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El fragmento o Canon Muratori, un debate todavía abierto

Violeta Rocha A.
Resumen
La historia del Canon del Nuevo Testamento es un tema que todavía sigue siendo
enriquecido y debatido con nuevas investigaciones, algunas de las cuales
repasaremos. El fragmento o Canon de Muratori es una piea invaluable en la
construcci!n de esta historia del dogma y de la teología. "resentamos los
argumentos para una fecha en el siglo #$, pero optaremos por la fecha propuesta
por %arnac& hace un siglo, fines del siglo ##. 'iscutiremos la teoría de una edici!n
del Nuevo Testamento a mediados del siglo ##, aunque aquí tambi(n optaremos
por la interpretaci!n cl)sica.
Abstract
The history of the Ne* Testament canon is still being enriched and discussed in
ne*er debates, some of *hich *e shall revie* here. The Muratorian +ragment or
Canon is a valuable piece for the construction of the history of dogma and
theology. ,e shall present the arguments for a +ourth-Century date, but opt for the
date proposed by %arnac& a century ago, the late .econd Century. ,e shall also
discuss the theory of an edition of the Ne* Testament in the midst of the .econd
Century, although here also *e shall opt for the classical interpretation.
%ablar de la historia del Canon del Nuevo Testamento, nos lleva a hacernos la
pregunta /C!mo y por qu( (ste fue reconocido como Escritura .anta0 Esta
pregunta es la que muchos han intentado responder, y que a1n es parte de un
debate. Como sabemos el t(rmino Canon 2kanón3 es de origen semítico, designa
un instrumento de medida. En el sentido figurado, en el lengua4e de la filosofía,
significa la regla de conducta, la norma, el modelo. "ero tambi(n es empleado, en
materia de astrología o de cronología, para designar una lista, un cat)logo o una
tabla.
'esde el conte5to cristiano, dos tipos de usos se se6alan. En los siglos ## y ###, lo
encontramos en f!rmulas como kanón t‘s alezeías 2regla de la verdad3, kanón t‘s
písteos 2regla de fe3 o kanón t‘s ekklesías 2regla de la iglesia3, es decir, lo
relacionado a las normas a las cuales se debe ce6ir la ense6ana y la vida de la
iglesia. 7 mediados del siglo #$ el t(rmino es utiliado en relaci!n a la 8iblia,
refiri(ndose a la lista de los libros del 7T y del NT 2Concilio de Laodicea, 9:9,
Canon ;<= Carta de 7tanasio de 7le4andría, 9:>3 .
Este proceso de canoniaci!n de los libros del Nuevo Testamento est)
relacionado a los conceptos de canon en el sentido formal de ?lista@, ?cat)logo@ o
como ?norma@. .urgen tambi(n otros elementos de este proceso, como la
dataci!n, la localiaci!n geogr)fica, la autoría, entre otros.
.e proponen dos maneras de concebir el Canon del NT, alrededor del cu)ndo y
del c!mo.
a3 El traba4o de %arnac& y de $on Campenhausen, sostiene que el período
decisivo de la formaci!n del NT se sit1a en la segunda mitad del siglo ##. %arnac&
argumenta que el +ragmento de Muratori, fue una promulgaci!n oficial de Aoma
definiendo los contenidos del NT para el resto de la iglesia. Considera posible la
redacci!n en Aoma, teniendo como referencia al "astor de %ermas.
Cerca del a6o BCC, se fi4! el contenido del canon del NT. Los libros a las cuales se
les concedía autoridad reconocida fueronD los cuatro evangelios, las trece cartas
de "ablo, %echos de los 7p!stoles, # de Euan y # de "edro.
Estos libros fueron confirmados con peque6as diferencias, por testigos del siglo ##,
y principios del tercer siglo, que representaban a las principales iglesias, como el
+ragmento de Muratori, 2tema que nos ocupar) en este artículo3 #reneo de Le!n,
originario de 7sia Menor= Tertuliano de Cartago, Clemente de 7le4andría.
El proceso de ?depuraci!n@, terminaría con una lista de B> libros, confirmado por
primera ve en el a6o 9:>.
b3 7. C. .undberg con su estudio del 7T, incorpor! una nueva comprensi!n
de la ?acogida@ de las Escrituras 4udías en la iglesia cristiana. .eguido por
%ahneman han esgrimido una serie de argumentos para fechar el +ragmento de
Muratori en el siglo #$ y ubicarlo geogr)ficamente en Friente. .undberg afirma que
la historia del canon del NT debe ser revisada a la lu del cierre tardío del 7T
cristiano. La formaci!n del canon cristiano de las escrituras fue un proceso gradual
que culmin! en el siglo #$. La desventa4a con esta fecha es que relega al
+ragmento de Muratori al rango de las numerosas listas can!nicas del ..#$ y le
quita todo valor para la reconstituci!n de la historia del canon.
