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Revista de Derecho, Vol. V, diciembre 1994, pp.

98-99
JURISPRUDENCIA

II. Saneamiento de la posesión de pequeña propiedad
raíz



Valdivia, veintiuno de abril de mil novecientos noventa y cuatro.
VISTOS:
Se reproduce la sentencia en alzada en todas sus partes, con excepción del
considerando decimoséptimo, que se elimina, y
TENIENDO, ADEMAS, Y EN SU LUGAR, PRESENTE:
PRIMERO: Que queda perfectamente claro de lo relacionado en los considerandos
décimo y undécimo de la sentencia de alzada, que el antecesor en el dominio del
inmueble objeto de la acción intentada en estos autos, don Eduardo Lagos Díaz, en
primer lugar prometió venderla en el año 1980 a la demandada doña Fidelia Schwerter
Gómez, recibiendo el precio de $ 400.000 de contado; pero, a su vez, el mismo
prometiente vendedor, en el año 1989, vendió el mismo bien a la actual actora, doña
Graciela Grau Flández en la suma de $ 1.600.000, inscribiéndola ésta en el
correspondiente Conservador de Bienes Raíces.
Por otra parte, es hecho también de los autos, debidamente consignado en los autos
rol civil N° 57.413 del Segundo Juzgado de Letras de Osorno, que doña Fidelia
Schwerter fue objeto de oposición a sus gestiones de saneamiento en razón del D.L.
N° 2.695 por parte de doña Graciela Grau, a la cual, por sentencia de primera y
segunda instancia se le negó lugar a sus pretensiones por no tener derecho a la acción
de oposición por estar en la situación de excepción del inciso 2° del N° 1° del artículo
19 de esa ley.
SEGUNDO: Que el artículo 19 del D.L. recordado concede a los terceros en el
procedimiento de saneamiento o regularización de la posesión de la pequeña propiedad
raíz el derecho a oponerse a la solicitud, pero en razón de las causales que
taxativamente señala, entre las cuales la primera es la de "ser el oponente poseedor
inscrito del inmueble o de una porción determinada de él, siempre que su título le
otorgue posesión exclusiva".
Sin embargo, el inciso segundo niega derecho a invocar esta causal, entre otros casos,
"al que por sí o sus antecesores haya vendido o prometido vender al peticionario o a
aquellos de quien o quienes derive sus derechos, aunque sea por instrumento privado,
el todo o parte del predio y recibido dinero a cuenta del precio...".
A continuación, el inciso tercero claramente expresa: "Los que se encuentren en las
situaciones previstas en el inciso anterior, sólo podrán ejercer el derecho a pedir
compensación en dinero establecido en el párrafo tercero del presente título...".
El inciso cuarto que sigue establece una contraexcepción al permitir el ejercicio de esta
causal de oposición a aquel que hubiese solicitado judicialmente la resolución del
contrato o interpuesto acción de petición de herencia, siempre que se haya notificado
la demanda con antelación a la fecha de presentación ante el Servicio de la solicitud
correspondiente por el requirente.
Las acciones de dominio están consideradas en el párrafo 2° del D.L. (arts. 26 y 27) y
la compensación de derecho en dinero, como ya se hiciera referencia de la ley, en el
párrafo 3° (arts. 28 a 30).
TERCERO: Que el artículo 26 dispone que "sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo
19", los terceros podrán dentro del plazo de un año contado desde la fecha de la
inscripción del inmueble practicada por resolución administrativa o judicial, deducir
ante el Tribunal señalado en el artículo 20, las acciones de dominio que estimen
asistirles, pero esta norma debe interpretarse y aplicarse en armonía con las demás
disposiciones y principios contenidos en la misma ley que se comenta, y ello mueve a
estas otras reflexiones y consideraciones particulares:
A) Es claro que la normativa invocada por los incisos 1° y 2° del N° 1° del artículo 19
del D.L. 2.695 absolutamente niega derecho a la oposición al que por sí o por sus
antecesores, han prometido vender (en lo concreto de estos autos) el todo o parte de
un inmueble por escritura pública al peticionario o a quienes éste derive sus derechos,
y recibido dinero por el precio, sin estar en la situación excepcional contemplada en su
inciso cuarto. En este caso ha concedido al tercero sólo la acción para solicitar la
compensación de sus derechos en dinero.
Esta es una norma especial, excepcional y consiguientemente interpretable
restrictivamente y no por analogía.
Cuando el artículo 26 concede acción de dominio "sin perjuicio de lo dispuesto en el
artículo 19", en cuestión, no puede tener más alcance que lo será siempre que se trate
de acciones de dominio que pudieron ser aptas para fundar oposición, pero jamás
aquellas que no lo permitieron expresamente o, lo que es lo mismo, la prohibieron.
