Lavín Álvarez Guillermo

Introducción al Derecho Penal
Doctor Hernández Pliego
Instituto Nacional de Ciencias Penales


Principio de culpabilidad

Antes de poder hablar acerca del principio de culpabilidad es necesario que se dé
una definición de lo que es el Derecho penal, para Pavón Vasconcelos este es “el
conjunto de normas jurídicas, de Derecho públicointerno, que definen los delitos y
señalan las penas y medidas de seguridad aplicables para lograr la permanencia
del orden social”.
1
Así podemos observar como este Derecho Penal se encuentra
instituido por diversas normas jurídicas, a estas normas se les caracteriza, por
estar escritas en diferentes tratados, códigos, en la misma Constitución, etc. Lo
que las normas buscan es un “orden” aun cuando en las mismas normas se
puedan encontrar ciertos “huecos” o “espacios” en donde este orden queda
cuestionado. Cuestionado en el aspecto del como las normas procuran obtenerlo,
del como estas normas siendo la ley, la palabra que dicta, que manda, que regula,
entre otras definiciones, buscan la pena en donde se ve transgredida su propia
afirmación, de sólo buscar el bien para la persona, el establecer su seguridad. De
esta forma lo que en este caso importa es como la Pena constituye el medio más
eficaz del delito.
Otra definición del Derecho Penal, la obtenemos de Zaffaroni, el cual dice que
entendemos por Derecho Penal al “conjunto de leyes que traducen normas tuitivas
de bienes jurídicos y que precisan su alcance, cuya violación se llama delito e
importa una coerción jurídica particularmente grave, que procura evitar nuevas
violaciones por parte del autor. Conforme a la previa advertencia formulada,
también cabe entender por derecho penal, al sistema de comprensión de ese
conjunto de leyes”
2
. Con esto podemos precisar nuevamente como el Derecho
Penal, su principal acción es esta coerción, en este caso la pena a la violación, al

1
Pavón Vasconcelos, Francisco, Manual de derecho penal mexicano, 17ª. ed.,
México, Porrúa, 2004, p.3.
2
Zaffaroni, Eugenio Raúl, Tratado de derecho penal parte general, Buenos Aires,
Ediar, 1998, t. I, p. 24.
delito, teniendo como fin que se repitan este tipo de acciones. Entonces
nuevamente observamos, como es este “orden” lo que tanto se quiere mantener
en esta materia Penal. En la Escuela Clásica se encuentra en ya clásico Tratado
de los delitos y de las penas, escrito por Becaria, que debido a este
establecimiento de los penas, se crea una serie de consecuencias. Una de estas
consecuencias “es que sólo las leyes pueden decretar las penas de los delitos; y
esta autoridad residir únicamente en el legislador, que representa toda la sociedad
unida por el contrato social.
3
Este es otro de los puntos importantes cuando
estemos hablando del Derecho Penal, desde las corrientes filosóficas antiguas,
fue instituido el Estado, el cual a su vez, fue creado en el momento en que las
personas entran en el contrato social. De esta manera lo que se obtendrá es la
seguridad de estas personas a cambio de sesgar la libertad y ser únicamente el
soberano, las leyes, el gobierno, el Estado (entre otras maneras de cómo llamarlo)
la única autoridad para poder imponer las penas hacia las personas que han
violentado el “orden social” y han cometido la violación, o como habíamos visto
previamente con Zaffaroni; el delito.

Con lo previamente visto, se puede entender como la materia Penal y las leyes en
general, en todo momento se enfocarán en esta “seguridad”, en este “orden” que
quieren brindarle a la población en general. En el año 2002 se establece en el
Distrito Federal un nuevo Código Penal el cual al igual que lo anterior, tiene
como objetivo, garantizar el bienestar de aquellos que se encuentran bajo el
manto de las leyes. Dentro de esta Código Penal se encuentran, las garantías
individuales, las cuales serán las encargadas de cumplir con la finalidad del
sistema penal. Y de igual manera el resto de los principios que ahora rigen a este
Código Penal. A continuación se mencionan algunos de los principios.

Artículo 1º. Principio de legalidad

3
Beccaria, Tratado de los delitos y de las penas, 18ª. ed., México, Porrúa. 2011,
p.10.
Artículo 2º. Principio de tipicidad y prohibición de la aplicación retroactiva,
analógica y por mayoría de razón.
Artículo 3º. Prohibición de la responsabilidad objetiva.
Artículo 4º. Principio del bien jurídico y de la antijuridicidad material.
Artículo 5º. Principio de culpabilidad.
Artículo 6º. Principio de la jurisdiccionalidad.
Artículo 7º. Principio de territorialidad.
Artículo 8º. Principio de aplicación extraterritorial de la ley penal.
Artículo 9º. Validez temporal
Artículo 10º. Principio de ley más favorable.

