TRAMITE PROCEDIMENTAL ANTE ÓRGANO DE APELACIÓN

Recibidas las actuaciones en el órgano de competente para conocer de la apelación,
la sustanciación del recurso tienes del recurso tiene ciertas variaciones según que
concurran o no las siguientes circunstancias:
Que el órgano de apelación sea unipersonal o colegiado.
Que se haya solicitado practica de prueba por alguna de las partes.
Que se haya interesado la celebración de vista o esta se considere necesaria
por el órgano jurisdiccional.

1. REPARTO
Cuando en la misma circunscripción territorial hubiera una pluralidad de juzgados
de letras o secciones de una Corte de Apelación, competentes para conocer saber
de los recursos de apelación, ha de procederse como primera actuación del reparto,
el cual se llevara a cabo con arreglo a los criterios fijados por el reglamento que
dicte la Corte Suprema de Justicia al amparo del artículo 43 del CPC.
Tratándose de órganos colegiados, se efectúa un segundo reparto. Recibidas las
actuaciones en la correspondiente sección de la Corte de Apelaciones, el asunto se
turnara entre los distintos integrantes del órgano de colegiados para designar un
magistrado ponente.
2. PERSONACION DE LAS PARTES ANTE EL ORGANO DE APELACION
La tramitación del recurso de apelación es remitir los antecedentes al iudex ad
quem y emplazar a las partes ante dicho órgano dentro del plazo de cinco días. Esta
última disposición podría hacernos pensar que la personación ante el iudex ad
quiem es preceptiva.

