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El espacio-tiempo es el modelo matemático que combina el espacio y el tiempo en un único continuo como dos

conceptos inseparablemente relacionados. En él se desarrollan todos los eventos físicos del Universo, de acuerdo con
la teoría de la relatividad y otras teorías físicas. Esta concepción del espacio y el tiempo es uno de los avances más
importantes del siglo XX en el campo de la física y de la filosofía.
El nombre alude a la necesidad de considerar unificadamente la localiación geométrica en el espacio y el tiempo, ya
que la diferencia entre componentes espaciales y temporales es relativa según el estado de movimiento del
observador. !e este modo, se "abla de continuo espacio-temporal. !ebido a que el universo tiene tres dimensiones
espaciales físicas observables, es usual referirse al tiempo como la #cuarta dimensión# y al espacio$tiempo como
#espacio de cuatro dimensiones# para enfatiar la inevitabilidad de considerar el tiempo como una dimensión
geométrica más. %a e&presión espacio-tiempo "a devenido de uso corriente a partir de la teoría de la relatividad
especial formulada por Einstein en '()*.
En general, un evento específico puede ser descrito por una o más coordenadas espaciales y una temporal. +or
e,emplo, para identificar de manera única un accidente automovilístico, se pueden dar el punto -ilométrico donde
ocurrió .una coordenada espacial/, y cuándo ocurrió .una coordenada temporal/. En el espacio tridimensional, se
requieren tres coordenadas espaciales. 0in embargo, la visión tradicional en la cual se basa la mecánica clásica, cuyos
principios fundamentales fueron establecidos por 1e2ton, es que el tiempo es una coordenada independiente de las
coordenadas espaciales y es una magnitud idéntica para cualquier observador. Esta visión concuerda
apro&imadamente con la e&periencia3 si un evento ocurre a ') metros, es natural preguntar a ') metros de qué, pero si
nos informan que ocurrió un accidente a las ') de la ma4ana en nuestro país, ese tiempo parece tener carácter
absoluto.
0in embargo, resultados como el e&perimento de 5ic"elson y 5orley, y las ecuaciones de 5a&2ell para la
electrodinámica, sugerían, a principios del siglo XX, que la velocidad de la lu es constante, independiente de la
velocidad del emisor u observador, en contradicción con lo postulado por la mecánica clásica. %a constancia de la
velocidad de la lu es una consecuencia del carácter relativo de la distancia y el tiempo, de tal manera que dos
observadores medirán tiempos diferentes entre dos eventos si uno está moviéndose respecto al otro .usualmente esa
diferencia es muy peque4a, imperceptible con medios convencionales, pero detectable mediante relo,es atómicos de
alta precisión/.
Einstein propuso como solución a este y otros problemas de la mecánica clásica considerar como postulado la
constancia de la velocidad de la lu, y prescindir de la noción del tiempo como una coordenada independiente del
observador. En la 6eoría de la 7elatividad, espacio y tiempo tienen carácter relativo o convencional, dependiendo del
estado de movimiento del observador. Eso se refle,a por e,emplo en que las transformaciones de coordenadas entre
observadores inerciales .las 6ransformaciones de %orent/, involucran una combinación de las coordenadas espaciales
y temporal. El mismo "ec"o se refle,a en la medición de un campo electromagnético, que está formado por una parte
eléctrica y otra parte magnética, pues dependiendo del estado de movimiento del observador el campo
electromagnético es visto de diferente manera entre su parte magnética y eléctrica por diferentes observadores en
movimiento relativo.
%a e&presión espacio-tiempo recoge entonces la noción de que el espacio y el tiempo ya no pueden ser consideradas
entidades independientes o absolutas.
%as consecuencias de esta relatividad del tiempo "an tenido diversas comprobaciones e&perimentales. Una de ellas se
realió utiliando dos relo,es atómicos de elevada precisión, inicialmente sincroniados, uno de los cuales se mantuvo
fi,o mientras que el otro fue transportado en un avión. 8l regresar del via,e se constató que mostraban una leve
diferencia de '9: nanosegundos, "abiendo transcurrido #el tiempo# más lentamente para el relo, en movimiento.

El espacio-tiempo relativista de Minkowski
;éase también3 Espacio-tiempo de Minkowski
El espacio$tiempo de 5in-o2s-i es el caso más sencillo de espacio$tiempo relativista. <ísicamente es un espacio de
cuatro dimensiones plano, en que las líneas de curvatura mínima o geodésicas son líneas rectas. +or lo que una
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partícula sobre la que no actúe ninguna fuera se moverá a lo largo de una de estas líneas rectas geodésicas. El
espacio de 5in-o2s-i sirve de base para descripción de todos los fenómenos físicos según la descripción que de ellos
da la teoría especial de la relatividad. 8demás cuando se consideran peque4as regiones de un espacio$tiempo general,
donde las variaciones de curvatura son peque4as, se "ace servir el modelo de espacio$tiempo de 5in-o2s-i para
"acer algunos de los cálculos, sin que se cometan errores grandes.
El universo de Einstein: gravitación y geometría
%a apro&imación de Einstein al tema de la gravitación se apoya en varias intuiciones y en diversas sugerencias que se
desprenden no sólo de su propia construcción de la teoría de la relatividad especial sino de la forma en que la
interpretaron otros físicos y muy en particular 5in-o2s-i.
¿Cuáles son estas intuiciones y sugerencias?
En primer lugar la constatación de que resulta imposible distinguir entre un sistema de referencia acelerado y un
sistema de referencia sometida a una fuera gravitacional. En segundo lugar que de esta indistinguibilidad, y de las
consecuencias de todo tipo que ello comporta, se infiere la igualdad entre inercia y gravitación. En tercer lugar que, de
acuerdo con su interpretación de las transformaciones de %orent, espacio y tiempo de,an de ser entidades separadas
para aparecer interconectados. En cuarto lugar que esta intercone&ión obligará a abandonar, como escenario en el que
los fenómenos físicos se despliegan, el espacio y el tiempo como entidades separadas para sustituirlos por una entidad
única a la que se denominará espacio$tiempo. =obran, así, toda su valide las palabras de 5in-o2s-i3 %as visiones del
espacio y el tiempo que quiero presentarles "an emergido del sustrato de la física e&perimental, y en ello reside su
fuera. 0on radicales. 8 partir de a"ora el espacio por sí mismo, y el tiempo por sí mismo están condenados a
desaparecer como meras sombras y sólo una cierta unión de ambos preservará una realidad independiente. En quinto
lugar que la gravitación afecta al espacio$tiempo de cada >lugar? y le dicta como curvarse. +or último que, al ser el
movimiento ba,o la acción de un campo gravitacional independiente de la masa del ob,eto móvil, es lícito pensar que
ese movimiento viene ligado al >lugar? y que las trayectorias líneas geodésicas vienen marcadas por la estructura del
te,ido espacio$temporal en el que deslian.
%a fuera gravitacional acabaría, así, convirtiéndose en una manifestación de la curvatura del espacio$tiempo del que
"abla 5in-o2s-i. !e a"í se deduce que en este esquema no "ay acción a distancia ni misteriosas tendencias a
moverse "acia e&tra4os centros, tampoco espacios absolutos que contienen a, o tiempos absolutos que discurran al
margen de, la materia.
%a masa le dice al espacio$tiempo como curvarse y éste le dicta a la masa cómo moverse. Es el contenido material
quien crea el espacio y el tiempo.
El espacio-tiempo curvo de la relatividad general
Un espacio$tiempo curvo es una variedad lorentiana cuyo tensor de curvatura de 7icci es relacionable es una solución
de las ecuaciones de campo de Einstein para un tensor de energía$impulso físicamente raonable. 0e conocen
centenares de soluciones de ese tipo. 8lgunos de los e,emplos más conocidos, son los más interesantes físicamente y
también son las primeras soluciones obtenidas, representan espacios$tiempo con un alto grado de simetría como3
• Espacio tiempo de Scwars!cild, que viene dado por la llamada métrica de 0c"2arsc"ild representa la
forma del espacio tiempo alrededor de un cuerpo esférico, y puede ser una buena apro&imación al campo solar
de una estrella que gira muy lentamente alrededor de sí misma.
• Modelos de "ig-"ang, que vienen dados en general por métricas de tipo <riedman$%ema@tre$7obertson$
Aal-er y que describen un universo en e&pansión, que según su densidad inicial puede llegar a recolapsar.
#enerali!aciones
$iperespacio
;éanse también3 Hiperespacio, Quinta Dimensión, Teoría Kaluza-Klein y Supercuerdas.
%a teoría general de la relatividad introdu,o una interpretación geométrica del fenómeno físico de la gravedad,
introduciendo una nueva dimensión física temporal y considerando curvaturas que afectaban a ésta y las demás
dimensiones temporales.
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Esta idea interesante "a sido utiliada en diversas teorías físicas prometedoras que "an recurrido formalmente a la
introducción de nuevas dimensiones formales para dar cuenta de fenómenos físicos. 8sí Balua y Blein trataron de
crear una teoría unificada .clásica/ de la gravedad y del electromagnetismo, introduciendo una dimensión adicional. En
esta teoría la carga podía relacionarse con la quinta componente de la #pentavelocidad# de la partícula, y otra serie de
cuestiones interesantes. El enfoque de varias teorías de supercuerdas es aún más ambicioso y se "an empleado
esquemas inspirados remotamente en la ideas de Einstein, Balua y Blein que llegan a emplear "asta die y once
dimensiones, de las cuales seis o siete estarían compactificadas y no serían detectables más que indirectamente.
%a &iloso&ía del espacio y el tiempo es la rama de la filosofía que trata de los aspectos referidos a la ontología, la
epistemología y la naturalea del espacio y el tiempo, lo que se conoce también como cosmología filosófica. 0i los
problemas vinculados al espacio y al tiempo tradicionalmente "an sido centrales en los sistemas filosóficos, desde los
presocráticos "asta Cergson y Deidegger, la llamada filosofía analítica o positivismo lógico, en e,ercicio de su crítica del
método científico y la metafísica tradicionales, los "a estudiado con particular interés desde sus comienos.
Modelos istóricos

