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Fedro: Fábulas.

José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Selección de textos para la Prueba de Acceso a la
Universidad de Extremadura.
La fábula aparece en la literatura griega y de ella, como otros géneros, pasa a la
latina. En su origen se opone a la epopeya: en ésta hablan y actúan grandes hombres,
héroes y dioses, representando los aspectos más nobles de la humanidad; en aquélla,
animales que simbolizan actitudes o costumbres humanas de la vida corriente. Por su
referencia a las costumbres la fábula está emparentada con el epigrama y la sátira,
aunque cada género adopta una postura peculiar ante los vicios y virtudes de los
hombres. La fábula en concreto se caracteriza por la ficción que la traslada a un mundo
en que plantas y animales hablaban y así eran personajes adecuados para representar la
humanidad.
Si la epopeya se vincula al mundo de la aristocracia, la fábula es el medio de
expresión propio de los estratos más humildes y desheredados de la sociedad: Esopo y
Fedro, representantes del género en Grecia y Roma, nos son conocidos como esclavos.
Y en manos del pueblo humilde se convertía en instrumento reivindicativo y medio de
expresión de lo que no podía decirse de modo más claro y directo.
Entre los griegos los relatos de animales hacen su aparición muy pronto. El
ejemplo más antiguo es la fábula del azor y el ruiseñor de Trabajos y días de Hesíodo, y
otros semejantes se encuentran en Arquíloco y Semónides.
Ahora contaré una fábula a los reyes, aunque sean sabios.
Así habló u halcón a un ruiseñor de variopinto cuello mientras le llevaba muy alto,
entre las nubes, atrapado con sus garras. Éste gemía lastimosamente, ensartado entre
las corvas uñas y aquél en tono de superioridad le dirigió estas palabras.
"¡Infeliz! ¿Por qué chillas? Ahora te tiene en su poder uno mucho más poderoso. Irás a
donde yo te lleve por muy cantor que seas y me servirás de comida si quiero o te dejaré
libre. ¡Loco es el que quiere ponerse a la altura de los más fuertes! Se ve privado de la
victoria y además de sufrir vejaciones, es maltratado".
Así dijo el halcón de rápido vuelo, ave de amplias alas.
Hesíodo: Trabajos y días 202- 13

Cierta fábula hay que así cuenta:
que una vez la zorra y el águila trabaron amistad
como vecinas.
Arquíloco 89 D
Tales narraciones probablemente no se deben a la imaginación del poeta, sino
que se remiten a un patrimonio de fábulas populares acumulado desde muy antiguo y
que en su tiempo debía de ser ya muy abundante. Es posible que en buena parte tuvieran
origen oriental (India, Mesopotamia, Asia Menor...), aunque tampoco hay que excluir la
participación de los griegos en su creación.
Tanto por la tendencia oriental a agrupar fábulas y narraciones en torno a la vida
de un hombre como por el espíritu sistematizador de los griegos, que buscaban un
fundador para cada género literario, surge en el siglo VI a.C. la vida novelada de Esopo,
en la que el núcleo histórico apenas resulta perceptible en medio de las leyendas y
fantasías que lo adornan. El fundador de la fábula se presenta como esclavo frigio: su
vida llena de aventuras y correrías, termina en Delfos, y su muerte es vengada por
Apolo. Así las fábulas griegas de animales quedan referidas a Esopo y se denominan
"fábulas esópicas". En la antigüedad griega se formaron luego colecciones de fábulas.

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Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

La más antigua de las que se conocen es la atribuida a Demetrio Falereo; pero las que
han llegado hasta nosotros datan de épocas más tardías.
En la literatura latina la fábula se afirma como género gracias a Fedro, escritor
del siglo I d.C., aunque se encuentran muestras esporádicas muy anteriores desde el
apólogo del labrador y la alondra de las Saturae de Ennio.
Lo que se sabe de su vida procede de su obra, y en particular de los prólogos y
epílogos de los cincos libros de sus Fabulae Aesopiae. Por ellos sabemos que había
nacido en Macedonia hacia el año 15 a.C. y que muy joven había venido a Roma como
esclavo de Augusto, que más tarde le concedió la libertad. Los dos primeros libros de
sus fábulas aparecieron en el principado de Tiberio; el III en el de Calígula; y siguieron
otros dos, IV y V, antes de su muerte, que pudo tener lugar en tiempos de Claudio o tal
vez de Nerón.
En el prólogo del libro III (aunque algunos editores pasan estos versos al epílogo
del II) habla de dificultades que sus fábulas anteriores le habían ocasionado, concretadas
en la enemistad y las persecuciones de Sejano. Este libro aparece dedicado a Éutico,
auriga del "equipo de los verdes", favorito de Calígula; los siguientes a Particulón,
hombre de letras, y a Fileto, por lo demás desconocido. El libro II, si se admiten ciertas
lecturas, podría estar dedicado a un tal Ilio.
Claramente aparecen en estos prólogos y epílogos las ideas de Fedro acerca de
sus fábulas y de su propia actividad literaria. Con frecuencia nombra a Esopo y se
remite a él: con ello busca el prestigio del fundador del género para su obra; pero sus
fábulas son "esópicas", y sólo en pequeña medida proceden de Esopo. Fedro, esclavo
como aquél, y luego liberto, insiste en el valor reivindicativo de la fábula en manos de
los humildes. A la ficción sobre plantas y animales con finalidad hilarizante y
moralizadora añade la versificación y las aspiraciones literarias. En el primero de estos
aspectos, quiere atacar a los vicios, pero no a las personas. En el segundo, relaciona su
vocación literaria, que le lleva a afirmarse como el primer representante de la fábula en
la literatura romana, con su cuna próxima al monte Pierio y a la patria de Lino y Orfeo.
Por lo demás, no aspira al aplauso de los ignorantes, y antepone la utilidad práctica a la
altura literaria. Entre las cualidades de su estilo se gloría sobre todo de su concisión. Sus
quejas de la envidia contienen resonancias tanto de su actitud moralizante como de las
circunstancias de su vida literaria.
Pero la obra de Fedro la conocemos directamente: 103 fábulas integran los cinco
libros que han llegado hasta nosotros por transmisión directa; y a ellas ha de añadirse
probablemente las 22 que proceden de la Appendix Perottina (de Nicolás Perotti, siglo
XV). Las fábulas de la transmisión directa constan de dos elementos: un relato ejemplar,
generalmente de animales, y una moraleja, que puede proceder o seguir de aquél. Pero
no todos los relatos son fábulas de animales; conforme se avanza en la lectura se hacen
más frecuentes la anécdotas relativas a personas. La moraleja fluye a veces de la
narración de un modo natural y adecuado; otras, en cambio, peca de generalización. A
través de la colección de fábulas van desfilando los animales conocidos, tanto
domésticos como salvajes, simbolizando siempre las virtudes o vicios de los hombres.
Las fábulas de la Appendix Pereottina carecen de moraleja.
En el estilo de Fedro destaca su corrección y la concisión de que él se mostraba
orgulloso. Tal brevedad produce en ocasiones la impresión de sencillez y elegancia;
pero otras veces se confunde con el esquematismo y la sequedad, que tiene su reflejo en
la falta de matización y de profundización en las conductas humanas. Para comprender
lo que estas indicaciones pueden significar nada mejor que compara la fábula 13 de la
colección perottina con el cuento de la "viuda de Éfeso" del satiricón (111-112) de
Petronio, pues ambos relatos tienen el mismo argumento.

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Fedro: Fábulas.
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XV. [Vidua et miles]
Quanta sit inconstantia et libido mulierum
Per aliquot annos quaedam dilectum uirum
amisit et sarchphago corpus condidit;
a quo reuelli nullo cum posset modo
et in sepulchro lugens uitam degeret,
claram assecuta est famam castae coniugis.
Interea fanum qui compilarant Iouis,
cruci suffixi luerunt poenas numini.
Horum reliquias ne quis posset tollere,
custodes dantur milites cadauerum,
monumentum iuxta, mulier quo se incluserat.
Aliquando sitiens unus de custodibus
aquam rogauit media nocte ancillulam,
quae forte dominae tunc adsistebat suae
dormitum eunti; namque lucubrauerat
et usque in serum uigilias perduxerat.
Paulum reclusis foribus miles prospicit,
uidetque egregiam facie pulchra feminam.
Correptus animus ilico succenditur
oriturque sensim ut impotentis cupiditas.
sollers acumen mille causas inuenit,
per quas uidere posset uiduam saepius.
Cotidiana capta consuetudine
paulatim facta est aduenae submissior,
mox artior reuinxit animum copula.
Hic dum consumit noctes custos diligens,
desideratum est corpus ex una cruce.
Turbatus miles factum exponit mulieri.
At sancta mulier "Non est quod timeas" ait,
uirique corpus tradit figendum cruci,
ne subeat ille poenas neglegentiae.
Sic turpitudo laudis obsedit locum.

[CXI] "Matrona quaedam Ephesi tam notae erat pudicitiae, ut vicinarum quoque
gentium feminas ad spectaculum sui evocaret. Haec ergo cum virum extulisset, non
contenta vulgari more funus passis prosequi crinibus aut nudatum pectus in conspectu
frequentiae plangere, in conditorium etiam prosecuta est defunctum, positumque in
hypogaeo Graeco more corpus custodire ac flere totis noctibus diebusque coepit. Sic
adflictantem se ac mortem inedia persequentem non parentes potuerunt abducere, non
propinqui; magistratus ultimo repulsi abierunt, complorataque singularis exempli
femina ab omnibus quintum iam diem sine alimento trahebat. Adsidebat aegrae
fidissima ancilla, simulque et lacrimas commodabat lugenti, et quotienscumque
defecerat positum in monumento lumen renovabat. "Una igitur in tota civitate fabula
erat: solum illud adfulsisse verum pudicitiae amorisque exemplum omnis ordinis
homines confitebantur, cum interim imperator provinciae latrones iussit crucibus affigi
secundum illam casulam, in qua recens cadaver matrona deflebat. "Proxima ergo nocte,
cum miles, qui cruces asservabat, ne quis ad sepulturam corpus detraheret, notasset sibi
lumen inter monumenta clarius fulgens et gemitum lugentis audisset, vitio gentis

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Fedro: Fábulas.
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humanae concupiit scire quis aut quid faceret. Descendit igitur in conditorium, visaque
pulcherrima muliere, primo quasi quodam monstro infernisque imaginibus turbatus
substitit; deinde ut et corpus iacentis conspexit et lacrimas consideravit faciemque
unguibus sectam, ratus (scilicet id quod erat) desiderium extincti non posse feminam
pati, attulit in monumentum cenulam suam, coepitque hortari lugentem ne perseveraret
in dolore supervacuo, ac nihil profuturo gemitu pectus diduceret: 'omnium eumdem esse
exitum et idem domicilium' et cetera quibus exulceratae mentes ad sanitatem
revocantur. "At illa ignota consolatione percussa laceravit vehementius pectus,
ruptosque crines super corpus iacentis imposuit. Non recessit tamen miles, sed eadem
exhortatione temptavit dare mulierculae cibum, donec ancilla, vini odore corrupta,
primum ipsa porrexit ad humanitatem invitantis victam manum, deinde retecta potione
et cibo expugnare dominae pertinaciam coepit et: 'Quid proderit, inquit, hoc tibi, si
soluta inedia fueris, si te vivam sepelieris, si antequam fata poscant indemnatum
spiritum effuderis? Id cinerem aut manes credis sentire sepultos? Vis tu reviviscere! Vis
discusso muliebri errore! Quam diu licuerit, lucis commodis frui! Ipsum te iacentis
corpus admonere debet ut vivas.' "Nemo invitus audit, cum cogitur aut cibum sumere
aut vivere. Itaque mulier aliquot dierum abstinentia sicca passa est frangi pertinaciam
suam, nec minus avide replevit se cibo quam ancilla, quae prior victa est.
[CXII] "Ceterum, scitis quid plerumque soleat temptare humanam satietatem. Quibus
blanditiis impetraverat miles ut matrona vellet vivere, iisdem etiam pudicitiam eius
aggressus est. Nec deformis aut infacundus iuvenis castae videbatur, conciliante gratiam
ancilla ac subinde dicente:
'Placitone etiam pugnabis amori?'
"Quid diutius moror? Jacuerunt ergo una non tantum illa nocte, qua nuptias fecerunt,
sed postero etiam ac tertio die, praeclusis videlicet conditorii foribus, ut quisquis ex
notis ignotisque ad monumentum venisset, putasset expirasse super corpus viri
pudicissimam uxorem."Ceterum, delectatus miles et forma mulieris et secreto, quicquid
boni per facultates poterat coemebat et, prima statim nocte, in monumentum ferebat.
Itaque unius cruciarii parentes ut viderunt laxatam custodiam, detraxere nocte
pendentem supremoque mandaverunt officio. At miles circumscriptus dum desidet, ut
postero die vidit unam sine cadavere crucem, veritus supplicium, mulieri quid accidisset
exponit: 'nec se expectaturum iudicis sententiam, sed gladio ius dicturum ignaviae suae.
Commodaret ergo illa perituro locum, et fatale conditorium familiari ac viro faceret.'
Mulier non minus misericors quam pudica: 'Ne istud, inquit, dii sinant, ut eodem
tempore duorum mihi carissimorum hominum duo funera spectem. Malo mortuum
impendere quam vivum occidere.' Secundum hanc orationem iubet ex arca corpus mariti
sui tolli atque illi, quae vacabat, cruci affigi. "Usus est miles ingenio prudentissimae
feminae, posteroque die populus miratus est qua ratione mortuus isset in crucem."
Petronio: Satiricón 111-112

El verso que emplea Fedro en sus fábulas es el senario yámbico, semejante en
sus características al que había empleado Plauto y Terencio.
Las fábulas de Fedro pudieron tener éxito entre las gentes humildes, que se
encontraban más próximos a este tipo de expresión. En cambio, los escritores más
famosos de su época o de su siglo apenas dan señales de conocerlo: así Séneca lo pasa
por alto en su Consolatio ad Polybium, del año 41, al tocar el tema de la fábula esópica;
y su proceder tiene decenio más tarde un eco en Quintiliano, que en su Institutio trata
dos veces del mismo asunto ignorando a este autor. El primero que lo nombra es
Marcial aludiendo a las "bromas del granuja de Fedro" improbi iocos Phaedri (III, 20,
5).

