You are on page 1of 10

EL TERCER PLANETA

La familia se caracterizaba principalmente por su incapacidad para tolerar fases de desorganización,
necesarias precisamente a la modificación del equilibrio funcional propio del estadio de desarrollo, y ello
con vistas a la adquisición de un nuevo equilibrio, más apropiado, en la fase siguiente. La familia intentaba
hacer desempeñar al terapeuta los roles y libretos que le parecían más adecuados para conservar el statu
quo.
Precisamente esta atención prestada ahora al sujeto, a la persona del terapeuta en sus componentes
cognitivos y emocionales, nos distanció de las concepciones supraindividuales demasiado rígidas y nos
impulsó a estudiar el contexto terapéutico como lugar de encuentro y elaboración de nuevas elecciones y de
proyectos existenciales.
Desde esta perspectiva, tanto el rechazo como la aceptación por el terapeuta de las atribuciones funcionales
que la familia le propone, forman parte integrante del movimiento de construcción del nuevo sistema, el
sistema terapéutico, y esto, lo quiera él o no. Eso no significa que las acciones del terapeuta carezcan de
efectos, sino que éste no puede prever de antemano los que se producirán sobre la familia, salvo en un
sentido muy general, así como tampoco puede prever cuál será el efecto que sobre él mismo acarrearán las
intervenciones de la familia.
La única consecuencia que el terapeuta puede anticipar de manera razonable, es que cada una de sus
tentativas de cambiar los valores y las regías que mantienen los equilibrios del sistema, producirán en cierta
medida movimientos de sentido contrario, destinados a contrabalancear los desequilibrios imprevistos.
En palabras sencillas el terapeuta debe formar parte del proceso de interacción de la familia estar inmerso y
no ser un simple espectador.
INTERACCION INDIVIDUO-FAMILIA: Se consideró inicialmente al individuo como un elemento
completamente pasivo modelado en sus estructuras cognitivas por "impresiones" procedentes del exterior,
y sin ninguna participación activa en la percepción de la realidad ambiental. Cuando se descubrió que los
procesos perceptivos eran "modulados" activamente por el sujeto, el mundo exterior cesó de ser un dato
objetivo para convertirse en un producto de interacción entre los elementos de que está compuesto y la
actividad perceptiva de la persona. Los datos de la historia individual, así como la vivencia emocional, cobran
entonces un relieve particular vinculado con ellos, al igual que el mundo de las emociones en general
EL TERAPEUTA COMO VÍNCULO RELACIONAL: Evitar entrar en este rol asignado parece de escasa utilidad
terapéutica, así como entrar en él sin percatarse. Si por él contrario, respondiendo a la invitación, el
terapeuta asume este rol y lo interpreta, podrá percibir "a nivel de piel" lo que cada cual espera de un padre
cariñoso o de un compañero responsable; precisamente, al llenar estos importantes vacíos, el terapeuta
podrá recoger informaciones vitales sobre la significación de estos vacíos para sus interlocutores. Los vacíos
reales y los llenos ideales pasan a formar parte entonces del juego terapéutico. Esto permitirá a cada cual,
terapeuta incluido, operar la triangulación necesaria para orientarse en el problema planteado.
Desde esta perspectiva, el terapeuta se ubica constantemente en uno de los vértices del triángulo. A veces
se sitúa como activador y observador externo de los procesos interactivos; a veces él mismo se convierte en
espejo o modelo para los otros en el curso de las interacciones. El terapeuta establece continuamente una
relación individual con la mayoría de los miembros de la familia en esta operación de recolección de
informaciones.
Para nosotros, el terapeuta no tiene por qué renunciar a usar de su propia persona en su complejidad de ser
pensante y afectivo, en tanto encrucijada principal de la recolección de informaciones, a fin de mantenerse
constantemente en un metanivel. uno de los elementos estructurales de la terapia reside precisamente en
la posibilidad de ocupar alternativamente una posición de observador de lo que acontece en la relación, y de
establecer relaciones diádicas tan pronto con uno, tan pronto con otro de los participantes, colocando a su
vez al tercero en una posición de observador de lo que sucede, insistimos en referirnos a la estructura
triangular, la única que permite a cada cual entrar y salir de una relación, poner la distancia necesaria para
com-prender lo que ocurre y crearse modelos de aprendizaje. Al entrar como tercer polo en diferentes
triángulos, al activar desde el exterior nuevas dimensiones estratégicas, el terapeuta construye en el seno
del contexto terapéutico una relación compleja. La recolección de informaciones estereotipadas sobre
hechos conocidos y previsibles se transformará en una búsqueda de lazos diferentes entre las personas y su
visión de la realidad.
