Artes Plásticas y

Visuales en Educación
Infantil




Laura Quesada Rodríguez
Grupo B3
Nº 39


Definiciones:
- Forma: apariencia externa de las cosas.
- Espacio: como están distribuidos los trazos.
- Color: elemento visual que tiene relación con las emociones. Tiene un significado
asociativo.
- Textura: aspecto externo quelas superficies de las formas y nos informan del material
del que están hechas.
- Garabato: es una necesidad de expresión, un grafismo resultante de un acto
voluntario, pero no controlado, que evoluciona en las diferentes etapas del desarrollo.
- Perspectiva aérea: método con el cual se produce una sensación de profundidad.
- Punto geométrico: intersección de dos rectas, indica un lugar en el espacio
determinado por dos rectas que se cortan (dimensión: ninguna).
- Punto plástico o grafico: es una impresión. Dejar caer el instrumento sobre el
soporte (dimensión: depende del soporte).
- Línea: intersección de dos planos, sucesión de puntos continuos e infinitos y
determinada por dos planos que se cortan (dimensión: la longitud, el largo, longitud
infinita).
- Línea grafica: sucesión infinita de impresiones. Movimiento del punto. La línea va
unida al gesto (dimensión: depende del instrumento (largo, grosor)).
- Plano: superficie plana, parte de una línea y del punto. Viene definido por dos rectas
que se cortan.
- Plano plástico: arrastre de una línea por una superficie.


La cinestesia es la rama de la ciencia que estudia el movimiento humano. Se puede percibir
en el esquema corporal, el equilibrio, el espacio y el tiempo. Proviene del griego (sensación o
percepción del movimiento).
Abarca dos tipos de sensibilidad: la sensibilidad propiamente visceral y la sensibilidad postural,
cuyo asiento periférico está situado en las articulaciones y en los músculos (fuentes de
sensaciones kinestésicas) y cuya función consiste en regular el equilibrio y las sinergias (las
acciones voluntarias coordinadas) necesarias para llevar a cabo cualquier desplazamiento del
cuerpo.

Etapas del desarrollo gráfico del niño
EL GARABATO (DE 2 A 4 AÑOS).
- Garabato sin control. El dibujo no sigue una coordinación óculo-manual, el niño traza líneas
moviendo todo el brazo hacia adelante y hacia atrás y en círculos. Produce trazos impulsivos
que a menudo sobrepasan los bordes del papel. El niño puede estar mirando hacia otro lado
mientras garabatea. Sólo le interesa el placer del movimiento, que será siempre lo más amplio
posible.
- El Garabato controlado el niño toma conciencia de la posibilidad de controlar el grafismo que
está realizando. Es capaz de realizar círculos cerrados.
- El Garabato con nombre es cuando el trazo adquiere valor de signo y de símbolo. El niño
dibuja con una intención; aunque el garabato no sufra en sí demasiadas modificaciones, el
niño espontáneamente le pondrá un nombre. El mismo trazo o signo puede servirle para
representar distintas cosas. Pasa del pensamiento meramente kinestésico al pensamiento
imaginativo. Sin embargo, muchas veces un trazo que, al comenzar el dibujo significaba una
cosa, puede cambiar de denominación antes de terminarlo. Padres y maestros no deben forzar
al niño a que dé nombre a sus garabatos, ni darles su propia versión adulta sobre el tema.
Solamente se deberá mostrar entusiasmo y dar confianza por este nuevo modo de pensar.
Tanto la representación de la figura humana como la del espacio es solo imaginativamente y
en cuanto al uso del color no lo hace conscientemente, solo es usado para distinguir los
diferentes garabatos. No tiene ningún tipo de diseño y usa lápices grandes y de colores, papel
liso, pintura para carteles, arcilla y les gusta pintar con los dedos.
ETAPA PREESQUEMÁTICA (DE 4 A 7 AÑOS).
El niño comienza los primeros intentos conscientes para crear símbolos que tengan un
significado. Se perciben cambios constantes de formas simbólicas, ya que cada individuo tiene
su particular forma de expresar los elementos cotidianos como la figura humana, animales o
construcciones. Los trazos son ahora controlados y se refieren a objetos visuales. Es ahora
cuando aparecen las primeras representaciones de objetos y figuras reconocibles para un
adulto. Generalmente, la primera figura lograda es la humana. Esta se constituye por
yuxtaposición, inclusión y combinación de trazos ya dominados con anterioridad. Se le suele
denominar "monigote", "cabezudo", "cabeza-pies" o "renacuajo". Está comprobado que el
niño no trata de copiar el objeto visual que pueda tener delante. Un dibujo es siempre, una
abstracción o esquema que resulta de una amplia gama de estímulos complejos. En esta
construcción del esquema, también juega un papel de considerable importancia la imitación
de los modelos que lo rodean, como pueden ser los cómics, los personajes televisivos, las
películas de animación o la influencia de las críticas del adulto. Progresivamente, a través de
numerosas repeticiones expresivas y vivencias de experiencias emotivas, los dibujos se irán
completando con detalles. Al mismo tiempo se organizarán de manera más rígida y
convencional. Hacia los 6 años, dejará de variar y modificar los símbolos representativos, para
establecer un cierto esquema de cada cosa, que repetirá continuamente. En cuanto a la
elección del color, Lowenfeld dice que los niños de esta etapa están menos interesados en el
cromatismo, que en la forma. Hay poca relación entre los objetos que pinta y su color real. La
relación es más sentimental que de otro estilo. Probablemente elija su color favorito para
representar a su madre, y un color amarillo para pintar un cuento gracioso, o marrón para una
tema triste. Muchas veces la elección es sólo por asuntos mecánicos, emplean simplemente el
color que tienen más cerca, o el más espeso, o el que tiene el pincel más limpio. La función del
adulto es dar todas las posibilidades para que la criatura experimente, debe permitir que el
niño descubra por sí mismo. Entre niños de esta edad, el espacio es entendido como todo lo
que rodea a la figura principal. Los objetos secundarios representados, "flotan" alrededor de
esa figura central.
ETAPA ESQUEMÁTICA (DE 7 A 9 AÑOS).
Se desarrolla un concepto definido de la forma. El niño intente describir en sus dibujos partes
de su ambiente. Ya existe una relación objeto-color y al tratamiento del espacio se incluye el
factor tiempo. En un mismo dibujo suelen aparecer diferentes secuencias de tiempo o distintas
acciones que han tenido lugar en momentos separados.
ETAPA DEL REALISMO (DE 9 A 12 AÑOS).
A esta edad los niños comienzan a sentirse miembros de la sociedad y del ambiente en que
viven. Es la etapa de la pandilla de amigos. Sus dibujos comienzan a ser más detallados y
comienzan a entrar en la búsqueda de la proporcionalidad, la perspectiva y el movimiento,
flexibilizando las figuras. Pero todavía los dibujos son más simbólicos que representativos de la
realidad.

