UNA AUTOBIOGRAFÍA IMPOSIBLE DE Élisée

Reclus...
Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA
*
INTRODUCCIÓN
Una autobiografía imposible y, en cierta manera, irrespetuosa... Imposible, ya que Eliseo no
escribió nada autobiográfico; si bien, sus cartas, publicadas casi veinte años despus de su
muerte, son fundamentales para conocer cómo vivió y sintió. Irrespetuosa, en cuanto a su
!umildad; recordemos la petición sobre su entierro. En todo caso, redactamos y leímos el te"to,
que aquí reproducimos, con respeto y pasión.
El te"to tiene dos partes. #a primera, $autobiografía%, llega !asta el fallecimiento de su !ermano
Elías &febrero de '()*+. #a segunda se presenta como un breve relato de su sobrino y amigo
,aul &!i-o de Elías+, de los .ltimos meses de su vida.
El estilo de la redacción quisimos que e"presara la emoción que nos causaron sus te"tos y,
sobre todo, la ternura y la tranquilidad de sus cartas.
/omo veris, no aportamos nada original, ni propio... más allá de un empeño0 !ablar de una
idea bella a partir de algunos de sus detalles. 1s presentamos nuestras disculpas por los
errores y os pedimos ayuda para corregirlos.
Bibliografía Utilizada
El artículo de 2atrice 3iblin &introducción a la selección de te"tos de 4eclus publicada en '(56
por la editorial 7. /. E., con el título $El !ombre y la tierra%+ !a sido nuestro e-e. 8 partir de l &en
bastantes ocasiones de manera literal+ !emos redactado todo el te"to, completándolo con
muc!as notas de los siguientes0
/orrespondencia, de '59) a '()9 &seleccionada por #. 7abri y publicada en '(*: por Eds.
Imán+;
;< =eresa >icente ;osquete0 Eliseo 4eclus, #a 3eografía de un anarquista;
>icente 2lasco Ibáñe?0 $Una familia de geógrafos%. ,rólogo a la edición española de la
@ueva 3eografía Universal+;
@icolás 1rtega /antero y A. Aidalgo0 artículos publicados en la edición de El 8rroyo
reali?ada por Ed. ;edia >aca en 6))';
,edro BropotCin0 prólogo a la primera edición española de #a ;ontaña;
4evista Itineraire nD '*E'9 &'((5+;
Faniel Aiernau"E@icolas0 $8ctualidad de Eliseo 4eclus para la geografía social%. ,onencia
presentada al I> Encuentro de 3eografía /rítica, celebrado en la /iudad de ;"ico, 6))9.
&1s animamos a visitar su Geb0 geo.i?t.uam.m"HesHcomunidadH!iernau"+
*
La Confederación Sindical SOLIDARIDAD OBRERA ha organizado dos JORNADAS en RECUERDO de
ELISEO RECLÚS. Se celeraron en !adrid los d"as # $ % de &'lio de ())%*
1tros te"tos que recomendamos0 ;. @ettlau, $Eliseo 4eclus, la vida de un sabio -usto y
rebelde%; 3. I. Funbar, $Jlise 4eclus, !istorian of nature%, Faniel Aiernau"E@icolas, $#a
geografía como metáfora de la libertad%; I. #acoste, $3eografías, ideologías, estrategias
espaciales%.
AUTOBIOGRAFÍA
;i familia procedía de IainteE7oyElaE3rande, una pequeña ciudad del interior bordels, a orillas
del río Fordoña, en la 3ironda, región de viñedos y tambin ?ona de asentamiento protestante
desde la 4eforma.
8llí nací el '9 de mar?o de '5:)...
,or mi padre teníamos ascendencia rural, ligada a la agricultura. ;is abuelos eran labradores
de ,erigord.
,or mi madre, en cambio, nuestro lina-e era citadino; digamos, burgus. ;i queridísima madre
descendía directamente de Enrique I, rey de Inglaterra, y de una señora irlandesa, la condesa
=rigant. ,ero su origen no le libró de ser pobre. En todo momento sobrellevó con la alegría de
una conciencia pura las estrec!eces de una vida modesta y los dolores de la maternidad.
;i padre se llamaba Kacques 4eclus &'L(ME'556+ y era pastor calvinista. /uando nací tambin
e-ercía de profesor del colegio protestante de Iainte 7oy y !abía sido secretario, muy
reconocido por su notable laboriosidad, su cultura y sus costumbres virtuosas, del duque de
Fesca?es, ministro de #uis N>III.
;i padre tenía una personalidad fuera de lo vulgar y -amás se su-etaba a otra voluntad a-ena a
la suya. ,or supuesto, no admitía nada y a nadie entre l y Fios. En ese camino se quería
totalmente libre.
/on esta rectitud rec!a?ó sin vacilación el cargo de presidente del /onsistorio, por tratarse de
un puesto remunerado por el Estado, cuando l no admitía deber algo que procediese del poder
terrenal.
8sí, pues, y respondiendo a la llamada de la comunidad protestante, nos marc!amos de IainteE
7oyElaE 3rande para instalarnos en 1rt!e?, !acia el sur y más pró"imos a los ,irineos. Incluso
aquí no quiso percibir retribución alguna del Estado y se mantuvo aparte de sus colegas de
sacerdocio, que sí vivían en buena relación con el 3obierno.
8.n me parece escuc!arle0 $OEs indigno que yo cobre de la nación por mi ministerio, cuando
Kes.s no tenía ni una piedra propia donde reclinar la cabe?aP%. Q nunca oí que en su pobre?a
rec!a?ara socorrer a sus seme-antes.
En fin, mi padre, el pastor 4eclus, no era un !ombre com.n y corriente, que se conformara con
vivir seg.n el mundo. =uvo la e"traña fantasía de querer vivir seg.n su conciencia.
=ambin le recordar por su elocuencia. Q su talento natural para los estudios geográficos, así
como la prodigiosa memoria para los lugares0 O/ómo asombraba a los campesinos guiando su
caballo por los senderos de los bosquesPP 8mbas cualidades nos las transmitió a todos los !i-os.
Iin embargo, ese misticismo que rodeaba a mi padre !acía nuestra vida muy difícil de soportar.
#a atmósfera familiar a veces era irrespirable. ;i querido !ermano Elías me di-o una ve?, al
referirse a nuestra vida cotidiana en el !ogar familiar, que $nada florecía, nada era animado y
alegre, pues reinaba un miedo inmenso de Fios y del Fiablo%.
Iin duda, yo siempre soport me-or que mis !ermanos, en especial que Elías, el ambiente de
nuestra casa. Incluso cuando mi padre me llevaba casi a rastras al templo, allí encontraba
distracción mirando el tec!o color a?ul noc!e tac!onado de oro, y de-aba vagabundear mi
pensamiento muy le-os, !acia los árboles, las praderas y los riac!uelos rodeados por el
verdadero cielo a?ul.
8demás0 Ocuánta libertad encontramos todos los !ermanos al vivir en el campoP En un pasa-e
de la $Aistoria de un arroyo% !e recordado cómo nos divertíamos dándonos aires de 4obinson
mientras -ugábamos en un montón de tierra rodeada del agua. /omo si nos encontráramos en
una isla entre el ,acifico y el 8tlántico, en lugar de un banco de arena abra?ado por el
riac!uelo.
;i madre...
Ie llamaba Rline &'5)9E'55L+. Educada en un medio burgus, bastante acomodado, tuvo que
adaptarse, Oy cómoP, a una forma de vida para la cual no !abía sido preparada. 8 pesar de su
numerosa progenie, tuvo que traba-ar, ya que los donativos que nos daban los feligreses de la
parroquia de mi padre eran muy insuficientes e irregulares.
Suerida madre... /uánto me regoci-ó siempre escribirte desde la distancia y para sentirme a tu
lado. OSu agrado me producía tus cartasP @unca !e e"trañado tu ternura, aunque s que
algunos de mis !ermanos, Elías y 1nsimo sobre todo, sufrieron por que no dispusieras de más
tiempo para atender a cada uno de tus !i-os.
O=e admiro tantoP Q cuánto recono?co tu vocación y tu labor en la escuela. Aasta el .ltimo
respiro. 8!ora mismo sonrío al recordarte, Oya con L) añosP, estudiando la 7ísica y al cabo de
un año enseñándola a tus alumnos.
Suerida madre, allí donde te encuentres, te pido disculpas por !aberte convertido, sin decírtelo,
en intermediaria de las comunicaciones con mi padre, a quien tan pronto de- de escribir y tratar
con confian?a.
Fe mis !ermanos y !ermanas poco os voy a contar a!ora. @o por su merecimiento, que es
elevado, cada uno en la faceta de la vida en que más desarrollaron su actividad; sí por no
compararme con ellos.
