Doc¡rl@, Es¡rd¡os, No¡bs

,
Cone¿lár6
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SANCHEz. cARo, JAVIER yABELLAN,
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ThomsonAranzad¡, 2. edición, d¡ciembre
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ss_
Doc¡nna, Estud¡os, Nor¿s y Coñenlarios
LAFILIACIóN, EL NUEVO ORDENAMIENTO Y LOS CRITERIOS PARA DARLE ORIGEN,
FACTORES DE DETERMINACIÓNY ME ACRITERIOS DE DECISÉN
O r)
EOUARDO GANDULFO R.
E spec ¡ a I i sla e n Arg u ne nlae ió n J u r 17 ic a
U niversidad de Al¡c anle
'lateieal..
¿tta*n, a, myú, qu. # h¡io¿¿ o¿ke?
ltas cjr¡b, tu €b.a * ra mÉma d. .qué
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coni*Eido a !u @ dtoarcne, a d¡Ga dé q6 .¿rég
No @lárcn si¡ qro'ra r* dr@s tr osh'pe qE diG
p6s P¿hék p. ú n tén tuú htk at@12n .'
ró$60(Od@41 20€'223)
La filiación es un problema de antigua
data
-como
ya
lo reflejara el .apsoda invi-
dente-, la cual, rebasando los llmi¡es del
Derecho, se enkemezcla con diversas con-
sideÉciones, tales como: afectivas, an8opo-
lógicas, económicas, pollticas, etc. Históri-
c€meirte, elasunto se ha enconfado inmer-
so en las cuestiones de: consltuc¡ón del
gru-
po tribal
-ind¡spensable
pa¡a la superviven-
cia de los humanos-, y proyección del hu-
mano más allá de su muerte asi como del
p¡opio reconocimiento de cada indiv¡duo
-por
su propiojuicio y elde los dernás. En
disfnias épocas, estas consideraciones van
adquirÍendo valoraciones divetsas, por lo que,
de cuando en cuando, se hace indispensa-
ble rever eslos temas a la luz de las nuevas
considéraciones: de acuerdo con los rcorde-
namientos de las posiciones queocupan los
elementos de la relación d¡ádica individuo-
De cara al ñuevo Derecho Filiel, preten-
do llever adelante la investigación de los as-
pectos pivoEs en tomo a los cuales se s!ns-
truye la normativa filial, para: loSituarláfi-
liació¡ en el coniexto liñgüistico deb¡do, a
efectos de proceder a las interpretaciones
en conformidad con las corredas caract€-
dsticas de las normas de lil¡ación: 2ó lnser-
tar la filiación en el conlexto del Estado de
Dere€ho, eñ o¡den a obtener un cñterio de
conifol más sobre ¡as inlerpretaciones: ¡a
integfidad de las hipotes¡s hermenéulicas
que se asumant y, 3'Esfucturaf elesqut
ma formal ianio de láfiliación como delpro-
cedimiento de acceso a la misma. En con-
secuencia, sosiengo una posición normati-
va de la filiación, dos principios generales
tuedes como son los de igualdad y de inte-
rés superior del niño, y, éñ últimotérm¡no,
la d¡stinción enlre el estado flial y el prcce-
d¡miento de erigúlo. Eñ este último tópico
es necesaño ordenar el procedimiento a
partir de: los criterios bese que el Derecho
selecciona como cim¡ento de organjzac¡ón
() Auierc ag.adeco.a mis alumnos de ta uñi-
ve¡sldad de Valpa¡aiso del año 2001 y 2002, 6in
clyos asudos cuestionámierros, algunos de los
problemas lraládos aqu¡ no hablan s¡do plaG
teados. Asimismo, él agÉdeciñiento lo hago ex-
tensivo á Jo¡ge Earaona, RáúlTavobn, Chudio
Oliva, Verónica Muñoz y Mslco¡o Paslén, por sus
opiniones c¡fticas y de @robo.ación, y a Caroli-
c)
Abrcviatuas: @¡@m¡ór Are,í@M cle Dé-
Éch@ HuMnos: CAOH- Con\cr¡citn de Derc-
c¡os dél Nióo d6 /á ONU: CDN. Consll¡,t,ór¡: CPR.
Ley sob!é Adopctón
^F
19.620: la. Ley de Efeclo
Retoacli@:
|.ER.
Ley de Men@s: LM- ley de
Mattunan¡o Civ¡¡ (1884): Lltto. P,oyécto de Ley de
Matinanio Civ¡t (2004):
fPLMA.l.
Pbyedo .te Ley
que Cea tos Ttibunates de Fañilh
e@4:1PLff.1.
Ley del Resiúo Avt LRC. Pa.to

De¡eúos
Civiles y Polí¡icos cle la ONü PDCP.
GACETA JURÍDICA año 2006, Nº314
36 Oo<tina, E*udios, Nat¿s y Conentarcs
1. La F¡llaeión
El Derécho de la Filiación parfe desde
una opción consütucional, que produce un
especlfco ordeDamienlo del rcsto de las nor-
mas del plexo jurid¡co:
de cons¡deración y
respeúc á /os h¿/maros, de acuerdo al art_ 10
inc. 1o CPR. cuendo prescribe: "Las p€rso-
nas naceñ librcs e iguales en dignidad y
de-
¡echos'. Ello se traduce e n la prctecc¡ón al,¿
la petsonalidad, y,
en cfnsecuenciá, de cier-
¡os b/b,res indispenEables pa'ala mantención
y desa,rol/o de lá subjetividad que enc€man
los individuos; esto es, paÉ la mayor reali-
zación espiritual y materiel posible
{art-
1o inc.
1'e inc.40 CPR. y222 inc- 20 CC.).
La primera agrupación de individuosque
pr¡ncipafmente propende e la prolección de
aquellos bienes y reelizác¡ón de los humá-
nos, es la familie. Es en ella que hebitual-
mente los humenos tienen sus pfineÉs re-
laciones entre sí y con la que se encueñtren
relacionados d¡rectamenle. Por esta razón,
nuestro ordenam¡ento
jurídico
le presta la
mayor atención y regulación a la fam¡lia (1).
Jurfd¡camente, ésta se erige, enlre otÉs co-
sas, a través de las relaciones de ñlíac¡ón:
del procedimiento, los factores de consta-
táción pára
Baoceder
a Ia determi¡ación de
éste vínculojurldico y sus diversas formás
de operar, y, finalmente, los melacriterios ju-
rfdicos dé resolución de cof¡s¡ones entre los
criterios para darorigen a le fifiación.
(1) Lá €feGnc¡a conslitucionalá la fanilia en
elart. lo ¡nc.2, en else¡üdo dé que la 'tumi¡ia es
el núcleo tundamerlal de la sodedad'. no debe
ente¡dé6e @mo una referancia lotalnaia a los
grupos, €xcluyenles de ¡os individuos. Por el con-
táno, h adecuada intéleccióñ dei inciso sólo pue-
de efecluaÉe por m€dio de la ¡ndispensab¡e guia
de la pimera opcjó¡r csstlucionali la alzaprimá
de la peFonal¡dád del humano. La tamilia es
núcleo de la agrupación societária de ind¡üduos,
en tanlo conÉtiluye ¡a prime.a y
dilecia aqrup+
dón que tiende a la prot€c.ión del indiüduo, que
son los
que
€onstil¡iyen lá sociedad.
en términos s¡ñples, en la relacbn de padrc
o madre e hlja. De aqtí que, la relació¡ filial
también tenga un trasfondo
público
e¡ la
protección y realizeció¡ de la personaiidad
de los individuos.
Dependiendo dei co¡texto de esludio en
que nos en@ntremos, existirá¡ d;vársás for-
ñas de enEnderla filiacíónr v gr-, biológica,
socaológica o
juldica.
Por hnto, la opción que
se adoptedependerá deicontexto en que se
esté inserto.
La FiliaciSn B¡ológ¡ca se rcfiete al hecho
nalljIal causada pot
la Íeprcducc¡ón humana:
en este contexto, todo humano liene uná flia-
ción, ya que toda peÉona
es hüo de alguien
La Fil¡ación Saciológ¡ca, se eñloca en les
cúns,iJo¡€clores sociá/és sob¡e las ¡elacio-
nes de padre e hto.
Finalffenle. la Filiac¡ón Juídica a ude al
vlnculo jutld¡có t
otlslifuida pat el Derccho,
en particular, la Ley
-paradigma
de ¡ome
jur{dica-;
aqu í puede da€e que notoda per-
sona tenga uná f¡liación o estadoitlial.
Eñ el cantexta del DeÍecho, la que ob-
viamenle interesa es la t/,ación jurldice, ye
que lo que importa es esiablecer el eshluto
que crearé y rcgirá elesiado
jufdico
de las
perconas.
Esta carecterización butológica
irnp¡ica las siguientesconsecuencias lógi5as:
1
)
que p?ra establecer 1á fliación jufdica
sólo puede atér1de$e a las nomas
jutíd¡cas,
pdncipaimente
legales, y secundariamente
ju-
risdiccionales, en la materia; esio signif¡ca que
esbmos hablándo que se i€ta de Llne reg¡-
ñenfaciónde atribucbh de cál,,iJades (as c!a-
les cons{ituyen supuestos normativos que
hacen operar las normas delestatuto perá Ja
adjud¡ceción de ciertos derechos y deberes
a los individuos invollcrados)l
2) que na se ttata ale una deducción des-
de la relac¡ón natunl otig¡nada por la pro-
creación, sino, insistirños, en una atdbución
o adiudicació¡ no¡m2tiv2'
37
Dactdna, Es¡udtas, Notas
t
Conenbnos
3) que puede t en contn aun de la frlia'
c¡ón biológica;
pot eiemplo, si alguien sjendo
padre biológico
pierde eliuicio de reclama_
ción
por sentencia
pasada en autoridad de
cosajuzgadai
4) paÉ entender le confguración de la
filiación, hay que atende¡ e los especíñcos
critet¡os
que une legislación
patt¡culaa con-
sag¡e en su intefior, en un momeñto dado,lo
que es dlsiinto de los coniexiós antes meñ-
cionados.
5) qúe puede que alguién no tenga lilia-
có, (que un humano no sea hijo,
juridica-
menie hablando, denadie), dependiendo de
los critedos
que se adopten, Porque aun
cuando exista sna opcióñ
poI la potecciÓn
del Derecho a les relaciones de 6l¡acióñ no
ju¡Ídices, expresadas como crile os, dep€n-
deré del a¡Erio especlñco escogido
por la
ey, y su ámÓ¡fo, el meyor o menor elcance
de aquella
protección.
Por lo tanto, el Derecho de la Filiación
conforma un cuefpo normatvo,
por el cual
-
atribuyen dorechos, fecultades, debe-
res y obligaciones,
-a
ciertás
personaá que se encuenlran
-
e¡ una siiuación que la ley considera
-
las coloca en la cálidad de
padre o ma-
dre e hijo.
Entonces, como mero resumen, la filia-
ción es una relación
ju¡ldica que se esiable-
ce entrc las personas a quienes el Dere€ho
coloca en la condición de padre o madre y/o
las situa en la de hrios
(2).
el ¡esum€n. L. DIE¿-
en Sisteli],a de Derecho
1.1. Callticación Juridicá:
'1
.1 . 1 . Para la gran ñayorla constituye un
es¿ado c,iil. Esio es, como ufle cálidad o coñ-
dición
peculiarde una petsona.fiene dos ele_
mentos constitutivos: A) El
puesto que tenga
la persona en cad3 una de las situaciones
fpiiicedas normativamente
por la ley; éshs
son considéradas f undameniales en la orga-
nizacióñ c¡vilde la comunidad
(estado de li_
bre, esclavo
-ya
desaparccidos-, de casado
y de f¿ll¡do). B) Que determine inmediaia o
mediatamente, la dependencia o indepen_
dencia
jurídica (vgt, emancipado o no) y
alecte la capacidad de goce
-en
cuanto a la
extens¡ón de derechos
y deberes atribui
bles-, y de obrar -del
poder de actuar y la
responsabiliclad
(3)- Asl, la ley parece otor_
gafle el lavof ¿ esta
Poslcion
¿l contemplar
élénunclado normalivo delarl 33 'Tienen
el estado civil de h¡os. . . ", y los del art 305,
ad. 1
o
inc. 20 LA.
Y
art. 37 LA
Por una parte, algunas lguras de pro_
tección
propias se organizan en torno a la
filiación: como la pafia potestad. En dichas
situaciones no fiere ¡rturrbercia el hrjo de
indeterminade iiliación,
ya que carece del
estado civilde hÜo de alguien
y delestetuto
que lo ñge, Por otra, determina inmed¡ata_
men¡e difercntes lópicos, como la naciona_
lidad.
(3)
ASi, P. EI., MANUEI PEÑA BERNALDO DE
QUIRÓS loeÉcho de Fan¡Íá, p
'lO3
UniveBl'
dad Compbtense de ¡¡adrid), quien a su vez basa
en F. DE CASTRO;también, Fel¡pe Clemente OE
DIEGO, /nsfilücio,?es de !'é¡s¿ro C¡vl, 1 1,
Pp
202 y 203, Madñd (1959). Este úll¡mo ¡nd¡cá
qu€
iodas las
peFonas nacen con capacidad dé gEce,
perc los derechos
qus se airibuyen y áu modo
de eje@dos, va an en l¿ vi¡já de las person¿s
seaún los eslados
por los que airavresen:
¡¡esos
€slados
y circunstañc€s delemtnan en deliniü'
va, al orado
y médida de la capa.idad tde
gocel. .
ninguno de ellos pod€
lusttf(¿r
que s€ prive de
la c¿pacidad
que es suslanciármenle
inheronie
al hoñbre;
p€fo la modelafan detem'nando la
enensión de ¡os derschos én que sé traduzcá y
sl modo en oue se aclrle".
(2)
En isual senlido
PICAZo yA. cuLLÓN,
ctürvlV6{énmónn
38 Dod¡ná. Esludios, Nobs
y Coñerltrbs
1.1.2. Para otros, sólo constitüye un és-
rado famrliar (F. RlvERo HERñANDEZ(4).
La filiación, pel. se, no es un elemento qle
afecte la capacidad de obrar Si el hiio de c¡n-
co años, no tiene plena capácidad, no es por
ser h¡jo sino por su minorÍá de edad. Se agre-
qa que, la igualación opeÉda por el nuevo
ordenamiento, hace
que
cualquie. situación
acércá de cómo se o ginó la fl¡aciÓn. sea
iÍelevanteen cuantoa la af¡bución demás
o mendsde€chos. Asf, elaft. 33yelaft. 1o
inc. 2 LA., por ejemplo, sólo contendrlan
enunciados
que carecefÍan de rascenden-
cia
juridicá en el sentido discutido, por una
mala califcación y átolondEda suposiciÓr
legislativa.
Lo que en verdad otorga la iliación al hüo,
s€ dice, es una deteaminada posición en la
fanilia y, así, en la comunidad civil. De gsi-
sa, determinada la fliación, s€ confiere al hio
un Safus famiÍiáe en relación con la familia
de ios pedres ásf determinados
(5). Conello
(4) F. RtvERo HERñÁNoEZ, E/emen¡os de
Derecho C¡v¡|, l.lv. Derccho de Fañ¡l¡a,
p. 425
úunto
co¡ F- SANCHO y J. L. LACRU4, J. fV
(5)
_fanbié.
asi, D. PEÑAILILLO. quien asÉga
que por elaólrio legislat{o la familiá
t€
no suF
ge o ac€cienta sólo con el matñmonio, como eÉ
en fa antjgua l€gislac¡ón. L€s Cataga.ías de Fi'
tkc¡ón y la tivestbac¡ón de la Patenidacl, e¡
Revtsta de Derecho, u. co¡@pción, 204 (1998),
p,
22. En contra H. CoRRAL
qui€¡ s¡g!¡eñdo a
M. ALBAI-aDEJo, d¡ce r€sp€cto dé la fili¡xlón que
sé ásieñra en una situ3ción no ñátÍmoniai,
que
"no hay propiamenre on i¡grcso a una lamiliá
corctilu¡da
por los padrss, y. que ésla no exisle
legáh€nle
-y
muchas v€cas ni siquiera fáci¡ca-
msnl€- Es más, siel
Prcgenitor
no mairimonial
se en@énta casado, él hÚo no tiene derecho a
vivú en sl hogar común sin el conseÍümi€rto del
cónyuge de su padre o mdrc'. Po. lo ianio, die
que
se t¡atar¡a de un esrtdo p€¡p¡lál y !n propio
stah6 tan¡l¡ae. lDetem¡nac¡ón
de la Fil¡a.íü y
Acc¡ones de Éslado en la Reloñna de Ia lev
M 19.585 t99a en Retsfá de DeÉcho, UCv,
20 (1999), p. 45). S¡n emba€o, hay que pr€osar
que esla alusión a la fami¡É, tanto fád¡ca co.no
juld¡camenle es apli€ble a loda r€lad@ f¡iá|,
pasa a quederunido por pare¡tesco (la t¡lja-
ción es une vía de consiiiuino) con los pa-
rientes de sus padres: el hljo
juridlcarnente
t€ndrá abuelos, tfos, hermanos, etc.
1.2. Caractorísticas
16)
A) Es una cual¡dad perconal¡sima Por-
qse infuye e¡ la ldentidad de la pérso¡a.
Asi, p. ej., son de ejercicio p€rconalfs¡rno
las facultades lega:es relativás a la deteF
minación de la fliación. De esta forma se
restringe de sobrema¡erá la posibil¡dad del
ejercicio de ellas por medio de !n repres€n-
tanie. Sólo eñ los c€sos en que la Ley lo
astodce
-de
foama expresa o cuando su-
ponga le actr.¡acaón por medio de €llos- y a
tftulo de detensa de los i¡teresés plrsona-
lfsimos de los invollcradls porelesiado, el
ej€rcic¡o de dichas facsltades podrá hacer-
lo el representa¡te ¡¿gal (7)- Respecto del
coítjnuac¡ón nota (5)
pussto qrre, por !n lado, ¡e hecho, una
Pa€iá
juldiemste cásada, pued€ que se encueñtre
coñ su famil¡a &shod1a, y, por oto,
jur¡dicamen-
l€, todas las fañil¡as se consiitt¡y€n tambié¡
por
(6) En€slosigo,eñpade,ai¡. PEÑA(n.3),
pp.
403
y 1o4.
(7) S€gún M. PEÑA, dañdo la a@ón se otots
ga ¡ue pbprtu, pa¡ !^a.ualldád p€rso¡alisima
(ñando, padre, o madr€), no €s
p6ible, como
resla, su €j€rcioo
por
el .epreser¡tante legal, Por
ello la ley liende á elperar al incapaz hasia qu€
alca¡@ la pléná cápacldad. la ley chllená s,\-
pre&ment€ dispo¡€ ¡ep¡eseñlación legal suf-
deni€ an ¡os €s de: a@ión ds reclamacióf,,
an. 205 ¡nc. 2'y á¿ 206 y acció¡ de iñpugna-
cjón de pátem¡dad y dos¡eimlento d€ pateF
nidad,214irc. 1óy216 inc 2"('Lapalenidad...
lañb¡én
podrá !él lmpugnada"). Por delinic¡ón
su áctoáción no r€rá
por uñ de echo prcpio. sjro
qu€ acuaré por los inieese8 del inc€taz. De aqui
que la expEa meñción én las noñas ciladat
{salvo 206), hása
ponsar
a alsunos
-anl€
a la
m¡sma siluación eu Espáñá-, qus la ley esiaña
erigendo un cnntrol preüo d€ l¿ legilrmáción
áeédel ñl€rás. Elmrsmo M. PENA há séña a-
do
qu€
€llo sólo h¿ sido una €iiéración de la rF
Doclnna, Estudias, tlotas
t
Canentaños
mandalarlo, podrfa admitirse su actuación
cuando la voluntad del mandabrio quede
máximamente prctegida por la ceneza del
docurñento y precisada a través de un man-
dalo especiel absolutamente espec¡fico
y
completo en la o.den.
Por regla general, est¿s faculEdes se
extinguen con la muerte de¡ titular Sólo a
eslr cto iiiulo legal, se habilita a quien ocupe
la posición de he¡edero, para ejerce. es¡as
B) El estádo flial y todas las consecuen-
cias filiáles que le l6y atribuye a una perso-
na, están fLlera del comercio hLrmano (no
admiie cuasidominio ni cuas¡posesión) y del
patrimonio, ya que alect¿n alind¡viduo en su
cerácter perconalanles que patdmonial. Por
lo ta¡to, en cuanlo a lo primerc, la regla es
que
no
puéclen
ser objeto de un negoc¡o u
actoluldico de disposición de acuerdo al art.
1464 No 2. En cuanlo a losegundo, elhazde
dercchos fliales no pasa a f6rma¡ parte de
a herencia o patrimoñio he¡ediiario; por ende,
dicho haz de facullades y debercs no son
lransmisibles. De esla manera, no debe en-
tenderce la rebrencia de la ley e los herede-
ros como parie del ,¡6 s¡rc¿es¡or¡s, o sea,
de mane€ gerél.á¿ sino que su invoc€ción
ha de entendere como ope leg,b simplemen-
te (8), y por ceda tipo de cáso, como en el
an 317 inc.2 patu 2', at 207 , an 213, ad,.
216lnc. 5 y ad.218.
C) Es de orden público. Porque su de.
fensa trasuñta la prctección de la persona,
que en el Estado de Derecho c¡nstituye una
cuestión de interés público. Ello liene las si-
guientes consecuencias: ;. La autonom fa de
la volLrntad sólo liené cábida eñ lo esi¡icta-
mente auto zado. ii Lafliación no puede ser
sometida á fansacción (art. 2450) o conci
l¡eciór
(art
262 ¡nc. 1"CPC.), n¡arbifajelart.
230 COT.), ni los derechos son renunc¡ables
(arl. 12).,i,i. Noorig¡na, péro sí en su consi
deración se crea: una act¡vidad ,ecgsá/,a
de la jurísdicc¡ón, llamada constilutiva, paÉ
la const¡tución, cambio oe¡tinción delesta-
do, mediante, p. ej., la acción de implgna-
ción y de reclamación o la sente¡cia de
adopción (9) (ert. 208, art.211, al28 i¡c.
1" N'2 y 3 LA. y art. 37 LA.); y enfa a regir
el
principio
de apo,tación de
parle, que se
conc€ta en una actwidad más oifciasa del
jue¿
dentro del
prccesojurisdiccional (art. 198
i¡c. l
o
parte lnal,
fart.
l99 bis inc.1"1, art.9"
(8) Asr, iambién, F. SANCHO y J. L. LACRUZ
(9) E¡ esto caamos dentro del ¡po serlerdá
corsÍfdrva. ¡.sí, ENREO LIEBI4AN $ñala que
hay qué eÉminar lo pe¡segu,?o y lo que la seÉ
tettcia rcal¡za en el ordenaniento: el carüo
j¿¡t-
d¡co de una silü{rtn, estado o ¡elación juídi@
conc¡ota regulada por dereminada no.ma, á olra
!ti@dóñ, esrado o reládón concrera. Es d€cir,
@ miEn,as cons€cuoncias sobré les relacion6
jur¡dicas
mal€nales ventladas en lc p@sos.
El camb¡o puede consisl¡r eñ la const¡lr'cjón,
ñodin€ción o eninción de una relación
juld¡ca.
Lá se¡teñciá se basa €n una declaÉción de @ts
tsza, qua lo acompaña, aer@ de lc presup@s-
tcs q€ aulo¡izan el €mbio á la nueva situaoónl
de lás ci¡¿lrstárc/'as de ,€¿ho que lo suponeñ y
dd dareeho al can bb inu@do.
Lás preierai@s o ó@ior€s, por tanlo, tám-
bién son coñsti¡ulivás. En éslas, la sluacióñ
qoe
6e prétende cambiar es sl estado flial de una
persoña, 6mo @ando la sentencia ¡egalmerle
detem¡na, por la via de ¡a reclamación del ssla-
do, la f¡¡ación de hio o padra, la que según el
an. 181 inc. 1. p. 1r:
iLa
fliación p.od!@ efee
ros oando queda leg€lmeñle détérm¡ñáda"; esio
es, la seniencia que consliluy€ al individuo en
€lesladod€ h¡o,lo somete a d¡6ho.ésimen. E¡
cuanto at prebleBa de la viseñcia ex ¡¿r,c o 6r
¿urc, el mbmo LIEBMAN señála
qu€ las señ'
lercias constlútivas pue&n t€ner uña v¡génda
ex nurc d€sd€ que p€sa en au¡ondad de co3a
jlzgada, como ex tum (retrcáclivanénls), p. sj.,
en h s€nléncla que co¡slituyen la nulidad de
ú @lllre¡o. (Efrcacta y Autüidad de Ia senteft
6ia, pp. 26, 34, 35,
,¡€i y 230 y ss., EDIAR, lrad. S.
sENris).
Continuación noh (7)
gls qeneÉ|, ya que lo que en el icndo háy, es
qle e dsEc¡o no es ¡ulB prop,io del ¡€pr€s€n-
30
Do.tina Estudias, Natas y Conentatios
No3LA.,art.'t5inc.30LA.yart.24LA.)(10).
/v. De ella debe quedarconsbncia
en un ins-
trumento pLibl¡co: la inscripción det Regis-
tro Civil(art. 6 LRC., ért. 26 Nos. 2 y 3 LA. y
art.27 LA.).
D) Unicidad del estado. Es una ca-
racterlstica que
cubre todo estado. En nues-
t¡o lema, se relierc á que un individuo sólo
puede tener singuladzado un únicoymismo
t'po de eslado llial réspecto de otrá perso-
na, entre vaÍias de ellas; p. ej , Paola sólo
púede s€r hia de Carolina, y nodeAlejandra
o Veróñica, etc.(11).
1.3. Medición deAdecuac¡ó¡ del ftta-
tuto Fi¡ial al E€lado de Der€cho
El Derecho de la Filieción se encuentra
iñserto denlrc de n!esfo ordenamiento
jurí-
d¡co. As¡. éste debe esiar sometido al exa-
men de adecuacrón al Eslado de Derecho,
como cuelquier ofa ¡nstitución jufdica.
Es
decir, alapegoque mlestle€lrégimen y sus
dive¡sos eslatütos, pot )a cans¡derac¡ón y
respeta que lenga pot el ¡ndividuo -<eñirc
nuclear del Estado de Derecho- y s?s d€r.e-
chos y libetlades fundamertales, Porque
nuestro odenañie¡to alzapr¡ñá a¡tes que
cualquiercosa al /hdiy¡d,o, al disponercomo
base que las"personas nacen libreseigua-
les en dignidad y derechos" (a.t. 1" inc. 1
CPR.)y que inclusotodosy cada uno de los
órganos del Estádo, aun ellegisládor, están
limitados en sus potestades por los dere-
chos fundam€ñtales de los ¡nd¡v¡duas (aí.
50 inc. 2o CPR.); lo csales complem€niedo
por el deber internacional del Estado de Chi-
lede ¡espelados (ert. loCADH.). Porello es
que Ce os Peña (12) señala que debe at€n-
de.se a tres fndices paraexaminarlos
esta-
tulos e que pueden esbr sujetos los indivj-
(10) S¡bien es c¡edo que en lodo proceso
s€ háttá
invollcÉdo tanlo un interés público como p va,
do, éstos no tienen n¡, consecuerteñente, rogran¡
una m¡sma @nc@ión 6n c€dá iipo de proc€so€.
En esia crase de procesos que
e.la cal¡frcaci@
de la natena vernilada se encuent€ involucrado
no sólo uñ ¡nteÉs pnvado, sino q(]e por una de-
cis6n po¡ítico-juridica, se hálla el inteés génerai
de la sociedad, se le atdbuye al iuez un deb€¡ de
áctuar en con@m¡lancia con eloden pLtbl¡co en
juego. Oe aqü¡ que el pincip¡o
ds aporüaciói de
parte, sin involucrár ni la fomulación ni ra pe¡s+
cución de las prctensioñes, ¡irponga ai./iré? m
debe¡ de |evar aelelante pü
sí n¡sno,la ac¡jvi,
d¿d ds cor¡¡€s¡ácrit de las prelensiones he.ñas
valér en el prcceso, pero ello.s,i¿ peiünxio de la
apo¡tación quo las partes hagan sn el proceso
€spe€1o de esle tÉbajo de r€fulación. Esta deÍ-
nioión lo sepaÉ, por u¡ lado, dél tradicional prift
cipio d¡spositivo, en ar6r.io a quo éste supone
una auionom¡á neg@ia¡ r€conocjdá á lc p€ti-
culares, hscjendo d¡sponible para
elros ios dere-
chos y s¡luadonss
juldicas
civiles qus e¡trán én
juego
en €l proceso, que suponen ¡a fáltá de in-
lerés en el objelo, en oranto lá1, del prcceso por
pade del Estado, y que inrclucran qüe iianto la
rormulación, peGecución y la retutac¡ón dé la p.e-
lensión seán @e de las parles.
Y obviamsnt€,
por oto, alejan a nueiro pdndpio
del ¡nquisiüvo,
en
que
s¡ el Es¡ado üeoe un intefe! e inrcl¡l@-
miento directo en el obieto de la contrcversia, en-
cargándo¡e a sus órgan6la iomula¿ión, pers+
orc¡ón y refútación de lá pretonsión
evadáda en
(11) Vid. al fnál: la operai¡v¡dad excluyenle"
dento del
pünlo
5.3, donde se desarolla el lema.
ll) grado de diferenclación de los mismos.
l¡) sistema de accéso.
Uñ égimen fl¡alysls consecuenciás ten-
dÉn escasa o nulajustifcación en elEslado
de Derecho y, por tanlo, ef el constituclona-
lismo chileño, si liene
yá¡los
lipos de esfa-
dos, p- ej-, de filiación legftima o matirno-
nial: legfijfios y legii¡medoÉ, filiación ilegfti-
me o extrar¡etrimonial: naiu¡ales y simp e-
mente ilegílmos; ¿/rá a/la d¡ferencia en los
l) cañtidad de tipos de filjación que se
(12) C. PEÑA,
¿Hay
Razones Constilucionatés
Fuerles a lavor de u¡ EstaMo Fil¡átivo lglal¡ta-
no2
. en lnst¡tuci@es Attadenas de Derecho C¡-
vit. Honenaje al PronesatFena loFueyo Lanen,
o. 140. Co¡osür
(199O.
I
Doctdna, Estudias, ¡latas y CoÍreúanos
det'echos
y debetes, p. ej., menores dere'
chos en máteÍa sucesor¡a o de alime¡tos; y
difíc¡l acceso a los l¡pos más bé,?óficos, p.
el., nacer dentro del matrimonio después de
los
primeros 180 dfas, limitación de los me-
dios de investigación-
E régimen y los eshtutos que djañ a los
lndividuos, tendrá más fundameniación en
el Estado de Oerecho, si hay: unidad én el
¡rpo esfado,
p. ej., sólohtos sin mayor cate-
gotización, es ¡gualitaio en el ¡us persona-
rum,
p
ej., elmismo coñiunto de de.echos
y deberes
pa€ todos prl.ra fac¡e, y, cgntem-
ple amplias vlas de acceso e ¡nvesügación,
p. ej., acepEcióñ de pedcias biológicas.
Como se ve,
y veÍemos en la siguieñte
sección, nuesto entiguo égimen fl¡al ealo-
lecfa (y aclolece) del g¡ave vicio cte falta de
adecuaciál al Esbdo de Derecho, y, por con-
sguienie, iba eñ con?a de{ ordenamiento
constitucional chileno(12 bis). No obstante
su aparenie abolición, d¡chorégimén incons-
titucional subsiste todavfa hoy, a través de
las disc¡iminaciones eñ razón del nácimien-
to que se dan en Ia esignación de derechos
herediiaios a las
personas, que
la ley 19.585
odena efectuar en sus aaticulos t¡áñsitorios.
Asf, en su ari. 1o lnc, 20 T, y art, 20 inc. 50 T,
se dispone que
"los dere€hos hereditarios se
reqirán por la ley vrqente al t¡empo de la
apertura de la sucesión"; esto es, de las
ñormás del anliguo rég¡men inconstitucional.
La conclusión necesaria que se impone en-
tonces, es que este rég¡men debe s€r
¡napl¡cado por inconst¡tucional, por medio de
¡a acción de inaplicábilidád delert.80cPR.
ó ácdióñar de forma inlernacion¿l anlé la
corie lnlerameñcana de Derechos Humanos
via art.44 CADH.
I .4, Princ¡pios Juídicos Gener¿les dal
Nuevo Régimen de Filiación
Los
principiosju.fd¡cos por los cuales s€
eválúá: la integddad de las interpretaciones
y se produce el ordenamiento de la institu-
cionalidad de la lliación en geñerel, y la cons-
titucionalidad de las normas mismas de fl¡e-
l) lgualdad;y
ll) lnte¡és SuperiordelNiñoo Fevor Flli.
l) lgualdad
(12bis)rónese nota que inc.luso un ju stá bás-
tanie arejado del ámbito de los d@chos huma-
nos, como PABLO ROORIGUEZ, re€onoce sólo
deÉpués de 12 años de vuel¡os al Eslado de Dé-
Écho democÉt¡co quei No parece discul¡ble la
alrmación de que, e panr d,e 1980 (snirada en
v¡géncia de la nueva Córistitución) resulta jurldi"
cáhente insosteñible juslife. la diferencia que,
a lraves d€ iodo €l Código Civil, se obss¡vaba
€ntrc hijos legilinos e hijos ¡légiliñros... Era d¡s-
címinación lenia como anieceden[e el nacimieN
lo, confrlendo un trato diverso en función del ori-
gen del des@nd¡ente- Lá disliñdón observada,
p$ cieno, no podÍa subsislir sin afectár el man-
daio consütucional". La Sucetion pot Causa de
Muede déspués de las Refo¡mas lnkoduc¡.las por
la tey t\f 19.!a5, de 1999, e. Actuali.tad JufídL
Durañte la vigencia del /us Connune y
elAntiguo Régimen, e¡ que la igualdad no
e€ el pensamieñto político dominante, dice
Helmut Coing, els¿¿¿usde las personas €€
utilizado
por
los
juristas, para reselt¿r má3
lasdiferencies eñtrc ellas, que sus semejan-
zas. Esto tenla como fasfondo refozar la
estruciüra clasista y el carácter contesional
de la sociedad (13). Sin embargo, el mov¡-
miento del Conslfucionalismo contemporá-
neo y elDere€ho lñtemac¡oñel del siglo XX,
intervinieron directamenie sobre el anl¡guo
poder
supremo. La inteNención consistió y
consiste, en añgostare¡campo de opc¡onés
normat vas válidas del leg¡sladoa a unas po-
c€s soiuciones y sólo deñtrc de una especl-
frca llnea predeterminada por la Const¡tución
y los Trahdos lnternacionales; en nuestrc
caso, bajo le égide del principio jurfd¡co
de
igualdad.
(13) H. COING, Oerec,to
42
Doctdna. Esludios, Natas
!
CaM¡aios
(14) C. PEñA (n. 12), pp.143 y ss. En este tema
Pare comprender esb nofma -€iguien_
do á C. Peñá (14)-, prim€ro debe asirse que
la iguáldad se tr¿ta de un conc€pto retécionat,
porlo que habrta que
dr¡igirte tas preguntas:
e¿lre q{lér'es y respecto de g¡ré
. ,
La respuesta a la pl/m6ré preguñE,
es
que ¡a hay entre todos y cadá uno do los
m¡embros de la c/ase de mamlferos huna-
ros que ¡la¡namos "personas", cualquieÉ sea
su clese, edad, estirp€ o condjción, como
rcza el el. 55 del CC., en refación con la
abieda mención de persona
del art. 19 inc.
10 cPR.
Encuantoá la segunda: En le condició.¡
de ser consideÍado o reconocido como hu-
/rá¡ro o persona,
cuestión que histódcamen-
b no epardce como grátuita (p. ej_,la discu-
sión de los teólogos españoles ante los ma-
mlferos humanos del nuevo mundo ame -
cano): "todos poséen
la humanided en la
mi6ma medida y con iguat intens¡dad". S¡n
embarco, el¡o se abre en una triple d¡men-
sión:
2¿.1. lgualckd en Ia Distt¡bucbn de De-
tec hos F u n d a me nb I és. En loala ct ¡ stti b ució n
de derechosy bienes en consideración e la
calidad de humano ateben ser aÍibuidas v
acllucloados a to¡los y
ca(!a uno de los nE;
bros de esa cfase, sin otrá cons¡deracióñ qse
la de ser un humaro, lo que vendrfa gar€n{i-
zado porelert.
19 No 2 de ta Const¡tucjón.
2a .2. Igualdacl eñ el Acceso a B¡6nes
pr¡-
naÍ¡os. Se Etiete a une igualdaa! mÍnima en
¡os bienes Ento máf€riales como rhmeteiá-
/€s, que pemibn
la auforreal¡zación indivt-
dualque prescdbe
eljnc.40 art. 1o CpR.
por
ejemplo, en un lado, los derechos económl
cos y sociales y, en otro, el autorespeto y la
eutoimagen. En este ú¡timo senüdo cobr¿t
gran imporbncia el récoroc¡ñ¡ento ¡guel¡te-
,io. Dicho reconoc¡miento procede
no sólo
desde ¡a imagen autocréada. sino bmbién a
causa de le inieracción con los demás; él
puede darsee¡ elámbito individuato socjai.