Kellogg, Rhoda: Análisis de la expresión plástica del
preescolar.
El desarrollo gráfico va unido al desarrollo motriz, cognitivo e intelectual. De este modo vemos
como en estudios gráficos realizados con adultos discapacitados intelectuales, los trazos que
aparecen en los dibujos, corresponden a los mismos que realizan los niños con una edad
intelectual similar.
Si se fomenta la evolución del grafismo, mediante ejercicios de prácticas motrices adecuadas
para superar esos trazos, el niño pasa más rápidamente a la siguiente etapa evolutiva, pero sin
dar ningún salto en su proceso de desarrollo. Este desarrollo grafico va unido a un mayor
avance en el desarrollo intelectual, aprendiendo más deprisa habilidades de expresión tanto
grafica como verbal.
Con el objetivo de provocar esta evolución, numerosos pedagogos han investigado materiales
didácticos que ayuden en el aprendizaje del dibujo, siempre desde una perspectiva
globalizadora e integradora de las diferentes dimensiones:
- Cognitiva
- Emocional
- Psicomotora

Garabatos básicos

En esta inicial etapa del dibujo, se registran 20 tipos de garabatos básicos que responden a la
variación de movimiento muscular del brazo; este movimiento del brazo al principio parte de
la zona del hombro y no requiere un control visual. Cuando un niño no puede realizarlos revela
algún tipo de deficiencia mental o física.

Al principio, este joven creador no considera los límites del papel. Para comprender sus dibujos
es necesario observar el proceso de realización del garabato, desde el principio hasta el final,
con el fin de entender el tipo de esquema realizado por su autor.
Son grafismos que hace el niño de forma involuntaria y descontrolada, no tiene control
manual.

Patrones de disposición

En este segundo momento del garabato, el niño no controla visualmente los trazos sobre el
papel. Sin embargo existen pruebas fundadas de que ve la superficie como un todo y reacciona
ante ella. La ubicación del garabato sobre la superficie blanca de la hoja indica que el niño
tiene conciencia del perímetro del papel. Por lo que dibuja en el centro, mitad superior,
diagonal izquierda, etc.

Existe una tendencia por colocar el papel en sentido horizontal, los dibujos se analizan según el
recorrido del garabato y la ubicación sobre el papel, la dirección del grafismo sugiere formas
triangulares, circulares, arcos, cuadradas, Los ejemplos que la naturaleza nos proporciona (sol,
casas, árboles, nubes, etc.) son simplificados por la mente de forma natural.