7uimos catorce. @ueve mu-eres. Iu?anne &'56*E'5**+, la mayor de todos los !ermanos. Elise,
que falleció al poco de nacer, en '56(. #oTs &'5:6E'(')+. ;arie &'5:*E'('5+. Rline &'5:ME
'(''+. #ouise &'5:(E'('L+. @omi &'5*'E'('M+. 8nna &'5**E'59'+. Ko!anna &'5*9E'(:L+.
Q cinco !ombres. Elie &'56LE'()*+. 1nsime &'5:LE'('M+. 8rmand &'5*:E'(6L+. ,aul &'5*LE
'('*+. Qo fue el cuarto de todos los !ermanos.
I que !ay dudas sobre el n.mero, pues !asta mi buen amigo ,edro BropotCin llegó a anotar,
en el prólogo a la edición española de #a ;ontaña, que ramos doce !ermanos. #o cierto es
que fuimos doce los que vivimos más tiempo.
Elie, Elías, fue respetado por todos los !ermanos y casi tratado como un segundo padre. ,ara
mí fue siempre mi me-or amigo. Ie especiali?ó en el estudio de las religiones, los mitos y la
etnología. 1s animo a leer sus libros, como el de #os ,rimitivos.
1nsimo, siete años menor que yo, con su espíritu rebelde y vagabundo, !a reali?ado notables
aportaciones a la geografía y !a colaborado conmigo en muc!as ocasiones; en especial, con la
@ovísima 3eografía Universal.
;i padre se esfor?ó en darnos una formación religiosa ortodo"a y confiaba en mí para continuar
su labor en los templos. 8sí, en el año '5*6, apenas cumplidos los doce años, me envió -unto a
Elías y #Uis como internos a un colegio religioso de los Aermanos ;oravos, en @euGied
&8lemania, cerca del 4!in+. Era la .nica congregación que mi padre !abía -u?gado digna de
confian?a.
;i padre se equivocó totalmente acerca de la calidad de estos religiosos. Eran una especie de
socialistas cristianos que se tenían por legítimos continuadores de Kes.s y alcan?aban por
aquellos días cierta boga entre los intelectuales.
#os tres !ermanos enseguida nos sentimos disgustados por un rgimen comunista infantil, en el
que todo estaba reglamentado me?quinamente. /omo organi?ación estaban muy preocupados
por ganar su vida, !alagando a los discípulos ricos y despreciando a los más pobres.
8 pesar de todo, el via-e y la estancia en el colegio nos sirvió para conocer la vida, más allá de
las fronteras de 7rancia, y frecuentar el trato con alumnos procedentes de casi todas las
naciones de Europa. Un trato que me ayudó al conocimiento de las lenguas.
8demás del latín y el griego, aprendí !olands e ingls, así como nociones suficientes de
alemán y español.
Este aprendi?a-e fue como si me abrieran una puerta el mundo. @o sólo de conocimiento,
tambin para la supervivencia, pues mi vida !a estado plagada de cambios de residencia,
e"ilios, via-es, ante los que debía ganarme la vida &en muc!as ocasiones, dando clases o
traduciendo libros+ y aprender de otras poblaciones lo que sólo por el idioma com.n es posible
alcan?ar.
En '5**, con catorce años, regres a 7rancia y termin mis estudios secundarios en el colegio
protestante de Iainte 7oy la 3rande. >olvía a encontrarme con Elías &pronto nos !abíamos
separado en 8lemania+, lo que me ayudó a soportar me-or el c!oque, espiritual y material, que
supuso el retorno al ambiente paterno y la prdida de nuestra !ermana Iu?anne.
Elías, querido Elías, cuán responsable te !icieron de mi evolución espiritual. ,ara nuestros
padres fuiste la causa de mi camino de desviación. ,ara mí, camino de la libertad.
@o obstante, este retorno nos ofreció a los dos !ermanos una oportunidad e"traordinaria y de
influencia futura. /onocimos, casi por casualidad, a un comerciante que, además de relatarnos
las manifestaciones revolucionarias en las que !abía participado, nos abrió las puertas de su
biblioteca. 3racias a l, leímos &Oyo tenía quince añosP+ a IaintEIimon, 8uguste /omte, /!arles
7ourier, ,edro #erou", ,roud!on, 1Gen...
En '5*5, al finali?ar el bac!illerato, me reuní con Elías en la 7acultad de =eología de
;ontauban. V=eologíaW Ií, a pesar de todo no me !abía desprendido de toda creencia religiosa
y, además, me sentía muy feli? por encontrarme cerca de Elías.
7ue una poca breve, pero muy feli? para nosotros. >ivíamos con un amigo en el campo y raras
veces acudíamos a los cursos. ,referíamos entregarnos a la ensoñación, leer en la terra?a de
la casa y pasear por la campiña.
Un buen día, Elías y yo decidimos ir a ver el ;editerráneo. 8 pie, a travs del maci?o de las
/evenas &suroeste de 7rancia, al norte de @imes+. /uando descubrimos el mar, desde lo alto
de la montaña de la /lapes, Elías estaba tan conmovido que me mordió el !ombro !asta
sangrar.
@os escapamos... Q nos e"pulsaron de la facultad, donde nunca !abían visto con tranquilidad
nuestras ideas republicanas, que nosotros no disimulamos.
En casa las finan?as seguían siendo muy escasas y el año siguiente &'5*(+ decidí aceptar un
puesto de profesor particular en el colegio de los Aermanos ;oravos en @euGied. ,or la
necesidad aguant dos años, e"asperado por la rutina y la !ipocresía de los religiosos.
En cambio, al partir e"periment un gran pesar, sobre todo cuando advertí que me era más
querido de lo que pensaba. Aabía tambin algunos alumnos por quienes me interesaba con
preferencia y en cuyos progresos !ubiera deseado participar durante más tiempo. El afecto no
decrecerá, pero le cubrirá el polvo, a la espera de un soplo que lo !iciera reaparecer...
En '59' me inscribí en la Universidad de 2erlín. ,rimero pens en ir a #eip?ig o a Aalle, pero
allí sólo !abría encontrado pocos profesores sabios, escasos libros a mi disposición e
insuficientes medios para salir de apuros. 8demás, mi buen amigo 3eller me aconse-ó 2erlín.
8 pesar de las indicaciones de mi padre para que siguiera los estudios de =eología, me
apasion con los cursos de Barl 4itter sobre la $Fescripción de la =ierra%. Qa tenía decidido no
ser pastor0 aceptando la teoría de la libertad en todo y para todo, cómo podía admitir el dominio
del !ombre en un cora?ón que solamente le pertenece a Fios.
,ara poder seguir los cursos y mantenerme en 2erlín, di lecciones particulares en varios
idiomas, pero no me libraron de padecer muc!as privaciones. =ambin re!us un bien
remunerado puesto de preceptor por e"igirme renegar de mi pensamiento republicano.
En mis días por 2erlín aprovec! para me?clarme entre los obreros, Ointeligentes y buenos
compañerosP, y discutir con los estudiantes sobre la unidad alemana y el nacimiento de las
nacionalidades.
,ero esta vida nos duró poco... 8 finales del año &'59'+, poco despus de la muerte de 8nna,
abandon 2erlín. >ia-aba a pie. En Estrasburgo se me unió Elías, y -unto proseguimos nuestra
caminata !asta nuestra casa en 1rt!e?.
/on nuestro fiel perrillo #irio, el morral a la espalda y el bastón en la mano, cual vagabundos
curiosos, comiendo mal, durmiendo en los pa-ares o en las cunetas de los caminos, y siempre
disfrutando de la magnífica naturale?a. 3uardo un e"celente recuerdo de esta caminata en
compañía de Elías. =res semanas desde 2erlín !asta 1rt!e?, cru?ando casi toda 7rancia.
8l verme, mi padre comprendió que no sería el sacerdote evanglico que l soñaba.
8 los pocos días de llegar, el segundo día del mes de diciembre de '59', @apoleón III dio un
golpe de Estado, proclamándose dictador. Esa misma noc!e nos reunimos en casa de un
electo con el propósito de reagrupar fuer?as de resistencia.
Elías se mostró muy decidido. Fictó un llamado a los republicanos, muy elocuente, y propuso
imprimirlo de inmediato, para repartirlo por ciudades y campiñas. Elías y sus amigos se
quedaron, pero como en la noc!e se pide conse-o a la almo!ada, en la mañana siguiente, a
primera !ora, se encontraron solos para el ataque...
Enseguida fuimos marcados los dos !ermanos. El alcalde de 1rt!e? dio orden de detener a
todos los republicanos, pero con nosotros Xgracias a la gran estima que le merecía mi madreE
tuvo un detalle que nos libró de la prisión. ;i madre recibió un discreto aviso y logró reunir
dinero, casi 9)) francos, para que escapáramos !acia Inglaterra.
