CRITICA AL PARTIDO MANIFIESTO COMUNISTA DE CALOS MARX

El Manifiesto Comunista en concreto podemos considerarlo con un prólogo a
El Capital por conformar la base del pensamiento de Marx que junto con
otros estudios económicos, de historia y filosofía además de la experiencia de
las circunstancias del mundo obrero y las revoluciones de su época reeditará
ampliando y aportando un estudio mucho más exhaustivo.
Esta obra sin embargo nació de una época y de unas circunstancias concretas
y sin las cuales posiblemente no hubiese salido a la luz o al menos no de tal
forma y con tal contenido. Por ello antes de analizarla es preciso
contextualizarla en un momento y lugar concreto y en la vida de Marx pues
un estudio exhaustivo y comparativo de la obra, de sus ediciones, prólogos y
luego de El Capital nos muestran como Marx no era una persona tan teórica
como se dice puesto que los diversos acontecimientos le hacen ir
evolucionando en su teoría ajustándola a lo que es la sociedad de su tiempo y
la situación del proletariado cada vez más con el paso del tiempo y varias
revoluciones burguesas a sus espaldas. Por ello he de remarcar como puntos
de inflexión la Revolución de 1848 en Francia y la Comuna de París de 1870
como momentos principales que hacen cambiar el punto de vista de Marx
fundamentalmente sobre cómo debe llegar el proletariado al poder y una vez
en él como perpetuarse y disponer de los medios necesarios para acabar con
la burguesía y establecer un nuevo orden, caso de la experiencia de la
comuna de París. Lenin en su obra El estado y la Revolución ofrece un análisis
estupendo de estos cambios y diversas valoraciones en el pensamiento de
Marx y su posición hacia la revolución de la clase obrera según los diferentes
prefacios de las continuas ediciones del Manifiesto Comunista y de algunos
aspectos tratados en él, así como en la correspondencia con Engels y de
ambos con otros “camaradas” como Kautsky.

La vida de Marx y las adversidades por las que tuvo que pasar también
marcaron su obra. El bagaje por distintos países europeos como Alemania,
Suiza, Inglaterra o Francia y la oposición que se encontraba en ellos
matizaron bastante su opinión sobre cómo dichos estados afrontan la
cuestión obrera y qué hacen para disponer de soluciones, estando algunos
gobernados por una monarquía, por burgueses o por ambos.

El Manifiesto fue una petición de la Liga de los Comunistas belga, antes
llamada la Liga de los Justos, a Marx y Engels para que plasmaran sus
objetivos políticos y pensamiento en el que se basaban. Estudios recientes
muestran que hay un mayor porcentaje de autoría de Marx que de Engels.
Era inminente su publicación pues como dice Marx al principio, “el fantasma
del comunismo es un espectro que se cierne sobre toda Europa”, y de hecho
días después de su publicación se produjo la Revolución francesa de 1848, no
a consecuencia de ésta obra pero sí evidenciando ya gran parte de su
contenido es cierto.
Se trata de una obra sencilla y precisa, más bien contundente, en la que en
pocas páginas resume la Historia, las diferentes relaciones sociales y de
poder que se han dado a lo largo de ésta, los burgueses y los proletarios y
una crítica a la literatura de su tiempo.
Al comienzo de la obra entra de lleno en la explicación de su doctrina desde
el análisis de la relación entre proletarios y burgueses y todo lo que ello
conlleva así como la lucha por el poder. Marx explica cómo y cuando surgió la
burguesía y la forma en la que ésta ha llegado o está llegando a establecerse
en el poder a costa de una clase obrera a la que explota y además promete
falsas esperanzas de cambio cuando le solicita ayuda para llevar a cabo sus
revoluciones.
La burguesía surgió con el renacer urbano en las ciudades medievales, en
plena sociedad feudal con la que tuvo que convivir pese a la hostilidad que
ésta le plantó desde sus comienzos y a lo largo de la Historia por llevar un
modo de vida y forma de ganar dinero diferente, sobre todo. A esto le da
mucha importancia Marx, por acabar rompiendo el lazo de relaciones
sociales de ésta sociedad hacia unas relaciones muchísimo más impersonales.
