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Las Epístolas paulinas

:
De cartas ocasionales a Sagrada Escritura
Jorge Pixley
Resumen
Este artículo explora cómo las epístolas atribuidas a Pablo, misionero y apóstol de
la generación de los discípulos de Jesús, llegaron a considerarse Sagrada
Escritura. Las mismas epístolas muestran que durante sus viaes misioneros y en
su viae a Jerusal!n con la o"renda para los santos "ue considerado un teólogo
sospec#oso si no #er!tico por Pedro, Santiago, y seguramente otros. $ue una
generación o dos despu!s que la composición y adición de cartas deutero%
paulinas &por lo menos 'olosenses y E"esios(y otras pseudo%paulinas &por lo
menos las pastorales y )ebreos(#icieron del Pablo teólogo de la libertad un
Pablo potable a una iglesia en vías de instalación en la sociedad del imperio. Esta
es la "ascinante #istoria que se explora en este artículo.
*bstract
+#is article explores #o, t#e epistles attributed to Paul, a missionary and apostle
o" t#e same generation as Jesus disciples, came to be considered )oly Scripture.
+#e epistles t#emselves s#o, t#at during #is missionary ourneys and #is trip to
Jerusalem ,it# t#e o""ering "or t#e saints #e ,as considered a suspicious
t#eologian, i" not a #eretic, by Peter, James and ot#ers. -t ,as a generation or t,o
later a"ter t#e composition and addition o" t#e deutero%Pauline letters &at least
'olossians and Ep#esiasn(and t#e Pseudo%Paulines &at least t#e Pastorals and
)ebre,s(t#at Paul ,as trans"ormed "rom a t#eologian o" '#ristian liberty to a
Paul ,#o ,as acceptable to a c#urc# becoming part o" imperial society. +#is is t#e
"ascinating story t#at is explored in t#is article.

Introducción
Este número de .-/L* pretende investigar el proceso mediante el cual los escritos
apostólicos o pretendidamente apostólicos "ueron acept0ndose en las iglesias
cristianas en un mismo nivel que la Sagrada Escritura, es decir, la /iblia )ebrea
en griego, la Septuaginta. Pr0cticamente, este proceso llega a su culmen en los
escritos de -reneo, aunque aún se debaten la inclusión de libros como )ebreos y
el *pocalipsis algunas d!cadas m0s. Esto último es lo que generalmente se
considera bao el título de 'anon en las introducciones al 1uevo +estamento. Pero
es únicamente la última "ase del proceso que nosotros nos proponemos investigar.
*lgunos escritos parecen #aberse escrito con la intención de ser autori2ados en
las iglesias. *quí est0n los cuatro evangelios canónicos y el *pocalipsis. 1o es el
caso de las epístolas de Pablo.
Las epístolas paulinas "ueron en un principio una extensión de su trabao pastoral.
En ellas responde a circunstancias particulares de las que est0 in"ormado en
'orinto, $ilipos, +esalónica, la región de 3alacia o la iglesia que se congrega en la
casa de $ilemón en 'olosas. Se escriben con autoridad y esperan ser leídos como
textos de autoridad en las ciudades destinatarias. Pero su autoridad proviene de la
posición pastoral de Pablo, su autor, y no #ay evidencia que su intención sea que
"ueran recogidas y convertidas en Escritura. *dem0s, "uera de sus iglesias y a
veces dentro de ellas, Pablo era tenido por una "igura controversial y posiblemente
#er!tica. Entonces en un principio sus cartas pueden #aberse visto como
peligrosas. 4ueremos recrear este primer momento para nuestros lectores.
5uy pronto las cartas "ueron recogidas, y así "ueron conocidas como una
colección por -gnacio de *ntioquía, 'lemente de .oma, y por la así llamada
Segunda Epístola de Pedro. $ue 5arción, #asta donde sepamos, el primero poco
despu!s del 678 d.'. en considerar esta colección como plenamente Sagrada
Escritura, aunque su colección no incluía las así llamadas Epístolas Pastorales ni
la Epístola a los )ebreos9 ambas aparecer0n en todos o casi todos los
manuscritos de las Epístolas Paulinas. :a -reneo a "ines del siglo -- conoce a
Pablo con la colección de epístolas que luego ser0n canónicas. 4ueremos tratar el
tema de la colección de las cartas y su conversión en textos sagrados.
En conexión con esta colección ser0 preciso considerar las opiniones de que
algunas de las epístolas no son aut!nticas de Pablo. *quí las cuestionadas son --
+esalonicenses, 'olosenses y E"esios, las Pastorales, )ebreos y --- 'orintios que
se encuentra insertada en los )ec#os de Pablo y +ecla. Presumiendo que todos
estos cuestionamientos alguna posibilidad tienen, tendremos que explorar cómo la
adición de estas epístolas "acilita el paso de Pablo de #eree a apóstol autori2ado,
de vagabundo a misionero, de teólogo inspirado y controversial a pastor inocuo de
iglesias que est0n en vías de instalarse en la sociedad de su !poca.
+erminaremos donde termina esta #istoria, con -reneo y su pleno reconocimiento
de Pablo. Justino "ue en muc#os sentidos el maestro de -reneo en teología pero
en cuanto a canoni2ación de los escritos apostólicos #ay un abismo entre los dos.
Justino solamente reconoce como Sagradas Escrituras a la /iblia 3riega
Septuaginta mientras -reneo tiene una /iblia que es en lo "undamental igual a las
/iblias que usamos #oy los cristianos. Esta es, pues, la tarea que #emos
propuesto bosquear para los lectores de .-/L*.

Las cartas indudablemente paulinas
A la Iglesia de los Tesalonicenses
Los estudiosos opinan con casi unanimidad que !sta es la carta m0s antigua de
Pablo, escrita en 7; d.'., m0s o menos. Pablo #abía llegado a *tenas y se
inquietó sobre la situación de la oven iglesia de +esalónica, por lo cual envió a
+imoteo para saber de su estado <=>6%?@. 'uando +imoteo regresa, in"orma a
Pablo de la "e y el amor que prevalecen entre los creyentes de +esalónica, lo cual
anima muc#o a Pablo <=>?%68@. Esto corresponde m0s o menos a los movimientos
que se describen en )c# 6A>67%6?, con la variante en )ec#os de que +imoteo no
"ue enviado desde *tenas sino que se quedó en +esalónica un tiempo m0s y
luego "ue a encontrarse con Pablo.
- +esalonicenses es una aut!ntica carta que Pablo escribe a #ermanos muy
queridos. +iene calor #umano. 1o se respira el peligro de disensiones que suele
#aber en sus cartas posteriores. Son aparentes varias di"erencias con respecto a
las descripción en )c# 6A>6%68. 1ada en la carta sugiere que #ubiera udío%
cristianos en +esalónica, sino m0s bien parece una congregación de paganos
convertidos Bde los ídolos a servir al Cios vivo y verdaderoD <6>;@. 'uando se #abla
de udíos en E>67%6F son udíos no creyentes de Judea que allí persiguieron a los
creyentes en 'risto, como los compatriotas <paganos@ de los tesalonicenses les
persiguen a ellos.
Se #abla muc#o de la BparusíaD de 'risto, tomando un t!rmino político para la
marc#a triun"al de un general o político <E>6;9 =>6=9 7>6?, y ?>E=@ , parusía que
salvar0 a los creyentes de la Bira venideraD <6>689 E>6F9 ?.;@. El tema de la parusía
se describe en 7>6=%6G para consolar a los tesalonicenses ante la muerte de
alguno de ellos, para que no queden sin esperan2a. En general, la carta contiene
un espíritu alegre y una celebración del go2o de los creyentes, que llega en algún
momento a convertirse en ex#ortación> B.egociaos siempreD <?>6F@. 1o se #abla
de erarquías <obispos, di0conos@ aunque sí de líderes espirituales <?>6E%6=@, y es
evidente que no #ay aún muc#a organi2ación eclesial. Pablo no #a pensado aún
en cuestiones de organi2ación.
)ay ex#ortación con dos !n"asis> Evitar la disolución sexual con rameras y
preservar la santidad <7>=%G@ y trabaar con las propias manos para no depender
de los de a"uera <7>66%6E@.
En "in, aquí tenemos una carta muy simp0tica dirigida a una congregación pagana
con la cual Pablo no #a tenido problemas, escrita con la intención de "ortalecer en
la "e a estos óvenes creyentes. 1o #ay que dearse engaHar por )ec#os
importando problemas de udaísmo y udai2antes que no se asoman en esta carta.
Sorprende el !n"asis paulino aquí en la escatología de la parusía, un tema que
posteriormente ir0 desapareciendo o por lo menos relativi20ndose.
* los $ilipenses

