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Jesús muere como profeta en Jerusalén

La construcción lucana del Jesús profeta
J. Severino Croatto

Resumen
La dimensión profética de Jesús, central en el evangelio de Lucas, estuvo
oscurecida por las lecturas mesiánicas que también absorbieron otras figuras
provenientes del Antiguo estamento. !n este art"culo se busca distinguir entre
un Jesús #istórico profeta $según varias tipolog"as de la tradición b"blica$ % un
Jesús &es"as pascual, con una e'tensión, también pascual, del profeta(
maestro )como &oisés*, ligado a la interpretación de las !scrituras a la lu+ del
acontecimiento de la muerte, resurrección % )asunción* de Jesús en la gloria.
!sta función profético(magisterial se continúa en la ekklesía del ,uevo
estamento % es e-ercida por diferentes personas, desde .edro % .ablo #asta
!steban % /elipe. ,o se trata de autoridad o -erarqu"a sino de la interpretación
de las !scrituras a la lu+ de la nueva realidad -esuánica.
.or otra parte, la actividad profética de Jesús según el modelo de los grandes
profetas no e'pira en la ekklêsía $como se pudo pensar$ sino que se evidencia
en la fuer+a del testimonio de aquella primera comunidad -erosolimitana %
paradigmática.
Abstract
#e prop#etic dimension of Jesus, a central feature of t#e t#ird 0ospel, 1as
overs#ado1ed b% t#e &essianic readings, 1#ic# also assimilated ot#er figures
from t#e 2ld estament. 3n t#is essa% t#e aut#or intends to distinguis# bet1een
a #istorical Jesus prophet $according to several biblical t%pologies$ and a
paschal Jesus &essia#, 1it# an also pasc#al e'tension, t#e .rop#et(eac#er
)li4e &oses*. #e latter is related to t#e interpretation of Scripture in t#e lig#t of
t#e event of t#e deat#, resurrection and )assumption* of Jesus to t#e 0lor%.
#is prop#etic(magisterial office continues in t#e ekklêsía of t#e ,e1 estament
and is performed b% different actors, from .eter and .aul to Step#an and
.#illip. 3t is not a question of aut#orit% or #ierarc#% but of interpreting t#e
Scriptures in t#e lig#t of t#e ne1 -esuanic realit%.
2n t#e ot#er #and, t#e prop#etic activit% of Jesus according to t#e model of t#e
great prop#ets does not come to an end in t#e ekklêsía, as it 1as once t#oug#t.
2n t#e contrar%, it proves evident in t#e strengt# of t#e testimon% of t#e
paradigmatic first communit% in Jerusalem.
!l evangelio de Lucas es una obra fascinante. &ás se lo estudia, más se tiene
la sensación de no llegar a conocerlo. 3ne'#aurible es su rique+a fontanal. &ás
se medita con él, más admirables parecen los caminos de 5ios. Siempre me #a
fascinado, por e-emplo, el despliegue de su teolog"a de la oración en sus dos
obras simétricas . Le"do sinópticamente, resalta su originalidad. !l tema de la
oración no es el único que merece una consideración atenta. !stá el de la
)mirada salv"fica* al Jesús elevado en la cru+ 678,9:(9;<, un )espectáculo* que
imita el escenario de la serpiente sanadora levantada en alto según ,úmeros
7=,9(; 6cf. los vv.> % ;< . !s notable también la manera como Lucas e'plora la
significación ideológica de la figura de )Abra#án* para apropiarla en un conte'to
-esuánico .
A#ora bien, no es menos significativa la construcción lucana de la figura de
Jesús(profeta. ?abituados como estamos por un largo desarrollo de la teolog"a
dominante a )mesiani+ar* todo lo referente a Jesús, sus otras dimensiones son
absorbidas por lo mesiánico, o son borradas de la consideración. La relectura
)mesiánica* tradicional de los evangelios #a erosionado % nivelado el variado %
diferenciado panorama -esuánico que está inscrito en esos mismos te'tos del
,uevo estamento. ,uestro lente mesiánico borronea los ricos contornos que
la figura de Jesús despliega en cada uno de los evangelios .
!n el caso de Lucas, aquella erosión producida por la lectura tradicional no sólo
#a sumergido un tema importante de la tradición cristiana del primer siglo sino
que #a truncado el tronco mismo de la teolog"a -esuánica de Lucas. @eremos
en este traba-o que la figura de Jesús(profeta es el centro epistemológico 6en el
nivel literario % semántico< % el querigma sustancial 6en el de la comunicación<
del evangelio de Lucas. !l mismo Lucas nos indicará en qué momento % cómo
lo mesiánico se entronca con lo profético. ?e a#" otro aspecto de su
originalidad.
1. El esquema lucano
La consideración )mesiánica* es fundamentalmente pascual, en el sentido de
que está ligada a la resurrección de Jesús. Lo seAala ta'ativamente el mismo
Lucas en ?ec#os 7,8BC
Cono+ca por tanto con seguridad toda la casa de 3srael que Señor a él %
Mesías lo #i+o 5ios, a este Jesús a quien vosotros crucificasteis .
Según el esquema lucano, los episodios del anuncio, nacimiento e infancia de
Jesús son paradigmáticos, apuntando a )reali+aciones* en su vida pública % a
trans(significaciones en la vida de la comunidad de sus seguidores. .or eso, la
configuración mesiánica del Jesús resucitado 6?ec#os 7,8B< es anticipada, casi
dir"amos que esotéricamente 6como anuncio % prefiguración<, en el episodio del
nacimiento % de la epifan"a angélicaC
,o temáis DEF 2s #a nacido #o% un salvador, que es Mesías SeAor, en la
ciudad de David 6Lucas 7,==<.
La misma prefiguración anticipa Lucas en la escena de Simeón 67,7G(8G<C el
!sp"ritu le #ab"a )revelado* 6kejrêmatisménon, lé'ico oracular< que no morir"a
sin ver al )&es"as del SeAor* 6v.7B<. .ara Lucas, el comentario de Simeón
6vv.7;(87< apunta telescópicamente a la predicación misionera de la iglesia
naciente, % el lengua-e usado para la función soteriológica de este )&es"as* es
en realidad el que se refiere al Siervo en 3sa"as 97,=(: % 9;,=(;a. !l segundo
discurso, por otra parte 6vv.89(8G<, se refiere en primer lugar a la pra'is
#istórica de Jesús como profeta que suscita el conflicto. !s el caso de pensar
en un quiasmo e'tendido, a la manera de 0énesis 7,;b con 8,=(79 6árbol de la
vida H árbol del conocimiento Den la presentaciónF HH árbol del conocimiento H
árbol de la vida Den el desarrolloF<. !n nuestro caso, Lucas pone en boca de
Simeón una proclamación mesiánica % otra profética, % luego el evangelio
desarrollará la dimensión profética, de-ando la actividad mesiánica para los
?ec#os. )Sugerida* ésta por el pueblo cuando Jesús se apro'ima a Jerusalén
6=;,8>< , es aceptada #ermenéuticamente por él mismo sólo después de
resucitado 679,7G(7B.99(9B<.
