II.B.

INGLATERRA Y GALES
1. NORMATIVA
El Reino Unido no presenta un sistema único aplicable a todo su territorio
en materia de justicia juvenil. Cabe distinguir tres subsistemas que abarcan In-
glaterra y Gales, Escocia e Irlanda del Norte, con importantes elementos dife-
renciales. En el presente epígrafe vamos a limitarnos a Inglaterra y Gales.
El artículo 50 de la Children and Young Persons Act 1933
278
establece que “se
presumirá de forma irrebatible que ningún menor por debajo de la edad de 10
años puede ser culpable de una infracción penal”. Para los menores por debajo
de esa edad son posibles determinadas actuaciones judiciales en el ámbito civil
que luego serán objeto de análisis. Fuera de este marco, escasas concesiones
realiza la norma penal al menor en su condición de acusado
279
. La baja edad pe-
nal ha sido objeto de atención tanto del Comisionado de Derechos Humanos
del Consejo de Europa
280
como del Comité de Derechos del Niño de Naciones
Unidas
281
, recomendando ambos la elevación de la edad mínima.
Por otro lado, aunque existe tribunal especializado en Derecho Penal de
Menores, no existe un cuerpo legal único en esta materia sino que la legislación
está dispersa en diferentes textos, siendo más adecuado pensar en ella como
una adaptación de las normas aplicables a los adultos
282
.
278
El límite mínimo de edad fue reformado por el artículo 16.1 de la Children and Young
Persons Act 1963 (pasó de 8 a 10 años). Las presunciones de common law anterior-
mente vigentes fueron abolidas. En concreto la presunción de que un menor por
debajo de los 14 años era incapaz de cometer delitos sexuales fue abolida por el ar-
tículo 1 de la Sexual Offences Act 1993 y la presunción general de que un menor por debajo de la
edad de 14 era incapaz de cometer una infracción penal (doli incapax) que admitía prueba en con-
trario fue abolida por el artículo 34 de la Crime and Disorder Act 1998 (OPSI).
279
ASHFORD, Mark/CHARD, Alex/REDHOUSE, Naomi. Defending Young People in the criminal
justice system. LAG, Londres, 2006 (3ª edición), páginas 118 y 119.
280
HAMMARBERG, Thomas. Memorandum following his visits to the United Kingdom 5-8 february
and 31 march-2 april 2008. CommDH(2008)27. Estrasburgo, 17 de octubre de 2008, apartado 8. El
Comité Europeo de Derechos Sociales ha considerado que una edad tan baja es contraria al artí-
culo 17 de la Carta Social Europea que consagra el derecho de las madres y de los niños a una pro-
tección social y económica (EUROPEAN COMMITTEE OF SOCIAL RIGHTS. Conclusions XVII-2 [United
Kingdom] Articles 7, 8, 11, 14, 17 and 18 of the Charter [2005], página 30).
281
COMITÉ DE LOS DERECHOS DEL NIÑO. 49º período de sesiones. Examen de los informes
presentados por los estados partes con arreglo al artículo 44 de la convención. Observaciones fina-
les. Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, CRC/C/GBR/CO/4 de 20 de octubre de
2008, apartados 77 y 78.
282
ASHFORD, Mark/CHARD, Alex/REDHOUSE, Naomi. Op. cit., páginas 38 y 39.
118 Carlos-Eloy Ferreirós – Ana Sirvent – Rafael Simons – Cristina Amante
Desde la década de los 90 del siglo XX, la normativa referente a la legisla-
ción de menores ha sufrido un notable endurecimiento. Las primeras reformas
se desarrollaron por el gobierno conservador a partir de los años 93 y 94. Varios
incidentes abogaron su introducción como los disturbios en Cardiff, Oxford y
North Shields a principios de los 90, el cruel asesinato del niño James Bulger
por dos menores de 10 y 11 años de edad en 1993, los límites que establecía la
ley de 1991 al sistema judicial en lo concerniente a los reincidentes y la conver-
gencia en la idea de que había que presentar una actitud de dureza en la lucha
contra el crimen
283
. La llegada de los laboristas al poder en 1997, no dio lugar a
un cambio en esta tendencia. La publicación del documento No more excuses
284
supuso ya una declaración de intenciones que desembocaría en un proceso le-
gislativo inicialmente desarrollado por la Crime and Disorder Act 1998 que incorpo-
raría un organismo central encargado de establecer normas de buena práctica y
suministro de servicios (Youth Justice Board, artículo 41) y un proceso de gradua-
ción y progresión desde los estadios preventivos hasta los delitos más graves, com-
prendiendo nuevas órdenes civiles de protección con un contenido dirigido ha-
cia la identificación de factores de riesgo, asunción de responsabilidades por los
padres y atención a los denominados “comportamientos antisociales”; un ámbito
de disposiciones prejudiciales tendentes a la realización de actuaciones correc-
cionales como las amonestaciones, las advertencias finales o las denominadas
“órdenes de remisión”; un espectro de medidas comunitarias más amplio con
programas de supervisión más estrechos para los delincuentes reincidentes y, en
la cúspide del sistema, un severo marco de medidas custodiales
285
.
2. CONSECUENCIAS JURÍDICAS DE LA INFRACCIÓN PENAL
COMETIDA POR MENORES
2.1. Medidas custodiales
Los artículos 152 y 153 de la Criminal Justice Act 2003 establecen unos princi-
pios generales sobre la facultad de imposición de medidas custodiales que no se
aplican a concretos delitos que tienen predeterminado un mínimo con carácter
imperativo. El principio general parte de que no deben imponerse “salvo que el
tribunal considere que la infracción o la suma de esta con una o más asociadas
sea tan grave que ni únicamente una multa ni una sentencia que imponga una
medida en el ámbito de la comunidad puedan justificarla” (medida de último re-
curso). El propio artículo 152 establece dos excepciones: cuando el delincuente
283
SMITH, Roger. Youth Justice Ideas, policy, practice. William Publishing. Devon, 2007 (2ª Edi-
ción). Páginas 24 y 25.
284
STRAW, Jack. No More Excuses: A new approach to tackling youth crime in England and Wales.
presented to parliament by the Secretary of State for the Home Department by command of her
majesty (noviembre de 1997). (disponible en internet en la página web www.homeoffice.gov.uk)
285
SMITH, Roger. Op. cit, Páginas 42 y ss (particularmente la 58).
119 La mediación en el Derecho penal de menores
no expresa su voluntad de cumplir con los requerimientos propuestos por el tri-
bunal para ser susceptible de una medida en el ámbito comunitario que la re-
quiera o, en el caso de delincuentes que han alcanzado la edad de 14 años, no
cumplen con una orden prejudicial de control periódico de drogas.
A la hora de establecer el umbral, el tribunal debe comprobar, junto con
los requerimientos legales, las circunstancias, edad y madurez del joven delin-
cuente. La obligación de atender el interés del menor obliga al tribunal a consi-
derar una amplia gama de cuestiones incluyendo las relativas a la salud mental,
capacidad y madurez
286
.
En lo que concierne a la duración de la medida, el principio general contenido
en el artículo 153.2 de la norma establece que, salvo en los casos en que la imposición
es imperativa, la sentencia “debe aplicarse por el tiempo mínimo posible (no exce-
diendo el máximo permitido) que en la opinión del tribunal sea proporcional con la
seriedad de la infracción, o la suma de la infracción y otra u otras asociadas a ella”.
Son varias las posibilidades que permite la ley:
Si la sentencia adopta una “orden de detención y formación” (detention and
training order), puede imponerse por los períodos de 4, 6, 8, 10, 12, 18 ó 24 me-
ses, de conformidad con el artículo 101.1 de la Powers of Criminal Courts (Senten-
cing) Act 2000
287
. El tribunal no debe realizar una orden de detención y forma-
ción en el caso de menores de 15 años a menos que sea un infractor persistente
(persistent offender)
288
y, en el caso de menores de 12, sólo cuando sea el único
medio adecuado para proteger al público de que continúe cometiendo infrac-
ciones penales. El período de cumplimiento se divide en el estadio inicial de in-
ternamiento (que, en principio, debe abarcar la mitad del tiempo de la orden
conforme al artículo 102.2), que puede acortarse en determinadas circunstan-
cias (artículos 102.4 y 5) o alargarse si comete un nueva infracción durante el
período de supervisión (artículo 105). El período de supervisión (de un agente
de probation, trabajador social o miembro del Young Offending Team) dura hasta
el final del plazo de la orden y se desarrolla en medio abierto (artículo 103).
Si la sentencia se dicta conforme al artículo 91 de la Powers of Criminal Courts
(Sentencing) Act 2000 (especifica un conjunto de delitos graves), las medidas son de
286
SENTENCING GUIDELINES COUNCIL. Overarching Principles – Sentencing Youths. 30 June 2009.
Consultation Guideline (disponible en internet www.sentencing-guidelines.gov.uk), páginas
23 y 24. Este organismo fue creado en 2004, conforme a las prescripciones de los artículos 167 y ss.
de la Criminal Justice Act 2003. Los tribunales tienen deber de respetar dichas direc-
trices (artículo 172). El presente documento se trata del borrador previo sometido
a consulta, período que finaliza el 28 de agosto de 2009. Tras dicho período se for-
mularán las directrices definitivas. Ya se ha realizado la consulta preceptiva al Sen-
tencing Advisory Panel, órgano al que se refieren los artículos 169 y 171 de la ley que
puede consultarse en la misma página web precitada.
287
Téngase en cuenta que el propio artículo contempla unas reglas sobre acumulación jurídica.
288
No existe definición legal sobre este concepto. Diversas sentencias de la Court of Appeal
han tratado el término pero son contradictorias (ASHFORD, Mark/CHARD, Alex/REDHOUSE, Nao-
mi. Op. cit., páginas 544 y 545). El borrador de directrices contiene una propuesta de definición
(SENTENCING GUIDELINES COUNCIL. Overarching Principles – Sentencing Youths. 30 June 2009. Consul-
tation Guideline, apartados 6.1 a 6.6.)
120 Carlos-Eloy Ferreirós – Ana Sirvent – Rafael Simons – Cristina Amante
larga duración, superior a los dos años. La norma no especifica el período concreto
indicando que durará el tiempo que “en opinión del tribunal sea proporcional con
la gravedad de la infracción o la suma de ésta con otra u otras asociadas”.
La Criminal Justice Act 2003 introdujo normas particulares respecto a lo que se
denomina “delincuentes peligrosos” (dangerous offenders) en sus artículos 224 y ss
289
.
En estos casos, pueden imponer una detención de por vida (detention for life), una
detención para pública protección (detention for public protection) o una prolonga-
ción de sentencia (extended sentence). La primera es la más grave; la segunda com-
prende un internamiento por tiempo indeterminado sujeto a las previsiones del
capítulo 2 de la Parte 2 de la Crime (Sentences) Act 1997 sobre la puesta en libertad
condicional; la tercera se trata de un período añadido al del tiempo de interna-
miento de la sentencia (no pudiendo exceder ambos el tiempo máximo de prisión
que se impondría a un adulto) en el que el afectado debe sufrir un período de li-
bertad condicional (que no puede exceder de cinco años en el caso de determina-
dos delitos violentos y de ocho en el caso de determinados delitos sexuales). En los
dos primeras formas el tribunal debe fijar el tiempo mínimo que tiene que cumplir
el afectado antes de ser puesto en libertad condicional.
