La paradoja ha fascinado a la mente humana durante los últimos dos mil años y sigue
haciéndolo en la actualidad. De hecho algunos de los logros más importantes de este siglo en el campo
de la lógica, las matemáticas y la epistemología están íntimamente relacionados con la paradoja, sobre
todo el desarrollo de las metamatemática o teoría de la pruebas, la teoría de los tipos lógicos, y los
problemas de congruencia, computabilidad, determinación, etc. omo logros !ue somos, frustrados por
la naturale"a compleja y esotérica de estos temas, nos inclinamos a dejarlos de lado deduciendo !ue
son demasiado abstractos como para tener importancia alguna en nuestra #ida.
La paradoja puede definirse como una contradicción, !ue resulta una deducción correcta a partir
de premisas congruentes. $sta definición nos permite e%cluir de inmediato todas esas &falsas paradojas'
basadas en un error oculto en el racionamiento o en alguna falacia intencionalmente incluida en el
argumento. Las premisas congruentes de hoy !ui"á se con#ierte en los errores o las falacias de
mañana.
(ay tres tipos de paradojas) Las &antinomias', un término !ue figura en la última frase de esta
cita, re!uiere una e%plicación. &*ntinomia' se utili"a a #eces como e!ui#alente de ¶dojas', pero casi
todos los autores prefieren limitar su empleo a las paradojas, !ue surgen en sistemas formali"ados,
tales como la lógica y las matemáticas. +na antinomia &crea una auto contradicción mediante modos
aceptados de ra"onamiento'. *sí, si tenemos una ase#eración Aj y una segunda ase#eración constituye
la negación de la primera Aj , !ue significa &no Aj o bien Aj es falsa-, entonces es posible combinar
ambas en una tercera ase#eración, Ak donde Ak = Aj y –Aj. .btenemos así una contradicción formal,
pues nada puede ser una cosa y no serla al mismo tiempo, esto es, ser #erdadera y falsa a la #e". *sí
toda antinomia es una contradicción lógica aun!ue como se #erá no toda la contradicción lógica
constituye una antinomia.
$%iste una segunda clase de paradojas !ue difiere de las antinomias sólo en aspecto importante/
no aparecen en los sistemas lógicos o matemáticos y por ende, no están basadas en términos tales
como la clase formal y número, sino !ue surgen más bien de lagunas incoherencias oculta en las
estructuras de ni#eles del pensamiento y del lenguaje. $ste segundo grupo suele conocerse como
antinomias semánticas o definiciones paradójicas.
+n tercer grupo de paradojas !ue es el !ue menos se ha e%plorado. 0on de gran interés para
nuestro estudio por!ue surgen en el curso de las interacciones y determinan allí la conducta.
Llamaremos a este grupo paradojas pragmáticas.
$n síntesis, hay tres tipos de paradojas/
1- paradojas lógico2matemáticas ,antinomias-
3- definiciones paradójicas ,antinomias semánticas -
4- paradojas pragmáticas ,instrucciones paradójicas y predicciones paradójicas-
La paradoja más famosa del grupo de la lógico matemáticas se refiere a la clase de todas las clases
!ue no son miembros de sí mismas. 5sta basada en las siguientes premisas/ una clase es la totalidad
de todos los objetos !ue poseen una determinada propiedad. 6emos !ue las clases pueden ser
miembros de sí mismas o no. *sí en segundo ni#el, el uni#erso #uel#e a di#idirse en dos clases, las !ue
nos son miembros de sí mismas y las !ue no lo son.
La di#isión del uni#erso en clases !ue se incluyen así mismas y clases !ue no se incluyen así
mismas es e%hausti#a y !ue, por definición, no puede haber e%cepciones. 7or ende, esta di#isión debe
aplicarse por igual a la clase M y la clase N. *sí si la clase N es un miembro de sí misma, no es un
miembro de sí misma, pues N es la clase de las clases !ue no son miembros de sí misma. 0í N , no es
miembro de sí misma, entonces satisface la condición de pertenecer así misma/ es un miembro de sí
misma, precisamente por!ue no es un miembro de sí misma constituye el rasgo distinti#o esencial de
todas las clases !ue componen a N. 8a no se trata de una simple contradicción si no de una #erdadera
antinomia.
