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htmEl Textus Receptus
El invento de Juan Gutemberg, la imprenta de tipos movibles, produjo las más
trascendentales consecuencias para la cultura y la civilización occidental. De allí en
adelante, podrían reproducirse copias de libros más rápida y económicamente y con
un grado de perfección asta entonces nunca alcanzado. !uy apropiadamente, la
primera impresión importante de Gutemberg fue una magnífica edición de la "iblia.
El te#to era el de la $ulgata %atina de Jerónimo y fue publicada en !aguncia entre
&'() y &'(*. +in embargo, con e#cepción de algunos pasajes, el ,uevo -estamento
griego tuvo .ue esperar asta &(&' para ser impreso. Dos
razones se le atribuyen a esta demora de casi setenta a/os.
%a primera de ellas fue lo difícil y costoso .ue resultaba la
producción de tipos griegos de fundición necesarios para un
libro de considerables dimensiones. %a segunda, y más
importante razón .ue demoró la publicación del te#to griego,
fue sin duda el prestigio de la $ulgata %atina de Jerónimo.
%as traducciones en idiomas vernáculos no anulaban la
superioridad del te#to latino del cual provenían0 pero la
publicación del ,uevo -estamento griego ofrecía a cual.uier
erudito conocedor de ambas lenguas, una erramienta con
la cual podía criticar y corregir la "iblia oficial de la 1glesia
2omana. +in embargo, en &(&', salió de la imprenta el
primer ,uevo -estamento Griego como parte de una "iblia
políglota. 3laneada en &()4 por el 5ardenal 3rimado de
Espa/a, 6rancisco Jim7nez de 5isneros, una magnífica
edición del te#to ebreo, arameo, griego y latino, fue impreso en la ciudad
universitaria de 8lcalá 95omplutum:. 8 pesar de .ue el te#to complutense fue el
primer ,uevo -estamento griego en imprimirse, no fue el primero en ser publicado
9esto es, puesto en circulación:. -al fue la edición preparada por el famoso erudito y
umanista oland7s Desiderio Erasmo de 2otterdam.

Imprenta de Juan Gutemberg
,o se puede determinar e#actamente cuando decidió Erasmo preparar la edición del
-estamento griego, pero durante una visita a "asilea en agosto de &(&', discutió,
posiblemente no por primera vez, con el editor 6roben, la posibilidad de tal
volumen. +us negociaciones parecieron aberse roto por alg;n tiempo, pero fueron
Juan Gutemberg,
inventor de la imprenta
restablecidas durante una visita de Erasmo a la <niversidad de 5ambridge en abril
de &(&(. 6ue entonces cuando 6roben lo importunó a trav7s de un mutuo amigo,
"eatus 2enanus, a fin de .ue se iciera cargo inmediatamente de la edición del
,uevo -estamento griego. +in duda 6roben, abiendo oído la inminente salida de la
"iblia políglota espa/ola y percibiendo .ue el mercado estaba listo para una edición
del ,uevo -estamento griego, deseaba capitalizar la demanda antes .ue la obra de
Jim7nez fuera concluida, y la propuesta de 6roben, .ue fue acompa/ada por la
promesa de pagar a Erasmo "... tanto como cualquier otro pudiera ofrecer por tal
trabajo", aparentemente llegó en el momento oportuno. =abiendo ido nuevamente
a "asilea, en julio de &(&(, Erasmo esperaba encontrar manuscritos griegos
suficientemente buenos como para enviarlos a imprimir, y luego presentarlos
juntamente con su propia traducción latina, en la .ue abía venido trabajando de
forma intermitente durante algunos a/os. ,o obstante, con disgusto, pudo
comprobar .ue los ;nicos manuscritos disponibles para ese momento, re.uerían de
cierto grado de corrección antes .ue pudieran ser usados como copias de impresión.
El trabajo comenzó el 4 de octubre de &(&( y, el &ero. de marzo de &(&* >solo
cinco meses despu7s> la edición entera abía sido concluida en un gran volumen
folio de apro#imadamente mil páginas .ue, seg;n el propio Erasmo declaró más
tarde, "... fue precipitado antes que editado". Debido al apresuramiento de la
producción, el volumen contiene cientos de errores tipográficos. 8l respecto,
+cribener declaró? "... ¡es el libro con más errores que he conocido!". 3or cuanto
Erasmo no pudo conseguir un solo manuscrito .ue contuviera el ,uevo -estamento
completo, utilizó varios para las distintas partes del mismo. 3ara la mayoría del
te#to se basó en... @dosA !anuscritos, más bien inferiores, de una librería monástica
de "asilea. <no, de los Evangelios y otro, de =ecos y Epístolas, ambos con feca
del siglo B11 apro#imadamente. Erasmo comparó los manuscritos con dos o tres de
los mismos libros, corrigiendo ocasionalmente para el impresor, bien al margen o
entre líneas del manuscrito griego. 3ara el libro de 8pocalipsis, no tenía sino un
manuscrito tambi7n del siglo B11, .ue abía tomado prestado de su amigo
2eusclin, y al cual desafortunadamente le faltaba la ;ltima oja .ue contenía los
;ltimos versículos del libro. 3ara estos versículos, lo mismo .ue para otros pasajes
del libro en donde el te#to griego de 8pocalipsis y el comentario adjunto con el cual
venía, .ue por estar tan mezclados resultan indistinguibles, Erasmo dependió de la
$ulgata %atina, traduciendo del latín al griego. 5omo era de esperar del
procedimiento, se encuentran a.uí y allí lecturas del griego propio de Erasmo, .ue
nunca an sido alladas en ning;n manuscrito griego conocido, pero .ue an sido
perpetuadas asta el día de oy en las impresiones del llamado -e#tus 2eceptus.