El Fragmento de Muratori, un documento primordial
Este fragmento, llamado tambi(n Canon de Muratori, es una temprana lista
comentada de libros del NT. +ue descubierta y publicada en G>HC por el archivista
italiano Ludovico 7ntonio Muratori, y este documento figuraba como un code5 en
la 8iblioteca 7mbrosiana de Mil)n, fechado en los siglos $## o el $###. Muratori
fecha el +ragmento alrededor del G<:, otros se suman a una fecha tardía, por las
alusiones de rechao a los escritos Montanistas. 7sí mismo en el documento se
hacen otras referencias de nombres adem)s del de "ío, tales comoD Marci!n,
$alentino, Milcíades, 8asilíades y los Catafrigíanos.
El valor e5cepcional del +ragmento o Canon de Muratori reside en su antigIedad.
Muchos autores han situado su elaboraci!n al final del siglo ## en Fccidente. El
fragmento en latín consiste de J; líneas, y est) mutilado al inicio y al final. 'icho
fragmento fue precisamente e5hibido como un e4emplo del barbarismo medieval
italiano de algunas transcripciones de escribas, ya que el te5to es de una calidad
deplorable, y la necesidad de numerosas correcciones suscita muchas con4eturas.
Kna de las maneras de e5plicar las anomalías gramaticales del documento, es
que es una traducci!n del original en griego.
Los libros mencionados en el +ragmento de Muratori, se podrían catalogar de dos
formasD
G. Libros donde la autoridad es indiscutible 2l.G-:93 "odemos encontrar los
cuatro Evangelios, %echos de los 7p!stoles, y las trece Cartas de "ablo
2Corintios, Efesios, +ilipenses, Colosenses, L)latas, Tesalonicenses,
Aomanos, +ilem!n, Tito, Timoteo, +ilem!n= no aparece %ebreos3.

G. Los otros libros sobre los cuales hay que formular un 4uicio 2l.:9-JC.3 .e
pueden agrupar asíD
B.G3 Las cartas falsamente atribuidas a "ablo, como la referencia a la Carta a los
Laodicenses, y otra a los 7le4andrinos. 2l.:9-:>3. Estas no pueden ser recibidas en
la #glesia cat!lica , pues fueron escritas para defender la here4ía de Marci!n.
B.B3 Los que tienen un honorable origen y que son recibidos en la #glesia 2L.:J-
JC3, pero que su estatus es ob4eto de discusi!n. Entre ellos, est)n la Carta de
Eudas, dos cartas inscritas como de Euan, .abiduría de .alom!n escrito por los
amigos de .alom!n en su honor, los 7pocalipsis de "edro y de Euan, y el "astor
de %ermas.
'e estos solamente cuatro de ellos llegaron a ser can!nicos. .e recomiendan
para la lectura el "astor de %ermas, y el 7pocalipsis de "edro.
El debate alrededor del Fragmento o Canon de Muratori
El debate sobre la localiaci!n geogr)fica del fragmento es alrededor de Friente y
Fccidente como lugares originarios del Canon de Muratori. Ftro punto todavía no
esclarecido es en cuanto a la autoría. %arnac& ha sugerido al "apa $ictor # 2GJ<-
G<J3 como un posible autor, o alguien a su cuidado. "ero la sugerencia m)s
discutida es que fuera de %ip!lito 2GJC-B9:3.
.undberg se6ala tres principales argumentos, en favor de situar el +ragmento en
Friente y en el #$ sigloD el lugar del "astor de %ermas, la introducci!n de la
.abiduría de .alom!n en el canon del NT y el lugar equivocado de los 7pocalipsis
de Euan y de "edro. $eamos brevemente dichas argumentaciones.
a) El Pastor de Hermas (l!"#$%) El pasa4e central para fechar
tradicionalmente el fragmento es el siguienteD
Pastorem uero&
Nuperrim e2t3 temporibus nostris #n urbe
roma herma conscripsit sedente cathe
>; dra urbis romae aeclesiae "io frater
eius
Recientemente (y) en nuestros tiempos, en la ciudad de Roma,
Escribió ermas, estando en la !"tedra(silla) de la #$lesia de la
!iudad de Roma,, %ío, hermano suyo.
