HACIA UNA AUTOPOIÉTICA DE LA COMUNICACIÓN

Félix Guattari
(Entrevista
F.A.: Entonces Félix, ¿no te gusta el término de comunicación?
Félix: La comunicación se instaura entre sujetos discernibles por el sesgo de un canal
de transmisión. Se tiende demasiado a menudo acia una teor!a de la in"ormación
mu# reduccionista. $e parece %ue la moda comunicacional actual tiene el de"ecto de
perder las dimensiones existenciales de las relaciones interumanas, sociales #
ma%u!nicas. Si la comunicación pudiera ser ree%uilibrada entre, de una parte, sus
elementos discursi&os '"rases, im(genes, proposiciones) #, de otra parte, esos
elementos %ue #o denomino de aglomeración existencial, es !e"ir sus
!i#ensi$nes !e %uesta en existen"ia& ent$n"es s'& %iens$ (ue se %$!r'a tra)a*ar
"$n ese "$n"e%t$ !e "$#uni"a"i+n, Per$ -eneral#ente& este .a ten!i!$ a un
senti!$ re!u""i$nista / !eviene 0uente !e "$n0usi+n,
F.A.: La base de este reduccionismo, es justamente esta exclusión de los aspectos
pr(cticos no discursi&os de la in"ormación en general. *na &e+ %ue se an insertado
estos elementos en el discurso, nos encontramos delante de un objeto complejo mu#
di"!cil. ¿,ué es lo %ue de esta autopoiesis podr!a representar un concepto de
comunicación e"ica+?
Félix: -o la &er!a en dos dimensiones. En primer lugar &ol&iendo a tomar en cuenta las
dimensiones poli"ónicas de la subjeti&idad. La subjeti&idad resulta siempre de la
conjunción de componentes eterogéneos. .espués es necesario considerar la
relación entre el in"inito # la complejidad de los cuales ella es portadora con los
sistemas ma%u!nicos # los "lujos. /or poner un ejemplo: pienso en la moda actual,
terrible, %ue existe o#, sobre eso %ue los americanos denominan las 0personalidades
m1ltiples2. 3ratan de crear una categor!a nosogr("ica espec!"ica relati&a a las
disociaciones de la personalidad4 es una tentati&a conductista de repensar la isteria #
la psicosis. Se dedican a detectar por ipnosis una superposición de personalidades
tras sus interlocutores. 5o solamente eso %ue puede ser &isible en un juego istérico
%ue consiste en pasar de una personalidad a otra, sino también a postular la existencia
de personalidades m1ltiples en gentes %ue no muestran ninguna mani"estación de ello.
Eso &a lejos, puesto %ue esta ligado a toda una teor!a del trauma real # a las
inter&enciones de grupos 6sat(nicos6 %ue son considerados como ¿comisores? de
actos # rituales de &iolencia, eso %ue conduce a procesar a las "amilias, a los padres,
lo mismo &einte a7os después de las presuntas transmisiones. Esto desencadena una
especie de ca+a de brujas, cu#as &!ctimas no ser!an m(s los istéricos, sino los
padres. Es una rei"icación de esta poli"on!a de la subjeti&idad de la %ue ablaba. Es
una manera de no tener en cuenta la especi"icidad de dimensiones potencialmente
delirantes # alucinatorias %ue se encuentran no solamente en los psicóticos sino
también en la 6caósmosis6 de los 6normópatas6 'seg1n la expresión de 8ean 9ur#). En
otro orden de ideas se encuentra igualmente en el mundo de la m(%uina una
rei"icación de los componentes %ue son &istos 1nicamente a tra&és de sus aspectos
tecnológicos &isibles, sea para estimar %ue el ma%uinismo en s! es portador de
progreso, sea para condenarlo. Luego se trata precisamente de relacionarlo con los
aspectos desterritoriali+ados de los %ue es la mani"estación # %ue implican siempre a
las estructuras de enunciación parcial %ue dependen de esa &ertiente no discursi&a de
la complejidad. La complejidad es algo %ue &a en el sentido de la puesta al d!a de esas
dimensiones poli"ónicas %ue se reencuentran en toda expresión de subjeti&idad
umana, # de todas las dimensiones ma%u!nicas, eterogéneas, inerentes a la
mecanos"era, %ue se superpone a la bios"era.