'omo la Primera 'arta a los +esalonicenses la carta única a los $ilipenses es una
carta de tono positivo. $ilipos era una colonia militar romana sobre la Iia Egnatia y
una ciudad de cultura y religión predominantemente paganas. )abía, sin embargo,
una presencia udía que se re"lea en la sección pol!mica =>E%66. Los )ec#os de
los *póstoles, capítulo 6F, #ace de ella un elemento dominante en la vida de la
oven congregación, asunto que no es con"irmado en la carta que incluye una
breve sección pol!mica como para evitar problemas al ayudarle a la congregación
a de"inir los límites de lo aceptable en su seno. En nada parece ser un problema
interno serio.
Esta es una carta de amistad, escrita por un amigo a un grupo de quienes
considera sus amigos sinceros . El amor, la armonía y el go2o son temas
totalmente preponderantes. La congregación de $ilipos #a enviado en repetidas
ocasiones donativos en dinero para ayudar a Pablo en sus necesidades y en las
de su misión, y Pablo les expresa su gratitud <7>68%E8@. +ambi!n ellos, al saber de
la c0rcel de Pablo, #an enviado a un representante querido de Pablo y de ellos,
Epa"roditas, para que lleve una contribución económica y la solidaridad personal
con sus a"licciones <E>E?%=8@. +orcidamente, Epa"roditas se en"ermó durante su
misión, sin que sepamos si "ue en el viae o en su destino donde Pablo estaba
encarcelado. Pablo se apresura a escribir esta carta y enviarla con el propio
Epa"roditas para tranquili2ar su angustia por su suerte.
*ún la sección m0s doctrinal, el #imno de E>F%66, cumple una "unción dentro de
esta carta de amistad, pues su intención es ex#ortar a los "ilipenses a entregarse
en toda #umildad a sus #ermanos y #ermanas siguiendo el eemplo de Jesucristo
que se entregó por nosotros, incluso #asta la muerte y muerte de cru2. *ún la
única mención de un problema en la congregación, el con"licto entre Evodia y
Súntie, no parece ser por motivos ideológicos que requieran disquisiciones
teológicas y Pablo busca resolverlo con ex#ortaciones a la armonía <7>E%=@. Su
ex#ortación repetida es B.egociaos en el SeHor siempre9 digo otra ve2,
regociaosD <7>7, ver 6>6G9 E>6A%6G9 y =>6@.
Sería útil saber la "ec#a de esta carta. El asunto depende del lugar de la c0rcel de
Pablo, y entre los comentaristas se #an propuesto .oma, 'esarea y J"eso. Si
"uera J"eso, sería una carta m0s o menos temprana <?E a ?7@, si 'esarea de ?A%
?G, y si .oma sería ya una carta de sus últimos aHos <F8%F7@. La mención del
pretorio <6>6=@, y el saludo de la casa del '!sar <7>EE@ sugieren .oma que "ue la
opinión un0nime de los Padres de la antigKedad. +ambi!n el temor de ser
eecutado <6>E6%EF@ no tiene "irme asidero sino en .oma. Los argumentos, pues,
se inclinan #acia .oma, a pesar de que la distancia entre .oma y $ilipos #ace
di"ícil saber cómo #ubo tanta comunicación como la que sugiere la carta.
Lo signi"icativo para nuestros propósitos es ver que tan tarde en su vida, y
despu!s de las cartas teológicamente BpesadasD a los 'orintios, los 30latas y los
.omanos, Pablo pueda escribir una carta de amistad donde la discusión teológica
est0 ausente. +ambi!n brilla por su ausencia la erarquía eclesial que tanto pesa
en las Pastorales. *quí la ex#ortación al amor y el go2o parece suplir lo que en las
Pastorales ocupa la obediencia al obispo, los di0conos, y el marido. Por supuesto,
estas conclusiones dependen de aceptar que la carta se escribió desde .oma, lo
cual es probable pero no es seguro. Esta carta, sea tardía o temprana, revela un
lado de Pablo poco elaborado en los comentarios, su capacidad para el amor
"raternal y la amistad. * nivel #umano, es sin duda la m0s #ermosa de sus cartas
conocidas.
* $ilemón, *p"ia y *rquipo

Esta, la m0s corta de las cartas preservadas de Pablo, es por su g!nero una carta
de intercesión a "avor de Ln!simo con su destinatario, $ilemón. 1o carece de
importancia que la carta va dirigida "ormalmente a tres personas nombradas By la
iglesia en tu casaD. 'on ello Pablo consigue testigos de su petición a $ilemón, el
verdadero destinatario de la petición, testigos que servir0n como presión para que
se comporta $ilemón a la altura de su posición como líder cristiano que es. Esta
pequeHa carta es una oya del arte retórico> *pela al #onor de $ilemón y a las
ventaas que redundar0n para !l si responde positivamente a la petición que le
#ace Pablo de que reciba sin castigarlo a su esclavo Ln!simo, y aparentemente
tambi!n que lo libere ya que es a#ora #ermano en la "e de 'risto Jesús. Este
doble motivo para sustentar la petición es lo recomendado para cartas de petición
por los oradores 'icerón y 4uintiliano. +ambi!n como recomiendan los retóricos
comien2a con alaban2as del receptor para preparar el terreno <vv 7%A@, seguido
por el cuerpo con la petición <vv G%6F@, terminando con una recapitulación de la
misma <vv 6A%EE@. 1o sabemos si Pablo #abía estudiado retórica o si lo aprendió
de segunda mano en la escuela b0sica #elenística.
En todo caso, la 'arta a $ilemón es sin duda una carta personal, una verdadera
carta que no tiene pretensiones de convertirse en "undamento para la "e, y en ello
se parece a la Primera 'arta a los +esalonicenses y a la 'arta a los $ilipenses.
Ce"initivamente, no se escribió para ser Sagrada Escritura. Es una carta personal
de Pablo a $ilemón respecto a una tercera persona, Ln!simo, por quien Pablo
intercede. La presencia de *p"ia, *rquipo y la congregación local est0 en "unción
de la petición, pues son m0s testigos de la petición que destinatarios de la misma.
Es evidente que la casa e iglesia de $ilemón, *p"ia y *rquipo est0 en 'olosas o en
Laodicea, ambas ciudades pequeHas de $rigia, #oy parte de +urquía. 4ue así lo
concibe la colección canónica de Epístolas Paulinas se comprueba comparando la
lista de saludos en vv E=%E? con la lista un tanto m0s amplia en 'ol 7>68%6A. *#ora
bien, Pablo est0 preso cuando escribe esta carta. M'u0l prisiónN M'esareaN
M.omaN ML una #ipot!tica prisión en J"esoN 1o es posible saberlo, pero esto dea
muy abiertas las posibilidades de "ec#a para esta carta, que puede ser en la !poca
de mayor trabao <?E%?7@, si "uera J"eso, y en sus últimos aHos <F8%F7@ si "uera
.oma. Para los e"ectos del proceso de canoni2ación no tiene muc#a importancia
el lugar y la "ec#a de esta carta sino constatar que es verdaderamente una carta
cuya intención es comunicar a su escritor con sus destinatarios.
* las -glesias en 3alacia

