“Reproducción del ‘machismo’ en el contexto doméstico de cuatro familias del Sur de Chile

:
Una explicación desde la Endoculturación”
Resumen
El siguiente caso-estudio se enmarca dentro del tópico central de “Poder y Autoridad Política”,
abarcando la temática sobre “El machismo y las luchas femeninas por sus derechos”,
enfocándonos particularmente en la asimilación y reproducción del “machismo” como proceso
de endoculturación. Es por esto que articularemos la teoría antropológica junto con el trabajo
empírico, focalizando nuestra mirada etnográfica hacia la observación de prácticas “machistas”
dentro de los contextos domésticos en nuestros cuatro núcleos familiares.
Marco Teórico/Metodológico
La realidad del “machismo” está inmersa dentro del paradigma base de nuestra sociedad
actuando casi de manera invisible, tanto así que no cuestionamos nuestro actuar, lo
asimilamos y reproducimos inconcientemente. La mayoría de estos patrones conductuales
pasan por el proceso que en Antropología denominamos Endoculturación, pautas que se
asimilan y reproducen provenientes primeramente desde el hogar, fundador de principios
valóricos y de nuestra idiosincrasia, pasando por la etapa de la escolaridad, para que
posteriormente este proceso sea reforzado por interacciones en la vida social de cada
individuo. Según Marvin Harris la Endoculturación es una experiencia de aprendizaje
parcialmente consciente y parcialmente inconsciente a través de la cual la generación de más
edad incita, induce y obliga a la generación más joven a adoptar los modos de pensar y
comportarse tradicionales. Es así como la mujer, en cuanto “víctima” de estos modelos
patriarcales, es también parte de los procesos sociales que los validan, los reproducen,
resignifican e incluso justifican. Sin embargo, es también la mujer la que ha generado
respuestas sociales, políticas y culturales a estas estructuras y modelos aparentemente
estáticos y determinantes de la vida social.
La lógica del machismo que aquí intentamos develar va aparejada indisolublemente al
concepto de poder, el cual hemos extraído desde autores como Michel Focault y Pierre
Bordieu, entendido como normas de dominación que se manifiestan explicita e
implícitamente. El poder del “machismo” dentro del núcleo familiar, entendido en palabras de
R. Fox como el reclutamiento del hombre hacia la unidad básica (madre e hijo), impera de
manera conciente e inconciente. Es aquí donde pudimos constatar a través de nuestra
observación, una distinción de labores a partir de la diferenciación de géneros, la que genera
relaciones asimétricas dentro del contexto familiar/doméstico. Esta distinción de género fue
analizada desde diversas perspectivas que integran la biología, psicología e historia, tomando
como referentes teóricas a Marta Lamas, Verena Stolcke y Simone de Bouvier, quienes
proporcionan una explicación acerca del por qué de esta diferenciación, explicando cómo la
mujer está condicionada por su propio cuerpo asumido desde su especie en el sentido de la
reproducción (menstruación, embarazo, lactancia), mientras que el hombre se presenta como
dueño de su cuerpo, lo que le hace sentir mayor dependencia de sí mismo.
La distinción de roles se relaciona íntimamente con esta diferenciación de género, la cual ha
sido tomada principalmente desde Lucy Mair, quien alude a las expectativas de rol, las cuales
proporcionan un status dentro de la sociedad. Acá las labores esperadas y labores realizadas
cobran un sentido dentro del contexto doméstico de nuestra observación, otorgando la
denominación de “mujer ideal” a las funciones realizadas correctamente dentro de este
espacio. El autor A. Radcliffe-Brown define a la función como una disposición ordenada de
partes, donde se organiza la vida social, en este caso dentro de las estructuras en la vida
cotidiana, involucrando al individuo como un elemento dentro de ella.