En la 'ntig(edad
%a concepción mítica característica de las culturas antiguas, como la de los incas, mayas, "opis, y otras tribus
indígenas, además de los egipcios, babilonios, los griegos antiguos, los "induistas, budistas, el ,ainismo, y otras
culturas, contempla la #rueda de tiempo#, que considera el mismo como cíclico o circular, produciéndose una repetición
incesante de edades y de entes, de nacimiento y e&tinción.
El concepto ,udeocristiano, basado en la Ciblia, define el tiempo, por el contrario, como lineal, comenando con el acto
de creación por !ios. %a visión cristiana contempla un principio y un final del tiempo .el fin del mundo/.
%os primeros filósofos, los griegos presocráticos, operaron el trasvase o transformación del mito en el logos, es decir,
de una visión de los fenómenos basada en la superstición y la fábula, a una concepción de los mismos fundada en el
entendimiento y la raón, primer antecedente de la ciencia moderna. 8dvirtieron en primer lugar que el mundo, o
physis, es una realidad diversa .sustancia/ que se "alla en continua y perpetua transformación, lo que de alguna forma
ya prefigura los modernos conceptos de espacio y tiempo. +ara dic"os filósofos el problema del #espacio#, en concreto,
se centró en la discusión en torno a Elo llenoF y Elo vacíoF, o, lo que es lo mismo, en torno al ser y al no ser.

0obre el
#tiempo#, distinguían entre lo intemporal, ligado al ser, y lo temporal, ligado al devenir.

%os pitagóricos introducían en el problema la abstracción, a través de un elemento nuevo3 crearon la metafísica del
número. 0i para 6ales de 5ileto el principio generador del universo era el agua y para 8na&imandro el infinito, para los
pitagóricos el número subyacía a toda realidad.
Deráclito de Gfeso consideraba que todo se "alla en perpetuo cambio y transformaciónH el movimiento es la ley del
universo, y su principio, el fuego. E6odo fluyeF, afirmaba, por lo que para él primaba el tiempo o devenir sobre el ser.
+arménides de Elea representa tradicionalmente la postura contraria. Entendía, por e,emplo, la eternidad, no como
duración infinita, sino como negación del tiempo3 EEl ser nunca "a sido ni será, porque es a"ora todo él, uno y
continuoF. Ipinaba que el movimiento es imposible, pues el cambio es el paso del ser al no ser o la inversa, del no ser
al ser. Esto es inaceptable, ya que el no ser no e&iste y nada puede surgir de él.
+latón supone una especie de síntesis, es decir, la unión o suma de estas dos doctrinas presocráticas contrapuestas.
+or un lado tenemos el mundo sensible, caracteriado por un proceso constante de transformación y, por otro, el
mundo abstracto y perfecto de las Jdeas, caracteriado por la eternidad y la incorruptibilidad.
8ristóteles, discípulo de +latón, consideraba el mundo como formado de sustancia, dotada a su ve de materia y de
forma, pero no creía en la división platónica entre mundo sensible y mundo de las ideas. +or otra parte, definió el
tiempo como Eel número del movimiento según el antes y el después... 8"ora bien, es imposible que se generen o
destruyan ni el movimiento .pues e&iste de siempre/, ni el tiempo, ya que no podrían e&istir el antes y el después si no
"ubiera tiempo. K ciertamente, el movimiento es continuo como el tiempo, pues éste o es lo mismo o es una afección
del movimientoF .Metaísica, J;,''/.
3
Lenón de Elea pensaba que ni movimiento ni tiempo ni espacio eran reales, lo que trató de demostrar a través de sus
conocidas parado,as .como la de 8quiles y la tortuga/, las cuales muc"as veces "an sido consideradas simples
sofismas o falacias. 8ristóteles demostró su falsedad, sin embargo, los matemáticos actuales tienden a e&altar la figura
de Lenón, principalmente porque de sus planteamientos se derivaría más tarde el llamado cálculo infinitesimal.
El espacio en sí fue abstraído y descrito en sus elementos esenciales por el que se "a llamado padre de la geometría,
Euclides de 8le,andría, quien "abía recogido el legado de +itágoras. 5ás de M))) a4os más tarde, 8lbert Einstein
procedería, a través de la 6eoría de la relatividad, a fundir por ve primera las categorías de espacio y tiempo,
totalmente separadas desde Euclides, en lo que se "a definido como una #geometriación# de la física3 el espacio$
tiempo.

En la Edad Media y el )enacimiento
%a filosofías cristianas patrística y la escolástica de la Edad 5edia, conceptúan el universo y el tiempo en términos
teológicos, o de creación.
+ara 0an 8gustín, !ios es el creador de todo lo que e&iste en el tiempo, y también del tiempo mismo. Es célebre su
proverbio3 ENOué es el tiempoP 0i nadie me lo pregunta, lo sé. 0i quisiera e&plicárselo al que me lo pregunta, no lo sé.F
=onsidera que el tiempo consiste en Epasar desde un pasado, que ya no e&iste, a un presente cuyo ser consiste en
pasar al futuro, que todavía no esF. =oncluye que el tiempo se da en el espíritu o alma "umana en cuanto capacidad
de enlaar el pasado retenido en la memoria con la e&pectativa del futuro en el presente, lo que es posible por la
permanencia de la identidad sub,etiva del alma. 0ubraya entonces el carácter sub,etivo del tiempo, con una mentalidad
avanada de lo que será en la Edad 5oderna la conciencia de !escartes.

+ara 0an 8nselmo, las cosas creadas no podían proceder de la materia, sino de la nada, a partir de la actividad divinaH
asimismo, la creación es >continua?. +ara 8verroes, la elección de la creación de !ios es eterna y constante, y no
puede "ablarse de un comieno del mundo. 0an 8lberto 5agno afirmó3 EEl comieno del mundo por creación no es
una proposición física y no puede demostrarse físicamenteF. .!hysica, ;JJJ, ', :/. Quillermo de Ic-"am, refutando la
metafísica tradicional que partía de 8ristóteles, admitía la #probabilidad# de las cosas, así, la eternidad es altamente
probable, dada la dificultad de concebir el comieno del mundo en el tiempo.
%os conceptos de universo, espacio y tiempo, tal y como "oy los entendemos, tienen su origen en los grandes pioneros
de la ciencia surgidos en la época renacentista, los Bepler, Qalileo y <rancis Cacon, quienes abrieron camino, con el
sustento racionalista de !escartes, a los grandes teóricos de la materia en la Era 5oderna.
El siglo *+*
Una de las aportaciones más importantes realiadas al estudio del tiempo en el siglo XJX es obra de <. A. R. 0c"elling,
una de las figuras relevantes del llamado idealismo alemán. %a obra clave para el estudio de esta cuestión en este
filósofo es "as edades del mundo .Die #eltalter/, un te&to que no fue publicado en vida del autor y del que tenemos
tres versiones muy similares .de '9'', '9'S y '9'*/ aunque diferentes en algunos aspectos importantes. En este
traba,o 0c"elling pretende conocer el tiempo premundano .$orweltlichen %eit/, es decir, el tiempo anterior a la creación
del mundo. 0in embargo, esto no es posible porque no tenemos fuentes directasH utilia, por lo tanto, fuentes indirectasH
estas consisten en el autoconocimiento del ser "umano .método antropomorfista/ y en discursos divinos revelados,
básicamente en el 8ntiguo 6estamento. 0u investigación le lleva a la conclusión de que el verdadero pasado es el
pasado anterior a la creación del mundo y el verdadero futuro es el postmundano.

!efiende un concepto orgánico del
tiempo, donde cada ser posee su propio tiempo interno y critica una concepción ob,etivista de la temporalidad.

