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La eutanasia es un tema muy controvertido en la sociedad, su definición es un

término que ha evolucionado a través de tiempo y ahora se refiere al acto de
acabar con la vida de otra persona, a solicitud de esta, con el fin de minimizar
su sufrimiento. Las palabras eutanasia derivan del griego eu, que significa
bueno, y thanatos, que quiere decir muerte, y se refiere en conjunto a “una
buena muerte”. Para la profesora Marina Gascón Abellán, “la eutanasia
consiste en provocar la muerte de otro por su bien, lo cual conduce
necesariamente a acotar las circunstancias y supuestos que dan sentido a esta
actuación humanitaria, piadosa y compasiva”. Para Gascón “el elemento
central que define la eutanasia no es la concurrencia o ausencia del
consentimiento del sujeto que muere, ni la modalidad activa u omisiva de la
conducta que provoca la muerte, sino los móviles que la animan”. Se puede
decir que es un tema muy debatido cuando se ve desde diferentes puntos de
vista, médicos, políticos y morales, por lo que el enfoque se puede variar,
dependiendo de la perspectiva. Por ejemplo, un médico que está relacionado
con diferentes tipos de enfermedades, principalmente de tipo terminal, conoce
el curso que se llevara una condición X, y el grado de sufrimiento o dolor que le
espera al paciente antes de llegar al final de su curso. Esto es difícil de percibir
por las personas que no tienen conocimiento del sufrimiento del paciente, y
sólo el médico tiene esta visión de la enfermedad y tiene la capacidad para
ayudar a orientar una buena muerte, en lugar de un sufrimiento largo y
prolongado. Ahora, si nos centramos en los aspectos éticos y morales, nos
encontramos con que las sociedades tienen costumbres y principios muy
diferentes, en función de su historia, el nivel educativo, entre otros aspectos.
Para algunas personas, estos principios están profundamente arraigados a sus
creencias y se oponen a cualquier situación que amenace la vida humana. Hay
grupos Pro-Vida, que ofrece todo el apoyo en lo que se refiere vida,
independientemente de su calidad en casos extremos. Ellos están contra el
aborto, la anticoncepción, la eutanasia, y cualquier práctica que atente contra
la vida humana en muchos casos. Desde un punto de vista político, la situación
es aún más difícil y contradictoria, ya que hay varios factores involucrados en la
toma de decisiones, entre las cuales están las leyes de tal o cual lugar (ciudad,
país, etc.), y estas deben que adaptarse a las normas que estén vigentes, y
abstenerse a las consecuencias, porque las penas son muy claras. Todas
estas posiciones son particularmente extremas, ya que no tiene en cuenta que
la eutanasia tiene que ser discutida en casos muy específicos, ya que no todas
las personas están en las mismas situaciones y debe hacerse un estudio muy
detallado para decidir si realizarla o no. Por ejemplo, si se aprueba por
completo, ¿qué requisitos son necesarios para que el paciente sea capaz de
morir?; Habrán personas que no estén de acuerdo con ellos, generando así
una nueva polémica. Además, es posible que muchos lo vayan a utilizar como
un medio eficaz para quitarse la vida sin dolor ni sufrimiento, pagando a un
doctor para aprobar su solicitud y aplicación. Otra posible situación es cuando
el paciente que padece de una enfermedad, sufre de un trastorno depresivo
mayor y quiere morir, esto que afecta las decisiones de la eutanasia ya que el
paciente no tiene una estabilidad y la situación no lo justifica.
Pero no se puede abolir por completo, no se puede tratar de prolongar la vida
cuando no se puede vivir, por lo que el paciente no un ser humano, sino un
caso clínico interesante. No podemos aceptar una forma de existencia en
circunstancias muy limitadas, sacrificando, en cierto modo, la vida de familiares
y amigos. El problema es que la eutanasia se considera como una cuestión
general, cuando en realidad se presentan casos aislados, que requieren un
estudio de la situación para determinar si en realidad la persona ya no puede
vivir consciente de una manera prolongada. Debería mantenerse una posición
neutral, porque no se puede juzgar a todos de acuerdo con la misma regla, y
como la vida de una persona, es una decisión que debe ser importante para el
estado, la familia y conocidos, amerita la atención y el apoyo necesario para
tratar de salvarla por todos los medios posibles para evitar una muerte que
causa sufrimiento y tristeza, en vez de preguntarse si se debe acabar con esta
o no.