F.A.: ¿/odr!as precisar esos dos conceptos: el concepto de ma%uinismo # el de
agenciamiento?
Félix: La m(%uina comien+a en el momento en el %ue a# un "enómeno de
consistencia, de autopoiesis %ar"ial, 1ea en una rela"i+n !e sin"r$n'a& arti"ulan!$
l$s siste#as !e #2(uinas& l$s un$s en rela"i+n a l$s $tr$s& sea en una rela"i+n
!e !ia"r$n'a& es !e"ir en el .e".$ !e (ue una #2(uina esta sie#%re li-a!a a
siste#as #a(u'ni"$s anteri$res / est2 sie#%re en %$si"i+n !e %r$!u"ir
virtual#ente $tr$s siste#as #a(u'ni"$s, Una #2(uina n$ es "$#$ un #$nt+n
!e arena $ !e -ui*arr$s& un $)*et$ inerte "$#$ se tiene en el #$!el$ "$n el tr$3$
!e "era "artesian$, Es al-$ (ue #ani0iesta una "ierta vi!a (sin "aer en el
vitalis#$& %uest$ (ue se trata sie#%re !e una vitali!a! $ !e una su)*etivi!a!
%ar"ial& (ue n$ al"an3a su senti!$ #as (ue en arti"ula"i$nes ri3$#2ti"as "$n
$tr$s siste#as #a(u'ni"$s, A %artir !e a.'& esta#$s a)$"a!$s a
!ese#)ara3arn$s !e una $%$si"i+n #asiva (#$lar entre el ser / el ente %uest$
(ue se %arte !e inte0a"es #a(u'ni"$s (ue "$l$"an l$s entes !is"ursiv$s& al
#is#$ tie#%$ (ue %r$!u"en una re0eren"ia $nt$l+-i"a %luralista, La re0eren"ia
$nt$l+-i"a !e la #4si"a n$ es la #is#a (ue la re0eren"ia $nt$l+-i"a !e la vi!a
s$"ial& $ !e l$s siste#as viv$s, 5 %$r tant$ tienen al-$ (ue .a"er l$s un$s "$n
l$s $tr$s,,, En el lu-ar (ue el ser sea %uest$ "$#$ ante"e!ente %$r rela"i+n a
sus !i0erentes #ani0esta"i$nes visi)les& !eviene al-$ (ue es "$#$ un .$ri3$nte
%$rta!$r !e %lurali!a!& !e .eter$-enei!a! / !e sin-ulari!a!, Existe %ues un
#$vi#ient$ .a"ia el ser %$r venir& #2s (ue un #$vi#ient$ !e re0un!a"i+n
%reterista en una %ers%e"tiva .ei!e--eriana,
F.A.: Si comprendo bien, todo eso signi"ica %ue las relaciones con los aspectos
ma%u!nicos de la comunicación so de un lado algo %ue puede rei"icar la desaparición
del sujeto, # de otra parte algo %ue puede dar una enorme expansión a todo eso.
Félix: Exactamente. :ace "alta guardarse de caer en un pensamiento dualista, en una
categori+ación morali+ante en lo tocante a esos problemas de comunicación en su
relación con las nue&as tecnolog!as. Si tomamos el ejemplo del consumo tele&isi&o,
&emos mu# bien los aspectos de rei"icación, de identi"icación, asta la ipnosis de la
cual son objeto los consumidores de tele&isión. /or ejemplo, en el momento de la
guerra del ;ol"o, a tenido lugar un golpe de "uer+a sobre la subjeti&idad colecti&a con
la <55 # los otros medios mundiales %ue an desarrollado una pol!tica micro="ascista
a la sombra de la comunicación. /ero al mismo tiempo, asistimos a un principio de
reca+o, una especie de toma de consciencia de este tipo de manipulación intolerable.
