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Aporte Individual.

Daniel Carbono Codigo:7633953

SUPERCONDUCTIVIDAD

Materiales superconductores: tecnología clave en el siglo XXI

En ciertas condiciones se observan en algunos materiales, los superconductores,
propiedades eléctricas y magnéticas excepcionales. Por ejemplo, la resistencia al
paso de corriente continua es nula. Las aplicaciones de los superconductores
están cada vez más presentes en la vida cotidiana y es fácil prever que tendrán
especial importancia en el
desarrollo de nuevas tecnologías durante este siglo. Antón Fente, estudiante del
máster de Física de la Materia Condensada y Nanotecnología en la UAM y joven
investigador del Laboratorio de Bajas Temperaturas, presenta aquí una
contextualización de la superconductividad y habla sobre la visita la UAM del
Profesor Paul C. Canfield, distinguido experto en estos y otros materiales de
interés actual.
Por Antón G. Fente Hernández
La sociedad actual se enfrenta a un profundo cambio en la producción y uso de la
energía y por ello se hacen necesarios nuevos métodos de generación,
distribución y gestión más racionales, justos y eficientes. La comunidad científica
recoge el testigo, aportando nuevas tecnologías para formar una sociedad en
armonía con el medio ambiente.
Cien años después de su descubrimiento en 1908 por H. Kamerlingh Onnes, la
superconductividad ha dado pasos de gigante, aportando teorías y conceptos que
se aplican en numerosas ramas de la Física, desde los inicios del Universo, hasta
las estrellas de neutrones, y ha transformado varios aspectos de nuestra vida
cotidiana. Sin duda la mejora más conocida en este sentido es la relacionada con
la toma de imágenes en medicina, en concreto la resonancia magnética, donde se
utilizan campos magnéticos generados por solenoides superconductores. La
superconductividad también ha hecho posible experimentos únicos como el Gran
Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN, y forma parte del núcleo del desarrollo
tecnológico en el Reactor Termonuclear Experimental Internacional (ITER).