La clase de todos los conceptos constituye un puente !ue nos permite pasar de las paradojas
lógicas a las semánticas ,las definiciones paradójicas o antinomias semánticas-. $l mismo nombre
&concepto', sin embargo se utili"a en #arios casos y así se crea una alusión ling9ística de identidad.
:ui"á la mas conocida de la antinomias semánticas, sea la del hombre !ue afirma con respecto
así mismo/”Estoy mintiendo”. *l lle#ar esta ase#eración a su conclusión lógica, nos encontramos una
#e" más con !ue es #erdadera sólo si no lo es) en otras palabras !ue el hombre miente sólo si dice la
#erdad y #ice#ersa, es #era" cuando miente. uando !ueremos decir algo sobre ese lenguaje, debemos
utili"ar un metalenguaje y una meta metalenguaje si !ueremos hablar sobre ese metalenguaje y así una
sucesión teóricamente infinita. 0i aplicamos este concepto de ni#eles de lenguaje a la antinomia
semántica del mentiroso, puede comprobarse !ue su afirmación, aun!ue compuesta por sólo dos
palabras, encierra dos ase#eraciones. +na de ellas está en el ni#el objetal y la otra en el meta2ni#el y
dice algo acerca de la !ue corresponde al primer ni#el, a saber, !ue no es #erdadera.
Los efectos de la paradoja en la interacción humana fueron descritos por primera #e" por
;ateson, <ac=son, (aley y >ea=land en un trabajo titulado &?o@ard a ?heory of 0chi"ophrenia',
publicado en 1ABC. $ste grupo de in#estigadores se enfocó el fenómeno de la comunicación
es!ui"ofrénica desde un punto de #ista radicalmente distinto de a!uellas hipótesis según las cuales la
es!ui"ofrenia constituye primariamente un trastorno intrapsí!uico ,un trastorno del pensamiento, una
función yóica débil, una inundación de la conciencia por material del proceso primario, etc-, !ue afecta
secundariamente las relaciones del paciente con las demás personas y e#entualmente la de éstas con
él. 0upusieron !ue el es!ui"ofrénico &debe #i#ir en un uni#erso donde las secuencias de hechos son de
tal índole !ue sus hábitos comunicacionales no con#encionales resulten en cierto sentido adecuado'.
$sto los lle#ó a postular e identificar ciertas características esenciales de tal interacción, para las cuales
crearon el término doble #inculo.
Do cabe duda de !ue el mundo en !ue #i#imos está lejos de ser lógico y de !ue todos hemos
estado e%puestos a dobles #ínculos, a pesar de lo cual casi todos nosotros nos hemos ingeniado para
conser#ar nuestra cordura. $s muy distinta la situación cuando el contacto con los dobles #ínculos es
duradero y se con#ierte gradualmente en una e%pectati#a habitual. $sto desde luego, se aplica en
particular a la infancia, ya !ue todos lo niños tienden a llegar a la conclusión de !ue los !ue sucede
ocurre en todo el mundo/ es la ley del uni#erso, por así decirlo. +n doble #ínculo da lugar a una
conducta paradójica, entonces esa misma conducta, a su #e", crea un doble #ínculo para !uien los
estableció. $n #ista de ellos, sostenemos !ue el problema de la patogenicidad del doble #ínculo no
puede resol#erse en términos de una relación causa, efecto tomada, por ejemplo del modelo médico de
la cone%ión entre la infección y la inflamación/ el doble #ínculo no causa es!ui"ofrenia. ?odo lo !ue
puede decirse es !ue, cuando el doble #ínculo se ha con#ertido en el patrón predominante de
comunicación y cuando la atención diagnostica está limitada al indi#idua manifiestamente mas
perturbado, la conducta de este indi#iduo, según se comprobará, satisface los criterios diagnósticos de
la es!ui"ofrenia. 0ólo en este sentido puede considerarse el doble #ínculo como agente casual y por
ende, patógeno. $ste distingo lo consideramos necesario para poder dar el paso conceptual !ue #a
desde la es!ui"ofrenia como una enfermedad misteriosa de la mente indi#idual la es!ui"ofrenia como
patrón de comunicación especifico.