3. INEXISTENCIA DE TRAMITE DE ADMISIÓN
No se contempla trámite alguno de admisión del recurso en sede del tribunal de
apelación. Sin embargo, puede hacerse necesario si el escrito de apelación o el de
adhesión a la apelación contuviera defectos insubsanables o careciese de los
presupuestos o requisitos para recurrir y estos vicios no hubieran sido detectados
por el iudex a quo. Quizás podría valorarse en algún caso la posibilidad de no
esperar a sentencia para decidirlos, aunque, dada la ágil y sencilla tramitación que
sigue el recurso de apelación, posiblemente sea más práctico que estas cuestiones
se diluciden en la misma sentencia ,1 Si llegado el momento de dictar sentencia, el
iudex ad quem llegase al convencimiento de que el recurso no debió tramitarse por
improcedente o inadmisible, el contenido del fallo no puede ser de
«inadmisibilidad» del recurso, toda vez que el mismo ya se admitió en su momento
y se tramitó hasta sentencia; tampoco sería procedente anular lo actuado, sobre
todo por razones de economía procesal. Lo correcto en estos casos es dictar una
sentencia «desestimatoria» del recurso pues, como ha repetido en innumerables
ocasiones el Tribunal Supremo español, las causas o motivos de inadmisión de un
recurso, una vez que fue indebidamente admitido, tramitado y llegado el momento
de dictar sentencia, se truecan en causas o motivos de desestimación del recurso.
4. RESOLUCION DEL RECURSO SIN VISTA
Si con los escritos alegatorios rectores del recurso (tanto del apelante como
apelado, principal o subsidiario) no se hubiere acompañado documento alguno, ni
propuesto cualquier otra prueba, o si ninguna de las propuestas se hubiese
admitido, el órgano de apelación, si es unipersonal, dictará sentencia sin más
trámite.
En relación con 19s órganos colegiados, es preceptivo que el presidente señale
fecha para discutir y votar la sentencia (art. 183 del CPC) dentro del plazo fijado
por la ley que, en el caso de la apelación, son los diez días siguientes a la recepción
del expediente dictado de la sentencia.
5. PRUEBA EN APELACION
A. Proposición
La prueba de apelación deberá ser propuesta por las partes (principio de
aportación) en los escritos de interposición, de oposición o de impugnación. El
nuevo Código termino con la amplia posibilidad de que el iudex ad quiem
acordarse de oficio cuentas pruebas considerase necesarias para mejor proveer. No
obstante, excepcionalmente, es posible la práctica de pruebas de oficio; eso sí,
restringidas únicamente a los denominados procesos no dispositivos. También hay
casos en que la práctica de oficio de ciertas pruebas en la apelación es imperativa.
B. Admisibilidad de prueba en apelación
El momento procesal probatorio se incardina en la primera fase del proceso, en la
primera instancia, produciéndose la preclusión en lo relativo a la aportación de
nuevos medios de pruebas. Por ello, la regla general es que el enjuiciamiento en la
apelación debe realizarse en la atención al material introducido en la primera
instancia.
Prevé excepciones a esa regla, que obedecen a dos tipos de razones:
Irregularidades probatorias en la primera instancia
Materiales referidos a hechos acaecidos con posterioridad a la apertura del
plazo para dictar sentencia o no anteriores pero desconocidos
a. Irregularidades probatorias en la primera instancia
La admisibilidad de la prueba en segunda instancia cuando en la primera hayan
acontecido ciertas irregularidades en la dirección procesal de la actividad
probatoria. Concretamente podrá proponerse y practicarse en apelación la prueba
inmediatamente denegada en el primer grado jurisdiccional o aquella que, aun
propuesta y admitida, finalmente no se llegó a practicar, total o parcialmente, por
causas ajenas o no imputables al litigante que solicito.
a.1 Prueba indebidamente denegada
Se trata de someter al juicio del iudex ad quem la pertinencia, utilidad o necesidad
de la prueba denegada por el iudex a quo. Para que, en apelación, se considere
indebida-mente denegada una prueba propuesta en primera instancia y se proceda
a su práctica, es preciso que se cumplan las siguientes condiciones:
Que la parte haya propuesto en tiempo y forma el medio de prueba en la fase
procesal oportuna de la primera instancia.
Que dicho medio de prueba haya sido inadmitido por el iudex a quo. Tal
inadmisión puede obedecer a circunstancias formales (por no haberse
propuesto en tiempo y forma) o a circunstancias materiales, esto es, a la
emisión de un juicio negativo sobre la pertinencia, utilidad o necesidad de la
prueba o sobre su licitud
Que la parte no haya consentido su denegación. Deberá, por tanto, recurrir
er, reposición el auto denegatorio del medio de prueba propuesto y, ante su
desestimación, formular la oportuna protesta. Reposición y protesta
constituyen requisitos sine qua non para la admisión de la prueba en la
apelación; su ausencia implica que la parte proponente se aquieto,
consintiendo o conformándose con tal denegación de prueba.
Que el litigante proponga en la segunda instancia, también en tiempo y
forma, el mismo medio probatorio.
Finalmente, que el tribunal ad quem estime pertinente la admisión y
práctica (de la prueba propuesta. Esta resolución (auto) sobre las pruebas
solicitadas, se adoptará con arreglo a los criterios de admisibilidad comunes
(licitud, pertinencia y utilidad), y si las denegare, podrá la parte interponer
recurso de reposición




