Miguel Mazzeo

Entre la reinvención de la política y el
fetichismo del poder
Cavilaciones sobre la izquierda independiente argentina
“Los pueblos no pueden dejar de haber aprendido, ni dejar de sentir que son fuertes:
poco falta para que se vulgarice, entre ellos, el principio motor de todas las acciones,
que es el siguiente. La fuerza material está en la MAA ! la fuerza moral en el
M"#$M$%&'".(
Simón Rodríguez, Luces y virtudes sociales (184!
“)lo cuando el hombre real, individual, reabsorba en s* mismo al abstracto ciudadano
!, como hombre individual, +e,ista al nivel de la especie- en su vida emp*rica, en su
trabajo individual, en sus relaciones individuales. s)lo cuando, habiendo reconocido !
organizado sus +fuerzas propias- como +fuerzas sociales-, !a no se separe de s* la
fuerza social en forma de fuerza +pol*tica-, s)lo entonces, se habrá cumplido la
verdadera emancipaci)n humana/(
"arl Mar#$ La cuestión judía (184%!
“La emancipaci)n econ)mica de los trabajadores es el supremo objetivo a que debe
subordinarse todo movimiento pol*tico, como medio...(
"arl Mar#$ Manifiesto inaugural de la Asociación Internacional de los
trabajadores (18&4!
“0rente a la vieja sociedad, con sus miserias econ)micas ! su delirio pol*tico, está
surgiendo una sociedad nueva.(
"arl Mar#$ Primer manifiesto de la Internacional sobre la Guerra Franco prusiana
(18'!
1
(rólogo
Por: Sergio )icanoff
Quienes transitamos el largo recorrido que va desde las luchas contra el
menemismo en la década del 90, pasando por la crisis de dominación que se
condensó en el año 00! con la debacle de la "lianza, hasta llegar al ciclo de
reconstrucción de la gobernabilidad burguesa encarnado por el #irchnerismo,
vimos nacer, con$ormarse % dar sus primeros pasos a un espacio pol&tico
di$erente' (se espacio )autodenominado como izquierda independiente) tuvo %
tiene caracter&sticas multi$acéticas % heterogéneas, pero un norte compartido %
una serie de ideas*$uerza que se engendraron desde los propios procesos de
lucha, centralmente alrededor de 00!'
(sos elementos comunes no se evidenciaron solamente en la $ormación de
distintos movimientos % organizaciones que le dieron carnadura, sino que,
adem+s, implicaron la e,istencia de una sub-etividad militante que permeó a
$ran-as amplias de la militancia popular, una sub-etividad que e,cedió )%
e,cede) los espacios m+s org+nicos'
.e trata de una sub-etividad que prioriza la pra,is por sobre las doctrinas % los
programas/ que recuperó de la generación del 00 % del 10, entre otras cosas, el
imperativo de poner el cuerpo, de involucrarse de lleno en la acción
trans$ormadora/ una sub-etividad que tiene como norte principal la construcción
de colectivos sociales regidos por las $ormas m+s democr+ticas posibles, sin
renunciar por ello al desarrollo de instancias organizativas que posibiliten la
transmisión de la e,periencia % la continuidad de las pr+cticas emancipatorias/
una sub-etividad que camina hacia un horizonte de una sociedad sin e,plotados
ni e,plotadores, pero que asume que el tr+nsito hacia esa utop&a se hace
2
desde ahora, constru%endo con otros valores, $or-ando los embriones de las
relaciones sociales venideras/ una sub-etividad que entiende que ha% que
combatir todas las $ormas de opresión )de clase, de género, de etnia* porque
entiende que las relaciones de dominación operan en todos los planos de la
vida social % no sólo en el de las relaciones de producción/ una sub-etividad
que rechaza los discursos que, en nombre del progreso, la modernidad % el
desarrollo de las $uerzas productivas, destru%en los bienes comunes de la
naturaleza % ponen a la humanidad a las orillas del abismo/ una sub-etividad
que cree que la construcción de contrahegemon&a es, sobre todo, la
construcción de poder popular % esto implica que las clases subalternas pasen
a ser su-eto de cambio, que se constitu%an como clase para 2si3, recuperando
el poder*hacer como mecanismo de cambio % empoderamiento colectivo'
(sa sub-etividad se amasó en las resistencias al neoliberalismo % se condensó
en distintas organizaciones que, con sus matices, le dieron cauce a esas
visiones' "unque, insistimos, esa sub-etividad tendió a desbordar los l&mites
org+nicos'
Para que se percibiera que muchas de esas perspectivas eran compartidas por
otros4as, para que esas pr+cticas tomaran ma%or similitud % cercan&a $ueron
claves quienes, desde el mismo seno de esos espacios, contribu%eron con sus
re$le,iones a construir ese campo com5n de acción % pensamiento' (sas
re$le,iones le permitieron a m5ltiples espacios de lucha % militantes populares
sentirse parte de una identidad abarcadora, a5n en la di$erencia'
Pocas personas tuvieron )% tienen) tanto que ver con ese proceso como
6iguel 6azzeo' 7ue de los primeros en plantear el socialismo como una
pr+ctica intencional, conciente, de desarrollo de $ormas de sociabilidad que
pre$iguren la sociedad venidera % de leer en esas coordenadas el proceso de
muchas organizaciones que emergieron a mediados de la década del 90 % que
adquirieron per$iles m+s n&tidos en torno a 00!' 8etomó la idea de poder
popular de otras e,periencias revolucionarias históricas, pero actualizó sus
horizontes, d+ndole un sentido propio donde la autonom&a requiere también de
las luchas por % contra el (stado, donde las construcciones populares sean
3
capaces de generar un poder propio %, a la vez, tensionar % modi$icar al (stado'
9esde sus traba-os sistematizó % a%udó a articular concepciones comunes,
atreviéndose a nombrar el con-unto como 2nueva*nueva izquierda3 para
di$erenciarla de aquella nueva izquierda que surgió priorizando la v&a armada
en las décadas del 00 % del 10'
:o hizo participando % acompañando esos procesos colectivos' Como toda
teor&a revolucionaria verdadera, 6azzeo la erigió partiendo de la cultura, las
luchas, los sueños % deseos de los oprimidos' (s decir, una teor&a surgida de
las acciones colectivas de su propio pueblo % no de las re$le,iones o
ensoñamientos del intelectual aislado % l5cido' .i ponemos en evidencia su
aporte, no es por la empat&a personal o por el mero deseo de $este-ar procesos
% re$le,iones que, en su inmensa ma%or&a, compartimos' .e trata de dar cuenta
del sentido que encontramos en su 5ltimo traba-o: %ntre la reinvenci)n de la
pol*tica ! el fetichismo del poder. 1avilaciones sobre la izquierda independiente
argentina.
" nuestro entender, el te,to viene a dar cuenta de una inquietud, de una
preocupación que comparte gran parte de la militancia del espacio que aqu&
denominamos izquierda independiente' (s la sensación de que esa
sub-etividad, con enormes potencialidades en $unción de los procesos de
cambio social, se encuentra en un proceso de crisis, de dudas agudas, de
incertidumbres/ de que toda esa acumulación se en$renta a una encruci-ada
con senderos que se bi$urcan al estilo borgeano % que el camino que se tome
de aqu& en adelante determinar+ si la corta par+bola histórica de esa
sub-etividad $ue tan sólo un breve $lorecer de primavera o un +rbol que echó
sus ra&ces por largo tiempo'
9e la misma manera que 6iguel contribu%ó a cohesionar ese espacio % esa
sub-etividad, que supo dar cuenta de sus procesos % b5squedas, ahora alerta
sobre los peligros que la acechan )que por cierto no son sólo ni centralmente
e,ternos) % que pueden amputar la riqueza de su pra,is' ;na vez m+s, no lo
hace desde la e,ternalidad sino a partir del compromiso militante, desde la idea
de que la cr&tica es también autocr&tica realizada desde la pertenencia' <o
4
viene a -usti$icar complacencias ni idealizaciones sino a plantear el rescate,
pero también la reinvención, de las concepciones que nutrieron a buena parte
de las luchas % los movimientos populares surgidos a $ines de la década del 90'
=iene a dar cuenta de los s&ntomas que evidencian una crisis de identidad % a
problematizar sus causas m+s pro$undas'
Podr+ ob-etarse que esa sensación de crisis es $ruto del proceso de ruptura del
7rente Popular 9ar&o .antill+n >7P9.? )lugar militante que compartimos con
6azzeo) % que por ende es una mirada atravesada por una lógica internista,
que no involucra al con-unto del espacio' <o compartimos esa enunciación'
Perm&tasenos aqu& una digresión' (ntendemos que el lugar de organización
emblem+tica de la izquierda independiente que ocupó el 7P9. contribu%ó a
que sus procesos se pro%ectasen sobre el con-unto' :a crisis del 7P9. e,presó
% e,presa discusiones que atraviesan e involucran a la totalidad del espacio %
que con$iguran una situación de crisis de identidad m+s amplia' =emos esa
crisis en el desplazamiento, al menos hipotéticamente, de ciertas agrupaciones
del campo de la izquierda independiente hacia una suerte de #irchnerismo
tard&o con la idea ingenua )o la idea oportunista, seg5n el caso que
corresponda) de establecer v&nculos con la militancia #irchnerista
desencantada con los 5ltimos pasos del gobierno'
@bservamos la crisis en la aparición de tendencias que ubican su principal
es$uerzo en re$orzar sus pr+cticas de antaño, sin comprender que el escenario
de las relaciones sociales de $uerza es por de$inición cambiante % que, por lo
tanto, el desarrollo de las concepciones propias debe ir acompañado de
reelaboraciones permanentes para evitar el riesgo, al no repensar los
conte,tos, de quedar subsumidos en un $ol#lore estéril que a nadie inquieta %
mucho menos al poder concentrado' :a vemos en la aparición de discursos
obsesionados por lo que de$inen como 2voluntad de poder3 % que, en sus
enunciaciones, evidencian cada vez m+s que no se re$ieren a la construcción
de poder popular, de poder desde aba-o, de poder que se constru%e desde %
con las clases populares, sino a la vie-a disputa institucional*electoral que, en
los hechos, pasa a ser considerada la pr+ctica principal'
5
(n esencia, advertimos la crisis en la e,istencia, en distintos grupos del
espacio, de 2la pol&tica en espe-o3 tan a$&n a la vie-a izquierda % que consiste en
pensar la pol&tica sobre todo como estrategia de disputa con organizaciones
a$ines' .e ve la crisis en aquellos que niegan, minimizan o ubican en el puro
pasado, la e,istencia de una sub-etividad com5n' (st+ presente cuando se
apuran discusiones acerca de la necesidad de abandonar denominaciones
habituales del con-unto, como las que aqu& utilizamos de izquierda
independiente o 2nueva*nueva izquierda3, para sustituirlas por otras
denominaciones' <o negamos que la tarea de identi$icar a la totalidad del
espacio requiere de nombres que lo de$inan %a no desde la negatividad, de lo
que no se quiere, sino en términos m+s propositivos, que den pistas sobre lo
que se busca' Pero nos parece que una discusión sobre designaciones e,ige
una pro$unda re$le,ión sobre los valores principales que constitu%en el n5cleo
de la identidad del espacio' A nos parece que esa discusión no se ha dado en
plenitud % corre riesgos de ser escamoteada por $uegos de arti$icio que
distraigan del asunto principal'
Bntuimos que e,isten tendencias hacia la cristalización de posturas que se
caracterizan por la negación de ciertas dimensiones de la disputa pol&tica que
resultan esenciales para erigirse en alternativa, en pro%ecto contrahegemónico/
que no perciben que no basta con el sector social que las propias pr+cticas
interpelan % organizan/ que no avizoran que la revolución requiere de pol&ticas
integrales que disputen en di$erentes planos, todos subordinados a la
estrategia de poder popular >incluido el electoral?, % que necesita, incluso, de la
e,istencia de un gobierno popular aunque el $in 5ltimo no debe ser ese sino,
como lo a$irma 6iguel, la autoorganización, autoeducación % la
autoemancipación de las clases subalternas'
Por otro lado aparecen concepciones que mantienen sus construcciones de
base % que hacen gala de discursos % re$le,iones t&picas del espacio pero que
cada vez m+s aparecen utilizadas como mera retórica' Pareciera e,istir una
estrategia en ciernes )conciente o no) de $ormar una organización de cuadros
centralizada, con alto nivel de re$erencialidad medi+tica % visibilidad pol&tica,
6
para desde all& capitalizar descontentos sociales % luchas' :a 2voluntad de
poder3 e,presa una lógica sustitucionista, un a$+n de representar las luchas
populares como nueva clase pol&tica con voluntad de presentarse como
dirección del pueblo' .us aliados pasan a ser, en primer lugar, aquellos que
conciben que las trans$ormaciones sólo se pueden realizar desde el (stado'
Codas las tareas orientadas a la trans$ormación de las relaciones de $uerza en
la sociedad civil pasan a estar subordinadas a estos ob-etivos' :a participación
en las elecciones se torna una cuestión esencial, de la manera que sea,
aunque no se haga con aliados % discursos a$ines al espacio'
Puestos a esquematizar )lo que nunca representa la totalidad de los procesos)
aparecen, por un lado espacios de construcción de base autore$erenciales con
tendencias al corporativismo % por el otro, opciones que tienden a esencializar
la participación en campos de acción $uertemente controlados por el enemigo'
<inguna de estas visiones se presenta en su $orma pura' <i siquiera nos
atrevemos a a$irmar que se han cristalizado hegemónicamente en
determinadas organizaciones )aunque algunas las e,presan m+s $uertemente)
por eso hablamos de tendencias' .e trata de escenarios en disputa, de un
campo de con$lictos cu%o devenir depende de diversos $actores'
"qu& retomamos directamente el te,to de 6iguel' .u aporte va en el sentido de
procesar dialécticamente esas tensiones % resolverlas a $avor de una pra,is
revolucionaria' 9esde nuestra mirada encontramos cuatro aspectos
$undamentales en el te,to: a? detecta % pone en evidencia la crisis de la
izquierda independiente, indagando en sus causas m+s pro$undas/ b? plantea,
de cara al con-unto, la pregunta acerca de qué concepción de la pol&tica es la
que debe primar en la izquierda independiente/ c? ubica algunos de los
elementos centrales del poder popular a los que el espacio no puede renunciar
si quiere seguir siendo, al menos, opción potencial de cambio/ d? lee la realidad
e intenta entrever las tendencias de largo plazo, los signos pro$undos de los
tiempos, los procesos históricos en marcha % sugiere que la sub-etividad de
este espacio puede empalmar con esos procesos sólo si sus integrantes no se
niegan a s& mismos'
7
8especto a las razones pro$undas de esa crisis identitaria, la $ortaleza de los
pro%ectos neodesarrollistas combinada con el re$lu-o de las luchas territoriales
)lugar de desarrollo por e,celencia del espacio) aparece como un aspecto
central' (l ritmo m+s pausado de las construcciones de base se en$rentó a una
din+mica de ma%or $ortaleza del (stado % toda una $ran-a de activistas
barriales, que acompañó el ascenso de los movimientos, se replegó hacia otros
lugares' "ll& emergió el signo m+s $uerte de una crisis identitaria: en$rentados a
los l&mites % di$icultades de la construcción propia, muchos militantes perdieron
con$ianza en lo que hac&an' 9e la certeza de que era necesario encarar
cambios pro$undos en su estrategia, dedu-eron que los errores inclu&an de-ar de
lado )en los hechos, no $ormalmente) una parte de los grandes aciertos de los
movimientos en la etapa anterior' ;na pérdida de con$ianza en los % las de
aba-o lleva a concebir el 90D de la actividad militante como decisiones %
elaboraciones de los que vuelcan ma%or tiempo al e-ercicio de la pol&tica
interna/ conlleva a entender la pol&tica como acción de n5cleos con saberes
especializados/ a no dar determinadas discusiones con el con-unto porque: 2los
compañeros no entienden3, 2no tienen todas las variables en su cabeza3,
2perdemos e$icacia % capacidad de intervención si retrasamos las decisiones3/ a
olvidar, como nos lo recuerda 6iguel, que la pol&tica tiene que ser abordada
como cr&tica de la pol&tica/ es decir, como una pra,is de acción trans$ormadora
que trata de poner en tensión las $unciones de liderar, conducir % dirigir'
.ostenemos esta posición, no porque partamos de los planteos horizontalistas
abstractos que conducen a la impotencia las luchas populares' (n toda
construcción masiva resultan imprescindibles las representaciones, dado que
determinadas tareas necesarias para las trans$ormaciones sociales no surgen
espont+neamente de las construcciones de base' :o que ha% que evitar es la
cristalización % autonomización de estratos militantes que asumen tareas
centralizadas' (n ese peligro residen los verdaderos gérmenes de la
cooptación % la integración, m+s all+ de que esos procesos se den en
organizaciones que reinvidiquen el traba-o de base'
Contra el remedio en boga de la centralización en aras de una supuesta
e$icacia, 6iguel propone el reaseguro de la politización de las bases, la
8
construcción de sociabilidades no capitalistas % la pol&tica e-ercida % vivida
como e,periencia de trans$ormación radical que le devuelva a la sociedad civil
las $unciones que el (stado % el sistema le han e,propiado'
"ll& reside una de las di$erencias estratégicas con el ciclo #irchnerista % su
militancia, incluidas las organizaciones ubicadas en ese campo pol&tico de
manera m+s cr&tica' ;n sentido nodal del proceso #irchnerista ha sido reducir la
autonom&a % la intervención cr&tica de las organizaciones populares,
supedit+ndolas a la razón de (stado' :lama la atención) %a que desde
determinadas agrupaciones de la izquierda independiente se señalan
di$erencias estratégicas con el #irchnerismo) que no aparezca en primer lugar
el problema de la concepción del poder' (n el caso de la militancia populista, %
de amplias $ran-as de la izquierda tradicional, la acción pol&tica siempre aparece
subordinada a la lógica estatal'
:a posición que reconoce como punto de partida de la lucha pol&tica a la cr&tica
de la pol&tica no supone rechazar al (stado, sino concebirlo como relación
social sobre el que la pr+ctica emancipatoria agudiza sus contradicciones' <o
implica rechazar la intervención electoral sino hacerla asumiendo una pra,is
disruptiva en ese escenario % no de reproducción de lo e,istente' :a
intervención electoral debe re$orzar % acompañar el cambio de relaciones de
$uerza en la sociedad civil' 9ebe potenciar esos procesos % estar supeditada a
ellos para no autonomizarse como veh&culo de nuevas élites pol&ticas' ;n signo
que potencia los peligros de la intervención electoral es no hacerla preservando
determinado grado de autonom&a de las construcciones de base' Pretender
encarar la necesaria disputa en ese plano, desde la misma identidad que
intenta desarrollar una institucionalidad antagónica con la del capital' (sa
superposición es un gigantesco salto al vac&o por m+s e,plicaciones 2de
necesidad3 % de 2e$icacia3 que se realicen' Preservar las $uerzas principales en
cualquier terreno dominado por el enemigo deber&a ser parte del "EC de toda
pol&tica que se pretenda revolucionaria'
8especto a las ideas*$uerza imprescindibles para la pra,is del espacio, 6iguel
propone recuperar las ideas de apuesta, resistencia, e,perimentación %
9
autonom&a como pilares del poder popular' :as entiende como n5cleo
identitario desde donde encarar los desa$&os de estos tiempos' (sos desa$&os
parten de avizorar un $uturo donde el sentido pro$undo de los procesos no
marcha hacia la hegemon&a de la representación, la delegación % la
gobernabilidad desde el (stado' Por el contrario, ve una separación cada vez
m+s pro$unda entre las necesidades cotidianas de las clases subalternas % la
capacidad de las instituciones para satis$acerlas, como lo evidenciaron )%
evidencian) las inundaciones, los masivos cortes de luz, el colapso del
transporte % ) en un sentido menos directo) los recientes saqueos' "unque sin
duda, el ciclo #irchnerista signi$icó una recomposición de la institucionalidad %
de la capacidad de canalizar determinadas demandas sociales por canales
intrasistémicos, esa capacidad siempre tuvo sus l&mites % estos se agudizan en
el nuevo escenario' (s por eso que es necesario evitar los polos en espe-o de
negación de la pol&tica o de entenderla autonomizada % como disputa de
aparato' .ólo evadiendo esos cliva-es, la izquierda independiente podr+ asumir
un lugar central en las luchas venideras'
(l traba-o de 6iguel 6azzeo orienta respecto de cual es el camino para superar
la crisis de identidad del espacio, señala cuales son los nudos principales de su
sub-etividad que se necesitan recuperar % reelaborar' .obre todo, constru%e un
piso de certezas estratégicas que es un baga-e insustituible para las batallas
pol&ticas de los años venideros' (n$rentamientos sociales que demandar+n
toda la vitalidad % toda la potencia creadora de las corrientes emancipatorias'
2uenos Aires, enero de 3456.
*ntroducción
(ste traba-o surgió como un intento de an+lisis, % también de respuesta, a los
$ervores electorales que algunos sectores de la denominada izquierda
independiente pusieron de mani$iesto con motivo del proceso electoral
argentino del año 0!F' <os re$erimos a las elecciones Primarias "biertas
10
.imult+neas % @bligatorias >P".@? del !! de agosto % a las elecciones
de$initivas del 1 @ctubre/ elecciones legislativas, o de 2medio término3, como
se las suele denominar apelando a una -erga vac&a % poco proclive a la
met+$ora' Por lo tanto este traba-o $ue redactado &ntegramente entre ma%o %
octubre de 0!F'
!
:as modi$icaciones ulteriores $ueron sólo de detalle' Pero de
detalles no menores' (n este sentido, $ue $ruct&$ero el intercambio con
compañeros % compañeras que aportaron su dilatada e,periencia militante % su
saber pol&tico % con quienes compartimos las mismas inquietudes, o )Gpor qué
negarloH) la misma perple-idad % el mismo desasosiego'
Primero corresponde hacer una aclaración impostergable: Gde que hablamos
cuando hablamos de izquierda independienteH .abemos de la precariedad de
todo sistema de organización pero, al mismo tiempo, consideramos l&cita la
aspiración por aportarle un poco de coherencia )no hablamos de 2orden3) a un
universo cu%a ci$ra m+s visible es la $ragmentación caótica' .e trata,
sencillamente, de una interpretación de un proceso histórico en curso % de la
consiguiente aspiración al sentido, a una totalidad no totalizante' " lo largo de
este traba-o ensa%aremos una caracterización de la izquierda independiente,
m+s atentos a los que podr&an considerarse sus 2$undamentos3, sus 2razones
teóricas3 % sus 2razones pr+cticas3, % menos dispuestos a componer una
tipolog&a precisa de la misma' <o aspiramos a determinar con rigurosa
e,actitud dónde empieza % dónde termina la izquierda independiente' Campoco
reivindicamos un $érreo compromiso con el rótulo 2izquierda independiente3'
Probablemente ese no sea el nombre m+s adecuado para designar el espacio
al que nos re$erimos' 2Bzquierda popular3 podr&a ser una alternativa, pero
también aporta su cuota de endeblez' .uena a tautolog&a' "dem+s lo 2popular3
aparece ad-etivado' (ntonces queda sembrada la duda: Gse apela a ese
nombre para hacer re$erencia a una concepción del su-eto pol&tico que articula
elementos clasistas % culturales o se trata de una versión 2populista3 o
directamente 2pop3 de la izquierdaH G<o oculta esa designación una
reivindicación del rancio nacional*populismo como $órmula de poderH
1
=ersiones preliminares de este traba-o $ueron publicadas en el portal La 7aine, el de marzo
de 0!F, véase: III'laJaine'org'/ en la versión digital de la revista 7erramienta, el !1 de
ma%o de 0!F, véase: III'herramienta'com'ar' Cambién en la revista digital 8emocracia
ocialista, el K de -unio de 0!F, véase: III'democraciasocialista'org' (n todos los casos con
el titulo: 2:a izquierda independiente argentina $rente al desa$&o electoral3'
11
:o cierto es que el término izquierda independiente hace %a tiempo que viene
resonando en espacios pol&ticos de la izquierda argentina' Por eso lo tomamos,
sin entrar en precisiones sem+nticas' Pero antes de seguir, se nos impone la
necesidad de una de$inición m&nima'
9igamos entonces, provisoriamente, que la izquierda independiente remite a un
espacio diverso, poblado de e,presiones sociales, pol&ticas, culturales/ un
universo de historias, imaginarios % deseos' "l mismo tiempo se trata de un
lugar din+mico, cambiante' ;n espacio en construcción >% también en
destrucción?' Posiblemente, uno los $ilamentos m+s resistentes que hilvana a
las diversas e,presiones que la componen consista en la b5squeda de una
identidad, un diseño pol&tico % una pra,is >en l&neas generales: estrategias,
métodos, teor&as, culturas, lengua-es, etc'? que actualicen el camino
antiimperialista, anticapitalista % revolucionario, partiendo de la idea )clave) de
que la pol&tica debe ser generada % regenerada permanentemente desde la
2comunidad3 % desde los sectores sociales )subalternos % oprimidos) que
est+n a la cabeza de la lucha de clases'
:a pol&tica entendida, en los términos de Cornelius Castoriadis, como 2actividad
l5cida % deliberante que tiene por ob-eto la institución e,pl&cita de la sociedad3 %
no como 2poder e,pl&cito3 >es decir, como 2lo pol&tico3?'