0u
estudio del tiempo debemos situarlo dentro de una concepción teológica, ya que identifica el pasado con el +adre, el
presente con el Di,o y el futuro con el EspírituH elabora, de esta forma, un sistema trinitario que se identifica con cada
una de las manifestaciones de la divinidad defendidas por la religión cristiana.
El eterno retorno
El concepto circular del tiempo, muy e&tendido, como se "a visto, en todas las épocas y regiones, tiene sus raíces, por
una parte, en las ideas de eternidad e inmortalidad del 8ntiguo Egipto, donde el escaraba,o era considerado símbolo de
la renovación eterna de la vida. El modelo de universo cíclico es también muy importante dentro de las doctrinas
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orientales "induista y budista, a través de su noción de la rueda de la vida o samsara, que representa un ciclo sin fin de
nacimiento, vida y muerte, del cual es necesario liberarse.
Estas ideas fueron retomadas en Iccidente por los filósofos pitagóricos y estoicos, entre otros. En el 7enacimiento los
alquimistas representaban el ouroboros, el símbolo por e&celencia de la eterna repetición.
%a repetición incesante fue esgrimida por pensadores muy posteriores como Qiambattista ;ico, con su teoría de los
cursos y recursos .ciclos/ interminables de la "istoria, y <riedric" 1ietsc"e, con su concepto del eterno retorno de lo
idéntico, en el que, a diferencia de la visión cíclica del tiempo, no se trata de ciclos ni de nuevas combinaciones en
otras posibilidades, sino de que los mismos acontecimientos se vuelven a repetir en el mismo orden, tal cual ocurrieron,
sin posibilidad de variación.
El pensamiento de que esta vida, tal como la "emos vivido, tendrá que ser revivida otra ve, y una cantidad
innumerable de veces, que no "abrá nada nuevo y que tanto las cosas más grandes como las más peque4as volverán
para nosotros en la misma sucesión y en el mismo orden, este pensamiento es tal que puede sumir en la
desesperación al "ombre aparentemente más fuerte. Ty sin embargoU "ay que alcanar la voluntad de querer que
retorne todo lo que ya "a sucedido, de querer en lo sucesivo todo lo que acontecerá. Day que amar la vida y a nosotros
mismos más allá de todo límite para no poder desear otra cosa que esta eterna y suprema confirmación.

=ientíficos actuales como Ro"n 7ic"ard Qott, con su teoría de los universos autogenerados, 7oger +enrose, con su
cosmolo&ía cíclica conorme, +eter %ynds que supone la repetición infinita del tiempo, y Denri +oincaré, con su teorema
de la recurrencia, contemplan, cada cual a su manera, una visión circular e interminable del tiempo y el universo que
viene a coincidir llamativamente, en lo fundamental, con la de las culturas antiguas.
)ealismo y anti-realismo
%a dualidad realismo$idealismo es "eredera de algunas de las ideas mencionadas anteriormente. Una postura
tradicional del pensador realista en ontología es que el tiempo y el espacio tienen una e&istencia aparte de la mente
"umana. El idealista, en cambio, niega o duda de la e&istencia de los ob,etos con independencia de la mente. 8lgunos
anti$realistas que a pesar de serlo mantienen el punto de vista ontológico de que los ob,etos fuera de la mente e&isten,
dudan sin embargo de la e&istencia independiente del tiempo y del espacio.
El filósofo idealista alemán Jmmanuel Bant, en su obra central y más conocida, 'rítica de la razón pura, describió el
tiempo y el espacio como ormas puras a priori de la sensi(ilidad3 se trata no de conceptos, sino, en efecto, de #formas
de sensibilidad# que suponen condiciones apriorísticas, o necesarias, para cualquier posible e&periencia, ya que
posibilitan la percepción de los sentidos. .0u función es complementada por las categorías, nociones también a priori,
como causalidad, sustancia, etc., que permiten que comprendamos lo que percibimos con los sentidos./ +ara Bant, ni
el espacio ni el tiempo se conciben como sustancias, sino más bien se trata de elementos de un armaón o estructura
sistemáticos que utiliamos para organiar nuestra e&periencia. 8sí, las medidas espaciales se utilian para cuantificar
"asta dónde se encuentran los ob,etos separados, y las medidas temporales para comparar cuantitativamente el
intervalo entre .o la duración de/ los acontecimientos.
Itros idealistas, tales como R. 5. E. 5c6aggart, en su controvertida obra )nreality o Time ."a irrealidad del tiempo/
"an mantenido que lo que entendemos por #tiempo# es una simple ilusión .véase El flu,o del tiempo, más aba,o/.
%os autores propuestos aquí son en su mayor parte > realistas? en el sentido aludido. +or e,emplo, el filósofo Qottfried
%eibni sostuvo que lo que él denominó mónadas e&istía independientemente de la mente del observador.
',solutismo y relacionismo
%ei,ni! y -ewton
%a gran discusión se establece a la "ora de definir las nociones de espacio y de tiempo como ob,etos verdaderos por sí
mismos .absolutismo/, o si su e&istencia depende de la de otros ob,etos reales .relacionismo o relacionalismo/.
=omenó entre los físicos Jsaac 1e2ton .a través de su portavo, 0amuel =lar-e/ y el mencionado Qottfried %eibni, y
se encuentra recogida en el arc"ivo de la correspondencia %eibni$=lar-e.
Qottfried Ail"elm von %eibni.
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!iscutiendo contra la posición del absolutismo, %eibni propone una serie de e&perimentos mentales a fin de demostrar
que es contradictorio afirmar la e&istencia de "ec"os tales como localiación y velocidad absolutas, con lo que se
anticipó en casi M*) a4os a las tesis fundamentales de la física moderna. Estas discusiones tienen muc"o que ver con
dos principios centrales de su filosofía3 el principio de raón suficiente y la identidad de indiscernibles. El principio de
raón suficiente sostiene que de cada "ec"o "ay una raón que es suficiente para e&plicar de qué manera y por qué
raón es tal cual es, y no de otra manera distinta. %a identidad de indiscernibles indica que si no "ay forma de
demostrar que dos entidades son diversas entonces son una y la misma cosa .o dic"o de otra manera, dos ob,etos son
idénticos, o el mismo, si comparten todas sus propiedades/.
%eibni propone en su e,emplo dos universos distintos ubicados en el espacio absoluto. %a única diferencia perceptible
entre ellos es que el segundo está colocado cinco pies a la iquierda del primero. %a posibilidad del e,emplo sólo tiene
sentido si e&iste una cosa tal como el espacio absoluto. %eibni, sin embargo, la descarta, pues, si un universo se
"allase ubicado en un espacio absoluto no tendría raón suficiente, dado que dic"o universo podría "aberse "allado en
cualquier otro lugar. !el mismo modo se contradiría la identidad de indiscernibles, por cuanto e&istirían dos universos
,untos y perceptibles en todas sus formas e indiscernibles uno del otro, lo que es una contradicción en sí mismo.
%a réplica de =lar- .y 1e2ton/ a %eibni viene refle,ada en el > argumento del cubo? .(ucket ar&ument/3 al llenar de agua
un cubo colgado de una cuerda y de,arlo reposar, se observará que la superficie del agua será plana, pero si se "ace
girar el cubo sobre sí mismo la superficie se volverá cóncava. 0i se detiene el giro, el agua continuará girando
libremente en su interior, y mientras que las vueltas continúen la superficie seguirá siendo cóncava. !ic"a superficie
cóncava no es al parecer atribuible a la interacción del cubo y el agua, puesto que el agua es plana cuando el cubo
está quieto, llega a ser cóncava cuando comiena a girar, y lo sigue siendo cuando el cubo queda inmóvil.
En esta respuesta, =lar-e afirma la necesidad de la e&istencia del espacio absoluto para e&plicar fenómenos como la
rotación y la aceleración, los cuales no es posible e&plicar con argumentos puramente relacionistas. =lar-e arguye que
puesto que la curvatura del agua ocurre en el cubo que rota, así como en el cubo ya parado, eso sólo es e&plicable por
el "ec"o de que dic"a rotación se produce en relación con una especie de tercer espacio o circunstancia absolutos.
%eibni describe un espacio que e&ista solamente como marco de relación entre los ob,etos, y que no tiene e&istencia
alguna aparte de esos ob,etos. 8sí, el movimiento e&iste solamente como relación entre esos ob,etos. +or su parte, el
espacio ne2toniano proporcionó el marco de referencia absoluto dentro del cual los ob,etos pueden moverse, pero en
el sistema ne2toniano el marco de referencia e&iste independientemente de los ob,etos en él contenidos. Estos ob,etos
pueden describirse como moviéndose en relación al espacio mismo.
!urante varios siglos, la evidencia de esa superficie cóncava del agua fue prueba de la autoridad de 1e2ton.
Mac
Itra figura importante en esta polémica es el físico decimonónico Ernst 5ac". Este autor no negó la e&istencia de
fenómenos como los descritos en el e,emplo del cubo, pero sí la conclusión absolutista, ofreciendo una respuesta
alternativa a aquello respecto de lo cual rotaba el cubo. 5ac" sostuvo que eran las estrellas fi,as.
Ernst 5ac".
5ac" sugirió que un e&perimento mental como el argumento del cubo era problemático. 0i nos imagináramos un
universo que contiene solamente un cubo, con arreglo al e,emplo de 1e2ton, este cubo podría "acerse girar en
relación al espacio absoluto, y el agua en él contenida formaría la característica superficie curvada. 1o obstante, en
ausencia de todo lo demás en el universo, sería difícil demostrar que el cubo estaba, de "ec"o, girando. En tal caso
parece igualmente posible que la superficie del agua en el cubo permaneciese plana.
5ac" arguyó que, en efecto, en un universo distinto y vacío el agua seguiría estando plana. 8"ora bien, si otro ob,eto
fuese introducido en este universo, quiás una estrella distante, en tal caso e&istiría algo en relación a lo cual el cubo
se vería rotando. El agua dentro del cubo podría posiblemente mostrar una leve ondulación. %a e&plicación de la misma
estaría en el aumento del número de ob,etos en el universo, que "aría aumentar a su ve la concavidad en el agua.
5ac" a4adió que el impulso de un ob,eto, ya sea angular o lineal, e&iste como resultado de la suma de los efectos de
otros ob,etos en el universo .principio de 5ac"/.
6
Einstein
8lbert Einstein, uno de los físicos más importantes del siglo XX, propuso que tales relativismos se "allaban basados en
el principio de la relatividad. Esta teoría sostiene que las reglas de la física deben ser iguales para todos los
observadores, sin importar la localiación del marco de referencia que se utilice. %a dificultad más grande para esta
idea eran las llamadas ecuaciones de 5a&2ell. Gstas incluían la velocidad de la lu en el vacío, e implicaban que la
velocidad de la lu era solamente constante con relación a lo que antiguamente se denominaba éter luminífero.
8lbert Einstein en '(M).
Einstein comprobó que todas las tentativas de medir cualquier velocidad con relación a este éter "abían fallado, de lo
que dedu,o que en el universo no e&iste ningún marco referencial fi,o. %a relatividad especial es una formaliación del
principio de la relatividad que no contempla un marco de referencia inercial de ningún tipo, tal como el éter o el espacio
absoluto.
Einstein instituyó una relatividad a,ena a todo marco de referencia no$inercial. 8lcanó esta premisa postulando el
principio de equivalencia, que indica que el impulso e&perimentado por un observador en un campo gravitacional dado
y el que sufre un observador en un marco de referencia acelerado son indistinguibles. Esto condu,o a la conclusión de
que la masa de un ob,eto es capa de curvar la geometría del espacio$tiempo que lo rodea, según aparece descrito en
las ecuaciones de campo de Einstein.
Un marco de referencia inercial es aquel que se "alla siguiendo una línea geodésica del espacio$tiempo. !entro de la
relatividad general, los ob,etos se mueven sobre geodésicas. %as trayectorias geodésicas son generadas debido a la
curvatura del espacio. 0in embargo, un ob,eto puntual moviéndose en el espacio no percibirá la gravedad pues se
desplaa a lo largo de estas geodésicas, que definen marcos de referencia inerciales. %a única posibilidad de medir la
atracción gravitacional es comprobando más de una geodésicaH de esta manera es posible comparar la aceleración
relativa entre ellas, que e&istirá solo si el espaciotiempo está curvado. En este sentido, un ob,eto que permanece en
tierra e&perimentará una fuera, ya que la superficie del planeta impide que el cuerpo siga la trayectoria natural
impuesta por su geodésica.
Einstein apoya parcialmente el principio de 5ac" de que las estrellas distantes e&plican la inercia, ya que proporcionan
el campo gravitacional contra el cual se mueven la aceleración y la propia inercia. +ero contrariamente a la tesis de
%eibni, este espacio$tiempo curvado constituye parte integral del ob,eto, al igual que sus otras características
definitorias, tales como volumen y masa. 0i uno sostiene, en contra de la creencia idealista, que los ob,etos e&isten
independientemente de la mente, diríase que dic"o relativismo le obliga a la ve a sostener que espacio y tiempo son,
en igual medida, independientes.
Espacio y tiempo
0u concepto de #espacio# arranca de la siguiente consideración metodológica3 E%as preguntas sobre la esencia de algo
sólo pueden intentar descubrir el carácter del con,unto de e&periencias sensoriales al que se refieren los conceptos. En
cuanto al problema del espacio, creo que le "a de preceder el de ob,eto material. ..../ =reo que este concepto de
espacio intermedio, generado por la elección especial del cuerpo que lo rellena, es el punto de partida para el concepto
de espacio.F