.or eso el evangelio de Lucas no desarrolla la dimensión mesiánica de Jesús
sino que la va despla+ando #acia el momento de la consumación 6teleíôsis< .
!sta perspectiva se comprueba incluso en la escena de 8,=G(=>, en la que
Juan, )sugerido* como &es"as por el pueblo 6v.=G< despla+a la atención sobre
quien bauti+ará )en el !sp"ritu Santo % en el /uego* 6v.=Bb<, una alusión
evidente a la actividad soteriológica postpascual de Jesús, % no a la #istórica.
&ás adelante, los demonios, que )sab"an que él era el &es"as* 69,9=b< son
acallados por el mismo Jesús antes de hablar. !sto significa que la identidad
de Jesús como )?i-o de 5ios*, una designación polisémica % ambigua, es
gritada fuertemente 6v.9=a<, pero no su interpretación mesiánica. ,o es as" en
&arcos 8,==(=7, donde los demonios identifican a Jesús en alta vo+ como el
?i-o de 5ios mientras él les conmina a que no lo #agan manifiesto 6fanerón<.
Sólo Lucas agrega la aclaración del v.9=b 6)sab"an que él era el &es"as*<.
.or lo tanto, en el evangelio de Lucas la dimensión mesiánica de Jesús es
indicada por un ángel 6=,87, trono de 5avid<, por un anciano inspirado 67,7B,
Simeón<, por los demonios 69,9=<, por .edro 6;,7I< % por el mismo Jesús
resucitado 679,7B.9B<. Curiosamente, en los dos casos situados en la vida
pública de Jesús, él rechaza decididamente la notificación de su mesianidad
69,9=b % ;,7=, en ambos casos con el verbo epitiméô, )conminar H ordenar*<. J
lo que es más elocuente, Lucas registra inmediatamente el primer anuncio de
Jesús sobre su propia pasión, muerte % resurrección 6;,77<. Aqu" el su-eto,
como en toda la tradición sinóptica, es el ?i-o del ?ombre identificado con el
Siervo sufriente de 3sa"as G8.

La perspectiva mesiánica es desplegada #ermenéuticamente por Lucas en el
cap"tulo de las apariciones. )?ermenéuticamente*, porque en el primero de los
tres relatos de aparición 679,=(=7< se relee la figura del ?i-o del ?ombre en
conteto pascual 6v.:< % en los otros dos se #ace lo mismo con la del &es"as
6vv.7G(7: % 99(9><. !s claro que no se está le%endo a los profetas en su sentido
literal sino in sensu pleniore, según una reserva(de(sentido e'plorada
eisegéticamente a partir de la e'periencia pascual de la iglesia temprana. Ja se
da en ésta una identificación de Jesús con el &es"as H !ristós. La teolog"a
pascual de Lucas 79 incorpora la dimensión mesiánica, que definirá la actividad
soteriológica celestial de Jesús, en adelante )Cristo H Jesucristo*.
!n este sentido, el tercer evangelio presenta a un Jesús profeta actuante, % los
?ec#os a un Jesús(&es"as proclamado por la predicación. !sta apropiación se
condensa en el nuevo nombre )Jesucristo* 6,. K t"tulo<, o %a simplemente
)Cristo* como nombre propio 6normal en la literatura paulina, aun la temprana< %
es el tema esencial del anuncio misionero en conte'to -ud"o 6un buen e-emplo
para comprobarlo es ?ec#os =:,=(8<.
.or tanto el Jesús(profeta, eminente en el tercer evangelio, cesa en los
?ec#os. !l profeta real es reempla+ado por el &es"as simbólico, trascendente .
Ln profeta celestial no tiene sentido, porque el profeta es anunciador % no
salvador, como el &es"as. Sólo en el plano simbólico, el Jesús(&es"as es
también el profeta escatológico 6figura originada en 5euteronomio =>,=G.=><
que tiene un contenido diferente 6?ec#os 8,77(78, ver en 4.2<.

2. La dimensión profética del Jesús terrestre
Conviene ante todo distinguir diferentes facetas de lo profético, %a que los
)modelos* veterotestamentarios son múltiples.
=. !l paradigma puede ser 3sa"as o cualquiera de las figuras del corpus
profético.
7. !n cuanto a la figura de !l"as, podemos distinguir en el A dos
representacionesC
a< !l !l"as del ciclo deuteronomista 6= Me%es =: #asta 7 Me%es 7<, profeta %
sanador 6)!l"as 3*<. !ste )!l"as 3* es imitado por !es"s en la tradición sinóptica.
b< !l !l"as )redivivo* 6me-or )regresado*, pues no #ab"a muerto sino
desparecido< de la especulación posterior, anclada en &alaqu"as 8,= % 8,78,
anunciado como precursor de la )visita* escatológica de Javé 6)!l"as 33*<. !ste
)!l"as 33* es representado en los evangelios por Juan el Nautista 6en LucasC
=,=:.:BO :C7:O cf. &arcos ;,==(=8O &ateo =:,==(=8<.
8. A partir de la promesa de 5euteronomio =>,=G.=> $que anuncia el profetismo
tradicional de 3srael para sustituir el recurso a los adivinos$ se genera en las
relecturas tard"as la e'pectativa de un profeta escatoló#ico. Mecordemos las
dos formas del discurso de &oisés en el 5euteronomioC
Javé, tu 5ios, suscitará de en medio de ti, entre tus #ermanos, un profeta
como $o% a &uien escucharéis 6=>,=G<.
Jo les suscitaré, de en medio de sus #ermanos, un profeta como t", pondré
mis palabras en su boca, % él les dirá todo lo que %o le mande 6v.=><.
La segunda frase es como la definición del profeta clásico. Sin embargo, la
e'presión )como %o H como tú* de los dos anuncios, supone la concepción
tard"a del &oisés )profeta*, función que no puede convalidarse #istóricamente
ni siquiera por el .entateuco. Supone por tanto una e'tensión midrásica que a
su ve+ supone la 6casi< desaparición del profetismo. !l profeta )como %o H como
tú* anunciado es, en realidad, un profeta diferente a los profetas clásicos, %
posterior. PCuál es la diferenciaQ Rue el profeta enuncia una palabra nueva de
Javé, mientras que &oisés retransmite la palabra sinaítica. .or lo tanto, le"do el
pasa-e en su tiempo literario 6discurso de &oisés antes de entrar en la tierra, cf.
