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PLAN DE MANEJO

PARQUE NACIONAL NATURAL
SIERRA DE LA MACARENA


















2
PLÁN DE MANEJO BÁSICO
PARQUE NACIONAL NATURAL SIERRA DE LA MACARENA
2005 – 2009




































UNIDAD ADMINISTRATIVA DEL SISTEMA DE
PARQUES NACIONALES NATURALES DE COLOMBIA
DIRECCION TERRITORIAL AMAZONIA ORINOQUIA
SAN JUAN DE ARAMA (META)
2005




3



DR. ALVARO URIBE VÉLEZ
Presidente de la República

DRA. SANDRA SUAREZ
Ministra de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial

DRA. JULIA MIRANDA
Directora General Parques
Nacionales Naturales

Comité de Dirección
UAESPNN

ELSSYE MORALES DE ALCALÁ
Asesora Coordinación de Territoriales
MARTHA VALDERRAMA
Asesora Despacho Dirección General
CARLOS ARROYO
Asesor Comunidades Indígenas
MARCELA CAÑÓN
Asesora Dirección General
CARLOS MARIO TAMAYO
Asesor Coordinación de Servicios
CÉSAR REY
Subdirector Técnico
ADRIANA LÓPEZ CORREA
Asesora Comunicaciones
LUZ NELLY NIÑO
Coordinador Planeación
JUAN MANUEL SABOGAL
Coordinadora Grupo Jurídico
NURIA VILLADIEGO
Subdirectora Administrativa y Financiera
LUIS ALBERTO ORTÍZ
Coordinador Control Interno


Dirección Territorial Amazonia Orinoquia

RODRIGO BOTERO GARCÍA
Director
DIANA CASTELLANOS
Profesional 19


4



Autores

CÉSAR AUGUSTO ZARATE BOTTIA
Jefe de Programa

ARMANDO HERRERA CAICEDO
Profesional Universitario

MARTÍN DUARTE ACERO
Tecnólogo

WILSON VILLLABA TORRES
Tecnólogo

LEOPOLDO CIFUENTES BOBADILLA
Operario


Apoyo Subdirección Técnica

LUIS FERNANDO GÓMEZ
Subdirector Técnico
SANDRA YOLIMA ESGUERRA
Profesional Especializada Subdirección Técnica
MAUREEN IRINA MONTENEGRO
Consultora Proyecto de Fortalecimiento Institucional
HELLMAN BERMUDEZ
Consultor Proyecto de Fortalecimiento Institucional

Con el apoyo de

JOAQUIN PATARROYO
CORMACARENA
HENRY PEREZ
C D A
GOBERNACIÓN DEL META
GOBRENACIÓN DE GUAVIARE
FUNDACIÓN PUERTO RASTROJO

Financiado por

Proyecto de fortalecimiento Institucional FAP – Holanda



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CONTENIDO



1. PRESENTACIÓN GENERAL 9

2. DIAGNÓSTICO DEL ÁREA 13

2.1. CONTEXTO REGIONAL DEL AMEM 13
2.1.1. DIMENSIÓN POLÍTICO–ADMINISTRATIVA 13
2.1.2. DIMENSIÓN BIOFÍSICA 16
2.1.2.1. LAS GRANDES FORMACIONES GEOLÓGICAS DEL AMEM 16
2.1.2.2. CARACTERÍSTICAS BIOCLIMÁTICAS DEL AMEM 23
2.1.2.3. LAS GRANDES CUENCAS Y SUB–CUENCAS 25
2.1.2.4. GRANDES PAISAJES FISIOGRÁFICOS DEL AMEM 28
2.1.2.5. TIPOS GENERALES DE VEGETACIÓN 30
2.1.2.5.1. TIPOS GENERALES DE VEGETACIÓN ASOCIADOS CON LA
MEGACUENCA DE SEDIMENTACIÓN DE LA ORINOQUIA 30
2.1.2.5.2. TIPOS GENERALES DE VEGETACIÓN ASOCIADOS A LA
SIERRA DE LA MACARENA 31
2.1.2.5.3. TIPOS GENERALES DE VEGETACIÓN ASOCIADOS A LA
MEGACUENCA DE SEDIMENTACIÓN DE LA AMAZONIA 33
2.1.2.6. EL CONTEXTO ECOSISTÉMICO 34
2.1.2.6.1. BIOGEOGRAFÍA Y BIODIVERSIDAD 34
2.1.2.6.2. PRINCIPALES ECOSISTEMAS DEL AMEM 35
2.1.2.6.3. INTEGRIDAD ECOSISTÉMICA 38
2.1.3. DIMENSIÓN ECONÓMICA 42
2.1.3.1. SECTORIZACIÓN DE LA ECONOMÍA DEL AMEM 43
2.1.3.2. LA INVERSIÓN ESTATAL EN EL AMEM 43
2.1.3.3. SECTORES DE LA ECONOMÍA 47
2.1.3.3.1. SECTOR PRIMARIO–AGRICULTURA Y GANADERÍA 47
2.1.3.3.2. SECTOR SECUNDARIO 54
2.1.3.3.3. SECTOR DE SERVICIOS 54
2.1.3.3.4. INFRAESTRUCTURA VIAL 55
2.1.4. DIMENSIÓN SOCIO CULTURAL 57
2.1.4.1. PROCESOS DE INMIGRACIÓN Y GRUPOS INDÍGENAS 58
2.1.4.2. PROCESOS REGIONALES QUE INCIDEN EN LA CONFIGURACIÓN DEL
TERRITORIO DESDE LA PERSPECTIVA SOCIAL Y CULTURAL 61
2.1.4.2.1. EL CONFLICTO ARMADO Y EL MODO DE VIDA DE LA POBLACIÓN 61
2.1.4.2.2. LA EXPANSIÓN DE LOS CULTIVOS ILÍCITOS 65
2.1.4.2.3. EXTINCIÓN DE POBLACIONES INDÍGENAS 66
2.1.5. DIMENSIÓN FUNCIONAL ESPACIAL 67
2.1.5.1. VÍNCULOS POLÍTICO–ADMINISTRATIVOS 68
2.1.5.2. VINCULOS SOCIO–CULTURALES 69
2.1.5.3. VÍNCULOS ECONÓMICOS Y DE INFRAESTRUCTURA 70
2.1.5.4. VÍNCULOS Y RELACIONES AMBIENTALES 71

6
2.1.6. IMPORTANCIA DE LAS ÁREAS PROTEGIDAS EN EL CONTEXTO
REGIONAL 72
2.1.6.1. DIMENSIÓN POLÍTICA 72
2.1.6.2. DIMENSIÓN ECONÓMICA 73
2.1.6.3. DIMENSIÓN AMBIENTAL, ESCÉNICA Y CULTURAL 73
2.1.6.4. ANÁLISIS DE TENDENCIAS DE EVENTOS PASADOS Y POSIBLES
EVENTOS FUTUROS QUE AFECTAN A LAS ÁREAS PROTEGIDAS 74
2.1.6.4.1. EVENTOS PASADOS Y SUS TENDENCIAS 74
2.1.6.4.2. EVENTOS FUTUROS 75
2.1.6.5. OPORTUNIDADES, LIMITANTES Y AMENAZAS REGIONALES 76
2.1.6.5.1. OPORTUNIDADES Y LIMITANTES PARA LA GESTIÓN EN LAS ÁREAS
PROTEGIDAS DEL AMEM 76
2.1.6.5.2. OPORTUNIDADES Y AMENAZAS PARA LA CONSERVACIÓN 77
2.2. CARACTERIZACIÓN GENERAL DEL ÁREA 80
2.2.1. GENERALIDADES DEL ÁREA 80
2.2.1.1. LOCALIZACIÓN DEL ÁREA 80
2.2.1.2. ASPECTOS FÍSICOS 80
2.2.1.2.1. GEOLOGÍA GENERAL 80
2.2.1.2.2. CLIMA 82
2.2.1.2.3. HIDROLOGÍA 84
2.2.1.2.4. RELIEVE GENERAL 86
2.2.1.3. ASPECTOS BIÓTICOS 88
2.2.1.3.1. UNIDADES DE VEGETACIÓN 88
2.2.1.3.2. COBERTURA ACTUAL DEL SUELO 91
2.2.1.3.3. FAUNA Y FLORA 92
2.2.1.4. ASPECTOS ECONÓMICOS 94
2.2.1.4.1. ACTIVIDADES ECONÓMICAS DENTRO DEL PARQUE 94
2.2.1.4.2. INFRAESTRUCTURA VIAL Y DE TRANSPORTE 98
2.2.1.5. ASPECTOS SOCIO–CULTURALES 100
2.2.1.5.1. GRUPOS CAMPESINOS 100
2.2.1.5.2. ASENTAMIENTO INDÍGENA GUAYABERO CAÑO CEIBA 101
2.2.1.5.3. POBLACIÓN ESTIMADA POR SECTORES 104
2.2.1.5.4. ANÁLISIS DE ACTORES 104
2.2.1.6. ASPECTOS ADMINISTRATIVOS 109
2.2.1.6.1. FUNCIONARIOS Y CONTRATISTAS 109
2.2.1.6.2. RECURSOS DISPONIBLES 109
2.2.1.6.3. SEDE Y SECTORES DE MANEJO 110
2.2.1.7. ASPECTOS NORMATIVOS–INSTITUCIONALES 110
2.2.2. ZONIFICACIÓN ECOLÓGICA POR UNIDADES DE PAISAJE 113
2.2.2.1. CARACTERIZACIÓN DE UNIDADES DE PAISAJE 113
2.2.2.1.1. DESCRIPCIÓN UNIDADES GEOMORFOPEDOLÓGICAS 113
2.2.2.1.2. DESCRIPCIÓN UNIDADES DE PAISAJE CON BIOMAS Y
ECOSISTEMAS 117
2.2.2.2. EVALUACIÓN DE LAS UNIDADES DE PAISAJE 121
2.2.2.2.1. EVALUACIÓN POR ÁREA INTERVENIDA 121
2.2.2.2.2. EVALUACIÓN DE LA CALIDAD DE LA ZONIFICACIÓN ECOLÓGICA 123
2.2.3. INTEGRIDAD ECOLÓGICA 124

7
2.2.3.1. OBJETIVOS DE CONSERVACIÓN 124
2.2.3.1.1. INTRODUCCIÓN 124
2.2.3.1.2. LOS OBJETOS DE CONSERVACIÓN 124
2.2.3.1.3. ANÁLISIS DE BENEFICIOS/AMENAZAS SOBRE OBJETIVOS Y
OBJETOS DE CONSERVACIÓN 126
2.2.3.2. FUNCIONALIDAD DEL ÁREA 139
2.3. SÍNTESIS DEL DIAGNÓSTICO 143
2.3.1. CONSIDERACIONES GENERALES 143
2.3.2. GOBERNABILIDAD 144
2.3.3. AMENAZAS A LA BIODIVERSIDAD 147

3. ORDENAMIENTO 150

3.1. ANÁLISIS PROSPECTIVO 150
3.1.1. ESCENARIO ACTUAL DE MANEJO 150
3.1.2. ESCENARIO DESEADO DE MANEJO 156
3.1.3. ESCENARIO TENDENCIAL DE MANEJO 160
3.1.4. ESCENARIO OBJETIVO DE MANEJO 163
3.2. ZONIFICACIÓN DEL MANEJO 167
3.2.1. ZONIFICACIÓN DE MANEJO DEL ÁREA PROTEGIDA 167
3.2.2. REGLAMENTACIÓN DEL MANEJO 168
3.2.2.1. USOS Y ACTIVIDADES POR ZONA DE MANEJO 168
3.2.2.2. ANÁLISIS DE LÍMITES 168

4. PLAN ESTRATÉGICO DE ACCIÓN 171

5. CONCLUSIÓN 176

6. BIBLIOGRAFÍA 177



8

LISTADO DE TABLAS



TABLA 1. Extensión de cada una de las zonas del AMEM 15
TABLA 2. Participación por departamento y municipio en el AMEM 15
TABLA 3. Extensión de las principales cuencas y sub–cuencas del AMEM 27
TABLA 4. Principales eco–regiones de importancia nacional y global en Colombia.
Banco Mundial 1995 35
TABLA 5. Inversión estatal por institución en el AMEM 44
TABLA 6. Distribución de recursos por entidad y actividad línea base 44
TABLA 7. Distribución de recursos por entidad – proyección 2004–2007 46
TABLA 8. Tipología de sistemas de producción por zona – Departamento del
Guaviare 48
TABLA 9. Limitantes ambientales en sistemas de producción en el
Ariari–Guayabero 49
TABLA 10. Características de los sistemas de producción en el Interfluvio
Losada–Guayabero 50
TABLA 11. Producción en los municipios del AMEM – Departamento del Meta 51
TABLA 12. Producción acuícola en los municipios del AMEM – Departamento
del Meta 2002 53
TABLA 13. Distribución de la población en los municipios del AMEM 2003 59
TABLA 14. Distribución de las comunidades indígenas en el AMEM 60
TABLA 15. Acumulado hogares y personas Incluidos, por departamento y
municipio tanto receptor como expulsor. Desplazamientos individuales
y masivos. 2002. Departamentos del Guaviare y Meta 63
TABLA 16. Municipios con territorio dentro del Parque Sierra de La Macarena 80
TABLA 17. Principales cuencas y sub–cuencas del Parque Nacional Natural
Sierra de La Macarena 85
TABLA 18. Área no intervenida y área intervenida según los tipos de vegetación
del PNN Sierra de La Macarena (año 2000) 92
TABLA 19. Veredas existentes dentro del PNN Sierra de La Macarena 100
TABLA 20. Miembros de los grupos representantes de las comunidades y su rol
en la reflexión sobre la conservación de la biodiversidad 102
TABLA 21. Recursos ejecutados durante el 2005 y perspectivas 109
TABLA 22. Síntesis de la normatividad existente sobre el PNN Sierra de
La Macarena 110
TABLA 23. Normas relacionadas con la planificación y manejo del Parque 111
TABLA 24. Grado y tipo de intervención humana sobre las unidades de paisaje
principales del PNN Sierra de La Macarena 122
TABLA 25. Información sobre los objetivos de conservación 125
TABLA 26. Distribución de la población en las Zonas Críticas del Parque 131
TABLA 27. Red vial crítica dentro del PNN Sierra de La Macarena 136
TABLA 28. Análisis de vulnerabilidad y riesgo de los Objetivos de Conservación 139



9

CARTOGRAFÍA



MAPA 1. Localización del AMEM 14
MAPA 2. Geología general AMEM 17
MAPA 3. Cuencas–Hidrología–Bioclima 26
MAPA 4. Gran Paisaje AMEM 29
MAPA 5. Vegetación AMEM 32
MAPA 6. Principales ecosistemas AMEM 37
MAPA 7. Áreas en intervención año 2000 40
MAPA 8. Estado conectividad ecosistémica 79
MAPA 9. Localización del Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena 81
MAPA 10. Geología del Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena 83
MAPA 11. Rangos altitudinales del Parque Nacional Natural Sierra de La
Macarena 87
MAPA 12. Vegetación del Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena 89
MAPA 13. Áreas intervenidas en el Parque Nacional Natural Sierra de La
Macarena 93
MAPA 14. Unidades Geomorfopedológicas del Parque Nacional Natural Sierra
de La Macarena 115
MAPA 15. Grandes unidades de Paisaje del Parque Nacional Natural Sierra
de La Macarena 119
MAPA 16. Escenario actual 153
MAPA 17. Escenario deseado 158
MAPA 18. Escenario tendencial 161
MAPA 19. Escenario objetivo 165
MAPA 20. Zonificación para el manejo del Parque Nacional Natural Sierra
de La Macarena 169





10

1. PRESENTACIÓN GENERAL

“Es con las personas, con las organizaciones y con las
comunidades con quienes se hacen alianzas estratégicas basadas
en el entendimiento de la diversidad étnica, cultural y de los
contextos económicos regionales. De esta manera la estrategia de
la Unidad de Parques Nacionales consiste en cruzar la ética de la
conservación de la naturaleza con los principios de equidad social,
encontrando soluciones concertadas a los problemas” (UAESPNN,
2001).


El presente documento de Plan Básico de Manejo – PBM y sus anexos se enmarca dentro de los
lineamientos de forma y contenidos temáticos emitidos por la Subdirección Técnica de la Parques
Nacionales Naturales de Colombia. A su vez se recogen en él los resultados del proceso de
formulación en donde a través de talleres, reuniones y ejercicios se ha venido construyendo lo que
en principio se constituye en elemento orientador de la gestión del Parque Nacional Natural Sierra de
La Macarena. Es importante resaltar que una gran parte de la información recopilada hace referencia
a la Reserva de La Macarena de la cual se deriva el Parque la Macarena, por tanto aspectos en lo
Biológico y cambios administrativos estarán registrados para la Reserva y se inferirán para el
Parque.

Si bien es cierto que la responsabilidad del escrito recae sobre la Jefatura del Parque, no sobra decir
que es el resultado del esfuerzo del equipo de trabajo del PNN Sierra de La Macarena que a lo largo
de los últimos meses dedicó tiempo y esfuerzos importantes para revisar, ordenar, analizar y
plasmar la información contenida en el documento; la Fundación Puerto Rastrojo revisó
extensamente la versión preliminar, introdujo correcciones y complementó la información consignada
en los diferentes capítulos. De igual manera queremos resaltar la participación de otros actores en la
construcción de este documento, los aportes de entidades como CORMACARENA, CDA,
Gobernación del Meta y Gobernación del Guaviare han sido fundamentales ya que nos han
permitido una visión de región con una perspectiva de trabajo interinstitucional; inicialmente se
trabajó con representantes de varias Asociaciones Campesinas que presentan una relación directa
para la gestión de los Parques Nacionales Naturales del AMEM que aportaron su punto de vista para
elaborar el diagnóstico de las Áreas protegidas, sin embargo por factores relacionados con recursos
económicos y humanos, y en algunos casos por la evolución que ha tenido el conflicto armado en la
zona no han podido seguir acompañándonos; esperamos retomar el trabajo con estas
Organizaciones a medida que se avance en el desarrollo del Plan Estratégico de Acción propuesto.
Para la obtención de este producto ha sido también importante el apoyo con recursos económicos y
humanos del proyecto de fortalecimiento Institucional FAP–Holanda.

El Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena, con sus 629.280 hectáreas, todas ellas en el
Departamento del Meta, declarado mediante el Decreto Ley 1989 de 1989, Artículo 1, en el marco de
la conformación del Área de Manejo Especial La Macarena – AMEM, es una unidad de gestión para
la conservación que se articula integralmente en una relación causa efecto con las demás áreas
protegidas de la región (PNNs Sumapaz, Cordillera de Los Picachos, Tinigua y las Zonas de
Preservación Vertiente Oriental y Serranía de La Lindosa). Esto implica que el análisis para la

11
planeación, la planeación misma, la ejecución y el seguimiento a la gestión no se pueden adelantar
aisladamente del realizado para el resto de áreas protegidas del AMEM.

La región de La Macarena que hasta el momento ha soportado un intenso flujo migratorio de amplios
sectores de población originado en los departamentos del interior del país en busca del beneficio
económico derivado de las diferentes bonanzas sustentadas en la base natural, el crecimiento y
agudización del conflicto armado interno, el establecimiento de centros poblacionales dentro y en
frontera de las áreas protegidas que hacen uso insostenible de los recursos naturales, la poca y
desarticulada atención por parte de los entes gubernamentales y el desarrollo de infraestructura vial
sin tener en cuenta las consecuencias negativas para los ecosistemas, requiere para su
conservación, restauración y desarrollo sostenible, la participación, voluntad y compromiso de todas
las organizaciones sociales, comunidades, movimientos e instituciones, del orden nacional e
internacional, que tengan Interés y valoración positiva de conservar los ecosistemas estratégicos
que allí se encuentran por su importancia nacional e internacional.

La intervención de instancias públicas y privadas se debe basar en acuerdos básicos, sobre
aspectos centrales, que permitan dejar claramente establecidos los objetivos e intereses que tienen
cada una de las partes. Estos aspectos centrales son:

El objetivo central es la conservación y restauración de las áreas protegidas y el desarrollo
sostenible alrededor de ellas. Se considera que este debe ser el objetivo central en el que todas
las partes converjan. Es decir, este es un asunto de interés público nacional que todos los
Colombianos deben asumir por la importancia estratégica que estas áreas representan para el
desarrollo del país antes, durante y después del conflicto que enfrentamos, independientemente de
quien ostente y tenga el poder total o parcial sobre el territorio.

Trabajar por el desarrollo de procesos de reubicación poblacional efectiva. La población que
se encuentra localizada al interior de las áreas protegidas enfrenta serias limitantes para adelantar
planes de desarrollo y proyectos económicos y productivos por las restricciones legales para lograr
inversión por parte de Municipios, Departamentos y entidades del orden Nacional e Internacional,
habida cuenta de la existencia de una legislación ambiental vigente para estas áreas que restringen
la inversión a proyectos en conservación y restauración, investigación, educación ambiental y
ecoturismo.

Ordenamiento ambiental del territorio. Otro de los aspectos centrales sobre el que debe existir un
acuerdo básico, tiene que ver con el inicio y desarrollo de procesos de ordenamiento ambiental del
territorio, aún en medio del conflicto, recogiendo para estos efectos, las experiencias adelantadas en
el interfluvio Losada – Guayabero y en las cuencas bajas de los ríos Ariari y Guayabero.

Ahora bien, la apuesta estaría orientada a que a partir de los ordenamientos puntuales y particulares
se pueda alcanzar un mayor nivel de articulación que permita proyectar y direccionar un
ordenamiento ambiental regional integral.

Como resultado en el mediano y largo plazo del ordenamiento ambiental del territorio, se debe
trabajar desde ahora por la identificación de la capacidad de las poblaciones y ciudades intermedias
para recepcionar los flujos de las poblaciones provenientes de las áreas protegidas e incrementar la

12
oferta de generación de ingresos, servicios básicos, formas colectivas de producción, acceso a
tecnología, recreación, cultura y deporte.

Fortalecimiento de las organizaciones de base. Este es un fundamento que determina todos los
procesos que puedan adelantarse en la región y es un interés de todos los actores que le apuesten a
la implementación y desarrollo de la propuesta. En efecto, debe interesar a todos, el fortalecimiento
político, administrativo, técnico y de gestión de las organizaciones de base a través de la
cualificación de sus líderes y representantes, mediante la implementación de procesos de formación,
capacitación e intercambio de experiencias.

Procesos de mediano y largo plazo. La restauración del deterioro de que han sido objeto estas
áreas, así como la construcción de alternativas para la gente que en ellas se encuentran, implica el
desarrollo de procesos de mediano y largo plazo que permitan alcanzar transformaciones reales que
contribuyan a la conservación y restauración de las áreas protegidas y al desarrollo sostenible
alrededor de éstas. En otras palabras, las acciones en el corto plazo son posibles, siempre y
cuando, estas apunten a resolver la problemática de mediano y largo plazo.

Importancia estratégica de la región en lo geopolítico, económico, natural y militar. La
importancia estratégica ambiental de la región sólo podrá mantenerse si las condiciones naturales,
como mínimo, permanecen en el estado en que se encuentran y mejoran en la medida en que los
procesos de conservación y restauración cumplan con los fines propuestos. Esta consideración
permite la confluencia de los distintos intereses de los actores, pero debe tomar como centro el tema
ambiental que es el que permite las mayores posibilidades e identidades.

Tratamiento al tema de los cultivos de uso ilícito. Al igual que en el resto del país, los cultivos de
uso ilícito se han convertido en un serio problema para la región de la Macarena, una de las razones
que ha llamado la atención del nivel nacional y de la comunidad internacional para aplicar la política
de lucha contra las drogas, la que enfatiza un tratamiento interdictivo y aplica métodos que a la luz
de la realidad de estas regiones, han fracasado y contribuido a profundizar la crisis social y
ambiental, con nocivos efectos sobre la conservación de la base natural, la salud pública y los
cultivos legales.

Entonces, es indispensable encontrar mecanismos y métodos concertados más efectivos como la
erradicación manual voluntaria para su extinción definitiva, asegurando la solución a la problemática
social y económica que este tipo de cultivos genera.

Desde lo anterior, hay que entender que los cultivos de uso ilícito
1
, no constituyen la problemática
central de las áreas protegidas, dado que esta actividad es un resultado más del uso y ocupación de
ellas.

Bajo los anteriores acuerdos básicos, entonces, se propone continuar el trabajo en el PNN Sierra de
La Macarena y el AMEM, bajo líneas estratégicas de acción, acordes con la política de “Participación
Social en La Conservación” de los Parques Nacionales Naturales de Colombia, como:


1
Se utiliza el concepto “Cultivos de uso ilícito” y no “Cultivos ilícitos” en virtud a que dentro de las áreas protegidas son
tan ilícitos los cultivos de yuca, plátano o maíz como el de la coca.

13
 Adecuación y fortalecimiento institucional para la gestión.
 Acumulación y análisis de información para la toma de decisiones.
 Divulgación y educación ambiental en temas de conservación.
 Planificación y ordenamiento ambiental del territorio fortalecimiento institucional y de las
comunidades para la gestión ambiental.
 Sistemas sostenibles para la conservación diferenciando sus acciones dentro o fuera de las
áreas protegidas de acuerdo con la legislación y normatividad vigente.

Es en el marco de las anteriores consideraciones en las cuales se elabora y presenta el documento
de Plan Básico de Manejo–PBM, como una herramienta de planificación en construcción que si bien
no resuelve la compleja problemática en la cual se encuentra inmerso el PNN Sierra de La
Macarena, sí orienta la gestión del área, además de ayudar a sistematizar y organizar la información
existente sobre la misma.

Ahora bien, la formulación del PBM no se adelantó por separado del proceso del Sistema Regional
de Áreas Protegidas–SIRAP
2
ya que, por una parte están establecidas las bases de este último en
razón al decreto Ley 1989 de 1989 y, por otra, los actores institucionales y sociales para ambos
procesos son los mismos.

En este orden de ideas y asumiendo que los procesos de concertación con actores locales y
regionales en torno a la conservación y restauración de áreas protegidas son continuos en el tiempo
y adquieren dinámicas propias que resultan ser independientes de los ritmos institucionales y sus
cambios orientadores, se trata entonces de articular las propuestas metodológicas e instrumentales
al proceso de concertación, en particular con las comunidades organizadas
3
de colonos–campesinos
del AMEM y no estos instrumentos de planificación a los procesos en marcha.

2
En concordancia con la propuesta de la Dirección Territorial Amazonia – Orinoquia de articular y ordenar la gestión de
las 14 Áreas protegidas a partir de cuatro ejes (AME Macarena, Orinoco, Baja Planicie Amazónica, Piedemonte
Amazónico), se avanza en la articulación de los PNNs Chingaza y Chiribiquete al AME Macarena a través de los
respectivos procesos SIRAP.
3
En estos años se ha venido trabajando con AMCOP, Asociación de campesinos Ambientalistes del los ríos Losada y
Guayabero ASCAL-G, Asociación de Campesinos Ambientalistas de los Parques Nacionales Tinigua y Macarena
ACATM, Asociación de Campesinos Ambientalistas de los ríos Ariari y Guayabero ACARIGUA y se han logrado
acercamientos más recientemente con Asociación de Mujeres campesinas e Indígenas del Duda ASMUCAINDU,
Asociación de Pequeños Productores del río Duda ASOPROADUM, asociación de pequeños productores de la Julia
ASOPROAJU y algunos líderes representantes de veredas dentro o en límites de Parques de los Municipios de Mesetas,
Vista Hermosa y Uribe, así como de organizaciones sociales vinculadas al PNN Sumapaz.

14

2. DIAGNÓSTICO DEL ÁREA

2.1. CONTEXTO REGIONAL DEL AMEM

2.1.1. DIMENSIÓN POLÍTICO–ADMINISTRATIVA

El Área de Manejo Especial La Macarena–AMEM (Mapa 1), fue ordenada ambientalmente mediante
el Decreto 1989 de 1989 con el fin de proteger la Sierra de La Macarena. Se encuentra ubicada, en
su gran mayoría, en el extremo sur–occidental del departamento del Meta y su porción sur en el
Departamento del Guaviare. Es una extensa área protegida de 3.891.790 hectáreas

aproximadamente. El Decreto 1989/89 dispuso en su artículo 8° para el AMEM la siguiente
zonificación:

a. El Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena.
b. Los Distritos de Manejo Integrado de los Recursos Naturales Renovables de La Macarena
(Norte y Sur).
c. El Parque Nacional Natural Tinigua.
d. El Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales Renovables del Ariari–Guayabero.
e. El Territorio de los Parques Nacionales Naturales Cordillera de Los Picachos y Sumapaz
comprendido en la jurisdicción del Departamento del Meta.

Los Distritos de Manejo Integrado de los Recursos Naturales Renovables de La Macarena están
constituidos por las siguientes zonas:

a. Zona No. 1: Recuperación para la Preservación Norte. Ubicada en el Departamento del Meta,
jurisdicción de los Municipios de Vista Hermosa y San Juan de Arama.
b. Zona No. 2: Recuperación para la Producción Norte. Ubicada en el Departamento del Meta,
jurisdicción de los Municipios de Puerto Rico, Vista Hermosa, San Juan de Arama y Mesetas.
c. Zona No. 3: Recuperación para la Preservación Sur. Ubicada en el Departamento del Meta,
jurisdicción del Municipio de La Macarena.
d. Zona No. 4: Preservación Vertiente Oriental. Ubicada en el Departamento del Meta, jurisdicción
del Municipio de La Uribe.

El Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales Renovables del Ariari–Guayabero estará
integrado por las siguientes zonas:

a. Zona No. 1: Producción. Ubicada en el Departamento del Meta, jurisdicción de los Municipios de
Lejanías, El Castillo, Granada, Vista Hermosa, Cubarral, Puerto Lleras, Fuente de Oro, San Juan
de Arama y Puerto Rico.
b. Zona No. 2: Recuperación para la Producción Occidente. Ubicada en el Departamento del Meta,
jurisdicción de los Municipios de San Juan de Arama y Mesetas.
c. Zona No. 3: Recuperación para la Producción Sur. Ubicada en el Departamento del Meta,
jurisdicción de los Municipios de Mesetas, La Macarena y Comisaría Especial del Guaviare,
jurisdicción del Municipio de San José del Guaviare.
d. Zona No. 4: Preservación Serranía de La Lindosa en el Municipio de San José del Guaviare.

15

El área ocupada por cada una de las zonas es la siguiente, de acuerdo con lo estipulado en el
Decreto–Ley 1989:

Tabla 1. Extensión de cada una de las zonas del AMEM.
ZONAS DEL AMEM ÁREA (ha)
Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena 629.280
Parque Nacional Natural Tinigua 208.000
Parque Nacional Natural Sumapaz 137.000
Parque Nacional Natural Picachos 154.500
Zona Recuperación Producción Occidental 170.000
Zona Recuperación Producción Norte 272.610
Zona Recuperación Producción Sur 1.339.000
Zona Recuperación Preservación Norte 97.200
Zona Recuperación Preservación Sur 33.200
Zona Recuperación Producción Sur. DMI Ariari–Guayabero 6.500
Zona Preservación Vertiente Oriental 286.000
Zona Preservación Sierra La Lindosa 18.500
Zona Producción Ariari–Guayabero 548.000
ÁREA TOTAL DEL AMEM 3.981.790
Fuente: MINAGRICULTURA, INCORA e INDERENA, septiembre de 1988.

Según la división político–administrativa, el AMEM presenta la siguiente distribución:

Tabla 2. Participación por departamento y municipio en el AMEM
4
.
DEPARTAMENTO MUNICIPIO ÁREA (ha) PARTICIPACIÓN
META
La Macarena 1.117.725 26,4
La Uribe 655.950 15,5
Mesetas 240.475 5,7
Vista Hermosa 470.225 11,1
Puerto Rico 352.050 8,3
Puerto Concordia 122.300 2,9
Guamal 61.275 1,4
Cubarral 131.450 3,1
El Dorado 10.200 0,2
El Castillo 64.975 1,5
Lejanías 69.000 1,6
San Juan de Arama 103.450 2,4
Granada 40.800 1,0
Fuente de Oro 56.725 1,3
Puerto Lleras 249.700 5,9
GUAVIARE
San José del Guaviare 308.800 7,3
El Retorno 141.475 3,3
Calamar 37.150 0,9
TOTAL 4.233.725 100
Fuente: SIG CORMACARENA.

El contexto regional del AMEM, articulado a los Parques Chingaza y Serranía del Chiribiquete,
comprende además los Departamentos de Cundinamarca, Huila y Caquetá, razón por la cual son

4
Es necesario aclarar que el total del área es diferente en las Tablas No. 1 y 2 ya que se utilizaron dos fuentes de
información distintas.

16
considerados en el presente análisis, teniendo en cuenta además, que algunos de los Parques
comparten su territorio con varios departamentos (caso PNN Cordillera de Los Picachos, Sumapaz,
Serranía del Chiribiquete y Chingaza).

2.1.2. DIMENSIÓN BIOFÍSICA

La dimensión biofísica del AMEM, se circunscribe, en el presente Plan de Manejo, a los aspectos
generales referentes a las grandes formaciones geológicas, los tipos de clima dominantes, los
cursos de agua mayores de orden 3 (por ejemplo, el Ariari) hasta orden 4 (por ejemplo, el río Cafre),
los grandes paisajes fisiográficos y los grandes tipos de vegetación.

2.1.2.1. LAS GRANDES FORMACIONES GEOLÓGICAS DEL AMEM

El Área de Manejo Especial de La Macarena exhibe un registro estratigráfico de rocas cuyas edades
varían desde el Precámbrico (proterozoico medio) hasta depósitos recientes cuyas edades absolutas
han sido fechadas en cerca de 350 años AP. Cabe anotar que, en la actualidad, la sedimentación
sigue siendo muy activa en los valles de los ríos que bañan la región. Siguiendo a ORAM (IGAC,
1999)
5
, las formaciones geológicas del área, se describen en orden de edad, desde las más antiguas
hasta las más recientes. Las convenciones utilizadas para cada formación, son las mismas que
figuran en el mapa geológico (Mapa 2).

Precámbrico

En el AMEM según ORAM, tan solo aflora una formación del Precámbrico que corresponde al
Precámbrico Sierra de La Macarena (pEmg).

Esta Formación se presenta en la zona de la Sierra de La Macarena como tal y en la vertiente
oriental de la cordillera oriental en la zona del PNN Picachos. Es una unidad que por sus
características geomorfológicas, proximidad geográfica y posición estratigráfica es correlacionable
con las rocas Precámbricas del macizo de Garzón. Hasta el momento la única descripción de las
rocas que constituyen el Precámbrico en La Macarena indica que se trata de esquistos micáceos y
de feldespato alcalino, anfibolitas y de inyección, existiendo todos los tipos de rocas intermedias
entre éstas.

En cuanto a las relaciones con otras unidades, el Precámbrico de la Sierra de La Macarena
infrayace discordantemente a rocas del Paleozoico y en ciertos lugares a rocas del Cretácico.

Esta unidad, como la mayoría del Precámbrico en el área de la Orinoquia–Amazonia, es fácilmente
distinguible por sus características litológicas. La composición cuarzo–feldepática y la presencia de
fenocristales de microlina es típica; localmente se mencionan migmatitas.

El drenaje es dendrítico rectangular, con cierto paralelismo de los drenajes, debido a que el patrón
estructural dominante es una buena foliación o un intenso diaclasamiento en dos sistemas
dominantes o la combinación de ambos.


5
El texto sobre la dimensión biofísica del AMEM esta basado en este trabajo y toma apartes textuales en algunos casos.

17
Hasta el momento no existen datos geocronológicos que ubiquen estas rocas en un determinado
intervalo del Precámbrico, pero debido a su estrecha relación con las rocas del Macizo de Garzón,
probablemente se puede ubicar en el Proterozoico Medio.

Paleozoico

En el AMEM afloran tres unidades del Paleozoico, correspondientes al Grupo Güejar, a la Formación
Araracuara y a la Sienita Nefalítica de San José de Guaviare.

Grupo Güejar: Unidades Ariari, Guape y Duda y Series Güejar (Pzg)
En el AMEM se puede generalizar que sus afloramientos se encuentran restringidos a los grandes
ríos que provienen de la Cordillera Oriental, desde la parte nor–occidental de la Sierra de La
Macarena (ríos Duda & Güejar, entre otros) hasta el río Ariari, como también en la gran mayoría de
sus afluentes (i.e. Quebrada La Cristalina, río La Cal, río Guape, entre otros).

El Grupo Güejar conforma, tal vez, el mayor registro sedimentario del Paleozoico Inferior de
Colombia. Sus características composicionales ponen de manifiesto que estas unidades se
acumularon hacia las zonas más antiguas de este periodo, en relación con las unidades descritas en
el resto de la Amazonia (i.e. Formación Araracuara), las cuales fueron acumuladas en ambientes
muy someros. A las unidades descritas en el sector de La Macarena se les asignan edades que
varían entre el Tremadociano al Llanvirniano (Trumpy, 1943). Son reducidas las posibilidades de
correlación, ya que poco se conoce acerca del Paleozoico Inferior en la parte oriental de la Cordillera
Oriental de Colombia.

Formación Araracuara (Pza)
En el AMEM esta formación tan solo aflora en el sector más suroriental, en el área vecina a San
José de Guaviare.

La Formación Araracuara corresponde a una sucesión granocreciente, que empieza con predominio
de lutitas de color amarillo acre, en las que son frecuentes las huellas de trilobites, braquiópodos y
graptolites; siguen cuarzoarenitas de grano fino a muy fino masivas por bioturbación, en las que se
pueden reconocer las trazas Skolithos sp y Thalassinoides sp.; por último, dominan las arenitas
conglomeráticas con laminación inclinada en capas planas tabulares. Dentro de la sucesión, algunos
autores mencionan la presencia de arenitas subarcósicas. La unidad suprayace discordantemente al
Complejo Migmatítico de Mitú y la Formación Pira–Paraná. Hacia el río Guaviare, la formación
Araracuara es intruida por la Sienita Nefelínica de San José de Guaviare.

Se manifiesta en forma de mesas estructurales que en las imágenes de satélite se reconocen
fácilmente por el gran contraste en el tono que presenta la unidad con respecto a las aledañas; este
tono es debido a la delgada cobertura vegetal que cubre las “mesas”. Las superficies de las mesas
son planas, levemente disectadas y con bordes empinados a verticales. El drenaje muestra un
patrón rectangular de densidad baja, controlado por fracturas. Los ríos y arroyos que atraviesan la
unidad son de curso recto y fuertemente encajonados, formando acantilados de hasta 100 m de
profundidad.

Esta formación aflora a manera de dos franjas aisladas con sentido norte–sur. La franja oriental
abarca parte de los departamentos del Guaviare y Vaupés, y una pequeña área al suroccidente del

18
departamento del Vichada; esta franja va desde la Serranía de Mapiripán, en el sector septentrional,
hasta el río Apaporis en el sur.

La franja occidental involucra la Serranía de Chiribiquete, la cual va desde el paralelo 1ºS, hasta los
1.6ºN de latitud; afloramientos aislados de esta franja son los de San José del Guaviare y la
Chorrera. El espesor de la unidad es relativamente constante; en el área de Chiribiquete es cercano
a los 200 m, en San José del Guaviare alcanza los 175 m y en el sector de la Serranía de
Mapiripán–Iteviare, mide ca. 150 m de espesor.

Teniendo en cuenta la edad (Arenigiano) y los ambientes de depósito que registra la formación
Araracuara, se ha correlacionado con unidades definidas en el subsuelo en la Orinoquia; con el
Grupo Güejar en La Macarena; y con algunas unidades del subsuelo en el río Amazonas (en Brasil);
lo mismo que en Perú y Ecuador.

Sienita Nefelínica de San José de Guaviare (Pzsn)
En el AMEM esta formación tan solo aflora hacia el sur de San José de Guaviare. Esta compuesta
por cuerpos alcalinas que en algunos sitios se observan intruyendo la formación Araracuara, en los
cuales se pueden distinguir diversos tipos de Sienitas masivas y pegmatitas. Se puede identificar en
las imágenes por las formas redondeadas que produce. Asociado a la Sienita, se presenta un
drenaje radial centrífugo.

En la localidad tipo se pueden distinguir los siguientes tipos de rocas: Sienitas biotíticas de grano
grueso y fino, Sienitas nefelínicas biotíticas, Sienitas nefelínicas biotíticas con cancrinita y Sienita
hornbléndica a cuarzo hornbléndica, esta última únicamente subordinada. Además de las rocas
masivas, también se presentan pegmatitas de Sienita nefelínica y aplitas sieníticas de grano fino.

Una importante característica de la Sienita Nefelínica de San José de Guaviare es la abundancia de
magnetita. Dentro de las rocas de grano medio la magnetita está uniformemente distribuida, con
frecuencia acompañada de biotita de colores marrón y verde oliva. En las rocas de grano grueso,
principalmente en las pegmatitas, la magnetita forma gran parte de la roca, presentándose en
octaedros de hasta 20 cm.

La Sienita ha sido cartografiada al sur y suroccidente de San José de Guaviare y, con dudas, en el
Cerro Cumare o Cumaral (entre los ríos Luisa y Yarí). Al norte de San José fue cartografiado un
cuerpo que mostraba similares características en las imágenes de satélite. Su expresión
geomorfológica es de formas positivas del relieve, redondeadas a elipsoidales, con bordes
relativamente suaves y que sobresalen del nivel circundante hasta 80 m. Asociado al área donde
aflora esta unidad se puede identificar en el drenaje un patrón radial centrífugo, el cual sugiere un
levantamiento local; el levantamiento también se puede evidenciar por el basculamiento que
presenta la formación Araracuara en San José de Guaviare ya que la Sienita nefelínica presenta
contacto intrusivo con la formación Araracuara y por ende, también intruye a rocas del Complejo
Migmatítico de Mitú.

Cretácico

En el AMEM afloran, muy localmente, dos formaciones correspondientes a la Formación Une y a la
Formación Guadalupe.

19

Formación Une (Ks)
En el AMEM esta formación se encuentra en el área del Piedemonte y de la cordillera andina. La
localidad tipo de esta unidad se encuentra por fuera del área de trabajo (está localizada en el
Municipio de Une, Cundinamarca), y conforma el registro sedimentario más antiguo del Cretáceo
aflorante en la Orinoquia y Amazonia colombiana.

En el borde occidental del área, se pueden encontrar varios afloramientos en los que la unidad
muchas veces se encuentra incompleta a causa de los efectos tectónicos. Es así como hacia el río
Ariari, afloran capas de areniscas con geometría tabular y lenticular, con contactos netos ondulados
y con delgadas capas de shale Silíceo de color gris oscuro. Como mineral accesorio se presenta
glauconita.

Formación Guadalupe (Ksm)
En el AMEM esta unidad aflora circundando parte del Paleozoico de La Macarena y en la cuenca
alta del río Ariari. Igual que la formación Une, la formación Guadalupe tiene definida su localidad tipo
hacia la parte interna de la cordillera. Conforma un paisaje de montaña con pendientes altas, valles
profundos en “V” y procesos leves de erosión. Se aprecian patrones de drenaje subparalelos y
subdendríticos, con fuerte control estructural, textura lisa y geoformas abruptas.

En términos generales, la formación Guadalupe esta conformada por cuarzoarenitas de grano fino a
conglomeráticas, con alto grado de consolidación y homogeneizadas por bioturbación. Las capas
tienen alta continuidad lateral y ocasionalmente superan los 2 m de espesor. Dichas capas se
encuentran afectadas por diaclasas, producto de los altos esfuerzos mecánicos que han actuado
sobre las mismas. Hacia la base de algunas de éstas, es posible detectar laminación inclinada de
bajo ángulo.

La acumulación de esta unidad es muy cambiante; las variaciones en la textura de las partículas que
la componen, están directamente relacionadas con la distancia a la cual estaba localizada el área de
aporte, de modo que la formación Guadalupe, hacia el río Ariari, está caracterizada por contener un
conglomerado de cuarzo, cuyos gránulos alcanzan a superar los 3 cm de diámetro, mientras que
hacia el Putumayo y hacia el Casanare, su composición es de partículas tamaño arena media y
gruesa.

En cercanías al río Ariari es posible que el espesor de esta unidad no supere los 300 m, mientras
que hacia el norte, en proximidades al río Pauto, presenta un espesor de 450 m.

Se considera que esta unidad se acumuló durante el intervalo de tiempo transcurrido entre el
Coniaciano y el Maastrichtiano temprano. En la región amazónica no se conoce aún la existencia de
depósitos de esta edad.

Terciario

En el AMEM afloran tres formaciones del terciario cuya extensión cubre gran parte del área.

Formación Guayabero (Tp)

20
En el AMEM ésta formación se encuentra en el sector norte y en el sector sur de la Sierra de La
Macarena. Su nombre deriva de su localidad tipo, la cual se ubica al oriente de Angostura I, sobre el
río Guayabero, en el departamento del Meta.

Los afloramientos de esta unidad forman cuerpos tabulares de areniscas intercaladas con lodolitas
que se extienden hacia el norte dando forma al Valle Central, el cual separa las Mesas Occidental y
Central de la Sierra de La Macarena. Esta unidad está conformada por tres segmentos: el primer
segmento lo conforman lodolitas silíceas en cuya parte media se presenta una intercalación de
cuarzoarenitas bioturbadas; el segmento intermedio consta de arcillolitas rojas y cuarzoarenitas
lodosas; y el tercer segmento está conformado por cuarzoarenitas conglomeráticas bien cementadas
por sílice. En toda la formación es común encontrar material carbonoso diseminado y fragmentos de
troncos.

Al parecer la Formación Guayabero es un fiel registro del avance del continente sobre el somero mar
de finales del Cretáceo, generando una acumulación primordialmente continental. Su espesor se
calcula en unos 200 m.

Según dataciones micropaleontológicas, esta unidad se acumuló durante el Paleoceno, y es
correlacionable con la formación Los Cuervos y con la formación Arcillolitas del Limbo, de la región
del Casanare.

Complejo Pebas (TmP)
El complejo Pebas incluye, además de la formación homónima, dos formaciones correlacionables
con la anterior.

– Formación Losada
En el AMEM esta unidad aflora en cercanías de la confluencia del río Losada en el Guayabero y se
divide en cuatro segmentos: el inferior consiste de cuarzoarenitas y arenitas conglomeráticas bien
cementadas, con estratificación inclinada y bioturbación, localmente presenta impregnaciones de
petróleo; el segundo nivel presenta subordinados niveles de lodolitas silíceas con restos de plantas;
el tercero consta de cuarzoarenitas y conglomerados finos en capas lenticulares con estratificación
cruzada; el segmento superior está conformado por lodolitas arenosas y bauxita pisolítica. Su
espesor se calcula en 315 m y se cree que fue acumulada por ríos que corrían hacia el occidente,
antes del levantamiento de la Cordillera Oriental. Con base en datos palinológicos, se considera que
esta formación se acumuló en el intervalo de tiempo correspondiente al Eoceno Inferior a Medio.

– Formación Serranía
En el AMEM esta formación se encuentra entre el río Güejar y el caño Talanqueras. Su localidad tipo
es la Serranía de Talanqueras, entre el río Güejar y el Caño Talanqueras. Ha sido descrita como una
interposición de arcillolitas y arenitas grises con frecuentes intercalaciones de cuarzoarenita media
en donde es común encontrar nódulos azufrosos, pirita y materia orgánica sapropélica. Su espesor
no supera los 350 m y que su mejor exposición yace en el caño Morrocoy, en dirección a Santa
Teresa. En cuanto a su edad se asume que esta formación se acumuló durante el Mioceno Medio.
Debido a la presencia del indicador estratigráfico Grimsdalea magnaclavata se considera
correlacionable con la formación Pebas.

Terciario Superior Amazónico (Tma)

21
Esta extensa sedimentación recubre más del 90% de la región Amazónica colombiana. En el AMEM
recubre gran parte del Distrito Ariari–Guayabero.

Es una unidad cartografiada mediante el uso de sensores remotos y que en campo presenta una alta
gama de materiales (en composición y textura) que se encuentran acumulados de manera
discordante, sobre las arcillolitas azulosas de la formación Pebas y/o rocas de la formación
Araracuara y el Complejo Migmatítico de Mitú.

Esta unidad presenta alta variabilidad en composición y textura de las diferentes capas que la
componen. Es así como en el sector de Mitú, su base es conformada por una extensa capa de hierro
oolítico, mientras que en el resto de la región amazónica es conformada por una delgada capa de
conglomerado. El resto de la sucesión está conformado por areniscas caoliníticas, ferruginosas y
sulfurosas, las cuales presentan marcada laminación inclinada y forman capas medias a gruesas de
poca continuidad lateral. Hacia el tope de la columna estratigráfica es notorio el incremento de
arcillolitas blancas, las cuales presentan delgadas costras ferruginosas.

Debido a su gran extensión geográfica y a su variada composición, esta unidad refleja los fuertes
cambios en la sedimentación y en el clima reinante desde el Mioceno tardío hasta el Plioceno. La
escasez de estudios detallados sobre esta unidad no permite precisar cada uno de estos cambios,
sin embargo se conoce que la acumulación de la misma, o al menos parte de ella, se efectuó
mediante la acción de ríos que provenían del escudo.

El Terciario Superior Amazónico es correlacionable con el nivel superior de la formación Solimoes,
datado en territorio brasilero como Plioceno. En Perú, con la formación Ipururo de edad Mioceno–
Plioceno. Estas dos unidades han sido interpretadas como depósitos continentales y están
conformadas litológicamente por arenas con intercalaciones conglomeráticas, lutitas y turbas.

Parece ser que la parte superior de esta unidad fue acumulada en un ambiente bastante árido,
durante un largo intervalo de tiempo; esto se ve evidenciado por las gruesas capas de arcillolitas
blancas y rojas del tope de las secciones vistas en el área de Chiribiquete.

Cuaternario

En el AMEM afloran tres unidades del cuaternario, todas asociadas con los ríos.

Depósitos Aluviales del Piedemonte Andino (Qll)
Se encuentran cartografiados al norte del AMEM, en la Zona del Castillo. Están constituidos por
bloques y cantos redondeados, bloque–soportados, con matriz arenosa de color rojizo. El tamaño de
gránulo más frecuente es de 30 cm, mientras que los bloques que alcanzan a superar los 100 cm de
diámetro conforman apenas el 1% de las partículas constituyentes.

En general, se trata de material poco consolidado, acumulado por ríos de alta energía y gran
capacidad de carga de lecho. La composición de los mismos es muy variada y de mayor a menor
proporción se presentan partículas de arenitas, arenitas calcáreas, lutitas y metamorfitas.

Su limite inferior es discordante con las unidades terciarias del Piedemonte, indicado por un cambio
abrupto de las facies por encima y debajo del contacto.

22

Se asume que estos depósitos no superan los 300 m de espesor. De acuerdo a la relación
estratigráfica, se trata de depósitos formados durante el Plioceno al Pleistoceno.

Abanicos Aluviales (Qab)
Se encuentran en la cuenca media de los ríos Ariari y Guayabero y se prolongan hasta sus cuencas
bajas, en delgadas franjas a lo largo de estos ríos. Estos depósitos están conformados por
fragmentos subangulares a subredondeados de areniscas duras (bloques, cantos y guijos), inmersos
en una matriz areno–arcillosa. El material está dispuesto caóticamente en la matriz y el grado de
consolidación es nulo. También se encuentran limos y arcillas en delgadas capas, las cuales se
acumularon en las paleollanuras de inundación.

Dentro de los depósitos de abanicos aluviales, se tiene el Yopal como el más representativo, en
donde en su ápice se encuentra la población homónima. En este gran abanico se aprecia
imbricación en los clástos a medida que éstos se apartan del ápice. De la misma forma, la
granulometría de los fragmentos de areniscas que lo componen, disminuye en tamaño, pasando de
fragmentos subredondeados, hacia la parte superior del depósito. La matriz areno–arcillosa
caracteriza a este depósito.

Terrazas de la Orinoquia y Amazonia (Qt)
Conforma algunos depósitos poco extensos en el nor–occidente del AMEM. Se trata de depósitos
acumulados por los diferentes ríos que drenan al área. Su gran variabilidad, tanto en composición
como en textura, los hace muy difíciles de describir.

Se calcula que los diferentes depósitos de terrazas de la gran llanura amazónica tienen edades de
hasta 55.000 años antes del presente, y las más jóvenes de 2.000 años. El espesor de cada una de
las terrazas puede variar desde unos pocos centímetros, hasta aproximadamente 60 metros.

Cabe anotar que las unidades litoestratigráficas mas antiguas tienden a estar recubiertas por
materiales mas recientes en la mayoría de los casos. Así las unidades del Precámbrico afloran tan
solo en lugares específicos de la Sierra de La Macarena, en donde la existencia de suelos crea un
ambiente seco y rocoso sobre el cual crece un tipo de vegetación especial que tiende a incluir
numerosas especies endémicas. Estas deben ser especialmente conservadas ya que su
desaparición sería absoluta. Igual ocurre en los pequeños afloramientos del Paleozoico, en el sector
de la Serranía de La Lindosa, cuya vegetación guarda una estrecha relación con aquella de sectores
de la Sierra de La Macarena y de los afloramientos rocosos del PNN Serranía del Chiribiquete y de
la Reserva Natural Nukak. La mayor parte del área del AMEM, está cubierta por sedimentos
arcillosos del Terciario, que se relacionan con aquellos presentes en la planicie amazónica al
suroriente del AMEM (Tma) y con aquellos presentes en sectores del PNN Amacayacu (Pebas) al
sur de la Amazonia colombiana. Esta situación contribuye a explicar la distribución geográfica de
numerosas especies de árboles (Stevenson et al., 1999; von Hildebrand & Phillips, 2002; Phillips &
von Hildebrand, 2002a; 2002b). Finalmente, los grandes depósitos del Cuaternario suelen dar lugar
a suelos relativamente más fértiles, cubiertos por bosques bien desarrollados no inundables o
estacionalmente inundables. Estos últimos son de gran importancia en el mantenimiento de las
poblaciones ícticas (Goulding, 1980).

2.1.2.2. CARACTERÍSTICAS BIOCLIMÁTICAS DEL AMEM

23

A través de la combinación de los sistemas de clasificación climática de Koeppen, Thornthwaite y
Caldas–Lang, el estudio de ORAM (1989) identifica 6 unidades bioclimáticas para el AMEM,
incluidas en tres grandes divisiones climáticas: Tropical lluviosa de selva (Afi); Tropical lluvioso de
bosque (Ami) y Templado poco lluvioso (Cwb) (Mapa 3).

Megacuenca de Sedimentación de la Orinoquia
Corresponde a las Planicies Bajas y Altas de la Orinoquia Inundable y no Inundable. El régimen
atmosférico es advectivo. Presenta temperaturas entre los 18–30ºC, la isoterma de 26ºC (Baldión &
Hurtado, 1987; las precipitaciones anuales menores de 2.500 mm (Eslava et. al., 1986c). En la
definición de Caldas–Lang corresponde al clima cálido semihúmedo (Eslava et. al., 1986b).

Tropical Lluvioso de Bosque Moderadamente Húmedo (AmiB2). Esta unidad cubre la parte sur y
oriental del AMEM. La temporada de sequía enero–abril poco definida de 2 meses.
Precipitaciones estacionales superiores a 2.500 mm/año. Precipitación superior a 60 mm en el
mes más seco. La variación de la temperatura entre el mes más caliente y el mes más frío no
excede los 3ºC (Eslava et. al., 1986c). Presenta transicionalidad entre Selva y Sabana.

Cordillera Oriental
Delimitada por la cota de mil metros de la Cordillera Oriental. Hacen para de ésta, unidades
genéticamente relacionadas con la cordillera, la Sierra de La Macarena y el Piedemonte Coluvio
Aluvial. El régimen atmosférico es Gradativo, con influencia orogénica, dinámicas valle–montaña
(Mac Arthur, R. H., 1972). Las temperaturas entre 18–30ºC, la isoterma de 26ºC (Baldión & Hurtado,
1987). Las precipitaciones anuales son mayores de 2.500 mm (Eslava et. al., 1986c). En la definición
de Caldas–Lang corresponde a los climas Cálido Húmedo, Cálido Superhúmedo y Cálido
Semihúmedo (Eslava et. al., 1986b).

Templado Poco lluvioso con Periodo Frío Seco Superhúmedo Orogénico (CwbA0). Esta unidad
cubre la parte correspondiente a la Sierra de La Macarena en el AMEM. La temperatura durante
4 meses o más es superior a 10ºC. La temperatura del mes más caliente es inferior a 22ºC. Alta
humedad en el periodo caliente. El mes más lluvioso excede por lo menos diez veces la lluvia
caída en el mes más seco (Eslava et. al., 1986c). Asociado a elevaciones de >1.000 m que
generan aumento de la humedad.

Tropical Lluvioso del Bosque Muy Húmedo (AmiB4). Esta unidad cubre la parte norte–central del
AMEM con una prolongación, al sur, hacia la cabecera del caño Yarumales. La temporada de
sequía enero–abril poco definida de 2 meses. Precipitaciones estacionales superiores a 2.500
mm/año. Precipitación superior a 60 mm en el mes más seco. La variación entre el mes más
caliente y el mes más frío no excede los 3ºC (Eslava et. al., 1986c). Asociado a elevaciones de
200 m que generan aumento de la humedad.

Cratón Guyanés
Delimitado en parte por el área del Escudo del Vichada, la divisoria de agua de los ríos Vichada y
Guaviare, la falla del río Manacacias, la Sierra de La Macarena y parte del Piedemonte
Depositacional y Tectonizado del Arauca, Meta y Casanare, influenciado por la Cordillera Oriental. El
régimen atmosférico es Advectivo–Convectivo. Con influencia Selva–Sabana. Las temperaturas

24
entre 18–30ºC, isoterma de 26ºC (Baldión & Hurtado, 1987). Las precipitaciones anuales mayores
de 2.500 mm (Eslava et. al., 1986c). En la definición de Caldas–Lang corresponde a los climas
Cálido Húmedo y Semihúmedo (Eslava et. al., 1986b).

Tropical Lluvioso de Bosque Moderadamente Húmedo Orogénico (AmiB2o). Esta unidad se
extiende en el sector sur–oriental (zona de La Carpa–Puerto Ospina) del AMEM. La temporada
de sequía enero–abril poco definida de 2 meses. Las precipitaciones estacionales superiores a
2.500 mm/año. La precipitación superior a 60 mm en el mes más seco. La variación de la
temperatura entre el mes más caliente y el mes más frío no excede los 3ºC (Eslava et. al.,
1986c). Presenta transicionalidad entre Selva y Sabana.

Megacuenca de Sedimentación de la Amazonia
Corresponde a la Plataforma Pericratónica de las Salientes del Guaviare, el Vaupés y el Caquetá;
recubierta de sedimentos Fluvio–lacustres de origen Terciario y las Cuencas Sedimentarias de los
ríos Caguán, Caquetá, Putumayo, Amazonas, Apaporis y Vaupés. Sin temporada de sequía definida.
El régimen atmosférico es convectivo. Las precipitaciones superiores a 2.500 mm/año. La
precipitación superior a 60 mm en todos los meses. El período lluvioso es largo y puede presentarse
dos veces al año. La variación de a temperatura entre el mes más caliente y el mes más frío es de
1–6ºC (Eslava et.al., 1986c). En la definición de Caldas–Lang corresponde a los climas Cálido
Húmedo y Cálido Superhúmedo (Eslava et.al., 1986b).

Tropical Lluvioso de Selva Húmeda Orogénico (AfiB3o). Esta unidad cubre parte del sector
occidental del AMEM. Sin temporada de sequía definida, las precipitaciones superiores a 2.500
mm/año. La precipitación superior a 60 mm en todos los meses. El período lluvioso es largo y
puede presentarse dos veces al año. La variación de la temperatura entre el mes más caliente y
el mes más fríos es de 1–2ºC (Eslava et. al., 1986c). Asociado a elevaciones de 200–500 m
que generan aumento de la humedad.

