CARACTERÍSTICAS DE LA SOCIEDAD SECRETA ABAKUA

Como puede apreciarse en lo anteriormente expresado, la sociedad secreta ABAKUA no constituye
una institución única y homogénea. Es un nombre genérico con que se denomina a un conjunto de
grupos independientes conocidos por "juegos" o "ponencias" que existen en las ciudades de La
Habana (Regla y Guanabacoa, principalmente), Matanzas y Cárdenas; la independencia de las
"potencias" tiene un amplio margen de expresiones que van desde los nexos históricos entre
"juegos" (especialmente cuando por crecimiento de uno de éstos se divide, dando lugar a un
"juego-hijo" que es independiente del primero pero que respeta la condición del "juego" original)
hasta la hostilidad ancestral entre otros que fueron la causa de verdaderas guerras entre
"potencias" desarrolladas sangrientamente aun en la primera mitad de nuestro siglo.
Cada "juego" o "potencia" está integrada por lo menos de 12 miembros, pudiendo alcanzar cifras
superiores a 100.
Entre los miembros existe una rigurosa jerarquía administrativo-ritual, formada principalmente
por los siguientes cargos o "plazas".

A ) - "Indiobones" o Jefes Supremos

1. IYAMBA: Jefe del "juego". Oficia como figura principal en los ritos. Es el encargado de
"fragayar" (hacer sonar mediante la fricción sobre la membrana) el tambor sagrado llamado
"EKUE".
2. ISUE: Es el sacerdote del "bautizo o ceremonia de iniciación". Dirige el juramento del nuevo
miembro y cuida el fuego divino.
3. MOKONGO: Es el jefe "militar del juego", guerrero por excelencia. Cumple las funciones de juez
y administra la justicia.
4. ISUNEKUE: Es el sacerdote auxiliar. Ayuda al lyamba y al Isué. Custodia al neófito o aspirante
durante el proceso ceremonial de iniciación.

B ) - "PLAZAS" SECUNDARIAS O AYUDANTES:

1. ENKRIKAMO: Es el jefe de los "demonios" personificados o "IREMES". Es el llamador y
conductor de los espíritus. Es cruel e implacable. Hechicero perverso que no se conmueve con
nada.
2. ABASONGO: Es el guardián del bastón llamado "Itobenene", símbolo de la independencia y
mayoría de edad de la "potencia".
3. MBACARA: Es el sacerdote encargado de cuidar del chivo o macho cabrio que será
sacrificado en las ceremonias rituales.
4. MOSONGO: Es el ayudante del lyamba y custodia el bastón "sa-ekue" en el interior del cual se
guardan los güines o varillas de caña para "fragayar" o hacer sonar el tambor sagrado EKUE.
5. MPEGO: Es el "escribano", pues es el encargado de "escribir" o dibujar los signos sacro
mágicos o "firmas" en los objetos, tambores, animales de sacrificio y personas para las
ceremonias.
6. NASAKO: El brujo. Mago y adivino por excelencia.
7. EKUEÑON: El verdugo. Realiza los sacrificios rituales de los animales y suministra la sangre
que se usará en las ceremonias.
8. Los IREMES o "diablitos": Son representación de las fuerzas demoníacas o espíritus del
mundo. Los designados usan durante las ceremonias unos disfraces especiales con los que bailan
de forma específica para cada espíritu. Usar estos trajes es considerado como muy peligroso pues
se cree que cualquier error en el baile o en la acción mientras se usa puede provocar la muerte
del bailador.

Existen varios iremes, los más importantes de los cuales son:
1.Ireme Eambaroko: Dueño de la entrada del templo. Cuida el cuarto sagrado o tamba.
2. Ireme Ibamdí: Representa el espíritu de los vientos. Es el encargado de sepultar los restos de la
comida ritual.
3. Ireme Mbokó: Representa la fuerza de la magia y es el encargado de proteger mágicamente a
los miembros de la potencia.
4. Ireme Nkanimá: Es el espíritu dueño del monte. Lleva las ofrendas al monte y trae las hierbas y
maderas sagradas.
5. Ireme Ananagui: Representa al rey de los muertos. Es la figura principal en las ceremonias
mortuorias.
6. Ireme Nkoboró: Ireme importante y temido por todos. Vigila la liturgia y empuña el sable o
"nkóbe" que simboliza el orden y el secreto del "juego".