5euteronomio =,=.G< representa un )mito de origen* del profetismo, pero le"do
en el tiempo #istórico 6el de la redacción última del 5euteronomio,
probablemente en la época persa< significa otra cosa, a saber, que la palabra
de Javé está en la orá % en sus intérpretesO en otras palabras, en los
)maestros* de 3srael. .or eso es tan importante en la tradición evangélica la
función de Jesús como maestro, función que, por su asociación con lo profético
en 5euteronomio =>, #ace de Jesús un nuevo &oisés 6recuérdese solamente
la múltiple contraposición )fue dic#o Den la le% de &oisésFE, pero %o os digo* de
&ateo G,7=.7:.8=.88.8>.98<. La decisiva importancia de una función magisterial
que reasuma la tarea de &oisés $a#ora como la de )interpretar* una orS %a
#ec#a tradición$ se comprueba también en la figura qumránica del )&aestro de
la Justicia*, t"tulo que no se refiere a reclamos sociales sino a la justa % recta
interpretación de las normas de vida % del culto. al 6re<intepretación, por otra
parte, es legitimada como revelación apropiada desde lo alto . &e-or que
)&aestro de Justicia* 6un #ebra"smo t"pico< #abr"a que llamarlo )&aestro
leg"timo*.
9. ?a% también un profetismo e'tático, tanto en el A 6tradición de los )#i-os de
los profetas*, = Samuel =I,GO =;,7I(79O 7 Me%es 7,8O Joel 8,=(G< como en el
,uevo 6?ec#os 7,=:,7=O ==,7:<. !l suceso de .entecostés, que parece
arrancar en esta l"nea 6por la cita de Joel en el discurso de .edro< es en
realidad interpretado por Lucas 6en las palabras de .edro< como continuación
del ministerio profético de !l"as % !liseo %a actuali+ado en Jesús 6cf. ?ec#os
7,77 con 98 % 8,=(=I<.
2.1 La consagración profética en Nazaret
Como es sabido, la auto(presentación de Jesús tiene lugar en la sinagoga de
,a+aret, en un sábado 69,=B(8I<. !l te'to isaiano del que se apropia Jesús
6v.7=< $el anuncio de 3sa"as B=,=(8$ tiene que ver con lo profético. !l su-eto que
#abla es presentado como destinado a anunciar una buena noticia a los
pobres, la liberación a los cautivos, la vista a los ciegos 6centro estructural de la
cita<, un tiempo de favor divino . !s la descripción de un profeta, no del &es"as.
La propia presentación de Jesús provoca el conflicto con los na+aretanos
6vv.77b(8I<. !l conflicto suele ser el resultado de la actuación profética. 5e
#ec#o, tanto el dic#o )ningún profeta es bien recibido en su tierra* 6v.79< como
los dos e-emplos de !l"as % !liseo 6vv.7G(7:<, instalan la atención sobre el
profeta. Además, la evocación de estas dos figuras es catafórica, anticipando lo
que sigue. J lo que sigue es la descripción de Jesús como ker"ssôn
6predicador H anunciador< % therape"ôn 6sanador<, dos actividades que caben
-ustamente de !l"as % !liseo, prototipos del profetismo terapéutico.
!n el fragmento que completa el cap"tulo 9 6vv.8=(99< % que tiene el aspecto de
un resumen anticipado de la actuación de Jesús, las dos actividades
)proféticas* están ensambladas en forma de quiasmoC !nseAa 6vv.8=(87< H sana
688(8:< HH sana otra ve+ 68>(9= H anuncia 697(99<.
La actividad oral tiene también la connotación magisterial 6vv.8=(87C did'skôn,
didajê, ló#os<, que en el conte'to -ud"o era fundamental, sobre todo en relación
con la interpretación de las (scrituras.
2.2 La análêmpsis de Jesús en las !uellas de El"as
!s sabida la importancia que en Lucas reviste la sección medial del via-e a
Jerusalén 6;,G=(=;,99<. .ara ser más precisos, #a% que #ablar de )asunción*
6an'lêmpsis<, % no de )ascensión* 6'nôdos<, término nunca usado pero que se
#i+o corriente a partir de una cristolog"a más elaborada. !l vocablo apropiado
es el primero, sea porque es el de las fuentes 6cf. también el pasivo
anelêmpthê en ?ec#os =,7.77, &arcos =B,=; % en la confesión de fe de =
imoteo 8,=B, o el participio pasivo analêmphtheís de ?ec#os =,=7< o porque
tiene resonancias tradicionales que en la otra terminolog"a se desvanecen,
como de #ec#o sucedió en la tradición teológica 6ver más adelante<.
La asunción de Jesús está seAalada programáticamente en la primera frase de
la sección del via-eC
Sucedió empero que al llenarse 6en tô sumplêro)sthai< los d"as de su
asunción 6tês analêmpseôs auto)<, él mismo se afirmó para marc#ar #acia
Jerusalén 6;,G=a<.
5esde el norte se llega a Jerusalén por el valle del Jordán, por la cornisa
central o por el desv"o de la llanura occidental. !n la primera % en la última de
las posibilidades, #a% que )subir*, dada la altura de las colinas donde está
enclavada la ciudad 6más de >II metros<. 5e #ec#o, lo recuerda Lucas en
=;,7>, casi al final del via-e 6)marc#aba por delante subiendo Dverbo anabaínôF
a Jerusalén*<.
.ero lo e'traAo es que esta subida a Jerusalén se desdobla luego en una
)asunción* al cielo, a#ora con el verbo anaférô 679,G=b, )% era llevado al cielo*< ,
pero nuevamente con analamb'nô en ?ec#os =,7. !ste último pasa-e se refiere
a lo narrado en Lucas 79,G=, mientras que en ?ec#os =,== % =,77 se trata de la
segunda an'lêmpsis, después de los cuarenta d"as de instrucción sobre el
Meino 6=,8<. La persistencia de la idea es notable, % debe significar algo mu%
importante.
Surge la sospec#a de que Lucas quiere )imitar*, como es su costumbre, un
episodio del Antiguo estamento. PCuál puede ser ésteQ
Creemos que se trata de la figura de !l"as, según está descrita en 7 Me%es 7.
Mecordemos que Lucas recoge en el cap"tulo : una serie de milagros de Jesús
que )imitan* otros tantos de !l"as % !liseo . !n el medio de esa narración
6:,79.8G< está la discusión de Jesús con el pueblo 6vv.79.7;< acerca de Juan
como profeta al estilo del !l"as precursor prometido en &alaqu"as 8,= % 8,78 6el
)!l"as 33*<.
.ero está la otra representación de !l"as, el predicador % sanador 6)!l"as 3*<.
!sta figura no puede aplicarse a Juan, del que no se cuenta ningún milagro.
.ero cabe perfectamente a Jesús, como vimos respecto de la escena de
,a+aret.
.ues bien, el te'to griego 6LTT< de 7 Me%es nos ofrece las #uellas de la
búsqueda midrásica de Lucas. !n el v. = se instala el temaC )Sucedió que
cuando subió 6en tô an'#ein< el SeAor a !l"as en un torbellino #acia el cieloE*.
!l"as solicita a !liseo que se quede 6lit. )siéntate*, k'thou<, mientras él va a
0uilgal, Jericó o el Jordán 6vv. 7.9.B<, el mismo pedido que #ace Jesús a sus
disc"pulos, de )sentarse H quedarse* en la ciudad )#asta que revistáis la fuer+a
desde lo alto* 6Lucas 79,9;<. )&ientras atraviesan* el Jordán, !liseo le pide a
!l"as dos partes de su esp"ritu 67 Me%es 7,;<. Luego !l"as )es tomado H
ascendido como #acia el cielo* 6anelêmfthê, v.==, con el anuncio de ; % =I< .
al es el relato de la )asunción* de !l"as al cielo, e'actamente el mismo
lengua-e usado por Lucas para describir la )asunción* de Jesús #acia el cielo
en ?ec#os =,==.77.
