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1

Soluciones a la ecuación de Schrödinger
(Casos típicos)
1 Partícula libre (potencial cero o constante)
El potencial correspondiente al movimiento libre de una partícula es una constante (1 (r) =
÷
@V
@x
= 0) que, sin pérdida de generalidad, puede escogerse igual a cero
\ (r) = 0 (1)
La ecuación estacionaria de Schrödinger toma entonces la forma siguiente:
÷
~
2
2:
d
2
·
dr
2
= 1· (r) (2)
y recordemos que la función de onda tiene la forma
(r. t) = · (r) c
i
E
~
t
= c
i!t
(3)
Dadas las características del potencial, tendremos soluciones aceptables para cualquier valor no
negativo de la energía (1 _ 0). Una solución para la ecuación (2) puede escribirse como sigue:
· (r) = ¹c
ikx
+1c
ikx
(4)
con ¹ y 1 constantes arbitrarias y / =
p
2mE
~
. Es muy fácil mostrar que esta función satisface
la ecuación (2), sólo basta sustituirla en ella para convencernos. Considerando que son dos las
constantes arbitrarias, esta función es una solución general a la ecuación diferencial ordinaria de
segundo orden (2).
Vamos a considerar el caso en el que una de las constantes es cero, digamos 1. La función de
onda tendrá entonces la forma
(r. t) = ¹c
ikx
c
i!t
= ¹c
i(kx!t)
(5)
la cual también puede escribirse como sigue:
(r. t) = ¹cos (/r ÷.t) +i¹sin (/r ÷.t) (6)
Esta función de onda representa una onda viajera cuya frecuencia angular es . =
E
~
, sus nodos se
mueven a la derecha con velocidad n =
!
~
=
E
~k
. La densidad y el ujo de probabilidad son:
j (r. t) =

= ¹

¹ (7)
y
, (r. t) = ÷
i~
2:
_

J
Jr
÷
J

Jr
_
= ÷
i~
2:
_
¹

c
i(kx!t)
i/¹c
i(kx!t)
÷¹c
i(kx!t)
(÷i/) ¹

c
i(kx!t)
_
= ÷
i~
2:
2i/¹

¹
=
~/
:
¹

¹ (8)
2
y utilizando el postulado de De Broglie, ~/ = j = :·, entonces
, (r. t) = ·j (r. t) (9)
Observamos que tanto la densidad de probabilidad como el ujo de probabilidad son constantes.
Observamos también que el momento lineal de la partícula se conoce perfectamente, pero su ubi-
cación queda indenida.
Si ahora tomamos ¹ = 0, la función de onda será
(r. t) = 1c
i(kx!t)
(10)
de donde obtenemos
j (r. t) = 1

1 (11)
y
, (r. t) = ÷
~/
:
1

1 (12)
El signo de , (r. t) nos indica la dirección de movimiento de la partícula, la cual es contraria a la
obtenida en el caso de 1 = 0.
Si ahora intentamos obtener ¹ ó 1 mediante la normalización de (r. t) encontramos que
_
1
1

dr =
_
1
1
¹

¹dr = ¹

¹
_
1
1
dr
Como vemos, esta integral diverge, a menos que ¹ = 0. Esto nos da idea de que la función (5)
o la (10) describen una situación física ideal de una partícula que se mueve en un haz de longitud
innita y cuya coordenada r está completamente indenida.
Para tener una descripción más realista habríamos de considerar, más bien, un grupo de ondas
de longitud nita.
Sin abundar en detalles, este grupo se construye con las siguientes expresiones:
(r. t) =
1

n=1
¹
n

n
(r. t) (13)
con

n
(r. t) = c
i(knx!nt)
y /
n
=
_
2:1
n
~
Una forma de obtener las constantes ¹
n
sería la siguiente (para partícula libre):
¹
n
=
_
1
1
·
n
(r
0
) (r
0
. 0) dr
0
(14)
donde
(r
0
. 0) =
_
2: (r)
2
_
1
4
exp
_
÷
(r ÷ r)
2
4 (r)
2
÷
i jr
0
~
_
En tanto no sea necesario, seguiremos trabajando con la forma límite ya obtenida (r ÷ ·).
Muchos de los resultados que obtengamos serán independientes de las constantes ¹ ó 1 y sólo
dependerán de cocientes de ellas.
Algo que sí conviene considerar es la construcción de ondas estacionarias. Para esto considere-
3
mos el caso en el que 1 = ÷¹, de modo que la función queda así:
(r. t) = ¹
_
c
ikx
÷c
ikx
_
c
i!t
= 2i¹sin /rc
i!t
= ¹
0
sin /rc
i!t
Si ahora tomamos 1 = ¹ obtenemos
(r. t) = 1
_
c
ikx
÷c
ik
r
_
c
i!t
= 21cos /rc
i!t
= 1
0
cos /rc
i!t
Una solución más general sería una combinación lineal de estas dos funciones:
(r. t) = (¹
0
sin /r +1
0
cos /r) c
i!t
(15)
o bien
(r. t) = · (r) c
i!t
con
· (r) = ¹
0
sin /r +1
0
cos /r
Como puede verse, esta función también es solución de la ecuación estacionaria de Schrödinger
para partícula libre. De hecho, podríamos haber escrito como solución desde el inicio.
Además de reconocer la relación que hay entre los dos tipos de solución, observamos que ésta
última forma se obtuvo sumando o restando dos ondas viajeras de igual magnitud pero que viajan
en sentidos opuestos y por tanto se trata de una onda estacionaria. Esto lo podemos comprobar
notando que sus nodos permanecen jos en el espacio. Así, lo que tenemos es una partícula que se
mueve en un haz innitamente largo con momento lineal conocido, aunque se desconoce el sentido
de tal momento lineal.
Podemos calcular la densidad de probabilidad y densidad de ujo para esta función. Veamos,
tomando 1
0
= 0, tenemos:
(r. t) = ¹
0
sin /rc
i!t
y así
j (r. t) = ¹
0
¹
0
sin
2
/r
, (r. t) = ÷
i~
2:
_
¹
0
sin /rc
i!t