ElindMduel, se refere a ta inlerpretacón de
cada humano en su singulaidad oinUmidad,
mientras
que
en el social se discuffe át ¡ iveL
de ge¡eralidedes,
En estecaso postrero,
en
particular,
de lá esfera plbiica,
es que sóto
se puede esEblecer, en pinéipio,
un rcca-
nocam¡ento público
de c€rá ctet univ€rsaly no
porüpos o clases de humanos. Sólo elreco-
nocirniento ü¡iversel es compatible con las
exigencias de le sociedad democrátjca esto
es, la igualdad en la cat¡f¡cáción de tos ciu-
dadános y sus conseciie¡les atdbuciones de
calidades, en principjo
{15).
Cuatquier d,Sín-
c,ó¿ de reconocirniento quequiera
imponer-
se, debe hallerse jusiitcada
en la ptutecc¡ón
deÍ narmal desanolla de la percona!¡dad
s¡n-
g¿/arde
los huma¡os. sea indjvidoalmente ó
en su interacción sociai(16).
(1 5) Ch. TAYLOR, ¿a PolÍ¿bá do Recobcjñien-
fo, en Et Mu$cultural¡sño y ta Potírica de Reca-
nacin¡enloj waa., pp.
43 y .s., FCE. Et cáñbio a
favor de, reconooñi€nto
€uatita¡io
viene, según
TAYLOR. ent¡e oi¡as @sas, det 'desplomo de as
je€rqulas
soci€les, que solia¡ s€r ta base det
honor..- el tánrino /]oro.en sentido detanusuo
régimen.-. *laba lnt.insecañenie rctacionado
@n la desigualdad. Para que atgrnos tLrvieran
honor en osre se¡tido, eE es€ncialque no todos
lo luvreran. Este ss el sentido e¡ qLre
MONTES-
QUIEU Io urilizá e¡ su d€s@poón de ta monar-
qulá- El honor es, intñrsecamenre, cu€stión de
-Conlra este concepto do¡honorte¡omos et
modeho conceplo de drgnidad que hoy s€ em.
ple
€n un sentljouniversátisrá e iguaiir¿rioc!an-
do háblamosde ta inhére¡te
,disnidad
de os se-
¡e€ humanos' o d€ ta dign¡dad del ciudadano. La
pÉmisa
subyaceñte es quetodos
a comp¿¡ten'
(pp. ,r5 y ¿16).
Pe¡soná¡heni€ ácepto te rdea de
agualdad, péro
es prefenbto
uná idea con rnenos
i¡npl¡caciones ftoEoficas Ío fundamenladas o
r€tuládás qüe lá dignidád.
(16) Está protección
bmb¡én ¡nvotlcÉ ta discri-
ñináo¡ón inv€rsa, €¡ cuanto s€ debá dar un há-
iam¡enlo meior a algu¡os que ya se encuent¡an
en un€ s(uación fácltcameni€ disminuida o de
m€¡oscabo con rclación a oÍo€, pala
€1 nolr¡at
desárollo de la
lereonatidad.
Dochna, Estudios, Natas y Coñen¡aios 43
2'.3. lgualdad en el Respeto y Conside-
¡aclón: Supoñe considerar a los humaños
como f,hes er si m/smos, y como capaces
de hacér planes de d¡rcc¿ión de sus vktas y
comporlarsé conforme a ellos. Por lo que sólo
les son reprochables sus p¡opios actos ve
lunta os. P ej., nose le puede
desfavoÉcer
sLr estatuto a una pe¡sona, p3€ logaar poner
en una mejor posicón e una ¡nsiituc¡ón so-
cjal
prestig¡osa.
Todo ello tiene una concreción normáti-
va en el Derecho chileno en meteria deflia-
c¡ón: Asf, e art. 33 p.
2. del CC. acoge la
exigencie ál disponer sna ig ual cgns¡deración
a todos los hijos: "Ley conside€ iguales a
todos los hijos", sin distinción alguna. De igual
modo, le exigencia del árt. 17 N.5 de lá
CADH. que imponealEstado deChib, a cada
uno dé sus poderes u órganos, y, por tanto,
af iniérprete
ludicial,
el reconocimien¡o de
"iguales derecros tanfo a hijos nacidos den-
tro o fuera dei matrimonio". No obstante, el
Código dislingue el esiado fliel ya detem¡-
,ado y el accaso a €se esfádo:
Una vez determ¡nada une filiac¡ón con-
crete, todos los hijos ienen igual trabmiento
en mate¡ia de derechos y
obligaciones, en
€lación co¡ sus padres legalmente debrm¡-
nados (art. 181 inc. 1oy ad. 33). Ello es con-
siderando cualquier origen, fo¡ma y oporlu-
nldad para deiéÍninar su filia¿ión. Cuando
no hayfliación determinada sídistingue,
Fre
la organización de los medios puestos para
su coñsiüución, eñtre diversos cd¡edos y con-
textos en que puede darse-
P,rchibiciores: Según el art. 1 I N" 2 CPR.
y el art. 26 PDCP están prohibidas las d¡sci-
n¡naciones añitenas, eslo es, dar un trata-
míento desigual a los humános s¡, furdar¡an-
fo Ello se concreb en dos regles:
La pitmen,
creo que debe referirse a qüe
la cerya de la
jusl¡freación,
en cuentc a que Ia
aQur¡entaciÓn demosrefva recae e¡ qúien
pretende
esbb¡ecer el desigual iratamiento,
v gr.,
en el caso de la tuición de los pedres
de
filiación baio contexio no ñatrimonial.
La sagurdá, según C. Peña, se ef¡e¡de
a la prohibición de acudira cual¡dacles ads-
cr,tas sobre /as c{.¡ales e/ s ujeto no üene po-
s¡b¡lidad de autolleterminaclór, pará
fundar
uná participación desfuvorable de ese mis-
mo individuo en le distribución de b¡enes y
oportun¡dades:
A) no puede esteblecerse fli determinar-
se ud estatuto llia¡ (o alguñe de sus pades)
que 8s¿igmáflbe, de acuerdo al contexlo cul-
tural, o que desfavorezca a a/grnos iñd¡v¡-
duos, en razón de sus cualidades adscritas
respecto de las cueles no se t¡ene pos¡bili-
dad de control (C- Peña). llgr calificar una
condición filial de alguien como 'ilegftiña' o
'antijurídi.a' o 'de dañado ayuntamiento'.
B) no se admite la organización de medi-
das de fomento o paotección de determ¡na-
dos grupos soc¡ales, a costa del menoscabo
de la co¡sideración y respeto de olaos (L.
Dlez-Picázo y A. Gullón (17)): V.gr. el lello
del Tribuflal Europeo de Derechos H umeños
que sentencjó como di5cr,:",i/¡atoio Íavorc-
cer el mat¡moñi, en désmedro ale otras un¡G
rgs, incluso en su proyección de canfdad de
de€chos sucesorios (c€so Marck con Bél-
gtcá, 13 dejunio de 1979).
Concreciones: existe una ampl¡a iguela-
ción: desde el punto de vistá personal, to-
dos los hijos están dentro de un sfal¿/s fu-
m¡liáe (18) -€unque se cuestione en elcaso
de la résidencia en ¡a casa paterna-, frente
(17) Asr, L. DIEZ,PTCAZO y a. GULLóN, seta-
lan q@ las anl¡guas dss¡gu.aldades'no eEn tan,
to la l€prcbadón d,¿l aclo de los padEs
como la
organ¿aois de una seri€ ds med'das de prcteo-
ción del grupo fam¡l¡ar estab¡ecido sobrc la bá*
del mairimon¡o...". Agregán que en el mov¡m¡sn-
lo en prc de la igualdad y equiparación, lá lín€á
nÉs ¡azonable es la de "supresión de las nots
mas reslriclivás o represivas, que llsva a un au-
merfo de deÉchos d€ los hios no matdmonia-
lés o incluso una igtlál€c¡ór cl€ éllos @n ros ma-
lr¡moniales" (n. 2), pp. 247 y 244.
llE) Tamb¡én asi- D. PEÑAILILLO ¿¡.5i. o.22.
Dactina, Estud¡os, Na¡es y Coñentalos
a la siluación ant€rjor en que
elnatura¡sólo
tenla un sfatus t/ll(relec¡ón padre-hijo) cáre-
ci€ndo de lazos familiares legalmenle. Rige¡
para todos los hijos, con independencia de
lá forma deconstitución delestado flial,las
1) Relaciones personalesentre pad€s e
h¡os
iarb.
222 y223),
2)Tuición o cuidado personal, c.ianza y
educacón (arts.221 a 226), saivo: sociedad
conyugál (árt. 230),
3) Vlsilas o relaciones personales del pa-
dre que notiene la tuición (art.229),
4) Contribución de cáda padre a los gas-
tos de cr¡anza, educación y establecimienio
de los hijos (arts.230
a 233),
5) Facultades de ¡os padrcs para core-
giry educar a ios hijos (arts.234
a 237),
6) Patria Potestad (arts. 243 a 268),
la ley ie confere a los padres sobrc la perco-
na y b¡enes de ésl6 (árl. 203): ugr la palna
potesEd (an- 248). Sin embargo, co¡ elob-
jetivo
de proieger la leállád en las relaciones
de filiación de m2rcos nojuridicos, es que la
leyha dado validez a esb solución; esto en
un co¡lexo general de lundamentación (20).
7) Legítimas y cuartas de mejor¿s (arts.
1181 y 1182, 1195),
(20) Esia ley ¡¡ene como tu¡damento prot€g€r un
éspecíi@ valor: la lealiad er ias E/€c¡breó dé
ñt¡ac¡oñ ka
iuid¡ca,
hia16g1.a o social, en el si-
guientesenl¡doi
€vilar que i6 padres prsle¡dan
€vsdir !u rcsponsa¡¡lidad como lales, media¡te
lá opos¡ción a lá márenida¡ opateñidad
iño
se
tÉta s¡mplem€nls de la prcteeió¡
del d€recho
al orige¡, pu6 él súp!€sto e! muy ¡estringido).
Esla lealtad püe¡e manitusiars€ en diveEas for
mas. No obslant€, la ley es@gió una €specílca:
"Cuando la fili¿c¡ón haya sido deiermi¡ada judi-
dahenle conlÉ la oposición del padÉ o madre ,
según €r art. 203 p. 1¡. En conexjón co¡ elvalor
jund¡@ prciegido,
es ¡e@sano qle
esta posi-
cio¡ invocáda, que es d€ Dé¡ecio matenal, ha
de s¡ pres€n1adá si, ftulo d€ Ezonabitidad, pÉ
cisamenfe por €sla cál¡li@ción. Hay cuatro cla-
6es de Posi.iones d€ 106 Pádrcs:
A) Se /4/€ra: no hay consecuencias deslE-
q
Nada d¡e a1 Tnslada (no contesta): en
este caso no i¡voe o ¡o manlieÍe u¡a posición
@nirana, ya qu€ nadá ha dicho. S€gún N. CO-
RRAL la no @nlesiación de Ia demanda consri-
tuys L'na delensa p.oc€sal
negai¡va. Con su si
lercio, njega lo que afña et d€mañdarté y sóto
el allanamienlo podrlá
ev¡lar dicha cá1¡ncació¡
(CORFAL (i.5), pp.9a y95). CÉo que
esla tn,
ie¡prelación está de¡t¡o de la teoÍá fÉñesa det
¡p@eso
coño coiiiclo del s. xvlll,
que
nec€-
saiameñle €qlela de doe posicioñes que dis-
putaran enir€ s¡, ¡á @altue r€tutádá y superada
en el siglo XIX por A. WACH- La t€sis dé CO-
RRAL e3 una @¡secuencia que se inserta sn la
respuesia qua dá di6ho mod€lo, ánte süs ¡nsuñ,
cÉñcias explicaüvas iente aJ siloncio, pará éfec-
tos de consaiiuir el coÍnicb y, po¡ ia¡!o, €l
proc€-
e- Foera d€ €sle rnodelo di€cioch€sco, dicha rcs-
puesla s insos¡ani¡le. En reá¡idad qui€n nadá
há di.ho, no es¡ie¡e poslció¡ algu¡a.
C) Cor¡ésl€ er Foda
^,o
¡se¡livs: es dec¡r,
@niesta sólo con dudá!. oicha posició¡ no es
lltulo suñc¡en€ p€ra
$nclonano. Es razonáble
qle
el domandado FUeda ie¡sr dudas a@@ de
una sii@ciÓ¡ en qu€ d €ntedo a ajüstaÉe sea
un problema biológico, müchas veces resueflo
8) Orden de la sucesión intestáda: cabe-
zas del pnmerorden (art. 988),
9) Reprcsenlación sucesoria: amplia (at.
986).
10) Quien tue adoptedo pasa a ser un
hio más (art. 10inc.20 yaft.37 LA.)-
Posibles Excepcionest Según Hemán
Conal(19),la primera y más imporbnle ex-
cepción se contempla en la fliación dada en
una silueción no ñatimon¡al, junsd¡cc¡onal-
m e nte d etem ¡ n ad a " co n opos ¡ció n" pate rn a:
el i¡ijo no queda somel¡do á los derechos que
(19)
H CORRAL pa¡a quien lá nomá
[del
arl
'
203j sólo resulta r€lsánle en los €sos de fl¡+
dd mrircnial, ya que los supuestc's de delets
minación
jud¡cia¡
de f li¿ciones matrimonial.s
serán ralsj¡¡os, sino inexiste¡i6 (n. 5), p. 94.
Doclnna, Esludios, Notas y Cóñen¡anos 45
Por otro lado, discuriendo en uno deaplica-
ción,
puede darce en cualquier siiuación la
tal deslealtad. El caso más clalo y de fácil
ocurrencla, es que la filieción se conslituya
en una slluación no matdmoñial con oposi-
ción de padre o de Ia madre, peao
en
que,
coñ
posterioridad, los padres pudiesen ha-
berse casedo entre sí, esto es. una ti¡lación
en ln cantexlo ñatfimonial soÓreyentdo, Asi-
mismo, teó cameñte es posiblequeiámbién
se dé en u na s¡tuació, dá ox Etir natrinonb
originalnente, pues el que un caso sea raro
en sü ocurenc¡a no slgr,1fca que sea ¡npo-
s/b/e y, por tanto, deba quedar fuera de la
cobertura legal (úñico caso que puede des-
carlar una hjpótesis), de lo contra.io, si asl
ocurriese en la pÉcllca, habda que no san-
ciona¡ a los padres, por
más
que
hubiesen
tenido una actuación contraria ai valor que
tundamenia la noñna; lo que hace tamb¡én
incompatible la afirmación de dislinguir S¡ñ
emba€o, es posible que su acaecer fuese
más ocuÍeñte de lo que se pudo pensar, en
virtud de la inutilidad y complejidad deldivor-
cio no vincularo s¡mplemente por dejar pa-
sareltiempo. P ej., una mujer, Josefna Ro-
jas,
tan sólo seperada en los hechos de su
marido, Ramón Cabello, daa luzLlna húe de
ámbos, B¡anca, s¡n concurrir a un hospilal
(como a veces sucede en elcampoe inclu'
so en laciudad)y la abandona. Pasa eltiem-
po (como muchas veces ocurre), y elpadre
se entera que Blanca es su hüa y la recono-
ce, mienkas que, posteriormenle, se deter-
m¡¡a de torma
juni9diccional
coñ oposición
¡njustiñcada de Joeiña Rojas su rnáterni-
dad. El reconocimienio prcdominá sobre el
facior 'nacimiento dent¡o del matrimonio.,,'
desplazándolo, en virlud de la operalividad
excluyenle, y /a ser¿erci¿
Wdoninará
so-
bre la vla fomat del factor p¿fo (an. 183).
Por lo tanto, la iliación de Bla¡ca Cabello con
sus padres será una fliación qüejurídic€men-
te se entendeÉ que se asentó sobre el sue-
lo de una situación malrimon¡al orig¡naia o
i¿lcia¿ y en la que lá madre Joseina Rojas
debe perder sus derechos por la oposic¡ón
injusiificada, así como la perticular solución
legal.
-Además,
se anoia la diferencia que se
hace en una fgura de odgen nob¡l¡aio tj.ño
el c€rso, en relación con el cómputo de la
edad de los hijos, par¿ la prelacón en el lla-
mado sucesodo (art- 2049, 2044 y 2045)-
Esta fgura delcenso de porsifene una es-
tirpededudosacompatibilidad con el constj-
tucional¡smo democrático.
-H.
CoÍal apunta que el hio que he na-
cido fuera del matrimonio, no liene derecáo
Contin!ác¡ón nota (20)
con compliedos exámenes. Por lo demás, la
sanción es de Derecho egncto o i¡tuiltamente
a oposición no es, siñplemenle, manlaner ung
posjcaón de duda que no aláque la prelé¡sid sino
que esiá a las esuftas do la i¡vestigación. (lsual
€n España, RIVERO HER¡¡aNDEZ (n. 4), pp. 45O
y451).
o) Sostene una P!Étensión Contuna: a4,¿i,
ér ez6¡ del lundanento det art. 203 p.1á, debe
rá d slinguilsgla e8pécifÉ posición
con¡end¡en-
ie La sollción del caso deberí eslar jus¡ifcáda
en .elación @n el rundamento de la noña en
comenio, Junto a ello débé consid€rEBe que no
es posible
eniend€r que si deñio de lc de.+
chos con5tiiucional6 sstá la libgnád o inviolabi,
lidad d€ Ja defema pDesd (art. 19 No 3 in.. 2
CPR. án. 8' No 1 CADH.), enionces por €l so¡,
,6cho de hacer uso d€ ese deÉcho de defsnse,
se iniérprete que una ¡oma niarior disponsa una
san ión, sin nayor caliñcaciú. Po¡ ello el tribu-
nal debeÉ enjuiciar la rázoMbil¡dad de la po6¡-
cjón, esto es, sopesar las r¿zones inv@das po¡
el demandando. dé acuédo a Ia snúáción fácti-
cá venlilada en €l
poceso;
de lo @rt€rio s€ !en-
drá ¡iná solución basada €n un¿ inielp.elación
iijusiircada. P ej., es factible que ls madre haya
l€nido una diversidad de p€€jas
sexual€s en un
co4o iiempo, s¡e¡do e¡ demandádo @n quien
trro
€lacionés sexuales más espoÉdicamente o siD
plemente
una sola, dimismo, la mad¡e ruede
sostener támbién esb
posición
de fo¡ma razon+
bLe, en ol c€so de inie¡€mbio y contu3ón de F
clén naedos(6n sénlido simrlár ¡lnqu€dub áF
vo. D. PEÑATLTLLO (n q.pp.21y22).
Por e¡de, paÉ que deba opeÉr la sanción
por oposición pátena, eldemandado debe s@
ténei i) una prclensión
di¡eciamenG conuárta a
la del acüorj y iD debe car€rer de rázonab¡tictád o
i!Éliñcación,
que
Já haqa exp¡os¡ón de la faltá de
loaltád y de evadir la patehidad o matemidad.
Docbina, Esltld¡os, No/f,s v coñentaños
a hab¡lat el hogar de su padrc a meüe, ca-
sado, ásí sin más, sino es conlando con la
acepteción d€l cÓnyuge del prcgenitor (art
228)(21). Esta
posición €s inconstitucional,
ya quediscrimma srn mayor razón La men-
tada drscrimrnacón de la pos¡ción del h¡Jo y
del padre o madrc, opera sólo por razón del
matf¡monio. Ponue qué difeencia hay en_
tre, v gr,la mujer casada que luvo un hio, y
que anulada o v¡uda I casa con olro hom-
bre, pará no necesiüar
permiso delotro cón_
yuge a €¡eclos de llevar a su hio al hogar
común, con la siiuación de la úujer que tuvo
un hÚo no estendo casada
y que contrae
máirimonio coñ otro homb€. reqsiriendo el
p€rm¡so de su marido
para llevar a su hüo al
hogar común. Como vemos, apad€ del re-
quis¡to cuestionado de autffización, sólo que-
da la celebración
y el égimen
jurfdico del
matrimon¡o sin v¡gencia,lo qu€ no influyeen
nadao en la misma medida que la unión
pre-
matrimonial en r€lación con €l nlevo úatti'
moo¡o, convirtiéndolo en irelevanie pára una
decisión fundamentada. La
ponderación más
allá de dicho
peso es lo quéjuslamente pro-
híb€ la garantla constitucional de la igualdad
el lreto desiguál a situaciones filiales ¡gual-
mente relevantes, como lo decfeló elftibu-
nal Eumpeo de D€rochos Huma¡os en el
caso Matckx con Bélgica.
-
Por olfa párte, enconfamos el p/o¿le-
na de ]a Tuición. Para Corral (22), los pa-
dres leoalmente determinados
(en contexlo
no máñmonial),
que to l¡a yan reconocido el
hto, notEnen derecho alcurdádo
personal,
segun etpresa f€stnccón del erl 224 inc T
Le oradón normativa dlce: Elcuidado
per-
sonal del h¡io no cgncabído n¡ nacido duran'
te el metinonio, reaonoc¡do
pof uno de sus
padfes, cofesponde al p¿dre o rnadre que
lo heya rcconocido. S na ha sdo rccanac¡do
por ¡'¡¿g¡lno de sus
p¿dres, la pelsor¿ que
lendÉ su cu¡dado s€rá d€¡enn¡nada pot el
luel'.
Agrega,
que no importa si la sentenda
(21) H. CORRAL
(n.5i,
P-
45.
(22) H. CORRAL(n.5), P
96Yn.73
q¡re lo determinó fue en confa de la oposl-
ción patema o ño, sina que b¿sta qüe sea ,o
máknodal. Por ende,lo
que se excluye es
ai padre determinado
por medio de senten_
c¡a
jurisdiccional. Esta d¡stincióñ no a¡canza-
rla al hüo de fliación en contexto matímo-
En mioph;ón, esia tesis eqLr¡voca la con-
saderación
y eltratam¡eñto. La se¡tencia ño
es el ún¡co lácior d€ determinación de la fi_
l¡acióñ en este contexto no mairimonlal, pues_
to que también lo consiltuye el paño Ahara
biۖ, efender 6sta iesis al pario invollcIa
dejar fuera delégimen elcaso más común
dequien iiene elculdado
perso¡aldel hlio: la
madre,
quien normalrne¡te tien€ el cu¡dado
delmeñor de forma pimar¡a desde s! naci'
m¡ento: incluso más, el leg¡sladot refozan_
do ese lazo prístino, prescrjbió que dicha
determinación operase sin necesidad de
manifesEció¡ de la voluñtad de reconoci_
miento de la madre
(ari. 183){23) Ello con-
(23) Debe ecodárss que paE tavaEcer las r+
lacio¡os mad€-hüo, ¡a ley dlspuso 6mo raclor
ds deiemhac¡ón de lá ¡rálemidád eL peno (sen-
üdo amplio)- Éste üen€ u¡a co¡junoó. de €l+
mentos 9aÉ
enténder la lorriación via pario: 6)
el he.ho de
que haya ura trie.
qu€ hubies€
pátdo; y, aá)
qué e)dsia h l,io, que pasa por
suyo, que sea rsaimente
pfoducio de e6e parto
Ad6más, la ley enge
que ambos dóó6n co¡sfá/
eh las panidas dd Rég¡stip C¡vil: el nacm¡énto v
ta ¡denüdad dél h¡lo y 4e ta nadle que le dio a luz
Aqul,la ro¡erndad no nec€sita de ningún
lipo ds a@pl6oón de l¿ madr€, como reconoci-
mbnto, ni áun láciio. Sólo queda deier¡niñada
por
el hecho del á¡umbrami€¡to, unido al
prccadi-
miento administtá{vo. As¡, el ari 31 No 4 p.2"
LRC- d¡spone la
Pcibil¡dad
de
que ¡rcluso
por
un ac¡o .ro tercerc,
q¡r€ requie¡á lá inscripción de
un náodo, baste pára quedár deiermináda la f'
l¡sción malgma. Ello qu€da sLibordinado a uná
consianciá ofcial de los dos eleme¡ios ya ex_
psesios. Pára eÉo s€ necesiiá qu6 ta declara-
¿,¡ón del requerisnt€ coincida ctn el @mproban-
te ma¡co del
parlo 6€e¡ca de las idenüdades d€
l¿ ñujer qu¿ dio a l(¿ y del ñacido. En esté com-
prob€rie tampocD es ia@ltst vo de la muj€r d*
isr
@¡stánoa o no de sLr nombre. Cumplie¡do
Doctina, Esfud¡os, Nolás y Conénta66
cueda con la noma delaft. 225, en oden a
qLre silos pad€s viven sepa€dos-y sin dis-
ting!rr contefo alguno, mas
que preclsa-
me¡te si tiene
p€dres y vlven separaoos-
entonces el cuidado personal ¡oca a la ma_
drc. Tam bién lo hace con la norma del ad, 7'
de la CDN. para efectos de prcceder á:cuF
dado
primario y directo del hÜo por páfte de
sus
padres y, principalmente, de la madre,
cofno mañda dlcha normativa al disponer el
darecho de os ñiños a "conocer a sus pa-
dres y a ser cu¡dado por e//os', sin mayo€s
requE tos nrdLstinciones. Latesis resfict¡va
Dor ende
pec€ de ialta de consistencia con
ia direccrón leg slaiiva y lleva a laconsde¡a-
ciói
pragmáiicamenleabsuda, de que toda
m¿dre. en este coniexto, tendda
que rectlrr¡r
a los tribunales, aunque fuese el único pro-
genitor determinado
porel parto p€ra obte-
¡er eLculdado
persoial, ya que anles deello
no tendrla el deber de hacerlo en cua¡to
mad€ delmeñor, a diferencia de la que sólo
ó concibió esiando casáda.Además, no ha-
bda ningún f!ndameñto
público para justifi_
cardicha distinción, vg¡, en relación con la
madre, dosde elpunto de vista de la debida
Lntegridad que debe guardarlcJda solución in-
tefpfeiativa
(a¡1. 19 N'2 CPR.), para discG
minar en cuañto aLdist¡to réq meñ que las
somete CoflEl, disiinguiendo entre matrimo-
nja y no r.at monial.
Loque se está haciendocon elenuncia-
do no¡mativo del art. 224 inc. 20 p 1',6spo'
ner un éjenplo, el fiás
Pa.ádigmátlco.
para
aludk a la ñliación que se da en una situa-
cióñ no matrimoñial, sin
que la noÍna del224
efectivamenté comprottetá una discriminá-
cióa de contextos en que se dé la filiación;
asltambién ocurre en'el¡nc. 1" delart 216
que alude al " reconocin¡entd'
pa€ efeclos
de rcfedr a lo extrar¡atrimoñial. De aqulque
sea rnás razonable en¡ender
que la norma
del224 en la parte 2' del inc. 2'd¡sponga, en
contlnuac¡ón noi. (23)
lcdo ello se ogra, además, deja. consla.cia dE
ros ñoñbrcs y aPellidos de la mádre en lá i¡e
c¡pcLón. s€ die qu€ la nsdlpción opetá l3nto
coño
pane de La dét€rminaclón Y es acr€dilación.
el londo, que 3i no éstá dete¡rninada la f¡l¡a-
ciór del menor, sea necese o que eljuez
decrete la "persona" en geñeral, y ,1o "/os
p¿dles
,
que lo tendrá¡ a su cl¡dadoi es más
la norma de la
parte 1¿ se cuida de alud¡r a
un "¡,-¡d dealgu¡en,
ya que en esta cúcuns-
lancla
que señalamos no se c3rece de lá
calidad ¡l¡alde hÚo. Sitiene "padres" deter_
m¡nados, ellos no t¡enen
po¡ qué entrar a dis_
putaf la tulcún cofl ol¡Es "pe¡soras" asísin
mas
porelárt.224, comosugiefe co¡fal, ya
que para éllo tien€ vigen¿ie elar! 226que sl
regula eltipo de ceso en que eslá
justficado
que puedan enfar a tallar tefcefos
pof l¿
tubión:
porinhabilidad de los padres(24)
-
La lnetroacfiv¡dad del Estado cuehclo
hayAdopcrón. El procedimiento de adopción
concluye con el establecrmieñto del estado
frlialde hrc, desde que se reáliza el trámile
edministrativo de inscripción del nacimiento,
luego de termlnado el pfoceso de cambio:
''La
adopción
producirá sus efectos legales
desde la f€cha de la inscripción de necim¡ento
odenada
por la senlencia
que la consftu-
ye', s€gún ora €l art. 37 inc 20LA Ello está
frente el arl 1 81 CC. que establece la retlo_
aciividad de los derechos
y déberes, en vir'
tud del supuesto de
que el és¡ado iliál se
refotrae cüando ñay un criterio biológico en
procedimrenlo de conshlución De állf
que
incluso cuándo unode los
pretendidos adop-
lanies s€a viudo, y a ello se suma el consen-
tim¡ento 6n vida del lallecido para la adop-
ción, esta se adjudicará a la pareja pero d€s_
{24) Es
posible qué €r€ deslE legislatrc 3€ detE
; ls €minÉ¿sñdaE de la a ,qua les'sláoón
qu€
constitu¡a €l lr4fondo dllural mie¡tras se con_
rec6ionaba el nuÉvo €simor dvilfl¡al En €iec-
io, €n el añl¡guo égimsn, la fl¡ádón ilegfima {f-
l¡ación efll'a@himoniaD de catáder naluEl se
@.3lilub, dclusivamérl€, mediañle el recono-
ci¡¡iento dé acusrdo á los diveGos ñúmeros del
ex a¡t. 271 . ¡quél
pod¡a ser volur¡láno v
c1¡bía la
sitladón ód
pano, o f@ado el dal coñdnu¡a
los cásos de que'iub¡ersn obten¡do el €conoci'
nienlo de lá pateñrdad o ma!6md¿d n€lural
por
serÍenc€ ludioal'
Esro e!, pefa átudn á b ñl¡+
c¡ón ll6qllima náluEl bá€tabe hacsro medi€nte
el rémino "r€.onocinÍ6rlo".
Doctina, Estu¿ias, llatas y Canenbnos
de la inscripción de ¡racimaento, según el ad.
22 ¡nc. 1 parc final LA., y no desde que se
manifestó dicha voluntad. Por lo hnto, para
adjudicar los derechos y deb€r€s se eslaÉ al
tieñpo en que edquiró la calidad de hi,o quien
tue adoptado (25). La razón de ello eslá en
que el estado se afibuye al operar un deter-
minado criterio para dale or¡gen, que es la
adopción. Como situación
juldica,
la adop-
c¡Ón se construye y constituye con le senten-
cia de adopción, como supone elart.26 yel
art.37 LA. Elesbdo se consbuyéáquísobÉ
la base de una cuestión esÍictamente prc-
cesal4urisdica¡onal, como veremos, en que
el propio Derecho sirve de ¡nstrumenlo para
erigi elcambio de estado o situación
jurldi-
ca. De ésta forma, el criterio pala dar origen
se encuéntra eñ circunstancias sobrevenidas
á la vida de los involucrados y no ant€s, a
diferencia del cfiterio d€ procreación sobre
el cual se plede
eigir la filiacjón
y
funda-
mentar la vigencia retroactiva del mismo. Y
ello en pade juslifca
el que la ley de adop-
ción coñtemple la sujeción a las normasdel
art. 5' Llllc.
[art.
6" PLMC.] en materia de
irñpedimenlos dlrlmentes €látivos, respecto
de terceros que no consftuyen sus perien-
tes,
jurfdicamente
hablando
(26).
En €fecto,
(25) H. CORRA! 6eñala como consecue¡c¡a,
que si '1a adopc¡ón se consüma d€spués d€ la
muene de unode los có.yuges, eladop(ado ño
podé prelender dé€chG en lá suesión abieF
ia anlss de la inscripción en sl Régislro Civil"
(A Nuevo Régíñen Ju.¡d¡co da la Adopc¡ón en
Ch¡te, en Revista Ch¡lena .te Derecho,28
l2aol)
1, p.38).
(26) Conjeturc que esk intepdción ha É6nfi'
gurado el art. 5. LL¡C.
[an.
6i PLMC.], eñ odén á
que es6la cubriendo !M ñgura mullivoca €n
materiá de ir¡lpediñentos re¡ácionados co. ei
parsnr€s.o. Asf, cfso qu€ d€b€ €¡r€nderse qu€
la d¡sposición €lati€ al tma del
pare¡lasco
l¡e-
ne un doblé etido: u.o,
ju¡id¡co y, otro, biológl
co. Ello a Éí2 de qu€ buscá pro{€ger lanlo el ás
peclo jlldico
como biológico d€l pareniesco, ya
que no pefhite el mat imon¡o, á quÉñes renga¡
éslaluido un parenles.o de fonna legál á3i coñlo
lámpoco a q!¡anes ti€ne¡ un pa.€nlssco sn s€n-
lido biolog¡co. Por esto qleda afeclo a la rcma
la adopción no parte de un prccedim iento ex
/,irl/o, s¡¡o que de¡va de una clerta realidad
d¡ve.sa a laoriginal, porlo que ela¡|. lo i¡c.
1o parte fnal LA. dispo¡e qüe la adopción
es prcced€nte "cuando ella
[]a
setisfácclón
á sus necesidadeslno lepueda serpropor-
cionado por su femilie de odgen". Ahora
bien, no obstanie estás dilerenies ci¡cuns-
tancias, la co¡sideración
j!ridica
sig!e sien-
do la misma: qu¡en fue adopbda es un hio a
se¿as y soárs /a basé da esa consideracióñ
s€ l€ atribuye el conjunlo de derechos y de-
En concllsión, de las excepciones qle
seexaminanlan sólo tres nomas muy p!¡-
tuales hacen disUnclón expresa enire algu-
nas situaciones. No obstsnie, lo que se les
escapa a algunos civiljsbs, es q ud aquélLas,
en vez de
justiflcar
una discñminación las
pone bajo sospecha de inconstiiuclonalidad
iaunqse
esdldoso elcáso d€ lá adopción),
ya que atr¡buyen !n f¿tami€nto desigual a
quienes tjenen la mismacondición, quebGn-
tando asl el orde¡amiento consliiucloná|. Por
ot¡á parte, las otras dos, qle incluye a la rnás
páradigmáfca, eran sólo un eróneoanálisis
delafcanc€ normaÍvo.
lll Favor Fitii o lntsrés Sup€r'or del
Este pr¡ncipio es una corcrec¡ó, más de
la exigencia del pnnck¡a de prctecctón de la
pelsonal¡dad ¡ndividual
1re
coñsagra el a¡t.
1" iñc. 1 de la Conslitución. La r¿zón de esta
especial vels¡ón vi6ne impuesle por la con-
siderac¡ón de la felle de madurcz fís ca y
conünuaclóñ nota
{26)
delá1. 5o LI¡c.
[€o
P!MC.) qu]en fue adopbdo
(art. 37 idc. 2 LA.), yá que ¿n dlcho prccedimien-
to s€ disocia la cu$t¡ón biolósica de lá
jurídic€
neesariameñle. S¡tuac1ón similar ss da clando
se eslablee la lliació¡ por dile¡ios sociales en
qu€ l€ s€rtenc¡á 3e ha impueslo sob¡e lo! pa-
dr6 en se¡üdo b¡ológi.o. Otra soluc'ón simpl€-
ñeñle nos llevariá á e¡tsder que lá noma de la
adopoón ss inconedrcio¡á¡, ya que discnhl¡a-
la taiando d€ mané,a dblmll a igual.s.
Doctnna, Eslúdias No¡as y Conenlaios
mentrl
propia de los ninos (27), q¡je imposi-
biliia la adecuada automantención de su per-
so¡alidad {Declaración
de Derechos del Niño
de la ONU) ¡"si, por más que todo humano
haya sido niño elguña vez, sólo alcanza su
prcteccjón a quienes son niáos actualmen-
té. ElDerecho lnternacionaf. como elart 1'
de a Convención de De.echos delNiño. usa
€¡ forr¡a eq!ivalente la palabra nlño a ¡o que
elCódigo Civilllámá meñor de edad.
A este píncipio, el Derecho en Ch¡le ex-
p€samente 1o co¡tem pla y exige, en el art 30
inc. 1de la Convencióñ de Derechos del Niño
que dispone: 'En iodas las medidas concer-
nientes a Los niños quetomen las institucio-
nes
públlcas o pivadas de bienestar social,
los ¡r.ibunal€s, las autoridades administrati-
vas o los órganos legislativos, una conside
ración pdmordial a que se atenderá seÉ el
interés super¡ot del niñd'.
El estándar del interés del niño se con-
creta en la "protección yelcuidadoque sean
necesafios par¿ su bienesta/' (N" I art. 3"
CDN. ); es decir, Los curdados especiaies
que
por s! calidad, de niño, le seen ¡ndispensa-
bles
para
a tuiela de los bienes necesarios
pa€ log€rcon ello su ñon¡al desanollo de
la personalidad (ari. 24 PDCP y art. 19
CADH
).
Para alcanzaraquello es indispen-
sable que se permita tener las opciones ne-
cesar as a cada cual y, en particula¡, al niño,
para qu€ pueda log€rsu rneyor rea¡¡zación
espiritual y material posibb, aft. 1" inc. 4" CPR.,
en lo clal concuerda el art. 22 lnc 2' CC.