+al como #emos visto con las cartas anteriores, el an0lisis tambi!n de !sta revela
que se trata de una aut!ntica carta, una comunicación de una persona que no
puede ir a sus destinatarios y pone por escrito su mensae. La Epístola a los
30latas es una carta del g!nero apolog!tico, una de"ensa de las acciones y
conducta de su autor que #a sido cuestionado por los destinatarios. El modelo de
una carta apolog!tica en la antigKedad "ue la s!ptima carta de Platón, donde
Platón usti"ica su acciones político%"ilosó"icas en Siracusa en de"ensa de Ción, su
amigo y discípulo, y de Cionisio, el tirano de Siracusa en Sicilia, isla que
pertenecía a la 5agna 3recia. Epicuro y S!neca tambi!n escribieron cartas
apolog!ticas siguiendo el modelo de Platón <o Pseudo%Platón, para quienes
cuestionen la autenticidad de la S!ptima 'arta@. La carta apolog!tica es un pie2a
de retórica, cuyo propósito es convencer a quienes dudan de la integridad o la
sabiduría del autor. Se permite usar todos los recursos del convencimiento sin
siempre estar atado a la verdad. :, como #a sido cuestionado, tiene un "uerte
contenido autobiogr0"ico con el cual el autor pretende demostrar con un recuento
de los #ec#os pasados su integridad y la uste2a de sus doctrinas. 'omo Pablo,
Platón tambi!n combina un es"uer2o por de"ender sus acciones pasadas con su
inter!s de convencer a sus destinatarios de la rectitud de sus doctrinas, la "iloso"ía
política en el caso de Platón y el evangelio de Jesucristo en el caso de Pablo. La
vida de los autores est0 muy vinculado con sus doctrinas, de modo que les es
imposible separar las dos.
)ay, sin embargo di"erencias notables con las que #emos anali2ado. La m0s
notable innovación son las maldiciones en 6>G%;. Esto con"irma la impresión que
da la lista de pruebas de la veracidad de su enseHan2a <=>6%7>=6@ que esto, m0s
que una simple carta para responder a una situación puntual en las iglesias de
3alacia es una declaración que busca valide2 y uso permanente. La maldición
sobre quienes enseHen otro evangelio que el enseHado por Pablo, aunque "ueran
0ngeles o Pablo mismo <6>G@ no es algo puntual para este momento. :a es un
asunto para todo el "uturo y para cualquier predicador "also que se presente en
cualquier lugar. Esto no es ya un asunto que se agota en el problema de los
g0latas, sino tiene que ver aún con Pedro y Santiago, quienes caen bao esta
maldición, como se puede ver en el con"licto que Pablo recita en E>66%67. Ona
maldición rebasa los con"ines de una carta para invocar la acción de Cios siempre
que se den las condiciones que ella contempla. Esto es un primer paso dado por
el mismo Pablo #acia la sacrali2ación de su carta, un primer paso #acia su
canoni2ación.
Para nuestros propósitos de #istoriar el proceso de canoni2ación de las epístolas
paulinas no es necesario entrar en la explicación de la pol!mica de Pablo con los
g0latas, ni en la controvertida cuestión de qui!nes "ueron estos g0latas. 'onviene,
sí, ver la "ec#a. La carta da la impresión de venir de un Pablo que es un cristiano
ya de viea data <los 6A aHos 6>6G m0s E>6@, pero que no #a madurado aún su
re"lexión sobre la cuestión de la usti"icación por la "e y la imposibilidad de
usti"icación por la ley, tema central de dos de sus epístolas, !sta y la que escribió
a los .omanos. Si .omanos se escribió cuando Pablo iba camino de Jerusal!n
para entregar la o"renda para los pobres <.m 6?>E?@, antes de sus prisiones y
re"lea muc#o tiempo de re"lexión que aún no es evidente en 30latas, tendríamos
que pensar en una "ec#a alrededor del ?8 d.'.
'orrespondencia con la -glesia de Cios que est0 en 'orinto

La iglesia de 'orinto "ue sin duda la iglesia m0s importante que Pablo "undó. Era
una ciudad comercial en un istmo muy importante para el tr0nsito marítimo. La
iglesia era, aparentemente, grande y con una composición social #eterog!nea.
$ue tambi!n la iglesia que m0s problemas dio a Pablo, y sus cartas a Bla iglesia de
Cios que est0 en 'orintoD <- 'or 6>E y -- 'or 6>6@ son es"uer2os por responder a
problemas pastorales concretos. La iglesia en 'orinto era una iglesia grande y no
cabía en las casas de los #ermanos, de modo que se reunían por c!lulas en
diversas casas pero constituía una iglesia de Cios en 'orinto. Las cartas
contemplan un solo cuerpo y van dirigidas a !l.
Se preservan en nuestras /iblias dos cartas a la iglesia de 'orinto. 'uando se
examinan estas cartas es evidente que no siguen los patrones de ninguna carta
conocida en la retórica antigua. La segunda parece compuesta de "ragmentos de
varias cartas, que podemos ver en 6@ E>67%F>6= y A>E%7, E@ 68%6=, =@ 6>6%E>6= y A>?%
6F, 7@ cap G y ?@ cap ;. :a es común suponer que F>67%A>6 no es paulino. )ay
ra2ones importantes por la división que estoy proponiendo que se pueden
encontrar en los comentarios y diccionarios bíblicos, aunque evidentemente no
puede ser segura. Lo que es evidente a simple vista de cualquier lector cuidadoso
es que la llamada Segunda 'arta a los 'orintios no es una carta sino un conunto
de "ragmentos. Esto signi"ica que #abía en 'orinto un arc#ivo de cartas de Pablo,
y probablemente algunas de los corintios a Pablo. On paso importante en la
canoni2ación "ue la selección de las porciones que parecieron m0s importantes
para #acer una sola carta de varias. Esto seguramente se #i2o con la intención de
circular la resultante BcartaD entre todas las iglesias para su instrucción. Es
evidente por los "ragmentos que se trató de verdaderas cartas, comunicaciones
del pastor con su grey sobre problemas pastorales en la ciudad de 'orinto, aún
cuando lo que #a llegado a nosotros ya no es una carta y care2ca de "orma
#omog!nea.
En cambio, la Primera 'arta parece ser una carta, aunque "uera de lo común en
su longitud. 1o #abría sido pr0ctico leerla toda en una asamblea, sino tomarla por
partes, lo cual es "0cil de #acer porque Pablo mismo aborda distintos problemas
con la presentación, B*cerca de...D <A>69 G>69 6E>6@. Estos son asuntos sobre los
cuales la Biglesia de Cios en 'orintoD #a planteado preguntas para buscar
orientación pastoral de su "undador. Estas preguntas vinieron a veces por carta y a
veces oralmente por mensaeros, pues #abía una comunicación "luida entre las
dos partes, sirviendo como mensaeros del lado paulino tanto +imoteo <6F>68@
como +ito <-- 'or E>6=9 A>F@. Ce la otra parte llegaron a Pablo con una o m0s cartas
Est!"anas, $ortunato y *caico <6F>6A@. Le llegaron tambi!n al apóstol
in"ormaciones Bextra%o"icialesD por Blos de 'lo!D <6>66@ de que #abía divisiones
entre los creyentes en 'orinto y, antes de entrar en lo de las consultas por las
cartas, lo cual mantiene ante sus oos tambi!n al contestar las preguntas "ormales
en la o las cartas que traeron Est!"anas, $ortunato y *caico.
El tono de esta primera carta, a pesar de los grandes problemas de que est0
siendo in"ormado, es un tono positivo y de esperan2a. Los "ragmentos que se
recogen en la llamada Segunda 'arta, en cambio, re"lean una crisis gravísima
que #a deprimido a Pablo y le #a exigido inmediata atención, por carta y por sus
mensaeros +ito y +imoteo. M4u! diremos del conunto de la correspondencia a
'orintoN M.e"lea una intención BcanónicaD del autorN )ay que decir que, por lo
menos, #ay una conciencia de amplitud geogr0"ica. La carta completa menciona la
o"renda para Jerusal!n en su última parte <6F>6%7@ y al #acerlo coloca la
contribución de 'orinto unto con la de 3alacia. Cos de las cartas que componen
nuestro -- 'or trataron, según parece, exclusivamente de esta o"renda. Se trata de
-- 'or G y -- 'or ;, que parecen #aberse escrito para promover la o"renda, un
asunto que nada tiene que ver con lo BcanónicoD, pero como - 'or en este asunto
se mani"iesta una conciencia geogr0"icamente amplia cuando Pablo usa la o"renda
recogida en 5acedonia para motivar la generosidad de los 'orintios <-- 'or G>6%F@.
Los "ragmentos de -- 'or parecen consumidos por el grave problema que
atravesaba la relación de la iglesia de 'orinto con Pablo. La intención de escribir
algo canónico se detecta en los colectores m0s que en el autor. Si ellos #icieron
esta selección de materiales de varias cartas de Pablo, a pesar de la situación
particularísima que las provocó, "ue por pensar que se podían leer con provec#o
en otras comunidades de creyentes.
En cambio, la Primera 'arta es, a pesar de estar dirigido a los problemas
pastorales de una congregación, una carta demasiado grande y por ratos
solemne, como cuando discute la "uer2a de lo pequeHo <6>6G%E?@, la grande2a de
la cru2 de 'risto <E>6%?@, y la sabiduría revelada <E>F%6F@, y por ratos po!tico y
visionario como en el #imno al amor <6=>6%6=@ o la .esurrección y gloria última
<6?>6%?G@, para #aberse pensado como una simple carta ocasional. Sugiere un
Pablo que ve m0s all0 de la situación inmediata algo permanente, útil para sus
iglesias en el largo pla2o. Es un paso #acia la canoni2ación.
* todos los amados de Cios, santos escogidos que est0n en .oma