Por último, el artículo 90 de la Powers of Criminal Courts (Sentencing) Act
2000 permite la detención at Her Majesty’s pleasure de aquellos menores de 18
años que hayan cometido un homicidio. Se trata de un internamiento por
tiempo indeterminado en el que el tribunal debe fijar el mínimo que el afec-
tado debe sufrir en custodia antes de alcanzar la libertad condicional. El pun-
to de partida mínimo se fija -para los menores de 18 años- en 12 años, período
que podrá incrementarse o reducirse teniendo en cuenta los factores de agra-
vación o de atenuación que recoge el Apéndice 21 de la Criminal Justice Act
2003.
Existen tres tipos de instituciones donde los menores infractores pueden
cumplir medidas custodiales: young offenders institutions (prisiones para jóvenes
que son contratadas con el Servicio de Prisiones), secure training centres (más pe-
queños que los anteriores contratadas con compañías de seguridad privadas y
que no pueden contener a más de 100 internos con un ratio mínimo de 3 traba-
jadores por 8 internos) y las secure children’s homes (que, con alguna excepción,
son centros de servicios sociales de pequeñas dimensiones no más de 40 indivi-
duos- que son gestionados por las autoridades locales)
290
. El número de niños
privados de libertad (tanto definitiva como provisional) es alto, lo que indica
que la detención no siempre se aplica como medida de último recurso, lo que
ha sido objeto de preocupación del Comité de Derechos del Niño
291
.
289
Han sufrido algunas modificaciones en aplicación de la Criminal Justice and Immigration
Act 2008, en particular los artículos 226 y 228 que son los que afectan a menores.
290
ASHFORD, Mark/CHARD, Alex/REDHOUSE, Naomi. Op. cit., páginas 582 y 583.
291
COMITÉ DE LOS DERECHOS DEL NIÑO. 49º período de sesiones. Examen de los informes
presentados por los estados partes con arreglo al artículo 44 de la convención. Observaciones fina-
les. Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, CRC/C/GBR/CO/4 de 20 de octubre de 2008,
121 La mediación en el Derecho penal de menores
2.2. Medidas no privativas de libertad
Las medidas comunitarias (o de medio abierto), han experimentado una
sensible modificación con la Criminal Justice and Immigration Act 2008
292
. La nor-
ma prevé una única medida en medio abierto con un amplio contenido que
viene a sustituir el amplio número de medidas vigente bajo la Powers of Criminal
Courts (Sentencing) Act 2000 (curfew orders, exclusion orders, attendance centre orders,
supervision orders and action plan orders)
293
que venían denominándose youth com-
munity orders
294
.
El artículo 1 de la ley define las actuales youth rehabilitation orders como
aquellas que pueden imponerse a menores de 18 años, conforme al apéndice 1
de la Ley, y que suponen la imposición de uno o varios de los siguientes requeri-
mientos: actividad
295
, supervisión
296
, servicios comunitarios para mayores de 16
años (unpaid work)
297
, programas
298
, asistencia a centro social (attendance cen-
tres)
299
, prohibición de actividades, toque de queda (curfew)
300
, exclusión de de-
291

apartados 77 y 78. Muncie y Goldson expresan que Inglaterra y Gales internan más jóvenes que
cualquier otro país en Europa, cuatro veces más que en Francia, 12 más que en Holanda y 160 ve-
ces más que en los países escandinavos. Con altos niveles de reincidencia y evidencias de maltrato,
señalan los autores, parece claro que la prisión de los menores es un caro fracaso. (MUNCIE, John/
GOLDSON Barry. “England and Wales: The New Correctionalism”, en Comparative Youth Justice. SA-
GE, Londres, 2008 [reimpresión], páginas 34 a 47).
292
En el momento actual, con motivo de la nueva ley cuya entrada en vigor se está produ-
ciendo por tramos, se están reelaborando los estándares nacionales para los sistemas de justicia ju-
venil por el Youth Justice Board cuya versión última data de 2004 y la versión del modelo de asesora-
miento a los tribunales e intervenciones de los Young Offending Teams (The Scaled Approach). Para
obtener información sobre estos extremos puede consultarse la página web del JYB
(www.yjb.gov.uk) y el documento YOUTH JUSTICE BOARD Youth Justice. The Scaled Approach. A
framework for assessment and interventions. Post-consultation. Version two (2009), disponible en in-
ternet en la citada página.
293
Artículo 6 de la Criminal Justice and Immigration Act 2008.
294
Artículo 147 de la Criminal Justice Act 2003.
295
Por un máximo de 90 días (Apéndice 1, Parte II, nº 6.2).
296
Implica que el afectado debe acudir a citas con el responsible officer u otra persona determi-
nada por esta en los lugares y tiempos que sean determinados por este último durante el tiempo
de vigencia de la orden. (Apéndice 1, Parte II, nº 9).
297
El número de horas oscila entre un mínimo de 40 y un máximo de 240 (Apéndice 1, Parte
II, nº 10.2)
298
Implica que el afectado debe participar en un conjunto sistemático de actividades especi-
ficado en la orden en el lugar o lugares también especificados durante el tiempo de duración de la
orden. Puede implicar una obligación de residencia en el lugar especificado en la orden por el pe-
ríodo necesario para poder participar en el programa (Apéndice 1, Parte II, nº 11).
299
El número de horas es diferente según la edad, hasta un máximo de 36 para mayores de
16 años, hasta un máximo de 24 para mayores de 14 y hasta un máximo de 12 para menores de esa
edad. (Apéndice 1, Parte II, nº 12). Sólo puede acudirse en una ocasión por día y hasta un máximo
de tres horas.
300
Por un tiempo máximo de 6 meses, implica que el afectado debe permanecer por los pe-
ríodos especificados en la orden en el lugar que se indique( que pueden ser varios o diferentes pe-
ríodos para diferentes días) no mayor a 12 horas en un día. (Apéndice 1, Parte II, nº 14).
122 Carlos-Eloy Ferreirós – Ana Sirvent – Rafael Simons – Cristina Amante
terminadas áreas
301
, residencia
302
, residencia en centro de servicios sociales
303
,
tratamiento de salud mental
304
, tratamiento de drogas
305
, control periódico de
drogas
306
, tratamiento de sustancias tóxicas
307
, de educación
308
. La orden puede
ir vinculada a un requerimiento de imposición de vigilancia electrónica.
La orden puede presentarse con supervisión y vigilancia intensiva (youth re-
habilitation order with intensive supervision and surveillance)
309
y con acogimiento
(youth rehabilitation order with fostering)
310
pero en estos casos sólo pueden impo-
nerse si la infracción está castigada con pena de prisión y es tan grave que sería
apropiada una medida custodial. Si el menor tiene una edad inferior a 15 años,
sólo pueden aplicarse cuando se trate de un menor reincidente (persistent offen-
der).
En estos casos el menor está sujeto a las directrices de un responsible officer
311
con el que debe mantener contacto y comunicar sus cambios de residencia.
301
Impide al afectado acudir al lugar especificado en la orden. Tiene una duración máxima
de 3 meses. Puede especificar lugares diferentes para diferentes períodos o días. (Apéndice 1, Par-
te II, nº 15).
302
Implica que el afectado debe residir con una persona especificada en la orden (que tiene
que consentirlo) o en un lugar determinado (en este segundo caso es necesario que el afectado
haya cumplido 16 años) (Apéndice 1, Parte II, nº 16).
303
Implica que el afectado debe residir en un alojamiento suministrado por la autoridad lo-
cal de servicios sociales por un máximo de 6 meses y deja de tener efecto cuando alcanza la mayo-
ría de edad (Apéndice 1, Parte II, nº 17).
304
Incluye tratamiento como internado en hospital o centro de servicios sociales acreditado
(aunque no bajo premisas de hospital de alta seguridad de la Mental Health Act de 1983), trata-
miento ambulatorio en centro especificado o bajo la dirección de un médico colegiado o de un
psicólogo o de ambos. El infractor debe haber expresado su voluntad de cumplir con el requeri-
miento (Apéndice 1, Parte II, nº 20). No procede cuando el tratamiento del afectado exige la
adopción de una hospital order o de una guardianship order conforme a la indicada ley de 1983.
305
Al igual que el anterior, puede desarrollarse como interno o en régimen ambulatorio y
exige el compromiso del afectado (Apéndice 1, Parte II, nº 22).
306
Implica la obtención de muestras durante el período que abarque el tratamiento. La or-
den debe especificar el número mínimo de ocasiones en que deben aportarse por mes y puede
concretar los momentos y circunstancias en las que el responsible officer o la persona que realiza el
tratamiento puede requerirlas y las descripción de las muestras que pueden ser requeridas (Apén-
dice 1, Parte II, nº 23).
307
Similar a los anteriores, el concepto abarca alcohol o cualquier otra sustancia o producto
(distinto que las drogas) que pueda causar intoxicación bien sea inhalado o de cualquier otra ma-
nera (Apéndice 1, Parte II, nº 24).
308
Obliga al afectado a cumplir, dentro del período de escolarización obligatoria, durante el
tiempo especificado en la orden, con los requerimientos educativos que realicen sus padres o
guardadores y aprobados por la autoridad local de educación (Apéndice 1, Parte II, nº 25).
309
Implica una requerimiento de actividad ampliado cuya duración abarca entre 90 y 180
días (Apéndice 1, Parte I, nº 3).
310
No pude imponerse conjuntamente con la anterior y su razón de ser va ligada a que el
comportamiento que ha constituido la infracción ha sido debido principalmente a las circunstan-
cias en las cuales el afectado vive y que esta medida le ayudará a su rehabilitación (Apéndice 1, Par-
te I, nº 4 y 5). Su duración máxima es 12 meses y no puede mantenerse cuando el afectado ha al-
canzado la mayoría de edad (Apéndice 1, Parte II, nº 18).
311
Las personas que integran esta categoría están definidas en el artículo 4 de la ley.
123 La mediación en el Derecho penal de menores
Este profesional tiene la obligación
312
de realizar los arreglos necesarios para
llevar a efecto la orden, promover el cumplimiento del menor con tales reque-
rimientos y, cuando sea preciso, dar los pasos necesarios para la ejecución for-
zosa de los mismos. Debe evitar que las directrices entren en conflicto con las
creencias religiosas del menor, su proceso educativo o trabajo, u otras youth re-
habilitation orders.
El incumplimiento de la orden no genera automáticamente su revocación
sino que, inicialmente, recibe una advertencia del responsible officer
313
que podrá
dar lugar a remitir nuevamente el asunto al tribunal si el afectado continúa
quebrantando la medida
314
. El tribunal puede imponerle una multa, modificar
los términos de la orden o revocarla
315
.
El artículo 135 de la Powers of Criminal Courts (Sentencing) Act 2000 establece
límites para las multas (fines) impuestas por los juzgados de menores con im-
porte inferior a las correspondientes para adultos. En concreto un máximo de
1.000 libras para mayores de 14 y de 250 libras para menores de esta edad. El ar-
tículo 137 de la ley permite imponer el pago a los padres o guardadores. El uso
de la multa como sanción ha disminuido notoriamente en los tribunales juveni-
les. La experiencia común es que aquellos que aparecen ante el tribunal tienen
escasos recursos económicos y que, en este momento, tienen varias intervencio-
nes que hacen poco factible que una multa sea suficiente para impedir la rein-
cidencia
316
.
Los tribunales también tienen poderes respecto al permiso de conducir
(imposición de puntos de penalización, notas de sanción en el permiso o desca-
lificación para su tenencia u obtención), contenidas básicamente en el artículo
146 de la Powers of Criminal Courts (Sentencing) Act 2000 y en la Road Traffic Offen-
ders Act 1988.