Elinierés sLrpeÍoa del menor, dicen Ce-
c Lla Grossma¡¡ y Ma_ticruz Gómezde la TG
Íe, no se refee a Ia preie¡encia o p.¡macla
de Los derechos del menor, por sobre los
derechos de los adultos s¡n más, ya queian-
to el me¡orcomo elindividuo son igualmen-
te humanos. De lo que se iraE, es velar por
la sat¡sfa&¡ón de las nece'tdades más bás/-
cás, lo que se trasunia, en defin¡üva, e, /¿
especial
Wteaa¡ón
de sus dércchos funda-
mer¡ales reconocidos como peÉona en el
arl. 19 de h Constitución y la Convención
Americana de D€rechos Humanos, y, como
niño, en le Convencióñ sobre Derechos del
Niño (28), eñ consideración a su situación
de hecho frente a los ofos indt¡duos. Por
ende,
jamás puede sacrificarse €l pdncip¡o
de legalidad en materia de prolectión de los
derechos fundamentales de una pelsona, a
favor d el criterio de los inteÉs€s de olra per-
sona. Ps¡ lo dispon€n el ert. 5" N" 1 PDCP.
como elart.29 CADH,, nomas centrales del
orden internácional que consagran elprincÉ
pio de l€galidad ¡nlemacionat- Estos se eri-
gen en limite delinterés superior
Eñ cuanto a la v¡tencia delpr¡ncipio para
su aplicac¡ón temporal, H. Coral op¡na que
éste lo tiene desde la conc€pcón, e incluso
desde antes, ya que "ftlodo s€r humano tie-
ne derecho a ser engendÉdo de una mane-
ra digna... debe incluir el interés en no ser
iratado como ñeteial de eproducción"(29)-
Oira posicón sostieñe que si no se es per-
sona
ju¡íd¡cefienle,
entonces no se es suje-
!o de dercchos, por lo tianio, lo engendrado y
ño nacido, sea el conjunto de célules o b¡en
el teto, no puede estar amparados por los
dercchos fundamentales, sino sólo se prcle-
ge un ¡nteés púbÍco- Esta se ¡nserta en el
ma¡co de la discusión de cuándo com¡enza
la personalidad juridica para los humanos
(arl 74). De tode6 formas, parece exagera-
do decirqu6lo
qLie
no ha s¡do engendrado
lodavie, puede tener derecho a c¡erta formá
d€ s6l engendrado. Una vez que lo ha sido,
la siluación se consliiuye y ella queda en €l
pasado a la vez que com¡enza la vida, por lo
que queda abieda la situación.
(27) Asi, €l@GideÉndo 9p del Pr€ámbu¡o de la
Co¡wncló¡ do Derecbos der Niño de la ONU, el
que
a su vez hace referencia a la Decla€ción dé
(28) Ambas en M. GÓMEZ DE LA TORRE, Et
lnleés Supeiü del lltño, eÍ Gaceta Jurld¡ca
(2000) No 234, p. 25.
(29) H. CORRAL ¿a Fill€c¡ó, en las técn¡cas
de Reprcduc.iü Hunana Asis!-da, en Révt5fá
.re D€¡sd'o, UCN
€000)
7, p. 115.
50
Dactrina, Estudi6, Notas y ConentaÍos
OperalMdád: a) Como Elemento Concu-
rrente en fa lntérpretación de los casos. Esto
' signmca que hay un bjén
juridico
a proteger
que
orjenta y fúa los límites máximos de una
normá;ello sin que implique elqúe deba sa-
criñcarse el
principio
de leqal¡dad: v
Para poder
tomar en cuenta el interés del
menor en los procssos que lo afecten, el
Derecho dispone que ellezdebe: escacrar
la op¡n¡ón de¡ niño y de tonala en cons¡cle-
r€clón: esto es, nosólo la opoftunktad de in-
fu¡ren la ¡o¡mación dela senlencis, s¡noque
infuya efectivamente en ella. Así, elaf.
j2
N" 2 CDN. prescribe:
"se dará en particula¡
€l niño oportun¡dad de ser escuchado, en
todo procedimiento judicial
o administrativo
que efecte al niño, ya sea directamente o por
su ¡epresentante legal o de un órgeno apro-
piádo...".
También asf los a ft.227,242 c'C.
y el art. 3'inc. 1 LA. pára
todos sus procedl
mientos
[y
los árts. 1 6 y 69 PITFI.
No obstánte, el De¡echo regula que el
interés supeior de¡ menor puede ir ¡ncluso
en contre de la propia vo¡untad delniño.
por
esto la ley ha podido dísponer en et alt 30
inc. 2 LA. que incluso en c€so de voluntád
negativa del menor adulto a la ádopción, el
juez podrá seguir con el proceso
fundádo en
el iñterés supedor deln¡ño.
El Código Civil lo concreta en tos arts.
222 iñc.20 como preocupación
fundamentel
de los pad.es,
art.225 inc.30 para tatitulari-
dad de la tuicióñ, art.229 inc- 20 pala tes visi-
tes, at 234 el dest¡ño
jud¡caat
det menor, an.
240
jnc.20
autor¡zación pala sacaralmenor
abandonado, aft.24'l as¡stencia urgente, aft.
244 inc. 3o
, aft. 245 inc. 2. y art_ 268, patia
potestad, y art. 272 revocación de te eñan-
cipación. La ley civi¡de adopción No 19.620,
consegra el ¡nterés del me¡or en su at 10 al
paescribk que lá ádopción tiene por objeto
velar por
el interés del adoptado, y el art. 30
¡nc.20 p- 1'. ert. 15 inc. 3o y aft.19, eft.24y
art. 30
[art.
22 inc. 3o].
lTambién,
para iodes
las materias de fam¡lia del PLMC: art 30, aÍ_
21 ioc. 2o y erl.27t y del PLTF| an. 16, ert.
19, art.22, af.30, art.63 y art. 1061.
b) Como Cfiteio JudiciálAlternativo, pará
efectos de evih.la aplicación de u¡a norma
legal. P. ej., de forme expllc¡b, e¡ el cuidado
personelsegún
elarl_ 225 iflc. 30;
c) Como lveiacdterio de
juicio pare la
selecc;ón dealglnos c ieñosqueentran en
competeñcia por regular un caso en
parUcu-
lér, p. ej., art.201 inc. 10.
2. CRITERIOS PARA DAR ORIGEN AL
ESTAOO DE LAFILIACóN
La vaeja legislación origin€lme¡te disiir-
guía diversos €stádos civites: hijos legitimos
e ¡legltimos, según estuvieran o no casados
ent¡e sus pedres
durante la concepción. Si
electivamente lo estaban, eran legftimos los
hüos; posteriormente,
eilo se modificó para
abercar lambién la legitimeción sobreventda,
por el sobsiguienle ñatr¡monio de los padres.
Los h¡jos ilegítimos, ñecía¡ almarge¡ de la
legel¡dad y
s€ clas:ficaban en tresi los natu-
¡ales, ¡os húos dedáñadoayunieñienio ylos
simpler¡ente ileglti¡osi después se suprimió
la cátegoría groserameni€
i¡jurlosa de los
hijos de dañado ayuntamlento.
2.1. Cant¡dad de Ctases de Est do Ft-
lial o Tlpo6 de F¡llación
A)H. Corraty Dañie1 PEñAiLtLLO const-
deran que hay c,hco es¿afrfos fri¡ibles, por
lo
que no habrla eléctimrnénte una ¡gualacjóñ
en los ésládos c,iiles: "iliaclón melrimonial',,
Ia "filiación ext€mairtrnoniaj", la,,fitiación
adopüve", la "f¡liación as¡s$de" y el ',esiado
de fliación indetermineda". Desde una pers-
p€ctiva ,aLr€rsla, i¡d¡ca¡ que por Ia náiu-
raleza de ias cosas, es neceserio disiingu¡r
entre la deteftninación I€gel de la ftjación y
de impugnación o coñstilución judicjal
en
donde hay plural¡dad, que provoca distintos
estedos c¡viles, y otra cosá son los efectos
civiles, derechos yoblígacjo¡es,
en donde sf
habría bastanie unidad (30). Asf, p. ej., E.
(30) H- CoRRAI
{n. 5), pp. 43 y
44
y
D. PEÑA|-
RAMos inÉñFr'1.ñhiañ
Doctina, Estud¡os, Natas y Comentanos 61
Courtseñala
que sibien la filiación produce
efeclos comunes, ellos "no obslan e que el
legislador se vea obligado a efegtuar algu-
¡as distinciones e,?¡re fl,a c¡ón malrimonial y
la no natr¡monial,
poryue
lo c¡erto es
que
ellas
na inpoñan una desigualdad de deÍechos en-
l,€ hlos, s¡no que derivan d el hecho objetivo
de
que los padres están unidos en matrimo-
nio
y en la segunda no'(31).
B) Sostengo que nuestro nuevoordena-
mieniojurldico lllial coniien e ün único üpo de
esfado llral para los padrcs o bien las ma-
d€s o bien loshijos, correspondientemente:
el de hijo, padre y madre (32), po¡ razones
de consistencia normativista y de ¡ntegridad
constitucional.
Pa€ rcsolverelpunto, habaia que partir
reclrriendo a la analogla de una antigua y
iundamenhl distinción nomal¡vlsfa, entre: ,)
procedimie¡to de constilucióñ y, i/) la norma
jurfdica;
el Derecho o lo que rcgula una si-
tuecióñ, sólo es esta última. En nuést.o prc.
blema hábría que distingui .
I
el proced¡nien-
to paÍa ponerse bajo el alcance de las nor-
mas legales fliales, y it las rormas /égales
que crcan el estado f¡lial e los ¡ndividuos. Las
drf8,wcias que constáE la p mere posición
soñ de p,roc€drlTlerlo; básicamente, para al.
canzar lá adjudicación delestado individual
o cues¡lona¡ la co(ección de¡ procedimienlo
de su constitució6, v. gr, en les acciones rc-
laiivas a la filiacióñ. Sin embaeo, Do eslán
en el estado filial m¡smo, es decit en el De.
recho aplicable que constituyó la relaciónju-
rldicadefiliación {33), en donde sírige elprin-
c¡pio de igualdad del estado, como ordena
considerarelart 33CC. yelart. 19No2CPR.
Es m€nester notar que la civ¡l¡stica tradicio-
nalmaleniendia las "accioñes de filiación" á
reíz de la concepción natu€lista del Dere-
cho, lo que los llevaba a asemejadas al tipo
de la reivind¡catoria en su ¡eleción con eldo-
minio. Pero estas acciones (o pretensiones)
no emanan ni son pade del esÍado lil¡al a
pesar de su nombre (34) (por lo que debe-
mos llamarlas "acciones relafivas a la ñ¡ia-
c¡ón"). En efecto, la acción de impugnáción
se mueve en otfo ñivel, ya que lo que se pre-
tende no es rnantener el estado s¡no preci-
samente lo conirario, destruido poque f)o
operó coneclanente el factor de detem¡na-
c¡ón en Íelac¡ón con el citef,¿ para dar od-
gen a lafiliación, esto es, cuestioñes de pro-
cedimienio, corño,
p. ej-, en los casos de su-
planhcióñ de parto, falso parto o sup¡anláción
de h¡jo (a¡|217 inc. 1'), y poque ¡nciuso üe-
ne¡ derécho a inpugnaÍlo qu¡enes ca.ecen
del éstado fl¡al, como en los cásos del art
208 inc. 10, ad. 2f7 inc. 3'p.
'lr,
ad.218, art.
21 3, art. 216, art. 216 inc. 5', ad,. 2O7 . La ec-
ción de reclamación, por su paÉe, la tiene o
ejerce quien jushmente ,o t¡ene el s¡ngulaÍ
eslado t i4 y diche ,alta es requisito pa€ ejer-
cer la acción, por lo que no es emanación de
lo que no Íene validez (existencia), sino un
supuesto openlívo para la constífuc¡ón clel
esfado, como en elart, 320 (qoien se p€sen-
!e prctend¡endo servedadero pedre),
Continuaclón íota (30)
que hay diversas "cláses de flieción", á pesar dé
que éniiende que ope¡ó une el¡n¡nación de d¡fe'
rencias pe¡o
"ent¡e las disiintas cáegorlas de
hijas". Derccho de Fanil¡a,r. ll, 3a edic., pp. 376
y 377, Edji- Judd'ca de Chi'e.
(31)
E. COURT ivsev€ ley de Filiación,2: edi..,
(32)
También P VELOSO, !á F¡liación en el l¿E-
vo Detecho de Fanilia (j\td.o a C. SCHMIDT), pp.
(33) Vid. sobrc la opeÉcjón de aplicadón: K.
GÜNTHER, 'Un Concsplo Nomawo dé Cohe-
rcñda
paE
ilna Teolá de la Arqum€ntación Juí'
d¡ca', en Oo(¿, 17lE (1995), pp.279y ss., y E.
GANOULFO, 'La Validez en los Co¡texlos de
Fundamentación y deaplícacióñ', en Fevlsta de
C,erc¡¿s Soc/ales. Jo¡r Rar4/s Es¡udtos én su
MeíDtia. 47
OO2J,
pp. 445 a 532.
(31) Asi p. ej., Henry, LÉoN y Jeán, lvl,AzEAUo
sosliene. qüe la '¡náyoÍa de las acciones de
estado riene por Ínalidad la colnpñba.¡ón dal
verdadaro esta.lo cMI de una peÁoná; ya séa
que
s€ reclame ese éslado,
ya
se€
qu€
se le ni*
gr€" (L€cc,on€s de Oe¡ec¡o Ciu'¿ 1¿ parte, v ll,
oo. 26 v ss- EJEA. lrad. L. A!CAr-A ZAúCA$\
52
Dadnna, Es¡udias, Nots y cóñen¡aias
El instrumental natrr¿lista --{elaciones de
causá y efecto, en vez de impulación o aal
bución- con que efectúan sus exámenes los
autores de la
pimera
Gsis, les llevá, ade-
más, a realizar un anál¡sis limitadoy, en ci€r-
tos asp€ctos, derechameñt€ erróneo, de lá
siluación tilial. Al exponer que só/o los etec-
tos serlan comunes, pl€¡Cer de vista que
el
eslado íral (staaus c,v,7¡s) lo que ¡nctuW, pte-
cisamente, es /á a¡rbudón de una catidad o
cond¡c¡ón, y no los detechos y debercs filia-
/es o ius per'sonarum
-los
que son ¡¡rp¡rfa-
dos a un mismo esiado flial-i porque entre
la c¿usa, que son todos los prcced¡mientos,
y los efeclos, el haz de derechos y deberes,
no hay unaconexión natural, ya qu€ eso sólo
se entiende en la med¡daque haya una nor-
ma, que en un contexto de aplicación, di
ja
la ¡nputac¡ón de la candicíón o cat¡dad
jutídi-
ca á un individuo, qle es precisamente
lo que
le falta a d¡cho análisis, Ella no es una cir-
cuosbncia menor, ya que consütuye un s¡./-
puesto nornatívo de opentivídad de ta nor
ma afibutivá delestatuto de los derechos y
deberes fliales. Ahora bien, el prcpio Código
Civil contempla, expresamente, esh sepa-
ración de ideas, al disponer que ól "eshdo
civiles la calidad de un individuo", supuesto
opralivo de la adquisicjón y ejercicio de cier-
tos derechos, segLtn dispone el art 304. El
aÍ- 33, base delDerecho de la filiación, tam-
poco nos hábla de derechos sino de'consi-
deraciones', alenunciarque "la ley corsdéL
¡a iguales a todos los hios"; recién el art. 181
viene a mencionár el término "etecto^'. Pot
otra parte, el propio legislador civil deslindó
la califcacón jlrfdicá,
aldistingsir en el art.
30 LER., por un ¡ado, el "estado civil' (tnc. 1.
p. 1¿), de, por oto, bs "derechos y obt¡gacia,
l?6s ár?€xos a é/' (¡nc. 10 p. 2.), como, p. ej.,
"las reglas de subo.dinación y dep€ndencia. . .
entrc padres e hios' (ina 2). A modo de coro-
lario, debe anotarc€ que el Código Cívil ác-
tualmente distingue á un tiempo y cla€rnen-
te, en elinc.20delart- 179, enireelproced¡-
m¡ento de constilución: 'lá adopc¡ón", elcan-
junto
de derechosr "los derechos ente el
adoptante y adoptado"
,
y el estádo filiat mis-
ño: "y la filiación que puedá estábrscarse
erf,.e é//oJ'. Es por todo lo expuesto, que el
limiiado aná'isis de la primera po€ic¡ón ter-
mina confuñd¡endo como "estado fliaiivo",
precisame¡te, la a¡rsenciadeestadof lial, sin
lograr dlstjoglir la situaclón técnica que se
encu€ntra aqul enV!elta.
Aqoella ca'idad jurldica-q!e
¡€presenta
el esbdo iilial- es una cal¡fceción qle el
Eslado realjza Éspecto de los ciudadanos,
en cuanto folma petle del reconac¡niento
púóli¿o que aq!éi ¡es afibuye, defniendo su
posiciónJirr¡dica
e¡ la femil¡a. Por esto, se-
gr¡n vimos, aquélla br¡bién está someiida a
bengenciá de igualdad, p.€scrita porelart.
1 I Nó 2 de la Const¡tución. Si ello es asi se
d€be respebr la tercer¿ conseclencie puesta
por el princip¡o de igualdad
i2..3), en rela-
ción con la seglnda (2¿.2): un divercotratá-
m¡ento de reproche o d€ califcac¡ó¡ en rela-
ción con diversas situeciones sólo puede
basat* en una nzón jusUñcada y no en uaL
qujet clrcunslanc¡a que se dé. Por tanlo, u na
c€iificación jufdica
basada en circunstancias
que oo üenen una
juslifcacjón,
e¡ toda la
ámplilsd de los fnes púbiicos, pnmarios o
secundarios, del Eslado de Derecho, no al
can:a. De aqui que no baste apelar a cual-
quier situación pa¡ticulár que provoq¡re dis-
tincón, por más que se dé en los hechos,
Aqsellas situaciones que siñpler¡enie se dan
en la ¡eal:dad, ño tienen, por sí solas y esa
única caractedsticá, jusUicación
suficiente
pará fundamenbr una disiinción juídjc€,
aun
cuando sea, en esla mateda, clrcunstañcies
de ordeñ matrimonial o no, situaciones de
gueffa
o no, de concübrneto. incestooadul-
ter¡o, de raza cor¡o mapuch€syarias, o reli-
giosas como protestantes y cetólicos eic
En talse¡t¡do, creo que la p¡imeÉ posl-
ción no log.ajlstiicar elalud¡r a una mera
sit{ración, más allé de que ella eista, ¿ me-
nos que aluda a argurnentos de orden mo-
ral, pero en tál caso las distinciones ofreci-
das no so¡ inocentes, corno se las p¡etende
exponer, sinoque nos pfesenterían diversas
gÉdaciones
deorden morai-buenos o ma-
los-, pa.a la califjcadón de las perconás con
.elación a sus o¡fgenes, es decjr, por circuns-
tanciasque ellos no controla¡, to que,
como
Dactina, Es¡udbs, No¡es y Corenladas 53
vimos se encuentra
jurldica y expresamen-
Por otra parte, de acue¡do a las precis¡o-
nes prevlas, la posición que sostengo sl lo-
gra respondera la cuestión de integridad por
medio de la inteFretáción del único esbdo
flial. Ello queda coÍoborado no sólo en la
conlgu¡ación de la norma consiilucional del
art. 19 No 2 sobre la igualdad, s¡no poque el
propio Código Civil en su ari. 33, le ordena ei
ntérprete conside.ara todos y cada uno de
los humanos quej!ldic¿menie queden en
la posiclón de hijos, con igualc¿lidaden esta
maieria: como ,ibs simplemente, sin máyor
califcación. 'La ley conside¡á iguales a to-
dos los hijos . Como se puede ver, la ley hace
referencia a la consideÉción delestado igual
y no necesaíamenie a losde€chos (¡osque
están sometidos a Ia igualdad, porsu
accé-
soriedad a estado filjal).
Por lo ianto debemos entender el con-
junto
de ¡ormas l€gales en su es&uctura y
funcionamiento, prccediendode la s¡guienle
manera: prlmero, tipifcando c'erE clase de
situaciones; luego, la ley p€sc¡ibiendo que
todos esos humanos que se encuentran en
esas situaciones defrn idas, irengañ la celidad
o eslado de "hijo', "padre'o 'madre"(3s) (sib-
tus); aomo tercer paso, la norma disponien-
do que a toda persoña quetenga ¡a cal¡dad o
€siado de, p. ej., "hto", se le at¡ibuyen ul}
co,rlunfo de derechos, obligaciones y debe-
res (¿s palsorarum), que, por medio de esia
técnica, es común a todos los involucradosi
f¡nalmenie, en un paso contingente, la ley
puede disponer, luego de todo ello, cierlas
excepciones puntualesy deck qtte, én c¡efta
clase de circunslanc¡a que pueda lener al
guna rclación can la conslilución del estado
flial, se leva a imputar a quien
lenqa dicha
condición, un deter¡inado derecho o deber
en vez de Lrn puntua¡de€cho o debermiem-
bro del haz o conjunto comú¡ en princip¡o
ai.jbuido. En conclusión, para ver si tenemos
una sola c¡asa de estado nlial pare los hios,
debemos ver /a idea base pa¡a /a co.'slruc-
ción según iodo el esquema v¡sto (36).
En
lal s€ntido, la calificación para ser conside-
redo hijo, es la atribucion legal de la cal¡dad
de l)ib. Así, ior a paÍe de la clase "hi¡oJ',
desde el punto de v¡sla lógico, todo aquél que
la ley caliñca ch h¡jo a secas, y los que la
.eciben son,
,
simplemeñte "aquellos cuya
lliación se encuentra determinada, de con-
formidad a las reglas previstas por elTítulo
Vll del Libro I de este Código
[Civill',
según
dispone el a¡t. 33, y,) aquélque fue adoptá-
do, de acuerdo alart. 1d inc.20 LA., yaque la
"adopción confere al adopEdo el estado c¡:
vl de l¡ib rcspecto del o lós adoptantes en
Ios casos y con ios rcquisitos que la presen-
¡e ¡ey establece". Toda esta variada gama de
ind¡viduos recibe la calif¡cación de htos por
la ley y son lodos y cada un o n¡enbros de la
gran clase legal de losquetenen 6l"estádo
de hijo' a secas, sin que existan en elod€-
namienlo juídico actual, otros individuos que
tengan otrá califcación de hijo diversa de la
expuésta, como ocufría en la antigua legas-
lación (37). Es por ello que, al nivel de apti
cación, esta estructura
'egálse
ha concreta-
do en que la Corte deApelaciones de San-
iiago haya declarado como constituido el es-
(35) El é61ádo llial es de 'padro' o "nádrc'
paÉ
a! personas
singuláe, ya que po.la opefaiivi-
dád exc uyénte, ai consütuirse el estádo de p+
dre, sn Éla6ión@n una p€rsona,
oblléÉÍad+
teñinareld6 madre. Además, debe conside.aF
se que el estado reprsssnla un lugar en la f¿m¡¡ia
rep¡odt¡cioÉ,la cualse compone de un hombÉ
y una r¡ujer e húc, no pudie.do ocupar lá posi-
¿ió¡ de padr€s
dos peGonas delnismo ssxo, al
m€ño6 en cuañto no cambie lá considerac¡ón
cunura y jurÍdi€-
Todo ello lo plásma elCódigo
C vil al distinguir con su eñu¡ciación ño.maliva:
''El eÉlado civil de... p€d,?, ¡rádrÉ o hijo...' (ad.
305 inca. 10 y 21.
(30) W tr O. QUINE, La Ird¡vdu ación de losA¡n-
órfo6, en ¡eorfasy Cosas, p. 132, UNAM, trád.
A.ZrRrÓN.
(34 Una duác¡ón di6liñta es que la tey rEre de
manse desiguala quiener coÉideÉ de Dane-
ra lguá|, afibuyendo dive,sos derechos, dsb€-
¡es y oblig€c¡one6. Ese lÉtamienlo desigDl ten-
d¡¡a qlle
s€r analizado cáso á cáso paE delemi,
nar su Ecional¡dad y
apego a ls Constlución.
Da¿.tka, Estudbs, Notas
y
coñektaias
tado de "hijd' y de "padre¡' a s€cas¡ en su
primer
fallo publicado, y no el haber consti-
tuido el supuesto estado de "húo no mátri-
monial"(38), inexiste¡le en la legislacióñ chi-
lena, ni haber ordenado at Regisiro Civit ta
inscripc¡ón de esE manera, que claramente
contraveñdía la Ley y la Constitüción en ma-
teria de estado único.
Desa¡rollando et modeto expuesto, at re-
gulat el proced¡n¡ento, ta tey optó por d¡ver-
sos ctílerios pera dar oigen el estado. por
los cuales se basá, o¡gan,z€ y oñ6nta el prc-
cedimienlo; por diye¡sos factotes pañ de-
fem¡h¿l que tuvo lugar el evento sel€ccio-
nado como c tario de formación de ta ñlia-
ción; y, a su vez, drversos conf€xtos en qüe
se puede originardjcha filiacióñ, para aticu-
lar dichos factoaes de deierminación.
Así, a los crlel,os, la Iey de itieción tos
consijera para: a,) lbicarlos como punto bese
a panir de los cuales se construya un proce-
dimientode origen a la filiación, to qle hac€
descartar cualquier otro crtterio no conter¡-
plado en la leyi b) organÉar la articutación
del prcc€dimiento
d€ ácceso al estado fitial,
corfio p. e¡., los factores de detefiñañación; y
c) orienter el senüdo qu€ éste tenga, en cuan-
lo al odeñemiento conc¡eto de tas normas
que se produzca pof la vla de la inlerpretá-
-En
primer lugar, hay que distinguir s¡ ta
flíación está .lüeÍninaeh o si no lo ha ido.
Todo humano es hijo de otro, biotógicamen-
te hablando. Sin embarco, sino ha ocuñido
el facfor, entonces la deteminación tegalde
laf¡liación noopera. De guisa, es posabt€ qu€
se ignore quiéñ sea el padre en paficular
o
bien no logre coÍoborarse la pretens¡ón
de
paternidad
en el proceso jur¡sd¡crional
o bien
que conociéndose y hábiéndose constituido
lafl¡ación sobre unavedadera base biotógi-
ca, se heya repud¡ado aquélla por
el hijo, etc.,
todos cásos que separan la cons¡dereción
biológica de la jurfdica.
S¡ no ha sido
jlrfdicaménte
determina-
da, na hay rclación de frl¡ación y la siluación
cáe fueÉ de d,cha reiac¡ó¡i se debe declr.
enionces, que un individuo carcce délesla-
clo de hijo de algu¡en 6t pa¡ljcular
o que unas
p€Bonas ¡o son padres legaimente de otro
indaviduo; p. ej., José l\¡igu€lFÉile Fraiie, ro
tiene padre ni madre, esto es, no es hijo para
el Derec¡o. Por tanio, siy sólo si la l|ación
eslá ddemlnada. nos insertar¡os en el es-
tado de le filiación. y sólo asl seÉ posibte
átrib¡iir los derec¡os, debe¡es y facultades
cuyo supueslo operativo de alr¡bución es el
estádo fil¡al-que en aquel ceso, precisamen-
P. ej., en mateñá s¡rc€soria, si no hay fi-
liación, entonces ¡o operarán las ñorñas
prjTa faci€ eplicables d€ pretación det Iama-
do a la slcesión ¡ntestadá, deb¡endo aprbar-
se lás que Íesten, de acr€¡do a /os sup¡]es-
¡os o /sgus¿os ope¡al¡vos d6 hacho, at ig ual
que como aniiguemenie operaban de forma
excluyente las normas de la sucesión en et
orden rcgular, alcarecer de asceñdientes o
co¡ate€les vivos el causanie
iy no
por
el¡o
vamos a créá( gratljlañente, u¡ mecsn s-
mo de sucesión irrcgular irhplícito) (39)
(38) RAJ.,2m1, N.2, a¡ril4ú¡o, s. ¡, pp.37 y$,
(39) En esto 6s que @o s6 squlvo€ R. DOMÍN-
GUEZ. sl contuñd¡r la ope€liüdad d€ tG supues,
lo3 de hoc¡o paE aplicación de u¡s nonná ráli-
da, con la !€lid€z
se¡eEl o lundamentación de
las noÍná3, ctlal]do dé ñanera dubttár.va seña-
lá: "cla.o €slá que
si sl cáusante ss hilo sin titia-
ctóñ ésiablecjdá, * i¡¡Iil qu€ se hábte de iguat
dád ds régimen. porque seÉ evtdente qle des-
de el pln¡o d€ visia jur¡dico,
@lec€la de as@n-
di€n¡es, hemanG y d€ñás coláterates conocl-
dos
f
por lo mismo, lá existonciá de !¡a cieña
iregularidád en los órdenes suesorále! subsis-
üé... De esl6 ñodo, !n ca¡rsanie sin fiiación
pat6ma
o ñaiema s$ablec¡da no tend¡á, po¡ ¡a-
¿ons de hec¡o, los mismo€ ó¡de¡ss sucesorates
que
elh¡io mardmonial o d€ntiáción noñátiñc
n¡al esláblecida. l\rlဠ@¡c.€iam6ñte. sóio iér-
drá er ordsn de los h¡los (ár1. 968) y €l det cónyu-
g€ sob€vMen¡e (an. 9E9). A¿1 qu¡éñto
a no ta
by, tas ólden s ¡npgutares suósits¿ié¡ eñ esrs
cáso, pu€s
sólo habrá oldén de tos hios, oden
delcónyüge sobrcviü€nt€ yfg@.
O, siss p€te-
Dactina, Estud¡as, Notas y Cúentados 55
La indeierminación puede ser .especto
de uno sólo de los padres, como indica el
art, 37t en tal c€so, habré tiliación sólo con
respeclc del pad¡e jurfdicamente
conocido,
rnientras
que carecerá de rclación filial y, por
ende, de6sledo, r€specto delotrc padrc en
sentido biolÓgico.
2,2. Sltuecion€d€ Cons¡deÉclón Ju-
ñdlca
Los divercos ordenamientos
juridicos
pueden incorporar en su interior regulativo
una veriedad de cr.lelbs para aludira situa-
cio¡es
que elDe€cho !oñá en especialcon-
siderEcióñ. Los criterios pueden se¡, p. ei., el
de evenios biológ icos, s¡Jcesos sociales, elc.
a) El Evenio Biológicor se asienta en el
hecho biológico de la prccreación po¡eloñ-
geñ de Los gametos.
b) Sucesos Socialos: situaciones en que
se asume la lelac¡ón social
paierno-filial
en-
lre los sujetos invollc¡ados, caÉctédzedá por
a voluntad de acogida o ccresponsabilidad
patemal p. 6j., posesión notoria de, estado
de húo.
c)Situaciones Jurtdicast ElDerechoac-
tÚa de iomna insf¡rmentel paÉ generar una
situac¡ón
Juldicar
que una sentencia consti-
tuya u na determinada relación enke dos hu-
manos. Y a esa relaciónjurfdicá se l€ atlibu-
ye una celided filial: el eslado. Este cri¡erio
goñeralmente va unido a oiro, que agrcgue
oira base a la decisión final, el cual püede
ser la cuestión afecfya. Es posible que la
Continuación nob
{39)
'
re, lo que sucéde¡á es que por lalta de cie¡¡os
p3ienles,
no se le pod¡án aplica.!odo! los óde-
nés de lá sucesión inteslada'. "Las Rolornas al
D€recho Sucesorálde la ley No'19.585', en Re-
l/Vá de Derpcho, U. Concepción, 204 (1998), p.
80 (la cuÉiva es nuesila). La L¡liina frásé € de
cidora, no es que simpleFeñie *a una cuesüón
de prcfeGncia
o convenisncla, 3¡no que es la
ú¡ica sorucjón que liene
lüs¡ltcaciór
lanto dogr
mai€ corno de egndadiambas posidones son
sentencia sólo cons¡iuya esa rclación, sin un
eshdo de filiac¡ófl (paÉ atribuir sólo ciertas
consecuenciás
jurldicas), p. ej., en la dero-
gada leycivilde ádopción No 18.703, se €s-
lablecla la adopción sample, d¡sponjéndosei
"La adopción simple no constituye estado cj-
vil" (ex an. 12), y agregaba que "el adopbdo
continuará fcrmando parte de su familia de
origen y conservaÉ en el¡ásus derechos y
obligaciones"
{ex
art. 13 ¡nc.3").
d) Situaciones de Voluntádedad: El De-
r€€ho sólo atiende a la voluñtad puesta por
quienes prétenden cor¡stitu¡rse en pádÉs, en
un contexo prcced¡mentalde asbteñcia re-
productiva,
s¡n ningún ofo respecto.
2.3. Criter¡G Escog¡d6 po¡ él Dere-
choChlleno
Dado que ya no se trata de clases de f-
liación para los h¡os o para los padres o
madres respectivamente, las particuleres f-
lieciones tempoco se deb€n individuelizar
como ántes, por un adjetivo con que sé las
acompañaban designañdo su clase, v gr,
"tiliac¡ón adoptiva". Ahora, siendo todas y
cada una de las fliacioneg de los hijos,
pa-
d¡es o madres respectivamenle, ¡guales, lo-
dos y cada uno son s¡mplemente 'h¡o', 'pa-
dre' o 'madre', asl como el estatuto de de¡e-
ehos y deb€res que se le alr¡buyen a cada
uno. De guisa, a pesar de que pueda exislir
alguna diferencia en el régimen flial a que
s€ someten las fil¡aciones siñgulares, no pue-
de pederse d€ vistá le relációñ lóg¡ca qu€
sedai unacosa es ¡a regla, esto es, elrégi-
men común y, otr¿¡, las excepciones que se
presenlen, esto es, uná o dos d¡ferencias
puntuales q{¡e puedan resolver alguna cues-
fón de manera diversa manteniendo el resto
delrég¡men común. Asl, p. ej.,la propia ley
de adopción declara a quien tue adoptado
en el prcc8d¡miento, con "el estedo civil de
l,4o_', en vistas a la calificació¡ del ¡ndividuo y
de poder aplicar él rég¡méñ filial común y
pÉc¡carnente único, sin importar lu€o la cá-
liñcación de adopüvo o no, según el art. 10
inc. 2' LA. y art. 37 LA. Por tanto, no se ve
mayor difeaencia, como para explicitar una
56 Detrra, Esrud¡os, N.rás y Co¿ér¿ados
clase dilere¡te, a¡ nombrar las parliculares
filiaciones que se den. No obstante, sie¿ ia
discu sión acerc a de I proca clín ¡e nto * rcquie-
rc
^acet
una mem ahJsión a alguna liliación
paÍlbular por su relación que tenga con un
particular procedir¡iento, para creslro,es es.
pecl,fcas, coñlo, p. ej., de la acción de impug-
nación eje¡cida por el padre biológico, contra
una patemidad consti¡uida, no se la €lasiñca
s¡no que sa a/ude y descr,ióe la sítuación que
la noflna ésliÍ¡e relevante, en le cual h fl¡a-
ción podria estar aseñtada o no. Asl, enun-
ciarños sola y simplemente 1a refeÍenc¡a a su
plocecl¡n¡enlo de constituclón o a la situac¡ón
en que se encuentran
len
un detefm¡nado
momentc¡ que la ley Éslime rclevante), c.n ün,
v.
9r.,"
pol',
"en conlexto de" o " atribu¡da d'
,
o
similáB Por todo ello 6 eróneo técnicárns-
teen el nuevo orde¡amiento, ánquilosedo en
la vieja
je€rquía
filial, y una ext¡apolacón
€spáñola, llama¡a ¡a relación flial,
p.
ej:"fi-
liación biolóqica", "hijo ext¡amatrimonial" o
"padre adoptivo', a¡ msto de romper las ba-
ses fundamenbles del nuevo Derecho de la
Filiació¡ e ¡nvolucrar de forma implíciia un
régimen derogado por inconstitucional a laiz
de sus disc ñinaciones de origen.
Los Cnterios para la Constitución de la
Filiacjón en general son:
A) por natu.aleza: ad 179 inc. 10 Apela
al criter¡o biologico. Ella no se divide, sino
que se la puede heilár en una situacióñ o
contefo ñalrmonial o no matimon¡ali
8) por sucesos sociales: art.201.
C) poradopción: art. 17S inc.2'ylosarb.
1"y45 de la ley N'1S.620i
D) por reprcducción asisüda: art. 182.
La Trascendencia de Optar pot Un Cnle-
no u Olro: En miopinión, alsometerse a uno
de €llos,
quedar, t/€das las normas ,egu¡at¡-
vas del proce¡limlento de acceso a que al-
guien quede sujeto. Es sólo e través de ellas
que sejuzgar¿, si un individuo ha logrado que
la l€y le atribuya el estádo filiel, sin podd abtu
der a las normas de ofo cri'€tia en pnncipio:
¡a r6zón esiá en los diferentes cáracteGs de
cada cdterio qqe han de deli¡eár os rasgos
del particular proced¡mienlo- Por ello, si se
optá por el proced¡miento de 6dopción, no
queda someüdo a las normas de las accro-
nes de impugnaclón o reclamación de osta-
do, ya que e! hijo es ajeno genéticamenle.
Ello s€ exi¡e¡de a la prohibición de €cudra
los factores d€ determlnación de ovo crite-
do, como sor¡eter a 1as reglas del iaclor na-
cimieñto dentro de maüimonio...' a hijos con-
cebidos por procedinrenlo de reproducción
asistida, ya qle éste no irene referencie el
criterio de los eventos naturaies.
No obstárle, €s necesa o tener presen-
te que le liliación por criterios biológicos,
constituye la figura pri¡nárb páfti el Derccho.
