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Cuatro mexicanos velando un cadáver.

Violencia y silencio en Los Detectives Salvajes,
de Roberto Bolaño
Por CRL!S LBB" #.
Ponti$icia %niversidad Cat&lica de C'ile
(n )aller de Letras, Revista de la *acultad de Letras de
la Ponti$icia %niversidad Cat&lica de C'ile +,-
./012 1330
caso Los detectives salvajes sea la novela más comentada de Roberto Bolaño debido a
su vastedad, en la 4ue 5areciera caber cual4uier 5royecci&n del lector. Sin embar6o, tal
desmesura discursiva es una eli5sis $ormal más dentro de su com5leja urdimbre
narrativa, 5ues le7das sus seiscientas 5á6inas se ex5erimenta un e$ecto muy distinto a la
5lenitud o al aco5io, 4ue más bien se acerca al desvanecimiento de todo re$erente. La
novela consta de noventa y cinco relatos 4ue se 5resentan a5arentemente inarticulados
entre s7, a car6o de cincuenta y tres narradores 4ue cuentan una 'istoria tambi8n
$ra6mentada 5or la 4ue merodean centenares de 5ersonajes. La narraci&n de la novela
está con$ormada 5or la acumulaci&n de e5isodios de toda la vida de los cuatro
5rota6onistas 9la anciana 5oeta mexicana de van6uardia Cesárea )inajero, los j&venes
5oetas mexicanos neovan6uardistas %lises Lima y rturo Belano, el eni6mático
detective :arc7a ;adero9, 5or veinti<n años, a trav8s de diecis8is ciudades y 5ueblos de
doce 5a7ses. (sta sucesi&n de mon&lo6os y extractos del diario 7ntimo de :arc7a ;adero
en nin6una 5arte de la novela se 'ilvana 5or medio de al6una relaci&n discursiva. Sin
embar6o, en el curso de la lectura de sus $ra6mentos inevitablemente a5arece una
sensaci&n de narratividad, una intuici&n de si6ni$icado novel7stico evanescente cuyo
<nico sedimento lin6=7stico son las ambi6=edades connotadas 5or el t7tulo Los
detectives salvajes. La <nica $i6ura en el ta5i> de la novela es, literalmente, el tra>o
discontinuo de la eni6mática ilustraci&n de la <ltima 5á6ina?
............ ,@ de $ebrero
.................... ABu8 'ay detrás de la ventanaC
............................................................. +D3E-
(l eni6ma del tra>o discontinuo es el modelo del si6ni$icado literario de Los detectives
salvajes. Se trata de narrar, 5or medio de la yuxta5osici&n de relatos 5articular y
distintamente 5rovocativos, como la l7nea oscura sobre el $ondo claro de la 5á6ina,
cierto $en&meno 4ue rebasa los l7mites de la literatura en su im5recisi&n, en su
ine$abilidad. Se trata de un $en&meno 4ue interrum5e y descom5one la 5retensi&n de
6rande>a +1- de la actividad literaria 5or4ue no 5uede ser incluido en sus dominios.
Cuando tal $en&meno es justamente a4uello 4ue dis5ersa y 'ace desa5arecer
5ro6resivamente el objeto y lue6o el sujeto literario, como 4ueda de mani$iesto en las
sucesivas desa5ariciones de los cuatro 5rota6onistas de Los detectives salvajes, as7
como de sus narradores, entonces se 5roduce una escisi&n sin remedio en el discurso de
la obra. La novela, en este caso, se ocu5ará de enunciar 9más bien de balbucir9 la
di$erencia $undamental 4ue existe entre literatura y vida. Sobre todo, en sus relatos
denuncia el ne$asto $en&meno 4ue se 5roduce cuando una y otra se con$unden. Con un
tartamudeo se 5odr7a describir este $en&meno como el desa5arecimiento del si6ni$icado.
;ás a<n, ser7a 5osible balbucear un deslinde? se trata de la violencia 4ue im5lica
sostener la ilusi&n de sentido de la literatura.