Estos son sólo algunos de los principios que integran el Código Penal del Distrito
Federal, han sido mencionados ya que en ellos podemos encontrar aquellas
clausulas que doten de garantías individuales a las personas que se vean
involucradas en cuestiones legales, en donde se les quiera aplicar las leyes o
penas correspondientes. De esta forma bajo este Código es preciso encontrar que
las penas a aplicar o “a no aplicar” tengan un fundamento correcto y no se vea
únicamente sujeto a la subjetividad u objetividad del legislador. En este trabajo nos
enfocaremos en el 5º Artículo: El principio de culpabilidad

A continuación se presenta una transcripción de dicho Artículo, proveniente del
Código Penal para el Distrito Federal.
ARTÍCULO 5 (PRINCIPIO DE CULPABILIDAD). NO PODRA APLICARSE PENA
ALGUNA, SI LA ACCION O LA OMISION NO HAN SIDO REALIZADAS
CULPABLEMENTE. LA MEDIDA DE LA PENA ESTARA EN RELACION
DIRECTA CON EL GRADO DE CULPABILIDAD DEL SUJETO RESPECTO DEL
HECHO COMETIDO, ASI COMO DE LA GRAVEDAD DE ESTE.
IGUALMENTE SE REQUERIRA LA ACREDITACION DE LA CULPABILIDAD DEL
SUJETO PARA LA APLICACION DE UNA MEDIDA DE SEGURIDAD, SI ESTA
SE IMPONE ACCESORIAMENTE A LA PENA, Y SU DURACION ESTARA EN
RELACION DIRECTA CON EL GRADO DE AQUELLA. PARA LA IMPOSICION
DE LAS OTRAS MEDIDAS PENALES SERA NECESARIA LA EXISTENCIA, AL
MENOS, DE UN HECHO ANTIJURIDICO, SIEMPRE QUE DE ACUERDO CON
LAS CONDICIONES PERSONALES DEL AUTOR, HUBIERA NECESIDAD DE SU
APLICACION EN ATENCION A LOS FINES DE PREVENCION DEL DELITO QUE
CON AQUELLAS PUDIERAN ALCANZARSE.
4

Previamente a dar los distintos conceptos que se han recopilado en este trabajo
sobre el principio de culpabilidad, se expone una pequeña parte histórica sobre
este.
En el contexto histórico de la culpabilidad parte desde la época antigua se
determinó este primer concepto el cual tiene como parte central, que no habrá
existencia de delitos sin culpa, en este momento su fundó uno de los principales
dogmas, que hasta la fecha sigue teniendo la misma validez: nullum crimen sine
culpa. Es importante de igual manera mencionar como en la antigüedad se
presenciaban, sanciones, en donde se involucraba tanto al responsable como al
inocente, y había momentos incluso en donde las penas podían pasar a los
descendientes de estos responsables. Esto es algo que hoy se tiene prohibido, es
aquí en donde entra este principio de culpabilidad, el punto en donde hay
personas que no son responsables de los actos cometidos por familiares
ascendentes. Esto incluso se puede observar, dando un ejemplo terrenal, en el
pago de alguna deuda, que esta ha llegado a pasar de un miembro a otro
miembro.
Es hasta la Edad Media que se encuentra a la teoría de la culpabilidad con una
mejor estructura siendo el derecho penal italiano el que introdujo en la doctrina del
derecho común una teoría al respecto y sobre esa base desarrolló durante los
siglos XVI y XVII su concepción. Posteriormente cobró influencia la concepción de
la culpabilidad del derecho natural a partir del cual autores como Samuel
Pufendorf ofrecieron el concepto de imputación, la primera estructura mental
susceptible de desarrollo. La imputación surgió como un concepto que identificaba