Ello signifca
q¡re
es la
priT,era
a
que juídi-
camente 3e atiende,
Wr
10 que debe s€r el
p¡mero de los procedimienbs paÍ¿¡ consti-
tuir la filiación, que es loque nos qurere co-
mun¡carelari.70 No 1 CDN., yia que se vá
€xcluyendo, en ptincipia, al entrár en colisión
con ot'os cdteios dé acceso.
Y podrfa decirse que es el modelo del
legisiador, en clanio a que es la más deli-
neade porla regulacjón, p. ej.,las rcglas quó
da el ad. 179 inc. 1" sedesenvuelven en todo
€lTít. Vll, y ¡as regles d€iTít. VI¡l sobre ac-
ciones d€ irnpugnación discuÍe¡ práctica-
mente todas sobre el nrjsmo supuesto. E¡ la
med¡da en que no se hallen ¡ormas espe-
ciales que reguien los procedimlentos al de-
talle €ñ los ofos criE¡jos, pot unatazón prag-
máfca habé que recurir a las normes mo-
delo, de la filiación pornaturaleza, ya las f-
gurás de Derecho cornú¡ qu€ se utiTlcen e¡
ésta, p. ej.,la sentenciá constitutÍva; ello e¡
la medjda en que no vayan en contra de La
esiructura y funciooes normativas del c¡le-
rio que neces¡te de compiemento.
Las normas de ia f'jación por adopción
son lo bastante c¡mpleias, como peÉ que
sea necesado fecuÍir e aq¡r6llas ol€s. Las
€stañtes, no heñ sido objelode una regula-
ción legislativa coúpleta, porioque rcqueri
Eoc¡dna,
Esludtos, llabs
v
coñen¡a.ios
57
rán lemiti.se a algunas de aquellas normas,
que en pedicular c¡éémos que serán casi
exclusivamente
las lelativas a cuestiones
prccesáles, y en mate a de prescripciÓn o
caducidad
de ácciones.
A) Eventos Natu¡ales a los qua so atft
buye Filiación: En la cot'süluoón del vinculo
háy
primado de cdterio biolÓgico paÉ todo
el procaso: hay procre¿crón o reproduc.ión
humana medianie facultades sexuales.
Las f¡liaciones adjudicadas a esie crite-
rio,
pueden encontrarse desplegadas sobre
elpisode diversas siuaciones
que esÉnfue_
É del ámbito mismo de la filiación, p. ej.,los
tiempos dé guerra, concubinato, relaciores
de hennandad, caiolicismo de los padres, in_
cesto, etc. La ley se ha füado en ciéñas cif_
cunsEnc¡as,
que están detrás de la lliacióo
y que en algunos tópicos no están siqu¡era
en conjunción con la filiación sino sólo con
los cÍieriosi e los son: la sitrrac¡ó, matrimo-
niálo no makimonial, como se puede apre-
ciar delart. 179 inc, 10, las que no conslitu-
yen clases dé filiación (por la igualdad del
esiadofilial: art.'19 No2 CPR. y a.i. 33 CC.)
Aho€ bién, dado que tcdas las frliaciones par
ticulares
que se den o puedan darse, son
iguales, esta dist nción ente situación mafi-
monial y no mafimonial parece no tener
S¡n embargo, L. Dtez-PicazoyA. Gullón
señalan que ¿r¡cá¡r€nla pera etectos del plo-
cedimlento de deter¡ninación de b fliacóñ
del padrá
-el
que en algunas c¡.cunstancias
pued€ ser muy complejo-, una de las solu-
cion€s p¡ácticas paÉ facilitar dicha delerm¡-
nación es recurrir a la paut¿ delmatÍmonio,
por med io de la dónominada "presunc¡ón de
patemidad del mando de la madle"(4o). No
obslante, esta fgura para la deie¡mineción
de la patéñidad biológice es una circunslan_
cie que no rige para erigir toda filiación sobre
un coniexto mafimonial,
p, ej., noen elcaso
del contexto sobrewnido.
También lá dislinción matJimonial/exlra-
mátrimon¡al, iiene como consecuencia el
Wr¡¡iti)t
una añiculación
rlferente de las vfas
dal procedini$nto de detem¡nación ñlial por
nedb de la acc¡ón de reclanación (art 2O4
y art 205), esto es. para elprocedimiento de
constitución del 'sstado
y/o su impugnación
conjunla'. Pefo, como vefemos luego, tam-
poco es bn exacto sostenef esra hipótesis
tan tajanle,
ya que hay desáJusles en ella
relacioñados con el sobreviniente matrimo_
Adeñás, y esto es una cuestión de gran
importancia conceptual, el matr¡monio no
está en d¡recta relación con la f¡l¡ación en las
ácciones de Éc¡amación, como
para
inten-
Er clasiicar elestado flialsegún su presen-
cia o ausencia, Ello porque en la accón de
rcclamación no ,ay estádo fl¡al constilu¡.Jo,
y lo que se redama es pracisa
!
solamenté
ia constitución del estado civil de hÚo a se-
cas, como hemos visto: De guisa, las d¡spo-
sic¡ones l€gales re¡ativas a la presencia o no
de ñat monio, se da¡ ante la ausencia de
vinculo filial. Uná vez const¡iuida la f¡liacón,
ya da lo mismo, pofque todos pásan almis-
mo estado
porelmandato constitucional su_
pedor d€l art. 1 I No 2 y legal del ert. 33.
De esla manera, tenemos que: 1) la alu-
sión legal debe enteñderse sólo a tftulo de
supue'tos o c¡rcunstanc¡as natnmon¡ales.
mas no de clases d€ filiaciÓn; y, 2) que esta
alusión tiene una presencia, en el Derecho
de lá Filiación, lógicámente suficiente pe.o
no necesaia, pa? efectos de distingujr en
los particuleres tópicos del p¡ocedimiento de
consijtuc¡ón que expresamónle la contém-
plen. Corobora. además, esia ultlma htpó-
tesis, elque en la acciÓnde impugnación la
ley sólo utilice la circunslancia en comento,
cuando se refiere al padre y prescinde de él
cuando se taala de los casos de la madre.
A.1) La siluación natimonial
y laf¡lieción
en cütexto naÍinonial Gn.
180):
Exisle una amplitud de casos
para cal¡fi-
ca¡ la fl¡ación en contexto malnmoná|,
ya que
el legisledor ha querido tacilitar el estableci-
(40) L. DrEZ-PTCAZOyA. GULLÓN (n.2), p 21.
5A
Doc,ina, Es¡uclios, Natas y Conenbnos
m¡ento de la i¡iación sobre elcerácter matri-
monial (D. Peñailillo)(41).
Si se da sobrc o encima de une situe-
ción asl. entonces
-diré
H. Corral- ¡a ilb-
ción se dará siempre de forma bilaleraf, en
el sentido de que su estado vinculará á un
mismo tiempo tanto el padre como a la ma-
dre
{42).
Así, pÉcticamente
las dos únicas
manifestaciones seráni
¡. En el supuesto fáctico del nacimieñlo
denbo del mairimonio o hasta trcscientos d¡as
después delfn de lavigencia detdébito con-
yugaly gracies
a la prescripción
dei art 184
que
contiene el factor 'nacimiento dentro dei
matrimon¡o o. -.', la detenninación fliel opera-
rá de maneÉ coojunta para ámbos padres,
basado en la deteminación de lá maternidad
d€ la cónyuge, con Ia cual la patem¡dad pro-
cederá ipso fác¿o (aquel lactor adqu¡ere asi
un cariz de accesorieded a la matamided). Sin
6mbargo, este factor no rige en olros casos
en que la situación mafimoñiál es sobreveni-
da al nacimienlo, ni, por
Ento, la automaticj-
dad, En tales casos, paae cae. dentro de la
situación matrimoniel se requiere que los dos
padrcs
sean constituidos ind¡vjdualmente en
le relación ,ilial con el hijo; por es¡o, no se dá
aquellasupuesb bileteralidad, necesadamen-
le, por elsólo evento dé haber matrimonio: y,
ii. La acc¡ón cle rcclamac¡ón, si hubo
matrimonb, debe qetcerse demandando ¡e
constitución del estado ante la intervención
forzada de ambos pedres inelsdiblemente,
formá¡dose así un litisconsorcio necesario
(propio),
"so
pene de nulidad" (aft. 204), en
€zóñ de que
elfallo afecta¡ía a los dos pa-
dres a la vez, sin que pueda efechr a uno
dejando de afectar al ofo
(43).
Aqüello es
dudoso por dos razones_
1. En miopiniófl, deberla aplcarse tam-
bién a algunos casos de la ciase matrimo-
nial, el régimen de la acción de reclamación
de ¡afliación ásentada en sifuaciones extra-
mairimonreles. Esie debe aplicárse para la
constitución de la fillacón tento sobre a) !na
situacióñ mal monial sobreven ida, determi-
nada respecfo de uno sólo de los padres,
co¡io b) para ciertas hlpótesjs de situaclón
matrimon¡al original. En clanto a la
primera,
el régimen de la ección de reclamación ba-
sada en iesituación exiÉmatrimonial, es más
a iin e le situaclón matrimonial sobreven ida.
que al de las noñnás coftespondieñtes a lá
mal¡imonial, porque
sj uno de los pádrcs re-
conoció al hijo, éste no podrá dema¡dar a
ambos ya que cerece de interés procesál
para sostener uñá preiensión de eclámación
especto de aquel que está deFÍr¡inado, pre-
cisamenie porqüe no podrá constiiuir el es-
tado fl¡al por medio de su dgma¡da con ese
padre, poa tene a ya constit!id¿, e¡ conjun-
ción con la operativtdad excluyenie de los
factores de determlnación (,l4). AsÍ, convier-
ie en inedmisible sLi demanda por ialta de
interé6, haciendo imposib eaplicar as rcglas
dela reclamación consuplesto mafimon al.
Eljuez no deberÍa acogerla a tramibción ril
|¡ñihe lítis en el examen de admisibilldad,
porque
la falta de
j¡terés
se rnantfestaen la
co¡t¡adicción evrdente de la pr€pie
deman-
de, él señalar a/ mis¡ro ,empo la pelició¡ de
lé constitución del estado filial respecto de
ambos padres, ñientas que, por otro, seña-
laa que ya trene constituide lá filiación res-
pecto de uno de ellos; en bl evento, eljuez
no deberá decretar ei taslado del ari. 257
delCPC. En alas€gu¡da, para elcaso exts-
tauna situación mahimonial orlgin¿l respec-
(41) O. PEÑATLTLLO (n 5), ibid.
(42) H. CORRAL ln.5). D.45
(a3) Asi, H. coRRAL(n.5), pp.78y 79. P
E:'Si
€s sl hiio o sus heredercs au¡enes redamán. la
co¡tlnuác¡óñ nota
{43)
dema¡da debe necesariámenie lnterponors€
conjunlamef,ie en conlÉ de ambos padr€s,,. d.
para el litisconsorcio ad ROMERO, "ElLiiiscon-
sorcio Necesaño e¡ el DeEcho Procesat Chit+
no. Oocl¡na y &rjsprude¡cia', en Rsúistá Cr¡ie-
na da Derccho2s (99q2 pp. 390 a 393, 395 a
441 y 415 a 417 .
(44) Vid- ál fnai la "op€rativ¡dad
exctuy€n16"
Doctnna,
Eslud¡os, Not¿s y canenlad8
59
to dé una pretendida filiación, perc en que
sóo uno de los pretendidos padrcs ha muer-
io
y há transcurrido el plazo de caduc¡dad de
la acción d rigida coñtra los herederos del
padre según Ja regla del ad.207. En ese
cáso
ya no se podrá demandar nialpreten-
dido
padre ni a sus herederos, por lo que
deberá ceñirsea las reglas deladiculado de
reclamación de estado sobre supuestos ex-
iramatrimoniales, a pesarde katarse de una
situacrón en que
efectivamente se encoñtre-
sen ligados el matimonio y el subsecuente
nacimiento delhijo de loscónyuqes (45).
ácciones
{al
menos pasivamente), para cons-
iitui¡ dos relacjones ll¡ales por cada lado. Las
acciones relativas e le filieción pretenden dos
cosas: constituir el eslado de padre o el de
madre, en nuesirc caso, ye que no exisle el
esiado de padres a secas, ni menos de matri-
monial, por lo que
se están ejerciendo dos
acciones distintas, y cada estado constituido
segoirá sll suerte por
sep€rado, Asim¡sÍ¡o, la
senteñcia que se dicte es sufcientemente di-
vis¡ble, ya que puede corroborarse la mater-
nidad y descartárse la patemidád (o vicever-
se), y por el principio de verdad biológica, solo
se consftuirá la prime€ y se echezará la se-
gunda, excluyendo altacbr nacimiento den-
t¡o del matdmonio.
Por ianto, y en concreto, práctic€mente
¡a única ¡áscendencia
juldica
de la situe-
ción metrimonial en materia de fil¡ación, se
reduce a la relacióñ filialqu6se da entre pa-
dre e hio, mas no en la filiación con la mádre,
qrácias
a la espec¡al operatividád del factor
pario. Y en esle contexto del pádre, lo tras-
cendente se da, eñ puidad, en materia del
factor'nacimientc denfo del matrimonio o...
y sus consecuencias, como en algu¡aclase
de acción de impugnación (art.
212). En
materia de maternidad y paternidad juntás,
adquiere una rcletiva importancia en elcaso
de la acciones de reclamac¡ón, según lo vis-
to en el párrafo
anterior Debe anotarse bm-
bién quela madre, en la accaón impugnáción
de la patelnidad
en caso de habermatnmo-
nio, debeÉ ser citada, únicamente, y ño obli-
gada
a ser pa.te delproceso (ad.215).
Este contexto alcanza incluso a¡ h¡jo fa-
llecido:a su poste¡idad (art. 180 inc.20 parte
3'). Su concreción esfibaen que ellos Em-
bién se someten a las reglas de las acciones
para dicho coniexlo.
Son Hijos en este contexto:
i) los concebidos o nacidos dentro del
matrimon¡o, válido o nulo (inc. 1 art. 180 en
relac¡ón con elart. 122 inc.
'1
e inc.2).
¡i) aquellos cuyos padres contréen matri-
mon¡o después del nacimiento (inc. 2 p. 1'
ád 140) v drfáñté él rlivdhió nd vin^r nár lqa
2, lvlás que un itisconsorcio necesario, se
iratá aquf de una acumulación forzada de
(45) Cuéstión más complicada es determinar si
puede haber operalividad del facto. pá¿e. is esl
en esle tipo de cáss. En elecio, h€y razo¡es
pá¡a psnsar que si la madre es la sobrevivieñre y
ss ha d€terminádo su male¡nidad, existiendo
malimonio y un nacimiento posierior
éstando v¡,
génle aqué|, se dan todas las condiciones qu€
exiqen as nomás sobr€ ope.atividsd der faclor
patel/s es¿ agregándose a e¡lo, que el pretend¡-
do hio €siuviesé én una indetar.ninación de la
tirjación palemá. De ial bma, se podla enten-
der que el padre no¡eúandado quedalá €on f-
iación deleminada a pesar de la .áducidad de
la acción, yá que
dicha caducidad apunta a un
úni6o faclor de deteñinac¡ón: la ssntencia
juie
diccional p€ro no afecta di.ectamente á otros
laetores como el reconocimienio ni, en nuestro
caso ái fado. paúe,ie és|¡ que discunsn porotrae
vlas normativás Si¡ embaEo, tamb¡én se pod¡ia
alegar, por otro lado, qüe el somet¡rniento del
padre a las normas que suponeñ una sttuación
fáclicá maldmonial, párá la .eclamac¡ón d,el es-
tado, slponen la intervención fozada de¡ padre
a eleclos de qu8, precisamente,
.o opere et taG
ior páter
/s es¡ áutomátidam€nte, sin qué elp+
dre pleda
léner ni¡gun¿ hte €ncióí en el pG
ceso de determinación, lo que síocurrs ne€$á-
rlam€¡te bajo las reglas cuyo süpüesro de he-
cho es lá eframalrimonialidad. No obstante. ssle
supuesto es sufci€nie pe.o no nece$rio¡ ya que
a situación dél padré Ésado, ss una más é¡ qtje
la ¡nvolucGda puede ser la madre viva o ñátteca
dá, o bien soa un mat monio sobreven¡do átñá-
clmi€nlo der hijo,
puesto qué
en tates ev€nlos.o
ocuÍe h enens¡ón bilateráL de la fliación de ror-
rna automáiicá á arnbG @dres.
60
Dadnne, Estudios,
^tot¿s
y Cornenbnas
paración judiciail
de sus padres, al menos,
en el caso delart. 184 inc. 30 (46).
iii) los reconocidos por sus padres e.r el
acto de contreer matrimonao (i¡c.2. p. 1" art.
180).
iv) los reconocidos por sus padres
den-
trc de la vigencia del mat imonio (inc_ 2. p.
3' árt. 180).
4.2) La s¡tuación extnmatinonial y la
liliac¡ón en contexto no natimon¡aL
Es residual respecto de lo que nocae en
la matrimonial.
Su vinculo es siempre unilaterál con cada
padre por
separado (H. CoÍel)(47); p. ej.,
para el válor individual de la declaración de
rcconocimiento conjuñto de cada uno de los
padres, p. ej., para ejercer la acción de rc-
clamación deácuedoalart- 205 en relación
con el inc. 30 del¿rt 204
(40) Esle caso @nsiituy€ una @ntrae\cepción
a la rcgla de exclusió¡ de la operalMdad d€ltac-
tor palerts es¿ Ef nacido después de los 300 dias
s¡guientes á¡d¡vorcio no vincula.
fo
su sucesora,
lá 'separación
judicial"l,
sóto pu€de ser ámpaa-
do por este factor si es que se rcúnen t€s reqüi-
sitos: i) si se consigna e¡ ñombre del maido como
f,adre,
ii) a petic¡ón de ambos conyuges, y iii) etto
s€ leal¿a en la i.s€¿ipción de nadmiento det hüo.
Rup€do PINOCHET crilicá esia posibilidad lán 6
lring¡da, ya que dic€ que debiera apli€rse, hm-
bén, ál €so de disollción marimoniat, astcomo
el Cod¡ de Famil¡a Catalán. Perc ¡o que otvida es:
1c qu€ b enendón cl'ilena de esé faclor es 6n
razón de lá subsistenc¡a dél maldmonio frenre at
divorcio no v.ircdárlsépala€¡ón judiciatli y 20 que
la ley cálalana liene como ba* otro supoes¡o, et
nacer a cáusá de ¡Eláci@es seruales
que
áca+
ciercn arfes de la disolución dél matrirñonio, y la
nuest á, dé qué el hüo es con@bido denbo del
dircrc'o no vlncurar
Iseparación
judjciali,
una vez
que ya cesó el deber ds convivenc¡a.
C La Detets
rninación ktrajud¡cialde la F¡tiacón Matdmoniát
;
en elCód¡go CiülCh¡leno y en elCód¡go de Fa-
; milia de Cataluñá. Un Anát¡sis CorñFarado
, en
/us éf Praxls 6 (2000) 2, pp. 49, 53 y 53.
(4n
H. CORRAL ¿n 5l ibid
'Ilenen
reiacjones jurfdtcas
de parentes-
co de ascende¡c¡a, como con los abuelos, a
diferencia con la legislación anterior
B) Src€sos Socrá/6s a /os que se atñbu-
ye Fil¡ac¡ón: Se eñgen coano citerio en ra-
zón de que la ley hece operar los sucesos
sociales en ígual nivel que
el bioióglco pa€
enjuiciar. Lo que caracteriza hl nivel de ope-
ratividad, es que estando cor¡oborado, en los
hechos, el crilerio biológico de procreactón
dento deljuicio, deblera imponerse por so-
bre estos sucesossociales sies queiueseñ
un mero factor, pofque la co¡strucción de un
"factor de determinación" esiá rcferida a ia
¡¡anifesteción ofcial de la ocuffencla del cd-
terio para daroñgen a la fllecjón, por lo que,
sino da cue¡ta de ello, aquél ¡o teñdrá va-
¡or S¡n embargo,la ley prescinde del crite¡io
biológico en lávor de les co¡slderaciones
socie¡es
-también
debidar¡ente corroborá-
das-, cues¡ón sólo posible
si es que trata-
mos con categorías de iguelnivelen colislón
(añ.201). PoraqueJla rn¡sma razón, losfac-
toaes s€ egrupan en conjunio al intedor de
un criterio especí¡rco, co¡ lo que, la colisión
entre el cnte¡io sociely los factores del cr te-
rjo b¡ológico, no se resuelven según las re-
g¡as de choque de los factor€s, como opera-
tividad excluye¡te del prlñrer fector ql]e
ope-
re, s¡no que por los metacriterios de decisión,
corño en la d¡lerente regla delart.201,
La razón deillamami€ntoa las considela-
ciónes sociaies, Ésponde al lazo psicológico
qoepu€dé generarseen el roce social dedos
indiv¡duos en el largo ljempo, como padre o
madre e hio, qüe dhpore, en sentido causal,
el desaffollo d€ la pesonarbad
de los indivi-
duos de d¡cha relación (art. f. inc.40 CPR.).
Cono dice Enique Baffos, tos "lazos áfeclivos
y p€¡cológicos de patern¡ded se crean con más
fcrtáleza en la vidá diarla que en rEzón de la
sola herencia
Jgenéiicá1, desprovtsia de toda
relación flial"(48);a loqüeálude es atvincu-
lo psicológico/afectivo p¡opio de ta retación
(48) E. aARROS, Eie¡ido por P VELOSO (n.32),
b 175
Dactr¡na, Estud¡os, l\lotas y Con¡antaríos
de
padres e htos. Por lo tanto, eselprincipio
qenerály base del odenamientcjurldico de
a
proiección de la perconalidad
del indivi
duo e
que inspira la consagrációo de este
criterio.
Este
principioampara
a iodo iipóde ind¡
viduos.
por lo que aquél se puede ana¡¡zar
desde a perspect¡va
deL hto meno.deedad
o rnayor, o de los padres, En elámbiiode los
rnenores, esta protecc¡ón
se toma especiáj,
por suponerse que es la pede más déb¡¡de
la rclación, y que se concrela en el p ncipto
del ¡nterés super¡or dé| niño (art. 3. N. I
CDN.). Sin embargo al nivelde los adullos
esia concrec¡ón especial ya no cabe. Po. ello
es que ha de hacerse una remisión alpdnci-
pio como iormadorde la personalidad
indivi-
dual. Es a través de esia relación social del
tipo flialen que uñ adulto ha desarolládo su
perconalldad y ha log¡ado foder su
prop¡a
ldentidad, no ya como una cuesi¡ón de esiá-
tica sino como u na dinámica a iravés del liem-
po de su vida. Ese desa¡¡o/lo e identificac¡ón
que delineó y delinea aún su personalidad
dedeterminada mane€ y no de otra, consti-
tlye padede su individua¡idad, yésta, como
un todo es valorada y prclegida po¡ el Delg,
cho en esta vertiente (49).
Pa¡a os padrcs esta relación encuentrEt
también signif¡cado, puesioqueella
desaÍo-
la su perconalidad, realizándolos como hu,
manos en a patemidad, y autorreconocié¡-
dose a sf mismos como padrcs; lcrjamiento
logÉdo e¡ los hornos deltargo tiempo. Esta
trascendencia para los ¡ndividuos peteanos,
justjfica
que le solución apliéeble pimalacrs
pueda
beneficiar e los padres en ese senti-
do, y no necesariamenie al hijo, en tanto, sea
un perjuicio para
el hijo que no ienga tas-
cendencia en el normál desarollo dé su per-
Nuestro Derecho há ecogido este
qite-
¡io a favés de ¡a fgura de la posés¡ón
notoña
del esbdo filial: de
Vadre,
tadre o hío (50).
Dicho nohble no debe llevamosaconfusión,
ya que elestado filialpof este procediñien-
io, sólo se constituye por sentenc¡a, después
que se haya dado esb iigura eñ los hechos y
no antes, por lo que malse puede pose€f
lo
qLre no setenla. Poriol¿nlo, ¡o que oos su-
giere él nombre, en verdad, es de haberse
enconl,€do c¡ertos individuos en una espe-
cifica situación dé hecho: como padre, má-
dre o hijo. Esia figura parte de la siguiente
hipótesis soc¡ológice: les relacionespa¡erro-
frales generan una deierminada y especial
conductá de tratamiento entre ¡os involucla-
dos, qle no se da respecfo de los demás
miembros de uña socieded
lde
aqulque la
concreción de esta situación, mire en alguna
medida como modelo a la relación biológica
filial). Loque hayq.ecoroboraren el proce-
so es elespecialy deteminado fatamiento
que manifesla esa relación palernal y no lá
filiación biológica. Dice Peñaililloqueeste re-
lación es una obra volunterie, deliberada y
reflexiva (51). Este tralamiento puede expre-
sarse en tres elementos clásicos que le coñ-
ÍE:Jjan: nonen, tractusy tama(52).
Nor¡b¡g, a una persona naturalse la in-
dividualiza por el supuesto origen tamiliarde
ésb, es decia, se está aludiendo no necesa-
riamente al nombre olic¡al sino al so¿iá/i el
(49)
Ese pdnc¡pio de prciec.ióri
de lá peÉoMli,
d€d es el que inspiE esie c¡it€rio y que, a ta vez,
logÉ fundár lá excepción del inc. 2ó det aú 201 ,
en cuanto a las gÉves €zonos a lavor del húo,
para
no darporv¿lida la solucón ápr¡cabte piim¿
facie deL nc lqdetád 2nl
(50) La confguración legal de esta fgurá es muy
patti.ular, de aeuerdo a su desarollo histórico
en el De€cho de la Filiación en Ch¡¡e. En el ori-
gen esiaba consideEda como una ñgwa prcba-
toria, y aun de corle supletorio (sx arl- 309 y ex
árt. 311). El nu€vo Derccho de lá filiárjs cambió
toCo y el¡minó la fgu€ de la posesión notoria del
esrado ñliar dér fítulo xvll sobrc "Pnrebas del
Eslado C¡v¡f. Dejó sola, denlrc dé aquel lítulo, a
ta posés¡ón notona del estado de natínon¡d',
pero co¡ el dilerents ¡equ¡siio del plázo de co¡ü-
ñuidad: 10 años, y con la diGreñie lundón d€ s€r
una ngurá prcba¡o¡ia, suplelo¡i¡ de orden s€cun-
dana (a¡t. 309).
{51)
D. PEÑATL|LLO (n. 5),
pp.
20
y
21-
ts2\ | olFT-PtaA7óu A Gür r óN rn 2¡ ñ 252
Dac¡dna, Estudrcs, Natas !
corentados
62
Código dice "presentandolo
en ese cerácier
fde
hl]ola sus deudos y amrgog'; si el padre
; lláma'Pablo EsDina, no
puede presentar
o dar a conoc€r a su hio como 'Cr¡stóbal
Romero'. lrafo, obedece al deber moral
y so-
ciel de velar
por el bienesbr entre los miem-
bros de la fañilia, como la educación
y man-
tencióni "su
padfe, madfe o ambo6le hayan
tratado como hÚo, provey€ndo a sÚ educa-
oón v €stableomrento de un modo cornpe'
tente': la dea de competencE sn la educa-
cón v establecamiento, no alúde a que los
pad;s hacen provtsiones ¿ les nec€sdades
delhüo de forma abundante sino qu€ alme-
nos n; deben ser insufic€ntes de acuerdo al
taslondo cltturaly contBxlo e.onómico de
la lamilia
y al trato qüe ñormalmente se le
debe dar a un hÜo o con relación a sus otros
hijos determ¡nados. Fama, se reiiere a lá opi_
nión
pública en el coñtexto socialen que se
desenvuelva el hÚo o el padre o madre
y que
reconocen la relación como filiaL "y
que és-
tos ldeudos
y amgosl
y el vecindario d€ su
domicilo, l€ hayan reputado y reconocido
como tal" Esto ¡ncluye la diferencia de edad
sufic¡ente como
para qu€ se entienda
que
añbos
pueden ser padrcs e hljo Todo ello
según lo dispone elart- 200 inc- 20
Requisitos delfatamiento: 1) que haya
contnu¡dad,
y
2)
por espacio de crirco a,os,
Esto signifca
que el trataúiento como padrc
e h o deb€ haber srdo continuado lodo el
tiempoqueexg€
la ley No obstante' la nor-
mativa no ex€e
qLre dicha continuidad deba
extenderce al tiempo de hacsr vale¡.la
pfe-
t€ns@n
procesal y ¡.ampoco
pafec€ habef
rezones
que obren a favof d6 dcho requisi-
to, pu€sto que la ley gifa en torno á esla
po-
sible dÉposÉión srcológica,
que provocá la
esoecial .elación social de que tfelamos la
ü.i;l ouede causar la lqazofl sicológlcá
por
elsolo hecho de habe6€ dadoella en la vrda
de los humanos involucrados, sin¡mportarsi
ha sido
próxima o no. Los
prcblemas que
pu€dan sllrgú
por la tal€ de proxirñídad se
esuelven
pof otfo mecanismo
Exigencia de ñedios de confastación:
pafa corroborar la pretensión, dicen' Ramos
y Coral, debe hacerse por un conjLlnto de
m6diosy no basia una sola {53).
C) Adapción a la que se atibuye Fillación:
se aüibuve la f¡iación a la adopcór, cuando
se co¡stiiuye ésla por una s anlencta
iutisdic'
ciora,, exclusivamente,
deblendo haberse
seguido un cierlo procesolirts dicct rnal deú'
nado a ,l4s¿¡rm€tlár d¡cha constitución
(art
23 y arts.9oy 10 LA. ),
y srendocomplem€nb'
do
por la pautá del ¡n¡sés supeior
para et
m€r¡o.. de acuerdo a lo que impoie el art l p
1a LA: "La adopción tiene por objeto velar por
el interés supedor del adopiado . " (54).
Lá paula del interés superior del menor,
en éste mafco. se bifurca en dos aspectos:
por un lado, de capac,?ad y dispostciÓn de
ár,/¡o de los
pretendidos padf$ pa€ daf a
ñe¡at la cleb¡da atención
perconal alécüva
v eco¡¡ómb¿. en cuanto btiscs'amparár su
;erecho a vivrydes¿rollarse en u¡a familia
que
le brinde el alecto y le proc! re los cuida-
¡ostendientes a satisfacer sus necesidades'
(aft. lo p.2¿, aft 8'yárt.12LA.);y
porotfo'
lz óÉible afedividad alel nenat
para
con ettos
(art. 3" inc. 2'LA.).
La tunción de ¡¡sfume¡lto del Derécho
conll€va una ope€tivldad conjunta del Dere-
cho Civrl
y el Procesal la ct€ación d€ una
s/tuacót iurídrc¿
cvrl: la adopcrón De aquí
qu€ debamos ferntimos
pa€ eLestLrdio de
..té crite¡o- al De€cho Procesalv a a fun-
ciónjurisdicc¡onal.
El
procedimiento de insvurn€¡taclón se
plesma en un procesojurisd/bciotall a pesar
(53) R. FAI¡OS (¡. 3o), p. 408. H oORRAL
{n.
5),
p.67-
(541 E¡ diteno áfeclivo a que Éqrrrc G FIGUE_
ROA
páÉ d€fnir eáte proedhienlo (DeEcho
c¡'it
(i
ta PeÉona. Det Genona at Naciñiénto
pp. 251 y ss.. Edit. Júridcá) es demasiado es_
iedlo
y @rro paE lograr abarcár la cornpÉn-
sió. de la ¡oñaliva de f iaoón v
¡e8poñder dé
romá adecuadá a los Elor€s que 6siáñ tás €ste
brdédimrenlo, asl como a la esinrciurá iomd
Oer
prceeo ¿e emOro oo¡slitLrc¡ón d€ 6st¿do
DacÍina,
Es¡ud¡os Notas v
Canéntaios
de
que el art. 23 nc 20 LA enuncre
que la
ádopcrón
se tramibará e¡ un procedlmenlo
due tendrá el carácter de "no contenooso
Éllo
porque es neces¿no oislinguir el lipo cJe
nalestad
y lunción que eprce el 6gano
judt-
'cia
, de las acluacnnes a lrá¡tl¡es que deban
ÉaL zarse,
para deierminar la c€lifcaciÓn del
ó¡oceso
y las consecuencias
que se debeñ
atr uurr. OesOe ase perspecwa' los iribuna'
les ac1úan aqui en una act,vidad de susftu'
ción de /as partes ante la imposibilidad de ob-
tenef
una soucLón
por rned o de sus volun-
tadtss
prvadas (55) En esta situación, la ley
¡estnnqe al máxmo Le autonomb de volun-
tad ds Ios involucrados, exigiendo para obte-
ner un deieminado resultado -la
adopción f_
tial-.
que
toda
pretensión extraprocesal deba
reconducirse
de mane¡e imprescindible a un
Droceso
jurisdicclonaL, para la necesaria
éniendalldiciá
Por o bnto, el proceso está
construido en visEs de unasen¡enciá cons-
titutivar la de adopcióñ, la cual está aiecia á
la a¡rtoridad de Ia cosa
iuzgada,
€sgo ca-
racterfstico de lajudsdiccióni no esl de una
gestión volu ntaria o simblsmente iudicial
Desde €lpunio de vista civ¡l, elprocedi-
miento de constjtuciónde la fliación requie-
fe, de fonna contingent€, de dos procesos
jurisdicconales:
,
de ponerlo en posibilidád
dé s6r adooEdo al m€nor, V
¡, el de adoF
ción propia;ente ial. La imporEncia de esio
es que en el primero, se contempla la opoF
tunidad
procesal ds intervención de los pa-
drcsr en el proceso de susceptibilidad' don-
de puede¡ oponerce al sometimiento de la
situación de suscepiibilidad
(art. 8''c, y art.
12 y ss. LA.); ás1 como cuando los padrcs
háyan enkegedo en adopción axpresañen_
ie al hiio, ante la Lncapacdad de hacerce
cargo de ély aun con poslbilidad de r€trac_
tarse en el proceso (art- 8"-a y a.t S" LA
)
Ambos terminan
por sentencia defnitiva. En
gua llnea, no será necesaio este
prcceso
(ss) Recuérdosé
que 6¡ el original DeÉcho de
Adóóción chileno. h adoooón
podi6 conlitui.se
medianls un nsgocio
jurldico, aÚn hov
quién €sté
acogido a dic¡o égiñén
PuedE
acceder al esÉ_
do flial, por €Epciór', seqún v¿emos.
orevo. tr¡tándose de un h¡o sin eslado ñlial
;oÍespondienie.
cuando
qLilen lo prelende
adoptar es un ascendi€rle de él (art &b
v
arl 11 LA.). A
pertir do esto tenemos
que,
enlados al prcceso de adopcó, no se re_
ou€fe ni se contemplá la lnt€rvencióñ
palets
;á él Doceso sóIo venü¡a si los p¡elerdidos
padre¿ de adopaiÓn son iüneos o no De
esta manefa,lo
que la ley prelende disponer
en el art. 23 inc. 2' LA-, es que el proceso de
adooción se some¡erá á ácluaciones
que no
con¡enplan la posib idad de /iterl.t
156)
por
lodúe exDresamente cláriñca "enelque no
seá a¿m¡si¡le oposcr¿n'. sr,'ntificando asi
el
proceso (en le m€mallnea originálmenle
se estable¿la
qrje los confl¡clos o lncidentes
que s€ susciiasen du€nte la tfamiiación se
substanciaíen en cuademo separado,
para
no e¡l¡aber la Itamitación
principal). De aqul
que la leydeadopciónen
vezde remúirs€a
las ñormas sobre 'procedimiento
noconten-
croso',
p.escrrba sus ptopras normas
p6r¿ la
€oulacón del Dfoceso de adopciÓn en el Pár'
tl ;el ft. lV ior ende, la enuncracón
legal
no quiere decif
qLle el Esiado renuncie a la
tuteh delord€n
públrco dejando la ¡nterven-
crón de los
lu€ces
a mero t¡tulo de coopera_
ción á la voluntad d€ las pártes, completán'
dola o desarollándola con su aclívidad
pú_
bhca
gara un negocio qu€ ellas halan crea'
do, como
gestióñ simplernenie
judicial o vo-
luntaria.
En cuanto a la calificáción de la adop_
ción deniro de los criteios, ella constituye la
última ratib en materia de iliación' en razón
de las circunstancias a que dá origen el pro-
ced¡mierito de adopción, en donde'
p. ej., s€
podrla hallar en grave deficlencia el normel
de$rrcllode la
personálidad delmenor
(ad
8o-a y arl. 12 LA.)- Eñ efecto
para que tenga
lugarella, debe elmenor encont¡áGe en una
sñración bl
que s€ hace inüable echar mano
156r Vid. lás fetutaciones d€ P CALAMANDREI
; lc rcblsmas de lÉbáiar @n la hiPolosis del
;5nñi¿t() en naleriá
prccesd
v
jurisdcc¡onal E/
cMDfo d€ L¡üs' $ el PerÉffiénto dé F C¿'-
nd,r'i á Es{ddios soóF é¡ Pd€so Ovil pp 265
¡ 294. EJEA.. rad. SENTIS
64 Doúnna, Eslu.lbs. Na¡as y Coñentados
a ofo criteío. La concreción de ello esÉ en
la declaración d€ los pádr6s éntregando en
adopc¡ón almenorporsu incapecided o por
falb de condiciones de haceGe cárgo res-
ponsablemeñte de él o bien por elfesulbdo
posilivo del prcceso susceptb¡lidad de adop-
c¡ón del menof ante la inhabilidad flsica o
moral, falta atención personal, afuctiva o eco.
nómica, o la entrega a una institución públi-
ca o privada de p.otección de meno€s o a
un lercero, con ánimo manifiesto de libe€r-
s€ de sus obligaciones legales pa€ con é1.