(n Los detectives salvajes, las $ormas contradictorias del len6uaje a5arecen como las
<nicas ca5aces de enunciar a4uello e$ectivamente salvaje, ind&mito, ina5re'ensible 4ue
dis5ersa los acontecimientos de la trama, el orden del discurso 4ue los cuenta y la
jerar4u7a de las instancias 4ue emiten ese discurso. Decir a4uello 4ue no es 5alabra se
vuelve la 5es4uisa más im5ortante, interminable y ambiciosa en una novela
detectivesca, y en tal sentido toda novela co'erente debiera considerarse detectivesca, a
5artir de la misma su5er$icie estil7stica de su discurso narrativo. De este modo, en su
tarea de narrar la violencia de la actividad literaria, Los detectives salvajes violenta al
lector 4ue es5era un relato articulado 4ue solucione el con$licto de la desa5arici&n de los
5ersonajes, as7 como tambi8n al cr7tico 4ue intenta 'acer comunicable sus res4uemores
ante el $in de una ilusi&n de si6ni$icado en la 4ue se acostumbr& a des5la>arse con
comodidad.

L .!V(L P!S)(RF!R L B!!; )!; C!.CF(.CF D(
L FL%SFG. D( SF:.F*FCD!
Se6<n a5untes recientes de Cedomil :oic a su Historia de la novela 'is5anoamericana,
la llamada novela contem5oránea o novela del boom comien>a a ser sustituida 5or un
nuevo sistema re5resentacional de las realidades latinoamericanas a 5artir del año ,EI3.
Señala :oic 4ue entre los años ,EI3 y ,EEJ se 5roduce una disoluci&n de la bi5olaridad
5ol7tica entre derec'a e i>4uierda 4ue 'a re6ido el continente durante todo el si6lo KK.
s7, emer6e un nuevo 5er7odo en el cual 'etero6eneidad, diversidad, sin6ularidad
sexual, cultural y 8tnica, constituyen e$ectos o r85licas en cierto modo a la llamada
6lobali>aci&n 5or los medios de comunicaci&n masiva. Se trata de una realidad 4ue
5retende abrirse a la 'etero6eneidad, ser cam5o de batalla de 68neros, subculturas y
etnias, 5ero 4ue 9en la 5ráctica9 lo es 5rinci5almente en el ámbito de la es5eculaci&n
econ&mica.
La novela de este nuevo sistema re5resentacional mani$estar7a la disociaci&n entre a$án
de a5ertura y mantenci&n de las viejas 5ers5ectivas binarias 4ue estar7a ocurriendo en la
nueva realidad latinoamericana mediante la iron7a y la sátira. (stos modos
re5resentacionales ser7an sus5icaces, si no burlescos, con res5ecto a la 5osibilidad de
re5resentar al6una es$era de la realidad 'umana, incluidas la conciencia y la
convivencia social. (stos modos sus5icaces se a5licar7an 5or medio de la mani5ulaci&n
5ar&dica de 5roductos culturales convencionales, 4ue no 5oseen en s7 mismos
5retensi&n de realidad, sino s&lo de re5resentaci&n, en un a$án de mediaci&n en el cual
di$erentes sub68neros de la narrativa, como el t'riller, la novela ne6ra, la novela
detectivesca, la novela de aventuras y la novela er&tica, renovados, alternan con textos
novel7sticos 4ue descansan en modos autobio6rá$icos, memoriales, testimoniales,
dialo6ales.
Publicada en ,EEI, Los detectives salvajes es una de las 5rimeras o5era ma6na
5roducidas 5or la 6eneraci&n del nuevo 5er7odo, lo 4ue 'a sido señalado en el ámbito
literario iberoamericano a trav8s de la concesi&n del Premio Herralde de .arrativas
His5ánicas, el KF Premio R&mulo :alle6os y el Premio del Consejo .acional del Libro
de C'ile. Los detectives salvajes inicia la madure> del nuevo sistema re5resentacional.