0
cos /rc
i!t
÷¹
0
sin /rc
i!t

0
cos /rc
i!t
¸
= 0
Algo similar obtendremos si tomamos ¹
0
= 0, lo cual nos indica que, como era de esperarse, la
densidad de ujo de probabilidad es cero. La densidad de probabilidad sigue siendo un problema,
pero podemos evitarlo con distintas alternativas de normalización.
2 Potencial escalón
Este potencial tiene la característica de ser discontinuo y en realidad no existe (ningún potencial
discontinuo tiene realidad física) en la naturaleza, pero se puede emplear como aproximación a
situaciones reales. Su tratamiento matemático es simple ya que el potencial es, en cada intervalo,
constante.
4
Así, el potencial se expresa matemáticamente de la siguiente manera:
\ (r) =
_
\
0
. r 0
0 r < 0
(16)
con \
0
constante. Este potencial puede considerarse un caso límite para una partícula cargada que
se mueve a lo largo del eje de un sistema formado por dos electrodos cuya diferencia de potencial
es distinta de cero, como se ve en la gura 1.
Figura 1
Considere una partícula de masa : y energía 1 que se encuentra en la región r < 0 y que
se mueve hacia el punto donde \ (r) cambia. Según la mecánica clásica la partícula se mueve
libremente hasta llegar a r = 0, donde una fuerza 1 = ÷
@V
@x
la impulsará hacia la región r < 0. Si
la partícula logra seguir hacia la región r 0 ó se regresa dependerá de la relación entre la energía
1 y el potencial \
0
. Cuánticamente ocurrirá algo similar. Así, consideraremos los casos 1 < \
0
y
1 \
0
.
2.1 Caso 1: 1 < \
0
La situación se ilustra en la gura 1, con la línea roja correspondiente a la energía 1.
Según la mecánica clásica, la partícula no puede penetrar a la región r 0 ya que ahí se tiene
que
1 =
j
2
2:
+\ (r) < \ (r)
y por tanto
j
2
2:
< 0
lo cual es incorrecto. Así, la fuerza impulsiva devuelve a la partícula con la misma velocidad pero
de signo opuesto, y por tanto con la misma energía.
Para hacer la descripción con la mecánica cuántica requerimos resolver la ecuación estacionaria
5
de Schrödinger. Así, en este caso tenemos:
÷
~
2
2:
d
2
·
dr
2
= 1· (r) . r < 0 (17)
y
÷
~
2
2:
d
2
·
dr
2
+\
0
· (r) = 1· (r) r 0 (18)
Estas ecuaciones las resolvemos por separado, para después exigir la continuidad de la función y
su derivada en todo punto, particularmente en r = 0.
Para la ecuación (17) escribimos la solución como una combinación de ondas viajeras (en esa
región \ (r) es constante) para partícula libre:
· (r) = ¹c
ik
1
x
+1c
ik
2
x
. r < 0 (19)
con /
1
=
p
2mE
~
.
Ahora reescribimos la ecuación (18) como sigue:
d
2
·
dr
2
÷/
2
2
· (r) = 0
con /
2
=
_
2m
~
2
(\
0
÷1). La solución general a esta ecuación tiene la forma siguiente:
· (r) = Cc
k
2
x
+1c
k
2
x
. r 0 (20)
Las constantes ¹, 1, C, 1 deben escogerse de modo que la función y su derivada cumplan
con las condiciones requeridas (nitas y continuas). Primero observemos el comportamiento de
la función cuando r ÷ ±·. Del lado negativo del eje r la función es oscilatoria, mientras que
del lado positivo el término proporcional a C diverge; por lo tanto, para que la función sea nita
debemos tomar C = 0. Con esto aseguramos que la condición de que la función y su derivada sean
nitas ya se cumple.
Ahora veamos la condición de continuidad. Es claro que la función y su derivada son continuas
en cualquier valor de r, excepto en r = 0. Para asegurar que también en ese punto se cumpla la
continuidad igualamos las expresiones (19) y (20) (con C = 0) en r = 0, para obtener:
¹ +1 = 1
Ahora igualamos la derivada de ambas expresiones en el mismo punto:
i/
1
(¹ ÷1) = ÷/
2
1
o bien
¹ ÷1 = i
/
2
/
1
1
Sumando y restando estas dos ecuaciones obtenemos:
¹ =
1
2
_
1 +i
/
2
/
1
_
1
y
1 =
1
2
_
1 ÷i
/
2
/
1
_
1
6
Por lo tanto la función · (r) queda como sigue:
· (r) =
_
¸
_
¸
_
1
2
_
1 +i
k
2
k
1
_
1c
ik
1
x
+
1
2
_
1 ÷i
k
2
k
1
_
1c
ik
1
x
. r _ 0
1c
k
2
x
. r _ 0
(21)
La constante 1 tendría que obtenerse de la condición de normalización.
La función de onda es, entonces:
(r. ¸) =
_
¸
_
¸
_
1
2
_
1 +i
k
2
k
1
_
1c
i(k
1
x!t)
+
1
2
_
1 ÷i
k
2
k
1
_
1c
i(k
1
x+!t)
. r _ 0
1c
k
2
x
c
i!t
. r _ 0
(22)
Observamos que en la región r < 0 la función se compone de dos ondas viajeras, ambas de
igual amplitud, pero una viajando en el sentido positivo del eje r y la otra viajando en sentido
negativo; por lo tanto, del lado izquierdo tenemos una onda estacionaria. Si tomamos como base el
cálculo de la densidad de ujo de probabilidad que efectuamos para la partícula libre, debe quedar
claro que en este caso tendremos:
, (r. t) = ·¹

¹ ÷·1

1. r < 0
con · =
~k
1
m
. El primer término del lado derecho corresponde a la densidad de ujo de probabilidad
en el sentido positivo del eje r, mientras que el segundo término será la densidad de ujo de prob-
abilidad en la dirección opuesta. Como hemos considerado que la partícula inicialmente proviene
desde la región r < 0, podemos considerar que la densidad de ujo de probabilidad incidente, en
este caso, es:
,
i
= ·¹