1ncluso en otras partes del ,uevo -estamento, Erasmo introdujo ocasionalmente en
el te#to griego, material tomado de la $ulgata %atina. 3or ejemplo, en Hechos 9.6,
la pregunta .ue 3ablo ace en el momento de su conversión en el camino a
Damasco? "... él, temblando y temeroso, dijo: Señor qué quieres que yo ha!a"" lo
cual es una obvia interpolación procedente de la $ulgata. Esta a/adidura, .ue no es
allada en ning;n manuscrito griego en este pasaje, formó parte del -e#tus
2eceptus el cual la versión 2eina>$alera tomó como base en &(*C asta sus
revisiones actuales. Dtra interpolación .ue no está respaldada por ning;n
manuscrito griego antiguo y fidedigno, es la conocida como el Comma Johanneum
en 1Jn..!"#$ %ue Erasmo se &io obliga'o a intro'ucir en su texto a causa
'e los ata%ues 'e los e'itores 'e la (ol)glota Complutense. En definitiva, el
te#to del ,uevo -estamento griego de Erasmo, se basó en no más de media docena
de manuscritos min;sculos, es decir, escritos en letras min;sculas. El más antiguo y
mejor de ellos, códice 1, un min;sculo del sigo B, .ue concuerda en mucas partes
con el te#to <ncial antiguo, fue del .ue Erasmo menos se utilizó, pues... @temía
acerca de sus posibles erroresA %a obra de Erasmo de 2otterdam, fue editada cinco
veces, y más de treinta ediciones fueron realizadas sin autorización en $enecia,
Estrasburgo, "asilea, 3arís y otros lugares. +ubsecuentes editores tales como
!elciore +essa, 2obert Estienne, -eodoro "eza, los ermanos "uenaventura y
8braam Elzevier, a pesar de aber realizado un n;mero de alteraciones,
reprodujeron vez tras vez esta adulterada forma de ,uevo -estamento griego,
asegurándole una preeminencia tal, .ue llegó a denominarse el Ete#to normativoE
del ,uevo -estamento y resistió por más de cuatrocientos a/os, y a;n resiste oy,
todos los esfuerzos eruditos por ser desplazado en favor de un te#to más fiel. El
-e#tus 2eceptus sirvió como base de traducción del ,uevo -estamento a la mayoría
de los idiomas vernáculos de Europa, incluido el castellano, asta antes de &FF&.
-an supersticiosa y pedante a sido su inmerecida reverencia, .ue los intentos por
criticarlo o enmendarlo an sido considerados como un sacrilegio0 todo esto a pesar
de .ue su base te#tual es esencialmente un manojo de manuscritos tardíos
escogidos al azar y, por lo menos en una docena de pasajes, su lectura no está
respaldada por ning;n manuscrito griego conocido asta el presente.
Siguiente
*a +iblia Reina",alera
%as primeras versiones castellanas del ,uevo -estamento se realizaron al amparo de
la 2eforma, y para el momento de sus publicaciones no pudieron llegar a sus
destinatarios debido al rígido control .ue ejercían los in.uisidores en las fronteras
espa/olas. 6ue por ello .ue la primera versión traducida directamente del griego,
obra de 6rancisco de Encinas, editada en "ruselas en &('G, tuvo .ue esperar alg;n
tiempo para su distribución. Esto aconteció cuando su revisor, Juan 3erez de 3ineda,
trabó contacto con un personaje muy singular, llamado Julián =ernández. Este
ombre, .uien más tarde llegó a ser conocido bajo el seudónimo de Julianillo,
oportunamente se ofreció para introducir copias del ,uevo -estamento en Espa/a.
5on la terrible fuerza opositora de la 1n.uisición por delante, Julían =ernandez
comenzó a realizar sus arriesgados viajes. +u audacia y valor eran e#traordinarios y,
vez tras vez, logró introducir abundante cantidad de ,uevos -estamentos y otra
literatura reformista en su país, asta .ue, finalmente, fue traicionado y entregado
en manos de sus perseguidores, para ser .uemado en la oguera.

+in embargo, la labor de Julianillo no fue infructuosa, ya .ue antes de su captura
logró esconder el precioso contrabando en varios sitios a lo largo del recorrido de su
uida. <no de estos lugares, fue nada menos .ue... un claustro de monjes católicos
llamado +an 1sidro del 5ampo. El resultado de semejante aza/a no se izo esperar.
%a 3alabra de vida comenzó su obra convirtiendo el corazón de mucos de los
monjes del monasterio, .uienes, por abrazar su nueva fe, se vieron forzados al
e#ilio. Entre los primeros .ue uyeron de Espa/a fueron, uno, 5asiodoro de 2eina0
otro, 5ipriano de $alera. 2ecorriendo las ciudades protestantes de Europa,
comenzaron sus labores de traducción de la +anta "iblia. 3rimero, abría de traducir
2eina0 luego al tiempo, revisaría $alera. +u ardua labor se refleja en parte de la
EamonestaciónE .ue el primero dirige con estas palabras? "#a obra nos ha durado
entre las manos enteros doce años. Sacado el tiempo que nos ha lle$ado o
enfermedades, o $iajes, u otras ocupaciones necesarias en nuestro destierro y
pobre%a, podemos afirmar, que han sido bien los nue$e, que no hemos soltado la
pluma de la mano, ni aflojado el estudio en cuanto las fuer%as as& del cuerpo como
del ánimo nos han alcan%ado. 'arte de tan lar!a tardan%a ha sido la falta de nuestra
erudici(n para tan !rande obra, lo cual ha sido menester recompensar con casi
doblado trabajo) parte también ha sido la estima que *ios nos ha dado de la misma
obra, y el celo de tratarla con toda limpie%a, con la cual obli!aci(n con nin!una
erudita ni luen!a dili!encia se puede jamás satisfacer. #a erudici(n y noticias de las
len!uas, aunque no ha sido ni es la que quisiéramos, ha sido la que basta para
entender los pareceres de los que más entienden, y conferirlos entre s&, para poder
esco!er lo más con$eniente conforme al sentido y noticia que *ios nos ha dado de
su 'alabra. +os hemos ayudado del juicio y doctrina as& de los $i$os como de los
muertos, que en la obra ha podido dar al!una ayuda, consultado todas las $ersiones
que hasta ahora hay, y muchas $eces los comentarios. ,ampoco nos ha faltado las
e-periencias y ejercicio de muchas de las cosas que trata y hace principal estado la
di$ina .scritura, que de hecho es la mayor y más sustancial ayuda, no faltando las
otras, para su $erdadera inteli!encia." El fruto de la labor de 5asiodoro de 2eina es
la e#traordinaria versión .ue oy poseemos. 3or su e#celencia, sobrepuja todas las
demás versiones castellanas de las +agradas Escrituras. %a pureza de sus
e#presiones constituye para la prosa espa/ola, un aporte monumental no
reconocido0 para la 1glesia de 5risto, posee el incalculable valor de aber sido luz
inicial de la 2eforma. =oy como ayer, por más de cuatro siglos, sus felices giros de
e#presión unen el pensamiento cristiano y son punto de concurrencia de las
promesas y de la voluntad de Dios para sus ijos. @+omos, sin duda alguna,
deudores a 7ste, nuestro maravilloso y más .uerido %ibroA +in embargo, como
emos podido apreciar en la narrativa anterior, y como veremos en las
subsiguientes, en virtud del desarrollo de los estudios bíblicos realizados desde
comienzos del siglo B1B asta el presente, y con los descubrimientos de manuscritos
griegos muco más antiguos .ue a.uellos .ue sirvieron de base para la traducción
de 5asiodoro de 2eina, se an puesto en evidencia tan graves defectos en nuestra
versión, .ue acen indispensable considerar su revisión a la luz de un tipo de te#to
griego establecido mediante una metodología sistemática .ue provea relativamente
todas las citas de evidencia manuscrita.