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Fedro: Fábulas.
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A pesar de que se mantiene en los límites propios de la modestia del género, y a pesar
de sus propios defectos, tuvo Fedro el mérito de introducir la fábula esópica como
género en la literatura latina. Al hacerlo consiguió, a través de sus imitadores, aunque
lejanos y tardíos, la inmortalidad a la que aspiraba.
El primero en imitarlo fue Aviano, autor de finales del siglo IV, que compuso
una colección de 42 fábulas en dísticos elegíacos, añadiendo a los argumentos tomados
de Fedro otros que procedían de Babrio, versificador griego de fábulas esópicas de
finales del siglo II d.C. Frente a la simplicidad de Fedro, Aviano resulta prolijo y
cargado de pretensiones estilísticas.
Otra colección de fábulas de finales de la antigüedad latina es la titulada Rómulo
o Fábulas de Rómulo. Se formó en los años 350-500. La fábulas están redactadas en
prosa y proceden de distintas fuentes: Fedro, un Aesopus latinus independiente de
Fedro, y un Pseudo-Dositeo.
Tanto Aviano como las Fábulas de Rómulo constituyeron la base de numerosas
colecciones de fábulas de la Edad Media. Baste mencionar las tituladas Aesopus de
Walter Ánglico, Novus Aesopus de Alejandro Neckam y Novus Avianus de Astense
Poeta (tres colecciones distintas con el mismo título), todas ellas del siglo XII.

Phaedri Augusti Liberti Fabulae
Liber Primus

Prologo
Aesopus auctor1 quam2 materiam repperit,
hanc ego polivi versibus senariis3.
Duplex libelli dos4 est: quod risum movet
et quod prudenti vitam consilio monet5.
Calumniari6 siquis autem voluerit,
quod7 arbores loquantur, non tantum ferae,
fictis locari nos8 meminerit fabulis.

I. Lupus et Agnus
(Malefacere qui vult, nusquam non causam invenit)
Ad rivum eundem lupus et agnus venerant,
siti compulsi9. Superior10 stabat lupus,
longeque inferior11 agnus. Tunc fauce12 improba

1
Auctor, no significa aquí "autor", sino "inventor".
2
Quam su antecedente es hanc materiam, cuando el antecedente es un demostrativo, suele posponerse en
latín a la oración de relativo.
3
Senariis, verso yámbico de seis pies, el senario yámbico e sun verso compuesto por seis pies yambos
con posible resolución de la larga de los pies impares, aunque con gran libertad, llegando a ser puro sólo
el sexto pie. El hipérbaton de estos dos primeros versos es acusado: ego polivi hanc materiam quam
auctor Aesopus repperit.
4
Dos, dotis: "utilidad, provecho".
5
Quod risum movet et quod prudenti vitam consilio monet, quod... quod, explicativo, “el hecho de que”.
6
Verbo deponente: “molestarse”.
7
Quod arbores loquantur, quod causal.
8
Fictis iocari nos… fabulis. Proposición completiva de infinitivo con sujeto en acusativo. Depende de
meminerit.
9
Este participio plural concuerda con dos substantivos en singular: lupus et agnus.
10
Superior: "situado más arriba", con relación al curso del río, se puede traducir por un simple adverbio.
11
Inferior "y mucho más abajo".

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latro13 incitatus iurgii causam intulit;
'Cur' inquit 'turbulentam fecisti mihi
aquam bibenti?' Laniger contra14 timens
'Qui15 possum, quaeso, facere quod quereris, lupe?
A te decurrit ad meos haustus16 liquor'.
Repulsus17 ille veritatis viribus
'Ante hos sex menses male' ait 'dixisti18 mihi'.
Respondit agnus 'Equidem natus non eram'.
'Pater hercle tuus' ille inquit 'male dixit mihi';
atque ita correptum19 lacerat iniusta nece.
Haec propter illos scripta est homines fabula
qui fictis20 causis21 innocentes opprimunt.

IV. Canis per Fluvium Carnem Ferens
(Avidum sua saepe deludit aviditas)
Amittit merito22 proprium qui alienum adpetit.
Canis, per fluvium carnem cum ferret, natans23
lympharum24 in speculo vidit simulacrum suum25,
aliamque praedam ab altero26 ferri27 putans
eripere voluit28; verum decepta aviditas29
et quem tenebat ore dimisit cibum,
nec30 quem petebat adeo potuit tangere31.

V. Vacca et Capella, Ovis et Leo32
(Potentiores societatem fuge)
Numquam est fidelis33 cum potente societas.
Testatur haec fabella propositum meum.
Vacca et capella et patiens34 ovis iniuriae

12
Fauce: "garganta", usado metafóricamente por "hambre, gula". Fauce improba: metonimia.
13
Latro al igual que laniger son metonimias: una cualidad por el término real; “el lobo” y “el cordero”,
respectivamente.
14
Contra (haec) "por el contrario".
15
Qui, adverbio: quo modo.
16
Metonimia: lo que se produce por el lugar donde se produce.
17
Repulsus, participio de repello, compuesto de re y pello.
18
Male dixisti, ait: male dicere alicui: "murmurar de alguien".
19
Correptum, participio de corripio, se sobreentiende agnum.
20
Fictis participio de fingo.
21
Causis: "pretextos".
22
Merito, adverbio "justamente".
23
Canis... cum ferret natans: "un perro que llevaba un trozo de carne mientras nadaba por el río". Natans
es un complemento predicativo de ferret y referido a canis con quien concierta en género, número y caso.
24
Lympharum "de las linfas", esto "de las aguas". Poético por aquarum, metáfora.
25
Simulacrum suum: "su propia imagen".
26
Ab altero (cane).
27
Aliam… ferri.., proposición completiva de infinitivo con sujeto en acusativo.
28
Eripere voluit se sobreentiende "la presa".
29
Verum decepta (est) aviditas "pero la codicia fue engañada", eso es "engañado el perro por su codicia".
Metonimia: la cualidad por el sujeto real.
30
Como nec es igual a et non, tenemos aquí una correlción: et...nec ... adeo "no sólo...ni siquiera".
31
Tangere se sobreentiende cibum.
32
Es un error biológoco, pues se trata de tres animales hervíboros domésticos.
33
Fidelis: segura".

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Fedro: Fábulas.
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socii fuere cum leone in saltibus.
Hi cum cepissent35 cervum vasti corporis,
sic est locutus partibus factis36 leo:
'Ego primam tollo; nominor quoniam leo;
secundam, quia sum fortis, tribuetis mihi37;
tum, quia plus valeo, me sequetur tertia38;
malo adficietur39 si quis quartam tetigerit'.
Sic totam praedam sola improbitas40 abstulit.

VI. Ranae ad Solem
Vicini furis celebres vidit nuptias41
Aesopus, et continuo42 narrare incipit:
Uxorem quondam Sol cum vellet ducere43,
clamorem ranae sustulere44 ad sidera.
Convicio permotus quaerit Iuppiter
causam querellae. Quaedam tum stagni incola45
'Nunc' inquit 'omnes unus exurit lacus46,
cogitque miseras arida sede emori47.
Quidnam futurum est48 si crearit49 liberos?'

VII. Vulpis ad Personam Tragicam50
Personam tragicam forte vulpes viderat;
quam postquam huc illuc semel atque iterum verterat,
'O quanta species'51 inquit 'cerebrum non habet!'
Hoc illis dictum est quibus honorem et gloriam
Fortuna tribuit, sensum communem abstulit.

VIII. Lupus et Gruis52

34
Patiens, rige genitivo. Participio concertado, tiene valor de calificativo de ovis.
35
Cum más pretétrito pluscuamperfecto de subjuntivo, traducir por gerundio compuesto.
36
Proposición de participio absoluto.
37
'Ego primam tollo nomine hoc quia rex cluo; secundam, quia sum consors, tribuetis mihi, en otras
ediciones ego primam tollo, nominor quia rex, mea est; secundam, quia sum socius tribuetis mihi, "yo
tomo la primera, es mía porque me llamo rey; me daréis la segunda porque soy vuestro socio".
38
Me sequetur tertia: "la tercera me seguirá", o sea: "me llevaré la tercera".
39
Malo adficietur: "lo pasará mal", "será castigado con dureza"; literalmente “será afectado por el daño”.
40
Metonimia: cualidad por el personaje real, “la maldad” por “el malvado león”.
41
Vicini furis celebres vidit nuptias, en otras ediciones: vicinis furis celebres vidit nuptias, "Esopo vio las
bodas de un ladrón, concurridas por los vecinos".
42
et continuo "y en seguida".
43
Uxorem ... ducere "casarse, tomar esposa".
44
-ere por –erunt.
45
Quaedam tum stagni incola "un habitante del estanque", esto es "una rana", circumloquio o perífrasis
nominal.
46
'Nunc' inquit 'omnes unus exurit lacus, ordénese así: Unus (sol) nunc exurit omnes lacus, omnes
determinante indefinido de lacus.
47
cogitque miseras arida sede emori "y obliga a (nosotros) miserables a morir en la árida morada".
48
Futurum est: perifrástica activa.
49
Quidnam "qué sucedería", crearit, esto es creaverit.
50
Personam tragicam: "máscara de tragedia", los actores de teatro llevaban máscaras que los identificaba,
a una de estas es a la que se refiere. También se les puede identificar con un personaje.
51
Metonimia: quanta species: “qué cabeza tan hermosa”. Literalmente: “cuánta hermosura”.
52
Gru-is, -is = grus, -is.

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Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Qui pretium53 meriti54 ab improbis desiderat,
bis peccat: primum quoniam indignos adiuvat,
impune abire deinde quia iam non potest.
Os devoratum fauce cum haereret lupi,
magno dolore victus55 coepit singulos56
inlicere pretio ut57 illud extraherent malum58.
Tandem persuasa est iureiurando gruis,
gulaeque credens colli longitudinem59
periculosam fecit medicinam lupo.
Pro quo cum pactum flagitaret praemium,
'Ingrata es' inquit 'ore quae nostro60 caput
incolume abstuleris: en mercedem postulas'.

IX. Passer ad Leporem Consiliator
(Ne insultes miseris)
Sibi non cavere et aliis consilium dare
stultum esse paucis ostendamus versibus.
Oppressum ab aquila, fletus et dantem graves,
leporem obiurgabat passer 'Ubi pernicitas
nota' inquit 'illa est? Quid ita cessarunt pedes?'
Dum loquitur, ipsum accipiter necopinum rapit
questuque vano clamitantem interficit.
Lepus semianimus 'Mortis en solacium:
qui modo securus nostra inridebas mala,
simili querella fata deploras tua'.

XII. Cervus ad Fontem
(Utilissimum saepe, quod contemnitur)61
Laudatis62 utiliora quae contempseris,
saepe inveniri haec asserit narratio est63.
Ad fontem cervus, cum bibisset, restitit64,
et in liquore65 vidit effigiem suam.

53
Preti-um, -i, “recompensa”.
54
Merit-um, -i, “favor”.
55
Elipsis, se sobreentiende is, es decir, “el lobo”. Victus, “aquejado, sobrecogido, angustiado”…
56
Singulos, “a los que pasaban”; literalmente: “uno a uno”.
57
Conjunción con valor final.
58
Metonimia: el efecto por la causa: “el hueso”; literalmente: “el daño, el mal”; malum, adjetivo
sustantivado.
59
Metonimia: “(su) largo cuello”; literalmente “la longitud de (su) cuello”, complemento directo de
credens.
60
Plural por singular.
61
Este verso (introducción moral) es una oración nominal (carece de verbo). Se sobreentiende,
generalmente, el verbo sum.
62
Laudatis, participio neutro sustantivado, 2º término de comparación: “que las cosas (que han sido)
elogiadas”.
63
Laudatis utiliora quae contempseris, saepe inveniri testis haec narratio est, ordénese así: Haec
narratio est testis saepe inveniri (ea) quae contempseris, (esse) utiliora laudatis, "Esta narración es
testigo que muchas veces encuentras que las cosas que se desprecian, son más útiles que las cosas que se
alaban". Saepe inveniri testis haec narratio est, en otras ediciones saepe inveniri haec asserit narratio
64
Restitit, "se detuvo".
65
In liquore, "en el agua".

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Fedro: Fábulas.
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Ibi dum ramosa mirans laudat cornua66
crurumque nimiam tenuitatem vituperat,
venantum67 subito vocibus conterritus,
per campum fugere coepit, et cursu levi68
canes elusit. Silva tum excepit ferum69;
in qua retentis impeditus cornibus70
lacerari coepit morsibus saevis canum.
Tum moriens edidisse vocem71 hanc dicitur72:
'O me infelicem73, qui nunc demum intellego,
utilia mihi quam fuerint quae despexeram74,
et, quae laudaram, quantum luctus habuerint'75.