.undberg va a cuestionar la interpretaci!n habitual de nuperrime temporibus
nostris 2#.>H3, como ?muy recientemente en nuestros tiempos@. El autor del canon
insistiría sobre el hecho que El "astor fue redactado en un período post-apost!lico
y que no goaba de la autoridad conferida por la antigIedad. 7 esto, .undberg
agrega que el 4uicio que porta el fragmento corresponde al que 7tanasio emiti! en
su Carta +estal del 9:>D El "astor no pertenece al canon, pero sí es una lectura
recomendable.
%ahneman se6ala que la frase Mtemporibus nostrisN pareciera e5presar
contemporaneidad del escrito de El "astor con el período establecido del GHC-G;H,
que es el período del obispado de "ío hasta su muerte. El fragmento pareciera
haber sido escrito poco tiempo despu(s del episcopado de "ío. %ahneman afirma
que toda la informaci!n acerca de dicha referencia es err!nea o que no hace falta.
El propone otra fecha como el a6o GCC dC y argumenta que la atribuci!n que hace
el fragmento a %ermas es una pseudonimia del siglo #$, con el prop!sito de
desacreditar al "astor.
Los nombres propios utiliados tienen valores simb!licos. El persona4e mismo de
%ermas parece tener m)s una funci!n aleg!rica que una realidad hist!rica. "or
otro lado, est) el problema de identificaci!n de %ermas como hermano del Fbispo
"ío. /Ou( se sabe de (ste 1ltimo0 No mucho, m)s que esa referencia a ser
hermano de %ermas.
.i %ermas es un pseud!nimo, el Canon de Muratori pierde uno de sus
fundamentos cronol!gicos m)s precisos. 7dem)s, la hip!tesis que (sta atribuci!n
del fragmento al "astor sea con el prop!sito de desacreditarlo, parece poco
plausible debido al hecho de que dicho libro est) en la lista del +ragmento como
una lectura recomendable.
b) El libro de la 'abiduría (l()#!*)
.undberg estima que el Canon del 7T de la #glesia primitiva no estaba fundado
sobre la .eptuaginta, sino m)s bien sobre un cat)logo establecido en Eamnia.
7tanasio y Epifanio presentan cada uno un canon adaptado a sus normas 4udías,
es decir, un canon donde el Libro de la .abiduría figura en el NT.

+erguson reconoce que la presencia de la .abiduría de .alom!n en el Canon de
Muratori es problem)tica. Lo cierto es que por mucho tiempo dicho libro tuvo
problemas en encontrar un lugar fi4o de ubicaci!n. +recuentemente era situado
despu(s de los libros nuevo testamentarios, como un ane5o de los dos
testamentos.
'e acuerdo a .undberg, es probable que .ir)cida, .abiduría, Eudith y Tobías
fueron e5cluidos del canon del 7ntiguo Testamento de la #glesia del Este, porque
ellos no eran parte del canon Eudío. El mayor impacto del cierre del canon Eudío
sobre la formaci!n del 7T Cristiano no aparece sino hasta el cuarto siglo. Es por
eso que la presencia de .abiduría en el cat)logo del NT es particularmente
remarcable. .undberg ve una evidencia de que el canon del 7T fue cerrado al
mismo tiempo que el fragmento se escribi!.

c) +os Apocalipsis de ,uan - de Pedro (l !*#!")
El +ragmento de Muratori incluye el 7pocalipsis de Euan y de "edro al final de la
lista de los libros can!nicos. El fragmentista hace notar que alguna gente no
quería leer el 7pocalipsis de "edro en la iglesia.
7pocalapse etiam #ohanis et "e
tri tantum recip2e3imus quam quidam e5 nos
tris legi #n eclesia nolunt
Recibimos tambi&n el Apocalipsis
de 'uan y de %edro, (ue al$un(os)
de nuestros dele$ados (intelectuales) en la i$lesia
no (uieren
.undberg considera que el autor del Canon de Muratori situ! el 7pocalipsis de
Euan al final, para e5presar las dificultades que tenía por admitir este libro en el
Canon. .undberg compara esta situaci!n a la distinci!n establecida por Eusebio
entre los libros recibidos, sospechosos y rechaados 2%E ###,B;3.
+erguson aduce que el 7pocalipsis de Euan fue recibido por la #glesia de
Fccidente, mientras que en Friente por mucho tiempo fue sospechoso. "or lo que
.undberg al querer situar el Canon en Friente, le hace falta probar cu)les fueron
las dificultades para admitir el 7pocalipsis de Euan en Friente, ya que fue incluido
en el Canon= así mismo dicha obra fue abundantemente utiliada por #reneo y
Tertuliano.
