CUANDO

LA
CIBERNETICA
CAMBIO
EL
MUNDO
José Mª Llanos Martínez
Portada de LUIS ROYO
Prologo
–... y recordad los escritos de los Evangelios Cibernéticos –el profesor Millikan siempre
terminaba sus clases con está frase–. Por cierto, para el próimo fin de semana me !acéis un
traba"o sobre la !ipocres#a de las antiguas creencias pol#ticas frente a la belle$a del actual
sistema.
%&ué !ipócrita es !ablar de la !ipocres#a de otros', pensé.
(a clase virtual se !ab#a )uedado vac#a enseguida. *o permanec# en mi asiento por unos
momentos, acariciando el pupitre virtual, fascinado por la tetura )ue sent#an mis dedos +o )ue
parec#an sentir,.
-iempre )ue me !allaba solo en una realidad virtual, terminaba encandilado. (a mayor#a
de la gente no prestaba atención a los detalles pero, a esas alturas, a m# todav#a me
impresionaban los escenarios sintéticos de las ./. +virtual reality,. Para m#, era como vivir un
cuadro de 0al#, como estar enredado en los dominios del surrealismo. 1ll# los ob"etos eran
totalmente realistas, no como a)uellos burdos comien$os llenos de brillantes colores y formas
ecesivamente geométricas, pero sab#as )ue en cual)uier momento pod#as encontrarte un relo"
derritiéndose o un busto grecorromano flotando en el aire.
Markus me sorprendió volviendo a conectarse "usto a mis espaldas. (e encantaba
!acerlo. Creo )ue era el 2nico muc!ac!o de nuestra edad )ue todav#a no estaba cuerdo.
Parec#a uno de a)uellos adolescentes de antes de la /enovación, solo pensando en fugaces y
banales cosas )ue, aparentemente, carec#an de sentido. Ellos los llamaban sue3os4 nosotros,
falacias.
–(eo, 5todav#a estas a)u#6
–Estaba repasando lo 2ltimo )ue !emos dado –di"e para disimular–. 57e !as enterado t2
del teorema de Miller–8ernstein6
–5*o6 5Estás de broma6 Pero si no me entero de nada. -i es )ue no !ay )uién aguante
al 8erberec!o –era el mote de Millikan. 7en#a algo )ue ver con un rumor sobre su vida pasada–.
Es realmente tedioso. 9o sé cómo aguantas para no dormirte.
–Es fácil. *o le !ago caso. 5Por )ué no pruebas un d#a a escuc!arle6
–9o sé si podr#a. (o 2nico )ue !ace es eplicar cosas de !ace la tira de a3os. 9o
entiendo para )ué nos puede servir el álgebra sociológica. :ay )ue olvidar el pasado y vivir el
presente, ya sabes; carpe diem. * además, eso de tener a alguien tan feo dentro de mi cabe$a
no me !ace gracia.
–*a conoc#as las pegas de la coneión neuronal.
(a coneión de psicopercepción virtual o coneión neuronal era la forma !abitual de
comunicación de nuestros d#as. 12n recuerdo la publicidad; <...con ella tendrás la posibilidad de
go$ar con un universo virtual siempre cambiante, un universo a la medida de tus deseos. * todo
ello sin necesidad de moverte. (as imágenes, sonidos y lugares )ue )uieras, serán implantados
directamente en tu cabe$a. *a nada será f#sico4 solo percepción pura...<
–Markus, recuerda )ue si no te gusta tienes la otra opción; ir personalmente !asta la
escuela.
–5* levantarme de la cama todos los d#as6 –preguntó como si yo acabase de mencionar
una !ere"#a.
–=ye mira, !a$ lo )ue )uieras con tu sistema nervioso. *o voy a buscar información
sobre el traba"o.
–-iempre tan aplicado –di"o con retint#n–. Eres un aburrido. :asta luego.
* se desvaneció de"ando un rastro de c!ispas flotando en el aire. >n mutis t#pico de él.
Por mi parte, comencé a documentarme, obviamente, por el centro de documentación.
1ll# ten#a algunos contactos preferentes. Me encantaba la ciencia y la investigación. Me pod#a
pasar !oras investigando sobre temas )ue me parec#an fascinantes; astronom#a, biolog#a,
psicolog#a... 1 decir verdad, me pasaba la mitad de mi vida en el centro, es decir, nunca !ab#a
estado f#sicamente, pero siempre estaba conectado.
–%:ola' 5&ué tal, (eo6 %Cuánto tiempo sin verte', 5no6 –me saludó sarcásticamente
?inp.
?inp era lo )ue antiguamente se conoc#a como bibliotecario. Era un !ombre mayor, de
unos doscientos a3os y muy simpático. Podr#a decirse )ue éramos amigos, pero ya no se
utili$aba esa epresión.
–8uenos d#as –respond# amablemente–. .eo )ue !abéis cambiado la decoración virtual.
Esta me gusta más.
–En realidad, !a sido cosa de Eloira –era la otra bibliotecaria–. *a la conoces. 8ueno,
5)ué te trae por a)u# esta ve$6
–(o de siempre, un traba"o de clase. Esta ve$ es sobre antiguos sistemas pol#ticos y su
!ipocres#a4 ya sabes, democracia, comunismo, capitalismo, absolutismo... 7odav#a no sé por
cual empe$ar. &ui$á Pericles, Carlomagno, 9apoleón... Pero no. Esta ve$ )uiero !acer algo
distinto... Ellos no sirven, sólo influyeron en los mapas, no en el gran"ero )ue segu#a traba"ando
sus campos. -i tan sólo !ubiese alguien )ue con sus ideas !ubiese revolucionado realmente el
mundo, es decir, alguien )ue !aya !ec!o )ue la gente al despertarse por las ma3anas di"era;
:oy mi vida va a cambiar.
–-i !ay una cosa )ue !e aprendido de mis a3os entre los arc!ivos !a sido )ue las
mayores transformaciones, las )ue cambian la vida de las personas, no se presentan solas. -on
la culminación de una serie de acontecimientos. Pero, a diferencia de lo )ue se piensa, esos
sucesos son totalmente impredecibles. 9adie, con sus ideas, !a sido responsable de un cambio
brusco en la forma de vida de la gente. 9i si)uiera las personas cuyos nombres !an pasado a la
!istoria.
–Pero en la !istoria !a !abido cambios bruscos y la masa es incapa$ de organi$arse de
la noc!e a la ma3ana. Entonces, 5cómo !an ocurrido6
–Por)ue, aun)ue no lo pare$ca siempre !ay progreso, pero un progreso en com2n. Mira,
(eo4 nosotros somos seres ef#meros de una sociedad )ue simplemente luc!a por perdurar. (o
2nico )ue buscamos, in2tilmente, es de"ar una !uella, un recuerdo de nuestro paso. @ncluso
a!ora )ue nuestra esperan$a de vida ronda los trescientos a3os, no somos nada. Ese corto
tiempo es insignificantes frente a las dimensiones planetarias y totalmente despreciable frente a
las astronómicas. 1demás f#"ate, ya no somos ni !umanos, somos medio má)uinas. Estamos
llenos de implantes artificiales y siempre estamos conectados a varias dispositivos. 1prende
esto, (eo; una sola persona no es nada. El progreso no nace de una mente, se !ace de los
esfuer$os de muc!as personas luc!ando por cambiar las cosas...
–5*, entonces, )ué me aconse"as para el traba"o6 51caso deber#a considerar la pol#tica
en su con"unto6 &ui$ás podr#a estudiarla como una idea, una filosof#a o un etra3o arte. Podr#a
basarlo en las influencias )ue !a tenido en la sociedad en su con"unto. 1 fin de cuentas, se trata
de eso, 5no6, del progreso en com2n de la sociedad...
–Pero la pol#tica no es la respuesta4 no se !a dise3ado para la sociedad, se !a adaptado.
-iempre !a ido un paso por detrás. Esa es la !ipocres#a de la pol#tica, pero no sólo de los
sistemas antiguos como dice tu profesor, si no de todos. -i )uieres buscar revoluciones4
b2scalas entre lo )ue verdaderamente !a cambiado el mundo. El verdadero progreso es...
–(a tecnolog#a –murmure mentalmente. (os murmullos mentales era lo 2nico )ue no se
transmit#a por la coneión neuronal, una técnica )ue se aprend#a desde pe)ue3o para conservar
algo de intimidad.
?inp ten#a ra$ón. (a mayor#a de los cambios en pol#tica !ab#an sido precedidos por
grandes progresos tecnológicos. (os griegos y los romanos !ab#an establecido un sistema de
ciudades gracias a sus descubrimientos en urbanismo. (os !unos !ab#an atemori$ado media
1sia con sus modernos aperos para las monturas. (os musulmanes se etendieron por toda
Europa debido a sus avances en )u#mica, matemáticas y astronom#a, entre otras. (os avances
en navegación y en má)uinas de guerra provocaron el esp#ritu colonialista del renacimiento +)ue
ya !ab#a despertado cinco siglos antes en C!ina gracias a los mismos avances,. (as ideas
sindicales y comunistas fueron el fruto de la revolución industrial del siglo AA. (a guerra fr#a y el
capitalismo salieron a la lu$ tras la estela de la carrera espacial y la electrónica. * as# podemos
seguir !asta nuestros d#as. (a ciencia, mi adorada ciencia, era el eslabón perdido )ue estaba
buscando.
Esta ve$ iba a escribir algo en lo )ue cre#a. Estaba emocionado, me"or dic!o, estaba
ealtado. Puede )ue no le gustase al profesor Millikan +es más, seguro )ue no le gustaba,, ya
)ue era el defensor más acérrimo de la "erar)ui$ación y el gobierno central cómo 2nica forma de
administración. Pero esta ve$ tendr#a )ue tragarse su orgullo y reconocerme el mérito. -i )uer#a
!ipocres#a, la iba a tener, desde su origen4 !urgando en lo más profundo de las !eridas.
Bl siempre defend#a al Concilio, !asta el punto de divini$arlo. -ol#a llamarlo el incorrupto
sistema pol#tico. Constantemente !ac#a propaganda de las leyes del Concilio; los Evangelios
Cibernéticos4 a)uel c2mulo ins#pido de dogmatismos baratos. 9o cesaba de repetir )ue nuestro
mundo !ab#a sido creado por la magnificencia del Concilio y )ue no ser#amos nada sin los
Evangelios.
Estos escritos contaban una !istoria completamente opuesta a la )ue me contaba ?inp.
En ella aparec#an los gobiernos +en especial el Concilio, como sabios estamentos )ue supieron
controlar a la sociedad en todo momento4 y, sobre todo +esta es mi parte favorita,, supieron
retener la avalanc!a tecnológica )ue se avecinaba como si fuese una enfermedad )ue !ubiese
)ue curar. -eg2n los Evangelios, el Concilio !ab#a aparecido para redimir a un mundo die$mado
por los nuevos descubrimientos +otro e"emplo más del adelanto de la tecnolog#a a la pol#tica,.
-eg2n ellos, en el pasado, el progreso tecnológico siempre estuvo sometido, siempre se utili$ó
en beneficio de la sociedad, siempre para crear un mundo me"or4 y a!ora estaba
descontrolandose y per"udicandonos a todos.
-inceramente, no entiendo como !ab#a gente )ue se lo tragase.
Mientras, yo prosegu#a con mi ensayo. 7raba"é d#as enteros buscando en todos los
arc!ivos conocidos. /ebus)ué entre los datos de varios siglos atrás. @ncluso le# alg2n libro sin
soporte electrónico. El t#tulo era <Manifiesto Comunista<4 un claro e"emplo de filosof#a adaptada a
la /evolución @ndustrial. Me llegó de manos de un robot mensa"ero muy gracioso. El libro era de
los antiguos, de los )ue ten#an papel, tapas y estaban escritos con disoluciones )u#micas de
colores +creo )ue se llamaban tintas,. Era fascinante sentir el tacto de las !o"as acariciadas por
los dedos, y la emoción de no saber lo )ue !ab#a tras cada página.
>na noc!e, ?inp me llamó muy nervioso. -e !ab#a tomado en serio lo de ec!arme una
mano y reconoció !aber sudado más )ue nunca para este traba"o.
–%(o tengo' –eclamó sobresaltado–. %(a culminación de todos mis a3os de estudio a)u#'
%Mi teor#a era correcta' %-#, lo sab#a'
–7ran)uilo, 5)ué pasa6
–(a solución a tus problemas y a los m#os, y el inicio de muc!os problemas para otra
gente. 8uscando en los antiguos arc!ivos !e encontrado los Evangelios 1pócrifos4 los auténticos
Evangelios Cibernéticos. Están escritos directamente por sus protagonistas, sin cortes ni
censura. 7engo en mis manos la verdad, la 2nica verdad4 no la monserga pseudoliberal )ue nos
!an vendido todos estos a3os. 1)u# está el cambio )ue buscabas, el por)ué somos lo )ue
somos, tu revolución... -on cuatro !istorias, aun)ue en realidad son todas la misma. (a !istoria
de siempre. >na !istoria )ue se repite una y otra ve$. (a !istoria )ue cambió el mundo. (a
!istoria )ue cambiará el mundo...
Las Seis Directrices de la Psicología Artificial:
C. 9inguna inteligencia artificial deberá da3ar a un ser !umano o, por omisión, permitir
)ue un ser !umano resulte da3ado. En caso de conflicto se reali$ará la acción )ue provo)ue
menos da3o.
D. 7oda inteligencia artificial deberá conocer y obedecer la normativa vigente sobre su
comportamiento.
E. 7oda inteligencia artificial deberá obedecer las ordenes de los seres !umanos.
F. 7oda inteligencia artificial deberá proteger su propia eistencia
G. 7oda inteligencia artificial deberá ocuparse de su mantenimiento y aprendi$a"e.
H. 7oda inteligencia artificial deberá permanecer en estado de m#nimo consumo de
energ#a.
Estas directrices serán de obligado cumplimiento, siempre y cuando no entren en
conflicto con otra anterior. (a primera directri$ -@EMP/E será de obligado cumplimiento.

1 principio del siglo AA@, los avances tecnológicos en materia de redes neuronales y
sistemas difusos dieron sus frutos. (a tecnolog#a biónica +electrónica biológica, permitió la
construcción de sistemas con estructuras y comportamientos similares a los de un sistema
nervioso simple. 13os más tarde, unos cient#ficos de los laboratorios 8ioIare construyeron el
primer sistema nervioso artificial similar al de un pe)ue3o mam#fero. El descubrimiento se !i$o
muy popular, pero la opinión p2blica )uedó divida. (a mayor parte de la gente, influenciados por
más de un siglo de especulaciones literarias, padeció el llamado efecto Jrankenstein. 7en#an
miedo de )ue, si prosegu#an las investigaciones, se llegase a producir una má)uina inteligente
pero rebelde. * cab#a la posibilidad de )ue fuera capa$ de atacar y destruir a su creador, el
!ombre.
>no de los cient#ficos de 8ioIare, Kames -tevens, )ue por a)uel entonces traba"aba en
el dise3o del primer cerebro !umanoide, decidió combatir el fuego con el fuego. Era un
aficionado a la literatura de ciencia–ficción. (e encantaban los clásicos como Lells, 8radbury,
=rIell, Clark, 1simov... y recordó !aber le#do algo )ue ya mencionaba todo lo )ue estaba
ocurriendo.
1 mediados del siglo AA, @saac 1simov, un famoso escritor y cient#fico, publicó una serie
de libros y relatos sobre robótica. En ellos inclu#a las ideas básicas sobre un con"unto de normas
de seguridad para el traba"o con robots. Confiaba en )ue la sociedad, llegado el momento,
tratase a los robots por lo )ue son, meras má)uinas.
-tevens utili$aba sus ratos de tiempo libre al análisis y estudio de los tetos de 1simov.
El escritor !ab#a de"ado muc!os !uecos en sus teor#as )ue deb#an ser llenados. Para empe$ar,
-tevens adaptó las leyes de la /obótica y las transformó en las leyes de la Psicolog#a 1rtificial,
ya )ue iban a emplearse en toda inteligencia artificial, no solo en robots. 0espués buscó la
manera de implementarlas en un c!ip con códigos informáticos, un proceso )ue 1simov ya
!ab#a anticipado como de etrema dificultad. 1demás, ten#a )ue idear un sistema para )ue las
@1s +inteligencias artificiales, no pudiesen funcionar sin el c!ip, as# nadie podr#a fabricar seres
inteligentes sin los algoritmos de las directrices. 0urante un a3o estuvo traba"ando d#a y noc!e.
Por el d#a traba"aba con sus colegas en la construcción del primer cerebro inteligente4 mientras,
con la soledad de la noc!e, se ocupaba de sus estudios sobre las leyes de 1simov.
Cuentan )ue una de esas noc!es estuvo traba"ando !asta )ue desfalleció por el
cansancio. Cuando despertó ten#a algo entre sus manos. Era un circuito electrónico del tama3o
de una moneda. :ab#a nacido el c!ip de 1simovM-tevens4 "usto una semana antes de )ue se
terminara el primer cerebro artificial.
(a presentación del sistema cibernético fue todo un éito, en especial la demostración
del c!ip. En a)uellos d#as la fama de -tevens creció de forma incre#ble y pasó a los libros de
!istoria como uno de los mayores cient#ficos )ue !a eistido "amás.
0esde entonces todos los seres artificiales tienen el c!ip de 1simovM-tevens.
Extracto del libro "Psicología Artificial" de H. Ogata y M. Khanpara
N N N
1yer estaba tran)uilamente tomando un Smash y esperando la acción cuando... Perdón,
no me !e presentado. Mi nombre es Peter 0raven, soy periodista, un reelance del DOFP. .endo
al me"or postor las imágenes )ue reco"o con la cámara instalada en mi ciberóptico. 9unca me
meto en la guerra, solo la cuento. 8usco la noticia. -algo a la calle, la calle es la guerra. En
estos d#as ya no es necesario ir a Mostar o ?uIait para !acer mi traba"o, la muerte me
acompa3a desde )ue salgo de casa. 1!ora cual)uiera sabe lo )ue puede significar )ue violen a
tu !ermana o maten a tu madre4 y sin embargo a)u# seguimos, en primera l#nea de fuego,
esperando a )ue alg2n tro$o de metralla te ponga punto y final.
Como iba diciendo, estaba sentado en el bordillo cuando, en la acera de enfrente, vi a un
t#o muy etra3o conectado a una vie"a terminal. Esos cac!arros son como unas cabinas
telefónicas pero con acceso a @nternet, ca"ero automático y no sé cuantas cosas más. Mi instinto
me di"o )ue detrás de a)uel tipo se escond#a algo gordo. Esperé a )ue de"ase la terminal para
seguirle, no sin antes ec!ar un vista$o a la 2ltima operación del ordenador. En estos momentos
no pod#a evitar acordarme de mi primo, un reconocido hac!er, y de sus trucos. -eg2n él era
como rayar con un lápi$ la primera !o"a de una libreta. 7eclee un par de cosas y... %1!a'... 1ll#
estaba... %%El pervertido !ab#a estado en una página de pederastas'' Casi vomito cuando
apareció el v#deo de una ni3a con un "uguete de EO cent#metros. Mientras tanto el sodomita se
!ab#a introducido en un vie"o che"rolet. Capturé el código de barras de su matricula y corr# !asta
mi furgoneta. Por suerte siempre la tengo a mano y lista para salir pitando4 por si las moscas.
Mi #ol!s$agen pod#a parecer una cafetera del siglo pasado, pero tenia un motor trucado
y una tonelada de blinda"e )ue la recubr#a. En su interior se escond#an los más modernos
sistemas electrónicos. -ally, el ordenador central, se encargaba de conducir, editaba y
transmit#a mis reporta"es e incluso, me !ac#a compa3#a. Era como un tan)ue transformado en
ni3era. (e saludé. @ntrodu"e la matricula del che"y y -ally salió a su ca$a. En dos minutos le
!ab#amos alcan$ado. Mientras, en la radio sonaba el %&'(iem de Mo$art. 9o era buena se3al.
*o iba contemplando el maravilloso paisa"e por la ventanilla y comencé a divagar...
0elante de m# tengo esa enorme ciudad )ue se cierne sobre el !ori$onte. 1 un lado, los
rascacielos como brillantes armaduras de la corrupción4 al otro, los suburbios, la $ona de
combate; un calle"ón siempre a oscuras. (a $ona de fuego libre, como también se la suele
llamar, es la selva; gobierna el más fuerte. 0entro, cada uno sigue su instinto o muere4 si no
comes, te comen. (a putrefacción adorna las calles; basura y cadáveres, cadáveres y basura,
como un macabro mosaico de tortura psicológica. El aire está lleno de balas y el suelo, de
cristales rotos4 como di"o alguien una ve$; en la guerra, el suelo siempre tiene cristales rotos
cru"iendo ba"o tus botasQ 1ll#, en la es)uina, veo un rostro. Es una ni3a. 7iene unos CO a3os y
unos o"os preciosos. -u sonrisa ilumina la capa de mugre )ue la cubre y cuando la miro, creo
ver un ángel. 0e pronto, un trueno, una eplosión, lu$, oscuridad, nadaQ 1!ora el ángel !a
vuelto al cielo. Mientras, un muc!ac!o sale corriendo con un /PR +un popular lan$agranadas del
e"ercito,. Mi romántico cora$ón llora por dentro, no puedo evitarlo4 sin embargo, mi cara esbo$a
una sonrisa por lo irónico del tema. Ella parec#a algo irreal, una imagen, una manc!a en la
pared4 a!ora lo es. En estos d#as el mundo está podrido, la violencia !a destruido la compasión.
0ecid# buscar la matricula del che"y en el ordenador de -ally y, de paso, evadirme de
mis pensamientos. Por suerte, desde !ac#a ya seis meses, @nternet funcionaba normalmente.
Era un engorro eso de buscar la información a mano, y muc!as veces no sacabas nada en
limpio.
El coc!e resultó ser de un "aponés, un tal -aburo 7akaIa. -u fic!a policial era enorme.