MITOLOGÍA

La mitología ABAKUA constituye el fundamento de la estructura y el ritual de esta sociedad
secreta.
Los personajes principales de esta mitología son:

1. ABASI: El Dios Supremo, al parecer una reminiscencia del dios del ISLAM, ALA.
2. TANZE: Es el "Logos" o voz del dios Abasí. Es el intermediario entre Dios y los hombres.
3. SIKAN: La princesa que descuidadamente provocó la muerte del animal que servía de portador
Tanzé y que por ello debió pagar con su vida el crimen.
Según la leyenda principal ABAKUA, Abasí, creador del mundo, no intervenía directamente en los
asuntos humanos. Este Dios utilizaba para atender a sus "hijos" los hombres a Tanzé que se
materializaba en un pez que haría feliz al pueblo que lo cuidase y protegiese. El pez, con voz de
trueno, verdadero rugido (que se relacionó con el sonido que emite el leopardo), era interpretado
por el brujo de la tribu o Nasakó. Cada brujo trataba con su magia de atraer al pez y así lograr
quitarle la protección a otras tribus y pueblos.
Una revelación mística al Nasakó le permitió conocer que Tanzé seria capturado y su captor debía
ser sacrificado a los dioses. Nasakó consultaba los oráculos y los guerreros montaban una guardia
constante, todo con el fin de descubrir y capturar a Tanzé. Aunque el captor debía ser sacrificado
ésto no atenuaba los deseos de los miembros de la cofradía o sociedad secreta que se había
formado por el poder y el bienestar que traería para su pueblo.
Pero un día Sikán, la princesa de la tribu, como otras mujeres, fue a buscar agua al río, y al tomar
el líquido en su jícara de calabaza, sin saberlo, capturó a! pez divino.
Mientras esto ocurría el Nasakó descubrió con sus procedimientos mágicos lo que había sucedido
y tomó medidas para recuperar a Tanzé y sacrificar a Sikán.
Mientras tanto Sikán avanzaba hacia la aldea con su jícara a la cabeza sin sospechar lo que ésta
contenía. El poder de Tanzé la protegía y su mismo cuerpo se hacía sagrado. A su pase las
serpientes se le apartaban, los vigilantes del Nasakó no la descubrían. Pero todo cambió cuando
con un movimiento inesperado estremeció la calabaza que sobre su cabeza lleva Sikán. La princesa
depositó la calabaza en el suelo y miró a su interior y en el momento que descubrió al pez sagrado
éste rugió terroríficamente. La joven, asustada tapó nuevamente la calabaza y corrió con ella hasta
su casa para contarle lo sucedido a su padre el Rey Mokongo.
El Rey, al oír lo ocurrido, recordó que su hija, por haber descubierto al pez sagrado, debía ser
sacrificada. Como Rey y miembro de la sociedad secreta debía denunciar el hecho. Pero reaccionó
como padre y decidió ocultar lo sucedido ordenando a su hija que escondiera la calabaza con el
pez y no contara a nadie lo sucedido.
Pero Mokongo no contaba con los poderes adivinatorios de Nasakó. El brujo descubrió lo sucedido
y se presentó con los guerreros en casa del Rey para reclamar al pez y a Sikán. Mokongo no pudo
evitar cumplir con el compromiso contraído con la sociedad secreta y así entregó su hija a Nasakó.
Pero al ir a buscar la calabaza portadora del pez dios, encontraron que algo horrible había ocurrido
. El pez estaba allí , pero estaba muerto .
El terror invadió a todos. Tanzé la voz del dios Abasí , ha callado para siempre . ¿Cómo recuperar la
voz del Dios?
¿Como podrían los hombres saber ahora cuál era la voluntad del creador? Nasakó consultó su
oráculo leyendo el cuerno de adivinación o “MPAKANMENSO “ . Descubre que hay una forma de
recuperar la voz del Dios: haciendo un tambor.
Nasakó confecciona uno con la piel de Tanzé pero ésta es débil y no resiste la prueba. Sacrifican a
Sikán y hacen lo mismo con su piel y sucede exactamente igual.
Desesperados prueban con la piel de varios animales, hasta que al fin descubren que la piel de la
gacela macho reproduce en el tambor la voz del Dios. Surge así el tambor EKUE (Ekué) que no
puede ser golpeado sino "fragayado” es decir, se hace sonar como resultado de la vibración de
una varilla de caña transmitida a la piel del tambor. El ruido que se produce semeja al rugido del
leopardo , la voz del dios Abasí .