Dadas las necesidades de la vida moderna y la creciente actividad empresarial
alrededor de ITER, LHC, y numerosas iniciativas científicas a menor escala, es
fácil prever que el papel de la superconductividad en las tecnologías del siglo XXI
será clave y que su uso a gran escala en aplicaciones de la vida cotidiana está
cada vez más cerca. Muchos científicos e ingenieros opinan que la
superconductividad transformará en poco tiempo la red eléctrica, ayudando al
desarrollo de la red “inteligente” (smart grid), capaz de adaptar el consumo a la
producción de forma eficaz, enfrentándose al problema de la producción irregular
de energía de fuentes limpias.
La superconductividad tiene potencial para impactar notablemente sobre todos los
aspectos de la generación y distribución de electricidad:
 En la generación, a través de, por ejemplo, la construcción de
aerogeneradores de 10 MW.
 En el almacenamiento.
 En la distribución, a través de cables más eficaces.
 En la conversión de energía, a través de limitadores de corriente o
transformadores.
 En el consumidor, a través de máquinas rotativas (motores) más pequeños
y eficientes.
La ciencia y tecnología de la superconductividad se encuentra en un punto medio
entre la ciencia de los materiales, la química, la física y la ingeniería. En particular,
han sido los descubrimientos en ciencia de los materiales [1] los que han
revolucionado regularmente cada 5-10 años el campo. Los superconductores a
base de NbTi y Nb3Sn, que son los más utilizados actualmente, se desarrollaron a
lo largo de los años 70. En los 80 se descubrieron los superconductores de alta
temperatura crítica (cupratos superconductores), y hoy en día hay una actividad
muy fructífera alrededor de la fabricación de cables superconductores (en su
mayoría en forma de cintas), que, en su segunda generación, presentan
características muy útiles para numerosas aplicaciones.
El descubrimiento de MgB2 en los años 90 supuso una sorpresa para muchos
físicos, y un cambio en la estrategia de búsqueda de nuevos materiales. Este caso
es especialmente significativo, ya que, en menos de 10 años, se ha conseguido
entender completamente los principios que rigen la superconductividad en este
material, y fabricar las primeras aplicaciones. Más recientemente, los pnicturos de
hierro y materiales similares, generan gran actividad.
Además, el coste de enfriamiento, necesario hasta ahora para alcanzar el estado
de superconductividad, ha caído considerablemente a lo largo de las últimas
décadas. Hoy día existen numerosas alternativas comerciales para llegar a
temperaturas de aproximadamente 20 K con un coste asumible, a base de
refrigeradores de Stirling o de tubos pulsados. Es por tanto más relevante para el
desarrollo de nuevas aplicaciones obtener corrientes críticas elevadas o sistemas
en los que la superconductividad soporte campos magnéticos más elevados, que
subir la temperatura de funcionamiento. El desarrollo de las tecnologías del frío es
parejo al de la superconductividad, y hoy en día ambos van de la mano en la
búsqueda de nuevas aplicaciones.
Síntesis de monocristales superconductores por estudiantes UAM
El Profesor Paul C. Canfield, reconocido experto en la síntesis de nuevos
materiales superconductores, visitó la Universidad Autónoma el último trimestre
del año pasado. Con tal motivo se montó en el Laboratorio de Bajas Temperaturas
el aparataje necesario para la síntesis de monocristales crecidos a partir de
exceso de flujo. Gracias ello los alumnos del máster participamos en la síntesis de
aleaciones binarias y ternarias que luego tendríamos la oportunidad de estudiar en
profundidad.
Durante su estancia Canfield impartió seminarios sobre síntesis y caracterización
de nuevos materiales. En ellos nos mostró la ventaja que supone disponer de
muestras monocristalinas de gran pureza, ya que son sensibles a las anisotropías
del material y facilitan la medida al minimizar los efectos de las impurezas. Esto
hace más sencilla la comprensión del origen de los fenómenos que observamos
en ellas.
Canfield no limitó sus clases al crecimiento del cristal como tal, sino que recorrió
todo el proceso de síntesis, que como toda buena receta de cocina comienza
planteando qué se quiere conseguir o qué se busca para saber qué ingredientes
mezclar [2]. Ciertos elementos pueden ser buenos sustitutos para otros, por tener
por ejemplo una estructura electrónica similar, y a la vez pueden dotar al material
de propiedades magnéticas o aumentar su densidad.
Si queremos buscar nuevos materiales superconductores no basta con mezclar
materiales al azar sino que resulta necesario saber cómo elegirlos, es decir, hay
que desarrollar una intuición que nos acerque a las propiedades deseadas. Con
objeto de mejorar y continuar con la síntesis de nuevos materiales en el LBT,
visitaremos durante el verano al Grupo de Investigación de Canfield en el
laboratorio Ames en Iowa (Estados Unidos).
La investigación en ciencia de materiales y en particular sobre la
superconductividad resulta, como hemos dicho, indispensable dado el panorama
actual, y solamente es posible si conocemos y comprendemos las propiedades
que buscamos, siendo los monocristales una excepcional vía para
hacerlo. Además de esto, y a título personal, he de reconocer que el hecho de
hacer medidas sobre cristales que uno mismo ha sintetizado añade una
satisfacción extra a la investigación.
Referencias bibliográficas
[1] http://www.nicolascabrera.es
[2] A cook's tale”, Paul C. Canfield - Nature Physics, Commentary (Vol 5) August
2009
Citado de:
http://www.uam.es/ss/Satellite/es/1242655278903/1242662445968/notcientifica/no
tCientific/Materiales_superconductores:_tecnologia_clave_en_el_siglo_XXI.htm


















NANOCIENCIA Y NANOTECNOLOGÍA (MEDICINA)


Nanociencia y nanotecnología
Héctor Hugo Cerecedo Núñez,
Ester Elena Hernández Vázquez
y Patricia Padilla Sosa
La necesidad de crear nuevas tecnologías ha llevado al hombre a explorar
diversos escenarios de la naturaleza para obtener los beneficios de la
supervivencia. Hoy en día la tecnología ha avanzado mucho y encontramos
máquinas que a su vez construyen otras máquinas de menor tamaño, para lo cual
es necesario estudiar materiales, técnicas de construcción y el problema de
construir máquinas microscópicas.
Muchos de los avances científicos empiezan como una simple fantasía, y el
hombre ha podido concretar muchas de estas fantasías. Ejemplos de lo anterior
son la exploración del espacio, la inmersión a profundidades inimaginables o la
construcción de edificios colosales, capaces de soportar terribles terremotos o los
vientos más impetuosos.
La mayoría de las cosas que tenemos a la mano, o que nos parecen muy
familiares, han surgido de la necesidad de resolver ciertas carencias de la
naturaleza humana. En algunos casos, algunos insectos pueden comunicarse
entre sí a más de cien metros de distancia, cargar cincuenta veces su peso o
construir imperios de geometrías casi perfectas. ¿Cómo competir contra eso? Si
bien no podemos cargar ni cuatro veces nuestro propio peso, podemos desarrollar
el conocimiento y la tecnología que nos permitan crear o modificar nuestro medio,
y así sobrevivir en este planeta.
En la ciencia, el estudio de cosas a escala nanométrica (1/1,000,000,000 m) se ha
traducido en teorías desde principios del siglo XX, así como en resultados
experimentales, pero entonces no se tenía el concepto como hoy lo conocemos; a
pesar de ello, en años recientes se habla de la nanociencia y nanotecnología
como algo nuevo.
En efecto, desde hace mucho tiempo se dispone de teorías que predicen algunos
fenómenos de la naturaleza en órdenes más pequeños (pico-, femto-, ato-). El
estudio de objetos muy pequeños no es entonces nuevo: los griegos ya tenían el
concepto de átomo, pero no fue sino hasta el siglo XIX que se demostró su
existencia.
El problema no parece ser de escalas sino de tecnología; es por ello que ahora
está muy en boga la nanotecnología, ya que es posible contar con algunos
elementos de ese orden de magnitud, lo que hasta hace algunos años era
imposible.
La nanoescala
En nuestros días se escucha hablar de la nanociencia y nanotecnología, ¿pero
qué tiene de especial hablar de ello?
Tabla 1. Escalas de un metro a un nanómetro.
Notación
Fracción
de metros
Notación científica (en metros)
Metro 1 m 1/1 1x10
0