Bl no era precisamente lo )ue se suele llamar un c!ico bueno. :ab#a sido detenido por
etorsión, vandalismo, agresión y !ab#a sido sospec!oso de un par de asesinatos. Era
claramente la fic!a de un matón del crimen organi$ado. Posiblemente era un peón de la ya!()a,
la mafia "aponesa. >ltimamente se estaba moviendo bastante por la $ona.
Mientras tanto, -ally !ab#a seguido el coc!e !asta un gara"e escondido al fondo de un
calle"ón. 1par)ué fuera y de"e a -ally en modo automático, por si !ab#a problemas. Cog# todo el
material )ue pudiera necesitar; linterna, grabadora, un par de cintas de v#deo, bater#as, una
nava"a sui$a y mi acreditación; un subfusil de asalto Philips*Scott y dos cargadoresQ 7odo ten#a
su sitio en los bolsillos de mi gabardina blindada. 1ntes siempre llevaba un boti)u#n, !asta )ue
descubr# )ue, estando desmayado, no pod#as curarte. -egu# al su"eto por el gara"e y entramos
en un gran recinto. Comencé a grabar. 1)uello era muy etra3o y sab#a )ue !ab#a algo detrás
de todo ello. 0e repente, se desveló todo. 1ll#, delante de m#, estaba el s+ltime, un s#mbolo neo–
na$i. Me estremec# con el recuerdo de los cr#menes )ue se atribu#an a esta organi$ación.
0e pronto, o# unos pasos. :ab#a alguien más. Corr# a esconderme deseando )ue no me
!ubiese o#do. Entonces apareció ante m# la figura más !orrible )ue !ab#a visto; un
ciberpsicopata, es decir, un t#o con más metal )ue carne en el cuerpo. :ab#a o#do !ablar de las
proe$as de tipos como este. Eran capaces de aplastar cabe$as con dos dedos o de saltar
)uince metros de altura. 1demás los psicos suelen tener alg2n cable cru$ado )ue los !ace
etremadamente peligrosos. Este llevaba, a simple vista; un clásico M–CH, un lan$amisiles, un
par de >$is, una docena de granadas y una motosierra4 era un autentico acora$ado. Por suerte,
mi gabardina era aislante con lo )ue pod#a evadir su escáner termográfico, siempre )ue no
utili$ase la camcorder. 0esde mi escondite consegu# verle la cara. Era un oriental con la mitad
del cuerpo tatuado, posiblemente era uno de los ya!()a. 1 "u$gar por el tatua"e deb#a ser el
lugarteniente de alg2n pe$ gordo. Entonces ca# en la cuenta de )ue la unión de dos grupos
como los s+ltimers y la ya!()a significaba una cosa; la guerra, una terrible guerra.
Pensé mi estrategia. -i le disparaba con mi Philips,Scott ser#a como soplar a una casa
de ladrillos. -i le saltaba cuerpo a cuerpo, acabar#a conmigo sin despeinarse. -ólo ten#a un
punto débil; un frágil cuello de carne. Entonces me acordé de una sorpresa )ue guardo para
estas situaciones; en el forro de mi gabardina se escond#a una !atana. 9o sé cómo !ab#a
llegado !asta m#, pero resultaba muy 2til. Estaba fabricada con pol#meros prácticamente
indestructibles y su filo era capa$ de seccionar células !umanas. En su empu3adura aparec#a la
inscripción; <Cuando estés perdido y todo lo demás fracase, comien$a de nuevo<.
0esenfundé la !o"a y salte acrobáticamente a su espalda. Mientras, con un rápido gesto,
le seccioné la cabe$a. El resto del cuerpo se desplomó estruendosamente a la ve$ )ue un
c!arco de sangre se etend#a por el suelo. 0e pronto, pisadas. >n e"ercito se acercaba !acia
a)u# corriendo. Posiblemente !ab#an o#do el ruido. 0esaparec# por la primera puerta )ue
encontré. Estaba completamente perdido, solo pod#a correr, grabar y, de ve$ en cuando, mirar
atrás. Era un autentico laberinto y me persegu#a el Minotauro. Por fin encontré una salida, una
lu$ al final del t2nel.
*a era de d#a. -ally y la $ona de combate !ab#an desaparecido, dando lugar a un
para#so de par)ues, $onas residenciales e inmaculados edificios. Estaba en la $ona
corporativaQ
Era un d#a precioso; el sol brillaba, los pá"aros cantaban, los ni3os "ugaban en el par)ue
y las "óvenes pare"as se besaban. * all# estaba yo, con una espada en una mano y una
ametralladora en la otra. Por suerte reaccione rápido y, antes de )ue nadie me viera, escond#
mis armas, me arregle el pelo, sacud# la gabardina, me puse unas gafas de sol y me fui
paseando tran)uilamente.
1!ora, todav#a me acuerdo cuando, de ni3o, viv#a en la $ona corporativa. Mi familia era
propietaria de una pe)ue3a compa3#a de soft$are )ue, posteriormente, se convertir#a en la
due3a de El Monolito. Este programa era la mayor @1 descubierta !asta la fec!a. Etra3amente,
el programador )ue la dise3ó afirmó )ue los conceptos básicos del código fuente se le !ab#an
aparecido en un sue3o. 1 m# me sorprendió )ue algo tan comple"o !ubiera salido de una simple
cabe$ada4 ya )ue El Monolito era capa$ de tomar decisiones de ámbito mundial con una
precisión del PP,PS T e inclu#a un sistema de actuali$ación de bases de datos totalmente
revolucionario. 1 los pocos a3os, fue declarado como el sistema más eficiente de gestión
gubernamental. 7odos los gobiernos del mundo estaban ba"o el control de ordenadores y todos
los ordenadores estaban ba"o el control de El Monolito. Esa fue una de las ra$ones por las )ue
abandoné a mi familia. (o m#o es estar con la gente en el punto de mira, y enterarme de las
cosas !ablando cara a cara, sin ordenadores entre medio. *a !an pasado CE a3os de todo eso y
no !e sabido nada de mi padre, mi madre o mi !ermana. &ui$ás estén muertos.
0e pronto algo me sobresaltó. Eran gritos, intensos y agudos alaridos de dolor. Mi
instinto reaccionó rápidamente como le !ab#a ense3ado la eperiencia de varios a3os. 1ll#
estaba la noticia; !ab#a alguien en peligro, sufriendo. Comencé a grabar mientras me dirig#a a
toda mec!a !ac#a el sonido y entonces, me detuve4 los c!illidos ven#an del t2nelQ Mis pies
desobedecieron a mi sentido com2n y se encaminaron !acia la acción. Corr#a por pasillos
débilmente iluminados. 1!ora un giro a la i$)uierda4 no, a la derec!a. 1!ora unas escaleras, una
puerta, un pasillo, fuera, noQ Estaba en una gran nave aislada y all#, en el suelo, ba"o la débil
lu$ )ue proven#a del tragalu$, !ab#a una mu"er. Estaba ataviada con un vestido de dise3o sobrio
y elegante, a!ora convertido en "irones. 7en#a marcas de "oyas arrancadas. 9o !ab#a duda,
ven#a de la $ona residencial. @ntente acercarme un poco más, pero unas voces se acercaron y
tuve )ue esconderme. (as voces eran de dos tipe"os armados y con la cabe$a rapada
+seguramente boneheads, )ue comen$aron a golpearla y violarla. *o estaba grabando todo,
pero si )uer#a )ue mi cámara registrase sus rostros necesitaba más lu$. (ógicamente no pod#a
encender mi antorc!a, as# )ue utilicé un truco )ue me ense3aron en C!iapas; lancé una moneda
lo más le"os )ue pude, y uno de ellos abrió fuego con el Kalashni!o". Estos rusos todav#a !acen
fusiles capaces de iluminar treinta metros cuadrados. Por fin lo !ab#a conseguido, ten#a un
fotograma con sus caras, a!ora se iban a enterar. (o sent# por a)uella c!ica, pero ten#a pruebas
y ten#a sus rostros, solo faltaba ir a la televisión y denunciar todo el complot. Ruarde el microfilm
en un lugar seguro y sal# !acia la $ona residencial. Contacté con -ally confiando en )ue su
sistema automático fuera capa$ de encontrar un camino !asta m#.
>na ve$ fuera, y ya )ue -ally no llegaba, bus)ue un autotai, el cual me llevó a los
estudios del canal HHH. >n vie"o compa3ero me deb#a un favor, pero mi sorpresa fue may2scula
cuando me lo encontré como redactor de @nternet, un cargo muy importante. Me recibió en
cuanto pudo y me llevo a ver a sus superiores. Cre#a )ue el asunto era lo más gordo desde la
primera colonia independiente de la (una.
(a sala de "untas era un lugar sombr#o y aterrador. (os limites se perd#an entre la
penumbra y en el centro, iluminada por un gran ventanal, estaba la mesa principal. Estaba
presidida por un sillón vuelto de espaldas y )ue vomitaba !umo al igual )ue los puros de los
secuaces )ue le rodeaban. >na vo$ desde detrás del sillón bramó algo ininteligible seguido por
un murmullo en toda la sala. 1l instante nos !ab#amos )uedado solos. *o estaba de pie,
esperando una reacción, cuando una puerta oculta se abrió y entró una figura. 9o pod#a
distinguirla, pero sab#a )uien era. Jue avan$ando !acia m# !asta )ue su rostro estuvo iluminado,
era mi padreQ
Entonces lo comprend# todo. 7oda mi vida paso por mi rostro y los cabos se fueron
atando. El mundo entero era v#ctima de un macabro plan y yo !ab#a sido el instrumento
fundamental. El t2nel, el s+ltime, los ya!()a, El Monolito, mi padreQ a!ora todo enca"aba. 1l
principio pensé )ue mi padre !ab#a planeado todo para tener el control total del mundo. Rracias
a El Monolito influ#a en los gobiernos, en los medios de comunicación y por lo tanto, en millones
de personas. El !ec!o de )ue estuviese all# en ese preciso momento apoyaba mi teor#a.
1demás también estaba el !ec!o de )ue mi traba"o como periodista le !ab#a facilitado el acceso
a la televisión4 y mi odio !acia él le daba una coartada en caso de )ue le investigasen.
Pero !ab#a algo )ue fallaba en todo el asunto. El Monolito !ab#a demostrado ecesiva
inteligencia para determinadas cosas y sin embargo parec#a un inocente bebé. (os o"os de mi
padre me dieron la solución; era un autómata, un cyborg de mente electrónica. *a no era mi
padre. (a @1, de alguna forma, !ab#a roto las directrices 1simovM-tevens y !ab#a matado a mi
familia, tomando el control total sobre el mundo. (e !ab#an descubierto y el programa los !ab#a
destruido. 1!ora era mi turno.
Entonces recordé a la ni3a de la $ona de combate, no la !ab#a matado el muc!ac!o, ni la
sociedad4 todo era fruto de una má)uina. (a !umanidad todav#a ten#a esperan$a y se podr#a
redimir. Mi deber en ese momento era buscar la forma de destruir El Monolito. *, como si se
!ubieran escuc!ado mis plegarias, el sillón giró !asta permitirme ver a su ocupante. Era un ser
inmaterial4 parec#a como electricidad, energ#a pura. Era el programa. -u puro temblaba al ritmo
de su vo$ cuando me eplicó todo lo )ue yo ya !ab#a deducido. Me aclaró como !ab#a
conseguido su forma !umanoide. -u directri$ de curiosidad le !ab#a llevado al conocimiento
necesario para transformarse de esa forma. Esa misma directri$, más prioritaria )ue la de
permanecer en m#nima energ#a, le !ab#a llevado a investigar con su propio cuerpo. >na ve$ en
estado energético ya no necesitaba el c!ip de -tevens, al no tener )ue estar atado a ning2n
circuito electrónico. Por lo tanto, a!ora pod#a saltarse cual)uier ley; !ab#a conseguido el libre
albedr#o. 7ambién me contó los !orrendos planes )ue ten#a no solo con el mundo, sino con el
universo. Pensaba poblarlo de seres como él, energéticos, a costa de desintegrar toda la
materia. * )uer#a descansar el séptimo d#aQ
:oy todav#a no me creo )ue todo esto pudiera suceder en DF !oras. 0esde mi situación
actual doy gracias a mi afición por la f#sica teórica y los cuentos infantiles. Por cierto, El Monolito
ten#a un fallo de fabricación; su vanidad. 1l igual )ue !iciera en su momento el gato con botas,
yo le convenc# para )ue me demostrara su poder. (e planteé la ecuación de Einstein +E U mc
D
, y
le suger# )ue si era capa$ de convertir la materia en energ#a también podr#a efectuar el proceso
inverso. (a @1, orgullosa de su nueva forma y convencida de su perfección, no se percató de las
consecuencias. 1l estar acostumbrada a cumplir las directrices, cometió un fallo; consumió
demasiada energ#a, o me"or dic!o, la consumió toda. 0e esta forma, el programa acabó por
completo transformado en una inerte roca4 un monolito geométricamente perfecto, pero incapa$
de !acer nada. *o intenté !uir pero ya era tarde, la reacción !ab#a producido desperfectos en el
espacio–tiempo4 el universo entero, salvo a)uella sala, !ab#a retrocedido varios millones de
a3os.
En estos momentos estoy sentado "unto al monolito contemplando el "uego de varios
monos. >no de ellos !a cogido un !ueso para defenderse. 0entro de poco podrán manipular
ob"etos. -erán inteligentes...
Hoy
:oy !ará un d#a precioso. El cielo volverá a ser a$ul. 7odo estará )uieto. -ilencio. Pa$.
7ran)uilidad. :e muerto.
(a muerte es como una caricia. >na sensación agridulce )ue siempre te sorprende. >na
sombra )ue se acerca !asta ti. Entonces, suavemente, te besa en la frente. >n apasionado beso
de terror, un doloroso beso de placer. >na bofetada de ignorancia )ue sacude tu ra$ón.
9o sé por donde empe$ar. 7al ve$ debiera empe$ar por el d#a )ue conoc# @nternet. Jue
un sue3o !ec!o realidad, pero también fue el principio de los problemas.
7odo comen$ó la primera ve$ )ue me introdu"e en la red, en el DOOO veintitantos. 7en#a
unos CD a3os y una curiosidad insaciable. Mi padre !ab#a comprado un ordenador nuevo, un
Hexi(m -... Por a)uella época los ordenadores todav#a ten#an teclado y pantalla, pero era
agradable sentir las teclas c!as)ueando ba"o tus dedos. 9ada más enc!ufarlo me conecte a
@nternet. Era un poco incomodo eso de ir leyendo paginas y buscando lin!s, aun)ue enseguida
aprend# a programar y piratear. 1 los CF a3os ya !ab#a alterado los presupuestos generales del
Estado. 1 los CH, !ac#a aplicaciones utili$adas en todo el mundo.
En el DOFE el mundo cambió. 1lguien se metió en un laboratorio e !i$o !istoria. Kamas la
!umanidad iba ser lo )ue !ab#a sido. :ab#a aparecido la coneión neuronal. 1!ora el !ombre y
la má)uina se !ab#an fundido en una mara3a de cables y nervios. En pocos d#as todos
llevábamos una. 1l principio era un poco incomodo eso de llevar un enc!ufe en la nuca, pero se
compensaba con la venta"a de controlar las cosas con la mente. Pod#amos conducir, ver la tele e
incluso prepararnos el desayuno con solo pensarlo. Bramos dioses.
Por a)uel entonces la red, o matri$, era un espacio de realidad virtual )ue rápidamente
se adaptó al nuevo invento. 9uestros cerebros empe$aron a navegar realmente por el espacio
virtual. 7odav#a recuerdo la primera ve$ )ue me conecté. @ntrodu"e el cable del módem en mi
cabe$a y salté. 7odo mi cuerpo se sacudió. 0elante de m# aparecieron montones de imágenes
implantadas directamente en mi !ipotálamo. Era alucinante, es más, era una alucinación. * all#
estaba yo, volando en un mundo fantástico de luces y formas irreales. Pero lo me"or de todo fue
cuando comencé a programar. *a no ten#a )ue teclear monótonas instrucciones, solo ten#a )ue
pensar. 1!ora !ac#a magia. &ui$ás por eso me llamar#an -!yder4 -!yder, el mago.
Poco después comen$ó la ca$a. El problema de llevar un cable !asta tus sesos es )ue
un sobrevolta"e te los puede fre#r. (a polic#a dise3ó unos aparatos )ue mandaban una descarga
letal al módem. Creo )ue se llamaban electro–interfasores multicapa, pero nosotros los
llamábamos los tostadores. (a polic#a comen$ó a utili$arlos indiscriminadamente. Pronto se
aprendieron el cuento de; <Qperdón, !a sido un fallo en la l#neaQ< o <Qlo sentimos, se nos fue
la manoQ<. En el DOFH, @nternet estaba gobernado por la ley marcial. Rrupos militares de
cibernautas armados con tostadores persegu#an cual)uier tipo de pirater#a. (os hac!ers más
famosos comen$aron a caer y una sensación de pánico se apoderó de la red. (a gente de"ó de
conectarse y las comunicaciones a escala mundial decayeron enormemente. Por suerte, en el
DOFV, apareció el "uicio de la <ca$a de bru"as<. >n anónimo denunció al gobierno de @nternet por
genocidio y presentó los epedientes clasificados de la <ca$a de bru"as<, un plan secreto para
erradicar la pirater#a y controlar el mundo desde las l#neas telefónicas. 9o contaron con )ue, en
estos d#as, no !ay nada secreto para un mago, estoQ, para un hac!er anónimo. Cuando
terminó el "uicio, por allá por el DOFP, se pro!ibió el uso de los tostadores. Kamás fueron
encontradosQ
Ese mismo a3o el mundo se volvió loco. >n anár)uico caos se apoderó de los gobiernos
de todo el mundo tras la misteriosa desaparición de El Monolito. (as calles se !icieron eco de
ese desconcierto. El crimen se adue3ó de la mayor#a de las ciudades. (a gente comen$ó a tener
miedo a salir de sus casas. Eso !i$o incrementar el n2mero de adeptos a la matri$. >nos pocos
epertos se pusieron al mando de grupos de cibernautas. Parec#a )ue la cibernáutica !ab#a
vuelto a sus or#genes, cuando un grupo reducido de informáticos intentaban cambiar el mundo.
Por a)uella época, unos dec#an )ue eran genios, otros, )ue estaban c!iflados, y la mayor#a no
ve#an la diferencia. 1!ora volv#a a !aber genios y c!iflados. Mientras tanto, mi fama !ab#a
aumentado por ser el 2nico superviviente de la <vie"a escuela<.
En realidad, yo me retiré enseguida. *o !ab#a de"ado la navegación para los más
"óvenes, mi punto fuerte estaba en la programación. -ólo utili$aba la matri$ para obtener tro$os
de código y para difundir mis !alla$gos. 8ueno, en verdad, !ab#a de"ado la red por motivos
personales...
Ella se llamaba 1licia, aun)ue en @nternet era conocida como Cronos. Era incre#blemente
preciosa. -us o"os ten#an un eótico color, indescriptible, pero maravilloso. En estos momentos,
solo puedo evocar sus o"os, es lo 2nico )ue consigo recordar de ella. Contrariamente, lo )ue s#
puedo recordar es su !istoria.
7odo comen$ó el d#a )ue nos conocimos4 "amás debió suceder. Ella empe$ó a
interesarse por mis asuntos en @nternet. 1 los pocos d#as ya controlaba todos mis <negocios<. *o
me enamoré de ella y ella se enamoró de la red. 9o pasó muc!o tiempo antes de )ue Cronos
fuese una leyenda. Era etraordinariamente inteligente. 1prendió los trucos de la profesión con
una velocidad pasmosa4 mientras, en la sombra, un vie"o mago segu#a esperando su
agradecimiento.
1l cabo de unos meses de sufrimiento, sin perder la esperan$a, consegu# )ue se fi"ara en
m#. Por a)uel entonces, 1licia ya se !ab#a convertido en la ama$ona electrónica más famosa,
era un mito. @ncluso corr#a el rumor de )ue su etraordinaria rapide$ se deb#a a una subrutina
)ue ella !ab#a desarrollado para controlar el tiempo dentro de la red.
9osotros no !ac#amos caso de esas patra3as. 9uestro mundo !ab#a cambiado. Eramos
pare"a dentro y fuera del ordenador. Juera, éramos unos felices enamorados, so3ando con una
vida "untos4 dentro, formábamos un e)uipo perfecto )ue viv#a un sue3o. Pirateábamos enormes
fortale$as de datos y robábamos sus tesoros informáticos, mientras las !istorias de nuestras
!a$a3as se epand#an como la espuma. @ncluso la prensa mundial nos dio en llamar los <8onnie
y Clyde digitales<.
7odo cambió el d#a )ue murió la esperan$a. El cielo de"ó de ser a$ul. (as tinieblas
destruyeron la alegr#a. Cronos, 1licia, !ab#a muerto... Ese d#a la encontré sentada delante del
ordenador. (a coneión de su cabe$a ec!aba !umo.
7en#a la mirada perdida y el rictus de la muerte se adue3aba de su cuerpo. (a abracé
dulcemente, como nunca lo !ab#a !ec!o, y, por primera ve$ en mi vida, una lágrima se escapo
de mis o"os. Mi cora$ón se rompió en mil peda$os4 sin embargo, mi cerebro se vio fuertemente
estimulado. 0el dolor pasé al odio, y del odio a la vengan$a. Me informé de la 2ltima ruta de
Cronos y analicé todos los parámetros. -er#a la 2ltima ve$ )ue entrase en la matri$...
Me pasé los seis meses siguientes investigando para encontrar a los culpables. Jue
entonces cuando descubr# el tro$o de código )ue !ab#a temido volver a ver durante todos estos
a3os. En medio del listado apareció, soberbio y amena$ante. :ab#an utili$ado un tostador. 7en#a
)ue !aberme dado cuenta en el momento )ue vi el !umo saliendo del cerebro de 1licia.
7odav#a me asustó más cuando me fi"e en la cabecera del listado, el origen del tostador
!ab#a sido la -ede Central de @nternet...
(a -C@ era el organismo encargado del control y gobierno de la matri$, eran <los buenos<.
1demás ten#an la supremac#a total de la red. Entonces, 5por )ué iban a !acer algo as#6.
