PROGRAMAS ABA EN RETRASO DE DESARROLLO

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Uso de agendas individualizadas como un componente de Apoyo Conductual Positivo para estudiantes con RD.
Prohibida su reproducción total o parcial.


Used individualized schedules as a component of positive
behavioral support for students with developmental disabilities.

B. Mesibov, D.M. Browder y C. Kirkland. Journal of Positive Behavioral Interventions. Vol. 4. N. 2. 2002.

Traducción: Sofía Baroni. Pasante de Psicología. Año 2006. Grupo “Alter”. Revisión: Lic. Claudio M. Trivisonno.



Introducción .................................................................................................................................................. 1
Uso del programa de tarjetas para disminuir los problemas de conducta en el paso de una actividad a otra. .. 2
Enseñar a realizar actividades independientes unas de otras. .................................................................... 2
Enseñar a realizar tareas complejas en el trabajo o rutinas escolares predeterminadas. .............................. 2
Enseñar a organizar el tiempo libre. ....................................................................................................... 3
Enseñar a descifrar y entender los símbolos de las tarjetas. ...................................................................... 3
Enseñar el uso de tarjetas para iniciar una actividad ................................................................................ 4
Problemas y necesidades para las futuras investigaciones ............................................................................. 4

Introducción
Una parte importante del control de comportamiento positivo es el uso de estrategias de predicción que previene
la ocurrencia de problemas de comportamiento. Este artículo se refiere al uso de estrategias de predicción.

El plan de apoyo/mantenimiento de conductas positivas se focaliza en intervenciones y estrategias destinadas a
prevenir los problemas de comportamiento y a enseñar formas alternativas, más apropiadas, de conducta.

Las estrategias de predicción son usadas para modificar los antecedentes inmediatos de una conducta que crean
la ocasión para generar problemas.

Una estrategia de predicción que puede ser usada para modificar los problemas que se generan en el paso de
una actividad a otra es utilizando tarjeras/programa individualizadas. Las investigaciones realizadas al respecto
encontraron muchos beneficios en esta estrategia. Se ha utilizado este tipo de programa/tarjetas para cambiar
actividades, realizar encadenamientos de respuestas sin la ayuda del adulto, mejorar la generalización de
aprendizajes a nuevas actividades, aumentar la motivación en las actividades y disminuir los problemas de
comportamiento.

Se recomiendan ciertas cuestiones a tener en cuenta a la hora de diseñar un programa para minimizar
problemas de comportamiento desafiante. Estas recomendaciones incluyen: darle consideración al tiempo
(cronometrar) de las actividades, a la forma de las actividades, al orden (modelo) de sucesión de las actividades,
incorporar preferencias (es decir que el individuo en cuestión pueda elegir qué es lo que quiere realizar dentro de
una serie de opciones) siempre que sea posible.

En algunos estudiantes el comportamiento disruptivo puede estar relacionado con una falta de predicción de las
rutinas del día.
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Se realizaron estudios con dos grupos: uno, con adolescentes con autismo cuyas actividades diarias podían ser
predecidas, mientras que en el otro grupo las actividades diarias no podían serlo. Tras este estudio se observo
que los problemas de comportamiento eran mayores cuando las actividades eran impredecibles y disminuían casi
a cero cuando las actividades podían ser predecidas con el uso de tarjetas.

