You are on page 1of 3

Las emociones nos hacen sentirnos vivos. Pero, ¿qué son exactamente?

¿Cómo
podríamos definirlas?
Dinámica 1:
En un folio, cada uno pone dos palabras que impliquen para ellos emociones (en otra
dinámica las pondremos todas juntas).

Dinámica 2:
Dos folios: cuando llego, cuando me voy... Describir con imágenes que se me pasa por
a cabeza cuando llego.

En primer lugar, tratemos de distinguir entre emoción y sentimiento: ¿son lo mismo?
SENTIMIENTO = EMOCIÓN + PENSAMIENTO
Una emoción es un estado transitorio, agudo, veloz, por el que pasa nuestro organismo
ante un determinado estímulo. Dicho estado pasajero puede pasar a convertirse en
sentimiento, de forma que los síntomas que tuvimos ante una primer areacción emocional,
reaparecen también ante la ausenca del estímulo que los provocó sólo con pensarlos,
conrecordarlos. Ejemeplo: cuando nos enamoramos.
Aquí entra en juego el poder de la mente. La mente es la responsable de que pensemos
en el pasado y en el futuro, es la que nos hace evadirnos de este momento y por lo tanto nos
aleja de las emociones. El cuerpo, sin embargo, no vive en otro sitio que en el presente y sus
estímulos vienen de lo que le rodea en este instante. La mente se pre-ocupa, el cuerpo se
ocupa. A veces no controlar ciertos pensamientos intensifican nuestras emociones cuando lo
que necesitamos es calmarlas.
Es muy importante tener un cuerpo despierto para poder entender las emociones. El
cuerpo es el receptor de nuestro entorno y cuanto más abierto esté más datos recibirá de lo
que le rodea. Hay que empezar a vivir más en el cuerpo y menos en la mente, apagar ese
“pensamiento en castellano” que tenemos o más fácil que apagarlo: ignorarlo.
Por ello es tan importante saber identificar qué emociones vivimos ante determinados
acontecimientos y cuáles se convierten en sentimiento. A partir de ahí, comemzamos a ser
dueños y dueñas de nuestra existencia. Incluso daremos un paso más y aprenderemos no sólo
a reconocer qué emociones y sentimientos experimentamos, sino también cuáles son
beneficiosos para nuestro organismo y cuáles debemos tratar de controlar con más fuerza.
Lo primero que hay que hacer con las emociones es aceptarlas: no hay emociones
buenas y emociones malas. Todas las emociones y sentimientos son necesarios, y, sobre
todo, naturales. Necesarios porque no sabríamos qué se siente siendo felices si nunca
estuviéramos tristes; necesarios porque nos ayudan a comprender, sonreir, llorar, disfrutar,
valorar; necesarios porque, en definitiva, nos hacen sentirnos vivos.
Nos han acostumbrado a que sentir rabia, nostalgia, o todo tipo de emociones
“dolorosas” son “malas” y que hay que apartarlas y vivir siempre con una sonrisa, algo que es
humanamente imposible. Intentar desplazar este tipo de emociones es una fuente de
frustración para todo el que lo intenta porque son naturales. Por eso, el primer paso es hacer
normales todas las emociones.
Y con esto podríamos decir que nuestra vida está regida, casi al completo, por las
emociones. Nos guían, nos llevan hacia delante pero también nos paralizan, a veces son
maravillosas y a veces desearíamos no tenerlas, pero no podemos separarnos de ellas. Son una
parte intrínseca de nosotros mismo, y nada mejor que RECONOCERLAS para aprender a vivir
con ellas.
En este taller es muy importante apagar la cabeza. Primero vamos a jugar, vamos a
conectar con nuestro niño, con la poca importancia que tiene perder y con lo importante que
es volver a intentarlo. Después pasaremos a ejercicios creativos, con el cuerpo, que harán
despertarse a nuestra mente y ametrallarnos con miles de pensamientos negativos: “no lo
estoy haciendo bien” “¿para qué servirá esto?”, y es ahí donde queremos que perciban esos
pensamientos y que no se les haga caso porque lo único que hacen es paralizar al cuerpo, y por
lo tanto a nuestras emociones.
Una vez pasemos la barrera que nos pone nuestra mente, la barrera que paraliza
nuestras emociones, empezaremos a crear.

Dinámica 3:
Despertar el cuerpo, descargar energía (10 min.). Ejercicio físico, tocar con los dedos,
las palmas de la manos… Recorrer el cuerpo.

Dinámica 4:
Simon dice... (8 min.).

Dinámica 5:
Blanco, negro, sí y no (8 min.). Juego de preguntas: no se puede responder con blanco
negro ni sí ni no.

DInámica 6:
Pintar con el cuerpo (10 min.). Con todas las partes del cuerpo, nuestro nombre o lo
que quieran.

Ahora que nos sentimos más libres, que hemos despertado el cuerpo, que nos
encontramos bien, porque nos encontramos bien ¿verdad? Vamos a tomar asiento, de forma
circular.

Dinámica 7:
Listado de como nos autodefinimos
(tantos números de adjetivos como personas en el curso) (10 min.).

Vamos a continuar adentrándonos en las emociones.

Dinámica 8:
Ejercicio del globo (10 min.). Gritar y hablar con suavidad. Comprobar las vibraciones
del globo.

Dinámica 9:
Contar experiencias desde otras perspectivas
(En primera persona, como si me hiciera gracia, en tercera persona) (20 min.).

Comentamos como hemo sentido al contarlo desde diferentes perspectivas y hablamos
del estrés y la ansiedad. Después del dolor.

Dinámica 10:
Visualice que es lo que más te relaja en tu día a día. Dedicar tiempo a ello (5 min.).

Dinámica 11:
Ojos cerrados, palabras que nosotros anotamos para superar el dolor o situaciones
negativas(7 min.).

Dinámica 12:
Los sentidos. Sabor, gusto, olfato, tacto… Escribir qué se nos viene a la mente. Tratar
de no averiguar qué es el objeto.

Dinámica 13:
Continuar el juego de la dinámica dos. Completar dibujo.

Dinámica 14:
Todos en círculo, completar dinámica 7: los otros nos definen con adjetivos positivos.

Dinámica 15:
Canción: "siente tu cuerpo, siente la vida, disfruta tus momentos, llénalos de energía"