¹
mientras que la densidad de ujo de probabilidad reejado es
,
r
= ·1

1
Se dene el coeciente de reexión, en forma general, como el cociente
1 =
,
r
,
i
En el caso presente tendremos:
1 =
·1

1
·¹

¹
=
_
1 +i
k
2
k
1
__
1 ÷i
k
2
k
1
_
_
1 ÷i
k
2
k
1
__
1 +i
k
2
k
1
_
= 1 (23)
Este resultado nos dice que cuánticamente también se tiene una reexión completa de la partícula.
Puesto que la onda incidente y la reejada tienen la misma amplitud, del lado izquierdo tenemos
una onda estacionaria, la cual podemos reescribir a partir de la ecuación (21):
· (r) =
_
¸
_
¸
_
1
2
_
1 +i
k
2
k
1
_
1(cos /
1
r +i sin /
1
r) +
1
2
_
1 ÷i
k
2
k
1
_
1(cos /
1
r ÷i sin /
1
r) . r _ 0
1c
k
2
x
. r _ 0
7
de donde
· (r) =
_
_
_
1cos /
1
r ÷1
k
2
k
1
sin /
1
r. r _ 0
1c
k
2
x
. r _ 0
(24)
Si tomamos 1 real y positiva, la gráca de la función anterior sería la mostrada en la gura 2. Es
interesante observar que en la región r 0 la densidad de probabilidad es distinta de cero,
j (r. t) =

= 1

1c
2k
2
x
. (25)
aunque disminuye rápidamente al aumentar r.
Figura 2
Esto proporciona un resultado distinto al clásico: la partícula logra penetrar en la región 1 <
\
0
(región clásicamente prohibida). Este resultado no es inconsistente con los experimentos de
la mecánica clásica ya que si consideramos que la distancia de penetración es r ~
1
k
2
~
~,
_
2:(\
0
÷1), esta cantidad es muy pequeña para que pueda ser medida en objetos macroscópi-
cos.
2.2 Caso 2: 1 \
0
Este caso se ilustra también en la gura 1, con la energía representada por una línea de color azul.
Según la mecánica clásica, cuando la partícula proveniente desde la región r < 0 llega al punto
r = 0 sentirá una fuerza 1 = ÷
@V
@x
que la frenará, pero la partícula continuará hacia la región
r 0, pero con una velocidad menor.
Para la descripción cuántica resolvemos de nuevo la ecuación estacionaria de Schrödinger dada
por las ecuaciones (17) y (18), manteniendo presente la nueva relación entre la energía y el poten-
cial. La solución para cada región tendrá la siguiente forma:
· (r) = ¹c
ik
1
x
+1c
ik
2
x
. r < 0
con /
1
=
p
2mE
~
, y
· (r) = Cc
ik
3
x
+1c
ik
3
x
. r 0
donde /
3
=
_
2m
~
2
(1 ÷\
0
).
Como podemos ver, tenemos ondas viajeras tanto para r < 0 como para r 0. Sin embargo,
8
en la región r 0 deberemos tomar 1 = 0 ya que esta constante está asociada a una onda que
viaja en el sentido negativo del eje r, lo cual no es posible, ya que hemos considerado que la
partícula incide proveniente de la región r < 0, y no hay fuerza en la región r 0 que produzca
una reexión. Por lo tanto, la función y su derivada son nitas en todo punto.
Ahora debemos asegurar la continuidad de · y
d
dx
en el punto r = 0; esto nos lleva a las
siguientes ecuaciones:
¹ +1 = C
y
¹ ÷1 =
/
3
/
1
C
De aquí obtenemos
1 =
/
1
÷/
3
/
1
+/
3
¹
y
C =
2/
1
/
1
+/
3
¹
Usando estos resultados reescribimos la función ·:
· (r) =
_
_
_
¹c
ik
1
x
+
k
1
k
3
k
1
+k
3
¹c
ik
1
x
. r _ 0
2k
1
k
1
+k
3
¹c
ik
3
x
. r _ 0
De nuevo tenemos una constante pendiente de determinar, lo cual se haría mediante la condición
de normalización.
Como en el caso con 1 < \
0
, la densidad de ujo de probabilidad para r < 0 es
, (r. t) = ·
1
¹

¹ ÷·
1
1

1
con ·
1
=
~k
1
m
.
Para la región r 0 tendremos una densidad de ujo de probabilidad distinta de cero, dada por
la expresión
, (r. t) = ·
3
C

C
con ·
3
=
~k
3
m
.
Como vemos, tenemos una densidad de ujo reejada y una transmitida. Calculamos de nuevo
el coeciente de reexión:
1 =
,
r
,
i
=
·
1
1

1
·
1
¹

¹
=
(/
1
÷/
3
)
2
(/
1
+/
3
)
2
(26)
el cual tiene un valor menor que 1.
Denimos ahora el coeciente de transmisión como
1 =
,
t
,
i
y en el presente caso será
1 =
·
3
C

C
·
1
¹

¹
=
/
3
/
1
(2/
1
)
2
(/
1
+/
3
)
2
=
4/
1
/
3
(/
1
+/
3
)
2
(27)
Podemos comprobar fácilmente que
1 +1 = 1
Finalmente, es fácil de comprobar que si la partícula inicialmente proviene desde la región
9
r 0, los resultados serán los mismos. Esto nos indica que la causa de la reexión parcial es la
discontinuidad en el potencial.
3 Potencial de Barrera
Consideraremos ahora un potencial de barrera como el que se muestra en la gura 3. La expre-
sión matemática para este potencial es
\ (r) =
_
\
0
. 0 < r < c
0 r < 0. r c
(28)
Figura 3
Según la mecánica clásica, si una partícula proveniente de la región r < 0 incide sobre la
barrera tendrá una probabilidad igual a uno de ser reejada si 1 < \
0
y una probabilidad también
igual a uno de ser transmitida si 1 \
0
. Este comportamiento es diferente según la descripción
cuántica.
Sabemos que habrá soluciones a la ecuación de Schrödinger para toda 1 _ 0. De acuerdo con
el potencial, la ecuación se separa en tres partes, una para cada región r < 0, 0 < r < c y r c.
Es claro que en la primera y tercera regiones la ecuación es la de una partícula libre de energía 1,
de modo que la función tendrá la forma de las ondas viajeras:
· (r) =
_
¹c
ik
1
x
+1c
ik
1
x
. r _ 0
Cc
ik
1
x
+1c
ik
1
x
. r _ c
(29)
con /
1
=
p
2mE
~
.
En la segunda región la forma de la solución depende de si 1 < \
0
ó 1 \
0
. Ambos casos los
vimos en la sección anterior, así que podemos escribir directamente la forma de la función; así, si
1 < \
0
tenemos
· (r) = 1c
k
2
x
+Gc
k
2
x
. 0 _ r _ c (30)
con /
2
=
_
2m(V
0
E)
~
, mientras que si 1 < \
0
la función es
· (r) = 1
0
c
ik
3
x
+G
0
c
ik
3
x
. 0 _ r _ c (31)
con /
3
=
_
2m(EV
0
)
~
.
Si la partícula incide desde la región r < 0 debemos tomar 1 = 0 ya que en la región r c
sólo puede haber una onda transmitida (viajando hacia r 0). La constante 1 no puede hacerse
cero ya que r es nita entre 0 < r < c. Tampoco podemos tomar G
0
= 0 ya que la discontinuidad
en r = c produce reexión. Veamos entonces cada caso por separado.
10
3.1 Caso 1: 1 < \
0
Ya que tenemos la forma de · (r) para cada región, vamos a determinar algunas de las constantes
utilizando el requisito de continuidad de la función y su derivada en r = c. Así, obtenemos las
siguientes ecuaciones:
¹ +1 = 1 +G
Cc
ik
1
a
= 1c
k
2
a
+Gc
k
2
a
i/
1
(¹ ÷1) = /
2
(1 ÷G) (32)
i/
1
Cc
ik
1
a
= /
2
_
1c
k
2
a
÷Gc
k
2
a
_
A partir de este sistema de ecuaciones podemos expresar 1, C, 1 y G en términos de la constante
¹. Nos interesa en particular obtener la constante C ya que está asociada con la onda transmitida.
Así, después de realizar un poco de álgebra obtenemos:
C =
4i/
1
/
2
c
(k
2
+ik
1
)a
[(/
2
2
÷/
2
1
) (1 ÷c
2k
2
a
) + 2i/
1
/
2
(1 +c
2k
2
a
)]
¹
La densidad de ujo de probabilidad transmitido será, en este caso, ,
t
= ·
1
C

