UNIVERSIDAD ADOLFO IBAÑEZ

Ensayo número dos
Relaciones entre Perú y Chile

Maria Ignacia Navajas
25/06/2012



Hoy en día para ningún habitante de nuestro país ni del resto del mundo, es una
novedad escuchar sobre los problemas territoriales que tiene Chile con sus
vecinos, ya sea tanto con Perú o con Bolivia, convirtiéndose así no sólo en una
riña del pasado, sino que también en un tema actual que no se ha logrado
superar. La incertidumbre y la desconfianza que genera la limitación territorial
entre Chile y sus países limítrofes, no sólo ha generado el deterioramiento de las
relaciones vecinales sino que también ha provocado constantes roces y disputas
entre dichos países. Dejar de lado todos estos problemas y continuar hacia el
futuro con una mirada nueva, dejando de lado todos los problemas políticos para
así lograr establecer buenas relaciones diplomáticas y comerciales, consiguiendo
que los problemas limítrofes sean parte del pasado, para que Chile junto a sus
vecinos logren vivir en armonía y cooperación vecinal. Esto no resulta tarea
sencilla, debido a que a lo largo de la historia hemos vivido en un clima de
resentimiento, disputas, antipatías y falta de colaboración como consecuencia de
la Guerra del Pacifico, la cual para muchos no resolvió ningún tipo de disputa sino
que más bien, dejo temas inconclusos generando hostilidad y aversión durante
todos estos años. El diferenciado sobre el límite marítimo entre Chile y Perú no
deja de generar una serie de especulaciones y confusión, siendo tema de
discusión en la Corte Internacional de Justicia de la Haya, debido a que Bolivia
constitucionalizo su propósito de tener salida al mar, y Perú continua señalando
que la delimitación del territorio marítimo con nuestro país aún no está claramente
definido, lo cual ha provocado que Chile sostenga que los tratados internacionales
continúan vigentes y no existen temas pendientes en la limitación del territorio.
Para lograr comprender de mejor manera la finalidad que poseen estos tres países
al continuar escudriñando sobre temas pasados luego de tantos años, generando
que la lucha por el cumplimiento de sus objetivos se prolongue hasta el día de
hoy, es de vital importancia evaluar y entender las motivaciones y objetivos que
condicionan el actuar de nuestro país y sus vecinos a lo largo de la historia.
José Rodríguez Elizondo en su escrito “Temas para después de la Haya” analiza
de manera objetiva e imparcial la controversia entre Perú, Bolivia y Chile antes
mencionada desde la Guerra del Pacifico hasta hoy en día, presentando así los
intereses chilenos y peruanos, junto con sus respectivas posturas. Lo cual lo hace
desde una perspectiva académica, pero a la vez de fácil lectura debido al gran
conocimiento que posee el autor sobre la situación señalada, la mentalidad
peruana y la finalidad que tiene Torre Tagle. Generando un escrito con un enfoque
más bien político de las controversias.
Nos señala como los diferentes gobiernos que ha tenido nuestro país han
enfrentado estas disputas y las exigencias de nuestros vecinos. El autor analiza
los hitos claves en la historia como son el secretismo chileno, los conflictos tras la
post Guerra del Pacifico, la demanda de Perú a Chile ante la Corte Internacional
de Justicia ya formalizada, es por esto que José Elizondo no sólo hace referencia
al “como se debe actuar” tras la decisión que tome la CIJ sino que también señala
como deben proceder ambos países para restaurar su relación quebrantada,
logrando una relación beneficiosa para ambos desde hoy en adelante. El autor
busca que el lector comprenda las disyuntivas, pero tiene como finalidad que
ambos países logren crear relaciones fructíferas, de amistad y buena relación.
Por otra parte Juan Miguel Bakula, diplomático peruano, desarrolla en su obra la