(sto se mani$iesta menos en su extensi&n, sin6ularidad textual y com5lejidad narrativa,
inusuales en el 'ori>onte de la 5roducci&n de los escritores del 5ost9boom, en 6eneral
5roclives a entre6ar novelas breves, 4ue en su interro6aci&n metarre$lexiva sobre 4u8
si6ni$ica, o sobre 4u8 deja violentamente de si6ni$icar la im5osibilidad total de narrar
al6una es$era de la realidad 'umana enunciada 5or la mani5ulaci&n 5ar&dica de los
5roductos culturales convencionales 4ue e$ect<an las novelas contem5oráneas.
L!S BS)RD!S D( S!R #%.
La base de la 'istoria de Los detectives salvajes es la investi6aci&n de la bio6ra$7a de
Cesárea )inajero, $undadora del real9visceralismo, reali>ada 5or 5arte de %lises Lima y
rturo Belano, en la 4ue 5artici5a #uan :arc7a ;adero. (sta 5es4uisa es una 5re6unta
acerca del sentido co6noscitivo 4ue ad4uirieron la literatura y la lectura a 5artir del
romanticismo, cuando los entresijos de la actividad literaria sustituyen los 5ositivos
si6ni$icados 5ro5uestos 5or la reli6i&n medieval y la ciencia moderna. (l consi6uiente
reclamo rimbaudiano sobre el cinismo de con$undir 8tica y est8tica, vida y literatura es
tan violento 4ue el 5ersonaje :arc7a ;adero, cuando 5arece 5or $in acceder a la
resoluci&n del 5roblema, 5re$iere morderse la len6ua antes de 'acerlo? LHe le7do los
cuadernos de Cesárea. Cuando los encontr8 5ens8 4ue tarde o tem5rano los remitir7a 5or
correo al D*, a casa de Lima o Belano. 'ora s8 4ue no lo 'ar8. .o tiene nin6<n
sentido 'acerlo. )oda la 5olic7a de Sonora debe ir tras las 'uellas de mis ami6osM +D3N-
(sta 5es4uisa sobre el recorrido vital de una 5oeta de van6uardia 5osee tantas la6unas
ar6umentales, discursivas y narrativas 4ue, a5arentemente, el lector ideal de Los
detectives salvajes debiera llenarlas aventurando diversas 'i5&tesis. Sin embar6o,
trans$ormar las desmesuras de la novela en un modelo de análisis literario constituir7a
una $alsa domesticaci&n del <nico elemento de examen evidente? el e$ecto de extrañe>a
4ue 5roduce su si6ni$icado narrativo evanescente. %na lectura de Los detectives salvajes
no 5uede 5erder de vista el salvajismo de sus detectives, aun4ue ellos se escondan
durante toda la novela? LDes5u8s Lima 'i>o una aseveraci&n misteriosa. Se6<n 8l, los
actuales real9visceralistas caminaban 'acia atrás. AC&mo 'acia atrásC, 5re6unt8.
9De es5aldas, mirando un 5unto 5ero alejándonos de 8l, en l7nea recta 'acia lo
desconocidoM +,N-.
.unca, realmente, será 5osible >anjar la duda 4ue vuelve $ascinante el e5isodio del
duelo entre rturo Belano y el cr7tico literario FñaOi (c'evarne? LAP si no $ueran
bastonesC AP si $ueran es5adasCM +JDE-. Para entender Los detectives salvajes es
necesario considerar la im5ortancia de sus inconclusiones, tal como el narrador busca a
los 5rota6onistas en los sitios donde se 'an ausentado, entrevistando a 5ersonajes 4ue
no volvieron a verlos. .unca se lo6rará leer la obra de Cesárea )inajero, menos conocer
a cabalidad 4u8 la llev& lejos de los (stridentistas y de la ca5ital mexicana. .o es
5osible leer un s&lo 5oema de Lima y Belano, sistemati>ar el 5ro6rama est8tico del
realismo visceral, ni tam5oco encontrar la ex5licaci&n del exilio de ambos de ;8xico.
