* - j v w n w c w u u vic id

v
mas
sagradas esperanzas de nuest ros
puebl os ; él der echo a la vida, a la
l i ber t ad, al t r abaj o, a la educaci ón,
a l a i ndependenci a, la paz y la feli-
ci dad col ect i va.
De c í a nuest r o Secr et ar i o Gene-
ral Lui s Mat t i ni . . . " La muert e en
c omba t e de Mari o Rober t o Sant u-
cho ha pri vado al part i do y a la
cl ase obr er a argent i na del dirigente
r evol uci onar i o más not abl e que
haya pr oduci do nuest ra Pat ri a,
una pérdi da i rreparabl e que pudo
haber puest o en peligro el futuro
del Par t i do y l a Revol uci ón. Pero
no f ue así , pues el enemi go llegó
t ar de por que Mari o Rober t o Sant u-
cho habí a al canzado a cumpl i r una
et apa i mpor t ant í si ma en su desti-
no, como. , fue la de sent ar las
bases, t r abaj ando sin, descanso, en
l a const r ucci ón del Part i do. Hizo
escuel a, f or mó cuadr os, desarrolló
el est i l o pr ol et ar i o de t rabaj o reco-
gi endo l os mej or es concept os de
Leni n, Ho Chi Mi n, el Che y t odos
l os di ri gent es revol uci onari os que
supi eron, llevar a l os . pueblos por el
seguró cami no de l a vi ct or i a".
¡ Hoy, a. dos años de la muert e de
nuest r o Comandant e, nuest ro par-
t i do no. na i nt errumpi do. , su
mar cha de l ucha. Reorgani zado,
adecuado a las nuevas condi ci ones
de la l ucha, homogéneo, más ma-
dur o y. c o n más exper i enci a avan-
za sin est ri denci a, con, seriedad y
modes t ament e en su l ucha intransi-
gent e cont r a el enemi go más brutal
que ha conoci do nuest ra Historia.
Los qui nce at aques, a empresas
i mperi al i st as real i zados por el ERP
en el segundo aniversario de la dic-
t adura; l a reapari ci ón de El Com-
bat i ent e, el si l enci oso t rabaj o del
r n i en i aoncas, barrios y Univer-
sidades anunci an el fin de la et apa
más difí cil por l a que ha atravesado
el Partido y el comi enzo de ot ra
nueva et apa en l a que fieles al
ej empl o de Mari o Rober t o Sant u-
cho deberemos t ambi én cont i nuar
la batalla con perseveranci a y tena-
cidad, para l ogar la unidad más
amplia de t odas las fuerzas revolu-
cionarias y pat ri ót i cas argentinas.
Unidad i ndi spensabl e, que mot ori -
zará deci di dament e el i nmenso po-
t enci al acumul ado por nuestro
puebl o y que hará posi bl e la con-
quista de la democr aci a y la liber-
tad en el cami no del soci al i smo.
Los que her edamos la honrosa
responsabilidad de conduci r a
nuest ro Part i do, repet i mos con op-
t i mi smo y deci si ón estas frases de
nuestro,, por si empre presente,. Co-
mandant e Mario Rober t o Sant u-
cho . . . " Nos esperan arduas ta-
reas, y grandes sacri f i ci os. Hemos
de lanzarnos a af ront arl as plenos
de det ermi naci ón revol uci onari a,
de fe en la capaci dad y decisión de
nuest ro puebl o, de conf i anza en el
seguro t ri unf o de nuest ra revolu-
ci ón. De hoy en más, menos que
nunca, no habrá. sacri f i ci os vanos,
esfuerzos desperdi ci ados, esperan-
zas f r ust r adas/ Sabemos por qué y
como combat i r , cont amos con las
herrami ent as bási cas que necesi t a-
mos, sol o nos rest a afilarlas y me-
jorarlas i ncesant ement e, ser cada
dí a más hábi l es en su empl eo,
consegui r que nuevos y numerosos
cont i ngent es de mi l i t ant es en t o-
dos los punt os del paí s utilicen
con vigor esas mi smas herramien-
tas revol uci onari as".
Leopol do Gal eano.
- 1 2 -
ORGANO DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO DE
LOS TRABAJADORES - POR LA REVOLUCIÓN
OBRERA. LATINOAMERICANA Y SOCIALISTA.
N. ° 1 3 1 0 de Jul i o de 1 9 7 8 N. ° 2 61 $ 60 , 0 0
EDITORIAL
Luis Mattini
EL PENSAMIENTO Y ACCIÓN DEL COMANDANTE SANTUCHO
El 19 de Julio de 1976 quedará en nues-
tra historia como uno de los di'as más trágicos
en la trayectoria de lucha del proletariado y el
pueblo argentino. Fue el día que cayeron en
combate el máximo jefe de la revolución
argentina, el Comandante Mario Roberto San-
tucho, junto a Benito Urteaga y además, pri-
sioneros, Domingo Mena, Liliana Delfino y
Alicia Lancilloto.
Los "de arriba'', los miembros del Partido
Militar, representantes de una ínfima minoría
de la sociedad argentina, la burguesía terrate-
niente y monopólica asociada a los intereses
económicos del imperialismo, festejaron el
triunfo, aungue lo hicieron con producencia,
pues fueron concientes de la potencialidad de
la fuerza que emanaba del Comandante San-
tucho.
Los "de abajo", los obreros, campesinos,
los desheredados de esta injusta sociedad, los
sectores de las clases postergadas, los demó-
cratas consecuentes, los revolucionarios her-
manos de Ame'rica, no ocultaron su llanto,
transformando el inmenso dolor en mayor
odio de clase, que multiplicó las energías de la
tenaz resistencia contra el proyecto fascista
de la Junta Militar.
Esta simple relación entre un puñado de
explotadores de festejo y millones de hombres
de duelo en disposición de combate, da una
primera pauta de lo que fue y es el Coman-
dante Santucho.