B) Lo anterior quedó además claramente manifestado en el séptimo otro sí de la
sentencia de segunda instancia dictada en la recordada causa N° 57.413 del Segundo
Juzgado de Osorno, en la que al rechazarse la oposición del actual demandante en
contra del mismo demandado e invocando el mismo título dominical, a fs. 187
confirmó la sentencia del juez a quo.
La situación producida en razón de la promesa de compraventa y recepción del precio,
pone en evidencia el incuestionable propósito del señor Lagos Vivar de desprenderse
inicialmente del dominio del inmueble en favor de la actual demandada, ' lo que en el
fondo viene a constituir la "ratio legis" de la norma especial del artículo 19.
Pues bien, entender esta normativa en otra forma importa dejar sin razón de ser la
disposición excepcional del artículo 19 ya que no se percibe otra al privar del derecho
de oposición a una persona que posteriormente podría válidamente actuar mediante la
acción reivindicatoría, a no ser por una inconsulta y lamentable pérdida de tiempo
durante el cual los derechos no podrían estabilizarse, lo que no puede estar más lejos
del espíritu y sentido de la ley, como se tratará de explicar a continuación. La
interpretación por la vía del absurdo lo hace comprensible de este modo.
C) Que las fundamentaciones de motivos y consideraciones de la ley expresados en su
parte introductoria, claramente conllevan a estimar que su objetivo esencial es
privilegiar los actos de posesión material de la propiedad de la pequeña propiedad raíz
para cumplir su función social, contemplando "la intervención de la justicia ordinaria
sólo en los casos de legítima oposición o para garantizar los derechos de terceros"
(considerando 3°), en los casos que la misma establece.
Pues bien, uno de los casos excepcionales es el de autos, en el cual el propósito de
enajenar del primitivo poseedor inscrito ha sido claro, evidente y manifiesto, de modo
que sólo se requiere, para satisfacer en definitiva los derechos personales de quien lo
puede haber sucedido sobre la cosa, regular la correspondiente indemnización, en caso
de justificarse ella, frente al derecho obligación del poseedor material para crearse un
título que lo habilite erga homes a obtener y conseguir del bien su real incorporación al
"proceso productivo nacional", como lo destaca el considerando 1" del decreto ley
citado.
Entender las disposiciones legales como se hace está expresamente facultado por el
artículo 19 del Código Civil.
CUARTO: Que, no procede acceder lugar a la excepción de cosa juzgada opuesta por la
demandada fundada en la sentencia definitiva ejecutoriada dictada por la causa civil de
oposición al saneamiento N° 57.413 del Segundo Juzgado de Osorno, tenida a la vista,
en la cual se rechazó la oposición deducida por la actual demandante fundada en su
misma pretensión de ser dueña y poseedora inscrita del inmueble disputado.
Si bien entre aquella acción y la presente se dan las identidades de partes, y causa de
pedir, discrepan absolutamente respecto al objeto pedido.
En efecto, en aquella acción de oposición regida por el D.L. 2.695, se persigue el
rechazo de la pretensión del poseedor de un predio a ser reconocido como tal con el
objeto de habilitarlo para llegar a adquirir su dominio por el transcurso del tiempo. Ello
queda más claro aun cuando se deja a salvo a los terceros, entre otras acciones,
precisamente la reivindicatoría a dilucidarse en juicio separado (artículo 26 del D.L.).
En la reivindicatoría deducida ahora, se persigue la restitución del bien al dueño no
poseedor, por parte de quien se estima es poseedor del mismo sin ser dueño.
QUINTO: Que la parte que sea vencida totalmente en un juicio o en un incidente, debe
ser condenada al pago de las costas, sin que aparezca en los autos que la demandante
haya tenido motivos plausibles tanto para litigar como para alzarse, y
Vistos, además, lo dispuesto en los artículos 18, 19, 28 del Decreto Ley N° 2.695; 144,
170, 692 del Código de Procedimiento Civil, SE REVOCA la sentencia de veinte de
octubre de mil novecientos noventa y tres, escrita de fs. 63 a 66 en la parte que no
condena en costas de la acción al demandante, y se declara, en su reemplazo, que es
condenado en ellas.
SE CONFIRMA en lo demás apelado la antedicha resolución, condenándose en costas
del recurso al apelante-demandante.
Regístrese y devuélvase.
N° 5.16793.
Redacción del Ministro titular don Nibaldo Segura Peña.
Pronunciada por la PRIMERA SALA, Ministro titular don Nibaldo Segura Peña y
abogados integrantes don Ricardo Morales Guarda y don Fernando Muñoz Berlín.
Autoriza don Nelson González de la Vega Orellana, Secretario titular.