2.1.2.3. LAS GRANDES CUENCAS Y SUB–CUENCAS

Las principales cuencas del AMEM, son tributarias del río Orinoco, e incluyen los ríos Ariari y
Guayabero, que forman el río Guaviare. Estos ríos son de origen andino y por lo tanto de aguas
blancas con sedimentos ricos en nutrientes. El río Guayabero tiene dos raudales o angosturas, en
sectores en que rompen formaciones rocosas. El primero se denomina Raudal I y se sitúa aguas
arriba del pueblo de La Macarena, en el límite entre los Parques Sierra de La Macarena y Tinigua; el
segundo se denomina Raudal II y rompe los afloramientos septentrionales de la Serranía de La
Lindosa. Al norte del Guaviare–Ariari incluye parte de las cuencas de los ríos Metica, que nace en la
cordillera Oriental y parte de la cuenca del río Manacacias, que nace en las sabanas, los cuales son
afluentes del río Meta. Al sur del río Guaviare incluye la parte alta del río Inírida, en cercanía de El
Retorno, río este que desemboca en el río Guaviare cerca de su confluencia con el Orinoco (Mapa
3).

Además, parte de las cuencas situadas en el AMEM, pertenecen a la cuenca del Amazonas, tales
como el río Vaupés en sus cabeceras y de la cuenca del río Apaporis en su parte alta, conocida
como río La Tunia. El río Vaupés nace en la selva y por lo tanto es un río de aguas negras, pobre en
nutrientes y por ende pobre en términos pesqueros. Por su lado el río La Tunia nace en cercanías de

25
San Vicente del Caguán en un área que fue selva; divide las sabanas del Refugio de las del Yarí:
también es un río de aguas negras.

Los principales afluentes del río Ariari, un río trenzado una vez entra en la planicie orinocence, le
caen por su banda derecha, el mayor de los cuales es el río Güejar. Los afluentes del río Guayabero,
son principalmente de occidente a oriente los siguientes: el río Losada, el Papamene, el Tigre y el
Duda, que nacen en la cordillera oriental. Aguas abajo del Raudal I desembocan en el río Guayabero
los caños Yarumales, Correntoso, Cabre
6
, Cafre y la Ceiba, por su banda izquierda. Estos últimos
tres ríos nacen en el distrito Ariari–Guayabero dentro de la selva, mientras que los primeros dos
nacen en la Sierra de La Macarena. Por su banda derecha el Guayabero tiene pocos afluentes,
aunque deben mencionarse los caños Morrocoy y Cachicamo, el primero de los cuales nace en las
sabanas de El Refugio.

De esta forma tenemos que las cuencas de los ríos que surcan el AMEM son de una gran
importancia para la regulación hídrica de los ríos Guaviare–Orinoco y en menor medida de la cuenca
del Amazonas pues apenas incluye sectores de algunos de sus afluentes. Además, los ríos del
AMEM proporcionan servicios ambientales de la mayor importancia para la población, tales como
agua de consumo, transporte, hábitats de peces y fauna asociada.

Además de lo anterior, el AMEM tiene importancia por la producción del recurso hídrico, pues en ella
nacen los principales afluentes que conforman los grandes ríos Guaviare, Inírida, Apaporis y
Vaupés. La distribución de las principales cuencas y sub–cuencas del AMEM, es la siguiente:



Tabla 3. Extensión de las principales cuencas y sub–cuencas del AMEM.
CUENCA SUB–CUENCA ÁREA (ha)
Río Guayabero
(2.336.548 ha)
Caño Las Piedras 402.481,2
Río Duda 387.992,6
Río Cabre 169.552,1
Caño Yarumales 163.506,4
Río Leyva 103.765,2
Río Cafre 84.969,9
Río Lagartija 82.058,4
Quebrada Yulo 67.379,0
Río La Ceiba 38.696,6
Caño La Tigrera 34.641,3
Río Correntoso 32.955,1
Quebrada Tres Islas 31.646,7
Caño Dantas 24.643,6
Caño Los Perros 20.565,6
Caño Los Cachicamos 20.200,5
Quebrada La Ceiba 5.787,9
Varias sub–cuencas pequeñas (C004, 9, 12, C014-C038) 665.705,9


6
Este topónimo se ha vulgarizado con el nombre de Cabra o La Cabra. La tribu de los Cabres habitó el bajo Guaviare y
el Geólogo Hubach utiliza el término Cabre en vez de Cabra.

26
CUENCA SUB–CUENCA ÁREA (ha)
Río Ariari
(1.102.154 ha)
Río Güejar 332.579,3
Río Guape 167.974,3
Caño Cunimia 131.932,4
Caño Pororio 101.507,2
Caño Iraca 40.966,2
Caño Venado 27.175,5
Caño Guayanas 17.543,4
Caño Palomas 17.086,9
Caño Chavellino 16.802,1
Caño Yamu 15.852,6
Caño Arenas 12.502,8
Caño Rayado 12.369,0
Caño Irique 9.060,1
Caño Aguas Claras 7.323,3
Río La Cal 7.201,7
Caño Negro 6.323,1
Caño Guarupaya 6.104,6
Caño El Paujil 5.325,0
Caño Labrador 4.442,8
Caño Seco 3.010,0
Varias sub–cuencas pequeñas (C001, 2, 3, 5, 6, 7, 10, 11 ,13) 159.072,6
Nota: Las porciones de las cuencas de los ríos que afectan tangencialmente al AMEM (Alto
río Inírida, alto río Vaupés, alto río Apaporis, alto río Guaviare y cabeceras de Metica,
cubren un total aproximado de 711.000 ha).

2.1.2.4. GRANDES PAISAJES FISIOGRÁFICOS DEL AMEM

Según ORAM (1999) el AMEM incluye áreas pertenecientes a la Provincia Fisiográfica Cuenca de
Sedimentación de la Orinoquia, a la sub–provincia Fisiográfica de la Sierra de La Macarena y a la
Provincia Fisiográfica Megacuenca de la Sedimentación de la Amazonia.

En términos generales, el AMEM incluye cuatro grandes paisajes, principalmente asociados a la
cordillera Andina, a la Sierra de La Macarena o a la Planicie sedimentaria Amazonense–Orinocense
(Mapa 4).

Grandes paisajes principalmente asociados a la Cordillera Andina.

1. Grandes levantamientos que fueron afectados por acción del último periodo glacial y
formaciones resultantes del levantamiento cordillerano.
2. Estructuras en materiales plegados y fallados en vertientes y valles controlados por
plegamiento y fallamiento.

Grandes paisajes principalmente asociados al Piedemonte Cordillerano

1. Relieve estructural denudativo.
2. Piedemonte aluvio–diluvial (con aportes volcánicos parciales), piedemonte cordillerano
coluvio–aluvial.

27

3. Cuestas estructurales monoclinales.

Grandes paisajes principalmente asociados a la Sierra de La Macarena.

1. Piedemonte coluvio–aluvial.
2. Relieve montañoso complejo estructural denudativo.
3. Asociación de valles aluviales en ríos que nacen en la Sierra de La Macarena, de aguas
intermedias, con régimen rectilíneo a meándrico.

Grandes paisajes principalmente asociados a la Planicie Amazonense–Orinocense.

1. Altillanura depositacional–erosional y altillanura estructural erosional con diferentes grados
de disección.
2. Asociación de planicies amazónicas con la altillanura y el cratón, planicies estructurales
cubiertas por sedimentos fluvio–deltaicos, fluviales y lacustres, antiguas planicies fluviales
disectadas, con diferentes grados de control estructural.
3. Relieve montañoso colinado.
4. Llanuras aluviales erosionales de ríos amazonenses de aguas oscuras y régimen
meándrico; llanuras aluviales andinenses de aguas barrosas con régimen meándrico;
llanuras aluviales de ríos amazonenses, de aguas mixtas o intermedias con régimen
meándrico.

2.1.2.5. TIPOS GENERALES DE VEGETACIÓN

En el AMEM se presentan diez tipos estructurales de vegetación, correspondientes a sabanas altas,
medias y bajas; bosques altos, medios y bajos; a herbazales–arbustales y a bosques aluviales
inundables.

Estos tipos generales, revisten características diferentes según estén asociados con la megacuenca
de sedimentación de la Orinoquia, con la megacuenca de sedimentación de la Amazonia o con la
Sierra de La Macarena.

En adición a estos tipos, aparecen bosque de montaña diversos y vegetación de páramo, a altitudes
entre 500 m.s.n.m. y 3.000 m.s.n.m. y por encima de esta cota, respectivamente. Sobre estos dos
tipos de vegetación no se cuenta con información (Mapa 5).

2.1.2.5.1. TIPOS GENERALES DE VEGETACIÓN ASOCIADOS CON LA MEGACUENCA DE
SEDIMENTACIÓN DE LA ORINOQUIA

– SA. Sabana alta densa con presencia de matas de monte y árboles y palmas dispersos. Este
tipo de vegetación se extiende sobre un amplia sector cercano a la cuenca alta del río Tunia y en
cercanías a la población de La Macarena, al extremo sur del AMEM. Una pequeña sabana
aparece al extremo oriental del AMEM.




28

– SM. Sabana media a baja, densa a semidensa y ocasionalmente abierta, con sotobosque denso
a poco desarrollado. Presencia de algunas matas de monte y de árboles dispersos. Densidad
media a baja de bosques de galería. En algunos sectores aparecen zurales.
Este tipo de vegetación se extiende sobre tres sectores del AMEM: – al nor–occidente y norte de
la sierra de La Macarena; – en la zona de San Juan de Arama–Vista Hermosa; – y al norte del
río Ariari entre el caño San Vicente y Puerto Concordia.

– SB. Sabana baja con cobertura irregular; con alta a media densidad de bosques de galería, de
bajo porte con sotobosque denso y dosel irregular.
Estas sabanas cubren el área de la cabecera del caño Cundaia, en el sector central del AMEM
un poco al sur del río Ariari.

– BA. Bosque alto semidenso con sotobosque denso y palmas abundantes.
Estos bosques se extienden a todo lo largo del piedemonte, en una angosta franja que se amplia
hacia al sur y colinda con los bosques andinos, en el occidente del AMEM.

– BM. Bosque medio a alto, semidenso a abierto con bosque bajo poco desarrollado, en zonas
pantanosas, y ocasionalmente entremezclado con sabanas y áreas de arbustos.
Estos bosques se ubican en el piedemonte en la zona del Castillo y a proximidades de la
población de Granada, entre los ríos Guape y Ariari en el sector norte del AMEM.

2.1.2.5.2. TIPOS GENERALES DE VEGETACIÓN ASOCIADOS A LA SIERRA DE LA
MACARENA

– SB. Sabana baja semidensa con bosque de galería. Estas sabanas ocupan el extremo sur del
Complejo de la Sierra en cercanías al Raudal Angostura I y a la desembocadura del río Losada
en el río Guayabero.

– HA. Sabana baja semidensa con alta densidad de arbustos y arbustales esclerófilos. Conforman
dos áreas, separadas entre si por las sabanas anteriores, en el extremo sur de la Sierra, al
occidente y al oriente da la misma.

– BA. Bosque medio semidenso con emergentes y palmas. En sectores es un bosque medio a
bajo, abierto a semidenso con emergentes ocasionales. Crece en dos franjas que bordean la
Sierra, al occidente y al oriente. La primera se extiende a todo lo largo de la margen izquierda
del río Duda, desde el sur de La Uribe hasta la confluencia con el río Guayabero, en donde se
amplía al oriente. La segunda se extiende desde el sur del río Güejar, en el área de la
Inspección de Maracaibo, hasta la confluencia del caño Yarumales y el río Guayabero.

– BB. Bosque bajo, denso a abierto con emergentes escasos. Este bosque ocupa tres sectores de
la Sierra de La Macarena. El primero se ubica en su extremo norte, al sur de la población de
Mesetas; el segundo cubre la cuenca media del principal afluente izquierdo del río Duda; y el
tercero, de mayor extensión que los anteriores, cubre el borde oriental de la Sierra desde su
parte central hasta su extremo sur.



29



– Bal. Bosque alto a medio denso. Estacionalmente inundable. Crece sobre la planicie aluvial del
río Duda que se extiende sobre la margen izquierda de su cuenca baja al occidente de la Sierra
y Yarumales, al oriente de la Sierra.

2.1.2.5.3. TIPOS GENERALES DE VEGETACIÓN ASOCIADOS A LA MEGACUENCA DE
SEDIMENTACIÓN DE LA AMAZONIA

– A. Vegetación arbórea baja y dispersa mezclada con vegetación casmófita y arbustales abiertos
a semidensos.
Este tipo de vegetación, asociada a afloramientos rocosos, se extiende al oriente del AMEM, al
sur de la confluencia de los ríos Ariari y Guayabero.

– BA. Bosque alto con densidad variable con emergentes que llegan a 30 m y 40 m pero que son
escasos en algunos sectores. Ocasionalmente con asociaciones de Cananguchillo y
Cananguchales y alta densidad de palmas en algunos drenajes.
Estos bosques ocupan una franja, al centro–occidente del AMEM entre el río Guayabero y el río
Duda que se amplía en el sector del PNN Tinigua y que termina, en un área amplia, al sur del río
Losada. Al centro–oriente del AMEM, estos bosques crecen sobre la casi totalidad del Distrito
Ariari–Guayabero y se extiende, al sur de este último río hasta el límite del AMEM.

– BM. Bosque medio a alto de densidad variable con presencia de emergentes, con alta a media
densidad de palmas. El sotobosque es denso, por sectores, con abundantes lianas y bejucos.
Este bosque crece sobre amplios sectores del área occidental del AMEM, entre los ríos Duda y
Guayabero, en la cuenca del río Perdido, entre este y el río Losada y al sur de este último hasta
la cuenca del río Tunia.
En el sector oriental del AMEM, crece principalmente al sur del extremo inferior del río
Guayabero, y en el sector del Retorno–Calamar.

– BB. Bosque bajo a medio, denso a semidenso, con pocos emergentes y vegetación arbustiva
por sectores.
Este tipo de bosque tan solo crece en el extremo sur del AMEM bordeando las sabanas altas y
medias de la cuenca alta del río Tunia.

– Bal. Bosque alto a medio, semidenso a abierto, con bajo número de individuos, en algunos
sectores y en otros presencia abundante de emergentes y palmas. Es un bosque
estacionalmente inundable.
Este tipo de bosque se extiende a lo largo de los planos de inundación de la parte baja del río
Ariari, de la parte media y baja del río Guayabero, del río Losada y del río Güejar. Su máxima
extensión se presenta, al extremo oriental del AMEM, sobre un gran depósito asociado a la parte
alta del río Guayabero.

Aunque no existen estudios fitogeográficos detallados, por la condición del sistema montañoso que
está aislado en medio de la planicie oriental, es de esperar similaridad florística considerable entre la
flora tropical de la Sierra, entre 200 y 800 metros, y la región adyacente a la sabana. Por el contrario

30
en la franja alta, por encima de 1.000 metros, se dan las condiciones para una mayor diversidad
genética y por tanto es bastante probable que en estas zonas la concentración de especies con
áreas endémicas en su distribución sea mayor (Rangel et al., 1997). En conclusión, hasta el
momento se reportan para la Sierra 40 especies endémicas. En 1990, en un estudio de tres (3)
cuencas hidrográficas, se registraron 1.292 especies aproximadamente de plantas, 58 de ellas
endémicas y 772 especies de fauna repartidas así: 213 de peces, 14 de anfibios, 63 de reptiles, 42
de mamíferos y 420 de aves. La avifauna en la Sierra, es importante, pues allí se reúnen especies
de los Andes, de los Llanos y de las selvas tanto de la Orinoquia como de la Amazonia y del total
unas ocho son endémicas. Las familias más ricas en géneros son Formicariidae, Tyrannidae,
Fringillidae, y Psittacidae” (ORAM, 1999).

De otra parte, la siguiente aproximación elaborada por el Biólogo Héctor F Restrepo C. (2003),
resalta lo siguiente: “en el Área de Manejo Especial La Macarena se destaca La Sierra de La
Macarena como una formación ubicada al suroccidente de la Orinoquia colombiana, en medio de los
afluentes superiores del Guaviare: el Guayabero y el Ariari. La Sierra está constituida por rocas
cristalinas del Precámbrico y sedimentos paleozoicos que alcanzan alturas superiores a 2.000
metros. En esta área confluyen los Andes, las selvas de la Amazonia y sabanas del Orinoco que
configuran un mosaico geológico, geomorfológico y biótico que constituyen hábitat de especies de
animales y plantas únicas. Para la estrategia de conservación que constituye la figura del AMEM
este es su corazón, ya que desde aquí se generan intercambios y se reciben flujos provenientes
tanto de la selva basal como de las adyacentes sabanas, que se dirigen hacia las partes medias y
altas de la cordillera andina".

2.1.2.6. EL CONTEXTO ECOSISTÉMICO

2.1.2.6.1. BIOGEOGRAFÍA Y BIODIVERSIDAD

La importancia global y regional del AMEM se presenta como sigue: "En un estudio realizado en
1995 (FPR, 1995), para la identificación de áreas prioritarias para la conservación de la diversidad
biológica en la Amazonia colombiana, se definieron 11 unidades biogeográficas de las cuales, la que
presenta la mayor riqueza de paisajes ecológicos es Macarena–Villavicencio, a pesar de no ser la
más extensa del país, que sobresale también por presentar el mayor número de especies
registradas, y ser a la vez, una de las más amenazadas por el avance de la colonización" (IAvH,
1997). La diversidad de microclimas determina en el AMEM una amplia distribución de ecosistemas
y de formaciones vegetales que van desde la vegetación graminoide en los límites con la Orinoquia
hasta los bosques inundables de los ríos Guayabero, Güejar y Ariari, pasando por los bosques de
terrazas como de laderas y una amplia diversidad de matorrales que descansan a lo largo y ancho
de la Sierra de La Macarena y de las zonas aluviales, razón que determina una composición
florística estimada por el ORAM (1999) en cerca de 12.000 especies vegetales. Los ecosistemas de
Bosques húmedos tropicales (bhT) son los que albergan la mayor diversidad de especies, tanto en
términos globales como por unidad de área. Se estima que más del 50% de la diversidad de
especies en el mundo se encuentra en los bhT. A su vez, los bosques húmedos del Neotrópico son
considerados como los más diversos, en especial los que conforman los ecosistemas de las
planicies disectadas y las colinas bajas, en nuestro caso, de la Amazonia Occidental. Si bien no
existen inventarios completos de especies para La Sierra y sus territorios aledaños, que constituye
un ejemplo típico de un gradiente montañoso extra–andino, los estimativos preliminares cifran en
1.568 especies, 711 géneros y 172 familias de plantas vasculares y 144 especies de criptógamas.

31
Las familias de angiospermas mejor representadas son Leguminosae con 86 especies, Poaceae con
72 y Rubiaceae con 673.

El Parque Sierra de La Macarena es una isla de gran importancia biológica y geológica, hecho que
se puede evidenciar en los grupos de plantas y animales que se han encontrado, donde algunas de
las primeras han sido coleccionadas en Africa y muchos de los segundos son de procedencia marina
(Fernández, Olivares y Pinto, 1967).

La Macarena ha sido catalogada como un lugar excepcional para el desarrollo y la evolución de la
vegetación y la fauna de origen guyanense, amazónico, andino y orinocense; estas características
son extensibles a la Zona de Preservación Serranía de La Lindosa y a la Zona de Preservación
Vertiente Oriental, que hacen parte del AMEM. En consecuencia es un ecosistema estratégico
prioritario en razón a que es depositaria del patrimonio natural más representativo de la
biodiversidad colombiana, siendo refugio biológico (Bernal, 1998).

El área del AMEM en el rango de los 0 a los 1.000 m.s.n.m. es un lugar de importancia para aves
migratorias provenientes del norte en los meses de noviembre, diciembre y enero en los cuales
hacen su arribo y distribución de invernada y continuación de la migración.

Dentro de los gradientes que busca conservar el AMEM, es importante resaltar la importancia de
mantener la continuidad del bosque andino y el páramo con el piso basal, en donde juegan su papel
Parques como Sumapaz y Cordillera de Los Picachos lo cual se ve complementado con la estrategia
de establecer corredores entre Chingaza y Sumapaz a través de figuras de conservación de carácter
regional facilitando el flujo entre especies de alta montaña que para la cordillera oriental son de
importancia por sus particulares endemismos en frailejones. Atendiendo a Gentry (1993), “Los sitios
de gran endemismo y biodiversidad tienen una mayor evolución y por tanto, ritmos más dramáticos
de extinción", lo cual parece ser una característica que le confiere vulnerabilidad ecológica al Área
de Manejo Especial La Macarena sobre todo en las partes bajas de su gradiente altitudinal, teniendo
en cuenta que está catalogada como un sitio de gran endemismo y biodiversidad”.

2.1.2.6.2. PRINCIPALES ECOSISTEMAS DEL AMEM

Para Latinoamérica y el Caribe (Dinerstein et al., 1995) se identificaron las áreas consideradas como
eco–regiones de importancia regional y se establecieron como prioridad para su conservación,
principalmente de acuerdo con la biodiversidad en ellas existente (CORMACARENA, PNUD, Unidad
de Parques, 2004). A continuación se encuentran las eco–regiones que se presentan en Colombia.

Tabla 4. Principales eco–regiones de importancia nacional y global en Colombia.
Banco Mundial (1996).
ECOREGIÓN
DISTINTIVIDAD
BIOLÓGICA
PRIORIDAD DE
CONSERVACIÓN
1. Bosque húmedo del río Napo 1 1
2. Sierra de La Macarena 2 1
3. Bosque húmedo Chocó–Darién 1 1
4. Bosques montanos de los Andes nor–occidentales 1 1
5. Bosques húmedos Occidentales (Ecuador–Colombia) 1 1
6. Bosques montanos del valle del Cauca 2 1
7. Bosques montanos del Valle del Magdalena 1 1

32
8. Bosques montanos de la Cordillera Oriental 1 1


ECOREGIÓN
DISTINTIVIDAD
BIOLÓGICA
PRIORIDAD DE
CONSERVACIÓN
9. Bosques montanos de la Real Cordillera Oriental 1 1
10. Sierra Nevada de Santa Marta (bosques) 1 1
11. Bosque de los Andes Colombo–Venezolanos 1 1
12. Páramos de la Sierra Nevada de Santa Marta 2 1
Páramos del Norte de los Andes (Colombia–Ecuador–Venezuela) 1 1

En el caso del “Área de Manejo Especial La Macarena (AMEM), se encuentran las eco–regiones del
bosque húmedo del río Napo y los bosques montanos de la Sierra de La Macarena; la primera se
encuentra en Colombia, Ecuador y Perú, en tanto la segunda solamente se encuentra en Colombia.
Estas, a su vez, se encuentran clasificadas en bosques húmedos tropicales de hoja ancha
(Amazonia) y en bosques montanos de la Sierra de La Macarena–Colombia” (CORMACARENA et
al., 2004).

En el AMEM existen 10 ecosistemas generales de los cuales tres corresponden a la cordillera
Oriental de los Andes; tres corresponden al gran complejo de la Sierra de La Macarena y los cuatro
últimos al complejo sedimentario de la megacuenca Orinocense–Amazonense (Mapa 6).

Ecosistemas generales asociados con la Cordillera andina

1. (P) Ecosistema paramuno. Este ecosistema se ubica en el extremo nor–occidental del AMEM,
en la zona correspondiente al PNN Sumapaz. Se extiende sobre alturas mayores a 3.000
m.s.n.m.
2. (AM y AMAM) Ecosistema andino de Montaña. Este ecosistema cubre todo el sector occidental
del AMEM en alturas superiores a 700 m.s.n.m. No se dispone de información sobre los tipos de
bosques a alturas mayores a 1.000 m.s.n.m. (AM). La vegetación entre 500 m.s.n.m. y 700
m.s.n.m., corresponden a bosques altos a medios (AMAM).
3. (AP y APAM) Ecosistema andino de Piedemonte. Este ecosistema se extiende desde la zona del
Castillo, al norte del AMEM hasta el río Guayabero, en la sección que disecta, de occidente a
oriente, al PNN Tinigua. Está formado por bosques altos a medios. (APAM)

Ecosistemas generales asociados a la Sierra de La Macarena

4. (AMM y BM) Dentro de este ecosistema los bosques altos y medios. Cubren la parte central de
la Sierra y se extienden en dos grandes franjas norte–sur, en los costados occidental y oriental
de la misma (AMM). Los bosques bajos (BM) cubren el área central de la Sierra en la cuenca
media del afluente macarenense principal del río Duda y un corredor que se extiende desde el
extremo occidental del límite imaginario del PNN Sierra de La Macarena hasta la zona cercana
al Raudal Angostura I en el sur del Parque.
5. (SMB y MM) Ecosistema de sabanas y arbustales de la Sierra. Dentro de este ecosistema las
sabanas medias y bajas (SMB) ocupan una franja que cabalga sobre el límite occidental del
PNN Sierra de La Macarena en su sector norte, desde el cerro Monopelado hasta el límite norte
del PNN Tinigua. Al sur, estas sabanas cubren los cerros cercanos al Raudal Angostura I.

33
Los herbazales y arbustales (MM) ocupan dos franjas largas, que se extienden de norte a sur
sobre los bordes occidental y oriental de la Sierra, en su extremo austral.



6. (IM) Ecosistemas de bosques inundables de la Sierra. Este ecosistema o sub–ecosistema ocupa
los planos inundables de los principales cursos de agua de la Sierra.

Ecosistemas generales asociados a la megacuenca de inundación orinocense–amazonense

7. (AMOA–BOA) Ecosistema boscoso de la megacuenca. Dentro de este ecosistema los bosques
altos a medios (AMOA) cubren la totalidad del interfluvio Ariari–Guayabero, al oriente de la
Sierra de La Macarena, la mayor parte del área del AMEM al sur de los ríos Guayabero y
Losada, el interfluvio Losada–Guayabero y un triángulo al extremo oriental del AMEM, al norte
del río Guaviare.
Los bosques bajos (BOA) cubren una franja a lo largo de las cabeceras del río Tunia, parte del
sector sur del AMEM, bien abajo del pueblo de La Macarena, y un área pequeña al sur del río
Guaviare, en el límite oriental del AMEM.
8. (SAOA–SMOA) Ecosistemas de sabanas de la megacuenca. Dentro de este ecosistema, las
sabanas altas (SAOA) cubren el sector de las sabanas del Refugio al sur del pueblo de La
Macarena, dos áreas relativamente extensas al sur y al norte del río Tunia y un área pequeña, al
sur del río Guaviare contra el límite oriental del AMEM.
Las sabanas medias y bajas (SMOA), por el contrario, se extienden principalmente al norte del
río Ariari desde Puerto Rico hasta Puerto Concordia, entre la río Güejar y el río Ariari, en el
sector de San Juan de Arama. Al sur del AMEM, las sabanas bajas se extienden sobre una
franja a lo largo de la ribera izquierda del río Tunia y sobre una delgada franja a lo largo de la
ribera oriental del río Guayabero, en el sector del Raudal Angostura I.
9. (HOA) Ecosistemas de herbazales y arbustales de la megacuenca. Este ecosistema está
representado, en el AMEM, por un área extensa asociada a la Serranía de La Lindosa, al sur de
San José del Guaviare y por una pequeña área al norte de La Macarena, cercana a la orilla
izquierda del río Guayabero.
10. (IOA) Ecosistema de bosques inundables de la megacuenca. Este ecosistema o sub–
ecosistema ocupa los planos de inundación de todos los ríos principales del AMEM por debajo
de la cota de 500 m.s.n.m.

2.1.2.6.3. INTEGRIDAD ECOSISTÉMICA

La intervención humana en el área es altamente preocupante, tal como se deduce de las tasas de
deforestación estimadas por diferentes estudios y que presentan la siguiente situación:

– El SINCHI reportó para la Zona de Recuperación Sur del AMEM (454.000 ha) en el
Guaviare, que en diez (10) años, los pastos pasaron de 37.652 ha a 100.812 con un
incremento de 63.160 ha. Esto es un incremento del área en pastos en un 168%; este
aumento de los pastos se hizo a expensas de las áreas de bosque, que para el mismo
período disminuyeron en 70.206 ha. Con los anteriores datos se puede estimar que la tasa
de deforestación equivale aproximadamente a 76.000 ha por año. Así mismo, se infiere que
el incremento en los pastos y rastrojos de 13.900 ha, fue en detrimento del bosque. Como

34
se puede apreciar, en el año de 1986 el bosque ocupaba el 67% del área y en el año 1997
el 49%. Por su parte, los potreros que ocupaban el 8% del área en 1986 pasaron al 22% en
1997 (SINCHI, 1999).
– En el Área Piloto La Macarena, el Instituto Alexander von Humboldt estimó que el porcentaje
de ecosistemas naturales en 1985 era del 78,6%, en tanto que para el 2000 pasó a ser del
68,5% (IAvH, 2002).
– En el interfluvio Losada–Guayabero se estimó un promedio anual de pérdida de 2.744
ha/año (0,77%), estimada sobre un total de 357.460 ha. Así, en 1988 la cobertura natural
era de 352.000 ha (98,6%) y en 1999 se registraron 322.426 ha (90%) (Parques Nacionales
Naturales de Colombia, 2002).
– Por su parte el Instituto SINCHI (2004), presentó datos de cambios en la cobertura natural
entre 1989 y el 2000, en diferentes áreas, así: en el municipio de Florencia, sobre un área
de 194.466 ha la deforestación fue de 14.525. En un área de 146.000 ha en la zona de
influencia de ASCAL–G, fuera de los Parques Tinigua y Cordillera de Los Picachos, la
deforestación fue de 44.846 ha equivalente al 30,7% del total; y en el departamento del
Guaviare, en un área de 99.278 Km
2
la tasa de cambio en la cobertura natural fue del
4,25%.
– Según el análisis, realizado para el presente estudio, sobre un área de 2.237.786 ha del
AMEM, que incluyó los PNN Tinigua y Sierra de La Macarena, en su totalidad (Mapa 7) la
deforestación fue de 427.863 hectáreas, en el año 2000, equivalente al 19% del total
analizado.

Uno de los mayores impactos de la deforestación ha sido y sigue siendo la “sabanización” del
bosque húmedo tropical, tal como se desprende de los datos anteriores. La deforestación masiva ha
producido un cambio notorio en los paisajes regionales, y en la estructura ecológica del país. Hay
grandes superficies deforestadas y sometidas a factores tensionantes, más allá de las posibilidades
de regeneración natural o de restauración del ecosistema.

Así, el impacto ambiental ocasionado por los diferentes sistemas de producción que se introducen
en la región, se manifiesta en la pérdida de hábitat, debida a la deforestación y sustitución definitiva
de la cobertura natural. La destrucción del bosque está estrictamente ligada al avance de los frentes
de colonización, y a los continuos procesos de ocupación antrópica de áreas cuya aptitud difiere de
su uso actual. Así, se encuentran en la actualidad principalmente sistemas de producción ganaderos
que ocupan grandes extensiones de terreno en potreros degradados o en vías de estarlo; en tanto
que en las zonas más alejadas y de difícil acceso el impacto sobre los bosques aún no es tan
severo, presentándose allí sistemas dedicados a la producción de coca en pequeñas áreas que han
disminuido de cierta forma el avance de los procesos de tumba y quema del bosque para su
incorporación a los procesos productivos.

Como se puede observar en el Mapa 7, las áreas deforestadas rodean ampliamente las Áreas
Protegidas, penetrando en su interior y eliminando casi totalmente la conexión entre los Andes, La
Macarena y las planicies amazonenses y orinocenses, ya en el año 2000.

El efecto del cultivo de uso ilícito de la coca sobre el medio es más puntual y se presenta
principalmente sobre los suelos, ocasionando problemas de degradación severos en las áreas
destinadas a esta actividad, debido al uso continuo e indiscriminado de plaguicidas y precursores
químicos empleados en las labores de manejo del cultivo y procesamiento de la hoja, que durante el

35
transcurso de varios años se han venido acumulando en él, eliminando su componente biótico y
alterando de paso sus propiedades físicas y químicas, limitando sus posibilidades de uso en otra
actividad.


La deforestación, y con ella los cambios en la cobertura vegetación natural, traducidos en conflictos
de uso del suelo, son los principales responsables de la colmatación de cauces, por los fenómenos
de lixiviación y exposición de los suelos de vegas a las corrientes de los drenajes. Esto es apreciable
en la época seca en los ríos Guayabero y Ariari, especialmente en este último, principal responsable
de la disminución del potencial de la cuenca del Guaviare.

A lo anterior se suma la creación y el crecimiento de asentamientos nucleados, los cuales por lo
regular no cuentan con sistemas de tratamiento de aguas servidas, las cuales son vertidas a los
principales drenajes sin ningún tipo de tratamiento. En cuanto a la contaminación de cauces, estos
se deben básicamente al vertimiento de sustancias químicas asociadas a la producción de pasta de
coca, proceso en el cual se ha calculado que se vierten dos a tres toneladas de insumos químicos
por hectárea de coca por año, además de los daños ocasionados por las fumigaciones para
erradicar los cultivos; estos al ser arrastrados por acción del agua de escorrentía, llegan a los cauces
menores y mayores.

“En Colombia, en general, la actividad de caza en los bosques tropicales habitados, presenta
amplios síntomas de no sostenibilidad y es posible que el síndrome de la defaunación esté presente
en gran parte de los bosques tropicales del país. Un patrón constante en las tendencias de la caza
de subsistencia es la desaparición de los ungulados (grandes cerdos silvestres, dantas y venados), y
el cambio del tamaño y la composición de las especies que son presa, de mamíferos y aves grandes
a pequeños, y de éstos a reptiles y anfibios. La falta de sostenibilidad de la caza afecta, aunque no
por igual, a poblaciones indígenas, afroamericanas y de colonos campesinos” (SINCHI, 1999).

Los bosques tropicales del AMEM están siendo objeto de actividades extractivas, bajo parámetros
de explotación que no garantizan su mantenimiento. Allí como en la mayoría del país, la industria
forestal extractiva ha sido de “minería forestal”, muy frecuentemente asociada a los procesos de
colonización. “En tal sentido, los procesos de colonización no solamente se apropian del espacio
físico del bosque para transformarlo, sino que en las economías campesinas de las primeras fases
de la colonización se sustentan en los subsidios de la naturaleza en la forma de fauna de caza,
pesca, materiales de construcción, leña etc. Si bien con razón se ha hecho notar que en el proceso
colonizador la mayoría de la madera del bosque se quema in situ, también es verdad que las zonas
de colonización siempre han jugado un papel importante –aunque no único- en el suministro de
maderas para el mercado nacional. El uso de los bosques en los procesos de colonización es un uso
transitorio, y la ampliación de la frontera agropecuaria lleva implícita el modelo del alejamiento de la
frontera del bosque” (SINCHI, 1999).

Tal como lo afirma el mismo autor, en este panorama, es claro que el impacto generado por las
actividades extractivas, aunado a la imposibilidad práctica de integrar estas tierras a sistemas de
áreas protegidas, representa un factor de amenaza para la continuidad de grandes áreas de
bosques tropicales habitados.


36
El Proyecto Biomacarena (CORMACARENA et al., 2004) establece que en el AMEM la cacería se
practica, a pesar de las restricciones y vedas establecidas en la zona, un comercio de fauna silvestre
ilegal, principalmente, en las zonas de influencia de los ríos Ariari, Güejar, Guayabero y Duda, y que
para ello se presentan tres patrones de uso de la fauna silvestre: cacería de subsistencia, la cacería
comercial y la cacería reactiva.

La primera tiene como propósito aportar de proteína animal a la población y por el alto valor de sus
subproductos, como pieles o garras en algunos casos y por la palatabilidad de su carne, para ofrecer
en restaurantes locales, y es ejercida por los habitantes locales. Las especies más apetecidas son
los ungulados cafuche o manao (Tayassu pecari, T. tajucu), danta (Tapirus terrestris) y venado
(Mazama americana), la lapa (Agouti paca), el guatín (Dasyprocta fulifinosa), las pavas (Aburria
pipile, Ortalis motmot, Penelope jacuacu), los paujiles (Mitu salvini, Crax alector, C. tomentosa),
algunos primates como el mono aullador, churuco y marimba (Alouatta seniculus, Lagothrix
lagothricha y Ateles belzebuth), y armadillos (Dasypus novemcinctus y Priodontes giganteus), entre
otros.

Los sitios con mayor impacto de la cacería de subsistencia son “el municipio de Cubarral (veredas
Río Azul y Palomas), el Dorado (Palo Marcado, San Pedro), La Macarena (confluencias de los ríos
Losada, Guayabero y Duda), Vista Hermosa (Caño Animas)” (CORMACARENA et al., 2004).

La cacería comercial es practicada por personas generalmente foráneas provenientes de diferentes
veredas y/o de las cabeceras municipales, y está orientada a suplir la demanda del mercado. Sus
presas generalmente, son las más vistosas o las más apetecidas en el comercio de carnes exóticas.
El comercio de animales vivos tiene como destino final Bogotá, en su gran mayoría, y entre los
grupos más afectados se encuentran las aves, y de ellas, son los loros y guacamayas (Psittacidae),
aves canoras (Passeriformes) y las de ornato como tucanes (Ramphastidae).

Otro grupo afectado son los primates cuyo destino son los laboratorios en el país o el extranjero. En
cuanto a los carnívoros y en especial los félidos y mustélidos, en la actualidad existe oferta
clandestina de pieles, especialmente para las talabarterías de las grandes ciudades como
Villavicencio y Bogotá. Para la comercialización de otros subproductos como garras y grasas, las
plazas de mercado y, en especial, los locales que comercializan artículos para rituales y ferias
artesanales son las principales fuentes de acopio en donde se distribuyen directamente a los
consumidores. Esta situación sucede con los reptiles y en especial con el caimán llanero, a pesar de
los esfuerzos realizados por un grupo de instituciones en “Procaiman” que propenden por la
conservación de esta especie.

“Los principales sitios se encuentran en cercanías del P.N.N. La Macarena (municipios de Vista
Hermosa y Uribe–La Julia) donde los individuos de las especies grandes más explotadas aún
persisten; el auge de las aves canoras y de ornato se presenta con mayor intensidad en la Zona de
Preservación de la Vertiente Oriental de la Cordillera Oriental y P.N.N Sumapaz, ya que las
condiciones de comercialización son más favorables” (CORMACARENA et al., 2004).

Por último, respecto a la cacería reactiva, esta es motivada por la necesidad de controlar especies
que son consideradas plaga y competencia para los cultivos, es el caso de los micos maiceros
(Cebus apella), guatínes (Dasyprocta fuliginosa) y el manaos (Tayassu pecari) y los loros, entre

37
otros, o por constituirse en amenaza para los animales domésticos, situación en que se encuentran
los felinos (Panthera onca, Felis pardalis, F. yagouaroundi).

2.1.3. DIMENSIÓN ECONÓMICA

El Departamento del Meta, ha vivido notables transformaciones en su estructura económica en los
últimos 20 años, inducidas por la necesidad de hacer más eficientes el capital y el trabajo. Así, la
producción ganadera tradicional (hato–fundo ganadero) se ha disuelto o desplazado para dar paso a
la agricultura comercial intensiva (soya, sorgo, arroz, ajonjolí, palma africana) y la ganadería semi–
intensiva de ceba y de doble propósito, para abastecer centros de consumo cercanos. Estos
cambios han inducido transformaciones en el Ariari, donde ha avanzado la producción agrícola
empresarial y han ocurrido grandes transformaciones en la tenencia de la tierra. La que otrora fuera
una zona de colonización, ahora es una zona de gran actividad económica basada en la agricultura
comercial, soportada por grandes capitales de diversas procedencias. La ganadería de cría y
levante, y la producción agrícola tradicional, se han desplazado a zonas más marginales, de tal
forma que se presionan áreas protegidas y grandes ecosistemas, cuyas tierras no son aptas para
este tipo de uso. Lo anterior tiene profundas implicaciones en el Huila, Caquetá, sur del Meta y
Guaviare, áreas receptoras del campesino desplazado.

Por su lado en el Guaviare la economía es principalmente agrícola y ganadera destacándose los
cultivos de uso ilícito como una de las fuentes principales de ingreso para los campesinos. La
industria está muy poco desarrollada y los servicios se reducen a los públicos como educación,
salud, acueducto y alcantarillado en los centros urbanos, y escuelas y centros de salud en las
veredas. El comercio y el transporte son los principales servicios que aporta el sector privado y
mueven buena parte de la economía especialmente en zonas coqueras donde hay capacidad de
compra. El turismo es muy débil por las características de inseguridad en la región.

2.1.3.1. SECTORIZACIÓN DE LA ECONOMÍA DEL AMEM

La economía del AMEM está espacialmente caracterizada por tres grandes zonas, en las cuales las
actividades difieren notoriamente y resultan totalmente contrastantes:

– La primera zona es la del río Ariari en la cual se desarrollan sistemas de producción de corte
empresarial caracterizados por los cultivos comerciales de gran escala, totalmente articulados a
la economía regional y nacional.
– La segunda zona abarca la cuenca del río Guayabero y sus afluentes así como el eje San José
Calamar. Allí se encuentran ubicados los pequeños productores de ganado, coca y pancoger, y
donde todavía quedan bosques allí encuentran la cacería, y otros productos del bosque. Si los
ríos no han sido sobre–explotados o contaminados también se encuentran peces y tortugas. Se
encuentran vinculados al mercado internacional con la producción de pasta de coca. Esta zona
ocupa la mayor parte del área y, en general, su economía se encuentra asociada estrechamente
con el cultivo de la coca y la actividad ilícita de su procesamiento primario con el fin de obtener
“pasta” o “base” de cocaína. En este contexto se encuentran insertos los sistemas de producción
del área, y su análisis trasciende el ámbito local, pues sus causas obedecen a condicionantes
del orden nacional e internacional.
– La tercera zona esta compuesta por varias áreas de sabana dedicadas a la ganadería extensiva
situadas, la una al norte del río Güejar, sabanas de San Juan y San Martín, la otra al sur de La

38
Macarena, sabanas del Refugio, y al oriente de San José las sabanas de La Fuga. En las
sabanas la actividad principal es la ganadería extensiva en pastos naturales.

2.1.3.2. LA INVERSIÓN ESTATAL EN EL AMEM

Un elemento fundamental a considerar en la dimensión económica, es la estimación de los recursos
de inversión en el AMEM. Durante la formulación del Proyecto Biomacarena (CORMACARENA et
al., 2004) se ha elaborado la línea base, referida a la identificación y estimación de la inversión del
país y las agencias de cooperación en el AMEM, en temas relacionados con la conservación y el
desarrollo sostenible.

Por entidad, los recursos invertidos en el AMEM, presentan la siguiente distribución:

Tabla 5. Inversión estatal por institución en el AMEM.
ENTIDAD
MILLONES DE
PESOS
CORRIENTES
PARTICIPACIÓN
PORCENTUAL*
CORMACARENA 6.543 5,6% 31%
CORPOICA 2.031 1,8% 10%
Corporación para el Desarrollo Sostenible del Norte y Oriente Amazónico C.D.A. 262 0,2% 1%
GERENCIA AMBIENTAL DEL META 108 5,6% 1%
Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas SINCHI 1.843 1,6% 9%
Instituto Nacional de Vías INVIAS 95.081 82,0%
PLAN COLOMBIA 3.277 2,8% 16%
Plan Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) 144 5,6% 1%
Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Medio Ambiente del Guaviare 575 0,5% 3%
Unidad de Parques 6.038 5,2% 29%
Total general 115.902 100,0% 100%
Total general sin INVIAS 20.821
* La segunda columna corresponde a la participación sin considerar la inversión de INVIAS
Fuente: Biomacarena, 2004.

Como se aprecia, CORMACARENA y la Unidad de Parques contribuyen con el 60% de la inversión
en actividades básicas para el área, sin considerar carreteras.

Para el período 2004–2007 se ha proyectado una inversión que asciende a $18.838.149.615
7
(USD$
7.535.260
8
). Los diferentes aportes de las entidades para el 2004, que adelantan acciones en el
AMEM, de manera resumida y por actividad básica, se presentan a continuación:


Tabla 6. Distribución de recursos por entidad y actividad línea base (2004–2007).
ACTIVIDAD LÍNEA BASE ENTIDAD
TOTAL
MILLONES
DE PESOS
PARTICIPACIÓN
TOTAL
PARTICIPACIÓN
ACTIVIDAD
EN
DÓLARES

7
Pesos del 2004.
8
Tasa de cambio $Col 1= 2500 US$.

39
ACTIVIDAD LÍNEA BASE ENTIDAD
TOTAL
MILLONES
DE PESOS
PARTICIPACIÓN
TOTAL
PARTICIPACIÓN
ACTIVIDAD
EN
DÓLARES
OPERACIONES EN ÁREAS
PROTEGIDAS: PLAN
DE MANEJO
Secretaría de Desarrollo
Agropecuario y Medio
Ambiente del Guaviare
227,0 1,2% 5,9% 90.841
Unidad de Parques 3.073,0 16,3% 79,5% 1.229.287
PLANTE 567,0 3,0% 14,7% 226.800
SUBTOTAL 3.867,0 20,5% 1.546.928







ACTIVIDAD LÍNEA BASE ENTIDAD
TOTAL
MILLONES
DE PESOS
PARTICIPACIÓN
TOTAL
PARTICIPACIÓN
ACTIVIDAD
EN
DÓLARES
CONOCIMIENTO CIENTÍFICO
CORMACARENA 1.529,0 8,1% 62,1% 611.496
Corporación para el
Desarrollo Sostenible del
Norte y Oriente Amazónico
C.D.A.
60,0 0,3% 2,4% 24.000
Instituto Amazónico de
Investigaciones Científicas
SINCHI
873,0 4,6% 35,5% 349.175
SUBTOTAL 2.462,0 13,1% 984.671
OPERACIONES EN LOS
DMI
CORMACARENA 1.914,3 10,2% 32,2% 765.740
Corporación para el Desarrollo
Sostenible del Norte y Oriente
Amazónico C.D.A.
141,5 0,8% 2,4% 56.629
INCODER 439,0 2,3% 7,4% 175.591
PLAN COLOMBIA 1.975,0 10,5% 33,3% 790.000
Alcaldía de San Juan de Arama 82,6 0,4% 1,4% 33.045
Alcaldía de El Castillo 128,0 0,7% 2,2% 51.200
Alcaldía de La Macarena 193,0 1,0% 3,2% 77.176
OPERACIONES EN LOS
DMI
Alcaldía de Lejanías 33,4 0,2% 0,6% 13.380
Alcaldía de Puerto Lleras 155,0 0,8% 2,6% 62.000
Alcaldía de Puerto Rico 800,0 4,2% 13,5% 320.000
Alcaldía de Vista Hermosa 78,0 0,4% 1,3% 31.200
SUBTOTAL 5.939,8 31,5% 2.375.961
EDUCACIÓN AMBIENTAL
CORMACARENA 259,0 1,4% 82,1% 103.585
Corporación para el Desarrollo
Sostenible del Norte y Oriente
Amazónico C.D.A.
47,4 0,3% 15,0% 18.960
Alcaldía de San Juan de Arama 1,2 0,0% 0,4% 466
Alcaldía de El Castillo 8,0 0,0% 2,5% 3.200
SUBTOTAL 315,6 1,7% 126.211
OPERATIVIDAD CORMACARENA 1.496,0 7,9% 60,2% 598.354

40
ACTIVIDAD LÍNEA BASE ENTIDAD
TOTAL
MILLONES
DE PESOS
PARTICIPACIÓN
TOTAL
PARTICIPACIÓN
ACTIVIDAD
EN
DÓLARES
INSTITUCIONAL
PARA LA GESTIÓN
AMBIENTAL
Corporación para el Desarrollo
Sostenible del Norte y Oriente
Amazónico C.D.A.
110,0 0,6% 4,4% 44.000
Unidad de Parques 856,6 4,5% 34,5% 342.665
Alcaldía de San Juan de Arama 15,1 0,1% 0,6% 6.056
Alcaldía de El Castillo 8,0 0,0% 0,3% 3.200
SUBTOTAL 2.485,7 13,2% 994.276
SENSIBILIZACION Y
DIVULGAC.
PLANTE 145,0 0,8% 21,2% 57.960
Alcaldía de Guamal 539,6 2,9% 78,8% 215.836
SUBTOTAL 684,6 3,6% 273.796






ACTIVIDAD LÍNEA BASE ENTIDAD
TOTAL
MILLONES
DE PESOS
PARTICIPACIÓN
TOTAL
PARTICIPACIÓN
ACTIVIDAD
EN
DÓLARES
OPERACIONES EN
ÁREAS PROTEGIDAS
SIRAP
Corporación para el Desarrollo
Sostenible del Norte y Oriente
Amazónico C.D.A.
15,0 0,1% 0,8% 6.000
Municipio de San José del
Guaviare
25,0 0,1% 1,3% 10.000
Secretaría de Desarrollo
Agropecuario y Medio
Ambiente del Guaviare
400,0 2,1% 20,7% 160.000
Unidad de Parques 1.488,0 7,9% 77,2% 595.200
Corporación Autónoma
Regional del Alto Magdalena
0,0% 0,0% 0
SUBTOTAL 1.928,0 10,2% 771.200
SISTEMAS DE
PRODUCCION
SOSTENIBLE
CORMACARENA 101,3 0,5% 8,8% 40.544
Corporación para el Desarrollo
Sostenible del Norte y Oriente
Amazónico C.D.A.
134,0 0,7% 11,6% 53.612
Instituto Amazónico de
Investigaciones Científicas
SINCHI
65,8 0,3% 5,7% 26.328
PLAN COLOMBIA 762,1 4,0% 66,0% 304.854
Unidad de Parques 92,2 0,5% 8,0% 36.878
SUBTOTAL 1.155,4 6,1% 462.216
TOTAL 18.838,1 100,0% 7.535.260
Fuente: Biomacarena, 2004.

De lo anterior se desprende que, de los recursos en curso y en gestión para el AMEM, el 30,7% está
orientado a operaciones en las Áreas protegidas, en tanto que en los Distritos de Manejo Integrado
se tiene una participación del 31%. Por su parte, el fortalecimiento institucional tiene un aporte del
13% del total de los recursos considerados.

41

La distribución de los recursos según la entidad gestora es como sigue:


Tabla 7. Distribución de recursos por entidad – proyección 2004–2007.
ENTIDAD
TOTAL EN MILLONES
DE PESOS
PARTICIPACIÓN
TOTAL
Alcaldía de El Castillo 205,0 1,1%
Alcaldía de Guamal 539,6 2,9%
Alcaldía de La Macarena 363,0 1,9%
Alcaldía de Lejanías 248,4 1,3%
Alcaldía de Puerto Rico 800,0 4,2%
Alcaldía de San Juan de Arama 108,3 0,6%
Alcaldía de Vista Hermosa 78,0 0,4%




ENTIDAD
TOTAL EN MILLONES
DE PESOS
PARTICIPACIÓN
TOTAL
Alcaldía de El Castillo 85,0 0,5%
Convenio de Cooperación Técnica 22032060 entre FONADE–
SINCHI–ASCAL-G–CORMACARENA–Unidad de Parques
144,9 0,8%
CORMACARENA 3.695,8 19,6%
Corporación para el Desarrollo Sostenible del Norte y
Oriente Amazónico C.D.A.
1.616,9 8,6%
Gerencia Ambiental del Meta 90,0 0,5%
INCODER 438,9 2,3%
Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas SINCHI 173,8 0,9%
Municipio de San José del Guaviare 25,0 0,1%
Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Medio
Ambiente del Guaviare
4.460,4 23,7%
Unidad de Parques 5.770,0 30,6%


Como puede concluirse de las cifras anteriores, la Unidad de Parques tiene la mayor participación
con el 30,6%, seguida de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Medio Ambiente del Guaviare
con el 23,7%. Por su parte, las Corporaciones de Desarrollo Sostenible participan con el 28,2%, de
los cuales el 19,6% corresponde a CORMACARENA y el 8,6% restante a la CDA.

Lo anterior se aproxima a la situación de recursos para la región, y de manera específica para el
AMEM, de lo cual puede decirse que con una efectiva coordinación inter–institucional, los resultados
en el área alcanzarían un mayor impacto social y ambiental.

2.1.3.3. SECTORES DE LA ECONOMÍA

Los tres sectores de la economía del AMEM que se describirán a continuación son el primario,
agrícola y ganadero, el secundario de industria y agroindustria, y por último el terciario de servicios.


42
2.1.3.3.1. SECTOR PRIMARIO–AGRICULTURA Y GANADERÍA

Los sistemas de producción del sector primario se caracterizan por ser combinaciones entre la
ganadería, la agricultura de pancoger y la agricultura de cultivos ilícitos. La caza, la pesca y el
aprovechamiento de maderas cumplen un papel secundario y son importantes principalmente en las
fronteras de la colonización, pues allí todavía hay abundancia de recursos naturales.

La ganadería se ha ido expandiendo en las zonas marginales, debido a su desplazamiento por la
agricultura comercial, de tal forma que agricultura y ganadería se encuentran estrechamente inter–
relacionadas y no pueden ser vistas por separado, máxime si se tiene en cuenta que hacen parte
integral de los sistemas de producción del AMEM.

La caracterización de sistemas de producción ha sido realizada en diferentes sectores del AMEM,
para diferentes estudios y proyectos. A continuación se presentan las principales características de
los sistemas de producción predominantes, en lo que se refiere a los colonos–campesinos, en su
gran mayoría.

Para el caso del la Zona de Recuperación para la Producción Sur, en el Departamento del Guaviare,
el Instituto SINCHI (1999) estableció una tipología de sistemas de producción la cual fue abordada
integrando tres unidades de paisaje: planicie, vega y altillanura; la agrupación tuvo en cuenta la
orientación de la producción, en este caso agrícola, pecuario o agropecuario; el otro componente
que se tuvo en cuenta fue la mano de obra, que permite clasificar los sistemas en empresarial,
semi–empresarial, familiar o subfamiliar; el último componente integrado fue el nivel tecnológico,
pero solo para uno de los grupos.

Sobre una muestra total de 443 predios, 358 georeferenciados y distribuidos en grandes paisajes, se
generó una zonificación según grados de intervención y grados de inversión. Respecto a los
primeros, se encontró que el área en pastos es inversamente proporcional a la de bosques en cada
finca, lo que significa que los bosques están disminuyendo a expensas del aumento de las zonas en
praderas (eje a lo largo de la vía San José–Calamar).

Se estableció que las zonas con predominancia de pastos y mayor inversión son las zonas de alta
consolidación y en contraposición, las fincas donde predominan los bosques y con niveles de
inversión menores conforman las zonas de baja consolidación. Entre estas dos zonas existe una
transición, con moderado grado de inversión y de intervención, denominada zonas de moderada
consolidación.

Con lo anterior, se obtuvo la siguiente tipología de sistemas productivos en las cinco zonas del área
intervenida del Departamento del Guaviare:


Tabla 8. Tipología de sistemas de producción por zona – Departamento del Guaviare.
ZONA GRUPO TIPOLOGIA
Planicie amazónica con alta consolidación.
1 Ganadero semi–empresarial.
2 Ganadero semi–empresarial con mayor tecnificación.
Planicie amazónica con moderada consolidación.
3 Agrícola familiar.
4 Agropecuario familiar.

43
5 Ganadero familiar.
Planicie amazónica con baja consolidación. 6 Agrícola subfamiliar.
Planicie amazónica con baja consolidación.
7 Agropecuario familiar.
8 Ganadero familiar.
Vega de río. 9 Agrícola semi–empresarial.
Altillanura 10 Agropecuario familiar.


En el interfluvio Ariari–Guayabero se realizó una caracterización, que partió de la identificación de
fincas tipo, de manera conjunta con los líderes, en un total de 62 fincas. A partir de allí se
establecieron los sistemas de producción con sus principales características. La clasificación de los
sistemas se realizó a partir de identificar la(s) actividad(es) que genera(n) los mayores ingresos
monetarios en la finca y que por tanto, requiere la mayor atención por parte de su propietario,
teniendo en cuenta, además, el espacio físico requerido en la unidad productiva para su producción.




A grandes rasgos, los resultados obtenidos son resumidos de la siguiente manera:


Tabla 9. Limitantes ambientales en sistemas de producción en el Ariari–Guayabero.
SISTEMA DE
PRODUCCIÓN
LOCALIZACIÓN
EN EL AMEM
USO DEL SUELO
LIMITANTES O PROBLEMAS
OCASIONADOS AL MEDIO AMBIENTE
a b c d e f g h i j K l m n
Coca ZRPN; ZPPS
Coca, Bosques,
Rastrojos
X X X X X X
Coca pancoger
ZRPN; ZRPS;
PNNSLM; ZPLL
Coca, Pancoger,
Rastrojos, Pastos
X X X X X
Coca ganado
ZRPN; ZRPS;
PNNSLM; ZPLL
Coca, Pancoger,
Rastrojos, Pastos
X X X X X X X
Coca Agrícola estacional ZRPN; ZRPS
Coca, Bosque,
Pancoger, Rastrojos
X X X X X
Ganadero Doble propósito ZRPS
Pastos, Rastrojos,
Pancoger, Bosque
X X X
Ganadero de Leche ZRPS
Pastos, Rastrojos,
Pancoger, Bosque
X X X
Venta de Mano de obra y
Pancoger
ZRPS; PNNSLM
Pancoger, Rastrojos,
Bosque
X X X
Indígena Tradicional con
Producción de Coca
PNNSLM
Bosque, Rastrojo,
Chagras, Coca
X X X X
Indígena Tradicional ZRPS
Bosque, Chagras,
Rastrojos
X X
Extracción de materiales ZPLL Extracción X X
Fuente: Plan de Ordenamiento y Manejo Ambiental de un Sector Estratégico del DMI Ariari–
Guayabero y del PNN Sierra de La Macarena. 2002. Convenciones: Localización: ZPLL= Zona
de Preservación de La Lindosa, ZRPS= Zona de Recuperación para la Producción Sur,
PNNSLM= Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena, ZRPN= Zona de Recuperación para
la Producción Norte, en el DMI Ariari–Guayabero; Limitantes: a= Dependencia económica total
del cultivo de coca, b= Alta dependencia económica del cultivo de coca, c= Degradación suelos,
d= Potreros degradados, d= Potreros en su mayoría degradados, e= Contaminación de aguas, f=

44
Alta probabilidad de ser afectados por fumigaciones aéreas, g= Dificultad para comercializar
productos lícitos, h= Pérdida de mayor porcentaje de bosque, h= Transformación de zonas de
bosque a potreros, i= Disminución biodiversidad, j= Pérdida de grandes zonas propicias para la
caza y pesca, k= Agotamiento recurso bosque, l= Destrucción de grandes extensiones de terreno
en una zona de preservación, m= Efecto directo e indirecto negativo sobre numerosas especies
de fauna y flora, n= Dependencia total de fuentes externas para asegurar disposición de
alimentos.