Nacido en la más antigua ciudad argentina,
Santiago del Estero, educado en una familia
consecuentemente demócrata, donde se culti-
vaban las inquietudes sociales, intercambian-
do entre los padres y numerosos hermanos,
disímiles posturas ideológicas, desde comunis-
tas, pasando por radicales, hasta nacionalis-
tas y cristianos, Mario Roberto fue orientando
su camino en la búsqueda de la verdad, que
hallaría definitivamente en el marxismo leni-
nismo y su fusión con el proletariado tu-
cumano.
Una intensa actividad en los círculos cul-
turales y estudiantiles, en la búsqueda de la
salida a los problemas nacionales y sociales,
fue la nota saliente de su adolescencia.
En su breve recorrida por varios países lati-
noamericanos confirma el contenido conti-
nental de los problemas de nuestros pueblos y
las necesarias formas nacionales de la transfor-
mación social. La feliz coincidencia de su visi-
ta a Cuba en el momento crucial de la revo-
- 1 -
lución, cuando el Comandante Fidel Castro
proclama la República Socialista, y el mar-
xismoleninismo como ideología, marca afue-
goel rasgo tal vez más notable de M. R. San-
lucho, su comprensión del marxismo, no.solo
Comoteoría paralainterpretación del mundo;"
linocomo guía para-la acción transformadora;. '
Posteriormente, su experiencia junta «i
proletariado rural santiagueñoy luego íntima-
mente ligado al proletariado azucarerodeTu-
turnan, combinando esa práctica con el estu-
dio deleninismo, cincelan enél otra desus ca-
racterísticas fundamentales, su ilimitada con-
fianza en las masas y la conciencia dela prác-
ticacomo último criterio deverdad.
; Garra, capacidad intelectual y modestia
.Jue su columna vertebral. La garra de los que
¡están seguros de sus convicciones, la capaci-
dad intelectual de los marxistas y la modestia
de quienes sabentanto escuchar con paciencia,
para aprender, como trasmitir con seguridad
sus enseñanzas para trasformar, rasgos salien-
tes de una personalidad que había logrado
identificar en perfecta síntesis la unidad teo-
ría-práctica, cerebro-manos, pensamiento-ac-
ción. M. R.. Santucho jamás desarrollaba ac-
tividad intelectual alguna, que no sirviera
para la acción y recalcaba con frecuencia que
para un marxista no tiene sentido analizar
ana realidad en la que no sevaa intervenir.
SU PENSAMI ENTO Y ACCI ÓN
No se puede siquiera decir dos palabras
sobre el Comandante, sin ubicar su obra en
las circunstancias históricas enquele cupoac-
tuar. Si bien son hechos recientes la formida-
ble dinámica de las últimas dos décadas suelen
no darnos tiempo para.la visión global y el
análisis.
Más de veinte años de estrangulamiento de
laluchadeclases, por el tapón del reformismo
y el populismo, habíancreído encontrar susa-
lida en la experiencia heroica de la décadadel
sesenta con el foco guerrillero como fórmula
general. Así la vanguardia revolucionaria ar-
gentina y latinoamericana, balbuceando la
búsqueda deunasalida, habíacaído enel tras-
tocamiento o debilitamiento de los valores
más caros al proletariado internacional y la
revolución mundial. Partirlo se convirtió en
sinónimo de reformismo o politiquería, pro-
letariado, sinónimo de sindicalismo econq-
micista-, leninismo algo desconocido. Surgie-
ron los-conceptos "movimientistas", anti-
partidbs, ubicación del campesinadoy secto-
res semiproletarios como clases rectoras y de
vanguardia en lugar del proletariado, distor-
sión del internacionalismo, olvidando las tres
corrientes que confluyen en la revolución
mundial, etc, etc.
Fue Mario Roberto Santucho quien, valo-
rando los esfuerzos heroicos de esa genera-
ción del 60, tomó con formidable y real fir-
meza la defensa del leninismo, arrancándolo
de manos del oportunismo de derechae "iz-
quierda" para ponerlo en manos del proleta-
riado.
Fue en esa sabia combinación de prácti-
capol íticaenlaclase obrera conel estudioca-
da vez más intensivo del marxismo leninismo,
de la Revolución Rusa, del desarrollo poste-
rior de la Unión Soviética y la experienciade
todas las revoluciones, especialmente la Viet-
namieta —con permanente punto de referen-
cia en la Revolución Cubana—como el Co-
mandante Santucho desarrolló su concepción
acerca del Partido Revolucionario Argentino
capaz de llevar al proletariado y al pueblo al
poder. Sostuvocon tenacidad que esepartido
debía ser un partido leninista, armado de la
teoría revolucionaria y tuviera su basemate-
rial en el proletariado industrial como eje de
construcción. Batalló, para que ese partido
asumiera los más elevados principios del inter-
nacionalismo proletario y desdeall Iasieracon
firmeza el problema nacional, importante
cuestión no resuelta por los marxistas en la
Argentina. El internacionalismo del coman-
dante, no fue retórico, sino unaactitudconse-
cuente y cotidiana, que se podía observar a
diario en su trato con los compañeros de
diversos países que militaban omanteníanre-
laciones conel PRT.
Fue también una dura lucha por ladefen-
sa de una estrategia política, quesuperando
el foquismo, consideraba unajusta línea mili-
tar de masas, haciendo realidad aquello de
que: "la política dirige al fusil". Así nació el
ERP, con la aplicación de la concepción
Partido-Ejército, superando la falsa antinomia
guerrilla oluchademasas, por la deguerrapo-
pular demasas.
Si grandes fueron estos esfuerzos, tanto o
más lo fueron los destinados ala lucha por
una justa línea política que considere las cla-
ses aliadas para la revolución, contra la in-
fluencia nefasta del nacionalismo en las co-
rrientes revolucionarias, que principalmente
negaban el papel rector del proletariado y so-
brevaloraban el papel deotras clases arrástren-
nos cayó nuevament e i mprent a y
distribución con diez compañeros
y en sól o dos semanas reaparecie-
ron los dos peri ódi cos. Ahora nos
cayó nuevament e el local donde
se i mpri mí a y dos mi embros de la
redacci ón y nuevament e sól o nos
llevó dos semanas t ener los perió-
dicos en la calle, con el agregado
que hoy cont amos con mayor nú-
mero de compañeros especializa-
dos . . . ".