4
Extraído del Código Penal Para el Distrito Federal. Artículo 29, disponible en
www2.scjn.gob.mx/Leyes/ArchivosLeyes/25361036.doc
la acción libremente producida a cargo del autor y por ende como fundamento de
su responsabilidad ad ipsum propie pertinens, causa moralis.
5
Esto expresa que el
acto efectuado, se lleva a cabo con una conciencia previa, o entiéndase como la
voluntad de realizarlo. Esto es algo que hoy en día se observa, toda acción
realizada por una persona, conllevaba consecuencias y este es el punto central
del principio de culpabilidad. Se debe de encontrar ese núcleo, esa acción, las
consecuencias, y sobre todo, el grado de culpabilidad que la persona tiene en esta
acción. Hablando desde un punto de visto psicológico, hay personas que pueden
presentar ciertos traumatismos, o más específicamente, algún daño orgánico. Este
daño orgánico puede ocasionar una distorsión o incluso, la pérdida total de esta
concepción de la voluntad. Realiza el acto pero no tiene consciencia alguna de
que lo haya hecho, es aquí en donde podríamos introducir este principio de
culpabilidad, y de esta forma evaluar el grado de culpabilidad, evaluar si se le
debe de dictar alguna pena a una persona que no tiene conciencia alguna de lo
que hizo, o de qué manera proceder con el caso. Estas son cuestiones
importantes ya que no se puede deslindar todo concepto psicológico en ningún
concepto que involucre las acciones de las personas, se debe de recordar que hay
tanto factores exógenos como endógenos que determinan a las personas, y esta
determinación será una herramienta, una manera de cómo poder complementar
diversos actos penales. Esta última exposición psicológica también es una parte
fundamental de la historia de la culpabilidad. En donde se reconoció “que no podía
ser culpabilidad la culpa inconsciente dado que ya estaba caracterizada, por la
falta de una relación psíquica entre el autor y el hecho cometido por él. De esta
forma en la actualidad ya no se sustenta el concepto psicológico de la
culpabilidad, pero sigue teniendo significación no solamente histórica
6

Posterior a la teoría de base psicológica, se introduce la normativista, en donde se
la da un juicio de valor a la culpabilidad. Este es entendido como reprochabilidad,

5
Plascencia Villanueva, Raúl, Teoría del delito, 3ª. ed., México, UNAM. 2004,
p.161.

6
Bauman, Jurgen, Derecho penal conceptos fundamentales y sistema.
Introducción a la sistemática sobre la base de casos, 4ª. ed., trad. de Conrado A. Finzi,
Buenos Aires, Depalma, 1973, p. 207.
término que muchos autores utilizan para el concepto que le dan a la culpabilidad,
como más adelante se podrá ver. Esta concepción de normatividad planteaba: 1.
La imputabilidad, como capacidad de culpabilidad. 2. El dolo o la culpa como
voluntad defectuosa; y 3. Ausencia de causas de exculpación
7
.
Por último está la teoría normativa ante el finalismo en donde se convierte en una
concepción puramente normativa, en consecuencia, los presupuestos de la
culpabilidad son: la acción, la tipicidad, antijuricidad y la ausencia de eximentes de
culpabilidad.
Con este principio queda establecido que se debe de poder culpar completamente
a la persona que haya violado una ley, para que de esta forma le sea posible
aplicarle una pena. De lo contrario no hay pena sin la prueba de esta culpabilidad.
En caso de que se presente la pena está tendrá una vinculación directa al grado
de culpabilidad en donde se vea involucrado la persona. De esta forma la pena
dependerá del grado de culpabilidad y de la gravedad del hecho mismo, con esto,
conformando la pena como tal. Lo importante de este principio a mi opinión es que
es un principio que brinda la seguridad a la persona de no recibir una pena, hasta
que se demuestre lo contrario. No puede ser penado aquél que no puede ser
reprochado por su conducta
8
.
Pero de igual forma hay distintos conceptos de culpabilidad. Uno de estos
conceptos nos lo da Zaffaroni el cual dice que la culpabilidad sea reprochabilidad,
“esto es, el conjunto de presupuestos o caracteres que debe presentar una
conducta, para que le sea jurídicamente reprochada a su autor”.
9
Esto da la mayor
dificultad en la teoría del delito, ya que sin un sustento correctamente construido,
no puede existir forma alguna de tener la base para llevar a cabo una pena. Dando
lugar a que se vea sujeta a la intersubjetividad de las personas que se encuentren
interpretando las normas jurídicas. Se debe de recordar que hay distintas maneras