Luego es necesario &er las di"erentes &ertientes de rei"icación de la subjeti&idad a
tra&és de las nue&as tecnolog!as, pero también el eco de %ue a# l!neas de "uga,
reno&aciones posibles. Lo %ue me lle&a m(s generalmente a esta tem(tica de una
entrada posible en una era post=massmedi(tica. En el cuadro de los grandes medias
actuales, se constata un principio de reca+o ' # actualmente si la prensa escrita # la
tele contin1an con este empuje, &an acia una perspecti&a suicidaria), # "uera de esos
grandes medias a# una posibilidad de poner en marca medias alternati&os, de
operar una reaprpiación de estas tecnolog!as. /roblema %ue puede parecer general #
utópico, pero %ue &a a encontrarse mu# concretamente planteado con las e&oluciones
tecnológicas a medio pla+o, %ue conducir(n al encuentro entre la pantalla audio&isual,
la telem(tica # la in"orm(tica, # %ue trans"ormar(n el tipo de relaciones existentes entre
los consumidores de medias # los productores de in"ormaciones # de im(genes. Es
algo %ue podr!a introducir muca m(s interacti&idad, con la condición no obstante de
%ue esta posibilidad sea ejecutada # utili+ada por agenciamientos colecti&os de
enunciación.
F.A.: :a# en esa reunión de l!neas de poder a%uellas %ue determinan la rei"icación.
¿<ómo se determina esa l!nea de "uer+a %ue blo%uea esta expresión? ¿Lo mismo si
esta expresión de el ente de&iene cada &e+ m(s articulada en un escenario de proceso
de totali+ación?
Félix: Existe siempre siempre una rei"icación de los territorios existenciales por una
discursi&idad estrati"icada.
F.A: Sobre este terreno, las teor!as sociales dominantes =la ling>!stica, la teor!a de la
in"ormación, la "orma en la %ue la sociolog!a intenta comprender o# la comunicación,
¿an tenido un papel estructural en este proceso de rei"icación?
Félix: $e parece %ue, de una "orma general, todo a%uello %ue a sido puesto en la
cuenta del estructuralismo # de la comunicación, a tenido muca di"icultad en acer
su lugar a la dimensión de la inmanencia de la enunciación, en sus aspectos
creacionistas. En la ling>!stica, las dimensiones pragm(ticas, las dimensiones
enunciati&as an sido dejadas al margen # a abido muca di"icultad en reintegrarlas
en el proceso de la discursi&idad semiótica. .e "orma %ue, seg1n mi opinión, la
cuestión no es la de dejarlas &egetar en un barrio lejano de la producción de la
subjeti&idad, sino la de meterlas en el mismo centro, en la misma ra!+ de la producción
ontológica, de los di"erentes sistemas de discursi&idad. /or ejemplo, en el dominio
antropológico, lo %ue es interesante de una sociedad dica arcaica, es &er como se
articulan sus uni&ersos m!ticos, rituales, sociales, económicos, como ella llena de
estrellas estos uni&ersos en lugar de reducir # li%uidar eso %ue constitu#e el car(cter
autopoiético de una sociedad a tra&és de sistemas de correspondencias estructurales,
en el dominio de la parentela o del an(lisis de los mitos.
F.A.: :emos ablado de la rei"icación del procesus de comunicación, de las teor!as de
la comunicación4 ¿podemos ablar del aplastamiento del elemento ontológico de la
cadena de producción de la in"ormación cient!"ica # de la inno&ación?
Félix: Esto# mu# interesado por todos los trabajos de la escuela sociológica en torno a
?runo Latour, por %ue encuentro mu# importante %ue los objetos tecnológicos #
cient!"icos sean ligados a todas sus dimensiones sociales, económicas, contextuales4
#o mismo e intentado recontar los componentes %ue cristali+an en torno a de un
objeto tecnológico como el pro#ecto Apolo, con las dimensiones de deseo de &iajar a
la luna, la pol!tica de @enned#, las implicaciones económicas, militares, industriales
%ue entran en l!nea de cuenta. 5o existe un puro objeto conceptual cient!"ico %ue
pueda sedr separado de la reunión de sus componentes. La cuestión es saber si, una
&e+ %ue se a compleji+ado el problema en esta dirección, no concluimos en su
omogeneidad, es decir en un reduccionismo en lo tocante a la eterogeneidad de su
componentes. 5o solamente se trata de reconocer la eterogeneidad de los
componentes, sino de re"or+arla, de acerlos entrar en un proceso de eterogeneidad.