Diagramas Nacientes
En un tercer estadio los niños forman líneas que crean cruces y cortes en el trazo que son
controladas por su propia visión, por esta razón el grafismo comienza a complicarse,
se pone en duda que el trazado de formas geométricas (triángulos, rombos, cuadrados, etc.) se
deba a la percepción previa que se haya podido hacer de ellas.
Es importante observar el proceso de elaboración de estas formas para comprender que toda
esa suerte de geometrías son trazadas inconscientemente por la mente y el brazo impulsivo
del niño; porque todavía no han percibido y comprendido de forma clara lo que en la
naturaleza se corresponde con alguna de estas figuras geométricas.
Los tipos de diagramas son rectángulo, cuadrado, el óvalo, el triángulo, la cruz griega y la cruz
de san Andrés y una última que es irregular. Los diagramas indican el desarrollo controlado de
las líneas y la acción de la memoria y nos muestran una planificación y deliberación por la
interacción entre ojo y brazo.











Combinaciones

El proceso se va haciendo cada vez más complejo en las combinaciones, va existiendo un
desarrollo que genera una coherencia de estructuras lógicas que se convertirán en la base del
su arte espontáneo.

Una combinación se constituye por la unión de dos diagramas. La combinación más utilizada es
la cruz griega o de san Andrés unida a un óvalo, rectángulo o forma irregular.



Los agregados

En este periodo, el niño se comporta como un pequeño artista debido al repertorio de
diagramas que ha memorizado y asimilado en sus anteriores trabajos. Su estilo se empieza a
hacer personal diferenciándose del resto de los niños.

El agregado es un grupo de tres diagramas con casi infinitas combinaciones. Una mayor
tensión muscular y la atención ocular provocarán trazos más intensos o menos. En definitiva,
el agregado será más audaz o complejo en función de la atención prestada al dibujo en su
realización. Estas estructuras no figurativas serán utilizadas como unidades de construcción de
sus primeros dibujos figurativos.





Los mandalas

El mandala es un tipo de combinación en que un óvalo o un cuadrado se dividen en cuadrantes
generados por una cruz griega o latina. Estas estructuras no figurativas se convertirán en las
unidades de construcción de sus primeros dibujos figurativos

Es una forma geométrica de carácter arquetípico que se repite en diferentes culturas pero con
significados diferentes. Por ejemplo, en el budismo y el hinduismo son diagramas o
representaciones esquemáticas y simbólicas del macrocosmos y el microcosmos.







Los soles

El sol es una estructura simple sin embargo es complicado ver está figura hasta los tres años
una vez que ha dibujado agregados complejos. La mente del niño va memorizando las
estructuras más simples y rechazando las más complejas; se va haciendo con un vocabulario
de grafismos que a la postre será el recurso con el que empezará a componer los primeros
dibujos figurativos.

Aunque el adulto identifique estas formas simples como soles, el niño no tiene conciencia de
que lo que está dibujando se asemeja a un sol. Se encuentran semejanzas entre los estudios de
soles realizados por los arqueólogos del arte prehistórico y los que de manera involuntaria
crean los niños.




Los radiales

Los radiales son un conjunto de líneas que nacen de un punto o de una zona reducida de
donde van brotando líneas en sentido radial. Puede ser uno de los patrones de disposición que
parten de la zona baja horizontal del papel y que, poco a poco, se ubican en el centro de la
hoja.

Con respecto a lo que argumentaba el antropólogo Morris de las capacidades creativas de los
chimpancés, éstos nunca llegan a resolver estructuras complejas como los agregados. Lo más
avanzado que se conoce de este animal es un diagrama oval con dos breves líneas. No tienen
tanta capacidad para recordar como lo niños, por eso no progresan.




La figura humana

El origen del primer dibujo de la figura humana pudiera estar en el garabato (círculo con
circunferencia) que se convierte en diagrama oval y que a su vez se transforma en agregado en
forma de cara. Las partes del cuerpo que suelen acompañar a este agregado se detectan en los
garabatos (líneas vertical, horizontal, diagonal y circular simples) y en todos los diagramas.
También son claves las influencias de mandalas, soles y radiales. El esquema de su evolución
gráfica abarca desde los cuatro a los ocho años, si bien hay que considerar como antecedentes
los garabatos con nombre que aparecen mucho antes. Así pues, se pueden establecer las
siguientes etapas, en las que distinguimos las siguientes características:
 2 a 4 años: garabato con nombre.
 4 a 6 años: búsqueda de esquemas complejos, repeticiones para afianzarlos y
variaciones según cambio de conceptos.
 6 a 8 años: esquema definitivo.

También se pueden establecer variaciones emocionales:
 Desproporciones (exagerar o disminuir diversas partes según importancia).
 Omisiones (falta de partes especialmente conflictivas).
 Estereotipos (repetición de esquemas sin variaciones perceptibles).