VISION HISTORICA DE LA SOCIEDAD SECRETA ABAKUA

Los antecedentes históricos de esta "sociedad" hay que buscarlos en la remota África en la
denominada Costa del Calabar, y especialmente en los actuales territorios de Nigeria Oriental,
Camerún y Gabón.
De esta región de África Ecuatorial proceden los esclavos denominados en Cuba "carabalíes" (de
la palabra "calabar" con transmutación de letras) y que pertenecían a los grupos étnico-tribales
EFIK, EKOI y FONG.
Este grupo no llega a ser mayoritario en la población esclava de Cuba en ningún momento o región
del país , ya que eran temidos por su temperamento belicoso y rebelde y especialmente por las
versiones de los viajeros europeos que visitaban el territorio africano en cuestión, que afirmaban
que estos pueblos eran antropófagos, elemento éste que parecía confirmarse por los tatuajes que
tenían en sus rostros y por la configuración artificial que daban a sus dientes para dar la apariencia
de colmillos de felino, limándose sus piezas dentarias para hacerles punta y afilarlos.
Ya sea por el temor que inspiraban tanto entre el resto de los esclavos como en los propios
esclavistas, o por lo interesante y colorida que era la cultura material y espiritual a estos pueblos
vinculada, se pone de manifiesto una apreciable influencia de los "carabalíes" en numerosos
rasgos de nuestra cultura popular tradicional.
La existencia de "CABILDOS DE NACIÓN" o cofradías autorizadas por los colonialistas y los amos
esclavistas para que sus esclavos de diferentes grupos tribales se organizaran como cofradías
religiosas católicas y sociedades de socorro mutuos era, más que un gesto de consideración
religiosa y humanitaria de aquellos señores, una medida para mantener e incentivar las diferencias
tribales entre la población esclava y sus descendientes en Cuba y con ello mantener uno de los
elementos que más podía dificultar la unidad de la enorme población esclavizada y con ello
obstaculizar las rebeliones de aquellos infelices.
Entre los "cabildos" más importantes en diferentes lugares de la isla se encontraban los cabildos
carabalíes, algunos de los cuales superviven muy modificados y ya integrados a la cultura de
nuestro pueblo, como sucede con el cabildo "Carabalí Isuáma", de Santiago de Cuba. En otras
regiones, aunque sus agrupaciones no sobrevivieron, sí dejaron huellas nítidas y vivas en nuestra
cultura, como sucede en la región central del país, especialmente en Trinidad.
Pero la expresión más rica e interesante de estos cabildos carabalíes y de la cultura de estos
pueblos lo constituye sin dudas las diferentes "potencias ñañigas" o sociedades secretas
conocidas con el nombre genérico de ABAKUA, localizadas geográficamente en el occidente de
Cuba, específicamente en La Habana, Matanzas y Cárdenas .
El término ABAKUA proviene de la lengua efik y es la expresión deformada en Cuba por la historia
y los cambios idiomáticos de la palabra "EKPE", término con que se denominaba aún en el siglo
pasado a las sociedades secretas del LEOPARDO, verdaderos engendros diabólicos del proceso
deformativo y corruptor a que fueron sometidos los pueblos africanos por el comercio de esclavos
impuesto por los europeos desde el siglo XV.
Estas sociedades LEOPARDO se integraban por los jefes y el resto de la nobleza guerrera de las
tribus. Su función era combinar la coacción y el terror para garantizar la fuerza necesaria para
obtener mediante la guerra, el secuestro y el engaño, las cantidades necesarias de seres humanos
que, convertidos en esclavos, serian luego vendidos a los negreros que en las factorías de las
costas los compraban como si fuera ganado.
Los "leopardos" fueron por tanto una élite negrera entre los propios africanos. Sus miembros
tenían la garantía de la libertad a costa de quitársela a otros hombres, aún dentro de su propia
tribu. Esto explica el carácter secreto e iniciático de dichas sociedades. Sus complicados y
espeluznantes ritos, su actividad mágica, su hostilidad guerrera, su disciplina terriblemente
estricta, sus
disfraces demoníacos eran los medios pare mantener la "pureza" del grupo y el terror del resto de
los pobladores de la costa e incluso del interior del continente africano. Estas sociedades se
convirtieron así en grupos de considerable poder político, religioso, administrativo y económico.
La situación de estas sociedades fue favorable y sólida hasta el siglo XVIII en que otros "pueblos" y
grupos étnicos comienzan a jugar el papel más importante como suministradores de esclavos.
Estos cambios, apoyados por los propios traficantes europeos, convierten paulatinamente a las
sociedades "leopardo" de esclavizadores en esclavizados, y aquellos que durante siglos
suministraron a los traficantes la valiosa carga humana para ser transportada a América, fueron a
su vez objeto de tan terrible comercio.
Así llegan a Cuba desde principios del siglo XIX importantes cantidades de esclavos "carabalíes" y
entre ellos integrantes de las sociedades "leopardo", los cambios de situación en que se
encontraban en nuestro país modificaron, pero no anularon algunos aspectos de las antiguas
sociedades "EKPE" que dieron lugar a la aparición, en territorio cubano, ya en la primera mitad del
siglo pasado, de las sociedades secretas conocidas aquí como ABAKUA.