Centímetro 1 cm 1/100 1x10
–2

Milímetro 1 mm 1/1,000 1x10
–-3

Micrómetro 1 _m 1/1,000,000 1x10
–6

Nanómetro 1 nm 1/1,000,000,000 1x10
–9

De acuerdo a la tabla anterior, aquí hablaremos de objetos a una escala
nanométrica, es decir, de 1 x 10–9 de metro. Cuando escribimos en una pizarra
con un gis, los residuos de éste son del orden de micras (esto es, 10–6 metros), o
sea, mil veces mayores que un objeto a escala nano. La figura 1 nos da una idea
de la relación de la escala nano con respecto del metro y otras
escalas.
Por otra parte, ¿cuándo podemos decir si “algo” es tecnología o ciencia? Tomando
el significado más simple de ciencia, podemos decir que es un conocimiento sobre
una materia, y una tecnología es cuando aplicamos ese conocimiento para crear
“algo”. Además, no debemos confundir microtecnología y nanotecnología ya que
implican escalas distintas. Mientras que la primera se basa en elementos por
arriba de los 100 nanómetros, los desarrollos nanotecnológicos se ubican por
debajo de ese nivel.
El estudio de la nanoescala
¿Dónde comenzamos el estudio de la nanociencia y la nanotecnología? En las
ciencias básicas el estudio de los objetos a escala micro-, nano- e incluso a
escalas más pequeñas ha estado siempre presente. En la física, algunos
fenómenos de mecánica cuántica, termodinámica, física nuclear y hasta mecánica
clásica se puede observar el comportamiento de sistemas o fenómenos a esta
escala.
En la física cuántica hay una serie de teorías que describen el comportamiento de
átomos individuales y otras pequeñas partículas que conforman átomos. El
comportamiento de los átomos, conforme a la física cuántica, define nuestra
intuición de entendimiento del mundo. Por ejemplo, en una escala muy pequeña,
las partículas subatómicas pueden estallar de manera aleatoria y salir de la
existencia física. A veces reaparecen como partículas, pero a veces lo hacen
como ondas de energía. Otro extraño aspecto de la física cuántica es que nada
existe hasta que es observado. Pero los objetos a nanoescala no se verán regidos
completamente por la física cuántica, sino también por las leyes de la física
clásica. Los científicos han descrito estas características como una mesoescala,
es decir, que las leyes físicas clásicas y las cuánticas se ven mezcladas.
En la física, se puede iniciar el estudio de las nanoestructuras por medio de la
física molecular, la física atómica, la física cuántica o la física de materiales, entre
otros.
Actualmente, la ciencia es más multidisciplinaria que nunca, y por ello han surgido
términos que entrelazan a dos o más áreas de la misma, y así se tiene un análisis
más específico de los fenómenos. Áreas como la física de materiales, la
bioquímica o la química molecular, por mencionar algunas, han sido de gran
ayuda en el campo de la nanociencia.
Nanoestructuras
Con la nanotecnología, el reordenamiento de los átomos en un arreglo nos puede
llevar a crear otros materiales; por ejemplo, tomando la mina de un lapicero y
reordenando sus átomos de carbono, podemos hacer un diamante. No solo se
pretende reestructurar materiales, sino también crear nuevas estructuras con
características específicas, con la finalidad de hacer mejoras en las áreas de
construcción, almacenamiento de datos o disminución de espacio.
Hoy existen diferentes tipos de estructuras que se fabrican a escala nanométrica;
por el momento, estas estructuras suelen tener una geometría básica, siendo las
más usuales los nanotubos, nanohilos, nanoesferas, nanocristales y nanoconos,
entre otros. La mayoría de esas nanoestructuras aún se encuentra en una etapa
de investigación y desarrollo, pero día con día se mejoran o surgen otras nuevas.
Por ello es muy difícil identificar todas ellas. Como ejemplo, mencionaremos
brevemente algunas de esas estructuras.
Nanotubos
Un nanotubo puede consistir de un tubo de grafito o de un número concentrado de
tubos, llamados multiparedes de nanotubos. Los nanotubos son tubos
geométricamente cilíndricos del orden de unos cuantos nanómetros.
Los nanotubos de carbono presentan la interesante propiedad de que pueden ser
metálicos o semiconductores, según el diámetro y características básicas de su
estructura.
Nanohilos o nanoalambres
(nanorods)
Son nanoestructuras que tienen forma de varas largas, con un diámetro de
nanoescala y una longitud de dimensiones mucho más grande. Los nanohilos son
otro término para los nanoalambres, especialmente nanoalambres que pueden
conducir electricidad. Por ejemplo, un nanotubo de pared simple puede tener un
diámetro de 2 nm y una longitud de 100 μm, lo que podría considerarse como una
estructura unidimensional llamada nanoalambre.
Nanocristales
Son un tipo de cristales que pueden ayudar a manipular señales de luz para
guiarla adonde sea requerida. Estos cristales no son completamente nuevos, pues
ya se usaban para dar un color especial a ciertos materiales decorativos.
Asociados a estos cristales se encuentran las guías de onda superficiales, donde
los patrones de nanoestructuras en una superficie metálica pueden guiar los rayos
de luz por un camino definido alrededor de la superficie. Se pretende aplicar este
tipo de cristales para transformar la energía eléctrica en otros tipos de energía.
Dentro de los nanocristales hallamos los nanocristales orgánicos e inorgánicos. En
particular, se ha realizado mucho trabajo en nanocristales inorgánicos,
principalmente en cuanto a su preparación, pruebas y aplicaciones. Las
implementaciones de ellos se han logrado principalmente en algunos tipos de
semiconductores.
Estructuras esféricas
En la naturaleza hay moléculas con forma de balón de fútbol. Una de las
moléculas que contienen 60 átomos de carbono fue resultado de una investigación
sobre la naturaleza de la materia en el espacio; en los laboratorios es posible
obtener una molécula de carbono con una estructura esférica. Este tipo de
molécula recibe el nombre de fullereno (nombre proporcionado por el arquitecto e