:a comunidad entendida como una idea % un con-unto de e,periencias
concretas en las que la pol&tica se e-erce como apuesta, resistencia,
e,perimentación % autonom&a 2desde aba-o3 >como lucha de clases?, con una
mani$iesta predisposición anti*autoritaria, anti*-er+rquica % anti*elitista' :a
unidad como $undamento del poder popular'
F

9ado que la noción de poder popular ha adquirido en los 5ltimos años una
$le,ibilidad e,trema vale re$ormularse la pregunta respecto del sentido m+s
2
=éase: Castoriadis, Cornelius, 2poder, pol&tica % autonom&a3' (n: 7errer, Christian
>compilador?, %l lenguaje libertario, Euenos "ires, "narres, 001, pp' !0K*!0L' Castoriadis
sostiene que la autonom&a ser&a el pro%ecto 2que tiende, en un sentido amplio, a la puesta al
d&a del poder institu%ente % su e,plicación re$le,iva MNO: % en un sentido m+s estricto, la
reabsorción de lo pol&tico, como poder e,pl&cito, en la pol&tica3, pp' !0K*!0L'
3
(n otro plano, que no desarrollaremos en este traba-o, la comunidad también puede remitir a
un +mbito de resistencia del traba-o $rente al capital, espec&$icamente: del 2traba-o concreto3
$rente al 2traba-o abstracto3'
12
recóndito del poder popular' "pelando a una de$inición condensada % primaria
podemos decir que el poder popular remite a las $uerzas del pueblo como
$undamento de todo poder' (sas $uerzas por distintos $actores como ser: $alta
de recursos materiales, simbólicos, organizativos, $ragmentación, soledad,
miedo a la muerte, etc', pueden >% suelen? ser reconducidas en $avor del poder
de sus enemigos' (l poder popular es la $uerza del pueblo en manos del propio
pueblo' <i reconducida, ni mediada, ni re$renada' (s la posibilidad ob-etiva % la
conciencia ob-etiva de esa $uerza' (l ob-etivo principal del poder dominante
>poder burgués, poder despótico? es evitar el desarrollo de esa $uerza colectiva
que es el poder popular' Por eso la intensidad del poder popular est+ relación
directa con la intensidad de la lucha de clases' (l poder popular es la puesta en
acto del poder colectivo, la puesta en acto de la $uerza colectiva de la
hermandad de los e,plotados % los oprimidos' (l poder popular es la
recuperación, por parte de los % las de aba-o, de las $uerzas de la cooperación
e,propiadas por el poder dominante >poder burgués, poder despótico?'
Posiblemente, en esta d&ada comunidad*poder popular, sub%ace el 2genotipo3
de la izquierda independiente' .u marco general de re$erencia' (l sentido m+s
distinguible de su identidad' .u lina-e'
(se sesgo 2comunitarista3, por su parte, se erige en el me-or reaseguro contra
el $etichismo de la pol&tica >del poder?, $unciona como mecanismo idóneo para
evitar que las representaciones pol&ticas se autonomicen % autoa$irmen como la
5ltima % la 5nica instancia del poder' "quellos % aquellas que no reconocen la
relevancia estratégica de este sesgo comunitarista, al tiempo que persisten en
la identi$icación con el espacio de la izquierda independiente, tal vez deban
repensar dicha pertenencia' :a misma recomendación se puede hacer
e,tensiva a quienes reducen el concepto de poder popular a una abstracción
sin sustancia, a un recurso retórico'
=ale tener presente que, de alg5n modo, la izquierda independiente nace de
una irrupción de lo social en lo pol&tico, o por lo menos adquiere contornos m+s
de$inidos a partir de esa irrupción' Jablamos de los nuevos actores plebe%os*
populares % las nuevas pr+cticas colectivas que emergieron en 00!, pero que
ven&an desarroll+ndose en los subsuelos de la "rgentina neoliberal' :a
13
izquierda independiente nace en la intersección de diversas pra,is plebe%as*
populares' " partir de all&, % no sin di$icultades, siguió constitu%éndose %
rehaciéndose durante la 5ltima década' 9iversas pra,is hicieron sus aportes: el
sindicalismo de base, las nuevas modalidades intervención en los barrios
peri$éricos en varias provincias del pa&s, las luchas de las organizaciones
ambientalistas, de mu-eres/ los renovados e,perimentos pol&ticos*pedagógicos,
de econom&a popular, etcétera'
Para 6art&n 6osquera, la 2nueva izquierda3 o 2izquierda independiente3,
inclu%e: 2a un con-unto de organizaciones surgidas en los 5ltimos lustros %
caracterizadas por ciertas coordenadas pol&ticas % metodológicas comunes
>$ormas organizativas antiburocr+ticas, pre$iguración de nuevas relaciones
sociales, cr&tica del izquierdismo sectario % ma,imalista, construcción de una
nueva cultura militante, aspiración a una pol&tica de masas, etc'?3'
K

(n e$ecto, en la b5squeda que mencion+bamos, a lo largo del itinerario % los
rigores que esta impone, la izquierda independiente e-erce la cr&tica a los
caminos re$ormistas >del populismo, de las variables socialdemócratas, entre
otras?' <o se trata de una cr&tica 2a la pasada3, sino de una cr&tica que tiene
car+cter constitutivo para la izquierda independiente' (n esta b5squeda la
izquierda independiente también encuentra sus di$erencias con la pra,is de la
izquierda tradicional >la izquierda 2-acobino*leninista3 en todas sus versiones
doctrinarias % en todos sus $ormatos pol&ticos?' 6+s all+ de algunas re$erencias
compartidas, se trata de sub-etividades di$erentes' A, como se sabe, en toda
sub-etividad sub%ace una pol&tica'
Por su parte, Porgelina 6atusevicius sostiene que la izquierda independiente no
coincide con la pol&tica de 2sobreestimación de las condiciones ob-etivas %
sub-etivas vinculadas 5nicamente a la crisis del capitalismo3, % con la tendencia
de la izquierda tradicional a menospreciar 2el poder de construcción de
consensos % hegemon&a, por parte de la burgues&a en las sociedades
4
6osquera, 6art&n, 2Jacia una alternativa pol&tica de nuevo tipo3, en:
999.elcieloporasalto.com.ar. Chequeado el !*9*0!F' Consideramos que corresponde
resaltar la prioridad absoluta asignada a la idea de pre$iguración de nuevas relaciones sociales
en el entremado de la sociedad civil popular por sobre la idea de la pre$iguración de aparatos
coercitivos'
14
capitalistas avanzadas3'
L
"gregamos, por cuenta nuestra, que tampoco est+ de
acuerdo con: su visión 2técnica3 % meramente instrumental del (stado, su
sectarismo, su elitismo, su dogmatismo, su universalismo abstracto, sus taras
productivistas, eurocéntricas, su condición desarraigada, su dirigismo, su
centralismo, su individualismo metodológico, su desinterés por los sustratos
a$ectivos, su animadversión hacia las narrativas m&ticas, etcétera'
Creemos que la incapacidad de abrirse a las vivencias populares, a la
inteligencia colectiva % al aprendiza-e e,periencial, su ausencia de cortes&a
dialéctica, su rechazo al pluralismo teórico en el marco de espacios
emancipatorios m+s amplios, le imponen a la izquierda tradicional un techo
estricto' :a limitan como vehiculo para que lo plebe%o*popular realice el pasa-e
del en*s& al para*s&/ para que la cultura de los % las de aba-o, >estrategias,
saberes, tradiciones, econom&a % ecolog&a? se convierta en pro%ecto pol&tico'
.i bien la izquierda independiente se asume como 2$undacional3, no de-a de
considerarse a s& misma heredera de la izquierda revolucionaria de los 00*10,
cu%a e,periencia tiende a reivindicar en bloque/ esto es, sin caer en rencillas
retrospectivas' :a izquierda independiente busca los modos m+s adecuados
para estar a la altura de esa herencia, al tiempo que e-erce una cr&tica de la
misma, sobre todo en aquellos aspectos que reproducen taras similares de la
izquierda tradicional' Cambién se considera heredera de las e,periencias de los
movimientos populares de <uestra "mérica, de las luchas obreras %
campesinas, de las rebeld&as plebe%as' .uperando el eurocentrismo, el
elitismo, el clasismo limitado % el dogmatismo de la vie-a izquierda de los cuales
se deriva, en buena medida, la pobreza de su imaginario histórico'
Jecha la aclaración, retomamos el hilo de nuestro relato'
6ientras trat+bamos de $i-ar la posición que nos parec&a m+s coherente con la
corta pero rica historia del espacio de la izquierda independiente, no pod&amos
de-ar de percibir las $alencias de este espacio, sus elevados grados de
inde$inición ideológico*pol&tica, la $alta de cristalización de un car+cter concreto,
5
6atusevicius, Porgelina, 2<uevas apuestas, vie-os problemas' "puntes para una
caracterización de la nueva izquierda argentina3' (n: 8evista 1ontra:tiempos, <Q 0, Euenos
"ires, 6a%o de 0!F'
15
los problemas de su conte,tura identitaria, las limitaciones para $or-arse una
personalidad estable % para clari$icar su pro%ección histórica'
=e&amos que algunas de las narrativas % las pra,is con potencialidades
emancipatorias eran colocadas compulsivamente, sin mediar debates, en el
envase de los compromisos inadmisibles % los acompañamientos equ&vocos %
sin destino'
=e&amos que los argumentos a $avor de ampliar el espacio de maniobra se
con-ugaba con las opciones por aquellos terrenos dónde este espacio se suele
angostar considerablemente'

=e&amos los signos aciagos de una ca&da prematura en el $etichismo del poder
% las tendencias $avorables a una noción absolutamente autore$erencial de la
autoridad'
=e&amos que las prioridades de una $ran-a de la izquierda independiente se
invert&an: lo que en la 5ltima década se pensó con destino de subordinación e
instrumento, irrumpió %, sin pedir permiso, se convirtió en lo prioritario/ al
tiempo que lo que pose&a signi$icado estratégico se convirtió en accesorio % se
$ue des$igurando hasta convertirse en ob-eto conceptual super$luo' 9icho de
otro modo: comenzaron a consolidarse las tendencias que se caracterizan por
reducir la acción pol&tica a lo meramente instrumental % a la es$era $ormal*
-ur&dica de la legitimidad democr+tica en desmedro de las tendencias que
ubican la legitimidad democr+tica en las iniciativas de las bases, en su 2hacer
e$ectivo3, % que asumen el car+cter estratégico de la acción pol&tica' (sta
situación sembró algunas dudas respecto de las $inalidades históricas de la
izquierda independiente % de sus capacidades para constituirse en una
verdadera alternativa sistémica'

=e&amos que algunas certezas, que hab&an contribuido a delinear este espacio
% a darle una orientación general a su itinerario algunos años atr+s,
comenzaban a relativizarse' .i bien desde algunos sectores se apeló a la
2din+mica de la historia3 para -usti$icar esa relativización, vale decir que, para
16
nosotros, esa relativización era >es? en s& misma un retroceso, una especie de
renacimiento del asombro por los espe-os de colores, un retorno a los 2vie-os
dioses3/ o por lo menos el signo de una crisis, sobre todo de una crisis de
sub-etividad' (n aras de una actualización pol&tica, en pos de un supuesto
desentumecimiento, se anuncia % se enuncia una pol&tica >dizque poseedora de
una irresistible 2vocación de poder3? que nos retrotrae a los e,perimentos
$allidos de las décadas del R0 % el 90'
(n -ulio de !990, Suillermo Cieza, en una charla que tuvo lugar en el local de la
organización JBP@. >:a Plata?, propon&a un balance cr&tico de la estrategia
asumida por la izquierda revolucionaria en <uestra "mérica en las décadas del
R0 % del 90' ;na estrategia que tuvo como principal usina de elaboración
pol&tica a los encuentros del 7oro de .an Pablo >desde el año !990?' "nte la
crisis de las e,periencias que hab&an $uncionado como re$erentes
emancipatorios a escala mundial en las décadas del 00 % del 10, sobre todo los
ensa%os socialistas en el mundo peri$érico % las derivas de los movimientos de
liberación nacional/ ante las di$icultades de la v&a armada para erigirse en
alternativa con arraigo % masividad, buena parte de la izquierda de <uestra
"mérica se precipitaba en el posibilismo m+s rastrero % propon&a centrarse en
lucha pol&tico*institucional, en el mero apuntalamiento de los incipientes
procesos de democratización % en el reclamo mediatizado de re$ormas en pos
de ma%or -usticia social % ma%or margen de maniobra para las naciones
peri$éricas en el marco del proceso de la globalización neoliberal'
Suillermo ve&a en este proceso un 2retroceso de la izquierda en la $ormulación
de utop&as3, posiblemente uno de los s&ntomas menos auspiciosos para la
izquierda' (n e$ecto, espacios otrora emblem+ticos de la izquierda de <uestra
"mérica comenzaban a renunciar a la idea de las construcciones de masas
como locus insustituible de toda pol&tica emancipatoria, a abandonar la idea de
una transición al socialismo que contemplara espacios m5ltiples >inclu%endo el
espacio nacional? % a reducir la lucha pol&tica a la lucha electoral'
0
GQueda
6
=éase: Cieza, Suillermo, 2:os nuevos desa$&os3 >Charla en el local de JBP@., :a Plata, -ulio
de !990, en: Cieza' Suillermo, 2orradores sobre la lucha social ! la autonom*a, Euenos "ires,
6anuel .u+rez (ditor, 00K', p' ! % ' 6+s adelante Cieza a$irmaba: 2(n los 5ltimos años
hemos visto claudicar a grupos % compañeros de una $ormación ideológica mu% sólida, de
conducta probada % antecedentes intachables' Jemos aprendido a descon$iar de cualquier
17
claro entonces porque hablamos de retrocesoH :a historia se repite, pero esta
vez se empecina en re$utar a la $órmula mar,ista: las dos veces se trata de una
$arsa'
GQué elementos hicieron posible la relativización de las certezas que alguna
vez $ueron parte esencial del capital pol&tico que la izquierda independiente
supo atesorar % que ho% algunos sectores de la misma, pr+cticamente, asumen
como un lastreH :a lista ser&a mu% e,tensa' .eñalamos algunos mu%
generales'
Por e-emplo, el estancamiento de las construcciones territoriales, las
di$icultades de la construcción sindical, en $in: el ritmo lento, por momentos
let+rgico, de la pol&tica basada en las construcciones de base % del pro%ecto de
acumulación de $uerzas % de construcción de su-eto asumido por la izquierda
independiente/ a lo que debemos sumarle las comple-idades de la opción
estratégica por la sociedad civil popular en un conte,to signado por el
despliegue inédito de recursos hegemónicos de parte de algunas $racciones de
las clases dominantes % del (stado que revivieron las ilusiones re$ormistas' .in
dudas, los cambios radicales no son circunstancias del orden de los
acontecimientos normales % rutinarios de los pueblos' (rnest 6andel dec&a que
2cuando la lucha de clases se agudiza las casta de los intermediarios no tiene
perspectivas3'
1
Por lo tanto, creemos que es l&cito plantear, invirtiendo la
sentencia de 6andel, que cuando la lucha de clases se aten5a o se invisibiliza,
a$loran las me-ores perspectivas para esa casta' "qu& queremos traer a
colación el saber pol&tico de Pohn Tilliam Coo#e, quien supo estar siempre
alerta $rente a la posibilidad de que los sectores que o$iciaban de retaguardia
durante un conte,to de alza de las luchas populares pudiesen pasar a
constituirse, en el re$lu-o, en la vanguardia de la negociación' "simismo, vale
propuesta de cambio, de cualquier pretensión revolucionaria no su-eta al control de masas
traba-adoras organizadas pol&ticamente en $orma independiente % constru%endo gérmenes de
nueva sociedad3 >p' F?' "l $inal de este traba-o el autor propon&a una estrategia alternativa
cu%os lineamientos mas gruesos, en buena medida, terminaron siendo asumidos por los
sectores que con$ormar&an la izquierda independiente'
7
6andel, (rnest, La burocracia, Euenos "ires, (diciones la (spiral, !91!, p' U=BBB'
18
recordar una de sus sentencias lapidarias: 2cuando no ha% pol&tica, la
politiquer&a aparece en su reemplazo3'
R

Cambién la e$icacia >por su car+cter democr+tico? de algunas pol&ticas
implementadas por el gobierno dizque nacional*popular que re$lotó, después
del tiempo del auge neo*liberal, las $ormas de participación ciudadana t&picas
del (stado desarrollista' " esto corresponder&a sumarle, por una parte, algunos
valores positivos a los que apeló el gobierno/ % por el otro, las respuestas de
unas clases medias conservadoras e impiadosas que consideran in-usto todo
e-ercicio estatal de la legalidad positiva % que atacaron al gobierno desde
presupuestos autoritarios % reaccionarios' (stas respuestas sembraron una
sospecha respecto de la e$ectividad de las lógicas de construcción 2de base3
>e,puestas a alg5n nivel de cooptación e integración? al tiempo que alentaron
los emprendimientos pol&ticos de car+cter superestructural, e hicieron posible
un entusiasmo que tend&a a negar los constreñimientos estructurales % las
pr+cticas degradadas'
9e alguna manera, para salir de un estado let+rgico en un campo real %
signi$icativo, se apeló a un movimiento en la super$icie, a una inscripción
marginal en el campo simbólico del poder/ en 5ltima instancia, otra $orma del
estado let+rgico pero con el agravante de no contar con ninguna posibilidad de
redención en el largo plazo' =ale aclarar que no nos cerramos a las
posibilidades del campo simbólico del poder como medio >que quede bien
claro: sólo como medio? para modi$icar las relaciones sociales de $uerza' Pero
esto e,ige intervenciones originales, con aptitudes para desestructurar ese
mismo campo'
(n otros casos se ingresó en un proceso de adaptación al -uego de la pol&tica
burguesa que consiste b+sicamente en 2representar3 >en un plano meramente
$iccional? los intereses de aquellos a los que se domina' Jablamos del -uego de
la pol&tica vaciada de poder, la pol&tica constreñida a las pr+cticas
institucionales % a la gestión vertical de prototipos administrativos'
8
Coo#e, Pohn Tilliam: 2Carta de Pohn Tilliam Coo#e a Puan 9omingo Perón del !L de -unio de
!903' (n: Coo#e, Pohn Tilliam, "bras completas, Como BB, >Correspondencia Coo#e*Perón?,
Euenos "ires, Colihue, p' L0 % p' LKF M(duardo :' 9uhalde compiladorO'
19
" medida que avanz+bamos en la escritura de este traba-o, not+bamos que
hab&a un enorme vac&o pol&tico, una desoladora intemperie para la izquierda
radical' :a izquierda independiente, en relación al problema de la naturaleza
del #irchnerismo % de su e,perimento de actualización
9
del capitalismo
trasnacional en la peri$eria, asumió di$erentes posturas: a? no se planteó -am+s
el problema, b? se lo planteó en un plano abstracto, o c? llegó a conclusiones
equivocadas apuntaladas por recursos teóricos liberales % re$ormistas u
operaciones dogm+ticas' 9e esta manera, la traducción al plano de las tareas
pol&ticas concretas no ten&a muchas posibilidades de ser productiva % di$erente
a lo convencional'
:a izquierda independiente no encontró >%, ciertamente, sigue buscando? una
estrategia adecuada para alimentar una pra,is resistente, para rati$icar su
condición de movimiento con contenidos históricos t&picamente plebe%os*
populares, para gestar un pro%ecto popular masivo en el conte,to del auge de
la $orma menos r&gida del capitalismo pos*neoliberal, en el tiempo de la
2normalización3 de la dominación burguesa'
:a izquierda independiente no encontró >%, ciertamente, sigue buscando? las
$ormas m+s adecuadas para el despliegue de una pra,is democr+tico*cr&tica,
es decir, una pra,is que asuma los avances democr+ticos, pero que al mismo
tiempo proponga l&neas para e,cederlos'
Percib&amos, adem+s, problemas m+s de $ondo, por e-emplo: que a la hora de
pensar la pol&tica, la izquierda radical, >vie-a o nueva, independiente o
partidaria, heterodo,a % dogm+tica? deambula entre la disociación % la hibridez
que anulan sus costados trans$ormadores' Que le cuesta horrores superar la
$rontera de la representación pol&tica como estrategia de encubrimiento % $uente
>presente o $utura? de di$erenciación social' Que no lograr elaborar una cr&tica )
% una autocr&tica) que le permita identi$icar % despo-arse de$initivamente de las
categor&as burguesas >algunas abiertamente de derecha? que organizan su
propia sub-etividad pol&tica para superar, de esta manera, su auto*ena-enación'
9
Jablar de 2re$undación3 del capitalismo argentino resultar&a e,cesivo'
20
Que no de-a de identi$icarse parcialmente con los $ormalismos liberales % las
instituciones de la 2democracia burguesa3 >con algunas m+s que con otras,
claro est+?' Que no logra superar las concepciones puramente estatalistas de la
pol&tica, concepciones que incluso emergen en el marco la izquierda
independiente, que ven&a siendo un espacio cr&tico de las visiones
instrumentales % neutrales del (stado,
!0
o las concepciones que reducen la
pol&tica a una pr+ctica de 2interacción comunicativa3' Que insiste )monocorde)
en en$rentar al poder dominante con los medios que el mismo poder dominante
le proporciona' :a izquierda también reclama su 2derecho3 a una cuotita bianual
de plusval&a pol&tica' ;n reclamo que se intensi$ica en $orma inversamente
proporcional a su presencia % sus capacidades reveladoras'
GQué entiende )qué deber&a entender) la izquierda por poderH GQué entiende
)qué deber&a entender) la izquierda por pol&ticaH G.u concepción de la pol&tica
posee alguna singularidad disruptiva o es simplemente una versión m+s )
aunque con especi$icidades propias, con otra epidermis) de la pol&tica
2sistémica3 % convencionalH
Claro est+, nosotros estamos mu% le-os de aportar certezas rotundas para
resolver estos interrogantes' <o re$le,ionamos desde un lugar e,terior, sino
desde el seno mismo de este tremendal' 7uimos parte de una organización
popular, nos sentimos part&cipes de un amplio movimiento social, pol&tico %
cultural, nuestra cr&tica no es )no puede ser) e,terna a su ob-eto' .ólo
sentimos la necesidad de compartir, de poner en com5n, nuestro punto de
vista' Cambién aspiramos a producir un discurso e,tremista sobre nosotros
mismos' <o queremos reproducir uno de los pilares de la ética burguesa' :o
que decimos que le pasa a la izquierda radical, 2nos pasa3' "sumimos todas las
derrotas de los que sueñan % traba-an para cambiar el mundo' Pero,
precisamente por eso, cuestionamos la actitud de la vie-a izquierda/ siempre
10
:a izquierda independiente se caracterizó por reconocer que el (stado % sus aparatos son
bien susceptibles a los e$ectos de las luchas sociales' (sto derivó en una opción 2societal3
estratégica % llevó a priorizar una pra,is singular' (n los 5ltimos tiempos, algunos espacios en
el marco de la izquierda independiente, tienden a asumir concepciones que van en un sentido
inverso % que retrotraen a las visiones estatalistas' (s bien distinguible la presencia de una
generación militante -oven, no #irchnerista o anti*#irchnerista, que tuvo como espe-o a :a
C+mpora % no puede evitar reproducirla, intentando una versión 2por izquierda3'
21
satis$echa con su horizonte mezquino, su razón apretada % su lengua-e
inmaterial e insensible/ siempre autocomplaciente/ siempre autorre$erencial/
pocas veces autocr&tica >a $ondo? % descarnada consigo misma' (l sectarismo,
como $orma de no asumir las responsabilidades por el con-unto, permite
conservar tanto la pureza como la insigni$icancia histórica' <o sirve de mucho
criticar las derivas re$ormistas o populistas de alg5n sector de la izquierda
independiente, rea$irmando certezas anteriores, pro$undizando el dogmatismo
>% desde otro re$ormismo?' Por otra parte, creemos que no debemos pasar por
alto las señales, demasiado evidentes a esta altura, que muestran a sectores
de la izquierda independiente, reproduciendo algunos de los vicios de la
izquierda tradicional' Por e-emplo, la ausencia de autocr&tica o las autocr&ticas
tramposas que apelan descaradamente a la autoindulgencia, las agobiantes
narrativas autocelebratorias, etcétera'
Como contribución a un debate que recién da sus primeros pasos, proponemos
algunas tesis casi desesperadas, mu% urgentes, mu% generales % poco
masticadas, a guisa de pre+mbulo para un debate m+s e,tenso % pro$undo'
8ecurrimos a un discurso normativo >del orden del 2deber ser3? % al género de
las tesis >que presentamos un tanto simpli$icadas?' Cambién e,ageramos un
poco, e,tremamos deliberadamente las posturas, con el sólo $in de alentar la
discusión % el intercambio'
Como se puede apreciar, simplemente aspiramos a una intervención que
aliente los debates respecto de e-es $undamentales, de-ando de lado la
ho-arasca pol&tica % las rencillas menores' Sracias a .igmund 7reud hace
tiempo que sabemos que, de alguna manera, siempre retorna lo que se
reprime, lo que permanece en estado de irresolución' (speramos que este
pequeño ensa%o pueda aportar a que los debates >impostergables? en el marco
de los movimientos sociales % las organizaciones populares de "rgentina %
<uestra "mérica se generalicen % ganen en pro$undidad'
+ucha política$ crítica de la política
22