A#ora bien, #a% que dar un paso másC
!ste mismo Jesús, el levantado 6ho analêmftheís< de vosotros #acia el cielo,
así vendrá, de la manera como lo visteis irse #acia el cielo 6?ec#os =,==b<.
!s evidente que lo que especialmente en la tradición paulina 6%
neotestamentaria en general< se e'presa con el vocablo parousía, de trasfondo
#elen"stico, en Lucas es una kat'lêmpsis, es decir el reverso de la an'lêmpsis
o asunción de Jesús resucitado al cielo . P.odr"amos designar a esta figura
aguardada con el nombre de )!l"as 333*, una idea propia de LucasQ Ja no se
trata de un precursor, sino del salvador mismo escatológico.
Si en lengua-e apocal"ptico es el ?i-o del ?ombre que vendrá )en* una nube del
cielo $una imagen daniélica en origen $ 6Lucas 7=,7:<, en el lengua-e )elisaico*,
con todo, el Jesús que es )asumido* 6analêmftheís, como lo marca ?ec#os
=,==<, )levantado* 6epêrthê, v.;a< % recibido por una nube 6nefélê hupélaben
autón, v.;b<, )así H de la misma manera* 6v.==b< vendrá. A#ora bien, el motivo
de la )asunción* no pertenece a la tradición del ?i-o del ?ombre, pero s" a la de
!l"as, e'plotada en la narrativa lucana.
&ás aun, es posible ver la combinación con la tradición de &oisés que sube al
Sina", entra en la nube 6U'odo 79,=7(=>, esp. el v.=>a< % más tarde desciende
impregnado de la lu+ de la gloria divina 689,7;(8G, los LTT siempre con el
verbo do'zô en pasivoO en el & siempre con &aran, )ser radiante H
luminoso*<.
.odemos todav"a e'plorar otro aspecto en el relato de la transferencia del
!sp"ritu profético en 7 Me%es 7. 5esaparecido !l"as 6aqu" no #a% un conte'to
de nube sino de torbellino, v.==<, sucede algo mu% significativo. A#ora es !liseo
el que divide las aguas del Jordán 6v.=9< como antes lo #iciera !l"as 6v.><, % por
supuesto que muc#o antes &oisés 6U'odo =9,=B.7=<. .ero esto no es todo.
Cuando el grupo de profetas que contempla desde le-os estos episodios 6v.:a<
observa el gesto de !liseo, e'clamaC
!l esp"ritu de !l"as reposa sobre !liseo 6v.=G<.
!l verbo usado 6epanapépautai< está recargado de part"culas que indican
)sobre* % )arriba* 6epi*ana*pa"ô<. ,o se trata del !sp"ritu )en* el interior de una
persona, con el sentido de purificación 63sa"as 9,9bO !+equiel 8B,7B.7:<, sino
del !sp"ritu que reposa )sobre H arriba* de alguien, consagrándolo para una
función determinada, de conducción 6como en el caso de &oisés, ,úmeros
==,=:< o de comunicación, como en los profetas 63sa"as B=,=<.
A#ora bien, Pno será que Lucas, al narrar inmediatamente el suceso de
.entecostés, quiere representar a la comunidad recipiente del !sp"ritu como la
actualización tipoló#ica de lo acaecido otrora a !liseoQ Las lenguas de fuego
se )asientan sobre* cada uno de los presentes 6?ec#os 7,8<O a continuación
este s"mbolo es traducido como tratándose del !sp"ritu Santo, del cual )se
llenaron* 6eplêsthêsan< todos 6v.9<. !ste )estar lleno* del !sp"ritu Santo es
refle-o de la tradición lucana sobre el !sp"ritu profético dado a varios
persona-es 6Vacar"as, =,B:O Jesús, 9,=O los disc"pulos de .ablo % Nernabé,
?ec#os =8,G=<, pero no se pierde el s"mbolo del )sobre*, dic#o de las lenguas
de fuego.
enemos aqu" por tanto una nueva comprobación de la construcción lucana de
la figura de Jesús como profeta al modo de !l"as.
Si, además, tenemos en cuenta que el Jesús(!l"as arrebatado al cielo no se
lleva el !sp"ritu sino que lo da a !liseo(comunidad, no #emos de e'traAarnos si
la primera actividad de ésta, representada por .edro, es -ustamente terapéutica
6?ec#os 8,=(=I< % de proclamación 68,=7(7B<. !sta efusión comunitaria del
!sp"ritu, anticipada en Joel 8,=(G, se manifiesta plenamente en la de
.entecostés, como interpreta .edro en su primer discurso querigmático
6?ec#os 7,=9(8B, cf. vv.=:(7=<.
2.# Jesús profeta al estilo de los grandes profetas
La representación profética de Jesús no se agota en la brillante tipolog"a
inspirada en la #istoria de !l"as. La larga tradición profética de 3srael nos #a
dado figuras de la talla de Amós, 2seas, 3sa"as, Jerem"as, !+equiel, etc.
!stos profetas no fueron terapeutas sino sólo proclamadores de la palabra de
Javé, sea en la forma cr"tica de la denuncia % acusación, sea en la positiva de
bendiciones % promesas. Mespecto de la primera, su palabra fue normalmente
rec#a+ada % el profeta perseguido 6el caso de Jerem"as es t"pico<. Mespecto de
la segunda, es caracter"stica de los profetas tard"os % de las relecturas de los
profetas pree'"licos .
!sta representación es fundamental en la tradición evangélica sobre Jesús. !s
una pena que la tradición teológica #a%a sosla%ado esta consideración en la
lectura de los evangelios. Lo profético queda reducido al cumplimiento de las
profec"as del Antiguo estamento 6profec"a te'tual<, una ve+ constituida la
relectura cristológica del te'to sagrado, o al anuncio de cosas futuras, según
una comprensión común de lo profético. .ero el profeta b"blico no es un
anunciador del futuro $que de cualquier manera se #ace con lengua-e
simbólico % con contenido utópico$ sino, en el marco de una tradición bien
entendida, un intérprete del presente.
A#ora bien, Jesús reali+ó eminentemente esa función proféticaO tanto, que la
tradición sinóptica no se olvida de e'presar su rec#a+o, sufrimiento % muerte
con los moldes literarios $motivos % temas$ del libro de Jerem"as,
especialmente del cap"tulo 7B. Con una diferenciaC mientras Jerem"as fue
defendido por S#afán % liberado 67B,79<, Jesús no tuvo esa suerte % fue
condenado 6&arcos =G,=G<.