XIII. Vulpis et Corvus
(Laudatore nihil insidiosus)
Quae se laudari gaudent verbis subdolis,
sera dant poenas turpi paenitentia76.
Cum de fenestra corvus raptum caseum
comesse77 vellet, celsa residens arbore,
vulpes hunc invidit, deinde sic coepit loqui78:
'O qui79 tuarum, corve, pinnarum est nitor!
Quantum dedecoris80 corpore et vultu geris!
Si vocem haberes, nulla prior ales foret'.
At ille, dum etiam vocem vult ostendere,
emisit ore caseum; quem celeriter
dolosa vulpes avidis rapuit dentibus.
Tum demum ingemuit corvi deceptus stupor81.
Hac re probatur quantum ingenium valet82;
virtute semper praevalet sapientia.

66
Ramosa ... cornua, "sus ramosos cuernos".
67
Venantum, esto es venantium; genitivo de plural del participio de presente del verbo deponente venor,
sustantivado: “de unos cazadores”.
68
Cursu levi, "con carrera ligera / veloz / rápida".
69
Silva tum excepit ferum, "recibió la selva a la fiera / se refugió la fiera en la selva", ferus no significa
"fiero", sino "salvaje, no domesticado".
70
Retentis impeditus cornibus, "detenido por los cuernos aprisionados / habiéndosele enredado los
cuernos".
71
Vocem: “lamento”.
72
Completiva de infinitivo en construción personal o concertada.
73
O me infelicem, acusativo exclamativo, la exclamación de dolor se construye en latín con acusativo.
74
Utilia mihi quam fuerint quae despexeram, ordénese así: quam utilia fuerint (ea) quae despexeram;
interrogativa indirecta. El relativo quae, es acusativo plural neutro.
75
Et, quae laudaram, quantum luctus habuerint, ordénese así: et quantum luctus (cuanto de llanto)
habuerint (ea) quae lauda(ve)ram. Luctus, genitivo partitivo.
76
Serae dant poenas turpi paenitentia, en otras ediciones fere dat poenas turpi paenitentia. Dare poenas:
"ser castigado", dare poenas turpes: "ser castigado afrentosamente".
77
Comesse, infinitivo de comedo.
78
Vulpes invidit, deinde sic coepit loqui, en otra ediciones blande por deinde.
79
Qui, es aquí adjetivo exclamativo con nitor.
80
Dedecoris, genitivo partitivo con quantum.
81
Corvi deceptus stupor, expresión abstracta por la concreta; como si dijera: corvus deceptus ac stupens.
Metonimia, la cualidad por el término real: “el estupor decepcionado del cuervo” en lugar de “el cuervo
decepcionado por el engaño”.
82
Hac re probatur quantum ingenium valet, en otras ediciones polleat por valet.

9
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

XVI. Ovis Cervus et Lupus
(Fideiussorem infidum cave)
Fraudator homines cum advocat sponsum improbos,
non rem expedire, sed malum augere expetit83.
Ovem rogabat cervus modium tritici84,
lupo sponsore85. At illa, praemetuens dolum,
'Rapere atque abire86 semper adsuevit lupus;
tu de conspectu fugere87 veloci impetu.
Ubi vos requiram, cum dies advenerit?88'

XVIII. Mulier Parturiens
Nemo libenter recolit qui laesit locum.
Instante partu mulier actis mensibus
humi iacebat, flebilis gemitus ciens.
Vir est hortatus, corpus lecto reciperet,
onus naturae melius quo deponeret89.
'Minime' inquit 'illo posse confido loco
malum finiri quo conceptum est initio'.

XX. Canes Famelici
(Stultitia plerumque exitio est)
Stultum consilium non modo effectu caret90,
sed ad perniciem quoque mortalis91 devocat.
Corium92 depressum93 in fluvio viderunt canes.
Id ut94 comesse extractum possent95 facilius96,
aquam coepere97 ebibere98: sed rupti prius99
periere quam quod petierant100 contingerent101.

83
non rem expedire, sed malum ordiri expetit, en otras ediciones sed nos induere expetit, o bien sed
malum augere expetit.
84
modium tritici: "un modio de trigo", el modio es una nedida de áridos, medía 8'75 litros.
85
Lupo sponsore: ablativo absoluto.
86
Rapere atque abire: "robar y después salir corriendo".
87
Fugere, depende de adsuevit.
88
Cum dies advenerit: "cuando llegue el día del vencimiento, cuando se termine el plazo".
89
“en el que liberaría mejor el peso de la naturaleza”, es decir, “donde mejor podría parir”.
90
Caret, los verbos que significan "carecer" rigen ablativo. Effectu caret: "no puede realizarse"
(literalmente: "carece de ejecución").
91
Mortalis, acusativo plural de la 3º declinación en –is.
92
Cori-um, -i, “trozo de cuero”.
93
Participio concertado, “hundido”.
94
Id ut = ut id.
95
Extractum possent cuando uno de los verbos indica una acción anterior a la de otro, se pone en
participio de pretérito. Extractum: "una vez sacado".
96
Adverbio en grado comparativo de superioridad.
97
3ª persona del plural del pretérito perfecto de indicativo, -erunt por –ere.
98
Aquam... ebibere: beber el agua hasta la última gota.
99
Prius… quam, “antes (de) que”. Otras veces aparecen unidas: priusquam.
100
Petierant, crasis por petiverant.
101
Rupti prius periere quam quod petierant contingerent: "murieron reventados antes de conseguir lo que
pretendían". Prius... quam: oración temporal de anterioridad. El empleo del subjuntivo se explica porque
el hecho expresado en la oración temporal no ha tenido lugar. Se acude entonces al subjuntivo para
expresar la potencialidad o irrealidad.

10
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

XXI. Leo Senex, Aper, Taurus et Asinus
(Miser vel ignavissimo cuique ludibrio est)
Quicumque amisit dignitatem pristinam,
ignavis etiam iocus est in casu gravi102.
Defectus annis103 et desertus viribus
leo cum iaceret spiritum extremum trahens,
aper fulmineis spumans venit dentibus,
et vindicavit ictu veterem iniuriam.
Infestis taurus mox confodit cornibus
hostile corpus. Asinus, ut vidit ferum
impune laedi104, calcibus frontem extudit.
At ille exspirans 'Fortis indigne tuli
mihi insultare105: Te, Naturae dedecus,
quod ferre certe cogor bis videor mori'106.

XXIV. Rana Rupta et Bos
(Potentes ne tentes aemulari)
Inops, potentem dum vult imitari, perit.
In prato quondam rana conspexit bovem,
et tacta invidia107 tantae magnitudinis
rugosam inflavit pellem. Tum natos suos
interrogavit an bove esset latior108.
Illi negarunt. Rursus intendit cutem
maiore nisu, et simili quaesivit modo,
quis109 maior esset. Illi dixerunt 'bovem'110.
Novissime111 indignata, dum vult validius112
inflare sese, rupto iacuit corpore.

XXV. Canes et Corcodilli
Consilia qui dant prava cautis hominibus
et perdunt operam113 et114 deridentur115 turpiter.
Canes currentes116 bibere in Nilo flumine,
a corcodillis ne rapiantur, traditum est117.

102
ignavis etiam iocus est in casu gravi, ordénese así: est iocus in casu hravi etiam ignavis "es juguete en
sus graves desgracias aun de los más despreciables".
103
Defectus annis, "consumido por los años".
104
ut vidit ... laedi, "luego que vio que el fiero (león) era herido impunemente".
105
Fortis ... insultare, ordénese así: indigne tuli fortis insultare mihi.
106
Te ... mori, ordénese así: bis videor mori quod cogor certe ferre te, deducus Naturae.
107
Ablativo, complemento agente del participio pasivo tacta.
108
An… latior y quis maior esset, proposiciones interrogativas indirectas.
109
Quis, sería más propio uter: "¿cuál de los dos?"
110
elipsis: bovem (esse latior).
111
Novissime: "por último", adverbio derivado de adjetivo, en grado superlativo.
112
Adverbio derivado de adjetivo, en grado comparativo de superioridad.
113
perdunt operam "pierden el tiempo / trabajan en vano".
114
Et… et, “no sólo… sino también”.
115
Derideo, “ridiculizar”.
116
Participio predicativo con función de complemento predicativo.
117
Canes currentes bibere in Nilo flumine, a corcodillis ne rapiantur, traditum est, ordénese así: traditum
est canes currentes bibere in flumine Nilo ne rapiantur a corcodillis; proposición subordinaa completiva

11
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Igitur cum currens bibere coepisset canis,
sic corcodillus118 'Quamlibet lambe otio119,
noli vereri'. At ille 'Facerem mehercules,
nisi esse scirem carnis te cupidum meae'120.

Liber Secundus
IV. Aquila Feles et Aper
(Vir dolosis seges est mali)
Aquila in sublimi quercu nidum fecerat;
feles, cavernam nancta in media, pepererat;
sus nemoris cultrix fetum ad imam posuerat.
tum fortuitum feles contubernium
fraude et scelesta sic evertit malitia.
ad nidum scandit volucris: 'Pernicies' ait
tibi paratur, forsan et miserae mihi.
nam, fodere terram quod vides cotidie
aprum insidiosum, quercum vult evertere,
ut nostram in plano facile progeniem opprimat.
terrore offuso et perturbatis sensibus
derepit ad cubile saetosae suis;
'Magno' inquit 'in periclo sunt nati tui.
nam, simul exieris pastum cum tenero grege,
aquila est parata rapere porcellos tibi'.
hunc quoque timore postquam complevit locum,
dolosa tuto condidit sese cavo:
inde evagata noctu suspenso pede,
ubi esca sese explevit et prolem suam,
pavorem simulans prospicit toto die.
ruinam metuens aquila ramis desidet:
aper rapinam vitans non prodit foras.
quid multa? inedia sunt consumpti cum suis,
felisque catulis largam praebuerat dapem.
Quantum homo bilinguis saepe concinnet mali,
documentum habere hinc stulta credulitas potest.

VI. Aquila et Cornix
(Potentiam malitia adiutam, quis effugiat?)
Contra potentes nemo est munitus satis;
si vero accessit consiliator maleficus,
vis et nequitia quicquid oppugnant, ruit.
Aquila in sublime sustulit testudinem:
quae cum abdidisset cornea corpus domo,
nec ullo pacto laedi posset condita,
venit per auras cornix, et propter volans

de infinitivo ... bibere....
118
sic corcodillus (ait).
119
otio, "con paz / con tranquilidad".
120
nisi esse scirem carnis te cupidum meae, ordénese así: nisi scirem te esse cupidum carnis meae;
hipérbaton.

12
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

'Opimam sane praedam rapuisti unguibus;
sed, nisi monstraro quid sit faciendum tibi,
gravi nequiquam te lassabit pondere.'
promissa parte suadet ut scopulum super
altis ab astris duram inlidat corticem,
qua comminuta facile vescatur cibo.
inducta vafris aquila monitis paruit,
simul et magistrae large divisit dapem.
sic tuta quae Naturae fuerat munere,
impar duabus, occidit tristi nece.

VII. Muli Duo et Latrones
(Plura timenda divitibus)
(Pluri inops servo divite121 felicior)
Muli gravati sarcinis ibant duo:
unus ferebat fiscos122 cum pecunia,
alter tumentis123 multo saccos hordeo.
ille onere124 dives celsa cervice eminet,
clarumque125 collo iactans tintinabulum;
comes quieto sequitur et placido gradu.
subito latrones ex insidiis126 advolant127,
interque128 caedem ferro129 ditem sauciant:
diripiunt nummos, neglegunt vile hordeum.
spoliatus130 igitur casus cum fleret suos,
'Equidem' inquit alter 'me contemptum gaudeo131;
nam nil132 amisi, nec sum laesus vulnere'.
Hoc argumento tuta est hominum tenuitas,133
magnae periclo134 sunt opes obnoxiae.

Liber Tertius
IV. Lanius et Simius
Pendere ad lanium quidam uidit simium
inter relicuas merces atque obsonia;
quaesiuit quidnam saperet. Tum lanius iocans
"Quale" inquit "caput est, talis praestatur sapor135."

121
Servo divite, ablativo 2º término de comparación).
122
Fiscos, era un cesto para transportar dinero; de aquí que nosotros llamemos "fisco" al tesoro público.
123
Acusativo plural de la 3ª declinación: -is, en lugar de –es.
124
Ablativo, complemento del adjetivo dives: “rico por la carga (que llevaba)”.
125
Clarumque: "sonoro".
126
Ex insidiis, “desde lugares ocultos”.
127
Advolant, “se presentan”.
128
Preposición de acusativo, “y en medio de…”.
129
Metonimia, ferro, “con la espada”, la materia por el objeto”.
130
Elípsis, se sobreentiende mulus, “el mulo que fue robado”.
131
Gaudeo me contemptum (esse), elipsis, infinitivo de pretérito pasivo.
132
Nil por nihil.
133
Hominum tenuitas, expresión abstracta por la concreta; equivale a homines tenues; metonimia, la
cualidad por el personaje real, “los hombres pobres”.
134
Periclo por periculo, síncopa vocálica.

13
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Ridicule magis hoc dictum quam uere aestimo;
quando et formosos saepe inueni pessimos,
ita turpi facie multos cognoui optimos.

V. Aesopus et Petulans
(Erit, ubi poenas det procax audacia)
Successus ad perniciem multos deuocat.
Aesopo quidam petulans lapidem impegerat.
"Tanto" inquit "melior!" Assem deinde illi dedit
sic prosecutus: "Plus non habeo mehercule,
sed unde accipere possis monstrabo tibi.
Venit ecce diues et potens; huic similiter
impinge lapidem, et dignum accipies praemium."
Persuasus ille fecit quod monitus fuit,
sed spes fefellit impudentem audaciam136;
comprensus namque poenas persoluit137 cruce.