%a crítica te#tual procura establecer, por medio de la investigación de las copias
divergentes, cuál forma de te#to debería considerarse como la más cercana al
original. En algunos casos, las evidencias se allarán tan justamente divididas, .ue
será e#tremadamente difícil decidir entre dos variantes. En otros casos, el crítico
puede arribar a una decisión basada en razones más precisas .ue lo mueven a
preferir una variante y recazar otra.
El per)o'o pre"cr)tico.
%os ecos más sobresalientes en la istoria de los ombres .ue aplicaron esta
ciencia en la b;s.ueda por restaurar el te#to del ,uevo -estamento, se pueden
resumir más o menos así? Durante los siglos B$11 y B$111, varios eruditos lograron
recaudar gran n;mero de información de mucos manuscritos griegos, así como de
las versiones antiguas y de los 3adres 8postólicos. +in embargo, con la e#cepción de
dos o tres editores .ue tímidamente se atrevieron a corregir algunos de los más
notorios errores del -e#tus 2eceptus, esta degradada forma de ,uevo -estamento
continuó siendo reimpresa edición tras edición asta el siglo B1B.
Halton "entley +emler
6ell !ace "oIyer
!ill "engel =arIood
Hells Hettstein Griesbac
16"1#1-
El per)o'o cr)tico mo'ern,o fue sino asta la primera parte del siglo B1B, cuando
el erudito clásico alemán Jarl %acmann se aventuró a aplicar los criterios .ue abía
utilizado en la edición de te#tos griegos clásicos. *achmann .ue el primer eru'ito
a %uien se le reconoci/ haberse aparta'o totalmente 'el Textus Receptus. El
'emostr/$ por comparaci/n 'e manuscritos$ c/mo 0stos se po')an retrotraer
hasta sus ar%uetipos per'i'os e in.erir su con'ici/n 1 paginaci/n. 8l editar su
,uevo -estamento, la intención de %acmann no era reproducir el te#to original, lo
cual consideraba una labor imposible, sino presentar, con puras evidencias
documentadas y aparte de cual.uier edición impresa previamente, el tipo de te#to
corriente en la cristiandad oriental al final del siglo 1$. 8 pesar de los mucos
obstáculos .ue encontró durante su trabajo y de las limitaciones de su obra, el juicio
de la mayoría de los eruditos está de acuerdo con la evaluación .ue =ort a eco
de %acmann y su obra? "... /n nue$o per&odo comen%( en 0120, cuando por
primera $e%, un te-to fue construido directamente de anti!uos documentos sin la
inter$enci(n de nin!una edici(n impresa, y cuando el primer intento sistemático fue
hecho para substituir la elecci(n arbitraria por el método cient&fico en la
discriminaci(n de $ariantes te-tuales".
Tishen'or.$ el 'eEl ombre con .uien los críticos te#tuales modernos del ,uevo
-estamento se encuentran más en deuda es sin duda *obegott 2rie'rich
Constantin ,. Tischen'or.. Este erudito buscó y publicó más manuscritos y
produjo mayor n;mero de ediciones críticas de la "iblia griega .ue ning;n otro.
Entre &F'& y &FK4 preparó oco ediciones del ,uevo -estamento griego, algunas de
las cuales fueron reimpresas solas o juntamente con versiones alemanas y latinas,
así como tambi7n 44 vol;menes de manuscritos de te#tos bíblicos. El n;mero total
de sus libros y artículos, resaltando .ue la mayoría de ellos están relacionados con la
crítica bíblica, supera los ciento cincuenta. !ientras estudiaba teología en %eipzig,
desde &FG' asta &FGF, el joven -iscendorf estuvo bajo la influencia de Joann
Hiner, cuya gramática del ,uevo -estamento Griego logró mucas ediciones y
permaneció como la normativa por varias generaciones. Hiner supo infundir en su
pupilo la pasión por la b;s.ueda y aplicación de los testigos más antiguos para
reconstruir la forma más pura de la Escritura griega. 8 esta tarea se dedicó el joven
erudito, .uien escribiendo a su novia en cierta ocasión, le declaró? "... estoy
confrontado con una labor sa!rada: #a lucha por recobrar la forma ori!inal del +ue$o
,estamento". 8 los veinticinco a/os de edad, -iscendorf descifró el palimpsesto
códice Efraemi0 viajó e#tensamente por toda Europa y el 5ercano Driente en busca
de manuscritos nuevos y antiguos0 los e#aminó y los editó, y en &F(C descubrió en
el !onasterio de +anta 5atalina, en el !onte +inaí, el documento .ue tiene la
primacía entre los testigos más fieles y antiguos del ,uevo -estamento? el códice
+inaítico.
En 1nglaterra, el erudito .ue, a mediados del siglo B1B, tuvo más 7#ito en alejar la
preferencia inglesa por el -e#tus 2eceptus fue +amuel 3rideau# -regelles. 5uando
a;n tenía veinte a/os, -regelles comenzó a acer planes para una edición crítica del
,uevo -estamento. +in saberlo, -regelles desarrolló con una similitud asombrosa
principios de crítica paralelos a a.uellos de %acmann. De aí en adelante, se dedicó
a la comparación de manuscritos griegos, y viajó e#tensamente a trav7s de toda
Europa con este propósito.
+u cuidadoso y sistemático e#amen de casi todos los unciales asta entonces
conocidos y varios min;sculos importantes, resultaron en la corrección de mucas
citas erradas por previos editores. -ambi7n revisó nuevamente las citas del ,uevo
-estamento .ue se encuentran en los escritos de los padres de la 1glesia asta
Eusebio, así como las versiones antiguas, y finalmente produjo una edición .ue
publicó entre &F(K y &FK4. 8 pesar de su pobreza, oposiciones y enfermedades,
-regelles superó todas las dificultades y dedicó todo el tiempo de su vida a labores
meticulosas sobre el te#to del ,uevo -estamento como un acto de adoración y
compromiso con Dios, como 7l mismo declara en el prefacio de su edición? "... .n la
creencia plena de que será para el ser$icio a *ios, al ser$ir a su 3!lesia."
!erece tambi7n mencionarse a =enry 8lford , como un ardiente abogado de los
principios de la crítica te#tual formulados por a.uellos .ue, como %acmann, abían
trabajado, seg;n sus propias palabras, en "... la demolici(n de la inmerecida y
pedante re$erencia por el ,e-tus 4eceptus el cual obstruy( el camino de toda
posibilidad de descubrir la !enuina 'alabra de *ios".
El a/o de &FF& tiene un significado especial por la publicación de la más notable
edición crítica del -estamento Griego jamás producida. Despu7s de 4F a/os de
trabajo, Hestcott y =ort, ambos profesores de Divinidad en 5ambridge, produjeron
dos vol;menes titulados El ,uevo -estamento en Griego Driginal. 8 diferencia de
editores anteriores, ni Hestcott ni =ort se abocaron a la comparación de manuscritos
ni tampoco proveyeron un aparato crítico. !ás bien, utilizando colecciones de
variantes te#tuales previas, perfeccionaron la metodología crítica desarrollada por
Griesbac, %acmann y otros, y la aplicaron rigurosamente pero con discriminación,
a los testigos del ,uevo -estamento.