En el Plan de Ordenamiento Ambiental y Desarrollo Alternativo del Interfluvio Losada–Guayabero
(1999) se identificaron cinco sistemas de producción dominantes: finca con ganado y coca; finca con
ganado y producción diversificada; finca con producción diversificada y coca; finca diversificada con
énfasis en autoconsumo; y finca macho. La síntesis de la caracterización, y de los sistemas
identificados en sus aspectos biofísicos y económicos, es como sigue:

Tabla 10. Características de los sistemas de producción en el Interfluvio Losada–Guayabero.
SISTEMA

VARIABLES
GANADO–PROD
DIVERSIFICADA
GANADO – COCA
AUTOCONSUMO–PROD
DIVERSIFICADA
PROD DIVERSIFICADA –
COCA
FINCA MACHO
LOCALIZACIÓN
CUENCA Perdido Chigüiro Guayabero Gringo medio
VEREDA La Victoria Villarica Platanillo Aires del meta Gringo medio
ÁREA DE LA FINCA (ha) 282 NI NI 300 60
ÁREA ABIERTA (ha) 142 101 25 90 18
ÁREA EN BOSQUE (ha) 140 NI NI 210 42
ASPECTOS BIOFÍSICOS
PAISAJE FISIOGRÁFICO
Complejo colinares, zonas con
pendientes hasta del 45%.
Complejos colinares con
pendientes entre 15–25%.
Topografía Con pendientes
menores al 5%, con
pequeñas áreas en la vega
del Chigüiro.
Vegas aluviales del caño Juan y
lomeríos leves.
Pendientes entre 5–10 %.
Colinas disectadas con
pendientes entre 7–12% y
pequeños valles con
pendientes de 0–5%.
CARACTERÍSTICA DEL
SUELO
En los complejos colinares
predominan los suelos arcillo
arenosos, bajos niveles de
materia orgánica.
Los suelos de las pendientes
presentan una textura arcillo
arenosa.
En áreas de potreros con
menor pendiente las texturas
son arcillo arenosas, sin
presencia de materia
orgánica.
Los suelos son de tipo
arcillo arenoso, con
contenidos de materia
orgánica. Suelos de
piedemonte.
Las texturas predominantes son
arcillo arenosas, sin presencia
de materia orgánica.
En los complejos colinares los
suelos son de tipo arcillo
arenosos, bien drenados con
baja fertilidad y tendencia
ácida.
En los pequeños valles los
suelos son de tendencia
arcillo limosa, pobremente
drenados.
RECURSO HÍDRICO
La finca es atravesada por el
caño Victoria.
Caño principal La Pedregosa,
los otros son caños
temporales.
Cuentan con un caño
permanente y algunos
temporales.
Río Chigüiro.
La finca es abastecida por aguas
del caño Juan y otros caños de
invierno.
Caño Gringo y caño La
Ilusión.
ASPECTOS PRODUCTIVOS
USOS DEL SUELO
Pastos-ganado-cultivos
colonizadores (maíz-arroz)-
bosque
Pastos ganado-cultivos
colonizadores (maíz, arroz)
coca bosque
Pastos- ganado-cultivos
colonizadores- frutales-
verduras-leguminosas-
plátano-bosque.
Coca- carrecillo-frutales- café-
cañeros-bosques.
Pastos-bosque-cultivos de
plátano, yuca y caña.
PROCESOS DE
PRODUCCIÓN
Socola, tumba, quema, siembra
de pastos y maíz.
Especies menores en pastoreo.
Manejo de rotación de potreros.
Utilización de bancos de
proteína.
Sistema doble propósito.
Socola, tumba, quema,
siembra de pastos, maíz –
coca
Especies menores en
pastoreo.
Manejo de rotación de
potreros.
Sistema Ceba de ganado.
Socola, tumba, quema,
siembra de diferentes
cultivos.
Diversificación de cultivos y
especies menores.
Caza-Pesca.


Socola, tumba, quema, siembra
de diferentes cultivos.
Diversificación de cultivos y
especies menores.
Coca asociada a frutales y
maderables.

En los actuales momentos la
finca esta abandonada, no
hay ningún proceso
productivo en la finca.
ASPECTOS ECONOMICOS
ACTIVIDAD GENERADORA
DE INGRESOS
Venta de quesos. Pasta de coca.
Venta de madera.
Escasa fuente de ingresos.
Coca.

ESTIMATIVO
AUTOCONSUMO
$3.000.000 Anual
$2.300.000
anual
$9.600.000 Bajo

FLUJO DE INGRESOS Y
EGRESOS DE LA FINCA.
$8.000.000 ingreso neto al año.
$ 8.500.000 Ingreso neto al
año
$360.000 Ingresos netos al
año.
$40.000.000 Ingresos netos al
año.

ARTICULACIÓN ENTRE
COMPONENTES DE LA
FINCA.
Escasa articulación entre
componentes agrícolas y
pecuarios.
Existe articulación entre
componentes agrícolas “
Escasa articulación entre
componentes agrícolas y
pecuarios.
Fragilidad el componente de
seguridad alimentaría.
Hay una gran diversidad de
componentes, pero existen
bajos grados de
articulación entre el
componente agrícola y el
Existe articulación entre
componentes agrícolas
“sistemas agroforestales”


45
SISTEMA

VARIABLES
GANADO–PROD
DIVERSIFICADA
GANADO – COCA
AUTOCONSUMO–PROD
DIVERSIFICADA
PROD DIVERSIFICADA –
COCA
FINCA MACHO
sistemas agroforestales) pecuario.
Fuente: Plan de Ordenamiento Ambiental y Desarrollo Alternativo del Interfluvio Losada–Guayabero. 1999.


Como se puede concluir de las caracterizaciones anteriores, la ganadería ocupa un primer lugar
como actividad económica legal, que ha permitido consolidar los sistemas de producción y las zonas
en que ellos se encuentran establecidos. Es de señalar que esta actividad ofrece varias garantías
para los colonos y campesinos, así como para los pequeños, medianos y grandes empresarios
ganaderos: tiene un mercado garantizado y los precios se encuentran regulados por las autoridades
locales; los canales de comercialización están definidos, y en muchas zonas donde la infraestructura
aún es deficiente, el comprador llega a la finca; es sinónimo de status social; constituye una forma
de ahorro, en especial en las zonas donde no es posible acceder a los servicios bancarios. Para su
fortalecimiento, una vez se tienen pastos, se cuenta con un conjunto de relaciones sociales de
producción que posibilitan la introducción del ganado (al aumento, al partir, al porcentaje, o el
arriendo de pastos cuya ganancia se da en especie); además de la política de fomento y crediticia, y
el alto nivel organizativo gremial existente, que la posiciona en los primeros lugares de la economía
rural.

Sin embargo, es una actividad que tiene algún riesgo, en aquellas zonas donde predomina la
presencia de los grupos armados al margen de la ley, además de la delincuencia común (abigeato,
el gravamen de los grupos armados ilegales, la extorsión y/o el secuestro de sus propietarios). De
allí que sea usual encontrar grandes fincas en manos de los mayordomos o administradores, cuando
no han sido totalmente abandonadas, en algunas áreas de Caquetá, Huila, Meta y Guaviare.

Para el departamento del Meta, son de resaltar los grandes cultivos comerciales de plátano que
alcanza una producción de 292 mil toneladas año (tercer productor nacional), el arroz con una
producción anual de 407 mil toneladas (primero a nivel nacional), la soya con un volumen de
producción anual estimada en 37 mil toneladas (primero nivel nacional), la palma africana con una
producción anual estimada de 142 mil toneladas año (primer productor nacional), maíz con 78 mil
toneladas de producción anual (cuarto a nivel nacional). De igual forma, a nivel pecuario se
encuentra que se producen 1.366.000 cabezas de ganado al año, es decir el cuarto productor en el
país, 5.402 toneladas/año de pescado, siendo así el segundo productor; y 36 millones de alevinos,
renglón en el cual este departamento es el primer productor del país (Gobernación del Meta, 2004).

Los principales productos agrícolas del AMEM en el área del departamento de Meta, son: algodón,
cacao, café, palma africana, plátano, caña panelera, maíz, soya, cítricos y frutas. Se producen en
forma tecnificada cacao, palma africana, soya y una clase de maíz. Los municipios con una mayor
diversificación en su producción son: Fuente de Oro, Granada y Vista Hermosa.

Tabla 11. Producción en los municipios del AMEM – Departamento del Meta.
MUNICIPIO PRODUCTO
AÑO 2002
ÁREA (ha) PRODUCCIÓN (Ton) RENDIMIENTO (Kg/ha)
CUBARRAL
Cacao 27 16,20 600
Café 633 395,60 625
Plátano 32 512,00 1.600

46
MUNICIPIO PRODUCTO
AÑO 2002
ÁREA (ha) PRODUCCIÓN (Ton) RENDIMIENTO (Kg/ha)
Caña panelera 27 162,00 6.000
Maíz tradicional * 90 162,00 1.800
EL CASTILLO
Cacao 191 64,94 340
Café 1.400 875,00 625
Plátano 340 6.800,00 20.000
Maíz tradicional * 400 1.000,00 2.500
EL DORADO
Cacao 163 97,80 600
Café 370 231,30 625
Plátano 20 300,00 15.000
Maíz tradicional * 140 350,00 2.500
FUENTE DE ORO
Algodón* 19 34,20 1.800
Cacao 30,5 15,25 500
Palma africana 830 1.494,00 1.800
Plátano 5.490 120.780,00 22.000
Caña panelera 6 36,00 6.000
Maíz tradicional * 650 1.137,00 1.750
Maíz tecnificado* 650 2.925,00 4.500



MUNICIPIO PRODUCTO
AÑO 2002
ÁREA (ha) PRODUCCIÓN (Ton) RENDIMIENTO (Kg/ha)
GRANADA
Algodón* 59 106,20 1.800
Cacao 364 291,20 800
Palma africana 290 725,00 2.500
Plátano 1.700 34.000,00 20.000
Caña panelera 70 455,00 6.500
Maíz tradicional * 2.200 3.960,00 1.800
Maíz tecnificado* 1.550 6.200,00 4.000
GUAMAL
Cacao 85 63,75 750
Palma africana 26 234,00 9.000
Maíz tradicional * 20 34,00 1.700
LEJANIAS
Algodón* 14 28,00 2.000
Cacao 74 37,00 500
Café 1.605 1.003,10 625
Plátano 400 6.000,00 15.000
Caña panelera 80 520,00 6.500
Maíz tradicional * 380 722,00 1.900
Maíz tecnificado* 400 1.200,00 3.000
MESETAS
Algodón* 3 4,50 1.500
Café 800 400,00 500
Plátano 1.420 19.880,00 14.000
Caña panelera 320 320,00 1.000
Maíz tradicional * 1.000 1.800,00 1.800
PUERTO CONCORDIA
Algodón* 10 20,00 2.000
Cacao 20 7,00 350

47
MUNICIPIO PRODUCTO
AÑO 2002
ÁREA (ha) PRODUCCIÓN (Ton) RENDIMIENTO (Kg/ha)
Plátano 336 3.024,00 9.000
Caña panelera 10 60,00 6.000
Maíz tradicional * 200 300,00 1.500
PUERTO LLERAS
Algodón* 14 21,00 1.500
Cacao 5 1,50 300
Plátano 1.100 12.100,00 11.000
Maíz tradicional * 20 50,00 2.500
PUERTO RICO
Algodón* 6 9,00 1.500
Café 10 4,00 400
Plátano 350 7.700,00 22.000
Caña panelera 22 132,00 6.000
Maíz tradicional * 250 950,00 3.800
SAN JUAN DE ARAMA
Cacao 39,5 23,70 600
Palma africana 100 230,00 2.300
Plátano 576 5.760,00 10.000
VISTA HERMOSA
Algodón* 15 30,00 2.000
Cacao 10 4,00 400
Palma africana 14 21,00 1.500



MUNICIPIO PRODUCTO
AÑO 2002
ÁREA (ha) PRODUCCIÓN (Ton) RENDIMIENTO (Kg/ha)
VISTA HERMOSA
Plátano 920 8.740,00 9.500
Maíz tradicional * 280 476,00 1.700
Maíz tecnificado* 50 125,00 2.500
URIBE
Café 140 70,00 500
Plátano 1.650 11.550,00 7.000
Fuente: Secretaría de Agricultura del Meta con base en cifras de UMATAS, Federación de
Algodoneros de Villavicencio, Federación de Cafeteros
Cálculos Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural


Los principales productos agrícolas del AMEM en el área del departamento del Guaviare, son el
maíz, plátano, yuca, caña, caucho y el arroz, los cuales se producen en los tres municipios, San
José, El Retorno y Calamar. Los mayores rendimientos por hectárea los tiene San José en todos los
productos. Se trata de 127.944 cabezas de ganado bovino, con una capacidad instalada en pastos
que alcanza las 486.982 ha de pastos, lo que arroja una relación de 0,26 cabezas/ha, ya que se trata
de una ganadería extensiva alejada de los parámetros promedio para esta actividad (1 cabeza por
hectárea). Esta situación difiere de la que se presenta en el Departamento del Meta, en el cual se
tiene registrada una producción de 1.366.000 cabezas/año.

En la producción acuícola, en toda el área del AMEM, se centra en dos especies, mojarra y
cachama. La variedad “bocachico” solo se produce en los municipios de Lejanías, El Castillo y Vista
Hermosa.


48

Tabla 12. Producción acuícola en los municipios del AMEM – Departamento del Meta 2002.
MUNICIPIO
No.
ESTANQUES
ÁREA (m
2
)
EN PRODU.
ESPECIES PRINCIPALES
COSECHADAS
CUBARRAL 185 75.000 Cachama – Mojarra
EL CASTILLO 52 15.000 Cachama – Mojarra – Bocachico
EL DORADO 30 24.000 Cachama – Mojarra
FUENTEDEORO 39 3.500 Cachama – Mojarra
GRANADA 258 115.000 Cachama – Mojarra
GUAMAL 176 31.750 Cachama – Mojarra
LA MACARENA
LEJANIAS 340 379.000 Cachama – Mojarra – Bocachico
MESETAS 150 31.200 Cachama – Mojarra
PUERTO CONCORDIA 4 400 Cachama
PUERTO LLERAS 15 980 Cachama
PUERTO RICO 3 300 Cachama
SAN JUAN DE ARAMA 87 52.200 Cachama – Mojarra
VISTA HERMOSA 180 20.000 Cachama – Mojarra – Bocachico
URIBE ND ND
TOTAL 1.519 748.330


2.1.3.3.2. SECTOR SECUNDARIO

En el caso del AMEM, respecto a la infraestructura agroindustrial, son de mencionar el Proyecto de
yuca industrial en San Juan de Arama, por un valor de $3.244.000.000, a ser invertidos en 10 años
(la inversión se inició en el 2002), y el Distrito de Riego del Ariari, cuya inversión está prevista a diez
años, con una suma de $652.789.940 en su etapa de construcción y $1.035.530.751 en su fase de
operación. Los municipios beneficiarios de este proyecto son Granada, Fuente de Oro y Lejanías, en
un área total de 41.100 ha. Este último ya está induciendo cambios en la tenencia de la tierra y en la
estructura productiva de la zona de influencia, en la cual entran a predominar los cultivos
comerciales de gran escala.

La palma africana es un cultivo agroindustrial en expansión que se desarrolla principalmente a lo
largo del río Ariari y de la vía que conduce de Villavicencio a San José del Guaviare. Este cultivo y la
transformación de su producto en aceites y grasas es uno de los más rentables y con mayores
posibilidades de expansión, aunque tiende a desplazar a pequeños propietarios que ceden ante el
capital de los dueños de estas empresas, vendiendo sus tierras.

Por último la agroindustria que tiene un mayor peso en la economía del AMEM es la de la coca y su
transformación en base de coca o pasta. Se calcula que el área de cultivos ilícitos en el Meta es de
18.740 ha en el 2004. En 1999 era de 11.384 ha. Se observa entonces un aumento en el área
cultivada que parece tener una tendencia de aumento creciente, seguramente relacionada con la
interdicción de la comercialización de la pasta en el Guaviare y las fumigaciones en esta zona. En el
Guaviare el área de cultivos era de 28.435 ha en 1999 y de 9.769 en el 2004, observándose una
dramática disminución (Naciones Unidas, 2005).


49
En el departamento del Meta se iniciaron las fumigaciones en 1994, asperjando 2.500 ha por año
excepto en los años de 1997, 1998 y 2003, en los que se fumigaron más de 6.000 ha. En el Meta se
han fumigado entonces la suma de 37.218 ha en el periodo 1994–2004 (Naciones Unidas, 2005).
Por su lado, en el Guaviare se han fumigado mas de 214.920 ha (SIMCI, 2005), destacándose
fumigaciones de más de 30.000 ha/año en los años 1997, 1998, 2003 y 2004.

De todas las regiones productoras de coca en Colombia la del Meta es hoy en día la mayor y la más
activa. Los efectos de este fenómeno van a resultar en la fumigación agresiva de los cultivos por
fuera del Parque en primera instancia y posiblemente en un desplazamiento al interior de las áreas
protegidas dado que hasta el momento no se ha fumigado a su interior. Un segundo efecto será muy
seguramente la inversión en ganado de las utilidades de la coca, aumentando el impacto ambiental
sobre las áreas protegidas del AMEM.

Remplazar o sustituir este cultivo al cual se le da un alto valor agregado al transformar la hoja de
coca en pasta cada 45 días va a ser muy difícil, dada su rentabilidad y adaptación a la economía
campesina. Además la agroindustria de la coca demanda una gran cantidad de mano de obra en
todo su proceso productivo.

2.1.3.3.3. SECTOR DE SERVICIOS

Los principales componentes del sector de servicios, en el AMEM, son el transporte, el comercio, los
servicios de educación y salud y los servicios como cantinas, bares, prostitución, galleras, canchas
de tejo etc. El transporte por carretera es de carga y pasajeros en camiones, buses y taxis; el
transporte fluvial se realiza en voladoras y falcas por los ríos principales y el transporte aéreo tiene
mayor importancia en los lugares más alejados como San José del Guaviare, Calamar y el municipio
de La Macarena.

El comercio es un sector bastante desarrollado debido a la demanda creciente de insumos para las
actividades agrícolas y en especial para el cultivo de la coca y su procesamiento. Fertilizantes,
plaguicidas, cemento, gasolina y químicos son artículos muy demandados. Además existe una
demanda creciente de consumo de electrodomésticos, motocicletas, motosierras, guadañadoras,
materiales de construcción para mejorar las viviendas y otras mercancías, que la gente puede
comprar con los excedentes de su producción, especialmente de ganado y base de coca. También
es un hecho notorio que los campesinos cultivadores de coca consumen más alimentos procesados
y traídos de afuera que los antiguos colonos cultivadores de pancoger y ganaderos.

Los servicios públicos como acueductos y alcantarillados están presentes solamente en los poblados
más desarrollados. En las zonas rurales los campesinos toman el agua de nacimientos, quebradas o
ríos, así como de agua lluvia. La calidad del agua consumida en general es deficiente, en especial si
no están protegidas las fuentes de agua. El agua lluvia juega un papel importante. Las zonas de
colonización carecen de sistemas de manejo de aguas servidas y la basura se quema o acumula en
cada fundo, especialmente si se consumen latas y productos empacados en plástico.

Todos los municipios tienen sistemas de salud y educación públicos, pero por lo general con escasa
dotación y calidad de los servicios. En todas las veredas hay escuelas y en algunas centros de
salud.


50
2.1.3.3.4. INFRAESTRUCTURA VIAL

La construcción de vías va de la mano con el avance y consolidación de las zonas de colonización,
con las proyecciones nacionales por integrar áreas marginales y desarticuladas de la economía
nacional, y con el ejercicio de la soberanía e integridad nacional. La necesidad de contar con vías de
acceso es una de las prioridades de las comunidades locales. El gobierno impulsa los programas de
Vías para la Paz y el Proyecto Vial de Integración Nacional, referido a la marginal de la selva,
fundamentalmente.

La necesidad de articularse a los mercados regionales y nacionales, donde la vía terrestre se
constituye como única alternativa de transporte, ha acelerado su proceso de construcción, con las
consecuentes trochas y senderos anexos. Su construcción se adelanta en forma inadecuada y sin
estudios de impacto ambiental, asunto que se torna crítico cuando se localizan dentro y/o en áreas
próximas a las áreas protegidas. Contribuye a lo anterior, la necesidad de movilización de los grupos
armados.

Las principales carreteras de la zona del AMEM son en primera instancia la vía Villavicencio,
Acacias, Granada, Puerto Lleras, San José del Guaviare. De aquí la vía se extiende hasta Calamar
en el alto río Vaupés. De esta vía se desprenden vías secundarias que se extienden hacia la zona
del Parque Sierra de La Macarena en la banda derecha del río Ariari así como a muchas veredas en
el eje San José, El Retorno, Calamar.

En la zona de recuperación para la producción sur encontramos la carretera que liga a La Macarena
con San Vicente del Caguán con una longitud de 150 Km. aproximadamente, que presenta como
una de sus variantes la carretera construida entre El Rubí–Aires del Meta–Río Guayabero, dentro del
Parque Nacional Natural Tinigua, en una longitud de 30 Km. Al oriente de La Macarena, en la zona
para la recuperación para la producción sur, se extiende la vía hasta Cachicamo, que con el tiempo
se unirá con la vía que de San José llega a La Carpa.

De la región de La Uribe se extienden dos vías principales, aquella que lleva a Mesetas y empalma
con la vía que lleva a Villavicencio y la que se construyó recientemente entre esta localidad y San
Vicente del Caguán atravesando el Parque Tinigua y dividiéndolo en dos partes, afectando la
continuidad ecosistémica entre la Sierra de La Macarena y la Cordillera Oriental. Existen dos
poblados que generan una dinámica socioeconómica que incide en la parte norte del Parque
Macarena, como son La Julia en La Uribe y el Jardín de Las Peñas en Mesetas.

Atravesando la zona de preservación vertiente oriental se encuentra la denominada trocha La Uribe
(Meta)–Colombia (Huila), la cual, de llegar a consolidarse, rompería la continuidad ecosistémica
característica de esta zona, a la vez que la existente entre el PNN Sumapaz y el PNN Cordillera de
Los Picachos. Su construcción se remonta a los tiempos de la explotación de la quina y el caucho en
el siglo XIX, tiene una longitud estimada de 46 Km.

En el proyecto de Biomacarena (2004) se ha estimado la construcción de 283 kilómetros de
carreteras, sin el debido manejo técnico ni ambiental. Asociada a la carretera La Uribe–San Vicente
se encuentra la ampliación que se encuentra en curso, de la trocha en el sector de La Reforma–
Caño Ánimas, al igual que la vía en construcción que pretende comunicar a Santo Domingo (Vista

51
Hermosa) con La Julia (La Uribe), atravesando en su recorrido la zona montañosa de la Sierra, en
una extensión aproximada de 166 Km (ver Mapa 1).

Otra vía es la denominada “trocha ganadera” que sale del municipio de La Macarena y llega a la
inspección de Santo Domingo (Vista Hermosa), su nombre se origina porque tradicionalmente se ha
utilizado para el tránsito de ganado vacuno a través del Parque Nacional Natural Sierra de La
Macarena y las Zonas de Recuperación para la Preservación Norte y Sur. Tiene una longitud
estimada de 85 Km (Biomacarena, 2004). Conecta los municipios de La Macarena y Vista Hermosa.

Otro ramal a considerar es la trocha establecida entre la inspección de La Julia (La Uribe) hasta el
río Guayabero, la cual tiene una longitud de 30 Km, y que se une con su similar que viene de El
Rubí, quedando de esta forma totalmente dividido el Parque Tinigua.

Hay una serie de trochas y caminos que pretenden articular los caseríos y veredas con los centros
urbanos mayores, o con los sitios de salida hacia estos. Es el caso de las trochas en proceso de
construcción, Piñalito–Nueva Colombia; Barranco Colorado (Río Ariari)–Bellavista y de esta a
Laguna Tigre.

Por su parte, en la Zona de preservación de La Lindosa hay dos vías que la afectan directamente:
San José–Puerto Arturo–Cerro Azul–La Carpa, y San José–Nuevo Tolima–Los Alpes–Caracol. Esta
Zona tiene la vía San José–Puerto Arturo–Puerto Concordia–Granada, en su área de influencia
directa.

Los principales impactos ambientales, sociales y económicos generados por la estructura productiva
del AMEM son:

i. Disminución de la productividad de los suelos.
ii. Inflación generada por la economía de los cultivos de uso ilícito.
iii. Concentración de la tierra.
iv. Contaminación.
v. Pérdida del sentido de pertenencia y valores sociales y culturales.
vi. Fuga de capitales de la región.
vii. Fumigaciones aéreas.
viii. Desplazamiento de la población.

Para el sector agropecuario, la política de apertura económica significó la entrada a una
competencia en desigualdad de condiciones, pues se trataba de competir con productos importados
cuya producción tiene mayores desarrollos tecnológicos, que recibe subsidios en su país de origen,
o que provienen de organismos internacionales que liquidan excedentes a precios “dumping”
9
.

La economía agropecuaria en el país es especialmente vulnerable, dado que no cuenta con
mecanismos de protección interna, ni subsidios que le permitan sostener condiciones de precios y
mercadeo en épocas difíciles. En el país el incremento en las importaciones llevó a la quiebra
empresas medianas y pequeñas, que no pudieron sostener las condiciones impuestas por los

9
Precios muy inferiores a los corrientes, por inundación de mercados con grandes cantidades de mercancías que no son
apetecidas por los consumidores en los mercados de origen.

52
productos entrantes, en especial en lo que se refiere a volúmenes y precios en el mercado. Se teme
que con la aprobación del TLC, en discusión en la actualidad, la situación del agro se agudice.

La pobreza rural, expresión de lo anterior, está asociada de manera directa con el precario acceso
de los campesinos, tanto a los recursos productivos como a los servicios sociales básicos. Entre los
primeros se encuentran la tierra, los recursos de capital y de financiación, la tecnología apropiada y
los mecanismos mínimos para fortalecer la capacidad técnica y empresarial de los productores. En
cuanto al recurso tierra, persiste la inequitativa distribución de la propiedad rural, explicada por el
alto costo de la tierra en las zonas con aptitud agropecuaria, la segmentación del mercado de tierras
y la baja capacidad del Estado para su redistribución de manera equitativa. Estas condiciones
inducen procesos migratorios, ampliación de la frontera agropecuaria, reproducción de las
condiciones de marginalidad en las zonas recién abiertas.

En este panorama, y con las condiciones impuestas por la apertura económica, la producción
eficiente tiende a localizarse en áreas donde se concentra la dotación de infraestructura, hay mayor
disponibilidad de mano de obra y capital de trabajo. La eficiencia va acompañada de la
intensificación en el uso de los factores de producción, con el fin de obtener un mayor ingreso bruto
por unidad de superficie bajo determinado uso de la tierra. De no darse estas condiciones las
actividades derivan en la ilegalidad del cultivo de la coca y el procesamiento y comercialización de la
pasta de coca, dada su vinculación al mercado internacional.

2.1.4. DIMENSIÓN SOCIO CULTURAL

2.1.4.1. PROCESOS DE INMIGRACIÓN Y GRUPOS INDÍGENAS

La población del AMEM, con excepción de la población indígena, provino en algún momento del
interior andino. Sin embargo existe una población llanera en las sabanas de San Martín y San Juan,
desde la época de la colonia, dedicada a la cría de ganado en sabanas naturales. Las sabanas del
Refugio y de la Fuga en Macarena y San José respectivamente, son colonizadas de forma tardía a
partir de los años 20´s del siglo pasado.

A partir de 1950, llegaron, a la región, oleadas de campesinos desplazados por la Violencia que
inician el proceso colonizador que continuó, en buena medida por el factor de expulsión de la
población sobrante en el minifundio andino, hasta hoy en día. Esta población de campesinos,
provenientes de forma inicial del oriente cundinamarqués, del Tolima y el Huila, adquiere un carácter
más heterogéneo a partir de los años 70´s, con el desarrollo del Ariari y los inicios de la colonización
de El Retorno y Calamar.

Por esta época se comienza a desarrollar la agroindustria en el río Ariari, con empresarios,
terratenientes y una población marginada de campesinos con poca tierra, que tiende a ser
desplazada a la frontera de colonización en oleadas sucesivas.

Ya en los ochentas los inmigrantes a la zona no son colonos tradicionales sino exponentes de la
colonización coquera, provenientes de todo el país. Ya nadie pensaba colonizar el Guaviare
sembrando yuca como alternativa productiva. La coca se impuso por sus múltiples cualidades
ecológicas y económicas, a pesar de su gran defecto, en el orden de lo político, el cual es su
ilegalidad.

53

De esta forma tenemos una configuración cultural determinada por grupos humanos de orígenes
diversos y diversos niveles socioeconómicos, tales como llaneros de las sabanas, indígenas sobre el
río Guaviare, colonos fundadores e hijos de fundadores, empresarios de la agricultura y la
ganadería, colonos recientes con el auge de la coca. Además el AMEM contienen ya una importante
población urbana especialmente en Granada, San José y las demás 16 cabeceras municipales del
AMEM.

La colonización es todavía un proceso en curso pues no se ha cerrado la frontera agrícola y
lamentablemente la válvula de escape para los nuevos llegados son en parte los territorios de los
Parques Nacionales. Además los habitantes de los Parques abren cada año un poco más sus
fundos, armados de motosierras y con el fuego. En este sentido tenemos una zona relativamente
estabilizada en la región norte del AMEM, cuenca del Ariari, y otra zona en las cuencas de los ríos
Guayabero, Guaviare, alto Inírida y alto Vaupés donde la colonización es todavía activa.

La población del Área de Manejo Especial La Macarena para el 2003
10
era de 319.770 habitantes,
con un crecimiento anual promedio de 1,72%, entre 1993 y 2003. Para el 2004 se proyecta una
población de 324.958 habitantes.

El 66,8% de los habitantes del AMEM pertenece al departamento del Meta y el 33,2% al
departamento del Guaviare. Los municipios con mayor número de habitantes son Granada (Meta) y
San José del Guaviare que poseen en su orden el 12,8% y 19,6% del total.

El 34% de la población total se ubica en las cabeceras municipales y el resto en el área rural. Se
alejan de esta distribución los municipios de Granada y Guamal en el departamento del Meta, en los
cuales el 78% y 58% de la población esta ubicada en la cabecera municipal.


Tabla 13. Distribución de la población en los municipios del AMEM 2003.
MUNICIPIOS
POBLACIÓN 2003
TOTAL CABECERA RESTO %
Cubarral 5.121 2.215 2.906 1,6
El Castillo 11.834 2.446 9.388 3,7
El Dorado 3.344 972 2.372 1,0
Fuente de Oro 9.820 3.519 6.301 3,1
Granada 40.951 31.932 9.019 12,8
Guamal 8.522 4.948 3.574 2,7
Mesetas 14.692 3.948 10.744 4,6
La Macarena 14.041 3.238 10.803 4,4
La Uribe 9.863 1.969 7.894 3,1
Lejanías 16.683 4.907 11.776 5,2
Puerto Concordia 12.947 4.034 8.913 4,0
Puerto Lleras 14.614 4.810 9.804 4,6
Puerto Rico 20.845 4.641 16.204 6,5
San Juan de Arama 10.458 2.538 7.920 3,3

10
Proyecciones del DANE con base en el Censo de población de 1993

54
Vista Hermosa 19.949 4.050 15.899 6,2
Subtotal municipios del Meta 213.684 80.167 133.517 66,8
San José del Guaviare 62.665 20.788 41.877 19,6
Calamar 21.542 3.513 18.029 6,7
El Retorno 21.879 3.152 18.727 6,8
Subtotal municipios del Guaviare 106.086 27.453 78.633 33,2
TOTAL AMEM 319.770 107.620 212.150 100,0
Fuente: DANE, 2003


El 0,54% de la población residente en el AMEM es indígena, y se encuentra asentada en los
municipios La Uribe, Mesetas, Puerto Concordia, La Macarena, San José del Guaviare, El Retorno y
Calamar, en once resguardos indígenas y 7 asentamientos. Se trata de población de nueve grupos
étnicos, de los cuales los Guayabero son los que han ocupado tradicionalmente el territorio (ver
Tabla 14). Entre las causas de migración de los demás grupos se encuentran las caucherías, las
bonanzas pesquera y de pieles (caso Desanos, Tukanos y Piratapuyo), la violencia y la presión y
pérdida de sus territorios.





Tabla 14. Distribución de las comunidades indígenas en el AMEM.
FAMILIA
LINGÜÍSTICA
GRUPO
RESGUARDO
MUNICIPIO
ÁREA
(ha)
HABS FAMILIAS
PARTICIPACIÓN
RESPECTO HABS.
GUAHIBO GUAYABERO
Caño Ceiba (A), Puerto Concordia 3.500 152 31 8,8
Vereda Miro Lindo (A), La Macarena 56 14 3,2
Caño La Sal*, Puerto Concordia 3.275 180 31 10,4
Barrancón, San José del Guaviare 2.500 119 28 6,9
La María, San José del Guaviare 478 37 6 2,1
CHOCO EMBERÁ-CATÍOS La Julia **, La Uribe 210 52 10 3,0
CHIBCHA
PAEZ
Candilejas***, La Uribe 57 8 3,3
El Paraíso***, La Uribe 59 16 3,4
Los Planes**, Mesetas 1.975 89 13 5,1
Ondas del Cafre**, Mesetas 4.075 128 24 7,4
Villa Lucia*, Mesetas 2.633 118 24 6,8
PIJAO, TUCANO
Y PIRATAPUYO
Yaguara II*, San Vicente del Caguán,
La Macarena y San José del
Guaviare
146.500 196 38 11,3
TUCANO
ORIENTAL


TUCANO,
PIRATAPUYO
Panuré, San José del Guaviare 303 78 24 4,5
TUCANO,
DESANO
Refugio, San José del Guaviare 389 59 12 3,4
TUCANO La Fuga, San José del Guaviare 8.360 123 23 7,1
TUCANO,
DESANO
La Yuquera, Calamar 7.708 78 9 4,5
GUANANO,
TUCANO
La Asunción, El Retorno 702 105 22 6,1
CURRIPACO La Rompida, San José del Guaviare 47 7 2,7
TOTAL 160.618 1.733 341 100,0

55
Fuente: INCORA. Oficio Nº 0285. 4 de Marzo de 1998. Villavicencio - Censos 1996 y 1997.
Secretaría de Gobierno, Gobernación del Guaviare. 2003. Convenciones: *Resguardos (a)
asentamiento ** están por constituirse *** No aceptaron constitución


Del anterior cuadro se desprende que los grupos indígenas con mayor participación respecto a su
población son el Pijao, Tucano y Piratapuyo, cuyos representantes en el AMEM están en el
resguardo de Yaguará II, que hace parte del municipio de La Macarena. Le sigue Caño La Sal, en el
municipio de Puerto Concordia.

En general, la población total del AMEM se encuentra distribuida de la siguiente manera: el 39%
corresponde a población entre 0 y 5 años; el 58,6% se encuentran en el grupo de población
económicamente activa; en tanto que el 2,7% de la población es mayor de 60 años. De acuerdo con
la distribución por sexo, se tiene que el 51% son hombres y el 49% mujeres.

Los habitantes de esta región provienen principalmente del interior del país de los Departamentos
del Tolima, Boyacá, Huila, Cundinamarca y Santander, producto de la exclusión social y económica
de grandes grupos sociales en los departamentos mencionados; de la violencia social y el conflicto
armado interno y, en menor medida por los desastres naturales acaecidos en los sitios de origen,
como es el caso de los indígenas paeces hoy ubicados en asentamientos dentro de los municipios
de La Uribe y Mesetas. Este proceso se inició con el asentamiento en las partes bajas en las vegas
de los ríos Ariari, Guayabero y Güejar, para posteriormente ascender a la montaña y establecer sus
fundos dentro de las zonas de conservación y preservación.

En el proceso de poblamiento reciente del AMEM han influido la introducción y expansión de los
cultivos de uso ilícito, el conflicto armado interno que ha provocado procesos migratorios, además
del continuo incremento de la pobreza, la concentración del ingreso y la exclusión de una parte
importante de la población colombiana de los beneficios del desarrollo económico.

Por su parte, la región Bogotá–Cundinamarca presenta una primacía demográfica dentro del país.
Para el año 2003, la población de la región era de 9.132.803 habitantes, cifra que representa el
20,5% de la población nacional (CONPES, 2003). Según las proyecciones realizadas por esta
fuente, la población de la región alcanzará un total de 12.685.000 habitantes en el año 2020.

Frente a un tema que resulta bastante sensible, la seguridad alimentaria, la población de la región
Bogotá–Cundinamarca es la más vulnerable debido a tres grandes razones: primera, considerables
dificultades en la oferta de alimentos para el mercado interno, causados básicamente por problemas
de conectividad y desplazamiento de la población campesina, esta última, por razones de seguridad
y/o económicas; segunda, el difícil acceso a los alimentos, por razones económicas; y tercera, el alto
crecimiento poblacional.

Para Caquetá, las proyecciones de población a 2003 indican que San Vicente del Caguán con
49.023 habitantes es el segundo municipio en cuanto a participación luego de su capital Florencia,
seguido de Puerto Rico y Cartagena del Chaira, según estadísticas del DANE.

2.1.4.2. PROCESOS REGIONALES QUE INCIDEN EN LA CONFIGURACIÓN DEL TERRITORIO
DESDE LA PERSPECTIVA SOCIAL Y CULTURAL

56

Los procesos priorizados desde esta perspectiva, en su gran mayoría coinciden con los priorizados
en las demás dimensiones, de tal forma que, por ser transversales a todas ellas, se tratan en la
Dimensión Funcional Espacial. Hay tres de ellos que tienen especial significado en la presente
dimensión, que son analizados en los numerales siguientes: Estos son: implicaciones del conflicto
armado en el modo de vida de la población, la expansión de los cultivos ilícitos y la extinción de la
población indígena.

2.1.4.2.1. EL CONFLICTO ARMADO Y EL MODO DE VIDA DE LA POBLACIÓN

Como se verá este tiene relaciones causa–efecto con los impactos mencionados y con otros
elementos abordados en otras dimensiones, y en los procesos transversales, en los cuales el
conflicto armado es tratado por separado. Así, en el análisis de causalidad realizado se encuentran
las políticas gubernamentales, la baja apertura democrática, la concentración de tierras, la inequidad
y la injusticia social, el abandono estatal y la marginalidad, las pautas de convivencia impuestas,
entre las más relevantes.

En este aspecto, en el documento de Biomacarena se precisa lo siguiente: “En términos generales,
es de resaltar que los habitantes del AMEM - colonos, campesinos e indígenas - se encuentran
inmersos en el conflicto armado que trasciende la vida nacional, y que sus municipios se encuentran
entre los 164 municipios del país considerados los más vulnerables al conflicto, pues es en ellos
donde persisten y coinciden coyuntural y estructuralmente la baja o ninguna gobernabilidad estatal y
la mayor violencia.

A lo anterior se encuentra asociado un alto índice de impunidad, que junto con el conflicto armado,
han conformado un círculo vicioso difícil de romper. La improbabilidad de castigo que persiste en la
región se ha vuelto un incentivo para seguir violando la ley, y la alta criminalidad generada por el
conflicto armado rebosa la capacidad del sistema de justicia.

A este estado de indefensión se suman: la soledad propia de las zonas alejadas; la desconfianza
motivada por el hecho de encontrarse entre dos o tres fuegos y de estar inmersos en una economía
soportada por el cultivo de uso ilícito de la coca; la falta de credibilidad en las instancias del Estado;
la marginalidad expresada en la baja representatividad política; el mínimo o nulo ejercicio de la
democracia y la baja participación en las decisiones que inciden sobre sus destinos.

En estas condiciones se encuentra una sociedad poco cohesionada, con pocas motivaciones para
abordar la construcción de proyectos colectivos que permitan avanzar en la construcción de un
futuro mejor y con un bajo sentido de pertenencia, debido, entre otras razones, al desplazamiento
histórico al que se han visto abocados sus habitantes: son migrantes de otras regiones del país,
motivados por razones políticas, sociales y económicas; y por las diferentes circunstancias sociales
y políticas actuales, se ven sometidos a nuevos desplazamientos individuales o colectivos”
(CORMACARENA et al., 2004).

Por su parte, en lo que se refiere al desplazamiento forzado, “... se constituye, por su magnitud y
características, en una verdadera crisis humanitaria y una grave violación de los derechos humanos,
civiles y políticos de miles de ciudadanas y ciudadanos colombianos. Así, la población desplazada
es el grupo más vulnerable entre los vulnerables, no solo por las carencias materiales que afronta al

57
huir de su lugar de origen, sino por el efecto que tiene el desarraigo en la capacidad de agenciar su
propio proyecto de vida” (CORMACARENA et al., 2004).

En general, la magnitud del problema del desplazamiento tiene repercusiones en el orden social y
económico del país, y sus efectos son directos sobre la población y las regiones que lo padecen con
mayor intensidad. El desplazamiento es un fenómeno que agrava la situación de vulnerabilidad y
exclusión social de las personas y las familias afectadas. Según una investigación realizada para la
Red de Solidaridad Social (Pérez, 2002), en la cual se aplica la encuesta SISBEN a hogares
desplazados y no desplazados en cinco ciudades, se encuentra que el 54% de los hogares no
desplazados se encuentran en situación de vulnerabilidad y exclusión, mientras que en los hogares
desplazados el porcentaje es de 85%. De cada 100 hogares desplazados 31 son altamente
vulnerables a la pobreza y 54 se encuentran en el límite de esta. Sólo un 2% de los hogares se
encuentran en los niveles 4, 5 y 6 de SISBEN, mientras que en los hogares no desplazados el
porcentaje es de 15%. En conclusión, el 85% de los hogares no desplazados se encuentra en los
niveles 1, 2 y 3 de SISBEN, mientras que en los hogares desplazados el porcentaje es de 98%
(Pérez, 2002).

De otro lado, en cuanto a los grupos étnicos del país, del total de la población desplazada entre
enero 2000 y junio 2002, se estima que el 17,72% corresponde a población negra y un 3,75% a
población indígena. Así, el 20,5% de la población desplazada durante dos años y medio corresponde
a grupos étnicos.

Si se mira el desplazamiento desde una perspectiva territorial, se encuentra una expansión del
fenómeno, ya que en el año 2000, 480 municipios fueron afectados por eventos de desplazamiento,
819 fueron afectados en el 2001 y en el primer semestre del 2002, 887 municipios fueron afectados
por la expulsión o llegada de población desplazada. Para el total del período, el 87% del territorio
nacional ha sido afectado por el desplazamiento.

En términos regionales, se identifican 20 microregiones críticas desde donde huye el 68% de la
población desplazada. Las principales microregiones son: La Sierra Nevada de Santa Marta que
expulsó el 10,5%; el oriente antioqueño que expulsó el 9,4%; Montes de María que expulsó el 8%; el
Urabá ampliado que expulsó el 5,6%; el centro del Choco expulsó el 4,6%; y el área de influencia de
la anterior zona de distensión que expulsó el 2,5%.

En cuanto a los eventos de retorno, en el periodo 2000–2002, un total de 71.056 personas
retornaron a sus lugares de origen. Se evidencia una dramática tendencia decreciente en el retorno,
desde un índice del 37% en el 2000 al 11% en el 2002 y a solamente el 2% en el primer semestre de
2002. Esta imposibilidad de retorno genera una altísima demanda sobre los recursos disponibles
para la reubicación en nuevos asentamientos, generalmente las grandes ciudades, en donde los
costos de atención y de reinserción social son extremadamente altos.

Teniendo en cuenta que la proporción de hombres registrados es mayor en los rangos de 0 a 14
años y que después de los 15 años la tendencia se invierte y convierte a las mujeres registradas
como la población más representativa, se puede concluir que el desplazamiento recae sobre la
población infantil y joven, lo cual tiene implicaciones a nivel macro pues, sobre este rango de
población, recae el peso de la dinámica productiva y de poblamiento del país. Adicionalmente, son

58
ellos principalmente, quienes replican los modelos y valores que son componente fundamental del
capital social de una Nación.

Desde el punto de vista de los departamentos expulsores de población, a nivel nacional el 75% de la
población en esta situación se encuentra concentrada en diez departamentos, de los cuales
Antioquia presenta el 18%, Bolívar el 11,4% y Putumayo 9,2%. Los departamentos del Meta y
Guaviare, reciben 17.188 y 2.032 personas, respectivamente. A su vez, expulsan 18.471 y 4.768
personas.

Los datos del año 2002 presentados por la Red de Solidaridad para el área de influencia del AMEM
se encuentran relacionados en la Tabla 15.

Tabla 15. Acumulado hogares y personas Incluidos, por departamento y municipio tanto
receptor como expulsor. Desplazamientos individuales y masivos. 2002.
Departamentos del Guaviare y Meta
MUNICIPIO
RECIBIDOS EXPULSADOS
HOGARES PERSONAS HOGARES PERSONAS
Guaviare 565 2.032 1.128 3.959
Calamar 1 4 72 234
El Retorno 2 7 278 1.033

MUNICIPIO
RECIBIDOS EXPULSADOS
HOGARES PERSONAS HOGARES PERSONAS
San José del Guaviare 562 2.021 778 2.692
Meta 294 1.347 3.963 15.614
El Castillo 71 346 316 1.248
El Dorado 1 4 64 228
Fuente de Oro 38 130 44 126
Granada 106 535 146 568
Guamal 4 15 18 78
La Macarena 3 10 278 1.083
La Uribe 1 6 170 690
Lejanías 0 0 291 1.107
Mapiripán 3 20 716 2.544
Mesetas 3 21 367 1.513
Puerto Concordia 26 89 304 1.402
Puerto Lleras 3 9 307 1.137
Puerto Rico 11 43 329 1.310
San Juan de Arama 7 34 117 480
San Luis de Cubarral 7 48 11 68
Vista Hermosa 10 37 485 2.032
Totales 859 3.379 5.091 19.573
Fuente: Registro Nacional de Población desplazada por la Violencia.
Red de Solidaridad Social. 2002.

De la tabla anterior se desprende que los municipios del AMEM en el Departamento del Meta
reciben el 2,3% y el 5,1% de los hogares y personas expulsados de otros departamentos, respecto

59
del total departamental; mientras que son expulsores del 48,5% y 50,4% de los hogares y personas,
en su orden, hacia otros departamentos, con relación al total departamental.

Entre los aspectos críticos del desplazamiento en el AMEM y la región pueden señalarse los
siguientes:

“La mayor parte de la región presenta una fuerte presencia y dominio de la guerrilla, con
una tendencia creciente a zonas de disputa con grupos de autodefensa, lo que ha
recrudecido el conflicto.
Muestra del recrudecimiento del conflicto en la región es el aumento de masacres
perpetradas por los actores armados. Mientras en 1999 y 2000, en la región ocurrían en
promedio el 16% de las masacres ocurridas en el país, en los primeros cuatro meses del
2001, la cifra ascendió a 24%. Otra muestra de la dinámica creciente de la guerra en la
región es que entre 1999 y 2000 se asesinaron 600 civiles fuera de combate.
El territorio del sur colombiano es el de mayor siembra de cultivos de uso ilícito, hecho
que, sumado a la disputa por los canales de comercialización de la droga y de
abastecimiento de armas, convierte a la región en objetivo estratégico para el
posicionamiento y avance de la guerra por parte de los actores armados. Ejemplos de
esto son las rutas Buenaventura–Naya–Norte del Cauca y el corredor Tolima–Huila–
Meta.
Los municipios que comprenden el AMEM y la región sur de Colombia son en general
más pobres en términos de calidad de vida que el promedio de municipios del país. La
población de la región sur es en promedio un 13% más pobre que el resto del país y vive
en condiciones de miseria superiores en 14% respecto al promedio nacional.
En general, de los 216 municipios de la región sur 117 están afectados por el
desplazamiento forzado. 25 son municipios exclusivamente de expulsión, 42
exclusivamente de llegada y 50 que presentan las dos dinámicas.
El desplazamiento en Meta y Guaviare, en especial en el primero, está muy vinculado a
la dinámica del conflicto armado interno que se expresa en 15 masacres ocurridas en
los últimos 15 meses, en 48 asesinatos selectivos a civiles fuera de combate y en los
constantes enfrentamientos que se presentan en el AMEM.
Los intereses de los actores armados por disputarse el territorio del Meta y Guaviare
están muy vinculados a la dinámica de los cultivos de coca y la dinámica de la expulsión
se asocia a ésta y a la fumigación de los cultivos.
Los desplazamientos en estos dos departamentos aparecen muy asociados con hechos
como el reclutamiento forzado de menores para engrosar las filas de la insurgencia, las
amenazas directas y los asesinatos selectivos a población civil.
En municipios como Puerto Rico y Puerto Concordia se presentaron desplazamientos
individuales y familiares en enero y febrero del 2001, como consecuencia de las
fumigaciones.
En estos municipios y en San José del Guaviare se han presentado desplazamientos
por amenazas de las AUC” (Pérez, 2002).

Un segundo efecto del conflicto armado en el modo de vida de la población es la retención forzada
de la población, limitando su movilidad. Ello también se expresa en los censos poblacionales,
intensificación de controles a los vehículos de carga y pasajeros, el control al transporte de remesa,

60
de combustible, porte de dinero en efectivo y retenes en las vías de acceso (aéreas, fluviales o
terrestres).

Un tercer efecto del conflicto armado en el modo de vida, es la regulación que los grupos al margen
de la Ley ejercen respecto a las pautas de vida en comunidad, la forma de resolver diferencias y
conflictos, las normas que deben seguirse respecto del uso de recursos naturales (fauna y flora).

Uno de los elementos que más modifica la vida de la población en la región es la forma de operar de
los grupos armados, que vulnera todos los Derechos Humanos y del Derecho Internacional
Humanitario. Se ha llegado a casos críticos como son las matanzas selectivas, las desapariciones y
las masacres. Estas situaciones han dado origen a la gran mayoría de desplazamientos que han
ocurrido en los departamentos de Meta, Guaviare y Caquetá.

Otros elementos comunes son el involucrar a la población civil mediante el reclutamiento de
menores, vía convencimiento, engaño, o por la fuerza y coacción.

2.1.4.2.2. LA EXPANSIÓN DE LOS CULTIVOS ILÍCITOS

A partir del año 2002 los cultivos ilícitos aumentaron en el departamento del Meta de 9.222 ha a
18.740 ha en el 2004, lo cual implica que es el departamento con mayor área cultivada en Colombia.
Por su lado el Guaviare paso de tener 27.381 ha de coca en el 2002 a tener 9.769 ha en el 2004, lo
que muestra una dramática disminución debida principalmente a fumigaciones. A modo de ejemplo
en el 2003 se fumigaron en el Guaviare 37.493 ha de coca y en el 2004, 30.892 ha. De alguna
forma, la disminución en Guaviare se compensó con el aumento en el Meta.

Las implicaciones sociales y culturales de estos fenómenos se traducen en desplazamiento de
campesinos tras las fumigaciones de sus parcelas, si junto con una crisis social de grandes
dimensiones ante la pérdida de sus fuentes de subsistencia. Por su lado en el Meta la ilegalidad de
los cultivos continua creando una situación de inseguridad y de temor ante la posibilidad de la
fumigación inminente. Si este hecho llega a tener lugar es predecible que las áreas de cultivo se
desplazaran por lo menos en parte hacia las áreas protegidas.

2.1.4.2.3. EXTINCIÓN DE POBLACIONES INDÍGENAS

La extinción de las poblaciones indígenas se debe, de una parte, a la reducción de sus territorios
que conduce al deterioro de sus condiciones de vida, y de otra a la pérdida de las pautas culturales,
el marginamiento y exclusión de la que son objeto.

Respecto a la primera se encuentra que los problemas más comunes en algunos de los resguardos
constituidos antes de 1967 son (DNP, 1998):

 Minifundio principalmente en parte del Cauca y Córdoba, sur de los departamentos de Nariño y
Tolima.
 Pérdida de calidad de las tierras, debido, en parte, por el excesivo laboreo o por el deterioro de
los bosques, suelos y fuentes de agua.

61
 Suelen encontrarse superposición de títulos con predios de terceros. Esta doble titularidad,
donde se presenta, es el hecho que más conflictos genera sobre todo en las regiones indígenas
afectadas por la violencia como el norte del Cauca, Córdoba y el sur del Tolima.
 Algunos de estos resguardos han sido ampliados o reestructurados por INCORA.
 En la actualidad, existen 70 resguardos con 514.509 hectáreas y una población de 251.454
indígenas, lo que representa el 35,20% de la población indígena.

La problemática general para los resguardos posteriores a 1967, es la siguiente:

 Demarcación imprecisa. Algunos resguardos se demarcaron con limitaciones técnicas y
cartográficas. No obstante estar la mayoría demarcados con límites naturales –accidentes
geográficos- en algunos se trazaron líneas imaginarias que en la práctica ocasionaron
problemas.
 Ocupación ilegal, en parte por colonos o personas no indígenas. Algunos resguardos han sufrido
después de constituidos la ocupación indebida por parte de colonos, personas dedicadas a la
extracción ilegal de recursos naturales y en ocasiones, de cultivadores de plantaciones tenidas
como ilícitas.
 Lentitud y dificultades en el saneamiento territorial. Algunos resguardos al constituirse han tenido
que afectar a algunos colonos u ocupantes no indígenas que por alguna circunstancia se
encontraban en el territorio reclamado por la comunidad titular. El Estado tiene la obligación de
indemnizar estos ocupantes legales comprándoles sus mejoras. Además de los costos que
implica este saneamiento, las visitas, evaluaciones y procedimientos suelen ser dispendiosos y
no se ha contado con una política de reasentamiento de esta población. En algunos casos las
mismas comunidades han adoptado fórmulas de convivencia con los ocupantes legales sin que
se haga necesario su desplazamiento.

Es notorio el avance de Colombia en el reconocimiento de los derechos territoriales de los indígenas,
sin embargo son numerosos y muy serios los conflictos que actualmente enfrentan los pueblos y las
comunidades indígenas del país frente a sus territorios.

Un porcentaje importante de indígenas del país, el 13,10% carece aún de un reconocimiento legal
sobre sus tierras. Un número muy considerable de estas comunidades tienen sus asentamientos en
regiones sometidas a un intenso proceso de colonización y las han ido reduciendo a espacios
insuficientes que no les permite reproducir su cultura y tradición, encontrándose así pequeños
minifundios o en el peor de los casos despojadas totalmente de la tierra, llevando en algunos
departamentos a los asentamientos de estas comunidades en las zonas urbanas, integrándolas al
mundo urbano en un espacio de marginalidad.

Entre las dificultades relativas a la gobernabilidad de los resguardos muy extensos, pueden
señalarse las siguientes:

 Aquellas que tienen los mismos indígenas para vigilar y proteger sus territorios y la debilidad
institucional, lo que permite la extracción ilegal de recursos naturales por personas y empresas
dedicadas a la extracción de maderas, la pesca o la minería.
 La intervención no ordenada de diversas entidades territoriales con jurisdicción en el territorio del
resguardo.
 La presencia de grupos insurgentes que se refugian en los territorios indígenas.

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Hay una preocupante situación de salud en la población indígena por la incidencia de enfermedades
contagiosas, asociadas a condiciones de pobreza, tales como el poliparasitismo intestinal,
enfermedad diarréica aguda, la tuberculosis, incremento en los casos de hepatitis B y el paludismo.

En cuanto a la educación, el actual modelo educativo prestado a las comunidades indígenas no está
encaminado a fortalecer la cultura propia y frenar la creciente pérdida de los conocimientos
ancestrales. Las actuales condiciones en las que hoy viven los pueblos indígenas los han llevado a
un acelerado cambio cultural, propiciado por la economía de mercado y con mayor incidencia en las
zonas donde se cultivan ilícitos. Esto ha generado en algunos pueblos la ruptura de los lazos
generacionales tradicionales.

Algunos casos que reflejan la paulatina extinción de los grupos indígenas en la región producto del
proceso colonizador, se evidencia en las etnias Tinigua y los Guayabero, las cuales se detallarán en
sus respectivos apartes.

2.1.5. DIMENSIÓN FUNCIONAL ESPACIAL

La dimensión funcional–espacial se analiza alrededor de cuatro subdivisiones: los vínculos político–
administrativos; los vínculos socio–culturales; los vínculos económicos y de infraestructura; y los
vínculos y relaciones ambientales. A su vez, cada una de estas subdivisiones se consideró en cuatro
niveles de incidencia espacial. El primer nivel corresponde a situaciones que surgen de fuera del
AMEM y afectan todo el área, incluidas las áreas protegidas. El segundo nivel corresponde a
situaciones que nacen fuera del área, afectan el AMEM pero no a las áreas protegidas, incluidas en
él. El tercer nivel corresponde a situaciones que surgen dentro del AMEM y lo afectan, sin afectar a
las áreas protegidas. El cuarto y ultimo nivel, corresponde a situaciones que surgen en el AMEM y
afectan a las áreas protegidas.

Debido a que la información necesaria para desarrollar este acápite, ya ha sido extensamente
presentada en secciones anteriores del diagnostico del contexto regional, aquí los diferentes puntos
se desarrollan de manera sucinta.

2.1.5.1. VÍNCULOS POLÍTICO–ADMINISTRATIVOS

Primer nivel
La situación política, de orden nacional que afecta profundamente al AMEM, incluidas las áreas
protegidas, es el conflicto armado. Esta circunstancia impide, en gran medida, el desarrollo de
planes y programas nacionales, regionales y locales y dificulta la presencia y gestión de los
funcionarios de la UAESPNN en los Parques.

Segundo nivel
Otras políticas de orden nacional, que afectan el AMEM, pero que no inciden directamente sobre las
áreas protegidas. La política de apertura económica (globalización) ha intensificado la pauperización
del agro en lo cual los campesinos y colonos de área no han sido la excepción. El incremento de la
pobreza, no solo ha empujado a un alto porcentaje de la población hacia el cultivo y procesamiento
de hoja de coca, sino que también ha generado el desplazamiento de personas y familias desde
diversas regiones del país hacia el AMEM. Esto, a su vez, ha incrementado la presión sobre el suelo,

63
los bosques, las aguas y los recursos hidrobiológicos. Es posible que, con la suscripción del TLC,
esta situación se agudice.

La política nacional de desarrollo alternativo, se ha implementado en el AMEM, como una estrategia
para contrarrestar los efectos negativos de la política antes mencionada. Sin embargo, aunque
algunos proyectos están actualmente en ejecución, los resultados esperados son totalmente
incipientes en la región.

La anterior política se ve negativamente afectada por la política nacional de fumigación de cultivos
de coca. Si bien el propósito es la erradicación de cultivos de uso ilícito, los resultados no se
compadecen con él. El área sembrada de coca ha aumentado en los últimos años; se han fumigado
cultivos de pancoger, incluidos, en algunos casos, aquellos establecidos dentro de procesos de
desarrollo alternativo; la población involucrada en esta actividad tiende a adentrarse hacia zonas
más remotas, afectando aun más las áreas boscosas.

Finalmente los planes de desarrollo departamentales con su perspectiva desarrollista fundada en la
construcción de vías y el desarrollo ganadero y agroindustrial afectan el área dificultando el
cumplimiento del propósito para el cual fueron definidas las zonas del AMEM en la periferia de las
áreas protegidas.

Tercer nivel
Los vínculos político–administrativos, que surgen en el AMEM y no afectan o afectan
tangencialmente a las áreas protegidas, se relacionan fundamentalmente con los planes de
desarrollo de la CDA y de CORMACARENA y de los POT–EOT municipales. En el primer caso,
porque sus áreas de jurisdicción cubren la totalidad del territorio del AMEM. Los resultados de
gestión no son, en este caso, nada alentadores, si se tiene en cuenta el grado de intervención y
destrucción del sistema de sustentación natural en las Áreas para la Preservación del AMEM.

En el segundo caso, el ordenamiento territorial del AMEM, exceptuando las áreas protegidas cuya
existencia se reconoce en los POT–EOT, se define dentro del marco general que establece el
Decreto Nº 1989 de 1989 pero se precisa en los planes o esquemas de ordenamiento municipales.

Cuarto nivel
En este nivel, los vínculos político–administrativos que surgen del AMEM y afectan a las áreas
protegidas, son principalmente de tres tipos.