En cuanto al 7pocalipsis de "edro, .undberg se6ala que esta obra era m)s
conocida en Fccidente que en Friente. Como el Canon de Muratori se6ala
algunas dudas al respecto, debe corresponder al siglo #$, porque a esa (poca,
este 7pocalipsis era fuertemente criticado en Friente. .in embargo si (sta obra
ap!crifa era poco utiliada en Fccidente y que el Canon se6ala estas dudas al
respecto, se podría admitir que este fragmento e5presa una opini!n antigua en la
#glesia de Fccidente. "or lo que el Canon de Muratori podría fecharse, en mi
opini!n, al final del segundo siglo y proceder de Fccidente.
.os momentos del Fragmento de Muratori en la Historia del Canon
Eean 'aniel Paestli sugiere que se pueden distinguir dos momentos en la historia
del canonD
G. +a formaci/n de dos colecciones parciales

Estamos refiri(ndonos a los cuatro Evangelios y las Cartas "aulinas, cuyo estatus
fue definido en el siglo segundo.
)os E*an$elios
En las 1ltimas d(cadas del siglo diecinueve, los aportes de Theodore Qahn y
7dolfo $on %arnac&, fueron muy influyentes en cuanto a que el cu)druple
Evangelio emergi! muy temprano en el segundo siglo, incluso antes de Marci!n.
Con la influencia de %ans von Campenhausen, muchos han aceptado que los
cuatro Evangelios emergieron a partir de la segunda mitad del segundo siglo y que
el +ragmento de Muratori, e #reneo son testimonios primarios.
#reneo de Le!n, en su famosa obra Contra las %ere4ías, compuesta hacia el a6o
GJC, afirma con fuera la autoridad ?cuadriforme@ o ?tetraforme@. Es m)s, (l intenta
4ustificar el n1mero cuatro a trav(s de analogíasD cuatro regiones del mundo,
cuatro columnas, los querubines de cu)druple figura en Eequiel, las cuatro
criaturas vivientes de 7pocalipsis H,>, así como las cuatro alianas de 'ios con la
humanidad 27dan, No(, Mois(s y Cristo3. El an)lisis de todo esto podría mostrar
que #reneo defiende una realidad que ya e5istía.
"ero, /c!mo se lleg! al reconocimiento e5clusivo del cu)druple Evangelio0 /7
partir de cu)ndo y por qu( esos escritos fueron puestos aparte0 Kna manera de
responder a esto es a dos nivelesD
a3 La tradici!n oral y los evangelios escritos coe5istieron. Esto se puede confirmar
con el testimonio de "apías, apro5imadamente en el a6o GHC. "apías, Fbispo de
%ier)polis en +rigia, es el primero en mencionar e5plícitamente la e5istencia de
evangelios escritos. .in embargo es evidente su preferencia por la tradici!n oral.
Eusebio hace una cita de "apías, en su %istoria Eclesi)stica ###, 9<,H apunta +yo
no pienso (ue las cosas (ue *ienen de los libros no sean tan ,tiles como las (ue
*ienen de una palabra *i*a y duradera-.
b3 Ftro nivel estaría definido por una mayor valoriaci!n de los evangelios como
tradici!n escrita. Las figuras de Marci!n, Eustino y de Taciano desarrollan un rol
muy importante. Es precisamente con Marci!n, rechaado como here4e alrededor
de GH; por la #glesia de Aoma, que se marca esta ruptura entre la tradici!n oral y
los documentos escritos. Todavía es un debate la influencia de Marci!n sobre la
formaci!n del canon del NT. Kna de las respuestas es que el canon de Marci!n
precedi! el canon de la #glesia. .eg1n %arnac&, Marci!n 4ug! un rol decisivo en
cuanto a la idea misma de un canon, de una compilaci!n limitada de Escrituras
cristianas. Ftros elementos parecen confirmar esta hip!tesis como la estructura
bipartita de ?Evangelio-7p!stol@, el lugar importante que se le da a las cartas
paulinas y la creaci!n de un contrapeso a "ablo por la inclusi!n de escritos de
otros ap!stoles.
No podemos obviar a Eustino M)rtir que tambi(n 4uega un importante papel en la
evoluci!n que conduce a la canoniaci!n del cu)druple Evangelio. Eso se puede
constatar en su 'i)logo con Trif!n el Eudío y en sus dos 7pologías, escritas en
Aoma entre el G;C-G:C. Es notable que Eustino llama a los evangeliosD las
?Memorias de los 7p!stoles@. 7dem)s Eustino nos lega el m)s antiguo testimonio
sobre la utiliaci!n lit1rgica de los evangelios, al lado del 7ntiguo Testamento.