LITURGIA

En la sociedad secreta ABAKUA se realizan complejos y diversos ritos, los más importantes de los
cuales son el APROFA BAKESONGO o rito de iniciación y el ENYORO o ceremonia funeraria.
Antes de proceder a estudiar estos ritos se hace necesario valorar brevemente las condiciones que
se imponen a sí mismo los miembros de la sociedad secreta.
Los "mandamientos" del ABAKUA son tres: ser hombre, ser buen hijo y ser buen amigo. Estos
preceptos son interpretados con un criterio muy específico.
A ) Ser hombre: Es una expresión hipertrofiada del machismo que caracteriza a estas
agrupaciones. Esta sociedad sólo acepta como miembros a hombres y sus miembros deben ser
claros exponentes de la hombría. Los rasgos de afeminamiento o incluso cualquier acción o
actitud que "afecte" la hombría del interesado son suficientes para evitar el ingreso a la sociedad.
Así, siguiendo una rígida ética machista, sus miembros no deben dormir dándole la espalda a la
mujer o realizar el acto sexual de forma que no sea en una posición tal que el hombre quede
siempre sobre la compañera y realice él los movimientos activos en el coito. A tal punto siguen
fielmente estos preceptos que el descubrimiento de una de estas limitaciones en un miembro de
la sociedad puede servir de base incluso para que éste sea condenado a muerte por la secta.
B ) Ser buen hijo: Se exige "atender" a la madre. Suele pedirse permiso a la madre del aspirante
para iniciarlo como miembro de la sociedad. Este requisito es algo formal por cuanto, si la madre
no otorga el permiso se le trata de convencer, pero si en definitiva se sigue oponiendo, se inicia a
pesar de todo al Interesado. Para algunos estudiosos es un remanente matriarcal presente en esta
sociedad.
C ) Ser buen amigo: Según el argot de los Abakuá se dice "ser buen ekobio", lo que implica apoyar
sin limitación a sus colegas de "juego", aún en actos ilegales. Tal precepto es utilizado por los
delincuentes que tratan de penetrar en la sociedad como una vía para recibir apoyo, no ser
denunciados e incluso, para utilizar a los otros miembros de la sociedad como agentes activos de
sus correrías e incluso venganzas contra aquellos que han afectado en algo a un "ekobio". Este
precepto, desde fines del siglo pasado y hasta principios de la década del 60 de este siglo sirvió de
base para que estas sociedades fueran muy atractivas para todo tipo de delincuentes. Esto
incrementó el "matonismo" de la sociedad. Hoy es un requisito para el ingreso a la sociedad el no
tener antecedentes penales.
Valorados ya los "preceptos" fundamentales de la secta, pasemos a estudiar sus ritos
fundamentales.