Porello 6s que la ley prescribe que la adop-
ción lieñde a sat¡sfacer las necesidades es-
piriluales y materieles d€ qu¡en fue adopta-
do,'cuando ¡,o le pueda s€r ptoporc¡onada
pot ss fam¡l¡a de or¡ge¡l' dichá satisfacción
(art. 1o parte fnal LA.).
Consütuyéndose Ia adopción, sobrs tal
báse lá propia sentencia debe atribuir el es-
tádo fil¡al de hüo a quien fue adoptado, en
cuanlo el tdbunel es un órganodeaplicac¡ón
del Derecho e individualizador de la norma
legal. D¡cha unaón, entre situación y esiado,
es indisoluble y necesafia en ¡á nueva ley ci-
vilde adopción, según ela{. 37 inc- 1": "La
adopc¡ón co¡fiere aladoptado elestado civif
de hio". Deguisa, se extinguen losvfncülos
jurídicos
d€lmenorcon su fami¡ia de orjgen,
pára toda materia que requiere del estado
l¡lial como condición operativa de la a¡¡hr-
ción de consecuenciasjurídicas, v gr, para
el p€rentesco, en razón de que la unicidad
del estado ¡mpide que tenga dos padres y
dos madres a la vez. No obstánte, le noma
delart. 37 inc. 2'LA., declara que subskte
algún vínculo en los "impedimentos dirimén-
tes relativos" pará el malrimonio, ya que como
dúimos habrfa un doble senlido en la proiec-
ción delart 50 LMC.
Iert.
60 PLMC.I.
Una lo.ma res¡duarde prcced¡mbnto dó
adopción lo constjtuye Ia v(a convenc¡onal
con as¡stencia
judicial.
Esie const¡tuye un
residuo de lás antiguas leyes de adopc¡ón
chilenas, f€nte al nuevo oidenamiento fl¡ai
en mate a de adopción. Tento la ley No 7.613
como la ley No 18.703 d¡sponíen, de foma
alternaliva, figuras de adopción no fl¡ales, es
deci¿ no co¡sütuti\€s de estado. La nueva
ley de adopción ante tal realidad,
que
se
araslraba en elü6mpo, dispuso la posibili-
dad de que adoptante y adopiádo, porm6dio
de un pacto conciuido por escritu¡a pública,
acc€di6sén al esiado fil¡al (añ. 45-a LA.
).
Sin
embargo, s€ ¡ormó qle esla¡do ya conclui-
da ia adopdó¡, para acceder al estrado de
hto se necesilase la aprobacó¡ del
j'rez,
€xaminando las ventajas de €l1o para el adop-
tado(art.45-b LA.). En eslá clas6de cáso,la
intervenció¡ deljuez viere a cooperar con
lás pertes en e¡desarrollo de la €lación para
lograr €l resulhdo de atr¡bución del esEdo
filia¡, péro sobre la base de la actlación
negoc¡al de el¡as. Dicháaciivldad de coope-
rac¡ón difiere. ampliañe¡te, de la ¡ecesaria
activldad deljuez desustitllción de lavolu¡-
tad de las partesi ella constituyé el punio
nucl€ar de ia potestad vollntadá o actividad
simplemente
judicjal
de los fibunales. De
esta clase de procedim¡enio resjdual no ha-
remos máyor mención.
D) Reproduéc¡ón As¡stida pat Tecnologla
a Ia que se alñbuye Filiaciór: Se logra me-
dianie la as¡sfenciá de tócñicas al proceso
de reproducción hlrnana (57), at reeñplazo
de la nat¡rraleza- En ella participan peNonas
que volunlariamenle se somele¡ a aquéllas,
con €l propósito deconstitliruna relación ju-
rldicá i¡ial, en1fe ellas y !n ¡levo humano
proyecládo. Alt€rcero, quien e¡trega el ma-
lerial
genét¡co
sin
prelensión
ÍJial, se le lla-
A távés de este procedtmienlo se pre-
tend€ concfetar las pos¡ióilldades de realza-
ción humana, como paües, que ge¡érica-
mente conte¡npla ela.t. 10 inc.4¿ CPR-, en
(s¿ En iglai senljdo R PINOCHET, quie¡ preci-
la q@
"la e4esión empl€ad€ por la l€y chilsna
'¡apn dLlcc¡ó, ásisád¿, es superior a s! sim¡iar
Éfdana Ec¿¡d€¿,ól, ¿sis¡ld¿' yá que s¡ bien es
clerlo qre en u¡ pnmer Domento lo únlco q!é
podfa asistir la cleic¡á méd¡@ eñ la @pción
o bMdac¡ó\ er la aclualidad le es poGible aui-
li* difee¡t6 eiapas d€l proc€so reploduct¡/o,
corno lá g*lác¡ón
{¡.
46), pp. 40 y 46.
Doctñna, Estú.iis, Not* y coñentaios 65
tanto fonna del normal desarollo de la perso-
nalidad de los humános. La consLuccrón de
este medio asistencial de reemplazo de los
procesos netuÉles, b¡]sca dat una opotu)ni-
dad a los ¡ndividuos que no pueden part¡ci-
par en el prcceso natutal de procteal
-p.
ej.,
por carecer de la cantidad suficiéntes de es-
permios- pa€ poder convertirce en padres
jutíd¡canenta --y, a uaces, biológicamente-
a !?vés de la
participación
en es¡e
p.oceso
tecnológico-jurfdico. Porello es queseptss-
cind€ de la leferencia normativa a¡ c,Íeñb
de la corcepciór, en cuanto alaporte geñ&
tico de los padres, ya que ello es sólo une
cuestión corüngente en este contóxto; eñ ta¡
seniido el tema de la concepcióñ sólo serv¡-
fia ocasionalmente
para
dar
por
coffobora-
da laocur€neia de una técnica, la homóloga,
pefo, entonces, ya ño esiar[amos en eltema
de los criteios sino en el que ia ley llama
"medios
probatorios".
La as,isfercla de las iécnicas debe én-
tendeEe a/ p¡ocaso de rcproduc¿ión y a la
p€rel'a que quie¡egenerarun nuevo humano
y no puede pof medios natuÉles, y no a la
mujer(58) Asl, elc terio se construye des-
de la idea de asistencia, como cuestión gé-
reral, ¿n¿es que la de somet¡miento a técni
cas, lo que iiene
jusüfcación en la conc¡r-
dancia co¡ elobjetivo de la c¡nstrucción de
este cr terio. Si todo esio es así, entonces es
necesario que la pareja (59) s€a as¡stida con
¡as iécnices aun de forma minima, con el
aporie de los gametos, debiendo excluirse
del proced¡m¡entc la que no rccibe dichá ásis-
Etsometimiento a la tecnologfa, en sen-
tjdo ¡écrico, es someter el crierpo a este p.o-
cedimiento en general. No obstante, se nos
apafece muy eslrecho en iofno al ob¡etivo
de la consuuccón de este procedimieñto, por
tles razon6
{que
iremos explicendo a medi-
da y sólo la r:l¡ma desarollaÉmos ahoÉ)i
1o Porque este senfdo podle dar por esta-
blecida una fliación sin la voluntad de los
p€iendidos padres y aun ir en conts de ella.
20 Porque no p€rmite distinguir al "donante
del gameto", de aquél que busca converlirse
en
padre.
30 Porque
genera graves distcr-
sio.les en les técnicas hete¡ó¡ogas. Es!8 pro-
s€dimi€nlo de técn¡cas ha s¡do coñstruido
pa€ que participen no sólo los que pueden
recibir eltratamieñto, sino par¿¡ que también
inclLl€ a algunos que no r€ciben el fatamien-
to en su cuerpo; p. ej., e¡ maddo cuyos es-
pemios notienen la capacidad de comb¡nar-
se para genefar una nueva v¡da, no puede,
obviameflte, r€cibir el t€hmiento. Ahora bien,
considerar la ¡ntegración de este marido pa-
rece ser contraanlüitivo, en relación con la
comprensiür intuitiva de'sometimiento a las
técn¡ces". Si ello es asl, y el procedim¡ento
está creado p€ra personas que no pueden
concebir de forma natural, fente a la exigen-
c¡a de la ley p€ra ser considetado padre o
madre -{ue 'el
padre y la madre... son el
(58) De foma nuysinilarR. PINOCHET, q¡l¡sn,
eso sl, parec€ ligar el ¡€c/,o de p^wea. ala @s-
tión de
EE@
p@ear ({n. 46}, p. 40), cuand6,
m& que eso, lá paÉjá preiende g€nérar un hu-
mano con su proc€so de gestación, aun clando
ambos gamelos sean aiénos.
(59) Nólese qus s6 habla si€mpr€ de la 'párcr?
yá qué la ¡eleen<ia ¡ega¡ siempe g¡E en loño a
€lla, como dando p.esdibe ei Código dé foína
con¡unlivá: 'EJpaúé
y ls ¡1€dle... son elño,.¿re
y /a mu./b¿ ésto es, psrec€ se. u¡a opción en
prc del nacimiento del hio en el seno de uná fa-
mlia nucréár De un rado, E. HERVIA funda ello
en e¡ principio d6 que la lamil¡a 6s el núcreo .le lá
sociedad del an. 10 inc. 20 CPR.'Las fécni@s
de Felilización Asisiida y sus efeclo3 en el Deré-
coni¡nsac¡ón nota (59)
€ho de rá Fil¡adón". en Rev,sla de Derccho ée la
UCN., 9 (2002), p. 34a- a ol@ ládo, S. Tt RNER,
M. I'¡OLINA y R. MOMBERG sosü€nen
qle el
na@r y cle@r datro de una famil¡a es sólo !n
inlsrés (algo as, como un mandalo de oplimi¿a-
ción) y no un deÉcho,
que sé deriva del
Érrarc
7" del preámbu¡o de la CDN, y d€ los 3rts. 5¡, 7¡,
8.1 , 9p y 18, lodo6 ds la CDN., e¡ dal se enfrén-
1árlá ál de¡scho a
proc.ea¡ de la muier, aunquo
se muestran dubitativG ánle é1, péro que si l'¡-
vie %l'de, d,eberlá primar ésle en tavor de ¡á
¡nádÉ sola. "Téc¡icas de Reprcducción H!ma-
m Asislida'. en Rérsb de O€¡écho ds la U. Aus-
lral, ll (2000), pp. 20 y ss.
66
Dod¡ina, Estudos Nohs y Cañent€ios
hombre y mujer que se so¡reflero, a ellas"
{inc.
1o art. 182)-, entonces resulla que para
qL¡ien
fue consfuido el procedim¡€nio, no le
será posible quedar dentro de lás éxig€ncias
del propio procedimiento- El procedirniento
helerólogo queda muy lamitado respecto de
uno de sus partícipes. Por lo tanto, úna coñs-
trucción más láxayformalse impone, a pe-
sar de alejámos del sentido más intuiüvo,
pero apfo¡máñdonos al objetivo del pfoce-
Asi. debe entenderse este criierio como
uña cuestión de asistenciá a la teproduc-
ción humaná'(p. f. inc. load. 182). Poresto,
los preleñdldos padres serán lá pareja en
qlienes concuÍen en aux¡lio las técnicas de
reproduccjón para generar
al nuevo huma¡o
y pode¡ relac¡onarse con él de lomá flial
{
El
padte y la nadre dél h¡jo concebido med¡an-
te..."): consinüendo en esta ayuda, con el
objelo de co¡str'ls¡r una reláción ju¡fdaca
fitiat
y sometiéndose en sentido técnico alproce-
dimi€nto de reproducción asislida.
Pot lo teñlo, a) la voluntad de los intere-
sados, b) el sonetin¡ento a /ás ¿écrrbas, y,
c) el prcpósito de conslilu¡rse en padres jutÍ-
dicamsr¡e, son los trcs elementos con los
que cfe€mos ope¡a este procedam¡ent'r y que
el
juez
deberá de enjuic¡ar para conrastar
que
en el ceso
part¡cular
se den los eventos
que elDe€cho requiere, La concunenc¡a de
la cantidád de elementos depende de ta es-
pecffca ¿écrica que se €dopte y de los /rd,:.
vlduos involucrados, como veremos:
S¡ la lécnica es t¡oÍtóloga, esto es, uüli-'
zándose gameios de la prcpia pareja, la con-
cuÍencia s€rá de tres elementos, mientras
qüe trátándos€ de la lécnaca heteróloga. era-
pleando gáne¡os ajenos a fa pareja, p_ ej.,
en el caso del integrante masculino de ella,
la presencia
será de sólo dos elementos:
a) Yolun¿ed de quien s€ somete: En el
prccedimiento por naluráleza, én que el ác-
ceso a ¡a ,?/raclór, al ser el pdmer criterio al
que sé aüende y en que ella v¡ene ligada al
nacim¡énto en razón del derecbo a/ on(7en
er s€rtiJo t €rle (60), no se requlere, nece-
sariamente, paaa su estableciñienio de la vo-
¡untad de los padres. Para que opere eldes-
plazamienb
del íalurai por part€ de los otros
procedim¡entos
secundarios, se ¡equeriá la
participacjón de lndividuos quecreen a nue-
va sitlación
-s¡rpüesto
de la operatividad d6
la norma-, p. ej., some!€¡se a tas técnicas o
dar un fatramienlo especíal el prel-and¡do hijo.
Dado que no rige ei derecho al odgen en
estos procedim¡eñtos, ya que los c¡lterios no
Iea¡it€n a c¡rcunstáncias naiurales sino de
orden faclual, no üene
justiicácjón
6lque se
pemita prescindlde
lavolunbd de los pre-
tendidos padres. Pero sí tenemos una razón
a favor de exigir dicha voluntad. De acuerdo
con la posicióñ pÉeminente
de la alJlonomla
del individuo e¡ nuelro ordenamienio (art.
1o iñc. lo CPR.), la generación de li situa-
ción, descrita en le ley que afectá al padre
invoiuc¡ado, debe s€r rned¡ada por una deci-
sión volunteria delsljeto que Jo haga asumir
lna deie¡ú¡nad€ posición retativa a dicha
La aceptác¡ófl de ]a voluniad basta, en
princip¡o, que esté dirigida al sometimiento
de les Écnlcas y á co¡stituir una rclaclón,
pero no á una especffica técntca como la
homóloge o heteúloga. Esto útiimo, sí
pue-
de servir para
determinar la displta, p_ ej.,
en caso de confus¡ón de pa¡ernidades
asistj-
S¡ se requiere el consentimiento de quien
s€ someie a las lécnicas, por tanto, no vate
s¡es forzada o sin su conser$ñ e¡to, p. ej.,
coñro sefiálaela¿ 311-20 inc.20 detCódigo
Cival lrancés, que "prohibe toda ácción de
impugnacióndelailiación.. amenosque...
el consenlimi€nto haya sido
pivado
de efec-
!o" (es una regle de impug¡ación in1racrtterjo).
Se agrega por Ruperto Pi¡ochet, que la
voluñtad debe serexp/€sa, ya que el ndivi-
duo "no sólo está consiniie¡do sobré lá fe-
(60) Md. infa. el dérccio
gen, eñ 5.2.1.1.1.
Do,ttina,
Estudias, l\lo¡as y corentaios
c!¡decó¡
asistida, sino que lo hace sobrc
tas impoftanies consecuencias
ju¡ídicas qLte
signifce
asumir la paternidad, esto es, asu-
mir todos los efectos pafimoniales y perso-
na es
que se defivan"(6'l).
b) Soneüniénto a las !écn¡cas el' serir-
do iócabo (62): Este cdterio plede a su vez,
enlendersé 6n u ñ sentido estrecho o amplio.
En rJn séntido estrecho, sólo se considere la
pesona clyo cuemo recibió las técñicas de
reproducción asislida, como la mujer que está
sometida a los rigores de la gesteción, Gon-
zao Figueroa dice que el hombre que sólo
apañó sus espem'¡os 1l lercerc donante-
no se ha soñetjdo a las técn¡cas (63); sin
embargo sitornarnos la opinión as{ sin más,
nos
poder¡osdarcuenE que quien participa
en €l
prcceso
dentro de un especfico
p¡océ-
dimjento hornólogo, iamb¡én sólo en¡rága sus
espermios, aliglalque el"donants", sin que
reciba en su cueeo las técnicas, por loque
e3 muy estrecho este criterio.
lJn se¡tido más laxo s6 nos ap€rece co.
mo n€cesafio. se fefe€ e queelindividuo a
. considerar, debe haber pañ¡cipado de algu-
na nanera @n su cuerpo en el pfocedimien-
lo de rcproducclón asistida. Es indispensa-
ble que haya paiÍcipado con su cuerpo, aun-
quesea sólo entregando los gametos, por lo
que queda incluidaianto la páleje, en pane,
qu€ pretende convertirse en padrc como el
donánte mismo, quienes párticipan con la
e¡trcga de pe¡t6 de su cueno, p. ej., los es-
permios- Asf, su partic¡pación aparece como
imprescind¡ble para llevar a cabo el procedi-
miento de reproducc¡ón as¡slida.
El problema de la iécnice heleróloga res-
pecto
de uno de la pareje qu€ no puede con-
cebir
y que
tampoco recibe el tralamienlo en
su cuerpo, esfibaen
queüeneuna posición
excluida de las técnicas en cuanto a su cueF
po. El cuerpo, como hemos visto, es un coñ-
ponenle nuclearde esle segundo elemento,
por lo que no penicipandode n¡ngune mane-
ra con él qu€da fuera de éste. De 6sta for-
ma, su padicip€ción sólo puede reconducirse
a especios icrmales, con lo que cualquier
inteñic de ha€erlo coincidir con esüe elemento
segundo, únicamenie llevará a supefponer-
lo con las cuestiones de volunhd (a) y el ob-
j€livo
de la misma (c). Sir emba.go, dado €l
fin de la constuccióñ del critedo y a qu€ rcs-
ponde¡ estos Équisitos, no puede prescan-
dirse de este ¡ndividuo. Porello e3quedebe
prescind¡rse, Élalivamente, de este requisi
to y no exigido a qu¡en esta en €sta posic¡ón
exeluyente. Seá necesario, no obslante, que
la pos,bró, de aquél accodá al sometim¡ento
dé las técnicas por intsmedio de su p€reja,
esto es, su posición será accesofia al de su
pá€ja. Ello a efectos d€ evitar una introñi-
sión de terceros, qué no tienen una par€ja
que se haya sometido a la técnica dé rcpro-
ducción asistide (aqul sf que tiene interés
determinar el tjpo de técn¡ca específce a que
se someüó una persona po. el codljcto de
paternidades y p€ra excluir algunas).
c) Propósfo de constituirse 6n una frlia-
dón
j¡f¡drcai
No todos ni cada uno de los
padlcipes de este procedim¡énto se some-
ten a las técnicas con iguel propósilo. Algu-
nos se somelen a las Écnicas con e¡ solo
objeiivo de lograr la procreació¡ biolog¡ca
meramente. otros, y en esto interesa de for-
ma inclusiva a nuesüo tema, paficipan con
elpropósi¿o de poder lograr la constitución
de uña filiación
juñdica que los involucre. Por
tañlo, de acuerdo con el objelivo de la cons-
lrucción de este procedimiento, la madre
gestaciona¡ de subrogacióñ a pesar de so-
(61) R. PINOCHET(n.46), p.43. No as
qle deba
asumirlodas las @ns4uencias en su voluntad.
sino que lás implicá¡ciá8 é¡gníáñ la tumalidad.
(62) Un inteGañle p¡obienal peo que no l¡¿la-
romoÉ aqui, es el de, si la específcá ¡écnLa á
que
s€ somere la páreja en Élación con la ar¡-
buc ón de la fLiación. Puedé o.urnr el €so que
la pa€ja haya aeptado someteBé á la esp€c¡f-
ca técn¡ca homóioga, pércqus por erro.ss an el
pmedlmienlc, la palÓia hsya s¡do somelida a uña
lé.nie heteologa. Oueda late.le la pcgu¡ta de,
sj cor€sponde á lá pareja ás¡rmi h paüemi&d
d6lhumano p¡oyeclado.
(63)
G. FTGUEROA{n.54), p_ 254.
66
Dodnna, Eslúdi6, Nolas y Cañenbnos
hombre y
muier
que
se sorretieron a ellas'
(inc.1oaft 182ts, entonces resulla que pará
quien
fue co¡strujdo el
procedimiento.
no le
será posiblé qledardent.ode las exigenc¡as
del propio procedimiento. El procedimiento
heterólosoq!eda muy limitado respecto de
uno de sus paÍÍc¡pes. Por o tanto, una cons-
trucc¡ón más laxa y fomalse imponej a pe-
sar dé alejarnos del seniido más ¡ntuirivo,
pero apfoximándonos al obietivo de pfoce-
Así, debe entenderceeste crite¡io corno
una cuestión de asistencia a la téproduc-
ciófl humana"(p. f inc 10art.182). Poresto.
los prelendidos padres seÉn la pareja en
q ulenes concurren en a!xilio las técn¡cas de
rcp¡oducción para generaral ¡levo humano
ypode¡relacionarse con élde forma fil¡ati Et
padrey la rnadre del hijaconcebido median-
te..
):
cons¡ntiendo en esta ayuda, con et
objelo de conslituir una relac¡ónjurldica filial
y sometiéndose en senijdotécn¡co alproce,
d miento de reproducclóñ asistida.
Pot lo tan.ra, a) la voluntad de tos interc-
sadas. b) el somel¡n¡ento a las técnbas, y,
c) et prapósito de consttturse en padras jurt,
d¡camerie, son los tres elementos con tos
que cfe€mosopeÉ este pfocedimientoyque
el
juez
deberá de eñiuicjar
para
coñtrastar
que en elcaso pa.ticu
arseden los eveotos
que elDerecho requ€re La concurencia de
la canltdad de elementos depende de ta es,
pecífca técrtca que se adopte yd€
los rndr:
yduos
involucrados. como veremos:
S¡ la técni€ es homóloga, esto es ut¡tÉ
zándose gametos de 16 propia pareja,la con-
cufrencra será de tres elementos, mienfas
que traiándose de atécnica heteñloga, em-
pleando gametos ajenos a la parcja, p ej ,
e¡ elcaso delinteqranle masculino de etta
la presencia
será de sólo dos elem€nios:
a) Yolrrlbd de quien se somete: En et
proced¡miento por naluraleza en qLre el ac-
ceso a la t/Éc¡ór, al ser el
pr¡mer
c¡iterio al
que se atiende y en que ella v¡ene l¡gada al
nacimiento en Gzón del derecha al or¡gen
en sen¡ldo f¿./e¡le (60),
no se ¡equiere, nece
sar¡amente. para su esiablecim¡en¡ode la vo-
luntad de los padres. Pa¡áqueopere etdes,
plazam¡ento delnaturalpor parte de tos ofos
procedim¡entos secundarios. se requeirá la
participación de lndividlos q ue crée¡ a nue-
va situación
-supuesto
de ta operatividad de
la norma
,
p. ej. someterse a tastécnicas o
da¡ un tralamierito especiat ai pretendido hio
Dado que no r¡ge e dérecho at origen en
estos procedim ientos, ya que los criterios no
remrten a crrcUnstanc¡as naiurales sino de
orden faclual. no lienejusiiticación elque se
permita presc¡ndkde
lavoluntad de los pre-
tendidos oadres. Perosilenemos Lrn¿ razón
afavordeexigidichavoluntad. Deac¡rerdó
con la posición preeminente
de taalronomta
del ¡ndiv¡duo en nuesfo órdenam¡ento (art.
1" inc. 1" CPR.), a generación de tá stua,
ción, descr¡ta en la ley que
afecta al
padre
involucrado, debe sermediada por una decÉ
sión volunta a delsujetoque lo hagaasumi
lna determinada posición
relativá a dicha
La aceptación de ¿ voluniad basra en
pnncrpo, q!e esté dir¡gi& a sometimiento
de Ias técn cas y a constituir una ¡etaoó¡,
pero no a una especif¡ca técnlca como La
homóloga o heteróloga. Esio últir¡o, si pue-
de servir para deteminar la dispLrta, p. ej.,
en caso de confusión de paiernidades
asisti
S¡se requiere el consentim¡ento de quien
se somete a las técn¡cas, portanto, no vate
sies fotzada o sin su consentimlento, p. ej.,
corno señala elart.311-20 inc.2. detCód¡go
Clvll Í¡ancés, que "proh¡be toda acción de
¡mpugnación de la fliació¡.. amenosque...
el consenlimiento haya sido privadodeefec-
to (es una regla de ¡mpug¡¿ción ¡ntracrirerio)
Se agrega por Rupeno Pinochet. que a
vol!ñtad debe ser expresa ya que e¡ nd¡vr-
duo "no sólo está consint¡e¡do sobre ta fe-
(60) d. lntÉ e derecho a ta ¡de¡tid¿d dé or¡,
ge¡. en 5.2.1 1.1
Doclhná
Eslud¡os, Nalás Y
Cffinbnos
ll
I
cundaclón
asistida, sno que lo hace sobre
tas importantes coñsecuencias jurÍdicas que
sign¡iica
asumir la paternidad, esio es asu
rniriodos
los efectos patrlnroniales y perso
ná es
quese def¡/an (61)
b) Sonet¡niento a tas !écnicas én seri,:
da lécn¡ca 162')
Este criteio puede a su vez,
eñrenderse en u n sentido estfecho o ampl¡o.
En un sentido estrecho, sólo secons¡dera la
persona cuyo cue¡po recib¡Ó las técnicasde
reprducc¡ón asistda, como la mujer que es1á
sometida a los r¡gores de la gestacjófl Gon
zalo Flgueroa d¡ce que e honbre que só/o
apor.ló sus espermros
-€l
tercero domnte-
no se ha sometido a las técnicas (63)t srn
embarco, sltomamos l¿ opinión asls¡n más,
nos
podemos darcuenE qLre quien part¡c¡pa
én eL proceso dentro de un especifcoproce-
dlmjento hornólogo, también sóloer0ega sus
espefmios ai gualque el"donante" s¡nque
reciba en su clerpo las técnicas, por lo que
es muy estfecho este cnterio.
Un se¡tido más laxo se nos aparececo-
mo necesario Se rcfere á que el individuo a
considerar, debe haber pa ¡lic¡pada de algu-
na nane6 can su cuerpa en el pfoced¡rn €n-
lo dé ¡eproduccón asistida Es ¡ndlspensa-
ble que haya particlpado con su cuerpo, aLrn-
que sea sólo entregando los garnetos por lo
que queda
¡nclu¡datanto la
pare¡a,
en
parte,
que pretende convertirse en padre como el
donante mismo, quie¡es padcipan con 13
e¡trega de partede su cuelpo, p ej.,los es-
perm¡os AsÍ, su padicipac¡tu aparececomo
imprescindible para llevar a cabo elprocedi-
m¡ento de reproducción asist¡da.
El prob énra de la técnic€ heleróloga res-
pecto de unode la pafela que no puede con-
cebiry que lampoco recibe ellratamiento en
su cuerpo estf¡baen quetiene una posición
e)cluida de las técn¡cas en clanlo a su cuer-
po Elcuerpo, como hemosvisto esuncom-
ponente nuclear de este segundo elemento,
por lo que no participandode ninguna rnane-
fa con é1 queda fuera de éste. oe esta for-
ma, su pafticipéción sólo puede feconduckse
a aspectos formales, con lo que cuaiqu er
intentode hace¡locolncidircon este e emento
segundó, únicamente llevará a supefponer-
o con las cuestiones de volu ¡lad (a)y elob-
jetivo
de la m¡srna (c). Sin eñbargo, dadoel
lin de la conskucción del criterio y a que res
ponden estos requisitos, no puede prescin-
dirsedeeste indjviduo Porello esque debe
presc¡ndlrse, relativámente, de este rcquisi-
toyno exig¡rlo á quien esta en esta posiciÓn
excllye¡le seé necesafio, no obstante, que
la posicó, de aquél acceda al sometim¡ento
de las lécnicas por ¡ntermedio de su pareia
esto es, su pos¡ción sefá accesofia alde su
pa.qa Ello a efectos de evihr una intromi-
sión de te¡ceros, que no tienen una parcja
que se haya sometido a la técn¡ca de ¡epro'
ducción as¡st¡da (aqul sf qüe tiene lnterés
determinar el tjpo detécnica especifca a que
se someló una persona por el conflicto de
pate¡nidades y para exclu¡r algunas).
c) Propósito de constttuirse en una fl¡a'
clón./¡rid,ba No todos n¡ cada uno de los
partlcipes de este procedimiento se some'
ten a las técñicas con ¡gual propÓsito. Alg!-
nos se somelen a las iécnicás con el solo
objetjvo de lograr la procreación biológica
meramente. Otros, yen esto intere$ de for
ma Lnclus¡va a nLrestro tema, participan con
elpropósi¡o de poder logra¡ a conslilucióñ
de una filiación
juldi€ que los ¡nvolucre. Por
tánto, deacuerdo con eLobjetivo de lacons-
trucción dé este procedimiento, la madre
gesEcional de subrogacón a pesar de so-
i
(61) R PINOCHET (i.46), p 43 No esque deba
asumiiodas las F¡secuenclas en s! voluntad
sino que las ¡mplica¡c¡as ex¡gda¡ lalomalidád
(62) U¡ interesnle problemá, pe¡oqlenolrata-
enos aqui, es el de, s a especifG técni€ a
que se sooele la pareja en Élación óón lá álri-
bución de la liliación. Puede @ui¡ú el caso que
la pareta haya a@plado somelerse a La específ-
ca técnica homó¡oga, peD que poredóres en el
pro@d
mienlo. Lá paeja háya sido someüda a u¡a
técn¡ca heleologa. Ouedá latenie la p¡equnla de,
sl 6responde a la pareja asumif la pálemidad
derhumano proyeclado.
(63)
G. FIGUEROA (n. 54), p.254.
6A Do¿i.i¿€, Eslud¡os, Nobs y Coñentañbs
meterse al procedimiento,
no lo hace con
aquel prcpósito, sino sóio a servir de medio
para la gestación de un humano. Aqsl sf que
el 'donante'no pafticipa en estas técn¡cas
coñ la ¡ntención de conlituirse en pad€, esto
es, en los proc€dimientos heierólogos, pero
sí el pretendido pad€ que entrega sus es-
peí¡ios para la teclrndación de, p. ej., su cón-
yuge, tiene e¡ objetivo de erigirse,
jljfdica-
mente, en padae, quedando abarcado por la
f¡gura en análisis.
Elque la ley disponga la imprccedencia
a las acciones de impugnacién y
de recla-
mación (inc.2 arl
'182),
tiene un sentidq bas-
tánte preciso, cual es el de proteger
estq cd-
terio O sistema de acceso €spec¡o delcdte-
rio más similar y competidor principal en
cuanto a los elementos involucrados: el bio,
lógico- Por el¡o es absolulamente lícito, que
jntemamente
al crilerio sudan dísputás, p. ej.,
problemas con vicios de la volunlad, el tipo
de Écnica que sé use: homó¡oga o heleróbga
(con gametos propios o ajenos), eñores en
la atribución de la paternidad, p. ej., aalguien
que nose sometió á las técn¡cas.
3. METACRITERIOS JURÍD|COS DE SE.
LECCIÓN DE GRITERIoS
En opínión nuestra, se l¡ata de un tema
complejo- Cáde uno de los criterios, como ei
biológiao, el de adopción, e!c., s€ enclrcñ-
lran a u¡ mismo nivel en su clase: en el de
los criterlos pa€ daroñgen a ¡a fl¡ación. De
aqul plede asaltar una duda: qué slcede
ante un conficto o colisión de diversos tipos
de cr¡terios. Dado que lodos ellos se ercu€r-
ttan a un n¡smo n¡v€|, y con la so/a corsds.
ñción de la ex¡stenc¡a de loa citeños pam
dar oigen. a) o bien, carecerfamos de argu-
mentos denlo de esl€ solo esquema, acer-
ca de por qué prefedaíámos a uno sobre oÍo;
b) o bien, habria
que
rccu¡rir a hipétesis ad
hoc, que se resuelvan cadá una de las s¡tua-
ciones, con elconsig!íenté menoscabo para
la unifomidad de las soluciones inteDretat-
vas. a) Al tener solo criierios vá¡ados pera que
se pu€da adjudicar la filiación, enlonces de-
befa, en pr¡ncipio,
adjldic€rcela calidad fi-
l¡al, p. ej-, de pedre, alodos losquoos nvo-
caren fespecto d€ un mismo h
jo_
sl se ag fe-
ga el argumento de la unicidad det estado,
éste exigiÉ que sólo uno de los criterios ope-
re
{satvo
le siluación de compatibitidad trata-
da en el tema 4o)i no obstant€, alser todos
igual'nente operaüvos, estar a un mismo ni-
velde clase, y ¡o tener otra pauta de decj-
sión, n¡¡guno iendrá pr¡macla, en p ncipio
sobre elotro, po¡loque no se podrÉ discer-
nir sobrc la base de alguna reg a de selec-
ción del sislema, cuál c¡jterio tendrá p ma-
cla y cuál deberá ser desplezado, para
co¡s-
l¡¡r'r la fliación. Ello prcduciÉ la irnposjbili-
dad de adjldic€r de acuerdo a Derecho el
estado fl¡al. b) Asi, nos enconiÉrcmos ante
un nudo godiano argumentaUvo, acércá de
la consütución delestado, teniendo elju€z a
quien coresponda resolver, que utilizar lá
pura inluición no generalizable si qujere fa-
l¡ar adjudicando filiación. Es porloexpuesto
que pa€ deshacerdicho problema, se vuel-
ve necesaio subir un niv€l más dentro del
rdzonamaeñto jur¡djco.
En este ot¡o nivet es
donde se dele¡miflarán las preferoncias de
unos crilerios sobre otros, sobrc la bas€ de
ciertas normas o prificipios jurfdicos que nos
guíen en bl direccló¡: estos son los rnelácl?-
tenirs
juldicos pa€ la s€lección de criie os
a aplicar, es decir, reglas que está¡ por enci-
ma de ¡os cñteios- Hay varios metacriterios
vál¡dos pa€ Ésolver los problemas, cqn in-
dependenc¡a de cüál sea el resultádo con-
c¡eto que ocufia en el contexto de adlcacióñ:
el caÉcier base del criterio biológico, elinte-
és supeior del menor, lá protección de la
personalidad,
ei valor dé a realjzación per-
sonal como padfes, y, en generai, el princi-
pio de protócción de la percoñelidad delindi-
v¡düo. Ellos deben ordenar lodos lc cásos
que puedan presentarse en lafomadecoli-
1' El caréctet b ic. de ]a f¡l¡ac¡ón por
nalutuleza praduca un otdenar¡lento nter-
pretati\,! de las col¡siones de criierios_ Al
pri-
mer cdlerio a que debe atenderse es éste. Y
el¡o 1¡ene coroboracjón por
el art. 7. N¡ 1
CDN. que dispo¡e unE relaciónjurídica pts-
y42, y S FIGUE-
Dociiña, Es¡uüos, Notas y Cúentarios 69
tina delniño con los pad€squédeben brin-
da e sus cuidados desde el nacimiento, lo
cual se da prircipaly normalmente eo la re-
lación biológicafliaJ. En nuesaa dogmática,
H. Corra y G Figuerca, concuedan en que
es el cdterio primario/general (64), po. la alu-
sió¡ a la consánguinidad delaft.28.
Sin embargo, este odenamienlor€ pro-
vocando un sistema de exclusióñ er rclación
con los demás critrerios, Ouien sé pretenda
progenjtor o hijo biológico de alguien, qu+
dáÉ excluido de la invocaciófl de Ia p¡ocrea-
ción para impugnar los oü'os crit¡erios, en pdn-
cipio, salvo que el siguiente metacriteio lo
permita.
20 El ¡nterés superior del ñeno\ que.a.-
templa el art. 3' de la CDN., eñtr€ga olÉ re-
gla, pero circunstanciada. Cuando enten a
compeii¡ el cítefio de le adope¡ón contra el
soc/,?l o b¡ológl¿o, es la atucEción de las dis-
posiciones en ól desarrollo del menor lo que
decldirá la priñacia en la ¡egulación del pro-
Asl, en elcaso de la adopcór, para que
procda ésta, deberá de examiñerse que ella
sea lo r¡ejor para el interés superior del me-
nor (art. 21 CDN. y ad. 16 LA.): sea porqúe
sus padres nose encuentfan capaciiados o
en condiciones de hacerse cargo response-
blemente dó él(árt.8o-a LA.) obien, ponu6
se encuenlran inhabíliiádos tisica o moÉl
men¡e pára su ouidado, no Ie proporcionan
atención p€rsonal, afectiva o económica, o
bié¡ eniregan al menor a u.a insiiiucón con
ánrmo manifiesio de l¡beÉrse de sus debe.
res de padres (ar1. 12 LA.), y, por supuesto,
s elniño no los rcchaza de maner¿r insupe,
€ble, como para que la adopción pueda ir
6n contÉ de su desarmllo psicológico (art.
30 inc.20 LA.). Sise cumplen esas c¡rcuns-
tancias,la adopción se impondrá, y se exiin-
guirlan
los lazos juldicos
con le bmilia de
o gen (art. 37 LA.). Debe anotarse que b
enunciación de la ley de adopción en su a .