VI. Musca et Mula
Musca in temone sedit et mulam increpans
"Quam tarde es" inquit "non uis citius progredi?
Vide ne dolone collum conpungam tibi."
Respondit illa: "Verbis non moueor tuis;
sed istum timeo, sella qui prima sedens
tergum flagello temperat lento meum,
et ora frenis continet spumantibus.
quapropter aufer friuolam insolentiam;
ubi non tricandum est ultro currendum scio."
Haec derideri fabula merito potest
qui sine uirtute uanas exercet minas.

VII. Lupus ad Canem
(Liber inops servo divite felicior)
Quam dulcis sit libertas breuiter proloquar.
Cani perpasto macie confectus lupus
forte occurrit; dein, salutates inuicem
ut restiterunt," Vnde sic, quaeso, nites?
Aut quo cibo fecisti tantum corporis?
Ego, qui sum longe fortior, pereo fame."
Canis simpliciter: "Eadem est condicio tibi,
praestare domino si par officium potes."
"Quod?" inquit ille. "Custos ut sis liminis,
a furibus tuearis et noctu domum."
"Ego uero sum paratus: nunc patior niues

135
Pero nos quedamos sin saber si el carnicero creía que era fea o hermosa la cabeza del mono. Es de
suponer que hermosa, porque, si no, hacía mala popaganda de su mercancía, a pesar de que por el
epitimio parece deducirse que fea.
136
Impudentem audaciam, expresión abstracta por la concreta; equivale a hominem audacem et
impudentem.
137
Poenas persolvere: "pagar su culpa"; expresión análoga a poenas dare, ver I,5. La cruz era un suplicio
corriente para los esclavos por cualquier motivo.

14
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

imbresque in siluis asperam uitam trahens.
Quanto est facilius mihi sub tecto uiuere,
et otiosum largo satiari cibo!"
"Veni ergo mecum." Dum procedunt, aspicit
lupus a catena collum detritum cani.
"Vnde hoc, amice?" "Nil est." "Dic, quaeso, tamen."
"Quia uideor acer, alligant me interdiu,
luce ut quiescam, et uigilem nox cum uenerit:
crepusculo solutus qua uisum est uagor.
Adfetur ultro panis; de mensa sua
dat ossa dominus; frusta iactant familia
et, quod fastidit quisque, pulmentarium.
Sic, sine labore venter impletur meus."
"Age, abire si quo est animus, est licentia?"
"Non plane est" inquit. "Fruere quae laudas, canis;
regnare nolo, liber ut non sim mihi."

IX. Socrates ad Amicos
Vulgare amici nomen138 sed rara est fides.
Cum paruas aedes sibi fundasset Socrates
(cuius non fugio mortem si famam adsequar,
et cedo inuidiae dummodo absoluar cinis),
ex populo sic nescio quis, ut fieri139 solet:
"Quaeso, tam angustam talis uir140 ponis141 domum?"
"Vtinam" inquit "ueris hanc amicis impleam!"

XII. Pullus ad Margaritam
In sterculino pullus gallinacius
dum quaerit escam, margaritam repperit.
"Iaces indigno quanta res142" inquit "loco!
Hoc si quis pretii cupidus uidisset tui,
olim143 redisses ad splendorem pristinum.
Ego cur te inueni, potior cui multo est cibus?144
nec tibi prodesse nec mihi quicquam potest."
Hoc illis narro qui me non intellegunt.

XVII. Arbores in Deorum Tutela145
(Fructu, non foliis, arborem stima)
Olim quas uellent esse in tutela sua
diui legerunt arbores. Quercus Ioui,
at myrtus Veneri placuit, Phoebo laurea,
138
Elipsis, se sobreentiende también est como verbo.
139
Fieri, infinitivo presente pasivo, valor deponente, “suceder”.
140
Talis vir, “tú, un hombre tan importante”, literalmente: “un hombre tal”.
141
Ponis, “haces, construyes”.
142
Quanta res: "cuan bella cosa", en aposición a tu, sujeto de iaces.
143
Olim: "hace tiempo que".
144
Ego quod te inueni, potior cui multo est cibus, en otras ediciones Ego cur te inueni, potior cui multo
est cibus. Inveni: "el hecho de haberte encontrado yo".
145
Es la única de las fábulas de Fedro queb tiene como tema los árboles, pero sin hablar, por lo que no es
a ella a la que el autor se refiere en el Prólogo I.

15
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

pinus Cybebae146, populus celsa Herculi.
Minerua admirans147 quare steriles sumerent148
interrogauit. Causam dixit Iuppiter:
"Honorem fructu149 ne150 uideamur151 uendere."
"At mehercules narrabit quod quis uoluerit152,
oliua nobis propter fructum est gratior."
Tum sic deorum genitor atque hominum sator:
"O nata, merito sapiens dicere153 omnibus.
Nisi utile est quod facimus, stulta est gloria."
Nihil agere, quod non prosit, fabella admonet.

XVIII. Pauo ad Iunonem de uoce sua
(Tuis contentus, ne concupiscas alienum)
Pauo ad Iunonem uenit, indigne ferens
cantus luscinii quod154 sibi no tribuerit;
illum esse cunctis auribus mirabilem155,
se derideri simul ac uocem miserit.
Tunc consolandi gratia156 dixit dea:
"Sed forma uincis, uincis magnitudine;
nitor smaragdi collo praefulget tuo,
pictisque plumis gemmeam caudam explicas."
"Quo mi" inquit "mutam speciem157 si uincor sono?"
"Fatorum arbitrio partes sunt uobis datae;
tibi forma, uires aquilae, luscinio melos,
augurium coruo, laeua cornici omina;
omnesque propriis sunt contentae dotibus.
Noli158 adfectare quod tibi non est datum,
delusa ne spes ad querelam reccidat."

XIX. Aesopus Respondet Garrulo
(Multi homines nomine, non re)
Aesopus domino solus cum esset familia,
parare cenam iussus est maturius.
Ignem ergo quaerens aliquot lustrauit domus,
tandemque inuenit ubi lacernam accenderet,

146
Cybebae, los poetas dicen indiferentemente Cybebe o Cibele.
147
Admirans: "extrañada".
148
Quare… sumerent, proposición interrogativa indirecta, depende de interrogavit.
149
Honorem fructu: "a cambio de su fruto".
150
Ne, valor final, “para que no”.
151
Videamur… vendere, construcción personal de infinitivo: “parezcamos vender”, “parezca que
vendemos”.
152
Narrabit quod quis voluerit, construcción: (ali)quis narrabit quod voluerit narrabit, “dirá”, mejor que
“narrará”.
153
Dicere, segunda persona de la pasiva; el sujeto agente omnibus está en dativo, como a veces ocurre en
poesía, en lugar de ablativo con ab.
154
Quod, “el hecho de que”.
155
Illum… mirabilem y se derideri, proposiciones completivas de infinitivo con sujeto en acusativo,
dependen de un elíptico “dijo”.
156
Consolandi gratia, proposición de gerundio subordinada adverbial final.
157
Elipsis, hay que sobreentender dedisti.
158
Imperativo del verbo nolo, “no quieras”.

16
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

tum circum eunti fuerat quod iter longius
effecit breuius: namque recta per forum
coepit redire. Et quidam e turba garrulus:
"Aesope, medio sole quid tu lumine?"
"Hominem" inquit "quaero." Et abiit festinans domum.
Hoc si molestus ille ad animum rettulit,
sensit profecto se hominem non uisum seni,
intempestiue qui occupato adluserit.

Liber Quartus

I. Asinus et Galli
Qui natus est infelix, non159 uitam modo
tristem decurrit, uerum post obitum quoque
persequitur illum dura fati miseria.
Galli Cybebes160 circum in questus ducere
asinum solebant, baiulantem sarcinas.
Is cum161 labore et plagis esset mortuus,
detracta pelle sibi fecerunt tympana.
Rogati mox a quodam, delicio162 suo
quidnam fecissent163, hoc locuti sunt modo:
"Putabat se post mortem securum fore164:
ecce aliae plagae congeruntur mortuo!"

III. De Vulpe et Vva
(Spernit superbus, quae nequit assequi)
Fame coacta uulpes alta in uinea165
uuam adpetebat166, summis saliens167 uiribus168.
Quam tangere ut non potuit169, discedens ait:
"Nondum matura es; nolo acerbam sumere."
Qui, facere quae non possunt, uerbis eleuant170,
adscribere hoc debebunt exemplum sibi171.

VIII. Serpens ad Fabrum Ferrarium172
(Maledico maledicens peius audiet)
159
Non… modo… verum (o sed) quoque…, “no… sólo… sino también”.
160
Sacerdotes de Cibeles, eran frigios castrados públicamente en las orgías, pero no en Roma donde
estaban prohibidos. Descripción de una procesión de Cibeles nos ofrece Lucrecio, De rerum natura, II,
598-645.
161
Cum, conjunción, con pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo.
162
Delicio y mortuo, “predilecto” y “muerto”; elipsis, se sobreentiende en ambos casos “animal”.
163
Quidnam fecissent delicio suo, proposición interrogativa indirecta, subordinada de rogati.
164
Se… fore, proposición completiva de infinitivo con sujeto en acusativo.
165
Alta in vinea: "de una alta parra". Que fuera una parra es lo indicado, porque la zorra tiene que saltar.
166
Uvam adpetebat: "intentaba coger unas uvas (o un racimo de uvas)".
167
Participio concertado, concuerda con vulpes.
168
Summis viribus, “con todas sus fuerzas”, literalmente “con las mayores fuerzas”.
169
Quam tangere ut non potuit: "y como no pudo alcanzarlas". Quam = et eam.
170
Elevant: elevare: "rebajar, despreciar". Qui... verbis elevant: "quienes con palabras quitan importancia"
171
Adscribere sibi: "aplicársela a sí mismos", darse por aludidos.
172
La preposición ad tiene significado de “en casa de…, en el taller de un artesano herrero”, es decir, “en
una herrería”.

17
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Mordaciorem qui improbo dente173 adpetit,
hoc argumento se describi sentiat174.
In officinam fabri uenit uipera.
Haec, cum temptaret175 si qua res esset cibo176,
limam momordit. Illa contra contumax,
"Quid me," inquit, "stulta, dente captas laedere,
omne adsueui ferrum quae177 conrodere?"

IX. Vulpes et Caper
(Improbi ne pereant, perdunt)
Homo in periclum simul ac uenit callidus,
reperire effugium quaerit alterius malo.
Cum decidisset uulpes in puteum inscia178
et altiore clauderetur margine179,
deuenit hircus sitiens in eundem locum.
Simul rogauit, esset an dulcis liquor
et copiosus, illa fraudem moliens:
"Descende, amice; tanta180 bonitas est aquae,
uoluptas ut181 satiari non possit mea."
Immisit se barbatus. Tum uulpecula
euasit puteo, nixa celsis cornibus,
hircumque clauso liquit haerentem uado.

X. De Vitiis Hominum
(Fallit quemquam caecus amor sui)
Peras imposuit Iuppiter nobis duas:
propriis repletam uitiis post tergum dedit,
alienis ante pectus suspendit grauem182.
Hac re uidere nostra mala183 non possumus;
alii simul184 delinquunt, censores sumus.

XII. Malas Esse Diuitias
Opes inuisae merito185 sunt forti uiro,
quia diues arca ueram laudem intercipit.
Caelo receptus propter uirtutem Hercules,
cum gratulantes persalutasset deos,
ueniente Pluto186, qui Fortunae est filius,

173
Improbo dente, metonimia.
174
El sujeto de sentiat es el primer verso de esta fábula.
175
Cum más pretérito imperfecto de subjuntivo, se puede traducir como gerundio simple.
176
Si… cibo, proposición subordinada interrogativa indirecta.
177
El antecedente de ese relativo es me, “a mi, que me he acostumbrado…”.
178
Complemento predicativo, “sin darse cuenta”, literalmente: “ignorante”.
179
Margen, marginis, “el borde del pozo”.
180
Atributo.
181
Ut, consecutivo.
182
Gravem ("cargada", entiéndase peram) alienis (hay que suplir vitiis).
183
Mala: "defectos"; adjetivo neutro sustantivado.
184
Simul, por simul ac: "tan pronto como".
185
Adverbio derivado de adjetivo.
186
Ablativo absoluto.

18
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

auertit oculos. Causam quaesiuit Pater.
"Odi" inquit "illum quia malis amicus est
simulque obiecto cunctaa corrumpit lucro."

XVII. De Capris Barbatis
Barbam capellae cum impetrassent ab Ioue,
hirci maerentes187 indignari coeperunt
quod dignitatem feminae aequassent suam.
"Sinite," inquit, "illas188 gloria uana frui
et usurpare uestri ornatum muneris189,
pares dum non sint uestrae fortitudini."
Hoc argumentum monet ut190 sustineas191 tibi
habitu192 esse similes qui sunt uirtute impares193.

XX. Serpens Misericordi Nociua
Qui fert malis auxilium, post tempus dolet.
Gelu rigentem quidam colubram sustulit
sinuque fouit, contra se ipse misericors194;
namque, ut refecta est, necuit hominem protinus.
Hanc alia195 cum rogaret causam facinoris,
respondit: "Ne quis discat prodesse improbis."

XXIV. Mons Parturiens196
Mons parturibat, gemitus immanes ciens,
eratque in terris maxima expectatio.
At ille murem peperit. Hoc scriptum est tibi,
qui, magna cum minaris, extricas nihil.