.ectores de la denominada izquierda independiente de "rgentina, surgida al
calor de las luchas populares de los años de la mudanza del siglo % el milenio,
porciones del espacio pol&tico*identitario que es hi-o dilecto de la rebelión
popular de 00!, han asumido recientemente la necesidad de incursionar en el
terreno electoral' (nhorabuena' :a lucha por cambiar el mundo, la lucha por la
construcción de una nueva $ormación económico*social capaz de
desconcentrar la riqueza, la lucha por modi$icar las relaciones sociales de
$uerza entre la clase que vive de su traba-ado % las otras capas % clases
sociales, en $in, la lucha hegemónica >o contra*hegemónica? es integral % tiene
como escenario el dilatado con-unto de los procesos económicos, sociales %
pol&ticos'
:as visiones m+s acotadas )dogm+ticas) de la superestructura son
in-usti$icables, al igual que aquellas que niegan la necesidad de un espacio
p5blico, de un campo espec&$ico % delimitado de la pol&tica o lo pol&tico' :a
negación de este tipo de +mbito ha sido moneda corriente en algunas
versiones >las menos productivas, desde nuestro punto de vista? del
pensamiento autonomista contempor+neo'
Creemos que no se puede renunciar a priori a ning5n espacio de con$rontación,
de activación % de pro%ección pol&tica, de validación de pro%ectos de cambio
social, mucho menos invocando ataduras o repulsas dogm+ticas, % apelando a
principismos huecos e in$undados >como, por e-emplo, la postura que ve en la
acción pol&tica una desviación del camino de la emancipación, un camino en el
que sólo considera a la lucha económica % social?, o asumiendo la clave del
2todo o nada3, que, por lo general, alienta el sectarismo %4o la pasividad' Por
otro lado, la iniciativa puede motorizar los debates sobre estrategia pol&tica'
9ebates que en el marco de las organizaciones % movimientos de la izquierda
independiente ven&a retrasado'
:a iniciativa también instala un ob-etivo m+s amplio % mucho m+s ambicioso:
aportar a la teor&a cr&tica de la democracia, contribuir al desarrollo de una teor&a
que nos permita e,ceder los horizontes de un 2liberalismo radical3 % del
23
2deliberacionismo3, % con$rontar, en m5ltiples planos, con el paradigma de la
democracia capitalista como hegemon&a >burguesa?' 8econocemos la
necesidad de una cr&tica de la democracia 2realmente e,istente3 como la $orma
de reconducir, mediatizar % controlar a la $uerza popular haciéndola coincidir
con los $ines del poder dominante >poder burgués, poder despótico, poder
$etichizado, autoridad autore$erente?/ como régimen sostenido en la impotencia
de los cuerpos individuales % en la negación del cuerpo com5n pulsional, o si,
se pre$iere, en la negación de la potentia'
Por 5ltimo, % retomando lo que señal+bamos al comienzo, no podemos de-ar de
reconocer que la iniciativa pone en evidencia algo que supon&amos, pero que,
hasta el momento de las elecciones de 0!F no se nos hab&a presentado de
manera tan pr&stina: las bases ideológicas de la izquierda independiente son
a5n débiles en materia de $iloso$&a pol&tica'
!!
.in dudas, su e,periencia
2pr+ctica3 >sus pra,is diversas? sigue siendo m+s rica, pero esta no es
autom+ticamente trasladable a la pol&tica' <os re$erimos a la capacidad de
articular una alternativa pol&tica original que esté a la altura de los desa$&os de
este tiempo enrevesado, una alternativa a la vie-a izquierda, al re$ormismo % al
populismo'
Varl 6ar, admit&a la importancia de la lucha pol&tica al tiempo que presentaba a
la 2cr&tica de la pol&tica3 como punto de partida' 9e este modo, la lucha pol&tica
adquiere un sentido liberador % emancipador sólo cuando se e,presa como
cr&tica de la pol&tica, cuando es capaz de desarrollar una cr&tica a las $ormas
misti$icadas % cuando hace posible el despliegue de la plena conciencia
respecto del sentido m+s recóndito de las 2luchas reales3' :a cr&tica de la
pol&tica es, sin dudas, un momento de la autoconciencia revolucionaria de las
clases subalternas % oprimidas'
Cabe desistir de toda idea de causalidad 2económica3, cabe ab-urar de todo
reduccionismo, a la hora de considerar la cr&tica mar,ista de la pol&tica' (n
11
=ale decir que la izquierda independiente tal vez ha%a avanzado mucho m+s en materia de
2econom&a pol&tica3' Por e-emplo: en la reivindicación del car+cter inseparable de la producción,
la distribución % el consumo/ en la de$ensa de $ormas de econom&a popular/ % en las cr&ticas al
productivismo, al desarrollismo % al socialismo de (stado t&pico de la vie-a izquierda %, en parte
también, del re$ormismo % el populismo'
24
términos de 6aurice 6erleau*Pont%: 2cuando la historia WmaterialistaX Mse re$iere
al materialismo históricoO caracteriza a la democracia como a un régimen
W$ormalX % describe los con$lictos de los que est+ traba-ando ese régimen, el
su-eto real de la historia, que ella quiere reencontrar ba-o la abstracción -ur&dica
del ciudadano, no es solamente el su-eto económico, el hombre en cuanto
$actor de la producción, sino, de $orma m+s general, el su-eto viviente, el
hombre en cuanto productividad, en cuanto quiere dar $orma a su vida, en
cuanto ama, odia, crea o no obras de arte, tiene o no hi-osN3'
!
:o 2$ormal3,
entonces, remite al contenido mani$iesto de la historia, mientras que lo 2real3
remite a su contenido 2latente3' (l materialismo histórico considera ambos
contenidos'
:a cr&tica de la pol&tica es la cr&tica a la pol&tica como potestas autore$erencial,
como poder dominante con domicilio $i-o >institucionalizado?, como poder
$etichizado' Consideramos que la escisión entre potentia % potestas aporta a
una cr&tica de la pol&tica' .iguiendo a (nrique 9ussel )inspirado en Earuch
.pinoza % "ntonio <egri), vemos como la potentia remite a la capacidad del
pueblo 2en tanto 5ltima instancia de soberan&a, de la autoridad, de la
gobernabilidad, de lo pol&tico3/ 2al poder de la comunidad pol&tica como sede,
origen % $undamento3' .e trata de un poder 2en s&3 >pura potencialidad?' Por su
parte la potestas remite a la 2di$erenciación heterogénea de $unciones que
permiten que el poder se haga real, emp&rico, $actible3' .e trata de un poder
que idealmente puede asumir la $orma de poder en*s&4para*s& de la comunidad,
del pueblo, pero que est+ e,puesto al $etichismo del poder % suele devenir
2poder $uera de s&3'
!F

:a cr&tica de la pol&tica es la cr&tica a la pol&tica como 2simulacro3' :a pol&tica
como simulacro parte de la elipsis de la lucha de clases'
!K
Coda 2pequeña
pol&tica3 se caracteriza por negar o secundarizar la lucha de clases >% los
12
6erleau*Pont%, 6aurice, 0enomenolog*a de la percepci)n, Earcelona, Planeta*"gostini,
!9RK, p' !RR' 6+s adelante el autor sostiene que el materialismo histórico hace descansar la
historia en la 2manera de e,istir % coe,istir, en las relaciones interhumanas3 >p' !RR?'
13
=éase: 9ussel, (nrique, 34 tesis de pol*tica, Caracas, 7undación (ditorial el perro % la rana,
0!0, pp' 9, F % FF'
14
"simismo parte de negación de la con$rontación entre la lógica de la (conom&a del Craba-o %
la lógica de la (conom&a del Capital'
25
imaginarios de clase?, las contradicciones estructurales % la $acticidad del
poder, por separar los 2ob-etivos de los en$rentamientos3 de 2los $ines >no
reconocidos? del pueblo3
!L
, por acallar las contradicciones sociales, por
ubicarlas en un plano e,tra*pol&tico, porque el campo de la pequeña pol&tica es
un campo que, por naturaleza, e,clu%e esas contradicciones' Pugar el -uego de
la pol&tica, el -uego de la pequeña pol&tica, de la pol&tica intra*sistémica, implica
en$atizar la estabilidad, aceptar alg5n nivel de integración % un grado de
colaboración' :a pequeña pol&tica sustitu%e discursivamente lo real por lo
normativo, vac&a la pol&tica de poder, aunque reivindique una mentalidad % una
vocación de poder' Para una $uerza pol&tica popular, a$incarse en la pequeña
pol&tica es auto*limitarse' ;na autolimitación que inclu%e el campo de la acción
moral'
:a cr&tica de la pol&tica es una cr&tica al mundo de las apariencias % al mismo
tiempo es una denuncia de lo que se oculta detr+s de ellas, un develamiento
del verdadero domicilio del poder' Por lo tanto remite a una lucha entre
2poderes reales3' (sta lucha instala, a su vez, la necesidad de construir poder
popular como un poder real >el poder popular es un 2realismo democr+tico3 que
articula posibilidad ob-etiva % conciencia sub-etiva? % como un movimiento hacia
el poder colectivo, como retaguardia imprescindible, como un territorio propio,
apto para conservar lo que es del pueblo % reconquistar lo que se le quitó al
pueblo, apto para con$rontar con el poder real dominante, apto para hacer
posible lo imposible' ;n poder popular que, sincrónicamente, es realidad
concreta % pro%ecto'
:a cr&tica de la pol&tica es una cr&tica a la idea de que las propias estructuras de
la sociedad capitalista >las le%es del mercado, la 25nica realidad3, la 2realidad
verdadera3? conducen, si no son radicalmente intervenidas, a la realización de
los valores de una ética humana universal' Ciertamente, se trata de una idea
que sólo asume la derecha pero cu%o $ondo comparten vastos sectores, dado
que constitu%e la medula de la pol&tica intra*sistémica' :a pol&tica revolucionaria
es siempre una distorsión'
15
8ozitchner, :eón, ;er)n: entre la sangre ! el tiempo. Lo inconsciente ! la pol*tica, Euenos
"ires, (diciones de la Eiblioteca <acional, 0!, p' !L0'
26
:a cr&tica de la pol&tica es una cr&tica a la pol&tica entendida como puro
esquema de poder, como tecnolog&a institucional, como pura potestas' ;n
esquema donde los medios >administrar, dirigir, conducir, liderar? se convierten
en $ines, porque los $ines %a est+n pre$i-ados % son inamovibles' ;n esquema
basado en la hipocres&a, %a que sólo subsiste dis$razando el sometimiento con
los ropa-es de la a$ectividad o del $avor' ;n esquema basado en el desprecio al
pueblo traba-ador, que termina instrumentalizado % ninguneado'
:a cr&tica de la pol&tica es consustancial a las pra,is orientadas a la
autodeterminación de los $ines % la autogestión de los medios, al autogobierno
% al poder popular' Principalmente porque limitan las tendencias estadol+tricas
% atemperan todo lo que ellas implican' (ntre otras cosas, la especialización >la
pol&tica como pro$esión encumbrada en reemplazo de la militancia popular? que
es la principal causa de la $etichización % rei$icación que hacen de la pol&tica
una actividad sacralizada % minoritaria'
:a cr&tica de la pol&tica es parte del proceso en el cual la clase deviene 2para
s&3' .er 2para s&3 consiste, nada % nada menos, que en de-ar de ser ob-eto'
<ótese la dimensión marcadamente pol&tica del concepto de clase 2para s&3' :a
cr&tica de la pol&tica desbroza el camino de la 2gran pol&tica3 para la clase 2para
s&3 que emerge como radical contradictora del sistema en el plano social % en el
plano pol&tico'
(l reconocimiento por parte de 6ar, de la importancia de la lucha pol&tica hizo
que 6i-ail Ea#unin >entre otros anarquistas? lo cali$icara de oportunista,
moderado % portavoz de la pequeña burgues&a >o de la 2aristocracia obrera3? de
los pa&ses m+s desarrollados de (uropa' :a postura antipol&tica de Ea#unin se
e,presó en sectarismo doctrinario e ideológico % también en un sectarismo
corporativo que planteaba el ale-amiento de la lucha pol&tica como una $orma
de preservarse de sus contaminaciones' Pero el sectarismo nunca es garante
de nada bueno' (,isten in$inidad de e,periencias históricas en las que la
indi$erencia o el repudio a la pol&tica condu-eron al inmoralismo absoluto
27
respecto de los medios de lucha o a la apelación al (stado % al gobierno
burgués'
Creemos $ehacientemente que un pro%ecto de trans$ormación radical de la
sociedad, un pro%ecto anticapitalista, debe asumir el momento del poder estatal
en todas sus dimensiones'
!0
<o est+ de m+s recordar que la noción de
hegemon&a >o de contra*hegemon&a?, presente en casi todas las $ormulaciones
de la izquierda independiente, posee implicancias estatales' Podr&amos decir:
posee 2consecuencias estatales3, por lo menos intermedias' :a hegemon&a no
es sólo dirección ideológica, cultural, moral, también es e-ercicio del poder
pol&tico e involucra a un con-unto de ne,os entre lo social % lo pol&tico, entre la
sociedad % el (stado'
+os riesgos de las incursiones en territorios a,enos
(sta izquierda independiente, que supo desarrollar in$inidad de pr+cticas
territoriales, sociales, culturales, pedagógicas, comunicacionales, etc', estima
>algunos de los grupos % organizaciones que la componen? que %a es tiempo
de realizar una e,periencia electoral' Considera que la participación electoral
puede contribuir a pro%ectar sus pra,is, sus ideas, sus pro%ectos' "briga la
certeza de que esta participación podr+ ampliar el campo de sus interlocutores'
"unque resulte una trivialidad, no se puede de-ar de recordar que se trata de
incursionar en un espacio a-eno, hostil % vac&o de contenidos emancipatorios,
en un escenario preparado para la lucha intrasistémica, para la sustitución del
pueblo, para la separación entre dirigentes % dirigidos, para la autopromoción
individual % egocéntrica, en $in: para la reproducción de las estructuras de
dominación'
16
Para esto ser+ necesario disponer de 2tropas de maniobra3 % de tropas de 2reserva3 a
disposición de un 2centro3 para aplicar a zonas débiles, $r+giles o co%unturalmente m+s
importantes' :o importante es el horizonte asumido por ese centro, su capacidad para articular
% e,presar la diversidad popular, sus grados de democracia interna, su car+cter no permanente
% no pro$esionalizado, etc'

28
.e trata de un espacio hegemonizado por el poder burgués, un espacio
dominado por sus convencionalismos, sus paradigmas % sus mundos pseudo*
concretos' ;n terreno que, por lo tanto, le impone limitaciones a la participación
popular >sobre todo a la participación m+s convencida % conciente? % que no
auspicia el protagonismo popular' (n $in, se trata de convencionalismos,
paradigmas % mundos encarnados en las instituciones de un tipo de sociedad %
un sistema que resultan a-enos para las clases subalternas % oprimidas >a-ena
a sus intereses? % para los sectores que asumen horizontes de trans$ormación
social radical' .e trata de resolver la parado-a de habitar en una sociedad % en
un sistema que inclu%en a las clases subalternas % oprimidas pero que no les
pertenecen a las mismas' Para eso ha% que encontrar modos de habitarlos que
sean al mismo tiempo modos de e,cederlos % trans$ormarlos' 9i$&cil tarea si las
ha%, dado que convoca a una dialéctica entre la correspondencia % la no
correspondencia/ di$&cil porque adem+s plantea una no*correspondencia que no
sea una e,ternalidad, una no*correspondencia que no atente contra los
2requisitos de interioridad3
!1
de la izquierda' .in pretender agotar una cuestión
tan comple-a, digamos que esa sociedad % ese sistema no son monol&ticos, %
que es $actible >% necesario? desarrollar, potenciar % llevar hasta sus 5ltimas
consecuencias todo lo que en esa sociedad % en ese sistema vive % late 2como
antagonismo3: grieta, $isura, 2momento de verdad3, 2n5cleo de buen sentido3,
etcétera' (n $in, se trata de desarrollar una interioridad >de la izquierda?
a$incada en la lucha de clases'
Para no ahondar en una descripción obvia, digamos que se trata de un espacio
donde, respecto del su-eto del poder, priman las tendencias elitistas por sobre
las colectivistas/ %, respecto del ob-eto del poder, predominan las tendencias a
la concentración >por parte del (stado o de las corporaciones m+s poderosas?
de un con-unto e,tenso de $unciones ena-enadas a la sociedad civil popular'
!R
(sto es, predominan las tendencias que aspiran a la rendición del cuerpo
subalterno % oprimido, las tendencias que traba-an para impedir que sur-a la
17
Yavaleta 6ercado, 8ené, %l poder dual en Am<rica Latina, 6é,ico, .iglo UUB, !91K, pp' L1'
18
(n relación a esta cuestión, una $uerza pol&tica popular % contra*hegemónica, nunca deber&a
pasar por alto las implicancias pr+cticas del planteo cl+sico de 6ar,: 2Nla clase obrera no
puede limitarse simplemente a tomar posesión de la m+quina del (stado tal como est+ %
servirse de ella para sus propios $ines3' 6ar,, Carlos, La guerra civil en 0rancia, Earcelona,
(diciones de Cultura Popular, !90R, p' RR'
29
$uerza colectiva de los cuerpos % el poder pol&tico originario de la comunidad'
.umémosle unos principios estrechos, una lógica utilitaria % una moral errónea,
vana % super$icial' .in dudas, se trata de un espacio que alienta las
componendas con el poder instituido % las abdicaciones'
(ntonces, el desa$&o es aportar, desde ese campo vertical e impropio, al
despliegue de las pra,is antisistémicas % a la consolidación de los órganos
idóneos para la realización de las aspiraciones colectivas, lo que e,ige poner
en tensión ese mismo campo, eludir sus trampas, conmocionarlo, desbordarlo,
desestructurarlo como lugar de concentración de poder, trans$ormarlo
cualitativamente, quebrar su unilateralidad, darle otros sentidos' .entidos que
rede$inan sus posibilidades % sus códigos' .entidos que no presenten al (stado
como la 5nica $uente de racionalidad % de construcción de la sociedad'
.entidos desconcentradores % descorporativizantes' .entidos que van en
contra de toda pro$esionalización de la pol&tica % el poder'
:a tarea es comple-a % e,cesiva, pero es absolutamente necesaria' (n el
conte,to de una guerra de posiciones, se torna necesario intervenir en 2el
arriba3, para avanzar en la consolidación de los movimientos sociales
anticapitalistas % en la construcción del socialismo desde aba-o' .e trata de
desarrollar $ormas de poder constituido no invasivas de los espacios % los
tiempos autónomos, $ormas que estimulen las pr+cticas constitu%entes' .e trata
de crear un c&rculo virtuoso )seguramente no e,ento de con$lictos % tensiones)
entre estos dos planos' <o es imposible que la potestas, eludiendo la
alienación, se coloque al servicio de la potentia' <o es imposible hallar $ormas
institucionales >originales, necesariamente e,perimentales? no destructivas de
las situaciones institu%entes' <o es imposible % )agregamos) es absolutamente
necesario para que la potentia se torne emp&rica, concreta % para que devenga
poder popular en su m+,ima e,presión'
(n 5ltima instancia se trata de hacer posible un marida-e $ruct&$ero entre el
utopismo % el realismo revolucionarios, entre la tesis )mar,ista, libertaria) de la
e,tinción del (stado % el reconocimiento de la comple-idad % autonom&a
>relativa? de la es$era pol&tica'
30
Pero claroN por donde se lo mire el e,perimento es riesgoso'
:a voluntad popular, e,puesta a un proceso de interiorización de las
categor&as, $undamentos % valores del dominador >inclu%endo los valores
espec&$icos de la institucionalidad capitalista: individualismo, reduccionismo,
competitividad, inmediatez, etc'? puede terminar desactivada' (s decir, puede
de-ar de resistir' Puede terminar sometida a los requisitos que el mundo
burgués e,ige para habitarlo'
(,iste el peligro de con$undir 2la pol&tica3 con algunas de sus e,presiones m+s
estrechas % limitantes, verbigracia: las instituciones burguesas cl+sicas, la
representación % la delegación, en $in: la democracia liberal como $orma
pol&ticamente dominante % como dogma hegemónico' Por cierto, creemos que
se trata de las e,presiones menos adecuadas para plantearse una tarea de
rede$inición del quehacer pol&tico en términos emancipatorios' :a pol&tica
denominada 2real3, suele ser precisamente la menos real, la m+s ena-enada' :a
democracia representativa es un o,&moron' Pero puede decirse que esta $igura
>nos re$erimos al o,&moron? se desdibu-a un tanto cuando algunos de los
términos, sea democracia, sea representación, son concebidos en un sentido
de 2ba-a intensidad3, lo que, de alguna manera, hace que los términos se
2independicen3'
.abemos bien que en las sociedades modernas es imposible eludir ciertas
categor&as de representación % delegación' Jasta las organizaciones
anarquistas m+s grandes han debido reconocerlo' .in dudas, siempre que sea
$actible, creemos que ha% que auspiciar las $ormas de democracia directa
permanentes, $ormas de democracia de base >democracia cara a cara? % crear
instituciones de participación' 9esde un punto de vista cr&tico*pr+ctico la
representación es inevitable en colectivos e,tensos, incluso, aunque se las
niegue, pueden e,istir $ormas de representación 2de hecho3' :a cuestión pasa
por evitar que las representaciones se autonomicen % que terminen
concentrando poder decisorio % asumiendo las decisiones estratégicas' (l
me-or ant&doto: la politización de las bases en un marco de luchas sociales >en
31
el con$licto? % en el conte,to de la construcción permanente de $ormas de
coe,istencia social de pro%ección post*capitalistas/ sin negar, claro est+, los
aportes de la pedagog&a popular, la $ormación pol&tica, etc' (s decir, una
politización que, en buena medida, resulta de procesos relacionados con la
socialización de la riqueza % el poder cu%o punto de partida se sit5a en el
presente % no en un $uturo hipotético de car+cter estatal*gubernamental'

Por 5ltimo, e,iste el peligro de caer en el $ormalismo burgués que limita la
dialéctica social a los con$lictos de opiniones de la es$era p5blica % a los
asuntos balad&es, en el convencionalismo que impone m+scaras,
personalidades apócri$as, situaciones ambiguas % soluciones sencillas pero
inadecuadas' (n este caso, poco % nada se aportar+ a los debates sobre
estrategia pol&tica de la izquierda radical' Claro que también ha% que tener
presente los riesgos que presentan las pra,is que buscan reabsorber la es$era
pol&tica en la actividad social >pra,is que no resultan para nada a-enas al
mar,ismo
!9
% a otras corrientes libertarias?, riesgos que pueden sintetizarse en
dos tendencias negativas, altamente corrosivas para un pro%ecto emancipador
% para el despliegue del poder popular: el economicismo >inclu%endo a la
micropol&tica, una de sus versiones posibles? % la antipol&tico' Jablaremos un
poco sobre ellas m+s adelante'
8eivindicamos el rol del 2pol&tico*critico3 para el militante popular, para el
intelectual org+nico' .in dudas, se trata de una $unción clave para la
construcción hegemónica' 8econocemos su necesidad de cara a un proceso
histórico de cambio social radical' Pero no nos cansaremos de insistir en las
di$icultades que dicho rol acarrea % las tensiones a las que est+ e,puesto el
pol&tico*cr&tico' 8especto de esta $igura, (nrique 9ussel plantea que 2siendo
que el pol&tico cr&tico se en$renta a toda la institucionalidad instalada del antiguo
régimen, al bloque histórico desde el e-ercicio $etichizado del poder, la lucha del
19
(n no pocas ocasiones, los pasa-es m+s célebres del 2Prólogo a la contribución a la cr&tica de
la econom&a pol&tica3 de Varl 6ar, sirvieron para $undamentar posturas mecanicistas %
antipol&ticas' (ntre otros el que señala que: 2:a totalidad de las relaciones de producción
constitu%e la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la cual se alza un edi$icio
M=berbauO -ur&dico % pol&tico, % la cual corresponden determinadas $ormas de conciencia social'
(l modo de producción de la vida material determina MbedingenO el proceso de la vida social,
pol&tica % espiritual en general3' =éase: 6ar,, Varl, $ntroducci)n general a la cr*tica de la
econom*a pol*tica>5?@A, 6é,ico, Cuadernos de Pasado % Presente, !9RK' pp' 00 % 01'
32
pueblo por su liberación >parcial o radical? debe tener mucho ma%or inteligencia
o razón estratégica que la de los dominadores' ;n error de c+lculo puede
romperle al gato una uña/ al ratón la va la vida en el mismo error3'
0
Creemos
que a esta 2inteligencia3 o 2razón estratégica3 es necesario sumarle claridad
ideológica % coherencia ética'
(erfiles de la iz-uierda independiente
(l e,perimento pol&tico*electoral puede desdibu-ar los per$iles libertarios de la
izquierda independiente, a$ectar el desarrollo de su identidad cr&tico*
revolucionaria, promover el sustitucionismo % una agenda a-ena a los intereses
de las clases subalternas % oprimidas' Puede hacer que la izquierda
independiente desande los pasos que supo dar en pos lo real, en pos de la
densidad histórica/ iniciando, de este modo, un retroceso hacia el mundo de las
apariencias, hacia lo convencional' (l e,perimento pol&tico*electoral puede
hacer que la izquierda independiente quede por deba-o de su actual punto de
partida, de su 2umbral de verdad3, de su promesa, de sus elementos
identitarios m+s distintivos % potentes, por e-emplo:

Z .u concepción de la pol&tica como gestación % parto % no como gestión
vertical de lo dado' Podr&a decirse: una idea 2seminal3 de la pol&tica' ;na idea
en donde la m&stica, la comunicación, la con$ianza pesan m+s que los
$ormalismos >las normas, los procedimientos, los sistemas de control % los
rituales huecos?/ e,ceptuando aquellos $ormalismos que constitu%en lo que
puede denominarse la 2dimensión procedimental3 de la utop&a de la izquierda
por venir' (sto remite a una opción estratégica a $avor de los +mbitos de las
pra,is compartidas por su-etos plebe%os*populares, en territorialidades propias
% en las luchas sociales masivas, como las principales usinas generadoras de
sentido pol&tico % valores propios' ;na opción que, paralelamente, desestima
los convencionalismos % los microclimas de aparato como instancias
productoras de sentido % valores >emancipatorios?'
20
9ussel, (nrique, 34 tesis de pol*tica, op' cit', p' !0'
33
Z .u concepción de la pol&tica como apuesta que se inscribe en términos de
deseo % con$ianza en los % las de aba-o, % que, por consiguiente, reemplaza la
idea de 2progreso3 >t&pica de la izquierda dogm+tica?, del etapismo % el
evolucionismo, por el optimismo revolucionario' =ale tener presente que la
pol&tica como apuesta se opone a la idea de la pol&tica como la concreción de
una verdad preestablecida, inmutable % universalmente v+lida' "postar en
pol&tica ser&a no atenerse r&gidamente a la doctrina/ pero sin de-ar de contarla
en nuestro baga-e como una orientación general ético*pr+ctica, -am+s como un
recetario'
Z ;na 2ontolog&a pol&tica3 que pugna por hacer visible el enraizamiento de las
luchas pol&ticas en los con$lictos sociales' ;na concepción del poder pol&tico
2realista3' A decimos 2realista3 apelando a m5ltiples sentidos: porque el poder
pol&tico no se escinde de la gestación popular de su $uerza >% su materialidad?,
porque se asume la tarea de construir una $uerza social % pol&tica que esté a la
altura del ob-etivo >rechazo de la apariencia?, porque nunca desaparecen las
pra,is que tienen como e-e a la resistencia >$rente al poder, $rente a la pérdida
sociabilidad % 2comunidad3?' :eón 8ozitchner dec&a que: 2cuando desaparece la
idea de resistencia es la pol&tica )pero entendida como astucia, cautela,
circunspecta, desleal, opuesta por principio a la violencia) la que ocupa ese
lugar, % se presenta como pura pol&tica sin voluntad: sin contraviolencia' :a
pol&tica aparente de la WdemocraciaX $ormal3'
!
(sa pra,is resistente es
precisamente la que evita que las clases subalternas % oprimidas act5en contra
s& mismas, la que contrarresta la astucia del poder que, de alguna manera, el
pueblo ha internalizado'
Z :a idea de e#perimentación, una idea absolutamente consustancial a la de
apuesta, que le ha servido % le sirve, al decir de Pierre 8osanvallón, para
2superar de $orma concreta la alternativa re$orma o revolución3 % 2para pensar
la trans$ormación social como un proceso en el que se articulan las
21
8ozitchner, :eón, ;er)n: entre la sangre ! el tiempo. Lo inconsciente ! la pol*tica, op. cit., p'
!L0' Para 8ozitchner la pol&tica como apariencia se caracteriza por la puesta en escena % por
una serie de reemplazos: 2Pol&tica, ser+, pues, el campo donde el enemigo sea vencido por
demostraciones % maniobras: la $uerza suplantada por la $igura, el hecho por la intención, el
golpe % la batalla por la amenaza, nada m+s' Pol&tica ser+ el dominio de la simulación del
en$rentamiento de $uerzas3 >p'0!?'
34
contradicciones propias del sistema % los acontecimientos productores de
cambio3' :a e,perimentación, seg5n 8osanvallón, 2permite una dialéctica
$ruct&$era entre la acción colectiva consciente % el desarrollo de las
contradicciones de la sociedad' 8esuelve el dilema de la integración re$ormista
para ho% o la ruptura revolucionaria para mañana3'

Partiendo de la estrategia
de la e,perimentación, la izquierda independiente castigó los &ndices de
realidad % las signi$icaciones que imponen las clases dominantes, deshilachó
un poco las $ormas burguesas % dio los primeros pasos, no sólo para superar
las limitaciones de la izquierda dogm+tica, sino también para e,ceder los
con$ines de la micro*pol&tica % del socialismo en un sólo barrio' Pero la
e,perimentación, también, remite a la pol&tica como vivencia, una vivencia que
de-a su marca en las ideas, en la cultura % en los cuerpos de un colectivo' 9e
esta manera, la pol&tica se apro,ima a una imaginación e,perimentada
visceralmente % puesta en pr+ctica en el d&a a d&a' Por eso, esa vivencia puede
ser recreada una % otra vez, con m+s o menos in$idelidad' :a pol&tica ale-ada de
vivencia est+ emparentada con las interacciones débiles, con las pseudo*
sociabilidades militantes que se generan, tanto en los aparatos pol&ticos
convencionales como en el espacio virtual o el 2ciber*espacio3' (stas
interacciones % estas pseudo*sociabilidades reducen la pol&tica a los sistemas
de promoción de elites o individuos %4o con$unden la militancia con acciones
virtuales tales como clic#ear un 2me gusta3 en $acebooc#, o como retIitear
alg5n mensa-e'
Z :a idea de la autonomía, la reivindicación de los v&nculos comunitarios % los
te-idos de relaciones inmanentes % de toda pra,is tendiente a conservarlos o
construirlos' .e trata de una reivindicación que implica una opción a $avor de la
reconstrucción de la sociabilidad comunitaria como uno de los $undamentos del
pro%ecto emancipacidor' Jablamos de la autonom&a en sus m5ltiples
sentidos
F
: como 2$orma de hacer pol&tica3 heter+rquica, horizontal, basada en
el cuestionamiento radical de toda $orma de poder % dominación % en el
protagonismo popular, como el poder de la clase para s*, %, también, como el
22
8osanvallón, Pierre, La autogesti)n, 6adrid, 7undamentos, !919, p' !0'
23
=éase: ""'==, ;ensar las autonom*as. Alternativas de emancipaci)n al capital ! el %stado,
6é,ico, .&si$o4Ea-o Cierra4Póvenes en 8esistencia "lternativa, 0!!, especialmente el traba-o
de 6+,imo 6odenosi: 2(l concepto de autonom&a en el mar,ismo contempor+neo3 >pp' F*L!?'
35
despliegue de una 2ciudadan&a autónoma3 llamada a desbordar
constantemente los contornos de la democracia $ormal, opuesta a la
2ciudadan&a heterónoma3 siempre $uncional al clientelismo, al corporativismo %
a la pasividad % a la alienación de las clases subalternas % oprimidas' (sta
ciudadan&a autónoma, propone un avance permanente sobre las instituciones
-er+rquicas % burocr+ticas, en el nivel estatal, pero sobre todo en el nivel
social'
K
Podemos hablar de una especie de 2subsunción3 de los espacios
-er+rquicos % burocr+ticos a las lógicas de la democr+tica sustancial, tanto en la
sociedad como en el (stado >sin descartar a la democracia $ormal, cu%o
e-ercicio e$ectivo, en ciertos +mbitos, puede constituir un avance no
desdeñable?' :uego, la autonom&a como ruptura con los valores de las clases
dominantes >autonom&a ideológica?' Cambién la autonom&a como 2diversidad,
potencia % posibilidad3, como pra,is que asume las luchas % reivindicaciones de
un su-eto plebe%o*popular e,tenso % variado % sus pr+cticas descolonizadoras,
% que reconoce la capacidad autogestiva de los % las de aba-o, del traba-o
$rente al capital, >autogestión?' :a autonom&a como 2pre$iguración3, es decir,
como opción estratégica por las construcciones colectivas, las luchas, las
relaciones sociales % el pensamiento que anticipan >conquistan? en el presente
la sociedad $utura/ como las $ormas de habitar el mundo que son, al mismo
tiempo, $ormas de impugnarlo/ como la acción de instituir realidades del $uturo'
7inalmente, la autonom&a como 2horizonte emancipatorio3, como un $in >% un
medio al mismo tiempo?' (stos m5ltiples sentidos de la autonom&a remiten a un
e-e que di$erencia a la izquierda independiente, tanto de la derecha % del
re$ormismo como también la de izquierda tradicional' <os re$erimos a las
orientaciones tendientes a cambiar el modo de producción de hombres %
mu-eres que promueve el capitalismo % que resultan inseparables del cambio
del sistema de producción de mercanc&as' 9e este modo la izquierda
independiente promueve en cada organización popular la idea de que su pra,is
cotidiana, a veces modesta e imperceptible, debe asumirse, no sólo como un
anticipo, sino como encarnación misma de la racionalidad revolucionaria'
24
<orberto Eobbio planteaba el siguiente interrogante: 2G(s posible la sobrevivencia de un
(stado democr+tico en una sociedad no democr+ticaH3' Creemos que la misma pregunta
puede hacerse respecto del socialismo' :as respuestas posibles, contemplan estrategias
di$erentes' :a autonom&a implica el avance de la democracia sustantiva en el (stado % en la
sociedad' =éase: Eobbio, <orberto, %stado, gobierno ! sociedad. ;or una teor*a general de la
pol*tica, 7C(, Euenos "ires, !99R' p' 0'
36
Z .puesta, resistencia$ e#perimentación, % autonomía, constitu%en cuatro
ideas*$uerza de la izquierda independiente' .on categor&as teóricas % pr+cticas
que suministran el peculiar ordenamiento del campo pol&tico de la izquierda
independiente, un ordenamiento nacido de la e,periencia pol&tica popular' .e
trata de ideas*$uerza en las que se $undan % se arremolinan sus esbozos sobre
el cambio social, el poder popular >como din+mica que cuestiona la legitimidad
del poder constituido?, la transición a un sistema poscapitalista % la
construcción de una nación popular democr+tica'
L
:a izquierda independiente,
la nueva*nueva izquierda, se descubrió a s& misma )mezclada con la tierra de
los barrios, principalmente en las peri$erias urbanas) al aceptar estas ideas*
$uerza' (llas $uncionaron como $ulgores % claves orientadoras en la tarea de
reconstruir la autoestima individual % colectiva' (llas son la materia de la que se
componen sus diversos estratos de signi$icaciones' (llas in%ectaron altas dosis
de m&stica % $ervor militante' (llas le impusieron una prospectiva singular que la
di$erenció % la di$erencia de la izquierda dogm+tica % del progresismo
re$ormista' :a aceptación de estas ideas*$uerza no estuvo e,enta de
renunciamientos' (n e$ecto, el activismo con m+s e,periencia e historia
militante >larga o corta?, debió de-ar de lado algunos pre-uicios, abandonar
algunas ideas particulares'
Z .us históricas inclinaciones a $avor de la politización de los modos de vida %
de las di$erencias culturales % sociales, a $avor de la construcción de +mbitos
de 2eticidad inmediata3, sin las mediaciones t&picas de la modernidad, el
liberalismo, etc', sin las mediaciones de estructuras históricamente $rustradas
>como, por e-emplo, el partido pol&tico en su $ormato 2cl+sico3?' Corresponde
señalar que, en torno a la cuestión del instrumento pol&tico, e,isten di$erentes
25
(stas ideas*$uerza remiten a una concepción de la nación que prioriza las articulaciones con
la 2comunidad3 por sobre las articulaciones con el (stado' ;na concepción que, por lo tanto, no
de-a dudas respecto de las clases capaces de luchar por la nacionalidad' Céngase en cuenta
que 6ar, propon&a organizar 2la unidad de la nación3 sobre la base del 2régimen comunal3 % la
destrucción del poder del (stado' 9e alguna manera, el régimen comunal permite el
reconocimiento de las personas en terreno de los hechos, en la realidad concreta, % no en
terreno de los 2principios generales % eternos3 o en el 2campo espiritual3' "simismo, 6ar,
consideraba que un auténtico gobierno 2nacional3 deb&a ser la representación de 2todos los
elementos sanos3, es decir: del pueblo pobre, del pueblo traba-ador en lucha por su
emancipación' 9e este modo lo nacional >plebe%o, popular? se constitu&a en punto de partida
del internacionalismo m+s genuino' =éase: 6ar,, Carlos, La guerra civil en 0rancia, op' cit', pp'
90 % !01'
37
posturas en la izquierda independiente' (n su universo de imprecisos con$ines
caben desde las ideas m+s cl+sicas, de cuño -acobino*leninista, hasta las ideas
antipartido, igualmente cl+sicas >% cuasi +cratas?, pasando por la concepción
del partido como un (stado en potencia >un aparato de coerción?, antagonista
al (stado burgués' <o ha% homogeneidad en sus vectores de sentido re$eridos
a este asunto' " pesar de esa diversidad % de las tensiones que concita,
consideramos que los aportes m+s originales en la materia provinieron de
aquellos sectores de la izquierda independiente que, sin pro$esar una
deliberada $iloso$&a antipartido, reconocieron la importancia b+sica de la
construcción de instrumentos pol&ticos de4para las clases subalternas %
oprimidas, pero cuestionando a aquellos instrumentos pol&ticos concebidos
como una conciencia revolucionaria abstracta % superpuesta a la pra,is de
estas clases' .in dudas, la concepción del partido es un elemento central >por
todo lo que condensa? que di$erencia a la izquierda independiente de la
izquierda tradicional' (n l&neas generales, la izquierda independiente ha
planteado la incompatibilidad de $ondo entre una conciencia socialista
arraigada en el pueblo % la idea de un partido que la porte % la codi$ique' <o
puede servir al socialismo una instancia que se autoeri-a en portadora de
mandatos impugnables' (l partido, un mero instrumento, no debe con$undirse
con la clase para*s&' :os sectores de la izquierda independiente que han
reconocido la necesidad de los instrumentos pol&ticos de las clases subalternas
% oprimidas o de 2partidos de nuevo tipo3, es decir, de partidos que superen la
e,istencia insu$iciente % sectaria de los partidos de izquierda tradicionales, han
insistido en la posibilidad de que esa conciencia acontezca en otros +mbitos %
de que pueda ser portada por otras instancias' Por supuesto, también han
considerado contraproducente todo intento de codi$icación de esa conciencia'
Z .us tendencias a disputar el mando del (stado a partir de la creación de
espacios autogobernados % de acciones constitu%entes protagonizadas por las
clases subalternas % oprimidas' (stas tendencias, muchas veces espont+neas,
$ueron % son la e,presión de un sentir genuinamente popular decodi$icado por
aquellas $ran-as del activismo de base que est+n m+s predispuestas a una
apertura a la comunidad, m+s propensas a desarrollar una 2compasión pol&tica3
de raigambre guevarista: sentir el padecimiento del otro como propio, sentir
38
como el otro' Creemos que estas tendencias responden al orden del
2movimiento real3 % a un universo compartido, por lo tanto no $ueron, no son,
una imposición de activistas hiperideologizados o de elites con ansias
administrativas carentes de e,periencias vividas, huér$anas de pra,is' <o
deben con$undirse con s&ntesis intelectuales % e,tr&nsecas'
0
<o se trata de
sistemas de s&mbolos generales % abstractos' .e trata, nada m+s % nada
menos, de certezas gestadas por e,periencias 2desde aba-o3, de la inteligencia
colectiva producida en el conte,to de un proceso histórico de asociación %
lucha popular, de códigos plebe%os basados en el reconocimiento de las
capacidades resistentes % autogestionarias del pueblo' :as 2razones pr+cticas3
de la izquierda independiente se $raguaron, % seguramente se seguir+n
$raguando, en las luchas populares % en sus e,periencias de auto*organización
que, sin lugar a dudas, constitu%en su capa primordial' Cenemos aqu& una clara
demostración de que la movilización popular de horizontes socialistas se puede
producir a partir de consignas amplias % accesibles' ;na re$utación de las
concepciones que con$&an 5nicamente en la e$icacia de la movilización
2democr+tica3 de corte nacional*populista'
Z .u concepción de la pol&tica como un 2realismo democr+tico3, es decir, su
pra,is orientada a la creación permanente de instancias concretas de poder
popular % de condiciones para el desarrollo del poder popular >% de 2redes de
poder popular3?' ;n realismo que no ab-ura del campo de las $inalidades' 6+s
all+ de las incursiones t+cticas en territorios a-enos, las organizaciones de base
>territoriales, estudiantiles, sindicales, etc'?, las comunas, los conse-os, etc', son
el punto de partida % el punto de llegada'
Z .u rechazo a las visiones verticales e iluministas de la pol&tica % a toda $orma
de 2socialismo desde arriba3' .u re$utación del pre-uicio que establece que el
pueblo sólo podr+ ser $avorecido por la 2virtud3 de alguna elite o vanguardia
e,perta en dirigir % gobernar' .us prevenciones $rente a la pol&tica e-ercida por
26
Creemos que no se puede a$irmar lo mismo de algunas tendencias 2politicistas3 que se han
puesto de mani$iesto en el espacio de la izquierda independiente' (stas tendencias suelen
recurrir a la retórica emancipatoria con $ines ornamentales, o simplemente para marcar
distancia respecto de la izquierda tradicional' 9el mismo modo, convierten en accesorias a
ciertas $iguras ideológicas caracter&sticas de la izquierda independiente'
39
grupos di$erenciados % pro$esionalizados, la $uente misma de todo proceso de
burocratización'
Z (l per$il m+s caracter&stico de sus militantes que puede sintetizarse en la
$unción de vivi$icadores de estructuras de base a través de metodolog&as
democr+ticas, socialistas, libertarias/ un auténtico sello de distinción de la
izquierda independiente' ;n per$il gestado al calor de las pra,is % las
de$iniciones que acabamos de identi$icar' ;n per$il antagónico al del pol&tico
burgués convencional, basado en otra estrategia, en otros e-es rectores % en
otros instrumentos'
<o se trata de recuperar la pureza emancipatoria perdida, sino de buscar
certezas emancipatorias nuevas >% seguramente transitorias?' <o sirve aqu&
reconvocar, al modo de la izquierda dogm+tica, ninguna 2$uerza intr&nseca3' :a
e,periencia v&vida de la libertad de una generación no se puede trans$erir
directamente a la subsiguiente' <o caben los esencialismos % las vocaciones
totalizantes' <o queremos lina-es pol&ticos libres de pecado' Campoco
queremos atascarnos en el barro de la propia huella' ;na pol&tica
emancipatoria no se aviene a los suelos de$initivos que abonan pasiones
tristes'
.e trata de agitar la dialéctica con nuevos términos para que no se muera de
$r&o en un rincón oscuro' .e trata de no ab-urar de los anchurosos cauces
abiertos % de los horizontes nuevos vislumbrados alguna vez, no hace tanto' .e
trata de asumir plenamente la aventura de la conciencia: sus di$icultades, sus
momentos angustiantes % sus $racturas como el costo necesario de las
relaciones verdaderas, % los pro%ectos 2elegidos3' Pero para eso la izquierda
independiente >la nueva*nueva izquierda, la izquierda por venir, la izquierda
popular o como pre$iera llam+rsela? deber+ persistir en sus costados m+s
auténticos para no mellar su $ilo revolucionario, para no iniciar un devenir que la
desnaturalice % la des$igure hasta hacerla irreconocible, deber+ persistir en los
costados e,actos que la distinguen del nacional*populismo % del posmar,ismo
que saben asumir retóricas que invocan los horizontes antiimperialistas %
socialistas al tiempo que mantienen una relación ambigua respecto del
40
imperialismo >sobre todo respecto de los $ormatos neo*coloniales de la
dominación? % el sistema capitalista'
(l e,perimento pol&tico*electoral, >m+s concretamente: su derivación en
$etichismo del poder, o peor todav&a: en $etichismo electoralista? puede hacer
que la izquierda independiente quede reducida a una alternativa m+s en el
abanico de las nuevas gobernabilidades' (ventualidad que, seguramente,
terminar+ consolidando re$ormismos % progresismos prosistémicos, que no
modi$icar+n sustancialmente las relaciones de $uerza en la sociedad % que
consolidar+n el capitalismo/ o terminar+ $avoreciendo un retorno al dogmatismo
de la vie-a izquierda' ;na izquierda, est+ 5ltima, tan r&gidamente estructurada,
tan 2organizativa3, tan e-ecutiva, que no crea ni piensa nada nuevo, porque vive
)sin atisbo de incertidumbre % angustia) en la convicción de que %a est+ todo
descubierto, pensado % tipi$icado en materia emancipatoria' <i siquiera asume
la comple-idad de los v&nculos entre teor&a >por lo general degradada en
2doctrina3?, programa % estrategia'
(sta convicción, esta ausencia de discernimiento ra%ana en la perversión,
también la inhiben para una sincera apertura a las clases subalternas %
oprimidas' GPodr+ alguna vez la izquierda tradicional abrirse, alterar su sentido
arcaico % producir un 2clinamen3H (sto es: $rente a una encruci-ada histórica,
optar por un camino original % creativo'
Aa e,isten diversas izquierdas institucionales, electoralistas, deliberativas, m+s
o menos testimoniales, todas ellas domesticadas de una u otra manera,
insertas en una comunidad pol&tica alienada' Bzquierdas )inclu%endo las que
habitan el ancho % variable mundo del 2progresismo3) para las cuales lo
electoral es la 5nica $orma de lucha que se concibe % se conoce %,
precisamente por eso, se convierte en el e-e de su actividad a partir de una
$uga de las tareas pr+cticas % teóricas que este tiempo les e,ige' (sta 2$uga de
la pra,is3
1
, este distanciamiento de la $unción cr&tico*revolucionaria, se e,plica
por su incapacidad pol&tica, social, cultural % a$ectiva para encarar esas tareas,
por la seducción que e-ercen los $ormatos espectaculares % medi+ticos %4o
27
Jablar de 2apra,ia3, en este caso, ser&a caer en una interpretación biologicista'
41
2racionales3, decisionistas % tecnocr+ticos, por las limitaciones teóricas que le
impiden superar los estadios m+s b+sicos de la conciencia burguesa, por la
comodidad militante que o$recen tanto el dogmatismo como los terrenos
apologéticos de lo 2e,istente3, lo 2usual3 % lo 2pol&ticamente correcto3' :o
electoral, cuando es el corolario de la $uga de la pra,is, se parece demasiado al
intento de convertir la impotencia en virtud'
/0ómo ganar (algo! ,ugando un ,uego a,eno1
Pero el e,perimento pol&tico*electoral, bien llevado, sin $alsas e,pectativas, sin
de-arse sorprender, sin buscar la orientación de las pr+cticas que la burgues&a
rati$ica, sin caer en transacciones éticas, sin abandonar la predisposición
resistente % el terreno de$ensivo, pero con la conciencia histórica % con la
energ&a revolucionaria que pugna por actuar en todos los $rentes, también
puede contribuir a la masi$icación de la izquierda independiente, a consolidar
su constitución como nueva*nueva izquierda, como espacio cr&tico %
trans$ormador, $undamentalmente puede contribuir a ale-arla de la tentación del
ghetto % a consolidarla como alternativa real de poder, puede a%udar a
aumentar su visibilidad'
.alvando el caso de las participaciones en las elecciones sindicales % en las
elecciones para una -unta vecinal en una =illa de la Ciudad de Euenos "ires
R
las agrupaciones universitarias, sometidas a una gimnasia electoral año tras
año % sin ahorro de $ormalismos % de $ol#lore, son las que poseen m+s
e,periencia en el campo electoral' Pero es evidente que un municipio, una
provincia, o el mism&simo plano nacional, distan de ser un centro de
estudiantes o una $ederación universitaria' <o hace $alta recordar que el poder
decisorio que circula por estos espacios es escaso, marginal % terriblemente
acotado' Campoco ha% que olvidar que se trata de un +mbito educativo $ormal
%, en muchas ocasiones, divorciado de la realidad de las clases subalternas %
oprimidas'
28
.e trata de las elecciones para la Punta =ecinal realizadas en la =illa !*K del barrio de
Earracas, a $ines de octubre de 0! donde diversas organizaciones de la izquierda
independiente integraron una lista com5n'
42
(n l&neas generales, la pol&tica universitaria, reproduce en buena medida las
lógicas m+s caracter&sticas de la democracia representativa4delegativa, con sus
estructuras -er+rquicas, antidemocr+ticas % alienantes'
9
Posiblemente no sea
la pol&tica universitaria la me-or escuela para realizar aprendiza-es sustantivos
en $unción de lo radicalmente nuevo, de lo disruptivo en materia institucional %
de una pol&tica org+nica' (sta constatación va m+s all+ de los aportes que la
izquierda independiente realizó, realiza % puede llegar a realizar a distintos
espacios de la sociedad civil popular desde los espacios institucionales
>estudiantiles, universitarios? que condu-o % conduce'
Por supuesto, este señalamiento, no tiene absolutamente nada que ver con las
abstracciones teóricas % el reduccionismo clasista caracter&sticos del mar,ismo
gélido' ;n mar,ismo que a5n no logra superar las peores taras del los
en$oques estructuralistas' <o estamos planteando nada parecido al sino
insuperable de una 2determinación3 o una 2tendencia3 pequeño*burguesa' <o
se trata de hallar -usti$icaciones para $undamentar el sustrato clasista de una
clave universal para la compresión de los $enómenos sociales' (l origen de
clase no determina lo acertado de una posición pol&tica, de la misma manera
que un programa 2avanzado3 no es garant&a de una pra,is avanzada de la
clase/ por lo tanto ni uno ni otro deber&an ser hiperbolizados' Campoco nos
re$erimos a una ideolog&a de clase o a per$iles sociológicos' .implemente
hacemos re$erencia a las caracter&sticas de un +mbito espec&$ico % acotado, a
las limitaciones de una e,periencia particular % al tipo de sub-etividades que
suele producir' 8epudiamos el pensamiento categorial en todos sus $ormatos'
Creemos que las e,periencias electorales de las organizaciones sindicales %
territoriales de la izquierda independiente >que, en l&neas generales, $ueron mu%
positivas % alentadoras? poseen una densidad pol&tico*estratégica mucho m+s
29
Cabe agregar que en las universidades p5blicas predomina una educación orientada al é,ito
económico individual % al mando % no una $ormación orientada a la 2disposición de s& mismo3'
(n las universidades privadas estas orientaciones son directamente celebradas, al igual que su
condición e,clu%ente' (sta a$irmación dista de todo determinismo clasista' "simismo, cabe
valorar a la universidad p5blica como un espacio de disputa, % reconocer sus posibilidades de
generar conocimientos % pr+cticas que aporten tanto a menoscabar el prestigio de la cultura
burguesa como a impulsar los procesos emancipatorios % las e,periencias que promueven el
buen vivir del pueblo'
43
signi$icativa de cara a la construcción de una $uerza social % pol&tica
emancipadora' (sas e,periencias inspiran los procesos de unidad desde las
bases, los procesos de autoorganización, auto*educación % autogobierno
>independencia de clase? % generan los espacios m+s idóneos para pensar la
pol&tica revolucionaria % sus instrumentos' Cambién son los m+s apropiados
para e,aminar las alianzas pol&ticas' :amentablemente, las perspectivas
estratégicas que esas e,periencias est+n $undando, no son lo su$icientemente
-ustipreciadas en algunos sectores de la izquierda independiente/ es m+s,
creemos que vienen siendo contradichas por algunas iniciativas pol&ticas
superestructurales que, desde una perspectiva revolucionaria, se encuentran
en los niveles in$eriores del desarrollo ideológico % pol&tico'
(ntonces, queremos plantear los riesgos de que esas identidades parciales
terminen impregnando todo el espacio de la izquierda independiente,
secundarizando a las sub-etividades provenientes de otras e,periencias' .obre
todo aquellas e,periencias m+s signi$icativas, es decir, con capacidad de crear
un cuerpo pol&tico auténtico % desarrollar luchas $rontales contra el sistema de
dominación % $ormas asociativas cooperativas % solidarias, alternativas al
capitalismo' 9e este modo, se atenta contra la diversidad subalterna % oprimida
que constitu%e uno de los aspectos m+s singulares de este espacio' (l 2$ervor
de clase3 sin el protagonismo de las diversas capas que integran a las clases
subalternas % oprimidas, se dilu%e' .i la izquierda independiente secundariza
sus lugares m+s leg&timos de enunciación pol&tica >lugares de construcción % de
lucha social?, el proceso de desnaturalización ser+ irreversible'