La carta a los santos que est0n en .oma es una carta di"erente a las otras cartas
paulinas. Es la carta m0s larga de todas. : la que dedica m0s espacio a
argumentos teológicos presentados en "orma sistem0tica. Esto #a llevado a que
muc#os comentaristas la vean como un tratado de teología y no una carta
aut!ntica. )ay muc#o de verdad en esta perspectiva, y eso indica que Pablo
mismo da aquí un gran paso #acia una "utura canoni2ación.
Sin embargo, no es un tratado. +iene la introducción que Pablo acostumbra en
todas sus cartas <6>6%A@, y tiene tambi!n los saludos "inales <6F>6%E=@ y bendición
<6F>E?%EA@ con que Pablo suele terminar sus cartas. *dem0s, #ay una sección
aquí <6?>67%==@ donde Pablo sitúa la carta en las circunstancias de su vida
apostólica. *caba de recabar la o"renda para los pobres de Jerusal!n de sus
iglesias, #a terminado su trabao Ben estos climasD <6?>E=@ y pretende abrir iglesias
en EspaHa, pero desea antes visitar a los santos en .oma. Les pide paciencia
porque se siente obligado a viaar con la delegación que llevar0 la o"renda a
Jerusal!n. : aquí aparece un motivo de su carta> Solicitar las oraciones de los
santos para que su o"renda sea aceptada y que !l sea liberado de los Bincr!dulosD
en Judea <6?>=8%==@. Es, pues, una carta a pesar del peso de su argumentación
que tiende #acia su consideración como tratado teológico.
50s exactamente, esas largas secciones de argumentos teológicos son eemplos
del g!nero conocido como diatriba, que se #a clari"icado como expresiones de
ciertas escuelas "ilosó"icas que pretendían recrear la exposición del maestro, las
obeciones del alumno, y la re"utación de los argumentos del alumno de parte del
maestro. Esto ustamente es lo que #ace Pablo en esta carta, creyendo poder
anticipar las obeciones que le #arían los creyentes de .oma &udíos y gentiles&
para luego re"utarlas. : si no #a ido a .oma, Mcómo cree saber lo que se piensa
en las reuniones de los cristianos en esa ciudadN Ieamos.
Situemos la carta &no a la iglesia de .oma sino a los santos escogidos que est0n
en .oma& dentro de la vida de Pablo y de las iglesias del momento. Se le puede
poner "ec#a, m0s o menos ?F, al tiempo de su partida #acia Jerusal!n con la
o"renda. 3obernaba $!lix <?E%?G o F8@ en Palestina, quien "ue sucedido por $esto
<?G o F8%FE@, ambos atendieron a Pablo preso. Ce las re"erencias en 6F>6%E se
puede concluir que la carta se escribió desde 'orinto, el punto desde el cual Pablo
inició este último viae a BsusD iglesias para despedirse de ellas. Es en este
contexto que escribe la única carta a una iglesia que !l mismo no "undó, y m0s,
una iglesia en una ciudad desconocida para !l. Por su contenido esta carta tiene
muc#o en común con la carta a las iglesias de 3alacia por cuanto trata con mayor
amplitud que en !sta la relación entre -srael y los gentiles dentro de la comunidad
que sigue a Jesús. Pero revela su distancia de esa carta por cuanto est0
en"rascado en la colecta para los santos de Jerusal!n, asunto que comparte con la
correspondencia corintia.
Pablo no #a visitado .oma pero conoce a muc#as personas de las comunidades
cristianas de esa ciudad, como evidencian los muc#os saludos del capítulo 6F.
Esto se explica por la expulsión de parte del emperador 'laudio de los udíos de
.oma alrededor del aHo 7;. +al como conoció en 'orinto a Priscila y *quila, #abr0
conocido allí y en otras ciudades a otros exilados de .oma. Sabía <o se
imaginaba@ que al volver encontrarían una situación cambiada, donde durante seis
aHos los creyentes gentiles "ueron multiplic0ndose y eerciendo el lidera2go en las
comunidades. *lgunos #abrían oído de que Pablo era, en la división de tareas, el
apóstol de los gentiles <3al E>F%A@, y el regreso de udíos creyentes era un
momento oportuno para explicar con amplitud Bsu evangelioD para los unos como
para los otros. Ce allí, la epístola a los romanos con su "orma de diatriba.
MSe #abr0 Pablo propuesto escribir Sagrada EscrituraN Probablemente no.
4uería, sin embargo, exponer su posición teológica que #abía sido cuestionada
por Santiago y algunos m0s, y malinterpretado por muc#os. 1o creo que nos
equivocaremos si decimos que aquí Pablo estaba escribiendo un texto "undante
para las comunidades de creyentes en Jesús que incluyeran tanto udíos como
gentiles. +ambi!n los evangelistas escribieron obras que consideraban "undantes.
: despu!s de todo, Mque es la Sagrada Escritura sino una colección de textos
"undantes para los creyentesN

Pablo de #eree a misionero eemplar
Reflexiones generales
Para entender la suerte que corrieron las cartas paulinas es preciso recordar la
a2arosa suerte de Pablo mismo en la emergente iglesia cristiana. Si examinamos
a Pablo desde la iglesia en su conunto, o lo que es casi lo mismo, desde su centro
en Jerusal!n, Pablo como apóstol a los gentiles "ue pronto obeto de suspicacias.
Los seguidores de Jesús en Jerusal!n eran udíos leales que cumplían la ley de
5ois!s como cualesquiera udíos "ieles. Se sabía que Pablo, quien se sintió
llamado a ser el apóstol a los gentiles, aunque era udío, eercía una libertad
sospec#osa ante la ley.
El primer con"licto entre Pablo y Blos de SantiagoD del que se tenga memoria
sucedió en *ntioquía, ciudad importante donde eercieron una misión cristiana los
discípulos #elenistas que #uyeron de Jerusal!n despu!s de la eecución de
Esteban <)c# G>6, 7, y 66>6;%E8@. Pablo en su apología a los g0latas narra cómo
"ue a Jerusal!n tres aHos despu!s de su llamado como apóstol, cuando conoció a
Pedro y a Santiago el #ermano del SeHor <3l 6>6G%E8@. 1o dice qu! discutieron.
Iolvió a Jerusal!n catorce aHos m0s tarde llevando en su compaHía a /ernab! el
udío de '#ipre <#elenista, por ende@ y a +ito, un gentil que seguía el camino <3l
E>6%=@. En esta ocasión estas BcolumnasD de la iglesia no obligaron a +ito a
circuncidarse y, viendo que Cios le #abía encomendado a Pablo el apostolado a
los gentiles como a Pedro el de los udíos les extendieron a !l y a /ernab! la
diestra de compaHerismo <3l E>F%;@. +odo parecía bien encaminado con una
especie de división de trabao.
Pero pronto surgió un problema> En *ntioquía coincidieron Pedro, el apóstol de los
udíos en la di0spora, y Pablo el apóstol de los gentiles que se #abían dado la
mano al repartirse tareas en Jerusal!n. +odos participaron untos en las mesas sin
problemas #asta que llegaron Balgunos de SantiagoD <3l E>6E@, con lo cual Pedro
se separó a mesa de udíos untamente con los dem0s udíos, incluyendo a
/ernab! <3l E>6=@. *quí se mani"estó un problema que no #abían aclarado en
Jerusal!n> Mqu! se #aría allí donde convivían creyentes udíos con creyentes
gentilesN 5ientras Pablo y Pedro no se encontraran no #abía problemas, pero
!stos surgían cuando ambos grupos que representaban estos apóstoles se
encontraban en un solo lugar. Parte de la "idelidad al pacto para cualquier udío
era comer solamente comidas BPos#erD lo cual era imposible #acer unto con
gentiles. Pedro traía el aval de los primeros seguidores de Jesús en Jerusal!n y
parece que Pablo salió perdiendo en *ntioquía en este encuentro, pues se
aceptaron unas mesas para udíos y las otras mesas para gentiles. Pablo quedó
como un #eree o, por lo menos, como alguien con una visión sospec#osa de la
oven "e cristiana.
En 3alacia en iglesias gentiles "undadas por Pablo podemos concluir de su carta a
las iglesias de la región que #abían llegado udeocristianos y #abían logrado
convencer a las iglesias de Pablo que su evangelio era incompleto, requiriendo
completarse con la observancia de la ley. Si lo que Pablo dice en 30latas E>F%68
que acordaron los líderes que Pablo "uera apóstol a los gentiles y 'e"as a los
udíos es "iel a la verdad, tenemos que suponer que los representantes de 'e"as y
Santiago violaron el acuerdo meti!ndose entre iglesias de gentiles "undadas por
Pablo. : tuvieron !xito en convencer a estas iglesias en contra de Pablo y BsuD
evangelio, es decir, les convencieron que Pablo no era un predicador de todo el
evangelio.
Por el "ragmento de carta a Bla iglesia de Cios que est0 en 'orintoD que se
encuentra en -- 'or 68%6= sabemos que tambi!n allí #ubo un con"licto con
representantes del udeocristianismo. *quí, sin embargo, la iglesia era mixta
#abiendo udíos y gentiles. En una situación de este tipo podemos imaginar que
#abría la posibilidad de varias interpretaciones del arreglo para dividir la tarea de
proclamación del evangelio. Pablo se resintió que se metieran en BsuD iglesia, una
iglesia "undada por !l, pero #abiendo udíos en ella bien podría Pedro o Santiago o
su gente entender en buena "e que era su territorio tanto como el territorio de
Pablo. Es evidente que en todos estos con"lictos, en *ntioquía, en 3alacia, y en
'orinto, el peso de la legitimidad estaba con los representantes de Jerusal!n y en
contra de Pablo. Los primeros aparecían como los sucesores directos de Jesús,
Pedro y Juan por ser de los doce y Santiago por ser #ermano, mientras Pablo
llegó m0s tarde al seguimiento de Jesús. Es llamativa la descripción que #ace
BLucasD, el autor de los )ec#os de los *póstoles, acerca de la última visita de
Pablo a Jerusal!n. $ue recibido por 5nasón el c#ipriota, Bantiguo discípuloD <)c#
E6>6F@ y probablemente un B#elenistaD, udío de la deportación. El día siguiente,
Pablo "ue a ver a Santiago <)c# E6>6G@ como si un in"erior buscara un encuentro
con un superior. La conversación que in"orma Lucas en lo que sigue ilustra la
tensión y los malentendidos y, m0s que todo, las sospec#as que en el centro de la
iglesia, Jerusal!n, existían sobre Pablo. Lucas siempre busca presentar las
relaciones como armoniosas pero es evidente aún en su relato que a Pablo los
udíos creyentes en Jerusal!n le impusieron unas tareas para probarle.
+odo esto cambió con la destrucción de Jerusal!n y la desaparición de la iglesia
de seguidores de Jesús entre los udíos de esa ciudad. :a para esa "ec#a, A8
d.'., Pablo, Pedro y Santiago estaban todos ellos muertos y todos m0rtires. 'on la
desaparición de la congregación de Jerusal!n la iglesia quedó por un tiempo sin
centro, pero con su centro de gravedad en las regiones occidentales> *sia <*sia
5enor para nosotros@, 3recia, 5acedonia y .oma. Estas "ueron las 0reas de
in"luencia de Pablo donde Santiago no tuvo presencia "ísica y Pedro poca. La
tortilla se volteó. Las congregaciones de udíos creyentes en Jesús que quedaron
en Palestina y Siria "ueron sospec#osas de ser ebionitas, de creer m0s en el
Jesús de carne y #ueso que en el )io de Cios encarnado. Pablo se convirtió en el
teólogo por excelencia de 'risto el Salvador, y los sucesores de Santiago vivían
bao la sombra de una "e insu"iciente, sospec#osa de #ereía. Ce modo que las
cartas de Pablo "ueron m0s aceptadas y utili2adas por -gnacio de *ntioquía y
Justino m0rtir que las de Santiago y de Pedro. Q*y, las ironías de la #istoriaR Estas
últimas cartas "ormaban una colección con los )ec#os de los *póstoles, otro libro
sin importancia en la -glesia Primitiva.