inventor R. Buckminster Fuller). Estas moléculas con forma de balón se asocian
entre sí en un sólido para formar una red cristalina con estructura cúbica centrada
en las caras. En la red, cada molécula de carbono está separada de su vecina
más cercana por 1 nm (la distancia entre sus centros es de 1 nm) y se mantienen
unidas por débiles fuerzas de Van Der Waals. Como el carbono es soluble en el
benceno, se pueden obtener cristales sencillos por medio de una simple
evaporación lenta en disolución de benceno.
Las esferas son las formas más eficientes en términos de volumen de superficie-
área, y las estables aproximaciones esféricas
crean las diversas estructuras poligoesféricas (o estructuras geodésicas). A
microescala, con una estructura geodésica construida con estructuras de hilo de
carbono se puede formar un exoesqueleto seguro para el alojamiento de
nanomaquinaria.
Punto cuántico
Cuando se reduce continuamente el tamaño de un material, ya sea desde
dimensiones microscópicas hasta nanoscópicas de
alrededor de 100 nm, se empiezan a observar cambios bruscos en las variaciones
de las propiedades del material. En este caso, si una de las dimensiones del
material u objeto se reduce a un orden nanométrico mientras que las otras dos
dimensiones permanecen grandes, se obtiene una estructura llamada pozo
cuántico. Si dos dimensiones se reducen mientras que una tercera
se mantiene grande, la estructura resultante es un hilo o alambre cuántico, y
finalmente cuando se reducen las tres dimensiones y llegan a una escala
nanométrica, se habla de un punto cuántico.
Áreas de aplicación y ejemplos de nanoestructuras
Las aplicaciones de las nanoestructuras son muy prometedoras para nuestra vida
cotidiana. A continuación se ofrece una breve explicación de algunas aplicaciones
de esas nanoestructuras.
Nanomateriales
Respecto a los nanomateriales que se pueden formar, se ha trabajado
básicamente sobre tres tipos: metales, polímeros y cerámica. El uso de estos
materiales está determinado por sus propiedades mecánicas y químicas. La
elasticidad, dureza, facilidad para romperse y conductibilidad son propiedades
importantes. Estos análisis son respaldados por un conocimiento de las
propiedades químicas de los materiales, tal como el análisis elemental y molecular
o de la estructura atómica.
Mediante la aplicación de técnicas de fabricación en nanomateriales se han podido
realizar distintas estructuras, como por ejemplo material de aislamiento,
herramientas mecánicas, fósforos, baterías, imanes de alta potencia, motores de
vehículos, turbinas e implantes y otros usos médicos.
Las nanoestructuras se usan en la industria para mejorar la fortaleza de los
fundidos, esto es, las propiedades mecánicas de los materiales plásticos fundidos.
Por otra parte, cierto tipo de nanoesferas se han empleado para extraer
compuestos orgánicos del agua en forma dispersada y como micropartículas
sólidas. Algunas otras nanoestructuras son efectivas para la dispersión del látex y
de las partículas de pigmentos de pintura. Las nanoestructuras formadas por
copolímeros en bloques, que funcionan como catalizadores, se han utilizado para
la producción de dispositivos electrónicos de dimensiones nanométricas.
Nanorrobots y nanomáquinas
Podemos decir que una máquina es una herramienta que nos ayuda en una labor
o cumple con una función. Puede ser tan sencilla o tan compleja según nuestras
necesidades. La palabra “máquina” nos trae a la mente la imagen de una
estructura metálica, compuesta por varias piezas, que realiza una función; pero
más allá de esa imagen, una máquina puede ser muy grande o muy pequeña y
realizar no solo una sino varias tareas de diversa complejidad.
Las máquinas no únicamente son empleadas por el hombre, pues la misma
naturaleza ha utilizado este recurso a través de su evolución, por lo que podemos
decir que las nanomáquinas han existido desde hace mucho tiempo. En cualquier
sistema biológico podemos encontrar un gran número de “máquinas
microscópicas” copiadoras o ensambladoras. De esta forma, la creación de
“nuevas máquinas” a escalas muy pequeñas es posible, pues la misma biología
molecular nos da la pauta.
En la actualidad se concibe a los nanorrobots como máquinas autónomas a escala
nanométrica, de estructura simple, que están programados con órdenes básicas,
es decir, que cumplirán órdenes sencillas y específicas, y que ésa será su única
misión, siguiendo lógicas y jerarquías, pues no únicamente se darán instrucciones
a un solo nanorrobot sino a millares de ellos para realizar una tarea única.
Un área en la cual se desea implementar la nanotecnologia es la medicina, en la
cual se requiere utilizar este tipo de tecnologías, ya sea para reparar o depositar
medicamentos en un área específica, o bien solo para explorar el organismo. Así
será posible llevar un medicamento a un área particular sin agredir a otros órganos
o tejidos. Claro está que también podría haber otras nanoestructuras con las que
se podría hacer un análisis exhaustivo de todo un sistema, y detectar a tiempo
enfermedades como el cáncer sin necesidad de hacer una biopsia.
Al estudiar moléculas en sistemas vivos, se piensa en la construcción de
máquinas moleculares (o máquinas proteicas vitales) que bloqueen el paso de
virus y los destruya después.
Al igual que lo anterior, se puede hablar de la electrónica molecular como un
nuevo campo en el que se ven mezcladas la
física molecular, la ingeniería eléctrica, la óptica y la ciencia del estado sólido, uno
de cuyos objetivos es la miniaturización
del volumen de las máquinas mediante circuitos integrados. Finalmente, el estudio
de los materiales magnéticos, que a veces se llama magnetismo mesoscópico –
particularmente de películas hechas de nanoimanes–, está impulsado por el deseo
de incrementar la capacidad de almacenamiento de los dispositivos magnéticos,
como los discos duros de las computadoras.
Articulo tomado de:
http://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol23num2/articulos/nanociencia/