En relación a los mi embr os del
partido, trabajó i ncansabl ement e
para i mbui rl os de las virtudes pro-
letarias; la garra, la deci si ón, la vo-
luntad sin l í mi t es y la conf i anza
en las masas, pero dest acando que
estas particularidades esenciales
por si solas no const i t uyen la cer-
teza del cami no correct o s i no van
acompañadas de un const ant e
domi ni o de la t eorí a ci ent í f i ca el
mar xi smo leninismo. A propósi t o
en su not abl e trabajo "Mét odo y
Pol í t i ca" dice ". . . " El mar xi smo
l eni ni smo es una f ilosof í a ci ent í -
fica t odopoderosa porque su mé-
t odo dio solución al viejo proble-
ma de la separación entre las ideas
y la realidad. Gracias al mét odo
marxi st a leninista el prol et ari ado
revolucionario esta en condi ci ones
de comprender exact ament e la
marcha de la realidad social en la
l ucha de clases, y act uar eficaz-
ment e en ella en dirección a la re-
volución social, a la j ust a libera-
ci ón de los expl ot ados y oprimi-
dos. Porque para basarse en "análi-
sis concret os de si t uaci ones
concr et as" el marxi smo l eni ni smo
se ajusta como un guante a la vida
real. Los militantes del PRT en lu-
cha cont ra el f ormalismo y otras
presiones ideológicas proveni ent es
de la educaci ón capitalista levan-
t ando en alto las banderas del
estudio y la actividad del Part i do,
avanzarán sin est ruendo con senci-
llez, en el domi ni o de la i deol ogí a
proletaria y elevaran consecuent e-
ment e la calidad de sü t rabaj o
revolucionario en el cami no de la
vi ct ori a".
Un lugar de honor tendrán sus
encomi abl es y perseverantes es-
fuerzos por cultivar en el Partido
y en el puebl o el amor al Int erna-
ci onal i smo Proletario, el respet o
prof undo por los puebl os y sus or-
ganizaciones que conqui st aron el
soci al i smo, como aquellos puebl os
y organizaciones que siguen lu-
chando por conqui st ar su definiti-
va libertad. El cont agi oso y racio-
nal entusiasmo que inf undí a por el
descont ado apoyo de los puebl os
y partidos a la gesta de la Indepen-
dencia Argentina y Ameri cana, se
expresan ní t i dament e en otra ci t a
de "Poder Burgués y Poder Revo-
l uci onari o" . . . "Al igual que la
Guerra de la Primera Independen-
cia los revolucionarios argentinos
no est amos solos. La responsabili-
dad de expulsar al i mperi al i smo
yanqui de Améri ca Lat i na y derri-
bar el injusto si st ema capitalista
es compart i da por t odos los pue-
blos l at i noameri canos y cuent a
con • el apoyo y la si mpat í a de
t odos los pueblos del mundo".
Mario Rober t o Sant ucho, vene-
rado Comandant e de nuest ro P RT
y ERP, orgullo del puebl o argenti-
no y de nuestra tierra ameri cana
fue como el Che Guevara, un mar-
xista leninista en consecuent e bús-
queda y lucha por las herrami ent as
y el cami no para la conqui st a del
• • • • * • . * • * * •
•k** W* •
CUO cuenU que no puede haber t u U Argenti-
na Partido., revolucionario que no analice el
problema de la violencia de masa» y se ponga
al frente. ¡ '.
El pensamiento dé nuestro insigne l íder,
t ampoco fue cómo dice la búriúésfa, e n él
sentido déque nuestro Consindante.y nueatro
Partido, t on' apoloajitái' dé' lá violencia, sino
que contrariamente su pensamiento y su l e
ción "estaban ^-^tÚH'.áSüiiíoi'.» •¿btSpttlUí,
que la claié.bbrera y él restó.dé lot explotado»
puedan Buscar,1»solución á'lpa problemas de
nuestra. Pat ria S>ór Ta Vía'dem.oerátlca y pacífi-
ca,' pero eai&lée por ^Ót S, rnlentru aubslsUn
loa moriópolfóS Imperialistas, la burguesía te-
rrateniente y la» fuerzas armad as con el poder
económico y del estado utilizando la violencia
abierta contra las masaa a su servicio, un deseo
que de ser trasladado como interpretación de
la realidad, lleva al pueblo y a la derrota y la
sumisión.
Mario Roberto Santucho respetaba y ad-
miraba a los pueblos que lograron y constru-
yen el solclallamo, a los que luchan con las ar-
mas contra el imperialismo por la democracia
o el socialismo, como así también a los que
habiendo conquistado importantes triunfos
democráticos lo hacen pacíficamente y en tal
sentido fue el primer educador de nuestroPar-
tido.
Nuestro Comandante dio en los primeros
años de la década del 60una Implacable bata-
lla contra el foqulamo —producto de una ma-
la Interpretación de la eran Revolución Cuba-
na—y contra la desviación de derecha que se
negaba a tomar el problema de la violencia,
proceso quérecién culminó en 1970 cuando
el PRT en el V Congreso, tras Su orientación
fundó el ERP.
Fue constructor de las primeras unidades
y partido dirigiendo la primera operación rea-
lizada por nuestro Partido cuando el ERP aún
no existía. Luego de fundado, se puso al fren-
te de su construcción y desarrollo, poniendo
siempre extremo celo en la ligazón de nuestro
Ejército a las masaa explotadas con la clase
obrera en primer lugar, cantera central de la
que se nutrió y nutre nuestro cuerpo dé ofi-
ciales y combatientes. Partido en el mando de
numerosas acciones militares donde se desta-
có como gran dirigente;! y cuando él ERP al-
canró un grado de desarrollo que requería la
estructuración dé unidades con mandos bien
definidos fuénombrado Comandante en Jefe.
Prenaró personalmente en el terreno de opera-
ciones e'ií lo político y militar a la plantilla de
oficiales que iniciaron la guerrilla rural. .'