/receisamente, lo %ue a# de rico en los sistemas ma%u!nicos, es %ue no sólo est(n
siempre en una encrucijada de dimensiones eterogéneas, sino %ue abren una
eterogeneidad potencial, en el dominio de la tecnolog!a pero también en a%uellos de
la subjeti&idad, de la sensibilidad... - en particular, lo %ue me parece peligroso, es
perder la esopeci"icidad del agenciamiento cient!"ico, de sus enunciaciones parciales,
del plan de re"erencia cient!"ica, con la introducción de sistemas de l!mites, de
coordenadas, de renunciamiento sistem(tico al in"inito, por atenerse a un cierto
n1mero de elementos, clausurados sobre ellos mismos. Esta pol!tica pro"undamente
limitati&a de la ciencia tiene una producti&idad considerable. /ara poder rearticularla
en los otros componentes toda&!a es necesario considerarla en su singualridad, su
especi"icidad. Es la condición %ue permitir( posicionar la ciencia de manera no
cienti"ista por relación a objetos pr(xicos en el dominio de la &ida pol!tica, del
es%ui+oan(lisis, de los mass=media.
F.A.: ¿<ómo lucar en contra de esta rei"icación de la comunicación?
Félix: -o dir!a: asumiéndola. - e&itando una "uga por lo %ue a ella se re"iere. :o#, por
ejemplo, se obser&a un des&!o sistem(tico delante de la subjeti&idad obrera, # las
perspecti&as relati&as a una sociedad comunista. Algunos &ienen a considerar por
ejemplo %ue una nue&a subjeti&idad ecológica podr!a sustituirse a las antiguas
subjeti&idades obreras. .el mismo golpe se perder!a completamente lo %ue "ueron los
elementos singulares %ue an constituido esta subjeti&idad # %ue an sido un motor,
un elemento esencial de la istoria contempor(nea. La cuestión es abitar, no el ser,
sino la singularidad, especialmente la alteridad en sus elementos en ella incluidos
negati&os, inasimilables, para poder re"undar otro ori+onte ontológico. Estamos en
una encrucijada %ue es a%uella del posmodernismo. ¿Es %ue se trata de reabilitar
pura # simplemente las estructuras arcaicas # contempor(neas, a las cuales se &a a
dar un estatus de transcendencia =es la aceptación de los estados de eco, de los
estados de cosas, de entes tal como son o# para na&egar sobre el mercado general
de la econom!a # la subjeti&idad = ¿o es %ue al contrario, a partir de esta asunción de
posiciones de existencia singulares de di"erentes agenciamientos de enunciación, se
&a a construir, ma%uinar otros ori+ontes ontológicos?
F.A: Si las teor!as de la in"ormación tienen estos e"ectos de blo%ueo, si las teor!as # la
pr(ctica de los posmodernos an blo%ueado lo &irtual ma%u!nico en la repetición de
una realidad de dominio, # si al contrario la posibilidad de jugar '"uncionar) de "ormas
nue&as de subjeti&idad ma%u!nica est(n dadas o# en d!a, al "in # al cabo, cu(les son
los comportamientos pr(cticos %ue debemos identi"icar en el uni&erso de los medias?
Félix: E&identemente eso no depende de una programación pol!tica, # a1n menos
in"orm(tica. <reo %ue se pueden dar simplemente algunas apreciaciopnes
"ragmentarias. El primer punto consiste en reconocer el car(cter de droga de los
medias, de sistema "ascinatorio #, al mismo tiempo, la reintroducción posible de
dimensiones cogniti&as, estéticas, anal!ticas de las cuales son &itualmente portadores.
$e parece mu# importante o# burlarse, ridiculi+ar el pro"esionalismo de las gentes de
los medias # anali+ar en %ué punto "uncionan en estereotipos %ue contaminan toda la
sociedad e incluida la &ida pol!tica. $e acuerdo de una re"lexión del pintor $atta
durante un desa#uno con Aégis .ebra#, 8acB Lang, Alberto $ora&ia, Laura ?etti, en la
época del gobierno <irac durante la coabitación # cuando Léotard, ministro de la
comunicación, acababa de pri&ati+ar 3FC, lo %ue sacaba a 8acB Lang de sus casillas.
.elante de su &eemencia, $atta le a interrumpido # le a dico: 6D/ero #o tengo la
soluciónE D:ace "alta ense7ar a la gente a no &er la tele&isiónE6
3en!a ra+ón, ace "alta ense7ar a acer otro uso de ella. .es&iar el uso de los media.