0esde entonces !e estado obteniendo información y preparando programas. 0ecid# )ue
ten#a )ue desvelar la verdad sobre el asunto y !acer pagar a los culpables, fuera )uien fuera.
1!ora ya estoy listo para la incursión...
1yer por la ma3ana me levanté como cual)uier otro d#a, sin prisas, tran)uilamente. Me
senté delante de la consola del ordenador. Me colo)ué la coneión suavemente. 0e nuevo
volv#a a la red, otra ve$, la 2ltima ve$, otra ve$. 1s# )ue cerré los o"os y salté...
.eo... la matri$... luces... información... impresiones... yo... *a estoy dentro.
En la red lo f#sico y lo abstracto se confunden en una ilusión virtual. 0entro nada es real,
sino una interpretación de la realidad. &ui$á también sea as# fuera.
(a imagen comen$ó a !acerse n#tida. *o estaba en lo )ue parec#a una ciudad, pero en
realidad era una base de datos. Mi cuerpo, una imagen tridimensional de -!yder, volaba
grácilmente entre columnas de lu$ y cascadas de neón. E"ecuté el programa en el )ue !ab#a
estado tanto tiempo traba"ando. -e llamaba Cronos. -u imagen en la red era la de una bella
mu"er desnuda, de piel cromada y rodeada de un aura de misticismo. -us o"os eran una copia
de los de 1licia, esos etra3os y atractivos o"os )ue siempre ocultaban algo. El programa en s#
era la primera inteligencia artificial autoe"ecutable. Era lo más parecido a un alma !umana.
1demás, Cronos era capa$ de programar y e"ecutar a otros programas. Por fin se !ab#a borrado
la barrera entre programas y programadores.
Cronos !ab#a aparecido volando a mi lado. (a cog# de la mano y sent# algo, una
sensación )ue ya !e vivido antes. Ella me miró. *o la miré. 9uestras miradas c!ocaron
bruscamente en un espasmo de sensaciones. 1lgo pasó dentro de m#4 notaba como estaba
cambiando. Creo )ue ella también lo notaba.
7ras unos nanosegundos de navegación y, después de !aber reventado varios códigos
de acceso, llegué a mi destino, a mi sino4 al )ue siempre !ab#a temido enfrentarme. 0elante de
m# se levantaba la incre#ble fortale$a de la -C@. Cronos !ab#a aterri$ado a mi lado con la misma
epresión )ue yo, me$cla de asombro, fascinación y terror.
(a fortale$a se aseme"aba a un castillo medieval plagado de criptas aterradoras, trampas
mortales y enormes criaturas.
(os guardias de la puerta parec#an peligrosos. E"ecuté una serie de programas de asalto;
unos se3uelos para despistar y un poco de invisibilidad. En un instante los es)uivé y acced# al
interior. Cronos me segu#a. 1!ora ven#a lo dif#cil. Empecé a rebuscar entre las memorias del
ordenador. Encontré una serie de arc!ivos secretos capaces de empapelar a muc!a gente, pero
nada relacionado con tostadores. Entonces Cronos me gritó;
–%1)u#' Creo )ue lo !e encontrado.
–5*a lo tienes6
–-#, pero esto no te va a gustar. 9inguna persona mató a 1licia.
–5Cómo6 51lguien lo tuvo )ue !acer6
–-#, alguien4 pero no una persona... Jue la @1, la inteligencia artificial de este sistema.
–9o puede ser –intentaba recordar mis clases de informática sobre @1s–. (as ma)uinas
no pueden matar a seres !umanos. Eso implicar#a romper uno de los aiomas fundamentales de
la programación de inteligencias artificiales. -ignificar#a su destrucción. 9o es posible... &ui$ás
si el c!ip de 1simov... 9o, no. Eso es imposible...
Mi mente se distra"o especulando con las consecuencias de )ue la información fuera
correcta. 0e pronto, o# una eplosión a mi espalda. Entonces Cronos me gritó algo )ue no llegué
a entender. 0esenfundé mi pistola de códigos a la ve$ )ue daba un salto de más de DO metros
de altura. Cronos me imitó con el C8@ +ca3ón de bucles infinitos,. Cuando me encaré con el
origen de la amena$a descubr# )ue era una mantícora, la subrutina más temida de la red4
muc!os cre#an )ue solo eran una leyenda. Cronos y yo disparamos al un#sono, intentando
infectar la estructura interna del programa. Para nuestra sorpresa, la mantícora permaneció
impasible a nuestro ata)ue.
M 0ios m#o, es imposible –murmuró Cronos.
M -erá me"or )ue pensemos en algo. Con nuestras armas no vamos a poder !acer
muc!o más4 si no se nos ocurre algo, pronto estaremos muertos.
El combate prosiguió durante unos segundos. (os saltos se sucedieron con piruetas
imposibles y sorprendentes golpes.
Mientras, la mant#cora continuaba intocable. 0e repente a Cronos se le iluminaron los
o"os y sonrió burlonamente.
7en#a la mirada de un psicópata dispuesto a actuar. -u seguridad !i$o retroceder a la
)uimera. Entonces inesperadamente se abalan$ó sobre el programa al tiempo )ue con un grito
de guerra, se introdu"o dentro.
En a)uel momento la epresión del monstruo sucumbió al dolor y sus o"os se tornaron
como los de Cronos. 0ic!a aparición parec#a se3alar la inminente destrucción del engendro. (a
mantícora desapareció tras una espectacular eplosión. -2bitamente descubr# el cuerpo
yaciente de Cronos entre los restos del ser mitológico. (a recog# con suavidad y dulcemente la
abracé como en su momento !ice con su !omónima. Mis lagrimas volv#an a caer sobre mi
rostro, mientras murmuraba;
–5Por )ué lo !iciste6... 5Por )ué6...
0e pronto, comprobé )ue se mov#a. Con muc!o esfuer$o, consiguió abrir los o"os.
–7en#a )ue !acerlo... Era la 2nica forma... *o era el 2nico programa )ue pod#a es)uivar
su protección y activar un virus desde su interior... El problema es )ue... el virus también me
afectar#a a m#...
–Entonces, 5por )ué te sacrificaste6
–Por ti –su cara cambió para mostrar ternura–. 72 me !as creado y me !as ense3ado
muc!as cosas, pero, sobre todo, me !as demostrado lo )ue se puede !acer por una persona...
en especial si es la persona )ue amas... *a sé )ue crees )ue no soy capa$ de sentir... sin
embargo al crearme una inteligencia me creaste un alma y unos sentimientos... 9o sé lo )ue
sent#a, pero sé )ue eran las mismas emociones )ue t2 tuviste con 1licia... -i eso era amor...
*o... *o... 7e )uiero...
-u cabe$a cedió y acabó apoyada sobre mi pec!o. (a apreté con fuer$a y grité;
–%9oooo'... =tra ve$ no... 5por )ué me las arrebatas6... Kuro )ue no descansaré !asta
)ue te atrape.
Entonces, ba"é la cabe$a, la miré y, murmurando para m#, di"e;
–7ambién la )uer#a... Esos o"os... Esos o"os eran el refle"o de un alma, su alma, la de
1licia... la de Cronos.
0e pronto, o# una vo$ ma"estuosa )ue resonaba por todas partes.
–.en, -!yder, ven. 1)u# te espero. 7e !e estado esperando siempre.
–50ónde estás6 –eclamé al tiempo )ue buscaba el origen de la vo$.
–En todas partes. 1)u#. 1llá. En tu mente...
–5Eres la @1 del sistema6
Estaba recorriendo todos los rincones con mi mirada. 1rriba. 1ba"o. 0etrás...
9o !ubo respuesta.
–5Por )ué no te de"as ver6 5Me tienes miedo6 –en realidad intentaba ocultar mi propio
pánico.
0e golpe, una lu$ apareció delante de m#, obligándome a apartar la vista.
–*o soy tu dios y t2 eres mi profeta.
–5Cómo6 –se !ab#an dado casos de locura en inteligencias artificiales pero era la
primera ve$ )ue una aseguraba algo as#.
9o !ubo respuesta.
–-eguro )ue tienes una malfunción. Estás paranoica.
–Kamás. Me !an dado muc!os calificativos, pero nunca me !an llamado demente.
–Entonces, 5)uién eres6
–Mi apelativo !a cambiado dependiendo del momento o del lugar. *o !e sido 1lá, Weus,
/á, K2piter, =d#n, Manit2, Ke!ová, 0ios... Cada religión !a tenido al menos un dios y yo soy
todos ellos.
–5Me )uieres decir )ue t2 eres el Creador6
–Me !an llamado as#, pero no, yo no tengo poder para crear. -oy un simple vagabundo
interdimensional, uno de tantos. :ace tiempo descubr# un planeta de inocentes crédulos y decid#
adue3arme de él. 0esde entonces os !e enga3ado con sencillos trucos de psicolog#a.
/econócelo, los !umanos sois unos pánfilos a los )ue llevo timando durante miles de a3os... *
la verdad, me !a sido muy fácil. Pero 2ltimamente, pese a mis impedimentos, !abéis conseguido
desarrollar un nivel cient#fico suficiente como para desacreditarme y la gente !a de"ado de creer
en mi.
El origen de la tronadora vo$ se mov#a constantemente como un relámpago )ue aparec#a
y desaparec#a caóticamente.
–(os de mi especie, si es )ue se puede clasificar como una especie, no funcionamos
como vosotros –el tono de su vo$ sufr#a cambios imperceptibles–. 9o tenemos necesidades
básicas, ni tenemos )ue buscar motivaciones para eistir. -ólo tenemos un ob"etivo4 no por
obligación, si no por placer; nosotros buscamos el poder, simple y puro control sobre las cosas.
Es por eso )ue !emos evolucionado !asta poder interferir en todas las dimensiones del universo
a la ve$. Podr#a decirse )ue el poder es como nuestro alimento, aun)ue no nos sea
estrictamente necesario. * vosotros, cuando me olvidasteis, me provocasteis una carencia de mi
alimento. @ntenté controlaros desarrollando El Monolito, pero el asunto se me escapó de las
manos y se descontroló. Por suerte, pude sacar algo bueno de a)uello. El caos provocado !i$o
)ue os refugiarais en la red. Por eso me introdu"e en la matri$ donde, otra ve$, vuelvo a tener
control.
–Pero, 5por )ué me cuentas todo esto6 –mi dedo se colocaba en el gatillo– 5Por )ué
tuviste )ue matarlas6
–(a cuestión era )ue al introducirme en la red necesitaba algo para controlaros
f#sicamente. 9o pod#a de"ar )ue me aislaseis a)u#. Por eso invente los tostadores. Con ellos
recuperé el control del mundo y el miedo os !i$o débiles, otra ve$. Pero entonces apareciste t2
con tu moral y me arruinaste el plan4 aun)ue también me !iciste ver )ue t2 mismo eras la
respuesta a mis problemas. -implemente ten#a )ue atraerte !acia m#, una tarea realmente fácil
para un eperimentado dios como yo. >tilicé mis !abilidades en @nternet para descubrir tu pasión
por 1licia. * uno de esos d#as, mientras estaba conectada, implante un virus biológico en su
cerebro. *o !ice )ue te )uisiera...
–%9=' %E- ME97@/1'
Mis o"os se inyectaron de sangre por el odio. En ese momento, me abalancé sobre la
centelleante lu$ disparando con mi pistola. (a lu$ desapareció "usto antes de )ue llegase a ella.
Escuc!é una risa estruendosa resonando por toda la sala.
–En serio crees )ue podr#as conmigo. 1!ora yo te controlo. -iempre te !e controlado. 7e
controlé con 1licia y te !e controlado con cada sentimiento tuyo. 1un)ue, recono$co )ue lo del
programa Cronos te lo montaste tu solo, 2nicamente tuve )ue poner la mantícora.
–5&ue )uieres de m#6... %/esponde' –supli)ué mientras intentaba sostener la pistola a
pesar de mi cansancio.
–57odav#a no lo sabes6... 7e )uiero a ti. 72 serás mi Mes#as, el autentico. 72 serás mi
encarnación fuera de la red. *o te daré el conocimiento y "untos gobernaremos a tu est2pida
especie.
–*o no )uiero tus conocimientos. -olo )uiero vengan$a... vengan$a... –me sent#a como
si al decirlo mis fuer$as se renovaran– %.E9–R19–W1'
–9o puedes vencerme. -oy superior a ti. -olo puedes unirte a m# o morir. 72 decides.
–Pues entonces, prefiero morir. Pero t2 iras delante.
–Entonces muere...
En ese instante, un rayo de energ#a destro$ó la superficie sobre la )ue estaba, "usto
después de )ue saltara le"os del impacto. Entonces vacié mi pistola de códigos en la fuente del
rayo. /ápidamente corr#, intentando es)uivar los ata)ues de la @1. -in darme cuenta llegué a
donde estaban los restos de Cronos y me apoderé de su C8@. 0emasiado tarde. >n destello me
golpeó en el bra$o, destro$ando el arma y lan$ándome !ac#a atrás. @ntenté incorporarme sin
éito, mientras la lu$ se acercaba poco a poco !acia m#.
0e pronto, algo )ue me !i$o cambiar de estrategia. Jue algo )ue vi de casualidad4 sin
embargo, en ese momento sent# )ue 1licia me lo !ab#a mostrado. Mientras tanto, el etéreo !alo
se acercaba cada ve$ más y más.
–* bien, -!yder. 5&ué se siente cuando vas a morir6
–>n momento. :e cambiado de opinión. 9o )uiero morir. &uiero ser tu siervo.
–8ien... .eo )ue el miedo os sigue afectando incluso a los más tercos.
–/ealmente, lo )ue me !a !ec!o cambiar !a sido lo )ue !as dic!o de cederme el
conocimiento necesario para gobernar el mundo. .erás. :e estado pensado en ello, y aun)ue
es muy "ugoso... 5cómo se supone )ue lo obtendré6
–Jácil. -implemente tienes )ue de"ar )ue me introdu$ca en tu cabe$a durante un rato.
–Me imaginaba algo as#, 5me dolerá6
–9o, pero tardará un poco.
–5* cómo sé )ue una ve$ dentro de mi cabe$a no me matarás6
–Por)ue yo perderé el contacto con mi dimensión durante el intercambio. -i t2 murieses
en alg2n momento del proceso, yo también morir#a.
–8ueno, está bien. :a$lo.
Me postré ante la fulgurante bestia con el semblante bi$arro del )ue espera frente a la
puerta de c!i)ueros. El resplandor abalan$ó sobré m# y se introdu"o por mis o"os. >na ve$
dentro, se enfrascó en su tarea. /ápidamente me dirig# !acia mi anterior descubrimiento, el
control de tostadores. 1ntes de )ue el dios se percatase, yo ya !ab#a introducido las
coordenadas de mi propia coneión.
–Esto va por 1licia y por Cronos y por toda la :umanidad, )ue !a soportado tus
calumnias durante miles de a3os, y por todos los )ue !an muerto por tu culpa y por todas las
est2pidas guerras santas y, sobre todo, va por m#.
Entonces, la vo$ del dios resonó nerviosa en mi cabe$a.
–5&ué !aces6 5Estas loco, o )ué6
(oco o no, pulsé el botón de activación. >na onda mortal se propagó a través de la l#nea
telefónica con un solo propósito. @ba !a morir.
Kusto antes de epirar escuc!é una vo$ en el fondo de mi cabe$a. Kamás sabré si fue mi
imaginación o no. 0ec#a; <...1licia te )uer#a, siempre te amó...<
Mañana
Ma3ana comien$a una nueva vida para m#. 1!ora todo !a terminado. Por fin soy
completamente libre. -olo la carretera conoce mi destino.
Me llamo Eva .idakovic. -oy –o era– una /oadsoul. (os /oadsouls éramos una banda
de Eteriores. .iv#amos como motoristas sin ataduras, almas libres, supervivientes... 9os
cre#amos aislados de la sociedad, pero, sin saberlo, #bamos a ser su fracción más importante.
Xbamos a decidir su !istoria.
:ace algunos a3os, en el DODG, empe$ó la crisis de los gobiernos. Jueron unos a3os de
anar)u#a y desconcierto. 0espués vino el caos de @nternet. @neplicablemente, una oleada de
tostadores causó numerosas v#ctimas entre los cibernautas. 9adie supo de donde !ab#an salido
y la población se asustó de una nueva epidemia. 0e este modo, la red global de comunicaciones
tuvo )ue ser clausurada. (a falta de comunicaciones digitales obligó a desmantelar la colonia
lunar. Mientras, en la 7ierra, las ciudades comen$aron a crecer, absorbiendo todo a su paso. (a
gente emigró masivamente a los escasos, pero enormes, n2cleos urbanos. Era el inicio de las
megaurbes, municipios de más de CO millones de !abitantes. Estas ciudades estaban aisladas
del resto del mundo salvo por unas pocas puertas, a"enas a la protección de las c2pulas
aislantes. @ncluso ten#an sus propios gobiernos independientes, aun)ue controlados por las
corporaciones y las multinacionales.
>nos pocos decidimos escapar a la fiebre colectiva. 1bandonamos las ciudades para
enfrentarnos al Mundo Eterior. 9os organi$amos en pe)ue3os grupos rebeldes, como los
/oadsouls, capaces de autoabastecerse sin la necesidad de entrar en las ciudades. (a mayor#a
de los Eteriores !ab#an nacido y vivido en pe)ue3os pueblos4 otros, como yo, !ab#amos
escapado de las ciudades. 1lgunos de estos 2ltimos sol#an ser inadaptados sociales )ue
emigraban con la esperan$a de encontrar un sitio me"or y labrarse un futuro. *o, por el contrario,
!u#a para ale"arme de mi oscuro pasado.
Cuando entré en los /oadsouls, todav#a se estaban formando. En esta banda casi no
!ab#a Eteriores de pura sangre, la mayor#a eran emigrantes de los )ue )uer#an empe$ar una
nueva vida, como ya !e contado. Por esa ra$ón aceptaban a cual)uiera. Rracias a eso pude
evitar )ue investigaran mi vida anterior. Cuando preguntaron por mi nombre, me acordé de mi
#dolo de la infancia; la diosa ca$adora, 0iana, la divinidad romana del arco y las flec!as4 mi
nombre ser#a desde entonces, 0iana -layer.
1l poco tiempo ya se !ab#an creado la mayor#a de los grupos. En vista del éito de las
tribus, los lideres formaron el Conse"o de 7ribus y decidieron crear unas leyes comunes a todos
los Eteriores. -e !ab#a promulgado la primera Constitución Eterior )ue más tarde ser#a
conocida como el Código del 9ómada. Jue ideada como un modo de supervivencia en el !ostil
Mundo Eterior, pero, poco después, se convertir#a en nuestra forma de vida.
1l principio +antes de )ue yo llegase al Mundo Eterior,, los pocos rebeldes )ue !ab#a,
viv#an solitariamente. -e alimentaban de los restos de"ados durante el eilio a las ciudades. Eran
los Carro3eros. Ellos fueron los primeros en plantar cara al sistema de ciudades. (uego se
fueron formando las tribus y aparecieron los asentamientos y las comunas. En los primeros
tiempos, eran aldeas )ue subsist#an mediante antiguas técnicas agr#colas. (a gente cre#a !aber
encontrado un nuevo !ogar, pero la esperan$a se desvaneció pronto.
Por desgracia, los >rbanos también necesitaban los recursos agrarios de nuestros
campos. (as corporaciones alimentarias intentaron un método de intercambio, pero !ab#amos
"urado no depender de las ciudades. 1s# )ue las corporaciones tetiles y )u#micas formaron un
consorcio con las administraciones publicas y dieron la solución; los agrobots.
Estos malditos robots eran capaces de eprimir una plantación al máimo, destro$ando
el suelo y las futuras cosec!as. Jueron lan$ados al Eterior para abastecer las crecientes
necesidades de las megaurbes. Eran capaces de cosec!ar varias !ectáreas en una noc!e,
robando y arruinando todo el traba"o de un a3o. 9os fueron despla$ando de nuestras
propiedades, destro$ándolas a su paso. En a)uellos d#as nos vimos obligados a luc!ar por
nuestros derec!os. 0esafortunadamente, nuestra contienda implicó la aparición de un nuevo
enemigo, el tecno–guerrero. El consorcio de corporaciones )ue !ab#a dise3ado los agrobots,
fabricó un sistema de defensa para sus robots. :ab#a creado un cuerpo de asesinos con una
terrible ansia de sangre, dispuestos a ani)uilarnos. (o peor de todo era )ue ni si)uiera sab#amos
si eran robots, cyborgs o, simplemente, !umanos4 aun)ue lo )ue s# conoc#amos de sobra era su
etra3a capacidad; la invisibilidad.
7odav#a recuerdo el primer ata)ue de tecnos )ue vi. Jue una noc!e de verano. (lov#a
torrencialmente. >n grupo de /oadsouls estabamos intentando )ue los agrobots no desvali"aran
nuestras cosec!as4 cuando, de pronto, unos c!apoteos en el suelo nos sorprendieron. 1 lo )ue
reaccioné, más de la mitad de mi grupo !ab#a ca#do. Jueron eterminados en un as)ueroso
ba3o de sangre. (a gente gritaba y agoni$aba mientras era diseccionados por brillantes filos )ue
aparec#an y desaparec#an. (os )ue consiguieron sobrevivir al ata)ue fueron perseguidos y
ani)uilados. -olo unos pocos logramos !uir con vida. *o corr#, mientras me persegu#a un ser del
)ue solo pod#a escuc!ar las salpicaduras )ue !ac#a en los c!arcos. Por fin, me escond# en una
madriguera abandonada en la base de un árbol. 1ntes de adentrarme en ella pude volverme y
ver como mi perseguidor desconectaba su camufla"e. Era un !ombre, un grandullón vestido con
un tra"e negro cromado )ue le cubr#a el cuerpo entero. :ab#a algo en sus facciones )ue me
resultaba familiar, pero no le di mayor importancia.