Si el tribunal considera que, considerando las circunstancias (particular-
mente la naturaleza de la infracción y el carácter del infractor), no es oportuno
imponer un castigo, puede liberar total o condicionalmente al infractor (abso-
lute or conditional discharge). Se trata de infracciones menores que no tienen
asignada una penalidad de forma imperativa por la ley. El uso de la primera fa-
cultad no es frecuente
317
. El período de duración de la libertad condicional no
312
Artículo 5.
313
Apéndice 1, Parte II, nº 3.
314
El borrador de guidelines expresa que hay una presunción a favor de la remisión al tribu-
nal tras el tercer incumplimiento y una facultad discrecional de hacerlo tras el segundo (SENTEN-
CING GUIDELINES COUNCIL. Overarching Principles – Sentencing Youths. 30 June 2009. Consultation
Guideline, apartado 10.34).
315
Apéndice 1, Parte II nº 6.2.
316
En los tribunales juveniles, de 22.000 en 2001 se redujeron a 10.540 en 2007. Se sugiere
que la nueva prestación (Education Maintenance Allowance) dirigida a la continuidad de la educa-
ción no puede ser contabilizada como ingreso a efectos del pago de la multa (SENTENCING ADVI-
SORY PANEL. Advice to the sentencing guidelines council Sentencing Principles – Youths. 2009, páginas 24 a
26).
317
ASHFORD, Mark/CHARD, Alex/REDHOUSE, Naomi. Op. cit., página 464.
124 Carlos-Eloy Ferreirós – Ana Sirvent – Rafael Simons – Cristina Amante
puede exceder de tres años, conforme al artículo 12.1 de la Powers of Criminal
Courts (Sentencing) Act 2000. El uso de esta medida se ha visto reducido de forma
importante en los últimos años
318
.
Otra posibilidad es someter al afectado a un conjunto de reglas para evitar
anticipadamente rupturas de la paz mediante un acuerdo de mantener buena
conducta durante un período determinado de tiempo no superior a tres años
(binding over). Como parte de este acuerdo, el afectado debe prestar una fian-
za
319
. Los padres y guardadores pueden verse sometidos a esta medida (control
del menor y fianza) conforme al artículo 150 de la Powers of Criminal Courts (Sen-
tencing) Act 2000, situación que puede verse ligada al cumplimiento de una sen-
tencia que incluya una medida comunitaria. Si el padre o guardador no consien-
te y el tribunal considera irracional tal decisión, puede imponerle una multa. El
uso de esta facultad respecto de los padres ha experimentado un serio declive
320
.
2.3. Medidas preventivas
La Crime and Disorder Act 1998 reguló un abanico de medidas tendentes a
prevenir la delincuencia que fueron ampliadas por legislación posterior. Aun-
que no se trata de medidas propiamente penales, algunas de ellas revisten sin-
gular interés en nuestra exposición.
Las denominadas Anti-social behaviour orders (ASBOs) fueron introducidas
por el artículo 1 de la Crime and Disorder Act 1998 que, con posterioridad, ha su-
frido varias modificaciones
321
. Aunque se trata de un procedimiento civil, real-
mente es “borrosa” la distinción entre el ámbito penal y el civil
322
. Lo cierto es
que lo ambiguo de su definición (actuar “de manera que cause o sea suscepti-
ble de causar acoso, alarma o angustia a una o más personas no pertenecientes
al hogar de la persona afectada”) recogida en el artículo 1 de la ley, el hecho de
que no se apliquen las reglas del proceso penal (dado que se trata de procedi-
mientos civiles)
323
, de que los niños, especialmente aquellos con trastornos de
aprendizaje, sean un grupo especialmente susceptible de ser sujetos de este
tipo de órdenes
324
, que en algunos casos sean objeto de publicidad y de que su
318
De 26.720 casos en 1999 (30% de la totalidad de los menores infractores) a 9.238 en 2007
(9’5%) (SENTENCING ADVISORY PANEL. Advice to the sentencing guidelines council Sentencing Principles
– Youths. 2009, página 24).
319
ASHFORD, Mark/CHARD, Alex/REDHOUSE, Naomi. Op. cit., páginas 476 y ss.
320
ASHFORD, Mark/CHARD, Alex/REDHOUSE, Naomi. Op. cit., página 705 (tras la intro-
ducción de las parenting order que luego analizaremos).
321
Police Reform Act 2002, Anti-social Behaviour Act 2003, Serious Organised Crime and Police Act
2005 y, últimamente, por los artículos 123 y 124 de la Criminal Justice and Immigration Act 2008.
322
SMITH, Roger. Youth Justice Ideas… página 72.
323
Sin embargo, la Cámara de los Lores consideró que las normas de estándar de prueba son
las propias del proceso penal tras la sentencia del caso Clingham v Royal Borough of Kensington and
Chelsea [2002] UKHL 39 (17 October 2002) (BAILII) en la que Lord Steyn establecía en su apartado
37 que los magistrados “deben en todos los casos bajo el artículo 1 aplicar el estándar criminal”.
324
SMITH, Roger. Youth Justice Ideas… página 75.
125 La mediación en el Derecho penal de menores
incumplimiento lleve aparejadas sanciones penales ha hecho que haya sido ob-
jeto de seria preocupación por los organismos internacionales
325
. Este tipo de
órdenes también puede imponerse por tribunales penales tras una sentencia
condenatoria como complemento a esta, siendo factible su adopción con ca-
rácter cautelar.
El contenido material de la orden se fija en una o varias prohibiciones de
realizar alguna cosa descrita en la orden por tiempo no inferior a 2 años (artí-
culos 1.4 y 1.7). La ley no especifica período máximo. Definir las prohibicio-
nes concretas no es tarea sencilla. Ejemplos de prohibiciones impuestas por
los tribunales británicos son las órdenes de no acudir a determinadas zonas,
no asociarse con determinadas personas, órdenes de toque de queda, prohi-
bición de poseer útiles para el graffitti, prohibición de mendigar en determi-
nadas áreas (particularmente se aplica en los casos de mendicidad agresiva
para consumo de drogas), prohibición de consumo de alcohol en determina-
das zonas, etc
326
.
Junto con las anteriores, para menores de edad, el artículo 322 de la Criminal
Justice Act 2003 introdujo el artículo 1AA con fecha de entrada en vigor el 1 de mayo
de 2004 estableciendo la denominadas individual support orders (ISO) que tienen
un carácter auxiliar a las anteriores. El artículo ha sido también retocado por la ley
de 2008. La duración de las ISO no puede ser superior a 6 meses y no pueden per-
sistir más allá del tiempo de duración de la ASBO a la que vaya ligada. Las ISO im-
ponen obligaciones positivas para abordar las causas que subyacen en el comporta-
325
HAMMARBERG, Thomas. Memorandum following his visits to the United Kingdom .., apartados
29 y ss y 51. Véase, asimismo, la respuesta del Gobierno Británico (página 18, número 53). El Co-
mité de los Derechos del Niño expresó (apartados 79 y 80): “Preocupa al Comité la aplicación a
los niños de las órdenes por conducta antisocial, que son órdenes civiles que imponen restriccio-
nes al derecho de los niños a reunirse y pueden convertirlos en delincuentes en el caso de que las
incumplan. Preocupa además al Comité: a) La facilidad con que se emiten esas órdenes, la amplia
variedad de conductas prohibidas y el hecho de que su incumplimiento es un delito con conse-
cuencias potencialmente graves; b) Que las órdenes, en lugar de ser una medida en el interés su-
perior de los niños, pueden de hecho contribuir a que entren en contacto con el sistema de justi-
cia penal; c) Que la mayoría de los niños a los que se les imponen proceden de estratos
desfavorecidos”. Finalmente recomienda que el Estado parte “lleve a cabo un examen indepen-
diente de las órdenes por conducta antisocial con miras a abolir su aplicación a los niños”.
326
LORD JUSTICE THOMAS (coord). Anti-social Behaviour Orders. A Guide for the Judiciary. Judi-
cial Studies Board (3ª Edition). Enero de 2007. (disponible en internet: www.jsboard.co.uk/publi-
cations/asbo_guidance_for_judiciary_edition_3.doc), apartados 3.4 y apéndice 2. En el apartado
3.2 se establecen los siguientes criterios extraídos de la práctica judicial: 1) la exigencia legal de
que la prohibición sea necesaria para proteger a personas respecto de ulteriores actos antisociales
implica que el uso de ASBOs con carácter de castigo es ilegal; 2) cada prohibición debe ajustarse
al individuo y a la específica forma de comportamiento antisocial que se pretenda prever; 3) las ór-
denes deben ser precisas y capaces de ser comprendidas por el afectado; 4) la orden genera prohi-
biciones no obligaciones propiamente dichas; 5) deben respetar el principio de proporcionali-
dad; 6) no hay exigencia de que los actos prohibidos puedan causar por sí mismos acoso, alarma o
angustia; 7) la ASBO no debe utilizarse meramente para aumentar la sentencia de prisión que el
delincuente es susceptible de recibir; 8) deben realizarse consideraciones diferentes si el máximo
a aplicar es sólo una multa.
126 Carlos-Eloy Ferreirós – Ana Sirvent – Rafael Simons – Cristina Amante
miento antisocial del menor afectado y pueden implicar la participación del
menor en actividades en lugares y tiempos determinados, presentarse a una perso-
na concreta en lugares y tiempos determinados o cumplir con determinadas obli-
gaciones para su educación. Deben ajustarse a la situación concreta del menor
para prevenir la repetición de la conducta antisocial
327
.
3. EL PROCESO
3.1. Menores de edad inferior a 10 años
Un menor de edad inferior a 10 años, conforme a la presunción de inim-
putabilidad que ya examinamos al comienzo de esta parte del trabajo, no pue-
de ser sometido a procedimiento penal ni detenido (aunque puede serlo por
otras razones como, por ejemplo, el incumplimiento de una orden de toque de
queda local o por ser absentista escolar). Sin embargo, recientemente, se ha in-
troducido una nueva modalidad de orden civil. La Child Safety Order (CSO) se
introdujo en la normativa con los artículos 11 a 13 de la Crime and Disorder Act
1998, entrando en vigor en junio de 2000. El artículo 60 de la Children Act 2004
introdujo algunas modificaciones en la regulación que entraron en vigor el 1
de marzo de 2005 referentes a su duración y a la posibilidad de emitir una paren-
ting order con motivo del incumplimiento de la anterior. La orden se aplica a los
menores de 10 años en el caso de que el menor haya cometido un hecho que, si
tuviera la edad de 10 o superior, habría sido constitutivo de infracción penal;
cuando esta sea necesaria para el propósito de prevenir la comisión de una in-
fracción penal; cuando el menor haya infringido una prohibición impuesta
por un anuncio de “toque de queda” (curfew notice)
328
; cuando el menor haya
actuado de manera que cause o sea susceptible de causar acoso, alarma o an-
gustia a una o más personas no incluyendo a las de su propio hogar
329
.
La CSO permite someter al menor bajo la supervisión de un responsible offi-
cer (trabajador social de la autoridad local o miembro del YOT) y requerirle
para el cumplimiento de determinados extremos que se consideren de interés
por el tribunal para asegurar que el menor recibe cuidados apropiados, protec-
ción y soporte y es objeto de adecuado control o para prevenir cualquier repeti-
ción del tipo de conductas que condujeron a la adopción de la orden
330
. El pe-
ríodo de duración máxima abarca 12 meses
331
. El Gobierno británico dispone
327
Para mayor información puede consultarse: HOME OFFICE/ACPO/YJB. A guide to review-
ing anti-social behaviour orders given to young people and individual support orders. Enero de 2009 (dis-
ponible en internet: www.respect.gov.uk/members/article.aspx?id=7752).