Las cartas a los santos y "ieles #ermanos en 'risto en 'olosas y a los santos y
"ieles en 'risto Jesús que est0n en J"eso
Estas dos cartas tienen una clara a"inidad en su contenido, y es la opinión de la
gran mayoría de quienes #an estudiado el asunto que E"esios depende de
'olosenses, ya sean de Pablo o de algún discípulo suyo. )ay muc#as cosas
interesantes de estas cartas, pero para nuestros "ines lo notable es que, aunque
se presentan como cartas, tienen un marcado inter!s por desarrollar una visión
teológica.
Para decirlo en dos palabras, la epístola a los 'olosenses desarrolla una teología
de un 'risto cósmico que es primicias y SeHor de la creación, en quien #abita toda
la Pleroma <plenitud@ <ver el #imno en 6>6?%E8@. Es por !l que tenemos el perdón
de los pecados <6>6=%679 =>6=9 =>6=@. Esto no con"lige con la salvación en las otras
cartas paulinas, pero en ellas el !n"asis est0 m0s bien en la obra de 'risto como la
usti"icación, el #acer ustos, a los "ieles <.om =>E79 ?>F%;, 6?%E6@. *quí, 'risto es
la 'abe2a, no solamente de la -glesia <6>6G@ sino que #abita en !l toda la Plenitud
de la deidad corporalmente y viene a ser la 'abe2a de todo principado y poder
<'ol E>;%68@.
La Epístola Ba los E"esiosD desarrolla una bella teología de la -glesia. * ella Cios #a
revelado todo el misterio de su propósito de unir en 'risto todas las cosas, así las
que est0n en la tierra como las que est0n en los cielos <6>;%68@. La salvación que
reali2a 'risto se desarrolla en t!rminos de la superación de las barreras #umanas,
y especialmente la que separa a los udíos de los gentiles <E>66%EE@. El autor que
se dice ser Pablo <6>69 =>6@, est0 preso, Bpreso de 'risto por vosotros los gentilesD
<=>6@. * los destinatarios Pablo #a #ec#o conocer la BeconomíaD de la gracia de
Cios, el misterio de untar todas las cosas en 'risto <=>E%A@.
Ona cosa que tienen en común estas dos epístolas son las listas de obligaciones
de los distintos miembros de la "amilia, las mueres y sus maridos, los #ios y los
padres, los esclavos y los seHores <'ol =>6G%7>6 y E"e ?>E6%F>;@. Esto es una
ex#ortación bien conocida en la moral antigua, comen2ando desde *ristóteles en
su Política 6E?=b, aunque *ristóteles tiene un cuarta categoría de moral, la
BrematistiPeD, la ganancia económica para completar el cuadro de un ciudadano
#onrado y decente. Sorprende que dos libros tan originales de teología cristiana
como son !stos traten el tema de la moral en una manera tan tradicional con todos
los elementos clasistas del pensamiento de la antigKedad cl0sica.
Si estas cartas son realmente de Pablo, cosa muy debatida, serían posteriores a
su epístola .omanos a los santos electos en .oma, la última de las cartas
indudables de Pablo. Serían escritas, desde .oma alrededor del aHo F8. La carta
#oy conocida como a los E"esios, aunque el Papiro 7F, el manuscrito Sinaítico y el
manuscrito Iaticano no indican un destinatario especí"ico, no pretende responder
a una situación concreta. Es una carta general Burbi et orbiD, si se quiere, lo cual ya
indica otro paso #acia la canoni2ación. Pablo escribe para todos y para la
posteridad. 'olosenses dice ser una carta a una congregación que Pablo no
conoció pero, como .omanos, indica un conocimiento de muc#os individuos en su
última sección <7>A%6A@. 'omo E"esios no parece responder a cuestiones
puntuales sino ser una carta general.
Pero estas cartas pueden ser de discípulos de Pablo, que lo consideran un gran
teólogo y quisieron poner por escrito lo que ellos entendían ser su teología m0s
acabada. E"esios tendría que #aberse escrito antes del aHo 688, pues ya lo
conoce -gnacio en su carta a los e"esios. 'olosenses se #abría escrito un poco
antes de E"esios, y sería tambi!n una epístola circular porque 'olosas "ue
destruida por un terremoto en el F8 y no se reconstruyó #asta muc#o despu!s. En
cualquier caso, sean de un Pablo anciano y re"lexivo desde una prisión romana o
sean de admiradores suyos que querían preservar sus enseHan2as, son tratados
teológico%pastorales que "0cilmente podrían convertirse en escritos canónicos,
como e"ectivamente lo #icieron.

La BsegundaD carta a la -glesia de los +esalonicenses
Esta carta est0 llena de problemas para el int!rprete, la mayoría de las cuales no
tienen porqu! detenernos en este ensayo. La cartita es una disputa en torno al
tema escatológico de la Parusía del SeHor. 4uiere insistir que los nuevos
cristianos gentiles de esa importante ciudad macedonia no se exciten en la espera
inminente del SeHor. La otra carta a los tesalonicenses dice, por el contrario, que
muc#os de los presentes recibir0n al SeHor sin #aber muerto <- +es 7>6?@. MSer0
!sta, nuestra Primera 'arta a los +esalonicenses, la carta espúrea que se
denuncia en E>EN En ese caso, esta carta no sería un pseudónimo real sino una
carta escrita por un adversario de Pablo con el propósito expreso de descali"icar
una carta aut!ntica de Pablo. Pero, puede !sta no ser la interpretación correcta de
E>E. Es posible que la carta sea aut!ntica de Pablo y la re"erencia sea a otras
cartas que est0n circulando en 5acedonia. El cora2ón de la carta parece ser E>=%
6E, que trata del B#ombre de transgresión, el #io de destrucciónD y del Bmisterio de
la impiedadD que se mani"estar0 antes de la Parusía. Por a#ora #ay uno que
detiene este misterio de impiedad <#o Pateon@, pero cuando sea quitado el mal se
mani"estar0 #asta que el SeHor lo destruya con el viento <pneuma@ de su boca.
QCemasiado misterio para nosotrosR
Cesde las primeras colecciones esta pequeHa carta se #a incluido entre las cartas
de Pablo y no tenemos su"icientes pruebas claras para neg0rselo, aunque
tampoco es posible situarla bien dentro de la carrera conocida de Pablo. M'u0ndo
se #abría dado el entusiasmo escatológico en 5acedonia que el autor de esta
pequeHa carta combateN Sea como "uere, la carta bao discusión poco aporta al
proceso de canoni2ación. Ca toda evidencia de ser una carta verdadera que
responde a una situación concreta, ya "uera Pablo o un adversario de Pablo que la
escribió. Esta última posibilidad, aunque no muy probable, sería un interesante
testimonio a la oposición que generó la "igura de Pablo, aún cuando en esta
ocasión no sería su dudosa lealtad a su tradición udía.