C, mientras que la
densidad de ujo de probabilidad incidente es ,
i
= ·
1
¹

¹; por tanto, el coeciente de transmisión
resulta ser
1 =
,
t
,
i
=
·
1
C

C
·
1
¹

¹
=
16/
2
1
/
2
2
c
2k
2
a
_
(/
2
2
÷/
2
1
)
2
(1 ÷c
2k
2
a
)
2
+ 4/
2
1
/
2
2
(1 +c
2k
2
a
)
2
_
y después de algunos pasos de álgebra obtenemos
1 =
_
_
1 +
sinh
2
/
2
c
4
E
V
0
_
1 ÷
E
V
0
_
_
_
1
(33)
o bien, utilizando la expresión para /
2
:
1 =
_
¸
¸
¸
_
1 +
sinh
2
__
2mV
0
a
2
~
2
_
1 ÷
E
V
0
_
_
4
E
V
0
_
1 ÷
E
V
0
_
_
¸
¸
¸
_
1
(34)
Si las características del potencial son tales que el argumento del seno hiperbólico es mucho
mayor que 1, entonces 1 puede escribirse, en forma aproximada, como sigue:
1 · 16
1
\
0
_
1 ÷
1
\
0
_
c
2k
2
a
(35)
Este resultado es contrastante con lo predicho por la mecánica clásica. Así, tenemos a una
partícula de masa :y energía 1, que incide sobre una barrera de altura \
0
1 y de espesor c, que
tiene una probabilidad 1 de traspasar dicha barrera. A este fenómeno se le llama "efecto túnel". La
cantidad
2mV
0
a
2
~
2
mide la opacidad de la barrera y resulta ser una cantidad extremadamente grande
en el límite clásico, de modo que 1, en tal límite, es despreciable.
11
3.2 Caso 2: 1 \
0
Para este caso la condición de continuidad de · y de
d
dx
en r = 0 produce el siguiente sistema de
ecuaciones:
¹ +1 = 1
0
+G
0
Cc
ik
1
a
= 1
0
c
ik
3
a
+G
0
c
ik
3
a
i/
1
(¹ ÷1) = i/
3
(1
0
÷G
0
) (36)
i/
1
Cc
ik
1
a
= i/
3
_
1
0
c
ik
3
a
÷G
0
c
ik
3
a
_
Como en el caso anterior, conviene expresar las constantes 1, C, 1
0
y G
0
en términos de la con-
stante ¹, particularmente la constante C. Un poco de álgebra nos conduce a la siguiente expresión:
C =
4/
1
/
3
c
i(k
3
k
1
)a
_
(/
3
+/
1
)
2
÷(/
3
÷/
1
)
2
c
2ik
3
a
¸¹
De aquí podemos obtener fácilmente el coeciente de transmisión:
1 =
_
_
1 +
sin
2
/
3
c
4
E
V
0
_
E
V
0
÷1
_
_
_
1
(37)
o bien, utilizando la expresión para /
3
:
1 =
_
¸
¸
¸
_
1 +
sin
2
__
2mV
0
a
2
~
2
_
E
V
0
÷1
_
_
4
E
V
0
_
E
V
0
÷1
_
_
¸
¸
¸
_
1
(38)
En la gura 4 hemos gracado el coeciente de transmisión 1, en función del cociente
E
V
0
para
un electrón que incide sobre una barrera de altura \
0
= 10eV, de anchura c = 1.85 10
8
cm
(
2mV
0
a
2
~
2
= 9). Estos valores son característicos de un electrón que se mueve dentro de un cristal.
Como puede observarse, para
E
V
0
¸ 1, el coeciente 1 es muy pequeño, pero cuando
E
V
0
1, se
observa que aunque 1 en general es menor que 1, existen valores especícos de
E
V
0
para los cuales
1 = 1. Tales valores se obtienen de la condición /
3
c = :. 2:. 3:. Esta condición expresa el
hecho de que el espesor c de la barrera es igual a un número entero o semientero de longitudes de
onda; esto es, como `
3
=
2
k
3
, entonces
c = :
:
/
3
= :
`
3
2
Este resultado puede explicarse considerando que existe una interferencia destructiva entre las
reexiones que ocurren en r = 0 y r = c, de modo que la transmisión es igual a 1.
12
Figura 4
4 Potencial de pozo cuadrado
Este potencial es el más simple que puede connar a una partícula en una región nita del
espacio. La gura 5 muestra un esquema de este potencial y su expresión matemática es
\ (r) =
_
_
_
\
0
. ÷
c
2
< r <
c
2
0 r < ÷
c
2
. r
c
2
(39)
Vamos a estudiar los casos en los que la energía es menor y mayor que \
0
.
Figura 5
4.1 Caso 1: 1 < \
0
Clásicamente la partícula sólo puede encontrarse en la región ÷
a
2
< r <
a
2
, con un momento lineal
constante, con cualquier valor para la energía. Según hemos visto anteriormente, la predicción
cuántica es que los valores que la energía puede tomar son discretos.
La forma de · (r) la podemos escribir considerando los resultados de los ejemplos previos.
Conviene utilizar ondas estacionarias en la región ÷
a
2
< r <
a
2
ya que la partícula estará connada
13
y sólo podrá penetrar ligeramente fuera de esta región. Así, tendremos
· (r) =
_
¸
¸
¸
_
¸
¸
¸
_
Cc
k
2
x
+1c
k
2
x
. r _ ÷
c
2
¹sin /
1
r +1cos /
1
r. ÷
c
2
_ r _
c
2
1c
k
2
x
+Gc
k
2
x
. r _ ÷
c
2
(40)
con /
1
=
p
2mE
~
y /
2
=
_
2m(V
0
E)
~
.
Como puede observarse, para que la función · (y su derivada) permanezca nita debemos tomar
1 = 1 = 0. Luego, al demandar la continuidad de la función y su derivada en los puntos r = ÷
a
2
y r =
a
2
se obtienen las 4 ecuaciones siguientes:
÷¹sin
/
1
c
2
+1cos
/
1
c
2
= Cc