El +apping es #a un comien+o. .esde el momento en %ue se tiene acceso, como en
los Estados *nidos o en <anad(, a cincuenta o sesenta canales por cable, desde %ue
se tenga la posibilidad de interactuar con bancos de datos, todo ese car(cter ipnótico
de la consumición tele&isi&a &a a e&olucionar. Este es un primer ni&el. El otro ni&el, es
el de desconsiderar ese sistema de rei"icación del interlocutor pol!tico. - eso, es algo
%ue se opera en el umor popular '"riant de ?ébete soF). Es un "actor mu# poderoso
en la deconstrucción de los sistemas pol!ticos, sobre todo en Francia. El ma#or
problema es recomponer los agenciamientos de enunciación con esas nue&as
dimensiones. Eso puede partir de experimentaciones completamente parciales: pienso
en el grupo en el %ue se encuentra Francisco /ain, 6<anal .écaine6, o en los
6Aeporteros sin "ronteras6 %ue organi+a discusiones entre "ilóso"os, istoriadores #
periodistas. Estos son acontecimientos microscópicos pero %ue indican una cierta
dirección: la de la recomposición ecológica de la comunicación. Esta tem(tica no esta
&erdaderamente puesta pol!ticamente a la orden del d!a. En tanto no lo sea, todo
a%uello %ue &a#a en esa dirección resultar( "ragmentario # diseminado. /ero #o pienso
%ue a# all! una cuestión "undamental, la cuestión de la cuestión. ¿,ué tipo de
"inalidad de la acti&idad social, del trabajo, de la comunicación de los nue&os
agenciamientos colecti&os ser(n conducidos a producir? /or ejemplo, en el dominio
del urbanismo, a partir de cuando se llegar( a programar no solamente sistemas de
in"raestructura material, de lu+, de "lujos &isibles, de comunicación, sino también de
nue&os agenciamientos domésticos de sistemas de intercambio de a"ecto entre las
di"erentes clases de edad, las di"erentes especi"icaciones culturales, etc. Es una
"inalidad "undamental por reintroducir en el dominio del urbanismo # la ar%uitectura. Se
podr!an multiplicar los ejemplos en la psi%uiatr!a, los sistemas educati&os, culturales,
deporti&os...
F.A.: ¿Ese concepto de pro"esionalismo, cómo se a podido plantear? ¿- cómo
repensarlo de otra manera?
Félix: -o ar!a la distinción entre el o"icio por ejemplo de periodista %ue es todo eso
%ue tiene de onorable, # la dimensión 6pro6, %ue consiste en reducir el lenguaje, todos
sus elementos de singularidad %ue pueden emerger en la discursi&idad ling>!stica # en
la imagen de una pro"esión, de tal modo %ue conduce a una estandari+ación de la
comunicación # de la subjeti&idad. Lo %ue ace "alta subra#ar es %ue el periodista
mismo pierde parte de su &alor de mercado entrando con exceso en esos estereotipos.
En e"ecto el periodista, en particular en el dominio audio&isual, est( igualmente
obligado a singulari+arse, a asumir un m!nimo de ruptura con ese tipo de estereotipo.
La dimensión existencial de una pro"esión est( constantemente por rein&entar. El
periodista no puede ser un pro"esional de la &erdad. Se caer!a en el absurdo total. La
&erdad est( siempre anclada en un ir # &ol&er entre elementos de objeti&idad # de
subjeti&idad: pasa por des&!os, cuestionamientos, toda una dialéctica entre la
complejidad # el caos, pro&ista de riesgos de no=sentidos. 5o sabr!a pues existir 6pros6
de la &erdad. /or contra, se puede concebir una pro"esión %ue consista en poner en
escena, en crear condiciones de emergencia, no una in"ormación &er!dica en s!
misma, rei"icada, transcendente, sino una expresión singular %ue tu&iera la &erdad por
ori+onte. El peridista se con&ertir!a entonces un prestador de ser&icios, de puesta en
escena4 con una connotación relati&a al arte, un paradigma estético re"erido a las artes
pl(sticas, al teatro, a la expresión poética, a tra&és de las cuales pudiera emerger una
in"ormación debidamente situada en relación a sus elementos existenciales.
