Presentación del libro “Historia reciente y violencia política”.

Antes de exponer cualquier comentario historiográfico y político sobre el contenido
del libro que nos convoca a esta instancia, quisiera referirme en un primer momento al
proyecto editorial que sustenta este trabajo. El nombre que presenta esta iniciativa editorial
nos convoca a reflexionar críticamente sobre la cuestión del “tiempo histórico” y su
relevancia social, pero no bajo una visión puramente “objetivista” que posicione al
desenvolvimiento histórico de las formaciones sociales al margen de las fuerzas subjetivas
que operan sobre este proceso, sino que por el contrario, desde una perspectiva humanista e
historicista que reconozca a los actores sociales como hacedores de la historia. Ya lo dijo el
marxista italiano Antonio Gramsci, quien analizando precisamente el tema del
“movimiento de la historia” señaló lo siguiente:
“porque siendo la realidad el resultado de una aplicación de la voluntad humana a la
sociedad de las cosas (del maquinista a la máquina), prescindir de todo elemento voluntario
o calcular solamente la intervención de las voluntades ajenas como elemento objetivo del
juego general, mutila la realidad misma”.
Derivado de lo anterior, el nombre que recibe el proyecto editorial, esto es, “Tiempo
Robado”, hace alusión al carácter subjetivo del “tiempo histórico” y por consiguiente, a su
respectiva utilización bajo intereses de los distintos grupos sociales, ya sea para mantener el
control de la realidad social y su “status quo”, o contrariamente, para alcanzar la liberación
y la emancipación del yugo hegemónico. En este sentido, el control de la historia y la
memoria se transforma en una disputa social permanente de acuerdo a los respectivos
intereses en contradicción, fenómeno dialéctico que la editorial ha interpretado
acertadamente de la siguiente manera:
“Está el tiempo que nos robaron para reproducir las formas de dominación, y hay también
un tiempo robado al trabajo asalariado y alienante. Tiempo para abrir una tribuna a la
reflexión y a la crítica, para avanzar en la revisión de un pasado que nos ayude a pensar y
construir otro presente. La emancipación consiste en reapropiarse de esa fragmentación del
tiempo para vivir a un ritmo distinto al del sistema”.
Por otra parte, en lo tocante al contenido político-historiográfico del libro, la
editorial ha introducido en este trabajo una serie de artículos publicados previamente en la
revista “Lucha Armada en la Argentina” con el propósito de dar a conocer parte importante
de la historia de la izquierda revolucionaria en el país trasandino, pero no desde una simple
postura contemplativa, sino que considerando la materialización de la violencia política en
la Argentina de los años 70 como un referente estimulante para la reflexión de la historia
reciente en nuestro país, especialmente sobre los fenómenos de violencia política y lucha
revolucionaria acontecidos en la dinámica de la formación social chilena de aquel entonces,
tanto en el plano de la “sociedad política” como en el amplio y complejo campo de la
“sociedad civil”.
En lo concerniente a la revista “Lucha Armada en la Argentina”, componente
esencial del libro aquí presentado, debemos señalar que si bien representa un espacio de
discusión sobre la historia socio-política reciente argentina, su apuesta supera los límites
estrictamente investigativos y cientificistas, ya que en primer lugar, surge como una
necesidad política de analizar es perspectiva histórica las acciones de la izquierda
revolucionaria de la década del setenta, y en segundo lugar asume el carácter social de la
“memoria histórica” en tanto herramienta para comprender el presente y conquistar el
futuro. En palabras de sus Directores, Sergio Bufano y Cacho Lotersztain:
“El presente es herencia y la memoria, las distintas memorias de esta herencia nos ayudarán
a comprender mejor hacia dónde deseamos ir. Es probable que esto se resuelva con
paciencia y tenacidad intelectual. Y por supuesto, con tiempo”.
De esta manera van apareciendo ciertos criterios articuladores del contenido del libro,
vinculados entre ellos al interior de cada artículo recopilado por las editoras desde la revista
“Lucha Armada en la Argentina”; en este sentido, “historia”, “memoria” y “política” son
articulaciones del cuerpo historiográfico y político del material aquí presentado.
1. LA VIOLENCIA POLÍTICA EN ARGENTINA ES DE LARGA DATA Y SE
ASIENTA EN UNA ESTRUCTURA AUTORITARIA, ES DECIR, EN UNA
VISIÓN DE OPOSICIONES BINARIAS Y DE LUCHA ENTRE ENEMIGOS,
PRESENTE EN LA VIDA POLÍTICA DESDE EL SIGLO XIX Y
ARRAIGADAFUERTEMENTE EN LAS PRÁCTICS SOCIALES.
2. LAS FUERZAS ARMADAS, ES DECIR EL NÚCLEO DEL ESTADO, FUERON
UN INSTRUMENTO CLAVE EN LA ESCALADA DE LA VIOLENCIA
POLÍTICA DE LAS ÚLTIMAS DÉCADAS.
3. LA LUCHA ARMADA SURGIÓ COMO RESPUESTA A UNA ESTRUCTURA
DE PODER ILEGÍTIMA, EN UN CONTEXTO DE DESCRÉDITO GENERAL
DE LA DEMOCRACIA.
4. LA VINCULACIÓNDE LOS GRUPOS ARMADOS CON EL MOVIMIENTO
PERONISTA LES PERMITIÓ SALIR DEL AISLAMIENTO “FOQUISTA”,
ENTRAR AL JUEGO PROPIAMENTE POLÍTICO Y EXPERIMENTAR UNA
EXPANSIÓN Y UN ARRAIGO POCO FRECUENTES EN LOS GRUPOS
ARMADOS.
5. EL PERONISMO FUE, A LA VEZ, LA PUERTA DE ACCESO A LA POLÍTICA,
LA PRUEBA DE FUEGO Y LA TRAMPA MORTAL.
6. LOS MOVIMIENTOS ARMADOS DE LOS AÑOS SETENTA NO FUERON
TERRORISTAS; GUERRILLA URBANA Y TERRORISMO NO SON
SINÓNIMOS.
7. LA DERROTA DE LA ORGANIZACIONES ARMADAS FUE POLÍTICA
PRIMERO Y MILITAR DESPUÉS, NO A LA INVERSA.
8. LA CAUSA DE LA DERROTA NO FUE VINCULAR LO POLÍTICO CON LO
MILITAR SINO REDUCIR LO POLÍTICO A LO MILITAR.
9. LA MILITARIZACIÓN INTERNA LLEVÓ A REPRODUCIR EL
AUTORITARISMO QUE SE PRETENDÍA COMBATIR.
10. EN LUGAR DE UTILIZAR EL RECURSO DE LAS ARMAS COMO
INSTRUMENTOS PARA DETENER LA VIOLENCIA ESTATAL, LOS
GRUPOS GUERRILLEROS ALIMENTARON LA ESPIRAL DE VIOLENCIA
HASTA QUE ÉSTA TERMINÓ POR DESTRUIRLOS.