La técnica metodológica utilizada fue principalmente el método etnográfico, siendo la
observación directa y participante nuestra principal herramienta en la obtención de datos, así
como también la entrevista semi-estructurada, utilizada hacia algunos de los integrantes de
cada familia. El método autobiográfico fue de gran utilidad, ya que nos permitió generar una
mirada retrospectiva sobre sucesos y experiencias vividas en cada uno de nuestros contextos
familiares; las situaciones mundanas pasaron de ser desapercibidas a ser cuestionadas a través
del proceso de extrañamiento aplicado por cada uno de los etnógrafas/os.
Trazado de Objetivos
Objetivo General
• Analizar teórica y empíricamente el proceso de endoculturación del "machismo" como una
práctica asociada al poder y la autoridad política en el seno familiar, identificando las pautas
de reproducción del “machismo” en el contexto de cuatro familias del sur de Chile.
Objetivos Específicos
• Explicar el proceso de endoculturación en la mujer y la distinción de género a través de la
teoría antropológica, integrando otras perspectivas disciplinarias como la biología, la psicología
y la historia.
• Distinguir a partir de un ejercicio autoreflexivo, las expresiones y manifestaciones identitarias
del “machismo” en nuestro entorno familiar.
• Identificar pautas culturales que den cuenta de la asimilación y reproducción del “machismo”
en las situaciones de orden doméstico, así como también los roles esperados y realizados
dentro de cada núcleo familiar observado.
• Comprender la temática de poder y autoridad política en relación con la enseñanza y
aprendizaje de patrones “machistas” dentro del contexto doméstico, caracterizando a éste
como un complejo sociocultural que se ve presente desde el hogar hacia la vida en sociedad.
Exposición de Datos
Nuestra observación etnográfica se basó en la siguiente matriz de análisis:
• Relaciones intrafamiliares (deberes, derechos, estatus, roles).
• Proceso de Endoculturación.
• Manifestaciones y expresiones de tipo “machista”.
• Distribución de labores domésticas (labor realizada/labor esperada).
• Poder y mandato dentro de la familia.
• Prototipo “Mujer ideal”.
• Juegos, hobbies y prácticas deportivas alusivas a la distinción de género.

Análisis e Interpretación de los datos
Explicitación de Hipótesis
Nuestra hipótesis abarca al “machismo” como una expresión de poder, causante de la
desigualdad de género, transmitido de una generación a otra por medio de la endoculturación,
esencialmente desde la familia y visualizado específicamente en el contexto doméstico.
El “machismo” como expresión de poder y autoridad dominante, en este caso, dentro del
contexto doméstico, se entiende esencialmente como lo que reprime, utilizando su mando
como herramienta de subordinación hacia la mujer. Este poder es practicado de manera
fáctica para un determinado fin (consiente e inconsciente), que en este caso sería el dominio
de un sexo sobre otro, a través de la creación cultural del género masculino por sobre el
femenino.
Podemos entender la naturaleza del poder según Foucault, quien considera a éste, no como
transmisible si no como utilizable, donde la transmisión de patrones culturales machistas
carecen de un poder intrínseco, acompañando estas pautas las cuales ya establecidas son
expresadas con normalidad. Un contexto en el cual se pueden observar estos patrones
culturales es el contexto doméstico, donde se reproducen las pautas adquiridas de generación
en generación, las cuales se traslucen de manera natural, sin la coerción provocada por la
sociedad, si no más bien como una coerción del mismo núcleo de iniciación a la vida social.
Modelo de análisis
Los datos recopilados serán analizados en una primera etapa, donde dentro de cada familia se
reconocerá una caracterización general respecto a patrones de endoculturación del
“machismo” y poder. En una segunda etapa se identificarán las regularidades explícitas
observables en las cuatro familias. El siguiente paso, consiste en la identificación de
singularidades advertidas dentro de los contextos.