328
El concepto se especifica en el artículo 14 de la ley.
329
Artículo 11.3.
330
Artículo 11.5.
331
Artículo 11.4. Este artículo fue modificado por la Children Act 2004. En la redacción origi-
naria abarcaba un máximo de 3 meses.
127 La mediación en el Derecho penal de menores
de una guía que especifica que tales requerimientos deben ser proporcionados
y acotados a los problemas de comportamiento del menor y que incluirán, nor-
malmente, el requerimiento general de acudir a las citas que establezca el res-
ponsible officer para permitirle su labor de supervisión. Generalmente también
incluirán requerimientos para participar en determinadas actividades como,
por ejemplo, asistencia a la escuela u otras actividades educativas, asistencia a
un programa o curso dirigido a atender problemas de conducta u otros o parti-
cipación en reuniones de grupo familiar. Los requerimientos también pueden
incluir que el menor evite determinadas situaciones tales como el contacto con
determinados menores disruptivos, la visita de determinadas áreas (tales como
los centros comerciales) sin supervisión de un adulto o la realización de deter-
minadas acciones que puedan causar acoso, alarma o angustia a los vecinos
332
.
La orden se solicita del Juzgado de Familia (Family Proceedings Court) a soli-
citud de la autoridad local. Se trata de un procedimiento civil regulado en la Fa-
mily Proceedings Courts (Children Act 1989) Rules 1991
333
cuyo estándar de prueba
es el propio de tales procesos (artículo 11.6). Su incumplimiento puede dar lu-
gar a modificar o revocar la orden, introducir una parenting order o dirigir a las
autoridades locales una solicitud de investigación sobre las circunstancias del
menor a fin de que se apliquen los procedimientos de protección correspon-
dientes
334
.
Las denominadas parenting orders fueron introducidas en la normativa
igualmente por la Crime and Disorder Act 1998 (artículos 8 a 10). Posteriormente
se realizaron modificaciones por la Anti-Social Behaviour Act 2003
335
y por la Cri-
minal Justice Act 2003. Se trata de responsabilizar a los padres por los comporta-
mientos de los menores. Por razones de espacio, no vamos a tratarlas con am-
plitud, únicamente señalar que obliga a los padres a cumplir con una serie de
requerimientos tales como participar en actividades de guía y asesoramiento,
332
MINISTRY OF JUSTICE. DEPARTMENT FOR CHILDREN, SCHOOLS AND FAMILIES. Child Safety Or-
der Guidance, revised November 2007, páginas 11 y 12, nº 5.2 a 5.7.
333
Statutory Instrument 1991 No. 1395 (L.17).
334
MINISTRY OF JUSTICE. DEPARTMENT FOR CHILDREN, SCHOOLS AND FAMILIES. Child Safety …,
páginas 3 y 18, nº 2.12 y 6.35. En materia de protección de menores, la norma más importante la
constituye la Children Act 1989 que fue objeto de importante reforma por la Adoption and Children
Act 2002. La intervención judicial no se produce naturalmente en todos los casos sino en aquellos
en que resulta necesario. Conforme al artículo 47 de la ley, las autoridades locales tienen el deber
de investigar tanto aquellos casos de menores que se encuentran ya bajo su cuidado como los que,
no lo estando, se tienen motivos razonables para sospechar que “sufre o es susceptible de sufrir
daño relevante”. La ley suministra un conjunto de herramientas para los trabajadores sociales, po-
licía y restantes personas para suministrar la protección apropiada y necesaria que se resumen en
cinco: 1) La orden de protección urgente (emergency protection order); 2) la orden de evaluación del
menor (child assessment order); 3) Los poderes policiales de protección (police protection power); 4) la
orden de cuidado (care order) y 5) la orden de supervisión (supervision order). Sobre este particular
puede consultarse ALLEN, Nick. Making Sense of the Children Act 1989. John Wiley & Sons, Ltd. Four-
th Edition, January, 2008.
335
Esta última, a su vez, ha sido modificada por el artículo 125 de la Criminal Justice and Immi-
gration Act 2008.
128 Carlos-Eloy Ferreirós – Ana Sirvent – Rafael Simons – Cristina Amante
participar en un curso sobre parentalidad o requerimientos específicos relati-
vos a la supervisión del menor
336
. Su incumplimiento puede llevar aparejada
una sanción penal para los padres.
3.2. Menores de edad superior a 10 años
3.2.1. La investigación
Las facultades y poderes de la policía en materia de detención e investiga-
ción de las infracciones penales se contienen básicamente en la Police and Crimi-
nal Evidence Act 1984 (PACE) y en sus Códigos de Práctica. Difieren de la de los
adultos, aunque en el ámbito de la detención es obligado atender a las normas
de designación de un “adulto apropiado” (appropriate adult). En principio lo se-
rán
337
los padres, guardadores o, en su caso, la autoridad local u organización
que ejerza las funciones en sustitución de estos conforme a la Children Act 1989.
También pueden serlo un trabajador social de la autoridad local (que no puede
ejercer cuando es testigo o denunciante o cuando ha recibido la confesión de
la infracción por el menor
338
) o, en defecto de todos los anteriores, otro adulto
responsable de edad superior a 18 que no sea oficial de policía o empleado de
la misma. No puede serlo el abogado en el ejercicio de su labor profesional
339
.
El oficial de policía que custodie al menor tiene la obligación de comunicar al
appropriate adult las razones de la detención, su paradero y solicitarle que acuda
a la comisaría para ver al detenido
340
. El appropriate adult tiene la facultad de leer
los archivos de la detención, consultar con el menor en privado en cualquier
momento y dirigir instrucciones al abogado en cualquier momento
341
.
Los menores no deben ser ubicados en celdas policiales salvo que no exista
otro lugar disponible y el oficial de policía custodio considere que no es practi-
cable su supervisión si no se ubica en una celda policial o la misma suministra
mejor acomodo que los otros alojamientos disponibles. En ningún caso pue-
den ser ubicados junto a detenidos adultos
342
.
336
Artículo 8.4 de la Crime and Disorder Act 1998. Sobre el contenido concreto, MINISTRY OF
JUSTICE. DEPARTMENT FOR CHILDREN, SCHOOLS AND FAMILIES/ YOUTH JUSTICE BOARD. Parenting
Contracts and Orders Guidance. First issued February 2004, Revised October 2007, páginas 18 a 20,
nº 7.1 a 7.22.
337
Code C. Code of Practice for the detention, treatment and questioning of persons by police officers,
(en vigor tras las media noche del 31 de enero de 2008), apartado 1.7.a (disponible en internet:
http://police.homeoffice.gov.uk/operational-policing/powers-pace-codes/pace-code-intro/)
338
Code C. Nota para guía 1.C
339
Code C. Nota para guía 1.F.
340
Code C. 3.15.
341
Code C. 2.4, 3.18, 3.19 y 6.5.A. Si el menor no desea el abogado, el adulto responsable
puede exigirlo si lo considera en su mejor interés pero el menor no puede ser obligado a verle si
no lo desea.
342
Code C. 8.8.
129 La mediación en el Derecho penal de menores
Las declaraciones no deben realizarse sin la presencia del appropriate adult.
Debe formularse advertencia de que actúe no simplemente como un observa-
dor, que el propósito de su asistencia es prestar consejo, que observe si la decla-
ración se conduce con propiedad y transparencia y facilitar la comunicación
con el menor. Por excepción, se permite la práctica de la declaración sin la asis-
tencia del appropriate adult en casos de urgencia que conduzcan a afectar o da-
ñar una prueba conectada con el delito, a afectar o dañar físicamente a otras
personas o causar grave pérdida o destrozo de propiedad; puedan alertar a los
restantes sospechosos todavía no detenidos o dificultar la recuperación de la
propiedad obtenida como consecuencia de la infracción penal. Una vez el ries-
go haya sido eliminado o las preguntas que no admiten demora se hayan reali-
zado para intentar eliminar el riesgo, la declaración en estas circunstancias
debe cesar. El menor no debe ser entrevistado sobre los hechos constitutivos de
la infracción salvo en una comisaría o lugar autorizado de detención, salvo que
la demora pueda dar lugar a uno de los resultados anteriormente citados
343
.
El hecho de que existan suficientes pruebas de la infracción para proceder
no significa que se inicien los procedimientos judiciales. La policía, en uso del
principio de oportunidad, puede adoptar las siguientes actuaciones: no conti-
nuar con la acción si se considera que carece de interés público seguir adelante
con el asunto, realizar una advertencia informal (sólo se emite en circunstan-
cias excepcionales cuando una mínima respuesta es adecuada y usualmente
cuando el comportamiento antisocial escasamente se ajusta a una infracción
penal sustantiva
344
), imponer una advertencia o aviso (serán analizados en epí-
grafe posterior) o emitir un anuncio de sanción económica (penalty notice) que
se aplica a determinadas infracciones menores (penalty offences) recogidas en la
Criminal Justice and Police Act 2001
345
.
En relación con esta última, señalar que el artículo 87.2 de la Anti-Social Be-
haviour Act 2003 permitió aplicar este tipo de sanciones económicas a los meno-
res de 16 y 17 años de edad (en vigor desde el 20 de enero de 2004) y, posterior-
mente el artículo 2 de The Penalties for Disorderly Behaviour (Amendment of
343
Code C. 11.15 a 11.20 y 11.1. El apartado 11.16 permite la exploración en el centro educa-
tivo del menor sólo en circunstancias excepcionales y con el acuerdo del director. Es interesante
reseñar también que muchas de las entrevistas deben ser grabadas (véase apartado 3.1 del Code E.
Code of practice on audio recording interviewswith suspects, en vigor tras las media noche del 31 de ene-
ro de 2008).
344
ASSOCIATION OF CHIEF POLICE OFFICERS. Youth Offender Case Disposal Gravity Factor System
(en Home Office circular 14 / 2006 -The Final Warning scheme- anexo D), disponible en internet:
www.homeoffice.gov.uk/about-us/publications/home-office-circulars/circulars-2006/014-2006/
345
Las infracciones concretas se recogen en una tabla en el artículo 1.1 de esta ley que ha
sido objeto de sucesivas modificaciones por Orden en virtud de la autorización al Secretario de Es-
tado que, asimismo, recoge el artículo 1.2 de la misma (Criminal Justice and Police Act 2001 [Amend-
ment] Order 2002 [No. 1934 of 2002]; the Criminal Justice and Police Act 2001 [Amendment] and Police Re-
form Act 2002 [Modification]Order 2004 [No. 2540 of 2004], y Criminal Justice and Police Act
2001[Amendment] Order 2005 [No.1090 of 2005]; en la actualidad hay un borrador que se dirigió al
Parlamento el 15 de diciembre de 2008 para incluir como infracción la posesión de cannabis: The
Criminal Justice and Police Act 2001 [Amendment] Order 2009).
130 Carlos-Eloy Ferreirós – Ana Sirvent – Rafael Simons – Cristina Amante
Minimum Age) Order 2004
346
la extendió a los mayores de 10 años (desde el 26 de
diciembre de 2004). Los artículos 3 y 5 de esta última norma expresan que el
aviso será notificado por escrito al representante legal de los menores de 16 y
que este también es responsable de abonarla. Los artículos 4 y 5 de la Ley expre-
san que quien recibe este aviso tiene 21 días para su pago
347
. Si lo hace, el proce-
dimiento acaba sin condena y sin registro. Si decide acudir a juicio y lo mani-
fiesta en este plazo, el procedimiento sigue adelante para su enjuiciamiento en
la vía ordinaria. Si no hace nada, la cuantía se incrementa en un 50% y puede
ser ejecutada como multa (fine).