Crear en forma continua nuevas relaciones triangulares e intentar ligar entre sí los diferentes triángulos,
constituye una de las tareas esenciales del terapeuta, no bien se sitúa como activador de las diferentes
relaciones. Individualizar los patrones, seleccionar aquellos que poco a poco van siendo los más
significativos y proponer otros nuevos mediante la amplificación de los ya conocidos, constituye para
nosotros la manera clave de entrar en relación con el organismo familiar y de introducir en sesión un
método de trabajo. Cuanto más pueda el terapeuta anudar, desanudar, estructurar, reestructurar los lazos,
más podrá cada uno, terapeuta incluido, experimentar nuevas posiciones relaciónales y, en consecuencia,
aprender nuevas maneras de ser y de situarse con relación a los demás.
LA RELACION TERAPEUTICA: DEL INDIVIDUO AL SISTEMA: Durante la construcción de esta historia
terapéutica, el terapeuta se hace parte integrante de la familia, así como del equipo terapéutico, por lo
mismo que una y otro desaparecen como entidades diferenciadas para encontrarse en un espacio y un
tiempo distintos: el sistema terapéutico o tercer planeta. La familia a-prende sobre todo un método de
trabajo, mucho más que contenidos específicos con los que sustituir los precedentes. Al igual que el
terapeuta, que aprende un método y puede aplicarlo a infinidad de situaciones diferentes de relación
terapéutica, la familia puede aplicar lo que aprende a futuras exigencias, cuando el futuro requiera nuevas
adaptaciones personales y una integración diferente entre la existencia de cada uno y la pertenencia de
todos a la misma historia evolutiva.
El terapeuta interviene justamente sobre el equilibrio dinámico entre la existencia individual y la
pertenencia al grupo, operando un movimiento continuo pendular del individuo a la familia. Esta "entrada
en relación" no tiene, a nuestro juicio, el aspecto de un intercambio temporario de dos, y menos aún el de
definición de una relación confidencial y estable en el tiempo, como sucede en la psicoterapia individual.
Representa más bien la situación que se crea cuando el terapeuta logra hablar con la familia a través de las
emociones, los sentimientos, los silencios de uno de sus miembros, a través del relato de sus dificultades
personales, que pueden representar ciertas viviendas compartidas con los otros miembros del sistema. Si el
terapeuta se asegura un punto de referencia sobre cuya base pueda verificar su propia orientación durante
el desarrollo de la terapia, poco a poco podrá poner en juego elementos afectivos personales. Las
observaciones, las intuiciones del terapeuta pasan a ser entonces actividad de intercambio y producción
constante de informaciones, donde la imaginación creadora asume un papel central.
El punto de partida es siempre la persona con sus atribuciones funcionales y sus sentimientos, que sin
embargo son adjudicados, acto seguido, al resto del grupo, en la búsqueda de una significación colectiva.
Este movimiento se impondrá tanto más cuanto que logre pesar como elemento fronterizo o intermediario
entre los tres componentes del sistema terapéutico: el individuo, la familia y el terapeuta.

REVISIÓN HISTÓRICA DE LA TERAPIA FAMILIAR
Tras la 2ª guerra mundial, se abordan los problemas en un sentido más amplio, recuperándose una visión
holística. Hasta entonces, las ciencias de la conducta se habían centrado en una óptica individual, muy
influidas por el Psicoanálisis, se registra el desarrollo de nuevas disciplinas-antropologìa, sociología- que
facilitan ese desplazamiento que va a tener lugar en la Psiquiatría, de centrarse casi únicamente en los
fenómenos intrapsíquicos a prestar una progresivamente mayor atención a los interpersonales y sociales.
