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“Mi experiencia con la lectura” por Manuel Pineda García

Cuando hablamos de contar la experiencia personal con la lectura, suponemos que una
persona nos va a contar todo lo que le atañe con respecto a la lectura desde su infancia
hasta hoy, pues bien, yo comenzaré explicando mi poca afición hacia este mundo.
No consigo recordar ningún libro que haya leído en mi etapa infantil y/o primaria, sé
que leíamos libros, de hecho recuerdo que en clase teníamos una estantería con libros,
una zona que llamábamos “La Biblioteca de clase”, y es por ello que recuerdo el hecho
de llevarme libros a casa para después realizar una ficha donde hacíamos un resumen de
éste, etc. Recuerdo entonces que me lleve varios libros a casa y los leí, pero los leía de
“aquella manera”, es decir, lo justo para luego poder realizar un resumen. La verdad es
que no me motivaban nada, simplemente era algo que había que hacer para evitar un
negativo o un suspenso. Entonces, sí es cierto que recuerdo haber leído algún libro que
otro en mi etapa escolar, pero no consigo recordar (de ninguna manera) que libros eran,
ni si quiera de qué trataban, parece como si los hubiese leído sin prestarles atención. Es
por ello, yo creo, que a día de hoy reconozco ser una persona poco apasionada o poco
aficionada al mundo de la lectura, de hecho recuerdo que por mi comunión me
regalaron la saga de “Harry Potter” y digamos que no fue un regalo que me
entusiasmase demasiado, de hecho no me gustaba que me regalasen libros. Aunque aun
así empecé a leerme el primero, pero no conseguí terminarlo.
Tras la etapa primaria poco más que aportar a la secundaria, en esta nueva etapa
también recuerdo que nos mandasen libros para leer, en este caso sí recuerdo algunos
títulos como “El mundo de Sofía”, “Las mil y una noches”, “El precio de la verdad”,
“Don Quijote”, etc. He de decir que estos libros sí recuerdo haberlos leído pero son
muy vagos los recuerdos que tengo de ellos, pues como ya he dicho anteriormente
ningún libro ha conseguido motivarme y/o captar toda mi atención para leerlos y
conseguir disfrutar de ellos.
Quizás, uno de los mayores problemas que tengo en la actualidad para coger un libro e
intentar leerlo sea que nunca me he encontrado con uno que haya conseguido atraer toda
mi atención, sí que es cierto que alguna que otra vez he intentado leerme un libro por mi
cuenta, pero no consigo terminarlos, es decir, sé que hay libros buenos y que han podido
llegar a suscitar mis ganas de seguir leyéndolos, pero siempre me pasa que al dejarlo un
par de días por los motivos que sean ya no vuelvo a ellos, no tengo constancia en ese
“Mi experiencia con la lectura” por Manuel Pineda García

aspecto, a diferencia quizá de las series y/o películas que sí me considero una persona
muy fanática de ellas.
El hecho de no acordarme de los libros que he podido leer o de no sentir esa pasión por
la lectura como la mayoría de las personas la siente, al menos con algún libro que se
hayan leído a lo largo de su vida, resulta un poco frustrante. Sinceramente me gustaría
encontrarme con un libro que me atrajese y me enganchase pero pienso en el momento
de ponerme a leer y me da mucha pereza. Supongo que influye mucho, ya digo, la
manera o la forma con la que se ha intentado fomentar o inculcar la lectura en las etapas
escolares y la imagen, que por tanto tengo yo de ella.
Todos sabemos que leer por obligación no apetece ni motiva nada y tanto en la escuela
como en el instituto nos han obligado a leer libros en un tiempo limitado, por lo que ya
le sumamos a la obligación, la presión de tener que leérselo en un tiempo “X”, un libro
que a lo mejor no nos gusta o no nos motiva porque la historia no nos engancha o no
nos parece buena, con ello, o al menos en mi caso, han hecho que mi imagen sobre la
lectura sea perezosa y poco motivadora, sintiendo un cierto rechazo a ésta práctica. Y
como ya he dicho anteriormente, en mi caso, era una práctica que había que hacer y la
hacía para evitar un negativo o un suspenso.
Creo, entonces, que los profesores deberían fomentar la lectura no tanto a base de
obligarnos a leernos un libro si no motivándonos a leer ese libro.
A día de hoy, llevo un tiempo con la firme idea de empezar a leerme un libro, un libro
que me enganche, que disfrute leyendo, que no pueda parar de leerlo, que tenga ganas
de saber más y más acerca de la historia que se cuenta. Son muchas las personas que me
han recomendado leer la nueva saga que acaba de salir, no hace mucho, al mercado, “50
sombras de Grey”.
Al finalizar este paseo de mi experiencia personal con la lectura desde la infancia hasta
la actualidad me he dado cuenta que hay que intentar fomentar la lectura motivando a
las personas a que lean y no a base de obligaciones. Yo confío en encontrar un libro que
me haga disfrutar y así poco a poco aficionarme al mundo de la lectura que estoy seguro
que como la mayoría de las personas dicen “leerse el libro es mucho mejor que ver la
película”.