Los fiscales (Crown Prosecutors) son los responsables de la decisión de dirigir
la acusación y especificar los cargos en las infracciones más graves (indictable) o,
en las infracciones menores (summary offences), cuando el agente de policía de-
termine que cumple el umbral (dado que hay casos en que la propia policía
puede directamente acusar o amonestar)
348
.
Los Fiscales son responsables de la decisión de acusar en todos los casos
que afecten a menores reincidentes (persistent young offenders) salvo que se trate
de asuntos que pueden ser objeto de acusación directa por la policía
349
.
En orden a determinar si es procedente una acusación, el Fiscal debe com-
probar (Full Code Test): En primer lugar si existe suficiente prueba para conti-
nuar con independencia de la importancia o gravedad del asunto; en segundo
lugar, si la acusación es necesaria para el interés público
350
.
En el caso concreto de los menores, a la hora de decidir si es necesario o no
ejercer la acusación en aras del interés público, el fiscal debe considerar tam-
bién el interés del menor. Sin embargo, el fiscal no debe evitarla simplemente
por razón de la menor edad. La gravedad del delito y el historial es muy impor-
tante. Los casos que afectan a menores generalmente sólo son remitidos a la
Fiscalía para acusación si el menor ha sido ya objeto de reprimendas y aviso fi-
346
Statutory Instrument 2004 No. 3166 (OPSI).
347
El importe de la sanción económica se regula en el anexo de The Penalties for Disorderly Be-
haviour (Amount of Penalty) Order 2002. Statutory Instrument 2002/1837 que ha sido objeto de sucesi-
vas modificaciones, la última de las cuales ha sido The Penalties for Disorderly Behaviour (Amount of
Penalty) (Amendment) Order 2009. Statutory Instrument 2009 No. 83 (OPSI) que recoge importes de
80 libras para los mayores de 16 años y de 40 para los menores de esa edad.
348
En aplicación del artículo 37.A de la PACE (tras su modificación por la Criminal Justice Act 2003),
se desarrolló una guía que establece una serie de normas para la policía. DIRECTOR OF PUBLIC PROSECU-
TIONS The Director’s Guidance on Charging. Guidance to Police Officers and Crown Prosecutors Issued by the Director
of Public Prosecutions under S37A of the Police and Criminal Evidence Act 1984. Third Edition: February 2007
(disponible en internet: www.cps.gov.uk/Publications/directors_guidance/dpp_guidance.html#_01).
El apartado 3.3 especifica aquellas infracciones que pueden ser objeto de acusación directa por la policía.
En la determinación concreta de los cargos, conforme al apartado 3.6, debe seguirse la última edición del
Code for Crown Prosecutors.
349
DIRECTOR OF PUBLIC PROSECUTIONS The Director’s Guidance on Charging… 4.3.
350
CROWN PROSECUTION SERVICE. The Code for Crown Prosecutors 2004 (disponible en internet:
www.cps.gov.uk/publications/code_for_crown_prosecutors/index.html), apartado 5.1. La guía
se realiza por el Director of Public Prosecutions en aplicación del artículo 10 de The Prose-
cution of Offences Act 1985.
131 La mediación en el Derecho penal de menores
nal (reprimand and final warning), salvo que el hecho sea tan grave que la aplica-
ción de estas últimas no sea apropiada o el menor no admita haberla realizado.
La comisión de una nueva infracción indica claramente que el sistema de pre-
vención y el citado mecanismo de diversión no ha sido efectivo, siendo necesa-
rio para el interés público ejercer la acusación en tales casos, a menos que exis-
tan otros claros factores contra su ejercicio
351
.
En el ámbito de los menores, se ha desarrollado la figura del fiscal especia-
lista (youth offender specialist) que es el encargado de asumir la revisión de los ex-
pedientes de menores y adoptar las decisiones sobre los mismos, comparecien-
do regularmente ante el tribunal juvenil
352
.
En lo que concierne a las medidas cautelares de libertad bajo fianza (bail) o
privación de libertad (remand in custody), es aplicable la Bail Act 1976. El artícu-
lo 4 de la ley consagra el principio general de derecho a la situación de libertad
bajo fianza. El tribunal puede imponer condiciones por las mismas razones que
los adultos (artículo 3.6). Los fiscales tienen el deber de agotar todas las posibi-
lidades antes de solicitar una medida custodial
353
. Si es necesaria y es mayor de
17 años se aplican las mismas normas que los adultos
354
; para los restantes me-
nores, el principio general es que debe realizarse en un alojamiento de servi-
cios sociales (local authority accommodation)
355
. Excepcionalmente, puede impo-
nerse en establecimientos de seguridad (secure remands) pero sólo cuando haya
cumplido 12 años, esté legalmente representado y haya cometido un delito vio-
lento o sexual o castigado con pena de prisión de 14 años o más o se trate de un
menor que presente un historial reciente de repetidas infracciones castigadas
con pena de prisión mientras se encontraba en libertad bajo fianza o en custo-
dia en establecimiento de servicios sociales
356
.
351
CROWN PROSECUTION SERVICE. The Code for… apartados 8.8 y 8.9.
352
CROWN PROSECUTION SERVICE Legal Guidance: Youth Offenders. (updated 15/04/08, dispo-
nible en internet: www.cps.gov.uk/legal/v_to_z/youth_offenders/#a01). La guía incluye instruc-
ciones en relación a determinados delitos.
353
CROWN PROSECUTION SERVICE Legal Guidance: Bail. (disponible en internet:
www.cps.gov.uk/legal/a_to_c/bail/#Toc170036738).
354
Artículo 60 de la Criminal Justice Act 1991.
355
Artículo 23 de la Children and Young Persons Act 1969. Respecto a la compleja re-
gulación de la medida de libertad provisional remitimos a CROWN PROSECUTION SERVICE
Legal Guidance: Bail y ASHFORD, Mark/CHARD, Alex/REDHOUSE, Naomi. Op. cit., páginas 285 a 338.
356
Artículo 23.5 de la Children and Young Persons Act 1969. La Criminal Justice Act
1991 abolió la custodia en prisión y centros de custodia para delincuentes menores
de 17 y los sustituyó por la custodia en secure accommodation. La Criminal Justice Act
1991 contiene disposiciones transitorias para los menores de 15 y 16 años que per-
miten la custodia en prisión o en los centros de custodia (remand centres) hasta que
el Ministro de Interior estime que las autoridades locales pueden cumplir la obliga-
ción de suministrar secure accomodation (CROWN PROSECUTION SERVICE Legal Guidance: Bail;
ASHFORD, Mark/CHARD, Alex/REDHOUSE, Naomi. Op. cit., página 331).
132 Carlos-Eloy Ferreirós – Ana Sirvent – Rafael Simons – Cristina Amante
3.2.2. La fase de enjuiciamiento
Las Youth Courts
357
forman parte de las denominadas Magistrates’ Courts y se
ocupan de las audiencias de menores y jóvenes y del ejercicio de la jurisdicción
conferida a estas por la ley
358
. Sin embargo, este principio general sufre deter-
minadas excepciones, siendo la más acusada de ellas cuando el menor partici-
pa en un hecho realizado por un adulto, en cuyo caso debe ser enjuiciado con-
juntamente con este en una Adult Magistrates’ Court
359
. Por otro lado, también
existe una pequeña porción de delitos que son enjuiciados por la Crown Court.
El principio general radica en que los menores de 18 años y, particularmente,
los menores de 15 deben ser enjuiciados en la youth court “porque es el tribunal
que está mejor concebido para hacer frente a sus necesidades”. Un juicio en la
Crown Court “con la inevitable gran formalidad y número de personas involu-
cradas (incluyendo un jurado y el público) debe ser reservado a los asuntos más
graves”
360
. Los menores sólo pueden ser juzgados por este tribunal cuando sean
acusados de homicidio; cuando estén sometidos a condenas con contenido mí-
nimo imperativo; cuando sean acusados de un “crimen grave” y la youth court
haya establecido que, si es condenado, la sentencia estará más allá de sus atribu-
ciones legales o cuando haya sido acusado conjuntamente con un adulto remi-
tido a la Crown Court y el tribunal considere que no deben ser enjuiciados sepa-
radamente.
El procedimiento en la youth court se caracteriza por su carácter menos for-
malista. En febrero de 2000 se dictaron unas normas dirigidas a las Crown Cour-
ts
361
pero que se consideran, por su alcance general, también aplicables a las
Youth Courts
362
que establecen que los juicios deben celebrarse en salas en las
que los participantes se sitúen en el mismo o casi el mismo nivel; que el menor
normalmente, si lo desea, será libre de sentarse con los miembros de su familia
u otros en situación similar en un lugar que le permita la comunicación fácil e
informal con sus representantes legales u otras personas con las que desee co-
municar; el tribunal debe asegurarse de que el juicio se desarrolla en lenguaje
comprensible para el menor y explicarle cada paso del juicio; los horarios de-
ben tener en cuenta las dificultades de los menores para concentrarse en largos
357
Esta denominación fue introducida desde el 1 de octubre de 1992 (artículo 70 Criminal
Justice Act 1991), reemplazando a la de juvenile courts establecidas en 1908 que se ocupaban de los
menores de hasta 16 años.
358
Artículo 45.1 de la Children and Young Persons Act 1933 en redacción dada por el
artículo 50 de la Courts Act 2003.
359
Artículo 46.1 de la Children and Young Persons Act 1933.
360
H & Ors, R (on the application of) v Southampton Youth Court [2004] EWHC 2912 (Admin)
(02 December 2004). Mr Justice Leveson (nº 33) (BAILII). La norma que establece este principio
general es el artículo 24 de la Magistrates’ Courts Act 1980.
361
THE LORD CHIEF JUSTICE OF ENGLAND AND WALES. Practice Directions. Trial of Chil-
dren and Young Persons in the Crown Court. 16 de febrero de 2000 (disponible en internet:
www.hmcourts-service.gov.uk/cms/481.htm).
362
HOME OFFICE. LORD CHANCELLOR’S DEPARTMENT. The Youth Court 2001. The Changing
Culture of the Youth Court,. Good Practice Guide. Marzo de 2001. Página 9.
133 La mediación en el Derecho penal de menores
períodos, siendo apropiadas las interrupciones regulares; las togas y pelucas no
deben ser utilizadas salvo que el menor lo permita o el tribunal por fundadas
razones así lo acuerde, igualmente el personal de custodia no debe ir uniforma-
do y la presencia policial no debe ser reconocible salvo por fundadas razones; el
acceso al tribunal está restringido a un reducido número de personas con in-
mediato y directo interés
363
; por último, existen una serie de reglas relativas a la
información pública que puede suministrarse
364
.
En general, las normas procesales son sustancialmente las mismas que para
los adultos
365
. Destacar que el tribunal tiene la obligación de considerar la in-
formación disponible de la conducta del menor, su entorno, su historial acadé-
mico y médico y de incorporar informes sobre el modo de determinar el mejor
modo de actuación con el menor
366
. Las sentencias emitidas por la youth court o
por la magistrates’ court son apelables ante la Crown Court. Las sentencias dicta-
das por la Crown court son apelables ante la Court of Appeal (Criminal Division).