– Las políticas que define la UAESPNN para la consolidación del área amortiguadora de las áreas
protegidas, aspecto estrechamente ligado a la puesta en marcha del SIRAP. En este propósito la
UAESPNN trabaja estrechamente con CORMACARENA, la CDA, la gobernación del Meta, los
municipios cuyo territorio se extiende al interior de los Parques y algunas asociaciones locales
de campesinos. A pesar de la buena voluntad, la consolidación de esta iniciativa se ha visto
fuertemente menoscabada debido a la situación de orden publico y a la intensidad de
intervención humana en el área.
– Los planes de desarrollo, gestión, inversión y acción de algunos municipios, cuyo efecto se
evidencia en la financiación de infraestructura (carreteras, escuelas) dentro de las áreas
protegidas, además de ser contrarios a la ley, contribuyen a impulsar el avance de los frentes de
colonización al interior de los Parques.

64
– Finalmente, las áreas protegidas del AMEM, son afectadas por planes de desarrollo que
promueven algunas organizaciones campesinas locales, como ASCAL–G, ACATAM, entre otras.
Si bien, en algunos casos, sus planes de desarrollo se concibieron en zonas fuera de los
Parques (por ejemplo, en el interfluvio Losada–caño Perdido), en la actualidad incluyen
importantes sectores de las áreas protegidas. Esto es tanto mas complicado, en cuanto a que no
solo infringe la legislación existente sino que además promueve la consolidación de un proceso
de establecimiento permanente de comunidades campesinas en estos lugares. Tiene, sí, la
ventaja que se facilita la gestión de los funcionarios de las áreas protegidas en la medida que los
interlocutores son comunidades organizadas y con sensibilidad ambiental.

2.1.5.2. VINCULOS SOCIO–CULTURALES

Primer nivel
El proceso de poblamiento de la región del AMEM es el que mejor caracteriza los vínculos de la
misma con el resto del país. Partiendo de una fase incipiente de poblamiento, a principios del siglo
veinte, que genera ya vínculos claros entre la región y la zona andina y pasando por una época de
consolidación del proceso, en los años 50´s a 70´s, y un último periodo que lleva hasta la actualidad
en que el aumento de población ha sido geométrico y muy impulsado por los cultivos de coca.

Como se describió en acápites anteriores, a la región del AMEM, han llegado inmigrantes de todos
los departamentos de Colombia. Esto ha dado lugar a un crisol socio–cultural en el cual es difícil
identificar una nueva cultura regional. Por el contrario, lo que se percibe es una subcultura fruto de la
mezcla de resentimiento hacia el estado, por su violencia y abandono, de esperanzas frustradas de
mejoramiento del nivel de vida a través de la colonización, de temor ante el narcotráfico y el conflicto
armado y de sentimiento de doble ilegalidad por sembrar y procesar cultivos de uso ilícito y por
hacerlo, frecuentemente, dentro de las áreas protegidas.

No obstante esta compleja e indefinida situación, aún es evidente que la población del sector sur–
occidental del AMEM guarda estrecha relación con San Vicente del Caguán en el Caquetá y de allí
con los departamentos del Huila y Tolima. La región del bajo Guayabero y sus afluentes se relaciona
principalmente con San José del Guaviare. La relación de la población del sector norte, es, en
general, muy fuerte con la región de los llanos (departamento del Meta) y con sectores del
departamento de Cundinamarca y Bogotá.

Tercer nivel
En el nivel correspondiente al interior del AMEM es de notar la presencia de un conjunto de
comunidades indígenas que ocupan 14 resguardos, con un área total de 160.000 ha y una población
total de 1.733 habitantes. Estos indígenas, de las etnias Guayabero, Embera–Katios, Paeces, Pijaos,
Tucanos, Piaratapuyos, Desanos y Curripacos, aun tienden a mantener estrechos lazos son sus
parientes en los llanos orientales, en le Choco, en el Cauca, en el Tolima, en el Vaupés y en el
Inírida. Dentro del PNN Sierra de La Macarena habita una comunidad cerca de 200 indígenas
Guayaberos que, en la actualidad se encuentran en el proceso legal de consolidar su resguardo.

2.1.5.3. VÍNCULOS ECONÓMICOS Y DE INFRAESTRUCTURA

Primer nivel

65
El fenómeno económico que, desde lo nacional, afecta toda el área del AMEM, incluidas las áreas
protegidas, es el cultivo, procesamiento y comercialización de la coca. Esta actividad es la que
permite a los pobladores locales mantener la ilusión de mejorar su nivel de vida, es la que permite
generar algunos ahorros para regresar al lugar de origen ó, más frecuentemente, para organizar una
ganadería. Es también la que demanda la entrada de múltiples insumos químicos para el cultivo y el
procesamiento de la pasta de coca, lo que atrae bienes variados desde los mercados nacionales y
regionales y, no menos importante lo que empuja a abrir carreteras y trochas. La producción de coca
en la región se puede calcular en cerca de 70 toneladas de pasta de coca al año, estimando que
tenemos unas 15.000 ha de cultivos y una producción promedio de 4,7 Kg de pasta de coca por
hectárea/año.

Otro aspecto económico de importancia ha sido la consolidación de una amplia red de carreteras en
el AMEM. Las cuatro vías principales corresponden a la carretera que bordea todo el AMEM en su
costado nor–oriental y que viene desde Villavicencio hasta San José del Guaviare; la carretera que
desde Neiva va a San Vicente del Caguán, desde donde continua hasta La Macarena y
posteriormente hasta Vista Hermosa; la trocha que atraviesa totalmente el PNN Tinigua y que corre
desde La Julia, al norte, hasta El Rubí, al sur y la trocha que atraviesa la zona oriental del PNN
Sierra de La Macarena desde Nueva Colombia, sobre el río Guayabero hasta el río Cafre, al norte.
Además de estas vías, existe todo un conjunto de ramales que disectan al AMEM y ponen en
entredicho la integridad ecosistémica del área.

Por último, en este mismo nivel opera la actividad económica relacionada con la explotación
comercial de fauna y flora silvestre. Si bien, en la región, su intensidad tiende a disminuir, en parte
por prohibiciones de los grupos alzados en armas y en parte por sustracción de materia, esta
actividad sigue siendo jalonada por el comercio ilegal de fauna que opera en las capitales
departamentales y en Bogotá.

Segundo nivel
Una importante actividad económica, que surge de la región fuera del AMEM pero que últimamente
afecta en forma intensa al sector norte del mismo, es el desarrollo del cultivo de palma africana y el
procesamiento de aceite. A pesar de su implantación reciente, este cultivo ya cubre mas de 1.200
hectáreas en los municipios del AMEM. Además, el desarrollo actual de un megaproyecto de yuca
en San Juan de Arama y del Distrito de Riego del AMEM, sobre 41.000 hectáreas, esbozan un futuro
de agroindustria para la región, cuyas consecuencias sobre la tenencia de la tierra y sobre los
procesos de colonización, aún son inciertos.

El comercio general de bienes y la oferta de servicios, en el AMEM, está estrechamente ligada con
centros de acopio y servicios externos, como Bogotá, Villavicencio, San Vicente del Caguán y
Granada. En efecto, la región del AMEM misma, no cuenta con industrias propias y recibe servicios
(salud, educación, comunicación) dependientes de las capitales departamentales.

Tercer nivel
Además del proceso de avance de la frontera agrícola, alentado por el cultivo de coca, la
ganaderización del entorno es, tal vez, el aspecto que mejor caracteriza el desenvolvimiento
económico del AMEM. Esta actividad incide en la destrucción de los bosques, para la ampliación de
potreros, y en la destrucción de los suelos, por compactación y erosión. Los beneficios económicos
de la comercialización de la coca se reinvierten, en buena parte, en esta actividad lo cual alienta su

66
expansión. A esta amenaza no son, en absoluto, ajenas las Áreas Protegidas que ya están
dramáticamente afectadas.

El comercio y oferta de bienes y servicios, dentro del AMEM, gira alrededor de algunos poblados
principales como San José del Guaviare, La Macarena, La Uribe, Vista Hermosa y Puerto Rico.
Estas poblaciones dependen, a su vez, para bienes y servicios de aquellas mencionadas en el punto
anterior.

Cuarto nivel
En este nivel, que incluye los vínculos económicos y de infraestructura que desde el AMEM inciden
sobre las Áreas Protegidas, el aspecto mas notorio es el flujo de bienes entre las comunidades
asentadas en su interior y los centro de acopio de nivel medio a bajo, como San Juan de Losada y
La Macarena y La Carpa, al sur; Puerto Rico, Puerto Lleras y Vista Hermosa, al norte; y San José
del Guaviare, al oriente.

2.1.5.4. VÍNCULOS Y RELACIONES AMBIENTALES

Primer nivel
En cuanto los vínculos ambientales que amarran al territorio AMEM con sus diferentes figuras
espaciales y, a la vez, con el ámbito extraterritorial, tres aspectos son de fundamental importancia.

Por su ubicación geográfica y sus características altitudinales y climáticas, el AMEM es un gran
captador y regulador de aguas. Estas no solo benefician a la población local y son de vital
importancia para salvaguardar la integridad ecológica de las Áreas Protegidas, sino que también
drenan, por la compleja red de ríos y caños del AMEM, hacia las cuencas del Metica, en las sabanas
de los Llanos, y hacia las cuencas del Guaviare, Vaupés, Inírida y Apaporis, en las selvas
amazónicas. En este sentido, es tan importante la calidad como la cantidad de esta agua, ya que las
masas vegetales ribereñas y la fauna acuática ajustan su supervivencia al ritmo del régimen fluvial.
Infortunadamente, estas dos variables están siendo negativamente afectadas, de manera intensa.
Por la deforestación, rampante en la región, y la destrucción de suelos, en general y en especial,
sobre las riberas de los ríos, los regímenes fluviales se han desestabilizado, dando lugar a sequías e
inundaciones extremas.

Por los procesos de erosión laminar y en cárcavas, en las áreas planas a alomadas, y de
movimientos en masa, en algunos sectores del piedemonte de la cordillera andina, aunados al
vertimiento de sustancias químicas, residuos del cultivo y procesamiento de la coca, las aguas se
han enturbiado y contaminado.

Otro vínculo de importancia que, desde el AMEM, trasciende a nivel extraregional, es el flujo de
recursos hidrobiológicos. Numerosas especies de peces buscan las cabeceras o partes superiores
de los ríos para desovar y luego migrar de nuevo aguas abajo, donde son aprovechadas por
comunidades para el autoconsumo o por pescadores y comerciantes, con fines de mercado. El
AMEM, como ya se mencionó, encierra las zonas altas de ríos de gran importancia regional y
además incluye varios raudales, lugares considerados como verdaderos criaderos de peces por los
habitantes locales.


67
Finalmente, el AMEM se relaciona con la región circundante, desde el punto de vista ambiental, por
su vocación de corredor ecosistémico. En cierta manera, en la base de la razón de ser del AMEM,
está la preocupación de salvaguardar la conexión entre los ecosistemas andinos y amazónicos, ya
destruida en buena parte a lo largo de toda la cordillera Oriental hacia el sur. Pero, adicionalmente,
por su posición geográfica, el AMEM se constituye en la conexión entre los ecosistemas andinos y
orinocenses. Esta triple condición de puente ecosistémico del AMEM, es única en el país. Así se
pensó en los años 50´s y hasta los años 90´s. En la actualidad esa condición ha prácticamente
desaparecido, debido a la intensa deforestación y alteración de suelos y aguas, en la región.

2.1.6. IMPORTANCIA DE LAS ÁREAS PROTEGIDAS EN EL CONTEXTO REGIONAL

Las Áreas Protegidas del AMEM (PNN Sumapaz, PNN Picachos, PNN Tinigua y PNN Sierra de La
Macarena) tienen gran importancia regional, tanto desde el punto de vista político, como económico
y ambiental.

2.1.6.1. DIMENSIÓN POLÍTICA

En lo político, las áreas protegidas del AMEM tienen gran importancia en el desarrollo del conflicto
armado. Las cuatro áreas están, casi totalmente, bajo dominio de los grupos subversivos y han
constituido, tradicionalmente, el corredor fundamental para el desplazamiento, repliegue y
organización de ofensivas de las FARC, entre la región amazónica y el interior del país, en especial
la zona de Bogotá y el oriente de Cundinamarca y el norte del Huila y Tolima. Además, también
permiten la conexión con frentes armados de apoyo, ubicados en las selvas amazónicas.

Además los grupos paramilitares ejercen dominio territorial en la zona norte en las cuencas del Ariari
y Güejar, así como en el sector sur de las sabanas al sur del río Losada. La disputa territorial entre
estos dos grupos y el Ejército configura un área de conflicto intenso.

2.1.6.2. DIMENSIÓN ECONÓMICA

Las Áreas Protegidas del AMEM, en especial los PNN Tinigua y Sierra de La Macarena y en menor
medida el PNN Cordillera de Los Picachos, son muy importantes, en el contexto regional, para la
producción y procesamiento de cultivos de coca. La región del AMEM, que rodea a estos dos
primeros Parques, es el área de mayor extensión de cultivos de coca del país. Dentro de las áreas
protegidas mismas, existen mas de 3.000 hectáreas sembradas con este cultivo.

Otro renglón de importancia económica para la región, en el cual los PNN Tinigua y Sierra de La
Macarena participan activamente, es en la producción ganadera. Se estima que en estas dos áreas
hay cerca de 16.000 hectáreas de potreros enrastrojados y un hato estimado en 12.000 cabezas de
ganado.

2.1.6.3. DIMENSIÓN AMBIENTAL, ESCÉNICA Y CULTURAL

Dentro de la dimensión ambiental, las Áreas Protegidas del AMEM son de vital importancia para la
región, e, incluso, para el país, por la presencia de una alta variedad de ecosistemas que se
distribuyen a lo largo de un gradiente altitudinal con una amplitud mayor a 3.000 m.s.n.m. Esto
implica la existencia de ecosistemas paramunos, ecosistemas alto y bajo andinos, ecosistemas

68
basales del piedemonte y de la planicie amazónica. Esta secuencia multiplica su variedad por la
presencia de la Sierra de La Macarena que, desde un área basal a 250 m.s.n.m. surge como una
gran isla hasta alcanzar una altura cercana a los 1.700 m.s.n.m.

Esta gran variedad de ecosistemas y climas es concomitante con una gran diversidad de especies
de fauna y de flora, varias de ellas endémicas a la región.

No obstante el alto grado de deterioro del AMEM ya mencionado, es tan solo a lo largo de la
sucesión altitudinal de las cuatro áreas protegidas del AMEM, en donde aún se puede garantizar la
existencia de un corredor biológico que conecte los grandes ecosistemas de los Andes, de La
Macarena, de la Amazonia y de la Orinoquia.

Finalmente, es también desde y entre estas áreas protegidas que se podrá garantizar el flujo
regional de la fauna acuática.

Las Área Protegidas del AMEM, en especial los PNN Tinigua y Macarena, también tiene una gran
importancia regional por la presencia de lugares de belleza excepcional que atrajeron visitantes en el
pasado pero en donde, hoy, no se puede desarrollar el ecoturismo por la situación de orden público.
Entre los paisajes naturales sobresalen por exuberante belleza además de Caño Cristales (Zona de
Recuperación para la Preservación Sur), el Indio Acostado (extremo Norte del PNN Macarena), el
Salto de Santo Domingo (PNN Macarena), los Termales de Vista Hermosa (PNN Macarena), los
Raudales I y II del río Guayabero con sus petroglifos y pictografías (PNN Tinigua y Macarena), la
Sierra de La Macarena (PNN Macarena), los Senos de Amalia (PNN Macarena), las Sabanas
Naturales del Tablazo (Zona de Recuperación Producción Norte), Piedra Gorda de Lejanías con sus
petroglifos (Zona de Producción). Estos atractivos se constituyen en grandes potenciales para el
ecoturismo, con el cual se fomenta el conocimiento, disfrute, valoración y conservación de los
recursos naturales; convirtiéndose en una actividad económica viable acorde con el desarrollo
sostenible de la región.

Finalmente, estos dos Parques incluyen escenarios de importancia cultural en donde existen
petroglifos y pictografías, como testimonios mudos de culturas desaparecidas. Además el PNN
Sierra de La Macarena incluye el Resguardo de Caño Ceiba, cuyos habitantes indígenas son
portadores de cosmovisiones y costumbres diferentes a las nuestras, lo cual enriquece el potencial
de estrategias de manejo de la región.

2.1.6.4. ANÁLISIS DE TENDENCIAS DE EVENTOS PASADOS Y POSIBLES EVENTOS FUTUROS
QUE AFECTAN A LAS ÁREAS PROTEGIDAS

A partir de un ejercicio de grupo en el cual se analizaron los eventos pasados que han estructurado
la región y sus consecuencias sobre las Áreas Protegidas del AMEM, se identificaron los ocho
aspectos de mayor importancia. Además, se pudo identificar dos tipos de eventos futuros que
también afectarán a los Parques.

2.1.6.4.1. EVENTOS PASADOS Y SUS TENDENCIAS

Los ocho eventos se definen de manera muy breve pues ya han sido ampliamente descritos en
secciones anteriores de este diagnóstico.

69

– Extracción insostenible de fauna y de flora: Se considera que este evento decrece y
desaparece en cuanto a su propósito comercial. Esto, considerando que las mejores maderas ya
han sido extraídas de los lugares accesibles y que los grupos armados están impidiendo su
explotación. A nivel de autoconsumo/subsistencia la madera, la fauna y los peces seguirán
siendo explotados por los campesinos y colonos locales pero en forma marginal, con bajas
consecuencias negativas adicionales sobre las áreas protegidas, en parte debido a la regulación
de la guerrilla.

– Cultivos de usos ilícito: En función de la dinámica de estos cultivos, reportada por el SIMCI, se
concluyó que lo más probable es que las áreas destinadas a este uso, se expandan en la región
en general, pues como es sabido para el 2004 el departamento del Meta era el principal
productor de pasta de coca y la tendencia identificada era hacia el crecimiento del área en
cultivos ilícitos. En el Parque Sierra de La Macarena, el sector oriental y las franjas paralelas a
los límites norte y sur serán las mas afectadas.

– Frentes de colonización: Concomitante con la situación anterior, los frentes de colonización
tenderán a ampliarse, dentro de las Áreas Protegidas, en especial con el propósito de
incrementar el área de potreros para el ganado. Esta actividad se potenciará con los recursos
obtenidos de la comercialización de la coca y por ser la única inversión mínimamente segura
para el colono.

– Ocupación guerrillera: Es difícil prever el futuro en cuanto a este aspecto. Se considera que la
ocupación guerrillera se mantendrá en las Áreas Protegidas, aún si se inicia un nuevo proceso
de Paz. En efecto, estas áreas han sido tradicionales reductos de las fuerzas subversivas aún
durante procesos de diálogos pretéritos, entre estas y el gobierno.

– El desarrollo de la agroindustria en el AMEM: Este proceso se consolidará a futuro, alrededor
del cultivo de la Palma africana y del Distrito de Riego del Ariari. Las consecuencias sobre las
Áreas Protegidas, podrán ser de dos tipos: – La agroindustria estabiliza la economía regional,
genera empleo y mejora las condiciones de vida en general. En este caso, absorberá un gran
número de campesinos y muchos migrarán desde el interior de las Áreas Protegidas hacia las
nuevas fuentes de trabajo; – La consolidación de la agroindustria generará intensos conflictos
territoriales entre grupos paramilitares que, en la actualidad, dominan esas zonas, y los grupos
guerrilleros. Esto causará el desplazamiento de colonos y campesinos hacia el interior de las
Áreas Protegidas, como en efecto ya viene sucediendo.

– Desarrollo de la red vial al interior de las Áreas Protegidas: Se considera que las carreteras
entre La Julia y El Rubí (PNN Tinigua), entre Vista Hermosa y La Macarena y entre Nueva
Colombia y el río Cafre (PNN Sierra de La Macarena) se consolidarán, por ser alternativas mas
cortas para cruzar el área AMEM de sur a norte. En la medida en que se consolide y expanda la
ganadería en las Áreas Protegidas, estas vías se vuelven vitales para el comercio.

– Organizaciones campesinas locales: Lo más probable es que estas organizaciones, que
funcionan en áreas de los Parque, se consolidarán alrededor del doble propósito de asentarse
de manera definitiva y organizada en los Parques y de manejar el entorno a través de prácticas

70
de desarrollo sostenible y ambientalmente amigables. La reubicación de campesinos fuera del
Parque será una posibilidad muy remota.

– Resguardo La Ceiba: Se prevé que ante la insistencia de algunos líderes indígenas y el apoyo
de la UAESPNN, se constituye el resguardo de La Ceiba. Sin embargo, dado su alto nivel de
ocupación por colonos, este no logra consolidarse. Aún así, su mera existencia y su
organización comunitaria se constituyen en un aliado importante de los funcionarios del Parque
en la búsqueda de soluciones a la destrucción ambiental.

2.1.6.4.2. EVENTOS FUTUROS

A través de un ejercicio de análisis prospectivo que parte de la situación actual, se singularizan dos
eventos que aún no han ocurrido, pero que se estima tiene alta probabilidad de volverse una
realidad. Estos son:

– La fumigación de los cultivos de uso ilícito en las Áreas Protegidas del AMEM: En el marco
de la política de erradicación del cultivo de la coca, en el país, las Áreas Protegidas están siendo
concebidas como refugios para esta actividad. Esto es especialmente notorio en el caso de los
PNN Tinigua y Sierra de La Macarena por dos razones: – Se encuentran insertas en la región de
mayor extensión de cultivos de este tipo, en Colombia; – En la actualidad, incluyen mas de 3.000
hectáreas sembradas en coca.
La fumigación en las zonas circundantes a estas dos Áreas Protegidas es ya una práctica, con
cerca de diez años de historia. La erradicación manual de 3.000 hectáreas de coca, no se
percibe como claramente práctica y efectiva, en una región en donde el incremento de áreas
cultivadas es creciente. Sabemos
11
por información de prensa que en el Parque Macarena
aumentó el área sembrada en cerca de 1.200 hectáreas entre diciembre de 2004 y septiembre
de 2005.

En el caso que el gobierno decida fumigar en los Parques, se prevén las siguientes consecuencias:
1). Se incrementa el malestar de la población local hacia el gobierno, lo cual anula o, por lo menos,
debilita la posibilidad de entablar acuerdos, entre la UAESPNN y las comunidades, dirigidos a mitigar
el actual proceso de deterioro de estas áreas protegidas; 2). Se expande la estrategia de abrir
pequeñas áreas, en medio de los bosques, en lugares cada vez mas remotos. Esto dificulta el
acceso de la fuerza pública y neutraliza la estrategia de fumigación. En efecto, fumigar cientos o
eventualmente miles, de pequeños lotes dispersos en la selva, además de los altos costos implica
fumigar cientos o miles de hectáreas de bosques naturales.

– El desarrollo de un nuevo Proceso de Paz: Se considera probable que se inicie un nuevo
Proceso de Paz, entre el gobierno y la guerrilla. Aunque, en teoría, esto eliminaría el principal
problema frente a la gestión de la UAESPNN en las Áreas Protegidas del AMEM, en la práctica
podrá ocurrir lo que ha pasado en otras oportunidades similares: la guerrilla permanece en la
región del AMEM y las áreas protegidas seguirán bajo su control, ya que, como se mencionó,
estas forman parte del reducto tradicional de las FARC desde su creación en 1966.


11
El 5 de octubre se informo en El Tiempo que el Parque La Macarena tiene 3.976 ha de cultivos de coca, es decir 1.269
más que en diciembre de 2004.

71
2.1.6.5. OPORTUNIDADES, LIMITANTES Y AMENAZAS REGIONALES

2.1.6.5.1. OPORTUNIDADES Y LIMITANTES PARA LA GESTIÓN EN LAS ÁREAS PROTEGIDAS
DEL AMEM

– OPORTUNIDADES

– La consolidación de las organizaciones campesinas locales. Esto se considera como
una oportunidad, por dos razones principales: –La existencia de interlocutores
organizados; –La actitud ambientalista de dichas organizaciones.

– La creación del resguardo La Ceiba. Es una oportunidad por las misma razones
expuestas en el punto anterior.

– La voluntad política y el apoyo de las instituciones regionales (CDA, Cormacarena,
gobernaciones y municipios) para el desarrollo e implementación de un plan básico de
manejo del área.

– LIMITANTE

– El principal limitante, como se ha expuesto reiterativamente en este documento, es la
presencia de los actores del conflicto armado.

2.1.6.5.2. OPORTUNIDADES Y AMENAZAS PARA LA CONSERVACIÓN

– OPORTUNIDADES

La principal oportunidad es la existencia misma de las cuatro áreas protegidas, en la medida en que
garantizan el flujo de materia y energía, desde la zona de Páramo hasta la planicie amazonense–
orinocense, y que de esta forma incrementan la resiliencia ecosistémica de todo el conjunto.

Otra oportunidad es la existencia de las diferentes figuras de ordenamiento espacial del AMEM que,
en la medida en que cumplan con el propósito que les define el Decreto 1989 de 1989, se
constituyen en áreas de amortiguación efectivas de los Parques.

– AMENAZAS

Los procesos que constituyen las mayores amenazas en el entorno territorial, de acuerdo con el
impacto generado, son:

i. Disminución del potencial de las cuencas de los ríos Orinoco, Amazonas, Magdalena.
ii. Fragmentación de ecosistemas.
iii. Deforestación.
iv. Extracción insostenible de flora y fauna.
v. Contaminación.
vi. Incendios forestales.
vii. Deterioro de ecosistemas alrededor de las Áreas Protegidas.

72

Estos procesos generan impactos, que en orden de importancia, son:

i. Conflictos por uso del suelo.
ii. Erosión.
iii. Pérdida de biodiversidad.
iv. Cambios en la estructura y composición de los ecosistemas.
v. Cambio climático.
vi. Disminución de la calidad del agua.
vii. Eliminación de la conectividad ecosistémica.

Entre estos procesos, la deforestación, la fragmentación de ecosistemas y la disminución del
potencial hídrico de las cuencas de los ríos Orinoco y Amazonas, son los que contribuyen
mayormente al deterioro de los ecosistemas. La deforestación es la mayor generadora de los
impactos identificados, pues contribuye en las demás de manera significativa; en segundo lugar, se
encuentra la fragmentación de ecosistemas, que contribuye en menor medida al cambio climático y a
la disminución de la calidad del agua; en tanto la disminución del potencial hídrico incide en la
pérdida de biodiversidad, cambios en la estructura y composición de los ecosistemas y conflictos de
uso del suelo.

En el análisis realizado, la deforestación, tiene como causas la ausencia de alternativas de
producción sostenible, el escaso cumplimiento de la normatividad, los conflictos de uso del suelo, la
expansión de la frontera agropecuaria y los cultivos de uso ilícito. De estas, las que tienen mayor
incidencia en los impactos regionales son la primera, tercera y cuarta, en tanto las que tienen mayor
relación con las demás y son las que generan los mayores efectos son tercera, cuarta, primera y
quinta.

Respecto a la fragmentación de ecosistemas, las causas del proceso y sus impactos son: pérdida de
cobertura vegetal, megaproyectos (vial), conflictos de uso del suelo, expansión de la frontera
agropecuaria y cultivos de uso ilícito. La primera y la tercera son las más afectadas por las otras
causas, seguida de la cuarta, en tanto la primera, la tercera y la cuarta son las de mayor incidencia
en la fragmentación.

En Colombia la frecuencia de incendios forestales en la selva oriental no ha sido documentada, pero
sin duda ha aumentado, especialmente en las áreas de la Sierra de La Macarena, el Guaviare y el
piedemonte del Caquetá (Etter, com. pers.). Así las cosas, los bosques tropicales que presentan mayor
vulnerabilidad al cambio climático son los que se encuentran en zonas de transición hacia climas con
marcada estacionalidad, los relictos pequeños (en general, menores de 10.000 ha) y aislados, situados
lejos de las vertientes andinas o piedemontes, en especial en la mitad nor–oriental del país. También
son más vulnerables los bosques tropicales cercanos a los piedemontes, pero fuertemente
fragmentadas y con un uso de la tierra que ha producido erosión y compactación de los suelos
(Caquetá y Putumayo).

Un aspecto altamente preocupante es el intenso deterioro de los ecosistemas circundantes a las
Áreas Protegidas del AMEM. Esto es especialmente notorio en todo el contorno del PNN Sierra de
La Macarena y al norte, al sur y al occidente del PNN Tinigua (Mapa 8). Las consecuencias de esta
situación son:

73

– La conectividad ecosistémica con los Andes y con la megacuenca orinocense–amazonense, se
ha perdido o reducido a estrechos corredores, como se aprecia en el Mapa 8.
– La capacidad de recuperación de las áreas intervenidas dentro de estos dos Parques, se ve
fuertemente disminuida, especialmente en los sectores periféricos.



74

2.2. CARACTERIZACIÓN GENERAL DEL ÁREA

2.2.1. GENERALIDADES DEL ÁREA

2.2.1.1. LOCALIZACIÓN DEL ÁREA

El PNN Sierra de La Macarena se deriva de la Reserva Biológica de La Macarena, se encuentra
situado entre las coordenadas planas Norte X: 863.253 y 1.010.830; Occidente X: 815.396 Y:
989.155; Sur X: 736.295 Y: 1.026.709 Oriente X: 784.317 Y: 1.128.000 y con coordenadas
geográficas con origen Bogotá Norte 3º21´44´´ y 73º59´05´´, Occidente 2º55´46.7´´ y 74º10´42.5´´
Sur 2º12´51.4´´ y 73º50´26.9´´ y Oriente 2º38´52.9´´ y 72º55´47.9´´ en el departamento del Meta
12

(Mapa 9). La extensión total del Parque es de 629.280 ha. De estas 87.000 ha pertenecen al
municipio de Mesetas, 2.900 ha al municipio de Puerto Concordia, 139.000 ha al municipio de Puerto
Rico, 12.800 ha al municipio de San Juan de Arama, 240.000 ha al municipio de Vista Hermosa y
139.000 ha al municipio de La Macarena.

Tabla 16. Municipios con territorio dentro del Parque Sierra de La Macarena.
MUNICIPIO
NÚMERO DE
HECTÁREAS
% TOTAL
Mesetas 88.629,82 14,08
Puerto Concordia 2.929,83 0,47
Puerto Rico 139.434,21 22,16
San Juan de Arama 12.803,39 2,03
Vista Hermosa 245.706,15 39,05
La Macarena 139.776,60 22,21
Fuente: Adaptación de datos de Proyecto BIOMACARENA 1999 – 2001.
Nota: La extensión del Parque varía entre 600.000 ha y 630.000 ha según diferentes
fuentes. En el presente estudio el área se estableció en 622.600 ha.

2.2.1.2. ASPECTOS FÍSICOS

2.2.1.2.1. GEOLOGÍA GENERAL

En términos generales, el Parque Sierra de La Macarena incluye unidades litoestratigráficas del
Precámbrico, del Paleozoico, del Cretáceo, del Terciario y del Cuaternario (Mapa 10).

En el Distrito Macarena aparece una gran unidad del Precámbrico que corresponde al Precámbrico
Sierra de La Macarena (pEmg) y cubre la parte central de la misma. Esta unidad está bordeada, al
nor–occidente y al sur por la formación Guadalupe (Ks) del Cretácico, que se extiende en un
estrecho corredor hasta el Raudal Angostura I. Al oriente de la Sierra y en su extremo septentrional,
aparece la formación Guayabero (Tp), del Terciario. Esta formación se extiende, al occidente, entre
la formación Guadalupe y los depósitos aluviales del río Duda. Estos depósitos corresponden a
Abanicos Aluviales (Qa) del Cuaternario.


12
Proyecto BIOMACARENA 1999 – 2001. Es importante anotar que la extensión del Parque varía entre 600.000 ha y
630.000 ha según diversos estudios. En el presente estudio, la extensión se calculó en cerca de 622.000 ha.

75



En el Distrito Ariari–Guayabero aparece una gran unidad del Terciario, correspondiente al Terciario
Superior Amazonico (Tma). Al occidente, dicha unidad colinda con la formación Guayabero (Tp),
también del Terciario, y al sur con un amplio depósito del Cuaternario (Qa) que se extiende a todo lo
largo del río Guayabero. En el extremo oriental de este distrito, aparece un pequeño afloramiento del
Paleozoico, que corresponde a la formación Araracuara (Pza).

En el Acápite 2.1.2.1. las diferentes unidades litoestratigráficas ya fueron descritas. La situación
geológica del Parque reviste, en realidad, mayor complejidad, con la aparición de variaciones dentro
del panorama presentado, pero que no son detectables en la escala del trabajo utilizada.

Según Caicedo (1985, citado en Biomacarena, 2001) la geomorfología de la región se puede definir
así:

La Sierra de La Macarena es la principal unidad física y morfoestructural de la región. Esta cadena
de montañas, en estructuras plegadas, está limitada, en su costado oeste, por fallas de rumbo y, al
este, por fallas normales. En la parte sur de la Sierra aparecen fosas y semifosas de hundimiento de
edad Cenozoica, continuación del zócalo, originadas por una tectónica de compresión y rellenadas
de sedimentos de ambiente fluvial, constituidos principalmente por rocas sedimentarias
principalmente areniscas del Paleoceno al Oligoceno.

La plataforma de los Llanos Orientales de edad Paleozoica, se encuentran ocupando la parte baja
de la región, al este de la sierra. Está cubierta por sedimentos terciarios y cuaternarios lutíticos de
los que emergen formas tabulares, pertenecientes a la denominada “saliente del Vaupés”, en el sitio
llamado “raudal de Angostura II”.

Un conjunto de terrazas cuaternarias escalonadas y de colinas altas están localizadas en la parte
media y baja de las cuencas de los ríos Duda, Santo Domingo y parte media del río Güejar en la
unidad Guapayas–caño Venado. Estas están disectadas por los cauces de estos ríos y caños que
fluyen a ellos.

Finalmente, la planicie aluvial de desborde constituida por depósitos detríticos, de origen aluvio–
torrencial del cuaternario reciente del Holoceno, conforma los lechos mayores y terrazas bajas de los
ríos Güejar, Ariari, Guayabero, Cafre y Duda y los caños Yarumales y Cabre. Estas áreas están
sometidas a inundaciones periódicas y corresponden a las zonas aluviales recientes. Esta unidad
bastante compleja está compuesta además por bacines, cauces y meandros abandonados.

2.2.1.2.2. CLIMA

El Parque se encuentra bajo cuatro (4) tipos generales de régimen bioclimático:

CwbA0 – Templado Poco lluvioso con Periodo Frío Seco Superhúmedo Orogénico. La temperatura
durante cuatro meses o más es superior a 10ºC. La temperatura del mes más caliente es inferior a
22ºC. Alta humedad en el periodo caliente. El mes más lluvioso excede por lo menos diez veces la
lluvia caída en el mes más seco (Eslava et. al., 1986c). Asociado a elevaciones de >1.000 m que

76
generan aumento de la humedad. Dentro del Parque este bioclima afecta a toda la Sierra de La
Macarena.



AmiB4 – Tropical Lluvioso del Bosque Muy Húmedo. La temporada de sequía enero–abril poco
definida de 2 meses. Precipitaciones estacionales superiores a 2.500 mm/año. Precipitación
superior a 60 mm en el mes más seco. La variación entre el mes más caliente y el mes más frío no
excede los 3ºC (Eslava et. al., 1986c). Asociado a elevaciones de 200 m que generan aumento de
la humedad. Dentro del Parque este bioclima afecta un estrecho corredor que cubre básicamente el
sector de la trocha ganadera.

AmiB2 – Tropical Lluvioso de Bosque Moderadamente Húmedo. La temporada de sequía enero–
abril poco definida de 2 meses. Precipitaciones estacionales superiores a 2.500 mm/año.
Precipitación superior a 60 mm en el mes más seco. La variación de la temperatura entre el mes
más caliente y el mes más frío no excede los 3ºC (Eslava et. al., 1986c). Presenta transicionalidad
entre Selva y Sabana. Esta unidad bioclimática afecta a la totalidad de la planicie, al oriente de la
Sierra, en el gran triángulo que forman el río Cafre y el río Guayabero.

AmiB2o – Tropical Lluvioso de Bosque Moderadamente Húmedo Orogénico. La temporada de
sequía enero–abril poco definida de 2 meses. Las precipitaciones estacionales superiores a 2.500
mm/año. La precipitación superior a 60 mm en el mes más seco. La variación de la temperatura
entre el mes más caliente y el mes más frío no excede los 3ºC (Eslava et. al., 1986c). Presenta
transicionalidad entre Selva y Sabana. Dentro del Parque, el efecto de esta unidad bioclimática se
limita al sector correspondiente a la cuenca baja del Caño Ceiba, al oriente del Área Protegida.

Como se puede observar, la precipitación media anual en toda el área del Parque, es mayor a 2.500
mm y la temperatura media, salvo en la parte alta de la Sierra donde es cercana a 16ºC, fluctúa
entre 25ºC y 26ºC.

Los aguaceros de tipo convectivo u orogénico, relativamente frecuentes en la zona, pueden causar
efectos desastrosos en las áreas deforestadas, en especial en los lugares con mayor pendiente.

2.2.1.2.3. HIDROLOGÍA

De los ríos principales incluidos, total o parcialmente, dentro del Parque, dos son de origen andino y
cinco tiene su origen en la gran planicie del Distrito Ariari–Guayabero.

Parte del límite occidental del Parque está definido por el río Duda, que nace en la cordillera andina
en el sector de la cuchilla Chusca. Dentro del Parque, el río Duda recibe al caño Santo Domingo y al
río Santo Domingo, que nacen ambos en la Sierra de La Macarena.

El límite sur del Parque está definido, salvo en un trecho entre el Raudal Angostura I y la boca del
caño Yarumales, por el río Guayabero cuyo origen también se encuentra en la cordillera andina,
arriba del cerro Buenos Aires. Tanto este río como también el río Duda, son de aguas blancas,
barrosas que transportan materiales provenientes de la cordillera.

77

Parte del límite nor–oriental del Parque está definido por el río Cafre que nace en la planicie central y
oriental del Parque. Sus aguas son negras a mixtas (sensu Sioli, 1975) debido a los ácidos fúlvicos y
húmicos, que las tiñen. Aguas similares presentan el Caño Yarumales, el río Correntoso, el río Cabre
y el río La Ceiba, que disectan el Parque de norte a sur o de nor–occidente a sur–oriente y tributan,
todos, al río Guayabero.

Además de los ríos anteriores, un conjunto de quebradas menores, también de aguas negras,
confluyen en el río Guayabero.

El Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena, está inserto, en toda su extensión, en la parte
baja de las cuencas hidrográficas de los ríos Ariari y Guayabero (ver Mapa 3).

De la cuenca del río Ariari, incluye cerca de 36.000 ha (Tabla 17) lo cual corresponde al 3,3% del
área total de dicha cuenca. Estas 36.000 ha, a su vez, pertenecen a la sub–cuenca del río Güejar
cuya extensión es de 332.759 ha. Por lo tanto, el PNN Sierra de La Macarena tan solo incluye el
11% de la extensión de esta sub–cuenca.

La mayor parte del Parque (586.200 ha aproximadamente) pertenece a la cuenca del río Guayabero.
Este río, de origen andino y de aguas barrosas, define gran parte del límite sur y parte del límite
occidental del Parque. Sus afluentes principales en esta área, son el río Cafre, que define
parcialmente el límite norte del Parque; el río Duda que define parcialmente el límite occidental del
Parque; el río Cabre, el río Correntoso y el Caño Yarumales, que disectan el área del Parque y que
corresponden al Distrito Ariari–Guayabero.

Tabla 17. Principales cuencas y sub–cuencas del Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena.
CUENCA SUB–CUENCA
EXTENSIÓN
TOTAL
(ha)
EXTENSIÓN DENTRO
DEL PARQUE
CUBRIMIENTO
EN
EL PARQUE
ha % %
Río Ariari
(Total 1.102.155 ha)
Río Güejar 332.579 35.942 11,0 5,8
Río Guayabero
(Total 2.336.548 ha)
Río Cafre 84.970 24.350 28,6 3,9
Río Cabre 169.552 129.382 76,3 20,7
Río La Ceiba 38.403 38.403 100,0 5,3
Río Correntoso 32.946 32.946 100,0 5,3
Caño Yarumales 163.506 111.136 68,0 17,8
Caño Judío 11.034 11.034 100,0 1,8
Río Duda 387.992 151.992 39,0 24,4
Co 23 17.517 17.517 100,0 2,8
Co 28 19.308 19.308 100,0 3,1
Co 31 11.483 11.483 100,0 1,8
Co 27 8.023 8.023 100,0 1,3
Co 30 9.721 9.721 100,0 1,5
Co 36 12.985 6.962 53,6 1,1

78
Co 29 5.781 5.781 100,0 0,9
Otras menores 40.665 8.133 20,0 1,3
Totales 1.346.465 622.113 46,2 100,0

Las sub–cuencas con mayor extensión, dentro del Parque, son la sub–cuenca del río Duda (151.992
ha), la sub–cuenca del río Cabre (129.382 ha) y la sub–cuenca del Caño Yarumales (111.136 ha).
Entre estas tres, cubren el 63% del área total del Parque y ninguna de ellas esta incluida en su
totalidad, en el área protegida. En términos generales, tan solo el 46,2% de la extensión de las sub–
cuencas que afectan el Parque, está incluido en el mismo. El 53,8% no incluido, corresponde a las
partes medias y altas de las sub–cuencas, lo cual representa una amenaza a la conservación, en la
medida en que los sectores excluidos presentan un alto grado de deterioro ambiental.

2.2.1.2.4. RELIEVE GENERAL

En cuanto a las formas superficiales, la zona que comprende la Sierra presenta relieve más
pronunciado, de condición montañosa a colinada, además de terrazas y abanicos de origen aluvial y
coluvial, característicos de la macro–unidad Dominio Amazónico

Hacia la zona de menor pendiente, comprende formas de agradación y degradación continuas en las
márgenes de las corrientes, representadas por planos inundables y algunas formas más altas y
estructuradas como las llanuras y las terrazas aluviales que no están sujetas a inundación. Además
se presentan valles estrechos en los materiales más consolidados y laderas erosivas.

El Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena incluye un gradiente altitudinal de cerca de 1.500
metros de amplitud (Mapa 11). La zona más baja (200 m.s.n.m.) corresponde a los planos
inundables del río Guayabero, en el sector comprendido entre Nueva Colombia y la Inspección de
Puerto Ospina y de la parte inferior del río Cabre. La zona más alta corresponde al sector nor–
occidental (cerro Morropelado) y nor–oriental de la Sierra de La Macarena, con alturas entre 1.400 y
1.600 m.s.n.m. Allí se ubica el Pico Renjifo con 1.605 metros de altura aproximadamente.

El relieve general del sector, correspondiente a la parte del Distrito Ariari–Guayabero, es plano (250–
275 m.s.n.m.) a ondulado (275–325 m.s.n.m.) poco disectado, hasta alomado (325–400 m.s.n.m.)
disectado. Las partes más elevadas se presentan como filos alargados, que corren de norte a sur,
en los interfluvios de los ríos y quebradas principales.

Al extremo occidental de este sector, se inician las estribaciones más bajas de la Sierra; con una
primera franja angosta y empinada (400–500 m.s.n.m.), seguida por una franja empinada en la parte
central pero que se explaya hacia el sur, con una altura entre 500 y 800 m.s.n.m. Sobre esta franja,
en el sector sur, aparecen tres mesetas, de cima plana, con una altura entre 800 y 1.000 m.s.n.m.

Al occidente de estas y sobre gran parte del sector central y sur de la Sierra, aparece una gran
serranía, bordeada por taludes con una altura entre 800 y 1.000 m.s.n.m., cuya cima corresponde a
un altiplano con 1.200 metros de altura.


79
Desde la parte central de la Sierra hasta su área norte, se extiende un gran macizo montañoso, con
relieve quebrado y alturas que varían entre 600 y 1.200 m.s.n.m., y que, como ya se mencionó,
alcanza alturas entre 1.400 y 1.600 metros, en algunos macizos dispersos al norte.

En el costado occidental de la Sierra, en el sector de caño Negro, aparece una meseta inclinada
hacia el sur, con una altura de 400 a 500 metros. Al sur de esta, y a lo largo del río Duda existe una
Amplia


amplia zona con una altura de 300 a 350 m.s.n.m. disectada por el río Santo Domingo y la quebrada
Cachama, cuyos valles bajan hasta 250 m.s.n.m.

Al sur de esta ultima quebrada y a lo largo del río Guayabero, se extiende una franja, angosta y
plana, con una altura entre 200 y 250 metros.

En síntesis, el Parque incluye un gran macizo montañoso en su sector occidental, con alturas desde
500 a 1.605 m.s.n.m., bordeada al occidente, por mesas y planos bajos sobre un gradiente de 200 a
500 m.s.n.m. y al oriente por una gran planicie que disminuye en altura, desde 500 metros a 200
metros en dirección oriente y sur.

2.2.1.3. ASPECTOS BIÓTICOS

2.2.1.3.1. UNIDADES DE VEGETACIÓN

En el Parque se presentan 15 tipos generales de vegetación que corresponden a sabanas,
arbustales, bosques no inundables y bosques inundables (Mapa 12).

SB2: Sabana baja, semidensa, con dominancia de gramíneas y ciperáceas, algunos corredores de
bosques dispersos a lo largo de caños (Xylopia aromatica, Miconia minutiflora, Mauritia minor,
Crepidospermum rhoifolium, Mectandra sp., Guateria sp., Trachypogon plumosus, Setaria parviflora,
Axonopus aureus, Rynchospora spp., Bulbostylis spp.). Se encuentra en el límite sur del Parque
sobre relieve montañoso y piedemonte de la Sierra. Estas sabanas cubren 4.579 ha del Parque, la
cual corresponde al 0,7% del área del mismo
13
.

H: Sabana baja, semidensa con presencia de bosque bajo a medio, semidenso. Alta densidad de
arbustos y palmas (Ormosia sp., Tovomita sp.). Crece sobre paredes rocosas con cimas altas planas
y escalones escarpados de la Sierra. Estas sabanas cubren 6.726 ha del Parque lo que corresponde
al 1,1% del área del mismo.

HA: Complejos de sabanas, arbustos y arbustales con vegetación herbácea y arbustiva dispersa que
crece sobre la roca, sectores con bosque bajo–medio, denso y presencia de musgos, orquídeas,
líquenes y helechos (Vellozia tubiflora, Clusia spp., Byrsonima spp., Axonopus aureus, Raddiella
esenbeckii) y con sabana media, semidensa con arbustales esclerófilos dispersos y sectores con
suelo descubierto en afloramiento rocoso de la Sierra (Bulbostylis sp., Xyris sp., Rhynchospora sp.,

13
Las áreas y porcentajes se calcularon sobre la base de que el Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena tiene
622.000 ha.

80
Vellozia tubiflora, Clusia spp., Rapanea sp., Byrsonima spp., Navia sp., Roupala sp.). Esta unidad
cubre 15.443 ha del Parque lo cual corresponde al 2,5% del área del mismo.

SM2: Sabana media, semidensa a abierta, con escasos bosques bajos a lo largo de cursos de agua.
Esta unidad cubre 20.626 ha del Parque lo cual corresponde al 3,3% del área del mismo.

BA2: Bosque alto, semidenso, pocos emergentes. Presencia de lianas y epífitas. Alto grado de
endemismo (Ctenis macarenensis, Aechmea romeoir, Aechmea servitensis, Connarus jaramilloi,
Licania

81

Licania subachnophylla, Gustavia macarenensis, Inga macarenensis, Coussapoa macarenensis,
Ficus duquei, Pourouma jaramilloi). Se extiende sobre cimas planas de la Sierra en rocas ígneas del
Precámbrico (U. de Antioquía, 1989). Esta unidad cubre 33.257 ha del Parque lo cual corresponde al
5,3% del área del mismo.

BA3: Bosque alto, semidenso, pocos emergentes, presencia de lianas y epífitas, alto grado de
endemismo (Ctenis macarenensis, Aechmea romeroi. Licania subachnophylla, Gustavia
macarenensis, Inga macarenensis, Coussapoa macarenensis, Ficus duquei, Pourouma jaramilloi).
Se presenta en altitudes superiores a 500 m.s.n.m., en la parte norte de la Sierra. Esta unidad cubre
30.604 ha del Parque lo cual corresponde al 4,9% del área del mismo.

BA4: Bosque alto denso, presencia de emergentes que superan los 30–40 m de altura, abundancia
de lianas y epífitas. Hay perdida parcial del follaje en época seca; el sotobosque es denso con
presencia de palmas. Se observan a lo largo de los drenajes comunidades de Mauritiella sp. Crece
en las terrazas altas del río Cafre y Cabre. No existe información florística. Esta unidad cubre 10.853
ha del Parque lo cual corresponde al 1,7% del área del mismo.

BA6: Bosque alto a medio, semidenso, presencia de lianas y epífitas vasculares (Orchidaceae,
Araceae, Polypodiaceae); sotobosque denso. Se encuentra sobre asociaciones de planicies
amazónicas con la altillanura, en laderas ligeramente onduladas cerca al río Cabre. Cubre la mayor
parte del área protegida hacia el sector centro–oriental. No existe información florística. Esta unidad
cubre 266.146 ha del Parque lo cual corresponde al 42,7% del área del mismo.

BM1: Bosque medio a bajo abierto, con emergentes escasos que no superan los 25 m de altura,
sotobosque poco denso y baja presencia de lianas. Se ubica sobre abanicos coluvio–aluviales
planos a ligeramente ondulados (3–7º) ceca del caño Yarumales y el río Duda. No existe información
florística. Esta unidad cubre 38.524 ha del Parque lo cual corresponde al 6,2% del área del mismo.

BM2: Bosque medio a alto, denso a abierto, pocos emergentes que superan los 25 m de altura.
Sotobosque muy denso y diverso con dominancia de Pteridophytas, Genoma sp. y Calatea sp. Alto
grado de epifitismo y poca presencia de lianas (Couroupita guianensis, Apeiba aspera, Bombacopsis
quinata, Hymatanthus sp., Pourouma sp., Myrcia sp., Ormosia sp., Garcinia sp., Lacmellea sp.,
Mollia sp., Tovomita sp., Apeiba aspera, Sterculia sp.). Se encuentra en la parte centro occidental del
Parque, ocupa laderas bajas ligeramente inclinadas y en el piedemonte de la Sierra sobre la margen
izquierda de los ríos Santo Domingo, Duda y Guayabero. Esta unidad cubre 14.416 ha del Parque lo
cual corresponde al 2,3% del área del mismo.

BM6: Bosque medio–bajo, denso a semidenso, presencia de pocos emergentes y de palmas por
sectores; sotobosque poco denso con abundante regeneración natural. Se distribuye sobre el
piedemonte coluvio–aluvial en los alrededores bajos de escarpes y taludes de la Sierra. Presencia
de lianas y epífitas. Alto grado de endemismo. No existe información florística. Esta unidad cubre
33.340 ha del Parque lo cual corresponde al 5,3% del área del mismo.

BB1: Bosque bajo a medio, denso, presencia de emergentes; abundancia de lianas y epífitas,
árboles con copas pequeñas. Presencia de especies endémicas. Sotobosque denso a semidenso
(Jacaranda sp., Crepidospermum sp., Protium sp., Connarus sp., Licania sp., Gustavia sp., Ficus sp.,

82
Aegiphila sp., Qualea sp., Magea sp., Vochysia sp., Erisma sp.). Se encuentra sobre piedemonte y
relieve montañoso de la Sierra. Esta unidad cubre 76.284 ha del Parque lo cual corresponde al
12,2% del área del mismo.

BB2: Bosque bajo abierto con emergentes escasos de 12 m de altura. Fisionomía típica de
ecosistemas andinos. Presencia de Chusquea simpliciflora, sotobosque variable con abundancia de
heliconias, melastomatáceas, ciperáceas y piperáceas. Epifitismo muy alto y ausencia de lianas.
(Clusia sp., Hirtella sp., Myrsine sp., Tovomita sp.). Crece en cimas altas de la Sierra en el límite
norte y central del Parque (> 500 m.s.n.m.) y ligeramente inclinadas y con inclusiones precámbricas.
Presencia de niebla (Cárdenas et al., 1996). Esta unidad cubre 5.539 ha del Parque lo cual
corresponde al 0,8% del área del mismo.

Bal 1: Bosque alto a medio denso, presencia de emergentes; abundancia de lianas y epífitas
(Orchidaceae, Araceae, Polypodiaceae). Sotobosque con cobertura variable; se extiende a lo largo
de valles aluviales de ríos de aguas intermedias que nacen en la Sierra como el río Santo Domingo,
y caño Yarumales y en el sector oriental en el caño Cabre. Esta unidad cubre 16.157 ha del Parque
lo cual corresponde al 2,6% del área del mismo.

Bal 2–Bal 3: Bosque alto a medio semidenso a abierto, inundable con emergentes que superan los
30 m de altura y palmas. Alta densidad de árboles delgados, por sectores presencia de lianas y
epífitas (Orchidaceae, Araceae, Piperaceae y Polypodiaceae); sotobosque con densidad variable.
Las familias dominantes son Burseraceae y Moraceae (Brownea gradiceps, Iriartea deltoidea,
Lorostemom bombaciflorum, Oxandra polyantha, Eschweilera coriacea, Diplotrophis martiussi,
Puteria caimito, Inga acrocephalla, Dipteryx odorata). Se encuentran en el límite occidental del
Parque, sobre la margen izquierda del río Duda y del Guayabero hasta antes del Raudal I y
posteriormente, sobre la margen izquierda del río Guayabero, abajo de la desembocadura del caño
Yarumales hasta la desembocadura del río Cafre. Esta unidad cubre 49.617 ha del Parque lo cual
corresponde al 8,0% del área del mismo.

Como se observa, los tipos de vegetación dominantes en el Parque son los bosques altos (BA6) y
los bosques bajos a medios (BB1). Entre los dos cubren mas del 50% del área.

2.2.1.3.2. COBERTURA ACTUAL DEL SUELO

Los diferentes tipos de vegetación del Parque, han sido mayor o menormente intervenidos, por lo
cual en la actualidad (año 2000) presentan zonas en vegetación secundaria (rastrojos), en
potreros/cultivos de pancoger, en suelos desnudos muy deteriorados y en cultivos de coca (Mapa
13).

En la Tabla 18 se incluye, para cada tipo general de vegetación, el área que aún se conserva en
buen estado y la extensión de las áreas intervenidas.

En total, cerca del 3,7% del área del Parque ha sido intervenida en términos de deforestación.
Aunque el área en potreros y cultivos de pancoger (1.517 ha) parece baja, en realidad esta se
confunde con el área de suelos descubiertos, la cual seguramente corresponde a zonas sometidas a
pastoreo intenso, lo cual ha deteriorado los suelos y generado zonas desprovistas de cobertura
vegetal.

83

Tabla 18. Área no intervenida y área intervenida según los tipos de vegetación del
PNN Sierra de La Macarena (año 2000).
TIPO DE
VEGETACIÓN
ÁREA NO
INTERVENIDA
(ha)
ÁREA INTERVENIDA
TOTAL
(ha)
RASTROJO
(ha)
POTREROS–
PASTOS (ha)
SUELOS
(ha)
COCA
(ha)
BA2 32.760 496 179 181 128 8
BA3 30.496 108 54 53 1 ––
BA4 7.647 3.205 1.600 –– 1.353 252
BA6 259.887 6.258 2.291 –– 3.221 746
Bal1 15.881 276 73 –– 171 32
Bal2 11.089 832 370 120 312 30
Bal3 34.453 3.243 1.214 –– 1.807 222
BB1 73.888 2.396 1.522 373 463 38
BB2 5.458 81 17 –– 64 ––
BM1 37.105 1.419 490 59 741 129
BM2 14.301 114 96 2 16 ––
BM6 32.402 937 351 193 328 65
H 6.658 68 34 –– 34 ––
HA 14.205 1.239 1.022 –– 217 ––
SB2 4.078 500 359 –– 141 ––
SM2 19.579 1.047 457 536 28 26
TOTALES 599.887 22.219 10.129 1.517 9.025 1.548


Estos dos tipos de áreas cubren un área similar a aquella cubierta por rastrojos. Estos, a su vez,
posiblemente correspondan, al menos en parte, a potreros enrastrojados debido a la escasez de
ganado. En otras palabras, los campesinos abren mas áreas para potrero de las que pueden
efectivamente utilizar para el ganado que poseen, ante la expectativa de establecer ganado en
aumento.

Los tipos de vegetación en los cuales se abren preferencialmente los asentamientos son los
Bosques altos (BA6 y BA4) y los bosques ribereños (Bal3). En estos es, también, donde se siembra
mas coca.

Los sectores del Parque mas afectados por la deforestación corresponden a: – la zona entre la parte
superior del río Cafre y el río Cabre, al norte; – la ribera izquierda del río Guayabero, desde Nuevo
Colombia hasta su confluencia con el Ariari, al sur y sur–oriente; – el área del río Sansa, en el
extremo norte del la Sierra de La Macarena.

2.2.1.3.3. FAUNA Y FLORA

La avifauna de la Reserva de La Macarena registrada hasta 1978 contiene 456 especies
representadas en 65 familias, aproximadamente un 27% de toda la avifauna colombiana la cual es
dominada por especies de las Guyanas, Amazonas y con menor representatividad de la región
Andina. La mayoría de estas especies han sido reportadas en el área que actualmente abarca el
Parque Nacional.



84



Como especies de aves características coleccionadas en el Parque se pueden mencionar de la
Amazonía: Paroaria gularis gularis, Piaya melanogaster, Electron platyrhynchum pyrrholaemum; de
los Andes: Asio flammeus, Trogon personatus personatus, Campephilus pollens, Cistothorus
platensis tamae; migratorias de Norteamérica: Anas discors, Pandion haliaetus carolinensis, Actitis
macularia, Coccyzus americanus americanus.

En herpetofauna se tiene los siguientes datos: Paleosuchus trigonatus, Paleosuchus palpebrosus,
Crocodilus intermedius, Caiman crocodilus fuscus. Entre las tortugas podemos mencionar:
Podocnemis unifilis y Geochelone denticulata.

Como especies de mamíferos característicos se pueden mencionar Cebus apella, Alouatta
seniculus, Hydrochaeris hydrochaeris, Agouti paca, Tayassu tajucu, Pteronura brasiliensis, Panthera
onca, Felis concolor, Felis pardalis, Felis yagouaroundi y Felis spp.

En ictiofauna se tiene los estudios sistemáticos que nos dicen que las familias más abundantes en
los ríos del PNN La Macarena son los Pimelódidos, Carácidos y Cíclidos (Proyecto Biomacarena
1999–2001).

Una de las características que más se debe resaltar de la importancia de conservar el PNN Sierra de
La Macarena es la alta presencia de endemismos en flora y fauna. Actualmente se está revisando la
información disponible sobre el tema, ya que los preliminares de esta revisión arrojan la presencia de
más de veinte especies de flora y otro tanto de fauna entre aves, peces y mamíferos.

– Fauna endémica: Zocay Callicebus cupreus ornatus, peces pequeños de géneros Leyvaichthys
y Medemichthys, yamu o sabalote Brycon Whitei, trepatroncos gigante Xiphocolaptes
promeropirhynchus macarenae, copetón Zonotrichia capensis roraimae, montero ojiblanco
Chlorospingus ophthalmicus macarenae, tororoi Grallaria kaestneri, chango Macroagelaius
subalaris, atrapamoscas pechirrufo Leptopogon rufipectus, verderón cejiamarillo Vireolanius
eximius

(Proyecto Biomacarena 1999–2001)

.
– Flora endémica: Calymperes uleanum, Connarus perturbatus, Hirtella adenophora, Hirtella
maguirei, Anime Asplundia rhodea, Gustavia macarenensis, Inga macarenensis, Sterculia
guapayensis, Zapito o Zapotillo Sterculia macarenensis, "alga roja" Macarenia clavigera, cacho
de venado Vellozia macarenensis, Piper echinovarium y Licania lasseri (Proyecto Biomacarena
1999–2001).