convección del derecho al mar, señalando como se llego a la problemática
existente hoy en día, la cual se remonta en el tiempo. El autor señala los derechos
de explotación, preservación del mar y sus recursos que tiene cada país. Además
hace referencia al conflicto generado por el derecho al mar, lo cual fue
argumentado con bases jurídicas de la Convención de las Naciones Unidas sobre
el Derecho del Mar. Nos señala la relación que poseen todos los seres humanos
con los océanos, expresando que para las personas el derecho al mar es esencial
para su subsistencia, señalando así las consecuencias negativas que ha traído
para Chile y Perú la delimitación del mar que rodea sus fronteras. Generando
problemas de tipo fronterizos, los cuales han generado controversia hasta el día
de hoy, provocando que ambas naciones no sean capaces de establecer
relaciones amistosas y de cooperación mutua. Lo cual ha llevado a innumerables
conflictos, los cuales por poco generan problemas bélicos, y han hecho que
durante años la relación de Perú, Chile y Bolivia, sea tensa y poco manejable.
Como consecuencia de una serie de conflictos, lo cual se remonta a la Guerra del
Pacifico, y continua hasta el día de hoy pasando por una serie de eventos como es
el “ Chañarazo”, la disputa de Bolivia tras perder el mar, los intereses peruanos de
recuperar su territorio, los conflictos con Argentina por obtener gas, han generado
dicha demanda ante la Haya, lo cual lejos de ser un problema de la actualidad, es
una controversia que data de 1883 tras el tratado de Ancón, la cual continua
hasta el día de hoy, con la misma fuerza e intensidad que desde la antigüedad. Es
por esto que considero que el diferenciado sobre el límite marítimo es un proceso
de larga duración que si bien se ha acentuado con mayor intensidad en los últimos
treinta años, tiene como origen la Guerra del Pacifico y la firma del tratado de
Ancón en 1883 y el tratado de Lima en 1929, y si bien la Convención del Mar,
tiene trascendencia jurídica, el diferendo marítimo entre Chile y Perú es un
proceso dominado por condiciones de orden político.
Si nos remontamos a lo largo de la historia, específicamente a la Guerra del
Pacifico la cual fue declarada por Chile a Perú y Bolivia en 1879, siendo acto de
consecuencia de que Bolivia decidiera subir los impuestos a Chile no respetando
el tratado de 1874, y al pacto secreto entre Bolivia y Perú. Siendo en dicha guerra
en donde Perú pierde los territorios de Tacna y Arica, y Bolivia queda sin salida al
mar tras la pérdida del territorio de Antofagasta, lo cual genera un ambiente de
tensión y rencor que continuara a lo largo de la historia, es por esto que en 1883
se firma el tratado de Ancón donde queda estipulado que los territorios de Tacna y
Arica quedan en posesión de Chile por un plazo de diez años. El motivo de este
tratado fue meramente por razones económicas dado que la soberanía de Arica,
Tacna y Tarapacá, serian definidas luego de que se calmaran las controversia diez
años más tarde, lo cual no ocurrió ya que cuarenta y cinco años después de la
firma del tratado de Ancón, recién cada país estaba listo para realizar el
plebiscito. Todo este proceso ha generado una gran controversia y disyuntiva
entre Chile y Perú, ya que los términos del tratado nunca quedaron bien
establecidos, los tratados se firmaron con el fin de tener la paz por un tiempo, ya
que ninguno de los dos países tenia las condiciones económicas para continuar en
guerra, el tratado fue meramente con fines económicos, ya que ambos
necesitaban reponer su economía, pagar la deuda externa, volver a reconstruirse
y estabilizarse, las deudas eran gigantescas e incapaces de seguir sosteniendo
una guerra, el arreglo fue más bien provisorio y no arreglo las cosas, solo las
apaciguo. Es por esto que en 1929 se firma el Tratado de Lima, en donde es