* los )ebreos
Esta BepístolaD no tiene designación de remitente, de destinatario, ni tiene título
dentro de su texto. Ce modo que nos remitimos al título que recibe en los
manuscritos, evidentemente resultado de un es"uer2o uni"icador por quienes
prepararon las epístolas de Pablo para su publicación <reproducción@. En la
mayoría de los manuscritos aparece la Epístola a los )ebreos despu!s de -- +es y
antes de - +im. *unque la epístola misma no dice qui!n la escribió, es evidente por
su colocación dentro de la colección paulina en todos los manuscritos de esta
colección y por su titulación, por los destinatarios <tampoco nombrados dentro del
texto mismo de la epístola@ y no por su autor como las BcatólicasD que se le
consideraba de Pablo. Propiamente, este documento es una epístola solamente
por su conclusión epistolar en 6=>6G%E?. El cuerpo es m0s bien un tratado
teológico%pastoral.
: su estilo, vocabulario y teología revelan que no la escribió Pablo, opinión que ya
expresó Lrígenes en el siglo ---. Lutero la colocó al "inal de su /iblia alemana unto
con Santiago y Judas. : en los últimos dos siglos la opinión general le niega
autoría paulina. *sí que la excluimos de nuestro relato, excepto para decir que
aquí tambi!n dentro de una carta atribuida ya en el siglo -- a Pablo #ay una
Bintención canónicaD. 1o es una verdadera carta.

Las 'artas Pastorales

La carta a +ito y las dos a +imoteo se #an llamado BEpístolas PastoralesD desde el
siglo SI--- por ser instrucciones pr0cticas dirigidas a dos ayudantes de Pablo en
su trabao misionero. :a 5arción, quien en la primera parte del siglo -- creó un
sistema teológico, excluía estas tres cartas qui20s porque las rec#a2aba, como
dice +ertuliano en su obra B'ontra 5arciónD escrita por el aHo E88 o qui20s porque
no las conocía. 5arción creía en Pablo por ser un teólogo de la gracia y, sin duda
#ay que reconocer, la epístolas pastorales no contienen argumentos teológicos
sino conseos pr0cticos. +eó"ilo de *ntioquía e -reneo de Lyon a "ines del siglo --
conocieron y utili2aron estas epístolas personales como cartas de Pablo. Según
Jerónimo <"ines del siglo -I@, +aciano <m0s o menos 6A8 d.'.@ aceptó solamente
+ito entre estas cartas. Ce modo que la evidencia entre los Padres tempranos es
mixta y no puede considerarse a "avor o en contra de la inclusión de estas cartas
entre las paulinas. 'uando se compusieron las primeras ediciones de lo que
nosotros llamamos el 1uevo +estamento a "ines del siglo -- o principios del siglo ---
estas cartas se untaron con $ilemón y concluían la colección de epístolas
paulinas. Ce los papiros de la colección paulina, la m0s antigua es P7F de
aproximadamente E88 d.'., que en su "orma incompleta actual no contiene las
pastorales pero pudo #aberlas tenido en su "orma completa. El P=E de la misma
"ec#a contiene la carta a +ito, y es el único papiro antiguo que atestigua una carta
pastoral. Ce los grandes códices unciales, el Sinaítico del siglo -I contiene las
Pastorales. El 'ódice Iaticano del mismo siglo contiene todo el 1uevo
+estamento menos las Pastorales y el *pocalipsis, pero puede deberse a la
destrucción de sus últimas p0ginas. El orden en la gran mayoría de los
manuscritos es> Evangelios, )ec#os de los *póstoles, 'artas 'atólicas, 'artas
Paulinas y *pocalipsis, de modo que la terminación de este códice con --
+esalonicenses puede deberse a la p!rdida de sus últimas p0ginas. 'on todo, no
contiene las Pastorales. El 'ódice 'laromontano <C@ y el palimpsesto E"raimi <'@
del siglo I contienen las Pastorales como parte de la colección paulina.
.esumiendo, podemos decir que para el siglo -I con toda seguridad las
Pastorales "ueron consideradas parte de la colección de cartas paulinas, y el P=E
sugiere que en algunos círculos ya para "ines del siglo -- las consideraban así.
1os disculpar0 el lector esta excursión un poco t!cnica en la evidencia de los
Padres y de los manuscritos, pero nos permite dar consistencia al consenso
reciente que las Pastorales no "ueron de Pablo pero "ueron aceptadas m0s tarde
en la colección de sus cartas. La evidencia interna es "uerte para inclinarnos en la
misma dirección> El vocabulario total de las tres cartas es de ;86 palabras
distintas, de las cuales =8F no aparecen en las otras cartas paulinas y ==? en
ningún otro escrito neotestamentario. Encontramos un Pablo que ve la -glesia
como la 'asa de Cios al modelo de las "amilias patricias donde el padre manda y
la muer, los #ios y los esclavos obedecen. Son cartas escritas en una situación
de gran acomodo a las órdenes sociales romanas que inventan un Pablo tambi!n
misionero plenamente dentro del orden social romano. *quí se re2a por los
gobernantes <- +im E>6%7@, y se exige que los obispos sean varones, y que #ayan
mantenido en sumisión a sus #ios, siendo maridos de una sola muer, es decir,
viudos en la mayoría de los casos <- +im =>6%A9 +ito 6>?%;@. Estas cartas son
escritas para la posteridad para servir como manuales de conducta en las iglesias,
en la tradición de la Cida! y los escritos clementinos. Por decirlo así, son
canoni2ables, aunque por ra2ones muy di"erentes a .omanos, 'olosenses y
E"esios.

Los #ec#os de Pablo> Pablo milagroso y m0rtir
En el siglo segundo se compuso esta obra que celebra al misionero Pablo como
obrador de milagros y predicador incansable en Palestina, *sia 5enor, 3recia,
5acedonia y .oma. La obra "ue usada y aparentemente apreciada por )ipólito de
.oma <'omentario a Caniel ---.E;@ y Lrígenes de *leandría <Ce Principiis -.E%=@,
ambos de principios del tercer siglo. $ue rec#a2ada por +ertuliano <Ce baptismo
6A@ por su presentación de +ecla, la compaHera de Pablo en sus misiones como
una muer que bauti2aba y "ue autori2ada por Pablo para enseHar. Para Eusebio
era uno de los libros disputados pero no #er!ticos, como tambi!n el Pastor de
)ermas y el *pocalipsis de Pedro <).E. ---.E?@. Se preservan varios manuscritos
de esta obra y, aunque no es posible restaurar su texto original, se puede
asegurar que contenía textos valiosos como el bautismo del león, el autobautismo
de +ecla, y la carta de los corintios a Pablo y la respuesta de !ste, conocida como
--- 'orintios. El Pablo de los )ec#os no es un teólogo sino un misionero denodado
que predica la abstinencia del sexo, mensae bien recibido por las mueres y
rec#a2ado por los #ombres. +ermina su vida siendo decapitado en .oma. Iemos
en sus primeras cartas a un pastor que atiende problemas de conducción de las
congregaciones, a un teólogo que desea asegurar su enseHan2a en las últimas, a
conseero pastoral en las Pastorales y "inalmente #acedor de milagros y m0rtir en
los )ec#os. La correspondencia con 'orinto que se contiene aquí tiene alguna
pertinencia para nuestro tema, aunque nunca se contempló como canónica en el
sentido de las cartas #oy incluidas en el 1.+. La carta de los corintios presenta el
problema de dos predicadores que #an llegado y predican que Cios no es
+odopoderoso, que no #ay resurrección de la carne y que el SeHor no vino en la
carne ni nació de 5aría. Son los mismos problemas que con"rontó -reneo con los
gnósticos a "inales del siglo segundo, el rec#a2o de la creación como obra buena
de Cios y por ende el rec#a2o del mundo y de la materia como no redimibles
mediante la resurrección. Pablo responde en --- 'or a"irmando la creación, la
venida del Espíritu Santo sobre 5aría para conquistar en la carne lo que se perdió
en la carne y, por supuesto, la resurrección carnal de Jesús. 1o asoman los
problemas con los udai2antes que dominan -- 'or en el canon.