El análisis consiguiente comprenderá una contrastación de mujer ideal con lo observado en la
realidad de cada núcleo familiar enfocado específicamente en la madre. En una quinta etapa
se identificarán manifestaciones que expresen un estatus de poder constante, luego se
identificarán las pautas culturales que den cuenta de la asimilación y reproducción del
“machismo” en las situaciones de orden doméstico. Por último se realizara un análisis con
respecto a los roles esperados y realizados dentro de cada núcleo familiar observado.

Hallazgos/Conclusiones de cada familia
Familia 1
Lo que caracteriza una formación de dos generaciones sin la presencia de un padre, es un
proceso de endoculturación con bases en la igualdad de género, situado tanto en las
características ideacionales como empíricas en un contexto doméstico, dentro del cual el rol
de la madre es fundamental en el proceso educativo, ejerciendo su calidad de padre-madre,
ejemplificando la capacidad de realizar labores culturalmente específicas tanto masculinas
como femeninas, lo cual recae en el comportamiento de su prole que observando ésto,
adquiere la noción, en gran parte sus pensamientos y acciones en igualdad de género, sin
antes siquiera concebir en o que estaban involucrados. Desde esta particularidad se podría
inferir en el hecho que desde dos generaciones no exista una figura paterna puede ir
produciendo la pérdida de patrones culturales de carácter “machista”, tanto en hombres como
mujeres.
Familia 2
Un fenómeno que vale la pena destacar en esta familia es como las distintas apreciaciones
sobre los roles y el estatus de la mujer en la sociedad es dinámico en la historia; la visión de
antaño de una mujer que realiza con exclusividad actividades domésticas será suplantada por
una nueva imagen, aquella que sale al mundo en busca de perfeccionamiento y nuevas
posibilidades. Será necesario entonces a fin de evitar consecuencias negativas una
revalorización en el rol de la mujer como madre y esposa, entendiendo el cambio que este a
tenido, promoviendo así el rol del hombre como padre, apuntando con esto a como las
obligaciones familiares y del hogar deben ser compartidas, puesto que la familia sigue siendo
la unidad básica de nuestra sociedad y en esta estará la formación valórica individual del
sujeto.
Familia 3
A partir de la observación participante en esta familia, cabe destacar dos factores ampliamente
visibles; por una parte la endoculturación de patrones “machistas” se manifiestan desde dos
generaciones, manteniendo la reproducción y continuación de éstos, distinguiéndose en las
labores y funciones dentro del hogar, así como también en el poder y voz de mando en un
sentido asimétrico de género. Cabe destacar también el cambio que produjo la separación de
este matrimonio, ya que a partir de esta experiencia, el constituir una nueva familia en la cual
la madre cumple variados roles y está en la cima del núcleo, le proporcionó a ella un carácter
de estatus mayor, lo cual le acomoda y hace sentir con mucha más libertad y poder de
decisión.
Familia 4
De este análisis podemos dilucidar que mas allá de las diferencias biológicas que hay entre
hombres y mujeres, las que adjudicarían mayores capacidades y ventaja a un género para
cierto tipo de actividades sociales, existe un factor que trasciende esas condiciones materiales
(relacionadas con lo corpóreo) y que se encuentra en la cultura, en el cual este proceso de
endoculturación nos modela como seres sociales y nos inserta esquemas mentales de
comportamiento. Desde esa base podemos lograr crear un conocimiento más renovado de los
mecanismos explayados anteriormente en el ejemplo de la familia. Sus roles dentro de la casa
estaban determinados por los procesos de endoculturación que cada uno vivió a temprana
edad y que se mantuvieron después a lo largo del tiempo.