10 parte f¡nal, no contiene restricción a la
adopción respecto de
'a
Émilja de la cual
pro-
cede y de la que será desarraigado. En efec-
to, siel objetivo es velar por el interés supe-
dor delmenor, entonces la concodancia es
que no se €stinja el tipo de familia de ori-
gen de la cual
9rovenga
(sa¡vo la familia
adopi¡va), por !o qLre ]a ley sólo alude expre-
samente a ¡a ¡nsulciencia de la "fam¡¡¡a de
ofigen"quees rcemplazada por ¡a nueve, €n
cuyo seno pueda desarollarse. Por ende, las
rcmisiones como las conien¡das en elal. 11
LA. a padres que hubieren "reconocjdo' al
hüo a quien otros pretenden adopta., deben
eÍtenderce como aludi€ndo a los pad¡esju-
rld¡cos, esto es, cuando ellostuviesen eles-
tado consütuido respecto del hijo que se pre-
€nde adop¡ar,
y
no,
p,
ei., a la operelúidad
del especlfco factor "reconocimiento'. De lo
conirario, se nos da{a una solución incons-
liuc¡onal dejando en la indefens¡ón p¡oce-
sá|, sin mayorjustifcación, atodos los otros
pedresjuridicos, v¡olaodo asf el a¡i. 19 No 3
inc. 2" CPR. sobre defensa procesal: 'Toda
peÉonaliene de¡echo a defensa
jufldjca...",
al susraer a los que tienen interés legit¡mo
en elfallo, de poder influiren elresultado i-
¡alde la sentenc¡a definitiva (65).
3' En los casos de pugna del crite oso-
c¡al en conta del bblógbo y viceversa. el
pnncipjo más adecuado a que podemos re-
(65) Vid. sobÉ las diveBas maniresiacioños d€l
pnncipio de inv¡olábilidád dé la defensa p.oce-
el, E. GANDULFO, 'Principios del Oerecho Pp
c€6al Penál en el Ntle Sislema de P¡ocedimien-
ro Ch¡leno', en R€v6la da Oerecho, Ucv., 20
{1999),
pp. 450 y 451. Aqoi dsbernd ásr€sar que
lá debidá derénsa juld¡ca,
como la d€nomjna el
€¡unciado @stitudoná|, es en la foma qo6
de-
temine la ley. Todo ello d€ba enlendérse corno
a@ta¡úo et
Nírcip¡o de ta defensa,
l¡l'as
sr eje?
dcio debe efeduae á iÉEs de las vías legales
dissñadas aléfedo. Sin emb6rso, la €gu¡ación
legal es só¡o d€ su
gjorcicio, por lo que ño pued,e
nenG€bar ¡a hipótosis ¡l]clear del der€cho,
ap€lando al Ítulo rle la resu¡ación, ya que ello
queda 8xp€sámenle prchibido por el numeÉl 26
del a¡i. 19 CPR., criando enunc¡a qua
"no lse!
podrán aleotar los deEchos e¡ $ es€.da'.
(64) H. CORML (n. 5), pp.41
ROA (¡. 54), p. 247.
70 Dodnna, Estudios. Notas y Camenhnos
cu¡¡ es el de
Wtecc¡ón
de la petsonalidad
del ¡nd¡v¡eluo sEa corqetándose en el inte-
rés superior del menoro como derecho a Ia
identidad dinámica. La colisión puede plan-
tearse tanlo par¿ quien pretende desplazar
el c terio biológico como para hacer lo pro-
pio con el soc¡al. En el Cód¡go Civil, el an.
201 regula un caso de competenc¡a de crite-
ios en ¡a determinación de la fiiación- Aqui
no se trab simplemenl€ de critef¡os y facto-
res, sino de circunslancias que ac¡úan e igual
nivel y con
jgual
rango -€
pesar de que la in-
t¡ició¡ lec{ora parezca restringi a-, por lo que
la solución debe venir recurriendo a un
metacriterio de elección. Ahora bien, aqul es
necesano entrar a dilinguir c¡ertcs conte*os,
como el general y el particulat y s¡ es que s€
trah del hüo menor o ádulto, o de los padrcs.
En el conteno general, la ley presenta
úna solución
que para
el contefo de
paíi-
cular es prima tac¡e aplicable alcaso que s€
l) En caso de Corlradtcció, eni.e la co-
noboración de una pretens¡ón cle poses¡ón
'oton¿
(c terio social) y la pretens¡ón de pro-
gen¡lura genétba
\debe
estár conoborado el
cdtedo biológico de la
procreación),
hebÍá
preferencaa para
el c terio d6 lá
posésión
notoria en princ¡p¡o
i66),
de acuerdo a lo d¡s-
puesto en eiart.201. En est!. senlido, la so.
lución es --como ya apuntaba E. Barros- una
opció¡ en pro de los lazos af€cl¡vos y psico-
lóg¡cos que se foián con más fortaleza en la
vida diaria, que aquel¡os que v¡enen de la sola
herenda biológaca (67). Ellos aparcceñ coílo
defin¡dores de la singule dad actualyfutuÉ
de la persona¡idad deli¡d¡viduo (68). Noobs-
tarte, iambién liene trascendencia aqul la
cueslión de la rc¿lizació,? de bs hunanos
cono padrcs y su autoffeconoc¡m¡enta, en
el laryo tieñpo camo lal. En efecto, es posi-
bleqüe unailiación de or¡gen socialno sea
querida por elhüo, por ¡azones económico-
hereditarias, ftente á una biológica máscon-
ven¡ente, e incluso asl la solución debe se-
guir inclinándose a favor del cdterlo sociaf.
Así, si la nofma esluviese inspirada en el sólo
interés del hijo, la soluclón a favor de los pa-
dr€s poa los sucesos sociales ante la sola
molestiá d€l h;jo aniedichacausa, careceria
de
juslifcación,
Pero ese i¡terés a favor de
los padres por sucesos socialesdebe ceder
en la nredida que perjudlque el nonna desa-
rrollo del h!o, en espectal cuando éste es
menof de edad, como verefnos.
Como se plede enlelrder, la poseslón
notofia debe estar debidamenle coffobora-
da pot un canjunto de medios, como testi-
monios y ant€cedentes o circunstancias l-
ded¡gnas seqún rcza elad 200 inc. 1
parte
3'. En c€mbio, la p€tensióñ de ser progeni-
to¡ solamenie basb que esté corobo€da por
un nedia pericial b¡ológbo, peTo no acom-
pañade por ofos rnedjos;
Ahora bi6n, dado que se trata de una
col¡sión eñtrc mi€mbros de la clase criterios,
da e)€clamente lo ñismo que la posesión
notoria e¡ire en cornpet6ñcia con élcriténo
biológico corroborado por las pedcias, o que
choque con ¡os laciores de determinación
propios del citerio blológlco, como el naci-
rñiento de¡tro del matrirnonio o en !n cierto
liempo despüés, elpaño o elreconocirnien- (66) Es ne@saio tener p6en¡e que, @rc s
ñala Rob€n AIEXY, ¡a soltrión en prif,dpio o
"prlña táaé , 6 u¡a basianle débi¡, ya q!€ no d¡c€
nada a@@ de lo que s@edefti a def¡iüva en el
cáso particlrlar, en dond€ pueden entfáf á plsnár
olros prindpiG ('oe€chos, Razonam¡en¡o Jul-
dico y DiwBo Racional", d rso/roni:r I (199a)
oclube, p. 43)- En n@sto tema 6 @sano I
pefar a que €ñúe e¡
juego
d ¡nc. 20 del a¡t 201.
{67)
E- BARROS (n. 32), ib¡d. Aunque A,ARROS
@ntettüaliza la solución en aplLáción.
(€8) Nóles€ qus aqul qu6 la próyécció¡ de sie
princ¡p¡o en i¿ perso¡alidad
dél indlviduo, abarca
lanlo la espeoiál prcle.dón
a le persoñalidad
del
me¡o., aslcomo la áuloideñtillcáción que el lndi,
vid@ plede ha.ar ds sl mlsñro. Sin €mbálgo,
ambos pfrdpio€ r$ponde¡ álmás gene€lque
es s! ¡azón de protección d€ lá peBonalidad del
¡nd¡viduo. Por ende, éstos ¡¡milán 3u ,lcánce á lo
que
él
priñerc
señále como ban.fcioso psr,a
é1,
aoc¡ína, Estu.lios, Ilólas y coñdan8
io. En efecto, dado que los factoes sólo son
mánifesbcion6s extemás de la ocurenciá del
criterio, ello s¡empre se va a reconducir ál
conficto, a una dispuh eniÉc terios.
ll) Sin embargo, la solución an¡eaior se
ve alterada alsituarnos en elcon¡efo pa{i-
cular. La solución fnaldebe coresponder a
la nás convéniente pam el desanolb de la
perconaliclaal del indivicluo, p€ao en el caso
no siempre ello cofiesponde a ¡a cueslión de
la evolución de sus relaciones sociales de
los humanos con másdirccb re{ación. Aquál
deternina elalcancey llnitede ambos crite-
rbs, en estas circunsEncias. A) T¡atándose
de un m€¡Jo¡, sie c¡iterio social, en compe-
tencie
para regular la situación, se muestra
como deficiente en la protección del"in¡erés
supedor'de la pafte débilde la relación, en
cuanto que coñstituir una filiec¡ón sobre él
va lra perjud¡car
eldes€rollo de lá
peñona-
idad, debe ceder an¡g el otro crileio. Lo co-
ffobora elart.201 cuandod¡spone la apelá-
ción a la existencia de "graves €zones" (y
este principio del interés constituye una ü-
sag/á del odenamiento de f¡liación) pala
haceróbicee la aplicación delcrite¡iosocial;
esto es en cuento afecte el normaldesaÍo-
llo de la perconalidad del individuo se aplica-
rá el criterio biológico. Por lo tánto, la so¡u-
c¡ón namativa que eljuez debe tómar, ro
seÁ una regla absolula y decis¡va, cltño
parcce enuncia¡ el inc. 1" del art. 201, sino
que actúa en elámbito de aplic€clór, por lo
qLre sedebeé investigarcaso a casoqué6s
lo que más convenga a la personalidad del
hrjo, esto es, elart.30 CDN. combinado con
eiinc.20 delari.201 a un mismofempo con
el nc. 1 de ésie. B) Por su pe¡te, si el hijo
iuese un adulto frente ál criterio b¡ologico, el
metácriterio q ue da u na opción
9refu.ente
al
hijo no liene justificación. Ya no es la perE
débil de a €lación, y no i¡ene
justiticación
el
t€tar a iguales de manera difeente de ac!¡er-
doalaÉ. 1o1nc.'loeinc.40CPR. Porloian'
to,la decisión que se adopte en el caso par-
ticular, débe hacers€ sop€sando el impaclo
qle
en a pe¡sonal¡dad de los involucrados,
pad¡es
e hijos, iengan sus expedencás flia-
les lnclu)€ndo el propio proceso jurisdiccional.
Se trata de presenlar u¡ modelo predic.
tivo que pueda ser corroborado y apcryado
en i¿¡zo¡es técnicas €specto de cuestiones
d6 hecho que afocten al hio. Obviamente, lo
que iiene elcalifcalivo de grave soñ las ra-
zones, las que debe¡ ser de peso, como el
jnterés
superior del menor, y no los inconve-
rientes. Asl, el inc. 2 del art. 201 dispoñe:
''Sin
embargo, s¡ hub¡ese graves razor€s que
de|nuest en la inconven¡enc¡a para el hijo de
aplicar la reslaaderior.. (69).
En opinión del legislador, el caso para'
digmático de iñconveñienles se darfa cuan-
do la posesión noto a delesládo de ve de
un acto ilfcito, como la perpel€ción de un
del¡lc de sustracción de menores (aÍ 142
CP) o sustituc¡ón de menores (arl. 353 CP
).
Lo que algunos congres¡stas quis¡eron ejeí¡-
plif¡car fue en verdad una regla más, y no
simplemente una concreción, que explbaa-
mente ¡o lograron introducir en la enqncia-
ción nonnativa. Dicha regla fue que los su-
cesos sociales tfpicos invocados no pueden
dédvár de hechos ilfcitos, para poder afibuir
la filiációñ, No se trata de una cuestión me-
ramente normátive, como la cálificacón de
¡lfcita de unaco¡ducta. sino de una referen-
(69) Es pGible eslim4 que el impacto que
ten-
gE el €su[ádo deljuio¡o no deba ser ente¡der
d€ roma unilaleral,
para
uno de los miembros de
la pÉle¡dida Éhc¡ón fl¡a¡ que se prclend€ crear
La intérvención de los padres, es la de unos hu-
manos con s€rtimienlos én
jueso
a los cuáles
el €suliado del proc€so et€ctivamente lss af€c-
lad psi@lógi€mente y en sus posib¡lidades
concrelas ds €alizációñ por nedio de esta ¡¡a+
dón discLrlida
iart.
1o inc. 4. CPR.). Por lo tanlo,
también son sujeios dignos de consideración de
scuerdo á¡ an. 1
'
¡ne 10 CPR.. en cuanio partí-
.rp€s de la human¡dad. Por mft que la ley no
@rtemple alglna r€feroncb a €llos, por la vir-
tud dé lá %lidéz de lá nomá dnsritDciónal él
juez
no deb€ p€rder de üslá eñ sü
juicio
ap¡ietivo,
la tras€nd€nda dellallo sn e¡los lambién: p€lo
€opsr ello s6á um cueslion del caso. Esa coF
sid€ración, por supu$to, ño éstá d,adá pára sal-
!€g!adar, p. .j., la prtacidad tami¡¡ar u honor,
3ino páE la Éa¡Éacjon de 6llos en €sb filiación
Doclina, Esludios, Notas v
Cañentados
72
cia directa a circunstancias,
Ias que deben
examinafse en los pafticulares casos
que
ocurran. Es oosible
que una sushacción de
un menor pueda ser veniaiosa
pafa éste'
Puede oqJrrir
que un menor
genere mayo-
res v más fuertes lazos ndrspensables
pará
su áesarcllo
pslcolóqrco con la fám¡l¡a que
b sustraF,
que respeclo de su lamllia de
donde fue sustraido
y que incluso una fela-
cióñ flial con sus
padres b¡ológicos lo ex-
pong¿, p. ej. á pfoblem¿sde violencia sobre
él
y aun sea
perjudici¿l en Io patnmonral En
talsenlido, los eiemplos leg¡slativos nos po-
nen én contacto con un
princ¡pioiurfdaco de
ampllo esp€ctro mas allá del Derecho de la
F ¡acón
que pemde, ¿ d¡cho iltulo la v'gen'
ciá de la rcgla
que se pretendió regular es_
pec€lmente Aquél se desarrolla en la ideá
de la rnfertilid¿d de las relaclones originadas
en los abques mas gr¿ves al ordenámiento
jundico, como en los c2sos
penal€si pof lo
tanto la impLrtación de coñsecuencbs es la
pfivaoon o sustraccon alestatuto o¡dinario
aldbudo adeterminadoshechos
Sin embár-
go, dado que dicha solucrón entra en conflic'
to con el inteGs del menor,
puesto que s¡ se
la apl¡ca
puede dejalo sin fliación alguna, el
princrpio adquiere mayor p€so unicamente
cuando existe una aiternawá vrable a la pre-
tendida filiación atibuida á presupuestos
4'lgualregla reg¡rá en elcasode
que la
adopción
pugne conln el cntena de asisten'
c¡á lscno/ógrcá. Ello poque la adopción
pue-
de consideráFe la úllima ralio e¡ materia de
l¡¡ación. Poa la eslr¡¡cturación
quc le ha dado
la lev
para
su
procedencl¿ nos encontra-
mosante srtuaciones llmltescon relaoón al
desarrollo del menor
(art.
8_a LA , af 11 LA.
v ari. 12 LA.) que hace indispensabie
que
¡ste séa cu¡dado Dor otras
personas de las
orqinalmente
pensadas por la ley Asl in-
clu;üe los
padresque fueron asstidos
pue-
den oooer eñ
peligro el nomd deseíollo del
men;r,
por lo que se encontra¡án €n las si
tuaciones antes expuestas haciendo flece'
sáflo
y procedente siempre revisar el
m€lácriterio del interés superior v
de la ádop-
ción. S¡ asf fuese, entonces, se extingtirán
los vf¡culos
iuríd¡cos
con la farn ilia de origen
(art. 37 LA.)(70).
5o La rsal,zaclór, de /os
padras crcemos
que
rige eñ elcasode
que elcriierio de asis_
tenc¡a cow¡ta can el biológ¡ca
y vicaversa
ya que conslLtuye una de lasfomas de ¡ea-
/Eac,ó¿ de los h!manos
qLrev€ne protegida
por el¿n 1 inc.4 CPR Siuna
pareja se en-
cuentfa rmposibiltada de poder engendfar
h os. el Derecho construyó especialnente
e;ta opció¡ deacogersea uf procedimiento
tecnologico
para poder engirse en padres y
altofieconocerse como teles, de un proyec-
tado h¡lo que aún no exLste y en elcual
paF
iicio¿ lavoluntad de los oropEs 'padres bio-
k5g;cos'--a!¡ e¡ la tecn ca heterÓoga- de
cedor su matenal genéijco. En tal sentido
es el De¡echo m smo el
que les genera E
expect¿l va de ser padres, porvlas que más
se acerquen a a manera nailral,
que es
'o
ideal individual, yse Las estabiliza alamparo
de esle
prccedir¡iento. Esta forma de €ali-
zacrón acogida
por el ordenamieñto
jurídico
encueñtra su espacio en este
procedirnien-
io, en Ento no atecte en forma negativa 3l
noffnal deser¡volvimi€nto
de la pefsonalidad
d€ alauno de los involucrados, en especial
del h;o menor En dicho caso, la pimacla
delprlncipro de protección del normaldes€'
roilo de la pe¡sonalidad que fundamente esle
metacriteno, entÉrfa a narcarl€ sus límites
Sie¡do un paocedlmiento que puede ir
dercch3m€nte en contÍa delc ierio biolÓgi_
co, y delderecho alorigen en bntoconcre
clón de a
prolección de le personalidad, en
el caso de la técnica heteróloga, le ley dispo_
neque tenga prelerencia e criterio de reprc
ducció¡ asistida
yelmetacnterb de realjza-
ción como padrc, considerando la especial
posidón de quien€s se acog€n a este
proce'
drmienloe¡te la promesa legalde poderser
padrcs. E¡ principioesos afgumentos
p€sa¡
Oo) En conlra G FIGUEROA
paÉqlienláflia-
;ó;
por as,stsnoa tec¡ológicá €s Lñposiiiva e
inmodúébl.. ¿i eElar e¡clurd€ de lás accion€s
de reclamación o ¡mpugnaciÓn deslinadas á mo-
dificaia (n- s4),
P.
253.
73
Dac¡nna,
Estud¡as l'¿olas
v
abmnlaias
rnás
que la definicon de origeñ de una per-
sona
(71), siendo improcedentes las accio-
nes de impLrgnacrón
y de €clamacion de
esEdo
(art. 182 inc 2")
6" En el caso de que enfen en colisión
el critedo socta/ con el de ep-oducc¡ó, ásis_
lida o vicev€tsa, la solución deberá veni por
el Lado de la protección de la peFonálidad
séa direclamenie o en la concrcción delp,'in-
crDio del nleés supetior delr,ño Aunque
oudres" oensat"", en
pnncipio, que es la
mlsma siiuación
que la antenor, la Lntroduc'
ción del lactor social cambia la s¡tuación o -
grnaL y, por tanio el conteno de l¿ discusión
Ello porque de acuerdo a los supuestos
qlJe
hábilitán la ooerativrdad deLfactor soc¡á|, se
ve ñecesariámenle afectada la esEbil¡dad
psLcolÓgrca delr¡enor, alesiar eniuego una
re ación afuctva deaLmenoscinco
años con-
tinuados con sus pretendidos pedres porsu-
cesos sociales. En €zón de ello es que en
este contexto, no hay úna solución especlfi-
€ predeterminadá, srno que enilá enjuego.
como r.etacfiter o dec sNo,loque en e¡ caso
sea más razonable
y con@ ielte para la pro'
tecc¡ón de la perconalidad de los ¡nvolucra'
dos quedarse con sus padtes por sucesos
sociales o con Ios padres porasistencia
70 En caso de que se qu¡era p¿rg,tar con
los criteios de asislencia, biológbo o social'
a l€ adopcó, consiituida. Aliormar la adop-
c ón, como diiimos, una s¡lerte de úliima rat o
anle la grecariedad de le siiuación del mehor,
sea afectiva, moÉl o económica
(árt 8o_a LA ,
ad 12 LA. y art. 1o pade fnel LA.), ya sólo
queda velar po. la estabilidad faniliar del
mero¡y, eñ general, delosindividuos iñvolu-
(71) En esle €so,le fuñd¿méntaoón de añb€s
só ucónes !a encue¡irán en la
pro¡ecció¡ de la
p€Eonalidsd. De esla io¡ña, ésla márca el lfmi-
te del alc€nce de árnbas. Aho¡a bien, la ley con-
sideG
que en e.ta situacón, dada la especial
po_
sición de los
pr€lendidos pad€s, do no pod6r rea-
lizaBe, ss le debe dar uná preÉrencia contex_
lua lzad€, t¡enté á u. hüo que, pnm€rc, no odste
y qus, rueso, parlrcipárá con éllos en $ áúüode
crados en la Élación
(en caso de lratarse de
todos adultos) ¡o cuá¡ es indispensable
para
la continuidad del nomal desarollo ind¡vi_
duál-, por lo que ninguno de esos cfitenos
podé obtener preierencl¿ en elluicio impo-
niéndos€ elcnteno de adopcÉn. Lo que pa-
rcce
quedar coroborado al enunciat la ieyl
"La adopción es irevocable'
(ad. 38 p 1'
LA.). DÉh¿ enunc¡acón
puede r€ferirse a que
h ¡.róó.ón es irrevocable: fÍenle a los re_
cursoi procesales o b¡en fr€nte a las áccio_
nes relativas a la filiación.
De referir la hipótesis ¡nterpretativa a los
¡Ecrrsos
pa€
impugnar la senlencia de adop-
ción, ésta debe ser descaftada. P mero, poF
que sr aseveramos
que el proceso es
juris-
dicconel
y no voluntano o srmplemente
judi'
cial, descartamos de inmed¡alo
que se pue_
da refe r al redrso de rcvocación del art.
821 CPC., elque, además, es de
Por
sf im-
Dfocedente en caso de senlenoa afifmativa
¡ueestá
cumplida: en nuestro caso cuando
se iñscribe ,e seniencja de adopción- Según-
do,
porque lá revocacon por apelación está
réoulada esoecialmente en elarl 25 rnc 20
tli lo cual tiene
que ver con la frmeza de la
resolución,
ya que este recL¡rso determine la
apertura del proceso y el agot¿miento del
mismo ñediant€ la preclusún procesEl Tér'
cero, lá disposición del art. 38 LA se encuen_
tra fuera del
páÍalo sobre noÍnas procesa_
¡es
-pár
2" 'De la compeiencia
y el procedi-
mienlo de adopción"-i ella se encuenüa en
el páraio 4" sobre regl¿s de la adoPción

..nsrituida éslo es. una vez terminado el
proceso, y de la regulaoón de la exp¡raooñ
de dlcha sÍüación. Por lo tanto, la irevocabÉ
lidad no es¡á ref€dda a los recursos del pro_
Loque esh norma delart 3Snc 1"LA
€düla es la rrrevocabilidad de la sil¿/ació¡,
d€-adopcón creada por la sentencÉ de tér
minó vdel consecuente 9sládo flálunido a
elb, e; ordén a ro desracerios ni¡mpugnár_
los por otras acc,ones Es por ello
que dicha
norma se halla ubicada en la máteria de ia
"expfiacion de laadopción, estoes unávez
consttuida ella,
y luego de la noÍna sobre la
Dodnne, Estuúoi
^lobs
y Canentados
efección del €stádo frlial (art. 37 LA). Ade-
más, la prop¡e d¡sposición delart 38 LA., e
reglón segu¡do de la irrevo€abilidad de la si-
tuación y elesEdo, les €stabl€ce una excep-
ción, en orden a poder deshacedos vía ác-
c,ón de ¡ulidad procesá|, sólo por haberse
obtenido la adopción usando de medios
ilfcitos o fraudulenüos (inc. 2¿ a.t 38 LA-). Por
lo lanio, lá reguleción del art. 38 LA. gira en
tomo a lo que puede pasar fuere del prcceso
respecto d€ le sentencia y no dentro de él
como si se tratase de la preclüsión procesal.
fodo lo cual, en concordancia con la celifca-
ción de úllima raío de la adopción, hace que
la resficción de las acciones deslructoras del
estado, no se limite a las del 6stádo filial atd-
buidas a la adopción, p. ej., pera constitu¡r
otla adopción o de una nul¡dad ampliá, sino
que á cualquier t¡po de acc¡ón qqe se dirija
con hlfnalidadi p. ej., la de impugnación o
de reclamación. En consecuencia, consühri
da la adopc¡ón y el estádo filiá|, entGrá a re-
g¡r el princip¡o de interés süpeñor del niño,
no en forma cird¡nstanciada sino como re-
gla de
juic¡o
aós¡racta de acue¡do al ari. 38
inc. 1o LA., trente á los otros criierios, dejan-
do fjos la adopción y el eshdo filial atribuido.
No obstantó, es posible que se dé en Ia
prácijca un conflicto de regias donde se en-
cuentre involucrado el ¡ema de la d€íotabili-
dad normativa, El caso se daría cuando el
criterio social choca con le adopcjón, estan-
do eñ
juego
el inteÉs superior dei menor
según elaf. 30 CDN. Dado que ambos tie-
nen
ju$mcacaón y alcance en dicho princi-
p¡o, es procedente entrar a evaluarsielcri-
lerio sociálse impone como más óenelicio-
so para el menor, para la disposició¡r delde-
sarrollo del menor, en especial, si bajo la
égida de la figura de ¡a posesión noloia, el
mer¡oa debe heber fnedten¡do una felación
filial social por 5 años cont¡nuedos, con el
que se preleñde padfe pof estos sucesos,
4- INVOCACIóN DEVARIOS CRITERIOS
A un pretendido padre, madré o hijo, le
cabe la posibil¡ded de invocar, en elconFxlo
de aplicación, más de un cr¡lerio que le sirva
para inclinar b balanza d€ljuicioá su favor y
lograr constitulr la f¡liación
judd;cá.
Asl,
po-
drfá hac€rlo alegando, p. ej-, de ia calidadde
padr€ d€ñvado de sucesos soctales y de
naturales, frenle á uno que se pretenda pa-
d¡e derivado de asisisncia tecnológica. Los
criierjos paradarodge¡ ál estadof lial no son
el estado fl;a, m¡smo, cornoyevimos, porlo
que no existe el¡mpedimeñla de la unicidad
del estado. Por el co¡trario, pued€ ocuÍir,
en el coñtexio de aplicacjón, que un i¡divi-
duo eslé en la situació¡ de reunir las calida-
des o supuestos que conlguran más de un
crjterio- En elúismoejemplo, un mismo hu-
mano puede habercontrjbuido con su mate-
íel genético a Ia concepció¡ de olrc y, á la
vez, haberlo tenldo a su c€rgo y fatado como
su hijo, por un espacio de cinco años conti-
nuados. Todas las pretensiones'del estado
fliaideben venijlarsesiempre en un proceso
ord¡¡a¡o. por lo que en talseniido no habrfa
La irascendencia dé invocar dos o más
c¡iterjos estriba, e¡ que sien una co lsión de
criierios igua¡rne¡te coffoborádos. u¡o de
€llos €s denotado o desplazado por otlo d€
la contlepárle, es posible qle otro criterio,
cuya cá¡¡ded tarnbién reú¡e la pañe que in-
vocó el ffiter¡o ¡nicialmente delrotado, pue-
da desplazar al do lá confaparte. En el m¡s-
mo caso, A invoca la rciecióñ genética y la
€lación social, mientas que Ah de asisien-
cia lecnológica- En elconflicto €ntre a
pri
mera invoc€c¡ón de la relaclón go¡ética, q!é
efecliveftente se da, y la alegación d€ 8, 6l
jLricio
debe¡á lnclinarse porla posic¡ón de 8
Sh embargo, con la invocación de A en fa-
vorde la reiación social, que también se da
eñ los hechos, frente a la de 8, entonces el
ju¡cio podrá desnivelerse a favor de 7q, si asl
lavorece el inierés del menor, por ejemplo.
Coño se ve, con la prirnera opción, su posi-
biiidad era nula fenle a la contrap€t€nslón,
m¡enlles que con la segunda se abró una
oponün¡dad baslante fuerie de pod€r erigir-
Por q¡¡é alegar dos criterios si el eslado
filialessiempre de hijo. Pera los ciudadanos
3142AA6
Dodnn¿, Es¡ucllos,
^lotas
y
Canenterios
I
75
aunque el estado
jurídicamente
sea elÍ'is-
mo, de hecho, no lo es la forma en que se
accede. Por ello es que el faspasar sus
genes probablemenle
seá lo que todos qui{>
Én respecto a su d$cendencia jufld¡c¿men-
ie lilialy hagá que se quie€ invocar, antes
que cualquierotra ckcunsbnc¡a, la cuesfón
bológic¿ frente a la que podria ser mel'¿-
Quésucede
juÍdicarnenG,
si se reúneñ
dos c terios ganadoles. En el mismo senti-
do, la seniencia que constituya el esEdo ti-
lial y acojá un c terio, como ya hemos d¡cho,
sólo constituiÉ el estado flial s¡¡ mayor cati-
ficativo. Perosídebe haberlna dec¡sión en
relación con lá parte
declaraijva dé le sen-
iencia, en donde no se constifuye el€siádo,
sino que constata que se dan los supuestos
para suconslitución (72). Es pos¡ble que en
el caso se encuenfeñ igualmenie coÍobo-
€dos los que fue¡on invocádos.
¿Puede
la
sentenciá dar por acogidos arnbos y, conse-
clentemeñte. decrebr la constitución de ta
rciación flial de hljo? Eso dependerá de ta
compatibilidad de los criterios invoeados. S¡
se invoca el crite o naiu¡al y el por asisten-
cia de tecnolog¡a, ambossoa ¡ncompatjbles
e¡t¡e si, ya que uno supolte elreemplazo del
otro, no sólo en ün contexto de apliceción,
s¡no en la construcción misma (coniexlc g+.
neral).AsÍ, si se invoca que 6s biológicamen-
te de uno el hijo, y se aplicarcn técnicas de
rcprcd uccióñ, entonces ese r€lácion b¡ológi-
ca es consuñida por la técnica homóloga del
criterio de reproducción as¡stida. Por hnto,
en este lipo de ceso debe aplioarce una se.
lección en la sentencia, y plantealse le de-
manda con un argumenio pincipal y oko
subsldiario para elev€nto de no ser acogido
e princlpal.
Sin embargo, puede
$c€der
que
se in-
voquen cÍteios cuya oc¡./ffencia Eea con-
pálib/e.
Aquí no e6tsmos hablando quejurt-
dicemente sean incompai¡bles en él caso. Es
posible qle la seniencia tenga por co.robo-
rados ámbos y que dáñdose los supuestos
operaijvos de la imputeción del vhculojurt-
dicofilial, no sea necesario exclui( nis6lec-
cionar. V gr. en un cáso en que no hay opo-
ñente, se invoca la relación biológica natural
y la social. Porun lado, en generel, no tiene
razóñ aplicár el melacriterio del interés su-
perior del ñiño en conlicto con el biológico,
ya qüe existirán las mismas razones tratán-
dose de los mismos pretendidos pad€s. Por
otfo lado. al colroborarso áñbas circuñslan-
cias, en esle tipo de cáso, es posible qLt6 se
re1¡nan ambas calidades s¡n consumación,
ya que
el social
puede
consfujrse
pefecta-
mente (f€to, nombre, tama, cinco años y
continu¡dad) sin que alguno de Íselemen-
los o rcquisitos suponga que ocurió el crite-
r¡o b¡o¡ógico que una a los indivaduos de la
relación filial, posib¡lidad que corobo€ ex-
presamente é¡ áft. 218 inc. 1o pane 2¿t ello
es sin peduicjo del supuesto de q!e, como
es obvio, iodo humano ha de haber s¡do con'
cebido. Por Io tanto, ¡e constitución ab¡butiva
del estado flial puede acaecef dando por
corrobo.adas dos circuñstánc¡as que
corcti-
tuyan los crilerios para qu€ s€ pueda dar oñ-
gen a lá filiación, en lanto ellas sean compa-
5. DETERI¡IINACÉN LEGAL DE LA FILIA.
ctóI
La de¡erm,haciS¿ consüluye un mec€rls-
fto nofmativo, preferentemente legal, qle
permite que e¡ Derecho afib¡rya el estado de
hüo, padre o madre, a algt]¡en en particular,
constituyeñdo asl la singular fl¡ación- Ade-
mft, por medio de esta fgura, la léy norma
c¡e¡¡as chcunstancias que lien de manerá
fo¡mal une ci€Éa relación de frliación de cual
quier orjgen, €spec¡álmente, pa¡a la prove-
niente de la naiural€zá. De aqul que la ley
civilen elart. 33 perte 1¡ disponga: "freret
el estado c¡vil cle hijos respecto de una per-
soná aquellos cuya f//ác¡ón se encuentra
défermlrada, de contormidad con las reg¡as
pr€vjstás por
el T¡tulo Vll d€l Libfo I de este
Cód¡go". Los factores de la determinación,
por otro lado, cons¡tuyen las nanifeskc¡o-
Docñna, Esluüos, l,lates y Coñenhnas
res axtemas seleccionadas por la ley del cri-
terio elegido, que permiten opeÉr fe deter-
minación o coosl¡tución legel (ads. 183, art.
184 y art. 186). En la ádopción elcdterio s€
confuñde con elfactor de determinac¡ón: el
proceso jurisd¡ccional mismo y la sentencia
con la queconcluye- Porsu parte, la tliación
impuláda al crit€rio social, sólo se constituye
mediante la señteocia constitutiva-
Este término determinación hay que dis-
linqlrirlo respecto del uso en la ley del térmi-
no p/¡./eba, que designa a los redios para
contrastar una pretensión de fliación en un
proceso jurisdiccional (arts. 198-20'1; arts.
305 y 309);y gn, las pericias.Asu vez, han
de distinguise de la acredfac,ó.J, que se usá
pafa most€r o @rfobo€r unel¡l¡ac¡ón cleter-
ninacla eñ el tráÍ¡co
jurfcl¡co, judicial
o extra-
judicial (aÍs. 305 y 309);v gr, elceniticado
de nacimiento. No obslante la distinción no
es bn severa, yaque ley utiliza a vec€s este
últjmo término como 'meclio de prueba", p-
ej., en elinc. lodelart.201-
5.1. Clasificación do los Factores dg
Det€rm¡naclón
Los factores de determinación pueden
clasificáFe desde diversas perspeciivas,
para procedef al examen de su forma de
operat ellos pueden ser Extrajsrisdicciona-
lesoJuísdiccionalesi Nomativos o No No.-
4.1) F. Extrájurisdicciona¡: oicialment€
señalan quienes son el padre o madre e hüo,
mientras no se es¡ablezca lo contEno
judi-
cialmente, Por bnto, no son f¡jas o inataca-
bles. E¡los son elparto, el acto de reconocí
n¡ento y el nacln¡ento d€ntro del naüñan¡a
o dentro de los ?40 dfas suu¡ertes á su diso-
lución o al dívorcio r,o v¡ncul
lo
sepanción
./¡dicá4
(mal lla¡ñada "presunción de patemi-
dad delmarido'o "p€te¡ ¡s esÍ'(72 bis))-
A.2) F. Jurisdiccio¡alr viene deteminada
tras un procesoju¡sd¡ccio¡alt la Ser¿enc¡a;
6s un tuctor relati\,€menle füo-
B.1) F. Con la califlceción de Normativo,
nos refer¡mos a que el faclor de determina-
ción legales una noff¡ajurÍdica, s6a legalo
jurisdiccional-
Elcaso es la Sentenciá.
8.2) F. No Nonnativo, lo hacemos para
aquellas situáciones en que la ley se remite
a una situación de hecho, la que no qleda
jncorporada
en le figuÉ legal. perosf.equie-
re de la ley para
hácer
prccedente
la atr bu-
ción: elAcio de Reconocjmi€nto, elPárto y
6l Nacim¡ento de¡tro del matfiraonio o en un
üempo después delfn deldébito conyugal.
5.2. Det€rminaciór: de l. Fillac¡ón por
Naturel€za
El ctte¡b a que la ley acude en la fillación
por naturaieza es uno de carácter blológico,
según el clral habrá qle €star al aporte del
maleriai geneljco que co¡sliürye el hijo. Por lo
tento, una vez d€iermiradá, la ley constdeÉ-
cont¡nuaclón nota
{72
bi5)
de la situa.ión juldica ,nvolucrádá en esta inrti-
tudón d€ lá deleñinació¡ d€ la filiac¡ón. En éfsc-
lo, la ley €n €lart, 1€4 no esiá simplemenle pre-
surle¡do, @mo si algo tuerá de u¡a cieda foF
me, dno derechamenle hac¡€ndo algo mucho
más tu€d€: ca?sr¿r4€rdo un vl¡culo jurldico (con-
€no del oer€cho), a pádk de u¡os hecios que
3on el nac¡mier¡lo e¡ un ci€no {éñpo hido al
malrimonio de ¡6 madrc @n ¿l marido. Adénás,
aquélla es sup€riua, porq@ es el nac¡ñ¡eño...