Este legado coloca a los evangelios en la misma posici!n que las Escrituras
antiguas, ellos son leídos p1blicamente en el seno de la asamblea y sirven de
base para la homilía.
R por supuesto se nos presenta el 'iatesaron asociado a Taciano, un convertido
al cristianismo de origen .irio. Taciano va a entrelaar los cuatro evangelios en un
intento de armoniaci!n. Este valioso documento armoniado se ha perdido y no
ha podido ser reconstituido m)s que fragmentariamente utiliando fuentes
secundarias. El 'iatesaron es el m)s antiguo testimonio de una utiliaci!n
con4unta de los cuatro evangelios, y que parece go! de una gran popularidad. .e
dice que durante dos siglos se impuso como el Evangelio de las #glesias de lengua
siríaca.
Evidentemente hubo sus resistencias a la pluralidad de los Evangelios. La
tendencia a centrarse sobre un solo Evangelio fue una tentaci!n constante. La
preferencia por un solo Evangelio se ve ilustrada en la opci!n de Marci!n, que
reconocía como aut(ntico una versi!n revisada de Lucas. No es difícil imaginarse
que la resistencia a la canoniaci!n de los cuatro evangelios se bas! en las
diferencias que los separaban. Específicamente en la manera tan diversa en que
todos comienan.
En este sentido el +ragmento de Muratori 2L.G:-BC3 e #reneo 2Contra las %ere4ías
###,<,G-GG,>3 defendieron la idea del cu)druple evangelio, a pesar de la diversidad
de comienos de los mismos.

)as !artas de %ablo
El fragmento de Muratori comprueba la e5istencia de una colecci!n can!nica de
trece cartas paulinas, donde la ausencia de la Epístola a Los %ebreos es típica de
la #glesia de Fccidente. 7sí mismo el +ragmento insiste sobre el hecho que las
cartas tienen por destinatario a la #glesia universal, de allí la direcci!n de "ablo a
las siete iglesias, que tiene una gran carga simb!lica. Es notorio tambi(n el orden
que guardan las cartas de acuerdo al orden en que fueron escritas a las siete
iglesias.
"arece apropiada las tres categorías que %ahneman propone para distinguir este
desarrollo del NTD G3 Comentarios, es la categoría m)s ambigua, y se refiere a
cualquier menci!n del traba4o como autoritario o como Escritura. La referencia a
menudo es en dos o tres traba4os, y se da muy frecuentemente en el conte5to de
una discusi!n o debate= B3 Colecciones, son m)s definidas que los comentarios,
ellas tienen límites claros, e incluyen traba4os específicos. Las colecciones pueden
ser alteradas, es decir que son específicas, pero no finales y pueden ser
enmendadas o agregadas. En este caso el grupo de las cartas "aulinas son buen
e4emplo de una colecci!n= 93 Cat)logos, es m)s precisa y definida. Los límites
establecidos son e5plícitamente fi4os y m)s permanentes que los límites de las
colecciones. En su forma pura, un cat)logo es una lista, donde nada puede ser
a6adido o sustraído. El +ragmento de Muratori es un buen e4emplo, seg1n
%ahneman, de un cat)logo. El +ragmento es m)s que un cat)logo de las Epístolas
de "ablo, es un cat)logo del Nuevo Testamento.
.eg1n Paestli muchos indicios muestran que las cartas de "ablo debieron circular
y luego fueron leídas en otras comunidades que aquellas a las que estaban
dirigidas en su origen. Muestra de ello es el sentido universaliante con la que
fueron compuestas algunas 2Aom, G,>.G;= G Co. G,B3. Lo mismo con las cartas
pseudoepigr)ficas 2Col, Ef. ## Ts, las "astorales3 implican una circulaci!n amplia,
un reconocimiento m)s all) del origen primario, y hasta un intercambio de las
mismas.
0) +os diferentes Procesos de Clausura
Paestli enfoca este tema como las diversas vías de cerrar el canon. El +ragmento
de Muratori en su primera parte, menciona todos los libros que constituyen el
fundamento del NT al final del siglo ##, con la e5cepci!n de la Carta de # de "edro,
que resulta ser un misterio.
'os hip!tesis se plantean, G3 dicha epístola hacía parte de los libros plenamente
reconocidos en la misma (poca del fragmento, con #reneo y Tertuliano= o B3 en la
parte perdida del comieno del +ragmento, el te5to debía presentar a Marcos
como el discípulo de "edro= la cita de # ".;,G9, podría apoyar (sta filiaci!n.