2.4 El e$e del e%angelio de Lucas esta&lece la muerte de Jesús como
profeta
Si el análisis retórico de las estructuras manifiestas nos puede a%udar , cabe
prestar atención al #ec#o de que en el centro de la narración del via-e 6;,G=(
=;,99< está la escena que implica precisamente al )+orro ?erodes* 6Antipas, el
mismo que actuará en el -uicio contra Jesús, 78,>(=7< . 5espués del mensa-e a
él sobre su actividad #asta ser )consumado* 6ver más arriba, en 1<, el mismo
Jesús comenta al grupo de fariseos que se #ab"a acercado para precaverlo del
pro%ecto de ?erodesC
.ero es necesario 6de+< que %o ande #o% % maAana % pasado, porque no cabe
que un profeta pere+ca fuera de Jerusalén 6=8,88<.
Jesús se autodefine como profeta. La escena, incluso, es preparatoria de la de
78,>(=7, en la que Jesús es despreciado % #ec#o ob-eto de burla por ?erodes,
dato que contribuirá a la toma de decisiones de .ilatos.
Jesús no puede desviarse de su meta, Jerusalén, a pesar de los buenos
conse-os de los fariseos que lo abordan 6v.8=<. )5ebe* ir a Jerusalén, porque
los profetas, según la gran tradición israelita, actuaron sobre todo en Jerusalén
% all" fueron rec#a+ados % perseguidos.
Acto seguido, Jesús apostrofa a la ciudad, pero esta ve+ no se autodefine
como profeta que muere en ella sino que la define a ella como )la matadora de
los profetas*C
WJerusalén, JerusalénX, la que mata a los profetas 6he apokteíknousa
to,s profêtas<
2.' Jesús el profeta(maestro de )euteronomio 1*
5ebemos volver a este anuncio de 5euteronomio =>,=G.=> %a mencionado
6supra, en 2<, que Lucas retoma #ermenéuticamente en ?ec#os 8,77(79 a
través del segundo discurso querigmático puesto en boca de .edro 68,=7(7B<.
!ste pasa-e no es claro a simple vista. .robablemente, Lucas anota tres ideas
que no se superponenC
=. !l cumplimiento en Jesús 6con el lé'ico lucano de plêróô< de todo lo dic#o
por los profetas, en ese caso acerca del sufrimiento del a#ora proclamado
Mesías 6v.=><O
7. La preparación, por la conversión 6v.=;<, del tiempo de la an'psuis
6refrigerio, alivio, v.7Ia< % de la apokat'stasis 6restauración, v.7=<,coincidente
con la venida 6escatológica< del Jesús )predefinido 6prokejeirisménon< como
&es"as, o sea Jesús* 6v.7Ib<. !l v.7= 6)a quien es necesario que el cielo
retenga*< está aludiendo retrospectivamente a la descripción de la asunción %
anuncio del regreso del nuevo !l"as de =,==.
8. La promesa del profeta )como &oisés* 6vv.77(7B<, que es el enviado
presente que anuncia el ale-amiento de toda iniquidad 6v.7B<. !ste fragmento
del discurso de .edro 6Y de Lucas< dice algo notableC Jesús a#ora %a no es el
profeta de la tradición clásica, ni el !l"as )3*, ni el maestro de antaAo, sino el
profeta(maestro en otra dimensión, como resucitado. .or su resurrección, llega
a ser no sólo el &es"as glorioso sino también el intérprete de las !scrituras,
como está claramente marcado en los dos episodios de Lucas 79,7: 6)les
interpretó DdiermêneusenF a través de todas las !scrituras lo DreferenteF a él*< %
79,9G 6)entonces les abrió la mente para entender las !scrituras*<.
!s esta función #ermenéutica durante el tiempo intermedio la que necesita la
comunidad cristiana para )interpretar* continuamente las !scrituras % anunciar
correctamente las buenas nuevas de salvación.
Como indicamos al comien+o de este estudio, Lucas $que propone en ?ec#os
a la iglesia misionera como paradigma permanente$ suele anteponer en el
mismo Jesús #istórico un modelo arquet"pico. A#ora bien, éste está claramente
mostrado en el relato de la transfi#uración 6Lucas ;,7>(8B<.
Ante todo, el escenario 6el monte, &oisés, la gloria, la nube< nos remite
inconfundiblemente al Sina". P.ero qué #ace !l"as en ese lugarQ Mecordemos
que !l"as peregrinó al ?oreb 6Y Sina"< cuando fue rec#a+ado en 3srael 6= Me%es
=;<, como para realimentarse con la palabra de Javé no escuc#ada. .ero
podemos sospec#ar algo más que eso. La conversación de &oisés % !l"as $
que no escuc#aban los tres disc"pulos por estar embotados de sueAo 6v.87<$
era con el Jesús resplandeciente 6v.8I< % el tema era )su éodo que iba a
Zllenar[ en Jerusalén* 6v.8=<. P!ra una conversación informal, un pasatiempoQ
,ada de eso. .or un lado, el término éodos nos retrotrae al lengua-e paralelo
de la an'lêmpsis que #emos comentado respecto de ;,G=. .or otro lado, en los
dos casos Lucas usa su terminolog"a favorita del )llenarse* 6plêro)n H
sumplêro)sthai<, indicando con ello algo preseAalado que se está cumpliendo.
J en tercer lugar, la nube que oculta a los tres persona-es 6Jesús, &oisés %
!l"as< nos recuerda nuevamente lo que será la manera lucana de describir la
)asunción* de Jesús resucitado. !n la nube 6del Sina"<, en efecto, se recibe la
revelación divina. Significa que el profeta !l"as está asociado $por este marco
)sina"tico*$ con la interpretación de la palabra divina.
La ruptura sucede en el momento de la teofan"a o logofan"a que proclama,
retomando la tradición del Siervo(profeta de 3sa"as 97,=, que )éste es mi #i-o, el
elegido*, pero que remite inmediatamente a la de 5euteronomio =>,=G.=>C
A él escuc#ad
&oisés % !l"as desaparecen. !l dato es sumamente significativo. !l resucitado
6que la escena de la transfiguración anticipa< será el "nico mediador, intérprete
% maestro para la comunidad cristiana. !l )profeta* &oisés será reempla+ado
por el Jesús resucitado, el !l"as profeta que peregrina al ?oreb H Sina" 6que no
es el !l"as sanador o !l"as )3*< $prototipo del profeta que se realimenta de la
.alabra de la alian+a$ también desaparece a partir de la epifan"a del
resucitado. Rueda sólo Jesús.
.ero recordemos que el episodio de la transfiguración es pascual, % que por
tanto traspasa lo referente al Jesús #istórico. Uste es el !l"as profeta sanador
6)!l"as 3*<, % el maestro 6como el de la tradición de 3srael<. !l resucitado, en
cambio, será el profeta(maestro )como &oisés* según 5euteronomio =>. Como
tal, será el intérprete de las !scrituras 6de la orá< para la ekklêsía cristiana.