%os principios y procedimientos de la crítica te#tual elaborada por ellos son
demasiado e#tensos para e#plicarlos en detalle, pero pueden resumirse
sumariamente como lo determinaron en su introducción, a saber? %as evidencias
internas de la lectura0 las probabilidades intrínsecas y de transcripción0 los grupos de
evidencias internas y las evidencias genealógicas.
8l mirar en retrospectiva y evaluar la obra de Hestcott y =ort, puede decirse .ue los
eruditos de oy día están de acuerdo en .ue la principal contribución eca por ellos
fue la clara demostración de .ue el texto +i3antino$ es posterior a otros textos.
-res formas principales de evidencias respaldan este juicio? primero, el te#to
"izantino contiene lecturas combinadas o fusionadas .ue son claras composiciones
de elementos de otros te#tos más antiguos0 segundo, ninguno de los padres ante>
niceno cita lectura alguna del te#to "izantino0 y tercero, en la comparación entre las
lecturas sirias con otras rivales, su aspiración de ser aceptada como original se
encuentra gradualmente disminuida y finalmente desaparece. ,o puede ser sorpresa
.ue el total recazo .ue Hestcott y =ort mostraron acia las aspiraciones del -e#tus
2eceptus de ser el original del ,uevo -estamento, fuera visto con alarma por
mucos ombres de la iglesia, y encontrara serias oposiciones. "aste decir .ue todos
a.uellos .ue se opusieron a la obra de Hestcott y =ort no alcanzaron a comprender
la fuerza del m7todo genealógico, seg;n el cual el te#to más tardío y combinado se
evidencia como secundario y corrupto.
El breve recuento de la obra de Hestcott y =ort puede concluir con la observación de
.ue el consenso mayoritario de opiniones eruditas reconoce .ue sus ediciones
críticas fueron verdaderamente e#traordinarias. Ellos presentaron lo .ue sin duda es
el más puro y antiguo te#to .ue podía ser obtenido con los medios de información de
la 7poca. 8 pesar de .ue el descubrimiento de nuevos manuscritos a re.uerido la
nueva alineación de ciertos grupos de testigos, la validez general de sus principios y
procedimientos críticos son ampliamente reconocidos por los eruditos te#tuales
contemporáneos.
+eDurante su larga y fructífera vida, "ernard Heiss, profesor de e#7gesis del
,uevo -estamento en Jiel y "erlín, editó el ,uevo -estamento Griego. 3or ser
primeramente un buen teólogo, trajo a su labor un amplio y detallado conocimiento
de los problemas teológicos y literarios del te#to del ,uevo -estamento. En lugar de
agrupar los manuscritos y evaluar las variantes por la vía del respaldo e#terno,
Heiss discriminó entre las lecturas variantes de acuerdo con lo .ue a 7l le parecía el
sentido más apropiado del conte#to. +u procedimiento consistió en recorrer cada uno
de los libros del ,uevo -estamento con un aparato crítico y considerar las más
importantes variantes te#tuales, seleccionando en cada caso la lectura .ue le parecía
justificada0 como =ort ubiera dico? "por probabilidad intrinseca". Despu7s .ue
Heiss editó su te#to al adoptar las variantes .ue le parecieron más apropiadas de
acuerdo con el estilo y teología del autor, izo una lista de los diferentes tipos de
error .ue observó entre las variantes te#tuales y evaluó cada uno de los principales
manuscritos de acuerdo a su relativa liberación de tales faltas. En la asignación del
grado de pureza de los manuscritos griegos, en sus distintos tipos de error, Heiss
determinó .ue el códice $aticano era el mejor. ,o sorprende entonces, .ue el
carácter general de la edición de Heiss fuera e#traordinariamente similar a la de
Hestcott y =ort, .uienes se apoyaron tanto en el códice $aticano. %a importancia del
te#to editado por Heiss consiste en .ue, no solamente e#presa la opinión madura de
un gran erudito e#7geta, .uien dio a/os de detallada consideración al significado del
te#to0 si no .ue es importante tambi7n por.ue los resultados de su aparente
metodología EsubjetivaE confirman los resultados de otros eruditos .ue siguieron un
procedimiento distinto, calificado algunas veces como más EobjetivoE por comenzar
por el agrupamiento de los mismos manuscritos.
En &F'', cuando a;n -iscendorf no tenía G) a/os y se desempe/aba como
catedrático de la <niversidad de %eipzig, comenzó un e#tenso viaje por el 5ercano
Driente en busca de manuscritos bíblicos. !ientras visitaba el monasterio de +anta
5atalina en el monte +inaí, tuvo oportunidad de observar una cesta de basura .ue
contenía algunas ojas de pergamino, la cual iba a ser usada para alimentar el fuego
de la estufa. 8l e#aminarlas, demostraron ser parte de una copia de la $ersión
+eptuaginta del 8ntiguo -estamento.. -iscendorf logró retirar de la cesta no menos
de 'G ojas, mientras los monjes casualmente le comentaban .ue L ¡dos cestas
i!uales acababan de ser quemadas en la chimenea!. !omentos más tarde, cuando le
mostraron otras porciones del mismo códice 9contenía todo 1saías y el libro cuarto de
!acabeos:, 7l advirtió a los monjes .ue tales cosas eran demasiado valiosas para
alimentar el fuego. 5on las 'G ojas .ue se le permitió retener, las cuales contenían
porciones del 3rimer %ibro de 5rónicas, Jeremías, ,eemías y Ester, izo una
publicación en &F'*, nombrando tales documentos como el códice 6ederico
8ugustanus. En &F(G, Tischen'or. volvió a visitar el monasterio con la esperanza
de allar otras porciones del mismo manuscrito. ,o obstante, la alegría demostrada
con el allazgo anterior abía eco a los monjes más cautelosos, y no pudo
conseguir nada adicional al manuscrito. En el a/o de &F(C, los viajes llevaron a
-iscendorf nuevamente al !onte +inaí, esta vez bajo los auspicios del Mar de 2usia,
8lejandro 11. El día anterior a su partida, -iscendorf presentó al abad del
monasterio una copia de la edición de la +eptuaginta .ue recientemente abía
publicado en %eipzig. 6ue entonces cuando el abad le comentó .ue 7l tambi7n poseía
una copia similar0 y acto seguido, sacó de su armario un manuscrito envuelto en una
tela roja. 8llí, ante los ojos atónitos del erudito, reposaba el tesoro .ue por tanto
tiempo abía deseado encontrar. -ratando de controlar sus emociones y
aparentando normalidad, -iscendorf solicitó ojear someramente el códice, y luego