2.2.1.4. ASPECTOS ECONÓMICOS

2.2.1.4.1. ACTIVIDADES ECONÓMICAS DENTRO DEL PARQUE

En los municipios con jurisdicción sobre el Parque Macarena, se desarrolla la economía campesina
(tanto en el sector agrario como ganadero), donde el uso de la mano de obra es de tipo familiar: la
actividad doméstica es inseparable de la actividad productiva; en ellas participan sin recibir salario
todos los miembros de la familia, en forma integrada.


85
La división del trabajo responde a diferencias de edad y sexo y a tradiciones culturales. Se contratan
peones solamente cuando la mano de obra familiar, aprovechada incluso en jornadas adicionales,
no es suficiente para cubrir las necesidades esporádicas de trabajo adicional. Por su carácter
familiar, la unidad abriga el compromiso irrenunciable de asegurar ocupación a todos los miembros
de la familia, a diferencia del empresario capitalista que puede regular el enganche de obreros según
las necesidades de la explotación.

El carácter de unidad de producción familiar de la economía campesina se mantiene solamente si
cuenta con una determinada extensión de tierra. Cuando los recursos, en particular la tierra, se
encuentran por debajo del área mínima indispensable para atender, por lo menos, las demandas
básicas de la familia, la unidad familiar comienza a expulsar a sus miembros, que han de buscar por
fuera otras alternativas de empleo e ingreso. Este fenómeno se manifiesta en múltiples formas de
migración (parcial, temporal, definitiva, etc.).

El consumo y la producción en la explotación campesina es simultánea. Produce bienes (que son al
mismo tiempo auto consumidos y/o destinados al mercado), y consume bienes para satisfacer las
necesidades culturales y materiales de la familia. Las decisiones sobre el qué, cómo y cuándo, están
marcadas por este doble carácter de productor–consumidor, dentro de un equilibrio dinámico entre
producción y consumo, inserto en un contexto local de vinculación al mercado agropecuario y de
ilícitos.

Unos de los principales objetivos del productor de la unidad agrícola es el sostenimiento de la familia
y la reproducción de la unidad de producción. Aunque no origine ganancias, las actividades se
perpetúan, siempre y cuando su producción sea suficiente para mantener la familia y para repetir
año a año el proceso.

Las principales actividades productivas realizadas dentro del Parque son la agricultura de pancoger,
la ganadería, el cultivo y procesamiento de la coca, la explotación de la madera y la extracción de la
fauna.

a. Agricultura y ganadería por municipio
El municipio de La Macarena tiene parte de su territorio en el Parque, específicamente en la zona
sur del Distrito de la Sierra de La Macarena y del distrito Ariari–Guayabero. El principal renglón
económico es la ganadería. En la agricultura se destacan los productos de pancoger como plátano,
yuca, maíz. La coca provee la fuente de ingresos más seguros, junto con el ganado.

El municipio de Mesetas se encuentra en el norte del Parque y afecta el Distrito Serranía de La
Macarena en su parte norte. El principal renglón de la economía es la agricultura donde se produce
principalmente maíz, café, plátano, yuca, coca y frutales. La ganadería, en este sector, presenta una
menor importancia.

Los municipios de Puerto Rico, Puerto Concordia, Vista Hermosa y San Juan de Arama, están
situados en la zona de los ríos Güejar y Ariari. Aunque la mayoría de sus territorios se encuentran en
sabanas, su jurisdicción sobre el Parque es principalmente selva. Su renglón principal de producción
es la ganadería extensiva y cultivos de coca menores de 5 ha de extensión. Estas actividades, junto
con la siembra de cultivos de pancoger, se extienden dentro del área del Parque, lo cual afecta al

86
Distrito Serranía de La Macarena, en el caso de San Juan de Arama, y al Distrito Ariari–Guayabero,
en el caso de los otros municipios.

En la actualidad la intervención sobre el área del Parque es principalmente para la ganadería y los
cultivos de coca. El campesino que ya no tiene acceso a la madera dentro del perímetro de su fundo
se ha dedicado a sembrar coca como alternativa. Los excedentes obtenidos por la venta de la pasta
de coca, cuando son bien administrados, son reinvertidos en propiedades en las ciudades, en
negocios dentro de las veredas - generalmente tiendas de víveres - o en ganado para producción
extensiva. La ilusión de muchos de los campesinos de la zona es la de, algún día, poseer ganado.
Es por esto que el esfuerzo principal de la familia se dedica a la actividad coquera y a la siembra de
pastos para ganadería extensiva. Los campesinos, en general, recurren a la obtención de cabezas
de ganado al aumento, las cuales son suministradas por terratenientes del Meta, Huila, Tolima,
Guaviare y Caquetá.

Los colonos dentro del Parque Macarena logran cultivar productos de pancoger como yuca, plátano,
maíz, y algunos frutales. La técnica que se utiliza dentro del proceso productivo en la zona es el de
tumba y quema. Se realiza la socola un mes aproximadamente antes de la roza. La roza y la quema
se realizan en verano entre los meses de diciembre y febrero. Entre los meses de marzo y agosto se
procede a la siembra. La utilización de insumos como fertilizantes y herbicida para el cuidado de los
cultivos es prácticamente nula, con excepción del cultivo de la coca.

La caza y la pesca, en la actualidad, se realizan solamente para el consumo, lo cual se debe
básicamente a las restricciones de uso de ciertas especies (dantas, venados, paujiles, entre otros)
que imparten los grupos armados que imperan en la zona y los acuerdos comunitarios de las JAC.

A modo de ejemplo, veremos el análisis de algunas veredas del Parque que realizó
ASOMACARENA
14
en el año 2000.

La vereda Alto Raudal se sitúa aguas arriba de La Macarena y arriba del Raudal I. La banda
izquierda del río Guayabero es aquí parte del Parque Sierra de La Macarena, mientras que su banda
derecha pertenece al Parque Tinigua. La población está en su mayoría situada en el área de Tinigua
(21 fundos), pues al parecer en el Parque Sierra de La Macarena la serranía se levanta bastante
cerca del río Guayabero dificultando el poblamiento (6 fundos). Tiene unas 6.000 hectáreas de las
cuales 800 estaban intervenidas. Su junta de acción comunal se fundó en 1987, y tenía 91
habitantes en 1997
15
. Su población proviene de Macarena y el Meta en gran proporción y le siguen
Caquetá y Cundinamarca. El 61% de la población llegó hace menos de 9 años, es decir a finales de
los noventas. Cada fundo tiene en tiempos de la raspa de la coca, a más del trabajo familiar, entre 4
y 10 trabajadores o raspachines cuyas edades oscilan entre 15 y 25 años. De las 27 fincas 20 tenían
cultivos de coca, 3 eran ganaderas, 2 agrícolas y 1 dedicada a la explotación maderera. Había 65
hectáreas en coca lo que nos indica que los cultivos son en promedio de 3 ha de extensión. Las
fincas son de menos de 200 ha. Todos los pobladores quieren quedarse y aspiran a obtener
créditos, aunque el 23% no está amañado.

14
Metodología para el establecimiento de áreas de reserva campesina. La Macarena, Meta. Tomo 3. Asociación
Macarena, Bogotá, 2000.
15
Según Claudia Leal, en su libro, A la buena de Dios, Colonización en a Macarena, Ríos Duda y Guayabero, Cerec–
Fescol, Bogotá, 1995, p. 75, la vereda Alto Raudal tenía 122 personas en 1993.

87

La vereda El Tapir se localiza aguas arriba de la vereda Alto Raudal, y comparte su situación en la
medida que también cubre parte de los dos Parques nacionales de Macarena y Tinigua. Tiene 34
fundos de los cuales 17 están en el Parque Macarena. El Tapir tiene asentamientos en el Guayabero
y El Duda, con una población calculada para el año 2000 de 118 habitantes
16
, provenientes en su
mayoría del Meta y de La Macarena, y en orden decreciente del Huila, Tolima, Guaviare, Casanare,
Arauca y Cundinamarca. Aunque el primer poblador llegó al Duda hacia los años setentas, la vereda
fue conformada en 1990, separándose del Alto Raudal.

Su área total es de 6.000 hectáreas de las cuales solo 1.100 están intervenidas. De sus 34 fundos la
gran mayoría tenían coca en el 2000. Las utilidades de la coca se tienden a invertir en ganado.
Todos los fundos tienen pastos pero solo el 80% tiene ganado. La madera de la zona ya fue
explotada, y hay fincas de más de 500 hectáreas con grandes potreros. El 86% de los pobladores de
esta vereda se queda pero resignado, pues no hay quien compre la tierra. El 12% se quiere ir y
vendería sus fundos.

La vereda El Diamante se formó a partir de la vereda Yarumales y se localiza aguas abajo de La
Macarena, sobre la banda izquierda del río Guayabero, y, por ende, dentro del Parque Macarena.
Tiene 32 fincas y una población de 131 personas, en su gran mayoría de La Macarena y del Meta.
Sus primeros habitantes llegaron hace 30 años pero su primera escuela se estableció en 1986.

Su área es de 9300 hectáreas de las cuales 2800 están intervenidas en pastos o cultivos. De sus 32
fincas el 78% tiene coca y el resto ganado y agricultura. El 51% de las fincas tiene mas de 451
hectáreas de extensión y el 10% tiene fincas entre 151 y 200 hectáreas de extensión. El 100% tiene
pastos en un área mayor de 50 hectáreas. La mitad de las fincas tiene más de 50 cabezas de
ganado.

b. Coca
Los primeros cultivos coqueros de la zona fueron realizados en la Libertad, región localizada entre El
Retorno y Calamar. Luego la coca se extendió a San José del Guaviare, de allí a Puerto Rico y a La
Macarena subiendo por el río Guayabero (Proyecto Biomacarena 2001).

En sus comienzos, los colonos no procesaban la hoja, pero más adelante, el oficio de los químicos
se generalizó. La base de coca obtenida es vendida a los intermediarios que la sacan de la zona.
Desde sus comienzos se han presentado altibajos en su producción y precios, debido básicamente a
la persecución de capos de la droga y la administración directa de los cultivos por parte de los
grupos armados que hacen presencia en la zona. En general los campesinos–colonos ven en la
coca una de las pocas alternativas económicas de la zona. Sin embargo, son conscientes de la
problemática social generada por este ilícito y expresan su voluntad de búsqueda de otras
alternativas. Actualmente se calcula que existen en el Parque 2.707 hectáreas de cultivos de coca
(Naciones Unidas, 2005)
17
, lo que ha conllevado a ser uno de los Parques incluidos en los
programas de fumigación del actual gobierno; se espera poder gestionar de manera efectiva la
utilización de erradicaciones manuales con varias comunidades. Hoy en día la actividad de cultivo y

16
Según Claudia Leal, El Tapir tenía 111 habitantes en 1993, 1995, p. 75.
17
El 5 de octubre se informo en El Tiempo que el Parque La Macarena tiene 3.976 ha de cultivos de coca, es decir 1.269
más que en diciembre de 2004.

88
procesamiento de la coca en pasta se constituye en la actividad económica principal con valor
agregado que se le pone en el fundo mismo, razón por la cual tienen características de
agroindustria.

Existe una tendencia creciente de aumento en los cultivos de coca en el Parque y su zona aledaña,
situación preocupante ante el peligro de que se lleven a cabo fumigaciones y también porque
muchas veces las utilidades de la coca se van en el aumento en áreas de pastos.
De acuerdo con las últimas noticias en el Parque La Macarena se adelantará un proyecto de
erradicación manual de cultivos
18
.

c. Madera
Los recursos maderables de la zona no eran explotados comercialmente en la década de los 60´s y
70´s, su uso era de tipo doméstico para construcción de casas, canoas, o como leña para el hogar.
Los que incursionaron en el negocio tuvieron problemas con el transporte y la venta. Ya que las
condiciones para transportarla eran difíciles y su comercialización era incipiente. Esta situación
cambió a finales de los 80´s, cuando se empezó a percibir el beneficio económico de dicho recurso.

Luego de arrasar con los recursos maderables de otras regiones del país -Arauca y Caquetá-
llegaron al Guayabero los “Araucanos”, explotadores de madera fina. Es así, y como herencia de
estos hombres, que la extracción de la madera, principalmente de “cedro macho”, se extendió por
todo el Guayabero y el Losada, convirtiéndose en el principal artículo de comercio de la zona.

El INDERENA, era la entidad encargada de ejercer oficialmente un control sobre la madera que se
extraía de la zona y de expedir los salvoconductos. Sin embargo, esta tarea era aún más
dispendiosa que la que llevaban a cabo cuando el auge de las tigrilladas, debido principalmente a
que este negocio implicaba a un gremio más organizado y numeroso que el de los cazadores. A
nivel logístico se presentaban inconvenientes ya que el único puesto de control sobre el río
Guayabero era en la cabecera municipal, lo cual impedía la verificación de la procedencia de la
madera, es decir si su origen era de los Parques Tinigua o La Macarena. Por otro lado, el
INDERENA no contaba con los recursos humanos y financieros para efectuar de manera eficaz su
labor.

En el año de 1996, la función de control y vigilancia recayó en la recién creada CORMACARENA -
Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de manejo Especial La Macarena. Por esta
época la mayoría de los cedros del Parque ya habían sido extraídos. Desde el año 1995
CORMACARENA inició programas de reforestación en el Área de Manejo Especial, específicamente
en 45 veredas de los municipios de La Macarena, Mesetas y Uribe. CORMACARENA proporcionaba
la semilla, la asistencia técnica requerida para la construcción de viveros veredales, la financiación
de los materiales e insumos y el control sobre la reforestación llevada a cabo por los miembros de
las diferentes comunidades.

2.2.1.4.2. INFRAESTRUCTURA VIAL Y DE TRANSPORTE


18
El Tiempo octubre 10 de 2005.

89
El Proyecto Biomacarena (1999–2001) de CORMACARENA ha estimado la construcción de 283
kilómetros de carreteras en el AMEM, sin el debido manejo técnico ni ambiental. Las principales vías
dentro del Parque son:

Aquellas que se derivan de la vía La Uribe–San Vicente es decir, la trocha en el sector de La
Reforma–Caño Ánimas con 15 Km, al igual que la vía en construcción que pretende comunicar a
Santo Domingo (Vista Hermosa) con La Julia (Uribe), atravesando en su recorrido la zona
montañosa de la Sierra, en una extensión aproximada de 30 Km. Se calcula que la colonización en
esta zona, bajo la influencia de los poblados de Mesetas, Jardín de las Peñas y La Julia se compone
de 10.000 habitantes. En la zona de influencia de Santo Domingo–La Reforma se calcula una
población colona de 3.000 habitantes.

La vía más antigua es la denominada “trocha ganadera” que sale del municipio de La Macarena y
llega a la inspección de Santo Domingo (Vista Hermosa); su nombre se origina porque
tradicionalmente se ha utilizado para el tránsito de ganado vacuno a través del Parque Nacional
Natural Sierra de La Macarena y las Zonas de Recuperación para la Preservación Norte y Sur. Tiene
una longitud estimada de 85 Km (Proyecto Biomacarena 1999–2001). Atraviesa los municipios de La
Macarena y Vista Hermosa dividiendo el Parque en los dos distritos que lo conforman.

La vía Barranco Colorado–Cruce Piñalito–Nueva Colombia y la vía Nueva Colombia–Bella Vista en
el municipio de Puerto Rico que va paralela al costado norte del río Guayabero y que fragmentan el
Parque en la zona central del distrito Ariari–Guayabero.

Otras vías existentes son la que de La Argentina conduce a Morro Bello en Mesetas, la de Costa
Rica–Caño Veinte–Alpes 2 en Vista Hermosa y el anillo vial Nueva Colombia con 70 Km de
extensión bordeando el río Guayabero.

Por ultimo es de gran importancia la carretera reciente que atraviesa el Parque de norte a sur desde
Bellavista en Puerto Rico en el río Ariari, hasta Nueva Colombia sobre el río Guayabero, afectando
de forma grave el extremo oriental del Parque.

Es de destacar que la mayoría de las carreteras se construyeron o consolidaron durante el tiempo de
despeje, 1999–2002. Otro punto a considerar es que carecen de puentes sobre ríos y caños
mayores, razón por la cual se requieren transbordos.

El Parque esta atravesado por una serie de trochas y caminos que pretenden articular los caseríos y
veredas con los centros urbanos mayores, o con los sitios de salida hacia estos. Es el caso de las
trochas en proceso de construcción, Piñalito–Nueva Colombia; Barranco Colorado (Río Ariari)–
Bellavista y de esta a Laguna Tigre.

El sistema de transporte terrestre se subdivide en carga y de pasajeros. El de pasajeros es prestado
por la empresa Flota La Macarena, la cual presta servicio a todos los cascos urbanos de los
municipios con injerencia en el Parque. En las cabeceras municipales y veredales existen
cooperativas o asociaciones de transportadores de camperos llamados “trasmematos” que prestan
los servicios a cada una de las veredas.


90
El transporte de carga se presta de acuerdo con los requerimientos de cada uno de los sectores
productivos (ganadero, agricultura o extracción de madera, etc.).

Fuera de las carreteras y trochas, las vías fluviales sirven para el transporte de mercancías,
productos locales y pasajeros, en especial en los ríos de mayor tamaño como el Guayabero, Duda,
Losada, Cafre y Cabre (Proyecto Biomacarena 1999–2001), articulando a los pobladores del Parque
con centros poblados como Macarena, Nueva Colombia, La Carpa, Concordia, Puerto Lleras y San
José del Guaviare.

El transporte de pasajeros es realizado en lanchas rápidas con capacidad de 12 a 20 pasajeros, con
itinerarios entre Puerto Lleras y San José del Guaviare en invierno, a los demás puertos como La
Macarena y Puerto Concordia, los itinerarios se realizan durante todo el año.

El transporte de carga se dirige hasta el lugar que el cliente solicite el servicio, siendo en época de
invierno cuando más se facilita éste, ya que se puede llevar más carga y el río carece de playas.

En cuanto al transporte aéreo, no existe dentro del Parque. La pista más cercana se encuentra en la
cabecera municipal de La Macarena.

2.2.1.5. ASPECTOS SOCIO–CULTURALES

Los grupos socioculturales principales que conforman la población del Parque son de origen
campesino o indígena.

2.2.1.5.1. GRUPOS CAMPESINOS

Los campesinos se organizan por veredas dentro de las cuales su epicentro es la escuela y donde
sesiona la Junta de Acción Comunal. Son en primera instancia colonos fundadores o hijos de
colonos fundadores o colonos de reciente inmigración a la zona, con interés de sembrar y procesar
la coca, caso en el cual provienen de muchos departamentos del país e incluso de zonas urbanas.

Durante las salidas a recorridos por parte de los funcionarios del Parque durante los últimos años
(2000–2004), se ha podido constatar que la colonización de la sierra de La Macarena continúa; se
ha observado que existen las siguientes veredas dentro del Parque:


Tabla 19. Veredas existentes dentro del PNN Sierra de La Macarena.
MUNICIPIO VEREDAS DENTRO DEL PARQUE
San Juan de Arama
Bocas de Río Nuevo, Monserrate y Santo Domingo, parte de las veredas
Miravalles y Río Nuevo.
Mesetas
Morro Bello, La Cascada, San Antonio, La Libertad, Gobernador, la Cabaña,
Buenos Aires, Cafetales, Colinas, La Paz, Porvenir, Palmar, Montañitas,
Guacamayas, Frontera, Santa Helena, Palmeras, Nuevo Porvenir y Las Vegas.
Vista Hermosa San Salvador, La Reforma, Nueva Colombia, El Silencio, San José.
Puerto Rico
La Reforma, La Tigra, Laguna Gringa, Charco Carbón, Buenos Aires, Bella Vista,
Caño Ceiba, Monserrate.
Puerto Concordia Alto Cafre, caño Ceiba Bajo, asentamiento indígena Guayabero Caño Ceiba.
La Macarena
Parte de las veredas El Tapir, Alto y Bajo Raudal, Veredas El Billar, La Cachivera,
El Diamante, La Esmeralda, La Catalina.

91


Los asentamientos campesinos buscan asentarse en cercanías de los cursos de agua para tener
acceso al agua para consumo humano o animal y para facilitar su movilización.


2.2.1.5.2. ASENTAMIENTO INDÍGENA GUAYABERO CAÑO CEIBA

Por ser la única comunidad indígena presente en el Parque, haremos una descripción detallada de
ella; de acuerdo con la revisión de EOT de Puerto Concordia y Puerto Rico, en el Parque Sierra de
La Macarena se encuentra un asentamiento de la etnia Guayabero en Caño Ceiba y es la única
etnia con territorio ancestral en la zona.

Los Guayaberos se encuentran localizados en varias comunidades en los departamentos del Meta y
Guaviare a saber:

– El Resguardo de Caño La Sal (Puerto Concordia), el Resguardo Barrancón aguas abajo de
San José del Guaviare, el Resguardo La Fuga, el Resguardo Barranco Salado en la banda
izquierda del Guaviare, y los Resguardos Barranco Colorado, Barranco Ceiba y Mocuare
(Muriel–Bejarano, 1993). Para 1990 se calculó su población en 1.043 habitantes (Muriel–
Bejarano, 1993).

– La comunidad de Caño Ceiba, esta compuesta por 152 personas o 31 familias que habitan
un predio de 204 ha. Según el INCORA este sitio se encuentra en estudio para la
constitución de un resguardo de 3.500 ha, pero debido a que no cuenta con los recursos
económicos necesarios para la compra de las mejoras de aproximadamente 50 colonos, no
se ha podio decretar como resguardo.

– El asentamiento de Indio Alto, vereda Miro lindo, municipio de La Macarena, se encuentran
asentados 56 habitantes, distribuidos en 14 familias. Los guayaberos hacen parte de la
familia lingüística Guahibo. Los Guayaberos eran nómadas de la sábana, pero conocedores
de la selva transicional del río Guaviare, por lo que su cultura material estaría acorde con las
exigencias de estos biotopos, diferentes pero complementarios.

El grupo étnico de esta región ha tenido, a través de los años, relaciones con otros grupos étnicos
Sikuani, Tukanos, Piapocos, etc.), misioneros (católicos, evangélicos) y, en los últimos 100 años,
con caucheros, cazadores, madereros y colonos que han llegado en las oleadas de la colonización a
la Orinoquia. Estas relaciones se basaban en los intercambios comerciales, principalmente con los
Sikuani por ser parientes, siendo estos los únicos aceptados por ellos. Con la llegada de los colonos
se han presentado varias uniones (hombre blanco/mujer indígena). La otra relación es con los
pobladores de los otros resguardos Guayaberos, donde tiene parientes, factor que favorece una
gran movilidad entre ellos.

En los años 30’s, San José del Guaviare, “...era un punto al que se acercaban cautelosos los
indígenas a cambiar pieles, fariña y pescado moqueado por pantalones, perfumes y sal” (Molano,
1987); “eran numerosos y fuertes; manejaban con destreza el agua y los raudales, y vivían de la

92
fariña y el pescado moqueado. No conocían la sal ni el vestido” (Molano, 1987). Estos indígenas,
descritos por Molano, son los Guayaberos que habitaban en las cercanías, y que a medida que
crecía el poblado se fueron desplazando hacia el lugar donde se encuentra en la actualidad,
Barrancón. Estos son parientes de los de Caño La Sal.

Para los Guayaberos no existía el concepto de tierra comunal, propiedad colectiva o individual, o
jurisdicción de un grupo sobre la explotación económica de la tierra. La tierra cultivada se apropia a
través de su uso, es decir, cada familia, nuclear o extensa, siembra el área de tierra de acuerdo con
sus necesidades. El uso intensivo de la tierra en la producción de cultivos para el mercado o su
consumo requiere de periodos prolongados para la recuperación de un terreno o conuco (se
denomina así al área, de una a dos hectáreas, donde siembran maíz, plátano, yuca dulce y amarga,
ají, caña de azúcar, principalmente). El contacto con la sociedad nacional ha traído efectos sobre la
utilización de la tierra, arraigando en ellos un sentimiento de propiedad individual, haciéndolo pasar
de una sociedad simple a una más compleja, donde no puede competir en las mismas condiciones
económicas o sociales, ya que en su cultura no existe el mismo sentido sobre la propiedad.

El trabajo en el resguardo se realiza de acuerdo con el sexo y edad, principalmente, basado en la
cooperación mutua. Las actividades principales del hombre son la caza, la pesca la tumba del
conuco y la fabricación de canoas y demás artículos de la cultura material.

Las mujeres se encargan de las siguientes labores: cuidar los niños pequeños, elaborar las mochilas
de fibra de cumare y de hojas de palma para cargar la yuca, plátanos, caña o pepas del monte,
cultivar la yuca brava, producto básico para su alimentación, preparar los alimentos, lavar y
remendar la ropa, cargar leña y traer agua del caño, Las mujeres ancianas cuidan de los niños
pequeños y ayudan a la preparación de alimentos.

En términos políticos los guayaberos tienen un sistema descentralizado con alta autonomía de las
unidades familiares. Con la constitución de resguardos han adoptado autoridades como
gobernadores indígenas y cabildos.

Los Guayaberos han cambiado su patrón de asentamiento nómade por el sedentario, en tierras
firmes no inundables y con periódicos desplazamientos de un sitio a otro. Las viviendas han tenido
un cambio sustancial en los materiales de construcción debido a dos causas principales. La primera,
la ejecución de un plan de vivienda ejercido por la gobernación del departamento del Guaviare
19
,
donde construyeron nuevas viviendas con techos de zinc y paredes en tablas, para lo anterior se
trajo un aserrador y maestro de construcción; así, de forma directa se le cambiaron sus costumbres
en la construcción de viviendas. La otra razón es la escasez de la materia prima (palma y madera)
para la construcción de la vivienda tradicional, debido a la tala del bosque y porque no se encuentran
cerca los materiales para traerlos. Aunque su patrón de asentamiento y sus estrategias de
subsistencia, están sufriendo modificaciones, los Guayaberos conservan aún su tradición de grupo
nómada sabanero y en verano emprenden excursiones a la selva, en busca de elementos que
culturalmente les son necesarios, manteniendo su concepción de la tierra y de los recursos como
bienes a los que cualquiera puede tener acceso.


19
Gobernación del Guaviare. Secretaria de Asuntos Indígenas

93
Tabla 20. Miembros de los grupos representantes de las comunidades y su rol en la reflexión sobre la
conservación de la biodiversidad.
REPRESENTANTE ROL EN LA COMUNIDAD
IMPORTANCIA EN LA TOMA DE
DECISIONES
Líder tradicional (paye o
chaman), Gobernador o capitán
Interlocutores del saber tradicional con los
blancos
Conocedores de cada uno de los
factores que favorecen la
conservación

REPRESENTANTE ROL EN LA COMUNIDAD
IMPORTANCIA EN LA TOMA DE
DECISIONES
Miembros del cabildo
Lideran las comunidades en los aspectos
organizativos
Son fundamentales para la toma
de decisiones
Profesores
Socializan la información exógena necesaria
para la inter–relación de las culturas
Socializadores de la información
Mujeres Desempeñan labores básicas en la cultura
Su opinión es importante para
todas las actividades a realizar
Viejos Tienen el saber tradicional
Son lideres cuyas opiniones son
importantes para las
comunidades
Estudiantes
Manejan el conocimiento exógeno a través de la
educación formal
Pueden brindar una perspectiva
diferente


Para terminar este acápite, son de destacar las diversas fronteras de colonización dentro del Parque:

– Frontera Indígena, compuesta por el conjunto de comunidades, etnias y culturas indígenas,
secularmente desplazados de sus territorios por el proceso de ampliación de la frontera
agrícola. En el Parque se encuentran asentada una comunidad indígena del grupo étnico
Guayabero. Este asentamiento, con alrededor de 200 indígenas, se encuentran dentro del
Parque en Caño Ceiba bajo, restringidos a un predio de 204 hectáreas.

– Frontera Agrícola, conformada por campesinos que constituyen la punta de lanza del
proceso de ocupación y poblamiento. Componen el escenario del proceso de reconstitución
o de recomposición campesina y, actualmente, el espacio de condensación del ciclo del
narcotráfico. En ésta se encuentran los agricultores propietarios y asalariados del agro, pero
a su vez las mujeres y niños que ofrecen su mano de obra a la economía campesina.

– Frontera latifundista–ganadera, integrada por comerciantes de tierras y ganaderos,
localizados en las zonas consolidadas del proceso de colonización.

– Frontera maderera, la cual es de alta movilidad territorial cuyos ejes de acción oscilan entre
las puntas de colonización, la frontera latifundista/ganadera y los epicentros urbanos,
regionales y extra regionales. Involucra un amplio espectro de agentes que van desde el
cortero, el aserrador, el transportista, hasta el pequeño y gran comerciante de madera.

– Frontera de Cultivos Ilícitos. De acuerdo con la variabilidad del cultivo y las condiciones de
producción es muy difusa, aunque de modo homogéneo tiende a localizarse en lo más
profundo de los frentes de colonización, en sabanas o en las alturas de zonas de vertiente;

94
involucran a una amplia gama de actores. En este sentido, esta frontera se entrecruza con la
frontera agrícola.

El juego y relacionamiento de las distintas fronteras y de los diversos actores sociales presentes
como indígenas, colonos, campesinos, ganaderos, comerciantes, pequeños coqueros,
narcotraficantes, etc., en medio de un escenario tan diferenciado, pero a la vez de relacionamiento
tan fluido, determina finalmente cuales son las dinámicas de construcción social, regional y local, allí
desarrollados (Proyecto Biomacarena 1999–2001).

2.2.1.5.3. POBLACIÓN ESTIMADA POR SECTORES

El PNN Sierra de La Macarena presenta en la actualidad una notable presencia de colonos que
provienen de diferentes regiones del país. Durante los diferentes recorridos que se han realizado se
han observado varios focos de colonización, incluso se hayan centros semi–urbanos en la zona sur
sobre el río Guayabero, entre ellos un internado en la vereda Bella Vista–La Tigra y un asentamiento
de indígenas Guayaberos en Caño Ceiba. Por la trocha ganadera se encuentra un núcleo de 15
familias; por el sector de Costa Rica – Vista Hermosa – se ha observado que existen varias veredas
al interior de la Sierra, esto ocurre también en Mesetas, La Macarena, San Juan de Arama;
igualmente en Puerto Rico y Puerto Concordia existe una cantidad importante de veredas, parte de
ellas fueron incluidas en el proyecto Ariari–Guayabero con miras a establecer el Ordenamiento
Ambiental del territorio; actualmente no existe una cifra exacta de comunidades dentro del Parque,
en parte porque los límites son difusos con referencias de caños o ríos sin nombre y por
restricciones de Orden Público la información no ha podido ser corroborada en campo. Sin embargo
puede calcularse de forma gruesa que la población dentro del Parque es de cerca de 20.000
habitantes.

2.2.1.5.4. ANÁLISIS DE ACTORES

Gran parte de los colonos que habitaron o habitan actualmente la sierra de La Macarena provienen
de los departamentos que fueron azotados por la violencia y al igual aquellos que llegaron con las
diferentes bonanzas que se presentaron en La Macarena. La población asentada corresponde a un
perfil que en líneas generales se puede referenciar como proveniente de departamentos andinos
(Cundinamarca, Santander, Boyacá, Tolima, Huila, Antioquia, Valle del Cauca) los cuales han traído
sus prácticas culturales para implementarlas en La Macarena con el consecuente resultado de
daños ecológicos y poca rentabilidad en las cosechas. También se ha podido constatar por parte de
los funcionarios en sus recorridos, que por razones de orden público, baja en los precios de la coca,
dificultad en el acceso a los diferentes cascos municipales y bajo precio en las cosechas que sacan
(maíz, yuca, plátano, algunas veces café) han sido abandonados muchos predios. Para los colonos
del Parque su situación de ilegalidad es negativa y si además siembran coca tienen una doble
ilegalidad. A esto se suma el hecho de que dentro del Parque no podrán recibir títulos de propiedad.

Caracterización de la población flotante
La población flotante presente en el Parque se limita a varios frentes guerrilleros, al Ejercito Nacional
de Colombia, a los raspachines que llegan en tiempo de la raspa de la coca y por último unos pocos
turistas que lo visitan en las épocas de vacaciones. En las zonas aledañas la población flotante está
conformada por raspachines, comerciantes de coca, ganado, ropa, cacharrería y electrodomésticos
y representantes de la corporación CORMACARENA quienes desarrollan trabajos investigativos y de

95
desarrollo sostenible. En las inmediaciones del Parque, en especial en la zona norte y en la zona
sur, se ha observado la presencia de nuevos actores armados pertenecientes a grupos de
autodefensa que operan principalmente en las sabanas, en los cascos urbanos y veredas cercanas.

Actores Institucionales
En la región se encuentra una gran variedad de actores e instituciones como CORMACARENA,
CDA, Gobernaciones, Alcaldías, Universidades, Institutos de Investigación, entre otros, pero por
diferentes razones no se ha podido acceder o mantener gestión permanente con todos. Los actores
Institucionales considerados claves para el proceso de conservación del Parque y que viene
participando en la formulación del Plan de Manejo son:

– CORMACARENA: Formula y ejecuta en unidad de acción con la comunidad las instituciones
del SINA y demás autoridades ambientales y territoriales con presencia en el departamento
del Meta –hasta el año 2003 lo realizaba sólo en el AMEM–, las políticas, planes, programas
y proyectos tendientes al mejoramiento de las condiciones ambientales de la región. Así
mismo, la aplicación de disposiciones legales vigentes que permitan la protección del medio
ambiente en su jurisdicción. Ha venido participando activamente en la elaboración del Plan
de Manejo para las áreas protegidas incluidas en AMEM y propuestas de SIRAP para la
región.
– CDA: Formula y ejecuta en unidad de acción con la comunidad las instituciones del SINA y
demás autoridades ambientales y territoriales con presencia en el Guaviare, Guainía y
Vaupés, las políticas, planes, programas y proyectos tendientes al mejoramiento de las
condiciones ambientales de la región. Así mismo, la aplicación de disposiciones legales
vigentes que permitan la protección del medio ambiente en su jurisdicción. Ha venido
participando activamente en la elaboración del Plan de Manejo para las áreas protegidas
incluidas en AMEM y propuestas de SIRAP para la región.
– Gobernación del Meta: Administra el departamento, ha venido participando activamente en
la elaboración del Plan de Manejo para las áreas protegidas incluidas en AMEM y
propuestas de SIRAP para la región.
– Gobernación del Guaviare: Ha venido participando activamente en la elaboración del Plan
de Manejo para las áreas protegidas incluidas en AMEM y propuestas de SIRAP para la
región.

Las administraciones municipales con las cuales se adelantan gestiones, más bien esporádicamente
y relacionadas con los procesos de elaboración de los EOTs, se caracterizan por sus escasos
presupuestos, deficiencia técnica de sus contratados, limitación de su movilidad a los cascos
urbanos. Además de lo anterior, ven en los parques dos obstáculos para el desarrollo de sus
comunidades; la primera tiene que ver con la imposibilidad de recaudar futuros impuestos prediales
y la segunda con las limitaciones a invertir en mejoramiento de condiciones de vida dentro de los
Parques.

Actores Del Conflicto Armado
Los actores sociales del conflicto en el Parque son las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia (FARC–EP) (antiestatales) y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) (paraestatales)
y el Ejercito Nacional (estatal).


96
– Fuerzas Militares
El Ejercito Nacional de Colombia tiene asentados en el municipio de Granada y con injerencia hacia
los municipios cercanos al Parque los destacamentos Brigada Móvil No. 4 y el Batallón 21 de
Vargas.

La Policía Nacional tiene puesto en las cabeceras municipales y la Policía antinarcóticos con la Base
de San José del Guaviare. Allí se encuentra el batallón Joaquín París.

En La Macarena se encuentran brigadas móviles.

– Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC–EP)
La guerrilla, tiene su origen eminentemente agrario. Nació de la violencia de la década de 1950
como reacción a la violencia partidista ejercida desde el Estado. Se fortaleció primero en las zonas
de colonización del piedemonte, donde los colonos acogieron la organización social y la justicia local
que impartía en regiones lejanas de la acción del Estado. En 1964 se declara o proclama la
existencia del grupo guerrillero FARC, dando a conocer el principio básico de su conformación
"Luchamos por una política agraria que entregue la tierra del latifundio a los campesinos; por eso
hoy 20 de julio de 1964, somos un ejercito guerrillero que lucha por un programa agrario".

Las FARC–EP tienen a nivel nacional un Secretariado General, 7 bloques de guerra (agrupa varios
frentes), 61 frentes de guerra, 7 compañías móviles, una milicia bolivariana, (en el casco urbano de
Bogotá, un frente urbano) una red urbana y una red financiera (suman 72 frentes). Los frentes
guerrilleros presentes en el Parque son 7, 26, 40 y 27 los cuales hacen parte del Bloque Oriental
(Proyecto Biomacarena 1999–2001).

Organizaciones comunitarias

Los tres aspectos que han jugado un papel preponderante en la conformación y dinámica de los
procesos socio ambientales que existieron y aun persisten en la región de la Macarena son: a. los
procesos de colonización desatados desde las primeras décadas del siglo XX. b. la recurrente
violencia política del país expresada en la región cuyos períodos de mayor crudeza se dieron desde
1940 hasta 1965. c. El conflicto armado interno, a partir de la constitución de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo FARC – EP
20
.

Durante el desarrollo de estos procesos y a partir de las Juntas de Acción Comunal – JAC, los
colonos - campesinos de la región, a pesar del alto grado de conflictividad, se han venido
organizando en diferentes grupos asociativos con características propias de funcionamiento,
objetivos, procedimientos y relacionamientos con instituciones.

Actualmente, mediante un espacio propiciado y con un acompañamiento de la Unidad de Parques,
se ha conformado, desde principios de 2005, el “Comité coordinador de representantes de colonos–
campesinos de las áreas protegidas del AMEM” que tiene como objetivo principal la formulación e

20
Una amplio y profundo análisis sobre el tema se puede encontrar en la Monografía de César Zárate, Contribución al
entendimiento de la influencia de los procesos socio ambientales sobre las áreas protegidas de la amazonia nor
occidental colombiana - cuenca del río guayabero, Universidad Nacional de Colombia, 2005.

97
implementación conjunta, de una propuesta que de solución al uso y ocupación de las áreas
protegidas del AMEM.

A continuación se hace una breve descripción
21
de las asociaciones que vienen participando de éste
proceso y con las cuales la Unidad de Parques ha venido interlocutando (ver Mapa 16).

AMCOP. Asociación Municipal de Colonos del Pato. Constituida en 1997 a partir del Comité
Coordinador de Juntas de Acción Comunal y el Comité Los Picachos, durante el proceso de
realinderación del Parque Cordillera de Los Picachos y constitución de la Zona de Reserva
Campesina del Pato–Balsillas. Recoge 32 veredas. Sede en el corregimiento de Guayabal de San
Vicente del Caguán. Todos sus asociados están por fuera del Parque Cordillera de Los Picachos.
Vienen adelantando la formulación de su plan de desarrollo 2005–2011. Ha trabajado de manera
intermitente con la UAESPNN.

ASCAL–G. Asociación de Campesinos Ambientalistas de los ríos Losada y Guayabero. Asocia
aproximadamente 1.500 familias de alrededor de 50 veredas en la confluencia de los ríos Losada y
Guayabero. Constituida legalmente desde 1996. Ha adelantado trabajos conjuntos con las
instituciones (Municipios, Departamentos, Corporaciones, Ministerios, UAESPNN, Embajadas,
PLANTE, entre otras) que da como resultado un Plan de Ordenamiento Ambiental del Territorio y de
Desarrollo Alternativo para cerca de 327.000 hectáreas (48.000 ha dentro del PNN Cordillera de Los
Picachos; 101.000 ha dentro del PNN Tinigua y el resto en la Zona de Recuperación para la
Producción Sur del AMEM). El relacionamiento con la UAESPNN ha sido permanente a partir de
1998.

ACATM. Asociación de Campesinos Ambientales de los Parques Tinigua y Macarena. Se desprende
de ASCAL–G, y se constituye legalmente en 1999. Asoció inicialmente a cerca de 160 familias de 5
veredas de las cuencas alta del río Guayabero y baja del río Duda, todas dentro de los PNNs Tinigua
y Sierra de La Macarena. Actualmente funciona con asociados y no por veredas. El relacionamiento
con la UAESPNN ha sido intermitente y conflictivo desde sus inicios.

ACARIGUA. Asociación de Campesinos Ambientales de los Ríos Ariari y Guayabero. Personería
jurídica de Marzo de 2001. Surge a partir del proceso de formulación concertada del Ordenamiento
Ambiental del Territorio y Plan de Manejo de una parte del DMI Ariari–Guayabero 2000–2001.
Asocia 53 veredas (unas dentro del PNN Sierra de La Macarena, otras dentro de la Zona de
Preservación Serranía de la Lindosa y otras en el DMI sur y Ariari–Guayabero) que comprendió el
estudio en mención. Actualmente cuenta con cerca de 1800 afiliados y realiza acciones en área rural
de los Municipios de Puerto Rico y Concordia en el Departamento del Meta y San José del Guaviare
en el Guaviare. Ha mantenido una estrecha relación con la UAESPNN a partir de su conformación.

ASMUCAINDU. Asociación de Mujeres Campesinas e Indígenas del Duda. Aun cuando su trabajo
comienza en el año 1998 y se ha mantenido, aunque de forma discontinua, se constituyen
legalmente a partir de Mayo de 2004. Cuenta con 73 asociadas (algunas se encuentran dentro del
PNN Tinigua) de las cuales 13 son indígenas de la Etnia Emberá Catíos y tienen sede propia en la

21
La información es suministrada de manera personal por los representantes de las asociaciones, en el marco del
proceso de formulación de la propuesta para resolver la ocupación y uso de las áreas protegidas del AMEM, en
reuniones realizadas en Julio de 2004, febrero de 2005 y Agosto de 2005.

98
inspección de La Julia, área rural del Municipio de Uribe. El relacionamiento con la UAESPNN se da
a partir de Julio de 2004.

ASOPROAJU. Asociación de Pequeños Productores Agrícolas de la Julia. Agrupa 70 socios de 20
veredas (dos dentro del PNN Tinigua) del Municipio de Uribe. Adquieren personería jurídica el 13 de
Junio de 1998. Se reúnen en torno a la ejecución de un proyecto productivo financiado por Naciones
Unidas. El relacionamiento con la UAESPNN se da a partir de Julio de 2004.

ASOPROADUM. Asociación de Pequeños Productores del Duda y Mesetas. Constituida legalmente
desde 1998 alrededor de la ejecución de un proyecto financiado por Naciones Unidas. Agrupa a 90
productores (algunos dentro del PNN Sierra de La Macarena). Tienen sede en el caserío de Puerto
Nariño, sobre el río Duda. El relacionamiento con la UAESPNN se da a partir de Julio de 2004.

ASOAGROPAZ. Asociación de Agricultores de La Macarena. Constituida en el año de 2003 con el
fin de presentar propuestas productivas al gobierno del Presidente Uribe, como alternativa a las
fumigaciones de los cultivos de coca. Con sede en el Municipio de La Macarena y con un total de
3.075 afiliados. El relacionamiento con la UAESPNN es a través de las reuniones con el comité
coordinador y se da a partir de Julio de 2004.

ASOJUNTAS. Asociación de las 166 Juntas de Acción Comunal del Municipio de La Macarena, de
las cuales 97 se encuentran legalizadas
22
. El relacionamiento con la UAESPNN es a través de las
reuniones con el comité coordinador y se da a partir de Julio de 2004.

SINPEAGRICUN. Sindicato de Pequeños Agricultores de Cundinamarca. En representación de los
procesos sociales de la región del Sumapaz (PNN Sumapaz). Se ha vinculado al proceso a partir de
la tercera reunión. El relacionamiento con la UAESPNN se da a partir de febrero de 2005.

FENSUAGRO. Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria. Personería Jurídica de 1976. En
representación de procesos sociales campesinos a nivel nacional. Se ha vinculado al proceso a
partir de la tercera reunión. El relacionamiento con la UAESPNN se da a partir de febrero de 2005.

Adicionalmente en el proceso ha participado permanentemente un representante de las Juntas de
Acción Comunal del caserío de Maracaibo, en frontera del PNN Sierra de La Macarena,
perteneciente al Municipio de Vista Hermosa; esporádicamente, un representante de las Juntas de
Acción Comunal de Jardín de Peñas (18 veredas del municipio de Mesetas), localizadas en frontera
del PNN Sierra de La Macarena en el sector nor occidental; últimamente, un representante del grupo
ecológico “Parche Verde” como expresión de la juventud del sector de la Julia y; en la primera
reunión (Julio de 2004) participó el Grupo Ecológico de la Institución Educativa de La Julia (municipio
de Uribe) además de profesores y estudiantes interesados en el tema ambiental que vienen
trabajando desde principios de 2004, los cuales no han vuelto a participar.

Servicios educativos y de salud


22
La legalización consiste en el reconocimiento de su personería jurídica por parte del Gobierno Colombiano a través del
Departamento del Meta.

99
Dentro del Parque, aun cuando por normatividad esta prohibido, algunas administraciones
municipales y departamentales, con recursos del presupuesto nacional e incluso de cooperación
internacional, han invertido en escuelas e internados veredales y en centros de salud de primer nivel.
Adicionalmente y cuando los recursos no llegan los propios colonos–campesinos, han tenido que
sufragar temas como el mantenimiento y dotación de infraestructura y con frecuencia el pago de
profesores y promotores de salud.

2.2.1.6. ASPECTOS ADMINISTRATIVOS

2.2.1.6.1. FUNCIONARIOS Y CONTRATISTAS

Con presupuesto nacional y atendiendo a lo establecido por función pública el Parque cuenta con los
siguientes cargos de planta: jefe de programa, profesional universitario, 2 técnicos administrativos y
un operario. Con esto y de acuerdo al ejercicio de AEMAPPS se estaría cubriendo apenas un 20%
de las necesidades mínimas para la gestión.

Con recursos de cooperación internacional y exclusivamente para el año 2005 (Febrero a Octubre)
se ha ampliado la planta de personal con los siguientes contratistas: 3 profesionales, 2 técnicos, 3
expertos locales con los cuales se ha implementado la estrategia de Sistemas Sostenibles para la
Conservación en los sectores de San José del Guaviare, San Juan de Arama y Uribe (La Julia).
Adicionalmente se contempla la contratación de un experto local hasta Febrero de 2006 y un
profesional a 3 años.

En este sentido es necesario prever y garantizar los siguientes temas: la continuidad y cualificación
del equipo de contratistas y funcionarios y su movilidad dentro y en inmediaciones del Parque.

2.2.1.6.2. RECURSOS DISPONIBLES

Los recursos que se ejecutaron durante el año de 2005, así como los ya garantizados para el 2006 y
algunas expectativas se relacionan en el siguiente cuadro:


Tabla 21. Recursos ejecutados durante el 2005 y perspectivas.
PROYECTO RECURSOS FUENTE ESTADO RESULTADOS
DNP (2005) 80.000.000
Presupuesto
Nacional
Ejecutado Funcionamiento y operatividad del Parque.
Fauna y vida silvestre (Febrero
2005 – Febrero 2006)
200.000.000
Ministerio del
Interior de los EU.
En ejecución.
Ampliación de la gestión, operatividad,
planificación.
Holanda erradicación (Febrero
2005 – Octubre 2005)
200.000.000
Embajada de Los
Países Bajos
Ejecutado
Presencia institucional en tres sectores del
Parque e inversión directa.
Holanda institucional (2005) 5.000.000
Embajada de Los
Países Bajos
Ejecutado Coordinación con comunidades.
Holanda Orinoquia Amazonia 60.000.000
Embajada de Los
Países Bajos
En ejecución.
Concertación con comunidades. Ampliación
de la gestión. Consolidación de SIRAP.
Biomacarena (2006 – 2011) 3.000.000.000 GEF En gestión Gestión
DNP (2006) 100.000.000
Presupuesto
Nacional
En Planificación
Funcionamiento y operatividad del Parque y
algo de inversión directa.



100

En los últimos años (1998 a 2004) se venían manejando presupuestos anuales de en promedio
$22.000.000. Las gestiones adelantadas por la Dirección General y por la Dirección Territorial
Amazonia Orinoquia han logrado incrementar de manera importante los recursos para el Parque, sin
embargo, esto se hace a expensas de cooperación internacional, principalmente con el apoyo de la
Real Embajada de Los Países Bajos–Holanda. Lo ideal es que cada vez se dependa menos de
recursos externos y que las necesidades de conservación del área se hagan con recursos de
Gobierno Nacional y que los primeros apoyen iniciativas puntuales y coyunturales.

2.2.1.6.3. SEDE Y SECTORES DE MANEJO

Es baja la presencia efectiva en el área. El Parque presenta tres (3) sectores de trabajo o de
presencia institucional, el norte que corresponde a Cerrillo o La Curia, el sur–oriente en la zona de
San José del Guaviare, Puerto Concordia y Puerto Rico y el sur que corresponde a La Macarena; en
el sector norte (Cerrillo) las cabañas están situadas en la vereda La Curia, municipio San Juan de
Arama. Desde esta sede se cubre aproximadamente un 10% del área del Parque y se mantiene
contacto cercano con las cabeceras de tres municipios (San Juan de Arama, Mesetas y Vista
Hermosa).

En el sector sur (La Macarena) se cuentan con unas instalaciones en la cabecera municipal las
cuales fueron construidas por el INDERENA, usadas conjuntamente con el Parque Tinigua, y se
atiende la zona del municipio de La Macarena. En el sector sur oriental se hace presencia
esporádica de los funcionarios en San José del Guaviare, desde este punto se pretende cubrir los
municipios de Puerto Concordia y Puerto Rico, mediante el trabajo concertado con comunidades de
estos dos municipios que se encuentran agrupadas en la Asociación Ambiental de campesinos de
los ríos Ariari y Guayabero (ACARIGUA).

2.2.1.7. ASPECTOS NORMATIVOS–INSTITUCIONALES

Las principales normas que han regido al Parque La Macarena desde su creación en 1948,
incluyendo su declaratoria, área y límites, se encuentra en la siguiente tabla:


Tabla 22. Síntesis de la normatividad existente sobre el PNN Sierra de La Macarena.
ACTO NORMATIVO FECHA REGLAMENTACIÓN
República de Colombia,
Congreso Nacional. Ley
52 del 24 de Noviembre
de 1948
24 de Noviembre de
1948 adoptada el 17
de Noviembre de
1948
Por la cual se declara Reserva Nacional la Sierra de La Macarena en la intendencia del Meta y se
crea la Estación Biológica José Jerónimo Triana. Se utilizará para estudios de ciencias naturales; el
Instituto Geográfico Militar fijara los limites de la Sierra de La Macarena
República de Colombia,
Ministerio de Agricultura.
Decreto Numero 0438
del 22 de Febrero de
1949
22 de Febrero de
1949
Por el cual se reglamenta la Ley 52 de 1948, el Objeto de la Reserva Nacional de la Sierra de La
Macarena será conservar la riqueza natural allí presente para hacer del territorio fuente de
investigación y estudio de las ciencias naturales; la organización administrativa y técnica estará a
cargo del Instituto de Enfermedades Tropicales Roberto Franco con aprobación del Ministerio de
Higiene
República de Colombia,
Congreso Nacional. Ley
163 del 30 de
Noviembre de 1959
30 de Noviembre de
1959 aprobada el 15
de Diciembre de 1959
Por la cual se dictan medidas sobre defensa y conservación del patrimonio histórico, artístico y
monumentos públicos de la nación. En el artículo 5 se declara a la Sierra de la Macarena como
monumento nacional por su importancia científica. Se crea el Consejo de Monumentos nacionales
como asesor para el desarrollo de esta Ley, de este Consejo hace parte El Instituto de Ciencias
Naturales de la Universidad Nacional de Colombia
República de Colombia,
Congreso Nacional. Ley
9 de Noviembre de
1963
Por la cual se incorpora al Instituto de Enfermedades Tropicales Roberto Franco de Villavicencio, La
Reserva Nacional La Macarena y la Estación Biológica José Jerónimo Triana a la escuela de Salud

101
57 del 9 de Noviembre
de 1963
Publica de la Universidad Nacional de Colombia.




ACTO NORMATIVO FECHA REGLAMENTACIÓN
República de Colombia,
Ministerio de Agricultura.
Decreto Numero 2963
del 9 de Noviembre de
1965
9 de Noviembre de
1965
Por el cual se señalan la superficie y limites de la Reserva Nacional de la Macarena. . A partir del
estudio adelantado por una comisión integrada por especialistas del Ministerio de Agricultura y del
Instituto de Ciencias Naturales, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi adopta la delimitación
propuesta por dicha comisión, con un área calculada en 11.313.5 km
2
– 1’131.350 hectáreas –
sobre mapa a escala 1: 500.000. En síntesis la delimitación abarca: Cruce de Uribe con quebrada
Honda, de esta a su desembocadura en el río Güejar, de allí a su desembocadura en el río Ariari al
Oriente, de allí a su desembocadura en el río Guayabero por el sureste, por el sur río Guayabero de
este a oeste hasta confluencia con el río Duda, de allí hacia el norte a la Ilusión y de allí al cruce
Uribe – quebrada Honda.
República de Colombia,
Ministerio de Agricultura.
INDERENA, Acuerdo
Numero 0026 del 15 de
septiembre de 1971
15 de septiembre de
1971
Por el cual se determina sustraer un área de la Reserva de la Macarena, administrarla bajo el
régimen de Parque nacional Natural y fijarle nuevos limites. Esta determinación se toma debido a la
presión ejercida por la colonización en los linderos de la Reserva y la solicitud formal del INCORA
para la sustracción del Area. Su administración queda a cargo del sistema de Parques Nacionales
del INDERENA
República de Colombia,
Ministerio de Agricultura.
Resolución Ejecutiva
Numero 440 del 31 de
Diciembre de 1971
31 de Diciembre de
1971
Por la cual se aprueba el Acuerdo Numero 0026 del 15 de septiembre de 1971 de la junta Directiva
del INDERENA. Se sustraen 501.350 hectáreas – 44,31%del total- y el área alindada son
aproximadamente 630.000 hectáreas. En síntesis la delimitación semeja un triángulo compuesto por
los ríos Güejar hasta su desembocadura sobre el río Ariari al Oriente, río Duda al Occidente y río
Guayabero del Occidente al Sur. Su administración queda a cargo del sistema de Parques
Nacionales del INDERENA
Sentencia del consejo
de Estado Sección 1ª.
9 de julio de 1976 Se Declara nulo el acuerdo 0026 de 1971 del INDERENA donde se sustraía una parte de la reserva
de la Macarena y se recategorizaba como Parque Nacional Natural
República de Colombia,
Ministerio de Agricultura.
Decreto 1989 del 1 de
Septiembre de 1989
1 de Septiembre de
1989
Por el cual se declara Área de manejo Especial, la Reserva Sierra de la Macarena, se clasifica y
zonifica su territorio y se fijan sus limites reales. En el articulo 1 declara el Parque nacional natural
Sierra de la Macarena. Varían sus limites en la zona Oriental y Zona Sur, semejando una Bota. Lo
rodean dos zonas de conservación para preservación – Oriente y Sur – El PNN Tinigua y parte de la
zona de recuperación para la producción en el Occidente y por el Suroriente por parte de la zona de
recuperación para la producción Norte; No son claros sus limites sobre todo en las partes
delimitadas con cotas y líneas rectas imaginarias. Su administración queda a cargo del sistema de
Parques Nacionales del INDERENA, en el año 1995 con la creación de los Parques Nacionales
Naturales de Colombia pasa a ser administrada por la Coordinación Regional de Amazonia –
Orinoquia y en el año 2000 por Dirección territorial Amazonia Orinoquia


En cuanto a las normas sobre planificación y manejo del Parque, a continuación se presentan en la
siguiente tabla:

Tabla 23. Normas relacionadas con la planificación y manejo del Parque.
LEY O DECRETO CONTENIDO OBSERVACIONES
Ley 23 de 1973.
Por la cual se conceden facultades extraordinarias
al Presidente de la República para expedir el
Código de Recursos Naturales y de Protección al
Medio Ambiente
La falta de posicionamiento y legitimidad
del y en esta caso específico el Parque,
no ha permitido que su aplicabilidad sea
efectiva
Decreto Numero 622
de 1977
Por el cual se reglamenta parcialmente: El capítulo
V Título II parte XIII Libro II del Decreto Ley No.
2811 de 1974 sobre sistema de Parques
Nacionales, La Ley 23 de 1973 y la Ley 2 de 1959
Decreto 1989 de 1989 Creación del AMEM Macarena con sus diferentes
DMI, PNN Sierra de La Macarena y Tinigua
Aunque se definen los límites para el
Parque, existen varias dudas sobre sus

102
LEY O DECRETO CONTENIDO OBSERVACIONES
limites en líneas imaginarias, caños sin
nombre y la utilización de cotas



LEY O DECRETO CONTENIDO OBSERVACIONES
Ley 99 de 1993 Por la cual se crea el Ministerio del Medio
Ambiente, se reordena el sector público encargado
de la Gestión y Conservación del Medio Ambiente
y los Recursos Naturales Renovables, se organiza
el Sistema Nacional Ambiental SINA

En la practica el SINA no ha tenido la
efectividad esperada
EOT de San Juan de
Arama, Acuerdo No.
019 de diciembre 28 de
2001
Por medio del cual se adopta el esquema de
ordenamiento territorial para el municipio de San
Juan de Arama–Meta

No reconoce la figura del Parque
Nacional Natural, menciona una zona de
reserva que incluye al Parque y la Parte
de Zona de recuperación para la
preservación Norte con injerencia en el
municipio. No consultó el decreto 1989
de 1989 para hacer su delimitación;
plantea algunos proyectos de desarrollo
en zonas muy cercanas al Parque
EOT de Vista
Hermosa, 2000
Por medio del cual se adopta el esquema de
ordenamiento territorial para el municipio de Vista
Hermosa – Meta

Reconoce la figura del Parque Nacional
Natural y hace la consideración de que
su manejo es exclusivo de UAESPPN.
EOT de Mesetas,
Acuerdo No. 007 de 18
de Marzo de 2004
Por medio del cual se adopta el esquema de
ordenamiento territorial para el municipio de
Mesetas – Meta

Reconoce la figura del Parque Nacional
Natural y hace la consideración de que
su manejo es exclusivo de la Unidad de
Parques.
EOT La Macarena,
2003
Por medio del cual se adopta el esquema de
ordenamiento territorial para el municipio de La
Macarena – Meta

Reconoce la figura del Parque Nacional
Natural y hace la consideración de que
su manejo es exclusivo de la Unidad de
Parques; existen problemas para la zona
de caño Cristales por no haber claridad
en límites del Parque y la zona de
recuperación para la Preservación Sur
EOT Puerto Rico,
Acuerdo municipal No.
013 de Junio 28 2000
Por medio del cual se adopta el esquema de
ordenamiento territorial para el municipio de Puerto
Rico – Meta


Aunque reconoce la figura de Parque
Nacional Natural, plantea el
mejoramiento de practicas productivas
agropecuarias al interior del Parque en
la comunidad indígena Guayabero Caño
Ceiba; Plantea construir un internado en
la Tigra que es un asentamiento ilegal
dentro del Parque.
EOT Puerto Concordia,
Acuerdo Municipal
Mayo de 2002
Por medio del cual se adopta el esquema de
ordenamiento territorial para el municipio de Puerto
Concordia – Meta

Reconoce la figura del Parque Nacional
Natural y hace la consideración de que
su manejo es exclusivo de la Unidad de
Parques; el mayor problema para la
zona son los incendios forestales y la
presencia de comunidades.
PGAR 1999 – 2008 y
PAT 2004 – 2008 de
CORMACARENA 2002
– 2005
Por medio del cual se traza el PGAR y se elabora
PAT 2004
Reconoce la figura del Parque Nacional
Natural y hace la consideración de que
su manejo es exclusivo de la Unidad de
Parques, se plantean acciones

103
LEY O DECRETO CONTENIDO OBSERVACIONES
conjuntas en la zona amortiguadora del
Parque así como la posibilidad de
desarrollar el Proyecto BIOMACARENA
en la zonas ya establecidas.