XXV. Formica et Musca
(Nihil agere quod non prosit fabella indicat)
Formica et musca contendebant acriter,
quae pluris esset. Musca sic coepit prior:
"Conferre nostris num potes te laudibus?
Moror inter aras, templa perlustro deum;
ubi immolatur, exta praegusto deum;
in capite regis sedeo cum uisum est mihi,
et matronarum casta delibo oscula;
laboro nihil atque optimis rebus fruor.
Quid horum simile tibi contingit, rustica?"
"Est gloriosus sane conuictus deum,
sed illi qui inuitatur, non qui inuisus est.
187
Participio concertado, tiene valor de adjetivo, calificativo o bien complemento predicativo.
188
Dos infinitivos con el mismo sujeto en acusativo: illas.
189
Munus, -eris, “condición”.
190
Conjunción completiva con subjuntivo, “que”.
191
Sustineas, verbo subordinante de la proposición completiva de infinitivo que le sigue.
192
Habitus, -us, “aspecto, apariencia”.
193
Qui… impares, esta proposició de relativo funciona como sujeto del infinitivo esse.
194
Elipsis, puede sobreentenderse “siendo”; “siendo él mismo compasivo contra sí” (en perjuicio suyo).
195
Elipsis, alia (serpens).
196
Es un refrán latino que Horacio expresó así: Parturient montes nascetur ridiculus mus (A.P., 139).

19
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Reges commemoras et matronarum oscula:
ego granum in hiemem cum studiose congero,
te circa murum pasci uideo stercore.
Aras frequentas: nempe abigeris cum uenis.
Nihil laboras: ideo, cum opus est, nihil habes.
Super etiam iactas tegere quod debet pudor.
Aestate me lacessis; cum bruma est, siles.
Mori contractam cum te cogunt frigora,
me copiosa recipit incolumem domus.
Satis profecto rettudi superbiam."
Fabella talis hominum discernit notas,
eorum qui se falsis ornant laudibus,
et quorum uirtus exhibet solidum decus.

Liber Quintus

III. Caluus et Musca
(Sponte peccanti, nullus est veniae locus)
Calui momordit musca nudatum caput,
quam opprimere captans alapam sibi duxit grauem.
Tunc illa inridens: "Punctum uolucris paruulae
uoluisti morte ulcisci; quid facies tibi,
iniuriae qui addideris contumeliam?"
Respondit: "Mecum facile redeo in gratiam,
quia non fuisse mentem laedendi scio.
Sed te, contempti generis animal improbum,
quae delectaris bibere humanum sanguinem,
optem necare uel maiore incommodo."
Hoc argumento docet ei ueniam dari
qui casu peccat. Nam qui consilio est nocens,
illum esse quauis dignum poena iudico.

VI. Calvus et quidam aeque pilis defectus
(Non omnibus omnis congrunt)
Inuenit caluus forte in triuio pectinem.
Accessit alter aeque defectus pilis197.
"Heia" inquit "in commune quodcumque est lucri198! "
Ostendit ille praedam et adiecit simul:
"Superum199 uoluntas fauit; sed fato inuido
carbonem, ut aiunt, pro thensauro inuenimus."
Quem spes delusit, huic querela conuenit.

Appendix

IX. [Aesopus et scriptor]
De malo scriptore se laudante200.

197
Defectus pilis, circumloquio o perífrasis nominal, “falto de cabellos”, “calvo”.
198
Genitivo partitivo.
199
Crasis, super(or)um.

20
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Aesopo quidam scripta recitarat mala,
in quis201 inepte202 multum se iactauerat.
Scire ergo cupiens quidnam sentiret senex203,
"Numquid tibi uisus sum superbior204
aut uana nobis205 ingeni fiducia est?"
Confectus206 ille pessimo uolumine,
"Ego" inquit "quod207 te laudas uehementer probo;
namque hoc ab alio numquam contiget208 tibi."

XIII. [Aesopus et uictor gymnicus]
(Quomodo comprimatur aliquando iactantia)209
Victorem forte gymnici certaminis
iactantiorem Phryx210 cum uidisset sophos,
interrogauit an plus aduersarius
ualuisset neruis211. Ille: "Ne istud dixeris212;
multo fuere uires maiores meae."
"Quod213" inquit "ergo, stulte, meruisti decus,
minus214 ualentem se uicisti fortior215?
Ferendus esses216, arte si te diceres217
superasse eum qui te218 esset melior uiribus."

XIV. [Asinus et lyra]
Quomodo ingenia saepe calamitate intercidant
Asinus iacentem uidit in prato lyram;
accessit et temptauit chordas ungula.
Sonuere tactae. "Bella res mehercules
male cessit219" inquit "artis quia sum nescius.
Si reperisset aliquis hanc prudentior220,
diuinis aures oblectasset cantibus."
Sic saepe ingenia calamitate intercidunt.

200
Participio concertado.
201
Crasis, quis por quibus (relativo).
202
Adverbio derivado de adjetivo, en grado positivo.
203
Quidnam… senex, interrogativa indirecta.
204
Comparativo sin segundo término.
205
Nobis, plural por singular, dativo más sum, “tener”.
206
Participio concertado, “decepcionado”.
207
“El hecho de que”.
208
El verbo contigo puede traducirse aquí como “llegar, suceder”.
209
Este anticipo de contenido moral (promitia) es una proposición interrogativa indirecta, que depende de
un verbo de lengua: “En esta fábul se dice…, …se trata de…., …se expone…”.
210
Circumloquio o perífrasis nominal, “el sabio Frigio…”, “Esopo”.
211
An... neruis, proposición interrogativa indirecta.
212
Oración exhortativa-imperativa con subjuntivo.
213
Causal interrogativo, “¿por qué…?”.
214
El adverbio de cantidad minus complementa al participio sustantivado valentem.
215
Elipsis, “si siendo tú más fuerte”.
216
Perífrasis pasiva, el verbo fero puede traducirse por elogiar.
217
Te… supera(vi)sse, completiva de infinitivo con sujeto en acusativo.
218
Ablativo, segundo término de comparación.
219
“Sonó mal”, literalmente, “resultó mal”,
220
“Más entendido”.

21
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

XIX. [Scrofa parturiens et lupus]
Premente partu scrofa cum gemeret iacens.
Accurrit lupus et obstetricis partibus
se posse fungi dixit, promittens opem.
Quae uero nosset pectoris fraudem improbi,
suspectum officium repudiauit malefici
et "Satis est" inquit "si recedis longius."
Quodsi perfidiae se commisisset lupi,
raptos dolose feta deflesset suos.

XXI. [Equus abactus]
Ferendum esse aequo animo quidquid acciderit
Equum e quadriga multis palmis nobilem
abegit quidam et in pistrinum uendidit.
Productus ad bibendum cum foret a molis,
in circum aequales ire conspexit suos,
ut grata ludis redderent certamina.
Lacrimis obortis "Ite felices," ait,
"celebrate sine me cursu sollemnem diem;
ego, quo scelesta furis attraxit manus,
ibi sorte tristi fata deflebo mea."

XXIV. [Cornu fractum]
Pastor capellae cornu baculo fregerat:
rogare coepit ne se domino proderet.
"Quamuis indigne laesa reticebo tamen;
sed res clamabit ipsa quid deliqueris."
Non qui fuerimus, sed qui nun simus vide.

22
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

FÁBULAS DE FEDRO LIBERTO DE AGUSTO

Libro Primero
IV. Canis per Fluvium Carnem Ferens
El perro que llevaba un trozo de carne.
Un perro, que llevaba un trozo de carne, atravesando un río, y, al ver su propia imagen
en el agua, creyó que era otro perro que tenía un trozo aún mayor. Por eso, dejando caer
el suyo, se tiró a aquél para quitárselo. Y ocurrió que se quedó sin los dos, uno no lo
pudo cobrar porque no existía y el otro porque se lo llevó el río.
La fábula es apropiada para el ambicioso. Esopo 133

Alano carniçero en un río andava,
una pieça de carne en la boca passava;
con la sombra del agua dos tanto l'semejava;
cobdiçióla abarcar, cayóse la que levava.
Por la sombra mintrosa e por su coydar vano
la carne que tenía, perdióla el alano;
non ovo lo que quiso, non l' fue cobdiçiar sano,
coydó ganar; perdió lo que tenía en su mano.
Cada día conesçe al cobdiçioso atal:
coyda ganar contigo e pierde su cabdal;
de aquesta rrayz mala nasçe todo el mal:
es la mala cobdiçia un pecado mortal.
Lo más e lo mejor, lo que es más preçiado,
desque lo tiene ome çierto e ya ganado,
nunca deve dexarlo por un vano coydado:
quien dexa lo que tiene faze grand mal rrecadbo. Arcipreste de Hita: Libro del buen
Amor 226-29

V. Canis et Capella, Ovis et Leo
El león, el asno y la zorra.
El león, el asno y la zorra, una vez que hicieron comandita, salieron de caza. Como
cobraron muchas piezas, el león mandó al asno que les hiciera el reparto. Éste hizo tres
partes y les invitó a escoger, el león indignado dio un salto y lo destrozó, luego mandó a
la zorra hacer el reparto. Ésta reunió todo en una parte y dejándose un poco para ella
invitó a león a escoger. El león le preguntó quién le había enseñado a repartir así, la
zorra contestó: "La desgracia del asno".
La fábula muestra que los hombres se vuelven comedidos ante el infortunio de los
vecinos. Esopo, 149.

La zorra, el asno y el león,
un día que a caza fueron
sobre un prado la pusieron
para hacer su partición.
Dijo el león al jumento:
-Parte esa caza. Y el bobo
hizo tres partes del robo:
dio la suya al león hambriento.

23
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Viendo el león que le daba
parte igual, agarró de él
y deshízole cruel
porque con él se igualaba.
Luego a la zorra miró,
y dijo: -Parte esa presa.
La zorra tomó la presa
más pequeña que halló,
y dio al león lo demás,
que le dijo: -¿Cómo has hecho
tan a gusto de mi pecho
partes, pues tanta me dad?
Respondió: -Mi habilidad
y cauta naturaleza
me enseñó que a su grandeza
rinda mi flaca humildad.
Por cuyas cuerdas razones
me río yo de jumentos
que igualan sus pensamientos
a los soberbios leones. Lope de Vega: Obras son amores.

VII. Vulpis ad Personam Tragicam
Dijo la zorra a la máscara.
Entró una zorra en el taller de un escultor y, tras revolver en todas y cada una de las
cosas que allí había, se topó con un máscara de tragedia, y levantándola dijo: "¡Oh, qué
cabeza, pero no tiene seso!"
La fábula se ajusta al hombre extraordinario de cuerpo pero falto de juicio en su mente.
Esopo, 27

La zorra y el busto.
Dijo la Zorra al Busto,
después de olerlo:
"Tu cabeza es hermosa,
pero sin seso".
Como éste hay muchos,
que aunque parecen hombres,
sólo son bustos. Samaniego I, 7

Hombre con fondos, tanto tiene de persona. Siempre ha de ser otro tanto más lo interior
que lo exterior en todo. Hay sujetos de sola fachata, como casas por acabar, porque faltó
el caudal; tienen la entrada de palacio, y de choza la habitación. No hay en estos dónde
parar, o todo para, porque, acabada la primera salutación, acabó la primera
conversación. Entran por las primeras cortesías como caballos sicilianos, y luego paran
en silenciarios, que se agotan las palabras donde no hay perenidad de concepto.
Engañan estos fácilmente a otros que tienen la vista superficial, pero no a la astucia,
que, como mira por dentro, los halla vaciados para ser fábulas de los discretos. Gracián:
Oráculo manual y arte de prudencia 48

LA ZORRA Y LA MÁSCARA

24
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Allá en tiempo de entonces se halló una Zorra una Máscara de cómico hueca, con una
boca abierta grandísima. -¿Qué cabeza!, dijo el observador animal, contemplándola.
¿Sin seso y con boca tan grande? De gran hablador ha de haber sido.
Os conocía esta Zorra, charlatanes eternos, plaga del más inocente de nuestros sentidos.
Juan Eugenio Hartzensbuch (traducciones de Lessing) II,XIV

VIII. Lupus et Gruis
El lobo y la garza.
Un lobo, que se había tragado un hueso, iba buscando quien lo curara. Se encontró con
una garza y le pidió que, mediante pago, se lo sacase. La garza metió su cabeza en el
gaznate del lobo y se lo extrajo; después reclamó el salario convenido. El lobo
respondiendo dijo: "¡Eh, tú! ¿no estás satisfecha con sacar sana la cabeza de la boca de
un lobo que encimas pides sueldo?"
La fábula muestra que la mayor recompensa que se puede esperar del favor de los
malvados es no sacar de ellos un perjuicio. Esopo 156

El lobo a la cabra comía por merienda:
atravesósel'un hueso, estava en contienda,
afogarse quería, demandava corrienda
físicos e maestros, que quería fer enmienda.
Prometió al que l'sacase thesoros e riqueza.
Vino... la grulla de somo de alteza,
el ueso con el pico sacol' con ssotileza;
el lobo fiancó sano, para comer sin pereza.
Dyxo la grulla al lobo que l' quisiese pagar;
el lobo dixo: "¡Cómo! ¿non te pudiera tragar
el cuello con mis dientes, sy quisiera apertar?
Pues séate soldada, pues non te quise matar". Arcipreste de Hita: Libro del buen Amor
252-54

El lobo y la cigüeña.
Sin duda alguna que se hubiera ahogado
un lobo con un hueso atragantado,
si a la sazón no pasa una cigüeña.
El paciente la ve, hácela una seña;
llega, y ejecutiva,
con su pico, jeringa primitiva,
cual diestro cirujano,
hizo la operación y quedó sano.
Su salario pedía.
Pero el ingrato lobo respondía:
"¿Tu salario? Pues ¿qué más recompensa
que el no haberte causado leve ofensa,
y dejarte vivir para que cuentes
que pusiste tu vida entre mis dientes?"
Marchó para evitar una desdicha,
sin decir tus ni mus, la susodicha.
Haz bien, dice el proverbio castellano,
y no sepas a quién; pero es muy llano
que no tiene razón ni por asomo:

25
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

es menester saber a quién y cómo.
El ejemplo siguiente
nos hará esta verdad más evidente. Samaniego II, 6

EL LOBO MORIBUNDO
A los últimos se hallaba el Lobo, haciendo examen de conciencia de su vida pasada. -
Pecador soy ciertamente, dijo; pero de los mayores..., me parece que no. Mal tengo
hecho; pero igualmente mucho bien. Recuerdo que una vez, a un cordero, que balaba
perdido del hato, le tuve tan cerca que muy bien hubiera podido apretarle el gañote; y
nada le hice. Entonces también oí, con la mayor magnanimidad, la mofa y las injurias de
una Oveja; y eso que no había por allí perro que la amparase.
- De todo lo cual certifico yo, contestó a estas expresiones el amigo Zorro, que le
auxiliaba, porque todavía me acuerdo bien de todas las circunstancias del caso. Fue
cabalmente cuando tan apurado te viste, casi ahogado con aquel hueso, que la piadosa
Grulla te sacó luego de la garganta. Juan Eugenio Hartzensbuch (traducciones de
Lessing) I,VI

Les Loups mangent glotoutonnement.
Un Loup donc étant de frairie,
se pressa, dit-on, tellement
qu'il en pensa perdre la vie.
Un os lui demeura bien avant au gosier.
De bonneur pour ce Loup, qui ne pouvait crier,
Près de là passe une Cicogne;
Il lui fait signe, elle accourt.
Voilà l'Operatrice aussitôt en besongne.
Elle retira l'os; puis pour un si bon tour
Elle demanda son salaire.
Votre salaire? Dit le Loup.
Vouz riez ma bonne commère.
Quoi! Ce n'est pas encore beaucoup
D'avoir de mon gosier retirévotre cou?
Allez, vous êtes une ingrate;
ne tombez jamais sous ma patte La Pontaine III, 9

IX. Passer ad Leporem Consiliator
El gorrión y la liebre.
Un maldito gorrión así decía
a una liebre que una águila oprimía:
"No eres tú tan ligera,
que si el perro te sigue en la carrera,
lo acarician y alaban como al cabo
acerque sus narices a tu rabo?
Pues empieza a correr ¿qué te detiene?"
De este modo la insulta cuando viene
el diestro gavilán y le arrebata.
El preso chilla, el prendedor lo mata;
y la liebre exclamó: "Bien merecido.
¿Quién te mandó insultar al afligido,
y a más, a más meterte a consejero,

26
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

no sabiendo mirar por ti primero?" Samaniego II, 10

XII. Cervus ad Fontem
El ciervo en la fuente.
Un ciervo, atormentado por la sed, llegó a una fuente. Después de beber, cuando
contempló su propia sombra en el agua, se sintió orgulloso de su cornamenta viendo su
tamaño y variedad, pero quedó muy descontento de sus patas por lo endebles y débiles
que eran. Aún pensaba el ciervo en todo esto cuando apareció un león persiguiéndolo.
El ciervo se lanzó a la huida y le sacó mucha ventaja. Mientras la llanura estaba pelada
el ciervo se salvaba porque le sacaba delantera, pero cuando llegó a un lugar boscoso
sucedió entonces que sus cuernos se enredaron en las ramas y, al no poder correr, fue
capturado. Cuando estaba punto de morir dijo para sí: "¡Desgraciado de mí!, yo que me
salvaba por lo que pensaba que iba a ser traicionado, y en aquello en lo que más
confiaba es lo que me pierde".
Muchas veces así, en medio del peligro, los amigos de quienes desconfiamos resultan
ser nuestros salvadores, y aquellos en quien mucho confiábamos, unos traidores. Esopo
74

El ciervo en la fuente.
Un Ciervo se miraba
en una hermosa cristalina Fuente;
placentero admiraba
los enramados cuernos de su frente,
pero al ver sus delgadas, largas piernas,
al alto cielo daba quejas tiernas.
"¡Oh dioses! ¿A qué intento,
a esta fábrica hermosa de cabeza
construir su cimiento
sin guardar porción el la belleza?
¡Oh qué pesar! ¡Oh qué dolor profundo!
¡No haber gloria cumplida en este mundo!"
Hablando de esa suerte
el ciervo, vio venir a un lebrel fiero.
Por evitar su muerte,
parte al espeso bosque muy ligero;
pero el cuerno retarda su salida,
con una y otra rama entretejida.
Mas libre del apuro
a duras penas, dijo con espanto:
"Si me veo seguro,
pese a mis cuernos, fue por correr tanto;
lleve al diablo lo hermoso de mis cuernos,
haga mis feos pies el cielo eternos".
Así frecuentemente
el hombre se deslumbra con lo hermoso;
elige lo aparente,
abrazando tal vez lo más dañoso;
pero escarmiente ahora en tal cabeza.
El útil bien es la mejor belleza. Samaniego I, 13

27
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

XIII. Vulpis et Corvus
El cuervo y la zorra.
Un cuervo que había robado un trozo de carne, se posó en un árbol. y una zorra, que lo
vio, quiso adueñarse de la carne, se detuvo y empezó a exaltar sus proporciones y
belleza, le dijo además que le sobraban méritos para ser el rey de las aves y, sin duda,
podría serlo si tuviera voz. Pero al querer demostrar a la zorra que tenía voz, dejó caer la
carne y se puso a dar grandes graznidos. Aquélla se lanzó y después que arrebató la
carne, dijo: "Cuervo, si también tuvieras juicio, nada te faltaría para ser el rey de las
aves".
La fábula vale para el insensato. Esopo 124

Exemplo quinto
De lo que contesció a un raposo con un cuervo que teníe un pedaço de queso en el pico.
Otra vez fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, e dixol así:
- Patronio, un homne que da a entender que es mi amigo, me comenzó a loar mucho,
dándome a entender que havía en mi muchos complimientos de honra e de poder de
muchas bondades. Et de que con estas razones me falagó quanto pudo, movióme un
pleito, que en la primera vista, segundo lo que yo pude entender, que parece que es mi
pro.
- Señor conde Lucanor, sabet que este hombe vos quiere engañar, dándovos a entender
que el vuestro poder e el vuestro estado es mayor que quanto es la verdat. Et para que
vos podades guardar deste engaño que vos quiere fazer, plazerme ya que sopiédes lo
que contesció a un cuervo a un cuervo con un raposo.
Et el conde le preguntó cómmo fuera aquéllo.
- Señor conde Lucanor -dixo Patronio-, el cuervo falló una vegada un gran pedaço de
queso e subió en un arbol porque pudiese comer el queso más a su guisa e sin recelo e
sin embargo de ninguno. Et en quanto el cuervo assí estaba, passó el raposo por el pie
del árbol, e desque vió el queso que el cuervo tenía, comenzó a cuydar en qualquier
manera lo podría levar dél. Et por ende començó a fablar con él en esta guisa:
- Don Cuervo, muy grant tiempo ha que oí fablar de vos e de la vuestra nobleza, e de la
vuestra apostura. Et commo quiera que vos mucho busqué, non fué la voluntad de Dios
nin la mi ventura, que vos pudiesse fallar fasta agora, e agota que vos veo, entiendo que
ha mucho más bien en vos de quanto me dizían. Et porque veades que non vos lo digo
por lesonja, tan bien commo vos diré las aposturas que en vos entiendo, tan bien vos
diré las aposturas que las gentes tienen que non sodes tan apuesto. Todas las gentes
tienen que la color de las vuestras péñolas e de los ojos e del pico, e de los pies, e de las
uñas, que todo es prieto, et que la cosa prieta non es tan apuesta commo la de otro color,
e vos sodes todo prieto, tienen la gente que es mengua de vuestra apostura, e non
entienden commo yerran en ello mucho; ca commo quier que las vuestras péñolas son
prietas, tan prieta e tan luzia es aquella pretura, que torna en india commo péñolas de
pavón, que es la más fermosa ave del mundo; et commo quier que los vuestros ojos son
prietos, quanto para ojos, muchos son más fremosos que otros ojos ningunos, ca la
propiedat del ojo non es sinón ver, e porque toda cosa prieta conorta el viso para los
ojos, los prietos son los mejores, et por ende son más loados los ojos de la ganzela, que
son más prietos que de ninguna otra animalia. Otrosí, el vuestro pico e las vuestras
manos e uñas son fuertes más que ninguna ave tamaña commo vos. Otrosí, en el vuestro
vuelo havedes tan grant ligereza, que vos nonenbarga el viento de yr contra él por rezio
que sea, lo que otra ave non puede fazer tan ligeramente commo vos. Et bien tengo que,
pues Dios todas las cosas faze con razón, que non consintiría que, pues en todo sodes
tan conplido, que hiviese en vos mengua de non cantar mejor que ninguna otra ave. Et

28
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

pues Dios me fizo tanta merçet que vos veo, e sé que ha en vos más bien de quanto
nunca de vos oy, si yo pudiesse oyr de vos el vuestro canto, para siempre me ternía por
de buena ventura.
Et señor conde Lucanor, parat mientes, que maguer que la entenciión del raposo era
para engañar al cuervo, que siempre las sus razones fueron con verdad. Et ser çierto que
los engaños e damnos mortales siempre son los que se dizen con verdat engañosa.
Et des que el cuervo vió en quantas maneras el raposo le alababa, e commo le dizía
verdat en todas, creyó que asíl dizía verdat en todo lo al, e tovo que era amigo, et non
sospechó que lo fazía por llevar dél el queso que tenía en el pico, e por las muchas
buenas razones quel havía oydo, e por los falagos e ruegos que fiziera porque cantase,
abrió el pico para cantar. Et des que el pico fué abierto para cantar, cayó el queso en
tierra, e tómolo el raposo e fuese con él, et así fincó engañado el cuervo del raposo,
creyendo que havía en sí más apostura e más complimiento de quanto era la verdad.
Et vos, señor conde Lucanor, commo quier que Dios vos fizo assaz mercet en todo, pues
veedes que aquel home vos quiere fazer entender que havedes mayor poder e mayor
honra o más vondades dequanto vos sabedes que es la verdat, entendet que lo faze por
vos engañr, e guardar vos dél e faredes commo homne de buen recabdo.
Al conde plogo mucho de lo que Patronio le dixo, e fízolo así. Et con su consejo fué el
guardado de yerro.
Et porque entendió den Johan que este exiemplo era muy bueno, fízolo escribir en este
libro, e fizo estos viessos, en que se entiende abreviadamente la entencion e todo este
exiemplo. Et los vivessos dizen asy:
Qui te alaba con lo que non es en ti
Sabe que quiere levar lo que has de ti. Don Juan Manuel: El conde Lucanor, 5

La marfusa un día con la fanbre andava;
vido el cuervo negro qu' en un árbol estava:
gran pedaço de queso en la boca levava;
ella con su lysonja tanbién lo falagava:
"¡Oh cuervo tan apuesto! de cisne eres pariente
en blancura e en dono, fermoso, rrelusciente;
más que todas las aves cantas muy dulçemente:
sy un cantar dixeses, diría por él veynte.
Mijor que la calandria nin que el papagayo,
mijor gritas que tordo nin rruysynor nin gayo:
si agora cantasses, tod' el pesar que trayo
me trayrías en punto, más que con otro ansayo".
Bien se cuydó el cuervo que el su grojear
plasíe a tod' el mundo, más que otro cantar:
creyó que la su lengua e su mucho gasnar
alegrava las gentes, más que otro juglar.
Començó a cantar, la su boz a erçer:
el queso de la boca óvosele a caer,
la gulpeja en punto se lo fue a comer:
el cuervo con el daño ovo d' entristeçer.
Falsa onrra e vana gloria e riso falso
dan pessar e tristesa e dapño syn traspaso;
muchos cuydan que guarda viñadero el pao,
e es la magadana, qu' está en el cadahalso.
Non es cosa segura creer la dulçe lisonja:

29
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

d'aqueste dulçor suele venir amarga lonja;
peccar en tal manera non conviene a monja,
rreligiosa non casta es podrida toronja.
"Señora", diz' la vieja, "este miedo non tomedes;
el ome que vos ama, nunca lo esquivedes:
todas las otras temen eso que vos temedes,
el miedo de las liebres las monjas le tenedes". Arcipreste de Hita: Libro del buen Amor
1437-43

El cuervo y el zorro.
En la rama de un árbol
bien ufano y contento,
con un queso en el pico,
estaba el señor cuervo.
Del olor atraído
un zorro muy maestro,
le dijo estas palabras,
a poco más o menos:
"Téngase buenos días,
señor cuervo, mi dueño;
vaya que estáis donoso,
mono, lindo en extremo;
yo no gasto lisonjas,
y digo lo que siento;
que si a tu bella traza
corresponde el gorjeo,
juro a la diosa Ceres,
siendo testigo el cielo,
que tú serás el fénix
de sus vastos imperios".
Al oír un discurso
tan dulce y halagüeño,
quiso cantar el cuervo.
Abrió su negro pico,
dejó caer el queso;
el muy astuto zorro,
después de haberle preso,
le dijo: "Señor bobo,
pues sin otro alimento,
quedáis con alabanzas
tan hinchado y repleto,
digerid las lisonjas
mientas yo como el queso".
Quien oye aduladores,
nunca espere otro premio. Samaniego V, 9

EL CUERVO Y LA ZORRA
Rabiaba un carnicero
con el pícaro gato de un vecino;
y por matar al animal dañino,