La figura humana es el motivo favorito para el arte infantil. No procede de la observación de la
vida cotidiana y presenta un estadio evolutivo avanzado de la capacidad mental de creación. El
niño que desarrolle dibujos de una gran variedad de ellas no debería manifestar ningún
problema de aprendizaje, ni en lectura, ni en escritura, ni en comprensión... No será su
capacidad intelectual sino otra cosa (factores emocionales, ambientales, etc.) lo que no
funcione bien. En la mayoría de los casos las figuras humanas representan al propio niño o a
las personas que forman parte de su entorno. Los rasgos más importantes suelen ser el rostro
y las posiciones de los brazos y de los pies.

Muchos son los tipos, en el momento de su génesis y desarrollo, que podemos distinguir:
 La primera figura humana recibe el nombre de figura con trazos en la parte superior
de la cabeza, debido a unos signos de múltiples formas posibles, que tiene localizadas
en ese lugar. Se deben al recuerdo del equilibrio mandaloide, que se refuerza con unas
extremidades (que el niño puede denominar también «orejas» que salen de la parte
central de la cabeza. Se denota claramente que no procede de la observación del
mundo exterior, sino de la evolución de sus garabatos precedentes.
 La figura humana sin trazos surge de la evolución de la anterior. En ella se alargan
voluntariamente las extremidades, sobre todo las inferiores. De ellas suelen surgir
después las superiores. Ya no sugiere una mandala, sino un diagrama.
 La figura humana mandaloide encaja en un círculo cruzado, con cabeza, brazos,
piernas y pelo en equilibrio de cruz. Puede basarse en la cruz griega o la de aspa.
 La figura humana radial suele manifestarse con los brazos caídos, por lo que también
es frecuente interpretarla erróneamente: no revela fatiga, ni cansancio.
 La figura humana sin brazos constituye también un diagrama y, a veces, también un
patrón de disposición. Lowenfeld la considera «expresión de un estado de ánimo
individualista». Sin embargo, todos los niños la hacen, y siempre después de haber
realizado la figura con brazos, por lo que su omisión no puede achacarse a inmadurez
o distracción, sino a finalidades estéticas.
 La figura humana sin piernas es un caso relativamente raro. Puede responder a
razones estéticas, pero el caso más frecuente es que se deba a trabajos inacabados.
 El agregado humanoide es una figura con cara, en la que algunos trazos pueden
sugerir el tronco y las extremidades. No es dominante en el desarrollo evolutivo ni
tampoco frecuente.
 La figura humana en agregado es una incorporación de rasgos humanoides a formas
no figurativas. Su realización surge a posteriori de la realización de un agregado
cualquiera, en el que el niño (tal vez por indicación del adulto) cree reconocer rasgos
humanos, que acentúa colocándole ojos, boca, etc. Revela que el niño considera la
figura como una unidad estética incorporada a la totalidad de su dibujo.
 La figura humana con orejas tiene a ambos lados de la cabeza unos trazos que le dan
ese nombre. Están situados en el lugar que previamente ocupaban los brazos. Sigue
manteniendo configuración mandaloide esto es, de equilibrio. No muestra ningún
interés anatómico, ni por el tamaño ni por la forma de las orejas.
 La figura humana con brazos alados es bastante común. Sustituye los brazos por unos
grafismos variadísimos realizados solamente por razones estéticas. Como en el caso
anterior, el niño sabe cómo son los brazos, pero no siente necesidad de asemejarlos a
sus grafías.
 La figura humana con cabeza grande y cabeza pequeña denota la influencia del arte
adulto manifestado en los
cómics y televisión. En el
primer caso se confiere al
dibujo un equilibrio vertical,
mientras que la segunda
produce un efecto triangular
de conjunto.
 La figura humana en parejas
puede mostrar similitudes o
mostrar diferencias, caso
que lleva al adulto a
juzgarlas. Estos juicios
presentan la dificultad de que esta división en sexos está debida a los detalles y los
ropajes, que pueden ser diferentes en cada cultura. Los niños no suelen mostrar
interés por dibujar los órganos sexuales porque hasta los 6 años no tienen interés por
las anatomías realistas. Además no hay que olvidar algunas razones de tipo
sociocultural, como los tabúes, que suelen retrasar dichas manifestaciones.
 La figura humana en grupos puede aparecer con el mismo tamaño o mostrando
gradaciones. En este caso se las llama «familias» y las semejanzas -no obstante- siguen
primando sobre las diferencias. Los distintos tamaños hacen referencia a la edad o al
sexo.
 La figura humana de palotes es una versión bastante tardía y poco común. Para
Kellogg se suele aprender copiando los modelos que ofrecen los adultos cuando
intentan explicar a un niño cómo deben dibujar a un ser humano. También puede
copiarse del trabajo de los otros niños. Parece ser que constituye una reducción
espontánea del concepto de ser humano que tiene el niño.