7
Plascencia Villanueva, Raúl, Teoría del delito, 3ª. ed., México, UNAM. 2004,
p.164.
8
Zaffaroni, Eugenio Raúl, Tratado de derecho penal parte general, Buenos Aires,
Ediar, 1998, t. IV, p. 10.
9
Ídem.
del cómo interpretar las normas y muchas veces estas se encuentran mal
interpretadas o incluso, la misma personalidad, prejuicios, cultura o distintos
factores, pueden ser los encargados de que no se presente un fundamento
adecuado. Dando aquí el ejemplo de muchos casos en donde las personas son
culpables de actos cometidos, de esa violación a las leyes, pero que sin tener las
pruebas o el conocimiento para generar una base, es imposible demostrar esta
culpa. Esto a mi opinión se puede ver de igual manera, en el lado contrario, en
donde pueden existir pruebas que no van directamente relacionadas con esta
violación o que incluso el legislador hace caso omiso de la inocencia de la
persona, y dicta una pena que no corresponde, al caso en cuestión. “La dificultad
para configurar una imagen de la culpabilidad trae por resultado que dentro de ella
se usen otros vocablos como elementos, componentes, límites, reguladores y
hasta sinónimos, que proporcionan una general impresión de anárquico desorden,
pues cobran sentidos diferentes según las teorías y hasta las particularidades de
una teoría en cada autor determinado que la postula
10
”. Con esto observamos
cómo las personas brindarán su propia percepción de la imagen de la culpabilidad
y se puedan crear no sólo confusiones, sino que no por momento se encuentre en
un total desorden en donde no da lugar a una culpabilidad objetiva, pues como
todo acto realizado por las personas, se encuentran sujetos a diversos cambios, y
por lo tanto las mismas interpretaciones se establecen en la misma posición.

Así el autor Villanueva nos dice que “en materia culpabilidad no existe una opinión
unánime respecto de cómo definirla, sobre todo en materia de los elementos que
la integran desde la óptica formal y su significado material, propiciado
precisamente por la evolución de la teoría de la culpabilidad a la luz de conceptos
causales, normativistas y finalistas
11
”. Y el autor Bacigalupo dice “La culpabilidad,
por tanto, constituye el conjunto de condiciones que determinan que el autor de
una acción típica, antijurídica y atribuible sea criminalmente responsable de la
misma. La cuestión de cuáles son esas condiciones dependerá del punto de vista

10
Ibídem, p.11.
11
Plascencia Villanueva, Raúl, Teoría del delito, 3ª. ed., México, UNAM. 2004,
p.157.
que se adopte respecto de la pena
12
”. Estos dos conceptos nuevamente nos dicen
del como la culpabilidad no está sujeta únicamente a alguna cuestión en particular.
Se le debe de tomar en cuenta todos esos factores y variables que pueden
distorsionarla o simplemente que entran en contacto. Con la última definición
Bacigalupo nos dice que las condiciones dependerán del punto de vista que se
adopte. En donde las exigencias de las distintas teorías del derecho, serán
distintas las unas de las otras, tenemos por ejemplo que las teorías absolutas de
las penas exigirán elementos que permitan fundamentar una responsabilidad
ético-jurídica. Mientras que la de la prevención exigirán responsabilidades sobre la
asocialidad futura del autor.

Aun cuando hemos podido observar distintas concepciones que se tienen sobre la
culpabilidad, y sobre todo, este hecho de que no hay una manera de cómo
generalizarla, ya que se encuentra a la percepción e interpretación de cada de las
personas, y no sólo eso, sino que el mismo alcance de la culpabilidad encontrará
variantes, dependiendo de que rama del Derecho Penal se encuentre
estudiándola. Esto es algo que nos han dicho los diversos autores, cada una de
estas ramas querrá encontrar la mejor manera de cómo atribuir esta culpabilidad a
las personas, en base a sus necesidades propias (la de las normas o ramas
jurídicas, no las de la persona). Esto nuevamente nos deja en una posición en
donde comprendemos que este concepto de culpabilidad contiene una gran
complejidad para poder explicarse el mismo como tal. Pero es importante resaltar
lo que Welzel nos dice “El elemento constitutivo de la culpabilidad, que convierte
una acción y una voluntad de acción en culpable, es solamente la
reprochabilidad”
13
.