Primero, y antes de enseñar el uso de tarjetas, es necesario fijar los objetivos de la aplicación. La introducción de
esta estrategia puede tener varios motivos: disminuir los problemas de conducta que existen en el paso entre una
actividad a otra (transiciones), realizar una serie de tareas de manera independiente, seguir una secuencia de
acciones/actividades en la escuela o en el trabajo, enseñar a organizar y manejar el propio tiempo libre, etc. Es
así que la forma en que las tarjeras/programa sean usadas puede ir variando según el objetivo que nos
proponemos.
Uso del programa de tarjetas para disminuir los problemas de
conducta en el paso de una actividad a otra.
Se describe un caso de un niño de 3 años con comportamiento disruptivo con conductas tales como llorar, pegar,
gritar, morder. El análisis funcional reveló que el cambio de una actividad a otra era generalmente el antecedente
de este tipo de comportamiento (es decir las transiciones). La maestra ayudó al niño a aprender a usar un
pizarrón/tabla con tarjeras/programa, enseñándole que después de cada actividad debía ir al pizarrón/tabla,
tomar la tarjeta siguiente y llevarla a una actividad que tenga una tarjeta con la misma imagen. Luego debía
depositarla en una caja/recipiente dispuesta para ello. Paralelamente se le había enseñado que cuando la
maestra prendía y apagaba la luz del aula, esta era la señal para el cambio de actividad. Por lo tanto cada vez
que esto ocurría el niño debía dirigirse al pizarrón/tabla para buscar la tarjeta siguiente. Si lo hacía bien recibía
un refuerzo. Esta intervención casi eliminó el comportamiento disruptivo del niño durante las transiciones.
Enseñar a realizar actividades independientes unas de otras.
Se realizó una investigación en la que se enseñó a una adolescente a utilizar tarjetas para organizar sus
actividades de la tarde. Por ejemplo: una niña llegaba de la escuela a las 3 de la tarde, entonces debía agarrar
un álbum de fotos ya preparado para ella con fotos de diferentes actividades y elegir la actividad que quería
realizar ella. Cada página del álbum tenía una ficha pegada. Ella tenía que agarrar la foto de la actividad,
hacer la actividad y sacar la ficha una vez que había realizado a la actividad. Cuando tenía 15 fichas podía
cambiarlas por algún ítem deseado.

En otra investigación se enseñó a niños con autismo a mejorar sus habilidades para realizar actividades de la
vida diaria, de modo tal que las puedan realizar por sí mismos. El programa consistía en tarjetas con imágenes
relacionadas con cada paso de la actividad (por ejemplo imagen de un objeto utilizado en la actividad). Las
tarjetas estaban ubicadas en un libro de fotos. Las actividades consistían en poner la mesa, tender la cama, lavar
la ropa, vestirse, servirse algo para tomar.
Enseñar a realizar tareas complejas en el trabajo o rutinas escolares
predeterminadas.
En las experimentaciones al respecto se enseñó a unos empleados a leer tarjetas con palabras (dispuestas en
secuencias) para realizar las tareas del trabajo. Primero aprendieron a leer las palabras a través de muchos
ensayos, fuera del horario de trabajo y luego aprendieron a usarlas dentro del trabajo. También se los entrenó
en el uso de auto instrucciones y auto evaluaciones.

Este mismo tipo de estrategia se utilizó para enseñar a completar rutinas diarias. El programa consistía en
láminas con ilustraciones de cada paso que tenía que realizar un sujeto para salir de la cama y vestirse. Cada
vez que completaba un paso, sacaba la ilustración y continuaba con la siguiente. Esto se realizó junto a otras
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clases de apoyo por ejemplo: simplificaciones en el ropero para que le sea más fácil buscar la ropa que iba a
ponerse.

También se puede utilizar en la escuela. En estudios realizados se utilizaron asistentes para ayudar a los niños
con problemas del desarrollo. ¿Cómo los ayudaban? Por ejemplo se les mostraba tarjetas con la secuencia para
prepararse para empezar la clase (poner el lápiz en el pupitre, sacar el cuaderno, etc.), para ir al buffet y para
volver a la clase.
Enseñar a organizar el tiempo libre.
Se utilizo el juego de roles para practicar la elección de imágenes sobre diferentes actividades, después las
ponían en un libro (destinado para ellos) y luego tenía que determinar que iba a necesitar para realizar esa
actividad (por ejemplo llamar por teléfono a un amigo).

El entrenamiento en este tipo de programas provee un útil formato para reforzar las habilidades de
autodeterminación. La autoderteminación incluye habilidades para: tomar dediciones, resolver problemas,
realizar autoinstrucciones y autoobservaciones, proponerse metas y lograrlas, etc.

Los componentes a ser enfatizados en el entrenamiento en auto-determinación dependen de los objetivos que uno
se proponga.

Por ejemplo si queremos enseñar a alguien a organizar su propio tiempo libre podríamos centrarnos en estos
objetivos: tomar dediciones (que cosa es la que quiero hacer), fijar metas y lograrlas (cuando voy a querer
hacerlo) y resolución de problemas (a quién voy a necesitar para realizar esta actividad / a quién tendré que
llamar para que me ayude).
Enseñar a descifrar y entender los símbolos de las tarjetas.
Algunos investigadores utilizaron tarjetas, esta vez no con dibujos sino con palabras (para enseñar secuencia de
tareas en el trabajo, previo aprendizaje fuera del horario de trabajo).