Otras figuras

Además de figuras humanas, el arte infantil se puebla de toda una serie de formas. Como
ocurre con todo lo precedente, serán los garabatos básicos y su posterior evolución lo que
motive las primeras de estas manifestaciones. Más tarde, con la intervención del adulto, se
producirán cambios y variantes que los irán poco a poco transformando. Pero en un principio, -
como en el caso de las figuras humanas-, se trata de formas universales:
 Los animales. Los primeros intentos del niño por
dibujar animales pueden tener como resultado que
apenas se distinguen de la figura humana. En dichos
esquemas se colocan los mismos elementos pero en
distinta posición, variando para el niño su significado. La
más frecuente consiste en colocar horizontalmente la
posición del tronco, incorporando las extremidades
(aunque no necesariamente) a la parte inferior del
dibujo. Es una transformación nada difícil para un niño
de cuatro años. Puede ayudarle el hecho de que los
adultos utilicen esquemas muy similares a los suyos
cuando dibujan animales.
 Las casas. Las casas se dibujan combinando
diagramas de forma diversa y, en un principio, nunca
como observación de las casas de la calle. Sin embargo, la intervención del adulto es
muy rápida en este caso, lo que hace al niño adoptar un tipo que intentará incluir
entre sus grafismos. Sus formas son arquetípicas y universales. Son parecidas en todo
el mundo y en las diferentes culturas. Son uno de los elementos que el arte adulto
menos evolucionado mejor conserva. Los elementos de la casa (ventanas, puertas,
chimenea, tejados, humo, caminos...) se corresponden igualmente a diagramas y no
son pretendidamente realistas. Por otra parte, estos elementos no siempre tienen por
qué representarse en las casas.
 Las plantas. Se incluyen en este tipo todos
los elementos vegetales, principalmente
árboles y flores. Su origen está en todos los
garabatos precedentes. Más claramente en
las mandalas, soles y radiales para las flores y
en la figura humana sin brazos para los
árboles. En éstos son incluidos trazos
innecesarios para una configuración natural
del rostro, que hace que se les califique
como árboles frutales o en flor. Los árboles y
las flores no se dibujan según su tamaño real
ni según las proporciones que mantienen con
el resto de figuras. Los niños son conscientes
de éstas, pero prefieren someter sus dibujos
a finalidades estéticas. Cuando las
estructuras mandaloides aparecen en los árboles se asemejan a las ramas. La
influencia del adulto se manifiesta aquí muy claramente con la configuración del árbol
en forma de diagrama triangular. Se debe a razones culturales y suele denominárselos
árboles navideños. Los adornos, etc. son la más clara influencia del adulto.
 Los transportes. Los dibujos de este tipo incluyen coches, barcos, aviones, trenes,
cohetes... Aunque sus formas procedan de los garabatos anteriores y sus primeras
manifestaciones sean similares a las casas, son unos elementos extraordinariamente
influenciados por el entorno, ya que se asimilan los diferentes ejemplos que la
sociedad propone. Los esquemas suelen ser comunes en lo referente a coches y
barcos, así como a pájaros y aviones. La novedad que aportan es que una vez que el
niño descubre esquemas válidos para la opinión del adulto y para la suya propia, los
combinará en diferentes escenas que pueden dar lugar a verdaderos juegos que el
niño practica sobre el papel, solo o con compañía de otros.

Algunas de las figuras más usuales que aparecen en los dibujos infantiles y su posible
significado, aunque este es un campo extenso y complejo, pudieran ser los siguientes:
 La casa: Representa las emociones vividas desde el punto de vista social y nos
transmite una información importante sobre su grado
de apertura o de cerrazón con respecto a su entorno
inmediato.
 El sol: Representa la energía masculina y define
nuestro lado más independiente y combativo.
 La luna: Al contrario que el sol, representa la
energía femenina, íntimamente ligada a la dulzura, la
adaptación al entorno y la intuición.
 Las nubes: Denotan una sensibilidad hacia el
ambiente social, el niño es consciente de que la vida
tiene tanto momentos agradables como otros más
difíciles.
 Arco iris: Símbolo de paz y armonía, representa
la protección.
 El árbol: Afecta a los aspectos emotivo, físico e
intelectual del niño. Puede que sea la figura más
completa en el dibujo infantil, ya que se puede analizar por partes: la base (o raíces)
(energía física del niño), el tronco (actitud hacia el exterior) y las ramas (imaginación y
creatividad).
 Flores: el niño está deseando agradar a los demás.
 Animales: Según el tipo de animal el niño dibuje nos señalará el tipo de
preocupaciones o necesidades que tiene (físicas, emotivas, intelectuales…).
 Vehículos: Nos indican la actitud social del niño, es decir cómo se “conduce” con los
demás.

El dibujo infantil: Principios
1. El principio de aplicación múltiple por el que
1. El principio de aplicación múltiple:
Una misma forma puede servir para representar muchas cosas diferentes. Este fenómeno al
que también se ha denominado proceso de esquematización consiste en utilizar una figura
simple, un círculo, un rectángulo, un triángulo, u otras no necesariamente geométricas, para
representar una gran variedad de objetos o partes del
cuerpo humano. Un círculo puede servir para dibujar
la cabeza, las manos, los ojos, etc. Este proceso es de
una gran utilidad al dibujante, tanto pequeño como
adulto, por la economía de medios y esfuerzo que
implica. Con un reducido “vocabulario” gráfico se
puede dibujar cualquier cosa.