k
2
a
2
(41)
/
1
_
¹cos
/
1
c
2
+1sin
/
1
c
2
_
= /
2
Cc

k
2
a
2
(42)
¹sin
/
1
c
2
+1cos
/
1
c
2
= Gc

k
2
a
2
(43)
/
1
_
¹cos
/
1
c
2
÷1sin
/
1
c
2
_
= ÷/
2
Gc

k
2
a
2
(44)
A partir de estas ecuaciones podemos obtener los coecientes buscados. Así, de las ecuaciones
(41) y (43) tenemos:
2¹sin
/
1
c
2
= (G÷C) c

k
2
a
2
(45)
y
21cos
/
1
c
2
= (G +C) c

k
2
a
2
(46)
Luego, de las ecuaciones (42) y (44) tenemos:
2¹/
1
cos
/
1
c
2
= ÷(G÷C) /
2
c

k
2
a
2
(47)
y
21/
1
sin
/
1
c
2
= (G +C) /
2
c

k
2
a
2
(48)
Ahora, si 1 ,= 0 y G + C ,= 0 podemos dividir la ecuación (48) entre la ecuación (46) para
obtener
/
1
tan
/
1
c
2
= /
2
(49)
asimismo, si ¹ ,= 0 y G÷C ,= 0 entonces podemos dividir la ecuación (47) entre la ecuación (45)
para tener
/
1
cot
/
1
c
2
= ÷/
2
(50)
Estas últimas dos ecuaciones no pueden satisfacerse de manera simultánea, ya que de ser así,
entonces obtendríamos que tan
2 k
1
a
2
= ÷1, lo cual es imposible ya que tanto /
1
como
a
2
son reales.
Así, tenemos entonces dos clases de funciones propias.
i) Las funciones de primera clase se obtienen cuando se cumplen las condiciones
/
1
tan
/
1
c
2
= /
2
(51)
14
y
¹ = G÷C = 0
de modo que al sustituir en la ecuación (47) nos queda
1cos
/
1
c
2
= Gc

k
2
a
2
o bien
G = 1cos
/
1
c
2
c
k
2
a
2
= C
por lo que la función · (r) tiene la forma siguiente:
· (r) =
_
¸
¸
¸
_
¸
¸
¸
_
1cos
k
1
a
2
c
k
2
a
2
c
k
2
x
. r _ ÷
c
2
1cos /
1
r. ÷
c
2
_ r _
c
2
1cos
k
1
a
2
c
k
2
a
2
c
k
2
x
. r _ ÷
c
2
(52)
ii) Las funciones de segunda clase se obtienen cuando se cumplen las condiciones
/
1
cot
/
1
c
2
= ÷/
2
(53)
y
1 = G +C = 0
de modo que, sustituyendo también en la ecuación (47), nos queda
¹sin
/
1
c
2
= Gc

k
2
a
2
o bien
G = ¹sin
/
1
c
2
c
k
2
a
2
= ÷C
por lo tanto la función · (r) ahora tiene la forma
· (r) =
_
¸
¸
¸
_
¸
¸
¸
_
÷¹sin
k
1
a
2
c
k
2
a
2
c
k
2
x
. r _ ÷
c
2
¹sin /
1
r. ÷
c
2
_ r _
c
2
¹sin
k
1
a
2
c
k
2
a
2
c
k
2
x
. r _ ÷
c
2
(54)
Consideremos la ecuación (51). Si multiplicamos por
a
2
, la ecuación queda como sigue:
/
1
c
2
tan
/
1
c
2
=
/
2
c
2
y considerando las expresiones para /
1
y /
2
podemos reescribir esta ecuación así:
/
1
c
2
tan
/
1
c
2
=
_
2:(\
0
÷1)
~
2
c
2
4
=
_
:\
0
c
2
2~
2
÷
/
2
1
c
2
4
o bien, si hacemos el cambio de variable =
k
1
a
2
, entonces nos queda la ecuación
tan =
_

2
0
÷
2
Esta ecuación trascendente puede resolverse por métodos numéricos (y así lo haremos más ade-
lante), pero por métodos grácos podemos tener una buena aproximación al resultado. Así, si
gracamos las funciones j () = tan y ¡ () =
_

2
0
÷
2
en el mismo diagrama, sus intersec-
15
ciones nos dan los resultados que buscamos.
En la gura 6 se muestra esta gráca y ahí podemos observar que j () tiene ceros en 0, :, 2:,
... y que en los puntos

2
,
3
2
,
5
2
, ... su valor es innito. Ahí mismo podemos ver que la función
¡ () es el cuarto de circunferencia mostrado, con radio
0
. Tenemos entonces que el número de
soluciones (cortes) depende del radio de la circunferencia, esto es, de las dimensiones del pozo y
de la masa de la partícula. Así, vemos que cuando 1 < \
0
vamos a tener un valor de energía 1
correspondiente a una función de primera clase si se cumple la condición
0
< :; luego, habrá dos
valores de energía si se cumple la condición : _
0
< 2:, habrá tres valores si 2: _
0
< 3:,
etc. En la gura 6 se ha considerado que
0
= 4, de modo que en tal caso existen dos soluciones
correspondientes a funciones de la primera clase, con valores · 1.25 y · 3.59.
Figura 6
Considerando la expresión para tenemos entonces que la energía queda como sigue:
1 =
~
2
/
2
1
2:
=
~
2
2:
_
2
c
_
2
=
2~
2
:c
2