La colección de las epístolas paulinas
Parte del proceso de canoni2ación de cada sección del 1.+. es la colección de los
escritos. En el caso de las cartas paulinas esto aparece sorprendentemente
temprano. :a -gnacio de *ntioquía en su carta a los E"esios <66? d.'.
aproximadamente@ menciona que Ben toda epístola os recuerda en 'risto JesúsD
<-gE"e 6E>E@. *unque es un re"erencia imprecisa, complicada por el #ec#o de que
J"eso y los e"esios se mencionan solamente en - 'or de las cartas indudables de
Pablo <- 'or 6?>=E y 6F>G@, es evidente que las cartas se conocen en una colección
para esta !poca. )ay que recordar que -gnacio estaba de viae "uera de casa
cuando escribe su carta, y tambi!n que desea #alagar a los destinatarios de su
carta. 'on todo, conoce algún tipo de colección de cartas paulinas. En cambio,
'lemente de .oma quien escribe su carta a los 'orintios unos veinte aHos m0s
temprano menciona solamente el martirio de Pablo pero no sus cartas <- 'l ?>?%A@.
M1o existía aún la colecciónN Si #ubiera existido, sin duda se #abría conocido en
los grupos cristianos de .oma, ciudad donde convergían todas las cosas.
En la Segunda 'arta de Pedro, que est0 en el canon del 1.+., probablemente
escrita a principios del siglo --, encontramos una re"erencia a Btodas las epístolasD
donde #abla acerca de estas cosas <la escatología@ aunque son sus escritos
di"íciles de entender y "0ciles de malentender, las cuales pueden ser
distorsionadas por los que no son instruidos Bcomo las dem0s Escrituras para su
propia perdiciónD. Evidentemente el autor conocía una colección que consideraba
de alguna manera autori2ada. En su posición ante la parusía, -- Pedro est0 muy
cerca a -- +es, cree en ella como doctrina pero no pone su esperan2a en ella y por
ende piensa en ella como una realidad aún distante. 'omparte con -- +es el temor
de que expresiones de Pablo sean entendidas como promesas de una pronta
parusía, que sería torcerlas Bpara su propia perdiciónD. Es pues, probable, que su
colección de cartas paulinas incluyera las dos cartas a los +esalonicenses, como
mínimo. : si pensamos que su carta tiene que ser posterior a la de Judas, que
cita, estaríamos #ablando de los aHos 6E8 a 678 d.'., cuando ya podemos pensar
en una colección de las mismas die2 cartas que conoció 5arción en la misma
!poca <-%-- +es, -%-- 'or, 3al, .om, $il, 'ol, E"e, $lm@.
Por el aHo 678 d.'., 5arción del Ponto usó una colección de cartas de Pablo que
no incluía las Pastorales ni )ebreos. +ertuliano a"irmó que rec#a2ó las cartas a
+imoteo y +ito <*dversus 5arcionem I.E6@, pero esto es probablemente una
suposición. Es probable que en el tiempo de -- Pedro y 5arción aún no existieran
las Pastorales. La ausencia de )ebreos se debe, sin duda, a que aunque existía
no #abía sido atribuida aún a Pablo. .egresaremos a 5arción en el siguiente
inciso de nuestro ensayo. Es curioso que Justino a mediados del siglo -- no
mencione las cartas de Pablo. )ay que recordar que no tiene canon de escritos
apostólicos y que sus escritos que se preservan son apologías escritas para las
autoridades y su largo debate con el udío +ri"ón9 ninguno de estos invita
re"erencias a un pastor cristiano como Pablo. -reneo a "ines del siglo segundo ya
conoce la colección de cartas paulinas, incluyendo las Pastorales. *unque de
!stas solamente cita -- +im es probable que circularon desde el principio como una
pequeHa colección y que, por tanto, las conoció a las tres. +ampoco en su caso
parece que )ebreos "ormara parte de la colección.
Es importante notar algo que ya vimos, que la edición de las cartas paulinas se
#i2o con otros criterios que la de las cartas católicas. Estas últimas llevan títulos
que denotan la autoría de cada carta, mientras las de Pablo, estando en una
colección que contiene exclusivamente sus cartas, las intitula por sus
destinatarios. Esto indica que lo que #oy llamamos 1uevo +estamento, este
conunto de tres colecciones <evangelios, )ec#os%cartas apostólicas, cartas
paulinas@, m0s el *pocalipsis de Juan, "ue diseHada como un conunto usando
criterios editoriales. Los m0s tempranos papiros que abarcan m0s de una de las
colecciones ya re"lean estos criterios. En la pr0ctica, la colección paulina era ya
un #ec#o a "ines del siglo segundo cuando escribe -reneo, quedando únicamente
pendiente la inclusión de la Epístola a los )ebreos, que en los manuscritos se
colocar0 despu!s de -- +es y antes de - +im. Para entender el desarrollo de la
colección paulina es preciso recordar otro dato> En los manuscritos, casi todos
ellos, esta colección viene despu!s de las cartas católicas de los apóstoles,
deando así a Pablo como el último de los apóstoles como !l mismo lo reconoció.
1uestras /iblias modernas #an separado las cartas apostólicas del libro de
)ec#os de los *póstoles, seguramente para destacar las cartas de Pablo. Por lo
menos, ese #a sido el e"ecto. 1o s! decir cu0ndo se dio esta inversión que altera
la manera en que se reciben las dos colecciones <Pablo y 'atólicas@.
La pregunta que nos venimos #aciendo a todo lo largo de este ensayo es el paso
de cartas ocasionales dirigidas una por una a distintas comunidades en diversas
ciudades a una colección de epístolas que llevan el poder y la autoridad de Cios
como parte de las Sagradas Escrituras. *#ora queremos ver la última etapa de
este proceso cuyos primeros pasos #emos ya observado en el examen de las
epístolas una por una y en el vista2o que #icimos al proceso de recolección de las
mismas en una colección donde el título de cada una es el nombre de la ciudad de
los destinatarios. La última etapa es la incorporación de la colección en la B/ibliaD,
las Sagradas Escrituras con una autoridad igual o poco menor que los libros de
5ois!s, de Cavid o de Salomón.
Se acostumbra dar en este proceso "inal un lugar privilegiado a 5arción. 5arción
"ue un empresario de naves que llegó a .oma desde el Ponto cerca del aHo 678
d.'. Era un teólogo laico con muc#a creatividad y con rique2a y experiencia
organi2ativa y administrativa. Su teología era una teología netamente paulina, con
un !n"asis marcadísimo en la gracia de Cios a tal punto que negaba el aspecto
usticiero del mismo. Llevó el rec#a2o de la ley que aprendió de Pablo al extremo
de rec#a2ar a 5ois!s y con !l toda la /iblia #asta ese momento usada por las
iglesias cristianas. Se llevó muc#os cristianos de las iglesias en .oma y "inalmente
todo el mundo conocido a iglesias marcionitas donde las Sagradas Escrituras
tradicionales "ueron rempla2adas por un canon en dos partes, el Evangelio y el
*póstol. 5arción "ue un crítico literario y tanto su Evangelio como su *póstol eran
versiones de Lucas como de la colección paulina donde se #abían eliminado como
interpolaciones las re"erencias a la /iblia )ebrea y asuntos a"ines. Se puede
recuperar parcialmente su /iblia del ataque que #i2o +ertuliano en sus cinco libros
*dversus 5arcionem. $ue muy convincente, y por un momento pareció que las
iglesias marcionitas despla2arían a los BapostólicasD por el inmenso crecimiento
que tuvieron. Es que su teología era sencilla y atractiva, un Cios de amor y de
gracia que quiere salvar a todo pecador. *dem0s, sus Escrituras eran pequeHas y
accesibles, sin las complicaciones de la /iblia )ebrea. Pero, para los e"ectos de
nuestro ensayo, lo realmente novedoso era que las Sagradas Escrituras eran
cristianas, despla2ando por completo las antiguas Escrituras de los udíos. Es
evidente por la manipulación que #i2o 5arción tanto de Lucas como de las cartas
paulinas para eliminar los rasgos de las Escrituras udías que tenía conciencia de
estar inventando BsusD Escrituras para su iglesia.
On contempor0neo de 5arción "ue Justino, quien llegó a .oma desde Samaria
como un "ilóso"o buscando "ormar una escuela en la gran urbe. *llí se #i2o
cristiano y entre sus obras est0 un tratado B'ontra 5arciónD, #oy desaparecido