Consideramos que es posible para una $uerza popular conquistar $ragmentos
del campo pol&tico convencional, el campo que la burgues&a institu%ó como
ob-etivo % susceptible de ser modi$icado' "simismo, no descartamos la
posibilidad de que esos $ragmentos sirvan a su vez como tarima para lanzar
combates por la conquista de nuevos campos para el poder colectivo'
Combates que se librar+n inde$ectiblemente en campos que la burgues&a
nunca pone en -uego'
44
GComo plantear una disputa electoral sin ser $agocitados por las lógicas del
sistema, sin aceptar sumisamente sus cauces, sin identi$icarse con las
estructuras del poder, conservando los per$iles plebe%os % utópicos,
rechazando el mundo a,iológico de la pol&tica burguesa, conservando la
cualidad que ha di$erenciado a la militancia de la izquierda independienteH
GCómo plantear una disputa electoral que siga pensando % practicando la
pol&tica como 2gran pol&tica3, es decir: como pol&tica org+nica constitutiva de un
cuerpo pol&tico leg&timo, como pol&tica emancipatoria, como pra,is cr&tica*social
revolucionaria/ % no como 2pequeña pol&tica3 o 2miseria de la pol&tica3, es decir:
como gestión vertical del ciclo, como regulación de la contingencia, como
administración relativamente progresista de lo establecido o como una cuestión
de 2piedad3H
GCómo delinear $ormas de representación que no sean la prolongación del
encubrimiento de las relaciones de producción capitalistasH GCómo hacer
pasar por la deliberación pol&tica la mism&sima $orma productiva regida por la
racionalidad capitalistaH Por e-emplo: Gcómo hacer que pasen por la
deliberación pol&tica asuntos tales como el modelo de acumulación neo*
desarrollista % e,tractivista, 6onsanto, la propiedad privada de los medios de
producción, etc'H
GCómo garantizar $ormatos de representación institucional cu%a $unción sea
aportar recursos para la auto*organización, la auto*educación % el auto*
gobierno de los % las de aba-o, insertando la conciencia en la vida cotidiana %
>viceversa? % no sustitu%endo a las organizaciones popularesH
GCómo garantizar lengua-es % estéticas que se di$erencien de los lengua-es
tibios % monocordes, de las estéticas populistas, re$ormistas, liberales,
tecnocr+ticas % e$icientistas, en $in: de todas las retóricas $r&volas % las $iguras
del poder dominanteH
GCómo ser $estivos, m&sticos, iconoclastas % creativos en este campoH
45
GCómo sosla%ar la espectacularidad, la banalización, la burocratización, el
pragmatismo desprovisto de ética % las seguridades permitidas por lo obvioH
GCómo eludir el aislamiento de los hechos particulares, la estrategia que los
desarticula de los conte,tos m+s generales de car+cter histórico o estructuralH
GCómo combatir )desde un +mbito por naturaleza encubridor) todas las
misti$icaciones que muestran a la pol&tica como una actividad de elites, de
e,pertos, etc', misti$icaciones que no tienen otro $in que el de hacer invisible o
aceptable el mando burguésH
GCómo nutrir la pasión militante % el $ervor pol&tico, sin caer en alienaciones de
secta blindada o en el culto subrepticio a los $etiches del liberalismoH
.obre todo: GComo no malograr en una campaña electoral o desde una $unción
p5blica*legislativa unas e,periencias caracterizadas por su capacidad de
invención social, pol&tica % cultural % por señalar nuevos tra%ectos
anticapitalistasH
Posiblemente las preguntas m+s abarcativas deber&an ser las siguientes:
Gcómo resigni$icar la idea de representaciónH GCómo rede$inir la democracia
>le-os, mu% le-os, de toda idea de poliarqu&a
F0
? % cómo reapropiarnos de una
2gran pol&tica3 desde aba-oH GQué papel puede -ugar la democracia $ormal %
delegativa en el marco de esta tareaH
Repensar la transición
:a concepción de la transición hacia un sistema poscapitalista, usualmente
de$inido como socialista, que en $orma espont+nea, despare-a e intermitente,
30
2Poliarqu&a3 es un término alternativo al de democracia, propuesto por 8obert 9ahl para
nombrar a los reg&menes pol&ticos representativos % pluralistas' (l término considera que la
democracia es un -uego competitivo protagonizado por elites pol&ticas' =éase: 9ahl, 8obert "',
La poliarqu*a, participaci)n ! oposici)n, 6é,ico, (ditorial 8ei, !990'

46
ha venido elaborando la izquierda independiente, parte de considerar la
posibilidad de que el proceso revolucionario sur-a de las entrañas mismas de la
sociedad capitalista'
.eg5n Varl 6ar, % 7riedrich (ngels, la transición al socialismo es el proceso
que va entre la conquista del poder % la pérdida del car+cter pol&tico de ese
poder' (n general, el mar,ismo ha tendido a pensar la transición centr+ndose
en el pasa-e de un sistema social a otro, a partir del estallido de la contradicción
entre las $uerzas productivas % las relaciones de producción' :a necesidad
histórica del pasa-e de un sistema a otro se concibe como 2ob-etiva3' PeroN Gel
tr+nsito del capitalismo al socialismo, responde e,clusivamente a una
racionalidad ob-etivaH G<o depende acaso del deseo, la voluntad % los
intereses de los seres humanosH :a izquierda independiente supo destacar la
importancia de la pra,is, de los pro%ectos, de los sueños % convocó a pensar la
transición como un proceso histórico intencional conciente'
:a izquierda independiente ha planteado la posibilidad de poner en marcha
embriones de sociedad alternativa en un conte,to de subsistencia del sistema
capitalista' (sto es, no cree posible pensar*realizar ese cambio desde lugares
e,ternos e ideales' .e trata entonces de construir la nueva sociedad en medio
del dominio hegemónico del capitalismo, partiendo de las condiciones
históricas reales % concretas del pueblo organizado % en lucha' 9e ah& la
importancia que le asigna a los espacios pre$igurativos >% a las luchas
pre$igurativas? % las posibilidades de erigir +mbitos de avanzada de la nueva
sociedad, +mbitos de socialismo en acto % de pro%ección socialista, en los
intersticios del capitalismo % de su sistema de dominación' "s&, las
trans$ormaciones que van de los aspectos materiales a los super*estructurales
deben anteceder a la revolución pol&tica, son su condición' :a transición al
socialismo comienza ho%'
Para la izquierda independiente, estas certezas no niegan en absoluto la
posibilidad de que un 2gobierno popular3 $avorezca el proceso de
trans$ormaciones' Codo lo contrario' Pero est+ claro que ese gobierno no
47
puede ser el agente e,clusivo del proceso revolucionario, sino un actor m+s,
incluso un actor secundario'
:a transición al socialismo aparece entonces para la izquierda independiente
como un largo proceso que no puede comenzar con la 2toma3 o 2conquista3 del
poder del (stado en la sociedad capitalista' :a 2toma3 o 2conquista3 del poder
del (stado debe ser concebida como un episodio relativamente tard&o en este
largo itinerario' ;n episodio que requiere como precondición indispensable el
desarrollo de valores, pra,is, relaciones e instituciones caracter&sticos de la
nueva sociedad en los marcos de la vie-a' (sto signi$ica que es necesario
desarrollar $ocos autogestionarios, n5cleos de democracia de base, en $in,
espacios pre$igurativos, para estar en condiciones de asumir la dirección del
(stado >o de algunos de sus territorios? con $ines revolucionarios' "l mismo
tiempo la 2toma3 o 2conquista3 del poder no cierra la transición, en todo caso
cambia las condiciones del desarrollo de las luchas por el socialismo'
:a transición al socialismo e,ige asumir la realidad como punto de partida' (sto
es, cambiarla desde su interior dialéctico % contradictorio % no desde un lugar
e,terior ideal, identi$icando en las contradicciones aquellos polos que pueden
o$iciar como materia de arraigo de un pro%ecto socialista, o como base de
apo%o en la lucha contra toda $orma de opresión'
Pero el problema de la transición al socialismo no se agota en el desarrollo de
instancias pre$igurativas % contra*hegemónicas' (stas instancias no tienen
ninguna posibilidad de desarrollarse % e,pandirse, %, principalmente, anulan
sus potencialidades contra*hegemónicas, sino asumen sub-etividades
orientadas a las trans$ormaciones globales, sino inscriben su pra,is en el
marco de un pro%ecto trans$ormador global' Para e,presarlo en una sentencia
breve, digamos: las instancias pre$igurativas sólo podr+n desarrollar toda su
potencialidad si se comprometen en$+ticamente con una lucha pol&tica en un
plano general'
Ja% que preservar a las instancias pre$igurativas de las 2micropol&ticas3 que
parten de una contraposición absoluta entre las pra,is orientadas a la creación
48
de lazo social % las pra,is orientadas al (stado, las instituciones, la agenda
pol&tica, etc', es decir, pra,is orientadas a modi$icar la relación de $uerzas en el
plano pol&tico' (n primer lugar creemos que tal dicotom&a es $alsa, ine,istente
en la realidad, dado que considera que el (stado est+ 2separado3 de la
sociedad' Por otra parte resulta algo evidente que, al crear lazo social, de
hecho, %a se est+n empezando a modi$icar las relaciones de $uerzas en el
plano pol&tico' " veces ha% que asumir acciones tendientes a cambiar la
relación de $uerzas en la sociedad para conservar % e,pandir los espacios en
los que se crea % se recrea el lazo social' (sas acciones son las que resisten
los de$ensores de la micropol&tica/ son consideradas como 2a-enas3' Para las
2micro pol&ticas3 sólo sirve mirar hacia adentro'
(l intelectual italiano :elio Easso propon&a la noción de 2participación
antagonista3,
F!
que remite a una $orma peculiar de participación de las clases
subalternas % oprimidas en el (stado burgués' (sto es, participar en el (stado
con el $in de que esa participación sirva para modi$icar las relaciones de $uerza
en $avor de las clases subalternas, es decir, trans$igurar algunas porciones del
(stado en instancias antagónicas respecto de la lógica del capital' Para Easso,
inspirado en "ntonio Sramsci, los antagonismos de la sociedad burguesa se
e,presan también en el (stado' (l (stado, por lo tanto, no es un bloque
compacto % es posible una participación que no sea asimilable, ni neutralizable
por el poder burgués'
Creemos que una pregunta $undamental para la izquierda independiente es la
que sigue: Gqué puede hacerse desde el (stado en $unción de un horizonte
emancipadorH
+o social y lo político
31
=éase: Easso, :elio: 2:a partecipazione antagonistica3, en: &eocapitalismo ! sinistra europea,
Eari, :aterza editore, !909'
49
(n el marco del horizonte contra*hegemónico
F
de un pro%ecto de
trans$ormación radical de la sociedad, una re$erencia pol&tico*electoral sólo
sirve, sólo aporta, si contribu%e a consolidar % desarrollar las organizaciones %
movimientos populares de base: sean territoriales, sociales, sindicales,
culturales, etc' ;na re$erencia pol&tico*electoral tiene sentido >para una $uerza
emancipadora? si sirve a lo social, m+s a5n, si se subordina, si contribu%e a los
procesos de auto*organización, auto*educación % auto*gobierno de las clases
subalternas % oprimidas, si homogeniza los grados desiguales de la conciencia
plebe%a a través de una estrategia basada en el di+logo % la articulación de las
pra,is'
@curre que las pra,is tendientes a cambiar la relación de $uerzas en la
sociedad % las pra,is tendientes a crear lazo social alternativo al del capital, no
son planos dicotómicos, son dos momentos de la misma estrategia de
construcción de poder popular' "l crear lazo social alternativo al del capital se
modi$ican las correlaciones e$ectivas de $uerza' Pero también ha% que asumir
acciones pol&ticas tendientes a modi$icar las correlaciones e$ectivas de $uerza
para conservar % e,pandir los espacios en los que se crea % recrea lazo social
alternativo al del capital' Ciertamente, las micro*pol&ticas, no toman en cuenta
la importancia de los marcos institucionales para modi$icar la distribución del
poder a $avor de las clases subalternas % oprimidas'

Pero si la re$erencia pol&tico*electoral termina hipostasiada, o sea, si se
convierte en un $in en s& misma % pierde el v&nculo con la comunidad a la que
debe obedecer, puede convertir al pro%ecto emancipador en una $igura retórica
% adocenada, en pura a$ectación, sin rabia % sin vitalidad, sobre todo: sin
capacidad de poner en evidencia las relaciones de $uerza que la pequeña
pol&tica encubre, sin capacidad de en$rentar las contradicciones que la pequeña
pol&tica niega'
6ar, dec&a que la pol&tica constitu%e una mani$estación derivada %
dependiente, no es un nivel autosu$iciente, no se e,plica a s& misma, no tiene
32
Contrahegemónico quiere decir: antiimperialista, anticapitalista % antisistémico >cr&tico de toda
relación -er+rquica, opresiva % destructora de la naturaleza: patriarcado, se,ismo,
etnocentrismo, productivismo, etc'?'
50
un $in en s& misma, se trata de un con-unto de mecanismos % de acciones,
aparentemente autónomos >sólo aparentemente?, orientados a realizar
ob-etivos que siempre son e,tra*pol&ticos'
FF
=a de su%o que siempre se impone
la consideración de otros niveles de la realidad social m+s determinantes, m+s
signi$icativos' Como vimos, 6ar, no desdeñaba la lucha pol&tica, pero esta
lucha ten&a como $in develar lo sub%acente >intereses de clase, con$lictos? %
avanzar en la realización de ob-etivos que no son espec&$icamente pol&ticos'
FK

Varl Vorsch sosten&a que 26ar, pasaba pr+cticamente de la revolución -acobina
burguesa, que pretende resolver las cuestiones sociales % satis$acer las
necesidades de las clase traba-adora sub specie rei publicae Mit+licas en el
originalO a la acción autónoma del proletariado moderno, resuelto a buscar las
ra&ces particulares de su opresión % el camino preciso de su liberación en el
terreno de la econom&a pol&tica, tratando todas las dem+s $ormas de acción
social, incluida la pol&tica, s)lo como medios subordinados de su acci)n
econ)mica(.
FL
MBt+licas nuestrasO'
(n la misma l&nea, 8osa :u,emburgo reivindicaba un con-unto de acciones
orientadas a la ocupación de posiciones en el (stado burgués >participación
electoral, presencia parlamentaria, etc'? pero planteaba que estas acciones,
para adquirir un sentido verdaderamente revolucionario, deb&an $avorecer la
intensi$icación de la lucha de clases contra la burgues&a'
F0

33
8ecordemos que para 6ar,, a di$erencia de Jegel, el (stado <@ determinaba a la sociedad
civil, sino que la sociedad civil era la que determinaba al (stado'
34
=éase: 6ar,, Varl % (ngels, 7riedrich, La ideolog*a alemana, Euenos "ires, (diciones
Pueblos ;nidos, !9RL' >Principalmente la Bntroducción 27euerbach' Contraposición entre la
concepción materialista e idealista3?' =éase también: !? 6ar,, Carlos: 2Carta a "rnold 8uge3
>.eptiembre de !RKF?' (n: 6ar,ists Bnternet "rchive, en: III'mar,ists'org' Craducción al
Castellano: =irginia 6onti, 00R/ ? 6ar,, Carlos, Miseria de la 0ilosof*a, 6adrid, .arpe, !9RK/
F? 6ar,, Carlos, La guerra civil en 0rancia, op' cit', % K? 6ar,, Carlos, %lementos fundamentales
para la cr*tica de la econom*a pol*tica BCrundrisseD 5?@A:5?@?, Comos ! % , 6é,ico, .iglo UUB,
!991'
35
Vorsch, Varl, Earl Mar,, s4d, 7olio, 00K, p' 1!'
36
=éase: :u,emburgo, 8osa: 2;na cuestión t+ctica3' (n: "ubet, 6ar&a Posé, %l pensamiento de
Fosa Lu,emburgo >"ntolog&a?, Earcelona, .erbal, !9RF'
51
Por su parte Seorg :u#acs planteaba que para evitar el re$ormismo propio de
las pr+cticas parlamentarias estas deb&an estar subordinadas a una dirección %
a unas pr+cticas e,tra parlamentarias % hasta antiparlamentarias'
F1

(l poder popular es b+sicamente un poder 2directamente3 social, aunque
requiera del poder pol&tico' 9e ah& la contradicción pro$unda entre toda $orma
de $etichismo de la organización % las pol&ticas orientadas a la trans$ormación
radical de la sociedad' ;na contradicción que, en buena medida, podr&a llegar a
ser resuelta si el poder pol&tico se concibe >% se e-erce? como 2poder
obedencial3'
FR