de retirarse a su aposento, pasó toda la noce en el indescriptible gozo de estudiar el
manuscrito, como declara su diario en latín "quippe dormire nefas $idebatur"
5erdaderamente hubiera sido un sacrile!io dormir. Durante esa noce, pudo
comprobar .ue el documento contenía más de lo .ue ubiera esperado, pues no
s/lo estaba la ma1or parte 'el 4ntiguo Testamento$ sino %ue el 5ue&o
Testamento se encontraba completo$ intacto 1 en excelente esta'o 'e
preser&aci/n$ con la a'ici/n 'e 'os traba6os cristianos 'el siglo 77: *a
Ep)stola 'e +ernab0 1 una extensa porci/n 'el (astor 'e Hermas$ conoci'o
hasta entonces s/lo por su t)tulo. %a siguiente ma/ana, -iscendorf trató sin
7#ito de comprar el manuscrito. %uego, pidió permiso para llevar el documento a El
5airo a fin de estudiarlo, pero tampoco le fue concedido, y tuvo .ue partir sin 7l. !ás
tarde, mientras se encontraba en El 5airo, lugar donde los monjes tambi7n tenían un
pe.ue/o monasterio, -iscendorf solicitó al superior del mismo, para .ue 7ste
mandara por el manuscrito. El superior aceptó con la condición de .ue se
intercambiaran mensajeros beduinos, los cuales traerían y devolverían el manuscrito
cuaderno por cuaderno 9oco a diez ojas por vez:, mientras -iscendorf procedía a
copiarlo. -eniendo por copistas a dos alemanes .ue se encontraban en El 5airo, un
farmac7utico y un bibliotecario, .ue tenían conocimientos del griego, y bajo la
cuidadosa supervisión de -iscendorf, 7ste comenzó su trabajo de transcribir las
&&).))) líneas del te#to, el cual terminó en un lapso de dos meses. %a pró#ima
etapa de negociaciones, envolvió lo .ue en un eufemismo podríamos llamar
Ediplomacia eclesialE. 3ara ese tiempo, el cargo de mayor autoridad entre los monjes
del +inaí se allaba vacante. -iscendorf sugirió .ue sería muy ventajoso para ellos
acer un apropiado regalo al Mar de 2usia, cuya influencia como protector de la
iglesia griega ellos deseaban, yL Ncuál podría ser mejor regalo .ue el viejo
manuscritoO Despu7s de largas negociaciones, el precioso códice fue entregado a
-iscendorf para su publicación en %eipzig y para presentarlo al Mar en nombre de
los monjes. %a publicación definitiva del códice fue eca en el siglo BB por la
<niversidad de D#ford 9,.-.&C&&0 8.-.&C44:. %uego de la revolución rusa, al no estar
interesada la <nión +ovi7tica en la "iblia, y por necesidades económicas, negociaron
su venta con los encargados del !useo "ritánico por &)).))) %ibras Esterlinas,
cantidad .ue fue pagada por mitades entre el Gobierno ingl7s y una suscripción
popular, de individuos y congregaciones en 1nglaterra y Estados <nidos. 8l finalizar
el a/o &CGG, el manuscrito fue depositado en el !useo de %ondres, donde permanece
asta oy.
El te#to del ,uevo -estamento prosiguió su proceso de restauración mediante la
aplicación de la ciencia de la crítica te#tual, a trav7s de las e#tensas y pacientes
labores realizadas por +outer0 von +oden0 !erP0 "over0 ,estle0 %egs0 -asPer y
mucos otros, acerca de los cuales no es posible ablar aora. De igual forma 7stos
fueron ayudados por importantes descubrimientos de nuevos manuscritos griegos
realizados en la primera mitad del siglo BB, .ue permitieron arrojar mayor luz en la
restauración del te#to bíblico.
En 1966, luego de una d7cada de labores de investigación te#tual realizada por un
5omit7 1nternacional, cinco +ociedades "íblicas publicaron una edición del ,uevo
-estamento Griego dise/ado especialmente para traductores y estudiantes. +u
Eaparato te#tualE, .ue provee relativamente todas las citas de evidencias
manuscritas, incluye cerca de mil cuatrocientos cuarenta juegos de variantes
te#tuales, escogidos especialmente en vista de su significado e#eg7tico. 5ontiene
igualmente un Eaparato de puntuaciónE .ue cita diferencias significativas en más de
*)) pasajes, coleccionados de cinco ediciones del ,uevo -estamento griego y diez
traducciones al ingl7s, franc7s y alemán. Durante la reconstrucción de este te#to
Griego se tomó como base la edición de Hestcott y =ort, y se evaluaron todos los
descubrimientos acontecidos durante el siglo BB, en el cual e#isten documentos
manuscritos muco más antiguos del ,uevo -estamento, como nunca antes.
8racias a ello$ ha si'o posible pro'ucir e'iciones 'e las 9agra'as Escrituras
con palabras %ue se aproximan ho1 m:s %ue nunca a a%uellas registra'as
en los 4ut/gra.os ;riginales.
E<e la narrativa precedente el lector a podido apreciar cómo, durante los &' siglos
en .ue el ,uevo -estamento fue transmitido en copias manuscritas, llegaron a
volcarse en su te#to numerosos cambios. De los apro#imadamente (.)))
manuscritos griegos del ,uevo -estamento conocidos oy, no e#isten si.uiera dos
.ue coincidan en todos sus particulares. 8l ser confrontados con esta masa de
lecturas conflictivas, los editores an de decidir cuáles variantes merecen ser
incluidas en el te#to como originales, y cuáles deben ser relegadas al aparato crítico
a pie de página. 8 pesar de .ue a primera vista la tarea de restauración puede
parecer una tarea imposible de realizar a causa de las miles de variantes de lectura
envueltas en la decisión, los eruditos an logrado desarrollar ciertos criterios de
evaluación .ue oy son generalmente aceptados. -ales consideraciones dependen,
como se podrá apreciar más adelante, de probabilidades. En ocasiones, el crítico
te#tual deberá sopesar un conjunto de esas probabilidades, una contra otra. 8
demás de esto, debe advertirse .ue, a pesar de .ue los criterios .ue siguen a
continuación an sido desarrollados en forma metódica, uno no puede presuponer
.ue una aplicación meramente mecánica o estereotipada siempre resolverá el
problema. El rango y la complejidad de los datos te#tuales son tan inmensos, .ue
ning;n sistema de preceptos, por meticuloso .ue sea, podrá jamás ser aplicado con
precisión matemática. 5ada una de las variantes te#tuales necesita ser considerada
individualmente y no juzgada conforme a reglas fijas. 5on esta advertencia en
mente, el lector podrá apreciar .ue los lineamientos generales de criterios son
propuestos sólo como una conveniente descripción de las consideraciones más
importantes .ue la 5rítica -e#tual contemporánea tuvo en mente al seleccionar las
variantes te#tuales.