Los Pioneros:
El primero de los grupos, al que llamaremos para resumir el psicoanalítico, está constituido principalmente
por un grupo de profesionales que trabajan con pacientes esquizofrénicos, patología con la que no se
obtenían resultados con las técnicas psicoanalíticas. La búsqueda de nuevas vías de abordaje les lleva a
comenzar a trabajar con la familia.
El segundo se va a aglutinar en torno a un científico proveniente de la Antropología, que derivó en sus
investigaciones hacia el estudio de la comunicación, primero en animales, después la humana. Para ello, le
pareció interesante partir del estudio de los trastornos de comunicación. Uno de los grupos humanos que
presenta un mayor trastorno de la comunicación es el de los esquizofrénicos, por lo que su punto de partida
coincide con el del grupo anterior.
Lo que Bowlby hacía eran tratamientos conjuntos de la familia, en lugar de ver a ésta de vez en cuando
para conseguir que interfirieran lo menos posible en el tratamiento individual del paciente.
Los años Cincuenta. La Década Fundacional: Pero muchos psiquiatras, especialmente los que trabajaban
con esquizofrénicos, no obtenían resultados con las técnicas psicoanalíticas, y comenzaron a plantearse
nuevas alternativas. Hasta entonces, la teoría psicoanalítica, explicaba parcialmente la esquizofrenia como el
resultado de una simbiosis madre-hijo, producida por una madre sobreimplicada que no permitía la
individuación del hijo. Esto sucede a nivel inconsciente, y el psicoanálisis tradicional no tomaba en cuenta el
aspecto relacional.
Lewis Hill (Hill, 1979), que plantea que la esquizofrenia es un proceso que requiere tres o mas generaciones
para desarrollarse, y que concluye que la psicosis es un problema familiar, pero en muchas formas básicas,
debemos referirnos a ella como si se tratara de una enfermedad del individuo.
Dentro de los pioneros, observamos por un lado una característica común: todos aquellos que no proceden
del campo infantil, que parece que naturalmente está ligado a la familia, provienen del trabajo con
esquizofrénicos. Trabajan por separado, manteniéndose prácticamente sin contactos mutuos hasta finales
de los cincuenta, y provienen fundamentalmente del psicoanálisis y del estudio de la comunicación, aunque
todos aceptan una base sistémica, proveniente de la Cibernética y la Teoría General de Sistemas. Sin
embargo las dos tendencias señaladas van a permanecer distanciadas y las distintas escuelas que van a ir
apareciendo van a distribuirse en el amplio abanico que oscila entre los llamados "puristas sistémicos", cuyo
ejemplo podía ser el señalado del MRI y la Escuela Estratégica, y los mas psicoanalíticos, como Wynne y
Bowen.
Los Años Sesenta. La década de la Expansión: Sin embargo, tal unificación se limita a la aceptación de las
teorías sistémicas como base del trabajo familiar, pero a partir de esa base, las divergencias son notorias y
numerosas. Durante los años sesenta y setenta, van a hacer su aparición numerosas escuelas de Terapia
Familiar, que van a ocupar un amplio abanico que oscila entre los sistémicos puros, y los psicoanalíticos,
pero aceptando todos como base la teoría sistémica del funcionamiento del grupo familiar. Se va a dar es un
intento de diferenciarse mutuamente, con la creación de un número importante de Escuelas de Terapia
Familiar, que van a competir por un pujante mercado de formación y entrenamiento, y que van a difundir la
Terapia Familiar de un modo espectacular, extendiendo sus teorías no sólo a otros países y continentes, sino
a campos muy diversos y diferentes de las Ciencias de la Conducta.
Orientaciones Sistémicas Puras: La Escuela de Milán comienza su andadura cuando en 1967 una
Psicoanalista, Mara Selvini Palazzoli "tomó la drástica decisión de terminar para siempre con la psicoterapia
individual y fundar el Centro para el Estudio de la Familia" Durante los primeros años el debate se centra en
si continuar desarrollando las teorías familiares a partir del psicoanálisis, o romper con ese modelo, y
centrarse en la Comunicación y la Teoría General de Sistemas. Es finalmente esta segunda opción la que
triunfa, lo que supone que en 1971 se produzca la primera de la larga serie de rupturas de este grupo.