El +ragmento tampoco incluye .antiago, ## de "edro, ### de Euan, que son parte de
las epístolas cat!licas o pastorales como las conocemos hoy. La ausencia de la
Epístola a los %ebreos es una se6al de las dificultades de recepci!n de la misma
en el NT, desde la #glesia de Fccidente.
En el siglo #$ es evidente el esfuero de Eusebio, apoy)ndose sobre Frígenes,
por clasificar los escritos antiguos en funci!n del grado de aceptaci!n en la #glesia.
.e da la posici!n oficial de 7tanasio de 7le4andría por fi4ar por primera ve el
canon de B> libros= así como la puesta en duda del 7pocalipsis y la resistencia a
recibirlo en la #glesia griega.
.rí$enes 2GJ;-B;H3 muestra en su obra elementos de una clasificaci!n tripartitaD
G3 los libros que son recibidos por todos y que no est)n en discusi!n, como los
cuatro Evangelios, las trece cartas de "ablo, # de "edro, # de Euan, %echos de los
7p!stoles y 7pocalipsis= B3 los libros controversiales, tales como ## "edro, ## y ### de
Euan, %ebreos, así como .antiago y Eudas= y 93 los libros falsos, enti(ndase
aquellos redactados por here4es, como los evangelios de Egipcios, de 8asílides,
de Tom)s o de Matías.
Eusebio de !esarea, en su %istoria Eclesi)stica que tuvo varias redacciones entre
el 9CH-9B;, propone tambi(n tres categorías de escritos coincidentes con
Frígenes, pero con algunas variantesD G3 los libros reconocidos por todos, donde
figuran los cuatro Evangelios, %echos de los 7p!stoles, las Cartas "aulinas, la #
de Euan, la # de "edro, el 7pocalipsis de Euan= B3 los libros controversiales tales
como B.a3 los libros discutidos, pero recibidos por un buen n1mero, como la
epístola de Eacobo, de Eudas, la ## de "edro, ## y ### de Euan= Bb3 los libros
discutidos e inaut(nticos, es decir de ?padre desconocido@, como los %echos de
"ablo, el "astor, el 7pocalipsis de "edro, la epístola de 8ernab(, las Ense6anas
de los 7p!stoles, el 7pocalipsis de Euan, y el evangelio seg1n los %ebreos= y por
supuesto 93 los libros de los here4es, tales como los evangelios de "edro, de
Tom)s, de Matías, de los %echos y 'ichos de 7ndr(s, de Euan y de otros
ap!stoles.
Entre Eusebio de Cesarea y el +ragmento de Muratori hay puntos en com1n, que
revelan que la situaci!n no había cambiado mucho entre el fin del siglo ## y el
comieno del siglo #$, si Muratori representa el siglo ##. Es m)s, la clasificaci!n de
Eusebio es muy cercana a la del +ragmentoDG3 libros recibidos sin discusi!n= B3
libros recibidos, pero que provocan discusi!n sea, BS3 para admitirlos como lectura
lit1rgica, o sea Bb3 para no admitirlos para una lectura lit1rgicaD y 93 los libros
e5cluidos porque son her(ticos.
Atanasio de Ale/andría, defini! los límites del canon en la carta encíclica 9< a las
iglesias de Egipto, a quienes dirige la lista de las Escrituras canoniadas del
7ntiguo y del Nuevo Testamento. 7tanasio va a se6alar este estatus can!nico en
la siguiente fraseD +Estas son las 0uentes de salud, al punto (ue el hombre
sediento pueda saciarse de las palabras (ue se encuentran a(uí1 para ellos solo
la doctrina de la piedad puede ser anunciada1 nadie puede a$re$ar, ni (uitar de lo
(ue ha sido hecho 2cf. 't H,B= 7p BB,GJs3@ .
#nteresantemente 7tanasio agregar) en su carta que hay otros libros afuera de
estos, que no son canoniados, pero que han sido recibidos por los padres de la
iglesia y que han sido recomendados para ser leídos a los reci(n convertidos
2como decimos hoy3 como ense6ana de la catequesis de la verdadera religi!n.
.e refiere a la .abiduría de .alom!n y la .abiduría de .irac y de Esther, de Eudith
y de Tobías, y de los que conoce como la 'octrina de los 7p!stoles y El "astor.
7sí mismo hace un llamado de atenci!n en relaci!n a los libros her(ticos, que
pueden tener la apariencia de libros antiguos, una apariencia de verdad para
enga6ar a las gentes.