2. El principio de la línea de base:
Los personajes y objetos necesitan un punto de apoyo
explícito sobre la que situarse, una línea de suelo o base,
que tendrá su contrapartida en la línea del cielo.


3. El principio de perpendicularidad:
La relación entre un objeto y la base en la que se apoya es
preferentemente perpendicular, sea cual sea la
orientación concreta que tenga esa base. Con ello
siempre que esa línea de base se aparte de la horizontal
(el tejado de una casa, la ladera de una montaña, etc.) los
objetos o personajes que sobre ella se dibujan son
perpendiculares a su base propia, aunque en el conjunto
de la escena parezcan inclinados o torcidos.


4. Principio de la importancia del tamaño:
Lo más importante ya sea desde un punto de vista emocional,
funcional o semántico, debe tener un tamaño mayor que lo
secundario. Por ello, el brazo que ejecuta una acción se dibujará
más grande que el que no hace nada, o las partes del cuerpo de
mayor importancia expresiva, como los ojos y la boca, adquirirán
unas proporciones desmesuradas.

5. Principio de aislamiento de cada parte del conjunto:
Para representar un conjunto compuesto de elementos
similares, la mano y los dedos, el cabello y cada unos de los
pelos, etc., se preferirá dibujar los elementos constitutivos,
uno a uno, y en su disposición característica como si se
tratase de unidades aisladas antes que someterlos a la
organización general del conjunto.


6. Principio del imperativo territorial:
Cada cosa dispone de su espacio propio inviolable,
por lo que será muy difícil que aparezcan
solapamientos, ocultamientos o superposiciones. Por
ello los sombreros son tangentes a la cabeza, o las
pistolas tangentes a los dedos de la mano.


7. Principio de la forma ejemplar:
De entre los posibles modos de representación de
un objeto se preferirá aquel que mejor describe
sus principales cualidades. Esto significa que cada
parte de un objeto o personaje, y cada objeto y
personaje dentro de la misma escena aparecerá
representado de la forma que mayor información
proporcione de ese elemento, aunque ello
contradiga su situación concreta en ese conjunto.
En general, las representaciones que se
aproximen a la proyección ortogonal serán las preferidas.


8. Principio de abatimiento:
Los elementos eminentemente verticales
(personas, casas, etc.) serán dibujados
frontalmente y los elementos eminentemente
horizontales (campos cultivados, piscinas,
mesas, carreteras, etc.) aparecerán “a vista de
pájaro”, de tal manera que siempre se
presente al espectador la superficie más
extensa del objeto.


9. Principio de simultaneidad de distintos puntos de vista:
Cada parte de la figura se dibujará de
acuerdo con el punto de vista que más se
aproxime a la “forma ejemplar” de esa
parte. Por consiguiente las orejas y los ojos
se presentarán habitualmente de frente,
ya esté el conjunto de la cabeza de frente
o perfil, mientras que las manos y los pies
tenderán a girar hasta mostrar su cara
interior completa.


10. Principio de los Rayos X:
Por el que se dibuja todo lo que sea necesario describir explícitamente en la imagen. De este
modo, se podrá contemplar tanto el interior como el exterior de los edificios y vehículos.





María Montessori

“El niño contiene en si mismo las potencialidades que determinan su desarrollo, y este
ultimo toma sus características del mundo que lo rodea”

“La parte más importante de la vida no corresponde a los estudios universitarios, si no
al primer periodo, que se extiende desde el nacimiento hasta los seis años, porque en este
periodo se forma la inteligencia, el gran instrumento del hombre. Y no solo la inteligencia sino
el conjunto de las facultades psíquica”

Fue la primera mujer medica italiana, nominada en tres ocasiones para recibir el
premio Nobel de la paz (1949, 1950 y 1951), también proporcionó al mundo un nuevo método
de enseñanza para los menores.

Nació en Chiaravelle en 1870, una provincia de
Ancona de Italia, en el seno de una familia de clase
media, por lo que tuvo la oportunidad de asistir a la
universidad y convertirse en la primera medica que
tuvo Italia. Al término de sus estudios, ingresó como
ayudante de la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de
Roma, lugar donde trabajo en la educación de menores
con algún tipo de deficiencia mental, aplico métodos
experimentales de dos profesores franceses que ella
admiraba. Así, logró que los niños aprendieran a leer y
escribir.

