui uno de los afectados. Desdichadamente, todavía me quedaba dinero en el Banco. Para
evitar que vendieran mi papel empecé a firmar cheques febrilmente para cubrir las garantías que
desaparecían rápidamente. Luego un martes espectacular, Wall Street lanzó la toalla y se
derrumbó. Eso de la toalla es una frase adecuada, porque por entonces todo el país estaba
llorando.
Algunos de mis conocidos perdieron millones. Yo tuve más suerte. Lo único que perdí fueron
doscientos cuarenta mil dólares (o ciento veinte semanas de trabajo, a dos mil por semana).
Hubiese perdido más pero era todo el dinero que tenía. El día del hundimiento final, mi amigo,
antaño asesor financiero y astuto comerciante, Max Gordon, me telefoneó desde Nueva York.[...]
Todo lo que dijo fue: "¡la broma ha terminado!" Antes de que yo pudiese contestar el teléfono se
había quedado mudo.
En toda la bazofia escrita por los analistas del mercado, me parece que nadie hizo un resumen de
la situación de una manera tan sucinta como mi amigo el señor Gordon. En aquellas palabras lo
dijo todo. Desde luego, la broma había terminado. Creo que el único motivo por el que seguí
viviendo fue el convencimiento consolador de que todos mis amigos estaban en la misma
situación. Incluso la desdicha financiera, al igual que la de cualquier otra especie, prefiere la
compañía.
Si mi agente hubiese empezado a vender mis acciones cuando empezaron a tambalearse,
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI




EDUCA INTERACTIVA Pág


67
hubiese salvado una verdadera fortuna. Pero como no me era posible imaginar que pudiesen
bajar más, empecé a pedir prestado dinero del Banco para cubrir las garantías.
Las acciones de Cobre Anaconda se fundieron como las nieves del Kilimanjaro (no creas que no
he leído a Hemingway), y finalmente se estabilizaron a 2 7/8. La confidencia del ascensorista de
Boston respecto a United Corporation se saldó a 3,50. Las habíamos comprado a 60. [...]
¿Goldman-Sachs a 156 dólares? Cuando la máxima depresión del mercado, podía comprárselas
a un dólar por acción.
El ir al desahucio financiero no constituyó una pérdida total. A cambio de mis doscientos cuarenta
mil dólares obtuve un insomnio galopante, y en mi círculo social el desvelamiento empezó a
sustituir al mercado de valores como principal tema de conversación." Tan triste historia tuvo un
desenlace feliz. Nuestro personaje estaba totalmente arruinado pero poseía algo "mucho más
caro y valioso que todo el oro y las piedras preciosas del mundo", el don de la comicidad, en un
momento en que, con Estados Unidos hundido en una terrible depresión, la gente necesitaba la
risa para evadirse por unos instantes de sus problemas.
Para llegar a toda esa gente bastaba con pasar del mercado estrecho y elitista de las comedias de
Broadway a uno mucho más amplio: el naciente cine. En los años treinta protagonizó, en unión de
sus hermanos, una serie de divertidísimas comedias que hoy son grandes clásicos del cine, y
gracias a ellas pudo reconstruir su fortuna. No consta que volviera a especular en Bolsa. Su
nombre era, ya lo habréis adivinado, Julius Henry Marx, pero ha pasado a la historia como
Groucho Marx. Groucho es famoso, además de por sus películas, por sus frases ingeniosas. Una
de las más conocidas es: "Aprended de mí que he sabido pasar de la nada a la más absoluta
miseria" Una frase que cobra un nuevo e inesperado sentido después de conocer su experiencia
con la Bolsa. Ciertamente, quien sea capaz de aprender de los errores de Groucho Marx
sobrevivirá a las burbujas especulativas.
Con frecuencia suelo hablar de "burbujas" especulativas. Este curioso término fue acuñado en
Londres con motivo del crash de la South Sea Company en 1720 y alude al clásico mecanismo de
la especulación: la cotización se hincha y se hincha cual burbuja, pompa de jabón o globo de
chicle hasta que revienta. Dentro no hay más que "aire", pero los incautos, cegados por la
ambición, compran el aire como si fuera oro y luego se ven obligados a venderlo a precio de aire.
La Fiebre de los Tulipanes
Dentro de los tópicos sobre los caracteres de los pueblos nadie duda en asignar a los holandeses
virtudes como el pragmatismo o la sensatez en grado sumo. Desde su independencia de España,
a finales del siglo XVI, Holanda, apoyada en un importante poderío naval, se dedicó a la
colonización de los inmensos territorios que se iban descubriendo en América y en Asia, en
donde establecía factorías, colonias orientadas a la producción y al comercio, evitando en lo
posible las costosas aventuras militares.
Pieza clave fueron las Compañías de Indias, financiadas por la naciente burguesía holandesa, que
desarrollaron con eficacia el comercio y la explotación de las riquezas coloniales. Sobre el talante
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI


EDUCA INTERACTIVA Pág

68
de los holandeses es famosa la anécdota de la compra de la isla de Manhattan a los indios por
una ridícula cantidad, en vez de intentar someterlos militarmente. A veces se ha dicho que fue la
mejor inversión inmobiliaria de la historia vista la revalorización posterior, aunque lo cierto es que
los holandeses no han podido beneficiarse de ella: años después la isla fue conquistada
militarmente por los ingleses, quienes convirtieron Nueva Amsterdam en la actual Nueva York.
Dice mucho de la condición humana que tan sensato pueblo protagonizara el primer episodio de
especulación salvaje en la historia moderna, quizá el mayor habido jamás en términos relativos,
episodio que suele ser llamado con sarcasmo "la fiebre de los tulipanes".
Asociamos los tulipanes a Holanda pero lo cierto es que no se trata de una planta autóctona. Los
tulipanes son de origen turco y llegaron tardíamente a Europa, más concretamente a Alemania, en
1559 adquiridos por un tal Herwart, coleccionista de flores éxoticas. Sobre su llegada a Holanda
hay diversas versiones. Una de ellas sostiene que un profesor de botánica los llevó a Leyden en
1593 con la intención de obtener una sabrosa ganancia mediante su venta como una planta
éxotica para los jardines. Su especulación se frustró porque se los robaron, vendiéndose después
a un precio inferior, es de suponer que en algún mercado "gris", siendo benévolos con el color.
Según historiadores más prosaicos, el tulipán llegó pacíficamente a Amberes traído por un
mercante procedente de Constantinopla. En cualquier caso se difundieron ampliamente y
comenzó su producción masiva que se ha mantenido hasta nuestros días.
A principios del siglo XVII Holanda vivía una época de gran prosperidad debido a las
circunstancias reseñadas al comienzo de este artículo. Había unos tulipanes "corrientes",
producidos en grandes cantidades y por ello baratos. Pero algunos fueron atacados por un virus
llamado "mosaico", que no los marchitaba pero alteraba los colores de los pétalos originando unas
franjas de gran contraste, las "llamaradas", de fuerte impacto estético. Sus bulbos, bastante raros,
se convirtieron en un artículo de lujo, incluso de colección. Era de muy buen gusto en las clases
adineradas de Holanda tener una bonita colección de tulipanes raros, como hoy se coleccionan
cuadros, sellos o manuscritos de Leonardo da Vinci.
La fuerte demanda comenzó a tirar de los precios para arriba. La economía holandesa había
alcanzado el suficiente grado de sofisticación como para desarrollar unos mercados financieros en
la moderna acepción.
Se creó una especie de mercado de futuros sobre el tulipán en donde los especuladores empezaron
a formalizar contratos de grandes reservas de bulbos para anticiparse a las subidas de precios. Esto
por sí mismo hacía subir los precios, creandose el clásico circulo vicioso compra-ascenso precios-
compra. A medida que los especuladores iban obteniendo beneficios espectaculares en las
operaciones con los tulipanes, sus amigos y conocidos iban tomando conciencia de su estupidez al
dedicarse al trabajo cotidiano, que solo permitía obtener una ganancia pequeña y encima a costa de
un gran esfuerzo. Entonces entraban en la rueda de la especulación abandonando con frecuencia
sus actividades anteriores.
La locura se había desatado y alcanzó grados increíbles, quizá consecuencia paradójica del tópico
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI




EDUCA INTERACTIVA Pág


69
sobre el carácter holandés: nadie más insensato que un sensato arrepentido. Charles Mackay
publicó a mediados del siglo XIX, un libro sobre las euforias y crisis financieras padecidas hasta
entonces que se ha convertido en un gran clásico de referencia sobre el asunto. Así describe la
fiebre de los tulipanes: "La demanda de los tulipanes de una especie rara se incrementó tanto en
el año 1636, que se establecieron mercados para su venta en la Bolsa de Amsterdam, así como
en Rotterdam, Haarlem, Leyden, Alkmar, Hoorn y otras ciudades...
Al principio, como en todas estas manías de juego, la confianza estaba en su punto culminante, y
todo el mundo ganaba. Los traficantes de tulipanes especulaban con el alza y caída de las
existencias, y obtenían cuantiosos beneficios comprando cuando los precios bajaban y vendiendo
cuando aumentaban.
Muchas personas se hicieron ricas súbitamente. Un cebo de oro pendía tentador ante los ojos de
los hombres que, uno tras otro, corrían hacia los mercados de tulipanes como las moscas en
torno a un bote de miel. Todos imaginaban que la pasión por los tulipanes iba a durar siempre, y
que la riqueza de todas las partes del mundo afluiría a Holanda y pagaría los precios que se
quisieran. Las riquezas de Europa se concentrarían en las orillas del Zuyder Zee, y la pobreza
quedaría desterrada del suave clima neerlandés. Nobles, burgueses, granjeros, peones, marinos,
lacayos, sirvientas e incluso deshollinadores y traperas especulaban con tulipanes. Personas de
toda condición liquidaban sus propiedades e invertían el producto en flores. Se ofrecían a la venta
casas y campos a precios ruinosamente bajos, o bien se entregaban como pago en las
transacciones efectuadas en el mercado de tulipanes. Los extranjeros sucumbieron al mismo
frenesí, y el dinero se vertía en Holanda desde todas partes. Los precios de los artículos de
primera necesidad se incrementaron de nuevo gradualmente, y con ellos aumentaron de valor
casas y campos, caballos y carruajes así como toda clase de manufacturas de lujo; durante unos
meses, Holanda parecia la mismísima antecámara de Pluto.
Las operaciones mercantiles se tornaron tan amplias e intrincadas, que fue preciso promulgar un
código legal para que sirviera de guía a los comerciantes... En las ciudades más pequeñas, donde
no había lonja de contratación (donde negociar), solía escogerse la taberna principal como lugar
de exhibición, donde poderosos y humildes traficaban con tulipanes y cerraban sus transacciones
con suntuosas fiestas. En ellas se reunían a comer hasta doscientas o trescientas personas, y en
las mesas y aparadores se colocaban, a intervalos regulares, grandes floreros con tulipanes en
sazón para su solaz durante el convite."
En cierta ocasión, llegó un barco cargado de valiosas mercancías y se comisionó a un marinero
para que informase a un determinado comerciante de su existencia. Tan satisfecho quedó el
comerciante del buen negocio que podía hacer con la información que acababa de obtener en
exclusiva, que invitó al marinero a un desayuno de arenques a modo de recompensa. El marinero,
desconocedor del valor de los tulipanes, vio un bulbo en un aparador y tuvo la desdichada
ocurrencia de añadirlo a los arenques a modo de guarnición. Se trataba de un ejemplar de una
especie especialmente rara y valiosa, por lo que probablemente fue la comida más cara que se
haya degustado jamás, merecedora de entrar en el libro Guinness. El pobre marinero fue
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI


EDUCA INTERACTIVA Pág

70
encarcelado, pero como no podía devolver el tulipán más que en la acepción escatológica del
término el comerciante lo perdió definitivamente.
Podemos hacernos una idea muy intuitiva del precio que llegaron a alcanzar los tulipanes debido a
que muchas transacciones no se formalizaron en dinero sino contra bienes que poseía el
comprador. Hay contratos alucinantes. Por ejemplo, un bulbo de la especie "Semper Augustas" (la
misma de la que el marinero devoró un ejemplar) llegó a cambiarse por 4.600 florines, un carruaje
nuevo y "dos yeguas rucias con sus atalajes y arneses" (a modo de referencia, un buey costaba
120 florines). Otro costó a su comprador 24 carretadas de grano, ocho cerdos cebados, cuatro
vacas, cuatro barriles de cerveza, 500 kilos de mantequilla y varias toneladas de queso. Un
fabricante de cerveza cambió su fábrica por tres bulbos. Se había llevado a sus últimas
consecuencias el viejo dicho de los especuladores: "el valor de algo es lo que el comprador está
dispuesto a pagar por él".
El momento culminante de la especulación se produjo en enero de 1637. Según parece, en el
transcurso de dicho mes la locura hizo multiplicar por veinte los precios. En ese momento se
desencadenó el clásico mecanismo de los crash. Algunos especuladores, más listos que la
mayoría, intuyeron la imposibilidad de mantener la burbuja, empezaron a vender y el sentimiento
de pánico se apoderó de la sociedad holandesa con la misma violencia con la que había vivido la
euforia. De repente los antiguos propietarios de caballos, carruajes o fábricas de cerveza se
encontraban sin sus anteriores propiedades y con una "cosa" que nadie quería comprar y carente
de todo valor intrínseco.
Pero la situación más dramática se dio con los contratos de futuros. Solían formalizarse con una
garantía de entre el 10 y el 20%. A su vencimiento los vendedores exigieron el cumplimiento a los
compradores. Estos no sólo no tenían el importe del contrato sino que en muchos casos se habían
hipotecado para pagar la garantía. El Gobierno intervino buscando algún compromiso para evitar
que a la ruina de los compradores sucediera la de los vendedores. Se declararon inválidos los
contratos anteriores a noviembre de 1636 y los posteriores quedaron automáticamente reducidos
al 10% de su valor nominal. Ni siquiera después de tan brutal quita los compradores pudieron
hacer frente a sus compromisos, y se produjo una oleada de bancarrotas: "comerciantes
prósperos quedaron reducidos casi a la mendicidad, y muchos miembros de la nobleza asistieron
a la ruina irremediable de sus casas".
La economía holandesa que probablemente era la más próspera y estable del mundo antes de la
fiebre quedó destrozada por la inflación y el desorden de la fase especulativa y por la posterior
depresión que duró varios años. Aunque no he visto ninguna referencia expresa en los libros de
historia es probable que este episodio influyera en la decadencia de Holanda a partir de la
segunda mitad del siglo XVII, donde fue desplazada como potencia emergente por Francia e
Inglaterra.
Pero no todo fue malo como observa poéticamente Galbraith: "El colapso de los precios de los
tulipanes y el consiguiente empobrecimiento tuvieron como efecto congelar la vida económica
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI




EDUCA INTERACTIVA Pág


71
holandesa en los años que siguieron: se produjo, para expresarlo en terminología moderna, una
considerable y duradera depresión. Hubo un solo resultado que compensara de tanta pérdida: el
cultivo del tulipán prosiguió en Holanda, y con el tiempo se desarrollaron amplios mercados para
flores y bulbos. Todo el que haya contemplado en primavera los campos de tulipanes en ese
tranquilo y agradable país, no puede sustraerse al sentimiento de que la tulipamanía fue la
precursora de un auténtico don de la naturaleza"
5.5 TÉCNICAS DE TRADING
Psicología, gestión del dinero, disciplina y una pequeña dosis de técnica
Para tener éxito como operador se debe actuar precisamente de la forma en que habitualmente no se
hace. No sé si sería o no bonito tener un sistema mágico que nos dijese si el precio subirá o no lo hará o
tener dotes especiales como una gran intuición o un gran gurú a nuestra disposición. Pero el caso es que
todo eso no existe, y por mucho que lo busquemos no existirá. Tampoco se necesita una sofisticación
técnica espectacular. Mucha gente piensa que los profesionales tienen medios increíbles y todo tipo de
programas y datos a su disposición que hacen imposible competir con ellos. En realidad nada más lejos
de la realidad. Desde fuera parece un tanto esotérico y por ello parece que lo primero que hace falta es
encontrar a alguien dentro del sistema para seguirle (él sabrá por qué compra o vende, yo me limito a
imitarlo).
Lo realmente importante es que es suficiente tener una mínima técnica. Insisto en que no tiene por qué
sea compleja. No supone ni la cuarta parte de lo que hace falta para operar con éxito. Ese es el
problema, muchos operadores se empeñan en mejorar la técnica cuando deben centrarse en las tres
cuartas partes del sistema que no han desarrollado en absoluto.
El comportamiento de las masas
El problema con el que se encuentra el operador es más bien psicológico. Los seres humanos nos
movemos por emociones muy parecidas, que al agruparse en una masa producen un comportamiento
determinado.
Cuando realizamos una operación nos metemos en el mercado, pasamos a formar parte de la masa, con
su comportamiento de masas. El comportamiento de un individuo es complejo y puede ser difícil de
seguir. La masa tiene un comportamiento primitivo, predecible y sencillo, o al menos relativamente
sencillo.
Un buen operador tiene muy claro lo que son los mercados financieros. Ante todo son grupos de
personas. De acuerdo que la masa es primitiva, pero no vaya nunca en su contra. No debe tener miedo,
pero jamás vaya en su contra porque siempre será más fuerte que usted. Si la masa se empeña en que
el precio suba subirá. Se evitaría muchos errores si se centrase en lo que quiere. Usted quiere ganar
dinero. No busque tener la razón, busque sólo ganar dinero. Si una tendencia es alcista es alcista. No
piense que debería ser bajista. Eso no importa, lo que importa es lo que la gente paga y el nivel de
oferta. Usted puede pensar que el alquiler de los pisos debería ser más barato, pero no por ello lo son ni
convencerá al dueño de que debería ser así. Por muy frustrante que le resulte.
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI


EDUCA INTERACTIVA Pág

72
Entonces, ¿por qué se forman las masas y aparece el comportamiento de masas?. El individuo necesita
al grupo, le proporciona seguridad. Resulta más sencilla la supervivencia en grupo, resulta más fácil vivir
integrado. Por eso el individuo en los mercados financieros, plagados de emociones, donde es tan
complicado moverse, busca un líder. Busca un gurú. Se convierte en parte de la masa siguiendo una
opinión porque eso le ofrece seguridad. Si hace lo que dice el gurú, lo que los profesionales le dicen,
entonces forma parte de un grupo y se siente bien. Como el niño que le da la mano a su padre, así
tiende el individuo la suya al gurú de turno.
Pero a la masa no se le puede seguir como un niño, cuando la masa se da la vuelta da igual lo que el
grupo de profesionales haya dicho. No importa lo que debería ser, lo que importa es lo que es. Y el giro
de la masa atrapa al individuo. La masa es como un banco de peces, se mueven todos en una dirección,
siguiendo al líder. Y de repente giran a una velocidad asombrosa. Si usted fuese el último pez siguiendo
a un grupo que sigue a un líder porque "Él sabrá lo que hace, y si todo el mundo lo hace, estará bien",
entonces estará atrapado en cada giro. El último pez da la vuelta y sigue, pero a usted le cuesta dinero
cada vez, hasta que no lo quede nada.
Ser independiente es fundamental, es vital, es la clave de las ganancias en bolsa. Ser independiente no
significa ser un anacoreta, vivir aislado de todo, evidentemente no es así. Ser independiente es
desarrollar un sistema y entenderlo, saber por qué compra y vende en todo momento, no porque sea la
opinión de otro, sino porque su sistema, que entiende perfectamente, genera una señal de compra o de
venta. Usted puede compartir opiniones con los demás, por supuesto que sí. Puede estar suscrito a
informes objetivos, pero debe tener opinión y seguirla, responsabilizarse de sus decisiones. La mayoría
de los operadores, profesionales y principiantes, buscan a quien culpar cada vez que se genera una
pérdida.
La cuenta tenía poco dinero y hubo que cerrar posiciones ganadoras, poco después de cerrarlas el
mercado fue en la dirección esperada. Una buena gestión del dinero le evitaría estos problemas. Tenía
veinte soles, me aposté diez a que salía cara y salió cruz, aposté diez a que salía cara y salió cruz, me
quedé sin dinero. La siguiente también salió cruz, pero luego salieron seis caras seguidas. Si hubiese
tenido algo más de dinero en la cuenta todo habría ido bien. Por supuesto que no es así. Si hubiese
tenido algo más de dinero lo habría perdido igual. Alguien que arriesga el 50% de su capital de ese modo
está condenado a perder.
El mercado siempre se da la vuelta cuando yo ya me he salido. Esto es muy típico del comportamiento
de masas. Precisamente se da la vuelta porque todo el mundo que estaba en la misma situación se ha
salido y ese lado pierde fuerza.
No tengo acceso a datos y no puedo poner órdenes, por lo tanto sigo el mercado con retraso y siempre
salgo tarde y mal. Mala cosa entonces. El acceso a datos lo puede tener al final del día sin problemas.
Continúe su análisis cada día y ponga órdenes. Si no puede colocar órdenes está perdido. En ocasiones
he oído a alguien quejarse de que llama a su agente y le dice cómo está el precio, en ese momento
decide en unas décimas si vende o no. Esta forma de actuar es una locura, no sólo depende la venta o la
compra del nivel al que esté el valor en el momento de la llamada, sino que además se decide de
manera absolutamente emocional. En general operar de este modo es perder seguro, cambie de
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI




EDUCA INTERACTIVA Pág


73
sistema.
El informe decía que el futuro sobre el bono bajaría y ha subido. sobre esto ya hemos hablado y hay
mucho más que decir. No crea que hay muchos buenos informes, hay mucho vendedor de alfombras
persas que no son más que trapos en los mercados, sí que existen algunos buenos informes, pero no
pasarán del 10%, además debe ser objetivo. Si yo edito un informe y hablo de mis propias acciones o
gano dinero por el hecho de que usted piense que el mercado es alcista y vaya a comprar, entonces,
¿qué confianza le supondría mi informe?. Aparte de todo esto, acostúmbrese a pensar por su cuenta,
teniendo en cuenta una serie de datos entre los que tiene uno o varios informes, llegará a la conclusión
de que el mercado ofrece una buena posibilidad a la baja, arriesga menos de un 2% en la operación y
sitúa un stop loss que le saque de la posición si va en su contra; en este caso, ¿cuál es el problema? ¿El
informe que otorgaba una alta probabilidad a la caída del futuro sobre el bono o su nefasta gestión de la
posición, emociones y dinero?.
El sistema es malo. Si de verdad es malo cámbielo, pero asegúrese primero de que el problema está en
el sistema y no en su forma de aplicarlo. No busque a quien culpar, usted es la única persona que
puede dañar su cuenta y sólo usted; debe protegerse de sí mismo, curiosamente nadie culpa de sus
beneficios a nadie, los beneficios son porque soy bueno, las pérdidas por culpa de otro o de otra cosa. A
la gente le gusta hablar de lo que ha ganado, pero nunca de lo que ha perdido. No preste mucha
atención a ese tipo de gente que parece no perder nunca. La masa está dominada por emociones, está
dominada por el miedo y la avaricia, cuando pasamos a formar parte de la masa estamos perdidos,
nuestras emociones, el miedo y la avaricia, nos harán, SIN DUDA ALGUNA, perder todo el capital
invertido. No piense que usted es mejor que el resto, que tiene un sistema infalible, todo eso ya lo han
pensado antes muchos, muchísimos, y han entregado su dinero al mercado. Evidentemente usted no
querrá entregar su dinero al mercado, pero esto es algo que pocos consiguen, no pasará de un 10%,
ellos ganan dinero, igual que los intermediarios. Para alimentar al sistema y que un pequeño porcentaje
gane un alto porcentaje de lo que hay en el mercado hace falta que mucha gente entregue su dinero, y
sólo lo hará si de verdad creen que podrán ganar fortunas, el mercado se alimenta de perdedores. Las
comisiones y otros pagos pagan el sueldo de mucha gente, pero se necesitan nuevas generaciones de
perdedores para seguir entregando su dinero, y hay que convencer a la gente de que invierta su dinero.
No olvide los gastos que tendrá, comisiones aparte, en educación, datos, etc, para pasar a formar parte
del porcentaje que obtiene dinero del mercado necesitará cambiar su estructura mental. Necesita un
sistema de control psicológico, un sistema de disciplina que le permita no comportarse como la masa,
por ejemplo: si usted va a una fiesta donde pueda que beba alcohol, puede ir en coche y luego decidir si
conduce o no, el problema es que una vez ebrio no tendrá su mente en condiciones de pensar con
claridad; la otra alternativa es dejar el coche en casa. Del mismo modo que al ingerir alcohol nuestro
comportamiento cambia y no podemos pensar con claridad, al pasar a formar parte de la masa nos
comportamos y sentimos como ella.
En conclusión necesitamos algo que nos sujete para no ser arrastrados por este ruinoso
comportamiento, lo primero que tenemos que tener muy claro es que deben evitarse las emociones
mientras operamos, no podemos decidir por miedo o por avaricia. Generalmente el miedo y la avaricia no
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI


EDUCA INTERACTIVA Pág

74
surgen en frío, surgen cuando entramos en una posición, cuando realizamos una operación y va a
nuestro favor o en nuestra contra; por lo tanto, antes de entrar en una posición realizaremos, por escrito,
un registro de la misma, en este registro debe anotar la cotización del momento, los motivos por los que
cree que la posición es buena, los límites para la ejecución del stop loss y de la toma de beneficio, un
gráfico de la evolución del valor y el resto de datos que considere oportunos; una vez que haya cerrado
la posición, debe anotar cómo ha evolucionado el valor, en qué ha habido diferencias respecto a lo que
usted pensaba, si se han respetado o no los límites, etc.
Objetivos
Aquí hemos llegado a un punto importantísimo. Es el de los objetivos, debe olvidarse de tener como
objetivo ganar dinero ¿Parece irónico, verdad?, pues esta ironía le evitará muchas pérdidas; en todas las
profesiones uno de los objetivos suele ser ganar dinero, en algunos casos será el único, pero en la
mayoría se pretende ganar dinero por el ejercicio de la profesión, ejercicio que pretendemos sea
agradable, formativo y, en definitiva, nos haga disfrutar y sentirnos orgullosos.
El médico que debe realizar un transplante de corazón puede ganar una fortuna cada vez que lo realiza,
pero no está pensando en el dinero que va a ingresar mientras lo realiza, puede pensar antes de la
operación, pero una vez aceptada la responsabilidad, sólo pensará en su transplante. Cuando un
docente enseña a sus alumnos una materia su preocupación es que aprendan, no el dinero que recibirá
por las horas dictadas; por supuesto que fuera de la clase su preocupación pasará por el dinero, pero no
piensa en ello mientras enseña su materia, y de hacerlo enseñaría bastante mal.
Pues bien, en el mercado de valores, en el apasionante mundo de la bolsa tan mal retratado en las
películas y con ese halo de sofisticación que lo rodea y que atrae a tanto incauto, nos encontramos con
uno de esos sectores donde no se cumple lo anterior, el objetivo del psicólogo es ayudar a curarse a sus
pacientes, el dinero viene con ello.
El objetivo del operador es comprar más bajo de lo que vende y vender más alto de lo que compra, el
dinero, también en este caso, viene con ello. Pero al realizar las compras y las ventas puede caer en el
error de empezar a contar el dinero mientras opera, a contar el beneficio que lleva la operación que aun
no está cerrada, a comportarse como la masa, eso le hará caer en el miedo y en la avaricia, le hará
perder su disciplina, le hará pensar que intuye con más posibilidades que nunca, que el gurú que dice lo
que usted quiere oír está en lo cierto (y es un experto que corrobora su opinión), en definitiva, perderá su
dinero, no importa que un par de veces obtenga dinero del mercado, lo perderá. La mayoría de la gente
necesita arruinarse alguna vez para encontrarse con un shock suficientemente grande como para hacer
que los cimientos se tambaleen y se cree una nueva estructura mental.
Volvamos al tema de los objetivos, su primer objetivo debe ser, por las razones que acabamos de ver,
llevar un libro de registros impecable, si todas las operaciones se documentan en el momento de entrar
en su diario, y se explican en el momento de salir y usted consigue llevar un libro donde, sobre todo, no
se salte los límites de stop loss y toma de beneficio, ganará dinero.
Gestión del dinero: Mantenga la norma de no arriesgar nunca más del 2% de su capital (Stop loss)
Tenga en cuenta que no debe nunca arriesgar más de un 2% de su capital, por supuesto que eso no
UNIVERSIDAD JOSÉ CARLOS MARIATEGUI