Nanomedicina


La nanomedicina es una rama de la nanotecnología con aplicaciones directas en
medicina, que está permitiendo el abordaje de las enfermedades desde el interior del
organismo, a un nivel celular o molecular. De este modo, los dispositivos con un
tamaño menor de 50 nm pueden entrar fácilmente en la mayoría de las células mientras
que, los menores de 20 nm pueden transitar por el torrente circulatorio (4).
La nanomedicina es ya una realidad que está produciendo avances en el diagnóstico,
prevención y tratamiento de las enfermedades porque, entre otras razones, permite
interactuar con las biomoléculas (proteínas y ácidos nucleicos). Además, esta capacidad
posibilitará un conocimiento mejor de las complejas vías de regulación y señalización
que dirigen el comportamiento de las células normales y transformadas.
Se considera que determinados campos pueden ser objeto de un interés especial,
especialmente: monitorización (imágenes), reparación de tejidos, control de la
evolución de las enfermedades, defensa y mejora de los sistemas biológicos humanos,
diagnóstico, tratamiento y prevención, administración de medicamentos directamente a
las células, etc. Todos ellos constituirían nuevos avances tecnológicos en la medicina.
Existen varias clasificaciones que han intentado agrupar los avances de la
nanomedicina, las más conocidas y aceptadas son la de Wolbring (5) y Freitas R (6).
Muchos de estos productos se pueden encontrar exclusivamente en el ámbito de la
investigación mientras que otros ya están en el mercado.