P,o será entonces por esta ra+ón que Lucas desdobla el momento de la
)asunción* de Jesús resucitadoQ Usta tiene lugar el mismo d"a de pascua
según el final de su evangelio 6Lucas 79,GI(G8< pero después de cuarenta d"as
según los ?ec#os 6=,=(==<. Ser"a superficial pensar en un descuido o falta de
co#erencia. Lucas es un teólogo mu% sutil como para ello. &ás bien, Lucas
)necesita* $o me-or, muestra que la comunidad cristiana necesita$ que, en el
tiempo pascual de la ekklêsía, la presencia invisible del profeta(maestro
actuante a través de su !sp"ritu Santo, sea anticipada programática %
paradigmáticamente en una demostración visible del resucitado como
intérprete de las !scrituras en lo relativo al Meino. .or ello Lucas describe con
estas palabras la actividad de Jesús durante los cuarenta d"as, una cifra
simbólica de totalidadC
A los cuales 6los apóstoles< se presentó a s" mismo como viviente después de
sufrir, con muc#os prodigios, durante cuarenta d"as visto por ellos % hablando
de las cosas referentes al -eino de Dios 6?ec#os =,8<.

Lucas no precisa el contenido de la última frase, porque es imposible
e'presarlo. !n realidad, se está refiriendo a la reinterpretación de todas las
!scrituras desde la perspectiva de su muerte % resurrección % en relación con
la proclamación de las buenas nuevas )#asta los e'tremos de la tierra* 6v.>O
compárese Lucas 79C7: % 99(9><.
!s la tarea #ermenéutica que la ekklêsía debe reali+ar en adelante, % que se
iniciará con el discurso de .edro en el d"a de .entecostés 67,=9(8B< % seguirá
con los otros cuatro discursos querigmáticos del mismo .edro, a veces
acompaAado de los 5oce 68,=7(7BO 9,>(=7O G,7;(87O =I,89(98<, % con el de
.ablo en Antioquia de .isidia 6=8,=Bb(9=<. !stos seis discursos, llamados
querigmáticos % pascuales, e'presan todos el núcleo del nuevo credo, centrado
en la oposición muerte(resurrección de Jesús. Son mensa-es dirigidos al pueblo
-ud"o % tienen que ver con la relectura de las (scrituras a la lu+ del misterio
pascual.
A este grupo #a% que aAadir el gran discurso de !steban 6:,7(G8<, que para
Lucas tiene una importancia distinta pero significativa, por tratarse del primer
mártir cristiano % porque en su discurso pone en relieve la simetr"a entre
&oisés % Jesús, ambos )conductores de la vida* 6vv.7:b.8G < % rec#a+ados
como los profetas 6vv.8G.8;.G=.G7 <. !l segundo de los diáconos, /elipe, en el
encuentro con el ministro de la reina de !tiop"a , desarrolla igualmente una
función #ermenéutica de las !scriturasC
/elipe entonces, partiendo de este te'to de las !scrituras 6ar'menos ap. tês
#rafês ta"tês< , se puso a anunciarle la buena nueva de Jesús 6>,8G<.
5e los siete diáconos 6B,G(B<, los dos primeros, los únicos de quienes Lucas se
interesa, cumplen de #ec#o una función equivalente a la de los apóstoles, el
servicio de la .alabra 6la diakonía to) ló#ou<, que en realidad es la
interpretación de las !scrituras desde Jesús.
!n el concilio de Jerusalén, matri+ de una larga tradición, .edro nuevamente
6=G,:b(==< % luego Santiago 6vv.=8b(7=<, interpretan las recientes
manifestaciones de 5ios 6.edro< con el recurso a las !scrituras 6Santiago<. !l
discurso de .ablo a los gentiles de Atenas 6=:,77b(8=< no se refiere a las
!scrituras porque los o%entes no las conocen, pero interpreta su propia
religiosidad 6cf. los vv.78 % 8=<. !l de &ileto, en cambio, dirigido a los
presb"teros de la región de Ufeso 67I,=>b(8G<, % que es más un testamento,
alude a su traba-o de predicador, maestro % testigo 6vv.7I(7=< que en el
conte'to lucano tiene que ver con la interpretación de las !scrituras 6cf. el dato
clave de =:,7b(8< .
J no #a% que olvidar que en los tres relatos de vocación de .ablo 6;,8(=;O 77,8(
7=O 7B,7(78<, Lucas inserta un brev"simo discurso #ermenéutico del mismo
!es"s, quien aplica a .ablo las figuras del profeta perseguido 6;,=G(=BO 7B,=: <,
del profeta de las naciones 677,=>.7=< o del Siervo anunciador de 3sa"as 97,=(:
67B,=G(=>< .
Cuando llegamos al final del libro de los ?ec#os leemos, no con sorpresa a
esta altura, que .ablo, %a en Moma, en una reunión con los -ud"os de la ciudad,
les iba e'poniendo 6eetítheto< el Meino de 5ios, dando testimonio e intentando
persuadirles acerca de Jesús 6per/ 0êso)< basándose en la Le% de &oisés % en
los .rofetas, desde la maAana #asta la tarde 67>,78<.

Sigue un e-ercicio #ermenéutico sobre 3sa"as B,;(=I 6?ec#os 7>,7G(7>< % la
conclusión de la obra lucana destaca que .ablo predicaba 6kêr"ssôn< el Meino
de 5ios % )enseAaba 6did'skôn< lo referente al SeAor JesucristoE* 6v.8=<. !sta
última e'presión $equivalente a la del v.78 o a la de Lucas 79,7:b$ no se
refiere ni a la vida pública de Jesús ni a contenidos -esuánicos del Antiguo
estamento, sino a la interpretación cristológica de éste a partir del
acontecimiento global de Jesús 6vida, muerte, resurrección, )asunción* o
glorificación<.

A#ora bien, para volver al inicio de este parágrafo, toda esta actividad es
profética % magisterialO se inicia con el mismo Jesús resucitado 6Lucas 79< % se
continúa con los primeros testigos cristianos 6libro de los ?ec#os< % es
legitimada por la relectura cristológica del t"tulo de )profeta como &oisés* de
5euteronomio =>,=G.=>. !sta legitimación $#ermenéutica a su ve+$ estaba
inscrita en el relato de la transfiguración, se repite en el discurso de .edro de
?ec#os 8, % se reitera finalmente en una alusión dentro del discurso de
!stebanC
!ste es el &oisés que di-o a los israelitasC )5ios suscitará un profeta como $o
de entre vuestros #ermanos* 6?ec#os :,8:<.
!ste profeta )como &oisés* es Jesús resucitado.
Aqu" Jesús %a no es !l"as sino el profeta escatológico que inspira a la ekklêsía
la nueva interpretación de las !scrituras.
5e a#" que la función profética de Jesús perdure más allá de su reali+ación
terrestre.
2.+ El testimonio profético de la ekklêsía de la primera !ora
.ara terminar, debemos seAalar además que también el papel profético de
Jesús según el modelo de los grandes profetas de 3srael se desdobla en el
testimonio de la predicación de la comunidad cristiana, testimonio que le
acarrea el rec#a+o, la persecución % #asta el martirio.