EDUCA INTERACTIVA Pág


75
significa no utilizar más de un 2%, sino que no puede permitir que una operación le ocasione pérdidas
(incluidos gastos y comisiones) por más de un 2% del capital. No lo confunda con que el valor pierda
más de un 2%, si usted tiene una cuenta de dos millones de nuevos soles, un 2% de su capital supone
40.000 soles, ninguna operación puede causarle más de 20.000 soles de pérdida, si compra 40 acciones
a 2.000 soles, podría perder un 50% en su cotización hasta 1.000 soles y usted habría perdido un 2% del
capital.
Del mismo modo, si utiliza derivados (Capítulo VII) no puede arriesgar más de un 2% de su capital, que
al utilizarlo como garantía no podría permitirse un 2% de caída del valor, en un movimiento mucho menor
habría consumido el 2% de su capital. Suponga que usted arriesga un 50% de su capital y pierde, para
recuperarlo debería arriesgar una cantidad semejante, es decir, el otro 50%, con la particularidad de que
ahora es el 100% de su capital, si falla estará fuera del mercado. Aunque el beneficio potencial fuese
cinco veces superior (el ratio beneficio/pérdida es apropiado, sin duda, pero el resto no) un 50% resulta
evidente, un 25% también resulta evidente, ¿donde está, pues, el límite?, algunos estudios sobre gestión
del dinero lo sitúan no más arriba del 2%; tenga en cuenta, además, que un 2% probablemente no le
suponga una presión muy fuerte, y si lo supone debe arriesgar menos, siempre debe sentirse cómodo
con el dinero que arriesga.
Por último, para rebajar el capital de una cuenta de dos millones de soles a uno debería operar una vez a
la semana, perdiendo el 2% de su capital, y perder 34 semanas seguidas. Tras 8 meses perdiendo todas
las semanas, usted mismo ya habrá revisado sus técnicas, pues sería evidente que algo falla. Si usted
es disciplinado y busca unos beneficios razonables, será difícil no conseguirlos.

AUTOEVALUACION.
1. Cual es la relación que existe entre el analisis bursátil y el tecnico en la valoración de titulos.
2. Como se clasifica la valoración de titulos.
3. En que consiste el Chart.
4. Que significado tiene el chartismo.
5. En que consiste la directriz bajista.
6. Explique los puntos básicos de la teoria de Down.
7. La teoría de Down comprende 6 observaciones, especifique.
8. Que opinión le causa la lectura de Wall Street.