Citado de: Nanotecnología en. Medicina. Informe de síntesis de tecnología emergente,
pag 20. El documento puede ser consultado en la siguiente dirección
http://www.juntadeandalucia.es/salud/servicios/contenidos/nuevaaetsa/up/AETSA_200
7-02_F2_Nanomedicina.pdf

















ENERGÍA Y MEDIO AMBIENTE (NUEVAS ENERGÍAS, REDUCCIÓN DE
EMISIÓN DE CONTAMINANTES, REMEDIACIÓN AMBIENTAL)




La biotecnología se utiliza cada vez más como la tecnología ecológica más
idónea para varios usos, en particular la descontaminación. Tiene también gran
potencial para solucionar muchos otros problemas ambientales. Se prevé que, en
el futuro, se aplique al tratamiento del agua y de los desechos sólidos (incluidos
los plásticos biodegradables), la biominería, la agricultura (la obtención de
plantas resistentes a las condiciones ambientales más adversas) y la lucha contra
la desertificación, y que se convierta en la piedra angular de la producción menos
contaminante. Lo que es un tema clave es la transferencia de los conocimientos
técnicos sobre biotecnología.

Fragmento de artículo:
. Pag .El
articulo completo puede ser consultado en http://regency.org/suspdf/sp/ch12.pdf





2.3. Nanotecnología y sus aplicaciones en países en desarrollo


La nanotecnología puede ser dominada para atender muchos de los problemas
más críticos del desarrollo, y en los últimos años varios han sido los esfuerzos
para sistematizar mejor estas posibles contribuciones. Destacan entre ellos los
trabajos de la Universidad de Toronto y el Programa Canadiense sobre Genómica
y Salud Global, del Instituto Meridian de los Estados Unidos, de la Unión Europea
(encuentro LA-UE) y otros.
En el primer caso, el Centro de Bioética de la Universidad de Toronto y el
Programa de Genómica y Salud Global de Canadá identificaron, a través de una
encuesta Delfi, las diez más importantes aplicaciones (Salamanca-Buentello et al.
2005). El Cuadro 2 recoge el resultado de este trabajo. Se debe notar que la
encuesta fue hecha a 85 especialistas tanto de países en desarrollo (60 por
ciento) como desarrollados (40 por ciento), y la pregunta cerró las opciones de
respuesta a aplicaciones en seis áreas: agua, agricultura, nutrición, salud, energía
y ambiente.

Por su parte, el Instituto Meridian de los Estados Unidos adoptó un enfoque
diferente, al elegir directamente ciertos sectores de mayor potencial de aplicación
y convocando a especialistas en nanotecnología, en desarrollo de políticas
públicas y académicos, a diálogos en talleres de trabajo. El primero de ellos,
ejecutado en Chennai, India, en octubre de 2006, trató sobre aplicaciones al agua.
El Taller discutió sobre la base de estudios previamente elaborados (Hillie et al,
2006; Meridian, 2006) e identificó un conjunto de instrumentos y artefactos que ya
incorporan nanotecnología y están en el mercado o que están en un estado
avanzado de desarrollo, los mismos que son:
- Membranas para nanofiltración, incluyendo tecnologías de desalinización
- Arcillas attapulgita, zeolitas y filtros de polímeros
- Nanocatalizadores Nanopartículas magnéticas
- Nanosensores para la detección de contaminantes
En la comparación entre técnicas tradicionales y de base nanotecnológica, se
encuentra que muchas de las primeras son efectivas para remover bacterias,
virus, turbidez y otros contaminantes del agua, que son relativamente de bajo
costo y pueden ser producidas localmente. Una revisión de sus aplicaciones
revela también que existen muchos desafíos técnicos con referencia a costos y
efectividad de remoción de ciertos contaminantes de una manera que vaya al
encuentro de las necesidades de los pobres, y en estos casos las aplicaciones de
base nanotecnológica representan un potencial muy importante.