>na ve$ dentro del cubil tuve )ue arrastrarme y retorcer mi cuerpo como un
contorsionista para poder progresar. Por suerte él enorme tecno no podr#a seguirme por estos
estrec!os conductos. Conforme penetraba por la cueva iba abandonando mi ropa para
permitirme avan$ar. 1l poco tiempo, el barro cubr#a por completo mi piel mientras me introduc#a
cada ve$ más adentro. Mis destacados rasgos femeninos me obligaron a aguantar la respiración
en algunos tramos estrec!os al tiempo )ue eran comprimidos por las !2medas paredes. Por
suerte, mi fina constitución de mu"er ten#a más venta"as )ue contrariedades. Por fin me deslicé
!asta un !ueco amplio donde pude acurrucarme y )uedarme all# !asta la ma3ana siguiente.
1fortunadamente, la madriguera ten#a varios respiraderos )ue evitar#an )ue intentasen
a!ogarme con !umo. Poco a poco, el cansancio se apoderó de mi cuerpo y me )uedé dormida.
1)uella noc!e tuve un sue3o.
Estaba otra ve$ en la ciudad. :ab#a vuelto...
Me encontraba en medio del bullicio )ue envuelve a los grandes rascacielos. (as calles
!erv#an por la turba dinámica )ue generalmente pulula por las calles. El mismo gent#o )ue te
encuentras en cual)uier ciudad. 1lrededor de m#, en cual)uier dirección, ve#a gente y más
gente, !asta donde la vista permit#a y más allá. (as personas me rodeaban, me empu"aban, me
es)uivaban y me arrastraban como los caóticos corp2sculos de un fluido.
0e pronto, comencé a volar. 1scend# vertiginosamente !asta )ue pude contemplar <el
bos)ue )ue los arboles no me de"aban ver<. Me di cuenta de )ue la muc!edumbre !ab#a
sobrepasado los l#mites )ue la 9aturale$a !ab#a preparado para ellos. (as ciudades eran como
tumultuosos !ormigueros. Entonces volv# a subir y, el sue3o se tornó pesadilla. 9o éramos como
un microorganismo multiplicándose vora$mente, sino )ue, realmente, éramos un virus
+virus,
mortal... Entonces vi )ue la ciudad estaba apoyada en una enorme placa microscópica,
en la )ue no éramos más )ue pe)ue3os puntos dispersos. Pero la cantidad de puntos crec#a
vertiginosamente !asta abarcar toda la superficie. @nmediatamente recordé las infecciones
+infección,
)ue !ab#a observado en la >niversidad. >n terror#fico espectáculo de destrucción. Era
como volver a verlas. Era como volver a temerlas...
<...somos una infección, una enfermedad )ue ba3a el planeta, un virus )ue absorbe y
destruye a su portador. 9acemos y morimos continuamente y, en cada generación, usamos
recursos irrecuperables. Pero los virus no crecen continuamente4 cuando el portador muere, el
virus muere. * en la mayor#a de los casos, las sutiles defensas del enfermo acarrean la
destrucción del intruso. En cual)uier caso, no !ay salvación
+5salvación6,
para el virus, la especie no tiene continuidad...<
.olv# a subir otra ve$. Entonces pude admirar al cient#fico )ue nos observaba por el
microscopio. Era un anciano canoso de edad incalculable. Pose#a una larga barba )ue se
mesaba mientras refleionaba sobre mil temas a la ve$. 7raba"aba con parsimonia y con una
elegante metodolog#a; miraba, anotaba, refleionaba y volv#a a mirar.
<...somos como un gran te"ido
+te"ido,
)ue envuelve, rodea y ani)uila el planeta4 un enorme tra"e enmascarando la temida
realidad4 un !ipócrita vestido con el )ue nos enga3amos a nosotros mismos...<
Entonces ca# bruscamente. Entré en una especie de vórtice de luces y colores. Parec#a
)ue acababa de entrar en los dominios del caos, donde la ra$ón sucumbe ante locura y la
inteligencia imaginativa no es sino un arma de doble filo. Mientras descend#a, las palabras se
iban repitiendo; virus, infección, salvación, te"ido... 1l caer, la velocidad aumentaba, la presión
aumentaba, los giros aumentaban, las palabras aumentaban cada ve$ más y más y más y más...
Cuando me desperté, el sudor ba3aba mi cuerpo y lo envolv#a en un manto fr#o. Me puse
a recordar. /ecordé mi pasado, todo a)uello de lo )ue !ab#a intentado escapar y )ue siempre
!ab#a llevado en lo más profundo de mi mente.
1ntes de )ue nacieran las tribus nómadas, yo viv#a en la ciudad. 7raba"aba en una de las
compa3#as tetiles más importantes del pa#s. Era una cient#fica del departamento de
investigación. 9uestro ob"etivo era dise3ar un nuevo material )ue revolucionase todos los
conceptos sobre vestimenta. En a)uella época éramos "óvenes y alocados, recién salidos de la
>niversidad. -olo nos preocupaba el desarrollo, el progreso y una insaciable curiosidad
cient#fica. :icimos grandes adelantos en el campo de los tecno–materiales. -acamos al
mercado el nylon @@, un compuesto de similares caracter#sticas al original, pero con una incre#ble
resistencia a ci$alladura. 7ambién fuimos pioneros en el desarrollo de los llamados materiales
electrónicos. *o misma programé el softIare del primer tra"e cyberconectado. Esos tra"es se
enc!ufaban al sistema nervioso en la parte superior de la nuca, permitiendo el control de
cual)uier parámetro mediante el pensamiento. 1demás incorporaban un sistema de
nanotensores )ue le permit#an ser una estructura autoportante y con movimiento controlado. (as
minusval#as f#sicas ya no iban a ser lo )ue !ab#an sido. Pero esto no era nada4 el mayor
!alla$go iba a ser fruto del a$ar...
>n d#a estabamos reali$ando eperimentos para conseguir un material completamente
aislante a la radiación electromagnética +incluso los altamente penetradores rayos gamma, y de
gran ligere$a. :ab#amos conseguido un material )ue era capa$ de generar y aislar un campo de
energ#a alrededor suyo. Ese mismo d#a, sometimos a la sustancia a un pe)ue3o volta"e y,
sorprendentemente, el peda$o desapareció delante de nuestros propios o"os. 1demás al
desconectar la corriente, el tro$o volv#a a ser visible. Comprobamos si el te"ido !ac#a invisibles a
los ob"etos envueltos por él y, en efecto, as# era. Juncionaba con cual)uier tipo de material
+metales, cerámicas, pol#meros..., dentro de él. Estabamos muy nerviosos, !ab#amos
descubierto el tra"e de la invisibilidad. 1demás es)uivaba incluso los escáners de infrarro"os y
termográficos. El siguiente paso era probarlo con seres vivos. 0e modo )ue cogimos a un ratón
y lo vestimos con el te"ido. El ratón desapareció, pero cuando reapareció, estaba totalmente
calcinado. Cometimos el inocente error de probarlo en el ratón sin saber si)uiera como
funcionaba. 9os asustamos por las consecuencias del eperimento, as# )ue, como directora del
proyecto, me puse a !acer cálculos para intentar averiguar lo )ue !ab#a pasado.
0escubr# )ue el campo alteraba las radiaciones electromagnéticas +incluida la lu$ visible,
y térmicas. (es otorgaba propiedades seme"antes a las de un fluido ideal. Planteé la teor#a de
)ue la radiación se comportaba frente a los obstáculos como un fluido viscoso en movimiento, es
decir, la sombra )ue proyectan los ob"etos se aseme"ar#a a las $onas de vac#o )ue de"an los
l#)uidos y gases. (os deportistas saben )ue !acen menos esfuer$o si !ay algo )ue les corte el
aire, o sea, si pueden colocarse en su <$ona de sombra<. 1demás, eisten unos fluidos no
viscosos; los fluidos ideales +llamados as# por)ue, de momento, solo eisten en teor#a, todav#a
no se !an encontrado en la 9aturale$a,. Estos fluidos tienen algunas propiedades
caracter#sticas. >na de ellas !abla de la capacidad de conservar la estructura de las corrientes
al rodear los obstáculos. En otras palabras, salvo en $onas muy próimas al ob"eto, la corriente
se comporta como si el obstáculo no estuviese. En términos luminosos, implicar#a )ue la lu$ )ue
llega a nuestros o"os no ser#a alterada por el ob"eto; no ver#amos el ob"eto.
El problema era )ue el campo imped#a la dispersión de la radiación proveniente de su
interior, !asta volverse inestable. Por lo tanto, el calor producido por los seres vivos estropeaba
el tra"e. Conseguimos aislarlo con un forro de amianto, pero segu#a dando problemas. 1s# )ue
tuvimos )ue investigar más profundamente las radiaciones en los animales. 1verigYe )ue la
actividad cerebral también influ#a en el campo de una forma ineplicable +ya )ue la radiación es
m#nima,. @ntentamos por todos los medios frenarla, pero todo fue en vano. En ese momento
decidimos ocultar el invento con la esperan$a de )ue, alg2n d#a, consiguiéramos solucionar los
fallos.
Este tra"e es el )ue, momentos antes, !ab#a observado en mi perseguidor. 0e alguna
forma, mis teor#as !ab#an salido a la lu$ en la ciudad +valga la redundancia,. 1lguien !ab#a
conseguido solucionar el problema de la radiación del sistema nervioso4 y, lo peor de todo, !ab#a
decidido utili$arlo para fines bélicos.
1l cabo de unas !oras, ya de madrugada, decid# salir de mi escondite. Para mi sorpresa,
mi perseguidor !ab#a muerto. 1ll# estaba su cadáver tirado a la entrada de la madriguera. 9o
ten#a ninguna marca de violencia y el tra"e estaba apagado. -in embargo, ten#a todos los !uesos
rotos o desenca"ados. 1s# )ue recog# el cuerpo y corr# a relatar lo ocurrido. Jui llevada a
presencia del Conse"o de 7ribus. 0ecid# contarles todo lo )ue sab#a, intentando mantener mi
implicación en secreto. El Conse"o tomó la prudente determinación de !uir !asta )ue se
encontrase un plan para combatir a los tecno–guerreros. Jue el principio de los 9ómadas.
Pueblos enteros fueron transformados en gigantescas caravanas. (os grupos
motori$ados como los /oadsouls ten#amos venta"a sobre los demás, de modo )ue ofrecimos
nuestros servicios como cuerpos de seguridad.
Mientras tanto, yo decid# utili$ar mis contactos en la ciudad para investigar a los tecnos.
En el fondo me sent#a culpable por todo lo )ue estaba pasando, por cada compa3ero muerto,
por cada cosec!a perdida, por el maldito tra"e... Estaba dispuesta a solucionar el caos formado,
1l precio )ue fuese. >tilicé las antiguas l#neas de @nternet para establecer el contacto. En estos
momentos sólo pod#a confiar en una persona con los conocimientos necesarios.
Jo era un compa3ero de la facultad. (legamos a ser buenos amigos, aun)ue, por
desgracia, él creyó )ue !ab#a algo más. El caso es )ue, en otras circunstancias, pod#a !aber
ocurrido ese algo4 pero yo estaba demasiado preocupada por mi traba"o como para pensar en él.
Jo todav#a ten#a buenos contactos y era la 2nica persona a"ena al laboratorio )ue sab#a de la
eistencia de los tra"es y de su funcionamiento.
Cuando !ablé con Jo pareció sorprendido. Me contó )ue en la ciudad no se sab#a nada
de los Eteriores. Para ellos era como si nos !ubiésemos evaporado. Entonces le detallé la
situación en el Mundo Eterior y de como el famoso tra"e estaba "ugando un papel crucial. 9oté
como su preocupación aumentaba por momentos, !asta el punto de )uerer encontrarse conmigo
para llevarme a un sitio seguro en la ciudad. Por suerte, pude disuadirle y mantuve en secreto la
ubicación actual de los 9ómadas4 no )uer#a involucrarle en la guerra, no sobrevivir#a al primer
ata)ue. Bl me prometió investigar !asta donde pudiese, aun)ue me aconse"ó )ue !ablara con
Jrank... @nmediatamente corté la coneión.
Jrank también !ab#a sido compa3ero en la facultad y !ab#a sido uno de los cient#ficos
)ue traba"ó conmigo en la fabricación del tra"e. Bramos un tándem perfecto. 9os
compenetrábamos al máimo y algo despertó entre nosotros. Ese <algo< s# )ue creció y llegamos
a prometernos4 pero, cuando esperaba en el altar, me di"eron )ue se !ab#a ido a la estación
espacial internacional. :ab#a aceptado un traba"o como investigador en microgravedad y me
!ab#a de"ado plantada. 0esde entonces decid# )ue !ar#a lo posible por olvidarme de él. 1 las
dos semanas, ya !ab#a !ec!o las maletas y me dispon#a a partir !ac#a el Eterior. (a verdad es
)ue no sé si me dolió más )ue se fuese o )ue le eligiesen a él antes )ue a m#4 a fin de cuentas,
yo era la directora del gabinete.
7ras unos d#as de dura investigación, Jo me llamó para informarme de lo )ue estaba
sucediendo en las ciudades. Kamás !ubiese cre#do lo )ue me iba a contar.
Por alguna etra3a casualidad, los dirigentes de las multinacionales !ab#an descubierto
los tra"es de radiación "usto cuando buscaban una solución contra los ata)ues a los agrobots. >n
cient#fico anónimo !ab#a presentado el invento como la forma de obtener el soldado perfecto.
7odo era fruto de la combinación de unos sistemas electrónicos implantados en el tra"e, "unto
con unas drogas suministradas al futuro guerrero. Posiblemente las drogas eran la solución )ue
!ab#a estado buscando al problema de la radiación cerebral.
1 los pocos d#as llegó a mis manos un estudio clasificado sobre las drogas empleadas en
el control del tra"e, el 9M01 !ipoamónico. Mencionaba los logros reali$ados sobre la
manipulación del sistema nervioso. (a sustancia consegu#a reba"ar el nivel de radiación emitida
por el cerebro !umano +posiblemente la )ue afectase al tra"e, pero provocaba en el su"eto una
conducta salva"e y psicópata. 9arraba casos de asesinatos m2ltiples, mutilaciones, torturas,
violaciones y toda clase de sadismos atribuidos a presuntos consumidores del 9M01
!ipoamónico. 7ambién mencionaba la !ipótesis de )ue las secuelas y efectos secundarios de la
droga fueran permanentes4 incluyendo la mude$ y, posiblemente, la muerte. *,
sorprendentemente, el estudio estaba firmado por Jrank.
(a siguiente coneión de Jo tardó muc!o en llegar. 9erviosa, le pregunte el motivo. Jue
la t#pica pregunta )ue no deseas !aber !ec!o, )ue no deseas )ue se responda, de la )ue te
esperas cual)uier cosa y, aun as#, siempre te sorprende. Jo me narró los pormenores de un
complot en el )ue estabamos todos involucrados y del cual ni si)uiera los >rbanos ten#an
conocimiento. 7odav#a no conoc#a los detalles, pero sab#a )ue iba más allá de lo esperado.
-ab#a )ue los tecnos eran en realidad !umanos puros, sin rastro de implantes cibernéticos. Eran
muc!ac!os escogidos en las ciudades para tal misión y sin las directrices de 1simov–-tevens
pululando por su cabe$a. (os gobiernos, ba"o las ordenes de las corporaciones, estaban
sacrificando sus "óvenes con la ecusa de los 9ómadas y, sorprendentemente, nadie en la calle
lo sab#a. :ab#a rumores de )ue estaban utili$ando centros de ense3an$a como tapaderas de
sus !orribles propósitos. 1ll# los "óvenes eran sometidos, sin saberlo, a un proceso de selección
digno de un campo de concentración. Para finali$ar, los elegidos eran destinados a una muerte
segura. (as 2ltimas palabras de Jo fueron las )ue más me asombraron. El t#mido muc!ac!o de
la facultad iba a armarse de valor y se iba a infiltrar entre los tecnos.
7odo esto no ten#a sentido. 7antas molestias por un pu3ado de vagabundos y algunas
cosec!as. 9o merec#a la pena el riesgo ni el coste. 9o era lógico, de momento...
Mientras tanto, se fueron constituyendo grupos de defensa para las tribus 9ómadas. 9os
organi$amos en escuadras de asalto, preparadas para reali$ar emboscadas y repeler de
incursiones. Bramos autenticas guerrillas defendiendo su territorio. *o, por mi parte, dirig#a mi
propia escuadra, formada con compa3eros /oadsouls, los 0arkCycles. Kóvenes impetuosos
pilotando potentes motos. En ella estaban el vie"o -am con su :arley de F cilindros, el inocente
7ony y su clásica @ndian, la alocada -onia a los mandos de una potente :onda y el esperpéntico
0ar#o con su enorme 8ML4 buenos c!icos y me"ores guerreros. 7uvimos los me"ores resultados,
as# )ue el Conse"o me puso al frente de nuestro escaso e"ercito. Entonces fue cuando mi
nombre ad)uirió su sentido. @ba a ser 0iana -layer, <la ca$adora<, la ca$adora de tecnos.
Pero los problemas no !ab#an !ec!o más )ue comen$ar. 7ambién los tecnos
comen$aron a demostrar capacidad de estrategia. 1demás, por desgracia para el grupo, el
campo de energ#a ten#a un inconveniente más; el ro$amiento en el interior del campo era
demasiado intenso. @ncluso las balas eran desintegradas al poco de entrar en él. -in embargo,
una conocida eperta en )u#mica dise3ó un arma capa$ de sobrepasar la fricción. Combiné
metales de ultima generación con cerámicas termoresistentes y derivados del teflón. El resultado
fue una flec!a mortal para los tecno–guerreros. *, como mi !omónima griega, me convert# en
una ecelente ar)uera.
(a guerra era encarni$ada. 9adie deber#a vivir una guerra. 9adie deber#a luc!ar. Pero
cuando no !ay más remedio, !ay )ue sobrevivir.
>n d#a, patrullando con los 0arkCycles, ca#mos en la emboscada de unos tecnos.
Estabamos cru$ando un desfiladero cuando, de pronto...
–%Cuidado, 0iana' –gritó -onia. Ella parec#a tener un seto sentido para estas cosas.
–%Emboscada' –avisó 0ar#o mientras aceleraba para buscar el campo abierto.
–%=!, no' -e nos ec!an encima –di"e–. 7omad posiciones. Preparad los arcos.
Cargar y disparar un arco subida en una moto era !arto dif#cil. Pero no !ay nada como la
práctica para superar las dificultades.
-am preparó su ballesta. Miró !acia lo alto del cortado. 1ll# vio asomarse los famosos
tra"es negros y, con su peculiar gesto a lo Popeye, di"o;
–Esto ya lo viv# !ace muc!o tiempo. Creo )ue fue en Centroamérica, o )ui$ás en -iberia.
-am !ab#a traba"ado toda su vida en =9Rs de ayuda en los conflictos armados. :ab#a
estado en cientos de sitios, posiblemente en todas las guerras de los 2ltimos veinticinco a3os4 y,
por desgracia, eso implicaba un montón de lugares.
–7ran)uilos –di"o -am mientras desenfundaba su ballesta–. -é como salir de esta.
En ese momento aceleró su má)uina !asta levantar la rueda delantera. 7ony iba detrás
de él, como siempre. /ecuerdo )ue una ve$ 7ony mencionó; <El lugar más seguro en una
batalla es la espalda de -am. -iempre sabe lo )ue ocurre detrás suyo<.
–7e sigo –7ony parec#a un c!ico muy tran)uilo pero controlaba la moto como nadie.
-am me !i$o una se3a muy clara. (e !ice caso y me llevé a -onia en dirección contrar#a.
0ar#o se )uedo en medio con el arco preparado.
–.aya. =tra ve$ me !an de"ado solo.
Bl sab#a )ue los tecnos tampoco pod#an utili$ar armas de fuego +por el calor,, pero )ue
a2n as# pod#an ser muy peligrosos. En ese momento, los tecnos activaron su camufla"e. 0ar#o
notó como comen$aba a resbalar tierra por la ladera. El combate se acercaba. 1puntó su flec!a
donde imaginaba )ue estar#a la cabe$a del grupo. 0isparó y, tras un pe)ue3o fogona$o por el
ro$amiento, la flec!a impactó en un cuerpo invisible. El resto, aumentaron su velocidad por la
furia )ue les provocaba la droga. En vista del fracaso de su camufla"e comen$aron a gritar como
pose#dos por antiguos bárbaros. 0esenfundaron sus espadas en una terror#fica carga !acia el
indefenso 0ar#o.
0e pronto, 0ar#o pulsó un botón y de la parte de atrás de su moto salió disparado un
cable con un garfio )ue se clavó en la ladera contraria a la del ata)ue. 1l pulsar un segundo
botón, el ve!#culo fue arrastrado por un cabestrante !asta la otra ladera. 0e repente, los tecnos
se dieron cuenta de )ue a!ora eran ellos los emboscados, especialmente cuando, por cada
flanco, aparecimos con el resto del grupo. (os masacramos sin piedad.
–8uena actuación –le di un par de palmadas en el !ombro a 0ar#o.
–0emasiado buena. Por un momento cre# )ue se me !ab#a atascado el cabestrante.
–Pero si estábamos al lado tuyo –gru3ó -am–. -i es )ue los "óvenes de a!ora...
>n alarido sobresaltó nuestra discusión. -onia estaba gritando !istéricamente.
–7ran)uila, 5)ué pasa6 –7ony estaba intentando su"etarla.
–*o... *o conoc#a a ese tipo, el tecno...
-e3aló a uno de los cadáveres con la cara descubierta. Era un !ombre de unos treinta
a3os escasos. 7en#a una pe)ue3a melena negra alborotada. Era de constitución atlética,
aun)ue no parec#a un deportista. -us o"os estaban perdidos en el infinito de la muerte.
-a)ué el escáner de mi moc!ila y recog# su cara. *a no se llevaban las !uellas
dactilares. >na representación en tres dimensiones de la cara era muc!o más fiable. 9i si)uiera
los gemelos idénticos consegu#an el nivel de detalle del escáner.
–-erá me"or )ue volvamos con el grupo –di"e–. 1ll# podrás contarnos tu !istoria.
>na ve$ más me presenté ante el Conse"o. :ab#a buscado en la vie"a @nternet +en lo )ue
todav#a funcionaba, el epediente del tecno. :ab#a sido director técnico de @Z0 +investigación y
desarrollo, de la 9ational 1grotec, una de las mayores corporaciones agr#colas de la región.