Entre las principales categorías o clases de criterios .ue asistieron en la evaluación
del valor relativo de las variantes te#tuales, se encuentran a.uellas .ue envuelven?
primero, las Evidencias e#ternas, .ue tienen .ue ver con los manuscritos mismos, y
segundo, las Evidencias internas, .ue tienen .ue ver con las probabilidades
relacionadas con los ábitos de los escribas y con el estilo del autor. $eamos un poco
mas en profundidad las normas para el establecimiento del -e#to ,ormativo?
%as consideraciones .ue abarcan las evidencias e#ternas, dependen de?
0. 6echa y carácter del testi!o. En general, los manuscritos más antiguos se
encuentran menos propensos a los errores producidos por la repetición de copias.
+in embargo, de mayor importancia .ue la antigQedad del documento mismo es la
antigQedad y el carácter del tipo de te#to .ue representa, así como el esmero del
copista al producir el manuscrito.
7. #a relaci(n !eneal(!ica de te-tos y "familias" de testi!os. %a sola cantidad de
testigos en respaldo de una variante te#tual no necesariamente prueba su
superioridad sobre esa variante. 3or ejemplo, si en una oración específica la lectura
EyE está respaldada por veinte manuscritos y la lectura E#E por un sólo manuscrito, el
respaldo num7rico relativo .ue favorece a EyE no sirve de muco si se comprueba
.ue los veinte manuscritos son copias provenientes de un solo original .ue ya no
e#iste, cuyo escriba introdujo en principio esa particular variante. En ese caso, la
comparación deberá ser eca entre el manuscrito .ue contiene la lectura E#E y el
;nico testigo antepasado de los veinte .ue contiene la lectura EyE.
2. #os testi!os han de ser sopesados antes que contados. 8.uellos testigos .ue son
considerados generalmente fieles en casos específicos se les debe considerar
predominantes en los casos donde los problemas te#tuales son ambiguos y su
solución incierta. 8l mismo tiempo, sin embargo, por cuanto el peso relativo de las
varias clases de evidencias difieren de las distintas clases de variantes, no debe
realizarse una mera evaluación mecánica de las evidencias.
%a evidencia interna envuelve dos clases de probabilidades?
%as probabilidades de transcripci(n, .ue dependen de los ábitos de los escribas, y
de las condiciones paleográficas en los manuscritos, y las probabilidades intr&nsecas
dependientes de consideraciones respecto a .u7 es lo .ue el autor pudo aber
escrito. 5on respecto a las probabilidades de transcripción, tenemos .ue?
&. En general, la lectura más difícil es preferida, particularmente cuando el sentido se
muestra erróneo en la superficie, pero en posteriores consideraciones prueba ser
correcto. 98.uí, la e#presión Emás difícilE significa a.uello .ue debería aber sido
más difícil para el escriba, .uien ubiese podido sentirse tentado a acer una
enmienda. #a mayor&a de las enmiendas hechas por los escribas demuestran una
!ran superficialidad, combinando a menudo la apariencia de mejorar el te-to con la
ausencia de su realidad RHestcot y =ortS. Dbviamente la categoría Electura más
difícilE es relativa, y en oportunidades se alcanza un punto en donde la lectura .ue se
juzga es tan difícil, .ue sólo pudo aber surgido por un accidente de transcripción:.
4. En general, la lectura más corta es preferida, e#cepto cuando el ojo del copista
pudiera aber pasado inadvertidamente de una palabra a otra por tener un orden
similar de letras0 o donde el escriba pudiese aber omitido material por considerarlo
superficial, tosco, contrario a creencias pías, usos lit;rgicos o prácticas asc7ticas.
G. 3or cuanto la tendencia de los escribas era con frecuencia poner los pasajes
divergentes en armonía unos con otros en pasajes paralelos, bien en citas del
8ntiguo -estamento o en distintas narrativas de un mismo evento en los Evangelios,
se prefiere la lectura .ue envuelve disidencia verbal a a.uella .ue es verbalmente
concordante.
'. %os escribas, en algunas oportunidades, reemplazaban una palabra poco com;n
por un sinónimo más familiar, alteraban una forma gramatical tosca o una e#presión
le#icográfica poco elegante de acuerdo con sus preferencias de e#presión
contemporáneas, o a/adían pronombres, conjunciones y e#pletivos a fin de
EsuavizarE el te#to.
En el caso de las probabilidades intrínsecas, el crítico te#tual toma en cuenta?
&. En general, el estilo y vocabulario del autor a trav7s del libro0 el conte#to
inmediato0 y armonía con el estilo del autor en otras partes0
4. En los Evangelios, el trasfondo del arameo en las ense/anzas de Jes;s0 la
prioridad del Evangelio seg;n !arcos0 y la influencia de la comunidad cristiana
respecto a la formulación y transmisión del pasaje respectivo.
Es obvio .ue no todos estos criterios son aplicables en cada caso. El crítico te#tual
debe reconocer cuándo es necesario otorgar mayor consideración a una clase de
evidencia y menos a otra. 3or cuanto la crítica te#tual es un arte al tiempo .ue una
ciencia, es inevitable .ue en algunos casos los eruditos arriben a distintas
evaluaciones en el significado de las evidencias. Estas divergencias se tornan casi
inevitables cuando, como a veces sucede, las evidencias están tan divididas .ue, por
ejemplo, la lectura más difícil es allada en los testigos más recientes, o la lectura
más larga es allada solamente en los testigos más antiguos.
Teolog)a 'e la Tra'ucci/n
En la actualidad, las razones de las distintas categorías .ue pujan por predominar en
los enunciados de traducción bíblica, son mucas, complejas y... conflictivas.
8barcan un amplio espectro .ue comienza con el sistema de traducción literal y
concluye en los límites de la traducción dinámica, de tendencia parafrástica. Entre
esos e#tremos, .uizá la más destacada clasificación sea la traducción por
e.uivalencias formales del lenguaje. El estilo de traducci(n literal ocupa, por así
decirlo, el primero de los e#tremos dentro del amplio espectro .ue forman las
distintas t7cnicas de traducción bíblica. %os aportes de este sistema no pueden ser
subestimados, pues aun.ue su presentación es EinterlinealE y por ello no refleja las
relaciones sintácticas del idioma a ser traducido, la consulta relacionada con la
definición de vocablos, verbos, coordinación y subordinación gramatical del Driginal,
constituye una erramienta indispensable para el traductor bíblico.