Articulo tomado de: Revista Latinoamericana de Desarrollo Económico
http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2074-
47062007000300003&lng=pt&nrm=iso





















NANOMATERIALES O MATERIALES SUPER RESISTENTES



1.3. DEFINICIÓN Y CLASIFICACIÓN DE LOS NANOMATERIALES
Los nanomateriales son materiales con propiedades morfológicas más pequeñas
que un micrómetro en al menos una dimensión. A pesar del hecho de que no hay
consenso sobre el tamaño mínimo o máximo de un nanomaterial, algunos autores
restringen su tamaño de 1 a 100 nm, una definición lógica situaría la nanoescala
entre la microescala (1 micrómetro) y la escala atómica/molecular (alrededor de
0.2 nanómetros).
La idea es sencilla, muchas de las propiedades de los materiales dependen de
cómo se comporten los electrones que se mueven en su seno o de cómo estén
ordenados los átomos en la materia. En un material nanométrico, el movimiento de
los electrones está muy limitado por las dimensiones del propio material. Además
la proporción de átomos en la superficie con respecto al interior es con mucho,
más alta que en materiales de tamaño más elevado. Por consiguiente, si se
reducen las dimensiones de un material, se modifican sus propiedades y en
consecuencia se pueden diseñar materiales con propiedades a la carta.
La Agencia del Medio Ambiente (EPA) de EUA ha clasificado los nanomateriales
actuales en cuatro tipos, a saber:
Basados en carbono
Estos nanomateriales están compuestos mayoritariamente por carbono y suelen
adoptar formas como esferas huecas, elipsoides o tubos. Los nanomateriales de
carbono con forma elipsoidal o esférica se conocen como fullerenos, mientras que
los cilíndricos reciben el nombre de nanotubos. Estas partículas tienen muchas
aplicaciones posibles, incluido el desarrollo de recubrimientos y películas
mejoradas, materiales más ligeros y resistentes y diversas aplicaciones en el
campo de la electrónica.
Basados en metales.
Estos nanomateriales incluyen puntos cuánticos, nanopartículas de oro y plata y
óxidos metálicos como el dióxido de titanio.
Dendrímeros
Estos nanomateriales son polímeros de tamaño nanométrico construidos a partir
de unidades ramificadas. La superficie de un dendrímero tiene numerosos
extremos de cadena, que se pueden adaptar para desempeñar funciones
químicas específicas. Esta propiedad se podría utilizar también para la catálisis.
Además, debido a que los dendrímeros tridimensionales contienen cavidades
interiores en las que se pueden introducir otras moléculas, pueden ser útiles para
la administración de fármacos.
Compuestos
Los compuestos combinan las nanopartículas con otras nanopartículas o con
materiales de mayor tamaño. Las nanopartículas, como arcilla a nanoescala, ya se
están añadiendo a numerosos productos, desde piezas de automóviles a
materiales de empaquetado, para mejorar sus propiedades mecánicas, térmicas,
protectoras, etc.
1.4. ASPECTOS INNOVADORES
El aspecto innovador de los materiales carbonosos de escala nanométrica,
fullerenos y nanotubos, reside en que reúnen las siguientes propiedades:
1. Habilidad para trabajar a escala molecular, átomo a átomo. Esto permite crear
grandes estructuras con fundamentalmente nueva organización molecular.
2. Son materiales de "base", utilizados para la síntesis de nanoestructuras vía
autoensamblado.
3. Propiedades y simetría únicas que determinan sus potenciales aplicaciones en
campos que van desde la electrónica, formación de compositos, almacenamiento
de energía, sensores o biomedicina
Artículo citado de: LECTURAS DE INGENIERÍA 20.INTRODUCCIÓN A LOS
NANOMATERIALES. Pag 5.
http://olimpia.cuautitlan2.unam.mx/pagina_ingenieria/mecanica/mat/mat_mec/m6/I
ntroduccion%20a%20los%20nanomateriales.pdf