3.2.3. La fase de ejecución
En lo que concierne a la medida principal en medio abierto, la youth rehabili-
tation order, el apéndice 2 de la Criminal Justice and Immigration Act 2008 establece
el deber del responsible officer de advertir al menor en casos de incumplimiento,
describiendo las circunstancias del mismo, manifestando que estas son inacepta-
bles y que el infractor es susceptible de ser llevado ante un tribunal. Si, tras la ad-
vertencia, reitera los incumplimientos y no concurren circunstancias excepcio-
nales que la justifican, debe remitir informe al justice of peace que, a su vez, podrá
dirigirle una citación requiriéndole para comparecer o emitir una orden de de-
tención, bien ante la youth court (si es menor de 18), bien ante la magistrates’ court
(si es mayor) o, en determinados casos, ante la Crown Court. Estos tribunales pue-
den considerar la posibilidad de imponer una multa al menor (de 250 libras si es
menor de 14 años y de 1.000 en cualquier otro caso), de modificar los términos
de la orden sustituyendo o adicionando nuevos contenidos o reformular la sen-
tencia en cualquiera de las formas en la que lo podrían haber hecho en el mo-
mento de dictarla. Junto con los incumplimientos, el apéndice también regula
las facultades de revocación y de modificación de este tipo de órdenes.
El régimen en instituciones de seguridad custodiales está regido por diver-
sas normas
367
que pretenden acomodarse al sistema general establecido por la
363
Específicamente para las youth courts, artículo 47.2 de la Children and Young Persons
Act 1933.
364
Específicamente para las youth courts, artículo 49 de la Children and Young Persons Act
1933.
365
ASHFORD, Mark/CHARD, Alex/REDHOUSE, Naomi. Op. cit., página 352.
366
Tales informes se realizan por escrito con un formato predeterminado por los funciona-
rios del probation board, trabajadores sociales o miembros del youth offending team.
367
Young Offender Institution Rules 2000 (S.I. nº 3371) que ha sido objeto de modificaciones
posteriores, Prison Service Order 4950 (originalmente emitida en 1999, objeto de modificaciones
posteriores) y las National Standards for Youth Justice Services de 2004.
134 Carlos-Eloy Ferreirós – Ana Sirvent – Rafael Simons – Cristina Amante
Convención de Naciones Unidas. Señalar también, en este marco, la existencia
de un organismo denominado parole board for England and Wales, cuyos procedi-
mientos se rigen fundamentalmente por las Parole Board Rules 2004, que se ocu-
pa de evaluar el riesgo que presentan en general los delincuentes condenados a
penas privativas de libertad de larga duración a los efectos de la adopción de la
medida de libertad condicional cuyas competencias se extienden también a los
menores
368
.
Por último, señalar que el régimen de cancelación de los antecedentes pre-
senta singularidades, dado que siguen manteniéndose tras cumplir los 18 so-
metidos a un régimen de rehabilitación por el transcurso del tiempo regido
por la Rehabilitation of Offenders Act 1974 y también expresar que determinadas
infracciones, particularmente las de naturaleza sexual, están sometidas a regis-
tros especiales también aplicables para los menores
369
.
4. LA MEDIACIÓN
4.1. Advertencias y reprimendas
Se trata de un mecanismo de diversión que puede ser explicado como me-
canismo de prevención en vez de punitivo
370
. Aunque la policía ya practicaba
este sistema con anterioridad bajo la forma de amonestación (caution), régi-
men que sigue existiendo para los adultos, la regulación legal específica para
menores tuvo lugar con los artículos 65 y 66 de la Crime and Disorder Act 1998
que ha sufrido algunas modificaciones por la Criminal Justice and Immigration Act
2008
371
.
Las “reprimendas y advertencias” (reprimands and warnings) pueden impo-
nerse cuando un agente de policía tiene evidencia de que un menor ha cometi-
do una infracción, considera que existen suficientes pruebas para proceder, el
menor reconoce haber cometido la infracción ante el agente, se trata de un de-
lincuente primario y no ha recibido una amonestación condicionada previa-
368
Véase, en este sentido, Prison Service Order 6000 Parole, Release and Recall (versión de 31 de
marzo de 2005, que ha sido objeto de algunas modificaciones posteriores). Puede consultarse
también la página web del organismo (www.paroleboard.gov.uk).
369
Ampliamente, ASHFORD, Mark/CHARD, Alex/REDHOUSE, Naomi. Op. cit., páginas 628 y ss.
370
R (on the application of) v. Durham Constabulary & Anor [2005] UKHL 21 (17 March 2005)
(BAILII). La Baronesa Hale of Richmond expresaba sus dudas sobre este aserto dado que varios
de sus extremos pueden considerarse punitivos: afronta una elevada multa si vuelve a cometer un
delito, tiene que notificar a la policía su paradero durante un tiempo y sus datos figuran en regis-
tros informáticos a los cuales tiene acceso un elevado número de personas, si bien bajo circunstan-
cias sometidas a cuidadoso control (nº 45).
371
Artículo 48 y apéndice 9 (contiene modificaciones del artículo 65 e introduce los artícu-
los 66 A a 66 H relativos a la posibilidad de imponer amonestaciones condicionadas (young condi-
tional cautions).
135 La mediación en el Derecho penal de menores
mente y el agente de policía considera que no debe ser procesado ni debe ad-
ministrarse una amonestación condicionada.
La norma diferencia entre la reprimenda y la advertencia. Ambas se admi-
nistran en la comisaría o en lugar adecuado para ello
372
y, cuando el menor tie-
ne una edad inferior a 17 años, en presencia de su representante legal. En cual-
quier caso debe explicarle las consecuencias de ambas.
En el caso de una advertencia (warning) debe remitir al menor al Youth
Offending Team (YOT) que realizará una evaluación del menor y, salvo que no lo
considere oportuno, ajustará un programa de rehabilitación.
El artículo 56.2 de la Criminal Justice and Court Services Act 2000 modificó el
artículo 34.5 de la Police and Criminal Evidence Act 1984 (PACE) permitiendo a la
policía dejar en libertad provisional (police bail) a aquellos menores que podían
ser objeto de reprimenda o aviso bajo el artículo 65 de la Crime and Disorder Act
1998. Esto incluye la posibilidad de realizarlo para lograr el informe de valora-
ción del Young Offending Team
373
.
La posibilidad de lograr efectos restaurativos mediante esta figura ha sido
reconocida por los estándares nacionales del YJB, siendo posible la práctica de
reuniones que incluyan a los padres (restorative warning) y, si se estima apropia-
do, a las víctimas (full restorative meeting/conference)
374
. A las víctimas se les debe
dar la oportunidad de otorgar consentimiento informado a su participación en
el proceso
375
. Todos los contactos con las víctimas deben manejarse con sensibi-
lidad y debe obtenerse su consentimiento sin ningún tipo de presión en la poli-
cía para poder contactar con el YOT. En cualquier momento pueden cambiar
de opinión y pueden acudir a las citas con cualquier persona que consideren
apropiada para suministrarle apoyo si lo desean
376
.
Si el menor advertido comete una infracción dentro del plazo de dos años
posterior a esta, el tribunal no puede liberarle condicionalmente (conditional
discharge) salvo que estime que concurren circunstancias excepcionales que lo
justifican, razonándolo debidamente.
La reprimenda (reprimand) sólo tiene el efecto de ser registrada en los ar-
chivos policiales y poder ser citada en los procesos criminales posteriores en las
mismas circunstancias que una condena. Esto último también es aplicable a las
advertencias
377
y para el caso de los incumplimientos de los programas
378
.
372
Inicialmente sólo se administraba en las Comisarías pero se modificó el artículo 65.5.A
por la Criminal Justice and Courts Services Act 2000. La circular conjunta del Home Office y el YJB Fi-
nal Warning Scheme: Guidance for the Police and Youth Offending Teams de noviembre de 2002 señala
que no es apropiado administrarlas en la calle ni tampoco en el domicilio (página 19).
373
HOME OFFICE/YOUNG JUSTICE BOARD. Final Warning Scheme Guidance for the Police and
Youth Offending Teams. November 2002, nº 5.4, página 12.
374
HOME OFFICE/YOUNG JUSTICE BOARD. Final Warning…nº 9.24, página 19.
YOUTH JUSTICE BOARD. National Standards for Youth Justice Services 2004, páginas 35 a 38, nº 6.2.
375
HOME OFFICE/YOUNG JUSTICE BOARD. Final Warning…nº 6.15, página 14.
376
HOME OFFICE/YOUNG JUSTICE BOARD. Final Warning… nº 7.4 y 7.5, página 15.
377
Artículos 65.5.b y 66.5.b.
378
Artículo 66.5.c.
136 Carlos-Eloy Ferreirós – Ana Sirvent – Rafael Simons – Cristina Amante
La Criminal Justice and Immigration Act 2008
379
ha introducido la posibilidad
de imponer amonestaciones, anteriormente vedada por el artículo 65.8 bajo la
forma de youth conditional cautions. Para su imposición, debe tratarse de un de-
lincuente primario y cumplir cinco requisitos previstos en el actual artículo 66
B de la ley: que la persona autorizada (policía, investigador o facultada por el
fiscal) tenga pruebas de que el afectado ha cometido la infracción; que el fiscal
decida que estas son suficientes para procesar y que puede otorgarse una young
conditional caution; que el infractor reconozca la infracción; que le explique las
consecuencias al infractor y le avise de que el incumplimiento de las condicio-
nes puede dar lugar a que sea procesado (si el menor tiene menos de 16 años la
explicación debe realizarse en presencia de su representante legal); por últi-
mo, que firme un documento que contenga los detalles de la infracción, el re-
conocimiento de haberlos cometido, su consentimiento a la young conditional
caution, y las condiciones ligadas.
El artículo 66 A.2 expresa que las condiciones pueden tener uno o más de
los siguientes objetivos: facilitar la rehabilitación del infractor, asegurar que
realiza la reparación de la misma, el castigo del infractor. Las condiciones de ca-
rácter punitivo pueden ser: el pago de una multa (financial penalty) no superior
a 100 libras o que el infractor acuda a determinados lugares en determinados
tiempos fijados por el fiscal
380
.
Las condiciones deben seleccionarse para lograr uno o más de los objeti-
vos que prevé la ley. El informe del YOT suministrará información adicional
para asistir al fiscal en el logro de tales objetivos, teniendo en cuenta lo que se
conoce del menor y las circunstancias de la infracción. Al seleccionar las condi-
ciones, el fiscal debe considerar: 1) si es posible la reparación o compensación,
buscando a las posibles víctimas; 2) reflejar o asegurar el interés de estas o del
vecindario o comunidad (por ejemplo requiriendo al menor para que no acu-
da a un área determinada); 3) la práctica de procesos restaurativos o de repara-
379
Apéndice 9. La ley ha entrado en vigor por tramos y, respecto de este apéndice, empezó
sólo parcialmente a aplicarse a partir del 1 de febrero de 2009 en virtud de The Criminal Justice and
Immigration Act 2008 (Commencement No. 6 and Transitional Provisions) Order 2009. Statutory Instru-
ment nº 140.
380
Las condiciones de rehabilitación pueden incluir el asistir a programas de uso indebido
de drogas o cualquier otra del abanico de intervenciones disponibles para un YOT. Las condicio-
nes de rehabilitación pueden incluir las disculpas, reparación u otra manera de arreglar el daño
causado que sea aceptable para la víctima, incluyendo loa compensación económica. Si el infrac-
tor ha realizado un daño a la propiedad pública, la reparación puede adoptar la forma de trabajos
en beneficio de la comunidad. Las condiciones punitivas, pueden incluir la multa (como se expre-
sa en la ley) o servicios en beneficio de la comunidad por tiempo no superior a 20 horas o acudir a
lugares determinadas para desarrollar una actividad por período no superior a 20 horas. (MINIS-
TRY OF JUSTICE. DEPARTMENT FOR CHILDREN, SCHOOLS AND FAMILIES. Youth Conditional Caution Code
of Practice for 16 and 17 Year Olds. Consultation Paper [CP05/09] Published on 2 March 2009, páginas
11 y 12, nº 7.2 a 4. La ley de 2008 expresa que esta figura debe estar regida por un código de prác-
tica que entrará en vigor con aprobación de las dos Cámaras parlamentarias, previamente, el Se-
cretario de Estado, preparará y publicará un borrador. La idea que recoge este borrador es que
esta figura se implante inicialmente en menores de 16 y 17 antes de extenderla a los de 10 a 15).