Este año que acababa me tra-o el inicio del camino !acia las ideas libertarias y los primeros
pasos de mi vocación geográfica. ,or aquellos días escribí un manuscrito titulado $Fesarrollo de
la libertad en el mundo%, en el que decía que $la verdad es lo que nos !ará libres... es la
ausencia de gobierno, la anarquía, la más alta e"presión del orden.%
;i primer e"ilio...
#legamos a #ondres el primer día de '596 y muy pronto comen?amos a padecer las dificultades
con que tropie?an todos los e"iliados. El dinero que nos dio nuestra madre escaseó pronto... OQ
!abía tantos compañeros de penuria a quien ayudarP
#os ingleses tampoco nos daban a los refugiados un recibimiento caluroso. /omo nos veían
nos trataban. Esa es la regla suprema a la que todo e"tran-ero debe su-etarse. Q la repugnancia
de buen tono que el ingls respetable sentía contra el emigrado francs se acrecentaba por el
!ec!o de que tal francs, seg.n todas las probabilidades, o era republicano o era socialista.
,ara salir de esta situación, cuando la miseria nos !acía ir andra-osos, acept un empleo en
Irlanda, como encargado en una !acienda, ocupado en tareas agrícolas.
Este traba-o tenía para mí una doble venta-a0 vivía en el campo, en convivencia con la
naturale?a, y lograba estar cerca de Elías, que se !abía trasladado tambin a Irlanda, como
preceptor en una familia.
El traba-o no era complicado y me !ubiera agradado llevar a cabo me-oras en sus tcnicas de
cultivo. #a agricultura irlandesa era tan atrasada que parecíame estar en tiempos de los celtas.
8provec!aba todo el tiempo libre para recorrer Irlanda y descubrir nuevos paisa-es, remontando
ríos y trepando por las colinas y los montes.
Estos via-es por el interior me permitieron conocer de cerca las duras condiciones de vida de
este pueblo, e"tremadamente pobre y a.n padeciendo las secuelas de la gran !ambruna de
'5*L (Mala cosecha de la patata, más de dos millones de menos de población entre emigrantes
y fallecidos).
Esta e"periencia me llevó a indagar y anali?ar los mecanismos de la dominación inglesa. #a
especulación y la e"plotación que dirigían los terratenientes ingleses me convencieron
definitivamente de que la propiedad de la tierra es una de las condiciones necesarias a la
libertad de los individuos. Fesde aquellos días que viví en Irlanda conservo una profunda
simpatía por este pueblo y un inters cercano por la $cuestión irlandesa%.
El ansia de conocer el mundo y de ver nuevos paisa-es, Oy mi pobre?aP, me empu-aron !asta el
puerto de #iverpool, desde donde ese mismo año embarqu en un velero con destino a @ueva
1rleans.
V/ómo pagu mi pasa-eW En esta ocasión, con mis servicios como cocinero. 8l llegar a @ueva
1rleáns traba- en toda una serie de pequeños oficios, !asta instalarme en casa de los 7ortier,
dueños de una plantación, como preceptor de sus !i-os.
8provec!o todo el tiempo libre que dispongo, muc!o menos del que quisiera, para via-ar.
4emonto el ;ississippi, cono?co el lago ;ic!igan, visito la ciudad de /!icago. Estudio la
sociedad sudista (La guerra civil se producirá en la década siguiente, entre 18 y 18!).
En cuanto a mi fe en Fios, este paso por los Estados Unidos marcó el final de mis la?os con el
protestantismo. Aace tiempo que !abía re!usado ser pastor y durante mi paso por Inglaterra el
espectáculo de la !ipocresía del clero presbiteriano !abía alimentado abundantes sentimientos
anticlericales.
,ero aquí me sublev por el !ec!o de que los propios obispos fueran propietarios de millares
de !ectáreas y de buena cantidad de esclavos. 8.n más cuando comprob !asta qu punto la
religión era uno de los argumentos que -ustificaban la sociedad esclavista y como eran
utili?ados los te"tos bíblicos para legitimarla. 8firmaban que el Evangelio sancionaba
e"plícitamente la servidumbre. Uno de los e-emplos que más citaban era el de Ian ,ablo
devolviendo a su amo a un esclavo fugitivo...
En '599 llevaba casi tres años en @ueva 1rleáns y mi cuerpo se enervaba y se desa?onaba
ba-a esta atmósfera pesada y !.meda. @ecesitaba volver a encontrar el vigor y la elasticidad en
un país de montañas y torrentes. ;e !acía falta caminar, ver nuevas tierras, contemplar sobre
todo esas cordilleras con las que soñaba desde mi infancia y que estaban a!ora tan cerca, del
otro lado del 3olfo de ;"ico.
;i profesor Barl 4itter me !abía mostrado !ace años una puerta para la geografía, pero a
diferencia de l, que -amás saldría de Europa, a mí siempre me !a parecido indispensable ir
sobre el terreno. >er la tierra es estudiarla. 1bservar la tierra en su propio terreno y no
imaginarla desde el fondo de una oficina.
Fesde que estuve en Inglaterra estaba dominado por la idea de traer una nueva criatura
geográfica a este mundo, en forma de libro. Qa lo intent allí, con rotundo fracaso, con unos
escritos sobre el Kapón. Estaba empeñado en ir a los 8ndes, y poder ec!ar un poco de tinta
sobre su nieve inmaculada...
8demás, e"istía otra ra?ón personal para que acelerara mi deseo de partir. ;e !abía
enamorado de la señorita 7ortier y0 Vcómo casarme con la !i-a de un propietario de plantación
y, a la ve?, desear la abolición de la esclavitudW
8sí, pues, a finales de '599 salí de @ueva 1rleáns con destino a @ueva 3ranada ("olombia) .
#levaba conmigo la idea compañera de todos mis via-es0 comprar un terreno e instalarme como
agricultor. Una idea que en este via-e me animaba a.n más, por cuanto me !abían !ablado de
la fertilidad de las tierras vírgenes del @uevo ;undo.
/on esta ilusión de coloni?ar y organi?ar una nueva sociedad, me instal en 4io!ac!a, una
pequeña ciudad portuaria al pie de la Iierra @evada de Ianta ;arta. 8quí, más mal que bien,
logr sobrevivir dando clases o traba-ando como ?apatero y aprendi? de ebanista, entre otros
oficios.
#a belle?a y la fertilidad de estas tierras no me retuvieron en mi afán via-ero, y seguí !acia el
interior. ;uc!as veces solo y a pie, por regiones despobladas y sufriendo grandes privaciones.
Este recorrido por 8mrica del Iur lo aprovec! en estudiar de cerca la naturale?a virgen, las
costumbres, sus gentes. =enía decidido ser escritor, ser geógrafo, no en la soledad de un
gabinete, sino midiendo el planeta con los pies, arrostrando los peligros de sus misterios y
observando directamente la infinita variedad de los seres que lo pueblan.
En '59L caí gravemente enfermo y sin un centavo, pues un socio con el que contaba para
instalarme vació la ca-a y contra-o numerosas deudas. Fe nuevo, Elías respondió a mi penuria y
me envió dinero para retornar a 7rancia. ;e encontraba del todo desilusionado y !abiendo
tenido que renunciar a mi proyecto colonial.
8sí, pues, el !ombre de 6L años que desembarcaba en El Aavre en -unio de '59L era muy
diferente del -oven que !abía salido de #iverpool casi cinco años atrás. ,ero entre todos los
cambios, regresaba con la firme voluntad de vivir como !ombre libre y ser geógrafo.
,ero, Vde qu manera se es geógrafo en '59L, cuando ni siquiera e"iste una formación
universitaria apropiadaW
/onvencido de que los via-es son la me-or escuela, a mi regreso de 8mrica tenía muc!o que
contar. Estaba entusiasmado por la geografía, pero tambin por el periodismo, y escribir para el
Kournal de 3ograp!ie, el Kournal 8siastique o para el Kournal Itatisque. 1 artículos de opinión
social, a pesar de los peligros que siempre entraña decir la verdad.
8penas transcurridos seis meses de mi regreso pude entregar algunos artículos a la Iociedad
3eográfica de ,arís y me encargaron la traducción de la obra de mi maestro 4itter, $#a
configuración de los continentes%.
#a editorial Aac!ette, con la que !e mantenido una larga relación !asta !ace poco, me ofreció a
principios de '595 un contrato par redactar la colección de 3uías Koanne.
Estas guías tenían por función informar a los via-eros, los $turistas%, acerca de los itinerarios
posibles, las distancias y las características de una región.
