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Metodología de talleres

Fiesta de la Lectura
(propuesta de la mesa pedagógica)
Primer momento: El desarrollo
personal y la autorreferenciación:
Reconocer y reconocerse a través de las
vivencias, experiencias, sentimientos o
emociones que están en el interior de cada uno
de los participantes, mediante rutas
individuales.
Segundo momento: La experiencia
“La experiencia deriva de la observación, de la
participación, de la vivencia, del ser y estar en cada
evento proveniente de las cosas que suceden en la
vida; más exactamente las cosas que nos suceden
en la vida, como lo afirma Jorge Larrosa (2005) en
su libro “La Experiencia de la Lectura”.
Estamos llenos de acontecimientos y a la vez vacíos
de sentido; consumimos y consumimos fragmentos
y fragmentos de cosas sin trascendencia, como
sucede en la lectura.
La lectura, en sus diferentes lenguajes es un
acontecer permanente, cotidiano a veces
completamente inconsciente: “consumimos libros y
obras de arte [situaciones rutinarias e inesperadas,
sonidos, olores…], pero siempre como espectadores
o tratando de conseguir un goce intrascendente e
instantáneo. Sabemos muchas cosas, pero nosotros
mismos no cambiamos con lo que sabemos. Esto
sería una relación con el conocimiento que no es
experiencia puesto que no se resuelve en la
formación o la transformación de lo que somos.”
Llega el momento del acercamiento a la vida
cotidiana de los agentes educativos y de los niños y
las niñas, donde se recrea y transforma la cultura;
se establecen los hábitos, las rutinas; se instalan las
creencias y los imaginarios. Este espacio será
generado a través de preguntas que indaguen por
esos momentos que suceden en el día a día y que
se relacionan directamente con la temática que se
está abordando, por ejemplo, para el módulo de
infancias: ¿Cómo son las niñas y los niños de su
unidad?
Tercer momento: Conceptualización
Definiciones o ideas que exponen el contenido y
la naturaleza del conjunto de sentidos,
significados, hechos o símbolos del
pensamiento, los objetos y las acciones que en
este caso, contenga el laboratorio. Es
importante hacer una revisión previa, para
verificar la comprensión del significado de los
conceptos que se van a abordar.
Cuarto momento: Hacia la práctica
pedagógica
Se trata de hacer un cierre de la sesión buscando
recoger lo vivenciado, lo que se llevan los agentes
educativos para su desarrollo personal y la manera
en que ello puede enriquecer sus prácticas
pedagógicas. Generando algunas preguntas: ¿Qué
herramientas se llevan para su práctica pedagógica?
¿Cómo se relaciona lo vivido y lo construido en su
quehacer pedagógico?, ¿Cuál es el lugar de la
experiencia en las prácticas pedagógicas? y ¿Qué
intencionalidades pedagógicas identificó?
Posteriormente, se invita a los agentes
educativos a construir una experiencia que
pueda aplicar a su práctica pedagógica con las
niñas y los niños, las familias y la comunidad, y
donde la diversidad siempre esté presente.
Quinto momento: Valoración sobre lo
que se aprendió
La evaluación del laboratorio debe ser
permanente, generando una continua reflexión
acerca del trabajo que se adelanta para hacer
los ajustes necesarios sobre la marcha, pero
también para realizar balances periódicos que
permitan reorientar los procesos a mediano y
largo plazo.
Este espacio se desarrolla a través de reflexiones
sobre:
• ¿Cómo se aprendió?
• ¿Qué lecciones aprendidas quedan?
• ¿Qué se transformó?
• ¿Qué compromisos se adquieren en lo
personal y en lo pedagógico?
La disposición de los participantes - La
circularidad como principio:
Permite mirarse a los ojos y generar un adentro
y un afuera, propiciando un lugar para traer la
memoria más sagrada, en la cual se instalan los
recuerdos y las experiencias significativas de la
vida, donde se establecen acuerdos de silencio y
respeto por las historias compartidas. Espacio
en el que queda claro que aquello que suceda
dentro del círculo, quedará allí, donde los
participantes se sienten protegidos y seguros.
Dada la necesidad de documentar y sistematizar la
Estrategia se solicita a formadores y agentes educativos
hacer una observación de cada momento del proceso a
través de un diario de campo o una bitácora (se sugiere
usar el cuaderno entregado en cada kit) para llevar un
registro de los aprendizajes, sentimientos, emociones,
preguntas y reflexiones más significativas que emergen
del proceso de formación, la implementación y la práctica
pedagógica. Se pide incluir en el informe mensual de cada
uno de los laboratorios una muestra escaneada de al
menos diez bitácoras, las más representativas de cada
Región.