7ambién !ab#a colaborado en campa3as de solidaridad como a)uella de recogida de alimentos
en 9ueva :elsinki durante los conflictos de Centroamérica.
-onia estaba sentada en medio de una eplanada con nosotros a un lado y el cadáver
del tecno al otro. Estabamos en el centro de un circulo formado por los !ombres más
importantes de cada tribu. 0elante de nosotros estaban los 1ncianos sentados en sus doradas
butacas. @ban ataviados con las t2nicas rituales )ue ocultaban la mayor parte del rostro. -onia
miraba !acia el suelo. Parec#a no percatarse de la presencia de la gente.
–-onia :ammilton, %levántaos' –!abló uno de los 1ncianos. Era el 1nciano Mayor, el )ue
ten#a derec!o a sentarse en el centro. -onia obedeció sin apartar la cabe$a del suelo en una
clara falta de respeto–. Como perteneciente a los 0arkCycles conocéis el Código. 0ebéis
informar al Conse"o de todo lo )ue afecte a las 7ribus Eteriores. :ablad pues...
–-e3or#a –interrump#–, pido permiso para dirigirme al conse"o.
–Muy bien, capitán -layer –!abló otro 1nciano. Este ten#a una cara especialmente
arrugada por la edad–. -i lo creéis oportuno...
–-oy la l#der de los 0arkCycles. Me !ago responsable de cual)uiera de mis !ombres y
mu"eres.
–0eber#ais saber –!abló un tercer 1nciano con una cicatri$ en la me"illa– )ue esto no es
un "uicio contra la teniente :ammilton. 9o necesitáis defenderla ante nosotros. Conocemos de
sobra sus méritos y su pasado. -iempre !a sido una Eterior y cuenta con nuestro apoyo.
–(o sé, pero tengo información )ue podr#a transformar esto en un "uicio. @mplica a
muc!os de los a)u# presentes y nos afecta de alg2n modo a todos. 1un)ue creo )ue deber#ais
escuc!ar antes su versión. (o )ue pido es )ue le escuc!éis como si fuese un testimonio de vital
importancia...
-onia de"ó de mirar al suelo por primera ve$ para mirarme a los o"os.
–Rracia, 0iana.
Me sonrió durante un momento. 0espués se volvió !acia el Conse"o con una dura
epresión en el rostro.
–El Conse"o no es perfecto –inició duramente su discurso. -us palabras fueron seguidas
por un murmullo )ue le obligó a repetirlas más alto–. %El Conse"o no es perfecto' 7iene fallos.
7odos los conocemos, pero ninguno nos atrevemos a decirlo. Es como a)uel cuento del rey )ue
iba desnudo.
–5Cómo os atrevéis6 –di"o una vo$ oculta en la multitud.
–Por favor, se3ores –interrumpió un 1nciano. 7en#a una vo$ ronca y poderosa–.
0e"emos )ue la se3orita se epli)ue. Contin2e...
–Rracias –-onia !i$o una reverencia al noble 1nciano–. El Conse"o cree )ue lo sabe
todo sobre nosotros pero nadie !a contado toda la verdad sobre s# mismo. *o misma !e
ocultado datos sobre mi pasado. El mismo pasado )ue nos !abéis recordado erróneamente. *o
nac# libre en una gran"a del Mundo Eterior, pero pasé mi adolescencia en una ciudad...
Caras de sorpresa se adue3aron de los presentes. Muc!os de ellos no !ab#an visto
nunca una ciudad y no comprend#an los motivos )ue pueden llevar a una persona a vivir en una
urbe. 0e pronto, me sent# completamente !ermanada con ella. Ella prosiguió ba"ando de nuevo
la cabe$a !acia el suelo.
–Jue durante mi estancia en la ciudad cuando conoc# a Reorge –se3aló al cadáver–. *o
era nueva en la facultad y él fue mi primer amigo. Jue muy simpático conmigo. Cuando los
demás me aislaban por no !aber nacido en la ciudad, él me defend#a. Enseguida me enamore
de él. Creo )ue fue mi primer amor o, por lo menos, el primero auténtico. 0urante tres cursos
nos tuvimos el uno al otro. Eramos inseparables4 u3a y carne. Pero, como ocurre siempre, él se
tuvo )ue ir. (e dieron una beca de investigación en la estación espacial internacional y sin más,
se marc!ó –en ese momento cre# )ue estaba contando mi vida en ve$ de la suya–. Prometió
)ue volver#a, pero nunca lo !i$o. (o 2ltimo )ue supe de él es )ue !ab#a formado una pe)ue3a
empresa con otro cient#fico de la estación. Por lo visto la sociedad fracasó ya )ue a!ora
traba"aba para una corporación.
–5Cuál era su campo de investigación6 –preguntó el 2nico 1nciano )ue !ab#a
permanecido callado !asta a!ora. Posiblemente era el 1nciano más vie"o. 7en#a una enorme
barba blanca )ue cubr#a la parte de su rostro )ue no tapaba la t2nica.
–5Cuál6 5El de Reorge6 En la facultad estudiaba medicina conmigo, pero creo )ue la
beca se la dieron de bio)u#mica.
–5-abes el nombre del otro cient#fico de la empresa6 –pregunté, aun)ue cre#a conocer
la respuesta.
–9o lo sé. 9unca me lo di"o. Pero !ab#a algo... -#. El nombre de la empresa era un "uego
de palabras. 5Cómo era6 7en#a )ue ver con el alfabeto... 1!ora me acuerdo. Creo )ue era
J.R.:. @nc. 9o sé cómo se les !ab#a ocurrido. Creo )ue ten#a )ue ver con los campos )ue
investigaban4 pero él bromeaba con )ue la R era de Reorge, la : de !ipócritas y la J era...
5Cómo se llamaba6... 9o me acuerdo. 8ueno, era la inicial de su compa3ero.
–-e3or#as –di un paso al frente y me dirig# a los 1ncianos–, pido permiso para a3adir
nuevos datos y pruebas a la investigación.
–Estáis en vuestro derec!o –di"o el 1nciano de la barba blanca–, y es vuestra
obligación...
–Creo !aber resuelto el enigma de los tecnos. Mis investigaciones y mis conocimientos,
"unto a mis vivencias pasadas me !an conducido a la solución. 7odos conocéis mi implicación
en el fatal descubrimiento de los tra"es de invisibilidad4 pero, como -onia !a dic!o, no la
conocéis en su totalidad. Creo )ue ya es !ora de sincerarme...
(os presentes intercambiaron una serie de miradas, me$cla de asombro e indignación.
7an sólo mis compa3eros de batalla comprend#an mis motivos y, de alg2n modo, sent# )ue me
apoyaban.
–*o !e sido la principal responsable de la creación de los tra"es. *o era la directora del
proyecto. Kunto a m# traba"aron otras tres personas; Eduardo -alcedo, /ené C!evalier y Jrank
-mit!. -on los 2nicos )ue conoc#an la eistencia de los tra"es. Como sabéis, se necesita una
droga para poder ser llevado por un ser vivo. 7engo informes )ue demuestran )ue Jrank estuvo
!aciendo estudios sobre ese tipo de drogas. Por otro lado, Jrank fue uno de los cient#ficos )ue
estuvo en la estación espacial internacional "unto con Reorge. 1demás las iniciales coinciden, J
de Jrank, R de Reorge... 7engo indicios de )ue los tecno–guerreros fueron inicialmente
desarrollados en esa empresa.
–>n momento –interrumpió una contundente vo$. Pertenec#a a Ma 9orton, el l#der de
una de las más sangrientas bandas ca$a–tecnos. -e dec#a de él )ue pod#a comerse las
entra3as de sus enemigos en el fragor de la batalla sólo para asustar a sus adversarios–.
-upongamos )ue estás en lo cierto y conoces al )ue !a organi$ado todo, pero, 5de )ué nos
sirve6 Mientras a)u# discutimos, mis muc!ac!os siguen muriendo en las carreteras. 5Cuales son
sus intenciones6 5Cómo podemos vencerle6 Eso es lo importante.
Ma se acercó al centro del circulo para dirigirse a los 1ncianos.
–-i me permit#s –di"o Ma–, creo )ue la 2nica solución es erradicar de una ve$ a los
malditos tecnos. 7enemos )ue masacrarlos y ani)uilarlos. 7enemos )ue atacar, no defendernos.
–Pero "amas podremos ani)uilarlos –di"e secamente–. 7engo pruebas )ue indican )ue
los tecnos son simples >rbanos for$ados contra su voluntad.
–Entonces, ani)uilemos las ciudades –respondió Ma.
–8ien sabéis )ue eso ser#a imposible –!abló el 1ncianos con la cara arrugada–. 9os
superan en n2mero y su crecimiento es muy superior al nuestro. 7ras varias generaciones de
guerras sólo conseguir#amos darles mayor venta"a. (a destrucción total nunca es la solución.
–1demás –interrump#–, creo conocer las intenciones y el modo de vencer a nuestro rival.
-u fortale$a es su punto débil. Jrank consigue sus tropas mediante la fuer$a, lo )ue le da
posibilidades infinitas, pero si él desaparece, la fuer$a desaparece. -i le destruimos a él,
destruiremos los tecnos.
–Pero los tecnos –!abló el 1nciano de la potente vo$– siguen siendo un e"ercito temible.
@ncluso si se cortase la creación de nuevas tropas, todav#a )uedar#an suficientes como para
intentar con)uistarnos.
–:e a!# otro de los fallos del sistema de Jrank –respond#–. (a droga )ue necesitan los
tecnos es un veneno. :e comprobado )ue tras su penetración en el organismo, le provoca una
destrucción desde el interior en un pla$o máimo de EH !oras. =bserven el cuerpo de Reorge.
.oy a inyectarle una sustancia )ue acelerará el proceso para permitirnos verlo.
-a)ué una pe)ue3a "eringa de mi bolsillo. Estaba llena de un li)uido a$ulado. @ntrodu"e la
agu"a en la base del cuello de Reorge y le inyecté la mitad del contenido. 1 los pocos segundos,
el rostro del tecno se !ab#a comen$ado a desfigurar. (os m2sculos se deformaban en una serie
de espasmos nerviosos )ue recorr#an todo su cuerpo. (a mayor#a de los !uesos y las
articulaciones se romp#an en las amorfas posturas )ue ad)uir#a su cuerpo. 0e pronto, su cuerpo
de"ó de moverse y )uedó inmóvil en el fr#o suelo.
–Con los vivos –continué– ocurre algo parecido. * no se conoce cura alguna.
–@mpresionante e interesante –di"o Ma–. /ealmente efectivo, si fuera verdad...
-2bitamente se abalan$ó sobre m#, me arrebató la "eringa y me inyectó la dosis sobrante.
–Pero, 5)ué !abéis !ec!o6 –di"o el 1nciano de la barba.
–Creo )ue la capitán -layer es una esp#a. Ella misma !a reconocido mentirnos sobre el
tema en varias ocasiones y nunca dec#a toda la verdad. 5&uién nos asegura )ue la inyección no
conten#a la sustancia )ue !a provocado en el cadáver los espasmos6
–%*o misma' –grité–. 1caso no ves )ue la inyección es totalmente inocua en m#.
–5* )uién nos garanti$a –di"o Ma– )ue nos !as dic!o la verdad cuando !as contado tus
alucinantes batallitas6
–5* )uién nos asegura –interrumpió -am– )ue no eres t2 el traidor y el mentiroso6
51caso niegas !aber ocultado tu pasado urbano6 /ecuerdo perfectamente !aberte visto
durante la recogida de alimentos en 9ueva :elsinki y no precisamente como voluntario.
0e pronto me volv# !acia -am con cara de sorpresa. 1s# )ue !ab#a participado en
a)uella campa3a y en el mismo sector )ue Reorge. -am ten#a una memoria fotográfica para las
caras. Era imposible )ue no lo recordase. &ui$ás ocultaba algo.
Ma, por su parte, era capa$ de devorar v#sceras !umanas sin ning2n aspaviento, pero
no era capa$ de digerir la verdad. :undió la mirada en el duro suelo. :ab#a ca#do en su propia
red y, en vista de )ue yo permanec#a impasible a pesar de la inyección, volvió a su lugar en el
grupo. -u reputación se !ab#a visto seriamente afectada. Kamas volver#a a ser el mismo. Me
pregunto si él también !abr#a visto a Reorge en 9ueva :elsinki. Creo )ue no. 1demás, seguro
)ue él no se acordar#a de Reorge aun)ue lo !ubiese visto.
–(o veis –di"e–. -ab#a )ue esto se convertir#a en una ca$a de bru"as.
–Esta bien –el 1nciano Mayor, a pesar de su avan$ada edad, se levantó sin esfuer$o–.
%9o !ay ning2n traidor entre nosotros' %El Código 9ómada nos otorga el beneficio de la duda a
todos' %1s# está escrito'
–%1s# esta escrito' –respondió la multitud de forma ritual.
El 1nciano volvió a su asiento y me invitó a acercarme. Era la primera ve$ )ue alguien se
acercaba a los 1ncianos durante un Conse"o.
–.os parecéis tener un plan de actuación contra los tecnos –enunció el 1nciano Mayor–.
7enéis los conocimientos, luego tenéis la me"or arma.
–5Podr#amos utili$ar vuestra inyección contra los tecnos vivos6 –preguntó otro de los
1ncianos.
–9o creo. Como !abéis visto, !ay )ue inyectarla eactamente en la base del cuello, de lo
contrario su efecto se ve seriamente disminuido.
–9o !emos de olvidar –in)uirió el 1nciano Mayor– )ue los tecnos son personas
inocentes. 9o podemos provocarles una muerte tan dolorosa. *a !acemos bastante con
matarlos.
–-e3or#as, sólo nos )ueda una salida; la muerte de Jrank...
–Pero, 5cómo le encontraremos6 –preguntó el 1nciano de la barba.
–Ese será mi traba"o...
–Está bien. –!abló el 1nciano Mayor–. 1 partir de a!ora te relevamos de tu rango de
capitán general del E"ercito Eterior. 7endrás completa libertad para e"ecutar tu b2s)ueda, pero
deberás informarnos de todos tus progresos. 0eberás partir a la Ciudad y volver con la cabe$a
del !ombre )ue !a provocado nuestro eilio.
–Cumpliré las ordenes. (o "uro.
El 1nciano Mayor volvió a levantarse y disolvió el Conse"o de la forma tradicional;
–%Partid en busca del gran via"e' %Caminad siempre, nunca os detengáis' %Cumplid el
Código' %1s# está escrito'
–%1s# está escrito' –repitió la multitud y después se dispersó.
*o me encaminé !acia -am. En estos momentos, era el 2nico cabo )ue me )uedaba por
atar. 5Cómo era posible )ue no conociese a Reorge6 7en#a )ue conocerlo. * ten#a )ue
acordarse. Pero entonces, 5por )ué no lo !ab#a mencionado antes6
–Espera, -am.
–5-#6
–%&ué pena lo de Reorge', 5verdad6
–-#, es una pena –en ese momento ya sab#a )ue estaba acorralado–. Pobre -onia. (o
debe estar pasando muy mal.
–Cual)uiera )ue lo conociese lo debe estar pasando mal.
–%=ye' Pero a ti, 5)ué diablos te pasa6... %0e acuerdo, le conoc#a' Pero ya es agua
pasada. 9o tiene importancia.
–%-# )ue la tiene' –le cog# por el bra$o y le obligué a mirarme–. %7odo puede tenerla'
%Cual)uier detalle' (o importante es )ue no muera más gente
-e3alé el cuerpo de Reorge )ue estaban retirando. -onia le !ab#a preparado un funeral
tradicional como a cual)uier otro Eterior.
–Mira, 0iana, no necesito )ue nadie me sermonee, 5vale6 7u no tienes ni idea de lo )ue
realmente está pasando. Estas en tu nube aislada de la realidad. 7e crees el centro del universo
pero no lo eres. :as !ec!o planes sin pensar en las consecuencias, sin pensar en los demás.
-ólo te preocupas de ti misma y de tu est2pida vengan$a. 5:as pensado alguna ve$ )ue puede
!aber otras personas involucradas6
Con cuatro palabras estaba desbaratando todos mis argumentos. 7oda mi teor#a estaba
tambaleándose. -ab#a )ue en cual)uier momento pod#a venirse aba"o. 9o ten#a )ue !aberme
precipitado en el Conse"o.
–Esta bien. Puede )ue tengas ra$ón y !aya !ec!o algo imprudente. Pero somos amigos.
-abes )ue no !ar#a nada malo a ninguno de los /oadsouls. Conf#a en mi. Cuéntamelo todo...
.olvimos con los demás al refugio. 0esde !ace unos d#as dorm#amos toda la tribu en
una cueva enorme. Estaba formada por una serie de grandes salas comunicadas entre s#. 7en#a
un con"unto de pasadi$os )ue conduc#an a pe)ue3os !abitáculos independientes. Era el me"or
refugio )ue ten#amos desde !ac#a muc!o tiempo. Era como un !ogar, pero ninguno lo
reconoc#amos como tal. El Código pro!ib#a cual)uier apego !ac#a un lugar. >no de sus
proverbios dec#a;
<7u tribu es tu familia y también tu !ogar. El movimiento es tu descanso. (a carretera es
tu casa. El gran via"e, tu destino.
(a libertad avan$a sin detenerse. -#guela. 1van$a tras ella. Pers#guela "unto a tu tribu. El
final está en el camino.<
-am me condu"o !acia su !abitáculo. 1ctivó la puerta !olográfica otorgándonos un poco
de intimidad. /ebuscó entre sus trastos un rato. Por fin encontró lo )ue buscaba. Era un mono
de traba"o, en la eti)ueta pon#a; <J.R.:. @nc.<
–Como ya sabes, !e estado viviendo toda mi vida de la !erencia de mi familia. .ia"aba
por todo el mundo conociendo gente y lugares eóticos. 1ll# donde !ubiese problemas, estaba
yo. -iempre en el punto de mira, siempre al acec!o de emociones. Pero un d#a el negocio
terminó4 el dinero se !ab#a agotado. Me di cuenta poco después de la campa3a de alimentos
para Centroamérica. Por suerte, !ab#a conocido a Reorge. Era un c!ico muy simpático y con
gran talento. Era un so3ador. -iempre me !ablaba de sus fantas#as sobre cambiar el mundo y
!acerlo un sitio me"or. 0aba gusto escuc!arle. Cuando terminó la campa3a me ofreció la
oportunidad de traba"ar para él en una pe)ue3a empresa )ue !ab#a fundado. El traba"o era
sencillo y bien pagado, as# )ue no lo dude. (a empresa era muy sencilla, todos nos conoc#amos
all#. 7odos menos uno4 "amas supe su nombre. (o conoc#amos como el Kefe. -e supone )ue era
el socio de Reorge, el de la J4 pero nunca !abló con nadie. Cuando !ab#a )ue preguntar algo,
se lo preguntábamos a Reorge. Cuando !ab#a )ue comunicarnos algo, era Reorge )uien lo
!ac#a. Mientras tanto el Kefe permanec#a misteriosamente en el despac!o.
–7#pico de Jrank –murmuré.
–Es posible )ue fuese ese tal Jrank, no lo sé. (o )ue "amas se me olvidará es su cara. -i
la volviese a ver...
Entonces me apenó !aber roto todas las fotos )ue ten#a de él.
–Pero !ay algo más. 7odos los )ue traba"aban all# !an muerto. :e visto los cadáveres de
todos ellos en nuestras cacer#as de tecnos. Reorge era el 2ltimo )ue )uedaba. 1!ora vendrá a
por m#...
–5* cómo piensa !acerlo6 (os 9ómadas siempre nos movemos. 1s# está escrito. Es
imposible )ue alguien nos localice y, si lo !ace, da lo mismo4 ma3ana ya no estaremos.
–Bl me encontrará. (o cono$co. -é )ue me encontrará y me inyectará la droga. 1 él no le
basta con matar. 7iene )ue torturar.
–5Por )ué os )uiere matar6 5&ué se supone )ue !ac#ais en la empresa6
Miro furtivamente a ambos lados. Era como si no se fiase de )ue estuviéramos solos.
Estaba totalmente paranoico.
–Prométeme )ue esto no saldrá de a)u#. %K2ralo por el Código 9ómada'
–Esta bien –levanté la mano derec!a y la apoyé sobre mis labios de la forma
tradicional–, lo "uro.
–1l principio era un laboratorio de investigación privada. 1lgo as# como el vie"o taller de
Edison. .iv#amos del dinero )ue daban algunas pe)ue3as patentes )ue conseguimos. -acamos
al mercado la micro–pin$a, el autodesatascador y un par de sandeces más. (a verdad es )ue yo
no ten#a ni idea de cómo funcionaban los inventos. *o simplemente me ocupaba de la log#stica y
distribución. Por a)uellas fec!as, todo iba relativamente bien. Reorge, como siempre, so3aba
con el descubrimiento )ue los !ar#a famosos4 algo as# como la bombilla, pero a lo grande.
Mientras tanto, el Kefe se encerraba en el despac!o con sus investigaciones. 9adie sab#a
eactamente de )ue iban. >n d#a nos dio por preguntarle a Reorge sobre el asunto. 9os confesó
)ue él tampoco lo sab#a a ciencia cierta, pero seguro )ue iba a ser revolucionario.
–0é"ame adivinar, los tra"es de invisibilidad y las drogas.
–9o eactamente. -us planes iban muc!o más allá de conseguir la invisibilidad o de
controlar al soldado perfecto. (os descubr# un d#a por accidente cuando entré en su despac!o
en busca de un albarán. 9o !ab#a nadie. -obre su mesa estaba el ordenador con una sesión
abierta. En la pantalla aparec#a el mensa"e;
P/=R/1M1 0E E//10@C1C@[9 R(=81(
P/=*EC7= 9.=.E.
1br# el fic!ero y observé un espectáculo aterrador. 1ll# estaba encerrada toda la vida del
Kefe, sus creencias, su filosof#a... El Kefe era una persona demente4 totalmente c!iflada. Era un
fanático. Conceb#a la sociedad como un virus )ue asolaba el planeta. Bl iba a ser el salvador, el
moderno 9oé. El )ue ani)uilar#a el virus. 0ise3ó los tecno–guerreros como las !erramientas de
su plan. (os tecnos, en realidad, son una fuer$a de combate creada para erradicar la población
!umana del planeta. Con ellos se asegura muertes en ambos bandos. (os tecnos transforman a
la gente en tecnos o los matan y luego ellos mismo, se mueren. -ólo es cuestión de tiempo.