Hallazgos según Conceptos claves
Endoculturación y expresiones del “machismo”
De acuerdo a las etnografías realizadas, podemos identificar características especificas tanto
conductuales como ideacionales que visualizan una asimilación y/o reproducción del
machismo. Es así como dentro de la “familia 1” se da el caso de la relación hombre y fuego,
que se caracteriza por la acción de cortar leña para luego prender fuego con el fin de generar
calor en el hogar, lo cual solo es efectuado por los varones de la casa, generando una
dependencia entre géneros. Ésto cambia al momento de no existir la presencia de “D” y “E”,
“C” se ve obligada a realizar esta labor por la necesidad de calor. Algo similar ocurre en la
familia 3 en la cual al igual que la familia 1 ocurre una dependencia frente a labores
domésticas relacionadas con la fuerza, en este caso en particular es en la realización de las
compras específicamente en la carga de estas, si bien podemos entender desde nuestra
cultura que estas son practicas racionales que se realizan a diario no podemos desvincularlas a
una dependencia.
Un proceso de endoculturación de pautas “machistas” por parte de la madre hacia la hija se
puede advertir en las familias 3 y 4, donde las madres se comportan de manera similar hacia
las hijas, enseñando comportamientos “socialmente correctos”. La madre le dice a su hija de
cómo comportarse frente a los hombres, realizando correcciones en las formas de hablar o
aludiendo a conductas donde argumenta que “es una actitud poco femenina”.
Tipo ideal de mujer
Según el concepto de mujer ideal definido anteriormente, podemos contrastar la realidad
observada en las cuatro familias (específicamente en las madres) e identificar similitudes tales
como la de criadora y cuidadora de los hijos que se representa en actitudes como la
preocupación de suplir las necesidades básicas de los hijos como el abrigo, alimento y cariño
representado de diversas maneras en la particularidad de cada núcleo familiar.
Con respecto a las demás características de la mujer ideal las madres de cada familia se alejan
de este tipo, lo que se puede deber a la actual multiplicidad de roles que reproducen,
interactuando con un medio social que se ha involucrado en el proceso de apertura de
posibilidades reivindicando al género femenino.
Poder y mando en el contexto familiar
En este punto hay patrones de carácter mandatario que se distinguen claramente en todas las
familias, un claro ejemplo de esta imposición se da cuando en las familias se apela a que
“mientras vivas bajo nuestro techo, te riges bajo nuestras reglas”.
Se destaca también que dentro de la familia 3, existe una sola voz quien toma las decisiones y
da las órdenes dentro del núcleo; el padre, quien durante el período de matrimonio era quien
asumía el mayor estatus dentro de la familia.
En las familias 2 y 4 se observa un poder compartido, en donde hay una distribución equitativa
de quien manejas ciertas cosas y quien no, aunque en la familia 2 se visualiza una tendencia en
donde la madre es quien adopta el poder dentro del contexto del hogar.
Identificación de regularidades
La distinción de labores domésticas como el cocinar, labor esencialmente adscrita a la mujer,
es realizada en tres de las cuatro familias regularmente por todos los miembros de los núcleos
familiares, los cuales efectúan esta labor dependiendo de los tiempos que se encuentran en
casa. Otras labores que son compartidos las podemos encontrar en la limpieza del baño y de la
casa en general, tareas equitativamente distribuidas, lo cual deriva de un funcionamiento
múltiple en la vida social de los integrantes de cada familia quienes estudian, trabajan y
además realizan actividades extra programáticas, recreativas lo cual genera diversos tiempos
de estadía en el hogar, complementándose unos con otros.
Independiente de la equidad de labores expuesta, los roles siempre están definidos en estas
familias, de los cuales podemos definir el de padre, madre, esposa, esposo, hijo e hija, los
cuales se encuentran identificados en el contexto doméstico, desde donde derivan las
expectativas de rol que en general son de los padres a los hijos y viceversa. Podemos
ejemplificar algunos tales como que el hijo/a se desempeñe de manera eficiente dentro de lo
que es su rol de estudiante, que su desenvolvimiento en la sociedad sea el esperado por ellos,
etc. Dentro de lo que involucra desde los hijos/as hacia los padres se puede observar de
manera general una expectativa de comprensión hacia todo ámbito de su vida, tanto
emocional como ideacional.