señalado que Tacna volverá a ser parte de Perú y Arica formara parte del territorio
chileno, es importante mencionar que en el Protocolo Complementario de dicho
tratado donde se señala en su artículo primero que “Los Gobiernos de Chile y del
Perú no podrán, sin previo acuerdo entre ellos, ceder a una tercera potencia la
totalidad o parte de los territorios que, en conformidad al Tratado de esta misma
fecha, quedan bajo sus respectivas soberanías, ni podrán, sin ese requisito,
construir, al través de ellos, nuevas líneas férreas internacionales.” En el cual se
excluye a Bolivia del trilaterismo.
Bolivia al no resignarse a la pérdida del mar, comienza a negociar con Chile y
Perú un corredor en la línea de la concordia que le genere una salida al mar, y así
poder recuperar parte de lo perdido en la Guerra del Pacifico, lo cual hasta el día
de hoy no ha generado resultados de ningún tipo.
Y es el 8 de febrero de 1975, en Charaña donde se realiza una reunión entre el
presidente de Chile, Augusto Pinochet y el presidente de Bolivia, Hugo Banzer,
con el fin de negociar un corredor terrestre con salida al mar para Bolivia, siendo
este un corredor al norte de Arica entre la frontera de Chile y Perú. Chile no podía
aceptar esto sin la aprobación previa de Perú, esto se debe a las clausulas
instauradas en el Protocolo Complementario. Lo cual para Perú dicha proposición
resulto ser un acto inadmisible, debido a que para ellos la frontera con Arica no era
un pedazo de tierra y nada más, era más bien una “frontera activa” lo cual
significaba que al tener un límite fronterizo con Chile, no perdían las esperanzas
de recuperar los territorios perdidos durante la guerra, pero si llegaba un tercero
en este caso Bolivia, Perú ya no colindaría con Chile, lo cual traía como
consecuencia que se perdiera toda posibilidad de recuperar Arica. Pero por otra
parte si Perú se negaba a ceder dicho territorio a Bolivia, se transformarían en los
responsables de que Bolivia no tuviera salida al mar, responsabilidad que hasta
dicho momento recaía sobre Chile. Es en este momento en que Perú entra en una
situación de perder y perder, o perdía la posibilidad de recuperar Arica, o perdía la
relación con Bolivia. La difícil situación que debía enfrentar Chile, sale a relucir con
el acto simbólico del abrazo de Charaña.
“El “abrazo de Charaña” de 1975 mostró asi una contradicción abierta entre el
statuo quo jurídico y la paz vecinal, con base en tres grietas estratégicas:
seguridad chilena debilitada por la carencia de las relaciones normales con Bolivia,
falta de creatividad para establecer relaciones de confianza con el Perú y la
reversibilidad de la disuasión con Argentina, debido a la expansión del conflicto del
Beagle”
1
.
Como respuesta a la a la cancillería chilena, Perú señala que dicho territorio seria
una zona tri-nacional, con soberanía compartida por los tres países, lo cual no
conto ni con la aprobación del gobierno chileno ni del gobierno boliviano.
Tras la negación de ambos países, Torre Tagle planteo una tesis totalmente
diferente, conocida como la tesis de Bakula, la cual señalaba que el límite fijado en
1929 no corresponde al tratado de Lima, por lo cual la frontera debe volver a ser
limitada, modificando de esta manera el limite marítimo, a pesar de ser esta una
respuesta sin fundamentos jurídicos ni políticos, le serviría a Perú para ganar
tiempo, y desviar por el momento, toda la culpa de que Bolivia no tuviese mar
hacia Chile, de esta forma Perú lograría salir temporalmente de la situación de
perder y perder.
Es en el año 2002, cuando tras una serie conversaciones entre Chile y Bolivia
sobre la zona económica exclusiva que tendría el corredor ubicado en la línea de
la concordia, cuando el presidente Toledo de Perú decide negociar con Chile,
dicha propuesta jamás se presento formalmente, solo fue oral, lo cual a no ser

