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 El establecimiento del gobierno comunista mas duradero y estable de todos los tiempos.

 a aplicacion de medidas económicas posteriores que llevaron al desastre al pais, "el gran salto
adelante" causo millones de chinos muertos por inanición, casos extendidos de canibalismo en las
zonas rurales.
 Destrucción de la cultura confuciana, obras, literatura, arte antígua china, por representar para los
comunistas, el fascismo entre su propio pueblo. La tumba de confucio fue saqueada y su cuerpo
desparramado por las calles.
 Nuevo resurgimiento, del nacionalismo chino que habia decaido hasta el mas bajo nivel, escupido y
ultrajado por los mounstros pervertidos que son los japoneses. Mao tse tung despertó una vez mas
el patriotismo de los chinos.
 Tras la muerte de Mao en 1976, los dirigentes chinos mantuvieron el modelo socialista. Sin
embargo, se ha desarrollado una política económica más pragmática que, lentamente, camina
hacia una economía de mercado, aunque siempre controlada. El conductor de este cambio es
Deng Xlao Ping, uno de los dirigentes marginados del Partido durante la Revolución Cultural y
rehabilitado posterion-nente. En 1978-1979, Deng impulsó una cierta liberalización política
conocida como "Primavera de Pekín" y permitió una crítica moderada al maoísmo. Sin embargo, el
régimen chino todavía se caracteriza por la falta de libertad política.


















A fines del siglo XIX, luego de la guerra chino-japonesa[1], la isla se
transformó en colonia japonesa hasta finalizar la Segunda Guerra
Mundial. Luego de la derrota de Japón, Taiwán fue devuelta a la esfera
de influencia del gobierno nacionalista chino, presidido por Chiang. Pero
hacia 1949, luego del revés en la guerra civil china y mientras que en el
territorio continental se constituía la República Popular China bajo el
régimen comunista, Taiwán se convirtió en el refugio de Chiang y, de
esta manera, en el último bastión de la República Nacionalista de China.
Así, la política de Taiwán estaría marcada, desde entonces, por dos
cuestiones fundamentales: la diversidad de su población (minorías
aborígenes, taiwaneses y nacionalistas emigrados) y su relación con la
China Popular que reclamaba la soberanía sobre la isla.
La población estaba constituida en tres grupos: una pequeña minoría
aborigen, procedente de Malasia y la Polinesia; la mayoría taiwanesa,
llegada a la isla entre los siglos XIII y XVII (conformaba el 80% de la
población total); y los nacionalistas llegados del continente en 1949.
Al principio, Chiang estaba decidido a lanzarse a la reconquista de la
China continental. Sin embargo, dos elementos provocaron el
debilitamiento de su posición en los años setenta: por un lado, el
acercamiento diplomático de RPC con los Estados Unidos, y
posteriormente, el reconocimiento de la Organización de las Naciones
Unidas a ésta, como único representante legítimo. Estas cuestiones
disuadieron a Chiang de su propósito; y así comenzó a centrar su política
en la prosperidad del territorio: impulsó el desarrollo, convirtió a la isla en
un centro exportador de alta tecnología, floreciente y bien organizado.
Además, inició una serie de reformas políticas abriendo paso a otros
partidos políticos y convocando a elecciones en 1980 y 1983. Quien lo
sucedió fue el taiwanés, Lee. Durante su presidencia, Lee estableció un
sistema bipartidista y en 1994, el Partido Democrático Progresista,
partido de la oposición, ganó con una aplastante victoria las elecciones
locales.
A comienzos de los noventa se aplicó una serie de enmiendas
constitucionales que lograron trabar las pretensiones de soberanía de la
China Popular sobre la isla. Las elecciones presidenciales de 1996
fueron ganadas por Lee y hacia finales del siglo, Taiwán parecía haber
ganado en estabilidad y confianza; sin embargo el creciente nacionalismo
chino, exacerbado tras las adquisiciones de Macao y Hong-Kong, hacía
de la isla la única zona china que no estaba sometida a la autoridad de la
China comunista.
Hoy por hoy, el gobierno chino afirma que Taiwán forma parte de la
RPC y que es un territorio sagrado e inseparable. El primer ministro
taiwanés, Su Tseng-chang considera “inaceptable para nuestro país que
nos definan como parte de la RPC. Nosotros no formamos parte de su
gobierno, no estamos sujetos a la RCP”[2]. Estas declaraciones fueron
hechas el 6 de marzo de 2006, luego de que China revelara en el
Congreso Nacional el anteproyecto para fomentar la economía y el
desarrollo social, donde se tiene en cuenta a la isla como parte de la
República.
Por su parte, la vicepresidente de Taiwán, Annette Lu, el pasado
viernes 8 de diciembre denunció la falta de libertad política y de
expresión que hay en China. También instó a Pekín para que se adopte
una nueva política y que desista de la amenaza militar y de la
marginación diplomática de Taiwán en el ámbito internacional.
“La actual actitud de China crea resentimiento en el pueblo y hace
más difícil el acercamiento”, afirmó la vicepresidente[3] en la entrevista
realizada en el Palacio Presidencial. Y continuó diciendo: “China y
Taiwán son parientes y vecinos, no existe razón para el antagonismo.
Taiwán ha contribuido mucho al desarrollo chino con sus inversionistas y
China debería estar agradecida”.
Taiwán quiere ser reconocido como país soberano y China le sigue
negando ese beneficio. Este continuo conflicto constituye “uno de los
equilibrios más delicados del planeta”[4]. Lo que pasa en esa zona del
Pacífico, afecta las relaciones entre Beijing y Washington y al triángulo
que forman con Tokio. Como se ve, no es simplemente, un problema
histórico-político el que tienen para resolver.