Logró que los infantes con capacidades diferentes aprendieran mediante el refuerzo de
su autoestima con juegos y trabajos manuales. Una vez que ellos sentían que podían avanzar,
iba trasmitiéndoles el conocimiento de las letras y los números. En poco tiempo empezó a ser
respetada entre el pequeño grupo de profesores y de padres que la conocían. Ella pensó que
su método podría ser más eficaz si lo ponía en práctica con chicos que no tuvieran ningún tipo
de dificultad. El principio básico que ella sostenía era que el niño necesitaba estímulos y
libertad para aprender. El maestro tenía que dejar que el alumno expresara sus gustos, sus
preferencias y algo más importante aún, había que dejar que se equivocara y volviera a
intentar lo que había iniciado.

Entonces propuso cambiar el rol dominante del profesor para dejar que el alumno
tuviera un papel más activo y dinámico en el proceso de aprendizaje. Fue capaz de dejar en el
pasado la típica idea de las aulas oscuras, sin ventanas, ambientadas solo con una pizarra
negra, donde los alumnos estaban como estatuas, alineados en sus bancos donde los
pequeños podían moverse sin problemas y contaban con elementos como cubos, cajas de
colores, etc. Con lo que se estimula el cerebro, el intelecto y la capacidad de comunicación
infantil.

Con base a ello, en enero de 1907, fundó en Roma la primera “Casa para niños”, donde
los menores contaban con pequeños muebles sencillos y un magnifico material pedagógico
(formas geométricas, aros, palos, lápices de colores, pinceles, pinturas de varios colores…), que
iban haciendo que el aprendizaje fuera ameno, casi como un juego. La influencia que tuvo a
doctora con su sistema fue mundial y gran parte de sus ideas hoy forman parte de nuestro
conocimiento, lenguaje y manera de entender a los niños.

El método Montessori está basado en observaciones científicas hechas por su creadora
relacionadas con la capacidad de los
niños (casi sin esfuerzo), para absorber
conocimiento de su alrededor, así como
el interés que ellos tenían por materiales
que se pudieran manipular. Cada pedazo
de equipo, ejercicio y método
desarrollado, estuvo basado en lo que
ella observó, sobre todo en lo que los
niños hacían “naturalmente”, es decir,
por si mismos, sin ayuda de adultos.

Con el método Montessoriano los niños aprenden a leer, escribir, contar, y sumar
antes de completar los seis años de edad. Su sistema, junto con el material pedagógico, tiene
un gran valor y cualidades didácticas, pero la eficacia de este material radica en el principio
construido con la base en el estudio y la compresión de la actividad intelectual y el
desenvolvimiento moral del infante.

En 1909 Montessori dicta el primer curso de formación profesional en la “Citta di
Castella”.
En 1911 deja la consulta médica y se dedica al trabajo pedagógico.
En 1913 Alexander Graham Bell y su esposa Mabel inauguran la Asociación Educativa
Montessori en su hogar de Washington, Estados Unidos.
Para 1915 capta la atención del mundo con su trabajo en la “Casa de Cristal” en
Panama-Pacific International Exhibition (San Francisco).
En 1917 el gobierno de España la invita a inaugurar un instituto de investigación.
En 1919 comienza una serie de cursos de aprendizajes a los profesores en Londres.
En 1922 fue nombrada inspectora de las escuelas en Italia. Por acusar públicamente al
régimen de Benito Mussolini, de “formar a la juventud según sus moldes brutales”; es
expulsada de Italia.
En 1933 se estableció en Barcelona. Su método empieza a conocerse. Viaja a Barcelona
y es rescatada por un crucero británico.
En 1936 durante la Guerra Civil Española, inaugura el “Training Centre en Laren (Países
Bajos)”
Falleció en 1952, en Noordwijk (Holanda) tras aportar a la pedagogía un nuevo método
y el material didáctico que hoy es de gran ayuda en el periodo de formación preescolar.

Algunos principios de la educación Montessori

- Movimientos y cognición: observó que los niños pequeños expresan sus
pensamientos con movimientos de las manos, lo que la llevó a relacionar el
movimiento y las sensaciones con el proceso del pensamiento y el desarrollo del
conocimiento. En la educación Montessori existe una manipulación intensa de objetos
concretos, materiales desarrollados por ella misma que refinan los sentidos, favorecen
el desarrollo del pensamiento abstracto e introducen a los niños a la alfabetización, a
conceptos de matemática, geometría y geografía.

- Libre elección: entendía el desarrollo del niño como un proceso a través del cual el
niño es crecientemente capaz de ser independiente en su entorno. Esta educación
marca límites definidos dentro de los cuales los niños pueden ejercer la libre elección y
tomar sus propias decisiones. La libertad de elección, de movimiento y de
comunicación ayudan a desarrollar la voluntad, la autodisciplina y la responsabilidad
en el propio aprendizaje.