LEY O DECRETO CONTENIDO OBSERVACIONES
Decreto 309 de 2000 Por el cual se reglamenta lo relativo a la
investigación Científica en diversidad biológica
Modifica al decreto 622 de 1977 en
materia de investigación científica y
otorgamiento de permisos de estudio


Acuerdos de manejo con actores comunitarios
Los acuerdos se están construyendo en el marco del proceso de la Consolidación del Comité
Coordinador de representantes de Organizaciones Colono–Campesinas de las Áreas Protegidas del
AMEM. Si bien el anterior es un proceso de características regionales, es posible y se ha venido
adelantando actividades con organizaciones individuales como es el caso de ACARIGUA, ACATM y
representantes de algunas veredas, principalmente en los Municipios de Vista Hermosa, San Juan
de Arama y Mesetas.

Tenencia de la tierra dentro del Parque
La tenencia de la tierra dentro del Parque la ejercen las familias de campesinos realizando ¨mejoras¨
y actuando como meros poseedores de la tierra, sin títulos ni esperanzas de conseguirlos, a menos
que logren destruir la mayoría del Parque haciéndolo inoperante por sustracción de materia. Por lo
general los colonos tienen una doble ilegalidad, pues son ocupantes ilegales de las áreas protegidas
y además siembran el cultivo de uso ilícito de la coca. Dado que la mayoría de los ocupantes de los
Parques están en la frontera de la colonización pueden ocupar áreas relativamente grandes,
exceptuando la zona de serranía propiamente dicha. Los cultivos de coca tienden a hacerse
escondidos en la selva para mayor seguridad y en áreas que no sobrepasan las 5 ha. En la
ganadería se invierten parte de los ahorros de la venta de la pasta de coca.
En La Macarena se calcula, con base en datos del IGAC que la mayoría de los predios tienen una
superficie entre 100 y 500 ha. En Mesetas, por el contrario, los predios son en su gran mayoría de
menos de 100 ha. En Puerto Rico, Vista Hermosa, Concordia y San Juan de Arama la mayoría de su
extensión se encuentra en sabanas por fuera del Parque. En este ultimo municipio hay latifundios
ganaderos.

2.2.2. ZONIFICACIÓN ECOLÓGICA POR UNIDADES DE PAISAJE

2.2.2.1. CARACTERIZACIÓN DE UNIDADES DE PAISAJE

2.2.2.1.1. DESCRIPCIÓN UNIDADES GEOMORFOPEDOLÓGICAS

En el Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena, existen ocho grandes Unidades
geomorfopedológicas, de las cuales tres corresponden a unidades asociadas a la Sierra misma y las
cinco restantes a unidades asociadas a la planicie Amazonense–Orinocense (Mapa 14).


104
Grandes Unidades asociadas a la Sierra de La Macarena

– MM. Relieve montañoso complejo, estructural denudativo. Al norte en rocas del complejo ígneo y
metamórfico del Precámbrico. Al nororiente en sedimentitas del Precámbrico y Paleozoico. En el
sector nor–occidental, occidental medio y sur, en areniscas, chert, limolitas y lutitas del Cretáceo
superior y al sur–este, en areniscas, shales y lodolitas, con corazas petroférricas del Terciario.
Los suelos representativos son, en general, escasa a moderadamente evolucionados. En
algunos sectores son pobres en nutrientes, muy ácidos y desaturados, clasificados como
DYSTROPEPT y TROPORTHENT. En las cimas altas, con clima templado a frío húmedo, se
presentan suelos saturados como EUTROPEPTS, y suelos con alto contenido de materia
orgánica como HUMITROPEPT y algunos HISTOSOLES y ANDISOLES.
Esta unidad se relaciona con la Cordillera Oriental, además de otros aspectos, por la influencia
de materiales derivados de Cenizas Volcánicas en los suelos plano cóncavos de sus cimas,
clasificados como ANDEPTS o ANDISOLES.

– MD. Piedemonte Coluvio–Aluvial en gravas y arenas gruesas a finas, del Holoceno.
Corresponde a un complejo de niveles de Terrazas Aluviales con aportes Coluviales, Glacís
Coluviales, Conos de Derrubios y Laderas Inferiores Coluviales ligeramente inclinadas.
Aparecen en pequeñas áreas en la parte central y sur de la Sierra y se distribuyen en las zonas
bajas de vertientes, escarpes y taludes, como franjas que se extienden desde las laderas
inferiores hasta las Llanuras Aluviales de los ríos Duda, Guayabero, Güejar y Yarumales.
Los suelos son desarrollados a partir de sedimentos del Terciario, muy evolucionados,
fuertemente ácidos, moderadamente profundos a profundos.

– MN. Asociada a valles aluviales de ríos que nacen en la Sierra de La Macarena, de aguas
intermedias con régimen rectilíneo a meándrico, sobre depósitos del Cuaternario. Corresponden
a valles encajonados e inclinados, cortando rocas duras cuyos cursos de agua transportan y
depositan materiales medios a gruesos. Los suelos son moderadamente fértiles con drenaje
lento a rápido.
En el paisaje se presenta principalmente en la cuenca del caño Cachama, último afluente
izquierdo del río Duda, en un sector del río Santo Domingo y al oriente del Raudal Angostura I
en el extremo sur de la Sierra.

Grandes Unidades asociadas a la Planicie Amazonense–Orinocense

– ES. Asociación de planicies amazónicas, con la Altillanura y el Cratón en complejos de rocas y
depósitos. Esta unidad se extiende en la parte central del Parque, sobre su límite norte
correspondiente a la línea imaginaria que del río Cafre sale hacia el occidente. Está conformada
por superficies onduladas a planas, en zonas transicionales, entre unidades con climas,
vegetación, suelos y litologías contrastantes. Se distribuye rodeando las Altillanuras y está
condicionada por la presencia de laderas escalonadas–erosivas, que van variando su litología,
suelos y vegetación, desde los escalones altos próximos a las sabanas, hasta los bajos cerca a
los bosques Amazónicos. Representan un salto estructural entre bloques tectónicos diferentes.
Sus suelos fueron desarrollados a partir de material heterogéneo del Terciario–Cuaternario y
Precámbrico. Son profundos, con drenaje rápido a moderadamente rápido, con texturas finas a
medias (Ar–FarA). En profundidad presentan alto contenido de arcilla que se constituye en
limitante para la infiltración y el enraizamiento.

105

– EM. Relieve Montañoso–Colinado Estructural–Erosional, en sedimentitas y rocas ígneas del
Paleozoico. En el Parque, esta unidad aparece en un área pequeña ubicada al extremo sur, en
la desembocadura del río Cafre. Fuera del Parque, se extiende hacia el área de la Serranía de
La Lindosa




La Lindosa, al sur de San José del Guaviare. Forma serranía, mesas, colina, cerro, lomas y
ondulaciones tabulares y, en menor proporción, subredondeadas, bordeadas por escarpes y
taludes de alturas variables (100–400 m, sobre el nivel base de la zona).
Las sedimentitas Paleozoicas originalmente fueron superficies de playas arenosas depositadas
por un mar somero, sobre el borde occidental del cratón Guayanés (antepaís de aquel
entonces). En el Mioceno–Plioceno, ya litificadas, se levantaron en bloques por movimiento
epirogénicos y continuaron siendo disectadas a lo largo del tiempo. Los actuales cerros en rocas
ígneas fueron intrusiones magmáticas puntuales a lo largo de fracturas profundas,
correspondientes a zonas de “rift” de distensión en una antigua plataforma plano–cóncava y
superficial oceánica.
Los suelos se desarrollaron a partir de materiales como granitos, areniscas y arcillolitas.
Presentan drenaje rápido a lento, son moderadamente profundos a superficiales, con texturas
medias a moderadamente gruesas (FA–F), limitados por roca en avanzado estado de
meteorización y en algunos sectores por alto contenido de arcilla.

– SF. Antiguas planicies fluviales disectadas, con diferentes grados de control estructural y
depósitos del Terciario superior–Cuaternario inferior. En el Parque esta unidad se extiende en la
parte central del Distrito Ariari–Guayabero, y está disectada por la llanura aluvial del río Cabre.
Corresponde a superficie de morfología heterogénea, debido a la diversidad en cuanto a
distribución geográfica, tipo de sedimentación fluvial (geogénesis particular), posición dentro de
las cuencas y grado de tectonismo reciente. Presentan una morfología heterogénea, desde
quebradas y alomadas hasta onduladas, de cimas Planas y Amplias. Son el resultado de la
sedimentación dejada por Grandes Llanuras Aluviales muy Antiguas y posteriormente afectadas
por movimientos tectónicos, separando bloques importantes que ejercieron fuerte control sobre
los patrones de drenaje.
Los suelos se han desarrollado a partir de sedimentos aluviales heterogéneos, son de texturas
moderadamente gruesas a medias, drenaje rápido, moderadamente profundo.

– SN. Llanuras aluviales andinenses de ríos de aguas barrosas, con régimen meándrico,
localmente rectilíneo y rectangular con control estructural. Son el resultado de una antigua y
continua sedimentación de materiales de rocas de diferentes edades. El carácter aluvial de estas
llanuras es también erosivo. Los suelos presentan drenaje medio a lento, texturas finas a medias
friables. Las terrazas altas presentan algunas capas de Plentita o altas concentraciones de
hierro movilizado desde los horizontes superiores. Los sectores más bajos de las vegas y
sobrevegas están constituidos por sedimentos aluviales y coluvio–aluviales heterométricos,
donde se formaron suelos moderadamente profundos o superficiales, con drenaje lento y de
textura media.

106
Esta unidad corresponde a terrazas subrecientes a antiguas bajas a medias, medias a altas y
altas, con diferentes grados de disección y drenaje lento a moderadamente rápido y en el
Parque se extiende principalmente en una amplia franja que bordea al río Guayabero desde la
boca del caño Yarumales aguas abajo hasta el sector del Raudal Angostura II. Hacia el norte del
Parque se extiende sobre un área más pequeña, entre las partes altas de los ríos Cafre y Cabre,
al occidente de Puerto Rico.

– SC. Llanuras aluviales de ríos amazonenses de aguas mixtas o intermedias, con régimen
meándrico y control estructural local, en depósitos del Holoceno. En el Parque esta unidad
aparece en tres sectores: en la zona de la desembocadura del Caño Yarumales, en la zona de la
desembocadura del río Correntoso y a lado y lado del río Cabre, en su cuenca baja y media.
Corresponde a áreas formadas por un plano inundable asociado a varios niveles de vegas y
terrazas, generalmente de tipo erosional; se caracterizan por ser estrechas (1–10 Km, o menos
no cartografiables, promedio 2–4 Km), con longitudes que pueden variar entre 10 y 60 Km.
Los suelos se han formado a partir de sedimentos muy meteorizados, provenientes de las
superficies amazónicas, depositados posteriormente. Estos suelos presentan drenaje imperfecto
a lento, texturas medias a finas, con fenómenos de gleyzación producto de fluctuaciones en el
Nivel Freático, que ocasionan la formación de Plintita. Además están limitados por concresiones
petroférricas.

2.2.2.1.2. DESCRIPCIÓN UNIDADES DE PAISAJE CON BIOMAS Y ECOSISTEMAS

El Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena incluye 26 unidades de paisaje (Mapa 15).

1. Unidad de Paisaje de bosques altos y altos a medios, semidensos (BA2, BA3, BA6), sobre
relieve montañoso complejo de La Sierra en rocas del Complejo ígneo–metamórfico del
Precámbrico, sedimentitas del Precámbrico y Paleozoico, areniscas, limolitas y lutitas del
Cretáceo o en areniscas y lodofitas con corazas petroférricas del Terciario (MM). Esta unidad
está asociada al Pedobioma–Heliobioma del Bosque Húmedo Tropical y al Orobioma del
Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 67.035 ha del Parque lo cual corresponde a
10,8% del área del mismo
23
.

2. Unidad de paisaje de bosques altos y altos a medios con árboles muy altos por sectores, densos
a semidensos (BA4–BA6), sobre llanuras aluviales de ríos amazonenses de aguas mixtas, en
depósitos del Holoceno (SC). Esta unidad está asociada al Zonobioma del Bosque Húmedo
Tropical y al Pedobioma–Heliobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 36.618 ha del Parque
lo cual corresponde a 5,9% del área del mismo.

3. Unidad de Paisaje de bosques altos y altos a medios con árboles muy altos por sectores, densos
a semidensos (BA4–BA6), sobre antiguas planicies fluviales disectadas con diferentes grados de
control estructural y depósitos del Terciario y Cuaternario (SF). Esta unidad está asociada al
Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical y al Pedobioma–Heliobioma del Bosque Húmedo
Tropical y cubre 149.155 ha del Parque lo cual corresponde a 24,0% del área del mismo.


23
Como se mencionó anteriormente, los análisis se realizaron con base en un área de 622.000 ha.

107
4. Unidad de Paisaje de bosques altos y altos a medios con árboles muy altos por sectores, densos
a semidensos (BA4–BA6), sobre llanuras aluviales andinenses de ríos de aguas barrosas en
terrazas subrecientes a antiguas, desde bajas hasta altas con diferentes grados de disección
(SN). Esta unidad está asociada al Pedobioma–Heliobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre
41.622 ha del Parque lo cual corresponde a 6,7% del área del mismo.

5. Unidad de Paisaje de bosques altos a medios, semidensos (BA6) sobre la asociación de
planicies amazónicas con la Altillanura y al Cratón, en complejos de rocas y depósitos (ES). Esta
unidad está asociada al Pedobioma–Heliobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 41.240 ha
del Parque lo cual corresponde a 6,6% del área del mismo.


6. Unidad de Paisaje de bosques altos a medios, semidensos (BA6), sobre piedemonte coluvio–
aluvial de la Sierra, en granos y arenas, gruesas a finas del Holoceno (MD). Esta unidad está
asociada al Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 5.302 ha del Parque lo cual
corresponde a 0,8% del área del mismo.

7. Unidad de Paisaje de bosques altos a medios, densos a semidensos sobre planicies inundables
de ríos y quebradas de la Sierra. Esta unidad está asociada al Zonobioma del Bosque Húmedo
Tropical y al Orobioma del Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 27.910 ha del
Parque lo cual corresponde a 4,5% del área del mismo.

8. Unidad de Paisaje de bosques medios, sobre planicies inundables de ríos y quebradas de la
planicie amazónica. Esta unidad está asociada al Pedobioma–Heliobioma del Bosque Húmedo
Tropical y cubre 37.746 ha del Parque lo cual corresponde a 6,0% del área del mismo.

9. Unidad de Paisaje de bosques bajos a medios, densos (BB1) sobre piedemonte coluvio–aluvial
de la Sierra, en granos y arenas, gruesas a finas del Holoceno (MD). Esta unidad está asociada
al Orobioma del Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 6.460 ha del Parque lo cual
corresponde a 1,0% del área del mismo.

10. Unidad de Paisaje de bosques bajos a medios, densos (BB1) sobre relieve montañoso complejo
de La Sierra en rocas del Complejo ígneo–metamórfico del Precámbrico, sedimentitas del
Precámbrico y Paleozoico, areniscas, limolitas y lutitas del Cretáceo o en areniscas y lodofitas
con corazas petroférricas del Terciario (MM). Esta unidad está asociada al Orobioma del
Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 65.220 ha del Parque lo cual corresponde a
10,5% del área del mismo.

11. Unidad de Paisaje de bosques bajos a medios, densos (BB1) sobre la asociación de valles de
ríos que nacen en la Sierra, en depósitos cuaternarios de materiales heterogéneos medios a
gruesos (MN). Esta unidad está asociada al Orobioma del Zonobioma del Bosque Húmedo
Tropical y cubre 3.562 ha del Parque lo cual corresponde a 0,5% del área del mismo.

12. Unidad de Paisaje de bosques bajos a medios, densos (BB1) sobre llanuras aluviales
andinenses de ríos de aguas barrosas en terrazas subrecientes a antiguas, desde bajas hasta
altas con diferentes grados de disección (SN). Esta unidad está asociada al Orobioma del

108
Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 1.155 ha del Parque lo cual corresponde a
0,1% del área del mismo.

13. Unidad de Paisaje de bosques bajos y abiertos (BB2) sobre relieve montañoso complejo de La
Sierra en rocas del Complejo ígneo–metamórfico del Precámbrico, sedimentitas del Precámbrico
y Paleozoico, areniscas, limolitas y lutitas del Cretáceo o en areniscas y lodofitas con corazas
petroférricas del Terciario (MM). Esta unidad está asociada al Orobioma del Zonobioma del
Bosque Húmedo Tropical y cubre 5.540 ha del Parque lo cual corresponde a 0,9% del área del
mismo.


14. Unidad de Paisaje de bosques medios a bajos y abiertos (BM1), sobre piedemonte coluvio–
aluvial de la Sierra, en granos y arenas, gruesas a finas del Holoceno (MD). Esta unidad está
asociada al Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical y al Orobioma del Zonobioma del Bosque
Húmedo Tropical y cubre 32.876 ha del Parque lo cual corresponde a 5,3% del área del mismo.

15. Unidad de Paisaje de bosques medios a bajos y abiertos (BM1), sobre llanuras aluviales
andinenses de ríos de aguas barrosas en terrazas subrecientes a antiguas, desde bajas hasta
altas con diferentes grados de disección (SN). Esta unidad está asociada al Zonobioma del
Bosque Húmedo Tropical y cubre 5.705 ha del Parque lo cual corresponde a 0,9% del área del
mismo.

16. Unidad de Paisaje de bosques medios a altos, abiertos (BM2), sobre piedemonte coluvio–aluvial
de la Sierra, en granos y arenas, gruesas a finas del Holoceno (MD). Esta unidad está asociada
al Orobioma del Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 4.220 ha del Parque lo cual
corresponde a 0,6% del área del mismo.

17. Unidad de Paisaje de bosques medios a altos, abiertos (BM2), sobre relieve montañoso
complejo de La Sierra en rocas del Complejo ígneo–metamórfico del Precámbrico, sedimentitas
del Precámbrico y Paleozoico, areniscas, limolitas y lutitas del Cretáceo o en areniscas y
lodofitas con corazas petroférricas del Terciario (MM). Esta unidad está asociada al Orobioma
del Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 3.490 ha del Parque lo cual corresponde a
0,5% del área del mismo.

18. Unidad de Paisaje de bosques medios a altos, abiertos (BM2), sobre la asociación de valles de
ríos que nacen en la Sierra, en depósitos cuaternarios de materiales heterogéneos medios a
gruesos (MN). Esta unidad está asociada al Orobioma del Zonobioma del Bosque Húmedo
Tropical y cubre 6.488 ha del Parque lo cual corresponde a 1,0% del área del mismo.

19. Unidad de Paisaje de bosques altos a medios, semidensos (BA6), sobre piedemonte coluvio–
aluvial de la Sierra, en granos y arenas, gruesas a finas del Holoceno (MD). Esta unidad está
asociada al Orobioma del Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 4.470 ha del Parque
lo cual corresponde a 0,7% del área del mismo.

20. Unidad de Paisaje de bosques altos a medios, semidensos (BA6), sobre relieve montañoso
complejo de La Sierra en rocas del Complejo ígneo–metamórfico del Precámbrico, sedimentitas
del Precámbrico y Paleozoico, areniscas, limolitas y lutitas del Cretáceo o en areniscas y

109
lodofitas con corazas petroférricas del Terciario (MM). Esta unidad está asociada al Orobioma
del Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 28.767 ha del Parque lo cual corresponde a
4,6% del área del mismo.

21. Unidad de Paisaje de sabanas bajas, semidensas con presencia de bosques bajos a medios y
alta densidad de palmas y arbustos (H), sobre piedemonte coluvio–aluvial de la Sierra, en
granos y arenas, gruesas a finas del Holoceno (MD). Esta unidad está asociada al Pedobioma–
Heliobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 4.305 ha del Parque lo cual corresponde a
0,7% del área del mismo.


22. Unidad de Paisaje de sabanas bajas, semidensas con presencia de bosques bajos a medios y
alta densidad de palmas y arbustos (H), sobre relieve montañoso complejo de La Sierra en rocas
del Complejo ígneo–metamórfico del Precámbrico, sedimentitas del Precámbrico y Paleozoico,
areniscas, limolitas y lutitas del Cretáceo o en areniscas y lodofitas con corazas petroférricas del
Terciario (MM). Esta unidad está asociada al Pedobioma–Heliobioma del Bosque Húmedo
Tropical y cubre 11.343 ha del Parque lo cual corresponde a 1,8% del área del mismo.

23. Unidad de Paisaje de sabanas bajas, semidensas con presencia de bosques bajos a medios y
alta densidad de palmas y arbustos (H), sobre la asociación de valles de ríos que nacen en la
Sierra, en depósitos cuaternarios de materiales heterogéneos medios a gruesos (MN). Esta
unidad está asociada al Pedobioma–Heliobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 1.011 ha
del Parque lo cual corresponde a 0,1% del área del mismo.

24. Unidad de Paisaje de complejos de sabanas, arbustos y arbustales esclerófilos dispersos (HA),
sobre piedemonte coluvio–aluvial de la Sierra, en granos y arenas, gruesas a finas del Holoceno
(MD) y sobre la asociación de valles de ríos que nacen en la Sierra, en depósitos cuaternarios
de materiales heterogéneos medios a gruesos (MN). Esta unidad está asociada al Pedobioma–
Heliobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 5.661 ha del Parque lo cual corresponde a
0,9% del área del mismo.

25. Unidad de Paisaje de sabanas bajas, semidensas con algunos corredores de bosques,
dispersos a lo largo de caños (SB2), sobre relieve montañoso complejo de La Sierra en rocas
del Complejo ígneo–metamórfico del Precámbrico, sedimentitas del Precámbrico y Paleozoico,
areniscas, limolitas y lutitas del Cretáceo o en areniscas y lodofitas con corazas petroférricas del
Terciario (MM) y sobre la asociación de valles de ríos que nacen en la Sierra, en depósitos
cuaternarios de materiales heterogéneos medios a gruesos (MN). Esta unidad está asociada al
Orobioma del Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 3.236 ha del Parque lo cual
corresponde a 0,5% del área del mismo.

26 y 27. Unidad de Paisaje de sabana media a baja, semidensa con bosque de galería (SM2, SB2)
sobre relieve montañoso complejo de La Sierra en rocas del Complejo ígneo–metamórfico
del Precámbrico, sedimentitas del Precámbrico y Paleozoico, areniscas, limolitas y lutitas
del Cretáceo o en areniscas y lodofitas con corazas petroférricas del Terciario (MM) y sobre
llanuras aluviales andinenses de ríos de aguas barrosas en terrazas subrecientes a
antiguas, desde bajas hasta altas con diferentes grados de disección (SN). Esta unidad

110
está asociada al Orobioma del Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical y cubre 21.976 ha
del Parque lo cual corresponde a 3,5% del área del mismo.

2.2.2.2. EVALUACIÓN DE LAS UNIDADES DE PAISAJE

2.2.2.2.1. EVALUACIÓN POR ÁREA INTERVENIDA

Las diferentes unidades del paisaje que conforman el Parque Sierra de La Macarena, han sido
mayor o menormente intervenidas por la acción humana (Tabla 24). A su vez dicha intervención se
manifiesta bajo diferentes tipos de cobertura actual (año 2000).


Tabla 24. Grado y tipo de intervención humana sobre las unidades de paisaje
principales del PNN Sierra de La Macarena.
BIOMA ID
ÁREA TOTAL
EN PARQUE
(ha)
ÁREA INTERVENIDA
TOTAL
RASTROJO
(ha)
PASTOS–
CULTIVOS (ha)
SUELO
(ha)
COCA
(ha)
ha %
2 y 3 1 67.035 1.115 1,7 496 287 316 16
1 y 2 2 36.618 1.400 3,8 513 –– 707 180
1 y 2 3 149.155 2.282 1,5 842 –– 1223 217
2 4 41.622 5.536 13,0 2.546 –– 2.377 613
2 5 41.240 200 0,5 69 –– 131 ––
1 6 5.302 31 0,6 11 –– 17 3
1 y 3 7 27.910 1.240 4,4 539 148 488 65
2 8 37.746 3.399 9,0 1.336 –– 1.828 235
3 9 6.460 57 0,9 23 15 19 ––
3 10 65.220 2.214 3,4 1.307 410 464 33
3 11 3.562 37 1,0 23 –– 14 ––
3 12 1.155 441 38,2 339 41 56 5
3 13 5.540 87 1,6 21 –– 65 1
1 y 3 14 32.876 728 2,2 266 76 347 39
1 15 5.705 756 13,3 259 2 404 91
3 16 4.220 28 0,7 17 –– 11 ––
3 17 3.490 55 1,6 52 1 2 ––
3 18 6.488 12 0,2 7 –– 5 ––
3 19 4.470 130 2,9 58 53 6 13
3 20 28.767 896 3,1 355 160 329 52
2 21 4.305 3 0,1 2 –– 1 ––
2 22 11.343 38 0,3 22 –– 16 ––
2 23 1.011 56 5,5 27 –– 29 ––
2 24 5.661 1.295 22,9 1.048 –– 247 ––
3 25 3.236 323 10,0 257 –– 66 ––

111
3 26–27 21.972 1.418 6,5 656 597 137 28
TOTALES 622.109 23.777 1,5 11.091 1.790 9.305 1.591
Convenciones: Bioma: 1= Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical; 2= Pedobioma–Heliobioma
del Bosque Húmedo Tropical; 3= Orobioma del Zonobioma del Bosque Húmedo Tropical.

Las unidades mas afectadas por la deforestación, son: La Unidad 4 que corresponde a bosques
altos y altos a medios con árboles muy altos por sectores, densos a semidensos (BA4–BA6), sobre
llanuras aluviales andinenses (SN), en especial en el área del río Guayabero y entre la parte superior
del río Cafre y el río Cabre; – la Unidad 8, que corresponde a bosques medios, sobre planicies
inundables de ríos y quebradas de la planicie amazónica, en especial en el área ubicada entre la
Unidad anterior y la orilla izquierda del río Guayabero, al sur del Parque; – la Unidad 3, que
corresponde a los bosques altos a medios (BA4–BA6) que crecen sobre antiguas planicies
disectadas (SF) en especial, en el sector de Puerto Rico sobre la margen derecha del río Cafre y en
las cabeceras del río La Ceiba; – y la Unidad 10, que corresponde a bosques bajos a medios (BB1)
que crecen sobre relieve montañoso complejo de La Sierra (MM), en especial en el sector del río
Sansa, en el extremo norte del Parque.

Según las categorías de amenaza establecidas por IUCN, las unidades de paisaje en peligro (EN),
dentro del Parque, son la Unidad 12 cuya extensión es muy limitada en el Parque; su prolongación
hacia la Zona para la Recuperación sur, está en buenas condiciones por lo cual se puede considerar
vulnerable; – la Unidad 24, en el extremo sur del Parque, cuyos arbustales y vegetación esclerófila
están fuertemente afectados por presencia humana y por incendios. Dos unidades de paisaje
presentan un estado de vulnerabilidad (VU): La Unidad 15, ubicada en el sector de la boca del caño
Yarumales y la Unidad 25, ubicada en la parte central del extremo sur de la Sierra. Aunque se
extensión dentro del Parque es, en ambos casos, limitada, sus potenciales prolongaciones hacia
fuera del mismo, están altamente intervenidas o son inexistentes. Por esta razón se considera que
están en peligro (EN). Por la porción deforestada de las unidades de paisaje restantes, estas caen
en la categoría de no amenazadas (NT). No obstante lo anterior, varias unidades están en peligro o
en estado crítico (CR) en algunos sectores específicos: La Unidad 2, en el sector del alto río Cafre–
río Cabre y en el sector de la cuenca baja del río La Ceiba; la Unidad 1, en el sector de la
confluencia de los ríos Ariari y Guayabero; la Unidad 3 en el sector del Puerto Rico; y la Unidades 4
y 8, en todo el sector entre la boca del río Cabre y la boca del río La Ceiba, a lo largo del río
Guayabero.

2.2.2.2.2. EVALUACIÓN DE LA CALIDAD DE LA ZONIFICACIÓN ECOLÓGICA

La zonificación ecológica del PNN Sierra de La Macarena presenta varias dificultades. Por una parte,
la información disponible de unidades de vegetación y de unidades geomorfopedológicas y de
unidades bioclimáticas, se presenta en una escala 1:1.500.000, lo cual es insuficiente para lograr
definir unidades de paisaje que sustenten un plan de manejo adecuado para la acción y para el
desarrollo de un Plan Estratégico sectorizado. Dadas estas circunstancias, la cartografía se elaboró
considerando grandes unidades fisiográficas y grandes tipos de vegetación, en donde la información
bioclimática se considera apenas indicativa.


112
De igual manera, la información disponible sobre tipos de bioma es muy general y aquella referida a
Distritos biogeográficos es muy poco precisa, en cuanto a su extensión geográfica. Estos dos
aspectos también se utilizaron meramente como indicativos.

Por otra parte, la información de campo disponible, referente a la composición florística de los tipos
de vegetación es escasa y aquella utilizada, se basa mas en muestreos realizados fuera del área del
estudio que en su interior.

Dado que desde el año 2003 no se dispone de imágenes Landsat fidedignas, un ejercicio
actualizado de zonificación ecológica requerirá del uso de imágenes Aster. Estas permiten mejorar la
escala y realizar un análisis en 1:50.000 o en 1:25.000, lo cual sería mas adecuado para el Plan de
Manejo. Sin embargo, aún en este caso, es necesario realizar levantamientos estructurales y
florísticos de campo.


2.2.3. INTEGRIDAD ECOLÓGICA

2.2.3.1. OBJETIVOS DE CONSERVACIÓN

2.2.3.1.1. INTRODUCCIÓN

Para el análisis de integridad ecológica del Parque se realizó la revisión de información disponible
sobre el tema. Con base en los lineamientos de la Subdirección Técnica se trabajó durante mas de
un año en la definición de aspectos como Valores Objeto de Conservación, Objetivos de
Conservación que sean representativos para el Parque y las Amenazas que los afectan; es
importante anotar que la información es en su mayoría secundaria y hasta el año 1990 estaba
referida a la Reserva biológica de La Macarena, sin embargo parte de ella se ha corroborado en
campo y se pueden inferir datos para el Parque Sierra de La Macarena.

2.2.3.1.2. LOS OBJETOS DE CONSERVACIÓN

Partiendo de la revisión realizada a cada Unidad de Paisaje se encuentra que las zonas mejor
conservadas corresponden a la parte de la sierra (Unidades M) y una parte localizada en la parte
central del Parque entre los municipios de Vista Hermosa y Puerto Concordia; de acuerdo con la
información suministrada en los diferentes mapas de SIG el Parque se encuentra intervenido en
50.000 hectáreas, esto es importante para definir categorías de zonas de conservación al interior del
Parque (Intangible, primitiva, recuperación natural, histórico–cultural, etc.) y se retomarán en el
capítulo de Ordenamiento.

Como mencionamos anteriormente los Objetivos de conservación definidos son representativos del
Parque, agrupan a varios valores Objeto de Conservación y se ajustan a los requerimientos
sugeridos por la Subdirección Técnica y la misión de conservación de las áreas del sistema de
Parques Nacionales Naturales de Colombia.

Objetivos de Conservación del Área


113
I. Conservar la diversidad biológica presente en los distritos biogeográficos Macarena y Ariari–
Guayabero del PNN Sierra de La Macarena.
II. Conservar los paisajes naturales que caracterizan la Sierra de La Macarena y las terrazas
antiguas presentes en la zona sur–occidental y norte del Parque, por ser el afloramiento más
occidental del escudo Guyanés.
III. Conservar sitios naturales de alto valor escénico y paisajístico presentes en el PNN Sierra
de La Macarena, por constituir sitios de potencial ecoturístico.
IV. Conservar el espacio natural asociado al asentamiento indígena Guayabero–Caño Ceiba y
las manifestaciones arqueológicas como Raudal Angostura I y II y alto Cafre por la riqueza
histórico cultural que ellos representan

En la Tabla 25 se encuentra información sobre los objetivos de conservación.





Tabla 25. Información sobre los objetivos de conservación.
OBJETIVO DE
CONSERVACIÓN
VALOR OBJETO DE CONSERVACIÓN UP FUENTE DE PRESION OBSERVACIÓN
Conservar la diversidad
biológica presente en los
distritos biogeográficos
Macarena y Ariari Guayabero
del PNN Sierra de La
Macarena
Crocodylus intermedius
Cuencas de ríos
Guayabero y Duda
Ampliación frontera agrícola
Cuencas de los ríos Guayabero y Duda
Aprovechamiento insostenible
de los recursos
Endemismos : Callicebus cupreus
ornatus, Leyvaichtys medemichthys,
Brycon Whitei, Xiphorynchus
promerophirynchus macarenae,
Zonotrichia capensis roraimae, traupido
Chlorospingus ophtalmicus macarenae,
Pirhynchus macarenae, Grallaria
kaestneri, Macroagelaius subalaris,
Leptopogon rufipectus, Vireolanius,
Hirtella adenophora, Hirtella maguirei,
Anime Asplundia rhodea, Gustavia
macarenensis, Inga macarenensis,
Sterculia guapayensis, Sterculia
macarenensis, Macarenia clavigera,
Vellozia macarenensis, Piper
echinovarium y Licania lasseri
MM1, MM2, MM6,
SN2,
Ampliación frontera agrícola
Caño Cristales, caño Indio, Ciudad de Piedra, Soplaculos, salto del gato,
raudal I (La Macarena), El indio acostado, Santo Domingo, río Sanza
(San Juan de Arama), Salto de Sardinata, Termales de caño Blanco, Río
Güejar (Vista Hermosa) , Pinturas rupestres (La Macarena), interior del
Parque
Aprovechamiento insostenible
de los recursos
Caño Cristales, caño Indio, Ciudad de Piedra, Soplaculos, salto del gato,
raudal I (La Macarena), El indio acostado, Santo Domingo, río Sanza
(San Juan de Arama), Salto de Sardinata, Termales de caño Blanco, Río
Güejar (Vista Hermosa) , Pinturas rupestres (La Macarena), interior del
Parque
Apertura de vías
Carretera de la vereda Barranco Colorado a la vereda la Tigra ( Puerto
Rico); Trocha o carretera ganadera, Vereda Santo Domingo a vereda
Caño Canoas (Vista Hermosa); La Julia (Mesetas) a vereda el Rubí (La
Macarena); La Julia (Mesetas) a Santo Domingo (Vista Hermosa)
Panthera onca, Felis concolor, Felis
pardalis, Felis yagouaroundi, Felis spp
MM1, MM2, MM6,
MD2, SF5, SF9,
SN3, SN2 ,EM1,
SC5
Ampliación frontera agrícola
Costa Rica, Piñalito, Santo Domingo, - Vista Hermosa -; Peñas Blancas,
Bocas del Sanza, Monserrate - San Juan de Arama -; Morro Bello, La
Argentina, La cascada - Mesetas-; Veredas Caño ceiba, Alto Cafre -
Puerto Concordia - , Bella Vista, La Reforma, Laguna Gringa- La Tigra,
Monserrate, Charco carbón - Puerto Rico -; La catalina, El Billar – La
Macarena - , Cuencas de los ríos Guayabero, Duda y Güejar y trochas
hacia el interior del Parque.
Conservar los paisajes
naturales que caracterizan la
Sierra de La Macarena y las
terrazas antiguas presentes
en la zona sur occidental y
norte del Parque, por ser el
afloramiento más occidental
del escudo Guyanés

Apertura de vías
Carretera de vereda barranco Colorado a vereda la Tigra ( Puerto Rico);
Trocha o carretera ganadera, Vereda Santo Domingo a vereda Caño
Canoas (Vista Hermosa); La Julia (La Uribe) a vereda el Rubí (La
Macarena); La Julia (La Uribe) a Santo Domingo (Mesetas
Aprovechamiento insostenible
de los recursos
Trocha Ganadera, Caño Yarumales, Caño Canoas, (Vista Hermosa);
veredas La Esmeralda, Bajo Raudal, Caño Indio, casco urbano de La
Macarena(La Macarena). Veredas Bellavista, Caño Ceiba, La Tigra,
Laguna Gringa, Charco Carbón, la Reforma, Buenos Aires, (Puerto Rico
y Puerto Concordia)
Conservar sitios naturales de
alto valor escénico y
paisajístico presentes en el
PNN Sierra de La Macarena,
por constituir sitios de
potencial eco turístico.
Caño Cristales, Caño Canoas , Raudales
de Angostura I y II , Pinturas rupestres del
Alto Cafre, y el conjunto de cascadas de
la vertiente oriental de la sierra en el
municipio de Vista Hermosa, presentes en
el Parque
MM1, MM2, MM6,
MD2, SF5, SF9,
SN3, SN2
Ampliación frontera agrícola
Costa Rica, Piñalito, Santo Domingo, - Vista Hermosa -; Peñas Blancas,
Bocas del Sanza, Monserrate - San Juan de Arama -; Morro Bello, La
Argentina, La cascada - Mesetas-; Veredas Caño ceiba, Alto Cafre -
Puerto Concordia - , Bella Vista, La Reforma, Laguna Gringa- La Tigra,
Monserrate, Charco carbón - Puerto Rico -; La Catalina, El Billar – La
Macarena - , Cuencas de los ríos Guayabero, Duda y Güejar y trochas
hacia el interior del Parque.

114
OBJETIVO DE
CONSERVACIÓN
VALOR OBJETO DE CONSERVACIÓN UP FUENTE DE PRESION OBSERVACIÓN
Apertura de vías
Carretera de la vereda Barranco Colorado ala vereda la Tigra ( Puerto
Rico); Trocha o carretera ganadera, Vereda Santo Domingo a vereda
Caño Canoas (Vista Hermosa); La Julia (La Uribe) a vereda el Rubí (La
Macarena); La Julia (La Uribe) a Santo Domingo (Vista Hermosa)
Aprovechamiento insostenible
de los recursos
Trocha Ganadera, Caño Yarumales, Caño Canoas, (Vista Hermosa);
veredas La Esmeralda, Bajo Raudal, Caño Indio, casco urbano de La
Macarena(La Macarena). Veredas Bellavista, Caño Ceiba, La Tigra,
Laguna Gringa, Charco Carbón, la Reforma, Buenos Aires, (Puerto Rico
y Puerto Concordia)
Conservar el espacio natural
asociado al asentamiento
indígena Guayabero – Caño
Ceiba y las manifestaciones
arqueológicas como Raudal
Angostura I y II y alto Cafre
por la riqueza histórico
cultural que representan
Asentamiento indígena Guayabero - Caño
Ceiba
EM1,SC5
Ampliación frontera agrícola
Veredas Caño ceiba, Alto Cafre -Puerto Concordia - , Bella Vista, La
Reforma, Laguna Gringa- La Tigra, Monserrate, Charco carbón - Puerto
Rico
Apertura de vías Carretera de vereda barranco Colorado a vereda la Tigra ( Puerto Rico)
Aprovechamiento insostenible
de los recursos
Veredas Bellavista, Caño Ceiba, La Tigra, Laguna Gringa, Charco
Carbón, la Reforma, Buenos Aires, (Puerto Rico y Puerto Concordia)


2.2.3.1.3. ANÁLISIS DE BENEFICIOS/AMENAZAS SOBRE OBJETIVOS Y OBJETOS DE
CONSERVACIÓN

I. Conservar la diversidad biológica presente en los distritos biogeográficos Macarena y
Ariari–Guayabero del PNN Sierra de La Macarena

De manera general podemos destacar la presencia de tres grandes características de la
biodiversidad presente en los distritos biogeográficos: Ecosistemas únicos en el País, centro de
endemismos y gran variedad de fauna y flora allí presentes: A nivel de ecosistemas (IAvH, 1998) en
el área se destacan como de especial importancia por su riqueza y fragilidad el Bosque alto denso
sub–montano de la Sierra de La Macarena, con una extensión de 85.237 hectáreas, el Bosque alto
denso montano de la Sierra de La Macarena con un área de 80.963 hectáreas, el Bosque bajo
denso de niebla de la Sierra de La Macarena con 18.084 hectáreas y los Arbustales de las cimas de
La Sierra de La Macarena, también conocidos como Rupícola Amazónico con una extensión de
24.186 hectáreas. Estos ecosistemas a pesar de haber sido poco estudiados son considerados
como de gran interés para botánicos e investigadores.

El tipo de asociaciones vegetales que se presentan en la zona presentan características especiales
que hacen parte de la Unidad Biogeográfica Villavo–Macarena, sector geográfico que se localiza en
la sierra de La Macarena, interfluvio de los ríos Güejar y Guayabero, Valle del río Duda y piedemonte
sub–montano, piedemonte y colindante. En la cobertura vegetal allí presente se conjugan elementos
de bosque montano, sub–montano, piedemonte, vegetación casmófita y sabanas herbáceas que
contienen una alta riqueza de especies, se considera una de las unidades biogeográficas del país
con mas alta riqueza de paisajes. A ella pertenecen los distritos biogeográficos Macarena y Ariari–
Guayabero (Hernández & Hurtado, 1992).

El distrito biogeográfico de la sierra de La Macarena representa un mosaico en términos de altura y
de características edáficas, así como en cuanto al origen de su biota. El conjunto de las zonas en la
base del área de la Sierra de La Macarena se considera como perteneciente a la Amazonia: las

115
zonas de vegetación sabanoide tiene una clara afinidad con los tepuyes y la biota de las zonas altas
una estrecha afinidad con los Andes.

Sin embargo aún es necesario desarrollar un mayor trabajo para precisar estas relaciones. La
llanura ondulada que se situa en el sector del Ariari, Güejar, río Guayabero y río Duda, hasta la
cordillera de Los Picachos es un área de selva típicamente Amazónica. La flora presente en el sector
meridional de la sierra muestra una clarísima afinidad con la flora de los tepuyes de Venezuela y con
los elementos de algunas sabanas de tipo Amazónico, así como con los llamados campos rupestres
de Brasil, en Minas Gerais y Bahía. Una de las especies más llamativas de las formaciones
vegetales es Vellozia (V. litophila y V. macarenensis) La V. litpohila es similar a la que se ha descrito
en la Serranía de La Lindosa y también aparece en algunos afloramientos rocosos del Tuparro. Las
selvas de las zonas altas muestran una gran afinidad con la parte Andina adyacente, esto es
coherente si se tiene en cuenta que la distancia mínima entre La Macarena y las primeras
estribaciones de la cordillera Oriental es de unos 40 Km. A través de esta zona pudo haber ocurrido
en reiteradas ocasiones el poblamiento con aves provenientes de la cordillera.

La exploración faunística realizada en La Macarena ha sido básicamente en aves, grupo para el cual
no se ha encontrado un alto grado de endemismo. En cambio, en el caso de los anfibios la
información existente sugiere un considerable grado de endemismo.

En fauna los endemismos son: Callicebus cupreus ornatus, Leyvaichtys medemichthys, el sábalo
Brycon Whitei, el trepatroncos Xiphorynchus promerophirynchus macarenae, el copetón Zonotrichia
capensis roraimae, la tángara Chlorospingus ophtalmicus macarenae, Pirhynchus macarenae torotoi,
Grallaria kaestneri, Macroagelaius subalaris, Leptopogon rufipectus, Vireolanius eximius.

En flora los endemismos son: Calymperes uleanum, Connarus perturbatus, Hirtella adenophora,
Hirtella maguirei, Anime Asplundia rhodea, Gustavia macarenensis, Inga macarenensis, Sterculia
guapayensis, Zapotillo Sterculia macarenensis, "alga roja" Macarenia clavigera, cacho de venado
Vellozia macarenensis, Piper echinovarium y Licania lasseri presentes a lo largo de la sierra en
especial en las zonas norte y central, donde se encuentran las mayores elevaciones.

En el Distrito Biogeográfico Ariari–Guayabero están presentes un mosaico de selvas de galería que
tiene una fisonomía con una apariencia muy similar a una selva Amazónica exuberante que se
prolongan hasta las selvas de galería del río Ariari, formando el piedemonte de la Sierra de La
Macarena, virtualmente continuo con las selvas de tipo sub higofrítico situadas mas al sur. Estas
selvas crean una interrupción bastante marcada con las sabanas adyacentes, entre el sector del río
Güejar y el Ariari, siendo entonces una área de selvas de galería claramente flanqueada por
sabanas; desafortunadamente las diferentes oleadas de colonización que se han presentado en la
zona han ido disminuyendo esta zona y actualmente sólo se conserva en buen estado la zona que
se encuentra dentro del Parque (Hernández & Hurtado, 1992).

La diversidad de fauna y flora es muy grande, entre ellos vale la pena destacar al caimán llanero
Crocodylus intermedius, especie declarada en peligro de extinción y que es sometida a un proceso
de recuperación a partir del programa nacional para su conservación.


116
En Colombia existen al menos cuatro importantes relictos de C. intermedius que se encuentran en
los siguientes sistemas fluviales:

i. En los ríos Ele, Cravo Norte y Lipa donde se contabilizaron 28 ejemplares.
ii. En los ríos Duda y Guayabero con mínimo 7 ejemplares.
iii. En la zona media del río Meta entre la Primavera y la Culebra donde se encontrarían 15
ejemplares adultos.
iv. A lo largo del río Vichada entre el río Muco y la Raya donde se estima la presencia de 15
ejemplares adultos.

Crocodylus intermedius se encuentra protegido por la resolución 411 de 1968 expedida por el
Ministerio de Agricultura, la cual prohibió indefinidamente su caza. Con base en los estudios de
poblaciones realizados entre 1994 y 1997, el 21 de Julio de 1997 el Ministerio del Medio Ambiente
expidió la resolución 0676 por la cual declara la especie en peligro de extinción y se ordena la
estructuración de un Plan Nacional para su recuperación y Conservación.

Otras especies que se destacan son los félidos. En Colombia se encuentran reportadas con certeza
6 especies de félidos (Panthera onca, Felis concolor, Felis pardalis, Felis wiedii, Felis tigrina y
Herpailurus yagouaroundi); de ellas se encuentran reportadas para el Parque Nacional Natural
Sierra de La Macarena Panthera onca, Felis concolor, Felis pardalis, y Herpailurus yagouaroundi y
no es claro si existe Felis wiedii o Felis tigrina. Según los reportes de la literatura esta situación se
presenta solo en este Parque y en el Parque Nacional Natural El Cocuy, lo que los hace valores
objeto de Conservación destacados para estas dos áreas protegidas (INDERENA, 1995).

Dentro de la categoría de especies sombrilla o especies paisaje, los félidos grandes y medianos se
destacan por cubrir amplias zonas que varían de acuerdo con la disponibilidad de presas presentes
en sus áreas, de esta manera garantizan el flujo de energía en la cadena trófica y mantiene sanas y
en equilibrio las poblaciones naturales de sus presas; su presencia también determina un indicador
de un ecosistema en equilibrio ya que ello indica que existen poblaciones de sus presas

Estas especies han sido reportadas en todas las zonas del Parque que han sido visitadas en los
últimos 15 años por los funcionarios del Parque y en las diferentes expediciones científicas que han
ingresado a la zona desde 1950.

La avifauna del Parque se compone de unas 500 especies registradas, (cerca del 27% del total de
aves reportadas para el país) (Universidad Nacional de Colombia, 1990), resaltando algunas como la
Gallineta (Tinamus tao), Paujiles (Crax alector, Crax tormentosa), Gabán (Jabiru mycteria) y
Guacamayas (pertenecientes al género Ara).

Vegetación. La Selva Húmeda está constituida por 4 grandes formaciones: Bosques densos,
Matorrales densos, Matorrales claros y vegetación Herbácea. Se encuentran árboles de gran porte e
interés comercial entre los que figuran el Cedro cebolla (Cedrela spp.), Cedro Cachicamo (Cedrela
odorata), Laurel morruco (Aniba sp.), Cedro pilón (Calophyllum lucidum), Guayacán (Centrolobium
paraense), Amarillo o Comino (Ocotea spp.), Zapotillo (Sterculia macaranensis), Cedro macho
(Bombacopsis quinata), Ceiba Bonga (Ceiba pentandra), Caraño (Tratinickia aspera), Laurel
(Nectandra spp.), y muchos otros. No obstante haberse efectuado algunas colecciones botánicas
importantes con valiosos aportes a la taxonomía, no se cuenta con levantamientos sistematizados

117
que permitan una caracterización de las comunidades vegetales de los pisos térmicos templado y
frío debido a su difícil acceso.

II. Conservar los paisajes naturales que caracterizan la Sierra de La Macarena y las
terrazas antiguas presentes en la zona sur–occidental y norte del Parque, por ser el
afloramiento más occidental del escudo Guyanés

La sierra de La Macarena es considerada parte integral de los llamados tepuyes, gigantescas
elevaciones rocosas pertenecientes al escudo Guyanés, cuya antigüedad seguramente sobrepasa
los 1.500 millones de años (Universidad Nacional de Colombia, 1990). Se caracteriza por presentar
profundos valles separados entre sí por abruptas cuchillas con mesetas y picachos en sus ejes: en el
sector nor–occidental, entre rocas precámbricas sedimentarias de origen marino, se han encontrado
fósiles de Braquiópodos, Graptolites y Trilobites que indican una edad situada entre el Cámbrico
Medio y el Ordovícico temprano, sobre ellas aparecen areniscas gruesas con fósiles que al parecer
corresponden al Devónico.

El flanco oriental de la sierra presenta valles profundos separados por escarpadas cuchillas y un
sistema de mesas con paredes perpendiculares y picachos de los cuales, el más elevado es el pico
Renjifo con aproximadamente 1.700 m.s.n.m.

La sierra de La Macarena considerada como un tepuy, es el más alto de Colombia y es apenas
excedido en altura por el Pico de la Neblina (3.050 metros) y el cerro Roraima (2.650 metros) en
Venezuela, y el Ueitepuy, límites de Brasil y Venezuela que se encuentra caracterizado como
Parque binacional.

La vegetación del sistema de mesetas del sur consta esencialmente de sabanas, - en términos
florísticos y de productividad muy diferente a las sabanas de los llanos Orientales -, entremezcladas
con gran número de arbustos y arbolitos achaparrados, así como especies endémicas, y solamente
en las cañadas o donde el relieve favorece deposición de detritus existe un bosque bajo (15 metros
de altura). Esta vegetación está relacionada con las montañas de Guyana o tepuyes del sur de
Venezuela y regiones colindantes del Brasil y corresponde a flora de origen muy antiguo sin paralelo
en el mundo cuyos orígenes se remontan a los albores de la Era Terciaria hace unos 60 millones de
años (Hernández & Hurtado, 1992).

Las selvas de las laderas y cimas de la mitad septentrional son muy ricas en endemismos y
muestran relaciones con la flora andina, la flora de los Tepuyes y la flora Amazónica.

Parte de la fauna deriva de elementos amazónicos, muchos de los cuales alcanzan allí su límite
norte, elementos Andinos y Guyanenses, aparte de un gran número de endemismos.

Las zonas de vegetación sabanoide tienen una clara afinidad con los tepuyes, la flora allí presente
tiene una clara afinidad con la flora de los tepuyes de Venezuela y con los elementos de algunas de
las sabanas de tipo Amazónico, así como con los llamados campos rupestres de Brasil, en Minas
Gerais y Bahía. Se encuentran formaciones vegetales de géneros como Vellozia, que ha sido
ubicada en la serranía de La Lindosa y el Tuparro, o el género Roupala descrito originalmente para
la zona de Araracuara.

118

III. Conservar sitios naturales de alto valor escénico y paisajístico presentes en el PNN
Sierra de La Macarena, por constituir sitios de potencial ecoturístico

El Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena, cuenta con una gran cantidad de atractivos
naturales que le confieren un alto potencial turístico (Proyecto Biomacarena, 2001). Por su condición
biogeográfica estratégica el Parque constituye un eslabón único entre las biotas Amazónica,
Orinocense, Andina y Guyanense; por ésta razón, el Parque es considerado como legado
insustituible de la nación y como elemento sobresaliente del patrimonio universal por la presencia de
Bellezas naturales en fauna, flora y paisajes, entre ellos se destacan:

– Caño Cristales: Municipio de La Macarena, vereda la Cachivera: Andrés Hurtado lo ha
denominado el río más hermoso del mundo o el río de los siete colores por las tonalidades que
da el sol sobre la Macarenia clavigera a diferentes horas del día.
– Cabeza del Indio: Municipio de San Juan de Arama.
– Cascadas de caño Canoas: Entre caño Yarumales y caño Indio; con cinco caídas de agua
continua, está ubicada por la vía llamada trocha ganadera.
– Cascada y Termales Santo Domingo: Entre los municipios de San Juan de Arama, vereda La
Cascada: son caídas de agua espectaculares y aguas termales de uso medicinal.
– Raudal Caño Cafre: Serie de rocas de alto valor paisajístico.

El PNN Sierra de La Macarena ha sido considerado un Parque de vocación ecoturística; hasta el año
1998 presentaba una elevada cantidad de visitantes, sin embargo cuando tres de los municipios con
injerencia en el Parque (Mesetas, Vista Hermosa y La Macarena) fueron incluidos en la zona de
distensión declarada por el gobierno de la época, esta cantidad de visitantes se redujo
notablemente; en la actualidad el Parque no está abierto para el ecoturismo, pero debido a su
historial y potencial ecoturístico, se mantiene como Parque de categoría I en tarifas; se espera poder
reanudar este programa contando con una normalización en las condiciones de seguridad de la zona
y buscando siempre involucrar a la Comunidad en el desarrollo de este tipo de proyectos. Por lo
pronto, en el Sector Norte se está realizando el trazado y demarcación de un sendero interpretativo y
en el Sector Sur, más concretamente en Caño Cristales, se está trabajando con líderes locales para
la realización de un Sendero Ecológico en el marco de un programa amplio de ecoturismo liderado
por las comunidades de la zona que cuenta con el respaldo de entidades como la Administración
Municipal de La Macarena, CORMACARENA y la Unidad de Parques.

IV. Conservar el espacio natural asociado al asentamiento indígena Guayabero–Caño
Ceiba y las manifestaciones arqueológicas como Raudal Angostura I y II y alto Cafre
por la riqueza histórico–cultural que ellos representan

– La comunidad de Caño Ceiba: Según el INCODER su territorio se encuentra en estudio para la
constitución de resguardo, pero debido a que no cuenta con los recursos económicos necesarios
para la compra de las mejoras de aproximadamente 50 colonos, no se ha podido decretar como
resguardo. La extensión aproximada del área del proyectado resguardo es de 3.500 ha.
– Raudal I del río Guayabero: Municipio de La Macarena, en los límites PNN Tinigua y Sierra de
La Macarena presencia de petroglifos Raudal I con figuras zoomorfas y antropomorfas.
– Raudal II del río Guayabero: Vereda El Raudal, San José del Guaviare presencia de pinturas
rupestres, las formaciones rocosas donde encajona el río son de alto valor escénico: hasta hace

119
unos diez años existía en el sitio una roca inmensa que se conocía con el nombre de “la maloca
de las Toninas” que hacia parte de la mitología de los indígenas que habitaban la zona, fue
destruida con el argumento de permitir la navegación por el río.
– Pinturas rupestres Caño Cafre: Municipio de Puerto Concordia, entre las veredas la cascada y
la Victoria. Presencia de pinturas rupestres.
– Pinturas rupestres de las mesetas orientales: El padre Olivares hace mención a la existencia
de pinturas rupestres en las mesetas orientales del sector sur de la Sierra de La Macarena. Dice
que en un farallón de 10 Km de largo, 15 Km aguas abajo del Angostura I hay una roca de 15 m
por 40 m donde se observan bajos relieves y pinturas (Olivares & Mozo

, 1968).

Amenazas a los Objetivos de Conservación
En nuestro país las amenazas a la biodiversidad, se relacionan con los problemas estructurales que
afectan al campesinado y que lo obligan a desplazarse: la concentración de la propiedad de la tierra,
el desarreglo de la estructura agraria y la descomposición de una parte del campesinado. A esto se
une la violencia por el narcotráfico y el conflicto armado que es un fenómeno de nuestra historia,
causando desplazamiento de comunidades enteras, procesos de colonización que han encontrado
refugio, entre otras zonas, en la Amazonia, donde las condiciones para el establecimiento de
sistemas productivos presentan serias restricciones y limitantes. La migración colonizadora
generada por la violencia y bonanzas económicas han vulnerado la función gubernamental de
protección de los ecosistemas en los últimos 20 años. Los recursos naturales de la región hoy
subsidian en forma temporal el desarreglo de las estructuras agrarias nacionales, recibiendo
campesinos que establecen cultivos con fines ilícitos y que socavan la capacidad de soporte natural
de los ecosistemas (Universidad Nacional de Colombia, 1990).

Un primer análisis de las presiones y sus causas determina que son consecuencia directa de la
ocupación humana que se viene dando en la zona desde hace más de cincuenta años (inicialmente
como Reserva Natural y luego como Parque Nacional Natural). Por otro lado la falta de alternativas
económicas que modifiquen las costumbres colonizadoras y los vacíos históricos de inversión social
para un desarrollo apropiado han generado una marcada ilegitimidad en el ordenamiento ambiental
que consagra la Constitución y la Ley. Hoy el control territorial de los actores del conflicto armado
auspicia la construcción de corredores viales en varias zonas del Parque Nacional Natural Sierra de
La Macarena (Proyecto Biomacarena, 2001).

Tabla 26. Distribución de la población en las Zonas Críticas del Parque*.
ZONA CRITICA POBLACIÓN TOTAL
I (Trocha Ganadera) 4.125
II (San Vicente – La Macarena) 9.968
III (Corredor del Duda) 12.541
** Zona del Parque del proyecto Ariari Guayabero 5.000
TOTAL 31.634
Fuente: Proyecto Biomacarena, 1999.
* De esta tabla se deduce una población aproximada de 20.000 personas.
** Proyecto Ariari–Guayabero 2002.

Las causas inmediatas y subyacentes que se perciben con mayor evidencia en el análisis del
problema de perdida de biodiversidad, se relacionan con la transformación del hábitat y ecosistemas;

120
la contaminación ambiental y la sobre explotación de especies de fauna y flora (Universidad
Nacional de Colombia, 1990).

Otras causas subyacentes que intervienen en este fenómeno y que están relacionadas con las
anteriormente enunciadas corresponden a:

i. La expansión del modelo de ganadería extensiva y la introducción y desarrollo de prácticas
inadecuadas de uso y manejo del suelo que amplían la frontera agrícola y generan perdida
de cobertura vegetal.
ii. El modelo extractivo de madera y el flujo de efectivo que conceden los cultivos con fines
ilícitos, amplían la frontera ganadera.
iii. Las acciones de caza y pesca indiscriminada agotan los recursos naturales vulnerando el
equilibrio de las poblaciones.
iv. La naturaleza de los suelos y los sistemas anuales de quema en esta región determinarán
un colapso en el modelo de uso y ocupación de carácter irreversible y de consecuencias
sociales impredecibles en los próximos años.
v. El uso irracional de agroquímicos, la mala disposición de residuos sólidos y de aguas
residuales de actividades productivas contaminan las aguas y los suelos.

A pesar del gran esfuerzo hecho por el gobierno en el ámbito normativo y mucho menos en el
presupuestal, existe pérdida de diversidad biológica en el área, originada, en esencia, por factores
relacionados con la degradación de hábitat y la fragmentación de ecosistemas, que afectan los
Parques Nacionales Naturales y las zonas destinadas a preservación.