,ara obtener la información necesaria sólo !e de !acer aquello que más me agrada0 via-ar.
/asi siempre, a pie, cuaderno de notas en mano, observando y dibu-ando.
4ecorrí 7rancia, 8lemania, Iui?a, Italia, España... 7ueron tiempos muy felices. Escribir y via-ar.
#evantarse antes del amanecer o cuando las nubes comien?an a subir un poco. /aminar en
medio de selvas, por sendas, con las !ierbas frescas por el rocío tintando mi ropa y mi piel.
Fetenerme a la orilla de una fuente o ba-o unas rocas para comer el pan y el queso... OSu días
más felices y fecundosP
8preciaba particularmente las caminatas por las montañas. 8lgunos amigos insisten en que !e
sido un buen trepador, y que sólo los más -óvenes lograban seguir mi paso.
En fin, los via-es me permitían ser libre y !aber alcan?ado cierta seguridad económica. #legu a
decir que estaba $colocado%... Q el día '* de diciembre de '595 me cas civilmente con /larisse
2rian.
8vancemos un tiempo, no os quiero aburrir, compañeros.
;i primer traba-o que considero literario lo conseguí publicar en '5M'0 $>ia-e a la Iierra @evada
de Ianta ;arta%. Este libro tambin revitali?ó en mí las ilusiones que tenía desde mi estancia
por Inglaterra e Irlanda. Escribir un tratado de geografía física, para el que llevaba casi die?
años recopilando material y que entonces consideraba que sería la obra de mi vida. Este libro,
como os contar más adelante, logr que se publicara en '5M(.
#a dcada de los sesenta fue un autntico volcán en mi vida. @o par de via-ar, de traducir y de
escribir. /omunicaciones para la Iociedad de 3eografía, conferencias, etc. En '5M6, la $3uía
de los ,irineos% y la $3uía del >ia-ero de #ondres y sus alrededores%. Un te"to sobre el litoral de
7rancia, en sucesivos artículos que aparecieron !asta '5M*. El mismo año en que se publicó la
introducción que realic para el $Ficcionario de las comunas en 7rancia%.
En '5M* y '5M9 tambin via- por Italia y Iicilia, del que tra-e sendos artículos para la 4evista
de los dos mundos0 $#os volcanes y los seismos terrestres% y $Iicilia y la erupción del Etna,
relato de un via-e%.
V1tras publicaciones de aquellos añosW ,ues la $E"cursión en el Felfinado% &'5M9+, $#as playas
y los fiordos% &'5ML+, $El ocano0 estudios de física marítima% &'5ML+.
1s preguntaris, qui?á, si acaso sólo me interesaba la geografía física. O@ada de esoP =odo lo
que !abía observado y anotado en 8mrica nunca perdería atención para mí y me ofreció
material para publicar varios artículos0
$El algodón y la crisis americana% &'5M6+. $#os @egros americanos desde la guerra civil% &'5M:+.
$#as mu-eres en 8mrica% &'5M:+ &Este artículo fue el .ltimo que publiqu en la 4evista de los
dos mundos, ya que su director pretendió que lo modificara a su gusto. $#as 4ep.blicas de
8mrica del Iur, sus guerras y su proyecto de federación% &'5MM+. Q en '5M5 un artículo sobre
el ,araguay.
O=enía tanto que decir y faltaba tanto por decirP
4elatar cómo camina el mundo, pues ya estaba convencido de que en lo sucesivo todo
acontecimiento que se produ-era en no importa qu punto del globo afectaría a poblaciones que
se !allen ale-adas millares de Cilómetros. Este punto de vista sólo se puede conservar si se
recorre y transcribe el mundo como !ombre libre...
En medio de esta fiebre via-era y escritora, me llegó una oferta encantadora de la editorial
Aet?el para dar una vueltecita por la literatura infantil. 7ruto de este encuentro, en '5M(
publicamos $#a !istoria de un riac!uelo% &Aistoria de un arroyo o El arroyo, en las ediciones
españolas de '5L)+. Esta !istoria conoció un "ito enorme y la ciudad de ,arís la seleccionó
como %libro de premio% para los alumnos de la escuela primaria. ,ara mí esta !istoria guarda un
lugar muy especial e íntimo en mis recuerdos. #a !istoria del infinito la !allamos contada en una
gota de agua...
Q ese mismo año otra gran alegría. /onseguí, por fin, concluir el tratado de geografía física con
el que venía soñando0 $#a =ierra, descripción de los fenómenos de la vida del globo%. Aacía
quince años que !abía comen?ado este libro, mientras soñaba con l sentado en la cima de un
cerro que domina los rápidos del río I!annon, en tierras irlandesas & #$o %hannon, &!' (m,
nace al norte de la #ep)blica de *rlanda y desemboca en el océano +tlántico tras cru,ar -ubl$n
+. Fesde entonces !e tenido la suerte de ver y vivir todo lo que en l describo.
@o me agradó su edición original, en dos tomos y a un precio elevado. ,or ello, volví a editarla
en una colección más económica, si bien no completa, pues !ube de !acer algunos cortes al
te"to original.
8grade?co muc!o la acogida y la cálida lectura que !a venido recibiendo. ,or mi parte, !abía
intentado romper los moldes de los tratados de geografía de la poca, que oscilaban entre las
guías, el diccionario o el atlas. Suise unir al rigor científico una e"posición clara y agradable.
,ero '5M( fue un año muy duro en mi vida personal. /larisa fallece al dar a lu?, al mismo
tiempo que la criatura que traía a este mundo. ;is !ermanas, que vivían en 1rt!e?, se
encargan del cuidado de mis !i-as ;agali y Keannie, pues yo tenía que seguir via-ando, y
durante largos periodos, para la editorial Aac!ette. 8 pesar de mi vida via-era, sin duda dolorosa
para mis esposas e !i-as, siempre me preocupó que mis !i-as y, en 2ruselas, mis nietas,
recibieran una educación libre.
Ieg.n algunos de mis amigos, yo no he tenido afición alguna por el celibato. 8l año siguiente
de de-arnos /larisse, contra-e matrimonio con 7anny #!ermine?, cuya familia conocimos Elías y
yo durante nuestro e"ilio en #ondres. 7anny y yo nos casamos sin formalidad alguna0
simplemente nos declaramos esposos ante mis !i-as, Elías y la familia Fumesnil, con quienes
emparentamos a travs de mi !ermana #uisa, que se casó con 8lfred Fumesnil.
Era mayo de '5L), y unos días despus comen?ó la terrible guerra francoEprusiana...
#a derrota del e-rcito francs fue casi inmediata. Enseguida se organi?aron grupos para
defender la 4ep.blica y ,arís. Elías y yo nos !abíamos alistado como voluntarios, con el
ob-etivo de restablecer y defender la 4ep.blica. (.l d$a / de septiembre se rindió en %edan0 .n
el mes de enero de 18'1 si llegó a un armisticio, tras el asedio de 1ar$s0 2 el d$a primero de
mar,o se firmó un acuerdo entre ambos gobiernos, por el cual 3rancia ced$a importantes
territorios, como +lsacia, y deb$a pagar una indemni,ación durante un pla,o 4ue permit$a la
ocupación prusiana).
En esos días conocí al fotógrafo @adar, con quien !e mantenido una profunda amistad desde
entonces. Qo quería ser aeronauta y con esa intención me ofrecí por escrito a @adar, que era el
encargado de este servicio0 $... Ae tenido el placer de inscribirme como aspirante aeróstata, en
la lista del señor 4ampont. 4ugole me !aga saber a qu !ora y dónde podría encontrarlo para
recibir sus instrucciones y comen?ar mis estudios. /reo que podr serle .til. 8 la venta-a de ser
$más pesado que el aire%, uno la de ser geógrafo y un poco meteorólogo. ,or otra parte,
dispongo de voluntad.%
,reocupado por participar en el restablecimiento de la 4ep.blica, tambin quise presentarme a
las elecciones municipales de '5L', en IainteE7oyElaE3rande. ,ero me resultó imposible
presentar las acreditaciones para la candidatura. En cambio y sin mi consentimiento, incluyeron
mi nombre en la lista de candidatos a la 8samblea @acional. 8fortunadamente, no fui elegido.
#os meses de enero y febrero de ese año &'5L'+ los pas en mi tierra natal. ;e sentía muy
inquieto y alarmado, al descubrir el rec!a?o que el campesinado y la pequeña burguesía
compartían contra el proyecto republicano y las ideas socialistas. ,arecían fastidiados de no
tener un rey, un 2onaparte, un conde de ,arís o un duque de 2urdeos... Era necesario que en
cada ciudad organi?ásemos un comit de defensores de la 4ep.blica, con un representante en
cada aldea.