137 La mediación en el Derecho penal de menores
ción que pueden tener un impacto positivo en la comunidad o individuos afec-
tados; 4) la imposición de una multa puede ser utilizada para castigar al
infractor y prevenir futuras infracciones. La participación en procesos restaura-
tivos puede ser utilizada tanto para identificar las condiciones apropiadas a
adoptar como ser considerada como condición en sí misma, siendo de mucha
utilidad el informe del YOT en este particular. Las víctimas sólo participarán en
tales procesos si acceden a ello
381
.
4.2. Órdenes de remisión
Fueron introducidas por la Youth Justice and Criminal Evidence Act 1999 y ac-
tualmente reguladas por la Powers of Criminal Courts (Sentencing) Act 2000
382
. Los
artículos 35 a 37 de la Criminal Justice and Immigration Act 2008 han introducido
también algunas modificaciones en el sistema general
383
ampliando las cir-
cunstancias en las cuales un tribunal puede o debe realizar la orden y facultán-
doles para ampliar o revocarla en interés de la justicia. Asimismo se ha emitido
una guía conjunta por el Ministerio de Justicia y el Youth Justice Board.
384
La ley fija las condiciones en las cuales los tribunales pueden remitir a los
denominados youth offender panels a aquellos menores que cumplen las circuns-
tancias previstas en la ley que pueden ser imperativas o discrecionales. El tribu-
nal no puede emitir esta orden si, para el caso concreto, el contenido de la sen-
tencia es imperativo, si considera que debe proponer una pena privativa de
libertad o una orden de hospitalización para pacientes con enfermedad men-
tal, o si es procedente liberarle por completo (absolute discharge) en el caso de
infracciones menores.
Las condiciones para su adopción son que la infracción lleve aparejada
pena de prisión, que el infractor se haya declarado culpable y que no haya sido
condenado con anterioridad. Con carácter discrecional, cuando el infractor
no las reúna, puede emitirse si ha sido condenado en una sola ocasión pero no
fue remitido con anterioridad a un youth offender panel o, si ha sido condenado
en más ocasiones, el YOT o personal encargado de la probation recomienda al
tribunal que sea remitido si concurren circunstancias excepcionales que lo jus-
tifican, pudiendo emitir el tribunal una segunda orden.
381
MINISTRY OF JUSTICE. DEPARTMENT FOR CHILDREN, SCHOOLS AND FAMILIES. Youth Conditio-
nal Caution Code of Practice… páginas 13 y 14, nº 8.6 y 8.8.
382
Parte III, artículos 16 a 32 y apéndice 1.
383
La entrada en vigor de estas disposiciones tuvo lugar el 27 de abril de 2009, merced a The
Criminal Justice and Immigration Act 2008 (Commencement No. 7) Order 2009, Statutory Instrument nº
860.
384
MINISTRY OF JUSTICE (DEPARTMENT FOR CHILDREN, SCHOOLS AND FAMILIES)/YOUTH JUS-
TICE BOARD. Referral Order Guidance. Guidance for the courts, Youth Offending Teams and Youth Offender
Panels (mayo de 2009). Disponible en internet: www.justice.gov.uk/guidance/referral-orders.htm
(sustituye a la anterior de febrero de 2002).
138 Carlos-Eloy Ferreirós – Ana Sirvent – Rafael Simons – Cristina Amante
La orden debe especificar el YOT responsable de su implantación, reque-
rir al infractor para acudir a las reuniones que el youth offender panel establezca y
el período de duración del contrato que se establezca entre este último y el in-
fractor (que no puede ser inferior a tres meses ni superior a 12, en función de la
gravedad de la infracción
385
). Si el tribunal emite una orden de estas caracterís-
ticas, no puede imponerle conjuntamente otras medidas punitivas, ni siquiera
la multa.
El tribunal puede ordenar a los padres o guardadores que acudan a las re-
uniones del youth offender panel
386
salvo que lo considere irracional. Si los padres
incumplen este deber puede emitirse una parenting order cuyo incumplimiento
puede acarrear sanciones penales.
El YOT tiene diferentes responsabilidades en este ámbito relativas a la ela-
boración de informes para la emisión de la orden, designación de los compo-
nentes del youth offender panel, contacto con las víctimas y seguimiento de los
contratos.
El youth offender panel está compuesto por un miembro del YOT y por dos
miembros designados que no sean componentes del YOT (voluntarios mayores
de 18 años que sean representativos de la comunidad local)
387
.
La actuación del youth offender panel debe regirse por los principios de la justi-
cia restaurativa
388
. Debe permitir a los infractores tomar responsabilidad de su ac-
ción, realizar una reparación y permitir su reintegración. Las víctimas tienen que
tener la oportunidad de participar activamente en la resolución, conforme a los
principios del consentimiento informado. Los contactos con la víctima se reali-
zan conforme a normas preestablecidas y por personal especializado que les ex-
plicará las circunstancias del proceso y las posibles alternativas. Posteriormente
también les tendrán informados del contenido y de los progresos alcanzados por
el infractor. La víctima tiene derecho a soporte tanto de organismos instituciona-
lizados como de sus familiares o allegados. Puede decidir no estar presente en las
reuniones con diferentes alternativas de representación por persona de con-
385
La orden normalmente se realiza por un período entre 3 y 5 meses para infracciones que
el tribunal considera relativamente menores, entre 5-7 para aquellas que presentan un nivel me-
dio de gravedad y entre 7-9 para aquellas que el tribunal considera de relativa alta gravedad. Para
la determinación del nivel a aplicar, el tribunal puede auxiliarse de la Parte 2 del Youth Court Bench
Book realizado por el Judicial Studies Board que facilita indicaciones sobre el nivel de gravedad de
las infracciones (disponible en internet: www.jsboard.co.uk). SENTENCING GUIDELINES COUNCIL.
Overarching Principles – Sentencing Youths…, página 13 (apartado 8.5).
386
Artículo 20.
387
MINISTRY OF JUSTICE (DEPARTMENT FOR CHILDREN, SCHOOLS AND FAMILIES)/YOUTH JUS-
TICE BOARD. Referral Order Guidance… (5). El documento especifica las condiciones que deben re-
unir los miembros voluntarios del panel (motivación, buen carácter, habilidades de comunica-
ción, temperamento razonable, compromiso y fiabilidad, páginas 22 y 23, apartado 5.2). La
designación suele hacerse por períodos de tres años (apartado 5.4) y no es compatible con la pre-
via comisión de ciertas infracciones penales (apartados 5.7 a 5.9). Se les facilita un período de pre-
paración.
388
MINISTRY OF JUSTICE (DEPARTMENT FOR CHILDREN, SCHOOLS AND FAMILIES)/YOUTH JUS-
TICE BOARD. Referral Order Guidance…,página 9 (1.7) y página 29 (6.1).
139 La mediación en el Derecho penal de menores
fianza o por formulación escrita de peticiones
389
. Todos los contratos deben te-
ner un elemento de reparación (directa o indirecta). Si la víctima es menor de
edad, deben tomarse especiales precauciones, recabando el consentimiento de
los representantes legales y estableciendo elementos de soporte adicional. Los
YOT tienen especiales obligaciones de revisión y actualización de protocolos
con los servicios locales de atención a la víctima y de realizar comprobaciones
regulares de la opinión de las víctimas, experiencia y satisfacción alcanzada con
este tipo de medidas.
La convocatoria de la primera reunión debe realizarse dentro de los 20
días siguientes a la emisión de la orden
390
. A la reunión puede ser invitada cual-
quier persona que se estime que puede tener buena influencia sobre el me-
nor
391
. El objetivo de esta reunión es obtener un acuerdo con el infractor sobre
el programa de comportamiento cuyo propósito es evitar la reincidencia. Los
términos del programa son amplios (artículo 23.2), se centran principalmente
en los aspectos de reparación y elaboración del programa de intervención
392
que incluyen: a) la realización de reparación (financiera o de otro tipo)
393
; b)
acudir a sesiones de mediación con la víctima u otra persona; c) desarrollo de
trabajos en beneficio de la comunidad; d) permanencia en el domicilio en los
momentos que se especifique; e) asistencia a la escuela u otras actividades for-
mativas; f) participación en las actividades que se especifiquen (como, por
ejemplo, aquellas destinadas a atender el comportamiento o referentes a la re-
habilitación de personas drogodependientes); g) presentación en los lugares y
tiempos que se especifiquen; h) alejamiento de determinados lugares o perso-
nas; i) permitir la supervisión y registro del cumplimiento del infractor con el
programa. No puede incluir el seguimiento electrónico del menor ni limita-
ción física de sus movimientos (artículo 23.3). El contenido le será explicado y
el contrato escrito (youth offender contract) será firmado por el menor.
Si no se llega a un acuerdo o el menor no acude a la primera reunión sin
causa que lo justifique, el youth offender panel puede cesar la actuación y remitir
de vuelta al menor al tribunal.
389
MINISTRY OF JUSTICE (DEPARTMENT FOR CHILDREN, SCHOOLS AND FAMILIES)/YOUTH JUS-
TICE BOARD. Referral Order Guidance…,página 30 (6.9).
390
YOUTH JUSTICE BOARD. National Standards for Youth Justice Services 2004, página 50, nº 8.22.
391
Artículo 22.4.
392
MINISTRY OF JUSTICE (DEPARTMENT FOR CHILDREN, SCHOOLS AND FAMILIES)/YOUTH JUS-
TICE BOARD. Referral Order Guidance…,página 39 (8.18). Se prevé también el aseguramiento de los
percances que, para infractor, víctima o terceros, pueda darse por el desempeño de las actividades
(página 44, nº 8.43. y 8.44).
393
La reparación debe realizarse, en la medida de lo posible, conforme a los deseos de la víc-
tima, dentro de la proporcionalidad, y pueden incluir una explicación, una disculpa (verbal o es-
crita) y una compensación, incluida la financiera, por el daño causado (MINISTRY OF JUSTICE (DE-
PARTMENT FOR CHILDREN, SCHOOLS AND FAMILIES)/YOUTH JUSTICE BOARD. Referral Order
Guidance…,página 40, apartado 8.21). No debe utilizarse la reunión, sin embargo, como un “nue-
vo juicio”. Los hechos del caso deben ser aceptados como se dirimieron por el tribunal, concen-
trándose en las consecuencias de la infracción para la víctima y la comunidad y en la reparación y
eliminación del riesgo de reincidencia (8.4).
140 Carlos-Eloy Ferreirós – Ana Sirvent – Rafael Simons – Cristina Amante
Los progresos del menor son evaluados mediante informes del YOT y me-
diante reuniones posteriores del panel. Al finalizar el período, el panel debe rea-
lizar una última reunión para decidir si el cumplimiento ha sido adecuado (en
cuyo caso finaliza la orden) o no lo ha sido (en cuyo caso debe remitirlo nueva-
mente al tribunal)
394
. Puede, en atención a los buenos progresos alcanzados,
remitirse el asunto al tribunal para revocación temprana de la orden o tam-
bién, si se estima necesario en el caso concreto, solicitar una prórroga de la mis-
ma por tiempo que no supere un máximo de 3 meses, sin que pueda exceder la
suma del período de 12 meses establecido como máximo legal para la orden
395
.