Sabio, 'páctente,' firme, humilde y valiente,
con •el'péfttamTé'ntd -puesto en loí trabajadores
y él-póder para'lá« masas obreras y explota-
das, idXleadd eiV el -Vigoroso e invencible mar-
xismo-leninismo, forjó a nuestro Partido y
Ejército' que 'segurlan tus enseñanzas como
guía-insustituible dé su accionar hasta la vic-
toria.
Mario Roberto Santucho que comprendió
que- en la- Argent ina la paz se gana luchando,
fue el-principal impulsor del nacimiento Yde-
aarroUo tíél'KRP%ntravée del cual dedicó su vi-
da a continuar la grandiosa y difícil obra que
iniciaron lo» libertadores del alelo pasado y en
nuestra época t i Che. • Fue el argentino que la
clase obrera y el pueblo trabajador esperaba y
produjo. Sus enseñanzas están plasmadas
v
'en
nueatro ¡Partido *y Ejército y •por*siempre
:• .'-VIVIRÁ'• >>••»-•
Enrique Gomarán
- 8 -
INCANSABLE LUCHADOR POR LA UNI DAD OBRERA Y POPULAR
Mario Roberto Santucho ara consciente
que al objetivo del Poder tellegaba por al difí-
cil camino de la unidad obrera y popular. Y
qus por esecamino, ennuestra Patria había
todo untrecho yarecorrido contusinterrup-
ciones, marchas ycontramarchas.
Establecido el punto departida enlagesta
da laPrimera Independencia, con todo su con-
tendió democrático ynacional, popular ypro-
gresista, deamplia unidad, el pueblo argenti-
no habíatransitado unalarga marchadonde el
desarrollo capitalista hizo crecer la lucha de
clases y al surgimiento dala clase obrera le
precisó al rumbo.
Las luchas de laclase obrara y el pueblo,
las conquistas logradas, el desarrollo dasu ex-
periencia y conciencia declase poníansobre
al tapeta apartir del cordobazo lameta histó-
rica dalasegunda y definjtlva independencia,
da liberación nacional ysocial, íntimamente
enlazadas en lameta socialista.
Al precisar estos hitos históricos, Mario
Roberto Santucho entroncaba el presente con
unalargahistoria deluchas, reivindicándolas,
rescatando sus mejoras contenidos y tradicio-
nes y ubicando el pensamiento revolucionario
an función consciente deunacontinuidad na-
cional.
En este marco, planteará la Urea central
del Partido tía profundizar el camino de la
unidad, dealentar y orientar alasfuerzas po-
líticas y sociales quebregan por la liberación
nacional y social hacia launidad. Consciente
que es unade las tareas másarduas, que re-
quiere unagranmadurez ideológica y unapro-
funda comprensión denuestra realidad nacio-
nal, desus clases, consus particularidades tra-
diciones yluchas.
En tu trabajo. Poder Burgués y Poder Re-
volucionario nosdecía: "Launidad y movili-
zación patriótica dé" todo el pueblo requiere
la construcción de una herramienta políti-
ca orgánicaoua lacentralice, organice, impul-
se Voriente; Es elvEjárcIto-Pol(tico de las Ma-
sas, al Frente Antiimperialista que es necesa-
rio organizar enel curso mismo de lamovili-
zBCÍón, como propulsor y resultado deuna in-
tentaactividad po! ítica, legal, semilegal yclan-
destina dalesmás amplias masas popularas..."
' .. debecontener ensuseno lamás ampliaga-
ma deorganizaciones representativas, partidos
y corrientes políticas socialistas, peronistas,
radicelas, cristianos, etc., sindicatos yagrupa-
ciones findicales antiburocráticas, centros y fe-
deraciones estudiantiles, uniones, ligas y fede-
raciones campesinas, asociaciones y federacio-
nes videras y barriales, federaciones daaboríge-
nes, organizaciones juveniles y femeninas, co-
misionas desolidaridad conlaempresa, etc.".
"No esesta unatarea sindificultades. Re-
quiera partir de un amplio espíritu unitario,
solidario y deservicio incondicional alacausa
del pueblo. Pero laheterogeneidad social del
Frente Antiimperialista producirá sin duda
dificultades y luchas interiores quenecesitan
un tratamiento paciente y constructivo. Uni-
dad frente al enemigo y lucha ideológica y po-
lítica enel interior de laalianza, as unacarac-
terística esencial del Frente Antiimperialista
porque desde el momento queagrupa o tien-
de aagrupar al conjunto del pueblo, alacla-
se obrera, ia pequeña burguesía urbana, el
campesinado pobre, y lospobres de laciudad,
y enciertos períodos hastatactores de labur-
guesía nacional media, centra el enemigo co-
mún, no puede evitarse unaaguda lucha de
clases ensuseno. Pero estalucha dedatas tie-
ne uncarácter ideológico y político pacífico,
que puede y debe resolverte sinlaruptura de
la unidad; asunacontradicción noantagónica
en el seno del pueblo quepuede y debesolu-
cionarsemediante lacriticarla autocrítica y la
educación revolucionaria. Sinembargo tiene
una importancia capital, porquesólo lahege-
monía del proletariado enlaconducción del
Frente Antiimperialista puede garantizar la
persistencia dsunacorrecta Iínea demasas".