EDUCACIÓN Y DIVULGACIÓN DE LA NANOCIENCIA

La nanociencia y la nanotecnología se han constituido en auténticos pilares de la
investigación científicotecnológica del siglo XXI. Desde la dé- cada de los años
noventa del siglo XX, los gobiernos de los países más avanzados han puesto en
marcha costosos programas para mejorar infraestructuras y formar
investigadores en es- tas temáticas. La inversión en nanotecnología ha crecido
de manera exponencial desde hace algo más de una década y los resultados no
se han hecho esperar en forma de miles de publicaciones, patentes y millares de
productos que ya se pueden encontrar en comercios. Sin embargo, esta
explosión de conocimiento no ha hecho nada más que empezar y nos
encontramos en los al- bores de una verdadera revolución tecnológica, que
permitirá avanzar en la dirección de construir una sociedad basada en el
conocimiento. Esta “nanorrevolución” afectará diversos sectores clave: nuevos
materiales, salud, alimentación, energía y medioambiente, y tecnologías de la
información y telecomunicaciones. Estos aspectos son tratados en el libro
Nanotechnology: Societal implications, de Mihail C. Roco (Elsevier, 2006).
La nanotecnología representa una oportunidad que los países no deben
desaprovechar para mantenerse o incorporarse al club de las sociedades
avanzadas, pues de lo contrario sus sociedades se alejarán cada vez más de
aquellas que basan su bienestar en el desarrollo tecnológico. Sin embargo,
como ocurre con cualquier avance científicotécnico, por inocuo que parezca a
pri- mera vista, la inserción de la nanociencia y la nanotecnología en nuestro
sistema de producción, en los materiales y dispositivos que nos rodean, también
presenta problemas relacionados con sus posibles riesgos para la salud o el
medio- ambiente, y la gestión de dichos riesgos. Estos aspectos han dado lugar
a nuevos campos de estudio como la nanotoxicología o la nanoética, y están
impulsando la creación de nuevos están- dares, normas y reglamentos, en los
que la nanometrología juega un papel fundamental. Es evidente que todo este
fuerte impacto tecnológico, de profundas repercusiones sociales, necesita ser
asimilado por una sociedad que esté capacitada para hacerlo. Los países más
desarrollados se están adelantando a los acontecimientos mediante la
planificación de tres tipos de actuaciones:

1. Divulgación generalista. Se trata de pro- mover todas aquellas actividades de
divulgación en las los que los receptores son el público en general o segmentos
concretos de la sociedad. El fin último de esta actuación es mejorar la cultura
científica de los ciudadanos en relación con los temas propios de la
nanotecnología.
2. Información y formación en educación primaria y secundaria. Aquí se engloban
actividades dirigidas a sectores de la infancia y juventud, que con independencia
de su futura vocación y realización profesional necesitan familiarizarse con el
nuevo en- torno científico, tecnológico y productivo.
3. Formación en la universidad. Se trata de diseñar y llevar a cabo actividades
enfocadas hacia la formación de todos los profesionales que serán los verdaderos
abanderados de la “nanorrevolución” y que desarrollarán su actividad tanto en el
sector público como en el sector privado.

Sin duda alguna estas acciones se enfrentan a un reto gigantesco, pues
prácticamente toda la sociedad es el objetivo de las mismas. Nos encontramos
ante un gran espectro social (de edades, de formaciones de partida, de
posibles actividades profesionales) y un gran abanico de medios de
comunicación de todos estos novedosos contenidos (libros académicos y de
divulgación, folletos, fichas, manuales y guías, programas de radio y televisión,
exposiciones, conferencias y talleres, juegos y sistemas interactivos, y las
infinitas posibilidades que proporciona internet). Por lo tanto, es muy importante
saber coordinar el contenido que se desea transmitir, el destinatario del mismo, y
el canal de comunicación para que la llegada de la nanotecnología a la sociedad
sea fluida y efectiva. En todo este proceso, cobran especial relevancia tanto
las técnicas más avanzadas de divulgación como los procedimientos reglados
de enseñanza-aprendizaje que tienen lugar en los colegios de instrucción
primaria, institutos de educación secundaria y universidades. Por ello, creemos
que el tema de la nanotecnología debe trascender a un proceso abierto, más
general, de coexistencia de la nanodivulgación y la nanoeducación, que presente
actividades en varios frentes: por un lado, a través del uso de los medios de
comunicación, los museos de la ciencia, y otros sistemas de educación no formal
y, por otro, a través de las asignaturas básicas de ciencias y tecnologías, así
como de asignaturas especializadas en los estudios universitarios de pregrado y
de posgrado.

Articulo tomado de: Mundo Nano. Revista Interdisciplinaria en Nanociencia y
Nanotecnología. Vol. 4, No. 2, julio-diciembre, 2011. Divulgación y formación en
nanociencia y nanotecnología en Iberoamérica: Informe de la Red “José Roberto
Leite”–NANODYF/CYTED.











TABLA BIBLIOGRAFICA



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Consulta
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Materiales_superconductores:_tecnologia_clave_en_el_siglo_XXI.htm


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Nanotecnología en. Medicina. Informe de síntesis de tecnología emergente, pag 20. El
documento puede ser consultado en la siguiente dirección
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NANOMATERI
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www.cmic.orgmnsectoresaguaprogramaacionalsemarnat0.pdf . Pag .El articulo
completo puede ser consultado en http://regency.org/suspdf/sp/ch12.pdf
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EDUCACIÓN Y
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Mundo Nano. Revista Interdisciplinaria en Nanociencia y Nanotecnología. Vol. 4, No. 2,
julio-diciembre, 2011. Divulgación y formación en
nanociencia y nanotecnología en Iberoamérica: Informe de la Red “José Roberto Leite”–
NANODYF/CYTED.
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