é¡ hecho que Éaliza ia.onslalaciór y no la p.e"
sunc¡ón, y€saese hechoalq!.s€ l€ ai¡buy€ la
@secr¡€ncia conslllutlvá y p!¡to, sln necesidad
de crear 116 n¡velos argüm€ntátivos e¡ que, á la
pr€sunción
l€sal
-@nsl¡vida
sob.e la rrir¡srá
báse del nacimisnlo- se le atrjbuya luego Iá @ñs-
titución del esiado. Ello lo coíoborá él Código al
s€ñalar, deréchamste: 'La pat€rnidad
asl d€tár,
n¡nada..."
\a'!..1uinc.
4t). F¡Érmente, 6s¡a idea
de p€sunción i€gal r€mit€ a una idea más b¡e¡
Aotmatita que tád¡ca @ñ. l€ qo€
atude de for-
ma predsa osla fguÉ del facíor naclmi€ñto.-. ,
y
puede ll4a. a contus¡on€s en lor¡o a la opeEti
vidad de lá inst'tución d6lá dglémináclón
(72 bi6) Esüa carn€aqóñ s¡ilo süperpone la idea
d€ pr€sonoón legal a lá más especiñ€ de lacior
de detemi@¡ó.,
qué piEde dar meior cuénla,
Doc¡nna,
Es¡udias, Nol€s y comd¿dos 77
¡á al hilo como uno proc€ado pof sus padfes,
esto
es, consthrido por 106 crcmosomasque
bvaban
Los gametos que die¡on lugar a su
concepción.
De esta forma, será "madre"
qrie., apotte el óvulo pañ la concepción, en
cuyo
vientre tuvo luga¡ el p¡oceso de desa-
rollo delembrion, y 'padre" a quien haga lo
mbmo con e/ espemrío qué fecundeelóvulo
mediante una relación sexual. Por ello es que
se
pemiten toda clase de medios de prueba
bioiógicos, como los de la estruclura delADN.
en los ai(s. 198 y 199, la alusión direcl¿ al
pado en el a¡t. 183 y el objeto de las acc¡o-
nes relelivas a lafiliación
{G Figueroa{73)).
5.2.1 -1 . Verdad Biológica:
Este consftuye uno de los principios fun-
damentales del ordenamianio flial. Sin em-
bargo, dada la ordenación deL Deaecho de la
Filiación, esie p ncipio se halla inserto den-
tro de la rcguláción del crite¡io-jurldico b¡oló-
gico. En consonanciacon este c tedo selec-
cionado porelOe.echo, se ha concreEdo el
píncipio que e,3hbbc6 una coffela.¡ón en-
Íe la fornalidad de la at bución del estado
t b¿ con el fcrdo de los sucasos ,afrr¿lss,
asl aomo da pósibilil¿r la búsqueda del autor
de la prodeación. Este se concreta en: a)
una regladejuicio, yb) otra de invesügación.
a) Aquí el principio de verdad biológica
pr6scribe
desde dos pe¡spectivas. Como taz
poslíva, y pfincipal, dispone que la inputa-
c¡ón clel estado filial a los ind¡viduos. deb¿
coftesponclerse cort u"'a realidad b¡ológ¡ca en
la relac¡ón entre padres e áil,s. En su tuz
1agatíva iñpofta la prohibición jur¡dlca
sF
guiente que no seestablezca l€fliacón por
sólo Lrna heffamienia jurldica,
esto es, me-
dienle al mero mecanismo legal de atibu-
ción de la cal¡dad de hi¡o, padre o madre, ,-
géndola
a uno o varios aclos o ¿bsferciones
que
no tengan una relac¡ón con la cotrobo-
rac¡ón de la realidad biológba t/¡¿t Asl, 6sto
prohibe
la atÍbución de la fliación -{en|¡o
de este crilerio- como si luese un mecan¡s-
modesanción civil;p. ej., que no s€ entien-
da operaiio el régimen de adiudacación de
la fl¡ació¡, anle la mera alsencia del pédre
citado incluso porsegunda vez a la gestión
judiciálde
reconocimiento (ex arl. 188 incs.
2" y 3"
Iparcialm€nte
r€gulada en el art. 199
bis, en donde, en caso de eusencia, rechazo
o duda, sólo se pasa a los exámenes bioló-
g¡cosl), o bien, atribuyéndo¡a como sanción
ante la sola falta de concurrencia del padre
citado al examen de perich biológica (ex art.
199 en relación con el ari. 426 CPC. y af.
1712Md.elnuevoart.'199incs.40y5ol(74)),
o, ¡ncluslve, ambas siluaciones en conjun-
c¡ón, pues, en este caso y para efectos del
pri¡rcip¡o, lo úr,ico que s€ eslatía acunulaF
do seÍan hecros 9h relacló, con e/ s¿ceso
de ¡a p,tdeácón. S¡ le solución fuese al con-
lrario, a d¡chas h¡pótesis se adjudic€ría di
rectamente el esiado flaal, s¡n mayores ante-
cedenGs re¡evantes ligados a la idenlidad de
04)
Sob¡e esle topico de la regaliva injuslj4ca-
da a €lizaBe la6 peñcias b¡ologi@s y su e.-
dón ds p¡esuncior g¡ave con €misión al ari. 426
del CPC., se genero una gÉn polémica co¡ tres
áristas, que puede @n¡e en un par. Dos p6i-
cioñes so€tienéñ que se tráláriá de uñá pre3uF
ción
judicial.
R. ABELIUK sosluvo qus se Íatála
de una m¡s¡ón al inc. 2 del
,126
CPC. pd lo que
pod.ia baslar el¡a era, .t tue
Necka lLa
F¡l¡a"
c,óJ, y srs E éc¡cs, t I, p. 148, Edit. Juldicá), la
cual lie¡€ a sü €vor una s€ntenc¡a de la Corl€
de Apeládones de Cdcepdón, aunqle su l6n-
Ouaie es equivoco o aun @ntadiclodo (6áelá
Jt tdica, 266 (2002), p. 105. B. CORRAL so3tu-
vo que se tlalarj3 de una B¡¡sión al inc. 10 y,
co¡secuenlemenle, a¡ añ. 1712, ya que esia ¡e
gaiiva ca€cé dé ¡á precirión sufciente y que el
esiado flial no
pueda
atiibr¡irs€
ción, por to qu6
se requerifa a lo menos d€ otas
prssu¡cion* (n. 5), pp. 68 y 69. Po. otÉ parte,
P. VELOSO soslwo que se tálaí6 de uná p€-
snción legal, por lo qu€ ño sela d¡spon¡bl€ para
el
juez (n. 32), pp. 163 á 1€6.
tla
núela Éroma
dsl2005, en
pr¡ftrpio
le háb.ia dado el apoyo a
6ia úllima posidón. \,¡d. m¡ coestionámién¡o por
¡ñcomtitucional¡dad al nuevo arl. 199.
^/ueva
Re
loma a la F¡l¡ac¡ón: '¿el Hiio TEne DeEho a
una Madre o Padre Cuálqui€ie?, eñ ¿á Sérr€rá
Ju.tdbá No 248 (2005), pp.
14
y
151.
(73)
G. FTGUEROA (n.54), pp.247y24E.
78
Dodnna, Estud¡os, Notas y Canenbnas
odgen de uña persone (sin antecedentes que
no sálgan de une meaa repet¡ción de lo que
dÜo la propia padedeñendañte o bien de un
simp¡e,
isi
es igualito ai padrel
-vid.
asllallo
Corte d€ Apelaciones de Valdiv¡a, eñ GJ-
No 272, p. 156-), violando así un fundamen-
to de la institucionalidad filiál del criterio bio-
lógico. Las reglas del paferls ési y del pario
sí están
jusüficadas,
en razón de que tienen
relacaón con ciedos eventos, que hacen nor-
malmente alb la posibllidád
de la retación
biológ¡ca de paternidad con elhio.
b) Lo a¡terior tiene trescendencia en me-
ieda de contaslación de les hipóiesjs fliales,
ya que para concretaf la exigencia de lá efec-
lividad de le €lacón biológicá, el Derecho ab.e
de par en p€r les puerhs
de la investigáción
de la patemidád
en dos sentidos:
b.i, Péfirile la ¡nvest¡gac¡ón cle la petér-
nidad de forna l¡bre, sin rcstricción de s/fua-
c¡o¡,es privilegiadas, como si el pretendido
padre
de la investigación se encontr¿se ca-
sado con ota que no es lé madre o al revés
para la madre, o cuándo los pretend¡dos pa-
dres se hallasen ligados por estrccha rela-
ción de pereñtesco,
como de hermended o
depetemidad.
No obstante, D. Peñailillo apunta que en
ciértas ocás¡ones sí se resf¡nge la legitima-
c¡ón activa de las acciones de reclamación
como la exclusióñ que oper¿l para los he€-
deros (arts. 204 y 205){75)-
E¡ esta misme línea, se indica que para
todo aquelque pretenda, sin ábibuirse la ca-
l¡dád de hüo, y careciendo de fl¡ac¡ón equieñ
se pretenda húo, en conjlnción con lna s-
ilación no matr¡moñiáj, Ia ley conlempla a
inadmisibilidad de la lnvestigación de Iá filia-
ción por vía de ección de reclamación. La
ley sólo dispone l6gitiúeción acijva pa€ e
evento de que
el pretendldo hjo ienga filia-
ción, aünqle diversa: 'La acción de recla-
meción de lafliación no matrimonlal cores-
po¡de.-. a cualquiera de éstos
Ipadre
o ma-
drel cuando el hijo tenga determinada una
ll¡eción difercnte' (ar1. 205); el resto delarti-
culado nade et buye, Y esto a pesarque el
art. 320 parecies€ contemplar una co¡cesió¡
amplie de legitimación active. Pe¡o, en ver-
dad, lo que dicha norma dispone es una rcs-
tricción a las linr¡tacioñes del regimen noF
maldedvadas de la prescripclón y de la au-
ioridad de le cosa
juzgada,
respecto de la
leg¡timación activa qué sea procedente se-
gún las no¡mas especfficas
que
ásí lo djs-
pongan. Por lo Ento, i¡cluso el prete¡dido
verdadero padre quedará sin Iegitimació¡
act¡ve de reclamació¡, cuando el prctendido
hÚo no tengáiliacjón, eslando en un contex-
lo no matrir¡onral, situación enlacualsólo e
quedará ácluar vfa acto de reconoci¡nieñto;
y ni aun tendrá ese camino, cuando slt acto
haya s¡do objeto de repudiación.
Tamb¡én por
el
principio
de
prohlbición
de iren contra de sus propios actos se limita
la paocedencia
de la ¡nvestigación en alme-
En cuanto a la acción de impugnaclón,
en opinión de Ramos, el supuesto padre
(75) D. PEÑATLTLLO (n- 5), p. 28. En etexamén
de su ¡nterendon en las áccioñés eñ dénéÉr
hay qüe disl¡nguir, segln H. CORRAL (n. 5), p.
64. a) e la á@ión ha sdo eFrcida, y b) la scoon
aún no la ha sido.
i
A) Si la ac¿ión yá há sido ejercida y esta
vigente el pm.eso á l€ fed'a de la muet€, hay
aldbucjón del deBcho a los herederos pará el
sólo efeclo de continuár el prcceso,
de acuerdo
ál át 317 inc 2o Md¿2¿
Coñt¡nuaclón nora (75)
B) Si la ac¿ió¡ áún ¡o ha sido eje¡cida, no
hay alribücjón de lliuladdad como reglá ge¡eÉl
(no obsla¡fe la aparenié generalidad delal.317
inc. 2'pa|i€ tnal). Exepcionesi acción de recla-
macjón, únic¿menie s€gún elart.207j aeión dé
impugnación o d€sconocimienlo de palenidad
€n siiuación mátrimonlaJ. sólo si el ma do muere
siñ conoer el
parto
o €ntes de vencido el lérmi-
no para irnpt]gnár, art.213; acción da impugna-
c¡ón de nfiáción por
€conocjnriedo de ácuedo
álád- 216¡¡c.5';y, en láácción de ¡mpugnación
de malemidád dé ácüe.da al an. 2'l 8, sólo s¡ fal
Doctrina, Estu.l¡os, Notas y Corenta¡ios 79
siempre estaré excluido de la legitimación
aciiva,
eñ cáso de que éste le haya dispen-
sádo su reconocimiento a{ hijo (76). De bl
manera
que cuando ejercé dichaac6ión, es-
iará actlando, derechámente, eñ confa de
sir
propio acto, que consislió en adnil¡, de
forma solemne su patemided aespecio de hl
hijo, más allá de la verdad de los hechos.
Esto
porque el ¡econocimieni¡r no es uÉ s¡¡n-
ple declaración do¡de se exprese un corc
c,imlerfo acerca de un hecho personal ¡istó-
rico. Lo que sfser[a uñ hecho persona¡, ygr,
es el hecho de haber lenido relaciones sexua-
les entiempo adecuado pera producirlapaF
tic! arconcepc ó¡ con sná precisa mujer Asf,
I\,4. Peña dice que el eutor del leconocimien-
to sólo puede tener razones o ev¡denc¡a de
la
pos,óirdad de ser él el
padre, pero
no le
rcalidad de ello (77). Pot lanio, el Derecho
velora sólo la voluntad de rcconoaer, esto es,
la dec,islón de admitir la propia paternidad:
"si-olpadre hubie.e ¡econocido alhto como
suyo..." según reza la
p,
2. inc. 2. alt. 213,
configlrrendo a este acio como un'?c!o de
admisión' De esta manera, con le admisión
qenera la expect¿tiva de
que
el reconocieñte
va a co¡siderar a cierta persona como hÜo,
de víás ñaturales, no obsiante o más e¡lá de
no tene¡ totál certidumb¡e delsuceso nalural
y asumiendo la iñcertjdumbre sob¡e más ra-
zones, no d¡sponibles, a conside€r Dicha
¡áflo r€gis tiene una manifesbción en la nor-
ma conlemplada en el cáso del ad. 21 3 inc,
2 (de supuesto fáctico mafimonial), privan-
do al pádre de la ácción de impugnación, si
éste hubiere reconocido al húo como suyo; y
ello incluso cuando operase otro factor de
formá
Drevia
á equé|, excluyendo la operati-
vidad del reconocim¡ento pare efectos de la
determinacióñ (78).
Por ende, si es
que
le
su€e evidenciá de que
el reconoc¡do como
hÜo, no lo fuese, no podríá pretender que ¡o
hubotalasunción de incerladumbre. Lo que
sl podría elegar el
padre
es la nulidad
por
vicios del consent¡mionto de acuerdo alart.
202, pues lo que alega noes nuevá eviden-
ciá sobre el hecho de la procreación d¡recla-
mente, sino álguná cueslión sobre los ele-
mentos en que basó su decisbn.
El otro ceso es el de lá acción de recla-
mación. Quien ejerce su derecho práclicá-
ñente absoluto de repudjación en contra de
quien figura como padrc, es el mismo que
de¡ermina la situación
iurfdica
6n que se va
á encontrar En hlcaso, determina laconsi-
deración de rechazo de láfiliacióñ, respecto
de quien fguraba como padre. Tanto el ex
padre coño el ex hijo saben que la fliación
ha sido €chazada, y que ella es la voluñbd
delex hijo, con lo que posferamente qúien
r€prjdió no podé
cambiar la propia
s¡tuación
en que se ha puesto de má¡re€ voluntafia,
(76) R. RAMOS (n. 30), p.416. No obstanié, en
lal s luación tendria que
eje¡cer ta acc¡ón ds nL¡
lidad del €conocim¡ento po. vicios de lá volun,
lád, de conformidad con el a¡t. 202.
(77) M. PEÑA (n.3), pp.427 y 428. En leaiidad,
el o es una d€ lás jusllfrcadones para que $ coÍ!
pBnda
la solución egaldeque, sialguien déntrc
del prcceso
d€ iliación es citado a absolrcr pos¡-
ciones y
"connesa la paten¡dad" o €¡ la contes-
lacón simplemenle se allána, ño vale como .e-
coñocimiento, y elprcce$sig!€ su cu¡so h€sta
á ssnlencia, confgurando en parte, por esta v¡a,
Los caract€rcs de la
junsdic.ión
@nstituliva.
tcon
la ey 20.030lampoco basla o{ allanamieniot eÉ
necesado que ss ¡¡al¡ce un lonnálác¡o de admi-
sión de patsmidad en elmomenio proc€salpre-
ciso, que se manilesla al susc'ibr el Éconociente
u¡ acla ad ñoc para obviar le ne.sidad de la
senlencia constilutiva, consecuencia que no se
prcducé
a¡te el allanamiento según el ád. 313
cPc I
a/8) La misma incompalibilidad
por
el
gdnc¡pio
de proh¡b¡cón de ir en contra de los aclos
pro-
pios, fige rsspecio de la prccedenc¡a de la
fepudiáción. Si un h¡¡o €alizó oahuie. aclo p¡8"
üo que supongá la dea¿¡ón de uns situació¡
contaria a b ngura ds la repudiac¡ón, enionces
qoedá erclu¡do de la pcibilidad de ejercer el rc-
chazo; como cuando el hijo p€Eonalmen¡a cnó
al padre a geslión judi€¡al ád l,oc de re€onoci
nÉ.¡o de pate¡n¡dad y ósl€ l€ recono.ió (ALESF
S\NORI yCORRAL ambosen (n.5), p.61).Tal
prln¿,¡io se mañifesla e¡ el ad. 192, que prohibe
repudiar al hÜo que
"duranls su mayor edad, hrr
bjsrs aceprado el €coño.irñlento er fofrf¡a éx"
EO
Ooc¡dna, Estudios, Nolas
t
Conentanas
pretendiendo
quó tajünsdicción te sustituya
b.¡i) Permite una amplltud en las ñed¡os
de investigación. De aquÍqle etert. 19e inc_
1 enunc¡e: "Eñ losjuicios sobre determina,
ción de filiación, ta matemidad y ta patefi¡i-
dad pod¡án
estáblecerse m edianle toda cta-
se de pn €bas...";as¡, p.
ej.,la leydispone la
admisión de las medidas penciales
de ca-
rácter bológEo (árt
199 y art. 130)queen tá
anciana legislacón
esteban vedadasde fof_
ma geñeral
se hacuestionado $ ta apertura
es ¡elative a los medos que
esbbiece el34l
del CPC., eñ vistas de tá anterior timihción
que €9ía de tos mismos (ex art. 294) y
ser
dicha norm¿ la que dispooe ta reglá generál
en materie de medios o s¡va más allá la ae.
formá. Peñaitiilo y Abet¡uk sostienen oue se
refere a la apertura de todos los med¿s É
sibles de hecho, inctuso medios represe;ta-
üvos como videos, DVD, etc (79); sotuoón
que parccetenermás
integridad en ¡elación
con este pri¡cipio,
así como al derccho de
Eypreson de ello es la noma que
dispc.
n€que, rente aquien se pretendecomo pa_
dre Ítádre o húoverdadercs tas tradtcjona_
les excepctonés de sl¿¡u quo prescnpctón
v
lá aulofldad de cosaluzgad¿, no son oDoni
bles respecto de lerceros que
se pres;ñFn
con la pretensión
de rect¿máción delestado
d6 liliacióñ, para descerhrla sin más n¡ ha_
cer diferente et resultado detluicio en caso
de acrediErle verdadera fitiacion {art 320 v
art.209).
Este princ¡pio
deriva de dos afluentes,
que representan unos aspeclos del derccho
a la liliación:
l) Derecho a Ia tdentidad de Origen:
Esle derechoconsüluye
un princtpo
Éc_
n¡co que dinge toda le fifiac¡ón por
naturale_
za. Se trab del derecho de todá persona
a
conocef su propia identided y qLle el Dere_
choactúeen consecueJria Lá denri.tá¡i áh!
dea la interpreEció¡ q ue cada individuo h6ga
o pueda
hacerde simrsmo, en clja¡to á qUién
es y de sus caracierísticas definitortás de
humano_ Esk identjdad se moldeá en pañe
por el reconocimiento
asl como por su klta,
e inc'uso porelfalso
rcconocimieflto de okos
Se dice q(re
el "falso reconoci¡ iento o la ial-
ia de reconocimiento puede
calsar daño,
puede
ser u¡a forma de opresrón qire epn-
s,oñe a alquren en un mododeserf¿lsó .te-
formado y r€ducido', p. ej
,
causando a sus
víctimas un mutiladorodioa slmismas (80).
ES en este contexto que
el origen cobra su
s¡gniiicado. En tal sentdo etongen si bren
es c¡erto que
constlllye u¡ elemento estáti-
co del reconocimierio prop¡o
como de los
oiros, tiene proyeccrbnes yarabres,
sea en
su deÍnición genétice, por medio de su ori-
gen hereditado, ási como sociales, por
rae_
d¡o delnor¡bre de sus verdaderos progen!
tores y de su parentesco,
Se resume en la
f€se de A¡ejandro ftlolinat
,'ser
uno rnismo
importa saberde dónde vengo" (8j).
Porir¡to, elco¡ociñie¡to acerca de ios
padres
es una de las especies de circlns_
táncias a que
aba¡cé este derecho. Viene
exigido por
la norma detart. 70 No 1 CDN:,'Et
naño... tendrá derecho. ., en ta medida de to
posible,
a conoce¡á srs padles,.
Un proble-
ñá que se presenta
es elámbito de valldez
subjetivo de la Convención_ para losadultos.
En aespuesta, creo q!e
en tento constitlye
un derecho humano, no es reconoctdo sólo
porque
sea un menor, slno que
las rázones
para
su esiab,ecimie¡to, son aplicabjes a
iodo humeno. Por la¡to, seÉ uno de los de-
rechos que vendié especialmente protegido
porla
cláusuiá abierta delart. 50 rñc.20 de ta
Conslitlción, qse en su pálte
1!
jmpera
de
manera genédca: que
ei "ejercjcio de la so-
belan fa reconoce como limiiació¡ elrespelo
a los derechos esenciales que emana¡ de la
c/9) o PEÑA|ULLO (n 5),
R. ABELIUK (n 7ar. o 145
(80) CH. TAYLOR
{n.
15), pp.43
a45.
pp.
2A y 29. (e1) A. MOL|NA, ¡eferido por
c FTGUEROA
{n. 54). D.265.
Doctrina
Esh.td¡os, Natas y Cañen¡anos 81
natLrraleza
humaná", esto es, cuya vigencia
admite razonesjustifcádas para todo humá-
no, en razón de su lntima lelación co¡ la dÍ-
¡ecta
proteccióñ de lá personalidad
de los
individ uos (arl. 1" inc. 1CPR.), sean ellos ex-
pllcitos o ño, y que en su parte 2'del inc. 20
exige
que elEstado deba "respeba y prcmo-
ver iales derechos", que han de entenderce
corno
gaÉ¡niidos po¡ esta Constituc¡ón; rcfe-
rcncia
que serfe iñútilsi se eñtendiese que
está efectuada respecto de las normas del
arl. 19 CPR., ya que
a ellas ¡os órganos del
Estedo tienen eldeber de €spetados ypro-
r¡ovelosen viriud de:r la imperatividad del
Derecho, eslo es, po¡ el sólo hecho de ser
normas válidas que p¡escíben exigeñcias
pára todos, y it de la supaemacla constitu-
cionaldelart.6" CPR. Este deecho se con-
cfeia en dos verciones:
La vers¡ón débit Básicamente, trata del
derccho dei menor de simplemente poder
adquirir la información acerce dequiénesson
sus verdadercs padres a efectos de poder
coñocerlos, como, p. ej., sitiene elderecho
de recibir información acerce de su oÍgen,
inclusoen los casos en que ella pudiese ser-
La ve¡só, fuerte: Es una respuésta a la
pregunia de, sielDerecho acfla en confor-
midad con ese conocimiento de le versióñ
débil. Le consecuencia normal que el orde-
namiento dispone es el de¡echo de corsfF
fuir el estado filial, en rcledón con los padres
biológicos (82). En nuestro tema, esto es lo
que
tiene relevancia ya que el conocimiento
no deierm¡na por s¡ mismo nada respecto de,
si a la6 peGonás se les bdndá o no la pro-
tección adecuada en torno a las /ó/aclones
jurldicas
de familia y frl¡ac¡ón. La Convención
corobora este punto ál pond el conocimiento
acerca de los padres en relación coo elcui-
dado que ellos deben dispensale; 'derecho...
a conocer a sus padres y a ser cu¡dado pof
elloS''i esto es una consecuencia propia de
lo que'es la filiación constituida. ya que es-
bndo indetermjnada le Ílieción no hey pa-
dres, para el Derecho, que deban hacerse
cargo delmenor
(ad.224 yart.225
CC.).
La Convenc¡ón limita el derecho al ori-
geñ a" la nedida de lo posib/e': Por una paF
ie, se rcñere a la circunsbncia de le efectiva
posibilidad de conocer, ya que sino hay evl
denciaalgunaque conobore acerca de quién
sea el padre biológico de otlo humano, su
fil¡ac¡ón no podrá ser determinada.
El favo€cido por este pincipio de lá fi-
liación por naiuraleza es sólo uno de los su-
jetos
de dicha relacióni el hüo. Los padres
no estáblecen 9r odgeñ porelhüo siño que
al revés, e¡los se la determinan al hüo.
ll\ Derecho a la Patéhidad Biológica:
la ley cons¡dera como parte ¡mporEnte
eñ el desarollo de la peGonálided de un hu-
mano, el conocer si éste ha engendrado o
no un hijo. Se considera que quienes han
aportado el rñeteriál genéüco pe€ la prccreá-
c¡ón de unhumano, t¡enen derecho, en prin-
cipio, pa? deteminar una relacióh
jutídba
de fllacióñ eñtre e¡los y el nuevo ¡nd¡vkluo,
aunq ue este derecho se haya limitado,
Existe un régimeñ eñpl¡o de los padres
pa¡E¡ reconocef a cualquier h¡jo que no tenga
determinada la filiación (art. 187 y ss.); la
contrapartjde es un Ég¡men muyiexiblede
repudiación (art. 1 9l).
Tembién,le ley he dispuesto la legi¡ma-
ción activa de los padres en las acc¡ones de
impugnación y de reclamación de estado de
ñl¡á.¡óñ Nó óbslánlÉ lá ld há limitá.lo lá
(82) No hay que 6ñfundir esa situación co¡ la
que denva dir€ctamenleide lá cons!rucción del
Eslado de Dérecho, yá que ésla, po. la prctec-
ción qle debe bdndd el Oerecho a las p€rso-
nas, oslablece un de€clro á la filiación, dándo
se den lás ciEunsiancias operalivas para ello.
Pelo no est¿blsc€ d¡rectamen¡e qué conjuñto de
cdlonos habrá en lá legisláción. Por ello es qu8
el legisládor podria oplar por cualquier criterio.
Cuest¡ón dislinta es que por el derccho al origen
se establez€ un deiminado de¡echo a la ñlia-
cióñ, o, si s€ qui€re, con o¡a orienta¿ió¡ muy prc-
cisa .ñ t.m6 ál.ritÉri^ hiñlÁdi.ñ
a2
Dadnne, Estud¡os, Notas y Coñentaias
posib¡l¡dad
de reclamar, cuando haya un con-
tefo extrarñaÍimonial, a sólo si el pretend¡-
do hijo tiene una liliación determ¡nade, res-
peclo
de percoñe disünia de quien
se pre-
tende como padre, como ye
hemos señala-
do (art.205 y
art.208).
Stn embargo, a pes¿r de to dicho, ta tey
parece distinguif enue padfes y pfogenito-
res En cuanto que,
en visEs del intercs hijo,
se esté más a la adea de padre que a la de
progenito¡,
cuándochoquen !ná con la ot€.
Asi, la posesió¡
notoria de ser padre,
una
cuesljón de orden socioculttJraj, preteñÉ
a
la de progenitor (art. 20 1).
5.3, Operativ¡dad de ta Dete.mtnác¡ón
Se trata de compr€nder cómo opera el
hecho, acto o norme partjculet por medio del
cual el ofdenamienlo jurídico
atibuyelecan
tituc¡ón de la releción de fitiacjóñjurídica.
A) Para elgunos eutores como H. Corral,
R. Abeliuk (en Chile) y Jesús Dlez detCorret
(en España) (83), /á def¡e¡rrínación tegat es
un añad¡do a la procreac¡ón,
con cárácter
col,s¿lut/Vo. Por elto es que
la ley en s!¡ añ.
33 indica que
la fil¡ación produce
efectos des-
de que quede legalmente determ¡nada. Co-
Íroborá lo anterior, la afrmación de que ellos
se rclroteerían ale éWce de la prccreac¡ón
("co¡¡cepció,?")
del hijo (alt 1 81
).
por
to ten-
to, antes de la deteminac¡ón no podría
he-
cerse valer la filiación.
Los títolos de determinación legal de

fliación por n¿turalez¿ serán. et parto,
h
'pre-
suñción de patem¡dad"
et reconocimieñ¡o, la
sentencia qLre dect¿re el esiado. De gu¡sa,
corfobofando esto en un proceso
de fil¡¿cron.
elle quedará
determ¡neda y constito¡da, en
pnncrpro.
B) La oÍ¿ poslcón es fepresenbda por
G Figueroa (en Chile) yMánuetpeña,
Diez-
(83)
H CORRAL (n 5), pp.42y43.R.ABEL|UK
ln 74),ibíd. J ofEz oEL coRf¿aL, citádo por M.
PENA, en la nota siouaenre.
Pic¿zo y
Guilóñ
{en
España) (84). Considera
que
si la fllación es por ¡aturaleza, enton-
ces elevenlo a que la ley atibuye la consti-
tución de !a filiació¡ es el ,, echa bjológ¡co de
la prccrcación.
No obsiattte, dado que ese
hecho bioióglco no puede
serexpuesto por
sl miEmo, elDerecho disponecomoso ucióñ,
ciertos presupuestos
de hecho á los cu¿les
liga la determinacrón p/obataña
tegatde ta
fiiiación:vinculan estos hechos ¿ltemá óñ-
batorlo-
Por tanto, eipaño y la.presunción de pe-
temidad", asf como el reconocimiénto, serfan
sólo figuÉs que operarfañ como prueóEs;
de pñsunción
s¡mplemenie /6gal impuqna-
bles ñediant€ lás accion€s coftespondien-
tes, y ¡oconstituirlán presuñclonesde
Dere-
cho. Porejemplo, a pesa.
d€ qué
!¡a mujer
tuvo un parto, se puede coffoborar, proce-
selmenle, que
la cr¡aiura producio del mis-
mo no es hüo genético
de aOuelta muier lc.
Fiqueroa){85)
C) En ñiopi¡jón, etintentode buscar una
especie de "naturaleza"
jurldtca
uniiaria d€
lá deteminación y sus factores, no nos e-
vará á ninguna discusrón f¡uctifera La gran
heterogefleidad de lasiiguras Lrsadas o im-
pide,
as{ como porque
lo que
interesa, en
vetded, es le operchv¡dad de etlas ya que
I¿ deteminacó¡ está construida, más que
clehuier ot€ cosa, sobreespeclos pÉgmá-
ücos.
La deter¡¡inación legál de ia fitieción es
una figura de eslructura co npleja aryarize-
da en dos n/velss, y que
aq¡uoa dentro de
elle a diveGas suótgu,?s; dicha comptejidad
se concrela en una añblgüedad del uso e_
gislai¡vo
del termino "determinacióñ" Selra-
ta de un mecanisrno /,o,"r,afiyo, por cuanio
está oruanizado globalmente
desde ta iey,
aunque puede
realizarse e¡ pariicular
tam-
(84) GFIGUEROA(n.54) p 249.M.
pp
412 y s. L. DIEZ-P|CAZO y
A
2). p.25a.
l8$ G FIG¡JFRoA rn c¿\ i6i¡
PEñA(n.3),
GI.JLLÓN (n.
Docldna,
Estud¡os, Notas y Conenbnos 83
bién
porla sentencia. Los dos niotes en que
ope€ esta figurÉr, son:, uno pfopia o exclu-
sivámente
,ormaflvo, en elcualse rcaliza la
attibuc¡ón
o adjud¡cación de Ia consecuen-
cia de constitución delestado flial a ciertos
individuos
Sin que haya operado lá norma
de determinación, no se puede en¡ender, n¡
en
ju
icio se puede tenel, como constitúdo el
estado fllial entre ciertas pefsones; ello a
pesar de que pudiese haber, de hecho, una
circunstancia
que en general pueda hacer
opefativa la consiituciÓn, ya que en el caso
puede ocurrir otra circunstancia que obstru-
ya dicha opératividad. Este nrvel no es del
estadomismo, sino de la merE¡ opeaación de
atribuirlo, Todo esto quede coaroborado por
el ad. 181 cuendo pÉscribe que al estado
flialse levan a airibuirdercchos
y obligacío-
nes, cuando éste sea coñsiituido ("detemi-
ñado') legalmente; por bnto, no basta
que
se dé el mero hecno consEla le prirna lacie
(! n facior) para entender corsiitu¡do el esta-
do, sino
quese €quiere necesariamente de
la at buclón legal del estado para tenealo por
constiiuido, ,i, A oiro nivel, encontramos el
supues¡o ope€livo contemplado por la ley
deñfo de esta figura. É$e consisié en la
constatac¡ón afbial del eeecimiento del he-
cho biológico;de la procreac¡ón por paate de
cierlas perconas en relación con otra, esio
es, la ocurrencia de un caso del cúierio. En
este nivel, lá figura de la de¡erminación or-
ganrza en su interior las subfigurás
que lla-
mamos "faciores'. Por lo tantc, Io que se pre-
senlaen torno a la determinación es, prime-
ro, tener por constatado un hecho medianire
os factores contemplados en la ley, y,luego,
sobre ese conslatación laatribución norma-
tiva del esiado. Esta diversidad de planos
hece que, aveces,la ley pueda referirse a la
"determiñación" tanio como aciividad de
consbtación ofrcial(v gr. art. 33) o bien como
operación de constitución delestado airibu-
yendo dicha calidad (v
9r.
añ. 37).
Los 'factores dé determinación" tan sólo
se referen a mecanismos de diverso caízy
comunes en e Derecho. Todos soa subigu-
ras de
'a
figu€ de la delerminación, losque
iormalmonie constituven suDuestos ooe¡€ti-
vos directos parc constttuir a/ estedo d€ flia-
ción en el ámbito del Derecho Civil. No obs-
tante. ellos tienen diversas corsác¡rétc/es o
fuetzas en d¡cha concrcción (v gr, reglas de
d¡siribución de resultados de la prueba), se-
gln elcontexio de que se trate (v gt, prcce-
sal) relacjonados con tener a alguien como
hijo de otro. La conlguración
juldica
de los
factores es pere dar por esfaó lecidoy arqcu-
lat an Ia práct¡ca
¡uld¡ca
el citerío de la ília-
ción por el hecáo de la p¡octeación entae
qer-
tos humanos; no hay que olvidar
que es la
concepción por p6fte de algunas personas
elcrileriode ofgen delestadoy que seeñge
como spñho de inierprehción de los elemen-
los de determ¡nación.
En pdmerlugar, para denni b operativi-
dad es importante distinguÍ el t¡po de factot
de determ¡nación. Una forma de mirar las
cosas es teniendo en vista el caráctef de
hecho o bie¡ nornat¡vo de los faclores, se-
gún ya hemos visto. Pero esta calificac¡ón
puede sup€rponerse, comovimos, a otra de
gren utilidad en eldeslinde de suopelación:
de exlnju ri sd i cct o na I i ckd o
j
u tisd hi. io n a I id ad
delfactor
1 . Cuando tratamos con facto€s ertra-
lunsdiccionales,
el factor es de hecho o no
normálivo. Eslos se ¿qol¿n en ]a conslala-
có, y es otra figura
jurldica,
el mecanismo
de de¡erminac¡ón, la
que
atribuye direclamen-
le ¡a coñstitución del estedo ñlial. Aquéllos
son: el parto, el nacimiento dentro de mati-
monio o un tiempo después, y elacto de re-
conoc¡mienio- Cuando hablemos de factor no
normalivo, en este contexto, lo hacemos €s-
pecto de s¡tuaciores de l¡echo, á las cuales
el Derecho le atibuye consecuencia
jurídi-
ca: la de constituir lafliación a ciertbs indiv¡-
doos, Y esa consecuenc¡a se la etibuye la
ley, pues el lactor constata ofcialmente el
suceso de la proc€ación respecto de cier-
las pe6ones, pero la calificáción
y conse-
cuenc¡as
jurld¡cas
las ¡ealiza por completo
la norma legal; el caso más paradigmático
en nuestro Derecho, es elacto de rcconoci_
miento ("La fl¡aciófl...
queda determinada
léoalménte Dor el rcconocim¡ento'r ert. 186).
Daclñna, Eslüd6, Noks y Cañen¡anos
Eñ elcaso de los restantes, los que se co¡s-
ütJyen en factores son el pá ttoy el nadnienta
después de la celebracióo del mátrimon¡o y
dento de un cierto tiempo. Es
por
ello
que

aÍ. 183 enuncia: "La maternidad queda de-
lem inada por el pado" ó el art. 1 84 dispone
que "se presumen
hijos delmafido los nec,-
dos después de la celebración del matrimo-
nio. ,. "; son esos f,€chos los que constituyen
el "lacto/'y a los que la ley le aribuye la con-
secuencia de la deteminación --con ind€pen-
dencia de cuahlier prcceso jud¡caaH
al igüal
coño lo hace con el Éconocimiento en él
art. 186. Una enunciación normativa puede
contenef no uno sino
yaios
mecan¡s,nos o
cons/de,.ac,brés a la vez, como, p. e¡-, la afi-
bución del estado y la de consteEción de un
hecho. Con la coñstatación se 6go¿a toda f-
gura de lactor; p.ej: "Se presumeñ
hios dél
narido los nac¡dos.. -"
la''i'
184). Sobre dicho
supuesto se atribuye la conslrhrción deles-
tadofilial.