1 – “ APROFA BAKESONGO “ : Ceremonia de iniciación .
Para ingresar a .la sociedad y por tanto para la realización de esta ceremonia, es necesario que el
aspirante se someta a un complejo proceso de verificación de su cumplimiento de los "preceptos"
anteriormente estudiados.
Es necesario, en primer lugar, que un abakuá ya consagrado apadrine al aspirante y solicite a los
indiobones o plazas mayores de la potencia el inicio del proceso de ingreso.
Si éstos aprueban el aspirante, que desde ahora se denomina “Indícime” es sometido al proceso
de verificación y debe prepararse para !a ceremonia de iniciación.
Para esta ceremonia el indíceme debe comprar dos gallos, mandar a confeccionar un pañuelo de
color propio de la potencia de que se trate y con los símbolos de la misma bordados. Debe,
además, adquirir una "camiseta de puño" o pieza de algodón blanca y abierta al frente, con la que
deberá cubrirse durante la ceremonia. Deberá pagar además un "derecho de iniciación"
consistente en unos 40 pesos y comprar un chivo que será sacrificado en la ceremonia.
Satisfechas todas estas exigencias, se realiza un "plante" o reunión de la "potencia". Allí el padrino
presenta al indíceme y se exponen los criterios sobre el cumplimiento de los "preceptos". Este es
un momento crucial pues si alguno de los miembros del "juego" manifiesta públicamente su duda
o inconformidad de que el aspirante ingrese en la sociedad, el "indíceme" queda vetado y no
podrá ser nunca un abakuá. Si esto sucede se produce una verdadera guerra a muerte entre el
aspirante y su oponente. Si el primero es "hombre" debe matar a su opositor y de hacerlo tendrá
que enfrentarse ulteriormente a todos los miembros del juego, pues cada uno de estos es buen
"hermano" o ekobio del muerto. Por suerte esta terrible situación ha ocurrido muy pocas veces,
sobre todo en los últimos años en que no se reporta ningún caso. Pero de ocurrir implicaría la
intervención de las autoridades por constituir un delito de gran responsabilidad penal.
De no haber oposición, como resulta común en estos casos, se inicia la ceremonia mágico-religiosa
que debe realizarse siempre al amanecer.
Junto a una ceiba, planta cubana que los esclavos tomaron e identificaron con el sagrado baobad
africano, se encuentran amarrados el chivo y el gallo. El chivo ha sido previamente adornado con
cintas de colores y cascabeles y ha sido pintado con los símbolos sagrados. Cerca de estos
animales se encuentra una cazuela y una tinaja con maíz, una escoba, palos y ramas determinados
árboles y arbustos, huevos de gallina y plátanos. El indíceme, conducido por su padrino entra en el
templo. Allí se desnuda de la cintura para arriba, se descalza y se remanga los pantalones hasta de
la rodilla.
Tras todo ello el "Mpego" realiza el "Indiabakuá" o acción de marcar con yeso amarillo sobre
brazos, pecho, espalda, piernas y cabeza los signos o "firmas" de la iniciación. Realizado esto el
"Mpego" golpea su tambor ritual y se le vendan los ojos al indíceme que no debe ver lo que
ocurrirá en esta parte de la ceremonia.
El indíceme es puesto de pie y se le da a sostener en su mano derecha una vela o bujía encendida
que representa su propia alma. El cuerpo del indíceme se rocía con aguardiente, vino seco y agua
bendita, esta última obtenida en la iglesia católica y se procede a hacer un "despojo" o limpieza
mágica con una rama de albahaca que se continúa con otra limpieza usando el gallo aún vivo para
que "recoja" todos los males que amenazan al indíceme.
"Limpio" el aspirante se le conduce frente al altar y se le ordena arrodillarse. Es entonces que se le
retira la venda que cubría sus ojos y se le explican sus deberes y responsabilidades como miembro
de la sociedad, manteniendo durante todo este tiempo la posición de rodilla como signo de
acatamiento y disciplina.
Realizada esta explicación es vendado nuevamente y es conducido al "FAMBA" o cuarto secreto de
la iniciación. Una vez que entra en este aposento deja de ser “indíceme” para convertirse en
“ísongo” ( lo que equivale , según las creencias africanas originales al estado de muerte espiritual
de toda su vida anterior para , en el resto de la ceremonia , renacer ya convertido en una nueva
persona ) .
El resto de la ceremonia en el interior del Fambá es la parte más secreta y tenebrosa del ritual . En
el interior de este aposento se hace tender al “ísongo” en el suelo en decúbito supino y con los
brazos y piernas extendidos en forma de cruz . esta posición recuerda la crucifixión de Cristo y
constituye una influencia católica resultante de la identificación del proceso de muerte-
resurrección de Jesús y de lo que se cree sucede al “ísongo” .
El aspirante , siempre con los ojos vendados y en posición ritual , es sometido al momento
culminante de la sacralización abakuá . Sobre su cabeza y sin él saberlo se sitúa inclinado el
tambor sagrado o “Ekué” , y el Iyamba se prepara a “fragayar” el mismo .
Para fragayar el Ekué es necesario haber sacrificado previamente al gallo de la limpieza ritual
arrancándole la cabeza y recolectando su sangre en un recipiente. La sangre así recolectada es
inmediatamente mezclada con partes iguales de aguardientes y pólvora, formándose una pasta
maloliente y pegajosa denominada “makuba” . La makuba se divide en tres porciones
destinadas, una a mojar !a cabeza del "ísongo” , otra a untar las manos del lyamba para fragayar y
la tercera será bebida por el propio lyamba, lo que le produce un estado de semi-embriaguez
inmediata.
Ya dividida y utilizada la "makuba" el lyamba procede a fragayar el Ekué. Con las manos untadas de
la pasta pestilente y espesa procede a friccionar la varilla de caña o güin sobre el porche del
tambor sagrado, poniendo la varilla verticalmente en el centro de la membrana del tambor. Así, la
fricción de la varilla produce una vibración intensa de la membrana y con ello se produce un ruido
ensordecedor e indefinido que imita el rugido del leopardo, la voz de Tanzé que se repite una y
otra vez durante algunos minutos, siempre sobre la cabeza del "ísongo" que vive así uno de los
Instantes más horribles de su vida, ensordecido, totalmente atemorizado por aquello que oye y
no puede ver que es por estar vendado.
El sonido del Ekué da Inicio, fuera del Fambá, a la ceremonia de sacrificio del chivo cuya sangre y
piel se recogen y la carne se destina a la preparación de la comida ritual.
Con la sangre se hace un nuevo "makuba", que esta vez será bebido por todos al final de la
ceremonia.
Terminado el fragayado del Ekué, el ísongo es levantado, sacado del Fambá y se le retira la venda.
Ha renacido. Es otra persona. Ha dejado de ser "ísongo" y ya se ha convertido en "hombre", en un
Abakuá. Comienza entonces el baile y el canto y se realiza la comida ritual.