Primero fue el surgimiento de ciudadanos libres, luego el incremento en los
medios de cambio y mercancías, posteriormente el nacimiento de una clase
media industrial que fue suplantando a los gremios e imponiendo una
división del trabajo y por último cuando la gran industria moderna sustituyó a
la manufactura. En este largo proceso apareció y se fue abriendo paso la
burguesía, incrementando su capital y, según palabras textuales de Marx,
“desplazando a segundo término a todas las clases heredadas de la Edad
Media”.
La burguesía desempeñó un papel totalmente revolucionario ya que surgió
prácticamente de la nada y fue escalando posiciones e importancia dentro de
un Modo de producción, en términos marxistas, acabando con él desde
dentro y con las mismas herramientas de las que disponía. Ha revolucionado
toda una serie de relaciones económicas de todo tipo, desde productivas
hasta de intercambio y circulación monetaria y de crédito, ha roto un sistema
de relaciones sociales basado en el parentesco y en lazos de clientela para
establecer unas relaciones impersonales basadas en el dinero, en el capital
de cada persona y en la mano de obra que ésta vende para poder vivir. Acabó
con el sistema mercantilista, desplazó el dominio del campo a la ciudad,
centralizó los medios de producción y la política, la forma de propiedad…
Como dice Marx: “la historia de la industria y del comercio no es más que la
historia de la rebelión de las fuerzas productivas modernas contra las
actuales relaciones de producción, contra las relaciones de propiedad que
condicionan la existencia de la burguesía y su dominación”. Además de todo
esto, ha dado lugar a que surja una epidemia nueva y mucho peor aún que
las que han asolado a los hombres durante cientos de años, la
superproducción.
Al igual que la burguesía surgió como fruto de la sociedad feudal, el
proletariado ha surgido en el seno del Modo de producción capitalista creado
por la burguesía y sus relaciones económicas y de poder. En las manos del
proletariado se encuentra su futuro más inmediato, primero en la
concienciación, luego en la unión y posteriormente en la acción. Ahora
trabajan además compitiendo cada vez más con maquinaria, en situaciones
infrahumanas, con una gran diferencia entre el sueldo que ganan y lo que
deberían ganar. Los burgueses tienen el dominio de los medios de
producción y con ello a los proletarios puesto que éstos se venden como
cualquier otra mercancía. Venden su mano de obra a cambio de un sueldo
mísero. En su posterior obra de El Capital Marx se referirá a esto alienación y,
por influencia de David Ricardo, hablará de Plusvalía como la diferencia entre
lo que produce el obrero y lo que gana, cantidad que pasa a manos de éste a
quien se vende.
Además, no son explotados solamente por los dueños de fábricas sino por el
casero, el tendero, el prestamista, etc. Tienen en sus manos el poder de
invertir su situación y aún no lo saben luchan contra las máquinas y por
mejorar sus condiciones laborales pero aún no luchan por llegar al poder y
controlar ellos mismos para su provecho común los medios de producción.
La burguesía está en una pugna constante contra ella misma y contra la
aristocracia y el proletariado debe aprovechar esta rivalidad para atacar pues
es la clase más reaccionaria y verdaderamente revolucionaria. Aquello que
posibilita desbancar a los burgueses y, en definitiva, a la sociedad capitalista
es la misma contradicción que existe en su seno de incrementar las fuerzas
productivas y las relaciones de producción que son el marco en el que se
mueven estas fuerzas. La crisis de superproducción también es clave puesto
que sus soluciones generan cada vez crisis más completas y violentas y
reducen los medios para prevenirlas. Éstas son las armas forjadas por la
burguesía y en las cuales está el futuro del proletariado pues debe disponer
de éstas para hacerse con el poder de forma violenta. Primero debe abolir el
modo de apropiación y luego acabar con los medios que garantizan la
apropiación de la propiedad privada. La burguesía es incapaz de gobernar
porque está fraguando a sus propios verdugos, “su muerte y el triunfo del
proletariado son igualmente inevitables”.