Estas tres escuelas, agrupadas en esta etapa dentro de las sistémicas puras, tienen en común, la elección,
como objeto de estudio e intervención la unidad familiar, quedando relegado el individuo a la condición de
miembro del sistema familiar. Lo intrapsíquico se deja de lado, utilizando el concepto cibernético de caja
negra para encajarlo en la dinámica comunicacional, sin necesidad que tener que estudiarlo, únicamente
interesan las comunicaciones que mantiene con su entorno. Los principales fundamentos teóricos, así como
el lenguaje que utilizan, provienen de la Teoría General de Sistemas, la Cibernética, la Teoría de los Juegos y
la Comunicación.
La familia es un sistema abierto, gobernado por reglas, que cumple los principios de la retroalimentación
positiva y negativa. Las reglas son metáforas acuñadas por el observador para denominar secuencias
redundantes de comportamiento, que caracterizan el funcionamiento de cada sistema familiar concreto.
Las familias se van dotando de reglas con el paso del tiempo a través de ensayos y errores. Los síntomas
son una forma más de comunicación, que surgen por la tendencia cada vez más rígida a repetir
compulsivamente las soluciones memorizadas anteriormente. La observación de las redundancias
conduce a la formulación de una hipótesis de funcionamiento familiar, y al diseño de una estrategia que
de como resultado la modificación de las reglas que no resultan útiles para un adecuado funcionamiento
familiar. La terapia se centra en la solución del problema presentado, y en el aquí y ahora. La pregunta
que se debe realizar el terapeuta no es porqué sucede, sino para qué. Las técnicas mas utilizadas son la
connotación positiva, la prescripción de rituales, y la prescripción paradójica
Orientaciones Mixtas : El abordaje de los problemas debía tener en cuenta no sólo los síntomas, sino
también el contexto en que éstos aparecían, en familias que vivían en condiciones notables de pobreza y
marginación. Fue este contexto, diferente al que hasta entonces habían visto el desarrollo de la Terapia
Familiar, el que marcó una orientación diferente
La teoría estructural se nutre también de las teorías sistémicas y comunicacionales, poniendo
igualmente el acento en la relación, y en la existencia innata de estructuras en las relaciones
humanas. Sin embargo, a diferencia de los sistémicos puros, no cataloga al individuo únicamente
como miembro del sistema familiar, sino que lo contempla como un "subsistema", con su propia
estructura psicológica, en interrelación con los otros subsistemas y con el medio externo, con una
visión ecológica. La estructuración de la familia se basa en tres dimensiones básicas: Límites,
Alianzas y Jerarquía. La funcionalidad de la familia dependerá de la adecuada organización de la
estructura familiar a las "circunstancias". Estas circunstancias hacen referencia tanto a las
necesidades individuales de sus miembros, como a la necesaria adaptación al medio externo. Los
objetivos de la terapia serán, no sólo resolver el problema presentado, sino también modificar la estructura
familiar disfuncional, a fin de que pueda enfrentarse con mejores defensas a los problemas futuros. Para
conseguirlo, el terapeuta se une a la familia. Ya no es el observador externo, sino que se implica en el
proceso familiar, actuando como agente de cambio, encargado de reestructurar el funcionamiento familiar.
Orientaciones Psicoanalíticas: La característica fundamental de las escuelas que se inclinan más hacia el
polo psicoanalítico es que, aunque prestan una atención especial a la familia, no dejan de considerar al
individuo en un primer plano. La familia está compuesta por individuos, cada uno de los cuales tiene su
propia identidad y su propia historia. Estudiarán a cada individuo, y a las interelaciones entre ellos dentro de
la familia.
La Unificación: El gran debate que ha subyacido a lo largo de estos años, ha sido el establecido entre los que
defendían una línea de continuidad con el psicoanálisis, y los que eran partidarios de una ruptura total,
defendiendo que las teorizaciones sistémicas conforman un nuevo paradigma explicativo de la conducta
humana, excluyente de los demás. Ha sido un debate complejo, frecuente, y que no ha desaparecido aún del
campo de la Terapia Familiar.
Primera Cibernética, el observador externo estudiaba el sistema, tratando de deducir las reglas
disfuncionales, para desde fuera o dentro, impulsar el cambio de las reglas o la estructura familiar. Sin
embargo, se dejaba de lado la influencia ejercida por el observador sobre el sistema. Esta influencia
inevitable, modifica el funcionamiento familiar, que se adapta a la nueva situación. La objetividad se
demuestra finalmente imposible de alcanzar, y aquellos estudios que no tengan en cuenta la influencia del
observador sobre el contexto, carecen de validez.