1
Rodríguez Elizondo, José TEMAS PARA DESPUES DE LA HAYA, Planeta Chilena, 2010(pág. 177)

escrito, no había nada que respaldara . En esa época nuestro país no tenía la
capacidad de responder a presiones de esta índole, los cancilleres chilenos no
estaban preparados para responder efectivamente a las distintas tesis que
constantemente presentaba Torre Tagle. Tras una visita con el fin de lograr un
acuerdo, el embajador Bakúla viaja a Chile para reunirse con Jaime del Valle para
manifestarle sus intereses, el problema en dicha reunión fue que el embajador
peruano tenia ordenes de plantear sus inquietudes e intereses marítimos
verbalmente, sin dejar nada expresado por escrito. Valle exige a Bakúla que
redacte sus intereses en un memo, en respuesta a esto Bakúla gracias a su gran
experiencia jurídica y política, responde: “Chile y Perú deben abordar la solución
de problemas que derivan de nuevas realidades, tácitamente vinculadas a lo que
ya comenzaba a llamarse Nuevo Derecho del Mar. Uno de esos problemas
merece inmediata atención y es el de la delimitación formal y definitiva de los
espacios marítimos”, el canciller del Valle como respuesta a las insistencias de
Perú de cambiar los límites territoriales y con ello la geografía marítima de cada
país, responde: “El limite marítimo con el Perú es un problema que hay que
estudiar y no podemos dejar para calendas griegas” dejando así claramente
demostrada la poca preparación y capacidad de respuesta que tenia nuestro país
frente a las presiones ejercidas por nuestro vecino.
De esta manera las acciones peruanas tienen fundamentos de presión y no
poseen diplomacia ni respaldo, esto provoca una gran ventaja de Perú respecto a
Chile, ya que usan todo esto a su favor para realizar la demanda en frente de la
Haya, demanda con fundamentos jurídicos, dejando de lado completamente
cualquier aspecto político.
“ En solo 22 años Perú crea un issue fronterizo, lo posiciono a nivel masivo
interno, lo convirtió en una controversia bilateral, neutralizo la disuasión chilena,
evito el casus belli y legitimizó internacionalmente su actuación con una demanda
ante la Corte Internacional de Justicia”.
2


2
Rodríguez Elizondo, José TEMAS PARA DESPUES DE LA HAYA, Planeta Chilena, 2010(pág. 145)
En 1989, al terminar el régimen militar, con el gobierno de Patricio Alwyn en 1990,
la política exterior de Chile realiza un cambio trascendental no sólo el gobierno se
enfocaría en el desarrollo económico del país, como tubo se pudo observar
durante el gobierno militar, donde Pinochet tuvo que sacar al país de la gran crisis
económica y casi guerra civil que tuvimos que enfrentar. Chile para el resto del
mundo ya no era el país pequeño alejado del mundo, ahora era visto como un país
con buen desarrollo económico, confiable, abriéndose de esta manera a la política
internacional, generando un alto nivel de globalización, lo cual trajo como
consecuencias la firma de innumerables tratados de libre comercio. La economía
de Chile ya no era lo más importante, ahora la política y el desarrollo social de
nuestro país era su objetivo primordial, los intereses chilenos se basaban
principalmente en conservar las relaciones comerciales estables al igual que la
integración regional. Chile sabía que iba en camino de pleno desarrollo y
crecimiento por esto para el tenia gran relevancia mejorar las relaciones vecinales
y generar un ambiente de colaboración mutua.
Si bien Chile, al estar mejor preparado que durante el gobierno militar y tenia las
condiciones favorables para generara un acuerdo, este no era posible debido a
que en la cabeza del gobierno peruano se encontraba el presidente Fujimori quien
ha sido catalogado como un presidente “anti-diplomático”, quien no tenía
intenciones de desenvolver la política exterior, sus objetivos estaban muy lejos de
reclamar lo perdido en la Guerra del Pacifico, sus preocupaciones no estaban en
los territorios perdidos, a Fujimori lo inquietaba los problemas internos que estaba
enfrentando Perú, y los cuales eran su prioridad en ese momento: Los guerrilleros
del Sendero luminoso y la problemática que estaban enfrentando con Ecuador ya
que estos últimos tenían serios intereses respecto a la amazonia. Como este
gobierno no tenía ni un tipo de rivalidad contra los chilenos, las relaciones
vecinales entre ambos países se mantuvieron más bien tranquilas y con un
ambiente de colaboración.
Al terminar el gobierno de Fujimori, los intereses de Perú por recuperar lo perdido
en guerras del pasado vuelve y con la misma fuerza e intensidad de años atrás.
Perú quería ampliar su soberanía sobre el océano Pacífico, recuperar Arica, sin
tener ni la mínima intención de entregar mar a Bolivia, por su parte este ultimo
tenía como objetivo primordial una salida al mar. Perú tenía la intención de
transformar y llevar todos estos problemas políticos, a un tema más bien jurídico.
Perú tomo una posición más bien técnica jurídica, la cual le sirvió para mantener
neutro a Bolivia y Ecuador, le sirvió para ganar tiempo, ante las presiones de Chile
y Bolivia de responder si o no ante la reunión de Charaña, y para mantener
buenas relaciones comerciales.
Fue el 19 de julio cuando el Canciller Rodriguez Cuadros, saco a relucir
nuevamente el tema fronterizo creando un documento donde se buscaba crear un
tratado específico, que redefiniera los límites marítimos, dejando afuera la
participación de Ecuador, país que junto con Chile y Perú firmaron tratados en
1952 y 1954, ante esto la Canciller chilena, Soledad Alvear rechaza la propuesta
de Rodriguez y responde que “Chile y Perú ya tienen definidas sus fronteras tanto
en tierra como en mar”. Lo cual se puede probar mediante documentos de origen
peruanos como es el libro Derrotero de las costas del Perú 1967 el cual señala
que “El limite marítimo peruano se extiende por el sur hasta el punto denominado “
Concordia”, en la costa en la frontera entre el Perú y Chile, de donde parte una
línea que corre paralelamente al ferrocarril de Arica a La Paz” Lo cual comienza a
mostrar contradicciones jurídicas que está ejerciendo Perú basando sus
argumentos en el ámbito político, estas actitudes comenzaron a confundir a
nuestro país.
“La controversia entre el Perú y Chile está referida a la delimitación del límite entre
las zonas marítimas de los dos Estados en el Océano Pacífico, que comienza en
un punto en la costa denominado “Concordia” conforme al tratado del 3 de junio de
1929” “también comprende el reconocimiento a favor del Perú de una vasta zona
marítima que se sitúa dentro de las 200 millas marinas adyacentes a la costa
peruana y que por tanto pertenece al Perú, pero que Chile considera como parte
del alta mar.”
3