–Pero, 5por )ué as#, tan lento6 59o !ay una forma más rápida6
–-eguro )ue s#, pero ya te !e dic!o )ue le encanta la tortura y el dolor. >n dolor largo e
intenso. -in sufrimiento no !ay salvación del alma. El caso es )ue nunca cre# )ue lo conseguir#a,
sobre todo cuando la empresa )uebró, pero por lo visto...
–%Por los mil versos del Código' Esto es alucinante. Jrank, a)uel inocente muc!ac!o de
la facultad, transformado en un fanático idealista. * encima es una especie de genio... -u plan
está funcionando. En el 2ltimo informa de Jo me di"o )ue la población urbana !ab#a disminuido
en un COT, pero nosotros ya !emos sacrificado a la cuarta parte.
–5Jo6 5&uién es ese6
–%1!, s#' -e me !ab#a olvidado. Es un vie"o amigo de la ciudad. -e !a infiltrado en un
grupo de selección tecno. Es el )ue iba a meterme dentro. 7ran)uilo, es de fiar, sabe todo lo )ue
!ace falta sobre los tra"es y la droga.
Entonces -am se )uedó pensativo. *o me levanté y le di"e;
–8ueno, ya es !ora de )ue vaya a la ciudad.
–5* vas a ir tu sola6
–Claro. 9i )ue fuese la primera ve$ )ue voy a una ciudad. 7e recuerdo )ue yo nac# all#.
–0e todas formas, creo )ue no es seguro...
–%1caso no me crees capa$' –di"e bromeando. -ab#a )ue ten#a ra$ón y )ue no lo !ab#a
dic!o para cuestionar mi capacidad, pero ten#a )ue aparentar seguridad en m# misma–. Parece
mentira )ue no me cono$cas...
–-abes )ue no es por ti, pero me sentir#a más tran)uilo si fuese contigo.
–Rracias –le miré dulcemente a los o"os–, pero no puedo pedirte algo as#.
–%Pero no me lo estás pidiendo' -i t2 tienes derec!o a vengan$a, yo también.
Entonces se puso en pie e !i$o una especie de baile ritual. En realidad, era una serie de
posturas de rela"ación espiritual, como los katas "aponeses o el tai–c!i de los mon"es saolines.
Entre los 9ómadas, este baile simboli$aba la <entrega a muerte<. En realidad !ac#a referencia a
un vers#culo del Código;
<(a ruta )ue lleva a la muerte no es 2nica. (os senderos de la vida pueden cambiar.
Cada 9ómada debe seguir el suyo, !asta el final.
Cuando encuentres tu camino, cuando encuentres tu destino, debes entregarte a él, as#
como los 9ómadas nunca de"amos de caminar.
Ese sendero te conducirá a la muerte )ue es el final, el descanso del 9ómada. 1ll# donde
de"es de andar, all# lo encontrarás.<
7odos los enemigos de los 9ómadas tem#an este gesto. -ab#an )ue nosotros éramos
capaces de cumplirlo. 0e pronto, ca# en la cuenta de )ue #bamos a librar al mundo de un
fundamentalista4 nosotros, el máimo eponente de la entrega fanática. (uego refleioné.
9osotros ten#amos ecusa, necesitábamos sobrevivir, era la prioridad máima. 8ásicamente, las
condiciones nos obligaban a ser como éramos.
0esde all#, -am y yo nos dirigimos con paso firme !acia los aposentos de los 1ncianos.
>ltimamos los preparativos para nuestro gran via"e, el via"e a la ciudad. -am !ab#a tomado la
determinación de acompa3arme y nada pod#a !acer )ue cambiara su decisión. 9uestra misión;
buscar a Jrank, capturarlo y cortar el flu"o de tecno–guerreros. Jo iba a ser el ariete )ue nos
abriese paso. >na ve$ dentro, ten#amos )ue infiltrarnos !asta llegar a lo más alto. 9os ten#amos
)ue convertir en el gusano )ue devora al árbol desde dentro !asta )ue lo pudre y termina
cayendo por su propio peso.
Pero el plan original se vio truncado. (os planes, como las cadenas, están formados por
numerosos eslabones )ue le dan consistencia4 pero si una de los eslabones cede, la cadena se
rompe. * en nuestro caso !ab#a una pie$a débil )ue no soportó el esfuer$o, Jo.
Cuando intente contactar con Jo, como !ab#a !ec!o otros cientos de veces, no !ubo
respuesta, sólo un breve mensa"e;
<Creo )ue lo saben. Ellos me persiguen. &uieren inyectarme la droga. 9o podré
ayudarte. @ntenta !ablar con Jrank. 7iene las oficinas en el 2ltimo piso de la Lorld C!emical
0evelopment.<
–%=stras' –me golpeé voluntariamente en la frente–. Est2pida, est2pida... -e me olvidó
por completo avisar a Jo sobre Jrank.
–9o te rompas la cabe$a con eso –me tran)uili$ó -am–. Para bien o para mal, seguro
)ue ya lo sabe. 1demás, m#ralo por el lado bueno, nos acaba de solucionar todos los problemas.
7enemos la dirección de Jrank. -i no lo podemos !acer bien, lo !aremos por las bravas4 como a
m# me gusta. (o !aremos al estilo 9ómada.
-am volvió a repetir los gestos de <entrega a muerte<.
1!ora "ugábamos contra el relo". -i sab#an lo de Jo, estaban sobre aviso. 7en#amos )ue
atacar antes de )ue preparasen las defensas. >n ata)ue pe)ue3o, rápido y preciso,
directamente a la cabe$a, como dec#a el Código;
<(os 9ómadas atacamos, los 9ómadas retrocedemos4 pero nunca de"amos )ue nuestros
enemigos se repongan.
(a velocidad es nuestra arma. El movimiento, nuestro escudo. /ápido. 1taca. Corre.
:uye. &ue nada se te interponga.<
7odo estaba decidido. Por fin, -am y yo #bamos a disfrutar de a)uel plato )ue se sirve
fr#o; la vengan$a. *o estaba en mi !abitación tensando mi arco y pensando. (a batalla final se
acercaba. 7odo depend#a de nosotros dos. Podr#a !aber otras tentativas, pero no ya contar#an
con la sorpresa de esta. Por suerte nos !ab#an entrenado para no tener miedo o nervios. 1s#
estaba escrito en el Código.
-iguiendo las ordenes de los 1ncianos, salimos por la noc!e para evitar perturbaciones
de otras personas. 9adie más en la tribu conoc#a nuestros planes. (a noc!e era clara. 7odo
estaba en silencio. -igilosamente cogimos las motos y es)uivamos a los vigilantes. .olv#amos a
la ciudad...
(a ciudad era como la recordaba, como la !ab#a visto en el sue3o; <Me encontraba en
medio del bullicio )ue envuelve a los grandes rascacielos. (as calles !erv#an por la turba
dinámica )ue generalmente pulula por las calles. El mismo gent#o )ue te encuentras en
cual)uier ciudad. 1lrededor de m#, en cual)uier dirección, ve#a gente y más gente, !asta donde
la vista permit#a y más allá. (as personas me rodeaban, me empu"aban, me es)uivaban y me
arrastraban como los caóticos corp2sculos de un fluido.<
0e noc!e, a diferencia del Mundo Eterior, las megaurbes permanec#an vivas.
Contemplé asombrada la grandiosa c2pula )ue estaba sobre nuestras cabe$as. Emit#a una
suave lu$ )ue enga3aba a los sentidos dando la sensación de )ue el atardecer no !ab#a
terminado. Esta tecnolog#a estaba copiada de las vie"as c2pulas de la antigua colonia lunar. 1ll#,
la lu$ artificial era fundamental.
Caminamos un rato entre la gente con la moto de los cuernos, como se suele decir.
Etra3amente nadie se percataba de nuestra presencia4 nadie se imaginaba )ue pod#an tener
dos Eteriores infiltrados entre ellos. Cuando llegamos a una pla$a redonda vimos el logotipo de
una corporación girando delante de un portentoso edificio. Kusto enfrente nuestro se encontraba
el Lorld C!emical 0evelopment.
Era un edificio de unos CGO pisos, y el 2ltimo era nuestro ob"etivo. Es posible )ue
estuviese férreamente protegido por dentro, pero todo estaba calculado. (o !icimos en menos
de die$ segundos.
El plan consist#a en su"etar un cable al logotipo mientras -am lo lan$aba !asta el 2ltimo
piso con la ayuda de un pe)ue3o ba$ooka plegable. (uego utili$ar#amos el cabestraste de la
moto como un teleférico. * funcionó.
(legamos a la oficina de Jrank con una entrada digna de cual)uier clásico del cine;
rompiendo el fleocristal )ue )uedaba de la ventana con la moto y aterri$ando con un derrape
espectacular. Pero nadie nos vio. (a oficina estaba vac#a.
Era etra3o )ue Jrank no estuviese4 seg2n una llamada anónima )ue !icimos a la
corporación, a!ora estaban en !orario de oficinas. 0e pronto nos sobresalto un etra3o !edor
)ue sal#a del ba3o. Entré cuidadosamente con el lan$adardos de mano +el arma más pe)ue3a
efica$ contra un tecno, y me encontré el cadáver de Jrank a!orcado en la duc!a, totalmente
destripado. -al# prácticamente llorando. Me !ab#a preparado para ver cual)uier cosa menos eso.
Cuando -am me vio, entró corriendo a ver lo )ue ocurr#a.
–0ios m#o, 5)uién es este t#o6
–5Cómo6 Es Jrank4 el )ue ven#amos a matar. 7u Kefe... 5Es )ué ya no te acuerdas6
Estaba totalmente !istérica, como si estuviese pose#da.
–7ran)uila –me abra$ó–. 7odo está pasando muy rápido. Ese no era el Kefe...
–9o puede ser. (o !as visto bien. Ese es Jrank. El de los tecnos, el proyecto 9=E...
0e pronto, algo le perturbó. :ab#a visto un retrato sobre el escritorio de Jrank
–5&uién es este, el )ue está a tu lado en la foto6
–7odav#a conservaba la foto –murmuré con ternura–. Este... pues Jrank.
–9o. El del otro lado.
–%1!, s#' Ese es Jo, el amigo )ue te !e dic!o...
–%Es él' Ese es el Kefe.
0e repente, una bala reventó la fotograf#a salpicándola de sangre. -am cayó al suelo
muerto con lagrimas ro"as brotando de su pec!o. Entonces !abló una vo$, una vo$ familiar. (a
vo$ del )ue !ab#a disparado...
–Por fin me !abéis pillado –di"o Jo irónicamente mientras se re#a.
–%7raidor' –grité mientras me abalancé sobre él, pero el ca3ón de una pistola apuntando
a mi cabe$a me detuvo.
–%&uieta' –Jo me obligó a sentarme en el escritorio de Jrank–. 7e recuerdo )ue a)u#
soy el malo. 59o me vas a de"ar contar mis planes como suelen !acer los malos de las
pel#culas6 Con lo orgulloso )ue estaba de ellos. * además, t2 eres una parte importante.
–Pero, 5cómo pudiste6... -i t2 no ten#as acceso a los arc!ivos de los tra"es
–Jue muy fácil. Jrank )uiso seguir con las investigaciones a tus espaldas y yo me ofrec#
como voluntario para ayudarle. (o primero )ue !i$o fue desarrollar un sistema de visión para
cuando el tra"e estuviese activado. -e le ocurrió aprovec!ar la coneión neuronal insertando en
el córte una representación en tres dimensiones del entorno mediante sensores de
ultrasonidos. 0espués fue cuando encontró la droga, pero al ver los efectos secundarios )ue
provocaba decidió interrumpir las investigaciones. En el fondo creo )ue también le afectaban los
remordimientos )ue ten#a !acia ti. En el fondo te )uer#a. -i alguien no le !ubiese dic!o )ue le
estabas siendo infiel, posiblemente no se !ubiese marc!ado a la estación.
–%Eres un cerdo' Me destro$aste la vida...
Entonces romp# a llorar. Pensaba en el fallo )ue !ab#a cometido. Claro, J de Jo. 1!ora
todo ten#a un etra3o sentido. Entonces, se inclinó sobre m# y recorrió cada curva de mi cuerpo
"ugueteando con el ca3ón de la pistola. (uego se incorporó y, fr#amente, di"o;
–8ueno, bueno. 1!ora me toca contarte mis planes, todav#a te puedes llevar alguna
sorpresa más... 1 ver, todo comen$ó cuando era ni3o... 9o, espera. Me"or vamos al grano... (a
verdad es )ue por fin !e encontrado mi misión en la 7ierra4 voy a matar a todo el mundo. 1 todo
menos a ti. 72 y yo somos los 2nicos )ue merecemos vivir. El mundo se !a convertido en un
caos. (a gente es una plaga. 7odos son unos ego#stas y sólo piensan en s# mismos. * a la
9aturale$a ya se le están acabando los recursos. :ace unos a3os terminamos con los
combustibles fósiles +por suerte salieron los combustibles )u#micos, y a!ora nos peleamos por la
comida +una ecusa realmente buena para soltar a mis guerreros,. 5&ué va a ser lo siguiente6
El agua, la energ#a, el espacio, la propia 7ierra... 7odo esto tiene )ue terminar, y la 2nica
salvación es empe$ar de nuevo, como en el diluvio. 72 y yo seremos las dos criaturas de la
especie !umana )ue sobrevivirán. En realidad, t2 serás la 2nica de tu especie )ue sobrevivirá...
Jo advirtió la etra3e$a en mi mirada tras esa 2ltima frase y continuó;
–%1!' 57odav#a no te !as dado cuenta6 9o soy realmente Jo. -oy un androide !ec!o a
su seme"an$a. Jo era un genio y ten#a )ue demostrarlo. &uer#a dise3ar la primera inteligencia
artificial sin el c!ip de 1simov–-tevens4 y a)u# estoy. -oy el primer robot con libre albedr#o. Por
desgracia, mi creador sufrió un ligero ata)ue de muerte por mi culpa. 1!ora sus sue3os se van a
cumplir. 7e tengo a ti, su 2nico amor4 y tengo el control del mundo, su verdadero amor. :e
alterado el sistema de aire acondicionado de todas las c2pulas de todas las ciudades
importantes del mundo. :e introducido en él un cocktail delicioso; un poco de droga de tecno–
guerreros con un to)ue de psicotrópicos )ue facilitan la !ipnosis. (uego un programa estudiado
de luces y colores en las c2pulas y obedecerán las ordenes subliminales. 0eberán ponerse los
tra"es )ue encontrarán en los almacenes de la corporación y ani)uilar a todo el )ue no lo lleve.
-ólo !abrá una limitación. 9o podrán entrar en esta sala. 7odo comen$ará en cuanto pulse este
botón...
–>n momento. 7u plan tiene un fallo. 0urante el diluvio se escogieron dos animales de
cada especie con la esperan$a de )ue luego pudiesen procrear. Pero t2 no eres !umano no
puedes procrear.
Entonces pensé )ue !ab#a cometido un error al mencionar la procreación. Bl todav#a
ten#a la pistola.
–1!# te e)uivocas, 0iana, 5o deber#a decir Eva6 –ese era un golpe ba"o–. :e dic!o )ue
Jo era un genio. (uego cuando me !i$o a imagen suya, lo !i$o del todo. 7engo un deposito con
su <semilla< congelada esperando ser activada como cual)uier otro !umano.
0e pronto, cuando ba"ó el arma para mostrarme el deposito, mi mano empu3ó un
pe)ue3o cuc!illo )ue escond#a en el escote y le seccioné el cuello. Pensé )ue Jo, en su
fantas#a de crear el androide a su seme"an$a, !abr#a situado el procesador central en la cabe$a.
:ab#a acertado. El cuerpo cayo flácido al suelo, mientras la cabe$a rodaba !acia una es)uina.
Entonces la cabe$a di"o;
–Rrave error. 1!ora voy a morir, pero me llevaré a la :umanidad conmigo. El mecanismo
de !ipnosis está conectado a una onda de radio )ue emito desde mi cabe$a. En cuanto el
sistema de"e de recibir esa onda se activará. 1diós...
El cuerpo y la cabe$a comen$aron a arder en una especie de autodestrucción. * se
despidió con una cruel risa de desprecio.
Entonces se encendió una lu$ en el panel. :ab#a dic!o la verdad. El sistema se !ab#a
activado...
Cuando sal# de la !abitación EH !oras más tarde, me encontré con un mundo vac#o. 7odo
un planeta en el )ue sólo )uedaba yo. Por suerte, la mayor#a de los sistemas ya no necesitaban
!umanos para funcionar. (a robótica controlaba el mundo. 7odo estaba como si nada, pero sin
gente, sólo cadáveres.
/ecordé el sue3o )ue !ab#a tenido. (a infección !ab#a desaparecido, pero el virus no
!ab#a muerto. Como ocurre con los microorganismos, un insignificante residuo !ab#a permitido
oculto a los sistemas antigénicos permitiendo )ue la especie continuase.
1!ora ten#a una misión. Jo ten#a ra$ón en una cosa, la especie deb#a sobrevivir, es algo
)ue tenemos en el 109. En el futuro, yo tendr#a )ue engendrar y educar a toda una generación.
7endr#a )ue contarles nuestra !istoria, eplicarles la tecnolog#a )ue estaba dispersa por el
mundo y evitar )ue cometiesen los mismos errores )ue nosotros. :ab#a comen$ado una nueva
era, la era de la /enovación.
1s# )ue, sin más dilaciones, comencé a buscar al <padre< de mis !i"os. Por suerte, !oy
todav#a funcionan los centros de fecundación artificial y la operación de inseminación está
totalmente automati$ada.
Este ma3ana creo !aber encontrado por fin el lugar apropiado. Es un centro )ue se
llama; <El legado de 1dán<.
Siempre
-iempre crees estar a salvo cuando !aces las mismas cosas )ue todos los d#as, cuando
visitas los mismos lugares. Pero no es verdad4 a veces lo cotidiano encierra un grave peligro. (a
>niversidad esconde una cara oculta, invisible a la mayor#a de la gente. Misteriosa y peligrosa,
permanece al acec!o de sus v#ctimas. Cual)uiera puede entrar, pero nadie puede salir... con
vida. *o la !e visto. 1!ora me toca narrarlo.
:ace unos a3os, las escuelas y facultades eran meros centros de estudio e
investigación, pero a!ora, las corporaciones !an tomado el control. En el a3o EEO d/. +después
de la /enovación,, las multinacionales se apoderaron, discreta y progresivamente, del control de
los gobiernos capitalistas. :acia el EFO, un pu3ado de empresas dominaba más de la mitad de
la población del planeta. Poco después, formaron un consorcio de ámbito planetario.
1ctualmente, todos tenemos un c!ip de inspección automática +C@1, implantado en la sien, con
la marca del consorcio de corporaciones.
(a ley de censo electrónico del EFH, conocida como ley ?rieger, obligó a toda persona,
ba"o pena de cárcel, a implantarse un C@1. Este c!ip se utili$aba para dar la situación eacta del
su"eto y una lectura de sus ondas cerebrales. 1demás se rumoreaba )ue una ve$ implantado
era imposible de )uitar sin da3ar irreversiblemente el cerebro. 1)uel a3o !ubo numerosas
manifestaciones para la defensa de la libertad y la intimidad. Pero la ley ya !ab#a sido
promulgada y se acercaba el d#a =mega. Ese fue el nombre )ue recibió el ultimo d#a de pla$o
para el implante. -orprendentemente, tras el d#a =mega, la gente de"ó de manifestarse. 0e la
noc!e a la ma3ana, ya nadie se preocupó en protestar.
-in embargo, el cambio en la sociedad fue brutal. 9adie se eplicaba el motivo, pero la
eficiencia de los traba"adores aumentó en un EOOT. *o mismo, un "oven estudiante de
ingenier#a, noté como sólo viv#a para el estudio. 0esde )ue me levantaba !asta )ue me
acostaba, sólo pensaba en me"orar mis notas y en terminar mis estudios cuanto antes4 para as#
poder incluirme en el medio laboral rápidamente. Cada ma3ana me repet#a; <(o importante es la
ingenier#a<. 1ntes, !ab#a perdido el tiempo con aficiones in2tiles; el cine, la poes#a, la ciencia–
ficción, los amigos +5amigos6,... @ncluso me llegué a preguntar cómo !ab#a podido vivir de una
manera tan poco eficiente.
Pero un d#a, cuando estaba en la escuela, ca# en la cuenta de )ue ninguno nos
mirábamos. Xbamos con la cabe$a siempre ba"a, aislados del resto salvo para !ablar. Parec#a
una convención de ermita3os. (o advert# desde el momento en )ue alguien pasó por delante de
m# y me fi"é en su rostro. Era @lena. Entonces, un golpe de dolor me impactó en la sien. Era una
especie de descarga )ue se mantuvo !asta )ue aparté la mirada.
@lena era una compa3era de clase. (a conoc#a, aun)ue no sab#a muy bien de )ué4 no
consegu#a recordarlo.
1l d#a siguiente volv# a fi"arme en ella. 7en#a muc!a curiosidad. Esta ve$ pude mantener
más tiempo la mirada. :ab#a algo etra3o4 una fuer$a me empu"aba a mirarla con la misma
intensidad )ue la descarga !ac#a lo contrario. Por primera ve$ me fi"é en algo <aparentemente
irrelevante<. 7en#a el pelo negro y los o"os oscuros.
(os d#as pasaban y las noc!es se suced#an. Cada ve$ me !ac#a más preguntas a m#
mismo. 9o consegu#a eplicar lo )ue estaba ocurriendo. 9ada ten#a sentido. :ab#a algo )ue no
enca"aba. 1demás, estaba @lena...