También puede acordarse por el panel una variación del contrato si concurren
dificultades en alguno de sus contenidos, si ha sucedido un cambio de circuns-
tancias que lo justifican o se estima que el contrato elaborado resulta excesiva-
mente oneroso
396
.
El tribunal (youth court, salvo que sea mayor de 18, en cuyo caso se remitirá
a la magistrates’ court) comprobará la extensión de los incumplimientos previa
audiencia y consideración de los informes remitidos. Si se estima que la devolu-
ción está justificada, la orden se revocará y se producirá una nueva redacción
de la sentencia que podrá contemplar todas las posibilidades originales. Cabe
apelación ante la Crown Court. Si se estima que la devolución no está justificada
o que los incumplimientos no deben dar lugar a la revocación, se requerirá al
panel para la continuación del contrato. Durante la pendencia del procedi-
miento, el contrato sigue en vigor.
Sobre su aplicación práctica, bastante importante en el terreno de la justi-
cia de menores, como luego veremos, parece que en general los menores cum-
plen con los requerimientos de los contratos pero que la participación de las
víctimas es reducida y que sólo en alrededor de un 28% de los casos se observó
algún tipo participación de estas. La mayor parte de los casos se sustancian me-
diante formas similares a las de reparación indirecta (bajo fórmulas como servi-
cios en beneficio de la comunidad) y cartas de disculpa. La mayor parte de las
órdenes se adoptan ante infracciones menores lo que origina el cuestiona-
miento de si habría sido sólo preciso el conditional discharge
397
.
4.3. Órdenes de reparación
Fueron introducidas por la Crime and Disorder Act 1998 (artículos 67 y 68).
Se estimaba que, al permitir al infractor asumir alguna forma de actividad de
reparación práctica que beneficiara a la víctima, esta última obtendría una me-
jor percepción de las razones de la infracción cometida y, por ello, sería capaz
de llevar a término el asunto de modo más sencillo. La reparación también ayu-
394
Artículo 27.
395
Artículo 27 B.
396
MINISTRY OF JUSTICE (DEPARTMENT FOR CHILDREN, SCHOOLS AND FAMILIES)/YOUTH JUS-
TICE BOARD. Referral Order Guidance…,página 47, apartado 9.13.
397
SMITH, Roger. Youth Justice Ideas.. Páginas 123 a 125.
141 La mediación en el Derecho penal de menores
daría al infractor a darse cuenta de la angustia e inconveniencia de su acción,
aceptar la responsabilidad por la misma y tener la oportunidad de corregirla di-
rectamente con la víctima o con la comunidad
398
.
El artículo 73.1 de la Powers of Criminal Courts (Sentencing) Act 2000 señala
que cuando un menor de 18 años ha sido condenado por una infracción distin-
ta de aquellas que tienen un contenido imperativo, el tribunal puede requerir-
le para realizar una reparación especificada en la orden a persona o persona
concretas o a la comunidad en su conjunto. La reparación a la que se refiere
este artículo es aquella diferente al pago de una compensación económica.
El tribunal no debe emitir una orden de estas características al mismo
tiempo que una medida custodial, una medida comunitaria o una orden de re-
misión. No hay inconveniente, sin embargo, en que se realice conjuntamente
con una orden de compensación
399
.
Antes de proceder el tribunal debe procurarse un informe de un agente de
probation, trabajador social o miembro del YOT que especifique el tipo de traba-
jo que está disponible para el menor infractor y la actitud de la víctima o vícti-
mas a los requerimientos propuestos para ser incluidos en la orden
400
.
Los requerimientos concretos deben ser de tal naturaleza que, en opinión
del tribunal, sean proporcionales con la gravedad de la infracción
401
. La orden
no puede contener trabajo por tiempo superior a un máximo de 24 horas en to-
tal y reparación que no se realice sin el consentimiento de la persona a benefi-
ciar por el mismo
402
. La reparación será supervisada por un responsible officer
(agente de probation, trabajador social o miembro del YOT) y debe efectuarse
en el período de tres meses desde la fecha de la emisión de la orden
403
.
El responsible officer debe contactar con la víctima dentro de los cinco días la-
borables siguientes a la emisión de la orden para discutir los particulares de la
reparación. El consentimiento de las víctimas que quieran aceptarla debe darse
por escrito
404
. Una vez los particulares de la reparación estén concertados, de-
398
HOME OFFICE. Reparation Orders: Full Guidance (The Crime and Disorder Act). 2 de junio de
2000. (apartado 2.3) (disponible en internet en la página web de la Home Office: www.police.ho-
meoffice.gov.uk).
399
HOME OFFICE. Reparation Orders: Full Guidance ... (apartado 3.11). La compensation order se
corresponde con una compensación económica por los daños personales, pérdida o daños mate-
riales derivados de la infracción o la realización de gastos por funeral o pérdidas referentes a una
muerte causada por la misma diferentes a la muerte debida a accidente de tráfico, conforme al ar-
tículo 130 de la Powers of Criminal Courts (Sentencing) Act 2000. El artículo 137 de la ley
permite la imposición a los padres o representantes legales. Situación que se pro-
dujo en el 37% de los casos de 2007 y que es notoriamente superior en la franja de
10 a 14 años (58%). MINISTRY OF JUSTICE. Sentencing Statistics, 2007. England and Wales. Statistics
Bulletin (Revised edition published 26 June 2009), página 83.
400
Artículo 73.5.
401
Artículo 74.2.
402
Artículo 74.1.
403
Artículo 74.8.
404
YOUTH JUSTICE BOARD. National Standards for Youth Justice Services 2004, página 52, nº 8.32.
142 Carlos-Eloy Ferreirós – Ana Sirvent – Rafael Simons – Cristina Amante
ben recogerse por escrito y facilitarse una copia al menor infractor y a la vícti-
ma
405
.
Los tribunales tienen una gran flexibilidad a la hora de decidir la naturale-
za de la reparación que debe ser aplicada. Pueden adoptar (y combinar) dife-
rentes formas como las cartas de disculpa, las reuniones de tipo restaurativo
(donde son discutidas la naturaleza y consecuencias de la infracción y el menor
infractor se disculpa directamente con la víctima) o algunas horas de la semana
de actividad práctica que beneficien a la víctima o a la comunidad. En la medi-
da de lo posible, la naturaleza de la reparación debe estar ligada a la infracción
o al tipo de infracción para la cual la reparación está vinculada
406
.
Aunque se reconoce que supone un importante paso dentro de los inten-
tos por acercarse a los enfoques restaurativos, junto con su escaso uso por los
tribunales, se han señalado diversos problemas en el ámbito de su aplicación
práctica. Particularmente se ha expresado preocupación por las circunstancias
referentes a la posición y trato de las víctimas, las presiones sobre el YOT para
evitar retrasos que impiden disponer del tiempo necesario que el contacto con
las víctimas requiere, si tienen verdadero sentido restaurativo algunas de las ac-
tividades de reparación, el peligro de caer en la rutina a expensas de las circuns-
tancias y necesidades individuales y las consecuencias de establecer un sistema
coercitivo
407
.
4.4. Las cifras
A 30 de junio de 2009 la población total que permanecía en prisión ascen-
día a 83.454 personas, mayoritariamente de sexo masculino. Los menores de
edad de 15 a 17 años que permanecían en prisión ascendieron a 2.102 (543 en
medida cautelar y 1.559 con sentencia) de los cuales sólo 54 eran de sexo feme-
nino, siendo notoriamente inferior a los 2.527 del mismo período de 2008. A
ellos hay que añadir los que se encuentran en Secure Training Centres (260) y los
que se encuentran en Secure Children’s Homes (180)
408
.
El número total de personas sentenciadas en 2007 ascendió a 1.117.283 de
las cuales sólo el 7% (97.387) eran menores de 10-17 años. El número de meno-
res sentenciados se ha elevado un 3’8% desde 2006 y un 23’1% desde 1997.
Aunque los números son relativamente pequeños, se ha apreciado un impor-
tante aumento de menores de sexo femenino entre estos años
409
.
405
YOUTH JUSTICE BOARD. National Standards for Youth Justice Services 2004, página 52, nº 8.33.
406
HOME OFFICE. Reparation Orders: Full Guidance ... (apartado 6).
407
SMITH, Roger. Youth Justice Ideas.. Página 121.
408
MINISTRY OF JUSTICE. Population in custody monthly tables June 2009 England and Wales. Statis-
tics bulletin (Published 31 July 2009) (disponible en internet: www.justice.gov.uk/publications/
populationincustody.htm)
409
MINISTRY OF JUSTICE. Sentencing Statistics, 2007. England and Wales. Statistics Bulletin (Revi-
sed edition published 26 June 2009), página 14.
143 La mediación en el Derecho penal de menores
Dentro de este elenco, fueron totalmente liberados (absolute discharge)
2.969 menores, lo fueron condicionalmente (conditional discharge) 9.238, reci-
bieron una multa 10.453, una sentencia comunitaria 66.007, custodial 5.830 y
2.889 obedecieron a otras medidas
410
. A lo largo de la última década se observa
una clara disminución del conditional discharge y de las multas y un importante
aumento de las medidas comunitarias. La inmensa mayoría de los asuntos fue-
ron llevados en las youth courts y sólo un pequeño porcentaje en las crown courts
(2.466).
El número de menores sentenciados a life imprisonment ascendió a 26 (sólo
3 de sexo femenino), número que se ha mantenido relativamente estable des-
de 1997
411
.
Dentro de las medidas comunitarias (téngase en cuenta que anteriormen-
te la actual medida única estaba dividida en varias) destaca la importante pre-
sencia de la referral order (orden de remisión) respecto de las restantes (32.142
casos del total de 66.007) en progresivo incremento desde su implantación y la
mucho más reducida presencia de la orden de reparación (4.055 casos)
412
.
En lo que concierne al marco prejudicial, es de señalar que en el período
2007/2008, se emitieron un total de 89,554 medidas de este tipo, correspon-
diendo 56,240 a police reprimands, 14,569 a final warnings sin intervención y
18,745 a final warnings con intervención
413
.
Con sus defectos y sus críticas, las medidas que contienen elementos de
mediación y restaurativos tienen importante presencia en el marco del Dere-
cho Penal de Menores en Inglaterra y Gales. El Young Justice Board y el propio
Gobierno británico han reconocido su importancia y su compromiso en su de-
sarrollo
414
.
410
MINISTRY OF JUSTICE. Sentencing Statistics, 2007. .., página 29.
411
MINISTRY OF JUSTICE. Sentencing Statistics, 2007. .., página 44.
412
MINISTRY OF JUSTICE. Sentencing Statistics, 2007. .., página 75.
413
YOUTH JUSTICE BOARD. Youth Justice – Annual Workload Data 2007/08 (2009), página 23
(disponible en internet: www.yjb.gov.uk/publications).
414
Véanse, por ejemplo, YOUTH JUSTICE BOARD. Developing Restorative Justice An Action Plan
(2006) y SHERMAN, Lawrence W./STRANG, Heather/ NEWBURY-BIRCH, Dorothy. Restorative Justice.
YJB (2008). Durante 2006/7 se refiere la participación de 17.728 víctimas en procesos restaurati-
vos, expresando el 97% de ellas su satisfacción por el mismo (HM GOVERNMENT. Youth Crime Action
Plan 2008, página 10, nº 32).