Con este concepto de la lucha ideológica
con el objetivo defortalecer-la unidad. Santu-
cho pondrá al descubierto "las dosgravas en-
fermedades ' si populismo Vsi réfbrmismo
qu» sufren importantes sectores deí campo
pbpúiarV ' ' '•'• ' ' " •' " " "
El populismo, padecido enespecial por la
organización Montoneros, significa subordina-
ción alaideología y ladirección nacionalista-
- 5 —
purgúete. Desda las editoriales da El Comba-
tíante y hasta con cart as personales a la direc-
ción da Montoneros, Sanfecft ^
"las" concesiones que hacían a ía burguesía al
•fieer en-*i apoyo- incondicional a los Perón,
Gtffiii&yjói&i'i ál'r'tóí^jPa,fóriWta. De las
trabas que ponían al desarrollo .deja,concian-
cia ,da las masas que avanzaban «n la ruptura
con el nacionalismo burgués. Y en la -división
qut provocaban sn las filas revolucionarias y
popular**'' Í S ' ^' "' ! *-
:
'<•"•••'
• c - y N l ••;f*r.n¡j*.-;\ vr
El .iPopulismo—decía— es una -co ticep-
clón it» ofi}«n burjuíi t,uédmeonoc» an íoi
hechos la «Hverslded da tal clases sociales;
unifica,I» clase obrera, e1 cempertsiriado pobre
y mediano, la pequeña burguesía y lá burgue-
sía nacionaf media y grande bajo la denomina-
ción común de pueblo. Al no diferenciar con
-exactitud tH to*y- posibilidades de estas diver-
sas clases, tiende constantemente a relacio-
narse con prioridad con la burguesía nacional
y a alentar ilusorias esperanzas en sus líderes
económicas, políticos y militares" "la corrien-
t e popular mas importante gravemente infec-
tada con la enfermedad populista, es Monto-
neros".
Él ot ro objetivó de su lucha ideológica fu
al refotmisrno,''grave'' enfermedad qua afee-
ta'''a'l Partido Cdrt.úifíisti Argent ino.
%t ' Aquí la critica da Santucho.se dirigía con-
tr» ol pacifismo, I » negación »n la práctica del
objetivo da I » revolución socialista. La eterna
,spictativa que algún sector burgués progresis-
ta de concesiones ai las masas olvidando qu»
las I¡bertades democráticas y Ibs mejoras en el
inivel-de vida,de ¡Ias masas spn.arrancadas.a la
burguesía por la movilización, y Jucha de las
masa*. La concepción etapista dri P..C.A. lo
llevaba también a ataree al caráct er claudican
ti y -entresusarte de .las .direcciones naclona-
I irtas burgu aaas, San tuc h ocr i t i car áasf al P.
CA. i l i : dar l a espalda a las -fuerzas revolucio-
narlas y a la lucíia popular en general.
' ^.É.^.eaí» polémica contra el reformismo y el
populismo Santucho, armará a la vanguardia
revolucionaria pera librar la lucha por la.uni-
dad. Porque son justamente estas dos enfer-
medades dsi campo popular, las que obstaculi-
zan y traban el camino de la unidad.
. . En 1973 se construye el FAS como defen-
sa.de jai ideas socialistas. Este frente lucha de-
nodadamente contra el..gobierno burgués en
los momentos más difíciles del auge populista.
En 1975 ante lá Inminencia del golpe mili-
t ai, abiertamente' antipopular divorciado to-
talmente de les masas y al servicio exclusivo
de la burguesía terrateniente los monopolios y
el imperialismo, nuestro Partido planteo al
Frente Democrático Patriótico y Antiimpe-
rialista, un frente más amplio qua el FAS que
programáticamente y orgánicamente está en
condiciones dé unir, organizar y movilizar a
las mas' amplias masas antldictatoriales.
Á dos años da su muerte, nuestro Partido
que toma al pensamiento de Mario Roberto
Santucho como eje central de su línea de ac-
ción, ha levantado un programa de unidad que
én defensa de las libertades democráticas, el
nivel de vida del pueblo y por la Independen-
cia nacional, nuclaa a Ibs mas amplios sectores
contre el proyecto fascista dal a junta ml it ar,
para la lucha ¡untos por:
1. Liberación de todos los presos políticos,
gremiales y estudiantiles. Eliminación de los
campos de concentración y publicación inme-
diata de las listas da desaparecidos indicando
ubicación y estado. Libertad inmediata a
todos los detenidos sin causa.
2 . Destitución de Martínez de Hoz y estable-
cimiento de una política económica qua recu-
pere el nivel de vida del pueblo trabajador.
3. Pleno funcionamiento de los partidos polí-
ticos.
4. Cese de la intervención da la CGT y los
sindicatos.
5. Restablecimiento de los derechos y garan-
tías constitucional as.
6. Plene vigencia de los derechos humanos.
Case de la represión, tortura, secuestros y ase-
sinatos..
.7. Por aleccionas libras y democráticas. Que
el pueblo el i La soberanamente sus representan-
tes. ,
Así avanzaremos por el camino da la uni-
dad obrara y popular tras la meta da la libera-
ción nacional y el socialismo.
Julio Oropel y Daniel Martín
MARIO O ROBERTO SANTUCHO HÉ ROE NACIONAL, SUCESOR
' ' '• • SAN MARTIN
DEL: GENERAL.
Algunoi antecedentes histórico» sobre I» vlolencls en Argentina
Contra la violencia de la España colonial,
loi invasores ingleses y nuevamente los colo-
nialistas españoles, nuestro pueblo le alzó en
armas, hecho histórico que culminó con la
victoria, tras el mando del General San Mar-
tín, concretando la epopeya de la Primera'In-
dependencia.
Las guerras civiles y la Guerra con el Brasil
sucedieron a la Declaración de la Independen-
cia. El Ejército Patriota había sido duruelto y
el actual fue organizado en 1 862 , pero ya no
volvió a cumplir misiones que surjan de las ne-
cesidades de las masas, sino que por el contra-
rio desde su nacimiento' se opuso a las mismas.
Intervino en la nefasta guerra que masacró al
pueblo paraguayo en la década del 60, asesinó
a los indios y distribuyó sus tierras en 1876 y
1883 , reprimió y asesinó a los trabajadores de
la Patagonia en 192 1 reprimió nuevamente al
pueblo en 193 0, volvió a asesinar y reprimir
en 1956, continuó >u marcha por el sendero
del crimen y la tortura en 1966 y lo repitió en
versión aumentada en 1976.
Tales son algunos hechos violentos produ-
cidos por la reacción militar en nuestra Patria.