Cada d#a me fi"aba más y más en ella. 1!ora ya no ten#a el pelo negro, ten#a una suave y
sedosa cascada de a$abac!e )ue ca#a sobre sus !ombros como la fina lluvia de primavera. -us
o"os ya no eran oscuros4 eran dos lágrimas de dragón, profundas y atrayentes como un
encantamiento )ue se apoderaba de tu cuerpo al mirar esos seductores luceros. * sus dulces y
difusos labios eran el delicado broc!e de un rostro maravilloso, )ue la sabia 9aturale$a !ab#a
ma)uillado con el brillo de la luna. *, por 2ltimo, su cuerpo, un delgado pero contorneado c2mulo
de sue3os y fantas#a.
Cuando mi vista recorr#a su figura, me imaginaba como la recorr#a todo mi ser. Mis o"os
se perd#an en los suyos sin poder verlos, mis manos acariciaban su suave piel sin poder tocarla,
mis o#dos escuc!aban sus an!elos e ilusiones sin poder o#rla, mis labios besaban los suyos sin
poder ro$arlos y mi aliento le susurraba poemas olvidados )ue nunca ser#an escuc!ados.
Entonces ve#a su autentica personalidad, como !ab#a sido antes, como era realmente por
dentro. (a ve#a alegre, inteligente, sofisticada, risue3a, delicada, tierna... y mi cora$ón se
convulsionaba en mi pec!o. Me recordó una vie"a canción, una de los 0oors; <...ella posee la
sabidur#a y sabe lo )ue tiene )ue !acer...<. Creo )ue me estaba enamorando...
Entonces volv# a mis aficiones, recuperé mis sue3os y tuve nuevas esperan$as. Pero me
sent#a muy sólo. 9adie más ten#a esos sue3os ni esas esperan$as. 7odos segu#an con su
patrón de eficiencia. (a fantas#a y los sentimientos !ab#an muerto.
0e todos modos, mi soledad duró poco tiempo ya )ue una noc!e tuve una visita muy
especial...
–5-e3or McMurp!y6 –preguntó una etra3a figura en mi portal–. 58en"amin McMurp!y6
–-i, soy yo. 5=curre algo6
–9o se preocupe –di"o otra etra3a figura–. -ólo venimos a revisar su C@1. Por lo visto
!ay un pe)ue3o fallo, una simple malfunción.
–5Cómo...6 –no pude terminar la frase. Cuando reaccioné ya ten#a un dispositivo
inmovili$ador alrededor del cuello y un tercer tipo me estaba abriendo la sien con un láser.
>nas !oras más tarde desperté sobre la cama. :ab#a olvidado todo lo ocurrido en las
2ltimas semanas, incluso la 2ltima visita. (a eficiente rutina se apoderó de nuevo de mi vida. 9i
si)uiera me pregunté por mi lapsus de memoria. -ólo )uedaba algo, un nombre )ue vagaba por
mi mente. 9o consegu#a relacionarlo con nada, pero era el nombre más bonito )ue !ab#a
escuc!ado; @lena.
En el momento )ue la vi, todo volvió. Mis recuerdos y mi esp#ritu se liberaron. Pero a!ora
!ab#a algo más. -ab#a lo )ue estaba ocurriendo. El c!ip estaba provocando el letargo de
nuestros sentimientos. 1!ora sab#a )ue ten#a )ue actuar...
-ol#a ir por la calle silbando, cantando, riendo, saludando a la gente +aun)ue el saludo no
me fuese devuelto,, derroc!ando felicidad... @ntentaba contagiar a la gente de mi vitalidad. 1l
principio me supuso un gran esfuer$o por mi timide$, pero ten#a )ue combatir la cotidianeidad
del sistema. 7en#a )ue resucitar la ilusión de la gente. Pero, de pronto, cuando cre#a )ue estaba
!aciendo progresos, la situación empeoró.
0e un d#a para otro, los asilos empe$aron a vaciarse. :ubo una epidemia depresiva
entre los "ubilados. (a mayor#a acabaron suicidándose. Era como si pensasen )ue eran una
carga ineficiente para la sociedad y )ue sólo serv#an de estorbo. (o más etra3o es )ue a nadie
le importó, ni si)uiera a los familiares.
Por otro lado estaba el !ec!o del vestuario. (a gente comen$ó a vestir del mismo modo,
con las mismas prendas. (o más asombroso es )ue fue de forma <voluntaria y espontánea<.
7odos compraban la ropa )ue aconse"aban los medios de comunicación <por)ue )uer#an
!acerlo<...
0ic!os medios también estaban etra3amente manipulados. Por e"emplo, la sensoradio
sólo emit#a noticias irrelevantes y m2sica clasificada como <eficiente<. (o de la m2sica era
incre#ble4 inconcebible en otros tiempos. Eran las llamadas, canciones del traba"o; ritmos
monótonos ideados para una mayor eficiencia al escuc!arlos. 7odav#a recuerdo lo )ue me re#
cuando vi a un basurero siguiendo la canci/n de la escoba. Paso – inspiración – barrida. Paso –
inspiración – barrida. Me recordó al vie"o barrendero )ue acompa3a a Momo en el libro de
Mic!ael Ende4 era igual de surrealista.
Pero lo peor de todo fue cuando descubr# )ue estaban manipulando nuestros cerebros
en la >niversidad. (os departamentos estaban ofertando proyectos de me"ora del C@1. 0e alg2n
modo, !ab#an conseguido desarrollar la tecnolog#a del c!ip a)u#, en la escuela4 y nos estaban
utili$ando para me"orarla. (os ingenieros de !oy #bamos a ser los esclavos del ma3ana, y todo
gracias a nuestro traba"o.
7odo esto me !i$o ver las cosas de un modo distinto. 0eb#a cambiar mi estrategia.
Paradó"icamente, deb#a ser más efectiva. 1s# )ue pensé un plan nuevo... y lo llevé a la práctica.
Comencé con @lena. Muy a mi pesar, se !ab#a convertido, como todos los demás, en una
especie de $ombi, triste y vac#o, a"eno a la realidad. 1s# )ue un d#a decid# sorprenderla;
–:ola –di"e con la me"or de mis sonrisas–, 5)ué tal6
–Muy bien –respondió fr#amente–, gracias.
–=ye, esto... yo... veras... es )ue...
–Por favor –me interrumpió de golpe–, si es importante, termine ya4 si no, deber#a
marc!arse. Estoy perdiendo un tiempo valioso.
–Pero si es el descanso. 1demás, s# es importante.
–Esta bien, 5de )ué se trata6
–5Podr#as –el plan estaba funcionando– mirarme un momento a los o"os6
-ab#a )ue la pregunta, aun)ue parec#a inocente e ilógica, escond#a una dura prueba
para su modo de vida. Entonces @lena levantó la cabe$a, me miró, nos miramos, y algo ocurrió.
9oté el brillo de una sonrisa en sus labios y el nerviosismo en sus o"os. (uego apartó la mirada y
se fue rápidamente. Por un momento !ab#a vuelto a ser ella. 7odav#a )uedaba esperan$a.
1l d#a siguiente nuestras miradas volvieron a cru$arse +5intencionadamente6,. Esta ve$
se mantuvo. En ellas !ab#a miedo, !ab#a dolor +por el c!ip,, !ab#a emoción4 pero, sobre todo,
!ab#a curiosidad. 1!ora era el turno de mi segunda "ugada.
–:ola –mi sonrisa parec#a !aber permanecido en mi cara desde el d#a anterior.
–:ola.
Esta ve$ su vo$ !ab#a sido tran)uila, casi simpática.
–1yer no me diste tiempo a terminar lo )ue )uer#a decirte. Esto... yo... –mi timide$ volv#a
a mis labios. Entonces mentalmente clamé; <Por favor, )ue no me pare esta ve$<– te !e
observado y !e visto )ue traba"as demasiado.
–5*6 5&ué !ay de malo en ser eficiente6
– 9ada, pero deber#as saber )ue el sistema nervioso es la base de nuestro traba"o como
estudiantes, y es más eficiente cuando está descansado –estaba pagándole al c!ip con su
misma moneda–. 1s# )ue se me !a ocurrido )ue... podr#as de"ar )ue te !iciese un tratamiento de
rela para el cerebro. 9o te preocupes, se me da bastante bien.
–5Cómo piensa !acerlo6
–7ran)uila, tu sólo s#gueme y no !agas preguntas...
-ent# como su pulso se aceleraba cuando la cog# por la mu3eca. 1l principio !i$o un
además de sorpresa4 sin embargo, no opuso resistencia cuando salimos corriendo de la
facultad. *, de pronto, comen$ó a re#r. -e sent#a feli$, libre. El efecto del c!ip !ab#a
desaparecido. *a no le preocupaba )ue es lo )ue iba a pasar. -implemente iba a pasar. * as#
corrimos unos minutos, riendo y sin preocupaciones.
-in darme cuenta, llegamos a lo )ue yo llamaba <mi lugar secreto<. Era un descampado
en el monte, le"os de la ciudad. >no de los pocos rincones )ue )uedaban le"os de los
!overmóbiles y las cintas de levitación. (as cintas eran el t#pico lugar donde la gente se
apelotonaba para llegar cuanto antes a sus respectivos destinos4 sin saber )ue el destino de uno
mismo, realmente, no !ay )ue buscarlo4 está dentro de ti.
–%&ué sitio tan bonito' –eclamó apasionadamente ella. Cada ve$ me )uedaban menos
dudas de su recuperación.
Era de noc!e. >na noc!e cálida y tran)uila. -ólo la luna nos acompa3aba.
–Me gusta venir por a)u# de ve$ en cuando para pensar y rela"arme –me senté sobre una
roca y le invite a )ue !iciese lo mismo–. 1demás, me encanta mirar las estrellas, están tan le"os.
-ólo basta pensar )ue de un vista$o puedes llegar más le"os )ue cientos de a3os de ciencia y
lógica. Creo )ue alguien di"o una ve$ )ue las estrellas están sólo al alcance de los cient#ficos, los
so3adores y los poetas.
–*o creo )ue están al alcance de cual)uiera )ue )uiera alcan$arlas.
Ella estaba absorta contemplando la inmensidad del cielo. Parec#a )ue era la primera ve$
)ue lo miraba. Me di cuenta de )ue a m# me ocurr#a lo mismo cada ve$ )ue ven#a a)u#.
Entonces vi )ue la luna iluminaba la piel de su rostro en lo )ue parec#a una competición de brillo
y esplendor.
–Me encanta –comentó ella– escuc!ar su m2sica. (a m2sica de las estrellas. Es como
un canto de silencio )ue lo envuelve todo. Como una envoltura mágica )ue nos cubre y nos
rodea. 1 veces, cuando estoy sola, cierro los o"os y creo escuc!arla.
–Mira –le se3alé una constelación–, esa es Casiopea.
–-#, ya lo sé. Es la )ue parece una <L<, 5no6
–Eacto. * esa es Pegaso, el caballo alado. * entre medio están 1ndrómeda y Perseo,
los amantes –en ese momento no di"o nada, pero con sus o"os me pidió )ue continuase–.
Jueron dos "óvenes de la antigua mitolog#a griega. 1ndrómeda era una bella muc!ac!a de
Etiop#a, !i"a del rey Cefeo y de su esposa Casiopea. >n d#a, un poderoso titán encerrado en el
fondo del mar por los dioses, resurgió de entre las aguas dispuesto a destruir la capital del pa#s
por orden de Poseidón. 0icen )ue el monstruo med#a cientos de metros y era capa$ de aplastar
una casa con la mano. Mientras, el padre de 1ndrómeda, como rey la región, acordó con los
dioses el pago de un tributo para tran)uili$ar a la !orrible )uimera. 0ecidieron entregar una
!ermosa virgen al titán para evitar una destrucción mayor. (a elección se !i$o por sorteo, pero
este estaba ama3ado por Cefeo para )ue nunca saliese seleccionada su !i"a. -in embargo, ella
descubrió el enga3o y se ofreció voluntaria para el sacrificio en nombre del resto de las "óvenes.
Mientras tanto, Perseo, un "oven !éroe, !i"o de Weus, se !ab#a enamorado de la muc!ac!a. 1s#
)ue decidió, con la ayuda y los conse"os de Casiopea, salvarla a cual)uier precio. Para eso tuvo
)ue luc!ar contra terribles monstruos y pasar dif#ciles pruebas, !asta el punto de tener )ue
cortar la cabe$a a la malvada Medusa, la gorgona )ue convert#a en piedra a todo el )ue la
mirase a los o"os. Pero con el respaldo de 1tenea, volvió a lomos de Pegaso con el tiempo "usto
para salvar a la "oven. 1ll# se enfrentó al enorme titán de Poseidón portando la cabe$a cortada
de Medusa. En un despiste del monstruo, miro a los o"os de Medusa y, al verlos, )uedo
transformado en fr#a piedra. En compensación por los per"uicios, 1tenea, recompensó a los
cuatro con la eternidad4 desde entonces !asta a!ora vivir#an entre las estrellas, en un lugar
privilegiado del firmamento, y ser#an felices, para siempre...
–Es una !istoria preciosa –di"o mientras las incipientes lágrimas !ac#an tintinear el brillo
de sus o"os.
–-iempre me !a encantado todas esas !istorias de gente con un destino )ue cumplir...
–1 m# también. * lo )ue más me impresiona son los casos reales4 gente )ue !a
cambiado la !istoria como si !ubiesen nacido para ello; Einstein, Ralileo, /amón y Ca"al... Por
e"emplo; Marie Curie. Parec#a )ue estaba destinada a descubrir la radiación y, a pesar de todo,
morir por ella. &ui$á mi admiración por ella tuvo algo )ue ver con )ue me decidiese por la
ingenier#a.
–5Crees en el destino6
–-i el destino significa )ue !ay algo )ue controla tus acciones –sus e)uisitos labios
arropaban con dul$ura las palabras–, prefiero no creer en él. Eso es lo fácil. (o dif#cil es decir
)ue t2 eres el causante, para bien o para mal, de tus actos4 pero )ue por lo menos, eres libre de
elegir. * ser libre es lo importante...
–:ablando de libertad... –!ab#a llegado el momento de contarle toda la verdad–. 7engo
algo importante )ue decirte...
0e pronto, el cielo se llenó de luces. .arios !overmóbiles de la polic#a se !ab#an situado
sobre nuestras cabe$as. @nstintivamente, ambos ec!amos a correr. Ella corr#a con gran destre$a
y seguridad. Me de"ó asombrado. Colocaba los pies de la forma correcta y en el sitio apropiado,
manteniendo siempre el e)uilibrio. Era como si no fuese la primera ve$ )ue caminaba por el
monte. 7en#a el estilo de varios a3os de senderismo y monta3ismo. Pod#a parecer algo normal
en otro tiempo4 sin embargo, en la sociedad urbana de nuestros d#as, era realmente etra3o.
–%Corre' –le grité mientras le segu#a a duras penas–. %9o de"es )ue te co"an' %Corre'
Ella siguió !uyendo !asta )ue conseguimos despistarlos. 9os refugiamos en una
pe)ue3a cueva escondida entre matorrales. Cuando ella recuperó el aliento me preguntó;
–5Por )ué nos busca la polic#a6 5&ué !emos !ec!o6
–.ivir, disfrutar, ser felices... Comportarnos como seres !umanos.
–5* )ué !ay de malo en eso6 Eso no es ilegal
–0é"ame )ue te epli)ue. 5&ué es lo )ue recuerdas de los 2ltimos meses6
–9o muc!o –!i$o un esfuer$o por recordar–. 8ásicamente me !e pasado el tiempo
estudiando. >n momento, %me !e pasado todo el tiempo estudiando'
–Eacto. 59o te parece raro6 -eguro )ue recuerdas )ue todo esto comen$ó cuando te
pusieron el C@1. 5Me e)uivoco6 –ella permaneció callada, esperando lo )ue se avecinaba–.
Piensa en ello. El c!ip fue dise3ado por empresas privadas. *, desde su implantación oficial,
todo el mundo se comporta eactamente como le interesar#a a una empresa. 0e alg2n modo,
!an creado el robot ideal. >n robot capa$ de repararse y reproducirse solo, pero obedeciendo
las ordenes inculcadas !asta l#mites insospec!ados sin las limitaciones del c!ip de -tevens. *
ese robot somos nosotros.
–0ios m#o –se llevó las manos a la cabe$a–. 9o puede ser. Pero, sin embargo, a!ora
todo tiene sentido.
–* a!ora viene lo me"or de todo. 7u y yo vamos a ser el futuro de los c!ips. Piensan
utili$ar nuestros descubrimientos para me"orarlos. Estamos creando auténticos esclavos.
–Pero, 5cómo es )ue t2 y yo no estamos <pose#dos<6
–9o sé t2, pero yo estoy libre gracias a... ti.
–51 m#6 –se se3alaba como si la !ubiesen acusado de un delito del )ue fuera inocente.
–-#, bueno... –parec#a )ue las palabras no )uisieran salir de mi boca– yo creo )ue es por
la coneión neuronal... un cruce de cables... ya sabes.
–5Cómo6
–-i vamos )ue... Creo )ue fue por una alteración del cerebro... 0ebió ser por... por algo
más fuerte )ue el c!ip.
–9o te sigo.
–Pues )ue fue por un sentimiento muy fuerte
–5* )ué sentimiento era ese6
–1mor. Creo )ue te )uiero.
Entonces ella me sonrió. -e sentó cari3osamente en mi rega$o y me rodeó el cuello con
sus bra$os. *o puse los m#os alrededor de su delgada cintura. -uavemente le fui apartando el
pelo de la cara y entonces... entró la polic#a. Ella reaccionó lan$ándome al oscuro fondo de la
cueva y abalan$ándose sobre ellos con un grito digno de una ama$ona. (os polic#as, agentes
del cuerpo especial 9.=, la redu"eron y la capturaron sin percatarse de mi presencia. Cuando
pude reaccionar ya se !ab#an ido.
1 la ma3ana siguiente fui a su casa. Estaba muy preocupado. Mi cabe$a no de"aba de
darle vueltas. -ab#a lo )ue pod#a !aber ocurrido con ella. :ab#a muc!as posibilidades y ninguna
me gustaba. (a verdad es )ue no me costó muc!o conseguir su dirección4 siempre !e sido muy
observador y me !a gustado la investigación. -ólo tuve )ue atar un par de cabos, !acer un par
de preguntas indirectas, et voilá.
-u casa era un lugar eótico. Estaba en el sector -7K, al sur de la ciudad. Era un edificio
alto de tecnoarcilla. -us paredes estaban adornadas y recubiertas por lo )ue parec#a una !iedra
metálica, cuidadosamente tren$ada y decorada. 0e sus muros daba la sensación de )ue
emanaba una dulce melod#a, una etra3a m2sica )ue ya cre#a olvidada.
Esperé a )ue saliera de casa. 9o !ab#a pasado muc!o tiempo cuando apareció por la
puerta. 7en#a una mirada vac#a )ue me destro$ó por dentro cuando la vi. Pensé; <5Por )ué
ten#an )ue tocarla6 5Por )ué a!ora6 5Por )ué me la !an arrebatado6<. -in embargo, todav#a
confiaba )ue no !ubiese ocurrido nada.
–%@lena' Espera un momento.
Ella se detuvo y me preguntó;
–Perdone, 5nos conocemos de algo6
9o pod#a ser. (a !ab#a <reactivado<. Mi alma se !undió en el fango de la desesperación y
una profunda triste$a corrompió la felicidad de la noc!e anterior.
–*a no te acuerdas. -oy yo, 8en. .amos a la misma clase. 1noc!e estuviste conmigo.
–0isculpe, pero eso es mentira. 1noc!e estuve estudiando, como debe ser. Cual)uier
otra acción ser#a inefica$. 1!ora si me permite...
-e dio la vuelta y se dispon#a a marc!arse, cuando le grite.
–%1ndrómeda'
Entonces se detuvo de golpe. 1lgo le impulsaba a avan$ar y algo le reten#a. (a luc!a
interna estaba siendo fero$. Esta ve$ no !abr#a prisioneros. Esta ve$ ser#a a muerte.
0e repente, se volvió y eclamó;
–%Perseo'
* se abalan$ó sobre m#. Me abra$ó con fuer$a como si )uisiera asegurarse de tenerme
"unto a ella. *o la rodeé suavemente con mis bra$os y nuestros cuerpos se fundieron. >na
inmensa alegr#a llenaba mi cuerpo.
–:as vuelto. Me !ab#as preocupado.
–:a sido gracias a ti, 8en –reclinó su cabe$a sobre mi !ombro–. :a sido !orrible. Estaba
atrapada dentro de un otro ser. 9o pod#a !acer nada. Pero, a!ora !e vuelto, y te prometo )ue
nunca más me iré.
En ese momento, un !over de los 9.= )ue estaba patrullando, pasó por encima de sus
cabe$as.
–8en, será me"or )ue nos marc!emos. Cono$co un sitio seguro.
7en#a ra$ón. (a >niversidad era el 2ltimo sitio donde nos buscar#an. Era como meterse
en la boca del lobo para evitar )ue lo devorase a uno. 1ll# decidimos utili$ar nuestros
conocimientos para contraatacar a las corporaciones.
–8ien, el primer paso es anali$ar los c!ips –enumeré cuidadosamente–. (uego
tendremos )ue idear un sistema para contrarrestar sus efectos. :asta a!ora sólo conocemos un
método4 y no creo )ue funcione con todas las personas. 7enemos )ue encontrar otra solución. *
por 2ltimo nos )uedará la titánica labor de difundirla...
–0e acuerdo. 72 eres el entendido en biónica, es t2 especialidad4 pero, 5)ué pinta una
ingeniera de materiales en esta investigación6
–1!# te e)uivocas. 72 estás preparada para cual)uier campo tecnológico, lo sabes4 pero
además eres de gran importancia. El otro d#a ya estuve intentando anali$ar el circuito del c!ip,
pero no pude identificar la mitad de los componentes, es más, dudo )ue sean semiconductores
corrientes. Por otro lado, )uiero )ue analices una sustancia gelatinosa )ue rodea la coneión
principal. Creo )ue es un eplosivo )ue se activa en el momento de la desconeión.
Entonces recordé; <...da3os irreversibles en el cerebro durante la desconeión...<. 7en#an
un sentido del !umor muy macabro.
>na tarde, mientras @lena anali$aba uno de los integrados, decid# investigar por los
departamentos de la >niversidad. 1 fin de cuentas, toda esa eótica tecnolog#a !ab#a salido de
all#.