El Canon en la 1glesia +atina
Este se da m)s temprano que en la #glesia griega. Cipriano de Cartago a
mediados del siglo ### cita todos los libros del NT, e5cepto +ilem!n, %ebreos y
.antiago.
Las decisiones conciliares fueron tomadas sobre las epístolas de "edro, ## y ### de
Euan, y Eudas en lo sínodos regionales de Cartago en el 9<> y en el HG<
El canon en las 1glesias de 'iria&
Las iglesias en la regi!n del Eufrates se distinguen en el contenido del Nuevo
Testamento. Esta fue una regi!n relativamente poco influenciada por los otros
centros de la cristiandad. La definici!n del NT est) claramente e5presada en la
'octrina de 7ddaT, de principios del siglo $, y que define el canon de los libros
destinados a la lectura lit1rgica D ?la Ley, los "rofetas, y el Evangelio 2el
'iatesaron3, las cartas de "ablo, los %echos de los 7p!stoles. Es evidente la
ausencia de las cartas pastorales y del 7pocalipsis, si se tenía a %ebreos como
una epístola paulina.
Conclusiones

El +ragmento o Canon de Muratori es un documento precioso que contiene la m)s
antigua lista conocida de los te5tos del NT ?conservados en la #glesia Cat!lica@. .e
sabe que inicialmente losUlas cristianosUas no tenían m)s escritura santa que la de
los Eudíos, lo que va a ser el 7T cuando se imponga la idea y la realidad del
Nuevo Testamento.
7l origen cada escrito estaba destinado a tener una vida propia, y no a tomar un
lugar en una colecci!n. 7unque podía transmitir un mensa4e revestido de
autoridad, no pretendía tener un estatus de libro santo e inspirado. Esto se va a ir
formando en el curso del siglo ##, tanto por necesidades internas y culturalesD se
quiere determinar lo que se puede leer durante el culto, así como por e5igencias
relacionadas con la pol(mica contra distintas corrientes espirituales y teol!gicas
2marcionismo, montanismo,, gnosticismo3. Esto lleva a losUlas cristianosUas a
elaborar un canon o sea una colecci!n de te5tos que tengan autoridad y sean
autoridad, e5cluyendo otras referencias.
#nteresantemente no s!lo el enfrentarse a las here4ías, fue el detonador para estos
procesos de canoniaci!n, sino que al mismo tiempo aparecieron en el mercado
los libros cristianos. 'avid Trobisch afirma que el cristianismo temprano us! los
codices 2no los rollos3 y la Nomina .acra a partir de formatos apropiados para los
escritos can!nicos.
Kna pregunta surge alrededor del d!nde y cu)ndo se prepar! (sta guía para la
preparaci!n y dise6o de los manuscritos.
La tesis de estudio de Trobisch es que el NT, en la forma que logr! de estatus
can!nico, no es el resultado de un largo y complicado proceso de colecci!n, que
dur! vario siglos. La historia del NT es la historia de una edici!n, un libro que ha
sido publicado y editado por un grupo específico de editores, en un lugar
específico, y en un tiempo específico. El nos dice que las investigaciones recientes
no confirman que el NT emergi! gradualmente, soportadas por el valor intrínseco
de los escritos, o si fue un evento editorial que for! a la iglesia a producir,
publicar y promover vigorosamente una edici!n de la 8iblia Cristiana. .u prop!sito
es demostrar que el marco redaccional de la edici!n can!nica del NT constituye
una de las fuentes de mayor valor hist!rico, y que es generalmente negada. Este
marco es complementado por la evidencia de manuscritos tempranos, y bien
documentados por referencias secundarias de escritos del NT.
L. .tanton considera esta tesis posible desde la necesidad de tomar decisiones
formales para poder publicar los cuatro evangelios en un solo code5 2c!dice3, y
como un resultado del code5 se derivaron la normas para escritos cristianos.
.tanton introduce su tesis diciendo que los primeros escribas cristianos
e5perimentaron con c!dices de los evangelios, el uso de ediciones de bolsillo
acostumbrados por los romanos. "or e4emplo Marcial 2JH-J:3 en su Epigrama
recomienda a los via4eros de llevar sus poemas con ellos en copias de peque6as
p)ginas. #nclusive Marcial proporcionaba a sus lectores el nombre y la direcci!n
del editor.
.in embargo dicha teoría, novedosa pero meritoria de investigaci!n, requiere de
un alto nivel de estructura y organiaci!n centraliada, que parece difícil imaginar
en el siglo ##.