!l anuncio de las buenas nuevas de salvación supone una relectura de las
(scrituras, por la que se manifiesta lo profético )como &oisés* que acabamos
de describir. 5ic#a interpretación de las !scrituras entra en conflicto con otra
visión tradicional. !n los ?ec#os, en efecto, el rec#a+o a la vo+ de los testigos
del Mesucitado no se debe a denuncias por las in-usticias sociales o por cultos
indebidos sino a la afirmación de que !es"s, aquel persona-e condenado por
las autoridades de Jerusalén, resucitado % )#ec#o &es"as* 6?ec#os 7,8B<, es el
salvador para quienes lo invocan 67,7=<.
!s una afirmación sumamente osada, que irrumpe en la sociedad religiosa
generando el conflicto.
La persecución % el rec#a+o es la cuota que resulta del anuncio con valent"a de
la salvación mediada por Jesús. ambién esta situación deb"a estar prefigurada
en el evangelio de la infancia, en este caso en las palabras del anciano
SimeónC
?e aqu" que éste está puesto para ca"da % resurrección de muc#os en 3srael, %
para signo de contradicción 6eis sême+on antile#ómenon, Lucas 7,89<.
J deb"a ser recordada por !steban, el )interprete*, cuando les preguntar"a a
sus o%entes, en clara alusión al rec#a+o del Justo 6Y Jesús, el Siervo sufriente<
C
PA cuál de los profetas no persiguieron vuestros padresQ 6?ec#os
:,G7a<.

Cabe observar que esta frase nos remonta inconfundiblemente a la cuarta
bienaventuran+a del mismo LucasC
Nienaventurados sois cuando os odien los #umanos DEF según estas mismas
cosas en efecto hicieron a los profetas sus padres 6B,77.78<.
.ara Lucas estas cone'iones #ermenéuticas son mu% claras, % están en la
base de su querigma.

3. Conclusión
Jesús cumple en él todo lo que los profetas di-eron del profeta 69,7=<, del ?i-o
del ?ombre 6=>,8=< % del &es"as 679,7B.99(9>O ?ec#os 8,=>< o )de estos d"as*
6?ec#os 8,79<. .ero sobre todo, él mismo desarrolla una múltiple función
proféticaC
=. La de los grandes profetasO
7. La de !l"as )3* 6predicador % sanador<O
8. J es matado como lo fueron los profetas.
9. La del profeta(maestro escatológico, intérprete de las !scrituras.
!n esta actividad profético(magisterial se inclu%e la afirmación de la mesianidad
del resucitado, % las prefiguraciones -esuánicas del profeta rec#a+ado %
condenado a muerte. !n última instancia, la mesianidad pascual de !es"s es la
contraparte de su actividad profética terrestre, pero es esclarecida e
interpretada por su nueva actividad profético(magisterial )como &oisés*,
también pascual.
La perspectiva profética de la actividad de Jesús es tan intensa en la obra
lucana, que llama la atención su reempla+o por la mesiánica, % ésta como casi
única. !l desdibu-amiento de lo profético respecto de Jesús en la tradición
teológica, no sólo en la e'egética, es concomitante con la ausencia de una
tipolog"a profética en el nomenclador de los santos. ?a% santos confesores,
v"rgenes, mártires, doctores, pero no e'isten los santos profetas. S"ntoma de
una pérdida de sentido de lo profético, absorbido por otras instancias que de
#ec#o no tienen que ver con esa función.
Lna nueva lectura de la doble obra lucana puede #acernos recuperar esa
dimensión.
J. ,e%erino -roatto

Simétrica por cuanto la segunda es la contraparte estructural de la primera.
Lucas quiere orientar la actividad de Jesús desde la periferia 60alilea< #asta el
centro 6Jerusalén<, mientras que la de la iglesia misionera originaria va en
sentido contrario, como está seAalado programáticamente en ?ec#os =,>. Son
múltiples las correspondencias 6simetr"a invertida< entre las dos obras.
.ara un breve desarrollo de estos dos temas, cf. 1ermenéutica 2r'ctica3 4os
principios de la hermenéutica bíblica en ejemplos, Ruito, @erbo 5ivino, 7II7,
caps. 9 % ==.
Lna e'celente e'posición de este tema en M. \r]ger, )Abra#án versus
Abra#án. Análisis isotópico de los dos Abra#anes en el !vangelio de Lucas*, en
0. ?ansen 6ed.<, 4os caminos inehauribles de la 2alabra. Las relecturas
creativas en la Niblia % de la Niblia, Nuenos Aires, Lumen(3S!5!, 7III, 89:(
8>B.
!s común entre los e'égetas este lengua-e tan nivelador. .ara citar un e-emplo
mu% reciente, cf. J. M. C. Cousland, 5he 6ro7ds in the 8ospel of Matthe7,
Leiden, Nrill 7II7, =I7, en la nota 8.
0uardamos el tenor de la frase griega para comprobar dónde están puestos los
énfasis.
!l sôtêr Y &es"as SeAor de 7,== 6proclamación angélica< se e'plicita en =;,8>a
como basile"s 6proclamación popular<. Las dos alaban+as conclusivas se
entrecru+an quiásmicamenteC )gloria en lo alto H pa+ 67,=9b< HH pa+ H gloria en lo
alto* 6=;,8>b<. La fórmula )gloria en lo alto*, Pno apuntará, en el pensamiento
de Lucas, a la glorificación de JesúsQ
!ste vocabulario tan significativo tiene en Lucas resonancias especiales. ,ada
menos que en el centro estructural del relato del único via-e a Jerusalén 6;,G=(
=;,99< $en el mensa-e al )+orro* ?erodesC =8,8=(88$ Jesús testimonia que )%o
e'pulso demonios % llevo a término curaciones #o% % maAana, % al tercer d"a
so% consumado 6teleio)mai<. .robablemente no se refiere a la muerte sino a su
resurrección )al tercer d"a* 6;,87bO =>,88b<. .uede ser también que la teleíôsis
de que #abla 3sabel respecto de )las cosas dic#as a ella de parte del SeAor* 6Y
las palabras del ángel< en =,9G, no sea sólo el cumplimiento de esa palabra
sino también de su contenido, lo referente a los t"tulos de Jesús como #i-o de
5avid 6=,87<. !sa tele9ôsis es futura 6éstai< % Lucas puede estar pensando en la
#ermenéutica mesiánica pascual desarrollada en el cap"tulo 79.
!l énfasis en la mesianidad pascual es la contraparte de la no(mesianidad
#istórica, como es el caso del sacerdocio pascual de Jesús 6?ebreos :<, que
compensa su no(sacerdocio #istórico.
!ste es un tema crucial en los te'tos de RumrSnO para citar un e-emplo, cf.