En su definición, relaciona el concepto de #espacio# con los de #gravitación#, #masa#, #geometría# y
#estructura#, la cual sería relativa a determinadas #influencias físicas#3 E!ebido a que el campo gravitatorio queda
determinado por la configuración de masas y varía al variar dic"a configuración, la estructura geométrica de este
espacio depende también de factores físicos. El espacio ya no es, pues, según esta teoría Ve&actamente como lo
"abía presentido 7iemannV absoluto, sino que su estructura depende de influencias físicas. %a geometría .física/ no
es una ciencia encerrada en sí misma, más que la geometría de EuclidesF. .id. p. '((/
El concepto de #tiempo# en la relatividad especial, opuesto al tiempo absoluto ne2toniano, se inspira en la imposibilidad
de establecer la simultaneidad de sucesos que se registran en marcos de referencia distintos3 una localiación temporal
tiene solo sentido cuando se indica el marco de referencia al que se remite. +ara Einstein, todo ,uicio sobre el tiempo
no es sobre el tiempo en sí mismo .absoluto/, sino sobre sucesos simultáneos3 E0i por e,emplo digo que >Ese tren llega
7
aquí a las W en punto?, quiero decir algo como >%a posición de la manecilla peque4a de mi relo, en el W y la llegada del
tren son eventos simultáneosF,

pero sin olvidar que tal simultaneidad, cuando no se da en reposo, es ilusoria.
El concepto relativo o estructural de >espacio?, ya aludido, se e&plica me,or si tratamos de medir los cuerpos en él
>inscritos?. Es decir, la relatividad de la simultaneidad de dos sucesos .magnitud temporal/ se refle,a también en la
relatividad de las longitudes .magnitud espacial/. El problema de la indefinición se repite cuando pretenden medirse,
simultáneamente, los e&tremos de un cuerpo en movimiento. %a invariabilidad de las longitudes nuevamente se
produce solo en sistemas inmóviles .relatividad galileana/. %a conclusión de Einstein fue que las medidas de los
cuerpos en movimiento son relativas a su velocidad, por lo tanto tampoco son absolutas.

El físico alemán dio un último paso al determinar, mediante la relatividad general, que esta relatividad del espacio y el
tiempo, por raón de su indistinguibilidad .equiparable a la de masa$energía/, dependía igualmente de la materia, lo
que dio origen al moderno concepto de espacio$tiempo3 E%a ciencia del espacio y el tiempo, la cinemática, ya no ,uega
el papel de fundamento independiente del resto de la física. El comportamiento geométrico de los cuerpos y la marc"a
de los relo,es dependen en mayor grado de los campos gravitatorios. K éstos, a su ve, están generados por la
materia.F

%a relatividad es una teoría de unificaciones, de la mecánica con la electrodinámica y la termodinámica, por un lado, y
del espacio y el tiempo, por otro. 0egún el "istoriador de la ciencia +ietro 7edondi, Econcebir la velocidad finita de la
lu como único medio de información fiable sobre los fenómenos significaba que ya no era posible separar la posición
de un cuerpo en el espacio .trío de coordenadas/ de su posición en el tiempo. Una estrella le,ana en el espacio lo está
también en el tiempo. .X/ +ara Einstein, tiempo y espacio están inmersos en el universo, y no el universo en ellosF.

Estas ideas tuvieron amplísima repercusión en todos los campos de la cultura, la ciencia y el pensamiento, y se
recogieron en diversas teorías filosóficas3 el convencionalismo, el eternalismo, el cuadridimensionalismo, etc.
Convencionalismo
%a posición del convencionalismo indica que no se puede probar una relación verdadera entre la materia y la geometría
del espacio y del tiempo, sino que aquella es decidida por mera convención. El primer defensor de tal punto de vista fue
el matemático francés Denri +oincaré, quien sostuvo que los a&iomas en geometría deberían ser adoptados de
acuerdo con los é&itos que alcanan, no con su aparente co"erencia dentro de la intuición "umana del universo físico.
7eaccionando a los avances de la nueva geometría no euclidiana, arguyó que la geometría aplicada a un espacio era
decidida por la convención, puesto que diversas geometrías describirán un sistema de ob,etos con idéntica co"erencia,
cada una basándose en sus propios principios.
Esta opinión fue desarrollada y puesta al día para incluir consideraciones de la física relativista por Dans 7eic"enbac".
El convencionalismo de 7eic"enbac", aplicándose al espacio y al tiempo, se centra en la idea de la definición
coordinativa. %a definición coordinativa muestra dos características importantes. %a primera tiene que ver con la
coordinación de unidades de longitud con ciertos ob,etos físicos. Esto es motivado por el "ec"o de que no somos
capaces de apre"ender ob,etivamente la longitud. En ve de esto, elegimos un cierto ob,eto o magnitud físicos .como la
unidad >metro? estándar de la Ificina Jnternacional de +esos y 5edidas, o la longitud de onda del cadmio/, los cuales
acordamos establecer como nuestra unidad de longitud.
%a segunda característica se ocupa de los ob,etos separados uno de otro. 8unque somos capaces, presumiblemente,
de probar de un vistao la igualdad de la longitud de dos barras medidas cuando se encuentran una al lado de otra, no
podemos descubrir dic"a igualdad cuando las barras se "allan distantes. Jncluso en el supuesto de que parecan
iguales es imposible asegurarlo. !e a"í que la longitud "aya de fi,arse mediante una deinición. 6al uso de la definición
coordinativa, basada en 7eic"enbac", se encuentra, en efecto, en la 6eoría Qeneral de la 7elatividad, donde se asume
que la lu demarca distancias iguales en tiempos iguales. %a definición coordinativa, por tanto, fi,a una geometría del
espacio$tiempo. El convencionalismo de 7eic"enbac" conoce tanto defensores como detractores.
%a estructura del espacio-tiempo
8
8 partir de los citadas teorías y de las implicaciones de la relatividad de Einstein en todo ello, se "a desarrollado un
intenso debate en cuanto a la estructura del espacio$tiempo y la filosofía de la física, especialmente en lo que se refiere
a la relación materia$energía, y en cómo ambas interactúan.
0e ofrece una breve lista de cuestiones3
%a relatividad de la simultaneidad
Esta idea es uno de los pilares sobre los que se sustenta la relatividad especial. 0egún ésta, cada punto en el universo
puede contener una determinada red de acontecimientos que componen su actual momento. +ara el filósofo +alle
Kourgrau, de aquí se sigue que lo que se identifica como el #a"ora# relativo a un punto o marco referencial concreto,
diferirá del #a"ora# en otro marco distinto, siempre que ambos marcos se encuentren en movimiento relativo uno del
otro. +or lo tanto no e&iste nada equivalente a un estado presente del uni$erso entero,