Entonces estalló la revolución... >olví a ,arís en mar?o, apasionado por los comien?os de la
/omuna, en la que particip con ilusión.
,ero las tropas nos cercaron a los comuneros y el día * de abril, sin !aber disparado un solo
tiro, fui apresado. /uando entramos en >ersalles las turbas de burgueses, con sus damas
galantes del bra?o, nos recibían con todos los insultos imaginables, mientras, con las manos
ligadas, desfilábamos ante ellas. Un !ombre Xcreí reconocer en l a un miembro de la Iociedad
de 3eografíaE gritando0 $O8!, el canallaP%, y me asestó un puñeta?o formidable en la cabe?a. Iu
mu-er me golpeaba con el quitasol... Fespus de todas las fatigas de la noc!e precedente, caí
desvanecido.
8l poco me encerraron en el fuerte de Suerlern. 8fortunadamente, ,ablo, que estaba cerca de
mí el día de mi detención, logró escapar.
Elías, encargado de salvaguardar la 2iblioteca @acional, tambin logró escapar y llegar en
septiembre a Iui?a. 8llí se instaló en Ruric!, donde afortunadamente pudimos encontrarnos a
comien?os del año siguiente.
#as condiciones de la prisión eran muy duras, pero !ice lo posible por continuar traba-ando y
dar algunas lecciones a mis buenos compañeros de infortunio.
8 comien?os de agosto me trasladaron al penal de la isla de =rberon (uno de los lugares más
al occidente de 3rancia).
Fías antes, el ministro Iimon, secretario de Instrucción ,.blica, !abía llegado a Suerlern, en su
recorrido por todos los pontones y cárceles. Suiso verme y preguntarme qu me faltaba.
O/uánto desprecio me inspiraba ese !ombreP ;e negu a acudir a su llamado, diciendo que no
tenía nada que pedirle. I que se molestó, pero, a.n así, insistió en su propósito de me-orar mi
situación. Fe a!í mi traslado a la isla. #o cierto es que este cambio de prisión se debió a mi
influencia sobre mis compañeros de presidio. Jramos muy amigos y mis lecciones nunca le
agradaron al director, aunque no se atrevió a pro!ibirlas.
/on otra intención, por supuesto, se interesaron varias veces por mí los editores Aac!ette y
Ae?tel.
,ero yo permanecía muy consciente del castigo que podía llegarme.
En la isla me entero, sobre todo por una carta del secretario de la Iociedad de 3eografía de
,arís, que están reali?ando una gestión colectiva para obtener mi liberación. /laro que !abía
una contrapartida que ofrecerle al Estado0 unas frases mías de contempori?ación en una carta
privada.
O@oP 4ec!ac toda intervención de ayuda y me puse a traba-ar en un resumen de #a =erre, que
titularía $#os fenómenos terrestres%.
En el otoño de ese mismo año me trasladaron a >ersalles y de aquí a Iaint 3ermain. Estaban
preparando el proceso.
El día '9H''H'5L' tuvo lugar mi proceso, ante el tribunal de un conse-o de guerra compuesto
por siete oficiales. Esta fue la sentencia0 $El conse-o de guerra !a declarado al llamado 4eclus
Eliseo Iantiago, escritorEgeógrafo, culpable de !aber portado visiblemente, armas durante el
movimiento insurreccional de ,arís y de !aber !ec!o uso de tales armas. El conse-o admite las
circunstancias atenuantes. En consecuencia, dic!o conse-o condena con mayoría de cinco
votos contra dos, al llamado 4eclus, a sufrir la pena de deportación simple por aplicación &...+ y
a rembolsar sobre sus bienes presentes y futuros, a favor del Erario ,.blico, el monto de los
gastos de este proceso.%
@adar, mi buen amigo, sufrió muc!o durante el -uicio y por ello quiero recordar estas sentidas
palabras suyas0 $Unos dragones -u?gan a un pensador, pero encuentro a Eliseo con su tranquila
serenidad...%.
Febía ser deportado a @ueva /aledonia (*sla5colonia francesa en el océano 1ac$fico, al este de
+ustralia, cerca de las islas 3i6i), pues su propósito es silenciarme y matar mi espíritu libre y
libertario.
Entonces viví con gran emoción la movili?ación y las manifestaciones de muc!os amigos y otros
desconocidos e"tran-eros. 1sGald, 2igeloG, YooGard,Z presionaron de tal modo que mi pena
se conmutó el '9H'6H'5L', despus de once meses y medio de reclusión, por un traslado,
esposado y en un coc!eEprisión, a Iui?a. ;i segundo e"ilio.
O/uánta emoción al leer sus declaraciones de apoyoP OSu !onor inmerecidoP, cuando afirman
que mi vida pertenecía no sólo a 7rancia, sino al mundo entero...
,ero conservo en lo más !ondo de mi ser, y recientemente la !e vuelto a leer, la carta que me
envió Elías cuando conoció la sentencia.
$Suerido y bien amado !ermano0
;e acaban de decir que !as sido condenado a la deportación perpetua. Es este uno de los
grandes momentos de tu vida, querido amigo. Aas recibido ante toda la 7rancia, por mediación
del /onse-o de guerra, el testimonio de que eres un !ombre. =e !as mostrado firme, digno,
!onrado, sincero y -usto, ante los tiros de fusil, a travs de tantas prisiones, y a!ora que te
espera la deportación. Aas procedido tranquila y constantemente, con arreglo a lo que !as
pensado. Fespus de siete meses de cautiverio, en lo más !ondo e infecto de la sociedad
francesa, los enemigos no !an podido des!onrarte ni empequeñecerte... Un poco más de
crueldad y te !ubieran roto0 pero todos ellos -untos no te pueden doblar. =. eres su conciencia.
En el fondo no te tengo muc!a lástima, mi valeroso Eliseo...
=. puedes sonreír, con un desdn amargo, ante esos bebedores de absenta y arrastradores de
sable, que despus de !aber proporcionado a nuestra pobre y desgraciada 7rancia a la más
innoble pali?a que se conoce en la !istoria, lavan a!ora su verg[en?a en la sangre de los
franceses sus compatriotas, degollando a los republicanos, acuc!illando a los obreros.
2ien considerado, vale más para nuestra causa que se !ayan ensañado en ti. =u absolución
!ubiese !ec!o que olvidásemos involuntariamente los crímenes cometidos por nuestros
enemigos, y eso no sería -usto.
Ie trata, amigo mío, de sobrevivir en la desgracia. Ellos te !an arro-ado al mar en plena
tempestad; pero t. eres un buen nadador y deber erguir tu cabe?a por encima de las olas.
VEntre los cuatro muros que te encierran, te acuerdas de !acer gimnasia alguna ve?W ,rocura
comer muc!o para mantener tus fuer?as; vela sobre tu circulación nerviosa. Sue tu espíritu
sano mantenga sano tu cuerpo. \nimo, mi buen Eliseo0 volveremos pronto a vernos;
volveremos a encontrarnos.
=u !ermano, Elías.%
#as condiciones de mi detención, como la de todos los compañeros que allí de-aba, !abían sido
e"tremadamente penosas, física y moralmente.
El día '*H:H'5L6 llegu agotado a Iui?a. ;i mayor preocupación eran mis padres y mi familia.
Esto les escribí0
$;is muy queridos padres0
Fesde ayer, estoy libre en una tierra libre. 1s ruego que !agáis llegar la grata nueva a #Uis y a
mis otras !ermanas...
8cabo de pasar un año verdaderamente duro y me espanta un poco el recordar todo lo que !e
tenido que sufrir; el !ambre, el frío, la falta de aire respirable, los golpes, los insultos, las
groserías de toda especie, el espectáculo de males inauditos, los dolores morales y los
sufrimientos físicos. 8!ora, todo !a pasado para mí como un mal sueño, pero esta !orrible
pesadilla dura todavía para numerosos amigos0 los !abía que valían más que yo y que, menos
felices, morirán probablemente en la condena. El recuerdo de estos amigos presos me persigue
constantemente y me impide go?ar de mi propia libertad.
V=engo necesidad de deciros, mis queridos padres, por qu me e"puse a todos estos males...W
Fesde mi encarcelamiento, no puede escribiros libremente una carta e"plicando mi conducta,
pero vosotros me conocis y sabis cuáles !an sido los móviles. Iin duda, me querido padre, t.
dirás que mi conciencia no está esclarecida, pero, tal como ella es, me señaló un camino que
yo creí el del deber. Ii no lo !ubiese seguido, me !abría despreciado a mí mismo y a!ora
llevaría una e"istencia miserable, roída por el remordimiento...