Consideramos que la clave est+ en sumarle a los votos >que ocasionalmente se
puedan obtener? algunos recursos de poder popular concretos, 2$+cticos3' A
viceversa' :o que conspira abiertamente contra cualquier pro%ecto
emancipador, al tiempo que potencia las peores taras pol&ticas, es el desarraigo
respecto de los campos pr+cticos'
+a política en el tiempo largo2 +a impotencia de la política
convencional
"unque los $ervores electorales de una parte de la izquierda independiente se
corresponden a la actual co%untura, la re$erencia pol&tica electoral debe ser
pensada sin sosla%ar las condiciones de producción % reproducción de la
hegemon&a capitalista a nivel nacional, regional % mundial' 9ebe ser pensada
en el marco de un horizonte de tiempo largo, en el marco de una tendencia
global % atendiendo a la dirección de las correlaciones históricas'
(n el tiempo largo lo que se percibe es que, desde $ines de la década del 90
>aunque se puede partir de m+s atr+s?, en "rgentina % en <uestra "mérica, en
37
=easé: :u#acs, Seorg, Lenin, Euenos "ires, :a 8osa Elindada, !90R' Citado por: @uviña,
Jern+n: 2Bntroducción a la introducci)n' (l 2testamento pol&tico3 de 7riedrich (ngels, en: (ngels,
7riedrich, $ntroducci)n a la lucha de clases en 0rancia de Earl Mar,, Euenos "ires, Papel <egro
(ditores, 00K'
38
.e trata de un concepto utilizado por 9ussel % que puede ser asimilado al precepto zapatista
de 2mandar obedeciendo3' =éase: 9ussel, (nrique, 34 tesis de pol*tica, op' cit'
52
$orma desigual % discontinua, se vienen deteriorando los $ormatos de
representación tradicionales, al tiempo que las clases subalternas % oprimidas
reclaman $ormas de participación directa % un nuevo protagonismo social'
G" qué se debe este deterioro de los $ormatos de representación tradicionales,
esta deslegitimación del consenso liberalH Ja% muchos $actores, haremos
re$erencia a uno mu% general: la aceleración de los procesos históricos % los
cambios en los paradigmas productivos % los patrones tecnológicos impuestos
por las grandes corporaciones superan las posibilidades de la pol&tica como
gestión vertical del ciclo, como regulación de la contingencia, como
administración relativamente progresista de lo establecido o como piedad,
tornan insu$icientes los instrumentos de un (stado regulador en los marcos
capitalistas, sobre todo en la peri$eria' Podemos decir que, en buena medida, el
deterioro de los $ormatos de representación tradicionales, la deslegitimación del
consenso liberal, se corresponde con la ine,istencia de alternativas dentro del
capitalismo'
(sta aceleración, estos cambios, vienen generando importantes dislocamientos
en las estructuras económicas, sociales % culturales, sobre todo en las
sociedades peri$éricas' Cada vez resulta m+s evidente la $alta de
correspondencia entre las demandas crecientes de la sociedad civil popular % la
capacidad de las instituciones para satis$acerlas' :os (stados peri$éricos
siguen acumulando contradicciones e incoherencias a medida que su
soberan&a se sigue recortando' " lo sumo, las gestiones pro*capitalistas %
moderadamente progresistas podr+n limar algunas de las aristas m+s
aberrantes del proceso histórico pero no podr+n evitar que este contin5e
avanzando % arrasando' <o, sin con$rontar duramente con las grandes
corporaciones locales % trasnacionales % con un con-unto e,tenso de actores
subestatales % supraestatales involucrados en las din+micas de producción de
desigualdad' <o, sin la participación % la movilización >el protagonismo? del
con-unto de pueblo' <o, sin una 2gran pol&tica3'
;n e-emplo entre miles posibles: las inundaciones que a$ectaron a la ciudad
capital de "rgentina >Ciudad "utónoma de Euenos "ires? % a la ciudad capital
53
de la provincia de Euenos "ires >:a Plata?, en abril de 0!F, mostraron a los
pol&ticos tradicionales )a los de derecha, a los 2progresistas3 % a los dizque
2nacional* populares3), igual de sobrepasados por los acontecimientos'
"bsolutamente todos % todas trataron de mostrar la imposibilidad de controlar a
las $uerzas de la naturaleza cuando en realidad de-aron en claro que hace
cuatro décadas que no se puede controlar a la $uerza estructuralmente violenta
del capital que ha convertido a los centros urbanos % a sus peri$erias en sitios
en los que es imposible vivir con dignidad % en los que se ha cercenado el
derecho a la ciudad'
(n este sentido, la pequeña pol&tica al no cuestionar la imaginación geogr+$ico*
pol&tica hegemónica respecto de la ciudad, del espacio % de lo que es posible,
al no poner en evidencia la relación que e,iste entre el desquicio urbano % la
matriz e,tractivista, la e,pansión de los grupos agro*e,portadores o entre el
colapso del sistema de transporte % los l&mites de la industrialización neo*
desarrollista, se convierte en una usina de $rustración para la militancia popular
bienintencionada/ la condena a esa resignación caracter&stica de quienes se
saben atrapados por $uerzas ma%ores, indesci$rables e incontrolables' (sto
ocurre en los m+s diversos campos'
(n "rgentina, el #irchnerismo revivió los tradicionales $etiches de la democracia
liberal >% la ideolog&a que le sirve de sostén?, restitu%ó la con$ianza en las
doctrinas % pr+cticas del 2retorno al (stado3 % la con$ianza en un 2(stado
inclusivo3, retrasando, de modos diversos, los procesos de deterioro de esas
$ormas representativas % delegativas, pero sin llegar a revertir esos procesos'
"lgo similar viene ocurriendo en varios pa&ses de la región' Pero se trata de
respuestas que, en el me-or de los casos, retrasan la desintegración social' :o
m+s e,tendido es la estrategia que consiste en dis$razar esa desintegración,
recubriéndola con retóricas plebe%as'
;na $lagrante contradicción queda e,puesta' :a matriz e,tractivista, como
modalidad dominante del capitalismo peri$érico dependiente, es incompatible
con la democracia % la igualdad' (l e,tractivismo no remite sólo a un modelo de
acumulación, a una matriz económica, es también un comple-o sistema de
54
poder que deteriora los $ormatos representativos % la soberan&a estatal' (l
e,tractivismo es una matriz económica, social, pol&tica % cultural depredadora'
8eivindicar ho% los $ormatos m+s tradicionales de la representación pol&tica % la
delegación como e-es centrales de la acumulación pol&tica popular es un
contrasentido histórico, un gesto de descone,ión respecto de los procesos
históricos m+s densos % signi$icativos % de larga duración, caracterizados por
un lento pero indeclinable derrumbe de la pol&tica tradicional, sus mecanismos
normativos $ormales % sus instancias de mediación reducidas al rol de
e-ecutoras de las decisiones de los poderes $+cticos' (s una actitud, en el
$ondo, conservadora/ inh+bil para discernir los 2signos de los tiempos3' A puede
a$ectar el traba-o de los sectores de la izquierda independiente con inserción
social >una inserción real, sólida % vital, estratégica % pro$undamente enraizada,
ni accesoria, ni 2decorativa3?, desalentando al activismo % a las bases' Puede
con$undir a los compañeros % las compañeras cu%as pra,is % a,iolog&a giran
alrededor de una pol&tica que adquiere sentido sólo cuando sirve a lo social,
sólo cuando tiende a ser reabsorbida por lo social'
.obredimensionar esos $ormatos implica distanciarse de las pra,is que hicieron
posible el surgimiento de una nueva sub-etividad plebe%a, de una enorme
potencialidad revolucionaria, hacia $ines de la década del 90 % principios del
000/ % de las pra,is que re$orzaron % reactualizaron esa sub-etividad en la
5ltima década % en diversos +mbitos: territoriales, sindicales, culturales, de
género, etc' Bmplica también la transmisión de valores que no se corresponden
con el horizonte de la emancipación'
:a identidad $undacional de la izquierda independiente se con$ormó a partir de
los 2n5cleos de buen sentido3 o de los 2momentos de verdad3 de las clases
subalternas' <5cleos % momentos que se caracterizaron por una tendencia a
rede$inir radicalmente la democracia, por su rechazo a las $ormas
representativas*delegativas % por su repudio a la $igura que e,hibe al militante
social %4o pol&tico como un 2solucionador3 de problemas' 8echazo % repudio a
los que debemos sumarle un componente menos pasional, m+s re$le,ivo, % que
sirvió para constatar la pésima performance de los ordenamientos verticales %
55
-er+rquicos en lo que se re$iere a las e,periencias populares de las 5ltimas
décadas >en nuestro pa&s, en <uestra "mérica % en buena parte del mundo?'
:os ordenamientos verticales % -er+rquicos son inadecuados, por e-emplo, para
una con$rontación a $ondo con el capital transnacional o para sostener una
lucha por la apropiación estatal de la renta agro*pecuaria, por la
nacionalización de la banca, la reconstrucción del sistema $erroviario o el
mane-o de los recursos energéticos por parte de la nación' (stos
ordenamientos son incompetentes para reconvertir matrices económicas %
sociales, para impulsar modelos de acumulación basados en el desarrollo
endógeno, en el mercado interno heterogéneo % popular, en las unidades
autogestionarias' .e trata de horizontes que e,igen un alto grado de conciencia
popular % la participación directa del pueblo en todo el proceso'
:a identidad de la izquierda independiente, su lengua-e, su horizonte pol&tico,
se con$ormó con los elementos cr&ticos % emancipatorios de la cultura popular %
las identidades subalternas que pugnaban por el protagonismo social % pol&tico
2directo3 de los % las de aba-o, por una institucionalidad paralela e intersticial'
;na identidad mu% ale-ada de cualquier noción institucionalista, mercantil o
2l&quida3 de la pol&tica, distante de toda relación en términos de imput:output
>demanda*respuesta? entre las instituciones pol&ticas % la sociedad.
(,agerar las posibilidades de las instituciones burguesas, $ocalizar las energ&as
militantes en las disputas electorales, implica asumir un terreno de disputa que
es en esencia intra*sistémico % relegar las pra,is orientadas al desarrollo de la
auto*organización, la auto*educación % el auto*gobierno de las clases
subalternas % oprimidas, la pra,is medular de la izquierda independiente' (n
este sentido, la izquierda independiente deber+ precaverse de los
procedimientos a*históricos' :as soluciones a corto plazo, aunque puedan
aparecer como 2e,itosas3, suelen $avorecer el desarrollo de las tendencias que
producen superestructuras arti$iciales >dónde el continente se convierte en el
56
contenido? % que propugnan el abandono de los per$iles m+s cr&ticos %
contestatarios'
F9

7inalmente, no podemos pasar por alto un hecho demasiado evidente a esta
altura del proceso histórico' :os diversos grados de acercamiento a los
denominados gobiernos progresistas, no han hecho m+s que acotar la
independencia pol&tica de los movimientos sociales % las organizaciones
populares' :os compromisos con la gestión estatal no los ha $ortalecido, por el
contrario, han deteriorado una legitimidad construida a lo largo de muchos años
% duras luchas' (sos compromisos resintieron en diversos grados los v&nculos
con las bases % la capacidad de resistir los procesos de desintegración social
impuestos por el capitalismo en esta $ase histórica' Creemos que los
movimientos % las organizaciones que $ortalecieron su autonom&a % preservaron
sus espacios de autogobierno han quedado me-or parados para en$rentar lo
que viene' (l caso boliviano puede ser considerado, parcialmente, una
e,cepción' .in dudas, la e,cepción m+s rotunda es la de =enezuela' Pero,
como suele ocurrir en diversos órdenes, la riqueza no radica e,clusivamente en
el proceso en s&, sino también en la mirada que lo abarca en e,tensión %
pro$undidad'
+as ense3anzas de la Revolución 4olivariana
:a e,periencia de la 8evolución Eolivariana de =enezuela, con la que la
izquierda independiente ha establecido di+logos $ruct&$eros, no deber&a ser
decodi$icada como un caso de revitalización de las cl+sicas mediaciones entre
la sociedad civil % el (stado % de los $ormatos pol&ticos liberales
representativos4delegativos' :a 8evolución Eolivariana se inscribe en otra
tradición' .u naturaleza es otra' (,hibe continuidades con las culturas %
tradiciones pol&ticas populares que, en <uestra "mérica, propusieron una
39
Pohn Tilliam Coo#e planteaba que el ingreso de una $uerza pol&tica con potencialidades
trans$ormadoras en el 2-uego de la politiquer&a tradicional3 pod&a conducirla a 2las liquidaciones
por decreto3 o a 2la desintegración por caducidad de su vigencia histórica3' =éase: Coo#e, Pohn
Tilliam: 2Bn$orme general % plan de acción3' (n: Coo#e, Pohn Tilliam, "bras completas, Como
BB, >Correspondencia Coo#e*Perón?, op' cit', p' K1'
57
relación directa l&der*masas, % en donde las mediaciones e instituciones t&picas
de la democracia liberal ocuparon un rol secundario'
(n el caso de la 8evolución bolivariana, cabe destacar un elemento de ruptura
respecto de esas culturas % tradiciones pol&ticas populares de <uestra "mérica,
concretamente: un liderazgo >el del comandante Jugo Ch+vez? que )sin de-ar
de reeditar algunas taras t&picas del caudillismo tutelar, las -e$aturas
2sobrenaturales3 % las $ormas m+s anquilosadas del liderazgo) supo alimentar
la auto*organización % las $ormas de participación directa de las organizaciones
de la sociedad civil popular' ;n liderazgo que $avoreció la con$ormación de un
conte,to pol&tico % -ur&dico relativamente apto para el protagonismo popular' ;n
liderazgo articulado a la cultura popular % que, por lo tanto, permitió que esta
cultura devenga creadora % 2evangelizadora3'
:a e,periencia posterior a la muerte de Ch+vez, arro-a algo de luz sobre las
caracter&sticas de su liderazgo' "hora, sin él, se reconocen sus costados m+s
originales % positivos' A precisamente por eso m+s se lo añora' <o es -usto
decir que Ch+vez se absolutizó a s& mismo como centro articulador, como
equivalente simbólico general' Por el contrario, bien le-os del ethos del héroe
dominador, el liderazgo de Ch+vez supo aportar al desarrollo de aquellas
$ormas de organización del poder colectivo que resultan del intercambio 2en la
base3: el poder popular en su sentido m+s potente' .i buscó con-urar el
car+cter disperso del poder que tiene el pueblo traba-ador apelando a su $igura
radiosa, no de-ó de apostar al desarrollo de la conciencia del poder propio del
pueblo traba-ador'
8ecordemos que la Constitución de la 8ep5blica Eoliviariana de =enezuela, en
su art&culo 0, establece el gobierno 2democr+tico, participativo, electivo,
descentralizado, alternativo, responsable, pluralista % de mandatos revocables3/
que en su art&culo 10 establece mecanismos como el re$erendo, la consulta
popular, la revocación de mandatos, las iniciativas legislativas, constitucionales
% constitu%entes, el cabildo abierto % la asamblea de ciudadanos % ciudadanas
cu%as decisiones son asumidas con car+cter vinculante' "simismo, debemos
sumar los sistemas de plani$icación p5blica creados por la Constitución: los
58
conse-os de pol&ticas p5blicas, a nivel local, parroquial % comunal, etc' @ los
Conse-os Comunales, creados por le% especial en abril de 000, a partir del
modelo de la democracia participativa % protagónica'
K0

Pero este conte,to es un continente )important&simo, sin dudas) que no
deber&a con$undirse con el contenido' :a democracia participativa % protagónica
sólo puede ser e$ectiva % auténtica cuando es e-ercida 2desde3 las
comunidades 2hacia3 las instituciones' <o a la inversa' 2Comuna o nada3 es la
consigna m+s potente gestada por la revolución bolivariana' (s la ci$ra de una
utop&a realista, de un sueño pr+ctico' (l pro%ecto del 2(stado comunal3 es el
deseo % el legado póstumo m+s radioso de Ch+vez' Consigna % pro%ecto que
abrevan en la propia historia de =enezuela' (n el sueño de .imón Eol&var: que
los pueblos se gobernasen por s& mismos'
K!
@ me-or, en el sueño de .imón
8odr&guez: que los pueblos aprendan a gobernarse por s& mismos'
Creemos que la 8evolución Eolivariana viene delineando una $orma de (stado
que contempla la pluralidad de las $ormas organizativas de las clases
subalternas' (s incontrastable la tendencia a construir u 2(stado propio3,
e,presión del rechazo al 2(stado a-eno3' Pero ese 2(stado propio3 promueve
contradictoriamente, por un lado, la autodeterminación % las auto*dependencia
comunitaria %, por el otro, la subordinación de las lógicas democr+ticas no
estatales' "l mismo tiempo, ese 2(stado propio3 no de-a de presentar
situaciones donde la democracia como $unción de la hegemon&a de las clases
dominantes conserva algunas de sus $ormas espec&$icas' (l concepto de
40
:os Conse-os Comunales $ueron concebidos como instancias para que las organizaciones
populares puedan e-ercer 2directamente3 la gestión de las pol&ticas p5blicas % la de todos
aquellos pro%ectos relacionados con la vida concreta de las comunidades'
41
.imón Eol&var supo -ustipreciar la importancia que ten&an las e,periencias concretas de
gobierno para los pueblos de <uestra "mérica' Percib&a el libertador que el %ugo español
de-aba a los pueblos de <uestra "mérica en una 2in$ancia permanente respecto a las
transacciones p5blicas3, que el colonialismo los manten&a ale-ados del mane-o de los 2asuntos
domésticos3 e ignorantes de 2los negocios p5blicos % su mecanismo3' :o mismo puede
aplicarse a la actualidad respecto de la actitud de la burgues&a $rente a las clases subalternas %
oprimidas' :a burgues&a busca evitar que los traba-adores desarrollen una e,periencia de
gobierno 2directo3 %, cuando esta tiene lugar, busca por todos los medios deteriorarla,
debilitarla, desgastarla, desprestigiarla % atacarla/ en caso de derrotarla avanza con saña sobre
las posiciones adquiridas de las clases subalternas % oprimidas % busca escarmentarlas con el
$in de evitar que tal osad&a se repita en el $uturo' =éase: Eol&var .imón, 1arta de Gamaica,
Vingston, 0 de septiembre de !R!L, en: III'cpihts'com, chequeado el !1 de octubre de 0!F'
59
dualidad de poderes queda corto' (s m+s que dualidad %, adem+s, no se
corresponde con una situación de crisis social % pol&tica aguda >por lo menos
no por ahora?'
:a vitalidad de la revolución bolivariana radicó % radica en sus espacios
antiespectaculares >%, por consiguiente, auténticos?, donde lo social reabsorbe
lo pol&tico % dónde el pueblo irrumpe con $uerza inusitada en el espacio p5blico*
pol&tico, dónde se van elaborando un ethos libertario % unas culturas libertarias,
dónde se constru%e el socialismo !a, aqu* ! ahora, % no en sus instancias
espec&$icamente institucionales' Por cierto, estas 5ltimas instancias son las que
m+s distorsiones han generado % generan en el proceso revolucionario
bolivariano % de-an mucho que desear como 2correas de transmisión3 >con
honrosas e,cepciones?' Por lo general, se trata de $ormas de mando que
suelen e,presarse en pr+cticas prebendales % en la acentuación del
verticalismo' (n esas instancias suelen ser m+s sólidas % diligentes las
tendencias a $avor de un chavismo sin socialismo'
(stamos de acuerdo con Pavier Eiardeau 8' cuando a$irma que: 2<o han sido
errores ultraizquierdistas como el sectarismo doctrinario o un temerario
voluntarismo, los que han llevado en ma%or grado a un debilitamiento de la
base social de apo%o a la revolución, sino que en gran medida son errores de
derecha: el burocratismo, el oportunismo, la corrupci)n. clientelizar en vez de
construir poder popular, afianzar alianzas con factores econ)micos de
derecha/3
K
MBt+licas en el originalO'
:a vitalidad de la revolución bolivariana radica en las innumerables pra,is
constructoras de una sociedad civil popular cada vez m+s densa % comple-a, %
de pro%ección socialista: en las Comunas, en los Conse-os Comunales, en las
.alas de Eatalla .ocial, en los C&rculos Eolivarianos, en la 6ilicia Eolivariana,
en las empresas ba-o control obrero, en los medios comunitarios, en los
distintos Comités >de tierras rurales, de pobladores urbanos, contra la
42
Eiardeau 8', Pavier: 2[" luchar\ :a 8evolución bolivariana Gsuperar+ sus errores %
debilidadesH, en: 7erramienta, 8evista de debate % cr&tica mar,ista, <Q LF, Euenos "ires, Pulio
de 0!F, p' 0L'
60
especulación, de agua, etc'?, entre otras organizaciones populares % otros
movimientos sociales que re$utan con su pra,is cotidiana el pre-uicio que
presenta al socialismo como algo etéreo % arquitectónico/ porque lo e,hiben
como e,periencia vivida, humana, buena % accesible, con sus estructuras
abiertas % accesibles, pero sin ocultar su car+cter imper$ecto' .e trata de
estructuras embrionarias, de 2contrasociedades3, de instancias con un
innegable car+cter 2transicional3, que rozan las concepciones libertarias del
poder, que nuclean a millones de hombres % mu-eres del pueblo, % donde se
viene desarrollando una nueva $ormación socio*económica superadora del
capitalismo' 9esde all&, desde aba-o, desde las e,periencias de autogestión
económica % autogobierno surgen las presiones para hacer del gobierno un
complemento >o una prolongación? del autogobierno, del poder popular' .ólo la
e,tensión de esas e,periencias, su consolidación, su crecimiento % su
multiplicación, har+ posible la pro$undización del proceso revolucionario'
(sas e,periencias son la auténtica vanguardia democr+tica % revolucionaria de
<uestra "mérica % el mundo' (l car+cter vanguardista de un gobierno se
e,plica a partir de su relación con estas e,periencias' ;n gobierno que se erige
en retaguardia de las mismas puede ser considerado, paradó-icamente, un
gobierno vanguardista'
:a izquierda independiente no debe con$undir $ormas de mando con liderazgos,
no debe ceder a la tentación del ata-o $+cil de las primeras ante las di$icultades
de gestar % multiplicar los segundos' :uego, en lo que atañe a la revolución
bolivariana, debe poner el o-o, no tanto en el 2momento estatal3 o en los
espacios donde rige una moral que no de-a de ser mu% similar a la moral del
dominador, sino en los intersticios en los que se gesta una ética comunitaria de
liberación, en las organizaciones m+s din+micas de la sociedad civil popular %
en las $iguras que han impulsado los disloques de la normalidad burguesa % del
mismo (stado' (n esos intersticios, en esas organizaciones % en esas $iguras,
precisamente, radica el caudal de energ&a que le ha permitido a la 8evolución
Eolivariana resistir el proceso de trasnacionalización planetaria' (sa % no otra
es la vertiente histórica a la que debemos incorporarnos, la vertiente que nos
a%udar+ a conquistar >como pueblo? posiciones de avanzada'
61
.in esos intersticios, sin esas organizaciones % sin esas $iguras, el generoso
principio de la participación protagónica quedar&a reducido a una e,presión de
deseos, o ser&a un elemento m+s del arsenal retórico de los % las aspirantes a
cargos p5blicos % de toda la $auna del oportunismo pol&tico'
.in esa presencia re$ulgente, el 2vanguardismo electoral3 de la 8evolución
bolivariana, que ha mostrado su capacidad de e,ceder la legalidad % la
institucionalidad burguesa, virar&a inde$ectiblemente hacia $ormas de
democracia liberal'
Comado un concepto utilizado por 8ené Yavaleta 6ercado para analizar la
e,periencia del Seneral Corres en Eolivia a comienzos de la década del 10,
podemos decir que, mas all+ de las todas las -usti$icaciones historicistas >o
históricas a secas? que podamos pergeñar, Ch+vez $ue para la izquierda )por
lo menos en parte) un 2azar $avorable pero no una construcción sistem+tica %
coherente3'
KF
(l gran desa$&o para la 8evolución Eolivariana, para la izquierda %
para el con-unto del pueblo pobre venezolano es convertir los e$ectos de ese
azar $avorable en construcción sistem+tica % coherente' <osotros, desde
"rgentina, estamos obligados a la construcción sistem+tica % coherente'
Cal vez ha%a llegado el momento de leer la e,periencia bolivariana a la luz de
la e,periencia neo*zapatista >% también a la inversa?' Puede que el di+logo
entre estas e,periencias sea $ruct&$ero para ambas' :amentablemente, algunas
$ran-as del activismo de la izquierda independiente, concretamente los sectores
m+s a*cr&ticos, incapaces de sustraerse al prestigio de las modas pol&tico*
intelectuales, parecen haber olvidado los aportes plenamente vigentes del neo*
zapatismo % las rupturas en la matriz pol&tica % cultural de la vie-a izquierda que
esta e,periencia supo instituir >% que sigue institu%endo a partir de la $idelidad a
una l&nea estratégica?' Podr&a decirse que abandonaron el pasamontañas con
la misma liviandad con que lo adoptaron'

43
=éase: Yavaleta 6ercado, 8ené, op. cit., p' !10'
62
+o instituido y el poder popular
;na re$erencia pol&tico electoral a$&n al pro%ecto de la izquierda independiente,
al asumir la participación en las instituciones de la democracia liberal*burguesa
deber+, al mismo tiempo, $avorecer las $ormas de democracia alternativas, las
$ormas de democracia popular, el protagonismo directo del pueblo, que son las
$ormas propias vinculadas a la construcción de poder popular
KK
' .i coloca un
pie en el (stado, para ponerlo en tensión >m+s all+ de las transacciones
necesarias?, para resigni$icar la representatividad, -am+s deber+ levantar el pie
de las construcciones pre$igurativas, para protegerlas % para alentarlas
permanentemente' .e trata de no reducir las instituciones a lo instituido' "s&, la
izquierda independiente podr+ cuestionar % trascender dialécticamente a esas
instituciones, podr+ crear otra institucionalidad a$&n a la clase que vive de su
traba-o' Podr+ cabalgar con solvencia la parado-a de crear embriones de nueva
institucionalidad desde una estructura de mando estatal'
Por e-emplo: al proponer )en la tradición de la Comuna de Par&s de !R1!) la
revocabilidad de todos los cargos en todo momento, la rendición de cuentas,
los mandatos imperativos, el sueldo igual a un sueldo m&nimo de un empleado
de (stado/ al promover abiertamente el protagonismo directo de las bases % la
articulación con espacios asamblearios >sobre todo esto 5ltimo?, las
representaciones pol&tico*electorales de izquierda independiente pondr+n en
tensión todo el andamia-e de la democracia $ormal % delegativa' "dem+s, se
establecer+ 2una barrera e$icaz al arrivismo % a la caza de cargos3 como
planteaba (ngels respecto de la Comuna de Par&s'
KL
<ada de esto deber&a ser
considerado como elemento secundario, nada de esto deber&a ser asumido
como mero $ormalismo' Por el contrario, si se asume la disputa hegemónica
habr+ que dar, desde el comienzo, los pasos m+s adecuados para la
construcción del terreno pol&tico estratégico correspondiente'
44
=ale recordar que una de las caracter&sticas $undamentales del (stado burgués >% del poder
burgués? es la escisión entre las $unciones legislativas % e-ecutivas' (l poder popular tiende a
unir esas $unciones'
45
=éase: (ngels, 7ederico, 2Prólogo3 a: 6ar,, Carlos, La guerra civil en 0rancia, op' cit, p' R'
63
(zequiel "damovs#% plantea que 2(l problema de la representación no es que
ha!a representantes, sino que estos se conviertan en un grupo especial
permanente, que se distinga % se separe del colectivo' ;na institución de nuevo
tipo debe incluir acuerdos previos acerca de quienes desempeñar+n $unciones
de voceros, delegados o representantes en diversos +mbitos o situaciones, % a
partir de qué mecanismos democr+ticos % transparentes ser+n designados'
Pero también deben e,istir reglas claras que limiten las posibilidades de que
los $avorecidos en un momento se trans$ormen en Wdirigentes pro$esionalesX,
$i-os, con una capacidad de a$ectar las decisiones del con-unto ma%or que la de
los dem+s3'
K0
MBt+licas en el originalO'
;na re$erencia pol&tico*electoral de la izquierda independiente no puede de-ar
de reivindicar a las organizaciones populares % a los movimientos sociales,
como +mbitos privilegiados para la toma de decisiones >sobre todo las
estratégicas?' (n este sentido uno de los e-es de su propuesta deber+
considerar la descentralización del (stado a partir de la consolidación de
unidades organizativas territoriales, es decir: instancias de poder popular local
% regional'
;na re$erencia pol&tico*electoral de la izquierda independiente, deber+
per$ilarse como un poder delegado pero articulado a la $uente del poder, es
decir: enraizado en la comunidad' (l aislamiento del poder delegado conduce
al $etichismo del poder % este, por su parte, al cinismo pol&tico'
Claro est+, la re$erencia pol&tico*electoral de la izquierda independiente deber+
elegir como representantes a elementos con$iables' Compañeros %
compañeras de las organizaciones populares % los movimientos sociales,
militantes re$erenciados*as en los con$lictos, en las luchas, capaces de
comunicar masivamente el sentido % los horizontes de esos con$lictos % esas
luchas' :&deres serenos' A no e,pertos*as en el arte de administrar, publicitar,
vender' Pol&ticos cr&ticos' A no las $iguras opacas % coercitivas, reacias a todo
46
"damovs#%, (zequiel: 2Problemas de la pol&tica autónoma: pensando el pasa-e de lo social a
lo pol&tico3' (n: ""'==', ;ensar las autonom*as. Alternativas de emancipaci)n al capital ! el
%stado, 6é,ico, .&si$o4Ea-o Cierra4Póvenes en 8esistencia "lternativa, 0!!, p' 9'
64
lo que se mueve % no se puede controlar >reacias al 2movimiento3, reacias a los
pla$ones identitarios de las pra,is diversas?/ $iguras cu%a autoridad emana de
los reglamentos, los lengua-es disciplinados % las -usti$icaciones
pseudodemocr+ticas/ $iguras que sólo saben desenvolverse en micro*climas de
aparatos centralizados'
(ala5ras nuevas
;na re$erencia pol&tico*electoral de la izquierda independiente, no deber&a
recurrir al lengua-e como $uga hacia el 2signo3 % al 2te,to3, es decir: como
encubrimiento' (s precisamente el lengua-e de la burgues&a el que est+
con$eccionado de encubrimientos'
6uchos espacios de la izquierda independiente, en lugar de comprometerse
con la tarea de construir una nueva discursividad antagonista >% un imaginario
antagonista?, se es$uerzan por adaptarse a las $ormas establecidas de la
discursividad pol&tica contempor+nea' Consideran que esta adaptación es una
condición para 2pertenecer3, para ser aceptado en el 2-uego de la pol&tica3, que
es en realidad el 2espect+culo de la pol&tica3' (n lo m+s ba-o del escala$ón
pol&tico*intelectual, est+n aquellos que suponen que esa adaptación se
complementar&a per$ectamente con la adopción de alguna identidad
pre$abricada, pre$erentemente del tipo nacional % popular' Pervirtiendo, a través
de la grosera manipulación simbólica que supone este 2abecé3, el sentido de
las identidades pol&ticas plebe%as en general % de la identidad nacional*popular
argentina en particular, subestimando al pueblo de un modo que ruborizar&a a
la derecha' :os e$ectos de estas pr+cticas se pudieron constatar en 0!F:
contribu%eron al deterioro de una comunidad de sentido que %a ven&a
deteriorada'