El Constructivismo: Según algunos autores (Effran y Cols, 1988), el Constructivismo ha cambiado la Terapia
Familiar más que ninguna de sus orientaciones anteriores. Constituye un marco general en el que se
inscriben las teorías e ideas desarrolladas en torno a la 2ª Cibernética, las teorías de los sistemas
observantes y de los sistemas autónomos. Un sistema observante es aquel que incluye al observador como
parte del sistema, por lo tanto, éste participa en la definición del observado, lo que significa que no hay
posibilidad de que las observaciones sean “objetivas”. El terapeuta “construye” una realidad junto con la
familia, por lo que el sistema así formado, “el sistema terapéutico”, será la unidad de tratamiento. El
Constructivismo pone en cuestión nuestra percepción de la realidad. Defiende que no hay una realidad lírica
y objetiva, sino que cada observador configura su propia interpretación de la realidad, su personal manera
de entender el mundo. El terapeuta no aborda entonces un problema que le trae la familia, como algo
objetivo, externo a él, sobre el que hay que intervenir para modificarlo (1ª Cibernética), sino que selecciona
lo que le parece relevante de lo que cuenta la familia, no porque sea lo verdadero, o lo evidente, sino
porque le parece que puede resultar útil para modificar la visión del mundo del sistema terapéutico de la
manera que sea más satisfactoria para todos. “Los significados y no la conducta se convierten en el eje del
trabajo terapéutico”
Narrativa: El mito familiar, según Ferreira describe una serie de “creencias bien sistematizadas y
compartidas por todos los miembros de la Familia respecto de sus roles mutuos y la naturaleza de su
relación”. Las narraciones que hacemos construyen nuestra realidad, hasta el punto de que pueden llegar a
ser la realidad misma. La familia deviene así en una historia contada por sus protagonistas, los miembros de
la familia, y en la que se integra todo lo ocurrido, lo que hubiera podido ocurrir, todas las personas,
contextos y situaciones pasadas, presentes (o incluso futuras) que llegan a ser significativas para ese grupo
familiar. Además de la historia de la familia, cada miembro tiene su propia historia, que se entrelaza con las
historias del resto de los miembros, construyendo entre todos la vida familiar. Los conflictos surgen cuando
se producen discordancias entre las diversas historias. Cuantas más historias distintas sea capaz de aceptar
un sistema familiar, más posibilidades tienen sus miembros de crecer, individuarse, y desarrollar sus
capacidades emocionales e intelectuales.
El abordaje psicoeducativo: El modelo se basa en nuevos estudios sobre la comunicación en las familias de
esquizofrénicos. Los pacientes que registraban un mayor número de recaídas eran aquellos que, tras el alta,
volvían a convivir con sus familias, en comparación con los que vivían solos, en una pensión, en un piso
protegido, etc. Escarbando un poco más comprobaron que esto sucedía especialmente en familias en las
que las críticas al paciente eran frecuentes y descalificaciones y especialmente agresivas, con amenazas de
abandono, o bien en aquellas otras excesivamente sobreprotectoras
TECNICAS DE TERAPIA FAMILIAR
Espontaneidad: El entrenamiento en la terapia debe ser una enseñanza de técnicas que el
discípulo olvide después que las domino, solo así se llega a ser un terapeuta competente. La TF es
compartir la realidad con una familia, sus vivencias y sus interacciones que dan vida al ciclo
familiar para hacerla mas funcional y productiva.
Espontaneidad terapéutica: El terapeuta debe internarse y entender los procesos y ciclos
familiares no ser solo un ente observador, el terapeuta podrá reaccionar, moverse y hacer
sondeos con libertad, pero dentro de las posibilidades tolerables en un contexto determinado, es
libre de hacer lo que quiera siempre que se mantenga dentro de la estructura armónica. Al estar
inmerso las intervenciones erradas no serán caóticas, solo se asimilaran como normales, si no
acierta esto proporcionara en el peor de los casos información útil.
