Tos convulsa, tosferina o coqueluche

Definición
La Tosferina es una enfermedad infecciosa bacteriana aguda, que afecta el tracto respiratorio
producida por el bacilo gram negativo, Bordetella pertussis y es transmitida desde un individuo
infectado a uno susceptible o, menos frecuentemente, por el bacilo Bordetella parapertussis. Los
cuadros causados por este bacilo B. pertussi y parapertussis son similares, aunque parapertussis
es generalmente más suave y sólo es posible diferenciarlos a través de exámenes de laboratorio.y
contagiosa muy frecuente en la infancia debida al haemophylus pertussis, caracterizada por catarro
(flujo líquido) de las vías respiratorias y con paroxismos peculiares de tos que la distinguen. La
Tosferina tiene un periodo de incubación de dos semanas, un periodo catarral de una a dos
semanas, un periodo paroxístico de tres a cuatro semanas y un periodo de declinación.
Esta enfermedad es una infección inmune prevenible puede ser grave en lactantes son de mayor
gravedad en los menores de un año.
Cómo se transmite
La Tos Convulsiva es altamente contagiosa, Y se transmite de persona a persona al toser o
estornudar, o cuando hay un contacto prolongado con la persona enferma, por ejemplo en el
hogar, colegio, sala cuna o jardín infantil.
Los bebés se contagian por lo general de sus hermanos mayores o de sus padres que pueden
tener la enfermedad sin ni siquiera saberlo. A diferencia de lo adultos, los niños menores a un año
tienen una alta probabilidad de desarrollar complicaciones graves, siendo la más común la
neumonía. También les puede provocar la muerte.
La bacteria, que vive solamente en el ser humano, se aloja en la boca, garganta, y/o la nariz de la
persona infectada, transmitiéndose por contacto directo de persona a persona, mediante gotitas de
secreciones respiratorias expulsadas al respirar, toser o estornudar.
Estas gotitas se depositan también en las manos del enfermo cuando éste se las lleva a la boca o
al estornudar y, de esta manera, el bacilo se transmite a los demás a través de los objetos que
toca la persona enferma.
El momento de mayor transmisión de la enfermedad se produce durante el período catarral, entre
los 5 y 7 días de enfermedad, aunque puede extenderse hasta tres semanas si el enfermo no ha
recibido tratamiento. Por esta razón, es necesario separar a la persona sospechosa de tener esta
enfermedad de los lactantes que no han recibido aún la vacunación DPT y de los niños de corta
edad, hasta que el paciente haya recibido por lo menos 5 días de tratamiento.
Síntomas
En general, esta enfermedad se incuba durante una a tres semanas y pueden distinguirse tres
etapas. A continuación se enumeran los síntomas más frecuentes de la tos ferina, de acuerdo con
cada etapa. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas
pueden incluir:
 Etapa catarral (a menudo dura entre una y dos semanas):
 tos moderada
 fiebre baja
 goteo nasal
 Etapa aguda (puede durar varias semanas):
 la tos empeora, convirtiéndose en tos convulsiva
 la tos es seca y violenta
 la tos termina con un silbido durante la inspiración
 pueden presentarse vómitos junto con la tos, y puede parecer que el niño se ahoga
con el vómito
 la tos puede comenzar como consecuencia de varios factores como por ejemplo, al
alimentarse, al llorar o al jugar
 Etapa de convalecencia (comienza generalmente alrededor de la cuarta semana):
 desaparecen en primer lugar los vómitos y la tos ferina
 en general, la tos disminuye a partir de la sexta semana aproximadamente, pero
puede continuar durante uno o dos meses
La tosferina puede durar varias semanas y puede derivar luego en una neumonía.
En un comienzo la tos convulsa manifiesta los síntomas de un resfriado común:
- Congestión nasal
- Moqueo
- Estornudos
- Tos
- Fiebre leve
Pero luego de una o dos semanas puede comenzar la tos fuerte. Los accesos de tos pueden ser
intensos, rápidos y repetidos al punto que la persona tiene que hacer un esfuerzo mayor para
respirar. En los bebés se puede presentar apnea -una pausa en el ritmo de la respiración-,
dificultad para alimentarlo y tos.
La enfermedad se inicia con un romadizo de comienzo lento y con tos irritante. Esta tos de a poco,
en un plazo aproximado de una o dos semanas, se vuelve paroxística. Los paroxismos
son accesos de tos repetidos y violentos, que pueden ser seguidos de un silbido (estridor) al
inspirar y, en ocasiones, de vómito. Esta tos puede permanecer durante 2 meses o más, aun
cuando la enfermedad aguda haya terminado.
Se reconocen tres períodos en la enfermedad:
Período catarral: se caracteriza por romadizo, malestar, falta de apetito, tos
nocturna y, en algunas ocasiones, fiebre. Este período dura aproximadamente 2 semanas
y se puede confundir con cualquier otro cuadro de enfermedad respiratoria.
Período paroxístico: durante aproximadamente 4 semanas se
producen accesos de tos que terminan en un silbido o estridor al inspirar. Su principal
característica es la dificultad que se produce al inspirar, luego de accesos de tos repetidos
y violentos de aproximadamente 5 golpes cada uno. Esta tos puede estar acompañada de
un moco grueso que obstruye las vías respiratorias, de secreción nasal espesa y de
vómitos.