Una vez que Marx hace todo este recorrido para explicar la situación del
proletariado, las injusticias que lo acompañan y su misión, pasa a analizar la
posición de los comunistas frente a ello. Los comunistas apoyan a los obreros
y a su lucha, se ofrecen como una agrupación de éstos más que como
cualquier otro partido político pues eso sería entrar en el juego burgués para
juntar a los obreros y luchar juntos por su causa. Complementa este punto de
vista con un análisis crítico de la “literatura socialista y comunista” pero más
que literatura diría yo políticas puesto que se centra en la actitud y
posicionamiento de cada uno de estos partidos burgueses, de la aristocracia,
de socialistas utópicos y de pequeños burgueses, frente a su política más que
a sus panfletos y obras literarias. Marx se muestra bastante contundente,
quiere legitimar este manifiesto político y dejar claro cuál es su intención,
que es estar al servicio del proletariado en su lucha por acabar con la
burguesía y obtener los medios de producción. Entre sus críticas alude al
engaño de los burgueses hacia el proletariado con promesas que luego
romperán una vez que llegan al poder y encima explotándolos;
prácticamente ocurre lo mismo con la pequeña burguesía y con los llamados
socialistas utópicos alude a su falta de reaccionarismo, de saber poner en
marcha su teoría.
“Resumiendo, los comunistas apoyan en todas partes todo movimiento
revolucionario contra el régimen político y social imperante … trabajan en
todas partes por la unión y el acuerdo entre los partidos democráticos de
todos los países … Las clases dominantes pueden temblar ante una
revolución comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella,
salvo sus cadenas, y tienen en cambio todo un mundo que ganar.
¡PROLETARIOS DEL MUNDO UNÍOS!” Éste es el broche final con el que Marx
cierra el Manifiesto Comunista, haciendo un llamamiento, resumiendo en
pocas palabras toda una doctrina y unas intenciones.
El Manifiesto Comunista no fue más que la antesala de la opera magna de
Marx El Capital, en los años que distaron entre una y otra obra se evidencia
una vez más cómo influyen los acontecimientos en la visión de Marx. Han
corrido ríos de tinta sobre estas obras y otras de Marx y de cómo pudo llegar
a lo más alto instaurándose en países inmensos como Rusia y China y luego
caer en picado al igual que otros regímenes socialistas. Hay muchas visiones y
opiniones al respecto, pero lo que aquí concierne con respecto al Manifiesto
Comunista volveré a decir que es hija de una época convulsa y que pese a
ello en tiempos de crisis económicas, políticas y sociales vuelve a mirarse y de
hecho son muchos los estados que después de un régimen fascista o de
derecha miran hacia ciertos aspectos socialistas. El principal objeto de crítica
de la obra de Marx es cómo en todo momento habla de desbancar a una
clase para instaurar en el poder a otra por ser supuestamente mayoritaria,
instaurando un poder unipersonal o en manos de unos pocos hasta lograr el
comunismo, al final resulta demasiado utópico y de hecho cuando se ha
querido poner en práctica han surgido cosas como los gulag, la censura, el
fuerte control estatal de la producción, etc.
En Historia no se puede hablar de suposiciones, de decir qué hubiese
ocurrido si… Es difícil vaticinar si Marx tras la Revolución Rusa hubiese
cambiado de opinión después de que era el país en donde menos creía que
se fuera a producir una Revolución del pueblo o del socialismo como
pensamiento y movimiento político. Por ello más que a la interpretación y
consiguiente puesta en práctica de esta doctrina lo que hay que valorar es
cómo una persona reaccionó de una manera tan analítica frente a una
sociedad en la que una mínima parte vivía a costa de explotar a una gran
mayoría, en la que las personas adquirían valor monetario, en la que
trabajaban mujeres embarazadas y niños y, en definitiva, en una sociedad en
la que por encima de todo primaba la injusticia. Marx supo reaccionar y
aportar soluciones desde un completo análisis de la Historia de las relaciones
sociales, políticas y económicas, etc. por lo que más que un mensaje, lo que
aporta esta obra es el pensamiento de una persona en su afán por acabar
con tan lamentables condiciones de vida y hasta dónde llegó para
conseguirlo. Personalmente, no creo que hubiésemos lograd tanto en
materia de bienestar social y de derechos de trabajo y demás si Marx no
hubiese abierto la puerta hacia la concienciación de la existencia del pueblo
frente a los que gobiernan y quiénes y cómo deben hacerlo.