Métodos de formación: El conocimiento del terapeuta sobre el ciclo familiar se da por vía
deductiva, las habilidades de la terapia en cambio se transmiten por via inductiva. Para la
formación se requieren muchas familias de prueba, videos, y salas espejo y otros videos que
registren la labor para analizarla luego. La formación requerirá no solo un conjunto de técnicas
bien diferenciadas sino también algunos conceptos generales que le confieran sentido
FAMILIAS: La familia nuclear es un holon(fusión madre hijo, holos(todo) on (como proton, que
evoca una parte del todo)) de la familia extensa, cada holon es un todo y una parte al mismo
tiempo, y esta lo es de la comunidad, cada todo contiene a la parte y viceversa
Holon Individual: El holon individual incluye el concepto de sí mismo en contexto, los
determinantes históricos y personales del individuo, hasta los aportes actuales del contexto social,
la variedad de conductas que se pueden incluir en el programa de la familia depende de la
capacidad de esta para absorber e incorporar energía e información de ámbitos extra familiares.
Holon conyugal: una de las tareas mas vitales del sistemas de cónyuges es la fijación de límites
que los protejan procurándoles un ámbito para la satisfacción psicológicas sin que se inmiscuyan
los parientes u otras personas.
Holon parental: las actividades dentro del holon parental incluyen la crianza de los hijos y las
funciones de socialización, también tienen derechos como tomar decisiones sobre cambio de
domicilio, escuela y fijación de reglas y proteger la privacidad del subsistema de lo cónyuges y de
fiar el papel de los niños en la familia, los problemas se resuelven normalmente de ensayo y erro.
Holon de hermanos: los hermanos crean entre si sus propias pautas de convivencia, estas pautas
de hermanos son descuidadas por los terapeutas centrándose más en incrementar la diversidad de
las relaciones parentales, el modo en que la familia cumple las tareas importa menos que el éxito
con que lo hace. Los terapeutas varones pueden tender al desequilibrio empatizando con el
marido y apoyándolo.
El desarrollo y el cambio: la familia está en constante cambio, los terapeutas detiene el tiempo
cuando investigan familias, como parando un película, pero lo que más importa es el aquí y el
ahora.
4 ESTADIOS DE LA VIDA EN FAMILIA
Formación de pareja: aparece la mediación conyugal estableciendo los límites que regulen la
relación
Familias con hijos pequeños: el segundo estadio aparece con el nacimiento de los hijos, el holon
conyugal debe reorganizarse para las nuevas tareas y reglas, cuando nace un segundo se quiebran
las pautas constituidas en torno al primero
Familias con hijos adolecentes: cambia cuando los hijos empiezan a ir a la escuela, deben
relacionarse con un sistema nuevo, bien organizado y de gran importancia, nuevas reglas
relacionadas con las labores escolares, en la adolescencia los pares se vuelven un competidor
contra los padres en cuanto a creencias y domases, las nuevas reglas deben permitir cierta
libertades, autonomía y control deben renegociarse. Aparece el desplazamiento de algún hijo que
se va y el que sigue el cual no tenia pautas tan marcadas se vuelve el foco de atención al que le
aplican pautas establecidas, pero esto presenta un fracaso en la adaptación al cambio familiar
Familias con hijos adultos: Se vuelve a una relación de cónyuges, periodo del nido vacio, si nacen
nietos se reelaboran nuevas relaciones, el cambio siempre está presente y define al individuo
humano, quien se mueve entre la seguridad de lo conocido y la experimentación para adaptarse a
condiciones modificables, si una familia demanda tratamientos es que sus problemas se deban a
un atasco en la fase homeostática, mantener el estado limita a los miembros para enfrentar otras
instancias, por lo cual hay que guiarlos a nuevas modalidades. Se toma una familia atascada y se
crea una crisis que la empujara en el sentido de su propia evolución
COPARTICION: El terapeuta asume un rol de líder, la familia piensa que solo uno es el problema,
pero en realidad solo es el portador del síntoma, las disfuncionalidades en el actuar de la familia
son el problema, el debe coparticionarse en liberar los síntomas del portador y reducir el conflicto
y la tensión para la familia como un todo y aprender nuevos modos de superar dificultades.