En el caso de la familia 1 y 3, se presenta el hecho de una separación de los padres, pero en
ambos casos es la madre quien mantiene la tuición de los hijos, lo que provoca un quiebre en
el proceso de endoculturación con base machista. Este proceso se ve más marcado en la
familia 1, ya que en la familia 3 la separación de los padres ocurre después de 23 años de
casados, lo que provoca un cambio drástico en los comportamientos en el quehacer
doméstico, lo que derivó en una división equitativa de labores. Esta nueva formación del
núcleo sin el padre presente provoca una apertura de visiones en la comprensión en igualdad
de género.
Identificación de singularidades
La particularidad que más destaca dentro de nuestras observaciones, es la que se ve reflejada
en la familia 3, en donde el “machismo” alcanza un alto nivel de expresión desde quien toma
las decisiones, da las órdenes y donde la distinción de género es significativamente desigual,
aportando a esta inequidad no sólo el hombre, sino también la mujer, quienes transmiten
estas pautas explícitamente a sus hijas/os.
Reflexiones Finales
Las siguientes reflexiones se relacionan directamente con la metodología utilizada,
identificando los problemas que se suscitaron en el transcurso de la investigación, así como
también los impactos, aprendizajes y dificultades que se presentaron durante el período de
observación abarcando un nivel individual y grupal.
Una de las principales reflexiones a destacar dentro de la metodología aplicada en nuestro
estudio-caso, fue la que nos otorgó la observación participante, la cual fue utilizada dentro de
nuestros contextos familiares, lugar donde se desataron cuestionamientos personales, que
posteriormente fueron profundizados y vinculados con la complejidad del trabajo etnográfico.
Es por esto que queremos dar énfasis a la importancia que juega el método que la
antropología como ciencia social proclama como fundamental.
Gracias al ejercicio de extrañamiento tuvimos la oportunidad de observar nuestro propio
entorno sin obviar sensaciones, emociones, recuerdos y experiencias vividas, conservando
siempre nuestra mirada científica, la cual se complejiza al adentrarse en aquel mundo lleno de
subjetividades. Esta reflexividad que experimenta el etnógrafo arrastra consigo una serie de
interrogantes propias del cientista social contemporáneo, el cual se reconoce como sujeto
social y científico a la vez.
Algunas dificultades en el proceso de investigación se visualizaron a la hora de hacer las
entrevistas, las cuales se hicieron en su mayoría en cada contexto y abarcaron en algún grado
una intromisión e incomodidad por parte del entrevistado, comprendiendo así el tema familiar
como un asunto de suma delicadeza.
A la hora de analizar los datos obtenidos, se presentó otra dificultad, la cual se relaciona con el
primer punto, ya que la investigación en el propio contexto familiar se presenta como
problema si se aborda desde un análisis científico, por lo cual el transcribir estos datos, nos
enfrentó a un desafío personal y de orden metodológico.
Cabe destacar también que al contrastar a nivel grupal las cuatro etnografías, los criterios a la
hora de analizar fueron distintos por cada integrante del grupo, lo cual nos hizo reflexionar
acerca del sentido de tolerancia y la capacidad de relativizarse que debe poseer un etnógrafo,
en especial a la hora de trabajar en grupo.
El proceso experimentado al trabajar en equipo comenzó como novedoso y percibido como un
reto. El trabajar con compañeras/os desconocidas/os generó que cada uno de nosotros
pudiese ejercitar sus relaciones sociales, ampliando perspectivas e integrando otras visiones,
formas de trabajo, librándonos de prejuicios, lo que generó confianza y nos permitió trabajar
siempre equitativamente, en donde también fue de gran relevancia el haber visualizado
nuestro aprendizaje y proceso de investigación familiar compartido en equipo y comprendido
desde la Antropología.
Re/formulación de Objetivos
•Objetivo General:
- Analizar teórica y empíricamente el proceso de endoculturación del "machismo" como una
práctica asociada al poder y la autoridad política en el seno familiar, identificando las pautas
de reproducción del “machismo” en el contexto de cuatro familias del sur de Chile.