Los niños menores de 6 meses, que no tienen la fuerza necesaria para toser, no presentan
paroxismos si no apneas, es decir, imposibilidad de respirar, siendo ésta la principal causa
de muerte relacionada con Tos Convulsiva.

En este período se pueden presentar complicaciones, como pérdida de conciencia,
convulsiones y neumonía, especialmente entre los niños menores de un año. Aunque no
ocurre a menudo, las complicaciones pueden producir daño cerebral.
Diagnósticos
El diagnóstico de la tos ferina es, en muchas ocasiones, difícil de determinar.
El diagnóstico de la tos ferina en sus primeras etapas puede ser difícil porque los signos y
síntomas son parecidos a los de otras enfermedades respiratorias comunes, como un resfriado,
gripe o bronquitis.
A veces, el médico puede diagnosticar tos ferina simplemente preguntando sobre los síntomas y
escuchando la tos. Pueden ser necesarias pruebas médicas para confirmar el diagnóstico, como
por ejemplo:
 Un cultivo y análisis de la nariz o la garganta: El médico toma una muestra de la garganta o la nariz
o y la envía a un laboratorio para comprobar si está la bacteria de la tos ferina
 Análisis de sangre: Se realiza para para comprobar si hay un recuento elevado de glóbulos
blancos. Los glóbulos blancos ayudan al organismo a combatir infecciones, como la tos ferina. Un
alto número de glóbulos blancos suele indicar la presencia de una infección o inflamación. Esta es
una prueba general y no específica para la tos ferina
 Radiografía de tórax: El médico puede ordenar una radiografía para comprobar la presencia de
inflamación o líquido en los pulmones, que puede ocurrir cuando una neumonía complica la tos
ferina y otras infecciones respiratorias
 Es necesaria una extracción de la nasofaringe para una búsqueda de la bacteria junto con un
análisis de sangre.
 Estas extracciones de sangre sirven para efectuar una serología de la tos ferina que habrá que
volver a realizar alrededor de 3 semanas más tarde para confirmar el diagnóstico de la tos ferina.
 Fundamentalmente por la clínica (difícil en el periodo catarral).
 Búsqueda de Bordetella Pertusis en las secreciones faríngeas, que nos sirven para diferenciarlas
de otras enfermedades con tos irritativa, intensa y repetida (laringitis,
traqueítis, tuberculosis, mucoviscidosis...) y la presencia de cuerpos extraños aspirados en vías
respiratorias.
 Se sospecha de Tos Convulsiva cuando una persona tiene tos que dura por lo menos siete días,
acompañada de paroxismos, estridor o silbido al inspirar o bien vómitos inducidos por la tos. Esta
sospecha se confirma a través de exámenes de laboratorio y evolución clínica del enfermo.