negándose así el tiempo
absoluto que predicaba 1e2ton. Esta noción se "a utiliado en la discusión de 7ietdi,-$+utnam para demostrar que la
relatividad predice un universo de bloque .llamado a veces eternalismo/ en el cual los acontecimientos están fi,ados en
cuatro dimensiones inalterables .el futuro, por e,emplo, por así decir, estaría ya a*uí/. =on arreglo a dic"o universo de
bloque, el tiempo de alguna manera no fluye, lo que se contrapone a la visión tradicional de un universo de tres
dimensiones que son moduladas por el paso del tiempo.
+nvarian!a contra covarian!a
8plicando las consecuencias que se siguen de la discusión absolutismoYrelacionismo a las "erramientas matemáticas
de gran alcance inventadas en los siglos XJX y XX, 5ic"ael <reedman establece una distinción entre dos conceptos de
la estadística3 la invariana .o simetría, concepto matemático que designa aquello que no cambia sometido a un
con,unto de transformacionesH "acerlo rotar, o trasladarlo, por e,emplo/ y la covariana, cuando sí se produce esa
variación.
%a invariana, o simetría, se aplica a los ob,etos, es decir, definiendo qué grupo de características de los ob,etos son
invariables o absolutos, y cuáles son dinámicos o variables.
%a covariana se aplica a las formulaciones de teorías, es decir, en qué rango o grupo de sistemas de coordenadas se
sostienen las leyes de la física.
Esta distinción puede ser ilustrada regresando al e&perimento mental de %eibni, en el cual el universo se transforma
en otro a cinco pies de distancia. En este e,emplo, la posición de un ob,eto no se ve como propiedad de dic"o ob,eto,
es decir, la localiación no es invariante. !e igual modo, la covariana para la mecánica clásica será cualquier sistema
de coordenadas obtenido de un cambio de posición u otro tipo de traslación permitidos por la transformación de
Qalileo.
En el caso clásico, el grupo de invariana, o simetría, y el de covariana coinciden pero, curiosamente, partiendo de
procedimientos relativísticos. El grupo de simetría o invariana en la relatividad general incluye todas las
transformaciones diferenciables, es decir todas las características de un ob,eto que sean dinámicas, de lo que se
deduce que no e&isten ob,etos absolutos. %as formulaciones de la relatividad general, a diferencia de la mecánica
clásica, no comparten un estándar, es decir, no "ay formulación única asociada a las transformaciones. =omo tal, el
grupo de covariana de la relatividad general es ,usto el grupo de covariana de cada teoría.
Estructuras istóricas
Itra aplicación de los métodos matemáticos modernos, vinculada con la idea de los grupos de la invariana y
covariana, viene representada por el intento de interpretación, en matemática moderna, de los modelos "istóricos del
espacio y del tiempo.
En estas traducciones, una teoría del espacio y el tiempo se considera como una variedad .matemática/ apare,ada a un
espacio vectorialH cuantos más vectores más "ec"os discernibles en esta teoría. El desarrollo "istórico de las teorías
del espacio$tiempo "a partido siempre de posiciones en las cuales se incorporaban a las mismas más y más
fenómenos o propiedades de los ob,etos, y a medida que progresaba la "istoria más y más estructuras se iban
deduciendo. +or e,emplo, la teoría de 8ristóteles del espacio y del tiempo sostiene que no sólo e&iste algo tal como una
posición absoluta, sino que "ay lugares especiales en espacio, tal como un centro al universo, una esfera de fuego, etc.
9
El espacio$tiempo ne2toniano contempla una posición absoluta, pero no posiciones especiales. El de Qalileo acepta la
aceleración absoluta, pero no la posición o velocidad absolutas. K así sucesivamente.
"ur,u.as de vacío y vacío cuántico
=on la relatividad general, la discusión tradicional entre absolutismo y relacionismo se "a trasladado a la de si el
espacio$tiempo es o no una sustancia .si el espacio e&iste con independencia de los procesos que se dan en su
interior/, puesto que la relatividad descarta en gran medida la e&istencia, por e,emplo, de las posiciones absolutas. El
llamado ar&umento del a&u+ero

crítico con esta sustancialiación, o sustantivismo, ya fue enunciado por Einstein en
'('S, como parte de la relatividad general. +osteriormente otra crítica de gran alcance contra la sustancialiación del
espacio$tiempo fue la formulada por el filósofo Ro"n Earman.
Dabría que considerar el espacio$tiempo como repleto de materia, salvo en un lugar que llamaríamos agu,ero o burbu,a
de vacío. !ic"o agu,ero, como toda otra entidad, discurre en el tiempo, por lo que, llevado en su transcurso, de,ará de
e&istir de una posición a otra. !e aquí se concluye que los puntos del espacio$tiempo, caso de e&istir, se #trasladarán#
simultáneamente, de,ando de ser en el momento anterior, por lo que un universo sustancial .conformado por puntos o
posiciones fi,as/ de,a de tener sentido. +or lo tanto, el espacio$tiempo sólo es comprensible cuando está lleno de
materia a,ena a él. %as posiciones espacio$temporales, por sí mismas, no tienen sentido en la relatividad general.

En la actualidad, sin embargo, muc"os filósofos, pese a apoyar las posibles interpretaciones relacionales de ciertos
modelos altamente restringidos de la relatividad general, admiten que, en el fondo, éstos requieren estructuras
espaciotemporales sustancialistas. 8sí, el llamado sustancialismo soisticado postula la e&istencia del espacio$tiempo
como una entidad independiente.

7eviste gran interés vincular esta perspectiva sustancialista con la teoría del falso vacío o la del vacío cuántico, dentro
de la teoría cuántica de campos. !ic"as teorías niegan la e&istencia de un vacío absoluto en el espacio. El propio
espacio estaría conformado por una especie de te&tura energética indeterminada fluctuando permanentemente con
enorme rapide.

%a física e&plica este fenómeno con arreglo al llamado principio de incertidumbre de la mecánica cuántica, el cual
establece la imposibilidad de conocer con e&actitud el valor de las magnitudes físicas, contemplando asimismo la
e&istencia de partículas virtuales3 E8sí pues, en el espacio vacío el campo no puede estar fi,o en un valor e&actamente
cero, porque entonces tendría a la ve un valor preciso, cero, y un ritmo de cambio preciso, también cero. En su lugar,
debe "aber una cierta cantidad mínima de incertidumbre, o fluctuaciones cuánticas, en el valor de su campo. Estas
fluctuaciones pueden considerarse como pares de partículas de lu o de gravedad que aparecen ,untas en cierto
instante, se separan y luego se ,untan de nuevo y se aniquilan mutuamente. Estas partículas se denominan virtuales
.X/ no pueden observarse directamente .X/ sin embargo, sus efectos indirectos, como cambios peque4os en la
energía de las órbitas electrónicas y los átomos, pueden medirse.F

0obre este particular son llamativos los últimos descubrimientos acerca del llamado campo de Diggs, que "acen pensar
en el espacio como en un ilimitado campo de fuera que se despliega a todo lo largo y anc"o del universo .Crian
Qreene lo denomina #océano de Diggs#/. Esta teoría tiene puntos en común, curiosamente, con la antigua concepción
cosmológica que entendía el espacio repleto de Eéter luminíferoF .portador de lu/, cuya e&istencia fue contradic"a por
la relatividad de Einstein.

%a teoría más novedosa sostiene que los ob,etos básicos no son partículas, cada una de las cuales ocupa un solo
punto en el espacio, sino cuerdas, que tienen longitud y ninguna otra dimensión, y ocupan una línea de espacio en
cada instante del tiempo, Ede modo que su "istoria en el espacio$tiempo es una superficie bidimensional llamada >"o,a
de universo?F por contraposición a la línea de universo que describe la "istoria de las partículas.

Esta teoría postula la
e&istencia de otras dimensiones en el espacio, aparte de las conocidas, es decir, longitud, anc"ura, profundidad y la
dimensión temporal. 0e calcula el número total de las mismas entre die y veintiséis.