Los dobles #ínculos no son tan sólo instrucciones contradictorias, si no #erdaderas paradojas. 8a
nos referimos a la diferencia esencial entre una contradicción y una paradoja, cuando hablamos sobre
las antinomias y comprobamos !ue toda antinomia es una contradicción lógica pero !ue no toda
contradicción lógica es una antinomia. Duestro pensamiento, la estructura lógica del lenguaje y nuestra
percepción de la realidad en general están tan firmemente basados en la ley aristotélica de !ue A no
puede ser al mismo tiempo no A !ue este tipo de contradicción es demasiado e#idente errónea como
para tomarla enserio. Encluso las contradicciones impuestas por el diario #i#ir no son patógenas.
$l principal distingo entre las instrucciones contradictorias y las paradójicas consiste en !ue
frente a una instrucción contradictoria, se elige una y se pierde, o se sufre, la otra alternati#a. $l
resultado no es feli" pues , como ya se señalo, es imposible comerse el pastel y mantenerlo intacto
simultáneamente y el menor de los males sigue siendo un mal. 7ero frente a una instrucción paradójica,
por otro lado, impide la elección misma, nada es posible y se pone así en marcha una serie oscilatoria
auto perpetuante.
* comien"os de la década de 1AFG hi"o su aparición una nue#a paradoja, particularmente
fascinante. $sta paradoja es de particular interés para nuestro estudio, por!ue la deri#a su fuer"a y su
encuentro del hecho de !ue sólo resulta concebible como una interacción en curso entre dos personas.
7odría parecer !ue semejante paradoja surge en raras ocasiones, o nunca en la #ida real. $ste
argumento es indefinible en el campo de la comunicación es!ui"ofrénica. & +na manera de no decir
nada consiste en contradecirse a uno mismo. 8 si uno logra dicha contradicción diciendo !ue uno no
dice nada, entonces finalmente, uno no se contradice en absoluto. +no puede comerse el pastel y
conser#arlo al mismo tiempo'. $s!ui"ofrénico intenta no comunicarse, entonces la solución para ese
dilema es el uso de mensajes indeterminables !ue afirman con respecto así mismos !ue no afirman
nada.
7ero incluso fuera del campo de las comunicaciones estrictamente es!ui"ofrénicas, puede
comprobarse !ue las predicciones paradójicas desempeñan un papel en las relaciones humanas. Desde
un punto de #ista semántico, la paradoja tiene !ue #er con dos significados distintos de la e%presión
&digno de confian"a'.
+na paradoja es una contradicción lógica !ue resalta de deducciones congruentes a partir de
premisas correctas. De los tres tipo de paradojas ,lógico2matemáticas, semántica y pragmática- esta
última nos interesa a!uí debido a sus consecuencias en la conducta. Las paradojas pragmáticas se
distinguen de la contradicción simple sobre todo en !ue la elección constituye una solución en esta
ultima, pero no es si!uiera posible en la primera. Los dos tipos de paradojas pragmáticas son las
instrucciones paradójicas ,doble #ínculo- y las predicciones paradójicas.
Comunicación, la paradoja incesante
0i el lenguaje permite estructurar el recha"o H!ué hace la comunicaciónI HDebiéramos entender
lenguaje y comunicación como sinónimosIHDebiéramos ubicar la comunicación en el ámbito del
recha"oI H$s el recha"o el hábitat de la comunicaciónI $l conte%to donde se despliegan los recursos de
la comunicación es el de lo negado, lo recha"ado, lo no elegido. $ntre más compleja es la comunicación,
es decir entre más abundante es el !uantum de posibilidades recha"adas, más se confirma su natural
insistir, más se acrecienta su tendencia a la iteración. La comunicación se desempeña en la
desestabili"ación tendencial del sistema social pero no es ni e#oluti#a ni antie#oluti#a, no es
indefectiblemente preser#adora ni destructora siempre, sino #oluble. Do reduce ni incrementa la
complejidad/ #i#e en ella, es su medio. La comunicación es el pe" en su agua, la complejidad. La
comunicación es el modus operandi de la complejidad, su e%presión instrumental. La comunicación es la
propia complejidad en acción. ?al #e" no sea posible distinguir comunicación de complejidad sino como
JestadosJ de algo ,cosa, ente, sistema-. (ielo y #apor son agua así como comunicación y complejidad
son #ersiones de un mismo algo. 7areciera apropiado considerar !ue la comunicación es el espacio de
la complejidad, donde se e%presa, donde se la puede conocer, donde se la #i#e sin necesidad de
teori"arla.