- Interés: observo que un niño aprende
mejor en contextos de interés, ya sea
de preferencias personales o en
contextos de interés creados por el
guía o por el entorno. Basándose en
sus observaciones, creo materiales que
responden al interés de los niños. Las
guías en el aula Montessori están
entrenadas para dar lecciones, de
forma individual o grupal, de cómo
inspirar a los niños a explorar y a hacer preguntas, presentando suficiente información
para despertar curiosidad. La educación Montessori capitaliza los periodos de
desarrollo del niño en los cuales muestran interés por algún tema en particular. En los
años de educación primaria, los materiales Montessori y las lecciones básicas siguen el
Currículo Fundacional que asegura los conocimientos fundamentales, pero a partir de
allí el niño dirige su imaginación hacia áreas particulares más allá de la currícula básica,
según su propio interés e inquietud.

- La recompensa es interna: las recompensas externas son disruptivas a la
concentración del niño. Los periodos de concentración intensa y sostenida son
centrales en la educación Montessori. La repetición de una actividad una y otra vez en
los niños de preescolar les permite un alto grado de concentración que es fundamental
en su desarrollo. Los materiales diseñados por ella marcan el error al niño sin
necesidad de ayuda externa, de modo que la realización del error y la sensación de
logro son internas. Esto contribuye a la autoestima y el sentido de responsabilidad
además de lograr la incorporación más compleja y profunda de conceptos.

- Interacción social en el aula: el aula Montessori es un aula integrada que agrupa
niños de 3 a 5, de 6 a 8 y de 9 a 12 años. Las edades integradas en rangos de tres años
ayudan a desarrollar la socialización y el liderazgo. Los niños en el aula Montessori son
libres de trabajar de forma individual o grupal según su preferencia. Los niños de
preescolar trabajan en general de forma individual aun que les gusta estar
acompañados, mientras que los años más avanzados, ósea, primaria, los niños son
intensamente sociales y trabajan en grupos. Los niños en el aula Montessori están
acostumbrados a interactuar con niños de distintas edades, los más pequeños
aprenden y despiertan su interés mirando a los mayores y los mayores incorporan y
elaboran su conocimiento de forma más completa al enseñarles a los más pequeños. A
pesar del enfoque individual de la educación Montessori, el aula es un lugar
intensamente social, donde los niños aprenden a convivir con niños de distintas
edades y habilidades, ambiente de respeto y tolerancia que promuévela autoestima y
el sentido de logro.

- Aprendizaje en contexto: en el aula Montessori los niños, en lugar de aprender de
lo que dicen las maestras y los libros de texto, aprenden haciendo cosas, manipulando
objetos e interactuando con el medio, es un aprendizaje activo y que toma como
punto de partida el contexto en el que crece y se desarrolla el niño. El aula Montessori
es como un laboratorio universitario,
donde cada niño persigue su propio
interés y desarrolla su propio
proyecto. Los niños reciben lecciones
en todas las áreas del currículo pero
luego persiguen sus propios intereses
estableciendo relaciones a partir de
sus investigaciones, las lecciones y las
conversaciones con sus compañeros.

- El rol del maestro Montessori: este maestro es un guía, un observador, un
facilitador. María Montessori dijo que “el mayor signo de éxito de un maestro es ser
capaz de decir: los niños están trabajando como si yo no existiera”. La guía Montessori
prepara un ambiente ordenado, que despierta el interés del niño y lo insta a explorar,
a hacerse preguntas. La guía marca límites claros y luego deja que el niño sea libre
dentro de esos límites, respondiendo positivamente a las necesidades del niño al
mismo tiempo que mantiene sus expectativas altas. La maestra presenta al niño una
variedad de actividades que conllevan un propósito o utilidad concreta; a través de la
observación reconoce el interés y las necesidades de cada niño y le proporciona el
trabajo que evolutivamente le corresponde.


- Orden en el ambiente y en la mente: este aula tiene un ambiente muy organizado,
física y conceptualmente. El aula se halla dividida en áreas temáticas dentro de las
cuales se exhiben los materiales de trabajo siguiendo un orden de complejidad. En el
aula solo existe un solo ejemplar de cada material. El niño que usa un material debe
devolverlo a su lugar en las mismas condiciones que lo encontró para que pueda ser
utilizado por otros compañeros. De esta manera, el niño aprende a respetar el
ambiente y el trabajo de sus compañeros. Los materiales Montessori están diseñados
científicamente para ayudar al niño en su desarrollo, cada material aísla un concepto
en particular y los materiales están graduados u ordenados en cuanto a la complejidad
de los conceptos que introducen, de tal manera que van construyendo conocimientos
de forma gradual, clara, sistemática y acumulativa, o sea siguiendo un procedimiento
científico. Investigaciones en neurociencias confirman que el desarrollo de la
estructura neurológica como también las capacidades de la persona, siguen reglas
jerárquicas, de de forma tal que lo logros posteriores se construyen sobre bases
fundacionales desarrolladas anteriormente. El orden en el ambiente se traduce en
claridad de pensamiento y concentración y promueven el desarrollo sano de la
personalidad.