%a traducci(n literaria trata de orientar todos sus esfuerzos acia el te#to original, o
sea el autor, el ambiente y su 7poca. Este sistema de traducción procura utilizar
todas las funciones del lenguaje literario, y trata de reproducirlos en todos sus
aspectos. "ajo estos parámetros, el traductor literario act;a con plena libertad de
levantar el nivel del Driginal, a fin de producir una plenitud de comunicación. %a
traducci(n dinámica tiene por objetivo al lector .uien, por así decirlo, Eaguarda .ue
le llevenE el te#to. Esto significa .ue durante el desarrollo de la traducción, el te#to
mismo deberá sufrir una transformación tal .ue ubi.ue al lector en las mismas
condiciones .ue se allaba el destinatario original. Estas versiones cumplen una
función importante, pues así como se preparan versiones infantiles de la "iblia, 7stas
son realizadas para gente .ue, aun.ue sabe leer, no tiene cultura de lectores. ,o
obstante su gran utilidad, la inadvertencia de .ue se trata de una paráfrasis, podría,
eventualmente, guiar mal al lector al acerle suponer .ue está leyendo la verdadera
3alabra de Dios.
Debido, por una parte, a la simplicidad de su propósito, y por la otra a la e#tensión y
complejidad de sus planteamientos, el sistema de traducci(n te-tual .uizá sea la
t7cnica de traducción más dificil de sintetizar en sus postulados, toda vez .ue los
criterios utilizados en su práctica tienen .ue ver tanto con la aptitud como la actitud
del traductor. En general, podríamos afirmar .ue la traducción te#tual fija sus tareas
dentro de una disciplina .ue transcribe, no lo .ue el 8utor +agrado pudo aber dico
de aber escrito en castellano, sino lo .ue Tl dice en el ebreo, arameo y griego.
*a Tra'ucci/n Textual: 9us 4lcances 1 *imitaciones
<isciplina 'e la Tra'ucci/n
<n cuerpo de traductores .ue consistentemente fije su tarea dentro de una disciplina
.ue transcriba, no lo .ue el 8utor Divino pudo aber dico de aber escrito en
castellano, sino lo .ue Tl dice en ebreo, en arameo y en griego. Esto, claro está,
presenta de inmediato dos problemas .ue desafian la capacidad y abilidad del
traductor? &. cómo presentar fielmente el te#to en los idiomas originales al lector
castellano0 y, 4. cómo presentar el castellano de manera tal .ue se lea como una
obra vernácula y no e#tranjera0 como una original y no como una traducción. +ujeto
a la consideración de .ue la solución del segundo enunciado siempre deberá estar
subordinado al primero, y aun.ue es verdad .ue cual.uier traducción, por más .ue
lo intente, siempre fallará en mostrar con fidelidad fotográfica la 38%8"28 DE D1D+,
el pensamiento del traductor a de estar afirmado en la posibilidad, no la
imposibilidad, de traducir la jota y la tilde, considerando .ue cual.uier otra propuesta
.ue no tome en cuenta la perspicuidad infalible de la 3alabra, lo ubicará de
inmediato fuera de competencia para tratar con el problema .ue tiene entre manos.
8 lo largo de la traducción, entonces, el objetivo principal es lograr un te#to
castellano depurado, informando y advirtiendo al lector a pie de página o en
comentario ane#o, las razones .ue asisten para tal o cual provisión te#tual
desprendida del aparato crítico. El estilo de traducción es .ue, siempre .ue sea
posible, cada palabra ebrea o griega est7 traducida por la misma palabra
castellana0 y, de ser posible, sólo una palabra castellana e#pli.ue cada palabra
ebrea, aramea o griega.
<isciplina 'e Re&isi/n:
8 esta altura, podemos decir entonces .ue, con las e#cepciones .ue plantea oy la
pureza de su base te#tual, el estilo de traducción de 2eina y $alera se apega
consistentemente a a.uel .ue el Driginal demanda, mejor .ue cual.uier otra versión
castellana de las +agradas Escrituras. U es precisamente por ello .ue esta versión,
a;n despu7s de más de cuatro siglos, permanece siendo superior a las demás
versiones castellanas, sean antiguas o contemporáneas . 8un.ue en este sentido, se
percibe en la labor de los revisores algunas penosas fallas, .uizá debido a .ue
ninguna persona puede tratar sino defectuosamente con el %ibro, a no ser de .ue
est7 convencido asta sus mismos tu7tanos .ue la "iblia está eca por el soplo del
Eterno0 inspirada en cada una de sus letras. %a disciplina de los revisores consiste
entonces en resguardar todo cuanto la versión 2eina>$alera tiene de bueno, su
forma y estilo literario, tal como a sido conocida y utilizada, para preservar así los
beneficios de la ri.ueza de comunicación .ue de allí se deriva al retardar los cambios
y la corrupción .ue sufre el lenguaje a trav7s del tiempo0 tratando de acer, no una
nueva, sino una mejor versión, más apegada al te#to Driginal, bajo principios
orientados acia la transmisión de toda la intención, fuerza ylucidez del Driginal0 la
defensa de su pureza, brevedad y simplicidad, y el respeto por cada una de sus
aparentes asimetrías, redundancias y asperezas gramaticales.
Conclusi/n:
Durante el proceso de revisión, adaptación y traducción, el uso de los recursos
científicos del lenguaje pueden estimarse como instrumentos ;tiles, pero son
subalternos al momento de decidir la adjudicación final de e.uivalencias. Estas
decisiones no sólo respecto a palabras, sino a la coordinación y subordinación
gramatical impuesta por el 8utor E#acto, se alcanzan, no por dictados de la
sociología lingQística, sino por el recurso de interpretación intrínseco de la +anta
"iblia0 es decir, las conclusiones .ue el traductor percibe, no sólo por su alto grado
de erudición, sino por la sana e#7gesis y trazo .ue surge de la analogía y armonía
espiritual latente en toda la Escritura.
*a +iblia Textual
De la narrativa anterior, se an puesto en evidencia dos ecos fundamentales?
primero, %a versión 2eina>$alera está basada en un tipo de te#to secundario, tardío
y fusionado, plagado de los errores .ue acumularon más de catorce siglos de copias
manuscritas0 y segundo, por los allazgos de la ar.ueología bíblica y la aplicación de
la crítica te#tual a las copias manuscritas, nos encontramos oy en posesión de una
"8+E -EB-<8% .ue nos ubica maravillosamente cerca de las palabras registradas por
los autógrafos de las +agradas Escrituras. Es difícil e#plicar por .u7 razón entonces,
asta el presente, cuando todas las versiones de los principales idiomas ya an sido
adaptadas a la "8+E -EB-<8% desde ace casi un siglo, la más importante versión
de la 1glesia ispano>americana contin;a sobre bases fusionadas y alteradas.
5uales.uiera sean los motivos de la demora, el caso es .ue, en el inicio de este
s7ptimo milenio bíblico, a casi dos mil a/os de aberse cerrado el canon del ,uevo
-estamento, la 1glesia a;n no a recibido una información .ue, de manera confiable,
le presente en el castellano la "8+E -EB-<8% ebrea y griega, e inteligiblemente
advierta al lector, bien sea a pi7 de página o en comentario adjunto, los resultados
te#tuales .ue tuvieron lugar durante el proceso de transmisión, alteración y
restauración de las +agradas Escrituras.