12
Bacigalupo Z, Enrique, Manual de derecho penal, 3ª. ed., Colombia, TEMIS,
1996, p. 147.
13
Welzel, Hans, Derecho penal parte general, trad. de Carlos Fontán Balestra,
Buenos Aires, Depalma, 1956, p.150.
“Lo que se le reprocha al autor es que haya realizado un injusto cuando podía
exigírsele que no lo realizara. De allí que cuando no hay injusto no hay reproche
jurídico penal”
14
.
Así vemos que una vez impuesta esta teoría completamente normativa en el
principio de culpabilidad, lo que ahora se comenzará a “medir” es por eso que se
le ha dado un juicio de valor, lo que hará este juicio es determinar si el individuo ha
realizado este injusto y se hace un análisis de las posibilidades que se le
presentaban para poder no realizarlo. En base a esto se creará un reproche hacia
la persona, este reproche lo conocemos como la “pena” y como se ha mencionado
anteriormente, tiene como función el mantener un “orden social” o en otras
palabras, sigue siendo una coacción establecida por el Estado.

Se debe de hacer una distinción entre la reprochabilidad y el reproche mismo, la
reprochabilidad la entendemos como el conjunto de características que darán pie
a la ejecución del reproche mismo. Estas características se deben de analizar en
conjunto y no deslindar una de las otras ya que de otra manera, nuevamente se
ejercerán juicios de valor propios, o la subjetividad que cada una de las personas
conlleva en sí. Estas características Zaffaroni nos dice que son “las circunstancias
que rodearon la conducta, la personalidad del autor, su posibilidad de motivarse
conforme a la norma, son criterios determinantes de la posibilidad exigible de
actuar de otra forma. Estos criterios nos llevan a averiguar si aI autor se le pudo
exigir que actuara de otra forma en tanto que el dolo y la culpa son formas de
actuar”. Con esta reprochabilidad se tienen nuevas herramientas para poder
establecer o determinar si existe alguna posibilidad de que el reproche se veo
excluido. Esto podría ocurrir en el momento en que se comienza a indagar en
estas características o circunstancias, y así, no sólo averigua sobre los aspecto
legales, jurídicos, o en si todo aspecto del hecho. Sino que de igual manera obliga
a que se haga un estudio de la persona, este estudio es importante para separar
por ejemplo cuestiones psicológicas, como lo podría ser una alienación mental.

14
Zaffaroni, Eugenio Raúl, Tratado de derecho penal parte general, Buenos Aires,
Ediar, 1998, t. IV, p. 27.
Bajo este estudio de reprochabilidad se podrá obtener el nivel o grado de reproche
que se le aplique en base a la exigencia que pueda o pueda no tener conforme a
las hechos fácticos de las normas jurídicas. Es importante aclarar que esta
reprochabilidad es un conjunto de las circunstancias, características o caracteres
del objeto que hacen que a un autor le sea reprochado.

Uno de los puntos necesario a tocar es que “la ley no deja librada al criterio del
juez la determinación de los ámbitos de libertad de decisión (o de exigibilidad o de
reprochabilidad). Si bien es él quien en definitiva siempre los aprecia, la ley le
señala los criterios conforme a los cuales debe hacerlo, le señala los umbrales
mínimos y a partir de ellos se deducen los criterios para mensurar los grados”
15
.
Este punto nos guía nuevamente al conocimiento de que aunque sean las leyes
quienes establecen los criterios de las decisiones que el juez debe de tomar, estos
por ende van a quedar sujetos a la interpretación propia de los encargados de
dictaminar el grado que se le dará a estos reproches. Pueden haber juristas los
cuales sigan al pie de la letra todas estas normas, todas estas regularidades o
umbrales que se les de para dictaminar de una manera correcta su juicio. Pero
también es imperativo que veamos el otro lado de la moneda, en donde hay
personas que no están completamente capacitadas para poder estar en un cargo
o simplemente, que no tengan una delimitación correcta de las características
propias, como prejuicios, intersubjetividades, historia de vida, etc. Lo cual los
lleven a dictaminar un juicio injusto o un grado que va más allá de lo que se debía
de haber aplicado.

Para finalizar el tema se tiene que mencionar algunos momentos en donde la
culpabilidad se ve excluida o “atenuada” como lo es en el caso de los menores. En
donde aunque se les dé un reproche como tal, este no será como el que se le
puede adjudicar a un mayor, con la justificación de que su proceso mental no se
encuentra en un desarrollo completo. Otra de estas exclusiones puede ser la
deficiencia mental o para que se entienda mejor, alguna enfermedad mental. Este

15
Ibídem, p.45.
es uno de las puntos que ya anteriormente hemos tocado en donde la culpabilidad
variará o simplemente no existirá, dependiendo de las condiciones y facultades
que una persona tenga. Estas facultades se refiere a que hay momentos en donde
algunos individuos no tengan siquiera el conocimiento de las leyes, de la exigencia
de estas o simplemente de su propia conciencia, de su propia persona.