2 – “NYORÓ" o Ceremonia Mortuoria.
Todo abakuá fallecido es sometido a una completa ceremonia mortuoria que equivale en el
sentido mágico a otra ceremonia de iniciación para la otra vida.
El cadáver es preparado cuidadosamente en el templo. Se le hacen en brazos, piernas, espalda,
pecho y cabeza los mismos signos de la iniciación pero esta vez con yeso blanco, pues en África el
blanco es el color fúnebre.
Una vez el cadáver en el ataúd sobre la tapa de este se hacen nuevos signos, todo esto realizado
por el "Mpego", mientras el resto de los miembros de la potencia realizan los cantos mortuorios o
"bufemas".
Terminada la preparación del cadáver se realizan los ritos mágicos dirigidos a asegurar al espíritu
del muerto la vida eterna en el más allá. En estos ritos se fragaya el Ekué, pudiendo utilizarse en
esta ocasión un sustituto de éste confeccionado con un cráneo humano que ha sido preparado de
tal forma que retirada la parte superior de la bóveda craneana se sustituye la misma por una
membrana de piel de chivo y de esta forma se logra un Ekué especial que es fragayado de igual
forma que el Ekué original, pero produciendo un sonido espeluznante producto de la resonancia
en el interior del cráneo y la salida de las vibraciones por los pequeños orificios craneales y el
agujero magno. Este sonido se hace artificialmente lúgubre por cuanto el fragayado se realiza con
el güin, no en el centro de la membrana, sino en el borde de la misma.
Mientras se fragaya el Ekué los ekobios desfilan frente al ataúd. Más tarde será cargado el
sarcófago por seis miembros del juego los más cercanos amigos del fallecido y en hombros lo
trasladan bailando al son de la lúgubre música. Este "bailar el muerto" era realizado durante todo
el trayecto del templo al cementerio y, por cuestiones comprensibles, se permite solamente
hasta el carro fúnebre.
Tras la inhumación y durante un tiempo posterior, uno de los grandes jefes o "plazas" del juego
entrega dinero a la viuda o madre del difunto. Esta acción representó la función de socorro a la
familia que cumplía esta sociedad en otros tiempos en los que incluso el juego pagaba los gastos
del entierro. Hoy el gesto es simbólico, pues los servicios mortuorios son gratuitos y la atención
social en Cuba no dejan desamparados a nadie.
El dinero entregado, así como otros gastos hechos para la realización de ésta y otras ceremonias,
proviene de las mensualidades que está obligado a entregar cada miembro de la sociedad y
destinado a sufragar los gastos rituales mantenimiento del local del templo y a la ayuda simbólica
a los miembros y familiares.
Una variante de especial interés del "Nyoró" es la realizada a un abakuá que aún está vivo. Esta
ceremonia equivale a una condena a muerte, lo cual analizaremos en los castigos y disciplinas de
la sociedad.