SI repasamos el papel del Ejército en parti-
cular y las FFAA en general con respecto al
orden constitucional del país, surge el siguien-
te hecho a saber; que desde el primer gobierno
elegido por voto universal, el de Irigoyen en
1916, sólo cuatro terminaron su mandato, el
resto fueron interrumpidos por go'.pes multa-
res, si vemos lo mismo a partir de 1946, sólo
uno, el primero déPerón, terminó el período
constitucional, los demás fueron cortados por
golpes militares y ti reparamos desde 1 956,
ningún gobierno contó con el aval de la mayo-
rltaria oficialidad reaccionaria de las FFAA
para terminar su período.
Cuando el capital monopolista principal-
mente yanqui, a partir de 1960, pasó a domi-
nar la estructura económica del pafs y se aso-
ció a la burguesía terrateniente nacional, ante
la imposibilidad de concretar un partido polí-
tico que con cierto apoyo de masas les permi-
tiera, manteniendo rasgos democráticos,
dominar el poder del Estado, las FFAA des-
pués de una prolongada Intervención en la po-
lítica nacional, tomaron el papel de Partido
Militar, definitivamente en 1966. En defensa
de los terrateniente primero, y del capital im-
perialista principalmente yanqui y la burgue-
sía terrateniente después, la oficialidad reac-
cionaria de las FFAA argentinas regó y rie-
ga de sangre nuestro suelo, al igual que antes
lo habían hecho los colonialistas españoles y
los Invasores Ingleses.
Lo que acabamos dé enunciar, la violen-
cia de las clases pudientes, obligó a nuestro
pueblo a través de 460 años a utilizar la
violencia como defensa y parte integrante de
su duro batallar, que adquirió con el desarro-
llo del capitalismo y la acumulación de expe-
riencia por parte de las masas, principalmente
a paxtii.de 1969, k forma de insurrecciones
populares y guerra de guerrillas urbana y ru-
ral.
Las masas explotadas argentinas lograron
éxito en su accionar en la lucha contra el colo-
nialismo español donde consiguieron la Inde-
pendencia política, y hoy luchan con la clase
obrera al frente para consolidar dicha victoria
y lograr la independencia económica del Impe-
rialismo, es Jeclr para completar la grandiosa
obra del General San Martín en concordancia
con los requerimientos de nuestra época. En
este incesante luchar hah obtenido conoulstas
democráticas y relvindicatlvas; pero las mis-
mas han sido nuevamente perdidas, una y otra
vez, debido a que. no han logrado aún la
construcción de un sólido Partido y Ejército
Revolucionario dirigidos por la clase obrera,
que guien al conjunto de las masas oprimidas,
lo que las ha obligado a marchar detrás del in-
consecuente nacionalismo :burgués.
Tales son las razones históricas por las que
Mario Roberto Santucho dedicará.su vida aja
construcción del PRT y del ERP, que luchan
por la democracia y el Socialismo firmemente.
Mario Roberto Santucho fundador y principal
Impulsor del ERP' ''
Como acabamos de ver la lucha que lleva
adelante * 1 ERP bajo la dirección del PRT én
Argentina, no es cómo prqpágandizá la
burguesía, producto del pensamiento 'aventu-
rero de un grupo de personas, sino que por'el
contrario, la organización de la guerrilla actual
surgió, luego, de uh. extenso periodo histórico
de luchas pacíficas y violentas, como parte in-
tegrante de la lucha obrera y popular, como
producto de la violencia Justa df las masas, co-
mo producto de la necesidad démejorar la po-
tencialidad de la clase obrera y el pueblo con-
tra un enemigo criminal, a partir del Cordoba-
zo. Mario Roberto Santucho, profundo estu-
dioso de la historia nacional y dirigente forja-
do al calor de la lucha de la clase obrera y
demás capas explotadas, marxista-lenlnista se
culta la concreción del proyecto fascista y
crea las condiciones para la preparación de
una nueva situación revolucionaria en plazo
inpredescible pero no lejano.
Hoy, ados años de la caida denuestro Je-
fe, le presentamos el mejor homenaje, su
partido nuevamente en camino, después de
haber atravesado grandes dificultades, luchan-
do no sólo contra la ferocidad del fascismo
dependiente, sino contra quienes no compren-
diendo la esencia del pensamiento acción de
M.R., Santucho, pensaronque su desaparición
marcaba el fin desu obra.
Los "de erriba" comienzan adarse cuenta
que su prudencia en no apresurerse a festejar
el triunfo", fue justificada, porque así como
el Grito de Mayo de 1810 lanzó a todo un
pueblo a lalucha por lalibertad y lademocra-
cia, asi' como la gesta del inolvidable Coman-
dante Che Guevara, despertó a millones de
personas ala lucha por la liberación de Nues-
trB América, la muerte del Comandante Ma-
rio Roberto Santucho, no sólo deja materia-
lizada su obra en el Partido sino que aliente
a trida una generación de jóvenes que seiden-
tifican y fusionan con la generación que leí
precedió, desbrozando el sendero luminoso
por la conquista de la paz, la democraciay el
socialismo.
El Partido Revolucionario de los Trabaja-
dores y el ComandanteSantuchosonunamis-
ma cosa, una identidad que hace que su pre-
sencia no seasolamente un recuerdo de grati-
tud sino que adquiere continuidad histórica
y se materializa ensu pensamiento-acción. No
surgirá un nuevo Santucho, porque Santucho
es el PRT, es cada militante, cada obrero,
campesino, estudiante u hombre de pueblo,
dispuesto acontinuar la obra empezadaen el
nacimiento de nuestra Patria.
Continuador del General
San Martín
MARI O RO BERTO SANTUCHO Y EL PARTI DO
REVOLUCI ONARI O
La vida y la f ecunda obra revo-
lucionaria de Mario Rober t o San-
t ucho, están i ndi sol ubl ement e uni-
das a la insustituible necesi dad, de
la const rucci ón del partido marxi s-
ta Leni ni st a, para la t oma del po-
der y la i nst auraci ón del socialis-
mo en nuestra Patria.
Decí a en su document o "Poder
Burgués Poder Revol uci onar i o". .