•Objetivos Específicos:
- Explicar el proceso de endoculturación en la mujer y la distinción de género a través de la
teoría antropológica, integrando otras perspectivas disciplinarias como la biología, la psicología
y la historia.
- Distinguir a partir de un ejercicio autoreflexivo, las expresiones y manifestaciones identitarias
del “machismo” en nuestro entorno familiar.
- Identificar pautas culturales que den cuenta de la asimilación y reproducción del “machismo”
en las situaciones cotidianas, así como también los roles esperados y realizados dentro de cada
núcleo familiar observado.
- Comprender la temática de poder y autoridad política en relación con la enseñanza y
aprendizaje de patrones “machistas” dentro del contexto doméstico.
Publicado por Grupo Sociocultural: "Machismo" en 19:30 2 comentarios:
SÁBADO, 13 DE JUNIO DE 2009
Pasos a analizar en busca de una tipología de modelo “machista” entre cuatro familias.
Manifestaciones de carácter “machista” en un contexto doméstico/familiar
Paso 1.
Contextualizar en una pequeña reseña histórica biográfica experimentada por cada núcleo
familiar.
Paso 2.
Identificación de los integrantes de cada familia. (Edad, sexo, tipos de uniones, escolaridad,
religión, ideología, etc.) Esta identificación deberá ser caracterizada a través de un esquema de
parentesco que ubique a cada integrante de la familia.
Paso 3.
Observar durante aproximadamente una semana la rutina de las mujeres del núcleo familiar
intentando abarcar todo ámbito posible.
Paso 4.
Identificar y caracterizar la función que cumple la mujer dentro del núcleo familiar. Los roles
esperados, los realizados, deberes y derechos. Identificar en cada integrante de la familia, pero
con mayor énfasis en la mujer, abarcando madre, hija, otros. (Distribución de tareas que
cumplen o deben cumplir mujeres y hombres en cada contexto familiar).
Paso 5.
Identificar formas de expresión que den cuenta de la reproducción del machismo
(subordinación hombre/mujer).Ejemplo símbolos, modos de pensar, formas de actuar, obrar y
sentir.
Paso 6.
Cada uno de los integrantes deberá levantar una conclusión y/o reflexión después de la
observación participante, apuntando hacia la endoculturación y modos de conductas
“machistas” determinantes hacia las respectivas mujeres de cada familia.
Publicado por Grupo Sociocultural: "Machismo" en 22:30 2 comentarios:
MIÉRCOLES, 27 DE MAYO DE 2009
“La Mujer como Portadora y Reproductora del Machismo: Una explicación desde la
Endoculturación"
Propuesta de Investigación
Introducción
El presente informe preliminar busca desarrollar una propuesta de investigación, orientada
desde el tópico central de “Poder y Autoridad”, y abarcando más específicamente la temática
sobre “El machismo y las luchas femeninas por sus derechos”; materia escogida por ser de
gran interés a nivel grupal, dando origen a cuestionamientos y análisis motivantes para abarcar
una amplia investigación teórica y empírica.
Primeramente se introducirá en el marco que inspiró la formulación y búsqueda de la
problemática, argumentando las interrogantes que determinaron el estudio de caso y algunas
hipótesis formuladas por el grupo. En este sentido la base teórica y un pertinente uso de la
metodología serán de valiosa importancia, ya que proporcionarán el contenido matriz en la
búsqueda investigativa.
Las expectativas y motivaciones particulares, originadas como premisas en esta investigación,
serán las que nos harán visualizar y reconocer los objetivos y finalidades del estudio, los cuales
serán presentados en el presente informe, dejando también un espacio a futuros y nuevos
cuestionamientos.
La formulación del problema.