%as otras grandes cuestiones a dilucidar por la ciencia son, por un lado, la e&istencia de la energía oscura y la materia
oscura, las cuales, en con,unto, se dice que conforman el (*Z de la masa total del universo. +or otro, la formulación de
la llamada teoría del todo, que aspira a sintetiar la mecánica cuántica con la teoría de la relatividad.
10
%a dirección del tiempo
El problema de la dirección del tiempo se nos presenta a partir de dos "ec"os irresolublemente contradictorios3
'. %os fenómenos estudiados por las leyes físicas fundamentales son reversibles en el tiempo. Esto es,
cualquier cosa que pueda moverse "acia delante en el tiempo puede "acerlo igualmente "acia atrás. I, dic"o
mediante un e,emplo, a los o,os de la física, no "abría distinción, en términos de posibilidad o verosimilitud,
entre aquello que sucede en una película, ya se proyecte la película adelante o al revés.
M. En segundo lugar, en el nivel macroscópico, nuestra e&periencia del tiempo, contrariamente, presenta la
característica fundamental de su irreversibilidad. %a taa de porcelana que se cae de la mesa se rompe contra
el suelo, sin regresar volando nunca a recomponerse sobre la mesa. 6enemos recuerdos del pasado, pero no
sabemos nada del futuro. !e igual modo, sentimos que podemos cambiar el futuro, pero nunca el pasado.
Solución de la causalidad
Una solución a este problema adopta un punto de vista metafísico, más concretamente partiendo de la causalidad, la
cual, se observa, presenta una neta asimetría .relacionada con la citada irreversibilidad/ en el tiempo. El motivo de que
sepamos más del pasado es que los elementos del pasado son en realidad las causas de los eectos que vemos en el
presente. El motivo de que no esté en nuestra mano afectar al pasado y sí el futuro, es porque no podemos afectar el
pasado y sí el futuro.
Day dos dificultades importantes con esta visión. +rimero está el problema de distinguir la causa del efecto de una
manera no arbitraria. El uso de la causalidad al construir un orden temporal podía llegar a ser fácilmente circular. El
segundo problema no radica en la consistencia de esta visión, sino en su poder esclarecedor. El e,emplo de la
causalidad puede e&plicar algunos fenómenos asimétricos en el tiempo, como la percepción y la acción, sin embargo
no es capa de e&plicar cabal y estrictamente muc"os otros, como la simple taa rota aludida más arriba.
Solución de la termodinámica
%a segunda gran solución del problema de la asimetría y la irreversibilidad .que no es otro que la flec"a del tiempo,
descrita en '(MW por 8rt"ur Eddington/, es la que, en gran medida, "a generado más literatura. %a dirección del tiempo
estaría relacionada con la naturalea de la termodinámica.
%a respuesta de la termodinámica clásica indica que mientras que nuestra teoría física básica es, a partir de la
fundación de la mecánica cuántica, reversible o simétrica en el tiempo, no lo es así la termodinámica. En concreto, la
segunda ley de la termodinámica indica que la entropía neta de un sistema cerrado nunca disminuye, lo que e&plicaría
por qué vemos tan a menudo romperse la porcelana, sin que vuelva a recomponerse nunca ella sola.
+ero en mecánica estadística las cosas son más complicadas. +or un lado, la mecánica estadística es de le,os superior
a la termodinámica clásica, en que el comportamiento termodinámico, el romperse la porcelana, se puede e&plicar por
las leyes fundamentales de la física con,untamente con su postulado estadístico. +ero la mecánica estadística, a
diferencia de la termodinámica clásica, e&plica tam(i,n fenómenos reversibles en el tiempo. %a segunda ley de la
termodinámica, tal como se presenta en mecánica estadística, simplemente establece que es >abrumadoramente?
probable que la entropía neta aumente .que la taa permaneca rota/, pero de,ando claro que esto no es una ley
absoluta.
%as soluciones termodinámicas actuales al problema de la dirección del tiempo apuntan a encontrar una demostración
o característica especial de las leyes de la naturalea capaces de e&plicar esta discrepancia.
Solución de la no simetría
Un tercer tipo de solución al problema de la dirección del tiempo, aunque muc"o menos refrendada por la ciencia,
apoya que las leyes físicas #no# son reversibles en el tiempo. +or e,emplo, ciertos procesos en mecánica cuántica,
referentes a la fuera nuclear débil, no son reversibles, teniendo presente que al ocuparse de reversibilidad temporal, la
mecánica cuántica abarca una definición más comple,a.
+ero este tipo de solución es insuficiente, porque, '/ los fenómenos temporalmente simétricos en mecánica cuántica
son demasiado escasos para e&plicar la uniformidad de la asimetría macroscópica, y M/ se basa en la presunción de
que la mecánica cuántica es la descripción final o correcta de #todos# los procesos físicos.
11
Un defensor reciente de esta propuesta es 6im 5audlin, quién afirma que, además de fenómenos cuánticos, nuestra
física básica del espacio$tiempo .sustentada en la relatividad general/ presenta una asimetría reversible en el tiempo.
Gl niega las definiciones, en e&ceso complicadas, que subyacen a las simetrías temporales, afirmando que son las
propias definiciones las que ofrecen su aspecto problemático a la dirección del tiempo.
El &lu.o del tiempo
El problema del flu,o del tiempo, tal y como se "a tratado en la filosofía analítica, debe su origen a un artículo escrito
por el filósofo idealista R. 5. E. 5c6aggart3 The )nreality o Time

."a irrealidad del tiempo, '()9/. En dic"o artículo
5c6aggart trata de demostrar3 '/ que #nuestra percepción# del tiempo es una ilusión, y M/ que #el tiempo mismo# es
meramente una abstracción sin e&istencia real.
+ara ello propone dos >series? temporales que son capitales en nuestra comprensión del tiempo. %a primera serie,
llamada Serie -, trata de e&plicar nuestra intuición cotidiana de las propiedades del tiempo y del cambiante presente.
%a 0erie 8 ordena los acontecimientos con arreglo a su pertenencia al pasado, presente o futuro, y uno con respecto a
otro. E%a 0erie 8 refle,a las posiciones que discurren desde el pasado más remoto "asta el más cercano, llegando al
presente, y del presente al futuro más pró&imo y al más le,ano.F %a Serie . elimina toda referencia al presente y las
modalidades asociadas de pasado y futuro, ordenando los acontecimientos simplemente mediante los términos
>anterior a? o >posterior a?.
Dabría una tercera serie, la Serie ', que no es temporal, ya que no supone ningún cambio, sino simplemente un orden
de acontecimientos, por e,emplo, !, 5, I, +X
5c6aggart concluye en su traba,o que el tiempo es irreal porque la 0erie 8 es inconsistente, pese a su aparente
descripción formaliada del tiempo .pasado$presente$futuro/, y la 0erie C no es capa de e&plicar la naturalea del
tiempo por sí misma.
8 partir de esta teoría se "an ofrecido dos soluciones. %a primera, Teoría -, trata de construir la 0erie C a partir de la 8,
ofreciendo la e&plicación de que los sucesos C "an partido de los 8. %a segunda, Teoría ., al contrario, toma como
definitivos los argumentos de 5c6aggart contra la 0erie 8 y trata de construir ésta a partir de la C, por e,emplo
mediante indicadores temporales.
/ualidades en &ísica
%os modelos de la teoría cuántica de campos "an demostrado que es posible la equivalencia de dos teorías de
entornos diferentes sobre el espacio tiempo, como son la correspondencia 8d0Y=<6 o la !ualidad 6.
0resentismo y eternalismo
8rtículos principales3 !resentismo y Eternalismo.
!e acuerdo con el llamado presentismo, el tiempo es una ordenación de realidades diversas. En cierto momento
algunas cosas e&isten y otras no. Gsta es la única realidad de que podemos dar evidencia, por lo que no nos cabe
afirmar, por e,emplo, la e&istencia del poeta Domero, ya que no tiene una e&istencia verificable en el presente.
El eternalismo, por su parte, sostiene que el tiempo es una dimensión de la realidad enlaada con las tres dimensiones
espaciales, y por lo tanto que todas las cosas, pasadas, presentes y futuras, "an de considerarse tan verdaderas como
las cosas presentes. 0egún esta teoría, por tanto, Domero realmente e&iste ahoraH si bien debemos emplear un
lengua,e específico al "ablar de alguien que e&iste en un momento distante del actual. +ero de igual modo lo utiliamos
al "ablar de algo que se "alla distante en el espacio. Ese es el motivo de que usemos muc"as veces las mismas
palabras para ambos usos, espacial y temporal3 #antes#, #cerca#, #le,os#, #aquí#, #posterior#, #sobre#, #por deba,o#, etc.
Endurantismo y perdurantismo
8rtículos principales3 Endurantismo y !erdurantismo.
%as posturas acerca de la persistencia de los ob,etos se vinculan con las anteriores.
El endurantismo o durantismo es una doctrina de la persistencia y la identidad. 0ostiene que para que algo persista en
el tiempo debe "acerlo a través de los distintos periodos de su e&istencia, los momentos que estimamos erróneamente
separados entre lo previo y lo futuro. +or tanto, el individuo, tridimensional, persiste a lo largo del tiempo como un todo
co"erente.
12
El perdurantismo, por su parte, según muc"os filósofos, se acomoda me,or a la relatividad de Einstein. 0us defensores
opinan que para que una realidad e&ista en el tiempo "a de "acerlo como una realidad en continuo cambio, y que
cuando consideramos dic"a realidad como un todo lo que vemos en realidad es un conglomerado de todas sus > partes
temporales? o lapsos de e&istencia.
El endurantismo se ve como el punto de vista convencional que parte de nuestra intuición natural .si "ablo con una
persona pienso que lo "ago con alguien que es un todo, y no con un con,unto de pieas en proceso/, pero los
perdurantistas, como !avid %e2is, "an atacado esta postura. Un argumento muy simple que utilian es que su visión
los capacita para ofrecer una e&plicación del cambio en los ob,etos, y no sólo de su configuración.
!e todo ello se sigue que puede establecerse una equivalencia entre presentistas y endurantistas, así como entre
eternalistas y perdurantistas, pero no "ay una cone&ión necesaria entre unos y otros. =abría afirmar, en resumen, que
el flu,o del tiempo indica una serie de realidades ordenadas, pero que los ob,etos dentro de esas realidades de algún
modo e&isten, como un todo, fuera de la realidad, incluso aunque las realidades, como todos, no se encuentren
vinculadas entre sí. 0in embargo, tal punto de vista "a sido raramente adoptado.
"ergson y el e1istencialismo
Denri Cergson.
El e&istencialismo, filosofía irracionalista de corte "umanístico .Eel e&istencialismo es un "umanismoF, afirmó 0artre/, al
igual que el filósofo francés Denri Cergson, adopta una suerte de visión antropocéntrica de los grandes temas
estudiados, y más concretamente del >tiempo?. Esta postura se ale,a considerablemente de los paradigmas y el rigor
cosmológico que acaban de verse, ya que, por encima de las grandes magnitudes físicas, sitúa como principal foco de
atención al "ombre y a su conciencia.