Con base en los análisis anteriores, que son producto de los diferentes Talleres realizados, las
Amenazas sobre los Objetivos de Conservación se clasificaron en tres grupos, así:

Fragmentación de ecosistemas y destrucción de hábitat.

1. Ganadería extensiva. En el PNN Sierra de La Macarena la ganadería representa una gran
amenaza para la biodiversidad. Son sistemas de producción sustentados con paquetes tecnológicos
inapropiados, prácticas poco rentables y no sostenibles y el desconocimiento de los usos permitidos
en la zonificación de Parques Nacionales Naturales establecidos en el AMEM por el Decreto Ley Nº
1989 de 1989 y el Decreto 622 de 1977.

2. Agricultura de subsistencia. Este sistema de producción tradicional se realiza para establecer
cultivos de subsistencia o pancoger cuyo objetivo es suplir necesidades familiares,
comercializándose excedentes mínimos. El mayor impacto se provoca en la zona de ampliación de
la frontera agrícola. Las prácticas se desarrollan mediante el proceso de tumba y quema,
provocando erosión, pérdida de la cobertura vegetal, cambios de paisaje y microclimas,
desequilibrando el sistema biofísico.

3. Cultivos ilícitos. La producción de coca es vista como algo normal y una alternativa rápida de
subsistencia para los pequeños productores y negocio para los traficantes, prevaleciendo, en parte
de la región, la cultura del enriquecimiento fácil en el corto plazo. Estos cultivos en la actualidad se
elevan a 2.707 ha (SIMCI, 2004), que ocupan menos del 1% del Parque. Hay presencia de cultivos
ilícitos en los 6 municipios de la jurisdicción del Parque. En la región no se encuentran grandes

121
extensiones de coca, el promedio por finca es de 2 hectáreas. Actualmente esta situación ha
ocasionado que el Parque sea considerado como prioridad en fumigación por parte del Gobierno de
turno, se espera revertir esta situación mediante la propuesta de erradicación manual concertada
con comunidades organizadas que garanticen la efectividad del sistema a emplear.

Al respecto se han identificado varias zonas del Parque con presencia de cultivos ilícitos
24
.

Sector Morro Bello–La Argentina. Situado al extremo Norte de la Sierra de La Macarena, en
jurisdicción del Municipio de Mesetas. Cultivos de coca dispersos (generalmente no mayores de
entre 1 y 3 hectáreas), entreverados con cultivos de pan coger (yuca, plátano, café, entre otros) o
bajo la modalidad de monocultivo. Colonos–campesinos que tienen sus casas cerca o en donde
cultivan la coca, dedicados además a la ganadería y cría de especies menores, con un bajo grado
de organización que no va más allá de las juntas veredales; restricciones de movilidad y escasas
posibilidades de reuniones; desaparición y asesinatos selectivos. Enfrentamientos frecuentes de
grupos armados al margen de la ley (guerrilla y paramilitares) que en la actualidad disputan territorio,
y de estos con las fuerzas militares legalmente instituidas. Presencia regular de funcionarios del
Parque a través del trabajo con escuelas veredales y juntas de acción comunal.

Sector Cascadas de la Sierra. Sobre la vertiente oriental de la Sierra, entre los 1.000 m.s.n.m. y el
piedemonte 400 m.s.n.m., en jurisdicción del municipio de Vista Hermosa y en menor medida de San
Juan de Arama. Cultivos nucleados con extensiones mayores a las anteriores (entre 2 y 5
hectáreas), entreverados con cultivos de pan coger (yuca, plátano, café, entre otros) o bajo la
modalidad de monocultivo. No necesariamente los colonos–campesinos viven cerca de los cultivos
de coca, utilizando como alternativa una serie de caseríos (Santo Domingo, Caño Amarillo,
Maracaibo, Costa Rica, entre otros) establecidos en frontera del Parque, en donde desarrollan sus
actividades cotidianas; asesinatos selectivos a profesores veredales y líderes campesinos; movilidad
restringida hasta casi secuestro circunstancial; y, desplazamientos con o sin posibilidad de regreso.
Sitios de alta conflictividad en donde son frecuentes y fuertes los enfrentamientos entre las fuerzas
legalmente instituidas y las FARC–EP. Trabajos y visitas de campo periódicos, por parte de
funcionarios del Parque, en razón a charlas frecuentes a escuelas veredales y recorridos a las
cascadas con el fin de evaluar potenciales eco turísticos y recolección de material visual (fotografía y
vídeo).

Sector Alto Río Cafre. El Río Cafre que tributa sus aguas al Río Guayabero, sirve como límite del
Parque en su parte nor–oriental. En la cuenca alta del Cafre, jurisdicción probable del Municipio de
Puerto Rico, se encuentra una importante extensión de cultivos de coca con predios que
generalmente superan el tamaño de los descritos anteriormente. Frecuentes y fuertes
enfrentamientos militares, por dominio de territorio, entre grupos paramilitares y las FARC–EP.
Comunidades de colonos–campesinos diezmadas por asesinatos y desapariciones colectivas; muy
poca movilidad llegando a estados extremos de secuestro masivo circunstancial. La presencia de
funcionarios del Parque se ha restringido a las actividades esporádicas desarrolladas, entre 2001 y
2002, en el marco del proyecto “Ordenamiento ambiental del territorio y plan de manejo de una parte
de la cuenca, en la confluencia de los ríos Ariari y Guayabero”, ejecutado conjuntamente con
CORMACARENA y CDA con amplia participación comunitaria.


24
Recorridos de monitoreo de funcionarios a los diferentes sectores mencionados. 1998 a 2005.

122
Sector Guayabero–Ariari. Amplia región, en el sur oriente del Parque; incluye el bajo Río Cafre
hasta su desembocadura en el Río Guayabero y la de éste en el Ariari en donde se conforma el Río
Guaviare, a la altura de Puerto Arturo en el Departamento del Guaviare. Jurisdicción de los
Municipios de Puerto Rico y Puerto Concordia en el Departamento del Meta y San José del Guaviare
en el Departamento del Guaviare.

Los cultivos de coca, nucleados o dispersos, de entre una y tres hectáreas o eventualmente mayor a
las cuatro hectáreas, se extienden a lado y lado del Río Guayabero y en algunos casos hacia el
corazón del Parque por las riberas de caños afluentes del Guayabero. Se encuentra un importante
núcleo hacia la confluencia con el Caño Cafre y disminución a medida que se remonta el Río hacia
el Municipio de La Macarena. Se han desarrollado caseríos importantes (La Tigra, Cachicamo, La
Carpa, El Raudal, Bella Vista) establecidos en las márgenes del Río Guayabero a donde confluyen
los colonos–campesinos asentados dentro y fuera del Parque. Se destaca el asentamiento indígena
Guayabero de Caño Ceiba, sin resguardo constituido y en precarias condiciones que se prestan
eventualmente como “raspachines”.

Los habitantes de esta sub región del Parque se encuentran organizados en veredas e inter veredas;
recientemente (Año 2002) constituyeron la “Asociación de Campesinos Ambientales de los Ríos
Guayabero y Ariari” – ACARIGUA que inicialmente se propuso agrupar cerca de 55 veredas y que
en la actualidad cuenta con más de 100 socios. Estos colonos–campesinos se ven afectados, directa
e indirectamente, por las consecuencias (movilidad restringida, desapariciones y asesinatos
selectivos, desplazamientos, etc.) de la agudización del conflicto en la región (Municipios de Puerto
Concordia y San José del Guaviare, principalmente).

La presencia de funcionarios de la Unidad de Parques en este sector, a partir del año 2001, ha sido
relativamente permanente, como resultado de la ejecución del proyecto “Ordenamiento ambiental del
territorio y plan de manejo de una parte de la cuenca, en la confluencia de los ríos Ariari y
Guayabero” referido anteriormente. Por otro lado, se ha formulado con instituciones y comunidades
el plan de manejo básico de las áreas protegidas del AMEM y se ha iniciado el proceso de
consolidación del Sistema Regional de Áreas Protegidas a nivel del Departamento del Guaviare en
donde se toma como eje central la conectividad entre la Serranía de La Lindosa y el PNN
Chiribiquete.

Sector colindante con el PNN Tinigua. Ubicado en las márgenes derechas, aguas arriba, de los
Ríos Guayabero alto, Duda bajo y Santo Domingo, en la vertiente occidental de la Sierra de La
Macarena. Jurisdicción de los Municipios de Macarena y Uribe. Los cultivos de coca se encuentran
dispersos entre las orillas de estos Ríos y la parte baja de la Sierra que en este sector presenta
pendientes muy fuertes que impiden la ocupación y uso del Parque. No ocurre lo mismo con los
cultivos que están en la confluencia de Caño Perdido en el Río Losada y en el Raudal de Angostura I
del Río Guayabero, en el PNN Tinigua, en donde se evidencian núcleos importantes.

Cerca de 150 familias de colonos–campesinos ubicados sobre los márgenes de los Ríos Guayabero
Alto y Duda Bajo se organizaron, desde finales del siglo pasado, en la “Asociación de Colonos
Ambientales de Los Parques Tinigua y Macarena” – ACATM. Actualmente la asociación se
encuentra en período de reestructuración en razón a su propia dinámica y la impuesta por el
conflicto armado en el sector, presentándose desapariciones y asesinatos selectivos, secuestro
circunstancial y desplazamientos forzados con bajas posibilidades de regreso, de un número

123
importante de líderes comunitarios. Con esta Asociación se han realizado varios acercamientos con
el fin de abordar conjuntamente la situación de ocupación dentro de los Parques. Adicionalmente el
equipo de trabajo del PNN Tinigua ha realizado actividades continuas de educación ambiental en
escuelas y con poseedores de fundos.

En síntesis, y como lo expresa Alfredo Molano, de una u otra manera la coca ha traído, aparejadas,
la prosperidad de muchos y la violencia a todos.

4. Construcción de carreteras relacionadas con colonización y orden público. La dependencia
de los mercados regionales y nacionales y el uso de la vía terrestre como única alternativa de
transporte, han acelerado el proceso de construcción de vías con las consecuentes trochas y
senderos anexos, en forma inadecuada y sin estudios de impacto ambiental, asunto que se torna
crítico cuando se localizan dentro y/o en áreas próximas a las áreas protegidas. La necesidad de
movilización de los grupos armados ha originado la construcción de 283 Km de carreteras, sin el
debido manejo técnico ni ambiental, en áreas de los Parques Nacionales y en zonas de
preservación, con el propósito de ejercer control militar sobre la zona. El Parque Nacional Natural La
Macarena presenta un alto grado de fragmentación debido a la presión colonizadora, favorecida por
la construcción de varias vías (Proyecto Biomacarena, 2001).

San Vicente del Caguán (Caquetá)–Inspección de La Julia, en el Municipio de Uribe. Divide en
dos partes el PNN Tinigua y afecta el corredor biológico entre la Sierra de La Macarena y la
Cordillera Oriental; Conocida como el corredor del río Duda tiene un área de influencia directa de
359.002 hectáreas, cobija parte de los Parques Tinigua y Macarena, sitios a los que se limitan la
presencia de bosques naturales. En esta zona se destaca como principal amenaza a la biodiversidad
la construcción de carreteras dentro de los PNN Tinigua y Macarena en una extensión de 87 Km,
entre las que se destaca la establecida entre la inspección de La Julia (Uribe) hasta el río
Guayabero, la cual tiene una longitud de 30 Km, y que se une con su similar que viene de El Rubí,
quedando de esta forma totalmente fragmentado el Parque Nacional Natural Tinigua. Con la
construcción de esta vía, se ha reactivado el comercio ilegal de maderas, especialmente de cedro
macho, el cual sale principalmente del PNN Tinigua.

Otra vía construida en su totalidad es la que comunica La Julia con Santo Domingo (Vista Hermosa),
dividiendo el sector de la Sierra en dos fragmentos y afectando su integridad ecológica. Se ha
constatado su utilización regular por parte de actores armados. Existen tres poblados que generan
una dinámica socioeconómica que incide al interior de las áreas protegidas, como son La Julia en La
Uribe, el Jardín de las Peñas en Mesetas y Santo Domingo en Vista Hermosa. La presión
colonizadora para esta zona se calcula en 2.000 familias (10.000 habitantes), con un alto porcentaje
de tierras sin titulación, el área establecida en cultivos ilícitos es alta, igualmente el consumo de leña;
no se reporta la ocurrencia de incendios forestales grandes, aunque en los diferentes recorridos por
la vía se encuentra focos de quemas; existe una fuerte presión por cacería sobre grandes
mamíferos. En el río Duda se encontraba el Centro de Investigaciones Ecológicas de La Macarena
en donde se adelantaban investigaciones con énfasis en primates y crácidos.

La vía de la trocha ganadera parte del municipio de La Macarena y llega a la inspección de Santo
Domingo (Vista Hermosa). Su nombre se origina porque tradicionalmente se ha utilizada para el
tránsito de ganado vacuno a través del Parque Nacional Natural La Macarena y las zonas de
recuperación para la preservación Norte y Sur, en una longitud de 85 Km. El área de influencia

124
directa de esta zona son 462.044 hectáreas. Sobre esta zona la principal amenaza, es la
construcción de carreteras dentro del PNN La Macarena y las zonas de Recuperación para la
Preservación norte y Sur, en una extensión de 166 Km, dentro de estas se destaca la ampliación
que se quiere hacer de la trocha en el sector de la Reforma–Caño Animas, al igual que la vía en
construcción que pretende comunicar a Santo Domingo (Vista Hermosa) con La Julia (La Uribe),
atravesando en su recorrido la zona montañosa de la Sierra en donde existen ecosistemas tan ricos
y tan frágiles como el de bosques sub–montanos, Montanos y de Niebla de la Sierra de La
Macarena. Otra carretera que se construye es la que comunica a Piñalito con Nueva Colombia,
fragmentando igualmente al Parque en los ecosistemas de llanura inundable de ríos amazónicos y
sedimentarios ligeramente onduladas, que corresponde a la zona de transición entre bosques
tropicales de la Amazonia y la Orinoquia. En cuanto a fauna los mamíferos medianos y grandes son
los que se encuentran en mayor peligro de extinción local tanto por cacería como por la destrucción
y fragmentación de su hábitat. De otro lado se evidencian sectores dentro del Parque que presentan
buen estado de conservación de hábitat.

En lo referente a la parte socioeconómica, se presentan dos frentes de colonización consolidados
(Santo Domingo y la Reforma), con predominio de actividades ganaderas extensivas en áreas
núcleo de conservación, presencia de cultivos ilícitos, aprovechamiento ilegal de maderas y tráfico
de fauna. La presión colonizadora en esta zona se calcula en 600 familias (3.000 personas), se
presentan cultivos ilícitos y el consumo de leña es alto, en cuanto a incendios forestales se reporta el
ocurrido a comienzos de 1994 con 30.000 hectáreas en la zona de caño Cristales.

La vía Nueva Colombia a Bellavista en Puerto Rico, que va paralela al costado norte del río
Guayabero; La Argentina hacia Morro Bello en Mesetas; Costa Rica, caño Veinte, Alpes 2 en Vista
Hermosa. Las comunidades allí presentes consideran que estos carreteables les pueden servir para
sacar sus productos, pero se han construido sin tener en cuenta los impactos ambientales que
causan.

Tabla 27. Red vial crítica dentro del PNN Sierra de La Macarena.
UBICACIÓN PNN KM
La Reforma – Caño Ánimas Sierra La Macarena 15
Santo Domingo – La Julia Sierra La Macarena 30
Barranco Colorado –Cruce Piñalito Nueva Colombia Sierra La Macarena 30
Anillo vial –Nueva Colombia Sierra La Macarena 70

Las vías de comunicación son algo que siempre anhelan los colonos y campesinos, ven en ellas la
forma de comercializar sus productos y unirse al llamado progreso económico de la región.
Aprovechando la coyuntura que se presentó en 1998, cuando se declaró zona de distensión
(quedando incluido la mayoría del Parque Sierra de La Macarena) la guerrilla comenzó a realizar
obras viales dentro de la región y revivió la Marginal de la Selva, con unos leves cambios en los
planos originales. Estas carreteras se construyeron con la mano de obra de cientos de campesinos,
patrocinados con maquinaria y dinero de la guerrilla y aportes de las comunidades (Proyecto
Biomacarena, 2001).

5. Incendios forestales. Los incendios forestales de origen antrópico son una constante, como lo es
en toda la región de los Llanos Orientales de Colombia. La preparación de terreno para la
producción agrícola, el mantenimiento de pastos, el control de algunas "plagas", las necesidades de

125
tierras para nuevos asentamientos, desechos de residuos forestales y agrícolas y en general, la
ampliación de la frontera agropecuaria, son motivo cotidiano para las quemas, que cuando no se
controlan, originan incendios forestales. Aunque son pocos los eventos reportados, han sido
localizados en el municipio de La Macarena y en la vereda La Curia del municipio de San Juan de
Arama, sobre ecosistemas de arbustales esclerófilos de la sierra de La Macarena y sabanas
naturales, respectivamente. CORMACARENA y la Unidad de Parques Nacionales Naturales de
Colombia junto con las comunidades están realizando acciones preventivas a través de centros de
control y atención de incendios, controles manuales y mecánicos, obteniendo como resultado una
disminución en el área afectada, la cual pasó de 800 hectáreas en 1996, a 554 en 1997 y, a
incendios menores en 1999; para el año 2004 se ha incrementado este numero, en efecto en la zona
sur del Parque se quemaron 35.000 hectáreas y en La Curia se quemó totalmente el cerro El
Tablazo.

6. Explotación irracional de los recursos naturales.

La caza.
Existen diversos tipos de cacería según la motivación de quien la efectúa:

– Cacería de subsistencia. Está es practicada por los habitantes del Parque para abastecer sus
necesidades primarias, en especial de proteína. Existen dos grupos de actores principales, las
comunidades indígenas y las comunidades rurales. La comunidad indígena de los Guayaberos
asentada en el Parque es la que se tipifica como cazadores–recolectores, practican la cacería
para la obtención de sus alimentos y para subproductos que utilizan en herramientas, ritos,
medicina y artesanías.
Las comunidades rurales, practican la cacería como una actividad complementaria: se realiza en
áreas aledañas a la casa o caserío. La cacería puede ser una actividad de oportunidad u
ocasional y sirve como fuente proteica (Proyecto Biomacarena 1999–2001).
– Cacería de Fomento. Dentro de este grupo los actores son escasos; sólo existe un Proyecto de
zoocría con chigüiro Hydrochaeris hydrochaeris en el municipio de La Macarena.
– Cacería Deportiva. Debido a las prohibiciones realizadas en el país a partir de 1989, esta
actividad disminuyó en el área, porque en las décadas de los 50´s, 60´s y hasta los años 80´s
era común. Los cazadores muchas veces eran extranjeros que llegaban a la zona atraídos por la
cacería de animales como, el tigre Panthera onca, danta Tapirus terrestris y cerdo de monte
Tayassu tajacu y tigrillos Felis weidii, Felis pardalis.
– Para mascotas (captura y venta de animales vivos). Ésta es practicada por especialistas en
la captura, o por los habitantes que toman animales recién nacidos, principalmente, los cuales
son vendidos, luego de alimentarlos por un tiempo, a los comerciantes de los centros urbanos.

Exportación de pieles. En la década de los 50´s y 60´s la mayoría de los colonos se dedicaron a la
cacería de félidos como el tigre Panthera onca, tigrillos Felis weidii, Felis pardalis, perros de agua
Pteronura brasiliensis cocodrilo Crocodylus intermedius y boa Boa constrictor "época del tigrilleo",
esta practica se usó como medio de supervivencia. El comerciante le daba un adelanto en especie o
en dinero para comprar las provisiones al cazador, para así asegurar su producto. Debido a la
extinción local de especies de porte mayor, ahora se realiza con menos frecuencia, así como a la
prohibición por parte del gobierno nacional y locamente del grupo armado presente en la zona
(FARC).

126

La cacería en aumento y el uso inadecuado de la fauna (mascotas, amuletos, medicina popular,
alimentación, etc.), son las principales causas de la sobreexplotación de especies animales. Existen
alrededor de 196 especies en vía de extinción en el AMEM, de las cuales 109 de ellas se ubican en
las zonas consideradas más críticas: eje La Macarena–San Vicente del Caguán y Corredor del río
Duda. Adicionalmente, éstas son consideradas mercancías para la comercialización en el nivel
nacional e internacional. El mosaico biogeográfico que constituye la Sierra de La Macarena se ha
visto seriamente afectado por un severo proceso de colonización, que conlleva un intenso comercio
de fauna silvestre. Así no sea la fauna endémica la más utilizada, estos eventos pueden provocar
erosión genética, disminución de poblaciones y hacerlas más vulnerables a la extinción.

Las especies cazadas para carne o pieles en su mayoría están catalogadas en el Apéndice I del
CITES, es decir, especies en peligro de extinción que están o pueden ser afectadas por el comercio
(12 mamíferos, 8 aves y 3 reptiles). Las especies ornamentales y otras menos vulnerables se
encuentran en el Apéndice II (8 mamíferos y 13 aves), es decir, no están afectadas por la extinción
en la actualidad, a menos que el comercio internacional esté sujeto a reglamentación estricta, lo cual
en la zona no sucede. En vista de lo anterior, existen 23 especies que pueden estar en extinción por
el comercio y otras 21 que en la actualidad no están afectadas a menos que su comercio se
reglamente a fin de que el uso sea compatible con su supervivencia.

Extracción comercial de maderas.
La explotación maderera se ha realizado desde hace varias décadas y ha sido fomentada
principalmente por los procesos de colonización y, en cierto grado, con la complacencia de grupos
armados en algunas zonas del Parque. El mayor impacto ha sido sobre el cedro macho
Bombacopsis quinata, dada su alta demanda en los centros de acopio y comercialización más
cercanos. Este es casi el único producto diferente a los cultivos ilícitos que permite a las
comunidades mejorar sus ingresos y nivel de vida. Adicionalmente, se han aprovechado varias
especies como Cedrela odorata, Terminalia amazonica, Jacaranda copaia, Dacryodes colombiana,
Nectandra sp., entre otras, en los municipios de Mesetas, Puerto Concordia, La Macarena y Vista
Hermosa. La cantidad de madera explotada ilegalmente de Bombacopsis quinata y que sale por San
Vicente del Caguán, para las grandes capitales del país, es incalculable; proviene principalmente del
Parque Nacional Natural Tinigua, aunque en la actualidad la actividad ha decrecido de forma
sustancial.

La situación de orden público y la baja operatividad institucional dificultan el accionar de la Unidad de
Parques; situación que se mejoraría con la cooperación interinstitucional entre las diferentes
entidades ambientales que operan en la zona (CORMACARENA, CDA y CORPOAMAZONIA), por
ser la autoridad ambiental que tiene jurisdicción sobre los municipios relacionados con la
movilización de madera en la zona.

Tala de bosques para uso doméstico.
La madera se utiliza para reparaciones locativas de viviendas, para cocinar y para establecer cercas.
Se estima que habrá un aumento en la demanda de madera por parte de las comunidades rurales y
de algunos cascos urbanos que utilizan la leña como recurso dendroenergético para la cocción de
alimentos caseros y en restaurantes (Universidad Nacional de Colombia, 2001).


127
7. Contaminación del agua. Los efectos de la contaminación sobre la biodiversidad no han sido
cuantificados, pero su impacto puede inferirse de las actividades contaminantes provenientes de
actividades domésticas, tales como residuos químicos del procesamiento de la hoja de coca,
sedimentos provenientes de procesos erosivos y residuos de agroquímicos, que alteran el medio
natural.

Los residuos del procesamiento para obtener la coca es otro factor que influye en la contaminación
de fuentes hídricas, al igual que el resultado de la mala utilización de agroquímicos en los cultivos
que se vierten o drenan hacia estas. La falta de monitoreo y control de la calidad de las aguas no
permite establecer parámetros para determinar la calidad ambiental de estas y de los recursos
hidrobiológicos y naturales asociados.

Análisis de vulnerabilidad y riesgo de los Objetivos de Conservación
Aunque es arriesgado determinar la verdadera vulnerabilidad y riesgo sin su correspondiente
verificación en campo, es posible a partir de la información recopilada y producida - las amenazas ya
descritas, las diferentes tablas sobre vulnerabilidad, priorización de Objetos de Conservación -
realizar una síntesis del grado de vulnerabilidad y riesgo de los Objetivos de Conservación que se
proponen para el PNN Sierra de La Macarena.

Tabla 28. Análisis de vulnerabilidad y riesgo de los Objetivos de Conservación.
Objetivo de Conservación Presión o Amenaza
Grado de Vulnerabilidad del
Valor Objeto de Conservación
Vulnerabilidad y Riesgo
Conservar la diversidad biológica
presente en los distritos
biogeográficos Macarena y Ariari
Guayabero del PNN Sierra de La
Macarena

Modelos de uso y extracción
inadecuados, cacería,
ampliación de frontera agrícola y
pecuaria, carreteables dentro del
Parque, sedimentación.
Crodylus intermedius: En Peligro
de extinción
Se considera alto, por ser
poblaciones pequeñas, aisladas y
con fuertes presiones
Endemismos en fauna y Flora:
Vulnerable
Para las especies endémicas se
considera alto ya que son muy
frágiles a los cambios sobre el
ecosistema Cultivos ilícitos
Conservar los paisajes naturales
que caracterizan la Sierra de La
Macarena y las terrazas antiguas
presentes en la zona sur
occidental y norte del Parque, por
ser el afloramiento más occidental
del escudo Guyanés
Modelos de uso y extracción
inadecuados, cacería,
ampliación de frontera agrícola y
pecuaria, carreteables dentro del
Parque, sedimentación.
Sierra de La Macarena:
Vulnerable
Se considera alto, ya que la
fragmentación de la sierra y la
perdida en conectividad por el
PNN Tinigua, tiende a aislar al
Parque, lo que conllevará a la
perdida del flujo genético con la
zona andina de las cuatro biotas
que allí confluyen
Cultivos ilícitos
Conservar sitios naturales de alto
valor escénico y paisajístico
presentes en el PNN Sierra de La
Macarena, por constituir sitios de
potencial eco turístico
Modelos de uso y extracción
inadecuados, cacería,
ampliación de frontera agrícola y
pecuaria, carreteables dentro del
Parque, sedimentación.
Escenarios naturales: Vulnerable Se considera alta, pues la
presencia de carreteables y
cultivos de coca al interior del
Parque están ocasionando
fragmentación del área. Además,
se destacan procesos de
intervención en los sitios de alto
valor paisajístico.
Cultivos ilícitos
Conservar el espacio natural
asociado al asentamiento indígena
Guayabero - Caño Ceiba y las
manifestaciones arqueológicas
como Raudal Angostura I y II y
alto Cafre por la riqueza histórico
cultural que ellos representan

Modelos de uso y extracción
inadecuados, cacería,
ampliación de frontera agrícola y
pecuaria, carreteables dentro del
Parque, sedimentación.
Asentamiento indígena
Guayabero - Caño Ceiba y las
manifestaciones arqueológicas
como Raudal Angostura I y II y
alto Cafre: Vulnerable
Es alta ya que en la zona se
presenta un aumento notable de
ocupación humana con modelos
de uso inadecuados que afectan
el medio y a veces practicas
vandálicas sobre los restos
arqueológicos.
Cultivos ilícitos.


128

2.2.3.2. FUNCIONALIDAD DEL ÁREA

Forma
El PNN Sierra de La Macarena tiene forma de bota, se aleja de la forma ideal que es la circular lo
que lo hace más vulnerable al efecto de borde, su índice es 0,091; uno de los más bajos en las
áreas protegidas en el país y efectivamente esto es claro si se tiene en cuenta que se encuentra
intervenido en alrededor de 23.777 hectáreas
25
.

Tamaño
Su área total es de 622.000 hectáreas
26
, lo que en teoría garantizaría un espacio adecuado para el
desarrollo y pervivencia de las especies animales que allí habitan; sin embargo la elevada cantidad
de presiones de origen antrópico a la que se encuentra sometido el Parque han dificultado este
propósito.

Gradiente altitudinal
El Parque se encuentra situado entre los 200 y los 1.600 m.s.n.m
27
, esto explica la variedad de
especies que se encuentran en el Parque y la alta cantidad de subespecies endémicas que se
reportan allí. En el contexto paisajístico en el Parque se presentan dos distritos Biogeográficos DB
La Macarena y DB Ariari–Guayabero con una alta variedad de especies y subespecies endémicas
en fauna y flora; la presencia de varios carreteables al interior del área han fragmentado el Parque
en cuatro grandes zonas en sentido Norte a Sur–oriente: 1- Parte Norte del Parque hasta el
carreteable Santo Domingo–La Julia que atraviesa la Sierra; 2 - De esta carreteable hasta
encontrarse con el carreteable que va de Santo Domingo a La Macarena, denominado la Trocha
ganadera; 3- De este carreteable hasta encontrar el carreteable que va de Puerto Rico a Nueva
Colombia, un caserío que se encuentra dentro del Parque a orillas del río Guayabero y 4; de este
carretable al extremo sur–oriental del Parque sobre el caño Cafre en una zona que se encuentra
altamente degradada por la presencia de cultivos de coca
28
.

Conectividad ecosistémica externa
La conexión del Parque, con la zona Andina, está intermediada por el PNN Tinigua. Aunque, en
teoría, esta conexión permitiría el flujo genético desde y hacia la cordillera Oriental de los Andes, el
PNN Tinigua es uno de los PNNs con mayor intervención humana, afectado por un carreteable que
lo parte en dos - carreteable que va de La Uribe a La Macarena, pasando por La Julia y El Rubí, y
comunica hasta San Vicente del Caguán - fragmentándolo totalmente y rompiendo la conectividad
que se daba con el PNN Macarena para especies Andinas, Orinocenses, Amazónicas y
Guyanenses. Hacia el sur, el Parque se conecta con la serranía de La Lindosa, que presenta una
situación de intervención humana bastante alta; en general, en esta zona del Guaviare existe
presencia de cultivos ilícitos, ganadería extensiva y carreteables que tiene dirección hacia el PNN
Serranía del Chiribiquete, al sur, y hacia el Oriente, donde se encuentra la RNN Nukak, lo que rompe
la conectividad con estas Áreas Protegidas


25
Análisis Fundación Puerto Rastrojo.
26
Ibid.
27
Ibid.
28
Ibid.

129
La conexión con la Orinoquia está totalmente interrumpida ya que todo el entorno norte y oriental del
Parque, entre los ríos Ariari, Güejar y Cafre está profundamente deteriorado por la intensa
intervención humana.

En síntesis, el PNN Sierra de La Macarena está, hoy por hoy, totalmente aislado, salvo en su límite
con el PNN Tinigua, de los ecosistemas amazónicos, orinocenses y andinos.

Para analizar su funcionalidad se debe partir de la base de que al crear la Reserva en 1948 no se
delimitó un área especifica, esto se trato de corregir en 1965 cuando se delimita en un gran triángulo
entre los ríos Duda y Guayabero al Occidente, Güejar y Ariari al norte y oriente y el Guayabero al
sur, con un área de 1.108.000 hectáreas. Luego de su redelimitación en 1989 se reduce el área
protegida a 622.000 hectáreas.

Con el decreto Nº 1989 de 1989 se esperaba garantizar la conservación del PNN Sierra de La
Macarena rodeándolo con dos zonas de recuperación para la Preservación, dos zonas de
recuperación para la producción, un Parque Nacional Natural – Tinigua – y el límite natural del río
Guayabero. El análisis de cada uno de estos aspectos, permite inferir lo siguiente:

– Zona de Recuperación para la Preservación Norte: Colinda con el Parque, de acuerdo con
sus límites, desde el punto 37 a punto 41, cubriendo parte del municipio de San Juan de Arama
y el total del de Vista Hermosa. Según lo previsto en el decreto numero 1974 de agosto 31 de
1989, en Las zonas de recuperación para la Preservación las actividades humanas estarán
orientadas al restablecimiento de las condiciones naturales primigenias de la zona; sin embargo
en los diferentes recorridos realizados por los funcionarios – informes de 1990 a 2004 - que se
han realizado por esta zona se ha observado el crecimiento sin control de varios caseríos -
Santo Domingo, Caño Amarillo y Costa Rica en Vista Hermosa y peñas Blancas en San Juan de
Arama – que están ligados directamente al aumento del área del cultivo de coca en la zona, con
la consecuente degradación de los recursos naturales allí presentes. Además existe un
carreteable que va de Santo Domingo a La Julia, que se realiza en tres horas y que atraviesa la
Sierra de La Macarena y otro carreteable que va de Santo Domingo a La Macarena – Trocha
Ganadera -
29
.

– Zona de Recuperación para la Preservación Sur: Colinda con el Parque de acuerdo con sus
límites, desde el punto 19 al punto 22, en la zona sur del municipio de La Macarena hasta donde
el río Guayabero inicia como límite. Es una zona con igual previsión a la anterior en el decreto
1989 de 1989, presenta un panorama similar a aquella y es la zona donde se presentan los
incendios forestales más extensos – en Febrero de 2004 se quemaron mas de 35.000 hectáreas
del Parque
30
-.

– PNN Tinigua: Creado en año 1989 como corredor biológico para garantizar el flujo genético de
la Sierra de La Macarena hacia la Cordillera Oriental, comparte límites con el PNN Sierra de La
Macarena, de acuerdo con sus límites, del punto 22 al punto 25, lo que corresponde a la mitad

29
Recorridos de monitoreo de funcionarios del PNN Sierra de La Macarena 1990 a 2004. Proyecto BIOMACARENA.
1999 a 2001.
30
Recorridos de monitoreo de funcionarios del PNN Sierra de La Macarena 1990 a 2004. Proyecto BIOMACARENA.
1999 a 2001.

130
de su parte occidental incluida en el municipio de Mesetas. El PNN Tinigua presenta una alta
ocupación humana con todos sus impactos ambientales y lo atraviesa, de sur a norte, una
carretera amplia que va de La Julia (La Uribe) a El Rubí (La Macarena)
31
.

– Zona de Recuperación para la Producción Occidente: Colinda con el Parque, de acuerdo con
sus límites, del punto 25 al punto 37, y se extiende sobre áreas pertenecientes a los municipios
de Mesetas y San Juan de Arama. Según la previsión que, para las Zonas de Recuperación
para la Producción fueron contempladas en el decreto 1974 de Agosto 31 de 1989, las
actividades humanas estarán orientadas al restablecimiento de las condiciones naturales que
permitan el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales de la zona. En la actualidad, lo
que se observa es una alta tendencia a la potrerización, concentración de tierras por parte de
nuevos actores armados, cultivos de coca y una alta cantidad de incendios forestales y quemas
de sabanas
32
.

– Zona de Recuperación para la Producción Norte: Colinda con el Parque, de acuerdo con sus
límites punto 18 al punto 41 y 42; es decir donde el caño Cafre es límite del Parque – punto 18 a
41 – y una línea imaginaria – punto 41 a 42 –. Cubre áreas pertenecientes a los municipios de
Puerto Rico y Puerto Concordia. Esta zona tiene definida un propósito con igual previsión que el
área anterior. Sin embargo, aquí es mucho más notorio el efecto de las actividades antrópicas,
entre los cuales son muy extendidos la ocupación humana del Parque, los cultivos de coca y
pancoger al interior del Parque, los incendios forestales, las quemas y los carreteables hacia el
interior del Parque, entre otros
33
.

– Límite natural del Río Guayabero: Colinda con el Parque, de acuerdo con sus límites, del
punto 18 al punto 19e, en un área con injerencia de los municipios de Puerto Concordia, Puerto
Rico, Vista Hermosa y La Macarena. A lo largo del límite del río Guayabero han crecido una
cantidad notable de caseríos y escuelas: escuela de caño Ceiba Bajo, Puerto Concordia;
escuela de Caño Ceiba, caserío de Bella Vista; caserío La Tigra, Puerto Rico; caserío Nueva
Colombia; escuela El Silencio, Vista Hermosa; Caserío El Diamante, La Macarena. Además
existe una notable presencia de cultivos de coca y pancoger, e intensos procesos de
deforestación, sedimentación, quemas, entre otros
34
. El grado de intervención es tan alto que el
mapa de ecosistemas del IAvH (1998) considera esta zona como agroecosistema.

El balance que arroja este análisis es la baja efectividad que se tiene en cuanto a la funcionalidad de
su forma, diseño y áreas de amortiguación, para la protección y la conservación del Parque, de
acuerdo con los alcances y previsiones contempladas en los decretos 1989 y 1974 del año 1989.

El Área Protegida y su relación con el SIRAP

31
Recorridos de monitoreo de funcionarios del PNN Sierra de La Macarena 1990 a 2004. Proyecto BIOMACARENA.
1999 a 2001.
32
Recorridos de monitoreo de funcionarios del PNN Sierra de La Macarena 1990 a 2004. Proyecto BIOMACARENA.
1999 a 2001.
33
Recorridos de monitoreo de funcionarios del PNN Sierra de La Macarena 1990 a 2004. Proyecto BIOMACARENA.
1999 a 2001.
34
Universidad Nacional de Colombia. 1990. La Macarena, Reserva Biológica de la Humanidad. Recorridos de monitoreo
de funcionarios del PNN Sierra de La Macarena 1990 a 2004. Proyecto BIOMACARENA. 1999 a 2001. Proyecto Ariari –
Guayabero 2002.

131
Una de las estrategias viables para facilitar la conectividad entre Áreas protegidas y de esta manera
garantizar el flujo genético es la creación de áreas o corredores biológicos que permitan este
intercambio genético. Para el Parque se deben plantear varias de estas alternativas, que finalmente
deberán ser consideradas en el Plan Estratégico de Acción que se contemple para el mismo:

Establecer conectividad hacia la zona sur–oriental con el PNN Serranía del Chiribiquete y RNN
Nukak: actualmente se trabaja para conservar la conexión con la serranía de La Lindosa y su
área aledaña. De acuerdo con lo observado en diferentes imágenes y mapas esta zona está aún
en buen estado. Allí se encuentra ubicado el Resguardo Nukak y la Reserva Nacional Natural
Nukak así como también parte de la Reserva forestal de La Amazonia. Una de las mayores
amenazas que se observan en la zona se relacionan con cultivos ilícitos y carreteables. Este
corredor se ubicaría en la zona de Recuperación para la producción sur. Aunque las
observaciones preliminares indican que existe un alto grado de intervención en esta zona, sin
embargo existen parches de bosque que permitirían la conectividad con la serranía de La
Lindosa, sobre la cual se está realizando labores de gestión interinstitucional para hacer efectiva
su categoría de área protegida.

Propender por la creación de áreas protegidas hacia el Oriente del departamento del Meta - por
ejemplo laguna de San Vicente en Puerto Rico y humedales en Puerto López y Casanare- para
buscar conectividad del Parque hacia la Orinoquia y garantizar el flujo genético desde y hacia la
Orinoquia y parte de Guyana. Este corredor se ubicaría en la Zona de Producción Norte en la
que se presentan una serie de humedales y lagunas en buen estado de conservación. Las
mayores amenazas para lograr su conservación están relacionadas con la presencia de
carreteras, cultivos industriales de palma africana y ganadería que muy poco concuerdan con la
naturaleza de una zona de producción de desarrollo sostenible. Además, esta zona tendría una
alta influencia del Distrito de riego del Ariari.

Mejorar la conectividad con la zona Andina, con la posible ampliación del PNN Tinigua o
creando un corredor que conecte al Parque con la Zona de Preservación Oriental. Como lo
hemos mencionado anteriormente el PNN Tinigua presenta un alto grado de intervención y es
fragmentado por una carretera. Además, en la parte correspondiente a la zona de recuperación
para la producción occidente se observan carreteras, ganadería extensiva, cultivos de coca,
caseríos con deficiente manejo de basuras y aguas servidas (La Julia, Jardín de Peñas, Muribá,
entre otros) que riñen con la naturaleza del desarrollo sostenible que debería practicarse en la
zona.

2.3. SÍNTESIS DEL DIAGNÓSTICO

2.3.1. CONSIDERACIONES GENERALES

El Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena con una extensión, oficial, de 629.280 hectáreas
aproximadamente, hace parte de las 51 áreas protegidas a cargo de los Parques Nacionales
Naturales de Colombia y está adscrita a la Territorial Amazonia Orinoquia. En cuanto a la
biodiversidad allí existente, se debe destacar la presencia de ecosistemas únicos en el país
(bosques montano, sub–montano y de niebla de la sierra de La Macarena), la presencia de dos
distritos biogeográficos (Macarena y Ariari–Guayabero), y el hecho que el Parque es considerado

132
como un centro de endemismos, sobre todo a nivel de subespecies, y con un área con una alta
diversidad de especies de fauna y flora.

El Parque se encuentra inmerso en una gran región en donde los procesos ecológicos y,
paradójicamente, la situación político–militar son determinantes y condicionantes de las acciones de
conservación y restauración del Área Protegida así como de las encaminadas al desarrollo
sostenible en su zona de influencia. De esta manera, el Área Protegida no escapa a las dinámicas
regionales en una relación causa–efecto y, por tanto, las acciones que se emprendan deben estar
articuladas, de manera complementaria, a otras que la institución este realizando en la Región
35
.

Los Parques Nacionales Naturales de Colombia ha venido construyendo, desde la década de 1990,
un proceso de confianza y transparencia mutua con las comunidades organizadas de colonos–
campesinos (AMCOP, ASCAL–G, ACATM, ACARIGUA) del Área de Manejo Especial La Macarena,
que no es otra cosa que el fortalecimiento y la presencia de Estado en una región con bajos grados
de gobernabilidad. Sin embargo, por la presencia de los actores del conflicto armado y una deficiente
estructura operativa–funcional, el avance de dichos acuerdos es aún muy incipiente.

En efecto, dada la extensión del Parque y su zona de influencia, los desplazamientos se deben
realizar por carreteras en mal estado (trochas) o por vía fluvial y en algunos casos a lomo de mula.
Por otra parte, los tiempos requeridos para comunicarse con los asentamientos humanos (caseríos,
veredas, fundos, sedes de asociaciones, etc.) son bastante largos. En algunas zonas no se cuenta
con medios de comunicación más allá del mensaje verbal o escrito que podrá ser llevado por algún
viajero. Estas condiciones implican costos exagerados (combustibles, alquiler de medios de
transporte, reparaciones, tiquetes aéreos y terrestres, radioteléfono, tarjetas prepago para telefonía)
para adelantar procesos de concertación con comunidades, que en pocas ocasiones son entendidos
por los niveles administrativos del nivel central
36
.

Bajo estas complejas condiciones la gestión del Parque, con un presupuesto anual cercano a los
$80.000.000 para el año 2005, es adelantada por el equipo de trabajo compuesto, tan solo, por un
profesional universitario, un técnico y un operario, bajo la coordinación del Jefe de Programa. La
movilización se realiza en una moto y un campero UAZ modelo 1980. Adicionalmente, los trabajos
de oficina y administrativos, los informes de gestión y el proceso de sistematización de información,
así como también, todo lo relacionado con Plan de Manejo y SIRAP, se trabaja con un computador
portátil de tecnología y especificaciones de 1995.

2.3.2. GOBERNABILIDAD

Entorno regional para la gestión: Teniendo como influencia la externalidad de la guerra en la zona,
la gestión local se ha visto limitada. No obstante esta desafortunada circunstancia, los esfuerzos de
gestión se continúan realizando en la zona norte, en varias veredas de los municipios de San Juan
de Arama, Mesetas y Vista Hermosa (desde el año 2003), en la zona sur oriental, en veredas de los
municipios de Puerto Rico y Puerto Concordia (que hacen parte de ACARIGUA) y en la zona sur, en
veredas de La Macarena. La receptividad de las comunidades a las diferentes acciones, en cada
una de estas zonas, ha permitido adelantar una mínima gestión. En lo regional, la gestión gira en

35
2004. Perfil de Proyecto para la consolidación de la gestión en el PNN Sierra de La Macarena. Documento de trabajo.
36
2004. Perfil de Proyecto para la consolidación de la gestión en el PNN Sierra de La Macarena. Documento de trabajo.

133
torno a la construcción conjunta y concertada, con instituciones y comunidades, del plan de Manejo
para las áreas protegidas del AMEM y procesos de SIRAP.

En síntesis las situaciones más críticas para la gestión son la presencia de conflicto armado,
ocupación humana dentro del Parque, y cultivos de uso ilícito
37
. Todas estas son de carácter
estructural y por lo tanto las acciones que pueda adelantar el equipo del Parque al respecto son muy
limitadas. Cabe destacar las acciones para movilizarse y poder trabajar en medio del conflicto
armado, para lo cual se ha contado con una gran dosis de suerte, dados los continuos
enfrentamientos en el área en donde se realiza la gestión. Por otra parte, y en relación con los
cultivos de uso ilícito, es importante tener propuestas alternativas para la erradicación diferente a las
fumigaciones. En cuanto a la ocupación humana dentro del Parque, solamente es posible enfrentarla
con recursos económicos, que a la luz del análisis enfrenta dos encrucijadas; por una parte el
desconocimiento cuantitativo del problema y por otra, el no tener a la vista posibles fuentes de
financiación.

Normativa y legislación existente: Se cuenta con una normatividad amplia en torno a la
conservación, sin embargo su aplicabilidad es baja. A esto debemos agregar el rechazo inicial y
generalizado hacia las diferentes acciones de diferentes entidades, debido a la ausencia del Estado
en la zona.

Apoyo y decisión política: Existe un claro apoyo del nivel regional –DIRECCIÓN TERRITORIAL
AMAZONIA ORINOQUIA- y Central a la gestión del Parque en torno al Plan de manejo Básico y
SIRAP. De igual manera, desde la CDA y CORMACARENA y las gobernaciones del Meta y
Guaviare, se apoya este proceso.

Capacidad de gobierno sobre las Áreas Protegidas: Como se mencionó, es baja la presencia
efectiva en el área. En la zona nor–oriental del Parque, solo se tiene presencia efectiva y continua en
algunos sectores (6% del total del área del Parque) de los municipios de San Juan de Arama, Vista
Hermosa y Mesetas. Se han iniciado proyectos con organizaciones local en el sector de La Julia. La
gestión se realiza de acuerdo con una programación mensual que se ajusta teniendo en cuenta los
cambios ocasionados por el vaivén del conflicto armado. En la zona sur oriental, se hace presencia
esporádica por parte del jefe de programa y de acuerdo con una agenda concertada con una
comunidad organizada (ACARIGUA) lo que permite un cubrimiento del 10% del área total del
Parque. En La Macarena, la gestión la realiza un funcionario del PNN Tinigua, cubriendo un 2% del
área total del Parque.

En síntesis, la presencia continua y/o ocasional de funcionarios del Parque, se limita al 18% de su
área.

Capacidad de generar consenso respecto de la conservación y sus diferentes instrumentos o
medios para lograrla: Esta capacidad se ha dado ante las entidades oficiales relacionadas con la
conservación y ha girado en torno a la construcción conjunta y concertada del plan de manejo básico
y SIRAP. En la actualidad, se estableció la mesa permanente de concertación con organizaciones de
colonos del AMEM como medio para adelantar diálogos y acuerdo ambientales en la región.


37
Realizado a partir del Análisis situacional realizado por el grupo de Trabajo del Parque.

134
Para poder mantener y ampliar la gestión, los ejercicios demuestran que se tiene una fuerte
dependencia de los recursos internacionales provenientes del FAP–Holanda y el proyecto de Fauna
y Vida Silvestre. Ante esta situación se requiere de una fuerte gestión por parte de los diferentes
niveles de la Unidad de Parques Nacionales Naturales de Colombia (local, regional y nacional) con
el propósito de buscar segundas fases, agilizar la ejecución de recursos como los del proyecto de
fauna y los provenientes de canje de deuda externa por naturaleza y, aplicar a nuevas fuentes de
financiación. Un proyecto que reviste importancia es el que se ha venido gestionando,
conjuntamente con CORMACARENA, desde finales del año 1997, denominado Biomacarena. Si
bien este proyecto ha presentado inconvenientes de orden interno que han podido superarse, no ha
habido señales claras, por parte de los financiadores y sus representantes en el país, en cuanto a un
apoyo financiero efectivo. Esto se debe, posiblemente, a que el proyecto se desarrollara en la
antigua zona de distensión, símbolo de la fuerte influencia del conflicto armado en la región, lo cual
hace que los financiadores consideren que los resultados no podrían garantizarse.

Articulación social e institucional

La forma de intervención institucional en la región carece de coherencia y unidad de criterio. Sin
embargo se han realizado algunos intentos de articulación, jalonados desde las “autoridades”
ambientales, a través de la ejecución conjunta de proyectos, con la participación de comunidades
organizadas. Estos han tenido logros importantes en la cualificación de líderes comunitarios y
técnicos de las instituciones, pero poco ha contribuido a que la presencia de Estado, en este amplio
frente de colonización, sea contundente, con metodologías, métodos y concepciones unificadas, y
que la coordinación y articulación se presenten como el fundamento del quehacer misional.

Relaciones interinstitucionales: Las principales relaciones se generan con CORMACARENA,
CDA, SINCHI, Gobernación del Meta y Gobernación del Guaviare y giran básicamente en torno al
Plan de manejo y SIRAP. Dentro de ese marco, se realizan trabajos técnicos puntuales que luego
son aprobados por las directivas de cada entidad.

Existencia de procesos sociales e institucionales relacionados con los objetivos propuestos
(conservación): Estos procesos incluyen a las instituciones ya mencionadas y a algunas
organizaciones sociales:
Se ha establecido la mesa permanente de concertación con organizaciones de colonos del
AMEM como medio para adelantar diálogos y acuerdo ambientales en la región.
ACARIGUA en la zona sur–oriental del Parque con acciones tendientes al ordenamiento
ambiental del territorio.
Veredas de la zona nor–oriental del Parque - San Juan de Arama, Mesetas y Vista Hermosa -,
con las cuales se trabaja alrededor de actividades de Educación Ambiental y acercamiento a las
comunidades a través de las JAC allí presentes.

Participación social e institucional en la conservación: Las acciones en este sentido se han
enmarcado en la elaboración del plan de manejo del Parque de manera conjunta y concertada con
instituciones y se ha tratado de involucrar a comunidades organizadas, al respecto se cuenta tan
solo con la participación de ACARIGUA.

Ante la situación general que se presenta en el Parque y sus zonas aledañas, se pretende
desarrollar la actual Política con una estrategia de “Participación Social en la Conservación” (de los

135
Parques Nacionales Naturales de Colombia) para construir, conjuntamente con instituciones y
representantes de comunidades organizadas de campesinos–colonos, una propuesta que pretende
en últimas generar cambios culturales en comunidades e instituciones para garantizar en el mediano
y largo plazo, la conservación del Parque. En el proceso mencionado se pretende involucrar a
diferentes instancias como CORMACARENA, SINCHI, CDA, ACARIGUA y, si es posible, otras
asociaciones de la zona norte, oriental y occidental del Parque.

Se considera que con el proceso de Plan de Manejo y SIRAP del AMEM, que es la consolidación en
la práctica del sistema nacional ambiental, se puede lograr un acuerdo social en torno a la
conservación, restauración y manejo sostenible de los ecosistemas del AMEM, mediante la
eficiencia y optimización de recursos Regionales y Nacionales y la búsqueda, en conjunto, de
inversiones internacionales que den sostenibilidad al proceso en marcha.

En síntesis no obstante las anteriores condiciones, adversas para la gestión en torno a los objetivos
de conservación definidos para el Parque, se ha podido avanzar en:

Establecimiento de la mesa permanente de concertación con organizaciones de colonos del
AMEM como medio para adelantar diálogos y acuerdo ambientales en la región.
La formulación concertada con instituciones y comunidades del Plan de Manejo y consolidación
del SIRAP de las Áreas Protegidas del AMEM, con la participación de CORMACARENA, CDA,
CAR y las Gobernaciones de Guaviare y Meta, el Instituto SINCHI y representantes de algunas
organizaciones campesinas.
Acuerdos preliminares con comunidades organizadas de campesinos en torno al ordenamiento
ambiental del territorio.
Procesos de formación–capacitación de doble vía dirigido a la cualificación de líderes
comunitarios y funcionarios.
Acuerdos interinstitucionales para la gestión y ejecución de proyectos en la región.
Presencia permanente de funcionarios y relativa facilidad de movilización en la mayor parte de
los sectores del Parque.
Reconocimiento a nivel nacional e internacional sobre la importancia ecosistémica de la región.

Adicionalmente, para enfrentar el proceso de ocupación del Área Protegida, prevenir el incremento y
erradicar cultivos de uso ilícito, los Parques Nacionales Naturales de Colombia ha venido avanzando
en un Régimen de Ordenación Transitorio y en la validación de una estrategia integral y diferencial,
alternativa a las fumigaciones, que puede incluir procesos de restauración participativa.

Recursos
Personal: Un (1) Jefe de Programa, un (1) profesional Universitario 09, un (1) técnico administrativo
011 y un (1) operario calificado 09. Durante los últimos 5 años la planta de personal ha disminuido
en un 50%; la revisión del personal necesario para realizar la gestión proyectada nos indica que
actualmente contamos con menos del 20% del personal requerido para asumirla en la dimensión
requerida
Financieros: Actualmente se cuenta con 80.000.000 del presupuesto nacional. Además se cuenta
con recursos de cooperación internacional de los proyectos de fauna y vida silvestre, FAP–Sierra–
Guayabero, Holanda Infraestructura, Holanda Temático y Holanda Fortalecimiento. Se está
estudiando la posibilidad de establecer un canje de deuda por naturaleza, se está elaborando una

136
fase II del proyecto Biomacarena y se están gestionando fondos ante la Gordon and Betty Moore
Foundation.
Infraestructura: Un (1) centro administrativo y de gestión en la vereda bajo Curia, San Juan de
Arama, Meta. Este centro está ubicado en zona amortiguadora del Parque y desde allí se realiza la
gestión a la zona Norte y oriental del Parque – San Juan de Arama, Vista Hermosa y Mesetas -; - un
(1) centro administrativo y de gestión en La Macarena que por operatividad lo manejan los
funcionarios del PNN Tinigua, cubriendo parte de la zona sur y occidental del Parque; - Un (1) predio
en San José del Guaviare en el que se tiene proyectado un centro de gestión para atender las zonas
sur y sur–oriental del Parque.

2.3.3. AMENAZAS A LA BIODIVERSIDAD

Inoperancia del Ordenamiento Territorial
Un primer análisis de las presiones sobre la biodiversidad y sus causas, determina que son
consecuencia directa de la ocupación humana que se viene dando en la zona desde hace más de
cincuenta años (inicialmente como Reserva Natural y luego como Parque Nacional Natural). Por otro
lado, la falta de alternativas económicas que modifiquen las costumbres colonizadoras y los vacíos
históricos de inversión social para un desarrollo apropiado, han generado, entre los pobladores
locales, un marcado nivel de desconocimiento del ordenamiento ambiental que consagra la
Constitución y la Ley. Hoy, el control territorial de los actores del conflicto armado auspicia la
construcción de corredores viales en varias zonas del Parque Nacional Natural Sierra de La
Macarena.

Fragmentación de ecosistemas y destrucción de hábitat
Las principales causas están relacionadas con:
Ganadería extensiva. Es la actividad que genera la mayor intervención en el área por su
carácter extensivo.
Agricultura de subsistencia. Se limita a pequeños cultivos de pancoger, especialmente plátano
y yuca.
Cultivos ilícitos. Ocupan cerca de 3.000 ha dentro del Parque y su efecto pernicioso es que los
colonos invierten las utilidades de este negocio en la formación de potreros.
Construcción de carreteras principalmente los siguientes.
- San Vicente del Caguán (Caquetá) - Inspección de La Julia (Uribe, Meta).
- La vía de la trocha ganadera.
- La vía Nueva Colombia a Bellavista en Puerto Rico, que va paralela al costado norte del
río Guayabero.
- Carreteables de La Argentina hacia Morro Bello en Mesetas; Costa Rica, caño Veinte,
Alpes 2 en Vista Hermosa; la vía desde La Julia hasta Santo Domingo, atravesando la
Sierra.
Otra causa de fragmentación y destrucción del hábitat son los Incendios forestales:
Aunque son pocos los eventos reportados, han sido localizados en el municipio de La Macarena
y en la vereda La Curia del municipio de San Juan de Arama, sobre ecosistemas de arbustales
esclerófilos de la sierra de La Macarena y sabanas naturales, respectivamente.
CORMACARENA y la Unidad de Parques Nacionales Naturales de Colombia junto con las
comunidades están realizando acciones preventivas a través de centros de control y atención
de incendios, controles manuales y mecánicos


137
Explotación irracional de los recursos naturales
a. La caza. Esta actividad es principalmente de subsistencia y solo en algunos casos se
capturan y venden ejemplares y pieles.
b. Extracción comercial de maderas. Esta actividad es muy limitada en el Parque Macarena.
c. Tala de bosques para uso doméstico. Es una actividad muy limitada, pues la madera se
utiliza unicamente para la construcción de casas, cercas y cocinar.

Zonas más críticas de presión
A partir de los resultados de las salidas a campo, de los recorridos de los funcionarios, de las
evaluaciones ecológicas rápidas realizadas durante la primera fase del proyecto BIOMACARENA, se
han detectado las zonas más críticas en cuanto a la perdida de biodiversidad, en el PNN Sierra de
La Macarena. Estas son:

1). La primera zona denominada como la trocha ganadera, parte del municipio de La Macarena y
llega a la inspección de Santo Domingo (Vista Hermosa); atraviesa del Parque Nacional Natural La
Macarena y las zonas de recuperación para la preservación Norte y Sur, en una longitud de 85 Km,
18 de los cuales están dentro del Parque.

2). La segunda zona cuyo eje es la carretera San Vicente del Caguán (Caquetá)–La Macarena
(Meta), tiene un área de influencia directa de 659.341 hectáreas. Esta vía que tiene una longitud de
150 Km y ha sido la base fundamental para todo el proceso colonizador que ha penetrado a los PNN
Tinigua, Picachos y Macarena y comprende los municipios de Uribe y La Macarena.

3). La tercera zona conocida como el corredor del río Duda tiene un área de influencia directa de
359.002 hectáreas, cobija parte de los Parques Tinigua y Macarena, sitios a los que se limitan la
presencia de bosques naturales.

4). El eje vial Puerto Rico–Nueva Colombia y la orilla del río Guayabero, afecta el sector oriental del
Parque, dividiéndolo en dos sectores al oriente y occidente de la vía, y fragmentando el Distrito
Ariari–Guayabero.

5). La vía en construcción que de Santo Domingo se dirige hacia La Julia, afectando la parte
montañosa y mas valiosa de la Sierra, que en caso de concluirse hasta La Julia, fragmentaria el
Distrito de La Macarena en dos sectores al sur y al norte de la vía.

6). Los sectores más colonizados del Parque en los siguientes sectores: A lo largo del bajo y medio
río Cafre, lo mismo que a lo largo del Guayabero aguas abajo del Correntoso; el sector sur–
occidental de la Sierra; el sector norte de la Sierra en el sector del río Sansa y de dos afluentes del
Güejar dentro del Parque.

Perspectivas
Después de más de 50 años, en donde la historia se ha repetido en varias ocasiones y el país ha
intentado olvidarse por diversos medios de la Región de La Macarena, ésta persiste neciamente en
tratar de salvarse.

Para afrontar el deterioro y transformación de los ecosistemas presentes en esta basta región, con
algunas ilusiones de éxito, requeriría de:

138

1. Voluntad política en los niveles nacional e internacional.
2. Contundente presencia estatal a través de programas de inversión social que contribuya a la
consolidación de polos de desarrollo.
3. Entender su importancia como elemento clave en la conservación del resto de la Amazonia
Colombiana.
4. Disposición a adelantar procesos, con resultados en el mediano y largo plazo, encaminados
hacia el logro de cambios culturales en las presentes generaciones que permitan manejar de
manera adecuada lo que aun queda.