;na re$erencia pol&tico*electoral de la izquierda independiente no deber&a
reclamar el derecho a la participación en el espect+culo de la pol&tica, en el
universo mediocr+tico' (l 2p5blico3 es una mentira, lo 5nico que cuenta son los
65
protagonistas' (l espect+culo % la revolución pertenecen a órdenes diversos %
antagónicos' .i se asume el ob-etivo de ingresar en el espect+culo pol&tico, si la
pol&tica espera que su verdad le sea dictada por el espect+culo, probablemente
se termine repudiando lo concreto % negando los con$lictos sustanciales % la
lucha de clases' (l espect+culo es del orden de la gestión' :a pol&tica reducida
a la gestión no est+ en condiciones de dar cuenta de los antagonismos sociales
de $ondo de nuestro tiempo % mucho menos de sostener una promesa de
emancipación'
;na re$erencia pol&tico*electoral de la izquierda independiente debe hablar un
lengua-e similar >es decir: a$&n? al del espacio que pretende e,presar' <egarse
a este lengua-e es renegar de su saber pol&tico distintivo, e implica renunciar,
nada m+s % nada menos, a la lucha por la trans$ormación de las sub-etividades
moldeadas por el sistema de dominación % a la construcción simbólica de la
realidad >una realidad 2otra3?/ un elemento imprescindible de cualquier pra,is
pre$igurativa' Por eso, en este aspecto, no e,isten posibilidades para la
implementación de alg5n tipo de tacticismo'
;na re$erencia pol&tico*electoral de la izquierda independiente debe encontrar
una gram+tica % una estética originales, propias' <o deber&a reproducir la
estructura conceptual, el tono, la estética bizarra, % el desgastado discurso
promedio del mercado electoral % los 2pol&ticos pro$esionales3: tibio
nacionalismo aburguesado, liberalismo, moderación, #e%nesianismo/ todo
sazonado con una dosis de paternalismo >o maternalismo?, %a sea ilustrado o
patronal, % de lógica mercantil en di$erentes gradaciones' (n el marco de las
coordenadas impuestas por este discurso est+ vedada la celebración de la
lucha de clases, tanto de la que se libra 2desde aba-o3 >celebración por
izquierda?, como de la que se libra 2desde arriba3 >celebración por derecha?'
(ste discurso promedio siempre genera suspicacias e incredulidad en la
militancia popular' (n el $ondo, nadie lo toma en serio'
Seorg Christoph :ichtemberg, dec&a que el lengua-e es $iloso$&a condensada'
Sramsci, por su parte, no pasó por alto el hecho de que las relaciones sociales
son constructoras de lengua-e, de que las relaciones de dominación se
66
e,presan, también, en una gram+tica instrumental >la gram+tica $avorita de la
burocracia?' ;n pro%ecto emancipador no puede manipular el lengua-e, no
puede apelar a las 2t+cticas de enmascaramiento3, no puede apelar a la
mercadotecnia pol&tica' (so ser&a traicionar su propia 2$iloso$&a3, su propia
2gram+tica3' :a izquierda independiente tiene que gestar un lengua-e pol&tico
que esté a la altura de la poética de sus me-ores acciones/ tiene que hacer
posible una dialéctica los discursos alternativos % de las $ormas de ser
alternativas' =ale recordar que la poiesis es b+sicamente un hacer creativo'
Como dec&a 8osanvallón: 2en pol&tica siempre necesitamos palabras que
reco-an la cosecha de nuestros deseos para constituir el plan de nuestros
sueños3'
K1

(n este aspecto, los riesgos para la izquierda independiente se pueden
e,presar en dos disposiciones e,tremas que van de la b5squeda de un
2abracadabra3 a la 2ecolalia3' (sto es, por un lado, la creencia en las palabras
m+gicas % por el otro una perturbación del lengua-e en la que el individuo repite
involuntariamente palabras o $rases'
.in dudas, esta re$erencia pol&tico*electoral debe recurrir a los lengua-es claros
% masivos, desprendidos de apelaciones 2doctrinarias3, pero eso no debe
con$undirse con la desideologización, la despolitización o la despoetización del
discurso' <o ha% que olvidar que, en el marco de una estrategia contra*
hegemónica, se trata de utilizar el espacio pol&tico*electoral con el $in de
generar >también desde esa trinchera? una nueva visión cr&tica de la realidad %
universos de sentido nuevos' (l desa$&o ma%or es aprender a desarrollar pra,is
a contratiempo sin de-ar de pertenecer al este tiempo'

(s un grave error, un acto de ingenuidad, o de oportunismo de la peor
catadura, sostener que la participación en instancias electorales e,ige
dis$razarse de intra*sistémicos % de trans*clasistas, moviéndose en el universo
de sentido estandarizado % 2pol&ticamente correcto3 del sistema'
47
8osanvallón, Pierre, op. cit, p' !1'
67
Considerar que la 2masividad3 de una propuesta pol&tica se logra vaciando los
contenidos, atemper+ndolos o edulcor+ndolos, apelando a $órmulas inclusivas
que subsumen al pueblo traba-ador en una totalidad indiscriminada, alienante %
a-ena, >por e-emplo la 2unidad nacional3
KR
?/ recurriendo a consignas discretas %
apocadas: el hombre % la mu-er que 2son como vos3, que 2caminan tu barrio3,
que 2traba-an en equipo3 >% sandeces por el estilo? % a categor&as sociales
indeterminadas: 2la gente3, el pueblo en sentido abstracto, el 2cambio3, % otras
categor&as desideologizantes, despolitizantes % despoetizantes/ convocando
alrededor de ob-etivos >o 2$uentes de ob-etividad3? mu% limitados o partiendo de
cierta e,perticia administrativa, implica renunciar a cualquier propósito anti*
sistémico' 9e este modo, este discurso termina re$orzando a las instituciones
que )supuestamente) se pretende subvertir'
:a pol&tica, si se pretende radicalmente trans$ormadora, no deber&a a$incarse
en los +mbitos de la interlocución argumentativa' 9ebe e,cederlos' :a
deliberación debe ser complemento de la lucha, no un $in en si misma'
"simismo, las tareas de una construcción hegemónica >contra*hegemónica?, no
pueden basarse pura % e,clusivamente en el campo de las construcciones
discursivas'
:os pro%ectos pol&ticos emancipadores son incompatibles con las estrategias
discursivas tendientes a la super$icialización de la realidad'
;na re$erencia pol&tico*electoral, comprometida con un pro%ecto contra*
hegemónico, a$&n a un con-unto de espacios anti*sistémicos, e,presión genuina
>a partir de una autoridad ético*pol&tica? de una amplia articulación de sectores
de la sociedad civil anticapitalista, debe interpelar a un su-eto plural, diverso,
pero al mismo tiempo de clase: un su-eto plebe%o, subalterno % oprimido' 9e lo
contrario, no hace m+s que reproducir la ideolog&a % el poder dominante'
48
:a consigna de la 2unidad nacional3 suele ser utilizada por aquellos sectores que est+n
menos predispuestos a ceder alg5n interés particular en bene$icio de un interés universal' :a
unidad nacional aparece como un principio de convivencia basado en la inalterabilidad del
proceso de reproducción de las clases dominantes'
68
Pam+s habr+ que de-ar de reivindicar el pluralismo, entre otras cosas porque la
lucha contra*hegemónica es una lucha nacional*popular que e,cede las
posibilidades de cualquier su-eto popular espec&$ico % acotado' Pero ha% que
tomar distancia del pluralismo acr&tico % liberaloide que promueve la
convivencia pac&$ica con el poder'
(sto vale también para las alianzas' :as alianzas 2electorales3 con sectores de
otros espacios pol&ticos >espacio intrasistémicos, principalmente de
centroizquierda o de izquierda institucionalizada, espacios que no se proponen
una lucha contra*hegemónica?, aunque le garanticen ma%or presencia p5blica %
ma%or visibilidad social, probablemente terminen desdibu-ando los per$iles m+s
radicales de la izquierda independiente' (l riesgo es terminar proponiendo
retoques 2por izquierda3 a la agenda pol&tica de la teor&a neocl+sica'
"l mismo tiempo, una re$erencia pol&tico*electoral de la izquierda independiente
deber+ encontrar una gestualidad propia' 8ecurriendo a un -uego de palabras
en el me-or estilo de Pames Po%ce: unos gestos que gesten >acciones?, una
gesta de los gestos'
. prudente distancia de las representaciones
<o es necesario que, tanto las organizaciones de base % los movimientos
populares como los $rentes socio*pol&ticos que ocasionalmente los puedan
nuclear %4o articular, deban convertirse en $uerza electoral' (s m+s, creemos
que, en las actuales circunstancias, no es conveniente' (stas organizaciones,
movimientos % $rentes pueden apelar a re$erencias electorales e,ternas sin
metamor$osearse en re$erencia pol&tico*electoral, estas re$erencias e,ternas
pueden ser creadas ad*hoc o se pueden celebrar acuerdos con algunas
re$erencias %a e,istentes' :o óptimo ser&a que el espacio de la izquierda
independiente cuente con una re$erencia pol&tico*electoral com5n capaz de
organizar la diversidad % articular un con-unto de demandas' :as condiciones
e,igibles a estas re$erencias son obvias: que puedan e,presarse en el espacio
69
p5blico con el lengua-e de las organizaciones, los movimientos % los $rentes
socio*pol&ticos, que compartan un pla$ón identitario general, que partan de
lógicas de construcción similares %4o complementarias, que sean con$iables,
respetuosas de los acuerdos pol&ticos, etcétera'
.in dudas, a esta altura, puede resultar una perogrullada, pero vale insistir en
el hecho de que un instrumento pol&tico idóneo para aportar a la consolidación
% al desarrollo del poder popular % a la construcción del socialismo 2desde
aba-o3, debe admitir una a$inidad radical respecto de esos ob-etivos' .us
lógicas no pueden autonomizarse, argu%endo razones t+cticas, apelando al
recurso de la 2necesidad histórica3' (ste instrumento pol&tico debe aportar a la
unidad, no a la uni$ormidad, del movimiento popular' 9ebe asumir una cuota de
pluralismo ideológico % pol&tico'
:a 2distancia de las representaciones pol&ticas3 puede ser una $orma de
preservar a las organizaciones, a los movimientos % a los $rentes, una
modalidad apta para no a$ectar sus tareas estratégicas % a largo plazo, para no
a$ectar su 2vitalidad ontológica3 % el 2carisma3 que posee como espacio' Puede
ser necesaria para salvaguardar los +mbitos en los que, en de$initiva, se
atesora todo lo que vale para la emancipación'
"l mismo tiempo, la distancia de las representaciones pol&ticas, puede
contrarrestar las tendencias super*estructurales de las re$erencias pol&tico*
electorales, la tendencia a autonomizarse, a hipostasiarse, a con$ormar elites
especializadas, de técnicos o e,pertos o, dicho m+s directamente: de militantes
que pretenden hacer 2carrera pol&tica3, de pol&ticos pro$esionales >% que para
colmo de males se per$ilan como prematuros % ab5licos?'
<o debemos olvidar que el pol&tico pro$esional es parte $undamental de las
estructuras del poder burgués, como lo es el burócrata, el empresario, el militar,
el cura % el periodista 2independiente3' Cambién es parte de la división social
del traba-o capitalista' (s e,presión de la ob-etividad perdida por la burgues&a'
K9
49
(n términos de :eón 8ozitchner: 2:a ob-etividad perdida por la burgues&a es el resultado de
un proceso durante el cual se elabora la separación de las actividades sociales, de modo tal
que se pierden o se pasan a la inconciencia las relaciones $undamentales que mantienen entre
70
(stas determinaciones que lo llevan a no dar cuenta de la totalidad )%a sea
concientemente, porque conoce las venta-as de su ocultamiento, %a sea
inconcientemente por $alta de conciencia), lo inhiben como agente de la
$ormación de la conciencia popular'
(n el $ondo, en todo pol&tico pro$esional, sub%ace la idealización del modelo
m+s puro de la democracia ateniense: un sistema en que unos pocos
ciudadanos se daban el lu-o de la pol&tica % se especializaban en los asuntos
p5blicos, porque los esclavos se encargaban de la producción, los e,tran-eros %
liberados del comercio % las mu-eres de la econom&a doméstica'
Por lo general, las $iguras del pol&tico pro$esional >el pol&tico convencional % no
el pol&tico cr&tico? % del revolucionario son antagónicas, por lo menos como
punto de partida' .in dudas han e,istido 2pol&ticos revolucionarios3, pero la
segunda condición, en casi todos los casos históricos, $ue adquirida en el
marco de un proceso de radicalización pol&tica desde aba-o' (n el marco de
esos procesos los pol&ticos pueden 2cambiar de piel3'
(l riesgo para la izquierda independiente es idealizar un instrumento marginal
invirtiendo los términos, esto es: hacer de una pra,is que por naturaleza debe
ser e,terna, co%untural, e$&mera, una pra,is principal' A convertir en e,ternas a
las pra,is estratégicas, asumiendo la mirada del pol&tico pro$esional, del
2representante3, 2del hombre o la mu-er al servicio de la gente3, etcétera'
Jace m+s de cincuenta años, Pohn Tilliam Coo#e escrib&a en una carta dirigida
a Puan 9omingo Perón: 2Nen un 6ovimiento que busca combatir en todos los
terrenos, la t+ctica comicial el secundaria % subordinada a las conveniencias de
una estrategia mucho m+s amplia' .i esta 5ltima es débil, o poco clara, o no
e,iste, entonces todo se centra en lo electoral % no ha% di$erencia ma%or con
los partidos WtradicionalesXN3'
L0

s&3' =éase: 8ozitchner, :eón, Moral burguesa ! revoluci)n, Euenos "ires, (diciones de la
Eiblioteca <acional, 0!, p' !K!'

50
Coo#e, Pohn T': 2Carta de Pohn Tilliam Coo#e a Puan 9omingo Perón del K de -ulio de
!90!3' (n: "bras completas, Como BB, >Correspondencia Coo#e*Perón?, op' cit', p' K1L'
71
6tro camino para el retroceso de la iz-uierda independiente7 el
corporativismo y el sectarismo social y político
"s& como la izquierda tradicional se ha dedicado criticar >% hasta a regodearse?
de las derivas re$ormistas o populistas de algunos sectores de la izquierda
independiente parapet+ndose en las certezas anteriores, pro$undizando el
sectarismo % el dogmatismo, algunos sectores de la izquierda independiente,
aparentemente mas ale-ados de esas derivas re$ormistas o populistas, han
asumido una actitud similar, o por lo menos igual de improductiva'
(n e$ecto, en el otro e,tremo de las derivas socialdemócratas % populistas, % de
las concepciones superestructurales de la pol&tica, aparece el emplazamiento
determinista, corporativista % antiintelectualista >de ese tipo de
antiintelectualismo del que sólo son capaces los intelectuales?' A aunque, por lo
general, desde este locus se suele despotricar contra el dirigismo, muchos
espacios no pueden ocultar una posición que, indirectamente, se enreda en
esa tentación' "simismo cuesta superar la tentación estructuralista % sobresale
la tendencia a derivar mec+nicamente posicionamientos pol&ticos de
condiciones materiales % sociales' Codo esto redondea una concepción de
$ondo que es b+sicamente antipol&tica % que, por lo tanto, reniega del espacio
p5blico' :as contradicciones se circunscriben al plano social' (stos espacios
antipol&ticos, obnubilados por la autosu$iciencia, se apartan de todo proceso
que haga posible el pasa-e de la clase en*s& a la clase para*s&' <iegan la
importancia de construir planos de intersub-etividad amplios, imprescindibles en
una sociedad libre' <o asumen el socialismo como un orden superador del
contractualismo presente en las redes % los te-idos asociativos plebe%o*
populares' 9e alg5n modo, -usti$ican la acusación de 2proudhonianos3, alguna
vez lanzada desde la orilla de la izquierda tradicional'
9e esta manera la 2ilusión pol&tica3 termina reemplazada por la 2ilusión social3'
:a resistencia, que sin dudas es un terreno concreto que -am+s deben
72
abandonar las clases subalternas % oprimidas, se instala como el 5nico
horizonte posible para las mismas, clausurando la posibilidad de que estas
puedan gestar una alternativa pol&tica propia' Creemos que sin el desarrollo de
una alternativa pol&tica la capacidad resistente del pueblo termina
deterior+ndose'
L!

:a imprescindible $aena de romper la escisión dirigentes*dirigidos no consiste
sólo en ba-arle los berretines % las ansias dirigistas a los estudiantes % a los
intelectuales >que por cierto, los tienen % es evidente que muchos*as no pueden
ocultar su alma de aspirantes al cargo p5blico o su adhesión al 2modelo de
gestión por competencias3?, sino b+sicamente, en contribuir decididamente a
que el pueblo, en $orma democr+tica, horizontal % autónoma, desarrolle esa
$unción de dirección, que el pueblo devenga 2su-eto pol&tico3'

(l corporativismo adem+s de ser e,presión de un momento en las relaciones
de $uerza, un momento que puede ser necesario, que puede estar marcando
un avance respecto de una etapa previa de 2dispersión3 % 2sumisión3, consiste
también en negarse al momento ético*pol&tico >que inclu%e lo institucional?' (l
corporativismo es la idealización de la autonom&a de la particularidad % vale
decir que el particular abandonado a s& mismo >a su sola particularidad?, se
$rustra, alimenta la lógica del ghetto/ por lo tanto, tiende a pormenorizarse en
sectas'
.ectores de la izquierda independiente, critican los a$anes institucionales
$ormales de otros sectores de la izquierda independiente mientras convocan a
e-ercer un corporativismo 2de base3, 2desde aba-o3, %N [$undado en
determinaciones socio*estructurales\ acomodando la realidad a esquemas %
pre-uicios previos' "s&, muchos espacios de la izquierda independiente est+n
51
(n relación a este tema 9aniel Eensa]d sosten&a: 2Pero as& como 6ar, reprochó a sus
contempor+neos una Wilusión pol&ticaX, consistente en la creencia en que la conquista de
libertades civiles % democr+ticas eran la 5ltima verdad de la emancipación humana, nosotros
podemos constatar en nuestros d&as una Wilusión socialX, seg5n la cual la resistencia social al
liberalismo ser&a, en ausencia de una alternativa pol&tica, nuestro horizonte in$ranqueable' (s la
versión Wde izquierdaX del W$in de la historiaXN3' =éase: Actualidad del mar,ismo. Fespuestas de
8aniel 2ensaHd a las preguntas de j)venes militantes de la organizaci)n pol*tica mar,ista rusa
#pered, tras, tras su congreso en MoscI de noviembre de 344J' (n: 8evista 1ontra:tiempos,
<Q 0, Euenos "ires, ma%o de 0!F, p' !9!'
73
e,puestos a una combinación poco productiva de economicismo antipol&tico %
utopismo revolucionario abstracto'
(s evidente que compartimos la preocupación por la gestación de elites de
cualquier signo, pero vale tener presente que estas no sólo se gestan en el
plano de lo pol&tico*institucional, también se pueden gestar en el 2aba-o3, lo
mismo que las sectas % los liderazgos de ba-a calidad, insulares % de estrecho
horizonte'
(s una gran limitación presentar la cuestión institucional en $orma simpli$icada %
estereotipada, considerarla, por e-emplo, una preocupación de estudiantes e
intelectuales' (sta, nos parece, es una de las m+s perversas $ormas de
subestimación del pueblo' A le hace un grueso $avor a las clases dominantes'
<iega la posibilidad de que las clases subalternas % oprimidas asuman roles
dirigentes, es decir: que se conviertan en su-etos pol&ticos h+biles % con
pro%ección nacional' "l mismo tiempo reivindica el anal$abetismo pol&tico de la
sociedad civil popular, la 2inocentiza3'
:a idealización de lo territorial % de su composición de clase, puede asumir
$ormatos elitistas >por lo general encubiertos % ladinos? puede gestar re$erentes
ego&stas, micro*caudillismos % micro*cacicazgos' :o mismo se a$irmar en
relación a lo sindical' (s evidente que los espacios territoriales % sindicales han
desarrollado una 2creatividad lineal3 % una 2creatividad emergente3, es decir, la
capacidad de me-orar en $orma constante % sucesiva una realidad local en el
plano 2relacional3, pero esa creatividad no ha sido necesariamente >% eso es lo
que nosotros m+s ansiamos? un motor para desarrollar una creatividad radical'
(s m+s, percibimos que muchas veces se utiliza la creatividad lineal %
emergente en contra de la creatividad radical, en contra de la inventiva teórica
% pol&tica'
Con criterios similares podr&a plantearse que la pol&tica internacional, cultural,
de prensa, etc', también son preocupaciones a-enas al sector territorial o
sindical, cuerpos e,traños a los mismos' Cambién sabemos que esas
preocupaciones no surgieron espont+neamente, que hubo compañeros*as que
74
las plantearon, las pusieron en debate colectivo % $inalmente se convirtieron en
acciones que consolidaron al sector' .in que por eso se ha%a generado una
elite' Cal vez lo mismo pueda ocurrir con otras cuestiones m+s espec&$icamente
pol&ticas' (l tema es qué espacios creamos para debatir estas cuestiones, que
reaseguros instituimos de cara al $uturo' (l riesgo es que el territorio o el
sindicato >la agrupación sindical, la seccional, el gremio o la central sindical? se
conviertan en una isla' (l riesgo es repetir una tragedia de insigni$icancia %
mediocridad' G=amos a cometer mismos los incidentes cr&ticos de la vie-a
izquierdaH
;n n5cleo de buen sentido de la pol&tica popular radical dice que es señal de
buena salud que ha%a mucha democracia, debate % participación en los
+mbitos de donde surgen los trazos estratégicos % que en los asuntos
operativos predomine la libre iniciativa de los militantes a nivel individual o
grupal'
:a consigna de la multisectorialidad en su tiempo se planteó como ant&doto
contra el corporativismo que, ciertamente, era algo lógico en los movimientos
populares autónomos hace diez años' (ntonces la multisectorialidad constitu%ó
un salto pol&tico de calidad, porque propon&a recorrer el camino hacia lo ético*
pol&tico, propon&a una b5squeda de elementos de ensamble % de $usión del
pueblo, elementos que son b+sicamente pol&ticos'
(se camino ético*pol&tico contemplaba las incursiones en +mbitos
institucionales como posibilidad de un paso acumulativo t+ctico con la aptitud
de $avorecer trans$ormaciones m+s pro$undas >una posibilidad que ha% que
evaluar en cada co%untura?' Pero ho% vemos, consternados, que cuando
aparece la cuestión, cuando se la pone sobre el tapete en $orma descarnada,
se le asigna un sentido un&voco >% principista? % muchos*as pre$ieren regresar
al punto de partida'
(s cierto que los e,perimentos pol&tico*electorales llevados a cabo por algunos
sectores de la izquierda independiente en 0!F respondieron m+s a las
urgencias ine,plicables >utilizamos un término piadoso? de una $ran-a del
75
activismo que a los procesos de construcción de consensos amplios en el
con-unto de la militancia % en las bases' (sto, como era previsible, no hizo m+s
que alimentar los resquemores % las dudas respecto de las posibilidades de las
incursiones institucionales'
L