La instrumentación de la terapia: Normalmente en familias esquizofrénicas es necesario la
presencia de un coterapeuta porque uno es insuficiente para entrar cambiar y volver a salir de esa
familia, en estas coparticipaciones a veces el terapeuta no sabrá que hacer o no le habrá tocado
un caso similar por lo que deberá tomar una posición modesta y pedirle que le expliquen la
dinámica.
Posición de cercanía: el terapeuta valida la realidad de los holones en que coparticipa, busca
aspectos positivos y los premia, detecta sectores difíciles y de sufrimiento y da a entender que no
pretende evitarlo. Aquí se usa la confirmación, el terapeuta pregunta y los otros responden.
Posición intermedia: aquí coparticipa como oyente activo neutral, le cuentan lo que les pasa
(rastreo), el rastreo exige conocer el leng utilizado por la familia y cada miembro de ella ser
poliglota, normalmente el abordaje empieza entablando relación con los padres pero en familias
con niños pequeños se parte con ellos.
Posición distante: el terapeuta se pone en posición de especialista para dar confianza y esperanza
de cambio, el ve las pautas de la familia y dispone secuencias de interacción, asi introduce las
novedades.
Problemas: todo el problema reside en que el terapeuta no está lo bastante motivado para buscar
las pautas de interacción familiar que cree que no existen.
PLANIFICACION:
Familias de pas de deux: familias de 2 las cuales se vuelven muy dependientes del otro como
familias madre hijo en el cual el niño pasa tanto tiempo con adultos que falla en sus relaciones con
otros niños, la dependencia uno del otros es esto y su cercanía excesiva cercena sus
potencialidades.
Familias de 3 generaciones: normalmente pasa que las responsabilidades se cruzan y uno debe
alinearlas, como una abuela que cría a la hija en vez de la madre, el terapeuta debe conocer el
ordenamiento de la familia con que trata, normalmente hay problemas en la jerarquía, establecer
la diferenciación de los holones funciona y facilita la cooperación.
Familias con soporte: familias grandes que delegan responsabilidades parentales a los hermanos
mayores, es bueno si están bien definidas las jerarquías pero excluyen al mayor del holon de
hermandad y lo lleva al parental donde pueden sentirse con aceptados de forma geniuna.
Familias acordeón: el progenitor permanece alejado por lapsos prolongados, y el que permanece
asume funciones adicionales.
Familias cambiantes: cambian de domicilio continuamente, o el progenitor que cambia
constantemente de pareja, normalmente se pierden relaciones con el medio extrafamiliar por los
constantes cambios y acarrea problemas tanto escolares como de socialización.
Familias huéspedes: niño huésped de una familia temporal, que no deben apegarse y luego
pueden generar discordancia con la familia final.
Familias con pa/madrastra: el nuevo padre puede no entregarse completamente a la nueva
familia en un compromiso pleno, el tiempo aun no les ha conferido la legitimidad funcional en los
holones.
Familia con un fantasma: quienes han sufrido la muerte de un familia y no pueden asignar bien las
tareas a cada uno para suplir al desertor.
Familias descontroladas: uno de los miembros presenta síntomas en el area del control,
organización, jerarquía familiar y proximidad, a veces lo holones pueden ser tan cercanos que
cueste realmente mostrar jerarquía, padres muy yuntas con sus hijos.
Familias psicosomáticas: la familia parece funcionar óptimamente cuando uno esta enfermo, sojn
sobreprotectoras y muy unidas entre los miembros, evitan conflictos y extrema rigidez.
CAMBIO: las técnicas de la terapia estructural llevan a reorganizar a la familia mediante el
cuestionamiento de su organización. Existen 3 estrategias en la terapia estructural de la familia:
Cuestionar el síntoma: la familia llega conociendo el problema y dice las soluciones que han
fallado pero el terapeuta dice que se equivocan, el problema no residen en el paciente sino en las
pautas de interacción de la familia.
Cuestionamiento de la estructura familiar: la concepción de mundo de los miembro de la familia
depende de la posición que ocupen en ella y en los holones, si hay apego excesivo la libertad se
acorta, pero si hay desapego es posible que estén aislados y faltos de apoyo.
Cuestionamiento de la realidad familiar: sus realidades son inviables por lo que la terapia se basa
en cuestionar eso que han construido, el terapeuta toma los datos de la familia y los reorganiza,
da posibilidades nuevas.