También se enseñó a asociar objetos con actividades. Por ejemplo: antes de ir a jugar al fútbol el terapeuta decía
“mostrame que necesitas para jugar al fútbol” y modelaba el señalamiento de la imagen que tenía una pelota
(teniendo tres opciones/tarjetas diferentes). Primero modelaba no esperando respuesta alguna por parte del
paciente (tiempo de retraso igual a 0). Después esperaba 2 segundos antes de modelar la respuesta correcta,
después 4 segundos y así hasta que el paciente aprendía la respuesta correcta. Después preguntaba “¿qué
quieres hacer?” y si señalaba la pelota estaba claro que había entendido el símbolo.
Otra alternativa es enseñarles el significado de los símbolos en el contexto de una actividad. Se les enseña a
cambiar una tarjeta-símbolo por una actividad deseada. En clases esto se suele usar para los periodos de
descanso, y en estos casos los niños no dan una tarjeta al adulto sino que la unen o emparejan con otra igual o
similar puesta en un recipiente o pizarrón.

Hay diferentes formas de organizar las tarjetas. Por ejemplo: Las tarjetas más simples son aquellas en las cuales
el paciente solo tiene que atender a una señal por vez para determinar qué viene después.
Cuando se usa un álbum de fotos los pacientes sacan una tarjeta para una actividad y cuando regresan a
ponerla nuevamente en el álbum dan vuelta la página y solo así ven la actividad siguiente (utilizando una
actividad por página).
Cuando se utilizan tarjetas con palabras los sujetos realizan toda la actividad indicada con la palabra y a
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medida que la realizan la tachan y pasan a la siguiente.
Enseñar el uso de tarjetas para iniciar una actividad
Algunos sujetos necesitan aprender el significado de las tarjetas y otros necesitan aprender a empezar a realizar
una acción después de haber leído o mirado la tarjeta. En un estudio se utilizó la estrategia de autoinstrucciónes:
“Hice-después-ahora”.
En una simulación del comienzo del día de trabajo los sujetos leían la tarjeta-palabra “bolsa”, que significa llenar
las bolsas del cajero, iban al lugar donde se desarrollaba la actividad y demostraban lo que tenían que hacer.
Después decían “yo hice bolsas”, “después barrer”, “ahora voy a barrer”. Después de ensayarlo con las tarjetas,
practicaban las autoinstrucciones en el día de trabajo.
También en algunos casos es necesario que puedan predecir el tiempo que les llevará hacer la actividad. Por eso
se suele utilizar un “sistema de trabajo, en el que se le ofrece al sujeto cinco tipos de información diferentes: qué
tiene que hacer, cuándo trabajo necesita para hacerlo, cuándo éste va a ser terminado, y que viene después.
Por ejemplo para un alumno que tiene que realizar tres actividades en la clase de matemáticas, la maestra podría
ordenarlas en 3 folios diferentes. Los pone en un estante en fila. En el último folio hay una tarjeta-pase para el
recreo, que es la señal para el estudiante de que tiene tiempo libre. Primero completa la primera hoja y la pone
en una caja/recipiente para los trabajos terminados, después completa la segunda y así hasta que llega al pase
para el recreo.
Problemas y necesidades para las futuras investigaciones
Las investigaciones futuras deberían dar respuesta a los interrogantes sobre qué tipos de personas son más aptas
para beneficiarse con este programa y qué formas de presentación y utilización son más apropiadas y para qué
grupos. Aún no se han llevado a cabo investigaciones consistentes que comparen los efectos de la aplicación de
estas estrategias de predicción para actividades independientes versus utilizadas dentro de un programa de
soporte de comportamiento positivo.
Una cuestión interesante, pero aún no consistentemente investigada es poder combinar el seguimiento de una
secuencia de tarjetas predeterminadas (que el sujeto no pueda elegir) y otras actividades con tarjetas, las cuales
pueda elegir, ya sea elegir qué hacer (por ej. en el tiempo libre, recreo) o el orden en que quiera realizar las
actividades (por ejemplo las 3 tareas de matemáticas). Investigaciones en este punto son necesarias para
determinar cómo personas con problemas de comportamiento responden a estas estrategias que incluyen
elección y no elección de secuencias de acción.
Por otro lado las actividades que a los niños no les resultan reforzantes o tiempos de trabajo en clase demasiado
prolongados, pueden contribuir a empeorar el rendimiento y la conducta. Por eso es necesario investigar sobre
cómo trabajar con las necesidades y preferencias de los estudiantes.