a.2 Prueba admitida pero no aprobada
Para la efectividad de este supuesto se precisa la concurrencia de un evento
impeditivo de la práctica de una prueba admitida, que sea por completo ajeno al
pro-ponente de la misma. Cabe pensar, por ejemplo, que la prueba no se practicase
por fuerza mayor (calamidad pública, testigo en ignorado paradero, enfermedad
del perito, documentos en poder de tercero no remitidos, etc.), o bien por la
conducta maliciosa de la contraparte o también por la falta de diligencia del órgano
judicial en orden, por ejemplo, a la remisión de citaciones o cumplimentación de
exhortos.
Por el contrario, si la frustración de la prueba admitida fue ocasionada por
circunstancias directamente imputables a quien la propuso, carecerá de virtualidad
su petición de que se practique en apelación. No debe olvidarse que los litigantes
que intervienen en el proceso tienen la carga de participar en el buen fin de las
actividades probatorias, con la diligencia necesaria para excluir toda indefensión.
b. Pruebas en relación con hechos nuevos
El Código autoriza la admisión de prueba en segunda instancia relativa a nova
producto: hechos nuevos relevantes, acaecidos después de comenzar a correr el
plazo para dictar sentencia en la primera instancia. No así respecto a los nova
respecto: hechos o materiales anteriores, pero que han llegado a conocimiento de la
parte con posterioridad a la apertura del plazo para dictar sentencia.
En lo relativo a la prueba documental, se admiten ambas modalidades e (nova
producta y nova reperta), significándose que en este caso son los documentos y no
los hechos, los que constituyen la novedad.
c. La presentación de documentos
Solo se admitirán aquellos referidos a la cuestión de fondo, no a los aspectos
procedimentales, en los que concurran los presupuestos enunciados en el artículo
710:
Al escrito de interposición sólo podrán acompañarse los documentos referidos a la
cuestión de fondo que sean posteriores al comienzo del plazo para dictar sentencia
en la primera instancia, o los anteriores a dicho momento siempre que, en este
último caso, la parte justifique que ha tenido conocimiento de ellos con
posterioridad a él.
En todo caso, el límite preclusivo para la presentación de documentos en el recurso
de apelación se sitúa en el trámite de interposición, oposición o de impugnación
adhesiva.
Como hemos visto, el artículo 710 del CPC hace referencia a dos hitos temporales,
en relación con la admisibilidad del documento, que deberán ser controlados por el
tribunal de apelación:
1. Documentos de fecha posterior al comienzo del plazo para dictar sentencia.
Se trata de documentos en sentido propio
2. Documentos de fecha anterior al comienzo del plazo para dictar sentencia,
siempre que la parte justifique haber tenido conocimiento de los mismos
después de dicho momento. La admisión de prueba documental por esta vía
debe ser restrictiva: Desde luego, no 'es suficiente que la parte «afirme» el
conocimiento sobrevenido de tales documentos. Los documentos pueden ser
presentados tanto por el apelante como por el apelado. bien en el escrito de
agravios o en el de apelación adhesiva, bien en el de contestación de los
agravios de la apelación principal o de la adhesiva.
C. Práctica de la prueba
Siempre que se admita la práctica de todas o algunas de las pruebas solicitadas por
las partes, en la misma resolución se deberá señalar indefectiblemente fecha para la
celebración de la correspondiente vista. Así se infiere de la inequívoca e imperativa
dicción literal del artículo 713 del CPC:
Si hubiere pruebas se acordará la práctica de las que procedan, señalando al efecto
la audiencia correspondiente, la cree deberá celebrarse dentro de los cinco (5) días
hábiles a la fecha del último personamiento o del vencimiento del término señalado
para ese efecto.
Fue de este caso, no procede la convocatoria de vista alguna en el recurso de
apelación: ni oficio, ni a instancia de parte.
Una vez llevada a cabo la vista, quedaran los autos conclusos para dictar la
sentencia de segunda instancia.
6. DECISION DEL RECURSO
A. Forma
Si, para resolver la apelación, se ha de dictar siempre en una sentencia o es posible,
en algún caso, resolver el recurso por auto, es una cuestión de escasa
transcendencia práctica.
B. Plazo
a) Sin vista. Si no se hubiera celebrado vista, el órgano que haya de resolver la
apelación dictará sentencia dentro de los diez días siguientes de recibido el
expediente.
El plazo de 10 días fijado por el artículo 713 del CPC no debe entenderse
referido al señalamiento de la deliberación y votación del asunto sino, como
se ha dicho, al dictado de la correspondiente sentencia. El presidente del
tribunal colegiado, una vez recibidas las actuaciones del órgane de primera
instancia, y tras comprobar que en el caso no procede la celebración de vista,
viene obligado a fijar fecha para la deliberación y votación del asunto con la
inmediatez necesaria para que la sentencia se pueda dictar dentro del plazo
de los diez días siguientes a la recepción del expediente Tanto la
deliberación y votación, como el dictado de la sentencia ha de llevarse a cabo
dentro de los diez días siguientes a la recepción del expediente en el tribunal
de apelación.

b) Con vista. Si se hubiere celebrado vista, la sentencia se dictará dentro de los
-diez días siguientes a la celebración de la audiencia (art. 713 del CPC). En
los órganos colegiados, el señalamiento de la vista equivale al señalamiento
para votación y fallo, toda vez que, según dispone el artículo 183 del CPC, las
resoluciones «se discutirán y votarán inmediatamente después de la
audiencia, si ésta se celebrare».