#amás sabremos, con certe>a, el 5aradero de :arc7a ;adero. Los detectives salvajes se
construye sobre la im5osibilidad de acceder a un si6ni$icado, o de ex5licarlo si se
encuentra. nivel de 'istoria, del discurso ambi6uo 4ue la cuenta, como de la
$ra6mentaria estructura narrativa, la novela se trans$orma en una b<s4ueda en abismo.
%n in$inito si6ni$icante donde las $rases se 5ierden en la distancia, o el silencio de las
5á6inas. (ste lejano es5ectáculo del relato di$uminado, des5ojado de su sentido usual,
vuelve c'ocante, extraña, salvaje a la novela, y con ello consi6ue re$lejar, en la
ex5eriencia de lectura, la violencia 4ue emana de los 'ec'os 4ue cuenta.
La 5royecci&n del recorrido 5or la breve y violenta 'istoria de la van6uardia
'is5anoamericana 4ue 'ace Los detectives salvajes no se limita a una sensaci&n de
lectura. (n su estructura de narradores, se 5roduce un $or>amiento, un atro5ello al
es5acio discursivo de las decenas de narradores 5or 5arte de un narrador 5rinci5al, 4ue
clasi$ica sus relatos y los ordena en silencio, sin 5ronunciarse. La existencia de este
narrador, 'omolo6able a un editor o a un arc'ivero, vuelve latente la 5osibilidad
aterradora de 4ue, e$ectivamente, los cincuenta y cuatro relatos $ra6mentados 4ue
constituyen Los detectives salvajes sean abarcados e incluidos 5or un discurso mayor,
una ilusi&n de si6ni$icado literario 4ue, no obstante, se nie6a a 'ablar. (ste silencio
salvaje su6iere 4ue la ne6aci&n de la ilusi&n de si6ni$icado de la $ra6mentariedad
discursiva de la novela contem5oránea bien 5uede ser una reacci&n liberadora tras si6los
de es5acios de verbalidad reservada 5or la censura, 4ue inmediatamente cede a la
concreci&n del discurso total, 5ara 5ronto volverse totali>ante, totalitario. Se trata del
ries6o constante de la actividad literaria, 5uesto 4ue lo verdaderamente indomesticable
no 5asa 5or la 5alabra, s&lo act<a. s7, cada uno de los narradores de Los detectives
salvajes, 5ese a vincularse de una manera u otra con el ejercicio literario, mantiene una
5osici&n esc85tica ante la 5alabra, y contradictoria con la literatura. (l mismo nombre
del movimiento literario 4ue re<ne a los 5rota6onistas constituye una iron7a sobre el
silencio. Siendo su incomunicabilidad la realidad más visceral de las 5alabras, la
5aradoja su5one 4ue no 5uede existir nin6<n ti5o de realismo, 5ues la realidad es
innombrable. La ilusi&n de sentido 4ue da la obra literaria a5arece como un acto de
tremenda violencia 5or 5arte del len6uaje? LSus <ltimos d7as $ueron duros? 4uer7a acabar
de escribir un libro y a5enas ten7a $uer>a 5ara 5onerse a teclear. Sin embar6o, lo
termin&. Q. . .R Sus <ltimos d7as $ueron de soledad y de dolor y de rabia 5or todo lo
irremediablemente 5erdido. .o 4uiso a6oni>ar en un 'os5ital. Cuando acab& el <ltimo
libro se suicid&M +@33-.