F.A.: ¿Ges "ormas pol!ticas en esa reapropiación de los medias?H
Félix: En eso #o &uel&o a mi tem(tica de la ecoso"!a. Si no se opera una reunión entre
la ecolog!a del medio ambiente, una ecolog!a de lo social # una ecolog!a de lo mental,
la ecolog!a se inclinar( inexorablemente acia un conser&adurismo, acia el
mantenimiento de un status %uo, es m(s, acia pol!ticas autoritarias de regulación # un
nue&o tipo de estatismo o de socialismo reductor. Si, al contrario, la "inalidad de la
ecolog!a es la de asociar esas di"erentes dimensiones de "lujo # de m(%uinas, la de
establecer puentes entre la ecolog!a de lo &isible # la ecolog!a de lo incorporal, es
decir la producción de subjeti&idad, entonces de&iene concebible una re"inali+ación de
lo social acia "uera de la es"era, sea del bene"icio, sea de la regulación autoritaria
proporcionada en un 6retorno a la naturale+a6, con todo lo %ue eso comporta de
connotaciones "ascistas. La posibilidad se abre entonces en recomponer las actuales
sensibilidades ecológicas, con toda su ambig>edad, con nue&os ori+ontes
ontológicos.
F.A: Esta l!nea utópica %ue progresa en el interior de este mundo &irtual es
pro"undamente di"erente de todas esas l!neas %ue &en una clausura, lo mismo sobre el
in"inito 'Girilio). Es una concepción %ue &e una operati&idad continua abrirse en el
interior de todo eso. .esde este punto de &ista, no es un programa pol!tico, sino un
problema de militancia.
Félix: El término "undamentel es el de la praxis. Somos prisioneros de pr(cticas
completamente teleguiadas socialmente # mentalmente, programadas
in"orm(ticamente, %ue son asediadas por una restitución de territorios existenciales
anteriores, con todo lo %ue eso comporta de "antasm(tico. *na cierta &isión de la
"initud del planeta puede ir en ese sentido. Lo %ue cuenta, no es el caracter cerrado del
aldea planetario, es el asumir esta "initud, sobre todos sus aspectos, pero también el
relan+ar uni&ersos incorporales a partir de a!. /uesto %ue el planeta no es tan
limitado como parece, lo social, los uni&ersos incorporales abren campos posibles
in"initos. En lo tocante a esto el concepto de 6desarrollo sostenible6 merecer!a ser
interrogado, /uesto %ue se trata toda&!a de un compromiso en relación a un e%uilibrio
ecológico4 se recae en una concepción territoriali+ada "undamentalmente me+%uina.
Es por esto por lo %ue #o permane+co pro"undamente apegado a todas las mutaciones
tecnológicas, estéticas, ma%u!nicas, en un sentido amplio, como capacidades de
reabrir ori+ontes ontológicos mutantes. Existe todo un mo&imiento reaccionario en lo
tocante a la m(%uina %ue me parece mu# pernicioso puesto %ue puede conducir a ser
el leco de todos los conser&adurismos, de todas las "obias, reterritoriali+aciones
"ascisti+antes.
F.A.: .e un lado a# esta subjeti&idad # del otro, esta in"ormación %ue de&iene cada
&e+ acontecimiento, puesta en escena. Gol&amos sobre esa relación comunicación,
in"ormación, acontecimiento, en su sentido puntual, singular, e&entual. Este
acontecimiento, es el elemento de una discursi&idad4 es el elemento pati%ue, algo
subjeti&o %ue pone en contacto con la m(%uina, el medio ambiente , la istoria, la
memoria.
Félix: 3u pregunta constitu#e #a una respuesta. Se trata de saber si se ace la
promoción de un objeto in"orm(tico, transcendente, si se parte de una discursi&idad #a
dada # %ue ser&ir( de in"raestructura a todos los elementos existenciales. 9, al
contrario, si se parte de una posición de inmanencia del acontecimiento, %ue implica
%ue no se sea prisionero de coordenadas discursi&as, de tiempos, de espacio, de
energ!a, sino %ue sea insertado en l!neas intensi&as generadoras de temporali+ación,
de especiali+ación, de tensiones energéticas... La b1s%ueda del 6scoop6 en la
comunicación mata el acontecimiento puesto %ue lo condena por esencia a la
repetición de un a"ecto, de una "alsa sorpresa. El &erdadero acontecimiento no est(
nunca en un 6scoop6. 5o se relaciona con nada, representa una ruptura asigni"icante,
productora de un "oco autopoiético, luego de una encrucijada pr(xica potencial, %ue no
se reclausura sobre una sensibler!a masmedi(tica.