Dentro del Código Penal del Distrito Federal se establecen diversos lineamientos
en los cuales se excluyen del delito ciertas acciones en concreto, o no sólo
acciones, sino que también circunstancias. A continuación se transcriben algunos
para que tengamos un ejemplo más claro.

El delito se excluye cuando:
I. I. (Ausencia de conducta). La actividad o la inactividad se realice sin
intervención de la voluntad del agente.
II. II. (Atipicidad). Falte alguno de los elementos que integran la descripción
legal del delito de que se trate
III. V. (Estado de necesidad). Se obre por la necesidad de salvaguardar un
bien jurídico propio o ajeno, de un peligro real, actual o inminente, no
ocasionado dolosamente por el sujeto, lesionando otro bien de menor o
igual valor que el salvaguardado, siempre que el peligro no sea evitable
por otros medios y el agente no tuviere el deber jurídico de afrontarlo.
IV. VI. (Cumplimiento de un deber o ejercicio de un derecho). La acción o la
omisión se realicen en cumplimiento de un deber jurídico o en ejercicio
de un derecho, siempre que exista necesidad racional de la conducta
empleada para cumplirlo o ejercerlo.
V. VII. (Inimputabilidad y acción libre en su causa). Al momento de realizar
el hecho típico, el agente no tenga la capacidad de comprender el
carácter ilícito de aquél o de conducirse de acuerdo con esa
comprensión, en virtud de padecer trastorno mental o desarrollo
intelectual retardado, a no ser que el sujeto hubiese provocado su
trastorno mental para en ese estado cometer el hecho, en cuyo caso
responderá por el resultado típico producido en tal situación.
16


Con estas exclusiones queda delimitado en qué punto se puede modificar esa
culpabilidad y bajo que sustentos. Este principio de culpabilidad es uno de los más
complejos por el hecho de no tener un sustento en cuando a una
conceptualización o generalización como tal. Esta complejidad se crea por todas
esas personas y distintas ramas que se encargar de obtener un finalidad
completamente distinta la una de la otra y es justamente por esta complejidad que
se debe de mantener un muy buen control, una excelente delimitación de las
normas con la persona propia, y una responsabilidad no sólo personal, sino con el
resto de la sociedad, de poder establecer propiamente un juicio o un dictamen, y
que este no sea algo injusto para la persona a la cual se está dando.

Llegando al final del trabajo, a mi opinión todos estos elementos que conforman al
principio de culpabilidad, se deben de analizar con sumo cuidado, ya que este
tema es peligroso en lo que se refiere a la situación penal de las personas. Se
encuentra en juego no sólo la libertad de estas personas, sino que su misma
integridad e incluso los derechos inalienables. No es suficiente con seguir las
normas de una manera exacta ya que hemos observado como esto queda a la
subjetividad. Por lo tanto se debe de mantener una ecuanimidad para no
perjudicar a las personas.

Referencias:
Bauman, Jurgen, Derecho penal conceptos fundamentales y sistema.
Introducción a la sistemática sobre la base de casos, 4ª. ed., trad. de Conrado A.
Finzi, Buenos Aires, Depalma, 1973.

Bacigalupo Z, Enrique, Manual de derecho penal, 3ª. ed., Colombia, TEMIS,
1996.


16
Extraido del Código Penal para el Distrito Federal, artículo 29, disponible en
www2.scjn.gob.mx/Leyes/ArchivosLeyes/25361036.doc
Beccaria, Tratado de los delitos y de las penas, 18ª. ed., México, Porrúa.
2011.

Código Penal para el Distrito Federal, artículo 5 y 29, disponible en
www2.scjn.gob.mx/Leyes/ArchivosLeyes/25361036.doc

Pavón Vasconcelos, Francisco, Manual de derecho penal mexicano, 17ª.
ed., México, Porrúa, 2004.

Plascencia Villanueva, Raúl, Teoría del delito, 3ª. ed., México, UNAM. 2004.

Righi, Esteban, La culpabilidad en materia penal, Buenos Aires, Ad-Hoc,
2003.

Welzel, Hans, Derecho penal parte general, trad. de Carlos Fontán Balestra,
Buenos Aires, Depalma, 1956.

Zaffaroni, Eugenio Raúl, Tratado de derecho penal parte general, Buenos
Aires, Ediar, 1998, t. I.

Zaffaroni, Eugenio Raúl, Tratado de derecho penal parte general, Buenos
Aires, Ediar, 1998, t. IV.