La literatura visceral, como la contradicci&n de sus t8rminos evidencia, no 5uede
comunicarse o se nie6a a 'acerlo. Los detectives salvajes es el conjunto del diario
7ntimo de :arc7a ;adero y de noventitr8s relatos $ec'ados y locali>ados 4ue aluden, de
una u otra manera, a %lises Lima y rturo Belano. La continuidad entre la enunciaci&n
de :arc7a ;adero y los relatos de los otros narradores se 5ierde en los silencios 4ue los
se5aran. Sin embar6o, cada uno de estos metarrelatos está clasi$icado tem5oral y
es5acialmente 5or medio de las anotaciones de un narrador 4ue 'abita en el silencio,
4ue nunca se 'ace ex5l7cito. (n este silencio del narrador de Los detectives salvajes se
esconde, sin embar6o, una voluntad narrativa de comunicar y 5recisar esa 'istoria a
al6uien. %na comunicaci&n indirecta, re6ulada 5or el $ec'amiento y locali>aci&n de los
relatos, y 5or la ne6ativa a mostrarse. De este modo, el extremo lin6=7stico más cercano
a lo visceral ser7a, se6<n la estructura de la novela, narrar sin 5alabras, cortando,
manejando y dis5oniendo 9es decir, violentando9 el texto de los otros, los narradores.
(l relato de Los detectives salvajes entre6a las 5istas necesarias 5ara entrar 5or el
silencio 'acia el visceralismo de la investi6aci&n literaria 4ue los 5ersonajes llevan a
cabo. Detrás de esa entrada acec'a la 5aradoja, sin embar6o. AC&mo es 5osible decir el
silencioC Sor #uana Fn8s de la Cru>, en su Res5uesta a Sor *ilotea, mani$iesta la tensi&n
in'erente a escribir 5ara L5onerle al6<n breve r&tulo 5ara 4ue se entienda lo 4ue se
5retende 4ue el silencio di6aM +1,,-. (sta cita no es incidental. (n un caracter7stico
diálo6o bolañiano, los 5ersonajes dan continuas vueltas sobre sus 5ro5ias 5alabras,
'asta 4ue, $inalmente lo6ran comunicar 5or medio de una re$erencia literaria? LPo le
su6er7 4ue le 5usiera Qa la revistaR Los bastardos de Sor #uana, 4ue suena más mexicano,
5ero nuestro carnal se muere 5or las 'istorias de los 6rin6osM +0,-. La violencia, el
silencio, no 5ueden dar a lu> más 4ue violencia o silencio, nunca 5alabras. De manera
4ue los 5ersonajes de Los detectives salvajes solamente 5ueden reclamar una identidad,
ser reconocidos como escritores de la visceralidad dejando al 5ro5io discurso disolverse
en la reserva, en la mude>, en la a$asia.
(l si6ni$icado de Los detectives salvajes, en suma, está dado 5or el a$án de todos los
niveles de la novela +anecd&tico, discursivo y de dis5osici&n narrativa- de en$rentarse a
la inercia de la costumbre literaria de 4ue un texto re$iera una realidad externa a 8l, 5or
medio de la $ra6mentaci&n del enunciado, de la intervenci&n del silencio. Lo visceral, lo
salvaje, lo violento, 5or $in, es a4uello 4ue nos in$unde temor 5or4ue no 'abla nuestra
len6ua ni utili>a nuestro len6uaje. Por4ue no comunica. caso el sentido <ltimo de Los
detectives salvajes sea el cora>&n de las tinieblas, 5or4ue en su n<cleo se 5ierde el eco
de nuestras 5re6untas, 'asta 4ue enmudecen?