Tratamiento
El tratamiento específico para la tosferina será determinado por el médico de su hijo basándose en
lo siguiente:
 la edad del afectado, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
la gravedad del trastorno
 la tolerancia del paciente a determinados medicamentos, procedimientos o terapias
 las expectativas para la evolución del trastorno
 su opinión o preferencia
 Hospitalización: sobre todo lactantes y niños pequeños o con complicaciones.
 Alimentación: tomas pequeñas y numerosos si los vómitos son frecuentes.
 Sedación: en algunos casos es necesaria.
 Antitusígenos: la codeína está contraindicada en niños pequeños.
 Antibióticos: útiles sobre todo si se administran de forma precoz y a dosis adecuadas. La
eritromicina es el de elección, aunque pueden ser utilizados otros.
 En muchos casos, el paciente puede ser hospitalizado para recibir el seguimiento y cuidado de
apoyo adecuado. En algunos casos, es necesario administrar oxígeno y líquidos endovenosos
hasta que el niño comienza a recuperarse. El médico también puede ordenar un tratamiento con
antibióticos (por ejemplo, claritromicina [Biaxin®], azitromicina [Zithromax®], o cualquier otro
antibiótico relacionado).
Generalmente, los miembros de la familia y las demás personas que han estado en contacto
directo con el paciente deben comenzar un tratamiento con antibióticos, ya sea que estén o no
vacunados.
Entre otros tratamientos se pueden incluir los siguientes:
 mantener al niño abrigado
 ofrecerle comidas poco abundantes, pero con mayor frecuencia
 aumentar el consumo de líquidos
 evitar cualquier estímulo que pueda provocar tos
POSIBLES COMPLICACIONES
 Neumonía
 Convulsiones
 Trastorno convulsivo (permanente)
 Hemorragia nasal
 Infecciones del oído
 Daño cerebral por falta de oxígeno
 Sangrado en el cerebro (hemorragia cerebral)
 Discapacidad intelectual
 Detención de la respiración o respiración lenta (apnea)
 Muerte


PREVENCION
La medida más efectiva es la vacunación de individuos susceptibles.
• Vacunar a los niños según Programa Nacional de Inmunización (PNI)
• Mantener a los lactantes, especialmente los menores de 6 meses, alejados, tanto como sea
posible, de personas con tos o síntomas respiratorios.
• Educar y promover la utilización, al toser o estornudar, pañuelos desechables que cubran boca y
nariz, posteriormente botarlos en un basurero.
• Lavar frecuentemente las manos con agua y jabón, o bien, utilizar alcohol-gel.
• Evitar ambientes cerrados, ventilar cada vez que se pueda ambientes que concentren a personas
por un determinado tiempo como son: hogares, salas de clases, jardines infantiles o sala cuna.
• Aplicar medidas estándar y por gotitas durante la atención clínica en los establecimientos de
salud.
La principal medida para prevenir esta enfermedad es la vacunación con DPT. Su efectividad se
obtiene solamente después de la 3ª dosis, por lo que es fundamental mantener a los niños con
todas sus vacunas al día, de acuerdo al calendario de vacunación infantil.
La vacuna DPT, constituida por los toxoides diftérico y tetánico y Bordetella pertussis
(componentes contra Difteria, Tétanos y Tos Convulsiva), se aplica a los 2, 4 y 6 meses de edad,
junto con la Polio y la vacuna Hib (contra infecciones por Haemophilus influenzae b). A los 18
meses y 4 años de edad, se administra un refuerzo de vacuna DPT y Polio.
Es importante subrayar la necesidad de promover en las poblaciones medidas de higiene
adecuadas, como lavado frecuente de manos, especialmente si existe contacto con un caso de
enfermedad respiratoria.

Source: Tos ferina | University of Maryland Medical
Center http://umm.edu/health/medical/spanishency/articles/tos-ferina#ixzz2tXDXMq9t
University of Maryland Medical Center
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