La historia del Canon del NT tiene implicaciones teol!gicas, debido al peso de las
decisiones que determinaron el canon. En todo caso, /fue la #glesia del s. #$, que
lo determin!0 o /fue producto de un consenso que se form! espont)neamente en
el siglo ##0
7l determinar el siglo #$ como el período de la canoniaci!n, implica acentuar la
decisi!n de la iglesia en dicho proceso. Tal como Paestli apunta en su artículo, las
listas y las decisiones oficiales del siglo #$ no hicieron m)s que entrete4er una
opci!n ya e5istente, que no era producto del poder eclesi)stico 2siglo ##3.
Evidentemente las nuevas investigaciones y tesis son sorprendentes, aunque
suscitan muchas preguntas, que ameritaría otro artículo. Lo que si es bastante
claro, es que la historia del canon del NT, y de la 8iblia Cristiana, es todavía un
debate abierto y muy rico que nos permite seguir investigando y retraba4ando
muchas cosas.

Profa 2ioleta Roc3a A
Te!loga, 8iblista
'ecana de la +acultad Evang(lica de Estudios Teol!gicos
Managua, Nicaragua
Eean- 'aniel Paestli, en su artículo istoire du !anon du 2o*eau 3estament, hace
un interesante recorrido hist!rico sobre el Canon. $er la obra #ntroduction au
2ou*eau3estament, 4on histoire, son &criture, sa th&olo$ie, Editions Labor et
+ides, LenVve, BCCC.". HH<-H>9.
7dolfo $on %arnac&, The origin of the Ne* Testament and the Most #mportant
Consequences of the Ne* Creation, London and Ne* Ror&, G<B;.
7.C. .undberg, Er., su estudio principal ha sido sobre el Canon del 7T. $er 7lbert
C. .undberg, 3he .ld 3estament o0 the Early !hurch, %arvard Theological .tudies
BC, Cambridge, Mass., %arvard Kniversity "ress G<:H. 7sí como ?Canon Muratori.
7 +ourth-Century List@, ar*ard 3heolo$ical Re*ie5 ::, G<>9, G-HG.
Con4unto de ho4as plegadas y 4untas ba4o la forma de cuaderno, hechos por
copistas cristianos, reemplaando los rollos usados por los escribas de la Torah y
los autores latinos.
7lgunos dicen que se puede apreciar la idea de ap!crifo a1n cuando no se usaba
el vocablo.
Traducci!n propuesta por el +r. Aui Manuel Lracio das Neves.
L.M. %anneman, 3he 6uratorian 7ra$ment and the 8e*elopment o0 the !anon,
Clarendon "ress, F5ford, G<<B. ".B>.
E. +erguson contradice los argumentos de .undberg. $er "hilippe %enne, F.".,
?La datation du Canon de Muratori@, Re*ue 9ibli(ue T.GCC-G, G<<9. ".;H->;.
El 7pocalipsis de "edro es, seg1n 8auer, el m)s antiguo apocalipsis cristiano. $er
)es apocryphes du 2ou*eau 3estament 2Lire la 8ible 9>3, "aris, G<>9, p.GC>
Traducci!n del 'r. Aui Manuel Lracio 'as Neves.
%ans von Campenhausen, 8ie Entstehun$ der christlichen 9ibel, 8%Th 9<, G<:J,
traducido al ingl(s como 3he 0ormation o0 the !hristian 9ible,
"hiladelphia,+ortress, G<>B.
La traducci!n en cursiva es mía. Cabe mencionar que de los cinco libros de
"apías, titulados E5plicaciones de las "alabras del .e6or 2seos )o$íon kyriakón
e:e$3 no queda pr)cticamente nada, pero si muestra el inter(s del Fbispo por
recoger las palabras del .e6or, venidas de la tradici!n oral.
La hip!tesis de una escuela paulina, motivada a conservar la herencia de "ablo.
7sí como la continuidad de un grupo de colaboradores que mantuvieron viva esta
herencia, y el cumplimiento de la misi!n del ap!stol.
Traducci!n mía en cursiva del franc(s al espa6ol, tomando con referencia el
artículo de Eean-'aniel Paestli, p. H:;.
Esta doctrina cuenta la historia legendaria de la fundaci!n de la #glesia de Edesa
por 7ddai, un enviado del ap!stol Tom)s.
'. Trobisch, The +irst Edition of the Ne* Testament, F5ford Kniversity "ress,
BCCC.
#dem, pp. :.
Lraham N. .tanton, The fourfold Lospel, 2e5 3estament 4tudies, H9 2G<<>3., 9G>-
9H:.