4'aptaci/n
<no de los objetivos fundamentales de este 3royecto consiste en la revisión diligente,
minuciosa y clara de la $ersión 2eina>$alera. %os principios de traducción utilizados y
el estilo literario alcanzado en esta monumental Dbra, ace .ue se desprenda de
todas las demás versiones castellanas de las +agradas Escrituras, y su aceptación
universal la califica, por encima de toda otra, para .ue sirva como versión digna de
ser adaptada a la mejor "8+E -EB-<8% crítica conocida en la actualidad, esto es, la
"1"%18 =E"28158 +-<--G82-E,+18 91$ Edic.: y el ,D$<! -E+-8!E,-<! G28E5E
9BB$11 Edic.:. %os criterios de este apartado se an propuesto entonces, preservar
todo cuanto la $ersión 2eina>$alera tiene de bueno, su forma, estilo literario, sus
felices giros de e#presión y ri.ueza de comunicación. -al como a sido conocida y
utilizada a trav7s del tiempo0 procurando realizar >no una nueva> sino una mejor
versión0 corrigiendo palabras y e#presiones del ebreo, del arameo y del griego .ue
asta el presente no an recibido todo el propósito y la fuerza del Driginal.
Tra'ucci/n
En estos ;ltimos tiempos, los estudios avanzados de la crítica te#tual an
demostrado .ue, en el -e#to Driginal ebreo y griego, no sólo las palabras y su
orden, sino las mismas letras, se encuentran distribuidas en patrones artísticamente
dise/ados y están ubicadas con designio y propósito. Estos avances y
descubrimientos, inevitablemente establecen nuevos parámetros para el traductor
serio, .uien cada vez se encuentra con menos libertad de acer uso de la e#7gesis,
paráfrasis, interpretación, o a.uellos tan deseados recursos idiomáticos, los cuales
más tarde, casi siempre, e#iben su presencia sólo para guiar e.uivocadamente y
terminan alejando a la versión de su más importante propósito? la fidelidad. U en
este sentido, nuestras e#periencias nos an mostrado .ue las traducciones más
fieles son las más e#presivas. Es por ello .ue, en mucas oportunidades, la
traducción literaria, y más la dinámica, se allarán contrapuestas a las formas
e#presivas del te#to. %as traducciones más fieles resultan en versiones más
e#presivas, y consecuentemente más relevantes. -ambi7n a sido posible apreciar
cómo ciertas t7cnicas de traducción demasiado uniformes, pueden atentar contra la
variedad de estilos y los distintos niveles lingQísticos de la "iblia, en tanto .ue la
fidelidad a los originales siempre termina siendo una rica veta de recursos
estilísticos. -ales condiciones son las .ue necesariamente debe poseer una
traducción digna del -e#to +agrado. 3or traducción te#tual damos a entender una
t7cnica .ue, enmarcada en las reglas .ue controlan la gramática general de la lengua
castellana, mas sin perjuicio de la coordinación y subordinación gramatical impuesta
por el 8utor E#acto, sea capaz de transmitir toda la intención, fuerza y lucidez del
Driginal, pero .ue al mismo tiempo defienda su brevedad y simplicidad. Vue
preserve su pureza, y respete sus asimetrías, asperezas gramaticales y
redundancias0 .ue valore la ri.ueza de comunicación .ue el estilo literario castellano
a logrado por el uso y el tiempo, y los beneficios .ue de allí se derivan al retardar
los cambios .ue corrompen el lenguaje. 6inalmente, .ue pueda percibir, y sin rodeos
referir, las conclusiones .ue por la sana e#7gesis y trazo, surgen de la analogía y
armonía espiritual latente en toda la Escritura. Es por ello .ue los traductores an
sido consecuentes en aceptar una disciplina .ue transcriba, no lo .ue el 8utor Divino
pudo aber dico si ubiera escrito en castellano, sino lo .ue Tl dice en ebreo,
arameo y griego.
El tra'uctor
%os postulados de este proyecto e#igen, no solamente las aptitudes acad7micas y
profesionales .ue el traductor necesariamente debe ostentar, sino .ue demanda una
cierta y muy específica actitud .ue proviene de la esencia de su corazón. Es decir,
.ue la obra misma le propone metas .ue van más allá de la indispensable erudición,
para e#igirle el onroso calificativo de teólogo. <n buen traductor siempre deberá ser
un buen erudito y un buen teólogo. U finalmente, en el ejercicio de sus funciones,
este traductor>erudito>teólogo será re.uerido de la imprescindible <,51D, .ue
ning;n poder umano o ang7lico puede llegar jamás a impartir? la vivencia espiritual
.ue surge de la e#periencia de la regeneración, esto es? ser ijo de Dios 9y ninguno
.ue se acer.ue a Dios como no sea por medio de la sangre de Jes;s, tiene dereco a
utilizar tal nombre:, con evidencia indiscutible de aber nacido de nuevo y así
recibido la Eunción .ue le ense/a todas las cosasE para una vida rendida a Dios no
sólo en el conocimiento teológico de la verdad, sino en el ejercicio de la piedad y el
temor de Dios. %a "iblia es algo más .ue un tesoro istórico a ser preservado, o un
clásico literario para admirar y aplaudir. Es más .ue un conjunto de documentos
sobre cuya base te#tual puedan destacarse talentos de ombres doctos. %a "iblia es
la revelación de Dios, de su propósito y de su voluntad. Es el registro de 3alabras
.ue tienen poder para E.uitar la muerte y sacar a luz la vida y la inmortalidadE .
Ep)logo
+i con nuestras mentes adultas creemos vivir en un planeta visitado por Dios eco
carne, entonces las palabras .ue Tl dice revisten una importancia tal, .ue al trabajar
con las e.uivalencias del precioso %ibro, no podremos dejar de abstraernos del eco
e#cepcional de .ue nuestras labores están confrontadas con asuntos .ue e#ceden
Elos límites de nuestra abitaciónE . 8nte esta formidable tarea, sólo nos resta
admitir de antemano las limitaciones y la futilidad .ue representa el depender tan
sólo de umanas disciplinas, y reconocer .ue así como ante el Dios -odopoderoso no
podemos acercarnos con Evanas repeticionesE, tampoco ante el +agrado -e#to
podemos acerlo con fraseologías o con la afluencia de un Eespíritu liberalE, como si
tratáramos con introducciones y comentarios en diccionarios o enciclopedias bíblicas.
=emos de acercarnos con un espíritu contrito, corazón eco ale/a y postrada
actitud. 5on fe sencilla y pies descalzos, limpios del mundanal lodo de las uecas
filosofías umanas.

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