2. Por olra parte, cuando hablamos de
facfores
junsd¡cc¡onabs
ésios sólo pueden
sór noflDafiyos. Aqll nos ef¡contramos fren-
te a situaciones comple./bs en su configlra-
ción. Djche complejidad esfibá en una cier-
ta estructuración necesaria del fáctor de de-
termiñación, para proceder a uná coñbina-
c¡ón de operaciones: la de conskkción y la
de adjud¡cacbn: can ello, en verdad, lo que
se pfoduce e3 una fusión dent! de lo qLre se
llama "lactor'', de las dos operaciones englo-
badas en la instatución de ia deteminación.
Esta clase de sar¿e¡¡aiá, como cálegorÍa
de resolución constitutiva, dice Uebman, con-
tiend siempr€ en una pafe
, uta declahción
de men cefteza que a@mpaña a la pÍinci-
pal especlficámente constitutiva. En dicho
tjpo de resolucóñ, el pron unciamiento cons-
litutivo se realiza sobre lá base de un presu-
puesto de hecho: el acáecet del a¡tuio pata
darorigen a la filiacbn. Ahorá bien, lo propio
como factor se lleva a cabo eñ esa parte, a
través de la actividad de constatación, don-
de se ágote. Pefo es sobre e//a que se hece
ope€tivo el cambio de esbdo filial dentro del
odenamiento, que dispondrá 16 mismasen-
t€ncia (86). y
rnedieñte la cualse completa
el meca¡¡smo dedeterminación, Dicha ope-
racitu consljtütiva es propia de la actividad
de los órganosjurisdiccionales, yá que ellos
al ser &ganos apl¡cado€s del D€recho, en
especia¡ de la Ley, deben singularizar la nor-
ma legal, esto os, atribuir a los individuos le
caiadad o 6lado de padre o hijo, y ¡o sólo
consbtarque tienen u¡a €lación blológica;
como hemos visto, no basta saber que se
dio en los hechos 6l criterio biológico, para
que se esbblezca la relaciónjuÍdica d6 pa-
dre e hijo- De aqulque, p. ej., la Corte de
Apelacioñes de Sanllago, haya re$elto es-
¿rucfurarsu resolución d€ la slguie.te forma:
,') "esE Code r€conoce el derecho del ac-
tlr a oblens ,a declaración de patér¡ldad que
solicita y esijma legalm€nte proPado en au-
tos su €slado ciül de hib... y el core ativo dé
este últjrno de s€r páúe de aquél"
lnen
cer-
f€za de tener por corrobo¡ada una relaclón
b¡ológice)iy, 20) "se decideque se la acoge
fle
dema¡da]..., en clenio se reco¡oce
lcons-
tiluyel a
DC(..
. su calidad d e hiio da
lZ4
.. y
a ésle la de ser padre de áquél..." (corsfltu-
cón en hijo y padre) (87).
(86) E. LIEBMAN (n. 9), ¡b'd. Tamblén pu€d€
haber conslaia€lóñ de
(]na
ci¡dnstancia de he-
.ho, pero ¡o ope¡ár la determinación por
óbie
{84
En vérdad, de áderdo a lo que hemos v¡s,
to, hay u¡ €ror en e¡ uso de /as pal¿b¡¿s por
parte de la Corte, al lsner por'probado el €slado
civi,". E¡lo porque el eslado fllal és una €tifie"
c¡ó¡ ño.matjva, q¡re no pree¡ste
a la s€nl€ncia,
¡ri pu€de 3s @robomda si ¡o iiene vlge¡cia ei
eslado. Lo
que
e¡ rcal'dad tÉló de de!Ír ia Code
tue que eslaba "prcbado' el aca€c€r de un cáso
o irstarcia de¡ criierio paE dar o¡g€¡ a la nlia-
ció¡.: al héchade lz ptoúeac¡ón plr pañe de cierto
huñana y ha el DeÉcho apt¡cado a dos indiv¡-
duos. fampoco ayuda á chnñÉr la s tlación, 6l
q!€ la Code ui¡lice, en lasegu¡depade, etlémi
no '.econoc¡ñienlo ,
para
una sjtuac¡ón que ella
e1á
qeando
a loé individuos. RDJ.,2001, No2,
abñl4unlo, s 2r, pp.37y
ss.
Tañbiéñ €ncontr¿mos el lallo de la Corte d6
Apelácions de Concepc¡ó¡, queenrlncla qu€ l€
Dactrina. És¡udtos, Notas y Co¡nen¡ados 85
Eñ segundo, desde ol¡a pe$pectivá, hay
al menos dos corlexios en que opeÉn los
feclores; proc€sál y extrap¡ocesal,
1 . En el Proceso. En esle coniex¡c pue-
de tGtarse de un poceso de impugnación
del estado flial, en que se cuestiona que
et
factor de determinación no oper¿, de forma
coíecta, eñ cuanto a
queamparóá quien
no
correspo¡dla eñ rela€ión con el crite o de
or¡gen. El exameñ es relaiivo a Ia falta de
ooincidencia eñtre loqueda cuenta un laclor
de determinación filialy lá realidad f¡lialbio'
lógicá. O bien puede
tralárse de un
proceso
de r€clamacjón de la ñ¡iacióñ, an que se eche
mano diréctamente al factor paÉ
constiiuir
e fliacióñ.
Los factoÉs, al opera., actLlan como una
regla de
juicio para
la obtención de un de-
terminado resuliado favorable, sea como vfa
dedistribución de resultados de la prueba
o
vía de autoridad de cose
juzgada;
ello de-
penderá del especffico fecto. a que se eche
inano, p. ej., la senleñciá, el
pario,
eic, Ac-
túan eñ este contexto a {./l) n¡vel sinilar que
la cuestió¡ de la proc,eación coño criteño.
1.4. Los factores ext¡ajudsdiccioñales:
Tanto elNac¡m enlo dentro de{ mafimonio...
como el Reco¡oc¡mieñto, por ejemplo, al
dejar determinada la siiuáción
jutdicamen,
te, hacan que a quien preteñda alierar esta
situacióñ, le deba coffespond6r mostrar una
realidad biológica flia¡diierent€, del eshdo
fllial co¡stituido de acuerdo al factor, yque, a
lalta de ello, no lograé alte¡ar la s¡tuacióñ ya
constiluida; ello ocure con apoyo del art.
1698 Por o lanto, iñclinan eljuicio en tavoa
de quien
tenga ur lactor en su lavor, si no
ogra desvirtuárselo, mientÉs que si direcl¿-
ñente s€ recune al critedo biológico, en con-
tra de estos factores, la decisión se inclinará
en favor del criterio biológico, si es coÍobo-
|'¿do éste en el p¡oceso,
1.8. El facior jurisdiccional
Lá Senten-
cia, opera de dos maneras. Por un lado, ¡es-
peclc de les pártes de un anterior proceso,
en virtud de la auloridad de cosa
juzgada,
trad¡cionalmenie sé o)(cluy€: ra c scus¡ón y
el evacua( meclics de cü¡ttaslacó, de la pre-
tensjón; el
juicio
se obtjene coÍoborando la
mera excepc¡ón de auioridad de cosa
juzga-
da, incluso t /tm¡re,lis (at. 304 CPC. en
rclación con el art 177 CPC. y €lerl- 315
CC.)
lcon
¡a Ley de Tribunales de Femilia,
está excepcón no se enclentra exp¡esamen-
te mencionada denfo de las excepciones de
prcvio y especia¡ pronunciamén¡o del art 61
N'2 i¡c. 3oi lo más próx¡mo es la 'correcc¡{J¡,
clel proaecliniento"). Pot olio, para terceros
opera de forma similar al caso anterior El
fullo no va a operar como une bánera a la
disdlsón de la pretensón de reclamáción del
esbdo, en hnto se sostenga la pretensión
de set vedadero padrc, naclre o h¡h
Gn.
320 CC: "ni
prescripción /) ¡ fallo alguno, en-
Le cualesquiera otras personas que se heya
ponunciado, podrá opor€¡se a quien se prc,
sente como vérdadero padre o madre del que
pasa por hüo de olros, o como verdaalerchija
del padre o madre que lo desco¡oce'). La
sentencia inclinará el resultado delj'uicio, si
es que no se logra acreditar la falsedad de la
paternidad que
dispuso la senlenciá
prime-
É. Por elcontrario, si el cdterjo baológico lo-
gra cofioborarse en el proceso, en confá de
Ia senteñcia, eljuicio de reclamacjón s6 in-
clinará a favor de la procreación
del recla-
mante (art. 320 CC.); nuevamente el criterio
de origen viene a acfuer a un mismo nivel
que el factor de deteÍBináción.
2. Fuera del Proceso. Por med¡o de esle
mecánismo de la determ¡nación se pretende
oÍecer un medio de corslakc¡,in lonnal de
la €láción
jurtdica
flial generada por el su-
ceso de le p.ocreación, ygr,
el reconocimien-
¡0, h sentencia, etc. Dado que Io busc¿do es
consbtar la proc¡eación, éste no enfa a ta-
llar o d¡sputar con los recursos de determl
nación del criterio biológico. fodo ello a ralz
cont¡nuaclón nob
{87}
fnalidad de Ia ac¿ión d€ €dáreión es "qLr€ el
inbunal declarc la exislarcia ds uná detem¡m-
da filiac¡ón y, por ende, er estado civit dE hüo', en
bld., p .lo.
a6 Da.alna, EstudiaE, Notas y Carentarias
de que la procreación ós un suceso alamb¡-
cado de conslatar, aun por las pedbciones
biológicás.
A üavés de estos facto€s se exl€toriza
para el Derecho que ha oaurrido el evento
biológico en relación con deteÍninadas per_
sonas, ya que el hecho de la prccreación
queda oculto a la simple observación- A par
tk de eltos, el Derecho ejecuta el mecanas_
mo de atribución del es¡ado de la ilaación y
deja amparacfo alacogido por uno dedichos
factores, para obten€r mecanismos aún más
simple pare ácred¡t€r su filiación. De aqui que
con el factor'¡acimiento dentao del matrimo-
nio. ..' pueda entenderse determinada de for-
ma leg¿l la filiacjón, y proceder a insc.ib¡r al
hijo como de un cierto padre en el Registro
Civil por la madre o un tercero.
Ahorá bien. dado
que
le filiacrón sigue
siendo una cuestión
juríd¡c€,
anles que b¡G
lóg¡ca, es necesario siempre atender e las
circunsbnciás más patentes de la constitu_
ción de la releción llial por naluÉleza, para
efectos de tener d€temiñada la filiac¡ón. Por
tanto, ella
quedárá
determ¡nada legalmente
con el acaecer de ios fuctores de determina-
ción, lo que man¡fiesta el aspecto
ju.fd¡co, y
la reÍoactividad de la v¡¡encia del eshdo d¡rá
relación con el rccuasojur¡dico alc¡iteno bio-
lógico. De esta foma, se coord¡na la vigenciá
de un esiado con su determ¡nacón én caso
de que ésta s€a muy polrera (o avanzada en
la vida de algujen), dándole continuidad al
estado
para llenar el václo que pudies€ dejar
cua¡quier pfobl€ma de flaac¡ones
putativas
falsas o d€ la situac¡ón de carcnda de e6ta-
do flial por indeterminación
(M. Peña (88)).
Ello explica, a su vez, que puedan existir ce-
sos de ausencia o indeEfminación de la f-
liación, coñ independencia de que alguien
siémpre ha de ser procreado por otras peF
sonas
iaft
37).
La Operct|dad Etcluyen¿s Los fecto-
.es tienen una operetividad asf, en razón de
que todo estado l¡ene como car¿cierlsüc€ el
(88) M. PEÑA (n.3), ib¡d.
se. l,no só/o (unicidad). Esto sig nif¡ca que ¿/,
ind¡v¡cluo na gJede tenet das o ,'tás esládos
s,;4gul€res
iPaola
hije de Carc¡¡¡a), respecto
de un ni$m üpa do eslado
(hiia), en rela-
c¡ón con diversás personas (Carolina y
Da¡iellá). Ello se concreben
que aoperati-
vidad d€ un párijcqla¡ factor de determiná-
c¡ón obstruye la de otro factor, exc uyéndolo
o desplaándolo para efectos de la deieñi
nación, en unaclaseolipodef liaciÓn incom-
patible, como lad€dos pretendidas mad€s.
A ello debe egaégarce la petmanencia del
estado asi como de su siÍu ación fáct¡ca, que
determlnará elrég¡men de sü impugnación,
pa.a €f€ctos de lsne. una situación
lurldjca
de reglas estables que efecten a los lndivi-
duos delesbdoflial. Esto signinca que siha
operado pr¡mero un factof se constituye e
estado con relación a él y no pued¿ entrar a
operar ofo d€spués para determ¡nar la fl¡a-
ción (csls¡rs p¿¡,,rus), sea respecto dei a) /á
n¡sma peisona coma hth o b) de un tercero.
E¡ este úllimo c€so, de b,), 3e t€ta de un
tercero, ajeno a la .elación dé fi¡¡ación- Este
qulere esbblecer u¡a relación fljal con el hÚo
jurfd¡codeoba persona. Para ello ¡o puede
rcclrrrir, simplemenle, a un factor de doter-
minación, si equélla ya está delennináda res-
pecto de otre peGona como padre jurldlco.
P el., si ha opeaado el lactor'naciñlento den-
tro dsi ñefimonjo.. .' rcspecto de una perso-
na €n partjcuiar, no podfíavénf uf tercero y
pfetender reconocer a Bsa rnlsma persona
de iliac¡ón delerminade,
por esto, e art. 189
dispone la siglie¡E
prohibiciónr
"No surlirá
efectos el reco¡rocimie¡lo de un hÚo que ien-
ga legalmentedeterminada u¡a f¡liación dis-
lgualmenie, u¡ factor de détemninación
ñl¡al tan fue.te como es Ia sentencia
jurisdic-
cional, tampoco
pued€ pasarporencimá de
esb regla. Asi, €n concorda¡cia con la f!n-
ción constitu{vá de la
judsd¡ccló¡, no se po-
dria pretender r€clamar la paternidad sin lm^
pugnarp mero o conjuntamente leiliacó¡,
aiacando el laclor de determinacjón particu-
ler que haya operado en la pÉctica, Lo ante-
ñor se co¡creb en elan. 208 alnormar:'Si
Docfina, Esludios, Notas y Conenlaios
estuviese
delerminada la filiación de una
persona y quisiefe reciamarce otra distinta,
deberán ejerceÉ€ simultáneamente hs ac-
clones dé impugñación de la f¡liac¡ón ya exis-
tente
y de reclamación de la nuevá fliac¡ón".
En la misma lfnea, en mat€¡ia de filiáción
rñatema tamb¡én encontfamos cofobora-
ción,
puesto que la ley expresamenle pres-
crlbe
para el prctendido hijo, la pos¡bil¡dad
de impugnar primero la matemidad y poste-
riormente ejerc€r la acción de .eclamacióñ
para la operatividad delfactor sentencia (art
217 incs. 3" y4'): "Sila acción de impugna-
ción de la matemldad del pretendido h¡io no
se sntab are conjunEmenie con lad€ rccla-
máción, deberá ejercerse
lesta
úR¡malden-
tro de un año contado desde que éste alcan-
ce su piena capacidad", io cual plrede exten-
d€rse por un año más, si llega a conocerse
algún evento oculto, acsrce de la falsedad
de la maiernidad putátivai pero todo ello es
siemprc después de ejercida la a€crón de im-
pugneción, esto es, luego de d¿sfuido el an-
tedor estádo flial.
Un caso de gran complejidad es equel
en que ha infervenido de fotma previ¿ ún re-
canocin¡enlo p€ú,etno,y posteio¡rnente se Aa
procedido a la detenninación do ¡a matefiL
dad de la mujercasada, lo que podda hacer
surgk /pso iure €l fector 'nacimiento dentro
dél mafiraon o. ..' (lambién mal llamado'pre-
sunc¡ón d6
patenidad
del nerdo')
(89).
S¡n
embargo, lá solución de es¡a clase de casos
debe inclinarce en favor del padre que pri-
rñe€rnente reconoció y constituyÓ el esta-
do, desplazando la aplicación delhctor'na-
cimienlo dentro delmatrimon¡o...'. Lá lazón
esiá en que elaclo de reconocim¡ento es un
nero acto
juldico y no $na noÍna
^egocial
capaz de crear un Égimen
jurídico por sl
misma. El autor del acto tan sólo declara
admitiendouna rclac¡ón de hecho, mientras
qlJe la rcgulación de la califaactón y conse-
cu€ncias
polestal¡vas y
obligacionales, las
atibup directamente Ia Ley. sin mayor posi-
bil¡ded de inteNención ni acuerdos de ¡os in-
div¡duos invol!ffados (imperativ¡dad), s€gún
elan. 186 y art. 185 ¡¡c.2", eñ Ézón delor-
den público envuelto en toda b n¡acjón (90).
Por ello es que estamos en p@senciade un
conflicto nomatívo, al chocar, en pnncipio,
aquellas reglas con €l art. 184. Luego de pro-
ducido el acto dé Éconocimaento, la ley alri-
buye la filiacióñ derechamente a los involü-
crados, eslo es, les constituye o somete al
estado f iál:"la filiac¡ón...
queda deiermina-
da
por
el Éconociniento del
padre" (art. 186).
F¡¡almente, la ley te¡m¡na dándole vigencia
áó rhilio a d¡cho égimen, desde el mom€nto
mismo de la concepc¡ón, según lo odena el
art. 181. Frenle a esE situáción
iurídica,
la
operaiivídad de las normas legales sobre el
,?a¿llmi€rto denfo del maümoñ¡o..., se ve
obstruida a rafz d€ lá
previa
v¡genc¡a delas.
fado Írlal en favor dó otro y desde el momen-
io de la concepción del hiio,
por v¡Íud de las
¿orrrás ls9a,6s que rcgulan el reconocim¡en-
(89) v¡d. el cáso iralado €n mate¡ia de¡ pnrcipio
de iglardad. si la mljerre@noce alhúo, qu€dá
detéñinadá su ñalenidad y *lisla¿6 uno de
los €quisltos de lá "prssu¡dór {te patenidad
bológica' la mátérnidad deleminadá', ¿ lo que
d€be asesa¡se el matiáonlo y él nacLmiento
dent! de él o denrro d'a los 300 d¡as sigL¡iant.s a
su dlsoLuc¡ón o al divoEio no vincular
[o
sepaÉ-
ciónjudidall de los otnyusés'. lá pnñcip€ldudá
qu€ pu€de plánteaÉé an la class de casos 3ñ
que
ss r€curra al la clor 'señtenc¡a ,
es por la bi-
ateÉlidad de la a@ióñ de ecláháción, qué haeé
que
déba e¡t'ár a dG@liÉs ds€cham€i¡ls con
la inlodención loeada de uno de ¡6 pade cuaF
do hay un supu6lo ládi@ mat¡imoniá|. En lal
caso, princ¡palmente se entr¿fé á disclli¡f la pa-
teñidad del padr€ r€conocido y de¡ mrido, pues
coñtinuac¡én nota
{89)
en la
práclica
se recurnÉ d "sitedo" á lráv& de
los medios de investigEción biológicos, pudien-
do d¡sculiBe de tormá sé.undana un coñlliclo d,e
'cfnefio' a facüor y
"€rado .
{90)
As¡, el DeÉcho valorá sólo la voluntad de
€conoc€r, 6sio ss. la dec,són de admilir la pro.
pia pa¡am¡dad:'sie¡ padre hubie€ €conocido al
hio como s!yo...'(inc. 2 áñ.213). No es l6e
cendeñie s¡ iengá o no la inlención de atribuir al
hijo ol esrado
juldi@
hijo, ni lo5 derechos y obli
sárn*
dispueslc 4 rá rey (M PEÑa (n 3),
pp 427 y 128 y O\EZ-P\CAZO y GULLÓN (n. 2),
p.260).
88 Doc¡nna, Esludios, Natas
t
CoñenÉnaE
toy la fil¡ación
,/?¡s'¡,a (arl. 186, áú
'l
85 inc. 2
y art. 181), cuyo supuesto operalivo füe el
ac¿o de reconociñiento. De no serasí, tam-
bién se pasa a a l¡evar ia áctivided constitu-
üva de la jur¡sdicción respecto del estado f-
l¡al, ya que una persona cambiariaautomát-
camente un estado civilpor oto estado civll,
sin prev¡a senteocia
jurisdicciona! y sin el
acaecer de nuevos hechos (91
).
con la ex-
clus¡ón de la operativilad del tactor'nacimien-
to dentro del matrimo¡io...', se impide, en-
tonces, la afectación de la unicldad
y
la
per-
manencia del estado ilaal previo (el cl¡al sólo
puede alte¡arse med¡ante la puesta en mar'
cha de la función jurisdicc¡onal constitutiva).
En elprimercaso, a), se iraia de una si-
tuación eñ que respecto de una misma per-
soña, se inteñta ejercer dos factofés de de-
terminac¡ón a la vez, por párte de otao indivi-
duo. V gr, s¡ se demanda de reclamación
de eslado al
pretendido padre que
se opone
y, en eltranscurso del proceso, eldemanda-
do p€ralehmente reconoce al p.etend¡do h¡jo.
En tal caso, como ha normado la Co.te de
Ap€laciones de Concepción, al operarel re-
conocimiento se excluye la operatr'vjdad de
la sentencia como modo d€ d€t€minación,
ya que, en elfondo, nad¡e puede ser objeto
de doble determ¡nación a la vez: por lo que
la sentencaa debe rechazar la demanda y es-
limar que la pretensión estaba saljsfecha con
el reconocimiento del padre (92). La solución
en Élac¡ón .on ,a jurisdic-
operó de esta determjr¡ada manera, ya que
-como
expresa caflos Aivarez N.- por la re-
ftoaciividad d€ la illiación debía entenderse
qleelhijotenla talcalidad desdeantes de la
presentación de la demande (93).
Esta operciividad no es una trivialidad del
modelo, aurque es cierlo que rcspecio d€l
mlsmoindividlo, basb con la constitucló¡ del
esiado filia¡ para descarbr la operalividad de
otro. Pero sin la concreclón de la operativi-
dad excluyente d€ los lactores de determi-
nación, la conjunción de factores acarrearla
que elplexo normativo t'.rviese la solución d6
que f€nte e dos concretos factores de de-
terminación hechos val€r en elcaso particu-
lar, un indiv¡duo quedasecon dosfliaciones
delerminadas. Jusiament€ es ello lo que evita
¿stá solüción no.mátive
co¡ünuaolón rota
{92)
señlenc¡a, e¡
parlo,
€l reconocir¡isnto, elc. Por
tanlo, ño todo factor de delerminació¡ es É@-
nodrni€nto, y posee una ide¡iidad dlsiinlá la sen-
le¡da
judsdic.ional,
lá cuál no rsconoco al m€-
nor como hijo de a¡g!¡en, sino q!€
derechamer
te lo coñstihye, de foña
juridie,
@ño hüo de
ta, persona. Ello da.anénte pu6de v€rs€ por dos
6as: cuándo se enl¡€¡d€
qu€
el recoñocimier
1o es un aclo, pnvado, de admisión, y la senlerF
cia €s un aclo
jurisdicÉionál
de orden constillni
voi
f
por ot€, en ¡a rajante separaoóñ que eleo
lúá la ley ent€ snte¡da y re@nocinie¡to: en el
a.t. i86 ¡nd¡c€ que'lá flisciói-.. qüedá deléml-
radá ,egalm€nta por rccoroc¡¡¡x€ró, d€l pad¡e
la r.ade-.. o por serier¿/a tme en jlicio de fi-
liacjón'
y,
concecue¡lemente, ál ¡équlár él rec6-
ncimiento, 5¡ slT'1. Vllpár.4, ans. 186 y ss.,
ñ¡enlras que lá senle¡.ia lrme esta Égulada en
el T¡t. Vl¡l pár- 2 y 3, ans. 204 y ss- Cuándo lá
nuda ley c¡vi, hábla de "feconocimi€nlo",
ya s!-
pone e incluye q!€ ésle es voluñlario, y así lo
dice la ley: 'El@¡ocimie¡io deihiio teñdri lu-
gat red¡ante declanc¡én tornülada con as€ d+
te¡¡n¡nado objelo po¡ €/ padra, ta nadrc o añ-
óos', por lo que es t¡iviál €lil€no vollnta¡io en
(93) C. ALVARFZ N., "U¡a ñisna p€Eona no
pu8d€ ser ¡€co¡ocidá como hijo por su padre en
fo.ma vol¡rniana y jüd¡cialmoni€,
a la v€2", €n
Rev¡sta dé Detecho, U. do Concepción, 207
(20C10), p. 33.
i92)
RDJ, 2001, N¿ 2, abdl4unio, s. 2r, p- 39 y
6s. Es menssier t€ner üidado con el lenguáje
qü€
uüliza la sentercia de ls Cod€. Ésts es ab-
solutamenie inadecuado al @niexto del nuevo
Derecho de la FilÍación- Oicr¡á senlencia pose€
contusiones en la lelacióñ d3 géiero a esfeci€.
o ini¡odoce algunas €regolas de la anligua ley
flial. En eleclo, lá se¡lenda mantÉne lás cát+
solas
de €cono¿amiénlo lozado y volüntaio,
para reierns€ a los faclo€s ds dslsminac¡ón qu€
en: la noma senleñc¡al y el a.io de recorcc¡
m¡enlo. Lá nuevá tey esüabl€ce como gén€rc lá
caiegoía d€ raclor de determinación, y coño
especies de é1, 16lactoÉs particulaB, @mo la
Doctin¿, Esludios, Nolas y Cornentaños a9
En cuanto a la Sanc¡ór, por tra¡arse de
una máteria de tanb irascendencia 6ñ elor-
den
público, habé que vefa delen¡damente:
Los iaclo€s extrajurisdiccionales no ten-
dÉn valor, ipso irlé. En el caso del p6rio y
del nacimiento dentro del mair¡monio..., el
Dercc¡o simplemente los p va de op€rativi-
dad.
En eldelacto de reconocimiento, H. Co-
ralseñalaque es la inexistencia, porexclu-
sióñ de la nulidad que requerirfade declara-
ción
I
udiclal (94). Por nuest¡a pane, h solG
crón es rnás simple. Por |raiarce de un mero
acfo
iurldico
que efectivamente se ¡ealizó, no
puede entenderce quo se elimjnó del mun-
do, a diferencia de ¡os negocios normativos
cuya invalidez signifca priva e óe valor o
ex¡stencia normaüva, Enloncés, lo que la ley
hace es que ro /o corsidera adnidble (el
a¿lo) como s¡/puesfo de recro operalivo de
as normes legales sobre factores de d6teF
m nacióny, porende, noleadjudica, en prin-
cipio, consécuencias juld¡cas
a la segundá
declaración asi sirnplemenle: queda como l¡n
mero hecho o acto del hombre, s¡n co¡se-
cuencias para detemtñer la filiación. No obs-
trnte, st es posible quó sé las atibüya en
ofomarco,comoeldelad. lS4inc.2,loque
soría imposible si eJacto fue€ inexiste¡te.
En te¡miiologfa delCód¡go viene exp€sado
por la 6ñunciación: "No sudirá etecárs ei rc-
conocimiento..." (art. 189). En este ceso no
tie¡e vigencia el pincipio de conservación o
velidez de os ectos, y€ que va en contra d6l
valor que prctende proleger la unicidad del
esiado filial
DeJ facto¡ jurisdiccional,
lá seniencia,
podfa
sostene¡se que regiíá una so¡ución
coniraria, ydado que se t¡ata de una norma
lnseria e¡ el Derecho Público tendrfa má9
fueza su validez, yá que seentremezclan la
presu¡ción
de légitimidadde las normas pú-
blic€s y el prlncipio de conservac¡ón de las
mismas. Sin embargo, lá
protección
delbien
que se trata de tutelar, el estado civil, es tan
tuerte que se requiere iambién de la nulidad
¡pso i!¡¡e. Corobora lo antedor, lá idea de que
la solución conl¡a¡a llevarfa a qu€ un n¡ño
tenga
juldicamenle
dos mádres.
Es posjble
también encont€hos con
ciertas situa.iones en que:
,
por un ládo,
existan dos factorcs de deteÍninación y nin-
gunode los dos opere comotal,It mienuas
que, por oto bdo, uno riayelotroleDgá un
t
Se da en la situación en quedoso más
factoros de determinación operan a un nis-
mo l¡empo
jurídico,
de talforma que no pue-
da distingu¡Ee ningún momento de separá-
ción, que pudiese ofrccer opoftunidad para
¡a operatividad excluyente. En ial caso el iac-
tor no hace opeÉtivo el mecanismo de la
dete¡minación en pu¡idad. Por ta¡to, en el
remoto calso de que si se preleñdiese ins€ri-
bir a un hio como propio por la sentencia de
¡eclamación, perc sin haber impugnado la
ant-.rior fl¡ación, el Reg¡stro Civ¡l deberá ne-
garse a ello, fundadoen elat.208 y elorden
Se trata, básjcamente, del probleña llá-
mado "múliiple presuncióñ de paternidad'. Es
posiblé que de hecho, a causa de habercon-
t€jdo una mujer doble ¡upcias en un corto
pelodo de iiempo, este faclor señale como
padres a más de un marido. Es el caso de
mait¡monios sucesivos antes de los 300 dfas
anteriores alnacimiento de un hijo, en vhtud
del art. 184 inc. 1'.
Pala algunos se trataÍa devórqué ma-
rido tendda priofided en este caso: el primer
oelsegundo maido, o bien que ningunode
los dos o ambos. Sin embargo, dado que s€
ltala do une operctívidad ipso ¿fe, es /l¡po-
sible lógicanente entrar a d¡stinguil ñonen-
fos separ¿dos- La base fácfca delfacior, el
nacimiénto dentro de c¡e¡to espacio de liem-
po, cubrca áñbos maridos por igüal. Lo que
sf se debe desc¿rlar, es que no se pu6de
v¡olar la unicidad del estado atribuyendo la
(94)
H. CORRAL (n.5), p.58.
D@¡rina Eslud¡as, Notas y Conen¡ados
calidad de padre
a dos homb.és al mismo
tiempo, por
ejemplo.
Ante ello, ouesbo Derccho conüene una
solucíón especial, básada en el art. 128, pero
que no alc¿mza a cubrir por corñpleto todo el
paoblema, y que €xpondremos sucintámen-
te para entrar a nuesfa cuestión. Para Io-
gQr la claf¡dacl de la ñl¡ación por
cdter¡o na-
turcly evitatla turbatio sargu,h¡s, la l6y civil
establece une medida de protección
de di-
cho valor: un plazo mínimo de 260 dlas de
no poder pasar de un matimonio a otro (en.
128 inc. l). Sise obedece á le fey, entonces
el pretendido padre se enconfará en uñe si-
lúacióñ de
jur¡d¡c¡dad pa? la protección de
la claddad filial. Por este valor ínsito en esta
juddicidad,
ella op€rárá proteg¡enelo de foF
f¡,a espec¡a/ al segundo matrimonio, desni-
velando asl la situec¡ón in¡cial antes expues-
ta; por
tanto, en un coñc¡eio proceso, el féc-
tor eñ comento regirá con todo su valor a fa-
voÍ del segundo maido, excluyendo al prÉ
mero. Es más, la ley concede facilidadés para
estar amperado especialnente por lajurid¡-
c¡dad: la pos¡bilidad de rebajar elplezo aten-
d¡endo álc¡iterio del valor prctegido: sihubo
impos¡bil¡dad de relaciones seruales enfe los
antiguos cónyuges, para
asf no
prcducir
la
lurbatit sanguin¡s. " ... en los cuales
ltos
dfas¡
haya s¡do imposible el acceso del marido a
la mujer" (inc. 20 art. 128).
Sin embaago, y retomando le cuestión, si
para el n uevo matnmonio no se acogen á las
medidas de protección que establece la tei
signifcará que no operó la salvaguerdié con:
lte la lurbat¡o sangu¡n¡s- Enlonces, la
jurid¡ci-
dad no podrá proteger
a ninguno de los dos
maÍidos de manera ábsoluia, porque /ás s,:
luaciones de ambos eskñan sin proteac¡ón
especia/ que las hagan grav¡ter más de lo
normal de¡ Ég¡men, debiendo recuffirse, nue.
vámente, a los pfincipios opefativos, Esta
contradicción entre aquellos tactores, por lan-
to, hace perder su fu€¡ze absoluh a este ins-
tumentoentre los involucrados, al no perml
lir una determineción a p¡ioi entre ellos. Pero
sí habria una fuetza aelaliva: logra indicar á
ouieñes no alcanza a 3mnát'ár .esDéci. dé
fos cuales sf tendría ope¡atividad en la ex-
clusión, en principio, de oiros candidatos (M
Peña (95)). Porello, alfinaltendrfa que re-
solverse el probleñe r€curriendo a otras cir-
cunstancias- Esto tendrfa algún cierto respal-
do en el ari. 130. En la disputa de los dos
maridos deberá recufiiÉe á la vía
judiciai
de
conformidad con las reglasdefTil. Vlll, y sin
une rcgla a prixi de patu ls esl para la de-
terminacióñ, "el
juez
decidirá, tomándo en
cofisideracbn lás circunsiancias. Las pflle-
bas de caracter bio,ógico y el dictamen de
facul¿ativos serán decretados si ás i se solici-
tá" (parte 2a, inc. 1'ari. 130).
Elotro problema
aún máscomplejo es el
relativo al reconociñienlo dei nasc¡lurus, Ífen-
te al lactor 'nacim,entc dentro del matrimo-
nio.,.,'En €ste caso. pareciese que se pu-
diese áp¡icar sin más le solució¡ arr¡ba ex-
presada en este mismo iipo de conflÍctosj s¡n
emba¡go, la ¡nt€€cción de las normas civÍ-
les ño Io permilen. El problema
estriba en
que sibien el acio de recorocimiento prece-
de al surgimiento del facio t'naciñiento den-
tro clel matrimon¡o _ . .' ye que
este último fac-
tor exige como requlsiio elnacirniento, y hay
operatividad reifoactiva en
N¡nchbdel
tégi-
men fitel: la v¡genc¡a del réginen c¡vil f¡l¡al
no puede operer de forma inmedleta, si¡o
que debe espemr a que
el esper¿do htlb ier-
ga existencia legal, pare que se pueda cons-
ütuir la Élación
juríd¡ca
entre ellos- Dicha
existencia legal, pera el Derecho Civjt, só/o
cam¡enza el nacer, cuando el humano se
s€pera completamente de su madre, según
orden€ el inc. 10 art. 74. Por ello es
que
el
r4dme, legal civ'l que plede atribuirse al
recoñoc¡mienlo, qr€da
€,? susperso hastá el
nacim¡ento. S¡muere antes del nacimiento o
separación, entodces se repuiará ño haber
existido
jamás para le operativ¡dad del ¡esio
de las normás civiles (inc.2o en.74). Aha-E
bien, dicha suspensión viene a dar tiempo
sufdente para que, en el momento de temi-
nar ia suspenJón, enlre a rcgi¡ a rclz del
m¡sno hecho opeÍativa 4l nacin¡ento- pte-
/95) M PFÑA1n 4 ñ ¿lo
Doctina, Estudios, Notas y Conentanos 91
cisamente el fuctor 'nacimiento dentro del
mairimon io. ..' de acuerdo con e¡ arl, 184, De
áquí
que tengamos el rnenos dos noames
Iegales en conflictoi aquélla en contra de los
árts. 186, 185 inc. 2'y 181, que
entran con
pretensión de validez al csso particulal sin
posibilidad ju¡ldica
de disl¡ngui¡ momentos
diferenbs de vige¡cia. Estos conffictos, al igual
que el anieriormente visto, al no tener una
solución de preferencias porimpedirlo laga-
rantJa de igualdád, no nos pueden daa un
Ésultado en una única dirección, pero sf los
factores nos servirán para excluka posibles
pretensores con factores de post€ra ocu-
rrencja temporal, La solución deberá pasar
por un proceso
lurisdiccional
€onsfitutivo de
fliación, mediantre la acc¡ón de reclemación.
i, También es posibleque habiendo ope-
rado un facior de deterdnación y dado que
los iactoÉs son simples lguras de Derecho
común, tenga logar otro faclor posteriormen-
te. Por expresá dispos¡c¡ón legales posible
que s¡ bien no opere como laclot ¡le deterni-
racór, al factor se le alribuyan otas conse-
cuencias
jlrídicas.
Por ejemplo, le inhabili-
dad. El caso del padre que en vida hubaese
reconocido al hijo como suyo, en u¡ '\esta-
mento r, otrc instrumento público" le ley le
afibu¡rá la privación delderecho y de la legi
timidad activa de la acción de impugnación
de acuerdo álart- 213 inc.2". Elpádre que-
dará afectado bmbién respecto de la acción
de desconocimienio de la patemidad, si él
hubiese reconocido alhtodespués de naci-
do por actos positivos (art. 1 84 inc. 20 parte
linal).
Valpa¡aíso, veráno de 2003