#a estima de mis amigos tanto como vuestro dulce afecto, me !an ayudado a soportar este año
de infortunio. >uestro !i-o, que muc!o os quiere.%
;e dirigí a la casa de Elías, en Ruric! &Iui?a+. Fonde aguard !asta finales de mar?o la llegada
de mi amada 7anny y mis !i-as Keannie y ;agali. Kuntos, por fin, nos instalamos en los
alrededores de #ugano.
,ronto retom el ritmo del traba-o, animado por el clima sui?o, la pro"imidad de ;ilán y su
e"celente biblioteca, y, una ve? más, tener cerca de mi !ermano Elías. =ambin poco a poco
recupero la relación con mis amigos, geógrafos o anarquistas. /omo ;iguel 2aCunin, casi
vecino de mi !ermano.
En el estío de ese año suscribí con Aac!ette el contrato para escribir la @ouvelle 3ograp!ie
Universell. =emplier, su director, no !abía de-ado de insistir en este proyecto editorial, incluso
durante mi encarcelamiento.
Ion malos tiempos para un comunero, para un libertario, un !ombre libre como yo, aunque
desterrado le-os de su tierra natal. =emplier no quiere arriesgarse y acordamos que debo
mostrarme reservado en mis ideas al escribir esta nueva obra.
Qo pensaba en una geografía universal que !acía falta en 7rancia, ya sobrepasada la obra de
;alt 2run, publicada en la primera dcada del siglo.
;i idea era una obra en unos die? vol.menes &finalmente tendría '(+, escrita en un estilo claro y
sencillo, con descripciones de las diversas regiones, pero sin caer en el infinito detalle ni en las
fastidiosas nomenclaturas. Ií quería muc!os planos, mapas, figuras, dibu-os. ,ara mí esto era
fundamental, como despus se confirmó, con la ayuda de For y otros clebres ilustradores.
;e pongo a traba-ar y apenas paro unas breves temporadas en #ugano. ,ero en febrero de
'5L* recibo otro golpe doloroso en mi vida0 fallece 7anny, durante el pato y tampoco sobrevive
el !i-o que traía a este mundo.
Entonces cambiamos de domicilio. @os instalamos en >evey, en los alrededores de 3inebra.
Un lugar que me permitirá seguir traba-ando y, sobre todo, recibir la ayuda de mis !ermanos
para cuidar a ;agali y Keannie.
En nuestra nueva residencia recupero parte de mi militancia anarquista, participando en la
7ederación Kurásica. @o obstante, la mayor parte del tiempo lo sigo dedicando a la @ueva
3eografía y el sostn que ofre?co a la 7ederación se puede resumir en algo de dinero y en la
redacción de algunos artículos.
#a redacción de la @ouvelle 3ograp!ie me absorbe por completo. =engo presente mi
compromiso de edición en pequeños y muy baratos fascículos, antes que la publicación en los
vol.menes. Es básico que la gente lea y sólo puede !acerlo si logra adquirir los libros. Este es
un empeño que !e mantenido toda mi vida.
En el verano de '5L9 me caso por tercera ve?. ;e uní a =rigant 2eamont, sin formalidades
civiles ni religiosas, y sólo ante la presencia de mi familia. 8l año siguiente, nos instalamos en
/larens, cerca de >evey, en una casa que mandó construir =rigant. 8llí vivimos !asta '55(.
,oco despus de trasladarnos a /larens, en febrero de '5LL, conocí a ,edro BropotCin. Jl
!abía acudido a >evey, pues quería conocerme. 7ue en busca de un anarquista y ambos
encontramos un geógrafo en el otro. OQ cuánta ayuda me dioP
,or aquellos años, me resultaba imposible via-ar a todos los lugares que necesitaba para
terminar la @ueva 3eografía. Q era del todo punto equivocado y pretencioso que yo escribiera
de todos ellos. En muc!os casos pedí ayuda, siempre acertada, a buenos amigos, como
3erando, para Aungría, o BropotCin, para 4usia y Iiberia.
Esta obra me absorbía demasiado... 8penas escribía artículos políticos. ;i militancia ya se
!abía reducido demasiado0 algunos artículos, varias visitas, un poco de propaganda oral y de
ve? en cuando unos testimonios de solidaridad entre amigos. O@o !acía nadaP /onfiaba en que
al menos mis escritos de geografía sirvieran para la causa; así mi traba-o no estaría del todo
perdido.
'5L(... #levaba ya siete años e"iliado, cuando la /ámara de los Fiputados votó una amnistía
para los comuneros. ,ero no para todos. Elías y yo nos encontramos entre los amnistiados.
/uando me enter, escribí una carta abierta a todos los diputados, en la que les recordaba que
muc!os de mis compañeros llenaban a.n las prisiones o el terrible presidio de @ueva
/aledonia. Era mi deber permanecer solidario de su suerte y no volver a casa !asta cuando
pudieran !acerlo todos los compañeros comuneros.
8sí, pues, seguí en Iui?a, en intenso que!acer diario.
'556 fue un año en el que la represión contra nuestras ideas se acentuó. En la región de #yon
la industria de la seda vivía una crisis muy aguda. #a agitación social era elevada y la represión
gubernamental, terrible. En este ambiente, se producen varios atentados dinamiteros y la
prensa agradecida no denuncia a ,edro y a mí, como -efes de ese movimiento revolucionario.
;i amigo, que !abía sido e"pulsado de Iui?a, fue detenido el 6' de diciembre en la localidad de
#eman. #a prensa vora? reclamó mi apresamiento. Qo me ofrecí, pero -amás fui citado. ,edro
fue condenado al ma"imun, 9 años. Entonces pas a encargarme, en lo que pude, de la
publicación de $#a rvolt%.
/on relación a esta forma de $propaganda por el !ec!o% mis manifestaciones son nítidas. #os
co!etes lan?ados al a?ar para demoler escaleras no son argumentos, no son siquiera armas
utili?adas a sabiendas, puesto que pueden funcionar al revs en contra del pobre y no contra el
rico, contra el esclavo y no contra el amo. ,ero me niego a lan?ar anatemas en contra de sus
autores, como 4avac!ol, pues toda revuelta contra la opresión es un acto -usto, si bien
podamos criticar la manera de actuar.
/reo que el ser !umano debe tender a la libertad completa, absoluta. /reo que toda opresión
llama a la reivindicación y todo opresor, individual o colectivo, se e"pone a la violencia. /uando
un !ombre aislado, arrebatado por su cólera, se venga contra la sociedad que lo mal educó,
mal nutrió, mal aconse-ó, Vqu tengo que decirW Es el resultado de !orribles fuer?as, la
consecuencia de pasiones fatales, la e"plosión de una -usticia rudimentariaW V=omar partido en
contra del desdic!ado, para -ustificar así de una manera indirecta todo el sistema de infamia y
de opresión que pesa sobre l y sobre millones de sus seme-antesW OEso -amásP
;i obra, mi finalidad, mi misión es la de consagrar toda mi vida a lograr que cese la opresión, a
!acer llegar el periodo de respeto de la persona !umana, a vivir y a morir en la tarea.%
Furante los años siguientes via- muc!o, casi sin descanso. Egipto, =.ne? y 8rgelia, donde
estuve varias veces, pues mi !i-a mayor y su yerno se !abían instalado aquí.
/onstantinopla, 8sia ;enor, Aungría, #isboa, ;adrid, 2arcelona, @ápoles... Iiempre que podía
me encontraba con compañeros anarquistas.
En '55( via- durante varios meses por /anadá y los Estados Unidos de @orteamrica. ,ude
volver a algunos de los lugares donde estuve más de treinta años atrás. 4econo?co que
regres a 7rancia con un recuerdo distinto del pueblo americano.
En el verano de '5() volví a ,arís, si bien apenas me qued un par de semanas en la ciudad.
=odavía no !abía terminado todos los capítulos de la @ouvelle 3ograp!ie y emprendo via-e
por España, ,ortugal, 8mrica del Iur y otra ve? los Estados Unidos. Estos largos via-es
terminaron en el ecuador del año '5(:, entre 2rasil, Uruguay, 8rgentina y /!ile. 8l acabar este
año pude concluir la @ouvelle, con el capítulo NIN, dedicado a #] 8ma?onie et la ,lata.
Entre tanto via-e, en '5(6 la Iociedad de 3eografía de ,arís decidió otorgarme su medalla de
oro por la publicación de la @ueva 3eografía. Femasiado !onor. Auir, como le di-e a mi
!ermana #uisa, fue mi primer grito. 7inalmente, acept.