todo lo 4ue em5ie>a como comedia acaba como tra6edia Q...FS todo lo 4ue em5ie>a como
comedia acaba como tra6icomedia Q. . .FS todo lo 4ue em5ie>a como comedia acaba
inde$ectiblemente como comedia Q. . .RS todo lo 4ue em5ie>a como comedia acaba como
ejercicio cri5to6rá$ico Q. . .RS todo lo 4ue em5ie>a como comedia termina como 5el7cula
de terror Q...FS lo 4ue em5ie>a como comedia acaba como marc'a triun$al, AnoC Q. . .FS
todo lo 4ue em5ie>a como comedia inde$ectiblemente acaba como misterio Q. . .FS todo
lo 4ue em5ie>a como comedia acaba como un res5onso en el vac7o. +JEJ-
Cesárea )inajero muere en los bra>os de 4uienes la buscan, dejando el eni6ma
inconcluso 5ara siem5re. (n el n<cleo de todos los relatos de Los detectives salvajes
late el silencio, 4ue incluye y excluye, al mismo tiem5o, todas las investi6aciones
literarias. %n silencio salvaje 4ue devora todos los r&tulos 9los relatos9 4ue se le
consi6nan. Será tarea del lector determinar si este silenciamiento corres5onde a una
ne6aci&n a 'ablar, a una tac'adura 5osterior de un discurso o a un misterio
im5ronunciable. (n la se6unda 5arte del diario 7ntimo, 5resenciamos la 6radual
disoluci&n del discurso verbal en silencio y la 5aulatina introducci&n de dibujos. (l
lector, como el narrador, inca5a> de Lasir el sentido como cosa, Q. . .R s&lo constata un
es5acio vac7o. (ste no 5uede ser ocu5ado 5or un si6ni$icado discursivo, 5ues todos los
intentos de este ti5o desembocan en al6o sin sentido Q...R. (l sentido tiene QsolamenteR
carácter $i6urativoM +Fser 1D-.
De este modo, el discurso narrativo de Los detectives salvajes, antes de silenciarse,
recurre a la visualidad. Los c'istes dibujados 4ue comien>an en la 5á6ina @NJ son,
su5er$icialmente, una distracci&n en la l7nea discursiva 4ue cuenta la 'istoria. (m5ero,
la <ltima ima6en au6ura 4ue la b<s4ueda de Cesárea )inajero será truncada 5or el
silencio de$initivo de la muerte. *i6uradamente, 5resenciamos el $uneral de cual4uier
ilusi&n de acceder al sentido mediante la 5alabra?
9Cuatro mexicanos velando un cadáver9 dijo Belano. +@NN-
%no de esos cuatro mexicanos 4ue vela el sentido discursivo es el narrador, :arc7a
;adero. !tro de los 4ue velan 94ue acec'an, 4ue es5eran y 4ue ocultan el sentido9 soy
yo, lector. P ese silencio, violentamente ne6ro sobre la 5á6ina blanca, asemeja un
borr&n, un silencio 4ue ta5a un discurso, una tac'adura. (l $inal de la ilusi&n de sentido
debe, justamente, 5resenciarse y no ex5licarse.

T T T

.!)S
+,- (l si6uiente art7culo es un cruce entre el análisis narratol&6ico de la novela 4ue
realic8 en Silencios y si6ni$icados de Los detectives salvajes, tesis con 4ue obtuve el
6rado de ;a67ster en Letras menci&n Literatura de la Ponti$icia %niversidad Cat&lica de
C'ile, en 1331, y la lectura de los mani$iestos de van6uardia del si6lo KK como
intertexto cardinal de la narraci&n de Bolaño 4ue 'ace ;&nica R7os.
+1- Pretensi&n 4ue incluye las connotaciones es5aciales, e5istemol&6icas como morales
del t8rmino.
BFBLF!:R*U
Bolaño, Roberto. Los detectives salvajes. Barcelona? na6rama, ,EEI.
:oic, Cedomil. LCa57tulos de la Historia de la .ovela His5anoamericana? Var6as Llosa,
Del Paso, :iardinelli.M Literatura y Lin6=7stica, Val5ara7so. +133,-? EE9, ,1.
Fser, Vol$6an6. )'e ct o$ Readin6. Baltimore? )'e #o'n Ho5Oins %niversity Press,
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Sor #uana Fn8s de la Cru>. Primero sueño y otros textos. Buenos ires? Losada, ,EEI.
'tt5?22WWW.letras.s@.com2rb3@3,3@,.'tm