0ostiene Luhmann !ue Jen un ámbito cultural !ue #alora la racionalidad y considera !ue la lógica es
saludable, la moti#ación paradójica tiene !ue ser comprendida partiendo de puntos de #ista patológicos,
Hcon la e%cepción de 7ascalI De acuerdo con un concepto hoy muy e%tendido, la paradoja produce
es!ui"ofrenia...J. 7ara e#itarla o aprender a soportarla aceptemos !ue la comunicación es en sí misma
paradoja. 7ero atre#ámonos a preguntar y a ensayar repuestas. H$n !ue radica propiamente ese su
carácter paradójicoI $n !ue es una improbabilidad !ue ocurre todo el tiempo. ?odos los obstáculos con
los cuales se enfrenta la comunicación, 2a saber/ seleccionar tres diferencias comen"ando por una
información , escoger una e%presión y decidir si se entiende o no2 y !ue la hacen de difícil ocurrencia,
son o bien superados ,rara #e"- o bien JadministradosJ ,casi siempre- por los comunicantes. H7or !ué
ocurre de ese modoI 6arios ni#eles de respuesta aparecen. 7rimero por!ue la comunicación es como
un caldo de culti#o, una suerte de atmósfera o de medio ambiente en donde ocurre el de#enir de la #ida,
por lo !ue no le es dado cesar/ hacerlo negaría la etología de la #ida. Lleguen a donde lleguen las
comunicaciones, fructíferas o abortadas, creando consenso o en medio de contradicciones y
oposiciones, de cual!uier modo suceden o están en curso. La ausencia de comunicación, el silencio
generali"ado es inconcebible. 0egundo por!ue permite confrontar la resistencia, encarar la fuer"a
inercial !ue se opone a la necesidad de e%presar es decir por!ue abre la e%pectati#a de superar la
ad#ersidad de su improbabilidad. 8 por!ue los comunicantes están atribuidos de aptitud para
desempeñarse como usuarios de la improbabilidad capaces de administrar la dificultad sin #encerla. 0e
mue#en en la contingencia, se e%perti"an en reaccionar frente a lo inesperado. $stán preparados para
!ue no ocurra lo !ue esperan !ue ocurra, lo cual por cierto no elimina la es!ui"ofrenia !ue señala
;ateson al referirse a la noción de doble vínculo. uando el comunicante cumple con su triple selección
se prepara para enfrentar lo !ue eligió negar. 0u e%pectati#a, en operación compleja, apunta a
confrontar Jun e%ceso de posibilidadesJ menos una, la !ue eligió. 0i la respuesta es la esperada o si es
distinta repite at eternum en el diálogo su modus operandi. omunicación es así la e%pectati#a de una
respuesta !ue prepara para !ue no ocurra por!ue la improbabilidad de la comunicación pone al
comunicante en estado de aptitud, lo mantiene en forma, en situación de alerta y con ello se crea la
condición !ue hace posible y necesaria la inteligencia. La improbabilidad de la comunicación es el
correlato de la #ida. De una #ida !ue significa competencia en su doble sentido de ri#alidad y aptitud. $l
comunicante hace todo lo posible para !ue se le entienda de acuerdo a lo !ue pretende y se prepara
para !ue no se cumpla lo !ue espera, y reiterar de cual!uier modo su intención, a!uella la inicial o
cual!uier otra !ue el decurso del diálogo le sugiera o le imponga.
0i la teoría reduce la complejidad la comunicación la admite, la soporta, la encuentra compatible,
familiar, de ahí su reiteración, su insistencia, su ter!uedad, su empecinamiento. omunicar es una
aspiración to"uda.