La razón f undament al por la que
Í
>ese a 'lat l ucha de nuest ro puebl o,
as clases domi nant es no han visto
peligrar su domi naci ón pol í t i ca, ha
sido la ausencia hasta el presente
de una opci ón revolucionaria de
poder que of reciera a las masas
una salida pol í t i ca fuera de los
marcos del si st ema capitalista.
Hasta ahora la clase obrera y el
puebl o argentino no han consegui-
do darse una fuerza pol í t i ca pro-
pia de caráct er revol uci onari o. Por
ello está somet i do const ant ement e
a la inf luencia de los partidos pol í -
t i cos burgueses y no ha podi do
identificar las distintas engañifas
preparadas por la burguesí a, ca-
yendo en consecuenci a en el error
dando su apoyo de buena fe a sus
propios verdugos. . . "
Est a verdad irref utable, de la
historia pol í t i ca de nuest ro paí s,
fue el probl ema esencial de los re-
volucionarios argentinos, que Ma-
rio Rober t o Sant ucho, compren-
dió en prof undidad. Desde los ini-
cios de su actividad revol uci onari a,
a principios de los años 6 0 , fue re-
l aci onando est rechament e el estu-
dio del Marxi smo Leni ni smo a las
históricas luchas de la clase obrera
y el puebl o Tucumano, que mar-
EN LA ARGENTI NA
car ón el comi enzo de movilizaci
nes de masas sin precedent es i
nuest ro paí s y que dan origen a j
f undaci ón de nuest ro part i do.
De esta comprensi ón sólid
ment e arraigada por su const an
práct i ca social con las masas, re
liza una intransigente oposi ci ón
t odas las corri ent es que negaban
i mpor t anci a del Part i do Revolt
ci onari o y a todas las otras f orm¡
de di versi oni smo i deol ógi co qu
como el economi ci smOj el refo:
mi smo o el popul i smo, alejan a te
masas del verdadero cami no revc
l uci onari o, realizando en este ser
t i do verdaderos aport es teorice
de i ncal cul abl e val or Est a luch
de Mario Rober t o Sant ucho por 1
creaci ón del Partido Revol uci ona
rio en nuest ro paí s, est aba sellad
por un exaust i vo conoci mi ent o d
nuest ro puebl o. Fue así , que su
esfuerzos se cent raban en la edifi
caci ón del partido a las condi ci o
nes históricas y present es de núes
t ro pueblo. . De esta maner a sos
t uvo con j ust i ci a, que la apl i caci ór
creadora del marxi smo- l eni ni smo í
nuest ra realidad naci onal exi gí a d(
un part i do que t omar a en sus ma
nos la j ust a vi ol enci a revol uci ona
ría que ya nuest ros puebl os en la
larga historia de l ucha cont ra la
dependenci a y la expl ot aci ón ha-
bí an i nst i t uci onal i zado.
A este caráct er de part i do de
combat e, se le debí a agregar el se-
llo prol et ari o que fue para nuestro
Comandant e la col umna vertebral
para la sana edi f i caci ón del parti-
do revol uci onari o. Decí a al respec-
t o en "Poder de Burgués Poder
Revol uci onari o; " . "La construc-r
ci ón del P. R. T. t area capital dé t o-
dos los revol uci onari os argentinos
pr i ci pal ment e de los obreros de las
grandes f ábri cas pasa por el desa-
rrol l o de las zonas y los f rentes fa-
bri l es. For mar células en las gran-
des f ábricas influir o dirigir la lu-
cha rei vi ndi cat i va del proletariado
i ncorporar y organizar en el parti-
do decenas de obreros en cada fá-
bri ca grande es el punt o de parti-
da act ual para el sano e i mpet uo-
so desarrol l o necesari o para que el
P. R. T. est e en condi ci ones de
j ugar su rol dirigente y organiza-
dor . De las grandes fábricas sal-
drá el grueso de los principales di-
rigentes y cuadros de nuest ro Par-
t i do como han salido parcialmen-
te hast a hoy . . . ".
Su clara concepci ón leninista
del part i do revol uci onari o, esta-
ba ci ment ada t ambi én en cuat ro
pilares bási cos; la propaganda, el
est i l o ci ent í f i co de t rabaj o de los
mi l i t ant es y cuadros, el i nt ernaci o-
nal i smo prol et ari o y la unidad de
los revol uci onari os y demócrat as
consecuent es. Como f undador y
di rect or de El Combat i ent e, órga-
no of icial de P. R. T. desarrolló una
gi gant ezca l abor de denunci as, de
dif usión de la t eorí a revoluciona-
ria de la cl ase obrera el mar xi smo
Leni ni smo y de los grandes triun-
fos del campo socialista y de la
•clase obrera en el mundo. Por su
ej empl ar desempeño y t enaci dad
fue posi bl e garantizar su regulari-
dad, aument ar su difusión y mej o-
rar i ncesant ement e su calidad, aun
en las condi ci ones más adversas
que i mpone la cl andest i ni dad. Á
tal punt o ¡diego la- ef icacia de El
Combat i ent e que el enemi go, t e-
mer oso dedicaba i nocul t abl emen-
t e grandes esfuerzos para apagar su
voz. Para la vanguardia obrera y
popul ar y ampl i os sect ores del
puebl o se const i t uyó en cambi o en
un sí mbol o de perseverancia en la
l ucha por la i ndependenci a y la li-
bert ad. Tambi én fue f undador del
Est rel l a Roj a órgano oficial del E.
R. P. model o y orgullo de las clases
expl ot adas y oprimidas. Not abl e
cant i dad de resol uci ones teóricas
y prácticas sobre el caráct er y con-
t eni do de la propaganda como vo-
l ant es, f ol l et os, bol et i nes fabriles,
const i t uyen hoy uno de los más
grandes tesoros acumul ados por la
l ucha revolucionaria de nuest ro
puebl o. Un párrafo de su art í cul o
Di ez años de Luchas y Experi en-
cias dice demost r at i vament e" . . .