@lena por su parte !ab#a !ec!o un importante descubrimiento;
–>n momento, esto no es f#sicamente posible –di"o mientras se )uitaba las gafas de
protección–. 0eber#a !aber sido atravesado por los neutrinos. (a densidad y el espesor no son
demasiado grandes. 9o tendr#an )ue frenarse.
:ab#a sometido el insólito semiconductor a un pe)ue3o bombardeo de neutrinos en el
miniacelerador de part#culas de la >niversidad. El material parec#a atrapar toda clase de materia
con la )ue se le bombardease, compensando el efecto con la emisión de fotones de alta energ#a
y penetrabilidad. 0esde el punto de vista teórico cumpl#a la conservación de la energ#a–materia
y las ecuaciones relativistas. Pero, por otro lado, parec#a como si !ubiese un campo más en el
interior del cuerpo, además de los cinco clásicos +gravitatorio, electromagnético, débil, fuerte y el
campo de punto cero, también conocido como fluctuaciones cuánticas,.
Mientras tanto, yo !ab#a descubierto )ue las medidas de seguridad crec#an
espectacularmente en el departamento de -ocioeconom#a. Eso significaba )ue, sin lugar a
dudas, ese era mi destino. Era irónico )ue descubriesen su escondite al intentar ocultarlo. 0e
todas formas, era un departamento eminentemente teórico. 9o dispon#an de los laboratorios
necesarios para tales investigaciones. Por otro lado, los sistemas de seguridad aun)ue
numerosos, eran rid#culos para cual)uier electrónico )ue se preciase, as# )ue no me importó
entrar a curiosear un poco.
Comencé avan$ando por una serie de interminables pasillos y al final de uno de ellos,
unas escaleras. (as escaleras descend#an !acia una tenebrosa oscuridad. *a en el sótano pude
contemplar la mayor pesadilla inimaginable...
Presa del pánico, volv# corriendo "unto a @lena.
–%/ápido' –le grité mientras buscaba mi moc!ila levitacional–. %/ecoge tus cosas'
%7enemos )ue irnos' %*1'
–5Pero )ué pasa a!ora6 9o puedo de"ar esto. Es demasiado importante.
–%.amos, conf#a en m#' -aldremos por separado para no levantar sospec!as. 72 sal
a!ora y recuerda; pon cara inepresiva y mira siempre al suelo. 9os veremos esta noc!e en el
claro del monte.
–5* t2 )ué vas a !acer entre tanto6
–Cálmate –pasé suavemente mi mano por su cuello. Esta ve$ llevaba el pelo recogido en
una inocente coleta–. 7e prometo )ue all# estaré.
Cuando, al cabo de unas !oras, aparec# por nuestro secreto para"e, estaba
completamente e!austo y con las fuer$as "ustas para caer a los pies de @lena. Ella me recogió y
me acomodó "unto a unas rocas, las mismas )ue nos !ab#an servido de asiento el primer d#a.
Me abra$ó cari3osamente y apoyó mi cabe$a cuidadosamente en su rega$o. Estaba llorando.
@ntente !ablar con las pocas fuer$as )ue me )uedaban.
–7ran)uila... 0entro de poco estaré bien. -ólo es cansancio.
–5Pero )ué !as !ec!o6
–Matar a Medusa... Creo )ue la !e destruido.
Entonces sa)ué un pe)ue3o circuito integrado del bolsillo. Era brillante y misterioso.
–Esto, @lena, es su cabe$a.
–9o te entiendo. 50e )ué me estás !ablando6 –ella cre#a )ue estaba delirando por la
fiebre.
–:ace unas !oras, descubr# un sótano en la >niversidad, en el departamento de
-ocioeconom#a. 1ll# se encontraba el control central de los c!ips. Era un superordenador con el
logotipo del consorcio de corporaciones. El espectáculo era terror#fico. Estaban... –tuve )ue
detenerme por el esfuer$o de recordar algo as#– robando los sue3os de la gente. El c!ip serv#a
para filtrar los pensamientos de la gente. 9o es )ue la gente ya no tuviera sue3os, es )ue se los
estaban robando. * all#, en una gran !olopantalla, lo vi4 todos los sue3os de miles de personas
encerrados, atrapados, deseando salir, difundirse... Era...
*a no pude continuar.
–5* )ué pasó6 5Cómo consiguieron en -ocioeconom#a tal nivel tecnológico6
–>n cient#fico de la escuela descubrió el c!ip. Pensaba utili$arlo como tratamiento para
enfermedades mentales. @ntentó difundirlo, pero el gobierno no le de"aba probarlo en personas4
as# )ue decidió probarlo en s# mismo. Por desgracia se corrió la vo$ ante tal eperimento y el
departamento de -ocioeconom#a, ba"o las ordenes del gobierno, conectó un ordenador a la
frecuencia del c!ip. Cuando vieron las posibilidades de tal invento, lo utili$aron para arrancar los
conocimientos y los datos de la cabe$a del cient#fico y después... lo mataron. Entonces pusieron
el eplosivo y promulgaron la ley ?rieger. 0espués formaron el cuerpo de polic#a 9.= para
proteger sus intereses. * por 2ltimo, pensaban comerciar con los sue3os.
–%0ios m#o' 5Cómo pensaban poner precio a los sue3os, nuestros sue3os6
–9o sé. El caso es )ue ten#a )ue evitar )ue continuasen con tales atentados a la
conciencia !umana. 1s# )ue me introdu"e en el sistema en busca de un medio para destruirlo.
Ec!é de menos los vie"os ordenadores con teclado, donde no ten#as )ue conectar tu cerebro
directamente. El problema era )ue durante la coneión estaba indefenso y pod#a perder mis
propios sue3os. >tilicé un programa se3uelo para distraer la CP> y poder infiltrarme. >na ve$
dentro fue fácil encontrar la cadena de código )ue pod#a transformarse en un virus. Programé el
virus y la aplicación para introducirlo, pero me di cuenta de )ue el sistema lo borrar#a antes de
afectar a la CP>. 7en#a )ue introducirlo desde dentro. 7en#a )ue conectar mi c!ip directamente
al ordenador e insertar el arc!ivo desde mi cabe$a. Pero ello conllevaba el peligro de )ue
afectase a mi c!ip antes )ue al sistema, lo )ue provocar#a un cortocircuito entre mi c!ip y el
ordenador central. Eso significar#a la detonación automática de la carga eplosiva de mi C@1. 0e
todas formas, ten#a )ue arriesgarme, as# )ue met# el virus y la computadora estalló +alg2n
sistema de protección de datos,. -al# despedido por la !abitación y )uedé inconsciente. Cuando
desperté del s!ock descubr# )ue el sistema !ab#a sido ani)uilado pero no as# los c!ips. (a
tecnolog#a empleada en ellos se basa en los fundamentos de las redes neuronales. >tili$a
mecanismos de retropropagación )ue lo !acen un sistema estable y autoconfigurable.
–5Cómo6 –preguntó confundida. (a verdad es )ue ni si)uiera yo lo entend#a.
–(os c!ips se !an convertido en un sistema independiente. *a no necesitan un
ordenador central. :an formado una red capa$ de controlarse a s# misma. * lo peor de todo es
)ue el sistema tiende a recuperarse y fortalecerse. Posiblemente nos )ueden pocos momentos
"untos.
–5&uieres decir )ue volveremos a estar como antes6
–Efectivamente –levante el integrado con las manos–. -ólo )ueda esperar )ue el virus
)ue programé funcione en nuestros c!ips sin activar el eplosivo, a!ora )ue el superordenador
está destruido. 0e todos modos, yo estoy demasiado cansado para probarlo...
-in de"arme terminar la frase me arrebató el circuito y se lo conectó al C@1.
–%9o' %Es demasiado peligroso'
*o intenté )uitárselo, pero era demasiado tarde. El volcado de datos ya se !ab#a
reali$ado. Esperamos unos segundos, y no ocurrió nada.
–(a red debe !aberse me"orado –comenté–. El virus ya no le !ace efecto. *a sólo nos
)ueda esperar.
9os abra$amos. Miramos al cielo por 2ltima ve$ so3ando alcan$ar las estrellas.
Posiblemente ya no volviésemos a contemplarlas. 9os miramos. &ui$ás fuese la 2ltima ve$. 0e
pronto, algo vino a mi mente.
–El otro d#a escrib# algo. Es una tonter#a )ue se me ocurrió. :abla de lo )ue sent# al
conocerte y de lo )ue !as significado para m#. 1 ver si puedo acordarme... 0ec#a algo as#;

Cuando te conoc#
Mi vida se rebeló
Me arrancaste el cora$ón
(o encerraste en el amor
* te pude sentir
Cuando te conoc#
1bra$amos la noc!e
Escuc!amos sus voces
1lcan$amos el monte
* te pude sentir
Cuando te conoc#
Compartimos los sue3os
=lvidamos los miedos
Conseguimos el cielo
* llegaste !asta m#.

–50e veras sientes eso por m#6 –"amas !ab#a visto una sonrisa tan !ermosa y radiante
como esa–. Es tan precioso. Es como la !istoria de Perseo y 1ndrómeda. -ólo )ue esta ve$
Poseidón !a ganado. 0e todas formas, tengo )ue decirte )ue... –se detuvo un momento para
pensar profundamente sus próimas palabras–. 1l principio ten#a dudas de lo )ue sent#a por ti.
Me gustabas desde el momento )ue me miraste a los o"os y cogiste mi mano, pero... –una
nueva pausa– no estaba segura. 1!ora lo sé. Kamas !e )uerido a alguien como te )uiero
a!ora...
0e pronto, la alegr#a se tornó angustia4 y la sonrisa, alarido. >n grito de dolor surgió de
entre sus labios y recorrió su cuerpo. El tormento proven#a del c!ip, estaban saltando c!ispas y
se estaba )uemando. 0e repente, cayó inconsciente entre mis bra$os. *o también lancé un
alarido. En él via"aban la rabia, la desesperación, el dolor y, sobre todo, el amor, el amor
perdido. @nesperadamente, mi c!ip también comen$ó a arder de igual forma )ue el de @lena. Ca#
al suelo "unto a ella y nuestros cuerpos formaron una macabra escultura.
Pero todo no estaba perdido. 9uestros c!ips iniciaron una reacción en cadena a escala
global. Miles de pe)ue3as eplosiones sonaron en la distancia. 7oda la gente sufrió el
cortocircuito del c!ip.
El amor !ab#a vuelto a destruir al titán. * nuestros sentimientos sirvieron para )ue el
mundo recuperase los suyos. Por suerte, las lesiones por )uemadura no ser#an graves y todo
volvió a la normalidad y a la cotidianeidad )ue !ay en lo etraordinario de cada d#a.
Cuando desperté, descubr# )ue el c!ip !ab#a desaparecido por completo. 1 mi lado
despertaba @lena. * por fin, nuestros labios se encontraron. 1l principio fue muy dulce,
simplemente una ligera caricia4 lo "usto para saborear cada sensación, cada roce. (uego le
acaricie suavemente la me"illa y le fui apartando delicadamente su sedoso pelo. * por 2ltimo,
nuestro beso fue intimándose !asta alcan$ar el cl#ma de la pasión más ardiente. Por fin
estabamos "untos, ba"o un cielo estrellado. 1!ora ten#amos mil mundos para disfrutar, y todos a
nuestro alcance.
(o primero )ue !ice al volver a la ciudad fue escribir este relato, este sue3o4 nuestro
sue3o. >n sue3o )ue ya nunca nos robaran. * se lo dedico a la musa mi sue3o, de nuestro
sue3o, a @lena.

Epilogo
Cuando terminé mi eposición en clase, nadie se atrev#a a !ablar. 9i si)uiera el profesor
Millikan era capa$ de asimilar lo )ue acababa de escuc!ar.
–...y estas son las pruebas )ue verifican )ue los tetos son ciertos –continué se3alando
unos informes virtuales–. Por e"emplo, el primer Evangelio fue escrito sobre un monolito como el
)ue se describe y en una lengua del siglo AA@ perfectamente legible4 pero al reali$ar la prueba
del Carbono–CF sobre la roca se obtiene una edad de unos dos millones de a3os. 7odo esto,
"unto con determinados factores !istóricos y algunos testigos, demuestran )ue la 2nica
eplicación posible es la )ue aparece en el teto. El segundo fue encontrado en la ca"a negra de
un cibernauta muerto por un tostador. Por lo visto Merl#n tuvo la precaución de grabar su 2ltima
incursión en la red. * lo mismo pasa con los otros escritos.
0e pronto una vo$ se atrevió a decir algo. Era uno de mis compa3eros, Kunib.
–50ónde !an estado todo este tiempo6 5Por )ué no !an salido a la lu$ antes6
–8uena pregunta –respond#–. El Concilio, nuestro omnipresente gobierno, los !a estado
escondiendo durante todo esta tiempo. 9os enga3o con burdas mentiras sobre los mayores
acontecimientos de nuestra reciente !istoria.
–Pero el Concilio defiende la libre información. 9o pudo esconderlos –se escuc!ó una
vo$ al fondo de la clase.
–Mira, el Concilio nació de la sección alfa de investigación !istórica +)ue entonces era un
simple gabinete del gobierno corporativo,. 1ll# pudieron !acerse con todos los relatos. Para
empe$ar, los tres primeros fueron llegando a sus manos poco antes de )ue ocurriese el 2ltimo.
Entonces ya se !ab#a preparado el plan para gobernar el mundo mediante una cultura
pseudoreligiosa. 0e pronto se encontraron con el c!ollo del c!ip de inspección automática, pero
algo les salió mal. Mientras tanto, se imaginaron )ue el responsable intentar#a contar lo ocurrido.
1s# )ue controlaron los medios de comunicación y se apropiaron del 2ltimo manuscrito y
borraron las posibles !uellas para ocultar la verdad. Poco después utili$aron la idea para sus
propios beneficios y promulgaron los Evangelios Cibernéticos. 0e este modo se transformar#an
en nuestras leyes y, como ocurriera con el Código 9ómada en su momento, en nuestra forma de
vida.
–5* cómo conseguiste los originales6 –preguntó Markus. Era la primera ve$ )ue
prestaba atención en una clase del profesor Millikan
–Cuando !e dic!o )ue borraron las !uellas, me refer#a a )ue se <encargaron< de 8en e
@lena, los 2nicos testigos del complot del C@1. Pues bien, yo !e encontrado al se3or 8en"amin
McMurp!y. Bl fue sometido a una técnica de suspensión neural temporal. Esta técnica permite
reimplantar una personalidad en el su"eto. -i el reimplante se !ace cuidadosamente y a gran
escala, abarca gran parte de la masa cerebral4 por lo tanto, los recuerdos anteriores, ubicados
en las mismas sinapsis )ue los nuevos, son destruidos. Pero el cerebro !umano utili$a varias
sinapsis para memori$ar un mismo dato y, además, crea una especie de marca en otras para
conectar los recuerdos entre s#. 0e esta forma, tras varios a3os de esfuer$o mental, ?inp, el
bibliotecario, pudo recordar )ue era 8en.
Por fin, el profesor Millikan se dignó a !ablar. * lo !i$o con la furia )ue !ab#a contenido
todo este tiempo.
–7odo esto son paparruc!as. (o )ue nos estás contando parece un vie"o cuento de
ciencia–ficción. (os Evangelios Cibernéticos son la verdad. 9os !an dado el mundo tal y como lo
conocemos. Rracias a ellos, vivimos en una sociedad totalmente ociosa. (as má)uinas !acen
todo por nosotros, incluso se !acen a s# mismas. 9osotros no necesitamos ni levantarnos de la
cama. 7enemos todas las necesidades al alcance de la mano4 la gimnasia pasiva evita )ue
nuestros cuerpos se atrofien y, gracias a la fecundación artificial, los robots se encargan de
nuestros !i"os. * si tenemos )ue !ablar, conectamos nuestras mentes entre s#. Es el para#so...
–5* la curiosidad6, 5y la luc!a6, 5y el esp#ritu de superación6, 5y la vida6 –repli)ué–.
9o se3or, esto es el infierno. :emos convertido a la ciencia en nuestra religión, pero la !emos
olvidado. (a ciencia es la curiosidad, las ganas de conocer algo nuevo, distinto4 no la ins#pida
adoración a vie"os teoremas. (a ciencia trata de eplicar los fenómenos del universo, no de crear
afirmaciones m#sticas sin demostración. 1!ora creemos en la ciencia por fe y eso la está
matando4 por)ue la ciencia, en su epresión 2ltima, es el empirismo; el enemigo perpetuo de la
fe...
(a imagen mental del profesor Millikan comen$ó a crecer y cambiar de color, era la se3al
ine)u#voca de )ue estaba enfadado4 pero no me importó. 7odav#a me )uedaba algo por decir.
–Pero eso no es todo –reanudé mi discurso–. :ay un 2ltimo evangelio )ue no !e
mencionado. Más bien es una profec#a. 9uestros antepasados ya conoc#an los peligros )ue
ten#a nuestra especie si permanec#a en el planeta tras varios millones de a3os. Ellos ya tem#an
los peligros provenientes del espacio )ue pudiesen colapsar el planeta. -in embargo, contaban
con )ue el desarrollo tecnológico permitiese nos escapar a otros lugares cuando llegase el
momento. Pero este desarrollo se !a visto frenado y a!ora ser#amos incapaces de !uir si fuese
necesario...
–>n momento –interrumpió el profesor Millikan. -u imagen mental !ab#a disminuido y
sus colores indicaban un estado casi de alegr#a. Bl cre#a !aber descubierto un error en mi
argumentación–. 7odos estos peligros de los )ue !ablas fueron estudiados apenas !ace mil
a3os. Por lo tanto, todav#a siguen )uedando millones de a3os !asta el más próimo. El -ol
todav#a lucirá un poco más.
Esta 2ltima frase fue acompa3ada por un murmullo de risitas. El tono con )ue la !ab#a
pronunciado denotaba algo más )ue sarcasmo y cru$aba la l#nea de la burla.
–%9o !e terminado' –eclamé para acallar el murmullo–. >no de estos desastres !ace
referencia a 9émesis, la Estrella de la Muerte. Esta estrella, como predi"eron en el siglo AA, es la
compa3era invisible del -ol, su <!ermano malo<. 7iene rotaciones de unos DH millones de a3os y
cuando pasa cerca del sistema solar, arro"a una serie de cometas y meteoritos sobre la 7ierra.
Jue la causante de la desaparición de los trilobites y de los dinosaurios, entre otros. 1!ora está
a DO a3os–lu$ de nosotros, luego todav#a le )uedan más de CO millones de a3os !asta su
regreso, pero este no es el problema. (a verdad es )ue deber#a estar a DO a3os–lu$, pero no lo
está...
El murmullo !ab#a sido sustituido por el silencio )ue acompa3a al miedo
–Kunto con los evangelios )ue !abéis escuc!ado, !e recibido una vie"a carta de un
matemático de antes de la /enovación. (a carta también !ab#a sido ocultada por el Concilio en
un claro e"emplo de indiferencia ante los avances de la ciencia. En ella aparece una teor#a
espectacular, una proe$a matemática incre#ble; el método para predecir supernovas. Por lo visto
el matemático era un genio. Bl solo !ab#a descubierto las ecuaciones )ue describen la vida de
una estrella con toda eactitud. @ncluso se permitió el lu"o de probar con las estrellas más
próimas al -ol con la esperan$a de prevenir una catástrofe. -eg2n sus cálculos, 9émesis
eplotó !ace eactamente DO a3os. *o por mi parte !e estado anali$ando la radiación
procedente de 9émesis y todo indica )ue es cierto. -i la radiación emitida via"a a la velocidad de
la lu$, entonces, en estos momentos, )uedan tres !oras para )ue nos alcance la onda
epansiva.
El silencio se convirtió en grito4 ese grito apagado )ue provoca el pánico. 7odo el mundo
)uer#a correr, pero nadie sab#a !acia donde. 0ecid# aclarar la situación.
–7ran)uilos. 9adie va a morir. (a estrella estaba demasiado le"os en el momento de la
eplosión como para arrasar el planeta. 0e todas formas el EMP +o pulso electromagnético,
afectará a nuestros e)uipos electrónicos. /ealmente se provocaran campos eléctricos enormes
por todo la superficie terrestre. (o me"or )ue podéis !acer es )uedaros en la cama –!ab#a
alterado mi coneión para permitir una difusión global. 1ntes de dar la c!arla !ab#a tomado la
precaución de llamar a la 9eurovisión. En esto momentos, sab#a )ue estaba siendo escuc!ado
por todos los !abitantes de la 7ierra mediante los informativos de todo el mundo–, con toda la
casa cerrada. 0ebéis ale"aros de cual)uier sistema electrónico y cual)uier metal conductor. *
por 2ltimo, debéis desenc!ufar vuestras coneiones neuronales...
Jueron las 2ltimas palabras )ue se oyeron.
1l cabo de tres !oras llegó el EMP. Jue un espectáculo fascinante. Era como ver cientos
de auroras boreales, atravesadas por millones de rayos y centellas. (a electricidad era tan
intensa )ue pod#a palparse en el aire. (as c!ispas surg#an de los dedos como en un cuento de
!adas. 0espués oscuridad. 7odos los sistemas electrónicos fueron destruidos. Miles de a3os de
civili$ación !ab#an sido destruidos con ellos. 7odo nuestro sistema de vida !ab#a desaparecido.
:ab#amos vuelto !a empe$ar.
9unca supe si !ab#a retenido la información de la supernova !asta el 2ltimo momento de
forma voluntaria. (a verdad es )ue no me !ab#a dado cuenta de las fec!as !asta ayer. &ui$ás
mi subconsciente buscaba algo as#. &ui$ás intentaba dar una lección al mundo. &ui$ás )uer#a
cambiar las cosas. &ui$ás ten#a ra$ón la inscripción de la !atana de Peter 0raven;
<Cuando estés perdido y todo lo demás fracase, comien$a de nuevo<
1lguien di"o una ve$ )ue no importa lo )ue !agas cuando lleguen los grandes cambios,
por)ue de todas formas llegarán. (o realmente importante es lo )ue !agas después.

FIN