Un año antes !abía recibido otra noticia que me llenó de satisfacción. #a Universidad #ibre de
2ruselas me !abía llamado para fundamentar allí la enseñan?a de la geografía. ,ero -amás
podr tener allí un lugar. 8 la división interna del conse-o directivo de la universidad, se sumó el
efecto que les causaron unos recientes atentados. ,or mi parte, me negu a retractarme de mis
palabras y pensamientos sobre estos actos, de sobra conocidos por todos. OFefender mi
dignidad de geógrafo aunque anarquista y de anarquista aunque geógrafoP
8 la par, mi familia sufre continua vigilancia policial, registros en su domicilio y una amena?a de
arresto obsesiva !acia mí.
#a represión de aquellos días sí liquidó algunas de las publicaciones anarquistas más
destacadas, como la 4evue #ibertaire &6)H6H'5(*+, le ,^re ,einard &6'H6+ y #a 4evolt
&')H:H'5(*+.
En mar?o del año siguiente &'5(*+, y como colofón a la agitación estudiantil y de partes del
profesorado de la Universidad #ibre, se creó la @ueva Universidad #ibre de 2ruselas, en la que
me ofrecen un puesto docente.
Ae mantenido cierta prudencia sobre el futuro de nuevos centros como este. Ion muy
alentadores estos proyectos, pero no se debe e"agerar su importancia, ya que no es posible
modificar el programa de los e"ámenes ni el sistema de diplomas, y el personal estudiantil
continuará componindose de -óvenes que saben que son privilegiados y a los cuales sus
e"ámenes darán in-ustas venta-as en la batalla de la vida. 8sí es que, a pesar del !ermoso grito
de guerra de la @ueva Universidad0 OAagamos !ombresP, ella contribuirá tambin en cierto
modo a !acer e"plotadores.
,or mi parte, deposito muc!as más esperan?as en otro aspecto de la enseñan?a, representado
por el Instituto de Estudios Iuperiores y los cursos de E"tensión Universitaria que se dirigirán al
gran p.blico.
8sí, considero que una de las me-ores acciones fue la creación del Instituto de 3eografía, del
que fui su primer rector y donde tuve el placer de compartir la docencia con ,edro BropotCin,
entre otros.
#a @ueva Universidad !a alcan?ado un buen reconocimiento internacional, pero entonces, en
'5(*, no tenía local para establecerse. #os $8migos 7ilántropos de 2ruselas% ofrecieron sus
salones para que pudiera empe?ar mis clases. #a lección de apertura sobre 3eografía
/omparada fue el día 6 de mayo de ese año, y recono?co que la e"pectación superaba todas
las previsiones, como se confirmó por la numerosa asistencia que llenó todo el edificio.
8l año siguiente, la Iociedad 4eal de 3eografía de #ondres me dio un sonoro apoyo, por
encima de diferencias políticas y religiosas. ;e concedieron una medalla de oro, que recibí
conmovido por el !onor que me dispensaban.
,ero la medalla no llegó a 2ruselas; mi familia y muc!os de mis amigos no pudieron verla. #a
convertí en moneda en #ondres, pues era más necesaria para atender a numerosos
compañeros rusos, franceses, españoles... que vivían con crude?a el dolor de la emigración
for?osa en tierras inglesas.
En fin, desde '5(* vivo mi tercer e"ilio y dada mi edad temo que sea definitivo...
@ada más pisar 2ruselas a mi regreso de #ondres, me puse a traba-ar en una nueva obra0 El
Aombre y la =ierra. El inicio fue duro, ya que el cambio en la dirección de la editorial Aac!ette
me llegó a romper la relación que manteníamos desde !ace tantos años.
,or supuesto, sigo con mis clases en el Instituto, que tanta alegría me daban.
>arios años más tarde, en '5(L, cre la $Iociedad de los mapas y los traba-os geográficos% que
lleva mi nombre. Una ve? más, resultó un absoluto fracaso económico, que no científico, pero sí
supuso quedarme empeñado definitivamente.
>oy a seguir deprisa, estoy cansado, presiento que me queda poco tiempo para contar y
escribir...
El año pasado logr publicar $El Aombre y la =ierra%. ;ás de *.9)) páginas. Q a los pocos
meses recibí la visita del compañero 7rancisco 7errer, gran divulgador de mis libros en España,
que ya se ofrecía a publicarla allí.
En medio de esta vorágine !e reali?ado algunos via-es, muy cortos ya, por Escocia, #ondres,
8rgelia...
Aoy, '' de febrero de '()* !a muerto Elías... ;e llega el turno.
;i queridísimo, Oy de tantosP, Elías, se !a dormido dulcemente despus de seis semanas de la
enfermedad que se apoderó de l. Fesde !ace algunos días lo deseaba0 $O2astaP O2astaP%, le
decía a su !i-o ,aul. @o porque sufriera, sino porque comprendía la inutilidad de la luc!a, y en
la lógica de su inteligencia, siempre l.cida, pedía que la vana resistencia tuviese un trmino.
Q a!ora el cuerpo rígido se !alla e"tendido sobre el lec!o de la !abitación vecina. 8l alcance de
mi mano están los bellos libros que no ya no volverá a abrir, los manuscritos tan bien
ordenados, maravillosamente escritos, como #os ,rimitivos, todo ese mundo de pensamientos
originales y de cosas bien dic!as.
;e resta continuar su obra en proporción de mis fuer?as0 el buen deseo no me falta.
Elías, vas a continuar viviendo entre nosotros... y nos !emos muerto en ti.
$#a 3eografía es la !istoria en el espacio, del mismo modo que la Aistoria es la geografía en el tiempo...%
$#o bello es una idea pensada en todos sus detalles...%
$#a anarquía es la más alta e"presión del orden...%
Gracias, coma!"ro #lis"o$$$

&El te"to que sigue es un breve $relato biográfico% sobre los .ltimos meses de su vida, que
presentamos como si fuera redactado por su amigo y sobrino ,aul, !i-o de Elías, a las pocas
!oras de su entierro en I"elles.+
I%"ll"s, mi&rcol"s ' d" ()lio d" *+,-
/uando pienso en mi tío Jlise, entre mis primeros recuerdos le veo sentado en su escritorio.
En l se pasaba el tiempo tarareando por lo ba-ito una cantinela que parecía ser esencial para
la redacción de su prosa.
@o corregía muc!os sus te"tos. Una ve? !abía dado con la idea, sabía ponerla en palabra
fácilmente. =raba-aba con una gran constancia; su divisa era $cada día una página%. ,odía
escribir, con lápi?, en los lugares menos frecuentes0 cuando el tren paraba, en la sala de espera
de una estación, en el e"tremo de la barra de una taberna. #levaba en su bolsillo, dispuesta a
modo de una cartuc!era de soldado caucasiano, toda una parafernalia de lápices distintos.
Iu memoria era prodigiosa0 para comprobar un dato se levantaba de la mesa, cogía el libro
e"acto, lo abría por la página deseada y enseguida continuaba escribiendo.
Era un e"celente caminador. Ius !i-as cuentan cómo le gustaba -ugar al escondite con sus !i-os
y trepar a los árboles cuando veía que podía ser descubierto. @unca pudo estar muc!o tiempo
sin practicar el e-ercicio físico; ya cincuentón, asistió a una clase de gimnasia con su futuros
yernos 4gnier y /uisinier y conmigo. >io a 4gnier dando un peligroso salto en el trampolín y
l, muy ilusionado, se apresuró para repetir lo mismo.
Q desde muy -oven se mantuvo fiel al vegetarianismo, enemigo de las carnes por delicade?a
!umanitaria y repugnándole las bebidas espirituosas. ,ero en estos .ltimos meses, su discreta
compañera y toda su familia, sin que l lo supiese, le !emos me?clado -ugos concentrados en
los platos de verduras, a fin de aumentar de este modo su dbil nutrición.
;i tío llevaba un tiempo enfermo. 8penas nos quería decir algo, pero todos lo notábamos. @o
sólo eran ac!aques de la edad; sobre todo, eran las !uellas de una dura vida la que venía
a!ora a mostrarse con cierta crude?a.
8 principios de febrero pasado acudió a ,arís para pronunciar un discurso. @o pudo
pronunciarlo... Estaba tan emocionadísimo por la alegría de !allarse en ,arís, en el ,arís
revolucionario, que a los cinco minutos interrumpió su alocución. El discurso fue leído por un
camarada que le acompañaba.
@o sólo fue la emoción de estar en su ,arís, ni la de los revolucionarios acontecimientos de
4usia... Iintió pun?adas en el cora?ón. Estaba muy enfermo y sólo su tenacidad e ímpetu por
vivir le mantenían en una intensa actividad. Ius o-os siempre nos transmitieron -uventud y
fuer?a, incluso orlados por la aureola de plata de sus cabellos.