Un cl aro ej empl o lo t enemos en
nuest ro aparat o de propaganda:
En la época de la dictadura de
Lanusse "El Combat i ent e salí a
qui ncenal y Estrella Roj a men-
sual, impresos ambos a mi meó-
graf os. Ent re f ebrero y abril
de 1 9 7 2 nos cayó t odo el peque-
ño aparato de propaganda y cin-
co compañer os, a medi ados de
año se logró publ i car algunos nú-
meros, pero recién se normal i zó
con la mi sma periodicidad a fines
de 1 9 7 2 . En j uni o de 1 973 coi nci -
dent e con la apertura de la legali-
dad, Comenzaron a aparecer El
Combat i ent e Semanal y Estrella
Roj a quincenal. Legalizados en
sept i embre de 1 9 7 3 , ambos perió-
dicos cont i nuaron saliendo clan-
dest i nament e. En enero de 1 9 7 5
- 1 0 -
do a la clase-obrera ala cola deta burguesía
nacional..;; .'•• '- "•• :; ••:
.r.,Á'.rrr¡BrriOtiempo debiij dirigir sü luchaha-
cía 'el oportunismo dé /izquierda", por. su
concepción estrecha de IBS alianzas, qqe.ten-
dían a aislar al proletariado. Fue necesario
una vez mas rescatar afondo le esenciadel le-
ninismo, aplicando a nuestra realidad nacio-
nal la tesis leninista de la alianzaobrero-cam-
pesinaenla forma dela Alianza Básica.
Su claraconcepcióndéla revolucióncomo
obra de las masas; del papel dirigente del pro-
letariado, le hicieron prestar especial atención
al problema de las alianzas, como una cues-
tión de unidad y lucha. De allí sus persisten-
tes esfuerzos enel llamado ala unidad de to-
das las fuerzas, suinfatigable labor paralis uni-
dad con el P.C.A. y Montoneros, en la cons-
truccióndel FAS primeroy llamandoal Frente
Patriótico después, ala vez quemanteníauna
defensa intransigente de la purezadel marxis-
mo leninismo contra todas las desviaciones.
Obviamente es imposible resumir enpocas
líneas las multifacética obra del Comandante
Santucho. Enotras páginas deeste mismope-
rióidico, los compañeros del Buró Político de-
sarrollan particularidades de su inmensa la-
bor. Como se verá es muy difícil determinar
cual fue su rasgo más destacado, yaqueabar-
ca todos los aspectos esenciales de la proble-
mática de nuestra realidad y por eso fue un
verdadero leninista.
Permítasenos, sin embargo, destacar unas-
pecto central desu carácter que rubrica toda
su acción y que ha sido el sello característi-
co dé nuestro Partido. Tal es el for-
midable dinamismo que imponía a toda la-
bor, su tremenda garra, ilimitada confianza
en las masas y el triunfo final.
Es importante destacar de donde dimana
esa característica esencial de nuestroJefe, pa-
ra no confundir garra con voluntarismo oés-
te con férrea voluntad. Esa fuerza tiene su
raíz en lacabal comprensióndelas tesis funda-
mental de Marx: "hasta ahora los filósofos
no han hecho.más que interpretar al mundo,
de lo que se trata es de transformarlo", te-
sis que asumidaentodasuplenitud plasmaen
lapráctica¡untoal proletariado tucumano pri-
mero y de todo el país después.
Hoy, aladistancia, cuandosufigura seha-
ce más presente que nunca, a medida que
avanzamos hacia el triunfo final, comprende-
mos queesas singulares características, no fue-
ron las virtudes de un "elegido delos dioses",
sino de quien representa y corporize la exi-
gencia de Unproletariado y Unpuebloqü\
••ta determinado-a ser construdtó'r de'su pri
•dest¡no..¡ •'.**• «•«»•.!- *•
Porque eso es el Comandante'SáfttUchx
producto de una- realidad social; facristal
ción de cuatro siglos de luchas por lafibei
y el progreso Social, la continuidad riistó'
de los héroes dé la primera Irtdependencfi
prosacusión dela obradeSanMartín, Mor
y Belgrano, la síntesis de la larga Tochad
clase obrBray demás clases postergadas, la
monía dialéctica de los intereses del proli
riado internacional reDresentadds en er a\
ce de la Revolución Mundial, con las asp
cionés de nuestro pueblo, el dirigente<
surge cuando la realidad histórica exige
presencia, el hombre que simboliza los ai
da avances y retrocesos, de triunfos y fre
• sos, de victorias, derrotas y nuevas victoi
an la espiral siempre ascendente del prógn
social.
EL COMANDANTE SANTUCHO ES EL Pl
No siempre en la historia los reveses tac
eos son sinónimos.de derrotas. La muerte
nuestro Jefe es ünáipérdida irreparable, pe
su desaparición"física no significa la derre
de su obra,
:
porque su personese eterniza
su propia creación, en la existencia tiel par
do, en el salto en la conciencia de las mas;
donde las viriles y legítimas lágrimas prole
rias, se convierten en poderosos, acicates c
ra ia transformación de sus ideas; "en sólii
fuerza material, que superando este/serio r
ves táctico, derrotará al proyecto fascista dé
junta militar enla conquista delademocrac
el bienestar y la independencia económica£
camino haciael socialismo. .
A los pusilánimes y vacilantes, ios ecépi
eos y derrotistas, que siempre analizan ur
realidad que no están dispuestos áphransfo
mar, les recordamos que la historia rio serep
te, aunque tenga analogías y similitudes, nc
hemos dado un círculo retornando ala situ¡
ción cuando Onganía, hemos dado unavue
ta enespiral dondetodo hacambiado, nadac
igual, gracias precisamente a la obra de nue:
tro Comandante. Nuestro pueblo ya no es t
mismo, ha hecho una riquísima experiencií
ha experimentado un salto en la concienci
ideológica y política, se acumulan fuerzas, s
asimilan las expariencias, se. prepara el Parti
do, continuidad física de Mario RobertoSan
tucho —y la continuidad de la Resistenciaan
ti fascista, obliga al enemigoa retroceder, la ll
cha política de las masas imposibilita o difi
- 3

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