En el marco de una estrategia regional para las Áreas Protegidas del AMEM, basada en el
ordenamiento ambiental del territorio de manera concertada entre comunidades e instituciones, que
permita resultados reales y cuantificables en torno a la conservación y restauración de la
biodiversidad del Parque Sierra de La Macarena se proponen las siguientes fases:

Fase exploratoria
Utilizando el tema de las fumigaciones como elemento articulador de coyuntura, se programará un
recorrido de campo, visitando los cinco sectores mencionados anteriormente (Morro Bello–La
Argentina; Cascadas de la Sierra; Alto río Cafre; Guayabero–Ariari; Colindante con el PNN Tinigua)
con el fin de discutir el tema con las comunidades locales, para establecer posibles acuerdos
preliminares en torno a ocupación del Parque y erradicación manual de cultivos de coca.

Fase de concertación de la estrategia
Tomando como base la estrategia integral y diferencial para la ocupación y erradicación de cultivos
de uso ilícito en Áreas Protegidas, formulada por los Parques Nacionales Naturales de Colombia, y
con información cierta sobre política e inversión de gobierno para la erradicación de coca en la
Región de La Macarena, se procederá a concertar y afinar, con líderes comunitarios y
representantes de instituciones, las acciones a seguir.

Para este paso se propone, en primera instancia, definir criterios para seleccionar las personas por
parte de comunidades e instituciones participarían en el proceso, con el fin de adelantar con ellos
una nivelación conceptual.

Esta fase debe arrojar el número de familias con las cuales se trabajaría, las acciones a seguir en
cada uno de los sectores propuestos, los recursos y su forma de ejecución, y los mecanismos de
seguimiento al proceso de erradicación.

Fase de ejecución y seguimiento de la estrategia
Luego de definir las acciones concretas, se procederá a adelantar los pasos administrativos para la
ejecución de los recursos. La fase de seguimiento estará contemplada dentro de la formulación
concertada de la estrategia.

3. ORDENAMIENTO

3.1. ANÁLISIS PROSPECTIVO

3.1.1. ESCENARIO ACTUAL DE MANEJO

139

a. Grado de intervención de los ecosistemas

Un primer análisis de las presiones y sus causas determina que son consecuencia directa de la
ocupación humana que se viene dando en la zona desde hace más cincuenta años y que en el año
2000 ya afectan cerca de 23.777 ha
38
, lo cual compromete el 4,0% aproximadamente del área total
del Parque. Como vimos con anterioridad las principales amenazas que se ciernen sobre la
integridad ecológica del Parque son la ganadería extensiva, la fragmentación por carreteras y
asentamientos aledaños, la contaminación por los químicos utilizados en los cultivos y
procesamiento de la hoja de coca, la alteración del régimen hídrico, y por último la extracción
forestal, la caza y la pesca sin respetar vedas o tallas mínimas.

En el Mapa 16 se observa que quedan todavía unas áreas no intervenidas pero en acelerado
proceso de fragmentación, en unidades menores. Puede decirse que la conectividad con las
sabanas orinocenses se encuentra completamente interrumpida por la colonización en los bosques
aledaños. El distrito de La Macarena y el distrito Ariari–Guayabero están en proceso de
fragmentarse, y solo quedan 18 Km sobre la trocha ganadera en que continúa existiendo algún
grado de conectividad.

Con base en un ejercicio de sectorización realizado por la Fundación Puerto Rastrojo de las áreas
más intervenidas y críticas del Parque se delimitaron los siguientes sectores:

Sector 1. Sector del interfluvio Cafre–Cabre con una extensión aproximada de 16.267 ha situado en
el Municipio de Puerto Rico, en tierra firme ondulada donde los bosques naturales están muy bien
desarrollados con emergentes que llegaban a los 30 y 40 metros de altura y con una red vial que
comunica el sector. Los usos actuales de la zona son: áreas no intervenidas 12.612 ha, áreas de
vegetación en sucesión 1.740 ha, suelos desnudos, pastos y cultivo de pancoger 1.580 ha y cultivos
de coca 335 ha.

Sector 2. Sector detrás de las vegas aluviales inundables del bajo Guayabero y bajos río Cafre y
Cabre con una extensión aproximada de 40.590 ha, situado en los municipios de Puerto Concordia y
Puerto Rico en tierra firme de ondulada a plana, con bosques altos a medios densos. El sector tiene
influencia de vías tanto al interior como en el exterior del Parque en la zona de La Carpa. El
poblamiento no es ribereño sobre el Guayabero con excepción de algunas tierras altas en que se
sitúan poblados como Nueva Colombia o La Tigra. El poblamiento evade las vegas inundables del
río y se establece sobre las primeras terrazas a criar ganado, sembrar y procesar coca y algunos
cultivos de pancoger. Los usos actuales de la zona son: áreas no intervenidas 35.970 ha, áreas de
vegetación en sucesión 1.977 ha, suelos desnudos, pastos y cultivo de pancoger 2.102 ha y cultivos
de coca 541 ha.

Sector 3 a y b. Focos de colonización en el bajo Guayabero cercanos a las desembocaduras de los
río Yarumales y Correntoso con una extensión total aproximada de 10.363 ha, municipios de Vista
Hermosa y Macarena, en tierra firme ondulada y bosques altos a medios densos. Su acceso se logra
por la vía que al otro lado del Guayabero conduce hacia La Macarena, por fuera del Parque. Los

38
Análisis Fundación Puerto Rastrojo.

140
usos actuales de la zona son: áreas no intervenidas 8.901 ha, áreas de vegetación en sucesión 678
ha, suelos desnudos, pastos y cultivo de pancoger 746 ha y cultivos de coca 38 ha.

Sector 4. Sector del área de influencia de la carretera denominada Trocha Ganadera en el municipio
de Vista Hermosa, con una extensión aproximada de 18.131 ha, con bosques medios a bajos
abiertos de tierra firme en el piedemonte coluvio–aluvial alomado de la sierra. Los usos actuales de
la zona son: áreas no intervenidas 16.922 ha, áreas de vegetación en sucesión 363 ha, suelos
desnudos, pastos y cultivo de pancoger 836 ha y cultivos de coca 10 ha.

Sector 5. Sector de la carretera que de Nueva Colombia sobre el Guayabero conduce a Puerto Rico,
en jurisdicción de este mismo municipio, entre los río Guayabero y Cafre con una extensión
aproximada de 40.334 ha. Zona de tierra firme plana y alomada de antiguas planicies aluviales
disectadas, con bosques altos a medios. Los usos actuales de la zona son: áreas no intervenidas
36.950 ha, áreas de vegetación en sucesión 1.166 ha, suelos desnudos, pastos y cultivo de
pancoger 1.890 ha y cultivos de coca 328 ha.

Sector 6. Sector de incendios en las mesetas orientales del suroriente de la Sierra de La Macarena
con una extensión aproximada de 36.749 ha, en el Municipio de La Macarena en zonas rocosas con
alturas entre 500 y 1.000 m.s.n.m., con sabanas y arbustales esclerófilos. Los usos actuales de la
zona son: áreas no intervenidas 34.522 ha, áreas de vegetación en sucesión 1.637 ha, suelos
desnudos, pastos y cultivo de pancoger 570 ha y cultivos de coca 20 ha.

Sector 7. Sector de la carretera Santo Domingo proyectada hacia La Julia, ya en la cuenca del río
Duda con una extensión aproximada de 24.900 ha, en los municipios de Mesetas y Vista Hermosa
con relieve montañoso característico de la sierra y bosques medios a bajos y bosques altos. Los
usos actuales de la zona son: áreas no intervenidas 23.737 ha, áreas de vegetación en sucesión 543
ha, suelos desnudos, pastos y cultivo de pancoger 550 ha y cultivos de coca 70 ha.

Sector 8. Sector del norte de la sierra en los municipios de San Juan de Arama y Mesetas en ti erras
entre los 800 y 1.200 m.s.n.m. con una extensión aproximada de 30.822 ha, con bosques bajos a
medios densos a abiertos y una red vial bastante desarrollada en zona aledaña por fuera del Parque.
Los usos actuales de la zona son: áreas no intervenidas 27.695 ha, áreas de vegetación en sucesión
1.860 ha, suelos desnudos, pastos y cultivo de pancoger 1.213 ha y cultivos de coca 54 ha.

b. Grado de conservación de escenarios paisajísticos y culturales

Los valores paisajísticos y culturales aún no han sido inventariados de forma cuidadosa y en la
actualidad no se encuentran protegidos ni señalizados con excepción de Caño Cristales, donde se
está trabajando con líderes locales para la realización de un Sendero Ecológico en el marco de un
programa amplio de Ecoturismo liderado por las comunidades de la zona que cuenta con el respaldo
de entidades como la administración municipal de La Macarena, CORMACARENA y la Unidad de
Parques.

En términos generales puede decirse que el entorno natural de los sitios puede haber sido afectado
por intervención humana y que las pictografías corren peligro por falta de control y de educación.


141
El Parque es considerado como legado insustituible de la nación y como elemento sobresaliente del
patrimonio universal por la presencia de bellezas naturales en fauna, flora y paisajes, y por sus
valores histórico culturales.

c. Gobernabilidad y Gestión

Normativa y legislación existente: Se cuenta con una normatividad amplia en torno a la
conservación, sin embargo es baja su aplicabilidad, a esto debemos agregar el rechazo inicial y
generalizado hacia las diferentes acciones de diferentes entidades, debido a la ausencia del Estado
en la zona.



Apoyo y decisión política: Apoyo del nivel regional –DIRECCIÓN TERRITORIAL AMAZONIA
ORINOQUIA- y Central a la gestión del Parque en torno al Plan de manejo Básico y SIRAP, de igual
manera desde la CDA y CORMACARENA y las gobernaciones del Meta y Guaviare se apoya este
proceso.
Capacidad de gobierno sobre las Áreas Protegidas: Es Baja la Presencia efectiva en el área.
Solo se tiene presencia efectiva y continua en la zona nororiental del Parque en 6% del total del Área
del Parque - San Juan de Arama, Vista Hermosa y Mesetas - y se realiza de acuerdo con una
programación mensual que se ajusta teniendo en cuenta los cambios ocasionados por la
externalidad del conflicto armado, en la zona sur oriental se hace presencia esporádica por parte del
jefe de programa y de acuerdo con una agenda concertada con una comunidad organizada
ACARIGUA lo que garantiza un cubrimiento del 10% del área total del Parque, en La Macarena la
gestión la realiza un funcionario del PNN Tinigua, cubriendo un 2% del área total del Parque;
definida desde el estado actual y calidad del proceso de planificación, ejecución, control y
seguimiento de la gestión; y teniendo en cuenta la efectividad en el manejo. Un punto adicional es la
baja destinación de recursos económicos para la Conservación del Parque –para el año 2004 se
asignaron al Parque $25.643.000, algo así como $40,7 por hectárea- a los cuales se les realizan
recortes y destinación, manejándose al año solo de manera efectiva el 30% de lo destinado. En la
actualidad se cuenta con un presupuesto de 80.000.000 para el año 2005 y el apoyo de varios
proyectos de cooperación internacional mencionados anteriormente.

Capacidad de generar consenso respecto de la conservación y sus diferentes instrumentos o
medios para lograrla: Se ha dado ante las entidades oficiales relacionadas con la Conservación,
sin embargo es aun incipiente con las comunidades y solo se tiene acuerdos verbales con
ACARIGUA. Este consenso para la conservación ha girado en torno a la construcción conjunta y
concertada del Plan de manejo básico y SIRAP.

Para poder mantener y ampliar la gestión, los ejercicios demuestran que se tiene una fuerte
dependencia de los recursos internacionales provenientes del FAP–Holanda y el proyecto de fauna y
vida silvestre, que para el primer caso se terminarían hacia finales del 2004 y para el segundo se
presenta incertidumbre ya que desde finales del año 2003 se vienen dando posibles fechas de
comenzar la ejecución, sin embargo a la Fecha (Octubre de 2004) no ha habido información
concreta al respecto. Ante esta situación se requiere de una fuerte gestión por parte de los diferentes
niveles de los Parques Nacionales Naturales de Colombia (local, regional y nacional) con el
propósito de buscar segundas fases, agilizar la ejecución de recursos como los del proyecto de

142
fauna y los provenientes de canje de deuda externa por naturaleza y, aplicar a nuevas fuentes de
financiación. Un proyecto que reviste importancia es el que se ha venido gestionando,
conjuntamente con CORMACARENA, desde finales del año 1997, denominado Biomacarena, el cual
ha presentado inconvenientes de orden interno que han podido superarse, no ocurriendo lo mismo
con señales claras por parte de los financiadores y sus representantes en el país, posiblemente por
ser un proyecto cuyos recursos serian aplicados en la antigua zona de distensión y por lo tanto,
argumentando la fuerte influencia del conflicto armado en la región, sus resultados no podrían
garantizarse.

Articulación social e institucional: La forma de intervención institucional en la región carece de
coherencia y unidad de criterio; sin embargo se han realizado algunos intentos, jalonados desde las
“autoridades” ambientales, a través de la ejecución conjunta de proyectos, con la participación de
comunidades organizadas, que han tenido logros importantes en la cualificación de líderes
comunitarios y técnicos de las instituciones, pero que poco ha contribuido a que la presencia de
Estado, en este amplio frente de colonización, sea contundente, con metodologías, métodos y
concepciones unificadas, y que la coordinación y articulación se presenten como el fundamento del
quehacer misional.
Relaciones interinstitucionales: CORMACARENA, CDA, Gobernación del Meta y Gobernación del
Guaviare. Giran básicamente en torno al Plan de manejo y SIRAP, se realizan trabajos técnicos
puntuales que luego son aprobados por las directivas de cada entidad.
Existencia de procesos sociales e institucionales relacionados con los objetivos propuestos
(conservación): ACARIGUA en la zona suroriental del Parque con acciones tendientes al
ordenamiento ambiental del territorio en el interfluvio del bajo Ariari–Guayabero. Veredas de la zona
nororiental del Parque –San Juan de Arama, Mesetas y Vista Hermosa-, con ellos se trabaja
alrededor de actividades de Educación Ambiental y acercamiento a las comunidades a través de las
JAC allí presentes. Se ha iniciado un proceso de diálogos con ACATM. Por último se realizan
labores conjuntas en La Macarena; CDA, y las gobernaciones del Meta y Guaviare.
Una de las mayores limitantes con que cuenta el Parque para la articulación con comunidades e
Instituciones, sobre todo en el ámbito local, es la falta de recursos para contrapartidas en proyectos
específicos de conservación que nos permitieran de alguna manera, negociar acciones. Otra
limitante que se ha ido superando lentamente es la debilidad institucional para la gestión en torno a
la conservación, ya que en el ámbito local para las alcaldías de turno, no parece ser un tema
prioritario, lo que aunado a la baja presencia institucional en la región, ha hecho fracasar los intentos
por conservar de manera efectiva el Parque.
Participación social e institucional en la conservación: Las acciones en este sentido se han
enmarcado en la elaboración del plan de manejo del Parque de manera conjunta y concertada con
instituciones y se ha tratado de involucrar a comunidades organizadas.
Ante la situación general que se presenta en el Parque y sus zonas aledañas, se pretende
desarrollar la actual Política, con una estrategia de “Participación Social en la Conservación”, de la
Parques Nacionales Naturales de Colombia, para construir conjuntamente con instituciones y
representantes de comunidades organizadas de campesinos–colonos una propuesta que pretende
en últimas generar cambios culturales en comunidades e instituciones para garantizar en el mediano
y largo plazo, la conservación del Parque. En el proceso mencionado se pretende involucrar a
diferentes instancias como CORMACARENA, CDA, ACARIGUA y si es posible otras asociaciones
de la zona norte, oriental y occidental del Parque.
Se considera que con el proceso de Plan de Manejo y SIRAP del AMEM, que es la consolidación en
la práctica del SISTEMA NACIONAL AMBIENTAL, se puede lograr un acuerdo social en torno a la

143
conservación, restauración y manejo sostenible de los ecosistemas del Área de manejo Especial La
Macarena, mediante la eficiencia y optimización de recursos Regionales y Nacionales y la búsqueda
en conjunto de inversiones internacionales que den sostenibilidad al proceso en marcha.

En síntesis no obstante las anteriores condiciones, adversas para la gestión en torno a los objetivos
de conservación definidos para el Parque, se ha podido avanzar en:

La formulación concertada con instituciones y comunidades del Plan de Manejo y consolidación del
SIRAP de las Áreas Protegidas del AMEM, con la participación de CORMACARENA, CDA, CAR y
las Gobernaciones de Guaviare y Meta, el Instituto SINCHI y representantes de algunas
organizaciones campesinas; acuerdos preliminares con comunidades organizadas de campesinos
en torno al ordenamiento ambiental del territorio; procesos de formación–capacitación de doble vía
dirigido a la cualificación de líderes comunitarios y funcionarios; acuerdos interinstitucionales para la
gestión y ejecución de proyectos en la región; presencia permanente de funcionarios y relativa
facilidad de movilización en la mayor parte de los sectores del Parque; reconocimiento a nivel
nacional e internacional sobre la importancia ecosistémica de la región.

Adicionalmente, para enfrentar el proceso de ocupación del Área Protegida, prevenir el incremento y
erradicar cultivos de uso ilícito, los Parques Nacionales Naturales de Colombia ha venido avanzando
en un Régimen de Ordenación Transitorio y en la validación de una estrategia integral y diferencial,
alternativa a las fumigaciones.

Recursos

Personal: 1 jefe de programa, 1 profesional Universitario 09, 1 técnico administrativo 011 y 1
operario calificado 09. Durante los últimos 5 años la planta de personal ha disminuido en un 50%; la
revisión del personal necesario para realizar la gestión proyectada nos indica que actualmente
contamos con menos del 20% del personal requerido para asumirla en la dimensión requerida.
Financieros: Actualmente se cuenta con 80.000.000 del presupuesto nacional. Además se cuenta
con recursos de cooperación internacional de los proyectos de fauna y vida silvestre, FAP–Sierra–
Guayabero, Holanda Infraestructura, Holanda Temático y Holanda Fortalecimiento. Se está
estudiando la posibilidad de establecer un canje de deuda por naturaleza, se está elaborando una
fase II del proyecto Biomacarena y se están gestionando fondos ante la Gordon and Betty Moore
Foundation.
Infraestructura: Un centro administrativo y de gestión en la vereda bajo Curia, San Juan de Arama,
Meta, ubicado en zona amortiguadora del Parque, desde allí se realiza la gestión a la zona norte y
oriental del Parque – San Juan de Arama, Vista Hermosa y Mesetas -; 1 centro administrativo y de
gestión en La Macarena que por operatividad lo manejan los funcionarios del PNN Tinigua,
cubriendo parte de la zona sur y occidental del Parque; 1 predio en San José del Guaviare en el que
se tiene proyectado un centro de gestión para atender las zonas sur y sur–oriental del Parque.

d. Conflicto armado

El conflicto armado dificulta e impide la gestión en buena parte del Parque poniendo en peligro la
seguridad de los funcionarios. El conflicto entre el ejército, las autodefensas y los grupos guerrilleros
es agudo.


144
e. Problemas de límites

Con excepción de los límites marcados por ríos, como el Duda, Guayabero, Cafre y otros, todos los
demás límites son imposibles de visualizar en el terreno, puesto que, o son cotas de nivel –
especialmente en el sector norte- o son líneas imaginarias. No se cuenta con una señalización o
amojonamiento.

3.1.2. ESCENARIO DESEADO DE MANEJO

a. Estado de conectividad

Los procesos de fragmentación que estaban en curso se han reversado y se ha logrado la
conversión de las zonas en cultivos y pastos en rastrojos, y los rastrojos se han convertido en
bosque en la mayoría del Parque, pues en los sectores 1, 2 y 5 se han realizado acuerdos
socioambientales para la restauración. Los demás sectores han sido objeto de procesos de
reubicación, quedando la Sierra sin ocupación humana. Las áreas no intervenidas continúan en el
mismo estado. Igualmente mediante procesos concertados se logró clausurar las diferentes
carreteras que se habían construido dentro del Parque y estas han sido ocupadas por la vegetación,
con excepción de la Trocha Ganadera en donde se encuentran dos retenes ecológicos; a la vía se le
ha hecho manejo ambiental y se utiliza por parte de la población de forma regulada y por parte de la
unidad de Parques, para labores de control y vigilancia, entre otras (Mapa 17).

El Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena ha recuperado buena parte del hábitat
intervenido; a partir de la gestión realizada con instituciones y comunidades se ha logrado eliminar
en su totalidad del interior del Parque el uso de practicas productivas insostenibles, se realizó de
manera efectiva la erradicación manual de los cultivos ilícitos que se habían establecido al interior
del Parque y las comunidades que se encontraban en el interior fueron reubicadas de manera
efectiva en zonas fuera del Parque, en la zona amortiguadora del AMEM, en las cuales cuentan con
tecnologías productivas enmarcadas en el desarrollo sostenible que les permiten disfrutar de un
adecuado nivel y calidad de vida.

b. Estado de valores paisajísticos y culturales

Los sitios de interés paisajísticos y culturales han sido inventariados de forma exhaustiva y se
encuentran señalizados y protegidos. Son objeto de actividades de recreación, educación e
investigación. El resguardo de caño Ceiba ha sido completamente saneado y los indígenas
guayaberos trabajan de forma conjunta con la UAESPNN en labores de conservación e
investigación. Su sistema de producción es sostenible y está basado en prácticas y conocimientos
ancestrales.

c. Gobernabilidad y gestión

Los sectores de manejo y control cuentan con 5 cabañas que se sitúan en la desembocadura del
Duda, la bocana del caño Cafre o Puerto Arturo, La Curia en San Juan de Arama, la Trocha
Ganadera y Cristales; operan de forma eficiente en labores de control y vigilancia, monitoreo,
recreación e investigación.


145
El Parque cuenta con una planta de personal de 50 personas, se cuenta con financiación nacional e
internacional adecuada para el cumplimiento de los objetivos de conservación de Parque.

Normativa y legislación existente: Se cuenta con una normatividad amplia en torno a la
conservación, esta ha sido legitimada en el nivel local y regional, por lo que es posible aplicarla de
manera efectiva.
Apoyo y decisión política: La conservación es una política de Estado en la que las diferentes
entidades del orden ambiental son reconocidas en la región y cuentan con recursos humanos y
económicos que les permiten aportar de manera efectiva a la conservación de las áreas naturales
protegidas.



Capacidad de gobierno sobre las Áreas Protegidas: La Presencia es efectiva en el área con un
cubrimiento del 100% del área total del Parque, se cuenta con una sede administrativa en San Juan
de Arama y cuatro sedes de gestión (en La Macarena, San José del Guaviare, Uribe y Puerto Rico)
desde las que se realizan las actividades en torno a la gestión del Parque.
Articulación social e institucional: La forma de intervención institucional en la región es coherente;
se ejecutan de manera conjunta y articulada proyectos en torno a la Conservación del Parque con lo
que se garantiza la presencia efectiva del Estado en la zona.
Relaciones interinstitucionales: CORMACARENA, CDA, SINCHI, Gobernación del Meta y
Gobernación del Guaviare. La relaciones giran básicamente en torno al Plan de manejo y SIRAP, se
realizan trabajos técnicos puntuales que luego son aprobados por las directivas de cada entidad.
Existencia de procesos sociales e institucionales relacionados con los objetivos propuestos
(conservación): Se cuenta con un proceso consolidado con la comunidad e instituciones que le ha
permitido al Parque contribuir al Ordenamiento Ambiental del Territorio en torno a la Conservación
del Área Protegida, aportando recursos económicos y humanos importantes que le han permitido
fortalecerse en la región como la Institución que coordina procesos encaminados a la Conservación.
En la actualidad, se estableció la mesa permanente de concertación con organizaciones de colonos
del AMEM como medio para adelantar diálogos y acuerdo ambientales en la región.
Participación social e institucional en la conservación: Las diferentes comunidades e
instituciones aledañas al Parque han comprendido la importancia del Área y los beneficios que
brinda; por ello participan de manera activa en proyectos acordes con el desarrollo sostenible que
son ejecutados por comunidades organizadas, esto le ha permitido al Parque consolidar la estrategia
de “Participación Social en la Conservación” en la región.

Recursos
Personal: 1 jefe de programa, 4 profesionales Universitarios en áreas Biológicas, Sociales y
Turismo, 10 tecnólogos en iguales áreas, 5 Técnicos administrativos y 30 operarios calificados, la
gran mayoría de ellos son de la región y cuentan con un alto grado de participación en capacitación
y promoción en su trabajo
Financieros: El Parque cuenta con un elevado número de proyectos y donantes nacionales e
internacionales en torno a la Conservación, que le han permitido garantizar a perpetuidad los
recursos económicos y humanos para lograr de manera efectiva su misión en la Conservación.
Igualmente por ser una política de Estado mantener las Áreas Naturales Protegidas se destinan
recursos del orden Nacional que son suficientes para cubrir de manera efectiva los requerimientos
en funcionamiento e Inversión.

146

d. Conflicto Armado

Se cuenta con un grado de gestión alto, ya que la influencia de factores como la guerra ha sido
superada, inicialmente con una efectiva capacitación sobre gestión en medio del conflicto, que le ha
permitido a los Parques Nacionales Naturales de Colombia visibilizarse como la entidad que lidera la
Conservación de Áreas Naturales Protegidas y que a partir de la concertación con comunidades e
instituciones ha garantizado que a futuro se pueda contar con la presencia del Parque y los
beneficios que le brinda a la región.

e. Problemas de límites


El Parque entró en el proceso de reajustar sus límites a ríos y se realinderó, aumentando su área,
por la incorporación de las Zonas de Recuperación para la Preservación norte y sur y debido a la
necesidad de definir límites más claros que posibiliten la gestión. El Parque se extiende ahora por el
lindero natural del río Cafre, y ha incorporado la totalidad de la Sierra. Se estudia un nuevo límite en
el sector del río Duda, a partir de la confluencia de caño Negro.

f. Investigación, recreación y educación

El Parque cuenta con un programa de Investigación que se viene implementando en todas las zonas
del Parque y que le ha permitido generar conocimiento básico y aplicado en aspectos biológicos y
socioeconómicos con los cuales toma decisiones para afrontar los diferentes retos en torno a la
conservación; se ha logrado institucionalizar el tema al interior de las diferentes entidades con las
que se relaciona, lo que garantiza que se destinen recursos importantes para dar respuesta a las
inquietudes que surgen en torno a temas como conservación, y producciones sostenible y
mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades en el área de amortiguación del Parque.
Además el Parque ha adquirido importancia a nivel nacional e internacional por sus valores naturales
y culturales y se ha convertido en un lugar concurrido para las actividades ecoturísticas, y
educativas.

3.1.3. ESCENARIO TENDENCIAL DE MANEJO

a. Grado de intervención de los ecosistemas

El Parque se dividió en seis fragmentos desconectados entre si, causando un daño irreparable a los
ecosistemas del Parque y a los objetos de conservación. La conectividad del Parque con sectores de
sabanas orinocenses y selvas amazónicas se ha interrumpido totalmente (Mapa 18).

Los sectores 1, 2, 3a, 3b, 4 y 5 se encuentran unidos entre si, e intervenidos de forma grave, con la
carretera que atraviesa el Parque de norte a sur desde Puerto Rico hasta Nueva Colombia
consolidada y operando, afectando de forma irreversible los ecosistemas del sector oriental del
Parque. En la trocha ganadera se ha consolidado la colonización y la vía opera sin ningún control
ambiental, fragmentando los dos Distritos que componen el Parque. Además la vía que de Santo
Domingo conducía hacia La Julia, se terminó de construir y la colonización se ha apoderado del
sector central de la Sierra fragmentándola en dos sectores al norte y al sur de la vía. Además el río

147
Cabre se encuentra colonizado en sus sectores bajo y medio lo mismo que las vegas del bajo
Guayabero. Otras vías de la zona se han prolongado y existe una red que comunica las diferentes
veredas del extremo oriental del Distrito Ariari–Guayabero.

En el Sector 6 los incendios son de frecuente ocurrencia degradando la vegetación
litocasmoquerzofítica. Los sectores 7 y 8 se encuentran unidos y de la Sierra de La Macarena
quedan apenas cuatro fragmentos discontinuos. La cuenca baja del Duda dentro del Parque se
encuentra colonizada en su sector aluvial.

b. Estado de los valores paisajísticos y culturales

Los valores paisajísticos y culturales se encuentran en un estado de total abandono con intervención
marcada del entorno natural de cada uno de los sitios y sobre los vestigios arqueológicos se ejercen
actos vandálicos. El resguardo de Caño Ceiba no ha sido saneado y los indígenas guayaberos
sufren un avanzado proceso de deculturación y disminución demográfica.

c. Gobernabilidad y gestión

Teniendo como tendencia predominante la agudización de la guerra en la zona, la gestión local se
ha visto limitada totalmente. Las situaciones mas criticas para la gestión (la presencia de conflicto
armado, ocupación humana dentro del Parque, y cultivos de uso ilícito) se han agudizado a tal punto
que el área intervenida del Parque ha aumentado a 50.000 hectáreas; solo los funcionarios de la
Unidad de Parques hacen presencia continua en la zona, aunque a la mayoría de los sectores no se
ha podido acceder por el conflicto armado.

No se dispone de recursos económicos que den una salida efectiva a la ocupación humana del
Parque y los carreteables construidos dentro del Parque han sido ampliados y la colonización
avanza por estas vías.

Capacidad de gobierno sobre las Áreas Protegidas: Es baja la presencia efectiva en el área. Solo
se tiene presencia efectiva y continua en la zona nororiental del Parque en 6% del toral del área del
Parque - San Juan de Arama, Vista Hermosa y Mesetas-, en la zona suroriental no se pudo dar
continuidad a la agenda concertada con ACARIGUA lo que ha disminuido el cubrimiento del área
total del Parque, en La Macarena la gestión la realiza un funcionario del PNN Tinigua, cubriendo un
2% del área total del Parque.
Articulación social e institucional: La forma de intervención institucional en la región sigue
careciendo de coherencia y unidad de criterio.
Relaciones interinstitucionales: CORMACARENA, CDA, Gobernación del Meta y Gobernación del
Guaviare giran básicamente en torno al Plan de manejo y SIRAP, se realizan trabajos técnicos
puntuales que luego son aprobados por las directivas de cada entidad.
Participación social e institucional en la conservación: Ante la situación general que se presenta
en el Parque y sus zonas aledañas, se pretende desarrollar la estrategia de “Participación Social en
la Conservación”, de la Unidad de Parques Nacionales Naturales de Colombia.
Se sigue considerando que con el proceso de Plan de Manejo y SIRAP del AMEM, que es la
consolidación en la práctica del sistema nacional ambiental, se puede lograr un acuerdo social en
torno a la conservación, restauración y manejo sostenible de los ecosistemas del Área de manejo

148
Especial La Macarena, mediante la eficiencia y optimización de recursos regionales y nacionales y la
búsqueda en conjunto de inversiones internacionales que den sostenibilidad al proceso en marcha.
La formulación concertada con instituciones y comunidades del Plan de Manejo y consolidación del
SIRAP de las Áreas Protegidas del AMEM avanza de forma lenta y con tropiezos debido a la baja
gobernablidad sobre la zona.
Normativa y legislación existente: La aplicabilidad de las normas existentes es mínima.

Recursos
Personal: 1 jefe de programa, 1 profesional Universitario 09, 1 técnico administrativo 011 y 1
operario calificado, durante los últimos 5 años la planta de personal ha disminuido en un 20%.
Financieros: Actualmente solo se cuenta con el presupuesto del gobierno Nacional - $10.000.000 -
y el sueldo de los 4 funcionarios. El Parque no tiene otra fuente de financiación, ya que la
agudización del conflicto armado ocasiona que no se destinen recursos para el área. Se destaca que
aun contando con mínimos recursos la gestión que esta situación permite se ha mantenido.
Infraestructura: 1 centro administrativo y de gestión en la vereda bajo Curia, San Juan de Arama,
Meta, Ubicado en zona amortiguadora del Parque, desde allí se realiza la gestión a la zona Norte y
oriental del Parque – San Juan de Arama, Vista Hermosa y Mesetas-.

d. Conflicto Armado

Aunque la región en que se encuentra inmerso el Parque ha sido estigmatizada como una zona de
alto conflicto armado, el grupo de trabajo continúa realizando actividades de gestión en la zona.

e. Problemas de límites

El Parque continua con los linderos definidos en el decreto–ley 1989 de 1989, con los problemas ya
mencionados de límites que no se pueden visualizar en el terreno, como líneas imaginarias y cotas
de nivel. Este argumento se utiliza por parte de los colonos para justificar su presencia dentro del
Parque. Las organizaciones hablan y proponen una nueva realinderación del Parque sustrayendo las
zonas más colonizadas.

3.1.4. ESCENARIO OBJETIVO DE MANEJO

a. Grado de intervención de los ecosistemas

De acuerdo con la sectorización elaborada en el escenario actual, en este escenario a diez años se
han realizado acuerdos socioambientales para la restauración y están en vía de recuperación los
sectores 1, 2 y 5, y las vías han sido suspendidas. La población ha sido completamente reubicada
de la Trocha Ganadera en el sector 4 del Parque, sobre 18 Km de la vía y su sector aledaño y la
zona se encuentra en proceso de recuperación. La población de los sectores 1, 2, 3a y 3b, en las
riberas de los río Guayabero y Cafre, se encuentran participando en un programa de desarrollo
alternativo para sustituir los cultivos de coca y se encuentran en zonas de recuperación natural. En
los sectores 7 y 8 al norte de la Sierra, se ha reubicado la población en la zona de producción norte y
otros sitios, de acuerdo con las expectativas de los colonos que han optado por reubicarse de forma
voluntaria. La población que continúa viviendo dentro del área están en zonas de recuperación de
acuerdo con la zonificación para el manejo. Mediante acuerdos socio–ambientales los campesinos y
colonos destinan a la recuperación natural áreas determinadas y destinan a la conservación los

149
bosques necesarios para permitir la conectividad. Se conservan los corredores biológicos de los
bosques ribereños (Mapa 19).

El sector 7 incluye la vía iniciada para comunicar a Santo Domingo en el municipio de Vista Hermosa
con La Julia en La Uribe atravesando la Sierra de oriente a occidente. La vía ha sido detenida y se
encuentra en proceso de ser invadida por la selva, impidiendo la fragmentación del distrito Serranía
de La Macarena en dos grandes fragmentos al norte y sur de dicha vía. La conectividad existente
entre los Distritos Ariari–Guayabero y Serranía de La Macarena se ha recuperado y el proceso de
fragmentación dentro del Parque se ha detenido. Los ecosistemas críticos se encuentran en vías de
recuperación. Los caños Cafre, Cabre, Correntoso y Yarumales han recuperado su vegetación
riparia. En el sector 6 el riesgo de incendios se encuentra controlado.


Se ha detenido el avance colonizador y se adelantan procesos puntuales de restauración
participativa que logran restablecer corredores biológicos como bosques riparios. Se están
concertando acuerdos socio–ambientales para la conservación y elaborando proyectos para
fortalecer la gestión en estos sectores.

b. Valores paisajísticos y culturales

Se han inventariado todos los valores escénicos y culturales, se han señalizado sobre el terreno los
más importantes y se ejercen actividades de control y monitoreo sobre estos valores por parte de los
funcionarios de la Unidad de Parques. El entorno natural de los valores que se hallaban intervenidos
se ha recuperado y se encuentra en rastrojos o bosques. La recreación y educación que se realiza
en estos sitios cuenta con la dirección de los funcionarios. El ecoturismo ha adquirido importancia y
cuenta con la participación de las comunidades locales, lo mismo que los procesos de educación e
investigación aplicada a la conservación y restauración. La investigación relacionada con la memoria
histórica y el patrimonio cultural ha dado sentido de pertenencia y arraigo a la población mejorando
sus prácticas de manejo de los recursos naturales, dentro y fuera del Parque.

c. Riesgo de incendios

El riesgo de incendios ha disminuido y se cuenta con las técnicas y un plan de contingencia,
apoyado por los municipios de La Macarena y San Juan de Arama, así como CORMACARENA, para
acometer labores tendientes a apagar los fuegos. Se realiza una campaña preventiva en los meses
de verano para que si se ha de quemar, se queme en la temporada adecuada y hagan las
guardarayas que impidan la propagación del fuego.

d. Sectores de gestión y manejo

La capacidad y eficiencia de la gestión ha aumentado de forma considerable y se hace presencia
efectiva en el 50% del área. La normatividad existente se aplica de forma notoria y el respeto por las
normas del Parque ha sido interiorizada por sectores importantes de las comunidades locales.

Los cinco sectores de manejo y gestión, situados en la boca del Cafre, boca del Duda, San Juan de
Arama, trocha ganadera y Cristales, se encuentran funcionando con el personal necesario y el apoyo
de las comunidades locales. Los sectores 4, 5 y 7, donde se encuentran las vías que causan más

150
fragmentación y pérdida de conectividad cuentan con la atención de los sectores pertinentes para su
recuperación. Se cuenta con un número adecuado de funcionarios calificados en cada uno de los
sectores de manejo y gestión proyectados (una buena parte de ellos son del nivel local). La
infraestructura y equipos tanto de transporte como de sistemas e información permiten realizar una
adecuada gestión en el área. Se trabaja de manera articulada con instituciones y comunidades en
torno al Plan de Manejo concertado de los PNNs del AMEM.

e. Acuerdos socio–ambientales para la conservación

Se ha logrado establecer un acuerdo de manejo con ACARIGUA que cubre el sector más oriental del
Parque, en que se acordó la recuperación del sector 5, de la vía que fragmenta de norte a sur el
Parque

Parque, en el municipio de Puerto Rico, con la reubicación voluntaria de algunas familias de colonos
y se están adelantando acuerdos socio–ambientales para la recuperación y conservación de esta
área del Parque.

Con ACATM, en el Duda y El Guayabero, se ha realizado un estudio de ordenamiento ambiental
territorial participativo que ha servido de base para una agenda de negociaciones en la cual se
avanza hacia acuerdos socio–ambientales para la conservación en los Parques Macarena y Tinigua,
que se encuentran aledaños en un sector de estos dos ríos.

En el sector de la trocha ganadera se tiene un acuerdo con los municipios de Vista Hermosa y
Macarena, para al manejo ambiental de la vía, la recuperación de la vegetación al borde de la vía, el
cuidado de la fauna por parte de los viajeros, entre otros. Con las comunidades locales dentro del
Parque, a lado y lado de la vía, se buscan alternativas de reasentamiento y de participación en
labores de restauración.

En el sector norte de la Sierra se ha llevado a cabo un proceso de conocimiento de la zona, diálogos
con las organizaciones y acuerdos socio–ambientales para la conservación en sectores ubicados por
encima de los 800 m.s.n.m.

f. Articulación interinstitucional

Las relaciones con otras instituciones han mejorado de forma notable, en especial con las
autoridades municipales de Macarena, Mesetas, San Juan de Arama, Vista Hermosa, Puerto Rico y
Puerto Concordia, que apoyan con recursos financieros y de personal el plan de acción estratégica
en sus jurisdicciones. Del mismo modo CORMACARENA apoya el proceso SIRAP, y el manejo
ambiental de vías. De esta forma la articulación interinstitucional es coherente con los objetivos
misionales de la UAESPNN. Con los departamentos de Meta y Guaviare se trabaja buscando
espacios territoriales para realizar procesos voluntarios de reubicación por fuera del Parque, control
de incendios y apoyo al ecoturismo. Con las universidades se han reactivado convenios y se
encuentran trabajando en estaciones ubicadas dentro del Parque.

g. Normatividad


151
La normatividad existente se aplica pero dado que la ocupación humana del Parque persiste, se
adelanta un proceso de concertación con las comunidades locales para su reubicación por fuera del
área.

h. Sistema de monitoreo

Se tiene un sistema de monitoreo y seguimiento sobre los procesos de recuperación o intervención
del área del Parque que permite adecuar la gestión a las circunstancias coyunturales. Así mismo se
monitorean algunas especies indicativas claves para evaluar la salud de los ecosistemas.

i. Conflicto armado

Es muy difícil predecir que habrá ocurrido respecto de esta materia en el término de diez años, pero
puede decirse que si el conflicto se agudiza el Parque seguirá siendo intervenido sirviendo de alguna
forma de zona de refugio y la gestión se volverá cada vez más difícil; si por el contrario se logra un
acuerdo de paz con las FARC, las posibilidades de gestión y manejo mejoran sustancialmente y los
objetivos propuestos en este escenario se habrán cumplido en gran medida.

j. Problemas de límites

El Parque entró en el proceso de ajustar sus límites a ríos, y ha incorporado la serranía desde los
500 m.s.n.m. hacia arriba. En el sector del Duda se estudia un nuevo límite a partir de la confluencia
del caño Negro en el Duda. La zona de recuperación para la preservación sur ha sido nuevamente
incorporada dentro del Parque.

3.2. ZONIFICACIÓN DEL MANEJO

A continuación se establece las zonas de manejo de acuerdo con el Decreto 622 de 1977 y las
necesidades de gestión y manejo. Las zonas establecidas se definieron con base en los criterios de
condición del área e intención de manejo (Mapa 20).

3.2.1. ZONIFICACIÓN DE MANEJO DEL ÁREA PROTEGIDA

El Parque Sierra de La Macarena, con sus dos Distritos de La Macarena y Ariari–Guayabero quedan
establecidos así:

a. Zona intangible. De acuerdo con el trabajo realizado en el diagnóstico y dadas sus
características únicas a nivel ecosistémico y de especies, la Sierra de La Macarena se declara
Zona Intangible. Abarca parte de los municipios de San Juan de Arama, Mesetas, Vista
Hermosa y La Macarena; y aunque incluye zonas con algún grado de intervención y una
carretera que se dirige de Santo Domingo hacia La Julia, la importancia de la zona amerita esta
clasificación.
b. Zona Primitiva. Incluye la región central del Distrito Ariari–Guayabero en las cuencas medias y
altas de los ríos Cabre, Correntoso, Yarumales y otros que desembocan al río Guayabero, en los
municipios de Vista Hermosa y Puerto Rico. Aunque tiene intervención humana marginal, el
estado de los ecosistemas es adecuado para esta categoría.

152
c. Zona de recreación general exterior. Se localiza en el sur–oriente de la Sierra de La Macarena,
en sectores de los caños Cristales, Indio, Canoas, entre otros
39
, donde los valores paisajísticos y
recreativos son excepcionales.
d. Zona histórico–cultural. Incluye varios sitios de valor histórico–cultural tales como: Raudal I,
Resguardo de La Ceiba en el municipio de Puerto Concordia y las pictografías de la meseta
oriental de la Sierra. Los límites de la zona histórico–cultural de Raudal I son: del nacimiento de
caño Temblón, la cota 500 de la sierra, el río Guayabero y el Parque Tinigua.
e. Zona de recuperación natural. Incluye dos zonas diferentes, por un lado el eje de la carretera
denominada Trocha Ganadera que es prioritario restaurar para impedir la fragmentación de los
dos Distritos que conforman el Parque y por el otro las zonas intervenidas a lo largo de los ríos
Cafre, Cabre, Yarumales y Guayabero. En la primera zona se buscará reubicar a sus pobladores
de forma concertada y voluntaria y en la segunda zona se adelantará el proceso de negociación
y concertación con las organizaciones campesinas y juntas de acción comunal para emprender
labores de recuperación y conservación. Se adelantarán labores de sustitución de cultivos ilícitos
y desarrollo alternativo.
f. Zona amortiguadora. Considerando que el Parque Sierra de La Macarena está inmerso en el
AMEM, y que este último fue creado en 1989 precisamente para intentar salvar esta reserva
natural, consideraremos que el Parque de La Macarena tiene como zona de amortiguación la
Zona de Recuperación para la Producción norte, la Zona de Recuperación para la Preservación
norte y sur, la Zona de Preservación de la Serranía de La Lindosa y la Zona de Recuperación
para la Producción sur.

3.2.2. REGLAMENTACIÓN DEL MANEJO

3.2.2.1. USOS Y ACTIVIDADES POR ZONA DE MANEJO

a. Zona intangible. Los usos permitidos son de preservación e investigación con restricciones, así
como actividades de vigilancia y monitoreo. La población ubicada dentro de esta zona deberá
ser reubicada en un proceso voluntario y paulatino para permitir que los valores del Distrito
Geográfico de La Macarena se conserven.
b. Zona primitiva. Los usos permitidos son de preservación e investigación, así como actividades
de control, vigilancia y monitoreo.
c. Zona de recreación general exterior. En esta zona se permite la recuperación del entorno
natural, la educación, la recreación y la investigación. Incluye, entre otros, al sector de caño
Cristales que se requiere ubicar con precisión.
d. Zona histórico–cultural. Los usos permitidos en estas zonas son educación ambiental,
investigación, recorridos de monitoreo, ecoturismo y restauración natural. En la zona traslapada
del Resguardo de caño Ceiba se requiere de la autorización de las autoridades del grupo
Guayabero para adelantar cualquier actividad.
e. Zona de recuperación natural. En las dos zonas definidas se permite la recuperación, la
investigación, la educación, así como actividades de monitoreo y caminatas guiadas. Dada la
ocupación humana de esta zona, el proceso de recuperación natural irá ligado a los acuerdos

39
Los atractivos son el Salto y las termales de Santo Domingo, el caño Yarumales en límites de la Zona de
Recuperación para la Producción sur, ciudad de Piedra en cercanías a Raudal I. Un sector del caño Cafre con rocas de
alto valor paisajístico, la Cabeza del Indio en San Juan de Arama. Estos lugares deben delimitarse dentro de las
actividades del Plan Estratégico de acción

153
socio–ambientales, que incluirán re–ubicación voluntaria, sustitución de cultivos ilícitos por
bosques, recuperación de corredores biológicos, restauración inducida, entre otras actividades.
La zona de recuperación pasará a ser zona primitiva en un mediano plazo.

3.2.2.2. ANÁLISIS DE LÍMITES

En el decreto 1989 de 1989 en el artículo 1º declara el PNN Sierra de la Macarena (Debe revisarse
este punto ya que se puede entender como una recategorización de la reserva Natural La Macarena
o la declaración de un Parque Nacional Natural, además no aclararía que al Parque se le hayan
sustraído 500.000 hectáreas ya que esta figura no existía en ese momento), con los siguientes
linderos:

Del punto 42 al punto 18 y del punto 18 al punto 20 son límites naturales claros, que corresponden al
Caño Cafre, río Guayabero y Caño Yarumales.


Según el decreto 1989 de 1989 de este punto se sigue aguas arriba por el caño Canoas hasta
encontrar la cota 300 (punto 21) sin embargo, al parecer en los mapas que se han elaborado sobre
el decreto se ubicó sobre el caño Yarumales hasta encontrar la cota 300, se debe hacer claridad
sobre este punto para determinar los límites reales del Parque y su extensión podría aumentar en
más de 10.000 hectáreas.

A partir de este punto se va por la cota 300 en dirección general sur–oeste hasta la altura del Raudal
Angostura I donde se localiza el punto 22, su interpretación es difusa ya que en los mapas se
demarca el Raudal I y no el sitio de la cota 300, en este punto se presta a confusiones con otras
entidades por no ser un límite tangible.

Según el decreto 1989 de este punto se continúa en línea recta en dirección sur hasta el río
Guayabero donde se ubica el punto 23, su interpretación es nuevamente difusa ya que en los mapas
se traza el punto paralelo al río Guayabero y no en el sitio sur que sería el Raudal Angostura I; no es
claro del punto 23 al punto 24 por no expresar claramente si su orientación es por el río Guayabero
hasta su confluencia con el río Duda - allí debería ser el punto 24 que no aparece mencionado como
tal en el decreto – y se sube por el río Duda hasta la desembocadura del caño negro (punto 25). De
este punto se sigue aguas arriba hasta alcanzar la cota 500 (punto 26). De este punto se sigue por la
cota 500 hasta encontrar el caño Santo Domingo Norte (punto 27). De este punto sigue aguas arriba
hasta encontrar la desembocadura del Caño La Cuncia (punto 28). De este punto se continúa aguas
arriba hasta el caño Caracola (punto 29). De este punto aguas arriba hasta su nacimiento (punto 30).

De este punto se sigue en línea recta, en dirección general noroeste hasta encontrar el nacimiento
del caño Honda (Punto 31). De este punto se continúa aguas abajo hasta su desembocadura en el
río Sansa (punto 32). De este punto aguas abajo hasta encontrar la desembocadura de la quebrada
Monavi (punto 33). Desde este punto aguas arriba hasta la cota 800 (punto 34). Desde este punto en
dirección Noreste hasta encontrar el nacimiento de un afluente sin nombre del río Sansa, marcado
con coordenadas X= 855, Y=1.012.00 (punto 35), este sería el único punto claro, ya que podría ser
corroborado con precisión. De este punto se sigue en dirección norte franco hasta encontrar el río
Güejar en distancia aproximada de 6 Km (punto 36). Desde este punto se sigue aguas abajo por el
río Güejar hasta su confluencia con el río Sansa (punto 37). Desde este punto se sigue aguas arriba

154
hasta encontrar la desembocadura del caño Nuevo (punto 38). Desde este punto se continúa aguas
arriba hasta su intersección con la cota 1.000 (punto 39) en los mapas revisados no se ha
encontrado esta cota. Desde este punto se continúa en dirección general sur–este por la cota 1000
hasta encontrar el caño Cafuche (punto 40). Desde este punto se sigue en línea recta imaginaria de
azimut aproximado de 80 grados y distancia aproximada de 45 Km hasta su intersección con el río
Cabra (punto 41), es difícil determinar el número de hectáreas que corresponderían a la zona del
Parque. Desde este punto se sigue en dirección norte en línea recta imaginaria hasta encontrar el río
Cafre (punto 42). Desde este punto aguas abajo hasta su confluencia con el río Guayabero.

En síntesis cuando no son límites naturales claros, cotas difusas, omisión de puntos, los límites son
líneas imaginarias con direcciones y grados aproximados e incluso la redacción del texto es confusa;
se pueden interpretar de varias maneras y de igual forma se presentarían acciones de otras
entidades que pueden estar en contravía con la conservación.




4. PLAN ESTRATÉGICO DE ACCIÓN

– JUSTIFICACIÓN

El plan estratégico de acción esta íntimamente relacionado con los objetivos de conservación del
área, con la zonificación del manejo y con el escenario objetivo, pero con respecto a este último,
únicamente a cinco años de plazo. Hemos identificado problemas estructurales sobre los cuales
tenemos poco o ningún control como son la inequitativa distribución de la tierra, el conflicto armado,
la demanda de drogas ilícitas y la escasa presencia del estado en la región. Sin embargo, sí
podemos actuar frente a las amenazas que se ciernen sobre los objetivos de conservación,
manifiestos en la fragmentación de ecosistemas y la destrucción de hábitat. Las amenazas
identificadas son principalmente la ganadería extensiva, los cultivos de uso ilícito, la construcción de
carreteras, los incendios forestales, la explotación irracional de recursos naturales, la alteración del
régimen hídrico.

– LÍNEAS ESTRATÉGICAS PARA EL MANEJO DEL PLAN

Los objetivos estratégicos propuestos se enmarcan en los Lineamientos estratégicos de la
UAESPNN en la Política de Participación social en la Conservación.

LINEA ESTRATEGICA UAESPNN OBJETIVO ESTRATÉGICO DEL PNN.
Adecuación y fortalecimiento de la capacidad de
intervención institucional.
Fortalecer la capacidad operativa y articulación social e
institucional para la gestión ambiental del Parque.
Educación y comunicación para la conservación.
Desarrollar una estrategia de comunicación educativa y
divulgación para la sensibilización ambiental de los actores
sociales e institucionales del Parque.
Gestión Informada.
Generar participativamente conocimiento para evaluar y ajustar
la estrategia de conservación de la biodiversidad en el Parque.
Planificación y Ordenamiento Territorial.
Articular la gestión a los procesos regionales de conservación de
biodiversidad.
Planificación y Ordenamiento Territorial. Iniciar el proceso de saneamiento del Parque, mediante la

155
reubicación efectiva en la cuenca de caño Canoas.
Sistemas Sostenibles para la Conservación.
Contribuir al mejoramiento de la sostenibilidad de los sistemas
productivos para la conservación y ordenamiento ambiental del
territorio del Parque.

- PLAN ESTRATÉGICO DE ACCIÓN

OBJETIVO
ESTRATÉGICO
OBJETIVO ESPECÍFICO METAS A 5
AÑOS
INDICADORES METAS MULTIANUALES
Año
1
Año
2
Año
3
Año
4
Año
5
Implementar la
estrategia integral de
asentamientos y usos
del Área protegida y su
zona amortiguadora.

Concertar con actores
institucionales y sociales la
conservación y restauración de
los ecosistemas presentes
dentro del PNN Sierra de La
Macarena
4 acuerdos de
conservación –
restauración con
actores sociales e
institucionales
# de acuerdos
0

1

2

3

4
Iniciar procesos de reubicación
efectiva y relocalización
desarrollada con énfasis en la
zona amortiguadora, de las
familias asentadas dentro del
PNN Sierra de La Macarena
45 familias
relocalizadas
# de familias
relocalizadas

0

0

10

25

45
Restaurar los ecosistemas
degradados y priorizados
dentro del PNN Sierra de La
Macarena
623 Has en
proceso de
restauración
# has en proceso
de Restauración.

0

0

323

523

623
Apoyo a la formulación
de proyectos de
desarrollo sostenible
para la recuperación y
conservación de
ecosistemas críticos
para asegurar la
conectividad externa
del área.
Apoyar la formulación y gestión,
con actores institucionales y
sociales, de proyectos de
ordenamiento ambiental
territoriales y desarrollo
sostenible para la zona
amortiguadora, que contribuyan
a la conservación del PNN
Sierra de La Macarena.
4 proyectos de
desarrollo
sostenible en
implementación
# de proyectos
0

1

2

4

5
Impulsar procesos de formación
– capacitación con centros
educativos de la zona.
2 Centros
Educativos con
Procesos de
formación-
capacitación (en
temas, de agua,
suelo, flora, fauna
y las
interacciones
entre ellos)
# Centros
Educativos con
Procesos de
formación-
capacitación

0

0

1

2

3
Caracterización y
manejo de sitios
arqueológicos,
culturales y escénicos.
Identificar, caracterizar y
proteger los sitios de interés
arqueológico, escénico y
cultural, asociados a paisajes
naturales dentro del PNN Sierra
de La Macarena.
1 sitio de interés
arqueológico,
escénico y
cultural,
asociados a
paisajes naturales
identificado,
caracterizado y
protegido.

# sitios
identificados con
documento de
soporte
0 0 0 0 1
Fortalecimiento de la Mantener y fortalecer la 4 sedes con # sedes

156
presencia y capacidad
operativa para la
gestión relacionada con
la conservación y
restauración del parque
y el desarrollo
sostenible en
inmediaciones del
mismo.
capacidad operativa para la
gestión del PNN Sierra de La
Macarena.
capacidad
operativa
operativas
establecidas,
adecuadas y
dotadas
1 2 3 4 4








– TOTAL PRESUPUESTO ESTIMADO PARA EL PLAN ESTRATÉGICO DE ACCIÓN


OBJETIVOS AÑO 1 AÑO 2 AÑO 3 AÑO 4 AÑO 5 TOTAL
Manejo para la recuperación y conservación de
ecosistemas dentro del PNN.
185.000.000 227.000.000 220.000.000 230.000.000 177.500.000 1.039.500.000
Verificar y ajustar los límites del Parque. 10.000.000 10.000.000 20.000.000
Concretar e implementar acuerdos socio–
ambientales para la recuperación y conservación.
15.000.000 21.000.000 30.000.000 30.000.000 30.000.000 126.000.000
Desarrollar procesos de restauración ecológica
en zonas críticas.
160.000.000 170.000.000 170.000.000 175.000.000 175.000.000 850.000.000
Incrementar el conocimiento sobre la distribución
de la biodiversidad en el Parque.
20.000.000 20.000.000 25.000.000 25.000.000 90.000.000
Caracterizar la población humana del Parque
(socio–cultural e histórico) y su distribución en el
territorio.
6.000.000 6.000.000
Manejo para recuperación y conservación de
ecosistemas críticos para asegurar la
conectividad externa del área.
212.000.000 231.000.000 221.000.000 197.000.000 208.000.000 1.069.000.000
Definir y contribuir a la Implementación de planes
de desarrollo sostenible en la periferia del Parque
190.000.000 210.000.000 200.000.000 175.000.000 185.000.000 960.000.000
Articular e implementar de manera unificada los
planes de manejo de los Parques del AMEM.
12.000.000 11.000.000 11.000.000 12.000.000 13.000.000 59.000.000
Promover la protección efectiva de las zonas de
preservación y recuperación para la preservación
del AMEM.
5.000.000 5.000.000 5.000.000 5.000.000 5.000.000 25.000.000
Involucrar a los municipios con jurisdicción
territorial sobre el área del Parque, en su
protección efectiva.
5.000.000 5.000.000 5.000.000 5.000.000 5.000.000 25.000.000
Manejo para la protección y puesta en valor de
los sitios arqueológicos, culturales y escénicos.
15.000.000 5.000.000 5.000.000 20.000.000 20.000.000 65.000.000
Incrementar el conocimiento sobre el patrimonio
cultural presente en el Parque.
15.000.000 15.000.000 30.000.000
Apoyar el proceso de consolidación del resguardo
La Ceiba.
15.000.000 5.000.000 5.000.000 5.000.000 5.000.000 35.000.000
Fortalecimiento de la presencia y capacidad 450.000.000 463.000.000 498.000.000 523.000.000 552.000.000 2.486.000.000

157
operativa de los funcionarios del Parque.
Establecer, adecuar y dotar las sedes operativas
del Parque.
210.000.000 253.000.000 268.000.000 283.000.000 302.000.000 1.316.000.000
Consolidar el equipo profesional, técnico y
operativo del Parque.
240.000.000 210.000.000 230.000.000 240.000.000 250.000.000 1.170.000.000
Total Plan 862.000.000 926.000.000 944.000.000 970.000.000 957.500.000 4.659.500.000


5. CONCLUSIÓN

Para el año 2005 se prevé que la gestión del Parque Nacional Natural Sierra de La Macarena se
ampliará, en razón a la sinergia existente entre los procesos de concertación con comunidades
organizadas de colonos–campesinos y los recursos de cooperación internacional, sin embargo es
preocupante lo que pueda pasar del año 2006 en adelante.

Acorde con lo anterior y en el futuro próximo, para enfrentar el deterioro y transformación de los
ecosistemas presentes en esta región y por supuesto los correspondientes al PNN Sierra de La
Macarena, con algunas esperanzas de éxito requeriría de voluntad política en los niveles nacional e
internacional; desarrollar las más amplia y contundente presencia estatal a través de programas de
inversión social que contribuya a la consolidación y desarrollo de asentamientos, caseríos,
poblaciones y ciudades intermedias alrededor de las áreas protegidas; entender su importancia
como elemento clave en la conservación del resto de la Amazonia Colombiana y una real disposición
a adelantar procesos, con resultados en el mediano y largo plazo, encaminados hacia el logro de
cambios culturales en las presentes generaciones que permitan manejar de manera adecuada la
biodiversidad y los ecosistemas conservados e iniciar procesos de restauración de los deteriorados.

En su defecto y en el mejor de los casos, dentro de otros tantos años, alguien volverá a escribir
sobre la importancia, la problemática y la urgencia de salvar lo que en ese momento quede, no solo
de la Región de La Macarena sino del resto de la Amazonia Colombiana.

6. BIBLIOGRAFÍA

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