F.A.: Esta idea de comunicación, en %ué sentido es posible ligarla a esto %ue es un
nue&o concepto de trabajo social, una nue&a producti&idad comunicacional al ni&el de
la cooperación social, autónoma, intelectual. 3odas las teor!as posmodernas sobre la
comunicación no toman en consideración el aporte entre la comunicación # la
producti&idad, por ejemplo, del trabajo intelectual, %ue no est( temati+ado en tanto %ue
tal. ¿Esta producti&idad del trabajo intelectual, no se reencuentra justamente en la
in"orm(tica, en la constitución de aplicaciones, en la reorgani+ación del saber?
Félix: La &alori+ación de una acti&idad %ue aga %ue sea de"inida como trabajo est(
siempre ligada a la promoción de un cierto territorio existencial. <uando Freud abla
de un trabajo del sue7o, lo presenta como una acti&idad inconsciente. /ero existe otro
tipo de trabajo cuando, en el despertar, se prometió un territorio de lectura del sue7o ,
territorio %ue es por otra parte mu# e&oluti&o puesto %ue, en una primera "ase de
memoria corta, dispersa sus elementos a gran &elocidad. Enseguida se pasa a una
memoria m(s larga , a otro trabajo de memori+ación. 9tros modos de territoriali+ación
del sue7o podr!an del mismo modo ser creados en la cura anal!tica. 3omo este
ejemplo del su7o por%ue es un caso extremo de trabajo singulari+ado, ligado a una
&alori+ación mu# particular. *n sue7o puede de&enir también cual%uier cosa %ue toma
consistencia sobre los mercados económicos cuando es con&ertido en una expresión
art!stica. ,ue a# una comunicación entre esos di&ersos territorios # esos di&ersos
sistemas de &alori+ación, %ue a# transaccciones, un cambismo, es algo %ue "orma
parte de nuestro ori+onte ontológico. ,ue a# un mercado de sistemas de
&alori+ación digamos 6de uso6 '#o dir!a por mi parte, de &alor de deseo m(s %ue de
&alor de uso) es un dato de partida. La cuestión es saber si se acepta la egemon!a de
los sistemas de &alor de e%ui&alencias %ue son controlados por las "ormaciones
capital!sticas, las m(s empobrecedoras en materia de singularidades subjeti&as, las
m(s omogenei+antes. Se trata de concebir una articulación entre esas di&ersas
praxis, esos di"erentes mercados de &alori+ación, esas di"erentes "ormaciones
existenciales o "ormaciones de poder siguiendo el ni&el en el %ue las situamos, en
particular a%uellas %ue pretenden conser&ar su eterogeneidad, %ue prueban a
articularlas en una relación de disenso # no en una relación de consenso con los
sistemas dominantes de &alores. ¿<ómo reintroducir la singularidad en la
uni&ersalidad de la transacción # de la comunicación? Se plantea entonces la
necesidad de procedimientos económicos # democr(ticos para articular el bien
p1blico, # la restitución, la de"ensa, el mantenimiento, la promoción acentuada de la
resingulari+ación. Es pues todo un pluralismo de sistemas de &alori+ación, una nue&a
suerte de concatenación de esos sistemas %ue deber!an ser concebidos como
producción de alteridad, de di"erencias, # no producción de omogeneidad. El Ser # el
9tro son entonces tomados en un proceso creacionista. :a# entonces en"rentamiento
con todas las pol!ticas de recentramiento # de jerar%ui+ación de los sistemas de
"inali+ación de las acti&idades umanas, luca contra la pretensión de egemon!a de
los sistemas de e%ui&alencia %ue an marcado el capitalismo del siglo IJI, con una
uni&ersalidad opresi&a. - a# también una reposición en causa de la di&isión entre
trabajo material, trabajo cogniti&o, trabajo sensible, trabajo inconsciente. si el término
1ltimo de la praxis se reconduce bien a una producción ontológica, entonces estas
di"erentes 6ma%uinaciones6 est(n llamadas a reunirse en ra+ón misma de su
eterogeneidad.

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