VISIÓN SOCIOLÓGICA DE LA NUEVA LEY UNIVERSITARIA

Organismos políticos y económicos al margen de crear nuevos modelos
educativos y sus requerimientos en ámbitos laborales que satisfagan un
adecuado desarrollo en el mercado profesional, a través de ideologías y
estamentos educacionales al servicio de la nación, propuestas que la
Asamblea Nacional de Rectores que hoy convoca a una movilización, responde
como una ley con métodos de represión y control absoluto del estado sobre las
universidades y sus intereses.
Hoy se debate esta propuesta de ley de reforma universitaria en el pleno. Por
su puesto, la educación superior que hoy por hoy es bastante precaria tiene
que renovarse. Bastante lejos de crear especulaciones, hay que aclarar que las
modificaciones que se realizarán no nos afectarán a los estudiantes actuales ya
que ninguna ley puede regir en retroceso. Pero desde mi perspectiva como
estudiante, no puedo evitar ser crítico a lo que se plantea en dicha ley que, a mi
parecer, tiene puntos muy plausibles, pero también muy cuestionables.
Además de las actuaciones hace poco de estudiantes de la universidad
Nacional San Cristóbal de Huamanga (UNSCH) que exigen justicia sobre sus
administrativos que poco o nada han hecho en dicha institución, haciéndose
una representante de corrupción en nuestra ciudad. Su continua paralización,
escándalos y crisis tanto como de infraestructura y educacional, demuestran
una pésima gestión en la que cualquier otro organismo podría intervenir (como
el estado o alguna otra ONG interesadas en este poder que aparte de ser
educacional termina siendo una fuente de lucro) ya que de acuerdo a la
demanda de postulantes esta crisis universitaria ha convenido y favorecido a
parte de grupos políticos que subrayan a esta casa de estudios como una
academia terrorista y a la creación de muchas nuevas universidades privadas
con fines que solo sus dueños conocen (como la de esta Universidad Inca
Garcilaso de la Vega). Creando así nuevos flujos estudiantiles con calidad
educativa bastante cuestionables.
En tanto, cuando doctrinariamente se sostiene que las universidades
nacionales son focos de la subversión y por tanto tienen que ser vigiladas, y los
supuestos profesores subversivos separados del cargo sin siquiera haber
culminado el proceso, dudemos del carácter democrático y transformador de
esta nueva ley universitaria.
Y además de esclarecer estos fundamentos psicosociales, resulta aún más
contradictorio con respecto a la titulación y bachillerato, pues el estado, al
mismo tiempo cae en el grave error: en primer lugar económico, ya que de
acuerdo a las posibilidades de cada estudiante (que según el estado en su
mayoría pertenece a una clase mediana) son escasos los recursos, otro error
desde el punto de vista socioeconómico (el chorreo económico no es
igualitario), sobre los ingresos de las familias estudiantiles a partir de satisfacer
esta demanda de investigación, que en parte es muy loable si contara con
apoyo y suficiente, pero que sin embargo el estado facilita con un fondo mucho
menor que al que hace algunos días se le otorgó a la “santa iglesia”
(subvención de S/. 2'603,000). ¿Dónde está lo curioso? En la comparación a
las subvenciones que recibirán instituciones destinadas a la investigación,
ciencia y educación.
Lo que destinaria al estudiante seguir su rutina de investigación entre “copy-
paste” dejando que la internet y el Google sean herramientas indispensables a
su capacidad de crítica que no tiene absoluta importancia.

VISIÓN SOCIOLOGICA DEL PROCESO DE ACREDITACIÓN
UNIVERSITARIA
Se señala que es importante lograr la acreditación para poder garantizar la
calidad en la educación que brinda. Además, para poder firmar convenios con
universidades de otros países, pues estas ahora exigen el certificado de
calidad, y en la que sería conveniente el intercambio cultural en las que sin
duda las universidades extranjeras resultan mas prejuiciosas y al mismo tiempo
con gran capacidad de acaparamiento laboral.
sería necesario porque si en algún momento organismos como la Coneau
exigen el certificado a las facultades obligadas por ley a acreditarse o en su
momento a la universidad y no lo tienen, podría sancionarlas impidiendo a las
primeras que se convoque a examen de admisión en estas o, en el segundo
caso, postergando el examen en toda la universidad, en este caso regular la
calidad de servicios que pueda ofrecer la universidad que en algunos puntos
mencionados anteriormente, es controversial aceptar dicha ley y a la vez no