1o en vano, tanto Cergson como el e&istencialista alemán 5artin Deidegger fueron duramente criticados por los
adalides del positivismoH el primero, por e,emplo, por Certrand 7ussell, el segundo por 7udolf =arnap. +ara el
e&istencialismo, en general, la angustia de la temporalidad del "ombre arro,ado al mundo supone una de las
preocupaciones fundamentales. %a filosofía trata de la asendereada e&istencia "umana, que no de la esencia de las
cosasH de la relación, en suma, "ombre$mundo.
8 caballo entre el siglo XJX y el siglo XX, el espiritualista Cergson, profundo conocedor, por cierto, de la teoría de la
relatividad, puso muc"as ob,eciones al ya aludido positivismo, corriente dominante en su tiempo, tratando de llamar la
atención sobre los límites del conocimiento científico. +ara Cergson el tiempo escapa al dominio de las matemáticas y
la física. 0e propuso como primer ob,eto de meditación la conciencia en continuo devenirH lo que él llamó la #duración
real#.
+or su parte, Deidegger, a través de su metafísica fundada en la fenomenología anterior y plasmada en su obra capital,
Ser y tiempo, aporta a la discusión del tiempo una perspectiva novedosa, como es la de valorar su dimensión del futuro
por encima del pasado y el presente3 EEl fenómeno fundamental del tiempo es el futuro.F

%a e&istencia, tomada a"ora
desde un punto de vista "istórico, está orientada "acia lo por venir, y fundamentalmente a nuestra mortalidadH la vida
supone una continua tensión "acia delante, y el verdadero, o único, sentido del mundo no es otro que el de ser
utiliable por el "ombre.
2tras teorías in&luyentes
8parte de las concepciones recogidas "asta aquí, se "an desarrollado otras importantes teorías en el campo de la
cosmología filosófica o científica, así como de otras disciplinas, a cargo de los siguientes autores3
$enri 0oincar3
El artículo #%a medida del tiempo# .'9(9/, del matemático francés Denri +oincaré, debe interpretarse como el punto de
infle&ión entre la nueva física de Einstein y la filosofía de Ernst 5ac", que discutía la idea de un tiempo verdadero,
sustituyéndolo por la idea de un con,unto de operaciones de medida.

+oincaré, refutando al lado de Cergson el tiempo
pretendidamente ob,etivo de la ciencia, sostiene que ésta cometió el error de dotar de realidad a un concepto
matemático. Era precisamente la conciencia del tiempo la que indu,o a la ciencia a lanar la E"ipótesis groseraF de
1e2ton de un tiempo real y medible.

El tiempo no viene definido por los relo,es, y tampoco por el movimiento de la
13
6ierra. +or tanto, resulta problemático tratar de definir tanto la simultaneidad de dos sucesos, como el antes y el
después de los mismos. %a primera se "a instituido como estrategia de la física para obtener leyes universales, y el
antes y el después está viciado por la causalidad3 por el tiempo definimos la causa, lo que supone una petición de
principio, especialmente dado que las causas pueden ser o bien simples o infinitamente comple,as.

E6odas estas
definiciones no son más que fruto del oportunismo inconscienteF,

afirma +oincaré.
En su artículo, el matemático se pregunta de dónde procede el sentimiento de que entre dos instantes cualquiera "ay
otros instantes. E0abemos quiá que tal "ec"o es anterior a tal otro, pero no en cuánto le es anterior.F +or otra parte,
Nse puede transformar el tiempo psicológico, cualitativo, en tiempo físico cuantitativoP El asunto se complica cuando
entran en ,uego dos conciencias, cada una sustentadora de un tiempo propio. E!os fenómenos psicológicos se
verifican en dos conciencias diferentesH cuando afirmo que son simultáneos, Nqué quiero decir con elloPF =oncluye el
matemático que la intuición de la simultaneidad, del orden de sucesión de los fenómenos y de la igualdad de dos
duraciones no es más que una alucinación, resultado del citado #oportunismo inconsciente#. EEscogemos, pues, estas
reglas, no porque sean verdaderas, sino porque son las más cómodasF.

=on la determinación de estas reglas o
con$enciones, +oincaré se inscribió en la corriente filosófica del convencionalismo, de la que fue uno de sus primeros
pilares .=fr. sección #=onvencionalismo#/.
4urt #5del
Burt Q[del, lógico y matemático austríaco, basándose como +oincaré y Elias en la 7elatividad de Einstein, dio un paso
más allá en '(:(. 0i el físico alemán .gran amigo, por cierto, de Q[del/ "abía transformado el tiempo en una dimensión
más del espacio, Q[del, a través de nuevas modificaciones de las ecuaciones de campo de Einstein, lo "io
desaparecer.

Q[del creía que la relatividad de Einstein "abía acabado verificando el idealismo filosófico -antiano acerca del espacio
y el tiempo.

El tema central de las conversaciones de ambos fue la 7elatividad general,

pero para Q[del "abía una
incongruencia entre la teoría de Einstein y la creencia cotidiana de que el tiempo, a diferencia del espacio, #pasa# o
#transcurre#.

Esto lo argumentó desde el punto de vista, primero, de la relatividad especial3 E=ada observador tiene su con,unto de
#a"oras#, y ninguno de estos sistemas diversos de capas puede reclamar la prerrogativa de representar el lapso
ob,etivo del tiempoF, de lo que derivó que la relatividad especial era inconsistente con la realidad del tiempo intuitivo, el
tiempo e&perimentado como #real#. +ara negar el tiempo se basó, en segundo lugar, en la relatividad general,
aplicándole su propia teoría de los universos en rotación, en los que las curvas de espacio$tiempo se doblan sobre sí
mismas "acia atrás, tanto que vuelven al punto de partida, lo que posibilitaría nada menos que el via,e en el tiempo.
8unque, si demostrablemente se puede volver a visitar el pasado, éste todavía e&isteH pero si el pasado toda$ía e&iste,
Nqué es del presenteP %a consecuencia lógica de todo ello es la negación de la e&istencia del tiempo.

EEl tiempo \
decía Q[del\, tal como nos lo presentamos a nosotros mismos, simplemente no enca,a con los "ec"os. %lamarlo
tiempo sub,etivo es solo un eufemismoF.

5uc"os a4os más tarde, el físico 0tep"en Da2-ing, mediante un artefacto teórico que denominó con,etura de
protección de la cronología, trató de demostrar que la teoría de Q[del era una falacia,

opinión que la física actual en
general sustenta. %a tesis propiamente dic"a de Da2-ing, sin embargo, no "a recibido muc"as ad"esiones desde su
publicación, pues, según el filósofo +alle Kourgrau, su carácter ad hoc la delata.

C6 #6 7ung
El psicólogo suio =. Q. Rung, en su estudio del elusivo fenómeno de la sincronicidad .coincidencias de fenómenos en
el tiempo aparentemente no relacionadas causalmente entre sí/, arro,a una lu claramente relativista sobre los
conceptos de espacio y tiempo. +ara él, en efecto, las casualidades encadenadas no representan fenómenos de
causalidad, sino de mera coincidencia en el tiempo, de #simultaneidad#3 E+or esa característica de la simultaneidad "e
elegido el término sincronicidad, para designar con él un factor de e&plicación "ipotético que sea equiparable a la
causalidadF.

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5ás adelante identifica la sincronicidad como una Erelación entre tiempo y espacio psíquicamente condicionada. TEn
determinados e&perimentos psicológicosU el tiempo y el espacio se comportan respecto a la psique, en cierto modo,
#elásticamente#, ya que aparentemente pueden ser reducidos a voluntad. TXU es decir, parece como si el tiempo y el
espacio guardaran relación con las condiciones psíquicas o como si, en sí mismos, no e&istieran y sólo estuvieran
#establecidos# por la conscienciaF. !e lo que deduce3 EEl tiempo y el espacio, según la visión primitiva TXU son algo
sumamente dudoso. 0ólo en el curso de la evolución espiritual se "an convertido en conceptos #fi,os#, y ello gracias a
la introducción de la medición. En sí mismos, el tiempo y el espacio no constan de nada. TXU Son/ pues/
esencialmente/ de ori&en psí*uico Tsubrayado del autorU, seguramente la raón por la que Bant los interpretó como
categorías a prioriF.
Esta relativiación es de tipo einsteiniano3 EEspacio y tiempo son propiedades aparentes de los cuerpos en movimiento
engendradas por la necesidades de intelección del observadorF.