<osotros*as, militantes de carne % hueso en peri$erias urbanas de pa&ses
peri$éricos, tenemos que situarnos en el epicentro de los con$lictos % las
tensiones, cabalgarlos, resolverlos' <o podemos permitirnos la actitud del
avestruz, ni las comodidades teórico*pr+cticas sólo posibles desde lugares
e,teriores al los +mbitos dónde se libran los combates $undamentales'
8etomando un planteo anterior: la multisectorialidad, para ser e$icaz, deber+
aportar a la tarea de crear una institucionalidad popular al tiempo que tendr+
que a$rontar intervenciones en 2institucionalidades a-enas3, aunque m+s no
sea, para ponerlas en tensión, pero sobre todo para proteger la
institucionalidad propia, para pro%ectarla'
(l aislamiento, adem+s de conspirar contra toda motivación colectiva % sentido
de pertenencia en gran escala, puede ser una $orma encubierta de integración
al sistema, %a que promueve la convivencia pac&$ica % controlada de las
di$erencias en el marco de las -erarqu&as preestablecidas >lamentablemente no
se $omenta una convivencia similar entre los particularismos del propio espacio,
entre los m+s cercanos % a$ines?/ en $in, se naturalizan las relaciones de poder'
:a autonom&a se pervierte porque remite a un acomodamiento a las
concesiones desde arriba'
8ilemas
:a izquierda independiente vive un tiempo de incertidumbre % de relativa
dispersión' "traviesa un instante que debe e,orcizar mediante un acto de
libertad inspirado en su e,periencia primordial' Jo% $altan señales claras
52
Con$iamos en que, de aqu& en m+s, se prioricen los consensos colectivos por sobre las
2ine,plicables3 urgencias sectoriales'
76
respecto del terreno pol&tico estratégico a construir' :as circunstancias plantean
la necesidad de rede$inir algunas l&neas de acción % e,igen la rati$icación de
sus ob-etivos m+s caracter&sticos % de sus modos de ser en el mundo' (n el
n5cleo de las perspectivas emergentes anidan signi$icaciones pol&ticas %
e,istenciales incompatibles'
(,tremadamente simpli$icadas, las dis%untivas ser&an las siguientes:
@ la izquierda independiente rati$ica como su principal ob-etivo la reinvención
de la pol&tica emancipatoria a través de la creación de un movimiento social %
pol&tico antisistémico e,tenso, variopinto % potente, un movimiento que esté en
condiciones de arraigar en el te-ido social, de librar batallas signi$icativas, de
modi$icar el principio de $actibilidad, de avanzar en la construcción de un
2bloque histórico3, es decir: el horizonte de una 2gran pol&tica3 % su pra,is
correspondiente, o se convierte % se pervierte en una $uerza m+s, absorbida
por las lógicas de la 2pequeña pol&tica3, autosatis$echa en su sectarismo o en
su inconsistencia ideológica'
@ la izquierda independiente se centra en la construcción de m5ltiples
liderazgos sociales % pol&ticos arraigados % comprometidos con unas
comunidades concretas, o se dedica a construir 2re$erentes3 % 2tribunos de la
plebe3 m+s o menos medi+ticos e inicia una deriva >un declive, una
decadencia? hacia la centroizquierda o hacia el progresismo'
@ la izquierda independiente $orma % se auto*$orma, educa % se auto*educa
para los combates signi$icativos, para desarrollar las capacidades de crear un
cuerpo colectivo desde aba-o, de re*crear un poder colectivo propio/ o
constitu%e un grupo de e,pertos en asuntos p5blicos % separados del cuerpo
colectivo' :o primero obliga a la izquierda a e,ponerse, a apostarse ella misma,
a asumir en carne propia >% no en carne a-ena? el riesgo de la e,perimentación,
del sacri$icio % la metamor$osis' :o segundo servir+ para gestar nuevos cuadros
que alimenten la deriva centroizquierdista o el sectarismo dogm+tico'
77
@ la izquierda independiente asume la pol&tica e, parte populi, es decir: desde
el pueblo, 2desde aba-o3, proponiendo una democracia revolucionaria 2donde
gobernantes % gobernados se identi$ican por los menos idealmente en una sola
persona % el gobierno se resuelve en el autogobierno3,
LF
o asume la pol&tica e,
parte principis, es decir, desde el (stado, desde el punto de vista de una elite
pol&tica que reclama su 2derecho3 a gobernar o que se cree 2destinada3 a
gobernar, por mandato de clase, casta o mérito individual'
@ la izquierda independiente piensa >% hace? la pol&tica desde el movimiento de
masas o la piensa >% hace? desde el aparato, desde la dirección'
:a historia presenta innumerables casos de operaciones de reemplazo del
deseo de los % las de aba-o por el deseo de una elite predispuesta a
representar % sustituir/ una elite en la que se destacan los % las dirigentes con
berretines de estadistas % gestores que terminan apropi+ndose de la 2plusval&a
pol&tica3 de las clases populares, sumiéndolas en el $atalismo, la resignación %
la impotencia'
:a perspectiva es determinante, cada posición plantea visiones antagónicas de
la pol&tica, por e-emplo:
Z (ntre la pol&tica comprendida como cr&tica de la realidad e ingreso al mundo
de lo concreto % la pol&tica comprendida como alienación, dominio % control'

Z (ntre la pol&tica como una cuestión de construcción social % de poder popular
o la pol&tica como una cuestión de 2espacios3 a ganar % seducir >por e-emplo a
los 2heridos3 de alguna interna partidaria o a los desilusionados de alg5n
pro%ecto?'
Z (ntre el cambio social % la conservación social'
53
Eobbio, <orberto, %stado, gobierno ! sociedad. ;or una teor*a general de la pol*tica, Euenos
"ires, 7ondo de Cultura (conómica, !990, p' R'
78
Z (ntre los sistemas de antagonismos >con$lictualistas? % los sistemas de
cohesión >integralistas?'
Z (ntre el horizonte revolucionario de la ruptura del orden establecido, un
horizonte mar,ista, mariateguista, guevarista, etc', o el horizonte del orden, un
horizonte $uncionalista,
LK
conservador %4o liberal'
Z (ntre una 2ética pro$ética3 o una 2moral re$ormada3'
LL

Z @ bien se asume a la sociedad civil >en sentido gramsciano? como +mbito
privilegiado de las pra,is emancipatorias, % de la construcción la legitimidad del
poder popular, o bien se privilegia el +mbito del 2poder pol&tico en sentido
estricto3 % el +mbito del (stado en los procesos de legitimación del poder'
Z @ bien la izquierda independiente asume su papel de 2$acilitadora3 de la
autoactividad % la autoorganización de la clases subalternas % oprimidas, o bien
pone toda la energ&a en la creación de un aparato pol&tico' @ se es para la
e,periencia con los otros % las otras, o se es para el aparato'
Z @ bien se adhiere al $ondo preestablecido >el $etichismo del poder?, o bien se
encara la tarea de desarrollar el propio $ondo de una pol&tica emancipadora >la
reinvención de la pol&tica?'
=ale la pena insistir en que la opción estratégica por la primera es$era >la de la
sociedad civil popular? no niega la importancia de las disputas % el desarrollo de
procesos de legitimación en la segunda es$era >la del poder pol&tico en sentido
estricto?'
@ la izquierda independiente persiste en la tarea de construir cada d&a un
mundo nuevo % una sociedad anti % poscapitalista, sin abandonar la dimensión
54
.in entrar en detalles, planteamos que el horizonte $uncionalista, entre otros elementos, se
caracteriza por escindir la pol&tica de lo material >lo económico?, lo social, lo cultural, etc'
Concibe a la pol&tica como un 2subsistema3 absolutamente autónomo'
55
=éase: 9ussel (nrique, Ktica comunitaria, Caracas, 7undación (ditorial el perro % la rana,
0!!, p' !!R'
79
teleológica, eligiendo cuidadosamente los materiales adecuados para
desarrollar una dimensión pol&tica pr+ctica, o se suma a la administración de
una decadencia'
Claro, e,iste un camino alternativo a esta polaridad' (s el camino de la
izquierda tradicional % que consiste en re$ugiarse en el dogmatismo % en el
sectarismo >el sectarismo del 2partido de la clase3 o el sectarismo de la
2organización de base3, lo mismo da?'
+a misión de la iz-uierda independiente
“&ada es tan dif*cil como convertir la iniciativa ajena en iniciativa propia, nada tan
dificultoso como robar el comienzo de los hechos. 1on la iniciativa en manos e,traLas,
son los hechos los que imponen el error de uno. uno naufraga en los actos ajenos. M
<sta es una conclusi)n que vale tanto para la pol*tica como para la guerra.(
Ren9 :avaleta Mercado$ l poder dual en Am!rica Latina (1;'4!
:a izquierda independiente deber+ asumir que los instrumentos electorales,
que las incursiones en los +mbitos democr+ticos $ormales, representativos %
delegativos son, % ser+n cada vez m+s, e,presiones parciales % de$icientes de
la voluntad popular'
.in sobredimensionar sus capacidades de intervención pr+ctica en el proceso
histórico, sin ad-udicarle $unciones constitu%entes directas a $avor de las clases
subalternas % oprimidas, esos instrumentos, aunque algo caducos en
perspectiva histórica, podr+n aportar a los procesos de auto*organización, auto*
educación % autogobierno popular' Podr+n contribuir a que el pueblo traba-ador
redescubra su propio poder real, su poder colectivo'
"l proponerse incursionar en el terreno electoral, la izquierda independiente
deber+ asumir la comple-a tarea de deslegitimar al poder pol&tico en tanto
e,presión de$ormada del poder social'
80
9eber+ criticar los criterios cuantitativos % abstractos sobre los que se $unda el
poder pol&tico'
9eber+ persistir en la pasión pol&tica como pasión por lo real >% no por lo
aparente?, como pasión por el ser unido al deber ser, asumiendo el poder del
pueblo como $undamento de su pra,is, % deber+ rechazar la pol&tica concebida
% practicada como espect+culo % como astucia limitante del poder popular'
9eber+ e-ercer la potestas como medio para poner en acto la potentia.
9eber+ persistir en la compasión pol&tica' Como dec&amos m+s arriba: sentir el
padecimiento del otro >subalterno, oprimido? como propio, sentir como el otro'
9eber+ desburocratizar % restituir las $unciones pol&ticas a la sociedad, en
particular a las clases subalternas % oprimidas'
9eber+ cuestionar >% superar? las demandas % las $ormas tradicionales de la
organización partidaria' 9eber+ evitar caer en el 2tacticismo3, esto es: evitar
que la t+ctica $agocite a la estrategia' Para lo cual resultar+ $undamental
clari$icar unas % otra' (l principal riesgo del tacticismo es terminar como la
t+ctica del otro' (s mu% $ina la l&nea que separa la astucia t+ctica >la astucia
emp&rica, la astucia del corto plazo? de la estupidez estratégica'
"simismo deber+ evitar las tentaciones del centralismo como método para
con-urar la heterogeneidad popular' Con esto no queremos negar la
importancia pr+ctica que ciertos niveles de centralización pueden tener en
determinados conte,tos históricos' .ólo cuestionamos la apelación al
centralismo como método permanente pensado desde las necesidades
reproductivas de los aparatos pol&ticos % desde una visión co%untural %
oportunista que no e,cede el sentido de su propia 2e$icacia3' 9e este modo, el
centralismo, m+s que un recurso 2pr+ctico3, deviene en poderoso ant&doto
contra la autonom&a % la libre iniciativa de las bases' Brremediablemente termina
con$igur+ndose como un poder 2a distancia3 de las bases % del colectivo
militante m+s amplio'
81
(n determinados conte,tos históricos el centralismo puede generar el
espe-ismo de un avance, pero di$&cilmente sea un avance popular, un avance
2de la clase3' (l centralismo siempre provee soluciones burocr+ticas, %a sea
que se e-erza sobre el sustrato de las identidades inde$inidas % los pro%ectos
ambiguos, o sobre el sustrato del dogma % la le%' (l centralismo no promueve
la s&ntesis, sino la separación' (l centralismo no promueve el descubrimiento,
sino el ocultamiento' (l centralismo prioriza lo $ormal sobre lo sustantivo, la
opacidad particular sobre los $undamentos colectivos, la 2e$icacia pol&tica3 sobre
el cambio social' (s un método auto-usti$icativo para militantes mediocres %
cuadros t&midos que pretenden erigirse en unidad decisoria permanente %
cerrada, que aspiran a entronizarse como 2conducción3 di$erenciada %
-erarquizada, m+s all+ de la nobleza o de lo incon$esable de sus horizontes' (l
centralismo suele ser la consecuencia de la pérdida de con$ianza en la -usticia
de la propia causa' Bgualmente, puede considerase como un resultado del
deterioro de una identidad' "s&, el centralismo pretende llenar un vac&o
angustiante, derivado usualmente de la pobreza e,istencial de la organización,
con reglamentos internos, -erarqu&as, una intensa 2vida interna3 % programas
pulcros'
Creemos que siempre es me-or traba-ar en pos de consolidar el campo
anchuroso de una identidad plebe%a % popular, a través de la auto*
organización, las luchas % la $ormación de base, que pretender $undar la unidad
de un colectivo apelando a recetas coercitivas % a la magia de los
organigramas'
:o primero constru%e la unidad popular sobre la base m+s sólida que podamos
imaginar, con la argamasa de la identidad que garantiza la multiplicación de las
pra,is emancipatorias 2autónomas3 espont+neamente articuladas por un
sentido compartido' "simismo con$igura sistemas sinérgicos en los que esas
pra,is se articulan % se potencian en el marco de un movimiento general'
:o segundo constru%e sectas dogm+ticas, 2n5cleos duros3 o grupos de
operadores pol&ticos con sus respectivos sequitos contenidos en estrictos
82
corrales' Cuando $alta lo primero, todo lo que se mueve se convierte en
peligroso, toda iniciativa se torna sospechosa, toda opinión puede ser
desestabilizadora % se angosta el campo de las di$erencias aceptables %
negociables' Sradualmente se van modi$icando las percepciones respecto de
la autonom&a que, ba-o la óptica de los administradores de pertenencias >el
2centro3, la 2dirección3, la 2conducción3 o instancias similares? comienza a ser
considerada una mani$estación de 2liberalismo3 e inorganicidad'
GCómo no ver en las invocaciones a $avor del centralismo un abandono del
principio de la autonom&a % la adopción de un modelo pol&tico a-eno al ethos de
la izquierda independienteH GCómo no alertar sobre las preocupantes
tendencias a la automutilación de su campo pr+cticoH GCómo no ver la
acechanza de una pol&tica monocrom+tica que en el a$+n de camu$lar su dé$icit
org+nico articula re$ormismo hacia $uera con autoritarismo hacia adentroH
:a izquierda independiente deber+ $avorecer la apropiación de los medios de
gobierno % poder por los % las de aba-o, combatiendo el sustitucionismo en
todos los planos, abortando las instituciones productoras de nuevas -erarqu&as
% reproductoras de las vie-as, alentando órdenes policrom+ticos % las
proli$eración de los campos pr+cticos' =ale recordar la sentencia engelsiana:
2"ll& donde se trate de una trans$ormación completa de la organización social
tienen que intervenir directamente las masas, tienen que haber comprendido %a
por s& mismas de qué se trata, por qué dan su sangre % su vida MNO % para que
las masas comprendan lo que ha% que hacer, es necesario una labor larga %
perseverante3'
L0

9eber+ descon$iar de los ata-os $+ciles, de las pol&ticas sin calado' ;na pol&tica
radicalmente trans$ormadora no puede, no debe, ahorrarse la tarea, larga %
di$&cil, de convertir las necesidades inmediatas del pueblo en razón pol&tica' <o
puede ahorrarse el desierto'
L1
(ste es el 5nico camino en el cual la izquierda
56
(ngels, 7riedrich, "p. cit', pp' 0*0F'
57
6ichael Talzer, en su libro K,odo ! revoluci)n, plantea la idea del desierto como s&mbolo de
una pedagog&a colectiva >lenta % despare-a? en el itinerario de una larga marcha en la que se
alternan derrotas % victorias % en la que se a$irma una idea de la libertad basada en la
cooperación' "$irma Talzer: 2)Primero, que viva donde uno viva, probablemente sea (gipto' )
.egundo, que ha% un lugar me-or, un mundo m+s atractivo, una tierra prometida' )A, tercero,
83
independiente puede constituirse como $uerza pol&tica revolucionaria' (ste es el
5nico camino para construir un pro%ecto colectivo'
9eber+ evitar la seducción del -uego de la pol&tica con sus brillos % apariencias,
con su 2hacer en nombre del pueblo3, con sus recursos limitados, con su visión
parcial/ % centrarse en los $undamentos: en la materialidad de las $uerzas
sociales % los con$lictos'
9eber+ ir m+s all+ de lo que poder dominante puede tolerar, aventurarse en los
territorios innombrables de la pol&tica' 9eber+, por lo tanto, desbordar por todos
los $lancos el espacio institucional % simbólico que o$rece el poder dominante'
9e lo contrario, la izquierda independiente se condenar+ a los territorios
super$iciales, a la repetición % a la complacencia/ ser+ carne de sectas %4o de
movimientos democr+tico*burgueses m+s o menos amplios'
9eber+ responder siempre 2revolucionariamente3 a situaciones cambiantes
pero sin de-ar de ser idéntica a s& misma, esto es, sin abandonar el sólido
terreno de su prospectiva' 9eber+ asumir su espacio % su tiempo %, sin
petri$icar sus posturas, vivir con practicidad % con coherencia su impulso
utópico % su misión' (n $in, deber+ asumir la &mproba tarea de articular
conciencia histórica % esp&ritu revolucionario'
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<ovac#, Seorge, 8emocracia ! revoluci)n. 8e los griegos a nuestros d*as,
6é,ico, 7ontamara, !990'
@rganización pol&tica mar,ista rusa =pered, Actualidad del mar,ismo.
Fespuestas de 8aniel 2ensaHd a las preguntas de j)venes militantes de la
organizaci)n pol*tica mar,ista rusa #pered, tras, tras su congreso en MoscI de
noviembre de 344J, en: 8evista 1ontra:tiempos, <Q 0, Euenos "ires, ma%o de
0!F
Paoli, "rturo, 8ialogo de la liberaci)n, Euenos "ires, (diciones Carlos :ohlé,
!910'
Petruccelli, "riel, 29ilemas % desa$&os del socialismo en nuestro tiempo3, en:
8evista 1ontra:tiempos, <Q 0, Euenos "ires, 6a%o de 0!F'
8aIls, Pohn, Liberalismo pol*tico, 6é,ico, 7ondo de Cultura (conómica, !99L'
87
8iazanov, 9avid, Mar, ! %ngels, Euenos "ires, (diciones BP., 0!' MChristian
Castillo % Puan 9al 6aso: 2Presentación3/ 6at&as 6aiello: 2:a =ida de 9avid
8iazanov3O'
8osanvallón, Pierre, La autogesti)n, 6adrid, 7undamentos, !919'
8ozitchner, :eón, 0ilosof*a ! emancipaci)n. im)n Fodr*guez: el triunfo de un
fracaso ejemplar, Euenos "ires, (diciones de la Eiblioteca <acional, 0!'
8ozitchner, :eón, Moral burguesa ! revoluci)n, Euenos "ires, (diciones de la
Eiblioteca <acional, 0!'
8ozitchner, :eón, ;er)n: entre la sangre ! el tiempo. Lo inconsciente ! la
pol*tica, Euenos "ires, (diciones de la Eiblioteca <acional, 0!'
.artori, Siovanni, 'eor*a de la democracia. 5. %l debate contemporáneo,
6adrid, "lianza'
.artori, Siovanni, OPu< es la democraciaQ, 6é,ico, 7ondo de Cultura
(conómica, !991'
.erge, =&ctor, %l aLo $ de la Fevoluci)n Fusa, Euenos "ires, (diciones r%r,
0!!'
Couraine, "lain, OPu< es la democraciaQ, 6ontevideo, 7ondo de Cultura
(conómica, !99L'
=ilas, Carlos 6ar&a, %l poder ! la pol*tica. %l contrapunto entre raz)n !
pasiones, Euenos "ires, Eiblos, 0!F'
Talzer, 6ichael, K,odo ! revoluci)n, Per "bbat, Earcelona, !9R0'
Teber, 6a,, (conom&a % sociedad, 6é,ico, 7ondo de Cultura (conómica,
!9RK'
Yavaleta 6ercado, 8ené, %l poder dual en Am<rica Latina, 6é,ico, .iglo UUB,
!91K'
<So5re el autor=
Miguel Mazzeo2 Pro$esor de Jistoria % 9octor en Ciencias .ociales por la
;niversidad de Euenos "ires >;E"?' 9ocente en la ;E" % en la ;niversidad de
:an5s >;<:a?' 9ocente de la (scuela <acional 7lorest+n 7ern+ndes >(<77?
del 6ovimiento .in Cierra >6.C? de Erasil, en el .eminario de Ceor&a Pol&tica
:atinoamericana 2Posé Carlos 6ari+tegui3 de =enezuela, % en espacios de
$ormación de distintas organizaciones populares % movimientos sociales de
"rgentina % <uestra "mérica' Cambién ha participado, como e,positor %
coordinador, en diversas C+tedras :ibres en Euenos "ires % en el interior del
88
pa&s' (scritor' "utor de varios art&culos % libros, entre los 5ltimos se destacan:
OPu< BnoD hacerQ Apuntes para una cr*tica de los reg*menes emancipatorios,
publicado por "ntropo$agia, Euenos "ires, 00L % por :ibros de "narres,
Euenos "ires, 0!!/ %l ueLo de =na cosa. $ntroducci)n al poder popular,
publicado por la editorial (l Colectivo >Euenos "ires? % por la 7undación
(ditorial (l perro % la rana >Caracas? en 001/ $nvitaci)n al descubrimiento,
Gos< 1arlos Mariátegui ! el ocialismo de &uestra Am<rica, publicado por (l
Colectivo % por 6inerva >:ima? en 00R, % por :a 7undación (ditorial el perro %
la rana, en 0!!/ ;oder popular ! naci)n. &otas sobre el 2icentenario de la
Fevoluci)n de Ma!o, publicado por (l Colectivo4(diciones Jerramienta, en
0!!/ 1onjurar a 2abel, &otas para una caracterizaci)n de la nueva
generaci)n intelectual argentina. (l Colectivo49iale#ti#, en 0!!/ %l socialismo
%nraizado: Gos< 1arlos Mariátegui, vigencia de su concepto de “socialismo
práctico(, :ima, 7ondo de Cultura (conómica, 0!F'
7ue uno de los $undadores, en el año !99!, de la "grupación ;niversitaria Posé
Carlos 6ari+tegui >:a 6ari+tegui? % de la Corriente (studiantil de ;nidad
Popular >C(;P?, ambas en la 7acultad de 7iloso$&a % :etras de la ;E"'
"simismo participó en la organización del (ncuentro de @rganizaciones
sociales >(@.? desde !991, de la Coordinadora de @rganizaciones Populares
"utónomas >C@P"? desde 00! % de la Coordinadora de @rganizaciones de
6ovimiento Populares "utónomos >C@6P"?, desde 0!0' " $ines de los 90 se
vinculó a los 6ovimientos de Craba-adores 9esocupados "n&bal =erón del sur
del Sran Euenos "ires donde desarrolló tareas de $ormación, entre otras' 7ue
militante del 7rente Popular 9ar&o .antill+n desde su $undación en 00K hasta
0!F'
>ndice
(rólogo
*ntroducción
+ucha política$ crítica de la política
+os riesgos de las incursiones en territorios a,enos
(erfiles de la iz-uierda independiente
/0ómo ganar (algo! ,ugando un ,uego a,eno1
Repensar la transición
+o social y lo político
+a política en el largo tiempo2 +a impotencia de la política convencional
+as ense3anzas de la Revolución 4olivariana
+o instituido y el poder popular
(ala5ras nuevas
. prudente distancia de las representaciones
89
6tro camino para el retroceso de la iz-uierda independiente7 el
corporativismo y el sectarismo social y político
8ilemas
+a misión de la iz-uierda independiente
4i5liografía general
<So5re el autor=
90