2
=
2~
2
:c
2
\
0

2
\
0
y por tanto los valores obtenidos para el caso presente (
0
= 4) son:
1 ·
_
1.25
4
_
2
\
0
· 0.098\
0
y
1 ·
_
3.59
4
_
2
\
0
· 0.81\
0
Para las funciones de segunda clase podemos hacer algo similar. Así, partiendo de la ecuación
(53) obtenemos la siguiente ecuación trascendente:
÷ cot =
_

2
0
÷
2
Utilizando de nuevo el método gráco, según se ve en la gura 7, observamos que no habrá valores
16
de energía 1 < \
0
correspondientes a funciones de la segunda clase si se cumple que
0
<

2
,
habrá un valor de energía para esta clase de funciones si

2
_
0
<
3
2
, habrá dos valores si
3
2
_
0
<
5
2
, etc. En el caso presente (
0
= 4), la única solución es · 2.47, de modo que la
energía correspondiente es
1 ·
_
2.47
4
_
2
\
0
· 0.38\
0
Figura 7
Tomando en consideración estos resultados, podemos vericar que el espectro de energías es dis-
creto si 1 < \
0
. Ahora, sabemos de antemano que para 1 \
0
el espectro de energías será
continuo, de modo que podemos hacer un diagrama de energías como el que se muestra en la
gura 8.
17
Figura 8
Una vez que hemos determinado los valores de /
1
y /
2
, (a través del cálculo de ), sólo falta
obtener las constantes ¹ y 1, las cuales se pueden calcular al exigir que · (r) esté normalizada.
Después de realizar tales cálculos, las funciones que obtenemos tienen la forma siguiente:
·
1
(r) =
1
_
c
_
¸
¸
¸
_
¸
¸
¸
_
17.6c
3:8
x
a=2
. r _ ÷
c
2
1.26 cos
_
1.25
x
a=2
_
. ÷
c
2
_ r _
c
2
17.6c
3:8
x
a=2
. r _ ÷
c
2
·
2
(r) =
1
_
c
_
¸
¸
¸
_
¸
¸
¸
_
÷17.65c
3:14
x
a=2
. r _ ÷
c
2
1.23 sin
_
2.475
x
a=2
_
. ÷
c
2
_ r _
c
2
17.65c
3:14
x
a=2
. r _ ÷
c
2
·
3
(r) =
1
_
c
_
¸
¸
¸
_
¸
¸
¸
_
÷5.85c
1:75
x
a=2
. r _ ÷
c
2
1.13 cos
_
3.59
x
a=2
_
. ÷
c
2
_ r _
c
2
÷5.85c
1:75
x
a=2
. r _ ÷
c
2
En la gura 9 se gracan estas tres funciones. Como podemos notar, las funciones de la primera
clase son funciones pares de r, esto es, , (÷r) = , (r), mientras que la función de la segunda
clase es una función impar de r (, (÷r) = ÷, (r)). Esta característica es similar en cualquiera
de las soluciones que encontremos para este potencial. En realidad, este es un resultado que se
puede generalizar para cualquier potencial \ (r) con paridad par; esto es, para estos potenciales
las funciones propias tendrán siempre una paridad denida (par o impar).
18
Figura 9
En la gura 10 se presenta una gráca de las densidades de probabilidad correspondientes a
las funciones ·
1
, ·
2
y ·
3
. Como era de esperarse, se observa que las oscilaciones de · (r) son
mayores cuanto mayor es la energía asociada.
Figura 10
4.2 Caso 1: 1 \
0
De acuerdo con la mecánica clásica la partícula puede moverse a lo largo de todo el eje r; al
entrar a la región [r[ _
a
2
la partícula recibe un impulso que la acelera y al salir de esa región
19
recibe un nuevo impulso que la frena, para quedar con su energía inicial. Las soluciones son
esencialmente las mismas ya obtenidas para el caso de potencial de barrera, con 1 \
0
. Podemos
inclusive obtener el coeciente de transmisión 1 a partir de las expresiones ya obtenidas en ese
caso, siempre y cuando denamos los términos en forma apropiada. De nuevo se obtendrá un
coeciente que es menor que uno, excepto cuando un número entero de medias longitudes de onda
quepan de manera exacta en el ancho c del pozo.
5 Potencial de pozo cuadrado innito
Este potencial puede obtenerse a partir del caso anterior si tomamos \
0
÷ ·. La expresión
matemática del potencial es
\ (r) =
_
_
_
·. ÷
c
2
< r <
c
2
0 r < ÷
c
2
. r
c
2
(55)
Figura 11
Podemos tener una idea de la forma de las soluciones si vemos el efecto de hacer tender \
0
a innito
en las expresiones para · (r) y en los cruces de las funciones que aparecen en las ecuaciones
trascendentes. Sin embargo, conviene resolver directamente la ecuación de Schrödinger, ya que en
este caso la solución analítica es fácil de obtener. Veamos.
La ecuación estacionaria de Schrödinger a resolver, para la parte interior del pozo es
÷
~
2
2:
d
2
·
dr
2
= 1· (r) (56)
con la condición de que ·
_
r = ±
a
2
_
= 0. Como la partícula está completamente connada,
esperamos soluciones con forma de ondas estacionarias, de modo que la solución a la ecuación
20
anterior la escribimos como sigue:
· (r) =
_
_
_
¹sin /r +1cos /r [r[ _
c
2
0 [r[ _
c
2
(57)
con / =
p
2mE
~
. Como el potencial \ (r) es par, sus soluciones deben tener paridad denida, de
modo que las soluciones pares son
· (r) = 1cos /r. [r[ _
c
2
y las soluciones impares son
· (r) = ¹sin /r. [r[ _
c
2
para la región fuera del pozo ([r[ _
c
2
) ambos tipos de funciones deben anularse.
Consideremos las funciones pares. La función debe ser continua en todo punto; en particular,
así debe ser en r = ±
c
2
, de modo que
1cos
_
±
/c
2
_
= 0
y como 1 debe ser distinta de cero (si no, no tenemos partícula!), entonces
/c
2
=
:
2
.
3:
2
.
5:
2
.
o bien
/ =
::
c
. : = 1. 3. 5. (58)
Así, a las funciones propias de paridad par les corresponden los números cuánticos impares : =
1. 3. 5.
Ahora consideremos las funciones impares. De nuevo buscamos que la función sea continua en
r = ±
c
2
lo cual nos da
¹sin
_
±
/c
2
_
= 0
y como ¹ no puede ser cero, entonces
/c
2
= :. 2:. 3:.
o bien
/ =
::
c
. : = 2. 4. 6. (59)
Como vemos, a las funciones de paridad impar les corresponden los números cuánticos pares
: = 2. 4. 6.
Tomando en consideración las ecuaciones (58) y (59) encontramos que los valores que la energía
puede tomar son los siguientes:
1 =
~
2
/
2
2:
=
:
2
~
2
2:c
2
:
2
. : = 1. 2. 3. 4. 5. (60)
Las constantes ¹ y 1 las obtenemos de la condición de normalización. Veamos para las fun-
21
ciones pares:
1 =
_
1
1