7ue un discurso intenso, que concluía así0 $... #o que !abrá de ocurrir, la !istoria reciente nos lo
enseña victoriosamente. #a Internacional naciente proclamó que la emancipación de los
traba-adores sería obra de los traba-adores mismos. #a emancipación de los pueblos se !ará
por la acción revolucionaria de los pueblos por fin desembara?ados de sus pastores. #os
acontecimientos que se desarrollan en 4usia nos ayudarán a comprenderlo. #os obreros que
sufren no irán en procesión, suplicantes, !acia el ,alacio de Invierno.%
,ero Eliseo nunca quiso transmitir desaliento, por grande y doloroso que fuera su pesar.
4ecuerdo que a finales del mes de diciembre de '55), cuando a.n permanecía en el destierro
al re!usar su revocación por no ser e"tensiva a los comuneros presos, me escribió para
rogarme que le e"cusara ante un amigo mío, /uisinier, que le !abía visitado unos días antes en
1rt!e? &a pesar del destierro, !acía lo posible para ver a sus padres+.
;e decía que estaba muy arrepentido por !aber cometido un grave error al despedirse de mi
amigo, a quien de-ó entristecido el cora?ón0 $@osotros no debemos a los -óvenes más que
palabras de confian?a y aliento. @uestra tarea es difícil para todos y, sin embargo, !ay que
resistir. ,ara este valioso combate debemos renovar incesantemente nuestras fuer?as, y esto
es precisamente lo contrario de lo que !ice con tu amigo. OSue l me desmienta con su
valentíaP Q que un día se vengue noblemente de mí trayndome palabras de aliento en lugar de
aquellas que pronunci ante l.%
Esto es lo que mostraba sobre una relación individual y concreta, pero podemos !allar
comportamientos similares respecto a otras relaciones. #a señora /lara ;esnil, estimadísima
amiga de mi tío, me contaba que el verano pasado !abía recibido una carta de l desde
2ruselas, en la que comentaba las primeras páginas de la Aistoria de la ;ontaña. Eliseo se
preguntaba si, en el fondo, no tenían un defecto0 falta de sinceridad. Fecía que recordaba que
entonces se !allaba en prisión y, para más sentía alrededor suyo el muro espeso, casi
impenetrable del odio, de la aversión del mundo entero contra la /omuna y los comunardos.
4econocía que qui?á !ubiera tomado una redacción en contra de su verdadera naturale?a.
,ara mi tío la amistad, la camaradería, fue un !ori?onte nunca perdido. Jlise siempre quiso
muc!o a sus amigos, que tuvo por centenares. ,ara todos tenía un recuerdo, una carta y una
visita cuando se !allaba cerca. 8 pesar de que mantuvieran diferencias en sus ideas.
,or eso tambin quiero referirme a las relaciones que mantuvieron ;iguel 2aCunin &'5'*E'5LM+
y l. #argas relaciones, pues se conocieron en ,arís, en '5M*, seguramente presentados
&tambin mi padre+ por Aer?en &'5'6E'5L)+ o los amigos polacos.
Es cierto que mi tío se inclinó años despus por los planteamientos de ,edro BropotCin, pero
desde el primer día el afecto y el respeto caracteri?ó sus conversaciones, sus debates o sus
cartas.
;iguel tenía por dos sabios a mi tío y a mi padre, al mismo tiempo que los consideraba como
los !ombres más modestos, más nobles y más desinteresados, así como los más consagrados
a sus principios que !abía encontrado en su vida. 2aCunin reconocía que estuvieron unidos en
los principios, si bien se !abían separado, casi siempre en la cuestión de la reali?ación de los
principios.
En '5L*, ya retirado para redactar sus ;emorias, ;iguel 2aCunin pidió a Eliseo que se
encargara de su redacción literaria en francs, aceptado por este pocos días despus en una
carta que le envía el día '* de diciembre de ese mismo año, y reiterado en otra que le escribió
el 5 de febrero de '5L9 desde =our de ,eil?, a orillas del lago #eman &Iui?a+.
Esta segunda carta no de-a lugar a dudas sobre su amistad y el respeto mutuo. ;i tío le decía
que no era preciso que !ubiera leído su anterior carta para saber que seguía siendo su sincero
amigo y su !ermano independiente (7*ndependiente89 esta palabra, seg)n :ettlau, se;ala la
actitud de .liseo respecto a <a=unin> cuando se conocen, en 18?, era su hermano en el seno
de la misma organi,ación de fraternidad internacional y en 18'! sigue siendo su hermano, pero
4uiere ser independiente +, mostrándose a su completa disposición para cumplir su petición,
esperando con impaciencia sus ;emorias.
2ien distinta es la actitud mantenida por ;ar" &'5'5E'55:+ y Engels &'56)E'5(9+ !acia Eliseo y
mi padre, plena de desacuerdos y un -uicio que ro?a la envidia y el odio. Fe-o estos dos botones
como muestra. En '5ML ;ar" escribió0 $#o que piensan los socialistas que !ablan francs me
divierte particularmente. Están representados, claro está, por la triste figura de los !ermanos
4eclus, cofundadores de la 8lian?a y perfectamente desconocidos por lo que respecta a obras
socialistas%.
Engels se e"presaba tambin con rencor y dure?a, como en esta carta que en '5LL dirige al
político alemán #iebCnec!t0 $Eliseo es un compilador vulgar y nada más... políticamente es un
cafouilleur &el que anda por sendas torcidas+ y un impotente.%
Eliseo tuvo la suerte de no ser un especialista. Iabiendo documentarse muy bien utili?ó todas
sus facultades. #iterato, observador de la naturale?a, despreciando el orden establecido, fue un
geógrafo que todo el mundo pudo leer sin una preparación. >ió el globo y el suelo, la atmósfera
y las aguas; vio en todas partes la vida que bulle y el !ombre y sus pasiones, y al mismo tiempo
que veía todo eso en su estado estacionario, no olvidó las fuer?as que están siempre alertas
para modificar el aspecto transitorio de las cosas.
VUn compilador vulgar...W 7ue !asta el límite de su pensamiento sin agotar ninguna cuerda de
su lira...
;ar" y Engels siempre les reproc!aron que negaran toda acción política &legal, debe
entenderse+ que no tuviera por finalidad inmediata y directa el triunfo de los traba-adores sobre
el capital.
,ero Eliseo y Elías estaban persuadidos de que ning.n cambio profundo sería amistoso. ,or
e-emplo, sirva este recuerdo de una nota que envía Eliseo a ,ierre 7aure en '5M(0 $Ie necesita
estar ciego para no ver que se preparan grandes cambios sociales y no es muc!o anticipar el
prepararse a ello. V8caso será amistosamente como los patronos y los asalariados, los
burgueses y los obreros procedan a la liquidación socialW O8yP Iomos todavía muy bárbaros
para que podamos admitir seme-ante esperan?a.
Aoy le !emos enterrado en el cementerio de I"elles &pequeña localidad pró"ima a 2ruselas+. 8
quien primero !e escrito !a sido a nuestro querido amigo ,edro BropotCin.
En las .ltimas semanas !abía comen?ado a declinar rápidamente, las crisis se repetían con
más frecuencia. 8ntes de ello, pensábamos que con esos altiba-os, podría todavía durar largo
tiempo. Furante ese periodo nuestra posición se !abía vuelto muy difícil0 las visitas de gentes
indiferentes provocaban en l crisis Xpor repulsión, diría yoE; pero las visitas de amigos lo
emocionaban todavía más y lo sumían casi regularmente en crisis dolorosas. #a .ltima ve? que
lo vi fue el día 6( de -unio.
Ius .ltimos momentos de dic!a fueron el lunes, algunas !oras antes de su muerte, al escuc!ar
la lectura de los telegramas de 4usia que informaban sobre la revuelta de los marinos del Binias
,otemCim.
8lguien le susurró la noticia0 $OEl acora?ado ,otemCim se !a sublevado en IebastopolP%
Entonces se incorporó, la frente alta, y en los o-os aquella llama de -uventud que iluminó su
ve-e? !asta los .ltimos instantes de su vida0 $O#a 4evolución...P O8l finP%
El sábado : de -ulio, teniendo por testigos a sus !ermanos #uisa y ,aul, !abía recomendado
que nadie siguiera su entierro, ni a.n los suyos, puesto que todos los amigos querrían !acer lo
mismo.
,idió que sólo yo le acompañara. Q !e aquí como esta mañana, a las oc!o, !e asistido,
absolutamente solo, a la in!umación de nuestro querido Jlise. Aabía pocos curiosos; era muy
temprano, y su voluntad pudo ser cumplida al pie de la letra y en su espíritu.
En la misma tumba, con la misma lápida. Elías y Eliseo, !ombres libres, !ermanos y amigos
eternos. OIaludP