pero mencionado por Eusebio <).E. -I. 66@. Justino, conocido luego como el 50rtir
por la muerte que su"rió, y contrario a su contempor0neo del Ponto, no aceptó m0s
Escritura que la /iblia de los udíos, que !l conoció en griego en la traducción de
los Setenta. En sus B*pologíasD Justino cita algunas veces los evangelios de
5ateo y de Lucas como "uente de las enseHan2as de Jesús y de in"ormación
sobre la vida del 5aestro & no como Sagrada Escritura. )abla de ellos como las
memorias de los apóstoles que se llaman Evangelios <- *pol FF@. *dem0s, en un
dato sumamente valioso nos in"orma que en las reuniones dominicales de los
creyentes se suelen leer Blas memorias de los apóstoles o los pro"etasD <- *pol FA@.
Luego una persona comenta las lecturas. *quí nos da una ventana al proceso
mediante el cual la liturgia va contribuyendo a la sacrali2ación de los textos
narrativos de los evangelios. Sin embargo, nunca en los escritos de Justino 50rtir
que #an llegado #asta nosotros #ay una cita o una re"erencia a las cartas de
Pablo. * primera vista se podría pensar que no las conociera, pero esto no puede
ser. Si escribió un tratado contra 5arción evidentemente conocía la /iblia de
5arción donde estas cartas ugaban un papel determinante. La solución de la
ausencia de re"erencias a las cartas del apóstol a los gentiles est0 sin duda en el
g!nero de las obras de Justino que llegaron a nosotros> Ona es un tratado contra
el udaísmo, Bel Ci0logo con +ri"ónD, donde evidentemente tiene que argumentar a
base de las Sagradas Escrituras reconocidas por los udíos, la /iblia )ebrea. Las
otras son apologías escritas al emperador en las cuales cartas de índole pastoral y
teológica poco #abrían aportado al argumento. Justino 50rtir, entonces, nos revela
una iglesia que est0 a punto de reconocer los escritos apostólicos como Sagrada
Escritura y los usa en sus reuniones al lado de los pro"etas de la /iblia )ebrea.
Pero una iglesia que como conunto no #a ido tan leos como 5arción al
abra2arlas como palabra inspirada.
'on -reneo, obispo de Lyon del 6AA en adelante, llegamos a la conclusión de
nuestra investigación. -reneo tiene ya Sagradas Escrituras que incluyen tanto la
/iblia )ebrea <*ntiguo +estamento@ como los escritos de los apóstoles <1uevo
+estamento@. El caminar que venimos recorriendo llega a su culminación. Sin
duda, para el obispo la base del 1uevo +estamento es la colección de cuatro
evangelios, y el obispo puede dar ra2ones para que tengan que ser cuatro ni m0s
ni menos <*.). ---.66@. Sin embargo, despu!s de presentar cada uno de los cuatro
evangelios, cuando -reneo quiere #ablar de los apóstoles nos sorprendemos que
conoce y utili2a ampliamente el libro de los )ec#os de los *póstoles, #asta esas
"ec#as pr0cticamente desconocido por los escritores cristianos. * ellos dedica el
largo capítulo B*dversus )aereses ---.6ED. Luego entra a #ablar de Pablo,
re"utando desde un principio la opinión de que solamente Pablo entre los
apóstoles tenía conocimiento de la verdad, la idea de 5arción <*.). ---.6=@. Si
preguntamos por las cartas paulinas en las Escrituras de -reneo, responderemos
que, aunque no menciona una colección, cita todas ellas menos - +es, incluyendo
las tres cartas pastorales y )ebreos. La ausencia de - +es en las citas es
probablemente accidental y sin importancia.
:, Mcu0l es la opinión de -reneo sobre los escritos apostólicosN M'ómo entran en
su de"ensa de la -glesia contra los #ereesN )e aquí una expresión b0sica>
BPorque no #emos conocido la BeconomíaD de nuestra salvación, sino por medio
de aqu!llos por los que #a llegado a nosotros el Evangelio> El cual "ue predicado
primero, y nos #a sido transmitido despu!s por voluntad de Cios en las EscriturasD
<*.). --- Prólogo@. En esta a"irmación escueta debemos destacar la importancia de
la cadena conocida de transmisores de la tradición desde los apóstoles #asta la
generación de -reneo. Es esa transmisión por una cadena de personas conocidas
lo que garanti2a la "idelidad del evangelio, de las escrituras, de las pr0cticas
eclesiales. Justamente, esto es lo que no tienen los #erees. Cice, por eemplo en
*.). ---.E.6, BEn e"ecto, cuando se ven convencidos por las Escrituras, se ponen a
acusar a las Escrituras mismas> como si no "ueran correctas ni propias para #acer
autoridad, y porque su lenguae, según ellos, es equívoco, ya porque por ellas
solas no es posible que puedan #allar la verdad los que desconocen la +radición...
Es normal que, según ellos, la verdad est! ora en Ialentín, ora en 5arción, ora en
'erinto, luego en /asílides, o tambi!n en cualquier otro que lleva siempre la
contraria y am0s pudo pronunciar una palabra saludable. Porque cada uno de
ellos est0 tan pro"undamente pervertido, que corrompe la Bregla de verdadD y no se
rubori2a de predicarse a sí mismoD <*.). ---.E.6@. )emos visto que, aunque 5arción
"ue el primero en reconocerle m!ritos como Sagrada Escrituras a algunas libros
apostólicos, tuvo la su"iciente con"ian2a en su capacidad como para corregir estos
libros antes de circularlos entre sus iglesias. 1o respetó, diría -reneo, la Bregla de
verdadD <o regla de "e@ que "ue transmitida por los apóstoles a trav!s de sus
sucesores.
Entonces, para -reneo las Escrituras sin la autoridad de los apóstoles no valen
nada. Es esta autoridad y la regla que legaron a sus sucesores la que permite
con"iar en las Escrituras, evidentemente las del 1uevo +estamento. Jesús dio este
encargo a los apóstoles y ellos, a su ve2, lo legaron sus sucesores en las varias
iglesias que "undaron, cuyos nombres son conocidos. -reneo mismo se siente
con"iado porque recibió la tradición de Policarpo, a quien los mismos apóstoles
encargaron la iglesia de Esmirna en *sia <*.). ---.=.7@. Entonces la Escritura por sí
sola no puede validar una doctrina. La Escritura misma necesita ser validada por
la apóstoles y la sucesión apostólica. Ona ve2 puesto en su lugar este cerco
alrededor de las Escrituras de los apóstoles, -reneo puede sin temor aHadir a las
Escrituras del *ntiguo +estamento las del 1uevo +estamento. Puede asumir la
genial idea de 5arción sin abrirse a los peligros de arbitrariedad que permiten a
cada #eree proclamar sus propias doctrinas como avaladas por los escritos
apostólicos.
Cespu!s de -reneo la canoni2ación del 1uevo +estamento es cuestión de detalles,
si )ebreos es parte de la colección paulina, si el *pocalipsis de Juan, el Pastor de
)ermas, o algún otro escrito son parte del legado de los apóstoles o no. La
aceptación de las Sagradas Escrituras *postólicas es un #ec#o que nunca m0s
"ue cuestionado, sin poner en duda las Escrituras )ebreas recibidas de los padres.
Jorge Pixley
Pro"esor Em!rito, Seminario +eológico /autista de 1icaragua
A;8 Plymout# .oad
'laremont, 'ali"ornia ;6A66, O.S.*.
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Ier el gran comentario de )ans Cieter /et2, 3alatians <P#iladelp#ia> $ortress
Press, 6;A;@, serie )ermeneia, la discusión de g!nero literario en la -ntroducción,
p0gs 67%E?.
Sobre la situación social de los cristianos en 'orinto, consúltase el libro de 3erd
+#eissen, Estudios sobre la sociología del cristianismo primitivo <Salamanca>
Sígueme, 6;G?@.
La in"ormación sobre variantes textuales se encuentra en la 1ovum +estamentum
3raece, coordinada por 1estl! y *land <Stuttgart, vig!sima s!ptima edición de
6;;=@.
Estas estadísticas son tomadas de .obert 5. 3rant, )istorical -ntroduction to t#e
1e, +estament <1e, :orP> )arper and .o,, 6;F=@, p0g E66.
Para estas discusiones de los criterios editoriales que se re"lean en los antiguos
manuscritos de 1.+. ver Cavid +robisc#, +#e $irst Edition o" t#e 1e, +estament
< 1e, :orP> Lx"ord Oniversity Press, E888@. Lriginal alem0n de 6;;F.
Las citas de -reneo son tomadas de la traducción de Jesús 3aritaonandia
'#urruca en 'ontra las #ereías <Sevilla> *postolado 5ariano, s.".@