30
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

separó una tajada de carnero,
y adobada con dosis algo fuerte
de un tósigo de muerte,
púsola en el tejado,
por donde a su capricho
entraba a merendar el susodicho.
Un cuervo que lo vio, partió flechado,
pilló el macizo trozo,
y a un árbol escapó lleno de gozo.
Al tiempo que iba el grajo
a trinchar el magnífico tasajo,
hete, pues, que aparecése la zorra,
con gana siempre de comer de gorra,
y exclama diestra con acento blando:
- ¡Ave de Jove, te saludo grata!
El cuervo preguntó a la mojigata:
- ¿A quién discurres tú que estás hablando?
- ¿A quién?, le respondió la zalamera,
al águila altanera,
que al lado de Júpiter clemente
baja diariamente,
y echa desde la copa de esa encina
el don que por sustento me destina.
¿A qué venir disimulando ahora,
cuando miro en tu garra triunfadora
la codiciada presa,
que a esta desamparada criatura
contigo el Dios envía de su mesa?
- La zorra se figura,
para sí dijo el cuervo complacido,
que soy águila yo: locura fuera
desengañarla y deshacer el trueco.
Soltó con bizarría majadera
el robo por la zorra apetecido,
tendió las alas y se fue tan hueco.
El animal astuto
cogió contento el fruto
debido a sus indignas artimañas.
Cómelo con presteza:
convulsiones extrañas
luego a sentir empieza,
y abrásale el veneno las entrañas.
Ciertos bien conocidos perillanes,
que sirven de adular a la simpleza
sin rastro de pudor, ¿no fuera bueno
que tragaran en salsa de faisanes
una dosis decente de veneno? Juan Eugenio Hartzensbuch XLI

EL CUERVO Y LA ZORRA

31
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Llevóse entre uñas un Cuervo un tasajo de carne, que un jardinero, irritado con los gatos
de su vecino, les echó envenenada; y al ir a comérsela en una alta encina, pusosele
delante sin saberse por dónde una Zorra, diciéndole: -Bendita seas, ave de Júpiter. -¿Por
quién me tienes? preguntó el Cuervo. -¿Por quién he de tenerte?, respondió la Zorra.
¿No eres tú el Águila caudal, que todos los días baja desde la diestra de Júpiter a este
árbol, para dar de comer a esta pobre? ¿A qué disimulas? ¿No estoy viendo en esa garra
triunfante el don implorado, que cuida tu Dios de enviarme contigo?
Maravillado el Cuervo y engreído de pasar por Águila dijo para sí: -Yo no saco del error
a la Zorra. -Soltó, pues, neciamente generoso, la hurtada presa, y echó a volar tan
satisfecho.
Cogió la Zorra la tajada riendo, y comióla con maligno deleite, que pronto se convirtió
en dolor: principió a obrar el tósigo y reventó la Zorra.
¡Venenoo, y no más, habíais de sacar de vuestras lisonjas, aduladores que Dios maldiga!
Juan Eugenio Hartzensbuch (traducciones de Lessing) I,XV

XVI. Ovis Cervus et Lupus
La oveja y el ciervo.
Un celemín de trigo
pidió la oveja al ciervo, y la decía:
"Si es que usted de mi paga desconfía,
a presentar me obligo
un fiador desde luego,
que no dará lugar a tener queja".
"¿Y quién es éste?", preguntó la oveja.
"Es un lobo abonado, llano y lego".
"¡Un lobo!, ya; mas hallo un embarazo:
si no tenéis más fincas que él sus dientes,
y tú los pies para escapar valiente,
¿a quién acudiré, cumplido el plazo?"
Si quién es el que pide y sus fiadores,
antes de dar prestado se examina,
será menor, sin otra medicina,
la peste de los males pagadores. Samaniego V, 19

XX. Canes Famelici
Los perros hambrientos.
Unos perros hambrientos vieron unas pieles empapadas en un río; como no podían
llegar a ellas, acordaron entre sí beber primero el agua para llegar luego a las pieles. Y
ocurrió que de tanto beber reventaron antes de alcanzarlas.
Así, algunos, en la esperanza de conseguir ganancias, se meten en trabajos peligrosos y
llegan a perderse antes de lograr lo que quieren. Esopo 135

XXI. Leo Senex, Aper, Taurus et Asinus
El león envejecido.
Al miserable estado
de una cercana muerte reducido
estaba ya postrado
un viejo león, del tiempo consumido,
tanto más infeliz y lastimoso,
cuanto había vivido más dichoso.

32
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Los que cuando valiente
humildes le rendían vasallaje,
al verlo decadente,
acuden a tratarle con ultraje;
que como la experiencia nos enseña,
de árbol caído todos hacen leña.
Cebados a porfía,
lo sitiaban sangrientos y feroces.
El lobo le mordía,
tirábale el caballo fuertes coces,
luego le daba el toro una cornada,
después el jabalí su dentellada.
Sufrió constantemente
estos insultos, pero reparando
que hasta el asno insolente
iba a ultrajarle, falleció clamando:
"Esto es doble morir; no hay sufrimiento,
porque muero injuriado de un jumento".
Si en su mudable vida
al hombre la fortuna ha derribado
con mísera caída
desde donde lo había llevado encumbrado
¿Que ventura en el mundo se promete
si aun de los viles llega a ser juguete? Samaniego III, 4

XXIV. Rana Rupta et Bos
Viendo una rana a un buey que pacía en el prado, pensó entre sí que quizá lograría ser
tan grande como él, si inflaba su pellejo arrugado; y así comenzó a hincharse de tal
manera que pareciéndole a ella que era tan grande como el buey, lo preguntó a sus hijos
y respondiéndole ellos que no, prosiguió ella hinchándose y les volvió a preguntar. Es
inútil que te esfuerces, madre, respondieron los hijos, pues no podrás nunca igualar al
buey. Entonces la rama haciendo un tercer intento aún más violento para hincharse
reventó. Debe cada uno estar contento con su estado, y no tratar de igualarse con el que
sabe más o es más poderoso que él, si no quiere hacerse a sí mismo miserable. Esopo.

XXV. Canes et Corcodilli
El perro y el cocodrilo.
Bebiendo un perro en el Nilo,
al mismo tiempo corría.
"Bebe quieto", le decía
un taimado cocodrilo.
Díjole el perro prudente:
"Dañoso es beber y andar;
pero ¿es sano el aguardar
a que me claves el diente?"
¡Oh qué docto perro viejo!
Yo venero su sentir
en esto de no seguir
del enemigo el consejo. Samaniego V, 23

33
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Libro Segundo

IV. Aquila Feles et Aper
La águila, la gata y la jabalina.
Una águila anidó sobre una encina.
Al pie criaba cierta jabalina,
y era un hueco del tronco corpulento
de una gata y sus crías aposento.
Esta gran marrullera
sube al nido del águila altanera,
y con fingidas lágrimas le dice:
"Ay mísera de mí! ¡ay infelice!
Éste si que es trabajo:
la vecina que habita el cuarto bajo,
como tú misma ves, el día pasa
hozando los cimientos de la casa.
La arruinará, y en viendo la traidora
por tierra a nuestros hijos, los devora".
Después que dejó al águila asustada,
a la cueva se baja callada,
y dice a la cerdosa: "Buena amiga,
has de saber que la águila enemiga,
cuando saques tus crías hacia el monte,
las ha de devorar; así disponte".
La gata, aparentando que temía,
se retiró a su cuarto, y no salía
sino de noche, que con maña astuta
abastecía su pequeña gruta.
La jabalina, con tan triste nueva,
no salió de la cueva.
La águila, en el ramaje temerosa
haciendo centinela no reposa.
En fin, a ambas familias la hambre mata,
y de ellas hizo víveres la gata.
Jóvenes, ojo alerta, gran cuidado;
que un chismoso en enemigo disfrazado
con copa de amistad cubre sus trazas,
y así causan el mal sus añagazas. Samaniego I, 20

VI. Aquila et Cornix
La águila, la corneja y la tortuga.
A una tortuga un águila arrebata;
la ladrona se apura y desbarata
por hacerla pedazos,
ya que no con la garra, a picotazos.
Viéndola una corneja en tal faena,
la dice: "En vano tomas tanta pena:
¿No ves que es la tortuga, cuya casa
diente, cuerno ni pico la traspasa,
y si siente que llaman a su puerta,

34
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

se finge la dormida, sorda o muerta?"
"Pues ¿qué he de hacer?" "Remontarás tu vuelo,
y en mirándote allá cerca del cielo
la dejarás caer sobre un peñasco,
y se hará una tortilla el duro casco".
La águila, porque diestra lo ejecuta,
y la corneja astuta,
por autora de aquella maravilla,
juntamente comieron la tortilla".
¿Qué podrá resistirse a un poderoso
guiado de un consejo malicioso?
De estos tales se aparta el que es prudente;
y así por escaparse de esta gente
las descendientes de tal tortuga
a cuevas ignoradas hacen fuga. Samaniego II, 5

VII. Muli Duo et Latrones
Los dos machos.
Dos macho caminaban: el primero,
cargado de dinero,
mostrando su penacho envanecido,
iba marchando erguido
al son de los redondos cascabeles.
El segundo, desnudo de oropeles,
con un pobre aparejo solamente,
alargando el pescuezo eternamente,
seguía de reata su jornada,
cargado de costales de cebada.
Salen unos ladrones, y al instante
asieron de la rienda al arrogante;
él se defiende, ellos le maltratan,
y después que el dinero le arrebatan,
huyen, y dice entonces el segundo:
"Si a estos riesgos exponen en el mundo
las riquezas, no quiero, a fe de Macho,
dinero, cascabeles ni penacho". Samaniego IV, 9

Libro Tercero

VII. Lupus ad Canem
El lobo y el perro.
En busca de alimento
iba un lobo muy flaco y muy hambriento.
Encontró con un perro tan relleno,
tan lucio, sano y bueno,
que le dijo: "Yo extraño
que estés de tan buen año
como se deja ver por tu semblante,
cuando a mí, más pujante,
más osado y sagaz, mi triste suerte

35
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

me tiene hecho retrato de la muerte".
El perro respondió: "Sin duda alguna
lograrás si tú quieres, mi fortuna.
Deja el bosque y el prado;
retírate al poblado;
servirás de portero
a un rico caballero,
sin otro afán ni más ocupaciones
que defender la casa de ladrones".
"Acepto desde luego tu partido,
que para mucho más estoy curtido.
Así me libraré de la fatiga,
a que el hambre me obliga,
de andar por montes senderando peñas,
trepando riscos y rompiendo breñas,
sufriendo de los tiempos los rigores,
lluvias, nieves, escarchas y calores".
A paso diligente
marchaban juntos amigablemente,
varios puntos trabando en confianza,
pertenecientes a llenar la panza.
En esto el lobo, por algún recelo
que comenzó a turbarle su consuelo,
mirando al perro, dijo: "He reparado
que tienes el pescuezo algo pelado.
Dime ¿Qué es eso?" "Nada".
"Dímelo, por tu vida, camarada".
"No es más que la señal de la cadena;
pero no me da pena.
Pues aunque por inquieto
a ella estoy sujeto,
me sueltan cuando comen mis señores,
recíbenme a sus pies con mil amores;
ya me tiran el pan, ya la tajada,
y todo aquello que les desagrada;
éste lo mal asado,
aquel un hueso descarnado;
y aun un glotón, que todo se lo traga,
a lo menos me halaga,
pasándome la mano por el lomo;
yo meneo la cola, callo y como".
"Todo eso es bueno, yo te lo confieso,
pero por fin y postre tú estás preso:
jamás sales de casa,
ni puedes ver lo que en el pueblo pasa".
"Es así". "Pues amigo
la amada libertad que yo consigo
no he de trocarla de manera alguna
por tu abundante y próspera fortuna.
Marcha, marcha a vivir encarcelado;

36
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

no serás envidiado
de quien pasea el campo libremente,
aunque tú comas tan glotonamente
pan, tajadas y huesos; porque al cabo,
no hay bocado en sazón para un esclavo". Samaniego V, 25

XII. Pullus ad Margaritam
En un muradal andava el gallo cerca un rrío;
estando escarbando de mañana con el frío,
falló çafyr golpado: él nunca mijor vido;
espantóse el gallo e dixo como sandío:
"Mas querría de uvas o de trigo un grano,
que a ty nin a çiento tañes en la mi mano".
El çafyr diol' respuesta: "Bien te dido, villano,
que sy me conoçiesses, tú serías loçano.
Sy oy a mi fallase quien me fallar devía,
sy aver me podiese el que me conosçía,
al qu'el estiércol cubre, mucho rresplandeçería:
non entiendes nin sabes quánto yo meresçería". Arcipreste de Hita: Libro del buen Amor
1387-89

Libro Cuarto

I. Asinus et Galli
Los sacerdotes mendicantes.
Unos sacerdotes mendicantes tenían un burro en el que acostumbraban a cargar su
impedimenta cuando se ponían en camino. Pero un día el burro se murió de cansancio,
entonces lo desollaron y con su piel hicieron unos panderos y se sirvieron de ellos.
Otros sacerdotes, cuando los encontraron, les preguntaron dónde estaba el burro. "Se ha
muerto -dijeron- y recibe ahora tantos palos como nunca aguantó en vida".
Así, también algunos servidores, aunque eximidos de la esclavitud, no están libres de
tareas de esclavos. Esopo 164

El asno infeliz.
Yo conocí un jumento
que murió muy contento
por creer, y no iba fuera de camino,
que así cesaba su fatal destino.
Pero la adversa suerte
aun después de su muerte
le persiguió: dispuso que al difunto
le arrancasen el cuero al punto
para hacer tamboriles,
y que en los regocijos pastoriles
bailasen las zagalas en el prado,
al son de su pellejo baqueteado.
Quien por su mala estrella es infelice,
aun muerto lo será, Fedro lo dice. Samaniego V, 21

La cabra y el caballo.