0egún Rung, por e,emplo, los casos asombrosos de
orientación espacial de algunos animales podrían ser e&plicados a partir de esta relatividad psíquica espacio$temporal.

-or,ert Elias
El sociólogo alemán 1orbert Elias estudia el tiempo partiendo asimismo de la concepción relativista de 8lbert Einstein,
negadora de la ob,etividad del mismo3 EN=ómo puede medirse algo que los sentidos no pueden percibirP Una "ora es
invisibleF.

+ara Elias el tiempo es en realidad un fenómeno social, un símbolo, que se utilia fundamentalmente como
instrumento de orientación en el flu,o incesante del acontecer, y también para regular la conducta "umana.

=ritica el
tiempo ob,etivo de 1e2ton y el idealista de Bant. El innatismo de este último, sus a prioris, los contrapone a una visión
social e "istórica del espacio y el tiempo. =onceptos como #tiempo#, #espacio# y #causalidad# pretenden dar la
impresión de lo instintivo e inmutable, lo que es indefendible, según Elias.

8sí, Bant E"abía aprendido a usar el
concepto de #tiempo# con el significado que, en aquella fase, le otorgó sobre todo el progreso de la <ísica y de la
técnicaF, concepto relativo a su época que él calificó de innato.

%os relo,es y calendarios son una forma de apre"ender lo que no es simultáneo sino sucesivo. El "ombre necesita las
determinaciones del tiempo, por e,emplo por temas de organiación y puntualidad y, tanto más cuanto más avanadas
son las culturas. Es más, EEn un mundo sin "ombres y seres vivos, no "abría tiempo y, por tanto, tampoco relo,es ni
calendariosF.

El relo, agrega al acontecimiento cuadridimensional en el espacio y el tiempo, una *uinta dimensión, de
naturalea simbólica, que es característica de la comunicación "umana. 0olo en la vivencia "umana se dan las
importantes líneas divisorias entre #pasado#, #presente# y #futuro#, características de la aludida *uinta dimensión.

En cuanto al #antes# y el #después#, tampoco se refieren propiamente al tiempo sino a la causalidad física o filosófica.
1o son más que Emanifestaciones de la facultad "umana de representarse ,untamente lo que no sucede al mismo
tiempoF
+ero el tiempo, como concepto, también e$oluciona de un estadio a otro. !e manera que, Een su actual estadio de
desarrollo es, como se ve, una síntesis simbólica de alto nivel con cuyo au&ilio pueden relacionarse posiciones en la
sucesión de fenómenos físicos naturales, del acontecer social y de la vida individualF.

El ob,eto principal del libro de
Elias So(re el tiempo

es Ela coacción del tiempoF, coacción que paulatinamente va incrementándose por e&igencias
de la comple,a vida moderna, cuando durante miles de a4os el "ombre "a sobrevivido sin necesidad de relo,es ni
calendarios.

+or último, Elias estudia largamente el intento de conciliar el carácter sintético y simbólico del tiempo con su dimensión
física, ob,eto de la ciencia, Een un universo de cinco dimensiones donde el tiempo parece llevar una doble e&istenciaF.

+lya 0rigogine
El químico belga Jlya +rigogine, contradiciendo la teoría de la relatividad, parte de Euna fuerte conciencia de la realidad
del tiempoF en tanto que algo ob,etivo3 E=omo recuerda a menudo +opper, el tiempo no puede ser una ilusión porque
sería como negar Diros"imaF.

+or otra parte, tiempo y eternidad son dos conceptos diferentes. El tiempo no es la eternidad, ni es el eterno retorno. %a
estructura del espacio$tiempo está ligada a la irreversibilidad, pero el tiempo no es solamente irreversibilidad, devenir y
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evolución. En contra de la opinión de muc"os de sus colegas, afirma +rigogine que el tiempo, como la entropía, tiene
una función creadora.

0egún +rigogine no podemos "ablar de un nacimiento del tiempo .en referencia a su libro El nacimiento del tiempo/,
pero sí de un nacimiento de nuestro tiempo, así como de un nacimiento de nuestro Universo. E&isten varios tipos de
tiempo3 el tiempo astronómico, el tiempo de la dinámica, el tiempo químico interno, el tiempo biológico interno, que es
la inscripción del código genético que prosigue a lo largo de miles de millones de a4os de la vida misma, el tiempo
musical, etc. Es una convención "umana contar el tiempo a partir de un acontecimiento, como por e,emplo, el
nacimiento de =risto.
El nacimiento de nuestro tiempo no es el nacimiento de el tiempo porque en el vacío fluctuante pree&istía un tiempo en
estado potencial. El tiempo potencial es un tiempo que está ya siempre a"í, en estado latente, pero que requiere un
fenómeno de fluctuación para actualiarse. El tiempo no "a nacido con nuestro Universo3 el tiempo precede a la
e&istencia y podrá "acer que nacan otros universos.

+or otra parte, en su teoría sobre el origen del Universo, la relación entre espacio$tiempo por un lado y materia por el
otro, no es simétrica. El espacio$tiempo se transforma en materia cuando la inestabilidad del vacío se corresponde con
una e&plosión de entropía,

lo cual resulta en un fenómeno irreversible. %a materia sería, por lo tanto, para +rigogine,
una especie de contaminación del espacio$tiempo.

El tiempo, como se "a visto, precede al Universo, que es el
resultado de una transición de fase .proviene de otro estado físico/ a gran escala.

Es decir, el Universo que conocemos sería el resultado de una transformación irreversible de otro estado físico3 cuando
el tiempo se transformó en materia. %a ruptura de la simetría, en el espacio, es consecuencia de una ruptura en la
simetría temporal, es decir, de una diferencia entre el pasado y el futuro.

En consecuencia Vlo que es fundamentalV,
sería la materia, por su propia esencia, la que e&plicaría la dirección de la flec"a del tiempo. +rigogine analia
detalladamente en este conte&to los conceptos de irreversibilidad y de estructura disipativa, fundamentales en su
doctrina.
%as líneas finales del libro, a modo de conclusión, están dedicadas a e&plicar el incesante Eaumento de la comple,idadF
en la 1aturalea3 E%os desarrollos recientes de la termodinámica nos proponen por tanto un universo en el que el
tiempo no es ni ilusión ni disipación, sino creaciónF.

Stepen 86 $awking
%a obra Historia del tiempo0 Del .i& .an& a los a&u+eros ne&ros, del físico británico 0tep"en A. Da2-ing, tuvo una
enorme repercusión en los últimos a4os del siglo XX. En este libro, Da2-ing trata de responder a las más importantes
preguntas que se "an planteado tradicionalmente sobre el cosmos3 la naturalea del tiempo y del espacio$tiempo, si el
tiempo tuvo un principio y tendrá un final, si el espacio es infinito o tiene límites, la flec"a del tiempo, el significado de
los agu,eros negros en relación con todo ello... 8 tal ob,eto repasa las más importantes ideas desde 8ristóteles "asta
Einstein y la mecánica cuántica, tratando de vislumbrar una teoría unificadora, que, según este científico, deberá
consistir en una teoría cuántica de la gravedad.
Da2-ing parte en sus premisas del tiempo relativista de Einstein, que describe ampliamente en las primeras páginas
del libro, y del espacio no del todo vacío, sino su,eto al principio de indeterminación cuántico, como se "a visto en
anterior epígrafe.

+or otra parte, no tiene sentido "ablar de tiempo antes del principio del universo, pero tampoco e&iste
la necesidad física de un principio.

0u tesis cosmológica fundamental, que no "a variado sustancialmente "asta el día de "oy, viene recogida en el
capítulo 9 de la obra. 8 las dos posibilidades clásicas .']3 el universo "a e&istido desde un tiempo infinito y, M]3 tuvo un
principio en una singularidad, el Cig Cang/, a4ade, partiendo de la teoría cuántica siempre sustentada en la relatividad,
una tercera3 EEs posible que el espacio$tiempo sea finito en e&tensión, y que, sin embargo, no tenga ninguna
singularidad que forme una frontera o un borde. El espacio$tiempo sería como la superficie de la 6ierra, solo que con
dos dimensiones más. %a teoría cuántica de la gravedad "a abierto una posibilidad en la que no "abría ninguna
frontera del espacio$tiempo y, por tanto, no "abrá ninguna necesidad de especificar el comportamiento en la frontera.
T...U El universo estaría completamente autocontenido y no se vería afectado por nada que estuviera fuera de él. 1o
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sería ni creado ni destruido. 0implemente seríaF.

+ero, puntualia más tarde Da2-ing3 E5e gustaría subrayar que esta
idea de que tiempo y espacio deben ser finitos y sin frontera es e&actamente una propuesta3 no puede ser deducida de
ningún otro principioF.

+or último, y este es un tema recurrente en Da2-ing, todas estas ideas tienen Etambién profundas implicaciones sobre
el papel de !ios en los asuntos del Universo. TXU NOué lugar queda, entonces, para un creadorPF

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