dr =
_
1
1
·

·dr
= 1
2
_ a
2

a
2
cos
2
(/r) dr = 21
2
_ a
2
0
1
2
(1 + cos (2/r)) dr
= 1
2
_
c
2
+
sin (2/r)
2/
_a
2
0
= 1
2
2
c
por lo que
1 =
_
2
c
De manera similar obtenemos que
¹ =
_
2
c
Así, las funciones propias normalizadas son:
·
n
(r) =
_
¸
¸
¸
_
¸
¸
¸
_
_
2
a
cos
nx
a
. : = 1. 3. 5. . [r[ _
c
2 _
2
a
sin
nx
a
. : = 2. 4. 6. . [r[ _
c
2
0. [r[ _
c
2
En la gura 12 tenemos un diagrama con algunos de los niveles de energía. Como puede verse,
el espectro es completamente discreto y el valor mínimo de la energía, o estado base, es 1
1
=

2
~
2
2ma
2
.
Figura 12
22
En la gura 13 se presenta una gráca con las tres primeras funciones propias correspondientes
a los tres primeros valores de la energía. Si se compara con la gura 9, puede verse que estas
funciones son precisamente los casos límites de las funciones correspondientes al potencial de
pozo cuadrado nito.
Figura 13
6 Potencial de Oscilador Armónico
Hasta ahora hemos considerado únicamente potenciales que son constantes a pedazos, con al-
gunas discontinuidades en la posición. Ahora consideraremos potenciales que varían de manera
continua con la posición. En realidad son pocos potenciales que permiten obtener una solución a
la ecuación estacionaria de Schrödinger en forma cerrada. Afortunadamente entre éstos se encuen-
tran los casos más importantes: el potencial de Coulomb, \ (:) _ :
1
, y el potencial de oscilador
armónico simple, \ (r) _ r
2
.
En esta sección estudiaremos el potencial de oscilador armónico, cuya importancia radica, fun-
damentalmente, en que permite describir una gran cantidad de problemas donde la partícula pre-
senta pequeñas vibraciones alrededor de la posición de equilibrio estable. En esa posición \ (r)
presenta un mínimo y en la vecindad la curva puede aproximarse por una parábola. Así, podemos
escribir el potencial como sigue:
\ (r) =
1
2
/r
2
(61)
con / una constante. La fuerza que experimenta una partícula bajo la acción de este potencial es
1 = ÷
@V
@x
= ÷/r, que es una fuerza armónica de restitución lineal.
23
Figura 14
La mecánica clásica predice que al desplazar a la partícula una distancia r
0
de la posición de
equilibrio, al soltarla oscilará de manera sinusoidal con frecuencia
i =
1
2:
_
/
:
donde : es la masa de la partícula. Este resultado lo podemos obtener de la segunda ley de
Newton, la cual, en este caso, tiene la forma
÷/r = :
d
2
r
dt
2
o bien
d
2
r
dt
2
+
/
:
r = 0
cuya solución la podemos escribir como
r (t) = r
0
sin .t (62)
con
. = 2:i =
_
/
:
(63)
La energía de la partícula puede tomar cualquier valor y es proporcional a r
2
0
, como puede
obtenerse a partir de la ecuación (62):
1 = 1 +\ =
1
2
:
_
dr
dt
_
2
+
1
2
/r
2
=
1
2
:.
2
r
2
0
cos
2
.t +
1
2
/
2
r
2
0
sin
2
.t
=
1
2
:.
2
r
2
0
(64)
Recordemos además que la teoría cuántica antigua predice que en el problema del oscilador
armónico simple la energía 1 sólo puede tomar alguno de los valores
1 = :/i = :~.. : = 0. 1. 2. 3. (65)
Veamos ahora la solución a este problema con la mecánica cuántica. La ecuación estacionaria
24
de Schrödinger es
÷
~
2
2:
d
2
·
dr
2
+
1
2
:.
2
r
2
· (r) = 1· (r) (66)
o bien
d
2
·
dr
2
+
_
2:1
~
2
÷
:
2
.
2
~
2
r
2
_
· (r) = 0 (67)
Podemos expresar esta ecuación de forma más sencilla si hacemos el cambio de variable ¸ =
_
cr,
con c =
m!
~
, de modo que la ecuación nos queda como sigue:
d
2
·

2
+
_
÷¸
2
_
· (¸) = 0 (68)
donde además hemos introducido la energía escalada =
E
1
2
~!
.
Como · (r) debe ser nita en todas partes, debemos poner especial cuidado en la región cuando
r ÷±·. Para estudiar este límite reescribimos la ecuación (68) despreciando el término propor-
cional a :
d
2
·
1

2
÷¸
2
·
1
(¸) = 0
La solución general a esta ecuación es de la forma
·
1
= ¹c
y
2
2
+1c

y
2
2
lo cual podemos comprobar calculando la segunda derivada:

1

= ¹¸c
y
2
2
÷1¸c

y
2
2
d
2
·
1

2
= ¹¸
2
c
y
2
2
+¹c
y
2
2
+1¸
2
c

y
2
2
÷1c

y
2
2
= ¹
_
¸
2
+ 1
_
c
y
2
2
+1
_
¸
2
÷1
_
c

y
2
2
y como ¸ ÷±·entonces
d
2
·
1

2
· ¸
2
_
¹c
y
2
2
+1c

y
2
2
_
= ¸
2
·
1
Ahora, como · debe ser nita, debemos tomar ¹ = 0, así que para ¸ muy grande la función deberá
tener la forma
·
1
= 1c

y
2
2
Para tener este resultado en consideración, se propone escribir entonces la función · (¸) como
el producto
· (¸) = 1c

y
2
2
H (¸) (69)
válida para toda ¸.
25
Para sustituirla en la ecuación (68) calculamos su segunda derivada:


= ÷¸c

y
2
2
H +c

y
2
2
H
0
=
_
÷¸ +
H
0
H
_
· (¸)
d
2
·

2
=
_
÷1 +
H
00
H
÷
_
H
0
H
_
2
_
· +
_
÷¸ +
H
0
H
_
2
· (¸)
=
_
¸
2
÷1 ÷2¸
H
0
H
+
H
00
H
_
·
y sustituimos ahora en (68):
_
¸
2
÷1 ÷2¸
H
0
H
+
H
00
H
_
· +
_
÷¸
2
_
· (¸) = 0
de aquí tenemos:
H
00
H
÷2¸
H
0
H
+ ÷1 = 0
y nalmente
d
2
H

2
÷2¸
dH

+ ( ÷1) H (¸) = 0 (70)
Esta ecuación es idéntica a la conocida ecuación de Hermite, cuya solución se puede escribir
como una serie de potencias de ¸, la cual diverge como c
y
2
cuando ¸ crece. Por lo tanto, la serie
debe cortarse para que el producto de c

y
2
2
H (¸) nos de una función nita. Al cortar términos
en la serie se obtienen entonces polinomios que son conocidos como polinomios de Hermite. La
condición para que ocurra el corte de la serie es ÷1 = 2:, con : = 0. 1. 2. 3. De esta condición
y de la expresión para obtenemos la energía para el problema del oscilador armónico simple:
1
n
=
_
: +
1
2
_
~. (71)
En la gura 15 mostramos un diagrama de los distintos niveles energéticos.
Figura 15
Los polinomios de Hermite pueden obtenerse a partir de la siguiente fórmula (llamada fórmula
de Rodrigues):
H
n
(¸) = (÷1)
n
c
y
2 d
n
c
y
2

n
(72)
26
y algunos de ellos son:
H (¸) = 1
H
1
(¸) = 2¸
H
2
(¸) = 4¸
2
÷2
H
3
(¸) = 8¸
3
÷12¸
H
4
(¸) = 16¸
4
÷48¸
2
+ 12
H
5
(¸) = 32¸
5
÷160¸
3
+ 120¸
Tenemos entonces que la función · (¸), dada por la expresión (69) queda como
·
n
(¸) = 1
n
c

y
2
2
H
n
(¸)
donde la constante 1
n
la obtenemos mediante la condición de que la función · esté normalizada.
Este cálculo es un poco engorroso, de modo que sólo escribiremos aquí el resultado:
1
n
=
_
m!
~
_
1=4
(2
n
:!)
1=2
Así, la función · (r) queda como sigue:
· (r) =
_
m!
~
_
1=4
(2
n
:!)
1=2
c

m!
2~
x
2
H
n
__
:.
~
r
_
En la gura 16 hemos gracado algunas de estas funciones, ubicándolas de acuerdo al nivel en-
ergético al que corresponden.
Figura 16
Como puede observarse, tenemos funciones pares y funciones impares, como corresponde al
hecho de que \ (r) es un potencial par. La función será par para : par, e impar para : impar. En la
gura 17 se presentan las grácas de la densidad de probabilidad para diversos números cuánticos.
En particular, para el caso : = 10 hemos incluido también la densidad de probabilidad clásica
para una partícula con energía 1
10
. Como vemos, la densidad de probabilidad cuántica oscila en
gran cantidad de ocasiones, pero su valor promedio es aproximadamente el correspondiente a la
27
densidad de probabilidad clásica.
Figura 17
Para concluir este tema vamos a calcular los valores medios de la energía cinética y de la energía
potencial en el estado : = 0. Así, la función de onda a utilizar es

0
(r. t) = ·
0
(r) c
i
E
0
~
t
=
_
:.
:~
_
1=4
c

m!
2~
x
2
c

i
2
!t
Como el operador de energía cinética es
^
1 =
^ p
2
2m
= ÷
~
2
2m
d
2
dx
2
, entonces

1 =
_
1
1
·

0
_
÷
~
2
2:
d
2
dr
2
_
·
0
dr = ÷
~
2
2:
_
1
1
·

0
d
2
·
0
dr
2
dr
calculemos la segunda derivada:

0
dr
= ÷
:.
~

0
d
2
·
0
dr
2
= ÷
:.
~
·
0
+
:
2
.
2
~
2
r
2
·
0
=
_
:
2
.
2
~
2
r
2
÷
:.
~
_
·
0
y ahora sustituimos en

1:

1 = ÷
~
2
2:
_
:
2
.
2
~
2
_
1
1
r
2
·

0
·
0
dr ÷
:.
~
_
1
1
·

0
·
0
dr
_
La segunda integral es igual a 1 ya que ·
0
está normalizada. Veamos la primera integral:
_
1
1
r
2
·

0
·
0
dr =
_
:.
:~
_
1=2
_
1
1
r
2
c

m!
~
x
2
dr
=
_
:.
:~
_
1=2
_
÷
~
2:.
rc

m!
~
x
2
¸
¸
¸
¸
1
1
+
~
2:.
_
1
1
c

m!
~
x
2
dr
_
=
~
2:.
_
1
1
·

0
·
0
dr =
~
2:.
28
Por lo tanto tenemos:

1 = ÷
~
2
2:
_
:
2
.
2
~
2
~
2:.
÷
:.
~
_
=
1
4
~. =
1
0
2
Ahora calculamos el promedio de \ (r):

\ =
_
1
1
·

0
_
1
2
:
2
r
2
_
·
0
dr =
1
2
:
2
_
1
1
r
2
·

0
·
0
dr
=
1
2
:
2
~
2:.
=
1
4
~. =
1
0
2
Como vemos, el resultado que tenemos para el estado base (: = 0) es

1 =

\ =
1
0
2
Es posible demostrar que este resultado es similar para cualquier estado :; esto es

1 =

\ =
1
n
2
29