=Rp?ab 6comentario de ?abacuc< @33C9 6sobre la cita de ?abacuc 7,=(7<C )Su
interpretación se refiere al &aestro de Justicia, a quien #a manifestado 5ios
todos los misterios de las palabras de sus siervos los profetas*. La
actuali+ación de una palabra profética no es mecánica sino interpretativaO con
ma%or ra+ón la de la orS. La célebre frase de Jesús, )no vine a abolir la Le% o
los profetasO no vine a abolir sino a cumplir 6lit. Zllenar[<* 6&ateo G,=:<, se refiere
precisamente a la )interpretación* de la orS través de prácticas distintas de las
corrientes.
Como #emos argumentado en otra parte, no #a% aqu" referencia alguna al
-ubileo, sino todo lo contrario. Cf. )5el año -ubilar lev"tico al tiempo de liberación
profético 6Mefle'iones e'egéticas sobre 3sa"as B= % G>, en relación con el
-ubileo<*C -0:4; n^ 88 6=;;;C7< :B(;B.
Son todas las ocurrencias del verbo analamb'nô en sentido teológico 6en el
profano, )tomar* $una persona, un ob-eto$ cf. ?ec#os :,98O =I,=BO 7I,=8(=9O
78,8=O !fesios B,=8.=BO 7 imoteo 9,==<.
/rase omitida por algunos manuscritos.
Ln tema %a e'tensamente estudiado por .L. Nrodie en varios ensa%os, por
e-emploC )Lu4e :,8B(GI as an 3nternali+ation of 7 \ings 9,=(8:C A Stud% in
Lu4e[s Lse of M#etorical 3mitation*C :iblica B9 6=;>8< 9G:(9>GC 0d., )o1ards
Lnraveling Lu4e[s Lse of t#e 2ld estamentC Lu4e :C==(=: as an 0mitatio of =
\ings =:C=:(79*C <e7 5estament Studies 87 6=;>8< 79:(7B:.
@erbo desconocido en todo el ,uevo estamento, pero que es equivalente de
anaférô 6Lucas 79,G=<.
La traducción de la :!, )cuando #ubieron pasado* puede tal ve+ responder al
& 6ke=obram< % coloca la escena fuera del Jordán, perdiendo de tal manera el
profundo simbolismo que el narrador quiere darle. Se puede también traducir
por )cuando ellos atravesaban*, como entendieron los LTT, te'to usado por
Lucas como aparece también en otros lugares.
La traducción fragmentada de la :! 6)ser arrebatado H sea llevado H subió*<
responde al te'to #ebreo 6la&aj en los vv.; % =I, pero >al? en el ==<O los LTT, en
cambio, escriben las tres veces el mismo verbo analamb'nô.
Cabe observar que Lucas en ninguna parte usa el término parousía, ni siquiera
en el discurso apocal"ptico puesto en boca de Jesús 67=,>(7><. !n 7=,7: se usa
el verbo érjomai, por la cita de 5aniel :,=8 6como en &arcos =8,7B<.
Compárese en cambio &ateo 79,8.7:.
Mecuérdese empero que en 5aniel :C=8 la figura )como un ser #umano* no
viene a la tierraO la escena de su entroni+ación es totalmente celestial.
2tra ve+ mal traducido por )en* en la :!.
@er este tema en nuestro art"culo, )La estructura de los libros proféticos 6las
relecturas en el interior del corpus profético<*C -0:4; n^ 8G(8B 67IIIC=(7< :(7G.
Cf. M. \r]ger $ J. S. Croatto $ ,. &"gue+, Métodos ee#éticos Métodos
ee#éticos, 3S!5!, 3S!5! =;;B, 7G:(7>I 6M. \r]ger<.
,otablemente, este episodio es propio de Lucas.
,o #a% que traducir )que matas a los profetas* 6:!<O el participio con el art"culo
indica me-or un atributo permanente, % equivale a una definición.
.ara las tres instancias, todas lucanas, de este verbo casi solemne, cf. también
?ec#os 77,=9 % 7B,=B 6.ablo predeterminado como testigo % anunciador de las
buenas nuevas a las naciones<.
,uevamente, el verbo de+ 6)es necesario*<. )A quien es necesario que el cielo
retenga* 6te'to griego< es me-or que )a quien debe retener el cielo* 6:!<, pues
no se trata de una obligación del cielo sino de un designio de 5ios.
!s mala la traducción de la :!C )Les e'plicó lo que #ab"a sobre él en todas las
!scrituras*. Las !scrituras no son el depósito 6:!< sino el instrumento
#ermenéutico usado por el resucitado.
,o #a% motivo para referir el auto"s del v.89 sólo a &oisés % !l"as. !l motivo de
la nube es tan importante en la tradición del Sina" en relación con &oisés, que
Lucas no puede e'cluir a Jesús, el nuevo &oisés, de esta simbolog"a.
)A este &oisés, de quien renegaron diciéndoleC ZPquién te #a nombrado -efe %
-ue+ 6'rjonta ka/ dikastên<Q[, a éste envió 5ios como -efe % redentor 6'rjonta ka/
lutrôtên< por mano del ángel que se le apareció en la +ar+a*.
)PA qué profeta no persiguieron vuestros padresQ !llos mataron a los que
anunciaban de antemano la venida del JustoE*.
.robablemente un -ud"o de la diáspora. ,o tiene muc#o sentido que sea un
gentil.
Se refiere al te'to de 3sa"as G8,:(> citado un poco antes.
).ablo DEF discutió con ellos basándose en las !scrituras 6ap. tôn #rafôn<,
e'plicándolas 6dianoí#ôn< % probando que Cristo ten"a que padecer % resucitar
de entre los muertos % que Zeste Cristo es Jesús[, a quien %o os anuncio*. !n la
prueba, el &es"as de las !scrituras es !es"s 6ser"a )Cristo-esús*<O en la
confesión de fe, Jesús es el Mesías 6de donde )Jesucristo*<.
Las frases están modeladas sobre el relato de vocación de Jerem"as 6cf. =,=><.
!l paralelo anterior con la figura profética de Jerem"as permite asociar con él
también esta referencia 6)marc#a, porque %o te enviaré le-os, a las naciones*
677,7=<. La traducción )profeta de las naciones* en Jerem"as =,G % )a los
gentiles* en ?ec#os 77,7= despista la relación entre ambos pasa-es, que es
más clara le%endo los LTT 6profêtên e/s éthnê< con ?ec#os 6e/s éthnê<. Lo
mismo vale para 7B,=:, inspirado en Jerem"as =,=>.
).ara que les abras los o-os* 6ano+ai ofthalmo,s autôn< está tomado de 3sa"as
97,: 6LTT ano+ai ofthalmo,s tuflôn<, el primer canto del Siervo, no sufriente
sino anunciador de buenas nuevas a las diásporas 6)lu+ de las naciones*, v.B<.
Se trata de la parrêsía tan lucana, cf. ?ec#os 9,7;.8=, en el conte'to de la
oración arquet"pica de la comunidad perseguida 6vv.79b(8I<.
Con el t"tulo de )Justo*, el v.G7b se refiere al Siervo isaiano, llamado con ese
calificativo en 3sa"as G8,== 6)el -usto, mi siervo*O LTT dikaiôsai díkaion, ob-eto
directo<.