El levantamiento de una problemática trae consigo una serie de planteamientos teóricos y
metodológicos, en este caso, íntimamente relacionados con la Antropología para una
explicación científica y social. Nuestra matriz de análisis será: “La mujer como portadora y
reproductora del machismo: Una explicación desde la endoculturación”, la cual conduce a una
investigación, donde la mujer será el referente explicativo de estos patrones conductuales.
Apuntaremos hacia un análisis sobre estas pautas de carácter patriarcales que determinan,
más específicamente sobre el género femenino, las relaciones sociales y su reproducción en la
sociedad contemporánea. Para ello comenzaremos con una revisión histórica de la sociedad
chilena abarcando desde la irrupción del español, contemplando los cambios socioculturales
que se suscitaron y que perduran hasta la actualidad, enfatizando nuestra atención en la
distribución de roles entre géneros. La necesidad de este enfoque histórico pretende develar
el fenómeno social para comprender el desarrollo temporal que ha rodeado nuestra
problemática. Además nos valdremos de los aportes disciplinarios que nos entregan la biología
y psicología para comprender desde distintos enfoques y con un sentido más holístico la
problemática de investigación.
La realidad del machismo está inmersa dentro del paradigma base de nuestra sociedad,
actuando casi de manera invisible, tanto así que no cuestionamos nuestro actuar, lo
asimilamos y reproducimos inconcientemente. La mayoría de estos patrones conductuales
provienen primeramente desde el hogar, fundador de principios valóricos y de nuestra
idiosincrasia, pasando por la etapa de la escolaridad, para que posteriormente este proceso
sea reforzado por interacciones en la vida social de cada individuo. Es importante recalcar que
este proceso es dinámico, no se detiene y logra continuidad de generación en generación, no
obstante no es un proceso uniforme, sino que históricamente se ha visto atravesado por
cuestionamientos que de una u otra manera han ido modificando las relaciones de género en
nuestra sociedad contemporánea. Es así como la mujer, en cuanto “víctima” de estos modelos
patriarcales, es también parte de los procesos sociales que los validan, los reproducen,
resignifican e incluso justifican. Sin embargo, es también la mujer la que ha generado
respuestas sociales, políticas y culturales a estas estructuras y modelos aparentemente
estáticos y determinantes de la vida social.
Debido a que la problemática antes señalada se caracteriza por sus dinamismos y
contradicciones, creemos que la Antropología como ciencia social, es la que posee las
herramientas teórico/metodológicas adecuadas que ayudarán a desentrañar las múltiples
realidades y dimensiones que subyacen a las estructuras socioculturales, apuntando
directamente a las manifestaciones de tipo “machista” que persisten en nuestros inconcientes
colectivos.
Trazado de objetivos.
El objetivo general del caso de estudio será definido con la finalidad de delimitar nuestra
investigación teórico/empírica, conduciendo a los objetivos específicos, quienes otorgarán los
matices que darán consistencia y sustento a la matriz de análisis.
Objetivo General:
- Comprender y analizar teórica y empíricamente el proceso de endoculturación, asimilación y
reproducción del machismo desde la mujer.
Objetivos específicos:
- Comprender el rol social de la mujer en el contexto de la sociedad chilena a partir de la
Antropología, integrando a su vez otras perspectivas disciplinarias como la biología, la
psicología y la historia.
- Identificar pautas culturales que den cuenta de la asimilación y reproducción del machismo
desde la mujer en cada una de nuestras cotidianidades.
- Reflexionar y contrastar, a partir de un ejercicio autobiográfico, las expresiones y
manifestaciones identitarias del machismo en nuestro entorno familiar.
- Conocer y analizar experiencias institucionalizadas que trabajan por la reivindicación de los
derechos de la mujer.
Avances Preliminares
El punto de partida de nuestra investigación comenzó por seleccionar dentro de la temática de
“Poder y Autoridad Política”, un tópico más focalizado hacia nuestros intereses y motivaciones
a nivel grupal. Después de dicha elección acudimos al docente encargado del ramo, quien nos
proporcionó una primera orientación sobre la investigación. Las herramientas que utilizamos
en una primera instancia fueron las consultas dirigidas a docentes y personas entendidas en el
tema, en busca de directrices investigativas y material que proporcionen una orientación
teórica sobre la temática.