Aquí queda expresado el tema del conflicto, Perú declara que los limites no
quedaron bien establecidos siendo poco claros, señalando que en el tratado de
Lima no se especifica si la frontera es a partir del hito 1 o bien del punto de la
concordia.
“las zonas marítimas entre el Perú y Chile nunca han sido delimitadas ni por
acuerdo ni de alguna otra forma”
4

El hecho de que Perú al mezclara continuamente lo político con lo jurídico, que a
falta de una usaba lo otro y esto sumado al hecho de el secretismo el cual señala
que todo es confidencial, donde no existe ni un tipo de evidencia formal o escrita.
Crea un ambiente de confusión para nuestro país ya que no tenía claro lo que
sucedía, se informaba a través de terceros, no hubo archivos ni pruebas de lo que
se establecía, lo cual genero que cuando se realizo la demanda, Chile no tenia
como defenderse ni como argumentar contra lo que Perú estaba señalando.
“El secretismo no es solo un error táctico, ético y estético, por sobre todo, es un
error estratégico, pues implica la renuncia al control comunicacional de la política
exterior propia.”
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Peru pudo realizar de manera exitosa la demanda debido a que aparte de tomarse
el tiempo que necesito para realizar sus acciones, esto sumado al momento que
estaba enfrentando Chile debido a sus constantes conflictos con Argentina y a que
Chile debido al secretismo no sabía muy bien que estaba ocurriendo, esto sumado
a que Perú se basada en lo político y en lo jurídico dependiendo su conveniencia,
la demanda fue aceptada. En base a todo lo antes señalado podemos concluir que

3
Bakula, Juan Miguel. LA IMAGINACION CREADORA Y EL NUEVO REGIMEN JURIDICO DEL MAR; CHILE Y PERU ¿ EL
DESACUERDO ES POSIBLE?, Universidad del Pacifico, Lima , 2007 (pág.119)

4
Bakúla, Juan Miguel. LA IMAGINACION CREADORA Y EL NUEVO REGIMEN JURIDICO DEL MAR; CHILE Y PERU ¿ EL
DESACUERDO ES POSIBLE?, Universidad del Pacifico, Lima , 2007 (pág. 119)

5
Rodríguez Elizondo, José TEMAS PARA DESPUES DE LA HAYA, Planeta Chilena, 2010. (pág.98).

nuestro país estaba en una posición de desventaja y Perú no solo fue muy
inteligente al momento de actuar, sino que también supo utilizar todo lo que tenía
en su favor. Desde la Guerra del Pacifico hasta hoy en día, Perú se ha tomado el
tiempo para hacer las cosas bien, y cuando lo jurídico no está de su lado, saca sus
armas políticas para vencer.