37
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Hay malos escritores que se lisonjean fácilmente de lograr fama póstuma, cuando no
han podido merecerla en vida.
Estábase una cabra muy atenta
largo rato escuchando
de un acorde violín el eco blando.
Los pies se le bailaban de contenta,
y a cierto jaco que, también suspenso,
casi olvidaba el pienso,
dirigió de esta suerte la palabra:
"¿No oyes de aquellas cuerdas la armonía?
Pues sabes que son tripas de una cabra
que fue en un tiempo compañera mía.
Confío (¡dicha grande!) que algún día
no menos dulces trinos
formarán mis sonoros intestinos".
Volvióse el buen rocín y respondióla:
"A fe que no resuenan esas cuerdas
sino porque las hieren con las cerdas
que sufrí me arrancase de la cola.
Mi dolor me costó, pasé mi susto;
pero, al fin, tengo el gusto
de ver qué lucimiento
debe a mi auxilio el músico instrumento.
Tú, que satisfacción igual esperas,
¿cuándo la gozarás? Después de que mueras."
Así, ni más ni menos, porque en vida
no ha conseguido ver su obra aplaudida,
algún mal escritor al juicio apela
de la posteridad, y se consuela. Iriarte 19

III. De Vulpe et Vva
La zorra y las uvas.
Una zorra hambrienta, como viera unos racimos colgar de una parra, quiso apoderarse
de ellos y no pudo. Marchándose, dijo para sí: "Están verdes".
Así, también algunos hombres inhábiles por su incapacidad para logar lo que quieren
echan la culpa a las circunstancias. Esopo 15

La zorra y las uvas.
Es voz común que a más del mediodía,
en ayunas la zorra iba cazando;
halla una parra, quédase mirando
de la alta vid el fruto que pendía.
Causábala mil ansias y congojas
no alcanzar a las uvas con la garra,
al mostrar a sus dientes la alta parra
negros racimos entre verdes hojas.
Miró, saltó y anduvo en probaduras,
pero vio el imposible ya de fijo.
Entonces fue cuando la zorra dijo:
"No las quiero comer. No están maduras".

38
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

No por eso te muestres impaciente,
si te se frustra, Fabio, algún intento:
aplica bien el cuento,
y di: No están maduras, frescamente. Samaniego IV, 6

EL RACIMO
Conozco a un Poeta, a quien ha perjudicado mucho más la estrepitosa admiración de sus
menguados imitadores, que el envidioso menosprecio de sus críticos.
- No están maduras, dijo la Zorra de las uvas de cierto racimo, después de brincar
mucho y en vano para alcanzar a ellas. Oyólo un Gorrión y dijo:
- ¿Puede estar verde aquel racimo? Pues no me lo parece. Voló a él, lo probó, lo halló
sumamente dulce, y convocó a un centenar de camaradas golosos, exclamando: -Picad,
probad: a este sazonado racimo le supone verde la Zorra. -Probáronlo todos, y en pocos
momentos le aviaron de suerte, que no hubo ya Zorra que brincara por él. Juan Eugenio
Hartzensbuch (traducciones de Lessing) II,XXII

VIII. Serpens ad Fabrum Ferrarium
La víbora y la lima.
Una víbora, que había entrado en el taller de un herrero, iba pidiendo limosna de las
herramientas. Había recibido algo de ellas, cuando llegó a la lima y le pidió que le diera
algo. La lima, respondiendo, dijo: "Pero qué simple eres creyendo que te voy a ofrecer
algo yo, que no doy, sino que acostumbro a coger de todos".
La fábula muestra que son tontos quienes piensan que van a sacar algo de los tacaños.
Esopo 93

La serpiente y la lima.
En casa de un cerrajero
entró la Serpiente un día,
y la insensata mordía
en una lima de acero.
Díjole la lima: "El mal,
necia, será para ti;
¿Cómo has de hacer mella en mí,
que hago polvos el metal?"
Quien pretende sin razón
al más fuerte derribar
no consigue sino dar
coces contra el aguijón. Samaniego I, 17

IX. Vulpes et Caper
La zorra y el cabrón en el pozo.
Una zorra, tras caer a un pozo, quedó allí a la fuerza, incapaz de subir. y un cabrón,
atormentado por la sed, cuando estuvo encima del pozo, preguntó al verla si el agua
estaba buena. Ésta, tomándose con calma el contratiempo, se esforzó en alabar mucho el
agua, diciendo que era potable, e incluso le invitó a bajar. Éste bajó de un salto,
atolondrado, con la sola mira de su deseo, y luego que hubo calmado la sed, consideró
la zorra la manera de subir; la zorra afirmó tener pensado algo adecuado para salvarse
los dos: "Pues si quieres apoyar tus patas delanteras en el muro e inclinar los cuernos,
yo, después de saltar apóyandome en tu lomo, te sacaré". Éste se prestó en seguida a su
invitación, animado por la segunda parte de la propuesta. La zorra, saltando hacia arriba

39
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

con sus patas, subió por el lomo y, empinándose sobre los cuernos, subió a la boca del
pozo y se alejó. Y como el cabrón le echaba en cara el violar su acuerdo, la zorra
volviéndose dijo: "¡Anda éste! Si tuvieses seso como pelos en la barba, no habrías
bajado antes de pensar el modo de subir".
Así, también deben los hombres sensatos tener previsto de antemano el fin de sus
acciones, y sólo así ponerlas en práctica. Esopo 9

La zorra y el chivo.
Una zorra cazaba: y al seguir a un gazapo,
entre aquí se escabulle, allí lo atrapó,
en un pozo cayó que al paso estaba.
Cuando más la afligía su tristeza,
por no hallar la infeliz salida alguna,
vio asomarse al brocal, por su fortuna,
del chivo padre la gentil cabeza.
"¿Qué tal? Dijo el barbón ¿la agua es salada?"
"Es tan dulce, tan fresca y deliciosa,
respondió la raposa,
que en tal pozo estoy como encantada".
Al agua el chivo se arrojó, sediento;
monta sobre él la zorra de manera
que haciendo de sus cuernos escalera,
pilla el brocal y sale en el momento.
Quedó el pobre atollado: cosa dura.
Mas ¿quién podrá a la zorra dar castigo,
cuando el hombre, aun a costa de su amigo,
del peligro mayor salir procura? Samaniego V, 12

X. De Vitiis Hominum
Las dos alforjas.
Prometeo cuando modeló antaño a los hombres les colgó dos alforjas, una con los
defectos ajenos y otra con los propios; la de los ajenos la puso delante y la otra la colgó
detrás. Desde entonces ocurrió que los hombres ven de entrada los defectos de los
demás mientras no distinguen los suyos propios.
Podría aplicarse esta fábula al hombre impertinente que, ciego en sus propios asuntos,
se cuida de los que en nada le concierne. Esopo 266

La alforja.
En una alforja al hombro
llevo los vicios:
los ajenos delante,
detrás los míos.
Estos hacen todos;
así ven los ajenos,
más no los propios. Samaniego V, 20

La Fabricateur souverain
Nous créa Besaciers tous de même manière,
Tant de ceux du temps passé que du temps d'aujourd'hui.
Il fit pour nos défauts la poche de derrière

40
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Et celle de devant pour les défauts d'autrui. La Fontaine I, 7

XVII. De Capris Barbatis
Las cabras y los chivos.
Desde antaño en el mundo
reina el vano deseo
de parecer iguales
a los grandes señores los plebeyos.
Las cabras alcanzaron
que Júpiter excelso
les diese barba larga
para su autoridad y su respeto.
Indignados los chivos
de que su privilegio
se extendiese a las cabras,
lampiñas con razón en aquel tiempo,
sucedió la discordia
y lo amargos celos
a la paz octaviana
con que fue gobernado el barbón pueblo.
Júpiter dijo entonces,
acudiendo al remedio:
"¿Qué importa que las cabras
disfruten un adorno propio vuestro
si es mayor ignominia
de su vano deseo,
siempre que no igualaren
en fuerzas y valor a vuestro cuerpo?"
El mérito aparente
es digno de desprecio;
la virtud solamente
es del hombre el ornato verdadero. Samaniego II, 19

XX. Serpens Misericordi Nociua
El caminante y la víbora.
Marchaba un caminante en invierno cuando vio una víbora muerta de frío, le dio pena
de ella, la cogió y se la puso en su propio regazo con la intención de que entrara en
calor. La víbora, mientras se encontraba aterida por el frío, estaba quieta. Pero cuando
entró en calor, le lanzó un mordisco en el vientre. El hombre muriéndose dijo: "Me está
bien empleado, ¿por qué salvé a ésta, que se estaba muriendo, cuando en realidad estaba
decidida a matarme?"
La fábula muestra que la maldad que recibe un buen trato no corresponde con quien se
lo da y, encima, cobra alas contra sus bienhechores. Esopo 176

El hombre y la culebra.
A una culebra que, de frío yerta,
en el suelo yacía medio muerta
un labrador cogió; mas fue tan bueno,
que incautamente la abrigó en su seno.
Apenas revivió, cuando la ingrata

41
Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

a su gran bienhechor traidor mata. Samaniego II, 7

EL MUCHACHO Y LA CULEBRA
Jugaba un Muchacho con una Culebra domesticada.
- Mi querido animalito, dijo el Muchacho, no me fiaría yo tanto de ti, si no te hubiesen
quitado el veneno; porque vosotras las culebras sois las criaturas peores y más ingratas.
Ya he leído yo lo que le avino a un pobre labrador, que recogió compasivo a una quizás
de tus mayores, hallándola medio yerta bajo una zarza, y se la metió en su abrigado
seno. Apenas se recobró la malvada, mordió a su bienhechor, y murió el hombre
compasivo.
- Extraño, dijo la Culebra, la parcialidad de vuestros historiadores; los nuestros cuentan
el lance de modo totalmente distinto. Aquel pío varón creyó que la Culebra estaba
enteramente helada; y por ser una de las que tienen pintas de varios colores, para
desollarla de su hermosa camisa en llegando a casa. ¿Era esto justo?
- Calla, calla, replicó el Muchacho: ¿qué ingrato no se ha disculpar?
- Bien, hijo, prorrumpió aquí su padre, que había escuchado la plática. Pero, con todo,
cuando oigas alguna vez hablar de una ingratitud inaudita, examina bien todas las
circunstancias de ella, antes de imponer a un hombre tan hórrida marca. Bienhechores
verdaderos rara vez han favorecido a ingratos: sí, y aun por honra de la humanidad, creo
que nunca. Pero bienhechores con miras mezquinas, interesadas, bien merecen, hijo,
recoger ingratitud por agradecimiento. Juan Eugenio Hartzensbuch (traducciones de
Lessing) II,V

XXIV. Mons Parturiens
Exienplo de quando la tierra bramava
Assi ffue que la tierra començo a bramar:
estaba tan fynchada, que quería quebrar;
a cuantos lo oyan, podía mal espantar,
como dueña en partos començos a cuytar.
La gente, que bramidos a tan grandes oya,
coydavan era preñada: atanto se dolía;
penssavan que grand sierpe o bestia pariría,
que a todo el mundo combrí' e estragaría.
Quando ella bramava, pensavan de foyr,
e desque vino el día, que ovo de parir,
parió sólo un mur topo: que fue escarnio de rreyr,
ssus bramuras e espantos en burla fueron salir. Arcipreste de Hita: Libro del buen Amor
98-100

El parto de los montes.
Con varios ademanes horrorosos
los montes de parir dieron señales;
consintieron los hombres temerosos
ver nacer los abortos más fatales.
Después que con bramidos espantosos
infundieron pavor a los mortales,
estos montes, que al mundo estremecieron,
un ratoncillo fue lo que parieron.
Hay autores que en voces misteriosas
estilo fanfarrón y campanudo

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Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

nos anuncian ideas portentosas;
pero suele a menudo
ser el gran parto de su pensamiento,
después de tanto ruido sólo viento. Samaniego II, 15

Libro Quinto

III. Caluus et Musca
El calvo y la mosca.
Picaba impertinente
en la espaciosa calva de un anciano
una mosca insolente.
Quiso matarla, levantó la mano,
tiró un cachete, pero fuese salva,
hiriendo el golpe la redonda calva.
Con risa desmedida
la mosca prorrumpió: "Calvo maldito,
si quitarme la vida
intestaste por un leve delito,
¿a qué pena condenas a tu brazo,
bárbaro ejecutor de tal porrazo?"
"Al que obra con malicia,
le respondió el varón prudente,
rigurosa justicia
debe dar el castigo conveniente,
y es bien ejercitarse en la clemencia
en el que peca por inadvertencia.
Sabe, mosca villana,
que coteja el agravio recibido
la condición humana,
según la mano de donde ha venido".
Que el grado de la ofensa tanto asciende
cuanto sea más vil aquel que ofende. Samaniego I, 18

Apéndice

XIV. [Asinus et lyra]
El burro flautista.
Esta fabulilla,
salga bien o mal,
me ha ocurrido ahora
por casualidad.
Cerca de unos prados
que hay en mi lugar,
pasaba un borrico
por casualidad.
Una flauta en ellos
halló, que un zagal
se dejó olvidada
por casualidad.

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Fedro: Fábulas.
José Tomás Saracho Villalobos. I.E.S. Fernando Robina. Llerena.

Acercóse a olerla
el dicho animal,
y dio un resoplido
por casualidad.
En la flauta el aire
se hubo de colar,
y sonó la flauta
por casualidad.
"¡Oh! -dijo el borrico-,
¡qué bien se tocar!
¿Y dirán que es mala
la música asnal!"
Sin reglas del arte,
borriquitos hay
que una vez aciertan
por casualidad. Iriarte 8

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