Indagamos a algunos autores que nos proporcionaron parte de lo que será el contenido
teórico que utilizaremos, entre los cuales cabe destacar: Pierre Bordieu, Michel Foucault,
Marta Lamas y Lucy Mair.
Las fuentes primarias en esta etapa de la investigación fueron vitales para un primer
acercamiento empírico al tema. En este caso, la herramienta metodológica fue la entrevista,
dirigida hacia el encargado del SERNAM en Temuco, el cual nos proporcionó valiosa
información acerca de la orgánica institucional y los tópicos que esta entidad gubernamental
trabaja, todas dirigidas hacia la reivindicación de los derechos de la mujer a nivel nacional.
Posteriormente conversamos con una de las encargadas de la “Casa de la Mujer”, institución
que sirve de recepción para mujeres en riesgo de violencia familiar, donde pudimos obtener
información y constatar la función de esta casa de acogida junto con la dinámica de sus
actores.
Enfoque teórico/metodológico.
Tomando como punto de partida los objetivos anteriormente descritos y los avances
preliminares presentados, daremos a conocer el enfoque teórico y metodológico que
utilizaremos para nuestro estudio de caso.
Plano teórico
El machismo se nos presenta como el tema base de nuestro estudio, el cual se transmite y
reproduce a través de lo que en Antropología llamamos endoculturación, consistente en el
proceso de traspaso de la cultura de generación en generación, y que se vislumbra en la etapa
inicial de socialización de los niños, internalizando pautas y costumbres de manera conciente e
inconciente; en palabras de Marta Lamas “la cultura actúa como un filtro que condiciona
nuestra percepción y conciencia” , refiriéndose específicamente a los factores que
determinarán la diferencia de géneros. En esta diferencia de géneros, existe también una
distinción de roles, la cual va acompañada de una serie de expectativas de roles, en las cuales
Lucy Mair servirá de gran utilidad informativa para abordar el tema desde un plano social y
poder vincular directamente a la Antropología. Es aquí donde abarcaremos más ampliamente
nuestra matriz de análisis, ya que el machismo como patrón de conducta que se asimila y
reproduce es el objetivo central que deseamos analizar.
Simone de Beauvoir, catalogada como una de las fundadoras del feminismo, nos aportará a
esta distinción hombre-mujer, una perspectiva biológica y psicoanalítica del cómo entender
esta relación dicotómica.
Al contextualizar nuestro tema, nos adentraremos en la vida histórica de los sucesos que
dieron origen a esta división de labores a partir de la colonización. Para abordar este tema, los
autores Miguel León-Portilla y Sonia Montecinos serán los que ayudarán a desenterrar esos
procesos históricos.
Es necesario mencionar que estas teorías y autores, son un primer acercamiento bibliográfico
y que en la medida en que el proceso de investigación avance, se podrán ir complementando y
sumando a las perspectivas ya señaladas.
Plano metodológico
- A lo largo de nuestro trabajo investigativo, se realizarán constantes consultas dirigidas a
informantes claves que nos otorgarán información acerca de la problemática.
- La realización de un ejercicio retrospectivo autobiográfico en los contextos individuales de
cada integrante del grupo y el hacer un paralelo entre las distintas historias de vida nos
ayudará a entender y visualizar la temática explícitamente desde cada dimensión particular.
- Las entrevistas abiertas serán utilizadas como una herramienta para extraer la mayor
información posible desde los informantes.
- Se realizará un constante ejercicio de observación etnográfica en nuestros distintos contextos
cotidianos (laborales, sociales, recreacionales, etc.).
- Para registrar la información recabada se utilizarán cuadernos de campo y grabadoras de voz.